Allende denuncia: “Frei arrastra el país al caos”

PUNTO FINAL
Año II. Nº 54
Martes 7 de mayo de 1968

EN LA SEPARATA de este número nuestros lectores encontrarán un documento de gran interés: el discurso que pronunció Fidel Castro al culminar los actos aniversarios de la invasión de Playa Girón. Aparte de referencias directas a Chile y su política, que le dan mayor actualidad en nuestro medio, el discurso del primer ministro cubano contiene elementos que ayudan a clarificar el pensamiento revolucionarlo en América Latina.

El discurso de Fidel Castro se produjo en instantes en que el movimiento revolucionario internacional atraviesa por serlas dificultades que resulta inútil disfrazar o esconder. Los cambios ocurridos en algunas naciones europeas —por ejemplo— preocupan hondamente a todos los que luchan por el socialismo. La política exterior —diplomática y comercial— de algunas naciones socialistas, asimismo, Induce a serlas meditaciones y obliga a encarar un análisis franco y responsable.

Nuestra separata de este número se completa con un reportaje de Rogelio García Lupo sobre la política argentina, tema de permanente y obvio interés en Chile.

PF ha dedicado especial atención esta vez al creciente nivel de represión policial de que hace gala el gobierno democristiano.

Se ha descargado esa represión con ferocidad sobre los huelguistas del magisterio y Correos y Telégrafos, como asimismo sobre los estudiantes.

En torno a este asunto, producto sin duda del fracaso de la experiencia reformista de la DC, PF dialogó con el presidente del Senado, doctor Salvador Allende. En cuatro páginas de esta edición presentamos el pensamiento de Allende que creemos provocará serla repercusión polémica en el país.

EL DIRECTOR


Exclusivo

ALLENDE DENUNCIA: “FREI ARRASTRA EL PAÍS AL CAOS”

EL presidente del Senado, doctor Salvador Allende, sostuvo un diálogo con PUNTO FINAL en torno a la situación creada por la incapacidad del gobierno democristiano, que va asumiendo los contornos inexorables de un verdadero caos interno. El diálogo con Allende se inició desde una estimación común. Allende y PF consideran que el fracaso del gobierno democristiano no radica sólo en la incapacidad del equipo gobernante, sino más bien en la incapacidad intrínseca del reformismo para sacar a un país como Chile de la situación subdesarrollada y dependiente en que lo dejaron anteriores gobiernos de tipo conservador o populista. La conversación, entonces, se orientó a examinar las perspectivas que este cuadro ofrece a la izquierda, que debería ser alternativa revolucionaria al fracaso democristiano. Allende comparte la preocupación de PF de que la ausencia de una robusta y clara dirección política puede arrastrar a las masas, paradojalmente, a una fórmula retrógrada, también controlada por la burguesía y el imperialismo.

FRACASO DEL GOBIERNO

El siguiente es el texto de la conversación con el doctor Salvador Allende:

PUNTO FINAL: ¿Cómo definiría la situación actual del país?

ALLENDE: El fracaso del gobierno democratacristiano fue anunciado con anticipación por nosotros: posiblemente lo único novedoso sea el alto grado de descomposición que ha terminado por apresurar ese fracaso. En tres años se esfumaron los treinta que pretendían.

El desastre económico está descrito en antecedentes de organismos como CEPAL, que fueron utilizados por los democratacristianos antes de ganar la Presidencia de la República, en 1964. Se dan en el país todas las características de la recesión económica.

Este desastre económico se registra en un momento de auténtica bonanza, determinada por el elevado precio del cobre en los mercados mundiales. La realidad es que somos usufructuarios de la guerra que Estados Unidos mantiene contra Vietnam. ¿Qué pasará cuando ese conflicto sea solucionado? ¿A qué extremos irá a llegar este desastre económico que azota al país?

La ineficiencia del actual gobierno ha ahondado las fallas naturales que tiene el sistema social, económico y político que él defiende.

No es responsabilidad sólo del gobierno democratacristiano la crisis económica actual. Es el sistema capitalista que está en crisis, pero es obvio que la incapacidad administrativa ha acentuado el problema.

Resulta paradojal hablar del gobierno democratacristiano, porque hay momentos en que se tiene la exacta sensación de que no hay gobierno. Las vacilaciones del presidente Eduardo Frei hacen desaparecer la conducción política, fenómeno que sumado al desastre económico produce el caos que lleva a la desesperanza a algunos chilenos y enciende la rebeldía de otros.

Las contradictorias actitudes para encarar los movimientos reivindicativos y las huelgas, las dilatadas tramitaciones a las FF.AA. en servicio activo, y fundamentalmente del personal en retiro y cuyas pensiones ni siquiera se han revalorizado de acuerdo a la ley, cuyo descontento hace tres años que se siente, son síntomas que justifican lo que he dicho.

No hay que olvidar que los problemas económicos alcanzan a todos los sectores, con o sin uniforme, de campesino a profesor universitario, de minero a magistrado, etc.

El gobierno democratacristiano ha precipitado una "impasse" que amenaza con cerrar las salidas normales. Parece probable ocurran acontecimientos de índole que podría ser hasta dramática y reñida con el formalismo tradicional chileno.

EL ROL DE LA IZQUIERDA

PUNTO FINAL: ¿Qué papel debe jugar la izquierda ante esta situación?

ALLENDE: El caos creado por el fracaso político del gobierno democratacristiano impone una responsabilidad muy alta a la izquierda chilena, ya que ella debe tomar la ofensiva para asumir el papel conductor de la ciudadanía, para evitar que ésta, desorientada, minada por la desesperanza, se entregue en manos de fórmulas conservadoras, impuestas por el imperialismo norteamericano. Tenemos que ser la única alternativa.

Es indispensable desencadenar una lucha ideológica, en medio de la cual se impulse con energía la decisión de tomar el poder, el que se alcanzará con cuadros acerados, y con el apoyo de un amplio movimiento nacional antimperialista.

En este momento debe acentuarse la ofensiva ideológica para demostrarles a los que aún no se han percatado de su existencia, que el imperialismo es enemigo directo de toda posibilidad de desarrollo social y económico nacional.

Hay que aclararle a la ciudadanía toda que existe una contradicción insuperable entre los intereses del imperialismo y los intereses de los chilenos, la que impide cualquiera alternativa de desarrollo. El imperialismo alimenta la miseria, y la miseria permite la subsistencia del imperialismo en nuestros países. Baste recordar que las empresas extranjeras se llevaron el año 1966, US$185.000.000, y el año 1967, US$ 215.000.000. Los chilenos vivimos con la mano tendida, somos los pordioseros que lloran por diez o quince millones de dólares. Por eso, con insultante desprecio, llamó a los presidentes latinoamericanos "los hombres del tarrito" un senador norteamericano.

La historia ha demostrado en pocos años que sólo el socialismo es capaz de superar el subdesarrollo económico.

PUNTO FINAL: ¿La izquierda posee los aparatos para impulsar esa lucha que usted describe?

ALLENDE: A esta altura del desarrollo social chileno se puede decir que existe un movimiento popular, que tiene dirigentes probados en la lucha diaria, y esto no lo expreso con algún propósito excluyente o dogmático porque considero indispensable que ese movimiento se amplíe y que de él surjan nuevas figuras directivas que sumen su capacidad a la de los que han mantenido una posición consecuente en el combate contra el imperialismo y la oligarquía.

La creación de las herramientas políticas y de movilización social no es tarea simple. Se exhibe, por ejemplo, como algo consumado, la crisis en que se hallaría el FRAP. No discuto que se encuentra seriamente resentido. Pero tampoco creo que haya la más mínima posibilidad de suscitar un nuevo impulso en la unidad popular, si sus promotores son políticos que —inadaptados por su personalismo, dentro del proceso del que fuera su propio partido— como vehículo para aunar fuerzas lo único que hacen es echar a girar el ventilador: contra el Partido Socialista, contra el Partido Radical, contra el Partido Comunista y contra el Partido Social Demócrata. Es decir, hay una incongruencia de actitudes absurdas. Igualmente, tampoco me parece razonable imaginar que está movilización nacional resulte viable si se plantea, doctrinariamente, un sistema que se enuncia sólo por su aspecto negativo: la vía no capitalista. Pero, sin embargo, y a renglón seguido, se asevera que la libre empresa tiene en la nueva vía un papel decisivo. La contradicción se agrava si se considera que el personaje que se transforma en vocero de esa posición fue defensor de los intereses capitalistas en el salitre (Referéndum Salitrero), de los intereses imperialistas en el cobre (Convenios del Cobre), defensor de la política oficial de Estados Unidos, mientras fue embajador en ese país. Pienso que una vía no capitalista "Made in USA" es demasiado.

Y esto último no lo señalo con una frase cualquiera: la decisión de Estados Unidos de impulsar el Mercado Común Latinoamericano corresponde a su propósito de destruir a los capitalistas naturales del continente, para reemplazarlos con empresarios norteamericanos, fenómeno que se ha acentuado bajo el gobierno democratacristiano del presidente Eduardo Frei. Hay antecedentes que indican cómo y de qué manera los empresarios norteamericanos se han apoderado de empresas que pertenecían a capitalistas chilenos.

VOLUNTAD REVOLUCIONARIA

PUNTO FINAL: ¿Considera usted que existe en las masas un deseo claro de cambios revolucionarios?

Creo que existe una voluntad en ese sentido, pero que a veces no alcanza expresión definida por la falta de una conducción política adecuada. Esa situación constituye un reto para la izquierda, que la invita a rectificar algunos métodos que ya no están vigentes, que resultan armas melladas para esta hora.

Es el momento de inyectar mayor conciencia política en los gremios, para que eleven sus luchas, que actualmente tienen como meta reivindicaciones que se esterilizan año a año. La lucha por el reajuste de remuneraciones no puede mantenerse como el fin perseguido por los trabajadores.

Esa lucha reivindicativa debe ser sólo un paso en la marcha hacia la conquista del poder. Está claro que si existe decisión revolucionaria, se puede transformar en un acontecimiento que ayude al proceso revolucionario todo hecho donde participe una masa consciente de su verdadera responsabilidad. Frente al drama de los maestros, los empleados de Correos y Telégrafos, y Chilectra, la huelga general debería haber sido la respuesta.

La lucha por el reajuste de remuneraciones toma seis meses de cada año, y al término de ese plazo la masa trabajadora, muchas veces desgastada, se resigna con la migaja que les dejan el imperialismo y la oligarquía.

Sería necio decir que el pueblo no conoce su situación; la conoce, pero la lucha debe transformar en rebeldía la resignación que a veces lo agobia. Por eso insisto en que debe elevarse la conciencia revolucionaria de los chilenos.

El ánimo de lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones, no basta. Si las masas no toman conciencia de que el problema es el control del poder político, sus luchas de carácter economicista las mantendrán alejadas del eje real de solución. Las características del proceso que vive Chile señalan, como digo, la necesidad de una conducción política clara, responsable y audaz para llevar con decisión a los trabajadores al poder.

PUNTO FINAL: Usted hablaba hace un instante del poder político, ¿cuál es su idea para llevar a las masas al convencimiento "de esa meta?

ALLENDE: Señalé anteriormente que es indispensable elevar la conciencia revolucionaria de las masas, elemento básico para contar con un movimiento nacional que se proponga la conquista del poder.

Un ciudadano con conciencia revolucionaria sabe que la única meta para alcanzar el desarrollo que produce bienestar pleno, se logra con el poder político.

Los partidos de izquierda deben actuar con energía para combinar sin posturas dogmáticas, antiguas o neodogmáticas, los métodos de lucha que le lleven a la conquista del poder.

No hay métodos ideales. Lo básico es tener la decisión de lucha por la conquista del poder. En este momento se requieren masas deseosas de conquistar el poder y dirigentes políticos revolucionarios que estén decididos a alcanzarlo. Es posible que el proceso revolucionario sea dinamizado por una elección. Pero no nos detengamos en el triunfo electoral, porque él no proporciona la conquista del poder real. El gobierno, que puede ganarse mediante una elección, es sólo el instrumento para conquistar el poder real. Frei es presidente, pero no gobierna ni tiene el poder.

Es innecesario repetir el programa que se propone desarrollar el movimiento popular en el gobierno, baste señalar que sus primeras medidas, impulsadas con decisión, van a precipitar los cambios revolucionarios. La nacionalización de los intereses imperialistas creará condiciones revolucionarias en el país. Eso no hay que dudarlo. La Historia nos lo enseña. Cuba nos lo recuerda.

EL "BLUFF" TOMIC

PUNTO FINAL: ¿Considera usted que la operación "izquierdista" del ex embajador en Estados Unidos, Radomiro Tomic, logrará desconcertar al pueblo?

ALLENDE: El imperialismo y la burguesía no pueden exponerse a perder el poder político, por eso mantienen diversas fórmulas para cautivar a las masas. En la actualidad disponen de tres alternativas: a) Alternativa de fuerza. Golpe de Estado, el que usarán si es necesario; b) Alternativa conservadora clásica, de corte legalista. Se para frente al pueblo la imagen del hombre austero y de orden. La usarán si la izquierda se presenta dividida; c) Alternativa de carácter populista. La usarán, como ya utilizaron en 1964 la candidatura democratacristiana, para dividir a la izquierda, o bien para alzarla como fórmula única si no encuentra ambiente la formula de tipo conservadora clásica.

Los que hablan de un entendimiento del sector populista de la Democracia Cristiana con el Partido Comunista, están engañados, o proceden cínicamente. Ya es muy sabido que el imperialismo juega sus cartas marcadas incluso aplicando tintes populistas.

Creo que la presencia del señor Tomic produce una confusión mayor dentro de la propia Democracia Cristiana. De hecho la creó cuando sus partidarios incurrieron en declaraciones que el gobierno se apresuró a desmentir en lo que se refiere a relaciones con Cuba, por ejemplo.

En una entrevista el señor Tomic dijo que aquellos democratacristianos que no están con la vía no "capitalista de desarrollo" deben irse del partido, a lo que el señor Frei respondió que él cree en la vía "de la eficiencia".

Existe una verdadera corriente dentro del Partido Demócrata Cristiano al margen del oficialismo o semioficialismo de los señores Frei y Tomic, que ha sido sólo aparentemente aplastada después de la última Junta Nacional de ese partido. Los rebeldes democristianos que sostenían la directiva de Gumucio, creo yo, deben estar planteándose si se prestarán a una nueva farsa o si, en cambio, asumirán con decisión responsabilidades en el verdadero combate revolucionario.

LA REPRESIÓN

PUNTO FINAL: ¿Cree usted que las clases dominantes aceptarán que las sobrepase un movimiento como el que usted plantea?

ALLENDE: Señalé anteriormente que el imperialismo y la burguesía tienen tres alternativas prontas para conservar el poder político. Para cualquiera de ellas es necesario contar con un fuerte aparato represivo, y éste ha sido perfeccionado en los últimos gobiernos.

El despliegue policial exhibido durante el desarrollo de los últimos conflictos gremiales, es un anticipo de lo que son capaces de descargar el imperiadismo y la burguesía.

Desde hace un tiempo los chilenos de las ciudades más pobladas se han habituado a verlas convertidas en verdaderos campos de concentración. En las principales calles y avenidas hay permanentemente policías con cascos de acero, armados hasta los dientes, incluso con elementos químicos, la mayoría de los cuales están destinados a causar serios trastornos al organismo humano, como las bombas hilarantes, laxantes y paralizantes, a las cuales se ha referido el director general de Carabineros. Usar gases laxantes para un pueblo que está tan... chorreado, es el súmmum del sarcasmo cruel.

El pueblo ha respondido ante esa represión, que se afirma en la intransigencia de los gobernantes para resolver sus problemas mínimos con medidas tan dramáticas como la huelga de hambre, y ha resistido además brutales apaleos. La represión tendrá que ser mayor cuando el pueblo decida conquistar el poder. Por el momento se ejerce sobre los trabajadores que plantean reivindicaciones y sobre los que marchan a la cabeza de la lucha revolucionaria.

Esto explica la persecución violenta y sostenida contra el Partido Socialista. Es evidente que la represión está orientada contra la izquierda, y particularmente contra el Partido Socialista. No debe olvidarse que también se ha perseguido a democratacristianos del sector "rebelde". Los señores Gumucio, Jerez y Sotta bien lo saben.

El afán de descabezar el movimiento popular ha llevado al gobierno del presidente Frei a inscribirse en la historia como el primero que condena y encarcela a un senador de la República por sus opiniones políticas, y a un profesor universitario por dar a conocer ideas.

Me refiero al caso de nuestro compañero, el senador Carlos Altamirano. Si se aplicara ese mismo criterio, después de la pastoral de los obispos, éstos debieran estar encarcelados, pero entre bueyes no hay cornadas.

OFENSIVA CONTRA LA IZQUIERDA

Hay una permanente ofensiva contra la izquierda que lleva al gobierno a plantear una monstruosidad legal. Con el pretexto de investigar algunos supuestos atentados terroristas, se ha pedido la aplicación amplia de la Ley de Seguridad Interior del Estado, para encarcelar sin problemas a los personeros de los partidos revolucionarios. Como lo dijo un rector socialista, aparentemente acusado de terrorismo, si yo creyera que un régimen se cambia colocando una o dos bombas, yo lo haría, y no mandaría a los jóvenes a hacerlo. Yo hago mías sus palabras.

La Ley de Seguridad Interior del Estado permite detener, enjuiciar y aun condenar a todos los que profesen, sustenten, divulguen de palabra o por escrito, o expresen de cualquier forma ideas contrarias al régimen vigente. Esto señala que la burguesía chilena está no sólo atacada por la crisis económica, política y social que la llevará a su destrucción, sino que además ve desaparecer sus valores morales. No trepida en llegar a la condena del pensamiento en su afán por mantener el poder político.

MOVIMIENTO ANTIMPERIALISTA

PUNTO FINAL: ¿Cuál es la conclusión que saca de este examen del cuadro nacional?

ALLENDE: Hoy más que nunca necesitamos levantar un gigantesco movimiento nacional y antimperialista. Recordemos que EE.UU. gasta más de treinta mil millones de dólares en la guerra de Vietnam al año, y que gran parte de ese dinero sale de Latinoamérica, continente pobre pero —por no ser dueño de sus riquezas— es, paradojalmente, exportador de capitales.

Si observamos el mundo, veremos que generosamente éste nos ofrece una coyuntura que debemos aprovechar. El corazón del imperialismo está resentido por la noble lucha de los negros, por la negativa de los que no quieren morir en Vietnam, por las contradicciones que se plantean entre él y otras naciones capitalistas, como Francia, que quieren independizarse de su hegemonía. En América Latina hay una masa que lucha, está el ejemplo permanente de Cuba. En el mundo se alza la batalla de los vietnamitas por su independencia, como el ejemplo más heroico que enseña lo que hace un pueblo cuando quiere conquistar su liberación. Es este un buen momento para pegarle al imperialismo. ¿Quiénes debemos pegarle? Todos los chilenos que sabemos que el imperialismo es el enemigo número uno de Chile y de sus mayorías nacionales. El interés de Chile —lo repito— es opuesto a los intereses del capital foráneo.

Convoquemos a una Conferencia de Movilización Nacional para el Desarrollo. Allí deben participar todos los que estén por la vía de desarrollo nacional. Junto a los partidos populares, la clase obrera organizada en la CUT, los municipios populares, las luntas de vecinos y los pobladores, los empleados del sector fiscal y particular, los profesionales con conciencia social. En una reunión de este tipo no cabe el sectarismo. Está de más señalar a esta altura de la historia de la lucha de liberación nacional que no hay diferencias antagónicas entre los que están contra el imperialismo.

Tomemos el ejemplo de Vietnam, donde los bonzos budistas luchan junto a los marxistas por la independencia.

Al referirse a un movimiento nacional se está forzosamente señalando un camino propio. Se pueden considerar las experiencias válidas que se registran más allá de nuestras fronteras, pero hay que evitar que su trasplante esquemático postergue los objetivos de la lucha y, además, se transforme en un elemento divisionista dentro del campo antimperialista.

Tomemos la tarea de liberar a Chile como un esfuerzo de guerra. Coloquemos el combate contra el imperialismo al rojo vivo. En ambas tareas se requiere la participación de los viejos cuadros, acerados en la batalla de muchos años, y los jóvenes que se incorporan a ella, a los cuales no sólo cabe comprenderse sino estimularse. La mujer, cuando tome plena conciencia de que es más explotada que el hombre, será un factor decisivo en nuestro combate.

Hoy ocupamos un terreno o una fábrica, mañana una conferencia en la universidad. En todas partes, minuto a minuto, la independencia económica de Chile y el sentido nacional de nuestra lucha. Minuto a minuto, luchando por la revolución chilena y latinoamericana. Caminando hacia el socialismo. Los partidos populares, la CUT y vastos sectores independientes, sin domicilio político, pero antimperialistas, reunidos en la histórica tarea de hacer de Chile un pueblo independiente, digno y soberano. Chile es de los chilenos en un continente auténticamente nuestro.

P. F.


Universidades

ESTUDIANTES FRENTE A UN DESAFÍO

EN nuestra América Latina, no obstante su índole social vacilante, el estudiantado, la intelectualidad nativa y la pequeña burguesía han tenido destacada participación en la lucha democrática y antimperialista. En general, aunque traen en sí elementos de extremismo verbal e inconsistencia teórica, de hecho su actuación es cada día más radical y resuelta. La revolución cubana, la influencia dei sistema socialista, la superioridad teórico-política del marxismo-leninismo y las nuevas condiciones objetivas, plasman esta transformación expresada en el triunfo de la izquierda en las universidades del continente y en la conversión al marxismo de los intelectuales más destacados.

Este proceso claramente expresado en Bolivia, en donde un frente de la izquierda revolucionaria controla casi todas las federaciones universitarias, tiene como respuesta de la metrópoli imperialista una intensificación de su penetración cultural, expresada abierta o veladamente a través de planes y maniobras en las que los Cuerpos de Paz, los convenios culturales y la recién creada Universidad Católica Boliviana constituyen las manifestaciones más importantes del bobkennedysmo.

La creación por la burguesía y el imperialismo de universidades privadas con el fin de poner freno a la radicalización de la pequeña burguesía, iniciada con el Tecnológico de La Paz durante el régimen del MNR, ha continuado con la complicidad de la jerarquía eclesiástica en la creación de la Universidad Católica de La Paz, cuyo objetivo esencial es dar una enseñanza dogmática en defensa del sistema y contra el marxismo, tal cual lo hacen los colegios particulares dirigidos por el clero. Se pretende aristocratizar la enseñanza superior formando en el estudiantado un concepto tecnócrata de la profesión, acomodado a las necesidades de mano de obra para la tarea de saquear las riquezas nacionales, restar importancia a la participación estudiantil en los órganos de dirección de las casas superiores de estudios, crear nuevos cuadros de la burguesía para futuros "cambios de guardia" en el palacio Quemado, y, fundamentalmente, desligar la universidad de las luchas populares, como lo expresara la prensa derechista al constatar el predominio del pensamiento progresista en las universidades de Bolivia.

El decreto ley que autorizó la creación de la Universidad Católica, fue firmado por la Junta Militar, traicionando sus promesas a la Federación Universitaria de La Paz (FUL), con absoluto desconocimiento de la opinión pública y de las propias universidades hasta un mes y medio después, recibiendo el más amplio repudio en toda Bolivia, tanto de organismos gremiales como de todos los ámbitos universitarios. La excusa para crear la Universidad Católica, fue la enorme existencia de bachilleres que no eran admitidos en la universidad estatal, es decir, se esgrimió un hecho del cual son precisamente culpables para condenar a sus víctimas, las universidades estatales.

Los escándalos existentes acerca del número de matrículas en algunas ciudades del país, los aprestos de la dictadura para intervenir militarmente las universidades destruyendo su autonomía, maniobra denunciada por la FUL, la continuada penetración norteamericana a través de supuestos institutos de investigación económica y sociológica en pleno funcionamiento en algunas universidades, que elaboran el material de información necesario sobre las condiciones de vida del pueblo boliviano, su psicología social, su reacción política, su capacidad de lucha, etcétera, para los organizadores de planes Camelot y los pactos entre las universidades y organismos financieros del imperialismo, completan este cuadro. De él no escapan los intentos por crear universidades agrarias o de ingeniería con todos los recursos de la neocolonización, la acción de grupos como IBEAS (Instituto Belarmino de Estudio y Acción Social), organismo auspiciador de cursillos para obreros y conferencias acerca del "american way of lite", financiado por "una gentileza" de la Embajada de EE.UU., el control de organismos como el instituto de Colonización y Desarrollo de las Comunidades Rurales a través de USAID, el terrorismo contra catedráticos de izquierda en Sucre y las maniobras de la masonería y del Ministerio de Gobierno por controlar la dirección.

Así y todo ni las torturas a dirigentes estudiantiles han logrado mellar el espíritu rebelde del universitario boliviano, ni evitar el fortalecimiento de la unidad minero-estudiantil.

En la destrucción de las castas que usurpan el poder a los pueblos, y en la lucha universal de los pueblos sumergidos por su libertad, por el progreso social y científico, el estudiantado tiene y tendrá su sitio en la trinchera popular.

DAVID KRIKS
La Paz


DEBRAY TIENE LA RAZÓN

A LAS 8 de la mañana del 20 de abril de 1967, el ejército boliviano detuvo en el pueblito de Muyupampa a los periodistas Régis Debray, francés; George Andrew Roth, chileno-británico, y al pintor Ciro Roberto Bustos, argentino. A las 5 de la tarde comenzaron las torturas que llegarían hasta las amenazas de fusilamiento, y los interrogatorios con participación de la CIA.

Ha pasado un año. Roth fue puesto en libertad y regresó a Chile. Debray y Bustos fueron condenados a 30 años de prisión, después de un juicio militar que orilló la farsa más descarada. En Régis Debray —autor de "¿Revolución en la Revolución?" y otros trabajos publicados por PF—, el régimen militar boliviano ha querido hacer pagar una actitud de recia adhesión revolucionaria, profesada sin ambages por el joven intelectual francés, hoy latinoamericano por derecho propio. En Debray y Bustos —prisioneros en Camiri—, la dictadura boliviana y sus jefes norteamericanos hacen pagar a quienes tuvieron el honor de entrevistar al Comandante Che Guevara en Bolivia, antes de su asesinato. Creen con eso castigar al movimiento revolucionario y se refocilan en su triunfo transitorio. Pero están equivocados. Más allá de las personas de Debray y Bustos —que han afrontado con dignidad y entereza su actual situación—, está la realidad del continente, en la cual palpitan los factores objetivos que hicieron levantar al Comandante Che Guevara el fusil de la revolución.

La mejor prueba documental de la razón que asiste a esta lucha la proporciona la siguiente reseña de uno de nuestros colaboradores:

EL hambre y la miseria reinan en América Latina". Así lo revela el extraordinario libro "América Latina: un mundo que ganar", editado por la Central Unica de Trabajadores de Chile con la colaboración del Congreso Permanente de Unidad Sindical de los Trabajadores de América Latina. Las informaciones sobre las infamantes condiciones de vida del continente fueron obtenidas en Naciones Unidas, FAO, CEPAL, UNESCO, Oficinas de Estadisticas de los distintos países, etcétera.

La primera parte del libro revela que en ningún país latinoamericano se consume un promedio de 3.000 calorías diarias. Ocho países ni siquiera alcanzan al mínimo de 2.250 calorías que, según los especialistas, sólo permite que el organismo no se deteriore. Haití y Bolivia llegan a 1.875 y 1.880 calorías diarias, respectivamente, por debajo del promedio de la India, uno de los países con record de subalimentación en el mundo.

El déficit de viviendas es de unos quince millones, según datos de 1963. La mitad de ese déficit corresponde a Brasil, Méjico y Argentina, que son los países más grandes y con mayor población. La construcción anual, por otra parte, es inferior al crecimiento vegetativo de la población. Y por esa razón el déficit —que en 1967 llegaba a 19 millones— aumenta en un millón de viviendas por año. La mayoría carece de servicios de agua. Los países en mejor nivel tienen un 52% de viviendas sin agua potable. En otros la carencia de agua llega al 90%. En áreas rurales las viviendas que no tienen agua llegan al 90% y 99%.

En los países desarrollados mueren anualmente 9 a 10 personas por cada 1.000 habitantes. En la mitad de los países de América Latina la mortalidad llega a 15 por mil. Y en Bolivia, Guatemala y Haití es de 22 por mil, cifra comparable nuevamente sólo con India.

De cada 1.000 niños que nacen vivos, 105 mueren antes de cumplir un año. Chile ocupa el tercer lugar (111) después de Haití (172) y Brasil (170). Los países desarrollados tienen una tasa de mortalidad infantil de 20 a 30 por mil.

Las esperanzas de vida en países desarrollados son de 70 o más años. En América Latina el promedio llega a 50 años. Y en Haití, las esperanzas de vida al nacer son de sólo 33 años.

La proporción de analfabetos en diez países de América Latina es superior al 40%. Entre un 10% y un 70% de los niños de 7 a 14 años no pueden estudiar por falta de matriculas: son los futuros analfabetos.

La población activa de nuestros países es de 30% a 35% de la población total. "Es frecuente —señala el libro de la CUT— que por lo menos un 5% de la población activa de nuestros países se encuentre cesante". Esto significa —prosigue— que si en América Latina hay en 1968 casi 90 millones de personas en la población activa, de ellas 4 y medio millones no encuentran trabajo. ¡Con sus familias, son más de 22 millones de personas que no tienen cómo ganarse la vida!

El 60% de la población del continente (unos 150 millones de personas), recibe un ingreso mensual promedio, por cada familia, que equivale a 60 dólares. Un segundo grupo, el 30% de la población (75 millones de habitantes), recibe un ingreso mensual promedio por familia de 190 dólares. Un tercer grupo, que equivale sólo al 9,9% de la población total (24.750.000 personas), recibe un ingreso de 490 dólares mensuales. Finalmente, hay un cuarto grupo, apenas el 0,1% de la población (no más de 250 mil personas), en que cada familia tiene un ingreso mensual de 27.500 dólares.

Los países de América Latina perdieron —entre 1958 y 1967— 57.090 millones de dólares por la relación de precios. Los imperialistas —encabezados por los yanquis— compran cada vez más baratas las materias primas que produce el continente (cobre, estaño, petróleo, frutas, etcétera) y venden cada vez más caros sus productos manufacturados (maquinarias, vehículos, repuestos, etcétera). Las empresas extranjeras remesaron al exterior, en el mismo período, 11.790 millones de dólares, y los intereses que han cobrado las instituciones financieras imperialistas por sus "préstamos" llegan a 3.802 millones de dólares. "Esto significa que a través del comercio exterior, los países desarrollados nos han arrebatado cerca de 73.000 millones de dólares en sólo diez años". Esos 73.000 millones de dólares representan el 60% de las inversiones en América Latina y equivalen a viviendas, escuelas y hospitales que pudieron haberse levantado. El libro de la CUT concluye señalando que las masas latinoamericanas tienen un mundo que ganar. "Los trabajadores —dice— no tenemos nada que perder, más que nuestras cadenas. Tenemos, en cambio, un mundo que ganar". Fue la consigna que inspiró la vida de Ernesto Che Guevara y sus camaradas de armas. Y es la misma filosofía que inspira a los guerrilleros —el pueblo en armas— en América Latina, Asia y África, los tres continentes subdesarrollados.

ERNESTO CARMONA


Entrevista

EL "TERRORISMO" EN SU MOMENTO

LA izquierda marxista vuelve a ser sometida a una fuerte campaña de persecución y hostigamiento. Esta vez los blancos elegidos son el Partido Socialista y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). El fortalecimiento de las posiciones del MIR, a cuyo futuro muy pocos apostaron en un comienzo, echa fuera del baúl de la utilería política los viejos conceptos de "defensa de la democracia", con que se encubren oscuras represiones. El gobierno acusa al Partido Socialista de instigador de "una ola de terrorismo", pero, ¿de qué se habla? De siete bombas caseras, que sugestivamente estallaron, algunas, en los símbolos mas reaccionarios del momento.

PF, con el fin de aclarar, una vez más, posiciones dentro de la izquierda, entrevistó a Adonis Sepúlveda, secretario general de organización del Partido Socialista, señalado en la vida interna de esa colectividad como un vocero de la corriente revolucionaria.

¿Cuál es su juicio sobre el terrorismo?

—Responder a esta pregunta escuetamente, en los mismos términos que se formula, puede conducir a serios errores conceptuales o doctrinarios. Es lo mismo que si me preguntaran qué opino sobre la guerra: diría que soy enemigo de la guerra; sin embargo tendría que aclarar que hay guerras justas que los revolucionarios llevan adelante con todos sus medios, como son, por ejemplo, las de liberación. Por eso, la consulta sobre el terrorismo debe responderse en relación a los procesos sociales actuales y no abstractamente, como una noción dada para todas las circunstancias.

Desde luego, es efectivo que los partidos marxistas, especialmente sus teóricos máximos, dieron una dura batalla ideológica contra el terrorismo, concebido como método que suplanta la lucha revolucionaria de las masas por el atentado contra individualidades o representantes odiosos de las clases dominantes. Hacer volar una testa coronada o a un tiranuelo, no resuelve la conquista del poder ni el desplazamiento de la clase gobernante, sólo cuando el terrorismo deja de ser un hecho aislado o individual y forma parte de un proceso insurreccional, adquiere legitimidad metodológica para los partidos de la clase obrera.

CUANDO NO VALEN PADRONES TEÓRICOS

Pero en los períodos de crisis económica social como el que afronta América Latina, en condiciones de insurgencia revolucionaria de los pueblos avasallados brutalmente por el imperialismo y sus lacayos nacionales, nadie puede exigirles a las nuevas generaciones que se atengan a padrones teóricos, menos cuando las fuerzas reaccionarias emplean, con crudeza científica, el terrorismo y la violencia.

No son los vietnamitas los que han llevado el terrorismo a Estados unidos, sino los norteamericanos los que asesinan, queman vivas mujeres y niños, y arrasan pueblos enteros. El terrorismo lo llevaron los yanquis a Santo Domingo, sembrando horror y muerte e impidiendo que un pueblo encontrara solución a sus problemas. Podríamos seguir con ejemplos que, desgraciadamente, sobran, pero ni siquiera está allí el fondo del problema. La cuestión está en la esencia del régimen capitalista, que se fundamenta en la violencia, en la explotación de una clase sobre otra. La burguesía llegó al poder por el terror y la violencia, y se mantiene en él por la fuerza. La diferencia está en que su terrorismo lo ha legalizado, lo ha convertido en "derecho" y consagrado en sus leyes y constituciones. El revolucionario que grita y denuncia la injusticia social va "legalmente" a la cárcel; los órganos de prensa de la reacción injurian, difaman, deforman la conciencia social, encubren la violencia represiva de los aparatos del Estado burgués, incitan y apoyan los cuartelazos, justifican toda intervención antiobrera; en fin, se prestan consciente o venalmente para cubrir toda clase de crímenes antiobreros, y esto no es terror ni violencia.

¿Dónde diferencia usted la violencia del terrorismo?

—Lo fundamental es comprender que el marxismo es una concepción revolucionaria, teórico-práctica, que ha analizado las características del sistema capitalista en particular, y que como método de interpretación de los fenómenos sociales, ha resuelto la forma cómo se producen los grandes cambios en la humanidad. La esencia del marxismo es su concepción de la lucha de clases, es decir, el antagonismo entre las clases que detentan el poder y aquellas que pugnan por liberarse de ese dominio. Esta lucha se ha resuelto por la violencia. Basta mirar los pasos de la historia. No fue pacíficamente como se marchó de la esclavitud al feudalismo y de éste a las formas capitalistas que aún imperan en gran parte del mundo.

En estos cambios sociales, si alguna clase ha dado demostraciones de una utilización bárbara de la violencia, ha sido justamente la burguesía, y, paradojalmente, esta "racionalista" burguesía fundamentaba la necesidad del cambio social en las más altas nociones idealistas: libertad, fraternidad e igualdad. Fue en nombre de esa trilogía que la burguesía francesa arrasó sangrientamente con toda la nobleza de ese país. ¿Fueron por esto los grandes filósofos enciclopedistas del siglo 18 "autores intelectuales" del terrorismo social implantado por los cultos y racionalistas burgueses de Francia?

Nosotros justificamos esa violencia como una necesidad social, porque ella deviene no del deseo de las clases progresistas de ser violentas en sí, sino por la resistencia de las castas conservadoras en su intento de detener el avance social. Son estas clases, entonces, las que van desarrollando el "clima" de la violencia, en la medida en que se agudiza la pugna por el poder. ¿Cuándo han permitido legítimamente, o dicho de otra manera "democráticamente", que se les quite su poder político-económico? Basta responder con toda la historia de los cuartelazos incontables de América Latina, que han sido motivados no ya por un cambio social, sino por el simple carácter "progresista" de algunas medidas que han intentado impulsar algunos gobiernos. La violencia de estas oligarquías está estigmatizada en la historia por el justo apelativo de "gorilaje", como expresión del zarpazo brutal contra todo intento de cambio o modificación del status.

LO QUE NO SE JUSTIFICA

Ahora bien, el terrorismo del cual nos responsabilizan a los socialistas en estos momentos, es decir, la acción de colocar una bomba casera en la sede del Partido Demócrata Cristiano, o en la casa del "marqués" Bulnes, ese terrorismo no lo justificamos como método de lucha. No porque nos interese cuidar la estabilidad del edificio demócrata-cristiano, ni la tranquilidad de Francisco Bulnes, sino porque ello no es parte de un proceso de lucha que implique la necesidad de medidas contra instituciones y personas en la actualidad. Una acción terrorista que no forma parte de un proceso revolucionario que incluye la violencia (entendida ésta en sus distintas formas, tales como una insurrección armada, lucha de guerrillas o cualquier otra forma que haga necesaria la lucha armada), no es para nosotros sino el producto de una actitud desesperada, que puede traer efectos contraproducentes para el enfrentamiento de conjunto de la clase obrera contra el orden establecido, consideramos que el terrorismo individual implica la acción de una sola persona o de un pequeñísimo grupo contra todo un sistema. Es decir, en este acto desesperado hay una correlación de fuerzas desfavorables para quienes intentan estas medidas. Sin embargo, ese aislado y desesperado hecho terrorista, en otras circunstancias, es decir, en circunstancias de lucha revolucionaria generalizada, puede ser totalmente justo y necesario.

¿Y no podría ser este el comienzo de ese proceso revolucionario al cual se refiere usted?

—Indudablemente no. La iniciación de un proceso por la conquista del poder, en ningún momento podría partir por la colocación de algunos guatapiques. Por el carácter científico que el marxismo tiene, por la responsabilidad histórica de los partidos de vanguardia, éstos no pueden jugar a la insurrección, son necesarias e indispensables determinadas condiciones objetivas y subjetivas para colocar a la orden del día la lucha por la conquista del poder.

Históricamente, están dadas las condiciones objetivas para esa conquista del poder. Con esto quiero decir que nuestro sistema capitalista, pese a su retraso, y por esto mismo, ha llegado ya a su descomposición, y es incapaz de resolver los problemas de las clases explotadas del país. No obstante, el poder de resistencia de la clase dominante es aún inmenso, y lo es más en la medida en que su fuerza proviene de la intromisión en nuestras estructuras económicas del Imperialismo norteamericano, convertido en el gendarme del status en todo el continente. Por eso, entonces, no se trata sólo de la madurez de las condiciones objetivas en general, sino de saber si concretamente en nuestro país se ha llegado a una situación de crisis de tal orden, que las clases poseedoras estén en el máximo del marasmo y, por otro lado, la insurgencia de los trabajadores y su combatividad alcancen su cúspide. Sólo entonces, y sobre la base de la existencia de una vanguardia revolucionaria dispuesta a conducir a las masas a la lucha, podríamos decir que es necesario lanzarnos concretamente a la conquista revolucionaria del poder.

Pero hay quienes piensan que un mayor empuje de la vanguardia podría apresurar la revolución en Chile...

—Es posible que así sea. Nadie puede decir que posee la verdad absoluta. Pero en todo caso, ese empuje en ningún momento podría significar que se empieza colocando bombas caseras en la casa del señor Bulnes. Ahora bien, si los análisis de la situación, mañana, nos indican que hay que dinamizar el proceso recurriendo a la violencia organizada, no trepidaremos en estudiar las fórmulas de desarrollarla.

AUGUSTO CARMONA


"Las grandes revoluciones, aunque hayan comenzado en forma pacífica, como la gran revolución francesa, acaban en guerras encarnizadas, desatadas por la burguesía contrarrevolucionaria. Y no puede ser de otro modo, si enfocamos el problema desde el punto de vista de la lucha de clases y no desde el punto de vista de la fraseología filistea sobre la libertad, la igualdad, la democracia del trabajo y la voluntad de la mayoría, de esa estúpida fraseología filistea con que nos obsequian los mencheviques, los eseristas y todos esos "demócratas". No puede haber evolución pacífica hacia el socialismo".

V. I. Lenin. 6-19 de mayo de 1919. Obras Completas, tomo 29, página 356


Análisis

AHORA TODOS TRABAJAN PARA ALESSANDRI

“LAS declaraciones de Fernando Sanhueza favorecen a Jorge Alessandri”. La frase es atribuida al presidente Eduardo Frei, y según los que la trasmitieron la habría pronunciado luego de enterarse que el diputado democristiano Fernando Sanhueza, vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano, había expresado ante periodistas que él no ve inconvenientes en una alianza con los comunistas.

De aceptarse la opinión del primer mandatario, su correligionario, el ex embajador en Estados Unidos, Radomiro Tomic, sería otro de los elementos que aparece favoreciendo las pretensiones presidenciales del conservador ingeniero Jorge Alessandri Rodríguez.

En su departamento del centro de Santiago, el ex presidente Alessandri debe sonreír satisfecho. Sin haberse anunciado todavía su decisión de postular a la reelección para el período 1970-1976, ya se le considera un candidato peligroso.

Los amigos íntimos de Jorge Alessandri dicen que el ex presidente estima que el mejor colaborador para su retorno a La Moneda es el actual presidente, Eduardo Frei, que "ha creado las condiciones para que el pueblo reclame un hombre de orden en el poder."

No es aventurado decir que los últimos acontecimientos tienden a favorecer las pretensiones de cualquier personero ultraderechista.

La confusión que caracteriza al cuadro político chileno en la actualidad, que desorienta incluso a los que actúan dentro de él y con mayor razón al hombre común, alienta el escepticismo de los ciudadanos, posición que normalmente desemboca en una frase que se repite inevitablemente:

—Aquí falta un hombre de mano dura.

Hay quienes van más lejos y dicen:

—Aquí falta un Onganía.

Frente a este tipo de reflexiones es corriente que se diga que corresponden a seres que forman el "lumpen", o bien a aquellos que por falta de educación política se deprimen fácilmente ante situaciones indefinidas.

La ciudadanía —con excepción de aquel sector que está plasmado por posiciones políticas definidas— recibe las influencias que crean los medios corrientes de publicidad, los cuales están en su casi totalidad en manos de personas o grupos que representan los intereses del reducido clan económico que tiene en sus manos la riqueza del país.

Desde su infancia los ciudadanos reciben una orientación conservadora, y por ello es natural que en los instantes en que buscan desesperadamente una salida para mejorar su situación económica personal, piensen en las fórmulas políticas llamadas "de orden", es decir, conservadoras.

En la elección de 1964, el grueso de la ciudadanía prefirió votar favorablemente la candidatura de Eduardo Frei, no obstante que éste se autoproclamaba portaestandarte de una experiencia "revolucionaria" para impedir que triunfara una postulación definida, apoyada por los más caracterizados sectores partidarios de cambios revolucionarios.

El llamado "buen criterio chileno" supo distinguir entre el "Gatopardo" Frei, que ofrecía cambios para no cambiar nada, y Salvador Allende, que aparecía como líder de un movimiento dispuesto a introducir auténticos cambios estructurales.

La experiencia reformista de Eduardo Frei fue anunciada para un período de treinta años, vaticinio aceptado incluso por sus más decididos adversarios.

La experiencia se desmoronó nucho antes del plazo anunciado, y en la actualidad se advierte que ese fracaso ha determinado un vacío político, que es causante del proceso de confusión.

La Democracia Cristiana en el poder se encargó de transformarse en un movimiento intolerante e intolerable, fenómeno que agudizó el antagonismo en su contra. Desde todos los sectores se le disparó al gobierno, que debió reconocer que se había frustrado su esperanza de manejar el país con apoyo de los derechistas, en algunos casos, y de los izquierdistas en otros.

El Partido Nacional se arrodilla ante la figura de Jorge Alessandri, como si se tratara de una imagen milagrosa. El Partido Radical, luego de someterse a un lavado de cerebro para buscar el acceso al poder al lado de los izquierdistas, se encuentra casi inmovilizado.

El Frente de Acción Popular está ausente del cuadro político, y la unidad comunista-socialista se mantiene formalmente, afirmada en las bases que en otra época levantaran dirigentes de los dos partidos.

El Partido Socialista, inútilmente dividido, dedica la mayor parte de su atención a las querellas internas que surgen de los dos sectores antagónicos, mientras sus militantes observan cómo se dejan pasar las mejores oportunidades de transformar a su colectividad, unida, en protagonista principal del cuadro político.

El Partido Comunista parece decidido a ajustarse a una posición reformista. En un documento publicado en la revista teórica y política de esa colectividad, "Principios", el economista José Cademártori expresa que en la actualidad hay tres alternativas para los países subdesarrollados: a) la capitalista, que es usada por la India; b) la socialista, que han elegido China, Corea del Norte y Vietnam del Norte, y c) la vía no capitalista de desarrollo.

Sobre esto último, Cademártori expresa: "Un tercer grupo de países viene llevando a cabo profundas reformas que han dado por resultado liquidar o reducir considerablemente las bases del régimen capitalista, allí donde éste existía, o cancelar las posibilidades de su propagación donde se encontraba en sus comienzos."

Más adelante el mismo economista deja establecido que el Partido Comunista considera, desde 1962, "la posibilidad en Chile de la vía no capitalista, concebida como un modo de acceso al socialismo, que cierre el paso al desarrollo capitalista del país."

El planteamiento de los comunistas es común al de los democristianos de los sectores "rebelde y "tercerista", y al del ex embajador en los Estados Unidos, Radomiro Tomic, quien ha dicho que el correligionario que se oponga a la vía de desarrollo no capitalista debe irse del Partido Demócrata Cristiano.

La posibilidad de reestructurar un movimiento de izquierda en torno a la candidatura presidencial de Radomiro Tomic, constituye una aspiración de éste, de un sector del clero nacional, de los democristianos del sector "rebelde" y de otros que hasta el momento no revelan en público sus anhelos.

La posición de Tomic lejos de aportar clarificación al confuso cuadro político, ha contribuido a obscurecerlo más. La presentación del hombre que patrocinó negociaciones importantes con los sectores imperialistas norteamericanos, como "líder izquierdista", sólo puede desorientar más a la ciudadanía.

El gobierno democristiano contribuyó grandemente a desprestigiar las posiciones de la izquierda criolla; no obstante, muchos dirigentes de esta última continúan convencidos que lograron hacer conciencia en la masa sobre el verdadero carácter derechista de la Democracia Cristiana.

No debe olvidarse que una considerable masa popular votó por Frei. El ha conservado una posición populista, de marcado tono demagógico, que ha manejado con especial habilidad, apoyado en una prensa dócil y potente.

Para el ciudadano común que carece de educación política, es difícil desligar a Frei de la izquierda. Este en su gobierno se presenta como líder de la reforma agraria, el gobernante que reanudó relaciones diplomáticas con los países socialistas, etcétera. Para los sectores medios, resentidos por la carga tributaria que ha caído sobre sus hombros y por el rigor de la inflación, aparece como una evidencia —aunque es incierta— el traspaso de parte de su capacidad adquisitiva hacia sectores populares. Para esos sectores medios entre los cuales se recluta un fuerte contingente conservador, Frei es un presidente que "ha favorecido a los rotos".

En general, puede decirse que el ciudadano común piensa que este es un mal gobierno, pero de corte "izquierdista". Eso lejos de favorecer las posiciones de la auténtica izquierda, las corrompe con su sola contaminación.

Frente a la desorientación imperante, los grupos que tienen en sus manos el poder económico alzan nuevamente la imagen falsa del "apoliticismo". Como respuesta a la confusión que afecta a los partidos políticos, se levanta la figura del "hombre de orden", el "buen administrador", la de Jorge Alessandri.

Ese mismo sector económicamente poderoso impuso a Frei como candidato a la presidencia, despreciando al radical Julio Durán, que había sacrificado su lenguaje popular para conquistar a los "refinados" derechistas. Ahora prepara a Jorge Alessandri. En el escaparate hay otros más, en caso que sea necesario buscar una figura distinta para asegurar el triunfo.

Los sectores conservadores no desean perder el control del poder. Es posible, dentro de la vía pacífica actual, conservarlo después de la elección de 1970. No parece necesario todavía recurrir al "golpe de Estado", aun cuando puede ser usado si la situación creada por el vacío político, del cual se habló antes, exige una medida de urgencia.

Está claro que para Estados Unidos el gobierno de Eduardo Frei sigue siendo útil. Los beneficios obtenidos por los intereses norteamericanos, bajo la actual administración, son mayores que los otorgados por los anteriores gobiernos de derecha; así lo admiten los expertos de Estados Unidos.

No obstante que existe un ambiente social agitado, el gobierno controla el orden. Su aparato represivo es todavía capaz de contener a los manifestantes que, desarmados, esperan imponer sus puntos de vista en desiguales choques con la policía.

Todo indica que Estados Unidos permitirá al gobierno democristiano cerrar normalmente su ciclo en 1970. El cambio del embajador Ralph Dungan por Edward Korry, señaló claramente que los norteamericanos están dispuestos a entenderse con cualquier fuerza que represente al orden actual, a condición que ésta garantice la protección de los intereses imperialistas. Por el momento, tiene al frente dos chances: Jorge Alessandri y Radomiro Tomic. Este último puede cumplir con la importante misión de dividir a la izquierda, desorientada por sus querellas internas, para asegurar el triunfo de un conservador caracterizado como Jorge Alessandri.

Este cuadro sólo puede ser alterado si las fuerzas auténticamente izquierdistas resuelven asumir un papel protagónico, de acuerdo con una postura verdaderamente revolucionaria. De lo contrario, la izquierda quedará mezclada con la confusión.


PUNTILLAZOS

LORCA Y LOS VISONES

EL ex presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Lorca Valencia, ahora candidato a senador por las provincias australes, ha enviado al director de PF una extensa carta (tres carillas y media), en relación al párrafo publicado en nuestra edición Nº 53, y que lo aludía personalmente. PF sigue una norma invariable, cual es publicar los alcances y aclaraciones que envían personas que se sienten afectadas por artículos publicados en esta revista. Sin embargo, la carta de Lorca excede —tanto en los términos como en extensión— los límites de equidad. Es por eso que damos a conocer sólo aspectos sustantivos de su carta, como asimismo las observaciones de PF, y aún así su aclaración ocupa tres veces más espacio del que utilizó PF en el artículo impugnado.

"En primer término —escribe Lorca—, debo desvirtuar la aseveración de que yo pretenda impedir a los funcionarlos de la Cámara de Diputados que sostengan posiciones políticas adversas al régimen que rige el país.

"Jamás he adoptado una actitud de tal naturaleza. Todos ellos tienen la más amplia y absoluta libertad de conciencia para sustentar las posiciones ideológicas, doctrinarlas y políticas que estimen convenientes. Pero, considero poco recomendable que cuando algunos de estos funcionarlos tienen, además, la calidad profesional de abogados, intervengan como tales en causas de carácter político, más todavía si se trata de la defensa de delitos contra la Seguridad Interior o Exterior del Estado, sancionados en el derecho común o en leyes especiales, porque implica un enfrentamlento entre el plano profesional político con el parlamento y el régimen institucional y legal vigente. Tampoco comparto la idea de que los funcionarlos del Congreso Nacional tengan una milltancla política activa, cualquiera que sea la tienda que los cobije, de izquierda, de derecha o de centro. La razón es obvia. Los funcionarios del parlamento gozan de la absoluta confianza de todos los congresales y por ello deben tener una línea de conducta funcionarla, profesional y pública que no los prive de la imparcialidad y objetividad con que deben actuar frente a todos y cada uno de los sectores políticos, como siempre ha ocurrido hasta ahora.

"Se expresa en el artículo que soy un comensal consuetudinario de La Moneda. Nada tiene de extraño que yo visite al Presidente de la República, con el cual me une una amistad de más de veinticinco años, si a ello se suma mi calidad de presidente de la Cámara de Diputados y de parlamentario del partido político mayoritario que respalda a este gobierno.

"Se dice que yo estimo que el mejor amigo del hombre es el visón. La referencia confirma la infamia que involucra la publicación, ya que se hace eco de malévolos comentarios de que yo estaría asociado a un criadero de visones, lo que es falso.

"Tampoco poseo avión ni mucho menos piloto privado como se asevera.

"Se dice que soy codueño de la Radio Cruz del Sur. Otra mentira más, ya que esa entidad es una sociedad anónima con un capital de un millón de escudos, en la cual tengo acciones que no alcanzan siquiera al uno por mil de dicho capital. Nunca he pretendido extender el negocio de la radio ni ningún otro a Coyhaique.

"Se sostiene que soy dueño de una poderosa Asociación de Ahorro y Préstamos. Otra falsedad gratuita, ya que no lo soy ni nada tengo que ver con ella, pues estas entidades, en virtud del mecanismo legal que las rige, carecen de dueños. La Asociación a que se refiere el autor del articulo tiene un capital de Eº 22.000.000, por lo que resulta infantil, grotesco y ridículo atribuirme la calidad de dueño de tal empresa.

"Termina afirmando que me construyo un "palacete" en Nueva Vitacura. Efectivamente, me construyo una vivienda, y creo poder hacerlo, y ello a nadie debe preocupar, porque es el fruto de una vida de más de treinta años dedicada por entero al trabajo efectivo y no pueden aceptarse, en consecuencia, las veladas imputaciones de que yo me habría enriquecido por medios ilícitos o por obra y gracia de la política, como parecería querer insinuarse en la expresión empleada "es un tejano puro, duro entre los duros."

"Considero que con lo expresado he desvirtuado las malévolas afirmaciones formuladas.

"Lo saluda atentamente su afímo. amigo y S. S.— Alfredo Lorca Valencia, presidente de la Cámara de Diputados."

N. de PF.—Lorca —en primer lugar— confirma que ha pretendido impedir que funcionarios de la Cámara actúen como abogados defensores de presuntos "terroristas", y también se manifiesta contrario a que tengan militancia política, convirtiéndolos en robots. Según su criterio, todo detenido en el proceso por "terrorismo" sería culpable, lo cual no es compartido por los tribunales, que los han dejado en libertad uno por uno, gracias, justamente, a que pudieron contar con adecuada defensa legal.

Confirma, además, que es comensal de La Moneda. Recoge un comentario sobre una presunta asociación suya en un criadero de visones, lo cual PF no dijo. Desmiente que tenga avión, pero utiliza, en todo caso, un avión privado para desplazarse por el país. Suponemos que lo arrienda. Dice que no es codueño de Radio Cruz del Sur, pero admite que es accionista. Alega que no es dueño de una asociación de ahorro y préstamos, pero alude a una —cuyo capital cita— que ni él ni PF han mencionado. Termina confirmando que se construye una "vivienda" (PF dijo "palacete") en Nueva Vitacura. Es cuestión de ángulos de apreciación. Lo que para Lorca —a estas alturas de su carrera política— puede ser simplemente una "vivienda", para PF aparece como un "palacete" y se alegra, además —como él dice— de que él sea "el fruto de una vida de más de treinta años dedicada al trabajo efectivo".

Loado sea el Servicio de Cobranzas de Contribuciones Morosas —hoy Servicio de Cobranza Judicial de Impuestos— que lo acogió como "depositario" en la comuna de Ñuñoa, y de donde saltó a la arena política como parlamentario por el Segundo Distrito de Santiago. Fue después de este "salto" que siguió ininterrumpidamente como "hombre público" hasta ahora, sin que se tengan noticias de que haya ejercido algún oficio, empleo, profesión o industria en el curso de su carrera política. Con su dieta tonificante no es extraño, entonces, que tenga un lujoso departamento en Viña del Mar y dos automóviles —uno para él y otro para su cónyuge—, amén de la "vivienda" ya nombrada en Vitacura, y una oficina particular en el mismo piso que la Asociación de Ahorro y Préstamos "Casa Propia".

No puede pues calificarse de "desafortunado" a este ex miembro de la Juventud Conservadora, cuya primera visita a Santiago, como delegado a una convención de aquel vetusto partido, dio margen a un hecho curioso cuando uno de los "patriarcas" de él lo invitó a cenar a "La Bahía". Allí, cuando para cerrar dignamente el ágape llegó aristocrática tortilla al ron, el joven Lorca se paró asustado de su asiento y apagó el "incendio" con su servilleta.

Nada más ni nada menos que lo que ha pretendido ahora hacer con su carta.


Planteamiento

LA VIOLENCIA: UN MÉTODO DE GOBIERNO

EL gobierno de Frei ha hecho de la violencia un método habitual para encarar los conflictos sociales. Cada vez que los distintos sectores de trabajadores han declarado una huelga o han salido a la calle para plantear sus reivindicaciones o exigir una solución, las autoridades han respondido con represión policial.

En los tres años y medio de este régimen, varias decenas de hombres, mujeres y niños se han incorporado a la ya larga lista de mártires de la clase trabajadora. Y no sería extraño que al término del mandato del actual presidente, se superara el saldo de víctimas proletarias que han dejado los anteriores gobiernos reaccionarios.

Estos últimos días el aparato represivo del gobierno se ha ensañado con los profesores, los funcionarios de Correos y Telégrafos y los estudiantes que han solidarizado con esos gremios, los cuales fueron a la huelga porque el Ejecutivo se negó a cumplir acuerdos previamente concertados.

El ministro del interior, Edmundo Pérez Zujovic, asumió la responsabilidad por el empleo de la fuerza contra los huelguistas, y el Presidente de la República declaró que aquél contaba con su confianza total y que respaldaba sus actuaciones. No cabe duda, pues, que la violencia desatada contra los trabajadores obedece a una línea política de los gobernantes y no puede imputarse a comportamiento circunstancial de los carabineros.

Cuando un grupo de funcionarlas de Correos y Telégrafos abordó a Frei a la entrada de La Moneda para pedirle que depusiera su actitud y resolviera el conflicto, el presidente montó en cólera y ordenó personalmente a carabineros que disolviera a las manifestantes.

Estas, después de ser golpeadas e insultadas por la fuerza policial, se trasladaron a los jardines del Congreso y allí iniciaron una huelga de hambre, que simbolizó su angustia y amargura ante la indiferencia y la insensibilidad del gobernante.

Un gobernante popular y democrático no le da vuelta la espalda al pueblo ni exige formalidades protocolares para comunicarse con la masa. Habla con la gente y la escucha en cualquier lugar, en su despacho, en la calle o en su centro de trabajo. Dialoga siempre con el pueblo y no lo rehuye.

¿GUERRA CIVIL?

Los titulares de la prensa de estos últimos días dan la impresión de que ha estallado la guerra civil:

"Diez heridos en los incidentes de Concepción". "Con orden de disparar fue desalojada Aduana". "Carabineros amedrentó a tiros a estudiantes". "Más de la mitad de los liceos de Santiago ocupados por alumnos". "Detenidos 62 funcionarios de Correos". "En Valparaíso, 23 detenidos y 10 heridos". "Seis estudiantes a la cárcel en Concepción". "Bombas, agua y palos contra los profesores". "Profesores marchan mañana sobre Santiago", etc.

¿Cuáles son los bandos contendores en esta cruenta lucha?

Por un lado, las fuerzas gobiernistas constituidas por carabineros bien entrenados y apertrechados del más completo y moderno arsenal: revólveres, carabinas, fusiles, metralletas y ametralladoras, bombas detonantes, hilarantes, laxantes, paralizantes, lacrimógenas, carros-bombas y lumas.

Por el otro, ciudadanos indefensos, profesores, estudiantes y funcionarios.

¿Qué hacen estos ciudadanos?

¿Pretenden derrocar a las autoridades, quebrantar el orden institucional, sublevarse, llamar al alzamiento colectivo, preconizar la revolución violenta?

Nada de esto. Los huelguistas organizan desfiles callejeros y los estudiantes se apoderan de los locales escolares para apoyar a sus profesores.

Pero Frei se estremece de impaciencia e indignación.

Su gobierno no acepta estos procedimientos, porque "desquician la administración, debilitan el poder de la ley y de la autoridad legítima".

La misma fraseología que emplean todos los gobiernos reaccionarios y totalitarios.

Frei, acostumbrado al halago y a la incondicionalidad de sus súbditos, no tolera ningún desafío a su autoridad.

Y, entonces, ordena a la policía que utilice todo su poder de ataque para silenciar y dispersar a los manifestantes, despejar las calles y desalojar a los estudiantes de los planteles educacionales.

Verdaderas batallas campales tienen lugar en todas las ciudades de Chile. Pero los huelguistas no se arredran, y con un coraje y decisión encomiables perseveran en su lucha. Y los estudiantes, emulando en bravura, sagacidad y combatividad a sus maestros, siguen ocupando nuevos establecimientos y se apoderan una y otra vez de aquellos de los cuales son desalojados.

A pesar de la desigualdad de las fuerzas, los ejércitos freístas no logran inclinar en su favor el combate.

Mucho se ha insistido en las nuevas tendencias impuestas por el Pentágono en nuestras fuerzas armadas. La defensa de la soberanía y de la integridad territorial ha pasado a segundo plano.

Ahora su adiestramiento y armamento se orientan fundamentalmente a la preservación del orden interno, a la lucha contra la subversión, a aplastar los movimientos populares y revolucionarios.

Otro tanto ocurre con el Cuerpo de Carabineros.

Siempre ha sido un órgano represivo, pero antes sus funciones esenciales consistían en vigilar, combatir la delincuencia, velar por la seguridad, los bienes y la vida de los ciudadanos. Ahora estas labores han adquirido un carácter subalterno y se ha convertido en una fuerza represiva de choque. A la oficialidad y a la tropa se le adiestra con este objeto, y se le enseñan las técnicas más depuradas y perfeccionadas en la materia.

Al Cuerpo de Carabineros se le ha dotado de los implementos bélicos más modernos y adaptados para la guerra represiva. Es una institución militarizada, un verdadero ejército que está destacado en la primera línea para atacar y agredir al pueblo.

¿CÓMO REPLICAR A LA VIOLENCIA?

Esta realidad obliga a replantearse una vez más las formas que debe revestir la lucha de masas.

En general, el combate diario por las reivindicaciones sociales y económicas no es por sí solo capaz de sustituir el sistema imperante, lo que sólo puede conseguirse a través de la lucha armada. Pero, mientras no se dan las condiciones para su iniciación y desarrollo, es un medio de acción que seguirá aplicando la clase trabajadora, la cual no puede cruzarse de brazos ni soportar impávida las injusticias de que es objeto.

La lucha de masas, el enfrentamiento callejero con la fuerza policial tiene el inconveniente de que expone a los trabajadores a la acción sincronizada, concertada y bélica de las fuerzas represivas, pero no por eso puede suprimirse, sobre todo cuando no se están aplicando otros métodos más efectivos.

Ya está comprobado que ni la más pacífica de las manifestaciones, ni la más inocente de las actuaciones de los trabajadores escapa a la violencia policial.

¿Qué hacer entonces?

¿Lamentarse de los muertos, de los heridos? ¿Protestar contra las detenciones y los procesos? ¿Denunciar los abusos y los excesos cometidos por carabineros? ¿Pedir el castigo de los policías asesinos o agresores?

Todo esto, pero también algo más.

Algunos políticos de izquierda han acuñado la frase de que frente a la violencia reaccionaria se justifica la violencia revolucionaria.

Pues bien, ¿quién recurre a la violencia? El gobierno reaccionario de Frei.

¿Contra quién emplea la violencia? contra el pueblo, contra los trabajadores.

¿Cuál es el instrumento que emplea para descargar la violencia? El Cuerpo de Carabineros, un ejército agresivo.

¿Qué actitud debe asumir el pueblo, la clase trabajadora frente a la violencia? La pasividad y la indefensión de las masas no logran contener la furia bélica de los carabineros; al contrario, los envalentona y vuelve más despiadados.

La violencia popular parece ser la única réplica frente a la violencia policial. El día que los carabineros se den cuenta que no pueden masacrar, lesionar o pegar impunemente, se pondrán más cuidadosos.

Esto significa reivindicar el derecho a hacerse justicia por sí mismo, ya que la otra no llega nunca para el pueblo.

La ley no autoriza a la fuerza policial para usar sus armas, si no es agredida, y aun en esos casos por razones fundadas. En consecuencia, es la fuerza policial, por orden del gobierno, la que trasgrede la ley.

Si el gobierno quiere imponer el orden, la ley y el derecho, que empiece por respetarlo. En caso contrario, se justifica la réplica popular en términos diferentes a los acostumbrados.

Si no varía la conducta de la fuerza pública, habría llegado el momento de que los trabajadores consideren la posibilidad de formar sus propios equipos de protección y defensa frente a los ataques brutales de la fuerza pública.

Diversos gremios se han declarado en huelga este último tiempo para lograr la solución de sus apremiantes problemas económicos. Pero los que han sobrellevado la lucha reivindicativa por más tiempo, los más aguerridos, los que han tenido que soportar más crudamente la falta de recursos y la violencia, han sido los funcionarios de Correos y Telégrafos y los profesores.

Estos dos últimos gremios han quedado prácticamente aislados del resto de la clase trabajadora.

Es cierto que la solidaridad estudiantil, especialmente de la enseñanza secundaria, ha sido emocionante y activa. Es efectivo que las otras organizaciones gremiales también les han brindado su apoyo material y moral. Pero hasta el instante de cerrar esta crónica no hay un respaldo masivo multitudinario y efectivo de la clase trabajadora del sector público y privado. El egoísmo nunca ha sido característica de los trabajadores. Ellos saben que sólo se triunfa mediante la unidad y la lucha conjunta. ¿Cómo explicar la apatía de los demás sectores de trabajadores? ¿Es acaso un error de táctica o se trata de que alguien está frenando deliberadamente el torrente arrollador de la solidaridad proletaria?

El 1º de mayo seguramente la clase trabajadora no sólo recordó a sus mártires de tantas jornadas, ni se limitó a solidarizar con sus compañeros en huelga, sino que ha pensado en la necesidad de revisar sus métodos de lucha y acentuar su unidad combativa.

JAIME FAIVOVICH


Represión

APALEOS FEROCES EN VALPARAÍSO

ES probable que el profesor primario Hugo Acuña Elufi (casado, un hijo) no pueda por algún tiempo volver a hacer clases en la escuela Nº 38, del barrio O’Higgins de Valparaíso, aun en el caso de que el magisterio vea resuelto su conflicto.

Poco antes de las dos de la tarde del lunes 22 de abril, el joven maestro recibió de un celoso y anónimo guardador del orden que formaba parte de un piquete de Carabineros, un brutal golpe en la frente propinado con un bastón de servicio, el que le produjo un traumatismo encéfalo-craneano del que todavía no logra recuperarse. Con frecuencia sufre vómitos y padece permanentemente de fuertes dolores de cabeza.

Esa agresión, que podría terminar con su corta carrera profesional, ocurrió en la Plaza Sotomayor frente a la Intendencia de la provincia, cuando Acuña corrió en auxilio de una colega a la que por gritar consignas en favor del movimiento de su gremio, era arrastrada del pelo hacia un furgón policial.

Acuña quedó inconsciente en el pavimento, hasta que cuatro compañeros pudieron acercársele para recoger su cuerpo y trasladarlo de urgencia a la posta, en tanto que otros ocho eran detenidos por "promover incidentes".

También a metros del despacho del Intendente, Enrique Vicente, y casi a la misma hora, el jueves 11 de abril otros cuatro profesores habían sido apaleados y trasladados en calidad de detenidos a la tercera comisaria.

En el grupo se contaba Nancy Quinteros, de la escuela 24, quien debió dejar sola en la calle, a su hijita de cuatro años.

ASALTO A LA CASA DEL MAESTRO

La noche del 22 de abril la Casa del Maestro, en calle Condell de Valparaíso, fue asaltada por fuerzas de choque de Carabineros, que irrumpieron haciendo uso de sus carros lanza-agua y lanzando decenas de bombas lacrimógenas al interior del local, por el sólo hecho de que los huelguistas iniciaban un desfile "sin permiso" hasta la Plaza Victoria, que queda a una cuadra. Luego de golpear a diestra y siniestra durante media hora, los cancerberos del orden se retiraron a la sexta comisaría con un botín humano de 17 presos y una docena de contusos.

Ruth Mejías, profesora de la escuela 86, relató: "Repentinamente nos rodearon los carabineros. A mí me tomaron entre tres y para que avanzara al furgón me golpearon con las culatas de sus fusiles y con las lumas en los riñones y un hombro. Caí y me arrastraron por el suelo. En la comisaría me sentí mal y debieron llevarme a la Asistencia Pública, donde me constataron lesiones internas".

A las diez de la mañana del miércoles 24 de abril, el presidente provincial de la Federación de Educadores, Carlos Andrade, que es también regidor comunista, estuvo a punto de ser baleado por un teniente de Carabineros al mando de la guardia apostada frente al Instituto Superior de Comercio, tomado la madrugada anterior por los alumnos en apoyo al magisterio.

Andrade le solicitó información acerca del número de estudiantes que se hallaba en el local, a lo que el oficial respondió que "no tenía nada que conversar con él" y trató de alejarlo tomándolo del vestón.

Sin perder la calma el dirigente rechazó el insolente gesto, a lo que el teniente replicó llevándose prestamente la mano a su revólver de servicio, el que alcanzó a asomar. Sólo la airada reacción del público que presenciaba los hechos obligó a deponer su amenazante reacción al oficial, quien se retiró mascullando que a él "nadie le daba lecciones".

FEROCIDAD REACCIONARIA

Ese mismo día, cerca de las doce, el funcionario de Impuestos Internos, Nino Bozzi, se disponía a atravesar la calle Condell en momentos en que comenzaba una pacífica manifestación de los huelguistas.

Aún en la acera tropezó en forma casual con uno de los policías uniformados que se mantenían a la expectativa, el que con rapidez prodigiosa se dio media vuelta y —confundiéndole seguramente con un maestro— sin decir media palabra le aplicó en los ojos el contenido de una de las nuevas armas repelentes del Cuerpo, de forma de una lapicera.

La lista de vejámenes que ha sufrido el profesorado porteño en su lucha por el cumplimiento del acuerdo magisterial contemplado en la ley 16.617, que ahora pretende desconocer el Gobierno democristiano, podría ser más larga si el gremio no hubiese reaccionado con energía y decisión frente a los continuos ataques descargados por el aparato represivo.

Su legítima protesta ha tratado de ser acallada con la violencia, tal como se hizo con una treintena de madres viñamarinas que a fines de marzo creyeron que era posible preguntarle al Intendente por qué se habían suprimido 80 séptimos años en la provincia. En lugar de explicaciones, los jefes policiales ordenaron al carro lanza-agua que las empapara de pies a cabeza en calle Prat, luego de perseguirlas por más de una cuadra.

Tal como cuando el año pasado fueron apaleados los estudiantes de las Universidades Católica y Santa María, y asaltado el local de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, la ciudadanía se pregunta hasta qué punto puede llegar el grado de "eficiencia" de las fuerzas represivas cuando se trata de repeler un clamor popular.

¿Y FREI?

Mientras Carabineros anuncia la llegada del último tipo de bombas laxantes y paralizantes, cunde el temor a abrir la boca entre quienes sustentan una posición contraria al régimen.

Por eso causaron estupor las palabras del Presidente Frei la tarde del sábado 20 de abril, pronunciadas en la Municipalidad de Valparaíso, en un acto de mujeres democristianas, al señalar que hay gente amiga que reconoce que en Chile hay poca revolución, pero que le pide que no dé "tanta y tan excesiva libertad"...

AUGUSTO GÓMEZ
Valparaíso


Denuncia

EL CARTERO HABLARÁ EN INGLÉS

EL gobierno se propone entregar al capital privado las comunicaciones internas del país.

Una dramática cesantía amenaza a miles de trabajadores del servicio estatal de Correos y Telégrafos.

La ley establece que las comunicaciones postales y telegráficas estén a cargo del Estado a través de la Dirección de Correos y Telégrafos.

El gobierno democristiano, sin embargo, inició un proceso de desestatlzación que podría culminar con la desaparición del servicio de Telégrafos.

Las comunicaciones internacionales están entregadas a la voracidad del capital extranjero desde hace años.

Entre las diferentes empresas norteamericanas y británicas que explotan ese servicio, destaca la International Telegraph and Telephone (I. T.T.), que controla All America Cables and Radio Inc., y la Compañía internacional de Radios, S. A. (CIRSA), hoy fusionadas.

El consorcio yanqui ITT también es el propietario de la Compañía de Teléfonos de Chile.

El proceso de "desestatización" del servicio postal comenzó con la autorización a diferentes empresas de locomoción interurbana que atienden servicio de cartas, encomiendas y giros.

Los servicios de Administración Pública gozan de franquicias postal-telegráficas. El gobierno, sin embargo, los ha autorizado a adquirir modernas redes de radioestaciones.

El Telégrafo del Estado, que no cuenta con esos modernos medios, sirve al país con los mismos rudimentarios elementos de hace medio siglo.

El acta firmada por Bernardo Leighton con los dirigentes de correos al solucionarse el conflicto de 1967, establecía precisamente el envío al Congreso de "un proyecto de modernización" en el plazo de 45 días.

El gobierno no cumplió el compromiso pactado por Leighton y, en cambio, ha volcado todo su entusiasmo en la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL), sociedad anónima donde el capital privado tiene participación.

ENTEL, creada por decreto de 1965, está formada por capitales de CORFO en un 91% y privados en 9%.

Las acciones privadas tienen el privilegio de gozar de un 7% de rentabilidad preferente.

Los accionistas de ENTEL son la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), Empresa Nacional de Petróleo (ENAP), Empresa Nacional de Electricidad (ENDESA), Compañía de Acero del Pacífico (CAP), Fernando Salas Valdés y Raúl Devés Julián, connotado miembro del clan financiero democristiano.

Devés, ex presidente del Banco del Estado y actual "coordinador entre el gobierno y el sector empresarial", ha participado en florecientes negocios gracias a su adhesión a la "revolución en libertad".

La empresa constructora Devés, Del Río y Torretti se adjudicó las propuestas para la construcción del polémico Túnel Lo Prado, en 1964, y ha ganado otros importantes contratos.

CAP, como se sabe, fue creada por la CORFO. Pero paulatinamente fue traspasada al sector privado. Uno de los más connotados accionistas de CAP es Agustín Edwards Eastman, propietario de un vasto imperio industrial, publicitario, cervecero, agrícola, etcétera.

El presidente de ENTEL es el ex ministro de Hacienda y ex vicepresidente de CORFO, Raúl Sáez Sáez, descrito como "hombre de confianza" de los intereses norteamericanos.

Los directores de ENTEL son los siguientes: Mario Parada Cobo, director de Correos y Telégrafos; Hernán Lacalle Soza, director de Industria y Comercio (DIRINCO) y presidente de la desventurada Compañía Pesquera Arauco; Edgardo Cruz Plaza, Raúl Devés Julián, Pierre Lehman Chaufeur, Sótero del Río Gundián, Fernando Salas Valdés, Renato Salazar Justiniano y Alfredo Soto Wenglay.

ENTEL, según un proyecto de ley en tramitación, podrá celebrar contratos con empresas extranjeras (principalmente la ITT) y estará eximida de garantizar el "secreto postal-telegráfico", establecido en la Constitución Política.

El proyecto del gobierno consiste en reemplazar el servicio de telégrafos con ENTEL. Y ésta es la causa de la escasa inquietud que provocó en esferas oficiales la prolongada huelga del personal de Correos y Telégrafos.

ENTEL ha recibido suculentas inversiones. Mientras Correos y Telégrafos se encuentra en falencia, la nueva empresa mixta recibió hasta 1967 préstamos del Banco interamericano de Desarrollo (BID) por 25 millones de dólares, gracias al generoso aval del Estado.

ENTEL ha podido así construir modernos edificios, mientras los funcionarios de Correos y Telégrafos andan a patadas con los ratones que pululan en vetustos edificios como el que ocupa en Santiago el Correo Central.

ERNESTO CARMONA


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02