Oportunismo de Frei y el PDC en el cobre

PUNTO FINAL
Año III. Nº 80
Martes 3 de junio de 1969

LA riqueza principal de Chile es el cobre, pero el cobre no es chileno. Lo explotan compañías norteamericanas como Anaconda y Kennecott. Ellas controlan la producción y la comercialización del metal. El Estado chileno recibe una participación en el negocio y la migaja que representa la ocupación de un sector de trabajadores. Nada más. Pero no se trata sólo de cifras. El cobre no es un negocio mas, una fuente de ingresos cualquiera, un renglón de exportaciones. El cobre representa para Chile el punto vulnerable de su economía y de su desarrollo político independiente.

En lo económico, el cobre en manos norteamericanas significa para nuestro país un grado de dependencia permanente.

En lo político, esa dependencia económica se refleja en una cruda realidad: el centro de decisiones opera en Washington y no en Santiago.

Por fortuna existe hoy en Chile una conciencia muy desarrollada en el sentido de que sólo conquistaremos nuestra auténtica independencia en la medida que seamos verdaderos dueños de las riquezas básicas.

Es por eso que resultan decepcionantes ciertas muestras de cobardía política de que hacen gala elementos conservadores del país. El pronunciamiento del Presidente de la República, por ejemplo, al inaugurar el período ordinario de sesiones del Parlamento, resulta irritante para la dignidad nacional cuando justifica su negativa de impulsar la nacionalización del cobre bajo el pretexto de que no existirían condiciones internas para afrontar los riesgos de una tal actitud. El gobierno sabe de modo cabal que está echándole la culpa al empedrado. La gran mayoría nacional exige la nacionalización del cobre, en condiciones justas, o sea, sin indemnizaciones groseras en favor de las compañías norteamericanas. Lo que hace falta para nacionalizar es coraje de quienes gobiernan el país.

EL DIRECTOR


Análisis

OPORTUNISMO DE FREI Y EL PDC EN EL COBRE

LOS ejecutivos de las empresas norteamericanas que explotan el cobre de Chile conocen mucho al Presidente Eduardo Frei. Por eso uno de ellos, el Presidente de la Anaconda, C. Jay Parkinson, en una conversación que sostuvo en mayo con el gobernante democristiano, se permitió hacer la siguiente broma:

—Excelencia, los capitalistas no conservan los bienes por motivos sentimentales, sino por razones económicas. Es corriente que una familia guarde un ropero porque perteneció a un abuelo, las empresas no tienen abuelos. Anaconda puede vender todos sus bienes, sólo depende del precio que le paguen.

El gobernante democristiano advirtió la intención de las palabras del pragmático ejecutivo norteamericano y guardó silencio. Frei había propuesto que la Anaconda "se incorporara en una sociedad mixta con el Estado chileno". En la conversación quedaba flotando de las palabras del Presidente chileno una advertencia "expropiatoria" que el ejecutivo yanqui captó en el aire, la misma que destruyó con su parlamento aparentemente doméstico.

En el mes de mayo pasó a un primer plano de la política criolla el debatido asunto del cobre, respecto al cual existe en términos generales gran desconocimiento en Chile. En el Parlamento son contadísimos los que pueden hablar con soltura sobre los diversos aspectos de la principal riqueza nacional. La prensa no se ha caracterizado por dominar la materia, desde el punto de vista informativo, posiblemente porque el poder de las empresas norteamericanas se ha volcado en retirar del primer plano noticioso el debate sobre las diversas fases de la producción y comercialización del metal.

Dentro del gobierno democristiano no existe ningún personero que domine el asunto y no es efectivo que el ingeniero Raúl Sáez, a quien se presentó como experto, tenga esa categoría.

El presidente Frei tiene un conocimiento superficial del cobre. El siempre lo concibió como un asunto político y así lo manejó en vísperas de la elección presidencial de 1964. Entonces llegó a un entendimiento con las empresas norteamericanas cupreras, aceptando un plan propuesto por la Kennecott, similar a otro que se había planteado con anterioridad al gobierno de Jorge Alessandri. La mencionada empresa norteamericana que explota el riquísimo mineral de El Teniente propuso repartirse la sociedad con el Estado chileno a cambio de lo cual ella recibiría el

pago de las instalaciones en Chile y este último pasaría a tener una participación del 49 por ciento de la sociedad. Los publicistas de Frei presentaron la operación con el llamativo título de "chilenización" y más tarde bajo ese apelativo la impusieron en el Congreso con el decidido apoyo de los democristianos, radicales, liberales y conservadores y los llamados independientes del Parlamento, que por lo general saben ubicarse junto al sol que más calienta.

La empresa Anaconda rechazó el sistema propuesto y ante la queja de Frei, hizo dos pequeñas concesiones: haría una sociedad con el Estado chileno en la explotación de un mineral de cobre llamado La Exótica, que había mantenido en secreto, que aún no produce, y se asociaría con Chile en una organización llamada "Cordillera", que explotaría los yacimientos que aparecieran en el futuro.

En abril de 1969 el ex embajador en Estados Unidos, Radomiro Tomic, que fue un gestor decidido de los convenios del cobre, lo que negó después, hizo denunciar a través del diputado democristiano Narciso Irureta que la Anaconda no había constituido la Sociedad Cordillera y que en cambio había declarado como pertenencia suya dos salares gigantescos en el norte, los de Tara y Atacama.

Tomic hizo estallar la bomba con el propósito de dar oxígeno a su candidatura presidencial, bastante deteriorada por la oposición que encuentra en la izquierda tradicional.

A continuación el Partido Demócrata Cristiano tomó la bandera de la "nacionalización" del cobre con lo que pretendió borrar la responsabilidad que le cabe en la aprobación y puesta en marcha de los convenios del cobre.

El gobierno democristiano de Frei aceptó que la administración de la sociedad El Teniente, en la cual nominalmente es minoría la empresa norteamericana Kennecott, quede en manos de esta última por 11 años. La empresa mencionada pidió la administración por 20 años, plazo de vida de los convenios. Ante la oposición de algunos sectores internos democristianos y luego que la proposición yanqui se conoció y causó escándalo, los ejecutivos extranjeros aceptaron rebajar el plazo de administración a 11.

Junto con la denuncia de Tomic surgieron otras. El diputado democristiano Luis Maira, decidido partidario de la postulación Tomic, reveló que las compañías se habían llevado "no sólo la parte del león, sino de toda la jungla".

El economista Mario Vera, uno de los escasos técnicos chilenos que conocen el asunto cuprero y que está situado en la línea de defensa de los intereses nacionales, dijo que en 1964 las empresas se llevaron 96 millones de dólares con el antiguo trato (Ley 11.828), y en 1968 con la ley de los convenios del cobre se llevaron 220 millones de dólares. El país fue conociendo detalles de la escandalosa situación creada por los convenios dad cobre y Frei con habilidad intentó subirse a la cresta de la ola profitando de la campaña iniciada por el tomicismo.

Mientras Tomic reviste su acción táctica con el "nacionalismo" y la nacionalización del cobre, Eduardo Frei usa esa acción para presionar a las empresas norteamericanas y obtener una pequeña tajada de dólares, necesarios para salvar la difícil situación de la Caja Fiscal. La inflación toma un ritmo acelerado y el presupuesto fiscal para 1969 se desequilibrará.

ANÁLISIS

Frei considera que ha llegado el momento de recuperar una pequeña parte de las extraordinarias utilidades de las empresas cupreras.

El presidente chileno llamó a los ejecutivos de la empresa Anaconda, en forma apresurada, pero sólo respondió a la cita el presidente del Comité Ejecutivo, Charles Brinkerhoff, quien se encontraba en Chuquicamata en los momentos en que surgió la iniciativa de convocarlos a La Moneda.

Frei se vio obligado a llamar personalmente al presidente del directorio de Anaconda, C. Jay Parkinson, para que éste viajara a Chile. El alto ejecutivo aceptó. La primera entrevista se realizó en el Palacio de gobierno y en ella el Presidente leyó una declaración que entregaría minutos después a la prensa.

En esa declaración se anuncia que el gobierno ha decidido tener una mayor participación de los ingresos que produce la comercialización del cobre.

En los instantes en que Frei hizo ese anuncio, sus técnicos (?) no habían estudiado la fórmula que se propondría a los norteamericanos para obtener la mayor participación.

Frei esperaba que los yanquis le hicieran una proposición, pero se encontró con tres hombres duros. El tercero era Seams.

Frei ofreció sutilmente la asociación del Estado con la Anaconda; luego sugirió una expropiación, entre líneas, y finalmente propuso la mayor participación para Chile a modo de impuesto.

Charles Brinkerhoff fue el encargado de decir que la empresa considera que todo nuevo tributo altera los convenios del cobre, comprometidos por el mismo gobierno por 20 años.

Antes de los tres años, Frei intenta alterar los convenios. Eso equivale a un reconocimiento de su fracaso.

Los tres ejecutivos norteamericanos expresaron al presidente Frei que la Anaconda necesita una garantía legal para cualquiera modificación que se haga a los convenios.

Los norteamericanos sostienen que nada justifica un cambio en los convenios. El gobierno de Frei reconoce que Anaconda ha hecho las inversiones comprometidas en sus yacimientos en Chile (Mensaje de Frei ante el Parlamento) y que la tecnología yanqui debe ser adoptada por los chilenos.

En el fondo, los norteamericanos le han pillado el juego a Frei. Saben que sólo aspira a obtener "unos dólares más". No hay ninguna jugada maestra, de talla histórica, en el planteamiento del gobernante chileno. En Estados Unidos el asunto se ha observado con prudencia. Se conoce mucho a Frei y, como lo definió un hombre del Departamento de Estado, "es un moderado".

El acabado conocimiento que los norteamericanos tienen del presidente chileno le permitió a C. Jay Parkinson decir que tiene pocas "posibilidades de maniobrar". La expresión fue rectificada después por "El Mercurio", pero lo cierto es que fue dicha y Parkinson la reiteró porque es mormón y según él, que profesa esa religión, no puede mentir.

El Partido Demócrata Cristiano se ha embarcado en un juego demagógico en el asunto cuprero y puede prestarle utilidad a Frei en sus conversaciones con los norteamericanos.

El PDC entregó una declaración en la cual dice que respeta la posición de Frei en favor de la "chilenización" y que apoya la mayor participación de Chile en los ingresos que produce el cobre; pero que no comparte el juicio del gobernante sobre nacionalización, porque la colectividad política está dispuesta a participar en la recuperación de las riquezas básicas de Chile.

Los democristianos ganan terreno publicitario y Frei puede obtener merced a ese plan una mascadita al estilo antiguo. Era tradicional en los anteriores gobiernos mendigar un medio o un centavo de dólar por cada libra de cobre que se vendía en el exterior para pagar las deudas fiscales.

No obstante, Frei con su oportunismo, entra a jugar con fuego. En el poder en Estados Unidos están los republicanos, los mismos que descargaron la invasión de Guatemala en defensa de los intereses de la United Fruit (por lo demás los demócratas invadieron Cuba en 1961 y Santo Domingo en 1965).

Puede que Frei equivoque la estrategia y se encuentre con una reacción dura de los norteamericanos. Por lo menos espera tener un tema para hablar con el magnate petrolero Nelson Rockefeller.

La izquierda tiene en sus manos la chance de impulsar la nacionalización del cobre, porque eso significa tomar una decisión política que puede precipitar el cambio social y económico en Chile. Los socialistas, comunistas y dirigentes del nuevo Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), reunidos, resolvieron declarar su apoyo a la política de nacionalización. Está claro qua se está frente a una jugada oportunista del gobierno y los democristianos, pero a lo mejor el viento de la historia sopla fuerte y altera los maquiavélicos y chatos planes de los oficialistas e impulsa la nacionalización. Así lo entienden los norteamericanos y por eso uno de los ejecutivos de Anaconda insistió en que el gobierno de Frei le dé validez legal a cualquier modificación de los convenios del cobre; sólo así podría recurrir a la Enmienda Hickenlooper en caso de nacionalización.

A. O. B.


Entrevista

NACIONALIZACIÓN SIN INDEMNIZACIONES

EL 18 de julio de 1961, el senador democratacristiano Radomiro Tomic planteó en el Senado, en nombre de su partido, que "la política chilena del cobre debe abarcar cuatro planos fundamentales: a) el mundo entero como mercado; b) "chilenización" del comercio mundial de nuestro cobre; c) total refinación del cobre en Chile, y d) "chilenización" de la gran minería cuprera". En noviembre de 1964 asumió el poder el gobierno demócrata-cristiano del presidente Frei. Días más tarde —12 de enero de 1965— el mismo Radomiro Tomic, ya flamante embajador en Washington, aclaró por cadena radial: "Nadie tiene derecho a pedirnos que, como gobierno, hagamos cosas distintas o contrarias a lo que dijimos haríamos".

Han transcurrido poco más de cuatro años. La "chilenización" del cobre ya no puede ocultar su fracaso.

El 2 de mayo de este año, el periodista francés Jacques Helle, en "La Tribune des Nations", escribió:

"La "chilenización" del cobre se ha transformado, efectivamente, en la "americanización" del cobre. El Estado otorgó 489 millones de dólares para controlar, eficazmente, sólo el 1,5% del cobre exportable. Los beneficios de las compañías, en divisas y sin volver a invertir en Chile, han sido estimados en más de 4.400 millones de dólares sobre un total de veinte años, considerando el curso promedio de 29 centavos por libra de cobre. Con el curso de 85 centavos, estos beneficios alcanzarán a más de 5.400 millones de dólares en el mismo plazo. En estas condiciones, sería improcedente hablar de una verdadera independencia económica".

Por su parte, el economista chileno Mario Vera Valenzuela, estampó la cruda realidad en las siguientes palabras: "Las grandes empresas del cobre han sustraído de la economía nacional, en 52 años, la astronómica suma de 4.106 millones de dólares. Durante los veinte años de vigencia de los convenios de "chilenización" estas compañías se llevarán 5.381 millones más. Si consideramos que el patrimonio nacional, logrado durante 400 años de esfuerzo, asciende a 9.500 millones de dólares, tenemos que estos monopolios extranjeros, tan sólo en 70 años, esquilmarán a Chile el valor equivalente a todo lo creado por el hombre en hospitales: industrias, puertos, viviendas, activos de minería, comercio, etc. He aquí la radiografía del imperialismo". ("Una Política definitiva para nuestras riquezas básicas". 1964).

Mario Vera Valenzuela, puntualizó a PF como única y definitiva solución la nacionalización del cobre. A su juicio, esta medida presenta dos posibilidades de realización: a) mediante la expropiación integral ó b) a través de "indemnización sólo sobre el capital comercial de lo expropiado".

Precisó que "las inversiones y valores del país, que son de su propiedad, no se hacen acreedoras a que se les indemnice. Son pertenencias que deben recuperarse. Por eso, claramente, soy partidario de la nacionalización integral, sin indemnizaciones. Esta es la acción que corresponde a una razón de justicia".

¿INDEMNIZACIÓN?

Mario Vera plantea que "por motivos de rendimiento, sería posible indemnizar una expropiación. No por el temor a represalias posteriores, sino por la convivencia internacional. Pero, en el caso de tal indemnización, ésta tendría forzosamente que hacerse sólo sobre el capital comercial, desestimadas las amortizaciones".

Señaló que el valor artificial fijado por la Kennecott Copper Co. a la mina El Teniente en el convenio de "chilenización" permitió a Frank Milliken proclamar en 1965 que su empresa ganó 28 millones de dólares con la negociación". Según Vera, no debió pagarse más de cinco millones de dólares por el 51 por ciento de las acciones para el Estado chileno, porque ése era su valor comercial. Con tal experiencia, en un caso de indemnización, ésta no podría concretarse más allá del estricto valor comercial.

POSIBILIDADES

Mario Vera aclaró que "en todo caso, eso no significa un derecho a indemnización por parte de Anaconda o de la Kennecott. Si ella se acordara, Chile no tendría problemas ni grandes sacrificios para pagarla". Indicó: "hay muchos temores o dudas en el sentido que nuestro país no estaría preparado para una nacionalización de esta especie. Es un gran error. Técnicamente el manejo de un complejo minero, como el del cobre, es más sencillo que el de una refinería petrolera o una usina como Huachipato. Tenemos dos ejemplos categóricos de nuestra capacidad técnica: uno, en Paipote como fundición; el otro, en Ventanas, como refinería y fundición.

Ambos importantes complejos fueron creados y son activados por obreros y técnicos chilenos. Expertos europeos visitaron Paipote y Ventanas, sin encontrar reparos en su técnica operativa. Entonces, ¿por qué no podríamos operar nuestra industria cuprera?

Para Mario Vera la nacionalización abre otras interesantes perspectivas. La industria manufacturera nacional está subutilizada en cuanto a su real capacidad. La diferencia de posibilidades frente a la "chilenización" está en que la nacionalización asegura el control, dirección, administración, comercialización y operación totales, sin ingerencia extranjera alguna.

SI CUBA LO HIZO...

Uno de los grandes temores de quienes resisten la nacionalización es el peligro de un eventual bloqueo por parte de Estados Unidos para el cobre chileno. Mario Vera recordó el caso del Gobierno Revolucionario de Cuba que, en condiciones mucho más apremiantes que las que podría afrontar Chile, supo salir adelante y superar el bloqueo. El boicot a la producción de azúcar y su comercialización —caso de Cuba— es de mayor gravedad que la situación que podría enfrentar el cobre chileno. El mercado cuprero mundial no podría —señaló Vera— prescindir del metal chileno. Aún en el caso que Estados Unidos lo hiciera, no cabe duda de que los países de Europa Occidental buscarían nuestro cobre nacionalizado. "Cuba superó y venció al boicot contra su azúcar. Nosotros lo podremos hacer con mayor facilidad con nuestro cobre. Hay que tener plena confianza —reafirmó— respecto a la posibilidad y ampliación de los mercados para el metal chileno".

GRAN FRACASO ...

El fracaso de la "chilenización" de El Teniente, constituye para Mario Vera una experiencia importante. Destaca el desmentido que la realidad dio a las afirmaciones del gobierno. Se ha dicho que Chile tiene participación del 73 por ciento en El Teniente. (Dicho porcentaje resultaría de una trampa en el juego de las cifras. Chile tiene el 51 por ciento de las acciones. Resta un 49 por ciento —las acciones de Kennecott— sobre el cual el gobierno desglosa el 27 por ciento de Kennecott y el 22 por ciento de Chile, este último lo suma al 51 por ciento de las acciones del Estado. La real participación chilena es de sólo el 22 por ciento, porque el 51 por ciento de las acciones YA CONSTITUYEN PROPIEDAD DEL FISCO. En ningún caso, la participación chilena alcanza al 73 por ciento, como asegura el gobierno.

Otro aspecto revelador del fracaso de la "chilenización" de "El Teniente", es el problema social que deriva del traslado de instalaciones y trabajadores a Rancagua. Departamentos completos serán suprimidos con la consiguiente cesantía. De siete mil trabajadores, quedarán desocupados alrededor de 1.800. El fenómeno de la cesantía en la industria cuprera se viene acentuando cada año. Basta señalar que en 1944/45 trabajaban 25 mil personas en las empresas del cobre. A la fecha sólo lo hacen 17.500.

LOS TRABAJADORES

La inoperante "chilenización" de El Teniente, los peligros que se ciernen sobre los trabajadores ante el intento gubernamental de repetirla en el grupo Anaconda y las realidades de la industria cuprera llevaron al IV Congreso Nacional de la Confederación de Trabajadores del Cobre, efectuado la semana pasada, a debatir la materia. La conclusión fue terminante: luchar por la nacionalización.

El acuerdo básico no se redujo a un pronunciamiento más. Fue más lejos. Constituyó un mandato para dirigentes y afiliados a la CTC y a partidos políticos en el sentido de arbitrar todas las medidas y actitudes para alcanzar la inmediata nacionalización del cobre. El voto aprobado por unanimidad puntualiza:

"1º—se deberán utilizar todos los medios de persuasión para crear conciencia en las bases cupreras y opinión pública en general;

"2º— se deberá constituir el Consejo Directivo Nacional junto a sus cuadros técnicos en una comisión permanente para impulsar estas medidas;

"3º—Se deberá oponer la CTC a toda idea de legislar en política cuprera que difiera de la nacionalización y para ello buscará el apoyo de los partidos populares y Movimientos Revolucionarios y de todas las organizaciones obreras; y

"4º—Los compañeros de la CTC y sus bases deberán, EN CASO DE QUE LA ACTITUD DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN QUE MILITAN SEA DIFERENTE A LO PLANTEADO. RENUNCIAR A DICHAS INSTITUCIONES DENUNCIANDO EL HECHO, COMO ÚNICA FORMA DE SER CONSECUENTE CON UNA ACTITUD CLASISTA".

HÉCTOR SUÁREZ BASTIDAS.


Opiniones

LA “IZQUIERDA ARITMÉTICA”

HAY un sector de izquierda que ha cancelado definitivamente la vía electoral y que sólo concibe la conquista del poder por medio de la lucha armada. Es la izquierda revolucionaria, que no vive preocupada de las combinaciones políticas, ni de los ajetreos o conciliábulos parlamentarios, ni de los discursos que se pronuncian en el Congreso, ni de la necesidad de elegir Mesas, ni de repartirse las presidencias de las Comisones de la Cámara y el Senado, ni de constituir mayorías en el Parlamento, ni del trabajo legislativo. Tampoco le inquieta la próxima campaña presidencial, ni quién será el candidato popular y quiénes lo apoyarán. Sencillamente ha resuelto marginarse de la actividad electoral y encauzar su acción en otro sentido. Pero queda la izquierda tradicional, constituida por los partidos políticos de izquierda, que tienen representación en el Congreso, que tienen arraigo e influencia en las masas, que no sólo no han desahuciado el camino electoral, sino que siguen confiando en que quizás en 1970, quizás después, el sufragio universal les abrirá las puertas para llegar a La Moneda y tomar el control del Estado.

Entre estas dos izquierdas está cerrado por ahora el diálogo. La izquierda tradicional es dura e implacable para atacar a la izquierda revolucionaria, porque ve en ella un rival peligroso, puesto que sus planteamientos pueden resultar cada vez más seductores para un pueblo tantas veces frustrado con vanas ilusiones electorales; y porque la acción revolucionaria de algunos puede poner en peligro el reconocimiento y las facilidades que el sistema les brinda a los partidos políticos.

La izquierda revolucionaria es débil, está fraccionada, no coordina ni suma sus esfuerzos, no uniforma su pensamiento y quizás tampoco ha definido el carácter de la lucha armada. Pero, a pesar de su dispersión, de su confusión, de su heterogénea actividad, está atrayendo hacia su postura a crecientes conglomerados de estudiantes, de obreros, de campesinos, de intelectuales e, incluso, de militantes de los propios partidos de la izquierda tradicional, y de otras colectividades políticas de centro, cuyas posturas se van radicalizando. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el grupo rebelde de la Democracia Cristiana, que rompió con su partido y ha formulado planteamientos que lo identifican más con la izquierda revolucionaria que con la izquierda tradicional.

No es exagerado decir que la izquierda revolucionaria está creciendo y que la izquierda tradicional está estancada o en declinación.

Como la izquierda tradicional forma parte del sistema y participa activamente en sus luchas políticas, es lógico que su mayor preocupación en estos momentos sea la elección presidencial de 1970.

Y la necesidad de afrontar este evento cívico en las mejores condiciones ha colocado en el primer plano de la actualidad el tema de la unidad popular.

Paradojalmente, cada vez que la izquierda se decide a pensar en la unidad popular y se empeña en lograrla, en vez de consolidarse y robustecerse, se desgarra y divide más.

Cada vez que en la izquierda se habla de la unidad popular surgen diversas interrogantes, que la arrastran a interminables y conflictivas discusiones.

¿Qué amplitud debe tener la unidad popular, qué fuerzas políticas deben integrarla?

¿En qué forma hay que tejer la unidad popular? ¿Esta debe ser sólo la resultante de acuerdos de directivas políticas o hay que estructurarla desde abajo, en las bases, en los frentes de masas: campes!, nos, trabajadores, estudiantes, pobladores?

¿Quién debe manejar, conducir, orientar a los sectores populares unidos? ¿La unidad popular debe ser administrada por las burocracias políticas o por las propias masas? ¿Estas deben resignarse a desempeñar un papel pasivo o seguidista respecto de lo que resuelvan las directivas o un rol activo, dinámico, responsable, directo y decisivo?

¿Cuál es el concepto, el objetivo, el fin, el alcance, la duración de la unidad popular?

¿Cuáles son las banderas, los postulados, el programa que se invoca para congregar a las fuerzas populares?

La unidad popular no debería ser una aspiración circunstancial y oportunista determinada por contingencias electorales, sino una realidad permanente, que la izquierda debería haber impulsado y concretado desde hace mucho tiempo.

En varias oportunidades hemos criticado la unidad más aparente que real del FRAP, pero esto se ha interpretado como un intento de separar a los partidos que lo componen.

Se hace alarde de que el FRAP existe desde hace doce años y que la unidad socialista-comunista es sólida e indestructible. Sin embargo, esta unidad ha sido precaria, no sólo por las divergencias que constantemente han aflorado entre ambas colectividades, sino porque ha consistido básicamente en un entendimiento entre directivas, sin proyectarse hacia las bases. El FRAP, salvo en períodos electorales —y a veces ni siquiera en estas oportunidades—, no ha tenido una existencia orgánica. Tampoco ha concertado a largo plazo y en forma constante una acción política de masas.

Aun dentro de la concepción reformista de la izquierda tradicional, qué distinta sería ahora la situación si el FRAP hubiera sido un conglomerado monolíticamente unido, pero no sólo por arriba, sino entre sus militantes, entre los trabajadores, en la masa que controla. Qué distinta podría haber sido la situación si en lugar de disputarse en términos generalmente poco fraternales la hegemonía en el campo laboral y estudiantil, hubiera trabajado conjuntamente para atraer a las masas obreras y campesinas despolitizadas y desorientadas. Cuán diferente sería ahora —incluso dentro del esquema reformista— la gravitación política del FRAP, si unido hubiera concertado una acción combativa y dinámica; si en vez de frenar la lucha de clases la hubiera empujado resueltamente, la hubiera dirigido y orientado, sin temor, sin vacilaciones, sin claudicaciones ni retrocesos.

Porque la unidad popular no puede ser una fórmula vacía.

No puede ser un fin, sino que debe ser un instrumento para alcanzar ciertas metas.

La unidad popular no se justifica en cualquier caso y para cualquier objetivo. Incluso, en determinadas circunstancias puede resultar más perniciosa que beneficiosa. En efecto, si sólo se concibe como una herramienta para estimular y desarrollar la lucha economicista de los gremios, o con fines electorales, para ganar más votos o elegir más parlamentarios o para controlar el Parlamento o para impulsar una legislación que no altere las bases del sistema, o sea, si se proyecta y aplica con un sentido reformista, es inconveniente y perjudicial, puesto que distrae y aleja a las masas y al movimiento popular de la lucha y de la acción revolucionarias.

Algunos sectores de la izquierda no sólo están enfermos de reformismo, sino de parlamentarismo. Aunque no se atreven a reconocerlo públicamente, dan preeminencia a la labor parlamentaria. Son los que reclaman porque el nuevo Parlamento no comienza a sesionar tan rápidamente como ellos quisieran. Se da como razón que hay que despachar leyes que interesan al pueblo. Pero ¿ignoran acaso que la composición del Congreso impide el despacho de las leyes más progresistas? ¿Hasta cuándo van a seguir confiando en la legislación burguesa? ¿Hasta cuándo seguirán incurriendo en la ingenuidad de creer que es posible, antes de que el pueblo conquiste el poder, satisfacer las aspiraciones de las masas, resolverles sus problemas, cambiar las estructuras y terminar con los privilegios y las injusticias? ¿No consideran preferible utilizar sus energías de parlamentarios en trabajar más en contacto con las masas, incitarlas al incorporarse a la lucha revolucionaria, despojarlas de su escepticismo, pasividad y resignación, convencerlas que no deben sentarse a esperar que la "titánica labor" de los parlamentarios populares provoque los cambios económicos y sociales que anhelan?

Qué contraste entre esa actitud y la de la izquierda cristiana, que dice: "Es en los frentes de masas donde se decidirá el futuro de la revolución chilena; no en el parlamento o entre las cuatro paredes de alguna oficina pública o sede de partido".

Hay un hecho reciente que demuestra cómo la acción de masas pesa más que muchas sesiones y discursos en el Parlamento, que muchos oficios y acusaciones constitucionales: las manifestaciones estudiantiles del mes de mayo fueron decisivas para conseguir la libertad de los dirigentes de la industria SABA. Lo que no pudieron conseguir los partidos y dirigentes de izquierda con declaraciones, entrevistas, interpelaciones y sesiones, lo obtuvo una decidida vanguardia obrero-estudiantil. Esta acción puso de manifiesto un tipo de unidad popular, la solidaridad entre estudiantes y obreros, que es más positiva y efectiva que muchas reuniones de Comités Centrales y de Comisiones Políticas; que hay que estimular y que le está mostrando a la izquierda tradicional que debe modificar sus métodos y su estilo.

Para la mayoría de la izquierda, la unidad popular es la fórmula mágica al conjuro de la cual podrá derrotarse a Alessandri en la contienda presidencial.

Obsesionados por este propósito, algunos sectores de la izquierda tradicional sólo piensan en sumar y aglutinar fuerzas, aún cuando no estén bien decantadas, aunque no sean muy homogéneas.

Es la que podríamos llamar "izquierda aritmética", porque saca sus cuentas sobre la base de sumar votos. En consecuencia, procura que la unidad popular sea lo más amplia posible.

No es la ocasión de insistir en las limitaciones y escollos casi insalvables que el sistema vigente ofrece a las empresas electorales de la izquierda. Por más que reiteremos este concepto, no vamos a cambiar el pensamiento de la izquierda tradicional y su confianza en la vía eleccionaria.

Pero aún para los que están poseídos del ilusionismo electoral, tiene que aparecer claro que una unidad popular gestada por el miedo al triunfo de la Derecha, sin cuidarse mucho de la homogeneidad de las fuerzas que se agrupan, de su sinceridad y de los planteamientos que expondrán y se comprometerán a ejecutar, no conseguirá el objetivo propuesto.

Una izquierda desdibujada, parchada superficialmente más que unida, blanda, camuflada, que no se atreva a expresar que lucha no sólo para atajar a la Derecha, sino para abatir el sistema capitalista y construir una sociedad socialista, no será contrincante seria ni peligrosa para Alessandri. Hay ya tantas experiencias que demuestran que las tentativas de ocultar el ver dadero rostro de la izquierda terminan en estrepitosos fracasos. ¿Para qué perseverar?

Pero para que la izquierda se presente con todas sus banderas desplegadas y para que el electorado crea en su sinceridad, no puede aceptar en su seno a fuerzas desprestigiadas, oportunistas y que se identifican con el centro o la derecha política, con la burguesía y el imperialismo.

Tampoco basta que la izquierda emplee un lenguaje más agresivo y contundente, sino que es indispensable que cambie todo su estilo de lucha política. La única posibilidad que tiene la izquierda para alterar el cuadro político, que en estos momentos se muestra favorable al triunfo de Alessandri, es desencadenar la lucha social con el máximo de intensidad para que se pongan de manifiesto las contradicciones del sistema, para polarizar al país, para obligar a la Derecha y a Alessandri a definirse, para que no pueda encubrir su liderazgo de los monopolios, del capital, del imperialismo, para desenmascararlo y mostrarlo como lo que es: el abanderado de las fuerzas opresoras, explotadoras y enemigas del pueblo.

Para esto debe servir la unidad popular. Para agrupar a todos los trabajadores, para despertar de nuevo la mística del pueblo y la fe en sus propias fuerzas, para que campesinos, estudiantes, obreros, todos los que tengan una posición de clase, todos los que desean la instauración del socialismo, luchen, desde luego y por todos los medios, contra el sistema y sus instituciones, contra los sectores económicos y políticos que detentan el poder ahora y aspiran a heredarlo en 1970.

La unidad popular no puede ser una simple artimaña electoral, sino la herramienta, la palanca de lucha revolucionarla de los trabajadores y estudiantes, para derrotar a la clase explotadora, para liberar al pueblo y edificar la sociedad socialista. Esta debe ser la gran meta de la unidad popular. Y por eso no puede fraguarse sólo con la perspectiva de la elección presiden, clal, sino más allá del 70. La conquista del poder para el pueblo, con o sin votos, por la vía electoral u otra más apropiada, contra Alessandri o cualquier monaguillo de la oligarquía y del imperialismo, debe ser el objetivo grandioso a cuyo servicio se ponga la unidad popular.

JAIME FAIVOVICH


A NUESTROS COMPAÑEROS OBREROS, ESTUDIANTES Y CAMPESINOS

El día martes 20 de mayo hemos tenido un encuentro con los compañeros de SABA que acaban de salir en libertad provisional; encuentro que por lo positivo y la gran enseñanza que deja en todos nosotros, hemos decidido dar a conocer.

En primer lugar los compañeros de SABA hicieron la relación de los hechos que terminaron con ellos en la cárcel. Los hechos son ya conocidos por la opinión pública, pero no está de más relatar lo más importante.

El día 6 de enero de 1968, presentan un pliego de peticiones que, por supuesto, no es aceptado por los del otro bando: los patrones. En ese pliego se incluía un punto que es importante destacar: un tanto por ciento de la participación en las ganancias de la industria. ¿HAY ALGO MAS JUSTO QUE PEDIR UNA PARTE DE ESE DINERO QUE HACEN GANAR LOS OBREROS A LOS PATRONES. Y QUE EN EL FONDO ES NUESTRO? Vino la huelga al mismo tiempo que vino la tramitación, el tira y afloja; vinieron compromisos que no cumplieron los tinterillos y suches (gallinazos que tarde o temprano serán aplastados). Más tarde la toma de la fábrica, después la orden de desalojo, es decir los matones, "las niñas de los mandados" de verde; el Grupo Móvil..., bombas lacrimógenas, matonaje, los compañeros arrancan, no queda nadie en la fábrica, entran algunos parlamentarios, se comprueba que no hay nadie dentro. Viene el incendio. ¿Quién fue?, ¿los del Grupo Móvil?, ¿los patrones? Da lo mismo, lo que es claro es que fueron los del otro lado, los que nada tienen que ver con los intereses de los obreros, los enemigos, los de la trinchera del frente. NO LOS COMPAÑEROS DE SABA. ¿Iban a incendiar ellos la fuente de sus escuálidos salarios? Ellos sabían y saben que asi no se resuelve esta lucha, que comenzó desde que el primer hombre explotó y robó al primer obrero.

Después la encarcelación, nuevos suches y tinterillos aparecen, nuevas trampas, nuevos engaños. Nueve meses de cárcel, nueve meses de sacrificio, nueve meses de incertidumbre en los hogares. Pero también son nueve meses de maduración, nueve meses en que toda la injusticia social se transforma en una mayor combatividad, en mayor claridad, en mayor conciencia de clase, en deseos más grandes de luchar. Los hombres honestos se movilizan, las bases obreras y estudiantiles se movilizan, no en pasillos ni oficinas de tinterillos, surge el movimiento de masas, indignación popular.

Es ese movimiento y la heroica huelga de hambre de las compañeras, madres y abuelas de los compañeros de SABA lo que culmina con la libertad provisional de los 19 compañeros de SABA.

Todo esto deja una gran enseñanza a toda la clase obrera:

Los problemas que ellos tuvieron son los problemas de toda la clase obrera, el peligro de trampas, como el incendio, la encarcelación, los engaños, las torturas, son peligros de toda la clase obrera, son peligros actuales.

Frente a esto, ¿qué hacer?, ¿caer en la trampa y tratar de resolver todo en el campo de la Justicia actual, justicia que es útil y conveniente para los patrones? ¿Entregar el conflicto para que lo resuelvan dos o tres personas en reuniones cerradas, escondidas, aunque ellos digan representar nuestros intereses?

Nosotros creemos que no, que nuestra tarea es trabajar CON LAS MASAS, EN LAS BASES OBRERAS, CAMPESINAS Y ESTUDIANTILES. A la represión debemos responder con un movimiento de masas, organizando a las masas obreras, campesinas, estudiantiles. Conseguir la unidad de todos los que están en las trincheras de este lado, sin disparar para el lado, sino para adelante, hacia la trinchera de los enemigos; la trinchera de los patrones, suches, tinterillos, matones, uniformados o no, y cuanta escoria gira en torno al dinero.

Estamos por la libertad incondicional de los obreros de SABA. Para conseguirla, el medio es la presión de las masas, no aceptamos ni maniobras ni enjuagues legales, como la ley de amnistía que supondría en primer lugar declarar culpables a los compañeros de SABA.

NO PERMITIREMOS QUE LOS COMPAÑEROS DE SABA VUELVAN A LA CÁRCEL. EL PROBLEMA DE ELLOS ES PROBLEMA DE TODA LA CLASE OBRERA.

Cooperativa de Trabajadores de la Construcción, COOTRALACO, ex "Andrés Hidalgo".


Entrevista

UNIDAD POPULAR SIN TÍTULOS NI DIGNIDADES

JACQUES Chonchol —secretario general del Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU)— conversó con "PUNTO FINAL" acerca de los sucesos políticos y de las perspectivas que se presentan al movimiento que dirige, en función de la tan buscada "unidad popular". En líneas generales, la conversación entre Chonchol y PF puede sintetizarse en los siguientes puntos fundamentales: a) por qué el MAPU no es un partido político "propiamente tal", en otras palabras, qué diferencias hay entre un "movimiento" (como el MAPU) y cualquiera de los tantos partidos políticos que atosigan el panorama chileno; b) en qué forma va a operar el MAPU, dentro de esta constelación de colectividades políticas izquierdistas para alcanzar su meta primarla: la unidad popular; c) cuál es la exacta posición del MAPU acerca del llamado de los jóvenes que se marginaron del PDC para integrar un "Frente Revolucionario"; d) cuando el MAPU habla de "fuerzas de izquierda", a qué partidos o entidades u organimos se refiere concretamente, y e) cuál es el concepto preciso que el MAPU tiene acerca de los "cambios" que es necesario realizar en las estructuras económico-sociales chilenas.

Cuando Uds. renunciaron al PDC, mucha gente esperó que formaran un nuevo partido político; sin embargo, lo que constituyeron fue un "movimiento". ¿En qué se diferencia uno de otro y qué razones tuvieron para proceder así?

Chonchol respondió:

—"Nosotros pensamos que, para los objetivos que persigue nuestro Movimiento que es crear una clara conciencia en el país de la necesidad de que todas las fuerzas sociales y políticas que desean acelerar un proceso de cambios profundos en la sociedad chilena concierten su acción dirigida a fines concretos, posibles de realizar, la creación de otro partido político más de corte izquierdista no ayudaría, por lo menos en esta etapa, y solamente contribuiría a aumentar la gran confusión existente".

"Es por eso que hemos pensado que lo que se necesita es crear algo distinto de lo que en Chile se entiende tradicionalmente por un "partido político" y, en consecuencia, hemos organizado el MAPU que es un "movimiento" que tiene objetivos políticos claros y que pretende actuar de acuerdo a dichos objetivos, para lo cual no puede operar a través de una vía tradicional.

¿Y cuál es el objetivo político que el MAPU persigue?

—"Podría resumirse así: ser un elemento que ayude a acelerar el proceso de toma de conciencia en la sociedad chilena por parte de los partidos políticos que representan a los sectores populares, por parte de las fuerzas sociales organizadas (como los organismos de trabajadores urbanos y rurales), por parte de los elementos más conscientes y progresistas de la clase media y por parte de todas aquellas personas que no participan ni en partidos políticos ni en organizaciones sociales, pero que sienten que la sociedad chilena necesita cambios profundos, que están conscientes de la urgencia de que todos estos sectores —manteniendo cada uno de ellos su filosofía y su visión final de la sociedad y del mundo— puedan concertar su acción en términos de objetivos concretos, factibles de realizar en Chile en los próximos años y que aceleren el proceso de cambios de las estructuras capitalistas que hoy dominan la sociedad chilena, establezcan las bases de un sistema económico-social en que l&s clases trabajadoras tengan una participación decisiva y opere en función de las necesidades de las grandes mayorías nacionales".

"Pensamos que es perfectamente factible, si uno mira cuáles son los intereses fundamentales del pueblo, la coexistencia de grupos o sectores que tienen ideologías finales distintas pero que pueden, dentro de un pluralismo ideológico que nos parece fundamental, entenderse para dar una serie de pasos concretos que objetivamente constituyan avances reales en favor del pueblo".

"Ahora en cuanto a las diferencias orgánicas que se observan entre un partido político clásico y nuestro movimiento, quisiera decir que nosotros no pretendemos constituirnos en competidores de otras colectividades políticas, en el sentido de tratar de tener bajo nuestro alero a grandes sectores del pueblo, sino más bien ser un fermento que ayude a la toma de conciencia de que las fuerzas sociales hoy existentes tienen que encontrar un modus operandi que les permita caminar juntas".

¿Cómo piensa operar concretamente el MAPU dentro del conglomerado de fuerzas izquierdistas?

—"Pensamos operar en dos planos: a) por "abajo"; es decir, trabajando a nivel de las fuerzas sociales del campo, de los trabajadores urbanos, procurando superar esa estratificación entre empleados, campesinos y obreros, a nivel de la juventud estudiantil y trabajadora, etc. En este sentido, mi experiencia es que quienes tienen más claridad y más rápida disposición para incorporarse a una empresa política de esta naturaleza son los campesinos... Tal vez porque no son tan "politizados", en el sentido tradicional del término es que saben distinguir mejor entre lo esencial y lo accesorio: b) por "arriba": o sea, a nivel de los partidos políticos organizados.

Nosotros estimamos que la unidad popular no puede hacerse contra los partidos populares existentes ni tampoco puede llegarse a ella a través de un mero acuerdo de superestructuras entre las directivas de dichos partidos, sino que es preciso operar simultáneamente en los dos planos que he mencionado".

¿Cuál es la respuesta de Uds. al llamado a integrar un "Frente Revolucionario"?

—"Examinemos con claridad este concepto: si se entiende por Frente Revolucionario el hecho de que cada una de las entidades políticas y sociales se van a disolver para hacer una sola "majamama", eso para nosotros no tiene pies ni cabeza y está fuera de toda realidad posible. Por otro lado existe el riesgo de que todo este conglomerado de fuerzas políticas y sociales, en el cual puede haber posiciones contradictorias, pudieran ponerse de acuerdo para elaborar un programa "promedio", lo que también significaría caer en un reformismo de un tipo distinto al actual".

"De lo que se trata es de que quienes se incorporen a este movimiento hagan un esfuerzo de reflexión conjunta de qué es lo que es históricamente posible de realizar en estos años dentro de la sociedad chilena, teniendo presente la realidad nacional (lo que el país verdaderamente es) y las condiciones internacionales, para ir creando los hechos políticos que ayuden a acelerar el proceso de toma de conciencia colectiva y que impulsen el mayor avance posible hacia una sociedad que no esté basada en las estructuras capitalistas y que nosotros creemos que tiene que ser una sociedad socialista y comunitaria. Ahora bien, hacia todo esto es posible avanzar a través de hechos que se engloban dentro de lo que hemos denominado "vía no capitalista de desarrollo".

—¿A quiénes llamamos "fuerzas de izquierda"? Antes de definirlas quisiera decir que nosotros no queremos ponerle patente a nadie de "izquierdista" (y esto vale también para nosotros). La experiencia nos ha enseñado que mucha gente que se dice de izquierda y que se dice revolucionaria, en la hora de la verdad no lo es o no lo es tanto como se dice. Aquí, en el informe político que rendí ante el Movimiento, se afirma lo siguiente: "Ningún partido, sin excepción, tiene derecho a proclamar cuáles son los títulos, cuáles las dignidades que permiten participar en esta tarea (la de la unidad popular). Aquí no existen títulos ni hay dignidades: sólo existe la tarea y frente a ella todos los partidos de izquierda son iguales. Sólo el pueblo podrá decir, en el transcurso de la lucha, quiénes merecen su confianza y quiénes se hacen acreedores a las más difíciles responsabilidades".

¿Cuáles son los "cambios" que el MAPU propone realizar dentro de la sociedad chilena?

— "Más bien dicho: dentro del concepto de la unidad popular, nosotros entendernos factibles de realizar en los próximos años los siguientes objetivos:

lº) Aumentar de modo decisivo la participación de los trabajadores en las grandes decisiones de política económica y social del país, en el sistema .político de la sociedad y en la empresa, que es la institución económica fundamental del sistema de producción. Esto implica que los trabajadores organizados deben participar activamente en un sistema de planificación nacional que establezca las prioridades económico-sociales que mueven al país en su política económica, (como precios y remuneraciones), en las instituciones financieras que orientan y determinan las inversiones y en las políticas sociales (como previsión, salud y vivienda). Al mismo tiempo es fundamental dar los pasos necesarios para producir un cambio profundo en el sistema de financiamiento de las empresas económicas, hoy día controladas exclusivamente por el capitalismo privado o por el burocratismo de Estado, a fin de que los trabajadores organizados participen activamente en la orientación y funcionamiento de tales empresas.

2º) La recuperación para el dominio del país de sus recursos básicos fundamentales.

3º) La aceleración del proceso de reforma agraria y organización del campesinado, a fin de completar, en el tiempo más rápido posible, la creación de una nueva estructura económico-social en el campo, que sea capaz de responder a las necesidades económicas de la sociedad chilena y hacer que los frutos del sistema agrícola queden en manos de la masa campesina y no de los latifundistas.

4º) Acelerar el proceso industrial de Chile, que seguirá siendo el eje dinámico de su desarrollo económico y que, junto con constituir empresas modernas y eficientes desde el punto de vista productivo, contribuyan a resolver positivamente el problema de la sub-ocupación de las fuerzas de trabajo.

5º) El control de la inflación que, a nuestro juicio, es solamente compatible de lograr junto con las necesidades financieras involucradas en los objetivos ya mencionados, en la medida en que haya un compromiso real del pueblo trabajador con el desarrollo de Chile, y este compromiso no es posible de lograr si el pueblo trabajador no visualiza con claridad que están cambiando en su beneficio las bases económicas del sistema, y que éste no sigue operando en favor de las reducidas oligarquías económicas.

6º) un cambio profundo del sistema político e institucional, de modo que la participación política del pueblo no se reduzca a expresar un voto cada ciertos años, sino que se exprese concretamente en los fines políticos, económicos y sociales a través de su intervención activa y constante en los centros de poder que determinan este proceso".


Entrevista

SERVICIO MILITAR A CONTROL REMOTO

LA intromisión del Ejército de los Estados Unidos en la nueva modalidad del Servicio Militar Escolar fue denunciada por los dirigentes estudiantiles que siguen luchando por la derogación de este sistema. Ricardo López y Patricio Contesse, presidente y vicepresidente, respectivamente, del Gobierno Estudiantil del Liceo "Manuel de Salas", plantearon a PUNTO FINAL su convencimiento de que la idea de incorporar al estudiantado a las filas del Ejército no nació del Ministerio de Defensa ni del Ministerio de Educación, sino del Pentágono norteamericano que, a su vez, la concretó en la última conferencia de jefes militares realizada en Río de Janeiro.

"El ejército —dijeron— es la fuente de sustentación de la burguesía y de su protector universal, el imperialismo norteamericano, que lo apertrecha de material de segunda mano y lo instruye con sus técnicas y orientación ideológica. Por este motivo, no se puede plantear el problema del servicio militar escolar desde el punto de vista del patriotismo, como se ha querido hacer, sino desde un ángulo estrictamente ideológico".

De esta manera, los jóvenes rechazan la afirmación de altas autoridades militares, como el Director de Instrucción del Ejército, general Pablo Schaffhauser, que pretenden dar una imagen inofensiva de este nuevo sistema. El general Schaffhauser declaró a El Mercurio: "El Ejército se nutre preferentemente del pueblo. La Defensa Nacional, por tanto, es responsabilidad de éste. Por ello, estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para ofrecer en los próximos años esta oportunidad a todos los estudiantes. El Estado está preferentemente interesado en democratizar los esfuerzos para que el ciudadano cumpla con su deber".

CONCIENCIA JUVENIL

Sin embargo, los militares no contaron con la ingenuidad que esperaban de parte de los estudiantes secundarios que, a pesar de su corta edad, han tomado conciencia en su mayoría del verdadero papel que les corresponde y no aceptan ser utilizados en la lucha contra el pueblo.

Patricio Contesse afirmó que los estudiantes se niegan a ser enrolados en un Ejército cuya misión no es defender la soberanía nacional sino oprimir y acallar cualquier justo intento de alzamiento de las mayorías explotadas.

"El ejército, dijo, se ha transformado en cómplice de la política gobernante. Y de ello tenemos tristes experiencias en Puerto Montt, recientemente, y antes en El Salvador, La Coruña (1925), Copiapó (1928), Punta Arenas (1920), Iquique (1907) y Santiago (1905)".

"Por eso, añadió, no creemos en la misión puramente patriótica del ejército ni en el carácter de tal que se le pretende dar al servicio militar escolar. El general Schaffhauser nos ha dicho:

¡Cómo se impresionaría el ejército de Argentina al saber que hay 2.500 estudiantes chilenos bien preparados militarmente! Ustedes serían un excelente elemento de persuasión ante un intento de agresión extranjera! Nosotros pensamos que eso es una falsedad. Casi todos los ejércitos latinoamericanos, con excepción de Cuba, dependen de Estados Unidos. Por lo tanto, en una guerra de agresión entre Argentina y Chile, no va a ganar el que esté mejor preparado, sino el que Estados Unidos desee que gane...".

El verdadero objetivo de la nueva modalidad de instrucción militar escolar "entonces, según Contesse, es de penetración ideológica para localizar a los dirigentes estudiantiles, desviar las inquietudes políticas de la juventud y dirigirla hacia la mantención del Estado burgués.

VAGUEDADES OFICIALES

Agregó que ni el Ministro de Defensa ni el Ministro de Educación han podido explicar claramente la gestación ni el objetivo del nuevo sistema, cayendo en vaguedades y contradicciones cuando han sido interrogados. "Esto nos hace sospechar más aún que la idea no ha nacido de ellos, ya que ni siquiera saben explicarla. Está claro que es una maniobra dirigida desde Estados Unidos. Lo extraño sería que no lo fuera ...".

Estos conceptos han sido reafirmados por las autoridades del magisterio.

La Sociedad Nacional de Profesores afirmó públicamente que "el Servicio Militar para Estudiantes, tal como ha sido concebido, no es una iniciativa del país. Ella se pone en práctica por mandato del imperialismo, el cual, blandiendo consideraciones chovinistas de una hipotética defensa nacional, perturba la conciencia de la opinión pública y de algunos padres y apoderados".

Los maestros expresaron que el gobierno, siguiendo la política del pentágono, está interesado en adiestrar militarmente a la juventud para arrancarla de su actitud solidaria con los movimientos de democratización de la vida nacional. Criticaron también esta "participación e intromisión indebida de las Fuerzas Armadas en las tareas docentes".

El ejemplo de Cuba, en cuanto a preparación militar de los estudiantes, fue enfocado por Ricardo López, quien se mostró partidario de la militarización de la juventud cuando se trata de defender un régimen justo, que se halla en permanente peligro de ataque. "No es el caso de Chile —dijo— donde no existe tal necesidad. Por el contrario, se nos plantea la defensa de un régimen capitalista, que tiende a oprimir cada vez más a los que siempre han estado abajo...".

El rechazo de los estudiantes a este tipo de servicio militar ha motivado, por otra parte, algunas dudas entre sectores políticos de izquierda que se preguntan por qué los jóvenes no aprovechan la instrucción que les dará el ejército como preparación para la futura lucha insurreccional.

Para Ricardo López la respuesta es clara. "A los 16 ó 17 años, el joven no tiene una formación política definida. Tiene inquietudes, y según ellas, se coloca a la izquierda o a la derecha. Los militares saben de estas inquietudes y están conscientes de la inconformidad de la juventud frente al sistema actual. Por eso, no van a enseñar solamente a manejar un fusil, sino que van a realizar previamente un trabajo de penetración ideológica con el cual van a enajenar al estudiante. Para ello el sistema contempla además de las clases prácticas, cuatro horas semanales teóricas, en las cuales se imparten enseñanzas de falso nacionalismo y se emiten conceptos sobre soberanía y respeto al orden público que están lejos de la verdad. En estas condiciones serían muy pocos los estudiantes que escaparían a este "lavado de cerebro" para aplicar lo aprendido en una próxima revolución...".

Agregó López que existe una incompetencia sicopedagógica entre lo que se enseña a través del sistema educacional actual y lo que aplica el ejército. "Los profesores nos enseñan, por una parte, que debemos amar la paz; los militares nos dicen que el enemigo es el enemigo y hay que matarlo. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre señala que el niño debe ser protegido contra las prácticas que fomenten la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole; que debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal... El ejército, en cambio, nos enseña todo lo contrario".

NO HAY GARANTÍAS

La "voluntariedad" del sistema también ha sido puesta en duda por los estudiantes, ya que las autoridades no les han dado ninguna garantía de que no se suprimirá el servicio militar de tres meses de verano. En este caso la disyuntiva estaría entre aceptar el sistema militar escolar o el tradicional que dura un año, lo que obligaría a los estudiantes a optar por el primero.

Otra crítica importante que se le hace al sistema es que permite a los militares tener participación en el Consejo de Profesores, lo que significa una abierta intervención sobre la educación. En Punta Arenas, por ejemplo, donde se realizó el plan piloto sobre instrucción Militar Estudiantil, los militares exigieron esta participación y la aprovecharon para investigar la vida privada de los dirigentes y las inquietudes políticas del estudiantado. Esto, en opinión de los jóvenes, es una abierta infiltración.

Los alumnos de colegios particulares, no obstante, se han mostrado felices con este sistema de conscripción.

Esta actitud es interpretada así por Patricio Contesse: "Los estudiantes de colegios particulares viven ajenos a los problemas sociales. Están metidos en una campana de cristal. Ellos ya tienen una penetración ideológica, de manera que no captan el peligro en este aspecto. Lo único que les interesa es no perder los tres meses de veraneo en el cuartel, y están felices con la posibilidad de hacer el servicio durante la época de clases".

"Lo grave, añadió, es que el ejército está logrando dividir a los estudiantes en dos bandos: los que aceptan y los que rechazan la nueva modalidad. Con esto, se ha presentado el caso de que alumnos del Liceo "Valentín Letelier" han llegado a agredir a piedrazos a sus propios compañeros de curso, que se habían tomado el local en señal de protesta por la conscripción escolar. Si ya se está haciendo pelear a estudiantes contra estudiantes, con mayor razón podemos esperar que más adelante sean lanzados los estudiantes a luchar contra el pueblo", señaló.

Finalmente ambos dirigentes estudiantiles denunciaron la actitud de jóvenes democristianos que para demostrar su apoyo incondicional al régimen, han llegado hasta a denunciar a la policía a sus compañeros que han dirigido el movimiento de protesta. Criticaron también la política de conciliación de algunos "tímidos izquierdistas", que han tratado de sembrar la duda y el temor, esforzándose por demostrar la imposibilidad del triunfo.

El movimiento estudiantil por la derogación del régimen militar escolar continuará desarrollándose, ya que las autoridades de Defensa y Educación no se han dado por vencidas. Se sabe que, agotado el sistema de convencimiento por la vía de las conversaciones, el Ministerio de Educación piensa recurrir a la autoridad de los padres y apoderados para que obliguen a sus hijos a asistir a las clases de preparación teórica y práctica. Los estudiantes, sin embargo, están dispuestos a mantenerse firmes ya que, como lo han dicho, "no quieren ser usados contra el pueblo desarmado".

C. CORREA M.


ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE ESCRITORES

En la última semana de agosto se efectuará en Arica el Encuentro Latinoamericano de Escritores, cuyas deliberaciones continuarán en Santiago. El evento es auspiciado por la Sociedad de Escritores de Chile, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Educación, y cuenta con el apoyo de la Junta de Adelanto de Arica, el Instituto de Estudios internacionales de la Universidad de Chile y FLACSO.

Los 52 invitados no chilenos representan lo más alto de la literatura latinoamericana. Entre ellos figuran Gabriel García Márquez, Juan Carlos Onetti, José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Juan Rulfo, Octavio Paz, José María Arguedas, Leopoldo Marechal, etc.

El temario incluye los siguientes puntos: 1) Condición y función social del escritor en los países subdesarrollados; 2) Situación de la literatura latinoamericana en el siglo XX, y 3) La literatura latinoamericana vista como totalidad.

Los gastos de pasajes serán solventados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, y el de los materiales del Encuentro por el de Educación. El ministro de esta cartera, Máximo Pacheco, ante la inquietud sobre posibles dificultades con las visas de los escritores cubanos, expresó a PF:

"No puede haber Encuentro Latinoamericano de Escritores sin la presencia de los escritores cubanos". Trascendió asimismo, de fuente directa, la posición del canciller Valdés: "Si no concurren grandes figuras no hay encuentro".


Poruña

UN DÚO CON LAS MANOS EN LA PASTA

LA cama de posiciones políticas —y de recursos en metálico— era muy variada en el Partido Demócrata Cristiano. La última Junta Nacional del PDC ayudó a uniformar a la organización de Gobierno y a dejar en su seno a aquellos que realmente tienen el equivalente de su peso en oro.

Entre los "incorruptiblemente" fieles al PDC se encuentran, como por casualidad, todos los magnates del mundo de las finanzas, el comercio y la banca que en algún momento de su juventud —o en plena madurez— firmaron los registros democristianos. Los hay de distinto grado de politización y algunos podrían figurar bien en la plana mayor de los "teóricos" del partido de gobierno. Uno de estos es el próspero, audaz y afortunado Andrónico Luksic Abaroa, un antofagastino, hijo de yugoslavo, que ha amasado millones (en escudos) en los más diferentes negocios.

ACCIONES AL FIDEO

En 1967 la industria de Molinos y Fideos Lucchetti S. A., cuyos productos son vastamente conocidos en el país, cayó en un bache económico agudizado por lo que su antiguo propietario describió como "bajo precio oficial para el producto". La situación de la industria era francamente mala y las acciones de la sociedad se precipitaron en una baja continua y acelerada.

Cuando Lucchetti S. A. se encontró en un momento verdaderamente desesperado, apareció en escena el democratacristiano Andrónico Luksic, quien compró un cuantioso paquete de acciones. Al convertirse en socio mayoritario en Lucchetti, Luksic no realizó nada semejante a un "milagro financiero" para restablecer la situación económica de la industria sino que hizo algo mucho más simple y terreno: pidió un alza fabulosa del precio oficial de los fideos al entonces Ministro de Economía, Juan de Dios Carmona, quien la concedió de inmediato y con largueza.

Para un pueblo de escasa pitanza como el chileno, el alza de precios en los subproductos del trigo tiene severas consecuencias. Sin embargo, el Ministro de Economía no tuvo reparos en el aumento porque, al fin y al cabo, lo une tierna amistad y un parentesco político con Andrónico Luksic.

A lo largo de sus vidas Luksic y Carmona han sostenido múltiples relaciones de índole comercial y política. Una de las sobrinas predilectas del actual senador por el norte, Iris Fombona Carmona, es la esposa del acaudalado industrial y comerciante, lo que constituye una razón más para la alta intimidad "ideológica" entre ambas personalidades, del mundo político una y del mundo del comercio la otra.

MUTUALIDAD

"Hoy por ti, mañana por mi" parece ser el aforismo que liga a la pareja Carmona-Luksic. Por eso cuando Juan de Dios decidió renunciar al Ministerio de Economía para lanzarse como candidato a senador por las provincias del norte, Andrónico puso a su servicio inagotables recursos económicos que, bien mirados, había ayudado a edificar el antiguo dirigente democristiano que antes de pasar por la cartera de Economía estuvo al frente del Ministerio de Defensa.

Andrónico Luksic Abaroa no se conforma con poco y su condición de "león de los negocios" le hace manejar un apretado destacamento de hombres de empresa que controlan importantes industrias, distribuidoras, firmas pesqueras y casas de importación. La lista de ellas es impresionante, así como los cargos de Luksic en los altos negocios. Desde luego es Luksic el presidente de la Cía. Lota-Schwager S. A.; propietario de la "Pesquera Iquique" (muy favorecida por la CORPO); controla la Cía. Minera "Chañaral-Taltal"; los astilleros Las Habas, de Valparaíso; posee el 15% de las acciones de fideos Carozzi (tiene debilidad por las pastas, tendencia que lo lleva al monopolio del producto en el país); en Antofagasta se aprovecha de la "zona franca alimentaria" para nutrir sus negocios con la importación de alimentos; tiene un fuerte paquete de acciones de Madeco y de otra media docena de empresas.

Pero si personalmente Luksic es ya un sólido integrante del grupo de las grandes fortunas chilenas, con su "clan antofagastino" su ámbito crece para abarcar esferas cada vez más variadas. Eduardo Abaroa, por ejemplo, es uno de los de su grupo y se dedica en la ciudad de Antofagasta a la importación de ganado argentino. El negocio de carne es increíblemente próspero debido a la simple razón de que Eduardo Abaroa logró, seguramente sólo por sagacidad comercial, la concesión para abastecer de carne de vacuno a Chuquicamata, donde millares de almas necesitan reponer con proteínas el desgaste que les produce el duro trabajo en las posesiones mineras de "The Anaconda Company".

Teodoro Tafarique es otro de los integrantes del "clan antofagastino" con excelentes relaciones con el gobierno demócrata cristiano. A este hombre de negocios, encargado de llevar los intereses de Luksic en la importación de alimentos por la "zona franca" se le ha atribuido, seguramente sin ninguna justicia, la especie de que las mercancías comestibles importadas sin pagar derechos de aduana y según una concesión especial para el norte, llegan también al sur, de manera tal que configurarían un contrabando.

Wladimir Radic, otro descendiente de yugoslavos, es pieza vital en los negocios de Luksic en Antofagasta. Es, en un sentido general, el gerente de Andrónico en la ciudad del norte.

En Santiago y a cargo de Lucchetti S. A., Luksic ha puesto a su amigo Jorge Silva Romo.

El "clan", en su conjunto, participa de la "ideología" democristiana y en torno a sus principios son inflexibles de tal manera que todos ellos se quedarán junto a la directiva del agudo teórico Jaime Castillo Velasco, quien consiguió su gloriosa victoria a lo Pirro en la Junta Nacional del PDC.

LOS CORREDORES

Las innúmeras y siempre fructíferas operaciones en la Bolsa de Comercio del sobrino político del senador Juan de Dios Carmona se hacían por intermedio de la oficina de corredores de Swett y Eyzaguirre", sobre la que ha caído la mala suerte en las últimas semanas al iniciarse una investigación por tenencia y manejo ilegal de dólares

"Swett y Eyzaguirre" fueron los que adquirieron para Luksic el paquete de acciones que lo puso en condición privilegiada en la industria Lucchetti, posición eme solventó de tan magnífica forma el Ministro de Economía —y uno de los presidenciables democristianos— que ha jurado no abandonar jamás su tienda política a la que ha entregado lo mejor de su vida.

1967 fue sin embargo un año de grandes alegrías y grandes disgustos para Andrónico Luksic, sobrino político de Juan de Dios Carmona. Entre las alegrías: Lucchetti: entre los disgustos: la "Pesquera Iquique" ¿Acaso quebró la empresa? En verdad ello era completamente imposible, puesto que la Corporación de Fomento concedió generosos préstamos, a bajo interés y largo plazo, para que la "Pesquera" siguiera funcionando. El disgusto provino de la importación por la empresa de algunas goletas nuevas desde Alemania Federal. Las naves pesqueras venían con su tripulación y sus aparejos, como es lo normal, pero traían además un cuantioso contrabando que fue descubierto. El hecho causó un corto escándalo, que fue sofocado con rapidez por manos desconocidas, pero poderosas. Como responsable del contrabando aparecía un señor Olavarría, gerente de la "Pesquera Iquique" e integrante del grupo manejado por Luksic.

Andrónico Luksic ha ascendido como un meteorito en el firmamento de los negocios chilenos. Su éxito, ciertamente, venía desde una época anterior al actual gobierno, pero estos últimos cuatro años le hicieron saltar bruscamente hacia las alturas desde el "medio-pelaje" en el mundo de los negocios al "pelaje-completo".

Sin embargo, Luksic no está aún contento. Tiene entre manos lo que en Chile es en verdad el "estrellato" en las finanzas: busca convertirse en director del Banco de Chile.

Para estos efectos compra constantemente paquetes de acciones del Banco por intermedio de un nombre desconocido en el mundo de los negocios, pero que comienza a adquirir súbito prestigio: Iris Fombona Carmona. Ella no es lo que se llama "una espada" en materia comercial y financiera, pero posee algo que al menos por otros 17 meses más significa mucho en este país: su parentesco con una figura destacada y querida por el régimen, con el senador Juan de Dios Carmona.

RAFAEL PINO


Polémica

¿POLITIQUERÍA O ACCIÓN POLÍTICA REVOLUCIONARIA?

EN la actual situación histórica de confusión politica de la izquierda chilena y de reforzamiento de las fuerzas reaccionarias queremos detenernos sobre un aspecto que consideramos fundamental a toda línea política revolucionaria y que muy fácilmente parecen olvidar los distintos sectores organizados de la izquierda, desde los sectores más moderados hasta los ultrarrevolucionarios. Este aspecto es el siguiente:

NO PUEDE EXISTIR UNA LINEA POLÍTICA REVOLUCIONARIA SI ESTA LINEA NO ES UNA LINEA POLÍTICA DE MASAS PORQUE "SON LAS MASAS LAS QUE HACEN LA HISTORIA".

Pongámonos el parche antes de la herida y aclaremos ciertas confusiones:

1º.— Linea política de masas no quiere decir lo mismo que partido de masas. Un partido de masas no es lo mismo que un partido al servicio de las masas. Una vanguardia rigurosamente seleccionada puede estar más al servicio de las masas que un partido de masas, es decir, un partido que pretende integrar a sus filas al mayor número de personas que simpaticen con su línea política. Muchas veces los militantes de estos partidos "de masas" caen en la tentación de decidir las cosas en su propia capilla. Llegan a las masas (¡cuando llegan!), con soluciones o proposiciones "cocinadas" de antemano. Las masas no son sino espectadoras de un juego que escapa de sus manos.

2º.— Línea política de masas, no significa afirmar que es necesario seguir el movimiento espontáneo de las masas. La teoría marxista nos ha enseñado suficientemente de qué manera penetra la ideología dominante en las masas explotadas, cómo deforma sus intereses, cómo tiende a orientar sus luchas hacia el logro de objetivos que no ponen en cuestión el sistema (mejores salarios, mejor asistencia social, etc.).

3º.— Por último, que un movimiento revolucionario considere la línea de masas como un aspecto fundamental de su linea política revolucionaria no implica que para iniciar la lucha revolucionaria este movimiento necesite contar con el 100% de las masas explotadas.

¿QUE ENTENDEMOS ENTONCES POR LINEA DE MASAS?

Antes de hacer una formulación teórica frente a esta pregunta observemos lo que ocurre prácticamente en algunos frentes de lucha.

Empecemos por el frente sindical estudiando cómo se gesta un pliego de peticiones. En la mayor parte de los casos ocurre lo siguiente:

1) La dirección del sindicato elabora el pliego de peticiones.

2) Una vez elaborado lo lleva a la asamblea, la que a viva voz se manifiesta de acuerdo.

3) La dirección del sindicato lo presenta a los patrones, lo lleva a la Inspección del Trabajo, a la Junta de Conciliación, etc.

4) Si no se llega a ningún acuerdo con los patrones se plantea la posibilidad de entregar el pliego por lo que ofrezcan los patrones o de enfrentar la lucha sin preparación.

Esta forma de organizar la lucha por el pliego de peticiones revela un grave defecto de organización ya que aplica el principio de DIRIGENTES ACTIVOS Y MASAS PASIVAS. Una huelga enfrentada en estas condiciones siempre se pierde.

La mayor parte de las organizaciones sindicales no sigue por lo tanto una línea de masas para enfrentar sus luchas. Uno entre los miles de ejemplos que existen ha sido el caso del pliego único campesino propiciado por la Federación sindical Ranquil. No se puede negar la importancia de este pliego único pero sí debe criticarse la forma en que se gestó. Las masas campesinas estuvieron ausentes. Y sabemos cuan hábilmente la derecha democratacristiana supo aprovecharse de esta falla de organización.

¿Cómo organizar un pliego de peticiones siguiendo una línea política de masas?

Pensamos que podría organizarse de la siguiente manera:

1) Tratar de que cada sección de trabajo de la fábrica elabore su propio pliego de peticiones en la forma más sencilla posible, haciendo participar en su gestación a todos los obreros de la sección.

2) Una vez elaborado el pliego seccional, los obreros de la sección deberían nombrar dos o más delegados para que discutan con la directiva del sindicato la justeza del pliego.

3) La dirección del sindicato debería resumir en un solo pliego los pliegos elaborados por las secciones de trabajo. Este último sería presentado a los patrones.

4) La dirección del sindicato debería sacar copias del pliego de peticiones y entregarlo a cada obrero. El compañero lo discute en su hogar con su compañera, con sus familiares, con sus amigos. Con esto el obrero se transforma en propagandista de su propia lucha.

5) Entretanto, en el sindicato se podrían formar comisiones de tres a diez compañeros que tomarían a su cargo una industria del sector e irían todos los días, a la salida del trabajo, a discutir con los otros obreros la necesidad de que solidaricen con su movimiento.

De esta manera se crearía entre los obreros la conciencia de que todos están participando en la misma lucha, siendo los que luchan por el pliego la primera línea, y los obreros vecinos y de otros sindicatos, la retaguardia del gran ejército de los trabajadores. Una huelga preparada en estas condiciones jamás se pierde. Nadie se atreve a pelear si tiene la seguridad de perder. Por lo tanto, la mejor manera de lograr las reivindicaciones sin tener que llegar a la huelga es prepararse para ella lo más consciente e intensamente posible.

En general, todo grupo que enfrenta una lucha se prepara con tiempo para enfrentarla en las mejores condiciones (equipos deportivos, unidades militares, etc., se preparan durante meses o años para enfrentar el combate). Parece extraño entonces que los ÚNICOS QUE NO SE PREPARAN CON TIEMPO PARA LA LUCHA CONTRA SUS ENEMIGOS SEAN LOS OBREROS.

¿Será casual esta falla del movimiento obrero? Dudamos que así sea, nos parece que se trata más bien de una clara orientación de la burguesía en el movimiento obrero que trata de conquistar sus líderes, separarlos de las bases, crearles una condición de privilegiados que los lleve con el tiempo a desolidarizar con sus antiguos compañeros de lucha.

Los obreros tienen que aprender a distinguir entre los dirigentes que realmente defienden su causa y aquellos que la traicionan. Y ¿cuál debe ser el criterio fundamental para establecer la línea de demarcación entre unos y otros? Nos parece que este criterio debe ser la presencia o ausencia de una línea de masas en sus actuaciones. ¿Trata el dirigente de incorporar a todos los obreros a la lucha? ¿Se esfuerza por informar a todos acerca de sus gestiones? ¿Sabe escuchar las sugerencias que le hacen las bases?, etc.

LA REFORMA UNIVERSITARIA

Examinemos ahora otro frente de lucha, el frente universitario. ¿Qué ha ocurrido con la Reforma Universitaria que empezó con una movilización bastante importante de las masas universitarias, especialmente de los sectores estudiantiles que fueron los desencadenantes del proceso?

Cuando el movimiento había logrado despertar e interesar a la mayor parte de los sectores universitarios (estudiantes, académicos y no-académicos) se propicia un proceso de estructuración, de organización del movimiento. Se nombran diversos tipos de comisiones con funciones bien específicas. Todo ello en sí mismo es perfectamente admisible. Pero ¿qué ocurre? Rápidamente se produce un proceso de desmasificación. Las comisiones pierden el contacto con las bases que las eligieron como sus representantes. La reforma empieza a caer en manos de pequeños grupos que por muy buenas intenciones que tengan actúan a espaldas de la comunidad universitaria. Un ejemplo reciente de actuaciones de este tipo son las resoluciones tomadas por el Consejo Universitario respecto al Proyecto de Ley enviado al Ejecutivo. Salvo escasos grupos, el estudiantado se margina totalmente del proceso.

Transcurren algunos meses antes de que ciertos sectores sean despertados por la arremetida reaccionaria contra el proceso de reforma. Se hace necesario defender la reforma contra el ataque antirreformista interno y externo con un ejército diseminado, que ha perdido su mística, que ya no tiene fe en el proceso de reforma.

Los elementos reformistas más conscientes y consecuentes se dan cuenta de que sólo una nueva movilización de las más amplias bases universitarias reformistas salvará el proceso de reforma. Se empiezan a crear en algunas Facultades frentes reformistas con el objetivo de defender y llevar adelante el proceso de reforma. Frentes con una línea de masas, que llaman a todos los sectores reformistas organizados (partidos u otros) y no organizados, y especialmente a los estudiantes, a cerrar sus filas en torno a ellos. Frentes reformistas en los que se toman todas las decisiones concernientes al proceso de reforma, desde la nominación de los candidatos al Senado Académico hasta tareas como la organización de convenciones de Reforma en algunas Facultades.

Los partidos políticos, que por su carácter de únicos grupos organizados en el proceso de reforma habían logrado controlar el proceso en forma exclusiva, deben aceptar ahora el desafio planteado por estos frentes reformistas: no existen vanguardias preestablecidas, los grupos políticos deberán constituirse en vanguardias en la acción, y sólo serán vanguardias aquellos grupos que logren movilizar a las masas, que logren su confianza, que sean capaces de elevar sus formas de lucha y su conciencia reformista.

De todo ello se deduce que sólo una línea de masas logrará salvar el proceso de reforma.

UNA RESPUESTA

Después de estos ejemplos podemos responder a la pregunta que planteábamos: ¿qué se entiende por línea política de masas?

La línea de masas es la línea política que es coherente con la tesis marxista: son las masas, y no los individuos, LAS QUE HACEN LA HISTORIA.

Esta línea de masas implica: CONFIAR EN LAS MASAS. Confiar en que las masas pueden llegar a comprender y actuar en función de tareas revolucionarias siempre que sean correctamente movilizadas. Confiar en la posibilidad creadora de las masas que en los momentos históricos críticos han sabido inventar nuevos métodos de lucha, nuevas fórmulas para vencer a los enemigos de clase.

RESPETAR A LAS MASAS. Respetar dialécticamente sus intereses espontáneos inmediatos y sus intereses a largo plazo. Esto se debe traducir en no proponer tareas relacionadas con sus intereses estratégicos a largo plazo sino tareas relacionadas con sus intereses espontáneos inmediatos, siempre que estas tareas estén orientadas a hacer avanzar el movimiento hacia sus fines estratégicos a largo plazo. Por lo tanto, PARTIR por los intereses espontáneos inmediatos pero NO QUEDARSE en ellos.

CONSULTAR A LAS MASAS. Recoger sus ideas, sus opiniones frente a los hechos, no darles todo cocinado desde arriba. Averiguar si las consignas que se han planteado han tenido un eco real en las masas. Cuan justa parece ser en este sentido la afirmación de Mao: "el militante que no ha hecho encuestas no tiene derecho a hablar".

INFORMAR A LAS MASAS. Informarlas sobre la situación histórica que vive su frente de lucha y su relación con otros frentes. Informarlas de las tareas que se proponen y de la forma de realizarlas.

ORGANIZAR A LAS MASAS. Buscar fórmulas que permitan la máxima participación. Para ello es importante determinar cuál es el sector más activo de ellas y preocuparse especialmente de organizarlo para que éste logre arrastrar tras de sí a los sectores más pasivos y atrasados.

MOVILIZAR A LAS MASAS. Lanzar consignas adecuadas a cada nueva coyuntura que surja. Estas consignas serán justas y harán avanzar el movimiento revolucionario en la medida en que no sean consignas abstractas sino consignas que partan del estado actual de conciencia de las masas. Consignas de tipo antiimperialista o de lucha armada pueden resultar un elemento no movilizador para las masas si éstas no están suficientemente maduras para comprenderlas. ¿No será la falla en esta línea de masas lo que explica la ausencia de consignas tácticas adecuadas en todos los movimientos de izquierda chilenos?

Después de lo expuesto anteriormente no nos parece falso afirmar que sin línea de masas no habrá revolución.

LA REVOLUCIÓN SE HARÁ CON LAS MASAS O NO HABRÁ REVOLUCIÓN.

NEVA


Declaración del Centro de Alumnos de la
Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile

La clase trabajadora chilena ha logrado una gran victoria sobre sus enemigos, los empresarios y el gobierno. 16 obreros de la industria SABA han recobrado su libertad después de permanecer casi diez meses injustamente encarcelados. Esta victoria se ha logrado por la lucha unida de trabajadores y estudiantes. Fueron los mismos obreros detenidos los que iniciaron este combate contra la unidad empresarial, conscientes de que en su persona los explotadores pretenden castigar y dar un escarmiento a todos los trabajadores que luchan. En torno a ellos concentraron la solidaridad combativa de sus hermanos de clase y del estudiantado, demostrando que ponían su confianza en la lucha y no en las leyes ni en la "justicia", instrumentos de los explotadores que descargan todo su peso sobre ellos. Así también lo entendieron sus heroicas mujeres, que mantuvieron la huelga de hambre por 21 días.

Sin embargo, el gobierno y algunos oportunistas de la izquierda tradicional quieren seguir engañando a nuestro pueblo. Han afirmado que gracias a sus gestiones y arreglines legales "se ha concedido" la libertad de los compañeros. Quieren ocultar al pueblo que ha sido la lucha de estudiantes y obreros la que ha derrotado a los empresarios, a la justicia y al gobierno que les sirven. Esta victoria es de los trabajadores y se logró luchando en las calles, a medida que se intensificó la solidaridad combativa entre trabajadores y estudiantes.

Esta lucha no ha terminado. Los obreros de SABA recobraron su libertad en forma provisoria y continúa el proceso que pretende secarlos en la cárcel. Aún pesan sobre ellos las injustas acusaciones a que han recurrido los empresarios para amedrentar a toda la clase trabajadora. Que sepan estos señores que continuaremos luchando hasta lograr la LIBERTAD INCONDICIONAL de los trabajadores de SABA y que cualquier intento de condenarlos o de negociar su libertad tendrá como respuesta la lucha unida de estudiantes y trabajadores.


Marxismo

EL FACTOR ECONÓMICO NO ES ÚNICO DETERMINANTE

SEGÚN la concepción materialista de la historia, el factor determinante de la historia es en última instancia la producción y la reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Por consiguiente, si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, transforma aquella tesis en una frase sin sentido, abstracta, absurda. La situación económica es la base, pero las diversas partes de la superestructura que sobre ella se levantan —las formas políticas de la lucha ds clases y sus consecuencias, las Constituciones que, después de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurídicas, e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los que participan en ellas: teorías políticas, jurídicas, filosóficas, ideas religiosas y su desarrollo ulterior hasta convertirlas en un sistema de dogmas —también ejercen su influencia sobre el curso de las luchas históricas y en muchos casos predominan en la determinación de su forma. Hay un juego recíproco de acciones y reacciones entre todos estos factores en el que, a través de toda la infinita multitud de casualidades (es decir, de cosas y hechos cuyo vínculo interno es tan remoto o tan difícil de probar, que los consideramos como inexistentes y que podemos despreciarlos), el movimiento económico termina por hacerse valer como necesario. Si no fuera así, la aplicación de la teoría a una época histórica cualquiera sería más fácil que resolver una simple ecuación de primer grado.

Somos nosotros mismos quienes hacemos nuestra historia, pero la hacemos, en primer lugar, con arreglo a premisas y condiciones muy determinadas. Entre éstas, las económicas son en definitiva las decisivas. Pero las condiciones políticas, y hasta las tradiciones que merodean como un duende en las cabezas de los hombres, también desempeñan un papel, aunque no decisivo. El Estado prusiano surgió y se desarrolló por causas históricas, que son, en última instancia, económicas. Pero apenas podrá afirmarse, sin incurrir en pedantaría, que de los numerosos pequeños Estados del norte de Alemania fuese precisamente Brandeburgo, por imperio de la necesidad económica, el destinado a convertirse en la gran potencia en que tomaron cuerpo las diferencias económicas, lingüísticas, y desde la Reforma también las religiosas, entre el Norte y el Sur, y no también por otros factores (sobre todo por su complicación en los asuntos de Polonia, mediante la posesión de Prusia, y a través de esto, en las relaciones políticas internacionales, las que por cierto también fueron decisivas en la formación de la potencia dinástica austríaca). Sin caer en ridículo, difícilmente se logrará explicar en términos económicos la existencia de todos los pequeños Estados alemanes del pasado y del presente, o el origen de las mutaciones de las consonantes del idioma alto alemán, que la muralla geográfica divisoria formada por las montañas que van de los Sudetes al Tauno llegó a convertir en una verdadera grieta que atraviesa a Alemania.

LA HISTORIA RESULTA DEL CONFLICTO DE VOLUNTADES

En segundo lugar, la historia se hace de tal modo que el resultado final deriva siempre de los conflictos entre gran número de voluntades individuales, cada una de las cuales, a su vez, es lo que es por efecto de un cúmulo de condiciones particulares de existencia. Hay pues innumerables fuerzas que se entrecruzan, una serie infinita de paralelógramos de fuerzas, de las que surge una resultante: el hecho histórico. A su vez, éste puede considerarse como producto de una fuerza única que, como un todo, actúa sin conciencia y sin voluntad. Pues lo que uno quiere tropieza con la resistencia que le opone otro, y lo que resulta de todo ello es algo que nadie ha querido. De este modo, hasta aquí toda la historia ha discurrido, a modo de un proceso natural y sometida también, esencialmente, a las mismas leyes dinámicas. Pero del hecho de que las distintas voluntades individuales —cada una de las cuales apetece aquello a que le impulsa su constitución física y una serie de circunstancias externas, que son, en última instancia, circunstancias económicas (ya sean las suyas propias personales o las generales de la sociedad) - no alcancen lo que desean, sino que se fundas todas en una medida total, en una resultante común, no debe inferirse que estas voluntades sean = 0. Por el contrario, todas contribuyen a la resultante y se hallan, por tanto, incluidas en ella.

Marx y yo tenemos en parte la culpa de que los jóvenes escritores le atribuyan a veces al aspecto económico mayor importancia que la debida. Tuvimos que subrayar este principio cardinal frente a nuestros adversarios, quienes lo negaban, y no siempre tuvimos tiempo, lugar ni oportunidad de hacer justicia a los demás factores que intervienen en las acciones y reacciones. Pero, tan pronto como se trataba de exponer una época histórica y, por tanto, de aplicar prácticamente el principio, cambiaba la cosa, y ya no había posibilidad de error.

Desgraciadamente, ocurre con harta frecuencia que se cree haber entendido totalmente y que se puede manejar sin más una nueva teoría por el mero hecho de haberse asimilado sus principios fundamentales, y aún estos no siempre correctamente. Y no puedo eximir de este reproche a muchos de los nuevos "marxistas", porque también de este lado han salido las basuras más asombrosas".

Federico Engels. Carta de Engels a J. Bloch, Londres, 21 de septiembre de 1890.
El título y los subtítulos son de PF.


Tribuna

"EL MERCURIO" Y EL COLEGIO DE PERIODISTAS

Por estimarlo de interés para nuestros lectores, reproducimos la intervención del consejero regional del Colegio de Periodistas, Manuel Cabieses, en la sesión celebrada por ese organismo el 22 de mayo pasado.

SEÑOR Presidente:

He esperado esta reunión para manifestar en el propio seno del Consejo Regional mi desacuerdo más absoluto con los términos en que fue redactada la declaración pública que la mesa directiva se sintió obligada a hacer, luego de celebrar una reunión extraordinaria, el 16 de este mes. Esa declaración, destinada a satisfacer las exigencias de "El Mercurio", fue publicada al día siguiente en las páginas de ese periódico bajo el título: "Adhesiones recibe "El Mercurio", junto con otros documentos de esa naturaleza emitidos por la Asociación Nacional de la Prensa, la Cámara de la Construcción, etc.

Por lo menos en esta oportunidad "El Mercurio" no mintió. En efecto, la declaración de la mesa directiva hace aparecer al Consejo Regional del Colegio de Periodistas del brazo con esos organismos empresariales, los más reaccionarios del país, dignos acompañantes de "El Mercurio".

La verdad, señor presidente, es que una atenta lectura de las declaraciones solidarias publicadas por "El Mercurio" lleva a la triste conclusión de que la mesa directiva del Consejo Regional fue más allá de todo límite tolerable en su adhesión a un poderoso monopolio publicitario.

La declaración a la que estoy aludiendo contiene conceptos que ofenden de manera muy grave a estudiantes y obreros que el 15 de este mes realizaban una manifestación callejera de solidaridad con un grupo de trabajadores injustamente procesados, detenidos desde hacía diez meses, y de sus mujeres que durante 21 días cumplieron una huelga de hambre como protesta en los jardines del Congreso Nacional. El origen de esa manifestación callejera no podían —por lo tanto— ignorarlo periodistas de tanta experiencia como los colegas que componen la mesa directiva del Consejo Regional. También sabían, sin duda, que eran estudiantes y obreros los que expresaban solidaridad activa en las calles con los obreros de SABA y sus mujeres en huelga de hambre. El propio diario "El Mercurio" reseñó la individualización de los numerosos detenidos, más de cincuenta, todos ellos estudiantes y obreros, que posteriormente quedaron en libertad por falta de méritos.

A pesar de estos antecedentes la mencionada declaración esta redactada en tal forma que, como digo, supera en virulencia antiobrera y antiestudiantil a las emitidas por instituciones empresariales. A mi juicio sólo tiene parangón con una declaración que en la misma fecha emitió el Ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, calificando de "vándalos" que "han cometido toda clase de desmanes contra personas y bienes particulares", a los estudiantes secundarios y universitarios y a los obreros que manifestaban en las calles. Es bochornoso para el Colegio de Periodistas verse apenas superado en esta materia por un Ministro que se ha distinguido en la represión policial.

Señor presidente: para la mesa directiva que usted encabeza, los jóvenes que solidarizaban con 19 obreros sujetos a la humillación de la cárcel, la flagelación, la tortura y a un proceso judicial de sospechosas características, eran "un grupo de sujetos que se dicen estudiantes universitarios" y que cometían "desmanes". Además, eri. giéndose en jueces, los integrantes de la mesa directiva solicitaron a las autoridades de la Universidad de Chile que "impidan que elementos descontrolados se amparen en la autonomía universitaria para cometer desmanes que llegan a configurar delitos comunes". ¿No es esto una manera de situarse en la línea de los que buscan liquidar la autonomía y frustrar el proceso de reforma universitario? ¿Aparece o no el Colegio de Periodistas, por culpa de esta desgraciada declaración, entre los que sostienen que la Universidad es un "foco subversivo" y que propugnan su intervención para impedir que los estudiantes se unan a la clase trabajadora en su lucha por una nueva sociedad?

Yo creo, señor presidente, que la respuesta a todas estas preguntas es sí.

Por este motivo, como miembro del Consejo Regional al que la mesa directiva coloca en esta equívoca posición, deseo dejar establecido que no todos los consejeros del Colegio de Periodistas comparten la declaración ya citada. Aun más, estoy seguro de no equivocarme si sostengo que un importante sector de periodistas afiliados a este Colegio comparte mi protesta.

Señor presidente: lo cierto es que en los hechos que originaron la apresurada reunión extraordinaria de la mesa directiva, diligencia míe no ha gastado en casos de efectivos atentados a la libertad de expresión, no hubo "desmanes" ni "delitos comunes". Los periodistas tenemos, creo, la obligación de buscar la razón profunda de los hechos políticos y sociales de nuestro tiempo. Para ningún chileno es un misterio, como lo denunciaron hace algún tiempo los estudiantes de la Universidad Católica, que "El Mercurio" miente. Ese diario, expresión publicitaria de un enorme trust financiero e industrial, que incluye bancos, compañías de seguros, el monopolio de la cerveza, pesqueras, armadurías de vehículos, empresas de aeronavegación, etc., es el campeón de la mentira. Todos los días distorsiona y ocul. ta la verdad, defendiendo primero sus intereses y, enseguida, los intereses generales de la burguesía y de su socio, el imperialismo norteamericano. Nuestro pueblo tiene entablado un combate histórico contra esas fuerzas que lo oprimen y explotan. Los estudiantes y trabajadores —lo mejor de nuestra Patria— están forjando, como es justo, una alianza en la propia lucha, buscando establecer en Chile una sociedad más justa. A este objetivo legítimo se oponen "El Mercurio" y sus asociados. Por eso ese diario miente, calumnia al movimiento obrero-estudiantil, estimula la penetración extranjera en lo económico, cultural, científico y militar, y se opone a todo lo que marche en la dirección que interesa al pueblo.

No es raro, por lo tanto, que el pueblo trabajador y la masa estudiantil de nuestro país identifiquen a "El Mercurio" como uno de sus peores enemigos. Lo mismo ha ocurrido en otros países, como Alemania Occidental, por ejemplo, donde determinados periódicos o cadenas de periódicos —y "El Mercurio" es en realidad una cadena de diarios—, han simbolizado ante las masas lo más odiado, el peor adversario, el más peligroso enemigo. En América latina la cuestión tiene profundas raíces. "El Mercurio" es de una familia de periódicos que tradicionalmente defiende los intereses de la oligarquía y del imperialismo. En cada capital latino, americana se encuentra un pariente de "El Mercurio", tan odiado como éste en Chile.

No es casual ni arbitrario, entonces, que cada manifestación popular en las calles de Santiago culmine con una protesta frente a "El Mercurio".

Sin embargo, señor presidente, estoy seguro de que nuestro pueblo no se confunde. Sabe que la empresa "El Mercurio" y su propietario, el señor Agustín Edwards, equivalente chileno del Axel Springer de Alemania Federal, que se permite dictar cátedra sobre ética periodística y libertad de prensa desde su cargo de presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), son una cosa, y que otra muy distinta son los trabajadores manuales e intelectuales que se ganan la vida en esa empresa publicitaria. Las protestas contra "El Mercurio" no involucran ni amenazan a la mayoría de los que ahí trabajan. Todos sabemos, señor presidente, que en "El Mercurio" hay periodistas honestos que desearían sinceramente escribir en otro lado. Si no lo hacen y soportan la alienación terrible de que son objeto —tal como la mayoría de los trabajadores en una sociedad capitalista—, es porque el monopolio periodístico del señor Edwards se extiende a todo el país, abortando la libre elección del trabajo periodístico. Aquí mismo, señor presidente, hemos oído a colegas que trabajan en "El Mercurio" quejarse amargamente de una posición editorial e informativa que no comparten. Yo creo que una manera efectiva de solidarizar con esos colegas no era la declaración que emitió la mesa directiva, sino la de darles a conocer que gozarían de todo el respaldo del Colegio de Periodistas si, como alguna vez sucederá, se deciden a recuperar ellos mismos, en plenitud de su dignidad de periodistas y de trabajadores, la cadena de diarios de "El Mercurio" para colocarla al servicio de la verdad, o sea, de nuestro pueblo, de sus obreros, campesinos y estudiantes.

Señor presidente: es la ideología que difunde "El Mercurio" la que recogió la declaración de la mesa directiva. Esa ideología intenta engañar a los periodistas haciéndoles creer que la suya es una profesión liberal, burguesa, individualista. No es así. Los periodistas somos explotados tal como cualquier otro grupo de trabajadores de nuestro país. Usted mismo, señor presidente, nos daba a conocer en conmovidas palabras, hace pocos días, su reacción al ser obligado a abandonar la empresa periodística en la cual trabajó más de veinte años, echado a un lado como un trasto inservible. Usted comprendió que recibía el mismo tratamiento que un obrero o un empleado de cualquier empresa capitalista, y eso —según nos dijo— lo incitaba a luchar por cambiar este estado de cosas. Ojalá su promesa se cumpla, pero seguramente no será por la vía de declaraciones solidarlas con "El Mercurio".

Lamento, además, que en la mesa directiva esté representada una corriente ideológica con la que me siento identificado y que, inexplicablemente para mí, se sumó a la declaración que calumnia a estudiantes y obreros. En esto termina el empeño por compartir mesas directivas en combinaciones carentes de principios; al final lo único que se comparte es la vergüenza.

La correlación de fuerzas que hace posible la actual mesa directiva, haría inútil la censura con que yo debería terminar mis palabras. Sin embargo, me reservo el derecho de hacer público mi desacuerdo con la mencionada declaración, y de expresar mi solidaridad con los periodistas de "El Mercurio" que todavía soportan en silencio una linea informativa que no comparten y que les hace aparecer injustificadamente como enemigos del pueblo. Confío en que ellos abandonarán su actitud pasiva para defender los verdaderos principios de su profesión, ligada estrechamente a los destinos de nuestro pueblo.

MANUEL CABIESES DONOSO
Consejero Regional del Colegio de Periodistas.
Santiago.


LA JUVENTUD OBRERA CATÓLICA

Señor Director:

En el último número de PF (79), a través de la entrevista a Leonardo Jeffs y el artículo de Clotario Blest, he visto cómo ustedes están dando cabida y difusión al movimiento revitalizador que experimenta el cristianismo en estos tiempos en América latina. Porque en las luchas de la Iglesia Joven chilena no se puede dejar de reconocer una expresión del mismo cristianismo genuino que ha guiado y está guiando a Camilo Torres, a Helder Cámara y a tantos otros grupos y personas en todo el continente.

Animado por esta acogida, le hago llegar un documento que apareció en la JOC (Juventud Obrera Católica) últimamente, que constituye una denuncia, al mismo tiempo que plantea un camino.

La JOC está en su mayor parte dirigida por sacerdotes puestos allí por el Arzobispado y que en nada pueden comprender a los obreros. La labor que ellos desarrollan consiste fundamentalmente en la enajenación de los militantes, a quienes se plantea un cristianismo desprovisto de toda su fuerza y su vitalidad: el cristianismo pacifista e individualista, en que el cristiano vive una vida de perfeccionamiento íntimo, que se manifestará al exterior a través de "buenas acciones" individuales, las cuales servirán de ejemplo. En el trabajo se plantea la colaboración y armonía con los patrones para que éstos, comprendiendo la buena disposición de los obreros y en vista de sus "cristianos ejemplos" comprendan las necesidades que ellos tienen y les ofrezcan mejores condiciones. Por otra parte, se exaltan los falsos pudores de una época de negación del Hombre y el escándalo frente a cualquier manifestación humana que desborde los cánones de nuestra sociedad colonizada. Es decir, que la dirección de la JOC reúne todas las condiciones necesarias para deformar a los jóvenes de tal manera que nunca puedan desarrollar un espíritu capaz de plantearse personalmente.

Lo que esta organización ofrece a sus militantes es la posibilidad de reunirse y de realizar actos de convivencia, paseos, etc. Al mismo tiempo les facilita el acceso a una mayor instrucción por medio de charlas y otros.

Pero la JOC se va viendo día a día mas reducida. El Joven obrero no se siente expresado allí y en cambio está encontrando afuera otros grupos en los cuales vertir su necesidad de relación y su vitalidad.

La Iglesia Joven dio acogida a numerosos Jocistas. La reacción de la JOC es la de expulsar a los militantes que participaron en actos de la Iglesia Joven. Como todas las mentes coionizadas, han sido más duros consigo mismos que sus propios "patrones mentales". Mientras el Cardenal comprende que no debe separar de la Iglesia a esos sectores, la JOC los rechaza. Y es que la JOC es mantenida con un aporte económico del Arzobispado, que últimamente ha estado en peligro de ser suspendido. El argumento que dan los jocistas a sus compañeros más rebeldes es que no se puede correr el riesgo de que les supendan la subvención porque no tendrían cómo seguir. O sea, que lo que la mantiene es exclusivamente eso y no un espíritu cristiano u otra cosa.

Pero no sólo en esos militantes de la Iglesia Joven se ha mostrado que los jocistas están levantando cabeza. El documento que adjunto fue hecho por un pequeño grupo de jocistas que nada tienen que ver con la Iglesia Joven. Además de éste he visto otros dos documentos con semejantes planteamiento —de los que desgraciadamente no dispongo para enviárselos— de otros dos grupos igualmente desconexos de la Iglesia Joven. Todos estos documentos aparecieron en fechas próximas al 1º de Mayo.

En esta circunstancia a la JOC no le quedan sino dos alternativas: o acoge las nuevas ideas o se condena a desaparecer. De todos modos se verá privada de esa subvención que tanto los preocupa, sea por dar cabida a los rebeldes o bien por falta de militantes.

Como se refleja a través del documento que acompaño, lo que este grupo —y también los otros— pide a la JOC es, en primer lugar, una definición por la clase obrera y, por otra parte, una concepción más amplia, menos ajena y más auténtica del cristianismo.

Y la definición de clase es la única posibilidad que le queda a este organismo, que de otra manera se disgregará, dejando solos y dispersos a tantos jóvenes que han llegado allí buscando alguna forma de expresar sus inquietudes y que se han visto frustrados por la anulación de la personalidad de que han sido víctimas.

Solidariamente,

R. G. L.
Santiago


PUNTILLAZOS

UNA QUERELLA AL AGUA

LA 5ª Sala de la Corte de Apelaciones, integrada por los Ministros Gustavo Chamorro (presidente), Enrique Paillás y Ramón Briones absolvió al director de la revista "Punto Final", Manuel Cabieses, en el proceso por injurias que había presentado en su contra, ante el 4º Juzgado del Crimen, la directiva del Partido Demócrata Cristiano.

El texto del fallo es el siguiente:

"Que las expresiones vertidas en la revista "Punto Final" que han motivado la querella por injurias presentada en estos autos, no están dirigidas expresamente contra ninguna persona natural, sino contra la entidad política denominada Partido Demócrata Cristiano.

Que aunque por eso en la querella misma se admite que la crónica incriminada es injuriosa para todos los militantes del partido, los cinco querellantes han accionado como personalmente ofendidos en razón de integrar la Mesa directiva, y tienen, en consecuencia, intervención directa en la conducción de las campañas electorales.

Que de este modo ha de entenderse que según los querellantes las expresiones ofensivas les alcanzarían por la vía encubierta o alusiva, que también es eficaz según la ley para la comisión del delito de que se trata.

Que es lo cierto, empero, que ni siquiera así se refiere la crónica a la persona de los querellantes, de suerte que atribuirles la condición de sujetos pasivos del delito sólo porque son, respectivamente, Presidente, Primer Vicepresidente, Segundo Vicepresidente, Secretario Nacional y Tesorero, equivaldría simplemente a considerar que un partido político como tal puede ser sujeto pasivo del delito de injuria, conclusión que es inaceptable frente a las disposiciones del Código Penal que estructuran y delimitan este delito.

Se confirma la resolución apelada".

El fallo absolutorio en primera instancia, confirmado por la Corte, lo había dictado el magistrado del Cuarto Juzgado del Crimen, Roberto Ibarra Godoy, tribunal donde el PDC presentó su querella.

La defensa de PF estuvo a cargo del abogado y miembro del Consejo de Redacción de la revista, Jaime Faivovich.

SOLIDARIZAN CON "PUNTO FINAL

Estimado Sr. Director.

Ante las continuas amenazas, presiones y "acción legal" ejercidas sobre su persona y la libertad de difusión de "Punto Final" y su reciente reaparición, motivo de justa alegría que compromete nuestro más amplio apoyo y felicidad, nos mueve a dirigirnos a Ud. nuevamente para hacer manifiesta nuestra solidaridad con la lucha que tan brillante y correctamente realiza "Punto Final" en el proceso político chileno.

Chile se mueve hoy en día en medio de una situación represiva llevada a cabo en forma no declarada, que se proyecta contra la prensa libre, los obreros, los estudiantes (incluso los secundarios) y contra la izquierda auténtica y revolucionaria. La represión del gobierno es cada día más negra y peor, llegando a los extremos de aplicar determinadas leyes sólo en los casos en que le conviene al propio gobierno y de manera totalmente arbitraria. Leyes que antes eran rechazadas hoy son utilizadas. Lo que ayer pertenecía al diablo hoy se ha convertido en sagrado.

En este estado de cosas la prensa que mantiene y defiende posiciones propias y originales, adquiere una importancia cada vez mayor por su labor de información y esclarecimiento de la política reaccionaria actual (que una vez más no se ha avergonzado en mostrar su verdadero rostro). Chile, ubicado en un extremo del "patio" norteamericano, se encuentra por un lado aislado de los medios de comunicación que ahora incluso son detenidos en las fronteras y aduanas, y por otro condicionado por pensamientos foráneos ajenos al verdadero devenir de la revolución latinoamericana.

"Punto Final" no es una revista más. Se ha transformado en el defensor más auténtico de la lucha obrero-estudiantil y es por ello que salir en su defensa ahora y en el futuro constituye una acción de imprescindible necesidad. Todas las fuerzas de izquierda que luchan por la liberación nacional de los pueblos deben estar presentes y alertas. La lucha recién comienza.

Con fraternales saludos y felicitaciones a Ud. y todos los que se esfuerzan en "Punto Final",

FRENTE IZQUIERDA SIONISTA (FIS)
Copiapó 747, Santiago.

Señores
Revista "Punto Final"
Unión Central 1010, Of. 1108, Santiago, Chile.

El COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS (CODDEH) en sesión celebrada el día de hoy acordó, por unanimidad, solidarizarse con la actitud de los periodistas de la revista Punto Final por sus valientes denuncias, y manifestar su repudio ante las medidas represivas de que han sido objeto.

Fraternalmente, por el CODDEH, Rosa Alarco, Secretaria de Relaciones. Lima, Perú.


Canción

LOS QUILAPAYÚN

PESE a que sus discos son inaudibles en las radioemisoras de Chile, las seis voces e instrumentos del conjunto "Quilapayún" (Tres Barbas, en mapuche), seducen cada día a más vastos sectores. La razón de esa censura radial —extensiva a otros intérpretes y creadores de canciones populares— ilumina otros cerrojos de la dependencia cultural y la sociedad de clases: los medios de comunicación, en poder de la superestructura burguesa, discriminan rigurosamente toda filtración ideológica que pueda cuestionar el sistema.

Sin embargo, los "Quilapayún" —como otros artistas— sortean vallados haciéndose oír por el público con que se sienten identificados: obreros y estudiantes. PF entrevistó al conjunto y un escueto resultado del reportaje es el que sigue.

Las edades de los integrantes del grupo fluctúan entre los 23 y los 28 años. Constituido por tres personas a fin de participar en el Festival Folklórico Nacional realizado en 1968 en Viña del Mar, los tres bisoños aficionados se sorprendieron con la adjudicación del primer premio. De allí en adelante, su audiencia fue creciendo y desarrollándose a la par que la idoneidad musical del grupo, bajo la dirección —externa— del folklorista y director teatral Víctor Jara.

"No nos creemos ni los primeros ni los únicos ni los últimos", manifiestan a PF. Una mínima modestia, consecuencia de su tendencia político-cultural y su trabajo y contacto físico con sectores populares, parece acompañar sus actitudes. Ese rasgo común a otros creadores como Patricio Manns, Ángel Parra, etc., se acentúa día a día en todos ellos, en la misma medida en que profundizan su conciencia de la inter-relación existente entre ellos y el contorno oprimido que los rodea.

"Nos sentimos parte de un movimiento más grande, de un movimiento latinoamericano y chileno", continúan expresando. "Una de las cosas que más nos alegra es la unidad extraordinaria del conjunto. Ningún problema subjetivo ni objetivo, quizá porque no vivimos del canto, y el dinero suele ser un factor fundamental de división". En realidad, los seis componentes de la agrupación coral, Eduardo Carrasco, Patricio Castillo, Carlos Quezada, Willi Oddo, Hernán Gómez y Rodolfo Parada, se ven competidos a alienarse en otros oficios para subvenir sus necesidades económicas: hay un profesor universitario, un decorador, un técnico de laboratorio, dos estudiantes y un profesor de guitarra. Una presentación por Canal 9 les significa 600 escudos. Pero en una demoledora gira por el norte quebraron tres guitarras. Asimismo —como otros artistas ya citados— no cobran en las actuaciones en actos populares y estudiantiles, que constituyen la mayor parte de su quehacer artístico. "Estamos en esto —dicen— por amor al arte y por conciencia política. ¿Vivir exclusivamente del canto? Esa situación no se va a presentar hasta que venga la revolución —sonríen irónicamente. Queremos cantar canciones que expresen al hombre revolucionario, al obrero, al estudiante, al campesino, la realidad chilena y latinoamericana. El arte puede tener una función liberadora".

Esta posición fue inaugurada genialmente en Chile por Violeta Parra, volcán incesante que sigue y seguirá generando descendencia. "La Violeta era otra cosa, muy distinta, como lejana, superior", acotan.

"Cuando nos preguntan si estamos "comprometidos" respondemos que sí. Pero queremos y buscamos algo más profundo que eso".

Los "Quilapayún" grabaron tres discos de larga duración, uno de ellos en París junto al folklorista chileno Juan Capra. Sus índices de venta oscilan entre las dos y cuatro mil placas, cifra alcanzada por el L.P. Por Vietnam, del sello Jota-Jota. Cuatro instrumentos sostienen sus voces: guitarra, charango, quena y bombo. Su repertorio está compuesto esencialmente por creaciones de Violeta Parra, Víctor Jara y canciones populares políticas. De Jara han estrenado recientemente A Cochabamba me voy, una de cuyas estrofas canta: "Cuidado con la CIA / que vienen los gusanos, / suelten a Régis / y vamonos, hermanos. / Inti... Inti". En otro disco grabarán próximamente Hasta Siempre, la hermosa canción que Carlos Puebla compusiera cuando Che Guevara partió de Cuba a encender la revolución en la realidad política mediatizada del continente.

JULIO HUASI.


Crónica

LATIFUNDISTAS QUIEREN ECHAR A UN SACERDOTE

EL pueblo de Lontué se enfrenta a los latifundistas de la zona en defensa del cura párroco Carlos Villagra Tobar; desde hace 9 años esa sacerdote presta sus servicios en Lontué (provincia de Talca), pero el Obispo, Carlos González Cruchaga, ordenó su traslado a petición de los dueños de fundos de la región. La defansa del cura párroco la tomó un comando que integran 32 personas, bajo la dirección de Humberto Baeza, presidente de la Junta de Vecinos de Lontué.

Baeza no es católico y tampoco lo son muchos de los que participan en el movimiento, como Estanislao Marchant, presidente del sindicato da Wagner, Stein y Cía. (Viña San Pedro); Ignacio Peredo (regidor comunista); la visitadora social Eliana Barría, etc.

La acción social del cura Villagra en Lontué se concretó en la creación de un liceo y una escuela técnica femenina, tres cooperativas de viviendas, etc. Pero lo que sacó de quicio a los latifundistas de Lontué (donde están las grandes propiedades de los Correa Errázuriz, Rivas Correa, Wagner, Stein y Cía., etc.), fue una toma de terrenos en que participaron 48 familias sin casas y que contó con la bendición del cura párroco.

El Obispo de Talca, Carlos González, en vista de las quejas qua le presentaban sus más ricos feligreses, ordenó en febrero de este año el traslado del cura Carlos Villagra. Pero la orden conmovió a la población de Lontué, se formó un comando de defensa del párroco y un numeroso grupo se tomó la iglesia. El Obispo adoptó inicialmente una actitud belicosa. Dictó una orden prohibiendo oficiar misa y celebrar los sacramentos en el templo de Lontué. Pero finalmente, el 15 de marzo, se llegó a un acuerdo que firmaron el Obispo, el párroco y dirigentes del comando. El cura Villagra aceptó irse de Lontué, pero se le otorgó un plazo de noventa días para llevarlo a cabo.

Sin embargo, el pueblo ha reiniciado la lucha que la vez anterior le condujo a retener el templo en su poder durante 23 días. Los campesinos de la zona se han sumado en forma decidida al movimiento que trata de impedir el traslado del párroco. A medida que se acerca el término del plazo aceptado por el Obispo, la tensión aumenta en Lontué.

Las partes en conflicto se dan perfecta cuenta de que no se trata de un problema estrictamente religioso, sino que hay un trasfondo político-social. De un lado los poderosos latifundistas, que desean un cura párroco fácil de manejar, del otro lado el pueblo de Lontué que ve en el cura Villagra a un activo defensor de los derechos de los humildes. Los dirigentes del comando pidieron la ayuda de la Iglesia Joven, solicitando que ese movimiento se incorporara a la lucha.

En la zona de Lontué hay cincuenta y dos sindicatos campesinos afiliados al Sindicato Comunal "La Marcha", que a su vez pertenece a la CUT. Los trabajadores se han cuadrado junto al comando que se opone al traslado del párroco. En marzo, cuando el Obispo de Talca se vio obligado a parlamentar y firmar un compromiso con el pueblo de Lontué, los sindicatos campesinos estaban a punto de iniciar una huelga con la adhesión de los sindicatos obreros de Wagner, Stein y Cía. (Viña San Pedro) y de la industria de aceites y alcoholes "Patria".

Los mismos sectores de trabajadores están apoyando en estos momentos al "Comando del Pueblo en Defensa de su Cura Párroco".

PF trató de obtener una declaración del cura Carlos Villagra, pero fue imposible. El sacerdote hizo saber que él acata la orden de traslado que dictó el Obispo de Talca. Incluso tiene una nueva sede parroquial en la Diócesis de San Felipe. Pero su posición es también de acatamiento a los deseos del pueblo. Villagra piensa que son los feligreses, o sea las bases de la Iglesia, quiénes en último término mandan.

La situación en Lontué se ha vuelto agitada. El Obispo de Talca designó un nuevo párroco, el presbítero Juan Varela, pero la actitud del pueblo es de oponerse a ese nombramiento. Los ex alumnos del liceo "Manuel Larraín", dependiente de la parroquia, acusan de "insensible" al Obispo Carlos González Cruchaga. "La Iglesia necesita reestructuración —dicen— y debe ser este pueblo la cuna de los cambios que esa institución necesita en Chile. Debemos imitar y hacer partícipe a Lontué de una revolución religiosa como la que hay en Argentina, Brasil y Perú".

Los latifundistas de Lontué, por su parte, tampoco están tranquilos y se han movilizado ante la jerarquía de la Iglesia para impedir que el pueblo gane la pelea.

Es posible que la lucha se agudice en los próximos días y que los campesinos lleven a cabo la huelga con que amenazan.

J. C. M.

Talca


Trabajadores

EJEMPLO DE UNIDAD OBRERO - ESTUDIANTIL

LOS obreros de SABA quedaron en libertad bajo fianza de 50 escudos cada uno, después de estar diez meses detenidos en el Anexo de la Cárcel Pública. La libertad —que es condicional mientras se dicta fallo en el proceso que les siguen en la Corte de Apelaciones—, fue conquistada gracias a la movilización conjunta de estudiantes y trabajadores, que salieron a las calles a protestar, y a la heroica actitud de las mujeres de los detenidos, que mantuvieron una huelga de hambre de 21 días en los jardines del Congreso Nacional.

PF ha informado en repetidas crónicas sobre los antecedentes de este caso que tanto el gobierno como los tribunales, presionados por organismos empresariales, pretenden hacer un escarmiento con ese grupo de trabajadores de la industria de aparatos electrónicos SABA (Wagner Stein y Cía.), y atemorizar a la clase obrera a través de un proceso en el cual se han cometido toda clase de arbitrariedades.

El asunto se originó cuando los obreros de SABA, que mantenían una huelga legal de 43 días, se vieron obligados a tomarse la fábrica para impedir que los industriales siguieran burlando el conflicto. En efecto, Wagner Stein y Cía. había logrado un dictamen de la Dirección General del Trabajo que le permitía sacar de la fábrica toda clase de implementos y mediante el trabajo de un grupo de empleados de confianza mantener la industria en producción, anulando todo el efecto de la huelga legal. Los obreros vieron que si eso continuaba, su huelga no tenía destino. Fue entonces cuando se tomaron la fábrica. El poder de los industriales llegó hasta La Moneda y el Ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, lanzó al Grupo Móvil de Carabineros, que en una verdadera operación bélica desalojó a los obreros. Sin embargo, la acción del Grupo Móvil que se inició con el lanzamiento de numerosas bombas lacrimógenas, al parecer ocasionó el incendio del que se acusó a los obreros. Por esa acusación, 19 de ellos fueron a parar a la cárcel. Existen órdenes de detención contra otros doce operarios que han tenido que ocultarse todo este tiempo para evadir la represión.

La campaña por la libertad de los obreros de SABA tomó auge en los últimos meses. Se constituyó un comando obrero-estudiantil encabezado por Fernando Sepúlveda, presidente del Sindicato de Cristalerías Chile. También operó un comité de solidaridad formado por las mujeres y parientes de los detenidos. Ambos organismos crearon fuertes vínculos con los estudiantes. Se iniciaron visitas a centros de trabajo y a escuelas universitarias para dar a conocer el problema. Los universitarios asumieron un papel de considerable importancia. Así fue generándose una lucha por la libertad de los obreros de SABA que a fines de abril alcanzó considerable dramatismo cuando las mujeres iniciaron una huelga de hambre en los jardines del Congreso Nacional. El problema saltó a un primer plano. Los estudiantes declararon paros de solidaridad y salieron a la calle a protestar, originándose violentos choques con el Grupo Móvil en Santiago, Concepción y Valparaíso. Las mujeres en huelga de hambre se vieron rodeadas de fraternal solidaridad. Grupos de estudiantes y obreros se mantuvieron alertos, día y noche, junto a ellas, para impedir que fueran desalojadas de los jardines del Congreso. La lucha popular en las calles alcanzó contornos amenazantes para el gobierno que, además, calculó que la ceremonia de inauguración de la Legislatura Ordinaria —el 21 de Mayo— podía verse frustrada por la presencia de las mujeres en huelga de hambre en el Congreso Nacional.

Los dirigentes nacionales de la CUT hicieron gestiones con el Ministro subrogante del Interior, Gabriel Valdés (Pérez Zujovic había tomado unos días de descanso). Esta habló con los magistrados y les pidió que accedieran a otorgar la libertad de los 19 detenidos, ya que la lucha popular en las calles iba tomando grandes proporciones. 48 horas antes de iniciarse una huelga ordenada por la FECH, la Corte de Apelaciones dio la orden de libertad bajo fianza a la que se había negado en múltiples oportunidades.

Al día siguiente de salir de la cárcel, los obreros de SABA se reunieron con los dirigentes de la CUT Provincial. Estos los informaron que a través de los senadores comunistas estaban impulsando un proyecto de ley de amnistía. Pero reconocieron que el proyecto podría ser vetado por el Presidente de la República. En ese caso, les dijo uno de los dirigentes de la CUT, no les quedaría otro remedio que marcharse del país, a trabajar en el extranjero. Esta apreciación no es compartida por los obreros de SABA que, en cambio, en directo contacto con sindicatos obreros y organizaciones estudiantiles han recogido la decisión tanto de trabajadores como de estudiantes de llevar adelante la lucha por su libertad incondicional, o sea, por ganar en los Tribunales un fallo absolutorio, que deje en claro que los obreros de SABA fueron injustamente acusados de incendiar la industria. Sin embargo, Wagner, Stein y Cía. necesita para cobrar su cuantioso seguro que los Tribunales declaren que el incendio fue intencional y cometido por los operarios.


Poruña

EN LA POLLA LA CARIDAD EMPIEZA POR CASA

EL slogan publicitario de que "la Polla hace millonarios" se cumple al pie de la letra, no precisamente cuando se aplica la estadística para establecer el número de afortunados que ganan los gordos de la ya tradicional lotería estatal, sino cuando se investiga de cerca la actividad doméstica de la organización, penetrada como todos los organismos en que influye el gobierno por los militantes del Partido Demócrata Cristiano.

Canonía reservada a los más allegados a la Administración Frei, ya sea por influyentes lazos familiares o por la relación que crea la aceptación sin condiciones de la disciplina partidaria, la Polla de Beneficencia constituye en estos momentos un baluarte productivo que reditúa altos intereses a través de operaciones con un subido olor a escándalo. En este sentido el rubro más considerable dentro de las inversiones parece ser el de la publicidad, que la Polla siembra generosa en cuanto diario y emisora nacional funciona en el país y que naturalmente no incluyen en sus columnas o noticiarios ataques al gobierno.

FABULOSA PROPAGANDA

En 1968 la Polla gastó en propaganda para sus sorteos la fabulosa suma de tres mil quinientos millones de pesos, distribuidos bajo la vigilante tuición de José Ronchetti, un democristiano que fuera hasta hace poco más de un año Director de la Oficina de informaciones de la Presidencia de la República y que prefirió dejar estas funciones importantes por éstas más productivas de la Polla. El cambio le ha significado disponer para su peculio personal del 15 por ciento que por concepto de comisión pagan diarios y emisoras por la propaganda que reciben. Algo así como 525 millones de pesos al año, que en regímenes pasados el funcionario encargado para esos mismos fines aportaba a las entradas generales de la organización. José Ronchetti los considera como estipendio de servicios y los ha incorporado a su entrada anual, lo que le ha permitido hasta el momento viajar cuatro veces a Estados Unidos y una a Europa, para estos beneficios, Ronchetti se considera empleado de la Polla, aunque se desligue de tal calidad cuando se le requiere por su status de propagandista el pago de oficina y teléfonos que ocupa y se niegue a pagar ese uso a pesar de claras órdenes de la Contraloría.

PARIENTES CON INFLUENCIA

Otra funcionaria democristiana de trato especial en la Polla es doña Marcela Bolívar de Frei, esposa de Arturo Frei Montalva y madre del flamante diputado por Concepción, Arturo Frei Bolívar. Ella, si bien ingresó solamente en 1965, ejerce la jefatura de la Sección Bienestar, aunque no tenga título de visitadora social, con tres horas diarias de trabajo y un sueldo de seis mil escudos mensuales. Junto con Agustín Yoma Amed, cuñado del Ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, son los parientes de los prohombres del gobierno más notables y mejor colocados que trabajan en la Polla.

Un ex-miembro del Tribunal de Disciplina del PDC, Lautaro Leiva, que fue uno de los que concurrió con su voto para la expulsión del ex diputado Patricio Hurtado, también se incluye en la nómina de los favorecidos. Ingresado a la institución en abril de 1965, a falta de una función determinada en la capital comenzó a ejercer el cargo de "Jefe de la Zona Sur" que le fue creado especialmente. Con oficina sede en Osomo, Leiva estuvo disfrutando de considerables viáticos hasta 1967, en que debió retornar a Santiago cuando los desastrosos resultados económicos de su gestión hicieron irrevocable el cierre de la oficina sureña.

Para completar la lista de favorecidos habría que incluir a Gregorio Lizana, un relacionador público sin horario determinado y que gana más de cinco millones de pesos mensuales, y a Paz Molinare, pariente del actual gerente de la Polla, Alberto Domínguez, quien actúa como secretario de Bienestar. Todos estos funcionarios ingresaron en diferentes fechas del año 1965 y su entrada correspondió, naturalmente, a la expulsión de otros tantos funcionarios que tienen juicios pendientes con la Polla en la Inspección del Trabajo.

ATROPELLOS

La nueva promoción democristiana no se contentó con ingresar a la institución sino que atropelló a otros funcionarios con mayor antigüedad que todavía siguen trabajando con sueldos mucho menores que los recién llegados, sin que los negocios de la Polla hayan mejorado.

En efecto, se nos ha asegurado que la Sección Premios está atrasada en sus cobros en una suma cercana a los 40 mil millones de pesos, que corresponden a una revisión atrasada de aproximadamente seis meses. Esto quiere decir que no han sido contabilizados los premios correspondientes a los sorteos realizados en ese período y la mecánica de cobros y pagos se ha dejado en manos de los agentes y subagentes. Por la misma razón ha escapado al control un cobro de 370 millones de pesos que reclama a la institución un abogado a sueldo de ella y que, como empleado, tiene estipulada en su contrato la obligación de defender o presentar demandas sin honorarios extras. Tampoco resulta extraño, entonces, que por reparaciones realizadas en la oficina central, sin propuesta pública, se haya pagado a un contratista democristiano —Augusto Echeverría— la exorbitante suma de 100 millones de pesos. Seguiremos informando.

C. O. P.


Escándalo

EL HOMBRE QUE CANTÓ EN LA DIRINCO

DE pie, ante el actuario del sexto Juzgado del Crimen que le interrogaba, Enrique René López Jury dijo con tono alterado:

—Si ellos insisten en hundirme yo lo contaré todo: ellos son los que están en la maffia.

Y acto seguido inició el relato de una sucesión de denuncias que, de confirmarse, dejarán en inconfortable situación a la Dirección de Industria y Comercio (DIRINCO), dependiente del Ministerio de Economía.

López Jury tiene 29 años, es casado y hasta el instante en que los detectives le detuvieron, luego de ser acusado por el jefe de DIRINCO, Jorge Awad, de participar en el delito de cohecho, vivía en Emilia Pellez 4664. Trabajó hasta hace ocho meses en la DIRINCO como funcionario del Departamento de Costos.

El jefe de la DIRINCO acusó al ex-funcionario de haber usado dolosamente dos timbres de goma para autorizar por su cuenta un alza en las tarifas de las lavanderías de un 70 por ciento. El alza prevista era de un 27 por ciento. Según la acusación, López recibió por esa operación ilegal 16 mil escudos de comisión. También se le acusó de autorizar otra alza por la cual percibió a modo de comisión 3 mil escudos.

Los empresarios que aparecían comprometidos en el delita de cohecho desmintieron en los Tribunales que ellos hubiesen dado una comisión a López y éste expresó ante el actuario que lleva la causa (número 75.685, del Sexto Juzgado del Crimen) que "las alzas autorizadas son legales y los costos están ajustados a derecho".

Ante los detectives de la Dirección General de Investigaciones, López Jury expresó: "Soy un ratón, lo cierto es que los que cobran comisiones son los otros y a mí me han tirado barro porque no estoy en su maffia".

López Jury estampó sus acusaciones ante los detectives de Investigaciones de la Cuarta Prefectura de Santiago, ante el actuario del Sexto Juzgado del Crimen y ahora lo hace ante el actuario del Segundo Juzgado del Crimen.

Las acusaciones que PUNTO FINAL transcribe fueron tomadas de documentos judiciales y representan los cargos hechos por el inculpado López Jury. Este último dice: María Pelay es funcionaría de DIRINCO, tiene en sus manos los estudios de costos de los establecimientos educacionales. Autoriza alzas de matrículas sólo cuando recibe comisiones. Un personero del Centro de Padres de la Escuela Italiana dijo que la autorización del alza de las matrículas de ese colegio se retrasó porque hubo resistencia en pagar la comisión. Esto fue desmentido por el apoderado de un alumno de la Escuela, aludido en la denuncia. Edmundo de la Maza, segundo jefe del Departamento Inspectores, actuó como interventor en el Matadero Central y en ese cargo recibió una comisión de 20 mil escudos que le hicieron los comerciantes. En una oportunidad mandó cambiar un cheque al restaurante de un amigo el que no consideró la petición. A raíz de esa actitud el funcionario aludido se vengó enviándole inspectores al local para "pasarle partes". Juan Alcaíno, contador en el Departamento de Costos, recibió, luego de autorizar un alza en los precios de los neumáticos "Insa", un automóvil Chevrolet.

López hizo otras referencias sobre alzas de los precios para el cemento, los productos "Mademsa" y de la Compañía de Aceros del Pacífico, pero no concretó cargos contra el funcionario que las autorizó.

El inculpado además formuló acusaciones contra la funcionaria Dina Medina, señalando que ella recibió un cheque de la Asociación de Embotelladores de Vino, el que fue depositado en su cuenta corriente. López dijo que la funcionaría tiene en sus manos la fijación y estudio de costos del vino, pisco y diversas bebidas.

El detenido agregó en su declaración que en una oportunidad se le encargó el estudio de costos de la producción de pan. Señala que el grupo de productores organizados en la institución FABRXPAN le ofreció 30 mil escudos de comisión que él rechazó. Especifica que a él se le retiró el estudio, el que fue confiado por el Jefe del Departamento a otro funcionario, Jorge Berríos. "No se me sumarió, pero se ordenó a otro hacer el estudio y a la postre se aprobó el alza pedida por los fabricantes". El detenido agrega que un productor de pan que le encontró en la calle le dijo sonriente: "Nos salió más barato".

López Jury acusa a Rene Fernández, inspector, de haber autorizado un alza en la línea de productos CTC. Expresa el detenido que se pidió la suma de 160 mil escudos a los productores y agrega que ignora si ella fue concedida, pero expresa a continuación que el alza fue otorgada conforme al deseo de los empresarios.

López dice que "todo lo que digo puede ser probado. Ningún funcionario gana más de mil 500 escudos y todos viven bien y tienen automóvil".


FREI RECIBE VISTO BUENO YANQUI

EL Departamento de Estado norteamericano extendió públicamente un certificado de buena conducta para el Presidente Eduardo Frei al comentar el mensaje que el gobernante democristiano leyó ante el Parlamento dándole cuenta de la marcha del país. Los funcionarios del Departamento de Estado elogiaron el pronunciamiento de Frei respecto a la comercialización del cobre y a la política que piensa proponer a las empresas norteamericanas que explotan el cobre chileno.

Los funcionarios del Departamento de Estado compararon el comportamiento de Frei con el del Presidente Velasco Alvarado de Perú y señalaron que él ofrece un "agradable contraste". Un periodista comentó, en presencia de los funcionarios, la posición de Frei y la calificó de "inesperadamente moderada" a lo que un miembro del Departamento de Estado contestó:

"Frei es, después de todo, un moderado. Mi opinión personal y particular es que la actitud de Frei ante el problema fue la de un estadista, especialmente cuando se compara con la actitud del gobierno peruano en ciertas cuestiones. El contraste, es necesario decirlo, resulta agradable".

No se dijo cual fue la reacción del Presidente democristiano al saberse tan bien calificado por los funcionarios norteamericanos, pero el pueblo chileno tiene derecho a preguntarse, ¿es conveniente contar con el visto bueno norteamericano?, o ¿es más importante para el país defender los intereses nacionales por encima de los intereses norteamericanos?

Cada vez que Estados Unidos cita a un gobierno latinoamericano como modelo para el resto del continente, los observadores políticos bucean para descubrir qué beneficios extraordinarios están recibiendo los norteamericanos de esa administración.

Frei es en la actualidad un político dilecto para Estados Unidos. La revista "PEC", que representa los intereses económicos norteamericanos en Chile tituló en la primera página de su edición del 23 de mayo: "Conclusiones de la CECLA: Un triunfo para Frei y una derrota para G. Valdés".

De acuerdo con "PEC", ¿en qué consistió la derrota de Valdés? El mismo semanario lo aclara en su interior: "No tuvo eco el verbalismo antinorteamericano del Canciller Valdés". Y ¿en qué consistió el triunfo de Frei? El semanario dice al respecto: "El Presidente Frei no quiso que se fuera más lejos en este tipo de demagogias. Lo demostró así en su constructivo discurso de inauguración de la CECLA, que causó una gran impresión en nuestros huéspedes y que debe haber contribuido en una gran medida a las sensatas resoluciones que allí se adoptaron".

Marcos Chamúdez vistió el uniforme de las Fuerzas Armadas norteamericanas, voluntariamente, lo que indica el grado de confianza que en él depositan el pentágono y los servicios secretos de información de Estados Unidos, por eso sus elogios deben ser inventariados en el record de satisfacciones del gobierno de Washington. Al hablar de los sentimientos de Chamúdez se puede parafrasear aquello de "lo que es bueno para Estados Unidos es bueno para Chamúdez".

Para el mencionado semanario lo que vale es la "asistencia económica de Estados Unidos". No importa lo que se llevan los norteamericanos en utilidades, amortización de inversiones, royalties, intereses, etc., a él lo que le duele es lo que Estados Unidos envía al exterior como "asistencia técnica" y al respecto dice: "Lo incomprensible es que uno de los países más beneficiados, como lo ha sido Chile, sea el que más haya protestado".

No puede esperarse que el semanario "PEC" se pronuncie favorablemente frente al clamor casi unánime que se alza en Chile en favor de la nacionalización del cobre, en el cual se pueden reconocer incluso voces de personeros del Partido de Gobierno, pero sí es lógico esperar que un estadista atienda esa reacción de sus connacionales.

El Presidente Frei en su mensaje ante el parlamento ha defraudado a la corriente nacionalizadora con el anuncio de medidas administrativas sin importancia, que, pese a su poca monta, son resistidas por las empresas norteamericanas. Frei ha persistido en la política que él ha llamado de "chilenización", la que en el fondo ha ocultado bajo un slogan confusionista y hábil las imposiciones de los ejecutivos norteamericanos.

En lugar de hacer un llamado vibrante a la ciudadanía para defender una altiva política nacionalista en el cobre, Frei ha exhibido los inconvenientes que esta última podría acarrear al país, para desarmar a los más timoratos y restarle fuerza a los más decididos.

Según Frei, su proposición a las empresas norteamericanas "evita graves dificultades internas y externas y permite al país avanzar sin crearse tensiones y problemas que nada aconseja provocar, a través de una fórmula chilena que permitirá llegar a la plena propiedad".

De acuerdo con este acomplejado planteamiento freísta, "nada aconseja" recuperar la riqueza del cobre para Chile y obtener el fruto de sus utilidades.

El discurso de Frei ha tenido un solo mérito: desnudar su posición auténtica, lo que permite encontrar el origen de su fracaso como conductor de un pueblo.

AUGUSTO OLIVARES B.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02