El golpe tiene su hora

PUNTO FINAL
Año II. Nº 55
Martes 21 de mayo de 1968

EL GOLPE TIENE SU HORA

LOS RUMORES de golpe de estado, perspectiva siempre cierta en cualquier país latinoamericano, han cubierto con un velo los últimos acontecimientos políticos. Los mas importantes son, en primer lugar, el despacho del proyecto de reajustes de sueldos y salarios en la misma forma que lo planificó el gobierno en su pacto con el Partido Nacional, y el entendimiento del Partido Comunista con el Radical a través de una declaración en que ya se habla francamente de las perspectivas de ganar unidos un "gobierno popular" pluripartidista fue la amenaza de un golpe la que dio "luz verde" al proyecto y otra amenaza similar lleva a la formación de un bloque político que tiene la "novedad" de haber sido experimentado hace ya treinta arios con desgraciados resultados.

Solamente las FF.AA. —que efectivamente sufren malas condiciones en sus sueldos, tal como la gran mayoría de los asalariados— serán beneficiadas con los reajustes de este año. Para ellas serán superiores. Se solucionará así un problema que es justo encarar, pero se dejará de lado la situación de la Inmensa masa que no tiene medios de fuerza para hacerse oír. Resulta interesante anotar que tanto el gobierno como su partido han negado de modo enfático que las FF.AA. plantearan el derrocamiento del poder civil. Han sido partidos de oposición —como el Comunista y Radical— los más preocupados en denunciar la amenaza al régimen democrático-burgués.

Para PF todo esto es síntoma del resquebrajamiento de la institucionalidad, o sea. del aparato Jurídico, político y militar construido para su propia defensa por el sistema capitalista. Es el sistema el que está en crisis y en vez de parcharlo corresponde a los trabajadores luchar para reemplazarlo por uno más justo. Es el socialismo la meta y sólo se llegará a ella agudizando al máximo las contradicciones de la propia sociedad burguesa. Es el planteamiento que desarrollamos en esta edición.

EL DIRECTOR


Planteamiento

NUESTRA OPINIÓN

EL peligro de un golpe de estado, en efecto, es real. Pero sólo puede tomar por sorpresa a quienes son culpables de haber desarmado ideológicamente a las masas, haciéndolas creer que Chile es una excepción en un continente donde campean el abuso y la arbitrariedad.

Un golpe de estado es casi inevitable a cierto nivel de la lucha popular en demanda del poder. El camino hacia el socialismo pasa a través de la lucha contra la resistencia armada de las clases opresoras. Ellas, junto al imperialismo norteamericano, suelen —en algún instante— ponerle casco y botas fascistas a la democracia burguesa, cuando se hace inútil todo disimulo. El golpe es, asimismo, el resultado de contradicciones agudas entre distintos factores que componen la estructura de poder en la sociedad burguesa. Ocurre también, a veces, cuando varios jefes militares se confabulan con personeros civiles, empujados por la ambición, y utilizan como catapulta una situación interna de crisis. Este sería el caso chileno.

PF ha venido sosteniendo, desde que nació como publicación regular, que en el seno de las FF.AA. —y como resultado de la debilidad y complacencia del gobierno civil— se ha operado un cambio de tipo ideológico que es producto de la intervención yanqui en los asuntos castrenses latinoamericanos. Los ejércitos vienen siendo articulados como resortes y engranajes del aparato hemisférico de seguridad planificado por el Pentágono, a cambio de lo cual reciben equipo y asistencia técnica norteamericana. El Nº 15 de PF (noviembre de 1966) señalaba en su portada: "Militares marchan a paso gorila", y el subtítulo agregaba: "El Pentágono arrastra fuera del camino a las FF.AA.". Esa edición costó un proceso: dos redactores fueron declarados reos, aunque finalmente la Justicia Militar reconoció que se trataba de una crítica y denuncia legítimas, enderezadas sobre quienes tienen la responsabilidad de esta situación, en este caso el gobierno proimperialista del presidente Frei. La edición Nº 31 de PF incluyó un trabajo del senador socialista Carlos Altamirano, que analizó el papel de las FF.AA. bajo la férula ideológica y técnica del Pentágono. Altamirano termina de cumplir en estos momentos una pena de prisión de 61 días por ese artículo, y numerosos ejemplares de la revista fueron incautados en aquella oportunidad. En forma constante PF ha denunciado los abusos de otro Cuerpo armado, el de Carabineros, también incorporado al circuito represivo continental, y ello nos ha significado tres nuevas querellas que se ventilan en la Justicia Militar. En forma enérgica protestamos por la masacre que las FF.AA., obedeciendo órdenes del gobierno de Frei, cometieron en las calles de Santiago el 23 de noviembre de 1967; y de manera constante hemos expresado nuestra condenación a la masacre del 11 de marzo de 1966 en la mina El Salvador, ejecutada en similar forma, y ocurrida antes que PF normalizara su aparición quincenal.

Queremos decir con todo esto que no hemos contribuido a engañar al pueblo con la embellecedora leyenda que presenta a Chile como una "isla democrática" en América Latina. Al contrario, hemos sostenido —y lo repetimos— que los trabajadores chilenos tendrán que recorrer hacia el socialismo el mismo camino difícil, escarpado y doloroso que tienen asignados por una realidad histórica los demás pueblos del continente.

Hay fuerzas marxistas que saben esto, y lo admiten en su fuero interno, pero lo niegan a grandes voces, y al hacerlo cometen la más grande traición a la clase obrera. La desmovilizan, le hacen perder la orientación correcta y, por último, la entregan atada de pies y manos a la explotación de la burguesía.

La fragilidad conmovedora del sistema en que muchos oportunistas afincan las posibilidades de crecimiento "revolucionario", ha quedado al desnudo en los últimos días. Ha sido un amargo despertar para los políticos que consideraban asegurado el tránsito pacífico hacia formas superiores y justas de organización social, comprobar que basta el tajo de un sable para cortar todo el hilo de sus ensoñaciones. En el parlamento y fuera de él hubo cómica rivalidad del sindicato político, usufructuario del status, para prometer a las FF.AA. el oro y el moro. Hay mayoría holgada en el Congreso Nacional para aprobar cuanto ellas quieran y, por cierto, el gobierno está listo para elaborar los proyectos que le exijan. Ni siquiera ha faltado el partido que ha calificado de poco lo que hasta ahora han planteado como aspiración los propios militares.

Ningún gremio del país había encontrado jamás tan pronta, absoluta y generosa acogida a sus peticiones. Basta pensar en aquellos funcionarios públicos que han tenido que arreglar sus largos conflictos de mala manera, acicateados por directivas políticas inquietas por el golpe. Nunca ningún sector de trabajadores halló el respaldo que hoy encuentran las demandas económicas de las FF.AA. Las peticiones de los soldados, marinos, aviadores, carabineros, y ahora hasta de los agentes policiales, son justas por cierto. La burguesía había descuidado esta importante condición para mantener en buen pie su aparato defensivo. Pero también son muy justas —y bastante más en ciertos casos— las demandas de trabajadores que no tienen armas para hacerse oír. Sin ir más lejos baste señalar el caso de los obreros que jubilan a través del Servicio de Seguro Social. Un obrero sólo puede jubilar a los 65 años de edad, cuando ya es un bagazo humano expulsado por la máquina de explotación. Sólo tendrá derecho este año a una pensión mínima —la mayoría— de 142 escudos. Pero los ancianos pensionados del SSS, físicamente acabados, sólo tienen un recurso: sentarse con humillantes cartelitos cruzados en el pecho y que denuncian su miseria frente a La Moneda o al Congreso Nacional. A veces hasta se comete la atrocidad de lanzar en su contra a la policía para atropellarlos y apalearlos.

El PC ha reconocido que: "Han disminuido las defensas ante un golpe de estado. Desde el punto de vista psicológico, el instante que vivimos presenta un clima favorable a la aventura golpista."

La razón puede parecer triste a los ilusos de la democracia burguesa, pero es obvia. El sistema está en declinación, cruje por todos lados, incluyendo los zunchos castrenses. El aparato institucional no da para más, es incapaz de hacer frente con éxito a las demandas de mejores niveles sociales y económicos. La institucionalidad burguesa, en una palabra, amenaza reventar. El reformismo —paliativo de los oportunistas de derecha e izquierda— está exhausto y sólo puede entregar muy poco más. Esto ha producido un gran desaliento y decepción en las masas. La ausencia de una disyuntiva revolucionaria convincente, ha llevado a grandes sectores a volver la mirada nuevamente a la derecha. Es pura ceguera no querer apreciar esta realidad. Hay un vacío evidente. El lugar de la ideología proletaria ha sido suplantado por la burguesa, y ésta ha fracasado, pero no existe una vanguardia revolucionaria lo suficientemente activa o fuerte que incline la balanza. Se ha llegado a confundir la posición reformista con la revolucionaria, de modo que no pocos chilenos creen de buena fe que el gobierno democristiano es de izquierda. La apasionada defensa que del sistema hacen algunos partidos de oposición, no contribuye a borrar el equívoco. Por lo tanto, se confunde el fracaso del gobierno con la incapacidad revolucionaria de la izquierda, y la ganancia resulta neta para la derecha, incluyendo el golpismo.

El asunto de fondo es que en este país se ha llegado a un punto tal, en que sólo cabe a las masas la lucha revolucionaria por el poder. Existe una incapacidad intrínseca, resultado de la dominación imperialista, para desarrollar el capitalismo a niveles de antesala teórica del socialismo. Sólo el socialismo, en sí mismo, puede servir de palanca de progreso para nuestros pueblos.

Los sectores que han adquirido suficiente claridad están obligados a dar un paso adelante, intensificar la lucha ideológica y a la vez respaldarla con las primeras acciones concretas.

Es pueril invocar normas de respeto mutuo cuando está a la vista que la minoría dominante y su aparato coercitivo están dispuestos a cancelar el juego en cualquier momento. En cambio es posible movilizarse para hacer conciencia que la hora del golpe será también la hora de luchar con todas las fuerzas, sin más reservas y con métodos aptos por el socialismo. La lucha contra el sistema capitalista, injusto y brutal, alcanzaría entonces niveles de masas. Pero de masas armadas. En este momento hay que inspirarse en Lenin y no en el pope Gapon.

P. F.


TRIBUNA IDEOLÓGICA

"LA POLÍTICA DEL PARTIDO COMUNISTA es objeto de interesadas deformaciones, en las cuales se especializan conocidos periodistas, mercenarios de derecha y de izquierda, que actúan desde la prensa de la oligarquía y del gobierno, desde un diario vespertino y desde la revista PUNTO FINAL. Una de las más socorridas expresiones con que se quiere descalificar la posición de los comunistas, es de que ésta estaría determinada por el miedo.

"No nos gusta fanfarronear. Pero una cosa podemos asegurar. Si prosperara el golpe de estado, los comunistas enfrentaríamos la situación con altivez y coraje, como la hemos enfrentado ya bajo no pocos gobiernos dictatoriales en nuestro país, en tanto que nuestros detractores doblarían el espinazo o andarían con la baticola suelta y partirían a cada rato a las casitas.

"Cuando los comunistas denunciamos el peligro de golpe y llamamos a desbaratarlo, estamos defendiendo los intereses presentes y futuros del proletariado, las conquistas del pueblo. A la clase obrera y al pueblo no les puede ser indiferente quién gobierne, si un Onganía o un Frei, por mucho que sea el desacuerdo que tengamos con la política de este último. Para el pueblo no es lo mismo una dictadura fascista o una dictadura burguesa que funciona de acuerdo a ciertas normas democráticas. Si la disyuntiva del momento estuviera planteada entre democracia burguesa y democracia socialista, la actitud sería otra. Pero en esta hora, en este minuto, el problema no está planteado en tales términos. Al oponernos al golpe, no estamos buscando la consolidación del sistema burgués, sino la defensa del régimen democrático, la defensa de las libertades públicas, a partir de lo cual se debe avanzar y no retroceder. El camino hacia el socialismo pasa a través de la lucha por la democracia. Rechazamos la teoría del tanto peor tanto mejor, el catastrofismo apocalíptico de la dialéctica mecanicista de Mao. Consideramos que para llegar en nuestro país a la constitución de un gobierno popular, no se necesita pasar por dictaduras fascistas previas, no es preciso que nuestro pueblo sufra mas de lo que ha sufrido y sufre. Estimamos dañina toda actitud displicente ante lo que sucede y una deformación antihumanista llevar el odio al gobierno al extremo de desear que caiga, a pesar de que es claro que hoy caería en peores manos."

LUIS CORVALAN, secretario general del PC chileno,
discurso en el teatro Caupolicán, 12 de mayo de 1968.

"LOS SEÑORES OPORTUNISTAS, incluyendo a los partidarios de Kautsky, "enseñan" al pueblo a burlarse de la doctrina de Marx al decirle: antes que nada el proletariado debe conquistar la mayoría por medio del sufragio universal para obtener después, sobre la base de una votación de la mayoría, el poder estatal, y pasar, más tarde, sobre la base de la democracia "consecuente" (que otros llaman democracia "pura"), a la construcción del socialismo.

"Nosotros, en cambio, basándonos en la doctrina de Marx y en la experiencia de la revolución rusa, decimos: "El proletariado debe derrocar primero a la burguesía y conquistar para si el poder estatal y después utilizar este poder estatal, o sea, la dictadura del proletariado, como instrumento de su propia clase, con el fin de ganarse la simpatía de la mayoría de los trabajadores".

"He ahí la dialéctica que nunca han podido comprender los traidores, cretinos y ensoberbecidos de la Segunda Internacional: el proletariado no puede vencer sin conquistar a la mayoría de la población. Pero limitar o supeditar esta conquista a la obtención de la mayoría de votos en elecciones realizadas bajo el dominio de la burguesía, significa una irremediable insuficiencia mental, o un simple engaño a los obreros. Para que el proletariado conquiste a la mayoría de la población debe, en primer lugar, derrocar a la burguesía y tomar en sus manos el poder estatal; en segundo lugar, debe instaurar el poder soviético, tras de hacer añicos el viejo aparato de Estado, con lo cual quebrantará inmediatamente el dominio, la autoridad e influencia de la burguesía y los conciliadores pequeño-burgueses sobre las masas trabajadoras no proletarias; en tercer lugar, debe acabar con la influencia de la burguesía y los conciliadores pequeñoburgueses sobre la mayoría de las masas trabajadoras no proletarias, mediante la satisfacción revolucionaria de sus necesidades económicas a costa de los explotadores."

V. I. Lenin. Publicado en diciembre de 1919.
Obras Completas, tomo 30, páginas 260 y 262.


Análisis

EL GOLPE TIENE SU HORA

EL primer domingo de mayo el ministro de Educación, Máximo Pacheco, recibió en su hogar, recién instalado en Santiago, a los dirigentes de la Central Única de Trabajadores y a los de los maestros, con el propósito de buscar una solución para el conflicto que estos últimos mantienen con el gobierno democristiano a raíz del incumplimiento por parte del Ejecutivo del llamado "convenio magisterial".

En medio de las negociaciones sonaba con insistencia el teléfono del ministro, y éste, según cuentan los dirigentes gremiales, lo atendía siempre con presteza reflejando extraordinaria preocupación por las cosas que le decían desde el otro lado del hilo.

—¿Cómo? ... ¿La escuadra? ... Eso es muy grave.

Los dirigentes se miraban unos con otros y entendían que el ministro recibía inquietantes noticias, hasta que uno de ellos empezó a pensar que en eso de los llamados había gato encerrado. Horas después un dirigente gremial le contó en secreto al presidente del Partido Radical, senador Hugo Miranda, que estaban tratando de meterles miedo para que frenaran su dilatado movimiento.

El senador Miranda sonrió y más tarde dijo a algunos correligionarios radicales:

—No nos van a asustar con esos rumores porque cuando estuvimos en el gobierno, con el último presidente radical, aprendimos todos esos trucos.

El domingo 5 de mayo, cuando ocurrió esa entrevista en casa del ministro Máximo Pacheco, se hablaba en todos los tonos de un inminente golpe de estado. La Moneda guardaba oficialmente silencio ante los devastadores rumores sobre maniobras sediciosas que aumentaban el desconcierto en los sectores políticos y sociales, pero a través de sus voceros oficiosos echaba algunas paladas de carbón en la caldera.

La crisis política se hizo pública cuando el presidente precipitadamente introdujo dos cambios en su ministerio. Juan de Dios Carmona, ministro de Defensa hasta el día 1º de mayo, dejó esa cartera para pasar a la de Economía, mientras que la que él poseía pasaba a manos del general en retiro Tulio Marambio Marchant.

El cambio sorprendió a muchos, entre otros a los dirigentes del Partido Demócrata Cristiano, que tuvieron escasa información de primera agua de la crisis que se había producido o que estaba en desarrollo; el ministro de Hacienda, Andrés Zaldívar, a quien se despojó de la cartera de Economía, que tenía en calidad de biministro, y al general de ejército Luis Miqueles Caridi, a quien se llamó intempestivamente a retiro para dar paso a un nuevo comandante en jefe, general Sergio Castillo, familiar del presidente del Partido Demócrata Cristiano, Jaime Castillo, y del secretario general de gobierno, Raúl Troncoso.

Para superar la crisis castrense el nuevo ministro de Defensa, general Tulio Marambio Marchant, fijó voluntariamente un plazo de noventa días para tener lista una nueva ley de mejoramiento de ingresos de los personales de las Fuerzas Armadas.

La fórmula fue aceptada con satisfacción de algunos y dudas de otros, que manifestaron que "los políticos se habían burlado demasiado de los militares".

Para demostrar que ellos no eran responsables del deterioro de la situación económica de las FF.AA., los políticos no opositores se apresuraron a declarar que sus parlamentarios en el Congreso aprobarían de inmediato un mejoramiento extraordinario para sus personales.

A esa altura La Moneda empezó a traspirar. Durante los peores momentos de la crisis los personeros de gobierno y sus voceros hicieron esfuerzos para traspasarla al Senado, responsabilizando a este último del malestar de los uniformados. Pasada la crisis y hecha la promesa de los políticos no gobiernistas de apoyar cualquier proyecto de ley destinado a mejorar la situación económica de las Fuerzas Armadas, La Moneda se encontró con el problema de producir nuevos recursos fiscales para financiar el nuevo reajuste para el sector castrense.

La Moneda, que había intentado "subirse al carro" de la protesta militar, con el propósito de volcarla sobre el Congreso, se encontró con una nueva sorpresa: el parlamento ofrecía "sus dos y dos más".

En un almuerzo realizado el lunes 13 de mayo en La Moneda, el presidente Eduardo Frei expreso que el gobierno estaba decidido a mejorar los ingresos de las FF.AA., pero temía que éstas plantearan peticiones excesivas. Los temores los hizo trascender ante senadores y diputados del Partido Demócrata Cristiano a quienes invitó para pedirles que evitaran la "guerra civil" en la colectividad política de gobierno, por lo menos hasta marzo de 1969, en que se efectuarán las elecciones de parlamentarios.

El senador Rafael Agustín Gumucio, líder de la corriente "rebelde", aceptó en principio la tregua, en nombre del deseo de restituir la estabilidad cívica, pero notificó al presidente y a los oficialistas que después de marzo del año próximo tendrá que producirse una clarificación en el PDC: vía no capitalista de desarrollo o la vía actual, de tipo derechista.

Si no fuese por las eventuales secuelas que producirá la crisis institucional del sector castrense, podría decirse que el presidente Frei ha salido fortalecido de la seria crisis política, que para algunos asumió características de un golpe de estado "en seco" o "incruento", como llaman a ese tipo de operaciones las agencias informativas norteamericanas.

No debe olvidarse que en mayo de 1958 el general Charles de Gaulle retornó al poder luego de un pronunciamiento militar, sin que una gota de sangre corriera por las calles de París. Eduardo Frei sorteó momentos difíciles, pero al final salió de ellos siempre con la banda presidencial terciada al pecho.

La crisis castrense, con un origen puramente económico, hizo cortocircuito con los conflictos gremiales civiles, que tenían a la cabeza los de los trabajadores del Servicio de Correos y Telégrafos y de profesores.

El domingo 5 de mayo en la noche se logró una solución para el conflicto postal. La fórmula de arreglo, conseguida con habilidad por el diputado Fernando Sanhueza, que ganó prestigio como mediador, casi se rompió el lunes cuando el ministro del Interior, para justificar su papel de "hombre duro" del gabinete, hizo cuestión de su cargo en el momento de anunciarse que el Ejecutivo retiraría las querellas criminales planteadas contra algunos personeros del servicio postal.

Fernando Sanhueza había comentado en círculos democristianos antes de enterarse que el ministro E. Pérez anunciaba con renunciar si se retiraban las querellas:

—Algo raro pasa en el gobierno. Mientras yo atornillaba la solución, alguien la destornillaba.

En los momentos más agudos de la crisis existió la impresión que La Moneda no estaba interesada en quitarle dramatismo a ella. Ni podría decirse que echaba bencina a la hoguera, pero tampoco llamaba a los bomberos para apagarla.

El sábado 4 de mayo un grupo de parlamentarios de los partidos Radical, Socialista, Comunista y Social Demócrata hizo una advertencia sobre la posibilidad de una quiebra de la legalidad. El anuncio concretado en una declaración molestó a los dirigentes del Partido Socialista que señalaron que no era el momento de asumir la defensa del Partido Demócrata Cristiano y de su gobierno.

El Partido Comunista emitió una declaración oficial anunciando el "peligro real" de un golpe de estado.

Las restantes colectividades políticas, incluyendo a la de gobierno, la Democracia Cristiana, guardaron silencio al respecto.

Dirigentes comunistas pidieron una entrevista con dirigentes del Partido Demócrata Cristiano y, posteriormente, en un comunicado se dijo que en ella se abordó el delicado problema que planteaba el peligro de un golpe. A esa altura el cuadro político empezaba a aquietarse, pero se mantenían los problemas gremiales. Los maestros continuaban siendo golpeados al término de sus concentraciones. El viernes se produjo un alud de declaraciones políticas, La Moneda advirtió que en el extranjero se comentaba con inquietud la situación interna de Chile. Sólo entonces el presidente Eduardo Frei rompió su silencio. —El país no está amenazado, sino por el egoísmo, por la politiquería, por la falta de solidaridad de muchos chilenos que no comprenden que por encima de las divisiones, de los partidismos, está Chile.

El mandatario olvidó agradecer a los políticos que se comportaron con ponderación en el momento más agudo de la crisis, cuando bastaba una gota de agua para rebalsar el vaso. En cambio Jaime Castillo, presidente del Partido Demócrata Cristiano, señaló ese apoyo de algunos sectores políticos que le tiraron un salvavidas a La Moneda y lo destaco como un hecho positivo.

El Partido Socialista dijo: "Nos parece una absurda paradoja combatir a un gobierno permanentemente, por impotente e inepto, para tener que apuntalarlo cuando por el peso de sus errores no tiene cómo sostenerse."

Superada la fase más aguda de la crisis surgió la polémica: ¿Ha pasado el peligro del golpe de estado? ¿Existió ese peligro? ¿Que papel jugó La Moneda en medio de la crisis? ¿Pudo evitarla o quiso profitar de ella? ¿Qué hacen o piensan los Estados Unidas en este momento? ¿Se quebró la institucionalidad o sólo quedó trizada? ¿Frei no tendrá problemas de este carácter hasta entregar el poder o la crisis puede rebrotar?

PUNTO FINAL ha venido sosteniendo que el golpe de estado es un arma que el imperialismo norteamericano y la oligarquía chilena usarán en el momento que lo estimen necesario: ¿Ha llegado ese momento? ¿Qué armas tienen los defensores del orden legal para impedir el golpe? El senador Hugo Miranda, presidente del Partido Radical, se encoge de hombros y exclama: ¡Si viene habrá que pelear para recuperar la civilidad, pero no tenemos cómo impedirlo! En un esfuerzo por crear elementos de contención el radicalismo celebró conversaciones con el Partido Comunista del cual salió una declaración conjunta que afirma las buenas relaciones que se consolidaron electoralmente durante la elección de la octava agrupación, en la cual venció el radical Alberto Baltra.

No hay antecedentes responsables que permitan decir que la paz ha retornado, pero si se trata sólo de una tregua los partidos políticos ya la están utilizando para preparar sus campañas con vistas a la elección general de parlamentarios de 1969. Después de ella habrá que preparar las combinaciones para la elección presidencial de 1970.

La crisis castrense está atenuada, pero el comandante en jefe del ejército ha comunicado que usará la casa fiscal de Bilbao y Antonio Varas una vez que sea ley el mejoramiento para las Fuerzas Armadas. Tanto él como el ministro de Defensa han dicho que si en un plazo de noventa días no se produce esa ley, renunciarán a sus cargos.


Entrevista

JUVENTUD SOCIALISTA SE TRAZA UN CAMINO

LA Juventud Socialista celebró una Conferencia Nacional Ordinaria, donde renovó su directiva y analizó los alcances de la línea del socialismo. Nuevos nombres ocuparon el Comité Central, desplazando a tradicionales figuras de la juventud de ese partido. Se estableció una rotativa de secretarios generales, para acentuar el carácter colectivo de la dirección. Queriendo ubicarse dentro de las nuevas perspectivas que se dan para la izquierda del continente, la Conferencia declaró la incompatibilidad entre la militancia en la Juventud y la candidatura en cualquier elección parlamentaria.

¿Hasta qué punto esta renovación de cuadros dirigentes es reflejo de una proyección distinta de las luchas políticas en la organización Juvenil socialista? PF entrevistó a Juan Gutiérrez, el actual Secretario General, y sus palabras son una respuesta a esa interrogante y a otras cuestiones de actualidad. El diálogo con el joven dirigente socialista, es el siguiente:

¿Cuál es el contenido de las resoluciones políticas de la última Conferencia Nacional de la JS?

"La JS hizo un análisis profundo del país y América Latina, y concluyó que Chile no es una situación aislada; tiene una implicancia directa con el fenómeno continental. Al analizar la situación desde el punto de vista continental, hemos visto que es necesario lograr una coordinación, para llevar a cabo una acción sobre la realidad social y económica de cada país. La OLAS entregó el primer paso y la JS acordó impulsar fuertemente a la OLAS.

En nuestro país, la convulsión de las luchas gremiales requiere de la preocupación de los partidos de la clase trabajadora, y en esto el PS se ha identificado en la calle con la lucha de los trabajadores. La Juventud Socialista, en el campo gremial-estudiantil, está impulsando esa lucha, y sobre todo está llevando a cabo la concientización de las masas, sobre la idea de que los actuales conflictos no son un problema económico aislado, sino que un problema político de mayor profundidad".

¿Hasta qué grado se lleva esa concientización?

"Hay factores que tenemos que superar en la organización de las masas trabajadoras y la educación sobre la cuestión social. Desde ese punto de vista, los socialistas estamos por clarificar eso y buscar las vías para llegar al Poder. Esta es una tarea del momento, que no dejamos de lado en nuestra preocupación por los conflictos reivindicativos".

¿Esto significa que en su partido no están fijadas las vías para llegar al Poder?

"La Conferencia dijo que las vías para llegar al Poder están aún dentro del juego de las elecciones, por ejemplo, pero dándoles un sentido político, y sin descartar ninguna otra posibilidad, incluyendo la vía armada".

¿Entonces, la JS no da prioridad a la lucha armada?

"La JS cree que la salida a este problema la va a entregar la clase trabajadora, profunda conocedora de los problemas sociales: va a optar, según las circunstancias, por cualquiera de las vías, y los socialistas estaremos al frente de ella, cumpliendo el rol que nos corresponde como partido".

¿De qué manera se concilia esta posición con la de una vanguardia revolucionaria?

"En estos momentos, la cuestión fundamental es el problema de los reajustes, al cual los jóvenes nos hemos volcado por entero; queremos fundimos en la lucha de los trabajadores por mayores conquistas. Este clima de agitación gremial ha ido subiendo de presión, día a día, y estamos comprobando que las grandes mayorías de nuestro país están despertando ante la política del engaño, en la que desde la independencia se encuentra sumida nuestra patria. La JS ha ido a la masa llevando la discusión del problema económico y social y creemos que con esto estamos dando un paso muy positivo hacia el conocimiento de la vía que nos conducirá al Poder. Los criterios actuales, reformistas y tradicionales, no han entregado una solución real a los problemas que tiene la clase trabajadora".

¿Cómo ubica esta posición en relación a la que mantiene la juventud comunista?

"La JS está en la política contingente en una discusión abierta, a fin de ubicar una salida a la lucha política, y esa salida está fuera de los marcos del juego político tradicional, por lo que la actitud de los socialistas está orientada por otro criterio".

¿No existe una contradicción con lo que usted afirmó en la tercera pregunta?

"No. Nuestra posición tiende, primero, a aprovechar todas las coyunturas, pero buscando una salida definitiva, que, creemos, no tiene nada que ver con lo de ahora".

¿Cómo ubica esta posición en relación al MIR?

"El MIR plantea una política que para los socialistas es interesante, por lo mismo, importante, y creemos que en la medida en que estemos de acuerdo en la práctica en tareas comunes, podríamos avanzar juntos".

En una entrevista anterior de PF al secretario general del MIR, se le preguntó si consideraba posible el desarrollo de la vía armada en Chile. Deseo formularle la misma cuestión a usted.

"El desarrollo de la vía armada en Chile, a criterio de la Conferencia, y a criterio personal, constituye una salida, y con proyecciones, en la medida que los partidos populares y sus dirigentes no la descarten, a partir de la mitología que dice que Chile tiene una idiosincrasia especial que no nace posible esa vía. Al mismo tiempo, creemos que la vía armada se dará en la medida que el pueblo tenga necesidad de ella, y nunca deberá ser una imposición artificial".

¿Puede dar un ejemplo de imposición artificial de la vía armada?

"No. Nosotros creemos que las experiencias de las guerrillas en América Latina son muy importantes, y que sólo el escaso conocimiento y la desvinculación y despreocupación de parte de los partidos revolucionarios han permitido desechar de plano este procedimiento, siendo como es una de las salidas importantes, que algunas naciones latinoamericanas necesitan como cuestión vital. Si nuestra patria y los trabajadores, como decía anteriormente, van a sufrir la necesidad de enfrentarse con los aparatos opresores, creemos que lo harán a través de la lucha armada".

¿Qué tipo de respaldo dio la juventud a los acuerdos de Chillán?

"La Conferencia Nacional de la Juventud hizo suyos totalmente los acuerdos de Chillán, al mismo tiempo que se adoptaron las medidas para poner en práctica esos acuerdos, que son sin duda la respuesta más importante que se ha entregado a los problemas del pueblo de Chile y a la problemática internacional".

¿A su juicio, cuál es la esencia de las resoluciones políticas adoptadas por su partido en el Congreso de Chillán?

"Está en que el Partido Socialista busca fundirse con las aspiraciones del pueblo para lograr una vía hacia el poder político que instaure el gobierno de los trabajadores, utilizando para esto los cuadros dirigentes obreros, campesinos y estudiantiles de mayor influencia dentro de la política de masas.

El PS en Chillán vio que en este momento lo fundamental es fortalecer una organización auténtica de trabajadores, al mismo tiempo que se entrega una respuesta auténtica al pueblo, y esa es la que el partido pondrá en práctica".

¿El Comité Central de su partido practica esta política o le da más importancia a las formas tradicionales de la lucha partidista, que se nutre del juego electoral?

"El Congreso de Chillán y la Conferencia de la Juventud analizaron el problema de la lucha política tradicional. El Congreso tomó acuerdos ya conocidos. Esos acuerdos los respalda ampliamente la Juventud y ésta, al igual que el Partido en Chillán, se compromete a hacerlos realidad.

En Chillán la vía electoral fue analizada en el sentido que si ésta sirve para orientar a los trabajadores, nosotros la vamos a utilizar. Al mismo tiempo, se vio y discutió, y aprobó luego, que también existen tipos de lucha que habría que poner en práctica si el aparato capitalista se lanza, en determinado momento, contra la clase trabajadora. En esto los socialistas no descartamos la lucha armada y un enfrentamiento definitivo, a la vez que asumimos con entera responsabilidad la tarea de la liberación de nuestro pueblo".

¿Cuál es la actitud de la Juventud Socialista frente a las próximas elecciones parlamentarias?

"La JS irá a las urnas en 1969 con una actitud programática, del partido, en el sentido de entregar una respuesta sobre el camino que seguiremos en el futuro. Con este fin, los socialistas jóvenes utilizaremos la vía electoral; estaremos respaldando los candidatos del partido, con el programa del partido, esto es, haciendo claridad en el pueblo que esta elección y las futuras elecciones no son la solución a los problemas de los trabajadores. La Juventud no lleva ningún candidato a ninguna cosa en los próximos tres años".

¿Por qué?

"Porque hemos visto que en la medida que maduremos y sepamos interpretar el sentimiento del pueblo, estaremos fortaleciendo la lucha de los trabajadores por la conquista del Poder, y ésta no es sólo la vía electoral".

AUGUSTO CARMONA A.


Tribuna

RENUNCIA AL PDC

DIEGO Sierpe Martínez, ex dirigente juvenil democristiano, renunció al PDC en carta publica. Pertenecía a las filas de ese partido desde la época de la Falange Nacional. Fue dirigente estudiantil en Temuco y Concepción, dirigió la propaganda realizada entre pobladores, campesinos y sectores juveniles en la campaña presidencial de 1964. En ese cargo estuvo al frente de los periódicos "El Arado". "Nosotros el Pueblo" y "Rebeldía", que cubrieron esos tres flancos electorales. Posteriormente se desempeñó como dirigente comunal en Santiago.

PF reproduce algunos párrafos de la carta que Sierpe dirigiera al presidente del PDC, Jaime Castillo Velasco.

"Perdóname que vea las cosas desde un punto de vista tan personal, pero al mirar hacia atrás y recordar los ideales que me impulsaron a ingresar a la Falange Nacional —Ideales que no sólo se mantienen, sino que ahora son más apremiantes—, la dedicación y el tiempo gastado en las tareas del partido, la verdad es que el procedimiento empleado conmigo es un tratamiento indigno, si bien demuestra que el partido tiene dos caras: una, comprensiva y cómplice, para los terratenientes, empresarios y directores de bancos y sociedades anónimas; la otra, dura y coercitiva, para los que discrepamos y exigimos el acercamiento al pueblo y el cumplimiento de las promesas electorales.

"Desde que me convencí de que el partido sería incapaz de dirigir al gobierno y de que había sido archivado definitivamente el programa prometido al pueblo, me coloqué en una posición critica. Esta actitud mía, decidida libremente, tuve que pagarla con el precio que este régimen cobra por las posiciones avanzadas: se me expulsó de Promoción Popular al día siguiente de la Junta Nacional del partido en la cual, a pesar de las presiones y amenazas, voté por Alberto Jerez y contra Patricio Aylwin; postillón que conduciría al partido por el camino que le dictara el gobierno. A pesar de haber sido enviado al paredón del hambre, no aprendí la lección y mantuve mi posición critica. Ahora la represión fue interna: en momentos que postulaba a la presidencia de la 26 Comuna, la derecha interna me "enredó" en la destrucción de una palmera, a raíz de lo cual se me suspendió por un año e inhabilitó por otros cuatro, para optar a cargos directivos o de representación popular. Seguramente, el hecho era grave y no podía quedar impune un atentado contra el árbol simbólico del partido... Tampoco, esta vez, aprendí la lección, y en lugar de someterme y comportarme como un buen niño, la tarde del 11 de marzo de 1966 recorrí las comunas del Primer Distrito con algunos camaradas, entre ellos Bosco Parra, para denunciar lo que estaba ocurriendo. Los términos en que repudié la masacre, fueron la gota de agua que rebalsó la paciencia oficialista: colocaron un aviso en la puerta del Primer Distrito, por el cual se me prohibía la entrada al recinto.

"Te relato mi caso para que comprendas cómo los jóvenes nos hemos ido radicalizando. Y éste no es un caso aislado, algo que sólo me ha sucedido a mí; por el contrario, son innumerables los camaradas que han ido despertando en cada uno de los enfrentamientos de un gobierno que defiende el statu quo en nombre de la libertad y un pueblo que lucha, por liberarse, al precio de su propia sangre.

"Ahí está el caso de Omar Jofré, de Rancagua, y sus diez compañeros que fueron capaces de sacar la voz y repudiar la represión del 23 de noviembre último. Estos muchachos honestos, cuya militancia honraría a cualquier partido popular, van a ser expulsados por no haber guardado silencio y haber sido, en cambio, consecuentes con la doctrina democratacristiana y la tradición del partido que estuvo siempre, mientras no fue gobierno, al lado de los obreros y dirigentes gremiales perseguidos.

"Para mí y los que caminamos por el largo rostro de Chile, para limpiarlo de las manchas dejadas por la rapacidad del imperialismo y la oligarquía criolla, que cruzamos la pampa para que el cobre volviera a manos de sus legítimos dueños, que recorrimos los campos para que la tierra fuera propiedad del campesino, que fuimos a la población a decirle al poblador que tuviera fe y esperanza, nuestro despertar ha sido amargo. El cobre no volvió a nuestras manos, pero ahora es más rojo por la sangre minera derramada, los terratenientes y empresarios ya recuperaron el poder que el pueblo les quitó y los pobladores perdieron la fe y la esperanza.

"¿Cómo, a nosotros, nos pudo ocurrir esto?

"La explicación es como el fatalismo del chileno. Desde 1938 nuestro pueblo ha ganado siempre las elecciones, pero como entonces, sigue sin pan, sin techo y sin abrigo.. Siempre fue traicionado por los que eligió y el poder que entregó, en lugar de usarse para castigar las demasías de sus enemigos, se ha usado para aplastarlo, para mantenerlo quieto y exprimirlo con mayor facilidad. Es penoso, pero es lógico que nos ocurriera. Nuestro partido que nació como una Falange Nacional fundada, precisamente, en el repudio a la ideología y a las prácticas conservadoras, terminó por caer en lo que había repudiado: Leighton, Frei y Tomic no pudieron ir más allá de lo que su origen les permitía ir y la generación formada a su sombra fue incapaz de superarlos. El último capitulo de la historia —y a mi juicio el más importante—, es el que se refiere al proceso de radicalización de algunos militantes y a la actitud asumida, frente a este proceso, por la llamada "izquierda" demócrata-cristiana.

"Siempre, y supongo que para otros camaradas también, me fue sospechosamente ambigua la actitud de la izquierda. Cuando persiguieron a Hurtado, a Werner y a Jaramillo, la izquierda guardó silencio. Cuando se produjo la masacre de El Salvador, la izquierda guardó silencio.

Cuando los muchachos de Rancagua repudiaron la represión contra los trabajadores, la izquierda guardó silencio. Pero, tampoco quiero ser injusto, porque para el 23 de noviembre la izquierda hizo un gesto más significativo que muchas palabras: la presencia de sus líderes en él Ministerio del Interior mientras afuera tronaban las metralletas, legitimó el uso de la fuerza contra el pueblo, y cuando se persigue a los militantes que están en la primera línea de la crítica, la izquierda no sólo delata, sino que, además, contribuye a reunir antecedentes que permitan expulsar a los "culpables".

"¿Qué significa esto? Significa algo muy claro, pero que hasta ahora había estado en la penumbra de la duda. Lo que ocurre es que la izquierda democratacristiana no es revolucionaria, sino contrarrevolucionaria, y sus ambigüedades la han desenmascarado definitivamente.

"La izquierda no es revolucionaria, porque sólo aspira a sobrevivir para administrar el descontento y profitar del poder electoral de Frei, recogiéndolo como herencia.

"La izquierda no es revolucionaria, porque no quiere romper sus relaciones de amistad con La Moneda. Es comprensible, porque el presidente es poderoso, mientras que los militantes, como yo o los camaradas de Rancagua, no tenemos más poder que el que nos da nuestra fuerza moral.

"La izquierda no es revolucionaria, porque prefiere conservar su posición en este partido y frente a este gobierno, en lugar de ir a hacer la revolución desde el seno del pueblo.

"La izquierda no es revolucionaria, porque la revolución no se hace desde los blandos sillones parlamentarlos, ni gozando las dietas millonarias, ni las bien remuneradas pegas de asesores.

"La izquierda no es revolucionaria, porque ningún revolucionario hace el trabajo sucio que ella está haciendo: delatar y testificar contra- militantes de avanzada.

"Es que sólo son "rebeldes" y la rebeldía, bien lo saben los sicólogos y los jefes de familias numerosas, no es una actitud ideológica, sino una simple "taima" de niños sensibles que desean más atención y cariño del padre y que cuando lo logran, en su afán de mantenerlo, son capaces de caer en las más bajas acciones, como por ejemplo, delatar a sus propios hermanos.

"Es el destino de los que creen que un partido es la meta en sí y no el instrumento para lograrla. Para mí, y en general para los que deseamos los cambios profundos y no le tememos al porvenir, los partidos son simples Instrumentos para la acción y, como tales, cuando se mellan, cuando no son suficientemente buenos para derribar el edificio del capitalismo, cuando es obvio que ya no sirven, hay que botarlos y buscarse otros. Hay que ir al pueblo a pedírselos, porque sólo el pueblo puede dar nuevos Instrumentos, capaces de romper las estructuras de la explotación, de limpiar los cimientos para construir la nueva sociedad.

"No soy un profeta, pero creo que, a pesar de tus esfuerzos y los de Tomic, el partido terminara por desintegrarse. Muchos Iremos a recibir nuestras nuevas armas ideológicas a la trinchera del pueblo, pero se conservará un núcleo, económicamente fuerte, que seguirá llamándose Partido Demócrata Cristiano para cazar a los incautos y seguir profitando del imperialismo, mediante la utilización inteligente del fantasma de la revolución violenta.

DIEGO SIERPE M."


¿AJUSTE O REVOLUCIÓN?

LA actual crisis económica, política e institucional de Chile plantea el dilema de la salida, la forma de salir de ella: ¿Se ajustarán los términos de la ecuación social o será necesario remover violentamente las actuales estructuras para edificar una nueva sociedad en bases más sólidas?

Solamente existen esas dos posibilidades: reformismo o revolución, porque una tercera solución, continuar comprometiendo al país con préstamos internacionales, sólo podrá aplazar un poco la crisis, ahondándola en términos inusitados.

Cuando una sociedad tiene una estructura sana, es posible ir haciendo los ajustes necesarios para avanzar por la ruta del progreso. Pero cuando su estructura no es capaz de sostener siquiera el incremento de la población, es necesario cambiarla lo antes posible, a fin de evitar la perpetuación de la miseria, el incremento de la mortalidad infantil y la detención indefinida del progreso. Esa es la situación chilena.

Veamos qué posibilidades de ajuste hay en nuestra sociedad actual, observando los principales rasgos de la economía chilena.

En cuanto a la fuerza laboral, motor de la producción, observamos un creciente incremento de cesantía en todos los sectores, los salarios son insustanciosos y su reajuste ya hace mucho tiempo que no llega al nivel en que se ha ido depreciando la moneda.

La democracia cristiana para constituirse en gobierno, ofreció mantener el principio de un reajuste automático de los salarlos de acuerdo con el alza del costo de vida.

Es fácil sustentar ese criterio cuando se sostiene desde la oposición, pero otra cosa es con guitarra, y la realidad es que el gobierno, en la hora presente, no tiene fondos para otorgar dicho reajuste, y ha ofrecido pagarlo con documentos al descubierto, sin respaldo monetario.

No interesan para este análisis los motivos de por qué el gobierno no tiene dinero para pagar los reajustes, ya se trate de una mala administración de la Hacienda Pública u otra causa. Baste destacar que el año recién pasado el cobre se vendió a precios especulativos en la Bolsa de Londres, y Chile es país mono-productor de ese metal. El pueblo se encargará de pedir cuentas en su oportunidad.

Por otra parte, si hubiera un reajuste de 21,9% para todos los sectores, esta demagógica medida por la que han luchado sin más perspectivas algunos sectores populares, no deja de ser lesiva para los intereses de los trabajadores por dos razones: a) porque el Ejecutivo maneja a su amaño el índice de Precios al Consumidor (que se utiliza como medida) a través del Ministerio de Economía y de la Empresa de Comercio Agrícola, ya sea fijando precios a ciertos artículos o invadiendo el mercado con otros, y b) porque dicho reajuste se paga con una moneda ya devaluada, lo que en términos reales significa reajustar los sueldos en menos de un 100%, porque si el escudo se ha venido devaluando desde enero a diciembre en 21,9%, aumentar los sueldos en el mismo porcentaje, pero en base a una moneda devaluada, en ningún caso alcanza para nivelar el poder adquisitivo de ellos con el de los sueldos en enero, porque la base porcentual es menor; en otras palabras, el sueldo vital de 1967 (Eº 306), devaluado en 21.9% en el curso del año, queda convertido en Eº 239, y esa suma aumentada en su 21,9% alcanza sólo a Eº 291 y no a Eº 306 como se pretende hacer creer al pueblo.

En cuanto al proceso de producción de bienes, basta tomar las estadísticas oficiales para darse cuenta del estancamiento que vive el país: la producción de carbón ha bajado en 137.155 tons. desde 1965 a 1968, y la producción de petróleo crudo ha bajado en 53.310 tambores en los últimos dos años.

En cuanto a la distribución de bienes, la emisión del circulante del Banco Central ha aumentado en el mismo período, gradualmente. Como se ve, disminuye la producción y aumenta el circulante, creando inflación.

Si disminuye el combustible, disminuye la energía, y por ende baja la producción, en tanto que la población aumenta año a año.

Los economistas burgueses creen que es más conveniente detener la explosión demográfica que aumentar la producción.

Indudablemente, no hay posibilidades de ajustar esta sociedad en el capitalismo. El único epílogo que puede tener la actual crisis es una salida abrupta, que no se podrá detener por más tiempo, independientemente del querer de algunas personas. Se trata de la culminación de un proceso social gestado durante muchos años.

La lucha de clases se viene decantando y agudizando vertiginosamente. A la causa del proletariado se incorporan a diario grandes sectores campesinos, mineros o de pequeños comerciantes arrojados a una misérrima condición por la hemiplejía económica que afecta al país.

Mucho podrá molestarse el señor Frei con estas reflexiones, pero los fenómenos sociales no pueden detenerse por decreto, y si las clases explotadas buscan una salida violenta cuando llegue el momento, nadie las podrá detener, porque es incontenible un pueblo en revolución.

RAVA


Opiniones

SÓLO LA REVOLUCIÓN RESCATA LA CULTURA

Abolido el egoísmo sobre el cual se ha sustentado en sociedades anteriores el individualismo excluyente, se enriquecerá cada vez más la individualidad verdadera.

Congreso Cultural de La Habana

HACE algunos días, el ministro del interior del gobierno de la Democracia Cristiana, Edmundo Pérez Zujovic, se quejaba, casi sin comprender, de la absoluta falta de cohesión o integración social (hablaba de los sectores "populares" proclives, según él, a "los cambios") que se observa en el país, la falta de una fe, de un clima de cambio. Y daba a entender que la gente no había comprendido "la intención del actual gobierno". Decía el ministro Pérez Zujovic que el gobierno de Frei "ha invertido más recursos económicos que todos los anteriores en el plan educacional del país, sabiendo que esta medida no produciría grandes dividendos económicos inmediatos, sino que más bien, sería semilla de una productividad a largo plazo y de una mentalidad dispuesta a las transformaciones".

Sin embargo, el ministro del Interior reconocía que esta mayor distribución de recursos económicos en la educación —lo cual no equivale a una política educacional— no logró tampoco cohesionar a los sectores pro transformación en el país, "los cuales no han entendido la verdadera intención" formativa.

Ocurre que, en verdad, el gobierno de la "Revolución en Libertad" no se propuso en ningún momento iniciar una política educacional y cultural hasta sus últimas consecuencias, hecho que no podía partir sino de una revolución social definida y profunda que desahuciara nuestras relaciones de satélite neo-colonial a metrópoli imperial, un golpe extremo y de raíz que destruyera la estructura imperante, una revolución que, sólo de ser así, se convertiría ineluctablemente en el "primer acto cultural por excelencia".

INTENCIONES

El gobierno actual —que en un comienzo fundó una "Comisión Nacional de Cultura" (la que nació muerta, pues su presidente, Jorge Millas, renunció por falta de medios a las pocas semanas de su fundación)— pretendió, dentro de su escasísima preocupación cultural, instaurar, en el mejor de los casos, un equilibrio social en el interior de una democracia institucionalmente burguesa. Las intenciones gubernativas fueron mejorar esa democracia de esencia burguesa (expresión política del capitalismo en nuestro país), en lugar de dinamizar —con la acción consciente de las masas— los arquetipos y las estructuras de la sociedad anterior, que ya agotó su ciclo y que no obstante sigue en pie escudada en el "régimen democrático".

Alguna conciencia se tiene, oficialmente, sobre nuestra dependencia cultural, pero se llega a hablar de establecer los "principios fundamentales que hacen vigente la sana convivencia democrática", facilitando su "aprehensión", mediante la "intuición estética". S. Palacios R., dentro de la posición que inspiró al gobierno democristiano, señala en uno de los apartados de la revista DC, Política y Espíritu ("Hacia una política de la cultura"), aparecida en 1967, que "lo artístico cultural, adecuadamente ordenado (el subrayado es nuestro), dentro de un esquema jerárquico de prioridades, puede establecer el equilibrio en una cultura cuyo "clima moral" se ha esfumado en la urgencia del conocimiento científico técnico", se trata entonces de estudiar una "política cultural acorde con el ideal de libertad propio de toda democracia".

Se esquiva y no se tiene ni la más mínima intención auténtica de destruir revolucionariamente las amarras que perpetúan una situación de "cultura nacional mutilada" y dependiente. Nuestra dependencia estructural de la metrópoli imperialista, como país y continente, está descrita con exactitud por el profesor de Economía de la Universidad de México, Alonso Aguilar: "En el plano propiamente de la educación y la cultura (se refiere a las características generales de América Latina, varias de las cuales se anotan también en Chile): se observa el analfabetismo y fanatismo religioso, falta de escuelas, atraso técnico, enajenación generalizada, formas culturales impuestas de manera arbitraria y aun violenta por el país dominante, y en resumen, una cultura nacional mutilada, inhibida, degradada por largas etapas de dependencia y despojo, en la que a veces han sido inclusive destruidas muchas de sus más valiosas manifestaciones o sólo sobreviven en un folklorismo superficial, decadente, débil y en gran parte impuesto también por la metrópoli imperialista o por las exigencias del turismo y del mercado exterior. Y esa cultura degradada no sólo es consecuencia, sino a la vez un instrumento más de la explotación."

ACCIÓN CLARA

Frente a este estado de sojuzgamiento cultural que vive Latinoamérica (el combate por la liberación será eminentemente una acción ética y estética: un nacimiento cultural), es muy clara la Declaración General del Congreso Cultural efectuado en enero de este año en La Habana. Se dice en ese documento firmado por intelectuales revolucionarios y progresistas del primer mundo (capitalista), del segundo (socialista) y del tercer mundo (América Latina, Asia y África: subdesarrollados), que "si la derrota del imperialismo es el pre requisito inevitable para el logro de una auténtica cultura, el hecho cultural por excelencia para un país subdesarrollado es la revolución. Sólo mediante ésta puede concebirse una cultura verdaderamente nacional y realizarse una política cultural que devuelva al pueblo su ser auténtico y haga posible el acceso a los adelantos de la ciencia y al disfrute del arte..."

HERNÁN LAVIN CERDA


Polémica

ACERCA DE LAS ARTES DEL CAMALEÓN

"Camaleón m. Reptil del orden de los saurios, cuyo cuerpo, de unos cuatro decímetros de largo, puede hincharse, por dilatación del pulmón, hasta llegar a transparentarse en algunos puntos y dejar ver los cambios de color que la respiración produce en la sangre. Es pesado para andar y muy tímido. Fig. y fam. Persona que por carácter o a impulsos del favor o del interés, muda con facilidad de pareceres o doctrinas. || Bol. Iguana.I, Cuba. Lagarto verde, grande, que trepa con ligereza a los árboles.|| C. Ríe. Ave de rapiña, pequeña, común, que suele posarse en las ramas de los árboles, para acechar su presa.|| Mineral. Nombre vulgar del permanganato potásico".— Diccionario Manual e Ilustrado de la Lengua Española, Real Academia Española, 2ª edición, 1950, Espasa-Calpe, S.A.

EL señor Antonio Avaria quien, 1) ha defendido desde las columnas del diario palaciego "La Nación" la penetración cultural del imperialismo norteamericano; 2) ha colaborado en la revista venezolana "Zona Franca" financiada por la Esso Standard Company; 3) ha dictado clases en una universidad norteamericana bajo la anuencia del Departamento de Estado; 4) ha colaborado con el Instituto Chileno-Norteamericano de Cultura; 5) ha utilizado la revista "Árbol de Letras" para ejercer provocaciones sucesivas; 6) ha sido cómplice del actual gobierno reaccionario democristiano, se rebela en carta a esta revista (ver PF Nº 54) por cuanto se siente afectado debido a "la actitud de inferir una injuria personal y específica y diferir su justificación a otra revista (desconocida)".

El señor Avaria fue referido (ver PF Nº 51) en cuanto a su vocación de delator, porque; 1) sopló el dato, aunque falso, de la existencia de un grupo que "controla y filtra" el contacto con Cuba; 2) informó indirectamente que miembros de un taller literario eran de izquierda bajo el auspicio "de una universidad de orientación nada izquierdista"; 3) denunció sin visos de realidad a algunos que "pasean por Europa y América a costa del magro presupuesto cubano" (ver "Árbol de Letras", Nº l). En cuanto a la respuesta diferida que aparecería en la revista perteneciente a "algún magnate de la prensa amarilla", de quien yo sería su "lacayo espiritual", según términos del señor Avaria, el curioso intelectual fue invitado a mantener un diálogo grabado acerca del debate el cual aparecería publicado en la "(desconocida)" revista.

El señor Avaria eludió dicho enfrentamiento, que permitiría —en reemplazo voluntario de un artículo mío prometido— examinar abiertamente las posiciones políticas y culturales encontradas. Como se observa, por tanto, antes y después de su carta a PF, el polemista de bolsillo ha incurrido en diversas mentiras. Antes debido a que se calló la boca cuando: 1) se le solicitara por PF Nº 46 que comprobara por escrito sus denuncias acerca del pretendido monopolio cultural ante Cuba; 2) el despilfarro que habría de dineros cubanos por parte de algunos "monopolistas". Después de su carta, pues, 1) conocía el carácter de la revista todavía inédita; 2) silenció el ofrecimiento a mantener un diálogo responsable; 3) se presentó como amigo de PF cuando en verdad sólo trataba de crear una falsa contradicción, "servirse de mí para robar lectores a PF, en favor de una publicación eventual".

Pero el señor Avaria no conforme con sus habituales dobleces, se manifiesta dolorido por cuanto habría "el parapeto de un seudónimo" por parte de quien no habiendo practicado jamás el "diálogo en inglés" —usando una pintoresca frase suya, del mejor folklore entreguista— al "desgaire me moteja de delator". Muy bien, entonces. El seudónimo utilizado, para felicidad vocacional del señor Avaria, pertenece a Germán Marín Sessa, quien con esta confesión pone punto final a un debate inútil de continuar, porque usted, señor Avaria, practica como muchos en nuestro país las artes del camaleón, créame que se lo digo con sinceridad. En la polémica que hemos sostenido desde hace rato, quiero dejar lugar a una autocrítica, porque deseo que sepa, señor Avaria, que yo tampoco encarno al intelectual revolucionario de nuestro siglo. Quizá sea más limpio que usted. Pero en todo caso, como muchos otros que esta tarde recuerdo, la buena conciencia de pertenecer a la izquierda no me salvaría de un análisis severo. Qué le parece, señor Avaria, yo escribiendo estas cosas.

VENZANO TORRES


Escándalo

La Aduana interviene ahora en "Dignidad

SI UNA fría madrugada de abril, ocho funcionarios del Departamento de Resguardo y Policía Aduanera llegaron al fundo El Lavadero, en el departamento de Parral, donde funciona la Colonia Dignidad, con la misión de confeccionar un inventario de todos los bienes de la colonia, incautarse de los vehículos existentes y sellar una planta chancadora que funcionaba en los alrededores de Pitrufquén.

Todas esas mercaderías habían sido internadas al país, entre los años 1962 y 1968, liberadas de derechos de aduana, pero en forma condicionada al uso. Su destino era la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad, establecida en 1961 con el fin primordial de recoger, proteger y educar a las víctimas, huérfanos y desvalidos de los terremotos del año 1960.

La sociedad había sido fundada en Alemania por Hermann Schmidt, ex piloto de la Luftwaffe, y Paul Schaeffer, de discutida trayectoria homosexual, después de la segunda guerra mundial para la reeducación y ayuda de la juventud. El resurgimiento industrial alemán, por esa época había dejado sin objetivo aparente a la sociedad, bastante desprestigiada por otro lado por los manejos de algunos de sus directivos implicados en enojosos actos de pederastia.

Schmidt vino a Chile, viajó por el sur y constató que había muchos huérfanos y niños abandonados, que habían perdido sus familias en los sismos. Decidió entonces fundar la Colonia Dignidad en nuestro país.

La Sociedad adquirió, por intermedio de dos personas, el fundo El Lavadero, y posteriormente compró otro fundo vecino. Los decretos autorizando la instalación y los siguientes que dispusieron la internación liberada de derechos de maquinarias, camiones y mercaderías, fueron tramitados durante el gobierno de Alessandri, época en que también se aprobaron los estatutos de la colonia. Según ellos, Dignidad está formada por todos los habitantes de la colonia, pero es el directorio el que manda con poderes omnímodos y con atribuciones para declarar no miembros de la Sociedad a quienes él estime conveniente, sin obligación de dar explicaciones a nadie.

Desde entonces Dignidad ha funcionado eximida de pagar a Impuestos Internos y librada de derechos e impuestos aduaneros. Las liberaciones ascienden a más de dos mil millones de pesos, aun cuando la colonia no paga salarios a sus peones, que son los colonos, a los que tampoco hace imposiciones.

UNA CUESTIÓN DE DERECHO

¿Qué hizo intervenir a la Aduana en las actividades de la Sociedad si se ha sostenido que los decretos que autorizaron su existencia fueron bien tramitados? Nada más que una cuestión de derecho planteada por el Sindicato de Dueños de Camiones de Linares, que protestó por la competencia desleal que representa el flete a terceros realizado por Colonia Dignidad en sus camiones, liberados de todo impuesto y sujetos a la obligatoriedad de ser destinados a fines específicos, ajenos a lucro.

La denuncia fue presentada al Ministerio de Hacienda, y a raíz de ella intervino, por orden del tribunal aduanero, el Departamento de Resguardo y Policía, especie de aplanadora que ha acumulado millonarios denuncios en todos los ámbitos. La investigación incluyó interrogatorios a los jerarcas de Dignidad con resultados sorprendentes.

Estos reconocieron y confesaron de plano que era verdad lo de los fletes, e incluso dieron los nombres de las entidades para las cuales habían trabajado, pero agregaron otras novedades increíbles. Afirmaron poseer dos chancadoras, una de trompo y otra de muela, arrendadas a una firma contratista de obras públicas que trabaja para el Estado. Confesaron ganancias abismantes: más de doscientos millones de pesos en un solo mes. "Y —agregaron— las chancadoras trabajan a "full time"."

Para justificarse alegaron que su cierre o incautamiento eventual dejaría a los doscientos y tantos alemanes de Dignidad, poco menos que en la calle, ya que su producido los mantiene a todos, desde el momento que la tierra que trabajan, con bastante eficiencia, no rinde lo conveniente.

Las declaraciones no sólo mostraron los milagros de las productivas chancadoras, sino que también las entradas de un molino, en el que se procesa el grano de los predios campesinos de los alrededores, cuyos propietarios deben pagar religiosamente el derecho de molienda.

OBLIGACIONES DE LA LEY

Los aduaneros estimaron, entonces, que los camiones, el molino y las chancadoras constituyen, a la luz de la ley y de las restricciones de los impuestos liberatorios, lucro, porque trabajan para terceros. Y la ordenanza de Aduanas, en su artículo 197, es bien explícita al definir como responsables del delito de fraude a las personas que (letra e): "empleen con distinto fin del declarado, y sin autorización o sin pagar los derechos correspondientes, mercaderías afectas a derechos menores con la condición de un uso determinado de ellas."

La Colonia Dignidad, que dispone de un asesor jurídico, que los ha acompañado en el proceso por homosexualismo y en el asunto de las barreras, de bastantes campanillas, como que pertenece al estudio de uno de los ministros del actual gabinete, parece haber ignorado sus obligaciones.

Una ignorancia bien poco inocente si se toma en cuenta que entre los documentos incautados por la Aduana en una cartera del presidente Hermann Schmidt, había toda una gama de útiles fotocopias de documentos reservados de Gobierno Interior, comunicaciones confidenciales entre intendentes, piezas de sumarios judiciales y hasta historiales nada edificantes de cierta persona dada de baja en el ejército y que se había atrevido a combatir altivamente a la colonia.

Los aduaneros, para informar con claridad, indagaron en qué forma se cumplían los fines benéficos. Y habrían llegado a la conclusión que aparte del hospital, nada más se realiza por y para los sufridos "rotos chilenos".

¿Cuántos desvalidos y huérfanos viven y son protegidos por Dignidad? Ninguno. ¿Cuántos chilenos hay en la escuela que allí funciona, desde 1962 y cuyas clases se dictan en alemán? Uno solo, y está desde hace poco más de un año: Francisco Morales N. ¿Qué hay de las escuelas de aprendizaje de construcción, de mecánica, de electricidad, de panadería y dulcería, y de otros oficios, para las cuales fueron importadas, sin pagar derechos e impuestos, maquinarias de talleres que cualquiera querría tener en una industria privada? Nada. Nada para los chilenos. Todo para ellos.

Y a propósito del hospital, acerca de cuyas funciones se ha hecho una verdadera apología, en él sólo se practica cirugía menor ante la ausencia de una verdadera sala de operaciones. El establecimiento recibe remedios y leche que le entrega gratuitamente el Servicio Nacional de Salud, con el que ni siquiera hay convenio vigente.

La única doctora es alemana, sin estudios validados en Chile y con una especialidad curiosa, cirugía estética, y otra, no menos sorprendente, la preparación de una arrebatadora bebida rosada que sirve para que los más acuciosos investigadores encuentren el ambiente de Dignidad "paradisíaco hogareño y hasta cambien el modo de pensar y el de mirar a las mujeres".

Con estos informes el tribunal dispuso incautamiento y traslado de mercaderías. Fue así como llegaron los funcionarios para cumplir la orden y se encontraron al hacer el inventario de los vehículos, que todos habían sido inutilizados, no tenían ejes, ruedas o les faltaba el motor. Y al requerir su armadura recibieron una sola respuesta: "No colaboramos, estamos en huelga de hambre..."

ACTUACIÓN INSÓLITA

Los aduaneros sellaron las plantas chancadoras, pero dos días más tarde los sellos fueron levantados "para que los alemanes no se murieran de hambre", en los mismos momentos en que las funcionarías de Correos ayunaban casi desmayadas sobre las gradas del Congreso.

La" actitud insólita de estos "huelguistas" tuvo una respuesta no menos insólita del gobierno. Envió una misión ministerial "chileno-germana" integrada por el subsecretario del Interior, el director de Investigaciones y el director del SNS (Krauss, Oelckers y Hepp), que viajó en avión animada con la ventaja de que "hablaban el mismo idioma" que los ayunantes.

El subsecretario Krauss, jefe de ella, obtuvo un "éxito" clamoroso. Terminaba la huelga de hambre a condición de que la Aduana dejara de actuar para que lo hiciera la justicia ordinaria. En la Intendencia de Linares, al ser conocido el arreglo, el jefe del Departamento Policial Aduanero advirtió al subsecretario que se estaba echando un tribunal especial al bolsillo. Un presidente provincial de la DC enjuició también esta actitud oficial y dejó iniciada una guerra santa que divide hoy a los miembros del PDC.

RUMORES

En la zona, el conocimiento de las fabulosas ganancias que entran anualmente en las arcas alemanas de Dignidad, ha hecho sospechar que la infatigable defensa de los colonos encuentra allí sus mejores razones. Más de una caja electoral se fortalece con ellas, aunque quién va a saberlo si en la colonia no se llevan libros de contabilidad ni registro alguno de ingresos o giros, que den una idea de cómo y dónde se invierten los dos mil millones de pesos anuales que están rentando, molino, chancadoras y camiones.

Un diputado democristiano, Osvaldo Gianini, señaló recientemente que "como chileno siento vergüenza por lo que se ha hecho con Colonia Dignidad". En la Aduana se comenta qué habría opinado su padre, un aduanero de celosa moral funcionarla, enfrentado a este fraude flagrante. Afortunadamente, el tribunal de ese servicio señaló ya, que existe mérito para ejercitar la acción penal y enviar el proceso a la justicia ordinaria. La lógica parecería, entonces, aconsejar ante el escándalo público levantado por la colonia alemana la designación de un ministro en visita.

P. D. G.


Universidades

LA REFORMA LLEGA A LAS AULAS

LA crisis institucional que afecta al país tiene su réplica en la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, donde los alumnos se tomaron "simbólicamente" el plantel y junto a profesores echaron a rodar un movimiento de reforma que bien puede desembocar en una quiebra total del sistema universitario chileno. El conflicto afecta directamente a la estructura de poder de la universidad y se exterioriza en la pugna entre la Facultad de Filosofía, la mayor de todas, y el Consejo Universitario. Este último nombró al rector Eugenio González Rojas, socialista, como mediador.

DESCONFIANZA ESTUDIANTIL

La medida fue recibida con desconfianza, y en círculos docentes y estudiantiles se la considera una maniobra política de los grupos conservadores del Consejo, encabezados por el decano de Derecho, Eugenio Velasco, para crear conflictos al rector, en su propio campo de apoyo. A raíz del acuerdo, creció la inquietud entre los estudiantes, y grupos de ellos anunciaron en el instituto Pedagógico que "el rector no entrará" al recinto. El MIR emitió una declaración pública en tal sentido, y la Brigada Universitaria Socialista (BUS) entregó otra, en que ratifica su apoyo a la reforma y señala que ésta "no se negocia".

La derecha conserva gran influencia en la Universidad de Chile, y es fuerte y cohesionada.

Muestra un empeño evidente por dañar a Eugenio González, en sus aspiraciones a la reelección. El profesor que ocupa actualmente la rectoría de la "u", es un hombre de ideas progresistas (ex senador socialista), que ha liberalizado notablemente a la universidad, ganándose la enemistad de los sectores tradicionales. Estos estiman que afirmándose en sus posiciones han de producir un choque con los estudiantes, que traería la renuncia de González Rojas.

UNIVERSIDAD ABSOLUTISTA

Los objetivos de la reforma son dos: 1) racionalizar y modernizar los métodos de enseñanza universitaria (mayor relación entre investigación y docencia) para integrarla al proceso de desarrollo general del país; y 2) democratizar los poderes universitarios, esto es, dar participación a los estudiantes (25%), investigadores y agregados a la docencia en la elección de autoridades.

El cogobierno hiere una amplia gama de intereses, por lo que centraliza los fuegos del conflicto. Refiriéndose al sistema de autoridades, una declaración de la Facultad de Filosofía dice: "Son unipersonales, elegidas por pocos y que actúan con criterios individuales, en total desconexión con la mayoría del personal docente y de investigación." El poder en la Universidad de Chile se genera de arriba hacia la base, y tiene la característica de un estado feudal. El mismo cuadro para todo el continente: "La estructura feudal de la facultad descansa en los poderes feudales del catedrático, réplica de las condiciones y relaciones que rigen fuera de la universidad. No sólo el Consejo Universitario sino la asociación de profesores parecen un quién es quién de las familias dominantes en el país o una lista de las calles más importantes de la capital. Son el poder y el prestigio social, así como el financiero, los que conducen a la cátedra, y de ella al puesto de decano o de rector" (R. Acton, "La Universidad Latinoamericana").

"EL QUINTETO DE LA MUERTE"

Aunque la reforma no termina con el sistema de la cátedra (como en las universidades más avanzadas) intenta mejorarlo en una democratización general. El grupo de poder más importante en la Universidad de Chile es la masonería.

En la Facultad de Filosofía los estudiantes motejaron a un conocido conjunto de profesores masones como "El Quinteto de la Muerte", refiriéndose a su labor negativa. La máxima cabeza de esta corriente es el decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Eugenio Velasco Letelier (radical). Le sigue el decano Enrique D'Etigny, y en la Facultad de Filosofía misma la resistencia a la reforma está dirigida por el profesor Roberto Munizaga, también masón.

Velasco es partidario de intervenir la Facultad de Filosofía, y en un diálogo con el decano Hernán Ramírez Necochea, que tuvo lugar en el Consejo del 8 de mayo, le respondió que "es lo menos que cabe" si la facultad no deponía su actitud.

LA REFORMA ECHA PIE ATRÁS

El cogobierno es la salida propuesta por los jóvenes comunistas a una serie de problemas en las escuelas de la Facultad de Filosofía, que se mantenían sin solución, y es también un eco de la agitación estudiantil en las universidades católicas (donde se impuso) y Santa María.

El movimiento de reforma tomó cuerpo a fines del año pasado, cuando se nombró una comisión de siete alumnos y siete profesores para redactar un nuevo reglamento de la facultad. Después de aprobado por el claustro, se eligieron directores en todas las escuelas con un 25% de representación estudiantil en las votaciones. Estos nombramientos, de carácter interino, duraron hasta marzo del presente año. En esta fecha, la facultad dio curso a la elección de directora del Instituto Pedagógico con el mismo sistema, en la que resultó ganadora la profesora Olga Poblete.

El Consejo Universitario declaró ilegal el nombramiento, objetando por primera vez formalmente el cogobierno.

La FECH dio un plazo al Consejo hasta el 30 de abril para que se pronunciara sobre el reglamento de reforma de la Facultad de Filosofía. El plazo no fue respetado, y los alumnos del Instituto Pedagógico se tomaron "simbólicamente" la facultad e impidieron una reunión del claustro de profesores, hasta que no estuviera reformado. A partir de entonces, el movimiento entró en una etapa de abierta rebeldía; sin embargo, paradójicamente, a la vez se desvitaliza. Se produce un compás de espera en el cual la dirección de profesores y alumnos se bifurca. El Consejo rechaza formalmente el co-gobierno en una sesión extraordinaria, aunque aprueba gran parte del nuevo reglamento. La facultad emite un voto resistiendo el acuerdo. En una nueva reunión (8 de mayo), el decano Hernán Ramírez Necochea (comunista), máximo vocero de la reforma, retira el voto de la facultad y el Consejo nombra mediador en el conflicto al rector González Rojas.

GENERACIONES EN PUGNA

Estos acontecimientos dejaron al movimiento de reforma a la deriva, sin una vanguardia visible. Los comunistas, que aparecían como líderes, se muestran cautelosos. Su actitud coincide con la que muestran en el plano nacional, donde, frente a los últimos acontecimientos, señalan el peligro de golpe de estado como el principal enemigo (conversaciones con la Democracia Cristiana y llamado al reagrupamiento de la izquierda con los radicales). Los presidentes de centros de alumnos de las escuelas de la facultad rebelde, en su mayoría socialistas envían una carta al rector pidiendo su pronunciamiento sobre la reforma.

Hasta el cierre de esta crónica, la carta no obtenía respuesta.

En parte dice: "La democratización de la universidad forma parte de un proceso general de transformación social, en el cual están cuestionadas las viejas formas de generación del poder. En este sentido, nuestra lucha por la participación estudiantil en la generación de autoridades responde a esta concepción general y no es, de ninguna manera, un producto de determinadas presiones partidistas, ni de mezquinos intereses personales."

LA PUGNA GENERACIONAL

A estas alturas, el movimiento muestra como telón de fondo una pugna generacional entre los sectores militantes de izquierda que gozan de las estructuras que se busca reformar, y los nuevos cuadros que impulsan esos cambios. Pero mientras los jóvenes comunistas de Pedagogía terminan por someterse a la disciplina interna, los jóvenes socialistas sufren la presión paralizadora de organismos informales de su vida partidaria.

Hasta los cinco primeros días de la gestión mediadora del rector, los grupos que apoyan la reforma no se reúnen entre sí, excepto algún acercamiento entre el MIR y la Brigada Universitaria Socialista.

Aunque difieren en teoría de la reforma (el MIR es partidario del cogobierno total, esto es, que los estudiantes voten para elegir profesores en caso de un empate de antecedentes académicos), ambos se acercan en las posiciones prácticas y desean agudizar el proceso de cambios y extenderlo a toda la universidad. En el terreno de la influencia, los comunistas titubean, pues temen una acción más decidida de sus compañeros, que los deje a la zaga.

Por otra parte, la reciente reunión de la Juventud Demócrata Cristiana en Millahue se propuso cambiar la línea de la FECH, para llevarla a posiciones más doctrinarias e impedir la pérdida total del liderazgo universitario.

La DC ha mantenido una posición contradictoria, ya que mientras la FECH se opone a la participación estudiantil en la elección de autoridades, los democristianos de Pedagogía participan en el movimiento cogobiernista.

EL VALOR DE LA REFORMA

El presidente del Centro de Alumnos de Filosofía, Edison Otero, militante del MIR, define así el pensamiento de su partido frente al valor de la reforma: "La reforma de la universidad no implica de modo alguno su transformación en una universidad popular, tal como sostienen algunos sectores. El pueblo no habrá de llegar a la universidad porque ésta se reforme, sino a través de una revolución. Sin embargo, el MIR está consciente de que los movimientos estudiantiles en Latinoamérica están jugando papel decisivo en la liberación de sus pueblos. Han llegado a constituirse en verdaderas vanguardias para radicalizar las luchas revolucionarias. Por otra parte, para nosotros el conflicto de la reforma universitaria se define hoy en términos de fuerzas. Es el Consejo Universitario el que nos enfrenta por la fuerza, como poder, como grupo de interés, como minoría, y utiliza para sus manejos la legalidad y la ilegalidad, alternativamente, según la ocasión se lo exija. Por otro lado, la reforma no puede hacer depender su suerte de la actitud de las otras facultades. Debe imponerse de hecho, empujando así a los demás sectores universitarios para que asuman una actitud clara y decidida frente a lo que va a resultar ser irreversible."

AUGUSTO CARMONA A.

Nota.—PF pidió una entrevista del decano Hernán Ramírez Necochea, la que no se pudo realizar por falta de tiempo del profesor.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02