Trabajo de masas y lucha armada


Trabajo de masas y lucha armada

AL hablar de trabajo de masas o movilización de masas por lo general, y aunque esta tarea se plantee bajo la perspectiva revolucionaria, se tiende mecánicamente a separarla de la lucha armada, a anteponerla como un paso o etapa previa a la acción armada.

Quienes razonan de esta forma lo hacen pensando en la necesidad que existe de crear las condiciones subjetivas en las masas para la lucha armada revolucionaria, para ganarse el apoyo de las masas de la ciudad y el campo hacia la guerra revolucionaria; guerra que inevitablemente deberá ser librada por los trabajadores chilenos para liberarse definitivamente de la explotación capitalista e implantar el régimen socialista en nuestro país.

Analizando este planteamiento en profundidad, veremos que se separa en dos aspectos distintos el trabajo político de masas (movilización de masas a nivel ideológico) de la lucha armada.

He aquí un error muy serio en el trabajo revolucionario; la lucha armada revolucionaria es una acción política ciento por ciento; la lucha armada tiene como objetivo fundamental la organización, educación y movilización de las masas para su incorporación a la lucha revolucionaria.

Vo Nguyen Giap (quien algo entiende de estas cosas) dice:

"La propaganda armada consiste en utilizar las fuerzas armadas para hacer propaganda política, sembrar la confianza entre la población para convencerla del poder de nuestras fuerzas. Después de haberle inspirado confianza hay que instruirla políticamente. Debe tener confianza en la solidaridad de todo el pueblo. A los elementos poco resueltos o indecisos hay que mostrarles nuestro poder para atraerlos. En cuanto a los traidores, si permanecen recalcitrantes a pesar de las advertencias o si rehúsan reivindicarse, hay que aniquilarlos resueltamente", ("por qué triunfa el Vietcong", PF Nº 96)

Sobre este mismo problema Lin Piao dice: "Sólo mediante la guerra de guerrillas es posible movilizar completamente y poner en pleno juego la fuerza de todo el pueblo para la lucha contra el enemigo, robustecer y desarrollar nuestras propias fuerzas en el curso de la guerra, desgastar y debilitar al enemigo, alterar paulatinamente la correlación de fuerzas entre éste y nosotros, pasar de la guerra de guerrillas a la guerra de movimientos y terminar por vencer completamente al adversario". ("Viva el triunfo de la Guerra Popular", págs. 32-33).

"A nosotros nos incumbe organizar al pueblo. En cuanto a los reaccionarios chinos, nos incumbe a nosotros organizar al pueblo para derribarlos. Lo mismo ocurre con todo lo reaccionario: si tú no lo golpeas no se cae. Esto es igual que barrer el suelo; por regla general, donde no llega la escoba el polvo no desaparece solo. Algunos de nuestros camaradas sólo se fían de la influencia política, considerando que la mera influencia basta para resolver los problemas. Es esa una fe ciega. Nuestra escoba es el Partido Comunista, el Octavo Ejército y el Nuevo Cuarto Cuerpo de Ejército". (Mao, "La situación y nuestras tareas").

"Aparte de la lucha armada, aparte de la guerra de guerrillas, es imposible comprender nuestra línea política ni la construcción de nuestro Partido. Un importante elemento de nuestra línea política es precisamente la lucha armada". (Mao. "Acerca de la aparición de la revista "El Comunista"").

La experiencia de la Revolución Cubana también confirma que es a través de la lucha armada como se organiza, se educa y se moviliza por medio del Ejército del Pueblo a las masas en la lucha contra sus enemigos.

Aquellos que plantean que "la lucha electoral" es un medio necesario para crear las condiciones subjetivas de la revolución entre las masas, consciente o inconscientemente caen en el oportunismo y no es la revolución su mayor preocupación.

Otros sostienen que previo a la iniciación de la lucha armada, está la "etapa de construcción del Partido", construcción que se realiza al margen de la lucha revolucionaria y tratando de "educar" políticamente a los trabajadores a través de consignas "sesudamente" elaboradas por quienes pretenden transformarse por obra de la influencia política en vanguardia de la revolución.

Desconocer el profundo contenido político de la lucha armada revolucionaria en la organización, educación y movilización de las masas, es desconocer y postergar innecesariamente la iniciación de ella.

Es agitar el concepto de la revolución armada para, en última instancia, oponerse a ella.

Es una de las tantas manifestaciones del oportunismo, es pensar crédulamente que los revolucionarios gozamos de libertad política para organizar, educar y movilizar de manera revolucionaria a las masas dentro del actual sistema.

Significa desconocer que la libertad es un problema ligado a la clase que detenta el poder, que es un problema de clase, que sólo gozan de libertad política las clases explotadoras y aquellos que han entrado en compromisos políticos con ellas asegurando su permanencia en el control del Estado burgués.

Sólo a través de la lucha armada se pueden crear las condiciones subjetivas de la revolución.

Sólo a través de la guerra de guerrillas se pueden crear las condiciones para la construcción de un Ejército del Pueblo, que sea capaz de organizar a las masas para la lucha armada, esté en condiciones de educarlas políticamente y las impulse a la lucha revolucionaria por la implantación del socialismo en Chile.

TRABAJADOR MANUAL


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02