El Partido Socialista contra el reformismo

DOCUMENTOS
Suplemento a la edición Nº 46 de PUNTO FINAL
Martes 16 de enero de 1968.
Santiago - Chile.

El Partido Socialista contra el reformismo

PF da a conocer en las siguientes páginas las resoluciones políticas adoptadas en el XXII Congreso del Partido Socialista. Aparecen precedidas por un planteamiento del Comité Ejecutivo del PS que leyera el 3 de enero de 1968, el Secretario General, Aniceto Rodríguez, en conferencia de prensa.

Partido Socialista

REFORMISMO O REVOLUCIÓN

NUESTRO Congreso se efectuó en un momento muy significativo para nuestro país y América Latina.

Significativo porque en Chile ya era evidente el fracaso de la política reformista del Gobierno demócrata cristiano confirmándose lo que la experiencia ya había demostrado en otras latitudes del continente. Cuando se ha pretendido fundamentar una política de desarrollo económico y de progreso social en estrecha colaboración con los Estados Unidos, el único resultado posible ha sido el fracaso.

Los hechos entonces demuestran, una vez más, que la querella política de nuestros tiempos no está planteada entre reformistas y reaccionarios como pretende la Democracia Cristiana. Tal enfoque es soslayar y eludir las reales alternativas históricas. El verdadero dilema radica en la inconciliable oposición entre el imperialismo yanqui y sus aliados por una parte y las fuerzas sociales que pugnan por liberar a nuestros países de su tutelaje a través de la construcción de una sociedad socialista.

Frente a esta pugna, ¿dónde y cómo se ubican reformistas y reaccionarios? La Democracia Cristiana y las fuerzas sociales y políticas de centro de raíz burguesa se colocan invariablemente, en comparsa con los reaccionarios, al lado del imperialismo y del orden social que éste cautela y con la etiqueta de "progresistas", "reformistas" o "desarrollistas" pero sirviendo siempre en último término al imperialismo. La verdadera querella no es pues entre reformistas y reaccionarios sino entre reformistas y revolucionarios.

EL IMPERIALISMO, GUARDIÁN DEL ORDEN SOCIAL EN AMÉRICA LATINA

Es fácil apreciar cómo el primer interesado en mantener la estructura clasista de nuestra sociedad es el imperialismo yanqui. El pasado y el presente latinoamericano lo testifican. Como fuerza social determinante el imperialismo opera no sólo con sus intereses económicos comprometidos con el orden vigente, sino que además, proporciona a las clases propietarias la infame variedad de sus servicios para hacer frente a la insurgencia de las masas. Así se hace presente con sus "infantes de marina" en Santo Domingo, con los agentes de la CIA en Bolivia, así también y principalmente apadrina el Pentágono a los ejércitos latinoamericanos a los que ha transformado exitosamente en destacamentos dependientes como lo demuestran los regímenes militares gorilas que mantiene en el continente. Aún más, las clases dirigentes han confiado en último término al Pentágono la cautela final de su orden social y no han vacilado en colocar a las fuerzas armadas bajo su dirección ideológica y técnica como postrera póliza de garantía del orden establecido. De ahí la OEA, los pactos militares, la Escuela de Antiguerrilla, las operaciones Unitas, los cursos de adiestramiento de oficiales, etc., etc.

Las fuerzas políticas revolucionarias en América Latina han estado tomando conciencia de esta nueva situación. La Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad celebrada hace algunos meses en La Habana, significó un paso decisivo en este proceso de toma de conciencia.

NUESTRA POSICIÓN Y LA VIOLENCIA REACCIONARIA

Nuestro Partido en su Congreso de Chillán recogió esta nueva perspectiva de la acción política en América Latina que se caracteriza fundamentalmente por plantearse la lucha por el Poder en términos armados y continentales.

Esta característica de la lucha política en Chile y América Latina exige algunas precisiones para su adecuada comprensión. Nuestros enemigos gastan sus mejores esfuerzos, en querer dar una imagen falsa de nuestra posición política, procurando caricaturizar la postura de los socialistas como una actitud romántica y utópica, alejada de la realidad y destinada sólo a satisfacer purismos ideológicos. Nada más falso que tal enfoque de nuestra conducta.

El centro y el objetivo de toda lucha política es la toma del Poder. Para nosotros, socialistas, el Poder es el instrumento para liberar a Chile de su dependencia del imperialismo y del retraso económico y social, mediante la construcción de una sociedad socialista. Esto es, una sociedad edificada, no en la explotación de los egoísmos, del trabajo ajeno, de la propiedad privada de los medios de producción, sino en la conjunción de los esfuerzos solidarios de todos los chilenos. Ello implica aprovechar racionalmente todos nuestros recursos humanos, técnicos, naturales y económicos, construyendo una sociedad dinámica y justa. En esas condiciones sobre la base de la propiedad colectiva de nuestra riqueza será posible planificar y orientar nuestro desarrollo hacia grandes objetivos nacionales que aprovechen a todos los chilenos y no signifiquen como en la actual sociedad burguesa riqueza y bienestar para unos pocos y pobreza y sufrimiento para la mayoría.

Pero sabemos los socialistas que para eso, para tomar el poder, tendremos que vencer la enconada resistencia de los usufructuarios del actual orden de cosas. Sabemos que el Poder en manos nuestras significa para las clases propietarias la pérdida de su posición privilegiada y el sacrificio de su acomodaticia "libertad", la liquidación de sus aspiraciones individualistas, el cambio fundamental del modo de vida al que están acostumbrados y que para ellos es el único legítimo y posible. No nos engañamos al respecto. La historia ha llegado a un punto en que todos sabemos lo que está en juego. Ellos y nosotros. Por eso no nos extraña que lo que es verdadera democracia, libertad y justicia, sea para ellos dictadura, opresión y miseria. Sabemos por lo mismo que las "fuerzas" de que disponen a través del aparato represivo del Estado, las ponen al servicio de la mantención de su orden social, por encima de toda otra consideración, cuando aquél se encuentra en real peligra No nos engañan sus protestas de apego a la legalidad y sus promesas de respeto a la voluntad ciudadana porque cuando sus intereses y los valores con que los legitiman, aparecen de veras amenazados, les sobran razones para apelar al supremo argumentó de la violencia en defensa de su sociedad en descomposición. En tal sentido violan las reglas del juego de su propia legalidad.

La historia de nuestros días está llena de experiencias que nos demuestran que el plantearse los problemas políticos en términos de violencia, no es para los revolucionarios una utopía, ni una salida escapista ni puro subjetivismo, sino la verdad, nada más que la verdad. Ahí está el cadáver de Patricio Lumumba, ahí están las decenas de miles de muertos en la guerra de liberación argelina, ahí Krumah, derrotado y exilado, ahí están los trescientas mil asesinados en Indonesia, ahí está la China bloqueada militarmente, ahí está la guerra caliente y heroica del Vietnam. Y ahí está la Grecia de estos días experimentando cruentamente el peso de la bota militar dirigida desde Washington. Y en nuestra América, ahí está el gobierno de Arbenz en Guatemala derribado por una invasión directamente patrocinada por la CIA; ahí está el Presidente Illía, vilmente vejado por no ser el mejor instrumento para cautelar 1 %s intereses de la reacción argentina; ahí está el cadáver de Getulio Vargas; el exilio de Perón; ahí está el golpe reaccionario brasileño que acabó con el régimen reformista del Presidente Goulart; ahí está la dictadura paraguaya que mantiene sin proceso a centenas de políticos opositores. Ahí está la invasión de Bahía Cochinos, el bloqueo criminal a Cuba, los chantajes atómicos de Kennedy durante la crisis de Octubre; el asesoramiento yanqui para combatir las guerrillas colombianas; ahí están los Rangers peruanos y bolivianos instruidos y dirigidos por yanquis luchando en contra de las guerrillas; ahí está la invasión armada de Santo Domingo; ahí está el cuerpo asesinado del Comandante Guevara como elocuente testigo de la directa intervención del aparato de seguridad yanqui en la política latinoamericana.

No caemos entonces los socialistas en ningún subjetivismo ni nos apartamos de la realidad, cuando nos planteamos el problema del Poder, en términos de fuerza, como producto del choque entre la violencia contra-revolucionaria desatada por los usufructuarios del orden social y la que puedan oponer para vencerla los pueblos del mundo que aspiran a su liberación y a la de toda la humanidad.

CHILE NO ES UNA EXCEPCIÓN

Husos e irresponsables seríamos si la experiencia histórica no nos sirviera de nada para plantearnos la estrategia y táctica que debemos usar para conquistar el Poder. Salvo, es claro, que el Poder no fuera nuestro objetivo. Los acuerdos de Chillán consecuentes con esa trascendente finalidad expresan que no debemos limitarnos a querer influir en las decisiones como un grupo de presión para obtener dividendos electorales o transitorias adhesiones de distintos sectores. Lo que queremos no es vegetar como Partido eligiendo mayor o menor número de parlamentarias, sino lo que queremos es el Poder para el pueblo y para el socialismo.

Un deber de elemental honestidad nos obliga a mirar la realidad política tal como se da en el mundo de hoy, configurada básicamente por una lucha a muerte, a veces caliente y a veces fría, pero en substancia determinada por el predominio de la fuerza entre el imperialismo yanqui como gendarme armado de la reacción mundial y los pueblos y clases que luchan por destruirlo para rehacer la sociedad humana en términos de real justicia y dignidad para el hombre.

Se dice por algunos que esta manera de ver las cosas puede ser justa y correcta para apreciar la realidad mundial en general o la realidad latinoamericana en su conjunto, pero que no es lícito extenderla a Chile pues nuestra patria constituiría un oasis de "democracia", de "legalidad" donde la voluntad ciudadana expresada en las elecciones sería la que en último término decide. Sostienen que plantearnos el problema del Poder en términos de fuerza y no de votos es una demostración de que no sabemos comprender a Chile ni interpretar lo que de veras es nuestro país, la idiosincrasia de nuestro pueblo y el sentido de su evolución histórica.

Nada más equivocado. Nacimos los socialistas chilenos a la vida, precisamente como una exigencia de fidelidad a nuestra historia y a los intereses nacionales. No negamos lo que somos, sino al contrario aspiramos a elaborar nuestra política en estrecha correspondencia con la naturaleza y modalidades del país.

Necio sería negar que Chile se destaca dentro del continente por la larga trayectoria de su movimiento popular, que en las variadas circunstancias de su historia, merced a sus luchas y esfuerzo, ha logrado estructurar en nuestra patria un sistema político considerablemente más evolucionado y maduro que el resto de las hermanas Repúblicas. Y por eso mismo es en Chile también donde se hacen más evidentes los límites y las inconsecuencias de estos sistemas políticos formalmente democráticos. La experiencia de hoy y la de ayer —como ya lo dijimos— demuestra que el sistema democrático se mantiene hasta el momento en que las clases dominantes empiezan a considerar amenazados sus intereses fundamentales y, cuando eso ocurre, no vacilan en romper el esquema institucional que antes les servía, para defender por la fuerza su situación privilegiada.

Ya durante la guerra de la Independencia buena parte de los chilenos que temían las consecuencias de la liberación del país de la corona española, se colocaron del lado del Rey en aquella cruenta lucha. En el transcurso de nuestra historia republicana, los herederos de aquellos mismos sectores no vacilaron en 1891 en sumir al país en una sangrienta guerra civil cuando vieron que un honesto estadista como Balmaceda, abría el camino para reformas y cambios que a la sazón se estimaban peligrosos.

Más recientemente, desde los tumultuosos días del año veinte, siempre que el orden vigente ha estado en peligro, se ha desencadenado en el país una verdadera represión legitimada por la sanción parlamentaria, que viene en los hechos a consagrar una verdadera dictadura legal. Así ocurrió durante la segunda administración de Alessandri, cuando el país vivió permanentemente sometido a regímenes de excepción; durante el gobierno de González Videla a través de la ley de defensa de la democracia, y ahora mismo ya estamos acostumbrados a escuchar las amenazas del Gobierno que anuncia terribles sanciones si el pueblo y sus partidos continúan condenando su política.

Pero hay más, cuando la debilidad del sistema institucional no le ofrece a la reacción la suficiente garantía, al margen de la ley, organiza cuerpos armados destinados a defender por la violencia el Poder burgués. Las milicias republicanas en 1930; la Acción chilena anticomunista en 1940 y las guardias blancas con que la derecha se aprestaba a desconocer el eventual triunfo del candidato popular en las elecciones de 1958 y 1964, demuestran hasta la saciedad la verdadera naturaleza de la lucha política cuando ésta logra colocar en tela de juicio el problema de qué clase ha de adueñarse del Poder y gobernar.

Durante este mismo Gobierno la sangre obrera vertida en El Salvador y la matanza del 23 de noviembre pasado en Santiago son hechos elocuentes de cómo el actual Estado de Chile, como cualquier estado de clase en el mundo ampara por la fuerza su orden social. Si agregamos a esto el desafuero del Senador Altamirano por el delito de expresar en la Universidad de Concepción lo mismo que hoy afirmamos una vez más, observaremos cómo se prestan con prontitud a servir la acción represiva los propios tribunales de justicia.

Pero lo que más contribuye a plantearse la política chilena en los términos ya analizados es que ahora resulta más utópico que nunca pensar que lo que pasa en el resto del mundo no influye ni traspasa la cordillera de los Andes. El imperialismo, considerando la naturaleza de los procesos sociales y políticos desarrollados en América Latina des. pues de la Revolución Cubana, para responder a la creciente insurgencia popular, ha elaborado una estrategia contrarrevolucionaria de carácter continental. Cuenta para ello no sólo con su propia fuerza armada, sino con los ejércitos de los Gobiernos gorilas prestos a servirle de punta de lanza para realizar sus objetivos antipopulares y antinacionales. En Chile, por ejemplo, es de una claridad absoluta que el militarismo argentino constituye una de las fuerzas de reserva del imperialismo para combatir cualquiera tentativa de establecer en Chile un Gobierno popular revolucionario.

Nosotros no cerramos los ojos a la realidad y bien sabemos que para consumar nuestro gran objetivo político —la instauración del socialismo en chile— tendremos que enfrentar a la fuerza organizada de nuestros enemigos de adentro y de afuera del país, quienes han declarado, a través de la Doctrina Johnson no estar dispuestos a tolerar en América una segunda experiencia que, como la de la Revolución Cubana, quiera establecer una sociedad socialista.

No somos sordos y ante esta declaración de guerra de los yanquis, no hemos querido asumir la política del avestruz y continuar distrayéndonos en un juego político subalterno. Por eso hemos resuelto en Chillán proclamar la verdad tal como es y hacer claridad ante el pueblo de Chile y las fuerzas de izquierda mostrándoles crudamente la naturaleza real de la lucha a que estamos enfrentados, sin silenciar el hecho macizo de que esta lucha se da finalmente en términos de violencia y en un ámbito continental latinoamericano. Así, por lo demás, lo entendieron y practica, ron en su hora histórica, Bolívar y los próceres americanos al conducir victoriosamente la emancipación de nuestros pueblos.

EL SOCIALISMO Y LAS DIFERENTES FORMAS DE LUCHA

Quienes están interesados en ocultar la verdadera naturaleza de la lucha política actual procuran ridiculizar estos puntos de vista sosteniendo que los socialistas nos marginaríamos de la actividad política diaria para sumergirnos en obscuras conspiraciones o des. cabelladas aventuras. Nada más falso. Por el contrario, reconocemos la importancia de las formas no violentas de acción como la lucha ideológica, las contiendas electorales, la política por reivindicaciones económicas, la propia actividad parlamentaria por lo que ellas pueden significar en el contexto general del proceso liberador de nuestro pueblo. Valoramos la significación de estas formas de lucha en la medida que debilitan al adversario, extienden nuestra esfera de influencia, nos ligan con las masas y nos permiten lograr una mayor fuerza política. No hemos renunciado pues a las formas convencionales de lucha política, pero las utilizaremos en la medida que nos conduzcan a nuestro objetivo que es la toma del poder. No confundiremos un triunfo con la toma del Poder, ni engañaremos al pueblo haciéndole creer que una victoria en su lucha reivindicacionista significa su liberación social, ni condicionaremos nuestra conducta al propósito de obtener un mayor número de parlamentarios. Las elecciones, la lucha reivindicativa y la acción parlamentaria las estimaremos como medios para lo que constituye la razón de ser de nuestro movimiento: la toma del Poder para instaurar el socialismo en Chile.

No sustentamos pues un abstencionismo electoral por principio. Iremos a las elecciones cuando y en la forma que convenga al fortalecimiento y maduración del movimiento popular.

No se nos oculta la dificultad de hacer claridad en vastas capas populares sobre estos asuntos. Ello es consecuencia de la táctica equivocada seguida hasta ahora por el movimiento popular la que ha permitido en su seno un electoralismo exagerado que ha llevado a muchos a creer que política y elecciones es una misma cosa y que sólo conquistando votos es posible realizar la acción política. La falsedad de tal pensamiento y la gravedad que encierra su difusión en el pueblo, es un motivo más para que nos entreguemos con todas nuestras fuerzas a combatir semejantes ilusiones.

EL SOCIALISMO Y LA UNIDAD POPULAR

Se ha querido también mañosamente entender nuestra posición política como aislacionista, como si el Partido Socialista rechazara todo contacto con otras fuerzas y patrocinara así una especie de purismo ideológico que nos impediría alcanzar entendimientos con otros sectores y forjar alianzas políticas con fuerzas afines. Nada más ajeno a la realidad.

Al contrario, nuestro Congreso General expresamente ha planteado que todos los entendimientos y alianzas con fuerzas afines que nos ayuden a nuestro propósito de conquistar el Poder por el socialismo son justas y necesarias, así como ha rechazado toda alianza que no converja a ese objetivo, que dificulte la radicalización del movimiento popular, que entregue a fuerzas, partidos o ideologías burguesas el rol predominante. Así como no podríamos aceptar una alianza con el Gobierno y la Democracia Cristiana en base a las contradicciones superficiales existentes entre ella y la vieja oligarquía, porque bien sabemos que la Democracia Cristiana es la nueva cara de la reacción y el actual instrumento de que se vale el imperialismo para conseguir sus propósitos en Chile, así tampoco podemos aceptar alianzas con el Partido Radical reeditando de esta manera otra versión de la ya caducada política de conciliaciones y compromisos que hizo ya definitiva crisis en Chile. Sabemos que por su composición social, por su extracción ideológica, por sus hábitos políticos, por los intereses y aspiraciones de sus dirigentes y por los lazos que mantiene con el imperialismo, no podrá como Partido integrar una alianza de fuerzas sociales y políticas revolucionarias.

Sabemos que los partidos reformistas de centro pueden lograr la adhesión de sectores populares de consideración para sus objetivos políticos. Reconocemos ese hecho y a esos sectores populares procuraremos convencerlos desarrollando ante ellos una vasta campaña de esclarecimiento ideológico a fin de que se liberen de la tutela política de las fuerzas burguesas.

En consecuencia, con esta perspectiva unitaria y combativa, nosotros llamamos a todas las personas y fuerzas de izquierda auténticas, que están fuera o dentro de esos partidos a trabajar por su progresiva integración en un frente único antimperialista que, anteponiendo los reales intereses del pueblo de Chile a las caducas estructuras partidistas, vayan buscando el núcleo alrededor del cual los trabajadores desarrollen su acción política liberadora, núcleo que no debe ser otro que el FRAP. No es utilizando a las organizaciones partidistas existentes que ya no responden a una problemática real, como lograremos un amplio, audaz y vigoroso reagrupamiento unitario de la izquierda. A la inversa, sólo sobrepasando esas estructuras tradicionales será posible que los trabajadores consoliden y forjen su verdadero instrumento de lucha, al margen de las deformaciones que conllevan los viejos y nuevos partidos centristas.

PARTIDO SOCIALISTA Y FRENTE DE TRABAJADORES

Al plantear en Chillán estos puntos de vista, nuestro Partido no hizo sino reafirmar la política de Frente de Trabajadores enriqueciéndola con la experiencia continental y chilena de los últimos años y prolongándola en un nuevo contexto socio-político con los caracteres que la situación actual exige.

La unidad de acción de los trabajadores en su lucha por sus reivindicaciones debe servirles de escuela para que vayan planteando sus aspiraciones siempre en planos superiores, elevando así su nivel de conciencia de clase. Para ello es indispensable que tales luchas sean dirigidas con una perspectiva revolucionaria capaz de imprimirles progresivamente una orientación cada vez más socialista.

En la misma medida en que aspiramos a atraer a los trabajadores sobre la base de una política que tienda, por una parte, a emanciparlos de influencias extrañas y a unificarlos con todos los revolucionarios que compartan nuestros objetivos estratégicos y medios tácticos de lucha, combatiremos, por otra parte, a aquellos que obstruyen el natural alineamiento de las fuerzas sociales en Chile, entre los antimperialistas consecuentes por un lado y los proimperialistas y reaccionarios por otro. En tal sentido, sostenemos que la propia experiencia chilena de muestra que el camino de las reformas y de la conciliación con el imperialismo está agotado.

En el mundo de hoy y, en especial, en América Latina, no se puede ser auténticamente antimperialista sin ser revolucionario, y no se puede ser revolucionario sin ser consecuentemente antimperialista.

Dentro de esta línea unitaria y combativa que acordó nuestro Congreso General, valoramos extraordinariamente el rol cumplido por el Frente de Acción Popular (FRAP) durante los últimos once años, cimentado en el entendimiento socialista-comunista. El FRAP ha sido instrumento valioso de lucha y de unidad para el pueblo y los socialistas; junto con reafirmar su importancia esencial procurará impulsarlo a un nivel superior desde el punto de vista político y orgánico, trabajando por convertirlo en un vasto y combativo frente político que agrupe a todas las fuerzas antimperialistas que luchan por la revolución socialista chilena.

Consecuentes con dicha posición y de acuerdo con las positivas proyecciones que la unidad popular implica para el futuro liberador de nuestro pueblo, los socialistas perseveraremos en el estrechamiento de las relaciones entre los partidos Comunista y Socialista, factores decisivos y piezas claves para una real alternativa de poder popular.

CONCLUSIONES

La experiencia democristiana no ha podido escapar al dilema de todos los reformismos. Asistimos a su desmoronamiento y el propio imperialismo vacila ya en continuar apoyan, do a un Gobierno y un partido que han fracasado.

Esto explica también por qué la alternativa fascistizante va tomando cada día más fuerza en el seno del Gobierno. La política represiva inaugurada con sangre el 23 de noviembre para imponer a toda costa los reajustes con bonos, los propósitos de suprimir el derecho de huelga y las crecientes y repetidas amenazas al movimiento popular, acusan una línea cada vez más reaccionaria, que está teniendo imprevisibles efectos, incluso en el propio Partido Democristiano, cuyos sectores más avanzados se resisten a tolerar este ya abierto desplazamiento hacia la Derecha.

Se está produciendo así un vacío político motivado por el fracaso del Gobierno, que el imperialismo no está dispuesto a permitir que sea llenado por las fuerzas populares y sus partidos de clase. Se inicia, pues, un período de agudización de la lucha social que abre favorables condiciones para recomponer el cuadro político chileno, de manera tal, que puedan enfrentarse directamente y sin elementos distorsionantes, el imperialismo y la burguesía nacional por una parte, y las fuerzas populares por la otra. Al Partido Socialista y al Frente de Acción Popular les corresponde la tarea de aprovechar estas condiciones para encabezar el repudio a la política del Gobierno, elevar el nivel de la lucha simplemente reivindicativa al plano político y orientar la acción de las masas hacia la toma del poder usando las tácticas que las circunstancias aconsejen.

El Partido Socialista comprende que la tarea política que su Congreso General le ha encomendado realizar es ardua. Sabemos que en sus comienzos encontraremos incomprensiones y dudas. Pero no nos asustan estas dificultades que estamos resueltos a afrontar. Estamos convencidos que si ahora no comenzamos a recorrer un nuevo camino, necesariamente la izquierda y el pueblo se dirigirán al combate por rutas y medios tradicionales que bien sabemos ya sólo conducen a la frustración y la derrota.

No nos engañamos. Nuestras metas son difíciles, pero estamos dispuestos a luchar por ellas. Queremos romper toda una tradición en la izquierda que la somete y subordina a las leyes del juego impuestas por el adversario. Aspiramos a romper esta dependencia y a trabajar por un nuevo estilo, nacional y revolucionario, ajeno a la politiquería tradicional, al partidismo electorero, al parlamentarismo profesional, al economismo chato y sin perspectivas, para dar lugar a una nueva política que sobre la base de la verdad, proyecte más alto los objetivos del movimiento popular y oriente sus luchas hacia la toma del Poder para construir un Chile nuevo, más rico, más justo, más humano, un Chile socialista.

La nueva dirección del Partido avanzará en la línea acordada en su importante Congreso de Chillán fortaleciendo al socialismo en la lucha, renovando sus cuadros, abriendo las puertas de la organización a todos los revolucionarios con generosidad, sin reservas ni sectarismos, trabajando por mantener y desarrollar la unidad popular en nuevos y más amplios niveles, fortaleciendo así las posibilidades concretas y el camino cierto de la Revolución Chilena.

COMITÉ EJECUTIVO DEL
PARTIDO SOCIALISTA


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Resoluciones sobre política nacional

EN el año 1957 el Partido Socialista había formulado ya, en términos generales, su conocida política de Frente de Trabajadores que le ha permitido enfrentar consecuentemente los procesos políticos y sociales de Chile y América Latina. A diez años de su formulación, la experiencia histórica nos ha permitido enriquecer extraordinariamente esa posición política básica, en los términos siguientes:

1.—El Partido Socialista, como organización política marxista-leninista, plantea la toma del Poder como objetivo estratégico a cumplir por esta generación, para instaurar un estado revolucionario que libere a Chile de la dependencia y del retraso económico, social y cultural, e inicie la construcción del socialismo.

En su lucha por la conquista del Poder, los trabajadores y sus vanguardias políticas revolucionarias encontrarán siempre la oposición tajante y violenta del imperialismo y las fuerzas internas que lo apoyan. Así lo prueba la rica experiencia internacional y, particularmente, los múltiples y recientes ejemplos ocurridos en los países atrasados. A esa violencia reaccionaria, los pueblos han debido oponer inevitablemente la legitimidad de su violencia revolucionaria para vencer esas resistencias, destruir la sociedad burguesa y hacer posible el proceso de la revolución socialista.

2.—Los acontecimientos vividos en América Latina durante los últimos años, como consecuencia directa o indirecta de la gesta cubana, progresivamente han continentalizado el proceso revolucionario, en la medida que el imperialismo ha ido acentuando su coordinada estrategia mundial contrarrevolucionaria para oponerla a los movimientos populares liberadores. A esa coordinación reaccionaria y agresiva, que encuentra múltiples expresiones en los planos político, económico, cultural y militar, los pueblos latinoamericanos y sus vanguardias más representativas han respondido legítimamente con los trascendentes propósitos de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), que ha venido a reiterar, en la época contemporánea, la decisión unitaria y armada de los próceres y libertadores que ayer forjaron la independencia política de nuestros pueblos.

3.—El Partido Socialista no desdeña la utilización de métodos pacíficos o legales como las luchas reivindicativas, las tareas ideológicas, la actividad de las masas, los procesos electorales, etc., pero considera que esos métodos no conducen por sí mismos a la con-

quista del Poder, sino que son factores complementarlos de su acción política sustantiva que busca la derrota definitiva de las fuerzas reaccionarias internas y la destrucción de toda forma de penetración imperialista.

4.—En la aplicación de su política de Frente de Trabajadores, el Partido Socialista propugna la unidad combatiente del proletariado, campesinos, clases medias pobres y la incorporación resuelta de sectores estudiantiles y de intelectuales de avanzada a la lucha política sin vacilaciones por la instauración del socialismo.

Esta trascendente misión política y el contenido social de la línea de Frente de Trabajadores, excluye toda posibilidad de compromisos con la burguesía que históricamente se ha probado como dócil aliada del imperialismo extranjero, de la cual ha sido su instrumento más obsecuente. Las alianzas de la izquierda revolucionaria con los sectores de la burguesía, se han traducido en sucesivas frustraciones en el campo de los explotados, postergando innecesariamente la hora de su victoria final.

Consecuentemente, las alianzas o compromisos que el Partido Socialista establezca sólo se justificarán en la medida que contribuyan a la realización de los objetivos estratégicos ya precisados.

5.—El Partido Socialista valora debidamente la importancia y el gran rol político y social desempeñado hasta hoy por el Frente de Acción Popular. Durante casi ya once años, el FRAP estructurado a base del entendimiento de los partidos Socialista y Comunista, ha cumplido grandes y positivas jornadas al servicio del pueblo de Chile, contribuyendo a una mayor toma de conciencia de amplios sectores sociales y posibilitando la vertebración de un poderoso movimiento popular que pesa e influye en forma decisiva en la vida nacional.

Estamos conscientes que existen diferencias en las concepciones de ambos partidos, pero, por sobre esas dificultades, reiteramos nuestra firme decisión de fortalecer la unidad socialista-comunista, vigorizando al FRAP en forma tal que pueda mejorar aún más su calidad de frente político unificador de todas las fuerzas antimperialistas y liberadoras que luchan consecuentemente por la revolución socialista.

Para los socialistas, el FRAP sigue y seguirá representando la única alternativa real de conquista del Poder político en Chile.

6.—El fracaso evidente de la política del gobierno de Frei, caracterizado por el estancamiento de la economía, por su dependencia del imperialismo norteamericano, por un proceso inflacionario acelerado, por una creciente cesantía, por sus medidas de fuerza para aplacar la protesta popular por su resistida política de remuneraciones, han agudizado la situación chilena y han probado la esterilidad de las soluciones reformistas, originándose una grave crisis nacional que en vano pretende ocultar la publicidad oficial.

El conjunto de la clase trabajadora ha reaccionado vigorosamente y con una amplia unidad de sus organizaciones gremiales y sindicales, se ha opuesto a la política del despojo aplicada por la burguesía y el gobierno, que desató de nuevo su política de "mano dura" tiñendo de sangre inocente las calles de Santiago a raíz del último paro de protesta.

Paralelamente a la agudización de los problemas que unifican en Su lucha a sectores cada vez más amplios de la población, en el seno de los partidos de centro, radical y demócrata cristiano, afloran poderosas inquietudes de sus sectores de clase media, que exigen a sus directivas posiciones cada vez más tajantes y definitorias para reclamar cambios verdaderos y una definida posición antimperialista.

En resumen, en estrecha relación con la pérdida creciente del apoyo popular de que gozó el gobierno democristiano al comienzo de su mandato, se registra un favorable desplazamiento hacia la izquierda que abarca día a día a sectores más extensos de la población chilena, que junto con traducir un descontento generalizado, permite concluir que se están creando las bases reales para un cambio definitorio y decisivo en la lucha por el poder político.

7.—El rápido desgaste de las bases estructurales del régimen democrático burgués, está creando un vacío político que el imperialismo no esta dispuesto a permitir que sea ocupado por las clases explotadas.

Por su parte, el movimiento obrero organizado va adquiriendo una más elevada conciencia acerca del verdadero carácter que deben asumir sus luchas, como lo evidenció el último y exitoso paro nacional organizado por la CUT. En dicho conflicto se probó una gran voluntad de combate de los trabajadores a lo largo del país, superándose los tradicionales y estrechos límites de una batalla meramente economicista, para oponerse con coraje y valentía a la represión brutal del gobierno y comprender los grandes factores políticos que estaban en juego.

8.—Finalmente, los socialistas afirmamos que como fruto de las experiencias pasadas y recientes, el pueblo de Chile vive un proceso de definiciones que lo conducirá cada vez más a adherir a las postulaciones políticas y programáticas de la izquierda revolucionaria. En tal sentido, la solución histórica del problema de la conquista del Poder no se logrará repitiendo viejos esquemas y fallidas experiencias que se tradujeron, a la postre, en gigantescas y dolorosas frustraciones colectivas.

Por lo mismo, todos quienes asuman una consecuente posición revolucionaria y antimperialista tendrán que converger al eje vital de las fuerzas y partidos que desde hace ya un largo tiempo, agrupadas en el Frente de Acción Popular junto con probar el indiscutible sello de su honestidad política, ofrecen un camino cierto de conquista del poder para las grandes mayorías nacionales.


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Testimonios

El asesino del Che Guevara [1]

ERNESTO Che Guevara fue muerto el lunes 9 de octubre de 1967, hacia el mediodía, con una bala de pistola en medio del corazón. Fue muerto una veintena de horas después de su captura. Su asesino es un oficial boliviano que actuó por orden de las más altas autoridades de su país.

Tales son las conclusiones que se desprenden de dos series de testimonios:

1º Ante todo, el testimonio de los doctores Moisés Abraham y José Martínez Caso, que procedieron al examen del cuerpo de Guevara. Su informe y las declaraciones que añadieron son terminantes: el cuerpo del Che había sido acribillado por siete balas, una de las cuales, disparada en pleno corazón, debió provocar la muerte casi instantánea.

Interrogado el 14 de octubre por periodistas, el doctor Martínez Caso precisó: que había examinado el cuerpo el lunes 9 de octubre, a las 17 horas; que "la muerte debía remontarse a cinco horas, pues el cuerpo estaba todavía caliente"; que presentaba cinco heridas en las piernas, una en la garganta, otra en el pecho, bajo la tetilla izquierda "de un proyectil que había debido atravesarle el corazón y el pulmón."

Es imposible que el Che haya vivido más de cinco minutos después de su herida en el corazón. Según los médicos, murió de un balazo el lunes 9 de octubre, alrededor de las 12.

2º La captura del Che, sin embargo, se remonta al domingo 8 de octubre, a las 16 horas. El Che, cuando fue hecho prisionero, no estaba alcanzado por ninguna herida mortal. Sobre este punto, hay una concordancia casi perfecta de los numerosos testimonios (se leerán más adelante) que el periodista italiano Franco Pierini ha obtenido (y registrado en cinta magnética) en Vallegrande: testimonios de los protagonistas, oficiales o simples soldados de la última batalla contra el Che; testimonio de los propios hombres que lo capturaron, que pasaron después la noche en el barracón donde Guevara, durante horas, fue sometido a un movido interrogatorio por el coronel Selnich, comandante del Tercer Grupo Táctico.

Pero comencemos por el principio.

UN DESERTOR, Y CERCADOS DESDE HACIA QUINCE DÍAS

Las operaciones que han conducido a la captura, después al asesinato del Che Guevara, comenzaren durante la última semana de septiembre. Un desertor de los guerrilleros, Antonio Rodríguez Flores, se entregó en esa época al cuartel general de las fuerzas armadas, estacionadas en Río Grande, y les dio indicaciones precisas sobre el lugar donde se encontraba Guevara, a la cabeza de un grupo de dieciséis hombres.

El 29 de septiembre, un despacho de la Associated Press señalaba:

"Una alta autoridad militar ha confirmado hoy que el ejército boliviano tiene la certeza de haber cercado al revolucionario argentino-cubano Ernesto Che Guevara, en un cañón incrustado entre dos alturas, cuya extensión no ha sido definida.

"Ochocientos soldados, especialmente entrenados para las operaciones en selva virgen, han partido como refuerzo, esta semana, de Santa Cruz hacia esa zona.

"Según una fuente militar digna de crédito, se estiman en 1.500 hombres a lo menos las fuerzas que persiguen al Che Guevara."

En el transcurso de los días que siguieron, las indicaciones se hicieron más precisas: "Los dos extremos del barranco en el que han sido señalados los hombres del Che, están ocupados por tropas bolivianas de las cuales muchas han sido entrenadas por asesores norteamericanos, algunos de los cuales han servido en Vietnam. El fondo y los flancos del barranco están cubiertos por una vegetación muy densa, pero la parte superior está desnuda, lo que impide toda fuga sin ser advertida."

El 7 de octubre, la víspera de la captura del Che, el New York Times daba de nuevo una larga descripción del lugar: "Aquí, el polvo y las picadas de insectos transforman la piel de todo ser humano en un manto de miseria... La vegetación inextricable, seca y cubierta de espinas, hace todo desplazamiento prácticamente imposible, si no es por los senderos y los lechos de los ríos, que están estrechamente vigilados ... Según las informaciones militares, el comandante cubano y sus dieciséis camaradas están cercados desde hace dos semanas. Los militares bolivianos afirman que el comandante Guevara no saldrá vivo."

Esta opinión de los militares, sin embargo, no era en absoluto compartida por el Che.

Dos páginas de su diario, fechadas el 6 y el 7 de octubre, dan fe de ello. Estas dos páginas, cuyas fotocopias han sido ampliamente difundidas por las autoridades bolivianas, han sido descifradas (no sin trabajo) por Fidel Castro, que las exhibió y las leyó en la televisión cubana cuando, el 15 de octubre, en un grande y conmovedor discurso, anunció su certeza de que el Che estaba muerto.

FIDEL: "LOS GUERRILLEROS ESTÁN SIEMPRE CERCADOS"

"Por lo general —declaró Fidel Castro—, de los guerrilleros se dice que están siempre cercados. A nosotros, por ejemplo, nos tenían siempre cercados... : teníamos el mar por detrás, los llanos, las arroceras, por delante; y durante una etapa considerable de tiempo nuestro movimiento se desenvolvía en un territorio que no tenía más de 10 kilómetros de ancho y, en general, unos 20 kilómetros de largo". La situación del Che Guevara no tenía por lo tanto nada de anormal para un guerrillero.

El Diario del Che, de 6 de octubre —continuó Fidel Castro—, dice:

"Las exploraciones demostraron que tenemos una casa muy cerca, pero que también que..." (Aparte de la letra del Che, muy pequeña, no es fácil de leer, está el problema de la copia fotostática, que sale un poco borrosa.)

"... quebradas más lejanas, había agua allí, nosotros... (parte que no se pudo entender) ... y cocinamos todo el... bajo una gran laja que servía de techo ...

"Nos aproximamos a pleno sol por lugares... quedando en un hoyo."

Continúa: "...la comida se retrasó; decidimos salir por la madrugada hasta un afluente cercano a este arroyito y de ahí hacer una exploración ... para determinar el rumbo futuro.

"La radio chilena informó de una noticia ... que indicó que hay 1.800 hombres en la zona aproximadamente."

"ONCE MESES SIN COMPLICACIONES".
LA SITUACIÓN ESTRATÉGICA NO ERA DIFÍCIL

El día 7 —prosiguió Fidel— (el Diario del Che) dice:

"Se cumplieron los once meses de nuestra organización guerrillera sin complicaciones." Esto da idea de que la situación estratégica de esa tropa ese día, según su criterio, no es una situación difícil

"...hasta las 12.20 hora en que una vieja pastoreando sus chivas entró en el cañón en que hablamos acampado y hubo que apresarla; la mujer no ha dado ninguna noticia fidedigna sobre los soldados, contestando a todo que no sabe, que hace tiempo que no van por allí. .Sólo dio información por los caminos. De resulta del informe de la vieja se desprende que estamos aproximadamente a una legua de Higueras y otra de Jagüey y unas 6 de Pusará.

"A las 13.20 ... Aniceto ... fueron a la casa de la vieja, que tiene una hija postrada; le dieron 50 pesos con el encargo de que no hable ni una palabra, pero con pocas esperanzas de que cumpla a pie de sus promesas.

"Salimos 17 con una luna muy pequeña y la marcha fue muy peligrosa y dejando mucho rastro por el cañón donde estábamos que no tiene casas cerca pero sí siembras de papa regadas por acequias del mismo arroyo. Entre dos páramos..." (parece que son esas colinas desprovistas de vegetación) "..:pues en ese sentido fuimos avanzando.

"... El ejército tiene una información sobre que hay 250 hombres revolucionarios"...

Eso es —añadió Fidel— lo último que escribe; prácticamente debe haber sido en la madrugada, porque dice: "Salimos 17 con una luna muy pequeña y la marcha fue muy peligrosa y dejando mucho rastro."

UNA CAMPESINA LO "ENTREGO" A LOS MILITARES

Tal era el escenario del último combate del Che, el domingo 8 de octubre.

Avanzaba en el cañón cuando, una campesina —que no era la vieja de las cabras con la hija enferma— lo "entregó" a los militares que le pisaban los talones.

Esto es lo que ha declarado a Franco Pierini el mayor Miguel Ayoroa, comandante del batallón de "rangers" que participó en el combate contra el grupo de Guevara.

RASTRILLAJE INFRUCTUOSO ANTES DE LA DELACIÓN: "OÍ VOCES ABAJO"

Mayor Miguel Ayoroa: El comandante de la división había ordenado un rastrillaje a lo largo del río San Antonio. Marchábamos desde hacía dos días, inspeccionando el terreno pedazo a pedazo. Habíamos cubierto quince kilómetros en dos días. El domingo por la mañana, una mujer que trabajaba en un campo por encima de la Quebrada de El Yuro ha dicho a una patrulla que había oído voces abajo, en el cañón, allí donde El Yuro desemboca en el San Antonio. El capitán Prado ha organizado entonces su maniobra, enviando dos pelotones hacia los dos torrentes, agua arriba; después, hacia el mediodía, se puso en camino con otro pelotón, remontando el san Antonio. Entre la una y las dos, el pelotón que remontaba la corriente chocó con los guerrilleros.

He aquí ahora la declaración grabada por Franco Pierini del capitán Gary Prado Salmón, que mandaba la compañía del 2? regimiento de Rangers que capturó a Guevara:

Capitán Prado: He combatido contra Guevara el último día de su vida. Lo he hecho prisionero.

Franco Pierini: ¿Le ha visto usted morir?

Prado: No. Cuando le capturé estaba herido.

Pierini; ¿Mortalmente?

Prado: No lo sé. No soy médico. Al principio, no me pareció demasiado grave. Hablaba de la guerrilla, y yo le recordé que desde marzo había matado una cincuentena de soldados y buen número de oficiales. Me respondió hablando de mineros masacrados. [2]

Pierini; ¿Cómo cogió usted al Che, capitán?

Prado: Oí la primera ráfaga a la una y media; era un arma nuestra. Escuché en seguida la respuesta de otras armas y comprendí que habíamos establecido el contacto. No podían escapársenos. Tenía la conciencia tranquila, pues había hecho todo lo posible por cogerlos en una trampa. Avancé en su dirección, el primero que vi, y que matamos después, se hacía llamar Willy. Tiraba bien, con precisión, después desaparecía. Estábamos a una cincuentena de metros. Al segundo que vi fue a Guevara . . . Nos pusimos a tirar en seguida. El Che Guevara . . .

"EL ME DIJO QUIEN ERA. NO PODÍA MOVERSE"

Pierini: ¿Pero usted no sabía todavía que era él?

Prado: Todavía no. Fue tocado en las piernas por una de nuestras ráfagas. Willy trató de llevárselo hacia, la montaña cargándoselo en los hombros. Pero yo había apostado a otros hombres más arriba. Los combates recomenzaron así. Una ráfaga hizo volar por los aires la boina del Che y, según nos enteramos después, le hirió de huevo en las piernas y en el tórax. Willy depositó a Guevara en el suelo. Mis hombres le gritaron que se rindiera. En lugar de responder, Willy recogió su arma y se preparó a tirar. Mis hombres lo masacraron. Quedó muerto instantáneamente. Guevara estaba en nuestras manos.

Pierini: ¿Qué impresión le hizo la captura del guerrillero más famoso del mundo?

Prado: No tuve tiempo de pensar en ello; continuamos batiéndonos hasta la caída de la noche. Matamos seis: una docena logró escapar. Después, cuando todo hubo terminado, hablé con Guevara. Es él quien me dijo quién era. Sabía que éramos Rangers, una unidad especial. Me preguntó si yo había sido entrenado en Panamá, con los marines norteamericanos. Sufría mucho, eso se veía. Pero no podía moverse. Al principio trató de levantarse, pero no lo consiguió. Entonces le llevamos en una manta.

Pierini; ¿Vio usted una herida en el pecho de Guevara, en el lugar preciso del corazón?

Prado; No conté sus heridas. Sé que dicen ahora que nosotros lo matamos, pero no es verdad. Somos soldados, no ajusticiadores.

SEIS HORAS DE COMBATE

Todo este relato del capitán Prado merece ser cotejado con los comentarios de Fidel Castro sobre el último combate de la tropa del Che:

"Siempre, todo el tiempo que lo conocimos, se caracterizó por un extraordinario arrojo, por un absoluto desprecio al peligro, por un gesto siempre, en cada momento difícil y de peligro, de hacer las cosas más difíciles y peligrosas ...

"Muchas veces nosotros tuvimos, de alguna manera o de otra, que adoptar medidas para preservarlo. En más de una ocasión, tuvimos que oponernos a la realización, de algunas de las acciones que quería llevar a cabo. Y sobre todo, en la medida en que íbamos apreciando sus magníficas condiciones de combatiente y la posibilidad de que pudiese servir a la Revolución en tareas o misiones de la mayor importancia estratégica, tratábamos de preservarlo de los riesgos de caer en algún combate de no mucha importancia...

"Siempre nos preocupó la posibilidad de que ese temperamento ... lo pudiese llevar a la muerte en cualquier combate. Nadie nunca podía estar seguro siquiera de que adoptara un mínimo de medidas de cuidado. Muchas veces se iba adelante con alguna patrulla de exploración.

"Es posible que él, por otra parte, muy consciente de la misión que se había asignado, de la importancia de su actividad, pensara —como pensó siempre— en el valor relativo de los hombres y en el valor insuperable del ejemplo".

"Y es evidente que al producirse ese encuentro . . . tuvo lugar algún gesto del Che... como es adelantarse a ver, o adelantarse a disparar, alejándose incluso del lugar, quizás algunos pasos, donde el resto de los combatientes se posesionan, es decir, todo parece indicar que realiza uno de sus gestos característicos, como parece indicar que lo hieren gravemente en los primeros momentos y que queda en una especie de "tierra de nadie".

"Es evidente, igualmente, que sus compañeros, probablemente al verlo herido, al verlo en peligro, y enardecidos por ese hecho, libraron un combate tan prolongado que va más allá de cualquier combate que en condiciones normales libra una guerrilla".

"Naturalmente que todos los que conocemos al Che sabemos que no hay forma posible de capturarlo vivo, como no sea inconsciente, como no sea totalmente invalidado por algunas heridas, como no sea que se le destruya el arma y, en fin, no tenga un medio para evitar caer prisionero privándose de la vida. Nadie que lo conozca bien tiene la menor duda de esto". [3]

TERROR AL PROCESO: EL CHE NO DEBÍA VIVIR NI HABLAR

Acerca de lo que el Che haya podido decir a los oficiales bolivianos, Fidel Castro observó: "No obstante saber nosotros su extraordinaria franqueza y su invariable honradez, hay que decir que él, en semejante circunstancia, si pudiera hablar y decir algo, no diría nada que pudiera agradarle al enemigo, y que diría en cualquier circunstancia de esas, con la mayor tranquilidad, las cosas que más le puedan disgustar". Esto es, por otra parte, lo que confirma los testimonios no solamente del capitán Prado, sino también de otros oficiales bolivianos que hablaron con el Che en la noche del 8 al 9 de octubre.

En el transcurso de aquella noche, ¿qué órdenes ha podido dar el general Ovando, comandante en jefe del ejército boliviano, a las unidades que habían hecho transportar al Che Guevara a Higueras?

Ninguno de los oficiales interrogados por Pierini ha querido responder. Pero varios hechos se desprenden de sus declaraciones: el Che no estaba todavía mortalmente herido; pero no se llamó junto a él a ningún médico; su traslado, por helicóptero, al hospital de Vallegrande, fue terminantemente prohibido; nada se hizo para cuidarlo y mantenerlo vivo, al contrario.

Y esto se comprende: la pena de muerte no existe en Bolivia. El Che Guevara podía solamente ser condenado a prisión perpetua, después de un proceso público que le hubiera agrandado más todavía, en el curso del cual —como en otro tiempo Fidel Castro— hubiera hecho del tribunal boliviano una tribuna para sus largas e implacables acusaciones, denunciando no solamente al imperialismo norteamericano, a la barbarie estúpida del régimen de Barrientos y Ovando, su servilismo con respecto a la CIA y al Pentágono, sino también —y esto es sin duda lo que el alto mando boliviano temía más— la traición de varios generales (entre ellos el mismo Barrientos) que, de 1952 a 1964 habían servido a la revolución burguesa del régimen de Paz Estenssoro y expropiado a los grandes terratenientes que son hoy sus mejores apoyos.

Era por lo tanto necesario que, a cualquier precio, el Che no viviera ni hablara. Pero escuchemos a algunos de los interesados: Para comenzar, al coronel Joaquín Zenteno Anaya, que manda la octava división, alumno de la Escuela de Guerra en París, donde se interesó vivamente en la guerra de Indochina.

Franco Pierini: ¿Coronel, cuándo se enteró usted de que el Che Guevara estaba herido?

Zenteno: El domingo 8 de octubre a las cuatro de la tarde. Yo estaba en el Cuartel General cuando me llegó de Higueras una información de radio del jefe del estado mayor de la división. Anunciaba la captura del señor Guevara, pero yo no lo creí. Los combates continuaban todavía. Pedí detalles y una confirmación, después cayó la noche y ya no pude ir a Higueras. Tomé el helicóptero al día siguiente al amanecer. Vi al señor Guevara ya muerto, no me pregunte por lo tanto cómo murió.

Franco Pierini: Sin embargo, según el informe de los médicos, murió el lunes 9 de octubre, al mediodía lo más temprano.

Zenteno: Lo que yo puedo decir es que aproximadamente a las 7, cuando me mostraron al señor Guevara, estaba ya muerto [4] . Me dijeron que había muerto poco antes del alba, por lo tanto, hacia las 6.

"GUEVARA LE DIO UNA BOFETADA AL CORONEL
QUE LE DIO DE LLENO EN LA BOCA"

Franco Pierini: El domingo al mediodía usted comunicó al gobierno, en La Paz, la noticia de la captura de Guevara. ¿Qué le respondieron? ¿Le dieron instrucciones de transportarlo en seguida a La Paz si aún estaba con vida?

Zenteno: No puedo responder a esa pregunta. Hay aspectos que están todavía cubiertos por el secreto militar.

Sabia precaución, porque las declaraciones del Mayor Niño de Guzmán, piloto del helicóptero que fue a Higueras el domingo por la noche, concuerdan mal con la versión del coronel zenteno:

De Guzmán: Sí, he visto al Che Guevara en Higueras el domingo, antes de partir de nuevo hacia Vallegrande. Yo estoy seguro que era él; era un poco antes de las 18 horas.

Había sido transportado allá abajo por cuatro soldados que sujetaban las cuatro puntas de una manta. No podía marchar. Yo habría podido traerlo conmigo a Vallegrande.

En mi opinión, estaba en condiciones de hacer el viaje, que no requiere más que 20 minutos. Pero la orden era de transportar primero a nuestros heridos.

He aquí también las declaraciones de tres soldados heridos en el curso de los combates del domingo:

Miguel Tanada, soldado Rangers, hospitalizado en Vallegrande: El coronel Selnich cuida mucho a sus hombres. Me hizo transportar a Vallegrande en lugar del Che Guevara. El Mayor (De Guzman) quería transportar al jefe de los bandidos, pero el coronel se opuso y fuimos nosotros los que partimos en el helicóptero.

He aquí ahora el testimonio clave del soldado que vio interrogar a Guevara:

Benito Jiménez: Fue el coronel Selnich el que habló más con el Che Guevara. Nosotros, los soldados heridos, y él, Guevara, estábamos todos en un gran barracón. El estaba sobre una especie de camilla, al otro extremo, no se comprendía bien lo que decía, pero se oía bien al coronel. Gritaba. Después dijo al Che que era un jefe de bandidos, que había matado a un teniente a quien el coronel quería como a su propio hijo. Hablaron de América. El coronel Selnich se quedó mucho tiempo con el Che Guevara. Dos horas o más. Disputaron sobre una cosa que el coronel quería saber y Guevara se negaba a decir. Después Guevara le dio una bofetada con la mano derecha. El coronel estaba sentado en una silla, echado hacia adelante, y el otro le dio una bofetada que la cogió de lleno en la boca. Entonces el coronel se levantó y salió.

"UN BOCADO GRANDE PARA LOS DE INFORMACIÓN"

Subteniente Thomas Toty Aguilera, del segundo regimiento Rangers: Le cuidé cuando le trajeron aquí. No soy médico, pero él, sí lo es; me dijo que lo tenía que hacer. No, no había herida en el corazón. Había dos cerca de los hombros, pero no en el corazón. Lo que se ve en la foto debe ser una mancha negra, de sangre tal vez.

Franco Pierini: Es una herida, teniente, todos la han visto, y el informe de los médicos dice que no pudo sobreviviría.

Toty: Yo no sé. Recibí la orden de ocuparme de él hasta las 10 de la noche, después por la mañana vi al helicóptero llevárselo. El coronel Selnich se quedó mucho tiempo a hablar con Guevara, había también un grupo de oficiales de Información, que iban y venían.

He aquí en fin al coronel Andrés Selnich: Seguro, informamos al gobierno. El comandante en jefe del ejército discutió largamente con el Presidente de la República y dio como instrucción trasladar al señor Guevara a Vallegrande, por la mañana. Yo, le digo una cosa: si hubiera quedado vivo, ustedes, los de la prensa, no habrían sabido nada. Era un bocado grande que los de Información querían guardarse.

¿NACIMIENTO DE UN MITO?

Franco Pierini: ¿Es verdad, coronel, que el Che Guevara se condujo con usted de manera muy descortés?

Selnich: Un verdadero patán. Un fanático como no se encuentran más que entre los argentinos y entre los cubanos.

¿Cuándo, dónde, por quién, ha sido asesinado el Che Guevara con una bala en el corazón? ¿En el amanecer del lunes 9 de octubre, por el coronel Selnich o por oficiales de Información, como tiende a hacer creer el testimonio, muy sospechoso, es verdad, del coronel Zenteno? ¿Hacia el mediodía, antes o durante su traslado a Vallegrande? ¿O después de su llegada a Vallegrande, como tiende a indicarlo el informe de la autopsia, pieza sólida de la que no hay lugar a dudas?

El hecho seguro es que el Che ha sido asesinado y que después de haber tratado de embalsamarlo, se le ha cortado un pulgar, ' se le ha enterrado, después se le ha exhumado, después se ha tratado de incinerarlo, después se le ha hecho desaparecer.

"No sólo —dijo Fidel Castro— le temían en vida, sino que aún después de su muerte le siguen demostrando temor, y aun un temor mayor . . . Sabiéndose instintivamente condenados por la historia, y habiendo logrado en una circunstancia accidental y en un golpe de la suerte eliminarlo físicamente, tengan el temor de que, lógicamente, los restos del Che, el sitio donde estén enterrados, se convierta en un lugar de peregrinación... el deseo de privar al movimiento revolucionario hasta de un símbolo ... el miedo al Che después de muerto . . . ¿Es que no somos acaso los revolucionarios, los que creemos en la perdurabilidad de la obra de los hombres, de los principios de los hombres? ¿Es que no somos los revolucionarios los primeros que empezamos por reconocer lo efímero de la vida física de los hombres y de lo perdurable y duradero de las ideas, la conducta y el ejemplo de los hombres, si ha sido el ejemplo el que ha inspirado y ha guiado a los pueblos a través de la historia? ... El era más que nadie un convencido de que la vida física de los hombres no es lo principal, sino su conducta".

La nota final de este exordio es casi evangélica. Pero es profundamente verdadera en América Latina y hasta en otros lugares. En México, hace cerca de sesenta años, la muerte del gran Zapata no fue suficiente para frenar el impulso revolucionario de los campesinos, pues las condiciones que los habían empujado a la lucha subsistían, después como antes. El mito de Zapata le ha sobrevivido hasta hoy. Si los coroneles latinoamericanos y sus instructores yanquis creen hoy, como escribe Time, quería desaparición del Che priva a la subversión, de mucho de su misterio y de su romanticismo", cometen sin duda el mismo error que cometieron los romanos cuando, hace mil novecientos treinta años, ejecutaron, al mismo tiempo que a dos bandidos, a un agitador judío cuyas ideas han terminado por triunfar frente al mayor imperio de la historia.

MICHEL BOSQUET


Planteamientos

Comienzo de una nueva Era

por Ernesto Che Guevara

LA fecha en que se alcanzó la Soberanía Política nacional como primer paso, fue el día en que venció el poder popular; el día de la victoria de la Revolución, es decir el 19 de enero de 1959.

Este fue un día que se va fijando cada vez más como el comienzo no sólo de un año extraordinario a la Historia de Cuba, sino como el comienzo de una nueva Era. Y tenemos pretensiones de pensar que no es solamente el comienzo de una Era en Cuba, sino el comienzo de una Era en América.

Para Cuba, el 1º de enero es la culminación del 26 de julio de 1953 y del 12 de agosto de 1933, como lo es también del 24 de febrero de 1895 o del 10 de octubre de 1868.

Pero para América significa también una fecha gloriosa, puede ser quizás la continuación de aquel 25 de mayo de 1809, en que Morrillo se levantó en el Alto Perú o puede ser el 25 de mayo de 1810, cuando el Cabildo Abierto de Buenos Aires, o cualquier fecha que marque el inicio de la lucha del pueblo americano por su independencia política en los principios del siglo diecinueve.

La batalla de Cuba es la batalla de América, no la definitiva, por lo menos en un sentido: aun suponiendo que Cuba perdiera la batalla, no la perdería América. Pero si Cuba gana esta batalla, América entera habrá ganado la pelea. (Fragmento conferencia, junio de 1960).

"EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA DOMINACIÓN COLONIAL EN AMÉRICA"

Los norteamericanos saben, lo saben bien compañeros, que la victoria de la Revolución Cubana no será una derrota simple del imperio, no será un eslabón más de la larga cadena de derrotas que han venido arrastrando en los últimos años en su política de fuerza y de opresión a los pueblos; la victoria de la Revolución Cubana será la demostración palpable ante América de que se pueden erguir los pueblos, y que pueden levantar su independencia en las mismas garras del monstruo; significará el principio del fin de la dominación colonial en América, que es como decir el principio del fin definitivo del imperialismo norteamericano. (Marzo 28, 1961).

EL INTERNACIONALISMO Y LA DIGNIDAD DEL EJEMPLO

El joven comunista no puede estar limitado por las fronteras de un territorio; debe practicar el internacionalismo proletario y sentirlo como cosa propia; y acordarse y acordarnos nosotros, jóvenes comunistas y aspirantes a comunistas, aquí en Cuba, que somos un ejemplo real y palpable para toda América, y más aún que para nuestra América, para otros países del mundo que luchan también en otros continentes por su libertad, contra el colonialismo, el neocolonialismo, contra el imperialismo, contra todas las formas de opresión de los sistemas injustos; acordarse siempre de que somos una antorcha encendida, de que nosotros todos somos el mismo espejo que cada uno de nosotros individualmente es para el pueblo de Cuba; y somos ese espejo para que se miren en él los pueblos de América, los pueblos del mundo oprimido que luchan por su libertad. Y debemos ser dignos de ese ejemplo; en todo momento y a toda hora debemos ser dignos de ese ejemplo. (Discurso, octubre 20 de 1962).

Nunca debemos olvidar que la Revolución Cubana, por la fuerza de su ejemplo, no actúa sólo aquí, internamente, y que sus deberes están más allá de las fronteras de Cuba: el deber de expandir la llama ideológica de la revolución por todos los rincones de América, por todos los rincones del mundo donde se nos escuche; el deber de ser sensibles ante todas las miserias del mundo; ante todas las explotaciones y las injusticias; el deber que sintetiza Martí en una frase que muchas veces hemos dicho y que siempre debemos tener en la cabecera de nuestra cama, en el lugar más visible, y es aquello de que "todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre" (Discurso, septiembre de 1963).

"ME SIENTO PATRIOTA DE LATINOAMÉRICA"

He nacido en Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie. Y así, en esta disposición de ánimo, no está solamente este representante transitorio a esta Asamblea. El pueblo de Cuba entero vibra cada vez que se comete una injusticia, no solamente en América, sino en el mundo entero. Nosotros podemos decir lo que tantas veces hemos dicho del apotegma maravilloso de Martí, de que todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre. Eso, el pueblo entero de Cuba lo siente así, señores representantes. (Réplica en la Asamblea General de la ONU, diciembre 11 de 1964).


Ideas

La Revolución teórica de Marx

PF da a conocer el prólogo que llevará la segunda edición de "La Revolución Teórica de Marx" del filósofo francés Louis Althusser (editado por Siglo XXI, Ciudad de México). La obra del filósofo marxista —que fue profesor de Régis Debray— es objeto de gran atención entre los intelectuales avanzados de todo el mundo. Su libro, que lleva el título original de "Pour Marx", fue traducido y editado por primera vez en español en Cuba.

Posteriormente, una edición corregida apareció en México bajo el sello de Siglo XXI, traducida por la chilena Marta Harnecker (PF Nº 38). En Chile esa obra de Althusser también ha despertado gran Interés, por lo cual resulta grato dar a conocer el prólogo que ha escrito Althusser para la segunda edición que aparecerá dentro de poco en México.

APROVECHANDO la ocasión de la reedición de este libro quisiera señalar, mediante un análisis retrospectivo, el contenido filosófico y la significación ideológica de estos ensayos.

"Pour Marx" apareció en Francia en 1965 pero sólo su prefacio fue escrito en esa fecha, todos los otros textos fueron publicados anteriormente, de 1960 a 1964, bajo 1a forma de artículos en revistas del Partido Comunista Francés [5] . Al reunidos en este libro no se les hizo ninguna corrección ni rectificación. Para comprender y juzgar estos ensayos es necesario tener en cuenta que fueron concebidos, redactados y publicados por un filósofo, militante comunista, en una coyuntura política, ideológica y teórica precisa. Es necesario, por lo tanto, considerar estos textos en lo que teóricamente representan: ellos son los ensayos filosóficos, las primeras etapas de una investigación de largo aliento, por lo tanto, resultados provisorios que pueden ser rectificados. Esta investigación se refiere a la naturaleza específica de los principios de la ciencia y de la filosofía fundadas por Marx. Sin embargo, estos ensayos filosóficos no surgen sólo de una investigación erudita o especulativa, son, al mismo tiempo, intervenciones de carácter político en una coyuntura definida.

I

Como se puede constatar en el prefacio, esta coyuntura es primeramente la coyuntura teórica, ideológica y política francesa, más particularmente, la coyuntura existente en el partido comunista francés y en la filosofía francesa. Pero, más allá de la coyuntura propiamente francesa, lo que está en cuestión es la coyuntura del movimiento comunista internacional.

Evidentemente, los ensayos que se van a leer no se refieren directamente a los elementos políticos de esta coyuntura (política de los partidos comunistas, escisión del movimiento comunista internacional). Ellos conciernen esta coyuntura política a través de los problemas ideológicos y teóricos surgidos en esta coyuntura y producidos por ella.

Algunos aspectos de estos problemas son nuevos; otros se refieren a debates que pertenecen, desde hace mucho tiempo, a la historia del movimiento obrero.

Si se consideran los elementos recientes de su coyuntura, el movimiento comunista internacional vive, después de la muerte de Stalin, en una coyuntura dominada por dos grandes hechos: la crítica del "culto a la personalidad" realizada por el XX Congreso, y la ruptura que se produce entre el partido comunista chino y el partido comunista soviético.

La denuncia del "culto a la personalidad", las condiciones abruptas y las formas en que tuvo lugar, han provocado profundas repercusiones no sólo en el dominio político sino también en el dominio ideológico. En las líneas que siguen consideraré solamente las reacciones ideológicas de los intelectuales comunistas.

La crítica al "dogmatismo" staliniano ha sido "vivida", por los intelectuales comunistas antes que nada, como una "liberación". Esta "liberación" ha dado nacimiento a una reacción ideológica de tendencia "liberal", "moral", que ha encontrado espontáneamente los viejos temas filosóficos de la "libertad", del "hombre", de la "persona humana", y de la "alienación". Esta tendencia ideológica ha buscado sus garantías teóricas en las Obras de Juventud de Marx que contienen, en efecto, todos los argumentos de una filosofía del hombre, de su alienación, y de su liberación. Estas condiciones han provocado una inversión asombrosa de la situación en la filosofía marxista. Las Obras de la Juventud de Marx que desde los años treinta servían de caballo de batalla a los intelectuales pequeñoburgueses en su lucha contra el marxismo, se han puesto súbita y masivamente al servicio de la nueva "interpretación" que ha sido desarrollada actualmente por numerosos intelectuales comunistas "liberados" del dogmatismo staliniano por el XX Congreso. El tema del "humanismo marxista", la interpretación "humanista" de la obra de Marx, se han impuesto progresiva e irresistiblemente en la filosofía marxista reciente, al interior mismo del partido comunista soviético y de los partidos comunistas occidentales.

Si esta reacción ideológica, que caracteriza primeramente a los intelectuales comunistas, ha podido, a pesar de ciertas resistencias, conocer un tal desarrollo, se debe a que ha recibido el apoyo directo o indirecto de consignas políticas enunciadas por los partidos comunistas de la URSS, y del Occidente. Por su parte, el XXII Congreso del PCUS ha declarado que con la desaparición de la lucha de clases, la dictadura del proletariado había sido superada en la URSS; que el Estado soviético ya no era más un Estado de clase sino un "Estado del pueblo entero" y que la URSS estaba comprometida en la construcción del comunismo, bajo la consigna "humanista": "todo para el hombre". Por su parte los partidos comunistas occidentales han continuado su política de unidad con los socialistas, los demócratas y los católicos bajo consignas parecidas donde el acento es puesto en el "paso pacífico al socialismo", en el "humanismo marxista" o "socialista", en el diálogo, etc.

Las interpretaciones "humanistas" de la teoría marxista que se han desarrollado en estas circunstancias definidas representan, en relación al pasado del período anterior (años 30 a 54), un fenómeno nuevo. Sin embargo, tienen numerosos precedentes en la historia del movimiento obrero. Marx, Engels, Lenin, para no citar sino a ellos, lucharon sin cesar contra las interpretaciones ideológicas de tipo idealista, humanista, que amenazaban a la teoría marxista. Basta recordar aquí la ruptura de Marx con el humanismo de Feuerbach; la lucha de Engels contra Dühring; la larga batalla de Lenin contra los populistas rusos, etc. Todo este pasado, toda esta herencia forma parte, evidentemente, de la coyuntura teórica e ideológica presente en el movimiento comunista internacional.

Para referirme a los aspectos recientes de esta coyuntura, agregaré la siguiente observación:

En el texto "Marxismo y Humanismo", que data de 1963, ya interpreto esta inflación actual de los temas del "Humanismo" marxista o socialista como un fenómeno ideológico. No condenaba, de ninguna manera, la ideología como tal: en la ideología es donde los hombres toman conciencia de su combate de clase y lo llevan hasta el fin; la ideología es, bajo su forma religiosa, moral, jurídica y política, etc., una realidad social objetiva; la lucha ideológica forma parte orgánica de la lucha de clases. Pero, por el contrario, criticaba los efectos teóricos de la ideología, que representan siempre una amenaza o un obstáculo para el conocimiento científico; y señalaba que se debía interpretar la inflación de los temas del "humanismo marxista" y su usurpación de la teoría como el síntoma histórico probable de una doble impotencia y de un doble peligro. Impotencia para reflexionar sobre la especificidad de la teoría marxista, y peligro revisionista correlativo de confundirla con interpretaciones ideológicas pre marxistas. impotencia para resolver los problemas reales (políticos y económicos en el fondo) planteados por la coyuntura posterior al XX Congreso y peligro de ocultar estos problemas bajo la "solución" engañosa de fórmulas puramente ideológicas.

II

Es en esta coyuntura precisa en la que han sido concebidos y publicados los textos que se van a leer. Es necesario referirlos a esta coyuntura para apreciar su naturaleza y sus funciones. Son ensayos filosóficos que tienen por objeto intervenir en la coyuntura existente y reaccionar contra sus tendencias peligrosas.

Muy esquemáticamente diría que estos textos contienen una doble "intervención" o, si se prefiere, intervienen en dos "frentes" para "trazar", según la expresión de Lenin, "una línea de demarcación" entre la teoría marxista por una parte, y las tendencias ideológicas ajenas al marxismo por otra.

La primera intervención tiene por objeto "trazar una línea de demarcación" entre la teoría marxista y todas las formas de subjetivismo filosófico (y político) con las cuales había estado comprometida o que la amenazan, antes que nada el empirismo y sus variantes clásicas y modernas: "voluntarismo", "pragmatismo", "historicismo", etc. Los momentos esenciales de esta primera intervención son: reconocimiento de la importancia de la teoría marxista para la lucha de clases revolucionaria; distinción de las diferentes "prácticas", poniendo en evidencia la especificidad de la "práctica teórica"; primeras investigaciones acerca de la especificidad revolucionaria de la teoría marxista (distinción radical entre la dialéctica idealista y la dialéctica materialista), etc. Esta primera intervención se sitúa integralmente en el terreno de la confrontación entre Marx y Hegel.

La segunda intervención tiene por objeto "trazar una línea de demarcación" entre los fundamentos teóricos de la ciencia marxista de la historia y la filosofía marxista por una parte, y las ideologías idealistas premarxistas, sobre las cuales reposan las interpretaciones actuales del marxismo como "la filosofía del hombre", o como el "humanismo", por otra. Esta segunda intervención se sitúa fundamentalmente en el terreno de la confrontación de las Obras de Juventud de Marx y El Capital.

Estas dos intervenciones hacen aparecer una gran oposición detrás del detalle de los argumentos, del análisis de textos y de las discusiones teóricas: la oposición que separa a la ciencia de la ideología, en forma más precisa, aquella que separa a una ciencia nueva, que se está constituyendo, de las ideologías teóricas precientíficas que ocupaban el terreno sobre el cual ella se establece.

Este punto es importante: lo que es tratado en la oposición ciencia-ideología concierne la relación de ruptura entre la ciencia y la ideología teórica en la cual era "pensado", antes de la fundación de la ciencia, el objeto del que ella da el conocimiento. Esta "ruptura" deja intacto el dominio objetivo, social, ocupado por las ideologías (religión, moral, ideologías jurídicas, políticas, etc.). En este dominio de las ideologías no teóricas, hay muchas "rupturas", pero ellas son políticas (efectos de la práctica política, de los grandes hechos revolucionarios) y no epistemológicos.

Esta oposición entre la ciencia y la ideología, y la noción de "ruptura epistemológica" que sirve para pensar el carácter histórico de esta oposición, suponen una tesis que, a pesar de estar siempre presente detrás de estos análisis, no ha sido, sin embargo, desarrollada explícitamente: la tesis de que el descubrimiento de Marx es un descubrimiento científico sin precedentes en la historia, por su naturaleza y sus efectos.

Efectivamente, conforme a la tradición constantemente repetida por los clásicos del marxismo, debemos afirmar que Marx ha fundado una nueva ciencia: la ciencia de la historia de las "formaciones sociales". Para precisar diría que Marx abrió un nuevo "continente" al conocimiento científico: aquél de la historia, del mismo modo como Tales abrió el nuevo "continente" de las matemáticas al conocimiento científico, y como Galileo abrió el "continente" de la naturaleza física al conocimiento científico.

Agregaría que, en la misma forma en que la fundación de las matemáticas por Tales "provocó" el nacimiento de la filosofía platónica, de la misma manera en que la fundación de la física por Galileo "provocó" el nacimiento de la filosofía cartesiana, etc. . . . la fundación de la ciencia de la historia por Marx ha "provocado" el nacimiento de una nueva filosofía teórica y práctica revolucionaria: la filosofía marxista o "materialismo dialéctico". El que esta filosofía sin precedentes se encuentre, desde el punto de vista de su elaboración teórica, todavía en retardo en relación a la ciencia marxista de la historia (materialismo histórico), se explica por razones histórico políticas, y también por razones teóricas: las grandes revoluciones filosóficas van siempre precedidas, están siempre provocadas por las grandes revoluciones científicas que se encuentran "puestas en práctica" en ellas pero, es necesario un largo trabajo teórico, una larga maduración histórica para darles una formulación explícita y adecuada. Si en los textos que se van a leer el acento se ha puesto en la filosofía marxista, es para constatar, a la vez, su realidad y su derecho a la existencia y también su retardo, y para comenzar a darle una forma de existencia teórica un poco más adecuada a su naturaleza.

III

Evidentemente, estos textos están marca, dos, y a veces lo están profundamente, no sólo con ignorancias e inexactitudes, sino también con silencios o semisilencios. No es solamente la imposibilidad de decirlo todo a la vez, o las urgencias de la coyuntura lo que explica todos estos silencios y sus efectos. En realidad, yo no estaba preparado para tratar convenientemente ciertas cuestiones, no tenia claros algunos puntos difíciles: el resultado de esto fue que no tuve en cuenta en mis textos, como debí haberlo hecho, ciertos problemas y ciertas realidades importantes. Como "autocrítica" señalaré dos puntos especialmente importantes.

1. Aunque puse el acento en la necesidad vital de la teoría para la práctica revolucionaria, y aunque denuncié así todas las formas de empirismo, no traté el problema de la "unión de la teoría y de la práctica" que desempeña un papel tan importante en la tradición marxista-leninista. Ciertamente, hablé de la unión de la teoría y de la práctica en el seno de la "práctica teórica", pero no abordé la cuestión de la unión de la teoría y de la práctica en el seno de la práctica política. Precisemos. No examiné la forma de existencia histórica general de esta unión: la "fusión" de la teoría marxista y del movimiento obrero. No examiné las formas de existencia concreta de esta "fusión" (organizaciones de la lucha de clases: sindicatos, partidos, medios y métodos de dirección de la lucha de clases utilizados por estas organizaciones, etc.). No precisé la función, el lugar de la teoría marxista en estas formas concretas de existencia: dónde y cómo interviene la teoría marxista en el desarrollo de la práctica política; dónde y cómo Ínter, viene la práctica política en el desarrollo de la teoría marxista.

2. De la misma manera, aunque he insistido sobre el carácter teóricamente revolucionario del descubrimiento de Marx, aunque indiqué que Marx fundó una ciencia nueva y una filosofía nueva, no precisé, sin embargo, la distinción esencial, entre la ciencia y la ideología. No mostré lo que, a diferencia de las ciencias, constituye lo propio de la filosofía: la relación orgánica de toda filosofía, en cuanto disciplina teórica, y en el seno mismo de sus formas de existencia y de sus exigencias teóricas, con la política; no mostré lo que, en esta relación, distingue la filosofía marxista de las filosofías anteriores.

La experiencia me ha mostrado que este semisilencio hecho sobre estas cuestiones no ha dejado de tener consecuencias en ciertas "lecturas" de mis ensayos.

Pienso volver sobre estas dos importantes cuestiones, que están íntimamente ligadas desde el punto de vista teórico y práctico, en mis trabajos futuros.

LOUIS ALTHUSSER


Notas:

1. Este reportaje fue publicado por su autor, Michel Bosquet, en el semanario "Le Nouvel Observateur", que se edita en París. Las referencias a la comparecencia en TV de Fidel Castro y al diario de campaña del Che fueron tomadas directamente de sus originales por PF.

2. La última masacre de mineros del estaño se remonta al 24 de Junio de 1967. Los mineros bolivianos —que trabajan y viven en las peores condiciones, a 4.000 metros de altura, y sobrepasando raramente la edad de 40 años— no habían aceptado jamás la reducción de sus salarios —una reducción del 50%— decretada por el régimen de Barrientos en mayo de 1965. Se habían prácticamente adueñado de la mina y tenían su radioemisora que llamaba a apoyar a los guerrilleros. La tercera parte de ellos, por otra parte, estaba cesante. El 24 de Junio, un tren de carga con "mercancías" conduce a Catavi, capital minera, unidades del ejército. Bruscamente se abren las puertas de los vagones y comienza el baleo: 40 mineros muertos y un centenar de heridos.

3. El cable AFP. fechado en Buenos Aires el 16 de octubre, señala: "Walter Operto, corresponsal del diario argentino "Crónica", que llegó a Vallegrande en un avión privado, pudo Interrogar a varios de los soldados bolivianos heridos que hablan participado en el encuentro con Ernesto Guevara". "Una ráfaga de ametralladora le había herido en las piernas y otra bala le atrancó la metralleta, declaró el Joven soldado Miguel Taboada, de 20 años. Lo vi vivo, mis compañeros también lo vieron vivo. Murió al día siguiente, cuando el cadete (teniente) Prado, lo mató de un tiro en el corazón expresó Taboada al enviado especial del diario". (Nota de PF).
Alberto Bailley Gutiérrez, periodista boliviano y co-director del diario derechista católico "Presencia", de La Paz, quien Investigó a fondo los pormenores de la captura y muerte del Che, en entrevista concedida al tabloide chileno "Clarín", de 11 de diciembre, manifestó: "Un soldado del regimiento "rangers" me contaba que nunca podrá olvidar la agresividad y el coraje del Che. ya herido en una pierna. Se apoyaba con una mano en un árbol, y con la otra operaba su M-1... pese a que es un arma larga, el Che la manejaba con una sola mano y disparaba con gran precisión". (Nota de PF).

4. El periodista boliviano, Bailley Gutiérrez ('entrevista citada), narra que el Che, herido, fue trasladado al caserío de Higueras y conducido a la escuela pública local. "Al día siguiente, lunes, llegaron hasta allí dos altos oficiales del ejército boliviano, uno de los cuales era el coronel Zenteno Anaya. La entrevista fue violenta. El Che los trató de gorilas y cuando uno de los oficiales lo cogió de la camisa, Guevara, pese a estar herido y prisionero, le lanzó un puñetazo y lo escupió en el rostro". Es obvio, sostiene Bailley, que estos oficiales hicieron consultas al alto mando, y que se les reiteró la orden de ejecutarlo. Se le Ultimó con una metralleta. Desde Higueras, el cadáver del Che fue llevado en helicóptero hasta Vallegrande, donde fue exhibido por más de treinta horas. (Nota de PF).

5. Exceptuando el artículo sobre Bertolazzi y Brecht publicado en la revista católica “Esprit.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02