La salud en Chile es un lujo para los ricos


La salud en Chile es un lujo para los ricos

“17 de enero...ya no me cabe duda... estoy embarazada”

Esta noticia, que en algunos hogares es bienvenida y motivo de alegría, en otros produce temor e incertidumbre. En una familia de obreros conscientes de su desamparo y carencia de medios y que saben las dificultades de la lucha diaria, el esperar un hijo reviste tantos riesgos que, para enfrentarse al hecho, hay que confiar en que la suerte ayude.

Efectivamente, cuando se sabe que el 75% de los niños que mueren al año en Chile son hijos de obreros, cuando el sueldo apenas alcanza para lo indispensable, todo se hace más difícil. Evidentemente el niño por nacer, no contará con la atención de un médico especialista, ni tampoco con la alimentación y ambiente adecuados. Su madre, deberá recurrir al hospital, donde la falta de médicos dificulta mucho la atención, ya que el Servicio Nacional de Salud tiene a su cargo el cuidado del 80% de la población y cuenta sólo con 3.385 de los 4.861 médicos del país. Y, por otra parte, agravando lo anterior, dos tercios de la atención médica se dirige a los enfermos hospitalizado y sólo un tercio a los de consulta.

Es digno de tener en cuenta el hecho de que el presupuesto de salud de Chile equivalga al 5% del Producto Nacional, proporción similar a la de cualquier país desarrollado. Pero de este porcentaje un 57% se hace a través de la empresa privada y redunda en beneficio de los menos necesitados, favoreciendo el lucro de algunos empresarios. Así, en verdad, sólo el 4% restante del presupuesto se reparte en el 80% de la población.

La falta de alimentación adecuada, leche, carne, huevos, etc., repercute en la formación del niño quien antes de nacer, ya acusará sen deficiencias en su conformación y, cuando nazca, tendrá muchos factores en contra para sobrevivir.

Una comisión especial de la Facultad de Medicina de Universidad de Chile expresó en su informe, en 1964, la urgente necesidad de aumentar anualmente y en forma acumulativa, en diez alumnos, la matrícula de la Escuela de Medicina. Se piensa que de este modo se evitaría ampliar la desproporción entre el número de habitantes y el de médicos. Además, señaló la falta de enfermeras: hay sólo 2.633, es decir la mitad del número de médicos.

Otro motivo de preocupación es la concentración de profesionales en Valparaíso y Santiago, donde se encuentra el 70% de los médicos del país.

Esto deja en una situación muy precaria al resto de los habitantes (59%), que viven en zonas rurales aisladas, de pocos recursos, y dependiendo de algún hospital donde, generalmente, las condiciones son deficientes.

En el plan de salud que el FRAP elaboró durante la campaña presidencial del 64, una de las medidas básicas propuestas consistía en la instalación de policlínicas en los lugares más apartados y la construcción y equipamiento de hospitales. Se harían profundos estudios por zonas para establecer el tipo de problema de salud de cada región y así procurar soluciones rápidas. Esto último, el actual Gobierno lo ha incluido en su plan de salud y seguramente piensa ponerlo en práctica. También busca financiamiento para la construcción de 300 policlínicas y ha terminado varios hospitales que estaban iniciados.

Lamentablemente, estas medidas no son lo suficientemente ágiles como para detener el índice de mortalidad ni como para pensar que el problema se está solucionando.

VICTIMAS DE LA MISERIA

"12 de septiembre... Estoy de ocho meses... Menos mal que nacerá en buen tiempo..

Un gran porcentaje de los recién nacidos muere antes del año de vida; otros tantos mueren al egresar del hospital. En gran medida, estas muertes prematuras se deben a escasas condiciones de higiene, carencia de alimentación adecuada, y falta de atención médica.

Baste anotar, que el 51% de la población chilena no tiene agua potable y que el 65% carece de alcantarillado.

Según la carta de Punta del Este (Alianza para el Progreso) los gobiernos que la suscribieron se comprometieron a crear, en un plazo de diez años, mejores condiciones de higiene mediante la instalación en las poblaciones de letrinas y bombas de agua. Esta solución tan precaria, fue bautizada por el Che Guevara como: "letrinocracia". Pero, para esos gobiernos es motivo de gran satisfacción la realización de esta clase de medidas.

Los libros pediátricos aseguran la conveniencia de piezas asoleadas y ventiladas para el niño, temperatura pareja y tibia y por supuesto evitar a humedad. Pero, ¿dónde hay una población de obreros en que se encuentren estas condiciones? El niño que llega deberá compartir la pieza única que es dormitorio, comedor, cocina y baño, y no conocerá de temperaturas especiales ni de murallas enlucidas.

Las moscas, ratones y perros vagos serán sus peligrosos compañeros junto con el barro, el mal olor, el frío y la lluvia.

COMISARIAS - MATERNIDADES

"... 20 de octubre... Hoy nació mi niño... Le pusimos Juan..."

En lo que va corrido de este año, 26 madres han tenido sus hijos en retenes de Carabineros de Santiago. Esta situación sigue considerándose una "anécdota", cuando en verdad refleja uno de los problemas más graves y vergonzosos del país.

El 28 por ciento de las mujeres chilenas tienen sus hijos sin asistencia médica, ayudadas por vecinas o "entendidas", con nefastas consecuencias. Las con más suerte logran ser aceptadas en hospitales, aunque muchas veces deben compartir sus camas con otras parturientas.

El Gobierno, que asegura estar tomando serias medidas para solucionar este problema, podría comenzar por evitar que un pabellón del Hospital San Luis se halle convertido en bodega repleta de camas, clínicas y artefactos que en otros establecimientos son de urgente necesidad. Y más indignante resulta aún que, en plena calle Infante, frente al Hospital San Luis, haya, desde hace años, una maternidad desocupada, vacía, inútil. Esto mientras en los hospitales rechazan a mujeres próximas a tener sus hijos, o las dan de alta prematuramente para desocupar camas.

Juanito, el niño de nuestra crónica, nació en un hospital. Por lo tanto, debe considerarse privilegiado dentro de su medio. Antes de salir, recibirá la vacuna contra la TBC, con lo cual escapará de ser una de las CUATRO MIL VICTIMAS ANUALES de esta enfermedad. Una fortuna, por cuanto el 75 por ciento de los recién nacidos no la reciben.

MORTALIDAD INFANTIL

"20 de noviembre... Ha pasado el primer mes de Juanito ... aún no tiene peso normal ..."

Si la madre de Juanito tiene leche para alimentarlo, éste podrá obviar muchos problemas y pasará los primeros peligros. De no ser así, la cosa es seria, por cuanto la leche es muy cara para el presupuesto familiar. Un tarro de "Pelargón" dura 5 días y cuesta 5.170 pesos.

Pasado el primer mes, la suerte ha favorecido mucho a Juanito que ha escapado de ser uno de los 105 niños que mueren por cada millar que nace en Chile.

La demanda total de leche es de 48 millones de kilos. El actual Gobierno, haciendo un esfuerzo, ha logrado contar con 18 millones de kilos, lo que es muy insuficiente.

Si a la deficiencia de alimentación, durante el período fetal, unimos la de sus primeros meses, obtenemos de seguro un niño raquítico y debilucho. Este es, sin duda, el cuadro de la gran mayoría de los niños chilenos.

MALA ALIMENTACIÓN

"5 de diciembre ... Juanito ha tenido una terrible diarrea, lo llevé al doctor..."

La diarrea infantil es uno de los peores enemigos del niño chileno y una de las enfermedades que causa más muertes: 10.614 vidas al año. Se produce por desaseo, por contaminación de los alimentos con las moscas, por aguas infectadas, etc. Es decir, por las condiciones ambientales que configuran la situación de una población "callampa".

¿Qué hace una madre al ver que su hijo desde hace días sufre de diarrea? Probablemente intentará una serie de remedios que las vecinas recomiendan. Por último, cuando el niño se encuentra próximo a la deshidratación, lo llevará al doctor. Allí pasará horas esperando ser atendida. Porque el SNS, que debe cuidar el 70 por ciento de los niños de Chile, sólo cuenta con el 30% de los pedíatras del país.

Así como la diarrea, hay otra serie de enfermedades que producen un alto índice de mortalidad infantil, de éstas, el sarampión es la más temida. Esta peste que a un niño con recursos no le ofrece serio peligro, cuesta anualmente 25.000 vidas de niños pobres.

La carencia de educación de los padres, los hace inconscientes cómplices de la mala salud de sus hijos. No tienen conocimiento de lo que es una dieta equilibrada y sólo saben de la necesidad de quitarles el hambre.

Es muy socorrida, la "agüita de té" en vez de la "mamadera" de leche. Claro que la razón de estos sucedáneos estriba en la falta de dinero para comprar alimentos adecuados. Así los niños del pueblo, año a año, disminuyen de altura y peso.

Además otro índice alarmante es el del problema dental en Chile. El 98 por ciento de la población, acusa serias afecciones en la dentadura. Y hay regiones rurales en que se recurre al especialista sólo cuando hay necesidad de una extracción.

El SNS propicia la fluoración del agua y el establecimiento del control dental escolar.

"3 de Enero ... Nuevamente estoy embarazada... ¡No puedo tener a este niño!..."

El problema de la falta de camas en los hospitales, para la atención materno-infantil, se ve aumentado con el enorme número de mujeres que requieren hospitalización después de haberse provocado un aborto. Gran parte de los fondos destinados a la atención de parturientas deben dedicarse a salvar la vida de estas mujeres que llegan en horribles condiciones.

LOS QUE NO NACEN

Hay mujeres, a las cuales los médicos ya las tienen "fichadas". Y se puede establecer fácilmente si el aborto fue provocado y en qué forma. El raspaje, es una de las intervenciones más dolorosas y de riesgo. Pero todo esto ellas lo afrontan ante el temor de un nuevo hijo al cual no hay cómo mantener.

Hay una paradoja: la desnutrición aumenta la fertilidad de la mujer; de ahí que mientras más pobre sea el hogar, más hijos tienen. Este problema pone en evidencia la necesidad de ilustrar a la mujer en el uso de anticonceptivos, a fin de que pueda determinar el número de hijos que le es posible dar a luz. En el plan de salud elaborado por el FRAP, se consideraba esta materia preferentemente. Con ello se evitaría un enorme número de muertes y se terminaría con las "comadronas" que ilícitamente intervienen en las mujeres embarazadas para provocarles abortos.

De todo lo expresado, parece desprenderse cuáles son los principales problemas de salud en Chile. Hay falta de medios, y la nueva Escuela de Medicina hace años que está en construcción y aún no se termina. Los médicos que hay, en una enorme mayoría ejercen en Santiago y Valparaíso. Faltan hospitales y consultorios, ya que hay sectores de Chile, como Chiloé, en que un 70 por ciento de la población nace y muere sin atención médica. Y lo triste es que mientras se busca una solución, 40 mil seres mueren anualmente. Sus expectativas de vida habrían sido mayores con atención médica adecuada y condiciones socio-económicas de mejor nivel.

M. ANGÉLICA BEAS


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02