La CIA en Chile

PUNTO FINAL
Año II. Nº 62
Martes 27 de agosto de 1968

LA CIA EN CHILE

Segundo aniversario de PF

PUNTO FINAL cumple dos años. Aunque nuestros objetivos son a largo plazo, y no tienen una finalidad puramente periodística, permítasenos decir algunas palabras sobre nuestra publicación. En agosto de 1966, al salir a la calle, dijimos francamente qué éramos, cuál era nuestra posición política, en qué corriente del pensamiento revolucionario nos inscribíamos. Prometimos trabajar con armas ideológicas limpias, sin odios ni resentimientos, y sin rehuir la polémica.

Manifestamos que combatiríamos al verdadero enemigo de la revolución, o sea, al imperialismo norteamericano y a su aliado local, la burguesía. Oreemos haber ceñido nuestra actitud constante a esos planteamientos. Seguimos creyendo que hacia el objetivo de la revolución socialista confluyen numerosas fuerzas ideológicas que presentan matices diferentes sólo para efecto de una apreciación externa. En ese sentido hemos procurado no equivocarnos, aun cuando no ocultamos nuestro leal reproche a quienes deberían estar en el campo de batalla revolucionario y que se restan por mezquinas consideraciones. En América Latina de hoy se libra el gran combate liberador que soñó Bolívar. Una guerra para independizarse del imperialismo no puede tener otro carácter que no sea continental. Las alternativas de esta guerra —como hace un siglo y medio— pueden descorazonar a algunos o inducir a los oportunistas desvergonzados a usar los fracasos parciales de los revolucionarios para reforzar sus cobardes argumentos. En cambio son cada vez más numerosos los contingentes de jóvenes, obreros, campesinos e intelectuales latinoamericanos —y, desde luego, chilenos— que se incorporan a esta empresa heroica. Abandonan ellos el campo estéril del reformismo y de las vanas ilusiones electoralistas para sumarse a una gesta revolucionaria tan gloriosa como fue la de los libertadores que lucharon contra el colonialismo europeo.

PF no pretende sino dar un pequeño aporte a esta lucha continental. Sus lectores —que han consolidado una publicación regular que llega a numerosos países, superando todas las dificultades obvias— son los testigos y los jueces de este propósito. En cuanto a Chile, nuestra patria, no podemos dejar de manifestar gratitud a quienes ven en PF una tribuna orientadora y apoyan quincenalmente su circulación. PF, junto con ellos, marcha a la toma de posiciones que hagan a los revolucionarios chilenos, debidamente preparados, asumir su responsabilidad con la historia.

EL DIRECTOR


Planteamiento

LOS SUCESOS DE CHECOSLOVAQUIA

EN octubre próximo el pueblo checoslovaco se aprestaba a celebrar el cincuentenario de la proclamación de la república, su liberación del imperio austro-húngaro. Proclamada en 1918, aquella independencia transcurrió con altos y bajos. En octubre de 1938, las tropas de Hitler ocuparon el territorio checoslovaco de los Sudetes, preludio de la ocupación total del país terminada al año siguiente. Poco antes se había concretado el ominoso Pacto de Munich. En la fecha, los únicos defensores sinceros de Checoslovaquia —en el campo diplomático— fueron los pueblos de la Unión Soviética, agrupados bajo el único gobierno socialista que existía sobre el planeta. La amistad de ambas naciones sé acentuó cuando en la ofensiva de 1944-45, "el ejército soviético liberó a Checoslovaquia de la opresión fascista.

Treinta años después del inicio de la agresión nazi (20 de agosto de 1938) el pueblo checoslovaco se ve nuevamente privado de la libertad cuando tropas soviéticas, búlgaras, polacas, húngaras y germano-orientales copan por completo su territorio, derriban a las autoridades legales y encarcelan a sus dirigentes más connotados. Los salvadores de antaño llegaron ahora con fines opuestos.

El propósito de anotar estos hechos no es el de colocarlos en un plano de semejanza. Por el contrario, la agresión hitleriana ya ha sido juzgada históricamente y acertadamente condenada. La ocupación soviética o, si se prefiere, de algunos signatarios del Pacto de Varsovia, está aún sujeta a controversias y, desde luego, tiene características muy diferentes: por primera vez, sin que mediaran hechos armados contrarrevolucionarios como en Hungría, un país socialista, con el partido Comunista en el poder, ha sufrido una agresión armada de parte de sus aliados de hecho y de derecho.

¿Es necesario decir que en la misma medida en que para el capitalismo la agresión armada es una política que fluye de su ideología, ella es un método que se contradice abiertamente con los principios socialistas?

Con la ocupación militar de Checoslovaquia culmina, en mala forma por cierto, el apasionante proceso de cambios intentado por los comunistas de ese país; fracasan, asimismo, las posibilidades de transformar un socialismo opaco, sin receptividad masiva, en un régimen realmente ligado a las masas.

Con alguna simpleza se señala hoy que los comunistas checoslovacos están pagando sus culpas. La pérdida de la libertad de un país socialista, el hecho político-militar más grave después de la segunda guerra mundial, exige una explicación más racional y lo más objetiva posible.

Estos son los antecedentes para abordar esa tarea.

Como justificación de su actitud, la Unión Soviética y sus aliados han invocado una petición de ayuda de un "grupo de miembros del comité central del partido Comunista de Checoslovaquia, del gobierno y de la Asamblea Nacional".

Según la agencia TASS, "este llamamiento está suscitado por la amenaza surgida contra el régimen socialista existente en Checoslovaquia y contra la forma de estado establecida según la Constitución, por parte de las fuerzas contrarrevolucionarias en confabulación con fuerzas exteriores enemigas del socialismo."

¿Quiénes forman este grupo y con qué derecho pidieron la invasión de su patria?

Para cualquier observador internacional medianamente informado, está claro que la dirigencia encabezada por Alexander Dubcek era ampliamente mayoritaria y contaba con el apoyo popular.

El 18 de agosto, el diario El Siglo, órgano del PC chileno, escribía bajo la firma de un observador directo de la situación checoslovaca:

"El atizamiento del nacionalismo checo, dirigido contra la URSS y el resto del campo socialista, tuvo el efecto de fortalecer el papel de Dubcek y su corriente. Y ese nacionalismo inflado que inicialmente parecía que iba a dar resultados negativos, a la larga los dio positivos. Dubcek pasó a ser muy fuerte. Y gracias a ese fortalecimiento y gracias a los resultados obtenidos en la elección de los delegados al próximo congreso (en setiembre) del Partido Comunista checo, elección en la Cual los dogmáticos fueron barridos, el partido quedó en condiciones excelentes para atacar la desviación derechista y la infiltración del enemigo."

El manifiesto de este grupo formado por entelequias sin nombre, debe calificarse de recurso magro.

La razón de fondo de los ocupantes es otra, y también es proporcionada por la agencia TASS: "La ulterior agravación de la situación en Checoslovaquia afecta los intereses vitales de la Unión Soviética y de otros países socialistas, y los intereses de la seguridad de los estados de la comunidad socialista. La amenaza del régimen socialista en Checoslovaquia representa, junto con ello, una amenaza a los pilares de la paz europea."

(Respecto de la utilización del pacto de Varsovia se hace necesario aclarar que dos de sus componentes, Rumania —y obviamente Checoslovaquia— no fueron consultados.)

Uno de los escasos sostenedores de la acción armada, el Partido Comunista de Chile, reafirmó esta tesis.

Luis Corvalán, secretario general, afirmó el 21 de agosto: "Para nosotros, lo mejor sería que sólo los checos pudieran resolver la situación. Pero el mantenimiento o no del socialismo en Checoslovaquia no sólo interesa a ese país, sino a los demás países socialistas, teniendo que ver incluso con su seguridad." ¿Los "intereses vitales de la Unión Soviética" dependen de los posibles cambios en otra nación socialista?

¿Qué es esto sino una versión de la "Doctrina Johnson" para el campo socialista?

Este fue el argumento esgrimido por el imperialismo norteamericano para agredir a Cuba y a la República Dominicana.

Esta es la "razón" que aduce Washington para su guerra bárbara del Vietnam.

La aceptación de tal peregrina tesis anti socialista significaría concluir también en que los pueblos pequeños no pueden ser realmente independientes porque toda su vida estaría ligada a "los intereses vitales" de las grandes potencias.

Los creadores de esta tesis no son los países socialistas; son los imperialistas, y la semejanza la han fabricado los hechos.

De esta manera se explica que una acción bélica encabezada por el país socialista más poderoso encuentre hoy la oposición de estados socialistas y de los más poderosos partidos comunistas de Europa occidental.

El presidente de Rumania y secretario general del PC, declaró el 21: "La intervención armada en Checoslovaquia es un gran error y un grave peligro para la paz en Europa y para el socialismo en el mundo."

El presidente yugoslavo, Tito, dijo: "La soberanía de un país socialista fue violada y pisoteada, y se ha asestado un grave golpe a las fuerzas socialistas y progresistas del mundo."

El Partido Comunista de Francia condenó la intervención y dijo que oponía a la invasión "la sorpresa y la reprobación".

El Partido Comunista de Italia, el mayor de Occidente, señaló que "considera injustificada la decisión soviética de ocupar Checoslovaquia", y agregó que "esta intervención es incompatible con los principios de la independencia y soberanía de cada partido comunista y de cada estado socialista, incompatible con la necesidad de proteger la unidad del movimiento comunista y obrero mundial.

En Checoslovaquia ocupada, el repudio ha sido unánime, y no ha habido muestras de actividad de los posibles partidarios del "grupo" que supuestamente solicitó la intervención armada.

Era natural que el imperialismo se aprovechara de la situación, y así vemos hoy cómo los permanentes violadores de la soberanía de los pueblos, encabezados por Estados Unidos, claman por la libertad de Checoslovaquia.

Simultáneamente, todos los "gorilas" latinoamericanos, asiáticas y africanos, se proclaman defensores de la libertad, la democracia y la autodeterminación. El pretexto que se les ha dado no podía ser mejor.

Los acontecimientos de Checoslovaquia ponen de relieve algunos hechos que, al mismo tiempo, constituyen las verdaderas causas. En primer término, la existencia de reales contradicciones en el campo socialista y ahora la tendencia a suprimir esas contradicciones con la fuerza de las armas, lo que tiene demasiada semejanza con la imposición de la revolución desde afuera.

Las características de la creación de regímenes socialistas en Europa oriental han influido notoriamente en su desarrollo posterior.

Antes fue Hungría y ahora Checoslovaquia. En ambos casos, los partidos comunistas copiaron mecánicamente el socialismo soviético desde el punto de vista económico, y en el plano social dejaron de mano la democracia socialista, creando un natural anticuerpo.

El momento es de definición y hay que decirlo de una vez: el socialismo de los "automóviles negros" en los que algunos dirigentes parecen esconderse de las masas, no es el más atractivo ni el que soñaron los creadores del marxismo, ni el que logró hacer triunfar Lenin.

Las permanentes controversias en el campo socialista y luego las actitudes tan desligadas de una política de principios, como la ocupación de Checoslovaquia, son la consecuencia práctica de las desviaciones del auténtico socialismo a que aspiran los explotados del mundo.

Aunque debe reconocerse que el último y triste episodio de la sojuzgación de Checoslovaquia, será un impacto negativo de enormes proporciones para el movimiento revolucionario, hay que decir también que en muchas partes, y en países socialistas como Cuba, se enarbola hoy una bandera que es una verdadera reivindicación del socialismo que todos deseamos, un socialismo en el que el humanismo no sea jamás desmentido.

Las características nacionales del socialismo en cada país y su derecho a desarrollarse libremente dentro de la comunidad socialista, es un asunto digno de entrar a considerarse a fondo a propósito de los sucesos checos. Desde luego, cosa muy distinta al nacionalismo burgués es el derecho soberano de cada país socialista a construir sus propias formas de socialismo.

Lo que parece lejos de toda duda en un ángulo marxista de apreciación, es el triste argumento de oponer la "seguridad" de una gran potencia socialista al derecho de una pequeña nación socialista. Los imperialistas tuercen a su amaño el argumento para imponer, precisamente, una política de fuerza en sus propias áreas de seguridad. En este sentido parece que el "espíritu de Glassboro" ha ido demasiado lejos, constituyéndose en un nuevo reto para los revolucionarios de América Latina.

PF


Entrevista

NUEVOS MÉTODOS EN LA LUCHA CAMPESINA

NO había arrepentimiento ni temor en los campesinos encarcelados en la sección Detenidos de Valparaíso. Hablé con ellos en la mañana anterior al desalojo del fundo "San Miguel" y luego los visité en su prisión: mantienen los mismos puntos de vista sobre la justicia de su lucha, pero con una diferencia: la cárcel endureció sus posiciones hasta un grado que no ha logrado la influencia de la teoría política. En el interior del penal, los 99 campesinos forman un grupo unido fraternalmente, al cual se han asimilado los dos estudiantes (Coloma y Moreau) que cayeron a su lado en el ataque de los carabineros al fundo "San Miguel". A la cabeza de ellos se encuentra Rolando Calderón, un joven dirigente campesino, socialista, vicepresidente de la Confederación Campesina e indígena "Ranquil". La entrevista a Calderón, que publicamos ahora, se hizo en la cárcel, por lo tanto en una situación obvia que le impedía desarrollar todo su pensamiento.

PREGUNTA: El Ministro del interior ha dicho que la rebelión campesina de San Esteban forma parte de un "plan nacional subversivo". ¿Está Ud. de acuerdo con ello?

CALDERÓN: "Lo negamos categóricamente. Nuestro movimiento es un movimiento reivindicativo y tremendamente justo, ya que luchamos por 10 escudos de salario, que, por supuesto, no es mucho pedir. Cuando se ha hablado de ese "plan nacional", sin lugar a dudas se ha tenido en vista desprestigiar nuestro movimiento. Basta ver cuáles han sido los órganos de prensa que se han destacado en esta campaña anticampesina. Se ha tratado de tergiversar desde esas páginas nuestro movimiento diciendo que estarla mezclado con guerrillas y con un arsenal de armas con escudo boliviano. Nosotros contestamos que las armas que teníamos eran nuestras propias herramientas y que nuestras herramientas nunca han tenido el escudo de Bolivia.

Se ha dicho que todo esto forma parte de una sedición. Nosotros queremos agregar que los campesinos manejan sus herramientas, no la sedición. Los que manejan la sedición en este país son los terratenientes, que hace ya tiempo vienen preparando las condiciones para un golpe de estado de carácter fascista. Nosotros en ningún momento en la toma de tierras levantamos barricadas; lo que teníamos eran fardos de pasto para defendernos de los latifundistas que nos habían amenazado ya en repetidas ocasiones. Consideramos que la toma de tierras, como método de lucha, no corresponde a una forma de violencia. La violencia, muy por el contrario, ha sido manejada en contra nuestra. Dilatar nuestro conflicto, es una forma de violencia. Tramitarnos, es una forma de violencia. Apalearnos, es una forma de violencia. Encarcelarnos y engrillarnos, es una forma de violencia, y lanzar ahora un decreto de reanudación de faenas, es una forma concreta y desvergonzada de violencia en contra nuestra.

Los campesinos nunca podremos entender que en este país al cual amamos entrañablemente y en nuestra propia patria considerada democrática, se encarcele a los que trabajamos, a los que producimos las riquezas, y los que nos roban, nos explotan y nos calumnian, anden libres".

LA LUCHA LEGAL NO SIRVE AL CAMPESINO

PREGUNTA: Sectores de izquierda se muestran preocupados por las consecuencias que pueda tener para los trabajadores salirse de los cauces normales desarrollados hasta ahora por el movimiento obrero. Temen que se desate la represión y se pierda todo lo ganado. ¿Lo sucedido en el fundo "San Miguel", a su juicio, es un avance o un retroceso en la lucha campesina?

CALDERÓN: "Nosotros creemos que los sucesos del fundo "San Miguel" han constituido en sí un hecho polémico e interesante en la historia de las luchas reivindicativas de los trabajadores. Hicimos todo lo posible para que nuestro movimiento se fuera desarrollando dentro del marco de las leyes, o si no, que nos desmienta el gobernador de Los Andes, el Intendente de Aconcagua, los inspectores del trabajo y la Subsecretaría del Trabajo. ¡Cuánta tramitación! ¡Cuánto esfuerzo de nuestra parte para no salimos de las leyes y cuánta paciencia de nuestra parte! Nosotros deseábamos el triunfo de esta primera huelga legal campesina, porque era en el hecho sentar un precedente magnífico para las futuras luchas de los campesinos, pero nos dimos cuenta de que la huelga legal campesina no es un instrumento eficaz de presión. A nosotros, que nos tocó participar en huelgas ilegales campesinas, supimos que éstas sí tenían en los hechos, más presión. La actual ley de sindicación campesina, al reglamentar la huelga, la ha transformado en un arma casi inútil, porque una huelga para que cumpla su función debe afectar los intereses patronales. Pero la ley obliga a la parte obrera a nombrar personal de emergencia para que atienda los productos perecibles y no permite la paralización en tiempo de cosecha. —¿Qué medio de presión es entonces una huelga legal campesina?—. Por eso frente a nuestra huelga, en asamblea general los trabajadores del Sindicato "Alianza" de San Esteban acordaron complementar el paro con otro método de lucha: la toma de tierra, para ganarnos a la opinión pública y así presionar más a los latifundistas y a las autoridades del trabajo. El resultado del complemento de estos dos métodos de lucha generó un elemento positivo para las luchas de los trabajadores chilenos, porque hicimos conciencia con nuestro movimiento de las cosas señaladas anteriormente. En el análisis de los sucesos de "San Miguel" concluimos que las organizaciones campesinas deberán revisar sus métodos de lucha. Deberán aglutinarse mucho más, para responder en buena forma a la ofensiva patronal que despide trabajadores a lo largo del país y que consigue arbitrajes de parte de las autoridades que en su totalidad han perjudicado a los campesinos. O si no, que lo digan los campesinos de la provincia de Curicó, de la provincia de Talca y de la provincia de Colchagua. Para oponerse a toda esta ofensiva de los patrones y a la inmensa debilidad del gobierno, lo repetimos, debemos estudiar seriamente la renovación de nuestros métodos de lucha.

Por eso, creemos que nuestro movimiento, en ningún caso, ni mucho menos, ha perjudicado el avance de la lucha campesina de este país. Muy por el contrario, ha entregado un material inmenso para el análisis, ha movilizado a los trabajadores chilenos (en cierto modo ha hecho carne la alianza obrero-campesina), ha movilizado a los estudiantes (ha concretado la alianza estudiantil-campesina). Además este movimiento ha servido para que nuevas formas de solidaridad con el movimiento campesino se hagan presente. Valorizamos también extraordinariamente la solidaridad estudiantil, tanto en Santiago como en las calles de Valparaíso".

NO ESTABAN EN PIE DE GUERRA

PREGUNTA: La actitud de los campesinos de encerrarse en un fundo y pretender resistir a la fuerza pública ha sido calificada de un "error militar". ¿Cuál es su opinión sobre eso?

CALDERÓN: "Nuestro movimiento, nadie puede medirlo desde el punto de vista militar, porque él nunca tuvo un carácter militar, sino que fue un movimiento reivindicativo. Es un complemento a la huelga que hace ya bastante tiempo ha perdido fuerza en este país y ha sido quebrada en repetidas ocasiones por decretos de reanudación de faenas y por la intervención policial".

PREGUNTA: ¿Por qué los campesinos no repelieron el ataque al fundo que tenían tomado?

CALDERÓN: "Nosotros no creímos que carabineros iba a atacar. Existía una tregua. A las seis de la tarde había una reunión en la Intendencia. Por el contrario de lo que nosotros pensábamos, el gobierno violó la tregua y nos atacó con un despliegue policial extremadamente fuerte. Pudimos comprobar detrás de los fardos de pasto, que a pesar de las tanquetas policiales y de los 600 efectivos de Carabineros bien armados, todos los compañeros campesinos se mostraron con una firmeza y una valentía extraordinaria. A los disparos de las tanquetas se contestó con 3 ó 4 balazos al aire de viejas escopetas. Después de esto ordenamos no contestar el fuego de Carabineros. Creemos que esta medida acompañada de serenidad y firmeza fue la más conveniente. Es decir, habíamos evitado una masacre. La serenidad, la firmeza y la valentía de los campesinos habían evitado un nuevo Ranquil o un nuevo Lonquimay. El Grupo Móvil no se detuvo ni siquiera cuando elevamos bandera blanca. Contestaron a esto con ráfagas de ametralladoras. Después de rendidos, fuimos golpeados salvajemente. Siempre habíamos escuchado hablar de la manera cómo actuaba el Grupo Móvil, pero nunca imaginamos que estaba constituido por personas sin entrañas, sin sentimientos. Fuera de la violencia física utilizada en contra nuestra, tanto en el desalojo como en la comisaría de Los Andes, en la comisaría de San Felipe y en el recorrido de San Felipe al Anexo Cárcel de Valparaíso, emplearon además una inmensa presión sicológica. Tan fuerte era este tipo de presión que sin lugar a dudas lo hacían para que nunca más los campesinos volvieran a luchar por sus derechos".

PREGUNTA: ¿Cuál es el balance que hace de su actuación y la de sus compañeros. Está arrepentido de algo?

CALDERÓN: "Como dirigente no me arrepentiré jamás de haber sido un modesto actor en los sucesos de "San Miguel", porque todos los que participamos en el movimiento estamos conscientes de que nuestra actuación constituye, en el hecho, un ejemplo para los demás trabajadores.

Agradecemos a través de "Punto Final" la inmensa solidaridad de los trabajadores y los estudiantes chilenos. Nuestro agradecimiento va en nuestra moral alta y en nuestra resolución de luchar siempre".

AUGUSTO CARMONA A.


Acusaciones

LOS FALSOS AMIGOS DEL CHE

LOS abogados Norberto Frontini, Mario Mathov y Arnaldo Kleiner, defensores de los guerrilleros de Salta (1964), Juan Héctor Jouve (estudiante de medicina, 27 años de edad) y Federico Evaristo Méndez (estudiante de ingeniería, 28 años), condenados ambos a cadena perpetua por el régimen gorila del general Onganía, conmocionaron los medios políticos y periodísticos con graves acusaciones que lanzaron contra Ricardo Rojo, autor del comercial y sospechoso engendro titulado "Mi amigo el Che", que ha resultado un material utilizable por la propaganda del imperialismo norteamericano.

Desde la Cárcel penitenciaría de Salta, ambos guerrilleros enviaron la siguiente carta abierta a Rojo, cuyos párrafos constituyen una denuncia quemante no sólo contra el aprovechado ex "amigo" del Che, sino contra toda una corriente que se incrusta en el movimiento revolucionario con fines mezquinos e inescrupulosos.

"Al fin ha llegado a nuestras manos un ejemplar de su libro. Nuestra primera impresión recibida a través de la lectura del resumen aparecido en "Siete Días", se ha visto lamentablemente confirmada.

No pretendemos ahora hacer una crítica formal. En primer lugar, porque no somos críticos literarios; y en segundo lugar, porque nuestra preocupación fundamental es otra. Usted la conoce porque algo de esto hemos hablado en nuestras breves entrevistas. A través de ellas creímos y usted aún lo afirma, que nos movían las mismas inquietudes. Ahora tenemos la certeza de que aquella apreciación nuestra fue errónea. Y como esa certeza surge de la lectura de su libro, analizaremos su contenido en aquellas partes que nos afectan directamente, y en cuanto a su intención general: "Dar a conocer el mensaje personal y político del Che".

Lo hacemos porque callarnos significaría complicarnos con la mentira consciente o inconscientemente expresada por usted; ademas de deslealtad con nuestros compañeros —nuestros hermanos mayores Che y Segundo, Hermes y otros— como así también con nosotros mismos.

Pero vayamos por partes. Veamos: Primero su relato y conclusiones de la guerrilla en la Argentina. Sobre esto creemos que tenemos indiscutido conocimiento en cuanto a la forma de su constitución; a los hechos que protagonizamos y al pensamiento de su jefe, nuestro comandante Segundo. Usted, sin duda, tuvo que inventar la historia, y para ello se valió de todos los elementos dados por Gendarmería. Porque usted jamas comprendió cabalmente una concepción estratégica y mucho menos a los hombres que esta concepción requería. Quiso evitar que el mito sepultara al hombre y terminó sepultando al hombre bajo un mito que lo niega.

La guerrilla en Argentina es una consecuencia de una línea estratégica global para la revolución en América Latina. Esta línea estratégica fue concebida por los revolucionarios cubanos hace bastante tiempo. Ya en 1960, el Che tenía esta concepción elaborada, y a partir de ella procedió en consecuencia. Masetti, amigo y compañero del Che, no era ajeno a la misma. Pero no sólo la conoció, sino que la comprendió y la abrazó como propia. De aquí a intentar su realización hay un paso. La decisión de hacer; y Masetti tuvo la decisión suficiente.

Ya en 1960 comienza a dar sus primeros pasos, para entonces sabía muy bien lo que debía hacer. Llegaban además a Cuba en esa época muchos turistas revolucionarios, y a través de ellos se conocía la situación general de nuestro país. Algunas tareas de solidaridad revolucionaria por ejemplo: guerra de liberación argelina) lo distraen momentáneamente de su propósito fundamental. Recién en 1962 se abocó directamente a esta tarea.

No es, pues, la renuncia a "Prensa Latina" lo que decide su camino, forma caprichosa de hacer las cosas, sino la consecuencia práctica de una concepción madura. De todos modos dejaría "Prensa Latina" para concretar su plan. Recordamos algo que siempre nos decía: " Cuidado con los periodistas". Los periodistas profesionales son, ante todo, periodistas. "Para ser revolucionario hay que sacrificar al periodista". El, antes de renunciar a "Prensa Latina" había sacrificado ya al periodismo.

En mayo de 1962, uno de nosotros ingresó al E.G.P. Nuestro conocimiento es, por lo tanto, directo; y no de segunda mano o producto de la fantasía.

Inmediatamente después de superada la crisis de octubre y en el primer vuelo de la "Cubana de Aviación", salieron Segundo y cinco compañeros más (de los cuales uno era cubano, Hermes Peña, capitán) hacia la Argentina. Desde entonces nunca más volvió a Cuba. Nos preguntamos ahora si Segundo poseía el don de la ubicuidad o usted miente. ¿Cómo podría usted reunirse con Segundo y el Che en 1963 si Segundo ya no estaba allí?

Pero está visto que quien comienza mintiendo necesita seguir mintiendo. En esto evidentemente le hace honor a su maestro el doctor Frondizi, "sin duda maestro de una generación de políticos jóvenes".

Ya metido en la fábula hay que explicar el nombre de Segundo. Nada más fácil entonces hay, que explicar el nombre de Segundo. Nada entonces que acudir a Gendarmería. Si hay un comandante Segundo, tiene que haber un Primero. ¿Y qué otro que el mismo Che pudiera ser el Primero? Argumento infantil y probativo, pero útil a los fines de la reacción. Pero la verdad es ésta:

Al ingresar al EGP, cada miembro adoptaba un nombre de guerra; y Masetti eligió el de Segundo por el consiguiente motivo: el Che, que en ese entonces realizaba tareas imprescindibles para la Revolución Cubana, pertenecía en forma "honoraria al EGP", conociéndoselo a este fin por el nombre clave de Martín Fierro, prototipo del gaucho argentino. Masetti eligió el de otro gaucho famoso, y Segundo Sombra lo era. Varios de nosotros seguimos el ejemplo. Luego Masetti fue conocido simplemente por "Segundo" y, además, fue realmente nuestro primero y único comandante.

Y sigue avanzando en su mentira sorprendiendo a los lectores en su buena fe. Es en el relato de los hechos donde llega a límites increíbles y donde aparece con más claridad su arma fundamental; la misma de los imperialistas y la reacción: la mentira.

Masetti entonces deja de ser un revolucionario, consecuente con su concepción revolucionaria, para convertirse en un neurótico prepotente y cruel cuando no sádico. Así mueren inexplicablemente (¿asesinato?) "Pupi" y "Nardo". Entonces el relato alcanza el nivel del melodrama, de la fotonovela. Los supuestos "fusilados" se convierten en mártires que saben morir y Segundo en asesino. Usted no tiene ni la más remota idea de lo que es moral revolucionaria y es en base a este desconocimiento y sin duda a su propia moral, que logra hacer semejantes trasposiciones de personalidad. ¿De dónde salen semejantes relatos? También esta vez (¿casualidad?) de la novela de Gendarmería. ¿Y qué más sale de allí? La muerte de Jorge y Hermes. usted repite sistemáticamente la novela, y nos asombra nuevamente que la repita.

Porque de éstos habíamos hablado. Usted eligió la versión de Gendarmería, porque creyó en ella y porque le servía para abonar su propia teoría de la revolución.

Nosotros no estuvimos en el lugar de los hechos como para hacer un relato fiel, pero sabemos que la versión es falsa por una razón muy sencilla que dimos a los propios gendarmes. La única arma que Jorge poseía era un revólver S. & W. Colt 38. Este revólver estaba inutilizado desde hacía varios días. Con esa arma no se podía disparar. ¿Por qué Gendarmería dio esa versión? Sencillamente para su propia coherencia. Ellos atacan los procedimientos guerrilleros (emboscadas) pues los consideran actos cobardes e inhumanos. ¿Cómo podrían decir entonces que Jorge y Hermes cayeron en una emboscada tendida por ellos?

Señor Rojo: Si usted hubiese conocido a los hombres, habría supuesto mejor. Pero no partió de suposiciones sino de versiones de los enemigos del Che y de la revolución. Así, los hombres de la revolución actúan caprichosamente en su novela por extrañas motivaciones; desplazados de sus funciones por desinteligencias en el campo socialista; despojados de una concepción madura.

La muerte de Masetti y del Che resultan inútiles y aparecen como el grito solitario de tozudos empedernidos abandonados por sus propios compañeros. No son el producto de una concepción nueva de la vida y del hombre a la cual ellos fueron fieles, sino el producto del romanticismo y de las componendas de los países socialistas con el imperialismo. Masetti muere según usted por cumplir con el Che y no por una consecuencia revolucionaria.

El Che muere por sus desinteligencias con Fidel. ¡Qué poco conoció usted al Che!

Si en nuestro caso se ajustó en su relato al relato de Gendarmería, en el caso del Che repitió la historia de la CIA.

El Che resulta así, la víctima propiciatoria de los problemas de Cuba con la URSS y la China. Su llamado de crear uno, dos, tres, muchos Vietnam, no sería el fruto de una concepción estratégica, sino una queja contra soviéticos y chinos, vale decir, expresión de su propia soledad.

En realidad, es un alegato contra los pseudos revolucionarios y los "amigos" como usted. A los Vietnam no los tienen que fabricar los soviéticos, ni los chinos, ni los cubanos, sino nosotros, los pueblos que tenemos que hacer nuestra revolución.

Queremos que sepa otra cosa más. Los revolucionarios tienen compañeros no "amigos". Usted no fue compañero del Che; por eso no puede apreciar su verdadera personalidad. Por compañero nosotros entendemos un término más alto y más hondo que supera en dimensiones la amistad amiguista de hombres como usted.

Para terminar, lamentamos que con su deslealtad haya hecho aparecer al doctor Gustavo Roca y nuestros abogados defensores como infidentes. Esto se llama vulgarmente caradurismo, y a los que lo practican, caraduras. Usted lo es.

Pese a todo, la concepción del Che se ha salvado. Porque todavía hay hombres —y cada día más— que al calor de estos tiempos latinoamericanos maduran en el amor por sus pueblos y la humanidad. Ellos comprendieron la muerte de muchos héroes como el Che y Segundo como un grito de guerra y un canto de amor; como un llamado a la guerra por el triunfo definitivo del amor entre los seres humanos. Usted no.

Nosotros, los compañeros del che, de Segundo, de Hermes y de los anónimos revolucionarios que a diario mueren en la lucha por la liberación de sus pueblos, nos apuramos a desenmascarar su mentira rechazando de entrada toda revisión proveniente de los fieles agentes del imperialismo como ese experto en "Asuntos Latinoamericanos del "The New York Times" que tanta gratitud le merece por haberle "revisado su libro".


Tribuna ideológica

LAS CLASES SOCIALES: CAPITULO INCONCLUSO DE "EL CAPITAL"

KARL Marx murió antes de que pudiese redactar el capítulo de El Capital, dedicado precisamente a este tema. Muchos han sido los autores que han pretendido reconstituir este capítulo, pero no siempre los métodos elegidos han sido los mejores. Recordemos aquí solamente a uno de ellos: Dahrendorf, quien en su libro "Las clases sociales y su conflicto en la sociedad industrial" se esfuerza por reconstituir el último capítulo de El Capital, agregando citas tomadas de distintos textos de Marx, pertenecientes a distintas épocas y que se desarrollan a distintos niveles de abstracción, según un esquema que él establece previamente. Su esfuerzo es valioso en cuanto a presentación de citas, pero absolutamente nulo en cuanto a significar un aporte a la comprensión de la "problemática" marxista acerca de las clases sociales.

El verdadero camino no es el de construir el concepto ausente a través de una recopilación de citas o de la elección de las mejores entre ellas, sino el tratar de construirlo a través de la comprensión de la problemática que está a su base y que se encuentra fundamentalmente en El Capital. Este es el camino que hemos seguido.

LAS CLASES SOCIALES: UNA DEFINICIÓN

El concepto de clase social es un concepto que puede ser definido a un nivel abstracto: al nivel de modo de producción (PP Nº 42), pero que para ser un instrumento de análisis político debe ser concretizado estudiando las nuevas determinaciones que adquiere en una formación social concreta y en una coyuntura política dada.

Definiremos primeramente el concepto a nivel de modo de producción, para luego pasar a las determinaciones propias que adquiere a nivel de la formación social y de la coyuntura política.

LAS CLASES SOCIALES DEFINIDAS A NIVEL DE MODO DE PRODUCCIÓN

En todo modo de producción se presentan dos grupos sociales antagónicos: los explotadores y los explotados, esclavos y amos, siervos y señores feudales, obreros y patrones.

La existencia de estas clases o grupos antagónicos, no fue descubierta por Marx; muchos historiadores y economistas ya habían hablado de ellas. El mérito de Marx es haber pasado de la descripción y reconocimiento de su existencia al conocimiento de su origen.

Para Marx las clases sociales son grupos de individuos, en que uno puede apropiarse del trabajo del otro a causa del lugar diferente que ocupan en la estructura económica de un modo de producción determinado, lugar que está determinado fundamentalmente por la forma específica en que se relacionan con los medios de producción.

Esta relación específica ha sido considerada clásicamente como una relación de propiedad o no-propiedad de los medios de producción, identificándose generalmente la propiedad con la posesión de estos bienes. Pero ya hemos visto en el artículo anterior que ambas palabras no significan lo mismo. Que no siempre coincide la propiedad con la posesión de estos medios. Esta confusión tiene su origen en El Capital mismo, ya que en el modo de producción capitalista premonopolista estudiado por Marx coinciden ambas relaciones en una misma persona. El capitalista es propietario de los medios de producción y los posee "efectivamente" al mismo tiempo, ya que sin su intervención o la de un delegado suyo el complejo proceso de producción no puede marchar. Sin embargo, en la única sección de El Capital donde Marx se refiere a formas pre-capitalistas de producción éste distingue claramente estas dos relaciones: propiedad y posesión efectiva.

La correspondencia o no correspondencia de estas relaciones puede producir efectos diferentes en los grupos interesados.

Veamos dos tipos de efectos que se pueden producir según la forma en que éstas se combinan:

 

Clase A

Clase B

Efecto

Tipo I:

propiedad y posesión de todos los medios de producción

no propiedad ni posesión de ellos

para producir sus medios de subsistencia la clase B debe trabajar para la clase A

Tipo II:

propiedad de un medio de producción: la tierra

posesión de la tierra propiedad de los instrumentos de trabajo

para producir sus medios de subsistencia la clase B no necesita trabajar para la clase A; si lo hace, se debe a razones extra-económicas

Sería precisamente la no correspondencia entre las relaciones de propiedad y de posesión efectiva lo que haría necesaria la intervención de factores extraeconómicos para establecer y mantener la relación de explotación.

"... es evidente que bajo todas las formas en que el trabajador directo es "poseedor" de los medios de producción y condiciones de trabajo necesarios para la producción de sus propios medios de subsistencia, la relación de propiedad tiene que manifestarse a la par como relación directa de dominio y de servidumbre; el productor directo, por consiguiente, como un hombre privado de libertad... Suponemos que el productor directo se encuentra en posesión de sus propios medios de producción, de las condiciones objetivas de trabajo necesarias para la realización de su trabajo y para la creación de sus medios de subsistencia... En estas condiciones, sólo la coacción extraeconómica, cualquiera sea la forma que revista, puede arrancar a estos productores el trabajo sobrante para el terrateniente nominal." [1]

CLASES SOCIALES Y RELACIONES SUPERESTRUCTURALES

Por lo tanto, en la definición de las clases sociales no basta hacer intervenir solamente las relaciones de producción (relaciones de tipo económico) sino que también intervienen relaciones superestructurales: relaciones jurídicas, políticas, ideológicas. En cada modo de producción una de estas relaciones domina sobre las demás, teniendo, por lo tanto, un carácter dominante sobre la determinación de las clases, pero es siempre la relación económica (la relación específica con los medios de producción) la que determina cuál va a ser la relación dominante y define sus límites de variación.

La relación que domina en el sistema es la relación que permite ejercer y consolidar la relación de explotación económica (de apropiación del trabajo de un grupo por el otro). Por ejemplo, en los modos de producción pre-capitalistas: la sumisión a los señores feudales, o a la fuerza estatal, o formas de sumisión ideológicas, etcétera.

En el modo de producción capitalista, debido a que son las relaciones económicas las que dominan, no es "formalmente" necesario referirse a las otras relaciones para comprender las clases sociales. Ello no quiere decir, sin embargo, que estas relaciones no existan. Para analizar la compraventa de la fuerza de trabajo, es necesario tener en cuenta, por ejemplo, las relaciones jurídicas.

Es la naturaleza interna de la estructura económica capitalista, en la que propiedad y posesión de los medios de producción se encuentran en manos del capitalista y en que, por lo tanto, el trabajador se encuentra absolutamente "separado", demunido de todo medio de producción, lo que lo obliga a ofrecer "voluntariamente" su fuerza de trabajo al capitalista para poder sobrevivir, es este tipo de relaciones de propiedad-posesión la que hace innecesaria la intervención de factores extraeconómicos, como la opresión o la fuerza a nivel de las relaciones de clase, y es esto lo que hace también olvidar, a algunos, el carácter represivo de todo Estado en una sociedad de clases. Si en el capitalismo no existe una intervención directa del Estado, una presión superestructural para llevar a cabo la explotación de una clase por otra, esta intervención se hace siempre presente en los momentos en que peligra el dominio de los explotadores sobre los explotados: masacres en las huelgas y manifestaciones de masa, etcétera. Las relaciones superestructurales están presentes en el capitalismo, pero intervienen solamente cuando existe una amenaza contra el sistema que tiende a reproducirse espontáneamente obedeciendo a sus mismas leyes económicas.

Es el carácter de la estructura económica feudal (la no correspondencia entre las relaciones de propiedad y de posesión de los medios de producción) lo que hace necesaria la intervención de la fuerza, del derecho, de la tradición, del Estado para que puedan reproducirse las condiciones de explotación.

Y podríamos decir que es el carácter de la estructura económica, propia al período de transición del capitalismo al socialismo, en que la propiedad de los principales medios de producción pertenece al Estado proletario (es decir, al proletariado como clase representada en el Estado), pero en que la "posesión efectiva" de estos medios está todavía en manos de aquellos que por sus conocimientos previos están capacitados para hacerlos funcionar (ex capitalistas que han pasado a ser administradores, toda la gama de técnicos del sistema anterior, y más tarde los nuevos técnicos pero formados con la antigua mentalidad, lo que hace necesaria la intervención de factores extraeconómicos: políticos (esta es una de las justificaciones de la dictadura del proletariado) e ideológicos, para luchar contra los hábitos legados por el sistema anterior. Estos factores extraeconómicos deben intervenir para impedir que el trabajo de los obreros sea acaparado de una u otra manera por el grupo que tiene la posesión efectiva de los medios de producción. Sólo el desarrollo de las fuerzas productivas (comprendiendo en ellas a los trabajadores y su preparación técnica) permitirá llegar a la realización de una plena posesión de los medios de producción por los trabajadores y, por lo tanto, a la supresión de las clases.

NEVA


VICISITUDES HISTÓRICAS DE LA DOCTRINA DE KARL MARX

"LA DIALÉCTICA de la historia es tal, que el triunfo teórico del marxismo obliga a sus enemigos a disfrazarse de marxistas. El liberalismo, interiormente podrido, intenta renacer bajo la forma del oportunismo socialista. El período de preparación de las fuerzas para las grandes batallas lo interpretan en el sentido de renuncia a esas batallas. El mejoramiento de la situación de los esclavos para la lucha contra la esclavitud asalariada lo interpretan en el sentido de que los esclavos pueden vender por unos céntimos su derecho a la libertad. Se predica cobardemente la "paz social" (esto es, la paz con los esclavistas), la renuncia a la lucha de clases, etc. Los oportunistas tienen muchos adeptos entre los parlamentarios socialistas, entre los diversos funcionarios del movimiento obrero y los intelectuales "simpatizantes".

V. I. Lenin. Pravda, núm. 50, lº de marzo de 1913. Obras Completas, Tomo 18, pág. 574.


Universidades

"U" DE CONCEPCIÓN AGUDIZA LA LUCHA

AL llegar a Concepción lo primero que se palpa es el clima politizado y de creciente actividad reformista universitaria. La universidad penquista, dominada hasta ahora por la masonería regresiva, que no tuvo escrúpulos en entregar los claustros a fundaciones yanquis que funcionan bajo la cobertura de Minnessota University, se halla bajo el fuego concentrado de la Federación de Estudiantes y los cuerpos docentes y auxiliares, que se han lanzado a la conquista del poder universitario, para lo cual tendrán que desplazar al grupo reaccionario y pro-norteamericano, capitaneado por el rector David Stichkin Branover. Es obvio aclarar que el actual sector dominante no entregará la universidad sin lucha, y apelará incluso a las fuerzas represivas.

Una de las características esenciales del panorama universitario lo constituye el ascenso del MIR como fuerza política principal dentro del estudiantado. En noviembre de 1967, a través del MUI (Movimiento Universitario de Izquierda) y con apoyo de la Brigada Universitaria Socialista, conquistó la dirección de la Federación de Estudiantes, relegando a democristianos, radicales y comunistas.

Ante el avance de la izquierda revolucionaria, el clan pronorteamericano, no sin disputas internas, acude a los oficios de un cuadro de lujo del imperialismo, el rector Stichkin, personero de la Alianza para el Progreso, director del Banco Israelita, socio del celebérrimo González Videla, entre los detalles más públicos de su currículum.

El objetivo primordial de este nombramiento era claro: apaciguar a la nueva dirección estudiantil. Hombre dado a las finezas, de gestos atildados y compostura elegante, político audaz y hábil, sabe no chocar cuando no le conviene. A pesar de todo, hubo de aceptar el planteo reformista estudiantil, con el fin de postergar el estallido del conflicto, ganar tiempo, preparar sus trampas jurídicas y maniobrar de modo que el poder masón y yanqui no sea tocado. Para esta estrategia, sutil pero inútil, contó con el refuerzo inestimable de las provocaciones antiestudiantiles provenientes de un sector de la izquierda tradicional, en el que descolló la voz extraña del diputado Orlando Millas, a través de la desmesurada tribuna que usufructúa en El Siglo.

LA JUVENTUD AL ATAQUE

Conversamos con el joven médico Bautista van Schouwen, secretario del comité ejecutivo de la FEC, en medio de las reuniones del plenario reformista:

"Permítame hacer un poco de historia. Cuando la asamblea de socios de esta corporación privada manejada por el imperialismo, que es la universidad penquista, designó a Stichkin como rector, nos dimos cuenta de la estrategia que debíamos enfrentar en el futuro inmediato. Nos aguardaba lidiar con una política experta, untuosa, en que la reacción se trajea con una simpatía demagógica, peligrosa desde el momento que puede confundir a algunos incautos con tendencia al cientificismo. Un hombre de características personales que lo singularizan dentro de la corriente burguesa kennedista. Un individuo capaz de imponer los intereses de su clase con la más suave vaselina y los modales más corteses. A su candidatura opusimos una revolucionaria, la de Carlos Altamirano. Lo destacable de esto es que por primera vez en la historia de esta universidad eran cuestionados sus dominadores. Ni soñábamos con triunfar electoralmente en esas condiciones. Pero en aquella elección de marzo se oyó por vez primera en el claustro pleno, masón y "minesoto", la voz del marxismo revolucionario y sus planteamientos programáticos respecto a la universidad y la cultura. Y esa misma voz se oyó fuera de los ámbitos académicos.

"Una vez asumida la rectoría, Stitchkin invita a Luciano Cruz, nuestro presidente de la FEC y miembro, como yo, del MIR, a "dialogar". Luciano se niega. Teníamos que enfrentar a un clan reunido por las fundaciones Ford, Rockefeller, Kellog, que habían penetrado con sus métodos colonialistas, fundamentalmente en los institutos centrales de química, física, matemáticas. Una de sus "investigaciones científicas" más codiciadas giró alrededor de una pasta de dientes norteamericana. Amén que estos monopolios estadounidenses dominan esas carreras para llevarse luego los técnicos y científicos que tanto escasean en USA, lo que les resulta muy barato.

"Ante el planteamiento reformista de la FEC, el rector Stitchkin maniobra citando a una constituyente que nosotros rechazamos por no ser representativa, puesto que dejaba afuera al docente no titular y al personal obrero auxiliar. Finalmente, Stitchkin debe ceder y conquistamos que la Comisión de Reforma Universitaria incluya a todos los sectores.

"Mientras tanto, "un señor Milla o Millas", como ridiculizara Fidel Castro, comienza a orquestar, bajo su inconfundible batuta, todo un repertorio de provocaciones contra la FEC, que no hacen más que convertirlo en hazmerreír de la masa estudiantil. El Siglo, por su innegable influjo, deforma la verdad, engaña a sus lectores obreros haciéndoles creer que los docentes y estudiantes comunistas hacen esto o aquello, cuando en realidad son una minoría invisible aquí, y trata de convertir a sus lectores en enemigos nuestros. El tiro le ha salido por la culata al "honorable" diputado Orlando Millas, pero parece que no le gusta mucho la autocrítica, como sucede a todos aquellos que no son revolucionarios sinceros. Este proceso de reforma desembocará inevitablemente en una lucha frontal contra el poder proimperialista. Seguramente veremos al señor Millas pidiendo tregua, una tregua que sólo favorece al orden dominante. Que nos siga provocando. Hay pocas publicaciones humorísticas en Chile, y aquí en Concepción nos reímos mucho de sus majaderías. Algún día tendrá que rendir cuentas de sus provocaciones divisionistas, que no tienen fisonomía de casuales.

"Por primera vez, asimismo, los docentes toman conciencia del verdadero carácter de esta universidad, y junto a los estudiantes, elaboran los documentos en las subcomisiones. PF los ha leído y presenciado las reuniones plenarias. Allí se impusieron, entre otras cosas, la enseñanza de las ciencias sociales en todas las carreras para no producir robots de laboratorio sino seres cultos útiles para la transformación revolucionaria socialista. La calificación de los docentes y el derecho a veto. Los concursos rigurosos para la designación de docentes, mecanismos democráticos de poder y otras normas para que esta universidad pueda participar dentro del medio social en la lucha por la liberación nacional, en la revolución inesquivable. Quizá nos hemos enajenado un poco en esta reforma, enfrascados en la confección de documentos y vigilando las pillerías de la burguesía masónica. Todo lo que se está aprobando del futuro estatuto es claramente antimperialista. Cuando haya que elegir las nuevas autoridades, que tendrán que ser coherentes con este proceso, habrá guerra. La FEC quiere actuar de un modo serio y responsable, no nos vamos a farrear la esperanza juvenil, como otros acostumbran. Cuando pasó Frei por aquí, Stitchkin invitó a Luciano Cruz a comer los tres juntos. Se quedaron esperando. No transaremos, ni por las "buenas" ni por las malas."

CONCLUSIONES

Para el docente Enzo Mella, director subrogante del Instituto de Filosofía de la Universidad penquista, "la prerrogativa esencial es no dejar vivos los núcleos de poder dominante, representados por la conservadora asamblea de socios, digitada por la masonería y el imperialismo".

Un estudiante de leyes nos dice: "Pelear con Stitchkin es algo nuevo, es como pelear con una dama. Pero venceremos. Tarde o temprano tendrá que perder sus buenos modales y sus finuras ante la ofensiva estudiantil, y tendrá que mostrar su verdadera cara proyanqui. Ese día sabremos bien quiénes están de un lado o del otro. No aceptaremos a nadie que pacte a nuestras espaldas, como ha sucedido muchas veces en Santiago. Anote esto: ningún dirigente nuestro es candidato a diputado."

Liquidación del directorio reaccionario de la universidad y los sojuzgantes lazos de los monopolios norteamericanos, cogobiemo verdadero con representación estudiantil a todo nivel, estatuto del docente, presupuesto nacional universitario estable, son los puntos estrictamente universitarios del estudiantado penquista. Por otro lado, como nos dice una morena estudiante de biología, "no nos conformaremos con eso, queremos la revolución en todo Chile. El Che no ha combatido en vano, nos dirige. Anótelo".

JULIO HUASI


LO DE SIEMPRE

EN EL NUMERO 16 de la revista Aurora (órgano sobre asuntos culturales del P.C.), un señor R. A. trata de responder un vistazo crítico que sobre dicha revista diéramos en el Nº 54 de PF (7 de mayo), en el que señaláramos la absoluta falta de información que esa publicación se permitía sobre el suceso político-cultural más importante en los últimos años: el Congreso Cultural de La Habana realizado en enero de 1968, crítica que R. A. sigue ignorando. No responderemos por los motivos siguientes: su pobreza argumental, su defensa (¿o autodefensa?) irrestricta de un informe de Volodia Teitelboim, su desprecio por el más tímido espíritu autocrítico, y porque en una polémica —o algo aproximado a ella,— no podemos enfrentarnos al anonimato, a alguien que se demuestra incapaz hasta de firmar con su nombre y apellido completo.

Quizá se deba a que ciertos entrecomillados guardan un aliento desleal, por no decir algo peor.

J. H.


Opiniones

LA IGLESIA JOVEN

El domingo 11 de agosto, al rayar el alba, un grupo de jóvenes cristianos, laicos y sacerdotes, responsablemente e inspirados por un anhelo de renovación integral, y con la única finalidad de expresar en forma viva y audaz, como corresponde a toda juventud, sus sentimientos e inquietudes, se encerraron en la iglesia Catedral de Santiago por espacio de algunas horas, considerando que este templo es el símbolo material de la Iglesia Católica chilena y que dentro del corazón mismo de este símbolo era posible romper el hielo de quienes tenían la obligación de entender y considerar con criterio cristiano y humano sus anhelos y generosas aspiraciones de hacer de la Iglesia el baluarte de la justicia y la verdad del pueblo.

Esta actitud no ha ido dirigida contra la doctrina de la Iglesia Católica, sistematizada en sus dogmas milenarios, según lo han expresado categóricamente quienes han hablado en nombre y representación de este grupo, sino que en contra de métodos, estructuras y procedimientos que la han identificado, ante el pueblo y la masa trabajadora, en acciones comunes y contubernio con el régimen capitalista y sus personeros. Su actitud vacilante y contemporizadora con los explotadores de los pobres y los desposeídos, y su incapacidad real para destruir lo "podrido" que existe en su seno, la han enmarcado dentro de una línea regresiva y reaccionaria. Mucho más evidente se ha hecho esto cuando ante las represiones y masacres en contra de los trabajadores, ha permanecido callada, aprobando con su silencio tales crímenes. Esto el pueblo no lo ignora ni lo olvida, por más genuflexiones y oraciones que elevemos a Dios y a sus santos.

Las autoridades eclesiásticas, al igual que la estructura política y social del país, se han "burocratizado" dentro de una rutina carente de vitalidad y audacia para enfrentar los problemas del mundo contemporáneo. Este edificio de veinte siglos se agrieta y bambolea ante los oleajes de una multitud hambrienta de justicia y verdad. Es perfectamente lógico y natural que tantos siglos hallan envejecido y anquilosado sus métodos y procedimientos. En muchísimo menos tiempo se ha agrietado en hondas fisuras el marxismo, que hoy se desgarra en una lucha intestina dramática y enconada.

El inmenso mundo de los pobres y de los explotados exige acciones definidas, claras y rápidas, y no simples palabras y promesas de un más allá venturoso; quiere felicidad y tranquilidad también en esta tierra y es la juventud cristiana la que ha sabido interpretar estos anhelos y sabemos que en su consecución y búsqueda no desmayara jamás pese a todas las calumnias, persecuciones y vejámenes de que serán objeto por una oligarquía especializada en este arte de envilecer a los hombres.

No creemos que Cristo profanara el templo de Dios al arrojar de su interior a los mercaderes y cambistas en forma violenta y directa, sin explicaciones ni transacciones.

Durante las horas que permanecimos bajo las frías bóvedas de la Catedral, se oró y dialogó con singular fervor y emoción. Los cantos litúrgicos y también Tas guitarras criollas exteriorizaron este fervor juvenil, pese a las observaciones del Observatore Romano a cuyos periodistas tampoco gusta que el pueblo exprese sus sentimientos con sus propios cantos e instrumentos.

Los verdaderos profanadores del templo de Dios son todos aquellos que entran a él con la bolsa bien llena de escudos y de dólares, robados a sus trabajadores y campesinos. Contra ellos no hay anatemas, pero sí contra quienes luchan por que se entregue lo robado a sus verdaderos dueños.

Los diversos compañeros qué dialogaron en las reuniones que se efectuaron durante ese día domingo, lo hicieron con sinceridad y profunda convicción en los ideales y propósitos que allí los reunían. Al término de estas asambleas se adoptaron acuerdos de carácter general que han de ser posteriormente dados a conocer a todo el país y muy especialmente a la clase trabajadora y al pueblo. Desde luego, quedó claramente establecido que este grupo se estructuraría en forma definitiva a fin de proseguir su labor, cuyo Inicio era la reunión que se efectuaba. Otra característica fundamental de este grupo es su absoluto desligamiento con cualquier partido político, cuyas influencias antiunitarias se evidencian en el movimiento sindical y gremial de la clase trabajadora. La Iglesia Joven está por la unidad sin reservas o segundas intenciones de todos los trabajadores de Chile. Busca la "unidad de clase" ya que todos los trabajadores, sin distingos políticos o religiosos, son igualmente explotados por sus patrones. En la lucha de clase, dentro de los regímenes capitalistas, que es un "hecho histórico", la Iglesia Joven debe estar en la barricada de los explotados, identificada con ellos en amor, justicia y verdad.

En las diversas intervenciones en que participaron obreros, empleados y estudiantes, quedó de manifiesto el sentido anhelo de que la jerarquía, dentro de la Iglesia, debería generarse por el voto directo del pueblo cristiano, al igual que en los primeros tiempos del cristianismo; que en las ceremonias y formas de vida de sus pastores debería abandonarse todo boato, manifestación u ostentación de riqueza y prepotencia; que la Iglesia debe desprenderse de todas sus riquezas materiales, como propiedades, bonos, acciones, dinero acumulado en los bancos, etcétera, semejándose al Maestro que no tuvo en el mundo dónde reclinar su cabeza, y a la vida de los primeros cristianos que, como lo dicen los Hechos de los Apóstoles, capítulo II, versículos 44 y 45: "todos los creyentes vivían unidos, y TODO LO TENÍAN EN COMÚN. Vendían sus posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada cual."

En esta lucha por el imperio de la justicia en el mundo, ya que sin justicia no puede haber amor, la Iglesia Joven no descarta la "violencia" cuando ésta en manos de los poderosos pretenda "cerrar todos los caminos" a los pobres en el camino de su liberación. En una sociedad en que la indigencia subsiste para grandes sectores de la población, la fuerza que nace de esta indigencia es una fuerza revolucionaria que está en principio dispuesta a ejercer violencia sobre cuantas estructuras de toda índole se interpongan entre los bienes y las necesidades insatisfechas. La mayor o menor violencia dependerá sobre todo de la resistencia que le opongan las viejas estructuras.

Quienes niegan al pueblo el derecho a defenderse violentamente de la violencia patronal o estatal cuando reclama pan y Justicia, deberían leer aquel pasaje del Evangelio de san Mateo, capítulo X, versículos 34 y 35: "No penséis que vine a meter paz sobre la tierra: no vine a meter paz, sino espada." Esta doctrina de la "violencia", como medio para impedir la injusticia y la maldad, se encuentra claramente establecida en el Evangelio de san Juan, capítulo II, versículos 14 al 16, al narrar el evangelista que Cristo, "halló en el templo vendiendo bueyes y ovejas, y palomas, y a los cambistas sentados, y haciendo de cuerdas como un azote, los echó a todos del templo, derribando el dinero y las mesas de los cambistas". Cristo no entró a parlamentar con los mercaderes del templo, ni buscó la mediación de los sacerdotes del templo, sino que directa y violentamente los expulsó de la Casa de Dios.

A esta altura del debate se recordó, dentro de la Catedral de Santiago, la figura del "guerrillero inmortal", el Che Guevara, a quien uno de los que intervinieron llamó "cristiano perfecto". Un momento de profundo silencio y emoción ratificó estas palabras.

Al término de esta intervención, todos de pie, dirigieron a Cristo esta plegaria: "En vano, Cristo amado, en vano; han pasado dos mil años y los hombres te siguen crucificando. ¿Cuándo nacerás, Cristo bendito, sin que seas crucificado, para vivir entre nosotros por toda la eternidad?"

La Iglesia Joven se extraña de que el marxismo haya sido condenado por un papa, como intrínsecamente perverso, e igual condenación explícita no haya caído sobre el capitalismo, siendo que aquél busca como los cristianos, la justicia sobre la tierra, y éste busca el aniquilamiento de los pobres y los desposeídos. Si cayó sobre la Iglesia Católica la condenación de ser "el opio del pueblo", ésta se explica perfectamente, ya que hasta hace poco los pastores sólo predicaban al pueblo la "resignación", la "humildad" y hasta los deseos de una mayor miseria porque ésta le abría las puertas del "cielo". Doctrina absurda que jamás Cristo ha predicado y que sólo una distorsión interesada y anticristiana divulgó en la masa del pueblo cristiano. Nada diferencia al marxismo del cristianismo en la lucha concreta y presente de la búsqueda de la felicidad del hombre sobre esta tierra. La diferencia sólo se deriva en que el cristianismo también desea asegurar al hombre su felicidad en el más allá.

Una materia que es necesario dejar establecida es la abnegada y honrada actitud de los periodistas que concurrieron a la conferencia de prensa y otros actos. Desgraciadamente, debemos hacer la excepción de los agentes del diario El Mercurio que en forma muy poco noble y sí muy canallesca, escribieron la inscripción que apareció en sus páginas firmada por las JJ.CC. sobre la tumba del arzobispo José M. Caro, para en seguida fotografiarla a fin de hacerla aparecer como obra de los que estuvieron dentro del templo.

El despertar de las Juventudes en nuestro país y en el mundo entero hacia una vida superior, plena de felicidad en el heroísmo, es ya una realidad que nada ni nadie podrá detener. Ha nacido pujante y audaz en el encuentro del 11 de agosto en la Catedral de Santiago.

CLOTARIO BLEST R.


Crónica

LOS INCREÍBLES RECURSOS DE CHILE

LA "píldora", como uno de los sistemas para limitar la familia y con ello solucionar el problema del hambre en el mundo ha puesto una vez más de relieve la contradictoria situación de Chile a este respecto: se ha comprobado que, a pesar de ser un país con un gran porcentaje de población desnutrida y con un récord de mortalidad infantil por esta causa, cuenta con recursos naturales suficientes para alimentar a una población muchas veces superior a la actual.

Esta afirmación comprobada con cifras, fue formulada por el economista e ingeniero agrónomo David Baytelman, Jefe de la Sección Agrícola de la Corporación de Fomento, en una charla ofrecida ante un grupo de profesionales en el Colegio Médico.

Aunque los médicos conocen de cerca el problema de la desnutrición, el enfoque de Baytelman en su conferencia sobre "Nutrición y Agricultura" provocó conmoción, por tratarse de un estudio serio y por provenir de un alto funcionario de CORFO.

PF ha recogido en esta crónica algunos de los conceptos fundamentales de dicho estudio, hasta la fecha no publicado.

Baytelman comienza por plantear la tesis de que "nuestro país tiene recursos naturales suficientes no sólo para sustituir casi todas las importaciones de alimentos que se realizan en el presente, sino también mantener niveles a satisfacción total de requerimientos nutritivos equilibrados a una población muchas veces superior a la nuestra. Puede, además, exportar los productos más escasos y preciados a los mercados del mundo. Chile tiene recursos naturales y potenciales para obtener, en 300 mil hectáreas, una cantidad superior de trigo a la que se produce en el presente en 750 mil. Puede alcanzar niveles tales en su producción de leche y carne que, después de satisfacer sus necesidades internas, es capaz de convertirse en país exportador y cubrir el mundo de frutas. Puede, en suma, llamarse a Chile país de la abundancia".

Sin embargo, el problema del hambre en Chile, no ha sido hasta ahora enfrentado con medidas de fondo: instituciones de caridad reparten leche en polvo en las poblaciones, y el SNS coloca carteles en los consultorios periféricos explicando el valor nutritivo de los huevos, la leche, la carne, las frutas, ante los que tienen pan, masas y agüita de té como único alimento. Estas personas —dice Baytelman— no sólo no necesitan ser convencidas de que es preciso tener una dieta equilibrada, sino que, además, están ávidas de consumirla. "Es más, como seguramente no han sido capaces ni siquiera de satisfacer su demanda de alimentos inferiores, si reciben como regalo leche en polvo, existirá la tendencia a venderla y sustituirla por aquellos alimentos energéticos, entre los cuales podríamos también incluir el vino barato".

La primera conclusión, es que no existe ninguna otra forma de escaparse de este callejón sin salida, que no sea una Reforma Agraria. Luego, que el objetivo más importante de esta reforma debe ser una distribución del ingreso en el campo de manera que ponga en tensión el resto de la economía, para satisfacer el aumento masivo de la demanda de productos agrícolas. Finalmente, expresa que "no existe precedente histórico alguno que señale algún país que haya realizado una Reforma Agraria que no sea el producto de una Revolución o de una gran conmoción social".

LAS CAUSAS

Al analizar la cauca de la incapacidad de todos los países subdesarrollados —no sólo de Chile— de satisfacer las necesidades nutricionales de gran parte de su población, Baytelman indica que ella no está en la tasa de crecimiento demográfico ni en la escasez de recursos naturales. Las verdaderas culpables son:

1. La distribución del ingreso, y

2. La estructura de tenencia de los recursos productivos de sus respectivos sectores agrícolas.

"Existe efectivamente un problema de explosión demográfica —reconoce Baytelman— pero no se trata de carencia de recursos sino de una discrepancia entre el ritmo de crecimiento de población y las formas arcaicas de tenencia de la tierra".

Como una prueba de la injusta distribución del ingreso en la población de Chile, observa que, en 1964, el ingreso personal del sector obrero en la agricultura representó sólo el 4% del total del país, en circunstancias que equivale al 29% de la población de Chile. Casi el 48% de la población corresponde al trabajador urbano, pero éste recibe sólo el 19% del ingreso total. Al otro extremo, el estrato patronal, que representa sólo el 4,7% de la población, recibe casi el 40% del total del ingreso.

Respecto al segundo punto —la estructura de la tenencia de recursos productivos— destaca que, desde 1955, el país ha vivido un proceso masivo de toma de conciencia de que "algo huele mal" en este cuadro. La Reforma Agraria, expresa, ha disminuido la superficie geográfica del latifundio, pero ello no significa que la mayor parte de la tierra desplazada hacia estratos inferiores de tenencia haya perdido sus características latifundistas de explotación. Por otra parte, se ha concluido que, tanto a nivel nacional como regional, existe una productividad cuatro veces superior por hectárea arable en los predios pequeños que en los grandes. El grado de subutilización, además, se eleva en la medida que crece la dimensión de las explotaciones. "Esta conclusión es básica —explica— pues el ritmo de crecimiento de la producción agropecuaria determina si existen o no alimentos para satisfacer las necesidades de la población. Si una alta proporción de recursos naturales se halla concentrada en pocas manos, y si además una parte apreciable de ella se origina en esas explotaciones que tienen una productividad muy baja por hectárea, ello significa que sólo se puede ser consecuente con el objetivo de elevar la producción total a una tasa aceptable, si se hace uso de políticas agrarias que incidan fundamentalmente en este grupo de predios".

Ha sido esta estructura, entonces, la que ha conducido a que los últimos 35 años, la producción agropecuaria haya estado prácticamente paralizada.

EL POTENCIAL PRODUCTIVO DE CHILE

El estudio enfoca luego el tema de lo que podría producir el país sí se modificara en forma radical y profunda la estructura de distribución del ingreso. Baytelman afirma que Chile tiene un potencial extraordinario de recursos, y para probarlo, lo compara con California y Nueva Zelandia.

La región central de nuestro país, dice, es copia fiel de California y se cuenta en el globo con sólo una superficie muy pequeña con características ecológicas de ese tipo. La diferencia es que nuestra zona central cuenta con casi el doble de los recursos naturales aptos para la más valiosa de las explotaciones: la fruticultura. A pesar de ello, en California se produce una cantidad de frutas que es alrededor de doce veces mayor que la chilena.

Más adelante compara la región sur de Chile con Nueva Zelandia, estableciendo la diferencia de que nuestros suelos son considerablemente mejores. Nueva Zelandia tiene un territorio equivalente a casi un tercio de nuestro país. Su superficie arable es once veces más pequeña que la chilena. Nueva Zelandia, sin embargo, tiene 7 millones de cabezas de bovinos con una tasa de crecimiento de 2,7% anual. Y aquí pregunta: "¿Cuántas tiene Chile?. Según el Censo de 1965, 2 millones 870 mil, y su tasa de crecimiento ha sido, desde el censo anterior, poco más del 1% anual". Luego agrega: "Nueva Zelandia tiene 50 millones de cabezas ovinas. ¿Cuántas tiene Chile? Respuesta: 6,7 millones, alrededor de la octava parte de Nueva Zelandia".

La producción de trigo es otro ejemplo. Los suelos y las condiciones ambientales de Gran Bretaña o de la mayor parte de los países europeos, son inferiores a las nuestras, según el estudio. No obstante, los rendimientos de trigo por hectárea son allá de 45 quintales métricos. Aquí son de 15.

Y una última comparación:

Holanda cuenta con 0,08 hectáreas arables y 0,2 hectáreas productivas por habitante. Tiene una densidad de 324 habitantes por kilómetro cuadrado, dos veces y media la de la India. En Chile, existen 0,8 hectáreas arables por habitante (10 veces más que en Holanda) y 2,8 hectáreas productivas por cada chileno (14 veces más que lo de Holanda). Por último, nuestra densidad geográfica es de 11,4 habitantes por kilómetro cuadrado, 33 veces más pequeña que la de Holanda. A pesar de todo, Chile afronta igual que la India el peligro de la explosión demográfica, mientras que Holanda se da el lujo de recuperar tierras del mar y destinarlas a bosques para aves migratorias.

"¡Cuán infantil parece, frente a estos enormes recursos, la estrategia de resolver el problema del hambre a través de anticonceptivos y esterilizadores!", piensa Baytelman al final de su investigación.

C. C. M.


Tribuna

SINDICATO CAMPESINO: ¿ESPERANZA O FRUSTRACIÓN?

EL sindicato campesino se desarrolla en un marco de profundas contradicciones: acaparamiento ' de la tierra por un puñado, de latifundistas, modernización del latifundio con un sentido de sustitución de la mano de obra arraigada en los fundos, bajísimos niveles de vida de los campesinos, progresiva pulverización de las pequeñas propiedades. Se desarrolla en un marco donde el latifundio reina sin contrapeso, impone su poder para absorber preferentemente los recursos asistenciales del Estado, para conectarse con las organizaciones empresariales de mayor poder (sociedades anónimas y cooperativas agrícolas), para mantener áreas minifundistas a sus pies con el fin de obtener mano de obra barata de los pueblos y ciudades agrícolas, y para mantener inmersos a los campesinos bajo el monopolio latifundista de las mejores tierras, de los créditos, de los ingresos, de los precios y de los servicios.

Ahora bien, ¿cuáles son las armas de que disponemos para romper semejante cuadro como condición previa para el desarrollo y para formar una nueva sociedad nacional?

En esta oportunidad analizaremos una: el sindicato campesino.

La ley actual de sindicalización —dictada en 1967—, nació de aquella falacia legal de suponer que unas mismas disposiciones pueden aplicarse igualitariamente a una sociedad profundamente desigual: partiendo de este concepto se reglamento prácticamente con las mismas disposiciones dos tipos antagónicos de sindicatos: el de campesinos y el de patrones.

El sindicato agrícola ha sido orientado por el gobierno para robustecer un modelo capitalista de crecimiento de nuestra agricultura. Este modelo descansa en la concepción de no sustituir al latifundio, sino de modernizarlo, incorporarlo a normas racionales de una economía de costos. Para ello, el gobierno democristiano ha suministrado gran cantidad de capitales a estas unidades, ha creado el plan de desarrollo predial financiado por CORFO y ha aumentado las importaciones de maquinarias al latifundio por medio de sus organizaciones empresariales y de organismos de gobierno. Es interesante destacar que estas medidas han provocado cierto tipo de diferencias entre las nuevas capas de latifundistas que operan fundamentadas más en una explotación de tipo latifundista (incorporación de plantaciones, maquinarlas, tecnología moderna), con aquellas capas latifundistas mayoritarias que descansan en la pequeña empresa extensiva sobre una gran superficie abandonada y en la sobrevalorización de la tierra y en la desvaloriza clon del hombre, de la mano de obra campesina.

Mientras el latifundio modernizado desarraiga al campesino de la tierra para lanzarlo a un reducido y anárquico mercado de trabajo, el latifundio tradicional lo mantiene arraigado en horribles condiciones de vida, sin posibilidades de acceso a la tierra, sea por la vía de la actual reforma agraria (comprometida con el latifundio) o por la vía legal de adquirir tierras (un inquilino requiere en Aconcagua de 3.2 años de trabajo para adquirir una hectárea de riego, 4 años en Ñuble, 2 años en Cautín, lo que equivale a que, debido a la desvalorización de las tierras, y la desvalorización de la mano de obra —maniobrada por el latifundio— la tierra queda absolutamente fuera de la capacidad de compra de los trabajadores agrícolas).

Lo que ha producido el latifundio reformado es transformar regresivamente la condición de los campesinos: de inquilino a afuerino, de inquilino a voluntario o de voluntario a afuerino; de ahí que en los últimos años haya crecido extraordinariamente la población flotante en los campos. Si bien la empresa capitalista aumenta la productividad de algunos de sus recursos, lo hace a un tremendo costo social, lo hace a costa del empobrecimiento de las condiciones de los campesinos, de sumirlo más hacia abajo, hacia donde el mercado de trabajo se ahoga en un mar de desocupación, hacia la callampa, hacia los trabajos por pequeñas temporadas, más duros y marginales.

La tecnología, las maquinarias, las plantaciones, los cultivos industriales y la expansión del Estado burgués (Banco del Estado, Corfo, Eca, Cora, Indap, Odepa, Sag, Odeplán), han llegado demasiado lento, demasiado superficial y demasiado tarde al escenario de los problemas agrícolas. Estas innovaciones han sido incapaces de desatar la revolución tecnológica que permitió el crecimiento económico de los países industrializados. Ni la incorporación de la tecnología moderna ha podido provocar un dinámico crecimiento económico ni la expansión inorgánica del Estado ha podido desprenderse del lento y pesado ritmo de la carga burocrática o capaz de rechazar la reproducción interna de los vicios de la sociedad clasista. Sintetizando en una frase la idea expuesta, se podría afirmar que: tanto las Innovaciones tecnológicas como la ampliación del Estado, han sido absorbidos por la secante estructura latifundista.

Mientras la constante incorporación de tecnología y la expansión orgánica del Estado en los países industrializados permitió el fortalecimiento de una burguesía emprendedora, "revolucionaria" en relación a la época anterior, en Chile, la incorporación de la tecnología y la expansión del Estado han servido de sostén económico y jurídico a una burguesía floja, inepta, ideológicamente atrasada, que produce como pobre y consume como si se localizara en países ricos. Mientras las burguesías europeas o de América del Norte se identifican con los esquemas del liberalismo económico, la burguesía nacional carece de postura ideológica propia, reeditando mecánicamente los ideales de vida, los métodos de desarrollo y la organización formal de las burguesías imperialistas de Europa (Inglaterra, Francia, Alemania), o de los Estados Unidos.

Las organizaciones sindicales en los países industrializados se articularon a la linea de la productividad de la empresa, fueron motor de la redistribución del ingreso y de la incorporación de las masas obreras a un sistema económico y a unos ciertos valores sociales. En Chile, ni la burguesía criolla se asemeja a la burguesía europea o norteamericana, ni la clase obrera se parece al proletariado industrial de esos países.

Mientras el comunismo es una ideología de la clase obrera en Europa y el liberalismo económico una ideología de la burguesía, en Chile y América Latina, el comunismo se ha localizado en las capas medias y en las élites obreras y el liberalismo económico ha sido más la bandera de la alta burguesía u oligarquía industrial, minera, bancaria, latifundista y comercial que de la pequeña burguesía (incluyendo algunas capas medias de funcionarlos públicos, intelectuales y técnicos, etc).

La actual "burguesía nacional" ha demostrado ser absolutamente incapaz de promover el desarrollo económico y social del país como lo fueron las burguesías de otros países. En este sentido, el gobierno democristiano ha intentado estérilmente llenar el vacío ideológico de la burguesía chilena, mediante un populismo reformista y tecnocrático, el cual se ha estrellado a su vez contra las estructuras petrificadas que sostienen a esa burguesía, que nació vieja y gastada, habituada al derroche y al amparo del imperialismo.

Desde luego, el carácter de semejante burguesía nacional exige de parte de las fuerzas revolucionarias un estilo de lucha propio, diferente al estilo de lucha usado por las organizaciones obreras en los países industrializados; en esas reglones bastó con la presión social de los trabajadores para la redistribución del ingreso nacional, en cambio en Chile la presión sindical por obtener mayor salario ha quedado absolutamente por debajo de los índices reales de inflación, sin lograr redistribuir el monopolio sobre los ingresos, y sin lograr tampoco el mejoramiento de las condiciones de vida de la clase obrera.

De ahí que la meta del sindicato —dentro del marco de un nuevo estilo revolucionario— está en su conexión a los puntos claves que oprimen a la clase obrera: el latifundio, la vieja estructura de la industria, de la banca y del comercio, la orientación clasista del Estado y el tutelaje nacional del imperialismo. Estos enemigos no se pueden visualizar correctamente si los sindicatos avanzan por la falsa pista del regateo salarial, porque en tal caso la contradicción principal (latifundio y campesinos, oligarquía urbana y clase obrera, o sino Estado oligarquía-latifundio y masa obrera) pasa a segundo término y en su lucha se pone lo que es accesorio, lo que es dañino para la clase obrera y conveniente para la burguesía, se ponen canales de tipo salarial que comuniquen a los pobres con los ricos, con lo cual éstos últimos amarran a los pobres a procedimientos legalistas artificiosos, orientan sus aspiraciones a meras reivindicaciones salariales y la lucha economista sustituye a la lucha de clases, la ideología burguesa suplanta la ideología obrera, la burguesía se robustece y la clase obrera queda a medio camino. Cuando la clase obrera se agrupa en torno de "conquistas" salariales parece que suceden dos cosas de significación política: estratificación interna sobre la base de diferentes niveles, y obscurecimiento de las fuentes reales del atraso nacional.

Pues bien, en este modelo que tiende —en el sector rural— a transformar el latifundio de tipo tradicional en un latifundio de tipo capitalista, el sindicato campesino viene a operar como impulsor de este modelo e insertado en los ideales de consolidar y fortalecer el sistema capitalista.

Esta es otra trampa que nos ha tendido la burguesía para perpetuarse con nuestros esfuerzos y sacrificios.

El sindicato en sí, en teoría, puede representar varios papeles diferentes:

a) para consolidar el capitalismo,

b) para que la lucha de clases decaiga en formas pacíficas de coexistencia, y

c) para servir de instrumento de lucha planificada y organizada por el cambio social, por la ruptura de las viejas estructuras. La experiencia boliviana es bastante significativa: el sindicato minero operó como mecanismo de comunicación, participación y enlace de las fuerzas obreras para incorporarse al proceso revolucionario de liberación nacional, a través de la dirección del MNR.

La esperanza de las organizaciones sindicales de tipo campesino radica en cuanto se incorporen — como instrumentos de presión— a los puntos de estrangulamiento de nuestra agricultura, en cuanto se articulen a las fuentes de su miseria, en cuanto tiendan a romper las raíces del problema y no se queden en simples podas, porque con ello se fortalece la vieja estructura y porque en ello radica la frustración del sindicato.

Hay algunos tipos de experiencia sindical que ya han demostrado sus limitaciones:

a) la huelga salarial como falsa estrategia para subir los salarlos reales, tanto de los campesinos como de los obreros,

b) y el uso y abuso de los paros nacionales para apoyar simples pliegos de peticiones de tipo salarial.

Ni lo uno ni lo otro han contribuido a formar conciencia política sobre los verdaderos obstáculos que aprisionan a las masas obreras y los verdaderos métodos para resolver la problemática del atraso estructural. El paro nacional se ha orientado a fortalecer la presión obrera sobre las reivindicaciones salariales, y de este modo se ha avanzado según el estilo de lucha que recorrieron los países europeos o de América del Norte, desconociendo las profundas diferencias de clase obrera, de burguesía y de relaciones externas que caracterizan a esos países en relación al nuestro. Desconociéndose aquel profundo axioma latinoamericano de que cada pueblo debe aprender a salvarse por sí mismo, con su propio esfuerzo.

VÍCTOR VEA


LA VIOLENCIA REACCIONARIA

LA violencia... el terror! —gimen los cocodrilos de la derecha. Ellos no descargan la violencia sobre el pueblo. Aunque hayan prometido una revolución sin sangre celebran el primer aniversario ametrallando a un sindicato que reclamaba mejores salarios. Dejan ocho muertos, pero siguen hablando contra la violencia. La carestía, la escasez, el agio se están cebando con el pueblo. Eso no es violencia, no es despojo, no es atentar contra los débiles. Entresacan una frase ambigua del Diario del héroe y se lavan las manos. En terror planificado, ¿no es el trabajo de los imperialistas y de los gorilas, y no lo aplican todos los días con los cañones, el fraude, la explotación y el hambre? Quieren ignorar que los guerrilleros reunían a los campesinos y les explicaban y los persuadían acerca de su liberación. Eso lo callan. Que un gobierno proimperialista los atemorizó para que les negaran su ayuda, también lo ocultan. El respeto a los prisioneros, el uso del razonamiento y el escrupuloso respeto por la vida de civiles, tropa y oficiales, todo eso Insisten en callarlo. La atención a los heridos de parte de las guerrillas está en abierta oposición con el maltrato y el asesinato de prisioneros y otras prácticas gorilas que ni en la guerra las usan. No es violencia. Los tartufos la llaman de varias maneras que solamente ellos entienden. ¿Qué tratamiento dieron los fascistoides y los rangers a Che Guevara y sus compañeros detenidos? ¿Los Juzgaron o los asesinaron? ¿Está contra esa violencia o la aplaude el señor Castillo? Solamente menciona el "terror" de los guerrilleros.

El terror psicológico usado en las elecciones, los infundios descargados desde los diarios de la plutocracia para defender sus privilegios oligárquicos, la calumnia contra las luchas del pueblo, el enlodamiento sistemático de los combatientes de izquierda, el aterrorizar a la masa ciudadana no son tácticas que ellos, los cocodrilos, se atreven a usar... Son gente de orden, pacifistas. No podrían recurrir a métodos vedados por la moral cristiana...

O sea, que vemos la paja en el ojo ajeno. ¿Así proceden los cristianos y demócratas?

ISIDRO CISTERNAS


Reportaje

JÓVENES SOCIALISTAS POR LA LUCHA ARMADA

HAN surgido abiertas discrepancias entre jóvenes socialistas y comunistas, que incluso llegaron a vías de hecho. Ambos partidos se han responsabilizado mutuamente de iniciar esos incidentes. Para conocer el pensamiento político de la Federación Juvenil Socialista, PF presentó un cuestionario a la Comisión Política de esa organización.

Sería útil para nuestros lectores, asimismo, conocer en forma directa lo que piensa la Comisión Política de las Juventudes Comunistas.

Lamentamos, sin embargo, que las JJ. CC. tengan instrucciones precisas de no aceptar ninguna clase de entrevista de PF, lo cual no impide a dirigentes y parlamentarlos comunistas acudir con frecuencia a las columnas de la prensa de derecha y hacer uso de los micrófonos de las radios de la burguesía.

PF presenta excusas a sus lectores por la involuntaria presentación de un solo ángulo del problema quizás más significativo, en este momento, en el campo de la Izquierda.

P. F.— Los partidos están de lleno en la actividad electoral con vistas a la elección general de parlamentarios de 1969. La Juventud Socialista, ¿en qué forma participa en esa actividad, cómo la concibe, qué objetivos le adjudica?

R.— "El objetivo fundamental de nuestra lucha es la toma del poder para los explotados de Chile y América. La única forma de cumplir este objetivo es a través de la lucha armada.

Los socialistas sostenemos que las formas pacíficas o legales de lucha, como son la elección de parlamentarios de 1969 y la presidencial de 1970, no conducen por sí mismas al poder. Son instrumentos limitados de acción, a menudo contraproducentes. Estas formas de luchas reivindicativas, electorales, ideológicas, etc., deben incorporarse en nuestro país al proceso que nos conducirá a la lucha armada. Su utilización está condicionada a su mayor o menor eficacia para debilitar o golpear al enemigo; para extender nuestra influencia en el proletariado y hacer mayor conciencia de lucha; para ligarnos más profundamente con las masas.

Los sostenedores y usufructuantes del orden capitalista hacen creer al pueblo que la sola existencia de las elecciones significa "democracia". Pero la realidad es que nunca los votos de los partidos obreros sumarán más que los votos conquistados mañosamente por los reaccionarios y por el imperialismo. Por lo demás, si para el imperialismo el "sistema democrático" le es insuficiente, fomentará el golpe de estado gorila, intervendrá con sus "marines" o recurrirá a la lucha fratricida entre nuestros países. A la estrategia global del imperialismo es necesario oponer una estrategia común revolucionaria. Esta estrategia revolucionaria debe ser continental y armada.

Concretamente, la Federación Juvenil Socialista considera que el Partido debe emplear sus cuadros políticos, recursos y energías, en todas aquellas confrontaciones electorales que signifiquen precipitar el enfrentamiento definitivo con la burguesía y el imperialismo, pero teniendo en claro que la situación se resolverá en términos de fuerza y no de votos.

Finalmente, en su última Conferencia Nacional, celebrada en el mes de abril del presente año, la Juventud Socialista resolvió que "Interpretando el sentido revolucionario de las resoluciones de Chillán (correspondientes al último Congreso de nuestro Partido), que remarcan el carácter limitativo de las luchas electorales, los jóvenes socialistas no postularán a cargos parlamentarios. En cambio, desarrollarán durante el período electoral una amplia campaña de esclarecimiento ideológico y político en el seno de las masas, levantando las consignas y programas revolucionarios de nuestro Partido, tendientes a la toma del poder por los trabajadores para construir el socialismo".

P. F.— Che Guevara habló de crear dos, tres, muchos Vietnam. ¿Hasta qué punto la J. S. estima correcta esta consigna? En el caso chileno: ¿En qué forma se puede golpear eficazmente al imperialismo?

R.— "Más que una consigna, el mensaje del Che explica una verdad irrefutable, constituye toda una bandera de lucha, toda una estrategia revolucionaria.

No porque haya terminado la Segunda Guerra Mundial, estamos en paz. Estamos en guerra, en una guerra declarada por el imperialismo y que no reconoce fronteras. Vivimos un estado de violencia que sólo podrá ser resuelto por la violencia.

La consigna del Che es un llamado de atención que nos impone un compromiso. Ya no basta "solidarizar" con Vietnam como tradicionalmente se ha hecho. Allí se desangra el imperialismo que mantiene 600.000 combatientes; equilibra su economía en beneficio de los monopolios; y pierde sus hombres en perjuicio del pueblo norteamericano. Si le obligamos a desarrollar este esfuerzo dos, tres, muchas veces, le ocurrirá lo que al monstruo acosado por muchos pequeños enemigos y lo que es importante, estimularemos la creación de otro y decisivo Vietnam: el que surgirá en el propio territorio yanqui, impulsado por los negros humillados y trabajadores explotados de ese país. Es evidente que la lucha aislada de un pueblo contra su propia burguesía proimperialista tiene pocas posibilidades de triunfar.

En el caso de nuestro país, es preciso crear y utilizar todas las condiciones para desarrollar la estrategia revolucionaria latinoamericana. Es tarea fundamental agudizar las contradicciones de clases; desenmascarar la farsa del reformismo y conducir al movimiento obrero hacia la insurrección.

Finalmente, creemos que es fundamental comprender esta consigna dentro del contexto general del Mensaje del Comandante Che Guevara, que suscribimos íntegramente: —"Que se desarrolle un verdadero internacionalismo proletario... que la bandera bajo la que se luche sea la causa sagrada de la redención de la humanidad, de tal modo que morir bajo las enseñas de Vietnam, Venezuela, Guatemala, Laos, Guinea, Colombia, Bolivia, para citar sólo los escenarios actuales de la lucha armada, sea igualmente glorioso y deseable para un americano, un asiático, un africano y aun, un europeo. CADA GOTA DE SANGRE DERRAMADA EN UN TERRITORIO BAJO CUYA BANDERA NO SÉ HA NACIDO, ES EXPERIENCIA QUE RECOGE QUIEN SOBREVIVE, PARA APLICARLA LUEGO A LA LUCHA POR LA LIBERACIÓN DE SU LUGAR DE ORIGEN. Y CADA PUEBLO QUE SE LIBERE, ES UNA FASE DE LA BATALLA POR LA LIBERACIÓN DEL PROPIO PUEBLO QUE SE HA GANADO".

P. F.— ¿Considera la Juventud Socialista que Chile es una excepción dentro de la estrategia continental de la lucha revolucionaria?

R.— "Categóricamente NO. Cuando se lanzó la doctrina Johnson, no se dijo "excepto Chile". Los mismos monopolios que saquean las riquezas básicas de África, Asia y América Latina, son los que se llevan el cobre. Los mismos militares que entrenan a los ejércitos gorilas y a los "marines", dictan cátedra a los oficiales de nuestras Fuerzas Armadas. Las mismas armas, balas y métodos de exterminio que venden los yanquis a los sátrapas del tercer mundo, son los que tenemos en nuestro país. Aquí también la burguesía controla el aparato burocrático-militar del Estado para mantener la explotación del hombre por el hombre, y esas estructuras deberán ser destruidas para edificar una sociedad nueva: la sociedad socialista.

En la medida en que el proletariado urbano y rural, guiados por su vanguardia revolucionaria y con la vigorosa ayuda de estudiantes e intelectuales conscientes, salga de los marcos de la lucha economicista, planteándose la viabilidad de la toma del poder, veremos cómo los reaccionarios sacarán a relucir sus colmillos. De aquí nace la ineludible responsabilidad de armar al pueblo, de organizar sus propios aparatos de fuerza para la consecución del poder y su ulterior defensa.

Chile no es una excepción dentro del contexto latinoamericano y a nuestro juicio es irresponsable confiar en que por los actuales "cauces democráticos", que son impuestos por el imperialismo y sus aliados los burgueses, podremos obtener el poder. La única forma de conquistarlo y defenderlo será en definitiva por la vía de las armas".

P. F.— ¿Por qué motivo el Partido Socialista no ha impulsado la vida y acción del Comité Chileno de OLAS? ¿Sólo es de responsabilidad comunista esa inacción?

R.— "La Juventud Socialista tiene conciencia de que el Comité Chileno de OLAS no cumple con los fines para los que fue creado, y ello es para nosotros motivo de preocupación. OLAS está destinada a desempeñar un rol vital en la Revolución Latinoamericana y sus tareas deben ser impulsadas por los revolucionarios del continente.

Ahora bien, en nuestro país existe una diferencia de criterios entre el Partido Socialista y el Partido Comunista respecto al carácter que debe tener el Comité de OLAS. Para los socialistas como se expresó en el congreso de Chillán OLAS "constituye en el plano orgánico el reflejo germinal del carácter progresivamente continental y armado que está asumiendo el proceso revolucionario latinoamericano, reflejo destinado a estimular, impulsar e integrar cada vez más las luchas de los movimientos antimperialistas en América Latina, bajo una orientación y una estrategia continental única". Este concepto no lo comparte el partido Comunista y en ello estriba una de las razones por las cuales OLAS no ha desarrollado una actividad de cierta relevancia en nuestro país, aparte de su constitución.

Sin embargo, debemos dejar en claro que a nosotros, los socialistas, nos corresponde parte de responsabilidad por no haber puesto énfasis en superar las diferencias que nos separan de los comunistas.

En relación con este punto, es importante señalar el acuerdo alcanzado en el último Pleno del Partido Socialista en el sentido de "recomendar al Comité Central que reitere sus esfuerzos por activar los trabajos de OLAS conforme a los objetivos que se tuvieron en vista en su creación. De no ser ello posible, el Partido debe asumir por sí mismo las tareas prácticas que ello implica".

P. F.— Los jóvenes están desempeñando en diversos países, el papel de un detonador revolucionario a través de movimientos que por lo regular surgen en las universidades. ¿Interesa a la Juventud Socialista hacer ese papel? ¿En qué medida lo está haciendo? ¿Cuáles son sus relaciones con otros grupos políticos empeñados en igual tarea?

R.— "Desde luego, interesa a la J.S. incorporar al estudiante universitario a la lucha del proletariado por el socialismo. Su actitud consecuente, su lealtad a los principios, determinará si esa incorporación será en calidad de dirigente o en calidad de soldado. Lógicamente, nos proponemos obtener de la Universidad cuadros políticos altamente concientizados e ideológicamente maduros.

Ahora bien: la lucha en el terreno universitario, si bien es importante en ese contexto específico, es insuficiente para cuestionar el poder político. De ahí que le atribuyamos una trascendencia limitada. En la medida que logremos penetrar las Universidades y democratizarlas, procuraremos orientarlas en su misión en pro del cambio social. Y en esa tarea nos hemos unido con otras fuerzas marxista-leninistas, enfrentando golpe a golpe a los reaccionarios que asumen posiciones seudorreformistas, para desviar el movimiento estudiantil.

Debemos tener en claro que el "movimiento estudiantil" puro, no constituye alternativa política si sus acciones no están orientadas a identificarse con el proletariado en la lucha de clases. Por ejemplo, el caso francés, fue positivo el movimiento estudiantil, que allí se desarrolló, pero no pudo proyectarse más allá por la falta de decisión de las directivas obreras, en manos de revisionistas y conciliadores de clases, que prefirieron las elecciones, con los resultados de todos conocidos.

De hecho, la Federación Juvenil Socialista tiene una gran responsabilidad en ese sentido, por cuanto controla varias Federaciones de Estudiantes provinciales, locales, de enseñanza media, técnica, profesional y universitaria, y consciente de esta situación se orienta por la acción estudiantil especialmente junto a la clase obrera, junto a los cuadros políticos que tiene el Partido en el frente sindical, lo que abre una gran perspectiva en nuestra lucha por el poder para los trabajadores".


La sequía

ES EL MOMENTO DE IMPULSAR LA REFORMA AGRARIA

EL boletín informativo norteamericano "Hanson's Latin American Letter" hizo trascender en una edición del mes de agosto la opinión generalizada en círculos estatales de Washington, respecto a la situación económica impuesta a Chile por el gobierno democristiano. Según ese boletín de circulación restringida, la experiencia económica democristiana ha fracasado y es posible que para desviar la atención sobre esa realidad, el actual gobierno chileno exagere la magnitud de los problemas que le crea al país la sequía de este año. En tal caso —según el mencionado boletín— la sequía paradojalmente se convertiría en un elemento de salvación para Frei.

La descarnada apreciación de los gobernantas norteamericanos surge como anticipada protesta contra los democristianos que han solicitado que se les doble la "ayuda" económica para el año fiscal 1969, en razón de la posible caída del precio del cobre.

ARGUMENTOS NUEVOS

El gobierno ha encontrado, a raíz de la sequía, nuevos argumentos para invocar una mayor "ayuda" norteamericana. Como no se trata de "ayuda", hay que hablar de nuevos términos de endeudamiento externo que afectarán forzosamente a todos los chilenos y en el plano político al sucesor de Frei que se encontrará con un país prácticamente hipotecado.

La solución que se busca para paliar los efectos de la sequía por el camino norteamericano, carece de originalidad. Tal vez lo más original que se le haya ocurrido al gobierno, sea la creación del Ministerio de la Sequía.

Los expertos sonríen irónicamente. Saben que el gobierno no intentará aprovechar la coyuntura para imponer una política seria y profunda en el campo, aun cuando tiene una excelente ocasión para plantearla y ejecutarla.

La zona afectada por la sequía, comprende once provincias: Coquimbo a Ñuble. En ella se concentran la mayoría de los latifundios, muchos de los cuales están ligados al poder político, la banca, la industria y el comercio.

Antes de descargarse el fenómeno de la sequía, era la zona donde se enfocaba el programa de Reforma Agraria, porque justamente en ella se encuentra la gran masa campesina del país. La Reforma Agraria es más necesaria que nunca en esa zona. Sin embargo, se advierte deliberado propósito de echar marcha atrás en el proceso.

En la zona está el 67 por ciento de la población de Chile (6 millones 442.200 habitantes, de los cuales 4 millones 854.200 viven en zonas urbanas y un millón 588 mil en regiones rurales).

Se caracteriza por ser el centro de las mayores fricciones sociales, no sólo en los campos, sino también en las actividades industriales y mineras.

La región afectada por la sequía, cuenta con los tranques de mayor tamaño que regulan y embalsan las aguas de los principales ríos: Recoleta, Cogotí, Rungue, Rapel, El Yeso, Maule, Bullileo, Melozal, etc. Hay otros en construcción: La Paloma (por terminarse), Maule Norte, Maule Sur, Amoa, Digua, Coihueco, etc. Una vez terminadas estas obras mejorarán e incorporarán al riego una gran cantidad de hectáreas que es de esperar beneficien a los asentamientos de CORA y a pequeños agricultores.

Las inversiones en obras de regadío son cuantiosas. Baste decir que solamente lo gastado en embalses y canales terminados en el período 1950-1968 se estima del orden de los 320 millones de escudos (en escudos de 1968).

EL MAL USO DEL AGUA

El aprovechamiento y utilización de las aguas embalsadas en esas grandes obras ha estado siempre en manos de terratenientes, quienes se distribuyen y usan el agua por medio de las Asociaciones de Canalistas constituidas por acciones. El que tiene mayor cantidad de acciones dispone de mayor cantidad de agua. De más está decir que la ubicación de los embalses por lo general fue determinada por latifundistas con "peso político".

El funcionamiento de las Asociaciones de Canalistas ha sido contrario al interés nacional, ya que la distribución del agua por lo general se hace de modo irracional; esto sin contar la mala utilización por fallas de los canales terciarios, filtraciones) y por la ausencia de tecnificación del riego. Puede decirse que el agua que se utiliza de esos embalses alcanza sólo al 80%, lo que significa que incluso en períodos de sequía, un 40 por ciento se va al mar.

A pesar de las informaciones alarmantes que hablan de un desastre ganadero, la zona no es la más importante en esa materia:

Desde el punto de vista agrícola, la zona tiene una importancia relevante para el abastecimiento de alimentos de la población.

La evaluación de los efectos de la sequía puede hacerse desde varios puntos de vista. Lo más recomendable es analizarlo desde un punto de vista socio-económico y de clase, para determinar cómo el fenómeno afecta a los siguientes grupos humanos ligados a la tierra.

a) Latifundistas; b) Poseedores de la infraestructura de comercialización de productos agropecuarios; c) Pequeños campesinos (así se definen los que tienen un pequeño predio y lo trabajan); d) Inquilinos; e) Obreros temporales; f) Campesinos que trabajan en forma colectiva en asentamientos de CORA.

La Comisión Nacional de la Sequía ha hecho una evaluación de las pérdidas generales en el país, pero sin detenerse a examinar en qué forma un sector social de los ligados al campo es más perjudicado que otros.

En ganadería las pérdidas ascienden a 475 millones de escudos y los daños en la agricultura suman 243 millones 300 mil escudos. En total, hasta el 15 de julio del año en curso, la economía nacional se ha resentido con una pérdida por efecto de la sequía de 718 millones 800 mil escudos.

Desde el punto de vista social, ha sido el pequeño campesino el más dañado por la sequía. Carece de defensa. Sus pérdidas por muertes de corderos y borregas son considerables. También ha sido alcanzado por la muerte o baja de peso de vacunos y ha tenido que renunciar a ciertos cultivos indispensables, incluso para su propia mantención. Es el más dependiente de las condiciones climáticas y, además, es perjudicado por la irracional distribución del agua para el riego. Por lo general recurre al agua de vertientes o pozos y éstos ahora le proporcionan escasamente medios para la bebida.

Los expertos que observan con un sentido social y progresista el problema que le impone al país la sequía, estiman que no es urgente iniciar la construcción de nuevos tranques, porque esa tarea es para un plazo más prolongado. La construcción de un tranque toma entre cinco y diez años.

UNA SOLUCIÓN: LA REDISTRIBUCIÓN

En la actualidad la Comisión Nacional de la Sequía debería encarar la redistribución del agua, para lo cual tiene que hacer valer el estanco de ese vital elemento, conforme a lo establecido en la Ley de Reforma Agraria. Además es indispensable procurar la tecnificación del riego y la mejor atención de los canales, procurando que el agua llegue a las tierras más productivas y en especial a los trabajadores que laboran los asentamientos de CORA. En cuanto a esto último, se plantea como un asunto básico porque es el momento para impulsar la Reforma Agraria y no para atajarla.

El juego de los latifundistas está claro. Aprovechándose de los afanes publicitarios del gobierno por magnificar el problema, piden más créditos, más facilidades tributarias y especialmente que el Estado se haga cargo de sus trabajadores. Así está claramente expresado en un documento enviado por la Sociedad Nacional de Agricultura al ministro del ramo en el que se dice: "Un plan de obras públicas extraordinario podría absorber la mano de obra ejecutada."

Es el momento para intensificar la reforma agraria, para evitar el desempleo, dando a los asentados tareas de construcción de la infraestructura básica predial; viviendas, cierros, galpones, bodegas, caminos interiores, canales terciarios, tranques de captación de aguas nocturnas. La reforma agraria no sólo debe medirse por el efecto del mayor o menor aumento de la producción, este es un aspecto importante pero no el decisivo. El éxito fundamental de la reforma agraria dependerá del proceso de integración de la comunidad campesina a la comunidad nacional, de los efectos de tipo económico-social y político de esta integración.

Hay una buena ocasión para desarrollar aspectos importantes de la reforma agraria, aprovechando la emergencia, en la cual ya se tiene solucionado el déficit de producción a través de las importaciones obligadas de alimentos.

De paso es conveniente señalar que la calamidad tiene grados de intensidad y que no todos los latifundistas están afectados por la sequía en un mismo nivel.

El gobierno ha dramatizado el problema, pero hasta el momento no ha exhibido decisión política para encararlo de modo positivo, conforme a una orientación progresista. Por el contrario, se ha dejado arrastrar por el lamento tradicional de los latifundistas, que pese a todas las dificultades que se le crean a la agricultura en general, usufructúan todavía de un status social y económico privilegiado.


Análisis

EL FUNDO "SAN MIGUEL POR DENTRO

DESDE el punto de vista político el latifundio ha conservado su poder gracias a la densa cortina legalista puesta entre campesinos y patrones, con el fin de adormecer las verdaderas relaciones de las clases sociales. La lucha de clases ha decaído así a formas pacíficas de regateo salarial.

Lo interesante en la experiencia de San Miguel es que las circunstancias presionaron a los campesinos para romper con el esquema patronal y dejar al desnudo el carácter de dos fuerzas irreconciliables: la del latifundio monopolista ¡y la de los campesinos sin tierra. Se logró despejar una incógnita que detiene a muchas personas: la que se refiere a la pretendida fortaleza del sistema legal para atar intereses antagónicos. Hubo también otra enseñanza: la modernización represiva de la vieja burguesía. Esta burguesía —incapaz de producir— se defiende ferozmente; pero su debilidad radica en que reprime sin causa, sobre la base de una ideología alienada norteamericana.

En el fundo San Miguel se encuentran 33 familias campesinas, de las cuales 14 son inquilinos y 19 voluntarios.

El ingreso entre los campesinos es extraordinariamente bajo, acentuándose más el problema entre las 19 familias de voluntarios:

a) Los inquilinos: Reciben un salario diario de Eº 7; participación en el 2% de las utilidades brutas del fundo, y 1/4 de cuadra de regalía. Todo ello apenas genera un ingreso anual de Eº 3.109.7. Merece especial interés el asunto de las regalías que presenta un engaño para muchas personas. El inquilino tiene 1/4 de cuadra para cultivarla independientemente del patrón, pero como Aconcagua es una de las tierras más ricas del país, el patrón le arrebató 1/8 de cuadra, dándole a cambio Eº 0,722 por día trabajado, siempre y cuando el inquilino trabaje más de 288 días al año. Es decir, el patrón le quitó la mitad de las regalías a cambio de setecientos veintidós pesos diarios. Los productos que los inquilinos obtenían de sus regalías, les permitían en cierto modo barajarse del corrosivo proceso inflacionario.

El patrón al arrebatarles esas regalías hizo buen negocio: aumentó la superficie cultivada y entregó a cambio moneda desvalorizada, con lo cual los campesinos no compran ni la mitad de lo que producían. Esta medida, además, beneficia a los intermediarios porque los campesinos del fundo ahora tienen que comprar lo que antes producían con sus regalías. Así el patrón (coludido con los comerciantes locales) obligó a los campesinos a comprar caro con salarios bajos.

b) Los voluntarios: La situación de las 19 familias de voluntarios es todavía peor. Ellos carecen de casa, así que viven allegados a los inquilinos o habitan el interior de galpones y pocilgas adyacentes a las casas patronales. Obtienen un ingreso anual que apenas alcanza a 2.430,7 escudos, y, además, 1/4 de cuadra de regalía que reciben íntegramente en dinero (Eº l,44 diarios), siempre que trabajen más de 288 días al año. El salario es de Eº7, igual que el de inquilinos.

El problema de estas pequeñas economías campesinas (inquilinos y voluntarios) del fundo San Miguel, es aún más dramático: para tener derecho a la compensación por el despojo de las regalías, el patrón les exige trabajar más de 288 días al año. La ley ha reconocido a los campesinos derecho a descansar quince días al año y recibir salario por esos días de vacaciones, así mismo les ha reconocido derecho a la semana corrida. Los días de vacaciones, los feriados y domingos suman 85 días al año, quedando por lo tanto 280 días para el trabajo. De esta manera, los campesinos tienen que renunciar a días de vacaciones y feriados para trabajar en el fundo y tener derecho a compensación por la pérdida de regalías. Es decir, los campesinos deben trabajar varios días gratis para recibir la compensación por las "regalías". La única solución —para que los campesinos no trabajen gratis— sería aumentar a 373 los días del año calendario.

En consecuencia, la maniobra del patrón consistió en despojarlos de sus regalías, pagarles una indemnización baja y, en seguida, exigirles trabajo gratis para el fundo, con el objeto de que su desembolso quedara en nada. La compensación que entrega a los campesinos se transformó, por esta maniobra, en una compensación de los campesinos pobres hacia la parte patronal. Desde el punto de vista de los inquilinos y voluntarios, la realidad es bastante dura: pierden sus regalías debiendo comprar caro los productos que antes producían y, más encima, deben trabajar gratis para el patrón, robándole días a su justo descanso.

En el fundo San Miguel, en los últimos años ha aumentado el número de voluntarios y disminuido el de familias inquilinas, por una razón muy simple: porque a los voluntarios no se les dan regalías en tierra, tampoco se les da casa, ganan menos, no tienen participación y se les puede despedir fácilmente. De ahí que en el predio hayan sólo 14 familias de inquilinos y 19 de voluntarios.

Frente a todas estas injusticias y desmanes del patrón, ¿qué pedían los campesinos? Nada extraordinario: que las regalías se dieran en tierras y no en dinero.

El dueño de semejante fundo se llama Ruperto Toro.

Este patrón controla 120 hectáreas regadas (la sequía no le ha afectado porque dispone de recursos propios de riego). En el departamento de San Felipe (comuna de Santa María) tiene otro fundo de 128 has., todas regadas.

El plan de explotación del fundo descansa en el cáñamo, maíz, nogales, curagüilla y empastadas. Técnicamente el fundo se encuentra cultivado casi en su totalidad, con niveles de productividad semejantes a los promedios de la zona. De acuerdo con los datos de productividad (rendimiento), los precios del mercado (1967-68) y la superficie sembrada por cada uno de los cultivos y rubros señalados, se calculó que el patrón obtiene un ingreso bruto anual de E̊ 140.000, cantidad 45 veces superior a lo que ganan los inquilinos y 58 veces a la de los voluntarios. Si a este ingreso agregamos el obtenido en el otro fundo de San Felipe, la suma pasaría indudablemente los Eº 250.000 anuales. El patrón gana casi cien veces más que los inquilinos y voluntarios.

De otra parte, el valor de la hectárea regada se calcula en Eº 12.000. Esto indica que el valor del fundo San Miguel asciende a Eº 1.512.000, y el fundo ubicado en San Felipe a Eº 1.536.000. Por lo tanto, en tierras el patrón dispone de más de tres millones de escudos.

Los demás dueños de fundos en la comuna de San Esteban son tanto o más ricos que el señor Toro. Así, por ejemplo:

En otras provincias del país (O’Higgins, Curicó, Linares, etcétera), en donde la hectárea de riego vale entre 1.500 a 2.000 escudos, muchos campesinos ganan Eº 7 diarios. En San Esteban, la hectárea de riego vale Eº 12.000, y sin embargo los campesinos sólo ganan Eº7. Si el valor de la tierra está en relación a la productividad de ella, los campesinos del San Miguel deberían pedir seis veces más, esto es, Eº 42 diarios, para que estos patrones queden al nivel del resto.

¿Y qué pedían los campesinos? Diez escudos diarios.

EL SINDICATO

Los hechos en términos escuetos son éstos:

a) Mediados de febrero de 1968: el sindicato comunal La Alianza presenta un pliego de peticiones solicitando Eº 11 de salario diario, regalías en tierra y no en dinero, cuota mortuoria y aguinaldos.

b) 75 días después se reunió la Junta de Conciliación. Los patrones sólo ofrecieron 19,5% de reajuste.

c) Como no hubo acuerdo, votaron por unanimidad la huelga los 203 campesinos del sindicato.

d) La huelga legal se inició el 17 de junio.

e) Posteriormente los patrones propusieron un reajuste del 25% y nada respecto del problema de las regalías. La difícil situación de los campesinos hizo a éstos ceder y pedir sólo Eº 10 diarios. Los patrones rechazaron la proposición.

f) El 6 de julio los antecedentes pasaron a la Subsecretaría del Trabajo en Santiago.

g) A los 45 días de huelga, los campesinos, en un acto de desesperación se toman el fundo y mantienen por unas horas prisionero al patrón.

h) El 31 de julio el gobierno desata contra esos campesinos una horrible represión y encarcela a 103 de ellos.

i) El 10 de agosto el gobierno democristiano dicta el decreto de reanudación de faenas, aplicable a los fundos en huelga menos a San Miguel. Con ello el patrón se prepara para despedir a los campesinos del fundo.

j) Resultado: el verdadero autor de la miseria y de los hechos, anda suelto; los campesinos, los explotados, fueron a parar a la cárcel.

Lo que hizo el gobierno fue trasladar a los campesinos de cárcel; del fundo San Miguel a la de Valparaíso, pero no fue capaz de solucionar los problemas, sino por el contrario, obligó a los campesinos a volver al trabajo en condiciones peores a las ofrecidas por los patrones.

Pero los campesinos de San Miguel desnudaron la realidad social y política del país. Rompieron la cortina legalista tras la cual se oculta una descarnada y vieja estructura opresiva. Lograron poner una clase frente a otra, sin nada en medio que vacilara, que neutralizara la acción. Incluso aquel grupo de 50 campesinos del fundo Las Bandurrias (de Catán) que habían adquirido tierras por la vía de un arriendo por 100 años con el patrón, se plegaron al movimiento a costa de grandes sacrificios para que la huelga siguiera adelante.

ORIENTACIÓN PRO-PATRONAL

La experiencia de San Esteban y de otras luchas sindicales (Molina, Santa Cruz, etcétera) ha ido demostrando que el sindicato campesino está orientado por la ley para que siempre ganen los patrones o den las migajas que ellos quieran: en ello radica la frustración del sindicato como mecanismo redistribuidor de ingresos. Sin embargo, cuando los sindicatos se revisten de un nuevo estilo de lucha, más de tipo estructural, la conciencia política que forman a través de la exacta ubicación de las fuerzas en pugna, obligando a las instituciones, partidos y grupos a definirse de acuerdo a la clase social que representan, es de extraordinario valor revolucionario. Por una razón clara: al romperse las formas de coexistencia pacífica de las clases sociales —aunque sea en una localidad—, el resto de las fuerzas sociales se resienten, intranquilizan y tienden a desplazarse hacia sus verdaderas posiciones clasistas. Incluso estos movimientos de las fuerzas sociales se hacen por debajo del techo de los partidos políticos, debilitando los dispositivos reglamentarios que pretenden mantener una unidad política sobre la base de una heterogeneidad de fuerzas sociales internas.

Desde luego en principio el hecho revolucionario apura la maduración política de las fuerzas sociales, pero no cualquier tipo de hecho revolucionario produce tal efecto. Me parece que .por aquí nos acercamos a la médula del problema. Un hecho revolucionario puede producir en términos generales y de acuerdo a la problemática nacional, dos resultados diferentes: agilizar la toma de conciencia política por diversos sectores sociales, o abortar y retrasar el movimiento popular. Ahora bien, ¿cuándo lo hace avanzar y cuándo lo aborta? Hay avance cuando el hecho revolucionario logra alinear a las fuerzas enemigas de los campesinos y obreros, cuando desgarra "poses", modelos y métodos de coexistencia, cuando obliga a desenmascararse y mostrar su verdadero rostro al pueblo, oculto tras la careta y mascarada legalista. Hay retroceso cuando el "hecho revolucionario" atemoriza no a ciertos partidos sino a las fuerzas progresistas, cuando raya en un acto destructivo y vandálico sin estar insertado en una clara posición ideológica, cuando en vez de desenmascarar a las fuerzas enemigas, las robustece.

En el caso de San Miguel, mediante un simple raciocinio lógico, se puede caracterizar la correlación de fuerzas políticas que allí actuaron:

En contra de quiénes actuó la policía: de los campesinos.

A favor de quién desplegó la represión: del patrón.

Quién mandó a la policía: el gobierno.

En consecuencia, de parte de quién está el gobierno: de los patrones.

VICTOR VEA


Informe confidencial

LA CIA EN CHILE

ANTES de regresar a Bolivia, el ex ministro de Gobierno de ese país, Antonio Arguedas Mendieta, entregó a PUNTO FINAL un documento para ser divulgado si la CIA decide eliminarlo. Contiene informaciones de gran importancia sobre la penetración de la CIA en América Latina, y concretamente en Bolivia y Chile.

Arguedas tomó esta precaución porque desea que los valiosos antecedentes a los que tuvo acceso como subsecretario y luego como ministro de Gobernación de Bolivia, y que la CIA quiere impedir que divulgue, sean conocidos por el movimiento revolucionario y estén al alcance de la opinión internacional. Una copia fue a la revista norteamericana Ramparts, que hace un año denunció las actividades de la Agencia Central de Inteligencia, y a The New York Times, que reprodujo tales informaciones.

Sin embargo, Arguedas ha formulado, entretanto, declaraciones en Lima y La Paz que permiten avizorar la magnitud de su conocimiento sobre la siniestra organización norteamericana. Las declaraciones de Arguedas —actualmente preso en La Paz— confirman lo que dijo PF Nº 60. En esa edición señalamos cómo el gobierno democristiano, de poderosos vínculos con EE.UU., convirtió en una farsa la tradición de asilo político. Durante una semana mantuvo preso e incomunicado a Arguedas, y le permitió presentarse a la prensa luego que el "asilado" aceptó abandonar el país de inmediato y abstenerse de formular declaraciones que comprometieran a la CIA.

Los periodistas que entrevistaron a Arguedas en el cuartel de Investigaciones tuvieron que someter previamente sus preguntas al Ministerio del Interior, que las seleccionó. Un policía se encargaba de formularlas a Arguedas mientras desde un rincón observaban la escena el director y subdirector de Investigaciones, el ex coronel de Carabineros Emilio Oelckers y Eduardo Zúñiga Pacheco, respectivamente, junto a otras personas no identificadas. Entre ellas estaba el funcionario de la CIA, Nicolás Lendiris ("Nick"), que ese mismo día había llegado a Santiago en un avión de la Air France, procedente de Sao Paulo, para hablar con Arguedas. Dos días después, en forma igualmente discreta, el agente Lendiris subiría al avión de la BUA con destino a Londres en el que fue embarcado el político boliviano acompañado del policía chileno Oscar Pizarro Barrios.

La curiosa conferencia de prensa en Investigaciones —en La Paz, a su llegada, se repetiría el mismo sistema— quiso ser utilizada por la policía para desconcertar a Arguedas. Una pregunta —por ejemplo— le fue formulada como hecha por PF, y ante la protesta de nuestros redactores admitió su paternidad la agencia noticiosa norteamericana Associated Press.

A la misma hora en que el ex ministro boliviano hablaba a los periodistas chilenos, mediante el sistema de preguntas filtradas por el Ministerio del Interior, en Cuba el primer ministro Fidel Castro confirmaba que Arguedas había hecho llegar a ese país el Diario del Che en Bolivia, que no había solicitado ni recibido dinero por ello, y que durante algún tiempo desde su cargo de ministro de Gobierno había prestado importantes servicios al movimiento revolucionario, aun a riesgo de su vida.

Arguedas ha dicho en Lima y reiterado en La Paz, que las autoridades chilenas le impusieron el compromiso de no revelar las actividades de la CIA, aduciendo dificultaría las gestiones crediticias en que se halla empeñado con EE.UU. el gobierno democristiano para paliar los efectos de la sequía. Pues bien, debe recordarse que cuando Arguedas aún estaba incomunicado en Investigaciones, visitó Santiago el subsecretario para Asuntos Latinoamericanos, Covey T. Oliver, que alteró el plan de su gira para viajar desde Buenos Aires en un avión privado. La versión oficial fue que había conversado con el presidente Frei sobre la ayuda que EE.UU. prestaría a Chile... con motivo de la sequía. El embajador Edward Korry prosiguió las conversaciones en los días siguientes con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, que no tiene nada que ver con economía o agricultura, pero que estaba a cargo del "caso Arguedas".

PF —que publicó en Chile el Diario del Che— había reaccionado disponiendo que su redactor Jaime Faivovich, abogado, reclamara para Arguedas los derechos usuales de un asilado político.

Al culminar la pantomima del asilo, quedando libre Arguedas por breve lapso, el abogado Faivovich y los redactores de PF lo invitaron a almorzar en casa del director de esta revista.

Arguedas informó a PF que tenía el compromiso de salir inmediatamente de Chile. Su propósito era viajar a Buenos Aires y esperar ahí el momento oportuno para regresar a Bolivia.

Arguedas reveló en esa oportunidad que había reconocido en el "coronel Oelckers" a uno de los latinoamericanos de confianza de la CIA.

Cuando Arguedas fue designado subsecretario de Gobierno de Bolivia lo examinó, políticamente, el coronel Edward Fox, agregado aeronáutico de la Embajada de EE.UU. en La Paz. No contento con el examen, el coronel Fox lo hizo viajar a un centro especial que la CIA mantiene en Lima, donde se le practicaron interrogatorios con aparatos electrónicos y suero de la verdad, a fin de averiguar cualquier conexión con elementos comunistas. Entre las preguntas hubo varias que le indicaron que dirigentes "comunistas" bolivianos mantienen nexos con la CIA, lo cual comprobaría más tarde desde su cargo de ministro de Gobierno.

Pasado el examen en Lima, Arguedas recibió 6.500 dólares como formal compromiso para trabajar con la CIA, y la bendición yanqui para asumir el cargo de subsecretario e iniciar su carrera política. En ese cargo y luego como ministro, Arguedas no sólo conoció agentes norteamericanos, como John S. Tilton y Hugh Murray, destacados por la CIA en La Paz, sino también cubanos, como Gabriel García García, Mario González y un tal Hernández, que interrogaron a Régis Debray en Camiri; a peruanos, chilenos y de otras nacionalidades.

Gran parte de la conversación de Arguedas con PF fue grabada, y luego él redactó de su puño y letra algunos documentos y los firmó, entregándolos a nuestros redactores.

Cuando el ex ministro boliviano iba a iniciar su almuerzo con PF, la policía se valió de un subterfugio —"arreglar" el pasaporte de emergencia que le otorgaba el gobierno chileno— para sacarlo de la casa. Previendo una maniobra, Arguedas solicitó al abogado Faivovich que lo acompañara, junto con nuestro compañero Carlos Jorquera Tolosa fueron hasta Identificación, acompañados por la policía. Luego de un simulacro de trámite burocrático, Arguedas fue "invitado" a dirigirse a la oficina del subdirector de Investigaciones, Eduardo Zúñiga Pacheco. Ahí lo separaron de los representantes de PF. A los pocos minutos salió de la oficina. Se le notaba atemorizado y nervioso. Dijo que lamentaba no regresar a almorzar a la casa del director de PF porque debía aceptar una "invitación" de Zúñiga.

Vale la pena señalar que en la conversación con PF, Arguedas manifestó que no sólo había reconocido a Oelckers como hombre de confianza de la CIA, sino que, además, Zúñiga lo había interrogado en Iquique en presencia de un funcionario de esa organización y que en varias oportunidades el subdirector de Investigaciones lo amenazó, intentando maltratarlo para arrancarle determinadas confesiones.

Oelckers es director general de Investigaciones desde la administración Alessandri y han resultado vanos los esfuerzos de algunos sectores del PDC para desplazarlo. Una fuerza más poderosa que el partido de gobierno parece protegerlo. Privadamente, personeros democristianos bien informados admiten que Oelckers goza de influyentes protectores. Por ese motivo, añaden, designaron a un militante del PDC, Eduardo Zúñiga, para contar en Investigaciones con alguien de entera confianza del partido. Pero es evidente que para desempeñar cualquier cargo de ese nivel en América Latina, se necesita el visto bueno del comando policíaco continental que tiene su sede en el severo edificio de la CIA. Según Arguedas, el subdirector Zúñiga también presta fraternales servicios a la inteligencia norteamericana.

El subsecretario del interior, Enrique Krauss, admitió que alguien que no especificó, pero que debía ser muy poderoso, reclamó porque Arguedas había entrado en contacto con PF. Esa misma noche, cuando Arguedas desapareció de Investigaciones y el abogado Faivovich fue a reclamar a Krauss por el insólito secuestro del "asilado político", se pudo comprobar que Oelckers ni siquiera obedecía al subsecretario del Interior. En efecto, el jefe policial trató de negar la desaparición de Arguedas y luego admitió que Zúñiga lo tenía en "algún lugar" que se negó a revelar a Krauss. De nuevo estaba operando una organización mucho más influyente que cualquier funcionarlo chileno por elevado que sea su nivel. Veinticuatro horas más tarde, en Londres, el policía chileno entregó el virtual prisionero al agente de la CIA, Lendiris, que lo registró en un hotel con su' apellido materno y le requisó el pasaporte que le habían otorgado en Santiago.

PF y las editoriales Maspero y Feltrinelli enviaron a Londres al abogado Faivovich. La embajadora de Cuba, Alba Griñán, "pudo entrevistarse con Arguedas en una oficina del Foreign Office y obtuvo que el político boliviano, acompañado por funcionarios británicos, pudiera visitar la embajada cubana. En la sede diplomática hubo una nueva y algo más extensa conversación de Arguedas con Faivovich a quien aprovechó de entregar nuevos y valiosos antecedentes. Desde luego confirmó que se le impuso el viaje a Londres y que en la capital británica estuvo vigilado en forma permanente por la CIA, impidiéndosele acceso a la prensa. El itinerario hacia La Paz (Nueva York-Lima) también le fue impuesto. Durante ese tiempo, incluyendo la estada en Chile, fue amenazado con que perdería la vida si revelaba lo que sabía de la CIA. También se le chantajeó con amenazas contra su familia (Arguedas es casado y padre de tres hijas).

Algunos pocos inocentes "despistados", como el diputado comunista Orlando Millas, han querido ocultar la gravedad de las acusaciones de Arguedas. En El Siglo (11-8-68), luego de un bien hilado relato sobre las actividades secretas norteamericanas, Millas escribió que Arguedas "desde su llegada a Chile fue protegido por la embajada yanqui, obtuvo con facilidad las visas para trasladarse a Estados Unidos a sostener conferencias secretas, quizás en qué forma terminará sus aventuras, pero además fue huésped de Punto Final".

Arguedas se da cuenta que está jugando los últimos minutos de su existencia. Sus declaraciones en Lima y La Paz constituyen el mensaje dramático de un boliviano que ha prestado a la causa revolucionaria importantes servicios y que ha vivido desde que salió de La Paz permanentemente acosado por la CIA norteamericana y sus agentes locales en América Latina.

PF


Notas:

1. El Capital, Libro III, p. 732.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02