Los sucesos de San Miguel

PUNTO FINAL
Año II. Nº 61
Martes 13 julio de 1968

LOS SUCESOS DE SAN MIGUEL

EN ESTA edición de PF dedicamos especial atención a los incidentes ocurridos en el fundo "San Miguel" de la comuna de San Esteban, provincia de Aconcagua. Los campesinos de esa zona —trabajadores de once fundos— presentaron un pliego de peticiones en la primera quincena de febrero del año en curso. Los 203 trabajadores afiliados al sindicato comunal "Alianza" de San Esteban pasaron por todas las alternativas legales creadas en la ley de sindicalización campesina. Finalmente, el 2 de junio votaron la huelga legal que iniciaron el 17 del mismo mes. Cuando ya cumplían más de un mes en conflicto, la senadora socialista María Elena Carrera —que les prestaba ayuda y solidaridad— advirtió: "Este conflicto legal se ha ceñido a todos los procedimientos que la ley de sindicación campesina y su reglamento han establecido, y, no obstante ello, lleva 39 días de duración; de manera que se ha convertido en un problema de vida o muerte para esos campesinos". Y así era. Los campesinos estaban resueltos a pelear porque necesitaban vivir. El nudo del conflicto residía en un aumento de Eš 1,25 en los jornales diarios, que los patrones se negaban a pagar. Fue así como 100 campesinos y un par de estudiantes universitarios en acción solidaria con ellos, se encerraron en el fundo "San Miguel" para llamar la atención del gobierno y de la opinión pública sobre una huelga sin destino. Para el gobierno fue una excelente ocasión de mostrar a los latifundistas, mediante el uso de la fuerza armada, su apoyo de clase. Los campesinos fueron apresados en una salvaje acción policíaca y procesados en Valparaíso como responsables de "subversión". 98 de ellos han sido declarados reos. Con todas sus limitaciones la acción de los campesinos de San Esteban constituye una acción ejemplar de la voluntad de elevar el nivel de la lucha social. Es por eso que en torno a lo ocurrido se han polarizado las opiniones. De un lado los reformistas que rechazan toda violencia y que defienden, en consecuencia, el status. Del otro, los revolucionarios que por sobre los errores cometidos ven en esa acción el inicio de un esfuerzo de lucha que conviene estimular. El asunto merece un análisis y es lo que hace PF en esta ocasión.

EL DIRECTOR


La Poruña DC

EL CAMINO MÁS CORTO PARA HACERSE RICO

EN 1958 el contador Arturo Frei Montalva no alcanzaba a reunir dinero suficiente para comprar un pasaje aéreo que le permitiera regresar a Chile; diez años después no sólo tenía recursos para comprar más de un pasaje, sino que se convertía en co-propietario de un millonario avión Douglas DC-6-B.

El viernes 2 de agosto de 1968, el diario "Las Ultimas Noticias" dio cuenta del "recibimiento del nuevo avión de la Sociedad Aérea Solastral", de la que es socio actualmente el contador Frei.

Se publican fotografías del acontecimiento, producido en el aeropuerto de Los Cerrillos, pero en ellas sólo se destacó la figura del principal propietario del avión, el hombre de negocios César Sumar Pachá; el contador Frei, enemigo de la publicidad, evitó reproducir su imagen en la prensa.

El gigantesco avión Douglas DC-6-B fue comprado en Islandia, y traído directamente desde el lejano país por una tripulación islandesa, lo que motivó que a su llegada se encontrara en el aeropuerto el Cónsul de ese país, Robert Knoop. Cuando la "Sociedad Aérea Solastral" no conseguía la prosperidad que ahora tiene, los socios trajeron un avión Curtiss desde él exterior con tripulación chilena, justamente la misma que se mató en el mes de julio en un accidente en el estrecho de Magallanes.

La aviación comercial es sólo uno de los rubros en los que incursionan los socios César Sumar y Arturo Frei. El enorme aparato, que forma parte de una flota "crecedora", tiene como principal tarea transportar desde Punta Arenas la materia prima para una fábrica elaboradora de fibra sintética que el dúo tiene montada en la provincia de Coquimbo.

César Sumar Pachá tiene un récord a su favor: es uno de los pocos hombres de negocios que ha logrado enfrentarse en un "mano a mano" con los miembros del Imperio Yarur. El desafiante industrial sabe que esa capacidad en gran medida se la debe a uno de sus más eficientes colaboradores, el contador Arturo Frei, quien posee una extraordinaria influencia en el mundo financiero, especialmente estatal.

El caso de Arturo Frei es digno de pasar a la colección de "The Readers Digest" en sección "Mi personaje inolvidable".

En los últimos años de la década del 50, los negocios del contador Frei fueron de mal en peor. Hastiado de operar como burócrata de la Compañía de Acero del Pacífico, resolvió tentar suerte en el mundo tumultuoso de las carnicerías. Instaló cinco, pero sin haber llegado previamente a un conocimiento acabado del difícil negocio. En un momento las deudas superaban a los ingresos por lo que resolvió dejar Chile para buscar un mejor destino en Venezuela, primero, y en Argentina luego. No le fue posible cubrir, antes de la partida, los compromisos pendientes, por lo que su posible retorno se transformó en una operación costosa.

Descendiente de emigrantes suizos, le correspondió vivir en carne propia la experiencia de trabajar fuera de lo suyo para ganarse el sustento. No tuvo suerte en el exterior por lo que un grupo de sus amigos resolvió repatriarlo, operación que requirió de la asesoría experta de un excelente profesional, que acaba de fallecer, el distinguido abogado Malaquías Concha.

Fue emotivo el reencuentro del contador Frei con su familia a la que había dejado de ver mientras estaba radicado en las sierras de Córdoba, Argentina.

En esa fase de su existencia conoció el sabor amable de la lealtad.

Un solo amigo, Guillermo Letelier Llona, proporcionó, sin exigir documentos ochenta millones de pesos del año 1963. Se trataba de un descendiente de latifundistas que había abrazado con romanticismo la causa del "falangismo". Formaba parte del clan Letelier, poderoso en un tiempo cuando su apellido se extendía por todas las riberas de la inmensa Laguna de Aculeo.

Los tiempos cambian. Hoy Guillermo Letelier Llona no conserva nada de la opulencia que le rodeó en su infancia y juventud, ni siquiera ha logrado recuperar parte de ese préstamo que hizo en calidad de fanático falangista y amigo.

El contador Frei tuvo suerte. 1964 fue su año. Por esa fecha el industrial César Sumar descubrió en él especiales condiciones de hombre de negocios. Trabajaba desde hacía algún tiempo a su lado con un sueldo bajo, pero en 1964 todo cambió. Hoy el contador Arturo Frei posee una casa en el barrio alto, en las inmediaciones de la señorial y elegante avenida Pedro de Valdivia, un departamento confortable en Viña del Mar, y más de un automóvil.

En un accidente que tuvo mientras se dirigía al norte del país destrozó su auto. Días después contaba con otro flamante, un Peugeot de gran estilo, montado en Europa.

Si el hombre de negocios César Sumar no hubiese descubierto las especiales condiciones que se le desarrollaron al que ahora es su socio, éste, actualmente, no tendría la excelente situación que le convierte en un chileno envidiable.

Mas César Sumar está consciente que si no hubiese descubierto las cualidades que surgieron a su contador en 1964, a esta hora no podría reírse del industrial Carlos Yarur, a quien hace rabiar con sus instalaciones "callampas" de Punta Arenas.

César Sumar Pacha es productor de un tipo de fibra acrílica de gran aceptación en el mercado. Compite con la que produce su opositor, Carlos Yarur. Este, tal vez mal asesorado, instaló una fábrica en Maipú, que no le ha arrojado hasta ahora los resultados alcanzados por el opositor.

Dispuesto a mostrar su capacidad empresarial, Yarur importó la materia prima para realizar en Chile todo el proceso de su elaboración hasta transformarla en fibra acrílica. Conforme a lo que dicen los técnicos, de la materia prima se producen unas pequeñas láminas conocidas como ship. Ellas se transforman en fibras gruesas conocidas como "tow", las que luego son cortadas por una máquina que a más de seccionarlas "les da vida", con lo que quedan aptas para ser transformadas en las fibras que se usarán posteriormente en tejidos.

Mientras Yarur montó en Chile la mayor parte del procedimiento, su competidor se dedicó a comprar los "tow", los que secciona en una máquina cortadora que instaló en Punta Arenas.

Sumar compró en Estados Unidos los galpones para proteger la máquina, por lo que declaró que se dedicaría en Chile a la elaboración en gran escala de fibra acrílica.

Instaló los galpones (desarmables) y la máquina en Punta Arenas, lo que le permite convertir al "tow" en un producto elaborado en el país el cual disfruta de las ventajas de zona libre.

El "tow" es cortado y transportado en aviones, como materia prima ya elaborada, al centro del país con lo que ahorra el pago de los respectivos derechos. La verdadera fábrica no está en Punta Arenas sino en Coquimbo, fuera, como puede verse, de la zona franca.

Un abogado democristiano, Ignacio Walker, hijo del patriarca falangista, hizo una denuncia fundamentada en contra de la "operación Sumar" en el Banco Central. La lucha entre los imperios Sumar y Yarur estaba declarada.

Sumar contraatacó con otra presentación en la cual sostuvo que Yarur había hecho su fortuna con el sobreprecio de la materia prima importada. Las dos denuncias se esfumaron y de ellas no queda ni siquiera constancia en el Banco Central.

Podría pensarse que quedaron en un salomónico empate, pero la verdad es que Sumar le ganó la partida a Yarur. La fábrica no la montó en Punta Arenas, como estaba previsto en las autorizaciones que se le otorgaron, sino en Coquimbo.

Los aviones de la empresa "Solastral" transportan la fibra cortada y convertida por obra de una disposición reglamentaria en materia prima elaborada al centro del país, y retornan a Punta Arenas cargados de verduras y frutas que son tan escasas en la región. Como puede apreciarse los socios Sumar y Frei aprovechan bien su capacidad transportadora.

La empresa que Sumar montó se llama "Lanera Austral", pero se trata sólo de un símbolo porque ella opera en el norte del país. Un símbolo que agilizó mucho el despacho de los decretos que han permitido tan sugestiva operación.

César Sumar tiene cuentas bancarias en diversas instituciones: Banco Central, del Estado, Chile, City, Español y Londres. En el Banco Central tiene plazos casi indefinidos para atender las "coberturas", no obstante que la mayoría de los importadores deben respetar los plazos establecidos. Es que Sumar tiene mucha influencia.

Desde el décimo piso del edificio número 82 de la calle Matías Cousiño, los socios Sumar y Frei manejan un imperio que irrita a los Yarur. Un golpe de teléfono les moviliza de inmediato una operación por grande que sea en el Banco del Estado, en el cual Sumar tiene cuenta fuera del control corriente. Es una de aquellas cuentas que los empleados citan moviendo la cabeza.

SOBRE RUEDAS

EN PUNTA ARENAS se ventiló una operación-transporte que dejó como resultado la duda sobre la idoneidad de las autoridades administrativas provinciales en el manejo de las propuestas públicas.

Cinco firmas comerciales de la provincia de Magallanes participaron en un concurso para proveer a la ciudad de Punta Arenas de treinta buses, que serían dedicados al transporte urbano.

Se presentaron las firmas: José Camello, Salvador Camelio, Saavedra Bénard, Vicente Camelio y Beros, Strauss y Cía. Ltda.

Una de las firmas, José Camelio D., ofreció un bus Ford carrozado por un valor de 13 mil 500 dolares. Fue la oferta mas alta. La de menor precio la ofreció Beros, Strauss y Cía. Ltda. Se trataba de vehículos carrozados por un valor de 8 mil cinco dólares y setenta y tres centavos.

La Junta Reguladora del Tránsito, presidida por el Secretario-Abogado de la Intendencia de Magallanes, J. Bobadilla, determinó que la mejor oferta era de "Autocam", de Vicente Camelio, cuyo costo representaba 9 mil 500 dólares; alrededor de mil quinientos dólares más caro que la de Beros, Strauss y Cía. Ltda. La Junta, controlada por la Democracia Cristiana, informó a los autobuseros que la oferta Camelio "era la única que reunía los requisitos pedidos". Estos no fueron revelados totalmente a los magallánicos.

CARRERA ADMINISTRATIVA

CARLOS FIGUEROA SERRANO, Subsecretario de Agricultura, abogado democristiano, trabajó largos años en el Club, Hípico, al igual que muchos jóvenes que destinan los domingos y días feriados a un trabajo que les permite costearse sus estudios.

Su idoneidad como funcionario del Club Hípico le permitió llegar al delicado cargo de "handicapper", que es el funcionario que determina los handicaps, según los pesos, edades y antecedentes de los fina sangre.

Carlos Figueroa. al parecer, amaba su trabajo, pues aunque ahora no lo ejerce, ya que está incorporado a delicadas tareas de gobierno, sigue cobrando puntualmente Eº 4.200 mensuales por algo que podría, quizás, definirse como "handicapper honorario".

El Club Hípico acepta pagar ese alto sueldo a un funcionario que no es ya funcionario, según explican sus ejecutivos, porque Figueroa Serrano es un "valioso contacto" con el gobierno. Las actividades del club Hípico están estrechamente ligadas al Ministerio de Agricultura donde el "handicapper" oficia de Subsecretario. Su nombre —por lo demás— se ha dado como posible futuro Ministro de Justicia, lo que garantizará todavía mejor los intereses de la hípica nacional.

MILLONES DESAPARECIDOS

PARA JUAN HAMILTON, Ministro de la Vivienda y dictador indiscutido de la construcción habitacional en Chile, esta quincena del mes de agosto no ha hecho más que afirmarlo en su idea de dejar definitivamente el cargo para dedicarse con soltura y tranquilidad a los trabajos

electorales de su postulación senatorial por la décima agrupación. El Ministro Hamilton está desilusionado porque la "tónica" democristiana, que se concreta en esta crónica, también tocó el rubro vivienda dejando saldo negativo a la propaganda que pensaba desarrollar en torno a su labor ministerial.

Hay seiscientos millones de pesos que faltan en las cajas de CORHABIT debido a manejos ya bien determinados de dos funcionarios y una funcionaria que gozaban de la ilimitada confianza del Ministro.

El modus operandi del fraude descubierto era simplísimo: las cuotas iniciales que depositaban los postulantes a casas no se integraban en su totalidad a sus respectivas cuentas, si bien para no despertar sospechas el trámite de adquisición seguía su camino hasta culminar con la entrega de la vivienda al favorecido. En cifras, el asunto se explica así: el postulante depositaba una cuota de cinco millones de pesos, pero sólo se le ingresaba a su cuenta la suma de 500 escudos, operación que dejaba una utilidad por postulante de cuatro millones quinientos mil pesos.

La "poda" había dejado una utilidad hasta ahora avaluaba en seiscientos millones a los avivados funcionarios, cuando una de las operaciones se traspapeló y la afectada, molesta por la demora, reclamó su caso. Allí se le explicó que sería difícil que la adquiriera, ya que sólo tenía 500 escudos como cuota inicial. La víctima recurrió de inmediato a Hamilton, quien ordenó la investigación correspondiente por la cual están procesados hoy Doris Tapia, Juan Vera y doña Juana Labadía, esta última hermana del tercer hombre en jerarquía de la CORVI.

Seguiremos informando.

P. F.


Violencia reaccionaria

EL HAMBRE, UN ASESINO SOLAPADO

EL hambre mata más gente en Chile que cualquiera otra enfermedad. Las estadísticas comprueban que los llamados estados carenciales —originados directamente en la desnutrición—, sobrepasan con creces a otras enfermedades como causa de fallecimiento. El hambre se extiende a lo largo y a lo ancho del país, y afecta a sus habitantes aun antes de nacer, pues está probado que un tercio de los motivos de muerte de los menores de un año se produce por enfermedades que tienen directa relación con la mala nutrición de la madre embarazada.

El hambre es, luego, factor importantísimo en la mortalidad infantil, y entre los que sobreviven, origen básico de bajos rendimientos escolares, de trastornos biológicos, de tendencias antisociales, de escaso rendimiento productivo. Mientras en Suecia, Estados Unidos o Nueva Zelandia la expectativa de vida al nacer sube de los 71 años, en Chile no llega a los 60 y en la India no pasa de los 30 años. Detrás de esta cifra está siempre el hambre. En los tres primeros países citados, el consumo de leche per cápita, va desde 245 hasta 300 litros, y las calorías diarias suben de 3.000, en tanto que en la India no llegan a las 2.000 y en Chile asciende ligeramente sobre esa cifra. Y nótese, todo esto "per cápita", lo que debe tomarse en cuenta, conocidos los marcados desniveles de ingresos en nuestros países.

El hambre es materia poco frecuente en los políticos y preocupación mínima en las clases gobernantes. Por el contrario, el lector de prensa local podrá ver a menudo artículos que se refieren en forma peyorativa a la desnutrición en África y Asia, o sesudos artículos que analizan las dificultades económicas y alimenticias en Cuba, marginando naturalmente de ellas, las causas que las provocan.

Sin embargo, está comprobado que en Chile cada 36 minutos muere un niño de hambre, que las enfermedades carenciales revelan cuadros avanzados de desnutrición y que, mientras las calorías per cápita no superan las 2.500, un tercio de la población consume menos de 2.000 calorías, cifra muy cercana a la imperante en la India. Simultáneamente, en la población adulta el 20% de los varones y el 24% de las mujeres acusan peso insuficiente, corolario del mismo fenómeno: el hambre.

En el "Foro Sobre Problemas de Alimentación", realizado en Santiago en noviembre de 1967, con participación de médicos especialistas y otros expertos en nutrición, se concluyó que:

—La desnutrición es aún un grave problema en Chile, pero su magnitud no ha sido medida con exactitud satisfactoria.

—La infancia es la victima más afectada por la desnutrición, especialmente en las etapas tempranas del crecimiento y desarrollo del niño.

—La desnutrición constituye el principal problema de los chilenos que crecen, y su

influencia sobre el crecimiento (talla, peso, circunferencia craneana) es negativa.

—Paradojalmente, la obesidad constituye el principal problema nutricional del adulto chileno. Esta paradoja se ilustra claramente si calculamos que en Chile muere un niño desnutrido cada 36 minutos y un obeso (mayor de 45 años) cada 36 minutos.

—Esta coexistencia supone una mala distribución de los alimentos en la comunidad, en que juega lo económico, cultural y social.

—Las causas múltiples de la desnutrición están ligadas al desarrollo económico-social, expresadas en una baja disponibilidad de alimentos de alto valor biológico, de toda la población.

—La solución de los problemas alimentarios y nutricionales del país, se basa en la elevación del nivel de vida y del desarrollo económico-social.

Aunque algunos expertos consideran que la mortalidad no es un buen indicador del nivel de desnutrición, los estudios disponibles demuestran que el hambre, como causa de muerte, es superior a las producidas por fiebre tifoidea, difteria, apendicitis aguda, hernias abdominales con obstrucción o poliomielitis.

Según expertos del Servicio Nacional de Salud, los chilenos consumen básicamente alimentos constituidos por glúcidos, aportados por cereales y sus derivados, por azúcar y por papas, todos los cuales forman entre el 60 y el 75 por ciento de las calorías totales. Las encuestas muestran un alto consumo de energéticos y, al mismo tiempo, un claro déficit en el consumo de la leche, pescado, carne, huevos, frutas y verduras, es decir, de los alimentos llamados protectores. La dieta diaria del chileno es calificada de "monótona, insuficiente y desequilibrada". Se percibe una notoria carencia de alimentos comparada con las recomendaciones para habitantes-año. En el caso de la leche, la disponibilidad sólo cubre el 79,3%; en pescado, el 34,6%; papas, el 55%; huevos, el 85%; carnes, el 94,6%; leguminosas, el 75% (ver cuadro). Estas cifras se refieren al quinquenio 1961-65. Hasta este último año —y desde unos quince años atrás a esa fecha— el país gastó anualmente alrededor de 150 millones de dólares en la importación de alimentos. En 1965, por ejemplo, se invirtieron 152 millones de dólares, tres veces más que en 1936. Debe considerarse en este aspecto que hoy, en 1968, los chilenos consumen no solamente carne de bovinos importada, sino también carne de aves y huevos.

Es claro que hay carencia de alimentos, pero no lo es menos que la desnutrición está determinada más por la pobreza, la falta de poder adquisitivo de las masas campesinas y obreras, que por aquel factor. Tomemos el año 1964, reciente desde el punto de vista estadístico y, sobre todo, teniendo en cuenta que desde esa fecha ninguna transformación de importancia ha ocurrido en el plano económico-social, sino que por el contrario, la tendencia es la agudización de la miseria.

El sector campesino representaba el 29% de la población, pero el ingreso personal del sector obrero de la agricultura era sólo el 4% del total del país. El sector de los obreros urbanos, casi el 48% de la población, percibía el 19% del ingreso total, mientras el estrato patronal, que agrupa sólo al 4,7% de la población, percibía el 40% del total del ingreso. Esta situación hace exclamar al economista agrario David Baytelman: "De esta manera, es monstruoso comprobar que si bien el obrero urbano recibía en 1964 casi tres veces lo que un obrero agrícola, el ingreso medio del sector patronal es equivalente a poco más de sesenta veces." Refutando la idea de que la desnutrición es un "problema de educación", este mismo experto afirma que las personas de bajos ingresos "no sólo no necesitan ser convencidas que es preciso tener una dieta equilibrada, sino que además están ávidas de consumir huevos, leche, carne, frutas y verduras." La conclusión es clara: el aumento en la producción de alimentos —en las actuales condiciones— no iría más allá de crear excedentes, mientras no se modifique en profundidad la distribución del ingreso nacional.

Una natalidad alta y una mortalidad excesiva y precoz han originado en América Latina una alta población infantil, chile, con un 40% de su población formada por niños, no escapa a la regla. En 1950, señala el médico chileno Hugo Behm, en tanto que de 100 niños nacidos vivos en Estados Unidos, 75 sobrevivían hasta los 58 años, en Chile la cuarta parte de una generación había desaparecido ya a los 32 años. En 1960 se registraron 45.081 defunciones de menores de 15 años, equivalente al 48% del total de muertes de ese año. En 1966, la mortalidad infantil propiamente tal (nacidos vivos menores de un año) representó el 31,9% de la mortalidad total.

El país tiene aún alta tasa de mortalidad infantil, y en ello tienen incidencia directa las condiciones económico-sociales, en primer término, la desnutrición. En 1936, Chile registraba una mortalidad infantil de 226,4 por cada mil nacidos vivos que, con altos y bajos, pero con tendencia a decrecer, disminuye a 99,5 en 1953. A partir de aquí se comprueba tendencia al incremento (126,9 en 1960), lo que a juicio de los especialistas evidencia que los programas de atención materno-infantil, así como el reparto gratuito de alimentos (leche) logran paliar el problema, pero de ninguna manera solucionarlo, y es así como en 1967 se manifiesta todavía una mortalidad infantil de 98,4. En el fenómeno se percibe con brutal crudeza la desigualdad social imperante en el país y trae a la mente las filípicas en contra de la violencia popular a que nos tienen acostumbrados las clases gobernantes. Sin balas, pero ejerciendo una matanza despiadada, el régimen practica la violencia a grados extremos en contra de un sector de la población. El profesor de la Universidad de Chile, doctor Hugo Behm Rozas, en su estudio "Mortalidad infantil y Nivel de Vida", aporta las siguientes conclusiones:

—La mortalidad infantil en la clase obrera es muy alta (126 por mil) y mayor que en el grupo no obrero (67 por mil), lo que representa un exceso de 88%. Las diferencias son especialmente marcadas en la mortalidad de la edad 1-11 meses, donde la tasa "obreros" duplica la de "no obreros".

—Las tasas de mortalidad en "obreros" con un mínimo de 93 para Santiago, son superiores en 20-65% en las otras provincias, en especial en el área Arauco a Chiloé (regiones agrícolas de menor desarrollo económico).

—En la clase "no obrera" las defunciones infantiles son definitivamente menos frecuentes. Los contrastes no son tan marcados para la mortalidad neonatal como para la tardía.

—Existen marcadas diferencias en la mortalidad infantil de las dos clases que se comparan, en especial en la mortalidad tardía. En la mitad de las provincias la mortalidad, en la edad 1-11, es el doble en el grupo "obrero" que en el "no obrero". En casi todas las provincias, aun la menor tasa registrada en "obreros" en Santiago, es mayor que las tasas del grupo "no obrero".

—La gravedad de los problemas de salud del lactante de la clase obrera tiene especial significación, porque este grupo forma el 66% del total del país y ha sido definido como objetivo principal de los programas del Servicio Nacional de Salud.

El autor obtiene, en seguida, la lógica conclusión final: "La mortalidad infantil viene a ser, en consecuencia, un indicador del alto precio en vidas que los pueblos pagan por las formas de organización económicamente ineficientes y socialmente injustas que han logrado darse. Este es el marco auténtico para discutir el problema, marco que ningún médico puede olvidar ni silenciar."

HERNÁN URIBE O.


Opiniones

EL PRESENTE COMO HISTORIA

"La esencia ahistórica y antihistórica del pensamiento burgués aparece en su forma más evidente cuando consideramos el problema, del presente como un problema histórico".

Georg Lukacs

TODAS las instituciones sociales y políticas son de carácter histórico y corresponden a un grado de desarrollo material y de conciencia de la sociedad. Son, pues, transitorias y mutables, de un alcance limitado por dicho grado de desarrollo, y no pueden perdurar indefinidamente en el tiempo.

Muchas de las instituciones sociales y políticas actuales son ahistóricas o antihistóricas, pero parecen hoy día "naturales" o "históricas" a cierto segmento de la población —identificado principalmente con sus beneficiarios— del mismo modo que viejas instituciones de otra época parecieron ayer "naturales" a una casta dominante, y hoy son claramente anacrónicas para todos.

Por eso, a pesar de la distancia en el tiempo, cuando se comparan instituciones de sociedades diferentes, pero que tienen en común la existencia de clases explotadoras y explotadas, muchas de las "flamantes" instituciones actuales que se venden como históricamente legítimas, equivalen a instituciones similares del pasado en cuyo contraste ponen al desnudo su esencia antihistórica y su común denominador clasista de explotación.

A manera de ilustración, se consignan más adelante ordenanzas e instrucciones de gobernadores y Actas del Cabildo de Santiago cuyas disposiciones equivalen a instituciones clasistas actuales. Nos sirvió de fuente el libro de Alvaro Jara "Fuentes para la historia del trabajo en el Reino de Chile" (Legislación, Tomo I) publicado por el Centro de Investigaciones de Historia Americana de la Universidad de Chile, e impreso por Editorial Universitaria en 1965.

ANTECEDENTES DEL ESTADO Y DE LAS ELECCIONES...

"Item, ordeno y mando que los dichos indios sean administrados y gobernados por corregidores y administradores a costa de los dichos indios y en ello se guarde el orden siguiente: que todos los indios que habitan en los términos e jurisdicción desta ciudad, de la ribera del río de Maule a esta parte, se reduzcan por distritos y se entregue a un corregidor cuatro pueblos de indios y más y menos como al gobernador le pareciere y en cada pueblo se ponga un administrador por el dicho corregidor y se procure que corregidores y administradores sean personas aprobadas en cristiandad y de buena conciencia y se elijan entre los dichos indios, de los más suficientes dellos, de cada pueblo en principio de cada año dos alcaldes y un alguacil y se edifiquen iglesias y en cada pueblo haya una cárcel y cepo". [1]

ANTECEDENTES DE LA HUELGA Y DE LA "DEFENSA DEL ORDEN"

"Que el negro o negra, mulato o mulata esclavos que estuviesen huidos no más de tres días y dentro dellos se viniere al servicio de su amo sin prendello alguacil, no tenga pena alguna más de la que su amo le quisiere dar"...

"Item, cualquier esclavo o esclava que estuviere huido fuera del servicio de su amo más de tres días e menos de veinte,... le sean dados doscientos azotes por las calles públicas por la primera vez y por la segunda doscientos azotes e se desgarrone de un pie e por la tercera al varón se le corten los miembros genitales e a la mujer las tetas".

"Item, al esclavo que aunque hubiere menos tiempo de los arriba dichos que anduviere huido e andado en junta de otros negros, hecho armas como salteador de caminos e sólo hubiere hecho algún robo e insulto fuera de la ciudad, en el campo, en algún camino o pueblo de indios, que muera por ello e cualquiera lo pueda matar" ...

"Item, porque asimismo de traer los esclavos armas resultan muchos inconvenientes, mandaba e mandó que de aquí adelante ningún esclavo traiga espadas ni otras armas no andando con su amo"... [2]

ANTECEDENTES DE LA "LEGISLACIÓN DEL TRABAJO"...

"Primeramente, que ningún vecino ni otra persona que tenga indios a su cargo, pueda pedirles más indios para sacar oro de la sexta parte de los indios que tuviere, que sean macegales, a que llaman indios de pala, y para ello no se haga número de los viejos de cincuenta años arriba, ni de los muchachos de diez y ocho para abajo".

"Item, "mando que los encomenderos e otra cualesquier personas que tuvieren indios en las minas, les den cada día de ración un cuartillo de trigo o maíz o frijoles, y que les den algún pescado y sal".

"Item, mando que los caciques den para cada diez indios que dan para las minas una india que les aderece la comida".

"Item, mando que asimismo den los dichos caciques para cada cuadrilla dos mitayos para que les traigan leña y agua". [3]

ANTECEDENTES DE LAS "PULPERÍAS"

"Item, mando quel alcalde de minas recoja el oro que montare la sexta parte que pertenece a los indias por su cuenta y razón, cuyo es, y se traiga a la fundición; y pagados los derechos a S. M., lo que restare se les emplee en ropa o en lana o ganado o en las cosas que más sea útil y provechoso a los dichos indios, lo cual se distribuya por la persona que para ello el dicho señor gobernador señalare, o por el teniente de gobernador, con acuerdo del encomendero"... [4]

ANTECEDENTES DEL PATERNALISMO Y DEL AHORRO
FORZOSO DE LOS TRABAJADORES

"Que los indios encomendados en los vecinos de esta ciudad que anduvieren en las minas sacando oro, hayan por su trabajo de lo que sacaren la sexta parte; y porque para entregársela a ellos son incapaces, e usarán mal de ello, que la dicha sexta parte se traiga a la fundición de esta ciudad, e pagado el diezmo de ello a Su Majestad, lo que restare lo reciban dos personas, una de las cuales libremente nombre el dicho señor Gobernador o su teniente; e la otra el Cabildo de esta ciudad. E estos reciban el dicho oro por su cuenta e razón del que cabe a cada repartimiento, y con acuerdo del encomendero, el tal encomendero emplee lo que le cupiere en aquellas cosas que en Dios y en sus conciencias les pareciere ser más útiles e provechosas para los indios,... e que si se emplease en ropa se arrepartan con asistencia del encomendero, e que si se empleare en otro modo, que el dicho encomendero lo tenga en tutela para en pro y utilidad de los dichos indios"... [5]

ANTECEDENTES DE LA ACTUAL POLÍTICA TRIBUTARIA

"Que los indios a quien se debe pedir tributo en cualesquier repartimiento que los vecinos desta ciudad de Santiago poseen ... han de ser indios que tengan más de diez y siete años de edad y menos de cincuenta años... y no deben tributo ni el cacique y señor principal del repartimiento ni el hijo mayor de tal cacique".

"Item, señalo por bastante tributo que cada un indio de los que viven y habitan desde la ribera del río de Maule a esta parte hasta el valle de Choapa de los términos desta ciudad de Santiago, de los que según dicho es son tributarios de y pague en cada un año ocho pesos, los cinco pesos e ducado en oro de contrato de veinte quilates y medio y los dos pesos y dos tomines en comida y ropa y cosas de las que ¡se crían y cogen en sus tierras"... [6]

ANTECEDENTES DE LA ACTUAL DIVISIÓN DEL TRABAJO EN LA REPÚBLICA

"Ordeno y mando que la mitad de los indios tributarios de cada repartimiento vayan y sean llevados por sus corregidores y administradores a la labor de las minas un año y la otra mitad otro año... y han de salir de sus pueblos en todo el mes de mayo para las dichas minas y hacer sus rancherías y recoger sus comidas en ellas y los indios que quedaren en sus pueblos se ocupen en los tiempos de el año en hacer grandes sementeras de trigo, maíz y cebada y frijoles y en sembrar lino y cáñamo y otras semillas y en hacer ropa y los que fueren pescadores se ocupen en pescar pescado y procuren los dichos indios de la caza de perdices y palomas y en cogerlos y beneficiar la miel y la sal y las demás cosas que se cogen y crían en esta provincia y las traigan a vender y resgatar a esta ciudad y se ocupen en guardar y beneficiar sus ganados y esquilmos dellos y hagan las demás cosas necesarias a su república y casa por sí y por los que fueren a las minas"... [7]

HOY YANQUI, AYER ESPAÑOL

"Item, ordeno y mando que cualquier vecino que trajere cuadrilla de indios a sacar oro, sea obligado a traer con ella español que tenga cargo delta, y quel oro que sacaren los dichos indios no lo pueda recibir yanacona ni negro, sino el tal español, e estando él presente, y quel dicho español reparta las raciones a los dichos indios y no yanacona ninguno; lo cual guarden, so pena de perdido el oro que sacare con la dicha cuadrilla el tiempo que no anduviere español con ella, para la cámara de S. M.". [8]

"Item, ordeno y mando que los tambos de los caminos reales de la jurisdicción desta ciudad estén proveídos para los españoles caminantes que por ellos pasaren de pan y carne y yerba y leña lo que fuere menester y para esto contribuyan los pueblos de indios comarcanos a los dichos tambos y los corregidores y administradores de los dichos indios tengan cargo y cuidado de hacer proveer los dichos tambos de las provisiones y bastimentos y la carne se entiende de carnero e vaca y no otros regalos de aves... y provea a los caminantes de lo susodicho, la cual provisión y mantenimientos se les ha de dar de gracia el primero día que llegaren al tambo" ... [9]


Tribuna

LECCIONES DE UNA JORNADA GREMIAL

NO sólo es recomendable sino absolutamente necesario que los trabajadores después de haber emprendido jornadas de lucha por sus reivindicaciones realicen un estudio-balance de lo alcanzado y de lo perdido, y de la eficacia o inoperancia de las tácticas empleadas, a fin de planificar nuevas acciones reivindicativas despojadas en lo posible de errores. En este estudio no debe olvidarse jamás la finalidad fundamental de la lucha sindical cual es el cambio substancial del régimen capitalista por aquel de justicia social en que el trabajador sea quien dirija, oriente y administre esa nueva sociedad.

Esta obligación critica, precursora de toda acción revolucionaria responsable y reflexiva, obliga mucho más a los dirigentes, sean éstos de Centrales u organismos bases, quienes deben actuar con conciencia de clase en la orientación y dirección de sus compañeros. Debemos dejar atrás la época de las improvisaciones en que los gremios se agitan y operan ante hechos consumados cuando el Ejecutivo ha hecho llegar al Congreso algún proyecto de ley que les afecta, y sólo entonces reaccionan, proponiendo al Parlamento enmendaduras o agregados sin mayor estudio, que se traducen en simples parches que lejos de solucionar los problemas, los ahondan o postergan, complicando aún más su solución satisfactoria.

En esta "carrera de postas" de los dirigentes —de los Ministerios al Congreso y de éste a aquéllos—, aparecen los mediadores, por lo general políticos profesionales en el arte del muñequeo y en los procedimientos de capitalizar los éxitos que pudieran alcanzar. No les interesa la solución real y efectiva del problema sino que el "volador de luces" que pueda deslumbrar a sus electores.

Es fundamental, pues, dar personalidad auténtica al gremio y que éste sea el que solucione su problema y no mercenarios o mediadores que prolongan y falsean las justas aspiraciones de las bases.

Los dirigentes deben comprender que es necesario rejuvenecer la vieja y deteriorada estructura gremial y sindical, transformándola en organismo vivo, dinámico, audaz y combativo. La juventud obrera, universitaria y secundaria, ha comprendido perfectamente esta disyuntiva: que es necesario crear algo nuevo, incinerando el podrido cadáver de un régimen que, como los leprosos, se disgrega en carnea corrompidas.

Recién ha terminado la "gran lucha" de los gremios por el reajuste de sueldos y salarios para 1968. Lucha llena de alternativas, de sacrificios y esfuerzos de las bases y aún de actos heroicos como la huelga de hambre realizada por las compañeras de Correos y Telégrafos. El Gobierno del señor Frei utilizó toda clase de represiones para acallar la voz de quienes exigían justicia. Su conducta y actitud, fue semejante en todo y aun superó a los gobiernos más reaccionarios que ha tenido el país.

Debemos confesar con responsabilidad: la clase trabajadora del sector público ha sufrido uno de sus más grandes fracasos.

No necesitaremos de mucho esfuerzo dialéctico para demostrar nuestro aserto. Basta recurrir a simples operaciones matemáticas, cuya exactitud no podrá ser desmentida por los "asesores" y "super-sabios" del régimen.

Esto se comprueba por el hecho de que el sueldo nominal promedio en Enero de 1968 de estos 60.304 empleados, fue del orden de los Eº 909.— mensuales y este mismo promedio en el mes de junio ha sido de Eº 726.—, o sea, con una pérdida en su poder de compra, promedio, de Eº 183.—, lo que significa una pérdida per cápita en estos seis meses de Eº 1.098 — y de Eº 66.213.792.— de los 60.304 empleados del sector público en referencia. Esto sin considerar los sobresueldos, como gratificación de zona, asignación familiar, viáticos, horas extraordinarias de trabajo, etc., lo que fácilmente duplicaría esta pérdida.

Si la situación provocada al personal en servicio activo a que nos hemos referido se ha transformado en una sangrienta y trágica burla, mucho más grave es la del personal Jubilado de este sector, afecto a la llamada "jubilación perseguidora", como lo evidencia el siguiente cuadro (los dos casos que exhibimos son válidos para todas las categorías y grados en las proporciones correspondientes):

Todo esto significa que se ha dado una batalla gremial que duró más de siete meses, en la que se quemaron energías considerables en discursos parlamentarios, movilizaciones, declaraciones, huelgas, procesos, lumazos y otros, para alcanzar un reajuste para el sector en actividad inferior a los sueldos del año 1967 en un 0,8%, y para los Jubilados una pérdida del 55,5%.

La más elemental lógica nos indica que algo muy hondo corroe la estructura material y moral de la acción gremial y sindical ya que lo expuesto es perfectamente válido para TODOS los trabajadores del país, tanto del sector privado como público.

Sólo la verdad escueta, dicha sin tapujos sectarios, partidistas o personalistas, podrá liberarnos de la resbaladiza pendiente conformista, conciliadora y sin metas de profundos cambios revolucionarlos en el país.

No debemos olvidar jamás que "la emancipación de los trabajadores, debe ser obra de los trabajadores mismos", y que esta liberación sólo la alcanzaremos cuando los propios trabajadores lleguen al Poder por los procedimientos y métodos que ellos estimen más rápidos y eficaces.

CLOTARIO BLEST R.


EL ASENTAMIENTO: MANIOBRA DE LA BURGUESÍA

VOY a intentar contribuir con algunas ideas y antecedentes que podrían ser útiles para esclarecer tres aspectos relacionados con la reforma agraria del gobierno: 1) el de la velocidad de la reforma agraria; 2) el de la estructura capitalista del asentamiento; y 3) el que se relaciona al carácter del temor que la actual reforma agraria democristiana estaría provocando en el latifundio.

1) El problema general respecto del asentamiento se podría enunciar así: no existen unos fundos aislados sino una estructura latifundista, del mismo modo que no existe una estructura de asentamientos sino unos cuantos asentamientos dispersos.

La actual reforma agraria ha instalado en los últimos 3 años y medio unos 300 asentamientos, distribuidos desde Arica hasta Magallanes, y dotado de tierras a no más de unas 11 mil familias. Esto quiere decir que si en los últimos 3 años y medio se han constituido 84 asentamientos por año, se requerirán dos siglos y 38 años para constituir en asentamientos a las medianas y grandes propiedades que hay en Chile. De otro lado se están asentando 3.144 familias anuales, lo que significa que para dotar de tierras a las familias pobres que hay en el país se requerirán 111 años y Dará beneficiar a sólo las 100.000 familias prometidas por el gobierno se va a necesitar de casi 1/3 de siglo, es decir, cinco periodos presidenciales más de Democracia Cristiana.

Si se comparan estos resultados con la tasa de crecimiento de la población rural (2,5%), se llegarla a la conclusión que la actual reforma agraria apenas está cubriendo el aumento de la población campesina, esto es el número de las personas que quedan por beneficiar y dotar de tierras aumenta a un ritmo ligeramente inferior al de la acción de la reforma agraria; de modo que, mientras se beneficia a 3.144 familias al año, aparecen 2.300 nuevas familias, lo cual reduce en términos reales las familias beneficiadas a sólo 844 anual. Ahora, si calculamos en base a este ritmo de crecimiento la acción de la reforma agraria, habría que cuadruplicar los plazos señalados.

2) Este es uno de los asuntos importantes: el de la velocidad de la reforma agraria. El otro, consiste en precisar por qué el asentamiento es una estructura capitalista y no un germen de propiedad y explotación colectiva.

En términos reales el asentamiento descansa en los tres clásicos soportes de la vieja estructura agraria:

Primero, en la propiedad privada de los medios de producción. Es necesario tener claro que las tierras en el asentamiento pertenecen a una sociedad formada por el Estado y los campesinos, que serán, luego de tres años, transferidas en propiedad individual a los campesinos o en algunos casos en propiedad privada a una cooperativa. Al principio, si algún germen de propiedad colectiva hubiere, se diluye posteriormente con el carácter transitorio que tiene el aporte de tierra del Estado a la sociedad de reforma agraria (asentamiento).

No basta para que exista propiedad colectiva el solo hecho que pertenezca a cualesquier tipo de Estado, máxime cuando la tierra entra transitoriamente al dominio privado del Estado. Constituye una contradicción teórica y práctica el suponer que un viejo y burocratizado aparato estatal de tipo liberal y que obedece a las exigencias de una rígida economía capitalista pudiera tener una propiedad y explotación colectiva con un sentido de desarrollo socialista. Lo que sucede es que el Estado a través de sus organismos agrícolas (Cora, Corro, Banco del Estado, etc.), hipertrofiados en burocracia y atrofiados en servicios a nivel de los campesinos pobres, se ha vinculado a la explotación agrícola en los asentamientos —no para levantar un dinámico sector estatal— sino para intentar capacitar empresarialmente a los campesinos con el objeto de formar una polvareda de pequeños propietarios una vez que termine el período de asentamiento.

Segundo, en un sistema capitalista y estratificado de mercado. La estructura del mercado agrícola (productos, insumos, créditos, precios, etc.) reproduce la profunda división de las clases sociales en el campo: mientras en el mercado del latifundio hay abundantes créditos, altos precios, asistencia técnica adecuada, en el mercado correspondiente a las pequeñas economías campesinas aparece la interminable hilera de los intermediarlos locales orientados a controlar la producción de los campesinos pobres, los precios son bajos, los préstamos son caros, no se respetan las formas convencionales del peso, medida, calidad, etc., de modo que las 3/4 partes de la población rural vende baratos sus productos y compra caros los alimentos y los servicios, y el déficit lo salda con préstamos usureros de casas comerciales, bodegas, molinos y patrones.

En este marco opera el asentamiento. Desde luego, no para eliminar radicalmente esta estructura del mercado, sino para robustecerla, poniéndose ahora de lado de las grandes agencias de comercialización y abastecimiento, las cuales utilizan al Estado como instrumento de comunicación y enlace entre los asentamientos y las agencias monopólicas de distribución de productos agrícolas y pecuarios.

El problema radica no en utilizar al Estado como un simple canal burocratizado de comercialización (Eca. Cora), para poner en contacto a los asentamientos con las agencias del sector privado, sino en concebir modernos canales de abastecimiento y comercialización del Estado de manera que vinculen al productor organizado con el consumidor organizado. Ello no es posible en la actual estructura de comercialización y distribución nacional porque ella obedece y está diseñada de acuerdo a los intereses de la actual estructura latifundista. No se puede cambiar la estructura estratificada del mercado sin una enérgica y masiva reforma agraria que nazca de nuestras condiciones, de nuestros problemas, desde adentro y desde abajo; y

Tercero, en la mano de obra asalariada. La fuerza de trabajo que participa en la producción del asentamiento es de dos tipos: la fuerza de trabajo que se origina en los asentados y sus familiares, y la fuerza de trabajo que proviene de los afuerinos, de los que contrata el asentamiento, de los que quedan por debajo de los asentados y por fuera del asentamiento. Se estima que por cada dos o tres asentados hay por lo menos un obrero no asentado: de este modo habrían unos 4.000 a 5.000 afuerinos u obreros agrícolas que trabajan por temporadas en el asentamiento, sin poder entrar en él y que constituyen su fuerza salarial. Desde luego, para estos campesinos —que antes se vinculaban al fundo— el asentamiento se levanta como una nueva estructura patronal. La reforma agraria (colonización) para estos afuerinos no se ha hecho ni siquiera en esos cuantos fundos constituidos en asentamientos.

3) Por último, quiero referirme al carácter del temor que muestra el latifundio frente a la actual reforma agraria. Es erróneo suponer que la reforma agraria democristiana pueda espantar a la estructura latifundista; ¿A qué se debe entonces el escándalo?. A un hecho que me parece muy simple: representa el arma de presión de una de las partes en un contrato, para que éste se vaya constantemente perfeccionando en beneficio del latifundio. El acuerdo consiste en que de una parte el gobierno democristiano se compromete a dotarlo de precios altos y a recolectar el ahorro interno y a recurrir al endeudamiento externo para financiar al latifundio, y de otra parte el latifundio se compromete a sacrificar algunos fundos dispersos y abandonados para entregarlos a la tarea de formar una burguesía rural que los proteja.

El escándalo y el temor es una farsa que juega entonces un papel muy importante en este contrato: es el instrumento de presión de que dispone el latifundio tanto para que se aumente su cuota en la asistencia económica que da el gobierno (en los últimos años han crecido extraordinariamente los suministros de créditos internos y externos al latifundio, así por ejemplo, respecto de los créditos internos de tipo institucional, en 1966 fuentes como el Banco del Estado y Corfo facilitaron más de 700 millones de escudos y en 1967 subieron a 860 millones), como para que se forme una burguesía rural.

A medida que la estructura latifundista entrega fundos al gobierno, recibe una doble indemnización: la que proviene del pago de las tierras como la que se origina en el constante aumento del acaparamiento de préstamos agrícolas.

El caso de "Longotoma" no es más que un mecanismo político por el cual la estructura latifundista moviliza a la burguesía nacional para dos objetivos muy claros: el que se cumpla fielmente la obligación de un progresivo aumento de la subvención financiera, y el que se apure la formación de la pequeña burguesía rural mediante las asignaciones de tierras. De ahí que hace unas pocas semanas aparecieran en "El Mercurio" las exigencias de financiamiento, precios, asistencia técnica, etc., del latifundio, mientras en ese mismo diario se especulaba con el caso de "Longotoma" con el simple objeto de presionar en favor de las peticiones de los terratenientes.

La reforma agraria es atacada no para paralizar la acción de CORA, sino para que el gobierno vaya sistemáticamente cediendo en favor de los patrones. Cada vez que el gobierno aumenta los beneficios al latifundio, los escándalos pasan a segundo lugar; hasta que al cabo de algún tiempo —después que el latifundio ha entregado algunos fundos a CORA— se vuelve nuevamente a insistir, hasta que el gobierno otra vez lo tapa de dinero y privilegios. Así sucesivamente la estructura latifundista ha Ido desenmascarando las pretensiones reformistas y puramente tecnócratas del gobierno, enredándolas en una densa cortina legal, hasta dejar al desnudo la arquitectura de un gobierno liberal y desprendido con las clases fuertes y absolutista y descarnado de recursos con las clases débiles, con más de las 3/4 partes de la población rural.

VÍCTOR VEA


Informe confidencial

ALARMA POR LA CRISIS ECONÓMICA

EL siguiente trabajo que PUNTO FINAL publica en forma exclusiva ha circulado en forma confidencial en círculos empresariales chilenos provocando fuerte impacto. Se trata de un estudio sobre la situación económica del país que preparó el ingeniero Flavián Levine, quien hace un par de años era consejero privado del Presidente Frei y que antes lo fue de Alessandri....

En general, este informe establece que la inflación chilena tiene características tan complejas que la hacen "particularmente grave". El estudio ha circulado, de preferencia, entre empresarios industriales, que son los que han llevado la batuta en las críticas a la actual política económica.

La producción industrial —que tradicionalmente ha sido índice muy significativo en la economía chilena— continua marcando el paso. La producción fabril, en los cinco primeros meses de este año —aumentó sólo 3,2 por ciento, porcentaje que se estima insuficiente. En general, la situación económica del país —aparte de los problemas creados por la sequía muestra factores de recesión que son imposibles de ocultar, lo que se ha agravado por el fuerte crecimiento de la inflación y por el aumento de la cesantía, en especial en provincias.

Los empresarios han comenzado a presionar al gobierno para obtener cambios importantes en la política económica. Representantes de diversas sociedades nacionales se reunieron a fines de julio en Viña del Mar para discutir la situación nacional. Durante la reunión circuló un informe o memorándum económico, preparado por el ingeniero Flavián Levine, que a juicio de observadores sintetiza con claridad el pensamiento de los empresarios criollos.

Levine, actualmente, ocupa la gerencia general de la Compañía de Acero del Pacífico. En el pasado dirigió y reestructuró la Escuela de Economía de la Universidad de Chile. Al comenzar la gestión del actual gobierno, fue consejero económico muy cercano al Presidente Frei, quien lo designó su representante en el directorio del Banco Central. Flavián Levine, sin embargo, ha cambiado de posición —evidentemente— tal como se refleja en el informe que preparó y en el que analiza la política económica y financiera del Ejecutivo. Este informe se reproduce a continuación en forma textual.

El estudio, evidentemente, es un aporte de interés dentro de la discusión de los problemas económicos que afectan al país, aunque se sustenta en algunas premisas discutibles.

Los empresarios plantean la necesidad de modificar algunos aspectos de la política seguida por el actual gobierno, a la que culpan del estancamiento que afecta al país. Los dos puntos básicos de las críticas empresariales están destinados a obtener un mayor margen de créditos bancarios y a lograr una revisión en los precios para una serie de productos.

La batalla por los mejores precios la iniciaron los productores de cemento, los que reajustaron la cotización de este producto en un 25 por ciento, provocando una reacción airada del Ministro de Economía. El alza fue dejada sin efecto, pero es casi seguro que el producto subirá en el futuro.

Firmas como Rayonhil y otras han solicitado al Ministerio de Economía autorización para cerrar fábricas debido a la falta de mercado consumidor y estas amenazas de paralización son otro factor que el Ejecutivo está tomando en cuenta.

El pensamiento de los empresarios se resume en el siguiente documento:

"Estas breves observaciones pretenden sintetizar, para el propósito de una discusión más amplia, las características de la Política Económica y Financiera de los últimos tres años. No nos hemos propuesto cuantificar las diversas influencias y factores en juego. No hemos tenido contacto adecuado con las cifras para tal propósito. No siempre es fácil o posible cuantificar los hechos económicos; en la parte en que ello sea factible, otros están en mejores condiciones de hacerlo.

En los últimos tres años se han acentuado los desequilibrios de origen interno de la Economía. La situación presente constituye uno de los tipos de inflación más graves, entre los muchos que pueden presentarse.

El caso chileno se puede definir como un esfuerzo de administrar la economía dentro de un esquema de "inflación parcialmente reprimida".

Las graves consecuencias de esta experiencia han dado origen a una realidad económica y fiscal muy explosiva, tanto o más en el sentido político que en el económico.

El experimento chileno pretendió simultáneamente los objetivos siguientes:

a) Utilizar la política de remuneraciones para lograr el doble propósito de aumentar los ingresos reales de empleados y obreros y provocar, además, una redistribución del ingreso a favor de estos últimos.

b) Aumentar en términos reales el gasto fiscal para financiar programas de carácter social (Reforma Agraria. Educación, Promoción Popular).

c) Aumentar las inversiones necesarias para crear las condiciones de un crecimiento económicas más acelerado.

d) Poner término a la inflación en un plazo prudente.

e) Para cumplir con el punto d) anterior, buscó reprimir los efectos inflacionarios de los objetivos a) y b), mediante el instrumento fiscal (mayores impuestos) y con medidas administrativas de control de carácter general control de los precios; regulación de los medios de pago y del tipo de cambio; control relativo de las importaciones; incentivo a las exportaciones; etc.).

La falta de éxito en el cumplimiento de los objetivos c) y d) se explica, al parecer, por las siguientes razones:

a) El aumento de los ingresos nominales de obreros y empleados siguió siendo tan exagerado como lo había sido en años anteriores. No podía esperarse otro resultado distinto de una fuerte presión inflacionaria, especialmente vía una inflación de costos.

b) Los aumentos reales de la ingresos de obreros y empleados, consecuencia de los aumentos nominales de sueldos y salarios y de los efectos de la política de redistribución del ingreso (vía control de precios, impuestos directos, tipo de cambio), resultaron igualmente exagerados, ya que no podrían encontrar a corto plazo sustentación en un aumento equivalente de la oferta de bienes de consumo (especialmente en la producción de alimentos).

c) El aumento del gasto del sector público, en términos reales, fue igualmente muy exagerado; incluso aceptando que todos esos nuevos gastos fueran justificados, lo que es dudoso, se trataba de gastos cuyos efectos sobre la productividad general se reflejan a muy largo plazo.

Este aumento real del gasto del sector público ha sobrepasado incluso las posibilidades derivadas de los mayores ingresos fiscales por el aumento temporal del precio del cobre. Fue necesario complementar su financiamiento con un mayor traspaso de ingresos del sector privado al sector público (vía utilización de una mayor proporción de las disponibilidades de crédito y de aumento de los impuestos directos), la participación del sector público en el ingreso era ya elevada; además, vía las remuneraciones y el control de precios, se estaba produciendo una redistribución de los ingresos del sector privado en favor de los empleados y obreros. En consecuencia, este financiamiento adicional constituyó, igualmente, una fuerte presión inflacionaria sobre los costos y los precios.

Una parte del incremento real del gasto del sector público se explica por el mayor costo real por empleado fiscal, consecuencia del alza general de remuneraciones reales.

d) En este período de tres años se debilitó la ya baja participación del sector privado en la inversión. Como consecuencia de los hechos mencionados en a), b) y c), disminuyó la posibilidad de ahorro de las personas de ingresos medianos y altos, y se comprimió los márgenes de recursos disponibles de las empresas que no pueden evadir el control de precios.

Las empresas menos afectadas por este proceso son aquellas que operan con poco personal o aquellas en cuya estructura de costos, el factor remuneraciones tiene una incidencia relativa baja y que operan con elevados márgenes de utilidad.

Se han beneficiado en el proceso las empresas que atienden la demanda de bienes de consumo durable (televisores, refrigeradores, etc.) y las industrias de vestuario y calzado, todas las cuales pudieron expandir inicialmente su producción sin mayores inversiones. El control de precios no parece haber logrado en estos casos traspaso de una parte substancial del aumento de productividad al consumidor, como se refleja en los balances de estas industrias que indican utilidades substanciales.

El control de precios, confirmando la experiencia de otros años, no parece haber comprimido los márgenes de utilidad del comercio al detalle.

e) La maquinaria administrativa de control, destinada a reprimir, en todo lo que fuera posible, el efecto sobre los precios de los mayores costos y del aumento exagerado de la demanda de bienes de consumo, no trató en ningún momento de neutralizar parte del mayor poder de compra de obreros y empleados derivado del aumento de sus remuneraciones.

El intento de romper el termómetro para no cuantificar o reconocer la fiebre en toda su magnitud, favoreció, en todo momento, el aumento del consumo en desmedro de la inversión. Esto vale tanto para el sector público como para el sector privado.

La administración del control de precios y del crédito operó, al parecer, sin discriminación. Esto, de ser efectivo, constituye un error en una situación como la chilena. Es indispensable, dentro del desajuste económico imperante, discriminar a favor de ciertos objetivos claves, de efectos más inmediatos sobre el desarrollo económico o que permitan dinamizar al sector privado (producción de máquinas herramientas, industria automotora, industria de la construcción, etcétera).

El aumento de la tasa del interés bancario, hasta llevarlo a cifras superiores al 30%, agravó el problema de los aumentos de costos y, por tanto, resultó no un freno a la inflación, sino todo lo contrario.

La realidad política no permite esperar un cambio en el grave proceso inflacionario de los reajustes. No parece ya posible aplicar una política de remuneraciones que facilite el ajuste de las distorsiones del proceso económico actual que se han mencionado.

A las presiones inflacionarias existentes a fines de 1967 y reprimidas, en parte, por controles administrativos (precios, tipo de cambio, volumen del crédito), se agregará la nueva presión derivada de los reajustes en 1968 (los niveles de reajustes en el sector privado tienden a subir mes a mes).

En estas condiciones, no parece prudente continuar con la misma política de reprimir en forma exagerada los efectos sobre los precios de la enorme presión inflacionaria acumulada.

Continuar la misma política sólo postergará para los meses próximos una situación que se hará cada vez más explosiva.

Si las circunstancias obligan a reconocer la realidad en forma brusca, como consecuencia de que los hechos escapen a todo control, el grado de inflación, por razones psicológicas, puede llegar a ser muchísimo más elevado que si se acepta de inmediato la realidad y se procede con cautela a operar los controles en el sentido de provocar un proceso de ajuste de las distorsiones existentes.

Lo anterior implica:

a) Un criterio más realista pero altamente discriminado en materia de precios, tomando en cuenta aquellos objetivos precisos que se consideren aconsejables (seguramente: producción de alimentos, inversiones de productividad rápida, inversiones privadas de importancia indiscutible, etcétera).

b) Aceleración del proceso de ajuste del tipo de cambio.

c) Manejo del crédito en forma igualmente discriminada, dentro de un proceso de mayor realismo y con el objetivo de restablecer paulatinamente una mayor proporción del crédito disponible al sector privado.

d) Drástica revisión del gas to público, para adecuarlo gradualmente a una cifra compatible con un desarrollo económico más rápido y en previsión de que el precio del cobre vuelva a niveles más normales.

e) Aceleración del programa de construcción de viviendas para aprovechar los recursos disponibles no utilizados."




OTRO ÁNGULO de la crisis económica que afecta al país, fue analizado por el senador radical Alberto Baltra Cortés, en un discurso del 31 de julio dedicado al tema. Baltra sostiene que en 1967 se inició una fase depresiva que tiende a prolongarse en 1968, y que mantiene al país sumido en el estancamiento.

Los antecedentes proporcionados por Baltra son los siguientes:

—En los cinco primeros meses de 1968, el ritmo de aumento de la producción fabril fue de sólo 3,2%. En igual período del año anterior se registró la misma cifra, lo que demuestra que se mantiene la tendencia. Ese 3,2% hay que compararlo con el 12,8% del mismo período de 1965 y el 9,4% de igual lapso en 1966.

—Las ventas reales, o sea, el movimiento de las ventas según las cantidades físicas vendidas, prescindiendo de sus precios, muestran que en los cinco primeros meses de 1968 bajaron en 3,4%, mientras que, en igual período de 1967, habían aumentado en 3,8%. La menor venta ha afectado sobre todo a artículos como textiles, calzado, vestuario, impresos, etcétera.

—La inusitada baja de las ventas ha determinado que el sobre-stock alcance un volumen extraordinario que se estima en 150 millones de dólares. Es decir, 150 millones de dólares en artículos industriales producidos pero que los empresarios no han podido vender por falta de demanda a consecuencias de la disminución del poder adquisitivo de quienes viven de sueldos, jornales, pensiones y montepíos. En un país donde mucha gente carece hasta de lo necesario, se da, sin embargo, la increíble y absurda paradoja de que hay almacenada una gran cantidad de bienes de consumo que no tienen compradores.

—La falta de trabajo se agudiza en vez de disminuir. En marzo de 1968, los cesantes representaban el 4,5% de la población activa de Chile, y en junio de este año la cifra aumentó en 5,2%. Hace un año atrás esa cifra era del 4,9%.

—El índice de los que buscan trabajo por primera vez, señala un porcentaje del 1,2% de la población activa, en junio de este año. La tasa total de desocupación, entonces, es del 6,4% y está muy por encima de lo que técnicamente se considera soportable. La desocupación es más fuerte en las actividades productoras de bienes, donde llega al 8,6%, y alcanza al 23,6% en la industria de la construcción.

—En cuanto a la tendencia inflacionista: en el primer semestre de 1968, el índice del costo de vida subió en 18,9%, mientras que en igual período del año anterior ese aumento fue del 14,6%. Todo permite prever que a fines de este año el índice será muy superior al 21,9% que se registró en 1967.


Crítica

RUGE EL VIEJO TIGRE

EN medio de ásperas asechanzas económicas, graves derrumbes de salud y tristezas familiares, el poeta Pablo de Rokha llega a los tres cuartos de siglo con una voz quizá fatigada pero no rendida. Materialización y documentalidad que avalamos con la lectura de Rugido en Latinoamérica, su último libro inédito, fechado en 1968, libro que debimos recoger sorteando laberintos de hospitales y angustiosos presagios. Dicho original recrea los grandes errores a la vez que los grandes hallazgos de la poética rokhiana, pero reitera algo que también es muy saludable aunque no tan difundido —sea en antiguas o nuevas voces—: la ausencia de cabildeos o melindres ideológicos, la abolición de todo oportunismo estético, certeza que ya destacara en De Rokha su estudioso más honesto: Juan de Luigi. Para no redundar en apologías o execraciones fatigosas, confesaremos, antes de rescatar algunos párrafos de este nuevo y violento poemario del controvertido poeta, el motivo fundamental de esta nota: volver a comprobar que uno de los motivos imprescindibles de la acción poética es el enfrentamiento total y apasionado del poeta con el dolor humano, con la lucha humana. Y la negación del bordado inocuo de prófugos evasivos y temerosos, que aun intenta, a estas alturas, agradar a los burgueses, lo que si en un anciano es lamentable, en un hombre joven es abyecto.

Dice Pablo de Rokha en el poema Prolegómeno: "Llegará el vendaval de invierno (...)/a caballo en un ataúd de mortero o pellejo de león/ con todas las patas quemadas, y yo me desbarrancaré, besando tu sepulcro, en lo infinito despavorido de la materia enigmática, linda niña mía...".

Apartado de viejos y lozanos agrupamientos arribistas, totalmente impublicado por los órganos correspondientes, el anciano poeta sigue cantando en versos que no leemos a menudo: "Pero no caeré siquiera fusilado por revolucionario,/ porque mi gran voluntad de revólver de faraón, no conquistó el honor de fenecer batallando, luchando, peleando a bayonetazos, cuerpo a cuerpo y pecho a pecho, en las trincheras huracanadas, océanos contra océanos,/ tal y cual le correspondía a un varón nacional, internacional, chileno, de mi categoría,/ estrellándome contra el comicio funeral de los degolladores de los trabajadores, acorralado por lacayos mancomunados, sólo como toro, a la cabeza de las banderas sanguinolentas, entre gigantes tigres".

De Rokha, con un hilo de voz, nos habla cáusticamente contra "los poetitas con medias caladas", balazo de su sello contra los plácidos y ubicuos. Rugido en Latinoamérica vuelve a evocar el particular y antiexquisito parnaso derrokhiano, con un monumentalismo, períodos abrumadores e interminables, repeticiones agobiantes, exteriorización política infantil la más de las veces, pero con su caza de imágenes originales y espacios poéticos felices: "...pero me defino cuando escribo, y me encuentro en todo lo oscuro de la claridad aterradora,/ despedazándome y dilucidándome, por Latinoamérica abajo, a la manera de quien matando lo mataron y sigue bramando (...) anciano tremendamente criado en las montañas, nos vamos pudriendo y rugimos"...

En este momento de la praxis poética latinoamericana, en que junto a voces cabales proliferan algunas gargantas débiles y aflautadas, incapaces de un sonido auténtico y duradero ni ante lo más conmovedor, pero que a pesar de ello se encaraman en publicaciones dignas de mejor música, a practicar algo así como una neo-literatura de encargo, en un momento en que el organismo y el uso de las afinidades burguesas extraestéticas no han sido aun desterradas de la zona cultural antimperialista, Pablo De Rokha canta en Ho Chi Minh: "disparo las armas cargadas con la metáfora mortal al hígado del imperialismo", lo que forzosamente resulta refrescante, tanto por la actitud como por la potencia creadora.

La nueva historia de Latinoamérica no encuentra a De Rokha trabajándose alguna pequeña codicia personal, sino cantando en Odiseas Guerrilleras: "Partido de balas, estratégico para dar cabida al asalto vertical sobre el destino, estilo del abismo de las categorías, (...) con la teoría de la estrategia, no con la estrategia de la teoría, (...) asoma la cabeza embanderada de Fidel sobre las montañas americanas, arando el porvenir humano".

Pablo De Rokha es poeta para quien sus errores, desde el punto de vista de las buenas maneras, han sido fatales. Otros los hay con equivocaciones más gruesas, desde el punto de vista de la exigencia popular y revolucionaria, pero con un destino venturoso y bien provisto.

Lo que urge recordar es que la principal e irrenunciable honra del poeta —a la vez de ser un eximio creador artístico— es no venderse, no transigir con el medio conservador, no contonearse para ser adquirido por los mercaderes del templo, en una palabra, no emputecer su arte. Se pueden decir muchas cosas del poeta De Rokha, leales o deshonestas, pero jamás que ha meneado las caderas ante la burguesía en busca de mejor situación o publicaciones. Y ello no deja de ser resaltante en este momento determinado de América Latina, con todos sus latidos, incluido el de la poesía, en que De Rokha acusa en el poema Douglas Bravo a algunos personajes ambiguos: "llorando la Revolución con los pantalones abajo te entregó al invasor".

JULIO HUASI


Crónica

OPUS DEI: TIRO POR LA CULATA

EL sigiloso "Opus Dei" intenta ahora penetrar en el periodismo. La última campaña fue un seminario para periodistas mujeres —asistieron alrededor de veinte, en su mayoría egresadas de la Universidad Católica— realizado en una cómoda casa de retiro que la ultracatólica organización posee en el camino interno que une Apoquindo y Lo Barnechea.

Los relatores eran tres: Arturo Fontaine, subdirector de El Mercurio; el escritor Guillermo Blanco, democratacristiano, y el periodista Fernando Reyes Matta, director de Siete Días. La intención: "analizar la violencia", y los temas en exposición: violencia estudiantil, violencia racial y Vietnam.

En siete horas de relación, deliberación y discusión, las periodistas deberían presumiblemente —al menos pensando con criterio "opusdeiano"— llegar a la conclusión de que la violencia es condenable y que el periodismo debe utilizarse "honestamente" para morigerarla. Sin embargo, los resultados fueron distintos: no hubo consenso unánime para condenar la violencia; no hubo acuerdo para morigerarla "periodísticamente" y, en forma sorpresiva, algunas periodistas declararon tener "compromisos personales con el proceso de cambios"; "aceptar la violencia en la mayoría de los países latinoamericanos"; creer en "violencia justa contra la no violencia injusta"; creer al menos en la "no violencia activa" e ideas similares, mientras se apoyaban en teólogos como J. Jarlot, u obispos como Hélder Cámara, y rechazaban las jerarquías eclesiásticas comprometidas con poderes temporales, como las dictaduras de Argentina o Brasil.

Los relatores más vapuleados fueron Arturo Fontaine —que se ausentó algunas horas y fue obligado a regresar para "rebatirlo" por las periodistas—, y el escritor Guillermo Blanco, que argumentó ser eminente pacifista y partidario de aplicar la fórmula de "trabajar para vencer el subdesarrollo".

La mesa redonda, que sucedió a las exposiciones, se convirtió en un cordial pero encendido y áspero diálogo entre los relatores señalados y las periodistas discrepantes: María Cecilia Allendes, María Eugenia Saúl y Cecilia Binimelis.

Arturo Fontaine situó las causas de la subversión estudiantil en la explosión de la población universitaria, el "irrespeto", la lucha generacional, y señaló que se extendían por moda o snobismo como la minifalda. Pero se le acusó de estar minimizando los movimientos estudiantiles y de obviar la causa fundamental que es la problemática socio-económica. El relator calificó la nueva izquierda como una "droga", pero el término fue rechazado por una periodista que sostuvo que otros se drogaban con el concepto de "orden público". Fontaine criticó a la Iglesia Católica señalando que "desgraciadamente no sólo ha abandonado la lucha contra los rebeldes, sino que, además, hay católicos que militan en la nueva izquierda y cuyos planteamientos no tienen gran diferencia con los de Fidel Castro"; para esta frase las refutantes —que defendieron ardorosamente los grupos católicos de avanzada— pusieron sobre el tapete desde la "Populorum Progressio", hasta Jarlot, Hélder Cámara, la reunión de Beirut, y el último documento preparado para el Celam por los obispos brasileñas. En el mismo tenor rechazaron una aseveración del escritor Guillermo Blanco.

El moderador del foro, el sacerdote José Miguel Ibáñez Langlois (Ignacio Valente, crítico literario), fue precisamente moderado; reconoció que no toda violencia es sistemáticamente mala; habló de la teoría clásica que la acepta en determinadas condiciones, pero sí previno que toda violencia engendra violencia. También habló serenamente de la "gracia de Dios". Las sorpresas siguieron: entre las periodistas comprometidas con los procesos de cambios, una pensaba que "la gracia de Dios también podía operar violentamente para derribar injusticias". También fue rechazada la moción de otra que estimaba un deber no dar en demasía noticias violentas o comentarios sobre la violencia; para las "disidentes" la política del avestruz no conduce a ninguna parte.


Tribuna ideológica

RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN

EN uno de nuestros artículos anteriores vimos cómo en el proceso de producción material los agentes de la producción establecen RELACIONES TÉCNICAS DE PRODUCCIÓN: relaciones que varían entre el control y el dominio total del proceso de producción y la ausencia total de control y dominio de éste. En una palabra, vimos las formas técnicas de la producción de bienes materiales. El trabajador directo y el trabajador no-directo son agentes técnicos de la producción. Gastan fuerza de trabajo en tareas técnicamente diferentes, que dependen de la división técnica del trabajo en el interior del proceso de producción.

Pero este proceso técnico de producción no existe nunca aislado de las condiciones sociales que lo hacen posible. Toda producción es una producción social históricamente determinada.

Desde el punto de vista social constatamos que los individuos de una sociedad se dividen generalmente en agentes inmediatos de la producción o trabajadores y propietarios de los medios de producción (que generalmente no trabajan).

Los agentes inmediatos de la producción son aquellos que gastan su fuerza de trabajo en el interior del proceso mismo de producción. Desde el punto de vista técnico se dividen, como hemos visto, en trabajadores directos y no-directos.

Los propietarios de los medios de producción son aquellas personas que juegan un papel en el proceso general de producción, pero sin figurar necesariamente como trabajadores o agentes inmediatos, ya que su fuerza de trabajo no es empleada inmediatamente en el proceso de producción.

Los propietarios de los medios de producción deben ser considerados agentes de la producción debido a que hacen posible las condiciones materiales de ésta. A ellos pertenecen los medios de producción (tierra, fábricas, materias primas, máquinas, etc.), que son las condiciones materiales necesarias al proceso de producción.

PROPIEDAD DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN Y RELACIONES DE EXPLOTACIÓN

Como los medios de producción son las condiciones materiales indispensables a todo proceso de producción, como es imposible producir sin medios de producción, los hombres que no poseen estos medios o que disponen de una cantidad demasiado pequeña de ellos terminan por depender de aquellos que poseen los medios fundamentales de producción. Por ejemplo, en el capitalismo, los obreros privados de todo medio de producción no pueden sobrevivir si no se ofrecen para trabajar para los capitalistas. De la misma manera el inquilino se ve obligado a trabajar (directamente o a través de un "obligado") la tierra del patrón para poder disponer de un pedazo de tierra que le permita vivir a él y a su familia.

Por lo tanto, se crean relaciones determinadas entre los propietarios de los medios de producción y los que se encuentran privados de ellos. Estas relaciones no son de orden técnico sino de orden social. Marx las llama RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN.

Podemos distinguir dos tipos fundamentales de relaciones sociales de producción que dependen de dos formas fundamentales de propiedad de los medios de producción.

1.— relación de explotador - explotados. Esta relación existe cuando los propietarios privados de los medios de producción viven del trabajo de los otros.

2.— relaciones de cooperación recíproca. Se producen cuando existe una propiedad social de los medios de producción y ningún sector de la sociedad vive de la explotación de otro sector.

LOS AGENTES DE LA PRODUCCIÓN (PUNTO DE VISTA TÉCNICO Y PUNTO DE VISTA SOCIAL)

Podemos precisar ahora el concepto de AGENTE DE LA PRODUCCIÓN.

Si llamamos agentes de la producción a todos aquellos que participan, de una manera o de otra, en el proceso de producción de bienes materiales, podemos clasificar a estos agentes desde dos puntos de vista:

Desde el punto de vista técnico: trabajador directo y trabajador no-directo.

Desde el punto de vista social: trabajadores no-propietarios y propietarios de los medios de producción.

Cada agente de la producción está doblemente determinado. Está determinado por su función técnica y por su función social. Ejemplo: en el sistema capitalista, el obrero es desde el punto de vista técnico un trabajador directo y desde el punto de vista social un trabajador privado de medios de producción; el capitalista es, desde el punto de vista de su función social el propietario de los medios de producción, pero desde el punto de vista técnico puede también jugar el papel de trabajador no-directo (vigilante, administrador) como ocurre en las pequeñas industrias, donde el patrón y su familia trabajan.

LAS RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN
NO SON SIMPLEMENTE "RELACIONES HUMANAS"

Las relaciones sociales que se encuentran en la base de la producción de bienes materiales fueron llamadas por Marx: RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN.

Estas relaciones no pueden ser consideradas solamente como relaciones humanas, relaciones entre hombres. Son relaciones entre agentes de la producción, es decir, entre hombres que tienen una función muy determinada en la producción de bienes materiales. Esta función está determinada fundamentalmente por la relación de propiedad o no-propiedad de los medios de producción. Esta relación entre los hombres pasa, por lo tanto, a través de una relación con las cosas: los medios de producción.

Este punto es importante, ya que destruye todas las ideas utópicas de "colaboración entre obreros y patrones". Las relaciones entre obreros y patrones no podrán ser "fraternales" mientras la relación de éstos con los medios de producción no cambie.

Por último, es importante señalar que estas relaciones sociales de producción son relaciones que se establecen independientemente de la voluntad de los hombres. El capitalista explota y explotará al obrero aunque no se lo proponga conscientemente, aunque luche contra esta explotación, ya que las leyes objetivas del sistema capitalista son inflexibles: O la explotación de los trabajadores o la muerte del empresario, no hay otra alternativa.

PROPIEDAD Y POSESIÓN EFECTIVA DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN

No se debe confundir las relaciones de propiedad con las relaciones de posesión efectiva de los medios de producción.

La RELACIÓN DE PROPIEDAD se refiere al derecho que tiene una persona u organismo social de considerar un medio de producción como suyo, pudiendo usar y disponer de él como quiera, siempre que no sobrepase los limites fijados por la sociedad. Este derecho puede provenir de un simple consentimiento colectivo o puede tomar formas jurídicas acabadas. En la relación de propiedad interviene siempre, por lo tanto, un elemento de tipo superestructural. Además es una relación formal de un individuo o grupo con un objeto. Una "ficción jurídica", como dice Marx al hablar de la propiedad de la tierra. El propietario puede usar y gozar de estos medios de producción o darlos a otro para que éste los trábale.

La RELACIÓN DE POSESIÓN EFECTIVA se refiere a la relación real que se establece entre el productor directo y los medios de producción. Podemos distinguir dos tinos de posesión efectiva: total (el individuo dispone de los medios de producción necesarios y sabe manejarlos sin recurrir a ayuda ajena) y parcial (el individuo no posee los medios de producción pero controla el manejo de su instrumento como en la manufactura).

ECONOMÍA Y RELACIONES DE PRODUCCIÓN

Mucho se habla sobre el papel que juega la economía en el marxismo, pero pocas veces se define lo que éste entiende por economía.

El mérito de Marx y lo que le permitió comprender el mecanismo interno del modo de producción capitalista, es haber visto que no basta estudiar la cantidad de bienes materiales que se producen, cómo se distribuyen, intercambian y consumen, para comprender la esencia de la estructura económica de la sociedad. Lo que importa no es la cantidad de bienes, sino la manera en que éstos se producen y las relaciones que se establecen entre los diversos agentes de la producción. Después de haber visto los conceptos de fuerzas productivas y de relaciones de producción, poseemos los conceptos fundamentales para definir la estructura económica de la sociedad.

Marx escribe en el Libro III de "El Capital":

"El conjunto de relaciones de los agentes de la producción entre ellos y con la naturaleza, sus condiciones de producción, constituyen precisamente la sociedad bajo el aspecto de su estructura económica."

LA ESTRUCTURA ECONÓMICA estaría, por lo tanto, constituida por un doble tipo de relaciones: las relaciones técnicas de producción (fuerzas productivas) y las relaciones sociales de producción.

Ahora poseemos los conceptos más importantes para poder desarrollar en los próximos artículos el concepto marxista de clases sociales.

NEVA


LAS TAREAS DE LA III INTERNACIONAL

"LA BURGUESÍA necesita servidores que gocen de la confianza de una parte de la clase obrera y que sepan adornar, embellecer a la burguesía con chácharas sobre la posibilidad de marchar por el camino reformista, que venden los ojos al pueblo con estas chácharas, que lo desvíen de la revolución con encantos y las posibilidades de la vía reformista. "Todos los escritos de los Kautsky, lo mismo que los de nuestros mencheviques y eseristas, se reducen a eso: a esa labor de embellecimiento y a esos gimoteos del cobarde filisteo que teme la revolución".

V. I. Lenin. 14 de julio de 1919. Obras Completas, Tomo 29, p. 501


Reportaje

LA "BATALLA" DEL FUNDO SAN MIGUEL

EN la noche del 30 de julio, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, acaudalado empresario de la construcción, dictó una orden al Cuerpo de Carabineros para que movilizara sus efectivos especializados —el Grupo Móvil— hacia Los Andes, aprovechando la oscuridad.

Según las instrucciones, la policía militarizada debía atacar el fundo San Miguel y desalojar al centenar de campesinos que lo ocupaban y que habían construido improvisadas trincheras. La operación policial estaba garantizada por dos factores: primero, se había logrado la libertad del dueño del fundo, Ruperto Toro Bavley, que fue rehén de los campesinos y cuya retención contenía las medidas represivas, y segundo, existía una "tregua" hasta las seis de la tarde del día siguiente, acordada con las autoridades locales, lo que facilitaba la sorpresa si se actuaba antes de esa hora. [10]

El fundo San Miguel estaba tomado por campesinos de once fundos afiliados al Sindicato Alianza, de San Esteban (comuna de la provincia de Aconcagua). Ellos habían esperado casi cincuenta días una solución favorable a su pliego de peticiones que permanecía estancado por una diferencia de Eº 1,25 entre el salario exigido y el que ofrecían los patrones, representados por un abogado que fue alcalde radical de Los Andes.

En el interior del fundo los campesinos se dieron una organización que asegurara disciplina y cumplimiento de turnos de vigilancia y otros trabajos relativos a la ocupación. Para llevarla a buen término, se trazaron un plan rudimentario, que debía cumplir los siguientes objetivos: 1) alimentación; 2) vigilancia; 3) abastecimiento (procurado por los que quedaban afuera); y 4) mantención de las mujeres y niños trasladados a casas de otros campesinos.

Levantaron barricadas con sacos frente a la casa y establecieron ocho puestos de vigilancia detrás de las murallas, que hacían las veces de trincheras. Los campesinos se hicieron de algunas bombas Molotov y unas pocas armas de fuego, usadas en la defensa personal y la caza (escopetas y revólveres). Todo con un fin más bien simbólico, pues difícilmente podrían sostener una defensa militar con armamento tan reducido, en cantidad y calidad.

La intervención policial se produjo el 31 de julio, al mediodía, cuando menos se esperaba en el fundo San Miguel. El día anterior se había dejado en libertad al rehén, accediendo a una gestión política, y las autoridades se habían comprometido a no intervenir, en espera de las conversaciones de esa tarde entre la parte patronal y obrera. El general Humberto Araya, a cargo de la operación, notificó a la directiva sindical que "recibía órdenes superiores de Santiago". La senadora socialista María Elena Carrera, que estaba presente, le pidió al general una hora para conversar con el Ministerio del interior, pues temía "una masacre". "Mis órdenes son categóricas y no admiten dilación, señora", le respondió el general Araya, y agregó: "A las doce y cuarto intervengo. Esta orden debió haberse cumplido en la madrugada."

La fuerza policial constaba de seis buses de transporte del Grupo Móvil, seis tanquetas Mowag de la misma unidad y dos destacamentos de caballería. En total: 600 hombres. Fuerte armamento moderno, incluyendo ametralladoras. Por añadidura, un eficiente equipo de comunicaciones permitió al general Araya dirigir las acciones a buen recaudo. El Grupo Móvil de Carabineros daría a continuación su mayor prueba de "eficiencia militar", demostrando que está altamente equipado, como cualquier ejército moderno y que sus hombres están convenientemente adiestrados para acciones militares irregulares, como los comandos de las unidades especiales del ejército.

El ataque del Grupo Móvil se inició con descargas continuadas de bombas lacrimógenas. El bombardeo alcanzó fuerte intensidad en pocos momentos, y era efectuado por las tanquetas que podían operar a larga distancia, cubriendo la parte posterior del fundo y los potreros interiores. Produjo un efecto inmediato en los campesinos que se encontraban en las trincheras. La asfixia y el desconocimiento del arma que se estaba empleando, los hizo abandonar sus posiciones, buscando escapar al efecto de los gases. Mientras tanto, un pelotón apostado frente a la casa y una columna que atacaba por el lado más abierto del fundo, descargaban sus escopetas lanzabombas sin descansar, logrando cubrir de gases tóxicos la casa, la primera barricada que cubría la entrada, que se vio prontamente despejada de campesinos, y las trincheras laterales y frontales más cercanas, cuyos hombres también buscaron defensa en la casa patronal. En medio de estas acciones los campesinos mejor parapetados trataban de repeler con bombas Molotov el avance de los carabineros. Por su parte, el general Araya lanzó las tanquetas contra la reja que cubría la entrada y los muros laterales. Una de las bombas alcanzó una tanqueta cuando ella chocaba contra el enrejado. El vehículo debió alejarse a gran distancia, donde quedó finalmente inutilizado por rompimiento del eje, según el informe oficial. La otra tanqueta logró abrir un boquete, mientras que los vehículos que atacaban por el costado botaban el viejo murallón de adobe y entraban al fundo, derribando los árboles de los primeros potreros. Inmediatamente fueron lanzadas las columnas de asalto del Grupo Móvil por el frente y el costado. La entrada de carabineros fue protegida por descargas cerradas de ametralladoras.

Los campesinos sacaron bandera blanca a través de una ventana de la casa, sin conseguir el cese del fuego. En el interior reinaba gran confusión y grupos de campesinos huían por los potreros, semi ahogados. En la casa los dirigentes, luego de medir la situación, imponían calma sin otro objetivo que evitar una masacre. La senadora Carrera, que permaneció todo el tiempo junto a los campesinos, debió salir al exterior a riesgo de recibir una bala, en busca de aire que la aliviara del efecto del gas lacrimógeno.

Los carabineros del Grupo Móvil desarrollaron un movimiento envolvente, encerrando a los primeros cuarenta detenidos en la casa y en los patios. A continuación la tropa invadió el fundo y lo copó, dedicándose a cazar campesinos en los diversos lugares donde ellos trataban de refugiarse. Esta operación se llevó a cabo en medio de gran violencia física descargada por carabineros sobre los trabajadores. No se respetaba siquiera al que iba semi-inconsciente entre dos policías. Un tercero le lanzaba un puntapié al bajo vientre, haciendo que el campesino se doblara de dolor. La escena fue captada por la cámara del Canal 9 de televisión.

Cuando se pensaba que todo había terminado y los campesinos estaban rendidos, carabineros hizo nuevas descargas de ametralladora para amedrentar a algunos hombres que intentaban escapar, otros grupos de campesinos que quisieron fugarse, fueron perseguidos por la caballería a través de los potreros colindantes.

El Grupo Móvil no demoró más de quince minutos en doblegar la resistencia de los campesinos, y no más de veinte en invadir y ocupar el fundo.

Dos elementos fueron básicos en la “victoria militar” de los carabineros: la sorpresa de un ataque producido en medio de una "tregua", y el bombardeo a larga distancia con gases de alta potencia asfixiante.

Los campesinos no estaban preparados para hacer frente a un ataque de esa naturaleza, por lo tanto carecían de un plan militar al que se le pueda atribuir alguna seriedad. Sin embargo, el ministro del interior afirmó que se estaba en presencia de un "plan subversivo nacional". Un día después de los hechos, la policía mostró un fusil ametralladora checo con el escudo boliviano, presumiblemente encontrado en el fundo. Pero, en el primer parte judicial extendido contra los 101 detenidos, no figuran armas de fuego ni lesiones a carabineros.

El ministro Pérez Zujovic habría dicho con anterioridad a la directiva del Partido Socialista que el país "estaba infiltrado por agentes militares argentinos, que traían dinero del general Juan Carlos Onganía", aludiendo al peligro de un golpe de Estado, supuestamente de parte de la derecha y del ejército si se permitían los "desórdenes sociales". De ahí que el ministro anticipara a los dirigentes socialistas que reprimiría con dureza cualquier intento de "subvertir el orden".

Comentando el "combate de San Miguel", un mayor de Carabineros dijo: "Parece que los campesinos no contaron con el poder de nuestras bombas lacrimógenas."

Cualquier intento de convertir la experiencia del fundo San Miguel en una táctica de lucha generalizada para la izquierda revolucionaria, parece estar destinado al fracaso. Sin embargo, la actitud de franca rebeldía de los campesinos contra la injusticia de su situación, inyectó una corriente de acción que necesitaba la izquierda. La experiencia de San Miguel ha de ser analizada para buscar un mejor aprovechamiento de las nuevas posiciones tácticas en la lucha social chilena.

AUGUSTO CARMONA A.


Planteamiento

CRISIS ECONÓMICA: UN DESAFÍO PARA REVOLUCIONARIOS

LA crisis económica es una realidad que se acentuará en los próximos meses si se imponen, además, las condiciones que determinará la sequía.

En las páginas 16 a 18 de esta edición, el lector encontrará los antecedentes básicos de esta situación, originados en fuentes insospechables de parcialidad para un análisis izquierdista.

El gobierno democristiano se ocupa, entretanto, de satisfacer los intereses de los grupos conservadores que hace ya tiempo descubrieron el talón de Aquiles del presidente Eduardo Frei.

El mandatario sustenta la idea —generalizada entre sus colegas latinoamericanos — de que lo importante es "dar confianza" a los inversionistas. Es bien sabido que tal confianza sólo se logra otorgando toda clase de garantías a los capitalistas, incluyendo libertad de precios, generosos créditos y avales estatales, tributos suaves, moratorias oportunas, franquicias aduaneras y cambiarías, etcétera. Pero además los inversionistas exigen un clima de tranquilidad social, y el Estado debe encargarse a través de su ejército y policía de crear tal clima, mediante constante represión en las áreas obreras y campesinas que crean conflictos.

Sin embargo, una situación económica como la que vive Chile, se caracteriza por la agudización de contradicciones entre explotados y explotadores. Los llamados a la coexistencia social resultan inútiles cuando se formulan en períodos de crisis, aun cuando se hagan en nombre de la "unidad nacional" por la sequía o para derrotar la inflación.

Los explotados nunca se sentirán solidarios de los explotadores.

La Central Única de Trabajadores de Chile, la izquierda tradicional y los revolucionarios, tienen a su frente un desafío que no pueden eludir.

El gobierno democristiano y EE.UU. están conscientes que enfrentan en este país el período más delicado para la estabilidad de un régimen que viene asegurando los privilegios capitalistas e imperialistas. El presidente Frei —que una vez fuera calificado como "vacilante" por el senador conservador Francisco Bulnes— ha montado un gabinete de fuerza, capaz de encararse con los trabajadores, acicateados por la crisis.

En el Ministerio del Interior, jefatura política del gabinete, ha instalado a un pragmático empresario que cuenta con amplio apoyo de la derecha y sus órganos publicitarios. Se le aplaude una política definida como "mano dura" que en 1966 y 1967 causó dos masacres, una en la mina norteamericana de El Salvador y otra en las calles de Santiago.

Este año se caracteriza por conflictos sociales prolongados, a lo cual contribuye la deliberada ineficacia del Ministerio del Trabajo. La angustia económica ha alcanzado a sectores castrenses, y en el mes de abril se acentuó la protesta de los militares contra sus bajos sueldos, obligando al gobierno a recurrir a medidas de emergencia mientras otros sectores políticos entraban en una cómica cuanto nerviosa carrera de halagos a los militares.

No obstante la depresión económica que tiende a agudizarse, la estructura política e institucional se mantiene intacta y los partidos se encuentran en gran medida volcados a la competencia electoral que tiene como primera meta la elección parlamentaria de marzo del año próximo.

En el intertanto, muchos dirigentes gremiales y trabajadores han sido encarcelados. Al Partido Socialista se le ha privado de dos parlamentarios: el senador Carlos Altamirano y el diputado y dirigente campesino de Colchagua, Joel Marambio Páez. Un ministro en visita de la Corte de Apelaciones —por encargo del gobierno— trata de atemorizar a sectores revolucionarios bajo pretexto de un terrorismo inexistente. Hay varios periodistas procesados. Algunos parlamentarios han sido impunemente golpeados por la policía —cada vez más agresiva— en manifestaciones pacíficas de trabajadores o estudiantes.

El formalismo legal se mantiene, pero es obvio que cada día resulta más cuestionado por una efervescencia que está determinada por la crisis económica.

La institucionalidad es hoy un corsé que la burguesía intenta adaptar a la fuerza sobre un cuerpo social desmesurado y crepitante de justas demandas.

Lo que ocurrió en la comuna de San Esteban, provincia de Aconcagua, y que PF reseña en otras páginas, es una prueba angustiosa de que el formalismo legal está saltando despedazado por la realidad social.

Los trabajadores agrícolas de esa región presentaron un pliego de peticiones en febrero de este año, con la exigencia básica de un salario de Eº 11 diarios. Se sumergieron en la máquina burocrática que los tramitó hasta el 17 de junio, en que iniciaron una huelga legal. Cuarenta y cuatro días más tarde, acorralados por el hambre, seguían esperando que un gobierno impávido diera alguna solución.

Los campesinos se resolvieron a hacer algo. Estaban resueltos a pelear porque necesitaban vivir. Sobre su decisión de ocupar un fundo, gesto valiente aunque realizado de modo improvisado, surgió el estilo clásico de la política nacional. Los campesinos —luego de negociaciones— se resignaron a dejar libre a un latifundista que mantenían como rehén y al que trataron con toda clase de consideraciones. A partir de ese instante quedaron inermes para que el gobierno democristiano, aliado eficaz de los explotadores, descargara sobre ellos todo el peso militar del Cuerpo de Carabineros.

Ciento un campesinos fueron detenidos y sometidos a proceso, luego de ser golpeados con salvaje crueldad. Veinticuatro ¡horas después estallaron choques entre policías y estudiantes en Santiago y Valparaíso, cuando éstos en un gesto noble solidarizaron con los campesinos vejados por carabineros en San Esteban. Casi simultáneamente el gobierno denunció que un grupo de obreros que había "tomado" una fábrica, en desesperada acción por llamar la atención de las autoridades hacia una huelga de 50 días, al ser desalojados violentamente por la policía provocaron un conato de incendio, lo cual hasta ahora no está comprobado, a pesar de lo cual un numeroso grupo de trabajadores está encarcelado y sometido a proceso.

Estos estallidos de rebeldía en el sector campesino, fabril y estudiantil fueron usados por el gobierno para denunciar un fantástico "plan subversivo".

Pero en realidad ese plan no existe. El gobierno sabe que la exasperación movió a los campesinos a tomarse un fundo y a los obreros a ocupar una fábrica, y que la solidaridad estudiantil fue espontánea. El gobierno sabe que enfrenta las primeras fases de la desesperación que convulsionará a los asalariados en los próximos meses al agudizarse la crisis.

Lo que no parece claro es que las fuerzas organizadas de la izquierda estén preparadas para encarar el desafío que se les ha planteado. Este es un momento en que la capacidad organizativa y de lucha de los aparatos políticos que se identifican con el interés popular entran a una seria prueba.

Es un momento adecuado para dirigentes auténticos. El reto puede llevar a algunos dirigentes populares al revisionismo o a la aventura. La decisión y la táctica que empleen los dirigentes los puede llevar a la grandeza o al oprobio. Lo que no pueden evitar es el enfrentamiento. Está determinado por un gobierno conservador dispuesto a afianzarse en el poder ante los efectos de una depresión económica.

El Estado burgués pone en marcha, en este momento, su capacidad agresiva, artillada con elementos modernos, frente al cual la consigna política, el desfile callejero improvisado, la protesta parlamentaria pierden eficacia.

La experiencia de los últimos días señala a la izquierda y a los revolucionarios que el desafío exige no sólo decisión, sino también eficiencia.

Esta última estuvo ausente en lo ocurrido en el fundo San Miguel, donde todo indica que las escasas y pobres armas sólo fueron llevadas para exhibirse como elementos de presión. Al preguntársele a un dirigente si ese era el objetivo que se había perseguido con las "armas", respondió molesto:

—¿Qué querían? ¿Una masacre?

Militarmente, la acción del fundo San Miguel, y así la encaró el gobierno, no arrojaba ninguna posibilidad de éxito para los trabajadores. No obstante, vale la pena recalcar que ellos estaban decididos a combatir, y sólo modificaron su posición por las negociaciones políticas.

En medio de la acción policial y los preparativos de los campesinos, operó la negociación parlamentaria que se edificó sobre la buena fe del senador Carlos Altamirano y de la senadora María Elena Carrera, que creyeron que el ministro del interior respetaría una tregua impuesta para buscar un arreglo. El gobierno la burló y merced a esa maniobra logró sorprender a los trabajadores.

Los campesinos y los obreros se "tomaron" el fundo y la fábrica agobiados por el hambre y desesperanzados de que una negociación les hiciera justicia.

Las fuerzas políticas que representan sectores populares y se definen como revolucionarias, han tenido diversas reacciones ante la ofensiva que el gobierno ha desatado para contener las reivindicaciones de los trabajadores. El diario oficial del Partido Comunista, El Siglo, en un editorial titulado "El deber de los revolucionarios", responsabiliza a "los contrarrevolucionarios de izquierda" de los hechos ocurridos últimamente, y al respecto dictamina: "Por tanto, constituye un deber combatirlos como parte del combate contra los intentos de cerrar con la brutalidad represiva el crecimiento auspicioso del movimiento popular." El Partido Socialista, a través de un comunicado de su comité central, expresó: "No vacilaremos en continuar prestando toda nuestra ayuda a aquellos que están luchando por producir auténticos cambios en la estructura retrasada de nuestro país, explotada sin piedad por el imperialismo norteamericano."

El Movimiento de Izquierda Revolucionaria manifestó en una declaración: "El MIR, después de haber encabezado las luchas estudiantiles de solidaridad y de estar cumpliendo con su deber revolucionario en el campo y la ciudad, saluda a quienes se han jugado combatiendo y también a los dirigentes del partido que se trate, que estén tomando este camino."

Se advierte que tanto el MIR como el PS no están dispuestos a replegarse ante la ofensiva derechista del gobierno que es revestida, además, con informaciones alarmistas que hablan de la eventualidad de un golpe de Estado alentado desde el exterior. En su declaración el Partido Socialista dice, al referirse a esto último, que "el gobierno y el ministro del Interior, saben muy bien —porque así se lo comunicó a miembros de la directiva y a parlamentarios del Partido Socialista— quiénes son los verdaderos instigadores de un plan subversivo, golpista, antipatriótico y reaccionario; y él tiene la obligación de darle la información, que nos dio a nosotros, al propio pasquín que hace de vocero informativo del gobierno."

Una vez más se hacen circular intencionados rumores de intervención extranjera en asuntos internos chilenos. Incluso un ministro expresó que agentes argentinos se infiltraban en Chile merced al soborno. El diputado Orlando Millas acogió los rumores en un artículo del diario El Siglo, acentuando desproporcionadamente la posible amenaza argentina, como si no existiera de hecho en la actualidad una franca intervención norteamericana en todos los aspectos de la vida chilena, la que hay que barrer.

Ante los hechos ocurridos en la primera semana de agosto, queda por preguntarse si aún hay tiempo para que los dirigentes de los partidos que se autodefinen populares y revolucionarios, logren establecer si efectivamente se han creado nuevas condiciones en la lucha social, o si se está frente a estallidos "aventureros".

Es evidente que el Estado no se detiene a realizar un análisis de ese tipo para fortalecerse y lanzar su ofensiva actual. En cambio pareciera que un sector importante de la dirigencia de izquierda cree aún posible usar formas legalistas para llevar el pueblo al poder, y el grupo que tiene, dudas al respecto piensa que se puede preparar militarmente a las masas de un día para otro para encarar un salto cualitativo en la lucha contra el Estado burgués.

La crisis económica acentuará la protesta del pueblo, y el Estado redoblará su agresividad, por lo que la coexistencia pacífica propuesta como fórmula por los sectores moderados de Izquierda para no exasperar a los gobernantes, no encontrará un lugar dónde radicarse.

Las excesivas precauciones del diario El Siglo para conservar la legalidad actual en espera de una modificación en la correlación de fuerzas que favorezca al pueblo, pueden desorientar a la masa y desarmarla ideológicamente. Este llamado de atención no debe traducirse como un afán de impulsar cualquier arranque popular improvisado.

El desafío está planteado al pueblo, y la vanguardia política será asumida por la fuerza capaz de comprender la situación y volcarla en favor de las masas, merced a una acción impulsada por una organización eficiente e ideológicamente revolucionaria.

No es injusto decir que el resultado de la operación del fundo San Miguel no tuvo éxito, pero no puede medirse ese fenómeno sin analizarlo dentro de un contexto más amplio, y no es legítimo mencionarlo como una "aventura", porque no alcanzó el objetivo perseguido por los campesinos.

Los que piensan que en la lucha contra un Estado burgués se puede caminar con los dos pies, o que se debe contar con un partido de vanguardia que tenga un brazo armado y otro político, menosprecian el poder del enemigo. Este existe, hay que encararlo, y para hacerlo hay que prepararse, pero para ello hay que tener la decisión de derrotarlo y de alcanzar el poder.

Pese a la cautela con que actúan, los propios parlamentarios comunistas han recibido duro castigo policial cada vez que han resuelto actuar con decisión. Esto indica que el gobierno de clase no respeta a los moderados.

La coexistencia pacífica entre clases sociales confunde al pueblo, lo desarma ideológicamente y posterga la preparación militar necesaria para la batalla revolucionaria.

La crisis económica se agudizará, el gobierno democristiano o el que lo reemplace dentro de su misma línea, descargará la represión sobre todos, y en ese momento no habrá tiempo para buscar disculpas ingenuas que tiendan a responsabilizar a los "aventureros" de la ruptura del formalismo legal. En ese momento sólo se advertirá la falta de una formación adecuada de los revolucionarlos para asumir roles vanguardistas en la lucha de liberación.

PF


Notas:

1. Ordenanza del gobernador Martín Ruiz de Gamboa, 7 de mayo de 1580. Ibid, pág. 51.

2. Ordenanza del licenciado Melchor Calderón, 10 de noviembre de 1577. Ibid, págs. 45 y 46.

3. Ordenanzas para Concepción, Imperial, Cañete, Valdivia, Villarrica y Osorno relacionadas por el licenciado Fernando de Santillán, oidor de la Audiencia de Lima, 4 de Junio de 1559. Ibid, págs. 24 y 25.

4. Id que el anterior, pág. 25.

5. Acta del Cabildo de Santiago de 12 de agosto de 1558, sobre lo que debe hacerse con el salarlo que ganan los Indios en el trabajo de las minas de oro. Ibid, pág. 187.

6. Ordenanza sobre los tributos de los indios, del gobernador Martin Ruiz de Gamboa, 7 de mayo de 1580. Ibid, pág. 50.

7. Id que el anterior, pág. 52.

8. Ordenanzas relacionadas por el licenciado Fernando de Santillán, oidor de la Audiencia de Lima, para el buen gobierno, pacificación y defensa de Chile. 4 de junio de 1559. Ibid, pág. 26.

9. Ordenanza sobre tributos de los Indios del gobernador Martín Ruiz de Gamboa, 7 de mayo de 1580. Ibid, pág. 55.

10. Los periodistas Augusto Carmona y Julio Fuentes (h), del Canal 9 de TV, fueron testigos del asalto policial al fundo "San Miguel". PF presenta el relato de Carmona.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02