íChé Guevara vive!

PUNTO FINAL
AÑO III. Nº 65
Martes 8 de octubre de 1968

CHE INMORTAL: AMÉRICA SERÁ UNA SOLA PATRIA

"América, continente olvidado por las últimas luchas políticas de liberación, que empieza a hacerse sentir a través de la Tricontinental en la voz de la vanguardia de sus pueblos, que es la Revolución Cubana, tendrá una tarea de mucho mayor relieve: la creación del segundo o tercer Vietnam o del segundo y tercer Vietnam del mundo".

CHE

EN un día como hoy —hace exactamente un año— murió combatiendo por la libertad de Bolivia y de los pueblos oprimidos de América Latina y del mundo, el heroico Comandante guerrillero Ernesto Che Guevara. Che no es el producto de una casualidad histórica.

Che guerrillero, Che latinoamericano se funde, se proyecta y desarrolla como conductor de los pueblos, dentro de la Revolución Cubana, vanguardia heroica de la lucha de liberación.

Che fue, en esta época convulsionada por las guerras de agresión imperialista, de saqueo colonial, de crueldad sin límites contra las naciones explotadas, el hombre nuevo, el ser humano integral, solidario, de firmes principios ideológicos, siempre creador. En síntesis, fue un auténtico comunista.

A este continente sumido en un profundo letargo colonial, lo remeció y lo remece con su pensamiento y su acción. Con su ejemplo espartano y heroico destrozó los mezquinos límites territoriales de patria y señaló claramente que nuestro enemigo fundamental es el imperialismo norteamericano; nuestra bandera, la lucha armada de liberación; nuestra meta final, la liberación de los pueblos sojuzgados de Latinoamérica o de cualquier parte de la tierra.

Como gran estratega de la lucha continental, convirtió a Bolivia en el principal escenario de la Guerra de Liberación de América Latina. Comandante de la vanguardia de los pueblos, creó el ELN, embrión del ejército continental, para combatir al imperialismo donde quiera que se encuentre, sin tregua hasta su expulsión y destrucción definitiva.

El asesinato físico del Comandante Guevara no fue el panteón de sus ideas: mientras exista un hombre con dignidad en América Latina, mientras exista la Revolución Cubana, mientras exista el ELN como vanguardia de la lucha guerrillera, las banderas del Che no se arriarán jamás.

El ELN, probado en decenas de batallas, forjado en los principios morales que caracterizaron al Che como hombre y revolucionario, no murió con su comandante. Está vivo y pronto reiniciará la gesta que comenzó en las selvas de Ñancahuazú.

Estamos en guerra. América Latina entera debe estar en pie de guerra. La "paz idílica" y la "convivencia democrática" son mitos creados por el imperialismo norteamericano, defendidos por sus lacayos y apoyados por los domesticados y cobardes que oponen a la heroica lucha de liberación los emblemas corrompidos del reformismo, del oportunismo, del electoralismo y del chauvinismo.

Somos revolucionarios y, como tales, combatiremos al imperialismo hasta nuestra victoria final.

Jamás traicionaremos al Che.

Conciliar con el enemigo es traicionarlo. Es traicionar a los pueblos oprimidos.

Esta guerra será dura y cruel, porque la filosofía del imperialismo está cimentada en la rapiña y la crueldad. Ejemplos dramáticos son Vietnam, Santo Domingo, Bolivia y otros países. Pero estamos dispuestos a pagar cualquier precio por nuestra libertad.

Pronto crearemos un nuevo Vietnam.

Crearemos una nueva Cuba.

América Latina será una sola patria.

No ocultaremos nuestros principios ideológicos, porque esta es una lucha de principios.

Cada hombre que caiga en combate sabrá que muere por los principios del Che, que son nuestros principios.

Es la hora de la acción.

Morir de hambre, en situación de semi-esclavitud, colonizado por el imperialismo, es una cobardía.

Nuestro deber es combatir.

La sangre de cubanos, argentinos, peruanos y bolivianos que cayeron con el Che, no se derramó en vano.

Che: tu ejército está de pie, en posición de combate.

¡Volveremos a las montañas!
¡Victoria o muerte!

INTI PEREDO
Bolivia, 8 de octubre de 1968.


Planteamiento

CHILE NO ES UNA EXCEPCIÓN

UN examen de las perspectivas revolucionarias en Chile —elaborado a un año de la muerte del Che— lleva a conclusiones optimistas.

La verdad es que el proceso revolucionario chileno ya ha comenzado. Asoma por todas partes y su vecindad está perfectamente clara para aquellos aparatos del Estado que se encargarán de defender a sangre y fuego el orden establecido. Asimismo lo comprenden los gendarmes del continente, los Estados Unidos de Norteamérica, que redoblan su vigilancia y su penetración en el país.

Han caído en el descrédito aquellos que propugnan una ilusoria excepcionalidad chilena en el desarrollo de la revolución continental.

Los que afirman que en Chile podría modificarse de modo absoluto el orden social imperante, mediante métodos pacíficos y evolutivos, ciñéndose a las propias reglas de juego del sistema, sólo cuentan ahora con un incrédulo auditorio similar al que presencia las destrezas de un mago sabiendo que se le embauca con trucos.

Ningún antecedente serio puede exponerse hoy para concluir que el curso de la revolución chilena será distinto al proceso general que se sigue en América Latina.

La burguesía de este país no entregará el poder impresionada por desplantes oratorios en el Parlamento ni aun por la exigencia de masas inermes.

Sus aparatos represivos se perfeccionan y equipan con vistas a enfrentar cualquier disputa por el poder.

El imperialismo norteamericano no considera a Chile una presa susceptible de abandonar sin antes presentar toda la resistencia de que es capaz.

Las reiteradas notificaciones de Estados Unidos, en el sentido de que no permitirá ningún régimen que desafíe sus normas, han sido dictadas para América Latina en su conjunto, incluido Chile.

La reciente conferencia de jefes militares en Río de Janeiro, ha culminado con un golpe de estado en Perú y una masacre de estudiantes en México. Es la misma medicina imperialista para todo el continente.

Está claro —entonces— que en Chile se aplicarán métodos de fuerza en cuanto sus actuales explotadores lo consideren necesario: el "gorilismo" para frenar la lucha de masas, el terror policial para aplastar una protesta masiva, la guerra civil en cuanto el pueblo tome las armas, la intervención de "marines" y sus socios, bajo el disfraz de la OEA, si el pueblo está a un paso del poder.

Es el molde ya elaborado en el que calza cualquier país del continente.

Se trata del mayor desafío que pudiera imaginar un revolucionario y, por cierto, no hay texto clásico que proporcione la solución.

Los revolucionarios latinoamericanos están enfrentados a una tarea de enorme magnitud. Es la misma que en su momento debieron acometer los heroicos vietnamitas. El pueblo de Vietnam está demostrando que ello es posible y mientras más cerca está su victoria más urgente se hace generalizar la lucha en América Latina.

Vietnam soporta la carga de su enfrentamiento armado con el imperialismo, lo que hace relativamente menos pesada la de aquellos pueblos que se alcen hoy contra la explotación norteamericana.

Nuevos focos de lucha no sólo significan solidaridad real con Vietnam al obligar al imperialismo a desangrarse y dispersar sus fuerzas. Cada pueblo que entre en combate ahora, a su vez, cuenta con la solidaridad vietnamita que retiene en el sudeste asiático al grueso de las fuerzas norteamericanas, propinándoles golpes que son fruto de una experiencia que forma parte del acervo de los revolucionarios de todo el mundo.

El espejismo de una democracia burguesa —que ha logrado engañar inclusive a fuerzas nacidas para destruirla—, es quizás el obstáculo mayor al libre desarrollo de la corriente revolucionaria en nuestro país.

Los partidos obreros chilenos se han dejado dominar transitoriamente por la ideología burguesa.

Esto se traduce en que el movimiento obrero sea dirigido por la ruta de un reformismo estéril y que en él predomine una corriente que muere inocua en las playas del economismo.

La acción partidaria de la izquierda tradicional aparece cada día más desprovista de sentido revolucionario. Sólo se limita a dirigir una superestructura organizativa que precisamente por carecer de un objetivo revolucionario, cual es la conquista del poder, se convierte aceleradamente en un cascarón inservible.

Esto no es un problema nuevo ni tampoco insuperable en la experiencia revolucionaria. "La flojera de los políticos —decía Sandino, en 1927— llegó hasta el ridículo, y fue entonces cuando comprendí que los hijos del pueblo estábamos sin directores y que hacían falta hombres nuevos".

El vacío de dirección revolucionaria en Chile tiene que llenarlo una nueva fuerza que releve a los organismos desgastados e inútiles.

Es cierto que la izquierda tradicional es formalmente poderosa. Pero lo es en los marcos de la propia democracia burguesa. Su debilidad reside —fenómeno acentuado en el caso del PC— en que no está dispuesta a luchar por conquistar el poder. En el seno del PS se mueve una corriente que intenta poner a ese partido a tono con los acuerdos de su último congreso. Pero los resultados son hasta ahora muy débiles.

Luchar por conquistar el poder supone hoy en América Latina un tipo de organización diferente.

El largo y paciente trabajo de organizar y crear conciencia en las masas —etapa cubierta en Chile hasta donde permite el sistema— es un camino que remata en un muro infranqueable si no se abre un forado por el que irrumpa la revolución. El ariete es el instrumento revolucionario idóneo para estas circunstancias históricas.

La organización revolucionaria que exigen las nuevas condiciones debe ser por naturaleza clandestina.

Una tal organización debe reunir, ciertamente, condiciones político-militares. No se trata simplemente de la sustitución de un herrumbroso aparato político. Lo que se necesita es la creación de un instrumento revolucionario, simiente de un nuevo movimiento, cuyos cuadros tendrán que prepararse en condiciones de máxima seguridad para actuar en el momento preciso.

Lo que espera es la lucha por liberar al país de la explotación de la oligarquía y del imperialismo. Será por lo tanto, inicialmente, una lucha desigual. Los desposeídos contra los poseedores. Los explotados contra los explotadores. Los inermes contra los que tienen toda clase de armas.

La relación de fuerzas está por ahora a favor de los segundos en casi todos los terrenos. Pero es una relación establecida justamente por el inmovilismo y el renunciamiento anticipado a la conquista del poder.

Es la propia lucha la que consigue modificar estos términos. La pasividad actual sólo consigue regalar tiempo a un adversario que se fortalece sin pausas.

Cuando señalamos que el proceso revolucionario chileno ya ha comenzado, estamos ciertos de ello. Basta echar una mirada a la nueva promoción de combatientes que asoma. Tiene su expresión mayor —y es natural que así sea— en los sectores de jóvenes trabajadores y estudiantes. Surge este movimiento con una concepción muy amplia que le permite captar adherentes entre marxistas y cristianos. Los anima el propósito de hacer una revolución liberadora que hoy no necesita apellidos, pero cuyas características están claras para todos.

Los jóvenes revolucionarios chilenos no actúan determinados por un factor generacional. Lo hacen mediante una exacta comprensión de la lucha de clases, o sea, están motivados por un análisis concreto de la sociedad explotada en que viven. Ello hace que este movimiento del que es nervio motor la juventud, se inserte en nuestra realidad, convirtiendo en un hecho la alianza de obreros, campesinos e intelectuales que respalde la lucha por el poder.

La imagen que forjó Che Guevara del hombre nuevo, del latinoamericano dispuesto a entregarlo todo por la revolución, está plasmando en Chile en una vasta medida, auspiciosa para la lucha que viene.

La influencia del pensamiento del Che en esta nueva corriente que toma cuerpo en el país es innegable, y mucho más aún su actitud definitiva de entrega al ideal revolucionario. Nada han podido hacer en contrario los que desde distintos ángulos intentan opacar la figura del Che o convertirla en un icono sagrado.

Este movimiento que por su misma naturaleza aparece aun desorganizado, nace de requerimientos específicos del pueblo chileno. Está muy lejos de significar la adopción de un pensamiento o una estrategia ajena a la realidad nacional. Recoge las tesis del Che en la validez que encierran para el proceso liberador de América Latina y de allí que se traduzcan, a la vez, a las condiciones chilenas.

Esta línea de pensamiento que encarnó el Che tiene en lo substancial contornos continentales, porque es evidente que la lucha real es con el imperialismo norteamericano. Son cada vez más numerosos los chilenos que así lo entienden y que están dispuestos a poner en práctica esos planteamientos.

Los que tratan de convencer que Chile no necesita una revolución, están siendo dejados atrás. Y los que hablan vagamente de una revolución sin atreverse a decir —y con ello a preparar al pueblo— que será inevitablemente violenta, están mintiendo descaradamente.

Está naciendo en el país —reclamada por las propias condiciones de explotación— una fuerza de reemplazo para dirigir a las masas hacia la conquista del poder. Es una corriente de opinión que se extiende y que, sin duda, producirá desconcertantes hechos en lo político hasta fraguar en un movimiento vertebrado.

En este instante aparece sin embargo, como una cuestión de la más alta prioridad, abocarse a la formación del instrumento revolucionario idóneo. Esa tarea, nos parece, debería marchar paralela al estímulo que necesita el proceso político propiamente tal, afincándose en la agudización de la lucha social.

La izquierda tradicional tiene una gran responsabilidad que encarar en ese sentido. Está en su mano modificar la conducta de los organismos políticos y gremiales (tanto del sector laboral como estudiantil) para calentar al rojo vivo los factores generales subjetivos. La misma pesadez de sus estructuras partidarias la inhabilitan para desempeñar la tarea revolucionaria práctica que, seguramente, deberá tomarla un instrumento nuevo, más pequeño, ágil y capacitado, cuya creación debe rodearse de máximas condiciones de seguridad. Pero los partidos de izquierda, salvo que deseen quedar al margen de todo el proceso revolucionario que se va incubando y dedicarse en forma absoluta a un juego intrascendente de oportunismo dentro del sistema, pueden poner al servicio de la revolución su influencia y recursos en el plano organizativo, político, publicitario y gremial. Sería un aporte no desdeñable —y quizás no el único— que podría hacer a la revolución.

Es la hora de abandonar los egoísmos y de dejar a un lado las pretensiones de hegemonía. Quizás sea la última oportunidad que tienen ciertas corrientes de izquierda tradicional de incorporarse en alguna medida a un proceso que avanzará con ellas, o sin ellas, o también —si es preciso— contra ellas.

En definitiva, ha sonado la hora de la acción.

PF


Iglesia

UN SÍNODO CON SORDINA

LO que llama la atención respecto del Sínodo Pastoral que está celebrando la Iglesia de Santiago, es la poca difusión que ha recibido de parte de los órganos de prensa que tradicionalmente se han presentado como los legítimos voceros de la opinión oficial de la Iglesia.

Este fenómeno encuentra una explicación lógica: el torneo no ha satisfecho al sector que por su potencia económica antes que por su cantidad, es el más fuerte de la cristiandad. Y estos mismos medios de difusión han resultado muy maltratados en las deliberaciones da los sinodales. Ocurrió con Radio Chilena, con el imperio periodístico de Zig-Zag, con el Canal 13 de la Universidad Católica, etc. Por supuesto que mucho peor fue con órganos como El Mercurio y el Diario Ilustrado. Así se explica esta curiosa sordina.

Las deliberaciones del Sínodo Diocesano duraron cuatro días. Hubo ocho sesiones plenarias que debatieron las conclusiones a que habían arribado dieciocho "grupos de reflexión". Asistieron cerca de 400 sinodales, entre sacerdotes, monjas y laicos. El evento se realizó en el Convento de las Monjas Inglesas de Apoquindo y duró desde el 19 al 22 de septiembre. Fue suspendido hasta noviembre próximo.

Los sinodales debieron pronunciarse acerca de un documento de 192 páginas titulado "Iglesia de Santiago, ¿qué dices de ti misma?". Cuatro grandes temas abarcó este documento: Medios de Comunicación, Pastoral Asistencial, Iglesia y Cultura y Laicado. De los esquemas, algunos fueron claramente rechazados, como el que se refiere al concepto de "empresa" y otros, como el relativo a la juventud, postergados hasta la elaboración de una Pastoral especial.

Aunque se lo disfrace de diferentes formas, el hecho claro es que en el Sínodo se enfrentaron la ideología de los poderosos y la de los explotados. Así pudo apreciarse en las discusiones de conceptos medulares, como los relativos a la empresa y a la política sindical de los cristianos. Fueron los organismos que están en contacto estrecho con la clase obrera los que se ubicaron en la trinchera más progresista y combatieron frontalmente contra el sector más retardatario que trata de mantener a la Iglesia inmune al paso del tiempo.

El sector que pudiera llamarse "progresista" —Juventud Obrera Católica (JOC) y Movimiento Obrero de la Acción Católica (MOAO— levanta la bandera da la consecuencia real y concreta entre la prédica y la práctica, entre lo que se pregona desde los púlpitos y lo que se defienda en los hechos concretos. En la expresión de este anhelo, indefectiblemente va pronunciando sin nombrarlo los nombres de los grandes héroes latinoamericanos de estos tiempos, algunos de los cuales, como el Che Guevara, no profesaron la fe católica, pero otros, como Camilo Torres, murieron en la lucha por la conquista de una sociedad que, al eliminar la explotación del hombre, hiciera realidad los principios cristianos.

El concepto de empresa fue uno de los puntos más controvertidos del Sínodo. Durante dos días se batieron representantes del sector empresarial con los sinodales "obreros". Este debate culminó con el rechazo del concepto de empresa que postulaba el Documento principal y que, en síntesis, propiciaba la conjunción entre el capital, el trabajo y la dirección de las empresas. Esta fue la tesis defendida, especialmente, por la Unión Social de Empresarios Cristianos.

El sector "obrero" rechazó esta concepción capitalista de la empresa y reclamó la participación del trabajador tanto en la dirección como en la propiedad de los medios de producción. El sinodal obrero, Víctor Arroyo, dijo que "para participar hay que ser dueño. El patrón siempre tiene el poder a no ser que se resuelva el problema de los medios de producción que, en definitiva, será lo que resuelva el problema de la participación".

Indudablemente el tema tenía relación directa con las empresas que controla la Iglesia o en las cuales tiene participación importante. Realmente, no fue criticado el hecho de que la Iglesia poseyera estos medios de poder económico, sino que se pidió que éstos sirvieran para la formación de una conciencia de cambio social. Actualmente, se dijo, estas empresas están al servicio del capitalismo y sirven de propaganda para una sociedad de consumo que impide la expresión de los ideales cristianos. Algunos pidieron que la Iglesia se desprenda de estas empresas, como cuando permitió que en sus tierras se aplicara la reforma agraria.

Esto último valdrá la pena observarlo respecto de Zig-Zag, donde la Iglesia, según se aclaró en el Sínodo, sólo tiene un 14 por ciento de participación y ello debido a que el dinero que se empleó en la compra de estas acciones provino de Alemania Occidental, con la condición de ser dedicado a empresas de propaganda cristiana. Este 14% parece que, desde ya, no ha resultado lo suficientemente importante como para recordarle siquiera a una de las tantas revistas de Zig-Zag que se está celebrando un Sínodo en Santiago y con la participación del propio Cardenal.

El documento sobre "Iglesia y Medios de Comunicación Social" también fue rechazado y su debate dio origen a filosos ataques a organismos o empresas en las cuales la Iglesia participa, pero sin proyectar una imagen cristiana. El sinodal Víctor Arroyo, obrero, dijo: "Las hembras más atractivas y en camas de maridos que no son los suyos las he visto en el Canal 13 de TV de la Iglesia de Santiago". Otro sinodal obrero, Alberto Sobarzo, además del Canal 13, se refirió a "Radio Chilena" y las revistas de Zig-Zag, .manifestando que todas ellas "están al servicio del embrutecimiento colectivo que se plantea a través de una colonización mental. Estos medios no están al servicio de una elaboración cultural chilena ni de una promoción auténtica del pueblo cristiano en particular y chileno en general: forman una sociedad de consumo egoísta, exclusivista, anti-conciliar y anti-cristiana".

El Cardenal Silva Henríquez se hizo cargo de estos ataques tan duros a las empresas difusoras, en las cuales la Iglesia tiene o todas o una parte de las riendas. Si bien estuvo de acuerdo en que era preferible desligarse de ellas si no fuera posible su rectificación, expresó, por otra parte: "Hay muchos que sostienen que los medios de difusión en los cuales tiene acciones la Iglesia de Santiago deben ser confesionales. Yo no creo que estos medios deban convertirse en púlpitos. Debe respetárseles su carácter de empresa. Lo contrario sería matar la naturaleza de estos medios, es decir, matar la gallina de los huevos de oro".

El esquema presentado acerca de "Iglesia y Cultura" fue rechazado en tiempo record. El Padre Luis Antonio Díaz, asesor de la Juventud Obrera Católica, fue uno de sus más duros impugnadores. Dijo que "la cultura que preconizaba el documento y que hasta ahora ha sostenido la Iglesia de Santiago era una cultura burguesa, clasista, que buscaba el goce y el placer de unos pocos y que desconocía los valores del pueblo". En la práctica, según el Padre Díaz, el esquema oficial corresponde a una categoría burguesa, intelectualoide, que tiende a explicar la estructura social antes que a transformarla. Propició la aceptación del hecho de que existe y debe reconocerse una cultura obrera; ello, naturalmente, conlleva la necesidad de reconocer la existencia de un movimiento obrero, que tiene objetivos propios y específicos, y plantea la necesidad de que los cristianos se integren a dicho movimiento.

Señaló que la cultura era una de las herramientas más eficaces que usaban los sectores económicamente poderosos para mantener su dominio de clase. En su intervención, el Padre Luis Antonio Díaz, expresó: "La acción pastoral en el mundo obrero deberá saber diagnosticar con lucidez las seudo-culturas que drogan y evaden a la clase obrera y concientizar en el pueblo su propio bagaje cultural. Cultura que tiene sus características propias y definidas: a) Cultura solidaria, cuyo valor central es una sociedad fundada en la solidaridad, como consecuencia de la acción de la clase obrera orientada hacia la transformación radical de la estructura capitalista, particularmente en lo que respecta a obtener la propiedad social de los medios de producción; b) Cultura comprometida y concreta, la que interesa al trabajador; busca actuar sobre el mundo y no explicarlo. Su actitud fundamental es el realismo; c) Cultura pluralista y colectiva, democrática en su elaboración y en una real participación por todos, busca no dominar, sino salir de la servidumbre del "servicio" una vez que participe del poder, es decir, una sociedad libre, fraternal, de igualdad".

También fue rechazado el esquema propuesto acerca de la política sindical de la Iglesia. El MOAC presentó un documentado informe luchando contra la tesis partidaria del paralelismo sindical. Este informe del MOAC fue previamente discutido con dirigentes responsables de la CUT. El asesor de la JOC, Luis Antonio Díaz, dijo en el Sínodo:

"Toda distinción entre sindicatos cristianos y sindicatos marxistas, o entre centrales A, B o C, no es sino algo arbitrario que lleva sólo a dividir al frente de los trabajadores. Ante una observación leal de la realidad de injusticia y subdesarrollo, sostener principios como la libertad y el pluralismo sindical, es no ser fiel a la realidad y, en el fondo, desviar a la clase obrera del contenido central de su lucha. Por lo tanto, la acción pastoral de la Iglesia, como asimismo sus instituciones relacionadas con la materia de esta reflexión, no deben animar ni promover grupos, sindicatos o centrales que vayan en contra de la unidad sindical y, en cambio, formar los dirigentes de inspiración cristiana que deberán hacerse presentes, comprometerse y actuar en organismos propios y pluralistas de la lucha obrera".

Se debatió, también, un esquema sobre la violencia, incluido en el Documento sobre Laicado. Un sinodal, cuyo nombre pidió no mencionar, sintetizó este debate a PF, en las palabras siguientes: "El cristiano no va tras la violencia, pero sí debe ser un violento en el amor. Y el amor de hoy exige crear las condiciones sociales y económicas que permitan que el hombre sea plenamente hombre. En cuanto al concepto de violencia armada como el único camino posible, el Sínodo lo rechazó, por las siguientes razones: a) si bien es verdad que la insurrección revolucionaria puede ser legítima, ya provenga de tiranía de una persona o de estructuras injustas, también es cierto que la violencia armada generalmente engendra nuevas injusticias; b) porque no se dan en Chile las condiciones que justifiquen el recurso de este medio extremo; c) porque la vía pacífica no significa "pacifismo" en el sentido de "pasivismo" y no implica, de manera alguna, la renuncia a otras formas activas y organizadas de presión que, llevadas adelante con constancia y firmeza, permiten obtener los mismos beneficios sin ninguno de los daños que acarrea la vía armada. En este sentido, creo que el Sínodo se inspiró en las tesis de Hélder Cámara y que una de las críticas que puede hacérsele es que no dijo claramente en qué casos era justificado el empleo de la violencia".


Antecedentes

QUINCE MIL OFICIALES ENTRENADOS POR EE.UU.

UN ejército "norteamericanizado" desfiló el 19 de septiembre ante los presidentes Eduardo Frei Montalva y Jorge Pacheco Areco. Boinas negras, uniformes camuflados al estilo "leopardo", metralletas en ristre, pistolas pendientes "a lo cow-boy", mostraron el nuevo rostro del ejército chileno. En los mismos días se realizaba la Operación Unitas, dirigida por marinos yanquis, con participación de ocho naves de guerra chilenas y cuatro norteamericanas, integrantes de la Fuerza de Tarea 86. Poco después viajaba a Río de Janeiro el Comandante en Jefe del Ejército, general Sergio Castillo Aránguiz, con el general de Brigada René Schneider y los Coroneles Sergio Badiola y Héctor Bravo, para asistir a la Octava Conferencia anual de los Comandantes en Jefe de Ejércitos Americanos, bajo la presidencia del general William Westmoreland, el ex jefe de las tropas yanquis en Vietnam y actual jefa de Estado Mayor del ejército norteamericano.

Tales son algunas de las resultantes, en lo que a Chile respecta, de los 107 pactos, acuerdos y tratados militares suscritos por Estados Unidos con América Latina, —excepto Cuba— en virtud de los cuales USA mantiene dependientes a las fuerzas armadas del hemisferio. En estos compromisos se ha otorgado especial importancia a la preparación de las denominadas "fuerzas especiales" destinadas a la lucha antiguerrillera. Chile ya se alineó disciplinadamente a esta "ayuda militar" y ahora ostenta su dotación en crecimiento de "boinas negras".

Por eso cobra especial importancia la definición formulada en la Segunda Declaración de La Habana sobre el Tratado Interamericano de Ayuda Recíproca (Pacto de Río, 1947) y su instrumento beligerante, la OEA:

—Ahora se puede ver con toda claridad que los pactos militares suscritos por el gobierno de Estados Unidos con gobiernos latinoamericanos, pactos secretos muchas veces y siempre a espaldas de los pueblos, invocando hipotéticos peligros exteriores que nadie vio nunca por ninguna parte, tenían el único y exclusivo objetivo de prevenir la lucha da los pueblos. Eran pactos contra los pueblos, contra el único peligro, el peligro interior del movimiento de liberación que pusiera en riesgo los intereses yanquis...

LOS "PACTOS" Y LOS "PLANES"

Como consecuencia del Tratado de Rio, la "ayuda recíproca" se volcó al alineamiento de las fuerzas armadas latinoamericanas a través de los siguientes canales: a) Junta Interamericana de Defensa; b) Colegio Interamericano de Defensa; c) Instalación de bases militares norteamericanas en América Latina; d) Proliferación de misiones militares en los países del continente; e) Creación de escuelas antiguerrilleras; y f) Nuevos pactos con los ejércitos latinoamericanos.

La Junta Interamericana de Defensa elabora planes con las medidas de represión contra la lucha de los pueblos del continente. También se ocupa de uniformar los armamentos y la organización de los ejércitos.

Las fuerzas armadas latinoamericanas han acatado, entre otras, las siguientes resoluciones de este organismo: a) normas básicas para la clasificación del personal de las tuerzas de tierra; b) regularización del entrenamiento militar básico; c) normas para el control de fronteras, puertos y aeropuertos; d) Intercambio de informaciones sobre acción civil; y e) cursos permanentes para oficiales.

El primer curso de este tipo terminó el 29 de marzo de 1963, y han continuado ininterrumpidamente.

De la Junta depende el Colegio Interamericano de Defensa, donde funciona la Escuela para Jefes Militares, con grado no inferior a coroneles. Se instruye a los jefes para la lucha contra la revolución. El colegio funciona en el Fuerte McNair, Washington, desde septiembre de 1962, con dos cursos anuales. Cada uno está destinado a 160 oficiales latinoamericanos que reciben las clases de profesores norteamericanos. A su financia-miento la OEA aporta un millón de dólares anuales.

A estos cursos asiste la cuota respectiva de oficiales de las Fuerzas Armadas de Chile.

ESCUELAS ANTIGUERRILLERAS

El triunfo de la Revolución Cubana impulsó al Pentágono a la concertación de nuevos pactos militares, en los cuales se consultó la creación de escuelas antiguerrilleras. En USA se establecieron la Army Special Welfare School (Escuela Especial del Ejército), que funciona en Fort Bragg, Carolina del Norte, y el Instituto Especial de Fort Lee. Son planteles especializados en la lucha antiguerrillera. Egresan 1.260 oficiales y suboficiales norteamericanos por año, que deben entrenar a 1.500 militares de los países donde son destinados como asesores o miembros de las misiones militares norteamericanas.

En Chile la Misión Militar Norteamericana ocupa un piso completo en el Ministerio de Defensa Nacional.

En la Zona del Canal de Panamá funciona la Escuela del Caribe o Escuela de las Américas, instalada en Fort Gullick. Ocupa 19 edificios cerca del lago Gatún. Desde este plantel surgen los planes represivos para América Latina. Los alumnos son oficiales de ejércitos latinoamericanos que egresan después de cursos de diez semanas. Esta escuela actúa en forma semejante a la de Fort Bragg y entre ambas realizan ejercicios antiguerrilleros conjuntos en las márgenes del río Hato, zona del Canal de Panamá.

Argentina colabora dócilmente a estas actividades. En la Escuela Superior de Guerra de Argentina fue inaugurada el 2 de octubre de 1961 la Escuela Interamericana de Guerra Contrarrevolucionaria. Participan jefes y oficiales de catorce países del continente. Se ignora si las Fuerzas Armadas de Chile envían representantes. Pero en Chile ya cumplió su segundo aniversario la Escuela de Fuerzas Especiales y Paracaidistas ("Boinas Negras") con instructores preparados en Estados Unidos y Panamá.

LAS BASES

Los pactos militares han comprometido también a los gobiernos a permitir la instalación de bases de las fuerzas armadas norteamericanas. Estas forman una red que nace en la Estación Naval de Key West, en USA, pasa por Guantánamo, en Cuba —permanente centro de provocaciones contra ese país—, se extiende a Ensenada Honda, en Puerto Rico, prolifera con seis recintos militares y tres navales en Panamá, y abarca casi todos los países del continente. En ellas funcionan cursos de entrenamiento antiguerrillero para oficiales latinoamericanos. Hasta 1967 habían pasado por esos cursos quince mil oficiales.

En Ecuador se acaba de terminar la construcción de una modernísima base aereo-naval en la provincia de Esmeraldas, cerca de la frontera con Colombia, en la costa del Pacifico. En Brasil y Venezuela el ejército norteamericano posee centros propios de entrenamiento militar. En Chile se han construido "Estaciones de Rastreo" de la Fuerza Aérea yanqui —una de ellas en la Isla de Pascua— que pese a desmentidos del Ministerio de Defensa no esconden su finalidad militar.

BECAS Y "OPERACIONES"

El diario "El Popular" de Montevideo, denunció el 20 de septiembre que el Ministro de Cultura, Federico García Capurro, actuaba como intermediario del Pentágono para ofrecer becas a militares en Estados Unidos. El diario precisó que ellas fueron propuestas por el coronel Thamez de la embajada norteamericana al Secretario de Estado. Dicho ofrecimiento es señalado como otro de los medios de penetración norteamericana en las fuerzas armadas uruguayas.

La llamada Operación Unitas, anual, constituye un instrumento de coordinación entre las fuerzas navales norteamericanas y de América Latina, El 27 de septiembre finalizó la etapa correspondiente a Chile, con participación de los buques chilenos, crucero "Capitán Prat", destructores "Williams", "Almirante Riveros", "Orella" y "Blanco Encalada", submarino "Thompson", patrullero "Lautaro" y petrolero "Araucano". Este último tuvo que encontrar a la cuadra de Punta Arenas a los buques norteamericanos, destructores "Damati", "Daniels", "McCloy" y al submarino "Choppers", para abastecerlos de combustible. Las naves yanquis están equipadas con proyectiles atómicos y pertenecen a la Fuerza de Tarea 86. Llegaron al mando del Contralmirante James Dare, quien dirigió las maniobras frente al litoral chileno.

CHILE COMPROMETIDO

Las repúblicas latinoamericanas —excepto Cuba— mantienen vigentes 107 pactos y compromisos militares, navales y aéreos con las fuerzas armadas de Estados Unidos. Son de carácter bilateral, o multilateral, y muy semejantes entre sí.

En Chile están vigentes los siguientes acuerdos militares, navales y aéreos:

—Pacto de Ayuda Militar, vigente desde el 11 de julio de 1952.

—Pacto de arriendo a Chile de ciertas unidades navales, que rige desde el 4 de enero de 1951.

—Pacto para el arriendo de un submarino, en vigor desde el 16 de julio de 1960. Fue enmendado el 2 y el 7 de diciembre de 1960. Se ignoran las modificaciones introducidas.

—Acuerdo con la Misión Militar de USA pera unificar y sustituir los acuerdos de la Fuerza Aérea, del ejército y de las misiones -navales de Estados Unidos en Chile. Rige desde el 27 de octubre de 1964.

—Pacto para un programa de rastreo y recepción de señales de radio de satélites y vehículos espaciales, vigente desde diciembre de 1958. Aquí se incluyó posteriormente la estación de rastreo de Pascua, que cuenta con dotación militar norteamericana.

En virtud de otros pactos suscritos se han instruido alrededor de cinco mil oficiales de las Fuerzas Armadas chilenas en Estados Unidos. De ellos, 2.296 militares fueron entrenados hasta diciembre de 1966 bajo auspicios del programa de ayuda militar. De éstos, 1.291 recibieron instrucción en escuelas de Estados Unidos y 375 en la Zona del Canal de Panamá.

De acuerdo con el "5 US Code 421 F" —nombre en clave de los compromisos suscritos—, hasta la misma fecha 342 oficiales de la FACH recibieron entrenamiento y cursos técnicos y profesionales. 203 lo hicieron en USA y 135 en bases norteamericanas fuera del territorio de Estados Unidos. También, según la Ley Pública 477, 79 Congreso, otros oficiales asistieron a la Academia Militar de Estados Unidos. Por último, conforme al "US Code, Title 10, Section 6957", numerosos oficiales de la Armada chilena han recibido entrenamiento en academias navales de Estados Unidos.

HÉCTOR SUÁREZ BASTIDAS


Tribuna Ideológica

INTERÉS DE CLASE Y CONCIENCIA DE CLASE

EN los artículos anteriores hemos definido el concepto de clase social al nivel más abstracto: al nivel de modo de producción. Hemos visto que en cada modo de producción existen sólo dos clases sociales, que pueden dividirse en fracciones, y cómo estas clases se distinguen de otros grupos sociales que no pueden ser incluidos en el concepto marxista de clase social.

Antes de pasar a un nivel de análisis más concreto, al nivel de una formación social históricamente determinada, y estudiar, a este nivel, las nuevas determinaciones que adquiere el concepto de clase social, examinaremos dos conceptos empleados frecuentemente, pero muy pocas veces definidos: el concepto de interés y el concepto de conciencia de clase.

Las aspiraciones espontáneas expresadas por una determinada clase social, ¿pueden ser consideradas como la expresión de su interés de clase? Una huelga que se limita a expresar aspiraciones reivindicativas, sin poner en cuestión nunca al sistema capitalista, ¿puede ser considerada como la expresión del interés de clase del proletariado?

Para responder a estas preguntas debemos distinguir primeramente dos tipos de intereses: los intereses espontáneos inmediatos y los intereses estratégicos a largo plazo.

Los intereses espontáneos inmediatos son las aspiraciones que manifiestan las clases o grupos sociales motivados por problemas actuales de su existencia. Tienen, generalmente, por objetivo lograr un mayor bienestar inmediato, una mejor participación en el reparto de la riqueza social. Por ejemplo: el interés espontáneo inmediato de un grupo de obreros de bajos salarios es lograr el aumento de sus entradas para poder hacer frente al alza del costo de la vida. El interés inmediato de un grupo de campesinos es que se compren sus productos a un precio conveniente. En ambos casos se pretende lograr una solución a un mal actual, sin buscar la causa profunda de este mal. Es importante tener en cuenta que estos intereses espontáneos inmediatos se encuentran siempre influenciados por la ideología dominante, por ello no llegan nunca a poner en cuestión el sistema.

De ahí que el proletariado, abandonado a sus intereses espontáneos inmediatos, no logre ir más allá de una lucha puramente reformista: lucha por mejores salarios, mayor asignación familiar, más horas de descanso, etc., aspiraciones que en sí no están mal, pero que no pueden transformarse en la meta final de la lucha de clase del proletariado, ya que no pone en cuestión el sistema mismo de explotación.

"La historia de todos los países atestigua que, abandonados a sus propias fuerzas, la clase obrera no puede sino llegar a la conciencia trade-unionista, es decir, a la convicción de que es necesario unirse en sindicatos, realizar la lucha contra los patrones, reclamar del gobierno tal o cual ley necesaria a los obreros, etcétera" [1]

Por lo tanto:

"...todo culto al espontaneísmo del movimiento obrero ... significa, quiérase o no... un refuerzo de la ideología burguesa sobre los obreros... " [2]

INTERESES ESTRATÉGICOS A LARGO PLAZO O INTERESES DE CLASE

Acerca de estos intereses, Marx dijo lo siguiente:

"No se trata de lo que se plantea ocasionalmente como objetivo este o aquel proletariado, o incluso, el proletariado en su totalidad. Su objetivo y su acción histórica están manifiesta e irrevocablemente trazados por su propia situación vital, como por toda la organización de la sociedad burguesa actual". [3]

Por lo tanto, los intereses estratégicos a largo plazo son los intereses que surgen de la situación propia a cada clase en la estructura económica de la sociedad.

El interés estratégico a largo plazo de la clase dominante, es perpetuar su dominación; el de la clase dominada, es destruir el sistema de dominación. El interés estratégico del proletariado, por ejemplo, es destruir el sistema de producción capitalista, origen de su condición de explotado, destruyendo aquello que es su fundamento: la propiedad privada de los medios de producción.

Es importante señalar que, debido a la influencia deformante de la ideología dominante, estos intereses estratégicos a largo plazo no pueden surgir en forma espontánea; es necesario que los miembros de las clases explotadas aprendan a conocerlos. La necesidad de la penetración de la teoría marxista en el movimiento obrero se debe precisamente a la incapacidad del proletariado para conocer en forma inmediata sus intereses estratégicos a largo plazo:

"La social democracia es la fusión del movimiento obrero y del socialismo; su papel no es servir pasivamente al movimiento obrero en cada una de sus fases, sino representar los intereses del conjunto del movimiento, de indicarle su fin último y sus objetivos políticos, de salvaguardar su independencia política e ideológica. Separado de la social democracia, el movimiento obrero degenera y se aburguesa inevitablemente". [4]

"intereses espontáneos inmediatos y los intereses estratégicos a largo plazo pueden existir contradicciones. Por ejemplo: el logro de salarios altos puede servir para adormecer al proletariado, quitándole energías para luchar por sus intereses estratégicos a largo plazo, es decir, la lucha por la destrucción del sistema capitalista y la implantación del sistema socialista. Las clases dominantes saben utilizar en forma muy inteligente estas contradicciones para perpetuar su dominación.

De lo dicho anteriormente se desprende que, en sentido riguroso, sólo los intereses estratégicos a largo plazo representan los verdaderos intereses de clase.

La distinción entre estos dos tipos de interés es importante para el establecimiento del programa político del partido obrero. En ella se basa la distinción entre el programa mínimo y el programa máximo, siendo el primero la expresión de los intereses inmediatos no sólo del proletariado, sino de todo el pueblo explotado, y el segundo la expresión de los intereses de clase del proletariado; por lo tanto, un programa político de tipo socialista.

Por otra parte, no es sino partiendo de los intereses inmediatos como se puede llegar a hacer comprender al proletariado sus verdaderos intereses de clase.

Lenin era muy claro y severo respecto a este punto.

Para conducir al proletariado a la lucha política contra los servidores del capital:

"Es necesario ligar esta lucha a intereses cotidianos determinados ... ocultar estos intereses particulares a través de reivindicaciones puramente políticas, comprensibles sólo para los intelectuales, es dar un paso atrás, limitándose nuevamente a la lucha de los puros intelectuales, cuya impotencia acabamos de reconocer". [5]

Por lo tanto, dos errores a combatir:

1. Considerar como interés de clase las aspiraciones espontáneas inmediatas de una clase.

2. Olvidar que es necesario partir de los intereses inmediatos de una clase para conducirla a comprender sus verdaderos intereses de clase.

CONCIENCIA DE CLASE

Otro término que debemos definir es el de conciencia de clase.

No se debe confundir la conciencia de clase con la conciencia sicológica de los individuos que forman parte de una clase determinada. Ella no es ni la suma ni la media de lo que piensan, sienten, etcétera, los individuos de una clase determinada, en un momento determinado.

La conciencia de clase está directamente ligada al concepto de interés de clase.

Un individuo o grupo social tiene conciencia de clase cuando sabe, cuando está consciente de sus verdaderos intereses de clase.

La conciencia de clase es, por lo tanto, un dato objetivo relacionado a una situación objetiva: la situación que cada clase ocupa en la producción social. Ello la distingue absolutamente de los pensamientos empíricos efectivos, de los pensamientos sicológicamente descriptibles y explicables que los hombres se hacen de su situación de vida.

Por lo tanto, podríamos decir que a los intereses inmediatos corresponde la conciencia sicológica, y a los intereses de clase corresponde la conciencia de clase.

Ahora nos cabe hacernos una última pregunta. La conciencia de clase, ¿es algo que nace espontáneamente?

Para responder a esta pregunta debemos distinguir previamente entre conciencia de clase e instinto de clase.

Toda clase social, por su situación objetiva dentro de la producción social, tiende a reaccionar de una manera típica. Llamaremos instinto de clase precisamente a esos esquemas inconscientes de reacción, productos de la situación de clase, que se encuentran en la base de todas las manifestaciones espontáneas de clase.

Lenin es quien más frecuentemente emplea este término de instinto de clase: "... el campesinado tiene "instinto" de proletario" ... "los obreros aspiran instintivamente al socialismo"... "es el instinto de los explotados lo que los llevó a realizar la fraternización en el frente... ", etcétera.

Ahora bien, ¿existe un paso directo de lo instintivo a lo consciente? Es evidente que no, por lo menos en lo que se refiere a las clases explotadas de todo modo de producción.

Entre el instinto y la conciencia se interpone la ideología dominante, quien desnaturaliza el instinto, limitándolo a expresiones que no pongan en cuestión al sistema, y es por ello que la conciencia de clase del proletariado no es nunca la mera expresión de su situación en la estructura económica de la sociedad.

Si el proletariado de un determinado país no tiene conciencia de clase, si tiene una conciencia puramente reivindicativa, no se puede echar la culpa de ello exclusivamente a la inmadurez de las condiciones objetivas. Las condiciones no estarán nunca lo suficientemente maduras como para que el proletariado adquiera por sí solo conciencia de clase. La tarea del partido obrero consiste precisamente en "introducir" la conciencia de clase en el proletariado, es decir, en mostrarle y ayudarlo a ser consecuente con sus verdaderos intereses de clase.

NEVA


Opiniones

DESPRESTIGIO DEL SOCIALISMO

ES inútil ocultarlo: las trasgresiones reiteradas a los principios marxistas por la Unión Soviética y los demás países socialistas han creado una imagen deformada del socialismo. Sólo se excluyen Cuba, que conserva la frescura, el empuje, el vigor y la autenticidad revolucionaria, y Vietnam, que con heroísmo espectacular resiste y derrota al imperialismo norteamericano.

La Unión Soviética es la principal responsable del desprestigio del socialismo, porque de ella han surgido todos los errores, fallas, desviaciones y contravenciones que después se han proyectado y repetido en otras naciones socialistas. Decir esto no significa desconocer ni negar las inmensas realizaciones de la sociedad soviética, su prodigioso desarrollo económico, científico y cultural, su contribución decisiva y valerosa de la derrota del nacismo, su aporte a la expansión del socialismo en el mundo, ni todos los demás aspectos positivos de su régimen.

Pero la admiración y el respeto por el pueblo y la revolución soviética no pueden restar independencia para criticar los actos y la política de sus gobernantes y dirigentes, máxime cuando ocasionan un daño irreparable a la causa del socialismo.

No es honesto estar adecuando el marxismo a las conveniencias circunstanciales de la Unión Soviética ni de ningún otro país socialista. Se debe ser consecuente con los postulados marxistas al margen de las veleidades, el comportamiento o los virajes del campo socialista.

Lenin decía: "Igualdad completa de las naciones; derecho de autodeterminación de las naciones; fusión de los obreros de todas las naciones; tal es el programa que enseña a los obreros el marxismo, el que enseña la experiencia del mundo entero y la experiencia de Rusia".

Esta lección no la han asimilado grandes naciones socialistas y, en especial, la Unión Soviética. Las relaciones entre ella y las democracias populares de Europa Oriental nunca se han manejado en un plano de igualdad, sino con un marcado afán hegemónico y dominador.

La URSS ha querido también ejercer el tutelaje político y económico sobre otros países socialistas, y cuando ha encontrado resistencia, ¿cómo ha reaccionado? Imponiendo sanciones económicas. Cuando emergieron las primeras discrepancias con China Popular, la URSS restringió y luego suprimió su ayuda económica y técnica.

Tiempo atrás, la Unión Soviética decidió unilateralmente retirar los cohetes de Cuba, y negoció, transó y contrajo compromisos con Estados Unidos sobre asuntos que afectaban la soberanía de Cuba sin consultar al gobierno cubano, el cual tuvo que desautorizar públicamente a los dirigentes soviéticos.

En la actualidad, son ostensibles las divergencias entre Cuba y la URSS. Los soviéticos castigan la intransigencia revolucionaria cubana, reduciéndole el suministro de petróleo y otros productos imprescindibles.

Los pretextos aducidos por los gobernantes soviéticos para lanzar sus tropas contra Checoslovaquia no son convincentes.

Sostienen que las reformas económicas que se estaban aplicando amenazaban con un retorno al capitalismo; que se planeaba abrir las compuertas a un comercio más amplio con occidente, que se iban a establecer relaciones con la República Federal Alemana y que se gestionaban préstamos en Estados Unidos.

Pero ¿cómo pudieron olvidar los soviéticos que ellos fueron los primeros en poner en práctica esas nuevas concepciones económicas elaboradas por un economista ruso? otras democracias populares sólo las han adaptado. El impulso inicial y la teoría partió de la URSS.

¿Y no es efectivo, acaso, que la Unión Soviética es el país socialista que más comercia con el mundo capitalista, incluso con regímenes reaccionarios de América Latina?

Hace varios años que la Unión Soviética reanudó relaciones diplomáticas con la República Federal Alemana y si no pide préstamos en Estados Unidos es porque no los necesita. En cambio, está fomentando la inversión de capitales italianos y japoneses en industrias privadas en la URSS.

¿Con qué fundamentos la URSS puede objetar el proceso de liberalización que había comenzado en Checoslovaquia?

Los soviéticos tuvieron también su período de desestalinización y estimularon la democratización política y partidaria, y el respeto a la legalidad socialista. Aunque el deshielo soviético se haya congelado bruscamente, tendrá que reanudarse por la voluntad del pueblo soviético y entonces nadie sabe en qué sentido se orientará y qué magnitud alcanzará.

En Checoslovaquia la democratización se postergó demasiado y ello contribuyó a que irrumpiera con más ímpetu y se desbordara, siendo aprovechada para sus propios fines por sectores contrarrevolucionarios. No obstante, los trabajadores, el PC y el gobierno checo eran los únicos que podían limitar o discriminar las medidas de democratización de la sociedad checoslovaca y determinar hasta dónde podía llegarse sin poner en peligro el sistema mismo.

El sistema socialista no puede prescindir de la democracia irrestricta para el pueblo, para las masas, para los trabajadores y los intelectuales. La democracia socialista implica la participación del pueblo en las decisiones y en la conducción del Estado socialista, y que los dirigentes estén atentos a captar e interpretar y acatar la voluntad popular. En la mayoría de los Estados socialistas el pueblo vive marginado del devenir político y los acontecimientos se suceden en medio de su indiferencia, de su asombro o repudio. En estas condiciones no puede formarse conciencia socialista en el pueblo.

Más allá de los subterfugios, ¿cuáles fueron los verdaderos motivos de la incursión soviética? ¿El temor real de que Checoslovaquia fuera segregada del campo socialista por el triunfo de una contrarrevolución interna o la presencia intempestiva de ejércitos imperialistas en su territorio? Hay que descartarlo, porque en ese momento eran posibilidades remotas o simples conjeturas. Además, ese riesgo puede subsistir indefinidamente y entonces no habría más remedio que la anexión de Checoslovaquia para prevenirlo.

¿Qué otros? ¿Acaso la importancia estratégica que tiene Checoslovaquia para la URSS? ¿La necesidad de cortar drásticamente el movimiento democratizador para impedir que contagiara o se extendiera a otras democracias populares y cundiera incluso en la URSS? ¿Una advertencia a sus aliados de que no aceptará gobiernos díscolos?

Aun cuando las verdaderas razones queden en el misterio, es indudable que la actitud soviética estuvo guiada fundamentalmente por lo que consideró el resguardo de sus intereses. Pero en este caso, como en muchos otros, los intereses de la Unión Soviética no coinciden con los de los pueblos y chocan con el marxismo.

Los mismos argumentos esgrimidos por la URSS para justificar su acción armada contra Checoslovaquia, podría repetirlos mañana para intervenir en cualquier otro país socialista, incluso en China. Cada vez que no esté conforme con la aplicación del socialismo o no comparta ciertas medidas económicas o poéticas tendría que enviar expediciones punitivas. Y, viceversa, China podría sentirse con derecho para rectificar las desviaciones reales o supuestas de la Unión Soviética, a la cual acusa de reformista y de estar coludida con el imperialismo. Y veríamos a los trabajadores socialistas destruirse en una lucha fratricida, dejando al imperialismo el campo despejado para dominar sin contrapeso a toda la humanidad.

Por eso la igualdad, la soberanía, la independencia de las naciones .socialistas es una cuestión de principio que no puede vulnerarse sin introducir el caos, la inseguridad y la desconfianza en el mundo socialista.

La URSS le ha hecho el más señalado servicio a Estados Unidos. Ha legitimado su intervención en Vietnam y en Santo Domingo. Le ha conferido el derecho a combatir en forma más despiadada aún a los movimientos revolucionarios en los paisas de su órbita, en especial a los de América Latina y quizás si hasta le ha abierto el apetito para lanzarse en una nueva aventura contra Cuba. Además, la URSS ha acentuado la división de la comunidad socialista, de los partidos comunistas, de las fuerzas marxistas, revolucionarias y progresistas en todo el mundo.

Hay quienes esperan que la actitud de la URSS en Checoslovaquia sea el inicio de un cambio en la conducta frente a USA, que se ponga más firme frente al imperialismo, que esté dispuesta a ayudar a los movimientos revolucionarios antiimperialistas y a defender con más decisión a cualquier país socialista amenazado o agredido por el imperialismo. Sin embargo, Vietnam era un terreno más propicio y decisivo que Checoslovaquia para hacerle una advertencia al imperialismo. Es una paradoja atentar contra la soberanía de un pequeño Estado socialista para guapearle al imperio norteamericano.

Un vuelco en la actitud soviética es lo único que puede reivindicar a la URSS. Quisiéramos ver a la Unión Soviética en las trincheras revolucionarias, fraternizando, ayudando, colaborando, defendiendo a los países socialistas y a los movimientos revolucionarios, contra el imperialismo,

JAIME FAIVOVICH


Denuncia

INVESTIGACIÓN DEL PENTÁGONO EN CHILE

EL gobierno norteamericano no ha abandonado en absoluto su propósito de determinar con relativa exactitud el potencial de insurgencia que va fermentando en el pueblo chileno. El ambicioso y centralizado Plan Camelot que el. Pentágono había organizado para Chile, fue descubierto y denunciado a tiempo. Sin embargo, a partir de entonces —y a través de las en apariencias inocuas vías de las universidades norteamericanas—, se han llevado a cabo en Chile nuevos intentos para medir el grado de "peligrosidad revolucionaria" en nuestro país. En este preciso instante amenaza comenzar —bajo la batuta de un cubano nacionalizado en Estados Unidos— un proyecto de investigación "sociológica" que, aunque menor que el Camelot, se orienta en la misma dirección.

Se trata de una investigación en las poblaciones populares de Santiago sobre las "actitudes hacia el cambio", cuyas peguntas —como se verá enseguida— apuntan a escudriñar las nuevas orientaciones políticas que van abriéndose camino en la masa chilena. La investigación la patrocina y financia la Universidad de Wisconsin, que tiene un convenio con el Instituto de Economía de la Universidad de Chile. A cargo del programa aparece Alejandro Portes, un cubano de 24 años que en mayo de este año se nacionalizó ciudadano norteamericano. Portes estudió en la Universidad Católica de Argentina, en la Universidad Greighton (Omaha, Nebraska) y en la de Wisconsin, graduándose en sociología. Casado con la norteamericana Nancy Linn, dos años menor que él, Portes ha trabajado en algunas investigaciones sobre la adaptación e integración de las familias cubanas refugiadas en Wisconsin. El consorcio de universidades del Medio Oeste de Estados Unidos y el programa de estudios iberoamericanos de Wisconsin aparecen financiando su actual investigación que lleva el pretencioso título de "Uso de Variables Psico-Sociales en la Predicción de Actitudes hacia el Cambio Social en Sectores Populares Latinoamericanos". A Portes le corresponderá averiguar lo que en ese sentido se piensa en las poblaciones marginales de Santiago".

El gobierno norteamericano —como se sabe— otorga financiamiento a diversas universidades, entre ellas la de Wisconsin, para que sus equipos científicos investiguen materias relativas a la "contrainsurgencia". El "National Guardian" (10-11-67), al reseñar estas, actividades seudo-universitarias, señaló que incluyen "investigaciones "duras" y "blandas". La investigación "dura" tiene que ver con las armas para la lucha antiguerrillera. La "blanda" se refiere a la organización social en los distintos países, el deseo de liberación de los respectivos pueblos, la voluntad de pelear, etc. O sea este último tipo de investigación —como la que intenta desarrollar en Chile Alejandro Portes— pretende predecir en qué momento Estados Unidos se verá enfrentado a una nueva situación explosiva en América Latina.

La rebelión urbana en América Latina es uno de los capítulos que más preocupa a Estados Unidos. En esa dirección apunta la investigación para la cual en estos momentos se reclutan encuestadores chilenos. Bajo el capote del Instituto de Economía de la "U" y aprovechando que numerosos sociólogos o estudiantes chilenos carecen de trabajo, Portes está buscando a quienes le recolecten los datos que necesita. Pero aún es tiempo de detenerlo. Desde una casa en el sector de Ñuñoa, donde funciona el cuartel general de la Universidad de Wisconsin en Chile, van a salir los encuestadores rumbo a las poblaciones de Santiago con preguntas como ésta:

—"Hemos estado hablando de cuestiones políticas y cuestiones de cambio social; ¿quiénes son las personas que más saben de estas cosas en esta población?"

—"Luis dijo: un cambio social tiene que ser un cambio revolucionario, hay que barrer en Chile con todo lo pasado. Francisco dijo: un cambio social no tiene que ser revolucionario, sino que puede hacerse a través de reformas, hay que mantener en Chile muchas cosas del pasado. ¿Quién tiene razón?"

O estas otras preguntas:

—"Ramón dijo: para lograr un verdadero cambio social y político va a haber que usar ...cia y la fuerza en contra de los poderosos. José dijo: la violencia y la fuerza no llevan a ninguna parte. Para lograr un verdadero cambio social y político hay que buscar la cooperación de ¿Quién tiene razón?"

Pero antes de llegar a ....., el cuestionario elaborado por el cubano-norteamericano Portes, va orillando el problema que realmente interesa a los yanquis. Comienza con la identificación del encuestado para mayor facilidad policial futura) y se le interroga sobre sus condiciones de vida, ocupación, grado de educación, ingresos, etc. Lentamente el cuestionario entra en materia

—"Quisiera ahora preguntar sobre los distintos grupos a los que Ud. perteneció o pertenece; por ejemplo: ¿Pertenece Ud a algún grupo sindical? ¿Cuál? ¿Por tiempo? ¿Pertenece Ud. a algún grupo religioso? ¿Cuál? ¿cuánto tiempo? ¿Pertenece Ud a algún comité de vecinos o junta de barrio? ¿Pertenece Ud. a algún grupo u organización política' ' ¿Por cuánto tiempo?"

Más adelante la encuesta .. los diarios y revistas que lee el entrevistado y las radios que escucha para preguntar enseguida:

—"¿Con qué personas en que viven en esta población conversa Ud. más sobre las noticias y acontecimientos? (Excluya las personas que viven en su casa). Cuando se trata de asuntos sociales o políticos, ¿ la organización política cuya opinión le merece más confianza.

Tras indagar otros aspectos: condiciones de vida del habitante de la población marginal de Santiago, la encuesta norteamericana prosigue:

—"Parece claro que Ud. podido obtener alguna o muchas de las cosas que Ud. ...tuando estaba comenzando a abrirse paso en la vida, que la tener. ¿No es así? (El encuestador debe esperar un momento para recibir un signo afirmativo del encuestado). ¿Y tiene la culpa de que ud no haya podido llegar donde pe.. a) Su mala suerte; b) el destino; c) los vicios que no le dejan ahorrar; d) sus padres que no le dieron preparación suficiente, no haber trabajado suficientemente duro; f) la sociedad injusta con el pobre; g) los ricos que mandan en el país ."

El encuestador —que a esa altura ya ha entrado en confianza— debe avanzar otro paso.

—"Cambiemos ahora de tema, quisiera preguntarle, ¿qué entiende Ud. por cambio político y social? ¿Quisiera Ud. que las cosas en Chile se queden como están? Con cuál da estas dos frases está Ud. de acuerdo: i) Para que Chile progrese y los pobres puedan vivir mejor sólo hacen falta unos pocos cambios sociales y políticos en el país; ii) Para que Chile progrese y los pobres puedan vivir mejor hace falta un gran cambio social y político en el país".

El encuestador va provisto de una tarjeta que en colores muestra el grado de deseo de que ocurra un cambio en Chile. El entrevistado debe señalar el escalón que mejor representa su deseo de un cambio en el país.

Y siguen las preguntas:

—"¿Y cuál sería el movimiento o partido que mejor podría dirigir este cambio? ¿Cree Ud. que la revolución cubana ha sido: i) Muy buena para Cuba; ii) Mala para Cuba; iii) Muy mala para Cuba? ¿Cree Ud. que una revolución popular sería: i) Muy buena para Chile; ii) Mala para Chile; iii) Muy mala para Chile; ¿Qué cosas en Chile lo hacen sentirse más orgulloso de ser chileno?"

—"¿Con cuál de estas frases está Ud. de acuerdo? i) Un gobierno que quiera lograr un cambio social en Chile debe cerrar el Congreso y dictar las leyes sólo con el apoyo del pueblo; ii) Un Gobierno que quiera lograr un cambio social en Chile debe respetar el Congreso y crear las leyes a través del Congreso como manda la ley".

—"¿Con cuál de estas frases está Ud. de acuerdo? i) Un cambio social verdadero es más importante que cualquier idea de democracia, un gobierno realmente progresista debe, si es necesario, limitar la democracia; ii) La democracia es más importante que cualquier cambio social, ningún gobierno por más progresista que sea debe limitar la democracia. ¿Con cuál de estas dos frases está Ud. de acuerdo? i) Un gobierno que quiera lograr un verdadero cambio social en Chile debe hacerlo respetando la propiedad privada; ii) Un gobierno que quiera lograr un verdadero cambio social en Chile debe eliminar la propiedad privada".

Enseguida una pregunta elaborada: —"Ud. ha dicho que desea verdaderamente cambios sociales y políticos en Chile; ¿cuáles entre los grupos que le voy a nombrar ayudarían a lograr esos cambios y cuáles harían más difícil lograrlos? a) Los ricos; b) El Partido Radical; c) La Iglesia Católica; d) Los obreros; e) El ejército; f) El Partido Socialista; g) Los campesinos; h) Los sindicatos; i) El gobierno de Estados Unidos; j) La policía (Carabineros); k) Los mineros; 1) El Partido Nacional; m) Los dueños de fundos; n) Los habitantes de poblaciones como ésta; o) El Partido Comunista; p) Los estudiantes de la universidad; q) Los dueños de pequeños comercios; r) El Partido Demócrata Cristiano; s) Los grandes industriales; t) El pueblo humilde de Chile".

Viene a continuación una retahíla de preguntas (el cuestionario comprende 107) sobre las ambiciones que el entrevistado tiene respecto a un cambio en la situación del país. Además de las preguntas se le exhiben nuevos cartones en colores para medir la intensidad de esos deseos. Y se entra a las frases comparativas: —"Tomás dijo: la libertad que hay en Chile nos hace un ejemplo para América. Hay que mantener esa libertad a cualquier costo en el futuro. José dijo: Ja idea de libertad es realmente una mentira para evitar un verdadero cambio social. Hay que terminar con esa idea de libertad en el futuro. ¿Quién tiene razón?"

El Dr. Herzfeld, uno de los funcionarios del programa Pentágono-universidades norteamericanas, ha explicado según "National Guardian": "Estamos averiguando una nueva fórmula de atender la insurrección, cómo poner fin mientras es pequeña. Este es absolutamente un gran problema militar para los Estados Unidos". Solamente en Thailandia ese programa emplea 157 antropólogos, sociólogos y otros especialistas como el cubano-norteamericano Alejandro Portes, que ahora actúa en Chile.

Universidades como las de Wisconsin, California, Michigan, Columbia, Illinois, Chicago, Minesotta, Princeton, etc., están asociadas al Pentágono en la Agencia de Proyectos de Investigaciones Avanzadas (ARPA) y en el Instituto para la Defensa del Análisis (IDA), cómo se dio a conocer en PF Nº 64. A su vez esas universidades mantienen convenios con universidades latinoamericanas, como la "U", y mediante el señuelo de aportes y financiamiento de programas de investigación, becas y viajes, logran en diferente medida corromper a estas instituciones.

Aparte de realizar investigaciones "sociológicas" por cuenta del Pentágono y otras agencias oficiales norteamericanas, las universidades yanquis elaboran el complemento. necesario. No sólo determinan el grado de peligrosidad revolucionaria —midiendo como en esta encuesta que denuncia PF las actitudes hacia el cambio existente en las poblaciones marginales de Santiago—, sino que en base a los resultados, siempre adversos naturalmente a las expectativas norteamericanas, los equipos de las universidades de Estados Unidos desarrollan las armas necesarias para dotar de adecuada defensa a las oligarquías financieras o militares del continente.

Los estudios sobre insurrección urbana son desarrollados en Estados Unidos a través de equipos independientes de científicos universitarios, popularmente llamados "tanques que piensan" (think tanks). Muchos profesores universitarios trabajan medio turno en esos "tanques" para aumentar sus ingresos. La mayoría funciona en ciudades universitarias como las de Cambridge y Palo Alto (California). La Corporación de Análisis de Defensa —por ejemplo—, instalada en Santa Bárbara, tiene un contrato del gobierno para estudios sobre insurrección urbana. El propósito declarado es "recopilar un inventario de técnicas para reprimir las insurrecciones urbanas", tanto dentro de EE.UU. como fuera del país, otro "tanque" en Cambridge (la Simulmatics Corporation) recopila "estudios de casos históricos de recientes rebeliones urbanas, con el propósito de realizar análisis de contrainsurgencia". Una filial de la Simulmatics en Nueva York desarrolla investigaciones sobre "control de la población" y "protección de instalaciones fijas", estudio que está a cargo de J. David Yates, un científico universitario.

La Corporación de Análisis de Investigación, entretanto, tiene a su cargo un proyecto secreto para "desarrollar estrategias y técnicas para la contrainsurgencia urbana", a fin de complementar los programas de contrainsurgencia rural, se sabe que esta empresa, que utiliza toda clase de especialistas universitarios, elabora un "informe sumario de necesidades de investigación para percibir y evitar acciones críticas de insurrección en un medio ambiente urbano". O sea, la investigación que pretende realizar en Chile el cubano-norteamericano Alejandro Portes encaja perfectamente en este tipo de estudios.

Sin embargo, es la Asociates for International Research (AIR) de Cambridge, la que tiene a su cargo un estudio específico sobre "posibles insurrecciones urbanas en varios países latinoamericanos". Este estudio se titula "Investigación sobre el desequilibrio urbano", y ha efectuado algunas encuestas en Brasil, Colombia y Venezuela. A cargo del proyecto está el doctor Lawrence W. Barass, que lo define como "un intento para relacionar el desequilibrio urbano con los factores estadísticamente determinantes de una naturaleza socio-económica o política".

Todas estas investigaciones sobre la contrainsurgencia, a juicio del "National Guardian", constituyen "un gran negocio, y el mercado para este tipo de investigaciones continúa aumentando. Hay una amplia evidencia de que la participación de las universidades en este asunto no es un suceso excepcional, sino más bien un fenómeno diario", señala el periódico que "cada vez son más los funcionarios del Pentágono que están trasladando su atención hacia los Vietnam del futuro... Las razones del gobierno son perfectamente claras: la guerra de liberación nacional, una vez que se incorporan los esfuerzos de todo un pueblo, es casi invencible. Así los Estados Unidos tienen que aplastar los movimientos guerrilleros y las insurrecciones urbanas cuanto antes".

Alejandro Portes, enviado a Chile para llevar adelante este nuevo Plan Camelot, fue becado por el consorcio de las universidades del Medio Oeste para completar su doctorado en Chile, y, además, fue seleccionado por el programa "Latin American Teaching Fellowship" para servir en 1969 como profesor en cualquier universidad que elija en Argentina o Chile. Su sueldo lo pagan los norteamericanos. La Universidad de Wisconsin —que le proporciona la cobertura -"académica" a sus investigaciones— no sólo mantiene convenio con el Instituto de Economía de la Universidad de Chile, sino también con ICIRA, donde otro cubano-norteamericano, de apellido León, dirige diversos programas de investigación rural en el medio chileno. No cabe ninguna duda que la encuesta sobre las "Actitudes hacia el cambio (desarrollo) en sectores marginados de Santiago", que se pretende llevar a cabo, rematará en los laboratorios del Pentágono para uso de los estrategos que diseñan la política contrainsurgente en América Latina. En base a tales estudios se planifican las armas con que luego son dotados los cuerpos policiales y militares latinoamericanos. Constituye, por lo tanto, una tarea de gran importancia detener estos programas de espionaje que EE.UU. está desarrollando en Chile.

MACAUREL


Aniversario

CHINA: TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO

DIECINUEVE años han transcurrido desde que Mao Tse-tung, hablando a una muchedumbre fervorizada que llenaba la Plaza Tien-An-Men, proclamo ante el mundo la fundación de la República Popular China. La larga marcha por encima de "mil montañas y diez mil ríos", no significó aquella mañana del pasado que después de la revolución venía el establecimiento. A pesar del espíritu de vivac reinante en el país "donde los verdaderos héroes estaban en los propios días", el peligro se hizo presente a través del revisionismo, traduciéndose en una lucha que estalló años después bajo el nombre de revolución cultural proletaria. Derrotado el revisionismo como producto de la lucha de clases desarrollada en la sociedad china, Mao Tse-tung, en una reciente formulación, señaló el papel dirigente de la clase obrera volviendo de ese modo a rescatar el sentido original de la frase suya final en la Plaza Tien-An-Men, cuando dijera que el país se había puesto de pie y como ayer hoy apoyándose en los obreros, soldados y campesinos.

V. T.

La revolución cultural [6]

1) En términos políticos, significa arrebatarles el poder a aquellos dirigentes comunistas y técnicos que se han "aburguesado"; es decir, en una frase chilena, a aquellos dirigentes comunistas y técnicos que le han tomado gusto al poder, y se quieren quedar allí, cumpliendo una especie de destino "de dirigentes", aunque para ello tengan que renunciar a los planteamientos teóricos y morales de la revolución. Es decir, dejar de ser comunistas. Esta gente es la que ha formado un germen de costra dirigente en China, del mismo modo como se formó en Yugoslavia y Unión Soviética, que constituye en términos de estructura económico-social, una "nueva clase". Una nueva clase burócrata y tecnócrata que va olvidando los términos del juego revolucionario, y se encuentra, de improviso, con que está conspirando para continuar como clase dirigente, disfrutando del trabajo del pueblo al cual gobierna; en este caso, el pueblo chino.

2) En términos ideológicos, la revolución cultural es un intento de resolver en la práctica el problema que se les ha presentado a todos los países socialistas: la aparición de una nueva clase burócrata y tecnócrata. Los chinos intentan resolver el problema de eliminarla y de crear "sucesores" revolucionarios, que queden al margen de caer en el mismo círculo vicioso del "aburguesamiento". Concurren factores muy variados para este fenómeno, como el hábito de siglos, la diferencia de salarios, la obligación de utilizar a la burguesía anterior, de intelectuales e industriales, para el desarrollo económico del país, y los factores de presión externa (en este caso el cerco militar norteamericano y soviético). Todo esto va gastando un proceso de creación de un tipo de dirigente corrompido, que acude al soborno y al engaño para mantenerse en su nivel o escalar mejores posiciones.

3) Como este proceso es continuo y paralelo al desarrollo económico del país, los chinos plantean la necesidad de una revolución que no se detiene con el acceso al poder del Partido Comunista, porque las clases siguen existiendo después. La necesidad de educar políticamente a las masas para, llegado el momento, insurreccionarlas en la ciudad y el campo, para dislocar esta nueva clase, y romper los diques creados por ella para impedir la corriente de poder de abajo hacia arriba, que es la clave teórica del sistema comunista futuro, generando así un cauce sin escollos para la ocurrencia de la línea de masas. Es decir, de la democracia real y efectiva.

4) En términos administrativos, la revolución cultural quiere resolver el problema de crear nuevas superestructuras, adecuadas a un sistema económico-social socialista...

5) En términos culturales, los chinos pretenden aprovechar esta "limpieza de la casa" hecha por todo el pueblo, para echar la semilla de un nuevo tipo de hombre, cuya escala de valores esté constituida por la generosidad y el sacrificio de sí mismo por los principios morales de la revolución, contra toda manifestación de individualismo y el ansia de poder que enferma a no pocos revolucionarios. Así, los chinos están tratando de borrar, en el menor tiempo posible, todo el lastre mental de una civilización de 40 siglos que se estructuró (como toda la civilización occidental) sobre la base del individualismo como cima de la escala de los valores, creando una sociedad "devoradora de hombres". A esta sociedad, los chinos quieren reemplazarla por la comunista.

6) En términos históricos, la revolución cultural china está dirigida a crear una nueva civilización: la civilización comunista...

ROBINSON ROJAS


Literatura

CABRERA INFANTE Y LOS RESENTIDOS

LEYENDO, el año pasado, un ejemplar de la revista cubana "El Caimán Barbudo", me llamó la atención un artículo de Heberto Padilla, poeta de ese país.

Respondía a algo que había publicado la redacción de la revista, reprochándole unas opiniones vertidas sobre un libro de Lisandro Otero, "Pasión de Urbino"; Padilla le comparó con otro de Cabrera Infante, "Tres Tristes Tigres", para "ilustrar... las diferencias que existen entre el talento literario y la ramplonería". La opinión le había sido solicitada por la redacción de la revista.

Empezaba así: "El extenso alegato que la redacción de "El Caimán Barbudo" enfrentó a mi breve nota a propósito de "Pasión de Urbino", revela, entre otras cosas, un aspecto sorprendente de nuestra vida cultural. Ya no basta con tener una opinión, expresarla y hacerse responsable de ella. Ahora hay que escribir lo que desea o espera la redacción. Y si voy a guiarme por las otras opiniones publicadas en la encuesta —sobre el libro de L. Otero (M. R.)—, significa que debí moverme entre las medias tintas y el ditirambo".

El artículo me gustó. Valiente ("no estoy escribiendo con la moral del perseguido en una sociedad de explotadores, sino ejerciendo un deber y un derecho"), dijo lo que tenía que decir, no tanto sobre los libros en cuestión como sobre asuntos más importantes: "En ningún momento escribí que ser funcionario de la revolución sea un oficio maldito; pero no puedo solidarizarme con la afirmación de que es uno de los más hermosos desafíos que puede hallar un escritor en el mundo contemporáneo. Ni siquiera en la Unión Soviética sub-desarrollada de los años veinte puedo imaginarme a un Isaac Babel de Vicepresidente de Cultura, a un Vladimir Maiacowski de Director de Literatura. Es posible citar excepciones, pero serían eso, excepciones. Teniendo tan cercano el ejemplo de Régis Debray, que asume verdaderamente uno de los más hermosos desafíos que puede hallar un escritor en el mundo contemporáneo, torturado por los gorilas bolivianos por ejercer su tarea de escritor, me parece bastante arbitrario emplear los adjetivos que le corresponden, para designar a un burócrata da la cultura".

Después ataca una posible actitud de servilismo burocrático en los escritores cubanos: "Escribí "oscuro burócrata" y reproducen "oscuro funcionario"; escribí "humilde, grave y difícil tarea" y copian "humilde, importante, difícil misión". Pero si hasta leen e interpretan con igual ligereza. Reproducen, sin entenderlo, un cuento polaco muy conocido entre los escritores... Se trata de "El Proceso", de Slamowomir Mrozek, donde el escritor arremete contra las falsas jerarquías establecidas a partir del "ángulo de flexión de la espina dorsal del escritor, su edad y los cargos desempeñados en el gobierno". La Polonia de nuestros días "un cabo escritor no puede criticar el poema de un teniente escritor, quien no tiene más remedio que aplaudir los cuentos del capitán escritor, que a su vez debe elogiar las novelas del general escritor por muy malas que sean. De este relato de Mrozek, la redacción extrae una curiosa moraleja: "En Cuba, donde los escritores nunca han tenido grados, esa estructura se mantuvo durante el capitalismo sobre la base del escritor amigo y la crítica compromiso". Pero son incapaces de advertir que en una Cuba que ha roto esas estructuras, se da el caso de que un simple escritor no puede criticar a un novelista-vicepresidente sin sufrir los ataques del cuentista-director y los poetas-redactores parapetados detrás de esa genérica, la redacción".

Me pregunté, ¿quién será este Guillermo Cabrera Infante y qué clase de libro es "Tres Tristes Tigres"? Nadie me había hablado de él y ni había visto tal libro. Según Padilla, aquel escritor desempeñó, durante cierto tiempo, un cargo de agregado cultural en Bruselas (y se supone que si aceptó serlo fue porque reconocía que la Revolución Cubana era una revolución a la que se podía servir). En cierto momento de 1965 vino a Cuba de vacaciones y después de unos días resolvió regresar a Bruselas; se dirigía a tomar el avión, alguien, un funcionario del Ministerio de Relaciones, le informó que debía quedarse. ¿Cuáles eran las razones de esa medida? "... yo no pregunto las causas por las que Guillermo Cabrera Infante no se reintegró a su cargo de agregado cultural en Bruselas... Yo afirmé textualmente que "los burócratas del Ministerio de Relaciones Exteriores no explicaron en aquel momento, ni lo pidió nuestra Unión de Escritores, que cada día es más un cascarón de figurones, las causas por las que Guillermo Cabrera Infante fuera bajado del avión que lo conducía de regreso a Bruselas".

Después de larga espera, durante la cual no logró nada, GCI solicitó un permiso para ausentarse del país por dos años; le fue concedido y pudo salir, aposentándose finalmente en Londres. Padilla le reprochaba el haberse ido y terminaba diciendo: "A riesgo de parecer ingenuo, creo que ocho años y medio de Revolución le plantean al escritor cubano nuevas tareas, acaso las más difíciles. No importa que en la estructura aún primaria de nuestra sociedad no pueda desempeñarlas cabalmente. Pero ese día está llegando ya. Entonces no bastará con adscribirse apasionadamente a una razón de estado, por mucho amor y respeto que ella merezca. Como ha escrito recientemente Solzhenitzyn, "una literatura que no capte el ambiente de la sociedad en que se realiza, que no se atreva a entregarle a esa misma sociedad sus penas y temores, que no avise a tiempo la amenaza de peligros morales y sociales, una literatura de tal índole no merece llamarse literatura, es solamente una fachada". Así ejercerá plenamente su tarea en nuestra nueva sociedad, dentro de la Revolución, no a un lado, ni frente a ella, sino en ella, asumiéndola".

Se publicaron dos o tres artículos más sobre este asunto. En uno de ellos se decía, replicando la afirmación de HP de que GCI no había escrito una sola línea contra la Revolución Cubana, que la afirmación de éste de que "decidió abandonar su país a la erosión histórica" era por lo menos una insolencia, ya que esa "erosión histórica" significa sin duda Revolución Cubana. Los cargos no paraban ahí: Se decía que en la revista "Nuevo Mundo", órgano del Congreso por la Libertad de la Cultura, heredera de la tristemente célebre "Cuadernos", prima hermana de las no menos tristemente célebres "Encouter", "Prouves" y de la fenecida "Censura contra las artes y el pensamiento", acusada una y otra vez por intelectuales de nuestro país y el extranjero de ser el órgano destinado por la CÍA a corromper los intelectuales de América Latina, anticipó tres capítulos de "Tres Tristes Tigres". "Más aún: en el número 14 de esa fementida revista reconoció ser su corresponsal en Londres. O sea, GCI se había pasado al enemigo, si es que alguna vez tuvo algún aprecio por la Revolución Cubana, de lo que aprovechó un puesto que le daba oportunidad de mantener una situación que creía digna de él.

Pero a todo esto yo no conocía el libro. Pero el libro llegó, lo compré, lo leí y me pregunté cuál era el talento literario que gustaba tanto a Heberto Padilla. "Tres Tristes Tigres" no es una novela, es más bien algo como una de esas comidas chinas que tienen de todo y no saben a nada. Escrito en primera persona, describe la vida de La Habana de antes de la Revolución, vida de relajo y prostíbulo, de boite y de cabaret, esa vida superficial que mucha gente añora y que otra gente maldice, la época de la "Cubita linda", la molicie, la coima, la propina en dólares. Su prosa imita todo lo imitable; desde Joyce hasta Ezra Pound y el último inventor de constantinopolizadores; se hallan frases en inglés, en francés, italiano, etcétera; frases de ingenio, a lo Cortázar, todo absolutamente farragoso y frívolo, superficial. Recuerda, en ciertos momentos, la cháchara banal de ciertos cubanos que no saben más que una especie de embriaguez de la palabra, quizá agradable al oído pero de escasa y vaga significación:

"Arsenio hizo las presentaciones. Viejos amigos. Amigos todos. Verdaderamente amigos a través del tiempo a través de la cosa, pública, la cubanidad es amor y el ave canta aunque la rama cruja es agua cubana la que está cayendo amigo las mujeres mandan. Silvestre, Beba y Magalena. Magalena y Beba, Silvestre Asacas. Encantando. Mucho gusssto. E un plasel. El busto es mío. Risitas. Caigo bien. ¿Fui yo quien lo dije? Sí, por que Carreño Cué abre educado las puertas de su convertible para hacer llegar a ustedes la emoción y el romance de un nuevo levante / donde la beldad imparre donde el coito amenace donde la castidad no alcance allí estarrá Kamakué el singador errante / desde las profundidades de la selva en el corazón del África negra y virgen boccato di missioneri se oye un grito que viola Tanmangakué es Zartán primo hermano de Tarzán paro polígamo y zoofílico y buga esencial. Este niño. ¿Quién habla? Tú no pensará este muchacho que nos vamo montar así sin techo. No es Magalena. No voy en esa. ¿A la itemperie? Tú no ve que acabamo salir da la peluquería. Es la otra. ¿Cómo cono se llama? No me apuren. No empujen caballeros. Tengo una memoria del carajo. Beba Materva la marca del famoso chocolate Coca-Cola la Pepsi que refresca. No hay fabada señorita con los chorizos Nalón. Qué Suaritos. Da la pornografía considerada como publicidad eficaz. Para chorizos El Miño y nara morcillas La Mía. Póngase en cuatro, señora, póngase en cuatro horas de La Habana a Nueva York, volando por Nachonal Earlaines", etcétera. El guaguancó sigue.

En una palabra, me desilusionó el talento literario elogiado por Padilla, aunque me siguió gustando Padilla. Pero esta ya larga historia no termina. En el número 292 de "Primera Plana" aparecen unas respuestas a unas preguntas que alguien entregó a GCI. Las respuestas están también plagadas de frases en dos o tres idiomas —así hay que escribir para parecer escritor internacional— y todas lo muestran como un gusano, un repugnante gusano resentido! "En increíble cabriola hegeliana, Cuba había dado un gran salto adelante —pero había caído atrás—. Ahora, en la pobre ropa de la gente, en los automóviles bastardos (excepto, claro, las limusinas oficiales o los raudos Chevrolet de último tipo de la caravana del Premier), en las caras hambreadas, se veía que vivíamos, que éramos el subdesarrollo. El socialismo teóricamente nacionaliza las riquezas. En Cuba, por una extraña perversión de la práctica, se había nacionalizado la miseria".

Ni una palabra sobre el porqué Cuba está así, sobre el bloqueo y la traición de los gobiernos de las repúblicas latinoamericanas, sobre el enorme entusiasmo de una juventud que quiere levantar a su patria con el trabajo, no con la literatura de imitación, sobre el heroísmo de sus mujeres y hombres, nada de eso existe para el ex agregado cultural que sólo puede vivir en Europa. Quizás pronto le ofrezcan una beca en Estados Unidos. Se la merecerá.

Pero estas declaraciones no tendrían ninguna importancia, como no las tienen las de todos los gusanos, si en sus respuestas no viniera una noticia que no podemos creer: "Heberto Padilla —dice— escribe un elogio a "Tres Tristes Tigres" y, con un golpe de dedos que no abolirá el zar, da comienzo a la polémica mencionada. A la semana es cesanteado de ese diario oficial cuyo nombre recuerda demasiado a Caperucita roja: "Granma, what great big teeth you have!" Ahora, después de meses de suspensión de salida y con otra redacción (castigada la anterior, supongo, por haber hecho pública la polémica), El caimán publica a Padilla su "Respuesta a la Redacción", cierre de la polémica, y, dispuesto ya a viajar a Italia para ver su libro de poemas editado por Feltrinelli, con pasaje comprado en Milán, le es abruptamente retirado su permiso de salida, su pasaporte y de nuevo cesanteado". Esto, repito, no puede ser creído, es una invención del ex agregado cultural.

¿Qué motivos puede haber dado Padilla? En sus intervenciones hay una gran dignidad de escritor y de revolucionario y no creemos que el hecho de opinar desfavorablemente sobre un libro, sea de quien sea, le haya traído lo que el cantor de guaguancó señala. Esperamos aclarar esto. Mientras tanto, negamos que sea verídico.

MANUEL ROJAS


Acusación

PABLO DE ROKHA Y SUS ASESINOS

VIVO todavía el suicidio de Pablo de Rokha, contemplo todavía su cabeza deshecha en el piso de su cuarto de trabajo, y no lo puedo olvidar. Que me disculpen los que admiraron a este genial poeta, es que necesito un plazo largo para olvidar y, especialmente, para perdonar.

Pero no hay muerte inútil, y la muerte trágica de Pablo nos está diciendo urgentemente que debemos extraer un poco" de vida de ella, la fuerza que tenía su enorme personalidad.

El caso de Pablo de Rokha es tino, ejemplar, demostrativo de la situación de miseria postergada, de negación, de espera, en que se debaten los escritores chilenos. En consecuencia, si hay algo tremendamente urgente para nosotros, es cogernos de esta muerte para denunciarla como un asesinato, generalizando sobre la situación y el destino de Pablo, que es, en ciernes y en principio, el de todos nosotros.

UNA EDITORIAL INCONSECUENTE

Expuse en el cementerio, el día 11 de setiembre, las circunstancias que precedieron a esta muerte. Elemento esencial de estas circunstancias es la parte que les ha correspondido a los personeros de la Editorial Universitaria, especialmente a su gerente, don Eduardo Castro LeFort, a quien planteé a fines del mes de mayo, la conveniencia de acudir en ayuda de Pablo, quien yacía enfermo y pobre en el hospital José Joaquín Aguirre. Por aquellos días, su hijo Pablo, pletórico de vida, acababa de suicidarse con el mismo revólver que recogería tres meses después su padre.

La trayectoria de estas gestiones mías la he expuesto minuciosamente, en dos ocasiones, en la Sociedad de Escritores de Chile, y puedo resumirla como una larga y tenebrosa tramitación en la cual, urgido y enceguecido por la situación de mi amigo, estuve esperanzado que daría frutos en vida de Pablo, para iluminar, aunque fuera tardíamente, esa vida que se apagaba. Se ve que la mentira puede tener la palabra suave y el rostro impasible. Lo grave, lo terriblemente grave, es que la total negación de ayuda, de ayuda urgente para el poeta gravemente enfermo, haya provenido de una editorial que es, o debiera ser, la más importante, la señera, la que diera pauta y lección de respeto, consideración y difusión al escritor chileno, ya que ella forma parte de la institución cultural por excelencia, que es la Universidad de Chile.

He necesitado de la muerte trágica de un amigo para convencerme que la Editorial Universitaria precisa de una limpieza y de una remoción totales, por cuanto sus personeros no tienen ni la formación intelectual ni la ponderación espiritual que precisarían quienes aparecen como sus directores.

Denuncio una vez más que Pablo de Rokha fue empujado a la muerte por la conducta mentirosa, pequeña, calculadora de los actuales administradores de la Editorial Universitaria.

El señor decano de la Facultad de Bellas Artes, don Pedro Mira, al despedir los restos en la Universidad de Chile, antes de partir el cortejo hacia el cementerio, dijo entre otras frases hermosas y verdaderas: "La Universidad de Chile no es tan sólo la cima del saber y del hacer científico o artístico; es, sobre todo, la identificación cabal de un organismo cultural con su propio pueblo. Es por ello que los caracteres más propios y relevantes de ese pueblo se constituyen también como fundamentos reales de la universidad." Este exordio en homenaje a Pablo de Rokha, me sonó en aquellos momentos —y no por culpa del señor decano de Bellas Artes— a trágica ironía, pues ahí iba saliendo el cadáver ensangrentado de un hombre extraordinario que habiendo sido perseguido y aislado con saña en vida, en toda su plena vida, cuando ya estaba herido fatalmente, fue dosificado día a día con una mentirosa esperanza de publicación pronta y de más pronta ayuda que jamás llegó a concretarse.

UN ASESOR NEGATIVO

La muerte trágica de Pablo nos está sirviendo, por lo menos, como reactivo para que veamos el verdadero rostro de estos señores. ¿Quiénes son ellos? ¿Qué han hecho de meritorio? ¿Qué pergaminos pueden incorporar a su haber para estar convertidos en los distribuidores de este verdadero galardón que es ser publicado por la Editorial Universitaria? personalmente, nada tengo contra don Eduardo Castro, pero desde el día 11 de setiembre lo considero un factor negativo, blando, vacilante, sin personalidad, un frágil instrumento en las manos de Pedro Lastra, el asesor literario de la editorial.

Pero, ¿quién es Pedro Lastra?

Declaro también que nada tengo contra Lastra como persona, incluso le tuve algún tiempo un poco de simpatía, aunque no a su poesía; pero como asesor literario de Universitaria, lo considero funesto, cerrado, negativo y sin bagaje intelectual. ¿Cuál es la formación intelectual, universitaria de Pedro Lastra, que le permite estar constituido en el poder detrás del trono, en el ventrílocuo detrás de la gerencia? Pues bien, a mediados de julio, en su oficina, me declaró el señor Castro que Pedro Lastra se resistía a la idea de publicarle un libro a Pablo de Rokha, cuya poesía estimaba añeja, algo fuera del tiempo.

Si un poeta auténtico, si un verdadero poeta, si un gran poeta, por ejemplo Pablo Ne-ruda, critica la poesía de Pablo de Rokha, copiosa, oceánica, abismal, profunda en varias profundidades, tan criticable, por lo demás, como la del mismo Neruda, estimo que está cumpliendo una labor legítima. Siempre que no ataque al hombre cuando se trata de atacar al poeta. Esto es, precisamente, lo que se hizo siempre en Chile por un conocido y velado círculo, por los esclavos reconocidos e incondicionales de Neruda. No caigo en estos momentos en un punto episódico o temperamental mío. Creo que he tocado el punto grave del problema. ¿Por qué no publicó Universitaria el libro antológico de Pablo de Rokha, en vida de éste, lo que esencialmente debía serle de enorme satisfacción y de tardío reconocimiento, tardío, pero necesario para él que moría, como vivió, acosado y borrado?

Las vinculaciones de Pedro Lastra con Neruda, sus vinculaciones con Emir Rodríguez Monegal, que ya han hecho hasta historia policial, sus contactos políticos maleables y dúctiles que lo tienen convertido en la conocida y circulada sirena —la mitad del cuerpo yanqui, la cola rusa—, es toda una fatal explicación. Creo que Gonzalo Rojas, al dibujar hace unos días en estas mismas páginas la figura más tenebrosa de Nicanor Parra —uno de los dioses de Pedro Lastra—, ha dejado establecida y clasificada la categoría de muchos personeros, personajes y personajillos:

"Publiquen grande lo que escribo,
que se oiga en USA y en Moscú.
Sabes qué más, Rimbaud: ni tú.
Me arrastro, claro, pero arribo.

"Si pudiera poder y pudiera
Cuba sí con yanquis también
pero lo cierto es que no hay quién
aunque diera la vuelta entera."

No me ha sido fácil decir todo esto, decidirme a decirlo definitivamente, públicamente, claro, en este mundo laberíntico, en este país carcomido por compromisos y cálculos, habría sido mucho más cómodo para mí quedarme callado, entristecerme solitario con la muerte trágica de Pablo de Rokha y buscar explicaciones a su violenta desaparición en su temperamento vital, más cercano a la salud que a la enfermedad, más amigo del camino que del sillón de ruedas, pero no me puedo callar, me comprometo totalmente, me suicido también y acepto normalmente las pequeñas o las grandes venganzas que estimaré parte de la peste que estoy denunciando, pero estaré en paz con mi conciencia y habré cumplido con mi deber. "No podemos lavarnos las manos y debemos clamar en el desierto. Es nuestro papel", dijo una vez Jean Cassou, habiéndoles a los escritores.

ES EL SISTEMA EL CULPABLE

Pablo de Rokha, portador de una sabiduría milenaria, de una visión nueva y vieja del viejo arte, removiendo los cimientos, quebrando el idioma, haciendo trizas los sentimientos para crear otros más auténticos y más nuestros. Sí, Pablo de Rokha es un formidable precursor y el más grande de nuestros creadores. Es la matriz de la cual provienen todos nuestros líricos, es el amazonas poético del cual todos son tributarios, especialmente Pablo Neruda.

Resumiendo: No cometeré la superficialidad —que sería útil y cómoda para muchos— de quedarme enredado en la mera anécdota, aunque trágica, y no advertir la trascendencia universal de todo esto. Me basé en la anécdota para cerrar ciertas bocas cobardes y falaces que suelen alimentarse del mismo sistema que condena al hambre a las mayorías. No se trata solamente de un lastra, un castro, una editorial cualquiera, un mediocre entre tantos o un oportunista servil: es todo el sistema el que acuso, una estructura que desangra obreros y escritores. Y dentro de este sistema se hallan los asesinos, sus pacíficos cómplices, su gran amo norteamericano. Pero también se halla su nuevo cristo con el látigo en la mano libertadora, sus mil cheguevaras que han de limpiar el templo para felicidad de los seres humanos no manchados con la sangre de este horrendo crimen: el que se cometió contra De Rokha y el que se comete cotidianamente. Romanos, pilatos, filisteos y judas deberán rendir cuentas inexorablemente.

CARLOS DROGUETT


Entrevista

EL IMPERIALISMO Y LA PÍLDORA

PF entrevistó al profesor David Baytelman, ingeniero agrónomo y jefe del Departamento de Desarrollo Agrícola de la CORFO, los títulos más conocidos de su currículum, en el que abundan estudios, investigaciones y trabajos efectuados en Inglaterra, Alemania Oriental, Cuba, etc. Asimismo fue candidato a decano por el sector reformista de la Facultad de Agronomía de la "U", donde dicta la cátedra de Política Económica.

En los últimos días ha impactado los medios especializados un ensayo de David Baytelman titulado Nutrición y Agricultura, publicado por el Colegio Médico de Chile, del que PF ya adelantara algunos párrafos. En dicho estudio, escrito con una ironía cáustica que hubiera brindado personajes a la dramaturgia brechtiana, Baytelman desenmascara más de una falsa teorización burguesa acerca de los dramáticos fenómenos del subdesarrollo, el hambre, la explosión demográfica, el control de la natalidad, la tenencia de la tierra, la distribución de los ingresos y otras constantes fundamentales de nuestra sociedad de clases. Una a una, va desnudando el verdadero origen y el singular efecto de cierta escatología ideológica, que incluso ha llegado a penetrar —por oportunismo inmediato o por carencia de ahondamiento marxista— en algunos sectores intelectuales y periodísticos de izquierda.

Son muchos los estudiosos honestos que advierten con incredulidad crítica el despliegue operacional psicológico, sanitario y político del imperialismo norteamericano, extrañamente preocupado por la explosión demográfica exclusiva de los países colonizados, que, además, ofrecen una lucha cada vez más violenta por liberarse del yugo colonial.

Al mismo tiempo, dichos estudiosos no pueden dejar de constatar las coincidencias perniciosas de signo reformista —y superficialidad irrebatible— que confluyen a avalar y a hacer prosperar los torcidos planes neomalthusianos del imperialismo, que no tienen otro objetivo que amortiguar las tensiones sociales a punto de estallar en las áreas pauperizadas de sus países dependientes, y prorrogar sus plazos de dominación.

REVOLUCIÓN EN LA ESTRUCTURA

Uno de los valores capitales del mencionado trabajo de Baytelman, es que, con un lenguaje diáfano y felizmente reñido con la abstrusa pedantería habitual, sale al paso de las argumentaciones complacientes —y cómplices— que tratan de justificar lo injustificable: el hambre y la distribución desigual de la riqueza nacional.

Sostiene Baytelman:

"Es hora ya de precisar con claridad tajante la falacia o la postura errónea, muy difundida en el sector urbano, de que con un trabajo de divulgación y educación sobre las costumbres y modos de explotación de la tierra por los campesinos, se han de aumentar los rendimientos por hectárea acrecentando —así pretenden creer— la disponibilidad de alimentos para el mercado.

Contra la convicción de tales extensionistas, no creo que mejorando el procedimiento tecnológico de la explotación de los recursos naturales, ni enseñando beatíficamente a cultivar mejor o a hacer un mejor uso de los fertilizantes químicos, se podrá solucionar el drama del hambre y la subalimentación.

Por sí solas, ni la ciencia ni la técnica —por más moderna que sea— ni todo el caudal de conocimiento ecológico o académico, pueden cambiar radical y definitivamente el sistema estructural existente, que es, en realidad, el verdadero culpable de los flagelos que he señalado. No hay que perder tiempo en averiguar el grado de maldad o de bondad individual de los latifundistas. Ese tiempo hay que ganarlo luchando por abolir el latifundio. Se ha hablado hasta el hartazgo de la necesidad de una Reforma Agraria profunda, sobre todo desde círculos intelectuales urbanos, cuyas fórmulas no siempre se despojan del olor a gabinete.

Es el mismo campesinado el que debe encabezar dicho proceso, y no ser tratado —como lo suelen hacer algunos de esos círculos— como fuerza pasiva o auxiliar a lo sumo. Existe la suficiente potencialidad combativa y revolucionaria dentro del campesinado chileno, como para que algunos entiendan que puede jugar un papel más alto y decisivo en el cambio histórico. Por otra parte, la historia —y hasta la crónica menuda— de los últimos quince años en el campo chileno, lo demuestra de un modo inapelable. Y no sólo la toma de fundos, los combates de los mapuches, que por su implicancia policial al intervenir las fuerzas represivas, conquistan las páginas de la prensa. El proceso es mucho más vasto y hondo que eso: antes los trabajadores agrícolas luchaban para que el latifundista les diera de comer. Ahora quieren la tierra sin más trámites.

Resulta torpe y antihistórico entonces, divulgar el uso de abonos químicos como solución milagrosa. Después de todo, ¿con qué dinero los podrá comprar un campesino pobre? Se investigue por donde se investigue, todas estas divagaciones idealistas se despeñan por un gran embudo, aunque se agarren con las uñas de sus abstracciones. Y el vértice fatal de este embudo es la necesidad de una revolución para efectuar los cambios de estructura. La tan imprecada Reforma Agraria no podrá ser posible sin una revolución que libere las clases sojuzgadas, que invierta el sistema de propiedad de la tierra y la distribución del ingreso. En todo este desarrollo histórico de Chile y América latina tiene una incidencia fundamental y categórica la Revolución Cubana, que constituyó un catalizador de tal magnitud, que todas las medias tintas políticas e ideológicas han quedado al desnudo. La revolución en Cuba y su reforma agraria obligó al imperialismo norteamericano a lanzar su mascarada de la Alianza para el Progreso, que no podía tener otro fin que el que ahora vemos: su rotundo fracaso, su desmoronamiento total, incluyendo sus tímidas y desesperadas "reformas agrarias".

Si no hubiera existido la revolución cubana, no existiría la actual presión —cada vez más gigantesca y lúcida— a nivel continental en favor de los cambios de estructura".

"Esto conviene decirlo claramente —sigue diciendo Baytelman—. No me gustan los tecnócratas. No se debe escribir por vanidad científica. El acto de escribir debe conllevar un objetivo esclarecedor. Se habla mucho de la explosión demográfica y de cómo detenerla. Están todos enloquecidos por detenerla. Pero resulta que los recursos naturales de nuestro planeta sobran para alimentar a esta humanidad y siete más. Sólo se aprovecha el 15% de los recursos naturales. Paradojalmente, los países que sufren mayor explosión demográfica son precisamente aquellos que tienen más baja densidad de población. Es la miseria, el hambre, los que llevan a grandes masas a emigrar a las ciudades. Y el imperialismo y las burguesías pretenden paliar el terremoto en ciernes de millones de bocas hambrientas, disminuyendo o anulando el nacimiento de nuevas bocas. En la India se ha llegado a revender la esterilización. Esta es una acción premeditada para desviar la atención de los pueblos de las verdaderas causas de su hambre, ayudada por planteamientos teóricos erróneos que están haciendo daño. Algunos sectores de izquierda no tienen claridad sobre el asunto de la píldora. Tampoco estoy de acuerdo con el Papa: un ser humano tiene derecho a tener o no los hijos que quiera. Pero los sectores de izquierda que aceptan sin más el paliativo de los anticonceptivos, no tienen claro qué camino deben seguir los pueblos colonizados, y coinciden lamentablemente con las teorías neomalthusianas y reaccionarias de sus enemigos. Se habla de urgencia del uso de la píldora en los medios obreros. Yo pregunto: ¿acaso los obreros solteros de las naciones subdesarrolladas no sufren desnutrición, hacinamiento, haraposidad? Se deja un vacío muy grande si no se liga la solución real del problema del hambre con la necesidad del cambio revolucionario de estructuras. Y ese vacío —y esto es lo más doloroso— afecta el ritmo y la posibilidad misma de la toma de conciencia de las clases potencialmente revolucionarias. No es con píldoras o esterilizantes —con llamativos antecedentes nazis estos últimos— con que los pueblos solucionarán sus duros problemas, sino con una lucha lúcida por la destrucción del sistema actual y la creación de otro más libre y justo. Sí, en este trabajo señalo que el deterioro del poder adquisitivo de sueldos y salarios en los últimos años en Chile "estuvo siempre acompañado en general por una acción y una capacidad de negociación débil de los sectores organizados de obreros y empleados frente al poder con que contó el sector patronal". Este sector, en general, viene doblando la mano de los trabajadores.

Los países colonizados reciben "ayudas" del imperialismo en material bélico en vez de alimentos. Dichas armas, huelga decirlo, son utilizadas por las burguesías gobernantes para reprimir a sus pueblos.

Hay un hermoso libro, "World without War", del científico británico J. D. Bernal, que demuestra que si se invirtiera el valor de dichos armamentos en alimentos, dichos pueblos comerían mejor. Es cierto, tiene razón usted, volvemos al gran embudo: para que desaparezcan esas "ayudas" bélicas y sus usos represivos, también hace falta un cambio revolucionario de estructuras.

Quiero dejar bien en claro que mis posiciones no tienen nada que ver con las de Pablo VI. Partimos desde necesidades políticas distintas y con objetivos muy contrapuestos. Yo estoy con los que quieren cambiar el mundo de un modo radical. En cambio, el Papa no tiene más remedio que defender el orden existente, echando un poco de incienso sobre sus características más repulsivas y con más temperatura explosiva".

JULIO HUASI


Universidades

EL CHE Y LA MORAL CRISTIANA

LA renuncia del comité ejecutivo de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica se suma a los acontecimientos promovidos por el movimiento "Iglesia Joven" para conformar un cuadro de profundos cambios en el ambiente juvenil cristiano del país. Son cambios ideológicos que rompen la imagen usual del católico chileno, siempre ligado a las posiciones de la burguesía capitalista y terrateniente. Caben pocas dudas que este proceso lo inició la Democracia Cristiana con sus incursiones en el campo de la agitación social. Pero los universitarios católicos le dan ahora un contenido distinto a estas inquietudes, abiertamente revolucionario, y declaran su propósito de marchar junto a los marxistas "cuando llegue el momento de cavar trincheras".

El comité ejecutivo de la FEUC que presidía Rafael Echeverría, estaba formado por militantes y simpatizantes democristianos y una mayoría de independientes de izquierda, unidos por el mismo enfoque del movimiento estudiantil en la Universidad Católica: la necesidad de provocar su politización radical y sacarlo del aislamiento a que lo sometían las posiciones gremialistas a secas.

Esta politización la definían en tres aspectos básicos: primero, que la reforma universitaria debía concebirse integrada al conflicto de clase que se libra a nivel nacional ("entendemos —dice Rafael Echeverría— que las universidades son instrumentos de la burguesía, destinadas a perfeccionar y consolidar su dominio, ya sea como centros de producción de ideología burguesa o como formadoras de cuadros de dominación"); segundo, que era necesario comprometer la acción estudiantil en la lucha cotidiana de la clase trabajadora, "dado que la revolución no se hace en las universidades, sino en la sociedad". Por último, estas acciones "debían inspirarse y deducirse de lineamientos políticos nacionales". Esto significaba, agrega Echeverría, "destruir todo esquema de organización estudiantil gremialista, que fijara sus referencias en el interior de la universidad, como el Movimiento "11 de Agosto".

Rafael Echeverría es el dirigente que personifica con mayor fuerza esta corriente partidaria del compromiso social dentro de la Universidad Católica. En una entrevista que PF sostuvo con el dirigente, días después de su renuncia, nos dijo refiriéndose a la dimisión del comité ejecutivo de la FEUC: "Las causas, fundamentalmente, se deben a la oposición que nos hizo el "11 de Agosto" que, al encerrarse en problemas de reforma universitaria, miraba como peligrosa una radicalización política que pudiera romper la unidad de los "reformistas".

—Sin embargo —preguntamos— el "11 de Agosto" se presenta como un movimiento revolucionario y declara que está "dispuesto a proletarizar" la acción estudiantil, ¿qué impidió, entonces, un entendimiento?

Echeverría: —Varias cosas. Las declaraciones del "11 de Agosto" antes y después de nuestra renuncia distan mucho de ser las mismas, y comprendo que resulta difícil entender el pasado a la luz de las palabras de hoy. Sin embargo, éstas deben considerarse como la primera reacción importante provocada por nuestras renuncias. Cabe esperar lo que nos indicarán sus futuras acciones. Lo que impidió una acción conjunta fue el anteponer, por su parte, prioridades de reforma a compromisos externos y el impedir que dentro de la universidad el estudiantado se definiera políticamente en función de referencias políticas externas. El "11 de Agosto", planteándose como un movimiento "político" no es el PDC, PC o MIR. Es un movimiento "político" independiente que pretende agrupar a los reformistas de la Universidad Católica, transformándose en un verdadero dique de contención, que impida una real politización del estudiantado. Si son consecuentes con lo que hoy dicen, no estará lejos el día del desaparecimiento de este grupo.

PF: —¿No le parece estéril predicar la razón revolucionaria entre estudiantes que en su mayoría pertenecen a la clase más adinerada del país, sobre todo cuando la lucha que se pide pretende terminar con los privilegios de que gozan, precisamente, esos estudiantes?

Echeverría: —En absoluto. Es cierto que los universitarios constituyen de por sí un sector privilegiado en la sociedad y que en la Universidad Católica la composición de los estudiantes denota en mayor medida un origen burgués. Sin embargo, no es posible negar tampoco que por tratarse de un sector todavía no integrado definitivamente al sistema, es posible esperar de parte de muchos una ruptura con su clase de origen, a través del desarrollo de una conciencia y su consecuente acción revolucionaria. De otro modo no podríamos comprender la acción del movimiento estudiantil mundial, que en forma innegable está colaborando junto a la clase trabajadora para que ésta llegue al poder. Por otro lado, aunque no se alcance una conciencia revolucionaria mayoritaria, sigue siendo un deber el procurar que algunos sectores estudiantiles, aunque minoritarios, se comprometan en la lucha de liberación de las clases populares.

No deja de ser interesante cómo el período de formación en que se encuentra el universitario despierta una conciencia crítica que se vuelca contra el sistema que lo ha transformado en un privilegiado. Este mismo fenómeno lo vemos manifestarse en el ambiente intelectual, en la medida que se exige un lugar para enfrentar al imperialismo y las oligarquías en la causa proletaria por implantar el socialismo.

PF: —¿Existe realmente un avance de las ideas marxistas en la Universidad Católica? Si es así, ¿a qué atribuye usted ese fenómeno?

Echeverría: —Sin duda este avance existe, y no sólo en nuestra Universidad Católica, sino en muchos otros lugares de tradicional formación cristiana.

Varias razones lo explican. Una de ellas es el hecho de que el marxismo constituye una orientación científica imprescindible para el adecuado conocimiento del fenómeno social y todas sus extensiones de orden económico, político y cultural. Como consecuencia de ello, el marxismo también ejerce una influencia como herramienta de análisis político para quienes, sin tener una vocación meramente académica, aspiran a sustentar científicamente una acción política.

Por otro lado, son también innegables los puntos de concordancia que se pueden encontrar en el humanismo socialista y cristiano que muchas veces, más allá de las discusiones teóricas, se han visto manifestadas en experiencias históricas concretas. Sólo así podemos entender un Camilo Torres o la lucha que están llevando en Brasil sectores de la Iglesia. El mismo ejemplo de un Che Guevara representa una expresión profunda de moral cristiana.

No todo el comité ejecutivo renunciado piensa como Rafael Echeverría. El ex presidente de la FEUC es más bien el representante de una corriente todavía informe que se extiende entre el estudiantado de la universidad Católica y que se muestra cada vez más sensible al pensamiento de las grandes figuras de la revolución latinoamericana, como Ernesto Che Guevara.

"Mucho más que Camilo Torres —dice Echeverría—, Guevara impacta entre los estudiantes de la Universidad Católica por su fuerza ideológica. Hay verdadera avidez por conocer todo lo relativo a Cuba, y es así como las publicaciones sobre esa revolución desaparecen entre los estudiantes. También tiene mucha influencia el obispo Helder Cámara".

Es difícil definir a este nuevo estudiante cristiano, sin caer en ambigüedades. Pero existen, como una nueva conciencia y una nueva actitud frente a la problemática nacional, que antes no se daba en su medio.

Las actitudes del grupo de Echeverría hicieron retacarse a sectores que se expresan en el Movimiento "11 de Agosto", hasta llegar a anular totalmente la acción de la directiva con su oposición. Entre esos sectores, destaca el grupo "Dínamo", una especie de logia estudiantil, formada por antiguos dirigentes reformistas, que mantiene estrechas relaciones con el rector Fernando Castillo Velasco. Éste rechazó el cargo de ministro de la Vivienda, pues su presencia se consideró necesaria para impedir que ese centro universitario privado se convierta en un foco de agitación política contrario al gobierno. Pero tanto el "11 de Agosto" como los sectores más politizados que representa Echeverría, tienen su base de sustentación y origen en el movimiento de Reforma Universitaria de agosto de 1967. En el fondo, se trata del choque de dos actitudes: por un lado, los que para continuar con el proceso se dan cuenta que deben adoptar posiciones más revolucionarias, y por el otro, quienes desean gozar del nuevo poder universitario que trajo la reforma, y mucho más moderados, no desean abandonar posiciones gremialistas que permiten conservar la reforma dentro de los límites de la universidad.

La reforma trajo un verdadero despertar ideológico, y su impacto será mayor, probablemente, que en la Universidad de Chile, debido al carácter feudal que presentaba la pontificia universidad en el terreno del pensamiento. "Es innegable —dice Echeverría— que existe una frustración institucional, incluso en sectores rebeldes democristianos. En este ambiente, posiciones como la del MIR ganan cada vez mayor influencia. Pero no es seguro en absoluto quién terminará por capitalizar esas inquietudes". Es una duda que se plantean muchos dirigentes, que no saben hasta qué punto no es posible hablar de un "snobismo por lo cubano" en todo ese entusiasmo por las ideas revolucionarias en la Universidad Católica.

AUGUSTO CARMONA A.




A UN AÑO de la muerte del Che, el hombre que tomó sobre sus espaldas la responsabilidad de liberar a los explotados de América, sostenemos que no nos corresponde participar en un carnaval de discursos, petardos, actos, exposiciones y lloriqueos con los seudorrevolucionarios. Estamos convencidos de que la única manera de estar a la altura del Che y de su inmenso sacrificio, es iniciando la lucha armada en nuestro país.

En caso de no poder hacerlo de inmediato, no existe mejor saludo que prepararnos para ello. Otra cosa sería hacer gala de verbalismo y aprovechar su inmensa figura en busca de mezquinos intereses partidarios y, para otros, incluso de beneficio electoral.

¡Hasta la victoria siempre!

Secretariado Nacional Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)
8 de octubre de 1968.


América Latina

EL CHE VIVE

EL héroe latinoamericano Ernesto Che Guevara era mundialmente famoso antes de su muerte. Combatiente de primera línea en la Revolución Cubana, comandante del Ejército Rebelde, ministro del Gobierno Revolucionario, alto dirigente del Partido (entonces él Partido Unido de la Revolución Socialista —PURS— que luego adoptó el nombre de Partido Comunista), ensayista de relieve, teórico de la guerra de guerrillas. Fue todo eso, pero sus excepcionales cualidades estaban unidas a un hecho más resaltante, que lo definía: era, por encima de todo, un revolucionario y un revolucionario ejemplar, consecuente hasta el holocausto de su vida.

LA POPULARIDAD

Después de su asesinato, su popularidad se ha acrecentado. Su imagen guerrillera es enarbolada en los mítines de Managua y Berlín Occidental, en Nueva York, Tokio o Pyon-gang. en Hanoi y Santiago de Chile. "El Che Vive" es la consigna de quienes, en forma creciente, adoptan sus ideales. Su influencia política es reconocida por sus enemigos y así el "US News and World Report" acota: "El extinto Che Guevara está creciendo en estatura como el inspirador de los jóvenes rebeldes del mundo entero", para remachar en seguida: "para algunos, todo hace parecer que Guevara muerto es una formidable fuerza para la revolución como cuando Guevara estaba vivo". Simultáneamente, el ultra conservador "The Times", de Londres, sentencia: "Sus ideas fueron suficientes, su vida suficientemente misteriosa, su muerte tocada suficientemente con el heroísmo que encarna casi cualquier fantasía y refleja cualquier proyecto. ¡El es el símbolo de la juventud política eterna! ¡El representa la atracción de la revolución!"

INSPIRA A LAS MASAS

La vida y la muerte del Comandante Guevara inspiran a millones de personas en todo el mundo, a los artistas que en torno a ellas crean obras literarias, musicales, pictóricas, pero más que eso, inspiran la acción de quienes como él, empuñan hoy el fusil. En Guatemala, el heroísmo del Che influye en la unidad de los movimientos guerrilleros y Yon Sosa y César Montes, proclaman: "En este momento doloroso, es un deber de los revolucionarios y concretamente para los combatientes guatemaltecos, analizar esta pérdida en su exacta dimensión: la caída de un gigante debe traer como reacción una respuesta gigantesca, un salto de calidad que nos haga merecedores de su nombre, que permanecerá imborrable en la historia de la revolución latinoamericana".

"El Che Vive" y lo imperecedero proviene de sus ideas, que son las que impulsaron y sostienen hoy a la Revolución Cubana. Como se ha señalado con acierto, "en Asia, África y América Latina la Revolución Cubana ha captado el corazón y la imaginación de las clases explotadas y el triunfo del primero de enero de 1959, culminación del proceso heroico iniciado con el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, es un acontecimiento histórico cargado de significación para todos los movimientos de liberación. En América Latina especialmente, la Revolución Cubana marca un meridiano de referencia para los pueblos que luchan contra el imperialismo al señalar, con el aval de su éxito y consolidación, el camino correcto para llegar a la independencia y la emancipación".

LUCHA ARMADA

La utilización exitosa de la lucha armada en la liberación del pueblo cubano rompió la mitología de la dominación eterna del imperialismo y ha sido un factor desencadenante en las batallas de todos los pueblos del continente, sin excluir al de Norteamérica. "Antes de usar nosotros las armas, no se ocupaban de nosotros... Ese es el camino" ha dicho Huey P. Newton, dirigente del movimiento "Panteras Negras".

Las masas del continente adquieren cada día más conciencia de la justeza de la lucha armada como línea fundamental de la revolución latinoamericana y de producir la continentalización del combate en contra del enemigo común. Con ello aprovecha la rica experiencia de las guerras de la independencia y responde a la estrategia global del enemigo que unifica los aparatos políticos, económicos y militares ante la evidencia del acrecentamiento de la lucha popular. Al pedir "armas, dinero y equipos para la lucha liberadora de América", la OSPAAL, dijo este año: —La lucha armada ha echado raíces en las montañas del continente abriendo un capítulo que será más nutrido en el decurso del tiempo. Venezuela, Guatemala y Colombia son escenarios activos de ejércitos de liberación. Aunque pagadas a un alto precio, las experiencias guerrilleras de la República Dominicana, Argentina, Perú, Nicaragua y Bolivia son de inestimable valor. A lo largo y a lo ancho del continente se agudiza la lucha de los pueblos contra la opresión; en campos y ciudades se desarrolla la lucha de masas por su liberación, cobrando cada día más perfiles de enfrentamiento violento.

LA VIOLENCIA

Dicha violencia no es un deseo de los pueblos latinoamericanos, sino una necesidad. La revolución es una etapa histórica (imprescindible para el progreso de este continente super explotado, en el cual hay millones de analfabetos, en el que millones mueren de hambre y enfermedades y que, sin embargo, posee el 10 por ciento de la producción mundial de petróleo, 50 por ciento de las reservas mundiales de aluminio, 28 por ciento de antimonio, 19 por ciento del cobre y el 16 por ciento del estaño Es una necesidad ante el fracaso de las clases gobernantes que, en estrecha alianza con los dominadores, propician hoy la continentalización de

la miseria, a través de la integración capitalista. La revolución está en marcha porque "cuando un sistema de explotación no puede ya mantener a sus propios esclavos, sucumbe siempre".

LINEA CORRECTA

De allí también que los campos se delimiten. De un lado, el imperialismo, aliado directamente con las burguesías nacionales e indirectamente con aquellos falsos revolucionarios que juegan dentro de los marcos de la legalidad seudodemocrática, y del otro, las vanguardias revolucionarias, que han cogido las armas y que encarnó y encarna el Comandante Ernesto Che Guevara.

Quienes propician esta correcta línea de la revolución latinoamericana, jamás han negado que la batalla será larga. La victoria pírrica del imperialismo en Bolivia no detendrá la lucha. Como se ha dicho, Bolivia es el Moneada de América Latina. Y en cuanto al sacrificio del Che, lo dijo Martí: "Ningún mártir muere en vano ni ninguna idea se pierde en el ondular y revolverse de los tiempos. La alejan o la acercan, pero siempre queda la memoria de haberla visto pasar".


América Latina

VIOLENCIA SIN ARMAS

ES falsa la apreciación que a menudo se hace de que las inversiones directas de capital privado estadounidense en Latinoamérica estén descendiendo en cuantía. En los años 1965 y 1966, experimentaron los mayores aumentos anuales con US$ 459 y US$ 463 millones respectivamente, desde el aumento de 1958 de US$ 317 millones sobre el año anterior. A dicha impresión ha contribuido que durante el periodo de 1960-1965 el promedio de aumento anual se limitó a US$ 259 millones. También el hecho de que en algunos países de la región han descendido, lo que ha sido compensado por el incremento en otros.

Actualmente, casi todos los países de Latinoamérica, especialmente los gobernados por "gorilas" están invitando al capital privado extranjero para que invierta en los países que oprimen, ofreciendo las mayores facilidades, en especial la libre remesa al inversor de las utilidades en dólares.

Un estudio del rendimiento de tales inversiones directas del capital privado estadounidense, limitado al quinquenio de 1961 a 1965, arroja el siguiente resultado: en 1965, el importe de dichas inversiones había aumentado en US$ 1.225 millones sobre 1961, y durante esos cinco años se habían remesado a los Estados Unidos US$ 4.329 millones con sólo US$ 2 millones de nuevas inversiones (cutflow), es decir, un neto remesado de US$ 4.327 millones, por ganancias, derechos de patentes, intereses y todas las demás pequeñas exacciones que contabilizan esas empresas extranjeras.

Sumando al neto remesado antes señalado, las utilidades reinvertidas, se tiene la suma de US$ 5.552 millones de beneficio en los 5 años, es decir, que han obtenido un promedio de US$ 1.110 millones anuales.


Informe especial

WESTMORELAND MOVIÓ LOS HILOS

I

EL General William Westmoreland, jefe del Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos, dijo en la conferencia que ofreció a los jefes militares reunidos en Río de Janeiro en la Octava Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA): "Es interesante observar que los ejércitos que en estos últimos años han obtenido el mayor éxito son aquellos que abandonaron los lugares de parada, el confort de los cuarteles, y entraron bajo las condiciones que generalmente encuentran en las batallas, donde se enfrentan con los guerrilleros". Pero los sesenta y dos participantes en la conferencia militar, representantes de dieciocho países americanos se hospedaron en el más lujoso hotel de Río, el Leme Palace, superior al Copacabana Palace, donde fue hospedado el Presidente Frei. Sobre el costo total de la operación-conferencia hay debate, pero los periodistas brasileños están de acuerdo en que pasó de trescientos millones de cruzeiros.

La CEA se inició el lunes 23 de septiembre y finalizó el viernes 28, desarrollándose en la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército (ECEME), situada en Praia Vermelha (Playa Roja).

En esa misma playa, hace treinta y cinco años, fue abortada sangrientamente una rebelión de militares brasileños Izquierdistas. En la actualidad nadie pensaría intentar en ese lugar algún movimiento rebelde, porque está protegido por un servicio de seguridad que rodeó de absoluto misterio las deliberaciones de los jefes militares de quince países americanos (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela) y de los observadores enviados por otros tres (Guyana, México y Canadá) y la Junta Interamericana de Defensa.

No participaron en la reunión delegados de Honduras, por dificultades de política interna; Haití, que se negó a enviar un jefe militar e intentó acreditar como representante a un embajador civil lo que fue repudiado por los organizadores de la CEA; Costa Rica, que explicó que no tiene ejército, y Panamá que enfrentaba un cambio de gobierno.

Se consideró por anticipado a la reunión que la figura principal de ella sería el general norteamericano William Westmoreland, pese a su calidad de derrotado en la guerra de Vietnam. La versión de la conferencia que el militar yanqui ofreció en la CEA fue publicada in extenso por varios diarios de Brasil y la conferencia de prensa fue reproducida casi totalmente.

La CEA, presidida por el Ministro de Guerra de Brasil, general Lira Tavares, operó en tres comisiones y en sesiones plenarias, conforme a una agenda aprobada con anterioridad, en la cual fueron eliminados algunos temas sobre los cuales no hubo acuerdo general.

Se trabajó sobre dos temas básicos: a) Análisis retrospectivo de lo ocurrido entre la séptima y octava CEA y examen de las medidas objetivas planteadas entre los ejércitos americanos, conforme al análisis y conclusión de los puntos que les interesan; b) Vitalización de las Conferencias de Ejércitos Americanos a través del análisis y de las medidas que deben ponerse en práctica, con el objeto de tornarlas más dinámicas y objetivas y propiciar un mejor entendimiento entre los Ejércitos Americanos.

La tercera comisión, en la cual trabajó el Comandante en Jefe del Ejército chileno, general Sergio Castillo Aránguiz, fue la más importante y a ella le correspondió preparar las conclusiones que surgían de los debates de las oteas dos para elevarlos a las sesiones plenarias.

El día que ofreció su conferencia de prensa el general boliviano David de la Fuente Soto, quien representó en la reunión al Comandante en Jefe del Ejército, general Alfredo Ovando, el que no se atrevió a dejar su país, se desprendieron dos tejas de las que cubren un muro que resguarda el patio por donde pasó el oficial, creando un clima de tensión entre los militares y una reacción jocosa de los periodistas.

El jefe militar boliviano, no obstante que aparecía ante sus compañeros como miembro de un "ejército victorioso sobre las guerrillas", se mostró nerviosísimo en la conferencia de prensa, lo que fue reconocido incluso por voceros periodísticos conservadores como "Jornal do Brasil", que escribió:

"El general de la Fuente, después de vetar veintiocho de las treinta y cuatro preguntas formuladas, entró en el auditorio de la Escuela bastante nervioso, golpeando después con los dedos sobre el escritorio mientras miraba a los periodistas y examinaba, ayudado por sus asesores, el cuestionario que le fuera entregado hace días por el oficial de enlace". La imagen del general parecía dar la razón al reportaje que por esos días publicó la revista brasileña "Realidad" (editada por el consorcio norteamericano Time-Life, en el cual se señala que "Un año después de la muerte del Che Guevara", los oficiales bolivianos "tienen miedo").

El general Westmoreland decepcionó a sus compañeros de reunión, según opinión de muchos de ellos. La conferencia que ofreció en sesión secreta, que se publicó posteriormente íntegra en la prensa, fue considerada pobre.

El militar, según el comentarista Paulo Francis, del diario conservador "Correio da Manha", "muda de uniforme seis veces al día", para verse siempre pulcro "como Lady MacBeth, lávase las manos sin parar". De acuerdo con el mismo comentarista: "El envío del general Westmoreland para presidir la reunión de generales latinoamericanos, en Río, es signo de la falta de sincronización del Presidente Lyndon Johnson con la opinión pública de los Estados Unidos y del mundo. Trátase de un hombre marcado".

Un general latinoamericano comentó con el periodista que escribe estas líneas: "Pienso que es indispensable concurrir a estas reuniones, sobre todo porque en ellas se puede alternar cordialmente con los jefes militares de otras naciones, con los que mandan. Por eso no me agrada la posición del general Westmoreland que llega en avión propio, con treinta asesores, no convive con nosotros y se marcha sorpresivamente en su avión, cuando todos nos aprontábamos a plantear la despedida en forma cordial".

El general Félix Galván López, observador mexicano, frustró a los periodistas cuando explicó que se abstendría de dar respuesta al cuestionario que previamente se le había entregado. "Les ruego que me disculpen, pero no responderé nada".

El general dominicano Juan Esteban Pérez Guillen, que se limitó a sostener que su gobierno se oponía a la creación de cualquier organismo similar a la Fuerza Interamericana de Paz (FIP), hizo un verso que dedicó a Copacabana, que fue reproducido y puesto en la vitrina que estaba instalada en el salón de recibo del "Leme Palace", en la que se estampaban los "comunicados militares". El inspirado vate uniformado escribió al final de su verso: "Playa de Copacabana: quizás no se haya dicho tanto de tu belleza. Pero yo te proclamo Imperial Princesa, del Imperio sin mando de la naturaleza".

Uno de los puntos más discutidos de la CEA, fue la sede de la próxima reunión. Por orden alfabético le correspondía a Chile, pero el general Castillo explicó que por motivos políticos internos (elecciones parlamentarias en 1969 y presidenciales en 1970), pedía que se fijara otra sede aceptando que su país lo fuera en 1971. A Bolivia le correspondió la sede en 1968, pero declinó esa calidad por motivos de política interna y dijo que en 1969 tampoco podía serlo, porque los meses que quedan de este año y los del próximo se ocuparán en restablecer la economía "afectada por las guerrillas del Che Guevara". Colombia pidió que se le postergara la fecha de sede para 1970, y Ecuador dijo que no deseaba serlo por el momento.

La ola de rechazos permitió al general Westmoreland solicitar la sede para su país en 1969 fecha en la cual se espera decidir la "militarización del sistema interamericano".

El general Agustín Alejandro Lannusse, Comandante en Jefe del Ejército de Argentina, asumió el papel del "hombre duro" de la CEA. Pronunció el discurso más violento de la reunión. Pidió la creación del Sistema Interamericano Militar (SIM) que, de acuerdo con la opinión de los asistentes a la reunión, es idéntico a la repudiada Fuerza Interamericana de Paz, la que fue propuesta con insistencia por el Ministro de Relaciones de su país. Nicanor Costa Méndez, en la Conferencia Extraordinaria de Cancilleres de Buenos Aires, en 1967.

En esta ocasión incluso Estados Unidos se abstuvo de apoyar la proposición argentina, aun cuando todos saben que las Fuerzas Armadas argentinas están bajo absoluta dependencia del Pentágono, en contra de la tendencia natural nacionalista de la mayoría de sus compatriotas. Lannusse proclamó a Cuba como principal instigador de la subversión, y dijo que el enemigo común de América es "el comunismo internacional". Con habilidad para envolver al gobierno de Chile, Lannusse dijo que junto a "la integración económica es indispensable plantear la integración militar".

Los brasileños, que de acuerdo con la opinión de un general latinoamericano, han reblandecido la posición militar que impuso el fallecido general Castello Branco, principal líder del golpe de 1964, estuvieron próximos a las posiciones moderadas de los militares colombianos, ecuatorianos y chilenos. A estos últimos, en tres oportunidades el general Westmoreland dio explicaciones por su posición contraria, expresándoles que estaba profesionalmente de acuerdo con ellos, pero que votaba de otro modo por "conveniencia política de Estados Unidos".

EE.UU. OBTUVO LO QUE QUERÍA
II

NO creo que se cumpla la profecía del Che Guevara sobre la creación de dos o tres Vietnam en América Latina". La frase asume importancia, porque fue pronunciada durante la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA) en Río de Janeiro por un militar; lo que hace suponer que tiene respaldo técnico. Pero la pierde porque su autor es el Jefe del Estado Mayor del Ejército norteamericano, general William Westmoreland, quien debió abandonar la dirección de las operaciones en Vietnam luego de comprobarse su fracaso.

Westmoreland volvió a encontrarse en Río de Janeiro con el general Lira Tavares, Ministro de Defensa de Brasil, anfitrión de la Conferencia de Ejércitos Americanos, con quien había estado escasos días antes en Washington, durante la visita que el militar sudamericano realizó a Estados Unidos.

El reencuentro de Westmoreland con un amigo brasileño en Río, constituyó un buen augurio para el militar norteamericano que confesó que "tomaba por primera vez contacto con militares latinoamericanos, a los que sabía muy preparados".

Aun sin amigos, Westmoreland se habría sentido bien en Río. Estaba consciente que era el más importante de la CEA y eso era fácil advertirlo, por lo que permitió muchos gestos de estudiada cordialidad y de fingida modestia: "He venido a aprender". "Lo felicito general, muy bueno su discurso". "Este general Lannusse es cosa seria". "General Castillo, estoy de acuerdo con su posición profesional, pero tengo que votar en contra de su proposición por conveniencia política de mi país".

La preeminencia norteamericana fue evidente durante la CEA. El comentarista de "Correio da Manha", Paulo Francis, pese a la censura que danza sobre la prensa de su país, escribió: "La presencia de Westmoreland polariza cualquiera reunión, porque él representa el pensamiento militar de los Estados Unidos. Un sistema militar interamericano significa, en último caso, el predominio de ese pensamiento en América Latina, pues sería grotesco, pensar que los generales del continente tuviesen voz decisiva, cuando dependen del Pentágono para equiparse ideológica, financiera y materialmente".

La clave de los objetivos básicos norteamericanos podría estar en el discurso que el general Westmoreland dijo en Río o bien en Tas ponencias de algún otro militar latinoamericano, al cual se le hubiera encomendado la misión de poner su "manito de gato" para sacar las castañas.

Los enunciados de Westmoreland fueron poco impactantes. No se pronunció en favor de la formación inmediata de una Fuerza Interamericana de Paz (FIP), largamente controvertida en el continente. Sobre esa materia habló golpeado el nuevo Comandante en Jefe de Argentina, general Lannusse, calificado en conversación íntima por un coronel brasileño como "un gorila compacto, homogéneo".

Es fácil pensar que Lannusse habló por cuenta de Westmoreland, pero de aceptarse esa posición a esta altura tendría que estar a la vista la resolución creativa de la FIP, y eso no ha ocurrido. Puede colegirse que Estados Unidos no tenía interés, entonces, para concretar esa vieja ambición suya, en la reunión de Río.

El asunto es más complejo. La reunión octava de la CEA, debe tomarse como la antesala a otra más importante, que se efectuará el año próximo en Washington.

En la reunión de Río se continuó avanzando hacia la creación de la FIP, que fue rebautizada por el general Lannusse como SIM (Sistema Interamericano Militar).

Al término de las deliberaciones de Río quedó en claro que todos los participantes están convencidos de la necesidad de coordinar la acción militar en el continente, de norte a sur y de océano a océano. Un general latinoamericano expresó a este redactor veinticuatro horas después de cerrada la reunión: "Los norteamericanos también quieren la militarización de la OEA, pero ellos como la mayoría piensan que hay que superar previamente algunos problemas de resistencia política".

El general Sergio Castillo, de Chile, en más de una ocasión dijo a sus colegas del continente: "Propongan medidas que nuestra delegación pueda suscribir. Yo no saco nada con sumarme a la mayoría en una votación, si al retorno a mi país no obtengo la confirmación para mi voto". Luego en privado el general Castillo recordó que él antes de salir debió entrevistarse con el ministro de Relaciones Exteriores de Chile para conocer las líneas de política exterior del gobierno de Frei.

El militar chileno recordó que en Chile hay parlamento y fuerzas políticas legales y reconocidas. En la entrevista de prensa explicó que el Partido Comunista chileno actúa dentro de la vía legal, es típicamente chileno y distinto a otras fuerzas subversivas del continente, ya que no pretende romper la legalidad.

A la posición del general chileno se sumaron otras que obstaculizaron la marcha hacia la "coordinación militar" en el continente. Por ejemplo la de los brasileños, que han evolucionado, incluso en el sector castrense, hacia una línea aproximada al nacionalismo tradicional del país. El Brasil de Costa e Silva, no es el de Gástelo Branco, quien gobernó para Estados Unidos de Norteamérica. Es cierto que Costa e Silva mantiene todas las amplias concesiones que hizo Castelo a los yanquis, pero también es efectivo que nunca, desde 1964, las relaciones diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos han estado más frías que en 1966. ¿Razones? Las contradicciones que se plantean entre el poderío económico norteamericano y las ambiciones desarrollistas de los brasileños, sin llegar a pensar en la existencia de una burguesía nacional de Brasil, puede decirse categóricamente que la inmensa nación sudamericana se siente perjudicada en los últimos años por el trato económico que le conceden los yanquis.

El jefe del estado mayor brasileño, general Adalberto dos Santos, se pronunció contra el "paternalismo de la defensa" y aludió sin duda a las frases de Westmoreland que dijo que América Latina puede contar con la protección de las fuerzas armadas norteamericanas.

Los militares latinoamericanos están convencidos que es indispensable coordinar la acción militar para contener colectivamente, y por separado, la rebelión popular en cada nación, pero se preguntan: ¿Quién va a manejar la coordinación? Es ingenuo pensar que los militares latinoamericanos tienen mayores escrúpulos que los gobernantes civiles del continente frente a la posición dominante de Estados Unidos. Pero es justo reconocer que varios jefes militares consideran inconveniente una entrega absoluta a los yanquis, sobre todo cuando deben negociar con ellos empréstitos, pago de deuda externa, precios más justos para sus materias primas, etcétera.

La coordinación militar americana bajo mando directo de Estados Unidos, es la obra maestra del imperialismo norteamericano. Por eso éste la persigue, pero está consciente que no la conseguirá tan fácilmente, porque se estrella con los escasos, pero existentes, resabios nacionalistas, con relativas tradiciones jurídicas de algunas naciones, y con el afán chantajista de no pocos gobernantes.

En la reunión de Río se desnudó más el objetivo básico: coordinar la acción contra los movimientos populares, armados o no del continente, de cada país latinoamericano. Eso quedó de manifiesto cuando un general propuso que se convierta la "conscripción militar en un recurso para colocar bajo bandera y mando militar a los jóvenes de cualquiera edad que participen en acciones políticas subversivas". El general chileno Castillo se opuso a esa proposición que finalmente se aprobó, diciendo que "no puede quitársele al servicio militar el carácter honorífico que él tiene para transformarlo en un elemento represivo que terminará por tornarlo antipático".

Los militares brasileños y argentinos están muy conscientes que a Estados Unidos no le interesa armar y preparar militarmente a sus vecinos para fortalecer la defensa nacional de cada país, como que ellos han tenido que enfrentar su veto a la adquisición de tanques, aviones a retroimpulso y navíos de guerra, que fueron comprados en Europa. Eso constituye otra contradicción entre Estados Unidos y algunos militares latinoamericanos.

Descartada en 1968 la formación de la FIP o de la SIM, hay que hacer un recuento de lo que salió de la reunión.

En la conferencia de Westmoreland está la palabra de orden de la CEA: "En la que llamamos guerra convencional, los órganos de inteligencia de una nación operan en completo aislamiento de los órganos de inteligencia de los países aliados. En la mayoría de los órganos de inteligencia de los servicios de un mismo gobierno, se aíslan unos de otros. En una situación insurreccional ese método de manejar las informaciones no operará. En ese momento será más necesaria que nunca la recolección de informaciones oportunas, inteligibles y minuciosas".

La sugerencia de Westmoreland fue atendida. La coordinación efectiva de las fuerzas militares quedará postergada, tal vez hasta 1969, pero en cambio operará un efectivo intercambio de informaciones políticas de todo orden entre las Fuerzas Armadas del continente. No habrá secretos entre militares, y Estados Unidos podrá ejercer con mayor propiedad el juego del zorro en el gallinero. Es el acuerdo más importante de la CEA, y es un error menospreciarlo, pensando que es poco lo que ha conseguido Estados Unidos, si se recuerda que él anhela la FIP o la SIM.

Habrá un intercambio de expertos en lucha antiguerrillera, y los ejércitos que no las poseen enviarán a sus miembros a entrenarse en las escuelas antiguerrilleras donde las haya. Se estudiará el fortalecimiento de la Junta Interamericana de Defensa para convertirla si es posible en la base de la FIP, asunto que quedará en estudio para luego elevar las conclusiones a los gobiernos, con el propósito de que éstos tomen las decisiones políticas.

Para iniciar el proceso de coordinación más efectivo, el general Castillo, de Chile, propuso que a las reuniones de los jefes de Ejército asistan observadores de la Armada y de la Aviación.

El grupo militar centroamericano, además de operar por separado, enviará observadores del Consejo de Defensa Centroamericano a la CEA. Se resolvió planear para 1970 una reunión de ministros de Defensa del continente. Por esa vía se espera obtener el visto bueno político para la formación de la FIP.

De más está decir que Estados Unidos mantiene su firme decisión de operar por separado como ya lo hiciera en Santo Domingo, en cualquier país latinoamericano, cuando lo estime necesario. Si los yanquis ponen tanto interés en articular una organización militar interamericana, es porque desean revestir de juridicidad su dominio sobre el continente, con lo cual calmarían las aprensiones de gobiernos como el chileno y, además, dejarían tranquilo el espíritu puritano de muchos norteamericanos.

Los militares quedaron conforme con su reunión. El Presidente de Brasil dijo que la CEA fue un éxito. Sus resultados demuestran una vez más la existencia de un espíritu común en torno a los ideales democráticos". El general argentino Lannusse expresó: "Ante todo debo adelantar mi satisfacción por los resultados obtenidos en tan importante aspecto, que sobrepasaron las prudentes previsiones que aconsejaban la naturaleza y evolución de los temas en discusión". El general Westmoreland dijo que "he aprendido mucho", y luego de firmar autógrafos como una estrella de cine a los generales latinoamericanos, partió en su avión a Washington. Misión cumplida. Se dio otro paso hacia la unidad militar al servicio de Estados Unidos y de las oligarquías.

AUGUSTO OLIVARES B.
Enviado especial a Río de Janeiro


Notas:

1. Lenin: ¿Qué hacer?

2. Lenin: ¿Qué hacer?

3. Marx: La sagrada familia

4. Lenin: "Los objetivos inmediatos de nuestro movimiento".

5. Lenin: Quiénes son los amigos del pueblo.

6. Fragmento del libro "La guardia roja conquista China", Ediciones ML, Santiago de Chile, 1868.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02