Más represión

PUNTO FINAL
Año III. Nº 69
Martes 3 de diciembre de 1968

MÁS REPRESIÓN

POR la vía experimental la ciencia consigue sólidos avances por lo que los trasplantes cardíacos deben considerarse como positivos para el desarrollo de la medicina, no obstante que aún no se le reconoce calidad terapéutica.

Los trasplantes cardíacos son cuestionados desde diversos ángulos, éticos, jurídicos e incluso médicos; de ahí que su ejecución obligue a tomar definiciones.

PUNTO FINAL examina en esta edición muchos de los aspectos cuestionables de los trasplantes cardíacos, sin perder su visión de revista que se edita en un país subdesarrollado y comprometida con la suerte de la clase explotada por el capitalismo. Es posible que la presentación de su reportaje se estime demasiado sensacionalista, pero resulta difícil emplear un tono moderado cuando se habla de un asunto tan delicado.

En torno al tercer trasplante cardíaco se desató una empresa publicitaria de la que no se apartaron los hombres de ciencia que lo realizaron. Entre los médicos es usual escuchar comentarios poco amables sobre el afán propagandístico del Dr. Christian Barnard, quien tanto aparece en un festival internacional de canciones como en compañía de alguna famosa artista del cine.

Otro tema que ocupa un espacio importante en este número se refiere al desarrollo del Quinto Congreso de la CUT y al mencionarlo es forzoso recordar un hecho paralelo a él que representa otra manifestación del carácter represivo del actual gobierno, el que no es debidamente denunciado por las fuerzas situadas en la trinchera que se define como revolucionaria.

La arbitraria detención de militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria se suma a los atentados cometidos con anterioridad por elementos policiales. Sorprende que los otros poderes del Estado observen una actitud indiferente en algunos casos y en otros comprometida con las acciones prepotentes de la policía.

También se incluye un análisis del estado en que se encuentra la llamada industria automotriz a raíz del debate que se ha desarrollado en el Parlamento frente a un proyecto del Ejecutivo que crea un sistema de ahorro y préstamo para facilitar el endeudamiento de los ciudadanos que se interesen en comprar vehículos.

La industria automotriz está montada sobre bases económicas artificiales y su colapso es el mejor indicador del fracaso de la experiencia demócratacristiana. Ahora el Gobierno intenta proporcionarle un salvavidas y para ello lanza lo que un diputado oficialista ha llamado la "venta de falsas ilusiones".

EL DIRECTOR


Escándalos

GOBIERNO ACELERA PROYECTO PARA FAVORECER A FIAT

LAS Asociaciones de Ahorro y Préstamos, con fines habitacionales, no han contribuido a resolver el problema de la vivienda, pero sí han resultado un espléndido negocio para un grupo de capitalistas que, en poco tiempo, han obtenido cuantiosas utilidades y se han convertido en un poderoso grupo económico. La mayoría de estas empresas nacieron prácticamente sin capitales propios y obtuvieron sus recursos de los particulares que depositan en ellas sus ahorros para tener luego derecho a que se les otorgue un préstamo con el cual adquirir o construir una casa, y de créditos extranjeros obtenidos a través del Estado. El sistema de la reajustabilidad encarece desproporcionadamente el costo inicial de la vivienda y grava exageradamente el presupuesto familiar.

Los empresarios que manejan estas Asociaciones controlan y mueven capitales fabulosos, con los cuales lucran y especulan en forma desorbitada e influyen en el campo de las finanzas y de la política.

Este sistema ideado con mucha habilidad por la Cámara de la Construcción para activar esta rama industrial y crear una casta de nuevos ricos, tiende a generalizarse. En estos momentos, el Gobierno demócratacristiano está interesado en implantarlo para facilitar la venta de automóviles. Pronto se hará lo mismo en otros sectores empresariales y estas Asociaciones proliferarán como callampas. Cada grupo industrial tratará de constituir Asociaciones de Ahorro y Préstamos para ampliar el mercado y aumentar sus ventas artificialmente, debido a que la progresiva disminución del poder adquisitivo de la clase media y de los sectores populares ha restringido el consumo y provocado la baja de las ventas.

CRISIS OCULTA

Las Asociaciones, las ventas con préstamos reajustables, encubren la crisis económica. Es lo mismo que ocurre en escala internacional con el endeudamiento del Estado. Chile no tiene divisas para comprar en el extranjero los productos que necesita, porque los capitalistas norteamericanos se quedan con una buena parte de los dólares que recibimos por la venta de nuestras materias primas. Para suplir este déficit, los Estados Unidos nos prestan dólares —los mismos que nos han arrebatado— a fin de que podamos comprar mercaderías yanquis.

Momentáneamente se amplía nuestra capacidad de compra, pero cuando se nos acaba el préstamo nos encontramos con menos divisas, pues hay que amortizar el crédito y pagar los intereses.

Otro tanto ocurre con los préstamos reajustables.

Se provee momentáneamente de dinero al consumidor, pero su poder adquisitivo es ficticio; no corresponde ni a su nivel de vida, ni al monto efectivo de sus ingresos. El pobre sueña un tiempo con que es rico y cuando despierta estremecido por la angustia económica, se da cuenta de que debe más de lo que puede pagar.

HASTA LA CAMISA

Para que el ciudadano común aumente su poder adquisitivo no hay que doparlo con créditos onerosos, sino que crearle oportunidades para obtener rentas mejores y reducir los precios. Los préstamos reajustables que conceden las Asociaciones reducen drásticamente los ingresos por el alza progresiva de los dividendos y elevan el valor de los productos que ellas venden, sean casas o automóviles, por el reajuste constante de las cuotas.

El Gobierno demócratacristiano, coludido con los capitalistas nacionales y extranjeros, estimula las Asociaciones para crear un poder de compra artificial.

Sorpresivamente, cuando se discutía en la Cámara un proyecto que establece la reajustabilidad de las cuentas de ahorro abiertas en el Banco del Estado y otorga diversos privilegios y beneficios a las sociedades anónimas, el Ejecutivo le incorporó un artículo que faculta al Presidente de la República para dictar disposiciones que permitan el establecimiento de organismos privados con la finalidad de recibir ahorros y otorgar préstamos reajustables para la adquisición de vehículos motorizados.

SOBRE RUEDAS

Aparentemente, la iniciativa gubernamental ya aprobada por la Cámara, favorecería a los sectores de clase media, pues los ayudaría a comprar un automóvil, que es una necesidad y un anhelo de mucha gente, la cual no dispone de los recursos indispensables para pagar los precios excesivos que se cobran por los vehículos.

Con esta medida demagógica, el Gobierno quiere reivindicarse a última hora con las capas medias de la población, que han sido duramente castigadas y perjudicadas por la Administración de Frei. Pero detrás de esa extraña preocupación del Ejecutivo de dotar de automóviles a un mayor número de ciudadanos, se ocultan las maniobras, los beneficios y los intereses de la industria automotriz.

El Gobierno patrocina esa disposición legal, para impulsar las ventas de las empresas armadoras de vehículos, que tienen un fuerte stock de ellos acumulados en sus bodegas, que no encuentran colocación por falta de compradores.

Esta situación se irá agudizando a medida que se instalen nuevas industrias de esta clase, se amplíen las existentes y aumente la producción, en un mercado inevitablemente limitado como es el nuestro.

El Gobierno ya no sólo atrae la inversión de capitales hacia una actividad superflua y de lujo, como es la industria automotriz, no sólo la libera de impuestos a la renta y a los beneficios extraordinarios, sino que, completando el ciclo, se transforma en su promotor de ventas. Ejemplo bien elocuente de que este Gobierno representa a los grandes empresarios.

Es también una demostración más de que el capital privado, tan renuente a aceptar la intervención del Estado, no trepida en llamarlo en su auxilio y usarlo en su provecho cada vez que lo requiere.

GANA LA FIAT

Durante el debate que se originó en la Cámara con motivo de la indicación del Gobierno, el diputado comunista Carlos Rosales denunció el verdadero alcance del artículo patrocinado por el Gobierno. Dijo: "...se desprende que esta disposición tiene un nombre y ese nombre es FIAT. Porque con este artículo se trata de solucionar un problema de producción y de venta que tiene la empresa FIAT en su armaduría de Rancagua".

Por ahora, la proposición del Ejecutivo beneficia especialmente a esa empresa, que es la que ha producido mayor número de unidades (688 en 1962 y más de 5.000 en el curso de este año) y, por consiguiente, la que tiene un problema más serio de sobreproducción. Pero, en último término, serán todas las armadurías instaladas en el país las que profitarán de las Asociaciones de Ahorro y Préstamos que se establezcan cuando se despache la ley. Mientras tanto, no es extraño que la FIAT tenga tanta influencia en las esferas de Gobierno, como para obtener una "legislación preferencial, pues es en la actualidad uno de los más poderosos monopolios automovilísticos, con respaldo de capitales norteamericanos.

La creación de Asociaciones de Ahorro y Préstamos para promover la venta de automóviles es un nuevo escándalo que se suma a otros muchos que se vienen acumulando en torno a la industria automotriz. Y que han servido para amasar cuantiosas fortunas a empresarios audaces e inescrupulosos, que han sabido utilizar a los políticos para conseguir que se aprueben leyes de privilegio.

INVESTIGACIÓN

En 1966, la Cámara de Diputados designó una Comisión Investigadora para estudiar todos los antecedentes relativos a las 22 armadurías instaladas en Arica (que hoy están reducidas a menos de 10) y sus conclusiones constituyeron graves acusaciones contra esas sociedades.

Se comprobó que sobornaban a los funcionarios públicos de la zona, para que éstos no revisaran prolijamente los bultos con las partes y piezas de los vehículos que llegaban desde el extranjero, ni les exigieran el cumplimiento de las normas legales y administrativas a las cuales estaban sujetas. Era tan grande la corrupción, que la misma Comisión propuso que se despachara un proyecto de probidad administrativa.

Los precios que cobraban las armadurías por los vehículos, no correspondían a los costos y éstos estaban ostensiblemente abultados.

La Comisión propuso y obtuvo que se fijaran los precios máximos de los vehículos armados en el país. Sin embargo, los armadores burlaron los decretos de estabilización. Al precio oficial, los automóviles se vendían prácticamente desmantelados: sin radio, sin calefacción, sin herramientas, sin rueda de repuesto, sin cromados o niquelados exteriores, con tapicería y pintura de mala calidad, sin marcador de temperatura, sin encendedor, etc. Los empresarios calificaron todos estos artefactos, que son esenciales, como "elementos opcionales" por los cuales el comprador debía pagar un precio adicional. El Gobierno, en vez de obligar a las empresas armadoras a respetar la fijación de precios, optó por someterse al criterio de ellas y se limitó a establecer un precio tope para esos elementos opcionales. Se dictaron otros decretos en virtud de los cuales no se podía obligar al comprador a adquirir conjuntamente con el vehículo esos elementos opcionales, pero esas disposiciones no tuvieron efecto, porque las empresas se negaban a vender los vehículos sin esos implementos.

En definitiva, nunca se respetó el precio oficial y con el procedimiento de vender por separado los elementos opcionales, el valor de los vehículos resultó mayor que antes de las medidas de control.

MÁS GANANCIAS

Esto explica las cuantiosas utilidades obtenidas por las empresas armadoras, que ya en 1963, con una producción de 7.496 unidades (este año excederá los 20.000) percibieron una ganancia líquida de once millones de escudos.

En esa época se constataron muchas otras irregularidades, como la facturación de cada unidad a un precio inferior al real, para encubrir utilidades y eludir el pago del impuesto a la compraventa, que las armadurías han venido burlando sistemáticamente.

A pesar del tiempo transcurrido desde que terminó sus labores la referida Comisión Investigadora, y del compromiso contraído por el Gobierno para fiscalizar las actividades de la industria automotriz, no se ha dado ningún paso para suprimir todos esos vicios, y de hecho el Gobierno está amparándolos.

En la actualidad, mientras un vehículo totalmente armado en el extranjero tiene un valor que oscila entre 1.000 y 2.500 dólares, en Chile, integrado con partes y piezas nacionales, cuesta 5.000 a 7.000 dólares, y más también. No obstante el mayor precio, la calidad de los vehículos armados en el país es pésima, hasta el extremo de que el diputado Barrionuevo, demócratacristiano, los llamó "tarros con motor".

Con el sistema de la Asociación de Ahorro y Préstamos para compra de vehículos, los precios actuales, ya demasiado altos, aumentarán mucho más, y las ganancias actuales de los armadores y distribuidores alcanzarán cifras siderales. Hasta es posible que parte de ellas se deposite en la caja electoral de algún partido.

J. F.


Gremios

UN AVANCE EN LA COLABORACIÓN DE CLASES

UN PARTIDO que tiene como ideario el marxismo, el Comunista, y dos colectividades políticas burguesas, la Democracia Cristiana y el Partido Radical, han proclamado como victorias propias los resultados del Quinto Congreso Nacional de la Central Unica de Trabajadores (CUT) que finalizó sus labores el 24 de noviembre. La paradoja es sólo aparente, pues éstas fueron precisamente las fuerzas que más coincidieron durante el desarrollo del torneo gremial y serán, también, las que en forma ampliamente mayoritaria dirigirán la central obrera chilena en los próximos dos años. Al mismo tiempo, el cauteloso silencio del Partido Socialista es el reflejo de la derrota de sus posiciones revolucionarías en el seno del congreso.

La elección del Consejo Directivo Nacional, como acto final del evento, se efectuó esta vez sin compromisos electorales, y como tal sus resultados pueden estimarse como datos objetivos de la correlación de fuerzas dentro de la CUT. Del total de 27 miembros del Consejo, los comunistas eligieron 14, incluyendo al presidente, cargo para el cuál fue reelegido Luis Figueroa, miembro del Comité Central. El Partido Socialista logro siete puestos, incluyendo al secretario general —el segundo cargo en importancia y para el cual fue también reelegido Hernán del Canto—. La Democracia Cristiana —partido gobernante— eligió tres consejeros; el Partido Radical dos y la Unión Socialista Popular uno, lo que determinó que las dos vicepresidencias quedaran en manos del PDC y del PR. Los comicios internos comprobaron, pues, que los comunistas, solos, poseen la mayoría, la cual se verá afianzada con los votos de sus aliados de hoy, los democristianos y los radicales.

Desde ese punto de vista, el quinto congreso ha sido un significativo paso adelante en la tesis comunista de unir a los partidos obreros con las colectividades políticas burguesas para constituir un "gobierno popular de nuevo tipo" cuya materialización se vislumbra en los comicios presidenciales de 1970. Luis Figueroa recalcó esta circunstancia, al afirmar:

"Primero que nada, el Congreso ha demostrado que la unidad es más fuerte que la división. Pienso, también, que el Congreso es una contribución valiosa al desarrollo de las fuerzas democráticas. Con la nueva directiva, los trabajadores se unirán para enfrentar al imperialismo y a las fuerzas reaccionarias".

Aunque los tres mil delegados del Congreso representaban aproximadamente a unos 400 mil trabajadores de los 750 mil que están organizados sindicalmente en Chile, la influencia creciente de la CUT es innegable y desde el punto de vista organizativo es lógico suponer que dicha importancia aumentará en el futuro próximo. Sin embargo, como lo demuestra la experiencia de países europeos (Gran Bretaña) y latinoamericanos (Argentina) y del propio Chile, la simple organización sindical mantendrá a la clase obrera en el más puro economicismo, si aquélla no va acompañada de una ideología revolucionaria de clase. Esto es también válido para la unidad, que es un axioma de la lucha social, pero que debe realizarse sobre la base de un objetivo revolucionario. El caso de la CUT es sintomático. Puede afirmarse que se ha avanzado en la unidad para luchar por reajustes de salarios, pero que se ha retrocedido en la unidad para promover la lucha por el poder político.

Con anterioridad al Congreso, Luis Figueroa escribió acertadamente que, por encima de los innumerables problemas que debe afrontar la clase trabajadora, el punto vital es el del poder político, de quien lo detenta y para quien lo usa. (Revista "Principios", septiembre-octubre, 1968). Este aserto fue olvidado en el quinto congreso, donde el PC, con el apoyo de democristianos y radicales, hizo triunfar posiciones que constituyen modificaciones ligeras dentro del orden existente y cuya síntesis se produce en la gran entelequia de la "vía no capitalista de desarrollo".

La coincidencia en un evolucionismo de claro estilo socialdemócrata entre comunistas y democristianos, fue resumida, sin quererlo, por un delegado comunista que en la comisión quinta señaló, sin ruborizarse, que "éste es un congreso gremial y aquí no caben los planteamientos políticos..."

Jóvenes movimientos que se han creado al margen de la izquierda tradicional, como el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) estuvieron por primera vez presentes en un congreso de la CUT y fueron ellos los que, por iniciativa de las FAR proclamaron como candidato a presidente al antiguo luchador gremial Clotario Blest. En la votación lograda por Blest debe incluirse también a delegados que militan en la Vanguardia Revolucionaria Marxista. Estas tres organizaciones reunían alrededor de 30 delegados.

Los delegados de estos movimientos, especialmente del MIR, encontraron serias dificultades para participar democráticamente en el quinto congreso y las habían tenido antes ya para lograr su designación. La mayoría del congreso guardó hermético silencio acerca de la detención del delegado mirista Abel Norman Gamboa y para explicarlo acogió en los hechos la tesis de la policía política que dijo que Gamboa practicaba el terrorismo al ser apresado. (Ver información separada). Fue la comisión organizadora del congreso la que determinó que asistirían a él los dirigentes de las federaciones de estudiantes universitarios del país. Sin embargo, la delegación de la Federación de Estudiantes de Concepción (FEO presidida por el mirista Nelson Gutiérrez, demoró dos días para obtener sus credenciales. El segundo día, se supone que a modo de desahogo, el consejero comunista de apellido Ibáñez, le dijo a Gutiérrez que no les darían la credencial porque "ustedes vendrán al congreso a puro joder...". En esos mismos instantes, los dirigentes democristianos de la federación estudiantil de la Universidad de Chile ya tenían en sus manos las credenciales respectivas.

Los escasos delegados del MIR y de las FAR apoyaron en muchas oportunidades los planteamientos revolucionarios que hicieron los delegados socialistas. Contrariamente a lo que se ha dicho, en el quinto congreso se desarrolló una firme lucha ideológica entre comunistas y socialistas y éstos lograron, incluso, que fuera rechazada la memoria de Figueroa en la comisión respectiva, acuerdo que fue desestimado por una sesión plenaria. Fueron en realidad los socialistas quienes, con acierto, sostuvieron la tesis del acceso al poder político y de la constitución del régimen socialista, como objetivo fundamental de los trabajadores. Sin embargo, fue notoria, también, la carencia de unidad interna en el PS y es así como los observadores señalan que los dirigentes elegidos en la nueva directiva no son precisamente los intérpretes de las posiciones revolucionarias. Dichos analistas concluyen en que, en la práctica, el ala más radical del socialismo trabajó en el congreso para elegir a algunos de los personeros más tradicionales. Pero, no se puede descartar el efecto altamente positivo que las posiciones de los socialistas más consecuentes produjeron en la masa de delegados de su propio partido y en el resto del congreso.

La mediatización que la incorporación de democristianos y radicales provocó en el quinto congreso, dio origen a uno de los hechos más vergonzosos en la historia del movimiento obrero: el profundo silencio de la mayoría del congreso ante la negativa del gobierno democristiano para otorgar visa de entrada al país a delegaciones sindicales de Cuba, Vietnam y la República Popular China. La carencia de una toma de posición se repetiría luego frente a la detención del delegado mirista Gamboa.

Sólo conociendo la posición socialista dentro del congreso se explican las palabras de Hernán del Canto, quien dijo al término del torneo: "No pensamos como los grupos que se denominan unitarios a secas. Lucharemos con todas nuestras fuerzas por la unidad sin conciliación ideológica en el seno de la clase trabajadora, por una unidad que sirva a los intereses del proletariado y del campesinado y que no sirva al status. Seremos intransigentes en la denuncia del régimen político vigente y haremos conciencia entre los trabajadores de que la burguesía de este país es incapaz de resolver los problemas nacionales".

El 25 de noviembre, al proclamar su alegría por los resultados, la comisión política del PC dijo que "la CUT ha salido de su quinto congreso más grande, más representativa, más unida. Con ello se acrecienta la fuerza y el papel de los trabajadores en la vida social y política del país y se abren más amplias perspectivas para el combate por los cambios revolucionarios que requiere y desea la mayoría nacional".

Por su parte, Sergio Sánchez, el democristiano elegido como vicepresidente de la CUT, al expresar su satisfacción, en una declaración distribuida por la oficina de prensa de la Presidencia de la República, afirmó que su designación "confirma una vez más que la acción de nuestro Gobierno ha sido comprendida por la clase trabajadora..."

El quinto congreso de la CUT terminó el 24 de noviembre. El día anterior se había cumplido el primer aniversario de la muerte de cinco huelguistas en las calles de Santiago. Los manifestantes cayeron bajo las balas disparadas por militares, en la misma forma en que murieron, el 11 de marzo de 1966, 6 mineros y dos mujeres en el mineral norteamericano de El Salvador.


UNA AYUDA INDIRECTA

La policía política prestó una ayuda indirecta a quienes se oponían a la participación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en el quinto congreso de la CUT, cuando el 19 de noviembre apresó a Abel Gamboa, quien según estaba previsto, actuaría de cabeza de la delegación sindical del MIR en ese evento. Junto a Gamboa fueron encarcelados los estudiantes José Mora Sánchez y Patricio Figueroa y al día siguiente fue también detenido el ex presidente del Centro de Alumnos de la Escuela de Bellas Artes, Iván Salazar, hoy Director interino del Museo de Arte Popular de la Universidad de Chile.

Los cuatro han sido acusados de terrorismo, aunque como es habitual, no se presente prueba alguna. Más aún, la policía afirmó que el automóvil en que viajaban era el mismo que se utilizó para perpetrar un supuesto atentado al domicilio del senador ultraderechista Francisco Bulnes y adujo como "prueba" que "un vecino reconoció el ruido del motor..." (sic).

La detención de Gamboa y sus acompañantes tiene ribetes especiales. Como ocurre con muchos militantes del MIR, eran vigilados en forma sistemática, pero se les apresó precisamente el día en que se inauguraba el quinto congreso de la CUT y se les incomunicó hasta la fecha en que finalizó el torneo...

En la cárcel, Gamboa, Sánchez y Figueroa —obviamente detenidos políticos— recibieron un duro trato y fue evidente el intento de provocar incluso su muerte, cuando fueron dejados en el patio común e inmediatamente se vieron rodeados por una treintena de delincuentes armados con sendos cuchillos.

Pero, el episodio si se quiere más repudiable del caso, fue la pasividad de la mayoría del quinto congreso, en cuyo seno las únicas voces de protesta que se hicieron oír —aparte de los miristas— fueron las de los socialistas, cuyas propuestas de solidaridad fueron desestimadas.


Polémica

PARA NO ENGAÑARSE CON EL PDC

LAS AFIRMACIONES contenidas en el libro "Chile invadido", escrito por el periodista comunista chileno Eduardo Labarca están llamadas a producir un fuerte impacto en las naciones socialistas de Europa, cuyos gobiernos se han esforzado por estrechar relaciones de toda índole con el gobierno demócratacristiano de Chile, aduciendo que se trata de una experiencia progresista y por lo tanto positiva para el campo socialista mundial.

En la página 24 de su libro [1] el periodista Eduardo Labarca, redactor del diario "El Siglo", dice que "lo cierto es que en la época del gobierno del Presidente Frei, Washington se ha valido preferentemente, en su labor corruptora y colonizadora, de personeros demócratacristianos".

De la lectura del interesante libro se extrae la conclusión de que la experiencia gubernativa de la Democracia Cristiana que opera en Chile, corresponde desde su origen a maniobras políticas y económicas fraguadas en el extranjero, de preferencia en Estados Unidos.

Labarca, con sus antecedentes destruye toda posibilidad de reconocer al gobierno demócratacristiano como un fenómeno de corte chileno. El autor elude las abstracciones y con minuciosidad presenta actuaciones de caracterizados personeros demócratacristianos ligados a maniobras de la penetración organizada por Estados Unidos. Labarca no salva a ninguno de los personeros citados; a los que menciona les agrega sus contactos directos con las agencias y los agentes norteamericanos. Al término de la lectura del libro se llega a la conclusión de que el periodista comunista descarta cualquier asomo de independentismo del Gobierno de Frei, de la política norteamericana.

Las afirmaciones de Labarca desarmarán a periodistas, como el corresponsal de "Pravda" de la URSS que escribió en abril de este año desde Santiago que se intenta presionar al Gobierno de Frei para meterlo en la órbita norteamericana. Lo novedoso sería sacarlo de esa órbita. Después de leer el libro de Labarca sorprende el candor de ese periodista soviético y sus compatriotas, de diplomáticos que han reiterado que se puede contar con los aspectos progresistas del gobierno freísta.

Labarca enlaza los orígenes de la campaña presidencial de Frei a los aparatos de "intromisión extranjera" como él los denomina. El autor menciona a personajes como el sacerdote jesuita Roger Vekemans, al ingeniero Raúl Sáez, al diplomático norteamericano Joseph Jova, para revelar la participación vital que ellos tuvieron en el montaje de la candidatura de Eduardo Frei.

Si el libro hubiese sido publicado con anterioridad, tal vez habría cambiado la orientación de la diplomacia soviética porque ésta no podría haber rebatido la argumentación del Primer Ministro Fidel Castro que reclama desde hace tiempo que el campo socialista dé un trato distinto a los países gobernados por sus enemigos, del que debe darse a las naciones socialistas.

El libro de Labarca constituye una ordenada recopilación de antecedentes de la penetración extranjera, especialmente norteamericana, por lo que se justifica plenamente el subtítulo de su obra: "Reportaje a la intromisión extranjera".

Hay capítulos mejor 'logrados que. otros. Por ejemplo es bueno el capítulo dedicado a desnudar la penetración norteamericana y alemana en el sector estudiantil. Varios personajes demócratacristianos deberán aclarar su verdadera participación en algunas maniobras descritas con lujo de detalles por el autor.

Interesante el capítulo titulado "Operación copihues", que revela antecedentes de la penetración en el sector laboral.

Hay capítulos en que la afirmación polémica reemplaza a la acuciosidad del investigador, que aparece en otros muy bien lograda.

El autor se muestra valiente, porque no vacila en citar nombres de personajes que en la actualidad tienen posiciones importantes en el Gobierno demócratacristiano, pero no puede, lamentablemente, sepultar sus complejos, a los que satisface en la página 332 cuando lanza un mezquino ataque a PUNTO FINAL, luego de acusar al profesor Marcelo Segall, de tener vinculaciones con un personero que opera como agente norteamericano. Sin embargo, se cuida, al mencionar el incidente que vivió en Chile el agente Emir Rodríguez Monegal, de citar los nombres de los personajes que le rodeaban, entre los cuales se encontraban varios intelectuales ligados al diario en que trabaja el periodista Labarca. Emir Rodríguez, como lo denunció oportunamente PUNTO FINAL, mantuvo contacto en Chile con el poeta Pablo Neruda.

El libro del periodista Eduardo Labarca constituye un buen ayuda memoria para las personas que militan en el amplio movimiento antimperialista. Es conveniente que alcance amplia difusión, porque hay millares de chilenos que todavía creen que lo de la penetración extranjera es "invención marxista".

En uno de los capítulos más polémicos del libro, "La importancia de los uniformes", se relata un incidente entre un ministro de Estado y el Director General de Investigaciones, del cual mucho se habló en círculos privados sin confirmación. En el mismo capítulo se establece que un funcionario de la Embajada norteamericana propició un golpe de Estado en Chile en los meses de abril y mayo del presente año, a raíz de la protesta económica que surgió en las Fuerzas Armadas.


Planteamientos

AMBIGÜEDAD DEL PARTIDO SOCIALISTA

EN estas mismas columnas hemos destacado y solidarizado en más de una oportunidad con actitudes y declaraciones del Partido Socialista. Sin embargo, no podamos silenciar ni ocultar que existe una notoria ambigüedad en la conducta de esa agrupación política, derivada de la contradicción entre sus acuerdos, postulados o planteamientos teóricos y su comportamiento práctico.

El objetivo estratégico del PS, según la resolución sobre política nacional aprobada en su último Congreso Ordinario, celebrado en Chillán, es la conquista del Poder por esta generación, para liberar a Chile de la dependencia del imperialismo y del retraso económico, social y cultural en que se debate, para instaurar un estado revolucionario e iniciar la construcción del socialismo.

Esta aspiración —se agrega en el documento— choca con la resistencia tajante y violenta del imperialismo y de las fuerzas internas que lo apoyan, por lo cual habrá que oponer a esa violencia reaccionaria la violencia revolucionaria.

El Comité Central, en una declaración entregada inmediatamente después de finalizado el Congreso, amplió y precisó el sentido y el alcance de sus acuerdos.

Estas son frases culminantes:

—En América latina la lucha por el Poder está planteada en términos armados y continentales .

—Las clases propietarias ponen el aparato represivo del Estado al servicio de la mantención de su orden social cuando éste se encuentra en real peligro.

—Las clases dirigentes han confiado al Pentágono la cautela final de su orden social y no han vacilado en colocar a las fuerzas armadas de cada país latinoamericano bajo su dirección ideológica y técnica como postrera garantía del orden establecido.

—Para instaurar el socialismo en Chile tendremos que enfrentar a la fuerza organizada de nuestros enemigos de adentro y de afuera del país.

—Los Estados Unidos han advertido, a través de la llamada Doctrina Johnson, que no tolerarán en América latina una segunda experiencia que, como la revolución cubana, quiera establecer una sociedad socialista.

Estas apreciaciones son reiteradas por el Subsecretario General del PS, Adonis Sepúlveda, en la entrevista publicada en el Nº 67 de "Punto Final".

Dijo el citado dirigente:

—No creemos que la lucha por el poder pueda darse dentro del cuadro de la institucionalidad burguesa.

—El cambio de régimen no puede lograrse pacíficamente.

—La vanguardia revolucionaria debe preparar a las masas para un enfrentamiento que inevitablemente será violento.

—Las clases que detentan el poder no lo entregarán pacíficamente.

—El PS ha desechado definitivamente la vía electoral para llegar al poder. Estamos por la vía armada.

Estas enunciaciones doctrinarias deberían ubicar al PS en forma inequívoca entre las fuerzas genuinamente revolucionarias. Pero da la impresión de que se ha quedado en el mismo lugar donde estaba antes del Congreso de Chillán o que ha seguido marchando por la misma senda ya recorrida y que el propio PS reconoce que no lleva a la meta propuesta.

El PS está participando activamente en la campaña parlamentaria. ¿Significa esto que sus dirigentes han trasgredido los acuerdos del Congreso, que se han ido por un atajo, un desvío o una ruta distinta a la trazada en los planos ideológicos?

No, en concepto del Subsecretario General, quien afirma que "se está cumpliendo la línea de Chillán, de acuerdo con las posibilidades particulares del partido y la realidad político-social del país".

Y tiene razón, porque en ese torneo se dejó la puerta abierta para que por ella escapara la posición teóricamente revolucionaria del partido. En efecto, también se estableció que no se desdeñaba la utilización de métodos pacíficos o legales, como los procesos electorales y la actividad parlamentaria.

¿Hay contradicción entre la aseveración de que el pueblo sólo tendrá acceso al Poder por el enfrentamiento armado, y la decisión de continuar interviniendo en las contiendas electorales y en la actividad parlamentaria?

Efectivamente, hay una flagrante contradicción, una antinomia y una inconsecuencia. Pero ésta no surgió ahora, sino que en el propio Congreso de Chillán.

¿Por qué son incompatibles los eventos electorales con la lucha armada?

Primero, porque el ajetreo electoral y parlamentario monopoliza el tiempo, los recursos humanos y económicos del partido, en detrimento de la lucha armada, que se posterga indefinidamente.

Segundo, porque la vía electoral no es una forma subsidiaria o alternativa para alcanzar el Poder. El Partido y la experiencia han descartado y desahuciado esta posibilidad. Luego, todos los esfuerzos que se encaucen en este sentido son estériles.

Tercero, porque un Partido no puede mantenerse en la legalidad, a pesar de sus preparativos o su intervención en la lucha armada. La preparación o actuación armada obliga a la clandestinidad.

Cuarto, porque al pueblo no se le puede hablar dos lenguajes diferentes. No es correcto decirle, por una parte, que el sufragio universal no le sirve para nada, que con él no conquistará el Poder y que a éste habrá que llegar por la confrontación armada; y, al mismo tiempo, inducirlo a votar, a confiar en el resultado da las urnas, en la gestión de los parlamentarios, en sus discursos en el Congreso, en las iniciativas legales que presenten o en las enmiendas que propongan.

Desgraciadamente, esta fisonomía ambivalente del Partido Socialista está perjudicando ambas posturas, la electoral y la armada.

Los militantes y los simpatizantes se resisten a trabajar y a votar por los candidatos del Partido y miran con escepticismo su labor parlamentarla, porque consideran que esto es inútil para los propósitos revolucionarios. Pero, por otro lado, tampoco se deciden a enrolarse en la acción armada ni creen en el espíritu o en la determinación revolucionaria del Partido, porque lo contemplan empeñado en los métodos convencionales, legales y pacíficos de lucha.

¿No sería más razonable, puesto que el Partido se ha definido por la lucha armada, que al pueblo se le pidiera empuñar las armas, en vez de solicitarle su sufragio?

Quinto, porque para que el Partido participe en los comicios, tiene que adaptarse y acomodarse a la institucionalidad, lo que significa morigerar sus planteamientos y acciones revolucionarias.

Debe comportarse bien, no salirse de los cauces legales, acatar la legalidad burguesa, legitimar, validar y a veces hasta respaldar las instituciones burguesas de las cuales forma parte.

Sexto, porque por mucho que se esfuercen los parlamentarios del Partido quedan atrapados en el engranaje del parlamentarismo.

Los gremios, incluso, confían más, a veces, en el debate o en la negociación parlamentaria para resolver sus pliegos u obtener que se atiendan sus reivindicaciones, que en su propia fuerza, en su propia lucha.

Séptimo, porque la postulación de candidatos del Partido y su ulterior actuación parlamentaria mantienen vivas, alimentan y engordan las esperanzas cifradas en la vía electoral, incluso en sectores partidarios e independientes de Izquierda.

Por estos motivos, y otros que no consignamos, nos sentimos forzados a discrepar con el Subsecretario General del PS cuando expresa que "es esquematismo y sectarismo oponer participación en un acto electoral y vía armada".

Precisamente son los sectores reformistas los que han estado acusando de esquemático y sectario al PS por haber elevado la lucha armada a la categoría de instrumento exclusivo para la conquista del Poder. Entendemos que el PS no se inclinó por esta tesis por mecanicismo, capricho ni intolerancia, ni por apegarse a los conceptos de moda. La acogió por convicción íntima y sincera, después de un análisis reflexivo y ponderado de la realidad. Levantada esta bandera doctrinaria, hay que serle fiel sin claudicaciones.

Podría sostenerse que preconizar la retirada total del escenario electoral y parlamentario es una herejía, porque Lenin recomendaba aprovechar hasta el último la tribuna del Congreso, la legalidad, las batallas electorales.

Pero Lenin no pudo prever las consecuencias perniciosas que tendría para los partidos marxistas su intervención en las lides cívicas de la democracia burguesa. El creyó que las colectividades revolucionarias usarían de la legalidad, de la institucionalidad y del Parlamento en provecho de la revolución. Jamás pensó que ocurriría lo inverso, o sea, que los partidos marxistas serían usados por la burguesía en defensa del sistema, como adorno y condimento de la democracia representativa. No concibió Lenin que las organizaciones de vanguardia de la clase trabajadora caerían, por su dedicación a las faenas electorales y parlamentarias, en el más descarado reformismo, que perderían todo empuje revolucionario, que se olvidarían de hacer la revolución y terminarían identificándose con el sistema y convirtiéndose en sus puntales.

Para que el pueblo tome en serio el pensamiento revolucionario, para que comprenda que la vía electoral es un obstáculo insalvable en su ruta hacia el Poder, para que cambie su mentalidad reformista, para desarraigar de su conciencia el ilusionismo electoral, para que se dé realmente por notificado de que hay que empezar a prepararse para el enfrentamiento armado inevitable con las fuerzas represivas del imperialismo y la burguesía, a escala nacional y continental, es menester que vea un cambio sustancial en la actitud de los partidos que se dicen revolucionarios; es fundamental que éstos demuestren concordancia entre sus posiciones teóricas y su conducta política concreta.

El PS tiene todavía la oportunidad de transformarse en foco aglutinador de las fuerzas revolucionarias y antimperialistas dispuestas a acometer la heroica empresa de lanzarse a la conquista del Poder por la vía armada. En cambio, si vacila, si continúa paralogizado, presa de la incertidumbre y de la indefinición habrá malogrado su destino, defraudará todas las esperanzas, será un partido reformista más, sin peso ni ascendiente, vencido, torturado por sus remordimientos y triturado por sus querellas internas, sus corrientes y contradicciones. Lo cierto es que no podrá seguir indefinidamente representando el Hamlet de la política chilena.

JAIME FAIVOVICH


Tribuna teórica

UN ANÁLISIS SOBRE LOS PARTIDOS
— 1 —

EL problema de saber cuándo un partido tiene un objetivo preciso y permanente, da lugar a muchas discusiones y con frecuencia, desgraciadamente, a una forma de vanidad que no es menos ridícula y peligrosa que la "vanidad de las naciones". Se puede decir, es verdad, que un partido jamás está acabado y formado en el sentido de que todo desarrollo crea nuevas tareas y nuevas cargas, pero también en el sentido de que en ciertos partidos se verifica la paradoja de que concluyen de formarse cuando no existen más, es decir, cuando su existencia deviene históricamente inútil. Así, ya que cada partido no es más que una nomenclatura de clase, es evidente que para el partido que se propone anular la división en clases, su perfección y acabado consiste en no existir más, porque no existen clases y por lo tanto, tampoco sus expresiones. Pero aquí se quiere hacer resaltar un momento particular de este proceso de desarrollo, el momento subsiguiente a aquel en que un hecho puede o no existir, debido a que la necesidad de su existencia no se convirtió aún en "perentoria" y depende en "gran parte" de la existencia de personas de enorme poder volitivo y de extraordinaria voluntad.

¿Cuándo un partido deviene "necesario" históricamente? Cuando las condiciones para su "triunfo", para su ineludible transformación en Estado están al menos en vías de formación y dejan prever normalmente su desarrollo ulterior. Pero en tales condiciones, ¿cuándo se puede decir que un partido no puede ser destruido por los medios normales? Para responder es necesario desarrollar un razonamiento: para que exista un partido es preciso que coexistan tres elementos fundamentales (es decir tres grupos de elementos) :

1. Un elemento indefinido, de hombres comunes, medios, que ofrecen como participación su disciplina y su fidelidad, mas no el espíritu creador y con alta capacidad de organización. Sin ellos el partido no existiría, es verdad, paro es verdad también que el partido no podría existir "solamente" con ellos. Constituyen una fuerza en cuanto existen hombres que los centralizan, organizan, disciplinan, pero en ausencia de esta fuerza cohesiva se dispersarían y se anularían en una hojarasca inútil. No es cuestión de negar que cada uno de estos elementos puede transformarse en una de las fuerzas de cohesión, pero de ellos se habla precisamente en el momento en que no lo son y no están en condiciones de serlo, o si lo son actúan solamente en un círculo restringido, políticamente ineficaz y sin consecuencia.

2. El elemento de cohesión principal, centralizado en el campo nacional, que transforma en potente y eficiente a un conjunto de fuerzas que abandonadas a sí mismas contarían cero o poco más. Este elemento está dotado de una potente fuerza de cohesión, que centraliza y disciplina y sin duda a causa de esto está dotado igualmente, de inventiva. Es verdad también que un partido no podría estar formado solamente por este elemento, el cual sin embargo tiene más importancia que el primero para su constitución. Se habla de capitanes sin ejército, pero en realidad es más fácil formar un ejército que formar capitanes. Tan es así que un ejército ya existente sería destruido si le llegasen a faltar los capitanes, mientras que la existencia de un grupo de capitanes, acordes entre sí, con fines comunes, no tarda en formar un ejército aun donde no existe.

3. Un elemento intermedio, que articula el primero y el segundo, que los pone en contacto, no sólo "físico", sino moral e intelectual.

Partiendo de estas consideraciones, se puede decir que un partido no puede ser destruido por medios normales cuando existe necesariamente el "segundo elemento, cuyo nacimiento está ligado a la existencia de condiciones materiales objetivas (y si este elemento no existe todo razonamiento es superfluo), aunque sea. disperso y errante, ya que no puede dejar de formarse los otros dos, o sea el primero que forma necesariamente el tercero como su continuación y su medio de expresarse.

Para que esto ocurra es preciso que haya surgido la convicción férrea de que es necesaria una determinada solución de los problemas vitales. Sin esta convicción no se formará más que el segundo elemento, cuya destrucción es más fácil a causa de su pequeño número. Sin embargo, es necesario que este segundo elemento si fuera destruido deje como herencia un fermento que le permita regenerarse. Pero, ¿dónde subsistirá y podrá desarrollarse mejor este fermento que en el primero y en el tercer elemento, los cuales, evidentemente, son los más homogéneos con el segundo? La actividad que el segundo elemento consagra a la constitución de este fermento es por ello fundamental, debiendóselo juzgar en función: 1) de lo que hace realmente; 2) de lo que prepara para el caso de que fuera destruido. Entre estos dos hechos es difícil indicar el más importante. Ya que en la lucha siempre se debe prever la derrota, la preparación de los propios sucesores un elemento tan importante como los esfuerzos que se hacen para vencer.

A propósito de la "vanidad" de los partidos se puede decir que es peor que la "vanidad de las naciones". ¿Por qué? Porque una nación no puede dejar de existir y en el hecho de su existencia es siempre posible considerar, aunque sea con buena voluntad y forzando la expresión, que su existencia está plena de destino y de significación. Un partido puede en cambio no existir en virtud de una necesidad interna. Es necesario no olvidar jamás que en la lucha entre las naciones, cada una de ellas tiene interés en que la otra sea debilitada por las luchas internas y que los partidos son justamente los elementos de dicha lucha. Para los partidos, por consiguiente, es siempre posible la pregunta de si existen por sus propias fuerzas, en virtud de una necesidad interna, o si por el contrario, existen solamente en función de intereses extranjeros (y en efecto, este punto no es olvidado jamás en las polémicas, por el contrario, es un tema sobre el cual se insiste aun en aquellos casos donde la respuesta no es dudosa, lo cual significa que este punto penetra y deja dudas). Naturalmente, es una tontería dejarse lacerar por esta duda. Políticamente, la cuestión tiene una importancia sólo momentánea. Si se admite que con cualquier actitud que se adopte se le hace siempre el juego a alguien, lo importante es buscar por todos los medios de hacer bien el propio juego, esto es, de vencer netamente. De todas maneras, es necesario despreciar la "vanidad" de partido y sustituirla por hechos concretos. Quien sustituye los hechos concretos por la vanidad o hace la política de la vanidad, de inmediato es sospechoso de poca seriedad. No es necesario agregar que para los partidos es preciso evitar aun la apariencia "justificada" de que se hace el juego a alguien, especialmente si ese alguien es un Estado extranjero; que luego se especule sobre esto, nadie lo puede evitar.

ANTONIO GRAMSCI
Tomado de su obra "Notas sobre Maquiavelo".

A PROPOSITO DE COHESIÓN Y FUERZA

"Y EN LA PRIMERA fila de esa lucha, montando la primera guardia, en la vigilancia permanente contra esos enemigos de la Revolución, están y estarán los Comités de Defensa de la Revolución, de manera que no escape nadie, ni puedan realizar impunemente sus fechorías. El enemigo imperialista, el enemigo reaccionario, el enemigo contrarrevolucionario, libra sus batallas en muchos campos y con muchas armas. Y entre otros, en el campo de la ideología —¡no olvidarse nunca!—, creando ilusiones, creando sobre todo la ilusión de que se puede tener la riqueza sin trabajo, de que un pueblo puede tener algo sin luchar y trabajar muy duro. Y en todos los campos, despertando todo tipo de ilusiones, van presentando sus batallas. Por eso las conciencias han de estar alertas para salirles al paso en todas partes y en todas las vicisitudes..."

"...Ahora bien, cuando cualquier cosa de esas surja, rápidamente reaccionar, rápidamente salirle al paso; pedir orientaciones y salirles al paso a todas esas cosas de orden fabuloso.

"...A este pueblo no le puede asustar nada. ¡Nada! No lo asustaron los yanquis cuando estaban amenazando con lanzar bombas atómicas sobre este país. ¡Nadie se asustó aquí! ¿Qué puede haber que asuste a este pueblo?"

Del discurso de Fidel Castro en el VII aniversario de los
Comités de Defensa de la Revolución. 28-IX-68.

ALGO MAS SOBRE EL MISMO TEMA
— 2 —

INDUSTRIALES y agrarios. Se presenta el problema de saber si los grandes industriales pueden tener un partido político permanente propio. La respuesta me parece que debe ser negativa. Los grandes industriales utilizan alternativamente todos los partidos existentes, pero no tienen un partido propio. Mas no por ello son, en alguna manera, "agnósticos" o "apolíticos". Su interés corresponde a un determinado equilibrio que obtienen precisamente reforzando con sus medios, en cada oportunidad, este o aquel partido del variado panorama político (con excepción, se entiende, del partido antagónico cuya afirmación no puede ser ayudada ni aun por cuestiones tácticas). Cierto es, sin embargo, que si esto ocurre en la vida "normal", en los casos extremos, que por otra parte son los que cuentan (como la guerra en la vida nacional), el partido de los grandes industriales es el de los agrarios, quienes en cambio tienen permanentemente un partido propio.

La suerte de los partidos "industriales" tradicionales, como el "liberal-radical" inglés y el radical francés, es interesante lo mismo que el "radical italiano": ¿qué representaban ellos? Un nexo entre clases altas y bajas, y no una sola gran clase; de allí sus permanentes apariciones y desapariciones. [2] La base de "maniobras" estaba dada por la clase baja, que se encontraba en condiciones siempre diferentes en el interior del grupo, hasta transformarse por completo. Hoy suministra la base de los "partidos demagógicos" y se comprende que así sea.

En general, se puede decir que en esta historia de los partidos la comparación entre los distintos países es de lo más instructiva y decisiva para encontrar el origen de las causas de las transformaciones. Y esto también respecto de las polémicas entre los partidos de los países "tradicionalistas", o sea donde están representados los "retazos" de todo el "catálogo" histórico.

ANTONIO GRAMSCI


Testimonio

SOY INOCENTE DE LA MUERTE DE DAVID TEJADA

EN la Nicaragua de Sandino, usurpada cruelmente por la dinastía tiránica de la familia de los Somoza, el asesinato de estudiantes es el pan de todos los días. De manera vitalicia, los Somoza se han turnado en el poder con el único fin de enriquecerse, torturando y robando el trabajo de su pueblo. Últimamente los habitantes de Nicaragua se han estremecido al conocer en forma clandestina la forma en que el comandante de la escolta de Tachito Somoza, Oscar Morales, secundado por los tenientes Oscar Porras y Javier Arana, dieron muerte al estudiante David Tejada.

El hermano de David, René, que también fue torturado por la policía, logró arrastrarse algunos metros hasta donde se hallaba agónico David, en el Cuartel de la Tercera Compañía.

David Tejada aparecía irreconocible. Su rostro fue deformado a culatazos. Su columna vertebral estaba destrozada.

Los esbirros parecían enloquecidos. Tomaron el cadáver del estudiante Tejada y se dirigieron hacia el volcán Masaya. Subieron hasta la cumbre y lo arrojaron cráter abajo.

La terrible noticia logró filtrarse a través de la estricta censura de prensa que mantiene el gobierno de Somoza. Los periodistas no le perdieron pisada al victimario Oscar Morales, quien finalmente debió reconocer: "El estudiante Tejada fue lanzado por soldados al fondo del cráter".

El horrible crimen del joven David Tejada ha causado un enorme impacto entre los universitarios nicaragüenses, así como en los medios intelectuales. Su muerte es comparada con la del poeta guatemalteco Otto René Castillo, quien también fue ultimado a palos y culatazos por los torturadores que sostienen el régimen de Méndez Montenegro.

El poeta y monje trapense Ernesto Cardenal, desde su retiro en Solentiname, ha enviado a "Punto Final" algunas reflexiones sobre la muerte del estudiante Tejada, en un país que a punta de tiranos se ha convertido en el "Infierno de Masaya".

Esto dice el poeta:

"Algo tarde han llegado hasta mi retiro de Solentiname, en periódicos un poco retrasados, unas informaciones de Managua, que según veo fueron dadas a conocer con gran rapidez al mundo entero por las agencias internacionales: un alto militar asesinó brutalmente a un muchacho en la cárcel, y después su cadáver fue arrojado al cráter de lava hirviendo del volcán Massaya.

A mi mente viene aquel relato del cronista Oviedo — que yo incluí una vez en un poema— de cómo a la llegada de los españoles, los indios sacrificaban a sus jóvenes al volcán Massaya. Decían los indios, según nos cuenta Oviedo, que en el cráter habitaba una vieja muy arrugada, con las tetas hasta él ombligo, con el pelo parado, y los dientes como de perro, y más negra que los indios. Cuando llegaron los misioneros aquella vieja ya no volvió a salir, y dijo a los indios que no volvería hasta que los cristianos se fueran de esa tierra o los echaran de ella. Los españoles creyeron que esa vieja del volcán era el Demonio, y parece que así lo creían también los mismos indios. Tal vez por eso en la época de la conquista se llamó a ese volcán el "Infierno de Masaya".

Apartando lo que pudiera haber de imaginación poética en esa historia, es evidente que había allí una presencia demoníaca; porque dondequiera que hay violencia, crueldad, odio a la vida, está el Demonio: ese "homicida desde el principio", según dijo Cristo en el Evangelio de San Juan. El Demonio también na estado presente en este crimen — que por cierto no es el único de su especie habido en los últimos 30 años y pico. Y el hecho de que haya vuelto a figurar el "infierno de Masaya" no deja de ser por lo menos simbólico.

Podemos preguntarnos también si no será que la vieja del volcán ha vuelto a salir porque ya no hay cristianos en esta tierra o han sido echados de ella.

La Iglesia Católica no debe de quedar callada. Entiendo por Iglesia Católica a los obispos, sacerdotes y seglares. Guardar silencio en estos casos equivale a ser cómplices. Equivale a lo que en moral se llama "cooperación pasiva".

Precisamente para no hacernos responsables de estos crímenes, es que un grupo de sacerdotes los hemos estado denunciando (en la medida en que nos ha sido posible). Y yo le digo ahora a Dios: Señor, no me hagas reo de la muerte de David Tejada. No me hagas cómplice de ese crimen. El día del Juicio no me traigas a cuenta esos manojos de alambres electrizados, esos culatazos, esos cables de acero, la muerte en el inodoro de la cárcel, la arrojada al cráter de lava hirviendo del volcán".

ERNESTO CARDENAL


Cine

TRES TRISTES TIGRES

TRES tristes tigres hace su aparición en una cinematografía hasta el momento (salvo algunas experiencias en el cortometraje) esporádica, técnicamente deficiente y estéticamente nula. Su importancia como obra poseedora al fin de un lenguaje específicamente cinematográfico, la sitúa en un doble plano valorativo: el de obra en sí, poseedora de un estilo, una estructura narrativa, un ritmo, que la ubican junto a las tendencias cinematográficas de avanzada (herederas de la "nouvelle vague" francesa); y el de constituir un paso dado a nivel generacional y a partir del cual no se podrá retroceder ni volver a las complacencias seudo popularistas del cine precedente.

El tema del film, adaptado libremente de la obra homónima de Alejandro Sieveking, permite a su realizador Raúl Ruiz situarnos en el centro mismo de una realidad autóctona, en un grado de verosimilitud no alcanzado aun ni siquiera por nuestra literatura. Por primera vez escuchamos a los personajes nacionales, más o menos tipificados, hablar en chileno, esto es, conforme a las modalidades regionales propias de los diversos estratos sociales. Pero no se trata de la vana fidelidad naturalista, sino de desenmascarar, por medio de la ironía, los contrasentidos, las frases inútiles, las construcciones vacías, el enorme absurdo que se oculta tras la palabra equívoca, desprovista de significado, inútil ya.

Los diálogos nos remontan al Raúl Ruiz dramaturgo, autor de más de veinte obras "del absurdo" escritas en una época en que Ionesco era desconocido en Chile.

En el itinerario nocturno de estos "tristes tigres" reconocemos la mísera, absurda, ridícula, melancólica circunstancia del chileno medio que se sumerge en el calor reconfortante e ilusorio de la amistad de bares y el alcohol. Es la "anti-noche brava", el acaecer banal de la trasnochada, el absurdo diálogo de la cantina, la violencia contenida, la suma de acontecimientos intrascendentes que rechazan la lógica y el "buen sentido" y que configuran la realidad del absurdo cotidiano.

Para sumergirnos en esta realidad, la "puesta en escena" (o "puesta en cámara") es concebida en un nivel inmediato al de los acontecimientos narrados, esto es, adecuándose a la libertad narrativa, a la "espontaneidad" de desplazamientos de los personajes. La cámara liga el sucederse de los acontecimientos en sucesivos "planos secuencia", negando la ubicación privilegiada del espectador, propia del cine "de montaje", reduciendo el espacio, el "aire", en torno a los personajes, sumiéndonos en una atmósfera de sordidez y humor negro, pero al mismo tiempo distanciándonos de ella, re-situándonos en nuestra calidad de observadores mediante la ironía. Es el "cine escritura" en contraposición al "cine espectáculo" (una cámara que escribe, "camera-stylo", cámara lapicera, propiciada por Alexander Astruc, precursor de la "nouvelle vague"), cine hecho de ritmo interior, rechazando el corte, la solución de continuidad, la organización de la acción al servicio de la angulación de la cámara, obligando a ésta a "seguir" a los personajes y a adecuarse a su paso, captando sus gestos esenciales, sus movimientos, creando el ritmo interno de la secuencia. Este ritmo sólo pudo ser obtenido mediante una cuidadosa dirección de actores y en este sentido, jamás el cine chileno había alcanzado los niveles interpretativos logrados en Tres tristes tigres. La permanente convivencia de Ruiz con sus intérpretes, la creación en la realidad de la atmósfera del film, permite que los actores vivan sus papeles con una intensidad y un espíritu de identificación con sus personajes que los hace ricos y llenos de matices.

Por primera vez, también, tenemos una fotografía "con estilo", con unidad, en la que Diego Bonacina ejecuta movimientos "cámara en mano" con una limpieza y un sentido del ritmo pocas veces vistos y en la que la iluminación creadora nos da escenarios a varios niveles de profundidad. La música de Tomás Leféver (hay dos boleros con letra del poeta Waldo Rojas), dota a la acción de una nostalgia y una melancolía a las que no es ajeno el comentario irónico, siempre presente.

La importancia que este film y su autor tienen en estos momentos para nuestra cinematografía es quizá sólo comparable a la que tuvieron las obras y los cineastas de vanguardia, creadores de los movimientos del "nuevo cine", a partir de la década del sesenta, en casi todo el mundo.

JOSÉ ROMÁN


Precisiones

ACTOS Y PALABRAS

EL advenimiento del marxismo encarnó una antiquísima aspiración de la filosofía humana: la búsqueda de la verdad. El marxismo y su desarrollo leninista, acortaron la distancia entre las palabras y los actos, investigando en los últimos la exactitud o la sinceridad de aquéllas. Hallazgo invalorable que permite al marxismo-leninismo responder airosamente el desafío que supone su actual crisis polémica, surgida más de la objetivación concreta de su aplicación por los diversos bandos, que de las vagas contradicciones de sus documentos verbales. Por ejemplo, el verdadero signo del "comunismo" yugoslavo se advierte mejor analizando sus relaciones económico-políticas con el imperialismo norteamericano, que su verborragia pacifista coincidente con los planteamientos de la URSS. Y es en nuestros días cuando más se ha desbocado el uso abusivo de abstractas formulaciones "marxistas" para enmascarar ante las bases potencialmente revolucionarias actitudes poco marxistas. Analizando hechos es donde la sorpresa se convierte en una reiteración dolorosa. Todo esto vale también para la zona en que se desarrolla la superestructura cultural. Se comentan hasta el cansancio distintas actitudes equívocas del poeta Pablo Neruda, fijándolas exclusivamente en la conducta personal del poeta, sin buscar la causalidad en el caldo de cultivo político que le permite un tal comportamiento.

Neruda es columnista del semanario Ercilla, y su colaboración en ese órgano de prensa se traduce en los hechos en "enganchar" y acarrear a un sector de admiradores de sus versos o de su condición de comunista, a la lectura de los párrafos neocolonialistas de Servan-Schreiber y otros. ¿Esto es responsabilidad exclusivamente de Neruda? No lo creemos. ¿Su partido no tiene ninguna autoridad respecto a sus actitudes ético-políticas? Las columnas redactadas por Neruda para "Ercilla" bordean el conformismo apolítico en momentos que la historia de Chile y América latina informan de un mayor desangramiento y pauperización de sus pueblos. Las dos notas que despachó desde Brasil fueron dos postales de evasivo colorido, en instantes que los gorilas desplegaban sus armas norteamericanas para asesinar y torturar estudiantes. Su única referencia al "pobrerío" fue que lo "atravesó como a un queso". Aparte de este apetito, no hubo una sola palabra que indicara haber estado cerca de uno de los movimientos antimperialistas más álgidos de nuestro continente y de una de sus juventudes más combativas. En Lima declaró que "había que dejar en paz a Jacqueline de Onassis después de haber sufrido tanto". ¿Y el dolor de las compañeras de los guerrilleros peruanos asesinados y torturados y el de las esposas y madres de millares de combatientes latinoamericanos no existe, o es más importante la "paz" de los ricos? Neruda debió desistir de recitar en la Universidad de Santo Domingo por la tensa oposición a su visita de los estudiantes dominicanos, los mismos que vieron caer a sus compañeros en 1965 por las balas de los "marines" yanquis. Como es sabido, los comunistas dominicanos no comulgan con la vía pacífica.

CLARIDAD Y NO EXCUSAS

Con seguridad estas líneas liberarán las viejas iras de más de un filisteo acomodaticio, pero en este momento de Latinoamérica nadie se puede conferir la cualidad de indesafiable y no nos podemos permitir un silencio cobarde.

La visita del cantante Raphael, panegirista de Franco, paralizó a algún sector de la izquierda ante lo que llamó "fenómeno de masas", frase ésta que resume una de las tesis más antimarxistas que circulan. Pero la súbita amnesia que atacó a la izquierda tradicional ante la visita de Isabel II, reina del imperio británico, desborda el vaso. Salvo un grupo de curas jóvenes nadie recordó el carácter neocolonialista de ese arribo. Nos encontramos ante un nuevo "fenómeno de masas", masas que no deben ser perturbadas antes de las elecciones de marzo.

Decía Antonio Gramsci, uno de los más agudos pensadores marxistas: "El elemento popular siente, pero no siempre comprende o sabe; el elemento intelectual, sabe pero no siempre comprende y especialmente no siempre siente". De lo cual se desprende que la responsabilidad del intelectual ante su pueblo es mayor y más delicada. Leyendo las crónicas de El Siglo y Ultima Hora sobre los pasos de la reina inglesa en Chile, no encontramos el más mínimo esclarecimiento de la "masa" de lectores acerca de la filiación imperialista de la huésped y su cortejo. Cuando Gramsci reclamaba la formación de un "necesario bloque histórico" entre "intelectuales y pueblo-nación, entre dirigentes y dirigidos", lo hacía con vistas a la formación de una conciencia y una acción revolucionarias, no para halagar a las reinas "democráticas".

Si dentro del campo del marxismo se degenera la praxis o concreción de la ideología, esta misma comienza a dar síntomas de esa degeneración. ¿Qué entonces permite a un mediocre poeta como Evtuchenko obsequiar al carnicero McNamara e imitar a los burgueses en más de un hábito? Cuando asesinaron a Martin Luther King, Evtuchenko no pudo decir otra palurdez que aquél "tenía la pipi negra pero el alma blanca", ganándose una violenta invectiva poética del cubano Nicolás Guillen. Es que Evtuchenko jamás se interesó ni lo interesaron sus compañeros en conocer el pensamiento de los combatientes revolucionarios negros de EE.UU. El mismo es un producto de un momento histórico de "coexistencia" en el que no escasean los envíos florales para los enemigos de los pueblos. Sus típicas actitudes y banalidades de nuevo rico que se desvive por convencer a los burgueses que es un igual y quiere la "paz" con ellos, lo despeñan por más de un abismo antimarxista y antipoético. Durante su permanencia en Chile, dijo visiblemente airado a sus abrumados auditores de un sofisticado café de la Alameda: "Estoy harto de pagar impuestos en la URSS para que los cubanos vivan mejor". Se quejaba de los impuestos como cualquier comerciante burgués, además de exudar resentimientos e inexactitudes. No era la actitud que hubiera esperado Lenin de un hijo del estado soviético, el mismo Lenin que gustaba señalar: "Ningún marxista es completo si no sabe soñar". Por supuesto que no se refería a soñar con el dinero y el prestigio personal, sino soñar con la conquista del poder por duro que ello sea.

La ya referida certidumbre de Gramsci acerca de la necesidad de una mayor relación revolucionaria entre intelectuales y pueblo-nación nos permite comprobar su casi inexistencia entre nosotros. Y menos la que expresó con orgullo el poeta Cesare Pavese: "No vamos hacia el pueblo, somos pueblo". Muchos intelectuales de "izquierda" circulan por estas calles donde se acentúa la dominación imperialista, como si ya hubieran hecho la revolución. Congregados en una entelequia organizada para sí, confunden el interior de su partido con el poder sobre el estado burgués, y ya no sienten la urgencia de la lucha por la liberación. No son pocos los poetas y escritores jóvenes que se demoran en una falsa estética imperdurable, cómodamente de espaldas a la sangre y el dolor de su pueblo que no hacen suyos. Hacen lo que han visto hacer a sus antecesores, sin ubicar a los más dignos entre éstos. Premios, publicaciones, en fin, engañarse.

Ignoran que ya en 1872 Rimbaud los instaba a surgir de "sus propias brasas y ascuas". El pueblo pasa a sus lados manando miseria, mientras ellos se envilecen por pequeños prestigios que administra sabiamente la burguesía, sentada a dos nalgas en la izquierda y la derecha.

Una sombra espesa se ha apoderado de muchos intelectuales de "izquierda": el miedo. Un miedo indecible a asumir su condición de artistas y factores de cultura, de ejercer la saludable dignidad crítica. Algunos confiesan: "Qué quieres, si prescindes de Zig-Zag y El Mercurio, sólo te queda el P.C. Si te atreves a criticar algún gesto del partido, entonces te conviertes en un paria en Chile". Una matonesca presión ambidextra se cierne sobre estos intelectuales, lo que explica, pero no justifica su resignación. La autocensura se introduce por dos canales como también la compulsión hacia el arrodillamiento. El resultado es una "literatura" legal y sin subversión, un "saludo a la bandera" a dos manos. ¿Y el pueblo? Bien, gracias. ¿Qué ejemplo recibe la nueva generación de los viejos consagrados? En circunstancias que hasta Fischer, Aragón y Garaudy se rebelan contra la "recaída en el stalinismo" y los estudiantes europeos desafían las "sociedades de consumo" embanderados con la efigie del Che Guevara, Nicanor Parra escribe "Cuba sí y yanquis también", renuncia en inglés a su cátedra universitaria en desacuerdo con el simple planteo de co-gobierno estudiantil, exclama "juntos sí pero no revueltos" —contradiciendo aquellos versos paupérrimos— y se marcha a USA contratado en dólares. Neruda persiste en admitir el jadeo por el premio Nobel, que rechazara Pasternak, lapidara Sartre y aceptara ufano "el realista-socialista" Sholojov.

En virtud del miedo —que no es tonto—, una parte considerable de la intelectualidad de "izquierda" sigue flotando en la pasividad declarativa, queriendo creer que con su adhesión superficial a un marxismo plácido y permitido por la burguesía ya ha terminado con sus deberes.

Orlando Millas liquida en diez lineas a Althuser, Edesio Alvarado acumula en El Siglo una insuperable cantidad de "faltas" y desinformaciones históricas mientras despacha con dos insultos a Marcuse y con tres a Sartre y el mundo sigue andando. ¿Y el pueblo? Ya encontrará sus bocas para hablar. La historia se encargará —es una de sus tareas— de separar el fuego del humo.

JULIO HUASI


LOS FALSOS "BUENOS"

DESCUBIERTO IN FRAGANTI en el panegírico de un libro publicado por la editorial de Sergio Torreti y la Curia, escrito por el actual embajador chileno en Méjico, el radical Carlos Valenzuela, ex comunista expulsado de su partido por traidor en la época de González Videla (PF Nº 68), el comentarista literario de "El Siglo", Yerko Moretic, se autoabsuelve en la página 2 de ese matutino (20/11). El cúmulo de contradicciones estibadas por Moretic tanto en el comentario de ese libro como en su autodefensa, impulsan a PF a diferir una pormenorización de las perlas antimarxistas de las falsas ostras de Y.M. Con franciscana e insuperable pobreza, Moretic sólo atina a acusar de "renegados" del PC a algunos redactores de PF. Quiere olvidar que la herejía de éstos tuvo el bello objetivo de ser fieles a las ideas revolucionarias que incendian América latina y el mundo, y no incurrir, como Yerko Moretic, en penosos e inexcusables silencios y traiciones de hecho y conciencia ante muchos sucesos históricos contemporáneos.


Universitarios

EL MIR Y LOS PROBLEMAS QUE CREA EL PODER

NELSON Gutiérrez es el nuevo presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC, y su triunfo significa el afianzamiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria como la fuerza política universitaria de mayor envergadura de la zona sur del país. De esta manera, se abren para el MIR excelentes perspectivas de acción, así como a la vez se presentan serias interrogantes acerca de los peligros que entraña el usufructo del poder por un grupo político revolucionario dentro de las actuales estructuras, y sin que su acción haya logrado trascender el campo estudiantil de manera importante, todavía.

El MIR ganó las elecciones en la FEC con el apoyo de la Brigada Universitaria Socialista y de un amplio conglomerado de independientes de izquierda. La decisión de la BUS de Concepción de apoyar al MIR, que fue discutida en un principio, demuestra la factibilidad de esta alianza a nivel nacional, y la acogida que reciben entre el estudiantado señala claramente el grado de madurez alcanzado por las ideas insurgentes en la masa universitaria de Concepción. En estos términos, las elecciones en la FEC no planteaban una cuestión meramente electoral. Por el contrario, se trataba de una prueba de fuego para determinar la corrección de cerca de tres años de violenta, y a veces sangrienta, lucha callejera, como método para radicalizar y politizar a la juventud universitaria.

La misma combinación ganó el control de la FEC en 1967. Entonces, se atribuyó los resultados a la influencia personal de Luciano Cruz, estudiante mirista de medicina, con capacidad sobresaliente de líder, afamado por capitanear personalmente las luchas callejeras, cuya palabra llegaba a los estudiantes más allá de los límites de su propio partido. Pero, esta vez, Luciano Cruz no fue candidato, y la izquierda revolucionaria demostró que no es sólo Luciano Cruz, sino una fuerza orgánica potente y una corriente ideológica sentida y seguida por una gran mayoría de los estudiarnos de Concepción.

Estas expectativas antecedieron la elección del Comité Ejecutivo de la FEC. El primer triunfo del MIR se tomó como un accidente político superable, y así lo entendían la democracia cristiana y los sectores masones, encabezados por el rector David Stichkin. El candidato de los primeros, Aníbal Navarrete, estudiante de economía, declaró que la juventud democratacristiana podía tanto acortar la diferencia como ganar las elecciones. El mismo Navarrete señaló que los "métodos de violencia y los postulados del MIR estaban desprestigiados entre los estudiantes", y que "éstos repudiarán la paliza que se le propinó al presidente de la FECH, Jaime Ravinet", en su visita a Concepción.

El MIR y los socialistas le dieron un tono abiertamente político y subversivo a su campaña, con consignas tales como "luchar y estudiar", "la Universidad al servicio de la Revolución", y proclamas en favor de la vía armada y las guerrillas. Las fuerzas restantes, democratacristianos, comunistas y radicales presentaron programas de corte gremial y reformista, que atendían a cuestiones estrictamente de estudio y de la Universidad. En lo político, tanto unas como otras, pidieron "unidad popular" para un "Gobierno de cambios", en el futuro.

Sin embargo, en la práctica, todos escogieron la violencia, como el último camino para diferir los resultados electorales. Grupos de choque democratacristianos llegaron de Santiago y Chillán, en un número no determinado, armados de bastones, garrotes, armas blancas y de fuego, es decir, dispuestos a recurrir a los mismos medios que se le imputan al MIR y a los socialistas, lo que obligó a todos los grupos a prepararse.

En estas condiciones, y por el apasionamiento mismo que producían los comicios ante la eventualidad de quitarle el poder al MIR, se creó un ambiente de tensión y violencia como nunca se había visto antes en una elección de la FEC. La prensa local y santiaguina hizo gran acopio de esta situación, y un diario de la cadena del Mercurio usó el sugestivo título de "Violencia roja", para informar de los destrozos producidos por los estudiantes en las oficinas del Servicio Informativo de los Estados Unidos, ubicadas en una calle céntrica de Concepción. El asalto al USIS fue la rúbrica estudiantil del contenido antimperialista del movimiento de la izquierda. La noticia provocó un sumario en el Grupo Móvil de Carabineros, contra los oficiales de la unidad local que no supieron defender la propiedad norteamericana.

Así y todo, las elecciones en la FEC fueron más pacíficas que las realizadas en la FECH de Santiago. Tal vez un observador militar podría afirmar que allá jugó el principio castrense de que "la paz se afirma mejor con las armas", que es una variante de la teoría: "una potencia bélicamente fuerte se impone por la persuasión de su sola presencia".

Igualmente, las elecciones en la FEC son más limpias que las elecciones en la FECH de Santiago. Las declaraciones del presidente del partido de Gobierno, Renán Fuentealba, en el sentido de que hubo irregularidades en Concepción, no tienen relación con la realidad. Una visión comparativa de los sistemas electorales de la FEC y la FECH, así lo demuestra:

1) Las votaciones en la FEC son ININTERRUMPIDAS, duran sólo 12 horas. En la FECH, las votaciones duran tres días, con dos intervalos convenientes para realizar irregularidades;

2) En la FEC, los escrutinios se hacen en una sola mesa general, los votos se van leyendo uno por uno, se escrutan EN EL MOMENTO, una vez que cada cédula ha sido revisada por todos los representantes de las diversas listas. Son públicos, y los votos son leídos por altoparlantes, lo que permite a cualquier alumno llevar su propio control. En la FECH, hay varias mesas de escrutinio, cada escrutador hace un paquete con los votos que revisa, y DESPUÉS se cuentan. Sólo el resultado final de este proceso se lee en voz alta. Esta revista ha denunciado en dos oportunidades (Números 15 y 68) las alteraciones que sufre el contenido de las urnas con este sistema.

3) En la FEC, cada lista tiene un representante en la mesa escrutadora. En la FECH, los miembros del Colegio Escrutador se eligen EN PROPORCIÓN a la fuerza que tienen en el Comité Ejecutivo. De esta manera, a los grupos que no tienen representación pero que participan en las elecciones, como el MIR, sólo se les permite un observador, sin derecho a participar en el escrutinio.

4) En la FECH los votos "declarados" nulos se rompen de inmediato, mientras que en la FEC, los votos nulos, blancos o dudosos se dejan para una resolución final del Tribunal Calificador, formado por todos los presidentes de centros de alumnos.

Los resultados finales entregados por la mesa escrutadora de la FEC son serios y mantuvieron la correlación de fuerzas del Comité Ejecutivo: 5 vocales de la combinación MIR-BUS, incluido el presidente; 3 vocales DC, y un radical. Todos los grupos observaron un leve aumento, excepto el PR. MIR-BUS subió de 1.270 a 1.308 votos; la DC, de 1.060 a 1.188; comunistas, de 257 a 343: nacionales, de 148 a 327 (hay que señalar que la derecha en la U. de Concepción es abiertamente reaccionaria, incluso se opone a la reforma, pero esta vez capitalizó parte de la votación de un grupo "apolítico" que se presentó el año pasado y que obtuvo 210 votos), y los radicales, que representan las posiciones de la masonería en esa Universidad, bajaron de 527 a 422 sufragios.

Los dirigentes de la FEC están conscientes que el aparato de poder de la masonería en la Universidad no está destruido, y que ello sólo se obtendrá en la medida en que el poder estudiantil logre desplazarlos de sus cargos y anule su influencia con medidas de lucha. El problema que presenta la masonería está íntimamente vinculado al de la penetración norteamericana, que se ejercita a través de las becas, préstamos y ayuda técnica de fundaciones privadas y universidades de Estados Unidos, gestionadas por los rectores masones. David Stichkin se encuentra en estos momentos en Norteamérica negociando otra partida de esta ayuda.

En estas condiciones, la consolidación del MIR en el poder crea serias disyuntivas para sus posiciones revolucionarias. Específicamente en lo que se refiere a compartir las nuevas estructuras de la Universidad originadas por la reforma, con autoridades conservadoras, amigas de los planes "desarrollistas" levantados en base a la ayuda extranjera. El peligro se presenta en todos los niveles muy especialmente en el terreno personal del estudiante revolucionario.

"Cuando subimos al poder en 1967, dice Nelson Gutiérrez, estábamos conscientes de este problema. Separamos a la Brigada universitaria de las labores puramente gremiales de la FEC y dejamos a un equipo a cargo de ellas, para desarrollar una tarea de auto-fiscalización.

"También se ha hecho rotar el equipo destacado en la FEC en los cargos intermedios y menores, con obligación de que sus integrantes mantengan contacto con las luchas obreras. Estamos en el poder y todos buscan nuestra amistad. Se trata de comprometer al estudiante con el sistema, de "aburguesarlo", de despertarle aspiraciones personales. En parte, por la extracción social general del estudiantado es natural que se creen contradicciones peligrosas entre su bienestar personal y su militancia revolucionaria. Cuando se está en el poder, esta situación se agudiza, porque sus posibilidades mejoran, a esta situación le hacemos frente con una educación política intensiva, con una autocrítica permanente y con la relación existencial con la lucha de clase, de modo que el estudiante se radicalice cada vez más y evite enajenarse".

AUGUSTO CARMONA


Opiniones

SE DESMORONA MITO DE LA AYUDA YANQUI

AL término del mes de octubre la agencia noticiosa France Press divulgó una encuesta hecha en varios países de América latina en vísperas de la elección presidencial de Estados Unidos con el propósito de conocer la opinión de los latinoamericanos respecto a los candidatos en pugna. De acuerdo con esa encuesta en Chile "es posible percibir una cierta desconfianza hacia Nixon, representante de la línea dura de la política exterior de Estados Unidos"; en Venezuela "la imagen de Nixon está unida a la política del ex Presidente Dwight Eisenhower, quien puso en práctica restricciones a las importaciones de petróleo, que tanto irritaron a los gobiernos que sucedieron al derrocamiento del dictador Pérez Jiménez en 1958"; en Brasil "los brasileños están seguros de la victoria de Richard Nixon, pero lo lamentan"; y en Perú, "medios políticos afirmaron que un gobierno republicano en Washington puede significar un endurecimiento frente a la política nacionalista del nuevo gobierno militar peruano". En general, las opiniones captadas fueron desfavorables para Richard Nixon, que resultó a la postre triunfante.

El equipo publicitario norteamericano tendrá una dura tarea por delante: mejorar la imagen de Nixon en América latina. La tarea será más compleja porque no sólo se tratará de reemplazar la actual que se tiene de Nixon sino porque hasta en los sectores más pro norteamericanos del continente despuntan manifestaciones de escepticismo respecto a la política que Estados Unidos aplica en América latina.

El 20 de octubre el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Gabriel Valdés Subercaseaux, declaró: "Con Chile la cooperación ha sido buena; pero en general los términos con que Estados Unidos ha tratado a América latina no son satisfactorios. Y está a la vista que los latinoamericanos son ahora más pobres y Estados Unidos es evidentemente más rico".

Está claro que Valdés liga las expectativas de América latina al trato que le acuerde a ella Estados Unidos, lo que bien define su mentalidad de político pro-norteamericano. Establece tan íntima dependencia que al final de su frase compara la prosperidad de Estados Unidos con la miseria latinoamericana.

Valdés como Eduardo Frei representan el colonialismo mental de un sector político que siempre condicionó cualquier plan de desarrollo económico de Chile a "la comprensión" o a la "generosidad" de Estados Unidos. El Canciller con ingenuidad descubre el fenómeno imperialista al señalar que la forma en que se plantean las relaciones entre la metrópoli y las colonias determina la miseria de estas últimas y la prosperidad de la primera. El pesar de Gabriel Valdés es común a muchos políticos latinoamericanos que lo esperaron todo de Estados Unidos.

No debe olvidarse que Eduardo Frei se prestó para aparecer ante el mundo como la alternativa al régimen revolucionario de Cuba, lo que le llevó a acuñar el slogan de su campaña: "Revolución en libertad", parafraseando la publicidad de Estados Unidos que insiste en presentar a la Revolución Cubana como una experiencia liberticida.

Otro político latinoamericano, que ha mantenido una posición de apoyo incondicional a Estados Unidos, Alberto Lleras Camargo, Colombiano, escribió en la revista yanqui "Visión", el 2 de agosto de este año: "Cualquier cosa que piense Nixon —y es difícil adivinarlo a través de sus discursos—, lo cierto es que prendidos a su casaca de candidato van a llegar al Congreso a buscar otras posiciones gubernamentales muchos de esos seres cavernícolas que intentaron tomar el poder con Goldwater. Con la victoria de Nixon necesaria, inevitablemente, habría una reacción, que se marcaría en la política internacional, en la laboral, en la racial".

Si Lleras Camargo, que ha estado junto a la política oficial norteamericana en cada una de sus aventuras en el resto del continente, tiene tan negativa visión de Nixon, qué puede esperarse de la visión que sobre el mismo personaje tienen los ciudadanos moderados de América latina.

El 19 de octubre el Secretario de Estado Dean Rusk, consciente del pesimismo latinoamericano, se apresuró a hacer declaraciones sobre la influencia de las elecciones de su país en la política norteamericana para América latina: "La próxima administración defenderá, al igual que la actual, la solidaridad y la cooperación interamericanas".

La declaración de Rusk no pudo ser tomada con seriedad porque sólo un político ingenuo puede comprometer su palabra sobre el comportamiento de políticos y fuerzas políticas ajenas a su radio de acción. Nadie le ha conferido a Rusk la calidad de rector de la política exterior de Estados Unidos a pesar de la influencia que logró en las administraciones demócratas, lo que le valió mantenerse en el Gobierno de Johnson a pesar de pertenecer al equipo de John Kennedy.

Por lo demás, Rusk anunció que la política norteamericana se prolongaría a la siguiente administración, lo que no constituye ningún motivo de optimismo para los gobernantes de América latina, con excepción de Cuba, porque hasta elementos al servicio de Estados Unidos como Galo Plaza han criticado la orientación que alcanza en la actualidad la política de la Casa Blanca.

Richard Nixon criticó en el mes de octubre el nivel alcanzado por la Alianza para el Progreso y dijo que ella "zozobra bajo el actual Gobierno". Algo similar dijo a los pocos días el Secretario General de la OEA, Galo Plaza, el que con su lenguaje de político cursi dijo: "La Alianza fue un rayo de luz que hizo renacer nuevas esperanzas".

Decir que la Alianza ha fracasado no es agregar nada importante porque sólo los engañados y los políticos amarrados a la política exterior de Estados Unidos creyeron en las bondades de ese truco publicitario.

El Comandante Ernesto Guevara denunció en la reunión de agosto de 1961 en Punta del Este el engaño de la política esbozada por él Gobierno de Kennedy. La llamada Alianza

para el Progreso sólo existió en la imaginación de los publicistas norteamericanos, en los momentos dramáticos en que su país necesitaba responder de algún modo, aunque fuera inconsistentemente, el desafío planteado en el Continente por la Revolución de Cuba. No obstante hubo políticos como Eduardo Frei que creyeron que podrían obtener ventajas de la llamada Alianza. El solo examen del nivel que ha alcanzado el endeudamiento externo de Chile y el conocimiento del monto de los compromisos económicos contraídos con Estados Unidos son suficientes para demostrar que la "ayuda" ha sido un excelente negocio norteamericano.

La Alianza ha cambiado sus formas externas en repetidas oportunidades para evitar que el desprestigiado impuesto por su falta de organicidad e ineficiencia la destruya antes de su muerte oficial, que tendrá que producirse en 1971, año final de su existencia.

La carta del economista brasileño Rómulo de Almeyda, uno de los últimos vestigios del equipo de "Nueve sabios" que evaluó peticiones de las naciones latinoamericanas que acudían a los supuestos fondos de la Alianza, es un documento que denuncia su inexistencia. Personeros tan amarrados a la política norteamericana, como el ingeniero chileno Raúl Sáez, se retiraron de ese mismo equipo de "sabios" para evitar que el descubrimiento del fraude político les envolviera en un descrédito personal.

Raúl Prebish, un hombre brillante, argentino, se convenció a tiempo de la burla de la Alianza y prefirió no seguir ligando su nombre a ella. Más tarde, como Secretario General de la UNCTAD, tendría más oportunidades de comprobar la ausencia de una política generosa de Estados Unidos con América latina.

Durante años los elementos socialistas de América latina predicaron en el desierto señalando que Estados Unidos con su política imperialista empobrecía cada vez más al Continente. También esos elementos denunciaron el daño causado a las economías latinoamericanas por organismos como el Fondo Monetario Internacional, controlado por Estados Unidos.

Los sectores moderados y conservadores rebatieron los planteamientos de los sectores socialistas, pero han terminado por admitir su justicia. Eso explica que incluso los militares del continente, que operan de acuerdo con los dictados del Pentágono, se muestren reacios a admitir toda la penetración norteamericana.

Las trabas que ha encontrado en el ámbito castrense latinoamericano el propósito de constituir un ejército interamericano prueban la desconfianza de los uniformados. No admiten la entrega total a Estados Unidos, porque conforme a su vieja tradición mercantil prefieren chantajear a los gobernantes norteamericanos con el fin de obtener algunas migajas.

Los militares, que han gobernado la mayor parte del siglo actual a las diversas naciones latinoamericanas, tienen el convencimiento de que no es negocio entregarse totalmente a Estados Unidos. Por eso se resisten a formarle el dispositivo militar que él pide. La oposición no sur je solamente de los sectores populares que hacen conciencia sobre los peligros del establecimiento de la FIP, sino que se alienta en el seno de los altos mandos de las fuerzas armadas latinoamericanas. Por ese motivo sur jen extrañas contradicciones en las reuniones militares interamericanas, como las registradas en la última reunión de Ejércitos, efectuada en Brasil.

Richard Nixon no sólo deberá cambiar su imagen personal sino que además tendrá que vencer la desconfianza que su país causa hasta en los círculos conservadores de América latina.

El plan de Nixon para el resto del continente está contenido en una declaración de seis puntos, de pobre elaboración. Está lejos de conservar la forma ampulosa e imaginativa de los documentos que preparaba la administración kennedyana.

En el punto uno lanza su primera vaguedad, hay que "latinizar lo que hagamos en la América Latina". Una frase hueca.

En el tercer punto Nixon dijo: "Debemos intensificar el intercambio comercial en lugar de la ayuda. Entre las proposiciones que merecen plena consideración figuran: un nuevo Fondo Interamericano para ayudar a estabilizar los precios de los productos de exportación latinoamericanos; ayuda financiera especial a los países cargados de intereses en sus deudas y un sistema de preferencias en los aranceles aduaneros a las exportaciones 'latinoamericanas".

La proposición de Nixon ha encontrado de inmediato la oposición de los mendicantes, encabezados por Galo Plaza y Felipe Herrera. Este último "solicitó que se incremente la ayuda a los países latinoamericanos". Bien se sabe que la "ayuda" norteamericana no existe, pero se prefiere mantener en pie la falacia para dar prestigio a Estados Unidos y permitir que continué su saqueo en el continente bajo la sombra de un alero paternalista.

Más claro ha sido el Presidente del Banco Mundial, otro organismo controlado por Estados Unidos el que ha dicho que debe condicionarse la "ayuda" a los países que pongan en práctica el control de la natalidad, para calmar la inquietud norteamericana ante el crecimiento demográfico del continente.

A. O. B.


Medicina

EL OSCURO MUNDO DE LOS TRASPLANTES

EN la mañana del martes 12 de noviembre un muchachito de 14 años, que soñaba con convertirse en jinete de caballos de carrera, fue atropellado por un automóvil en una calle de la ciudad de Viña del Mar. Se le trasladó en estado grave al Hospital Van Burén, de Valparaíso.

Se llamaba Juan Antonio Fredes Fredes y su nombre pudo perderse en el anonimato que generalmente rodea a los accidentados, pero, en cambio, el caso saltó a la primera página de los diarios horas después de producirse el suceso. El día 13 de noviembre las radioemisoras, la televisión y los diarios empezaron a hablar de Juan Antonio Fredes Fredes como el seguro "dador" de algunos órganos, que serían utilizados en un triple trasplante, que se realizaría en el Hospital Naval de Valparaíso.

Veinticuatro horas después del accidente se supo que un abogado, defensor del conductor del vehículo que arrolló al muchacho, rechazaba la "donación" de los órganos vitales de su cuerpo, porque exigía que se le practicara una autopsia. Hasta ese momento el joven Fredes estaba vivo, sin embargo su madre ya había ofrecido el corazón y los riñones de su hijo para facilitar el anunciado triple trasplante, lo que había protocolizado en una comisaría policial.

DONACIÓN

El jueves 14 de noviembre en el matutino "La Tercera" apareció la siguiente declaración atribuida al Dr. Jorge Kaplán: "No hay impedimento legal alguno para extraer los órganos de ese dador potencial: se cuenta con autorización de sus familiares y, en todo caso, el trasplante se hará cuando el paciente donante haya fallecido. La muerte clínica es certificada automáticamente por un médico legista incluido en los equipos que preparan la operación".

Las expresiones "donación" y "dador" le daban un tono piadoso a las declaraciones e informaciones sobre el caso del joven Fredes, pero lo concreto es que no alcanzaban a borrar la manifestación de mal gusto que empezaba a repugnar a algunas personas.

Mal podía hablarse de "dador" cuando el paciente no había recuperado el conocimiento después del accidente y por lo tanto no estaba en condiciones de "donar" sus órganos vitales; por lo demás, de encontrarse consciente jamás habría realizado tal oferta.

El jueves 14 de noviembre el matutino "La Unión" de Valparaíso tituló con renegridas letras: "El dador demoró el trasplante". Era obvio que el diario lamentaba la demora del trasplante, lo que en otros términos significaba quejarse por la vitalidad del muchacho que lograba sobrevivir. En un excelente artículo, escrito para la revista "Dilemas", el Dr. Armando Roa manifestó: "El habitual esfuerzo por salvar a alguien, aun a sabiendas de las mínimas probabilidades de éxito, esfuerzo propio de la generosidad de la medicina, será desplazada en algunos casos por la codicia de obtener "un buen cadáver". De esta manera la ética da un salto substantivo; la muerte contra la cual lucha la medicina desde el origen de los tiempos, sa la desea ahora secretamente a un sano, a fin de salvar a un enfermo".

RONDA MACABRA

Hubo quienes se sobrecogieron al leer las frases del psiquiatra, pero en cambio tomaban con naturalidad las informaciones de prensa que decían, por ejemplo: "El equipo del Dr. Kaplán ronda al "dador", situación que se tornó dramática porque el muchacho sobrevivió doce días en el pabellón de neurocirugía del Hospital Van Burén, desde donde fue sacado con vida para trasladársele al Hospital Naval, para esperar el instante preciso de su muerte, el momento aguardado para iniciar el triple trasplante.

La aventura de los trasplantes cardíacos humanos empezó en enero de 1968 con la operación que realizó en Sudáfrica el Dr. Christian Barnard, quien injertó un corazón humano en el paciente Washkansky. En Francia el profesor de la Facultad de Medicina de París, Dr. Soulié. declaró: "El hombre se transforma en un conejillo de Indias. La medicina no debería comprometerse en una aventura, que constituye una grave falta médica".

Christian Barnard se convirtió en una vedette internacional. Recorrió casi todo el mundo. Se hizo retratar bailando twist con Gina Lollobrigida, conversando con los pintorescos príncipes de Mónaco, cenando en un cabaret de Nueva York. Pronto el racista gobierno de África del Sur advirtió que el médico podía transformarse en un buen elemento publicitario para contrarrestar la ingrata imagen que existe del país por la discriminación racial.

AVENTURA

En Chile, el Hospital Naval se embarcó en la aventura de los trasplantes cardíacos humanos el 28 de junio de este año con la intervención que se realizó en una joven campesina de 24 años, María Elena Peñaloza, a la que se le colocó el corazón del joven de 20 años Gabriel Veliz Martínez, fallecido a consecuencia de un tumor cerebral.

De inmediato el nombre del Dr. Jorge Kaplán, cirujano de corazón, se hizo famoso en todo Chile, como jefe y realizador del equipo que efectuó el primer trasplante cardíaco en el país.

La imagen de la campesina de Panquehue se tornó familiar para los chilenos. Era la segunda mujer en el mundo sometida a un trasplante.

Con su proverbial frivolidad varios políticos, entre ellos el Presidente Eduardo Freí, profitaron de la fama que rodeó al equipo del Dr. Jorge Kaplán y, sin esperar mayores antecedentes sobre la importancia médica del caso, buscaron la más estrecha proximidad con los personajes del momento. El 1º de octubre de 1968 y cuando aún sobrevivía la primera trasplantada, el equipo del Dr. Kaplán realizó el segundo injerto cardíaco.

MENOSPRECIO

En torno a este segundo caso asomó la primera manifestación de mal gusto, para no emplear una expresión más condenatoria. El corazón trasplantado fue sacado del cuerpo de un muchacho que murió a consecuencia de los golpes que le propinaron al término de un accidentado match de fútbol.

Cuando la familia acudió a reclamar el cuerpo de la víctima, se encontró con la novedad de que se le había sacado el corazón. La protesta de los campesinos fue captada por la prensa y frente a ella los periodistas escucharon un comentario poco afortunado del Dr. Kaplán.

No puede responsabilizarse al Dr. Kaplán de las manifestaciones de mal gusto de los medios periodísticos, pero sí debe responder de situaciones como la planteada con el cuerpo del joven futbolista.

PUNTO FINAL inquirió datos sobre el Dr. Jorge Kaplán y escuchó comentarios generosos al respecto. La mayoría de los consultados consideró que el médico tenía una intensa e importante labor médica hasta el instante en que inició la era de los trasplantes cardíacos. Desde ese momento su labor cayó bajo la crítica. Hay quienes dicen que eso ocurre porque en Chile, por sistema se persigue rebajar el valor de una persona que obtiene un triunfo. En el caso del Dr. Kaplán no puede hablarse de una victoria. Se ha establecido que los trasplantes no contaron con la preparación indispensable.

EXPERIMENTOS

Para enjuiciar lo ocurrido en Chile con los trasplantes cardíacos humanos fue necesario realizar muchas consultas sobre esas operaciones en los círculos médicos. La opinión autorizada general fue: los trasplantes no han superado la fase experimental; no pueden tomarse como procesos terapéuticos. Esto es válido para los trasplantes cardíacos en todo el mundo. Puede decirse con propiedad que se está al frente de una aventura de la medicina.

Frente a esta última aseveración es usual que se diga que la medicina ha avanzado superando experiencias, pero en el caso de la medicina cardiovascular, los expertos señalan que "nadie puede predecir el futuro de un enfermo cardíaco", lo que equivale a decir que hasta el momento no existe ningún antecedente serio que pueda usarse para determinar la conveniencia de someter a un paciente a un injerto de corazón. Los médicos dicen que la experiencia indica que el enfermo cardíaco "no puede ser desahuciado", porque en muchos casos un paciente que ha sido descartado como recuperable, ha sobrevivido largo tiempo con su propio corazón enfermo.

Durante el proceso posterior al diagnóstico ha sufrido alzas y bajas en su estado. Las consideraciones de orden médico caben dentro de una publicación especializada, pero PUNTO FINAL se vio obligado a pedirlas para poder determinar la verdadera importancia de los trasplantes cardíacos humanos.

Si el trasplante de tal tipo carece de valor terapéutico y no logra salir de un vago plano experimental, los médicos se preguntan si un país pobre como Chile debe embarcarse en la aventura que inició el Dr. Christian Barnard.

ALTO COSTO

La cirugía cardíaca ha realizado muchos avances sin necesidad de incurrir en los cuantiosos gastos que demanda la operación de trasplante. El costo de cada una de estas intervenciones es desproporcionado para la realidad chilena, donde pululan miles de niños pobres, candidatos a la muerte, víctimas de simples diarreas infantiles.

La realización de los trasplantes cardíacos humanos sólo puede encararse como una loca aventura de alto precio. La movilización de un "equipo médico y paramédico para realizar un trasplante demanda un esfuerzo económico impropio para un país necesitado. La operación misma debe ser rodeada de increíbles precauciones que en la práctica significan colocar todo un hospital al servicio de una sola intervención. A ese esfuerzo debe sumarse el proceso de conservar con vida al trasplantado. El proceso de evitar el rechazo del corazón extraño por las células del cuerpo que lo ha recibido tiene un costo elevado. El paciente trasplantado no podrá abandonar nunca el tratamiento de las drogas inmuno-supresoras, que tienen un precio subido.

Cualquier enfoque crítico de los trasplantes cardíacos humanos corre el riesgo de ser tomado como una manifestación mezquina frente a la importancia del avance científico. Si éste existe no puede ser menospreciado, pero vale la pena señalar que hasta ahora los pacientes escogidos son seres de situación social y económica modesta, lo que contribuye a certificar el carácter experimental de las intervenciones.

Si los trasplantes cardíacos humanos se convierten alguna vez en una realidad terapéutica, luego de aceptarse que es el proceso óptimo para salvar a un enfermo, por el alto costo se convertirán en otra manifestación de la medicina para ricos, cimentada sobre el aporte y sacrificio humanos hechos por los pobres, que como dijo el Dr. Soulié han servido de "conejillos de Indias".

El Dr. Kaplán ha demostrado ser un buen cirujano, pero es posible que por su falta de experiencia en el contacto con la opinión pública haya descuidado aspectos que hacen ingrata su labor, no obstante que se reconoce que él la realiza confiado en que hace un aporte a la medicina.

El cirujano y su equipo han permitido que en torno a su tarea puramente experimental se monte la comercialización publicitaria. El grupo financiero Edwards que edita varios diarios, entre ellos "El Mercurio", ha proporcionado recursos para que puedan filmarse y fotografiarse los trasplantes, que mucho interesan a la opinión pública, pero lo ha hecho con claros propósitos comerciales, disfrazados con fines filantrópicos, ya que las ediciones en que ha incluido las fotografías exclusivas han encontrado gran demanda pública. El Dr. Kaplán ha dicho que está reconocido de los aportes financieros del grupo Edwards, pero no ha reparado en que se ha prestado para tornar más equívoco el oscuro mundo de los trasplantes cardíacos.


Notas:

1. Chile Invadido, autor Eduardo Labarca Godard, Editora Austral, 350 páginas. Se terminó de Imprimir en noviembre de 1968 en los talleres de Horizonte, Santiago de Chile.

2. En el caso de Chile, los partidos Liberal, Radical, Democristiano, etc. (Nota de PF).


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02