Los penúltimos escándalos de la Democracia Cristiana

PUNTO FINAL
Año II. Nº 58
Martes 2 de julio de 1968

CHILE presenta —al menos— las características de dos países distintos. En un ángulo, por ejemplo, están los mineros del carbón que ganan entre 8 y 10 escudos diarios, sector de la población que acaba de sufrir una nueva y dolorosa tragedia en Schwager, en la que perdieron la vida catorce trabajadores. De ahí en adelante, o quizás aun más atrás en la escala socioeconómica, se empina dificultosamente una amplia masa de chilenos. Culmina la pirámide en una oligarquía financiera, fuertemente ligada al imperialismo norteamericano, que vive exprimiendo los jugos vitales de la gran mayoría nacional. Junto a esa oligarquía, como planta parásita, subsiste una burguesía a la cual algunos sectores ilusos de izquierda atribuyen cualidades enigmáticas de progresismo y voluntad de desarrollo independiente. Es justamente en la capa burguesa de la sociedad chilena donde ha comenzado a florecer una nueva planta política, la democracia cristiana, como ayer fue la corriente representada por el Partido Radical.

Los hombres más caracterizados de la DC chilena pertenecen con legítimo derecho a la burguesía o pugnan francamente por incorporarse a ella. Lo hacen a través de los mil vericuetos de negocios, prebendas y extorsiones que la cuña del Estado abre a quienes están en el poder. PP ha venido denunciando las características de ese enriquecimiento democristiano que fue definido como la "poruña" en ediciones anteriores. En esta oportunidad abordamos nuevos ángulos de este fenómeno. Está lejos de la intención de PF limitarse a los aspectos escandalosos del problema. Nuestras crónicas son algo más que un libelo. Obedecen al propósito de mostrar a la población —a esa gran masa engañada y explotada de Chile— que ha sido víctima de un nuevo engaño. Que detrás del reformismo democristiano sólo hay profitadores y agentes declarados de la explotación capitalista. Ello conduce a concluir que el camino de liberación de nuestro país se aleja de esa fórmula, como de otras de derecha, y lleva solamente a la salida revolucionarla que la historia está marcando al continente.

EL DIRECTOR


Reportaje

LOS PENÚLTIMOS ESCÁNDALOS DE LA DC

En este reportaje se mencionan los más recientes escándalos de la DC, y pudo llamarse "los últimos escándalos", pero como se espera que haya muchos más, hemos preferido hablar de los "penúltimos", expresión más acorde con la actitud de los "revolucionarlos en libertad", que evocan con su accionar los "Últimos días de Pompeya".

DOS meses después de haber anunciado el presidente Frei que su gobierno haría economías en los gastos fiscales por un total de 242 millones de escudos, un convoy ferroviario se detenía en la estación de Chillán, provincia de Nuble. Estaba compuesto por coches-dormitorios, uno de ellos de lujo, dos coches-comedor y tres vagones tipo pullman. El convoy estuvo detenido en ese lugar dos semanas y su misión específica fue albergar a los artistas y técnicos cinematográficos que filman la película "Ayúdeme usted, compadre". Para atenderlos fue necesario que la Dirección General de Ferrocarriles mantuviera un equipo especial de 32 empleados que dieron alojamiento y yantar a los atareados cinematografistas.

Si un productor hubiese realizado tal despliegue, solamente comparable al estilo de Hollywood, habría necesitado una fortuna. Pero en el caso citado, los gastos corrían por cuenta del Fisco, o mejor dicho de los contribuyentes chilenos. Todo estaba a disposición del hombre mimado de La Moneda, el publicista Germán Becker Ureta, a quien se le ha metido entre ceja y ceja convertirse en realizador cinematográfico. La experiencia la pagará el Estado.

Como gerente de producción del film aparece Gustavo Solís de Ovando, ingeniero comercial, funcionario de la Corporación de Fomento. Germán Becker realizó el año pasado, con cargo a La Moneda, un programa que presentó en televisión con el nombre de "Ayúdeme usted, compadre". Nunca un realizador de la incipiente TV chilena contó con el despliegue financiero que rodeó al gracioso "guatón" Becker, el hombre que "más hace reír al presidente Frei". Siempre se evitó dar un detalle del costo de cada programa, pero se calcula que no bajó de Eº 70.000 del año 1967.

Al comenzar 1968, Germán Becker, muy atacado por sus correligionarios democristianos y consciente de que estaba acarreando demasiada impopularidad a La Moneda, prefirió dejar esta última para dedicarse al cine, sin que ello representara su alejamiento de las arcas fiscales. Por el contrario, su película la pagará el Fisco.

El objetivo del film: destacar como ventajosa para el país la acción del gobierno democristiano en el campo y los convenios firmados con las compañías norteamericanas que explotan el cobre chileno.

En los estudios de Chile Films, que pertenecen a la CORFO, Becker hizo construir en la colmena central el mayor set levantado hasta ahora en el cine nacional. Sólo en material del tipo "cholguán" se invirtieron Eº 40.000.

Becker hizo viajar técnicos argentinos. Para que éstos vivieran con comodidad, hizo arrendar una casa, con teléfono y televisión, en avenida Apoquindo. Los recibos aparecen a nombre de la CORFO.

Lo que Germán Becker consigue con dinero fiscal se lo echa a perder su carácter. Contrató en Argentina al profesor de la Universidad de La Plata, Rene Mujica, al que se le pagaban Eº 10.000 mensuales. Con él se disputó violentamente. El fuerte respaldo financiero le permite al "guatón" ser temperamental.

El arriendo de sets en los estudios de chile Films es caro, pero Germán Becker, como "regalón" de La Moneda, pudo paralizar durante dos días las filmaciones hasta conseguir que los abandonara un hijo del cameramen Andrés Martorell, que trabajaba a su lado, con el que tuvo otro altercado. Eso le valió un problema sindical. Pero Becker pasa por encima de todo. Por algo es el hombre que "más hace reír al presidente Frei".

El lunes de la tercera semana de junio, Becker partió en un nuevo convoy especial rumbo al mineral de Sewell, donde filmó otro trazo de su película.

Luego viajará a Magallanes. Es posible que movilice un barco de la Armada o algunos aviones LAN, en los cuales transportará a los artistas del film: Arturo Gatica, Miriam, Doris y Rossie, Los Quincheros, Pedro Messone, Los Perlas, etcétera.

Se calcula que el costo del film "Ayúdeme usted, compadre", superará en cinco o seis veces el más caro que se ha hecho en Chile: "Largo Viaje", de Patricio Kaulen, otro protegido de La Moneda. Este último fue el encargado de cine de la campaña presidencial de Frei.

ARTURO FREI

Descrito el poder de Germán Becker, todo indica que en La Moneda hay algo así como un rey Midas que convierte en oro todo lo que toca, y que por lo tanto favorece a cuantos se le acercan.

Por ejemplo, el hombre de negocios Arturo Frei Montalva, quien puede decir que tiene un ministro personal en el gabinete (el ex diputado Víctor González Maertens), profita de un avión de la Línea Aérea Nacional, que arrienda como transporte para llevar a Punta Arenas comestibles perecibles (verduras, frutas). El aparato hace un viaje a la semana y es conocido como "El Roto", pero desde que Arturo Frei lo usa para trasladar productos muy apreciados en la zona austral, donde se paga buena plata por ellos, se le llama "El Roto con Suerte".

El avión que fleta Arturo Frei no retorna vacío a Santiago. Trae carga completa de lana y fibra sintética (esta última es muy buscada por los textileros chilenos), las que disfrutan de la liberación que otorga el puerto libre. Se calcula que la capacidad del avión es de cinco toneladas. Negocios florecientes permiten a Arturo Frei, que acaba de retornar de un nuevo viaje por Europa, pasear por las calles de Santiago en un auto de prestigiosa marca británica, modelo original, lo que justifica, su valor de 16.000 dólares.

Un hijo de Arturo Frei Montalva, que lleva su mismo nombre, fue incrustado a petición del Presidente de la República en la lista de candidatos a diputados del PDC en la provincia de Concepción.

Arturo Frei Bolívar espera cosechar la popularidad que dejó su padre en la zona cuando era jefe de Bienestar de la Compañía de Acero del Pacífico, actividad que desempeñó antes de dedicarse a los negocios particulares, que le llevaron al extranjero.

Otro personaje que ha estado siempre muy cerca de La Moneda, es Salvador Pubill Cirera, el cual no obstante mantener una deuda considerable con el Banco del Estado, no ha perdido su calidad de director de esa institución. Los Pubill han causado muchas preocupaciones a La Moneda, la cual sin embargo no se olvida que ellos ayudaron mucho a la candidatura presidencial de la Democracia Cristiana. Luis Pubill huyó de Chile dejando en el Banco del Estado una deuda multimillonaria.

Su sobrino Salvador Pubill no puede levantar cabeza, por eso ahora se le ha proporcionado la oportunidad que se convierta en principal abastecedor del canal de televisión del Estado, que monta el gobierno democristiano para que esté listo durante la próxima campaña general de parlamentarios. Pubill convertido en importador de equipos de televisión ve con satisfacción cómo mejora el estado de sus finanzas.

Un hombre de confianza de los Pubill, Manuel Astete Sánchez, conocido como "El Pije", que tiene el mérito de haber presentado al actual presidente a los ex propietarios de los Establecimientos Oriente, también disfruta de los "cambios" que ha traído la "Revolución en Libertad". En la actualidad, quien fuera "control de vales" del Oriente, donde conoció al actual Primer Mandatario, tiene un auto super sport rojo Chevrolet 1968, valor 145.000 escudos. Para su esposa: un Chevy color crema, y para las niñitas, un Fiat 600.

Manuel Sánchez acaba de estrenar una casa en Apoquindo que costó Eš 320.000 al contado, que pagó a su propietario, J. Weissman. El impacto del estreno alcanzó hasta la presidencia del Banco del Estado, que recomendó moderación a su "relacionador público", quien fue cambiado a la subgerencia de promoción, donde hará menos bulto. Sánchez se despidió de su cargo con una comida que ofreció en su palacio del barrio alto a la que asistieron desde ministros de Estado, diplomáticos, hasta parlamentarios de oposición. Corrió el whisky y el champagne importados a granel.

Para superar el mal rato que le ocasionó el cambio, Sánchez viajó a Viña del Mar con su familia, para recordar los días en que era pobre. Se instaló en su departamento de la costa, situado al lado del high "Chez Gerard".

Pablo Gumucio Vives debe en la actualidad cuatro millones de escudos al Banco del Estado. Sus inversiones no le han proporcionado los beneficios esperados.

En un momento, Pablo Gumucio Vives era figura prometedora en la constelación de "empresarios en libertad", entre los cuales se cuenta el actual ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic. Instaló como piloto de sus negocios a la empresa Promoción de Viviendas. De allí surgieron o se incorporaron a ella Viviec (Viviendas Económicas), Publicitas, Conapsa, que en la actualidad controla la emisora "Nuevo Mundo" y la revista "Topaze", etcétera.

El Banco del Estado mira con recelo las malas operaciones de Pablo Gumucio Vives, a quien le va mal cuando actúa en la empresa privada; pero si hace un negocio con el Fisco, obtiene de inmediato beneficios, como el que realizó con una millonaria importación de carne argentina.

Pablo Gumucio suele decir que en "el gobierno no lo quieren", pero se cuida de citar la deuda que tiene con el Banco del Estado, que acumuló con "préstamos a la chilena", que la institución tiene dificultades para cobrar.

CARLOS CARVAJAL

El Banco del Estado es el hada madrina de los "revolucionarios en libertad". Uno de ellos es Carlos Carvajal, quien ascendió hasta el cargo de gerente general de la institución. Hizo recientemente un viaje a Europa con Arturo Frei Montalva, y al retorno resolvió dedicarse a la política, a la cual entrará con pie derecho, porque ha logrado juntar importantes ahorros.

El Consejo Nacional del Partido Demócrata Cristiano, donde los empresarios tienen fuerte influencia, como ocurre con un consejero que cuenta con respaldo decidido de la General Insa, designó a Carlos Carvajal como candidato a diputado por la provincia de Coquimbo. Premio de consuelo a quien supo marcar "con lápiz rojo" los créditos que pedían al Banco del Estado los buenos amigos. Uno de ellos fue Francisco García, principal ejecutivo de la tienda "Los Gobelinos".

La radiotelefonía es un campo muy buscado por los "revolucionarios en libertad", entre otros, por Froilán Carvallo, quien aparece como propietario de Radio Los Angeles, de la localidad del mismo nombre. Los estudios funcionaban en los altos de una ferretería de propiedad del diputado democristiano Pedro Stark. Ahora están instalados en un edificio de propiedad de otro diputado democristiano, Renato de La Jara.

Froilán Carvallo tiene su radio al servicio de la causa de la Democracia Cristiana, y ésta, en cambio, le perdona que por motivos bancarios él no pueda aparecer como legítimo propietario. La Dirección de Servicios Eléctricos supo comprender a Froilán Carvallo, quien por algunos documentos bancarios impagos no debía figurar en el "Diario Oficial" como auténtico dueño de la emisora.

La Radio Carrera de Santiago pasó a manos de Ignacio Ruiz, amigo personal del popular Germán Becker. Fue Ignacio quien llevó a la Oficina de informaciones y Radiodifusión de la Presidencia de la República a su hermano Gustavo Ruiz, cuya tarea es controlar, merced a un moderno aparato electrónico, los programas de todas las radioemisoras.

Se recuerda que cuando el Contralor General de la República dio cuenta del monto del déficit fiscal al presidente Frei, éste se enojó y protestó por la cifra que aparecía en el ítem de La Moneda. El Contralor aclaró que la subida suma en dólares correspondía al pago del equipo fiscalizador de las emisoras. Con un hermano a cargo del control de las radioemisoras, el democristiano Ignacio Ruiz ha podido adquirir la Radio Carrera. También está en manos de democristianos, directamente, la Radio Cruz del Sur, copropiedad del diputado Alfredo Lorca, quien, además, persiste en apoderarse de la Radio Patagonia de Coyhaique.

El actual ministro de la Vivienda, Juan Hamilton, contará con un canal de televisión en Punta Arenas para hacer su campaña, y por supuesto lo financiará el Estado. Además la Democracia Cristiana tiene la Radio Septiembre, que aparece como propiedad de la Oficina de Informaciones y Radiodifusión.

La tarea de controlar a las radioemisoras está en manos de funcionarios de la empresa norteamericana de publicidad Mc Cann Erikson: Ernesto Merino, quien ha amasado una fortuna, desde que subió al poder la Democracia Cristiana, y José Ronchetti, quien ahora es gerente de propaganda de la Polla Chilena de Beneficencia. Esta gasta Eº 120.000 mensuales en publicidad (promedio), y de esa suma él obtiene el 15%. Además, José Ronchetti obtiene por vía silenciosa otro 5% de las gerencias de las emisoras que reciben su propaganda, de lo contrario las castiga y las deja sin publicidad.

El control de la OIR y de esos personajes sobre las radioemisoras es tal, que han exigido a Radio Magallanes que contrate a un gastado libretista para que actúe como comentarista político a cambio de Eº 3.000, que La Moneda reembolsa en publicidad del Estado.

El abogado democristiano Juan Goñi, ex director de "La Nación" y amigo personal del presidente Frei, continúa importando taxibuses carrozados de Estados Unidos.

Los compra con créditos de la Agencia Internacional del Desarrollo (AID), que pagará el gobierno chileno de aquí a cuarenta años, y a cambio él recibe Eº 70.000, casi al contado, de parte de los propietarios particulares.

A la importación de 312 taxibuses carrozados en Estados Unidos, sumó otra mayor posteriormente, la que se hizo coincidir con la orden de retiro de la locomoción colectiva particular de una cantidad considerable de taxibuses que fueron calificados "en desuso". Así se amplió el mercado para las "goñi-liebres".

Otro de los "revolucionarios en libertad" que hace noticia por sus negocios desafortunados, es el empresario de la construcción Sergio Torretti, quien ha cobrado, en el curso de 1968, cuantiosas sumas en el Ministerio de Obras Públicas por la perforación del túnel Lo Prado, que no existe, y que sólo ha logrado producir un forado al Fisco. Socios en ese imaginario túnel son el empresario José Luis del Río y Raúl Devés, designado coordinador de relaciones de La Moneda con los empresarios privados.

Sergio Torretti ha sido arrastrado a los tribunales de justicia por otro grupo de empresarios, acusado de haber burlado un compromiso económico. El obeso empresario de la construcción representa en Zig-Zag a las acciones de la Distribuidora Latinoamericana de Publicaciones (DILAPSA), formada con capitales clericales europeos.

Originalmente se persiguió establecer un negocio editorial para financiar la jubilación de los prelados que estaban obligados a retirarse. Los negocios de Torretti han hecho esfumarse los fondos de jubilaciones. El empresario de la construcción, guiado periodísticamente por el democristiano Emilio Philippi, ha destruido lo que fuera el negocio de la familia Helffmann. En una comida que se ofreció al actual embajador en Estados unidos, Domingo Santa María, antes de partir a Washington, alguien comentó los desaciertos de Torretti, diciendo: "La Iglesia demoró dos mil años en juntar una fortuna que el gordo Torretti ha dilapidado en dos años."

Daniel Sotta, otro de los "revolucionarios en libertad", quien abandonara la Bolsa de Comercio de Santiago, luego de haber quebrado como corredor, dejó sus intereses en Zig-Zag y ésos pasaron a poder de un clan financiero en el cual figura principal es el hijo de Carlos Vial Espantoso, amigo personal del presidente Frei.

Torretti, dispuesto a mantener el control de Zig-Zag, compró con recursos de dos sociedades inmobiliarias que controla la Iglesia Católica, una parte considerable del paquete de acciones del "delfín" de la familia Helffmann (Mincho Astaburuaga), y destruyó las expectativas del grupo Vial-Claro, pese al compromiso contraído con Daniel Sotta, que sigue controlando el Banco Osorno y La Unión, que arrebatara al grupo radical que encabezaba Alfredo Duhalde.

Seguiremos informando.

PF


Opiniones

¿Y TODAVÍA LA BURGUESÍA NACIONAL?

"El saqueo imperialista y la opresión de las oligarquías feudales mantienen en la miseria, en condiciones subhumanas, a millones y millones de obreros, campesinos e indígenas, y hieren los intereses de masas inmensas de estudiantes, empleados y profesionales, y de vastas capas de comerciantes e industriales que se van incorporando de más en más a la lucha social".

"Las fuerzas motrices de la revolución en América Latina son la clase obrera, los campesinos (en muchos países en su mayoría indígenas), los estudiantes, las capas medias y algunos sectores de la burguesía nacional. Entre estas fuerzas hay contradicciones, primando sin embargo el interés común en la lucha contra el imperialismo norteamericano y las oligarquías. Por lo mismo, son reales las posibilidades de unirlas, y su unión en el combate se hace necesaria".

"Unión de las Fuerzas Revolucionarias y Antimperialistas de América Latina",
de Luis Corvalán Lepe, "El Siglo", domingo 2 de Julio de 1967.

LA cita del epígrafe es la manera eufemística en que sectores de la izquierda tradicional continúan planteando que, aun en el presente, deberíamos aferrarnos a los frentes únicos o populares de carácter electoral.

Quienes creen, confían o propugnan esas tesis parecen no haber digerido ni asimilado la inesperada experiencia de la revolución cubana, a diferencia, precisamente, de esa burguesía nacional que ha dado reiteradas pruebas de haber asimilado la primera revolución socialista del continente. Llegó el momento en que "esa burguesía nacional, esos comerciantes e industriales que se van incorporando de más en más (sic) a la lucha social y en contra del imperialismo norteamericano y las oligarquías", ante el eventual espectro de una nueva revolución cubana, que contemplan horrorizados, prefieren inclusive la "puertorriqueñización" del país, como lo demuestra su falta de asco por las alternativas de una "integración" continental o regional con el imperialismo.

En PF Nº 40, del martes 24 de octubre de 1967, se aportaban algunos juicios de personeros responsables y autorizados sobre este particular, vertidos en los últimos cuarenta años. Su contenido vale la pena de ser releído.

Desde un ángulo diferente, refiriéndose a los problemas insolubles que los países subdesarrollados deben hacer frente para su industrialización y desarrollo, Fidel Castro planteó el 9 de abril de 1968 que aun desde el sólo punto de vista de la acumulación de recursos y de los esfuerzos necesarios para el desarrollo de nuestros países, se plantean contradicciones que no podrán superarse jamás en los países subdesarrollados por la vía capitalista. Planteó de manera tajante: "Y ningún país —escúchese bien— subdesarrollado en los tiempos modernos desarrollará su economía por la vía capitalista. Y quizás una de las más increíbles derivaciones del pensamiento revolucionario es que si el marxismo como doctrina se escribió en medio de las condiciones de sociedades capitalistas desarrolladas o en pleno desarrollo, lo cierto es que si todavía hay países capitalistas que se pueden dar el lujo del capitalismo, es decir, el lujo de derrochar todo lo que les dé la gana, un país subdesarrollado no se puede dar esos lujos."

Y abundando en el tema, agregó: "Las masas explotadas no aceptarán ningún tipo de sacrificios, las masas explotadas no aceptarán ningún tipo de esfuerzo para hacer más rica a una minoría, para hacer más poderosa a una minoría de propietarios." "Tal es, por ejemplo, el caso de Chile: el cobre tiene un precio altísimo; sin embargo, hay problemas tremendos, unos tremendos problemas sociales. ¿Por qué? Porque lógicamente los obreros se niegan a hacer sacrificios. Y se niegan a hacer sacrificios porque dicen: ¿sacrificios, para quién? ¡Sacrificios para desarrollar la economía! ¿Pero la economía de quién? ¡La economía de los burgueses! Y dicen con toda razón: ¿qué me ofrecen? ¿El paraíso de un futuro donde los ricos serán más ricos? ¡No! Renuncio a ese futuro. Denme ahora un poco más de lo que hay. Ningún país subdesarrollado podrá superar estas contradicciones (por vías capitalistas)". "Sólo cuando se suprime la contradicción entre explotadores y explotados es posible echar a andar, es posible ganar la batalla difícil en estos tiempos difíciles, es posible ganar la batalla al retraso de siglos".

Resulta justo el planteamiento del máximo dirigente de la revolución cubana cuando afirma: "Desde que una parte del mundo se desarrolló industrialmente y otra se quedó rezagada y explotada, la vía clásica del desarrollo que siguieron esos países no la puede seguir ningún país subdesarrollado", muchísimo menos en las condiciones actuales de la tecnología industrial caracterizada por una elevadísima composición orgánica del capital o alta densidad de capital en relación con la fuerza de trabajo.

Lo anterior no constituye sino una forma diferente de llegar a la conclusión de que el imperativo actual es revolución socialista o caricatura de revolución, de que no podemos dejarnos seducir por la pretendida alianza con una burguesía nacional inexistente ni logra riamos atraerla a nuestra empresa revolucionaría en el caso que existiera.


Análisis

LOS TERRORISTAS

HACE más de tres meses que la Corte de Apelaciones, a petición del gobierno, designó al ministro Adolfo Bañados para que investigara los atentados cometidos con bombas de escaso poder explosivo en diversos edificios de Santiago, especialmente en el consulado norteamericano y en el diario "El Mercurio".

Se ha interrogado, detenido e incomunicado a muchas personas; se han realizado múltiples allanamientos, pero los resultados prácticos de todas estas diligencias son muy precarios.

No es necesario conocer el sumario, que es secreto, para sacar algunas conclusiones.

Primero, no se ha ubicado a los responsables de los atentados.

Segundo, no aparece inculpado ningún elemento de izquierda, a pesar de los denodados intentos que se han hecho para lograrlo.

Tercero, se ha marginado o excluido intencionadamente a la derecha de toda investigación, partiéndose de la extraña presunción que no está mezclada ni ha tenido ingerencia en estos hechos.

Cuarto, las pesquisas se han centrado especialmente en el ámbito universitario y se ha procedido con extraordinario rigor y severidad, y también con majadería, contra los estudiantes y movimientos de izquierda no oficial.

Quinto, no se ha descubierto ninguna organización terrorista.

Sexto, hay una media docena de personas que están encargadas reo, aun cuando ninguna de ellas ha confesado su participación en los atentados ni existen pruebas suficientes para acusarlas por los delitos específicos que se investigan.

A lo más, se les podría culpar por habérseles encontrado algunas bombas en su poder o por supuesta intervención en la fabricación o preparación de estos artefactos, que no alcanzaron a utilizar, o cuyo uso o destino no está esclarecido. Pero esos son otros delitos, si es que pueden calificarse de tales. El que posee un revólver no es necesariamente el homicida.

Por eso, estos hallazgos no resuelven la interrogante que el ministro Bañados tiene que resolver: ¿Quién o quiénes colocaron los explosivos en tales o cuales lugares?

Esta es la misión esencial del ministro, esto es lo que específicamente se le encargó que averiguara y en esta labor ha experimentado un sonado y rotundo fracaso, que ha querido encubrir con medidas sensacionalistas, atrabiliarias, publicitarias, pero inútiles.

Los partidos de izquierda han precisado su criterio en relación con el terrorismo: lo repudian como método de lucha aislado.

Compartimos esa posición, porque comprendemos que no se puede derrotar a las fuerzas represivas del imperialismo y de las clases dominantes sólo con la explosión de unas cuantas bombas y porque una acción terrorista precipitada y desligada de un proceso revolucionario puede dar margen a que los enemigos se ensañen con el movimiento popular y lo desarticulen.

Pero estamos lejos de coincidir con quienes tratan a los terroristas como leprosos y les niegan toda ayuda y solidaridad. Ellos pueden tener concepciones equivocadas o demostrar excesiva impaciencia —y quizás no—, pero si adquieren mayor conciencia o lucidez política, o se ligan a una estructura revolucionaria, pueden ser valiosos cuadros. Desde luego, estarían demostrando en los hechos que son capaces de jugarse la vida y de actuar.

Con mayor razón es procedente respaldar a todas las personas que han sido arrastradas a este proceso, sindicándolas injustamente de terroristas o procesándolas por actividades de esta índole que ni siquiera están comprobadas.

La prensa de derecha, el Servicio de Investigaciones y los círculos de gobierno han desarrollado una intensa campaña de falsedades y tergiversaciones en torno a este proceso, abultando deliberadamente sus alcances, calumniando a mucha gente, tratando de envolver y culpar a los partidos de izquierda y a los llamados movimientos extremistas, creando un clima artificial de terror y suspenso. El propio ministro sumariante se ha dejado influir por esta maquinaria tenebrosa montada por los sectores reaccionarios, policiales y oficialistas, y ha orientado las pesquisas en el sentido que ellos le han ido indicando.

Total, un simple proceso por daños a la propiedad privada ha sido convertido en un juicio político destinado a indagar la organización y los objetivos de las corrientes más progresistas, a perseguir, detener, interrogar, golpear y amedrentar a sus militantes, vigilarlos y procurar arrancarles declaraciones comprometedoras.

Por su naturaleza, por sus fines y propósitos, este proceso parece ser la continuación del otro instruido contra Carlos Altamirano, que finalizó con su condena a 360 días de prisión, de los cuales sesenta ya cumplió en la cárcel.

Ambos forman parte de una ofensiva contra el pensamiento avanzado, marxista y revolucionario, contra todos los que repudian el orden vigente, los métodos tradicionales de acción política y de lucha, contra los que tratan de sustraer al pueblo del camino pacífico y electoralista en el cual siempre serán vencidos y derrotados por la burguesía, contra los que simpatizan con la revolución cubana y la rebelión antimperialista en América Latina.

Ambos procesos pretenden contener o impedir la difusión de ideas o tácticas revolucionarias, controlar a los grupos que se inspiran en ellas y entrabar su acción y desarrollo.

Mientras mayor envergadura, consistencia, audacia e intensidad vaya adquiriendo el movimiento de protesta y rebeldía, se hará más drástica, amplia e implacable la persecución. Mientras más débil sea la reacción del pueblo, de los gremios, de los partidos de izquierda, más duros y frecuentes serán los golpes que reciba.

ABULIA DE LA IZQUIERDA

Hasta ahora ha faltado una acción enérgica, sincronizada y efectiva para detener esta embestida represiva que el gobierno lleva sutilmente a cabo utilizando al Poder Judicial. Las fuerzas populares han asumido una actitud contemplativa y estática, limitándose a algunas protestas esporádicas. Pero no se observa ningún esfuerzo serio y sostenido para desenmascarar el significado de este proceso contra los "terroristas", para denunciar y poner término a las arbitrariedades y abusos que se han cometido durante su sustanciación, tanto por Investigaciones como por el propio ministro; para exigir sanciones e impedir que este sumario se siga usando como arma liberticida y de hostigamiento político. No basta lo que podamos hacer algunos abogados en los estrados judiciales. La acción contra estos excesos debe ser fundamentalmente política, porque este proceso tiene también ese carácter.

Algunos partidos de izquierda creen que han sacado patente de buen comportamiento y esto les asegura su tranquilidad. Se equivocan. Por más esfuerzos que hagan por asimilarse a la institucionalidad, no lograrán escapar a la avalancha represiva.

El egoísmo político no da buenos dividendos.

Este proceso, más que descubrir a los autores materiales de los atentados, pretende implicar y sancionar, amordazar y aniquilar a todos los individuos y organizaciones que alientan la convicción de eme para conquistar el poder político, el pueblo tendrá que recurrir a la violencia y la lucha armada contra el imperialismo, la oligarquía y sus aparatos represivos. Es decir, en este proceso están involucrados todos los revolucionarios, sean o no marxistas. Las discrepancias ideológicas entre estos sectores no deberían justificar la abulia o la pasividad de algunos mientras agreden a otros. Aunque se ataquen y critiquen entre ellos en la búsqueda del camino más acertado, todos tienen la obligación de actuar en conjunto en defensa de la libertad de pensamiento.

Para el ministro sumariante son tan terroristas los que colocan o fabrican las bombas, como los que tienen, difunden o pregonan un pensamiento revolucionarlo, aun cuando no lo practiquen o estimen que todavía no ha llegado la hora o no existen las condiciones para imponerlo. Al ministro poco le importa averiguar cómo ni cuándo se va a hacer la revolución. El encierra a todos los revolucionarios, a todos los marxistas en un mismo saco y los apalea por igual.

Es ilustrativo a este respecto lo que le ocurrió al dirigente estudiantil del MIR, Sergio Zorrilla. El ministro le pidió que le explicara la ideología de su agrupación y le señalara las diferencias entre ella y la del Partido Comunista. Zorrilla se explayó latamente sobre el particular. ¿Cuál fue la conclusión del ministro?: no observó distingo alguno entre ambas doctrinas.

Tampoco los militantes socialistas han escapado a la pasión inquisitorial del ministro. Los acuerdos políticos adoptados por el último congreso de este partido, los hace sospechosos a todos.

AUTONOMÍA UNIVERSITARIA

Cada vez que el proceso languidece, el ministro, instigado por ciertos jefes de Investigaciones o por los órganos de prensa reaccionarios, o por el propio gobierno, se esfuerza en revivirlo espectacularmente, aun a riesgo de incurrir en nuevos atropellos.

Es lo que sucedió con el allanamiento al Canal 9 de TV. Con el pretexto de que se habían encontrado allí algunas botellas con líquido inflamable, el ministro violó conscientemente la autonomía universitaria, que incluye la extraterritorialidad de todos los recintos universitarios.

La fuerza pública o los jueces sólo pueden ingresar a ellos con la anuencia o a petición de las respectivas autoridades.

El ministro difiere de esta tesis y está dispuesto, si es necesario en su concepto, a ordenar el allanamiento a otros locales universitarios. Frente a esta eventualidad, no caben argumentos legales ni recursos jurídicos. Corresponderá a la comunidad universitaria, a los profesores y alumnos, defender con todos los medios a su alcance una tradición y un principio que no puede ser avasallado nuevamente.

La trasgresión de la autonomía universitaria ha sido sólo la culminación temporal de muchas otras aberraciones: detenciones y allanamientos ilegales; arresto e incomunicación de muchos inocentes, que luego han tenido que ser dejados en libertad incondicional; interrogatorios políticos totalmente ajenos al proceso; influencia preponderante del director de investigaciones y del jefe de la Policía Política y de la prensa de derecha en la orientación y desarrollo, y del sumario, etcétera. Quizás cuántas otras anomalías más tendremos que constatar antes del término del proceso, si no hay una réplica oportuna, contundente y definitiva de toda la izquierda, de todos los estudiantes, de todos los que están decididos a oponerse al abuso de la autoridad.

JAIME FAIVOVICH


Tribuna ideológica

CLASES SOCIALES: UN CONCEPTO COMBATIDO

EL concepto marxista de clase social ha sido uno de los conceptos más combatidos por los ideólogos de la burguesía. Esto no puede extrañarnos, ya que ocupa un lugar estratégico fundamental en la unión de la teoría y la práctica marxistas.

Aceptar el concepto marxista de clase social (y las conclusiones que de él derivan), significa para estos ideólogos aceptar su propia condena a muerte, ya que desaparecerán al desaparecer la clase dominante que ellos representan.

Se ven, por lo tanto, abocados a destruir este concepto. Lo hacen directamente, demostrando su inconsistencia teórica: las famosas "contradicciones del propio Marx" que habla de tres clases en el Manifiesto: burguesía, clase media y proletariado; también de tres clases en El Capital, pero esta vez no son las mismas: capitalistas, proletarios, terratenientes; de ocho clases en las obras políticas: burguesía industrial, burguesía comercial, burguesía bancaria, grandes propietarios, proletarios, artesanos, comerciantes de detalle y propietarios parcelarios; las famosas "superaciones del marxismo" que afirman que la complejidad creciente del sistema capitalista o la realidad específica de los países "subdesarrollados" invalidan las categorías "demasiado simples" de éste.

Otros no lo atacan directamente, pero lo destruyen indirectamente deformándolo, suavizándolo: las clásicas reducciones a simples "relaciones humanas".

Es, por lo tanto, teórica y políticamente muy importante precisar este concepto. Nuestra primera etapa consistirá en examinar ciertos conceptos como los de fuerzas productivas y relaciones sociales de producción, que son conceptos que entran en la definición misma del concepto marxista de clases sociales.

LOS ELEMENTOS DEL PROCESO DE TRABAJO

En el primer libro de El Capital, Marx describe el proceso de trabajo. Distingue en este proceso los siguientes elementos: el objeto sobre el cual se trabaja: materia bruta (es decir, aquella que proviene directamente de la naturaleza) y materia prima (elemento que ya ha sufrido una modificación cualquiera por la acción del trabajo humano), ésta puede desempeñar el papel de materia principal: el cuero en una fabricación de calzado, o de materia auxiliar: el colorante utilizado para teñir el cuero; el objeto con el cual se trabaja o medio de trabajo que en un sentido estricto abarca todas las cosas que se interponen entre el trabajador y la materia trabajada: los instrumentos de trabajo, las máquinas, y que en sentido amplio abarca además todas las condiciones materiales que, sin intervenir directamente en el proceso de trabajo, son indispensables a su realización: terreno, edificios, rutas, etcétera. El objeto sobre el cual se trabaja más los objetos con los cuales se trabaja, constituyen lo que Marx denominó: MEDIOS DE PRODUCCIÓN. No debe por lo tanto confundirse: medios de trabajo con medios de producción. El último elemento descrito por Marx es la actividad humana desarrollada en el proceso de trabajo. Esta actividad que se ha llamado corrientemente trabajo, implica un gasto de energía humana, y esta energía fue denominada por Marx: FUERZA DE TRABAJO. No debemos olvidar que la confusión de las nociones de trabajo y fuerza de trabajo fue una de las razones que impidió a los economistas clásicos descubrir el origen de la plusvalía.

¿Debemos definir las fuerzas productivas como la suma de los elementos anteriormente analizados, como lo hace la mayoría de los autores y manuales marxistas. [1]

LAS FUERZAS PRODUCTIVAS NO ESTÁN CONSTITUIDAS
POR LOS ELEMENTOS DEL PROCESO DE TRABAJO

No podemos definir las fuerzas productivas refiriéndonos sólo a los elementos del proceso de trabajo, ya que la capacidad productiva de estos elementos depende a su vez de la forma en que son combinados en un determinado proceso de trabajo. Imaginemos a cinco obreros construyendo un muro. Su rendimiento es totalmente diferente si los cinco hacen el mismo movimiento de ir a buscar los ladrillos al montón que yace a diez metros y trasládanos hasta el punto donde se levanta el muro, que si se ponen en cadena, haciendo cada uno una parte del traslado. Por lo tanto, la forma de combinación de los diferentes elementos del proceso de trabajo es también un factor importante en la definición de las fuerzas productivas. Hay ciertas combinaciones que favorecen la producción y otras que la frenan.

Podríamos definir entonces las FUERZAS PRODUCTIVAS como el resultado de la puesta en acción de los elementos del proceso de trabajo en una combinación determinada.

TRABAJADORES DIRECTOS Y NO-DIRECTOS

Acabamos de ilustrar esta definición con un ejemplo muy simple de trabajo en cadena. Veamos ahora qué ocurre cuando el trabajo en cadena se complica. Por ejemplo, en el caso de una moderna fábrica de automóviles en la que cada grupo de obreros hace un trabajo diferente, produciendo una pieza o sólo una parte de una pieza del automóvil (amortiguador, caja de cambios, etcétera). Al lado de los trabajadores que realizan el trabajo de transformación directa de la materia prima en una pieza determinada del automóvil, actividad que llamaremos TRABAJO DIRECTO, intervienen en el proceso de producción otras personas que hacen el papel de controladores, de vigilantes, de las distintas etapas del proceso de producción, realizando un TRABAJO NO-DIRECTO de administración o de control.

Tanto los primeros como los segundos son indispensables al proceso de producción.

Llamaremos TRABAJADORES DIRECTOS a los agentes de la producción que realizan el trabajo de transformación directa de la materia y TRABAJADORES NO-DIRECTOS a aquellos que no tienen sino un papel de organización, supervigilancia o control.

RELACIONES TÉCNICAS DE PRODUCCIÓN

Los trabajadores directos pueden tener un mayor o menor dominio de los medios de producción que ponen en acción. El artesano, por ejemplo, posee un dominio total del proceso de producción: decide con qué material trabajar, qué instrumentos utilizar, cómo distribuir su tiempo, etcétera. Algo absolutamente opuesto ocurre con el obrero de una gran fábrica moderna que no sólo desconoce el proceso global de producción del cual él no es sino un eslabón, sino que además no tiene ningún dominio sobre el medio de trabajo que utiliza: sus gestos deben someterse al ritmo fijado por un elemento exterior a él, la máquina. Este obrero no puede producir nada sin someterse a un proceso de producción que escapa totalmente a su dominio, a su control. Sin hablar aquí todavía del problema de la propiedad de los medios de producción, este obrero está sometido técnicamente a una autoridad, a un control, que no es sino el de aquel que lo explota o de uno de sus representantes; carece del más mínimo dominio de los medios de producción. Entre estos dos casos extremos existen múltiples formas más matizadas de control o no control del proceso de producción. Estas relaciones, específicas al proceso de trabajo, de los trabajadores (directos o no-directos) con los medios de producción, es lo que llamaremos RELACIONES TÉCNICAS DE PRODUCCIÓN. Ellas no deben ser confundidas con las relaciones sociales de producción que examinaremos más adelante. Si precisamos estos conceptos, es, no olvidemos, porque nos serán necesarios para afinar el concepto marxista de clases sociales.

NEVA




Grisú

El gringo pesaba dulcemente su oro
cuando dejaron sus carnes sometidas
debidamente en trozos, aliñadas, para
que la muerte cenara sin obstáculos.

Ella los hará carbón y otros esclavos bajarán
a subir otros oros para el gringo
para que dios no nos vaya a castigar,
tomemos la sopa de fango hasta la última cuchara y
ningún fascineroso estupre la tierna paz mundial.

Juntan en un trapo su pulmón, su pie,
viudas con sus crías pululando en los brazos,
árboles carnales aullando en el invierno
mientras la llovizna tiende con lágrima fría
un mantel funeral para sus platos vacíos,
la neblina late sus tambores sordos,
hace frío, madre, salud, sobremurientes,
tapémonos con siete mantas de vino.

En galerías enmaderadas de huesos,
por rieles de antiguas traiciones paralelas
los cráneos ruedan trasladando carros
desbordantes de sangre productiva,
túneles macabros calladamente entubados
con nuestra vieja miseria sin gaviota y sin pólvora,
los sangreductos desembocan en new york,
recíbannos, yanquis, hasta la lucha final.

Ya una vez nos casaron con la muerte,
mejor cambiemos de hembra, digo que mejor
nos acostamos con la vida, aunque se niegue,
mejor le hacemos un grandísimo cachorro,
mejor que se llame revolución.

Julio Huasi


Análisis

UN LINAJE QUE NO PODEMOS NEGAR

A despecho de los esfuerzos que se hacen por ocultarlo y por proclamarse una nación blanca homogénea, el pueblo chileno es mestizo, y su madre es araucana. Los chilenos llevamos la impronta araucana en nuestra sangre, en nuestra fisonomía, en nuestro carácter y en nuestro lenguaje. Este último, está impregnado de voces araucanas para denominar plantas y animales, objetos y acciones de la vida doméstica y familiar.

Por araucanos entendemos un grupo algo heterogéneo de tribus, que no vivían en poblaciones ni formando pueblos compactos! sino en pequeños grupos, más de acuerdo con las necesidades de sus ocupaciones casi exclusivamente agrícolas y pastoriles. Se derramaban por nuestra geografía, divididos en sus nombres de acuerdo con los puntos cardinales que habitaban:

Picunches o "gente del norte", entre los ríos Choapa e Itata, es decir, desde Illapel —al sur de la provincia de Coquimbo)— hasta Chillán, ocupando diez de las provincias centrales de la actualidad. Hombres de la estirpe de Michimalonco, cacique de Aconcagua.

Mapuches propiamente tales o "gente de la tierra", entre los ríos Bío-Bío y Toltén, esto es, en la región que se conoce todavía como "La Frontera" y que comprende las actuales provincias de Concepción, Arauco, Bío-Bío, Malleco y Cautín.

Pehuenches o "gente del pehuén" (piñón), en la vertiente andina de lo que hoy son las provincias de Bío-Bío y Malleco, en el flanco oriental de los mapuches. Eran cazadores andinos con un género de vida similar al de los Chiquillanes y Puelches, en sus fronteras norte y sur, respectivamente.

Huilliches o "gente del sur", del río Calle-Calle al Golfo de Corcovado, es decir, algo más que la región comprendida por las actuales provincias de Valdivia, Osorno y Llanquihue.

El vasto panorama que ocupaban nuestros aborígenes, cubría una amplia región del país que, desde el punto de vista demográfico, alberga hoy día al noventa por ciento de la población chilena [2] . No es de extrañar, entonces, que Chile exhiba la presencia indígena en su geografía; el nombre de miles de lugares, pueblos, ríos, lagos y montañas acusa, con profusión increíble, la presencia viva y profunda del indio.

Los araucanos, aunque de familias lingüísticas diferentes, poseían dialectos que permitían entenderse entre sí, lo que fue progresivo debido a la fusión que se producía tanto en la paz como en la guerra. (Encina habla de que el mapuche vencedor fue perdiendo su idioma y adoptando el de los vencidos). Usaban también algunas palabras quechuas, como resultado de la conquista incásica realizada por Tupac Yupanqui, aproximadamente de 1448 a 1482. Las huestes quechuas llegaron hasta las riberas del río Maule, pero la organización misma del Imperio y del sistema de conquista hizo que su ocupación no dejara huellas profundas.

La denominación araucanos no es de origen chileno ni español. Los indios peruanos llamaban amas a los rebeldes que no se sometían al dominio de los incas, y purunaneas a los enemigos vecinos a la frontera. Les conquistadores, que traían muchos indios peruanos a su servicio, adoptaron esas denominaciones, y llamaron purun ancas o promancaes a los indios de guerra vecinos a los territorios conquistados y ancas a los que estaban más lejos. De esta última palabra se originó la denominación de araucanos, popularizada por el célebre poema del conquistador Alonso de Ercilla, "La Araucana", publicado en 1569, y más tarde por el poema del chileno Pedro de Oña, "Arauco Domado", publicado en Lima en 1596, y celebrado por Lope de Vega. Esta denominación fue consagrada por el uso.

EXTERMINIO Y SUPERVIVENCIA DEL ARAUCANO

La conquista y las guerras de Arauco constituyeron, en la práctica, un largo episodio sangriento de exterminio de una raza indómita que no aceptó someterse. "Nuestros españoles son víboras para los indios de Chile (porque ellos mismos dicen que aun nuestro aliento y nuestra respiración los mata), especialmente si saben usar medios de los cuales ellos disponen sin ruido y con sordina, como buenos cazadores, porque esta guerra de Chile no es otra cosa que una cacería, una gran cacería de fieras". [3]

La población araucana ha sido, en consecuencia, diezmada por varios siglos de sangrienta y heroica lucha por sus derechos: lucha contra el imperio de los incas, primero; luego tres siglos de lucha contra la conquista española, en las llamadas guerras de Arauco, que costaron la vida a medio millón de mapuches; y después, la guerra de conquista que la oligarquía chilena desató contra los mapuches. Acosada, además, por una despiadada explotación cuatro veces centenaria, ha sido reducida —numérica, económica y socialmente— a una triste condición. Pero en una suerte de postrera venganza, nos imprimió su sello indeleble.

IMPORTANCIA ÉTNICA DEL ARAUCANO EN CHILE

A despecho del gran exterminio, la importancia étnica del araucano en Chile es enorme.

Según estimación de la Dirección de Asuntos Indígenas (1963), la población araucana ubicada entre Arauco y Llanquihue, compuesta por los residentes en comunidades indígenas ("reducciones"), alcanzaba en aquel año a 323.000 [4] personas. De conformidad con lo anterior, y teniendo en cuenta el crecimiento de la población, en 1968, los araucanos de La Frontera en comunidades alcanzarían un total de 360.000 personas. En orden de importancia, la provincia de Cautín alberga el 57% de esos mapuches, seguida de Malleco con casi 27% y de Valdivia con poco más del 10%. En las cinco provincias de La Frontera los araucanos representan cerca del 25% de la población, es decir, la cuarta parte. Así, una de cada cuatro personas en esas provincias es araucana. La cifra anterior no parece abultada. En efecto, de acuerdo con estimaciones del padre capuchino, profesor Juan Forchheim (citado por A. Lipschutz en "La Comunidad Indígena en América y en Chile", 1956, página 142), hacia 1945 "el número de araucanos en el sur del país alcanza a 250.000 más o menos". Considerando el crecimiento de la población desde esa fecha, el número de araucanos en el sur alcanzaría a poco más de 400.000 personas en 1968.

No es fácil hablar del total de araucanos existente en todo el país. Los censos no han abordado cabalmente esta situación, y las cifras censales tienen una significativa tendencia a subestimar el número de araucanos, atribuible al hecho de que la población tiende a declarar ser "chilena" independientemente de ser o no mapuche. En este sentido nuestro eminente indigenista y antropólogo profesor Lipschutz afirma: "Es verdad que no existe, fuera de la lengua, ningún criterio objetivo para designar a, un individuo como "indio" o "no-indio". La cuestión de la definición del indio ha sido discutida repetidamente" (obra citada).

Ahora bien, según el propio profesor Lipschutz (Ibid.), "el número total de los araucanos en el país, es decir, incluso de quienes viven fuera de la comunidad, alcanza probablemente al doble de la población araucana concentrada en las comunidades" (sic). De conformidad con lo anterior, el número total de los araucanos en el país fluctuaría entre 720.000 y 800.000 personas en 1968, lo que representa un 8 y un 9 por ciento sobre una población total de casi nueve millones.

Pero su influencia en la población chilena es todavía mucho mayor. Según estimaciones citadas por el profesor A. Lipschutz ("El problema racial en la conquista de América y el mestizaje"), examinando un gran número de individuos que no tenían vinculación familiar con los araucanos, es decir, individuos que se consideraban como auténticos chilenos blancos, sin mestizaje con indios, ha resultado que el mestizaje en la población blanca de Concepción y Temuco alcanzaba en 1944 hasta los dos tercios de los llamados blancos. Esta proporción de mestizaje alcanzaba a casi un 40% para los llamados blancos de la provincia de Santiago. (Ignoramos a cuánto se habrán elevado estos porcentajes en el cuarto de siglo transcurrido después del cálculo.)

DISCRIMINACIÓN SOCIAL Y RACIAL DEL INDIO

A despecho de esta situación, demostrativa de que el elemento indígena constituye base fundamental de nuestra población, el sello clasista dominante en las instituciones de nuestra sociedad se empeña en negar esta situación y en renegar de sus orígenes.

La discriminación de clase —en nuestros pueblos indoamericanos— marcha a la par con la discriminación racial a pesar de los empeños por disimular una y otra.

Existe una correlación directa entre grado de explotación y proporción de sangre india. No sólo el profesor Lipschutz. sino cualquier iniciado en cuestiones de antropología social —estamos seguros— podría estimar con bastante aproximación el nivel de ingreso de las personas y su posición relativa en nuestra actual sociedad de clase tan sólo por las apariencias de su tipología física y sus rasgos externos. La "chusma", el "roto", el "peón", la "turba", el "populacho", el "pueblo", ostentan indudablemente una más alta proporción de sangre indígena y corresponden precisamente a la clase más explotada por una minoría orgullosamente "blanca" (y no nos referimos tan sólo a la "aristocracia castellano-vasca" de que habla el "mulato" Encina). Así, la discriminación clasista y racial marchan estrechamente unidas y es practicada por una misma clase dominante. En definitiva, una minoría "blanca" situada arriba, explota y desprecia a una mayoría "no blanca" (india y mestiza) que está abajo. Y "las posibilidades de una mutación étnica consumada, de indio o mestizo a blanco, en Chile como en cualquier otro de los países hispanoamericanos, son tan ilimitadas, o tan limitadas, como lo es la mutación de pobre a rico, de peón a patrón, en la sociedad clasista en la cual vivimos" (Lipschutz).

Ahora bien, la estrecha correlación existente entre discriminación social y de clase, por una parte, y discriminación racial, por otra, con tener origen y motivaciones comunes, no son exactamente un mismo problema. Existe en Chile el problema social y político del indio, con fisonomía propia, aunque las clases dominantes que dan origen al mismo se empeñen en desconocerlo e ignorarlo, y aunque frecuentemente tienda a ser subestimado por la izquierda tradicional, estrechamente limitada a un horizonte urbano y a esquemas europeos de espaldas a nuestra realidad latinoamericana.

JAIME BARRIOS


Tribuna

LA HORA DE LA TELEVISIÓN

EN la madrugada del domingo 16 de junio, más de cien policías allanaron los estudios del Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile. El asalto se produjo en los momentos álgidos de la crisis universitaria, hoy acallada y desvirtuada por los sectores reaccionarios y seudo revolucionarios. La "diligencia" policial estuvo destinada a incautar supuestos "materiales terroristas" y se basó en una denuncia hecha al ministro sumariante, Adolfo Bañados Cuadra, por dos ex altos jefes del Canal 9, expulsados de sus cargos por el personal que pide una total reestructuración de ese medio de información. La violencia, la espectacularidad y la propaganda que se le dio a este acto dejan en claro que fue una maniobra perfectamente organizada y con intenciones claras. La alianza de los sectores más reaccionarios de la Universidad con los intereses del gobierno democratacristiano, y la utilización de la justicia clasista, de un proceso contra supuestos terroristas que hace agua por sus cuatro costados, y de las fuerzas policiales en gran escala, dan la pauta de lo que fue este intento por frenar todo un proceso de cambios, atacando en el sector de mayor fuerza revolucionaria, en el sector de mayor importancia para el grueso de la opinión pública.

La violación de la autonomía como precedente de presión; el desprestigio del movimiento del personal de Canal 9 y el silenciamiento de un medio de comunicación independiente, en manos de una Universidad que avanza por el camino de la revolución social, fueron los tres objetivos básicos del brutal asalto a los estudios del Canal 9.

Es nuestro interés intentar un análisis de los dos últimos objetivos perseguidos por el gobierno en este asalto. Hasta ahora existe un mito en torno a la televisión. Muchos la consideran como un medio de entretención burgués. Muchos la atacan simplemente por esta afirmación. Pero la TV constituye una forma popular de expresión, un medio de comunicación masivo que afecta en forma poderosa a la colectividad e influye de manera importante en los valores y niveles culturales, artísticos y morales de la sociedad. Por tales características no se puede concebir a la TV como un mero entretenimiento o espectáculo.

Marshall Mac Luhan, sociólogo e investigador canadiense, ha analizado la TV y ha hecho todo un esquema de la sociedad moderna en los países desarrollados a través de ella. Afirma que el poder de penetración de la TV en la mente humana es tal que cualquier idea que aparezca en el receptor es como si nos lanzara una torta en la nariz... "Aunque no queramos, terminamos zambullidos en el merengue"... Y agrega: —La TV es, sin lugar a dudas, una revolución más importante que el descubrimiento del fuego, la rueda y el átomo. La TV decidirá el mañana del mundo. Estamos ante un medio de comunicación tan poderoso que resulta aterrador el pensar todo el poder que él puede generar. Estamos frente a una de las armas más poderosas de esta era, frente a un elemento importante de cambio, de cultura, de formación de la nueva sociedad.

La televisión transforma a la sociedad no sólo por el volumen de conocimientos que imparte, sino porque obliga a adaptar el cerebro a una carga que la especie humana no conoció antes. Este efecto lo considera Mac Luhan un "mensaje cerebral" y sostiene que los "masajeados" por la TV resultarán hombres nuevos, sin parecido con los hombres de anteayer, de ayer, de hoy y del inmediato mañana, que son producto de la cultura libresca que dominó hasta el momento. El ojo, indispensable hasta ahora, pierde su preeminencia; el sistema nervioso mismo se prolonga en la pantalla de televisión y, comprometido, envuelto, trenzado, vivo en las imágenes, actúa constituyendo un fenómeno nuevo y típico. La TV prolonga simultáneamente la vista y el oído, proporcionando comparaciones simultáneas en el cerebro. La TV es hija de la electricidad, y la electricidad (siguiendo la idea Macluhana) no prolonga uno o dos sentidos determinados..., la electricidad prolonga la totalidad del sistema nervioso.

Debemos analizar este fenómeno nuevo a la luz de estos nuevos conceptos. La TV es un medio revolucionario que está cambiando la época. Durante centurias hemos vivido en la "Edad del Libro"... Durante centurias hemos vivido enviciados por el PENSAMIENTO LINEAL del que Descartes en filosofía y Newton en ciencia son los más claros exponentes. Hemos ascendido en el saber peldaño a peldaño, a través de textos de estudio y charlas de profesores. Hoy la televisión ejerce un impacto mucho mayor... equivale a un fuego cruzado, a un bombardeo: entrega un panorama total, vivo, actual y arrollador... nos incorpora a un mundo en que todo ocurre... Con la TV, sin saber cómo, por qué, cuándo, ni dónde, estamos poniendo en marcha millones de circunvalaciones anestesiadas desde la eternidad dentro de nuestras masas encefálicas... Estamos viviendo la destrucción de toda una era; más que eso, la destrucción de toda la historia... La TV está irrumpiendo en la mente de la masa, sacándola de su letargo, idiotizándola o haciéndola pensar, pensar, pensar, a un ritmo cada vez más acelerado. Está haciendo participar al mundo en este mundo, lo está haciendo andar con la misma rapidez con que corre la vida moderna...

Podrá parecer que estas consideraciones son sólo aplicables a los países muy desarrollados, donde la televisión ha logrado enviciar a las masas hasta un límite inimaginable. En nuestro país es un medio relativamente nuevo y en un proceso de desarrollo constante. Si todavía no estamos viviendo este drama, lo viviremos dentro de menos tiempo del que podemos pensar. Los canales universitarios viven una etapa de expansión.

Es la conciencia de todos los peligros que encierra este desarrollo violento de la televisión en nuestro país la que llevó al personal de Canal 9 a declarar un paro indefinido, a tomarse sus locales, a exigir la salida de determinados personeros, a pedir una reestructuración total y a participar directamente en la dirección de este importante medio de información.

Ante este avance arrollador había que plantearse los problemas de fondo. No se podía seguir entregando una evasión barata a las masas. El Canal 9 no podía seguir en el juego de mantenerse dentro del esquema tradicional de que la televisión debe ser un medio de entretención burguesa, de idiotización masiva, de entrega de narcótico para que la masa esté tranquila, sometida a un régimen injusto. Había que buscar en la experiencia de los países desarrollados la forma de no caer en los mismos vicios. Había que plantearse interrogantes tan simples, que de mero simples no se habían planteado nunca las personas a cuyo cargo estaba la televisión universitaria chilena: ¿Dónde está conduciendo a nuestra sociedad la televisión?... ¿La está arrastrando a convertirse en reflejo de la sociedad norteamericana o europea occidental?... ¿Existe una conciencia clara de lo que la TV está entregando?... ¿Existe conciencia clara de la sociedad que se está construyendo? ... ¿Alguien ha evaluado la masa espectadora?...

Pero plantearse estos interrogantes, luchar por un canal verdaderamente universitario, exigir que lo que se entrega al público tenga un nivel adecuado, exigir que se hagan estudios serios de evaluación de nuestra sociedad y lo que ella necesita..., pedir todas estas cosas era dar una batalla directa y dura contra todos los intereses que giran alrededor de los medios de comunicación. Dentro de los canales universitarios se han enquistado una serie de comerciantes, promotores y publicistas, casi todos con antecedentes muy oscuros...

Ellos son los que hasta ahora han ganado dinero a manos llenas entregando programas de "entretención", cuya chabacanería y mal gusto llegan a límites intolerables. Esos productores brujos hasta ahora dominaban el Canal 9 y decidían por sí y ante sí, apoyados en el Director del Departamento de Televisión, Osvaldo Sepúlveda, expulsado de su cargo por el personal... Esta lucha por depurar la programación y elevar su nivel está recién comenzando..., muchos son los comerciantes que no se resignarán a dejar su mina de oro tan fácilmente.

Por otra parte, la batalla debe darse en contra de poderosos intereses privados, que controlan una gran masa publicitaria y, por ende, un gran número de publicaciones y medios de información. Esos sectores vienen pugnando desde que nació la TV en Chile por su comercialización en manos de compañías privadas que persigan el lucro como única razón de ser.

Por último, un tercer enemigo que se alza en contra de la reestructuración es la política y los políticos. Ella corre el riesgo de caer enredada en la maraña de los partidos, en la competencia por sacar ventajas, en la pelea por un puesto para uno o para otro... Frente a un gobierno que tiene muchas ganas de tener mayor ingerencia dentro del telenueve, que tiene mucho interés en que no se convierta en una realidad la independencia y el cambio radical de línea de programación, el personal del Canal 9 no debe ceder en su posición... Ellos tienen una gran posibilidad en sus manos: son los primeros que están peleando por un órgano de información en manos de los propios trabajadores y técnicos de la información... Sin intereses personales o de defensa de pequeños grupos.

H.


Notas:

1. "Las fuerzas productivas de la sociedad son, por lo tanto, los instrumentos de producción mediante los cuales se producen los bienes materiales, y los hombres que los ponen en movimiento, gracias a su experiencia y hábitos de trabajo", ("El materialismo histórico", Konstantinov, Academia de Ciencias de la URSS, Ed. Grijalbo, México, 1960, p. 51.)

2. Por su parte, los Atacameños en el Norte Grande, los Diaguitas en el Norte Chico y los Changos en las zonas costeras de los anteriores, imprimieron su sello característico a nuestros "nortinos", del mismo modo que Chonos y Cuncos dieron su impronta al chilote.

3. Alonso González Nájera, citado por Alvaro Jara en "Guerre et Societé au Chili". Traducción de PF.

4. Ver "Chile: Tenencia de la tierra y desarrollo socio, económico del sector agrícola", 1966, de CIDA, pág. 81.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02