El MAPU y su papel en la campaña electoral


Entrevista

El MAPU y su papel en la campaña electoral

PUNTO FINAL entrevistó a Jaime Gazmuri, subsecretario General del Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), organización que está participando en la campaña electoral apoyando junto con otras colectividades de izquierda al Dr. Salvador Allende.

El siguiente es el texto de la conversación de PF con Jaime Gazmuri:

¿La actual Unidad Popular responde a la imagen que de ella se había formulado el MAPU? Por ejemplo: ¿cómo se concilia con la estrategia del Frente Revolucionario que entendemos alguna vez planteó el MAPU?

—"El MAPU no sólo ha planteado "alguna vez" la estrategia del Frente Revolucionario, sino que la considera su línea estratégica permanente para todo el periodo de la toma del poder.

La cuestión de fondo que plan, tea la pregunta es que si hay alguna contradicción entre la estrategia del Frente Revolucionario y la participación del MAPU en la Unidad Popular que se ha gestado en torno a la elección de 1970. Nosotros creemos que no. Por el contrario, al participar en el proceso de Unidad Popular el MAPU está aplicando en esta coyuntura su línea estratégica permanente. No existe contradicción entre nuestra línea estratégica fundamental y la acción política que desarrollaremos en esta etapa. Para aclarar esta cuestión es necesario analizar la forma en que el MAPU concibe el Frente Revolucionario, así como su planteamiento sobre la Unidad Popular.

El MAPU ha formulado un conjunto de consideraciones estratégicas que, a nuestro juicio, constituyen los supuestos indispensables para la toma del poder por la clase obrera.

En primer lugar, en nuestra opinión, el poder se alcanza en la medida que las fuerzas revolucionarias logren crear un núcleo de dirección o vanguardia que sitúe a la clase obrera y sus aliados en la perspectiva del poder. Este núcleo debe cumplir con rigurosidad ciertas condiciones sin las cuales su potencialidad dirigente se agota y se pierde. Primero tiene que ser este un núcleo de dirección proletaria tanto por su composición fundamental como por las posiciones de clase que imprima al desarrollo de su tarea.

Esta primera condición de toda dirección revolucionaria se identifica con otra: la dirección debe estar ligada a las masas y sus luchas y debe ser reconocida como cabeza de la revolución por el más amplio número de masas trabajadoras. ¿Cuál es el origen de este núcleo de dirección? Este no es otro que la confluencia en la práctica y el combate común de los partidos identificados con la clase obrera y los trabajadores por su composición y objetivos.

Este núcleo de la dirección revolucionaria tiene como tarea central —y este es el segundo supuesto de nuestra línea estratégica— la construcción de un poderoso frente de masas estructurado en torno a dos cuestiones fundamentales: el agigantamiento del poder de la clase obrera y la multiplicación de la lucha de masas en todas sus formas y niveles. No es por tanto este un núcleo que protege su "virginidad" política en un claustro al que sólo tienen entrada los revolucionarios probados, sino por el contrario, es una dirección que por su audacia es capaz de poner tras la locomotora de la clase obrera a las más amplias masas del país.

Este núcleo debe tener la flexibilidad suficiente para utilizar todas las formas y métodos de lucha que aseguren el triunfo final, para aprender de los nuevos métodos que el pueblo va creando en su lucha, para no dogmatizar sobre cuestiones estratégicas ni tácticas y para recoger creadoramente —sin servilismos ideológicos— la experiencia revolucionaria de todos los países del mundo. Creemos por último que el frente necesita una dirección orientada —obviamente— a aislar al enemigo y no ser aislada por éste, que utilice este criterio para la selección de sus aliados, de sus objetivos tácticos y de las formas de lucha a usar en cada etapa.

Un asunto importante es asegurar que la amplitud del frente que postulamos no signifique perder de vista sus objetivos socialistas ni su dirección proletaria. Estos objetivos y la dirección se aseguran en la medida en que la correlación interna del frente es favorable al proletariado de la ciudad y del campo y sus Partidos, en que se active la lucha social y en que su programa, acogiendo reivindicaciones de las capas no proletarias del pueblo, las ligue en la doble tarea de la construcción socialista y de la liberación del imperialismo".

¿Cómo se corresponde la Unidad Popular con el Frente Revolucionario que el MAPU postula?

—"La Unidad Popular surgida en 1969 en torno a la elección presidencial significa, a nuestro juicio, un avance significativo en el plano del acuerdo político, programático y en la concepción de un estilo de trabajo electoral que —de realizarse— servirá eficazmente los intereses del pueblo y de la revolución chilena. Los documentos aprobados por la Unidad Popular muestran el avance en este sentido.

Sin embargo, el proceso de génesis de la Unidad tuvo un carácter centralmente superestructural. Se dio sólo al nivel de la directiva de los partidos y movimientos políticos. Aunque este nivel es importante la Unidad que le sirve al pueblo debe ser construida básicamente en torno a las luchas concretas de las masas, en la base social; la Unidad debe surgir como el producto de las luchas dadas en común, en un proceso donde existe participación directa y decisiva de los trabajadores. Sólo de este modo es posible construir una Unidad Popular capaz de ofrecer una perspectiva revolucionaria que sirva para enfrentar el proceso electoral de 1970 y que, a la vez, pueda proyectarse más allá de él. Si ello no sucede las tendencias electoralistas y reformistas se verán fortalecidas e inutilizarán la Unidad como instrumento de lucha.

Reconociendo las fallas que la Unidad Popular tiene y luchando por corregirlas, el MAPU considera que es hoy la alternativa que mejor sirve los intereses de los trabajadores por cuanto fortalece la unidad de la clase obrera, abre la posibilidad de elevar el nivel de conciencia, organización y combate de las masas y señala una perspectiva de poder para el pueblo. Al plantearse estos objetivos en la Unidad el MAPU está aplicando en esta coyuntura política su estrategia de frente revolucionario".

¿Cómo entiende el MAPU su participación en la campaña de la Unidad Popular?

—"El MAPU no ha nacido en función de la elección presidencial de 1970. Sus objetivos van más allá. Ellos son constituir un Movimiento que junto a los otros sectores del pueblo aporte creadoramente al proceso de la revolución chilena.

Sin embargo, a nuestro juicio, la elección de 1970 representa una coyuntura política cuyo desarrollo y resultado son importantes para el pueblo de Chile. Desde nuestro punto de vista las elecciones de 1970 representan un desafío a la izquierda chilena, que consiste en utilizar revolucionariamente el proceso electoral de manera de elevar el nivel de conciencia de las masas acerca de sus verdaderos intereses, de aumentar las fuerzas y el volumen de sus luchas vinculándolas al problema del poder y de fortalecer significativamente su organización. Se trata de construir desde ya un poder popular capaz de destruir y reemplazar el poder de la burguesía y el imperialismo. Una elección planteada en estos términos permite a nuestro juicio vencer y además estar en condiciones de mantener el poder e iniciar la construcción del socialismo. Si el resultado electoral fuera adverso, de todas formas el movimiento popular quedaría fortalecido y dispuesto a continuar la lucha en otras condiciones.

El MAPU está participando en la campaña tratando de lograr que estos objetivos se cumplan cabalmente. A esto contribuye el acuerdo sobre Estilo y Conducción de la Campaña que señala en forma clara las ideas que aquí he expuesto. Nosotros creemos que el trabajo fundamental de la campaña está en los Comités de Unidad Popular como organismos de educación política a través del programa de agitación, de movilización social: gérmenes del poder popular. La actividad del MAPU esta orientada hacia los Comités, como la forma concreta de realizar una campaña electoral no tradicional ni electorera, donde la lucha electoral se combine con una profundización de las luchas reivindicativas y con una lucha ideológica y política de gran intensidad.

Esta orientación del MAPU en la campaña hace que no exista diferencia entre el trabajo político y de masas normal del Movimiento y el trabajo electoral, sino más bien que este último acelere y facilite el desarrollo del primero".

¿El MAPU cree que la vía electoral es la única manera que tiene la clase trabajadora de acceder al poder?

—"El MAPU cree que la cuestión de las "vías" para llegar al poder es un asunto que está normalmente mal planteado. No hay una "vía" electoral. Hay elecciones que las fuerzas revolucionarias deben evaluar en cada caso y ver qué perspectivas presentan para el avance de la revolución. Tampoco hay una "vía" armada. Lo que se ha dado en todas las revoluciones socialistas contemporáneas es que en un momento del proceso revolucionario las masas y sus partidos han debido luchar por las armas —usando diversas formas de lucha según cada situación particular— contra el poder armado de las burguesías y/o el imperialismo. Estos enfrentamientos se han dado después de intensos procesos de lucha social en los que se han usado formas diversas de lucha incluidas muchas veces las electorales.

Entendido así este asunto, la discusión sobre las "vías" es irrelevante. No hay, a nuestro juicio, "vías" armadas o pacíficas. Hay procesos revolucionarios que —combinando distintas formas de lucha en cada etapa— son capaces de conquistar el poder del estado, desalojando las clases que lo utilizan para dominar y explotar a los trabajadores y construir un Estado de Trabajadores. Lo importante es que cada forma de lucha sea respaldada por las masas y aplicada en medio de una lucha de clases ampliada y activada. Entre estas formas de lucha no descartamos las formas armadas, más aún, creemos que la experiencia histórica demuestra que cuando la burguesía y el imperialismo se ven amenazados decisivamente, ambos se defienden utilizando todos los medios que tienen a su alcance. Los ejemplos son numerosos. En el caso chileno creemos que los trabajadores aun cuando la Unidad Popular triunfe en la elección del 70 deben estar preparados a enfrentar mediante todas las formas de lucha —incluso la armada— la reacción de la burguesía y el imperialismo".

¿Cuál ha sido la acogida dentro de la Unidad Popular de la iniciativa del MAPU en orden a dar a conocer próximamente la lista de las primeras empresas a ser expropiadas por el Gobierno Popular?

—"La iniciativa del MAPU en este sentido ha tenido buena acogida. Creemos que en las próximas semanas estará concluido el estudio respectivo y corresponderá —seguramente— al Comando o al candidato dar a conocer la lista de empresas a expropiar.

Asimismo —en su último Pleno Nacional— el MAPU ha propuesto que se inicie con máxima rapidez el estudio de las medidas inmediatas que realizará el Gobierno Popular una vez en el poder, así como, de la invitación a estudiar conjuntamente con las otras fuerzas políticas que participan en la Unidad Popular y de las organizaciones sindicales, las distintas luchas que los trabajadores deberán enfrentar durante 1970 para asegurar que la campaña electoral se dé en el contexto de una activa movilización del pueblo y se ligue directamente a sus intereses".

J. C. M.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02