Los muertos interminables

PUNTO FINAL
Año IV. Nº 87
Martes 9 de septiembre de 1969

Editorial

LOS MUERTOS INTERMINABLES

DOS muertes, la del obrero Pedro Opazo en Santiago y la de un policía uniformado en la provincia de Cautín, enfatizan el contraste del régimen. Aunque las autoridades reconocieron que fue un carabinero el que accidentalmente disparó y mató a su colega, 52 campesinos fueron apresados y son procesados. En cambio, los asesinos del trabajador permanecen y continuarán en la más completa impunidad.

Pedro Opazo, militante del Partido Socialista, ha sido la primera víctima de las últimas olas represivas que en forma cíclica desatan las clases gobernantes para mantener el orden burgués y que en estos días se ejerce en contra de estudiantes, campesinos y obreros. La represión actual se desarrolla cuando aún no se olvidan los nombres de 10 pobladores masacrados en marzo pasado en la ciudad de Puerto Montt. Y es que tal coacción sistemática en contra de los asalariados es inherente al sistema económico social en que vive este país. Es inseparable en cualquier régimen en que unos pocos se enriquecen y manejan el poder a costa de la explotación de las mayorías nacionales.

Se dirá que este aserto es conocido y que la clase obrera tiene conciencia de ello, pero es bueno repetirlo cuando, con cálculo político, se achacan la represión y el derramamiento de sangre proletaria únicamente a determinados métodos violentos de la policía. Con ello se quiere soslayar la causa de fondo. No hay que hacer muchos análisis para concluir en que el "Grupo Móvil" de Carabineros no actúa por su cuenta, sino por mandato expreso.

Por ello es que también resulta una burla sangrienta el lanzar en estos momentos, dolidos llamados a la unidad que tienen un innegable mal olor electoralista. Los comicios al estilo burgués han sido tradicionalmente el mejor invento de la burguesía para dar salida a la tensión de los explotados. Pero su efecto no pasa de ahí y no detendrá, por cierto, la cuota de muertos, de heridos y vejados. La Verdad con mayúscula es que la violencia en contra del pueblo sólo desaparecerá cuando éste se erija en Gobierno, cuando alcance el Poder. Y esto lo logrará cuando abandone las ilusiones y responda con las mismas armas a sus enemigos. Sólo entonces se acabarán los ayes y los muertos.

EL DIRECTOR


Análisis

¿GANGSTERS O REVOLUCIONARIOS?

EL lunes 25 de agosto, cerca del mediodía, un grupo armado asaltó al cajero de un banco que salía del supermercado "Portofino", en el barrio Ñuñoa, de Santiago; uno de los asaltantes, un muchacho no mayor de 25 años, lo encañonó con un revólver, exigiéndole que entregara la bolsa que llevaba a una camioneta estacionada y que contenía el depósito de las ventas del supermercado, alrededor de 162.000 escudos en dinero y cheques, según se ha informado.

El cajero, un hombre valiente, desenfundó su revólver a pesar de estar encañonado por un arma de fuego. En ese momento se produjo un tiroteo en que participaron el cajero —el único herido— y el chofer de la camioneta del banco, y tres o cuatro muchachos que se protegían detrás de un auto Fiat 1.100, en el cual huyeron con el botín. Otro joven salió corriendo del interior del supermercado, en la mano llevaba una pistola; al ver que sus compañeros se marchaban en el auto, huyó a su vez por una calle lateral. Un testigo que vio el asalto, corrió detrás del fugitivo e hizo que un carabinero que pasaba casualmente lo aprehendiera. El individuo no se resistió y entregó su pistola. Fue llevado a la 13ª Comisaría de Carabineros, situada a 60 metros del supermercado, donde se le hizo un interrogatorio inicial.

Las respuestas del detenido, Jorge Silva, alumno de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, ex militante del MIR, encendieron la mecha de un caso que desde ese día apasiona a la opinión publica chilena. Silva declaró que pertenecía a un grupo revolucionario que buscaba financiar sus actividades clandestinas mediante expropiaciones de dinero, como la del supermercado.

Por primera vez —después de más de 30 años de los asaltos de bancos del anarquista español Durrutti—, en Chile tenía lugar una expropiación al estilo clásico de los grupos revolucionarios, sin relación alguna con el afán de lucro que moviliza al delincuente común.

La prensa reaccionaria, sensibilizada por hechos similares en Uruguay y Brasil (ver separata en esta edición), inició una operación masiva de propaganda para asimilar al MIR —a quien se responsabilizó del asalto— a la categoría de una organización gangsteril. Aunque la Constitución y las leyes disponen lo contrario, el estudiante Silva fue secuestrado más de dos días en el cuartel de la Policía Política y cuando finalmente se le llevó a presencia de un juez se pudo apreciar a simple vista que había sido torturado. Investigaciones —policía civil— le echó la culpa a Carabineros —policía uniformada— y ambos echaron a correr que no había tales torturas sino el uso de una droga, mescalina, para arrancar confesiones. Más tarde también negaron esto.

Al día siguiente del asalto fue detenido otro estudiante, Juan Martínez, al qua se imputó pertenecer al grupo que llevó a cabo esa acción. Veinticuatro horas más tarde se lograba apresar a Sergio Pérez Molina, este último del MIR y, como los dos primeros, alumno del instituto Pedagógico (Facultad de Filosofía y Educación).

Las informaciones de prensa —cuyo origen es la propia policía— trataron de ocultar las torturas y flagelaciones con un pormenorizado relato que aparecía como confesión "espontánea" de los detenidos, los cuales habrían delatado cuanto sabían. Pero lo concreto es que una semana y media después del asalto al supermercado, no había más detenidos. El dinero seguía sin aparecer y tanto uno de los jefes del grupo responsable de esa operación, Rafael Ruiz Moscatelli, como uno de los dirigentes del MIR, Miguel Enríquez Espinoza, habían hecho llegar declaraciones a la prensa (ver páginas 28 a 31 de esta edición). Mientras las informaciones periodístico-policiales lo ubicaban alternativamente en el sur del país, atravesando la Cordillera de los Andes rumbo a la Argentina o asilado en una embajada, otro dirigente mirista. Luciano Cruz Aguayo, hacía llegar un mensaje grabado al funeral del trabajador municipal, Pedro Opazo Tapia, muerto por el Grupo Móvil en incidentes ocurridos en la comuna de San Miguel. Señalaba: "El mejor homenaje que podemos rendir al compañero caído es prepararnos en la práctica para combatir con las armas en la mano al régimen social imperante y a los hombres que lo sostienen".

"Las increíbles y cínicas declaraciones de los tres gangsters juveniles detenidos hasta este momento...

Repudiados por gran parte de los propios partidos de la izquierda, constituyen un grupúsculo desesperado".

Juan Achurra, Subsecretario del Interior en declaraciones a "Las Ultimas Noticias", 28 de agosto

"...Los responsables serían grupúsculos anti comunistas de la ultraizquierda.

"...Nos impresiona profundamente que haya jóvenes estudiantes mezclados y, según pareciera, como protagonistas de actividades gangsteriles".

Orlando Millas, diputado y miembro de la Comisión Política del PC,

"El Siglo", 31 de agosto

"...Una manifestación de duelo, con motivo del fallecimiento lamentable y casual de un funcionario de la Municipalidad de San Miguel, fue la audiencia adecuada para un discurso del líder prófugo del MIR, Luciano Cruz, cuya voz se difundió en cinta magnetofónica... Hay que reconocer que estos gestos del MIR envuelven una burla a la autoridad misma del Estado y a la dignidad del Gobierno, así como el ataque más implacable al estilo y método de los partidos de la izquierda tradicional".

"El Mercurio", editorial del 3 de septiembre.

"El hecho de que el personero del Partido Comunista no planteara en el propio cementerio una discrepancia con el desarrollo de la reunión, no indica que no existiera tal discrepancia, sino un elemental respeto por el camarada socialista asesinado".

"El Siglo", 3 de septiembre.

"...Ponen el acento en los últimos días en ambientar la imagen de que el comunismo tendría los rasgos de bandolerismo, para lo cual aprovechan hechos conocidos que, precisamente, surgen de elementos no sólo ajenos al Partido de Recabarren, sino denunciados oportuna y categóricamente por él como contrarrevolucionarios. Los más canallescos propagandistas intentan, desesperadamente, sacar ganancias del río revuelto, intentando confundir al movimiento obrero con los delincuentes comunes... Marx estimó indispensable combatir... todas las manifestaciones de aventurerismo, máxime si llegaban a derivar al bandidaje. .. Sólo imbéciles o malintencionados pueden creer que se va a perjudicar al capitalismo, como sistema social, mediante raterías. Si fuese así, los gangsters de Chicago serían los más admirables anticapitalistas, y se caracterizan por su anticomunismo rabioso".

Orlando Millas. "El Siglo", 3 de septiembre

El 3 de septiembre, al día siguiente del misterioso estallido de una bomba en el cuartel del Grupo Móvil de Carabineros, el Director General de Investigaciones, Luis Jaspard da Fonseca, confesaba que no había "ninguna novedad" sobre el paradero de los dirigentes del MIR, ni del grupo que asaltó al supermercado, ni del dinero. Al MIR —entretanto— la policía le atribuía el asalto al Banco de Londres (92 millones de pesos), y uno fallido a una sucursal del Banco del Estado, en que los participantes actuaron vestidos de bomberos, como así también el robo de automóviles de diversas marcas.

Los móviles de estas presuntas acciones son explicados en esta edición, desde la clandestinidad, por Ruiz Moscatelli y Miguel Enríquez.

Las reacciones de los partidos de Izquierda, socialista y comunista, fueron dispares. Mientras el primero apareció solidarizando con los revolucionarios perseguidos, el PC asumió una actitud inicial de cautelosa censura para pasar, luego que el vocero de gobierno exigió una definición, a la condena más tajante y categórica a través de su representante habitual, el honorable diputado' Orlando Millas.

Para la izquierda tradicional, la nueva situación creada en el país resulta embarazosa. Desde luego, existe la experiencia internacional —e histórica— de que acciones de este tipo suelen preceder a victoriosas o al menos heroicas y activas guerras revolucionarias.

Después de la fracasada revolución de 1905, los bolcheviques asumieron la tarea de crear una organización clandestina cuya finalidad era la revolución, y que demandaba el financiamiento consiguiente. En 1906, en el congreso de Estocolmo, la mayoría menchevique condenó la violencia, admitiendo se usara sólo como defensa contra la policía o las organizaciones reaccionarias. Lenin, sin embargo, organizó un aparato secreto que dirigía junto al médico Bogdanov y al ingeniero Krassin (de los que más tarde se separó). Ese aparato clandestino —que luchó contra la brutal represión de la Okhrana, la policía zarista—logró financiar y dar una estructura de seguridad a la fracción bolchevique, incluyendo la mantención de revolucionarios profesionales, viajes de delegados al extranjero o dentro de Rusia, publicación de periódicos, armas, etc.

Incluso el terrorismo a determinados niveles de la lucha revolucionaria, destinado a quebrar las últimas resistencias de la burguesía, no fue desdeñado por Lenin que sostuvo debía ser incorporado a las tácticas de las masas. Sin embargo, condenó enérgicamente el terror individual o ejercido en forma inoportuna. Más enfático aún fue Trotsky que señaló que el terrorismo deja de lado a las masas obreras y a su partido y confunde a los ministros o funcionarios con el Estado capitalista propiamente tal.

En todo caso, lo que los revolucionarios desde Lenin acá no han menospreciado es el uso de la violencia como el único camino para abatir al Estado burgués.

En Chile no se está en presencia de una ola de terrorismo revolucionario, ni mucho menos. El único terrorismo que causa víctimas, dolor y sangre, lo ejercen tanto el aparato represivo del Estado como la propia burguesía, en los niveles agrarios, por ejemplo.

Lo que sí se aprecia —y en ese sentido puede ser el inicio de una etapa histórica— es la decisión de combatir de algunos grupos que emergen de la propia izquierda tradicional, cansados de esperar y hastiados de prácticas corruptoras. Casi todas las personas conocidas dentro de este proceso, vienen de esos partidos. Jorge Silva, Rafael Ruiz Moscatelli y Miguel Enríquez, por ejemplo, fueron militantes del Partido Socialista. Luciano Cruz y Juan Martínez, del Partido Comunista.

Este fenómeno —que no fue éxodo masivo en la medida en que la toma de conciencia individual no encontraba un medio externo mejor abonado — puede precipitarse ahora. Los grupos clandestinos que han entrado en acción —y que ofrecen el ángulo novedoso de una absoluta negativa a disolverse mediante la voluntaria presentación a los tribunales— podrían llegar a constituirse como catalizadores de la voluntad combativa de las masas. En los medios juveniles se mueven no menos de doce a trece grupos distintos, sin conexión entre sí pero con una misma estrategia: la lucha armada. En los medios obreros operan otros similares, en ocasiones ligados a aquéllos. La actual represión —imprevista por grupos que deseaban continuar actuando en la más absoluta clandestinidad— ha tenido como efecto positivo una agrupación espontánea traducida en mutua solidaridad, y que es en buenas cuentas lo que ha permitido eludir a la policía.

LAS TORTURAS

Mención especial merece un hecho que no por antiguo es más conocido. Nos referimos a los brutales métodos que emplea la policía con los detenidos por delitos políticos. Se podría apostar con seguridad que un amplio sector de población cree —o creía— que la tortura está reservada al ejercicio de policías como la de Duvalier en Haití o Stroesner en Paraguay. Lo cierto es que flagelaciones y torturas se aplican en forma habitual en Chile y hay funcionarios policiales que, al menos privadamente, defienden esos métodos como los más seguros para encontrar "culpables". Lo que ocurre es que las víctimas de la brutalidad policial son —por norma general— personas de las clases más desamparadas de nuestro país. Modestos obreros, pobladores y campesinos, denunciados por ínfimos delitos, reciben a diario patadas en los testículos, puñetazos en el estómago o en los oídos, aplicaciones de electricidad, inmersión en agua y otros castigos repugnantes, en los cuarteles policiales de Chile.

Esto lo saben los policías, desde luego, los gendarmes de las cárceles, los abogados, los jueces, los periodistas y todo aquel desgraciado que ha caído en manos de torturadores, sin embargo, la habilidad gobernante de la burguesía chilena impide que de esto se tome conciencia y, como muchas otras vergüenzas del actual régimen sobre la materia existe impenetrable silencio, respaldado por eficaces amenazas sobre las víctimas.

Los Tribunales son cómplices de las arbitrariedades policiales y las autoridades ejecutivas completan el trío del abuso. Cuando a la clase dominante le conviene, no hay ley o convención internacional que valga. El Código Penal es letra muerta cuando dispone sanciones para "los que decretaren o prolongaren indebidamente la incomunicación del reo, le apliquen tormentos o usaren con él un rigor innecesario". La Constitución Política prohíbe mantener más de 24 horas al detenido sin presentarlo a un juez competente. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre establece que todo acusado tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe lo contrario conforme a la ley y en juicio público con todas las garantías para su defensa.

"Pues bien, los bandoleros que integran el MIR y que proceden desembozadamente en una permanente actitud delictuosa, no solamente tienen defensores y apologistas, que exhiben las depredaciones que cometen los integrantes del MIR como actos políticos de gran significado.

"El tabloide marxista "Las Noticias de Ultima Hora" en su última edición exhibe una fotografía de uno de los jefes del grupo que "hace una semana asaltó el supermercado Portofino". Agrega el tabloide que este individuo desde su escondite "hizo llegar declaraciones y fotografías a los diarios". Es decir, dicho diario marxista le consagra una página entera aparte de la fotografía de la portada a Rafael Ruiz Moscatelli.

"Los miembros de esta organización que son bandoleros a quienes la policía todavía no ha podido ubicar, gozan no solamente de amplia publicidad de los órganos de prensa marxista, sino de la admiración rendida de periodistas que no separan el delito de la acción política, y que creen que los delincuentes pueden ser considerados como cumpliendo actos políticos al cometer delitos y violar la ley".

"El Diario Ilustrado", vocero del Partido Nacional, en editorial titulado
"Perturbación de criterio", edición del 2 de septiembre.

Según la legislación chilena, es el juez quien debe interrogar, investigar y ordenar los arrestos, allanamientos y otras diligencias a la policía. Pero en la práctica ésta actúa por su cuenta. En caso de delitos políticos, o sea aquellos que amenazan el status, la policía extrema su celo convirtiéndose sus agentes en verdaderos esbirros que allanan domicilios y recintos universitarios sin órdenes judiciales, detienen a las madres o esposas de los perseguidos o de los que ya están detenidos —para quebrarlos moralmente—, arrancan confesiones mediante torturas y drogas, etc.

Los detenidos políticos son encerrados en celdas con delincuentes peligrosos o con homosexuales y lesbianas, según el caso. Víctima de este tipo de castigos fue la joven Magaly Honorato, hace cinco años, lo cual la arrastró al suicidio. El magistrado que la mantuvo detenida, Armando Silva Henríquez, hermano del Cardenal, es hoy Ministro de la Corte Suprema. El policía que la llevó a la desesperación, Hernán Romero, es el actual jefe de la Policía Política.

La verdad es que la policía chilena no se diferencia en nada de los "tontons macoutes" de Duvalier, la PIDE portuguesa, la DIGEPOL o el SIFA venezolanos, o el DOPS colombiano. Sólo que en épocas prolongadas de "legalidad", quienes sienten el abuso policial en carne propia son sectores de población cuyas desgracias no tienen resonancia pública. En cambio cuando la inquietud social, como ahora, busca canales de lucha revolucionaria, la permanente violencia policial queda al desnudo. El Grupo Móvil reprime en las calles, indiscriminadamente, y la Policía Política tortura en forma vesánica a seres que están a su merced.

Por lo general el torturador es un enfermo mental, peligrosísimo, que se ensaña con el indefenso. Pero además, suele ser un cobarde. Muchas de estas escorias humanas pedían a gritos perdón cuando se les ajustició en Cuba, y lo mismo ha ocurrido en Venezuela, Colombia o Guatemala cuando algunos esbirros recibieron justo castigo por sus crímenes. Porque de eso sí no cabe duda: los torturadores y asesinos del pueblo a la larga reciben su merecido. Ellos lo saben y por eso redoblan su ferocidad, su suerte está echada con el régimen al que sirven así como la del revolucionario lo está con la victoria o la muerte.

Dentro de la ficción democrática que vive Chile, la responsabilidad por los atropellos a los ciudadanos recae básicamente en este caso en el Poder Judicial. Bajo su manto protector se pisotean las leyes, el Código de Procedimiento Penal, las garantías procesales, etc., lo cual resulta sumamente cómodo y económico para el gobierno. En materia de "imparcialidad" de los Tribunales baste recordar la Ley de Defensa de la Democracia, que permitió perseguir al PC, y que fue defendida como constitucional por la Corte Suprema, a pesar de que vulneraba un puñado de garantías constitucionales.

La actual Ley de Seguridad Interior del Estado, heredera de la anterior, es el asidero que permite perseguir desde "apología de la violencia" hasta cualquier manifestación de rebeldía contra el sistema. En su amplia terminología jurídica cabe todo, hasta "el indicio de un mal pensamiento contra la "institucionalidad". Sirve —como acaba de ocurrir en el sur— hasta cuando un carabinero mata a otro accidentalmente: 52 campesinos son detenidos y procesados por "cuasi homicidio". El estudiante Jorge Silva, que fue llevado arrastrándose al tribunal después de 52 horas de tortura en la Policía Política, sólo puede esperar —dentro de lo factible— que se le permita dar a conocer su experiencia, que será sin duda acallada por la gran prensa. Lo mismo puede decirse de Sergio Pérez. Lo que está fuera de cualquier posibilidad es que sus torturadores reciban castigo dentro del actual esquema, como no lo recibirá el carabinero que mató en San Miguel al trabajador municipal Pedro Opazo Tapia, ni los que balearon a pobladores indefensos en Puerto Montt o en las calles de Santiago en noviembre de 1967 o en el mineral de El Salvador en 1966 o... ¿para qué seguir?

Cuando se habla de violencia reaccionaria y del legítimo derecho del pueblo a responder, parece olvidarse que esa tal violencia no es una amenaza futura, sino que existe a diario y aquí mismo. Se ejerce a todos los niveles, desde la explotación inmisericorde de los trabajadores hasta la represión criminal de la policía. En nombre de una institucionalidad ventajista, dispensadora de privilegios para una minoría, se oprime a los que son mayoría, en una forma casi insensible e hipócrita durante tiempos de "legalidad", desembozada y cínicamente cuando el nivel de lucha popular pone en peligro el sistema. En ese momento, los mismos que recitan parrafadas sobre la Constitución y las leyes, los derechos ciudadanos y las garantías procesales, lo echan todo por la borda. Se lanzan como perros de presa sobre las masas y sus vanguardias revolucionarias, dispuestos a destrozarlas a dentelladas para aplastar la rebeldía. Es la hora que comienza a vivir Chile.

PF

"Aprovechando la indignación y las justas protestas populares a que han dado origen las flagelaciones de la policía al mirista o exmirista Jorge Silva, los dirigentes del grupo que encabezan los hermanos Enríquez, Luciano Cruz y otros se han dado a la tarea de presentar como acciones revolucionarias y comienzos de la revolución los asaltos al mercado Portofino y al Banco Londres. "Nuestro diario se ha abstenido en estos días de condenar políticamente, en la forma que se merece, las acciones aventureras del MIR o avaladas por él. Ha mantenido esta conducta por consideraciones humanas frente a los detenidos y flagelados.

"Pero esta actitud nuestra no significa ni significará contemporización alguna con quienes tratan de elevar a la categoría de héroes populares a los asaltantes del mercado Portofino...

"La cosa ha llegado al colmo con la publicidad en un vespertino de ayer de una entrevista a uno de los prófugos del asalto a Portofino. El prófugo en cuestión se vanagloria de ser uno de los autores de ese hecho. Según el vespertino, envió la entrevista a través de una persona de confianza, acompañándola de varias fotografías en que el "héroe" aparece ufanándose de su "hazaña" y, lo que es peor, sentando cátedra acerca del camino de la revolución chilena".

El Siglo, órgano del Partido Comunista, en nota publicada en primera página el 2 de septiembre


Elección presidencial

1970: TAMBIÉN HAY OTROS CAMINOS

CUALQUIER observador extranjero poco avisado que recalara en Chile en estos días podría llegar a la conclusión que en este país el tiempo se ha detenido: casi son los mismos protagonistas de ahora los que encabezaron el reparto de la película electoral de 1958. Por lo pronto, Allende y Alessandri se repiten. Hay una variación en el caso de Frei, que ahora aparece reemplazado por Tomic, pero el rol asignado a éste es el mismo que representó aquél: "administrador" del orden establecido.

No obstante, nadie puede afirmar que las condiciones actuales sean idénticas a las que existían doce años atrás. Ni nacional ni internacionalmente. Pero los personajes no varían y las cábalas preelectorales de hoy se asemejan mucho a las de antaño.

En el caso de Salvador Allende, recientemente proclamado por su Partido Socialista, hay novedades en lo que se refiere precisamente a su designación por esta colectividad. En 1958, la candidatura le fue impuesta por el secretario general de entonces, Raúl Ampuero, quien ejercía su voluntad sin contrapeso en la dirección del PS. Seis años más tarde, nuevamente Allende fue designado por el socialismo, en una decisión que el Comité Central adoptó por unanimidad. Ahora, la nominación resultó después de una discusión de seis días y ella no contó con todo el respaldo del Comité Central, el que debió decidir entre un militante sin cargo directivo (Allende) y su secretario general (Aniceto Rodríguez).

Esta larga discusión de la directiva máxima del PS fue seguida paso a paso por la opinión pública, debido fundamentalmente a que sus alternativas principales se filtraban cómodamente al exterior, llegando en forma detallada al conocimiento de la prensa burguesa. Esto convirtió dicha discusión en una suerte de "espectáculo" que engolosinó a los periodistas enemigos del PS y que culminó con la publicación in extenso de la carta-renuncia enviada por Aniceto Rodríguez a su Comité Central, la que, entre líneas, deja traslucir algunos ribetes de amargura.

Salvo en el caso concreto de Rafael Tarud, los demás precandidatos y candidatos a la Presidencia de la República, han debido pasar, o están pasando todavía, por iguales tribulaciones a las que debió someterse la postulación de Salvador Allende. Todo el mundo se enteró de los altibajos de la proclamación de Tomic; Baltra mismo no tuvo el camino expedito en su PR; Alessandri no las tiene todas consigo, puesto que todavía hay sectores de derecha que no le quitan la vista de encima a hombres como Felipe Herrera o Pérez Zujovic; el MAPU y el PC designarán candidatos a fines de este mes de septiembre y también habrá discusiones internas para resolver cuál es la persona más indicada en ambos casos. Y el PSD también se está sumando a esta secuencia preelectoralista.

Volviendo al caso de Allende, puede decirse que su postulación fue impuesta por las bases mismas del PS. Ella tomó cuerpo después que el Comité Central decidió conocer la opinión de los regionales y éstos, en su gran mayoría, respaldaron a Allende. Por eso, puede afirmarse que, si bien algunos dirigentes del PS se mantuvieron hasta el final en una actitud contraria a la designación de Allende, éste cuenta desde ya con el respaldo indudable de la gran mayoría de su partido.

No se trataba de designar a un comandante para un frente guerrillero sino de elegir a un candidato para una justa electoral. Y en este sentido, Allende es indudablemente un candidato que reúne muchas condiciones positivas. Hay quienes argumentan en contra señalando que ésta sería la cuarta vez consecutiva que la izquierda elija al mismo hombre. Siendo objetivamente cierto este hecho, también lo es la circunstancia que durante este mismo período la izquierda no ha sido capaz de "producir" otra persona que reemplace a Allende en esta tarea.

Naturalmente, todavía no puede hablarse con propiedad de candidato de la izquierda, toda vez que aún quedan partidos por pronunciarse respecto de sus propias proposiciones y falta el "show" final en el que, de todos ellos, haya que elegir a uno solo. Lo más probable es que esto se haga como se ha hecho siempre: en una convención de representantes de partidos, bajo la consigna de la unidad popular.

La verdad es que todo se está haciendo invocando esta "unidad popular" que, de tanto pronunciarla sin definirla concretamente ha ido perdiendo paulatinamente su verdadero significado. Ahora hay varias interpretaciones para precisar su exacto contenido político, según sean los intereses partidarios de quien la propugna. Va a ser necesario un proceso de reivindicación de este principio, a fin de retenerlo en el patrimonio de los partidos de izquierda.

Tomic también afirma que él será abanderado de la "unidad popular" y a tal extremo se ha llegado que hasta el mismo Partido Nacional se permite asegurar que habrá una sola "unidad popular": la que se aglutine tras la figura de Jorge Alessandri. Pocas veces se habrá entrado a un proceso electoral con mayor confusión ideológica que ahora. Para que las banderas de la izquierda se adviertan con propiedad, será necesario que éstas se eleven muy en alto y que se mantengan incólumes durante todo el ajetreo electoral. La experiencia indica que esta no es, desgraciadamente, una tarea fácil. Sin embargo, debería ser afrontada con virilidad y decisión, de manera que a las grandes masas de explotados nos les quepan dudas que la "unidad popular significa una herramienta para hacer la revolución más que una mera fórmula electoral".

El PS preparaba un documento acerca de estas materias, cuyo texto no alcanzó a redactarse plenamente en los momentos de entrar en prensa la presente reseña periodística. En todo caso, dirigentes de dicho partido adelantaron a PF que en él se ratificaría la posición que la elección en sí misma no constituye el objetivo esencial para un partido revolucionario, si bien ella ofrece posibilidades favorables para la formación de una conciencia cabal acerca de los gravísimos defectos y vacíos del actual sistema capitalista, a la vez que se hace imperiosa la necesidad de combatir por asumir posiciones francamente socialistas en este empeño por alcanzar la Presidencia de la República.

El MAPU entregó una larga declaración de su Dirección Nacional acerca de la elección del 70. En ella puntualiza que dicha elección se realizará "en el contexto del agotamiento del sistema capitalista y en una situación de agudizamiento creciente de la lucha social en el país".

Ha sido esta realidad, hermanada con las experiencias recientes en otros países latinoamericanos, la que ha impuesto a una especie de "convidado de piedra" en el presente concierto político-electoral: los jóvenes militantes de organizaciones revolucionarias que han adoptado el camino de la acción directa. Este es un hecho político que está introduciendo un nuevo elemento en el tradicional esquema preelectoral. No todos los partidos políticos que se aprestan a participar en la "unidad popular" tienen la misma actitud respecto de estas organizaciones. El PS, por ejemplo, estima que no puede sumarse al coro de quienes piden las cabezas de los dirigentes miristas para hacer un escarmiento que congele los ímpetus revolucionarios de tantos jóvenes que hoy manifiestan hastío y desdén por la retórica revolucionaria sin expresión real en la práctica. El PC, por su parte, tiene una actitud distinta y reclama del poder burgués que castigue severamente a estos "provocadores".

En todo caso, es innegable que estos estallidos de insurgencia han ido adquiriendo volumen, a pesar de lo que piensen los dirigentes políticos tradicionales. Porque para aquéllos no está en juego una elección más sino el inicio de la lucha violenta destinada a arrebatar el poder a la burguesía e iniciar así un régimen realmente revolucionario.

Paralelamente, la extrema derecha también ha ido asomándose al camino violento, alentada por la benevolencia del gobierno que cada vez hace más evidente su criterio de que el "estado de derecho" sólo puede ser violado por los extremistas de izquierda. Este endurecimiento derechista se está haciendo más manifiesto en el campo, lo que permite prever que será este sector agrario el escenario donde la lucha política adquirirá mayor virulencia.

Todos estos hechos pueden considerarse como síntomas capaces de introducir cambios en el panorama político convencional, de suerte que las elecciones del 70 se efectúen en un clima hasta ahora desconocido en Chile. En este sentido, podrían producirse novedades imprevisibles; sin embargo, sigue siendo lo más probable que las elecciones presidenciales se lleven a cabo y que ellas arrojen un resultado como siempre ha ocurrido. El problema que se creará a continuación de este suceso permite las más variadas conjeturas y, desde luego, da pie para análisis más profundos y detallados que los que puede contener esta crónica.

Por eso mismo, no vale la pena despreciar una elección presidencial como un hecho político sin mayor significación. Puede tenerla, y muy grande, si quienes se dicen revolucionarios son capaces de convertirla en una coyuntura favorable a un proceso de cambios sustanciales.


Porque somos revolucionarios y hemos asimilado la historia de más de cincuenta años de experiencia revolucionaria, es que nos planteamos como único camino hacia el Poder la guerra irregular y prolongada con la organización combatiente de pobladores, obreros y campesinos en cuyas fuerzas descansa el peso de la guerra revolucionaria.

Queremos rendir un homenaje a todos los caídos bajo la opresión de los gobiernos reaccionarios de nuestro país. Queremos aprovechar la oportunidad de hacer presente también nuestra solidaridad, respaldo y apoyo a los compañeros revolucionarios encargados reos y encarcelados por su consecuencia revolucionaria. El MIR desea hacer llegar a los deudos del compañero Opazo su más sentido sentimiento de pésame y ofrecimiento de ayuda. El MIR desea hacer presente su agradecimiento y reconocimiento a los compañeros socialistas Carlos González, Mario Palestro, Antonio Tavolari, dignos exponentes de lo que es un militante revolucionario.

Asimismo queremos saludar y agradecer al compañero Tito Palestro, digno Alcalde de San Miguel, revolucionario consecuente. A todos ellos que se acercaron con su ayuda solidaria en los momentos en que éramos perseguidos, nuestros agradecimientos.

A los compañeros que nos escuchan les reiteramos nuestra fe y convicción de revolucionarios. Ante ellos nos comprometemos a triunfar o a caer derrotados por la fuerza de las armas. Jamás nos verán abandonar la lucha en que estamos comprometidos. Por la razón y la fuerza, trabajadores al Poder.

Del discurso de Luciano Cruz en los funerales de Pedro Opazo,
asesinado en San Miguel por las fuerzas represivas


Campesinos

CURICÓ: SIGUE LA SEDICIÓN DERECHISTA

MIRE abogado, uno de estos días voy a matar a un roto ... La amenaza de Luis Humberto Llancas Llancas, un exindustrial del Matadero de Santiago convertido en agricultor propietario del fundo "El Heraldo" de Curicó, hecha al abogado de la Federación Campesina "Campo Abierto", Sidney Ojeda, casi se materializa días después cuando Llancas atacó con revólver y un cortaplumas a un grupo de campesinos de ese fundo que llegó a impedirle el retiro de animales de su predio cuando toda la zona agrícola de Curicó se encontraba en huelga. El prepotente agricultor alcanzó a dar un golpe con su arma al campesino Pedro Pablo Barrios, hiriéndolo en un ojo antes de que fuera desarmado por la fuerza por los compañeros de éste, y en el forcejeo recibiera también algunos golpes.

Hasta el retiro ilegal de los animales (Art. 174 del reglamento de la Ley 16.625) Llancas había acumulado 13 infracciones a la legislación laboral vigente, que habían motivado una solicitud de paralización de faenas en su fundo, además de la respectiva denuncia a la Intendencia de Curicó. Las denuncias van desde el despido ilegal de campesinos, salarios insolutos del mes de junio, deudas por horas extraordinarias y reajuste legal y burlas a las autoridades hasta una querella criminal por giro doloso de cheques, la agresión al obrero menor de edad Luis Ernesto Fernández, y trato inhumano al personal dependiente.

La actitud de Llancas y su conducta general no configuran un procedimiento particular en el caso de los agricultores de una zona esencialmente agrícola como es Curicó. Junto a él, y sólo para nombrar a los dueños de fundo que han acumulado más denuncias por infracciones a ley campesina, aparecen Julio Sotomayor, Daniel Armanet y Raúl Smith. Patrones de "horca y cuchillo" como estos tampoco están ubicados solamente en Curicó. Viven y actúan en todas las provincias agrícolas del país, anunciando su decisión de resistir violentamente a la deslavada Reforma Agraria democristiana y a los funcionarios del INDAP y CORA que tratan de aplicarla, en cualquier reunión que celebran los Sindicatos de Empleados Agrícolas, el más poderoso e insolente CASO, la Confederación Nacional de esos sindicatos.

El mismo día del desarme de Llancas por sus campesinos, el Sindicato de Empleadores de Curicó se reunió de urgencia en torno a un bien regado asado y tomó acuerdos agresivos, que grupos de sus asociados en alcohólica euforia salieron dispuestos a hacer cumplir "como fuera" por los caminos que cruzan la zona de Teno y Curicó. Uno de esos grupos, integrado por unos 30 agricultores, movilizándose en modernas camionetas y automóviles se topó en el cruce de Morza, en Teno, con un radio-taxi en el que regresaban a Santiago dos periodistas de "El Mercurio" que habían reporteado la huelga legal agrícola de la provincia que mantuvo paralizados a cinco mil campesinos de unos 70 fundos.

Los agricultores, con la prepotencia que les es característica, detuvieron violentamente el vehículo de los periodistas, hicieron descender a éstos y pese a que se identificaron como empleados de "El Mercurio", el matutino que más se ha caracterizado en la defensa del latifundismo, los agredieron violentamente. De las víctimas, una de ellas, Enrique Pizarro, sufrió una profunda herida en el pómulo derecho de carácter grave, y la otra, el reportero gráfico, Alejandro Basualto, fue golpeado y vio destruido el aparato electrónico de su máquina fotográfica. De no mediar la presencia de dos carabineros del Retén de Morza, que permanecieron impávidos ante la agresión y luego el lanzamiento de los dos agredidos a una acequia cercana, los periodistas pudieron muy bien haberse convertido en los dos primeros "rotos que había que matar para escarmiento ...".

La actitud pasiva de los carabineros, muy distinta a la que el Grupo Móvil suele tener frente a estudiantes, obreros y campesinos, muestra claramente hasta dónde el temor a la violencia latifundista paraliza a los representantes del "orden". Otro ejemplo de "moño policial agachado" se registró más tarde cuando otro grupo de agricultores se enfrentó a seis carabineros y al regidor democristiano que los acompañaba, Rodolfo Lorca, en un cruce de caminos. Allí el regidor fue zarandeado y en la "discusión" le destrozaron la ropa.

La agresividad de los oligarcas agrarios ya había tenido explosiones anteriores en Ancoa y Linares. Pero donde ésta se había expresado con mayor vehemencia fue durante la huelga agrícola de Melipilla, cuando unos cuarenta a cincuenta vehículos llevando a los dueños de fundos de esa zona, que estaban ocupados por los campesinos, pasaron por sobre una barrera tendida por el Grupo Móvil que había dispuesto una fila de tanquetas "Mohawk" en la carretera. Una tardía reacción de la fuerza policial, que sólo atinó a disparar algunas bombas lacrimógenas, no pudo impedir el paso de la columna motorizada que luego habría de campear por todas las carreteras secundarias hasta llegar al otro extremo del Cuarto Distrito de Santiago, en la localidad de María Pinto, sin que nadie la detuviera.

Relatando el hecho, "El Mercurio" informó en esa ocasión que la incursión latifundista se encuadró en un sistema paramilitar y que sus integrantes, a más de ir fuertemente armados, obedecían a jefes que se hacían llamar "comandantes". Punto Final, que había denunciado el clima de sedición derechista, se vio imprevistamente confirmado por el propio gobierno y el Ministro Secretario General del régimen, muy a su pesar, coincidiendo con esta revista, anunció "su firme decisión de aplicar el rigor de la ley a quienes la infrinjan y a no tolerar que los sindicatos de empleadores agrícolas se tomen atribuciones que no estén expresamente contempladas en la ley que permite su organización".

Otro contradictor de PF, el diario "La Nación", notificó doce hechos que a su juicio se destacaban en "este clima artificial, que no responde en caso alguno a inquietudes populares, sino solamente a intereses heridos y a perspectivas derechistas nulas".

Entre estos hechos se mencionó la reunión de unos cuatrocientos agricultores en las Termas de Panimávida donde el lenguaje de los oradores adquirió una violencia inusitada. El dueño del fundo "Santa Rosa" de Parral, Joaquín García Huidobro, que se resistió a entregarlo a la CORA cuando le fue expropiado, planteó el siguiente dilema: "A nosotros nos quedan dos caminos: o resistir por la fuerza o emigrar a Argentina o a Brasil, donde Onganía o Costa Silva nos acogerán con los brazos abiertos. Si no resistimos con violencia, nos convertiremos en prostitutas de la CORA y aceptaremos el pago del silencio". Para reafirmar su amenaza de emigración García Huidobro leyó cartas brasileñas y argentinas, provenientes de agricultores y autoridades de esos gobiernos, ofreciendo a los latifundistas criollos la posibilidad de establecerse allí.

Un sector de "palomas", si es que cabe hablar de palomas entre este conjunto de "halcones" que constituyen los dueños de fundos, por boca de su vocero, Domingo Durán, dijo que "si bien era partidario de las balas no perseguían un golpe de Estado". Rechazaron esa posibilidad porque a su juicio "ahora no nos ayudaría en nada".

En la reunión donde sesionaron varias comisiones en forma secretísima se planteó toda una estrategia ofensiva, en base a la experiencia de Melipilla para coordinar un plan de acción ante futuras huelgas campesinas. La agresividad de lo acordado tuvo su primera expresión en Curicó y desafortunadamente para los latifundistas las primeras víctimas de ella resultaron los periodistas.

El diario gobiernista "La Nación" amenazó en la crónica que se menciona con la aplicación severísima de las leyes, señalando que "la policía tiene el deber de saber los planes subversivos y de identificar a sus autores".

Sin embargo, las cosas se siguen estilando al modo antiguo y en Curicó si bien fueron identificados los latifundistas agresores, su juicio está en manos de un tribunal presidido por un ministro, hermano de uno de los directores del Sindicato de Empleadores Agrícolas al cual pertenecen los acusados. Al día siguiente de la agresión la juez del Juzgado de Curicó, Lillian Jacques, ordenó la detención de Miguel Luis Valdés Correa, sindicado como el autor de la agresión al periodista Pizarro, la que se cumplió 24 horas después por Carabineros, en el fundo "El Escudo" de Teno, de propiedad del acusado. Por el incidente en que resultó herido el agricultor Luis Humberto Llancas, habían sido detenidos con anterioridad cinco campesinos, los cuales quedaron en libertad bajo fianza.

La conmoción pública provocada por la agresión a los periodistas movió al Ministro del Interior a solicitar un ministro en Visita, procedimiento que cumplió la Corte de Talca designando al Ministro de ese tribunal, Hernán Correa de la Cerda, con la misión de instruir dos procesos: el de la agresión a los periodistas y otro por la "agresión" al agricultor Llancas. La primera decisión del ministro sumariante fue la de ordenar la detención de dos de los cinco campesinos que habían quedado libres y su ingreso a la cárcel de Curicó. Sólo después del cumplimiento de esa orden, y tres días más tarde, citó a los periodistas para conocer del ataque de que fueron víctimas y cumplir las primeras diligencias sobre esa investigación. Los periodistas Pizarro y Basualto reconocieron en rueda de presos a su agresor, Miguel Luis Valdés Correa, pero hicieron notar que faltaban en el tribunal otros dos latifundistas que habían actuado en el hecho: Pablo Quera Morales y Luis Sepúlveda Alegría. Valdés fue declarado reo la misma tarde en que llegaron a Curicó el presidente y el secretario del Colegio Regional de Periodistas de Santiago, que había decidido hacerse parte en la querella por agresión para respaldar a sus colegas atacados. Los dirigentes hablaron con el Ministro Correa de la Cerda le hicieron presente el deseo del Colegio de ver que el sumario se realizara con la mayor expedición, manifestándole a su vez la ansiedad con que veían la actitud de los empresarios agrícolas frente a los periodistas que podía repetirse en el futuro en el curso de cualquier reportaje en torno a una huelga en el campo. Allí también se planteó otra duda quemante sobre el proceso cuando el Ministro reconoció ser hermano de uno de los dirigentes de los empresarios que habían asumido la defensa de su colega.

Ninguna de las aprensiones por este hecho quedó disipada. Los dirigentes del Colegio regresaron a Santiago con la impresión de que la justicia en Curicó marchará a paso cansino y no tendrá en ese lugar los ojos vendados. El mismo pronóstico había adelantado el presidente de la Federación Campesina "Camino Abierto", Sebastián Sánchez, cuando expresó su opinión a los visitantes. "Hay dos campesinos en la cárcel, recluidos por orden del Ministro. Fueron traídos a pesar de que se encontraban en libertad bajo fianza y nada más que para contrapesar una situación difícil para los agricultores. Estos compañeros, Hugo Godoy y Francisco Verdugo, me confidenciaron que el magistrado les habla dicho que los dejaba presos nada más que porque había un empresario detenido. "Si ustedes estuvieran libres, ellos se me vendrían encima", les dijo...

El hecho que podría dar paso a una petición de inhabilidad del Ministro Correa de la Cerda por la implicación familiar que significa el que su hermano Sergio sea director del Sindicato que representa a una de las partes y por la raigambre agraria del magistrado, aún no habla sido invocado al cierre de esta crónica. De no ser así es muy posible que la justicia quede inevitablemente al servicio de la plutocracia agrícola de Curicó que en ningún caso estará dispuesta a perder su posición dominante en la zona.

Esta amenaza en momentos en que por primera vez se registra una huelga agrícola a nivel provincial en Curicó, está siendo considerada con acuciosidad por las tres federaciones campesinas de la provincia: "Camino Abierto", "Ranquil" y "Roto Chileno", con los matices políticos que la primera y la última, democristianas, y la segunda frapista, puedan aportar con su respectiva tendencia. En la zona el nivel combativo de los campesinos es alto y su conducta frente al enemigo de clase se ha mantenido sin las explosiones de violencia que ha registrado éste. Sin embargo, esta actitud aparente de pasividad obedece más a un concepto claro de disciplina que bien podría cambiar de tono frente a una respuesta poco convincente de los organismos legales.

Hay ya cierto resquemor contra algunas directivas gremiales por el hecho de que la ley campesina, si bien tiene disposiciones de protección, en el papel no funcionan con la rapidez necesaria. Así lo prueban las denuncias y querellas interpuestas por los abogados de cada federación y que aún duermen en los estrados sin que se haya obtenido para ellas un pronunciamiento justo y rápido. Incluso hay críticas contra la CORA por la lentitud con que está aplicando la Reforma Agraria y entre las mismas federaciones democristianas asoma una crítica contra los encargados de ella en Curicó. Marcos Yávar, responsable de la institución en la provincia, ha desarrollado, a juicio de los propios campesinos, una labor bastante discutida. Se le acusa de retardar la toma de posesión de los fundos que han sido expropiados y se menciona como ejemplo de tramitación el fundo "Las Lilas" que fue expropiado hace más de seis meses y que sólo fue entregado a los campesinos la semana pasada.

En esta crítica se hermanan los campesinos de todos los sectores políticos. Considerando que los problemas de la tierra les son comunes creen que cualquier dirigente puede ayudarlos en su lucha liberadora del yugo latifundista. Un hecho positivo que afinca también la esperanza de que pronto llegará la revolución liberadora que ayudará a cambiar las estructuras del país.

M. D. B.


EN DEFENSA DE LOS 'ASALTANTES'

EN todas las latitudes y en todos los tiempos los revolucionarios han sido tildados de enajenados y, con preferencia, de bandidos por las clases en el Poder. Los calificativos peyorativos surgen ya cuando los revolucionarios sólo exponen sus ideas y recrudecen cuando aquéllos pasan a la acción. Cuan parecidos son los anatemas que los dominadores españoles lanzaban en contra de los patriotas latinoamericanos a los que hoy se dirigen para motejar a los que en este continente luchan por la segunda Independencia. En la época contemporánea no escaparon al remoquete de bandoleros los revolucionarios rusos, los guerrilleros de Fidel Castro, los patriotas argelinos o los combatientes vietnamitas. Esta agresión oral está determinada por el temor, en la misma medida en que el pavor ante el cambio es el que impele a las clases gobernantes a utilizar toda la maquinaria represiva del Poder para intentar suprimir a sangre y fuego los brotes revolucionarios.

Una situación similar se presenta en Chile en estos días con motivo de las acciones directas de grupos revolucionarios destinadas a la recolección de fondos. No pretendemos hacer comparaciones o fabricar identidades que serían desmedidas, pero sí las semejanzas son válidas cuando hablamos en conjunto de procesos sociales. Porque aquí, como en otros lugares de América, los locos, los obsesos de hoy, serán los cuerdos patriotas de mañana. Porque, ¿quiénes son los que ahora califican?

Como lo prueba precisamente la agudización de la represión, en este país se vive la más perfecta y desembozada ficción de la democracia. Al margen del hecho de que la burguesía ejerce plenamente su dictadura de clase, los propios instrumentos del poder creados por ella hace ya mucho tiempo que han devenido en una falacia. Tal, por ejemplo, la existencia de tres Poderes independientes. Hasta los niños de pecho saben que en Chile el Ejecutivo es omnipotente, pero la ficción recibe la ayuda de la gritería parlamentaria y de tribunales mediatizados por las características de su propio origen. Pero más grave es el hecho de que los partidos de Derecha y de Izquierda colaboren en el mantenimiento del permanente acto teatral que es la política criolla. Cada seis años, el acto final "por toda la compañía" es el comicio presidencial, cuyo rasgo básico es la carencia de alternativa.

Los obreros, los campesinos, la mayoría de este país continúan en la miseria y permanecen explotados en gran medida merced a esa falsa democracia, a cuyo mantenimiento colaboran con sin igual entusiasmo incluso entidades políticas que se autodefinen como vanguardias. Aquella "democracia" es también la que practica una tortura medieval, la que caza como rehenes a madres, esposas e hijos de los encarcelados, la que mata obreros cada vez que hay un asomo de rebeldía, de protesta, la que balea estudiantes, la que, en suma, utiliza diaria, sistemática y permanentemente la violencia en contra del pueblo.

Nadie puede extrañarse entonces de que surjan aquí gentes que imbuidas de patriotismo y de espíritu revolucionario auténtico, estén dispuestos a la acción y a responder con la acción directa la violencia reaccionaria. Estos grupos, qué duda cabe, han cometido errores y podrán caer en otros, pero su ánimo y su perspectiva política son correctos. El enorme despliegue represivo para eliminarlos prueba que han dado en cierta medida en el clavo.

¿Cuántos crímenes están en la impunidad y cuántos delincuentes, desde ladrones hasta asesinos, andan sueltos en este país sin que la policía se preocupe mayormente? Estos sujetos no ponen en peligro el status y su existencia se estima ya como inherente al régimen capitalista. Pero aquellos que reúnen dinero para adquirir armas son, desde luego, otra cosa. Identificar a éstos con los delincuentes comunes sólo puede hacerse bien provisto de la falaz moral burguesa.

El término "expropiación", para sindicar el retiro de fondos de los poderosos, es perfectamente correcto, más aún cuando aquella expropiación se hace a los bancos, erigidos en templos del único Dios burgués: el dinero. Así lo han expresado con valentía los estudiantes universitarios chilenos de sociología al solidarizar con sus compañeros encarcelados y torturados: "Como nosotros, ellos están conscientes de nuestra situación de dependencia y subdesarrollo; como nosotros, ellos saben que nuestros pueblos son explotados, oprimidos y ofendidos; como nosotros, ellos saben también que la Revolución Socialista será la salida necesaria y la respuesta digna de los pueblos a esta situación de miseria, oprobio e injusticia. Como nosotros, ellos son hombres que quieren ser libres, jóvenes que aman la libertad y la justicia, estudiantes que aceptan gustosos sus posiciones en las trincheras de la lucha por la liberación de nuestros pueblos y contra la explotación del hombre por el hombre. Jóvenes como ellos América latina tiene en muchos de sus hijos, pero necesita todavía muchos más. Pretender acusar a estos compañeros de estúpidos, locos e irresponsables es una infamia que sólo tendría justificación en boca de la burguesía y del revisionismo. Chile y su pueblo buscan el progreso, y el progreso pasa por la lucha armada hacia el socialismo".

Hernán Uribe O.


Tribuna ideológica

LA NATURALEZA DEL ESTADO CAPITALISTA

EL Estado en tanto que existe para defender los intereses de las clases dominantes, es defensor directo de los sistemas de propiedad que fundamentan este dominio. Todos los tipos de Estado tienen como principal objetivo — hoy expresado a través de la Constitución Política— el de defender determinadas formas de propiedad. Su rol es fundamentalmente económico. Como apunta Paul M. Sweezy:

"cualquier Estado particular es hijo de la clase o de las clases de la sociedad que se benefician del conjunto particular de relaciones de propiedad que el Estado tiene la obligación de hacer efectivo". (Paul M. Sweezy, "Teoría del Desarrollo Capitalista", México, 1945, pág. 268).

Y en el Manifiesto Comunista, cuando Marx y Engels se refieren al gobierno del Estado moderno, escriben que es:

"una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa".

Justamente es su rol económico el que confiere al Estado todo su peso represivo. Así, la generación de los aparatos estatales es el resultado de un paradójico proceso, pues, para salvaguardar el orden que en buenas cuentas expresa la desigualdad en la repartición del excedente económico, las clases dirigentes exigen aparatos económicamente improductivos como son aquellos formados por los ejércitos represivos y administrativos. Los funcionarios militares y policíacos y los burócratas son las vestales que vigilan el fuego sagrado de la propiedad.

Es corriente que la teoría económica burguesa se pronuncie enfáticamente en contra de la explotación del hombre, aunque no con menos énfasis se pronuncia en favor de la propiedad privada, no ocurriéndoseles o no queriéndoseles ocurrir a sus teóricos que tanto lo uno como lo otro representan las caras de la misma moneda. De este modo, el Estado tiende a ser representado por la burguesía como un organismo supraeconómico y hasta suprapolítico. La separación aparente del Estado con respecto a la economía y de todos los demás niveles de la vida social, general a todos los sistemas clasistas, resalta con evidencia en el sistema capitalista. Como escribe Jacques Goldberg en la revista cubana "Pensamiento Crítico":

"si la economía burguesa es Ideológica, ello es por que queriendo estudiar un modo de producción, oculta necesariamente el examen de las relaciones de producción...

"...este encubrimiento, fuente principal de la ideología, es también exigencia de una forma de Estado que debe negar, mediante la delimitación de un dominio político autónomo y separado de la sociedad civil, los fundamentos objetivos de la vida de los hombres en sociedad, a saber, el modo de producción en que viven". (Jacques Goldberg, "Antropología e Ideología". Pensamiento Crítico, La Habana, 1967, pág. 61).

En un momento dado del desarrollo capitalista, la burguesía al negar a la economía política por cuanto ella desmistifica su dominio disfrazado por abstractas normas institucionales, niega también la esencia intrínseca del Estado, esencia que la misma burguesía, pero en el estadio ascendente de su desarrollo, se había encargado de revelar.

Cuando Marx en sus primeros trabajos había redescubierto al Estado y a su esencia, la propiedad privada, advirtiendo en contra de Hegel que el Estado emanaba desde el interior expresando las contradicciones de la sociedad civil, dejaba a la economía política la tarea de desentrañar la composición interna del Estado burgués contemporáneo. Es claro: si el Estado expresa determinadas formas de control social sobre los medios y relaciones de producción, su naturaleza debe depender de la naturaleza de la sociedad. De ahí se explica que la burguesía, clase social que en sus necesidades ascendentes realzó a la economía política, utilizándola para descubrir el velo ideológico-religioso que cubría a los poderes feudatarios, en la medida en que esa misma economía política atentaba en contra de la mistificación del poder o del Estado burgués, comenzó a olvidarla sistemáticamente. De acuerdo con el economista polaco Oscar Lange:

(La economía política) "De ciencia de la burguesía se transforma en ciencia del proletariado. Cuando la burguesía hubo cesado de interesarse en el desarrollo de la economía política, es el movimiento obrero el que hace el relevo. Los intelectuales burgueses jugaron en este caso el papel de intermediarios". (Oscar Lange, "Economía Política", La Habana, 1966, pág. 371).

En otras palabras: cuando las contradicciones sociales ponen en peligro la integridad del Estado burgués, la economía política se ramifica en dos partes. Una la burguesa, que pasa por alto las contradicciones del sistema, haciendo por el contrario la apología del mismo e "ideologizando" a todas sus instituciones. La otra, la del proletariado, que partiendo justamente del análisis de las contradicciones del sistema capitalista, llega por eso mismo a plantear su finitud histórica.

LA FUNCIÓN DEL ESTADO CAPITALISTA

Marx nunca, tuvo tiempo para dedicarse a estudiar exhaustivamente al Estado en el sistema de producción capitalista, pero siempre manifestó su interés por hacerlo.

Una pista que nos parece valiosa para la comprensión del Estado del capitalismo es la que nos entrega Paul Sweezy en su "Teoría del Desarrollo Capitalista". El marxista norteamericano cree ver en el capítulo décimo de "El Capital" la base económica que explicaría el funcionamiento de los aparatos estatales en el sistema capitalista. En efecto, leyendo cuidadosamente ese capítulo se puede observar que Marx, aunque jamás nombra al Estado capitalista, ha entregado materiales importantísimos para su interpretación. [1]

Debe entenderse —como precisa Marx— que en la generación de la plusvalía relativa, el capitalista no disminuye la jornada de trabajo del obrero; lo que disminuye es su tiempo de trabajo necesario, es decir, cuando se produce una prolongación del trabajo excedente. Pero para que este fenómeno ocurra, es preciso que exista un aumento de la capacidad productiva del trabajo.

Ahora bien, es fácil deducir que si un capitalista aislado puede regular sus mecanismos de ganancia actuando directamente sobre el tiempo de trabajo del obrero, un conjunto de capitalistas, a nivel de sistema social, deben crear y manipular a organismos que interpreten sus necesidades empresariales en conjunto. Aquí es donde entra a trabajar el Estado.

Teniendo en cuenta que el móvil de acción del capitalista se identifica con la obtención de la máxima ganancia, la que a su vez se obtiene de la plusvalía, o parte del valor total del producto no retribuida al trabajador, podemos inferir que todos los esfuerzos últimos del empresario tienden al aumento de la explotación.

Ahora bien, la proporción del trabajo excedente con respecto al trabajo necesario de una sociedad, o tasa de plusvalía (la que también podríamos llamar tasa general de explotación) depende principalmente de tres factores: 1.— Mayor o menor duración del día de trabajo. 2.— Mayor o menor cantidad de mercancías que entran en el salario real. 3.— Mayor o menor productividad del trabajo.

Por cualquier variación en uno de los factores anotados puede producirse una variación en el índice general de la tasa de plusvalía. Sin ánimo de entrar en un análisis separado de cada uno de ellos, podemos deducir que los capitalistas al no operar en unidades empresariales fragmentadas sino en unidades empresariales que en su totalidad conforman el sistema de producción capitalista, sus necesidades lucrativas no se expresan separadamente sino que a través de organismos que, representándolos no los identifican totalmente. Organismos estatales que, como demostrara Engels, existen aparentemente por sobre las sociedades cuando en esencia deben cumplir el papel que le asignan las clases dominantes. Así, en el sistema capitalista la alteración de los factores que aumentan o disminuyen la plusvalía, siendo decididas por las necesidades de los capitalistas, aparecen decididas por las necesidades del Estado.

La pauta que explica el funcionamiento dinámico del sistema capitalista, está dada por la dependencia constante del sector del trabajo con respecto al sector del capital. En cuanto esta dependencia comienza a ser alterada, las bases mismas del sistema comienzan a resquebrajarse. El Estado capitalista tiene así como función específica la de "sellar" el sistema con sus aparatos represivos y burocráticos. Los aparatos burocráticos-administrativos, mediante los cuales el Estado puede realizarse en tiempos de normalidad, legalizan la explotación inherente al sistema y regulan las necesidades de los diferentes empresarios, expresando todo esto a través de la Constitución y las leyes. De esta manera, el sector del capital se relaciona con respecto al sector del trabajo por intermedio del Estado, lo que no quiere decir que el Estado sea una especie de intermediario imparcial por cuanto toda su constitucionalidad está dictada de acuerdo a los intereses de una de las partes. Como explica Paul Sweezy:

"La teoría de la mediación entre las clases supone, comúnmente, en forma implícita, que la estructura de clase subyacente, o lo que viene a ser lo mismo, el sistema de relaciones de propiedad, es un dato inmutable, semejante a este respecto, al orden de la naturaleza misma. Pasa luego a preguntarse qué arreglo pueden hacer las diversas clases para entenderse unas con otras, y descubre que la respuesta lógica y necesaria es una institución que concilie sus intereses opuestos. Se conceden a estas instituciones poderes para mantener el orden y arreglar disputas. Al estado del mundo real se le identifica como un duplicado de esta construcción teórica". (Paul Sweezy, op cit., pag. 267).

Las leyes del trabajo, los aumentos en el precio de la fuerza de trabajo, las mejoras en las condiciones de trabajo, dependen del Estado y sus leyes; en verdad dependen de las fluctuaciones y del desarrollo del sector del capital; pero para reclamar sus "derechos", el sector del trabajo debe entenderse con el Estado y no con el sector del capital. El Estado actúa así como el Supremo Empresario de la sociedad capitalista. De este modo, las leyes del Estado no son independientes de las leyes del desarrollo capitalista. Son simplemente su expresión jurídica. Se comprende entonces que en muchas ocasiones, los capitalistas se cuiden de presentar al funcionario administrativo con la "honorable" investidura del estadista. El "estadista" aparece así actuando independientemente de los prosaicos conflictos entre el capital y el trabajo; pero en la misma medida en que el desarrollo capitalista alcanza sus fases superiores, los empresarios ya no tienen necesidad de delegar sus funciones en reyes o en príncipes o en "honorables estadistas". Son ellos mismos quienes toman las riendas del poder, como es el caso de Estados Unidos en donde el gran empresario termina siendo estadista y el gran estadista, empresario.

Puede argüirse —como argumentación contraria al presente enfoque— que el Estado, algunas veces, y en determinados países, hace concesiones al sector del trabajo, en desmedro del sector del capital; pero debemos aclarar que estas concesiones estatales —que generalmente expresan un aumento en el precio de la fuerza de trabajo en el mercado capitalista—, se deben más que nada a los múltiples mecanismos de auto-protección con que opera el sector del capital. Por otra parte, cuando el sector del trabajo exige una ruptura de su dependencia con respecto al sector del capital, deja inmediatamente de operar el aparato administrativo a través de la Constitución y las leyes y el aparato represivo le hace el relevo a fin de mantener el "orden social", que es la integridad del Estado capitalista, que es a su vez la integridad del sector del capital.

FERNANDO MIRES


Chile

LA LENTA Y FATAL MUERTE DE HAMBRE

EL hambre condena a muerte. A veces a una muerte rápida. Entonces en el certificado de defunción figura la desnutrición como causa del deceso. Pero el hambre provoca la muerte también lentamente, día a día. Hasta que deja a un ser abandonado a vivir una vida anormal, infrahumana, porque limitó sus potencialidades físicas y síquicas. Es el estado de desnutrición crónica: un 70 por ciento de los niños chilenos en edad escolar está en esas condiciones.

Las causas, las consecuencias, las soluciones, no son simples, ni puedan ser comprendidas sólo desde un punto de vista científico, médico o tecnológico. No es sólo un problema de salud. La raíz de la explicación y de la solución está en el orden socioeconómico.

Mientras se busca la alternativa y se la pone en práctica, en Chile se están muriendo 22.807 niños menores de un año, cifra que corresponde a 1968. La tasa de mortalidad infantil alcanza a 86.6. Es decir que de cada 1.000 niños que nacen vivos, 36 mueren antes de cumplir el año. Esta pavorosa cifra coloca a Chile en el cuarto lugar de Latinoamérica. La tasa superior la tiene Bolivia con un 108.2 por mil.

Aunque las cifras muestran un descenso en la mortalidad infantil con respecto a años anteriores —101.9 en 1966 y 105.3 en 1964—, la disminución no alcanza a cubrir el hecho de que en Chile se están muriendo 22.807 niños, en su gran mayoría por la carencia e insuficiencia de alimentación. Tres cuartas partes de las muertes fueron provocadas por enfermedades al aparato respiratorio (bronconeumonía, neumonía, influenza), que fueron fatales en un 36.6 por cientos de los casos; perinatales (que se producen a raíz del parto y del nacimiento) 20.5 por ciento; y enfermedades diarreicas, 16.5 por ciento.

Estas son las causas inmediatas, directas de la muerte; tras ellas permanece otro factor, al cual ya los médicos no dudan en señalar, y es el bajo estado nutritivo de los niños. De modo que en la mayoría de los casos la subalimentación previa del niño es la verdadera causa de la muerte. La diarrea, la influenza o el sarampión son factores de la complicación final. Según una investigación realizada por un grupo de médicos "la deshidratación aguda por diarreas tiene una mortalidad de casi 30 por ciento cuando se produce en niños desnutridos, siendo sólo de 2 por ciento en niños en condiciones normales. Algo similar ocurre en las enfermedades infecciosas".

La subalimentación crónica influye poderosamente en las tasas de mortalidad infantil. Altera los mecanismos adaptativos y deja al organismo sin defensas ante los ataques del medio ambiente. La fragilidad del niño se ve acentuada cuando se trata de uño de familia obrera. La mortalidad infantil en la clase obrera es de 126 por mil, casi el doble que en el grupo de clase media, donde alcanza a 67 por mil.

LA CONDENA DE LA DESNUTRICIÓN

Varias son Has instituciones que estudian el problema de la desnutrición en Chile. Uno de estos centros es el Laboratorio de Investigaciones Pediátricas de la Universidad de Chile. Su Director es el Dr. Fernando Monckeberg Barros, quien junto a un equipo de 20 investigadores realiza estudios y experimentaciones acerca de la desnutrición infantil, con el objeto de determinar causas, manifestaciones y magnitud real del problema, y proponer soluciones de tipo médico al problema de la carencia de sustancias alimenticias.

"En Chile como en todos los países en vías de desarrollo el problema de la desnutrición es serio y tiene algunas características bastante peculiares. Se inicia precozmente en los primeros meses de vida y se va acentuando durante la etapa preescolar, hasta llegar a un ápice a la altura de los 6 ó 7 años, para luego tender a estabilizarse y a decrecer en importancia en la población adulta", describe el Dr. Monckeberg.

Al año de edad casi el 40 por ciento de los niños está sub-alimentado en grados variables. El porcentaje aumenta a 70 en la edad preescolar, esto es entre 1 a 5 años.

Uno de los períodos más decisivos, y que determina casi fatalmente por el resto de la vida la constitución síquica y física de una persona, es el período de lactancia; es decir, los primeros meses de vida del niño, cuando éste se alimenta, o debiera alimentarse, con la leche de la madre. Según estudios que ha realizado el Instituto de Investigaciones Pediátricas de la Universidad de Chile, en zonas rural y urbana, el destete comienza prematuramente para el niño. El porcentaje de madres que dan pecho como alimento exclusivo a su hijo, es de 60 por ciento en el primer mes; el tercer mes de vida ha disminuido a 25 por ciento, y al sexto mes es de menos del 20 por ciento.

La disminución de la lactancia materna es uno de los factores principales de la subalimentación precoz que afecta al niño chileno. Este alimento es casi insustituible por su calidad y riqueza de proteínas. Por otro lado, además de la disminución de la lactancia, no se ha proporcionado en cantidad suficiente los productos alimenticios que podrían remplazar la leche materna.

Aunque el Servicio Nacional de Salud ha intensificado su esfuerzo por atender a la madre durante el embarazo, luego en el parto y posteriormente a ella y al niño por medio de controles periódicos y continuos, el problema de mortalidad y desnutrición ha descendido sólo levemente. Ha aumentado el reparto de leche para el niño aunque sin alcanzar la cantidad necesaria. El SNS ocupa el 7 por ciento del total de su presupuesto en adquirir leche. El 80 por ciento proviene de aportes de los obreros, especialmente del 5 por ciento de la asignación familiar, (según la ley aprobada en 1958). En 1967 el SNS repartió alrededor de 18 millones de kilos de leche, mas la cantidad requerida por la población infantil atendida, es de 30 millones de kilos.

POBREZA Y PSIQUE

Diversos estudios revelan que existe un período crítico durante los primeros meses de vida. Los daños que causa la desnutrición son de graves consecuencias. El cerebro crece rápidamente durante los primeros meses. Desde el punto de vista bioquímico, esto responde a un proceso de síntesis proteica. A los 18 meses de vida el cerebro ha alcanzado el 80 por ciento de su peso definitivo. "Es lógico concluir que la desnutrición que se desarrolla durante este período de crecimiento rápido produzca lesiones mes intensas y definitivas", opina Fernando Monckeberg. En esta época el niño necesita más calorías que un adulto. Mientras el lactante requiere para su crecimiento que un 12 por ciento da sus calorías provengan de proteínas, el adulto requiere sólo un 4 por ciento.

En base a datos de experiencias actuales el Dr. Monckeberg afirma que "en aquellos grupos de bajas condiciones socioeconómicas, donde la desnutrición es prevalente, se observa una alta frecuencia de retardo en el desarrollo psicomotor... Aquellos grupos de condiciones socioeconómicas aceptables presentan una baja incidencia de retardo mental (3 por ciento), al igual que en los países más avanzados. La diferencia es notable en los grupos menos favorecidos como son las poblaciones marginales que rodean Santiago: el 40 por ciento de los niños en edad preescolar presenta un cuociente intelectual menor de 80, debiendo considerarse normal entre 90 y 110". En cuanto al retardo en el desarrollo físico, casi no cabe duda que se debe a problemas de nutrición. A los seis años se produce una diferencia promedio de casi 18 cms. con respecto a la talla que ese niño debiera tener.

De este somero análisis es fácil concluir que la condición física y síquica del chileno, y en general de todos los pueblos latinoamericanos, está agonizando lenta pero fatalmente. Da ella se salvan sólo aquellos sectores socioeconómicos minoritarios.

Actualmente se encuentra en el Senado un proyecto de ley cuyas disposiciones están destinadas a posibilitar la extracción de proteínas animales —de la harina de pescado—, y vegetales —de la semilla de oleaginosas— para el consumo humano, con el objeto de paliar la desnutrición infantil y preescolar adicionando estas sustancias alimenticias a los productos farináceos o de fécula deshidratada, o para elaborar mezclas de alto contenido proteico.

Las disposiciones del proyecto se refieren al aspecto económico de este objetivo, estableciendo mayores recursos para el SNS, los cuales se obtendrán de un aumento al impuesto que grava la cerveza y bebidas alcohólicas. Estos recursos permitirán al SNS adquirir mayor cantidad de leche; adquirir o elaborar alimentos proteicos, y promover el hábito de consumo de leche y mezclas proteicas. Se establece también que un 5 por ciento de estos nuevos fondos serán destinados al Laboratorio de Investigaciones Pediátricas de la Universidad de Chile, durante los tres primeros años de vigencia da la ley.

Una garantía que se ofrecería a las industrias que se instalen con el objeto da elaborar productos o mezclas proteicos, consiste en que quedarán exentas del 50 por ciento del Impuesto a la Renta y de las contribuciones Bienes Raíces. Además estas industrias tendrán derecho a la liberación del pago de internación y otros impuestos que se perciban por medio de aduanas, en la internación de maquinarias nuevas y demás elementos necesarios para la instalación de la industria. Estas franquicias tendrán vigencia por tres años.

En forma general, la ley favorecería teóricamente al consumidor, ya que aseguraría un determinado porcentaje de proteínas a los alimentos farináceos, que son los más consumidos, al mismo tiempo aseguraría una mejor posibilidad de consumir leche.

Sin embargo, surge una pregunta: ¿cuál es el costo de esta adición de proteínas? Hay que tomar en cuenta que a quienes se intenta favorecer es a los sectores económicamente marginales —que son los que sufren la subalimentación— y si el precio se recarga, tampoco habrá consumo por parte de este sector. Y, por otro lado, si es la empresa particular la que instala la industria, ¿podrá confiarse en que aceptará una fijación de precios, o que fijará ella misma precios sociales, o no exigirá precios comerciales, como sucede con los productores de leche? ¿Y la liberación de derechos de aduana, no se convertirá en un "puente" para que los industriales importen otro tipo de maquinarias que pueden quedar, no precisamente, en las plantas elaboradoras de sustancias proteicas?

Si existen los medios naturales para acrecentar el consumo de proteínas, es preciso aprovecharlos. Pero en beneficio directo de las clases, y especialmente, de los niños que las necesitan.

V. G.


Análisis

EL CONTROL YANQUI DE LA TELEVISIÓN

Muchos de los datos de este reportaje están tomados del artículo de Jon Frappier en NACLA (North American Congress
on Latin America), publicado en "Panorama Económico Latinoamericano", Nº 312, La Habana. 1969.

LA televisión es en estos momentos, sin duda, el medio de comunicación de masas mas impactante y efectivo. Es una forma popular de expresión que afecta poderosamente a la colectividad e influye de manera creciente en la formación de valores y en el nivel cultural de la sociedad. En el último decenio, la televisión se ha convertido en el más importante medio de INFORMACIÓN y COMUNICACIÓN de todo el mundo. Todos coinciden (sicólogos, políticos, publicistas e investigadores sociales) en que es el arma más poderosa e idónea de propaganda y moldeamiento de actitudes. Su importancia por tanto es enorme. Su control es vital. El criterio con que se oriente influye en la forma de pensar y actuar de un país o de una sociedad. El imperialismo norteamericano ha tenido muy claro que no puede dejar de ejercer control estricto sobre este medio tan penetrante. Los países subdesarrollados y dependientes, como Chile, están dominados por la maquinaria creada y controlada por los grandes monopolios internacionales de la televisión mundial.

Marshall Mac Luhan, sociólogo canadiense, sostiene que la televisión es la revolución más esencial que ha vivido la humanidad desde el descubrimiento del fuego. Expresa que la TV ha desplazado la cultura libresca y que ahora la humanidad se abre a una cultura audiovisual.

Veamos cómo ha operado el imperialismo norteamericano para controlar la televisión en América latina. El descubrimiento de un sistema de televisión en nuestro "continente atravesó por diferentes fases. Los países más "desarrollados", como Argentina, Venezuela, Brasil, Cuba y México, comenzaron el proceso a comienzos de la década del 50, basándose en capitales locales.

La inversión inicial era grande y las ganancias se proyectaban a largo plazo. ¿Por qué EE.UU. no penetró inmediatamente en el negocio? Hay varios factores. En primer lugar, las facciones conservadoras de los consejos administrativos de Has grandes empresas de televisión en Estados Unidos, dudaban de la existencia en América latina de un mercado rentable. Decidieron que fuesen los propios latinoamericanos quienes afrontaran los riesgos iniciales y, si la cosa funcionaba, entrarían en acción las grandes cadenas. El segundo factor, y el más importante, está en la estructura misma del sistema capitalista. En la década del 50, Estados Unidos vivía la etapa de plena expansión de la industria de televisión. El mercado interno pedía mas y más telerreceptores. Surgían estaciones locales que demandaban equipos, técnicos, programas, publicidad, etc.

Sólo a finales de la década comenzó a saturarse el mercado y a descender la demanda. Además subía el costo de los programas y de las películas especiales. La industria en general llegaba a un peligroso período y necesitaba expandirse fuera de Estados Unidos.

Surgían en Latinoamérica movimientos nacionalistas que significaban un claro peligro político para EE.UU. Era el momento adecuado para expandir la electrónica, la industria fabricante de programas, la publicidad y por ende, el consumo y, lo más importante, la dominación ideológica. Por otra parte, la presencia en América latina, en número creciente, de empresas industriales y comerciales yanquis, suministró también ímpetu para la penetración de la TV norteamericana en la región.

En Estados Unidos, tres grandes consorcios compiten por el predominio en el campo de la televisión. De menor a mayor están la American Broadcasting Company, (ABC); Columbia Broadcasting System (CBS), y National Broadcasting Company (NBC). Junto a ellas o ligadas a ellas, coexisten algunas empresas menores como Time-Life Broadcasting; Pan American Broadcasting y otras. Las tres grandes tienen extensas cadenas que cubren el territorio norteamericano, con estaciones locales que en algunos horarios transmiten programas regionales. Por varias razones fue la ABC, la menor de las tres grandes, la que inició y desarrolló primero la penetración en América latina y en el mundo en general. Por medio de su organización internacional la WORLDVISION (Mundovisión), juntó una colección de estaciones de TV comerciales en el extranjero. ABC se vio impulsada a invertir en el exterior por estar limitada en el frente interno norteamericano por la competencia de las otras dos grandes, que la duplican en capital, en teleaudiencia y en poder. Otro motivo para el empuje internacional de ABC radica en la fusión que se había propuesto con la ITT (International Telephone and Telegraph Corp.), anunciada en 1965. La fusión hubiese resuelto los problemas financieros de ABC y facilitado a esa cadena los importantes "contactos" de ultramar que la ITT tiene en su posición de mayor sistema internacional de comunicaciones. La fusión de la ABC con ITT se veía favorecida por el hecho de que esta última es una de las cinco empresas en su giro autorizadas por la Comisión Federal de Comunicaciones (de USA) para adquirir canales de COMSAT (Comunications Satélite Corporation) y que puede revenderlos al público. Por añadidura, la fusión habría garantizado a ITT no solamente un cliente importante para sus canales de COMSAT sino, además, un comprador de importancia para los equipos de televisión que ella manufactura. Ambas empresas debieron abandonar su intento porque, aunque la Comisión Federal de Comunicaciones había dado su consentimiento, la Secretaría de Justicia se opuso, aplicando la ley antimonopolios. A pesar de este fallo adverso, la ABC siguió creciendo y a comienzos de 1968 declaraba tener 64 estaciones de TV en 27 países (27 estaciones en América latina), con una teleaudiencia de más de veinte millones de HOGARES, VEINTE MILLONES DE TELEVISORES. Cabe hacer notar que las investigaciones en que se basan las encuestas calculan un promedio de cuatro personas por aparato receptor. Esto daría a ABC WORLDVISION, en 1968, una teleaudiencia promedio de OCHENTA MILLONES DÉ PERSONAS.

El sistema en que se basó ABC para erigir su imperio mundial es el tradicional usado por el imperialismo. Lo primero que hace ABC es invertir en una estación determinada (contando de antemano con la dependencia tecnológica existente). La ABC comienza a suministrar servicios a la estación que afilia a su cadena. Puede ofrecer apoyo financiero, servicios técnicos o administrativos, programas de entrenamiento de personal, servicios para la compra de programas, programas "envasados" y, además, actuar como agente de ventas de la estación. Los dos últimos puntos son los que ABC considera claves para la mantención de su sistema.

La estación que entra en el negocio debe aceptar los programas y los anuncios escogidos por ABC para sus mejores horarios en el aire. Por ejemplo, ABC puede vender el programa "BATMAN" a un anunciante y luego enviar tal programa, junto a los textos comerciales o spots, a cualquier país con estaciones de la WORLDVISION donde el anunciante exija que se programe. La ABC se convierte así en una gigantesca agencia de publicidad mundial, no para distribuir propaganda por diferentes canales o medios de difusión, sino como dueña de sus propios canales. La ABC ha logrado crear un MEDIO ÚNICO MUNDIAL, donde el anunciante puede comprar centralizadamente, de acuerdo a sus intereses en cada región o país.

El papel que ABC ha jugado en América latina y la manera cómo ha organizado y ampliado sus operaciones, sintetiza la forma en que un medio, y particularmente la televisión, puede ser utilizado para facilitar la penetración y dominación de economías extranjeras. Así, en 1960, tras muchas instigaciones de parte del gobierno de los Estados Unidos y las empresas privadas yanquis, los países centroamericanos consintieron en formar el Mercado Común tantas veces citado como ejemplo de unidad para el desarrollo. Este Mercado, en la práctica, permitió a las compañías norteamericanas establecerse en un país centroamericano y vender sus mercancías en los demás sin tener que pagar aranceles. Apenas creado dicho "Mercado Común", la ABC invirtió US$ 250.000 en cinco estaciones de TV en Centroamérica, esto es, en cada uno de los integrantes del "mercado".

Por medio de sus estaciones de TV, la ABC está impulsando un consumo artificial que, en la mayoría de los países del llamado Tercer Mundo, no debería tener precedencia sobre la educación, salubridad y desarrollo económico básico. Contra todo eso están los grandes monopolios imperialistas. Así como en Centroamérica la ABC creó una red internacional (llamada CATVN, Cadena Centroamericana de TV), ahora que en el cono sur están surgiendo asociaciones como ALALC, Pacto Andino o Cuenca del Plata, con similares proyecciones que el "Mercado Común Centroamericano", ABC ya ha creado una compañía internacional para aprovechar las ganancias. Se trata de la LATINO, Organización de la Cadena Internacional Latinoamericana de Televisión, que incluye hasta la fecha a Venezuela, Ecuador, Uruguay, Argentina, Chile y México. La filial chilena de ABC es la empresa particular llamada PROTAB, de la cual hablaremos mis adelante.

Pero las otras dos cadenas norteamericanas, la CBS y la NBC, no se han quedado a la zaga de su "pequeña" competidora. Ninguna de las dos grandes se ha lanzado al mercado internacional en la misma escala que ABC. Ellas gozan de estados financieros de excepción. Sus ganancias suben año a año. Cabe hacer notar que la NBC es una filial de la RCA-Radio Corp of America, que además es dueña de editoriales, autos de arriendo, productoras de electrónica, de música, etc. La CBS, por su parte, está incluida en un vasto imperio dependiente que incluye desde editoriales, productoras cinematográficas y fábricas de juguetes, al equipo de baseball profesional New York Yankees. Aun cuando las inversiones de CBS y NBC en ultramar no son muy grandes, tienden a colocarlas en áreas estratégicas. La CBS tiene empresas de producción de películas en Buenos Aires, Caracas y Lima. La NBC tiene intereses en México, Caracas, Saigón y Medio Oriente. La NBC se especializa en el extranjero en la programación y en la administración de contratos de servicios más que en la inversión directa en estaciones de TV. Su subsidiaria, NBC International, negocia con 82 países, vendiéndoles programas y "servicios administrativos".

Estas "asesorías" se van dejando traslucir a medida que CBS fija la línea de programación, exigiendo determinadas "prioridades". La NBC ha declarado, a través de publicaciones y por boca de sus ejecutivos, que lo que persigue en América latina no es controlar las estaciones de TV, sino estimular la venta de equipos producidos por RCA, la casa matriz de NBC.

La CBS por su parte ha concentrado su inversión extranjera en América latina. CBS tiene subsidiarias en casi todas nuestras capitales. De ella dependen PEOARTEL, de Buenos Aires; PROVENTEL, de Caracas; PANTEL, de Lima; Trinidad-Tobago TV Company, y Telegramas Latinoamericanos de Panamá. El pulpo imperial no ha dejado un cabo suelto.

Analicemos más en detalle el contenido de las programaciones "enlatadas". En la década del cincuenta, Hollywood vivía su auge y esplendor. La capital mundial del cine trabajaba a todo vapor. Llegaron los años 60 y el auge comenzó a decrecer.

La TV pedía más y más programas, ya se estaba convirtiendo en buen negocio, y las mismas compañías que explotaban el rubro de películas mediocres y en serie, decidieron meterse en TV. Comenzaron a filmar películas por episodios para grandes cadenas norteamericanas de TV. En este momento en Estados Unidos, se filman alrededor de ochenta series para TV. Las grandes cadenas de TV han montado sus propias productoras y distribuidoras. De cada serie se filman 39 episodios para un año de 52 semanas, debiéndose repetir por lo menos trece capítulos durante el año. La CBS ha creado la TISA, con sede en Miami, para distribuir sus producciones en América del Sur.

Mientras más violento y desagradable sea el programa, más subirá en los ránkings semanales. Las encuestas de sintonía son las que dan valor de venta a cada serie, si está por debajo de las treinta primeras, desaparecerá y los productores habrán perdido la inversión. Claro que no del todo porque aún les quedará el patio trasero, América latina, donde las televisoras están obligadas a comprarla para conseguir la serie aue está a la cabeza del ranking. Las series se venden en "paquete". La cadena de distribuidores e intermediarios es enorme y con suculentas tajadas para cada cual. Hay agentes que compran los derechos de un programa para toda América o para un determinado país, vendiéndolo luego a los canales. En Chile funciona PROTAB, filial de ABC, que cumple este objetivo de comercializar programas norteamericanos y a la vez producir los propios. Los costos de esta enajenación enlatada los fijan en Estados Unidos y están en directa relación con la cantidad de telespectadores que verán el programa y, por tanto, el costo del aviso publicitario que lo acompañará. En Chile cada capítulo de una serie, "La Caldera del Diablo" por ejemplo, de 26 minutos de duración, cuesta alrededor de 70 dólares. Cada vez que aparece en la pantalla ese programa, el Canal 9 debe pagar 70 dólares al distribuidor. Las series más largas, de 52 minutos, cuestan en Chile un mínimo de 120 dólares; un largometraje alrededor de cuatrocientos. Los programas especiales cuestan entre 300 y 2.000 dólares. Para abaratar estos precios los canales deben comprar un paquete con varias películas, aunque incluya algunas realmente malas. El contenido de todas las programaciones yanquis está dirigido a embrutecer al pueblo, a mantenerlo dentro de esquemas capitalistas, a hacerlos consumir. Todos los "malos" de las películas norteamericanas tienen nombres rusos o chinos. Los héroes son el prototipo del norteamericano infante de marina.

La penetración se da a todo nivel. Los noticiarios traen tergiversaciones enormes de la historia contemporánea. Todos los canales del mundo capitalista están obligados a mantener sus servicios informativos mediante agencias internacionales. La mayoría son norteamericanas, inglesas y francesas. Estados Unidos, además posee el USIS que colabora gratuitamente con cuanta información necesite cualquier medio de difusión. Ya estamos acostumbrados a ver tanto en cines como en TV el siniestro "Noticiario Horizontes", en que la "Alianza para el Progreso" es una hada bienhechora.

Las comunicaciones vía satélite han abierto al imperialismo una de las posibilidades de penetración más grandes de todos los tiempos. Los consorcios dueños de las redes de satélites y de la distribución de canales, sacan ganancias fabulosas por las transmisiones directas. América latina mira asombrada cómo a través de una caja maravillosa puede ver lo que está ocurriendo en la Luna, la puesta de la bandera norteamericana en la superficie selenita, al Presidente Nixon cuando habla con los astronautas, escuchar "el himno nacional norteamericano directo desde la Luna. Puede ver también que Coca-Cola es mejor, que FORD es superior, etc.

La infiltración extranjera no se ha limitado a repletar las estaciones universitarias y estatal de programas made in USA. Ha dado también su orientación a los canales.

En Chile existe una organización llamada PROTAB. Sus dueños son entre otros Osvaldo Barcelato, Ricardo Miranda y Eduardo Tironi. Se sostiene que el principal capitalista es el exministro Roberto "Ruca" Vergara. Pero lo importante es que PROTAB ha firmado un convenio asociándose con ABC, pasando a ser su filial chilena. PROTAB se dedica a producir programas para Canal 13 y para el Canal estatal. Distribuye en Chile y en el cono sur diferentes programas, grabados o filmados. Es una empresa poderosa que incluso comienza a entrar en la producción de cine. Es la principal proveedora de programas en nuestro país. Existe otra empresa, Paparazzi Productions, muy ligada al Canal del Estado, surgida bajo el alero protector del Ministerio de Educación. Sus inventores se llaman Eduardo Ravani y Fernando Alarcón. Tras ellos hay una serie de socios en la sombra.

Comenzaron creando una pequeña empresa dedicada a hacer relaciones públicas y prestar algunos servicios a empresas medias que no podían contratar personal especializado. Ravani y Alarcón se habían hecho conocidos organizando espectáculos tipo "Clásico Universitario" para la FECH. el Banco del Estado y otras instituciones. Luego incursionaron en el humorismo revisteril con el nombre de " Los Paparazzis".

Ambos estudiaron periodismo en la universidad de Chile, trabajaron en relaciones públicas del Ministerio de Educación, han viajado varias veces a Estados Unidos, accediendo a diferentes invitaciones del Departamento de Estado. Ahora trabajan codo con codo del Tío Sam. El USIS, o sea la embajada norteamericana, les presta toda su ayuda. El gobierno y el Canal estatal les compran cuanto producen. La empresa se ha convertido en algo floreciente. Trabajan en varios frentes. El publicitario, produciendo spots para TV, y la creación de programas, son sus fuertes.

En la actualidad el Canal estatal ha entregado gran parte de la producción de programas vivos a estos empresarios, que también se han convertido en intermediarios distribuidores de programas y películas nortéame

MÁXIMO HUMBERT


Teoría

EL PENSAMIENTO VIVO DE LENIN

“PONIENDO al descubierto que los oportunistas y los socialchovinistas traicionan y venden de hecho los intereses de las masas, que defienden privilegios pasajeros de una minoría obrera, que propagan ideas e influencias burguesas, que son, de hecho, aliados y agentes de la burguesía, enseñamos a las masas a comprender cuáles son sus verdaderos intereses políticos, a luchar por el socialismo y por la revolución a través de las largas y penosas peripecias de las guerras imperialistas y de los armisticios imperialistas".

V. I. Lenin. (Escrito en octubre de 1916). Obras Completas, Tomo 23, p. 118.

"Nuestra diferencia con los reformistas no consiste en que nosotros estemos contra la reforma y ellos a favor. Nada de eso. Ellos se limitan a las reformas y, gracias a ello, descienden al papel de simples "enfermeras del capitalismo". Nosotros decimos a los obreros: votad por las elecciones proporcionales, etc., pero no limitéis vuestra actividad a eso; situad en primer plano la propagación sistemática de la idea de una revolución socialista inmediata, preparaos para ella e introducid, en toda la línea, los correspondientes cambios radicales en toda la actividad partidaria".

V. I. Lenin. (Escrito en diciembre de 1916). Obras Completas, Tomo 23, p. 158.

"La mayoría de los jefes socialistas de Europa, tanto los de la tendencia social-chovinista como los de la kautskista, se han encanallado de tal modo en los prejuicios filisteos, nutridos en decenas de años de capitalismo relativamente "pacifico" y de parlamentarismo burgués, que no pueden llegar a comprender lo que es el poder soviético y la dictadura del proletariado. Para que el proletariado pueda estar en condiciones de cumplir con su misión liberadora histórica y universal, tiene que apartar de su camino a estos jefes y expulsarlos. Estos individuos dieron crédito, en todo o en parte, a las mentiras propaladas por la burguesía contra el poder soviético en Rusia y no supieron ver la diferencia que media entre la esencia de la nueva democracia, la democracia proletaria, la democracia para los trabajadores, la democracia socialista, representada por el poder soviético, y la democracia burguesa, ante la que se prosternan servilmente, calificándola de "democracia pura" o "democracia" en general".

V. I. Lenin. (27 de mayo de 1919). Obras Completas, Tomo 29, p. 381.

“¿Cuál es el error fundamental de que adolecen todos estos argumentos oportunistas? Su error fundamen tail reside en que esta argumentación suplanta, de hecho, la teoría socialista de la lucha de clases, única fuerza motriz real de la historia, por la teoría burguesa del progreso "solidario", "social". Según la teoría del socialismo, es decir, del marxismo (pues ya no puede hablarse en serio de un socialismo no marxista), la fuerza motriz real de la historia es la lucha revolucionaria de clases; las reformas son un producto accesorio de esta lucha; accesorio, por cuanto que son el resultado de los intentos frustrados por atenuar esta lucha, por embotarla, etc. Según la teoría de los filósofos burgueses, la fuerza motriz del progreso es la solidaridad de todos los elementos de la sociedad, conscientes del carácter "imperfecto" de tal o cual institución. La primera de estas dos teorías es materialista, la segunda idealista. La primera es revolucionaria. La segunda, reformista. La primera sirve de base a la táctica del proletariado, en los modernos países capitalistas. La segunda suministra el fundamento para la táctica de la burguesía".

V. I. Lenin (Ejo, núm. 6, 28 de junio de 1906). Obras Completas, Tomo II, p. 64.

"De lo que se trata aquí es del deber más indiscutible y esencial de todos los socialistas: el deber de revelar a las masas la existencia de una situación revolucionaria, de explicar su amplitud y su profundidad, de despertar la conciencia y la decisión revolucionarias del proletariado, de ayudarlo a pasar a las acciones revolucionarias y a crear organizaciones que respondan a la situación revolucionaria y sirvan para trabajar en esa dirección".

V. I. Lenin. "La Bancarrota de la II Internacional". Obras Completas, Tomo 21, págs. 214-215.


Encuentro

CINCO ESCRITORES DE AMÉRICA CON "PUNTO FINAL"

DENTRO de la dispersión que por fallas organizativas afectó al Encuentro Latinoamericano de Escritores, PUNTO FINAL logró reunir en una habitación del hotel donde se hospedaban a un grupo de ellos, con los cuales sostuvo un diálogo grabado en una extensa y única sesión. En esta conversación participaron David Viñas (novelista argentino, Premio Casa de las Américas 1967, por su obra "Los Hombres de a Caballo", y miembro del Consejo de Redacción de la revista Casa de las Américas que se edita en La Habana), Ángel Rama, ensayista uruguayo, profesor universitario de literatura, uno de los directores de la Editorial Arca, y miembro del Comité de Redacción de la revista Casa; Marta Traba (novelista argentina residente en Colombia, Premio Casa de las Américas 1966 por su obra "Las ceremonias del verano", y autora de "Los laberintos insolados", Seix-Barral, y "Pasó así", Arca); Jorge Enrique Adoum (poeta ecuatoriano, Premio Casa de las Américas 1960 por su obra "Dios trajo la sombra", residente en Ginebra, traductor); y Emmanuel Carballo (ensayista mexicano, uno de los directores de la Editorial ERA, miembro del Comité de Redacción de la Revista Casa de las Américas).

Por PUNTO FINAL participaron los redactores culturales Julio Huasi y Hernán Lavín Cerda.

A continuación entregamos la transcripción textual de la primera parte del diálogo. En nuestra edición próxima publicaremos el final de la extensa conversación con estos escritores.

FUNCIÓN DEL INTELECTUAL

PUNTO FINAL: David Viñas, ¿cómo concibe usted la función del intelectual, actualmente, en América latina?

DAVID VIÑAS: En una mesa redonda, donde se tocaron una serie de problemas de tipo personal, de alguna manera quise plantear algunas hipótesis de trabajo sobre las cuales estamos laborando un grupo de gente en Buenos Aires. Concretamente se propuso —quizás no resultó suficientemente claro en esa circunstancia— el tomar a Ernesto Guevara como modelo del intelectual en América latina. En la primera explicación tal vez agravé la falta de claridad al insistir en el aspecto exclusivamente ético de esta figura, por un lado, pero después creo que se fue aclarando. Se fue aclarando cuando se aludió a lo que significa Guevara como superación de la balcanización específicamente geográfica en tanto es un hombre que hace un circuito que todo el mundo conoce, digamos de Buenos Aires, Guatemala, México, Cuba, y finalmente Bolivia; y que a través de su propio cuerpo supera esta escisión que se da en América latina como contexto concreto donde nos situamos nosotros, los que estamos hablando aquí. Después, superación de la balcanización a nivel personal; es decir la escisión que se verifica a partir de una oferta que hace el mundo capitalista en función de la división del trabajo entre intelectual y político. Allí advertimos que estos dos elementos se superponen y se elaboran realmente, por un lado; por otro, vinculándolo a determinadas propuestas y críticas frente a la cultura proveniente de los países centrales. Citaba a Fanón y decía que en gran medida Guevara encarnaba las propuestas de Fanón; es decir, el hombre que como intelectual llega a ser reconocido por la cosa europea de los países centrales sin necesidad de solicitar o de entrar en mediaciones que generalmente se cursan por vías diplomáticas o a través de las embajadas, etcétera.

El reconocimiento —como elemento a discutir: 1) Modelo, concepto de modelo a discutir; 2) Guevara habla de la posibilidad de hacer una historia de Cuba, de la Revolución Cubana, a través de la participación de todos los hombres de base que estuvieron en ese proceso; de alguna manera se disuelve o se hace una propuesta de disolución de la imagen que podría ser un Momsen, digamos, previamente, en función de una versión comunista, profundamente comunista, grupal, de una redacción de una literatura historiográfica, cosa posible. A partir de eso varias cosas: la disolución de la individualidad y su reemplazo por un seudónimo que caracteriza a aquellos que trabajan colectivamente. Posibilidad que se verifica en cine, el trabajo grupal; esto implica la disolución de lo que yo llamaría la sacralidad de la literatura, proveniente del siglo XIX. Y una suerte de versión teológica de la literatura; el escritor como creador, de exaltación individualista del divo, en el caso del cine.

En otro orden de cosas, la posibilidad de hacer pintura mural donde participan muchos. En teatro se sabe de la colaboración entre redactores, autores y los hombres que ponen la "mise en scene". El paso siguiente: aquí se hablaba de una especie de literatura que apela a la soledad desgarrada. Aquí correspondería haber preguntado el origen de esas soledades. Una especie de proyección de la pequeña propiedad, un pequeño terrenito, proyectado sobre la literatura, es una versión típicamente burguesa.

Frente a eso, la posibilidad de escribir grupalmente. El reconocimiento a través del trabajo. Aclarando: la probabilidad de que una literatura de producción se haga grupalmente, sigue siendo una hipótesis de trabajo, que nos estamos planteando todavía a nivel crítico, en Buenos Aires. A través de una revista donde se disuelven los nombres personales en función de un nombre, una designación, que los involucra a todos. Yo pregunto, ¿es esta una nueva alternativa de trabajo literario?; esto me interesa.

LAS FUNCIONES CREADORAS

PUNTO FINAL: A propósito de lo que ha dicho David Viñas, qué piensa usted, Emmanuel Carballo, de las palabras de Fidel Castro pronunciadas el pasado 13 de marzo en las escalinatas de la Universidad de La Habana, respecto —entre otras cosas— a la posibilidad de desarrollar, grupalmente, las funciones creadoras. El Primer Ministro cubano se refiere al problema de la individualidad que llevaría a un desmesurado egocentrismo. El postula allí algo semejante a lo afirmado por Viñas. ¿No existiría el riesgo de que se fuese perdiendo el carácter creador del individuo en sí en esta suerte de colectivización de la función artística?

EMMANUEL CARBALLO: El gran problema, quienes serían a nuestro juicio las personas que podrían entender mejor la figura del Che Guevara, no como vida sino como ejemplo para la literatura: los cubanos. Y vemos que la literatura cubana es la literatura menos socialista, menos significativa y menos de vanguardia que se está haciendo en América latina. Es el único país socialista de América latina y una de las remoras que tiene Cuba actualmente en su proceso hacia el socialismo es la literatura y el arte. Ahora, viendo esto en América latina, yo creo que el modelo podría ser el valor artístico en sí mismo de la literatura y los modelos a seguir (si es que podemos hablar de modelos, palabra que me choca profundamente) sería conseguir absoluta y totalmente los propósitos de la obra en obras como las de Cortázar, David Viñas, Vargas Llosa, Rulfo, Carlos Fuentes, Marta Traba, y otras personas más. No hablar de modelos. ¿Qué entiende David Viñas por modelo?

DAVID VIÑAS: Como modelo adonde se disuelven las escisiones entre cierto tipo de especificidades y niveles. Dicho de otra manera, en qué medida Guevara encarna una línea de puntos a eso que se ha llamado el hombre nuevo. Yo creo que allí se esboza nítidamente una nueva actitud integradora de diversas perspectivas; en este caso, de lo político y de lo literario en su sentido más amplio. El hombre que labora una literatura, una determinada escritura. En Guevara aparece un nuevo tipo humano que es aceptado y al cual se lo toma como referencia, por un lado, y por otro, poniendo las cosas más a foco, él propone una literatura historíográfica, redactada y compuesta por los participantes. Se disuelve el mito del divo, que a poco de andar lo vamos a hallar en sus deformaciones más notorias, en una suerte de jorgenegretismo de la literatura, cosa que es también una deformación que, incluso, nos seduce, nos puede seducir a nosotros. Verificamos además que en diversos niveles del quehacer artístico se ha dado esta resolución del trabajo en equipo. Yo planteo la posibilidad de encarnar concretamente esa tarea.

GUEVARA, LENIN Y MARTI

ÁNGEL RAMA: La unificación de un hombre de acción y de un gran pensador o de un gran escritor ha sido una constante del mundo moderno —bastaría citar el caso de Lenin—, pero también del mundo hispanoamericano. Creo que, incluso por encima de Guevara, bastaría citar el nombre de Martí donde la excelsitud y la amplitud y lo nutrido de la creación artística es demasiado evidente como para no ver en él a un gran creador y simultáneamente a un hombre de acción que vincula estrechamente toda su creación a la acción misma, y tiene aquella frase tan típica que "los países desdeñan a los hombres que proponen una acción y no la juegan ellos mismos". Es decir, que para él eran dos cosas mancomunadas, formaban una sola función. Y creo que la excelsitud y la amplitud de la tarea creadora de Martí es inmensamente más vasta de la que, por ejemplo, ha cumplido el Che Guevara. Creo que esa ha sido una constante americana.

Creo que los grandes escritores han estado siempre en esa función que es una función casi obligada. El problema que se nos presenta es el del subjetivismo, al cual apunta Viñas, y que yo veo como extraordinario y fascinante.

El mundo moderno, y entendiendo por tal al creado por la burguesía del siglo XVIII en adelante, no ha hecho sino exacerbar el subjetivismo; es decir ha puesto el acento fundamentalmente en el escritor como ser humano que se abre él pecho y lo muestra como gesto romántico. Y en adelante no ha ido sino creciendo hasta llegar a límites insoportables, al exhibicionismo actual, a la gratuidad y la desesperación ya de hacer el número de varíete para conseguir de alguna manera insertarse en el público. Yo creo que en esta línea el escritor no es sino un hijo del mercado. Las líneas del mercado son trágicas y desgarrantes y el individuo que tiene que seguir el mercado, progresivamente va llegando a una especie de frenesí de desesperación; se desnudarán en público, harán actos sexuales en público, es decir, cualquier cosa con tal de poder estar ellos mostrándose. Esto es una subconsecuencia del mundo capitalista. De tal modo. los escritores están respondiendo a una coordenada que les impuso el mundo capitalista.

Cuando se ha creado un mundo socialista, ese mundo, todavía yo diría que no en forma definitiva sino gradual, comienza a buscar una nueva ubicación para el intelectual. A eso responde la preocupación de las palabras de Fidel Castro, a eso responde toda la problemática a veces deformada que se ha dado en los países socialistas europeos. Efectivamente, el mundo socialista todavía no ha creado pero tiene que crear una situación distinta en que al escritor no sea el exhibicionista de si mismo. Dentro de este nuevo concepto que a nosotros nos está lejos, porque desgraciadamente nosotros vivimos en un mundo capitalista (vivimos contra él pero dentro de él: o sea que al mismo tiempo debemos hacer un doble juego que consiste en tratar de destruirlo y sin embargo tener la conciencia de que estamos muy marcados por él y en muchas cosas, queramos o no, estamos distorsionados como chatarra por lo que ese mundo nos ha ido haciendo desde que éramos niños). Esta es nuestra función, este es nuestro trabajo. Creo que postular una solución que sería aplicable a ese futuro mundo socialista es muy difícil. Me parece un poco lo de aquella famosa teoría del socialista en un país, o si no la otra peor, la de Morris y los socialistas utópicos ingleses, el socialismo en mi negocio, el socialismo en una especie de falansterio, hagamos un falansterio y aquí vivamos un socialismo. Yo todas las experiencias que conozco de esas son trágicas, porque como el contexto sigue siendo capitalista ese falansterio se convierte en un régimen de defensa nada más. Una zona de defensa. Entonces me parece que lo que se puede hacer es siempre desmedrado, nunca es total, con respecto a lo que nos compete realizar. Por lo tanto creo que nos debemos plantear nosotros el problema de una situación que a mí me parece en cambio nueva que tanto rige los mundos capitalista-desarrollado como el subdesarrollado como incluso el mundo socialista. Es que en la medida en que hay un cierto desarrollo de nuevos sistemas y de nuevas formas de expresión y de comunicación, el escritor se está transformando —en la medida en que siga siendo un escritor tradicional—, en un ente absolutamente obsoleto y marginal. Es decir la sensación que tenemos progresivamente todos y yo creo que es la que explica sicológicamente el trasiego que nos lleva a decir, bueno, tomemos las armas y abandonemos las letras, es un poco la sensación de apocamiento y la reducción cada vez mayor de nuestra acción como tales escritores.

LA IMPOTENCIA DEL ESCRITOR

Aun cuando todavía pienso que en un mundo es mucho más desarrollado el trabajo con la palabra que lo que debe ser en Estados Unidos o en los otros países desarrallados. Aun creo que todavía (me parece que lo decía Wright Mills) aquí nuestra palabra se escucha, incluso porque hay muchos analfabetos. Somos capaces de tener una expresión que se dirige de voz a oído, de corazón a corazón.

Nosotros, no obstante, no pasamos por los canales de televisión, por las grandes cadenas de diarios, por todas las formas de digitar y alistar a la opinión pública que está en manos de la oligarquía. Nosotros publicamos libros a 3 mil, 5 mil, 10 mil ejemplares, pongamos 50 mil y seguimos siendo impotentes.  

Esto es lo que ha llevado, por un lado, a la idea de que hay que romper esta situación, o sea pasar a la acción directamente, que es la posición que por ejemplo adopta Debray en forma muy nítida; bueno, abandonemos todo y pasemos a tomar las armas; la adoptó ya Guevara en algunos de sus discursos. Por otro lado creo que también se plantea un problema si se quiere más vasto, que es la función que debe cumplir un escritor y un intelectual en un mundo que se masifica y se organiza en grandes estructuras, que ya sean los grandes complejos económicos, las corporaciones o los sistemas de comunicación masiva implican la liquidación del individualismo y de la actitud puramente personal del escritor. No hay modo de trabajar en una gran red de televisión si no se hace la integración a un equipo; lo trágico es que nos integramos a un equipo orientado por y para una determinada ideología, y entonces nosotros nos sentimos frustrados y liquidados. Conocemos infinidad de amigos que entraron a esa red y terminaron escribiendo telenovelas para las buenas señoras porque el mercado los dirige y los gobierna, Pero al mismo tiempo el problema real, el problema que de algún modo u otro el escritor debe estar integrado allí, pues ese es el instrumento por el cual él puede actuar.

UNA NUEVA SOCIEDAD

Este planteo nos revierte siempre al cambio de la estructura social. No tenemos ninguna otra posibilidad sino la de integrarnos a esas estructuras y trabajar dentro de ellas para poder hacer la tarea que será más o menos conjunta, de equipo, de colaboración como ya las existen en muchas zonas de la actividad. De cualquier modo esas actividades no las podemos hacer plenamente sino en la medida en que respondan a un espíritu, es decir, una nueva sociedad. Esta sociedad ha creado todo un sistema en el cual quedamos fatalmente marginados. Este es, yo creo, nuestro problema. Pero simultáneamente esto nos lleva también a una especie de cierta subjetividad.

Aquí quiero hacer una pequeña defensa de ciertas formas de la subjetividad que nos parecen legítimas. Si no tenemos otro camino, si no tenemos otras fuerzas, lo que tenemos es un ser humano con corazón, riñones y con cabeza, que se desespera, se enfurece, hace su gran show de cualquier manera. Este gran show es por ahora la posibilidad limitada que tenemos, en la capacidad de nuestro talento (porque aun está el problema del arte, ese plus extraño que es el arte) esto todavía puede funcionar y tener una cierta acción sobre el medio. No le doy demasiada confianza ni creo que sea demasiado fundamental, pero sí tiene una cierta acción, un cierto margen de operatividad, y, evidentemente, todos los que están aquí lo han hecho a su medida, con lo cual han conseguido una actividad. Lo trágico es saber que eso tiene un límite demasiado imperioso y evidente.

UTILIZACIÓN OFICIAL Y DEBATES

La desorganización y la confusión persiguieron como una sombra al Encuentro Latinoamericano de Escritores, auspiciado por la Sociedad de Escritores de Chile, con el financiamiento de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Educación.

Los observadores, asi como algunos escritores nacionales y delegados extranjeros, coincidieron en detectar y luego señalar esta dispersión que no hizo sino diluir los ecos que podían emanar de la posición antimperialista de algunos escritores invitados. Algunas voces llegaron a denunciar que la tal dispersión fue deliberada.

El evento, iniciado el 18 de agosto y concluido el 27, se caracterizó a los ojos del público por la profusión de actos sociales, como cócteles, almuerzos y comidas con los dos ministros auspiciadores, donde no faltaron los discursos oficiales con su reiterada incitación al "diálogo", herramienta imprescindible de la "sociedad pluralista" —eufemismo por sociedad actual— que muchos de los escritores participantes anhelan transformar.

A este encuentro no concurrieron muchos de los invitados, entre ellos Ernesto Sábato, los escritores cubanos, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Benedetti, Carlos Fuentes, y otros. De una lista de 53 invitados sólo concurrió la mitad, entre los que hay que computar muchos editores y observadores europeos.

La primera deserción se produjo a los dos días: David Viñas regresó a Buenos Aires "fastidiado por tanta charla inútil y por temor de ser utilizado en un juego político al cual no me quiero prestar", según declaró a PF.

Este encuentro recién comenzó a tomar alguna forma cuando fue trasladado en calidad de "symposium" al Hotel O'Higgins de Viña del Mar. Allí se permitió que los escritores pudieran, por fin, reunirse para debatir algunos puntos del temario, y desfogar ideas entrañables acerca de la dramática realidad de una América latina sojuzgada por el imperialismo norteamericano.

REACCIÓN POSITIVA

A pesar de los límites impuestos a los escritores por el "programa oficial", varios delegados extranjeros adviertieron la existencia de otro Chile, muy distinto al "democrático y dialogante" con que los anfitriones gubernamentales pretendieron ilusionarlos. Esta situación produjo la reacción del editor y ensayista mexicano Emmanuel Carballo, quien dirigió una carta al presidente de la SECH, Luis Sánchez Latorre, en cuyos párrafos centrales le dijo:

"Después de esperar durante varios días que el Encuentro se decidiera a cumplir los puntos del temario que se había fijado de antemano al margen de las fiestas sociales, las actividades más propicias al vedettismo que al auténtico intercambio intelectual de las diferentes posiciones ideológicas y, lo que es más grave, de política menuda a favor del gobierno en el poder, hemos decidido abandonar el Encuentro y fijar ante él nuestra posición y desacuardo". Entre éstos, Carballo señala: "La actitud partidista, afín a la democracia cristiana chilena y al reformismo latinoamericano"; "la presencia de personas como el Ministro de Información y Cultura de Bolivia, Walter Montero, que representan actitudes contrarias violentamente a las premisas humanistas"; "la cautela, a veces parecida a la mala fe, con que se ha mencionado lo que es y significa para América latina la Revolución Cubana... ".

Esta carta, sin duda, agudizó y polarizó la tensión interna. Fue el detonante que apresuró a muchos escritores a tomar una resolución concreta, contra los deseos reiterados públicamente por uno de los principales organizadores, Luis Sánchez Latorre, quien desde un principio pretendió encauzar el Encuentro hacia un inofensivo diálogo.

En este clima se suscitó un agrio altercado entre el citado ministro boliviano y la mayoría de los escritores por el encarcelamiento que padece en Bolivia el intelectual francés Régis Debray. El ministro fue repudiado al calificar a Debray de "delincuente común".

Según algunos escritores entrevistados por PF. se configuró una "minoría reaccionaria", que iban integrando alternativamente Mario Castro Arenas ("La Prensa", Lima), Martín Cerda ("PEC", q.e.p.d.) y el versátil Sánchez Latorre, entre otros.

Pese a las untuosas presiones "antirresolutivas", la mayoría del encuentro aprobó una declaración luego de una maratón de catorce horas en que se pugnó palabra por palabra. El encabezamiento de esta Declaración, es en cierto modo un resumen de las ideas debatidas:

"Los países latinoamericanos tienen como elemento común de definición la característica de constituir sociedades que, con la sola excepción de Cuba, son explotadas, esencialmente desde el punto de vista económico, por los países desarrollados y más concretamente por EE.UU., los que les imponen relaciones de dependencia, y la de ser sociedades que tienen también un complejo de condiciones que crean el colonialismo interno".

Previamente, abandonaron el encuentro Emmanuel Carballo y los escritores chilenos Germán Marín y Armando Cassígoli, haciendo separadamente una franca denuncia antimperialista.


Tribuna

SOLIDARIDAD FRENTE A LA REPRESIÓN

"Los demagogos y los políticos de profesión obran el milagro de estar bien con todo y con todos, engañando necesariamente a todos en todo. Los revolucionarios han de proclamar sus ideas valientemente, definir sus principios y expresar sus intenciones para que nadie se engañe, ni amigos ni enemigos". Fidel Castro

EL Centro de Estudiantes del Departamento de Sociología, ante la campaña de insultos, infamias y calumnias que ha desatado la burguesía y su caterva de servidores tratando de desacreditar moralmente al grupo de compañeros estudiantes que realizaron la desafortunada acción expropiadora contra el Banco Continental, se hace un deber expresar públicamente sus opiniones frente al hecho y sus implicaciones.

Aunque desaprobamos las acciones de este tipo que no tengan un claro contenido político para el pueblo, no debemos olvidar que estos compañeros han actuado en función de un objetivo que también es nuestro y de todo el pueblo: el SOCIALISMO para Chile.

Como nosotros, ellos están conscientes de nuestra situación de dependencia y subdesarrollo; como nosotros, ellos saben que nuestros pueblos son explotados, oprimidos y ofendidos; como nosotros, ellos también saben que la REVOLUCIÓN SOCIALISTA será la salida necesaria y la respuesta digna de los pueblos a esta situación de miseria, oprobio e injusticia. "Como nosotros, ellos son hombres que quieren ser libres, jóvenes que aman la libertad y la justicia; estudiantes que aceptan gustosos sus posiciones en las trincheras de la lucha por la liberación de nuestros pueblos y contra la explotación del hombre por el hombre.

Jóvenes como ellos América latina tiene a muchos de sus hijos, pero necesita todavía muchos más. A pesar de que desaprobamos políticamente su conducta reconocemos en ella un valor: ellos hacen lo que piensan. Por eso los felicitamos. Los criticamos porque a nuestro juicio piensan poco lo que hacen.

Ser revolucionario implica además de hacer lo que se piensa, pensar lo que se hace.

La acción de este grupo de compañeros va a servir como trampolín para que la burguesía reanime la virulencia de su represión contra el movimiento estudiantil y para que los reformistas y seudorrevolucionarios de todo pelaje se sientan obligados a condenar la "locura" de estos "pequeñoburgueses desesperados", tratando con la consigneria que les es propia de desprestigiar al único camino del pueblo hacia su liberación: LA LUCHA ARMADA.

A pesar de que consideramos la acción como un grave error político, pensamos que los compañeros comprometidos en ella son mucho más dignos y auténticamente revolucionarios que los que defienden al socialismo desde un cómodo sillón parlamentario.

Pretender por una desafortunada acción medida equivocadamente en sus implicaciones políticas e inadecuadamente en su aplicación práctica negar el derecho del pueblo a organizarse para que armado conquiste el socialismo es un argumento de la burguesía que utilizará el revisionismo. El pueblo y sus organizaciones tienen derecho legítimo para expropiar lo que siempre ha sido suyo y le han robado por la "vía legal".

Pretender acusar a estos compañeros de estúpidos, locos e irresponsables es una infamia que sólo tendría justificación en boca de la burguesía o el revisionismo.

La lucha de los pueblos por su liberación nacional y social nos indica que las equivocaciones sirven para no volver a cometerlas.

Chile y su pueblo buscan el progreso y el progreso pasa por la lucha armada hacia el socialismo. El parto será largo, cruento, doloroso, empiezan a sentirse sólo los primeros síntomas.

Nosotros solidarizamos con los compañeros comprometidos en la acción, contra la burguesía y el reformismo. No olvidemos que la acción fue un grave y criticable error, pero sabemos que para la burguesía y el revisionismo los revolucionarios no dejarán nunca de ser "locos", "irresponsables", "bandidos", etc.

Si hoy día la burguesía condena una acción revolucionaria equivocada, siempre condenará las acciones revolucionarias justas. Para ella cuando más adecuada y eficaz sea una acción de los revolucionarios, mayor será la "locura" y la "irresponsabilidad".

Nosotros como ellos somos socialistas, y nuestra crítica a su acción es para servir mejor al socialismo.

Nosotros como ellos estamos conscientes de todo lo que significa la aceptación digna de nuestra responsabilidad; sabemos que seremos acusados, por unos de "idealistas utópicos y románticos"; por otros de "locos, sediciosos, subversivos y bandidos"; que se nos castigara con la discriminación profesional, el ostracismo social, la intimidación, la persecución o la cárcel.

Quizás muchos quedemos para siempre en la arena de la lucha, pero no importa: pensamos que el único gesto digno, la única respuesta adecuada, viril y valiente es solidarizar militantemente con los hombres que exigen su derecho de ser hombres, de ser libres, de ser dignos.

Sabemos que hemos escogido el camino más difícil, pero también sabemos que los caminos más dignos nunca son los más fáciles.

¡LA HORA DEL PUEBLO ESTA CERCANA Y LOS ESTUDIANTES DE SOCIOLOGÍA NO ESTAREMOS AJENOS A LA LUCHA!

CENTRO DE ESTUDIANTES DE SOCIOLOGÍA UNIVERSIDAD DE CHILE


LAS ELECCIONES

EXPUSE en PUNTO FINAL la necesidad de abrir voluntades dentro de la izquierda en favor de un Partido Único marxista-leninista de la Revolución. "Para los lectores R. T. y F. G., de Bruselas, esto no es factible. Yo no hablo por mí, pues no me atrae la inmodestia, pero creo ser leal con una opinión multitudinaria que estremece la conciencia política de nuestro país.

En efecto, ya sobran las posiciones de cuantos queriendo caminar hacia la Revolución dan un pujante paso adelante mientras tienen anquilosado el otro pie: tal es el caso de cuanto fragmento político se ha venido generando —USP, MAPU, MIR, etc.— a espaldas de los dos partidos mayoritarios del proletariado nacional, Socialista y Comunista, como si el programa revolucionario y la actividad de estas dos grandes fuerzas carecieran de plenitud.

SABOTAJE AL PUEBLO

Ya no existe muralla para contener el avance triunfal del marxismo, el trasvasijamiento del sistema capitalista al orden socialista. Menoscabar su filosofía, ofender el internacionalismo que lo inspira, echar lodo a la principal nación comunista, la URSS, que sacrificó 14 millones de hombres para derrotar el fascismo, todo eso es tarea para los enemigos del marxismo. Los escisionistas se suman a esas filas.

Cohesión, he aquí un imperativo ético que exige prioridad, unidad popular a todo trance para expulsar del poder a los reaccionarios y demás profitadores, mas con el lenguaje común del socialismo marxista-leninista. Aspirar, en este sentido, a la constitución en plazo premioso de un solo gran Partido de la Revolución no puede ser sueño baladí o romántico; aun conjurarse contra una unidad popular auténtica envuelve una deslealtad hacia el proletariado, que prolongará su drama.

PERFECCIONAMIENTO DEL SISTEMA MARXISTA LENINISTA

No veo cómo superar las bases doctrinarias establecidas por estos colosos del pensamiento que forman una sola imagen ante la historia: Marx, Engels, Lenin. Me tienen sin cuidado los nuevos filósofos, sociólogos e ideólogos que con tanta ternura hacia el marxismo "tratan de ahogarlo a fuerza de abrazos"; tales "reconocedores de los ideales socialistas" —como señalaba Lenin— no son otra cosa que las fuerzas frescas del capitalismo.

DEMAGOGIA

La democracia cristiana celestina del orden capitalista, tras holgar con el gran empresario pone numerosas sales socialistas en su baño depurativo. Ahí tenéis un ejemplo en el discurso de estreno del candidato presidencial Tomic: "Pueblo, padre nuestro, en vano construye quien quiera construir sin tu participación". Y paremos de contar; no conocerá el país demagogo "socialista" más completo y brillante en su decurso. Este león de Antofagasta empalidece al león de Tarapacá.

Ahora bien, para desarmar la máquina electoral de la reacción hay que aglutinar las fuerzas leales al marxismo, para que en la liza pública opongamos un contendor poderoso al enemigo sobrealimentado de la democracia tradicional, porque seguir dando handicap a los detentores del régimen burgués —oligarcas criollos e imperialistas yanquis— ya no tiene excusa ni explicación. Lo que cuenta, en suma, es doblegar al régimen de la libre empresa y los monopolios, no cuestionando los postulados marxistas ni las realizaciones de sus gobiernos populares con disquisiciones bizantinas.

He ahí lo básico, desalojar del Poder a los explotadores del pueblo; abandonemos definitivamente, en consecuencia, R. T. y F. G. y sus grupúsculos, los juegos de abalorios de las rectificaciones formales, figurativas, y ocupemos nuestro tiempo político en demostrar a los ciudadanos indiferentes al quehacer ideológico —cuya cifra electoral es mayoritaria aún, desgraciadamente— que cruzarse de brazos constituye hoy una renuncia que sólo se traduce en servidumbre hacia el vendepatria, hacia el mercader inescrupuloso, el fariseo.

EL ABANDERADO DE LA REVOLUCIÓN MARXISTA

Para terminar, quiero invitar a los revolucionarios R. T, y F. G. a abandonar su "capacidad de abstracción" en beneficio de la lucha concreta que está entablada en nuestro país y que es de carácter electoral, sin la vía armada que tanto les place. Ya ellos que escriben a PUNTO FINAL desde la lejana Bélgica conviene noticiarles que aquí ya existe el candidato Jorge Alessandri y el candidato Tomic, ambos de la Derecha Económica, protegidos por Washington y Wall Street, pero no cabe duda que se fusionarán próximamente. No faltará un Mr. Jova que logre el ensamblamiento como sucedió el 64 en torno a Frei. En cuanto a la Izquierda, la mejor bandera se llama, TODAVÍA, Salvador Allende, un marxista probado, íntegro, responsable y que no es mudo para llegar a las masas.

Allende, por cierto, significará hacer la Revolución socialista, primer paso para alcanzar al comunismo. No necesita recomendaciones; su programa demuele, poda, reconstruye, reincorpora al Estado — que será exclusivamente el pueblo— "el dominio absoluto (número 10, artículo 10 de la Constitución de la República) de los recursos naturales y bienes de producción" —léase cobre, hierro, salitre, petroquímica, electricidad, la banca, el cabotaje, el transporte, teléfonos, prensa, etc.— de acuerdo "al interés de la comunidad nacional". Sí, con armas constitucionales, de modo que los francotiradores tendrán mínima ocupación. Todo ello sin personalismo, sin las jactancias presidenciales de un Frei, de un Alessandri o de un González Videla, en un gobierno colegiado, de mesa redonda, apoyado por una Cámara Legislativa Única. La experiencia internacional del marxismo así lo determina.

ALFONSO ROSS. Santiago


EL PIOJO EN PALACIO

LOS organismos inferiores en la escala biológica y zoológica, tienen como único objetivo la supervivencia; pero el hombre, que es organismo superior, siente y sabe que es el depositario evolutivo del mundo.

Ahora, la conciencia exacta de esa responsabilidad es un asunto particular de cada ser, de sus impulsos naturales, del ambiente real o irreal en que se coloca, en su propia sensatez. Ocurre así que entre miembros de una misma célula social, algunos demuestran por sus actitudes corresponder al concepto positivo, sensible a las influencias colectivas, modestos en la propia valoración; y otros, en cambio, aparecen como desorbitados, absurdos, jactanciosos, altaneros o simplemente irracionales frente al desarrollo del universo.

La visita que efectuó la Reina de Inglaterra hace poco tiempo, no sólo dio pábulo al acontecimiento social más importante ocurrido en nuestro país en los últimos años, sino que sirvió para demostrar el cuadro personal que nuestros modestos ciudadanos sienten y se forman ante la presencia concreta del pasado. Para la mayoría constituyó esa visita una grata relación internacional de Chile que se exteriorizaba; pero para otros y me refiero en especial a ciertos parlamentarios y ministros de nuestra suprema corte, los pasos de esa Majestad en el Congreso y en la Corte, significaron la "afloración" de auténticos y exquisitos cortesanos, de nobles mayordomos, de prostáticos cocheros de Palacio.

Las reverencias y zalemas hicieron en la Corte recordar el Cortesano de Castiglioni y la pintura de Micco Spadaro sobre "La Sumisión de Nápoles a don Juan de Austria". La entrada de la Reina a la Corte ahuyentó la vulgaridad cotidiana y su regio atavío vistió de rosa los viejos y polvorientos murallones de los tribunales, hinchando de gozo y placer los presurosos corazones de algunos magistrados. Sus rostros eran todo humildad y fiesta.

Impresión tan sentida, debía dejar huella.

—Hoy un entorchado Edecán monta vigilia en la Presidencia. Los ascensoristas muestran sobrios uniformes plomos con mangas azules.

Y los empleados, en general, reciben un trato de superior jerarquía, no exento de paternalidad: son los "arrenquines" para algún alto magistrado, que recordó su prosapia.

Sin poder escapar de su perplejidad dos funcionarios de secretaria han optado por cambiar de cargo; y otros meditan y piensan cómo hacer para seguirlos.

Es que, como nosotros los abogados, son plebeyos definitivos. Ignoran que se puede llegar a ser una destilación exquisita del macrocosmo.

Invoquemos los antiguos poetas. Y digamos como ellos ante el relumbrante Júpiter: Hoc Sublime candens, quem omnes inovocar Jovem",

VISITAS DE CÁRCEL

Pero hay un sitio —entre otros— de "horror y degradación" en nuestra sociedad y orden jurídico, que no visitó Su Majestad y al cual deben bajar desde su elevado sitio los magistrados cada cierto tiempo, por mandato de la ley: la Cárcel. Como corresponde a este régimen igualitario en la palabra, en Santiago hay dos sitios, distintos por sus características y "confort", que guardan a los presos: la "promiscua", "inmunda" y "subyugante" Cárcel, donde van los desamparados de la fortuna; con "su pensionado", de una escala inmediatamente superior; y el llamado "Anexo Capuchinos", donde hay juegos, departamentos separados, cine y biblioteca. Ahí están los presos "pudientes", que pueden pagar.

Los miembros de la "oligarquía" criolla se asilan, en los contados casos en que la justicia no puede dejar de actuar, en las clínicas y hospitales.

La prensa ha dado la noticia de que la próxima "visita" de caree, les contará con la asistencia de dos reporteros "oficiales" que, es de esperar, den al acontecimiento el fasto que requiere una crónica de esta naturaleza, tan "novedosa". Se anuncia también que terminarán esta vez los diálogos o "careos", entre el preso y el juez. Los dos —juez y preso— son los personajes del drama procesal. Como ambos se desconocen no era raro que ocurrieran las incidencias que se anotan.

A la famosa "visita" no se le pueden, a esta altura, quitar sus "arrugas". No es ella sino un adobe más en el desvencijado edificio judicial.

En lugar de magistrados, los presos requieren de la visita de sus mujeres. La cárcel nuestra, infame y cavernaria, no sólo termina con la libertad y decencia del ser humano, sino que lo priva de toda relación familiar, condenándolo a una "castidad" que los enferma y, generalmente, envilece.

Los magistrados superiores en vez de "visitar" cárceles, deben proponer enmiendas carcelarias y luchar por conseguirlas ante los Jefes de Gobierno. Asimismo "visitar" los juzgados y procesos, acercando los procedimientos, suprimiendo las diligencias inútiles e instruyendo a los jueces para que piensen menos en la "vulgaridad" de sus fallos y más en la investigación sumarial.

Las reformas en la famosa "visita" carcelaria que se anuncian, no impresionan a nadie. Las cárceles en los países progresistas están constituidas por granjas, industrias o laboratorios. Ahí, en ellos, el individuo no pierde su personalidad, aprende un oficio, puede ser útil y se le hace conocer su responsabilidad frente a si mismo y a la colectividad. No se le aparta por completo de su familia; recibe a su mujer y a sus hijos; y, en cuanto es posible, llega hasta su hogar.

La realidad objetiva es el origen de las emociones y de los sentimientos. La que presenta nuestro sistema penitenciario con la pasividad de las autoridades, produce simplemente repulsión.

LA PICADA DE UN PIOJO

La tragedia carcelaria que nos preocupa, es una muestra de lo que hemos aseverado en orden a que en Chile sólo delinquen los pobres. La presencia de la "oligarquía", de "sangre o dinero", o su paso, siempre se hace notar y sentir.

Recordamos la historia del "piojo" que al picar deja su excremento que la uña, al rascar, introduce en la sangre de la víctima. El tifus exantemático devastó por años nuestros conventillos. Mató a los pobres sin piedad ni temor. Bastó que un piojo irreverente condujera a la muerte a un señor Edwards, para que una campaña, con mucho dinero y tesón, nos librara del flagelo hasta hoy.

EFRAIN (abogado)


Entrevista

"LA PLATA ES PARA LA REVOLUCIÓN"

PUNTO FINAL —como otros medios informativos— recibió el texto y fotografías de una entrevista al estudiante Rafael Ruiz Moscatelli, cuyo grupo participó en el asalto al supermercado "Portofino" el pasado 25 de agosto.

A continuación —y por su evidente interés periodístico— reproducimos la entrevista de Ruiz Moscatelli.

P.— Compañero Ruiz, se afirma en fuentes de prensa que la acción del supermercado "Portofino" fue realizada por el MIR, y otros señalan que por exmilitantes de ese Movimiento. ¿Qué puede decirnos al respecto?

R.— "La acción llevada a cabo el lunes 25 de agosto en el supermercado "Portofino", es de entera responsabilidad de nosotros, una organización revolucionaria ajena al MIR. Los compañeros Jorge Silva y Juan Martínez, actualmente detenidos, no tienen ninguna ligazón con el MIR. Pertenecen a la organización revolucionaria a la que me estoy refiriendo y que inició sus actividades clandestinas hace aproximadamente ocho meses.

P.— Ud. habla de una organización revolucionaria distinta, ¿cuál es?

R.— "Nosotros somos una organización revolucionaria marxista-leninista, que se ha planteado crear en Chile una organización clandestina cuyo método de lucha es la lucha armada. Una primera etapa de esa lucha será en las ciudades y posteriormente en el campo. No creemos indicado decir el nombre de nuestra organización por ahora. El nombre de una organización revolucionaria nada significa si no está avalado por un desarrollo de acuerdo a los postulados políticos que esa organización esté manejando. En este caso, mientras nosotros no hayamos desarrollado lo que de acuerdo a nuestra estrategia corresponde, o sea la acción directa en Chile, no daremos a conocer el nombre de nuestra organización. Saldrá en el momento oportuno respaldado por nuestro accionar político. Desde luego, somos responsables de la acción realizada en el supermercado "Portofino".

"Cabe decir, además, que a pesar de que en algún momento hemos tenido discrepancias con los compañeros del MIR, ahora en los hechos estamos coincidiendo y más que nunca estamos solidarizando con ellos, tal como ellos solidarizan con nosotros. Creemos que en Chile no existe posibilidad de unidad que no sea la unidad en la acción. La "unidad" a través de declaraciones, documentos conjuntos, etc., no tendría ninguna utilidad. Ya estamos viendo cómo este otro tipo de unidad, la unidad de los revolucionarios en la lucha, se está produciendo en forma exitosa".

P.— Se ha dicho que Jorge Silva y Juan Martínez, los detenidos, no habrían resistido los interrogatorios policiales y que habrían entregado valiosos antecedentes.

R.— "Nosotros nos sentimos muy orgullosos de la actitud que han tenido los compañeros Silva y Martínez. La esperábamos de ellos por el desarrollo que adquirieron en nuestra organización y por el compromiso político que nos avala a todos. Su comportamiento nos produce enorme satisfacción y orgullo. Sabemos que los compañeros han soportado flagelaciones, torturas, presiones morales y personales en un grado increíble, y su actitud afianza todavía más el voto de confianza que teníamos depositado en ellos".

"Con respecto a las informaciones policiales para hacer aparecer a nuestros compañeros como delatores, corresponden a una de las técnicas más socorridas por los cuerpos represivos.

P.— ¿Qué fines persiguen operaciones como la ejecutada en el supermercado "Portofino"?

R.— "En primer lugar, las necesidades de una organización revolucionaria están dadas, por una parte, por la satisfacción de ciertas necesidades materiales que permitan su desarrollo político. Dadas las características que adquiere nuestra organización y las características de nuestro desarrollo político, nos vemos obligados a obtener los recursos materiales que necesitamos de aquellos que los poseen en exceso. Necesitamos profesionalizar hombres, necesitamos estructurar una red clandestina, necesitamos elementos de combate. Si se me pregunta para qué necesitamos la plata, debo contestar en forma sencilla: para financiar la revolución en Chile, para eso la necesitamos".

Postulamos la creación de organizaciones autónomas y clandestinas con conocimientos técnicos que empiecen a accionar de acuerdo a planteamientos generales en los cuales están de acuerdo todos los revolucionarios chilenos. En esta etapa se trata de no quemarse, ni atarse a una táctica fija y determinada de antemano. Pensamos que así se van a crear condiciones —recién condiciones— para crear una organización revolucionaria capaz de obtener el poder para los trabajadores".

P.— Al parecer, compañero Ruiz, Ud. postula una tesis distinta a la que se ha propugnado en círculos revolucionarios, o sea la unidad de las organizaciones que tienen una misma finalidad. Ud. parece propiciar la creación de grupos distintos. ¿Qué es más positivo: la unidad o la dispersión de estos grupos?

R.— "La experiencia nos ha indicado que el crecimiento de organizaciones revolucionarias en tiempos de paz social, transforma esas organizaciones en "un reflejo —en gran medida— de esta sociedad. O sea, se producen las deformaciones militantes internas: sectarismo, "cow-boyismo", "jamesbondismo", etc. La unidad la entendemos nosotros como la adhesión a una estrategia general y la libertad en la aplicación de sus tácticas".

P.— ¿Qué razones los llevaron a Uds. a alejarse del MIR?

R.— "No quisiera hablar sobre este tema en un momento que es difícil para nosotros y para los compañeros del MIR. Sin embargo, puedo decir que nuestro alejamiento se debió al cuestionamiento de la estrategia política y de las consecuencias orgánicas que ello trajo, en los términos de la elaboración de una estrategia ambigua. En el cuadro de lo que se da en llamar "apología de la violencia", la tarea fue buena en el sentido de hacer presente en Chile la perspectiva de cambio mediante el método de la lucha armada. Eso, a nivel de superestructura se cumple y crea influencia en algunos sectores. Pero la imagen no corresponde a lo que se ha dicho. El sacrificio que se paga, para crear esa influencia o esa presencia política es justamente la negación orgánica, la negación de las posibilidades de llevar adelante lo que se venía planteando en forma abstracta".

"Sin embargo, las deformaciones en que se pudo caer, me parece, han hecho recapacitar a los compañeros de la dirección del MIR. Las características orgánicas y el comportamiento político que hoy están adquiriendo, corresponden al precio que se pagó por haber sufrido una crisis debido al mal desarrollo de la organización durante dos años".

P.— A Uds. se les califica de "bomberos locos" y "aventureros", ¿por qué creen Uds. que esos calificativos no les corresponden?

R.— "En primer lugar, aunque hay un mundo de distancia entre ellos y nosotros, porque Fidel Castro, en Cuba, Raúl Sendic en Uruguay, y muchos otros, han iniciado una campaña de acción directa en términos distintos a lo que se estilaba en la política de sus respectivos países. Incluso, Lenin durante la II Internacional era un solitario, nadie lo escuchaba, estaba más a la izquierda que la izquierda tradicional... Siempre se corre el riesgo de ser calificado de "pequeño burgués" y "extremista loco".

P.— ¿Qué opinan Uds. de la crítica que acciones como éstas del supermercado facilitarían la carrera del candidato presidencial de la Derecha o el golpe "gorila"?

R.— "Esos análisis salen de filas que conocemos perfectamente. Creo que quien demuestra con su vida la adhesión a una causa revolucionaria, no puede ser calificado de agente de la CIA, de la Derecha o del centro. Acusar por acciones de este tipo a estos sectores de impedir la fortaleza y unidad de los sectores de izquierda en torno a un candidato presidencial, es una simpleza. Ambas cosas no tienen ligazón posible. Nosotros pensamos que las reacciones populares en los sectores que nos interesan, campesinos, obreros y pobladores, iban a ser más negativas. Estuve escuchando la entrevista que hacía un periodista radial en una población y el compañero poblador no calificaba la acción en términos de reprobación. No hablaba de "bandoleros" ni de "izquierdistas deformados" ni de "pequeños burgueses", sino que decía simplemente: "Si los compañeros hicieron eso sabrán por qué lo habrán hecho". Esta y otras muchas reacciones parecerían indicar que si bien en Chile no están dadas todas las condiciones, hay sin embargo una conciencia de que habría un nuevo quinto candidato a las elecciones del 70, que sería la lucha armada".

P.— Es sabido que el estudiante Jorge Silva fue torturado por la Policía Política. ¿Piensan Uds. recurrir a los medios legales para defenderse o permanecerán en la clandestinidad?

R.— "En primer lugar, cuando decidimos organizarnos, la primera decisión que tomamos fue que ésta iba a ser una organización clandestina que tendería a quebrar la institucionalidad, que quebraría dentro de lo posible la falacia de democracia en Chile. Creo que eso, en alguna medida, lo hemos conseguido. Por lo demás, "El Diario Ilustrado" creo que fue el único que centró el punto fundamental del problema. Dijo, más o menos, que se trata de "organizaciones que voluntariamente se marginan de la ley para establecer una sociedad distinta con un régimen económico y jurídico distinto". Eso es bastante correcto. Mientras nosotros voluntariamente nos marginamos de la ley, o sea de la ley burguesa, no nos corresponde ponernos a disposición de ella. No sólo somos nosotros los que quebramos la institucionalidad, también son el gobierno y sus aparatos represivos los que se marginan de la ley para golpear y asesinar al pueblo.

Reafirmamos una vez más la intención de desarrollarnos y organizamos tal como habíamos prescrito en nuestra primera etapa. Lograr el desarrollo de una organización clandestina que enfrente al enemigo, al cual tenemos clasificado, en primer lugar el imperialismo norteamericano, en segundo lugar la burguesía terrateniente, industrial y financiera, y en tercer lugar los aparatos represivos, representantes de ellas. En cuanto al método, iremos dando las respuestas a medida de los enfrentamientos que vayamos teniendo con ellos. Los enfrentamientos políticos los responderemos, los enfrentamientos armados también trataremos de responderlos".


Entrevista

JEFE DEL MIR HABLA EN LA CLANDESTINIDAD

Miguel Enríquez, dirigente nacional del MIR, buscado en todo el país por la Policía Política, fue entrevistado por PF. La conversación con el dirigente mirista fue la siguiente:

1—¿Qué opina el MIR de los asaltantes a bancos?

— Aunque resulta extenso, creemos que tendremos que partir de lo general. En Chile ocurre lo mismo que en toda América latina: unos pocos usufructúan de la riqueza y el poder, y los más, obreros y campesinos, permanecen en la miseria. También aquí, como en muchos países de América latina, los que trabajan y enriquecen a los menos se están aburriendo de esperar. Con un movimiento de masas en permanente ascenso y mayor combatividad expresan sus intenciones de luchar por sus derechos. Las clases dominantes, los patrones de fundos y fábricas, no se confunden; en nada ceden, ofrecen circos electorales, falsas esperanzas, levantan payasos de opereta, etc. Por otro lado brutalmente muestran a las masas su ningún deseo de ceder privilegios, asesinan mujeres y obreros en El Salvador, en Santiago, en noviembre de 1967, a pobladores en Puerto Montt, torturan estudiantes, o por último disparan por la espalda en San Miguel. ¿Qué otra cosa pueden hacer los revolucionarios que organizarse y prepararse?

Creemos que la tarea de los revolucionarios en muchos países de América latina que aún no están combatiendo, es organizarse y prepararse para niveles superiores de lucha. Para ello necesitan financiar sus actividades a través de expropiaciones revolucionarias.

Esa fue la tarea que Lenin impulsó y defendió teóricamente entre 1905 y 1909, entre los bolcheviques que luego dirigieron la revolución rusa. Así también hicieron en etapas primarias los revolucionarios cubanos; los que hoy combaten en Venezuela y Guatemala, etc. Esa es la tarea que asumen hoy los revolucionarios brasileños y uruguayos.

Los que hacen este tipo de tareas no pueden ser confundidos con ladrones o delincuentes comunes. Los únicos ladrones son los patrones de fábricas y fundos que roban el producto de su trabajo a obreros y campesinos; ladrones son los mercachifles propietarios del "Portofino" o los dueños de los bancos que se enriquecen gracias a la miseria en que mantienen a los trabajadores.

El MIR, a diferencia de los patrones de fábricas y fundos, no ha robado nunca a los obreros o a los campesinos. El MIR, a diferencia del Ministro del Interior, Carabineros e Investigaciones, jamás ha asesinado a obreros y pobladores, ni ha torturado hombres indefensos. Al contrario, las expropiaciones que hacen los revolucionarios en América latina no son para su lucro personal, sino para organizar la defensa de los trabajadores del robo de los patrones y de las balas de los gobernantes.

2.— Se dice que el asalto al supermercado "Portofino" fue realizado por una "unidad" del MIR, que los asaltantes son delincuentes comunes, que lo hicieron por lucro personal, y por último contaron todo a la "menor presión" de Investigaciones.

—La verdad es que el MIR nada tuvo que ver con el caso "Portofino", los que lo hicieron se marginaron del MIR (no fueron expulsados) en el mes de junio.

Estamos ciertos que esos compañeros son honestos y valientes revolucionarios. Su error consistió en una cuestión de concepción: arriesgar vidas de civiles inocentes, cuestión que por todos los medios nosotros evitamos en nuestras acciones.

En cuanto a que "cantaron todo": aquellos que públicamente se han mofado de ellos en esa forma, mejor harían en respetarlos y aplaudirlos por todo lo que no hablaron frente a las torturas de que fueron objeto.

3.— ¿Qué tienen que decir frente a eso que Ud. llama "torturas"?

—Como toda la opinión pública pudo apreciarlo cuando Jorge Silva fue llevado al Ministro sumariante, iba en pésimas condiciones físicas. Había sido salvajemente torturado por la Policía Política, lo mismo que Martínez.

Sergio Pérez, compañero nuestro, también sufrió esos métodos.

Por años la Policía Política ha venido golpeando a los detenidos, aplicándoles electricidad, vejándolos, etc. Ahora ha agregado el quebrarles los huesos.

Los responsables de estos métodos inhumanos y cobardes son el Ministro del Interior, el director de Investigaciones y un individuo que sólo se ha dado a conocer por su afición a allanar Universidades y como torturador de presos políticos: Hernán Romero, jefe de la Policía Política.

4.— ¿Qué participación tiene realmente el MIR en otros asaltos a bancos que la prensa le atribuye?

—Disculpe, pero la respuesta a esa pregunta creo que quien mejor la puede dar son los torturadores de la Policía Política. A ellos le pagan para eso.

5.—¿Qué destino le dan a los fondos que expropian?

—Los revolucionarios del mundo y de América latina cuando expropian dinero a quienes a su vez lo roban a obreros y campesinos, lo utilizan no para lucro personal, sino para financiar las tareas que permiten organizar la defensa de los intereses de obreros y campesinos. Jamás lo han utilizado para el lucro personal, al contrario, entregados por entero a las tareas que permitan defender a los trabajadores de las balas de los gobernantes y de la explotación de los patrones, viven de acuerdo a como un revolucionario debe vivir: con el mínimo.

6.— Ud. ha dicho que los bolcheviques para organizar la revolución rusa llevaron a cabo "expropiaciones", pero indudablemente no fue ésa la única tarea que realizaban. ¿Tiene el MIR otras tareas?

—Naturalmente. Como organización realizamos agitación y propaganda, trabajo político en los frentes estudiantiles, pobladores, campesinos, mapuches y obreros, además de todas las tareas que una organización revolucionaria debe llevar a cabo. La única tarea que no realizamos es participar en el circo electoral.

7.— Se dice por algunas otras organizaciones de izquierda que Uds. le han entregado "pretexto" al gobierno para iniciar una represión a toda la izquierda y al pueblo...

—Creemos que eso no es más que una estupidez. Desde por lo menos 1967 existen niveles de deterioro económico profundos y crecientes, hay un ascenso en el movimiento obrero, campesino, poblador y estudiantil; niveles de crisis política evidente: quiebra de los partidos centristas, una reagrupación de las clases medias detrás de los partidos de derecha (lo que siempre ocurre en los períodos de agudización de la lucha de clases); un enorme refuerzo en los niveles represivos, etc.

Es a esta situación general y, especialmente a ese ascenso del movimiento de masas, al que responden los procesos represivos desencadenados por las clases dominantes. Sólo la chatura mental y política puede suponer que las clases dominantes necesiten de pretextos para desencadenar la represión: si no los tienen, los inventan.

8.— Algunos dirigentes estudiantiles del PC han dicho que estas acciones tienen el carácter de "gangsteriles", ajenas al marxismo-leninismo. ¿Qué dice Ud. frente a ello?

—Tenemos que decir poco frente a esa opinión. Una actitud la desenmascara: es fácil desde la cómoda institucionalidad injuriar a organizaciones perseguidas. Pero eso no es todo, somos tan "gangsters" como lo fue teórica y prácticamente el fundador del primero y más glorioso partido comunista de la Humanidad, Vladimir Ilich Lenin.

En cualquier caso no creemos que ésa sea la opinión de todos los jóvenes comunistas.

9.— En general ¿cuál será la actitud del MIR frente a las elecciones presidenciales?

—En primer lugar no nos parece que la tarea de la Izquierda sea el hacer cálculos electorales o pelearse por quién será el candidato, cuando las fuerzas que enfrentarán están asesinando al pueblo en las calles y torturando a los presos políticos.

En segundo lugar, no creemos en el camino electoral para la conquista del poder por obreros y campesinos. Ese camino no pasa de ser un circo que cada cierto número de años montan los que gozan del poder y las riquezas para entregar falsas ilusiones a quienes esquilman. Los obreros y campesinos han votado por años, han elegido decenas de diputados, senadores y presidentes de la República, y cada vez son más pobres y más explotados.

En tercer lugar, menos todavía creemos en una candidatura seudoizquierdista que agrupe a los promulgadores de la Ley de Defensa de la Democracia y a otras fuerzas tecnocráticas y reformistas burguesas.

10.— Para algunos, dados los nombres mencionados por la policia, ustedes no pasan de ser unos pocos "niños bien botados a revolucionarios". ¿Qué tienen que decir frente a eso?

—Mucho y muy poco. Creo que a los hombres se les mide por lo que hacen y por lo que piensan y no por el origen familiar y de clase. Que algunos dirigentes de nuestra organización provengan de familias de clase media acomodada, no es un misterio para nadie, son los menos, y eso no los cuestionaría para nada. Esos pocos, sociólogos, médicos, ingenieros, estudiantes, han abandonado sus profesiones y sus situaciones anteriores y se han entregado por entero a luchar por los intereses de obreros y campesinos. No hay tampoco "niños" entre ellos. Todos son hombres maduros, casi todos casados y con hijos, que con toda seriedad han asumido una tarea de la que muchos otros han desertado o han profitado por años.

El MIR está hoy integrado por militantes que son pobladores, campesinos, estudiantes y obreros. Los que provienen de la clase media no vienen a defender los intereses de esa clase, sino los de los trabajadores. No es otra la composición tampoco de la dirección del PC o del PS, y no es ésa nuestra diferencia con ellos, a lo más la diferencia de edad. Sus dirigentes son más viejos que los nuestros.

11.— En el diario "El Siglo" del 30 de agosto se dice que anteriores declaraciones suyas, similares a éstas, comprometen más aún a los tres detenidos al afirmar Ud. que ellos fueron los asaltantes. ¿Es acertada esa afirmación?

— No. Es malintencionada, lo que es distinto. Yo no he mencionado en ningún momento el nombre de nadie relacionado con las expropiaciones, sino en relación a las torturas. O ese periodista no entiende lo que lee o es malintencionado.

Hemos dicho: Los patrones roban a los trabajadores para pagar el privilegio y financiar un Grupo Móvil y una Policía Política que asesinan, torturan y reprimen a los trabajadores. Las organizaciones que defienden los intereses de los trabajadores tienen el derecho a recuperar parte de lo robado para financiar un aparato armado que les permita defenderse de los que las reprimen y explotan.


Vietnam

UN REVOLUCIONARIO INMORTAL

CUANDO los hombres que viven en este planeta y los que nazcan con las nuevas generaciones quieran conocer qué es un verdadero hombre, dónde la razón triunfó sobre la sinrazón de los poderosos y la violencia revolucionaria mostró la eficacia de su filo para recuperar la libertad de un pueblo atropellado y dolorosamente martirizado, tendrán que remitirse a la historia de Ho Chi Minh, el líder vietnamita fallecido el miércoles pasado a los 79 años en Hanoi. Porque el Tío Ho, como lo llamaba cariñosamente su pueblo, durante más de cincuenta años de su vida vivió, pensó y actuó, sin ninguna concesión a su ideal, nada más que para la revolución.

Nacido en 1890 en el Vietnam Central, de padres campesinos, bajo el nombre de Nguyen Van Thanh, conoció desde la cuna la explotación del colonialismo francés por cuya causa debió emigrar de su patria enrolándose como pinche de cocina en un barco que lo llevaría a otros mares y a otros continentes. El viaje, que le daría su profundo conocimiento de la condición humana y también el de la violencia implacable del capitalismo, fue la universidad en que el joven vietnamita, ahora llamado Ba, aprendió la dura vida de los puertos latinoamericanos, de los de África y Europa. En 1913 abandonó la marina para quedarse en Londres y pasar de allí, a fines de la primera guerra mundial a París, donde cambiando nuevamente de nombre —Nguyen Ai Quoc— maduró revolucionariamente e inició la labor que debería seguir toda su vida para restituir la independencia a su país. Miembro del Partido Socialista francés, votó como delegado de esa colectividad el ingreso a la Tercera Internacional y en la escisión ocurrida luego en el movimiento obrero galo se quedó con la fracción que dio nacimiento al Partido Comunista francés, del cual, por lo tanto, fue uno de los fundadores.

La carrera política del joven revolucionario enfiló rumbo a la Unión Soviética donde completó su experiencia para seguir a China donde el sol de la libertad apuntaba ya con Sun Yat Sen. Era claro para él que la liberación del pueblo chino del imperialismo y del feudalismo habría de traer la de los otros pueblos asiáticos, en los que se encontraba su propio país. A través de la Liga de los Pueblos Oprimidos de Asia volcó su acción hacia ese destino y en 1930 unificó los tres principales grupos revolucionarios de Indochina, creando el Partido Comunista que logró formar los primeros soviets obrero-campesinos que registra la historia vietnamita.

En medio de esa actividad clandestina estuvo a punto de ser asesinado varias veces en las cárceles británicas de Hong Kong, pero luego vivió una etapa de tranquilidad mientras, el Frente Popular gobernó en Francia. El triunfo del fascismo lo devolvió a la clandestinidad y en 1941 organiza el Vietminh, la Liga por la Independencia del Vietnam. La alianza de Laval con los japoneses lo obligó a partir en misión secreta a China, donde Chiang Kai Shek rompiendo todos los compromisos con los aliados lo encarceló hasta que fue liberado en 1943. Regresó a su patria donde se encontró con el Vietminh armado, listo para iniciar la insurrección. Su experiencia y cultura política fueron determinantes en esa ocasión. A fines de 1944 seis provincias del Vietnam estaban ya liberadas y el ataque contra los japoneses arreció para terminar con la independencia el 2 de septiembre de 1945, en Hanoi. El 3 de marzo Ho Chi Minh, el último nombre que habría de adoptar, fue electo presidente de la república, designación popular que desconoció el gobierno francés el 19 de diciembre, que poco antes lo había recibido en esa calidad en los Champs-Elysees, presidido por George Bidault.

Ese mismo día el viejo revolucionario volvió a la selva a encabezar la resistencia, que en 1954, después de la batalla de Dien Bien Phu, logró la expulsión de los franceses. En gloria y majestad entró a Hanoi para ocupar esta vez definitivamente el palacio rococó construido a comienzos de siglo por el gobernador Paul Doumer. Pero el Vietnam no había terminado allí su calvario. La agresión del imperialismo norteamericano volvió a poner en acción al Tío Ho y a su pueblo que otra vez en una gesta llena de sangre y lágrimas ha vuelto a derrotar a los invasores. En plena vigencia de la victoria la muerte le ha privado de ver surgir airosa, a niveles más altos, a su patria socialista.

Cuentan que una tarde mientras comía acompañado de un agente de enlace de la resistencia, al pie de una escarpada montaña, se desprendió de esta una roca enorme que casi los aplastó. El Tío Ho comentó a su joven compañero:

—Un poco más a la izquierda y esta noche salimos a hacer la revolución en el cielo...

Es quizás lo que estará haciendo ahora. Como hace veintitrés años, cuando vistiendo su viejo pantalón kaki y calzando sandalias de goma partió a la jungla a encabezar la lucha contra los franceses.


Notas:

1. En este capítulo Marx analiza la llamada plusvalía relativa que, a diferencia de la plusvalía absoluta, definida por la prolongación de la jornada del obrero por el empresario, se caracteriza por "la reducción del tiempo de trabajo necesario, con el consiguiente cambio en cuanto a la proporción de magnitudes entre ambas partes de la jornada de trabajo". (Carlos Marx, "El Capital", México, 1946, tomo 1, pág. 350).


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02