Entrevista a Miguel Enríquez

PUNTO FINAL
Año II. Nº 53
Martes 23 de Abril de 1968

EL PROCESO iniciado por el gobierno a raíz de actos de "terrorismo", llevó a PF a buscar al máximo dirigente del MIR, organización que es acusada en la prensa derechista como implicada en esos hechos. Así surgió una amplia entrevista a Miguel Enríquez, Secretario General del MIR, que presentamos en tres páginas de esta edición. Ese dirigente expone en ella el pensamiento de la organización que encabeza y, desde luego, rechaza los actos que le son atribuidos al MIR. Por otra parte, nuestro colaborador Jaime Faivovich, que ha venido actuando como abogado defensor de algunos de los detenidos por este proceso, analiza los diversos ángulos de lo que muestra todas las características de una verdadera persecución ideológica contra la izquierda.

Hay otro tema que merece constante atención en PF, cual es el entrenamiento a que son sometidos oficiales y suboficiales de nuestras FF.AA. en escuelas militares norteamericanas. Esta vez, mediante el relato de una persona que tomó parte en esos entrenamientos en Panamá, PF da a conocer hechos ignorados de esta lenta pero segura penetración ideológica yanqui, permitida y alentada por el gobierno, en los cuadros de nuestras FF.AA.

En páginas centrales ofrecemos una interesante encuesta sociológica sobre la "conciencia de clase" que señala los vacíos en la acción de las fuerzas marxistas. La crónica, en algún sentido, se ve reforzada por las consideraciones que se hacen en nuestra habitual tribuna teórica.

Llamamos la atención a nuestros lectores, también, sobre la crónica de Hernán Uribe (págs. 30-31) referente a la discriminación racial de que son objeto los araucanos. Importante sector de ciudadanos chilenos sometido a iguales vejámenes que otras minorías en distintas áreas del mundo, situación de constante crítica en nuestra prensa que, sin embargo, otorga escasa importancia a este problema nacional.

EL DIRECTOR


Exclusivo

JEFE DEL MIR SACA LA CARA

La represión policial de los presuntos actos de "terrorismo" (ver págs. 28-29) apunta en especial contra el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Esta organización, relativamente nueva, ha cobrado importancia a través de focos de rebeldía Juvenil, y pasó a un primer lugar en la Universidad de Concepción, donde junto al Partido Socialista logró desalojar a la Democracia Cristiana de la Federación de Estudiantes. A partir de ese Instante el MIR ha estado en forma permanente bajo el fuego propagandístico de la reacción y ahora sus militantes son acosados por la policía. Se ha intentado pintarla como una organización "terrorista" y aparece evidente el propósito gubernamental de aplastar lo que estima un movimiento revolucionario en ciernes.

PF buscó al máximo dirigente del MIR, a su secretario general, a fin de presentar el pensamiento auténtico de esta organización que figura a diario, deformada, en las columnas de la prensa derechista. Hasta ahora, Miguel Enríquez, secretario general del MIR, 24 años, recién casado, próximo a recibirse de médico, había eludido toda publicidad personal. Fue elegido en un congreso celebrado en Santiago a fines del año pasado. Era el Jefe de la corriente joven de esa organización, que logró apreciable representación en el nuevo Comité Central del MIR. Estudió medicina en la Universidad de Concepción y pertenece a una familia en la que figuran varios políticos, como Humberto e Inés Enríquez, tíos suyos, senador y diputada del Partido Radical, respectivamente. Su padre es médico y profesor universitario. Ha hecho algunos viajes, por ejemplo a China Popular, Perú, Cuba y Argentina. Fue dirigente de la Juventud Socialista en Concepción y se marginó en 1963: planteaba la radicalización de la campaña electoral del FRAP.

El siguiente es el diálogo de PF con el secretario general del MIR, Miguel Enríquez:

¿Qué participación tiene el MIR en los "atentados terroristas"?

—"Ninguna. Sin embargo, nos gustaría dar nuestra opinión. Se ha pretendido descalificar sin más trámite al terrorismo. Nosotros sostenemos que es un arma susceptible de usarse en el combate social pero subordinada a dos factores: a) Ceñida a una política revolucionaria, o sea, el terrorismo es repudiable según sea la política que sirva. Nadie puede sino rechazar —por ejemplo— el asesinato de más de 2.000 personas, familiares o amigos de guerrilleros, por la organización terrorista de derecha MANO en Guatemala; y b) La etapa de la lucha en que se emplea el terrorismo: nadie se escandaliza, y por el contrario todo el mundo aplaude, las acciones "terroristas" del FLN sudvietnamés contra la embajada de Estados Unidos en Saigón o los casinos y hoteles de soldados yanquis. A ese nivel el "terrorismo" se presenta como un arma legítima de un pueblo que lucha por su liberación desde hace ocho años".

—"Considerando estos aspectos, puedo afirmar categóricamente que el MIR no ha participado en los hechos que hoy sirven al gobierno para atacar a la izquierda revolucionaria. Aunque algunos de esos actos tienen una orientación política correcta, el método no corresponde a la etapa que vive el movimiento revolucionario en Chile. Aunque está absolutamente clara nuestra línea política y nuestra actitud frente a esta clase de "terrorismo", el gobierno pretende complicarnos en forma mañosa".

¿Por qué cree Ud. que se pretende implicar al MIR, siendo como es una organización política joven, sin prensa, parlamentarios, etc.?

—"Nos parece que el motivo es claro. El MIR ha sido elegido como "cabeza de turco" para llevar adelante una campaña de terrorismo ideológico. Esa campaña se viene expresando a través de la prisión de Carlos Altamirano, la sistemática intimidación del movimiento obrero, etc. Tiene como propósito golpear a los sectores más avanzados de la izquierda y encerrar a los trabajadores en los marcos del corral eleccionario de 1969-70. En una declaración pública que el MIR entregó el 8 de abril, dijimos que se intenta confundir a la opinión pública al presentar como una misma cosa repudiable los conceptos de terrorismo, lucha armada e ideas revolucionarias. Se quiere legitimar únicamente todo lo que afirma al régimen y la institucionalidad, esto es, dar patente exclusiva de validez al gastado juego político tradicional, obstaculizando el impetuoso desarrollo de la izquierda revolucionaria. El MIR sostiene que la única respuesta a esta maniobra político-policial es no retroceder ni andar dando todo tipo de explicaciones, sino, al contrario, proclamar el derecho a la existencia y desarrollo de las ideas revolucionarias y de sus organizaciones. A los pueblos les asiste el derecho legítimo de levantar la lucha armada como vía para la conquista del poder".

¿Cuál es el origen del MIR? ¿Cuáles son las características de su militancia?

—"El MIR surgió en 1965 de la fusión de varias pequeñas organizaciones de ex militantes socialistas, comunistas, trotskistas y pekinistas. En la actualidad el MIR capta su militancia fundamentalmente en sectores sin pasado político. En 1965, era un reducido grupo intelectual-estudiantil y cuyo trabajo esencial era la propaganda. Al año siguiente ya se convirtió en un vasto aunque todavía difuso movimiento en escala nacional. Sin embargo, en 1967-68 ha llegado a ser una organización político-revolucionaria bien estructurada, sólida, coherente y orgánica. Ha experimentado un vertiginoso desarrollo entre los estudiantes y pobladores. Su penetración es creciente en el sector obrero y empieza a brotar con fuerza entre los campesinos. En algún sentido ha sido una verdadera sorpresa comprobar cómo son bien acogidos nuestros planteamientos entre los trabajadores del campo y la ciudad".

¿Cómo se justifica la presencia del MIR en un país donde existen dos fuertes partidos de izquierda como el PC y el PS?

—"Yo diría que corresponde a una necesidad política de esta época en toda América Latina. La agudización de las relaciones agresivas del imperialismo yanqui con nuestro continente, y la impotencia de la izquierda tradicional para responder a ese desafío, han hecho surgir toda una nueva izquierda revolucionaria. Algunos ejemplos: el MIR, ELN y VR en Perú; el MIR y las FAR en Venezuela; Acción Popular y Política Operaria en Brasil, etc. En Chile la izquierda tradicional tampoco ha sido capaz de dar una salida revolucionaria a las aspiraciones de las masas. Prueba de ello es que después de treinta años y en oportunidades con cerca de la mitad del electorado de su parte, los obreros y campesinos chilenos siguen más pobres y explotados que antes. Es indudable que no se perfila a partir de esos partidos políticos una salida categórica a esta situación".

¿Hasta qué punto es cierta la crítica que se hace al MIR en el sentido que se trata de una organización de jóvenes estudiantes y pequeño-burgueses?

—"La pregunta es adecuada, pero permítame contestarla en un plano teórico si se quiere, luego histórico, y enseguida concreto. Estamos claros que la lucha revolucionaria se libra, por una parte, entre obreros y campesinos que enfrentan a la burguesía y el imperialismo. Pero no aceptamos que sólo la clase obrera tenga un lugar en el combate social. En caso alguno. En un plano teórico, por así decir, muy pocos "marxistas" deterministas siguen definiendo la clase social a partir del lugar que el individuo ocupa en la producción. Ello, es sabido, sólo define un conglomerado humano, no una clase. Más bien hoy se sostiene, como lo dijo Marx, que el lugar que ocupa el individuo en la producción es fundamental pero lo que a partir de ella lo hace miembro de una clase social es su práctica política, o sea, el papel que juega el individuo en la lucha social. De allí que en la revolución tengan cabida por igual obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales. Esto sobre la base que ni el estudiante ni el intelectual constituyen clase social y que sólo tendrán un papel en el proceso revolucionario en la medida que se integren al combate que libran las clases motrices de la revolución, obreros y campesinos, y tras los intereses de esas clases. En un plano histórico: muchos revolucionarios de origen pequeño-burgués —o al menos no obrero ni campesino—, han tenido destacada actuación en las revoluciones socialistas: Lenin, Trotsky y casi toda la dirección bolchevique eran intelectuales y pequeño-burgueses. En la dirección de la Revolución China: Mao Tse-Tung provenía de la pequeña burguesía agraria y muchos de sus compañeros eran estudiantes, ex militares del ejército reaccionario, o aún hijos de mandarines. En la Revolución Cubana: Fidel Castro era hijo de un terrateniente, y casi toda la dirección era también de origen pequeño-burgués. Y por último, el más destacado y heroico de los líderes revolucionarios latinoamericanos, Ernesto Ché Guevara, era médico. El papel combatiente de los estudiantes en América Latina, incluyendo Chile, nadie puede desconocerlo. La izquierda tradicional sólo puede echar en cara al MIR la juventud de sus dirigentes. Porque la mayoría de la dirección de esos partidos es también pequeño-burguesa, aunque más vieja que la nuestra. Contestando, ahora, la pregunta en lo concreto: de que somos jóvenes, es un hecho, y corresponde a una realidad general en la izquierda revolucionaria latinoamericana. En cuanto a nuestra extracción social, también hay algo de cierto. El MIR nació hace tres años fundamentalmente en las universidades y parte de su actual dirección está integrada por dirigentes estudiantiles o que hasta hace poco lo fueron. Sin embargo, de hecho, desde 1966, viene cambiando progresivamente la composición de clases en nuestra organización y hoy el panorama es distinto. Surgen cuadros obreros y de pobladores, como asimismo estamos actuando con relativa eficacia en el frente campesino".

Muchos hablan en Chile de hacer la "revolución", ¿qué es lo que el MIR plantea? ¿En qué se diferencia del FRAP?

—"Quisiera aprovechar de aclarar que nuestras diferencias con la izquierda tradicional no estriban únicamente en la cuestión de los métodos, o de las "vías para la conquista del poder". Discrepamos también en los objetivos. La pregunta, entiendo, se orienta al carácter que el MIR cree que tomará la revolución en Chile. Esto podría definirse por la realidad económico-social del país y por la conciencia política de las masas. Para nosotros, Chile es un país semicolonial, atrasado y de desarrollo capitalista desigual que combina rasgos del sistema. Por ejemplo, hay un capitalismo urbano muy desarrollado industrial y minero fundamentalmente, y bastante atrasado en el campo. Sostenemos que el poder en Chile lo detenta una alianza del imperialismo con la burguesía nativa. Ambos constituyen un complejo social y político indisoluble. De allí que planteemos el carácter socialista de la revolución chilena, esto es, antimperialista y anticapitalista a la vez. Creemos —y conviene recordar lo que al respecto ha dicho Fidel Castro—, que no hay cabida en una estrategia revolucionaria para alianzas con una presunta burguesía "nacional" y "antimperialista", que por lo demás no existe en Chile. El Partido Comunista, en cambio, sostiene que existe en el país un feudalismo agrario y una burguesía nacional y antimperialista susceptible de aliarse a obreros y campesinos. Pretende por ello imprimir a la revolución un carácter "nacional-antimperialista-antifeudal y popular". Bajo una supuesta dirección de la clase obrera se desarrollaría el capitalismo nacional, es decir, habría que perfeccionar el régimen para engendrar las fuerzas que lo abatirán. El MIR sostiene, en cambio, la necesidad de hacer añicos el régimen y sentar de inmediato las bases para la construcción del socialismo. Para ellos, entonces, no debe lucharse directamente contra el capitalismo. Para nosotros, lo fundamental es empujar a la clase obrera de la ciudad y el campo. Los comunistas luchan por un gobierno popular y democrático. Nosotros por un gobierno revolucionario de obreros y campesinos. Ellos por una reforma agraria, nosotros —como fue en Cuba— por una revolución agraria anticapitalista. Ellos por una reforma universitaria, nosotros por una revolución universitaria. De las concepciones que el PC tiene sobre el carácter de la revolución en Chile, surgen las posibles alianzas con un Partido Radical o una Democracia Cristiana que podrían traducirse en el plano electoral en la postulación de un Baltra o un Tomic, y es aquí donde se comprende porqué el PC desarrolla toda su vida política sumido en la institucionalidad".

Sin embargo, es consenso político generalizado que en Chile existe un orden institucional democrático. ¿Cree Ud. posible entonces el desarrollo de una revolución armada en el país?

—"En primer lugar, quienes sostienen esto —los partidos políticos "conocidos"— son justamente quienes usufructúan y dependen de esta institucionalidad. Es más, si entendemos que fueron las propias clases dominantes las que configuraron este régimen institucional a su imagen y semejanza, justamente para mantenerse como tales, es evidente que ellas lo difundirán y sostendrán con todas sus fuerzas. Por décadas la base social que sustenta a todos los partidos políticos, incluso los de izquierda tradicional, está constituida por clases medias urbanas. La vida "institucional y democrática" en este país se desarrolla bajo la anuencia y presión política casi exclusiva de ellas, y ese sector social es justamente el que más usufructúa de esta muy relativa institucionalidad".

—"Es también difícil hablar de institucionalidad en América Latina, continente en el que el imperialismo se muestra cada vez más agresivo y dispuesto a romper las normas del juego cuando se le ocurra. Estados Unidos se arroga el derecho de invadir el país que desee cuando quiera. Por otra parte, la lucha armada es un sustrato permanente en la vida política continental, ya sea en la forma de golpes militares o de guerrillas revolucionarias. Hay quienes sostienen que Chile es una excepción. Se equivocan. Por encima de la esencia del régimen chileno, que es la utilización constante de la violencia reaccionaria, en este momento la institucionalidad está siendo cuestionada a cada instante, tanto por las clases dominantes como por los obreros y campesinos. El gobierno democristiano desarrolla una política cada vez más represiva, cede cada vez más al imperialismo en lo económico, político y militar, cada vez muestra con mayor desenfado amenazante el poder castrense que lo respalda, cada vez se desarrollan más los grupos ultra derechistas. Eso está señalando que la burguesía se aproxima al limite de sus posibilidades de juego "institucional" y que está dispuesta a echar mano a toda clase de recursos para la defensa de sus intereses".

—"Desde otro ángulo: las masas comprenden que las vías legales les son cada vez más estrechas. Las huelgas se alargan más o se hacen más difíciles, se gana menos y es mayor la represión. Ha llegado a mirarse como rutina que un Paro Nacional tenga no menos de cinco o seis víctimas. Los obreros y campesinos están siendo impelidos a romper el orden establecido. Aumentan las huelgas ilegales, las ocupaciones de tierras, fábricas y locales escolares, etc. Así, pues, también las masas se encuentran sin salida, cada vez más pobres, más explotadas y reprimidas. Por eso ellas ven también limitadas sus posibilidades dentro del juego político tradicional. No otra explicación tiene el crecimiento de la izquierda revolucionaria en este país. Sostenemos, y lo estamos palpando a cada instante, que al margen del inútil y ya fracasado juego político tradicional, se desarrolla una corriente subterránea entre obreros, campesinos e intelectuales, cuya esencia es la búsqueda de nuevos caminos que, rompiendo la institucionalidad, forjen modelos orgánicos y políticos necesarios para el inicio y desarrollo de una auténtica revolución en Chile. Sólo a partir de ese punto podrá plantearse una estrategia y táctica de lucha armada en nuestro país".

Si es así, ¿qué plantea el MIR frente al proceso electoral que se avecina?

—"Asistimos a un periodo de ajuste y reagrupación de fuerzas, previo al proceso electoral 1969-70. Gran parte de los hechos políticos diarios encuentran allí su explicación. Primero que nada, en general, el MIR no cree en el camino electoral. Dar en ese plano las batallas políticas es darlas en territorio enemigo, es consumirse orgánica y políticamente en un camino infructuoso y ya fracasado, es afirmar la institucionalidad y es, por último, domesticar a las masas, creándoles falsas ilusiones y enseñándoles a esperar todo de una ley y un orden que, en realidad, aseguran su explotación. Más aún, por encima de los principios, creemos que a raíz de la crisis económica del país, expresada también en una inflación galopante que para obreros y campesinos no constituye simple argumento político-técnico, sino que se traduce en cuestiones de realidad vital como hambre, enfermedad, cesantía, frío, etc., sumado todo esto a las frustraciones electorales recientes y al fracaso de algunas fútiles luchas reivindicativas que se desarrollaron siempre en el terreno legal, se está operando un cuadro nuevo en la conciencia política. Se trata de un proceso de radicalización que cuestiona los métodos y los objetivos de lucha tradicionales y que se traduce en escepticismo y desesperanza en el camino electoral. Los partidos políticos viven en otro mundo, influidos por el cabildeo del Congreso Nacional y por grupos profesionalizados en politiquería y parlamentarismo. Por eso, ahora están embarcados en preparar una estrategia electoral para 1969-70. Necesariamente, para ingresar a la rueda del circo electoral, los partidos de izquierda retroceden desde posiciones más radicales que levantan en periodos alejados de las elecciones. Así vemos la aprobación que dio el PC al proyecto de reajustes del gobierno, la discusión que se abre acerca de una futura colaboración de clases que lleve a la Presidencia a un Baltra o a un Tomic a la cabeza de un paquete pluripartidista heterogéneo. Todos los partidos, incluyendo al Demócrata Cristiano, ajustan sus monturas para el galope electoral, y se cargan a la derecha. Ese proceso de derechización de los partidos está en contradicción con el inadvertido proceso en sentido contrario que desarrollan las masas.

—"Los partidos políticos tradicionales, especialmente los de izquierda, quieren resolver esta contradicción canalizando la izquierdización masiva de los trabajadores por el atajo electoral.

Creemos que lo conseguirán, pero sólo parcialmente; las masas evidentemente votarán pero ya no con la fe y el sentido que le dieron a la elección de 1964, donde sumidas en una vorágine electoral creyeron estar transformando el régimen. Ahora votarán por un gobierno que lo haga menos mal que el actual. Sólo esperan algunas reformas, algunas leves mejoras que siquiera alivien la caótica situación nacional".

—"Estas características, más el fracaso del FRAP para constituirse en alternativa del derrumbe democristiano, han dejado un enorme vacío en el plano político. Esto posibilita aún más el desarrollo de una izquierda revolucionaria y abre una perspectiva cierta de configurar una nueva alternativa político-revolucionaria a fin de sentar las bases y emprender definitivamente una vía revolucionaria para la conquista del poder".

La muerte del Comandante Ché Guevara y el fracaso inicial de las guerrillas bolivianas ha sellado, según muchos, la suerte del camino guerrillero en América Latina. ¿Qué opina Ud. de ese planteamiento?

—"Por razones obvias, sólo podré contestar limitadamente. La guerra de guerrillas como método de lucha sólo podrá ser dejada de lado si se cuestionan válidamente algunas de sus premisas fundamentales: 1º) La necesidad política de la lucha por el poder; 2º) La lucha armada como vía para la conquista del poder; y 3º) La correlación de fuerzas entre el movimiento revolucionario y el imperialismo y la burguesía que, en definitiva, imponen la forma de la guerra revolucionaria. Como nada de esto está cuestionado creemos que la lucha guerrillera muy por el contrario de haber fracasado, permanece vigente para todo el continente latinoamericano. Naturalmente no soy yo el indicado para formular una crítica idónea a las estrategias y tácticas de los distintos movimientos revolucionarios de América Latina. Pero si puedo decir, en general, que la guerra de guerrillas de por sí no es una fórmula mágica que opere al margen de las condiciones históricas y sociales. Ella debe adecuarse a condiciones que son muy peculiares en cada país".

—"Hablando de Chile, todo el que se plantee una forma de lucha armada guerrillera como estrategia fundamental, debería considerar según creo: a) La necesidad de una organización política previa que permita realizar un trabajo ideológico que homogeneice un pensamiento coherente, y logre la adecuada colaboración y coordinación entre revolucionarios; b) Para bien o para mal, Chile no es Bolivia ni Ecuador. Cuenta con 30 años de vida política muy desarrollada, una izquierda tradicional poderosa, un elevado nivel de organización y conciencia de las masas, de lo cual se desprende la importancia que tomarán en Chile, antes y durante el proceso revolucionario, las ideas políticas claramente expresadas, la propaganda y la agitación; c) Es necesario también considerar como fundamental la creación de cordones umbilicales orgánicos con obreros y campesinos, que permitan desarrollar una mediana influencia en las masas. No se trata, desde luego, de diluirse en los 8 millones de habitantes, sino de penetrar planificadamente en determinados frentes de masas, en las zonas rurales, en las organizaciones de pobladores y estudiantes, y en ciertas áreas industriales y mineras; d) El inicio de una tal lucha armada debería corresponder a la situación política dada del país en el momento, adecuado, desarrollándose paralela y vibrando con ella; e) En el plano guerrillero propiamente tal, deberá ser probablemente rural pero desde el punto de vista táctico con gran desarrollo de la lucha en las ciudades; f) Tendrá que actuar en correspondencia con todo el proceso revolucionario latinoamericano, o sea, como postulaba el Ché, será continental".

—"A pesar de esta formulación general, tenemos muy claro el drama que hoy vive la izquierda revolucionaria en general, el drama de la formulación de lineas programáticas y estratégicas adecuadas, que en algunas ocasiones han estado desprovistas de una traducción concreta y táctica en lo inmediato. Eso es lo que a sectores desorientados los arroja al terrorismo, al sectarismo y a la atomización. Creemos que el MIR está haciendo una experiencia valiosa. En medida importante ha roto ese círculo vicioso y vive al margen del conventilleo político que en el pasado hizo inocuos los intentos de agrupar a los sectores revolucionarios. El MIR se perfila como un polo sano de reagrupación de fuerzas y ya ha dado los primeros pasos que posibilitarán una revolución en la que todos los verdaderos revolucionarios tendrán cabida.

MANUEL CABIESES DONOSO


Fuerzas Armadas

YANQUIS ENSEÑAN A CADETES A MATAR

A comienzos de este año el Comandante en Jefe del Ejército, General Luis Miqueles, solicitó al Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea (FACH), General Max Errázuriz, le procurara los medios materiales para trasladar a Panamá a un grupo militar chileno. El Jefe aéreo respondió que el transporte alcanzaba a un costo de 120 mil escudos que debía pagar el Ejército. El General Miqueles replicó que pedía los servicios de los aviones de transportes que facilitó a las Fuerzas Armadas chilenas el Pentágono norteamericano. Errázuriz insistió en su posición. Miqueles se afirmó en la suya aclarando que el Ejército no pagaría por ese servicio.

El conflicto llegó hasta el despacho presidencial. El General Miqueles explicó que los aviones fueron facilitados a todas las Fuerzas Armadas chilenas y entregados para su mejor mantención a la FACH. El Presidente Frei accedió a la petición del Comandante en Jefe del Ejército y rogó a Errázuriz que fuese más complaciente con su colega.

Los transportes fueron utilizados para trasladar a Panamá, a la zona norteamericana, a ochenta y ocho oficiales jefes y oficiales del Ejército chileno.

En 1967 el Pentágono norteamericano dispuso que se invitara a Fort Gulick, Panamá, al último curso de la Escuela Militar del Ejército de Chile. Era la primera vez que se cursaba una invitación masiva para jóvenes egresados de ese plantel militar.

El grupo fue encabezado por el mayor Hernán Ramírez Ramírez, que en 1967 fue comandante del Curso Militar. Como sus colaboradores directos llevó a los capitanes Renato Várela, Lautaro Villar y Atiliano Jara.

Un grupo de los subtenientes fue destinado por el Pentágono norteamericano a un curso sobre Intendencia, otro fue encargado de hacer estudios sobre Material de Guerra y el tercero (cincuenta y cuatro) fue sometido a un proceso de instrucción Intensiva de lucha antiguerrillera.

A su retorno a Chile los jóvenes subtenientes contaron a sus familiares la experiencia vivida en Panamá, bajo el mando de los jefes y oficiales norteamericanos de Fort Gulick.

Uno de los subtenientes relató que fueron enviados a una selva, que queda en la ribera norte del Canal y que según los entendidos es más Inhóspita que las del Vietnam.

Al partir se les notificó que deberían buscarse sus alimentos y que una vez terminada la cuota de agua de sus cantimploras no recibirían más agua potable.

Otro subteniente contó que al tercer día cazaron una culebra, la que comieron luego de asarla, en medio de los gestos de repulsión de algunos de los hambrientos comensales.

Agotada el agua de las cantimploras debieron esperar que se precipitara una lluvia para juntar un poco de líquido en los cascos. Un subteniente narró: "Un oficial norteamericano me hizo leer a toda velocidad un papel escrito y luego me lo quitó para someterme a varias pruebas destinadas a ver la capacidad de retención mental que yo tenía. Una de ellas consistió en suspenderme de los pies con la cabeza hacia abajo. Me dieron más de un puntapié en la cabeza cuando estaba en esa posición. Sentía que la sangre se me agolpaba a los ojos. Luego me pusieron de pie y allí en medio de fuertes cachetadas fui interrogado. Recuerdo que otro oficial norteamericano que veía el entrenamiento gozaba y repetía: "Para que se hagan hombres estos chilenitos".

Un subteniente que sostuvo que a ellos no se les consultó si querían hacer ese curso especial "antiguerrillero", sino que fueron arrastrados a él por los instructores norteamericanos, declaró que sintió deseos de vomitar cuando los oficiales yanquis les pusieron en una fila para entrenarse en el uso de la bayoneta. "Nos hacían tomar con la mano izquierda perros vivos, de sus orejas, para intentar atravesarlos con el cuchillo que portábamos en la mano derecha. La sangre saltaba a borbotones y sólo algunos perros murieron al instante".

En otra oportunidad los subtenientes fueron montados en un avión de transporte y sólo en la altura se les comunicó que debían saltar a tierra con paracaídas, aun cuando nunca antes habían tenido entrenamiento para cumplir la tarea. "Caímos en un terreno con pasto. No era duro, pero algunos nos pegamos fuertes costalazos".

Los entretelones del "choqueante" entrenamiento han sido mantenidos en reserva porque los subtenientes fueron juramentados que mantendrían en secreto cuanto hicieron y vieron bajo el mando de los yanquis, pero no ha podido evitarse que algunos, los más desagradados por el curso, hayan hecho trascender sus experiencias a los familiares y amigos.

A. O. B.


Polémica

"LUZ VERDE" SOBRE EL REAJUSTE

"Desde 1852 hasta 1891, a lo largo de cuarenta años, Marx y Engels
enseñaron al proletariado que debía destruir la máquina del Estado".
Lenin: "El Estado y la Revolución"

LA tramitación parlamentaria —todavía inconclusa— del proyecto de ley que reajusta los sueldos y salarios de 1968, sigue acarreando enseñanzas políticas que obligan a referirse otra vez al tema.

Desde luego, mientras el Senado continúa trabajando en el proyecto y en las casi dos mil indicaciones que lo modifican o adicionan, en el plano gremial se han prolongado las huelgas de profesores y de Correos y Telégrafos. También se ha planteado un conflicto en el área de los servicios de utilidad pública, concretamente en los trabajadores de la electricidad. El martes de la semana pasada, los profesores, luego de un mitin, intentaron un desfile callejero. Fueron reprimidos por carabineros que usó palos, chorros de agua y bombas lacrimógenas, de un modo tan brutal que hace temer por el estado de salud mental de quienes dirigen la acción represiva desde el Ministerio del Interior.

Tanto los profesores como los funcionarios de Correos y Telégrafos —que en cierto modo quedaron aislados en su lucha reivindicativa— reclaman el cumplimiento de compromisos contraídos por el gobierno para poner fin a conflictos anteriores. Demandan que se haga fe a una palabra empeñada. La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) tuvo que cablegrafiar a Roma al ex ministro del interior, Bernardo Leighton, pidiéndole reconociera su firma al pie del documento que suscribió con el gremio de Correos, y que puso fin a una huelga el año pasado.

Otros gremios del sector público, como el de empleados y profesores de la Universidad de Chile y el Servicio Nacional de Salud, dieron por terminadas sus huelgas, en el primero de los casos, al comprobar que el aislamiento gremial en un conflicto prolongado debilitaba en forma grave la cohesión de sus filas. El repliegue aunque en todo caso ordenado, no significa que el problema económico de esos personales esté solucionado.

El panorama gremial —o sea, el terreno concreto donde se libran las luchas de masas—, salvo los puntos álgidos arriba mencionados, muestra un ejército a la defensiva, resultado obvio de las decisiones de su estado mayor que llevaron a segmentar al sector fiscal, localizando el área conflictiva en un foco fácil de controlar por el Estado.

Los factores políticos que han operado en el terreno gremial, ya han sido analizados por PF. Se sabe, por ejemplo, que la decisión del Partido Comunista de dar "luz verde" al proyecto del gobierno, no sólo abrió un forado en el aspecto parlamentario al permitir, en seguida, a La Moneda operar con relativa facilidad junto a su aliado, el Partido Nacional, sino que también, causó una trizadura en el frente sindical.

Hay quien sostiene: "Se sabe perfectamente bien que hay un buen número de federaciones que son dirigidas por militantes del Partido Socialista. Si las condiciones eran tales que la forma de lucha indicada era el paro nacional, cabría preguntarse, ¿por qué no lo iniciaron tales federaciones? Así los malvados comunistas (sic) no hubieran podido hacer nada sino plegarse" ("El Siglo", 14-4-68).

Aunque la pregunta, en verdad, debería contestarla el Partido Socialista (y PF le deja la palabra), se nos ocurre que es un argumento especioso. Durante años se ha estado predicando justamente la necesidad de unificar a la clase trabajadora. Movimientos exitosos de protesta, como el paro nacional del 23 de noviembre (reprimido en forma criminal por el gobierno), que se realizó contra el primer proyecto de reajuste, reiteraron que la unidad es un arma invencible. Si un contingente apreciable y experimentado —por razones que no son químicamente puras— se resiste a dar una lucha frontal, y prefiere que sus parlamentarios libren lo que en forma optimista se ha dado en llamar la "batalla del reajuste", es lógico que el movimiento se paralice y ni siquiera alcance a despegar.

En un plano político más general, el gobierno se apresuró a dar cumplimiento a su compromiso con el PN, ajustando el presupuesto en más de 240 millones de escudos, reducción que afecta de modo particular la partida del Ministerio de Agricultura y de sus dependencias, encargadas de la reforma agraria. Asimismo, en el Senado ha quedado demostrado de modo palmario que entre la "luz verde" del PC y la del PN, fue la de este último la que en verdad constituyó factor de presión real sobre la voluntad del gobierno.

La "batalla del reajuste" —que se libra entre cuatro paredes y sobre piso alfombrado— se ha convertido en último término en un juego de toma y daca entre las fuerzas políticas burguesas, poniendo incluso en jaque la estabilidad de la mesa que preside el senador socialista Salvador Allende. Más allá todavía, el juego político-parlamentario (y es una solemne ilusión afirmar que la "lucha de masas" está influenciando el cuadro), se ha entroncado directamente con los enjuagues previos a la campaña electoral 1969-70.

A vista y paciencia de una opinión pública asombrada —que observa cómo la costra política sigue operando ajena a la realidad nacional—, se está jugando con la carne del cañón electoral.

El regreso al país de Radomiro Tomic, ex embajador en Washington, ha marcado —con los remilgos habituales del candidato— el inicio oficial de la campaña para elegir en 1970 al sucesor de Frei. Era previsible que Tomic trataría de presentarse con una faz "izquierdista" para contraponerla publicitariamente al conservador mandatario actual. Ha sido la táctica de Tomic por años dentro de la Falange Nacional y luego en el PDC. Ahora se quiere impregnar al país de esa mentira. La verdad es que los hechos desmienten a Tomic, pertinaz negociador de convenios con las compañías del cobre, gestor del ingreso a Chile del Bank of America, adulón oficial durante los últimos años de la política del Departamento de Estado. Su estrategia, sin embargo, remando en las aguas tranquilas de una coexistencia internacional que pretende olvidar los crímenes del imperialismo contra Vietnam, Corea o Cuba, y la explotación sin piedad de las economías del tercer mundo, está destinada a confundir. Uno de sus oficiales ha llegado a decir que "ya tuvimos con Frei la libertad, ahora con Tomic haremos la revolución".

Fue Tomic —personalmente interesado— el que anunció en 1964 que Chile tendría a lo menos 35 años de gobiernos democristianos. Por eso, su táctica no es sorprendente. Sólo puede tener éxito si consigue hacer creer que él es más avanzado que Frei, y por ese medio obtener respaldo extrapartidario. No es la primera vez, por lo demás, que un candidato oficialista hace su campaña hablando mal de quien le entregó la alternativa. Pedro Enrique Alfonso, radical, intentó algo en ese sentido en 1952, respecto a González Videla, y consiguió apoyo de la Falange, incluyendo en su staff de oradores al elocuente Tomic.

Entretanto, hay quienes estiman cerrado el análisis con unas cuantas frases huecas. Por ejemplo, calificando a todo trapo como "derrota de la gran maniobra del imperialismo" la verdadera ratonera en que cayó un partido, guiado con acentuada dosis de oportunismo reformista, al apoyar "en general" el proyecto de reajustes.

El diario "El Siglo" (14-4-1968) ha estimado conveniente dedicar dos apretadas páginas a demostrar que la "luz verde" del PC derrotó al imperialismo, y que el comentario de PF Nº 52 sería puro anticomunismo. En este momento son tan claras las cosas, que parecería tiempo perdido dedicar unas cuantas líneas a refutar a "El Siglo".

Sin embargo, lo hacemos por dos motivos:

Primero, nos parece un exceso sostener —y llegar a creer por la vía de la afirmación reiterada en discursos, cadenas radiales, folletos, artículos de prensa, etcétera— que el imperialismo ha sido derrotado. Concedamos al articulista que el PC obtuvo una victoria política al apoyar al gobierno y lograr con eso la caída del ex ministro de Hacienda. Raúl Sáez, hombre sin duda bien mirado por los Estados Unidos. ¿Y qué pasó después? ¿El actual ministro de Hacienda, Andrés Zaldívar, y el conjunto del gobierno, no son acaso bien vistos por el imperialismo? ¿Se rompieron las ataduras con el Fondo Monetario? Sáez era, según el articulista, el "hombre ideal" para los norteamericanos en una combinación de todos los reaccionarios. Pero, ¿es Sáez el único peón con que el imperialismo puede contar en Chile? ¿No viene llegando, acaso, un candidato presidencial que fue embajador en Washington estos últimos años? ¿No está en reserva el ex presidente Alessandri?

Pasemos de largo un hecho demostrado, nos parece, cual es que la "luz verde" del PC permitió al gobierno desplegar todo un abanico de posibilidades en el Parlamento, hasta llegar al verdadero entendimiento con el PN. Vamos al segundo punto de nuestra respuesta, y es el "anticomunismo" de PF. cargo que en cada oportunidad hemos levantado. Ya está bueno —y se ruega volver la mirada a Europa oriental— de majaderías como la de usar anatemas para desautorizar una critica. El sistema no es marxista, pertenece más bien a las penumbras dogmáticas de la religión, y es posible que funcione por contagio debido al actual —y en ocasiones cómico— esfuerzo de poner a marxistas-leninistas a actuar como exegetas de encíclicas y pastorales. PF reclama el derecho de criticar determinadas acciones de determinados partidos comunistas. Al hacerlo entiende que tanto una línea como una dirigencia son transitorias, que el partido permanece, y más aún, que por las buenas o las malas, la fuerza revolucionaria profunda del socialismo avanza. El potencial revolucionario encuentra sus propios cauces —muchas veces heterodoxos— y llega a la victoria. Pero hay que luchar.


PUNTILLAZOS

LA PORUÑA EN LA PUBLICIDAD

EL mejor avisador de Chile es el Estado. La afirmación podría parecer aventurada o de maligna intención política si no resultara para los profesionales de la publicidad un axioma real y concreto. Y en tal calidad no hay agencia publicitaria que no finque su funcionamiento comercial en torno al asunto y por extensión actúe de igual manera en nuestro país todo órgano publicitario, pertenezca a la esfera de la televisión, la radio o la prensa.

Los tres años y un poco más de gobierno democristiano han afinado la idea hasta convertirla en estos momentos en una fuente de dinero en torno a la cual giran intereses monetarios y. naturalmente, intereses políticos, que marchando de la mano unos con otros han creado un mercado en el cual se transan conciencias, se crean e inflan nombres, y, lo que es peor, se corrompen las normas más elementales de la moral humana y de la ética periodística.

El Estado, que en el último gobierno participaba también en el cuadro general de la publicidad, no en la misma medida que ahora, pero con tan aviesas intenciones como las que hoy se barajan, ha ampliado este giro a niveles que para cualquier observador alcanzan proporciones superiores al mil por ciento de las antiguas y tradicionales cifras de negocio.

Uno de los ejemplos que suelen sacarse a colación a cada momento para probar este aserto, es el que se refiere al Banco del Estado. La institución bancaria, que se pensó iba a jugar un papel preponderante en el acopio del ahorro nacional y que en este sentido hizo de la promoción de sus ideas un objetivo tan importante como el de la distribución del crédito, cuenta en estos momentos con un Departamento de Relaciones Públicas que es tanto o más importante que los departamentos vinculados a los créditos industriales,, agrícolas o de la construcción.

No hay agencia publicitaria que en estos momentos no tenga como índice de partida el presupuesto de gastos de publicidad que el BE manejaba a comienzos del régimen democristiano. A fines de la administración Alessandri, el BE tenía un presupuesto para aquellos fines, cercano a los 300 millones de pesos. Hoy, a tres años de esa fecha, el presupuesto del Banco del Estado para la publicidad sube, según fuentes muy autorizadas, a más de tres mil millones de pesos. La institución estatal, convertida en un cuerno de la abundancia, tiene además las hechuras de una buena hada madrina que es capaz, al toque de su vara mágica, de levantar las exhaustas finanzas de una emisora o de un diario en falencia con la misma vitalidad que puede robustecer las actividades de otro órgano parecido de difusión, de más blasones y campanillas. La propaganda del BE es, ni más ni menos, en estos momentos la jalea real que tonifica y revive, como el tradicional remedio de los geriatras, a toda razón comercial que trabaje publicitariamente.

Los programas radiales del Banco tienen varios objetivos, aun cuando hoy el menor sea justamente el de promoción de las actividades naturales del BE. Habitualmente ellos van destinados a pagar en gran medida a un "periodista" adicto al gobierno, que en monótono incienso de corifeo quema alabanzas por una gestión fiscal; a financiar el presupuesto general de una emisora que se ha comprometido por el contrato a no realizar función crítica alguna contra el gobierno y que en tal sentido ha eliminado de su planta a cualquier periodista independiente que prebenda informar objetivamente; o a pagar favores electorales antiguos o futuros que sirvieron o pueden servir los intereses electorales de la Democracia Cristiana.

Sería largo enumerar aquí el detalle de la programación radial que constituye uno de los grandes gastos publicitarios del Banco, o también la promoción periodística y de televisión que se realiza a gran costo. El hecho de que se hayan decuplicado los gastos publicitarios en tres años, es una prueba bastante clara y elocuente, que resulta abrumadora si uno se atiene al balance de sus resultados. Porque en los tres años transcurridos ni se ha aumentado el ahorro ni las operaciones canearías se han ampliado a un nivel que justifique la multiplicación por diez de las inversiones de la promoción publicitaria. Esta afirmación la han corroborado a PF lectores que en repetidas cartas han manifestado su reprobación a la reducción que ha hecho el Banco de un sinnúmero de beneficios, que anteriormente disfrutaban los ahorrantes y también otros clientes que por su antigüedad recuerdan mejores condiciones crediticias.

UNA POLLA PONEDORA

Otro caso sorprendente lo constituye la Polla Chilena de Beneficencia, que con sus sorteos millonarios despierta esperanzas en los anhelantes chilenos, que ven en ella la posibilidad de un despegue a alturas millonarias que resuelva sus terrenales desventuras.

La Polla, una suerte de lotería estatal, siempre ha sido considerada una granjería muy útil para pagar favores electorales. A cada nuevo gobierno se suceden en ella nuevos agentes que cobran comisiones seguras y fijas, cuando no —al decir de la murmuración popular— los "gordos" que no han sido vendidos al público. El organismo destinaba antes del gobierno democristiano, un porcentaje de un 1% de su emisión a la publicidad. Esta cifra ha subido actualmente a 1½%, en circunstancias que otro sorteo parecido, la Lotería de Concepción, mantiene el porcentaje tradicional del 1%.

El aumento en gastos publicitarios tampoco aquí se condice con los resultados obtenidos, ya que es un hecho conocido, también, que la devolución de los boletos de este sorteo alcanza a un 28% o un 30%. Si se estima que para un sorteo con un premio de mil millones de pesos la publicidad representa un gasto de 75 millones y para uno de 1.200 otro de 90 millones de pesos, repetidos cada quince días en el año, se verá que hay cierta mano ancha en ellos y que su monto anual alcanza casi a los dos mil millones de pesos.

MÁS LLUVIA DE PESOS

Para cualquier publicista la promoción de los bonos reajustables CAR del Banco Central, constituyó en un momento un objetivo deseable no sólo por la amplitud de la campaña que significaba y su consiguiente utilidad, sino por el respaldo que le daba el organismo bancario que lo financiaba.

En la puja por obtener el contrato, tradicionales agencias publicitarias, de reconocida experiencia, fueron marginadas, y él, finalmente, quedó en manos muy democristianas que manejaron el asunto con tal criterio, que el CAR se ha convertido en el peor negocio que ha realizado el Banco Central en toda su larga historia financiera.

En el anecdotario que habrá de acompañar el recuerdo que del CAR hagan los historiadores, figurará sin duda la pintoresca gestión realizada con intervención muy oficial, para lograr la compra millonaria de bonos que hizo el Sindicato del Cuero y cuyos pormenores seguramente serán investigados en su oportunidad, cuando se pidan cuentas en esa organización de los 90 millones gastados en la inversión.

En esta lluvia de dinero surge también con relieves desproporcionados el crecimiento de la propaganda de la Línea Aérea Nacional, que si bien ha aumentado su actividad aérea en el período democristiano, lo ha hecho mucho más en su rubro publicitario. Fuera de la promoción radial y de la televisión, en la sola Revista de los Domingos (suplemento ilustrado de "El Mercurio") gasta semanalmente 11 millones 900 mil pesos por un aviso a todo color que allí se publica.

LAS BOLETAS DE COMPRAVENTA

Las proletarias boletas se han ubicado de golpe y porrazo entre los financistas de millonarios programas deportivos radiales, que tradicionalmente habían estado a cargo de las grandes compañías norteamericanas del cobre y que han preferido abstenerse en su auspicio por el elevado costo que tienen.

Amén de su generoso aporte a la difusión del deporte, las Boletas dispensan millonarios premios a los que las guardan sin que la evasión tributaria, que con ese método se pretendía terminar, haya bajado del ominoso 30% que es uno de los grandes boquetes por los que se escapa la recaudación fiscal. Otros métodos más racionales de control han sido marginados, porque con ellos no se utiliza el poder que este dinero dispensa a los que lo manejan y que se distribuye con criterio político, electoral y nepotista. Entre las recomendaciones figuraba una que aconsejaba pagar a cada ciudadano que presentara un total de Eº 100 en boletas, un 10% en efectivo y que habría hecho las delicias de las dueñas de casa que habrían podido obtener así una devolución en sus gastos aunque no fuera más que para adquirir un kilo de carne mensual.

De estas entradas millonarias son tres las agencias de publicidad que aparecen como favorecidas: Cóndor (de propiedad parcial de Germán Becker, aunque él lo niega); Publicitas (de Pablo Gumucio), y Publicidad Interamericana. El trío maneja a su arbitrio las emisoras nacionales y casi en la misma medida a gran número de diarios y revistas, disponiendo la formación de los equipos periodísticos y eliminando a aquellos profesionales que no comulgan con las ideas del gobierno. Su poder es tal, que del costo de un determinado programa radial a cargo de un periodista avaluado en cuatro millones de pesos, dispone en un caso mencionado, que la radio reciba un millón y el saldo se pague como estipendio al profesional de marras.

Una inversión no menos sorprendente hace la Dirección de Turismo, una de cuyas perlas más preciadas en su collar de varias vueltas la constituye el "aporte" de 22 millones 320 mil pesos a la revista "Paula" que, bajo la dirección de Delia Vergara de Huneeus, imprime la Editorial Lord Cochrane (de la Empresa "El Mercurio") y que autorizó cuando era ministro de Economía el hoy ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic. Con fecha 25 de enero de 1968 el decreto (Nº 114) considera que "la Dirección de Turismo se encuentra empeñada en un vasto plan de difusión y propaganda de la riqueza turística nacional, para lo cual estima que la revista "Paula" reúne las condiciones ideales para realizarlo mediante la publicación de doce reportajes durante 1968 ... ; que el costo de los reportajes señalados, que la Dirección de Turismo aportará, alcanza a Eº 22.320, en los cuales se incluyen gastos de material, edición, alojamiento y alimentación que la revista deba destacar"... para lo cual la Tesorería Provincial de Santiago pondrá a su disposición la suma convenida.

Graciosa contribución de esta poruña publicitaria que vendrá a darle a "Paula" el tónico que su escuálida circulación merece, y hará menos onerosa la contribución que al periodismo nacional aporta la "pobrecita" Empresa "El Mercurio".

P. D. G.


Problemas Nacionales

INQUIETANTE IMAGEN DE LA "CONCIENCIA DE CLASE"

ACERCA de la conciencia de clase de los sectores desposeídos, del grado en que éstos se sienten debidamente interpretados por los partidos políticos populares y de la exacta medida que tal interpretación es sentida y comprendida por aquéllos, tres investigaciones realizadas por alumnos de la Escuela de Sociología de la U. de Chile (entre 1965 y 1967), arrojan una visión bastante distinta de la que sostienen oficialmente los partidos de avanzada y sus dirigentes más connotados.

Muchas de las posiciones tácticas de estas colectividades políticas sufren serios embates con el resultado de estos estudios sociológicos. Ellas parecerían corresponder más a un esquematismo acomodaticio que a una proyección del sentimiento real de las grandes masas de asalariados.

El profesor de sociología, Agustín Alvarez Villablanca (militante y dirigente socialista), dio a conocer el resultado de este análisis científico en el curso de una charla que ofreció para inaugurar, en Talcahuano, los cursos sindicales organizados por la Federación de Estudiantes de Concepción. La conferencia se tituló "La clase obrera y la conciencia de clase".

La columna vertebral de la exposición del profesor Alvarez Villablanca radicó en una síntesis de los resultados arribados en las investigaciones sociológicas siguientes: "Las clases sociales y la estratificación social en el Gran Santiago" (alumnos: Loreto Hoecker, Isabel Miranda y Sonia Secovich), "Imagen Sociológica del Obrero Industrial Chileno" (alumnos: Guillermo López y Víctor Nazar) y "Aspiraciones, percepciones y opiniones de la juventud obrera en un sector industrial del Gran Santiago" (alumnos: Ana María Dagnino, Gloria Jones, Hugo Madariaga, Hernán Pardo y Eduardo Ruiz).

En el curso de su conferencia, y como uno de los resultados más punzantes de estas investigaciones, el profesor Alvarez Villablanca planteó la interrogante de si estos análisis no estarían reflejando la "deficiencia de los partidos políticos populares en su labor de esclarecimiento y educación de las masas o también la forma en que se ha dado la lucha política en nuestro país, caracterizada por el juego democrático burgués".

SUPUESTOS IRREALES

Al comenzar su charla, Agustín Alvarez expresó: "Una de las características de los partidos populares, especialmente de los partidos marxistas, es el partir, tanto desde el punto de vista de su lucha ideológica como de su acción política práctica, de determinados supuestos, que no siempre corresponden a la realidad. Se estima, por ejemplo, que dichos partidos representan a la clase trabajadora y que la clase trabajadora se siente representada por ellos; que la clase trabajadora tiene conciencia de clase; que su participación política es alta; que esta participación política es determinante para fomentar los cambios, etcétera. Tampoco es ajena a los políticos de izquierda la creencia de que la clase trabajadora chilena está paulatinamente abandonando la lucha meramente economicista para trasladarla hacia la lucha política y que sus aspiraciones de mejoramiento social las orienta hacia un cambio de régimen económico-político."

Enseguida el profesor manifestó que si los supuestos anteriores fuesen comprobados en la investigación empírica, habría que buscar en otros campos, ajenos a la sociología política, las causas que motivaron los resultados electorales de los últimos quince años, "que acusan una manifiesta tendencia hacia el paternalismo y el autoritarismo en el electorado nacional y el oculto deseo de no provocar cambios que pudieran herir los valores tradicionales de la sociedad chilena. En el te... las hipótesis, podríamos aseverar que los cambios busca.... cambios dentro del régimen y no cambios del régimen".

LA CLASE MEDIA

Más adelante, Alvarez Vila, recogió nuevamente la idea anterior, al comprobar que los datos arrojados por las investigaciones revelan una actitud favorable al cambio, pero no a cambios estructurales, sino sólo a reformas que tiendan a mejorar las condiciones actuales". "Esta con... —afirma— está relacionada con la ideología política del ..... que se halla actualmente en el poder: la actitud favorable al cambio es de tipo reformista y no estructural".

También las investigacion... ron de detectar las simpatías políticas de los individuos en....os. Se demostró que la gran mayoría de ellos no tiene clar...ncia de cuáles son los partidos de izquierda o de centro, ("......n considerable porcentaje de sujetos que se dicen de izquierda que simpatizan con el Partido Radical o con la Democracia Cristiana".)

En cuanto la conciencia propiamente tal, los estudios demostraron que "no es la cla..ra, como usualmente creemos, la que tiene un mayor grado de conciencia de clase, sino que es la clase media, como "clase en ......ez por la acción de sus partidos políticos".

Muchas de las cifras y p...es arrojados por las encuestas presentan una imagen escal... respecto de lo que generalmente se considera como una ...d establecida, al extremo de que pudieran ser utilizadas p....s políticos reñidos con los intereses de la clase obrera. A Villablanca analiza esta eventualidad y puntualiza: "Estas pueden constituir un buen dato para los aspirantes a d... o para los políticos de mentalidad fascista en Chile; pero también para los partidos populares a fin de que rect.....u conducta y sus métodos de lucha."

LAS CLASES SOCIALES

La investigación se real... la base de una muestra de 143 sujetos representativos de.....uestra de 240 unidades familiares. De ellos, 64 pertenecían... clase media y 78 a la clase obrera. Algunos de los resulta... ron los siguientes: el 61% no pertenecía a ningún grupo ..... el 9% a partidos políticos, el 15% a grupos laborales, el 1% a ....s religiosos y el resto a otros grupos.

Un 50% estimó que no todos los individuos tienen las mismas posibilidades de lograr un buen nivel de vida, un 45% estimó que todos tienen las mismas posibilidades ("esto ultimo revela un gran porcentaje que no percibe las barreras estructurales para mejorar las posibilidades de vida"); un 47% afirma que las dificultades para surgir obedecen a factores personales, y un 45% a barreras de clase; un 45% no percibe intereses antagónicos de clase y un 40% sí los percibe. Respecto a las formas de lucha, un 4% estima que debe ser política, un 12% que debe ser gremial, un 4% que debe ser política y gremial, y un 69% propone otras formas de lucha. "Es decir —concluye Alvarez Villablanca—, la mayor parte de los sujetos no percibe la relación entre la lucha política y gremial, y la lucha de clases".

En cuanto al "cambio social", un 22% desea que se mantengan las actuales instituciones, un 47% que se las reforme y un 25% que se las reforme radicalmente. Y acerca de la intervención extranjera, un 46% estimó que era desacertada y un 42% que era acertada. Un 12% no respondió, "lo que hace un 55% que no tiene conciencia de la intervención extranjera".

Del estudio de todas estas cifras, el profesor Alvarez Villablanca desprendió varias conclusiones. La primera de ellas es la siguiente: "La mayor parte de los sujetos de la muestra percibe con claridad cuáles son los intereses de su clase, pero no percibe el carácter opuesto o contradictorio de esos intereses con los de la clase antagónica, como tampoco las barreras que la estructura de clase impone a los individuos."

AUTORITARISMO

Novecientos veinticuatro líderes sindícales fueron encuestados para precisar una "imagen sociológica del obrero industrial". Según el profesor Alvarez, las relaciones obrero-patronales están determinadas por el tipo de empresa antes que por la conciencia de clase. De esta manera, las industrias de corte tradicional, de bajo nivel tecnológico, "determinan en los obreros una actitud negativa a la protesta o a la lucha reivindicativa, una actitud conformista que espera el respaldo de organizaciones obreras de nivel nacional"; en cambio, se aprecia una conducta más autónoma en las empresas industriales modernas; en éstas "hay mayor poder de negociación.

De los 924 líderes encuestados, un 27% declaró no discutir jamás asuntos de orden general, y un 50% dijo hacerlo de cuando en cuando. Un 11% de los obreros de extracción urbana y un 8% de los migrantes rurales declararon discutir diariamente asuntos de orden político, y sólo un 8,6% declaró militar en un partido.

Un 54% afirmó que "los políticos son ladrones", un 35% no lo cree así y un 11% no manifestó opinión. Respecto de los partidos políticos, un 63% estuvo de acuerdo en que "el gobierno debería prohibir la existencia de algunos partidos", un 6% es indiferente y un 31% no está de acuerdo con esta medida.

Se detectó también el grado de participación política de los encuestados. Un 80% declaró votar siempre, un 7% dijo no hacerlo nunca. Un 72% sólo se interesa por las elecciones presidenciales, un 7% por las parlamentarias y un 4% por las de regidores. Pero un 90% consideró que el voto es útil.

Según Agustín Alvarez, la encuesta confirmó que es el "autoritarismo una de las características notables del obrero chileno". "La situación social de los estratos bajos —afirma— los predispone a encarar la política como blanco o negro, bueno o malo. Ello conduce al autoritarismo, lo que en la investigación se manifestó de manera muy significativa y podría constituir una explicación de los resultados electorales que determinaron el triunfo de los presidentes Ibáñez, Alessandri y Frei".

Por. ejemplo: los partidarios de la existencia de un solo partido político alcanzaron el 53%, además un 93% consideró que "una buena empresa es aquella donde uno se siente como dentro de una gran familia".

La conferencia del profesor Alvarez Villablanca terminó señalando que el bajo nivel de participación política voluntaria de los encuestados revela carencia de educación política y de conciencia de clase, como asimismo desconfianza en los partidos y dirigentes políticos.

CARLOS JORQUERA TOLOSA


Tribuna teórica

EL "ABURGUESAMIENTO" DE LA CLASE OBRERA

EN el artículo anterior (PF Nº 51) expusimos en forma rápida los aspectos más importantes de la teoría marxista de la ideología.

Toda formación social está constituida por tres niveles: económico, ideológico y jurídico-político. El nivel ideológico está constituido por el conjunto de representaciones y comportamientos sociales. El hilo conductor que permite explicar estas ideas y comportamientos es la forma en que los hombres producen los bienes materiales, es decir, la base económica de la sociedad.

Según la teoría marxista no son las ideas las que determinan el comportamiento de los hombres, sino que es la forma en que los hombres participan en la producción de los bienes materiales de su existencia lo que determina sus pensamientos y acciones.

Pero afirmar el papel determinante en última instancia de la economía, no implica reducir el contenido del nivel ideológico a un simple reflejo de lo que ocurre a nivel económico. Esta reducción es propia de los "marxistas vulgares" tan criticados por Lenin.

"El oportunista no traiciona a su partido ni se separa de él. Sigue sirviéndole, sincera y celosamente. Pero, su rasgo típico y característico es su espíritu acomodaticio para plegarse a las tendencias del momento, su incapacidad para enfrentarse a las corrientes en boga, su miopía política y su blandura de carácter. Oportunismo es el sacrificar los intereses permanentes y esenciales del partido en aras de sus intereses momentáneos, transitorios y secundarios. Basta que se dé cualquier auge industrial, un florecimiento relativo del comercio o una ligera reanimación del liberalismo burgués, para que el oportunista se ponga a gritar: no asustéis a la burguesía, no le volváis la espalda, arrojad por la borda las "frases" acerca de la revolución social!".
V. I. Lenin. Publicado el 18 de octubre de 1906 en la revista Viéstnik Zhisni, núm. 12. Obras Completas, Tomo II p.234.

"Cuando se habla de luchar contra el oportunismo, no hay que olvidar nunca los rasgos característicos que el oportunismo muestra siempre, en todos y cada uno de los campos en que se presenta: su vaguedad, su carácter difuso y su inaprehensibilidad. El oportunista rehuye siempre, por naturaleza, el planteamiento claro, definido y tajante de los problemas, trata siempre de encontrar una solución de equilibrio, procura reptar como la culebra entre los dos puntos de vista que se excluyen el uno al otro, tratando de "avenirse" con ambos, reduciendo sus discrepancias a enmiendas, dudas, inocentes y bienintencionados deseos, etc.".
V. I. Lenin. Escrito en febrero-mayo de 1901. Obras Completas, Tomo 7, p. 408.

"Los revisionistas consideran como fraseología todos los razonamientos acerca de los "saltos" y del antagonismo de principio entre el movimiento obrero y toda la vieja sociedad. Ellos consideran las reformas como una realización parcial del socialismo".
V. I. Lenin. Diciembre de 1910. Obras Completas, Tomo 16, p .341.

El nivel ideológico tiene su contenido propio y sus propias leyes de desarrollo. Como veíamos en el artículo anterior, está constituido por diversas tendencias ideológicas (burguesa, pequeño burguesa, proletaria, etcétera), una de ellas domina a las otras y, por lo tanto, determina en una cierta medida sus formas de existencia. Por otra parte, la región dominante (religiosa, moral, filosófica, etcétera) no está tampoco determinada directamente por la estructura económica, sino por las características propias a la estructura ideológica de una formación social determinada. Según las tradiciones religiosas o laicas de una sociedad, la ideología dominante burguesa podrá manifestarse a través de expresiones religiosas, morales o filosóficas. La clase dominante sabe siempre utilizar el lenguaje que le permite la mayor facilidad de comunicación con las clases dominadas. Da un contenido de clase a la materia ideológica que le ofrece la tradición, los hábitos y costumbres de esa sociedad determinada.

El nivel ideológico no es un simple reflejo del nivel económico, sino una realidad que posee una estructura propia con leyes de determinación internas (materia ideológica preexistente, tendencia dominante y forma de actuación de ésta sobre las tendencias subordinadas, etcétera). La determinación económica actúa sobre esta estructura en su conjunto, por lo tanto el producto ideológico es el resultado de dos tipos de determinaciones: una interna a la estructura ideológica misma y otra externa (jurídico-política y económica). No existe una determinación directa, mecánica de la economía, sino una determinación compleja, estructural.

Veamos lo que dice Engels al respecto en una carta a Conrad Smith (27 de octubre de 1890):

"En lo que concierne a las regiones ideológicas ... la religión, la filosofía, etcétera, están compuestas de un residuo que viene de la prehistoria y que el período histórico ha encontrado delante de él y ha recogido."

Es decir, cada nuevo período histórico (marcado por un nuevo tipo de dominación económica), se encuentra frente a una materia legada por el período histórico anterior y es sobre esta materia que actúa la nueva determinación económica.

Pero no sólo se trata de una materia ideológica legada, se trata también —sobre todo en el caso de ideologías que han llegado a adquirir un grado elevado de sistematización— de todo un "instrumental" que permite desarrollar esta materia: bibliotecas, ficheros, trabajos de investigación, estructura educacional, etcétera. La pobreza o riqueza filosófica de un país, por ejemplo, no depende directamente de la pobreza o riqueza económica, sino de la pobreza o riqueza de la materia y el instrumental filosófico legado por el período histórico anterior.

Engels dice acerca de este punto en la carta ya citada: "La economía no crea ella misma nada directamente, sino que determina el tipo de modificaciones y de desarrollo de la materia intelectual existente, y, más aún, ella "hace" esto a menudo indirectamente, ya que son los reflejos políticos, jurídicos y morales los que ejercen una acción más directa sobre la filosofía."

Si insistimos en el aspecto de la autonomía relativa de la estructura ideológica con respecto a la estructura económica, no es sólo por el gusto de hacer precisiones teóricas, sino debido a las graves repercusiones políticas que tiene su olvido.

Muchos críticos del marxismo pretenden negar la validez de esta teoría, haciendo ver que Marx se equivocó ya que, a medida que el capitalismo se ha desarrollado la clase obrera —en lugar de crecer y madurar en "conciencia" de clase— se ha ido aburguesando y adaptando cada vez más al sistema. Si el marxismo sostuviera que la conciencia de clase es un mero reflejo de las condiciones económicas podría, sin duda, afirmarse que Marx se equivocó. Pero el marxismo sostiene algo muy diferente: las condiciones económicas crean las condiciones materiales objetivas (concentración de grandes masas de trabajadores en los centros urbanos; división técnica y organización del trabajo al interior de las fábricas creando hábitos de cooperación y disciplina; movilidad territorial de la mano de obra que permite descubrir nuevos horizontes a la clase trabajadora, etcétera) que sirven de base a la toma de conciencia de clase por parte del proletariado, pero estas condiciones no provocan, no crean nada directamente. Para que el proletariado descubra sus verdaderos intereses de clase, es decir, para que llegue a adquirir una conciencia de clase proletaria, es necesario hacer intervenir factores extraeconómicos; es necesario poner en manos del proletariado la teoría marxista-leninista, único instrumento capaz de hacerlo pasar de la orientación reformista y economicista de sus luchas, a la lucha míe le permitirá destruir el sistema de su esclavitud permitiéndole construir una nueva sociedad de hombres libres.

El aburguesamiento de la clase obrera tiene evidentemente sus bases económicas (en el caso de los obreros de los países imperialistas: su mejor nivel de vida gracias a la participación indirecta en el sobreproducto extraído de los países explotados: en el caso de los países latinoamericanos: su carácter de privilegiados con respecto a la gran masa de campesinos y al amplio sector del pueblo que no encuentra empleos estables) Pero si no se puede negar que estas condiciones económicas objetivas dificultan la adquisición de una conciencia revolucionaria por la clase obrera no hay que olvidar que ellas no crean nada directamente. Los grandes culpables de esta apatía revolucionaria son los partidos obreros que, en lugar de hacer un mayor esfuerzo (tomando en cuenta estas condiciones relativamente desfavorables) para organizar y conducir al proletariado por la vía revolucionaria correcta, no han hecho más que ponerse a su retaguardia, siguiendo y consagrando las reacciones espontáneas de las masas, es decir, acciones dominadas por la ideología burguesa dominante.

Para que nuestra afirmación no parezca gratuita, examinemos, la mayor arma de difusión de la teoría marxista que tiene el movimiento obrero: la prensa de los partidos) obreros.

Preguntémonos, por ejemplo, si los diarios o periódicos de los partidos marxistas sirven realmente para difundir la teoría marxista en la clase obrera. No se trata, evidentemente, de difundir una letra muerta, sino una teoría viva, una teoría que sirva de arma de lucha, que permita orientar la lucha concreta de los trabajadores en cada uno de los lugares donde se encuentran. O si, más bien, estos diarios y periódicos, en lugar de servir de propaganda y agitación para subir el nivel de conciencia y de lucha de la clase obrera, no hacen sino describir sus luchas espontáneas, hablar el lenguaje de la masa de los trabajadores para obtener un mayor tiraje, competir, en el fondo, con la prensa burguesa. Prensa que se limita a ser un espejo en el cual se refleja la lucha diaria de los trabajadores, pero que no tiene ningún papel orientador, formador, crítico, etcétera. Esta prensa no es sino una prensa de masas para un partido de masas, y no una prensa al estilo leninista, cuyo único objetivo era contribuir a la toma de conciencia revolucionaria de la clase obrera, hablando el lenguaje, no de las masas trabajadoras, sino el lenguaje de su vanguardia, los obreros más avanzados, ya que es esta vanguardia la que dinamizará el proceso revolucionario arrastrando tras de sí a la gran masa de los trabajadores.

NEVA


Análisis

PROCESO A UN PROCESO

LOS abusos cometidos durante la tramitación del llamado proceso contra los terroristas pueden provocar la caída del Director de Investigaciones, Emilio Oelckers, y generar una enérgica reacción popular y política para exigir el castigo de los culpables, denunciar las arbitrariedades y defender las garantías constitucionales.

El jefe policial puede ser condenado a tres años de reclusión por cada delito de detención ilegal en que haya incurrido en el desempeño de su cargo. Si cada uno de los afectados se querellare, al señor Oelckers le faltarían años de vida para cumplir las penas que se le aplicarían.

La Corte Suprema debería designar un Ministro en Visita para que se aboque al conocimiento de los delitos perpetrados por Investigaciones y de sus métodos atrabiliarios e ilegítimos. No sólo la propiedad privada merece ser objeto de protección y amparo. Quizás es tanto o más importante defender la libertad de los ciudadanos.

El Servicio de Investigaciones debe dejar de constituir un peligro constante para la tranquilidad, la dignidad y la libertad de los chilenos. Tiene que cesar la tolerancia frente a sus excesos y tropelías. No puede seguir actuando al margen de la ley. Debe someterse a ella. Ningún funcionario de Investigaciones, por muy encumbrado o bien respaldado que esté, puede usar su cargo para satisfacer instintos sádicos, ni para extorsionar, ni para vengarse, ni para perseguir ideológicamente, ni para vejar, humillar o torturar a los ciudadanos.

Existen en el Servicio elementos eficientes, de gran calidad profesional y técnica, que procuran encuadrar sus acciones dentro de las normas éticas y legales. Ellos cumplen abnegadamente sus funciones, mal remuneradas, y procuran devolverle el prestigio a esa institución, que otros tratan de rodear de un clima sórdido y tenebroso.

DECISIÓN PRESIDENCIAL

El terror policial se identifica con los gobernantes que lo alientan o. toleran y se vuelve contra ellos.

Cualquiera sea la suerte que corra el Director de Investigaciones ante la justicia, el país espera una decisión del Presidente de la República. El señor Frei al asumir el mando juró guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes. En estos momentos la Corte de Apelaciones ha sorprendido a un funcionario de su exclusiva confianza, infringiendo la Carta Fundamental y las leyes procesales.

El Presidente Frei es hombre de derecho. Antes de llegar a la Primera Magistratura ejerció activamente su profesión. Fue un abogado destacado y talentoso. Aunque no es especialista en Derecho Público ni en Derecho Penal, su formación y acervo jurídico, así como su experiencia política y su cultura lo habrán convencido ya de la gravedad de los cargos que existen contra el Director de Investigaciones. El peor, el más abominable de los delitos que puede cometer cualquier funcionario, en especial el jefe de la policía, es precisamente la detención ilegal de ciudadanos inocentes.

El colega Eduardo Frei no puede permanecer indiferente. Tiene que definirse. O apoya a su subalterno, compartiendo con él su responsabilidad y estimulándolo a cometer nuevas fechorías, o procede rectamente pidiéndole la renuncia o destituyéndolo del cargo.

Si lo que le preocupa es el principio de autoridad, debe tener conciencia de que ésta no se prestigia perseverando en el error, sino reparándolo a tiempo.

Es dudoso que Frei, tan preocupado de la imagen de su régimen en el exterior, quiera exponerse a que se asimile a su policía con los "tonton macoutes" del Presidente Duvalier de Haití, o con los esbirros de cualquiera de los tiranuelos que oprimen o han aherrojado a los países americanos o de cualquier otro continente.

El señor Frei pretende representar a la mayoría del país, especialmente a vastos sectores de trabajadores, de pobladores, de campesinos. Cree todavía que ellos son su principal soporte y estímulo. No queremos privar al señor Frei de la ilusión de que el pueblo* todavía lo respalda. Si él lo cree, con mayor razón debe velar por la suerte de esos ciudadanos humildes, que alguna vez confiaron en mejorar su destino. Pues bien, no olvide el colega Frei que los arrestos arbitrarios no son sólo de carácter político. Ocurren a diario y afectan particularmente a la gente modesta, que no tiene abogado ni personaje de influencia que interceda en su favor.

RESPETO A LA LEGALIDAD

Pero la sanción o destitución del Jefe de Investigaciones no sería suficiente, si el Poder Judicial y, concretamente, la Corte Suprema, por un lado, y las fuerzas populares, por el otro, no mantienen una vigilancia permanente para asegurar el cumplimiento por los jueces y la policía de las reglas jurídicas que protegen la libertad. Sólo compete al juez practicar la investigación. Las órdenes amplias de investigar son ilegales, especialmente cuando facultan a los detectives para detener a los presuntos responsables de un delito que se investiga, sin indicar nombres, o para allanar domicilios no especificados. Estas órdenes en blanco de detención y allanamiento están prohibidas. El juez que las cursa o el funcionario policial que las cumple incurren en delito. Ellas importan una suspensión ilegítima de las garantías individuales. Sólo el juez puede ordenar la detención y el allanamiento en los casos previstos por la ley y con las formalidades legales. Sólo el juez puede incomunicar. La incomunicación, método de tortura que todavía subsiste en nuestro sistema penal, no puede serle impuesta a los detenidos por el simple capricho de los funcionarios de Investigaciones, quienes al hacerlo cometen también un delito.

¿QUÉ LE PASO A LA LIBERTAD?

En general, se ha deteriorado bastante la fachada democrática de este gobierno.

La sangre de los muertos en la masacre de El Salvador y en Santiago con motivo del paro del 23 de noviembre recién pasado, tiñe los emblemas de la "revolución en libertad".

Mano dura para reprimir todo movimiento gremial y reivindicativo. Fuerza y violencia contra campesinos y pobladores que reclaman tierra o un sitio donde vivir.

Aplicación constante de la Ley de Seguridad Interior del Estado contra políticos, trabajadores, estudiantes.

Contra éstos se ensaña especialmente el aparato represivo del gobierno, olvidando el papel decisivo que la juventud desempeñó en la promoción y triunfo de la candidatura de Frei. ¿Por qué tanto rencor contra los jóvenes estudiantes? ¿Por qué tanto temor a su acción, a su opinión, a su crítica? Este es un país preponderantemente joven y la juventud es la expresión mayoritaria del pueblo.

¿Ignora acaso el señor Frei que en estos instantes un estudiante universitario, Rafael Ruiz Moscatelli, está procesado por la Ley de Seguridad Interior del Estado por el terrible delito de andar con una honda y seis bolitas de piedra en sus bolsillos? ¿Cree el Presidente que esto le da prestancia a su Gobierno? ¿No es una virtual provocación contra los estudiantes y los jóvenes de este país, que tienen sobrados motivos para ser rebeldes? ¿O es que las autoridades educacionales han descubierto que procesando a algunos estudiantes, dejan matrícula disponible para nuevos postulantes?

Mientras tanto, el senador Carlos Altamirano cumplirá un mes en la cárcel, por el más repudiable de los procesos iniciados por este gobierno. Porque es un proceso y una condena al pensamiento, a la libertad de opinión y de expresión, porque es la represión del intelecto, de la ideología progresista y revolucionaria. El señor Frei, que aspira a que su régimen sea la vitrina mejor adornada de América Latina y el ejemplo más admirable de democracia burguesa, ¿sabe de algún país verdaderamente democrático en que un senador esté encarcelado por la divulgación de un pensamiento? Sólo en las más oprobiosas tiranías se priva de su libertad a los representantes del pueblo.

¿QUÉ HARÁ LA IZQUIERDA?

Y ahora este proceso para investigar atentados contra la propiedad privada. Está bien que se investigue, pero dentro de la ley. No podemos admitir que se utilice este juicio para hacer escarnio de los derechos humanos, de la libertad, de toda esta armazón jurídica que se nos ha acostumbrado a venerar tanto y que la clase dominante y gobernante cree que sólo existe para protegerla a ella. No podemos aceptar que este proceso por daños a la propiedad privada se transforme en la continuación del proceso contra Altamirano y en la detención y persecución de todos los hombres de avanzada de este país. Así estaba ocurriendo. El Director de Investigaciones creyó que estaba suspendida la Constitución y que no había más ley que su voluntad y se dedicó con fruición y glotonería a arrestar a la juventud progresista por el solo hecho de profesar ideas. Seguramente habrían continuado indefinidamente las redadas por cuenta de Investigaciones, si la Corte de Apelaciones no desautoriza su conducta.

Pero el peligro subsiste. El gobierno ha pedido ahora que se aplique la Ley de Seguridad Interior del Estado a los implicados en estos presuntos atentados a la propiedad privada. "El Mercurio", que es vocero del gobierno, interpreta la petición de éste en el sentido que se podrá sancionar a los instigadores de estos hechos, o sea, a los que sustentan ideas revolucionarias, lo que coincide con los propios deseos del diario.

Y seguramente así ocurrirá. Ya está establecido el precedente con el senador Altamirano. Esto debería bastarles a los incrédulos de la izquierda.

La represión ideológica a través de éste o de otros procesos continuará acentuándose a menos que la Izquierda salga al encuentro de sus agresores, los enfrente, responda a sus golpes y contraataque.

La Izquierda no ha tenido frente a los hechos que están aconteciendo una reacción enérgica, decidida y desafiante. Casi no ha existido solidaridad con los perseguidos. Ojalá que cambie de actitud en el futuro, y pronto, antes que sea demasiado tarde.

Hay que transformar este proceso contra los terroristas en un gran proceso contra todo el sistema, que ya ni siquiera respeta las normas jurídicas fundamentales; contra Investigaciones, contra métodos y prácticas policiales y judiciales propias de tiranías tropicales; contra el gobierno que pretende silenciar y amedrentar el pensamiento revolucionario de Izquierda.

JAIME FAIVOVICH


Violencia reaccionaria

LA DISCRIMINACIÓN RACIAL EN CHILE

EL domingo 24 de marzo, veintiún mapuches permanecían amarrados de pies y manos en los pequeños calabozos del cuartel de Carabineros de Lumaco, provincia de Malleco. En el grupo de prisioneros había jóvenes, adultos y ancianos. Un número similar, pero que incluía mujeres, estaba en la Casa de Socorros del villorrio, algunos heridos de gravedad.

Los encarcelados y los hospitalizados fueron los que sacaron la peor parte en la reyerta con fuerzas de carabineros cuando éstos los desalojaron de un fundo que habían ocupado alrededor de cien araucanos el día 23. El contingente policial estaba a cargo del mayor Miguel Torres, el mismo que dirigía la tropilla de carabineros cuando las acciones de Laguna del Desierto en las que fue asesinado el teniente Hernán Merino. Pero, esta vez no hubo disparos de ningún lado. Los indios pelearon con las mismas armas —excepto flechas— con que lo han hecho desde la conquista española: lanzas largas y mazas arrojadizas. La tropa a culatazos y bastonazos.

La tierra que ocuparon los indios perteneció a sus antepasados. Hoy sus dueños residen en Inglaterra desde hace cincuenta años: la familia Moyna.

Los indios encarcelados y vejados, han sido sometidos a proceso por la Justicia Militar.

Estos son los hechos circunstanciales que envuelven un problema de fondo: la discriminación en contra de los mapuches que forman un fuerte contingente de población en las provincias de Malleco y Cautín. Los mapuches constituyen un pueblo vencido en la guerra con el cual los victoriosos se han mostrado implacables, llámense estos últimos españoles o chilenos. Lo que ha dicho Manuel Galich respecto de Guatemala, es válido para Chile o cualquier país latinoamericano: "Hay cuatro siglos de distanciamiento y crueldad, de desconfianza indígena sembrada sistemáticamente, se les ha arrebatado o querido arrebatar lo que les es propio. No sólo sus tierras, sino también su maravilloso mundo interior, sus profundos valores culturales, sus sabias normas consuetudinarias de convivencia social, hasta su misma condición de seres humanos."

Lumaco fue una de las últimas plazas fuertes establecidas por el ejército chileno en la conquista de la Araucanía y fue, asimismo, uno de los últimos focos de resistencia de los mapuches. Hace menos de un siglo, la postrera acción bélica de las guerrillas araucanas fue un "malón" (ataque) en contra del fuerte de Lumaco, a cuyo alrededor se extendía tímidamente el germen del actual pueblo. La guerra se había iniciado diez años antes.

A la llegada de los españoles, los araucanos vivían entre los ríos Itata y Toltén. Los conquistadores habían logra: do establecer la frontera en el río Bío-Bío, luego de sangrientas acciones bélicas. "La conquista de la Araucanía costó a los españoles más esfuerzo y más sangre que la conquista de todo el resto de América", dice la antropóloga Grete Mostny ("Culturas precolombinas de Chile").

Tal era la situación al momento de producirse la independencia de Chile. El estado chileno no ejercía soberanía sobre un vastísimo territorio ubicado entre el Bío-Bío y el Toltén. pero allí habitaban no sólo los araucanos, sino también más de diez mil "españoles" como aún les llamaba en 1861, el coronel Cornelio Saavedra, el "pacificador" de la Araucanía. Desde los inicios mismos de la independencia se entabló en Chile la discusión acerca de cómo ocupar esas tierras.

En 1859, una sublevación araucana redujo a cenizas la población de Negrete y la situación hizo crisis. El gobierno decidió al poco tiempo la reconquista militar y económica de aquellos territorios mediante un plan militar que eufemísticamente se conoce como el de "Pacificación de la Araucanía". El Congreso otorgó los fondos necesarios para aumentar las tropas del ejército chileno casi al doble, de 3.800 a 6.000 hombres. Cornelio Saavedra fue nombrado "comandante en jefe del Ejército de Operaciones sobre el Territorio Araucano". Se iniciaba así una cruel guerra en la cual el exterminio físico de los araucanos estuvo limitado solamente por el interés de los ocupantes en mantenerlos como necesaria mano de obra. Este es el principio que induce, asimismo, a aceptar la tesis de dejar a los indígenas algunos terrenos agrícolas que les permitan sobrevivir.

Comienza entonces, en 1861, la conquista al estilo del "Lejano Oeste" norteamericano. Los soldados serán premiados con tierras o salarios extraordinarios. El ejército establecerá fuertes a cuyo alrededor se crearán los pueblos y la explotación de los campos. El plan de Saavedra establecía: "Las plazas de Malleco, colocadas unas de otras a una distancia de dos leguas poco más o menos y comunicadas por caminos fáciles, pueden prestarse prontos auxilios en los casos necesarios, dándose señales por medio de piezas de artillería de grueso calibre. Estas mismas señales servirán de aviso a los habitantes de los campos para buscar la seguridad y protección de sus vidas e intereses en los puntos militares más inmediatos; esos mismos pobladores robustecerán las guarniciones militares, haciendo así más imposibles las depredaciones de los salvajes." Desde el punto de vista militar, se trataba de establecer la llamada "Línea del Malleco", conocida luego como la "Alta Frontera". Los estrategos fallaron en sus vaticinios de una guerra corta, pues los araucanos, durante años, libraron una exitosa guerra de guerrillas, mientras aventureros como "Orelie Antoine I", un francés autoproclamado rey de la Araucanía y que estaba en evidente concomitancia con intereses extranjeros, complicaban la situación. En los últimos años del conflicto, el ejército chileno aplicó la táctica de tierra arrasada en contra de los araucanos. Un informe militar de la época señalaba: "Se hace necesario castigar a los bárbaros llevando la guerra a sus dominios." Los araucanos fueron víctimas del genocidio, supuestamente castigado ahora por el Derecho internacional. He aquí algunos párrafos de partes de guerra de esa época: "cayendo sobre las casas se tomaron prisioneros un hombre, 4 mujeres y varios niños, y se dejaron muertos 10 que resistieron negándose a entregarse."

"El comandante Bulnes regresó a esta plaza el 24 de febrero trayendo 22 cautivos entre hombres, mujeres y niños de corta edad y más de 300 animales vacunos y cabalgares."

"Pérdidas de los indios: 2.000 casas incendiadas, la mayor parte bien provista de cereales y otros artículos para la subsistencia; ganado lanar muerto con motivo de las dificultades que ofrece su arreo en largas distancias."

La necesidad de la expansión agrícola y comercial del naciente estado chileno, fue la verdadera motivación de la conquista de la Araucanía. A la fecha, Chile se extendía hacia el norte hasta la actual provincia de Atacama y las tierras del centro (actual) tenían dueño desde la época de la conquista española. La "civilización" debía extenderse necesariamente hacia el sur. El coronel Cornelio Saavedra era un hombre de mentalidad empresarial muy acorde con la misión que se le encomendaba. Asignaba especial importancia "al comercio como agente poderoso que debe obrar en la consecución del objeto propuesto." Guiado por la mentalidad del naciente capitalismo criollo, dejó de mano la "salvación de las almas" de los indígenas y afirmaba que las misiones sacerdotales en la Araucanía no servían para nada. Acotaba: "El misionero es un prisionero sometido a los caprichos y hábitos singulares del salvaje. La relajación siempre es la misma y ninguna de las ventajas de la civilización ha podido afianzarse en aquel territorio por medio de las misiones."

A medida que las tropas chilenas afirmaban sus posiciones en la Araucanía, los indígenas eran despojados de sus tierras. Teóricamente, las tierras pasaban a poder del Fisco y éste las remataba a particulares, pero hay que pensar la clase de tropelías que se cometieron con un pueblo vencido e inerme. El propio comandante en jefe Saavedra lo reconoce: "En diversas memorias —dice— he tenido ocasión de hablar de los perjuicios que recibe el Estado y los indíjenas, con la usurpación que se hace por los particulares de los terrenos que quedan protejidos con el avance de nuestras fronteras."

El coronel Saavedra, con ingenuidad, concluye: "Bien se comprende que continuando en este sentido, la civilización se hace muy odiosa al indio, siendo esta una de las causas principales porque el araucano se resiste muchas veces con tanta tenacidad a entrar en la vida civilizada."

Es frecuente que en los organismos internacionales los gobiernos de América Latina se pronuncien en contra de la discriminación racial. Lo hacen con el mismo desparpajo con que los tiranuelos militares hablan diariamente de democracia. A lo largo y a lo ancho del continente hay. un solo país, Cuba,.en el que la segregación ha sido abolida. Y esto da también la medida de cómo y cuándo este problema tendrá solución. Porque en el resto de Latinoamérica se practica con el indio la discriminación más desembozada. Esto es también válido para Chile y no porque aquí los indígenas puros sean una minoría, el problema, desde un punto de vista ético, es distinto. Así lo ha reconocido por primera vez la Iglesia Católica en la última pastoral de los obispos chilenos.

HERNÁN URIBE O.


Nota Edición Digital: El PDF del artículo de Carlos Jorquera usado como fuente, contiene fragmentos ilegibles resaltados en amarillo.

Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02