Aquí estamos otra vez

PUNTO FINAL
Año III. Nº 78
Martes 6 de mayo de 1969

Editorial

AQUÍ ESTAMOS OTRA VEZ

DURANTE un mes (dos ediciones) pesó sobre PUNTO FINAL una medida de clausura que no sólo despertó repudio en la opinión democrática de Chile, sino también en el exterior, prueba de todo lo cual son las innumerables adhesiones recibidas por PF en esta emergencia. Hacía muchos años que no se aplicaba a un medio de expresión una medida de esta especie. La Ley de Seguridad Interior del Estado, digna heredera de la Ley de Defensa permanente de la Democracia, contiene disposiciones reveladoras de su ancestro fascista. El actual gobierno, que se ha caracterizado por convertir la represión en un método político, no vaciló en pedir a los Tribunales que se aplicara a PF esa medida de clausura temporal, definida justamente por los organismos profesionales del periodismo como "censura previa".

Pero PUNTO FINAL no fue silenciado. La solidaridad se extendió como un reguero de pólvora y alcanzó a toda clase de organizaciones democráticas, en especial a instituciones periodísticas, obreras y estudiantiles, de Chile y el extranjero. Una nueva revista, "Prensa Firme", apareció en el mes de abril para llenar el vacío que dejaba PF, redactada por compañeros que comparten ciento por ciento los puntos de vista que hemos venido propugnando desde estas columnas. A ese esfuerzo informativo, revelador de una voluntad de no callar, hacemos llegar toda nuestra gratitud. A los que solidarizaron —y siguen haciéndolo— con PF, en particular a trabajadores y estudiantes, queremos decirles que hoy comprendemos mejor que nunca la responsabilidad que tenemos entre manos. Queremos que sepan que cumpliremos nuestro deber con dignidad y sin vacilación, por cierto no será un gobierno como el actual, convicto de reiteradas masacres contra el pueblo, el que nos hará traquear. Al contrario, nos sabemos parte integrante de las fuerzas que luchan por liberar al país de la opresión burguesa e imperialista.

De esa convicción, hoy demostrada en forma elocuente, arranca nuestra decisión de enfrentar con serenidad pero a pie firme cualquier contingencia por dura que sea.

EL DIRECTOR

La suspensión de "Punto Final" durante un mes, por una decisión judicial basada en increíbles disposiciones de la Ley de Seguridad Interior del Estado, nos movió a un grupo de periodistas de izquierda a llenar el vacío informativo e ideológico que resultaría de esa medida, editando una nueva revista de izquierda que llamamos "Prensa Firme". Fue así como durante el mes de abril, lapso que duró la suspensión, la opinión pública chilena conoció este nuevo órgano periodístico que vistió ropaje muy parecido a "Punto Final" y sostuvo en sus columnas su misma línea ideológica con la intención de defenderla con igual valentía y serenidad con que lo ha hecho PF.

Creemos haber cumplido esa misión durante nuestra corta incursión por el periodismo de vanguardia revolucionaria chilena y ahora que la increíble sanción judicial llega a su término, estimamos que lo más acertado y consecuente es ceder el lugar que le corresponde al propio "Punto Final". Las intenciones fascistizantes de este gobierno bien pueden convertir en transitoria esta decisión si persisten en querer acallar esa voz independiente de la vanguardia revolucionaria chilena. En tal caso, nuevamente, la opinión pública nos verá aparecer en la misma línea y con la misma combatividad con que nos conoció en este pasado mes de abril.

LOS REDACTORES DE "PRENSA FIRME"


Análisis

EL PROCESO A "PUNTO FINAL"

NUESTRO colega "Prensa Firme" y muchas otras puolicaciones nacionales y extranjeras han estado informando ampliamente sobre los procesos contra "Punto Final" y las medidas represivas aplicadas contra esta revista y su director, Manuel Cables es. No hay duda que éste es el periódico más perseguido del país. En estos momentos enfrenta cinco juicios distintos: dos ante la Justicia Militar, por "ofensas" al Cuerpo de Carabineros y a su Director General; dos ante la Justicia Ordinaria, por "injurias" al Partido Damócrata Cristiano y al Subsecretario del Interior, y una ante un Ministro de Corte por "infracción" a la Ley de Seguridad Interior del Estado.

El gobierno de Frei está empeñado en aplastar y silenciar a "Punto Final". Consiguió amordazarnos durante un mes y privar de su libertad a nuestro director, pero no logrará impedir que continuemos denunciando los escándalos del régimen, los abusos de Poder, las masacres contra el pueblo, y divulgando nuestro pensamiento revolucionario.

La vasta, abrumadora y emocionante adhesión y solidaridad nacional e internacional que hemos recibido nos confirma que interpretamos las inquietudes de extensos sectores de opinión, especialmente de la juventud, y nos obliga a perseverar con más decisión en nuestra trayectoria insobornable.

La represión desatada contra "Punto Final" revela la fragilidad y limitaciones de la democracia chilena, y su escaso margen de tolerancia. La prensa, los individuos y los partidos gozan de libertad mientras acaten dócilmente las reglas del juego impuestas por el sistema o se comporten con la moderación que conviene a las clases dominantes y a los gobernantes de turno.

Pero cuando empiezan a poner en duda las virtudes del orden establecido, cuando descubren sus lacras e injusticias, cuando despiertan la conciencia de los sectores oprimidos y explotados y muestran el camino de su liberación, o cuando acusan directamente y sin eufemismos a las autoridades responsables de los crímenes cometidos contra el pueblo, entonces terminan todas las garantías y los derechos.

Un precepto constitucional asegura la libertad de prensa, sin censura previa. Cualquiera publicación que cumpla con las formalidades legales puede circular libremente, sin que nadie pueda interferir en su elaboración o coartar sus planteamientos.

No obstante, la Ley de Seguridad Interior del Estado faculta al Poder Judicial para suspender la publicación de un diario o revista que esté procesado por vulnerar esa legislación.

Esta disposición es inconstitucional y representa una aberración jurídica, pero ella le fue aplicada a "Punto Final", a requerimiento del gobierno.

¿Por qué es una monstruosidad jurídica?

Porque la suspensión es una sanción impuesta al comienzo del juicio, cuando aún no se ha determinado si se cometió o no el delito que se investiga, y antes de que haya condena. Es una pena que sufre la publicación, sin un juicio previo.

¿Por qué es inconstitucional?

La libertad de imprenta sólo puede restringirse en virtud de una ley especial y transitoria de facultades extraordinarias dictada por el Congreso, en circunstancias específicas. Fuera de esos casos, ninguna ley podrá dictarse para suspender o restringir las libertades o derechos que la Constitución ampara.

La Ley de Seguridad Interior del Estado no se dictó en una situación de emergencia, ni otorga facultades extraordinarias. Es una ley común, ordinaria, permanente, no puede, en consecuencia, ordenar ninguna medida restrictiva de las garantías constitucionales.

Aún más. Una ley de facultades extraordinarias sólo puede restringir la libertad de imprenta. En cambio, la Ley de Seguridad Interior del Estado no sólo permite restringir sino suprimir la libertad de prensa durante un tiempo, pues a esto equivale la suspensión de una publicación por cierto número de ediciones.

Por otra parte, la suspensión importa también una censura previa, que constitucionalmente es inadmisible.

La Constitución no admite la censura previa. A nadie se le puede impedir que exponga una opinión o un pensamiento a través de un diario o revista, sin perjuicio de que responda de los delitos en que incurra con motivo de sus expresiones.

El castigo se aplica después que se emiten las ideas consideradas delictuales.

Y cuando se aplica una censura previa, autorizada por una ley de facultades extraordinarias, aquélla es parcial. Se suprimen ciertos párrafos de un artículo o aun crónicas completas, pero, siempre algo queda para ser publicado.

Sin embargo, la suspensión de "Punto Final" fue una censura total, absoluta. El gobierno prohibió durante 30 días la impresión y la publicación de esta revista, de todas las crónicas, de todos los pensamientos, de todas las opiniones. Emuló y superó los atentados contra la libertad de prensa de los gobiernos dictatoriales que imperan en el continente. Y estableció un precedente para eliminar a toda la prensa de oposición.

Algunos piensan que es incorrecto que un revolucionario haga tanto alarde sobre la libertad de imprenta, porque es de la esencia de un régimen capitalista burgués como el nuestro la represión de la prensa libre y progresista, que combate el sistema y propugna su cambio.

No compartimos ese criterio. No renunciaremos al derecho legítimo de usar la prensa como tribuna para divulgar un pensamiento revolucionario, porque así estamos contribuyendo a su maduración y destacando las contradicciones entre la maraña legal y la realidad, entre esta aparente democracia burguesa y el atropello constante de los postulados libertarios que proclama.

Uno de los rasgos distintivos de la llamada democracia representativa consiste en que las autoridades, que por cierto no tienen origen divino, sean sometidas a la fiscalización, al control y a la critica de la ciudadanía, de la cual son simples y accidentales mandatarios.

Pero ni el Presidente Frei ni su Ministro del interior ni los restantes funcionarios de gobierno, por muy insignificante que sea su jerarquía, aceptan someterse a la censura de sus compatriotas. Ellos jamás se equivocan, ni cometen errores ni abusan de sus prerrogativas ni son responsables de los hechos graves y conflictivos que ocurren en el país. Han caído en un narcisismo morboso, en el absolutismo político que está muy cerca del despotismo. Quien no les rinde pleitesía ni es incondicional e impugna, en cambio, sus actuaciones políticas o administrativas que están expuestas al juicio público, incurre en desacato, injuria o calumnia y es arrastrado a los Tribunales. El país vive en una rotativa de querellas que, con el pretexto de proteger la honra y el prestigio de los dignatarios o de ciertas instituciones, no persiguen otro propósito que sustraer al debate y a la crítica hechos, actuaciones o gestiones desafortunadas o reprobables.

Los más afectados por esta excesiva susceptibilidad de las autoridades, son los parlamentarios, los dirigentes políticos y los periodistas de oposición, quienes, por la naturaleza de sus funciones, por la constante comunicación con el pueblo y por el deber cívico y profesional de fiscalizar, denunciar y vigilar el comportamiento de los funcionarios que ejercen el Poder, están sufriendo cada vez con mayor rigor, frecuencia e intensidad el peso de la legislación represiva.

Y entre los órganos de prensa, "Punto Final" tiene el privilegio de provocar con más facilidad que ningún otro las iras de los personeros de gobierno, a pesar de que siempre sus críticas son fundadas, como lo prueba el hecho de que la revista haya sido absuelta en todos los procesos iniciados en su contra.

Es oportuno recordarle a los hombres de gobierno que no pertenecen a ninguna casta de intocables, que por muy acendrado que sea su espíritu autoritario tienen que convencerse que en Chile todavía existe un sistema democrático burgués y que, por mucho que les incomode la crítica, tienen que respetarla.

En esta competencia de querellas contra "Punto Final" hay algunos casos pintorescos: el Director General de Carabineros nos procesa cada vez que lo mencionamos a él o a la institución que dirige y hasta la directiva de la Democracia Cristiana, en un gesto insólito, sin precedentes y también sin base jurídica, ha iniciado acción judicial en contra nuestra por el delito de injuriar a ese partido, a pesar de que nuestras críticas resultan elogios en comparación con las que le formulan los sectores "rebeldes" a los grupos oficialistas de su colectividad.

Hace algún tiempo, en diferentes ediciones de "Punto Final", nuestro director, Manuel Cabieses, escribió dos artículos titulados "Chile no es una excepción" y "El voto o el fusil". En ambos expresa, en síntesis, que en este país, así como en toda América latina, la burguesía y el imperialismo han bloqueado e impiden el acceso del pueblo al Poder por la vía electoral y que, en consecuencia, la lucha armada va surgiendo como la alternativa inevitable para conquistar un gobierno popular.

"Punto Final" es una revista de divulgación ideológica y durante los dos años y medio que circula en Chile no ha ocultado su posición revolucionaria. Ella es perfectamente conocida por los hombres de gobierno, la mayoría de los cuales son suscriptores y lectores habituales de la revista. Todavía más. Muchos dirigentes de la Democracia Cristiana han utilizado las páginas de la revista para hacer sus planteamientos, a veces coincidentes con los nuestros. Sin embargo, de repente, el gobierno selecciona dos artículos al azar y nos aplica la Ley de Seguridad Interior del Estado por la perpetración del supuesto delito de "apología de la violencia". Esta decisión no la adopta el gobierno casualmente, sino después que la revista ha estado denunciando los escándalos del régimen e inmediatamente después de publicarse la edición qua reportea los luctuosos sucesos de Puerto Montt y responsabiliza por esa masacre a diversas autoridades. Existen, pues, suficientes razones para suponer que esta querella del gobierno es un acto de venganza política.

Como resultado de la acción judicial del gobierno, el director de "Punto Final" está encargado reo como autor de delitos reiterados de apología de la violencia.

Este proceso constituye un nuevo atropello a la libertad de pensamiento.

El gobierno democratacristiano se ha especializado en la imputación de este delito a todos los sectores que están preconizando la necesidad y la urgencia de cambios revolucionarios en el país.

El senador socialista Carlos Altamirano primero, y el MIR, después, han sido procesados por este delito. Es paradojal que sea precisamente este gobierno quien pretenda proscribir del lenguaje y del debate político expresiones revolucionarias e ideas favorables a la suplantación del régimen capitalista, porque Frei reclamó el apoyo de la ciudadanía a su postulación presidencial para hacer una revolución desde el Poder. Ahora parece que es tan grande el remordimiento de conciencia de los actuales gobernantes por haber desistido de sus promesas de candidatos, que no sólo no quieren oír hablar de revolución y de cambios del sistema, sino que han elevado estos conceptos a la categoría de delito.

La Ley de Defensa Permanente de la Democracia, aprobada durante el mandato de Gabriel González Videla, fue derogada en las postrimerías de la Administración de Carlos Ibáñez con el voto favorable de los parlamentarios de la Democracia Cristiana, incluso el del entonces senador Eduardo Frei, porque se estimó que al prohibir, impedir y sancionar la divulgación y propaganda de la ideología comunista se vulneraban la libertad de pensamiento y de opinión.

Así se expresa concretamente en el Mensaje del Ejecutivo que propiciaba su derogación: "Cuando alguna ley genera un sentimiento de resistencia o de repudio en amplios sectores de la opinión ciudadana, su aplicación resulta odiosa y es motivo de perturbaciones de la paz espiritual de la sociedad. Tal es lo que viene ocurriendo con la Ley 8987, de 3 de septiembre de 1948... Dictada especial y preferentemente para prohibir la difusión de la doctrina comunista, se la califica, no sin razón, como una transgresión legislativa al principio de la libertad de pensamiento, consagrado por nuestra Constitución y por todas las constituciones del mundo civilizado ...".

Quedó establecido entonces que no podía perseguirse ni aherrojarse ni proscribirse el pensamiento ni impedirse su difusión, aunque éste fuera revolucionario, aunque propendiera a la sustitución del régimen vigente, aunque propiciara cambios sociales y políticos por medios diferentes a los consagrados. Y esto lo aceptó la Democracia Cristiana y el señor Frei, y por eso dieron su voto para derogar la Ley de Defensa.

Y el Presidente Frei, que tiene bastante cultura política, sabía que la ideología comunista era la ideología marxista leninista y que el marxismo leninismo, cualesquiera que sean las diferencias estratégicas y tácticas entre sus adeptos, es esencialmente revolucionario, propicia la sustitución del capitalismo por una sociedad socialista y proclama la violencia revolucionaria, la lucha y la acción revolucionarias para que el proletariado desaloje del Poder a la burguesía.

Por consiguiente, cuando la revista "Punto Final" desarrolla la tesis de la lucha armada, está recogiendo las enseñanzas del marxismo leninismo, está difundiendo un pensamiento marxista leninista, está ejercitando la libertad de pensamiento y de opinión que el señor Frei reconoció que no podía vulnerarse en ningún país civilizado.

En Chile los partidos comunista y socialista, que profesan la doctrina marxista leninista, tienen existencia legal y circulan y se venden libremente las obras sobre marxismo-leninismo. Luego, la ideología marxista leninista se divulga y se difunde en forma irrestricta. Lo mismo ocurre con las obras revolucionarias del Che Guevara y de otros ideólogos de la revolución latinoamericana. ¿Qué fundamento racional, legal y constitucional puede haber entonces para considerar delictuosa la divulgación por la revista "Punto Final" que implica la adaptación a la realidad chilena y continental de la doctrina revolucionaria?

Por lo demás, en el mundo entero está planteado un gran debate político sobre las diferentes vías que conducen al pueblo a la toma del Poder, sobre la violencia reaccionaria y la violencia revolucionaria, sobre el derecho a la insurrección y a la insubordinación de los pueblos para liberarse de la opresión, de la explotación, de la miseria y la injusticia social.

Y el debate se torna especialmente apasionado y actual en América latina y en todos los países subdesarrollados.

Pero ni siquiera son los marxista-leninistas los únicos que están planteando estas concepciones. También se ha incorporado a este foro la Iglesia, los cristianos y el propio partido de gobierno.

La violencia y la lucha armada son los temas centrales y candentes de la discusión y la confrontación política e ideológica. Ya no sólo se trata en libros, revistas y periódicos, sino que hasta en las encíclicas papales, como la "Populorum Progressio", en la Conferencia del Episcopado Latinoamericano celebrada en Medellín, Colombia, en los Concilios, y en las reuniones más importantes de la jerarquía eclesiástica.

Pueden expresarse reservas o discrepancias respecto de la necesidad o justificación que tienen los pueblos para recurrir a la violencia y a la lucha armada, pero nadie puede dejar de tomar una posición.

Textos legales caducos, resabios de una legislación y una mentalidad anquilosada y categóricamente repudiada por la mayoría de este país, no pueden ser utilizados para coartar la libertad de pensamiento, para contener el manantial de las ideas revolucionarias que inundan todos los continentes.

No se puede seguir tratando al pueblo chileno como incapaz o menor de edad al que puede dañar el conocimiento de determinadas tesis, planteamientos o doctrinas. Por el contrario, aquél ha demostrado tener suficiente conciencia y madurez para discernir y resolver qué es lo más apropiado para sus intereses.

JAIME FAIVOVICH


LA AMBIGÜEDAD POLÍTICA

HACE algún tiempo un miembro del sector más avanzado de la Juventud Demócrata Cristiana decía que es indispensable romper la ambigüedad política que permite que personajes como Jorge Alessandri confundan al pueblo con posturas falsas surgidas de la demagogia derechista. Novato aún en política, pensaba que basta con denunciar el carácter derechista de ese y otros personajes para producir claridad en la masa.

En los comienzos de este siglo los sectores populares identificaban como enemigos suyos a los "ricos" y a los "gringos" y contra ellos concentraban sus ataques cada vez que estallaba una situación conflictiva.

Hoy sólo los sectores más politizados del pueblo pueden distinguir con nitidez a sus adversarios de clase, mientras que la mayoría, avasallada por los elementos publicitarios que manejan los grupos conservadores e imperialistas, vive confundida sin poder desarrollar una conciencia que le permita liberarse de la esclavitud mental y social que le impone la clase dominante.

Tanto el imperialismo como la burguesía saben manejar los métodos más eficaces de la propaganda y, apoyados por las encuestas de opinión pública, transformadas en sus manos en verdaderos sistemas de espionaje, están en condiciones de manipular la voluntad del pueblo. La muerte de John Kennedy se transformó en un duelo para los chilenos, porque previamente a ella el imperialismo norteamericano había logrado dibujar la imagen del gobernante preocupado de América latina a la que legó un instrumento de propaganda llamado Alianza para el Progreso. La burguesía chilena, consciente que ese instrumento le servía para aplacar la rebeldía latente en el pueblo, contribuyó a imponer la imagen del "buen gringo". El mismo que descargó una invasión armada sobre un pequeño país, Cuba, y el mismo que mantuvo las relaciones imperialistas en la explotación del cobre chileno.

Es natural que el imperialismo y la burguesía profiten de la ambigüedad para conservar su influencia y dominio sobre la mayoría. Pero es censurable que los revolucionarios sean sorprendidos y toleren en muchos casos que la publicidad de sus adversarios confunda al pueblo.

La coexistencia pacífica ha llevado por momentos al pueblo a considerar a los "gringos" como potenciales aliados, así como las coaliciones políticas internas han situado a los burgueses como amigos de la clase que explotan.

La confusión política lleva al pueblo al desarme ideológico, por más que las fuerzas vanguardistas se esfuercen en acerarlo para un combate permanente contra el enemigo de clase.

¿Cómo puede distinguir el pueblo a un burgués, enemigo suyo, de un burgués progresista, con el cual puede hacer una alianza? Eduardo Frei fue durante años un burgués progresista. Participaba en las manifestaciones populares: fue capaz de desfilar un día por las calles en una marcha organizada para condenar la agresión preparada por Estados Unidos contra Guatemala. Incluso protestó en el Senado por una masacre cometida bajo el gobierno de Jorge Alessandri.

La confusión que rodeó permanentemente a Frei le permitió con soltura postular a la Presidencia de la República como representante del movimiento da la "Revolución en Libertad".

En el instante en que las vanguardias populares quisieron descalificar el movimiento de Frei, una gran masa del pueblo estaba convencida que era un líder progresista.

Un "burgués progresista" era Gabriel González y en Brasil lo era Joao Goulart y en Argentina lo fue Arturo Frondizl. El primero desató una violenta y cruel represión contra el pueblo, el segundo contuvo la auténtica rebeldía popular y el tercero abrió las puertas de Argentina a la entrada sin control del capital norteamericano.

La ambigüedad es una realidad en la política chilena y ella corroe la fuerza de las posiciones de los revolucionarios. Cuando estos últimos se presentan en foros públicos, para discutir con sus adversarios de clase advierten con claridad las desventajas de la ambigüedad. Deben expresarse con extremada sofisticación que resulta incomprensible para la masa popular.

Los personeros de la burguesía y del imperialismo acorralan en los foros a los representantes de la clase trabajadora y les obligan a abjurar de sus propios métodos de lucha. El juicio y la prisión del senador Carlos Altamirano, así como las acciones represivas contra la revista PUNTO FINAL, indican que la burguesía y el imperialismo saben poner término a la ambigüedad cuando ésta no les presta servicios.

Si el pueblo actúa, como lo hizo un sector de pobladores en Puerto Montt, el Estado burgués no vacila en ordenar que se dispare a matar. No obstante se persiste en consolidar la ambigüedad aceptando el engaño creado por la burguesía y que tiene como slogan principal "Chile es un país distinto". Según ese slogan este es un país donde impera la democracia y se impone la amistad por encima de las contradicciones creadas por la lucha de clases. Si los representantes de la clase trabajadora aceptan las reglas de la ambigüedad, la burguesía y el imperialismo de inmediato los califican de sensatos y si por el contrario adoptan una actitud consecuente y proclaman el derecho a conquistar el poder, usando todos los métodos, los descalifican con caricaturas que fatalmente son repetidas por algunos miembros de los movimientos que se proclaman como defensores y representantes del sector explotado.

AUGUSTO OLIVARES


Política nacional

UN BLUFF POLÍTICO QUE PERJUDICA A LA DEFENSA NACIONAL

EL comandante al ver trotando a los estudiantes en el patio del liceo movió la cabeza con pesadumbre y dijo:

—Terminaremos formando gimnastas, pero jamás soldados.

Esa es la reacción de uno de los tantos oficiales activos del Ejército de Chile, que desaprueban el Servicio Militar Escolar (hasta el momento no tiene un apelativo estable). Son muchos los oficiales y suboficiales del Ejército que consideran que el régimen creado para los estudiantes secundarios surgió de una improvisación. A juicio de ellos no cumple con objetivos técnicos y tampoco destruye los antiguos vicios de la conscripción obligatoria.

PUNTO FINAL preguntó a un jefe militar:

¿Es suficiente el período de entrenamiento militar establecido para los estudiantes secundarios de los 5º y 6º años?

La respuesta fue categórica: "Insuficiente".

Otro jefe militar dijo que el plazo de entrenamiento de los conscriptos estudiantes de acuerdo con el Servicio Militar Escolar es cuatro veces inferior al establecido para la conscripción obligatoria tradicional, que toma un año.

El curso especial dura dos años, en este período de experimentación; para el 5º año de humanidades o tercero de la enseñanza media seis horas semanales de instrucción teórica y práctica y cuatro semanas de campaña en el período de verano. En el 6º año o cuarto de la enseñanza media, cuatro horas semanales y dos semanas de campaña. Así se cumple el curso completo.

PUNTO FINAL preguntó a un instructor militar:

¿La instrucción dada a un alumno en el Servicio Militar de Estudiantes lo deja en qué nivel respecto al conscripto regular?

El instructor repuso: "Queda en las condiciones en que está el conscripto en el momento de realizarse la revista de reclutas; una fase muy elemental".

PUNTO FINAL preguntó:

¿¡De modo que no se aprovecha su mejor nivel cultural para incorporarlo a fases superiores de la tecnología militar?

—Por supuesto que no —repuso un teniente coronel— porque cuando termina su curso el estudiante-militar apenas sabe usar un arma convencional.

En la actualidad hay tres categorías de conscriptos: la que surgió con el servicio Militar de Estudiantes, la de los estudiantes universitarios, que hacen su servicio militar obligatorio en dos períodos de tres meses cada uno, durante dos años y la de los conscriptos que cumplen con el servicio militar obligatorio en el plazo de un año.

El período de instrucción en el Servicio Militar de Estudiantes es apenas superior en veintiocho horas al Servicio Militar Especial de Estudiantes (para universitarios), pero por la forma en que está distribuido el plazo de formación de los militares-estudiantes es difícil impartir un entrenamiento intensivo como se consigue en el Servicio Militar Especial de Estudiantes (para universitarios).

Si el nuevo sistema es técnicamente perfecto ¿se justifica el gasto de mantener una conscripción durante un año completo?

Un coronel que defendió el sistema impuesto por el general Ramón Valdés y por el Presidente Eduardo Frei, dijo que con él se evita la deserción de los jóvenes frente a los deberes militares: "Todos tienen que hacer su Servicio Militar Obligatorio, en el liceo, en la Universidad o a los 19 años, durante un año completo. Se acaban los vicios de las recomendaciones para eximirse de los deberes militares".

Otro jefe militar sonrió escéptico: "El contingente de estudiantes-militares, llegará, según se ha dicho oficialmente, a lo más, a cuatro mil conscriptos, por lo que quedará de cada generación un total aproximado de 56 mil jóvenes que tendrán que hacerlo en el período de un año. Por razones de seguridad PUNTO FINAL no puede revelar la cantidad de jóvenes que son llamados a los cuarteles y quedan en ellos, pero lo que sí puede señalar es que el vicio de las recomendaciones, tarjeta del Ministro, llamado telefónico del amigo militar, no se terminará y siempre quedará el sector socialmente menos protegido del país ante la obligación de hacer su servicio militar.

El joven que obtenga su licencia luego de haber participado en los cursillos del Servicio Militar de Estudiantes sacará de su paso por él un entrenamiento gimnástico, un conocimiento de los grados militares, una noción del armamento menor y el recuerdo de un plazo en que fue medio estudiante y medio soldado, condición que resulta poco satisfactoria para los militares de auténtica formación técnica, que posponen las bases políticas a su profesión.

Un coronel dijo a PUNTO FINAL: "El soldado se forma en campaña". Por supuesto que no cree que se formen soldados en los trotes, por ordenados que sean, en los patios de los colegios, en los cuales los muchachos confunden todavía su ascenso a la juventud con el peso de su formación infantil.

Está vivo en el recuerdo de los que vieron el magnífico film alemán "El puente" el espectáculo creado por los rostros de los niños y adolescentes que el Alto Mando de Hitler movilizó al término de la Segunda Guerra Mundial. ¿Podía un oficial o un suboficial por rudo que sea, quebrar la estructura interior de un niño de 16 años, sin vocación militar? Puede citarse el caso de los muchachos que estudian en las escuelas de las Fuerzas Armadas, pero la comparación pierde importancia porque la mayoría de ellos escogió ese tipo de instrucción voluntariamente.

Un general de ejército en retiro comentó ácidamente la iniciativa implantada como altamente dañina para las Fuerzas Armadas: "El servicio militar debe transformarse en una tarea de honor y en ningún caso puede ser mezclado con afanes políticos transitorios, por eso me he opuesto a que se amenace a los obreros con la conscripción obligatoria en caso de huelga y por lo mismo repudio el enfrentamiento de los adolescentes con un ejército que tiene una tradición respetable".

Un estudiante de colegio pagado, entrevistado en un programa de televisión sobre el Servicio Militar de Estudiantes, respondió: "Mis compañeros se han metido en este lío porque lo encuentran como una aventura divertida".

Hay quienes creen que de la aventura se puede pasar al proceso de concientización militar pero los auténticos técnicos militares creen que el resultado que dejará una formación incipiente "constituirá un bluff" del cual "muchos tendrán que arrepentirse más adelante".

Un "general en retiro dijo que Chile necesita aumentar la cuota de conscriptos en las tres ramas de las Fuerzas Armadas, en lugar de aumentar las plazas de carabineros, porque ante cualquiera emergencia hay que movilizar a una masa militar bien entrenada, pero esa necesidad no se cubre con un improvisado Servicio Militar de Estudiantes.

Los técnicos verdaderos del ejército desconfían de la importancia del Servicio Militar de Estudiantes porque él fue impuesto pese a la protesta de los jóvenes, que arrastró a decenas de ellos a las cárceles, los que incluso sintieron el máximo rigor penal político chileno: la Ley de Seguridad Interior del Estado.

¿Es que el Presidente Eduardo Frei, de discutida política frente a las Fuerzas Armadas, espera congratularse con ellas con una improvisada medida?

El 13 de abril el Subsecretario del Ministerio de Educación, Mario Leyton, publicó un bando en la prensa mediante el cual se dirigió al estudiantado secundario del país. Uno de los párrafos del comunicado dice: "El estudiante que se acoge al Servicio Militar Especial de Estudiantes ¿verá coartada su libertad para participar en centros de alumnos, huelgas o movimientos de protesta de cualquiera especie? En absoluto. El estudiante que se acoge a este sistema conserva plenamente su calidad de tal, y no ve coartado ninguno de sus derechos. Queda bajo la disciplina militar sólo durante las horas de instrucción".

El 22 de abril del año en curso el Comandante en Jefe del Ejército, general Sergio Castillo Aránguiz, expresó en el diario "El Mercurio" de Santiago: "En el Ejército no hay huelgas y por lo tanto tampoco habrá en este Servicio Militar de Estudiantes". En otra parte el mismo general expresó: "Desde el momento mismo que firma su solicitud para efectuar este servicio voluntario y se les convoque por Decreto Supremo a efectuarlo, están bajo el Código de Justicia Militar. En esta forma no pueden haber "arrepentidos" que quieran no continuar en esta conscripción. Los que abandonen serán juzgados como desertores".

Si se observa que la edad promedio de los estudiantes de los 5º y 6º años de humanidades fluctúa entre 15 y 18 años se advertirá que una gran masa de adolescentes serán incorporados a nuevos deberes sin disfrutar" de nuevos derechos. Para los efectos militares se les tratará como adultos, pero para otros fines se les seguirá confiriendo la categoría de niños o adolescentes.

Las duras declaraciones del Comandante en Jefe del Ejército surgieron después que el Partido Nacional, representante de la ultraderecha y por lo tanto del alessandrismo reconvino al Subsecretario del Ministerio de Educación por las declaraciones antes anotadas. El reaccionario partido, que cada vez ejerce mayor influencia sobre La Moneda, dijo el 13 de abril: "El desconcierto y la difícil posición en que el gobierno coloca al Cuerpo de Carabineros cuando le ordena mantener violentamente el orden, mientras los personeros y funcionarios del mismo gobierno o del partido que lo forman, crean, impulsan y estimulan la rebelión. Así, en la prensa de estos días el Subsecretario de Educación sostiene que los estudiantes incorporados al Servicio Militar Especial tienen derecho a participar en huelgas y desmanes, desconociendo las normas que el propio gobierno ha dictado para el desarrollo de las actividades escolares".

El general Sergio Castillo se apresuró a declarar: "En el Ejército no hay huelgas y por lo tanto tampoco habrá en este Servicio Militar de Estudiantes". Dos criterios para una misma situación, pero al final se impuso el militar.

Parece obvio que al no haber ventajas técnicas para las Fuerzas Armadas con el reclutamiento de los adolescentes de los liceos y al conferirles a los que estén incluidos en el sistema de conscripción el carácter de soldados, el Servicio Militar de Estudiantes se perfila como una medida de carácter político, planeada por un sector castrense que no encuentra apoyo entre todos los elementos de las Fuerzas Armadas. Los estudiantes secundarios que conocieron la "violencia institucionalizada" de la cual habla el ex embajador en Estados Unidos, Radomiro Tomic, optaron por resignarse frente al método empleado, pero en una declaración firmada por su presidente, Eduardo Vergara, aceptan el Servicio Militar de Estudiantes como un desafío, al que vigilarán y posiblemente enfrentarán.

A. O. B.


Solidaridad

AFECTO POPULAR RODEA A PUNTO FINAL

MIENTRAS duró la clausura de PUNTO FINAL, esta revista recibió la solidaridad masiva de toda clase de instituciones, tanto de Chile como del exterior. Nuestro colega "Prensa Firme" dio a conocer en dos ediciones —lo que agradecemos— esas expresiones de respaldo a PF. En alguna medida también fueron divulgadas por los diarios "Ultima Hora", "El Siglo" y "Clarín", que observaron respecto a PF una fraternal actitud. Lo mismo cabe decir del Canal 9 de televisión y de la radio Portales. A todos ellos nuestra gratitud, como así a otros medios de expresión que se ocuparon de la situación que afecta a PF, tales como Canal 13 de TV, Radio Agricultura, etc.

Uno de los actos más significativos fue el festival de solidaridad que bajo la consigna "¡PUNTO FINAL no callará!", se celebró en el Teatro Municipal "Domingo Gómez Rojas", de San Miguel. Fue organizado por un grupo de amigos de PF que contó con la colaboración espontánea del alcalde de San Miguel, Tito Palestro. En ese festival actuaron artistas renombrados, como el conjunto Los Baqueanos, Isidora Aguirre y Eugenio Guzmán, Ángel Parra, Mireya Solovera, el poeta Manuel Silvacevedo, Patricio Manns, el conjunto Quilapayún, el poeta Julio Huasi, Rolando Alarcón, el poeta Hernán Lavín Cerda, Homero Caro, Nano Acevedo y Sergio Leiva. El espectáculo —destinado a recaudar fondos para adquirir ejemplares del Diario del Che Guevara que han sido distribuidos por los amigos de PF en sindicatos y poblaciones—, resultó todo un éxito que compromete a PF con sus organizadores y con los artistas que prestaron su cooperación.

DESDE MONTEVIDEO

El director de la prestigiosa revista "Marcha", de Montevideo, Carlos Quijano, envió a PUNTO FINAL el siguiente cable: "Fraternal solidaridad en "Marcha"."

Las medidas policiales contra PF fueron reseñadas en la revista uruguaya de manera muy amplia.

"Monthly Review" (Selecciones en Castellano) publicó una nota a sus lectores en el Nº 61, correspondiente a abril, donde les informa de lo ocurrido PF en los siguientes términos: "Las denuncias formuladas por la revista PUNTO FINAL contra el gobierno del señor Frei, a raíz de la premeditada masacre de pobladores en Puerto Montt, han tenido como consecuencia la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado en contra de ella, lo que ha significado la requisición de su número 77, la suspensión por un mes de la publicación y la encargatoria de reo de su director Manuel Cabieses. Todo esto, por supuesto, dentro de las normas de legalidad burguesa que caracterizan a nuestro país. La revista PUNTO FINAL se edita en la misma imprenta que MR y si bien, por el carácter internacional de nuestra publicación, tenemos distintas esferas de acción, nos sentimos profundamente afectados con lo que le ocurre. Por eso, junto con expresar nuestra protesta por la persecución de que es objeto, hacemos un llamado a los lectores de MR para solidarizar con PUNTO FINAL, para aumentar su difusión en América latina y para emprender una campaña seria y sostenida por la derogación de la Ley de Seguridad que permite "dentro de la legalidad" perseguir, censurar y suspender a las publicaciones revolucionarias".

La revista ANEF, órgano de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, publica también en su último número una nota de solidaridad con PF, poniendo de relieve las acciones represivas del gobierno de Frei.

PROFESIONALES Y TÉCNICOS DEL SNS

"El Consejo Directivo Nacional de la Federación de Profesionales y Técnicos del Servicio Nacional de Salud, en sesión celebrada el día de hoy acordó expresar a la opinión pública lo siguiente:

—Solidarizar y apoyar la valiente actitud de la clase trabajadora peruana, que en legítima defensa de los derechos de sus riquezas nacionales, ha rechazado en forma enérgica la intromisión extranjera; permitiendo con ello sentar un precedente ejemplar para los países latinoamericanos.

—Protestamos contra la conscripción militar planteada por el Gobierno, porque crea normas en la juventud chilena contrarias a las de sus hermanos de clase. Rechazamos asimismo la brutal represión del Grupo Móvil desatada contra el estudiantado.

—Protestamos contra la limitación de la libertad de expresión escrita y verbal, pese a que nuestro país hace gala de la palabra democracia.

—Solidarizamos con los compañeros periodistas de "Punto Final" y "Ultima Hora" quienes han tenido la valentía de denunciar a la opinión pública hechos que el gobierno ha querido por todos los medios ocultar".

POR EL CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL, Alicia Vargas S., Presidenta.— Gabriel Pavez S., Secretario General. 21/4/69.

SOCIALISTAS DE LINARES

"En el ampliado del Partido Socialista del domingo 6 del pte. mes, se tomó debida nota de la persecución del gobierno de la falsa "Revolución en Libertad" iniciada en contra de nuestro Partido y de la prensa revolucionaria. Al respecto la Seccional acuerda:

1º Considerando que las querellas entabladas en contra de la revista "Punto Final", es con el deleznable propósito de silenciar un órgano valiente que ha denunciado los escándalos y las masacres cometidas por el gobierno de Freí con el respaldo de la mayoría reaccionaria del Partido Demócrata Cristiano y de la derecha cavernaria.

2º Que estos procedimientos de claro corte fascista son repudiados por la inmensa mayoría del país.

3º Que la revista "Punto Final" ha sido un vocero del pensamiento socialista revolucionario; en sus tres años ha ayudado al esclarecimiento del proceso de cambios revolucionarios; cambios de estructura del actual sistema arcaico que los reformistas aliados del capitalismo no podrán detener ni con querellas, cárcel o balas asesinas.

Por lo tanto acuerda:

1º Expresar en forma pública su solidaridad con el compañero director de "Punto Final", Manuel Cabieses Donoso. Al mismo tiempo condenamos el atropello a la libertad de prensa. Pero no nos sorprende que esto suceda, ya que los gobiernos que combaten con represión a las organizaciones de los trabajadores, a las vanguardias políticas y a su prensa es sólo por el miedo que tienen a las fuerzas que luchan por la liberación y la emancipación de los pueblos.

2º Llamamos a todas las fuerzas revolucionarias a no dejarse, amedrentar y a enfrentar resueltamente a sus opresores.

3º Los trabajadores guiados por el socialismo se han fijado una meta, cuál es la conquista del poder y el término de la explotación del hombre por el hombre y en este camino no los detendrá nadie ni nada".

¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA CHILENA!

Por el Secretariado de Seccional Linares, CARLOS VILLALOBOS SEPULVEDA, Secretario Seccional.— ARIEL MUÑOZ SEGUEL, Sec. Organización y Control.

ESTUDIANTES DE PERIODISMO

"EL CENTRO DE ALUMNOS DE LA ESCUELA DE PERIODISMO DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE, de Valparaíso, se hace un deber en manifestar a la opinión pública en general, mediante la presente declaración, su más amplia solidaridad y plena identificación con todos los periodistas perseguidos, encarcelados y condenados por el malintencionado uso que ha hecho de las leyes el actual régimen, con el fin de desvirtuar la libertad de prensa y de cercenar las manifestaciones de opinión. Un ejemplo concreto es la reiterada negativa oficial para dar paso a la retransmisión del Canal 9 de la Universidad de Chile, en Valparaíso.

Los estudiantes de la carrera de periodismo pretenden egresar como genuinos agentes de orientación, desarrollo y cambio social para influir en la transformación de un gobierno gendarme de la burguesía en un Gobierno del Pueblo, que rescate la dignidad para la nación y su libertad definitiva.

No podemos permanecer silenciosos ante una política regresiva e interpretamos la exigencia de las masas populares para que se ponga fin, de parte de los que ostentan el poder, a la estrategia político-policial que utilizando las Fuerzas Armadas ordena la acción de chilenos uniformados contra sus compatriotas oprimidos, empleando una represión plena de brutalidad e imponiendo el terror hasta llegar, en repetidos casos, a la masacre. Denunciamos que mediante esta táctica arbitraria y uso indiscriminado de la disciplina inconsciente se está llevando al país a un sistema de gobierno de dictadura nazi-fascista que debía haber fenecido con la última Guerra Mundial.

Finalmente hacemos el más serio llamado a la colectividad toda para tomar conciencia y contrarrestar todas las estrategias antireivindicativas de las fuerzas reaccionarias que se levantan, como en sus mejores tiempos en el país, empeñadas en hacer fracasar las reformas y la revolución social que Chile necesita".

POR LA ASAMBLEA GENERAL DEL CENTRO DE ALUMNOS DE LA ESCUELA DE PERIODISMO DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE DE VALPARAÍSO, Patricio Henríquez, Presidente.— Violeta Sepúlveda, Secretaria.

CATÓLICOS DE IZQUIERDA

El Movimiento Católico de Izquierda de Chile, da su más amplio respaldo moral al periodista MANUEL CABIESES DONOSO, director de la revista PUNTO FINAL, que se encuentra procesado por razones que son de conocimiento público. Cualquiera que sea el fundamento jurídico de la querella de los personeros del Poder Ejecutivo contra este periodista, no afecta a su integridad moral, por cuanto ha criticado al gobierno por razones de principios, dado que su pluma y su lápiz están al servicio de los humildes.

No corresponde al MCICH, denunciar la responsabilidad individual de quienes tienen relación con los sucesos de Puerto Montt, por no ser de su competencia.

Como organización cristiana y humanista cumple con el deber de defender la vida, la libertad y la dignidad del prójimo.

Por estas razones pedimos y exigimos la socialización de la vivienda y de todas las cosas que sean fundamentales para salvar la vida humana; este es el único medio para evitar desgracias más penosas que los tristes sucesos de Puerto Montt.

La toma de terreno de los "sin casa", en varios lugares de Santiago y ahora en esa provincia sureña, es el resultado de este régimen basado en la desigualdad económica, donde el obrero jornalero con su mísero salario que percibe por su trabajo, no puede vivir decentemente, como corresponde a su condición de ser humano. Basta ver los dividendos que cobra la "CORVI", que son superiores al salario vital que gana un obrero en el mes. Muchos de estos obreros son padres de familia, desesperados por no tener un hogar para sus hijos, que se deciden a tomar terrenos dis. puestos a inmolar sus vidas para conquistar una humilde "ruca", para sus pequeñuelos. Para evitar el sufrimiento de estas humildes familias, es necesaria una reforma urbana que debe ser elaborada con un criterio más social. Ha sido norma tradicional en Chile sacrificar a los grandes sectores para mejorar las condiciones de los sectores medianos, sin tomar en cuenta para nada a los sectores bajos, que son los más necesitados y los más perjudicados por la economía burguesa que sólo da al que tiene y al que no tiene no le da nada.

Es necesaria una legislación adecuada a las exigencias derivadas del desarrollo de la sociedad.

Hay crisis social, política, económica y moral en el mundo y se agregan las crisis institucional y religiosa.

Las leyes de los Estados están en oposición a las leyes de la sociedad, y estas últimas discrepan con las leyes de la naturaleza.

Las juventudes de todos los países exigen cambios radicales en las estructuras jurídicas y económicas.

El actual Presidente de la República don Eduardo Frei prometió una revolución en libertad y en sus actuaciones como gobernante sólo se ve un reformismo moderado, de corte burgués, con algunas acciones positivas y progresistas; pero el país necesita una revolución socialista democrática y libertaria.

No se puede hablar de revolución si seguimos apegados a legalismos anacrónicos; un revolucionario debe luchar contra esta legislación arcaica que obliga a las autoridades a defender los intereses de los ricos, sacrificando la vida de los pobres. Basta observar los códigos, en los cuales se basa el procedimiento penal que castiga severamente los delitos contra la propiedad; sin embargo las acciones contra la integridad física de las personas sólo se sancionan con penas leves.

Por las razones que hemos señalado comprendemos y valorizamos el sacrificio de MANUEL CABIESES, que prefiere ser condenado por la Ley de Seguridad Interior del Estado, antes de desoír la voz de su conciencia, que lo llama a luchar contra este modo de vida egoísta, avaro y mezquino".

SALUD Y LUCHA. Comité Central RAMÓN MURILLO, Secretario General.— NICOLÁS GARAZO, Secretario de Oficio.

SINDICATOS DE CHILECTRA

Los sindicatos Profesional e Industrial de Chilectra entregaron la siguiente declaración:

"Los sindicatos Profesional e Industrial de Chilectra de Santiago, expresan su más enérgica protesta por las medidas coercitivas que se están aplicando a diversos órganos de información, como son los casos de la suspensión de la revista "Punto Final" y la detención de su director, Manuel Cabieses, el proceso en contra del director responsable de "El Siglo", Emilio Rojo y la detención del corresponsal de ese mismo diario en La Serena, Luis Villaflor, y del periodista de Radio Minería en esa misma ciudad, Raúl Pizarro.

Los sindicatos mencionados solidarizan con estos periodistas y esperan que se ponga término a esta política que atenta en contra de uno de los derechos fundamentales de una democracia, como es la libertad de expresión, oral y escrita, que debe ser garantizada en un régimen democrático".

JUAN ROJAS PALACIOS, Presidenta Sind. Industrial.— ÓSCAR RODRÍGUEZ R., Presidente Sind. Profesional.

DILETANTISMO SANGRIENTO

"La contradicción de base en que se sustenta la Democracia Cristiana ha sido una vez más puesta en evidencia a raíz de los sucesos de Puerto Montt. Según se desprende de los informes, la batida policial contra los pobladores fue de una violencia desproporcionada e inútil. Las víctimas, como se sabe, fueron en su mayoría baleadas por la espalda, y los testimonios de observadores responsables indican igualmente que es infundada y torpe la acusación de que hubiesen sido ellos los agresores y ellos quienes quemaron sus propias viviendas. [1] Por el contrario, la fuerza policial actuó con apremio y descontrol, disparando a quemarropa con el propósito de desalojarles y en defensa de la propiedad.

Esto último conviene que no lo olviden los "ideólogos" de la "tercera vía" cuando esgriman este slogan como cebo electorero, porque tendrán que aprender alguna vez que la propiedad es la piedra angular del capitalismo.

Aunque el gobierno niegue su responsabilidad en estos hechos y persiga a la prensa que lo sostiene y lo denuncia, hay una relación rigurosa entre estos "involuntarios" eructos de brutalidad y sinceridad reaccionaria y la cínica y espesa demagogia instaurada en Chile por el diletantismo oficialista.

Sí este gobierno involuciona, como pensamos, hacia una forma peculiar de fascismo, es en primer lugar porque el sistema económico imperante limita el desarrollo material e impide el desarrollo humano. En segundo lugar, porque ya se han liquidado aquí los últimos restos de la justificación ideológica del capitalismo; mejor dicho: se ha acabado con los respetos a los últimos restos, ya que la crítica de las envolturas ideológicas del capitalismo así como la crítica científica del sistema mismo quedó consumada hace más de un siglo y constituye un progreso irrevocable de la conciencia humana. Pero ocurre que lo que hay aún es capitalismo y no el sueño de no se sabe qué "tercera vía". Por eso es que vivimos los progresos de la represión en un Estado que sigue, aunque no quiera, sustentándose de los restos del pensamiento del siglo XVIII apoyando —aunque con un aire contrito— un capitalismo que le nutre, aunque a regañadientes.

La retención en aduana de la revista "The Economist" para América latina y la embestida contra "Punto Final" muestran un gobierno que ya no quiere saber lo que hace ni que le llamen por su nombre. La revista inglesa traía un comentario en que sólo se hablaba del desencanto y la frustración que se observaba ante el fracaso de una gestión gubernativa que esa publicación siempre alentó y celebró mientras se podía".

MARCOS GARCÍA DE LA HUERTA, Profesor de Filosofía, Universidad de Chile.


Prensa extranjera

"Le Monde" comenta suspensión de "PF"

Bajo el título de "El gobierno lanza una ofensiva contra la izquierda para evitar la división del partido democristiano", el influyente diario "Le Monde" de París comenta la situación política chilena y hace especial mención de la revista "Punto Final", a la que califica de "único órgano verdaderamente de izquierda de Chile".

El texto del comentario de "Le Monde" es el siguiente:

SANTIAGO de Chile (correspondencia particular).— El señor Eduardo Frei no puede, en términos constitucionales, pretender un segundo mandato presidencial en las elecciones de 1970. Pero él confía mantener a su partido en el poder a fin de que la política de "revolución en libertad", que inauguró en 1964, sea proseguida.

Después de las elecciones parlamentarias de marzo último, que marcaron un neto retroceso de la democracia cristiana en provecho del partido nacional, conservador, los demo-cristianos ya no volverán a ganarlas solos y tendrán que aliarse con otras colectividades políticas.

Los "sucesos de Puerto Montt" ciudad del sur donde diez personas cayeron bajo las balas de los carabineros por haber ocupado un terreno, han acentuado la crisis que se incubaba en el seno del partido de gobierno entre el señor Frei y la tendencia "rebelde", favorable a una orientación más socialista de la política del partido y a una alianza con los partidos de izquierda.

Las últimas semanas han sido dominadas por la personalidad del señor Allende, socialista, actual presidente del Senado y tres veces candidato derrotado del Frente de Acción Popular en las elecciones presidenciales. Después de los sucesos de Puerto Montt él ha tratado de demostrar la culpabilidad del gobierno a través de una investigación minuciosa en el lugar mismo de los incidentes. Obtuvo, a pesar de cierta oposición del Ejecutivo, el concurso de cadenas de televisión y radio para hacer públicas las acusaciones y los elementos de prueba que había acumulado.

Ciertos círculos explican esta actividad del líder de la izquierda por la proximidad de la campaña presidencial y la elección de los candidatos a las elecciones de 1970. Los ataques del señor Allende han sido recogidos ampliamente por el conjunto de los sectores de izquierda, incluida la parte más radical de la democracia cristiana. El partido comunista, por su parte, está preparando una acusación contra el Ministro del interior, el señor Pérez Zujovic, considerado unánimemente como el responsable de los sucesos de Puerto Montt.

El Ejecutivo ejerce contra la oposición marxista una serie de represalias sin precedentes desde el comienzo del mandato del señor Frei. Dos querellas han sido ya presentadas contra el señor Allende, después de las acusaciones que él planteó. La revista PUNTO FINAL, único órgano verdaderamente de izquierda en Chile, ha sido suspendida por un mes y algunos de sus números han sido requisados. Por último, un juicio ha sido incoado contra el señor Espinoza, autoridad municipal de Puerto Montt, elegido diputado en las recientes elecciones y quien ha participado muy de cerca en todas las ocupaciones de terrenos en esta ciudad. El señor Espinoza, que no goza de inmunidad parlamentaria ya que el nuevo Congreso aún no se constituye, está actualmente encarcelado en Valdivia.

Una parte de la juventud democristiana, así como algunos elementos de los movimientos sindicales y campesinos del partido del señor Frei no aprueban la política del Ejecutivo. Siguen partidarios de una alianza con las fuerzas de izquierda para la prosecución de la política anterior y en la perspectiva de las elecciones presidenciales. Estos elementos estarían sostenidos por un grupo de parlamentarios democristianos, entre los que se encuentra el señor Gumucio, y por el promotor de la reforma agraria, el señor Chonchol, que no es parlamentario.

EL JUEGO DE LAS ALIANZAS

La formación de alianzas entre los partidos en el seno del nuevo Parlamento y para las elecciones presidenciales sigue siendo pues el principal problema planteado al partido gubernamental. Mientras que los "rebeldes" quisieran imponer una alianza con los partidos populares, los partidarios del señor Frei se inclinarían a una solución totalmente diferente. A pesar de ciertos desmentidos oficiales, ya se habrían iniciado conversaciones con el partido radical, grupo que estaría en medida de colocar a la democracia cristiana en una posición ventajosa en la carrera presidencial.

Así el partido radical se ha convertido en una carta poderosa en el juego político y está siendo solicitado desde todas partes, de la derecha, la izquierda y el centro. Pero el partido radical mismo está en agudas dificultades internas después del retroceso que experimentó en las últimas elecciones parlamentarias.

El hecho importante sigue siendo la ofensiva de gran envergadura iniciada por el Ejecutivo contra la izquierda. Este ataque puede ser interpretado como un deseo del gobierno de disuadir a los elementos más "izquierdizantes" de los partidos de centro, sean ellos radicales o democristianos, de continuar su acercamiento con el FRAP. La suspensión de la revista PUNTO FINAL se explicaría así más por el hecho de que ella acoge en sus columnas las opiniones de los "rebeldes" democristianos que por la "incitación a la violencia" de que se la acusa.

Queda por saber si el gobierno alcanzará sus objetivos y si la escisión del partido del señor Frei podrá ser evitada. Para apreciar las relaciones de fuerzas hay que esperar la junta de la juventud democristiana, en el curso de abril, y la junta general de ese mismo partido, a comienzos de mayo".


Denuncia

EMBAJADA YANQUI FINANCIA A "PEC"

DESDE las oficinas del USIS (United State Information Service) , Agustinas 1343, 5º piso, salen confeccionados, listos para ser titulados, la mayoría de los artículos que publica la revista PEC ("Política, Economía y Cultura"). El director de PEC es el ex cabo del ejército yanqui, Marcos Chamúdez, que luego de ser expulsado del Partido Comunista de Chile, donde alcanzó destacada figuración, abrazó la causa del imperialismo norteamericano, incluso adoptando la nacionalidad yanqui.

Los artículos que el USIS envía a PEC son publicados con leves retoques para adaptar la traducción, a veces imperfecta; se refieren en su mayoría a temas internacionales. La especialidad son los artículos anticubanos y antisoviéticos. A veces se trata de folletines anticomunistas elaborados por escritores europeos o norteamericanos que están a sueldo del USIS y que aparecen como "especialistas" en temas culturales, políticos o económicos. Pero en muchas ocasiones la filial del USIS en Santiago elabora artículos sobre política interna chilena, que también son publicados en "El Diario Ilustrado", "El Mercurio" y otros voceros, incluyendo ciertas radioemisoras. Algunos editoriales o artículos para las páginas de redacción de esos diarios han sido redactados por funcionarios chilenos del USIS siguiendo pautas de los funcionarios norteamericanos. En ese sentido, tal como ha ocurrido en Bolivia, donde los periodistas locales llevaron adelante una campaña para detener la intromisión del USIS, es necesario que el Colegio de Periodistas de Chile tome cartas en el asunto.

CÓMO SE FINANCIA "PEC"

La revista PEC, cuya circulación no alcanza a los 4.000 ejemplares, subsiste gracias a una contribución mensual que eroga la Embajada de EE.UU. Para ese fin —como otros similares de penetración política en Chile— son utilizados los excedentes agrícolas norteamericanos. Una cuenta especial en moneda nacional a la orden de la Embajada norteamericana, permite a ésta movilizar fondos dentro del país para "gastos de operación". Entre esos gastos figura la red de agentes a su servicio, el financiamiento de las operaciones de la CIA, las subvenciones a organismos sindicales y políticos que trabajan al servicio del imperialismo yanqui, etc. Una partida de considerable volumen se destina a propaganda.

Los fondos provenientes de la venta a Chile de excedentes agrícolas, se reinvierten así, en gran parte, para sostener el andamiaje de la actividad imperialista en el país. La revista PEC, de un burdo anticomunismo, recibe importante cuota de los fondos destinados a propaganda. De algún modo la operación también beneficia al conservador "Diario Ilustrado", en cuyos talleres se imprime PEC. Sin embargo, ese periódico también recibe dinero de los excedentes agrícolas norteamericanos e n forma directa, al aceptar engañar a sus lectores presentando como de "manufactura" propia artículos, fotos y caricaturas que le son proporcionados por el USIS.

IDAS Y VENIDAS DE CHAMÚDEZ

En las oficinas del agregado agrícola de la Embajada yanqui, ubicadas en Merced 230 y en Merced 22, se calculan no sólo los contingentes de excedentes que se venden a Chile —por lo demás con grave daño para la agricultura nacional—, sino también la proporción de fondos en moneda chilena que van a estimular la propaganda norteamericana en el país.

Desde que llegó a Chile el embajador Edward M. Korry, ex periodista de la UPI, los bonos de Chamúdez y de quienes como él se nutren del dinero norteamericano, han subido grandemente. El embajador Korry, en efecto, aprecia en alto grado el papel de la propaganda y sabe que los periodistas venales que en América latina actúan al servicio de los Estados Unidos, están dispuestos a entregarse por completo a esa tarea con absoluto menosprecio de todo prejuicio, incluyendo el muy elemental de la lealtad a la patria.

En la casa del embajador Korry (Presidente Riesco 3400), son frecuentes las reuniones con "chilenos" como Chamúdez, que están al servicio directo del imperialismo y de sus organismos de penetración cultural.

El director de PEC es visitante asiduo no sólo del embajador Korry sino también de otros personeros de la misión diplomática norteamericana. En la casa de Sam Moskowitz, Alcántara 326, por ejemplo, es habitual la presencia de Chamúdez. Su anfitrión es el consejero político de la embajada, el personaje Nº 2 de la misión. En su casa se han hecho reuniones en las cuales, además de Chamúdez, estaban el jefe de la sección administrativa de la Embajada, Manuel Martínez, el cónsul James E. Bowers, el agregado cultural Waldo S. Rowan, el director de la AID, Sidney Weintraub, y el agregado naval, Capitán Robert K. Rosemont, este último del servicio de inteligencia de la Marina norteamericana.

Sin embargo, el contacto directo con Chamúdez corre por cuenta de Keith Ward Wheelock, que ha sido denunciado por el PC por su intromisión en la política chilena. Wheelock mantiene contacto con dirigentes del Partido Radical a los cuales plantea determinadas promesas con tal de que impidan que el PR se sume a una coalición de partidos que postule un candidato de izquierda para 1970. Chamúdez, que también fue expulsado del PR como antes lo fuera del PC, ha entregado a Wheelock una serie de antecedentes sobre dirigentes radicales susceptibles de ser "trabajados" por la embajada yanqui.

Algunos funcionarios de la sección política de la Embajada norteamericana, como Norman McLennan, Lorelie Cade, Joseph P. Skoff y Albert S. Wedemeyer, se han relacionado con Chamúdez en diversas épocas. A través de ellos el director de PEC ha hecho llegar variada información a la Embajada yanqui sobre diversos aspectos de la política chilena, sus partidos y los dirigentes de éstos.

"MINOLTA"

El nombre en clave de Chamúdez en la Embajada norteamericana es "Minolta", esto quizás originado en la profesión de fotógrafo del ejército yanqui que ejerció mientras vivió en EE.UU.

"Minolta" es una de las más rentables inversiones norteamericanas en Chile.

Una conversación telefónica que fue interceptada por el servicio de control de la Inteligencia chilena, puede dar una idea al respecto, a pesar de la comprensible ambigüedad de los términos usados.

La conversación fue grabada en cinta magnetofónica y transcrita en un informe que está en poder de las autoridades competentes; tuvo lugar hace algunos meses. El llamado se originó —según se constató luego— en el número 712880, que corresponde a la revista PEC. Se hizo al teléfono 480091, de Sam Moskowitz, consejero político de la Embajada norteamericana. He aquí la transcripción:

—Habla "Minolta", buenas tardes...
—Oh, buenas tardes ...
—Es por el asunto pendiente ...
—(Silencio al otro lado de la línea).
—¿Aló? ¿Me oye?
—Sí, le oigo.
—El asunto pendiente, le decía...
— (Otra vez silencio).
—La "pasta" ... Tengo una gran urgencia ...
—Ejem, Ud. quedó de tomar el contacto habitual, ya sabe lo de las medidas de seguridad, me parece ...
—Sí, pero le llamo desde un teléfono seguro. Por último nosotros no somos los que debemos preocuparnos de estas cosas aquí... Lo que sucede es que ni el domingo 13 ni el 20 apareció "Dick" en el lugar de costumbre ...
—Yo lo arreglaré, pero ahora cuelgue...
—Pero quiero saber si podemos arreglar el asuntito hoy. A mi vez me están urgiendo con varias cobranzas. Está lo de los sueldos también ...
—El domingo véase con "Dick" en el lugar de costumbre ... Pero ahora cuelgue ...
—Bueno, pero por favor arrégleme este asunto... Es la segunda vez que surgen complicaciones en este semestre ...
—Está bien, buenas tardes ...
—Buenas tardes.

EL SITIO DE CONTACTO

El lugar donde Chamúdez recibe la subvención norteamericana destinada a cubrir los cuantiosos gastos de PEC, es de inocente apariencia. Pero ha sido detectado con toda seguridad por la Inteligencia chilena. Se trata del Cine Central y el contacto se realiza siempre en días domingo, cuando las localidades son numeradas. Cada tres meses, puntualmente, Chamúdez compra dos plateas en ese cine y deja uno de los boletos en el interior de un sobre marcado "José L. Carrasco", en el buzón que a disposición de los clientes está instalado en el Café Haití, en calle Ahumada. Esto ocurre los sábado anteriores al día del encuentro. El sobre con el boleto de cine es retirado usualmente por Dwight R. Ambach, de la sección económica de la Embajada, agente de la CIA. En la casa de este último, Asturias 280, se efectúa en la mañana del domingo correspondiente la entrega del boleto y de un sobre color marrón, grueso, a la persona que en definitiva tomará contacto con el director de PEC. El trabajito está a cargo del sargento Larry Guest, del cuerpo de seguridad de "marines" que opera en la Embajada de EE.UU. El sargento Guest, al igual que sus compañeros a cargo de la seguridad de la misión diplomática norteamericana, vive en Avda. El Bosque 307. Desde ese edificio sale los domingos en la tarde, una vez cada tres meses, al cine Central. En el bolsillo derecho de su vestón de civil lleva el sobre color marrón destinado a solventar los gastos de PEC, revista que en la práctica resulta editada en Chile por el USIS norteamericano. En la butaca del cine contigua a la suya, el sargento Guest encuentra al anhelante "periodista" que para mayor preocupación acostumbra a tener sobre sus rodillas los diarios de la tarde, a fin de disimular el gordo sobre que en las penumbras del cine pasa a sus ávidas manos. El mensajero de la Embajada, quizás asqueado, acostumbra a retirarse en el intermedio. Chamúdez, más discreto, soporta la película hasta el final. Aunque se trate de un film dramático, una sonrisa satisfecha le baila en los labios.


Entrevista

LOS "REBELDES" PLANTEAN UN FRENTE REVOLUCIONARIO

PUNTO FINAL entrevistó al nuevo presidente de la Juventud Demócrata Cristiana, Juan Enrique Vega (25 años, casado, sociólogo), sobre los planteamientos políticos que está formulando la corriente "rebelde" juvenil del PDC.

¿Cómo explican Uds. la evolución hacia posiciones de izquierda experimentada por la mayoría de la Juventud Demócrata Cristiana? ¿Qué factores influyeron en esa evolución? ¿A través de qué experiencias han llegado a concluir que Chile necesita una solución socialista?

"La evolución de la mayor parte de la JDC hacia posiciones de izquierda definida, es un proceso que se inicia en enero de 1964. En esa oportunidad se impone por primera vez, en las elecciones de la Juventud, un grupo que no cuenta con las simpatías del freísmo. La Juventud asume una posición contra la forma como se lleva la campaña. Critica las desviaciones derechistas de destacados personeros independientes que la dirigen. Critica también la influencia de Roger Veckemans. Estas son las primeras expresiones de una inquietud que nace. No es que la Juventud empiece a ser revolucionaria en este instante. ¡No! La voluntad y la vocación revolucionarias han existido desde el inicio; los caminos, sin embargo, no han sido claros. Se hablaba de una tercera posición: ni izquierdas ni derechas; pero la tercera posición nunca era definida por afirmación.

Las inquietudes nacientes se van a enraizar con la vieja tradición de izquierda que representan dentro del Partido Julio Silva Solar y Rafael Agustín Gumucio. Tales inquietudes adquieren una mayor madurez con un primer intento de un análisis de clases de la sociedad chilena, expresado en el "Manifiesto de una generación creadora, de noviembre de 1964. El proceso seguirá acentuándose, y tendrá su primera expresión absolutamente clara y definida en 1967, con el triunfo de Rodrigo Ambrosio en la elección de presidente de la JDC, y la aprobación del documento "No estamos dispuestos a envejecer en la ambigüedad". Allí se usan por primera vez las categorías de un análisis histórico socioeconómico de la sociedad chilena, y se abandona el enfoque puramente ético. A partir de Ambrosio hemos madurado en la línea de izquierda. El problema no ha sido el de la definición, sino el de la elaboración y precisión de nuestro pensamiento, a la vez que de la construcción de los instrumentos orgánicos adecuados para su aplicación.

En esta evolución ha influido una vasta gama de factores, de los cuales podríamos señalar algunos más preponderantes:

a) La frustración, como experiencia revolucionaria, del gobierno de Frei. Este fracaso muestra que el "tercerismo", encarnado, ya no en el nivel doctrinario, sino en el de la práctica, es una forma que asume el pensamiento capitalista para subsistir con una nueva careta. La experiencia de Freimos enseñó varias lecciones: en primer término, que no hay revolución sin la transformación de la naturaleza del Estado, sin que cambien las clases que se alojan en el poder; en segundo término, que no hay fórmulas intermedias entre el socialismo y el capitalismo, y que por lo tanto uno debe elegir; finalmente, que no hay revolución sin una vanguardia orgánica de clases que la encabece.

b) Factor importante es la realización de la primera "revolución en castellano": La Revolución Cubana constituye un punto de referencia obligado para todos los sectores de avanzada del continente. Semuede estar en mayor o menor grado de acuerdo con la forma como Cuba desarrolla su proceso, pero detrás de cualquier actitud existe una fuerte atracción por la aventura que vive la isla del Caribe. En 1964, muchos de nosotros pensábamos sinceramente que la DC podría significar para Chile lo que estaba siendo para Cuba la revolución de los "barbudos". Hoy día nadie podría sostener semejante comparación. No sólo por el fracaso del gobierno de Frei, sino porque el Partido y nosotros hemos madurado.

c) El cristianismo y su evolución juegan también en favor de nuestro desplazamiento hacia la izquierda. Desde el siglo XIX, el pensamiento cristiano ha sido" el inspirador de "terceras posicio nes". Ese pensamiento, lejos de plantear una salida a la alterna tiva capitalismo-socialismo, responde con un modelo ético-moral de gran valor a este nivel, pero abstruso e inútil en la práctica de la construcción social. El socialcristianismo termina siendo una "pomada del oso" del capitalismo.

Sin embargo, en la medida en que el pensamiento cristiano se desolidariza de su expresión eclesiástica, en que la estructura tradicional de la Iglesia entra en una fuerte crisis, se produce un reencuentro de raíces profundas que motivan la lucha por la paz, por la justicia, por la libertad, ya no al nivel de los principios, sino en la práctica de las luchas trabajadoras, en la práctica de la lucha de clases. Los curas obreros, la nueva teología, el Concilio, Teilhard de Chardin, Helder Cámara, Camilo Torres, son los símbolos del nuevo cristianismo, que no es otro que el primero, y que lucha por la construcción de una sociedad socialista.

d) Finalmente, importante papel juega el aparecimiento de un neomarxismo, o marxismo no dogmático. Este marxismo crítico tiene su concreción humana más espléndida en la persona del Che Guevara. El marxismo pasa a ser considerado como una fuente de inspiración en la cual hay que zambullirse creadoramente, utilizando todas aquellas categorías que son instrumentales para la construcción revolucionaria.

La vivencia de todos estos hechos, la imposibilidad de una tercera posición, nuestra firme voluntad y vocación revolucionarias, nos llevan a optar por el socialismo como única vía de salida para la crisis en que nos encontramos".

¿Cuáles características debería revestir el socialismo en Chile a juicio de Uds.? ¿Creen posible el tránsito pacífico hacia el socialismo?

"Creo que es necesario contestar primero la segunda parte de la pregunta. La historia de las involuciones socialistas y la teoría del modo de producción capitalista nos enseñan que en las sociedades de clases los sistemas políticos cumplen la función de garantizar la explotación y, por lo tanto, que la toma del poder es el producto de la lucha del pueblo. Por ello, aquellos que hablan de una transición pacífica al socialismo se sitúan en el plano de la utopía, porque las clases dominantes se resisten y se resistirán a entregar el poder. No podemos esperar de ellas un regalo. Pero esta lucha tiene formas y modalidades diferentes según sea la situación de la estructura o según la coyuntura política concreta.

Partiendo de ese principio metodológico creemos que es lícito afirmar que la lucha armada no debe constituir siempre la forma de lucha predominante dentro de la combinación, aunque en algún momento del proceso deberá transformarse en la modalidad principal, sin la cual será imposible garantizar la transición al socialismo. Todo el arte de la estrategia consiste en definir el momento. Para ello es necesario tomar en cuenta ciertas orientaciones básicas. Creemos que la lucha armada no puede cumplir la función de mecha, a ella no le corresponde la tarea de encender la llama que se irá esparciendo. En este sentido la experiencia del Che es dolorosa pero también instructiva. La lucha armada no puede usarse para elevar el nivel de conciencia del pueblo, es más bien el instrumento que el pueblo utiliza cuando ha llegado a adquirir una conciencia combativa.

Por ello, nosotros creemos que la lucha armada juega un papel en las situaciones de descomposición del sistema, que son el efecto de la agudización de la lucha de clases. En esas situaciones, la probabilidad de eficiencia de la lucha armada se maximiza, actúa como el mazazo definitivo.

Pero hoy día, las tareas son otras: agudizar las contradicciones que el reformismo ha logrado velar y ocultar de modo que se ponga en evidencia la verdadera naturaleza del capitalismo.

De otro modo, se corre el riesgo de sepultar o de deteriorar seriamente las posibilidades de la revolución. Cuando todo el éxito del proceso se juega a una carta, la de la lucha armada como única forma o como forma siempre principal de lucha, se corre el riesgo de situarse al margen de la clase obrera y de recibir su rechazo. La tarea de los revolucionarios es trabajar dentro de la clase obrera para acelerar su maduración.

Con respecto a la primera parte de la pregunta, existen ciertos rasgos esenciales que definen específicamente al tipo de sociedad socialista y lo diferencian de otras. Estos elementos deberán permanecer como rasgos constitutivos de la experiencia chilena, porque sin ellos no existe socialismo. Creemos que se reducen a dos: uno se refiere a la naturaleza del poder político (Estado popular o Estado de los trabajadores), y el otro al tipo de relaciones sociales de producción (propiedad social de los medios de producción). Sin embargo, la práctica de construcción del socialismo enseña que ese proceso está condicionado por la naturaleza concreta de la sociedad en la cual se inserta. Cuando este principio no es tomado en cuenta se producen deformaciones que después es difícil rectificar. Para evitar ese error hemos elaborado una estrategia de transición económica que llamamos vía no capitalista de desarrollo. Este período- de transición obedece a una lógica estricta: la necesidad de obtener una aceleración del desarrollo de las fuerzas productivas como condición firme al cambio cualitativo total de las relaciones sociales de producción. Este respeto de los requisitos objetivos del proceso nos parece fundamental, ya que el desarrollo insuficiente de la economía constituye un obstáculo para la democratización del poder político. Porque obliga a mantener una centralización de las decisiones económicas.

El único medio de evitar que el burocratismo, es decir el reemplazo del poder de los trabajadores por el poder de los tecnócratas, es garantizar en la primera etapa el máximo de crecimiento económico posible. Y para ello es fundamental eliminar las tendencias voluntaristas, aquellas que creen que los obstáculos se borran de un soplido.

Esto como un primer elemento. Pero además, nosotros creemos que el socialismo constituye el tipo de organización que posibilita el máximo de democracia real, aunque la deformación staliniana del socialismo parezca indicar otra cosa. Por ello creemos que el Estado popular debe ser un órgano de decisión en el cual los trabajadores tengan un poder verdadero. Ningún partido puede reemplazar a la clase y arrogarse su voz. Por ello es que nos sentimos muy cerca del pensamiento de Rosa Luxemburgo, cuando denunciaba las desviaciones totalitarias de la experiencia soviética".

Entre la unidad popular que Uds. propugnan y la que plantean otros partidos, el PC por ejemplo, parecen existir diferencias profundas. ¿Es así o sólo se trata de matices en la concepción de esa unidad? ¿A qué fuerzas políticas y sociales aluden Uds. cuando hablan de un Frente Revolucionario?

"El XII Congreso del PC chileno, en 1962, formuló su programa en términos parecidos a la consigna de Frente amplio que se había lanzado en una conferencia de 81 partidos comunistas realizada en Moscú. Se dice en el XII Congreso: "La lucha por la democracia es inseparable de la lucha contra los monopolios imperialistas y las oligarquías terratenientes y financieras", que "las transformaciones planteadas en nuestra praxis ... corresponden a las tareas de una revolución popular, democrática, antimperialista, antifeudal, antimonopolista, de liberación nacional y social", y que "en torno a estas tareas propiciamos la coalición de todas las fuerzas progresistas y patrióticas, antimperialistas y antioligárquicas".

En el XIII Congreso, de 1965, recién pasada la elección presidencial, esta estrategia se precisa con nombre y apellido: "Se debe ir abriendo paso a la unidad de acción de todas las fuerzas populares y progresistas que están con la oposición o con el gobierno, en contra de las fuerzas reaccionarias que hay en el gobierno y en la oposición. En otros términos, es factible avanzar sobre el terreno de la unidad de acción del FRAP, del Padena y de los DC y radicales antiderechistas en contra del imperialismo y la oligarquía, en contra del sector más reaccionario, compuesto por conservadores, liberales, radicales de derecha y democratacristianos de derecha" (tesis Corvalán).

"Ese tipo de estrategias insertadas en la situación concreta de la América latina de hoy carecen de factibilidad, ya que parten del supuesto de la alianza con sectores de la burguesía. Si bien es posible descubrir fisuras en el interior de la clase capitalista, que son el efecto de intereses parcialmente contradictorios, la unidad de esos grupos se sella cuando son amenazadas las estructuras básicas del sistema. En esas ocasiones, incluso los sectores de la burguesía que podrían ser favorecidos a corto plazo, se suman a la lucha común porque temen que el "proceso tome un carácter acumulativo e irreversible y que mañana sean ellos los perjudicados. Algunos podrían decirnos que esto es falso porque hoy día aparece posible obtener el apoyo del Partido Radical para una alianza de izquierda. Sin embargo, ellos saben que si esa alianza se produce ese partido perdería a su base social, quedando como una superestructura vacía.

El otro supuesto de esta estrategia consiste en la tolerancia del imperialismo. Sin embargo, la historia nos enseña que la estrategia de EE.UU. es otra: evitar por todos los medios una repetición del proceso cubano.

Pero, incluso aunque fuera factible, creemos que la estrategia del frente amplio no responde a las exigencias del desarrollo chileno. Una alianza con la burguesía y sus partidos sería necesaria si creyéramos que la tarea consiste en la modernización del capitalismo, si pensáramos que el subdesarrollo de Chile es el efecto de una estructura dual, con incrustaciones precapitalistas y con un sector monopólico que entorpece el desarrollo de todas las potencialidades del capitalismo. No. Aunque algunos han querido confundir nuestra posición en ese sentido, nosotros creemos que el desarrollo de Chile pasa por el socialismo. Por ello no creemos en los frentes amplios y en las alianzas con la burguesía, porque no es posible aliarse con aquellos cuyo poder queremos destruir o limitar.

Por ello, la unidad que nosotros postulamos no es una unidad amplia, con tirios y troyanos, es una unidad de clase. Se trata de una alianza de fuerzas sociales y políticas, cuya columna vertebral serán los trabajadores del campo y la ciudad; alianza que se sitúa bajo una dirección no reformista. El motivo de la unidad es la lucha por la construcción del socialismo.

La naturaleza de la unidad que postulamos determina el modo de construirla. No deben interesar los acuerdos de las directivas. Si ese paso es necesario, lo es sólo como el comienzo de un proceso. Para nosotros la unidad se elabora a través de formas múltiples, pero se construye sobre todo como el resultado de la agudización de la lucha de clase.

Creemos que el deterioro creciente de las posibilidades de satisfacción de las demandas, obligará al sistema a fortificar sus defensas. La consecuencia de esto será una restricción cada vez mayor del campo legal de lucha. Por ello a la clase obrera no le quedará otro camino que intensificar su combatividad si quiere evitar perder lo ganado y soportar ella todo el peso de las exigencias del crecimiento-económico. Este proceso tendrá dos efectos: intensificar la lucha de clase, cambiando además sus modalidades y su forma, y mostrar la mixtificación de las ideologías reformistas, que han orientado a la clase obrera a la lucha reivindicativa.

Esta agudización de la lucha permitirá conocer quiénes son las vanguardias revolucionarias.

La tarea de constitución del Frente Revolucionario es larga y hay en ella espacio para todos los grupos y militantes que creen en la necesidad del socialismo. La primera de esas tareas es la constitución de una sólida base obrera y campesina. Eso implica consolidar las organizaciones existentes, aguzar y agilizar sus instrumentos de lucha y combatir en su interior para reforzar las orientaciones correctas.

La otra gran tarea es comenzar una empresa de unificación de los grupos revolucionarios, lo cual no implica necesariamente que desaparezcan las fronteras o que se minimicen las discrepancias teóricas o estratégicas. Significa simplemente reconocer que el camino a recorrer juntos es todavía largo, que lo que nos une es mayor que lo que nos separa".

J. C. M.


Personajes

DROGUETT RECUERDA A CUBA

EL novelista chileno Carlos Droguett retornó a Santiago luego de tres meses de "experiencia fabulosa", como dice con emoción auténtica. PF lo entrevistó en su modesta casa de la calle Bío-Bío. La raíz íntima de su indesmentible emoción es una prolongación de su estada en Cuba, donde concurrió invitado como jurado para el Concurso 1969 de "Casa de las Américas".

"Lo absurdo —refiere— fue que tuve que volar casi dos días para poder llegar a La Habana, debido a las conocidas restricciones de los gringos y la OEA. De Pudahuel a Caracas. De allí, a pesar de estar a un paso de la Isla, tuve que atravesar todo el océano Atlántico hasta Madrid. Desde Madrid otra vez sobre el mismo océano hasta la isla de Terranova. Cuando aterricé en el aeropuerto José Martí casi no lo pude creer. Parecía una de aquellas películas de los Tres Chiflados, que complicaban como paranoicos hasta lo más sencillo. Me pareció miserable tanto bloqueo. Cuando por fin bajé del avión, sentí un sobrecogimiento que no quiero analizar: de entrada nomás me golpeó en los ojos un pueblo distinto, sin mendigos, orgulloso de su revolución. Creo que esto es lo más distintivo de los cubanos: su orgullo de ser libres. Y esa educación que han recibido en pocos años, de fraternidad para con los extranjeros, salvo con los yanquis que los atacan, por supuesto. Me di cuenta que no hay como respetarse a sí mismo para saber querer a los demás".

Continúa Droguett:

"Imagínese mi reacción. Venir desde el subdesarrollo, el hambre, la ignorancia, las humillaciones más increíbles, y encontrarme con gente que cree en sí misma, que ama al prójimo, que no está encanallada "rii prostituida y que,

para más remate, no sólo trabaja con fervor sino que está casi desesperada por leer, por estudiar. Un día, la compañera que aseaba mi habitación —aquí se diría "camarera"; allí son todos compañeros: compañero Dorticós, compañera Manuela, compañero Fidel— me dice de repente: "¿Y, compañero Droguett, cuándo me va a regalar sus libros? El compañero David Viñas me los dedicó y ya los leí todos". Para que vea. ¿Puede un escritor como yo, que tuve que luchar tanto contra esta seudocultura mercantilizada, no emocionarse, cuando advierte, como si fuera un sueño, que un escritor puede ser útil y querido por el pueblo? No, sencillamente no. Por donde usted vaya se va a topar con el optimismo, con la seguridad de la gente en Cuba. Este es uno de los detalles que más me asombró: la seguridad que tienen para caminar sobre su tierra. Me encontré con seres humanos en todo el sentido de la palabra, no con esclavos deformados como nos sucede a diario por aquí".

Un día, con sus 54 años a cuestas, Droguett decide caminar sesenta cuadras para visitar al fabuloso Lezama Lima, y conocer de paso La Habana Vieja. En el camino, para orientarse, consulta con un barrendero: "Era un viejo mulato. Me previno: "Mire que le falta mucho". Le confié que quería conocer de cerca la ciudad. "Ah, entonces sí, compañero. Aquí hay muchas cosas para ver. ¿Vio el Ballet Folklórico?". Fíjese bien: no me recomendaba un cabaret o una fuente de soda sino un hecho artístico —hermoso como pocos, después lo vi. Todo el mundo loco por leer, escuchar música, ver cine, teatro. Y del mejor nivel, no las películas de Ringo.

Conversar con el ciclópeo de Lezama Lima fue algo aparte. No me había sentado aún cuando ya me estaba hablando de Balzac. Es admirable su sabiduría, esa capacidad suya para lanzarse sobre cualquier tema de cualquier época histórica. Regularmente pulverizaba con una jeringa su garganta asmática y proseguía incansable. Era la historia universal hablando. Comentamos su Paradiso y me confió que estaba por terminar la "construcción del segundo piso" de su novela, que titulará Inferno. ¿Usted me cree si le digo que en La Habana compré libros de medicina para mi hijo porque allá cuestan la cuarta parte de lo que cobran en Chile?"

"Los jóvenes en Cuba son limpios de alma, empeñosos, estudiosos, con una madurez infinitamente superior a lo que vemos por aquí. Y alegres. Un hombre nuevo. Donde antes había un regimiento, ahora hay una universidad. El ejército revolucionario esta en el campo, desbrozando y sembrando, pero atento a la alarma de ataque.

Conocí también a Mario Benedetti, el escritor uruguayo que está como casado con Cuba. Escribe, dirige publicaciones, corta caña, ¡qué capacidad de trabajo! Y de alegría. Me sentí a mis anchas con él porque es de los muy pocos escritores que conocí en mi vida que no siente celos ni envidias ni pela a nadie, en fin, todas esas cosas bajas y desagradables que hacen más amarga aún la vida del escritor en estos países".

Droguett insiste en las armas que vio en manos de todos los cubanos: "Yo vivo en un régimen burgués donde hay gente armada y desarmada. Todo el pueblo cubano está armado, y me pareció el símbolo más hermoso de la justicia".

JULIO HUASI


Tribuna

FORMIDABLE ESTAFA A LOS CAMPESINOS

ES muy común que el problema agrario chileno se analice independientemente de los intereses de los comerciantes, como si cada uno de estos sectores funcionara en órbitas propias, sin vincularse unos con otros. Los que asi piensan suponen que la solución del problema agrario puede darse independientemente del sector comercial. Esta concepción constituye otro de los grandes errores en que descansa la reforma agraria democristiana: la de pretender afectar unos cuantos fundos dispersos, manteniendo el carácter del comercio privado. Así, los asentamientos de CORA están resultando excelente negocio para muchos comerciantes locales: en el poblado de Salamanca (Coquimbo) al primer año de reforma agraria los comerciantes cuadruplicaron sus ventas, como resultado de que 11 fundos del SNS pasaron a constituirse en asentamientos (Valle del Choapa).

La vieja estructura del comercio privado, está organizada de tal manera que permite comprar baratos los productos agrícolas que venden los campesinos, y luego, venderles caros los alimentos, servicios y algunos artefactos industriales. En las últimas dos décadas, cuanto más han ido disminuyendo las regalías de los inquilinos, más ha aumentado el volumen de dinero que llega hasta los comerciantes. A partir de 1965 esta tendencia se acentuó por cuanto al igualarse el salario mínimo de los campesinos con el de los obreros industriales, los patrones de inmediato aumentaron el pago en moneda y disminuyeron lo que antes facilitaban en tierras para el autoconsumo. De esta manera el campesino ha tenido que comprar lo que antes producía y lo compra al comerciante. De 265 familias campesinas encuestadas en 1966, en el Valle Central, resultó que de un ingreso bruto anual de Eº 5.000 por familia, Eº 3.000 iban a parar a las tiendas de consumo del pueblo o ciudad local (P. Ramírez, ."Cambios en las Formas de Pago a la Mano de Obra Agrícola", edit. Icira, 1968). Si multiplicamos tal cantidad por el número de familias de bajos ingresos (unas 320.000), obtendremos aproximadamente la fabulosa suma de 960 millones de escudos que se destinan al año a robustecer al sector que profita del encarecimiento de los productos.

Además, cuando los campesinos llevan su pequeña producción al pueblo o cuando las bodegas, molinos y casas comerciales se las compran "en verde", dejan de percibir a lo menos un 20% del precio, lo cual significa, según los datos del estudio citado, que al año los pequeños propietarios, inquilinos, medieros y comuneros mapuches pierden —a pesar de los precios oficiales— 123 millones de escudos, lo que equivale a decir que 4.400 campesinos trabajan gratuitamente todo el año agrícola en provecho de la acción inescrupulosa de un sector de comerciantes del mercado local.

Si estimáramos, de acuerdo a los datos del informe CIDA (deflactados) y otros estudios de fundos, en Eº 80.000 el ingreso neto de cada una de las 10.300 familias dueñas del 80% de las mejores tierras agrícolas del país, llegaríamos a la conclusión que estas familias privilegiadas ganan 824 millones de escudos al año. Estos 824 millones corresponden a la plusvalía que los campesinos dejan de recibir y que es apropiada por los terratenientes. Una vez que los campesinos reciben sus modestos salarios, son esquilmados nuevamente por los altos precios con que compran a los comerciantes, y una vez que los campesinos venden su pequeña cosecha en la ciudad local, nuevamente sufren pérdida por los bajos precios que reciben. De ahí que el campesino con su trabajo hace rico al latifundista y con su hambre enriquece al comerciante. Mientras el terrateniente contabiliza al campesino en los costos de producción, el comerciante lo contabiliza en la caja diaria de sus utilidades. Mientras el patrón trata de pagar lo menos posible, el comerciante trata de estafar lo más que pueda: de una parte despojan al campesino en la venta de su fuerza de trabajo, y de otra, le encarecen sus alimentos indispensables para subsistir como asalariado.

A estas fuerzas que se nutren del sistemático despojo a los campesinos, se suma la gran pérdida que padecen a diario debido al corrosivo proceso inflacionario. En efecto: entre los años 1953 y 1964 los asalariados agrícolas habían perdido 460 millones de escudos, cantidad superior al avalúo fiscal de todos los predios del país registrados por Impuestos Internos (O. Domínguez, "La Nación", 7-7-65).

La acción de las capas burguesas vinculadas al comercio presenta dos facetas diferentes frente al problema agrícola: a veces apoyan activamente a los patrones, cuando éstos solicitan mejores precios para sus productos, y otras veces apoyan a los campesinos en sus luchas salariales. El común denominador de estas dos actitudes es que, en ambos casos, el dinero llega a los comerciantes.

Para que los campesinos tengan reajustes nominales en sus salarios, los patrones exigen reajustes reales en los precios de sus productos. A esta lucha patronal se acoplan, desde luego, los comerciantes. En Linares, a mediados de enero, 210 establecimientos comerciales cerraron sus puertas en apoyo de peticiones que los patrones hacían para mejorar el precio del trigo. Ahora ¿por qué los comerciantes de Linares apoyaron a los patrones hasta tal puntto que el presidente de la Cámara de Comercio estuvo detenido? Fundamentalmente por dos razones: primero, porque el aumento de precio del trigo posibilita los reajustes de salarios para los campesinos, y por consiguiente aumenta la cantidad de dinero que va a parar a los propios comerciantes; segundo, se defiende un principio común: la empresa privada y la hegemonía de los intereses de estos sectores en la conducción de la política nacional.

A su vez a los patrones les conviene la lucha junto a los comerciantes, porque aumenta la base social de presión, ensamblan sus intereses en contra de las medidas de mejoramiento y fortalecen la lucha salarial entre los campesinos como medida estratégica para la vigencia del actual "ordenamiento".

Los comerciantes se dieron cuenta que mientras más se producía para el autoconsumo en el sector agrícola, menores eran las ventas de sus productos. Los salarios muy bajos, la remuneración en especie (regalías) y los precios agrícolas, eran un obstáculo para sus intereses; de ahí que no se oponen a la lucha salarial ni a las peticiones de mejores precios para los productos agrícolas, ya que lo que interesa a los comerciantes es la formación de un proletariado nómade que reciba salarios todos los meses y no productores que reciban ingresos una vez al año. Aunque económicamente les está resultando a los comerciantes un buen negocio la reforma agraria, por cuanto los asentados tienen individualmente un pequeño mayor poder de compra que los asalariados, implica por otro lado un riesgo, pues se estaría aceptando la intervención directa del Estado en la redistribución de la empresa privada y esto constituye un "mal precedente" para los comerciantes.

Desde luego frente a esta cadena de relaciones en contra de los campesinos, la reforma agraria, lejos de romperla, la consolidó: puso a disposición de la burguesía comercial a los asentados y apresuró las condiciones para la proletarización de los campesinos. Y no podía ser de otra forma, pues, como proceso burgués, su deber era tomar una serie de medidas para fortalecer a la burguesía.

No obstante estar de sobra pagado el valor fiscal de todos los fundos por el deterioro de los salarios que han quedado en poder de los patrones, CORA en vez de reivindicar en justicia estos fundos, vuelve nuevamente a pagar a los propietarios el valor fiscal de los predios. Pese a que los campesinos tienen financiados con sus compras todos los establecimientos de venta de alimentos localizados en las ciudades agrícolas del país y son, además, legítimos dueños de los canales de comercialización y procesamiento debido al despojo que sufren por la venta de sus pequeñas cosechas, CORA estimó que nada tenían que ver los campesinos con los comerciantes.

VÍCTOR VEA


UNA CRÍTICA A RIVANO

JUAN Rivano ha escrito recientemente un libro que como su nombre lo indica, "Cultura de la Servidumbre (mitología de Importación)" [2] , está centra do fundamentalmente en una crítica al desarrollo cultural latino americano como un desarrollo inauténtico, imitador de los valores europeos, incapaz de pensar en for ma original su propia realidad, un desarrollo cultural siervo del amo occidental quien nos impone una serie de mitos que somos incapaces de destruir: el mito del individuo, sus valores y sus derechos, el mito de la Historia como historia del Occidente, etc

El libro de Rivano, y este es su mayor mérito, lucha en forma decidida contra esta cultura de servidumbre. La servidumbre cultural es para este filósofo una expresión más del estado de dependencia y, de explotación en que se encuentran los países subdesarrollados.

"...el problema es que la imitación de Occidente no ha sido más que un opio que ha embotado y aventado nuestro talento en la génesis y mantenimiento de una "élite" vendida; el problema es que las "naciones rectoras de la historia" no han hecho más historia universal que una secuencia arbitraria y jugosa de repartos "universales" del mundo; el problema es que leyendo la historia siente uno náuseas de ver cómo ha hecho su camino un espíritu desgarrado por los inhumanos instintos..." (p. 49).

Después de analizar esta realidad Rivano llama a una definición y a un compromiso: "O se está per el tercer mundo o contra él, o se está por un statu quo conformado en términos de explotación o contra él".

¡Cómo no estar de acuerdo con Rivano en las grandes líneas generales recién planteadas!

Pero entonces nos surge una duda ¿puede condenarse a muerte a un pensador sólo por pertenecer al continente europeo o por haber sido formado en él? ¿Qué otra explicación puede existir para que Rivano condene de manera tan poco fundamentada al filósofo marxista francés Louis Althusser?

¿O será acaso por rivalidad que el filósofo sintiéndose amenazado en su existencia misma como filósofo, necesita destruir a un contrincante muy superior a él utilizando todos los medios a su alcance, aún los ilícitos?

Y otra pregunta: ¿será la formación marxista recibida en Europa la que me hace rechazar como deshonesto y teóricamente condenable la deformación del pensamiento de un autor cuando se hace un estudio crítico de éste?

Basta ya de preguntas. Pasemos a fundamentar la crítica.

Rivano establece en su libro un extraño paralelismo entre Gorz, Marcuse y Althusser. Si Gorz sostiene que no hay salida revolucionaria para las masas miserables, si Marcuse niega la función revolucionaria del proletariado, a Althusser no le queda otra cosa que borrar del planeta la ideología humanista porque sólo sería un estorbo y ocasión inútil de desesperación. (¿Ver p. 187).

Rivano sospecha de Althusser y de sus planteamientos antihumanistas teóricos sólo porque Althusser elabora sus ideas en el mismo momento histórico que Gorz y Marcuse (ver p. 188).

Yo no sabía que una mera vecindad temporal podía servir de base para relacionar a tres autores tan diferentes. Y entonces ¿por qué no sospechar de Garaudy o de Erich Fromm que pertenecen también al mismo momento histórico? ¿No estarán más relacionados a Gorz y Marcuse que Althusser?

Para realizar este paralelismo Rivano se ha formado un plan de operaciones perfecto, lástima que sólo exista en su fantasía. Este plan serla el siguiente: "De una parte el proletariado aparece sin misión histórica que cumplir, de otra, el tercer mundo se describe como un esperpento atado de pies y manos. Finalmente viene un teórico que nos da un golpe de gracia: el marxismo no es un humanismo, la historia no es la realización del hombre. No hay más marxismo que la ciencia de las estructuras... La cosa es clara: si no hay misión revolucionaria que cumplir, por una parte, y si, por otra, Marx no sostuvo jamás... que el proletariado, la historia o quien sea tenga la tarea de realizar la esencia del hombre, entonces hay que atenerse al verdadero marxismo, es decir, al estudio del hombre del statu quo, al hombre de la coexistencia pacífica, al hombre de hoy, estructuralmente diferente del hombre de ayer. Las tareas revolucionarias se han hecho científicas, y sobre todo estructuralistas" (p. 189).

En "este continente de inteligentes subdesarrollados", Rivano es el primero en haber descubierto que "los señores Althusser, Gorz y Marcuse... son los tres mosqueteros del statu quo" (Ver p. 189).

Quizá los "inteligentes subdesarrollados" son más inteligentes de lo que el señor Rivano piensa y por eso no se les ha ocurrido jamás relacionar a estos tres autores.

Podríamos ir punto por punto destruyendo las críticas de Rivano, pero esto implicaría escribir tantas páginas o más de las que él escribió sobre el tema, cosa materialmente imposible en el caso de este artículo. Centrémosnos entonces en los puntos más importantes.

Para Rivano el antihumanismo teórico del marxismo de Althusser significa una negación del papel del hombre en la historia. El marxismo sería una ciencia de las estructuras, no del hombre, y por lo tanto, ya no existe una misión revolucionaria que cumplir.

Parece que el señor Rivano sólo ha leído los textos de Althusser que figuran en el libro "Polémica sobre el marxismo y el humanismo" que él cita, ya que si hubiera leído el resto de los escritos del autor se hubiera dado cuenta de que gran parte del esfuerzo teórico del filósofo francés se centra en el rechazo del mecanicismo económico y, por lo tanto, en la búsqueda de elementos teóricos que permitan pensar en forma científica la acción de los hombres sobre la historia. No es la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción lo que va a producir la revolución social, ésta no es sino una interpretación hegeliana del marxismo. Es la lucha de clases, es decir, la acción política de los hombres sobre las estructuras sociales lo que va a producir el cambio revolucionario. Las revoluciones de las últimas décadas no se han producido en los países más desarrollados, es decir, en aquellos donde la contradicción fundamental entre fuerzas productivas y relaciones de producción es más intensa, sino en los países subdesarrollados, donde esta contradicción, a pesar de no adquirir la intensidad de los países desarrollados, está sobredeterminada por una serie de "otras circunstancias". Al pasar digamos que Rivano confunde la contradicción más intensa con "las mayores contradicciones" sosteniendo que estas ultimas se encuentran en los países desarrollados contradiciendo, con ello, el importante análisis que hace Lenin cuando trata de explicar por qué la revolución se produce en Rusia y no en los países capitalistas avanzados. La explicación de este hecho fundamental que Marx y Engels no parecen haber vislumbrado constituye, para Althusser, un desafío teórico y político. Se hace necesario redefinir el problema del determinismo histórico en la teoría marxista y a ello dedica gran parte de su esfuerzo teórico.

Rivano, varios años después, cree descubrir la pólvora al sostener que las revoluciones de las últimas décadas deberían "conducir a cambios en las ideas que se tienen sobre la revolución. En particular deberían conducir a una reelaboración del materialismo histórico". El filósofo chileno rechaza, sin saberlo, al único filósofo marxista que se ha planteado exactamente el mismo programa teórico que él propone.

El marxismo como un anti-humanismo teórico no es, por lo tanto, como lo cree Rivano, incompatible con la afirmación de la acción del hombre en la historia. Althusser precisará: no son los hombres sino las masas constituidas en clases, el verdadero motor de la historia. El hombre actúa en la historia como representante de una clase y lucha por la realización de los intereses de una clase, y no por la liberación del "hombre en general". Esto es lo que dice exactamente Lenin en el siguiente texto: "Y no sé si liberaremos a toda ia humanidad oprimida, por ejemplo: a los débiles de la opresión de los que tienen un carácter más fuerte. Valdría más tomar la fórmula propuesta por Marx en la Crítica al Programa de Gotha: abolición de la división en clases y de la desigualdades que se originan con ello". [3]

Veamos otro punto: según Rivano el anti-humanismo teórico implica un anti humanismo práctico (Ver p. 192). Este es uno de los más graves errores de Rivano. El destructor del mito del individuo es incapaz de destruir el mito del Hombre, es incapaz de comprender que con el concepto de Hombre no se libera a los hombres concretos. Marx, para servir a los hombres tuvo que destruir el mito del Hombre en el que se refugiaban hasta entonces todos aquellos que no hacían sino contemplar el mundo en lugar de transformarlo. Lo que Althusser sostiene cuando afirma que el marxismo es teóricamente un anti-humanismo es que Marx, para ser consecuente con su humanismo práctico, debió abandonar en el campo teórico, los conceptos humanistas (hombre, esencia del hombre, liberación del hombre, alienación, etc.) creando nuevos conceptos que no tenían nada qué ver directamente con el hombre (fuerzas productivas, relaciones de producción, estructura económica, ideológica, jurídico-política, etc.). En sentido riguroso debería hablarse de a-humanismo teórico y no de anti-humanismo teórico. En "Para leer El Capital" [4] Althusser señala que si él empleó este último término fue sólo para establecer una clara línea de demarcación con los humanistas teóricos, pero que el término correcto es el de a-humanismo teórico.

Es justamente porque el marxismo no es teóricamente un humanismo que puede producir el conocimiento de las sociedades humanas, las leyes de la lucha de clases, y proporcionar los medios para suprimir, a través de la revolución, el modo de producción capitalista, es decir, los medios para suprimir los sufrimientos humanos causados por este régimen que se llena la boca de fraseología humanista.

No es más humanista en la acción cotidiana quien habla más del hombre, sino quien realiza más actos en función de la liberación del hombre, aunque jamás hable de éste.

Lo que implícitamente critica Althusser al criticar la desviación humanista del marxismo es, por una parte, el oportunismo político de algunos partidos marxistas que sacan a relucir un lenguaje humanista para no inquietar a las clases dominantes o para lograr la alianza con los católicos revolucionarios. Y, por otra, la incapacidad de los países socialistas para explicar en forma científica el fenómeno stalinista cubriéndolo de condenas humanistas como si Stalin fuera el único culpable de los errores cometidos en la Unión Soviética...

La última crítica que queremos comentar es la que afirma que Althusser sostendría que "para salir del hermetismo y determinismo estructural los hombres tienen que someterse a cierta práctica... la práctica científica. La práctica científica aparece aquí como la tradicional visión de la filosofía que libera al hombre" (p. 193).

Althusser jamás ha sostenido que la práctica científica produce efectos políticos directos. Lo que Althusser afirma, y no es una afirmación nueva en el marxismo, es que sin una práctica científica no se puede realizar una acción revolucionaria eficaz. Y ¿por qué afirma esto? Porque el marxismo no es un puro voluntarismo. Porque no basta la voluntad decidida de hacer la revolución para que la revolución se haga. Porque es la realidad de cada país y el sistema de contradicciones de cada país lo que deberá orientar la acción revolucionaria hacia los eslabones más débiles de la cadena, para poder ir venciendo poco a poco a un enemigo inmensamente más poderoso. Sólo un análisis correcto de la realidad de cada país, utilizando los instrumentos que nos proporciona la teoría marxista, permitirá una acción política eficaz. Pero, que quede muy claro, nunca un conocimiento científico por sí solo va a producir ninguna transformación revolucionaria. De la misma manera que según dicen "hay muchos teólogos en el infierno", hay muchos teóricos marxistas que jamás han hecho ni harán la revolución. No existe una relación necesaria y directa entre la teoría y la acción. Entre ellas se interpone la decisión personal. Por lo tanto, no se pueden juzgar las teorías por la acción política que realizaron o realizan sus artífices. En la historia del marxismo existen varios teóricos brillantes que renegaron de la causa revolucionaria.

Al finalizar este artículo me queda la misma duda que al comienzo: ¿por qué Rivano necesita destruir a Althusser?

MARTA HARNECKER.
Profesora de Teoría Marxista, Escuela de Sociología U. de Chile.


Protesta

CARTA A LA OPINIÓN PÚBLICA

Bajo el título de "El gobierno de Pérez Zujovic y Frei barren con la libertad de prensa para acallar la voz de quienes denuncian su actitud contraria a los intereses de los pobres de Chile y lo falso de la revolución en libertad", un numeroso grupo de alumnos de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica firmó la siguiente "Carta a la opinión pública":

ANTE el silencio encubridor y cómplice de nuestro Centro de Alumnos, nacional-gremial -alessandrista, con respecto a la querella que contra la revista PUNTO FINAL ha entablado el Gobierno, los abajo firmantes hemos querido ser consecuentes con los conceptos vertidos en nuestro Manifiesto a la opinión pública dado a la publicidad durante la toma del 13 de junio del año pasado. Seguir callando nos transformaría en despreciables traidores frente a nuestros futuros colegas periodistas y a la gran masa de explotados, víctimas del "orden" social que defiende el gobierno y cuya valiente denuncia le valió a PUNTO FINAL la aplicación de disposiciones arcaicas y anticonstitucionales de la Ley de Seguridad Interior del Estado. En esta carta queremos mostrar brevemente a la opinión pública la realidad de los HECHOS.

I — EL GOBIERNO HA PISOTEADO LA LIBERTAD DE PRENSA

1) La Constitución asegura la libertad de opinar "sin censura previa". Al prohibir por un mes la edición y circulación de PUNTO FINAL —y antes de fallada la causa— el tribunal respectivo está censurando previamente lo que en esos números podría contenerse.

2) Se está castigando a PUNTO FINAL antes de condenarlo. Por "sospechas" de haber cometido delito contra la Ley de Seguridad Interior del Estado, se priva a PUNTO FINAL del ejercicio de la libertad de prensa.

3) La medida tomada contra PUNTO FINAL está en contra del deber del Gobierno que, si se dice democrático, debe asegurar que puedan expresarse "todas las corrientes de opinión", entre las cuales el pueblo debe escoger, y las que legítimamente pueden coexistir en una sociedad pluralista.

4) Por lo tanto, denunciamos que existe una evidente maniobra de parte de las personas que componen el gobierno, en especial del reaccionario y fascistoide empresario, el Ministro del Interior Pérez Zujovic, por acallar —aún en contra del espíritu de la Constitución y los criterios del mundo moderno— la voz valiente de los periodistas revolucionarios, pisoteando con cinismo la libertad de prensa. ¿Acaso en Chile sólo pueden hablar los que están de acuerdo con el sistema?

5) Lo que ocurre es que el gobierno teme a la violencia revolucionaria y por todos los medios trata de acallar la voz de sus propagandistas. Los obreros, campesinos, empleados y estudiantes no temen a la violencia revolucionaria, porque es SU violencia. Pero el gobierno la teme, porque sabe que no está identificado con los intereses del pueblo y no tiene la conciencia tranquila. La violencia revolucionaria nace de la angustia y el enojo de la gran mayoría que sufre hambre, que no tiene casa, que gana miserables salarios o que está en la cesantía; y nace contra la minoritaria clase de los que se hacen ricos con el trabajo ajeno: los empresarios, los dueños de fundos, los industriales y una gran parte de los profesionales. Si el gobierno le tiene miedo a la violencia revolucionaria, es que se siente más cerca de ellos, de los que están en la mira de la violencia del pueblo.

II — LA APOLOGÍA DE LA VIOLENCIA REVOLUCIONARIA NO ES DELITO

1) El tan cacareado delito de "apología de la violencia" (Art. 6º, letra d), de la Ley de Seguridad Interior del Estado, es usado arbitrariamente por el Gobierno de Pérez Zujovic y Frei en sus desesperados esfuerzos por acallar la voz que se alza condenatoria de entre las masas oprimidas.

2) El jurista Eduardo Novoa Monreal ha demostrado que el delito de "apología de la violencia" no es imputable a los propagandistas de la violencia revolucionaria (Revista de Ciencias Penales, XXVI, Nº 3, págs. 287-294), ya que la disposición de la Ley se refiere tan sólo a una "violencia de carácter semejante al crimen" no siendo la revolucionaria "una violencia de esa clase", pues, además de otros casos, "derrotada la guerrilla boliviana que encabezaba el Che Guevara, el Gobierno de Chile concedió asilo político a los sobrevivientes que alcanzaron nuestro territorio (cosa que no habría procedido si se les hubiera considerado criminales)".

3) La revista jesuita "Mensaje", en su editorial del número 171, dice de la violencia revolucionaria: "No brota ésta del odio o del resentimiento, tampoco es un desesperado gesto de miedo. No se ejerce en beneficio propio, sino en servicio a los demás; por la misma razón no es meta sino instrumento... Paradojalmente penetrada de amor, (está) destinada a romper cadenas y despertar lo humano en el hombre, a sustituir la injusticia instalada por una auténtica fraternidad".

4) Repetimos: el gobierno teme a esta violencia porque está del lado opuesto, del lado del enemigo, de los que sufrirán el embate de esta violencia. No es delito y sin embargo trata de hacerla aparecer como delito; es que el gobierno de Pérez Zujovic y Frei es arbitrario, en contra de los intereses de los proletarios, campesinos y estudiantes.

III — LA LEY QUE MANTIENE UN ORDEN INJUSTO Y PERMITE USAR LA VIOLENCIA DE LOS CARABINEROS Y DEL EJERCITO EN CONTRA DEL PUEBLO, ES UNA LEY QUE YA NO SIRVE Y QUE, POR LO MISMO, NO DEBE SER RESPETADA

1) La Ley por la cual se procesa a PUNTO FINAL, está destinada a resguardar el "orden social o forma republicana y democrática de gobierno" (Art. 4º, letra f), de la Ley de Seguridad Interior del Estado). Los carabineros y el Ejército han sido tan fieles guardianes del "orden" que ya suman 23 los muertos de tres masacres.

2) Más, este supuesto "orden" republicano y democrático no es tal. La gran mayoría de explotados que trabajan día a día para vivir en la miseria y enriquecer a un sector minoritario que goza de inmensas ganancias pagando ínfimos salarios, no tiene acceso al PODER. Los obreros, campesinos y empleados están marginados del poder. El poder político y económico está en manos de la burguesía, es decir, de los empresarios, dueños de fundos y un gran sector de profesionales. Así, la mayoría de los chilenos está impedida de realizarse integralmente como personas; está condenada a luchar por sobrevivir, no vive. Existe lo que se ha llamado violencia instalada o institucionalizada.

3) El objetivo de las leyes es servir al pueblo. La Ley o las leyes que defiendan este desorden actual han perdido por lo tanto su razón de ser y deben ser reemplazadas por otras que efectivamente estén al servicio, de los trabajadores. ¿Lo ha hecho el gobierno? ¿Lo han hecho el Congreso, los parlamentarios? Luego, los trabajadores no deben ser ciegos: el gobierno y el Congreso no están con la clase explotada, con los obreros, campesinos y empleados. Están con la burguesía, con las sanguijuelas que viven del pueblo.

4) La realidad actual está marcada por la lucha de clases. Debemos optar: o con los explotados o con los explotadores. No hay más alternativas; y el Gobierno tiene a su haber 23 muertos en 3 masacres; ¿De qué lado está el gobierno? ¡Que juzgue la Opinión Pública!

CON O SIN LIBERTAD DE PRENSA ESTAMOS DISPUESTOS A DECIR LA VERDAD.

COMITÉ POR LA LIBERTAD DE PRENSA DE LOS ESTUDIANTES DE PERIODISMO DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA.

Santiago, 23 de abril de 1969.

FIRMARON LA CARTA A LA OPINIÓN PUBLICA DEL COMITÉ POR LA LIBERTAD DE PRENSA DE LOS ESTUDIANTES DE PERIODISMO DE LA U.C.:

Juan Jorge Faúndez, Zenén Conejeros, Claudio Aguayo, Rafael Fraile, José Echeverría, Juan Sebastián Domínguez, Rene Durney, Ricardo Santa Cruz, Juan José Ulriksen, Antonio Faúndes, Orlando Milesi, Ramón Abarca, Hernán Olguín, Miguel Espinoza, Enrique Ponce de León, Ximena Casarejos, M. T. Bacigalupe, Diana Arón, Luis Torres, Patricio Tupper, Luis Schwaner, Rafael Urrejola, Nelson Soto y Edmundo Tapia.

NOTA: Algunos profesores no firmaron por temor a la represión interna existente en la Universidad Católica y que ponía en peligro la seguridad de continuar en sus cargos.


Obreros

OTRA MÁS DEL GRUPO MÓVIL

EL proceso contra los obreros de la fábrica SABA —sobre el cual PF ha venido informando en forma amplia— tomó una dimensión dramática cuando doce mujeres, parientes de los detenidos, realizaron una huelga de hambre en los jardines del Congreso Nacional, demandando su libertad. El gesto —que tomó de sorpresa a los propios obreros detenidos— logró conmover a la opinión pública y aceleró un proceso de solidaridad que ya se había puesto en marcha. Los estudiantes de las Universidades de Chile y Católica pasaron a desempeñar un papel de importancia en esa solidaridad, estructurando un ejemplar movimiento obrero-estudiantil, que pronostica futuras acciones de esa índole.

El abogado Guillermo Cienfuegos Palacios entregó al juzgado un escrito de 54 carillas en el cual contesta la acusación formulada contra los obreros de SABA, a la vez que denuncia al Grupo Móvil de Carabineros, que obedeciendo instrucciones del Ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, desalojó violentamente la industria SABA el 30 de julio de 1968, provocando el incendio del cual acusan a los obreros. En el proceso aparecen las declaraciones de los coroneles Orestes Salinas Núñez y Octavio Fernando Mora González, y otros oficiales de Carabineros, afirmando que en el desalojo no se utilizaron elementos lacrimógenos ni químicos. Sin embargo, numerosos testigos, aparte de los propios obreros que se encontraban en el interior de la fábrica y que fueron detenidos, vieron cuando el Grupo Móvil arrojó bombas.

Entre otros testigos figuran los diputados Laura Allende, Gladys Marín y Santiago Pereira, y los regidores Mireya Baltra y Julio González. Las bombas, según peritajes técnicos, pueden provocar incendios sin son arrojadas en lugares donde existen elementos inflamables, como ocurría en la fábrica SABA. En el sector donde estallaron focos de incendio había, desde luego, 1.700 litros de parafina, además de otros materiales combustibles.

El Grupo Móvil —obedeciendo las órdenes de Pérez Zujovic— entró violentamente a la fábrica SABA para desalojar a los obreros que mantenían una huelga legal. Arrojaron numerosas bombas lacrimógenas que, según informe del Laboratorio de Policía Técnica de Investigaciones, están confeccionadas a base de cloroacetofenona, sólido cristalino, que se funde a 599 Celsius y hierve a 2469 Celsius. Hay que notar que la temperatura de inflamación de la gasolina está bajo los 329 celsius en presencia de llama o chispa. En el caso —dice el informe del Laboratorio— que las bombas lacrimógenas hubieran entrado en contacto con una superficie impregnada de gasolina es probable que se hubiese producido inflamación del combustible.

También se hicieron pruebas con bombas lacrimógenas en el instituto de Investigaciones y Control del Ejército (IDIC); quedó en claro que la temperatura exterior del envase de esas bombas es de 1909 celsius, o sea, suficiente para provocar un incendio.

Por lo demás, a pesar de la negativa del Grupo Móvil en el sentido de haber utilizado bombas, en el proceso hay declaraciones del cabo José Oriol Jara Concha que reconoce pertenecer al Grupo Lanzagases del Grupo Móvil. Por su parte, el cabo Manuel Bustos Pozo declaró que al saltar la muralla de la fábrica SABA junto con 25 compañeros al mando del teniente Juan Carlos Salgado Guzmán, tuvieron que regresar a su vehículo a buscar máscaras contra gases que emplearon para volver a entrar a la fábrica.

La defensa de los obreros de SABA solicitó al Ministro en Visita de la Corte de Apelaciones, Guillermo Novoa Justrow, diversas diligencias, entre las que figura el envío de un oficio a Pérez Zujovic pidiéndole que informe las razones jurídicas que tuvo para ordenar al Grupo Móvil la desocupación de la fábrica SABA. También se pidió al IDIC el informe completo sobre las bombas lacrimógenas, ya que en el proceso sólo existe una parte del pronunciamiento de ese organismo técnico del ejército.

Las órdenes de Pérez Zujovic, en julio del año pasado, para que actuara el Grupo Móvil contra los obreros que ocupaban la fábrica SABA, movilizaron al grupo de Emergencia Nº 5 al mando del teniente Salgado Guzmán (31 carabineros), al Grupo Nº lo, al mando del teniente Carlos

Inostroza Díaz (22 carabineros), y al Grupo Nº 11 al mando del teniente Héctor Barahona Gallardo (22 carabineros). Fue una verdadera operación bélica que comenzó a las 18 horas del 30 de julio. La tropa se movilizó en tres vehículos y el mando superior de la acción —que tenía todos los méritos por haber sido ordenada por el propio Ministro del interior— estuvo a cargo del teniente coronel Orestes Salinas Núñez asesorado por un estado mayor en el que participaban el coronel Mora González, el capitán Pineda Meló y hasta el comisario de Talagante, Germán Krauss Cisternas (incluso se llevó personal de la Tenencia Cerrillos).

En el interior de la fábrica sólo un grupo de obreros vigilaba que se cumpliera la huelga legal. El Grupo Móvil acordonó el sector mientras agentes de Investigaciones se infiltraban entre el público que comenzó a agolparse para presenciar la "guerrita" que iba a iniciar el Grupo Móvil. Los agentes estaban encargados de detener a presuntos inculpados, o sea, a obreros de SABA que acudieron a ver qué sucedería con sus compañeros que estaban en el interior de la industria.

Después de una espera de dos horas, el teniente coronel Orestes Salinas dio la orden de lanzar el ataque. El capitán de Carabineros, Mario Arturo Pineda Meló, subcomisario de Maipú, que participó en la operación, declaró más tarde que había visto a los obreros incendiar diez tambores de parafina, lo cual se demostró como falso en las declaraciones de otros testigos, incluyendo carabineros de menor graduación.

Lo cierto es que los obreros, al comprobar que el Grupo Móvil ingresaría violentamente a la fábrica, se parapetaron según mejor pudieron. Estaban completamente desarmados y se limitaron a defenderse de la agresión física. Muchos de ellos pudieron huir —pero fueron capturados en la calle, a balazos—, mientras dentro de la fábrica el aire se hacía irrespirable por la bombas lacrimógenas.

En el proceso consta el increíble caso del obrero José Héctor Riquelme Vargas, ya relatado en PF, el cual fue detenido y más tarde puesto en libertad por el Ministro Novoa Justrow. En la puerta del mismo tribunal, Riquelme fue detenido por agentes de Investigaciones que lo trasladaron al cuartel. Allí fue sometido a toda clase de torturas en presencia del abogado Nurieldin Hermosilla Rumié, representante de la firma Wagner Stein y Cía. propietaria de SABA. Después que Riquelme fue "ablandado" por Investigaciones, incluso obligándole a comer excrementos, el abogado Hermosilla le leyó una declaración que Riquelme, desesperado, firmó. El documento —que escribieron los detectives Francisco León Preller y Hugo González Ortuvia, a los que dictaba el abogado Hermosilla— es una "confesión" que acusa a sus compañeros —y a él mismo— de haber incendiado la fábrica.

El abogado de Wagner Stein y Cía. participó asimismo en otros interrogatorios (por ejemplo del detenido Germán Palavicino) practicado por los detectives Raúl Poblete Cornejo y Eduardo Cordero González. En esas ocasiones, Hermosilla se hacía pasar ante los detenidos como el "psicólogo" de Investigaciones, cargo que en propiedad ocupa Hernán Tuane, profesor de la Escuela de Psicología de la "U", y que ha sido repudiado justamente por esas actividades.

J. C. M.


Crónica

LA DISCRETA MISIÓN DEL SENADOR PALMA

“¿CÓMO definiría a la Cuba actual, en pocas palabras?" preguntó PF al senador democristiano Ignacio Palma, y ésta fue su respuesta:

—"Esparta con electrónica".

El senador Palma, de fidelidad permanente con el gobierno de Frei, nunca ha sido remiso para conversar con los periodistas; sin embargo, pocas veces ha mostrado menos locuacidad que a su regreso de su visita de diez días a Cuba. Y esto resultó mucho más curioso, porque su viaje fue caratulado "a título personal", por lo tanto, debería haber tenido más "autonomía de vuelo" para hacer declaraciones a periodistas de tantos diarios, revistas y radios que lo asediaron con preguntas. El problema era que el resultado de su viaje se relacionaba directamente con los ajetreos de algunas cancillerías latinoamericanas tendientes a conseguir que Cuba reingrese a la "familia" continental. Chile es uno de los que reconoce mayor entusiasmo en este afán, según lo había declarado, en la noche del lunes 28, el canciller Gabriel Valdés en una entrevista televisada. Lo que no dijo Valdés, ni Palma se atrevió a insinuar, es que para que esta gestión produzca efectos internos (sobre todo ahora, que hay tantos cálculos preelectorales) se requiere que Chile sea el primero en dar el paso definitivo y no que aparezca de segundón de iniciativas adoptadas por otro país más madrugador, como podría serlo Colombia, por ejemplo.

Ignacio Palma, sin embargo accedió a conversar con PF, en forma exclusiva, para exponer las impresiones que recogió durante su breve pero intensa visita a Cuba. Viajó acompañado de su esposa. Había conocido otros países socialistas como la URSS, China y Corea del Norte. Obtuvo la visa cubana en México y al llegar a La Habana lo esperaba un funcionario del ICAP (Instituto Cubano de Amistad de los Pueblos). Poco después era recibido por Celia Sánchez, secretaria de la Presidencia y "una de las mentes más organizadas que he conocido", según expresó Palma a PF. Visitó numerosas regiones de la Isla, especialmente Oriente y conversó con los más altos dirigentes de la revolución. A su retorno informó a Frei, a Valdés y a otros timoneles de su partido. Al público dejó la impresión de que su visita a Cuba significó un escalón más en estas gestiones en pro de la reanudación de relaciones.

Ignacio Palma sostiene que el gran objetivo de toda sociedad moderna reside en la ubicación de las "vigas maestras" en las cuales debe apoyarse su desarrollo. Según él, Cuba las ha encontrado en la agricultura y la educación. Le atribuye, además, un papel muy significativo a la personalidad del líder, Fidel Castro, quien "es el personaje central de la Revolución Cubana; impresiona por sus condiciones de estadista, por su carácter sencillo; está sumamente informado y con una enorme autoridad. Ha sabido crear un nuevo sector dirigente y rodearse de elementos de gran capacitación, a quienes les entrega serias responsabilidades y los respalda plenamente". Agrega Palma: "Cuba ha estado acostumbrada a que siempre la mande alguien. Pero ahora este mando lo ejerce un hombre extraordinario".

El senador democristiano sostiene que los dirigentes de la Revolución Cubana han "vuelto sus miradas hacia adentro", profundamente interesados en lograr un desarrollo tal que sea tan irreversible como el proceso revolucionario mismo. Ahora están aplicando un plan dirigido a "rehacer" las condiciones naturales de la Isla y en él participa todo el pueblo. Betancourt, encargado del plan para la provincia de La Habana, le explicaba a Palma, mientras recorrían algunas zonas de la periferia capitalina: "Yo sé que mientras trabajamos, nos están vigilando los U-2 desde arriba... El problema para estos aviones espías de Estados Unidos es que constantemente tienen que regresar donde sus jefes a modificar las fotografías que nos toman, porque nuestra geografía está cambiando día a día. Estamos construyendo un "nuevo país a una velocidad que el imperialismo no puede comprender".

La meta de los 10 millones de toneladas de azúcar para el próximo año es uno de los objetivos centrales de este plan de desarrollo. No obstante, el azúcar adquirirá el carácter de un subproducto, al lado de los otros elementos que Cuba obtendrá de la caña: papel, licor, miel, forraje, etc. Junto a esta meta, destacan los enormes esfuerzos que se despliegan en la producción de cítricos, café y en la reforestación, pero lo que a Palma más impresionó en este sentido, fue el desarrollo de la ganadería. Pudo conocer cómo Cuba ha creado una raza especial de ganado vacuno, que la convertirá en un gran exportador de carnes y productos lácteos.

La responsabilidad de este plan gigantesco está en manos de la juventud. Al triunfar la rebelión, Cuba era un país sin técnicos, prácticamente. Durante Batista había sólo 350 ingenieros cubanos, los cuales cobraban sueldos por firmar documentos de las empresas yanquis. Muchos de ellos emigraron. Hoy existe un enorme contingente de técnicos cubanos, todos muy jóvenes, que han estudiado en los institutos extranjeros más calificados, tanto del mundo socialista como capitalista.

A Palma le entregaron este dato comparativo: "En 1970, cuando cumplamos la meta propuesta, obtendremos una ganancia superior a la que obtendría Chile si duplicara su producción de cobre".

Y esto ha sido conseguido bajo el bloqueo impuesto por el imperialismo. Un sacerdote le decía a Ignacio Palma: "Agregue usted otro santo a su santoral: "San Bloqueo..." Porque esta medida ha servido para galvanizar aún más al pueblo cubano. Y le ha dado una personalidad a Cuba que no sólo la destaca dentro de Latinoamérica sino que le confiere un carácter peculiar en el mundo entero. Todos los cubanos están conscientes de ese hecho y se esfuerzan por ser dignos de esta personalidad".


Notas:

1. Confrontar, por ejemplo, el testimonio de Fco. Javier Cid en revista "Mensaje", número 177.

2. Ediciones "Hombre Nuevo", Santiago 1969.

3. Lenin, t. 6, p. 49 Ed. R.

4. Siglo XXI, México, 1969.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02