Escándalo en la "Justicia"

PUNTO FINAL
Año III. Nº 73
Martes 28 de enero de 1969

ESCÁNDALO EN LA "JUSTICIA"

SEIS meses encarcelados cumplieron 20 obreros de la firma Wagner, Stein y Cía., fabricante de los televisores y radios SABA. Se les acusa injustamente de haber incendiado la industria el 30 de julio del año pasado. El proceso que se les instruye es un verdadero escándalo, prueba irrefutable del carácter clasista de una justicia que se administra en beneficio de una minoría del país.

El gobierno y los tribunales, encarnados en este caso en el ministro de la Corte de Apelaciones, Guillermo Novoa Justrop, se han confabulado para castigar a estos trabajadores con una "mano dura" implacable (Ver PF Nº 66). El proceso se ha alargado artificialmente para retener a los obreros en la cárcel. No se les formula acusación para impedir que se defiendan y obtengan así la libertad bajo fianza. El ministro sumariante se ha empeñado en obligarlos a declarar, se culpables y los ha maltratado en los interrogatorios.

En carta a un parlamentario, la directiva del Sindicato, que preside Pedro Rosales González, señala: "Hemos observado con desaliento cómo la justicia nos trata de hundir, culpándonos de algo que no hemos cometido. La Sociedad de Fomento Fabril, mediante publicaciones pagadas y a través de una entrevista sostenida con el Presidente de la República, logró crear una falsa alarma pública. Esto trajo consigo la designación de un ministro en visita que actúa con pasmosa parcialidad en favor de la empresa, y de quienes la defienden. Nos ha negado la libertad condicional y se ha ensañado con nosotros aplicándonos incomunicaciones de 10, 15 y 20 días, sin siquiera llevarnos a declarar. Interroga en forma grosera a los muchachos, recurriendo en muchos casos a su corpulencia para zamarrearlos. El señor ministro escucha las declaraciones nuestras y se las dicta él al actuario que, a su vez, redacta lo que escucha a su superior. Como resultado de este curioso procedimiento, las declaraciones salen totalmente tergiversadas. Luego pretende que firmemos y quien no lo haga va incomunicado... Al margen de todas estas irregularidades, habrá que convenir que el señor ministro desea por todos los medios hacernos aparecer como culpables para justificar las instrucciones que ha recibido de altos personeros del gobierno".

Existen sospechas fundadas que el incendio de la fábrica fue provocado por las bombas lacrimógenas que el Grupo Móvil de Carabineros lanzó para desalojar a los obreros que la ocupaban. La diputada Laura Allende ha prestado declaración en ese sentido. Pero la "Justicia" se ha ensañado con los trabajadores. Uno de ellos, Roberto Avalos Osorio, fue salvajemente golpeado el mismo día de la detención. El dirigente del comité de huelga, Patricio Cortés, debió soportar 35 días de incomunicación. Otro obrero, José Héctor Riquelme Vargas, sufrió un shock nervioso en el brutal interrogatorio policial. Ahora está en la Cárcel Pública, separado del resto de sus compañeros. Un muchacho de 17 años, Sergio Mejía, se encuentra en la Cárcel de Menores junto a delincuentes, y eso que ni siquiera participó en la ocupación de la industria.

Lo que está sucediendo a los obreros de SABA no tiene justificación moral alguna. Se trata, sencillamente, de un escándalo. Para entenderlo sólo puede apelarse a la razón política. A la represalia que el aparato del Estado burgués (gobierno, policía, tribunales) se toma con un grupo de obreros. Intenta hacer un escarmiento, tratando de culparlos de un hecho que según todos los indicios fue provocado por el mismo aparato represivo. La solidaridad activa con los presos de SABA se hace por tanto urgente y necesaria.

EL DIRECTOR


Política nacional

EL MITO ALESSANDRISTA

AUNQUE muchos temen confesarlo, la verdad es que el más probable sucesor de Frei, si no se altera el cuadro político, es Jorge Alessandri Rodríguez, ingeniero con olor a naftalina, que en 1970 bordeará los 80 años de edad, ex presidente, ex ministro, ex parlamentario, apodado "el papelero" por el cargo casi vitalicio de presidente de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, uno de los monopolios más poderosos del país.

Parece que Chile es un país de tan poca imaginación, que prefiere reincidir en los políticos conocidos, aunque envejecidos, gastados y fracasados, antes de innovar y buscar nuevos derroteros. Casi todos los presidentes han terminado su mandato en medio del repudio nacional. Sin embargo, los que han sobrevivido han sido reelegidos, con la excepción de Gabriel González Videla. ¡Qué barbaridades cometería para ser la salvedad!

El mismo Alessandri reconoció su soledad en las postrimerías de su administración, cuando con estas palabras doloridas cerró el último mensaje ante el Congreso Pleno:

"Vivo las horas amargas, que por cierto no mí eran desconocidas, en que es habitual que muchos vuelvan las espaldas al mandatario que se aleja. Esto resulta aún más penoso para quien os habla, porque ocurre el caso especialmente excepcional de que ellos (la Derecha) tendrán que reconocer filas entre quienes han sido mis más implacables enemigos (la Democracia Cristiana)".

Efectivamente, los partidos Liberal, Conservador y Radical, que lo habían apoyado y eran responsables junto con él del fracaso de su gestión, lo abandonaron a última hora para que no los alcanzara su tremendo desprestigio. Pero todo fue en vano: la Derecha viendo perdido a su propio candidato, el radical Julio Durán, se deshizo de él y se plegó a Frei, uno de los más tenaces opositores de Alessandri, para impedir el triunfo del abanderado de la izquierda, Salvador Allende. Más tarde, en las elecciones parlamentarias del 65, la Derecha fue casi barrida del Congreso y la votación radical experimentó una baja apreciable.

Era el ocaso del alessandrismo. Además, muchos ilusos pensaron que la Derecha política estaba sepultada y que no volvería a resurgir.

Cinco años más tarde, "el Paleta", como lo llama también su propaganda de consumo popular, sin abrir la boca, acrecienta sus expectativas de volver a La Moneda; la Derecha se ha reagrupado y está nuevamente en condiciones de disputar el poder [1] . Mientras la Derecha conserve su influencia económica, podrá sufrir derrotas transitorias, sumergirse, vaciarse o cobijarse en otras tiendas políticas, pero siempre reaparecerá con nuevos bríos y con mayor prepotencia.

Es frecuente escuchar a los dirigentes de izquierda decir que en Chile existe una mayoría abrumadora en favor de los cambios. ¿Cómo se compadece (concilia) ésto con el auge de la candidatura de Jorge Alessandri, enemigo de los cambios, prototipo de lo tradicional y conservador, símbolo de las más añejas doctrinas liberales, representante destacado de los clanes económicos y de los monopolios?

Que lo respalde la Derecha no es ninguna novedad, porque es el único que le asegura la victoria; que muchos radicales estén dispuestos a encaramarse al carro, no es extraño, pues bastante profitaron a su sombra; que amplias capas de la clase media se enrolen en sus filas, es comprensible por sus constantes veleidades, pero también están incorporados al alessandrismo muchos sectores populares, esos mismos que se supone partidarios de los cambios y que más sufrieron los efectos de su política reaccionaria.

Esto no as tan sorprendente, puesto que en la "democracia representativa" las mayorías populares viven engañadas, manejadas y orientadas por la minoría burguesa que se sirve de ellas para retener el poder.

Una propaganda persistente y bien dosificada ha estado alimentando el culto a la personalidad de Jorge Alessandri y ha conseguido perfilar una imagen suya muy favorable. Se le exhibe como un gobernante capaz, austero, sobrio, insobornable, independiente, enérgico, estudioso y profundamente versado en los problemas nacionales.

Pero un análisis retrospectivo de su acción pública destruye el mito alessandrista.

Antes de ser presidente, Jorge Alessandri se desempeñó como ministro de Hacienda en el gobierno de Gabriel González. Su política económica resultó tan desastrosa y tuvo un sello antipopular tan marcado, que provocó una violenta conmoción social que puso en peligro la estabilidad del régimen. Para salvar su gobierno y aquietar a las masas, González Videla tuvo que pedirle la renuncia a su ineficiente ministro, quien abandonó el cargo, humillado, abatido, vilipendiado, despreciado por la opinión pública.

Después, como Jefe de Estado, quiso poner en práctica sus concepciones económicas, anacrónicas, del siglo pasado, inaplicables en la época actual y en un país subdesarrollado, pero que son las únicas que domina y conoce, a pesar de que algunos le atribuyen dotes de economista.

BROMA DE INOCENTES

Estableció un sistema de libertad absoluta de importaciones y de compra y venta del dólar.

Naturalmente que las divisas del país se derrocharon en la internación de bienes suntuarios y los especuladores se apoderaron de todos los dólares disponibles.

En menos de tres años, el país quedó sin dólares, con muchos automóviles, refrigeradores y otras mercancías superfluas, pero sin maquinaria ni equipo nuevo.

El 28 de diciembre de 1961, Alessandri bajó del Olimpo y se dio cuenta que se habían esfumado hasta las últimas reservas del Banco Central y que no había un dólar para pagar las deudas públicas y privadas ni para importar los artículos más esenciales.

Fue su más estruendoso fracaso.

La incapacidad, ingenuidad e imprevisión de Alessandri abocó a Chile a la más dramática y aguda crisis económica desde 1931.

El gobierno de Alessandri había asegurado que se mantendría el valor del dólar y que éste no escasearía. Por otra parte, como se habían restringido los créditos en moneda corriente, en escudos, los particulares, los comerciantes e industríalas contrajeron préstamos y deudas en dólares, en la esperanza de que podrían pagarlos a un tipo de cambio invariable.

Pero cuando desaparecieron los dólares, su precio empezó a subir rápidamente, arrastrando a la quiebra y a la desesperación a los deudores en esa monada que tenían que cancelarla casi al doble de su valor original.

Esta situación afectó no sólo a esos deudores, sino que a toda la población y especialmente a los sectores asalariados, pues el alza del dólar y la desvalorización del escudo se reflejó en los precios de los artículos nacionales y extranjeros, que se elevaron vertiginosamente. El último año de su administración el costo de la vida subió, según cifras oficiales, en un 45%, aproximadamente, y el dólar se cotizaba a carca de 5.000 pesos, en vez de los 1.053 que había sido el precio inicial.

LOS USUREROS

También la administración de Alessandri estuvo plagada de escándalos financieros memorables. El más sensacional, por su cuantía, fue el de los bonos y pagarés dólares.

El Estado contraía con los compradores de estos títulos el compromiso de devolverles su valor en dólares al cabo de cierto tiempo. Mientras tanto, el adquirente recibía un interés exento de impuestos y no estaba obligado a revelar el origen de los capitales invertidos.

Según Alessandri, esta medida atraería los dólares que capitalistas chilenos habían remesado al extranjero en perjuicio de nuestra economía.

La verdad es que afluyeron muy pocos dólares del exterior y la mayor parte de los compradores fueron particulares o empresarios nacionales que vieron en esta operación un lucrativo negocio.

En 1961, cuando el gobierno se encontró sin dólares y no pudo pagarle a los tenedores de bonos y pagarés, los autorizó para que los arrendaran a los importadores. Cualquier persona que quería importar, tenía que hacer un depósito en bonos dólares, para cuyo efecto debía arrendárselos por un precio exorbitante a sus tenedores. Así éstos, ademes del interés fiscal que ya estaban recibiendo y de la liberación tributaria de que gozaban, se beneficiaron con este sistema del arrendamiento.

Se calcula que los suscriptores de bonos dólares recibieron un interés entre el 35 y el 60% de sus inversiones. En poco más de un año, según antecedentes fidedignos, este puñado de verdaderos usureros amparados por el gobierno de Alessandri, había ganado cerca de 30 millones de dólares.

Los compradores de estos bonos dólares los habían adquirido al cambio de un escudo por dólar. Como el Estado al vencimiento de estos bonos tenía que devolverles dólares y no escudos, obtuvieron nuevas ganancias por el alza del dólar. Cada dólar que se les devolvía valía tres, cuatro o cinco veces más que al momento de hacer la inversión. Lo que era ganancia o utilidad para los tenedores de bonos significaba una pérdida para el Estado, y para todos los chilenos, que tenían que financiar los recursos con que debían cubrirse las obligaciones fiscales con los dueños de los bonos. En consecuencia, todo el país, todos los chilenos pagaron de su bolsillo las ganancias usurarias que percibieron los compradores de bonos y pagarés dólares.

¿Quiénes fueron los principales adquirentes de bonos y pagarés dólares?

Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, City Bank, Banco Osorno y La Unión, Mitsubishi Internacional, S.A. de Productos Eléctricos, Banco Nacional del Trabajo, Banco de Chile, Cía. Refinería de Azúcar de Viña, Banco Español-Chile, Cía. de Seguros Consorcio Español, Banco O'Higgins, Gianolli Mústakis y Cía. S.A.C., Vinos de Chile S.A Vinex, Cemento Cerro Blanco Polpaico, Singer Sewing Machine, Banco Francés e Italiano, Esso Standard Oil Co. Chile, Industrias Forestales, S.A., Transradio Chile, Chile Exploration Co., Cerro Corporation, Bata S.A.C., Banco Panamericano, Grace y Cía., Cía. de Teléfonos de Chile, Banco de Londres, I.B.M. de Chile, Ford Motor Co., Cía. Cervecerías Unidas, Banco Edwards, Cía. Chilena de Electricidad, Yarur S.A., Banco de Crédito e Inversiones, Fábrica de Cemento El Melón.

"No más de 50 grandes inversionistas en bonos y pagarés dólares —decía el entonces diputado Carlos Altamirano— amasaron en tres años la increíble suma de doscientos millones de escudos libre de impuesto. Tal vez no haya otro ejemplo en la historia del mundo donde se haya permitido a un pequeño sector plutocrático saquear de manera más impúdica el patrimonio nacional".

Pero los compradores de bonos y pagarés dólares no eran los únicos privilegiados. En 1963 el gobierno de Alessandri había dictado 113 disposiciones legales que concedían franquicias tributarias, las que sumadas a las ya existentes arrojaban un total de 213 sistemas especiales que favorecían a distintos sectores empresariales.

La Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones estaba eximida del pago de impuestos o derechos de exportación; de impuesto a las compraventas de las materias primas; de todo tributo por la energía eléctrica o el combustible; del pago de derechos de internación por las materias primas importadas.

La Compañía Salitrera Anglo-Lautaro estaba liberada de derechos de internación para maquinarias nuevas; de impuesto a la renta; de impuesto territorial a las plantas paralizadas y terrenos salitrales; de impuesto a la compraventa por el salitre vendido y por ciertos artículos que pudiera adquirir; y del derecho de internación y cifra de negocios por el petróleo consumido.

La Compañía de Acero del Pacífico estaba liberada del impuesto a la renta, no pagaba contribución territorial y derechos de exportación, ni tributo a los dividendos que percibían sus accionistas, ni derechos de internación.

Las compañías carboníferas de Lota y Schwager no pagaban derechos para internar nuevas máquinas; estaban exentas del impuesto a la renta sobre las utilidades destinadas a mejorar faenas; del impuesto de cifra de negocios por transporte y movilización.

La Compañía Sudamericana de Vapores estaba liberada del impuesto sobre los dividendos que repartiera, no pagaba derechos de internación por los combustibles empleados en los barcos y estaba afecta a un descuento del 50% del impuesto a sus utilidades.

Los inversionistas en casas y departamentos DFL 2 no estaban obligados a declarar el origen de sus capitales, no pagaban impuestos ni sobre bienes raíces, ni a la renta, ni de ningún otro tipo.

De similares exenciones gozaban las empresas constructoras en general, los industriales pesqueros, los productores de hierro, las compañías de la gran minería del cobre, los inversionistas extranjeros, etc. Es cierto que esta corruptela venía de gobiernos anteriores, pero Alessandri no sólo no hizo nada por eliminarla, sino que la alentó y acentuó.

Se calculaba que más del 70% del sector empresarial, y además el más fuerte, estaba prácticamente marginado de las obligaciones tributarias o apenas las cumplía. Los únicos que pagaban impuestos eran los trabajadores y los pequeños comerciantes e industriales.

EL DURO

La deuda externa de Chile ascendía a una suma cercana a los 400 millones de dólares cuando asumió Alessandri. En los seis años de su administración se elevó a la estratosférica cantidad de 1.600 millones de dólares. Ningún gobierno había endeudado tanto al país. Las inversiones públicas y gran parte del presupuesto se financiaban con empréstitos extranjeros, precisamente como consecuencia del sistema de franquicias internas.

Este torrente de dólares malgastados por Alessandri, no significaron ni el desarrollo industrial del país, ni la ampliación de su capacidad de exportación.

Pero los préstamos no venían solos, sino que acompañados de toda clase de exigencias e imposiciones de los organismos financieros internacionales y del gobierno norteamericano.

El senador independiente de la época, Carlos Vial, denunciaba un aspecto de esta dependencia en los siguientes términos:

"Si hoy tenemos que obedecer al señor Jacobson que nos obliga a devaluar so pena de que los Estados Unidos no nos envíe la pregonada ayuda de Alianza para el Progreso, mañana nos sentiremos obligados a preconizar la adopción de preservativos contra la natalidad y la imposibilidad de formar nuestras familias por el hecho de que el señor Black ha declarado grotescamente en varias ocasiones que es ésta la única forma para que termine el subdesarrollo en nuestro continente latinoamericano...".

Y luego añadía: "...no puede relegarse al olvido que el propio Secretario de Estado, Mr. Rusk, haya escrito a Chile declarando que la devaluación era imprescindible para que obtuviéramos la escasa y lenta ayuda de su gobierno".

Todas las medidas económicas eran dictadas desde afuera.

Alessandri, duro e intransigente con los trabajadores, celoso defensor de sus prerrogativas, no tenía energía ni carácter para oponerse a esas exigencias foráneas.

Algunas las cumplía con mayor agrado que otras. Por ejemplo, cuando había que congelar los sueldos y salarios o restringir los reajustes, entonces exageraba su austeridad. En su período disminuyó sensiblemente la participación de los trabajadores en la renta nacional, mientras crecían los ingresos y utilidades del capital.

LAS REFORMAS

Pero otras veces la Alianza para el Progreso condicionaba la ayuda a la realización de la reforma agraria y de la reforma tributaria. Eran los tiempos en que los yanquis acusaban el impacto de la presencia de Cuba revolucionaria en América, y todavía creían que podían contener o prevenir la insurgencia en el resto del continente, exigiendo algunos pequeños sacrificios a las oligarquías gobernantes.

Alessandri cumplió a regañadientes lo que se le pedía, pero naturalmente que una reforma agraria redactada y aplicada por los terratenientes y una reforma tributaria concebida por los gerentes, por los dueños del capital, no pasaron de ser una simulación.

La reforma agraria no repartió tierras a los campesinos ni terminó con el latifundio, ni produjo ninguna modificación en el sistema de tenencia de la tierra, ni alivió la situación de los campesinos. Fue como la ley de sindicalización campesina dictada en tiempos de Gabriel González Videla que precisamente impidió la organización del campesinado.

"El Mercurio", en su edición de 7 de julio de 1962, comentaba el origen de la reforma tributaria en términos muy elocuentes:

"La reforma tributaria emana de un compromiso contraído por el gobierno al suscribir la Carta de Punta del Este y es una condicionante de la ayuda externa que se requiere para llevar a la práctica por ahora el Plan Decenal de Desarrollo Económico Social. Este es el verdadero motivo del impulso que el gobierno está dando a dicho proyecto".

Por supuesto, no suprimió las injusticias del sistema tributario vigente, ni su carácter regresivo.

Consistió simplemente en algunas leves modificaciones de la ley de la renta y de la ley de impuesto a las herencias.

Aumentó los ingresos fiscales apenas en 18 millones de escudos, de un total de 1.600 millones que constituían los ingresos fiscales.

No suprimió las franquicias tributarias y aduaneras, sino que creó otras.

Beneficio aún más a los empresarios, pues rebajó las tasas del impuesto al capital.

Elevó la carga tributaria de los sectores populares y aumentó los impuestos indirectos, que gravan a los trabajadores. El año 1963, los impuestos directos representaban el 30% del total y los indirectos el 70%.

Sin embargo, para Alessandri y sus panegiristas, la reforma agraria y la tributaria fueron las realizaciones fundamentales de su gobierno. ¡Qué descaro!

La supeditación a los yanquis no sólo era económica, sino también política.

En agosto de 1964, a menos de 30 días de las elecciones presidenciales, rompió relaciones diplomáticas con Cuba, acatando los acuerdos de la Conferencia de Cancilleres efectuada en Washington.

La decisión fue el resultado de la presión norteamericana.

Radomiro Tomic, entonces senador demócratacristiano, comentando la medida, repitió una frase de Talleyrand: "Esto más que un crimen es una estupidez".

Alessandri se jacta de haber gobernado en forma democrática, sin recurrir a Facultades Extraordinarias y respetando los derechos individuales. Pero no escatimó el empleo de la violencia y la represión contra los trabajadores y la prensa.

La masacre de la población "José María Caro" no fue la única agresión que sufrió el pueblo durante su gobierno, pero sí la más cruenta.

Y la prensa de izquierda fue silenciada y perseguida con la famosa "Ley Mordaza".

Seguramente, cuando sea de nuevo proclamado candidato a la presidencia, Alessandri se pondrá en pose de estadista, genio o dios, y propondrá su receta tan repetida: más trabajo, más producción y manos derroche en los gastos públicos.

Paro la desocupación durante su gobierno superó los 200.000 cesantes y la producción se mantuvo estancada, a consecuencia de la reducción de la capacidad de consumo de las masas, despojadas por reajustas insignificantes, por una inflación galopante y un sistema tributario abusivo y discriminatorio.

No hemos pretendido hacer un examen exhaustivo de la gestión de Alessandri, sino que hemos destacado algunos de los rasgos esenciales que caracterizaron su administración.

LA COMPARACIÓN

Deliberadamente no hemos querido comparar su labor con la de Frei. La similitud entre ambas es tan ostensible que nos parece ocioso insistir en ello.

A veces los alessandristas y los democristianos se enfrascan en tediosas discusiones respecto a quién construyó más casas, más escuelas o más hospitales, o cuál dio unos pesos más a los trabajadores o en qué período aumentó más la producción.

Lo fundamental es que ambos se sometieron al imperialismo, ambos representan a las clases dominantes, a los grandes empresarios y monopolios, ambos han servido al capital y golpeado a la clase trabajadora. Los grandes problemas de Chile subsisten a pesar de Alessandri y de Frei.

No ha cambiado la vida de los trabajadores, que siguen sumidos en la miseria, la ignorancia, la desnutrición y la explotación. El régimen capitalista sigue intacto y los empresarios nacionales y extranjeros continúan sacando tajadas cada vez mayores del producto nacional. Las compañías extranjeras siguen disfrutando de sus privilegios, arrasando con nuestras riquezas y exportando sus cuantiosas utilidades.

Lo fundamental no es saber cuándo se robó más, si en tiempos de Alessandri o de Frei, ni quiénes fueron los ladrones más avezados, si los gerentes o empresarios de entonces o los de ahora. La víctima ha sido siempre la misma: el pueblo.

Volver a Alessandri es repetir el ciclo.

Ni el reformismo hipócrita de la Democracia Cristiana, ni el liberalismo desembozado de Alessandri y la derecha resolverán los problemas del pueblo. El único camino es la lucha revolucionaria por el poder.

JAIME FAIVOVICH


Análisis

EL FRAP Y LAS ELECCIONES

LAS dos últimas elecciones presidenciales han sido jornadas ricas en experiencias para la izquierda chilena. En este artículo se consideran sólo las elecciones presidenciales, porque éstos son los procesos electorales que mejor se prestan a un trabajo uniforme a nivel nacional del que se pueden pedir dividendos políticos, y por el papel importante que cupo al FRAP en ellos.

Para un partido del proletariado el análisis, de cuyo resultado debe desprenderse la conveniencia o no de participar en la lucha electoral, debe ser fundamentalmente un análisis coyuntural.

Correspondía a los partidos de los trabajadores, es decir, a los partidos que formaban parte del FRAP en nuestro caso, la determinación de la forma de lucha más adecuada para esos períodos.

No se discutirán las razones que llevaron al FRAP a tomar la decisión de participar en las elecciones, y se dará por acertado el análisis hecho en ambas ocasiones. Se verá más bien cuáles fueron los elementos que durante las campañas deformaron las perspectivas del proceso electoral como una forma de lucha de los trabajadores, y cuáles fueron las inconsecuencias que a lo largo de él se fueron presentando.

Es adecuado recordar aquí algunas características que debe tener la acción del partido de los trabajadores y que son especialmente importantes en su participación en un proceso electoral.

Estas características son:

— debe generalizar, organizar y dar carácter consciente a la lucha de los trabajadores.

— debe determinar la forma principal de lucha y la manera en que las otras formas de lucha deben subordinarse a ella.

— debe elevar las formas de lucha hasta transformarlas en medios adecuados para la realización de los intereses de clase.

— debe ser vanguardia y guía, permitiendo la fusión de la teoría marxista con el movimiento obrero. [2]

LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE 1958

Hay varios elementos que explican el carácter de ambigüedad ideológica que presentó esta campaña para el FRAP. La reciente formación entonces del Frente de Acción Popular y la reaparición legal del partido comunista, añadida al cercano recuerdo de la ingrata participación del partido socialista dividido en el gobierno de Ibáñez, llevan a comprender su carácter.

La lucha electoral, aunque importante por el gran esfuerzo en que se dio, distó mucho de ser un proceso clarificador en la magnitud que pudo haberlo sido.

Las divergencias internas dentro del FRAP acerca del carácter que debería tener el futuro gobierno, dejaron a la campaña sin elementos políticos importantes, a pesar de los planteos de clase del todavía débilmente unido partido socialista que a un año de la elección declaraba: "la unificación socialista se realiza de acuerdo a la leal adhesión a los principios, programa y métodos del socialismo revolucionario, como expresión teórica y política de los anhelos de la clase trabajadora". [3]

A pesar de los elementos negativos señalados, es claro que un balance de la lucha no puede desconocer que la constatación de que el FRAP era una alternativa de poder, a pesar de las condiciones electorales adversas, fue un factor importante en la lucha de los trabajadores y una toma de conciencia del papel del partido como conductor de las masas; mucho más si se recuerda que la Revolución Cubana no había triunfado aún.

Otro elemento explicatorio de la forma en que se llevó la campaña y la falta de una imagen clara de lo que debería ser un gobierno popular, es el hecho de no haber tenido una conciencia clara y de la posibilidad de triunfo sino hasta prácticamente la culminación del proceso electoral.

LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE 1964

La posibilidad abierta en 1958. no fue olvidada por el FRAP que, desde los primeros años del período de Alessandri, empezó a actuar en una perspectiva electoral sin replantearse las condiciones y límites en los que la lucha electoral hubiera podido significar un avance en el proceso revolucionario del país. Allende significaba una posibilidad tan cierta de llegar al poder que la campaña se dio, sobre todo en su último período, con el objetivo claro de asegurar votos aun a costa de perder importantes elementos de clarificación.

El Partido Socialista, líder de la posición de clase dentro del FRAP en la campaña anterior, ya en 1961 plantea una actitud mucho más moderada y de acuerdo a la perspectiva electoral:

"Si no hoy, será mañana, por una vía o por otra se acerca el enfrentamiento decisivo que hará posible la revolución socialista en Chile". [4]

Para agregar más adelante:

"La paz en la lucha por el poder entre el pueblo y las minorías plutocráticas no se romperá, con seguridad, por la voluntad de las masas..." [5]

No sólo en el descarte de la violencia revolucionaria y, en alguna medida, de la lucha gremial como formas de lucha, sino también en el reemplazo de la idea de un gobierno popular por un gobierno reformista, es que el FRAP fue desdibujando su plataforma de clase.

A pesar de los documentos teóricos que, sobre todo entre los socialistas, invalidan la resurrección del Frente Popular, en el hecho hubo una fuerte tendencia a presentar la experiencia de 1938 como la más deseable. Ante las masas se presentó el futuro gobierno del FRAP como una continuación, en alguna medida, del de Aguirre Cerda.

"Queremos hacer de Chile lo que soñó Pedro Aguirre Cerda. De ahí nuestro acento para señalar al país que el pasado nos empuja y el presente nos espera". [6]

Otro aspecto negativo de la campaña, fue tratar de desligarla de la lucha ideológica. El afán de no provocar roces llevó a plantear la labor del futuro gobierno como una tarea de realización de un programa concreto, pero desvinculado de sus aspectos inspiradores. Apoyando esta afirmación se puede citar, entre otros, el Informe al XX Congreso General del Partido Socialista (Concepción, 1964) en que refiriéndose a la Democracia Cristiana, se decía: "El FRAP, en cambio, no promueve los cambios en nombre de una filosofía. Une al pueblo bajo las banderas de un programa concreto de transformación social. La definición marxista de alguno de sus partidos, lejos de constituir un dogma de aceptación forzosa, constituye un instrumento científico de análisis para quienes libremente se adhieren a sus concepciones".

La lucha ideológica se planteó en forma muy difusa y aun en el mismo programa presidencial sólo hubo alusiones como: "introducir profundos cambios en la vida institucional del país", reforma electoral, igualdad de derechos para las mujeres, reforma del sistema parlamentario y judicial, descentralización administrativa, etc, que, sin una implementación clara y una explicitación de. sus causas y objetivos, no difería mucho de los enunciados de los partidos reformistas.

Otro elemento muy importante fue el silenciamiento de todo lo concerniente a la Revolución Cubana. No sólo no se utilizó en la lucha electoral el ejemplo cubano como factor extraordinario de clarificación política, sino que, en muchos casos, ni siquiera se desmintieron los falsos ataques de la derecha. La significación de la Revolución Cubana para América latina estuvo ausente de la campaña.

Las pocas voces que se alzaron hablando de Cuba fueron para plantear aspectos formales de su expulsión de la OEA o para señalar los perjuicios que el bloqueo económico producía a Chile. [7]

A pesar de que un triunfo electoral del FRAP en Chile planteaba una situación que podía culminar en un golpe de Estado o en una intervención militar controlada por los Estados Unidos, durante la campaña, salvo vagas alusiones a que "el pueblo responderá con su violencia a la violencia reaccionaria" no se utilizó este elemento clarificador del carácter del imperialismo y sus aliados.

En resumen, se puede decir que los principales aspectos en los que el FRAP no cumplió su papel de partido de los trabajadores participante en el proceso electoral, fueron los siguientes:

1º Se desvinculó la lucha electoral de la lucha ideológica;

2º Se empequeñecieron las otras formas de lucha de manera tal que casi desaparecieron ante la lucha electoral;

3º Se desdibujó el primitivo carácter del FRAP para hacerlo tomar una fisonomía de bloque reformista, al estilo del Frente Popular;

4º No se utilizaron conscientemente elementos valiosos de clarificación política como la Revolución Cubana y la probable agresión imperialista.

Los partidos políticos del FRAP, especialmente socialista y comunista hicieron severas y profundas autocríticas con posterioridad al desenlace electoral. Sin embargo, en la línea política del partido comunista no se observa ningún cambio de actitud y, a pesar de que el partido socialista ha sufrido un importante proceso de radicalización teórica, no siempre sus acciones prácticas son coherentes con ésta.

¿Por qué este factor de conciencia de los errores cometidos no tiene resultados prácticos, no llega a la transformación de la práctica política de los partidos?

¿Será que la autocrítica sólo fue una salida de las directivas a la presión de las bases ante el fracaso electoral y no se tomaron las medidas para cambiar las líneas políticas de estos partidos y las estructuras organizativas culpables de estos errores?

Estas preguntas no pueden quedar sin respuesta frente al nuevo período electoral que se avecina.

JACINTO BERMEJO


Denuncias

FRAUDE ADUANERO ENTONA LA CAJA ELECTORAL DC

LA PUBLICACIÓN de esta denuncia en el Nº72 de PF, provocó una curiosa reacción del partido de gobierno. Equipos democristianos, provistos de abundante dinero, se repartieron por las calles de Santiago y otras ciudades, adquiriendo todos los ejemplares de PF existentes en los quioscos de periódicos. Mediante esta forma jesuítica fue prácticamente secuestrada nuestra última edición. Sólo algunos miles de ejemplares alcanzaron a circular normalmente. El interés suscitado por nuestra denuncia y la maniobra oficialista que impidió a muchos lectores conocerla, nos obliga a repetir esta información. La opinión pública debe saber que muchos industriales y comerciantes están siendo chantajeados para que aporten dinero a la caja electoral gobiernista. Por la vía de las instituciones de crédito y fomento, y a través de “arreglos” en organismos fiscalizadores el PDC succiona miles de millones destinados a su campaña electoral o al enriquecimiento de algunos funcionarios. Los afectados prefieren el silencio antes que proporcionar antecedentes cuya publicación les haría víctimas de toda clase de represalias del oficialismo. Aquí se trata de un saqueo gigantesco e inmoral —ejecutado gracias a la cobardía cómplice de quienes, a cambio de dinero, consiguen impunidad en sucios manejos—. Es un síntoma del estado de corrupción que impera en el país, cuyas masas obreras y campesinas sirven de ingenuo soporte social a una minoría esquilmadora, aliada a intereses extranjeros.

DIEZ MIL millones de pesos, que fueron a entonar la millonaria caja electoral que ha juntado el gobierno en su búsqueda de "un parlamento para Frei", le costó a la Industria Manufacturera S. A. C. e I. "Nun y Germán" obtener un trato "diferente" en los juicios por fraude aduanero y fraude tributario que le siguen la Aduana y el Departamento de Investigaciones de Delitos Tributarios.

La gigantesca millonada, sin embargo, es sólo una gota de agua en el sideral presupuesto electoral democristiano, que acaba de entregar propaganda disfrazada a las radios nacionales por un valor de 30 mil millones de pesos. Los avisos que incluyen este gasto deben ir camuflados porque la ley electoral dispone para la propaganda de los candidatos a senadores y diputados un plazo de sólo 15 días previos a la elección y que se cuentan del 2 de marzo para atrás. Sin embargo, el legislador no previno la promoción indirecta, que agobiará a los auditores a partir de esta semana ensalzando con lenguaje camuflado las virtudes personales de los candidatos y los "éxitos" que el PDC ha logrado en el curso de los últimos cuatro años de gobierno.

Los dulces y almibarados conceptos que atocharán la radiotelefonía nacional, ocultarán, sin embargo, un hondo y ácido resentimiento que la distribución irregular de los 30 mil millones ha provocado en algunas emisoras, que se sienten poco favorecidas por los programas contratados.

En todo caso hay más amargura, resentimiento y miedo en la firma Nun y Germán, que bien puede decir que está financiando ella sola la tercera parte de ese presupuesto como purgatorio previo que pueda librarla del abismo al que pueden precipitarla los delitos que ya le comprobaron la aduana e impuestos internos, y cuyas penas valen mucho más que la migaja que pagó el gobierno.

Nun y Germán es una firma armadora de los automóviles "Simca 1000" y "Dodge Dart", que integra con piezas nacionales y del convenio ALALC para beneficiarse de la exención del 200 por ciento de impuestos tributarios que afectan a los vehículos motorizados armados en Chile.

La firma partió en sus actividades armando "Volvos" para después limitarse a los "Sim-cas" y "Dodges", y naturalmente su dependencia se volcó a la industria francesa productora de los primeros, pero que en el hecho es una filial de la "Chrysler" que también fabrica los "Dodge Dart".

El fraude en sí es de una estructura muy simple: Nun y Germán no integró el 50 por ciento de sus automóviles con piezas nacionales o del convenio ALALC; sólo lo hizo en un 45 por ciento reemplazando el saldo con piezas importadas. Para ello internó fraudulentamente al país, en cajones acreditados con doble documentación, piezas importadas que debían ser de integración nacional. Vulgarmente podría decirse que "contrabandeó" piezas francesas, especialmente, amortiguadores, soportes, depósitos de líquidos de freno, molduras, collarines, parachoques, etc. que hoy caminan, sin haber pagado impuestos, por las rutas nacionales en los compactos "Simcas" 1967 y en los coquetos "Dodge Dart" 1968.

Fue la Aduana la primera que hizo la denuncia en Arica contra Nun y Germán. La armaduría dispone allí de un almacén particular ubicado en la Carretera Panamericana, lote 2 del sector industrial de ese departamento. Mientras la sorpresa hacía cavilar a los ejecutivos, una segunda denuncia, esta vez de la Dirección Zonal de Impuestos Internos, los enfrentó a una dramática y poco venturosa realidad. Los sabuesos de los servicios investigadores de ambas reparticiones, —Resguardo y Policía Aduanera y Departamento de Delitos Tributarios— se hicieron presentes en el almacén particular y en los recintos portuarios ariqueños, revisando con lupa cajones y documentación, a partir del 18 de octubre pasado.

La conclusión de la investigación fue rápida y mostró un sorprendente y doble fraude aduanero y tributario. Toda la producción de "Simca 1000" de 1967 y toda la de "Dodge Dart" de los meses transcurridos hasta entonces de 1968, había sido dolosamente integrada. La integración alcanzaba a sólo un 45 por ciento en vez del 50% fijado para las exenciones tributarias.

Un primer inventario de 800 cajones estableció que en la mayoría de ellos había piezas que, debiendo ser de integración nacional, eran francesas y norteamericanas. Los expertos calcularon aproximadamente un fraude en lo tributario que supera los 100 millones de escudos, mientras que hasta el momento —aún no está terminado el aforo— el fraude aduanero alcanza a otros 100 millones de escudos.

Si bien este total podría sumar doscientos millones de escudos (doscientos mil millones de pesos), son más cuantiosas todavía las multas y penas para los infractores. Baste decir que ellas se elevan entre uno y cinco veces lo defraudado, por concepto de evasión aduanera (mil millones de escudos) y multas siderales, amén de penas de prisión inexcarcelables, por los delitos tributarios.

Hay también pendientes sobre la firma Nun y Germán otros castigos legales que se derivan de la falsificación probada en la doble documentación acreditada en la internación de las piezas importadas, y de la evidente violación a la Ley de Cambios Internacionales, de la que tendrá que hacerse cargo el Banco Central.

La investigación terminó en lo que se refiere a su aspecto comprobativo y la aduana entregó ya su paquete de cargos al Tribunal Aduanero de Valparaíso en los primeros días de noviembre. El fallo deberá llegar en segunda instancia a la Fiscalía aduanera, que seguramente enviará los antecedentes a la justicia ordinaria.

Impuestos Internos por su parte ya ha configurado los cargos legales, encapotando de preñadas amenazas el futuro comercial de Nun y Germán.

Los afectados, por su parte, no han estado ociosos y se han movido y se mueven angustiosamente en todos los niveles. Encargaron de su defensa al abogado Luis Mackenna, en cuya compañía apareció otro profesional de nombre Zaldívar que incluso pretendió usar la sinonimia con el Ministro de Hacienda para presionar a los investigadores.

Los abogados de Nun y Germán han basado sus actividades en un alegato que dramatiza el hecho de que la investigación les impide trabajar y que la acción contralora los perjudica comercialmente, lo que en última instancia puede provocar el cierre de la armaduría con la consiguiente cesantía y paralización de la entrega de vehículos.

Paralelamente la "Chrysler" —propietaria de "Simca" francesa y de "Dodge" norteamericana—, ha movido poderosas influencias en las que también está presente la embajada de los Estados Unidos. Ha llegado a blandir la amenaza de que retirará los aportes de capital que había comprometido para la instalación de una nueva industria automotriz.

Los abogados se quedaron con un palmo de narices cuando una comisión investigadora solicitada por la Aduana e Impuestos Internos encontró otra cantidad de cajones, depositados en los sectores portuarios de Arica, que Nun y Germán no habían retirado de "aduana y que contenían más piezas y partes importadas que, naturalmente, debían ser de integración nacional. Los ejecutivos no pudieron explicar ante la comisión —en la que también había representantes de la industria motriz ariqueña— el no retiro de esos cajones.

Las evidencias ubican en detalle el fraude. En efecto los cajones con piezas importadas que sirvieron para el fraude llegaron entre otros en los barcos siguientes: "Stamos", griego, que trajo 266 cajones, con un monto de US$ 35.867,82 el 3 de enero de 1967; el "Hornsee" que trajo 259 cajones con partes para armar "Simca 1000" el 24 de septiembre; y el "Anjou" que trajo otros 97 cajones. Se supone que unos 1.300 automóviles Simca y Dodge Dart fueron armados en condiciones fraudulentas.

El negro futuro de Nun y Germán movió a los ejecutivos a buscar protección política para evitar su ruina a corto plazo. Los angustiados propietarios ofrecieron "este mundo y el otro" para escapar a las fabulosas multas que se ciernen sobre ellos, y la propia Chrysler también intervino en negociaciones reservadas y a muy alto nivel que llegaron a una transacción, no muy salomónica por supuesto, pero que dejará contentos a los infractores y a los políticos, aunque puede echar un manto de desprestigio a servicios tan idóneos como la Aduana e Impuestos Internos.

Diez mil millones de pesos ingresaron ya a las cajas democristianas, como cuota para asegurar que las gestiones legales no irán a concretarse en las multas previstas por las disposiciones vigentes y que pueden sumar unos mil quinientos millones de escudos (un billón 500 mil millones de pesos), más la prisión para los ejecutivos, sólo por concepto de fraudes tributarios y aduaneros. Habrá multas pero muy reducidas y se hará la vista gorda en las denuncias sobre falsificación de documentos públicos y la Ley de Cambios Internacionales.

Los técnicos electorales de la DC estiman que los Simca 1000 y los Dodge Dart, pueden asegurar por lo menos una veintena de diputados democristianos, si se calcula a un costo promedio de 500 millones de pesos cada candidatura. Naturalmente que este aporte electoral no es el único recibido por el partido de gobierno. Hay otros fondos que la longitud de esta crónica no permite integrar, tanto por su valor como por las personas e instituciones comprometidas en las "donaciones voluntarias". Sin embargo, PF puede asegurar que seguirá informando de ello en próximas ediciones.

D.


Tribuna

EL ANTIHUMANISMO DE MARX

LA tesis del antihumanismo de Marx que Althusser pronuncia se ha hecho famosa. Detrás de dicha tesis se puede constatar un nuevo esfuerzo que se ha realizado para destacar el carácter científico del pensamiento de Marx, a diferencia de una interpretación exclusivamente filosófica de su obra. En su forma más extrema, esta interpretación filosófica del pensamiento de Marx llega a interpretar su obra principal. "El Capital", como una aplicación de este pensamiento filosófico a un campo científico específico. Althusser da un vuelco radical a esta interpretación comprendiendo a Marx, casi exclusivamente, a partir de las llamadas obras de madurez de Marx, que según Althusser comienzan con la "Ideología Alemana" y culminan con "El Capital".

Estando, en general, de acuerdo con este punto de vista de Althusser, nos gustaría formular algunas críticas. El objeto principal de esta crítica será el concepto de ciencia que Althusser aplica y ve aplicado en estas obras de madurez de Marx. A nuestro entender, precisamente este concepto de ciencia es un concepto positivista post-marxista, producto de la ideología burguesa, que de ninguna manera se puede encontrar en las obras de Marx. Parece necesario entonces aclarar este punto paso a paso, lo que nos permitirá llegar por fin, a una evaluación de la tesis de Althusser sobre la diferencia radical entre el joven Marx y el Marx de las obras de madurez. Para eliminar toda duda posible, vamos a argumentar especialmente a partir de las obras de madurez de Marx.

LA CRÍTICA DE MARX AL MODELO LIBERAL

Nos parece que Althusser mal entiende esta crítica. El aclara su propia posición criticando la explicación que Engels da al materialismo histórico y a la economía en última instancia, en su famosa carta a Bloch. Althusser llega a la siguiente conclusión critica frente a Engels: "Es necesario reconocer que esta evidencia no es sino aquella de supuesto de la ideología burguesa clásica y de la economía burguesa. ¿Y de dónde parte esta ideología clásica si no es justamente —trátese de Hobbes en la composición de los "conatus"; de Locke y de Rousseau en la generación de la voluntad general; de Helvetio o de Holbach en la producción del interés general; de Smith y de Ricardo... en los comportamientos de atomismos— del enfrentamiento de estas famosas voluntades individuales, que no son en absoluto el punto de partida de la realidad, sino un punto de partida de una representación de la realidad, de un mito para fundar en la naturaleza (es decir eternamente) los objetivos de la burguesía? Si Marx criticó tan bien en esta premisa explícita el mito del homo economicus, ¿como pudo Engels tan ingenuamente hacerlo suyo?

Pero Althusser se equivoca si cree que únicamente Engels utiliza este modelo. Es difícil comprender como puede pasar por alto el hecho de que Marx en "El Capital", usa precisamente este mismo modelo en la explicación del modelo de la sociedad comunista. Lo que en verdad critica en el modelo liberal es que no trasciende realmente la estructura, sino que es un modelo estructural disfrazado. Eso se refiere a la tesis principal de la ideología liberal, de que el individuo, por esencia, es propietario y que la subjetividad y libertad del individuo encuentran su base en esta propiedad. Así dice Marx en sus manuscritos económicos-filosóficos: su objetividad (de la propiedad) externa y desatenta se anula por el hecho de que la propiedad privada se incorpora al hombre mismo y el hombre mismo es reconocido como su esencia. El hombre mismo es incorporado a la propiedad privada, así como con Lutero es incorporado a la esfera de la religión". Marx mantiene esta posición en toda su radicalidad también en "El Capital": "Finalmente, imaginémosnos, para variar, una asociación de hombres libres que trabajan con medios colectivos de producción y que desplieguen sus numerosas fuerzas individuales de trabajo, con plena conciencia de lo que hacen, como una gran fuerza de trabajo social. En esta sociedad se repetirán todas las normas que presiden al trabajo de un Robinsón, pero con carácter social y no individual. Los productos de Robinsón eran todos productos personales y exclusivos suyos, y por tanto objetos directamente destinados a su uso. El producto colectivo de la asociación a que nos referimos es un producto social". Lo interesante es que Marx en estas páginas claves parte de uno de los modelos principales de la ideología liberal, el modelo de Robinsón. Para Marx es el modelo en el cual convergen la ideología liberal y su concepción del comunismo, por el hecho de que en Robinsón y en las relaciones entre los diferentes actos de Robinsón, la ideología liberal disfrazadamente desarrolla el modelo de la sociedad comunista. Pero lo que cuenta para Marx es el hecho de que en este modelo, el individuo ya no es por esencia propietario —aunque la ideología liberal así lo crea— sino que se trata ahora de la descripción de una sola gran fuerza de trabajo social.

Claro que coincidimos con Althusser en el hecho de que este modelo para Marx ya no es punto de partida. Pero es el punto de llegada. Althusser no se da cuenta de esto. El trata de botar a la basura este modelo, pero a pesar de ello es asaltado por este modelo en las páginas citadas anteriormente. Como punto de llegada Marx lo enfoca de la siguiente manera: "El comunismo para nosotros no es un estado de cosas que hay que realizar, no es un ideal según el cual la realidad se tiene que ajustar. Llamamos comunismo el movimiento real que supera a la situación actual".

También esta cita hay que interpretarla a partir de Marx. Significa que el movimiento real que supera a la situación actual realizará al modelo total, en el cual todo el trabajo forma una sola fuerza social. Diciéndolo en otros términos: En el curso de la historia la estructura (propiedad, dinero, Estado, ideología) supera y trasciende a la estructura. Marx sigue interpretando el desarrollo de la estructura a partir de un concepto que trasciende a la estructura y que es el verdadero fin de la historia real.

EL CONCEPTO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS, DE MARX

La interpretación equivocada de Althusser descansa, en último término, en una concepción errónea de las fuerzas productivas como base de la sociedad. Althusser interpreta las fuerzas productivas en forma mecanicista, solamente como un conjunto de técnica y trabajo dentro de una naturaleza dada. Marx no. En Marx las fuerzas productivas son un sistema de división del trabajo en base a las técnicas dadas, lo que lo lleva a un concepto de la dualidad de dos formas principales de coordinación; "La regla que se sigue a priori dentro de la empresa en el curso de la división del trabajo, se realiza en el interior de la sociedad solamente a posteriori, como una necesidad de la naturaleza que somete a los productores de mercancías por su arbitrariedad irregular y que se nota solamente en el cambio del barómetro de los precios del mercado". Existen por lo tanto las dos formas fundamentales: a) la coordinación a priori en la división del trabajo y b) la coordinación a posteriori de la división del trabajo. Estamos otra vez en el plano del modelo total de la sociedad organizada como una sola fuerza de trabajo. Es el modelo de la coordinación a priori. Marx lo contrapone a la coordinación a posteriori por el mercado capitalista con su consiguiente estructura de relaciones de producción, super-estructura, etc.

La coordinación a priori puede prescindir de mercados, de la categoría de la mercadería, del Estado, etc. Puede prescindir, por lo tanto, también del fetichismo de estas estructuras. Es el modelo de una sociedad constituida en base al acuerdo mutuo entre todos los sujetos. Althusser niega a la vez la factibilidad y la necesidad teórica de este concepto: "Jamás la dialéctica económica juega al "estado puro". Jamás se ve en la historia que las instancias que constituyen las superestructuras, etc., se separen respetuosamente cuando han realizado su obra o que se disipen como su puro fenómeno, para dejar pasar, por la ruta real de la dialéctica, a su majestad la Economía porque los Tiempos habrían llegado. Ni en el primer instante ni en el último, suena jamás la hora solitaria de la "última instancia".

No nos equivoquemos. La "hora solitaria de la última instancia" es lo que Marx llama el comunismo realizado. Es el punto de llegada de Marx en todas sus obras de madurez que le permite la criticidad de su concepción. Althusser puede renunciar a este concepto, pero que no nos diga que con ello representa el sentido del pensamiento de Marx. La especificidad del pensamiento marxista desaparece renunciando a este concepto total, que es el concepto de una economía no "sobredeterminada". Es interesante ver el enfoque que Godelier da a este problema de la coordinación a priori de la división del trabajo. Aunque no se de cuenta, él usa implícitamente este concepto cuando se refiere a la aplicación del principio de la negación de la negación en "El Capital". Marx habla allí de la realización del equilibrio por el desequilibrio en la sociedad capitalista y concibe a la sociedad socialista como una sociedad que suprime esta negación de la negación y que realiza el equilibrio por el equilibrio. Otra vez estamos en el plano del concepto total finalista de Marx. El equilibrio por el equilibrio es la coordinación a priori de la división del trabajo y la realización del modelo de Robinson en el plano social. Godelier no percibe esto, en el mismo sentido como tampoco logra percibirlo Althusser. El concepto finalista de Marx de todas maneras es el concepto de fuerzas productivas no "sobredeterminadas". Consecuentemente Godelier concibe a la economía en términos Parsonianos como subsistema del sistema social. Para Marx es el esqueleto de este sistema.

LA ESTRUCTURA TRASCIENDE A LA ESTRUCTURA: EL ANTIHUMANISMO DE MARX

Si se resume todo el análisis de Althusser sobre la relación entre el joven Marx y el Marx de la madurez, se llega a la constatación del tránsito desde un humanismo filosófico a un concepto científico de la sociedad. Pero este concepto científico no tiene nada que ver con la ciencia positivista de Althusser. Aunque Althusser no se refiere directamente al positivismo, deja en claro su posición, utilizando el término popperiano de "protocolos de experiencia" en relación a la práctica política del socialismo. Para Althusser la estructura se explica por la estructura y no por una posición más allá de la estructura. Para Marx es diferente: "Al contrario de la filosofía alemana que baja del cielo a la tierra, aquí se sube de la tierra al cielo". Althusser no sube de la tierra al cielo y en su tesis del antihumanismo de Marx, constata solamente que Marx ya no baja del cielo a la tierra. Como humanismo filosófico, el pensamiento del joven Marx todavía está en este plano de bajar del cielo a la tierra. Pero el Marx de la madurez sube de la tierra al cielo. Por supuesto, el término cielo no tiene la más mínima connotación religiosa. Describe simplemente un concepto de sociedad que trasciende la estructura a la cual está investigando. Althusser por el contrario se queda pegado en la tierra de las estructuras.

El problema central es la teoría de valores, implícita en el análisis de Marx. De acuerdo con su metodología positivista, Althusser no concibe una teoría de valores como parte de las ciencias sociales. Pero en Marx, el mundo de los valores tiene una forma propia de surgir. Es un producto del análisis de las contradicciones principales de la estructura social investigada. Los valores de Marx emanan de la negación de estas contradicciones.

Marx enfoca algunas contradicciones principales. La contradicción fundamental parte de su concepto de las fuerzas productivas y de su coordinación a posteriori que origina el fetichismo de la mercadería. La negación lleva a la coordinación a priori en la regulación comunista de la producción, que es la abolición del dinero y de la propiedad. La solución de esta contradicción resuelve simultáneamente las demás. Por una parte está la contradicción de clases, que se niega en el concepto de la sociedad sin clases. Por otra parte tenemos la contradicción entre Estado y persona que lo lleva a la concepción de la democracia directa. Sin poder profundizar más en esta negación de las contradicciones de la estructura, se puede constatar que ésta lleva a Marx a un concepto más allá de la estructura contradictoria, con todos su valores implícitos. El gran descubrimiento de Marx es que estos valores, como resultado científico del análisis de las contradicciones estructurales, coinciden con los valores del humanismo filosófico, pero los convierten en valores críticos frente a la sociedad. El joven Marx y el Marx de la madurez actúan en nombre de los mismos valores, pero solamente el Marx de la madurez logra concebir estos valores en forma crítica frente a la sociedad. En el humanismo filosófico los valores son meros correctivos de la estructura existente —son superestructurales— mientras que en el socialismo científico del Marx de la madurez estos valores pasan a ser el constituyente de la nueva sociedad misma. Se realizan a través de la lucha de clase y llevan, en última instancia, a la sociedad no contradictoria. Marx ya no baja del cielo a la tierra pero sube de la tierra al cielo y eso precisamente determina la grandeza de su pensamiento social. Althusser quiere superar una ortodoxia marxista petrificada para dar al pensamiento marxista una nueva actualidad. Pero abandonando a Marx en este punto clave no lo actualiza realmente, sino que lo integra a una ciencia social burguesa, que en el momento actual es tan incapaz de entender a la sociedad moderna como lo es la propia ortodoxia marxista. Esto no representa realmente una nueva reflexión sobre el marxismo. Para serlo, tendría que superar precisamente la ciencia social burguesa junto con la vitalización del pensamiento marxista en relación a la ortodoxia marxista.

FRANZ HINKELAMMERT
Profesor de Sociología de la Universidad Católica de Santiago.


LA MUERTE DE UN PROFESOR

VIAJÓ a Estados Unidos cuando era estudiante de liceo, a través de alguno de los programas de penetración yanqui en América latina. Allí descubrió que sus hermanos morenos del sur eran sólo indios a los que había que adiestrar y "culturizar" en el american way of life.

Ingresó a la Universidad de Chile en 1963. Era concentrado, dueño de una profunda sensibilidad social que lo hacia quejarse a cada instante del mundo antropófago que le tocó vivir.

Compañeros de alta extracción y satisfechos catedráticos lo lapidaron con el mote de "resentido social", puritano, superidealista o secamente "amargado". El hecho es que luego de cinco años en que combinó estudio y trabajo para mantener su indigente hogar a la par que trasnochaba estudiando, logró titularse de profesor de Inglés. "Cuando entré a la Universidad", decía, "yo aún no era marxista, no tenía conciencia. No podía saber que los textos de idiomas en los liceos comprendían una bien estudiada propaganda al imperialismo, y lo que es más, a la filosofía del idealismo. Pero no es inglés lo que voy a dejarles a los cabros. Aprovecho una tribuna para dar conciencia a los que vendrán tras nosotros". Sus antecedentes de haber estudiado en el extranjero —vitales en idiomas— no lo ayudaron a ganar ningún concurso ni a que le asignaran una sola hora en algún liceo. La lucha de clases no tiene cuñas ni "zonas de influencia". "Al campo es donde hay que llevar la llama", repetía, "es lo más difícil y lento, lo que nadie quiere y lo que más proletariza".

Ingresó al MIR. "Con lo que he visto, con esa experiencia, decía, la revolución no puede esperar, y son los jóvenes los que deben contagiar y aclarar a las masas contra el revisionismo". Fuera de sus preocupaciones, dedicó las noches y festivos a las poblaciones en la conversación con la gente, a los difíciles y peligrosos trabajos de la militancia revolucionaria. "No quiero aceptar que todas las luchas se logran sólo en aproximaciones. Yo creo que una revolución puede ser pura", alegaba y se ganaba discusiones que a veces fueron para él muy duras.

Un absurdo accidente a un ojo lo llevó al hospital donde debió ser operado. Se ganó la inquina del médico que lo atendió por reclamar el maltrato que —como se acostumbra en los servicios populares— recibió. Cuando pidió no ser operado con anestesia total porque tenía una deficiencia al corazón, recibió la respuesta de que para delicadeces, él, un pedagogo, mejor se fuera a una clínica. Se quedó en la anestesia y con él se fueron todos sus esfuerzos, todos sus planes, sus miras, su dedicación absoluta a la revolución proletaria.

—No era realista. No se puede ir contra la corriente —dijo una funcionaria enjoyada que lo conoció. Sin una palabra sus compañeros de lucha pensaron que sí.

Tenía sólo 24 años. Se le conoció clandestinamente como el compañero Daniel Contreras. De los que se apoderaron de su muerte nadie supo a qué dedicaba sus pocas horas libres ni con qué Hombre Nuevo soñaba. Ahora no importa. No tiene que ocultar su nombre y sí mostrarlo.

Se llamaba Iván Araya.

MAGALY
Santiago


Revelaciones

"CHILE INVADIDO"

ACABA de aparecer la segunda edición del impactante libro del periodista Eduardo Labarca Goddard, Chile Invadido, Reportaje a la intromisión extranjera. Ello demuestra que a pesar del lógico cerco de silencio, el tema que trata es lo suficientemente espinoso como para atraer el interés del lector.

Preciso es hacer constar que este libro de la Editora Austral ha realizado en un mes escaso un tránsito singular. Mientras en pocos días se agotaba la primera edición —algo inusitado en un título chileno—, la gran prensa, la radio y la televisión casi ignoraban su aparición.

Salvo El Siglo —en cuya planta de redactores figura el autor— "Ultima Hora" y PF (Nº 69). ningún órgano se hizo eco del carácter relevante de "Chile Invadido". Más aun: cuidadosamente se evitó la más mínima referencia al mismo.

Las causas reales de este férreo silencio —que sin embargo no amedrentó a los lectores—, son diáfanas : "Chile Invadido" es una exhaustiva exposición de 350 páginas acerca de la penetración norteamericana en todos los niveles de la vida chilena, y de los vínculos y los muy hospitalarios apoyos logísticos que brinda a dicha penetración la base política y financiera de las clases dominantes.

Hay en el libro un largo desfile de extrañas figuras yanquis que desembarcan de los aviones sin perder un instante en admirar las alturas recortadas del macizo andino. Casi sin cumplir con los requisitos aduaneros, se incorporan a la minuciosa red del espionaje y la infiltración imperialista, cada uno con su misión precisa. Ningún personaje de éstos, como tampoco ninguno de sus contactos locales, se pierde en las páginas de Labarca.

Por el contrario, la foja de servicios y la carrera de todos ellos son registradas por el autor hasta sus últimos corolarios: los norteamericanos con sus nuevos destinos de espionaje, y los "nativos" con sus altas posiciones conquistadas en el gobierno.

LA GRAN ARAÑA

Desde la laboriosa telaraña urdida por el jesuita belga Roger Edouard Vekemans von Canvalaert con su Promoción Popular y su "pedagogía", tendiente a crear "nuevos líderes para la comunidad", el aparente misterio del espionaje yanqui se va iluminando en todos sus ángulos. Personajes como Sergio Vergara Balbontín, Míster Joseph J. Jova, Sergio Ossa Pretot y el asesor "laboral" de la embajada estadounidense, Héctor Troncoso Rodríguez, son delineados y seguidos paso a paso, más de una vez hasta la intimidad.

El papel de la Iglesia es analizado desde la célebre pastoral anticomunista del 18 de septiembre de 1962, "El Deber Social y Político en la Hora Presente", firmada por el cardenal y los obispos.

El paso de langosta del yanqui Mr. Jova, ex-empleado de la United Fruit, es referido con todas sus numerosas provocaciones. Los funcionarios norteamericanos Richard Goodwin (State Department) y el inefable Teodoro Moscoso (Alianza para el Progreso), asoman su nariz tenebrosa en la comparsa apresada por Labarca. Las fechas de entrada y salida de Chile, los lugares de paso, los contactos, las residencias "secretas" hasta con número de departamento, son consignadas incansablemente.

El acopio de información seleccionada y el eficaz apoyo de datos, hacen del libro de Labarca un documento valioso para el movimiento antimperialista chileno —y latinoamericano por ende—, más oportuno aún por aparecer en momentos en que las prensas de izquierda no siempre editan títulos felices. Un cotejo entre el valor esclarecedor y necesario de "Chile invadido" y el confuso y confusionista opúsculo Después de Guevara de Guillermo Atías (PF Nº 72), va en decidido detrimento de este último. Desde la primera edición de "Chile Invadido", PF, tomando en cuenta la dimensión y las proyecciones de denuncia inapreciables que se configuran en sus capítulos, ha señalado su alcance positivo y la imperiosa necesidad de su difusión masiva. Por los mismos motivos es ineludible agregar que la provocación gratuita contra PF inserta en la contraportada de la segunda edición, rebaja el nivel del libro al subsuelo del resentimiento, característica que —insistimos— debe desaparecer en favor de un sólido enfrentamiento a la dominación norteamericana.

La polémica ideológica honesta y con armas limpias, es todo lo opuesto al lanzamiento de provocaciones, cuyas pedradas no hacen sino abrir sospechas sobre los móviles de quienes las arrojan.

YANQUIS EN LA PERCHA

Eduardo Labarca clasifica todos los disfraces, máscaras y coberturas de los espías yanquis y sus ayudantes locales. La CIA aparece así desnuda. La International Development Foundation —o "indigenous organization", según el lenguaje de los agentes—, es el maquillaje corrientemente usado por los "boys" de Richard Helm, sucesor de Allen Dulles en la jefatura de la CIA.

Aurelius Fernández, aparente director de "relaciones universitarias" del Instituto Chileno-Norteamericano de Cultura, es seguido hasta debajo de la cama en sus andanzas de corruptor de los dirigentes universitarios que se lo permiten. Las sensacionales revelaciones de la revista norteamericana Ramparts sobre la compra en metálico de organizaciones estudiantiles por la CIA, son desmenuzadas en este libro en lo que a Chile se refiere. Escribe Labarca: "...en 1952, el mismo año en que la CIA inició su trabajo en grande con los estudiantes. En esa época era dirigente de la NSA (National Students Association) el joven Ralph Anthony Dungan, que se convirtió más tarde en embajador de los Estados Unidos en Chile".

Mientras los dólares corrían para financiar congresos estudiantiles anticomunistas, muchos dirigentes de la UFUCH asistían denodadamente a todas aquellas "paradas". Muchos de ellos fueron promovidos luego a importantes cargos gubernamentales. Labarca cita los nombres de Eduardo Zúñiga Pacheco, Jaime Lavados Montes, Eduardo Palma, Otto Boye Soto, Patricio Fernández Seyler y Fernando Sanhueza Herbage.

Comenta Labarca: "En América latina los grupos tradicionales de derecha carecen de futuro entre los jóvenes y los estudiantes. La disyuntiva es simple, o un movimiento estudiantil dirigido por comunistas y otros revolucionarios o un estudiantado encabezado por fuerzas reformistas de "tercera posición". La CIA no tiene dudas: entre las dos alternativas se juega entera por la segunda". La realidad chilena, sin embargo, parece favorecer a la CIA y contradecir los deseos del autor.

Labarca hace una extensa relación acerca de las relaciones con la CIA y el programa bélico de USA de algunas universidades de ese país. Muchas de esas universidades tienen ingerencia en otras latinoamericanas, merced a "convenios" leoninos, por los que se promueve la investigación hacia los rubros en los que el imperialismo está más interesado. Labarca cita a las universidades American, Syracuse, Michigan, Harvard, Pennsylvania, Texas y California. "Esta última —constata Labarca— se halla unida a la Universidad de Chile por un convenio de largo alcance suscrito en 1965. John McCone, designado director de la CIA por el presidente Kennedy, pasó a ese puesto después de ocupar un cargo directivo del Instituto de Tecnología de California, responsabilidad que compartía con sus actividades de multimillonario empresario de la industria bélica, a la cabeza de la California Shipbuilding Company".

PF denunció los manejos de la CIA y de las "fundaciones" desde su aparición. "Chile Invadido" reitera laudablemente el estigma que pesa sobre las universidades chilenas sometidas por pactos sojuzgantes —con cláusulas secretas— a los más conspicuos monopolios y círculos del pentágono y la CIA, que operan a través de ciertas universidades yanquis y del BID, presidido por el chileno Felipe Herrera. En los medios específicos se aguarda impacientemente la actitud que asumirán al respecto las nuevas autoridades de los claustros reformados. No podrá haber universidad reformada sin rompimiento de vínculos con el imperialismo.

Entre otras instituciones y personas, Labarca denuncia la labor propagandística del USIS y los contactos de su director de prensa, Harry Kendall. Desfila una larga galería de periódicos, periodistas y locutores. "La librería de la activa Editorial Orbe de Santiago —añade en la página 326— se destaca por la profusión con que anuncia en la prensa y exhibe en sus escaparates los mismos libros que atochan las bodegas del USIS". También menciona este libro a una serie de "hombres de letras" chilenos que colaboran con los norteamericanos.

Lamentablemente, la vinculación que pretende establecer Labarca entre el apoyo a David Stitchkin, firmada por el profesor Juan Rivano en el diario La Patria de Concepción y PF, es, por lo menos, majadera. PF fue el primer órgano en que se denunció dicho apoyo, aunque Labarca evite decirlo, él sabrá por qué.

Imposible resulta resumir toda la trama del espionaje yanqui amarrado por Labarca en estas páginas, por lo que la lectura de su libro se torna imprescindible. Libro al que hay que ayudar a romper el cerco del silencio, interesadamente levantado en su torno.

JULIO HUASI

EL REFORMISMO

"EL ENORME PROGRESO del capitalismo en el curso de los últimos decenios y el rápido incremento del movimiento obrero en todos los países civilizados, han traído un gran cambio en la posición que antes asumía la burguesía frente al proletariado. En lugar de acudir a la lucha abierta, directa, y basada en principios, contra las tesis fundamentales del socialismo, en nombre de la absoluta intangibilidad de la propiedad privada y la libre competencia, la burguesía ...representada por sus ideólogos y hombres políticos acude cada vez con mayor frecuencia a la defensa de las llamadas reformas sociales oponiéndolas a las ideas de revolución social. No se trata ya de liberalismo contra socialismo, sino de reformismo contra revolución socialista. Esta es la fórmula de la burguesía instruida y "avanzada" de nuestros días...".

"Desde el punto de vista del desarrollo universal del socialismo, no se puede dejar de percibir un gran paso adelante en dicho viraje. Al principio el socialismo luchaba por su existencia y contra él se alzaba una burguesía plena de fe en sus fuerzas, que defendía con valor y consecuentemente el liberalismo como sistema armónico de conceptos económicos y políticos. El socialismo ha crecido, ha conquistado en todo el mundo civilizado su derecho a la existencia y ahora lucha ya por el poder, mientras la burguesía en descomposición al ver su inevitable ruina pone en tensión todas sus fuerzas a fin de aplazar su muerte y conservar su poder también en las nuevas circunstancias valiéndose de concesiones a medias e hipócritas".

Lenin: "El reformismo y la socialdemocracia", 1911.


Testimonio

RESPUESTA A CABRERA INFANTE

A propósito del poeta cubano Heberto Padilla, en torno al cual PF ha venido publicando diversos comentarios, es indispensable que nuestros lectores conozcan la respuesta a Guillermo Cabrera Infante que Padilla publicó en la revista argentina "PRIMERA PLANA". Su texto es el siguiente:

"Acabo de leer las declaraciones hechas por Guillermo Cabrera Infante (Nº 292) al semanario argentino Primera Plana. Conocía una versión cablegráfica demasiado sucinta para que pudiera emitir un juicio inmediato sobre ella. Un amigo argentino me ha traído un ejemplar de la revista donde aparece el texto completo. Ha llegado, pues, la hora de responder.

Asumiendo el papel de todo contrarrevolucionario que intenta crearle una situación difícil al que no ha tomado su mismo camino, dice Guillermo Cabrera Infante que "las últimas noticias presentan a Padilla en la posición de toda persona inteligente y honesta en el mundo comunista: un exilado interior con sólo tres opciones: el oportunismo y la demagogia en actos de contrición política, la cárcel o el verdadero exilio".

Creo innecesario aclarar que escribo estas líneas con plena libertad, desde Cuba, y en ninguna de esas circunstancias: no estoy en la cárcel, ni en el exilio, ni mucho menos realizando un acto de demagogia y contrición política. Todo el mundo sabe que después de haber elogiado Tres tristes tigres se inició un debate que iba mucho más allá de él, aun cuando Guillermo pretenda caricaturizarlo, circunscribiéndolo a su sola persona. En la medida en que el aparecía como un revolucionario afectado por un supuesto error, su nombre ilustraba una torpeza de procedimiento que cualquier ciudadano tiene el deber y el derecho de señalar. Si se hubiera tratado de un enemigo declarado de la Revolución no puede haber duda de que yo hubiera estado de parte. Incluso, del más torpe de los procedimientos.

Guillermo Cabrera Infante afirma que soy un exilado interior. ¿Cómo, si no mintiendo, se puede calificar de exilado interior al que trabaja todos los días en tareas revolucionarias y debate públicamente, desde posiciones revolucionarias, los problemas que sólo atañen a quienes apoyamos decididamente a la Revolución?

No creo a Cabrera Infante tan ingenuo como para pensar que nuestra prensa haría públicos los planteamientos ambiguos o dudosos de un exilado interior; mucho menos, que el Secretario General de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba haya autorizado su difusión.

Guillermo Cabrera Infante hace esfuerzos supremos por reunir todos los adjetivos del terror para reflejar nuestra realidad revolucionaria. Quiere dar la impresión de que hasta el ciudadano más humilde de Cuba está en peligro de perecer en las cárceles de una nueva tiranía. Pero si esto fuera cierto, a mí no me quedarían esas tres opciones que señala. Ya estaría en la cárcel, condenado por el delito más reprochable, como ocurre generalmente bajo las tiranías. Si la situación que él describe fuera cierta no habría podido encontrar palabras más cínicas para comunicarnos su desconsuelo: "Me preocupa únicamente la suerte de mi familia dejada en Cuba, librada a todas las represalias desde el despido hasta el trabajo forzado".

En la única carta que le escribí a raíz de iniciarse la polémica (carta que, significativamente, nunca contestó) le decía que sus enemigos no le perdonaban que viviera humildemente en Londres sin hacer declaraciones contra Cuba, que no estuviera leyendo ataques contra nuestra Revolución por una emisora yanqui. Le decía que sus amigos, sin excepción, confiábamos en que él no haría nada que lo colocase en una situación contrarrevolucionaria. Previendo que en la respuesta a mis planteamientos pudieran surgir ataques contra él que lo llevaran al resentimiento, lo instaba a que hablase con nuestros amigos Mario Vargas Llosa y Juan Goytisolo, en la seguridad de que ambos, serenos y objetivos, lo orientarían inteligentemente. Yo invito a Guillermo Cabrera Infante a que haga pública esta carta.

En un rapto de frivolidad que a duras penas puedo conciliar con aquellos años ásperos de nuestra adolescencia, Cabrera Infante expresa su disgusto de ver que en "los barrios elegantes crecen plátanos en vez de rosas". Pero hace quince años aquellos barrios eran para él y para los que fuimos sus amigos un mundo abyecto y hostil. Entonces ostentaba el orgullo de su limpia miseria. Es esta miseria —donde no hay un solo cubano desempleado— la que perturba sus ojos de ahora. Claro que Londres y París son más confortables que esta isla llena de dificultades y problemas, bloqueada y amenazada, que afirma resueltamente ante el mundo su derecho a la libertad y a la independencia.

Esto no parece interesarle a Guillermo Cabrera Infante; pero en 1965, cuando regresó a Cuba después de tres años en Bruselas, sus declaraciones a la revista Bohemia fueron otras, muy diferentes, muy entusiastas. Dijo que una revolución no le plantea problemas a un escritor revolucionario, sino soluciones. Sus proyectos literarios eran casi una épica de la Revolución: novelas sobre el asalto a Palacio, sobre la lucha en las ciudades. Sentíase emocionado por los retos que le plantea la Historia a un escritor. Su versión en Primera Plana es completamente opuesta a la que daba en 1965. "En Cuba la luna brillaba como antes de la Revolución, el sol era el mismo. La geografía era la misma, estaba viva, pero la Historia había muerto. Cuba ya no era Cuba..."

Esta contradicción lo define a las claras. Ha renunciado a la responsabilidad, a la Historia; ha entrado en el juego. Se adscribe a la belleza pura y desinteresada; prefiere una injusticia a un desorden. A las violentas transformaciones sociales, prefiere la placidez irresponsable y marginal. El hombre que se rebela contra la explotación y la miseria y echa por la borda todos los valores caducos, no es su modelo. No está con quienes hacen la Historia y la sufren, sino con quienes se benefician cobardemente de sus tensiones. Por eso ha escrito este texto donde no interviene un solo rasgo de su inteligencia. Por eso repite al pie de la letra los argumentos de nuestros enemigos. Sólo ha puesto la oreja y la firma. Nadie le hubiera exigido alabanzas a la Revolución que no sentía; pero sí un mínimo de objetividad y decencia. Hasta su determinación de abandonar la lucha, sincera e inteligentemente fundada, hubiera sido útil para analizar los tristes móviles de cierto género de deserciones. Ni siquiera de esto fue capaz.

Ninguna revolución es un lecho de rosas. No quiero sugerir que la nuestra lo sea. Hay problemas, y muchos. Se han producido errores y se lucha constantemente para evitar que se produzcan. Guillermo Cabrera Infante concluye que hoy nuestro país es inhabitable. Yo pienso lo contrario. Pienso que es aquí donde debemos vivir y luchar para que nuestro país sea cada día mejor. Nadie ignora lo que era Cuba antes de 1959: una sede para millonarios norteamericanos, con gobiernos ladrones y criminales y un pueblo burlado y ofendido. En 1959 todo cambió. Vino una revolución total, otra vida verdaderamente humana. Los que imaginaban que el socialismo en un país subdesarrollado traería abundancia y felicidad en pocos años, huyeron lejos de Cuba, están ahora en el exilio. Pero el pueblo está aquí.

"En Cuba —nos decía Cabrera Infante hace algún tiempo a varios amigos— tenemos una revolución que exige una responsabilidad muy grande, sobre todo si somos escritores. Tenemos que vivir, luchar y morir en Cuba".

Aquí viviremos, lucharemos y moriremos todos, menos él. El, que se decía tan seguro y enérgico, me ofrece ahora las tres opciones de la traición. Pero yo estoy aquí y seguiré aquí, participando con mi vida y con mi obra en la construcción de una sociedad más digna y más justa. Para un escritor revolucionario no puede haber otra alternativa: o la Revolución o nada".

HEBERTO PADILLA.


Enfoque

LA REBELIÓN DE LOS ARQUITECTOS

DURANTE la última elección del Colegio de Arquitectos, se produjo una fuerte corriente de opinión entre jóvenes estudiantes de arquitectura, así como en varios profesionales, tendiente a cambiar la orientación que en la actualidad tiene esa profesión en Chile, cual es en la práctica ser una servidora de las clases dominantes en nuestro país.

Los jóvenes estudiantes, con un pensamiento de izquierda independiente, elaboraron en aquella oportunidad una carta abierta que dirigieron a quienes iban a tomar parte en las elecciones del Colegio de Arquitectos. Esa carta contenía juicios como los siguientes: "Estamos cansados de mediocridad, de arquitectura castrada, arribista, alienada y comercializada, (de espaldas a nuestra realidad), inspirada en estilos importados, que desprecia nuestra propia cultura y empobrece y distorsiona la docencia". En ese mismo documento se agregaba:

"La actitud oportunista, conciliadora, reformista y burocrática, por decir lo menos, de los dirigentes "izquierdistas" de turno de la Orden, es inspirada por la similar actitud ideológica de los partidos de "izquierda", más preocupados, en el fondo, en defender un sistema del que profitan sus dirigentes, que en cambiarlo".

A raíz del enfrentamiento interno de posiciones que se está dando en la actualidad alrededor de la profesión del arquitecto y de su misión dentro de la sociedad, PUNTO FINAL decidió entrevistar al "Grupo independiente de izquierda" de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, que comanda la corriente revolucionaria. Se formularon dos preguntas generales.

PF: ¿Cuál es, a juicio del "Grupo independiente de izquierda" de la Escuela de Arquitectura de la "U", el papel del Colegio de Arquitectos en estos momentos?

R.: Nosotros creemos que el Colegio de Arquitectos pertenece, como todo colegio de profesionales, a la superestructura jurídico-político-institucional de esta sociedad. Es parte de todos aquellos organismos e instituciones que permiten consolidar el status quo y mantener las relaciones básicas de esta sociedad: explotador-explotado.

Creemos, además, que la lucha sindical de los arquitectos, como cualquier lucha sindical de cualquier Colegio de profesionales, podría considerarse como una lucha justa y respetable. Sólo que ella ya no corresponde al momento que se vive; no queremos gastar ni ver gastar energías en luchas históricamente retrasadas. No es justo ver a los arquitectos y a los profesionales en general, "luchar" por ventajas económicas mientras el resto de los "colegas-hombres", el "colega-pueblo", es mantenido en una situación de ignorancia, miseria y explotación por parte de las clases dominantes.

La tarea histórica de los arquitectos es la toma de posición, el paso al contingente que está del lado del proletariado en la acción y en la ideología. Aunque de extracción burguesa, en general, el arquitecto tiene la posibilidad de adoptar el "punto de vista del proletariado". Los nuevos deberes y las nuevas responsabilidades son los mismos deberes y responsabilidades de cualquier militante revolucionario, poco importa si él es arquitecto, médico, poeta o sastre.

Por otro lado eremos que la burguesía presenta siempre sólo un frente de lucha a los trabajadores en general, "da la pelea" en el frente de las mejoras económicas, en el frente de los porcentajes mes porcentajes menos, en el aritmético frente de las alzas de sueldos y salarios, los que nunca serán lo suficientemente justos. Pero esta burguesía se cuida muy bien de no presentar un frente de lucha en donde precisamente su condición de clase dominante, es decir, el mantenimiento de las relaciones existentes de explotación, fueran puestas en peligro.

DEL LADO DE LA REVOLUCIÓN

PF: ¿Cuál es o deba ser el rol del arquitecto en la sociedad?

R.:En primer lugar quisiéramos aclarar lo siguiente: planteado así en general, el papel del arquitecto dentro de una "sociedad" está determinado, justamente, por lo que aquélla sociedad, históricamente determinada, plantee como problemática; no existe un papel como tampoco existe una sociedad.

Ahora bien; como pensamos que usted se refiere a esta sociedad, a la sociedad chilena basada en la explotación, sociedad de clases antagónicas, creemos que el papel del arquitecto debe ser colocarse definitivamente del lado del socialismo, del lado de la Revolución. En segundo lugar, creemos que el papel del arquitecto —su rol revolucionario— no tiene ninguna diferencia con el papel revolucionario de cualquier trabajador intelectual o manual. No existe un papel para los arquitectos y uno para los médicos; existe el papel del hombre de esta generación dentro de esta sociedad; el papel revolucionario del hombre de esta generación.

No exista tampoco, en este momento concreto, un conflicto particular entre el arquitecto y la sociedad, entre el médico y la sociedad. Lo que existe es un conflicto entre dos clases: entre explotadores y explotados; y és de este conflicto general que derivan los problemas que se presentan a los profesionales. Los arquitectos que comprenden esto, tienen un lugar del lado de la revolución. Aquellos que por el contrario insistan en los problemas del arquitecto en la "sociedad", así como en el conflicto particular, tendrán siempre su lugar en el reformismo.

H. L. C.


Crónica

COMISIÓN PEARSON: OTRO BLUFF INTERNACIONAL

EL viernes 10 de enero el Ministro de Relaciones Exteriores, Gabriel Valdés reunió a los periodistas para informarles que el lunes siguiente se iniciaría en Santiago una importante reunión de carácter mundial y económica. El Canciller declaró: "Esta es la primera reunión que celebra la Comisión Pearson, se reúne en Santiago por decisión propia, como un reconocimiento hacia la política de desarrollo definida e imaginativa del Gobierno de Chile, tanto en el campo interno como en el internacional".

Los que estaban en el "inside" de la noticia, admitieron que lo que caracteriza al gobierno democratacristiano y sus representantes es la imaginación, porque sin ella el Canciller no habría podido hablar con la soltura que usó sobre una materia que le era desconocida cuarenta y ocho horas antes. Sólo el miércoles de esa misma semana Valdés se enteró de la labor de la Comisión Pearson y de su decisión de realizar su primera reunión en Santiago.

Por lo demás luego de medir el conocimiento que el canadiense Lester Pearson tenía de Chile y de América latina en el momento de bajarse del avión en Pudahuel, era fácil advertir que en todo el aparato de su publicitada Comisión lo que mejor opera es la parte imaginativa.

Con la velocidad que emplean los tramoyistas de un circo en montar la carpa, las graderías y el espectáculo del debut, operaron en Chile los encargados de transformar la reunión de la llamada Comisión pearson en un acontecimiento.

La Comisión nació en 1968 por decisión del nuevo Presidente del Banco Mundial, el norteamericano Robert Mc Namara, principal responsable de los crímenes cometidos durante años por su país contra el pueblo de Vietnam. El alto ejecutivo eligió para presidirla al canadiense Lester Pearson, un septuagenario, quien fue elegido Premio Nobel de la Paz por la caduca Academia de Suecia cuando enteró 60 años. En esta elección de Mc Namara puede buscarse una interpretación de tipo freudiano. El guerrerista busca al pacifista para redimir sus pecados.

La iniciativa de impulsar una comisión de este tipo la concibió el antecesor de Mc Namara, pero no se estimó conveniente ponerla en marcha porque en la época en que la imaginó la expectación de los países subdesarrollados estaba fija sobre las reuniones de la Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo, (UNCTAD), auspiciada por la ONU. De acuerdo con la vaga definición del objetivo de la Comisión, ésta tiene por misión auscultar las necesidades de asistencia técnica y financiera de los países subdesarrollados para luego relatarlas a los países desarrollados que son, según Mc Namara, los llamados a proporcionarla. En Santiago la Comisión que lleva el nombre de Pearson, por motivos periodísticos, pero que originalmente fue nombrada Comisión de Desarrollo Internacional, trabajó durante una semana, entre banquetes y cocteles que obligaron a los participantes en las deliberaciones a recurrir constantemente al Alka Seltzer.

EN LA LUNA

Cuando se intentó hacer una averiguación previa de la forma en que se desarrollaría el trabajo de la Comisión, pudo advertirse que ni los ejecutivos de ella tenían clara su tarea.

A Santiago sólo llegaron dos de los ocho miembros de la Comisión. A Lester Pearson fue necesario hacerle un ayuda memoria a la bajada del avión sobre la situación chilena y características generales de América latina, para que produjera la impresión de que estaba de a caballo en la materia. El septuagenario que fue Primer Ministro en Canadá, un personaje reaccionario, resultó avanzado en comparación con el segundo hombre de su comisión, el hacendista brasileño Roberto Campos, que fue el cerebro de la dictadura militar de Castello Branco.

El discurso inaugural de la reunión, pronunciado por el Canciller chileno, se montó a pocas horas de su comienzo y no fue conocido por Pearson hasta el instante en que lo pronunció. El canadiense había preparado su improvisación a la hora del almuerzo, esto es minutos antes de partir el trabajo de su comisión. La primera parte de las deliberaciones de la Comisión, que se registraron en el Hotel Crillón de Santiago, estuvo dedicada a las exposiciones de los representantes de los Gobiernos latinoamericanos. Nuevamente una reunión de este carácter se convirtió en Muro de los Lamentos.

El nivel de esa primera fase fue mediocre y sólo fue levantado en algunas ocasiones por discursos como el del Canciller chileno, que se distinguió por su tono valiente y por instantes ingenuo. Los Gobiernos latinoamericanos que estaban tan poco informados de la existencia de la mencionada Comisión como el de Chile, enviaron representantes de baja calidad, con escasas excepciones. Una de ellas fue José Antonio Mayobre, de Venezuela, que aunque conformado por la mentalidad cepalista es un político experimentado. En cambio la República Dominicana destacó a su Embajador en Chile, Franz Baher, un Playboy jubilado.

Lo cierto es que aunque el nivel de los participantes hubiese sido más alto y homogéneo no se habría avanzado gran cosa, porque la Comisión Pearson nació muerta y eso bien lo sabe Robert Mc Namara, un personero cercano a la Comisión Pearson dijo que a su juicio el ex Secretario de Defensa de Estados Unidos ha sentido el remordimiento de haber gastado 130 mil millones de dólares en la agresión contra Vietnam, desde el pentágono, mientras ahora sólo dispone de mil millones de dólares para "repartir prosperidad en el resto del mundo".

Estuvo acertado Gabriel Valdés cuando dijo en la reunión inaugural: "Todo indica que los países desarrollados observan cada vez con mayor indiferencia el fenómeno de la pobreza. Se está perdiendo incluso el interés por el diálogo".

"Si los principios siguen siendo violados, si lo que se dijo en San Francisco no es aplicado, si la política de fuerza vuelve a imponerse aplastando al Derecho tantas veces proclamado, si no hay freno para el armamentismo, si el decenio para el desarrollo demuestra cómo se acelera la concentración de la riqueza en unos pocos ¿para qué seguir reuniéndose y hablando?".

Cada cierto tiempo alguno de los personeros del mundo desarrollado agita el cascabel de la comprensión de la pobreza de los países subdesarrollados para distraer a los pueblos de estos últimos sobre sus verdaderos problemas. Surgen nuevos diagnósticos sobre la "crisis mundial" y se habla de la necesidad de reducir la brecha entre los países ricos y el subdesarrollo.

Gabriel Valdés fue categórico para hablar del fracaso de la segunda reunión de la UNCTAD. Por lo demás la retirada del economista argentino Raúl Prebish de la Secretaría General "de la organización creada por Naciones Unidas constituyó la mejor prueba de su fracaso. No obstante aún hay voluntarios para integrar más reuniones de tipo económico.

El mundo subdesarrollado está consciente de sus dificultades. En la segunda reunión de UNCTAD, luego de la ventilación de los problemas del transporte, especialmente los derivados de la navegación marítima comercial, aumentó la conciencia respecto al origen del drama del mundo sumergido. Pero Robert Mc Namara quiere otro informe y para eso echa a andar esta Comisión Pearson integrada por los más reaccionarios representantes de la economía mundial.

Es posible que Mc Namara ademas de buscar una tregua mientras prepara otra maniobra de distracción para el mundo subdesarrollado, persiga comprometer más a los otros países ricos de la tierra, con el propósito de reducir más la responsabilidad de Estados Unidos, nación que contribuye con su política imperialista a agravar las tensiones económicas y aumentar la distancia entre el avance tecnológico de los países ricos y el atraso de dos terceras partes del mundo.

BALANCE NEGATIVO

La experiencia que deja el paso por Chile de esta Comisión Pearson es que este tipo de organismos continuará operando porque hay funcionarios internacionales, pagados con recursos de los pueblos de todo el mundo, que están interesados en mantenerlos, como solución para su propio problema económico. También los gobernantes necesitan de esta clase de organismos y de su funcionamiento porque con ellos distraen a sus pueblos. Siempre habrá un experto dispuesto a hacer el "discurso valiente" que le conquistará aplausos al que lo lea y distraerá por un momento a la opinión pública de su país.

Además los expertos podrán decirle a sus hijos que ellos han hecho mucho por elevar la conciencia de los pueblos y de los gobernantes.

En las bibliotecas se acumulan los informes y el que emita la Comisión Pearson, tal vez en septiembre próximo, será otro más, pero las agencias informativas norteamericanas y de otros países capitalistas se encargarán de divulgarlo con titulares grandes: "Alarmante anuncio de la Comisión Pearson". Los periodistas entrevistarán a Robert Mc Namara quien pondrá otro ladrillo en el monumento que le han levantado a su "capacidad" (bien la conocen los vietnamitas). El Presidente del Banco Mundial dirá con modestia: "Ahí está nuestro aporte. Es responsabilidad de los gobiernos poner en marcha un plan que permita proporcionar mayor asistencia técnica y financiera a los pueblos subdesarrollados". Quedará otro capítulo, el que escribirán los panegiristas y los críticos del informe. Así pasará el tiempo hasta que otro alto funcionario de talla mundial anuncie la formación de otro grupo de expertos que saldrá por el mundo a recoger "opiniones valiosas", como la del jesuita Roger Vekemans, quien opinó ante los expertos de Pearson como técnico chileno.

O.


Escándalo

GOBIERNO REGALÓ HOTEL A CONSORCIO YANQUI

NUEVAMENTE el gobierno ha mostrado sugestiva ingenuidad al hacer la vista gorda en otro negociado de proporciones tan vastas como el armado de automóviles de la firma Nun y Germán (ver págs. 10-11 y también el secuestrado PF Nº 72), y que merece una investigación minuciosa. La madeja es un tanto intrincada ya que compromete a instituciones como CORFO y Banco Central; acusa a la sociedad hotelera chileña propietaria del Hotel Carrera; revela los dolosos manejos de otra empresa similar norteamericana, Hilton, y escandaliza cuando muestra que la sucesora de ésta —Sheraton Hotels & Motor Inn— se tragará liberaciones aduanaras y franquicias tributarias que, a la postre, van a hinchar aún más la barriga del monopolio telefónico más grande del mundo —la ITT— dueño de la Cía. de Teléfonos de Chile y del mineral de cobre de Río Blanco.

Sólo la participación de gestores políticos, del gran capital chileno y del omnipotente imperialismo norteamericano pudo concretar un tenebroso contubernio que la administración Frei ha ignorado e ignora, quizás por qué extraños intereses.

UNA FUGA CON DERIVACIONES

La opinión pública se impuso recientemente de una denuncia hecha por el Banco Central contra los administradores del Hotel Carrera por infracción a la ley de cambios internacionales. Los gerentes norteamericanos del establecimiento, entregado a la sociedad hotelera Hilton, en concesión que vencía en 1971, liquidaban a su antojo los dólares de los turistas que alojaban en el hotel y, lo que es peor, dejaban en Estados Unidos otra cantidad mayor de divisas al recibir allá el pago de alojamiento de los turistas que venían a Chile a través de agencias especializadas. Los viajeros pagaban el hotel en Chile con cupones que naturalmente eludían no ya la ley del oro, sino que también los impuestos de compraventa, cifra de negocios, turismo, etc., para no mencionar una larga lista de otras evasiones.

El Banco Central, al que se supone acucioso vigilante e investigador, sólo hizo la denuncia respectiva en diciembre pasado, meses después que los gerentes del Carrera Hilton —Scloss y Gallegos— habían puesto pies en polvorosa y ejercían, el primero, la gerencia de un lujoso hotel Hilton en otra ciudad de Sudamérica, y Gallegos, la del opulento Acapulco-Hilton, en México, disfrutando de merecido ascenso.

Nadie sabe qué demoró al Banco Central en su denuncia, por qué Impuestos Internos todavía no se hace cargo de las evasiones tributarias, cómo Ja Dirección del Trabajo y el Servicio de Seguro Social no han calculado la infracción por el no pago de propinas legales y por qué la sociedad propietaria del Hotel Carrera no reclama por la venta no declarada de sus ex-administradores que le disminuía la participación en el arriendo.

SUMA Y SIGUE

La verdad es que la sociedad propietaria del Carrera tiene razones más que suficientes para estar conforme. A menos de un mes de la denuncia y a algunos más de la fuga de los gerentes de Hilton, ya traspasó la concesión del hotel a la Sheraton Hotels & Motor Inn, que se hará cargo a contar de 1971. Por esas circunstancias tan propias de los gigantescos trusts capitalistas norteamericanos da la "casualidad" que Sheraton es filial de la International Telegraph and Telephone (ITT), dueña de la Cía. de Teléfonos de Chile, a quien este mismo gobierno de la DC regaló en octubre de 1967, nada menos que setenta y dos millones de dólares, cuando se comprometió a pagarle 148 millones de dólares por 144 mil líneas nuevas que la ITT pensaba instalar en Chile y cuyo costo máximo era sólo de 72 millones de dólares (ver PF Nº 40).

Y aquí surge otra circunstancia sorprendente. Junto con el traspaso de concesión, Sheraton compró el 51 por ciento de las acciones de la sociedad propietaria del Hotel Carrera, compra inocente dentro de los márgenes de libertad de comercio que existe en Chile si no envolviera otro escándalo de proporciones.

Porque al pasar a controlar la propiedad del hotel, Sheraton adquirió también los derechos sobre el primer hotel de Chile que se construye a nivel "de lujo de clase internacional", heredando, naturalmente, todos los beneficios que fueron otorgados para su construcción.

EL HOTEL "CORDILLERA"

La calificación "de lujo de clase internacional" era desconocida en Chile. La propia Dirección de Turismo no la incluye en sus archivos y expertos chilenos aseguran que tampoco la acoge la hotelería internacional. La verdad es que su nacimiento se debe a un ardid de la vieja malicia criolla, "craneado" por la sociedad propietaria del Carrera.

Como empresa chilena presentó a la CORFO un proyecto para construir un nuevo y moderno hotel, bautizado Hotel "Cordillera". El Consejo de CORFO aprobó la operación y acordó participar en ella con dos millones de dólares, amén de otro aporte en moneda nacional de ocho millones de escudos (800 mil dólares), y un aval de dos millones de dólares para un aporte de "Adela", organización capitalista norteamericana-alemana-japonesa, que tiene unas 60 empresas en 16 países latinoamericanos, y entre cuyos accionistas figuran, entre otros, la Coca Cola, Dupont, General Motors, Standard Oil, Krupp, Mitsubishi, Shell, Imperial Chemical, etc. (para más antecedentes de esta vieja y gastada prostituta del imperialismo, ver PF Nº 32). La sociedad propietaria del Hotel Carrera aportó para el proyecto un millón de escudos e igual suma suscribió el Banco Sudamericano.

Como se ve es el Estado chileno, a través de CORFO, el principal financista del Hotel "Cordillera", mientras que el aporte extranjero es de sólo dos millones de dolares, el capital de ADELA que en folleto de propaganda aclara que "espera lograr un adecuado retorno a sus inversiones y recibir una razonable compensación por los servicios proporcionados"

Con estos "padrinos" a nadie le parecerá extraño que el Ministerio de Hacienda dictara él Decreto 775 liberando de derechos de aduana a toda importación que se haga para la construcción e instalación de hoteles "de lujo de clase internacional", cláusula que favorece únicamente al "Cordillera", ni mucho menos que el mismo hotel aparezca beneficiado en ley recientemente aprobada por el Congreso con una exención que lo libera del pago de contribuciones a los bienes raíces.

UN REGALO PARA ITT

De acuerdo con el control que Sheraton tiene del Hotel Carrera, será dueña del Hotel Cordillera" y pasará a disfrutar ella sola de las franquicias y liberaciones que a aquél le corresponden. Quedó consumado así un audaz, escandaloso e inmoral traspaso de bienes chilenos que, vía Sheraton, llegarán a manos de la ITT, propietaria a su vez de la firma hotelera norteamericana.

La ITT, como dueña también, de la Compañía de Teléfonos de Chile, entrará por segunda vez en tratos con el gobierno que suele engañar en forma tan recalcitrante como lo hace con los miles de suscriptores telefónicos criollos que sufren a diario las "bondades" de ese servicio y, por lo menos dos veces al año, las alzas, fuera de todo control estadístico, de las tarifas telefónicas.

El pago que Sheraton ha hecho por la concesión del Hotel Carrera y por el 51 por ciento de las acciones de la sociedad propietaria del hotel, naturalmente salió de los bolsillos nacionales, a través de las tarifas telefónicas, y en ningún caso significará un aporte extranjero de capitales.

Pero la intromisión de ITT en la economía chilena no ha parado allí. Acaba de cerrar la compra del mineral de cobre de Río Blanco, en Aconcagua, que adquirió de la Cerro Pasco Corporation.

El negocio se efectuó en Nueva York en reservada negociación entre la empresa cuprera y el poderoso trust telefónico que controla las comunicaciones en Estados Unidos y en varios países de América latina. La ITT "heredó" el convenio que el gobierno de Frei había firmado con la Cerro Corporation, y que otorga grandes franquicias y liberaciones.

UN NEGOCIO EN GRANDE

Esto es lo que se llama en jerga nacional "un negocio en grande". Porque a igual que Hilton, Sheraton no traerá nada a Chile ni dejará tampoco nada entre nosotros, aunque sí puede llevarse mucho.

Sheraton, a igual que Hilton, trabaja a través de un sin número de agencias de viajes de su propiedad, en los Estados Unidos, y es allí donde se venden las habitaciones a los turistas. Estos pagan allá hasta 25 dólares por una pieza single, pero a Chile llegan con un cupón de 12 a 15 dólares. La diferencia no figura en el cupón y la evasión no la conoce el Banco Central.

El caso de Hilton también revela que las cadenas hoteleras internacionales tienen en Chile una libertad de acción desmesurada. Ante la evasión consumada, el gobierno sólo pudo embargar las cuentas en que habían incurrido visitantes como Isabel de Inglaterra, Indira Gandhi, el Ministro de Relaciones rumano y otros invitados oficiales que ocuparon habitaciones en el Hotel Carrera. El embargo, en el mejor de los casos, suma unos cien millones da escudos, en circunstancias que la posible multa a los infractores alcanza buenamente a cinco millones de dólares.

Desde otro punto de vista es evidente que la benevolencia con que CORFO ha acordado préstamos y avales para el Hotel "Cordillera", no se condice con la política que despliega para la industria hotelera nacional que vegeta en medio de una impresionante falta de apoyo oficial.

¿Cuál será su responsabilidad frente a la construcción del Hotel "Cordillera" y a su entrega a una firma extranjera?

Hay rumores, naturalmente inconfirmados como en todo negocio da este tipo, que hacen sospechar acerca de las bases y condiciones en que se realizó el traspaso del Carrera a Sheraton, y que afectan, incluso, la reputación de un ex senador. En todo caso, la presencia de ITT y de ADELA, ya es motivo más que suficiente para que el tenebroso asunto sea aclarado, por la responsabilidad que le cabe al gobierno.

D. M.


Notas:

1. Buena prueba del resurgimiento derechista es el desafío de los agricultores trigueros que en las provincias de Cautín, Linares, Talca y Colchagua, obstruyeron el longitudinal sur, en abierta rebeldía por lo que estimaron escaso reajuste del precio del trigo (20%). El gobierno los trató con blandura por que comprobó que hacia frente al Inicio de una operación sediciosa, imposible de parar con el simple expediente de echar a rodar el rumor de un golpe militar, como acostumbra a hacerlo con los conflictos de obreros y campesinos. Nota de PF.

2. P.F. Nº 71 "La lucha electoral: una forma de la lucha de clases".

3. "Resolución de la comisión política del Congreso Regional de la Unidad Socialista de Santiago", Junio, 1957.

4. Acuerdo del Pleno Nacional del Partido Socialista, agosto 1961.

5. Informe sobre la situación política. Pleno Nacional del Partido Socialista, agosto 1961.

6. Discurso con motivo del Aniversario del Frente Popular. S. Allende, 1963.

7. Informe al XX Congreso General del Partido Socialista, Concepción, 1964.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02