El compromiso de los periodistas

PUNTO FINAL
Año IV. Nº 89
Martes 14 de octubre de 1969

Editorial

EL COMPROMISO DE LOS PERIODISTAS

EN Pyongyang, República Popular Democrática de Corea, acaba de celebrarse una conferencia mundial de periodistas antiimperialistas, bajo los auspicios de la Organización Internacional de Periodistas (OIP).

PUNTO FINAL estuvo presente en esa reunión a través de dos miembros de su Consejo de Redacción, Hernán Uribe Ortega y Augusto Olivares Becerra, el primero de ellos es vicepresidente de la OIP. Ambos integraron la delegación chilena que concurrió a esa cita en la que estuvieron presentes mes de doscientos periodistas de casi todo el mundo.

En nuestra próxima edición informaremos en forma amplia de ese evento y de su importante resolución en la cual se invita a los periodistas a sumarse en forma activa a la lucha antimperialista.

En Pyongyang, capital de una nación que ha sufrido directamente la agresión del imperialismo y que aún hoy permanece dividida de manera artificial por la ocupación yanqui en el sur del país, se analizó el papel que corresponde a los periodistas en la lucha contra el imperialismo norteamericano.

Se recalcó en esa conferencia que a los periodistas toca un papel de ineludible responsabilidad, junto a sus pueblos, en las tareas revolucionarias. La liberación nacional y la conquista del socialismo, en efecto, que son hoy las tareas de una gran parte de la humanidad, señalan a los periodistas el deber de incorporarse sin reticencias a la actividad combatiente.

El venezolano Fabricio Ojeda, los argentinos Ricardo Massetti y Emilio Jáuregui —en América latina—, el sudcoreano Kim Zon Te y otros periodistas inscribieron con sangre su compromiso con el combate de sus pueblos. Ellos son un honroso ejemplo para los hombres de prensa de todo el mundo.

PUNTO FINAL —que ha recibido en horas de persecución la solidaridad internacional encabezada por la OIP—, se inserta en el marco de las publicaciones comprometidas con la lucha revolucionaria. Desde nuestro país, Chile, buscamos integrar la más férrea y sólida unidad con todos los periodistas que en el mundo comparten la decisión de luchar contra el imperialismo y las burguesías locales. Creemos que en Chile, tal como sucede en casi todos los planos de la vida nacional, los periodistas comienzan a tomar conciencia de su deber y abandonan rápidamente la actitud de cómodos observadores para integrarse a la tarea liberadora, sin pedir puestos privilegiados ni a cubierto de peligro, sino reclamando un lugar de sacrificio en la lucha de nuestros obreros, campesinos y estudiantes.

PF


Planteamiento

UN MAGISTRADO IDÓNEO

LA inquietud en las Fuerzas Armadas, los esfuerzos de la izquierda por concretar la Unidad Popular y el proceso que instruye el Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, José Cánovas Robles, contra militantes del MIR constituyen los hechos políticos que acaparan la atención pública.

Respecto de la forma en que se está conduciendo este proceso y a su verdadero significado y alcances hay mucho que decir.

Hace algunos meses, se pretendió implicar a algunos elementos del MIR en la supuesta agresión a un periodista en la ciudad de Concepción. Aunque nunca pudo establecerse tal vinculación, el hecho sirvió de pretexto para iniciar un proceso político contra dicho movimiento.

El proceso de Concepción todavía continúa, pero ha perdido su espectacularidad e importancia; se ha trasladado a la capital y continúa ahora en Santiago. El acusado es el mismo: el MIR, los métodos y los objetivos son idénticos, el instrumento represivo sigue siendo la Ley de Seguridad del Estado. Sólo ha cambiado el juez encargado de la sustanciación de la causa.

Pero, por sintomática coincidencia, el Ministro Cánovas integraba la Corte de Concepción mientras se tramitó allí el proceso contra el MIR. Casualmente fue ascendido, por méritos, a Ministro de la Corte de Santiago pocos días antes de que se reanudara en la capital el proceso contra el MIR. Había aprendido bastante de este movimiento allá en Concepción y, sobre todo, gracias a su reconocida capacidad, talento y amplitud había asimilado íntegramente los procedimientos judiciales puestos en práctica por su colega Broghamer, que él, por sus excepcionales dotes, estaba en condiciones de mejorar y perfeccionar. Era, como dice el proverbio inglés, "the right man in the right place". Era, pues, el Ministro idóneo para terminar la obra comenzada por su predecesor Broghamer: extirpar la amenaza revolucionaria que se cierne sobre la benemérita institucionalidad chilena y, de paso, encarcelar, dispersar, desalentar, perseguir y dar escarmiento a todos los individuos, grupos u organizaciones, sean o no miristas, que tienen un pensamiento y posición revolucionaria.

El Ministro Cánovas es muy tolerante y respetuoso de todas las ideas, incluso de las más revolucionarias. Por eso ha dicho que no está contra el MIR y que no persigue a los jóvenes que creen en la revolución [1] . Pero la única manera que él tiene de comprobar si un joven, o cualquier otro ciudadano es revolucionario o mirista, es conversando con ellos. Esa es la razón, la única, por la cual ordena citar, detener y comparecer ante él a tantas personas, aunque nada tengan que ver con los asaltos con fines revolucionarios que investiga o con los presuntos culpables. A veces, en estos diálogos amistosos que celebra con la gente en su despacho, sus interlocutores se muestran indecisos y confusos. Entonces, nada más apropiado que el retiro espiritual de la cárcel para que decanten sus ideas. Cuando ya considera que han madurado suficientemente, o cuando no tienen inhibiciones para confesarle su calidad revolucionaria los deja en libertad. A nadie se le había ocurrido hasta ahora un medio más sencillo de realizar un censo de los revolucionarios que hay en el país.

Pero tener ideas revolucionarías es una cosa y expresarlas o actuar conforme a un espíritu revolucionario es otra muy distinta. El Ministro Cánovas, que es muy sigiloso y enemigo del alboroto y las estridencias, prefiere que la gente mantenga en reserva su ideología revolucionaria. Manifestar un pensamiento revolucionario o conducirse como revolucionario es inconveniente para la paz, la tranquilidad y el orden público. Qué feliz sería este país si estuviera plagado de revolucionarios, pero éstos se cuidaran de no pregonarlo, si se mantuvieran silenciosos e inactivos. Por lo demás, así se conservaría el atractivo que significa para él descubrir personalmente a los verdaderos revolucionarios, esos muchachos por los cuales siente especial predilección. Eso explica el desagrado del Ministro por las proclamas, manifiestos, documentos, libros y folletos revolucionarios. No está bien divulgar ideas revolucionarias; basta con tenerlas y guardarlas bien adobadas en los más recónditos confines del cerebro.

El Ministro Cánovas es un hombre moderno y poseedor de una sólida y vasta cultura. No tiene prejuicios de ninguna especie. Ha leído incluso a Fidel Castro y a Martí y los periódicos cubanos, especialmente "Granma" [2] . No en vano ha mantenido contactos con el MIR y otros grupos revolucionarios a través de sus funciones judiciales. Está tan empapado del pensamiento de la revolución cubana, que nace cierta preocupación por su destino. ¡Como que siga procesando al MIR y a los revolucionarios, terminará por colgar la túnica ministerial para abrazar la lucha armada revolucionaria.

Los líderes cubanos le han hecho al Ministro Cánovas una revelación en la que nadie, ningún otro revolucionario, había reparado antes: que hay que desechar el robo a mano armada y que los asaltos para reunir fondos desvirtúan el verdadero contenido de la revolución [3] . El Ministro acepta, incluso, que se pida limosna o hasta que se recurra a métodos más modernos y adecuados para financiar la revolución, pero el otro tipo de expropiaciones forzosas lo considera inconveniente para una finalidad tan altruista como es la de hacer la revolución. ¡Qué pureza y fervor revolucionario el del Ministro! ¡Qué preocupación e interés por captar y difundir las enseñanzas de la revolución cubana! Se equivocan quienes piensan que él está contra el MIR por ser una organización revolucionaria. ¡No! El persigue al MIR y a los miristas no por revolucionarios sino que por aplicar métodos que repudian los líderes de la revolución cubana, según la avezada y penetrante exégesis que él ha logrado hacer de sus manuscritos y discursos.

Si estos muchachos del MIR no fueran tan díscolos y testarudos, si aceptaran los correctos procedimientos revolucionarios que pregona el Ministro Cánovas y que él ha aprendido de las fuentes más inobjetables, sería muy distinta su actitud frente al MIR. Mientras sus militantes y dirigentes no estén dispuestos a modificar sus métodos y, sobre todo, los medios de que se valen para financiar la revolución, hay que darles duro hasta que aprendan. El Ministro piensa que es necesario aplicar el antiguo y provechoso adagio: "La letra con sangre entra".

El Ministro detesta y repudia las torturas corporales. Por eso, cuando supo que Investigaciones o Carabineros había flagelado al detenido Jorge Silva, se apresuró a ordenar los exámenes pertinentes del afectado y a denunciar los hechos a la justicia ordinaria para que se sancionara a los culpables. Esos métodos cavernarios son impropios del Poder Judicial. Hay otros más refinados. Uno de ellos, el preferido por el Ministro Cánovas, es la incomunicación. El aislamiento en una incómoda celda contribuye a ablandar aun a los más pertinaces. Por las dudas, hay que aplicárselo a todos o a casi todos los que comparecen a declarar, porque siempre puede quedar algo que no se diga y la soledad es una especie de laxante de la mente y del espíritu. Hay también otro método coercitivo que la experiencia aconseja y que suele dar buenos resultados para presionar a los detenidos y obligar a entregarse a los prófugos. El Ministro tiene también profundos conocimientos de sicología. Sabe que a un individuo le es difícil permanecer indiferente ante la persecución o la detención de sus familiares y cónyuges. Por otra parte, el Ministro piensa que hay que templar el carácter de un revolucionario. Quien resiste el sufrimiento, el dolor y la injusticia que experimentan sus seres más queridos, quien no confiesa ni se entrega a pesar de estos métodos de coerción sicológica es todo un hombre y merece el tratamiento de revolucionario. El Ministro ha efectuado reiterados experimentos de esta naturaleza. El único móvil noble y generoso que lo ha guiado al citar, detener e incomunicar a las esposas y familiares de los presuntos responsables de los delitos que se investigan, es probar la capacidad revolucionaria de ellos. No han hablado ni se han rendido a pesar de estas torturas anímicas. Por eso el Ministro está satisfecho. Por otra parte, aunque la mujer no está obligada a declarar contra su marido ni puede ser encubridora de éste por mandato de la ley, siempre es útil conocer a la mujer para descubrir mejor las cualidades y defectos de estos revolucionarios del MIR y hasta puede ocurrir que más de alguna infidencia salga de los labios de las cónyuges que sufren estos injustos apremios. El sistema de los rehenes se usó mucho en el proceso de Concepción. También en la Alemania nazi.

Otra cosa que obsesiona al Ministro desde los tiempos en que era magistrado en Concepción es el problema de la autonomía universitaria.

Si la Universidad de Concepción fue artera e ilegalmente allanada, ¿por qué él se va a sentir limitado en sus actuaciones? Qué frustración es no poder entrar en los recintos universitarios y no hacer sentir a los estudiantes y a las autoridades académicas toda la majestad y todo el imperio de la justicia. En cambio, qué satisfacción, qué agrado más exquisito es demostrar el desprecio por la tradición y la libertad de las Universidades, ¿Por qué respetar a los universitarios, si todos son revolucionarios ya decididos o en potencia? Hay que ser implacable con ellos, desafiarlos y provocarlos para que den la cara y para justificar su arresto masivo. Además, estos muchachos son siempre descuidados y dejan olvidado algún papel revelador, nombres, direcciones. Como por el momento no hay pistas ni detenciones y un Ministro sumariante no puede permanecer inactivo, hay que allanar un pensionado universitario. Luego se allanarán otros recintos de la Universidad. Por cautela, es preferible no concurrir personalmente, pues siempre es posible que estos universitarios se indignen y arremetan contra el propio Ministro. Es cierto que la ley y la prudencia aconsejan que éste realice personalmente la diligencia, pero ella se encomienda a un grupo de detectives que con sus pistolas desenfundadas casi provocan una masacre. Total, lo importante es recoger y suprimir revolucionarios, vivos o muertos.

Pero, ¿qué ciudad tan extraña es ésta que no se impresiona por las actuaciones del Ministro? Esta situación no puede continuar. Hay que crear de algún modo un clima de terror que asuste y paralogice a los miristas, a los revolucionarios y a todos los que pretendan colaborar con los prófugos.

Y entonces, en una de las tantas conferencias de prensa, el Ministro, usualmente tan ponderado, lanza toda clase de anatemas y amenazas contra cualquiera que- se atreva a conectarse, ayudar o aconsejar a los desaparecidos dirigentes del MIR.

No es necesario que un juez lo diga públicamente. La ley especifica claramente quiénes son cómplices y quiénes encubridores. No todos los que ayuden a éstos tienen necesariamente esa calidad ni la consiguiente responsabilidad. Por lo demás, los que están dispuestos por afinidad o solidaridad a tenderle la mano a los prófugos, no se van a amilanar por tal o cual advertencia del Ministro. Pero hay que hacer noticia a todo trance y mantener animado el "show". ¡Que nadie se atreva a cruzarse en el camino del Inquisidor! Hasta los abogados le molestan y lanza veladas amenazas en contra de los que se arriesguen a denunciar o a oponerse a sus actuaciones, sean justas o injustas, legítimas o arbitrarias.

El Ministro Cánovas es muy amigo de la prensa. Siempre la está informando latamente de todas las alternativas del proceso. Naturalmente que tiene especial preferencia por algunos diarios, a los cuales tolera con excesiva benevolencia que den amplios antecedentes sobre el estado del sumario y las diversas diligencias que decreta. Por cierto que no es el Ministro quien proporciona datos sobre el proceso. Hay que reconocer que los periodistas de algunos de esos periódicos, como "El Mercurio", por ejemplo, tienen muy buenas fuentes informativas y extraordinaria sagacidad para estar enterados de todo lo que hace o piensa hacer el Ministro en relación con el proceso. Así basta leer todos los días ese diario para saber qué ha descubierto la policía en sus allanamientos; a qué personas se ha ordenado citar o detener y los motivos por los cuales deben comparecer; lo que han declarado los detenidos, aun los incomunicados. Sobre todo, es útil leer "El Mercurio" para enterarse der las próximas diligencias que va a decretar el Ministro. Pero éste es muy reservado y no les cuenta ninguna de estas cosas a los periodistas. ¡Qué grado de perspicacia, qué habilidad para penetrar en la mente del Ministro y adivinarle su pensamiento! Pareciere que estos reporteros policiales de "El Mercurio" fuesen cultores de la moderna ciencia de la metasiquies o transmisión del pensamiento. Y siempre tan certeros, nunca se equivocan. Así, por ejemplo, sabían que el Ministro iba a citar al periodista Augusto Olivares, los antecedentes que existían en su contra y hasta las preguntas que le iba a formular. Y todo ocurrió como estaba previsto por "El Mercurio". Lo único que el diario se cuidó de decir fue que la noticia podía ser una infamia y que el periodista difamado, injuriado y calumniado desde sus páginas podía ser absolutamente inocente de los cargos que, en forma aviesa, frívola, precipitada o maquiavélica se lanzaron en su contra. El Ministro Cánovas es muy ponderado y no le gusta enlodar a la gente. Por eso es inconcebible que, con mucha frecuencia, algunos periódicos y en especial "El Mercurio", le atribuyan textualmente declaraciones sobre el proceso y opiniones de carácter político y conceptos que implican prejuzgar en la causa. Pero también es lamentable la negligencia del Ministro para revisar la prensa y desmentir las aseveraciones falsas que se le imputan.

Ahora queda por constatar otros vaticinios de "El Mercurio", como los siguientes: que otros redactores de "Punto Final" van a ser citados, que alguno de ellos habría enviado una carta a un tal "Antonio", que el mensaje estaría firmado con el seudónimo de "Tu padre" o "Domínguez" y que el Ministro Cánovas, a petición del Gobierno, había decidido involucrar a esta revista en el proceso contra el MIR. Tales versiones no nos arredran ni perturban, pero sí las estimamos graves. Porque en el caso de confirmarse, podrían demostrar que "El Mercurio" no sólo conoce las piezas del sumario sino que además orienta la actuación judicial, lo que nos resistimos a creer por la recia personalidad e integridad del Ministro. Probaría, además, que también el Gobierno dirige y conduce la investigación, determina o aconseja a quiénes hay que perseguir y pretende ampliar este proceso represivo a todos los grupos, sectores y personas que sustentan una posición revolucionaria o contraria a este sistema caduco. Pero el Ministro Cánovas es un funcionario muy independiente y por eso rechazamos como calumniosa esta información que ese diario le atribuye a este digno magistrado. ¡Que las circunstancias no nos obliguen a retractarnos.

JAIME FAIVOVICH.
Con este artículo se cerró la presente edición, el jueves 9 de octubre.


Polémica

LAS POSICIONES DEL MIR Y DEL P. COMUNISTA

EN "El Siglo" del 15 de septiembre se publicó una entrevista al Secretario General del PC, en que éste se refería al MIR, las expropiaciones, la violencia, etc.

Nos parece oportuno y necesario responder a esta entrevista clarificando nuestros puntos de vista, ya que parte de la izquierda está siendo confundida y arrastrada por las posiciones reformistas que hoy se vierten con algunas concesiones verbales "revolucionaristas", como si no existieran otros caminos que los ofrecidos por el reformismo.

Creemos que deben resaltarse dos aspectos de la entrevista a Corvalán: uno, que él siente el deber de atacar a los revolucionarios y afirmar que el único camino posible es el de la "Unidad Popular" para las elecciones de 1970; otro, en que saca la cara Luis Corvalán para atacar al MIR, sólo días después que por orden judicial no pueden hablar públicamente los dirigentes más conocidos del MIR.

Así, pues, yo contestaré como uno de los miembros del Comité Central del MIR todavía no perseguido ni silenciado por la "justicia". A pesar de sus críticas y ataques al MIR, hay que reconocer que esta vez el PC no nos calificó como torpe y estúpidamente acostumbraba a hacerlo, acusándonos de "agentes de la CIA", "policías", etc.

LA VIOLENCIA

Corvalán reconoce que la violencia está en las bases de la sociedad capitalista y luego pasa a mostrar los "combativos" aspectos para nadie conocidos de la "vía pacífica"; sostiene luego que todo es una cuestión de "grados de violencia". Suponemos se referirá a que le parecen pocos los asesinados por este régimen, porque la situación concreta que exige para justificar "violencia revolucionaria" no creemos que esté ausente: 26 asesinados por el actual régimen, estudiantes torturados, presos políticos, persecución a organizaciones políticas, mordaza a la prensa independiente, etc. El gobierno ahoga a balazos en las calles las protestas estudiantiles, de pobladores, campesinos, etc. ¿Es poco el grado aún?

Afirma luego que los clásicos del marxismo no predicaron las expropiaciones, ni las practicaron. No somos los primeros en recordarle al PC chileno que el fundador del más glorioso PC de la humanidad y constructor del primer gobierno socialista de la historia, Lenin, defendió e impulsó las expropiaciones dentro del partido bolchevique en el Congreso de Estocolmo en 1906. Incluso en Londres en 1907, Lenin se negó a condenar esas acciones.

Pero no se trata de repetir como monaguillo las viejas citas extraídas de otro contexto histórico, sino de analizar las "circunstancias históricas'' en que Corvalán admite o no las expropiaciones. Es el caso que Chile pasa hoy, como muchos países de América latina, por una de esas "circunstancias históricas". Es cierto, como dice Corvalán, y es un hecho visible a primera vista, que desde hace ya más de un año el movimiento de masas (obreros, campesinos, pobladores y estudiantes) está en ascenso en sus luchas; es mayor su combatividad y decisión de luchar; es mayor el número de los que se integran a estas movilizaciones, o sea existe una evidente agudización de la lucha de clases en todo plano y eso es lo que define el periodo actual.

Pero justamente por ello es que no es lo correcto seguir adormeciendo a las masas, mostrándoles caminos gastados y viejos, en los que por décadas las masas no han encontrado sino el fracaso y la frustración. Es por esa situación que él ve obscura, que Corvalán duda si llamarla "prerrevolucionaria" o no (que en nada depende —como él afirma— de la constitución de la "unidad popular"). Por ese "auge de las luchas populares" es que resulta inadecuado, negativo, volver a empujar a las masas a centrar toda su esperanza y futuro en la alianza de partidos fraguada en los corrillos del Parlamento, en la elección de algún "respetable progresista" como candidato y luego en el "combativo acto" de emitir el voto. No nos cansamos de repetir: obreros y campesinos han votado por décadas, han elegido diputados, senadores, presidentes de la República y siguen cada vez más pobres, más miserables que antes.

Es sobre la base de ese ascenso en la lucha de masas, de esa agudización de la lucha de clases que Corvalán reconoce, que es legítimo y necesario emprender nuevas formas de lucha, formas de acción directa, mediante el uso inteligente y serio de la violencia al servicio de los intereses de obreros y campesinos. No somos nosotros los que hemos inventado la violencia. Es la legítima respuesta del pueblo a las balas, las torturas, los palos de las clases dominantes.

UN GASTADO CAMINO

Corvalán nos ofrece un "nuevo" y "seguro" camino hacia la conquista del poder. Todo consiste en la "Unidad Popular", en un "candidato" y luego en el "triunfo electoral", y tenemos el camino hacia el socialismo. ¿Unidad con quién? ¿Con los autores de la Ley de Defensa de la Democracia? Candidato, ¿cuál? ¿Otro González Videla? Luego, la campaña electoral misma. ¿Por quién nos toma Corvalán? ¿No hicimos eso mismo en 1958 y obtuvimos un "triunfo moral", lo repetimos en 1964 y entonces la novedad fue que la "culpa" la tuvo la Derecha y su propaganda del miedo? ¿Volver a lo mismo? ¿Esta vez no habrá propaganda de Derecha? ¿Las radios, los diarios, la televisión, el dinero, el gobierno, la policía, el tribunal calificador de elecciones, dejarán de estar del lado de las candidaturas burguesas?

Más aun, si lo más improbable ocurriera, si pudiera triunfar un candidato de "izquierda", ¿el Pentágono esta vez se portara bien? ¿Los militares de derecha esta vez no harán nada? Los poseedores de la riqueza y el poder temblarán ante el veredicto de las urnas, los votos, y la "Unidad popular". ¡Seguro...!

Hace un año apenas, el PC y todos los partidos tradicionales temblaban de miedo de un golpe militar. Todo consistió en esperar pacientemente el resultado de los tiras y aflojas del gobierno con los militares. Hace sólo unas semanas el mismo rumor: un golpe, los parlamentarios indignados se preparaban para "combatir" a los militares con comisiones de investigación de la Cámara, sesión extraordinaria, etc. El mismo triste papel que los parlamentarios de izquierda hacen en el ministerio del Interior cuando van a "protestar" por el último asesinato del gobierno.

EL JUEGO DE LA DERECHA

Otra monserga que el PC ha venido sosteniendo con insistencia es que "la violencia le hace el juego a la derecha". No entendemos, ¿por qué? Ellos llorando los muertos, "investigando" en la Cámara, jugando a los oradores en el Senado, desplegando titulares en sus periódicos, supuestamente detienen la ofensiva reaccionaria. No lo creemos. Trataremos de entenderlos. ¿Las acciones revolucionarias podrían traer represión sobre el pueblo? Más bien creemos que el ascenso de las luchas de masas hace que las clases dominantes repriman por todos los medios a las masas. Las acciones revolucionarias son sólo respuestas o van en el camino de la preparación de la defensa, ante la represión ya desencadenada. Si no es así, ¿es que las acciones revolucionarias les pueden hacer perder votos a los candidatos? Menos aún nos entendemos. Nosotros no tenemos candidatos, y si ellos tienen suponemos que pretenderán hacer como dice Fidel: decirle a la burguesía claramente que perderá por entero su poder y riqueza y que mientras más resista, más duro y violento será el castigo que se descargará sobre ella.

Creemos que los únicos que "le hacen el juego a la derecha" son los que "le siguen el juego", los que juegan a las elecciones, se desesperan por elegir una mesa en la Cámara, se limitan a llorar a los muertos, todo tal como lo desean, lo permiten y aceptan las clases dominantes, mientras a su turno les dejan hacer a ellas lo que sea: esquilmar al pueblo, asesinar trabajadores, golpear estudiantes o torturar revolucionarios.

Por primera vez en Chile, el PC por boca de su Secretario General, legitima un camino que hace ya más de 10 años vienen tomando los trabajadores: la ocupación ilegal de fábricas, tierras y terrenos. ¡Cómo quisiéramos que ello no fuera sólo una afirmación verbal y gratuita, y se tradujera en una movilización de los militantes del pe tras el impulso a este tipo de tareas!

Pero eso no es todo; justamente es ahora cuando las clases dominantes se han decidido a impedir por todos los medios esa tarea de las masas: encarcelaron en SABA, dispararon en Aconcagua, asesinaron en Arica y Puerto Montt. ¿Cómo va a defender Corvalán a las masas en esas ocupaciones? ¿a palos?, ¿con piedras?, ¿con discursos en el Senado?, ¿con abogados? Es una lástima, y aseguramos que no es culpa nuestra, que a las ametralladoras sólo se pueda responder con iguales armas. Ese, justamente, es el problema. Los obreros, pobladores y campesinos hace años que están luchando. No necesitan que hoy el señor Corvalán llegue al fin a considerar "legítimo" lo que hacen. Lo que esos obreros, pobladores y campesinos necesitan es que se les organice, prepare y arme para defender sus conquistas contra los que a balazos quieren hacerlos retroceder. Esa es la tarea, poco tiene que ver con una unidad por arriba, un candidato o un cálculo electoral.

LAS EXPROPIACIONES

Las expropiaciones son tareas preparatorias que realizan hoy los revolucionarios latinoamericanos en Guatemala, Brasil, Uruguay y Argentina. Las realizó, incluso, Patricio Lumumba en el Congo, quien estuvo largos años en prisión por ello.

Los revolucionarios de América latina las realizan afectando sólo las pertenencias de las clases dominantes, las mantienen en secreto y esperan gracias a sus frutos poder irrumpir en la lucha social con estructuras orgánicas y técnicas que les permitan realizar acciones ligadas estrechamente a los intereses de obreros y campesinos, y sólo así mostrar a las masas la violencia revolucionaria. Pero a veces, grupos que ellos no controlan ponen a descubierto lo que se desarrolla y entonces sólo queda legitimar públicamente el camino de las expropiaciones.

Es lógico que las clases dominantes aprovechen el momento de debilidad política, en que la acción revolucionaria por necesidad histórica no puede mostrarse ligada a la lucha de clases directa y nítidamente, y se arrojen a aplastar a las organizaciones revolucionarias con el peso de su propaganda contra los "delincuentes" y una represión desencadenada. A su vez, los reformistas se apresuran a presentar a la burguesía certificados de buena conducta, a mostrar la enorme legalidad de su camino y, desde los cómodos sillones parlamentarios, a atacar a los revolucionarios perseguidos.

Desgracia para ellos es que en Chile no logran triunfar con su devoción legalista. Todo se desarrolla en un contexto de elevada agudización de la lucha de clases y las izquierdas frustradas, por lo menos en sus juventudes y en algunos otros sectores, especialmente socialistas, cierran filas detrás de los revolucionarios.

Creemos que se desarrolla en la Izquierda Revolucionaria toda una confusión, producto de la sensación de que "no hay otro camino" que el electoral y de las maniobras del reformismo.

LOS SOCIALISTAS Y EL MAPU

Creemos que en el PS, especialmente en sus juventudes y en algunos sectores del Partido, en el MAPU (en la ex JDC y en el ex Departamento Campesino del PDC), existen unidades de revolucionarios conscientes y maduros. Por desgracia, en todo el último período han guardado silencio, se han dejado arrastrar por el reformismo y no encuentran otro camino que la Unidad Popular" y la "vía electoral ".

Creemos —como siempre lo hemos dicho— que las elecciones no sólo no son el camino, sino también que son negativas, pues domestican a las masas. Creemos que la tarea es levantar una alternativa al camino electoral que, además, permita crear las condiciones subjetivas necesarias para el inicio de la guerra, que introduzca el factor "violencia revolucionaria" en la lucha de clases y que también asegure el desarrollo orgánico de las organizaciones revolucionarias de los obreros y campesinos.

Esa alternativa consiste para nosotros en la acción directa, la introducción de la violencia revolucionaria ligada estrechamente a los intereses directos de obreros y campesinos, como forma de lucha previa al inicio de la guerra.

No creemos que la tarea de los revolucionarios que hay en otras organizaciones de la izquierda tradicional sea la de afirmar la "Unidad Popular", discutir un candidato que parte fracasado o soñar con una campaña electoral "revolucionaria y concientizadora". Estarán engañando a las masas, desarmándolas y dejando hacer a las clases dominantes, con las masas tomando fe de la "legalidad" e "institucionalidad".

La tarea es preparar y organizarse para ser capaz de llevar a cabo esas acciones directas, y eso implica un esfuerzo orgánico y técnico enorme, que pasa por las expropiaciones.

Para hacer ello, no es la tarea buscar las alianzas con las organizaciones reformistas burguesas, disfrazadas de izquierdistas, ni con los reformistas de la izquierda, sino aglutinar a las fuerzas revolucionarias, sea primero en los frentes de masas o en otros niveles que se consideren necesarios.

NUESTRA TAREA

Nosotros seguiremos por el camino que nos hemos trazado. El resto de los grupos revolucionarios y gran parte de los sectores revolucionarios hoy dentro de partidos de izquierda tradicional, pueden o no emprender esta tarea.

No somos sectarios, ni tampoco pretendemos "monopolizar" una revolución que sólo pertenece a los obreros y campesinos, pero si hemos de avanzar solos, lo haremos. El curso futuro de los acontecimientos dirá qué fue lo correcto; pero creemos que las condiciones hoy existentes son las óptimas y desaprovecharlas por una ilusión electoral o "concientizadora", en un país donde los trabajadores hace bastante que son "conscientes" de sus derechos y de sus enemigos, y lo que necesitan es que los defiendan y armen, nos parece una decisión por la cual quienes la toman asumen su responsabilidad histórica.

PABLO RODRÍGUEZ
(Miembro del CC del MIR, no solicitado aún por los Tribunales).


EL SINDICATO LEGAL NO SIRVE

Estas fueron les palabras de Clotario Blest en una reunión de obreros y estudiantes realizada en la FECH el 4 de septiembre.

Trataremos de reconstituir el contexto en que estas palabras fueron dichas.

Después de señalar que a pesar de sus 70 años y de 50 años de lucha sindical, él estaba dispuesto a continuar luchando, Clotario Blest se preguntó: "¿para qué han servido todos estos años de lucha?", y no pudo sino responder: "Para que la clase trabajadora esté cada vez peor".

Después de todos estos años de lucha, y de muchos errores cometidos por las direcciones sindicales y por él mismo en sus 9 años de dirigente máximo de la CUT, llegó a sacar una conclusión fundamental para la clase trabajadora:

"El sindicato legal no sirve, por algo fue la oligarquía la que lo creó en los años 20. Es evidente que este grupo social no iba a crear el instrumento que lo condujera, a su desaparición. No hay más que ver el Código del Trabajo"

Luego, refiriéndose al pliego de peticiones, dijo que éste no conducía sino al economismo.

Cuando se logra éxito en la lucha por la aprobación del pliego, se logra una pequeña alza en los salarios que a los tres meses se ve superada por el alza del costo de la vida, por eso es que los trabajadores están ganando, con el transcurrir de los años, cada vez menos.

Luego añadió: "el sistema de huelgas ya no sirve; sólo sirve para que los trabajadores se mueran de hambre y el patrón se muera de risa, porque ahora tiene asegurada su producción"...

" El sindicato fue creado para destruir el régimen capitalista e instaurar un régimen de socialismo integral"...

"En estos 50 años de lucha, ¿qué nos ha faltado?: coraje, valentía, fe, heroísmo. Los momentos actuales no son para los cobardes, los débiles, los amarillos. Son para los valientes, para los héroes, para hombres como el Che Guevara. Se los dice un viejo de 70 años, con 50 años de lucha. Coraje y valentía. Época, de héroes, de hombres corajudos, no de muñecos o de maricuecas".

"¡Amarrémonos los pantalones o aceptemos estar condenados a ser explotados!".

"Es la derecha la que está triunfando, sin ninguna duda, actualmente en el país. La clase trabajadora tiene que ser capaz de hacer frente a este hecho. Dejemos de quejarnos de que el gobierno no soluciona nuestros conflictos ¡Qué tenemos que quejarnos del gobierno, compañeros, si él defiende su clase! Lo que nosotros tenemos que hacer es defender nuestra clase. ¿Acaso el boxeador que está en el ring se queja al público porque su rival le esta pegando?"

"La Derecha sabe golpear y sabe cuándo golpear. Nosotros tenemos que prepararnos para golpear mejor, para asestar el golpe mortal que la haga desaparecer para siempre".

H.


Diálogo

EL COMPROMISO DE LOS ESCRITORES

PRESENTAMOS ahora la segunda parte del diálogo entre PUNTO FINAL y los escritores David Viñas, Marta Traba, Ángel Rama, Jorge Enrique Adoum y Emmanuel Carballo. Lo que entregamos es la transcripción del diálogo grabado con los Intelectuales durante el pasado "Encuentro Latinoamericano de Escritores". Por PUNTO FINAL tomaron parte los redactores culturales Hernán Lavín Cerda y Julio Huasi.

PUNTO FINAL: ¿No cree usted, Marta Traba, que en América latina existe ya una capacidad de absorción o asimilación por parte de las estructuras de gobierno, las cuales permiten, incluso, que circulen ideas o actitudes intelectuales, más o menos rebeldes?

MARTA TRABA; Bueno, a nivel de las autoridades yo creo que sí. Yo creo que las autoridades saben que el escritor puede ser un elemento peligroso, que el escritor mismo se ha definido como un ser sospechoso, incómodo e inconforme que está molestando en la sociedad. Me parece que los sistemas que nos gobiernan, que son casi todos absolutamente repugnantes, tratan de permitir que el escritor diga ciertas impertinencias, porque eso justifica un poco la supresión de libertad que hay en el país. Yo creo que, en cierto modo, estamos haciéndole el juego a los gobiernos, que es lo que dice Marcuse: estamos haciendo el juego a toda una sociedad que nos permite ser un poco los niños terribles. Nos dejan decir cosas hasta el punto de que esas cosas son inoperantes. Si lo dicho fuera realmente operante actuarían contra nosotros con violencia y nos reprimirían fuertemente.

JORGE ENRIQUE ADOUM: Lo que decía Marta es verdad, se nos tolera en la medida en que somos ineficaces e inoperantes. Y eso es en la medida en que en nuestros países pocos se ocupan de oírnos. Pero también está el otro lado de la medalla. Son los poderes los que nos cían la prueba. Siempre que hay una represión —en cualquier país, de los que se llaman "socialistas" o los nuestros— los primeros que caen son los intelectuales; lo cual discute un poco nuestra inoperancia. Al día siguiente de un golpe militar, los primeros que van a dar a la cárcel son los intelectuales, los escritores...

DAVID VIÑAS: ¿Y los obreros..., Jorge Enrique? De dónde sacas vos ese privilegio para los intelectuales. Eso porque tienen nombre; y aquéllos que no lo tienen, aquellos anónimos, ¿es que no caen detenidos, es que no son llevados a la cárcel, es que no son aniquilados?

JORGE ENRIQUE ADOUM; No digo que los obreros o los campesinos no sean reprimidos, por cierto. Pero sí digo que junto a ellos están los intelectuales. Eso prueba que tienen una labor que cumplir y la han cumplido. No creo, pues, que se nos tolera a decir cualquier cosa. Por supuesto que la represión no cae sobre cualquier intelectual.

MARTA TRABA: ¿Me permites una interrupción? Mira, yo tengo una experiencia personal; mientras escribo y mis libros circulan, yo no tengo ningún problema. Los problemas comienzan cuando tengo participación en el nivel de la actividad social-política. Allí principia la represión, la persecución. A nosotros se nos mete presos siempre por lo que hemos hecho en el terreno de la política, no tanto por lo que escribimos. Aquí habría que preguntarse: ¿es correcta o no la división entre el trabajo literario y lo que el escritor hace como un actor metido en el lodo y trabajando en política y haciendo subversión?

JORGE ENRIQUE ADOUM: Eso en el caso de que la literatura de un escritor, su poesía en el caso del poeta, no tuviera una directa intervención en política...

MARTA TRABA: Claro, por supuesto; pero hay muchísimos escritores cuyo lenguaje no tiene nada de peligroso, de atentatorio contra las estructuras. Hay poetas ricos, por ejemplo, que jamás se verían abocados a ningún acoso por lo que escriben, pero sí lo comenzarían a tener si actuasen directamente.

PUNTO FINAL: ¿Qué piensan ustedes respecto de lo que están haciendo actualmente en el plano literario? ¿Creen ustedes que la temática que hoy día, de manera múltiple, aparece en la literatura latinoamericana está reflejando lo que acontece en el grado histórico? Y desde otro ángulo, ¿por qué, por ejemplo, los escritores se han sentado ayer a la misma mesa del Ministro de Informaciones y Cultura de Bolivia y nadie le ha planteado el caso de Régis Debray, quien continúa injustamente preso en ese país? Tampoco se ha tocado la situación del escritor mexicano José Revueltas, que también está en presidio.

EMMANUEL CARBALLO: Brevemente, a mí me avergüenza y me da mucha tristeza haberme sentado ayer a comer con el Ministro de Bolivia, y no haber dicho; "señor, por qué esté, usted aquí. Sobra usted o sobramos nosotros". Respecto al caso de Revueltas, él está preso, yo estuve en Tlatelolco, estoy vivo: creo que cada quien cumple sus funciones como puede. Estamos en contra del planteamiento de Revueltas. Ahora, pues, también una persona que se la juega contra una estructura determinada y cae preso, creo que es un gaje del oficio. Es como un torero a quien lo cuerna el toro; si va a torearlo hay sólo dos posibilidades; que él venza al toro o que éste lo cuerne.

JORGE ENRIQUE ADOUM. La cornada nos acecha en cada toro y en cada corrida, pero tampoco podemos crearnos el complejo de no haber sido tomado preso, porque ya nos tocará el turno también. No vamos a seguir firmando nada, pero tampoco podemos quedarnos callados. No quiero decir que esté bien la cornada de tipo político. Sabemos que no vamos a lograr sacar libre a Pepe Revueltas, pero yo creo que cometeríamos un crimen si, reunidos los escritores de este continente, no hablamos de los escritores que están presos por haber escrito o haber participado en política que para mí son cosas iguales, las dos cosas equivalen, son la manera de actuar de cada uno. Lo que cuenta para nosotros es la actitud que ha tomado el escritor y dónde desenvuelve su actividad. Tú planteabas de qué han servido nuestros libros; posiblemente de nada, nosotros somos los que menos podemos saberlo. Sin embargo, contra ese pesimismo sobre la inutilidad de la literatura yo me pregunto: ¿si no hubiera leído los libros que he leído, estaría en el sitio donde estoy? Yo creo que la conciencia de la realidad de nuestros países la tenemos más justa y más exacta después que nos la despertó la literatura. Por lo menos a nosotros que somos todos pequeño burgueses.

¿Hasta dónde podemos contribuir nosotros? Desde luego que si nos limitamos a una labor puramente literaria esa contribución va a ser menor y a mucho más largo plazo. Si yo voy a una guerrilla dirían que me manda el enemigo, porque tendrían que estar mis compañeros preocupados de mis pies planos, de mi hígado, de mis dolores de cabeza; soy miope y jamás he disparado un tiro. Entonces yo voy a entorpecer ese trabajo, lo cual no quiere decir que eso me excuse de ninguna responsabilidad, de ninguna tarea. Quiero decir que también es una cuestión de capacidad y de posibilidad; pero que tampoco me nieguen a mí el derecho de seguir en el camino en lo que yo pueda hacer.

Habrá compañeros escritores que resulten maravillosos para aquello, y ese será el hombre del mañana. El hombre nuevo de América latina es el Che, porque es capaz, entre dos escaramuzas, de leer a Goethe o a Neruda y dirigir una acción de guerrillas. Igualmente incompleto que el intelectual incapaz de la acción es el hombre de acción incapaz de valorar la cultura o incapaz de disfrutar de ella.

Estamos cada uno de nosotros metidos en nuestros países con nuestros problemas y con una desesperación de urgencia, nuestro problema es casi de urgencia. Sabemos que la historia juega a nuestro favor y que nosotros vamos hacia esa historia que tarde o temprano llegará, pero lo que queremos es que sea temprano. ¿Hasta dónde es posible hacerlo hoy? Creo que estamos bastante maduros y viejos y desengañados y tratamos de mirar las cosas objetivamente para saber que esto no va a ser mañana, y que lo que se viene es una carnicería larga en la que todos vamos a estar metidos, con o sin culpa en muchos casos; y en buena hora que estemos metidos. Es la hora que nos tocó. Lo que decía Debray: "qué difícil es ser contemporáneo de su época".


Tribuna

ACERCA DE LA UNIDAD OBRERO-ESTUDIANTIL

EN la edición Nº 85 de PUNTO FINAL aparece un interesante artículo bajo el título "Estudiantes y Obreros" firmado por Neva. En el mencionado artículo se plantea la importancia de la unidad de estos dos sectores y del papel del estudiantado en la revolución.

Si bien el artículo en cuestión es interesante, sobre todo en el momento presente en que se nota un pronunciado interés de ciertos sectores más conscientes del estudiantado por participar en la lucha de clases, uniéndose a las luchas de los trabajadores como lo demuestra su participación en la lucha por la libertad de los obreros de SABA, la creación de Comités de Solidaridad estudiantiles-obreros y de comandos de acción contra la represión, etc., el análisis que en él se hace me parece incompleto por las siguientes razones:

Primera: para tratar el problema de la unidad de estudiantes y obreros para la lucha revolucionaria, debe analizarse dentro del conjunto de clases y sectores de clases partidarios de ella y de esta forma evitar un análisis unilateral, superficial y subjetivo.

Segunda: que para determinar las clases y sectores de clases partidarios de la revolución, se debe tratar de determinar cuál o cuáles son los blancos de esa revolución, vale decir el carácter de ella.

Tercera: la determinación del o de los enemigos principales de la revolución dejará en claro qué clases o sectores de ellas juegan cuál o tal papel en la revolución de acuerdo al principio de que cada clase social se mueve en base a sus intereses particulares.

Es un error el tratar de determinar en forma mecánica, de acuerdo a citas que pueden ser justísimas ya que han demostrado en la práctica su validez pero que, sin embargo, siendo justo el principio, su aplicación en otras condiciones puede variar, el papel de los intelectuales. Este es el caso del planteamiento que formula Lenin y que sirve de base en el artículo de Neva para afirmar que los estudiantes deben ser los portadores de la ciencia del marxismo-leninismo hacia la clase obrera, y de este modo fundir la teoría marxista con el movimiento obrero. Veamos la cita de Lenin: "La historia de todos los países atestigua que la clase obrera, exclusivamente con sus propias fuerzas, sólo está en condiciones de elaborar una conciencia tradeunionista, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patrones, reclamar del gobierno la promulgación de tales o cuales leyes necesarias para los obreros, etc. En cambio, la doctrina del socialismo ha surgido de teorías filosóficas, históricas y económicas, elaboradas por representantes instruidos de las clases poseedoras, por intelectuales. Los propios fundadores del socialismo científico moderno, Marx y Engels, pertenecen por su posición social a los intelectuales burgueses". ("Qué Hacer", Lenin.).

Es correcto lo que señala la cita de Lenin y también la conclusión que Neva saca de ella, "los obreros no pueden adquirir por sí mismos su conciencia de clase, ella debe ser introducida desde fuera". Sin embargo, debemos tener presente que la situación en que Lenin plantea el papel de los intelectuales no es la misma que ahora. El socialismo científico en aquella época era sólo una teoría aún no comprobada en la práctica y por lo tanto se encontraba fuera del alcance del conocimiento de la clase obrera.

La revolución en Rusia debía seguir el camino del levantamiento general, lo que suponía una educación previa del proletariado en la teoría revolucionaria del marxismo y la depuración de las influencias oportunistas y de las concepciones burguesas en el seno de las organizaciones obreras. La labor de educación del proletariado, que en estas condiciones Lenin asigna a los intelectuales revolucionarios, se justifica plenamente.

En el momento presente, la situación es distinta a la que existía en ese entonces; las condiciones en los países de América latina son diferentes a las de la Rusia zarista. La situación a nivel mundial ha variado, el marxismo es una ciencia que ha probado en la práctica su justeza y que el sector más avanzado del proletariado ha hecho suya a nivel mundial; existen los ejemplos de varias revoluciones dirigidas por el proletariado que así lo prueban.

Esta nueva situación hace posible que una parte importante de la clase obrera conozca la teoría del socialismo científico y que gran parte de nuestro pueblo desee el socialismo (lo cual ha llevado a varios partidos políticos a plantear el socialismo como salida). Esta nueva situación, el triunfo de la revolución en una buena parte del globo, es una forma importante de influencia desde el exterior para que la clase obrera comprenda su misión histórica.

Ya el papel de los intelectuales revolucionarios no es sólo el de educadores de la clase obrera a nivel teórico como se desprende del artículo de Neva, este va mucho más allá, sin ser fundamental como lo fue en la Revolución de Octubre. Hoy en día, la situación exige un compromiso mucho más profundo que la sola divulgación teórica del marxismo-leninismo, exige el rompimiento en todos los planos con las clases dominantes y la renuncia a los privilegios de clase que la burguesía y el imperialismo les otorgan, exige una consecuencia a toda prueba con la ideología que dicen haber hecho suya; en otras palabras, el intelectual marxista debe vincularse en la práctica, convirtiéndose en uno más de ellas, con las masas obreras y campesinas. Y probar en esa práctica de lucha su sinceridad revolucionaria.

De esto se desprende que el papel del estudiante revolucionario sea el de unir las luchas estudiantiles a las luchas de las masas trabajadoras de la ciudad y el campo, papel que va más allá del de meros transmisores teóricos del marxismo-leninismo.

Es importante dejar en claro que no basta teorizar sobre los problemas de la revolución, esto es fácil y cómodo para el intelectual pequeñoburgués encerrado entre las cuatro paredes del campo en que se desenvuelve o de la Universidad. No es allí donde se comprende la justeza y la ciencia de la teoría revolucionaria, como lo señala Neva; esto se aprecia y comprende en el sacrificio diario, en las humillaciones y postergaciones, en la explotación que trae como consecuencia el hambre y la miseria. La única forma de ser revolucionario consciente es unir la teoría revolucionaria a la práctica revolucionaria, vivir, participar en la lucha de clases.

Sólo quien logre, en primer lugar, solucionar correctamente la contradicción entre vivir a la burguesa, teorizando sobre la revolución, o unirse a las luchas de los trabajadores transformándose en uno más de ellos, podrá llamarse revolucionario.

TRABAJADOR MANUAL
Santiago


ROL DE LOS ESTUDIANTES

ACTUALMENTE el estudiante se plantea la necesidad de politizar el medio educacional. Ya no se interesa por pequeñas reivindicaciones ni de distribuir de cuando en cuando volantes para protestar por algún hecho circunstancial. Desea transformar su institución en punta de lanza por la lucha en contra del sistema capitalista, en contra de la burguesía que no determina las cosas de su país, sino que deja a una potencia extranjera que lo haga por ella.

Pero la politización no ha sido uniforme: existe una multitud de fracciones que dividen el poder estudiantil destruyendo su verdadera fortaleza; de hecho cada grupo rechaza, o tiende a hacerlo, todo aquello que no provenga de su seno. Sólo la acción ha contribuido a que se superen en determinados momentos las oposiciones.

El estudiante sólo llega a la acción cuando se siente provocado por las vergonzosas actitudes de quienes indolentemente administran el país, hundiéndolo cada vez más. Esta situación ha determinado que el poder estudiantil en nuestro país no sea de los mejores; y esto porque existen demasiadas diferencias dentro del planteamiento político-ideológico de los estudiantes que caen fácilmente en las garras de partidos sin escrúpulos y que se dicen defensores del pueblo, pero que en realidad sólo están para hacerle el jueguito al Tío Sam. Marcuse ha dicho que la juventud de hoy es violenta porque está desesperada; lo que no ha dicho es que todo aquel que está desesperado y es violento, lo es porque está decidido a cambiar las cosas; y en nuestro país el estudiante está decidido. Sólo falta orientar su decisión.

Esa orientación está en la "revolución". El estudiante debe unificar criterio y llevar adelante una lucha revolucionaria global, reencontrar su país junto al campesino y al obrero para así llegar a conocerse a sí mismo.

El estudiante está en la lucha y lo estará más, dando ejemplo revolucionario para nuestro país y nuestro continente.

Los partidos Comunista y Socialista de Chile, con más de cuarenta años de existencia, trabajan en sus talleres concientizando al pueblo y esperando, desde luego, que se den las condiciones objetivas y subjetivas para llevar a cabo la revolución (tipo electoral). Estos partidos tradicionales son de izquierda "burguesa" y por defecto de ellos mismos han nacido grupos independientes de jóvenes revolucionarios que, con los pies bien puestos sobre la tierra, esperan poner las cosas en orden. Pero ninguno como el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, cuyos militantes están capacitados para luchar en cualquier país del mundo que se encuentre sometido a la opresión del imperialismo yanqui, pues la causa socialista no reconoce fronteras: "Me siento tan patriota de Latinoamérica como el que más y en el momento en que fuera necesario estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie. .." (Che).

PACO
Santiago


Denuncia

CORRUPCIÓN EN EL CAMPO SINDICAL DEMOCRISTIANO

Eso era exactamente lo que querían los latifundistas y... el Ministerio del Interior. En la oficina de Haverbeck hay un citó fono directo para intercambiar opiniones con el Ministro del Interior, Patricio Rojas. Su uso es frecuente porque a nadie escapa la realidad de que es en el campo donde la efervescencia social alcanza sus puntos más altos.

Los actuales funcionarios de INDAP se muestran satisfechos con la directiva de la Confederación "El Triunfo

EL programa de control, corrupción y dominio sobre las organizaciones sindicales conectadas al campo prosigue sin variaciones bajo la batuta superior de La Moneda y con la "colaboración" NO desinteresada de la tupida malla de funcionarios con cordón umbilical en el Ministerio del Interior y la nueva dirigencia del Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario.

La salida de Jacques Chonchol abrió paso en INDAP al torrente de oportunistas que copan la cúspide del organismo y que mueven los hilos para sostener en el campo a los muñecos que requiere el actual proceso de reforma agraria, que equivale en verdad a una involución caracterizada por la parálisis y degeneración del proceso.

Pero estas opiniones de PF no están ausentes de apoyo documental. No se trata de acusaciones subjetivas ni especulaciones sin base. He aquí como reafirmación a lo que decimos, algunos botones de muestra:

AL VIEJO ESTILO

El "gringo" Rodolfo Haverbeck, actual presidente de la Confederación "El Triunfo Campesino" (una de las mayores de Chile), no es campesino y surgió de la marea profunda del año 1964 para saltar de empleado de un fundo en San Fernando a "ejecutivo" en la Federación provincial de Colchagua. A Haverbeck no todos lo conocen como "el gringo", sino sólo sus compañeros de juerga que cuentan con notables recursos en metálico.

Fue el "gringo" Haverbeck quien vendió a sus camaradas campesinos de Melipilla, cuando éstos sufrieron la agresión de los latifundistas convertidos en guardias blancas. Haverbeck estaba en el Ministerio del Interior, cuando supo la actitud asumida por los propietarios de tierras.

Inmediatamente, al salir del despacho ministerial declaró que iría a "inducir a sus compañeros para que entregaran los fundos".

Campesino". El banquero y exhotelero Roberto Infante, quien es hoy Vicepresidente del organismo en reemplazo del economista agrario Jacques Chonchol, ha destacado en la función de "amarre de dirigentes sindicales" a Jorge Barudi, quien se consagró como amarillo al ser el único ejecutivo de INDAP que no renunció al ser instalado en la jefatura suprema Roberto Infante.

En la máquina de INDAP, configurada ya como un dispositivo "antirreforma agraria", tiene su lugar el sindicalismo amarilloso y domesticado, cuya línea general corresponde a la consistencia, pasado y presente de sus directivos que entregaron la oreja y se sumaron al carro de la corrupción.

UNA CARTA ELOCUENTE

El texto de la carta que se menciona en estas páginas, es el siguiente:

Honorable diputado y Secretario General del PDC.
Señor Claudio Huepe.
Presente.

Estimado camarada:

La presente tiene por objeto solicitar a usted tenga a bien recomendarnos camaradas del Partido para trabajar como empleado particular, en el Programa de Capacitación y Servicios, Convenio de la Confederación "El Triunfo Campesino" con el F.E.E.S.

Precisamos con urgencia el siguiente personal:

1.—Un Contador. Sueldo: Eº 2.500.
2.—Una secretaria admin.: Eº 850.
3.—Ocho Capacitadores Regionales para La Serena, Quillota, Santiago, San Fernando, Linares, Los Angeles, Temuco y Osorno.
4.—Asesores Jurídicos para Valdivia, Osorno, Puerto Montt y Punta Arenas.

Le ruego se sirva disponer que el Departamento de Organización y Control del Partido nos haga llegar un informe confidencial, referente a los camaradas Eduardo Villalobos y Alfredo Fillippi, quienes militan en las comunas de San Francisco de Mostazal y Linares, respectivamente, y que están optando para el cargo de Capacitador Nacional.

Obvio es manifestar a usted que todos los postulantes deben haber desempeñado trabajos de Desarrollo Social, en el medio Sindical Campesino. Además, pongo en su conocimiento que éste es requisito esencial, como asimismo el someterse a un examen de competencia.

El sueldo de los Asesores Jurídicos es de Eº 2.000, y el de los Capacitadores Regionales: Eº 1.500.

Esperando su pronta respuesta, lo saluda atentamente en la Confraternidad de la DC.

ARMANDO TUDELA BARRAZA
D. E. N.


LO AMARILLO EN COLCHAGUA

Rodolfo Haverbeck, el "gringo" para sus amigotes de cantina, procuró negociar en Colchagua el pliego de peticiones de los campesinos. La fórmula que perseguía Haverbeck era concluir un convenio patronal-campesino por dos años, como una manera de enfrentar el próximo período electoral sin tropiezos con el convulsivo mundo de los obreros agrícolas.

Haverbeck concurrió a Colchagua bajo el expreso llamado del Intendente Juan Molina, quien financió al "dirigente" cuando éste empezaba su meteórica y burocrática carrera. Mientras "El Gringo" buscaba junto al Intendente y los latifundistas el "arreglo por dos años", un auténtico dirigente nacional de la Confederación, Ricardo Muñoz, era detenido y flagelado por la policía como consecuencia de su participación en los incidentes del fundo Casahue, en Huiscapi.

"El Gringo" no defendió a su compañero, sino que tomó el teléfono y pidió a Santiago "el peor abogado que estuviera a mano" como una manera de complicar la, situación para uno de los dirigentes nacionales que ha estado continuamente denunciando en el seno de la Confederación "El Triunfo Campesino" los manejos de su oscuro, vendido y amarillo presidente.

CUESTIÓN DE FONDO EN LOS FONDOS

La administración de los fondos que la Ley de Sindicación Campesina que permite tener a los organismos sindicales, configura un capítulo especial en la gestión del inefable "gringo" Haverbeck y sus compañeros.

En el último tiempo, se ha estado desarrollando un aparato de "capacitación y asistencia jurídica" a nivel nacional, el que actuará junto a los sindicatos. El jefe del aparato para todo el país es Armando Tudela, a quien no se conoce ningún otro mérito que ser hermano del diputado oficialista y exintendente de O'Higgins, Ricardo Tudela. "El gringo" está encantado con el proyecto y participa en él con gran entusiasmo.

Armando Tudela es definitivamente un hombre de derecha y sectario, el tipo de individuo apropiado para la época. Como prueba, PF publica en esta página el texto de una carta que enviara el elevado burócrata al "Honorable diputado y secretario general del PDC", Claudio Huepe.

PF posee una copia fotostática de la carta referida y cualquiera que dude de su contenido puede verla en nuestras oficinas.

El documento es suficientemente elocuente con respecto a la dependencia de la Confederación El Triunfo Campesino a los órganos oficiales y no sólo al aparato burocrático del INDAP, sino también a los mecanismos del PDC.

La repartición de pegas está en su punto como si el nerviosismo de los últimos meses en el poder hubiese apurado un tránsito amargo que va desde la "revolución en libertad" hasta la corrupción y el saqueo de los fondos reunidos con el esfuerzo y sudor de los campesinos.

RAFAEL PINO


Entrevista

DETENIDO DENUNCIA TORTURAS POLICIALES

PF logró entrevistar en la Cárcel Pública a Jorge Silva Luvecce, estudiante de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, que se encuentra detenido a raíz del asalto al supermercado "Portofino" (ver PF Nº 87). Este es el texto de la conversación de PF con Jorge Silva:

¿Qué razones le llevaron a usted a participar en el asalto del supermercado "Portofino"?

R:— En primer lugar, cumplir con mi compromiso de militante disciplinado de una organización revolucionaria que, en razón de su desarrollo político y de una evaluación estratégica de nuestro camino a recorrer, decidió llevar a cabo dicha acción expropiatoria como una tarea indispensable en esta etapa.

La expropiación en "Portofino" sólo puede ser explicada en el contexto de la lucha armada de clases en Chile y específicamente en la alternativa armada que nosotros postulamos.

A pesar que nuestra ligazón directa con la lucha popular estaba determinada a realizarse mediante acciones futuras, en una etapa de completo asentamiento de la organización y en condiciones responsables de ofrecer una alternativa armada y clandestina con una cobertura seria y adecuada, con mi detención los hechos se adelantaron.

Sin embargo, yo creo que este hecho ha sido interpretado correctamente por los dirigentes y los revolucionarios en general. Será beneficioso para la lucha que comienza y contribuirá a fortalecer las organizaciones revolucionarias que la sustentan, la lucha armada como método para la obtención del poder para trabajadores y campesinos, a pesar que la burguesía está empleando y empleará todos los medios represivos para destruirlas.

¿No considera usted que este tipo de acciones perjudican a la izquierda revolucionaria? En su opinión las expropiaciones ¿causan desprestigio a los grupos que las realizan?

R: No, en absoluto. Por el contrario, este tipo de acciones demuestra que esa "izquierda revolucionaria" ha entrado en una etapa de definiciones consecuentes con la teoría que viene esgrimiendo hace muchos años.

El resultado práctico es fácil sentirlo en el seno de las organizaciones: unidad donde habían discrepancias, radicalización de criterios en la opinión pública y voluntad de luchar manifestada en una solidaridad real y combatiente.

Sin embargo, no podemos ser ilusos e ingenuos. Nosotros hemos roto los mitos de humildad y legalidad que revestían los enfrentamientos con la burguesía y eso es pecado grave para muchos. Se han cometido errores tácticos que han sido bien aprovechados por nuestro enemigo. Existe y existirá opinión adversa en fuertes sectores deformados píala propaganda: lo que es producto del trabajo de muchos años no lo podemos arreglar en poco tiempo.

Los calificativos de "aventureros" y "delincuentes" han sido aplicados a todos los grupos armados de otros países de América latina: Tupamaros en Uruguay, VAR-PALMA RES en Brasil, etc.

Las expropiaciones tienen una doble finalidad: por un lado castigan a la burguesía en donde más le duele: el dinero, demostrando que el pueblo está dispuesto a recuperar, incluso por la fuerza, lo que le ha sido robado durante tantos años; por otro lado sirven para financiar las arduas y difíciles tareas de las organizaciones revolucionarías. El dinero expropiado es una inversión en la lucha popular.

Por último, las expropiaciones son sólo una actividad entre muchas de las que una organización armada realiza y no es a través de ellas solamente que estén ganando prestigio en los sectores populares.

Importará a veces mucho más la defensa de un sindicato contra un patrón explotador que una acción expropiatoria, pero para hacer lo primero se necesitan elementos que sólo se obtienen con dinero.

La izquierda tradicional sostiene que 1970 es una coyuntura favorable para alcanzar el Poder mediante la elección presidencial, y que acciones como la del "Portofino" favorecen a la Derecha. ¿La acción en que se vio envuelto el grupo en que usted milita, tiene como propósito entorpecer la "unidad popular" con vistas a 1970?

R:— La izquierda tradicional sostiene hace muchos años que una elección presidencial es una coyuntura favorable. No olvidemos que lo mismo sostuvo el Frente Popular que apoyó a González Videla y todos sabemos qué pasó después.

Una cosa es lo que sostiene la "izquierda tradicional" y otra la que sostienen el imperialismo norteamericano y la burguesía.

Entre lo que sostienen estos últimos está el no permitir, utilizando incluso las armas, que les quiten sus derechos sobre el cobre, las tierras y las industrias y fábricas del país.

Hablar de revolución sin considerar la exacta correlación de fuerzas y posibilidades de ganar, es demagogia y traición a los intereses de los trabajadores. La "unidad popular" sin un aparato armado es un auto sin ruedas.

Tenemos la experiencia de otros países de América latina: ¿qué "unidad popular" ha sido capaz de arrebatar con las manos el poder a las fuerzas "gorilas" que defienden al imperialismo y burguesía? ¿Qué le pasó a Jacobo Arbenz en Guatemala?

Por último, nadie puede acusar a una organización revolucionaria de hacerle el juego a la Derecha, cuando sus militantes se juegan la vida y son sometidos a las torturas más inhumanas por defender sus ideales revolucionarios y hacer de Chile un estado socialista capaz de dar justicia y dignidad a todos. Los que así hablan, muchas veces desde un cómodo sillón parlamentario, deben preguntarse qué están dispuestos a dar ellos por cumplir con las promesas que han hecho al pueblo hace tantos años.

También debo aclarar que la "unidad popular" no tiene visos para 1970, ni para ninguna otra elección bajo las reglas del juego que la clase dominante nos ha impuesto. La "unidad popular" para nosotros tiene visos hacia la toma del poder por obreros y campesinos y la construcción de una República Socialista en Chile, mediante la lucha armada.

Es público y notorio que usted fue llevado a los Tribunales en pésimas condiciones físicas. ¿Podría usted referirnos como experiencia personal, la forma en que fue tratado por la policía durante los interrogatorios? ¿Cómo se desarrollaron éstos? ¿Es cierto, según asegura la policía, que son interrogatorios "científicos"? ¿Le administraron alguna droga?

R:— Es difícil describir con palabras el desarrollo completo de las torturas y flagelaciones. Duró aproximadamente 20 horas con unas 14 de violencia física alternando la corriente, golpes de puño, toallas mojadas, ahogamiento por inmersión y con manguera, golpe con bastón en la planta de los pies, desdoblamiento de tobillos y muñecas, etc.

En Carabineros una palabra me abrió las puertas al subterráneo de torturas: "profesión = estudiante". Tras esto unos 15 o 20 carabineros me desnudaron y sujetándome manos y pies permitían a su oficial que me golpeara con sus puños en el estómago. Mientras ellos golpeaban con bastones en la planta de los pies hasta que perdía el aliento. Luego se me tendía en el suelo y mientras alguien me cerraba las narices otro me introducía una manguera con agua en la boca, después me tapaban la boca y el agua la echaban por las narices hasta que quedé semi-inconsciente.

Mojado aún desperté conectado a la corriente. En ese límite el torturado suelta sus esfínteres y defeca involuntariamente. Ahí lo dejan tranquilo un rato, para volver a empezar con golpes. Esto duró unas 2 horas.

Vale la pena señalar que en este tiempo me preguntaban muy poco y cuando me entregaron a Investigaciones, el único dato que tenían era mi nombre y datos personales.

En Investigaciones es distinto. Allí hay expertos en torturas y ellos no dejan marcas, todo es muy "científico".

De preferencia se utiliza la corriente eléctrica, que según consta a los médicos que me revisaron, me fue aplicada unas 5 veces a distintas alturas del pene y testículos.

La máquina cuenta con 3 bornes que se aplican a gusto del torturador en la boca, sienes, manos, dedos del pie, testículos y órganos sexuales de preferencia. En algunos casos se utilizan 2 máquinas que hacen 6 bornes diferentes a aplicar en el cuerpo.

La tortura duró muchas horas, no recuerdo exactamente, pero terminó al soltárseme nuevamente los esfínteres del organismo. Parece que éste es un límite universal.

El resto lo hace una presión moral que llega a veces hasta aspectos degradantes, como decirle que están violando a su mujer en la pieza del lado, amenazas de dejarlo estéril, etcétera.

Usted sabe, sin duda, que será condenado. ¿Cuál es la opinión que tiene de la sanción que le impondrán los Tribunales?

R:— Una sociedad dividida en clases sociales, como la nuestra, tiene también una justicia para las clases diferentes.

Así a un poblador que pide casa para vivir se le fusila como en Puerto Montt. A un obrero que lucha por reivindicaciones también se le asesina y encierra, como en El Salvador en 1966, y a los obreros de SABA.

Pero a un Yarur que trafica en dólares se le tiene un día en la cárcel y luego se le pide disculpas por el "error", como hace poco sucedió en Santiago.

Nosotros luchamos con las armas en la mano por los mismos obreros y campesinos asesinados. No se necesita mucha imaginación para saber la sanción que nos darán los Tribunales.

Pero una cosa es importante, nadie es dueño de la Justicia y los mismos que hoy nos juzgan un día serán juzgados por el pueblo que es la fuerza histórica única capaz de hacerlo. Nosotros esperamos junto a los jueces de hoy ese día y la historia escribirá el veredicto. No somos los primeros, ni seremos los últimos, la mayoría —luchadores revolucionarios— fueron condenados y cumplieron penas en su época sin que ello cambiara el curso lógico de las luchas populares.

¿Qué consejos le daría usted a un revolucionario que caiga en manos de la Policía Política?

R:— Fundamentalmente eso: que no olvide nunca que es un revolucionario. Y tiene un sentido, ya que toda la tortura y presión tiende a quebrar la convicción y los principios que nos sustentan.

Los detalles, desgraciadamente, serán objeto de un estudio que debo realizar sistematizando una experiencia y la de otros compañeros para ponerla al servicio de la revolución. Temo que no podré ser publicada por un tiempo, ya que eso sería facilitarle el trabajo a la policía. Mi peor enemigo fue un folleto que ellos conocían, descubierto hace un tiempo en Concepción, que decía que nosotros debíamos practicar con corriente, lo que hizo aumentar la dosis y espacio de aplicación, aunque les señalé que yo no había practicado.


Notas:

1. Diario "La Tarde", 2.10.69.

2. Diario "La Tarde", 2-10-69.

3.  Id.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02