Otro zarpazo a la Prensa


Otro zarpazo a la Prensa

Ediciones Punto Final. Nº 11
Santiago de Chile, Septiembre de 1966.

EN el sur, el Gobierno democristiano está trabajando a través de una filial del Banco del Estado para tomar con recursos fiscales el control de la cadena de cinco diarios de la Sociedad Periodística del Sur (SOPESUR). En el norte, entretanto, mucho más silenciosa, pero eficazmente, el Gobierno se mueve también a través de empresarios democristianos para apoderarse de los diarios "El Día", de La Serena; "El Limarí", de Ovalle; "La Prensa", de Vallenar, y "La Prensa", de Copiapó, que pertenecen al editor independiente Antonio Puga Rodríguez.

El caso SOPESUR —debido a la importancia de ese consorcio— ha tenido explosiva publicidad dentro y fuera del país. La Asociación Nacional de la Prensa, bloque empresarial, asumió la defensa apoyada por la SIP. El Presidente de la República aseguró a la Asociación que no sabía nada y negó su paternidad a la operación. Sin embargo, en la maniobra participan personeros directamente allegados a Frei: Julio Serrano Lamas, consejero del Banco del Estado en representación del Presidente; Jorge Cash, asesor político del Presidente; Marco A. Rocca, asesor de asuntos juveniles; Luis Pubill Carne, consejero presidencial del Banco del Estado y en cuya granja "La Cartuja" acostumbraba a descansar Frei, etc.

El Colegio Nacional de Periodistas —en cuya directiva hay mayoría democristiana—, acogiendo una petición del Consejo Regional de Osorno, hizo una declaración, luego de recoger antecedentes. Deslindó responsabilidades en cuanto a SOPESUR propiamente tal, señalando que la compra-venta de acciones es un juego normal en el sistema económico vigente. En cuanto a los periodistas de esos diarios, señaló que no están amenazados de cesantía. La declaración fue aprobada por unanimidad y la firmaron, entre otros, Carlos Sepúlveda, presidente del Colegio y director del vespertino gobiernista "La Tarde" cuya empresa propietaria, Andes, participa en la compra de acciones de SOPESUR; Juan Campbell, dirigente de los periodistas democristianos, y subdirector de "La Tarde"; y Emilio Filippi, asesor general de publicaciones de la Empresa Zig-Zag.

Precisamente Filippi, democristiano, ex director de "El Sur" de Concepción, representó a la Empresa ZigZag —que ahora pertenece al poderoso grupo empresarial gobiernista que capitanean Daniel Sotta Barros, Sergio Torretti, etc. En las gestiones para adquirir, dentro del juego normal que permite el sistema económico vigente, los cuatro periódicos que publica en el norte el editor independiente Antonio Puga.

LA MIRA EN EL NORTE

Filippi viajó a La Serena para ofrecer al Arzobispado, que es el dueño de "El Día" (la marca e instalaciones), la compra del diario. Un conflicto laboral rápidamente solucionado, hizo creer a Zigzag que "El Día" estaba listo para caer en sus manos. El Arzobispado (su titular es el archi conservador Alfredo Cifuentes Gómez), sin embargo, se negó, aduciendo que estaba vigente el contrato con Puga. Filippi volvió a Santiago con las manos vacías. Pero la DC y su "nueva clase" empresarial no tienen perdida la pelea. Ocurre que las cinco linotipias de "El Día", el Arzobispado las recibió de anterior empresa en el pago de las imposiciones del personal. Pero la Caja de EE. PP. y PP. no aceptó el trato. Las máquinas están funcionando, pero legalmente embargadas. Las acciones cayeron en manos de Guillermo Thomas, dueño de "El Cavancha" y "La Concordia", en el Norte. La Caja otorgará a Thomas un convenio de pago a 7 años plazo por las imposiciones atrasadas, y levantará el embargo sobre las 5 linotipias. Thomas, que apoya al Gobierno y viceversa, tomará el control de las máquinas paralizando de un round "El Día" de La Serena y los periódicos de Copiapó y Ovalle que se editan en los mismos talleres. El editor Puga tendrá que ceder, finalmente, a la presión combinada de los nuevos empresarios democristianos y del Gobierno.

UN NUEVO BOTÓN

Entretanto, en Osorno, la esposa y una hermana del diputado democristiano Luis Papic Ramos, gestionan la concesión del canal de CD-111 (actualmente Radio SAGO). Y en la misma ciudad, el Obispo Francisco Valdés ha solicitado la concesión de un canal para "el desarrollo religioso". Se trata de una planta de 600 Kc/s. de 1 Kw. El equipo "Inbelsa" proviene de "una donación de una fundación para el fomento de las comunicaciones audiovisuales". En realidad lo regalan empresas holandesas, católicas, que también aportarán 5 mil receptores portátiles de sintonía fija (sólo pueden captar esa emisora) para venderlos casi regalados a los campesinos. La nueva radio la dirigirán los humildes padrecitos Capuchinos. Otro ángulo radial, la emisora Nuevo Mundo de Santiago está en manos de un grupo capitaneado por Pablo Gumucio, empresario del PDC, y se han producido cambios en los equipos periodísticos de las radios Minería y Balmaceda, bajo presión de avisos fiscales.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02