Checoslovaquia

PUNTO FINAL
AÑO III. Nº 63
Martes 10 de septiembre de 1968

Planteamiento

CHECOSLOVAQUIA Y "PUNTO FINAL"

"Nosotros nos preguntamos si acaso en el futuro las relaciones con los partidos comunistas se basarán en sus posiciones de principios o seguirán estando presididas por el grado de incondicionalidad, satelismo y lacayismo, y se consideran tan sólo amigos aquéllos que incondicionalmente aceptan todo y son incapaces de discrepar absolutamente de nada".

Fidel Castro, intervención en la TV cubana para analizar los sucesos de Checoslovaquia

DIGÁMOSLO en forma resuelta y tajante: PF está por la defensa del campo socialista.

Luchamos por su crecimiento. Sirva esta ratificación de una linea de conducta de dos años, para continuar analizando los sucesos checoslovacos.

Si comenzamos ratificando nuestra adhesión a esos pueblos, es por la sencilla razón que PF está trabajando para que Chile se sume en un futuro cercano a la comunidad socialista de naciones. Solamente algunos serviles, que convierten la amistad en incondicionalidad, pueden acusar a PF de sostener una posición antagónica a los verdaderos intereses del socialismo.

PF considera que la URSS —que merece todo nuestro respeto por muchos conceptos— cometió una grave torpeza política al patrocinar la intervención militar de Checoslovaquia.

Las vanguardias revolucionarias del mundo —Cuba, Vietnam, Corea— han aprobado el método que usaron algunos signatarios del Pacto de Varsovia. Pero al hacerlo, como en el caso del gobierno cubano, han expresado serias reservas sobre la línea fundamental que siguen los países socialistas. Esas críticas han sido cuidadosamente ocultadas por los oportunistas que usaron los pronunciamientos para recubrirse con un momentáneo barniz revolucionario.

Los que hoy aplauden servilmente una curiosa forma de "internacionalismo proletario", como es la intervención militar de un país socialista, son los mismos que desdeñan y boycotean el carácter continental de la lucha de liberación en América Latina. Son los que abandonaron al Che en Bolivia que luego lo acusaron de desconocer la realidad no sólo ya nacional de ese país, sino hasta las particularidades regionales y comunales, que para los efectos de ese análisis cobraban una significación paralizante del verdadero internacionalismo.

Cuando las vanguardias revolucionarias del mundo —que enfrentan la agresión o amenaza imperialista— aprueban el método usado en Checoslovaquia, lo hacen señalando en forma categórica que los estados socialistas deben jugarse también a fondo para que esas vanguardias —y las que puedan surgir— no sean capturadas o liquidadas por el imperialismo.

Ese planteamiento es correcto. Coloca nuevamente al imperialismo en su verdadero sitio: el de principal enemigo de los pueblos del mundo. Hay quienes vienen mirando al imperialismo sólo como un enemigo retórico, un adversario al que se impugna en discursos e informes, pero al que no se siente el deber de combatir de modo frontal.

El acercamiento entre la URSS y Estados Unidos, acentuado en el último tiempo, ha producido inquietud entre los revolucionarios. PF ha recalcado esta inquietud, porque está consciente que ambas potencias son fuerzas antagónicas como antagónicos son el imperialismo y el socialismo.

A partir de la entrevista de Glassboro, entre el Premier Kosiguin y el presidente Johnson, se han multiplicado los acuerdos y convenios de toda índole que parecen pronosticar una larga colaboración entre ambas potencias. Hay intereses de estado legítimos en algunos aspectos de la conducta de la URSS. Pero hay límites que ella no puede sobrepasar, ni aún a pretexto de su indiscutible prestigio histórico, sin ser objeto de la crítica honrada y fraternal de quienes se consideran sus amigos y no sus lacayos. Por ejemplo, una cosa son las relaciones diplomáticas y el comercio con países subdesarrollados, y otra muy distinta ofrecer ayuda económica y técnica a las oligarquías aliadas con el imperialismo que avasallan estos países. Una cuestión es el intercambio cultural y otra distinta la venta de elementos y pertrechos bélicos a las policías y ejércitos que combaten a pueblos sojuzgados.

La política de coexistencia entre las grandes potencias, trasladada mecánicamente —como ocurre en la práctica— al plano de la acción de los partidos revolucionarios que luchan en el seno de países capitalistas, termina por desarmar ideológicamente a las masas, las confunde, y las lleva a un peligroso estilo de conciliación con las clases antagónicas. La crítica a la coexistencia puede prestarse para señalar a PF sosteniendo una posición aventurerista, partidaria de una catástrofe bélica. No es así. Si bien la coexistencia neutraliza en alguna medida al imperialismo, no ata sus manos para intervenir, explotar y sojuzgar a los pueblos de América Latina, Asia y África. De allí que la coexistencia no puede aplicarse en igual forma según los intereses de un estado, como el soviético u otro socialista, y los de un partido que lucha por la liberación nacional o un estado que está amenazado por la agresión imperialista.

Estos son sólo aspectos de una conducta internacional que la URSS viene aplicando y que países como Checoslovaquia, Yugoslavia, etc., imitan a la luz de sus propios "intereses nacionales". No es una ofensa constatar que esos países han impreso un sello de mercantilismo y frío aprovechamiento de coyunturas económicas a sus relaciones, no sólo con países del área capitalista, sino también con naciones que constituyen el socialismo. Sus epígonos —no amigos— son los que a cada instante exhiben la cuenta de la "ayuda" a Cuba o Vietnam. Hacen así un flaco servicio a los países socialistas europeos, por cuanto parangonan una cosa con otra. Las vanguardias revolucionarias vienen a ser, según esa forma calculadora de apreciar el problema, especies de "lujos" que se dan los países socialistas desarrollados para mantener tranquilas sus conciencias marxistas-leninistas.

Entretanto, los pueblos que luchan por su liberación vuelven la mirada a ejemplos de integridad revolucionaria y de consecuencia moral. Los encuentran en Vietnam, Cuba o Corea y el examen llega a conclusiones pasmosas cuando se observa el panorama socialista europeo.

Con voz de verdaderos amigos se les dice a estos últimos: están equivocados, rectifiquen porque sus errores hacen daño no sólo a ustedes, sino también a la causa del socialismo en escala mundial.

El largo proceso checoslovaco no puede parcelarse entre una época de "stalinismo" y otra de "desestalinización". Los tremendos errores de la primera etapa se prolongan, aunque distorsionados, en la segunda. Durante anos se quiso ocultar al mundo —y en especial a los militantes revolucionarios— lo mal que andaba el socialismo en Checoslovaquia. Se persistió en la misma actitud hasta el momento del ingreso de las tropas del Pacto de Varsovia.

Cada día una sorpresa distinta en el campo socialista, cuyo correcto análisis y enjuiciamiento se quiere impedir —aquí en Chile— por quienes han convertido a la URSS en oráculo infalible.

Ahora se acepta que el proceso checoslovaco llevaba un rumbo de restauración burguesa. Se quiere justificar la intervención militar en nombre de posiciones de clase. Entonces, ¿el PC checoslovaco estaba defínitivamante podrido? ¿No era la expresión da la clase obrera checoslovaca 20 años en el poder? Y si no lo era, ¿por qué la clase obrera no apoyó la intervención, por qué la URSS tuvo, finalmente, que entenderse con las autoridades designadas por ese partido, por qué sigue en el poder ese partido?

Es dudoso que la intervención militar —y además no es su objeto declarado— pueda corregir el mal de fondo en una sociedad socialista enferma como la checoslovaca. Allí se produjo —hace años— un abandono de los ideales del comunismo. Hoy está comprobado que no basta que los medios de producción pertenezcan al pueblo y que dicho Estado adhiera a la política que preconiza la URSS para que ese país merezca llamarse socialista. El socialismo es en primer lugar un compromiso con el hombre. Resulta una arquitectura vacía edificar la nueva sociedad si no se forja el nuevo hombre que vivirá en ella.

La ausencia de un hombre nuevo, el hombre del socialismo, parece haber engendrado los factores contrarrevolucionarios que llevaron a Checoslovaquia a su triste condición actual. La intervención militar de países que hoy practican una política también errada, es improbable que suplante esa tremenda ausencia. Es un hecho que la soberanía de ese país ha sido aplastada descaradamente. La reacción futura en Checoslovaquia puede ser el amago cinismo de un pueblo ofendido.

De hecho, el sentido nacional jugará su papel. Y ha estado también presente en la acción interventora. Los intereses nacionales de los países que intervinieron —al velar por su seguridad amenazada por el proceso checoslovaco—, demuestran que el factor nacional es esencial al analizar la conducta de un país socialista, y no puede ser de otra manera.

Las contradicciones que han ido surgiendo en el campo socialista y en las interrelaciones de las fuerzas marxistas de todo el mundo, han demostrado que la idea de un partido guía mundial es impracticable. Por eso esta tesis se impuso en los debates de las últimas reuniones de los PC. Fatalmente ella es cuestionada con la intervención militar en Checoslovaquia.

En América Latina tenemos problemas muy concretos que justifican una seria crítica a la intervención en Checoslovaquia. No sólo los anotados sobre los desconcertantes términos en que se están planteando las relaciones da países socialistas europeos con regímenes burgueses y proimperialistas. Además está el hacho de que en nuestro continente sí se niega la aplicación de un consecuente internacionalismo revolucionario. Frente a la Doctrina Johnson y a las "fronteras ideológicas" inventadas por los sicarios del imperialismo, se requiere una lucha continental armada. Pero ésta es boycoteada precisamente por organizaciones como el PC chileno, que aparte de seguir cargando con las viejas taras "stalinistas" de las que no ha podido sacudirse, desarrolla una política que tiende, quieras que no, a perfeccionar el estado burgués y no a destruirlo. Si es justo reconocer en esas organizaciones suficiente cohesión para respaldar disciplinadamente toda determinación o política que adopte su dirección, resulta ilógico ahora plantear a su militancia que se movilice para que las graves desviaciones de derecha tengan fin y no resulten experiencias tan amargas como la checoslovaca.

Europa oriental necesita volver a aplicar los verdaderos principios socialistas. América Latina, en cambio, lucha por llegar al socialismo. El apoyo decidido a la lucha revolucionaria de nuestros pueblos pudiera servir a aquellos países para encontrar el cauce de su propia rectificación y el resurgimiento en su seno del socialismo vivificador que aplicó Lenin.

PF


Tribuna ideológica

¿DOS O TRES CLASES?

SI resumimos lo que desarrollamos en el último artículo (PF Nº 62), podemos decir que en cada modo de producción encontramos fundamentalmente dos clases: la clase explotadora (que se apropia del sobre-trabajo) y la clase explotada. Para poder definir estas clases hay que considerar un sistema de relaciones: económicas, jurídico-políticas e ideológicas. La relación económica (relación específica con los medios de producción: propiedad-posesión efectiva) determina cuál de estas relaciones juega el papel dominante.

Ahora bien, si en cada modo de producción sólo deberíamos encontrar dos clases antagónicas: la explotadora y la explotada, ¿cómo se explica que Marx, al referirse al capitalismo en el prefacio a la Crítica de la Economía Política y en el último capítulo de El Capital hable de tres clases: capitalistas, terratenientes y obreros?

Lo que debemos investigar es: ¿a qué nivel de abstracción se sitúa Marx cuando habla de estas tres clases? ¿Al nivel abstracto del modo de producción capitalista puro o al nivel más concreto de una formación social de marcada dominación capitalista?

Si estudiamos rigurosamente los textos, nos damos cuenta que cuando Marx habla de las "tres clases", se refiere siempre, no al modo de producción capitalista, sino a la "sociedad moderna" o a la "sociedad burguesa moderna", o a la "sociedad moderna basada en el régimen capitalista".

LA BANCARROTA DE LA II INTERNACIONAL

"EN GENERAL, si se consideran las corrientes y las tendencias, no se puede dejar de reconocer que precisamente el ala oportunista del socialismo europeo fue la que traicionó al socialismo y se pasó al chovinismo. ¿Cuál es el origen de su fuerza, de su aparente omnipotencia en los partidos oficiales? Kautsky, que tan bien sabe plantear los problemas históricos, sobre todo cuando se trata de la antigua Roma y de otros temas análogos que no tocan muy de cerca la realidad viva, ahora que el asunto le toca a él finge hipócritamente que no lo entiende. Pero la cuestión no puede ser más clara. Lo que ha dado a los oportunistas y a los chovinistas una fuerza gigantesca es su alianza con la burguesía y los Estados Mayores. En Rusia se suele olvidar esto con mucha frecuencia, y se considera que los oportunistas son una parte de los partidos socialistas, que siempre hubo y habrá en ellos dos alas extremas, que todo se reduce a evitar los "extremos", etc., como se dice en todas las publicaciones filisteas".

"En realidad, la afiliación formal de los oportunistas a los partidos obreros no excluye en absoluto que sean —objetivamente— un destacamento político de la burguesía, vehículos de su influencia y agentes de ella en el seno del movimiento obrero".

V. I. Lenin. Escrito en la segunda quincena de mayo y primera de junio de 1915.
Obras Completas, Tomo 21, p. 245.

Si, por otra parte, examinamos con detención los capítulos sobre la renta de la tierra que se encuentran en la sexta sección de El Capital (Libro III), y especialmente el capítulo XXXVII: "Introducción", vemos que Marx estudia el problema de la renta porque "el monopolio de la propiedad territorial constituye una premisa histórica y se mantiene como base constante del régimen de producción capitalista..." Por lo tanto, Marx se ve obligado a estudiar la renta porque ella constituye un dato histórico fundamental en la constitución del modo de producción capitalista y no porque sea una exigencia de tipo lógico.

Lenin nos dice que "desde el punto de vista lógico podemos concebir muy bien una organización puramente capitalista de la agricultura sin ninguna propiedad privada sobre la tierra ... " [1] , por lo tanto, sin terratenientes.

Veamos ahora los textos más explícitos de Marx sobre el problema de las tres clases:

"... en la hipótesis de la producción capitalista, el capitalista es el agente no solamente necesario, sino absoluto de la producción. El terrateniente es completamente inútil en ella. Todo lo que se precisa es que la tierra no sea propiedad común para que ella se oponga al obrero como algo que no le pertenece. Ello ocurro cuando es propiedad pública y es el Estado quien percibe la renta territorial. El propietario de la tierra, agente tan esencial de la producción en la antigüedad y la edad media, es secundario en la producción industrial. El burgués radical buscando la supresión de todos los otros impuestos llega así, en teoría, a la negación de la propiedad privada de la tierra, la cual él quisiera constituir en propiedad común de la clase burguesa bajo la forma de propiedad estatal. En la práctica le falta coraje, porque combatir cualquier forma de propiedad significaría amenazarlas todas. Por lo demás, él mismo es propietario territorial." [2]

Y esta otra cita, aún más clara:

"El trabajo materializado y el trabajo vivo son los dos factores, en cuyo contraste se basa la producción capitalista. El capitalista y el obrero asalariado son los únicos agentes y los únicos factores de la producción, y es de sus relaciones de donde se desprende la esencia del modo de producción capitalista. Las condiciones en las cuales el capitalista está obligado a compartir con una tercera persona, parásita, la plusvalía y el sobretra-bajo de los cuales él se apropia, no viene sino en segundo lugar... Es el capitalista quien, frente al obrero, es el poseedor inmediato de toda la plusvalía, aún si él deba, más tarde, compartirla con el capitalista financiero, el propietario territorial, etcétera. La producción, como lo señala James Mill, podría entonces continuar aún si el propietario de la tierra rentista desapareciera y el Estado tomara su lugar. El propietario privado de la tierra no es de ninguna manera un agente necesario a la producción, en la producción capitalista, aunque sea necesario que la tierra pertenezca a algalien que no sea el obrero, al Estado, por ejemplo. De esta manera, debido a la naturaleza misma del modo de producción capitalista, que se opone al modo antiguo y al feudal, las clases directamente interesadas en la producción y en la repartición de los valores producidos y de los productos en los cuales estos valores se realizan, no comprenden sino a los capitalistas y a los asalariados, excluyendo a los propietarios territoriales; a éstos no se les tiene en cuenta sino por razones ajenas a la producción capitalista, y que obedecen a su condición natural de propietarios." [3]

Estos textos nos permiten, por lo tanto, concluir que en el modo de producción capitalista, como en todo modo de producción, existen sólo dos clases fundamentales antagónicas: la burguesía y el proletariado. Cuando Marx habla de tres clases, se está refiriendo no a un modo de producción puro, sino a una formación social dada: la sociedad moderna inglesa u otra en la que domina el modo de producción capitalista.

Estos conceptos nos permiten también, de paso, ver el alcance de la famosa "revolución en libertad" de los democratacristianos: ésta no atenta sino contra los intereses de los terratenientes que, como hemos visto, pueden representar un freno para el capitalismo, y es frenada allí donde la tierra pertenece a sectores de la burguesía que se han "territorializado".

CLASES SOCIALES Y REPRODUCCIÓN DEL MODO DE PRODUCCIÓN

Para poder satisfacer las necesidades de consumo de los hombres que viven en una sociedad, el proceso de producción de bienes materiales no puede paralizarse, no puede interrumpirse, tiene que reproducirse continuamente. Y este proceso de reproducción tiende a reproducirse según el modo que le es propio. Al reproducirse tiende a reproducir sin cesar las relaciones sociales de producción que su funcionamiento presupone.

TESIS E INFORME SOBRE LA DEMOCRACIA BURGUESA Y LA DICTADURA DEL PROLETARIADO 4 DE MARZO DE 1919

"LA HISTORIA enseña que ninguna clase oprimida ha implantado ni podido implantar jamás su dominación sin atravesar por un periodo de dictadura, es decir, de conquista del poder político y de represión violenta de la resistencia opuesta siempre por los explotadores, la más desesperada y furiosa, una resistencia que no reparaba en crímenes. La burguesía, cuyo dominio defienden ahora los socialistas que hablan contra la "dictadura en general" y enaltecen la "democracia en general", conquistó el poder en los países avanzados a costa de una serle de insurrecciones, guerras civiles y represión violenta contra los reyes, los feudales, los esclavistas, y contra sus tentativas de restauración. Los socialistas de todos los países, en sus libros y folletos, en las resoluciones de sus congresos y en sus discursos de agitación, han explicado millones de veces al pueblo el carácter de clase de estas revoluciones burguesas y de esta dictadura burguesa. Por eso, la actual defensa de la democracia burguesa en forma de discursos sobre la "democracia en general", y el actual vocerío y clamor contra la dictadura del proletariado en forma de gritos sobre la "dictadura en general", son una traición directa al socialismo, el paso efectivo al lado de la burguesía, la negación del derecho del proletariado a su revolución proletaria, la defensa del reformismo burgués precisamente en un momento histórico en que este reformismo ha fracasado en todo el mundo y en que la guerra ha creado una situación revolucionaria".

V. I. Lenin. Obras Completas, Tomo 28, p. 459.

Por ello es importante hacer intervenir en la definición de las clases el concepto de reproducción del modo de producción.

Veamos lo que Marx nos dice refiriéndose al modo de producción capitalista:

"El proceso capitalista de producción reproduce, por lo tanto, en virtud de su propio desarrollo, el divorcio entre la fuerza de trabajo y las condiciones de trabajo, reproduce y eterniza con ello las condiciones de explotación del obrero. Le obliga constantemente a vender su fuerza de trabajo para poder vivir y permite constantemente al capitalista comprársela para enriquecerse...

"... Por lo tanto, el proceso capitalista de producción, no sólo reproduce la plusvalía, sino que produce y reproduce el mismo régimen del capital: de una parte al capitalista y de la otra al obrero asalariado. [4]

DINÁMICA DE LAS CLASES Y REPRODUCCIÓN DEL MODO DE PRODUCCIÓN

Pero no basta ver la importancia de la reproducción en la determinación de las clases sociales; es necesario estudiar la forma específica que toma el proceso de reproducción de cada modo de producción.

La reproducción del modo de producción capitalista, por ejemplo, no implica sólo la reproducción de sus dos clases sociales: capitalistas y obreros, sino una reproducción de ellas siguiendo una determinada tendencia: el fortalecimiento numérico de la clase obrera por la proletarización creciente de los capitalistas incapaces de vencer la concurrencia y, por lo tanto, una disminución numérica de la clase capitalista.

"La reproducción del capital implica la de su gran instrumento de valorización, la fuerza de trabajo. La acumulación del capital es, por lo tanto, al mismo tiempo, acrecentamiento del proletariado." [5]

El estudio del "campesinado" como una clase de transición de formas precapitalistas a formas capitalistas nos nace ver, por el contrario, que su tendencia de desarrollo se efectúa en el sentido de una disminución del número de campesinos, parte de los cuales pasa a integrar el sistema de producción capitalista.

Es este aspecto dinámico del funcionamiento de las clases, esencial a la teoría de Marx, el que muchos de sus seguidores han dejado en el olvido, transformando el estudio de las clases en un estudio estático, formal.

NEVA


Tribuna

EL CONGRESO DE LA CUT

DURANTE el mes de octubre de. berá realizarse en Santiago el Quinto Congreso Nacional de la Central Unica de Trabajadores.

Ningún trabajador podrá dejar de considerar la trascendental importancia de este torneo al que concurrirán representantes directos del proletariado chileno para fijar su actitud frente a los gravísimos problemas de su situación de extrema miseria y, a la inversa, al evidente avance, hegemonía y prepotencia de la oligarquía económica; todo ello en relación con el "despertar" de los explotados del continente latinoamericano, bajo el signo heroico del Guerrillero Inmortal, el CHE GUEVARA.

En este Congreso de la CUT no podrán soslayarse aquellas materias que no han podido o no han querido tratarse en Congresos anteriores en que algunos grupos de trabajadores, evidentemente equivocados o sectariamente dirigidos, escondieron la cabeza para no verlos. La clase trabajadora chilena, estamos ciertos, adoptará acuerdos precisos y claros sobre problemas tan fundamentales y primarios, como el que se refiere a la finalidad última y esencial para la cual fue creada la CUT en febrero de 1953.

Para muchos trabajadores, seguramente, este planteamiento, después de quince años de existencia de la CUT, ha de parecer un tanto extraño, ya que es lógico pensar que lo básico para una organización es, precisamente, establecer su finalidad esencial. Pero ello ocurre no debido a que esta finalidad no se dejara clara y perfectamente establecida en la Declaración de Principios aprobada por unanimidad en el Congreso Constituyente, sino que durante el transcurso de estos años esta finalidad ha sido pospuesta u olvidada.

La CUT es un organismo de clase, en que el proletariado, como clase explotada se organiza para alcanzar su redención integral, para liberarse del yugo opresor del capitalismo y llegar, por su propia iniciativa, a crear una nueva sociedad basada en los principios socialistas en la que la clase trabajadora oriente, presida y administre la colectividad a la que pertenece, ya que constituye la inmensa mayoría de la población.

Por otra parte, toda lucha significa acción, significa dinamismo, violencia. Desapareciendo el concepto de lucha, se entra directamente al terreno de la pacificación, de la tolerancia, de la convivencia con el enemigo y esto jamás los trabajadores podrán aceptarlo sin caer en traición a su clase.

Las organizaciones sindicales y gremiales son esencialmente instituciones que agrupan como clase explotada a todos los componentes de un país que, siendo mayoría, son gobernados, orientados y dirigidos por aquella minoría que por su audacia y potencia económica sabe mantenerse en el poder escudándose en las anquilosadas fórmulas de la democracia burguesa y el régimen parlamentarlo, burocratizado y rutinario, hábil biombo amortiguador de la lucha de clases.

La CUT es el organismo representativo de la clase trabajadora chilena, vale decir, de todos los explotados del país, y gira por lo tanto en la órbita de la lucha de clases.

Es asi como en su Congreso Constituyente se establecieron dos principios fundamentales:

"La emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos", y

"Que la Central Única de Trabajadores tiene como finalidad primordial la organización de todos los trabajadores de la ciudad y del campo, sin distinción de credos políticos o religiosos, de nacionalidad, color, sexo o edad, para la lucha contra la explotación del hombre por el hombre hasta llegar al socialismo integral".

Y en el último párrafo de su Declaración de Principios, declara que: "La Central Unica de Trabajadores, considera que la lucha sindical es parte integrante del movimiento general de clases del proletariado y de las masas explotadas, y en esta virtud no puede ni debe permanecer neutral en la lucha social y debe asumir el rol de dirección que le corresponde. En consecuencia, declara que los sindicatos son organismos de defensa de los intereses y fines de los trabajadores dentro del sistema capitalista. Pero, al mismo tiempo, son organismos de lucha clasista que se señalan como meta para la emancipación económica de los mismos, o sea, la transformación socialista de la sociedad, la abolición de clases y la organización de la vida humana mediante la supresión del estado opresor".

De estos principios emana diáfana la conclusión de que los sindicatos y los gremios de trabajadores son instrumentos de lucha y no de cooperación con el capital, ni menos elementos destinados a apuntalar y sostener el régimen capitalista. Son las barricadas del proletariado para apuntar directamente contra sus explotadores. No son organismos apolíticos, sino eminentemente políticos, pero de una política masiva de clase.

La clase trabajadora chilena no puede ni debe seguir haciéndole el juego a la oligarquía económica y social del país a través de una acción pasiva y legalista, luchando interminablemente por migajas más o migajas menos, alcanzadas tras largas jornadas de sufrimiento, represiones, procesos y encarcelamientos. Migajas económicas que, a la postre, significan mayor miseria, angustia y frustración. Los sindicatos y gremios están adquiriendo conciencia de la absoluta Inutilidad de estos esfuerzos legalistas y se aprestan para saltar la barrera y con auténtica conciencia revolucionarla enfrentarse a los problemas de fondo. Sin la destrucción previa del régimen de explotación capitalista, todo otro esfuerzo será Inútil y vano, en último término destinado a afianzar el poderío de los explotadores.

Nada, absolutamente nada alcanzará la clase trabajadora con una habilidosa reforma del Código del Trabajo, si este Código o cualquier otra disposición legal, debe ser administrado y ejecutado por los agentes del capitalismo y del Estado burgués. Seguirán como ahora, sentándose en el Código y sus reglamentos. Las Conferencias o Congresos de los Trabajadores no deben perder el tiempo en estas triquiñuelas y sutilezas. Deben, por sobre todo otro problema, definirse categóricamente sobre su acción directa y definitiva en el cambio de las estructuras jurídicas, económicas, sociales y políticas, cambio que sólo se podrá alcanzar, como ya lo hemos establecido, a través de la acción revolucionarla de la clase trabajadora, a través de su estructura sindical y gremial.

Los sindicatos deben ser el Instrumento y la vanguardia de la revolución social. La emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos. El Quinto Congreso Nacional de la CUT tiene antes que nada, esta responsabilidad y sus delegados de bases tienen la palabra.

CLOTARIO BLEST R.


PUNTILLAZOS

¿QUIÉN RECIBIRÁ LOS DÓLARES?

¿QUÉ porcentaje del programa de la A.I.D. para ayuda a Chile en 1969 está destinado a la campaña electoral del régimen gobernante?"

Esta pregunta la hacía el 23 de mayo último el director del Comité de Ayuda Externa del Senado norteamericano a los directores de la AID. La Hanson's Latin American Letter, del 10 de agosto de 1968, agrega: "Es una buena pregunta, ya que todos reconocen en Washington que el capital extranjero —de Estados Unidos y de Europa— ayudó a elegir a Frei como presidente."

Según esa información, la ayuda de AID a Chile, que en 1968 es de 43 millones de dólares, subiría a 100 millones en 1969 (al cambio oficial, unos 700 millones de escudos, o sea, el salario mínimo para 350.000 obreros durante todo el año).

Lo que parece preocupar a los grupos empresariales que financian la publicación de Hanson es que la AID siga ayudando a sostener a Frei a pesar del pobre resultado de su gestión gubernativa.

Para demostrar esto citan informes de la embajada norteamericana en Chile, donde dice, por ejemplo: "después de una ayuda a Chile cinco veces mayor, por persona, que la recibida por los otros mendicantes de importancia —se refiere a Brasil y Colombia— ahora todos los índices marcan hacia abajo"... "el producto nacional creció sólo en 2,8% en 1967, a pesar de los precios de exportación enormemente favorables. El aumento de las diferencias entre ricos y pobres absorbió el insignificante crecimiento".

Además agrega: "el índice de producción de alimentos disminuyó de 101 en 1968 a 92 en 1967" (antes de la sequía).

"La inflación está ahora sin control, y después de un año en que el costo de la vida aumentó el doble de lo que Frei había anunciado, ahora parece llegar al 35% anual. La batalla contra la inflación se ha perdido definitivamente. Y Frei dijo que un gobierno que no puede controlar la inflación, no merece estar en el poder". "Treinta y cinco por ciento no es una pequeña aceleración de la inflación. Es una terrible aceleración".

Por si eso fuera poco, la AID reveló que los resultados de Chile en cuanto a reforma agraria, son bastante más pobres que los de varios otros países latinoamericanos. La población rural reasentada desde que empezó la "Alianza", ha sido de 8,9% en Méjico, de 9,9% en Bolivia, de 5,7% en Colombia, de 27,4% en Venezuela y sólo de 4,0% en Chile.

"La crisis económica en Chile, que empezó a mediados de 1967, ha continuado en 1968", dice la Embajada de Estados Unidos. "La producción industrial en el primer trimestre de 1968 aumentó sólo en 1,9% y las ventas bajaron en 6,4%, después de un descenso de 1,6% en 1967".

Y la Hanson's L. A. Letter agrega: "La gran sequía podría tal vez salvar a Frei. Si Frei consigue desviar la atención de sus fracasos y echarle las culpas a la sequía, podrían tener éxito sus nuevas peticiones de limosna" ... "Pero hay también indicios de su ineficiente actuación ante la sequía".

Resulta penoso ver tan maltratado al que hasta hace poco fuera el favorito del gobierno norteamericano. Seguramente que la AID y el Congreso de los Estados Unidos pensarán con mucho más cuidado a cuál de sus candidatos posibles le entregarán el dinero en las próximas elecciones.

R.


Santiago, 23 de agosto de 1968.

Señor
Luis Sánchez Latorre,
Presidente de la Sociedad
Escritores de Chile.
Simpson Nº 7.
Presente.
Señor Presidente:

Sirvan estas líneas para excusar mi inasistencia al foro sobre los sucesos de Checoslovaquia que ha organizado la SECH para esta tarde. Creo que en torno a este desgraciado asunto se ha producido una equívoca polarización de opiniones. Entre los que condenan la intervención militar en Checoslovaquia, se encuentran transitoriamente agrupadas personas de muy distintas corrientes del pensamiento político. Creo que es un deber para los que criticamos la intervención, desde un punto de vista revolucionario, consecuentemente marxista-leninista, evitar vernos alineados junto a quienes la critican desde una hipócrita posición burguesa y proimperialista. Es notorio que la prensa de derecha y los sectores reaccionarios intentan utilizar en su beneficio las justas críticas que ha despertado dentro de la propia izquierda la torpe intervención militar de Checoslovaquia, y es mi voluntad no contribuir de ningún modo a esa maniobra.

Por esta razón, señor Presidente, le ruego excusar mi inasistencia al foro al cual fui invitado.

Sin otro particular, saluda atentamente a Ud.,

MANUEL CABIESES DONOSO,
Director Revista "Punto Final".


Reportaje

ARGUEDAS EMPLAZA A LA CIA EN CHILE

LA PAZ.—El ex ministro de Gobierno, Antonio Arguedas Mendieta, ha confirmado aquí sus graves acusaciones contra la Agencia Central de inteligencia (CIA). Las acusaciones de Arguedas comprometen las actividades de la CIA no sólo en Bolivia, sino también en Chile, Perú y otros países latinoamericanos, donde esa organización secreta norteamericana actúa en connivencia con los gobiernos o corrompiendo funcionarios locales.

Arguedas, que durante una época también trabajó para la CIA, se encuentra listo para un proceso político en el que ha prometido entregar mayores antecedentes. Hasta ahora sus revelaciones más importantes pueden agruparse en la siguiente forma:

—En 1964, a raíz del golpe que derrocó a Paz Estenssoro, Arguedas fue designado subsecretario de Gobierno (equivalente en Chile a subsecretario del Interior). Dos meses después, el coronel Edward Fox, de la Fuerza Aérea de EE.UU., le obligó a renunciar acusándolo de "izquierdista" y amenazando con suspender la ayuda económica a Bolivia. Veinte días después, el coronel Fox volvió a tomar contacto con Arguedas y le dijo que podría continuar en el cargo de subsecretario si se entrevistaba con un "diplomático" norteamericano que le haría algunas preguntas. En esa ocasión el coronel Fox le presentó al jefe de la CIA en Bolivia, Larry Sterfield, que resultó ser el "diplomático". Sterfield le propuso viajar a Lima para aclarar en un centro que la CIA mantiene en la avenida Piérola si era o había sido comunista.

—Arguedas aceptó, recibió un pasaje para Lima y 90 dólares para gastos. Un agente de la CIA, Nicolás Leondiris, que en ese entonces trabajaba en La Paz como "asesor de seguridad pública", fue designado para acompañarlo a la capital peruana. (Leondiris —que ahora trabaja para la CIA en Brasil— volverá a aparecer en Chile cuando Arguedas estuvo detenido en Investigaciones.) Arguedas y Leondiris llegaron a las oficinas de la CIA en Lima. El funcionario boliviano fue interrogado durante dos días. Al tercero se le sometió a interrogatorio con aparatos electrónicos, y a las preguntas tenía que contestar, simplemente, si o no. El cuarto y último día, mientras conversaba con un funcionario de la CIA, Arguedas fue invitado a beber una Coca-Cola.

"Comencé a sentir un gran cansancio —recuerda Arguedas—. Cuando reaccioné, eran más o menos las siete y media de la noche. Había concluido el interrogatorio. Yo sentía una sensación de intenso frío y un abatimiento moral absoluto. Quería morirme. Era capaz de arrojarme por la ventana del quinto piso, donde estábamos. Me daba cuenta que había sido desnudado en mi conciencia. Eso gravitó en el futuro. Dije: me voy a desquitar algún día. Cuando Leondiris me anunció que la CIA había verificado que lo dicho por mí era verdad, se me permitió volver a La Paz y reasumir la Subsecretaría de Gobierno. Entonces la CIA me daba trabajos menores, como ser campañas, introducir a la prensa algún artículo, etcétera. Posteriormente se planteó que yo iba a ser ministro de Gobierno y los de la CIA aprobaron mi designación. Fui a Washington invitado por el gobierno norteamericano. Antes del viaje me entregaron 6.500 dólares. Fui alojado en el hotel Plaza y no se me sometió a ningún interrogatorio. Un funcionarlo me dio una explicación acerca de cada uno de los gobiernos de América Latina y luego se entrevistó conmigo un experto en asuntos cubanos, que me dio a conocer toda esa basura internacional que se teje contra la revolución cubana. Volví a Bolivia y fui nombrado ministro de Gobierno. Les pedí a los de la CIA que EE.UU. diera ayuda económica para realizar algunos proyectos, como la construcción de una cárcel, armas cortas para la policía, vehículos, etcétera. Me dijeron que no".

—En esa época surgieron las guerrillas en el nordeste de Bolivia. El nuevo jefe de la CIA en el país, John S. Tilton, llamó a Arguedas y le notificó que en el ministerio serían situados varios "asesores" cubanos (Gabriel García, Ramos, Mario González Hernández, etcétera). El segundo jefe de la CIA, Hugh Murray, ya actuaba como "asesor de seguridad pública". (Posteriormente, Tilton fue cambiado por un funcionario de apellido Thomas, que vivía en la calle Siete del barrio Obra es de La Paz. El cubano Mario González fue el interrogador de Régis Debray en Camiri.)

—La CIA estaba al corriente de la preparación guerrillera desde varios meses antes del estallido. 'Se estaba investigando un grupo guerrillero en Santa Cruz —recuerda Arguedas—. El hombre que daba las informaciones era un señor López Durán. Él nos informó que se estaba organizando una guerrilla del Partido Comunista pekinés. Yo sospeché que ese individuo sólo nos estaba contando la mitad de lo que sabía y ordené a la policía que investigara más a fondo. Así se llegó a detectar una casa en las proximidades de la Embajada de Méjico, donde oeraba un supuesto servicio de información de prensa a cargo de un señor Monje Pinedo. Tenía aparatos telegráficos, medios para el control de conversaciones telefónicas, etcétera. La casa fue allanada y la policía se incautó de todo. Cuando yo me preparaba para anunciar a la prensa que habíamos desbaratado una red de inteligencia de los guerrilleros pekineses, el funcionario de la CIA, Hugh Murray, me visitó muy enojado para decirme que esos aparatos le pertenecían y que la red estaba controlada por la CIA. O sea, la CIA mantiene sus propias redes de inteligencia y de técnica de espionaje, al margen de los servicios propios del gobierno local. Puedo agregar que en un documento de la CIA del 18 de febrero de 1966, hay constancia de los movimientos de un ciudadano boliviano, Dagnino Pacheco, que más tarde resultó ser la persona que guardaba el dinero de la guerrilla de Ñancahuazú. O sea, que 35 días antes del primer choque del ejército con la guerrilla del comandante Guevara, la CIA tenía informaciones de las actividades de Dagnino Pacheco, lo que quiere decir que la guerrilla en cierta medida fue de conocimiento del servicio de inteligenia norteamericano antes de que fuera descubierta por el servicio de inteligencia boliviano".

—Arguedas agrega que en esa época la CIA le entregó 2.500 dólares para que se trasladara a anta Cruz y tratara de sobornar al dirigente minero Federico Escobar Zapata, que regresaba de un viaje a China Popular y otros pases socialistas. "Escobar me insultó y me dijo que no debiera desempeñar ese infame papel". También la CIA encomendó a Arguedas que tratara de desprestigiar al codirector del diario Presencia, Alberto Bailey, que había organizado un grupo cívico que preocupaba a la agencia norteamericana. La CIA entregó dinero a Arguedas para que éste ordenara pintar letreros en las calles de La Paz, identificando al grupo de Bailey como un nuevo partido político. También se planeaba un escándalo de faldas contra Bailey. Presencia es un diario católico. Asimismo, la CIA pidió a Arguedas que boicoteara los créditos que Bolivia tramitaba con Francia; que presionara en favor de la empresa norteamericana Lipez-Mining en el juicio que ésta tenía con la Corporación Minera Boliviana, etcétera. Más adelante, en la "filtración" de artículos a la prensa, la CIA entregó a través de Arguedas aquél que acusaba a la guerrillera Tania (Laura Gutiérrez Bahuer) de haber sido "agente soviética". El artículo encontró gran resonancia internacional gracias a la UPI y AP.

—El 13 de junio, Arguedas cumplió años. El nuevo jefe de la CIA, Thomas, le obligó a visitarlo en su casa donde le entregó un regalo: una pistola con un cinturón y un cargador sin munición y fotografías de Fidel y Raúl Castro, y del Che Guevara. "Yo pensé —dice Arguedas— que éste era el principio del chantaje; mis relaciones con la CIA se habían deteriorado cuando me negué a presionar en el asunto de Lipez-Mining. Fue entonces cuando mandé a Cuba el Diario del Che en Bolivia. Los negativos me habían sido entregados el 15 de noviembre de 1967, por el agente de la CIA, Hugh Murray. Les hice sacar algunas copias y al día siguiente lo devolví al agente de la CIA, Gabriel García. Luego me dieron una copia completa de negativos de una serie que se sacó para el presidente Barrientos. Fue esta copia la que mandé a Cuba. Ya el Diario lo conocían no menos de cien personas, y, desde luego, un gobierno extranjero, el norteamericano, a través de la CIA. Cuando envié el Diario ya había tenido los primeros choques con la CIA. Reclamé por la conducta del grupo de cubanos que habían comenzado a torturar a los presuntos enlaces guerrilleros. El grupo, comandado por Gabriel García, había arrendado dos casas en La Paz, una en la plaza Isabel La Católica, y otra en Sorata, donde hacían esos interrogatorios torturando a los detenidos, y al margen del gobierno boliviano. Yo notifiqué a la CIA que eso no podía continuar. Los norteamericanos hicieron caso omiso y respaldaron a sus agentes cubanos. García, entretanto, se había buscado una amante boliviana, ligada al Servicio de Seguridad del Estado, que le reveló todos nuestros secretos".

LA CIA EN CHILE

Respecto a su paso por Chile, el ex ministro Arguedas ha revelado:

—"En cuanto llegué a Iquique y busqué asilo político y denuncié que la CIA de EE.UU. pretendía eliminarme, la policía chilena me incomunicó, y a partir de ese momento yo charlaba solamente con el subdirector de investigaciones de Chile, señor Eduardo Zúñiga, y con un agente del servicio de inteligencia norteamericano que permanecía callado. Llegó un momento en que el señor Zúñiga me dijo que mi opinión no iba a ser creída y que yo podía hacer una fortuna acusando al general Ovando de haber vendido el Diario del Che. Me dijeron que yo sostuviera que era una especie de chivo expiatorio en este problema y que la CIA me daría un cheque en blanco para que yo viviera donde me diera la gana. En contrario, se me amenazó que ocurriría un golpe de Estado en Bolivia y que una "poblada" asaltaría mi casa, en La Paz, donde estaban mi mujer y mis tres hijos. Por eso en la conferencia de prensa en Santiago de Chile, acepté el convenio que se estableció con la CIA: no revelar sus actividades. 'Cuando ya en Lima me enteré en la prensa que se intentaba denigrarme con la versión que yo había vendido el Diario del Che en 50.000 dólares, comprendí que la CIA no cumplía su parte del acuerdo, reiterado en Londres y Nueva York, y decidí encarar la batalla."

—"El coronel Oelckers, que es el director de Investigaciones de Chile, tenía contactos conmigo a raíz de esta hermandad que existe entre los servicios de inteligencia. Con el único país que la CIA buscó relacionarme, justamente fue con Chile. Tomamos los contactos con el coronel Oelckers. Con él tenía esa relación. En Chile estuve en manos del agente Nicolás Leondiris, de la CIA. Él se trasladó expresamente hasta Santiago. Junto con el señor Eduardo Zúñiga fueron los encargados de casi todos los interrogatorios. En realidad, me preguntaban cosas no relacionadas con el caso. Yo insistí que había denunciado ser víctima de una persecución política en mi patria, que pedía asilo y que no tenía por qué ser interrogado. Pero la policía chilena no respetó ese hecho. Me incomunicó, se me amenazó con fondearme. Me dijeron que no me consideraban político ni ministro, yo era un delincuente e iba a tener el trato de delincuente." —"Mi compromiso con la policía chilena fue que se me otorgaba asilo, pero que yo debía abandonar el país en el primer avión disponible. Después de los interrogatorios y de la forma violenta en que fui tratado, ellos retrocedieron. Se dieron cuenta que no podían eliminarme, ni ponerme en la frontera. Me dijeron que necesitaban la ayuda norteamericana porque la sequía estaba causando graves daños en el país y que por eso no podían permitir que yo hablara contra los yanquis ni revelara los manejos de la CIA. Cuando salí de Chile era escoltado por el agente Nicolás Leondiris y el agente de la policía chilena, Oscar Pizarro Barrios. Cuando la embajada argentina me negó la visa, Zúñiga Pacheco me llevó al Círculo de Investigaciones a almorzar. Vino Leondiris a discutir a qué país me iban a enviar. Me dijeron que al Perú no se podía. Me ofrecieron ir a Francia; no acepté, propuse Nueva York y dije que si la CIA no cumplía su parte del convenio, yo iría a las Naciones Unidas a denunciar todo lo que sabía. Se rieron, pero finalmente colocaron en mi pasaporte chileno la visa norteamericana. Así se me embarcó en un avión de la BUA rumbo a Londres. En el aeropuerto británico estuve detenido tres horas, junto con el policía chileno, que habla inglés. Leondiris no tuvo problemas para salir. Volvió al rato diciendo que habían surgido dificultades y luego un funcionario inglés me notificó que disponía de tres días para permanecer en Londres. Sellaron mi pasaporte chileno, me llevaron a un taxi y con mis dos escoltas seguimos al hotel Apolo, donde me habían registrado como Mendieta. El agente chileno se inscribió como Barrios y Leondiris no sé qué nombre usó. Dos días después, el agente de la CIA me dijo que yo debía entregarle una garantía de que estaba actuando sinceramente, si quería llegar a Bolivia. Yo entonces, para seguir viaje, le di a conocer que en La Paz había ocultado una grabación con el relato del suboficial Jaime Terán sobre la muerte del Che. Les dije dónde estaba en La Paz para que la retiraran. Fue entonces cuando me permitieron hablar con los funcionarios del Foreing Office, con la embajadora de Cuba y con el embajador de Bolivia. La grabación fue recogida el 8 de agosto por la CIA en La Paz."

Arguedas niega que su viaje a Nueva York tuviera como propósito continuar las relaciones con la CIA.

—"No, yo había roto definitivamente con la CIA. Había dejado de ser un agente extranjero en mi patria, había recuperado mi dignidad de hombre. Ño pensé nunca más en volver a convertirme en un agente norteamericano. Fui a Nueva York por imposición. Ellos decían que ningún país de América me quería, que era la única manera de llegar a La Paz. En la forma en que encaré el problema pude asegurar mi retorno a la patria. Si no, probablemente todavía estaría en Europa buscando la forma de retornar. Es sabido el poder que tiene la CIA en todos los países de América Latina. No es sólo en nuestra patria; es en todos los países de América que la CIA busca hombres de confianza e introduce agentes en los servicios de inteligencia para desinformar a los gobiernos, cumpliendo tareas de espionaje al servicio del imperialismo norteamericano. Yo, conocedor de estos hechos, ¿cómo no iba a aprovechar la oportunidad de una transacción que me permitiera revelar la verdad? Aproveché la oportunidad, y en eso reconozco que no me comporté como un caballero. Pero creo que me porté como un hombre. He vuelto con la conciencia tranquila. Sé que mi carrera política está destruida. Sólo aspiro a recuperar mi tranquilidad personal. Soy marxista de izquierda, nacional. No aspiro a ningún liderazgo. Sólo quiero decir la verdad para contribuir a que mi patria sea libre y soberana. Bolivia está cobrando conciencia de su desgracia, de su dependencia. En todos los partidos hay una conciencia antinorteamericana. Si algún día yo, además de ser hombre, puedo elevarme al escalón de ser un revolucionario, seré el más modesto combatiente, allí donde crea que está la verdad del pueblo boliviano. De lo contrario me contentaré de haber recuperado mi dignidad personal, de haber dicho la verdad en un momento en que era preciso decirla. No podía permitir que los agentes cubanos torturaran a ciudadanos bolivianos que estuvieron vinculados con la guerrilla. Lo correcto es que se les procese y se les apliquen las leyes."

Respecto a sus declaraciones en Santiago, en el sentido que está dispuesto a tomar el arma que dejó abandonada el comandante Roberto ("Coco") Peredo, que era segundo jefe de la guerrilla, Arguedas ha reiterado aquí, en La Paz:

—"Si continúa la opresión imperialista, si la embajada norteamericana sigue mandoneando en este país, si se siguen introduciendo espías como asesores, ha de llegar un momento en que el pueblo se ha de levantar en armas. Entonces, ¿qué ejemplo actual tenemos de un combatiente revolucionario? Tenemos el ejemplo de Roberto Peredo. Yo lo admiro como revolucionario boliviano."

Diego Santos-Almeyda
Enviado especial


Polémica poética

GRACIAS Y DESGRACIAS DEL ANTIPOETA

ANTIPARRIENDO, remolineando,
que Kafka sí, que Kafka no,
buena cosa, roba-robando,
se va Cervantes y entro Yo.

Me llamo Nick, me llamo Nack,
me pudro y pudro lo que toco.
Díganme loca, díganme loco,
pero más grande me gusta más.

Publiquen grande lo que escribo,
que se oiga en USA y en Moscú.
Sabes qué más, Rimbaud: ni tú.
Me arrastro, claro, pero arribo.

Me arrastro y subo y tengo precio.
Yo sí que soy la gloria. A ver
qué vale más: ser o tener.
Me abanico con tu desprecio.

Me pregunto de dónde vengo
con tanta gracia, violín violan,
si de New York o de Chillán,
o si apenas vengo de Rengo.

Pero lo cierto es que no hay quién,
no hay quién, no hay quién, no hay quién, no hay quién,
no hay en ninguna parte quién,
absolutamente no hay quién.

Pues antiyendo y antiviniendo
antitumadre y antimateria,
aquí me tienen en la feria
antiescribiendo y antisiendo.

Me dieron orden de envenenar,
de envenenar la poesía.
Maldita tu tía y la mía
y me la tengo de viciar.

Venid lesbianas y maricos,
lisérgicos todos, venid.
Sacad el quod, meted el qüid:
qué gusto ser gusto de ricos.

Bailemos la antipoesía,
la antipoé con la antipó;
mi tío se mea en tu tía
y Baudelaire se te acabó.

Dicen que dicen que soy el único
con mi artefacto original,
que soy el sol, que soy la sal,
patán, patudo, patatúnico.

Yo soy, yo soy el Individuo
y el dólar me dio la razón;
arreglín, qué más, arreglón,
individuo color residuo.

Las cosas pasan porque pasan
y pasa este mundo al revés,
cuando escribo pienso en inglés,
todas mis gringas se me casan.

Antiparriendo, remolineando,
que Kafka sí, que Kafka no,
buena cosa, roba-robando,
se va Cervantes y entro yo.

Y que me acusen al Che Guevara
que escribo versos de salón:
nadie me dice maricón;
qué tanto Che, prefiero mi cara.

Si pudiera poder y pudiera
Cuba sí con yanquis también
pero lo cierto es que no hay quién
aunque diera la vuelta entera.

Ahora mismo no sé qué hacer
con tanta pinta pero me agacho;
aprende a morir como macho
me dijo un día mi mujer.

Que estoy afónico, que Neruda;
que de una vez termine la farra;
que quién me pasó la guitarra;
que Dios le ayuda al que la suda.

Que no haga el loco ni la loca,
que uno más . no es ningún portento,
que a partir de cierto momento,
que el peje muere por la boca.

Y qué tanta bulla de inglés
si aquí termina el zafarrancho,
y la chancha le dijo al chancho
antiacabemos de una vez.

Por último déjenme suelto,
total ni Whitman ni Picasso
y al mismo Dante por si acaso
¡juntos sí pero no revueltos!

Digan que sí, digan que no,
digan que soy un comemierda;
que aquí se me acaba la cuerda;
que si Cervantes, que si Yo.

Pero lo cierto es que no hay quién,
no hay quién, no hay quién, no hay quién, no hay quién,
no hay en ninguna parte quién,
absolutamente no hay quién.

Rima pobre, métete el miedo;
rima rica con disimulo:
¡gracias y desgracias del culo
como ya lo dijo Quevedo!

GONZALO ROJAS


Exclusivo

VIETNAM HABLA PARA PUNTO FINAL

EL objetivo de ofensivas y levantamientos continuados en Vietnam del Sur, es agravar aun más las mortales heridas del enemigo, haciendo que se debilite paso a paso, pero incesante y multifacéticamente, y llegue a su desmoronamiento total y a su muerte definitiva".

Así analizó —en entrevista exclusiva para PUNTO FINAL— el encargado de negocios A. I. de la Misión Permanente del Frente Nacional de Liberación de vietnam del Sur en La Habana, Huynh Van Ba, la situación que se desarrolla en el sur de Vietnam desde la ofensiva del año nuevo lunar.

Para lograr ese propósito —según Van Ba— se combinan ataques grandes, medianos y pequeños, los cuales, en sus distintas magnitudes, tienen el mismo efecto: agravar más esas heridas mortales.

Este y otros temas que van desde el origen de la guerra en Vietnam hasta el estado actual de su desarrollo, son enfocados por Van Ba en el curso de la entrevista.

Una pregunta:

¿Cómo comenzó esta guerra?

—Estados Unidos se encuentra en el hemisferio occidental. Vietnam en el Lejano Oriente. Nos separan cerca de 20.000 kilómetros. Antes de la segunda guerra mundial, casi no nos conocíamos. Antes luchábamos contra los colonialistas franceses por nuestra independencia. Nunca, ni remotamente, tocamos la libertad y felicidad del pueblo norteamericano, ni la independencia, soberanía e integridad territorial de Estados Unidos.

—Cuando terminó la II Guerra Mundial, Estados Unidos planteó la conquista de Vietnam, Camboya y Laos. El 13 de enero de 1954, Foster Dulles declaraba: "Desde el punto de vista estratégico, los intereses de Washington en el Lejano Oriente están estrechamente ligados a lo que se suele llamar "cadena de bases militares". Esta cadena cuenta con dos bases continentales: Corea en el norte e Indochina en el sur.

—Si todos los días Johnson y Harriman han expresado sus "sentimientos" hacia la Indochina, no es por la libertad y felicidad de sus pueblos. Desde nace más de 20 años, todos los presidentes norteamericanos se han preocupado también por Vietnam, Laos y Camboya sólo por la cadena de bases militares norteamericanas en el Lejano Oriente, por el papel de gendarme internacional de Estados Unidos y por las materias primas para la industria de guerra que pudiera aportar la Indochina.

¿Cuál ha sido el proceso del desarrollo de esta guerra?

—Siguiendo el flujo del tiempo, podemos repasar, de manera sintética, las grandes marcas en el camino de la agresión y los fracasos de Estados Unidos:

1.— 1945-46: Estados Unidos pretendió llevar a la jurisdicción de la ONU a la República Democrática de Vietnam, un país independiente y soberano. Luego enviaron tropas de Chiang Kai-shek para conjuntamente con las británicas, controlar la RDV. Pero al fin, las tropas de Chiang tuvieron que retirarse. Las tropas inglesas prestaron protección a los colonialistas franceses en su agresión contra Vietnam.

2.— 1950-1954: Estados Unidos ayuda a Francia a intensificar y prolongar la guerra de agresión. Al fin, los colonialistas franceses son derrotados en Dien Bien Phu; se firman los Acuerdos de Ginebra y las tropas francesas se retiran.

3.— 1954-60: En desafío a los Acuerdos de Ginebra, Estados Unidos hace regresar al títere Ngo Dinh Diem a Saigón y ambos fraguan la "República de Vietnam". Con ello convierten el sur de Vietnam en una neocolonia y base militar norteamericana. Al mismo tiempo, trataron de exterminar a las fuerzas revolucionarias sudvietnamitas. Pero chocaron con las insurrecciones simultáneas y posteriormente con la reacción del FNL.

4.— 1960-65: Derrotado en el intento de un régimen dominante dictatorial lacayuno, Estados Unidos pone en práctica el plan destinado a "pacificar" el campo. Es frustrado. El cabecilla Ngo Dinh Diem es eliminado por sus amos. Entre sus sustitutos las contradicciones se tornan cada vez mayores. El sostener la guerra con un ejército títere, deviene en un fracaso, pues ese ejército se desmorona por bloques.

5.— Desde 1965: Derrotada la "guerra especial", Estados Unidos interviene masivamente con "guerra local" en el sur, y por otra parte desata su guerra aero-naval de destrucción contra el norte. Pero hasta la fecha, todos sus planes se han convertido en cenizas. Los norteamericanos y sus títeres están acorralados en el auge de la ofensiva general y levantamientos simultáneos de las FAPL y el pueblo. La guerra de destrucción contra el norte, en lo fundamental ha sido derrotada. La "supremacía" de la USAF ha sido sepultada en el fango del río Rojo con más de 3 mil aparatos derribados.

¿Cuál es el objetivo de la ofensiva general y levantamiento simultáneos y cuáles sus resultados hasta ahora?

—En seis meses de ofensiva general y levantamientos simultáneos, hemos asestado a Estados Unidos y al régimen de Saigón golpes mortales, llevándolos a una situación de fracasos muy graves y condenándolos a una pasividad nunca vista.

—Aún consternados y desconcertados por la ofensiva general y los levantamientos que se iniciaron a fines de enero, han tenido que recibir los últimos meses demoledores golpes de las FAPL y el pueblo.

—Se trata de un proceso de ofensivas y levantamientos continuados que abarca ataques grandes, medianos y pequeños, los cuales, en sus distintas expresiones, tienen el efecto de agravar más aún la difícil situación del enemigo, haciendo que se debilite paso a paso, pero incesante y multifacéticamente, y llegue al desmoronamiento total, a su muerte definitiva.

—Es también un proceso de combate y a la vez de desarrollo de nuestras fuerzas. Proceso de combinación, en un nivel más alto, y su aplicación más sintetizada, de las distintas formas de ataque. Estos ataques se apoyan mutuamente y se dirigen directamente contra el empeño de agresión de EE. UU.

—En seis meses de ofensiva hemos puesto fuera de combate a más 380 mil enemigos, de ellos 133 mil norteamericanos, cifra que supera la registrada en todo el año 1967. Estos éxitos militares sin precedentes llenan de alegría al pueblo de Vietnam y a todos los pueblos progresistas del mundo; al mismo tiempo que causan preocupación al enemigo.

¿Cómo se desarrolla ahora la guerra y cómo define usted el derecho del pueblo vietnamita a defenderse de esta agresión?

—No obstante sus descalabros, Estados Unidos sigue en una posición obstinada. Tratan de aumentar sus tropas, de incrementar sus presupuestos de guerra. Siguen bombardeando una parte importante de la RDV, en el sur; intensifican los bombardeos, el uso de los B-2, los productos químicos y gases tóxicos. Destruyen los alrededores de las ciudades, incluso Saigón, asesinando a numerosos civiles.

—En las conversaciones oficiales de París, mantienen su actitud pérfida, de rodeo y sin resignarse a discutir de una vez el problema principal que es el cese incondicional de sus bombardeos contra Vietnam del Norte. Nunca el nombre de los Estados Unidos fue tan difamado como hoy, por el gobierno de Johnson. Y nunca los pueblos del mundo se unieron tan estrechamente como hoy para brindar su apoyo y solidaridad a Vietnam.

—El pueblo y el FNL agradecen sinceramente a los pueblos del mundo, incluyendo al pueblo norteamericano, su simpatía y noble apoyo. Los imperialistas han desatado una guerra de agresión contra Vietnam y nosotros afirmamos una vez más que Vietnam es uno y el pueblo vietnamita es uno.

—Los imperialistas han desatado una guerra contra Vietnam. Los 31 millones de vietnamitas tienen el derecho, en su totalidad, de unirse para luchar contra los agresores donde quiera que se encuentren en nuestro suelo patrio y están en el derecho de recibir toda la ayuda y asistencia de los pueblos del mundo, incluyendo armas y hombres.

JESÚS MARTÍ
Prensa Latina


Entrevista

ESTUDIANTES EN LA LUCHA

QUÉ hacía usted en el fundo "San Miguel" si no es campesino?".

—"Llegué porque soy secretario sindical de la Brigada Universitaria Socialista. Mi tarea es relacionar el trabajo universitario que hacemos como partido político con el trabajo sindical y campesino. Para nosotros es una manera de que el universitario no esté ajeno al proceso que está viviendo el país, y, por el contrario, esté participando activamente y en el terreno mismo de nuestra realidad nacional".

Difícilmente la respuesta del estudiante Hernán Coloma pudo haber dejado satisfecho al Ministro de la Corte de Valparaíso, Jorge Herrera, que lo interrogaba como magistrado sumariante en el proceso pedido por el gobierno contra 99 campesinos y dos estudiantes, bajo la acusación de infringir la Ley de Seguridad Interior del Estado.

Implicados en el acontecimiento del fundo "San Miguel", los estudiantes de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile, Hernán Coloma y Renato Moreau, fueron exhibidos por la prensa de derecha como la prueba de un plan de agitación política extraño a los campesinos.

Durante los interrogatorios, la policía trató de volver a los campesinos en contra de sus dirigentes y de los estudiantes, con el argumento de que los envolvieron en una maniobra política contraria a sus intereses. En perfecta concordancia con la policía política, "El Mercurio" escribió después: "Con participación directiva en la realización de un amplio plan de subversión en el país aparecen Rolando Calderón, miembro del Comité Central del Partido Socialista; Renato Alvarado (se refiere a Renato Moreau), estudiante de la Escuela de Canteros de la U. de Chile, y otras personas extrañas, generalmente, a los sectores laborales implicados en los conflictos".

Pero el lunes 26 de agosto, la mayoría de los campesinos y los dos estudiantes salieron en libertad bajo fianza (otro grupo recibió la excarcelación días antes). Judicialmente, la medida del ministro Herrera es un anticipo de la falta de pruebas reales de un "plan subversivo". Ello confirma la impresión, generalizada dentro del propio partido de gobierno, de que el Ministro del Interior, Pérez Zujovic actuó precipitada e injustamente al ordenar el desalojo del fundo "San Miguel".

COMPROMISO REAL

El trato delincuencial que recibe en el país el estudiante comprometido con un ideal revolucionario, ha pasado a ser un fenómeno al cual la opinión pública se va acostumbrando peligrosamente.

Pero los resultados de este ataque mañoso no son los esperados. Según se confirma en los casos conocidos, el estudiante (y el joven en general) ve en la experiencia vivida una reafirmación de sus principios. Este tipo de experiencias exige, además, un esfuerzo mayor al universitario, del cual no todos están conscientes, para superar la formación práctica burguesa que reciben en los institutos de educación superior del país.

Hernán Coloma Andrews (25 años), estudiante de Periodismo, y Secretario Sindical de la Brigada Universitaria Socialista, y Renato Moreau, su compañero de experiencias, (22 años), de la Escuela de Canteros, resumen positivamente lo ocurrido. Coloma nos dijo: "A través del proceso de reforma universitaria, los socialistas planteamos como uno de los puntos principales de lucha una Universidad abierta al pueblo.

De ahí que pensáramos que nuestro deber como universitarios con real conciencia social era ir directamente a participar en las luchas del pueblo, en los sectores donde se expresa más vivamente. De ahí que quisiéramos agitar esta bandera y hacer conciencia entre los trabajadores que éste es un derecho que les pertenece y que en la medida que estuviéramos luchando unidos, y nosotros tuviéramos real participación en sus luchas, iba a ser posible concretar más tarde una acción conjunta de obreros, campesinos y estudiantes, para conseguir lo que este pueblo se merece y que es la toma del poder por la clase trabajadora".

Le preguntamos: ¿La lucha universitaria, tal como se da, es estéril?

Responde: "La lucha universitaria es efectivamente estéril mientras siga dándose en los marcos limitados de la Universidad. No es estéril en el sentido que posibilita la apertura de conciencia de nuevos cuadros políticos que mañana estarán condicionados para el combate revolucionario. Creo sí que el nivel de conciencia que tiene hoy el universitario llega hasta el punto en que no peligren sus posibilidades como futuro profesional".

AUGUSTO CARMONA A.


Entrevista

EL MITO DE LAS LEYES SOCIALES

EL 8 de septiembre de 19 2 4 se promulgó un grupo de leyes, producto de un parlamento dominado por la burguesía terrateniente "y bancaria. Estas fueron disposiciones por las cuales se estableció el contrato de trabajo para obreros y empleados, seguro obligatorio por invalidez, vejez y enfermedad, indemnización por accidentes del trabajo, organización sindical, sociedades cooperativas y otras que crearon el mito de la "avanzada legislación social chilena". Todas estas normas legales quedaron incorporadas al Código del Trabajo que, posteriormente, a través del DFL 178 de 1931, promulgó el presidente Ibáñez.

Un análisis político-jurídico sobre este cuerpo legal plantea que, en la realidad, el sistema creado por esas disposiciones, si bien otorgó ciertas concesiones que para la época se consideraban importantes, desde otro ángulo ellas fueron limitadas para no poner en peligro el interés económico de los sectores patronales. De este modo las llamadas "conquistas laborales" han permanecido estáticas mientras el tiempo exige avances fundamentales.

El abogado Arnoldo Camú —rechazó la postulación a diputado ofrecida por el PS, por no estimarla adecuada ni conveniente a una posición de lucha avanzada— señaló a PF algunos de los principales vacíos de la legislación social chilena.

Caso típico de esta situación es la denominada "ley de inamovilidad", que en la práctica sólo ha servido para facilitar despidos e incrementar cesantía. Esta disposición señala que donde no hay tribunales del trabajo, deberá conocer de las denuncias el juez de Policía Local. Este personaje, por lo general es de confianza del municipio y poco entendido en asuntos laborales. Sus sentencias no suben a la Corte del Trabajo, sino que van a la Corte de

Apelaciones como recursos de queja, por parte del afectado.

"EL GATO PARDO"

Para Arnoldo Camú la legislación del Trabajo es un aspecto de lo que se ha denominado la "superestructura social". A través de ella la clase capitalista perpetúa y hace más efectivo el dominio sobre los explotados. De este modo, el derecho del trabajo aparece como un elemento destinado a la protección de los trabajadores, pero en la práctica sólo es uno de los medios de que dispone la burguesía para consolidar su acción sobre los explotados.

La legislación surgida bajo el gobierno de Arturo Alessandri en 1924, con apoyo de un parlamento reaccionario, condensa el principio del "Gato Pardo": cedió derechos, pero ajustó resortes para que tales conquistas no se ejerciesen peligrosamente contra el sector capitalista. El caso es claro. En cuanto a derechos colectivos, éstos no podían otorgarse con amplitud para no afectar los intereses patronales. Respecto a los derechos individuales, sólo se otorgaron en forma menguada para no lesionar la situación actual o futura de los patrones. Así se dejaron algunas concesiones sobre accidentes del trabajo, desahucio, invalidez, etcétera.

DIVIDIR PARA REINAR

Donde más se registra la limitación del mecanismo jurídico para los trabajadores, es en la sindicalización y huelga.

El sindicato se creó bajo el dictado de "dividir para reinar", utilizado sutilmente por la burguesía legisladora.

Empleados y obreros fueron separados para la constitución de sus sindicatos y el ejercicio de sus derechos a huelga. No se otorgaron esos derechos a la clase trabajadora como tal, sino a los sectores divididos de esta clase.

Los pliegos de peticiones no pueden presentarse en forma conjunta y se dejó excluidos del derecho a sindicalizarse a los trabajadores agrícolas (sólo ahora último salió una ley para este vasto sector).

La que se proclama como "legislación social avanzada", contiene otras exclusiones serias. Todo el sector público quedó marginado del derecho a huelga, sindicalización o peticiones. El daño de entonces se agudiza ahora contra los trabajadores, cuando se ha llegado a la estatización de grandes centros de trabajo. La carencia del derecho a huelga legal se demuestra cada vez que hay movimientos de este tipo en el profesorado, SNS, LAN u otros servicios. Así ocurre que la mayor parte de las huelgas caen en la "ilegalidad" por las fallas de la misma legislación y no por la justicia de las demandas laborales.

Por último, el principio divisionista que inspiró la legislación de 1924 se remarca con el "aislamiento" o "atomización" de las organizaciones sindicales. La burguesía de esa época buscó la fórmula de aislar al movimiento obrero chileno. Autorizó la sindicalización por empresas, pero no por sectores laborales. El único gremio que actúa como tal es el de cuero y calzado, que nació mucho antes de la legislación. Además las leyes "atomizan" el derecho a huelga. No pueden efectuarse huelgas a nivel nacional o regional. Sólo son permitidas por empresas.

Con tal maquinaria legal el frente de los trabajadores se presenta dividido en su lucha contra el capitalismo, que ofrece un bloque único y poderoso.

IMPREVISIÓN

En estas circunstancias el sector del trabajo está debilitado, reducido en sus posibilidades de lucha. La huelga requiere de la acción de grandes masas. El mecanismo legal las ha "jibarizado". Se entregó a los obreros el derecho de sindicalización, pero el mismo código prohibe la constitución de federaciones de lucha. Sólo las permite como medio de asistencia, previsión, creación de economatos y cooperativas que no son fundamentales para los obreros. De aquí nace la carencia de un organismo central de lucha amparado por la ley.

Finalmente, donde la impudicia del carácter aparentemente "protector" de la legislación chilena para los trabajadores está revelado es en el artículo 388 del código. Impide el empleo de fondos sindicales para cajas de resistencia o defensa de los intereses económicos, que es esencial en la lucha sindical. Así surge el vergonzoso espectáculo de las colectas callejeras para sectores en huelga y la incapacidad económica de los trabajadores para sostener sus movimientos reivindicativos.

LA PASIVIDAD

El abogado Arnoldo Camú fue preciso para señalar a PF que "llama la atención que los esfuerzos de la clase trabajadora no se hayan volcado para la abolición de estas disposiciones tan lesivas a sus intereses. Para ello es indispensable la formación de conciencia de lucha en relación a la falta de efectividad de los medios legales vigentes para su defensa".

La juridicidad está llamada a servir a la burguesía —dijo—. Pero ella se puede ocupar, aunque sea en pequeña proporción, al servicio de los trabajadores. Así se logra un día de feriado, más una pequeña concesión, pero no se obtiene el cambio del sistema que impide los mejores medios de lucha. En otras palabras, la actual legislación sólo facilita y propicia la politiquería, los apetitos electorales y todos los elementos de este juego tradicional, ejercido desde los más grandes bloques de trabajadores. La juridicidad sólo entrega jirones de beneficios. Pero limita las grandes conquistas, las frena.

Camú destacó a PF que "es lamentable la pasividad de las grandes centrales de trabajadores frente al uso, abuso e ilegalidad por parte del gobierno en el ejercicio de los decretos de reanudación de faenas. Estos decretos sólo proceden cuando la huelga pone en peligro la salud o la vida económico-social de la población. Basta ver un "Diario Oficial" para constatar cómo se dictan en abundancia los decretos de reanudación de faenas sin que medien estos factores".

"Así se está minando la eficacia de la organización sindical —puntualizó Arnoldo Camú— con un instrumento que se aplica en forma abusiva. Es abusiva la actitud del gobierno porque decreta reanudación de faenas sólo en movimientos de sectores pequeños. Pero no se atreve a hacerlo con los trabajadores del cobre, con los de la papelera y varios otros núcleos numerosos. Mientras el gobierno publicitariamente proclama que sirve a los trabajadores, en la realidad sólo sirve a las empresas. Ningún gobierno como éste ha dictado tantos decretos de reanudación de faenas en tan poco tiempo. Abuso, ilegalidad, inepcia".

"Frente a esta situación —añadió Camú— no se registra una respuesta agresiva, colectiva, de los trabajadores. Sólo hay actitudes aisladas como las "tomas" de fábricas de fundos, ante las cuales se atemoriza el gobierno y el sector empresarial. Si la CUT formase conciencia para este tipo de lucha, se abriría otro camino para los sectores laborales".

"Por esto, es que siempre hay más huelgas legales que ilegales. La misma ley impulsa esta situación. Pero no hay una agilidad directiva laboral ni una acción destinada a robustecer enérgicamente al movimiento sindical. La pasividad de las dirigencias centrales del sindicalismo chileno ha permitido que se mantenga una legislación inocua, injusta, regresiva y servicial para la burguesía. Y a esto es lo que pomposa mente se llama "la avanzada legislación social..."

HÉCTOR SUÁREZ B.

Polémica

PF RESPONDE A "EL SIGLO"

EL 27 de agosto el diario "El Siglo" lanzó otro ataque contra PUNTO FINAL, lo que no llamó la atención por cuanto lo ha venido haciendo sistemáticamente desde hace dos años, pero sí sorprendió porque estaba basado en varias informaciones falsas.

El verdadero director de "El Siglo" es el ingeniero Jorge Insunza, conocido como "El Coke". quien aún no domina la técnica periodística, por lo que podría pensarse que es fácil que alguien le sorprenda con una noticia falsa, pero en el caso de la publicación del 27 de agosto, él estaba consciente antes de ordenar su despacho, que carecía de veracidad.

El día indicado el diario "El Siglo" divulgó baio el título de "Ridículo político de PUNTO FINAL", varias noticias que son falsas. Entre ellas se diio aue el equipo directivo de PUNTO FINAL intentó postergar la aparición del número 62 por espacio de una semana, y que, además, procuró retener la edición ya impresa. Para dar verosimilitud a sus afirmaciones. Insunza, que firma sus artículos bajo el seudónimo de Alejo Videla, expresó nue los intentos de los ejecutivos de PUNTO FINAL surgieron ante el discurso del primer ministro de Cuba, Fidel Castro, pronunciado el día 23 de agosto, a raíz de la intervención militar en Checoslovaquia. Según Insunza, PUNTO FINAL quería, para "aparentar inmediata adhesión" a la revolución cubana, recoger como suya la posición del gobierno de esa nación.

La aseveración del diario "El Siglo" carecía de respaldo poraue el director de PUNTO FINAL había anticipado la posición que asumía la publicación respecto a la intervención checoslovaca.

La falta de dominio de Insunza de la profesión periodística podía explicar su afán de publicar un rumor falso como noticia verdadera, pero en cambio eso no encuentra hasta ahora una justificación si su acción se analiza dentro de la moral comunista.

¿Qué motivo tan poderoso tenían Insunza y el diario "El Siglo" para engañar a sus lectores? ¿Es que advertían debilitada su posición?

PUNTO FINAL reprobó el método usado por cinco naciones socialistas sobre Checoslovaquia, y mantiene su posición, la que no representa ninguna manifestación de anticomunismo.

El 28 de agosto el diario "El Siglo" tituló en primera página: "Acuerdo entre Checoslovaquia y países socialistas. Golpe contundente a campaña anticomunista".

En Francia el diario oficial del Partido Comunista, eauivalente a "El Siglo" de Santiago, tituló en primera página con motivo de la intervención militar: "Cinco países socialistas intervienen militarmente en Checoslovaquia. El Partido Comunista francés expresa su sorpresa y su reprobación". (Ver Pág. 9).

Si la revista PUNTO FINAL se editara en Francia no habría sido calificada de anticomunista por su posición; por lo demás, si así fuera, ella tendría la misma posición que ha señalado en Chile.

¿Podrían Jorge insunza, Orlando Millas y "El Siglo" calificar de anticomunista al Partido Comunista francés? Parece difícil, porque en el penúltimo pleno del comité central del Partido Comunista, el miembro de la comisión política Víctor Díaz, dijo en su informe central: "Junto a los comunistas italianos y franceses se agrupan las inmensas fuerzas que irremisiblemente han de abrirse paso y construirán el socialismo." De paso vale la pena recordar que el Partido Comunista de Italia también reprobó la intervención militar y que sobre el resultado que obtuvo esa colectividad política en las últimas elecciones generales, el diario "El Siglo" expresó el 29 de mayo en un titular: "Ideas comunistas arraigadas profundamente en Italia".

El comité central comunista de Francia entregó una declaración en la cual dice: "Es por esto que el comité central, haciendo suya la declaración del buró político desaprueba la intervención militar en Checoslovaquia. Es al Partido Comunista de Checoslovaquia al que corresponde, conforme a sus obligaciones con el internacionalismo proletario, encontrar en la clase obrera y el pueblo checoslovacos, con el apoyo de los países socialistas y de los partidos comunistas hermanos, las fuerzas necesarias para salvaguardar y desarrollar el socialismo en Checoslovaquia."

El diario "El Siglo" ha dicho que la reacción de los cinco países socialistas corresponde a su posición de clase, y al respecto vale la pena preguntar si a juicio de los ejecutivos de ese diario la Confederación General de Trabajadores de Francia (CGT), dirigida por los comunistas de esa nación ha renunciado a su calidad de representante de la clase trabajadora al desaprobar, como lo ha hecho públicamente, la intervención militar.

Durante los violentos sucesos que se registraron en el mes de mayo en Francia, el diario "El Siglo" reivindicó el rol de vanguardia del Partido Comunista y la CGT de ese país, diciendo que su alternativa "fue la única correcta en general, y se impuso en el movimiento obrero" ("El Siglo", 4 de julio de 1968).

PUNTO FINAL criticó la actitud del partido Comunista francés durante esos dramáticos días, y mantiene su posición, por lo que se anticipa a señalar que no está renunciando a ella para aclarar la que ha asumido respecto a la crisis checoslovaca.

Al criticar PUNTO FINAL la actitud del Partido Comunista francés durante esos acontecimientos, no intentó desconocer la importancia que esa colectividad tiene como representante de un sector vasto de trabajadores y revolucionarios, pero criticó su enfoque táctico.

El diario "El Siglo" se esfuerza por encontrar contradicciones en la línea de PUNTO FINAL y, yendo más lejos, busca inconsecuencias. En su edición del 28 de agosto dijo que PUNTO FINAL ha virado su posición respecto a la cuestión checoslovaca.

Para hacer tal afirmación no coloca con lealtad todos sus argumentos sobre la mesa de discusiones, sino que entrega fragmentos de artículos publicados por PUNTO FINAL, los que usa mutilados para respaldar sus aseveraciones.

Dice "El Siglo" que PUNTO FINAL criticó la línea que se estaba marcando dentro del proceso político checoslovaco, después de la caída del gobierno de Antonin Novotny, pero que ahora al ser combatida ésta resueltamente por cinco naciones socialistas, encabezadas por la Unión Soviética, las que llegaron hasta la intervención militar para evitar que la nación centroeuropea abandonara el campo socialista, dá un viraje para atacar esa acción. ¡Esto es falso!

En su edición del 9 de abril de 1968, PUNTO FINAL analizó las características del proceso reformista que se operaba en Checoslovaquia y al respecto dijo: "En pocas palabras puede decirse que lo ocurrido en Checoslovaquia es la consecuencia del choque entre el viejo "stalinismo", que en esa nación se ha conservado casi intacto, y las desviaciones de tipo revisionista de los que buscan una "liberación" del Estado socialista". Más adelante expresó: "Los comunistas cubanos se habían anticipado a señalar con preocupación que el "modo de vida" del bello país centro europeo terminaría por alejarlo del socialismo. No debe olvidarse que el Imperialismo y el capitalismo están al acecho".

Jorge Insunza, con su seudónimo Alejo Videla, replicó desde "El Siglo" diciendo que PUNTO FINAL no hizo "ningún esfuerzo para probar informaciones tan descabelladas" y en otra parte agregó: "Desde un comienzo los nuevos dirigentes del Partido y del Gobierno checoslovaco han señalado con firmeza y acopio de antecedentes que los cambios operados últimamente en ese país socialista corresponden a un proceso de democratización que como tal, ha ido extirpando no sólo las consecuencias del período del "culto a la personalidad", sino también las condiciones que hacían posible la supervivencia de instituciones y hábitos propios de tal período". Insunza, como guía del diario "El Siglo", abundaba en argumentos diciendo que "articulistas de nuestro diario que han vivido y trabajado en Checoslovaquia por largos períodos, y algunos que aún permanecen allá, han abundado en razones que confirman asimismo esa interpretación".

Está claro que Insunza y "El Siglo" no veían peligros de abandono del socialismo en Checoslovaquia, que justificaran más tarde una intervención militar apresurada.

En abril de 1968 el diario "El Siglo" reprodujo sin comentarios un artículo del periodista comunista italiano Giuseppe Boffa, autor del libro "La crisis del campo socialista" (Ediciones ERA) en el cual se entregaron informaciones sobre la evolución política de Checoslovaquia y sólo se formularon críticas para la administración de Novotny, ya caída, sin que apareciera ninguna reprobación a sus sucesores, encabezados por Alexander Dubcek.

El 23 de abril, PUNTO FINAL respondió a Insunza y le dijo: "La sociedad socialista checoslovaca ha sido socavada desde dentro, esto lo pueden señalar incluso algunos de los

articulistas del diario "El Siglo" que "han vivido y trabajado en Checoslovaquia por largos períodos". Si el nuevo gobierno del Presidente Ludvik Svoboda supera a los revisionistas que han actuado con decisión en los últimos sucesos, aportará un triunfo al socialismo".

El 21 de mayo de 1968, PUNTO FINAL dedicó un extenso artículo a comentar la situación en Checoslovaquia que terminó con las siguientes frases: "No es correcto llegar a conclusiones apriorísticas en un fenómeno de esta magnitud. Sin embargo, lo hasta aquí conocido hace pensar: ¿Estamos frente a una defenestración de los principios? ¿Se intenta construir una caricatura burguesa o profundizar la democracia socialista? Difícil de contestar hoy sin caer en el mismo temperamento que ayer llevó a negar a pies juntillas los profundos errores de la conducción política en ese país".

Es fácil advertir la inquietud revolucionaria de PUNTO FINAL, frente a la cual se alzaba la pasividad oportunista de "El Siglo".

El 2 de junio de 1968 el diario "El Siglo" reprodujo las opiniones de dirigentes juveniles checoslovacos que visitaron Chile, las que apoyó la autora del reportaje calificando de "falacias" las informaciones que hablaban de diferencias entre la Unión Soviética y Checoslovaquia respecto a la orientación política qué tomaba esta última. El título de la destacada información (cinco columnas) decía: "Dicen dirigentes juveniles checoslovacos: El socialismo en nuestra patria es irreversible". En las declaraciones se elogiaban las organizaciones surgidas con el proceso de "democratización", señalando los jóvenes que "Lo importante —dice Rudolf Belan— es que estos organismos surgen desde la base, desde abajo, y no con directivas centralistas". Entre los organismos elogiados figuraban los "clubs", que ahora son tan duramente combatidos. El 5 de junio, Jorge Insunza, siempre bajo el nombre de Alejo Videla, escribió en el diario "El Siglo": "La revista "Ercilla" publicó un artículo con el insidioso título: "Por qué la URSS no ha atacado a la Checoslovaquia", presuponiendo que, de ser realmente fiel a una "línea" consustancial de su política exterior, la Unión Soviética debió invadir la República Socialista Checoslovaca. A ese grado de estupidez han llegado los periodistas del anticomunismo profesional. Por nuestra parte, desde el primer instante, y sin ninguna vacilación, hemos estado esclareciendo el contenido mendaz y malévolo de esa campaña de la prensa del imperialismo. Los hechos han demostrado que teníamos la razón porque partíamos de un entendimiento correcto de las transformaciones que se han estado operando en Checoslovaquia, de un entendimiento correcto de la política exterior de la URSS y de su sentido del internacionalismo proletario y de un entendimiento correcto de la magnitud de las diferencias con que los partidos comunistas de una y otra nación enfocan la cuestión de la democracia socialista".

Como orientador del diario "El Siglo", ese mes Insunza estaba amplio pero sin perder su rigor de verdugo de los periodistas que no piensan como él: "Esa propaganda divulga no sólo interpretaciones tergiversadas de algunas opiniones diferentes, sino noticias expresamente provocadoras, por ejemplo, la supuesta intervención armada contra la RSCH que habrían estado preparando otros países socialistas....".

Insunza y "El Siglo", como puede apreciarse, no tenían objeciones que hacer al proceso político checoslovaco.

El 30 de julio del año en curso, en cambio, PUNTO FINAL señaló: "De esta correcta caracterización de lo que se na llamado con propiedad "etapa stalinista" -del desarrollo socialista en Checoslovaquia, fluye la necesidad de cambios profundos en que se empeñaron los dirigentes encabezados por el eslovaco Dubcek. Pero, una vez más, hay que decir que el camino del infierno está plagado de buenas intenciones, porque la tendencia de las reformas de Checoslovaquia, parece estar claramente influida por una tendencia derechista".

Del acopio de citas queda en claro un hecho: PUNTO FINAL, condena el período "stalinista" que se mantuvo en Checoslovaquia desde 1948 hasta mediados del año pasado, época en que empezaron a manifestarse las primeras demostraciones de repudio a esa forma de gobierno. PUNTO FINAL celebró el término del proceso "stalinista" pero advirtió que el sucesor podía ser capturado por los revisionistas presentes en el seno del Partido Comunista checoslovaco.

Sigamos adelante. La Unión Soviética, que había apoyado resueltamente al equipo de gobierno "stalinista", empezó a observar con inquietud las manifestaciones derechistas de ciertos dirigentes del nuevo equipo checoslovaco. El Primer Secretario del Partido Comunista de la RSCH Alexander Dubcek, se dio por notificado de las observaciones soviéticas y de otros gobiernos socialistas europeos y se apresuró a responder que en su país el socialismo estaba garantizado. Pese a esas reiteradas afirmaciones de los dirigentes checoslovacos aumentaron las inquietudes en la Unión Soviética, Polonia, Bulgaria, Hungría y República Democrática Alemana, las que fueron consignadas en múltiples artículos de prensa.

DESMENTIDO

Santiago, 28 de agosto de 1968.
Señor Guillermo Ravest Santis,
Director responsable de "El Siglo".
Presente.

Señor Director:

Solicito a usted que, en cumplimiento de las disposiciones legales vigentes, se sirva publicar el siguiente desmentido al artículo titulado: "Ridículo político de Punto Final", aparecido en la página 3 del diario "El Siglo", del 27 de agosto de 1968.

1º) Es absolutamente falso que "el equipo directivo de la revista PUNTO FINAL, consideró seriamente este fin de semana la posibilidad de retener los ejemplares del número de esa publicación que debe aparecer hoy, con el fin de modificar su contenido en relación a la crisis de Checoslovaquia".

2º) Es absolutamente falso que "esta alternativa se estudió a raíz del discurso pronunciado la noche del viernes, por el Primer Ministro cubano Fidel Castro, que respalda la acción defensiva del socialismo emprendida por la URSS", etc.

3º) Es absolutamente falso que "después de estudiar la posibilidad de postergar por una semana la aparición de este número, con el objeto de tener tiempo para reimprimirlo con una nueva orientación, los jefes de la revista llegaron a la conclusión que ello sería peor", etc.

4º) Es absolutamente falso que "en diversas ocasiones los redactores de PUNTO FINAL han sido sorprendidos dando tribuna en esa revista a las posiciones norteamericanas".

A las otras falsedades que contiene el artículo aludido, no estimo necesario referirme, ya que son de uso habitual en los ataques que "El Siglo" endilga a PUNTO FINAL.

Me permito observar, en todo caso, que la ignorancia en que los lectores de "El Siglo", son mantenidos respecto al discurso de Fidel Castro no es razón valedera para que ese diario se amañe el real contenido del pronunciamiento del dirigente cubano.

Me permito invocar en esta oportunidad las disposiciones legales vigentes y las normas de ética profesional, debido a que es la única posibilidad que tiene la revista que dirijo de desmentir las invenciones de "El Siglo".

Saludo a usted,

MANUEL CABIESES DONOSO, director de PUNTO FINAL
(De "Clarín", 30-8-68).

La inquietud alcanzaba a otros Partidos Comunistas, fuera del campo socialista, algunos de los cuales sugerían que el asunto checoslovaco no fuera tratado exclusivamente entre naciones europeas con gobiernos socialistas, sino por todos los Partidos Comunistas (diario "El Siglo", 19 de julio de 1968). Informaciones comunistas de Europa indicaban la aprensión respecto a la posible solución buscada por algunos países del Pacto de Varsovia para encarar la situación checoslovaca. Entre los Partidos Comunistas temerosos ante una eventual acción militar sobre Checoslovaquia, estaba el francés que no puede ser descalificado ahora por el diario "El Siglo", ya que su redactor Orlando Millas había escrito el 30 de junio: "No es tarea fácil; pero, tenemos plena confianza en la capacidad de los comunistas franceses para cumplirla". Esta frase tendría poca importancia si sólo se piensa que su autor es Millas, de reconocido oportunismo político, pero está avalada por su categoría de miembro de la Comisión Política del Partido Comunista chileno.

Aclarado que PUNTO FINAL criticó el período "stalinista" de Checoslovaquia, y que advirtió sobre los peligrosos tonos derechistas de los nuevos dirigentes del gobierno, queda por señalar que, no obstante esta última consideración, desaprueba el método escogido por los gobiernos de cinco naciones socialistas: la intervención militar. En otro artículo, PUNTO FINAL entrega sus consideraciones sobre los problemas del socialismo por lo que no se ocupará en éste de esa materia, la principal en os acontecimientos checoslovacos. Tampoco en este artículo se ocupará de las posiciones asumidas por los gobiernos de las Repúblicas de Corea, Vietnam y Cuba, las que serán consideradas en el otro artículo, pero en éste, dedicado exclusivamente a responder las falsedades del diario "El Siglo", se mencionará en cierta medida la cuestión cubana.

En septiembre de 1967, Jorge Insunza usó en el diario "El Siglo" una expresión castiza, que seguramente no aprendió en su hogar acomodado. En el mencionado diario dijo: "Cada pueblo tiene que hacer su propia revolución, librar sus propias luchas, pagar el precio de su victoria.

Esto lo entienden todos, menos los provocadores y los que escudan su afán revolucionario en los cojones de Fidel, el Che Guevara y otros luchadores". Vale la pana consignar el asunto de fondo que tocó: "Cada pueblo tiene que hacer su propia revolución..." en el caso que se comenta ahora, el pueblo checoslovaco, pero la cita se trae a colación para reproducir este titular de "El Siglo" del día 25 de agosto del año en curso: "Rotunda afirmación de Fidel: "Había que impedir a toda costa un vuelco en Checoslovaquia hacia la contrarrevolución". Es evidente que la Revolución Cubana tiene un prestigio moral que se extiende más allá del campo socialista, pero especialmente alcanza a este último.

El diario "El Siglo", que silencia ordinariamente los discursos de Fidel Castro, que tiene como redactor a Orlando Millas, autor de una provocación anticubana, que no publicó el discurso in extenso que Fidel Castro pronunció el 23 de agosto para referirse a la situación checoslovaca, hizo justamente lo que Insunza le reprueba a PUNTO FINAL: se guareció bajo el inmenso prestigio de la Revolución Cubana. El mismo diario "El Siglo" que se ha encargado de recoger todas las informaciones de la prensa burguesa contra las revelaciones que ha hecho sobre la CIA el ex ministro boliviano Antonio Arguedas, pese a que públicamente sobre ese personaje Fidel Castro dijo el 24 de julio que "durante muchos meses tuvo la actitud de cooperar con el movimiento revolucionario de Bolivia, incurriendo en riesgos extraordinarios para su vida", se asila en una parte del discurso del Primer Ministro cubano para justificar su oportunista posición política.

El 21 de abril de este año, en un reportaje del periodista comunista Boffa. el diario "El Siglo" señaló a sus lectores que uno de los motivos que provocó la caída del gobierno de Novotny fueron los graves errores cometidos en la economía. El 28 de agosto en un despacho de la agencia soviética Tass, el diario "El Siglo" manifestó que las informaciones que hablaban del deterioro de la economía checoslovaca son inefectivas y corresponden a maniobras de la prensa occidental.

Puede advertirse que es "El Siglo" el que ha sufrido cambios en su análisis de la situación checoslovaca. El domingo 18 de agosto, el escritor comunista Joaquín Gutiérrez escribió en el citado diario un reportaje que se presentó bajo el título:

"Un enfoque apasionante y en profundidad. Un testimonio directo sobre la crisis checa". En ese reportaje Gutiérrez dijo: "Sea como sea, la economía checa exigía cambios. Entre 1960 y 1965, el producto nacional bruto subió en un escuálido uno por ciento anual. Y en un mundo industrializado, en que se desarrollaba en esos mismos años la "segunda revolución tecnológica", (la primera, que comenzó el siglo pasado, sustituyó el músculo por las máquinas, la segunda está llamada a sustituir el cerebro por las máquinas) el bajo índice de desarrollo de la economía checa la fue dejando más y más rezagada". Por lo demás, en lo político, en ese reportaje escrito por Gutiérrez, que volvía de Checoslovaquia sólo tres días antes de la intervención militar, no hay ningún elemento que reclamara con urgencia esa acción decidida sin el consentimiento de los checoslovacos.

Como puede apreciarse, no hay motivos serios que motiven el especial encono de "El Siglo" contra PUNTO FINAL, mientras dedica apenas algunos ataques a la prensa burguesa. Casi no hay alusiones al diario de gobierno "La Nación", que evidentemente ha desatado una campaña anticomunista cavernaria.

Y para terminar, respecto a la alusión de Insunza, el día 23 de agosto sobre el director de PUNTO FINAL, que termina con esa frase: "Con razón "El Mercurio" se preocupó de entrevistarlo", vale la pena recordar que el Secretario General del Partido Comunista, Luis Corvalán, fue entrevistado por ese mismo diario el 10 de junio del año en curso y posteriormente fue entrevistado por los diarios "La Segunda" y "La Estrella", ambos del mismo propietario de "El Mercurio". Y finalmente un recado: es corriente que se proteste en "El Siglo" contra las "agencias desinformativas" norteamericanas (sic). La protesta es correcta, ¿por qué entonces darles a los lectores de "El Siglo" noticias tomadas textualmente de esas agencias imperialistas, como la U.P.I? ¿No se trata de contrabando ideológico?

P. F.


Informe especial

NUEVAS TÉCNICAS EN EL EJÉRCITO

EL ejército chileno experimenta un proceso de transformaciones rápidas que lo capacitan para actuar ante cualquier tipo de conflicto bélico, aun cuando sus condiciones materiales no sean las mejores. A esta conclusión llegaron muchos de los periodistas que asistieron al curso de corresponsales militares, organizado por la Academia de Guerra.

UN CUADRO CLÁSICO ALTERADO

Las condiciones actuales de la política internacional alteraron el cuadro clásico de los períodos que precedían y seguían a una guerra. Hoy los conflictos bélicos se rigen por un concepto moderno donde la "guerra relámpago" parece decidir las situaciones. Esto se aprecia claramente en la guerra árabe-israelí y en la reciente invasión de los países del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia. Israel invadió los territorios árabes en una acción sorpresiva, sin que mediara declaración formal de guerra. Lanzó todo el poderío de su ataque y ocupó los objetivos antes que los árabes pudieran responder en buena forma. Sólo después vinieron las conversaciones ante organismos internacionales. Esas discusiones se realizaron ante hechos consumados que sólo la relación de fuerzas podía variar. De ahí que resultaran perfectamente inútiles.

La invasión a Checoslovaquia se gestó por un acuerdo político de cinco potencias. Fue una acción sorpresiva que primero se concretó y después se justificó. Las conversaciones de arreglo difícilmente podían escapar a la influencia de la acción militar consumada.

Este nuevo concepto de la guerra, según las teorías militares en boga, ha de resolver conflictos locales entre las llamadas "potencias de tercera y cuarta categoría" (países subdesarrollados y sujetos a zonas de influencia de los bloques mundiales).

De esta manera, la guerra entre países pobres se desarrolla según el siguiente cuadro fijado por las experiencias de las últimas dos décadas: serán cortas en su duración (para evitar que los organismos internacionales o las grandes potencias intercepten el conflicto); se luchará con pocos medios militares (de potencia limitada); la guerra será apoyada por los recursos propios de cada país; las fuerzas de paz jugarán un gran papel (apoyo político civil); sólo se movilizarán las fuerzas militares en base al material que haya para equiparlas; el conflicto habrá que ganarlo antes que se agote el material de guerra, pues las reservas que se pidan al extranjero no alcanzarán a llegar durante el desarrollo de los combates; la guerra ha de ser limitada en espacio (objetivos territoriales relativamente pequeños o limitados a zonas específicas. El sentido de estas guerras es ganar más fronteras, para ampliar la zona de defensa en aquellos puntos del territorio donde existen roces peligrosos con el vecino).

UNA FIGURA MUY ADMIRADA

La figura militar cumbre de esta "guerra de días" es Moshe Dayán, el general israelí que cuenta con numerosos e importantes admiradores en los ejércitos latinoamericanos.

¿Pero estas guerras son factibles?

En los círculos militares estudiosos hay preocupación y disconformidad por la falta de "conciencia de seguridad nacional" que se aprecia en la población civil.

Para los militares, cualquier conflicto limítrofe pasa a convertirse en una "hipótesis de guerra", y su deber es preparar al ejército para toda eventualidad. De esta manera, la modernización de los cuadros militares es ineludible. Esta modernización exige la incorporación de nuevas unidades, como la Escuela de Fuerzas Especiales y Paracaidistas, donde se preparan los comandos, elementos especializados en lucha antiguerrillera, antisubversiva, de sabotaje y hostigamiento. El comando opera por igual como una fuerza antiguerrillera o como apoyo o vanguardia de un ejército regular.

El concepto de seguridad nacional, según lo define la Academia de Guerra chilena, incluye la "defensa externa" y la "seguridad interna".

PREPARACIÓN CON SENTIDO DIFERENTE

Un conflicto social pasa al mismo nivel de un conflicto limítrofe como "hipótesis de guerra", según el criterio militar. En este entendido, el Alto Mando prepara a las Fuerzas Armadas nacionales tanto para una acción externa como para una acción interna, pero, no cabe duda que la agudización permanente de las contradicciones sociales en el país hará que las Fuerzas Especiales pasen a ocupar el papel más. importante en nuestro ejército. En este período de paz interna, las Fuerzas Especiales actúan como elemento de disuasión, según la definición militar ("un potencial militar fuerte mantendrá a raya al enemigo, aun cuando no opere momentáneamente"). La intranquilidad social como eventualidad bélica no tomará de sorpresa al ejército. Aun cuando es la policía la encargada de cuidar la tranquilidad social, el ejército actuará en cuanto una fuerza política se organice militarmente y opere en cualquiera de los estilos de lucha guerrillera. Y para ello, está preparado en óptimas condiciones y sus oficiales obtienen las más altas calificaciones en el adiestramiento de la Escuela de las Américas, en Panamá.

AUGUSTO CARMONA A.


Notas:

1. Lenin, T. 5, p. 119.

2. Marx: Histoire des doctrines économiques, Editions Costes, 1946, París, T. III, p. 250.

3. Ibid. p. 348.350.

3. El Capital, Libro I, pp. 488-487.

4. El Capital, Libro I.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02