Izquierda chilena

DOCUMENTOS
Suplemento de la edición Nº 88 de PUNTO FINAL
Martes 30 de septiembre de 1969
Santiago - Chile.

Izquierda chilena:
Factores estructurales que impiden su victoria en 1970

Por MILES WOLPIN

Este trabajo fue publicado originalmente en la revista "Pensamiento Crítico" de La Habana, Nº 28, mayo de 1969. Su autor, Miles Wolpin, es profesor en el Marlboro College, Vermont, EE.UU., y residió dos años en Chile.

PF lo reproduce en atención a la oportunidad del tema y a la gran cantidad de información acumulada por el autor.

CHILE es una de las pocas naciones latinoamericanas que se ha caracterizado por partidos marxistas que cuentan con un apoyo de masas. Ambos partidos, el socialista y el comunista, son dirigidos por personas que se han adaptado a papeles legislativos dentro de las "reglas del juego constitucionales". Unidos desde 1956 en la coalición electoral del Frente de Acción Popular (FRAP), el partido socialista y el partido comunista han podido forjar a través de los años un electorado estable y creciente entre los votantes de la clase humilde. Beneficiados por el descontento popular con el fracaso del gobierno (democratacristiano) de Frei en llevar a cabo una rápida transformación "antioligárquica" de las estructuras socioeconómicas (la llamada "Revolución en Libertad"), estos dos partidos han visto aumentar su respaldo popular desde un 22% en 1965 hasta casi el 30% en las elecciones municipales de 1967. [1]

Como en los inicios de la década del 60, es probable que en los meses que precedan a la elección presidencial de 1970 habrá un exceso de informes haciendo hincapié en el inminente "peligro" para la democracia parlamentaria en Chile. Aun cuando no se puede negar que la dedicación marxista y el fracaso de la Democracia Cristiana en llevar a cabo reformas "rápidas" o "radicales" contra la pobreza que va en aumento en Chile, han realzado la atracción y la fuerza izquierdista, hay aspectos importantes del sistema político que operan en dirección contraria. En los párrafos subsiguientes se examinarán los factores estructurales que "crean la predisposición" contra los grupos políticos que pretenden una transformación revolucionaria de ese sistema a través del proceso electoral. [2]

II

Poco más del 40% del electorado chileno ha completado la educación primaria mientras que menos del 8% son graduados de escuelas secundarias. Como consecuencia del amplio analfabetismo funcional que llega casi al 40% de la población adulta, el público chileno no necesita del material escrito para las noticias políticas. Encuestas a través de los medios masivos de comunicación han indicado que las transmisiones radiales son la mayor fuente de noticias para la ciudadanía, mientras que los periódicos son de segunda importancia —especialmente entre las clases humildes donde los izquierdistas concentran sus trabajos de proselitismo. Pocos chilenos leen revistas, periódicos o folletos. [3]

Hasta ahora, en lo que a los periódicos y la radio se refiere, frecuentemente las definiciones antimarxistas o no marxistas de qué es "noticia" y asuntos interpretativos en este medio altamente politizado, funcionan para restringir el reclutamiento político por los partidos socialista y comunista. Según Carlos Altamirano —senador socialista y profesor de la Universidad de Chile— en 1966 la circulación diaria en el país de los dos periódicos que están a favor del FRAP no excedía los 55.000 ejemplares. Los periódicos que en varios grados se mantienen hostiles a la izquierda totalizaron una circulación de más de 600.000 ejemplares.

La estructura de las transmisiones radiales era aún más desfavorable para el PRAP. Altamirano apuntó que sólo dos pequeñas estaciones de provincia eran propiedad de personas simpatizantes del partido socialista. Ninguna era operada por simpatizantes del partido comunista -mientras que 128- incluyendo las nuevas emisoras más grandes del país- fueron acusadas de desviar sus noticias contra los puntos de vista y los partidos marxistas. [4] La radio, televisión y prensa, frecuentemente dependen de los servicios cablegráficos pertenecientes a editores norteamericanos (AP, UPI) para sus versiones de noticias internacionales y aun en ocasiones, para acontecimientos nacionales.

Durante la campaña presidencial de 1964, el "decano" de los periódicos chilenos, El Mercurio, descartó toda sutileza al distorsionar abiertamente su enfoque de la candidatura del FRAP de Salvador Allende. [5] Y en junio de ese año, los senadores socialistas y comunistas se quejaron de que se les había negado el derecho a comprar tiempo de transmisión por las principales estaciones siguientes: Radio Sociedad Nacional de Agricultura (con sucursales en Santiago, Valparaíso, Los Angeles); La Voz de Chile (Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Concepción, Temuco, Puerto Montt); y la Corporación Chilena de Transmisión y Televisión. Se acusó a la Radio Sociedad Nacional de Minería y a la Radio Portales [6] de restricciones mayores, tales como transmitir a la 1 A. M., la limitación a veinte frases o la censura. En el período postelectoral, los legisladores democratacristianos, radicales y derechistas (liberales y conservadores) rechazaron las demandas del FRAP de que a las estaciones se les exigiera disponer de igual tiempo para todos los candidatos durante las campañas electorales.

III

Cerca del 90% de la población chilena es católica. Las tres cuartas partes de las mujeres y quizás una cuarta parte de los hombres van a la iglesia una vez al mes o más a menudo. [7] Los valores católicos también se proyectan a través de escuelas parroquiales subsidiadas por el gobierno, las cuales educaron a más de un tercio de la juventud chilena en 1964. En aquel momento, los curas y otros clérigos dirigían 1.200 escuelas primarias, 138 escuelas técnicas y vocacionales, 149 escuelas secundarias, 12 escuelas normales y 3 universidades. [8] Instrumentos de la influencia clerical también incluyen, a: la Radio Chilena y la Escuela Radial del Instituto para la Educación Rural.

Durante muchos años, la iglesia ha hecho propaganda contra los peligros del comunismo "materialista" y "ateo". Posterior a las victorias del FRAP en 1958 y en especial en 1961, la dirección de la Iglesia intensificó esta propaganda y comenzó a apoyar tácitamente la candidatura democratacristiana de Frei. [9] En octubre de 1962 una Pastoral del episcopado apoyó las reformas estructurales socioeconómicas como el mejor medio para prevenir la victoria del FRAP. Esta orientación programática fue paralela y reforzó a la posición democratacristiana. Aunque las reformas también se evaluaron por contener intrínsecamente la doctrina socialcristiana, se puso un énfasis mayor a la amenaza comunista (FRAP). De este modo, los obispos utilizaron su prestigio moral para prevenir a los fieles chilenos en contra de votar por los socialistas o por cualquier otro partido en coalición con el comunismo:

"La Iglesia considera el comunismo como una doctrina nociva para la sociedad humana ...

No es posible colaborar con el comunismo. ¿Qué colaboración, qué posibilidades pueden haber con un sistema o partido que tiene como postulado fundamental la destrucción de toda idea e institución a la cual se opone?

Aquellos que colaboren con los comunistas, son hijos que se han separado de la casa paterna.

El deseo de ayudar al comunismo a alcanzar el poder aun con la intención de no seguir sus dictados o de oponérsele una vez que este último ha sido asegurado, constituye un acto inmoral que no puede ser justificado y que asume una falta de destreza táctica por parte de los comunistas, algo que está muy lejos de la realidad...

Hay algunas dificultades en estimar con precisión la amplitud de influencia clerical. En ciertas cuestiones liberales como el divorcio y "favorecer el comunismo", los resultados de las encuestas justificarían la especulación de que más de un tercio de las mujeres adultas caen dentro de una masa electoral efectiva de la Iglesia, [10] Su independencia de los hombres más anticlericales se asegura a través del voto separado en las elecciones. El temor a la desaprobación clerical es tal, que ningún partido se ha atrevido a hacer propaganda en favor del divorcio, la legalización del aborto, control de la natalidad, ponerle fin a los crecientes subsidios estatales a escuelas clericales ni a la imposición de impuestos sobre las propiedades e intereses de negocios de la Iglesia. La diferencia de sexos en la elección presidencial de 1964 refleja también la gran susceptibilidad de las mujeres a la propaganda anticomunista, aunque muchos hombres también respondieron positivamente a esta propuesta". [11]

IV

A factores institucionales tales como la estructura de los medios masivos de comunicación y la Iglesia, pudiera agregarse un tercero, el Estado mismo. Ejemplos de cómo los ingresos públicos y la autoridad pueden ser utilizados para minimizar el apoyo a la izquierda son los siguientes:

"Transmisiones obligatorias (radiales) en cadena" son utilizadas frecuentemente por el presidente o sus ministros, para hacerle propaganda a la posición gubernamental con respecto a uno o más asuntos. Este mecanismo capitaliza la sicología dependiente de muchos chilenos del medio electrónico —el tiempo promedio de radioescucha oscila entre 2½ y 3½ horas diarias—. Todas las estaciones de radio y televisión de la nación están obligadas a transmitir simultáneamente el mensaje gubernamental durante las mejores horas de transmisión. Durante las campañas electorales, este instrumento puede llegar a utilizarse tanto como una vez a la semana. Desde la victoria de Frei en 1964, los seguidores democratacristianos han estado invirtiendo grandemente en los restantes medios masivos de comunicación "independientes". Por lo menos en una ocasión, los préstamos del Banco del Estado fueron utilizados para este propósito. Además, se ha hecho virtualmente imposible para una persona "que no simpatice con el gobierno" encontrar trabajo como profesional en la industria de los medios masivos de comunicación, donde las licencias y los anuncios oficiales a veces tienen que formularse de acuerdo con el criterio político. [12]

Además vale la pena destacar las acusaciones de que, durante las recientes campañas electorales, vehículos y facilidades gubernamentales se utilizaron para ayudar a los candidatos democratacristianos. Un exlegislador democratacristiano ha declarado que se hicieron préstamos del Banco del Estado a algunos candidatos de ese partido durante la campaña para el Congreso de 1965. [13]

Finalmente, bajo la constitución chilena, una sesión plenaria del Congreso elige al presidente de la nación entre los dos candidatos de mayor votación, cuando ninguno ha obtenido la mayoría absoluta en las urnas. Aunque la tradición ha sido votar por el candidato con mayor número de votos, en 1946 y 1952 una minoría de congresistas votó por el candidato que quedó en segundo lugar. De manera similar, los miembros del FRAP votaron por Allende en 1958 a pesar de la mayoría de 30.000 votos de Jorge Alessandri. En 1964 Eduardo Frei recibió una mayoría absoluta, de modo que ningún voto congresional estaba autorizado por la Constitución. Si el FRAP logra ganar una mayoría popular en 1970, después de perder la mayoría en las elecciones congresales de 1969 hay una probabilidad muy fuerte de que una mayoría congresal se abstenga de votar a favor del candidato presidencial del FRAP. Así como en 1964 hubo una seria amenaza de tales tácticas preventivas, [14] una vez más no sería la presidencia sino el orden social existente el que estaría en peligro por un acceso de la izquierda a la "fuerte" presidencia prevista por la constitución chilena, una vez investida con el poder estatal, la coalición dirigida por los marxistas —aun cuando fuera ampliada para incluir a los radicales oportunistas— iniciaría un proceso que, después de provocar un escape masivo de capital, transformaría la actual economía capitalista monopolista en una socialista. Tal vaticinio es ampliamente aceptado, ya que el destino de las clases mediana y alta de la Cuba prerrevolucionaria en sociedad y en política no es desconocido a su contraparte chilena. Al igual que en la campaña de 1963-1964, el medio ambiente político será inflamado por una intensa "campaña de terror" propagandística que se concentrará en la imagen de una tiranía comunista en un marco hispánico.

V

Tal vez la "agencia de seguros" más obviamente institucionalizada por el actual sistema social de Chile, está representada por las fuerzas armadas (alrededor de 40.000) y la policía nacional militarizada o carabineros (alrededor de 20.000). Los cuadros oficiales se reclutan casi siempre entre los sectores oportunistas y antimarxistas de la clase media. [15] Se dice que en el ejército, oficialmente, hay un general por cada mil hombres y un coronel por cada doscientos soldados. [16] Hacia 1962, virtualmente todos los oficiales que eran ideológicamente neutrales o que albergaban simpatías hacia el socialismo habían sido retirados o separados de sus mandos por otros medios. [17]

Aunque no se tramó ningún golpe durante los años 1940 ó 1950, [18] los militares chilenos han sido vistos como si fueran esencialmente "autónomos". Su separación de la política se ha mantenido condicionada por el "tipo de acuerdo de caballeros" que establece que "del 20 al 25% del presupuesto nacional asignado a las fuerzas armadas no debe reducirse" y que "a las fuerzas armadas se les debe permitir "funcionar sin trabas y velar por sus propios asuntos". [19]

Los militares chilenos, en años recientes, han evitado hacer pronunciamientos referentes a los asuntos políticos del momento. No obstante, sus sentimientos anticomunistas y constitucionalistas se han manifestado en ocasiones a través de periódicos chilenos respetables. En mayo de 1960 se informó que "un grupo de jóvenes oficiales" del ejército había proyectado un documento no oficial instando a hacer mayores preparativos para la "guerra subversiva". Alertaba que "agitadores profesionales" pudieran tomar ventaja del amplio descontento social y escenificar una serie de manifestaciones callejeras en un esfuerzo por tomar el control de la capital. El destino de los militares, según el documento, sería el mismo que había ocurrido en Bolivia y Cuba. [20] Alrededor de dos años después, un general retirado que había servido como agregado militar en Washington y que todavía mantenía "un sólido prestigio en las Fuerzas Armadas", dirigió una petición pública al Ministro de Defensa para que proscribiera al Partido Comunista. [21] Finalmente, en el curso de una entrevista en enero de 1966, un general del ejército a punto de retirarse declaró lo que probablemente es un concepto típico del ejército acerca del papel de seguridad interna de los militares:

Su deber es constituirse como un baluarte de la seguridad interna, de modo que el gobierno constitucional pueda llevar a cabo su trabajo.

Nuestro respeto, como soldados de la patria, es hacia el gobierno constitucional. Su destrucción ocasionaría gran daño al país...

Mientras exista un gobierno constitucional, éste tendrá el respeto incondicional de las Fuerzas Armadas. [22]

Debiera tenerse en cuenta que muchos casos recientes de intervención militar en América latina han sido justificados como necesarios para preservar "la Constitución". Como el FRAP está comprometido en un programa radical (retirarse de la OEA y del tratado de Río, anulación de los acuerdos de asistencia militar con los Estados Unidos, y todos aquéllos que están "en contra de los intereses nacionales", nacionalización de las escuelas católicas, expropiación de las grandes inversiones norteamericanas así como la industria pesada, finanzas, comercio exterior, seguros y empresas de servicio público, "democratización de las fuerzas armadas" y de las actuales instituciones políticas, etc.), [23] no sería difícil interpretar —con un fuerte respaldo civil— una victoria electoral de la izquierda como una "amenaza a la Constitución". La casi segura purga de cientos de funcionarios anticomunistas de sus cargos y "modo de vida" reforzaría tales creencias, como lo haría una inminente terminación de la ayuda militar y económica de los Estados Unidos.

VI

La disponibilidad y usos de los fondos electorales funcionan también para limitar las probabilidades de éxito electoral de la izquierda. En Chile, todos aquellos que pueden ahorrar tienden a estar en las clases antimarxistas media y alta. El restante 90% de la población existe ligeramente por encima o cerca de un nivel de subsistencia cargado de deudas [24] . Los partidos socialista y comunista, cuyos miembros provienen mayormente del sector obrero, así como la confederación obrera izquierdista (Central Única de Trabajadores) encontraron continuas dificultades en imponer las cotizaciones y otras contribuciones [25] . Durante la campaña electoral, los marxistas pueden apelar sólo a un sector extremadamente estrecho de la clase media. Así, la campaña del FRAP de 1964 se vio embargada en una escasez de fondos tal que el candidato Allende se vio forzado a hipotecar su casa [26] . Mientras tanto, el país se vio “inundado” con la propaganda en contra del FRAP que proclamaba que la victoria de Allende "transformaría a Chile en otra Cuba". Esta inundación le hizo ver a la masa como si los sistemas de Cuba y la Unión Soviética fueran infiernos en la tierra [27] . Como señalaron dos observadores de la campaña:

El segundo aspecto del (asunto) comunista fue su efectividad como arma de campaña contra Allende. Este tema fue machacado con persistencia en la conciencia del electorado chileno, y no hay duda de su gran efecto. Mientras que la propaganda más vocinglera se desarrollaba en la forma típica chilena, uno debe creer que aun esto dejó su huella. Allende estaba constantemente a la defensiva en lo que respecta a este tema y consideró necesario... protestar ante la acusación de comunismo. La derrota dejó al FRAP con un sentimiento muy amargo, y denunció la "campaña de terror" que había llevado a los votantes a favor de Frei por medio del "miedo". Esta afirmación puede contener más que un poco de verdad. El hecho es que muchos votantes estaban tan temerosos ante la elección que se proveyeron de comida para una semana por si ocurrían revueltas u otros cambios políticos con la victoria del FRAP. Otro indicio de esta ansiedad fue el hecho que las reservaciones por avión estaban agotadas para muchos meses después de las elecciones, como precaución por una posible victoria del FRAP. Cuando la gente se prepara para abandonar su país porque hayan apoyado a un candidato político derrotado, es seguro que están realmente alarmados.

En el mismo estudio, Gil y Parrish hicieron notar "su impresión de que el candidato democratacristiano fue apoyado por más pasquines, anuncios radiales y de prensa que el candidato del FRAP. Pero de cuánto dinero disponía Frei más que Allende, simplemente no puede determinarse". [28]

En un sistema social caracterizado por el estancamiento económico y la pobreza de las masas, los fondos de las campañas no se utilizan sólo para la propaganda. La moderna compra de votos chilena en los barrios pobres ha abarcado la distribución de un zapato, de una cama, la mitad de un billete de diez o de cincuenta escudos, etc. En 1964 se les prometió a los votantes pobres la otra mitad si Frei ganaba su distrito [29] . En la víspera de las elecciones de 1965 y 1967 se informó que la CARE y otras agencias que apoyaban a los democratacristianos, habían distribuido máquinas de coser, teléfonos públicos, aparatos de televisión y paquetes de comida entregados bajo la Ley 480 contra la pobreza, a los distritos pobres urbanos. [30]

Las campañas antimarxistas son también financiadas por firmas norteamericanas con inversiones en Chile. Aunque pocas veces se dan contribuciones directas a los candidatos de los partidos derechistas o centristas, los honorarios legales inflados constituyen los principales canales para tales subsidios. También se designa a figuras políticas de importancia, para dirigir juntas de subsidiarias locales. [31]

VII

Una de las principales características del sistema político chileno es que éste es un sistema "abierto". Este concepto puede, en realidad, significar algo más que la ausencia de restricciones a la "libertad" de expresión. El sistema capitalista también ha estado "abierto" a los múltiples mecanismos patrocinados por los Estados Unidos y las organizaciones que lo apoyan, destinados a apuntalar el sistema. La ayuda económica, y en particular la destinada a equilibrar el presupuesto y la balanza de pagos alcanzó su punto más alto a principios de la década del 60, cuando la ayuda per cápita recibida por Chile era una de las más altas del mundo. Inmediatamente después que el gobierno chileno fracasó en su intento de introducir reformas de envergadura y administrar en forma competente los préstamos de la Agencia Internacional de Desarrollo (A. I. D.) (1962), se implantaron en 1963 criterios menos precisos, al objeto de racionalizar el incremento de la ayuda. Aunque los objetivos de estos criterios sobre tales "programas de préstamos" no fueron cumplidos en 1963, "la A.I.D. continuó suministrando la ayuda presupuestaria y la destinada a la balanza de pagos durante el año 1964 (año en el que se celebraron elecciones) para evitar el deterioro económico que hubiese aumentado el desempleo y el descontento y que probablemente hubiese motivado un viraje político hacia la extrema izquierda. La ayuda estaba también encaminada a lograr que el nuevo gobierno chileno encontrase, al tomar posesión, una economía relativamente sana". [32]

Se concedió además ayuda económica bajo el epígrafe P.L. (Título III) es decir, mercancías excedentes y reembolso por gastos de transporte marítimo a más de veinte organizaciones no gubernamentales "aprobadas" que desarrollaban programas en Chile, "por medio de este programa, Chile recibió, durante el año fiscal de 1965, más de 661 millones de libras de alimento, con un valor de mercado estimado en más de $ 47.6 millones, así como unos $ 11 millones aproximadamente correspondientes a gastos de flete". El reembolso de gastos de flete debido al transporte de otros equipos y abastecimientos de socorro probablemente se elevaron a cerca de $ 12 millones. [33]

Un examen de la tabla que se reproduce en este trabajo revela aumentos sustanciales de estos tipos de embarques durante las campañas presidenciales en Chile (1958, 1964) [34] . No sólo se alivió así el descontento inmediato, sino que se incrementaron los recursos materiales de muchos grupos religiosos y antimarxistas. Muchas de estas organizaciones propagan los valores del cristianismo o de la democracia a través de escuelas, institutos de formación de cuadros dirigentes, programas de intercambio, etc., que organizan o dirigen [35] . Cientos de voluntarios de los Cuerpos de Paz también se han encargado de esta labor de propagación de tales valores, así como de aliviar el descontento latente mediante el incremento de las cantidades entregadas por las agencias del gobierno chileno y las organizaciones no gubernamentales. Desde 1961, dichos voluntarios han brindado su ayuda a uno de los más importantes esfuerzos de organización en contra del FRAP en las áreas rurales de Chile. En octubre de ese año, cuarenta y cinco voluntarios, previamente entrenados en la Universidad de Notre Dame, llegaron a Santiago. Después de un curso de orientación de cinco semanas, fueron asignados a trabajar en el Instituto de Educación Rural (IER), que es el Departamento Rural de "CARITAS", la agencia de bienestar social de la iglesia católica chilena, la cual recibe gruesas subvenciones de los EE.UU. El IER recibió subvenciones no sólo de "CARITAS", sino también del gobierno chileno, el "CARE", la "Braden Copper Company", la "MISEREOR", la Organización Internacional del Trabajo, la UNESCO y "otras organizaciones internacionales". En 1962, la A. I.D. le proporcionó $ 1.300.000 de los cuales se dedicaron $ 75.000 a la construcción de cinco nuevas "escuelas para el entrenamiento de dirigentes campesinos".

A principios de 1962, el IER operaba once escuelas de entrenamiento, con una matrícula de 1.650 hombres y mujeres, que disfrutaban de becas completas. En estas escuelas de entrenamiento, se les brindaba a los campesinos educación "moral", cursos vocacionales, así como otros tipos de cursos dedicados a explicarles cómo operar las cooperativas. Durante este periodo había ya 5.000 alumnos que habían sido organizados en 402 centrales campesinas que contaban con un promedio de veinte familias cada una. En octubre de 1963, los voluntarios de los Cuerpos de Paz habían sido asignados a trabajar en 200 de estas centrales campesinas, que eran las unidades de base de la Asociación Nacional de Organizaciones Campesinas (ANOC). [36]

La ANOC, la Unión de Campesinos Cristianos y el Movimiento de Campesinos Independientes fueron financiados por y recibieron ayuda de la Fundación Internacional de Desarrollo, institución que recibió subsidios de la CIA en el período 1964-1967. Con la ayuda de los oficiales de la F. I. D. esas organizaciones se fusionaron para integrar la Confederación Nacional de Campesinos, la cual en 1967 contaba ya con dos diputados electos al Congreso chileno. La estrategia seguida por la F.I.D. consiste en establecer un cuasi-partido que concertaría alianzas con los democratacristianos en las zonas rurales en contra del FRAP. Ninguno de los dos grupos presentaría candidatos en los distritos en que el otro está mejor organizado. [37]

En sus proyectos de autoayuda en las zonas urbanas, los voluntarios de los Cuerpos de Paz —quienes deben pasar pruebas políticas y sicológicas antes de ser enviados al extranjero— tienden a establecer vínculos de tipo personal con personas de la muy desorganizada clase pobre con quienes establecen contacto. Probablemente, estos voluntarios dispuestos a salir al extranjero y deseosos de vivir en lugares primitivos son los únicos yankis que esos chilenos han conocido en su vida.

La mayoría de los estudiantes de las instituciones educacionales donde enseñan los voluntarios también los consideran bajo esta perspectiva. Es muy probable que esos chilenos están conscientes del hecho de que los voluntarios de los Cuerpos de Paz fueron enviados por el gobierno de los EE.UU. Cuando un organizador político del FRAP se acerca a tales chilenos y acusa a los EE.UU. de explotar a Chile, de ser un país imperialista que despoja a Chile de todas sus riquezas y de ser el principal obstáculo al desarrollo y la autodeterminación de América latina, la acogida que le brindan esos campesinos, moradores de barrios bajos y estudiantes, está muy lejos de ser pasiva. Sólo unos pocos entre ellos comprenden la teoría leninista sobre el imperialismo, pero es muy probable que todos ellos son fáciles de impresionar por el simpático yanki que —desinteresadamente— ha sido enviado por Washington para ayudarlos a ayudarse. Además, al hacer que la gente pobre se integre en forma individual a las cooperativas de ayuda propia, construcción de casas, mejoras comunales, etc., los voluntarios pueden neutralizar las creencias que ya existen o que puedan surgir en el sentido de que los programas gubernamentales son de importancia primaria en el desarrollo de una sociedad. [38]

En cuanto a su papel en la difusión de valores e ideas, los voluntarios no son idealistas que puedan considerarse ideológicamente neutrales en la Guerra Fría. Después que el FBI investiga los antecedentes morales y políticos del aspirante, éste es sometido a rigurosas pruebas y pasa un rígido entrenamiento. La instrucción de los voluntarios incluye el estudio de problemas internacionales, el sistema de gobierno de los EE.UU. y la "discusión efectiva" con los marxistas. [39]

Aunque no son propagandistas, su selección, entrenamiento y el papel que desempeñan en el lugar al que se les asigna los hacen caer inevitablemente en el papel de propagandistas de ideas y pasan a ser individuos que ilustran la "imagen" de un país tal y como se desea proyectar. Tanto los funcionarios de los Cuernos de Paz como los congresistas de los EE.UU. conocen perfectamente esta función de los Cuerpos de Paz. [40]

El carácter "abierto" del sistema político de Chile comprende también el financiamiento externo de las campañas presidenciales antimarxistas. En tanto que existe alguna evidencia —aunque no de tipo concluyente— de que el candidato radical se benefició con tales subsidios en 1964 [41] no existen muchas dudas de que la campaña de Frei fue profusamente financiada por las agencias gubernamentales de los EE.UU. y las corporaciones de ese país. El siguiente informe está basado en datos obtenidos de personas que le fueron sugeridas al corresponsal por los funcionarios de la Embajada de los EE.UU. en Chile. [42]

Frei jugó su partida con la experiencia y la astucia de un jugador profesional latino. Se jugó su mejor carta —la que lo hacía aparecer como "la única alternativa"— tanto dentro como fuera del país. Y con igual éxito en uno y en otro caso.

En Washington, convenció a la Casa Blanca y al Departamento de Estado de que los Estados Unidos debían respaldarlo; en Wall Street convenció a los hombres de negocio. No —alegaba una y otra vez—, no nacionalizaremos las minas de cobre (casi todas de propiedad norteamericana), pero lo que sí queremos es ser socios en ia explotación de las minas. No, no expropiaremos toda la tierra, pero vamos a tomar y redistribuir la que está abandonada y, ténganlo por seguro, nos encargaremos de que la que no tenemos produzca alimento. Sí, vamos a aumentar los impuestos, pero, por supuesto, ustedes se dan cuenta de que en la actualidad los impuestos son ridiculamente bajos, así que nadie que piensa con la cabeza puede oponerse a esto.

Finalmente consiguió que lo apoyaran. A través de misteriosos canales de los cuales no se hablaba y cuya existencia siempre negaron las fuentes oficiales, la campaña de Frei fue impulsada con dólares yankis y montones de pesos chilenos. Puede calcularse con bastante acierto que los democratacristianos recibieron cerca de 1 millón de dólares mensuales durante muchos meses, procedentes de fuentes norteamericanas, y aproximadamente de 18 a 20 millones de dólares más de los democratacristianos de Alemania Occidental, Italia y Bélgica. [43]

Además de esto, hay que considerar el impacto de los programas de asistencia militar de los EE.UU. sobre la pujanza y la ideología de las fuerzas armadas chilenas. Chile firmó su primer acuerdo de ayuda militar con Washington en 1952. Entre esa fecha y el cierre del año fiscal de 1965, los militares chilenos recibieron $ 111 millones en ayuda, en su mayoría concedida gratuitamente, no en forma de préstamos.

La tabla reproducida en ese trabajo muestra la forma amplia en que se incrementó el programa después de que los revolucionarios cubanos comenzaron las expropiaciones en gran escala de las propiedades norteamericanas [44] . A partir de 1961, la principal función de las fuerzas armadas chilenas ha sido definida como "de seguridad interna", según las palabras de los funcionarios norteamericanos asociados con el programa en cuestión. [45]

Según informes, entre 1953 y 1966, por una u otra razón, más de 2.600 militares chilenos fueron llevados a bases norteamericanas [46] . De entre ellos, una gran cantidad de oficiales ha recibido instrucción en las instalaciones militares norteamericanas enclavadas en la Zona del Canal, en Puerto Rico o en los Estados Unidos. A partir de 1961, los cursos se dedicaron fundamentalmente a las tácticas contra la insurrección. El siguiente diálogo entre la Representante Sra. Bolton y el General O'Meara da una idea del adoctrinamiento ideológico que reciben también los oficiales que pasan ese entrenamiento:

"La Sra. Bolton:

Yo también lo creo. ¿Podría preguntarle sobre el entrenamiento y las clases que reciben los oficiales? ¿Reciben una buena base sobre lo que es el comunismo y cómo funciona?

General O'Meara:

En nuestras escuelas en la Zona del Canal estudiamos extensamente el comunismo. Tenemos sesiones de discusión. Invitamos conferencistas de las Fuerzas Armadas de esos países, algunas veces a través de los canales de la USIS —me refiero a las Fuerzas Armadas de los países que los solicitan—, literatura relacionada con este asunto en forma de tiras cómicas dirigidas al soldado. (Censurado).

La Sra. Bolton:

¿Tanto en los aspectos sicológicos y filosóficos como en los aspectos más visibles?

General O'Meara:

Tratamos de mantener este tipo de enseñanza a un nivel bastante práctico. [47]

Es lógico esperar que los sentimientos anticomunistas entre los oficiales chilenos que hayan pasado tal entrenamiento se hayan incrementado. Es muy probable que para el personal matriculado en los cursos de Fort Bragg, Fort Knox, Fort Monmouth u otras instalaciones en el territorio continental de los EE.UU. se hayan prescrito cursos similares. A principios de 1963, la Comisión Consultiva sobre Asuntos Educacionales y Culturales Internacionales de los EE.UU. recomendó que "el empleo de estos programas de entrenamiento (militar) con fines más amplios ofrecidos conjuntamente con el entrenamiento en bases militares, debe ser objeto de cuidadoso estudio, pero la oportunidad es muy buena y debe aprovecharse.

La reciente tendencia que observamos, en el sentido de ofrecerles a los militares que nos visitan máximas posibilidades de ver los Estados Unidos, al pueblo norteamericano y de observar el sistema norteamericano en general, es digna de encomio y merece ser alentada". [48]

Los aspectos políticos de este entrenamiento militar no se limitan al anticomunismo y la "divulgación" de las virtudes de la civilización norteamericana. También se han hecho algunos intentos de dar a conocer los méritos del modelo norteamericano en cuanto a las relaciones cívico-militares. En caso de que los oficiales chilenos tuviesen que encarar un inminente acceso al poder del FRAP (de los comunistas) de seguro se produciría un conflicto entre estos valores. El FRAP no sólo se ha comprometido a rescindir los pactos militares con los Estados Unidos y a seguir una política exterior "antinorteamericana", sino que además, Salvador Allende, al aceptar la nominación presidencial del Frente de Acción Popular en enero de 1963, pronosticó cambios de "nuestras fuerzas armadas que están controladas desde el extranjero". En 1967, la dirigencia del FRAP organizó un comité simbólico de OLAS (Organización de Solidaridad Latinoamericana) en Chile, y no hay razón alguna para creer que la posición marxista sobre esta cuestión haya cambiado o vaya a cambiar en el futuro. Como se dijo anteriormente, los oficiales izquierdistas fueron purgados del ejército hace ya mucho tiempo.

Otro aspecto importante de estos centros de relaciones militares lo constituyen las amistades personales que se establecen como consecuencia directa de estos cursos de entrenamiento. Estas relaciones se estrechan con las frecuentes visitas a Chile de oficiales y misiones militares norteamericanas. La cordialidad de estas relaciones se refleja en el elevado número de condecoraciones y medallas que se otorgan ambas partes mutuamente. Y en un contexto diferente, aunque afín, "se ha dicho que la función más importante del Comando Aéreo del Caribe consiste en lograr amigos de los Estados Unidos en la América latina. Las responsabilidades que como misión le han sido asignadas al Comando por el Alto Mando de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos son de una naturaleza tal que exigen un estrecho contacto entre el personal del Comando y los representantes de las veinte repúblicas de América latina. El desarrollo de la confianza mutua, el respeto y la amistad es esencial para el resultado exitoso de estas misiones". [49]

Durante el año 1963 existían dieciséis Agregados Militares asignados a la Embajada de Estados Unidos en Santiago, a los que hay que agregar cuarenta y cinco oficiales adscritos a las Misiones Militares de Estados Unidos en Chile.

Ocho o diez semanas antes de las elecciones de 1964, "una delegación de treinta y cinco oficiales de las distintas armas de Estados Unidos llegó a Chile".

Y en el momento en que tenían lugar las elecciones, se informaba que las unidades del ejército chileno "realizaban lo que ellas denominaban 'ejercicios antisubversivos' en diversas partes del territorio nacional".

"Se programaron ejercicios conjuntos de la Marina y la Aviación para el período en que el Congreso chileno debía elegir al próximo presidente, en caso de que ninguno de los candidatos hubiese obtenido en las urnas la mayoría absoluta de los votos". [50]

Por último, se ha producido en Chile en años recientes una significativa intensificación de la propaganda norteamericana y de los programas de intercambio cultural. Durante los años Fiscales comprendidos entre 1958 y 1964 los gastos en moneda chilena de la Agencia de Información de Estados Unidos (U.S.I.A.) casi se duplicaron. Los gastos anuales en 1958 fueron $ 155.007 y $ 294.640 en 1964. Se produjo un aumento menor, aunque significativo, en los gastos en dólares asignados para el programa destinado a Chile: $ 220.525 (1958); $ 259.188 (1960); $. 291.992 (1962); $ 287.992 (1963 est.); y $ 294,640 (1964). Sólo otras cuatro naciones de América latina (todas ellas substancialmente mayores que Chile) es decir, Brasil, México, Argentina y Venezuela, tenían asignaciones mayores en 1963-1964. [51] El aumento del personal fue también sustancial durante los años en cuestión. En 1961 la U.S.I.A. solicitó que se añadieran seis nativos y tres norteamericanos a su personal en Chile. Entre 1962 y 1964 se agregaron otros seis chilenos y un norteamericano más. El número total de personas que en 1964 dedicaban tiempo completo a la tarea de difundir propaganda norteamericana en Chile (10 norteamericanos y 51 nacionales) sólo era superado por el número de los dedicados a igual tarea en México y Argentina. [52]

Una de las actividades tradicionales de la agencia ha sido la transmisión por onda corta a América latina. Los programas diarios en español al hemisferio antes de la caída de Batista duraban menos de un hora. Aunque no hubo ningún cambio en el año siguiente en marzo de 1960 comenzó una "intensificación general de los programas de información". Por entonces se dedicaba una hora de "noticias, acontecimientos y comentarios" en español al hemisferio durante dos horas (original y repetición) todas las noches.

"Para fines de junio, su audiencia había aumentado a un total de 75 estaciones de radio locales en 8 países latinoamericanos que retransmitían los programas por su onda media a sus oyentes habituales". Al año, la agencia informó que "150 estaciones locales en una docena de países latinoamericanos" estaban retransmitiendo el programa a una audiencia estimada "fuera de Cuba" de "cerca de 300.000 ó 400.000". Y en junio de 1963, siete horas diarias de programas en español estaban siendo dirigidos por onda corta a la América latina, excluyendo a Cuba. Este nivel se mantuvo durante 1964, y fue reducido a 48 horas por semana a principios de 1965. [53]

Debido a que la radio audiencia que posee aparatos de onda corta en Chile está limitada a la clase superior y a la media superior, desde 1953 la agencia contó con "programas ya preparados" para ser transmitidos por las estaciones locales en las bandas de onda normal. Entre 1953 y el año fiscal de 1960 la USIA contrató con la estación WRUL en Nueva York la transmisión por onda corta de programas aprobados. Entonces la WRUL pagó a las estaciones locales latinoamericanas por las retransmisiones por onda normal. En 1959 las estaciones chilenas estaban retransmitiendo sesenta cuartos de hora de noticias y echo cuartos de hora de asuntos cortos a la semana. Colaboraron doce transmisoras que llegaban a toda la población. Radio Minería y Radio del Pacífico (Santiago); Radio Libertad (Antofagasta); Radio Simón Bolívar (Concepción); Radio Esmeralda (Iquique); Radio Austral (Punta Arenas); Radio Lircay (Talca); Radio La Serena (La Serena); Radio Cooperativa Vitalicia y Radio La Frontera (Temuco); Radio Baquedano (Valdivia); y Radio Minería (Viña del Mar).

En el año fiscal de 1969 la agencia comenzó a "preparar" programas por sí misma tanto en Washington como en Santiago. Durante ese año la agencia y la WRUL situaron programas en las estaciones chilenas, pero la USIA no pagó nada a las radiotransmisoras que usaron sus materiales. El contrato con la WRUL no fue renovado después del año fiscal de 1960. En el año fiscal de 1961 la colocación de los materiales de la USIA en Chile alcanzó un promedio de treinta programas por semana; el sesenta por ciento de los cuales eran "sustanciales" en su naturaleza, y sesenta y tres por ciento fueron trasmitidos durante las hora preferenciales de audición. Los treinta programas alcanzaron un promedio de cincuenta horas por semana y hasta cincuenta y tres plantas utilizaron un solo programa. Casi el ochenta por ciento de los programas eran duplicados por más de una estación. [54]

Aunque no se han publicado cifras para documentar un aumento en el uso de los "programas preparados" por las plantas chilenas en los años siguientes, se pueden sacar algunas conclusiones del siguiente dato [55] . Mientras que durante el año fiscal de 1959 sólo fueron situadas en las transmisiones de bandas normales en América latina 80.000 horas de "programas preparados" de la USIA, en marzo de 1961 agencias oficiales declararon que alrededor de 1.350 estaciones transmitirían 156.000 horas de tales programas durante el año fiscal de un promedio de 9.000 horas que "cada semana penetran en las ciudades, pueblos y aldeas del continente". [56]

Al igual que la onda corta, la televisión, a principios de 1960, era principalmente escuchada en Chile por los formadores de la opinión, profesionales, hombres de negocio y estudiantes universitarios. En 1961 había 21.000 aparatos y una audiencia estimada de 168.000.

Las cifras estimadas para 1964 eran alrededor de un 45% mayor [57] . Como que la administración de Frei ha estado distribuyendo aparatos de TV a los centros sociales de los distritos humildes, es probable que en los últimos años 60 la audiencia haya alcanzado proporciones masivas. Al menos, desde 1962, la propaganda de la USIA ha sido ubicada en la televisión chilena. [58]

En años recientes la agencia también ha proporcionado materiales a la prensa y a las revistas chilenas. Durante el año 1961 "las oficinas de la USIS en América latina estimaron que el uso de la prensa local variaba de un cuarenta a un setenta por ciento todos los materiales distribuidos por la agencia, y que el uso de la radio y la TV era mucho mayor". En el período 1963-1964, el "servicio de prensa y publicaciones" estaba transmitiendo por la onda corta 19 horas de material por semana a las oficinas de la agencia en América latina. [59]

Tales materiales estaban siendo usados por el periódico gubernamental La Nación, el principal diario chileno, El Mercurio, un tabloide de amplia circulación, Las Ultimas Noticias, y tan lejos al sur como Punta Arenas, en Prensa Austral [60] . En 1966 un empleado de la USIA en Chile estimaba que un diez por ciento del material de lectura publicado polla prensa de la nación consistía en sueltos de la agencia. Solamente el diario socialista Las Noticias de Ultima Hora y el comunista El Siglo no recibían ni usaban tales materiales. [61]

Las películas de la USIA son producidas para la TV y otros usos. En el año fiscal de 1961 las películas de la agencia llegaron "a una audiencia latinoamericana de más de 44.000.000 de personas". Durante ese año más fondos fueron gastados en "la distribución o ubicación de proyectores, pantallas y películas para la proyección de películas a audiencias selectas", en Chile más que en cualquier otra nación latinoamericana. Casi un cuarto del presupuesto hemisférico estimado fue dedicado a Chile, donde había un inventario operativo de ochenta y tres proyectos en junio 30 de 1961. El número sería aumentado a 92 dentro de tres años. En 1964 una película de la USIA —El Presidente— fue proyectada ante 340.000 espectadores por una cadena comercial. [62]

Los estudiantes universitarios chilenos y de otras universidades latinoamericanas son la audiencia de preferencia del programa de traducción de libros de la agencia, donde ediciones baratas de libros seleccionados son impresas por editores latinoamericanos bajo contrato con la USIA. Aunque iniciado a principios de la década, a "fines de 1959 el programa estaba produciendo 9.000 libros diarios de 35 títulos en ediciones baratas en español". Las cifras citadas abajo reflejan esa expansión masiva de este esfuerzo durante los años subsiguientes (español y portugués para la América latina). [63]

Según algunos funcionarios de la agencia: Estos libros cubren una amplia gama de asuntos calculados para avanzar las metas de la Alianza para el Progreso, para fortalecer el sentido de identidad de intereses y valores entre los Estados Unidos y América latina, y para demostrar que el castrocomunismo no es la solución a los problemas sociales y económicos del hemisferio occidental.

Una vez que un libro es publicado, la agencia juega otro papel importante: la USIA normalmente toma de una quinta a una tercera parte de cada edición para su propia distribución. Algunos ejemplares se le dan a los editores de revistas y periódicos y a los comentaristas de radio y TV, para su revisión en la prensa o en el aire. Muchos son enviados a bibliotecas públicas, universitarias y escolares, así como a profesores y educadores que pudieran servir de instrumento al adoptar estos libros como textos o material de lectura suplementaria en escuelas y universidades. Ejemplares con títulos apropiados son entregados a funcionarios gubernamentales, líderes políticos y otros. [64]

Otro aspecto importante del programa de información es la publicación por la USIA de sus propios panfletos y tiras cómicas. En Chile, donde durante los primeros años 60 menos del cuarenta por ciento de la población adulta tenía una educación de escuela primaria, la importancia de tal medio simplista ilustrado es bien obvia. En los primeros seis meses de 1961 "más de 800.000 ejemplares de un libro de muñequitos sobre la Alianza para el Progreso fueron publicados en español y portugués y distribuidos en toda la América latina" [65] . Dos años después, la agencia reportó:

El uso de los muñequitos ha sido identificado particularmente en América latina, donde su uso ha sido doble: documentar dramáticamente la traición de Castro a la Revolución Cubana, y contarle a la gente acerca de la Alianza para el Progreso y engendrar su apoyo hacia ella.

En los primeros seis meses de este año, más de siete millones de ejemplares de estos libros fueron distribuidos en América latina, elevando por lo tanto el total en el programa de dos años a cerca de veinte millones. Casi la mitad de las órdenes eran de títulos previamente publicados, lo que indica una demanda popular continuada de algunas de las primeras ediciones de estos libritos.

Tres títulos nuevos fueron publicados para ayudar a enfrentar la gran necesidad de apelaciones directas, gráficas y fácilmente entendibles por los trabajadores y campesinos de América latina. "Los Despojadores", el séptimo en una serie, presenta la forma en que el comunismo engendra hambre y opresión en cada país del que se apodera. Otros dos tratan del mensaje de su autoayuda bajo la Alianza para el Progreso. .. Las órdenes por más de 1.500.000 de este último rompieron todos los récords.

Las oficinas de la USIS en América latina distribuyen ejemplares gratuitos de las series de muñequitos de varias maneras: a través de sindicatos, a través de tiendas donde los compradores los recogen y a tra. vés de instructores que los usan como material de texto para sus clases de lectura. [66]

"Quizás sea útil destacar el hecho de que en 1963 la AID estableció más de mil centros de alfabetización en Chile y más de 10.000 maestros voluntarios fueron reclutados para instruir a 80.000 adultos" [67] . Estos centros fueron seguramente los que administró la CARITAS y el Instituto de Educación Rural —organizaciones que colaboraron con la democracia cristiana durante el período 1962-1965 y desde entonces.

En 1963 un subdirector de la USIA declaró que "nuestras oficinas latinoamericanas preparan activamente programas de publicaciones en el terreno adaptando sus folletos a la situación local y dando especial atención a la Alianza y a la Cuba comunista". Un aproximado de $ 5,500 se gastó en Chile durante el año fiscal de 1961 en la producción local de folletos, octavillas y carteles. Estos materiales eran "para distribuirse a los grupos estudiantiles y obreros". [68]

Los dirigentes y organizaciones estudiantiles y obreros también reciben "artículos de presentación especial" (fonógrafos, discos, libros, etc.) de la USIA. Generalmente se justifican en el Congreso como un medio de incrementar la influencia norteamericana o de la agencia dentro de tales grupos. Para este objeto también la agencia ha nombrado funcionarios especiales para asuntos estudiantiles y para la labor de información en su misión en Chile. Las publicaciones especiales se distribuyen a estos grupos, así como a los intelectuales.

Igualmente, el programa de la agencia se extiende hasta suministrar "las garantías de los medios de información", de suerte que los libros seleccionados, las películas, los periódicos, etc., puedan comprarse por los importadores chilenos con moneda nacional en lugar de dólares.

El programa de intercambio cultural del Departamento de Estado ha sido dirigido a los intelectuales, estudiantes, sindicalistas, políticos, periodistas y artistas con posiciones estratégicas o con posibilidades de promoción.

Durante el período 1955-1959, setenta y siete chilenos recibieron gratificaciones del Programa Fulbright para estudiar, investigar o enseñar en los Estados Unidos, mientras que cuarenta y tres estadounidenses fueron enviados a Chile bajo ese mismo programa. Los datos que aparecen a continuación indican cómo creció el programa: [69]

En cuanto a sus objetivos, el programa de intercambio de personas "no es un gesto sentimental. No es un esfuerzo por ser generoso hacia los estudiantes extranjeros y visitantes, ni un medio de ofrecer a los norteamericanos un viaje personalmente enriquecedor o un período de residencia en el exterior. Es una inversión sólida para nuestro futuro y el futuro del mundo [70] . O en las palabras del Secretario de Estado Dean Rusk: "Esta actividad es importante en extremo para el efecto a largo plazo en las vidas de las naciones ... Es mediante este programa, como quizás ningún otro, que podremos asumir una cierta dirección en el cambio que se está operando en el mundo". [71]

Más concretamente, las metas no técnicas de la empresa son: 1) la creación de actividades favorables hacia la sociedad norteamericana y su política entre los chilenos escogidos; 2) el establecimiento de relaciones de confianza entre estos chilenos y los funcionarios norteamericanos o las organizaciones privadas que cooperan.

"El programa de intercambio de personas está destinado a proporcionar vínculos de comunicación continua, reforzando de ese modo las orientaciones democráticas y fortaleciendo el respeto hacia las instituciones y los procesos democráticos. Operando como lo hace en todos los niveles de la población —el estudiante, el profesor, el maestro, el administrador de la escuela y la universidad, el legislador, el artista, el periodista y el escritor; o sea, los dirigentes propiamente dichos y los dirigentes potenciales del hemisferio— el programa brinda continuas oportunidades para dirigir el movimiento hacia las sociedades democráticas maduras en el área." "Es un programa a través del cual se transmiten las ideas y se establecen los contactos y la asociación, profundizándose la comprensión entre los pueblos del Norte y del Sur. Estas son las bases sobre las que debe construirse la unidad del hemisferio occidental."

"Ejemplos de cómo el programa contribuye a formar en las restantes repúblicas americanas la dirección necesaria para reforzar los objetivos de la Alianza para el Progreso son los muchos exbeneficiarios de becas que ahora ocupan altos cargos oficiales en ramas claves de actividad. En una época en que los comunistas se están volviendo cada vez más activos en toda el área de intercambio en las otras repúblicas americanas, se hace tanto más imperativo que el gobierno de los Estados Unidos continúe fortaleciendo sus relaciones ..."

Tanto la CIA como el AID han financiado acuerdos entre las universidades norteamericanas y chilenas que comprenden el intercambio, tanto de profesorado como de estudiantes.

Los intercambios de profesores universitarios, de maestros de escuela y de estudiantes con otros paises latinoamericanos, bien individualmente o como partes de proyectos de cooperación interuniversitaria, están planificados para contribuir al fortalecimiento de la estructura educacional de los países respectivos.

Por ejemplo, en las universidades chilenas se desarrollan los programas en ciencias sociales bajo el programa Fulbright de investigación ...

Ejemplos de proyectos llevados a cabo en el año fiscal 1963 (ampliando la experiencia democrática de la juventud)... incluye el intercambio de los grupos estudiantiles como el de la Universidad Nacional de Chile y la Universidad de Texas, el cual influyó en la dirección estudiantil de la Universidad Nacional por las líneas democráticas. [72]

Cuando los chilenos que han viajado a los Estados Unidos con plazas pensionadas oficiales de EE.UU. o becas de dirigentes regresan a su lugar de origen, pueden ser utilizados en algún aspecto del programa suplementario del Departamento de Estado. A principios de los años 1960 cerca de $200.000 se estaban gastando anualmente para tales propósitos en varios países. [73]

Los que han estudiado en universidades norteamericanas pueden ser invitados a unirse al Women's University Club o al Men's University Club que funciona en cooperación con el Instituto Cultural Chileno-Norteamericano dirigido por la USIA en Santiago. Algunos recibirán publicaciones profesionales, en las que el Departamento de Estado gasta alrededor de $ 75.000 anualmente en el mundo entero". [74]

O pueden ser atendidos personalmente por el personal de la embajada. Al instar al Congreso a aumentar el personal de las misiones diplomáticas en América latina hace algunos años, funcionarios del departamento argumentaron que:

El personal del Departamento debe estar dispuesto a buscar y encontrar frecuentemente a personas influyentes en muchos círculos no oficiales, por ejemplo, dirigentes de negocios, dirigentes obreros, eclesiásticos, estudiantiles, políticos y agrícolas. Los esfuerzos de Estados Unidos para influir en estos grupos debieran aumentarse y necesariamente emprenderse allí donde se encuentren estas gentes v no en la capital solamente". [75]

VIII

Consecuencia de las actividades de transmisión de valores a largo plazo por los medios masivos, la Iglesia, la disparidad de la campaña de propaganda y los gastos de la propaganda norteamericana, ha sido la formación de las actitudes anticomunistas entre una mayoría de adultos chilenos [76] . De igual modo, a mediados de 1950 no más del tres por ciento de la población había hecho propios los conceptos marxistas [77] . Al Partido Comunista se le negó también la respetabilidad del status legal entre 1948 y 1958 Durante el período 1962-67 entre el 4 y el 13 por ciento de la población respaldó tales metas marxistas como la lucha de clases, expropiación sin compensación, socialización de la economía completa, etc. [78]

En cuanto a las actitudes hacia los asuntos exteriores, en 1955 solamente el 14 por ciento de los chilenos de la ciudad sostuvieron criterios favorables a la Unión Soviética mientras que las cifras comparativas para la China y los Estados Unidos eran de 5 y de 62 por ciento respectivamente.

Igualmente, mientras que el 12 por ciento conservó imágenes desfavorables de los Estados Unidos, la proporción con los sentimientos desfavorables hacia la URSS y China fue del 40 y del 49 por ciento. En general, el sentimiento antisoviético como el anticomunista fue ligeramente menos frecuente entre el sector de obreros calificados, excepto los miembros de sindicato cuyo antisovietismo era mayor que el de la población general [79] . Las encuestas de opinión pública de fines de la década de 1950 y comienzos de la de 1960 indican una ligera alza en la popularidad de EE.UU. y un deterioro menor en lo que respecta a los soviéticos [80] . Así pues, en 1962 los chilenos de la ciudad fueron interrogados si pensaban que los Estados Unidos "simpatizaban con los deseos y esperanzas que tiene usted para el futuro de nuestro país". El 65 por ciento contestó afirmativamente, mientras que el 10 por ciento veía a Washington con poca simpatía. La misma encuesta revelaba que el 54 por ciento creía que los EE. UU. respaldaban una reforma agraria redistributiva mientras que el 66 por ciento expresaba "una confianza muy grande" "considerables" en la "habilidad de los Estados Unidos para ofrecer una sabia dirección a otros países tratándose de los problemas del mundo actual". [81]

IX

Las secciones de exposición de este trabajo han examinado la significación política para la izquierda de lo siguiente: la alineación de los medios de comunicación; el papel anticomunista de la Iglesia Católica; la disparidad de los recursos para financiar campañas; la autoridad congresional para elegir al presidente; los usos de prerrogativas gubernamentales y las facilidades para los propósitos electorales; la probabilidad de intervención militar; la extensión y variedad de la inversión probable de Estados Unidos dentro del "abierto" sistema sociopolítico chileno, y ciertos patrones de la opinión pública. Puede concluirse que el efecto adicional de estas características institucionales o estructurales es significativamente "movilizar la preferencia" contra las aspiraciones electorales del Frente de Acción Popular. [82]

Si los socialistas fueran a renunciar a su alianza con los comunistas, a su ideología marxista y a sus fines radicales y antinorteamericanos, el sistema ya no se "dirigiría" contra ellos [83] . La mayoría de estas capacidades para mantener el sistema del orden político de Chile deben encontrarse probablemente en otras naciones democráticas latinoamericanas. Ellas todas operan simultáneamente sólo contra las aspiraciones electorales de aquellos grupos que se dedican seriamente a una transformación socialista de los sistemas social, económico y político. Para otros tipos de partidos políticos, el medio ambiente competitivo sustancialmente será más neutral con algunos factores estructurales que compensan a otros mientras que algunos pueden no tener efecto sobre el resultado.


Notas:

1. Las elecciones habían sido definidas por Frei y el Partido Demócrata Cristiano (PDC) como un "plebiscito". Aunque oficialmente opuestos a tal categorización, los partidos de oposición fueron obligados "exitosamente" a contender en los términos del gobierno. Dos observadores de los Estados Unidos, con obvias simpatías democratacristianas, han inferido que "las explicaciones más factibles para las elecciones de 1967 son las siguientes: 1) el PDC no atrajo a muchos votantes marginales que habían votado en 1964 y 1965 y no pudo retener el apoyo de algunos votantes que se habían cambiado a él porque parecía ser la única alternativa viable o porque pensaron que éste haría milagros sin dolor; y 2) los otros partidos mayoritarios fueron capaces de recuperar a muchos de sus seguidores originales y hasta de atraer a algunos antiguos desilusionados seguidores del PDC... La aparente decisión del partido de desarrollar una base popular entre las partes "marginadas" de la población conlleva grandes riesgos. Después de politizar a estas gentes y convencerlas de la necesidad de una "revolución", un fracaso del PDC en lograr sus reformas podría inclinar al electorado chileno aún más a la izquierda". Michael Francis y Eldon Lanning, "Elecciones municipales en Chile 1967", Inter-American Economic Affairs (Asuntos Económicos Interamericanos), v. 21, Nº 2 (otoño 1967). pp. 34-35.

2. Para una discusión interesante del enfoque de "movilización de tangentes" según se aplica a la teoría de la toma de decisiones, ver: Peter Bachrach y Morton Baratz, "Las dos caras del Poder", y "Decisiones y no decisiones", American Political Science Review. (Resumen de Ciencia Política Americana) (diciembre 1962), pp. 947-952, (septiembre 1963, pp. 632.642).

3. Roy E. Carter Jr. y Orlando Sepúlveda, "Some Patterns of Mass Media Use in Santiago de Chile" "Algunos patrones del uso de Medios Masivos en Santiago de Chile", Journalism Quaterly, v. 41, Nº 2 (primavera 1964), pp. 216-224. Orlando Sepúlveda, Medios de Comunicación de Masas y Cambio Social, Instituto de Sociología de la Universidad de Chile, 1986. Frida Kaplan B., Yolanda Navarrete R. y Daniela Rubens F., Algunos Factores que Determinan la Conducta Electoral de la Mujer, Memoria para optar al título de sicólogo, Escuela de Sicología, Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, 1964.

4. "El Mercurio", 17 de noviembre de 1966, p. 15.

5. Federico G. Gil y Charles J. Parrish, The Chilean Presidencial Election of September 4, 1964, (La Elección Presidencial Chilena de Septiembre 4, 1964), Parte I, Washington, Instituto para el Estudio Comparativo de Sistemas Políticos, 1965, p. 40.

6. Diario de Sesiones del Senado, t. 294, sess. 2 (10 de junio 1964), pp. 23-26, 56.57, sess. 4 (17 junio 1964), pp. 282.283: "Salvador Allende: Cuarta entrevista realizada el 19 de junio de 1964", y "Quinta entrevista realizada el viernes 10 de julio de 1964", Arauco, a. V, N. 55 (agosto 1964), pp. 74.76, 81-82.

7. Survey sin publicar sobre el Gran Santiago por el Centro de Estudios Socio-Económicos, Instituto de Economía de la Universidad de Chile, enero de 1965. Frida Kaplan B. et al, op. cit.

8. El papel de la expansión de la Iglesia en esta área está indicado por el hecho de que mientras en 1928 las escuelas estatales respondían por el 88 por ciento de la población estudiantil, en 1957 esta proporción había declinado al 64 por ciento. "A propósito de un discurso extraño". Mensaje, Nº 131 (agosto 1964), p. 345. Joseph H. Fichter, Cambio Social en Chile, Santiago, Edit. Universidad Católica, 1962, pp. 17.18.

9. Los curas rurales instaban a los campesinos a apoyar a los democratacristianos, los líderes influyentes de la iglesia empezaron a clamar por un enfoque reformista e iniciaron una reforma agraria "modelo" en algunas haciendas con ayuda técnica de expertos del PDC y durante la campaña de 1964 cerca de $ 70.000 en comestibles (cerca de un millón de libras) fueron entregados por los funcionarios de CARITAS a los promotores del PDC. Esto se descubrió en una auditoría posterior a las elecciones hecha por AID quien donó los víveres a través de la Conferencia Católica Nacional para el Bienestar y otras agencias de ayuda. Aun más, frecuentemente fueron distribuidos comestibles bien habidos por los activistas democratacristianos quienes a veces decían a los receptores que tales regalos eran el resultado de la generosidad de su candidato. Pueden verse otros ejemplos del apoyo de la Iglesia en La Voz (agosto 23, 1964) y Mensaje (julio 1964-enero 1965), cf.: Donald W. Beatty, "El Dilema Chileno", Current History, (Historia Actual), v. 48, Nº 292, (diciembre 1965), p. 347; Sergio De Santis, "Chile". International Socialist Journal, (Diario Socialista Internacional). Año 2, Nº 10, (agosto 1965, p. 457; y K. H. Silvert, Chile: Yesterday and Today, (Chile: Ayer y Hoy), New York, Holt Rinehart y Winston, 1965, pp. 168, 171.

10. Frida Kaplan B. et al, op. cit. Encuesta Post-electoral no publicada del Gran Santiago por el Centro de Estudios Socio-Económicos, Instituto de Economía de la Universidad de Chile, noviembre 1964, George W. Grayson Jr., "Significado de la Administración de Frei para la América Latina", Orbis, v. 9, Nº 3 (Otoño 1965), p. 762. Cf: Ernst Halperin, Nacionalism and Comunism in Chile (Nacionalismo y Comunismo en Chile) Cambridge, Impresores MIT, 1965, p. 202; y Glaucio Soares y Robert L. Hamblin, "Variables Socio-Económicas y Votación por la Izquierda Radical: Chile, 1952", American Political Science Re. view (Resumen de Ciencia Política Americana), v. LXI; Nv 4 (diciembre 1967), p. 1061.

11. En las elecciones presidenciales de 1964, Frei recibió el 50 por ciento del voto masculino y el 63 por ciento de la votación femenina. Las cifras comparables de Allende fueron 45 por ciento y 32 por ciento. Gil y Parrish, op. cit., Part II pp. 10-11.

12. La cita se basa en una declaración hecha al autor en los comienzos de 1967 por un attaché de prensa de la Embajada de Estados Unidos. Este problema y la tendencia general hacia el control de los medios masivos están tratados en "Crisis en la prensa chilena", Punto Final, a. II, Nº 46 (16 de enero de 1968), pp. 6-7 cf. "Aumenta el Control", y "Mordaza para la Televisión", id., Nº 49 (27 de febrero de 1968), pp. 8, 13.

13. Los que estén interesados en los costos por usar vehículos y medios gubernamentales deben consultar las ediciones de El Siglo y Las Noticias de Ultima Hora de los meses anteriores a las elecciones congresionales de marzo de 1965 y las elecciones municipales de abril de 1967. El Diario del Senado casi seguramente contiene evidencia similar. Patricio Hurtado es el legislador del PDC mencionado en el texto. Sus revelaciones aparecen en un suplemento publicado por Punto Final a principios de 1967.

14. "Nueva Táctica antiFRAP" Ercilla, a. XXX, Nº 1.508 (15 de abril 1964), p. 9. Arturo Olavarría Bravo, Chile entre dos Alessandri, IV Santiago, Edit. Nascimento, 1965, pp. 145-146.

15. "El cuerpo de oficiales del ejército está compuesto en su mayoría por personas de extracción de la clase media, con sólo algunos oficiales de extracción de la clase superior... Les repele el radicalismo y sus expresiones en las huelgas, revueltas, y otros desórdenes destructivos. Estos oficiales no parecen ser tan fuertemente nacionalistas como sus contrapartidas en otros países latinoamericanos, y no hay entre ellos vestigios de sentimientos antimperialistas no críticos. La marina, como también es frecuente en América latina, es políticamente "liberal" de acuerdo a la mejor tradición inglesa", Federico Gil, The Political System of Chile (El Sistema Político de Chile), Boston, Houghton Mifflin, 1966, p. 296.

16. Hispanic American Report (Reporte Hispano Americano) v. XIV, Nº 7 (septiembre 1961), pp. 637-638.

17. Basado en una declaración del senador socialista Raúl Ampuero citado en Ernst Halperin, op. cit., pp. 151-152.

18. Sin embargo, durante los años 50 un grupo de "línea recta" políticamente orientado estaba activo. Por lo menos en una ocasión supuestamente habían comenzado a planear un golpe de estado. Id., pp. 132-133. Hispanic American Report, v. XI, Nº 6 (junio 1958), p. 334.

19. Edwin Lieuwen, Arms and Politics in Latin America (Las Armas y la Política en América Latina), New York, Frederick Praeger, 1961, p. 169. Cf. Federico Gil, op. cit., p. 296.

20. "La Nueva Guerra Subversiva", Ercilla, a. XVVI, Nº 1.304 (18 de mayo 1960), pp. 16-18.

21. "La Semana Política", id., a. XXVIII, Nº 1.404 (18 de abril 1962), p. 9.

22. Augusto Olivares, "Habla el General X", Desfile, a. I. Nº 16 (6 enero 1966), pp. 6-7.

23. Estas metas del FRAP datan desde el período de 1961-1963. Aun si se suavizaran en las campañas de 1969-1970 por razones tácticas —lo cual está, lejos de una certeza— los partidos marxistas continuarán siendo asociados con ellos por el público y por sus propios seguidores.

24. Por lo que 703.100 asalariados urbanos reciben $ 8.00 o menos a la semana, mientras la cifra comparable de unos 400.000 empleados de cuello y corbata es de $ 14.00. Los ingresos son aun más bajos en las áreas rurales. La política salarial de la administración de Frei ha sido la de oponerse a los reajustes salariales que compensen plenamente los aumentos previos en los precios, rebajando por lo tanto aun más los niveles de las clases bajas. Ver "El Reajuste del Hambre", Punto Final, a. II, Nº 51 (26 de marzo de 1968), Suplemento.

25. A pesar de que la CUT alegaba tener 950.000 miembros en 1959, solamente fueron recibidas las cuotas de 25.000. Y esto proveyó a la confederación del trabajo con un presupuesto anual de $ 3.000. La situación es similar hoy cuando las uniones constituyentes envían lo que quieren o pueden al estado mayor de la escasamente organizada confederación. Mientras que los comunistas poseen más recursos financieros que los socialistas, aun los primeros son confrontados por muchos miembros que se niegan a informarle al Partido sus aumentos de salarios —las cuotas del partido son el 1 por ciento del ingreso. El cobro de las cuotas en sí es un gran problema para los socialistas.

26. La escasez de los fondos de la campaña marxista es tratada en Arturo Olavarría Bravo, op. cit., IV, pp. 53, 279-281, 296, y en el Diario de Sesiones del Senado, t. 293, sess. 52 (6 de mayo 1964), p. 4.153, t. 294, sess. 4 (17 de junio 1964), p. 389, t. 296, sess, 6 (15 diciembre de 1964), pp. 378-381. Olavarría también comenta el fracaso del FRAP en usar técnicas modernas de organización de campañas. Estrategas y organizadores de campañas fueron utilizados para Frei por el Centro para el Desarrollo Social y Económico de América Latina. Esta agencia clerical de financiamiento extranjero era dirigida por Roger Veckemans, S. J. quien jugó un papel principal en el diseño de la Carta Pastoral de octubre de 1962. El Centro para el Desarrollo Económico y Social de América Latina ha cooperado con la Fundación de Desarrollo Internacional, un "frente" altamente subsidiado por la CIA

27. Ernest Halperin, op. cit., pp. 216-217.

28. Y ellos concluyeron que el "anticomunismo en la campaña... fue probablemente el factor más importante en la victoria de Frei". Op. cit., I, pp. 40, 44, 49.

29. Basado en conversaciones con la clase trabajadora chilena durante 1967.

30. Respecto al período de 1962-1965, ver: LHP, "La DC Destrozó los Cronómetros", Ercilla, a. XXXI, Nº 1555 (10 marzo 1965), pp. 18.19; James Petras, "Después de la Elección Presidencial Chilena: ¿Reforma o Estancamiento?" Journal of Inter American Studies (Diario de Estudios Interamericanos), v. VII, Nº 3 (julio 1965), p. 375; Arturo Olavarría Bravo, op. cit.

IV, pp. 114-116, 293, 296, 303; , Chile bajo la Democracia Cristiana, Santiago, Edit. Nascimento, 1966, pp. 25-26, 35, y el Diario de Sesiones del Senado, t. 290, sess. 43 (4 septiembre 1962), t. 293, sess. 50 (29 abril 1964), pág. 3926. Aquellos interesados en la campaña de 1967, deben examinar las ediciones de El Siglo y Las Noticas de Ultima Hora desde diciembre hasta abril 1967. Se ha acusado al gobierno de Frei de haber estado facilitando subsidios preferenciales a comités de vecinos, centros de madres, clubes sociales y deportivos en distritos de barrios pobres guiados por los democratacristianos. Ver e. g. El Siglo, 25 diciembre 1966, pág. 6.

31. Basado en una entrevista con Raúl Méndez (seud.). Méndez es dirigente de uno de los partidos de Centro y un abogado que ha representado a tales firmas. En una ocasión vio una lista de nombres de políticos con varias cifras monetarias; había sido preparada por los ejecutivos de las compañías, profesor universitario, Méndez espera ser candidato en 1969 en las elecciones congresionales.

32. Ernest Gruening, United States Foreign Aid in Action: A case Study (La Ayuda Exterior de EE.UU. en Acción: Estudio de un caso). Rendido al Subcomité de Gastos de Ayuda Exterior, Comité de Operaciones Gubernamentales. Senado de EE. UU. 899 Congreso, 2ª sesión, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU. 1966, p. 115. "Durante el período 1960-64, el financiamiento exterior ascendió al 40 por ciento del déficit total (presupuestario) y en 1965 al 65 por ciento. Social Progress Trust Fund; Fifth Annual Report, 1965, (Fondo de Progreso Social: Quinto Reporte Anual, 1965), Washington, Banco de Desarrollo Interamericano, 1966, p. 210.

32. Ernest Gruerning, op. cit., pp. 13, 41.

34. Id., pp. 13.

35. Las actividades de más de ochenta organizaciones de Estados Unidos, no gubernamentales, en Chile, resumidas en U.S. Non_Profit Organizations (Voluntary Agencies, Missions and Participating in Technical Assistance Abroad), ((Organizaciones no lucrativas), (Agencias voluntarias, Misiones y fundaciones Participantes en Asistencia Técnica al Extranjero)). Un Directorio 1964, New York, Cámara de Compensaciones de Información de Asistencia Técnica del Consejo Americano de Agencias Voluntarias para el Servicio Extranjero, Inc., 1964, y en un Suplemento de 1965.

36. Benjamín Maluenda M„ "El Instituto de Educación Rural: factor en la Reforma Agraria", Men saje, v. XI, Nº 108 (mayo 1962), p. 170. "La Conferencia Sindical de los Trabajadores de América Latina", id., Nº 113 (octubre 1962), p. 495, Instituto de Educación Rural: Un Impulso solidario a la superación campesina, Santiago 1960. Asociación Nacional de Organizaciones Campesinas (A.N.O.C.): Discursos y Conclusiones (Extractos) de la 1ª Convención, Santiago. Abumohor Impresores, 1962, pp. 9, 12, 14, 19. Enmiendas a la Ley de los Cuerpos de Paz, Audiciones ante el Comité de Asuntos Extranjeros, Cámara de Representantes, 879 Congreso, 2ª Sesión, H. R. 10404, Un proyecto para enmendar la Ley de los Cuerpos de Paz, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU., 1962, pp. 151-152. To Amend the Peace Corps Act., (Para enmendar la Ley de los Cuerpos de Paz), Audiciones ante el Comité de Asuntos Exteriores, Cámara de Representantes, 389 Congreso, 1ª Sesión, H. R. 8754, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE.UU., 1963 pp. 4, 14.

37. Basado en conversaciones con un oficial del IDF en Ciudad Guatemala en diciembre 22, 1967. En cuanto a la relación con la CIA ver el New York Times, febrero 20, 1967, The New Republic, marzo 4, 1967, página 7.

38. Sobre este "problema" según lo ve un izquierdista chileno, ver Augusto Carmona A., "382 espías "Voluntarios": Historia de los Cuerpos de Faz en Chile", Punto Final, a. I. Nº 32 (1ª quincena de julio de 1967), suplemento.

39. Claudio Aguirre Bianchi, "Los Cuerpos de Paz", El Siglo, diciembre 31. 1966, página 7. Peace Corps Act Amendments, (Enmienda a la Ley de los Cuerpos de Paz), pp. 128-129. Departaments of State, Justice, and Commerce, the Judiciary and Related Agencies Appropriations for 1964, (Adjudicaciones para los Departamentos de Estado, Justicia, y Comercio, Judicatura y Agencias Afines para 1964), Audiencias ante un Subcomité del comité de Adjudicaciones. Cámara de Representantes, Congreso Nº 88. 1ª sesión, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE.UU., 1963, p. 609.

40. Peace Corps Act Amendments (Enmiendas a la Ley de los Cuerpos de Paz), pp. 91, 99-101. To Amend the Peace Corps Act (Ley para Enmendar los Cuerpos de Paz), pp. 45-51. 58-59, 68-69.

41. Gil y Parrish, op. cit., pp. 37-39.

42. Basado en declaraciones de funcionarlos de la Embajada durante abril 1967.

43. Barnard Collier, "Eduardo Frei Is Trying "A Revolution without the Execution Wall" ". (Eduardo Frei está probando "Una Revolución sin el paredón de ejecuciones) New York Times, febrero 19, 1967, Sección 6. En 1967 dos miembros del Partido Demócrata Cristiano declararon al escritor que el partido había recibido fondos de la CIA. Uno de ellos mantenía que aún sucedía y continuaría así (solamente) hasta que hubiera tenido la opción de variar el espectro político de izquierda moderada a derecha moderada.

44. Ernest Gruening, op. cit., p. 14.

45. Foreign Assistance Act of 1963 (Ley de Asistencia extranjera de 1963), Audiencia ante el Comité de Asuntos Exteriores, Cámara de Representantes, H. R. 5490. Part V, 889 Congreso, 1ª Sesión, Washington Of. Imp. del Gob. de EE. UU. 1963, pp. 874.875.

46. El Siglo, noviembre 10, 1966, página 3.

47. Foreign Assistance Act of 1963 (Ley de Asistencia al Extranjero de 1963). Parte V, página 919.

48. Y dieciséis meses más tarde la Comisión reportó que "A continuación de una revisión conjunta con el Departamento de Estado y la USIA, el Secretario de Defensa ha solicitado a los servicios y comandantes que modifiquen los programas de enfrenamiento, los manuales y los medios de tal forma que les ofreciera a los reclutas extranjeros una comprensión balanceada de nuestra sociedad, instituciones e ideas. Algunas de las materias a añadir al currículum son: instituciones gubernamentales de los Estados Unidos; el sistema judicial y la doctrina de revisión judicial; el papel de la oposición en un sistema bipartidario; el papel de la prensa, la radio y la televisión en la vida norteamericana; la posición de los grupos minoritarios en los Estados Unidos; la diversidad de la sociedad americana; la agricultura; la economía; el trabajo y la educación". A Beacon of Hope: the Exchange of Persons Program (Un Faro de Esperanza: El Programa de Intercambio de Personas). Un Informe de la Comisión Consultiva de Asuntos Educacionales y Culturales Internacionales de EE.UU., abril 1963, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE.UU., 1963, p. 54. A Sequel to a beacon of Hope: The Exchange of Persons Program (Una Secuela del Faro de Esperanza: El Programa de Intercambio de Personas) un informe de la Comisión Consultiva de Asuntos Educacionales y Culturales Internacionales de EE. UU., agosto 1964, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU., 1964, página 18.

49. Bibliography for Latin American (Bibliografía para América Latina), Oficina de Información, División Histórica, Comando Aéreo del Caribe, Base Albrook de la Fuerza Aérea, Zona del Canal, 1959.

50. Departments of State, Justice, and Commerce, the Judiciary, and Related Agencies Appropriations for 1964. (Adjudicaciones para 1964, Departamento de Estado, Justicia y Comercio, Judicatura, y Agencias Afines Relativas), p. 394. L. Kamyin, "Chile: Preelection Volcano" (Chile, Volcán Preelectoral), International Affairs (Asuntos Internacionales), N9 8 (agosto 1964), p. 60. "Está en Chile el Yanqui que derrocó a Goulart", Punto Final, a. I. Nº 18 (diciembre 1966), p. 7. Luis Hernández Parker, "Al final: La Batalla Sicológica", Ercilla, a. XXX, Nº 1526 (19 agosto 1964), pp. 16.17. Diario de Sesiones del Senado, t. 294, sess. 23 (18 agosto 1964), pp. 2197, 2209.

En un discurso por televisión en mayo 2, 1965, el presidente Johnson aseguró que "las naciones americanas no pueden, no deben, y no permitirán el establecimiento de otro gobierno comunista en el Hemisferio Occidental". La intervención dominicana siguió al derrocamiento del gobierno de Jagan apoyado por la CIA y a la intervención militar respaldada por los Estados Unidos contra la administración de Goulart. Permanezca o no Jonhson en el poder, es probable que esto continúe siendo un aspecto fundamental de la política de Estados Unidos hacia América Latina. Ver J. P. Morray, "The United States and Latin America" ("Los Estados Unidos y América Latina"), Latin America: Reform or Revolution (América Latina: Reforma o Revolución), de James Petras y Maurice Zeitlin, New York, Fawcett World Library, 1968, pp. 99-119.

51. Department of State and Justice, the Judiciary, and Related Agencies for 1960 (Departamento de Estado, Justicia, Judicatura, y Agencias Afines para 1960), Audiencias ante un Subcomité del Comité de Adjudicaciones, Cámara de Representantes, 869 Congreso, 1ª Sesión, Washington, Ofic. Imp. del Gob. de EE.UU., 1960, pp. 140, 142. Departments of State and Justice, The Judiciary, and Related y Agencies Appropriations for 1962 (Adjudicaciones de los Departamentos de Estado, Justicia, Judicatura y Agencias Afines para 1962). Audiencias ante el Subcomité del Comité de Adjudicaciones, Cámara de Representantes, 879 Congreso, 1ª Sesión, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE.UU., 1961, p. 240 Departments of State, Justice, the Judiciary, and Related Agencies Appropriations for 1964, (Adjudicaciones para 1964, Departamentos de Estado, Justicia y Comercio, Judicatura y Agencias Afines, p. 175). Departments of State, Justice and Commerce, the Judiciary and Related Agencies Appropriations for 1966. (Adjudicaciones para 1966, Departamentos de Estados, Justicia y Comercio, Judicatura y Agencias Afines). Audiencias ante un Subcomité del Comité de Adjudicaciones, Cámara de Representantes, 899 Congreso, 1ª Sesión, Washington, Ofic. Imp. del Gob. de EE.UU., 1965, p. 116.

52. Departments: 1962, (Departamentos: 1962), pp. 51-54-55. Departments: 1964, (Departamentos: 1964), pp. 168-169. Departments: 1966, (Departamentos: 1966), p. 112.

53. Departments: 1960, p. 818. Departments: 1962, p. 651. U.S. Information Agency: 14th Review of Operations (Agencia de Información de EE.UU.: Resumen de Operaciones Nº 14), enero 19-junio 30, 1960, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU., 1960, p. 5. Twentieth Review of Operations. (Resumen de Operaciones Nº 20), enero 19 junio 30, 1963, Agencia de Información de EE.UU., Washington, Ofic. Imp. del Gob. de EE.UU., 1963, p. 49, 23d Report to Congress, (Reporte Nº 23 al Congreso), julio 19-diciembre 31, 1964, Agencia de Información de EE.UU., Washington, Ofic. Imp. del Gob. de EE.UU., 1965, p. 40. 24th Report to Congress (Reporte Nº 24 al Congreso), enero 19-junio 30, 1965, Agencia de Información de EE.UU., Washington, Ofic. Imp. del Gob. de EE.UU., 1965, p. 27.

54. Departments: 1962, pp. 30, 678-686, 691, 699.

55. De acuerdo con William D. Rogers —anterior Diputado Coordinador de los EE. UU. de la Alianza para el Progreso y anterior Diputado Auxiliar Administrador de AID para América latina— los "programas Empaquetados" de la USIA fueron "casi con certeza" colocados en las estaciones chilenas durante 1964.1965, "algunos identificados (para los oyentes) como tales y otros no designados de esta forma". Discurso en la Universidad de Cornell, julio 30, 1966.

56. La Subversión Castro-Comunista en el Hemisferio Occidental, Audiencias ante el Subcomité de Asuntos Interamericanos del Comité de Asuntos Extranjeros, Cámaras de Representantes, 889 Congreso, 1ª Sesión, Ofic. Imp. del Gob. de EE. UU., 1963, pp. 113-115.

57. Departments: 1964, p. 515.

58. Id. pp. 509, 515, 519. Departments: 1962, p. 481. Departments: 1966, pp. 490.492.

59. U. S. Information Agency: llth Report to Congress (Agencia de Información de los EE.UU.: Resumen de Operaciones Nº 17-julio 19-diciembre 31, 1961, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE.UU., 1962, p. 11. Twentieth Review of Operations. (Resumen de Operaciones Nº 20), p. 51.

60. Los datos que justifican tales inferencias aparecen en: U.S. Information Agency: llth Report to Congress (Agencia de Información de EE.UU.: Reporte Nº 11 al Congreso), Julio 19 diciembre 31, 1958, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU., 1959, p. 17; USIA 19th Review of Operations (USIA, Resumen de Operaciones Nº 19), julio 19_diciembre 31, 1962. Washington, Of. Imp. del Gob. de EE.UU., 1963, p. 10; y 22nd Report to Congress (Reporte Nº 22 al Congreso), enero 19 junio 30, 1964, Agencia de Información de EE. UU., 1964, p. 31. Ambos, El Mercurio —posiblemente el diario mas pro EE.UU. en Chile— y Las Ultimas Noticias, son de propiedad común y son editados en el mismo edificio.

61. Basado en las reiteradas testificaciones a un Miembro del Programa Fulbright de Investigaciones en julio, 1966.

62. U. S. Information Agency: 17th Review of Operations, p. 13. 22nd Report to Congress, p. 17. Departamentos: 1962, p. 236. Department: 1964, p. 394.

63. 63 21st Report to Congress, julio 19-diciembre 31. Agencia de Información de EE.UU., Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU., 1964, p. 31.

64. Castro-Communist Subversión (Subversión Castro-Comunista), pp. 120.121. 2Ist Report to Congress, p. 32.

65. U. S. Information Agency: 17th Review of Operations, p. 12.

66. Twentieth Review of Operations, pp. 22-23.

67. Foreign Assistance Act of 1964 (Ley de Ayuda Exterior de 1964). Audiencias ante el Comité de Asuntos Exteriores, Cámara de Representantes, 88º Congreso, Washington, Of. Imp. del Gob. de EE. UU., 1964 p. 572.

68. Castro Communist Subversión p. 117. Department: 1962, p. 235.

69. Departments: 1960, pp. 1081-1082. Departments: 1964, pp. 1246, 1453. Departments: 1966, p. 882

70. A Sequel to a Beacon of Hope: The Exchange of Persons Program (Una Secuela del Faro de la Esperanza: El Programa de Intercambio de Personas), p. 1.

71. Departments: 1964, pp. 1436.1452-1454, Departments: 1966, p. 883. Los latinoamericanos han tenido una mayor tendencia a manipulaciones de posiciones a través de este programa que lo que hayan estado los nativos en otras regiones del mundo. Ver A Beacon of Hope: The Exchange of Persons Program (Un Faro de Esperanza: El Programa de Intercambio de Personas), p. 160.

72. Departments: 1964, p. 1456. Otros organismos de los EE. UU. que han estado envueltos en tales programas han incluido a MIT, Cornell, Fordham, California, Indiana y Pittsburgh. Foreign Assistance act of 1963 (Ley de Asistencia al Extranjero de 1963), V Parte, pp. 869.870-872.

73. A Sequel to a Beacon of Hope: The Exchange of Persons Program, p. 13.

74. Idem.

75. Departments: 1962 P- 1302- Cf. Departments: 1964, p 363.

76. En su encuesta de la USIA de 1965 se les pregunto a los chilenos urbanos: "Si los comunistas tomaran el poder en Chile, cómo afectaría esto a: 1) Su trabajo; 2) Seguridad; 3) Libertad de expresión; 4) Independencia de Chile

Chilean Attitudes Toward Communism and the East-West Conflict (Posiciones Chilenas hacia el comunismo y hacia el conflicto Este-Oeste), Washington, Agencia de Información de EE.UU., Servicio de Referencia e Investigación, Reporte Nº 4, diciembre 16, 1955, p. 8.

Siete años más tarde se les preguntó a los residentes urbanos qué cantidad de influencia debía tener el comunismo en Chile.

Solamente el 10% dijo "más". Los sectores de más bajos ingresos eran más procomunistas. El sesenta y cuatro por ciento del total de la muestra mantuvo el punto de vista de que el comunismo debía tener menos o ninguna influencia. The Economic and Political Climate of Opinión in Latin America and Attitudes Toward the Alliance for Progress (El Clima de Opinión Económico y Político en América Latina y Posiciones en Relación a la Alianza para el Progreso), Washington. Agencia de Información de EE.UU. Servicio de Referencia e Investigación, R.110-63 (R), junio 1963, pp. 5-36.

77. Chilean Attitudes Toward the United States and U.S. Economic Policies (Posiciones Chilenas hacia los Estados Unidos y las Políticas Económicas de EE.UU.) Washington, Agencia de Información de los EE.UU., Servicio de Referencia e Investigación, Reporte Nº 3, octubre 31, 1955, pp. 3, 6.

78. The Economic and Political Climate of Opinion in Latin America and Attitudes Toward the Amanee for Progress, pp. 8, 13, 17, 23, 29, 30, 31. Frida Kaplan B. et. al., op. cit. "Encuestas: Las Clases Sociales", El Mercurio, Revista del Domingo, 8 de enero de 1967, p. 6.

79. Chilean Attitudes Toward the United States and U.S. Economic Policies, pp. 1-2. Chilean Attitudes Toward Communism and the East-West Conflict, Prólogo.

80. Eduardo Hamuy, Danilo Salcedo y Orlando Sepúlveda, El Primer Satélite Artificial: sus efectos en la opinión pública, Santiago, Edit. Universitaria de Chile, 1958, pp. 86, 90-91. Encuesta sobre estratificación no publicada sobre el Gran Santiago (septiembre 1961) y Encuesta Preelectoral no Publicada sobre el Gran Santiago (agosto 1964) hechas por el Centro de Estudios Socio-Económicos, Instituto de Economía de la Universidad de Chile.

81. The Economic and Political Climate of Opinión in Latin America and Attitudes Toward the Alliance for Progress (El Clima de Opinión Político y Económico en América Latina y Actitudes hacia la Alianza para el Progreso), pp. 14, 41.

82. No hay intención aquí de sugerir que el acceso a la autoridad gubernamental por la vía de las elecciones sea una imposibilidad para el FRAP, especialmente si los Radicales se asociaran con la coalición. De igual modo, los partidos del FRAP tienen algunos recursos útiles: posiblemente unos 20.000 activistas dedicados a su labor; la desilusión urbana con la democracia cristiana, y una reputación de defensores consecuentes de los intereses de la clase trabajadora. Pero la Izquierda también sufre de: la ausencia de un líder carismático, antagonismo y rivalidad socialista-comunista; fraccionalismo intrasocialista, tanto ideológico como personal; sectarismo comunista hacia los grupos ultraizquierdistas; sectarismo socialista hacía los radicales; escasez de organizadores y propagandistas entre los socialistas; técnicas de campañas no "modernas" en ambos partidos, etc.

83. Pero es improbable que los socialistas hagan esto. Ver "El Partido Socialista contra el Reformismo", Punto Final, a. II, Nº 46 (16 de enero de 1968), suplemento.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02