Los viajes de Frei

PUNTO FINAL
AÑO III. Nº 64
Martes 24 de septiembre de 1968

LOS VIAJES DE FREI

LA reciente visita de Frei al Brasil estuvo regida por los clásicos cánones de los intercambios personales de mandatarios latinoamericanos, sean "gorilas" de tomo y lomo o personeros de las llamadas "democracias representativas". En esta visita marcó época la recepción ofrecida al presidente chileno en el Jockey Club de Sao Paulo, "a cuyos socios se les exige una fortuna mínima de 500 mil dólares..." Luego vino el también clásico comunicado conjunto en el cual se renuevan los anhelos de unidad —y ahora como elemento de moda los deseos de una rápida integración económica—, se esboza una suave critica a Washington (para que abra más la bolsa) y se reiteran las condenas a la "subversión", para finalmente, como cínico epílogo, hacer un pronunciamiento en favor de la no intervención y de la autodeterminación de los pueblos.

Esta hueca palabrería oculta dos hechos básicos: la dominación imperialista sobre el continente y el fracaso irremediable de las oligarquías como clases gobernantes. En Brasil se reunieron representantes de dos fórmulas de poder prohijadas por Estados Unidos: el tradicional dictador y el mandatario designado en comicios. Uno y otro sólo pueden exhibir rotundos fracasos y ambos se hermanan en la esperanza de que el causante de la miseria de sus pueblos los saque del pantano y proporcione los dólares del "despegue hacia el progreso".

Una frase de Frei en el Palacio Itamarati, en respuesta al discurso del dictador Costa e Silva, trasunta el fondo de su pensamiento y de su vacilante ideología. Al referirse por enésima vez a la integración dijo: "Por generaciones se han venido expresando estas ideas en los parlamentos, en los gobiernos, en las universidades y en el sentimiento profundo de los pueblos. Pero no sé qué extraña incapacidad nos ha detenido basta ahora para romper estas barreras oscuras y paralizantes". Lo que el presidente afirma no saber, lo puede decir cualquier ciudadano de Latinoamérica. No hay tal "extraña incapacidad", sino una dominación foránea, tolerada y ayudada por las burguesías nacionales, entre ellas, la chilena.

"La Nación" ha calificado el aparente apoyo del gobierno brasileño a la integración, como el resultado más relevante del viaje de Frei. Sin embargo, dadas las peculiares condiciones de Brasil, (casi noventa millones de habitantes y el 47 por ciento del territorio continental sudamericano), no parece realista pensar que está interesado en un mercado común. Sus posibilidades de mercados propios son inconmensurables y, en otro plano, hay que considerar lo que se ha llamado su permanente "vocación africanista", creada por la vecindad con ese continente. El "apoyo" aparece más bien como una concesión política, sin consecuencias prácticas.

Otro ángulo que pone de manifiesto la enorme distancia que va de palabras a hechos en los gobernantes latinoamericanos es la parte del comunicado conjunto referente a la no intervención.

"Chile y Brasil reiteran, por eso mismo, la validez permanente de los principios de no intervención y de autodeterminación, la necesidad de estricto cumplimiento de los tratados y la solución pacífica de todas las controversias".

¿Qué valor pueden tener esas frases en circunstancias que la dictadura brasileña fue una de las que envió tropas a República Dominicana para colaborar en la oprobiosa ocupación yanqui de 1965? ¿Cómo se pueden Interpretar esas afirmaciones cuando ambos regímenes participan activamente en el bloqueo a Cuba, la más inmoral de las acciones ordenadas por Estados Unidos?

El presidente Frei parece haber abandonado cierta ponderación material. En una conferencia de prensa acotó respecto a Cuba: "La incorporación de Cuba al Sistema Interamericano es deseable, pero depende de Cuba, no de nosotros. Si Cuba se compromete a respetar el derecho de no intervención, el respeto a los derechos y al sistema del cual formamos parte, nadie negaría su vuelta". Como saben hasta los escolares, la OEA precisamente en abierta violación del principio de no intervención, ordenó a sus miembros romper relaciones y bloquear a Cuba.

No pueden caber dudas: la política internacional conservadora del gobierno democristiano, proclive a la sujeción norteamericana, se orienta hacia la homogeneidad con la de los "gorilas" brasileños.


Informe especial

EJÉRCITO PREPARA LUCHA ANTIGUERRILLERA

¿PUEDEN estallar guerrillas en Chile? Si la respuesta es discutible desde el punto de vista político, no lo parece tanto si se analiza en su aspecto estrictamente militar.

Así lo cree el Alto Mando del Ejército chileno que estima posible en todos sus aspectos una guerrilla en el país, y considera a la misma una hipótesis de guerra a la que dedica especial cuidado.

Periodistas de la capital y provincias tuvieron oportunidad de conocer esta opinión de boca de un alto oficial: "Geográficamente, Chile es un país favorable para la guerrilla, por la extensión y diversidad de su territorio. La descentralización ayudaría mucho a su desarrollo, y aún cuando los valles limitarían sus movimientos, ello permitiría actuar aislado al foco guerrillero. Tendría, además, la ventaja de muchas vías de acceso al interior del territorio y una sola vía central para la movilización de las fuerzas regulares. Perfectamente pudo haberse desarrollado un foco guerrillero en Nahuelbuta." (Se refería a los rumores que circularon sobre la presencia de grupos armados en esa zona sur del país.)

En un artículo anterior (PF Nº 63) señalamos que el Ejército está adecuando sus efectivos a nuevas exigencias político-militares. Durante el curso para corresponsales militares que la Academia de Guerra ofreció a la prensa, los periodistas pudieron interiorizarse de la nueva mentalidad de las Fuerzas Armadas, y los importantes cambios que se operan en ellas.

El origen de un aspecto de esos cambios hay que buscarlo en el auge que toma en el continente la "salida militar" que ofrece como contrapartida a los críticos conflictos político-sociales. La inquietud social ha pasado a constituir una "hipótesis de guerra" para los militares, y con mayores probabilidades de convertirse en realidad que un conflicto bélico con otra potencia. Es una posibilidad que lleva al Ejército a actuar en defensa del status o sistema vigente en una guerra interna de carácter político.

La guerrilla nace con la historia del hombre, pero cobra actualidad a partir de la segunda guerra mundial. Surgen líderes que la transforman en un tipo especial de guerra, con leyes propias, abandonando el papel de complemento o apoyo del ejército regular, según se pensaba hasta entonces.

Estos nuevos principios guerrilleros son enseñados en el Ejército chileno y en las clases teóricas los oficiales tienen como textos de estudio las obras del Che Guevara y Mao Tse-tung sobre las guerrillas.

El programa de enseñanza distingue dos tipos de guerrilla: independiente, ya sea "patriótica" (cuando se opone a un ejército invasor) o "subversiva"; y auxiliar, cuando es parte de un ejército regular y sirve a éste en misiones de apoyo. Será rural o urbana, según donde actúe.

Refiriéndose a la guerrilla "subversiva", el programa que se estudia en Chile señala una "división territorial", que se desglosa en: zona de apoyo exterior (punto de donde viene la ayuda material); área base (lugar donde se prepara la guerrilla, Ñancahuazú, en el caso boliviano); zona de guerrillas (donde se realizan los combates), y área controlada (lugares en poder del ejército).

El mismo programa indica como principios básicos que la guerrilla necesita preservar sus fuerzas, pues es lenta para recuperar bajas, de ahí que deba desarrollar una guerra defensiva, aún cuando actúe a la ofensiva, contando con una organización de mando especial y apoyo de la población civil.

La "articulación táctica" o partes de un batallón guerrillero anotadas por el programa que estudia el Ejército, son: equipo de asalto, equipo de apoyo (inmoviliza reservas enemigas) y equipo de protección (permite retirada del grupo de asalto).

Las "acciones tácticas" de la guerrilla, según el programa, son en el plano de la ofensiva: Incursión, emboscada e interdicción; en el plano defensivo: ruptura de cerco, y por último, apoyo a fuerzas regulares con operaciones de envolvimiento, persecución, etcétera, cuando se trata de una guerrilla auxiliar.

La incursión es descrita como el ataque a un objetivo estático (aeródromo, cuartel); la emboscada, como la espera del enemigo en terreno elegido previamente, y la interdicción, tiene por objeto distraer al enemigo, evitando que se movilice a otros puntos, utilizando para ello francotiradores que atraigan un despliegue de fuerzas en su alrededor. El manual incluye una variante de ataque que atribuye a Ernesto Che Guevara y opera con cuatro núcleos que disparan alternadamente sobre un objetivo. Agrega que sin el apoyo logístico necesario, la guerrilla no puede mantener su poder de combate y corre el riesgo de verse obligada a quitar alimento a la población civil.

Un capítulo aparte y preferente en estos estudios es el papel que le corresponde jugar al Ejército. Es el aprendizaje de la contraguerrilla, que también tiene sus propias leyes militares y normas de conducta.

La contraguerrilla puede ser operada por: unidades de defensa local (son espontáneas, según el esquema militar, y tienen como misión defender aldeas consideradas estratégicas); fuerzas antiguerrilleras propiamente tales, que son verdaderas guerrillas que actúan contra las guerrillas (las componen las Fuerzas Especiales, integradas por los comandos, clase única de combatientes creada específicamente para enfrentar al guerrillero).

La idea fue tomada de los comandos que operaron en la segunda guerra mundial, y perfeccionada más tarde por el ejército de Estados Unidos, que posee un centro instructor para el continente en la zona del Canal de Panamá, llamado Escuela de las Américas. Fuerzas policiales (cooperan al ejército en la ciudad, preferentemente contra los disturbios. La policía chilena también tiene sus "fuerzas especiales" en el Grupo Móvil de Carabineros); y ejército regular (ya se trate de unidades convencionales o especiales, pero siempre con instrucción antiguerrillera).

Los principios de la contraguerrilla, según el programa militar chileno, son ocho: prevenir nacimiento de la guerrilla; actuar contra apoyo civil; establecer zonas de combate, de manera de actuar militarmente en cualquier punto y en todo momento; buscar la vulnerabilidad de la guerrilla; actuar por sorpresa; siempre a la ofensiva; estar en permanente movilidad, y respetar a todo costo la continuidad de la contraguerrilla, evitando treguas largas o esperas prolongadas (el principio de la continuidad es observado fielmente por Estados Unidos en Vietnam. No suspende su escalada a pesar de las fuertes presiones de opinión en contra).

Hay cinco grupos de medidas que despliega la contraguerrilla, de acuerdo al programa utilizado por el Ejército chileno. Ellos son:

1. De policía.—Debe mantener el control de las ciudades, con toques de queda, vigilancia en las carreteras, identificación obligada, registro total de ciudadanos y casas para ubicar puntos estratégicos que sirvan de refugio a guerrilleros, garantizar el área de control con patrulla jes que den protección permanente y contar siempre con un contingente de reserva. La acción de policía también incluye medidas de seguridad, que son mucho más coercitivas, como minar terrenos, realizar patrullaje a lo largo de carreteras y líneas férreas (se hace prácticamente imposible en Chile, que sólo en el tramo sur tiene 1.050 kilómetros de rieles; se calcula que para vigilar 1 km. durante veinticuatro horas, se necesitan ocho hombres), y por último, cercar pueblos o aldeas (considerados estratégicos) con alambradas, método que tampoco ha dado mayores resultados en Vietnam, por falta de apoyo popular.

2. Interdicción.—Igual que para la guerrilla se refiere a labores de distracción del adversario con francotiradores.

3. Hostigamiento.—Aquí la contraguerrilla recurre a todo: instala grupos que deben esperar en determinados lugares para hacer emboscadas, realiza permanentes patrullajes, envía cazadores ayudados de perros adiestrados a rastrear huellas de guerrilleros, mina terrenos que calcula que usará el adversario y acosa con artillería el área base de la guerrilla, cuando la ubica, o para impedir que se cree otra.

4. Destrucción.—Es la etapa final de las operaciones militares propiamente tales. Ante una guerrilla urbana, se ocupa el pueblo donde actúa y se procede a evacuarlo, sin respetar nada, pues "todo es zona de combate". Para la guerrilla rural, se recurre a las operaciones aeromóviles, con traslado inmediato de tropas en helicóptero, lo que permite tender en breve tiempo todo tipo de cercos a la guerrilla. La figura clásica o más simple es el encierro en redondela de un núcleo guerrillero, dejando una salida para eliminar a los que intentan escapar, mientras se va estrechando el cerco hasta vaciarlo de guerrilleros. Este fue el método empleado en la quebrada del Yuro, donde cayó preso y herido Ernesto Che Guevara.

Los guerrilleros que murieron en el combate cayeron en la boca de la quebrada que se dejó como única salida o cuando los "rangers" bolivianos estrecharon el cerco sobre el fondo de la quebrada.

Hay otra forma de cerco, conocida como cerco-fragmentación, que consiste en ganar un punto dentro del área base de la guerrilla, a modo de cuña, para aislar a los guerrilleros entre sí. La operación ha de repetirse sucesivamente.

Está el método llamado de yunque y martillo, en que debe encerrarse la guerrilla contra un obstáculo natural (una cordillera o un río infranqueable) y estrechar posteriormente el cerco sobre ella.

La preparación antiguerrillera del Ejército chileno incluye las últimas modalidades de combate, recogidas de las más recientes experiencias contraguerrilleras del mundo. Así, incluye el método llamado "caza del conejo", popularizado en el sudeste boliviano por el mayor del Regimiento Ranger Nº 1, Augusto Calderón Miranda, que lo puso en práctica como la última palabra llegada de la Escuela de las Américas (ver separata PF Nº 38). El método consiste en buscar matorral por matorral al guerrillero, haciendo disparos de metralleta, una vez que se tiene el área cercada.

La instrucción antiguerrillera en Chile es impartida por la Escuela de Fuerzas Especiales y Paracaidistas, fundada el 2 de abril de 1965, por el presidente Eduardo Frei. Entre 1966 y 1967 han egresado 50 comandos, según la estadística oficial, y 41 fueron reprobados. Se le exigen condiciones sicológicas especiales y capacidad física por sobre lo normal. El "ranger" debe tener una especial habilidad de líder, para que sea un jefe en sí y pueda operar como tal en cualquier momento. El lenguaje castrense lo define como "un combatiente hábil, especial para la guerra irregular, apto en sabotaje y crear desconcierto detrás de las filas enemigas". Es sometido a un curso de preparación intensiva que dura veintiséis semanas.

AUGUSTO CARMONA A.


La sequía

LA CHISPA QUE DEBE ENCENDER LA PRADERA

A poco de darse a conocer los primeros antecedentes de la magnitud de la sequía que castiga once provincias del país (de Coquimbo a Ñuble), el latifundista Pedro Opaso Cousiño, uno de los principales ejecutivos de Radio Sociedad Nacional de Minería, dispuso que ésta desatara una campaña para realzar las características del fenómeno. Otra emisora, Radio Sociedad Nacional de Agricultura, lanzó su propia campaña con igual propósito. Muy pronto, sobre los oídos y la vista de millares de ciudadanos chilenos golpeaban con insistencia las informaciones de radio y prensa que hablaban de las graves consecuencias de la sequía.

El gobierno democristiano contribuyó a alimentar el clima alarmista y el propio Presidente Eduardo Frei, hizo una exposición por cadena nacional de emisoras y televisión para recalcar la gravedad de la sequía. Simultáneamente con el estallido de la campaña se desataron las presiones de los latifundistas para obtener el máximo de ayuda del Fisco.

No obstante la falta de agilidad del aparato burocrático del gobierno, en corto plazo los latifundistas empezaron a recibir respuesta favorable para sus amplias peticiones.

Una vez más, incluso en un período anormal, el sector privilegiado de la agricultura encontraba apoyo decidido del gobierno.

Distinta suerte se deparaba a millares de trabajadores agrícolas, pequeños y medianos propietarios. La sequía para ellos se convertía en un mal sin remedio.

UN MEMORÁNDUM RESERVADO

La Sociedad Nacional de Agricultura en un memorándum reservado, dirigido al Ministerio de Agricultura, recomendó la transferencia de la mano de obra del campo a las actividades propiciadas por el Estado, especialmente las obras públicas y la construcción de viviendas, para impedir la cesantía.

Sintiéndose liberados de responsabilidad social, los latifundistas decidieron desprenderse de los campesinos para evitar una reducción de ganancias. A la hora de las dificultades una vez más recurren al Estado, al cual critican por su "conducta observante", para que les deshaga un entuerto.

En el reparto de las aguas los campesinos tampoco encuentran comprensión ni protección. Los latifundistas hacen valer su poder para reservarse el uso de la capacidad de riego en la zona afectada por la sequía.

El abuso de poder de los latifundistas afecta a los pequeños y medianos propietarios agrícolas, que no alcanzan a contar con la cuota de agua indispensable para salvar sus cultivos.

Los latifundistas podrán tener dificultades para sembrar, por efecto de la sequía, pero ya están cosechando créditos especiales, franquicias tributarias, trato especial en los transportes del Estado, anticipos, etc. El gobierno con acento fingidamente ingenuo pregunta si no es justa la política que está aplicando para sacar al país de una situación difícil e imprevista, con el evidente propósito de presentar a los que critican como antipatriotas, enemigos de la producción agrícola, etc.

Los hombres de gobierno saben bien que si el Presidente Eduardo Frei quisiera realmente adoptar una conducta socialmente progresista, podrían imponer una política distinta para encarar la sequía, destinada esencialmente a acelerar la reforma agraria, pero están conscientes de que el Jefe del Estado se considera satisfecho con lo que se ha realizado hasta ahora en el campo.

ESPÍRITU CONSERVADOR

No es aventurado decir que el gobierno de Frei encara la sequía y sus consecuencias con un definido espíritu conservador, surgido de la natural tendencia derechista del gobernante y de su temor ante la posible irritación de los latifundistas que ya le perdieron respeto a la actual Administración.

En 1966 era evidente el temor de los latifundistas a la reforma agraria. Sin embargo, en esa época ya había visionarios como el ex senador radical y agricultor poderoso, Roberto Wacholtz, que decía a sus amigos que él continuaba haciendo inversiones en su predio porque no le temía a la acción del gobierno. El terrateniente expresaba en medio de atribulados latifundistas en el Banco Chile: "No se asusten; llegará un momento en que el gobierno no podrá seguir expropiando, entonces se parará la reforma agraria".

Los latifundistas están decididos a frenarla ahora. Para hacerlo se escudan en la sequía. Pero especialmente se basan en la debilidad del gobierno.

A fines del mes de agosto, alrededor de 300 agricultores poderosos de la zona central se instalaron en el fundo "Pailimo", en Santa Cruz, provincia de Colchagua, armados para desafiar a un grupo de campesinos que persistían en reincorporar a cinco de sus compañeros despedidos arbitrariamente. Entre ellos se contaban dirigentes sindicales.

En diversos lugares del país han sido despedidos dirigentes de sindicatos campesinos y hasta ahora los organismos gubernamentales son incapaces de reintegrarlos a los fundos en que trabajaban.

Después de la acción emprendida por fuerzas de carabineros contra los campesinos de la comuna de San Esteban, en Los Andes, que se parapetaron en el fundo "San Miguel", los latifundistas saben que el gobierno está de su parte. En la mencionada acción, la policía hizo un despliegue desproporcionado y fueron detenidos más de 100 trabajadores.

El Ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, puesto al frente de esa cartera por su "compadre" Frei para realizar una política de "mano dura", se mostró satisfecho de la fiereza con que actuó la fuerza policial.

En el fundo "Alhué", de Melipilla, el latifundista Claudio Toro se entretiene matando animales de sus inquilinos, los que luego paga al precio que estima conveniente. Es el costo mínimo que se fija para desarrollar su amor por el tiro al blanco.

En el fundo "La Puerta" de Colchagua, el propietario se ufana de hacer volver a trabajar a los inquilinos bajo amenaza de su escopeta.

En la provincia de Maule fue asesinado el dirigente sindical campesino Samuel Orellana. El autor del crimen fue el latifundista Rómulo Valdés Tagle. En el fundo "Santa Ana" de Pelarco fue asesinado el dirigente campesino Guillermo Antúnez Arriagada, por el capataz que cumplía órdenes superiores.

La agresividad de los latifundistas quedó planteada en los discursos de los dirigentes que participaron en una reunión en Talca, en la que el ex diputado liberal, Nicanor Allende, hizo un claro llamado a la subversión derechista.

El gobierno, ante manifestaciones tan especificas respondió con debilidad. Tampoco había actuado con decisión cuando se encontraron armas y dinamita en poder de los latifundistas del fundo "Santa Julia" de Molina. Igual debilidad exhibió ante el desafío que lanzó con escándalo el senador del Partido Nacional, Pedro Ibáñez, en el fundo "Santa Marta" de Longotoma.

Los latifundistas habían medido en el verano de este año la resistencia del gobierno a raíz del baleo de un funcionario del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), cometido por un empresario agrícola.

El gobierno ha dicho que no aceptará despidos en los campos bajo pretexto de la sequía, y sin embargo cada día centenares de campesinos son echados por los patrones, sin que encuentren defensa legal.

Los tribunales laborales competentes reciben miles de reclamos, los que se amontonan sin solución.

Durante los dramáticos sucesos del fundo "San Miguel" de Los Andes, el abogado radical Pablo Casas, defensor de los latifundistas, reprendió en varias oportunidades en público al gobernador de esa localidad, como si se tratara de uno de sus inquilinos.

En el Consejo Nacional del Partido Demócrata Cristiano hay conciencia de la debilidad del gobierno frente a los latifundistas y por eso el Director del Departamento Campesino, Gonzalo Cáceres, ha pedido que se forme una comisión especial que determine la política que debe diseñarse para enfrentar la sequía.

Varios consejeros nacionales del PDC han dicho que la sequía crea problemas sociales, económicos y políticos y por eso debe ser encarada con criterio político. Pero La Moneda prefiere evadirse por el camino ambiguo del tecnicismo.

La decisión de los latifundistas de provocar al gobierno no corresponde a una actitud irresponsable; por el contrario, ella ha sido debidamente calculada para presionar al Presidente Eduardo Frei. Saben los empresarios agrícolas que dentro del PDC y del gobierno tienen muchos aliados, justamente latifundistas como los diputados Fernando Cancino, Carlos Sívori, Jorge Lavandero, Fernando Sotomayor, y muchos otros.

La provocación persistente de los latifundistas creará contradicciones sociales positivas para un proceso revolucionario.

Si los partidos y grupos políticos que desarrollan una labor de orientación y dirección de los explotados campesinos se niegan a ceder ante las presiones de los explotadores y responden con violencia a la provocación, puede abrirse en el campo una coyuntura revolucionaria interesante. Por lo demás, lo justo es impulsar la reforma agraria en un momento en que la actual estructura agraria se resiente por efecto de la sequía. El gobierno democristiano, por un lado dice que continua impulsando la reforma agraria y por otro proporciona los medios para proteger a los latifundistas, robusteciendo la actual estructura de la propiedad. De todos modos miles de campesinos cesantes, familias con hambre, abusos en la utilización del agua de riego, crearán condiciones explosivas que están llamadas a introducir una alteración importante en la cansina marcha social del país.

Un informe del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del Ministerio de Agricultura establece que toda la ayuda que el gobierno da a los latifundistas no podrá salvarlos de la bancarrota: "La sequía en las provincias ya señaladas tendrá un efecto sobre la agricultura y la ganadería, de tales proporciones, que permite suponer que la estructura agraria tradicional no está en condiciones de soportar. De tal manera que para el gobierno el deseo de mantener la ocupación le significaría dar un respaldo decidido a los empresarios en materia de créditos, de consolidación de deudas, de prórrogas, de rebajas en tarifas, de disminución de costos, de tributos, de facilidades de transporte, de establecimientos de poderes compradores, etc. Sin embargo, como ninguna de estas medidas aliviaría suficientemente el peso que la sequía hará caer sobre los campesinos, es posible pensar que la situación conflictiva no disminuirá. Podría pensarse también que por la acción de algunos partidos políticos, los conflictos obrero-patronales derivarían en conflictos campesinos-Gobierno. Análisis que cae fuera de la finalidad de este informe".

El SAG advierte la situación explosiva que sobrevendrá en el campo. Si las fuerzas revolucionarias no se conforman con instalar un muro de lamentos para recoger las protestas de los campesinos ante las injusticias y el hambre, y se disponen a defender con decisión sus derechos y a ganar otros, puede inaugurarse un período pre-revolucionario en el país.

P.F.


Tribuna ideológica

NO TODO GRUPO SOCIAL CONSTITUYE UNA CLASE

EN los artículos anteriores hemos afirmado que sólo existen dos clases antagónicas en todo modo de producción. Hemos demostrado por ejemplo, que la clase de los terratenientes no es, en sentido marxista estricto, una clase del modo de producción capitalista (PP Nº 63).

Al decir que en todo modo de producción existen sólo dos clases antagónicas, ¿estamos afirmando con ello que todos los individuos que existen bajo un modo de producción determinado deben formar parte de una de las dos clases antagónicas? No, de ninguna manera. No todos los individuos de una sociedad, aún más, no todos los grupos sociales deben formar parte de una clase determinada.

El concepto de clase social es un concepto muy preciso, que permite clasificar a los individuos que trabajan bajo un modo de producción determinado en explotadores y explotados, según la situación que éstos ocupen en la producción. [1] Pero existen otros grupos sociales que no están directamente ligados a la producción (profesores, abogados, funcionarios del aparato del Estado, etc.) o que estándolo, como es el caso de los técnicos y administradores, ocupan un lugar Intermedio entre los grupos extremos: capitalistas y obreros.

Veamos ahora algunos conceptos con los que no debe ser confundido el concepto de clase social.

CLASE Y FRACCIÓN DE CLASE

Es necesario no confundir el concepto de clase con el de fracción de clase, correspondiendo éste a los subgrupos en los que puede descomponerse una determinada clase. Por ejemplo: La burguesía como clase se descompone en burguesía industrial, burguesía comercial y burguesía financiera.

INFORME SOBRE LA SITUACIÓN INTERNACIONAL Y LAS TAREAS FUNDAMENTALES DE LA INTERNACIONAL COMUNISTA. 19 DE JULIO

"Se comprende que de esta bonita suma se pueden destinar, digamos, quinientos millones, para distribuirlos como limosna entre los líderes obreros, la aristocracia obrera, y diversas formas de soborno. En efecto, todo se reduce a la corrupción. Se practica en miles de formas diferentes: elevando la cultura en los centros más importantes, fundando institutos de enseñanza, creando miles de empleos para los dirigentes de las cooperativas, de las tradeuniones, para los líderes parlamentarios. Esto se hace en todos los países de civilización capitalista. Y los miles de millones de superbeneficio constituyen la base económica del oportunismo dentro del movimiento obrero".

"El oportunismo es nuestro enemigo principal. El oportunismo de las capas superiores del movimiento obrero, es una característica del socialismo burgués, y no del socialismo proletario. Se ha demostrado que los militantes del movimiento obrero, que pertenecen a la tendencia oportunista, son mejores defensores de la burguesía que los propios burgueses. Si ellos no dirigieran a los obreros, la burguesía no podría sostenerse".

V. I. Lenin Obras Completas, Tomo 31, p. 221 y 222.

Lo importante es determinar el criterio científico que permite distinguir las diferentes fracciones en el interior de una clase determinada.

En El Capital, Marx nos señala el camino a seguir para establecer las fracciones en las que pueden dividirse las clases del modo de producción capitalista.

De la misma manera en que Marx pasa del concepto abstracto de plusvalía a los conceptos más concretos de beneficio de la empresa, beneficio comercial e interés, que no son sino las formas desarrolladas de la plusvalía, es decir, formas en que ésta aparece en un nivel más concreto del análisis del funcionamiento del capital, de la misma manera debería pasarse de las dos clases del modo de producción capitalista consideradas a nivel del proceso de producción de plusvalía: capitalismo y obreros, a las fracciones de clase que surgen en el proceso de circulación del capital.

En realidad Marx sigue este proceso cuando analiza las formas desarrolladas de la plusvalía: al beneficio de la empresa corresponde la burguesía industrial; al beneficio comercial, la burguesía comercial; al interés, la burguesía financiera.

¿Ocurre lo mismo con el análisis del proletariado?

Marx es menos explícito en este punto; ello ha conducido a que muchos teóricos marxistas no incluyan en el concepto de proletariado a los trabajadores del comercio y de la banca, que son entonces considerados como "empleados" (grupo social que se incluiría en el ambiguo concepto de "clases medias").

¿Cuál es el argumento de fondo de estos teóricos marxistas? Según ellos sólo puede ser considerado obrero el trabajador que produce directamente plusvalía, es decir, el trabajador "productivo". A este argumento podemos oponer el análisis de Marx. ¿Por qué éste considera como fracciones de la burguesía a los representantes del capital comercial y financiero si éstos no participan directamente en la extracción de la plusvalía sino sólo en su realización, es decir, en la venta de los productos y en las operaciones financieras que permitirán al capitalista industrial recuperar en forma dinero el capital invertido en el proceso de producción?

Por lo tanto, pensamos que de la misma manera en que existe una burguesía "no-productiva" (comercial y financiera) existiría un proletariado "no-productivo" correspondiente a cada fracción de esta burguesía.

Veamos lo que dice Marx en relación al asalariado comercial:

"Se trata ahora de saber qué ocurre con los obreros asalariados comerciales empleados por el capitalista comercial...

Desde un punto de vista, este obrero comercial es un obrero asalariado como cualquier otro. En primer lugar, porque su trabajo es comprado por el capital variable del comerciante no por el dinero gastado como renta, lo que quiere decir que no se compra simplemente para el servicio privado de quien lo adquiere, sino con fines de valorización del capital desembolsado. En segundo lugar, porque el valor de su fuerza de trabajo y, por lo tanto, su salario, se halla determinado, al igual que en los demás obreros asalariados, por el costo de producción de su fuerza de trabajo específica y no por el producto de su trabajo.

Sin embargo, entre él y los obreros empleados directamente por el capital industrial tiene que mediar necesariamente la misma diferencia que entre el capital industrial y el capital comercial y la que existe, por lo tanto, entre el capitalista industrial y el comerciante. El comerciante, como simple agente de la circulación, no produce valor ni plusvalía (...) razón por la cual tampoco los obreros mercantiles dedicados por él a las mismas funciones pueden crear directamente plusvalía para él... [2]

Veamos, por último, cuál es la dinámica de desarrollo de esta fracción del proletariado, a medida que se reproduce en forma ampliada el modo de producción capitalista:

"El obrero verdaderamente comercial figura entre los asalariados mejor retribuidos, entre aquellos que rinden un trabajo calificado y experto, superior al trabajo medio. Sin embargo, su salario tiende a disminuir, incluso en relación con el trabajo medio, a medida que progresa el sistema capitalista de producción. En parte por la división del trabajo dentro de la oficina comercial... En segundo lugar... la generalización de la enseñanza pública permite reclutar esta categoría de obreros entre clases que antes se hallaban al margen de ella y que estaban habituadas a vivir peor. Además aumenta la oferta, y con ello la competencia... El capitalismo aumenta el número de estos obreros cuando hay más valor y más plusvalía que realizar. Pero el aumento de este trabajo es siempre efecto, nunca causa, del aumento de la plusvalía". [3]

EL CONCEPTO DE TRABAJO PRODUCTIVO NO ES UN CONCEPTO ÚTIL
PARA DEFINIR LAS CLASES SOCIALES

Aceptar nuestro planteamiento anterior implica disminuir la importancia teórica que algunos marxistas han dado al concepto de trabajo productivo en la definición de las clases sociales. Si se emplea este concepto en el sentido en que Marx lo utiliza en algunos análisis, se llega al absurdo de incluir en el concepto de proletariado industrial desde el obrero no calificado hasta el gerente de una industria, es decir, desde los trabajadores directos que sufren en carne propia la explotación, hasta todos esos trabajadores no-directos que no son sino los representantes del capitalista en el proceso de extracción de la plusvalía. [4]

Sin embargo, si el concepto de trabajo productivo no es adecuado para definir las dos clases antagónicas del modo de producción capitalista; es útil, a nivel político, para determinar cuál es la clase y la fracción de clase capaz de realizar y dirigir la revolución socialista. Es el proletariado productivo, el proletariado industrial, propio a un capitalismo avanzado, el que, por su situación en la producción (organización propia al trabajo colectivo complejo, nivel de educación, etc.), es la fracción del proletariado más preparada para dirigir la revolución socialista, es la vanguardia del proletariado.

NEVA

LA POLÍTICA DEL PRACTICISMO SIN PRINCIPIOS ES LA MENOS PRACTICA DE TODAS LAS POLÍTICAS

"Vuestra renuncia a una propaganda realmente revolucionaria entre las masas es ya un hecho. Ya no lucháis contra las ilusiones de la vía pacifica ni contra los exponentes de estas ilusiones, contra los kadetes. Pero vuestras "hábiles maniobras" —candidaturas conjuntas con los kadetes— son construcciones sobre arena. Debilitáis el contenido real de la labor socialdemocrática revolucionaria entre las masas, pero quienes saldrán ganando con esta politiquería no seréis vosotros, ni tal vez serán tampoco los kadetes, ni siquiera, probablemente, los renovadores pacíficos, sino que serán los octubristas. Al falseamiento de la Duma contestáis vosotros con un falseamiento de la táctica revolucionarla de la socialdemocracia, con lo que ni mejoraréis la Duma ni fortaleceréis el socialismo ni acercaréis la revolución".

Lenin, refiriéndose a los mencheviques, en "El falseamiento de la Duma por el gobierno",
en diciembre de 1906. Obras Completas, Tomo 11, p. 390 y 391


Encuesta

¿AVANZA LA REFORMA UNIVERSITARIA O NÓ?

EN los medios universitarios informados está cobrando auge una versión poco halagüeña para aquellos que, en todo el medio social, están esperanzados en una reforma profunda y sin ambigüedades de la Universidad de Chile. La versión, que corre más profusamente día a día, señala un apaciguamiento en la lucha reformista, cuyos objetivos habrían quedado a medio camino. En la búsqueda de fuentes responsables que nieguen o certifiquen dicha versión, PF ha querido iniciar una encuesta, que desde ya está abierta a todos los argumentos y exposiciones documentadas.

PF entrevistó al profesor Pedro Mira, flamante decano reformista de la Facultad de Bellas Artes de la "U" y catedrático de Estética en esa misma facultad y en la de Filosofía. Es interesante destacar que Mira fue electo con el apoyo de toda la izquierda, incluyendo a los comunistas, quienes previamente apoyaron a Tomás Lagos, por cuya reelección juntaron firmas tan dispares como las de Pablo Neruda, Luis Oyarzún y Antonio Romera, además de editorializar en El Siglo en el mismo sentido.

El movimiento reformista de la "U", motorizado inicialmente por una corriente de izquierda independiente que circula en la Facultad de Filosofía —docentes que asimismo impulsaron la creación de ADIEX (Asociación de Docentes, Investigadores y Extensionistas)— ha pasado por varias etapas en su transcurso, desde la explosión combativa de los estudiantes de izquierda —con ocupación de facultades— hasta el momento actual en que, una vez elegidos todos los decanos por los claustros reformados, el Consejo Universitario sigue dominado por una mayoría de derecha, encabezada por el rector Ruy Barbosa, agrónomo y acaudalado terrateniente. La polémica esencial que está tomando cuerpo en los claustros reformados —estudiantes, docentes y personal administrativo y de servicio—, se resume en este dilema capital: ¿Se puede considerar real y seriamente reformada la "U" sin abolir los convenios secretos con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), presidido por el norteamericanizado Felipe Herrera, y con las fundaciones yanquis Ford, Rockefeller, etcétera, con sus cláusulas condicionantes y lesivas para la independencia académica y política de la "U"?

NO A LA AYUDA CONDICIONADA

El decano Pedro Mira responde:

"Los propósitos del movimiento reformista siguen vigentes aun. Luego del impulso inicial de la Facultad de Filosofía, y después de diversas marchas y contramarchas, se puede establecer la existencia de tres corrientes principales en. el seno de la "U": la democratacristiana, la de izquierda —trapista e independiente— y la cientificista, que pretende ser "apolítica" aunque se proponga convertir la "U" en una fábrica de profesionales modernos que apuntalen el sistema social en vigencia y se constituyan en su élite dirigente o en tecnócratas al servicio de la misma. Por una extraña aunque explicable paradoja, dentro de esta última corriente figuran personas que se creen o se dicen de "izquierda". La verdadera izquierda, sin distinciones, es la que quiere una universidad realmente democrática y nacional, entendiendo con ello su proyección al medio social y su participación efectiva en los procesos de cambio.

"Esto a veces no pasa de ser una retórica sin concreción, pero lo cierto es que para muchos de nosotros es la aspiración más alta. Aunque no me gusten mucho las frases rimbombantes, coincido con aquello de traer la realidad a las aulas y llevar las aulas a la realidad circundante. Esa es la idea, aunque esté expresada demasiado literariamente. Es importante el cogobierno, la reorganización adecuada de la estructura académica, el concurso por antecedentes y por oposición en el plano docente. Pero más importante aun es que todo ello permanecería en la corteza formal sin una verdadera autonomía —económica, científica y cultural— que rechace todo tipo de presiones o imposiciones antidemocráticas y foráneas.

"Personalmente estoy contra toda ayuda extranjera condicionada. No puede haber reforma mientras existan condiciones que desvirtúen la soberanía nacional y universitaria. Entiéndase bien: no estoy contra todos los convenios con entidades extranjeras. Hay universidades de países socialistas que proponen convenios altamente favorables para nosotros, puesto que no tienen bancas ni monopolios privados que servir. Pero cláusulas como las del Plan Chile-California que establecen que sólo se harán aquellas investigaciones agronómicas que puedan tener aplicación en California, no nos "ayudan" en nada, aunque sí favorezcan a los Estados Unidos. O aquella que determina que la formación de facultades de ciencias sociales deberá encauzarse sobre la base exclusiva de la sociología moderna norteamericana y "no orientada por las escuelas sociológicas europeas".

"En América Latina, excepto Cuba, la dependencia cultural del imperialismo norteamericano es tan asfixiante como la dependencia económica y política, y la universidad no escapa a ello en ninguno de los tres aspectos, pero por su misma esencia y por su misión debe liberarse de esa sujeción. Es penoso decirlo, pero no todo el mundo está clarificado sobre este punto, muchas veces por razones materiales.

"El presupuesto de Bellas Artes para 1968 es el más bajo de todas las facultades, aunque algunas de ellas tengan menos alumnos y docentes. No llegamos a disponer de Eº 5.000.000 cuando necesitamos el doble como mínimo, para atender nuestras urgencias más inmediatas. Un profesor de nuestra facultad, después de treinta años de servicio, no alcanza un sueldo de Eº 2.500. Sin embargo, en ingeniería ingresarán más de un millón de dólares provenientes de un llamado Crédito Francés. Ya sean las entidades privadas norteamericanas, tan espantadas por el comunismo y la "subversión", como las naciones neo-colonialistas europeas, han sacado y pretenden seguir sacando altos dividendos de las universidades latinoamericanas, y en gran parte de las chilenas.

"No se trata solamente de la "emigración", organizada por ellos, de profesionales y científicos nuestros, sino, la realización de vastos planes de investigación que atienden exclusivamente a las necesidades de sus monopolios, cuando no a la de sus sistemas defensivos. En cuanto al plan de extensión de la Facultad de Bellas Artes, hemos de enfocarlo, no hacia una élite, sino hacia los medios populares. Hacia la periferia de Santiago y el resto del país."

"LUEGO SE RETROCEDIÓ"

PF entrevistó también a Jorge Cereceda Barrera, miembro del Plenario Nacional de Dirigentes de APEUCH, integrante de la Comisión de Reforma de la Facultad de Filosofía y representante ante el Consejo Superior de dicha facultad, quien opinó:

"El movimiento de reforma tuvo dos grandes impulsores: la combatividad estudiantil y la movilización de todos los docentes no titulares, quienes eran dejados a un lado del manejo universitario. Luego vino un retroceso debido a ciertas actitudes ambiguas de la FECH, en donde los dirigentes democristianos utilizaron sabiamente las vacilaciones y el oportunismo de un sector de la izquierda tradicional, que fueron prontamente denunciadas por la izquierda independiente, que logró impedir un pacto de reparto de poder que se estaba gestando a espaldas de la masa reformista.

"Creo, de todos modos, que se avanzó bastante gracias a la movilización y a la lucha. Pero ahora se ha desmovilizado a la masa, se pretende una reforma pacífica y lenta, una reforma de secretaría, y el BID y las fundaciones monopolistas yanquis no han sido siquiera tocados por esta reforma, corriéndose el riesgo de que los reaccionarios retomen posiciones, como está sucediendo en algunas facultades en que la reforma sólo fue una farsa para reelegir a los mismos momios de antes. Se habla mucho de unidad obrero-estudiantil, pero en los hechos, muchas personalidades de izquierda no lo concretizan. Representando a la APEUCH en la Facultad de Filosofía, propusimos nuestro derecho a elegir los jefes de administración, tal como los docentes eligen a los suyos. Fernando Ortiz y Enrique París, profesores y dirigentes comunistas, se opusieron aduciendo que eso era crear "otro poder frente al poder académico" y que "constituía una petición desmesurada que provocaba el desorden"."

JULIO HUASI


Poesía combatiente

Pablo de Rokha

EL 10 DE SEPTIEMBRE, el gran poeta revolucionario Pablo de Rokha abatió con un balazo una larga vida formada de poesía e integridad humana. PF considera que el mejor homenaje que le puede rendir es publicar uno de sus poemas inéditos, que el extraordinario cantor nos entregara especialmente con ocasión de la entrevista con él sostenida poco tiempo antes de su muerte. El poema que publicamos, "Historia de Piojos", pertenece al libro inédito, fechado en 1968, Rugido en Latinoamérica, que PF pudo leer íntegramente. Pablo de Rokha que fuera calificado como "centro de tormenta de la poesía americana", en los tres cuartos de siglo de su vida combativa fue uno de los poetas que más odio despertara en los círculos reaccionarios, por la violencia revolucionaria de sus imágenes, y se vio obligado a editar y vender él mismo sus libros a lo largo de todo Chile y América Latina. Creador del "barroco popular americano", el gran poeta aportó hallazgos temáticos y expresivos que luego otros vates más afortunados incorporaron a su propia lira.

Ha muerto un gran poeta y un hombre revolucionario. Pocos serán los que puedan caer con el corazón tan limpio como el suyo.


HISTORIA DE PIOJOS

CON piojos hambrientos y cuchillas, hicieron los pueblos hambrientos de Latinoamérica, la historia de Latinoamérica, con piojos hambrientos y doctrina, a caballo en estupendos esqueletos extranjeros, porque no es el piojo quien engendra la miseria, es la miseria quien engendra al piojo.

generaciones de generaciones murieron por ahorcamiento, y sus andrajos de heroicidad azotan la cara del Continente,

un vendaval de masacres descomunales aulla desde el vientre de las embarazadas, muertas a patadas negras como hienas tinosas, cuando dos pachos enhiestos y ecuménicos, tocaban la campana de la maternidad encima de las murallas enigmáticas,

y, hoy por hoy, todas las guitarras están ensangrentadas, todos los zapatos están desesperados, todas las botellas están semidesiertas, como funeral de payaso loco, y van desnudas a la batalla definitiva,

porque cien millones de cabrones yanquis, acaudillados por el cocodrilo domesticado del financiero, asaltan, nos asaltan en Vietnam-Vietcong, cohabitando unos con otros, acuartelados y atropellándose e invaden a Latinoamérica y la descueran, porque el asesinato al vietnamita es un asesinato universal, es un asesinato continental y nos están asesinando, nos están asesinando los bárbaros "americanos"...

Filibusteros bíblicos, yanquilanderos, disfrazándose en espionajes cobardemente miserables con máscara de "Caritas", o en los aviesos "Cuerpos de Paz ", agropecuarios,

en uniformes ds predicadores de la amistad, con la navaja disimulada en las verijas, como sus mochilas y como sus ladillas,

asaltan la Universidad de nuestros pobres pueblos pobres, con dinero aventurero, o una gran cátedra de engaño, copulan a antipatriotas de recompraventa al pis de los bazares enloquecidos, coimean a poetas, que son tontos famosos, acaparan la gran industria nacional arrasada, saqueándonos las materias primas, y torciendo los procesos económicos chilenos, por ejemplo, utilizando los lacayos, los esclavos, los cipayos del Imperialismo, contra la patria popular de Chile, carnean a Chile: dólares pariendo dólares patibularios.

Si únicamente sabemos que comemos, cuando comemos, lo que nos dejaron los abigeatos del agazapado chingue del salitre y el cobre enorme de Chuquicamata,

¿por qué no agarramos a culatazos con el mundo al bruto cobarde y rubio del pabellón estrellado,

a la oligarquía patronal, aliada al pirata de Yanquilandia, y a los ratones que corroen difuntos y que refuerzan la retaguardia con sus cucharas y sus barajas y sus macanas de grandes burgueses cornudos como antiguos esputos de emperadores,

y los mandamos a la mierda, azotándolos contra la tromba del infinito, con una gran lanchada de patadas?

¿es que hemos sido hechos con la mantequilla podrida, amarilla y vil del maricón, nosotros los machos humanos, de antaño, y a la nacionalidad la montaron los bellacos atrabiliarios de Norteamérica?

nó carajo, Chile se mantiene Chile, macabro y despellejado, y, como un toro de imbécil, el piojo enorme de Latinoamérica, nos araña las entrañas,

pero no estamos muertos, como, por ejemplo, el Departamento de Estado, que aulla y es cadáver, asesina y es cadáver, apunta y es cadáver, su grande estiércol de cadáver, aterradoramente cadáver, a la nacionalidad en pelotas...

Ah! si se unieran el chino y el ruso, los dos heroicos e inextinguibles contra las matanzas "americanas".

Vietnam ya está venciendo, acumulado a nuestra órbita total y social, económica, vital y real, sentimental e intelectual, militar, es nosotros, toda nuestra rabia gigante de acantilado gigante,

y la tragedia estupefacta del peruano, del boliviano, del ecuatoriano, del haitiano, del dominicano, del mexicano, del panameño, del salvadoreño, del brasileño, del colombiano, del argentino, del paraguayo o del uruguayo, del guatemalteco, del costarricense del hondureno, del nicaragüense, del portorriqueño, del norteamericano trabajador, encadenado por el norteamericano explotador de los trabajadores, colonialista e imperialista, la tragedia estupefacta

de las madres que paren en la vía pública macabros y anónimos andrajos, de las familias infinitamente podridas del dolor, del sudor, del horror y pateadas, asesinadas, arrojadas a la fosa común, sola y nacional del panteón abandonado, del proletariado y el campesinado burlado y la hija violada y lanzada a los prostíbulos metropolitanos, por el cabrón del patrón o el capataz de las dehesas,

es la tragedia nuestra, la nuestra tragedia, la tragedia nuestra, la mía, hermano en orfandades, hermano en soledades unidas, la tuya, la mía, la de todos nosotros, la de nosotros todos, y el hueso del fuego que roemos nos atraganta la garganta, ahorcándonos, a "los subdesarrollados": ¡arriba los pueblos del mundo!, "¡arriba los pobres del mundo!", ¡arriba los pueblos del mundo!, ¡unámonos los latinoamericanos!...

y Cuba responde con su voz internacional: "Patria o Muerte, venceremos!.........".

Somos peñascos rojos, y si estamos caídos no estamos podridos, estamos heridos, estrategia en bandolera, o apuntándolos

para la batalla, emigran las materias primas en los saqueos con ametrallamientos horrendos de los negociadores piratas y las piaras manchadas por el comercio del dinero, como mercadería de exportación armada de metralleta, emigran las materias primas,

¡arrebatémoselas a cuchilladas unánimes, desparramadas en todos los recodos de Latinoamérica, las riquezas nuestras hermanos, las riquezas nuestras, nosotros!...

Andamos a pata pelada, cagando fuego tronando, y desgracias continentales, piojos con piojos piojosos,

madres, grandes madres de Chile, ¿por qué parís llorando?, ¡parid bramando!, ¡parid rugiendo!, ¡parid clamando la batalla contra la canalla imperial en las montañas republicanas!...

¡y parid líderes, no mártires, héroes, no mártires, paridlos completamente armados, desde el vientre maternal, como una gran vanguardia de cóndores!...

si no estamos unidos, nos unimos y hacemos con fierro dantesco y popularidad, la unidad internacional indolatina, degollando el desacato imperialista como un solo alacrán venenoso y autoenvenenándose,

y de Oriente a Poniente y desde el norte bifronte de Johnson, al sur forestal, minero, agropecuario en sus oceanías, flamee la "República Comunista de los Estados Unidos Latinoamericanos"!... .... ....

Chapoteando en los lagos humanos donde se pudren médulas de llanto y pálidos látigos trágicos, revienta la nueva conciencia, pacíficamente guerrera

y el mucho más vasto mundo del pabellón del estupor del corazón enfurecido

de la unanimidad proletario-intelectual-campesina, empuña como un combo de herrador, disparando al carnicero puñetazos de naciones: ¡Norteamérica!...

Colecciones de maricones imponen la chacota en la literatura popular, con las prensas hediondas de los "trusts", y ciertos sujetos muertos, completamente muertos, oscuramente muertos, que gatean

vestidos con vidrios melancólicos y sombreros de carneros populacheros

escamotean las ideas y las negocian de rodillas, las escupen de rodillas, las insultan de rodillas,

corrompiendo juventudes literarias, frenando y traicionando las altas, anchas masas! ¡pateémoslos! ¡arrancad las máscaras a los soplones del arte, y al espía de la CIA, al espía de la CIA, al espía de la CIA y del FBI acuartelados en la estética... las altas, anchas masas

exigen la lucha armada a los varones, la insurrección de los trabajadores, por la liquidación de los explotadores

y el degollamiento general del imperialismo, y como el piojo del mundo gravita en Latinoamérica, gravita, gravita el piojo del mundo, estimulemos los soldados, educándolos con estos piojos negros, pendencieros, que saben bastante, y tan feroces como leones de sepulcro.

Todos nosotros somos los anónimos famosísimos,

que cargan a la espalda agusanada y con mucho invierno, únicamente la carabina de la poesía, por eso arrojo la inmortalidad del creador de lenguaje de imágenes, abismo yanqui adentro,

mano a mano con el frente de combate nacional-internacional de las guerrillas disparándole al enemigo andanadas de piojos, toneladas de piojos rabiosos como coloso toro.

Un rumor abismal de planetas sin cabezas, que se entrechocasen,

surgiendo del diálogo espantosamente mágico de todos los pueblos

robados, pateados, esclavizados o colonizados, robados, pateados,

esclavizados o colonizados, robados, pateados, esclavizados o colonizados,

por el escuadrón de charlatanes y de traficantes del botellón de las estrellas escamoteadas, avanza su proclama,

y el padecimiento se transforma en enjuiciamiento, con puñales, como el carácter insobornable de Empédocles, o la cara de tumba de la Esfinge, el padecimiento

de los encadenados que desgarran a quijada, las cadenas y quieren ser líderes, porque pueden ser líderes,

ingresar a la humanidad comunista por la guerrilla, y a la gran épica liberatoria por la guerrilla de todos los pueblos contra el matador de todos los pueblos, colonizados-neo-colonizados, rempujar las premisas de la Revolución por las guerrillas revolucionarias, oportunas, no prematuras,

e ir a la paz, inmensamente armados con la doctrina y la cohetería, disparándole, como ancestros del infierno continental o humillados, con piojos expoliados, con piojos rabiosos, con piojos explotados, a la cohetería del Gran Verdugo Imperialista.


Advertencias

ALGUIEN LO ESTÁ ESPIANDO

UN periodista chileno que había asistido a las reuniones de la primera conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), que se realizó en La Habana, fue retenido en el aeropuerto de Orly, en París, cuando retornaba a su patria. No hubo ninguna explicación de parte de la policía, pero la coincidencia con la retención de otro latinoamericano, que también había participado en esa reunión, indicó que los tentáculos de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos llegan a Francia, ya que es obvio que al Gobierno de ese país no tenía que preocuparle la posición de un viajero en tránsito.

Los revolucionarios chilenos, por lo general, están permeados por las frases que se repiten a menudo sobre "el alto sentido democrático de Chile" o la que alude a que "en este país no pasa nada", y observan una actitud descuidada respecto a la vigilancia policial, especialmente la de origen auténticamente norteamericano.

Los militantes comunistas saben cuánto esfuerzo les costó habituarse al trabajo clandestino, luego que el gobierno radical de González les traicionó en 1948. La tendencia natural de los personeros que actúan en tareas políticas en Chile, incluso la de los revolucionarios, es operar con desaprensión como si el enemigo estuviera muy distante.

Es indispensable preparar algo así como un decálogo para revolucionarios, que debe ser aprendido de memoria y respetado en cada acción, con el propósito de garantizar su protección frente al espionaje policial.

ATENCIÓN:

1º— Todos los teléfonos están controlados, por lo tanto cuide el contenido de sus conversaciones.

2º— En casi todos los lugares públicos hay oídos y oídos enemigos, de soplones especializados. No hable más de lo necesario.

3º— Procure no guardar direcciones que pueden comprometerlo personalmente o comprometer a terceros.

4º— Desconfíe de las personas que se interesan, bajo cualquier pretexto, por conocer más detalles de las actividades del movimiento al cual pertenece.

5º— Cuando reciba un recado manténgalo reservado, y no lo divulgue o comente con personas desligadas de su movimiento.

6º— Si se escribe con personas en él exterior procure usar direcciones de terceros, que resulten insospechables para la policía.

7º— No comente asuntos políticos privados en los taxis.

8º— Aunque resulte inverosímil piense que es efectivo que se instalan micrófonos secretos para captar conversaciones en casas, departamentos y oficinas.

9º— Evite las relaciones con policías aunque los crea "buenas personas".

10º— piense siempre en que no debe arriesgarse innecesariamente y que cuando lo hace está comprometiendo a otras personas de su organización.

En Chile operan diversos centros de "inteligencia".

Cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas posee un servicio de "inteligencia".

También posee la suya el Cuerpo de Carabineros.

Además opera la Dirección General de Investigaciones que no limita su acción de control político a la llamada Oficina de Informaciones (Policía Política).

Al margen de estos servicios de vigilancia criollo, existen muchos otros de origen norteamericano, varios de los cuales operan ligados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

El espionaje político norteamericano se ejerce por variados sistemas: organizaciones religiosas (como los mormones, protestantes, etc.), voluntarios de la paz, estudiantes o profesores, miembros de las misiones militares, funcionarios civiles que actúan en todos los campos, incluso el económico, presuntos periodistas u hombres de negocios. No sólo emplea norteamericanos, sino también agentes latinoamericanos, especialmente portorriqueños.

Es posible que esta nota sea considerada por muchos lectores como ingenua, porque se consideran suficientemente avisados de la existencia de la vigilancia policial. Pero la verdad es que si meditan un poco sobre algunas de sus actuaciones y las colocan al frente de los diez puntos señalados, pueden llegar a la conclusión que en más de una oportunidad "se les fue un detalle" que los comprometió.

El ex Ministro del Interior de Bolivia, Antonio Arguedas, ha ventilado algunos de los procedimientos que emplea la Agencia Central de Inteligencia, que conoció mientras trabajó a su lado.

El paso de Arguedas por Chile permitió apreciar la forma en que opera la CIA en nuestro país.

El enemigo principal de Chile y los chilenos es el imperialismo norteamericano. Pero no debe olvidarse que no todos sus agentes son norteamericanos y que se sirve de muchos de los servicios de vigilancia policial que existen en el país.

El Parlamento chileno investigó hasta donde pudo el llamado "Plan Camelot", destinado a detectar las reacciones de los chilenos, y también se ocupó de una investigación norteamericana hecha en el ejército. Pero en este momento nadie puede determinar si está en marcha otro plan de espionaje.

En esos planes cooperan "chilenos" de los más variados pelajes sociales y muchos de ellos se presentan bajo aspecto respetable. Todo esto debe invitar a los revolucionarios a extremar la vigilancia y cuidado. El enemigo acecha todo el día y a toda hora.


Tribuna

EL INQUILINAJE EN CHILE

EL trabajo de A. Schejtman, "El Inquilino de Chile Central", con el cual obtuvo el grado de licenciado en ciencias económicas, es interesante en muchos sentidos. En primer lugar, sin títulos rimbombantes (como podría haber sido "Interpretación marxista del inquilinaje"), es un intento serio de aplicar el método del materialismo histórico para comprender nuestra realidad. En segundo lugar, proporciona una descripción detallada de la situación actual (año 65/66) de este sector de trabajadores agrícolas, e indica los procesos que están operando sobre la institución del inquilinaje y sus tendencias generales. En tercer lugar, es un modelo al que debieran ceñirse los universitarios progresistas ya que intenta estudiar, a la luz del marxismo, un problema de cierta relevancia y cuya comprensión cabal puede ayudar al movimiento revolucionario [5] . Para finalizar habría que decir que también es un modelo en cuanto a (lo que Lenin llamaría) "literatura legal", por cuanto entiende que la seriedad en la aplicación del método del materialismo histórico no radica en el atochamiento de citas de los clásicos del marxismo sino en la utilización integral de sus conceptos.

El trabajo a que nos referimos no agota el tema, pero sus conclusiones rebasan el marco del inquilinaje proyectándose hacia la agricultura como un todo y planteando problemas que deben ser considerados, en la definición de sus políticas agrarias, por las organizaciones revolucionarias. Veamos algunas de esas cosas.

A juicio de Schejtman, el proceso de desarrollo del capitalismo en la agricultura chilena se inicia a mediados del siglo pasado, a través de una serie de procesos entre los cuales destaca la generalización del uso del arado de fierro. Esto, que pudiera parecer una aplicación un tanto forzada de la asociación entre el nivel de las fuerzas productivas y el modo de producción, tiene una significación relevante en cuanto al tipo de relación que se da entre hacendados e inquilinos. Con el arado de palo los inquilinos trabajan, tanto la tierra de su "ración" como la de la hacienda, con sus propios instrumentos de producción, los que, por lo demás no se diferenciaban de los de la empresa patronal. Sólo recibían algún salario cuando trabajaban para la hacienda más días de los fijados como contrapartida a su acceso a la tierra (esta cantidad variaba de una hacienda a otra pero oscilaba alrededor de 140 días en los primeros años de nuestra independencia). En esencia la relación entre inquilinos y hacendados era la de un arrendatario que paga en trabajo, una relación precapitalista. Al generalizarse la utilización del arado de fierro la relación se transforma. Se produce una diferenciación en los instrumentos de producción ya que sólo los hacendados pueden adquirir los arados de fierro y, aunque siguen trabajando la tierra de la hacienda fundamentalmente con la fuerza de trabajo de los inquilinos, este trabajo se hace ahora con instrumentos de producción de propiedad del hacendado. La relación es ahora de pago en recurso tierra por mercancía fuerza de trabajo, una relación capitalista. [6]

Aquí tenemos una primera conclusión importante:

El inquilinaje, que tan a menudo se cita como una de las manifestaciones de relaciones feudales en el campo chileno, es, en esencia, una relación capitalista desde la segunda mitad del siglo pasado, pese a su apariencia, pese a sus elementos formales [7] . Es más, no sólo no es feudal sino que sirve de base para el desarrollo de las relaciones capitalistas en la agricultura en su etapa inicial.

Al estudiar el desenvolvimiento posterior de la institución, Schejtman demuestra cómo, en la medida en que se amplía el ámbito de las relaciones capitalistas, el inquilinaje va siendo transformado, adecuándolo a las nuevas situaciones, lo que implica un lento caminar desde el inquilino, proletario con acceso a tierra, hasta la forma más pura del asalariado típico, en que a pesar de mantener la misma denominación se encuentran disueltas sus relaciones con la tierra y con instrumentos de producción de su pertenencia, situación ésta que ya se percibe en la actualidad para un sector importante de los inquilinos. Este caminar se da a través de lo que Schejtman llama "la descomposición de la empresa campesina", fenómeno que queda definido por el conjunto de los siguientes procesos:

1.— Disminución absoluta y relativa del número de inquilinos;

Año

1935

1955

1965

Número absoluto de inquilinos

107906

82367

73938

% en el total de la población agrícola activa

206

124

84

2.— Disminución, mayor aún, de la entrega de "raciones de tierra";

Año

1955

1965

Trabajadores con acceso a tierra como parte de pago por su fuerza de trabajo

111.790 *

62017

(*) El número de perceptores de tierra es mayor que el número de inquilinos en 1955, debido a que se entrega tierra en parte de pago también a otras categorías de trabajadores como personal de vigilancia, algunos empleados, etc. El dato de 1965 también incluye a estos perceptores de tierra no inquilinos.



Año

1955

1965

Superficie total entregada a trabajadores como parte de pago por su fuerza de trabajo (Has.)

132166

83000

(**) La menor disminución relativa de la superficie entregada (comparado con la disminución en el número de perceptores) se explica porque los datos de 1965 incluyen la superficie de goce o cerco, que rodea las casas, superficie no incluida en los datos de 1955.

3.— Aumento del % del salario mínimo campesino que debe cancelarse en dinero efectivo por disposiciones legales;

Año

1953

1963

1964

1965

1967

porcentaje del salario mínimo a cancelar en dinero

25

35

50

75

100

4.— Homogenización de las obligaciones y regalías de los inquilinos en cada fundo.

5.— Disminución de los inquilinos con aperos y herramientas de su propiedad; en la muestra estudiada por Schejtman, un 46% de los inquilinos no alcanzaba a tener un arado de fierro y un 61% no poseía un caballo o algún otro animal de tiro. Esto es en parte consecuencia del proceso de pauperización que les impide renovar sus medios de producción y también consecuencia de la participación de la empresa patronal en las labores de la "empresa" de los inquilinos, que se acentúa en la medida en que se desarrolla el carácter productor de la hacienda y la nacionalización de sus procesos de producción (en la muestra estudiada por Schejtman se verifica que "en más del 66% de los casos, la empresa patronal tenía alguna participación en las labores...").

La disolución de las relaciones del inquilino con la tierra (relaciones que le proporcionan una cierta ambigüedad a una relación esencialmente capitalista) se observa con claridad en la disminución de alrededor de 50.000 perceptores de esta forma de tenencia precaria en los últimos 10 años. La disolución de las relaciones de los inquilinos con sus propios medios de producción va más lejos aún, ya que, por los datos de la muestra, de los que aún perciben tierra, la mitad aproximadamente depende casi por completo de los instrumentos de producción de la empresa patronal para la explotación de la tierra a la que logran acceso, y poco más de otro 15% depende, al menos, parcialmente.

Merece destacarse la habilidad de manipulación de las clases dominantes, que impulsan este proceso de proletarización absoluta del inquilino a través de las formas más sutiles, tratando de evitar el surgimiento de conflictos sociales fuertes. Entre esas formas veladas está el pago en dinero de la "ración de tierra", la entrega de "ración cosechada" y el famoso "sistema de participación", tan apologizado por la agrupación de empresarios cristianos y ejemplo típico del llamado "capitalismo popular", "en cuyo espíritu está la absorción de las empresas campesinas" y que no significa ningún mejoramiento real para los trabajadores en relación a aquellos que desempeñan sus funciones dentro de los marcos tradicionales de la institución. [8]

La proletarización absoluta de los inquilinos es un fenómeno objetivo, así como el carácter esencialmente proletario que mantienen desde el siglo pasado. Ello explica su participación en formas de luchas propias de la clase obrera y con reivindicaciones de ese mismo carácter desde las primeras décadas del presente siglo, luchas que se han acentuado en estos últimos años, seguramente no desvinculadas del proceso que se ha descrito. Sin embargo el acceso a recursos productivos sirve de base económica para la mantención de algunos elementos ideológicos que las clases dominantes están interesadas en difundir y perpetuar. Así como antes sirvió de base para las formas extraordinariamente fuertes de paternalismo en las relaciones hacendados-inquilinos y que se proyectó incluso hacia sectores urbanos (fenómeno que por lo demás subsiste en algunos sectores), hoy, el acceso a formas precarias de tenencia, sirve de base para estimular las concepciones y aspiraciones pequeño-burguesas en este sector del proletariado agrícola. La conciencia social de los inquilinos marcha con un cierto retraso en relación a su situación objetiva dentro de las relaciones sociales de producción. Es así como casi las 4/5 partes de los ínquilinos de la muestra estudiada por Schejtman prefieren el acceso al recurso tierra antes que la elevación de salarios. Hay un buen número de ellos que, siendo proletarios, no renuncian a sus aspiraciones de pequeños productores. Sin embargo, dado el axioma tan generalizado de que la presión por la tierra es una regla con contadas excepciones, no deja de ser significativo el número de inquilinos que optó por salarios, más aun cuando en buena parte de las fundamentaciones de los que prefirieron tierra estaba el hecho de considerar la producción como una defensa de los niveles de consumo, constantemente amenazados por el proceso inflacionario, y en muy pocos la perspectiva de ampliar los marcos de "su empresa".

Para finalizar con esta apretada interpretación del estudio hay que señalar que, gracias a la lucha de los trabajadores del agro, la situación política general del país (básicamente determinada por la lucha de la clase obrera y la actividad de sus vanguardias políticas) y la influencia que la Revolución Cubana ha tenido en la determinación de políticas del imperialismo y las clases gobernantes con él coludidas (en el sentido del temor a la situación explosiva, particularmente del agro), este proceso de "proletarización absoluta" no ha significado un descenso radical en los niveles de vida de los inquilinos [9] . A pesar de esto, la situación de tremenda explotación en que se encuentra el inquilino se detecta a través del monto de los ingresos totales y, particularmente al detenernos en sus niveles de consumo. Schejtman señala: "Puede apreciarse que más de un 33% está a nivel de subnutrición incuestionable, pues no alcanzan un consumo de Eº 350 al año; es decir, padecen de hambre en el sentido más cabal de la palabra, casi un 29% se debate al nivel de subsistencia y sólo algo más del 38% ha logrado superar la dieta mínima vital".

En su sentido más general el trabajo analizado contribuye a aportar elementos para la verificación de la tesis que sostiene que el lento desarrollo de la agricultura no puede comprenderse a partir de las supervivencias de relaciones feudales o semifeudales en ella (a pesar que estas puedan jugar un papel negativo, por sí solas no son explicativas ni causas fundamentales) [10] , sino como una de las manifestaciones de la forma peculiar que el desarrollo capitalista asume en nuestras sociedades, forma que debe estar determinada, en gran medida, por nuestra sujeción al imperialismo. [11]

Si se acepta lo anterior, y con ello el predominio de las relaciones capitalistas en nuestra agricultura, surgen las siguientes interrogantes:

1.— ¿Qué significación puede tener una reforma agraria si el poder político es controlado por el imperialismo y sectores de la burguesía?

2.— ¿Es justo, en estas circunstancias concretas, respaldar una reforma agraria dirigida por la burguesía, contribuyendo a sembrar ilusiones al no denunciar el camino más probable de su traición (por lo demás cada día más evidente)?

3.— ¿Es necesario, dadas las características económicas de la agricultura chilena y de la sociedad en su conjunto, el respaldo al programa agrario de la burguesía y a sus métodos o, por el contrario, es necesario levantar un programa agrario del proletariado, que se diferencia por su contenido y por las líneas de lucha que trace a los trabajadores agrícolas y que se impulsen efectivamente en la práctica?

4.— ¿Hasta qué punto la reforma agraria orientada por el imperialismo y por sectores de la burguesía pretende, como única finalidad objetiva, operando sobre tierras estatales y las escasas explotaciones que se alejan de la línea general de desarrollo descrita, perpetuar aspiraciones pequeño-burguesas en sectores objetivamente proletarios [12] a través de la magnificación del proceso de reforma, utilizando todos los elementos de difusión, magnificación que puede incluso ser acentuada por el respaldo de agrupaciones conocidas como de "izquierda"?.

5.— ¿En qué medida el insistir en las causas "feudales" o "semi-feudales" del atraso de la agricultura y, en consonancia con ello, el levantar consignas como "la tierra para el que la trabaja", sin especificación de contenido, son elementos que contribuyen a mantener ese retraso existente en la conciencia social de los trabajadores agrícolas con respecto a su situación objetiva? Por otra parte, ¿en qué medida el definir una política que se base en la situación objetiva que ocupan los trabajadores agrícolas en la estructura de relaciones de producción, restándole importancia a su "retraso superestructural", puede aislar a la organización que lo trace de las masas asalariadas agrícolas?


TOMIC: AMBIGÜEDAD IGUAL A UNIDAD

PARA los periodistas no es difícil conseguir una declaración de Radomiro Tomic, lo complicado es cortársela, porque el "yugoslavo", como le llama Eduardo Frei, tiene una pasión incontenible por hablar. Esta verdad puede dar una imagen de lo mucho que ha padecido en los últimos meses al autodecidir una censura publicitaria, luego de advertir que el chorro verborreico que desató a poco de retornar de Estados Unidos dejó saturados a muchos.

Que no se piense que Radomiro ha dejado de hablar, porque eso sería suponer un milagro. Lo que pasa es que Tomic sigue hablando, pero entre cuatro paredes. Ha suspendido su locuacidad extra-partidaria. Su pasión oratoria la desata en el seno de las múltiples organizaciones del Partido Demócrata Cristiano, que recorre con metódica insistencia.

Radomiro viaja por todo Chile repitiendo un discurso que apasiona incluso a los que confiesan no estar convencidos de sus bondades como sucesor de su líder, Eduardo Frei. Su frondosa imaginación reviste con diversas formas el contenido de un discurso-programa que tiene como principal tarea motivar a sus correligionarios en favor de la unidad del partido. No es el contenido el que apasiona a los auditores, sino la teatralidad con que lo desarrolla, en la cual el telón de fondo es el Evangelio.

Radomiro Tomic se ha propuesto convencer a los democratacristianos que la tarea básica es mantener la unidad. La palabra de orden se explica pensando en el futuro negro que le esperaría si las diversas corrientes que actualmente convergen hacia la flecha roja resuelven abandonar la coexistencia.

El 8 de septiembre los lectores del diario El Mercurio conocieron algunas opiniones de Tomic. Ambiguas, en varios pasajes contradictorias, tuvieron un solo mérito: dejar en pie la tarea básica de Tomic, aglutinar al Partido Demócrata Cristiano, para conseguir esa meta se vio impelido a negar la realidad interna de su colectividad. Aseguró que las divisiones que en ella están planteadas, forman parte de un espejismo periodístico.

Tomic evitó en esas declaraciones herir a algún sector de la vida nacional, y al término de la lectura de ellas, se pudo advertir que había salvado la situación con relativo éxito. Relativo, porque a fuerza de dibujar una neutralidad excesiva terminó por molestar a los que creen que debe haber una definición en el seno del PDC.

Según Tomic, el PDC es una colectividad que ha hecho un gobierno relativamente bueno, pero lo suficientemente importante como para necesitar del continuismo para terminar una labor histórica. Es obvio que él se sitúa a la cabeza de esa cruzada.

En la actualidad, Tomic tiene ventajas: a) los demo-cristianos están volcados en la campaña electoral de marzo de 1969; b) la Izquierda tradicional se muestra atomizada; c) el alessandrismo no se siente suficientemente fuerte como para convencer a Jorge Alessandri a lanzar su postulación de inmediato; d) para muchos democristianos todavía hay posibilidades de sacar más ventajas del poder; e) los "rebeldes" no consiguen identificar sus aspiraciones con su conducta; f) Renán Fuentealba, aunque personalista, es un personero que le da confianza, y ocupa la presidencia del PDC; g) el nombre de Tomic es un producto bastante divulgado, por lo que la publicidad se hace más fácil; h) Eduardo Frei, que tiene una franca aversión por él, no está decidido a desatar una ofensiva para contener su candidatura; i) tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado le consideran un personaje difícil pero útil.

El problema grave para Tomic empieza cuando alguien, de cualquier sector, pregunta: ¿Qué es lo que concretamente ofrece este presidenciable? Ahí surge el impasse. Es evidente que la indefinición es la característica del partido Demócrata Cristiano y que, sin abandonarla, Frei obtuvo un millón y medio de votos, y manteniéndola ha logrado conservar el poder, pese a los serios contratiempos que ha enfrentado, pero, si se piensa que Tomic tiene que participar en el desfile de modelos presidenciales para 1970, en presencia de los norteamericanos, junto a Jorge Alessandri y Felipe Herrera, no es difícil determinar que la indefinición constituye un elemento desfavorable.

Por el momento, Tomic recurre a la indefinición porque así evita las fricciones internas del PDC. Radomiro se junta con los "rebeldes", luego con los "terceristas", conversa con los oficialistas, pero evita hablarles a los tres grupos en una sola oportunidad. ¿El motivo? A cada grupo le ofrece un diagnóstico de la situación chilena y una receta. ¿Y cuál será la que ofrece en sus conversaciones con los hombres del Departamento de Estado norteamericano, los que luego de haberle visto con malos ojos a su retorno a Chile, señalan ahora que es un buen candidato?


Planteamiento

LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA

UN tema de permanente actualidad es la unidad de la clase trabajadora en sus luchas por alcanzar reivindicaciones inmediatas, como salarios menos miserables, una seguridad social que le asegure ingresos y servicios adecuados cuando las contingencias no le permitan un trabajo activo, instrucción y cultura superiores a sus hijos, etc., y, fundamentalmente, un nuevo régimen de convivencia humana basado en la justicia y la verdad.

Ha llegado a ser ya un principio que no se discute en el seno de las organizaciones de trabajadores, el que su unidad orgánica y de acción es condición esencial para triunfar en esta lucha contra quienes pretenden hacer permanente o prolongar esta etapa de explotación del hombre por el hombre.

Sin unidad no hay posibilidades de triunfo alguno dentro de este régimen capitalista.

Desgraciadamente aún existen ciertos sectores de trabajadores que por la influencia patronal y, principalmente, por un falso planteamiento político-partidista, pretendiendo defender un errado concepto sobre la libertad sindical, propugnan el llamado paralelismo sindical. Esta tesis ya se ha hecho efectiva en la ley Nº 16.625 de régimen sindical en la agricultura, que autoriza la creación de organismos centrales paralelos, como las confederaciones y federaciones de trabajadores del campo. Los nefastos resultados de ella, evidentes en más de una ocasión, han enfrentado a hermanos contra hermanos con gran beneplácito y alegría del enemigo común de clase, la oligarquía económica representada en este caso por el latifundista.

ANDES

tenso conglomerado de dinosaurios fúlgidos
o prieta procesión de mastodontes hacia el sur del infinito
con las frentes enterradas en las nalgas del otro sucesivamente

o absorta pirámide coronada de festones espléndidos,
cóndores bebedores de estrellas y cráneos
de libertadores antiguos o contemporáneos

o cicatriz de una feroz cuchillada perdida en alguna pelea
entre dioses dialécticos, vaya uno a saber

o tajo de una horrenda cesárea que ocurrió a la
madre tierra cuando hubo de alumbrar el sol

o montaje bestial de un film azul rodeado por los astros

o caravana de púrpuros toros prensados
cuyas patas preciosas son extenuadamente lamidas
por las lenguas esmeraldas del gran océano,
con la altiva excepción de las gaviotas

o majestuosa vaca colosal a cuyos pies
el yanqui bebe la sangre humeante de las ubres degolladas
y entre un trago y otro eructa las tablas de su ley:

oren en orden y ordeñen por nosotros
y sus sacerdotes responden paz y amén.

Antes que destripemos al verdugo póstumo,
turistas del mundo, uníos y fotografíaos
bajo la pura nieve de los andes company

Julio Huasi

La historia nos enseña, por otra parte, que los períodos de mayor angustia de la clase trabajadora han sido aquellos en que se encontraba dividida en facciones partidistas, como ocurrió con la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH). Las bases de la clase trabajadora exigieron a los dirigentes de aquella época arriar sus banderas para entregarlas en el congreso nacional constituyente de febrero de 1953, a la Central Unica de Trabajadores de Chile (CUT), que concretó y simbolizó la unidad del proletariado chileno, obreros, campesinos y empleados. Esta triste experiencia antiunitaria en la historia de la clase trabajadora de nuestro país, no permitirá que vuelvan a crearse o prosperar instituciones divisionistas, cuya única finalidad es la de encender la guerra fratricida para alcanzar menguados beneficios políticos o personales. La conducta de estos traidores no tiene atenuantes y deben ser aventados del seno de la clase trabajadora, castigando aun físicamente, si fuere necesario, su maldad. Contra los traidores no puede ni debe haber conmiseración. Dura es la ley, pero es la ley.

Basados en este principio inconmovible de la unidad de la clase trabajadora, es necesario aclarar algunos conceptos y actitudes que se prestan a menudo a equívocos, y, por lo tanto, a la consumación de muchos errores e injusticias dentro del seno mismo de la clase trabajadora.

Desde luego es necesario dejar perfectamente establecido que no es posible buscar la unidad por la unidad, sin contenido o finalidades claras y precisas. La unidad del proletariado está regulada por la finalidad que con esta unidad se pretende alcanzar. ¿Unidad para qué? No para jugar con esta palabrita tan manoseada, ni para "comerciar" políticamente con ella, ni menos para asegurarse prebendas que signifiquen para algunos vida fácil dentro de un sistema burocrático o que sirva de trampolín para llegar al parlamento, a algún municipio, asesoría o cargo público bien remunerado.

La unidad de la clase trabajadora es una herramienta, la más eficaz y positiva para alcanzar la transformación de nuestro régimen capitalista por el régimen de justicia social al que hemos hecho referencia tantas veces. Los trabajadores que concuerden con esta finalidad deben unir sus voluntades para lograrla, Los trabajadores que no concuerden con esta finalidad, están al margen de este concepto unitario. No es posible que pueda existir unidad honrada, leal y efectiva dentro de las filas del proletariado que se encuentra en la barricada de su clase, si en sus filas aceptamos desclasados, amarillos, soplones u oportunistas.

La unidad debe estar basada en una clara concepción clasista. La unidad sin conciencia

de clase no es unidad, sino que una simple parodia para adormecer y amortiguar la lucha de clases. No pasa de ser una simple palabra, cuyo uso ha de atraer como consecuencia fatal el desprestigio y muerte de las instituciones que la utilizan.

Fidel Castro, en un discurso que pronunciara en una asamblea de obreros eléctricos refiriéndose al período prerrevolucionario, expresaba lo siguiente, que nos viene a nosotros como anillo al dedo: "Los obreros no pensaban como "clase". Los obreros pensaban como sector, como sindicato o como partido. Y las batallas hacia donde los orientaban, no eran las batallas por la clase, ni mucho menos por todo el pueblo. Los llevaban a pelear por una pequeña migaja más.

Para el sector no importaban los demás sectores obreros, no importaba el resto de la clase, no importaba el resto de la nación, no importaba el que estaba sin empleo, no importaba el futuro. Y todo lo cambiaban, como aquel de la Biblia, por un miserable plato de lentejas. Cambiaban la primogenitura de la clase obrera, el derecho de la clase obrera a gobernar y dirigir el país, lo cambiaban por un miserable plato de lentejas. El futuro no importaba, y vivíamos en este círculo vicioso, siempre viviendo para el miserable presente, y siempre olvidados de un mejor futuro. Y esta era la mentalidad que los líderes sin conciencia revolucionaria, que los líderes mediatizados, que los líderes vendidos, los líderes al servicio de los grandes intereses le trataban de crear a cada sector obrero."

Es preciso que los sindicatos y gremios adquieran esta conciencia revolucionaria si deseamos que esta unidad de la clase trabajadora chilena sea fecunda y positiva, sea eficaz y auténtica. Los dirigentes gremiales y sindicales, sacudiéndose de la costra legalista, deben iniciar la jornada revolucionaria sindical utilizando el Código del Trabajo en la forma adecuada a la finalidad propuesta. Cambiar la cámara asfixiante de sus disposiciones en pulmones vivificantes de iniciativas y acciones determinadas a quebrar el régimen capitalista y no a tonificarlo o apuntalarlo.

Es necesario dejar perfectamente establecido que la acción sindical revolucionaria no tiene un carácter apolítico, ni menos antipolítico, sino que, por el contrario, es una posición eminentemente política, pero, de política de clase, no de política-partidista. La experiencia de la vida sindical chilena nos enseña que esta política unitaria de la clase trabajadora no sólo es perfectamente posible realizarla en nuestro país, sino que es absolutamente necesario superar la etapa exclusivamente partidista para entrar de lleno a la lucha masiva que, rompiendo los viejos esquemas de partido, abarque a todos los trabajadores como clase explotada. Esta unidad sólo se alcanza con la acción misma revolucionaria y la obstruyen y dificultan la discusión intrascendente y bizantina, y los malabarismos dialécticos o escolásticos que hastían y frustran al trabajador chileno.

El sindicalismo es la filosofía de la acción y no de la discusión. El pueblo siente verdadera repugnancia por el mangoneo y quiere actuar responsablemente al margen de tutores dogmáticos y de los profesionales en el arte del engaño y la triquiñuela.

La juventud contemporánea se ha revelado abierta y decididamente en contra de estos viejos métodos y busca su propio camino. La juventud obrera y estudiantil está rompiendo estos diques y su fervor y pujanza no podrá ser contenida por quienes pretendan mantener el statu quo.

Fidel Castro en uno de sus discursos, al inicio del triunfo de la Revolución Cubana, expresaba: "Por encima de cualquiera tendencia partidista o de cualquiera cuestión partidarista, están los intereses de los trabajadores como clase y el líder obrero que no sepa esto, está incapacitado para ser líder obrero".

Para muchos, fundamentalmente para aquellos que tienen intereses creados que defender o que en una u otra forma usufructúan del actual régimen, esta unidad es una utopía, pero luego se convencerán que la masa trabajadora está en esta posición y la exigirá en sus congresos y asambleas, porque intuitivamente y por experiencia sabe que es la única unidad que la llevará al triunfo, y no otra.

El movimiento sindical chileno deberá adoptar resoluciones definidas sobre estas materias en el congreso de los trabajadores que se realizará en octubre, si no quiere seguir vegetando y más que eso, sufriendo toda la dureza de la prepotencia capitalista cuya estrategia de lucha es dividir para reinar. Ellos sí que han sido capaces de superar todas sus diferencias uniéndose férreamente como clase explotadora; es necesario también que los explotados entiendan que sólo su unidad de clase los hará sacudir el yugo de la esclavitud capitalista.

CLOTARIO BLEST R.


Debate

EL PS Y LA INVASIÓN A CHECOSLOVAQUIA

LA decisión del Comité Central del Partido Socialista de Chile de publicar un documento con su posición frente a la invasión militar a Checoslovaquia, varios días después de haber fijado su línea al respecto, delata la trascendencia que le atribuye a ese acontecimiento. Antes de divulgarse el excelente documento de los socialistas podía pensarse que éstos se habían conformado con condenar la acción intempestiva emprendida por los gobiernos de cinco naciones socialistas, encabezadas por la Unión Soviética, sobre Checoslovaquia.

El documento revela el propósito de ahondar en el origen de ese proceso, como lo hiciera con anterioridad el Primer Ministro de Cuba, en un discurso profundo y polémico.

Conscientes de la importancia que adquiriría su documento en medio de la viva polémica desatada por los sucesos checoslovacos, el PS se anticipó a explicar los motivos que le indujeron a hacerlo público: "No pueden impedirnos profundizar esa decisión (se refiere a la invasión), las circunstancias de que ello pudiera significar echar agua al molino de nuestros en amigos. Una de las lecciones más evidentes de la crisis que vive el mundo socialista, es que sobre la base del ocultamiento de la verdad a las masas y de la limitación da su participación real en las cuestiones que les interesan, no es posible desarrollar integralmente su conciencia socialista; ni menos, edificar un mundo que —por pretender realizar los más caros anhelos humanistas—, debe construirse precisamente apoyado en la lucidez del pueblo".

El documento socialista alcanzó escasa difusión. No sería aventurado señalar que fue deliberadamente ocultado. Por lo demás un fenómeno similar se produjo en torno al discurso del Primer Ministro cubano Fidel Castro, el cual fue conocido íntegro en Chile merced a su publicación en la pasada edición de PUNTO FINAL. No se han dado explicaciones formales para aclarar los motivos que determinaron el ocultamiento de ambos documentos, pero puede colegirse que no aportan elementos favorables para las dos posiciones más antagónicas que surgieron luego de la invasión a Checoslovaquia. Ambas buscan exclusivamente municiones para dispararse y desdeñan los argumentos y los análisis.

En los escasos lugares donde se conoció el documento socialista fue comentado favorablemente, porque entrega elementos analíticos que no sólo refuerzan la posición que asumió ese Partido, sino que aclaran su origen.

Luego de leerse el documento se advierte que los socialistas resolvieron su posición con "cabeza propia" y con un expreso propósito de devolver valores al socialismo universal, muy a mal traer por las contradicciones que han surgido en los últimos años.

Un capítulo importante del documento es e que se titula "intervención armada y política de clase" en el cual se refuta el argumento principal de los que insisten en justificar y aplaudir la invasión militar a Checoslovaquia, asilándose en los principios socialistas.

"La lucha de clase se desarrolla en el mundo contemporáneo, fundamentalmente a través del enfrentamiento del imperialismo, encabezado por Estados Unidos, y las fuerzas revolucionarias, incluido el campo socialista. Se desarrolla también en los países capitalistas entre la burguesía y la clase obrera. Y subsiste también en los estados socialistas como una lucha entre el proletariado en el poder y los restos de la burguesía despojada de su fuerza económica y política y, por lo tanto, carente de una base objetiva de restauración. Aquí, en la medida que se profundiza la socialización de los medios de producción, disminuyen las posibilidades de una insurgencia reaccionaria. No cabe justificar, entonces, con el principio de la lucha de clases, la intervención armada contra el peligro reaccionario en un país con más da veinte años de extenso desarrollo socialista como es el caso checoslovaco".

Los socialistas en su documento dicen que si efectivamente existían en Checoslovaquia los peligros señalados para justificar la intervención militar "nos parece que ellos son indicadores de la existencia de fallas fundamentales en los métodos de construcción del socialismo".

El PS analiza esas fallas y categóricamente dice que "el quid está en la mantención del método stalinista en la construcción socialista de ese país".

Los socialistas dicen que "lo que ha permitido la agudización de contradicciones internas en los países socialistas y graves dificultades entre la URSS y los demás Estados del campo socialista, ha sido la falta de una solución realmente marxista del fenómeno stalinista que hubiera permitido su extirpación definitiva".

El PS dice que la URSS trasladó, al término de la Segunda Guerra Mundial, las fallas de su Partido Comunista a los nuevos regímenes socialistas que surgieron al paso del Ejército Rojo.

El documento descarta la validez de la justificación del acto militar, y categóricamente señala que "cada pueblo tiene el derecho de construir el socialismo según su propia realidad le aconseje", pero no se excluye el valor de la ayuda entre los países socialistas y los movimientos revolucionarios, con lo cual reivindica la política que Cuba ha sostenido con vigor.

El PS en su documento invalida la política de coexistencia pacífica, porque a su juicio "no parece haber coexistencia alguna entre una firme política de clase y la que se practica y pregona contra el imperialismo norteamericano, el enemigo de clase por antonomasia en la época actual". Reiteran los socialistas su oposición a la política de bloques y terminan reafirmando su apoyo a la unidad revolucionaria, la que según ellos no será quebrada por las discrepancias que tienen con los comunistas frente al caso checoslovaco.


Notas:

1. Ver definición de clase social en PF Nº 62.

2. El Capital, libro III, pág. 286.

3. El Capital, libro III, pág. 293.

4. En uno de los próximos artículos nos referiremos más a fondo al concepto de proletariado.

5. Claro está que en este sentido no es el primero ni el único modelo. Se señala sólo por considerar que es una actitud que debe generalizarse cada vez más.

6. Evidentemente el proceso no es tan esquemático. Aquí se ha enfatizado la importancia de la generalización del arado de fierro, pero en el trabajo de Schejtman se señalan toda una serie de fenómenos paralelos que interactúan con el descrito y que, en conjunto, fundamentan el sostener la transformación de las relaciones sociales en el agro; entre esos fenómenos se mencionan: inversiones privadas en obras de regadío. Inicio de la mecanización en la agricultura, elevación de los salarios, surgimiento de fuertes corrientes migratorias desde zonas rurales a urbanas y mineras, ampliación considerable de los volúmenes de producción agrícola e incrementos en la productividad del sector, etc.

7. Lenin en "El desarrollo del capitalismo en Rusia" señalaba que se había tomado con excesiva rigidez la tesis teórica de que el proletariado debe estar "liberado" de la tierra y que, si bien era justo como tendencia fundamental, la penetración del capitalismo en la agricultura es particularmente lenta y a través de formas extraordinariamente diversas, por lo cual muy a menudo se asigna tierra al obrero del campo en beneficio del propietario, razón por la cual el tipo de obrero rural con tierras era propio de todos los países capitalistas, aunque con formas diversas, productos de sus historias peculiares, Lenin señala que este tipo es particularmente característico de la evolución capitalista de la agricultura de tipo "Junker", o sea con los terratenientes en el poder, lo que responde, por lo demás, a la situación que existió en Chile.

8. Se aprecia con claridad en el cuadro III-2, p. 112 del trabajo que se analiza. Otro estudio que pone mayor énfasis en este aspecto especifico es "Tendencias de cambio en las formas de pago a la mano de obra en los grandes fundos de Chile Central" de Pablo Ramírez, en el que también se confirman nuestras afirmaciones.

9. El trabajo de Schejtman plantea que el nivel de los ingresos reales de los inquilinos en el último decenio no sólo no disminuyen sino que experimentan un aumento. No contamos con cifras que nos permitan refutar esa afirmación pero no confiamos absolutamente en las cifras de aumento del ingreso real que proporcionan pues, a falta de otra información, se vio forzado a comprar sus datos (muestra de Chile Central) con datos de una comuna (San Vicente) y las distintas determinaciones de aportes familiares y otros rubros distorsionan la comparación, en nuestra opinión.

10. En otra memoria de la Escuela de Economía "Algunos rasgos fundamentales de la economía de los grandes centros de la zona central" de Luis Moya, se verifica esta afirmación de manera sumamente clara al observar la existencia de supervivencias semi feudales tanto en los fundos menos desarrollados como en los mas, utilizando, como indicador de desarrollo, un indicador utilizado y justificado teóricamente por Lenin: volumen de producción.

11. Pese a discrepar de su caracterización de la agricultura colonial, ademas de algunos otros aspectos, y a considerar que está formulado a un nivel provisorio y que requiere de investigaciones adicionales, el planteamiento de Franck, en toda una serie de ensayos, es la formulación más consistente e Interesante de esta tesis que conocemos, y, en nuestra opinión, podría servir de marco general que analizado proporcione temas de investigaciones específicas de nuestra realidad, necesarias para completarlo o modificarlo.

12. Este fenómeno no sólo se da en los inquilinos, Hugo Zemelman en una investigación sobre "Afuerinos" verifica la existencia de la misma situación de "retraso superestructural".


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02