Sin novedad en el frente...

PUNTO FINAL
Año IV. Nº 92
Martes 25 de noviembre de 1969

Editorial

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE...

Desde la noche del 19 de noviembre, la provincia de Santiago ha sido declarada "zona de emergencia", lo que significa el reemplazo de la autoridad civil por la militar y la creación del status necesario para la aplicación de medidas represivas. El argumento utilizado es el de "prevenir la comisión de delitos o hechos que afecten la seguridad del Estado", según palabras textuales de una declaración oficial.

Para nadie es un misterio que esta restricción de las libertades públicas —garantizadas teóricamente por la Constitución— ha sido originada en la paulatina toma de posición de las fuerzas armadas en determinados problemas, ampliamente divulgados. Sin embargo, la "zona de emergencia" se ha adoptado por recomendación del llamado "Consejo Superior de la Seguridad Nacional" (CONSUPSENA) cuya declaración sobre el tema es, para calificarla de algún modo, sugestiva y contradictoria. En efecto, en su exposición de motivos invoca como base "la existencia de una campaña de rumores" relacionada con posibles movimientos militares, para concluir luego en que se han adoptado las medidas para garantizar el "orden constitucional" y va tan lejos como para hablar del respeto a los comicios presidenciales de 1970.

Es de mínimo sentido común deducir que ninguna campaña de rumores, por fuerte que sea, puede amenazar la estabilidad de un gobierno. Lo que ocurre es que aquellos comentarios están basados en hechos reales, muchos de los cuales conocen hasta los escolares de este país. ¿Para qué, pues, ocultarlos a la opinión pública?

La citada declaración del CONSUPSENA amenaza con la justicia militar a quienes "propalen noticias que afecten a la disciplina de las Fuerzas Armadas", lo que equivale, de acuerdo al criterio arbitrario del Gobierno, a que será reprimida toda la prensa que se refiera a los muy reales sucesos que están protagonizando los militares.

Con motivo del pronunciamiento militar del 21 de octubre, la opinión pública se vio limitada a una información mentirosa, unilateral y más que eso a una desinformación sin precedentes al instaurarse la censura y Ta prohibición de informar. Como se pudo comprobar, esta carencia de información pudo provocar —y en gran medida produjo— gravísimas consecuencias. Hoy, está claro, se intenta repetir la negativa medida que acarreó incluso una acusación constitucional de los periodistas en contra del Ministro del Interior.

En la misma medida en que el Gobierno tiene el derecho de defenderse, la prensa tiene el derecho y el deber de cumplir su función eminentemente social de información.


Crisis militar

LA MECHA SE ALARGA

POR primera vez en cuarenta años el ciudadano común de este país comienza a barajar la posibilidad de que no se realicen elecciones presidenciales en septiembre de 1970, o dicho de otra manera, que la sustitución del Poder Político en Chile se efectúe por métodos distintos a los habituales.

El fantasma de un golpe de Estado, de origen militar, provoca desazón en los partidos —cada uno con su candidato ya presto— y en las filas de aquellos majaderos propagandistas de la pretendida juridicidad en que se afirma vive la nación.

Digamos, de partida, que estas frases iniciales no constituyen especulación alguna, pues escribimos bajo el imperio de la "zona de emergencia" en la provincia de Santiago, medida "recomendada" al Presidente de la República por el Consejo Superior de la Defensa Nacional. Este organismo, reunido en la noche del 19 de noviembre, acotó que tomó nota de "la existencia de una campaña de rumores propagados activa y sistemáticamente por elementos ajenos a las instituciones armadas, dirigida a crear un clima de inseguridad y alarma para el orden institucional", y agregó que "se están adoptando todas las medidas necesarias para garantizar la plena vigencia del orden constitucional, el respeto a la autoridad constituida, las condiciones para que el próximo proceso electoral se verifique normalmente".

LOS "RUMORES"

La existencia de los rumores es auténtica, pero tan real como los hechos tangibles que les dan origen. Y si desde el punto de vista gubernamental se propalan rumores "mal intencionados", no es menos efectivo que muchos personeros del régimen han reconocido con realismo la gravedad de la situación. En la semana del 17 al 23 de noviembre, los más altos ejecutivos oficiales y del partido gobernante (PDC) plantearon a dirigentes de los partidos de oposición la inminencia de una ruptura de la institucionalidad y se sabe que algunos de aquellos adoptaron incluso medidas precautorias en relación con sus bienes y familias. Dos líderes políticos, el Presidente del Senado, Tomás Pablo, democristiano y el diputado comunista José Cademártori, apelaron públicamente a la serenidad de indeterminados jefes militares "para evitar una guerra civil...". Simultáneamente se decretaron medidas extraordinarias, como el acuartelamiento de la policía uniformada, y el Presidente Frei postergó su anunciado viaje a provincias. Un parlamentario democristiano que ha ocupado altísimas posiciones en el Ejecutivo, en conversación con PF en la noche del día 18 reconoció la gravedad del momento.

La anormalidad de la situación era —o es— pues, de clara evidencia, aunque no puede perderse de vista que el Gobierno está utilizando a todas luces los problemas militares para su propia política (ver páginas 6 y 7 de esta edición).

Aquel ambiente, de casi histeria en los círculos oficiales, se veía reforzado por el anuncio diario de llamados a retiro de generales y almirantes (6 y 5, respectivamente), y por el nombramiento de nuevos hombres en los más altos cargos del Ejército. Las bajas han sido tales que el Ejército no tiene en estos momentos ni un solo general de división.

En forma paralela, los Poderes Legislativo y Ejecutivo apuraban la tramitación de la ley que aumenta las rentas de los miembros de las fuerzas armadas y en el Poder Judicial se desarrollaban nuevos episodios en el proceso en contra del general en retiro Roberto Viaux y algunos oficiales en servicio activo. Un elemento inesperado, una operación de emergencia (apendicitis) practicada al general Viaux agregó un factor de suspenso al tenso clima político. El jueves 20, el Presidente efectuó su prometido viaje a la ciudad de Concepción y se percibía un aparente regreso a la calma, pero los observadores se preguntaban, con razón, ¿hasta cuándo?

CRISIS TOTAL

Porque el drama del Gobierno —y también de los partidos— consiste en que los hechos de fondo que provocan la crisis no pueden ser modificados por ellos con leyes más o leyes menos. La irrupción del problema militar —que se percibe ya públicamente en mayo de 1968— en el escenario político chileno es la consecuencia directa de la crisis general del sistema. En primer término de la crisis económica que afecta en forma directa a la inmensa mayoría de los chilenos con la sola excepción del grupo de explotadores, muy bien representado en el Gobierno, y que maneja el poder económico del país. En segundo lugar del deterioro del régimen de partidos, del fracaso de la mecánica política chilena que ha derivado en un "sindicato político" en el cual participan derechas e izquierdas, estas últimas cegadas por el vano intento de aspirar al poder por la vía electoral.

Cuando el pronunciamiento militar del 21 de octubre, cuyo punto central fue el acuartelamiento en el regimiento Tacna, esta revista calificó el hecho como un crujido, un primer crujido del sistema. Para la opinión pública, aquellos acontecimientos pusieron en evidencia varios factores: la orfandad del Gobierno en el campo militar y la real situación de las fuerzas armadas. Y es un hecho objetivo que la solución buscada —que llevaba implicada una derrota gubernamental— consistió solamente en alargar la mecha del polvorín.

Porque para un análisis correcto hay que partir de la base de que la columna vertebral en la estructura militar, la disciplina, está hoy hecha pedazos y que su corolario, la deliberación, está orientada hacia la búsqueda de soluciones de fondo para un problema que necesariamente se relaciona con el Poder. En efecto, la situación de las fuerzas armadas, mejor de la defensa nacional, es a juicio de los militares mucho más grave de lo que quiere reconocer el Gobierno. El abogado defensor del general Viaux, Oscar Fenner, un exmilitar que sin duda interpreta el pensamiento de un fuerte sector del ejército, afirmó en la presentación que hizo ante la Corte Marcial: "Es así como ya en 1968 era palpable el panorama caótico que, en lo doctrinal, funcional y orgánico, reflejaba uno de los más deprimentes períodos que en su existencia han afrontado las Fuerzas Armadas, incluidos los tiempos de las guerras exteriores chilenas". Desde el ángulo de los militares, no se trata, entonces, únicamente de lograr incrementos de sus rentas, sino de la defensa nacional, lo que ha conllevado una crisis profunda dentro de la propia institución.LA INFLUENCIA YANQUI

En la desmedrada etapa descrita, juega un importante rol la paulatina influencia norteamericana en las fuerzas armadas chilenas. Citemos de nuevo el documento de Fenner: "Influencias foráneas de tipo militar comienzan a distorsionar el sentido defensivo que requiere concepciones auténticamente nacionales y acordes a la singular geografía estratégica de Chile". Como ha ocurrido en otros países latinoamericanos, en Chile y con mayor énfasis a partir del Pacto Militar (1952, Administración de González Videla), Washington utiliza a los ejércitos latinoamericanos para sus propios fines y en el marco de una estrategia global del imperialismo dirigida a defender sus intereses económicos. El elemento clave de esa tarea es impedir el acceso del pueblo al Poder. Así es como elabora y aplica la tesis de la desaparición de las fronteras reales, para encajar en cambio las "fronteras ideológicas". Y en este camino intenta incluso crear una fuerza militar interamericana supranacional, cuyo objetivo es el de combatir en cualquier lugar la "subversión". (El proyecto ha sido renovado en estos días por Nelson Rockefeller). Es reconocido, desde luego por los militares, que esta concepción yanqui ha convertido a nuestros ejércitos en meros grupos de choque para enfrentar a las masas de sus propios países. Esta imposición yanqui ha sido aceptada por sucesivos Gobiernos y en el escrito del abogado defensor de Viaux hay también una advertencia sobre la posibilidad de un acceso directo de los militares al Poder cuando dice que "la indefensión militar ha llegado a extremos inconcebibles, lo que a su turno abrirá el cauce de un trastorno a las funciones que constitucionalmente deben cumplir las tres fuerzas militares".

El pronunciamiento del 21 de octubre demostró un proceso de unidad bastante avanzado dentro de las tres ramas de las fuerzas armadas, pero según las informaciones que se podían obtener de fuentes correctamente noticiadas, a fines de la semana pasada no existía en realidad un concierto adecuado para un paso tan grave y decisivo como un golpe de Estado. Sin embargo, y como lo reconoce implícitamente el Ejecutivo, a lo menos en un sector del Ejército existe la creencia acentuada de la necesidad de un cambio institucional. Aquel sector habría llegado incluso a elaborar un esquema de Gobierno que enarbolaría, en primer lugar, la divisa de la DEPURACIÓN, lo que recuerda al Comité de Saneamiento Público en la última administración de Carlos Ibáñez y la tónica de la actual Junta Militar del Perú. En aquel esbozo de Gobierno se contempla, asimismo, la participación de "técnicos civiles" en las altas esferas, en cargos claves. Las mismas fuentes caracterizaron aquel hipotético régimen, como de "izquierda" —dentro del ancho marco conceptual clásico— y avalaron la calificación con la afirmación de que "no hay un solo oficial joven que sea derechista...".

LA PERSPECTIVA

Por muchas razones sería ingenuo aceptar, de partida, una caracterización anticipada y por ese camino llegar a la pasividad frente a los acontecimientos que se viven. Desde luego se debe contar con la circunstancia de la crisis interna dentro del ejército y con el evento de que, por la índole de su función —sostén armado del sistema— no serán precisamente los militares los que materialicen cambios estructurales. Antes que eso la machacona propaganda anticomunista y la influencia directa de Washington, en el aspecto ideológico, podrían convertir fácilmente un movimiento militar en una aventura fascista que, no porque históricamente esté destinada a un rotundo fracaso dejaría de provocar incalculables daños en el desarrollo social del país.

Pero es una realidad, asimismo, la existencia de una oficialidad que ha sido impermeable a dichas enseñanzas antinacionales y que precisamente reclama un lugar junto al pueblo en la tarea eminentemente patriota de una auténtica revolución. Aquellos que están empeñados en esta tarea histórica no pueden cifrar sus esperanzas en golpes militares, sino en su propia lucha; mas no tienen por qué rechazar el que militares con conciencia se unan a dicha batalla por la liberación de Chile.

VARILARGUERO (19/11/69)


Entrevista

ESTUDIANTES ENSAYAN LA UNIDAD POPULAR

LA lista que encabeza Alejandro Rojas, comunista, de Odontología —integrada por cuatro representantes del MAPU, otros 3 comunistas y tres socialistas— amenaza con desplazar a la DC del control que ha ejercido por 15 años en la FECH (Federación de Estudiantes de Chile). La "izquierda unida" logró superar sus diferencias, a imagen y semejanza de lo que ocurre en otros niveles de la política nacional, exceptuando el hecho de que no incluye a los radicales. Los comunistas —segunda fuerza política universitaria, antes del quiebre de la DC— ponen el candidato y el tono de la elección. Se trata de ganar la FECH para la izquierda. Como organismo representativo de más de 25 mil universitarios, la FECH tiene un peso y una voz en la vida política nacional. En los años de gobierno DC, se ha limitado a ser un altoparlante de Frei, saliendo en defensa del gobierno cada vez que fue necesario y frenando el movimiento estudiantil cuando éste pretendió protestar por las masacres o por la violación de la autonomía universitaria. Jaime Ravinet, presidente, llamó a movilizar a los estudiantes en defensa del sistema, y bajo la consigna de "parar el golpe militar" lanzó a muchos estudiantes a la calle, en apoyo del gobierno.

La FECH presenta un rostro viciado luego de años de control DC: de los altos cargos ejecutivos se salta al Parlamento o a más altos cargos de gobierno.

Para la elección del 25 de noviembre, postulan seis listas. Ricardo Hormazábal, de Derecho, encabeza a los DC. La Juventud Nacional —previo coqueteo con los demócrata-cristianos y luego de un análisis de la votación obtenida por Boeninger en la elección de Rector— decidió participar llevando como presidente a Jaime Charles, también de Derecho. El Grupo Universitario Radical lo encabeza Gregorio Olavarría, de Sicología. La izquierda, sin embargo, no es monopolizada por la lista de Rojas. El MIR junto al grupo CCR o Ranquil, lleva como candidato a Sergio Zorrilla —quien hará la campaña desde la clandestinidad— y por otra parte el Frente Revolucionario postula a Gustavo Medrano en representación de un sector que se fue del MIR hace más de seis meses.

La posición socialista desconcertó a muchos que esperaban la continuación del Frente Revolucionario postulado hasta antes de la elección FECH. El MIR —por otra parte— presenta candidato en un momento que aparentemente no es el mejor para la organización. PF interrogó a dos representantes de estos grupos: Alfonso Guerra, de Sociología, secretario político de la FJS del Pedagógico y electo al Senado Académico, y Ricardo Rementería, alumno de periodismo, candidato a vocal en la elección de FECH, por el MIR.

P.— ¿Qué importancia le atribuye a la elección de FECH y por qué van o no van en la lista de "unidad popular"?

GUERRA: La FECH tiene una importancia vital para el movimiento estudiantil porque desde allí se puede crear una alternativa real de política y acción revolucionaria para los estudiantes. Hoy no existe un movimiento estudiantil ágil, y sí se ve un avance del PN y la DC. Desde el punto de vista estratégico nacional, es indispensable que la FECH pase a manos de la izquierda. Y nosotros, los socialistas, vamos en la lista de la unidad popular para dar garantía de que se cumplan los objetivos primarios. La FECH no puede ser una institución electorera sino que debe estar al servicio de la clase obrera y campesina, creando un movimiento estudiantil directamente comprometido con la lucha social. Participar en el poder de la FECH no hipoteca nuestros objetivos políticos revolucionarios. Los socialistas, desde la FECH, harán surgir un movimiento estudiantil realmente consecuente, que sea capaz de responder y ser solidario con todos aquellos que caen luchando por la causa de los trabajadores. Un ejemplo: los estudiantes han olvidado la situación de sus compañeros perseguidos, como es el caso de Hernán Olmedo, de Sociología, recluido en la cárcel; del profesor Hugo Silva y de Ignacio López, prófugos y perseguidos desde el año pasado, a raíz de los incidentes ocurridos en la huelga del magisterio. A ellos hay que agregar los compañeros detenidos por el asalto a Portofino y bancos. La juventud socialista tiene el deber de señalar, dentro del desarrollo del movimiento estudiantil, que ha llegado la hora de luchar por la liberación de los compañeros que han caído en ese y otro tipo de acción.

La juventud socialista está consciente de que hay cierta discrepancia entre el Frente Revolucionario que postuló hasta hace poco y la unidad popular de hoy. Los objetivos perseguidos por el FR eran la aglutinación de todas las fuerzas que aportan algo al proceso revolucionario. Abarca así desde los comunistas al MIR, pasando por el MAPU e incluyéndonos. Frente al problema de las elecciones de FECH, la incomprensión y discrepancias tácticas entre comunistas y MIR impidieron la formación de un frente amplio. La unidad de hoy es limitada. Hay sectores que debieran estar incorporados para que ésta fuera realmente una alternativa revolucionaria y no mediatizada. Pero la situación concreta es que la mayor correlación de fuerzas se inclina del lado comunista-MAPU, y esto lo aceptamos como una estrategia que de ningún modo baja las banderas de nuestra posición revolucionaria.

Nuestro papel es luchar por ampliar esta unidad, para que se incorpore a ella toda la izquierda revolucionaria. El proceso del frente revolucionario final sólo podrá excluir a aquellos que no están de acuerdo con un programa, una estrategia y una táctica definida. El quehacer es lo que define en última instancia. (Esto se vio con el asunto del golpe militar, cuando todos los partidos excepto el PS aparecieron defendiendo la institucionalidad, el legalismo). En la práctica, quedarán descartadas aquellas fuerzas reformistas que en el fondo están por la mantención del statu.

REMENTERIA.— Esta es la mejor oportunidad que jamás se le ha dado a una organización revolucionaria para enfrentar un proceso electoral. Si el MIR no ofreciera una alternativa los estudiantes revolucionarios se verían obligados a abstenerse o a votar por los reformistas, que usarán los votos como un elemento de propaganda para la lucha electoral del 70. El movimiento estudiantil no debe ser instrumentalizado, como pretenden hacerlo los grupos políticos tradicionales. Siempre las elecciones de FECH han sido un antecedente de las elecciones presidenciales. Esta utilización del movimiento estudiantil por parte de los partidos reformistas no puede seguir. Para nosotros, la campaña significa no una cuestión de votos sino una oportunidad para ponerlo todo en discusión. No queremos borregos. Esa es la diferencia esencial que tenemos con los grupos políticos, que ni siquiera van a poner en discusión su linea política. Nosotros sí lo haremos, en asambleas, foros y programas especiales en cada escuela. Les diremos a los estudiantes lo que estamos haciendo para que lo discutan, lo rechacen si quieren, pero lo conozcan. Nuestros candidatos —Sergio Zorrilla y Sergio Pérez, por ejemplo— muestran una verdadera consecuencia revolucionaria. Ellos se han jugado por entero.

En la campaña plantearemos el deber de cuestionarlo todo. Pondremos en discusión la estrategia del MIR, la estrategia de las expropiaciones y de las acciones directas. Cuando el estudiantado sepa qué significan, podrá rechazarlas o movilizarse e integrarse a ellas. La política universitaria del MIR estará basada, en una primera etapa, no sólo en la formación de nuevos cuadros sino principalmente en la formación de una organización combativa de estudiantes politizados y concientizados. En una segunda etapa, estos estudiantes podrán integrarse a las organizaciones revolucionarias.

Sabemos que no ganaremos las elecciones ni nos interesa ganarlas hasta que no exista realmente un movimiento estudiantil. De otra manera ¿a quién ganamos? No nos interesa tener la conducción de una masa amorfa sino de un movimiento estudiantil en auge, que se movilice por los intereses de los trabajadores.

Creemos que muchos militantes socialistas apoyarán nuestra lista, porque la juventud no está de acuerdo con la línea impuesta por su Comité Central, que los llevó a la unidad popular. En cuanto a la lista de Medrano, ésta representa a un grupo que se fue del MIR antes de que comenzaran las acciones directas y expropiaciones, y lo hizo precisamente porque no estaba de acuerdo con ellas. No puede confundirse a esa lista con el MIR, que a nivel nacional está ya identificado por líderes como Luciano Cruz, Miguel Enríquez, Zorrilla, en quienes aparece explicitada la acción revolucionaria del MIR.

Nuestra organización, aun siendo perseguida, y aun cuando se esté ofreciendo dinero a cambio de la entrega de sus líderes, no abandona el frente estudiantil, lo cual prueba su calidad revolucionaria. No ir a la FECH sería una irresponsabilidad política que obligaría a los estudiantes a elegir entre Alessandri, Tomic y la Unidad Popular.

P— ¿Qué significado tiene la elección de Boeninger a la Rectoría y cómo se plantean ustedes frente a ella?

GUERRA.— Aquí quedó en descubierto el mal manejo que algunas fuerzas políticas hicieron de la reforma. Faltó una verdadera participación estudiantil. El proceso se burocratizó y estancó de tal modo que hizo posible a las fuerzas reaccionarias volver a tomar la ofensiva. Boeninger llegó al poder con una consigna reaccionaria: la Universidad "libre". Todo ello sucedió porque al movimiento estudiantil no se le permitió dinamizar más la reforma, echando de la Universidad a esos sectores retrógrados y antirreformistas.

Desde la FECH, los socialistas utilizaremos todos los medios y herramientas para radicalizar la reforma y la Universidad. Si en ese plano se pone en el camino el Rector, tendrá que encontrarse con toda la fuerza de un movimiento estudiantil radicalizado. No les vamos a dar descanso a las fuerzas reaccionarias internas, tanto académicas como estudiantiles.

REMENTERIA.— Es obvio que la reacción avanzó porque la lucha estaba en retroceso. Mientras desaparecía la masa estudiantil se desarrollaba la contrarreforma. Si los estudiantes hubieran sido realmente movilizados, esto jamás habría ocurrido. Los grupos políticos sin excepción manejaron la reforma en función de estrategias políticas, matando el movimiento estudiantil cuando éste apenas nacía. La única participación que tenía el estudiante era en el momento de votar para elegir "representante". El MIR no votó por Jadresic por una cuestión de principios. Aquí no hay participación de los estudiantes en la Reforma. En Concepción, al contrario, la reforma la hicieron los estudiantes. Pero si la estrategia política de una reforma sólo la pueden hacer los estudiantes, y éstos no están organizados, mal se puede hacer la reforma, y mal se puede ir a la elección de burocracias que continuarán castrando el movimiento estudiantil.


Análisis

HAY QUE DESTRUIR A LA EXTREMA IZQUIERDA

EL Ministro del Interior no se cansa de agradecer a los dirigentes comunistas "el resuelto apoyo que le han dado al Gobierno y a la democracia" y en conversaciones con miembros del Partido Demócrata Cristiano les manifiesta que "está convencido que con los comunistas se puede gobernar con seriedad".

El Dr. Patricio Rojas tiene muchos motivos para estar contento con el comportamiento de los comunistas. Incluso en lo personal le han dado su apoyo, con la decisión de rechazar la acusación constitucional planteada en su contra por los miembros del Sindicato de Periodistas de Radio, que le responsabilizaron de la censura que imperó sobre la prensa entre el 21 y el 24 de octubre.

El diputado comunista José Cademártori ha dicho que "el Ministro del Interior aplicó la censura sobre la prensa en defensa del régimen constituido, amenazado por fuerzas reaccionarias". Con posterioridad el diputado comunista Edmundo Salinas declaró que "tenemos que rechazar esta acusación, no en defensa del Gobierno, sino en defensa de nuestros principios, de nuestra posición antimperialista y antioligárquica".

Las opiniones de los dirigentes comunistas han terminado por envolver a los hombres del Gobierno en un halo progresista que forzosamente debe confundir al pueblo, menos preparado que los políticos para entender sus maniobras. Los contactos entre dirigentes de los partidos Comunista y Demócrata Cristiano se han hecho permanentes desde el día 21 de octubre, fecha sindicada por el PC como la del "Golpe de Estado" militar. Ese día hubo varias citas entre dirigentes de los dos partidos hasta la noche. La última se produjo en el Hotel Carlos V y en ella estaban presentes los miembros de la Comisión Política del Partido Comunista y dirigentes del PDC encabezados por el senador Benjamín Prado.

El Partido Comunista declara que lo más importante es "atajar el Golpe de Estado reaccionario". Nadie puede dudar que los dirigentes comunistas son los más resueltos defensores de la legalidad, en los mismos momentos en que muchos piensan que dentro del Gobierno puede haber personas que no sólo desestiman la importancia del régimen constitucional sino que omiten acciones que puedan contribuir a su afianzamiento, con la secreta esperanza de verlo en peligro.

Un grupo de sociólogos ha trazado una hipótesis para interpretar la situación política actual. Examinan el cuadro dejado por la crisis del 21 de octubre y llegan a la conclusión de que ella provocó la aparición temprana de la candidatura derechista de Jorge Alessandri y causó la agudización de contradicciones en la izquierda, entre comunistas y socialistas. Estos últimos dicen que "se opondrán con igual energía a un golpe de los reaccionarios como a continuar defendiendo o a aparecer en defensa de una institucionalidad en grave e irreparable crisis".

Según los sociólogos un grupo económico de presión, que tiene como su figura más importante a Eduardo Frei, no se siente interpretado por la candidatura democratacristiana de Radomiro Tomic ni por la de Jorge Alessandri. Ese grupo de presión intenta provocar un reajuste del cuadro político en la derecha para obtener un solo candidato común, que sintetice sus intereses.

Las necesidades internas de los militares y el malestar que a ellos les causaba su desatención por parte de las autoridades civiles lejos de ser solucionadas fueron entregadas a su suerte para aumentar la irritabilidad castrense, la que tuvo su primer brote en mayo de 1968, con la renuncia colectiva de los integrantes de la Academia de Guerra del Ejército. Desde entonces existió la posibilidad de solucionar los problemas económicos y profesionales de los uniformados o dejarlos que se agravaran con el tiempo. Se escogió la última alternativa y así se llegó al reventón del 21 de octubre.

La amenaza de una quiebra de la legalidad se ha transformado en un émbolo político que sube y baja conforme a los intereses de los grupos que aspiran a asegurar el poder en la elección presidencial de 1970.

Para un grupo de personas que están actualmente en el poder, en la Moneda, la amenaza del "Golpe", es una herramienta útil para influir en un cuadro electoral en el cual poco tenía que hacer hasta el momento en que empezó a usarse el movimiento interno de las Fuerzas Armadas y de Carabineros.

En otro rincón del ring político el Partido Comunista está volcado en una tarea que estima inaplazable: destruir a la extrema izquierda. En esa faena se encuentra con la Moneda, que usa contra los revolucionarios que no militan en el Partido Comunista, la potencia de su aparato represivo.

Dentro de la izquierda el Partido Comunista ha fijado como definición política la actitud de los Izquierdistas y revolucionarios frente a la amenaza de un "Golpe de Estado", se está contra o a favor del "Golpe". Los socialistas no han podido evitar el dilema planteado por sus aliados. De por medio está la chance de un socialista para convertirse en posible candidato a la Presidencia de la República, de lo que ha dado en llamarse la unidad popular.

Si los socialistas tienen aspiraciones de contar con un potencial apoyo comunista tienen que arrinconar y destruir, previamente, a los revolucionarios que se identifican con la línea bautizada como extrema izquierda.

El propósito de los dirigentes comunistas de destruir, antes que nada, a los revolucionarios que se orientan hacia una lucha frontal contra el imperialismo y sus representantes en Chile, quedó de manifiesto en la edición de "El Siglo" del día 16 de noviembre. En un comentario sobre las inscripciones de candidatos a la elección de la Federación de Estudiantes de Chile se expresó: "Una prolongada reunión celebraron en la mañana de ayer en una de las salas de la FECH, dirigentes del MIR y de la JDC. En la reunión participaron Antonio Cavalla y Jaime Rabinet, y representantes de los dirigentes del MIR Sergio Zorrilla, Luciano Cruz y Miguel Enríquez". Estos tres últimos son buscados por la policía, por lo que cualquiera pista puede tomarse como una delación.

Hasta antes de la Revolución Cubana el cuadro político chileno tenía un aspecto tradicional que sólo empezó a quebrarse con la aparición de nuevas corrientes dentro del campo revolucionario. Una de ellas es el MIR, otra el Partido Comunista Revolucionario, etc.

El Partido Socialista no escapó al aireamiento que introdujo en la conducta de los marxistas el pensamiento y la acción de los revolucionarios cubanos. Los socialistas empezaron a remozarse y abandonar el estilo "frente populista" que ha marcado a la política de la izquierda desde la década del 30. Los esfuerzos socialistas han llevado a sus militantes a acercarse a otros grupos revolucionarios, que son combatidos con singular fiereza por los dirigentes comunistas. Esos esfuerzos deben ser desplazados y reemplazados por la orientación "frente populista", que será la que caracterizará a la candidatura que emerja de la llamada "unidad popular" si ella llega a concretarse.

El "frente populismo", dirigido por el partido Comunista, ha situado la lucha de clases en un segundo plano para dedicarse de lleno a la defensa de la legalidad burguesa, encabezada por un Gobierno que surgió de un contubernio que formaron el banquero y anticomunista Gabriel González Videla, el Ministro Consejero de la Embajada de Estados Unidos Joseph Jova, los agentes de la CIA, los dirigentes de la derecha clásica.

El Partido Comunista, obsesivo por la defensa de la legalidad, no vacila en entregar el control de las informaciones de prensa a un Gobierno de clase, que tiene en sus manos el aparato de un Estado burgués. La censura en manos de un Ministro, que como Subsecretario de Educación hizo golpear a los profesores en las calles, cuando luchaban por sus salarios, es un fenómeno positivo, cuando con él defiende el orden legal.

El Partido Comunista dice que se trata de atajar a los reaccionarios. ¿Y qué clase de Gobierno es el de la Democracia Cristiana, que tiene dos masacres de trabajadores en su historia? ¿No es acaso un Gobierno proimperialista? Ahí está su política cuprera, criticada por el propio Partido Comunista.

Podrá decirse que la defensa de la legalidad está destinada a proteger los derechos de los trabajadores, pero contra éstos un contubernio, denunciado por el diario "El Siglo", formado por demócratas cristianos y parlamentarios del Partido Nacional, aprobó reformas constitucionales que cercenaron conquistas de la clase explotada.

Si el debate se concentra sobre la posición de clase que deben mantener los revolucionarios nadie podrá justificar el apoyo al Gobierno democratacristiano, pero si se desvía el interés del pueblo hacia un dilema legalista pueden justificarse el respaldo a un Ministro de Estado de un régimen burgués, los contactos con el partido de Gobierno, etc.

Algunos grupos revolucionarios han cancelado su participación en la vida legal. A ellos no los alcanza el problema de la elección presidencial de 1970. Dentro del Partido Socialista un sector pensó que más importante que la participación en la lucha electoral es definir una estrategia y una táctica auténticamente revolucionarias. La campaña presidencial se les ha venido encima y ahora deben aceptar las reglas del juego "frente populista".

Mucho se dice que la amenaza del "Golpe de Estado" está dirigida especialmente contra la posibilidad que tiene el movimiento de "unidad popular" de ganar en las urnas el poder en 1970.

No puede desestimarse este argumento, pero tampoco es correcto aprobarlo en la forma en que se expone.

Los que dieron por cancelada su participación en la vida legal, cuyas reglas de juego son impuestas por el imperialismo, la oligarquía y la burguesía, tienen algo que decir al respecto. Ellos aseguran que en Chile el pueblo no podrá llegar al poder por las urnas y que toda ilusión de lograrlo está condenada al fracaso y a desarmar cada vez más a una clase trabajadora, explotada, a la cual cada día se le invita más a la contemporización con sus verdaderos enemigos, en un reflejo del fenómeno que en el mundo se plantea como la coexistencia pacífica.

El Comandante Ernesto Guevara y el Primer Ministro de la República Democrática y Popular de Corea establecieron en sus documentos teóricos que los pueblos no pueden renunciar al derecho a conquistar cuanto antes el poder para establecer su sociedad y agregaron que para conseguirlo deben luchar sin cuartel, haciendo estallar muchos Vietnam.

Hubo un momento en que la lucha política en la izquierda chilena parecía estar pronta a dar un salto cualitativo, pero ahora, al termino de 1969, se la lleva a términos tradicionales.

Es obvio que el afán de castrar la capacidad de lucha de los revolucionarios corresponde a una estrategia amplia, en la cual se concibe un reparto de zonas de influencia, en una de las cuales se ubican los imperialistas, las oligarquías y las burguesías y en el otro una fuerza política se esfuerza por imponer su calidad de vanguardia, para evitar que las fuerzas más dinámicas puedan poner en peligro, primero en Chile y luego en un plano continental, la coexistencia pacífica.


Reportaje

HUMILLAN EN LA CÁRCEL A JÓVENES REVOLUCIONARIOS

TRANSCURRIDOS casi tres meses desde el asalto al supermercado "Portofino", sectores interesados han pretendido que sus protagonistas pasen al olvido, ya sea con la intención de que el proceso sea tramitado a espaldas de la opinión pública o para evitar que el ejemplo se repita. Se han puesto trabas para que los periodistas entrevisten a Jorge Silva, Juan Martínez y Sergio Pérez, ahora en libre plática en la Cárcel Pública, incluso arbitrariamente se les limitan las visitas.

PF logró romper ese cerco con el fin de dar a conocer otro ángulo de la personalidad de estos muchachos, que aun en la cárcel se han mostrado como auténticos revolucionarios.

JORGE SILVA

Es el más joven de los tres. Tiene 25 años. Se casó el 15 de enero de este año con una estudiante de segundo año de Sociología. Hasta el momento de la acción del "portofino", cursaba cuarto año de periodismo en la Universidad de Chile. Como fotógrafo aficionado, realizaba algunos trabajos para aumentar su presupuesto de 290 escudos mensuales que le proporcionaba una beca del Servicio de Bienestar de la Universidad.

No es ésta la primera vez que participa en la lucha política. El año 67, por defender el diario mural que mantenía un grupo de izquierda de su escuela, fue baleado por dos estudiantes democristianos, René Divin y Enrique Bruna. Este incidente le significó después serias trabas para conseguir trabajo como periodista.

Su caso logró conmover especialmente a la opinión pública por la forma escandalosa en que fue torturado y flagelado por Carabineros y la Policía Política. Aunque ahora está recuperado físicamente, señala que le ha sido difícil lograr una estabilidad nerviosa, especialmente por el ambiente de miseria humana que reina en la Cárcel Pública.

SERGIO PÉREZ

Tiene 26 años. Igual que su esposa, es estudiante de Filosofía en la Universidad de Chile. Dentro de 2 meses, tendrán su primer hijo. La justicia ordinaria lo está procesando por participar en una acción expropiatoria al Banco de Londres y América del Sur, Sucursal Santa Elena, lo que en lenguaje legal se denomina "robo con intimidación de las personas". También está declarado reo por hurto de automóviles, y por la Ley de Seguridad interior del Estado se le juzga en calidad de militante del MIR.

Tanto él como Silva y Martínez, están luchando porque la justicia los trate como a presos políticos y no como a delincuentes comunes. "El robo —señala Pérez— para constituir delito debe tener como móvil el afán de lucro personal. En nuestro caso, el objetivo es tomar el poder para entregarlo a los trabajadores y recuperar las riquezas básicas para el país".

Sergio Pérez Molina es, a los 26 años, un fogueado dirigente estudiantil con inquietudes revolucionarias. Se sintió atraído por las ideas marxistas por primera vez cuando vivía en Schwager, el año 60, y tuvo oportunidad de ver la explotación despiadada de que eran víctimas los mineros del carbón.

En 1961, organizó la Juventud Socialista en Coronel. Fue dirigente del Liceo de Hombres de esa ciudad, llegando a ocupar el cargo de miembro del Ejecutivo de la Federación Provincial de Estudiantes Secundarios de Concepción. Fue designado en 1964 miembro del Comité Regional de Concepción de la FJS (Federación Juvenil Socialista). En esa misma época se marginó de ese partido, formando con otros compañeros la Vanguardia Revolucionaria Marxista de la Universidad de Concepción. "Eramos sólo 8 militantes", recuerda. "Nuestros planteamientos sobre la vía armada para la conquista del poder, la desilusión ante el resultado de las elecciones presidenciales que demostraron la imposibilidad de llegar al poder a través de los métodos que la burguesía creó y controla, y el ejemplo de Cuba, hicieron que pronto la VRM fuera una fuerza importante. En octubre del 65, esta organización se unió a otros grupos y se formó el MIR, partido al cual pertenezco desde entonces y en el cual ocupo, desde noviembre del 66, el cargo de miembro del Comité Central".

Como líder estudiantil, Sergio Pérez se ha destacado muchas veces por su arrojo y valentía. En una oportunidad, el 21 de mayo del 66, cuando Frei inauguraba en el Congreso Nacional el período de legislatura ordinaria, , interrumpió el acto lanzando una serie de panfletos y gritando consignas de protesta por la entonces reciente masacre de El Salvador. Por su participación en este y otros sucesos ligados a luchas populares, ha sido detenido varias veces e incluso se le vinculó en el bullado "proceso al terrorismo".

Ahora que por estar preso no puede participar en la lucha política, estima que es importante que los hombres y organizaciones revolucionarias se preocupen del proceso que se les sigue a él y a sus compañeros, de la forma en que se les juzga. "De esta manera —dice— quedará sentado un precedente para quienes, durante la lucha revolucionaria, deben pasar por las manos de la justicia burguesa y sus cárceles".

Su estado de ánimo y su fervor en las ideas marxistas no se han visto mermados por el encarcelamiento. "No nos hacemos ilusiones respecto a la justicia que podamos obtener. Hemos tocado a la burguesía en donde más le duele. Le hemos tomado su dinero, su razón de ser, y eso no lo perdona. Como somos los primeros, todo el peso de la ejemplarización recaerá sobre nosotros, pero estamos dispuestos a dar la vida por reivindicar al pueblo y sacudirlo de sus opresores. Ante esta tarea, todos los sacrificios son necesarios. Tenemos confianza de que en un futuro próximo, el pueblo en armas dará cuenta de quienes hoy lo explotan. Tal vez la lucha sea

larga y azarosa, pero aquellos que constituyen la vanguardia revolucionaria llevarán la lucha hasta el final. El ejemplo del Che nos guía. Su camino es el nuestro".

JUAN ESTEBAN MARTÍNEZ

26 años. Es estudiante del cuarto año de Medicina Veterinaria en la Universidad de Chile. Casado con una alumna del quinto año del Instituto Pedagógico, tiene un hijo de 2 años y 8 meses. Antes de ser recluido en la Cárcel, podía mantener a su familia gracias a un préstamo de estudios de la Universidad y a algunos trabajos de tratamientos veterinarios que realizaba. Hoy su situación económica es difícil, por cuanto no le es permitido a su esposa cobrar ese préstamo de estudios.

Su ingreso a la actividad política data del año 59, cuando se sintió vivamente impactado por la Revolución Cubana. "Después —dice— viví al margen de la política partidista hasta 1982, año en que ingresé a las Juventudes Comunistas y de donde fui expulsado en 1968 por discrepancias político estratégicas insalvables. De este período guardo gratos recuerdos de innumerables jóvenes comunistas, obreros y estudiantes que conocí y me conocieron, y que jamás aceptaron que mi expulsión se hiciera bajo pretextos de tipo baladí".

De allí ingresó al MIR, organización de la cual se marginó voluntariamente para pasar a integrar otro grupo político.

"Los adjetivos peyorativos que usan los que no comparten nuestro pensamiento no nos preocupan sino en la perspectiva de futuras traiciones y cobardías que el pueblo sabrá juzgar y aplastar", señala Martínez.

Sobre su situación legal, estima que es difícil. El juego legal está lleno de eufemismos, dice. "Lo que para un revolucionario es una expropiación, para los gobernantes es un robo; lo que es un ajusticiamiento para ellos es un asesinato... Nosotros sabemos esto y esperamos el momento próximo en que será la justicia revolucionaria la que haga comparecer a nuestros jueces de hoy día".

RÉGIMEN ESPECIAL EN LA CÁRCEL

Habiendo reiterado que el móvil del asalto al "Portofino" fue político, la justicia insiste en tratarlos como delincuentes comunes. Sin considerar este importante "error", se ha configurado alrededor de estos tres jóvenes toda una situación plena de irregularidades en el trato carcelario. Se llegó, incluso, a inventar una "acción de comandos" destinada a rescatarlos de la prisión, con el fin de limitar sus derechos. Como consecuencia, sólo les permiten la visita de dos familiares, y a su alrededor se ha establecido una vigilancia especial "por razones de seguridad". La celda que comparten es periódicamente allanada. A diferencia de otros reos, a la hora de visitas están permanentemente vigilados por un gendarme. Asimismo, no se les ha permitido recibir material de lectura, especialmente diarios. También se les ha prohibido la visita de periodistas.

Los primeros dos meses permanecieron en la galería de incomunicados y desde que están en libre plática se encuentran en celdas de 2 por 1,5 metros. El recinto carcelario tiene capacidad para 600 personas, pero en él conviven más de 1.500. La falta de servicios higiénicos obliga a los reos a hacer sus necesidades en las mismas celdas, lo cual significa que en las galerías reina un hedor irrespirable. Lo mismo sucede en la sala de cine, donde el piso de cemento acapara los olores y hace muy poco atractivo ver una película. La alimentación, por otra parte, es deficiente. El presupuesto oficial es de un escudo por reo para desayuno, almuerzo y comida. El resultado, obviamente, es que los tachos de comida permanecen intactos. Los presos se han organizado para tomar pensión en grupos ("carretas") y que cuesta 50 escudos a la semana. Otros han adoptado el sistema de aportar alimentos para un fondo común.

Este régimen interno impide, naturalmente, el desarrollo de cualquier actividad que pudiera hacer más soportable la vida en prisión. La lectura es hace difícil en un patio donde una bulliciosa multitud de reos se hacina en la miseria. El 80% de la población penal no hace nada. El resto se dedica a fabricar guitarras, árboles de Pascua, maletines plásticos, etc.

Para Jorge Silva, Juan Martínez y Sergio Pérez, la necesidad más urgente es lograr que los trasladen al Anexo Cárcel de Capuchinos, lo que les permitiría un trato mejor y donde tendrían más facilidades, incluso para proseguir sus estudios. La solidaridad, en cualquier forma que se manifieste, es también esencial para ellos. Sus palabras finales al terminar esta entrevista, fueron: "La mejor muestra de solidaridad que pueden ofrecernos es un compromiso creciente en la acción revolucionarla, tan llena de perspectivas sobre todo hoy. ¡Hasta la victoria siempre!".

CCM.


Polémica

LOS VIAJES DEL COMPAÑERO RECTOR

HACE poco viajó a Canadá el rector de la Universidad Técnica del Estado (UTE), ingeniero Enrique Kirberg. El mismo día de su partida, "El Siglo" detallaba que la gira del rector obedecía a un plan de visitas a los centros de perfeccionamiento de becarios de la UTE en Ottawa y Toronto; que al regreso pasaría por Washington para entrevistarse con su amigo Felipe Herrera, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, al efecto de solicitar un nuevo préstamo para la UTE, y que aprovecharía su estada en Estados Unidos para conversar sobre la misma materia "con otras instituciones de ayuda".

En medios académicos y estudiantiles de la UTE, se sabe que una de "las instituciones de ayuda" que figura en el programa del rector Kirberg es la Fundación Ford, organismo imperialista de conocidas veleidades universitarias. La UTE no tenía, hasta ahora, ningún contacto con la Ford Foundation.

La fundación Ford en Chile, entre otras actividades, administra el convenio que ata a la Universidad de Chile con la California University y tiene en Santiago una verdadera embajada cuyo titular es el Dr. John Netherton, asiduo concurrente a reuniones universitarias internacionales y locales.

La "embajada" de la Ford Foundation, aparentemente una central para América latina, tiene su domicilio en Victoria Subercaseaux 121, 6º piso, más dos "consulados" para la Oficina de Estudios Urbanos y el Centro Internacional de Programas Jurídicos, en Santo Domingo 504 y en Merced 24, departamento 90. También dispone de un garage particular en Marcoleta 542, en el que su "cuerpo diplomático" estaciona los largos automóviles y las ágiles camionetas de chapa reservada. Obviamente, la Ford Foundation en Chile mantiene contacto regular con el embajador de EE.UU., Edward M. Korry.

En septiembre de 1968, el ingeniero comunista Enrique Kirberg asumió la rectoría de la UTE a la cabeza del movimiento reformista, en el que se destacó la FEUT (Federación de Estudiantes de la UTE). En las elecciones de 1969, fue confirmado por mayoría absoluta sobre otras dos candidaturas.

El proyecto BID/UTE data de julio de 1968. El BID se comprometió a enterar en cinco años un aporte de 5.000.000 de dólares (1 millón de sus fondos propios y 4 de fondos canadienses), mientras la UTE debía completar el proyecto con 10.000.000 de dólares. El 17 de septiembre de 1969, el rector Kirberg firmó la reformulación del proyecto. Ambas partes acordaron el Memorándum de Entendimiento Reformulación Proyecto BID/UTE, "en vista de la solicitud del 7 de julio de 1969 presentada al BID por la UTE (...) para negociar la fórmula que mejor podría contribuir al desarrollo de esta operación". En la reformulación la UTE consiguió la reducción de su aporte a 5.200.000 dólares. También se comprometió "a reestructurar la Oficina de Coordinación del Programa a base de fortalecerlo con el nombramiento del personal que fuere necesario y la delegación de autoridad que defina en mejor forma su función coordinadora y ejecutora". La UTE además, deberá "someter al Banco" distintos "informes sobre las acciones adoptadas" para su "aprobación". El BID también "pidió" que la UTE efectuara un "Estudio de Reorganización", para lo cual "recomendó" a la empresa asesora norteamericana vinculada a los Rockefeller PRICE, WATERHOUSE, PEAT & CO.

El párrafo 10 del nuevo proyecto firmado por la UTE dice: "La firma Price, Waterhouse, Peat & Co. ha sometido un informe que cuenta, en principio, con la aprobación de la Universidad y en el que se ha recomendado, entre otras cosas, la creación de una oficina de planificación que programaría futuras actividades de la UTE en Santiago y en las Sedes de Provincia. Tomando en consideración las recomendaciones para la reestructuración administrativa, se estima de la mayor importancia coordinar esta labor con la reestructuración académica. La posibilidad de establecer una Vice-Rectoría Administrativa dentro de esta nueva estructura ha sido una de las principales consideraciones hechas por los consultores con miras a dotar a la Universidad de una estructura administrativa moderna en la cual tendrá fundamental importancia el establecimiento de una Oficina de Organización y Método. Esta reestructuración será sancionada por el Estatuto Universitario, en cuya redacción se encuentra activamente trabajando la Comisión de Reforma a fin de someterlo a la consideración del Parlamento en fecha próxima".

Un estudio elaborado a mediados de este año por la Oficina de Planificación de la Universidad de Chile, constata la disminución de los aportes fiscales a las universidades nacionales y el aumento de los mismos a sus similares privadas, entre 1965 y 1968. Según dicho estudio, el presupuesto de la UTE se incrementó irrisoriamente en un 1% y el de la U. de Chile en un 8%, mientras que la Universidad del Norte aumentó sus aportes fiscales en un 151%, la Austral el 71%, la Católica de Valparaíso el 53%, la de Concepción el 40% y la Católica de Santiago el 37%. Curiosamente, la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso, arrancada al clan Edwards por la lucha estudiantil, descendió en la gracia estatal en un 2%. Habría que considerar asimismo la devaluación del escudo en el lapso referido y que el alumnado de la UTE creció en un 57% y el de la Santa María en un 49%.

La orfandad en que el Estado burgués deja a las universidades nacionales, es uno de los brazos de la pinza con que luego los organismos imperialistas se apoderan de nuestras casas de estudio. Los préstamos que el tenaz Felipe Herrera otorga a la UTE y a la UC (quince millones de dólares) le sirven para proyectarse hacia La Moneda, una de sus mas caras ambiciones. Para nadie es un secreto que Herrera, junto con Tomic, Raúl Sáez y Jorge Alessandri, forman un cuarteto presidencial muy tenido en cuenta en la embajada norteamericana.

Por otra parte, es sabido que la Ford Foundation ha sido denunciada hasta en su propio país de origen de servir de cobertura para algunos subsidios que la CIA considera útil otorgar a distintas instituciones culturales y estudiantiles. La revista Mundo Nuevo es una prueba. La Ford Foundation, por lo tanto, no es una "institución de ayuda". El rector Kirberg es una persona que goza de gran simpatía y aprecio en los claustros y es un dirigente en ascenso en el partido Comunista.

Las preguntas surgen solas: Los dirigentes marxistas del movimiento de reforma universitaria, ¿deben estrechar vínculos con el imperialismo o, por el contrario, deben erradicarlos? ¿Para eso sirve conquistar posiciones dentro del sistema? ¿El imperialismo es un tonto que da puntadas sin hilo? ¿La reforma universitaria es antimperialista o no? ¿Qué pretende la Ford Foundation de la UTE a cambio de su "ayuda"? ¿La reforma universitaria es lucha antimperialista o mendicidad ante el imperialismo? ¿El marxismo es socialdemocracia? ¿Latinoamérica es un conjunto de naciones soberanas que se puede permitir la coexistencia pacífica con el imperialismo?

No se puede siquiera hablar de coexistencia en este caso, puesto que en estas operaciones la UTE deberá observar un rol pasivo ante la penetración norteamericana en su vida académica y científica, de prosperar los trámites del rector Enrique Kirberg, una excelente persona que aplica una política errónea y peligrosa para el movimiento universitario y la izquierda en general.


Planteamientos

INVERSIONES ELECTORALES

EN las últimas elecciones parlamentarias, la democracia cristiana dispuso de una caja electoral no inferior a treinta mil millones de pesos, sin contar los recursos que lograron reunir los candidatos. Para algunos de éstos, su elección o su derrota las significó un gesto de varios miles de millones de pesos. ¿De dónde salieron? Por cierto que no provienen, sino en mínima proporción, de aportes voluntarios de los hombres y mujeres modestos, militantes o simpatizantes.

A comienzos de este año, PUNTO FINAL denunció que la firma Nun y Germán, que se dedica a la armaduría de autos "Simca 1000" y "Dodge Dart", había incurrido en un cuantioso fraude tributario y aduanero. De acuerdo con la ley, para que los vehículos armados en el país queden exentos de un impuesto especial del 200 por ciento de su valor, es indispensable que se integren con un porcentaje determinado de partes y piezas nacionales. La referida empresa simulaba cumplir con esa exigencia y de esa manera se liberaba del pago del impuesto, pero en la práctica utilizaba en la fabricación de los automóviles accesorios y repuestos extranjeros que había internado de contrabando y falsificando documentación. Los servicios de Aduanas y de Impuestos Internos comprobaron la evasión tributaria y aduanera. Sin embargo, los ejecutivos de la empresa armadora no sufrieron ninguna sanción pecuniaria ni corporal, a cambio de una importante "donación" que hicieron a la democracia cristiana para financiar la campaña parlamentaria de este partido.

Días después se conoció el siguiente documento:

"En Curicó, a 28 de febrero de 1969, Raúl Jofré D., 2º Vice- presidente Provincial del PDC y Carlos Castro, Director Electoral Provincial elevan a la directiva provincial el siguiente informe, respecto a una participación de Eº 30.000 que habría tenido el Partido en la venta de los terrenos de la Planta IANSA y que habrían sido recibidos por el Diputado Carlos Garcés Fernández.

"1.— Acompañados del Diputado Mario Fuenzalida nos dirigimos a la casa de don Ricardo Winkler. La señora manifestó al ser interrogada que no sabía absolutamente nada. Al ser preguntada por segunda vez manifestó que la señora Bazzolo le había dicho en su presencia al Diputado Fuenzalida que ella había dado o iba a dar Eº 30.000 al partido por la venta de los terrenos de IANSA.

"4.— Se conversó con el sobrino de la señora Bazzolo, Juan Carlos Raineri, quien manifestó que realmente la señora Olga Bazzolo le había dicho que de los Eº 450.000 del negocio total, sólo se recibirían Eº 420.000 ya que Eº 30.000 se iban a entregar o se habrían entregado al PDC o al Diputado Garcés.

"Agregó que podría consultarse sobre los detalles al abogado Luis Ugas que manejó todo el negocio".

O sea, en esta oportunidad, dirigentes responsables de la propia democracia cristiana se encargaron de confirmar otro caso de "donación voluntaria" al partido por terceras personas. Del documento citado queda en evidencia que la compraventa de bienes raíces no sólo está sujeta al impuesto de transferencia, sino que a otro muy particular que no ingresa en arcas fiscales, sino que a la tesorería de la DC.

En esa misma época, el entonces candidato y actual diputado del Partido Socialista, Erik Schnake, hizo una revelación sensacional: las bóvedas del Banco del Estado estaban vacías porque una parte apreciable de sus recursos —constituidos por depósitos y ahorros de toda la población— se había destinado al otorgamiento de créditos a políticos e industriales democratacristianos. Además para obtener un préstamo en esta institución era indispensable ceder "voluntariamente" un porcentaje del mismo a la tesorería del partido de Gobierno.

También en vísperas de las elecciones parlamentarias, el diario "Ultima Hora" informó que el Ministerio de Obras Públicas había sustituido el sistema ds propuestas públicas por el de trato directo con las empresas constructoras, lo que era ilegal y arbitrario. Pero las empresas favorecidas con el contrato de ejecución de las obras, cuyo valor asciende generalmente a sumas siderales, debían integrar "voluntariamente" una parte de sus honorarios o utilidades en la tesorería de la democracia cristiana.

Todas estas denuncias y revelaciones provocaron las consiguientes querellas y desmentidos de los afectados, pero ni unas ni otros lograron disipar la sensación pública de que la caja electoral y las finanzas de la democracia crlstiaia se engrosaban con este tipo de gravámenes.

La prueba decisiva la aportó en días pasados el senador comunista Luis Valente, quien, con documentación irrefutable, relató la extorsión de que había sido objeto la firma textil Banvarte. Un alto personero de la democracia cristiana se había comprometido a conseguirle en el Banco del Estado un préstamo de un millón de escudos a cambio de que hiciera una donación voluntaria a ese partido. El caso es similar a tantos otros, pero tuvo una ligera variante que le da un carácter sórdido a la operación. En efecto, la empresa cumplió y entregó cuatro letras, de Eº 25.000 cada una, a la orden del tesorero del PDC y que se pagaron a su vencimiento; pero no obtuvo el crédito.

Enrique Krauss, generalísimo del candidato presidencial de la democracia cristiana, a quien el senador Valente sindica como la persona que debía gestionar el préstamo en favor de la firma Banvarte, desmintió el cargo y a continuación se querelló en contra del senador comunista, lo que es un error, porque los parlamentarios son inviolables por las expresiones u opiniones que emitan en el ejercicio de sus funciones y en el seno de la Corporación a que pertenecen.

Además, como en el cuento del masoquista y del sádico, Krauss le formuló al Partido Comunista la insólita petición de que lo sometiera al escarnio público y lo acusara constitucionalmente para poder defenderse, ya que no era Ministro de Economía cuando habría tenido lugar la gestión. Y el Partido Comunista, con el propósito de hacerlo sufrir más, rechazó este extraño requerimiento de Krauss.

Para refutar al senador Valente, se ha esgrimido una declaración del gerente de la firma Banvarte en la que éste niega la participación de Krauss en esos hechos, pero que no desvirtúa lo esencial de la denuncia.

Es efectivo que la empresa gestionó un crédito en el Banco del Estado. Es cierto que en la misma época hizo la donación al PDC. Carece de toda lógica y explicación que en el mismo instante en que su aflictiva situación económica obligaba a la firma Banvarte a recurrir al Banco del Estado, haya demostrado tal generosidad con la democracia cristiana, a menos que todo esto haya sido una sola operación.

Por su parte, la Cámara de Diputados resolvió intervenir en este asunto y designó una comisión especial para investigar los procedimientos usados y la participación de parlamentarios y dirigentes políticos en la concesión de créditos por el Banco del Estado, por los bancos particulares y por instituciones semifiscales o empresas autónomas, no sólo durante la actual Administración sino que también en el período presidencial de Jorge Alessandri.

La pesquisa será difícil por varias razones: Primero, porque las operaciones crediticias están rodeadas de un misterio impenetrable. Segundo, porque los propios afectados con estas donaciones voluntarias tratarán de guardar sigilo para evitar dificultades con los bancos, con las autoridades e instituciones de gobierno, con los políticos y con Impuestos Internos. Tercero, porque de una u otra manera todos los partidos políticos, en distinto grado, según que estén en el gobierno o en la oposición, han recurrido a procedimientos similares para financiar sus actividades y campañas.

Al margen de los aspectos circunstanciales, anecdóticos y pintorescos de la denuncia del senador Valente, al margen también de los personajes involucrados, de los errores de fechas o de nombres, el episodio pone de actualidad un problema que es antiguo y deja en evidencia una de las lacras y vicios de este sistema democrático representativo.

¿Cuánto gastan los partidos políticos? ¿Cómo se financian? ¿Cuánto cuestan las campañas electorales? ¿Quiénes proveen los recursos? ¿Qué compromisos contraen los partidos con sus donantes o financistas? ¿Qué influencia tiene el dinero en los resultados que arrojan las urnas?

Enrique Krauss reconoció públicamente, en un programa de TV, que en menos de dos meses de campaña de Radomiro Tomic, candidato presidencial de la DC, se habían gastado Eº 800.000.

La cifra es deliberadamente modesta y oculta una mucho más abultada. En todo caso aun cuando sólo se mantuviera este ritmo de gasto, en los diez meses que restan de campaña hasta el 4 de septiembre de 1970, la DC tendrá que desembolsar Eº 4.000.000 más. Sin embargo, todos saben que el tranco inicial de cualquiera campaña es lento y que luego se convierte en trote, y más tarde en galope y finalmente en carrera desenfrenada. En cada uno de estos tramos los gastos crecen en rápida progresión.

Se acrecienta el número de secretarias, de activistas, de vehículos, de reuniones y concentraciones, de giras, de carteles, de afiches. Y luego viene la propaganda masiva en diarios, radios y TV.

Cálculos prudentes permiten estimar que la elección del Presidente Frei costó más de veinte millones de dólares, que fueron suministrados en su mayor parte por Alemania Federal, por Estados Unidos y la Iglesia, sin contar con el fabuloso aporte interno de los empresarios y capitalistas nacionales.

En estos momentos la situación ha variado. La Democracia Cristiana depende fundamentalmente para su financiamiento de las fuentes internas, porque el imperialismo yanqui no se jugará por su candidato y la Democracia Cristiana de Alemania Federal ya no está en el gobierno, incluso en el país tendrá dificultades para recolectar aportes, pues la Derecha económica, que en la elección pasada apoyó y fue pródiga con Frei, ahora vaciará todos sus recursos en favor de su propio candidato, Jorge Alessandri.

Ahora será éste quien recibirá la mayor contribución económica del imperialismo yanqui. Y las empresas norteamericanas del cobre comprarán el mantenimiento de sus privilegios haciendo ingentes erogaciones para asegurar el triunfo del abanderado de la Derecha.

Tampoco los terratenientes le van a regatear sus aportes ya que Alessandri simboliza el término de la reforma agraria, la devolución de las tierras expropiadas y la conservación de aquellas, que son la mayoría, que todavía siguen en poder de los agricultores.

Otro tanto ocurrirá con la gran empresa y la banca privada, para las cuales Alessandri es una póliza de seguro contra el peligro de nacionalización o estatización.

Por eso la Democracia Cristiana tendrá que usar cada vez con mayor énfasis y rigor el aparato estatal, todos los medios de presión y hasta de extorsión que brinda el Poder para conseguir los fondos necesarios para financiar su campaña presidencial.

Los ejemplos de Banvarte, que ya son muchos, aumentarán en el futuro.

Pero hay que ser justos. La Democracia Cristiana no es el único partido que estando en el gobierno ha empleado estos procedimientos. La Derecha aplicó métodos similares. El crédito público y privado siempre se concedió sólo a los favoritos del régimen. Y los gestores de empréstitos han sido una plaga en todos los gobiernos. Hoy son democristianos, pero ayer fueron liberales y conservadores. Y cuando en el pasado la Derecha necesitaba entonar su caja electoral tampoco tuvo escrúpulos en extorsionar a los comerciantes, industriales y agricultores pequeños, medianos y grandes, para exigirles una retribución a cambio de la ayuda o de los servicios o favores económicos y crediticios que les dispensaba.

En una sociedad como la nuestra en que el dinero es lo fundamental, el que lo tiene manda y conquista el Poder. Y cuando ya lo ha alcanzado, sigue utilizando el dinero para retenerlo. Es lo que ha hecho y está haciendo la Democracia Cristiana ahora y es lo que hicieron antes los partidos de Derecha.

En la "democracia representativa", las elecciones se ganan con dinero y los partidos y los candidatos tratan de obtenerlo por cualquier medio. Es cierto que el cohecho directo, ejercido en vísperas o el día mismo de la elección, ha desaparecido prácticamente. Pero ahora existe el soborno indirecto de las conciencias. La publicidad permite llegar a todos los sectores y lugares. Es un arma poderosa con la cual se destruye la imagen de los candidatos o partidos adversarios y se idealiza la de otros. Crea, orienta, deforma y trastorna la conciencia ciudadana. Puede convertir a un canalla en venerable y respetable señor y a un líder honesto y defensor del pueblo, en un miserable. La publicidad puede transformar a un reaccionario en reformista y a un reformista en revolucionario. La publicidad puede y logra movilizar y hacer votar a las masas contra su propio interés. Es la vara mágica gracias a la cual la burguesía seduce al pueblo y lo arrastra a mantener en el poder a sus verdugos y explotadores. Y la publicidad es un monstruo insaciable, devorador de dinero.

Por eso la Izquierda siempre enfrentará los procesos electorales con desventaja, y sus mejores intenciones, sus mejores campañas y sus más esclarecidos líderes terminan naufragando en el alud propagandístico de los partidos de la burguesía.

La Izquierda no recibe subvenciones externas para financiar sus campañas electorales. El "oro de Moscú" o de La Habana es una monserga que suelen repetir los sectores de la burguesía para tranquilizar su conciencia sobornada desde el extranjero o para ocultar sus vinculaciones con los centros financieros internacionales.

Las campañas electorales las financia fundamentalmente el pueblo; pero éste tiene poco dinero, por eso se desarrollan en condiciones muy precarias.

Sin embargo, también la Izquierda recibe aportes de capitalistas privados, de elementos de la burguesía. ¿Cómo explicar esta contradicción de que la burguesía contribuya a financiar a sus adversarios de clase, a sus enemigos en potencia? Porque la burguesía es hábil. Primero, le conviene mantener a la Izquierda sumida en procesos electorales. Prefiere una Izquierda electoral antes que una Izquierda revolucionaria. Segundo, intuye que la Izquierda no tomará el poder por la vía electoral y, en consecuencia, nunca amagará sus intereses. Pero, de todas maneras, se cubre las espaldas por si acaso. La burguesía trata de no enemistarse con la Izquierda y por eso la socorre económicamente, con la esperanza de suavizar sus planteamientos o de salvar aunque sea una mínima parte de sus privilegios, si alguna vez llegara a triunfar en las urnas. Tercero, porque los aportes que la burguesía hace a la Izquierda son una ínfima porción de aquellos que entrega a los candidatos y partidos de su clase social. Cuarto, porque así la burguesía aparenta imparcialidad y contribuye a crear en muchos la falsa ilusión de que la "democracia representativa" ofrece a todos iguales posibilidades y expectativas.

En Chile, como en las demás "democracias representativas", cada campaña electoral, especialmente las contiendas presidenciales, que son las decisivas, constituye y se monta al estilo de una verdadera empresa capitalista. Más importante que la calidad del producto o de la mercadería que se ofrece —el candidato o el programa— es el dinero de que se dispone para introducirlo en el mercado electoral. Naturalmente que, como en el mundo de los negocios, triunfan las empresas más grandes, las que cuentan con mayores recursos. Lo mismo que las empresas comerciales, las electorales acuden a todos los expedientes para reunir sus capitales y para imponerse a sus rivales en la competencia.

Los financistas o donantes de las empresas electorales son como los accionistas en las empresas capitalistas. Ellos aportan sus capitales para extraer después los dividendos. Y, a veces, los dividendos electorales son más suculentos y trascendentales que los que se recogen de una sociedad capitalista. El triunfo del candidato le puede significar a estos inversionistas políticos una liberación de derechos de aduana, o el acceso ilimitado al crédito o libertad para alzar los precios, o la congelación de sueldos y salarios, la exención o reducción de los tributos, etc.

En definitiva, ¿el político extorsiona al empresario privado o este a aquél? La "democracia representativa" exige un contubernio entre políticos y capitalistas. Ambos se necesitan y se ayudan a espaldas y contra el pueblo.

El escándalo de la firma Banvarte es un ejemplo elocuente. Cualquiera investigación servirá para demostrar los abusos que los políticos cometen con muchos empresarios privados y la corrupción y extremos a que suelen llegar los partidos y los políticos para obtener recursos a fin de financiar sus campañas y colectividades, pero no probará los compromisos que los empresarios arrancan a los políticos, ni limpiará la cloaca en que conviven en una "democracia representativa" los políticos y los empresarios.

JAIME FAIVOVICH.


Libros

UN ENSAYO GATTOPARDISTA

UN país que es un oasis en la geografía americana, un islote en el que las clases sociales no existen o donde —si admite esta fuerte realidad en otras páginas— aquéllas coexisten en procura de una vida "democrática". "La inevitabilidad de la lucha de clases y la inevitabilidad de la superación del capitalismo por la revolución socialista no se dan en el presente ni en el pasado chileno". (Pág. 34.) Tal es el cuadro que pinta de Chile Claudio Orrego Vicuña en su libro "Solidaridad o violencia: el dilema de Chile" (Empresa Editora Zig Zag, 1969). La obra lleva un prólogo de Eduardo Frei Montalva, protagonista esencial del intento de explicación del subtitulo: "La revolución en libertad: una racionalidad democrática para el cambio social".

El autor es también un prominente hombre del régimen, connotado miembro del grupo íntimo que rodea al Presidente Frei. Definido como abogado y sociólogo, fue fracasado director del periódico gubernamental "La Nación" y hoy oficia de "Consejero de Publicidad" de la Presidencia. (En esta tarea su labor tampoco es notable si juzgamos por los comunicados oficiales, que él mismo leyera durante el pronunciamiento militar del 21 de octubre) .

El objetivo del ensayo es un nuevo intento de definición de la entelequial "revolución en libertad". Luego de deshechar, en escasos renglones y sin base seria alguna, al socialismo como alternativa en el desarrollo social del país, Orrego expone su supuesto tercer camino, que en seguida define: "... la ideología democristiana se presenta como un lugar de encuentro donde caben hombres de todas las razas, creencias religiosas y clases sociales, hermanadas en una común visión del hombre y la sociedad. Un movimiento inspirado en postulados humanistas tiene, entonces, necesariamente que ser aconfesional, pluriclasista y fraternal". (Pág. 119).

Este párrafo define la ideología de Orrego y de su partido, la del burgués dispuesto a invocar si es preciso a Dios para mantener el sistema capitalista, que no otra cosa significa su proclamado pluriclasismo. Por cierto, antes ha cometido la "diablura" de afirmar que, en política, conservadores y marxistas se asemejan, porque ambos propugnan la primacía de una clase sobre otras... Y esto desde cierto ángulo es natural en Orrego, pues no está en su pensamiento la supresión de las clases sociales. "La ideología democristiana es popular no en el sentido conservador de sostener la primacía intrínseca de los obreros sobre los demás sectores sociales. Es popular por lo mismo que es humanista y democrática: porque no puede aceptar la discriminación ni la opresión hacia ningún sector social". (Pág. 122).

Aquí hay que agregar algo que no suponemos sino que está implícito en el planteamiento de Orrego: aquella discriminación es inaceptable si se practica en contra de la burguesía, pues no de otra manera puede evaluarse su encendida defensa del régimen social imperante en Chile. Esta defensa está reforzada por su expresada afición hacia la "democracia", el "respeto a la personalidad humana" y "la libre determinación de la voluntad soberana del pueblo", léase elecciones, que a su vez rigen la vida social chilena y que son, en la realidad, el trío de falacias con que se cubren la odiosa discriminación y dictadura legal clasista que existen en este país.

Si algo queda nuevamente en claro en este ensayo de Claudio Orrego es el reformismo burgués capitalista como ideología única de la democracia cristiana. "... jamás el movimiento democristiano en Chile colocó el énfasis en el proceso revolucionario", acota Orrego. "El énfasis en lo revolucionario propiamente tal viene a ser puesto sólo cuando la ceguera de la derecha chilena ha impedido el camino durante largo tiempo y cuando las reformas deben ser hechas con extrema rapidez para poder enfrentar una situación que por lo injusta, lo opresiva y lo angustiosa se hace ya insostenible". Y más adelante: "Esto muestra que lo revolucionario dentro de la doctrina socialcristiana es simplemente metodológico y no algo sustantivo". En seguida el mismo autor sintetiza: "En otras palabras, es necesario afirmar con franqueza y claridad que no todo cambio social tiene que ser revolucionario en el sentido clásico del vocablo. En resumen, la ideología democratacristiana no contempla la inevitabilidad de la revolución para imponer la justicia y la democracia". ..

Nada de cripto defensor del status, sino su adalid ensayista. Claudio Orrego ha hecho un flaco servicio al candidato, ahora vociferante anticapitalista, Radomiro Tomic. Pero, quizás, este ha sido precisamente su propósito, conocidas las reyertas internas del partido gobernante, querellas acentuadas al quedar de manifiesto el fracaso de su prometida y publicitada solución reformista.

JOSÉ DANIEL


Llamado

¡A DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS!

PF considera que ha llegado el momento de constituir en Chile un comité de defensa de los derechos humanos. Comités de este tipo, integrados por personalidades prestigiosas, existen también en otros países donde los instrumentos represivos de gobiernos reaccionarios, como el de aquí, han obligado a los ciudadanos a organizarse para defenderse de los atropellos policiales.

A las torturas y abusos cometidos por la Policía Política, se han sumado los casos del profesor francés Benjamín Louis Fabre y del estudiante Mario Zuleta Peña. Ambos fueron arrestados en la investigación que inició la policía luego de la expropiación de 122 mil escudos que un grupo llevó a cabo en una sucursal del Banco de Crédito e Inversiones, propiedad del magnate textilero Yarur.

El profesor Fabre fue golpeado en la cabeza en presencia de sus dos hijos pequeños, durante el allanamiento de su domicilio. Posteriormente fue llevado al cuartel de investigaciones donde un testigo lo vio abatido y con señas visibles de haber sufrido flagelaciones.

Como es habitual, el Director General de Investigaciones, Luis Jaspard da Fonseca, un excoronel del Cuerpo de Carabineros, negó que Fabre o el estudiante Mario Zuleta hubiesen sido golpeados. Asimismo, en un gesto de calculada ironía, anunció que había reclamado oficialmente al gobierno por las declaraciones del médico de la Cárcel Pública, Dr. Hernán Ruiz. Este médico verificó hace algún tiempo las torturas a que fue sometido el estudiante de periodismo Jorge Silva Luvecce, detenido a raíz de la expropiación que otro grupo efectuó en el supermercado "Portofino".

Jorge Silva en declaraciones a PF Nº 89, relató en forma minuciosa las torturas que sufrió a manos de Carabineros e investigaciones, incluyendo la aplicación de descargas eléctricas en los órganos genitales, ahogamiento con agua, golpes, etc.

Hace pocos años una joven, Magaly Honorato, se suicidó para evitar que la Policía Política continuara torturándola en forma sádica, bajo el amparo de un magistrado de la Corte de Apelaciones, Armando Silva Henríquez, que ahora es Ministro de la Corte Suprema, y que hizo la vista gorda ante los procedimientos de la PP.

La PP acaba de cambiar de jefe. Hernán Romero, que la dirigía, pasó a la escuela de detectives, y en su reemplazo fue designado Osvaldo Almazán. Pero los procedimientos siguen siendo los mismos. A la PP se suma la Brigada Móvil que dirige el prefecto Carlos Hidalgo. El cuartel de la Brigada Móvil, en la Avda. Zañartu, en el barrio Ñuñoa de Santiago, se ha convertido en el lugar preferido de los policías para maltratar, vejar y torturar a los detenidos.

El Subdirector de investigaciones, Eduardo Zúñiga Pacheco, militante democristiano, ha dicho que su servicio no necesita recurrir a la tortura para arrancar confesiones. "Para eso tenemos sicólogos", dijo el jefe policial a "El Mercurio".

La declaración de Zúñiga nuevamente deja al descubierto la participación de algunos profesionales universitarios, como sicólogos, en los interrogatorios policiales. Sin embargo es una verdad a medias porque si bien es cierto que Investigaciones emplea sicólogos, como Hernán Tuane, no por eso deja de usar la violencia física. Su equipo de sicólogos, incluso, no le son suficientes, de ahí que Investigaciones haya importado un equipo "detector de mentiras" y que posea también el conocido "suero de la verdad", droga que la policía norteamericana utiliza en abundancia.

Con el profesor francés Benjamín Louis Fabre la policía usó procedimientos nada científicos, quizás porque ese maestro es profesor, precisamente, del Departamento de Psicología de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile. Esa Facultad universitaria solidarizó con él y lo mismo hizo en seguida el Consejo Universitario. La Facultad señaló que Fabre, cuyo domicilio fue allanado sin orden competente, "fue sometido —junto con otras personas— a durísima flagelación".

El Cónsul de Francia en Santiago no pudo conversar con el detenido cuando concurrió al cuartel policial, aunque existe una convención internacional, de la cual es signatario Chile, que autoriza a los cónsules a sostener una entrevista con sus connacionales para verificar los motivos de la detención y las necesidades de defensa del prisionero.

Fabre fue detenido en su propio domicilio junto con su esposa, Marguerite Bastide Siécle, profesora en la Alianza Francesa. Ella —que fue dejada en libertad incondicional por el juez Carlos Pereira—, también fue objeto de maltrato en la policía.

El juez Pereira fue dejado de lado luego que la Corte de Apelaciones, a requerimiento del gobierno, decidió que el Ministro José Cánovas Robles se hiciera cargo del proceso. El Ministro Cánovas había cerrado el sumario por la expropiación del supermercado "Portofino", proceso en el cual tiene como detenidos a los estudiantes Juan Martínez y Jorge Silva (ver págs. 10-11).

También está preso el dirigente mirista Sergio Pérez Molina. Este último, tal como Silva Luvecce, fue torturado en la policía.

Aparte del matrimonio Fabre, la PP había arrestado al estudiante Zuleta (alumno del Instituto Pedagógico) y a otras personas que discutiblemente podían ser ligadas a la expropiación en la sucursal del Banco de Crédito e Inversiones. Se trata del abogado Jaime Concha Lois, ex candidato a parlamentario del PS, y su esposa, Carmen Rondi Costa; y el profesor de sociología de la Universidad Técnica del Estado, Boris Falahá Lemi. Contra estas personas los cargos formulados por la policía apenas podían en exceso configurar el presunto delito de "encubridores" de militantes del MIR que están siendo perseguidos. Es el caso del médico Humberto Sotomayor Salas, quien habría estado oculto en la casa del matrimonio Fabre. El día del allanamiento, Sotomayor se abrió paso entre los policías amenazándolos con dos granadas de mano. El matutino "Clarín" tituló sonriente: "La PP se hizo pipí".

En ningún caso la presunta relación de los detenidos con militantes del MIR que están eludiendo a la policía, justificaría los procedimientos empleados por la PP.

La violencia en los allanamientos de aquellos lugares que la policía cree refugios de miristas, no sólo alcanza a las personas. La policía —sin órdenes judiciales como disponen la Constitución y las leyes—, descerraja puertas, invade los domicilios metralleta en mano, despedaza muebles y objetos, allana los departamentos o casas vecinas, golpea y destroza. .. y muchas veces, sencillamente, roba. En esta clase de allanamientos es usual que se "pierdan" muchas cosas de valor que jamás retornan a sus dueños aun cuando se compruebe la total inocencia de éstos.

Para "probar" ante la opinión pública la condición de "elementos subversivos" de los detenidos, la policía —y también el inefable Subsecretario del Interior— acostumbran a declarar que encontraron literatura "extremista". La Facultad de Filosofía y Educación se vio obligada a "rechazar con la máxima decisión, criterios inquisitoriales en virtud de los cuales se considera como prueba del delito de "subversión" a quienes son poseedores de obras escritas por Marx, Engels, Lenin, Ernesto Guevara u otros destacados hombres cuya influencia ideológica es irrecusable en todos los ambientes de nuestra época".

El Ministro del Interior, Patricio Rojas Saavedra, médico democristiano de acentuada tendencia fascista, está a cargo de la represión policial a una escala desconocida en Chile, incluso los periodistas han reaccionado ante su política, que incluye la censura de prensa —como ocurrió en octubre pasado—. El sindicato de periodistas de radios presentó en su contra una acusación constitucional respaldada por las firmas de 7 diputados socialistas y 3 radicales. Esta semana debe verse qué suerte corre, aun cuando el rechazo del PDC se ha visto fortalecido por la decisión del PC de votar en contra en la Cámara de Diputados. Eso puede salvar al Ministro Rojas, que ya como Subsecretario de Educación se distinguió persiguiendo con saña una huelga del magisterio y que en su actual cargo ha prohijado toda clase de atropellos policiales, convirtiendo en dramática caricatura la vigencia en Chile de elementales derechos humanas.

J. C. M.


Llamado

MENSAJE A LOS PERIODISTAS

Compañero:

A Ud. le corresponde decidir con su voto el rumbo que debe tomar el Colegio de Periodistas.

Por ese motivo nos dirigimos a usted para exponerle nuestro pensamiento.

Queremos un organismo profesional cuya acción no sea influida —y casi siempre determinada— por los intereses del gobierno y de las empresas, lo cual ha venido ocurriendo en los últimos años.

Para ello juzgamos indispensable que tanto en el Consejo Nacional como en los Consejos Regionales tengan cabida los auténticos periodistas, o sea los que viven exclusivamente del ejercicio de la profesión, y que se desplace a quienes representan intereses ajenos.

En torno a esa idea central postulamos para las próximas elecciones los nombres de los siguientes compañeros:

—AUGUSTO OLIVARES BECERRA (Consejo Nacional);
—CIRO VARGAS MELLADO (Consejo Regional Santiago);
—MANUEL CABIESES DONOSO (Consejo Regional Santiago).

Creemos que estos candidatos, probados en la lucha gremial y en la defensa de la libertad de expresión, interpretan el deseo mayoritario que existe entre los periodistas de imponer una rectificación profunda que haga operante a nuestra máxima institución gremial.

Estimamos que el Colegio debe recoger y hacer suyos los planteamientos de los sindicatos de periodistas y de las asociaciones de jubilados, que constituyen el sentir de nuestros compañeros en su calidad de trabajadores cuyos ingresos se ven cada vez más deteriorados. En este sentido, creemos que el Colegio de Periodistas debe impulsar una lucha a fondo por mejores salarios y por un sistema previsional que no sea la burla actual. Para ello el Colegio debe ponerse a la cabeza de la movilización que está exigiendo el gremio.

Consideramos también un deber del Colegio de Periodistas —depurado de funcionarios del gobierno y de agentes de las empresas—, luchar por que se respete nuestra profesión. La profesión periodística debe estar protegida de las ilícitas presiones y amenazas que recibe tanto del Gobierno como de muchas empresas. Se hace necesaria una intransigente defensa del deber de informar que tienen los periodistas y cuyo ejercicio ha acarreado insólitas agresiones, amenazas, censura y querellas en el último período.

Sabemos que todo periodista comparte estas ideas y por eso reclamamos su apoyo en las próximas elecciones. Estamos seguros de que usted también anhela un Colegio de Periodistas independiente, respetable y que sea un eficaz instrumento de lucha de quienes consideran que nuestra profesión está al servicio de las mayorías nacionales y no de mezquinos intereses partidistas o empresariales.

Le invitamos a sumarse a esta lucha.

COMITÉ DE PERIODISTAS INDEPENDIENTES DE IZQUIERDA


Reforma fracasada

A LA RECONQUISTA DE LA UNIVERSIDAD

EL 29 de octubre, el dirigente universitario comunista Sergio Ramos escribía en el "El Siglo" que los resultados obtenidos hasta ese momento por la reforma eran sólo una "posibilidad para la transformación de la Universidad", y agregaba: "Transformar esta posibilidad en realidad depende en un primer momento de que se solucione a favor de las fuerzas reformistas el enfrentamiento por el poder que está planteado", refiriéndose a las elecciones de autoridades unipersonales y colegiadas de la Universidad de Chile. Menos de dos semanas después, el movimiento reformista recibió una derrota que afecta profundamente su futuro y que obliga a concluir que por el momento la "posibilidad de transformar la Universidad" ha sido nuevamente postergada y sólo cabe esperar lo que el mismo Ramos anuncia: "un vuelco favorable, revolucionario, en la sociedad chilena", como factor determinante definitivo.

El análisis de los resultados electorales del 4 y 12 de noviembre en la "U", deja un balance negativo para la reforma. Sus fuerzas quedaron fuera de los organismos de decisión que se eligieron en esas fechas. Rector fue designado Edgardo Boeninger, candidato de la derecha y la Democracia Cristiana, y hasta hace poco Director del Presupuesto, designado en ese cargo por el Presidente Frei. El Congreso Universitario transitorio presenta mayoría de esas dos fuerzas, en contra de los partidos de izquierda. Al medio, oscilando, quedan 18 representantes del movimiento "varguista", de definición política imprecisa, y cuyos votos se volcaron en sus dos terceras partes a lo menos, por Boeninger, en la segunda elección de Rector. Otro tanto ocurre en el Consejo Superior transitorio, donde Boeninger cuenta con la mayoría de los decanos, los dos representantes del gobierno, los dos representantes de la Dirección de Educación Primaria y Secundaria, el voto del Ministro de Educación y la mayoría de los consejeros estudiantiles y académicos elegidos el 4, formada por nacionales y democristianos. Boeninger derrotó a Jadresic por el 52,51%, según la ponderación de los votos emitidos, contra el 46%. Mucho más estrecho fue el triunfo de Ricardo Lagos, candidato reformista a secretario general, sobre Octavio Maira que acompañaba a Boeninger. El primero obtuvo el 50,7% contra el 49% de Maira.

La ley 17.200 otorgó condición jurídica a la reforma, creando el Congreso Universitario para redactar el nuevo estatuto, y el Consejo Superior transitorio, para administrar la Universidad junto al Rector. Mientras no se redacte el nuevo reglamento, el Rector conserva la mayoría de sus facultades, que antaño lo transformaron en un señor feudal.

La importancia de los cargos elegidos el 4 y 12 de noviembre es fundamental para decidir la suerte del proceso reformista, su contenido político definitivo. Desaparecen la Comisión Central de Reforma y los Plenarios de Reforma, que sin ser ejecutivos constituían un poder de opinión frente al antiguo orden que se había hecho fuerte en el Consejo de Decanos. El Rector recién elegido ocupa el cargo en propiedad y vuelve a ser la autoridad máxima de la Universidad, recuperando de paso la normalidad jerárquica.

La reforma aceptó que estas condiciones se mantuvieran y se jugó entera para tomar el control de esos centros de decisión. Desde luego, no a ciegas, ignorando la real situación en que se hallaba. Más bien porque la elección de una asamblea no ejecutiva y de un Rector con las prerrogativas de antes, era la conciliación inevitable dentro de la legalidad que ambicionaba la dirección reformista para el proceso de cambios. El 9 de mayo pasado, el Consejo Universitario acordó, con la participación de los dirigentes reformistas, mantener su vigencia, ampliando su representación con una cantidad determinada de nuevos consejeros estudiantiles, académicos y administrativos. Los Plenarios de Reforma habían acordado reemplazar el Consejo por un Senado Universitario, que gobernaría la Universidad a la vez que redactaría un nuevo estatuto. "Todo el poder al Senado", era la consigna de la reforma. Pero fue olvidada, para salvar la crisis que provocó la Escuela de Ingeniería, la que amenazó con formar sede autónoma y desconocer la autoridad del Senado. La reforma llegó así al punto de tener que negociar a nivel de directivas de grupos una paz imprescindible para obtener una ley que formalizara el proceso. En cambio, el Consejo salvó con vida, amplió su poder y representación, y puso nuevamente al frente del mando transitorio una autoridad unipersonal, como el Rector. En estas gestiones, los grandes aliados del Consejo fueron el gobierno, que debía patrocinar la ley, y la directiva democristiana de la FECH. Por parte del movimiento reformista, estos acuerdos debieron ser conocidos y sancionados por los dirigentes comunistas, socialistas e independientes aliados.

La situación en que se encuentra la reforma después de las elecciones no es, pues, gratuita, no escapa a la responsabilidad de sus principales impulsores. El drama del movimiento reformista no es la derrota de los comicios pasados: su suerte no podía ser otra, en vista de las circunstancias en que fue llevado a este enfrentamiento.

Tales circunstancias operan en contra de la reforma, y se refieren a la situación orgánica interna del movimiento y a las condiciones de poder que se mantuvieron inalterables en la Universidad. El movimiento perdió su fuerza, después que fue capaz de imponer en los hechos el voto estudiantil y organismos como los Plenarios y la Comisión Central de Reforma, creados al margen de la ley. Por presión de las asambleas rebeldes, que surgían en todas las escuelas dispuestas a quebrar el viejo orden, connotados profesores y decanos reaccionarios, que capitalizaban el descontento, debieron abandonar las aulas para siempre. Este avance de la masa universitaria fue detenido por la dirección política del movimiento y los sectores en peligro, que estuvieron de acuerdo en entregar parte del poder con tal de recuperar el orden. El arreglo fue sancionado en un documento que lleva el nombre de "Acta de la FECH", firmado en 1969.

Desde entonces, el proceso se desenvolvió en el clásico juego de los partidos, a cargo de las élites directivas. Como consecuencia, la base se distanció de sus dirigentes y terminó por desinteresarse de las cuestiones reformistas. En este vacío, la contrarreforma se fortaleció, adquirió nuevas formas (asimiló el proceso para anularlo, en reemplazo de su viejo ropaje intransigente y dogmático) y con ellas se presento a las elecciones.

Tampoco se cumplió la táctica que veía la izquierda para los comicios: que la comunidad se polarizara entre reformistas o antireformistas. Surgieron más candidatos que lo pensado y todos se presentaron como reformistas.

Pero había, desde luego, una diferencia ideológica entre la candidatura de Edgardo Boeninger y Alfredo Jadresic. El primero resumió su posición al ser elegido: "Queremos DESVINCULAR la Universidad de las contingencias políticas que sólo terminan por hacerle daño. Queremos desvincular los fenómenos universitarios de la política partidista. La Universidad influye sobre la comunidad con su acción creativa y esa debe ser nuestra meta en la cual no podemos ni debemos fracasar" ("El Mercurio", 14 de noviembre). Dos ideas básicas, no expresadas honradamente. Por una parte, mantener la Universidad al mareen de los conflictos sociales que origina el statu como la mejor expresión de su lealtad a éste, por otra, "comprometer" la Universidad con el resto de la comunidad, para cumplir con la consigna reformista (en algunos avisos, la propaganda de Boeninger se mostró partidaria de un compromiso con los cambios sociales. "El Mercurio", 2 de noviembre), pero a través de una "acción creativa" no definida, y por lo tanto, no diferenciada del aporte técnico-profesional clásico que presta la Universidad al sistema capitalista, entendido en el concepto de Boeninger como "comunidad".

La reforma llegó a su máxima expresión ideológica con los planteamientos de la campaña de Alfredo Jadresic, resumidos en los conceptos de "Universidad crítica, nacional, democrática, comprometida y libre", ampliamente divulgados a través de todo el proceso, desde que éste se iniciara hace dos años, en la Facultad de Filosofía. Conceptos que quedaron en la teoría, a pesar de esos dos años de la Universidad en proceso de cambios. El dirigente comunista Sergio Ramos, en el artículo ya citado, expresa: "En segundo lugar (se refiere a defectos de la reforma), la permanencia de una situación de doble poder en donde el poder real aún está radicado en el Rector y el Consejo Universitario, claramente con mayoría reaccionaria antirreformista, lo que en buena medida explica mucho los problemas y detenciones que ha sufrido la reforma". El Centro de Alumnos de Filosofía explica el fenómeno de la reforma como teoría frustrada, de la siguiente manera: "el presupuesto no fue discutido (y si por ventura lo fue en algún pasillo, no fue tocado ni por un pétalo de reforma) y justamente la piedra de toque para detectar un cambio institucional es el presupuesto, su monto, distribución y su forma de dependencia: si tales factores permanecen constantes se puede asegurar que no se ha producido cambio, como no sea de manos" (Revista de Filosofía, vol XIV, año 1969, 1, pág. 11).

La segunda causa de la derrota reformista está en la vigencia de las condiciones de poder que favorecen la interdependencia con el capitalismo. No sólo la reforma no tocó el problema presupuestario sino que mantuvo para los profesores la decisión sobre las autoridades. Desde este punto de vista, el co-gobierno es una ilusión. El efecto de la ponderación del voto de los académicos es determinante. Entre dos candidatos, el que cuente con el apoyo del 65% de los profesores, gana el poder, aunque no tenga votos entre los estudiantes y empleados. Mientras más candidatos hay, más se diluye la influencia final de la votación estudiantil. El estudiante y el empleado no han recibido un voto, el primero sólo tiene derecho a un 25% y el segundo a un 8% de un sufragio. El profesor se queda con un porcentaje suficiente para controlar el resultado de cualquier elección, el 67% del mismo sufragio. De esta manera, la ponderación de las votaciones aceptada por la reforma, mantiene el espíritu selectivo clasista de las decisiones del período pasado.

La violenta campaña anticomunista desatada contra la candidatura de Alfredo Jadresic, es un ejemplo de la lucha de clases que se libró en la pasada elección de Rector de la Universidad de Chile. Como en 1964, la derecha olvidó sus diferencias formales con la Democracia Cristiana y votó por su candidato, en un acto de defensa del sistema, del statu. No puede atribuirse esquemáticamente al anticomunismo la derrota de Jadresic: es un síntoma que implica que una clase social está defendiendo sus prerrogativas. El triunfo de Boeninger impidió un cambio doctrinario en la universidad, que pretendía alterar las relaciones de dependencia de ésta con el sistema, expresadas básicamente en el servicio a la producción capitalista (ingenieros civiles, electrónicos, comerciales, agrónomos, de minas, químicos, biólogos, contadores auditores, economistas, arquitectos, abogados, que fueron las escuelas que dieron el triunfo al nuevo Rector, incluido en algunos de estos casos el estamento estudiantil).

Las diferencias de las diversas manifestaciones del pensamiento burgués, se acabaron cuando Boeninger enfrentó solo a Jadresic. Es el caso de los profesores que votaron en la primera rueda por Fernando Vargas, presidente de la Comisión Central de Reforma, y que en la segunda elección se pronunciaron en más de los dos tercios por el nuevo Rector.

En este cuadro hay que registrar también la alta abstención de los estudiantes, en las dos vueltas del proceso electoral de la "U". Un grueso sector de estudiantes no se sintió interpretado para nada por los planteamientos en juego, lo cual es otra muestra de la poca profundidad de la reforma. Aunque sólo un grupo político, el MIR, llamó a la abstención militante, ese fenómeno fue mucho más allá, rebasando cualquier apreciación partidista.

Para dar una idea de la interdependencia de la Universidad con el capitalismo, basta mencionar el ejemplo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, donde el 45% del presupuesto de 1969 se originó en utilidades propias, por concepto de venta de servicios a empresas privadas o a instituciones públicas, o a raíz de convenios con organismos extranjeros, entre ellos la NASA. Estas relaciones comerciales han transformado a la Facultad en una Facultad-empresa, que con el tiempo ha creado castas económicas de profesores, según su ubicación en las empresas del sector público o privado, indistintamente. Es el caso de los profesores del "grupo ENDESA", que controlan una cifra que bordea los 40 educadores.

En estas condiciones, la reforma se encontró con vallas estructurales que le impidieron ganar las elecciones. Razones muy similares a las que constituyen los problemas más serios para la izquierda en el plano electoral nacional. Los resultados del 4 y 12 de noviembre en la "U" permiten afirmar que si bien en un principio amplios sectores del pensamiento burgués se acoplaron a la reforma, la abandonaron cuando vieron que ésta contravenía los intereses de un orden donde ven asegurado su futuro personal. Los estudiantes y los sectores más conscientes del profesorado (radicados en las llamadas escuelas pobres) tendrán que meditar sobre una reconquista de la Universidad que puede partir de la resistencia al poder antirreformista, pero con métodos más audaces y con mayor decisión de lucha, dentro de moldes que imponga el movimiento rebelde.

A.


LA POSICIÓN DEL MIR

Estos son algunos de los planteamientos del MIR al estudiantado universitario contenidos en un reciente manifiesto:

"Esta es la realidad a la que llamamos, casi por costumbre, movimiento estudiantil: una gran masa de universitarios que centran su actitud estudiantil en la obtención del título en el mínimo plazo posible; un sector importante que ha derivado por propia iniciativa hacia el trabajo externo de la Universidad y una pequeña élite de militantes de algunas juventudes políticas que hablan y deciden en nombre de todo el resto. Es decir, la negación misma de lo que es un movimiento estudiantil".

..."Los partidos reformistas necesitan que los estudiantes se mantengan alejados para resolver en su nombre. Una concepción revolucionarla, en cambio, requiere que los estudiantes participen con ideas e inquietudes propias, que colaboren a su acción. Consecuencia de esta acción politiquera es que hoy los estudiantes se ven enfrentados al votar a elegir entre Alessandri, Tomic, Allende o Chonchol. Una fecha "para la unidad popular" o para "ponerse la bufanda".

Ninguno de ellos ofrece una FECH para que los estudiantes elaboren una línea propia, que llegue mucho más allá de las elecciones presidenciales, que busque sus propios objetivos a través de la labor conjunta con obreros y campesinos".

..."No pensamos que la Insurrección estalla de un día para otro; una larga guerra revolucionaria Irá educando y organizando al pueblo para quitar el poder a los explotadores; la violencia expresada hoy en las tomas de fábricas y fundos, se canalizará y radicalizará bajo la dirección de una vanguardia política. Será la propia lucha la encargada de decir a quién corresponderá este papel de dirección revolucionaria en Chile".

Las expropiaciones: "No son ladrones ni bandoleros quienes quitan violentamente el dinero que los bancos han robado al pueblo y lo usan para terminar con el robo como norma de los ricos. ...Hasta el momento, es cierto, las expropiaciones aparecen como hechos violentos aislados de las masas; estamos seguros de que más adelante tomarán un carácter distinto porque es un hecho ligado a la lucha de masas entregar pan a los que no pueden comprarlo, entregar dinero a los que no lo tienen. Es Inmoral aquél que se resigna a ver cómo sus hijos se mueren de hambre. Es revolucionarlo el que roba a un rico para darle de comer".

EL EJERCITO. "Los partidos de izquierda... niegan la realidad del ejército, organismo creado por la burguesía para la defensa de su poder, pero reclutado entre obreros y campesinos. Piden que el Ejército no delibere en lugar de comprender las contradicciones de clase que existen en su interior. Todo esto para defender el derecho a ser derrotados, elección tras elección. Deber de obreros, campesinos y estudiantes es exigir a los soldados que piensen, que tomen su lugar en la lucha y deliberen oponiéndose a los métodos viciados para elegir los mandos y a su papel represor del movimiento popular. El ejército como institución pertenece a la burguesía, pero es labor del pueblo y los estudiantes ganar a los hombres que lo componen, llevándolos a poner sus armas al servicio de los obreros".


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02