Millonarios en libertad: Daniel Sotta Barros


Millonarios en libertad

DANIEL SOTTA BARROS, entre el dólar y la sotana

SI hay algo que saca de quicio al diputado Vicente Sota es que lo confundan con Daniel Sotta Barros. Es un simple problema de una letra (la "t") que al parlamentario democristiano hace aumentar su habitual tristeza. Pero, a Daniel Sotta Barros este asunto lo tiene sin cuidado. El no es hombre que se vaya a preocupar por una letra más o una letra menos...

El próximo 9 de febrero, Daniel Sotta Barros cumplirá 56 años. Toda una vida en que la suerte nunca lo dejó de mano. Se necesitarían muchas páginas para reseñar la bitácora de "éxitos" de este afortunado plutócrata, regalón de La Moneda. Por ahora, valga la pena señalar que puede mirar con orgullo el pasado y esperar confiado lo que viene por delante. En esto último, no nos referimos solamente a sus andanzas por este valle de lágrimas (por lo menos, goza del respaldo del poder temporal democristiano), sino a su eterno deambular por las "barriadas del Cielo". Seguramente, en su fuero interno debe estar convencido que su buena estrella tampoco le fallará esta vez y que logrará entrar en el Reino de los Cielos, antes de que un camello pase por el ojo de una aguja. A la hora de rendir cuentas —se espera que sean claras— podrá lucir un salvoconducto extendido por la Compañía de Jesús. Cuando Paulo VI les tiró las orejas a los jesuítas por meterse en cosas mundanas, más de alguno de los representantes chilenos debió haber sentido flotar en los salones del Vaticano la figura de este custodio de ciertos caudales de la Compañía.

Daniel Sotta Barros es uno de los "grandes" del régimen democristiano. Junto a Raúl Devés, Sergio Torretti, Pablo Gumucio, Salvador Pubill, Edmundo Pérez Zujovic, José Luis del Río, etc., forman el seleccionado de nuevos ricos designados por la DC para reemplazar a la rancia plutocracia derechista. La DC no trata de combatir a la plutocracia. Solamente quiere realizar un simple "enroque" de plutócratas. Y la verdad es que los nuevos lo están haciendo a las mil maravillas porque van quedando muy pocos recovecos financieros donde no hayan llegado sus tentáculos.

PROFETA

Daniel Sotta Barros no fue profeta en su tierra. De esto no tiene culpa nadie, sino los chilenos. Nuestro héroe, nació en Bruselas y en esa ciudad hizo sus primeras letras, en el buen sentido del término. La Universidad de Lovaina le quedaba bastante cerca; pero, en esos años aún no sentía el llamado del Altísimo, de modo que no pisó las aulas de la Universidad que ha forjado las mejores espadas con que cuentan los jesuítas, para defender sus puntos doctrinarios. Las inclinaciones del niño Sotta Barros no se dirigían hacia la doctrina de la Iglesia; él estaba dispuesto a luchar "Ad Majorem Dei Gloriam" (por la mayor gloria de Dios), pero en cosas concretas y sustanciosas. Por eso prefirió adiestrarse como Contador. Esa es su verdadera profesión. Ya en el año 1926 lo tenemos instalado en el Banco de Chile, como ayudante del Contralor. Años más tarde (por ahí por 1942), era Contador del Departamento de Comisiones de Confianza...

Precisamente, este elemento de la "Confianza" es esencial en el mundo de las finanzas Un buen administrador de caudales ajenos debe merecer confianza, en primer lugar Por eso, cuando Daniel Sotta Barros se instaló, junto a Raúl Jaras Barros en la recordada firma de corredores de Bolsa "Jaras, y Sotta", pudo lograr mucho éxito porque la gente tenía confianza en el par de primos (efectivamente: son primos). Pero esta confianza no es eterna y al Gobierno de entonces se le ocurrió restringir los créditos, lo que provocó natural inquietud en los cientos de hombres y mujeres, la mayoría modestos, que habían entregado sus dineros a estos "corredores" para que los emplearan en lo que se conoce como "operaciones de postergación". Los depositantes comenzaron a pedir que les devolvieran la platita; como se juntaban muchos, cada mañana empezaron a formarse largas colas en la calle Nueva York. Bueno, quebraron. "Nobody is perfect". A cualquiera le puede suceder esto. Y lo natural es concluir en que el responsable de la quiebra quede en la miseria. Eso ocurre siempre, a menos que se tenga una buena estrella. Y Daniel Sotta tiene una que encandila.

"CONFIANZA"

¿Quién iba a pensar que el hombre de entonces, que ofreció a sus depositantes pagarles solamente el 50% de sus dineros (sin intereses), iba a convertirse en un poderoso banquero? Primero, con la ayuda de directivos del Banco de Chile, dio vida al Banco Nacional del Trabajo. Y después, ya al compás de la "nueva ola" democristiana se dio el lujo de desplazar de la presidencia del Banco Osorno y La Unión, al millonario radical Alfredo Duhalde.

Daniel Sotta Barros hacía tiempo que le tenía echado el ojo a la presidencia del Banco Osorno y La Unión. Organizó una embestida para controlar acciones, con lo cual demostró una vez más sus condiciones de hombre con gran visión del futuro. Porque, años después, la misma estrategia iba a ser aplicada por la empresa Rucamanqui para comprar Sopesur. Nuestro héroe dio poderes a un "propio" (Pedro Miranda) para comprar acciones del Banco en las provincias sureñas. Pero Miranda prefirió entenderse directamente con Duhalde y la ofensiva de Sotta sufrió "postergaciones". Pero, más tarde, el Banco se vio expuesto a quedar en la calle a raíz de ciertas "exageraciones" en el encaje, y Daniel Sotta apareció con una fórmula salvadora, amparado en sus grandes influencias con el actual Gobierno. El Banco se salvó y Daniel Sotta conquistó su presidencia. ¡Milagro! Ahora es principal accionista del Banco y un decreto del Ministerio de Hacienda lo liberó del impedimento legal que no le permitía ser director de una institución bancaria, debido a su agitado pasado financiero.

Todas estas "hazañas" las cumplía, con el Credo en la boca. No de susto, naturalmente, sino de buena fe. Porque era director del Hogar de Cristo y uno de los timoneles de la Fundación "Cardenal Caro".

ALQUIMISTA

Los jesuítas tuvieron mucho más suerte que los humildes "colistas" de la calle Nueva York. En 1957, encargaron a Daniel Sotta que les comprara una radioemisora, con el fin de divulgar la doctrina de la combatiente Compañía. Encontraron el apoyo del millonario católico norteamericano, Peter J. Grace, quien, por cable, dio la autorización para que vendieran Radio Chilena a tan piadosa institución. Este éxito consagró a Daniel Sotta Barros. ¡Y si esto lo había logrado sin tener un gobierno "amigo", qué sería cuando lo tuviera!.

Ahora lo tiene. Fue Presidente de la Fundación de Viviendas de Emergencia. Arregló su "mediagua" particular.

Como los viejos alquimistas, Daniel Sotta Barros buscó su piedra filosofal. Y la encontró, gracias a la combinación de dos elementos "nobles": la Iglesia y el imperialismo norteamericano. La compra de Radio Chilena fue una simple operación de ensayo que dio inmediatos dividendos. Mucho mejor ha sido la "operación Zig-Zag".

En el fabuloso imperio periodístico "Zig-Zag", están unidos el dinero del Arzobispado y los dólares de otro imperio más acaudalado todavía: el de "Time Incorporated". Es uno de los más fuertes de Estados Unidos, y sus intereses están entrelazados con los consorcios que dirigen la política norteamericana. A él pertenecen revistas como "Time", "Life", "Fortune", "Sport Ilustrated", "Home and House", etc. Su jefe, Henry Luce, es tan poderoso que, para descansar un poco de su fastidiosa mujer, la hizo nombrar embajadora en Italia. Doña Clara Booth Luce dio mucho que hablar, en la década del cincuenta.

Como a todas las empresas imperialistas a Time Inc. se le creó el problema de expandirse al exterior. Estados Unidos le empezó a quedar chico. Posee varias estaciones de televisión, produce el noticiario "La Marcha del Tiempo", es dueña del edificio más grande de Nueva York (74 pisos), etc. Salió al extranjero. En Francia, compró "L'Express"; en el Medio Oriente adquirió imprentas y diarios; en Italia introdujo la revista "Panorama", que también edita en Argentina. En Brasil se compró la televisora "O Globo", que es la más grande de América Latina. En México, se introdujo a través de la Editora Novaro, cuya especialidad es la publicación de "comics" y "Pocket books". Mediante este conducto, Henry Luce clavó su pica en Chile.

Cuando Dilapsa (Distribuidora Latinoamericana de Publicaciones, Sociedad Anónima) adquirió el control de Zig-Zag, llevaba en el pértigo al imperio de Time Inc. Esta negociación que debió constituir un singular hecho noticioso quedó, sin embargo, en la penumbra. Los hombres de Gobierno no tuvieron interés en difundirla, porque se demostraba una vez más la proclividad del régimen al imperialismo. "Time-Life" tiene el 30% de Zig-Zag.

La hebra comenzó a mostrarse cuando Alberto Cellario (argentino, director de "Life en Español") confidenció a un periodista chileno, que se disponía a buscar horizontes de trabajo en el extranjero: "Pero, che, ¿por qué no se queda a trabajar con nosotros?; los gringos pagan muy bien...". Esta frase retumbo por los cafés Haití y Do Brasil (calle Ahumada), que Cellario frecuentó durante su corta estada.

GORDOS

Pero éste no fue el personaje más interesante de esta historia. El verdadero protagonista fue el gerente de "Time Inc", Edgard Baker, quien también estuvo en Chile, a comienzos de este año. cuando se finiquitó la operación de compra de Zig-Zag La visita de Baker hubiera pasado inadvertida. Pero se trata de un hombre tan grande y tan gordo, que en el Hotel Carrera ganó fama como quebrador de sillas. Cada vez que le venía la risa, y le venía bien a menudo, destrozaba una silla. Lo divertido del asunto es que una de las cosas que más le provocaba risas era la figura de Sergio Torretti, que también es "guatón" pero más respetuoso con las sillas. Así, de barriga a barriga, se celebraron las nupcias entre el capital financiero (en su mayor parte de la Iglesia) administrado por el grupo de los nuevos "platudos" del régimen, y el controlado por los oligarcas norteamericanos enemistados en el negocio de la información. "Time Inc" adquirió el 30% de Zig-Zag, Daniel Sotta hizo la correspondiente anotación en sus libros y el Gobierno de la DC dio vuelta una hoja más de su obra de ficción titulada "La Revolución en Libertad".


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02