Por qué Frei busca al PR

PUNTO FINAL
Año II. Nº 39
Octubre de 1967

Por DEBRAY

EN Camiri (Bolivia) se ha iniciado la mascarada de proceso contra Régis Debray, Ciro Roberto Bustos y cinco bolivianos, todos ellos acusados de participación en las guerrillas. Es notorio que el régimen militar que gobierna en ese país, condenará —cuando menos— a treinta años de presidio a Debray. Asimismo, nadie duda que terminado el simulacro de juicio, el escritor y periodista francés quedará entregado a la voluntad criminal de un grupo castrense que ha jurado asesinarlo.

Es necesario —por eso— redoblar la solidaridad internacional con Debray, personalidades de todo el mundo han dirigido mensajes o han representado por vías diplomáticas su preocupación al gobierno boliviano. En Chile también está actuando un comité que preside el doctor Salvador Allende, y se ha formado un comité de periodistas. Pero se hace necesario que los partidos y movimientos políticos tomen en sus manos con decisión este asunto. La frialdad de algunos sectores que discrepan del pensamiento expuesto por Debray en .sus ensayos, debiera superarse en nombre de la moral revolucionaria. En cuanto a los sectores políticos que comparten ¡o básico de la estrategia que ha difundido Debray, ellos tienen el deber de hacer cuanto sea posible en su beneficio. Está claro que en la persona de Debray los "gorilas" bolivianos y .sus patrones norteamericanos están juzgando al conjunto de los revolucionarios de América Latina.


Receta yanqui

POR QUÉ FREI BUSCA AL PR

EDUARDO Frei, Presidente de la República, y Enrique Silva, ex Contralor General, son casi vecinos y amigos, por eso a este último no le llamó la atención que un día el mandatario llegara a su casa sin previo aviso, pero al parecer le sorprendió que lo hiciera acompañado de otras dos personas, aun cuando ellas son también amigas suyas.

Frei, un personaje que sabe ser cordial, cuando lo desea, sonrió a su vecino al mostrarle a sus acompañantes, los profesores universitarios David Stitchkin y Jacobo Schaulsohn.

Entre el dueño de casa y los dos acompañantes del mandatario hay cuatro puntos en común: son amigos, profesores universitarios, radicales y masones, por lo que pronto se hilvanó una amable charla.

Sólo Frei sabía en el momento de plantearse el agradable coloquio que éste iba a adquirir un tono más elevado, porque era él quien había provocado el encuentro y exclusivamente él conocía el motivo que lo impulsaba a crearlo.

Sin mayores rodeos, Frei explicó a los tres profesores universitarios que les había reunido para solicitarles su colaboración directa en la constitución de un "nuevo gabinete de personalidades nacionales". Aunque las reacciones fueron dispares en lo formal, todas coincidieron en una respuesta de fondo:

—Lo siento, Eduardo; pero no puedo aceptar tu gentil proposición.

Frei no iba a buscar una negativa; por el contrario, anhelaba una respuesta afirmativa para iniciar de inmediato una acción amplia destinada a renovar su gabinete, lo que ya contaba con el beneplácito de sus principales colaboradores democristianos: Bernardo Leighton, Gabriel Valdés y Juan de Dios Carmona.

Frei explicó a sus interlocutores que se propone lanzar un mensaje al país el próximo 4 de noviembre, día en que festejará el tercer aniversario de su ascensión al poder, en el cual anunciará la política gubernativa para los tres próximos años. El presidente dijo:

—Es mi propósito dar la mayor confianza a todos los sectores del país; por eso anhelo contar con el aporte de personalidades nacionales que contribuyan con el más amplio respaldo de influyentes sectores.

Uno a uno los profesores universitarios fueron explicando los motivos de orden personal, a los cuales agregaron razones políticas generales, que justificaban el rechazo a la petición presidencial. Uno de ellos expresó:

—Yo no soy una personalidad nacional; soy militante del Partido Radical, y no pienso renunciar a él.

Frei insistió en que deseaba contar con ellos como "personalidades", con lo cual recalcó que no pedía el concurso del Partido Radical, pero los tres comprendieron que el mandatario buscaba a través de su apoyo el respaldo de toda su colectividad.

El presidente Frei agregó que en su mensaje de noviembre dirá al país que está decidido a cumplir el programa que votó el pueblo el 4 de septiembre de 1964, y por lo tanto no se apartará ni una línea de él, lo que deberá interpretarse como un repudio total al Informe Político-Técnico que preparó un grupo de democristianos encabezado por el vicepresidente de INDAP, Jacques Chonchol, y que constituye una "biblia para promover una vía no capitalista de desarrollo económico".

Ante la insistencia del presidente Frei en su propósito de "dar confianza al país con un gabinete de personalidades", uno de los consultados expresó:

—Eduardo, la única persona que puede dar confianza a los chilenos es el Presidente de la República. ¿Qué confianza puedo dar yo al país?

La extensa conversación de tres horas se cerró con la negativa de los tres radicales, los cuales además deploraron el ofrecimiento porque les colocaba en una situación política inconfortable.

Con esa negativa se enfrió temporalmente la expectativa que había calentado en su cabeza el desorientado mandatario de llevar a los radicales al gobierno, lo que además de asegurarle una base más amplia a su gestión, podría dejarle en condiciones de independizarse, si las circunstancias lo exigían, de su propio partido.

Frei hizo su jugada en el mes de septiembre, el más ingrato para él de todos los meses del año 1967, sin olvidar que en enero el Senado le rechazó el permiso para viajar a Estados Unidos, lo que se tradujo en su primera derrota internacional.

En la jugada incluso se concebía el retorno del embajador en la URSS, Máximo Pacheco, quien reemplazaría en la cartera de Justicia al barbudo ministro Pedro Jesús Rodríguez. La vacante diplomática se ofrecería al profesor universitario Alberto Baltra Cortés, de vastas vinculaciones con los círculos gubernativos y culturales soviéticos.

Con anterioridad a esa maniobra, el presidente Frei buscó quebrar el frente radical con la oferta de la Contraloría General de la República al profesor universitario Eugenio Velasco, quien la aceptó; posteriormente el presidente del PR, senador Hugo Miranda, le comunicó a Velasco que debía rechazarla.

Frei no ha buscado el apoyo oficial del Partido Radical, aunque informalmente el ministro Juan de Dios Carmona le deslizó algunas sugerencias al respecto al senador Hugo Miranda.

Resulta evidente que Frei anhela crear contradicciones al radicalismo, para evitar lo que él estima más peligroso para la estabilidad de su gobierno y para el futuro candidato presidencial del partido democristiano: el entendimiento de esa fuerza política con socialistas y comunistas, fenómeno que parece ya cocinado en la social-democracia francesa.

El presidente ha pensado que él puede precipitar mayores contradicciones en el radicalismo si consigue que algunos de sus personeros más representativos se tienten con el poder y acepten colaborar con su gobierno.

En el mes de septiembre la inquietud del presidente Frei por atraer a los radicales aumentó, porque durante su desarrollo se precipitaron múltiples acontecimientos que contribuyeron a alentar los rumores "golpistas" que empezaron a circular en el mes de julio.

Los rumores llegaron a Washington, y ello motivó el desplazamiento hacia Chile de un enviado especial ("inspector del Departamento de Estado"), Patrick Morris, quien celebró entrevistas con personeros de los partidos políticos. Los dirigentes del Partido Socialista expresamente señalaron que ellos no conversaron con el enviado yanqui.

En su entrevista con el presidente del PR, Morris expresamente señaló que Washington consideraba como la fórmula ideal de gobierno para Chile, la compuesta por el partido democristiano y el Partido Radical. El senador y dirigente radical le manifestó que entre ambas colectividades habían muchos puntos divergentes que imposibilitaban ese entendimiento.

El reemplazo del embajador norteamericano en Santiago, Ralph Dungan, que "jugó la carta democristiana", como si fuera un miembro más de ese partido, por un funcionario de posiciones más conservadoras, indicó a Frei que Washington ya no tenía la misma fe que en 1964, sobre la continuidad de la fórmula PDC en el poder.

Otros acontecimientos inquietaron a Frei en septiembre. Oficiales de la Armada Nacional prepararon un memorándum de tipo económico, que fue entregado a las autoridades navales en calidad de pliego de peticiones.

El hecho no dejó de sorprender al Primer Mandatario, no obstante que días antes de registrarse ese acontecimiento había llamado a su despacho al comandante en jefe del Ejército, general Luis Miqueles Caridi, para expresarle su desazón por las declaraciones que el militar formuló a "El Mercurio". En esa conversación, Frei le anticipó que se mejorarían las rentas de las Fuerzas Armadas. En la Armada Nacional el asunto tomó un tono más subido, y por ese motivo dos de los oficiales navales que firmaron el memorándum fueron detenidos y recluidos en el Ministerio de Defensa Nacional.

En septiembre, y el mismo día en que fueron detenidos los oficiales navales, el gobierno dispuso la detención de los dirigentes del ultraderechista Partido Nacional, y una semana después dispuso la querella contra el senador Carlos Altamirano, socialista, que le significó a éste el desafuero como parlamentario.

La negativa temporal de los radicales dejó a Frei nuevamente prisionero del partido democristiano. Así lo entendieron los dirigentes de esa colectividad.

En una entrevista efectuada el lunes 25 de septiembre entre el presidente Frei y los dirigentes del PDC, estos últimos le manifestaron que si persiste la ingrata situación actual las relaciones se deteriorarán, haciéndose indispensable una nueva Junta Nacional, en la cual ellos pedirán un voto de confianza, que puede traducirse en la renuncia colectiva. Uno de los dirigentes expresó:

—presidente, en esa Junta se producirán dos alternativas: o gana usted y un fuerte sector del partido se resiente, con nosotros a la cabeza, o ganamos nosotros y usted tiene que allanarse a un entendimiento con la directiva.

El presidente Frei ha asegurado que está dispuesto a entenderse con su partido, porque "además considera que es de su responsabilidad asegurar la continuidad en el gobierno."

Los dirigentes democristianos observan fríamente la situación. Si el presidente Frei, angustiado por las presiones externas, persiste en su apertura hacia el radicalismo, la directiva no vacilará en renunciar. Por el momento ella sostiene que el Primer Mandatario ha garantizado su lealtad, la que incluso rubricó en una oportunidad con algunas lágrimas que saltaron sorpresivamente de sus ojos, cuando alguien puso en duda su consecuencia democristiana.

El presidente Frei cree que la fórmula radical mejorará la imagen exterior de su gobierno, sobre todo en Washington. Ese afán de "mostrar una nueva cara", señalado por el locuaz canciller Gabriel Valdés, puede impulsar a Frei a insistir en el apoyo radical. Por el momento, en su reemplazo, cuenta con la presencia del Consejo Superior de Seguridad Nacional, integrado por los jefes de las Fuerzas Armadas, con el que espera contener la inquietud interna y endurecer el rostro de su gobierno en el exterior, especialmente frente a las amenazas extremistas de los "gorilas" argentinos, que operan movidos por hilos cuyos extremos superiores se encuentran en el Pentágono de Washington.


Encuesta

LA LUCHA DE LOS JÓVENES

PUNTO FINAL en su intento de profundizar en el sentido y propósitos de las luchas de los jóvenes, presenta en esta ocasión las opiniones de dirigentes juveniles del Partido Socialista, Demócrata Cristiano y MIR. También se consultó a la Secretaria General de las Juventudes Comunistas, diputada Gladys Marín, quien no manifestó interés en participar en la encuesta de PF.

Las luchas juveniles alcanzaron en la última quincena una alta expresión, particularmente en Concepción. Los dirigentes Luciano Cruz (MIR) y Jaime Jana (Partido Radical) fueron detenidos y en la cárcel iniciaron una huelga de hambre exigiendo su libertad. Se les acusa de responsabilidad en los incidentes de estudiantes y policías (PF Nº 38). La prisión de Cruz y Jana —procesados por Tribunales Militares— originó nuevos y peores incidentes en Concepción, que han puesto a los estudiantes de esa ciudad en la vanguardia del movimiento juvenil chileno.

Raúl Rodríguez Belmar, Secretario General de la Federación Juvenil Socialista, dijo:

"La llamada "escala de valores" de la sociedad burguesa, ha sido reemplazada por nuevos conceptos, los cuales han generado una nueva forma de sociedad; nos referimos a la sociedad socialista. Es aquí precisamente donde nos encontramos ante una expresión de clases de grandes contingentes de jóvenes rebeldes, quienes junto a los sectores más importantes del proletariado industrial y agrícola, han hecho posible la creación de situaciones nuevas dentro del terreno económico, social y político, en más de un tercio de la humanidad.

La juventud en su conjunto, salvo raras excepciones, es potencialmente rebelde. En nuestro país hemos comprobado que, inclusive, jóvenes de sectores católicos, se han levantado para protestar contra un determinado "status" (v. g. movimientos de Universidades confesionales); pero la rebeldía de estos jóvenes no varía en lo sustancial ese "status" vetusto y arcaico, motivo de protesta. Y esto por una razón: están impulsados por una actitud de jóvenes simplemente, (con una doctrina burguesa), y no por una convicción político-filosófica que les permita ver con meridiana claridad que los cambios dentro de una sociedad deben ser profundos como a la vez, abarcar a las instituciones, en su conjunto, sean éstos de cualquier tipo.

Es cierto, somos partícipes en este instante histórico, de una gran rebelión de la juventud. Pero los jóvenes chilenos deben distinguir entre quienes encauzan en mejor forma esta rebeldía. Este papel lo cumplen, sin lugar a dudas, aquellos sectores que impulsan su acción política motivados por esa gran filosofía que es el marxismo-leninismo, y con una profunda y clara convicción revolucionaria.

Para la juventud no debe haber vacilaciones de ningún tipo. Somos los responsables de ayudar a conducir en nuestras vanguardias de clases, al pueblo explotado del país, por el camino de su total emancipación.

Las jóvenes generaciones latinoamericanas nos han demostrado cuan importante es el aporte de ellos a la lucha continental; muchos jóvenes han comprendido que su papel de lucha está en la acción guerrillera. El ejemplo de los jóvenes cubanos, que iniciaron esa heroica gesta que se refleja hoy en Cuba Socialista, debe ser un ejemplo más, para todo el movimiento juvenil revolucionario de Chile".

UN DEMOCRISTIANO

Sergio Gómez, estudiante de sociología de la Universidad Católica y secretario de acción social de la UFUCH, dijo:

"La gran masa de nuestra juventud se rebela, hoy, contra un sistema que es incapaz de dar solución a las necesidades básicas de la inmensa mayoría de los chilenos.

Estos rebeldes son, en primer lugar, todos aquellos que sufren las consecuencias de una estructura capitalista, más algunos jóvenes de origen burgués, que más allá de no comprometerse con el sistema actual lo rechazan y combaten. En segundo término tenemos un sector que "está bien", vale decir, se encuentran en las posiciones dominantes y profitan de la situación actual.

Entre estos dos sectores, existe un grupo que no está con los rebeldes ni con los acomodados. Son aquellos que están en una situación intermedia y no son capaces de interpretar la realidad actual a la luz de un tipo de sociedad a la que aspiran llegar. Carentes de ideología, son incapaces de realizar acciones consistentes. Dicho grupo es esencialmente oportunista y antes de morir en forma definitiva por no tener, históricamente, nada que decir, se entregan al mejor postor. Desafortunadamente algunos les siguen el juego.

La rebelión juvenil actual se manifiesta en distintas formas según sea la posibilidad de expresión que dichos grupos posean; así podemos distinguir dos tipos de rebeldes:

—Rebeldes latentes: que comprende a todos aquellos grupos semi-organizados o sin organización que no pueden expresar su protesta por el escaso poder que tienen.

Fundamentalmente se encuentran entre éstos, los jóvenes trabajadores, campesinos, pobladores, y estudiantes de enseñanza media; grupos que no han podido hacer efectiva su rebelión debido a su escaso nivel de organización.

—Rebeldes activos: que comprenden a todos aquellos grupos políticos que cuentan con una ideología revolucionaria y que junto con proclamar su rechazo a la sociedad actual, tienen la consecuencia necesaria para concretar su crítica en hechos reales, y los grupos de estudiantes universitarios que se plantean críticamente frente a la actual Universidad proyectando su acción más allá del ámbito académico.

Los universitarios durante muchos años nos hemos proclamado enemigos de la situación actual.

Hemos tratado de incorporarnos a tareas que vayan más allá de la Universidad.

Hemos pedido que se nos integre a tareas en las cuales pudiéramos materializar nuestros planteamientos.

Nunca lo hemos logrado.

Toda esta acumulación de energía para realizar efectivamente el reemplazo de estructuras caducas, ha desembocado en la Universidad, intensificando por lo tanto los conflictos estudiantiles. Estoy cierto de que si hubieran existido otros canales de expresión de tal manera que los estudiantes universitarios, en la práctica, hubiéramos podido realizar acciones de contenido revolucionario, la rebeldía estudiantil bajaría de grado en la lucha por la reforma universitaria sin que esto significara descuidar este importante aspecto.

Pero lo más importante es encontrar fórmulas que en el futuro permitan una acción estudiantil que vaya más allá de lo académico. Creo que, como privilegiados de nuestra generación, tenemos el deber de ir hacia los jóvenes que mantienen su rebeldía latente para colaborar en la creación de las condiciones necesarias para que estos puedan expresarse. Sin afanes hegemónicos, sin prepotencia, sin imponerles nuestros esquemas.

DIRIGENTE DEL MIR

Sergio Zorrilla, candidato a presidente de la FECH por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y dirigente de ese sector en el Instituto Pedagógico, señaló:

"Definir la rebelión en términos abstractos es a la vez definir el contexto que rodea esa rebelión. Decimos por ejemplo, que la rebelión es un conjunto de manifestaciones que surgen como consecuencia de la falta de va. lores y condiciones de vida que la satisfagan en una sociedad que precisa de formas de vida y de relaciones humanas. Pero aquellas manifestaciones que en una primera instancia pueden expresarse como negación y destrucción pura y simplemente de instituciones familiares y sociales, tienen una causa profundamente enraizada en aquello que precisamente tratan de destruir. Un hogar roto por circunstancias económicas y otro roto por la enajenación que impide entregar cariño y comprensión, pueden ser causa de estas manifestaciones. Y en casos en que ambas situaciones no se dan, la sociedad latinoamericana y el mundo colonial en general, dependiente de países desarrollados y en especial del imperialismo norteamericano, entregan el fundamento de esta rebelión. Efectivamente, este tercer mundo sólo puede entregar a los jóvenes un futuro de frustración en que lo económico y lo espiritual, por así decirlo, van íntimamente unidos. Sociedades como la nuestra que no puede ofrecer a los jóvenes trabajadores una posibilidad económica de supervivir, tampoco puede entregar a los jóvenes que han logrado saltar las vallas sociales que le rodean e ingresado a carreras universitarias, lograr realizar todas sus aspiraciones como profesionales e intelectuales. Incluso, un mundo sobre el cual los jóvenes ni la población en general de los países subdesarrollados logran influir, un mundo en el que potencias entregan y cambian destinos de pueblos, haciendo gala del maquiavelismo más siniestro que conozca la historia, dan fundamento y contenido a esta rebelión.

En una sociedad como la latinoamericana, sólo la revolución socialista que libere las fuerzas del proletariado y lo ubique a la cabeza del poder del Estado, es la solución. Pero a la par de esto, la solución para la juventud también coincide en su conjunto con la solución para los pueblos latinoamericanos. Esto permite enfrentarnos sin temor al problema de las generaciones. Hacer de la revolución el producto de una generación sería una forma falsa y no marxista de enfrentar el problema. En la lucha por la revolución se entremezclan las distintas generaciones, las que coinciden en sus objetivos. Pero en el caso actual, la generación de jóvenes ha visto cerrada toda otra posibilidad de solución. El ejemplo de las otras generaciones, sus caminos y experiencias que han repercutido en las formaciones de las capas dirigentes de los jóvenes actuales, han demostrado que la única solución, el único camino, es lanzarse a crear las condiciones para la revolución, pasando por encima de los sacrificios y componendas, abandonando incluso estudios y entregándose por entero al trabajo en zonas campesinas, mineras y fabriles, además de acerar a cada instante la lucidez que permita ubicar en nuestra sociedad el lugar preciso, la coyuntura óptima para desencadenar la insurrección. Esta situación permite hablar de una "rebelión de la juventud" y permite ubicarla como un conjunto vivo y dinámico dentro del proceso revolucionario latinoamericano.

El camino a seguir es claro, sobre todo después de la Revolución Cubana, que demostró que los cuadros jóvenes pueden dirigir las luchas que precisan de mayor responsabilidad. El camino ha de ser el de integrarse a las organizaciones revolucionarias y comenzar los trabajos que conduzcan a la revolución chilena a su realización. El camino ha de ser el de prepararse tácticamente para enfrentar al enemigo, el de desechar y desenmascarar las organizaciones reformistas que propugnando la coexistencia pacífica conducen a nuestro pueblo al genocidio pacífico.

Una estrategia insurreccional para Chile ya no es una locura. Quienes largo tiempo escondieron el hecho de que la lucha de clases se resuelve por la lucha armada de las clases en pugna, no han podido detener la enunciación de una estrategia insurreccional para Chile".

XIMENA CANNOBBIO


Rodrigo Ambrosio:
GOBIERNO NECESITA UN CAMBIO A FONDO

Una revista mensual viene de publicar, en estos días, un "diálogo con Ambrosio, presidente de la DC juvenil". Como es habitual en estos casos, el entrevistado tuvo oportunidad de conocer anticipadamente el texto y, creyendo que él no reflejaba en absoluto lo que el "dialogo" había sido realmente, lo devolvió sustancialmente modificado. Sin embargo, por razones que desconocemos y que no nos compete juzgar, la revista mantuvo su texto original. PF, por considerarlo de interés para sus lectores, publica aquí algunos aspectos de esa "otra" versión.

RODRIGO Ambrosio, presidente de la Juventud Demócrata Cristiana, inició sus estudios de sociología en la Escuela de la Universidad Católica, que fundó el cura belga Roger Vekemans, sacerdote de prominente influencia en la campaña presidencial de 1964 y en el actual gobierno. Respecto a Vekemans y a su papel en las elecciones de hace tres años, Ambrosio opina:

"No hay duda que ha tenido una fuerte influencia. Le dio al pensamiento social de la Iglesia —que recién salía de la etapa de los osados precursores y de las minorías perseguidas— una solidez y una coherencia respetables. Pero, al mismo tiempo, ligó todo eso a una versión bastante particular, estrecha y dogmática de la Democracia Cristiana, incluso a la "salida" norteamericana para América Latina."

Ambrosio recuerda a Vekemans con simpatía: "Era un tipo de gran personalidad. Aprendí a apreciarlo." Pero al mismo tiempo lo da como una etapa superada: "La Iglesia del Concilio ha abandonado la tentación del recetario, de los manualitos con soluciones prefabricadas, de las condenaciones v las apologías heredadas de las trincheras decimonónicas. Uno encuentra en la Iglesia, hoy, más preguntas que respuestas. La Iglesia se ha vuelto muy respetuosa de los procesos humanos."

En 1961, Ambrosio asistió en representación de UFUCH, al Foro Mundial de la Juventud, en Moscú. Su primer contacto con la Unión Soviética y con Polonia le abriría el panorama de un mundo socialista diferenciado. "Uno tiene la idea de que los países "satélites" son casi provincias de la URSS. Contrastando el "tosco" socialismo de los soviéticos y el socialismo "liberal" de los polacos, descubrí matices que desde lejos no se ven." Agrega: "Era la época del deshielo. El modelo único insuperable y dogmático se acababa, para dar curso a experiencias socialistas cada vez más centradas sobre, sus propios ejes."

CUBA: NUEVA REALIDAD

De regreso de ese viaje fue por su cuenta a Cuba. "Hay gente que cree que Cuba es un fenómeno artificial, producto de manejos extracontinentales, accidente casi de la política internacional. Una especie de lunar que se puede extirpar a voluntad. Son los que han sido incapaces de "digerir" a Cuba, los que no han aprendido nada con Cuba."

"Cuba cambió los parámetros en América Latina, cambió las referencias, cambió la velocidad. Tocó muy hondo. Por algo le quita el sueño a las oligarquías criollas y al imperialismo. Cuba ha develado a los enemigos de la revolución latinoamericana.

Se puede discrepar de ciertas formas, se puede chocar con el estilo, se pueden echar de menos ciertos acentos y ciertas .preocupaciones, pero el hecho grueso es una revolución audaz, creadora, profunda. Por eso la Alianza para el Progreso y todos los reformismos aparecerán siempre a la zaga."

MARXISMO: RELIGIÓN Y CIENCIA

Ambrosio agrega:

—No hay muchas salidas posibles para nuestros países. Por eso los programas se asimilan. ¿Quién pretendería hoy desarrollar una economía sin hacer previamente reforma agraria? La realidad tiene sus propios requerimientos que ninguna "doctrina", por pretenciosa que sea, podría ignorar.

—Sí, "las doctrinas" como sistemas completos y excluyentes, tal como se entendieron en el siglo pasado, están de baja en el mundo. Son los residuos de una cultura de tribu. Hoy asistimos a un fenómeno de cosmopolitización básica. Surge una cultura realmente universal. Cada vez se hace más difícil apropiarse de ciertos valores particulares.

—El marxismo, mirado en perspectiva es un producto bien occidental, con fuentes perfectamente identificables. Su novedad está más en su metodología que en su humanismo. Aunque todavía queden muchos prejuicios, uno podría decir que el aporte marxista es hoy más un patrimonio de las ciencias sociales que el patrimonio de una ideología. El marxismo mismo ha contribuido a eso al superar su etapa "religiosa". El marxismo está en movimiento, intenta recuperar su criticidad. Durante demasiado tiempo se vendió en "paquete". Hoy en cambio es posible disociar en él contenidos y niveles de análisis diferentes.

—Algo similar sucede en el mundo cristiano. La religión, la ciencia y la práctica, que durante siglos fueron para los cristianos un todo indisoluble y compacto, hoy se autonomizan. Eso es lo que hace posible una mutua abertura y una cierta interpenetración, que tiene que evidentemente asustar a los "beatos" de ambos bandos.

—El FRAP está "en reparaciones". Vive un proceso que desborda largamente las querellas domésticas y los caudillismos tradicionales. La desestalinización, el conflicto chino-soviético y la revolución cubana en América Latina son hechos que provocan en el mundo marxista una revisión de fondo. En el Partido Socialista todo esto se manifiesta de manera más patente, pero el Partido Comunista no está inmunizado.

—Mientras el FRAP se esté buscando, está impedido de ser una alternativa coherente de poder. Sus fuerzas se dispersan y se neutralizan. Y entretanto no puede ser sino una solución de compromiso. Es difícil prever qué va a salir de todo esto. Pero lo que se puede anticipar, es que esto va a durar. No es con derroches de "unitarismo" que se acortan esos caminos una vez iniciados.

—Eso aumenta las responsabilidades de la Democracia Cristiana. No desconocemos nuestras propias limitaciones. El partido no fue capaz de controlar el crecimiento violento y desordenado de los últimos años; con él obtuvimos poder electoral, pero en él perdimos también homogeneidad y eficacia política. Sin embargo, hay allí un proceso de decantación en curso. La experiencia de gobernar —con todas sus exigencias y contradicciones— ha acelerado enormemente la radicalización del partido. Sueñan, por ejemplo, quienes creen que la JDC está "infiltrada" y que sería posible hacerla volver a posiciones más "razonables".

ESTRATEGIA DE TRANSICIÓN

—El fruto más importante de la experiencia de estos años, es la vía no capitalista de desarrollo. Es más que una consigna o un programa para tres años. Es un método de análisis histórico, indispensable para quien quiera "situar" los cambios en un período de transición. Los programas podrán tener apariencia más demagógica o más tecnocrática, pero en definitiva están destinados a darse vueltas más o menos en lo mismo si no han respondido a una estrategia de cambio científicamente elaborada.

—La vía no capitalista de desarrollo parte del supuesto de que en países como Chile, donde no es seguro que la revolución tenga un carácter extremadamente violento y donde el aparato económico y administrativo tiene una relativa complejidad, es deseable y es posible, una vez producida la clásica "toma del poder" en el sentido propiamente revolucionario, planificar una coexistencia con ciertos sectores de la economía capitalista. ¿Cómo hacer para que las capacidades que allí hay sean plenamente utilizadas, sin que se consoliden esos sectores, más aún, asegurando su desplazamiento progresivo? Esa es la cuestión fundamental que una estrategia no capitalista de desarrollo pretende resolver.

—Este es un tema ausente en la izquierda. Uno encuentra allí una abundante aunque no siempre acabada crítica a las contradicciones en nuestra sociedad, algunas solemnes afirmaciones socialistas, algunos puntos programáticos, una viva discusión sobre los problemas de la toma del poder. Pero una vez en el poder, ¿cómo se llegará al socialismo? Poco se sabe, por eso el FRAP es incapaz de dar una imagen concreta de lo que quiere para Chile, de las perspectivas de un gobierno suyo. ¿No pecó el Frente Popular de un cierto programismo insustancial?

GOBIERNO NECESITA GIRO RADICAL

—Yo veo dos focos de cambio en Chile. Uno es la Democracia Cristiana; otro es la izquierda tradicional. Ambos tienen sus posibilidades y sus limitaciones. Ninguno de los dos tiene las fuerzas necesarias para superar por sí solo al adversario. Sus avances implicarán, pues, necesariamente que estas dos fuerzas —por encima de sus necesarias contradicciones— sean capaces de coincidir. Los comunistas parecen entender mejor esto. Socialistas y radicales

—como todos los partidos deteriorados— buscan autoafirmarse, a veces con desesperación, pero tarde o temprano tendrían que acoplarse.

—El gobierno necesita de un giro radical en su política. Las aspiraciones de las masas se han multiplicado, estimuladas por el propio gobierno: organización del campesinado, redistribución de ingresos, educación, etcétera. Por otro lado, el aparato productivo no responde con la necesaria fluidez; siempre hay un factor de "desconfianza" pendiente. Se sigue cultivando el aislamiento activo de la derecha y de la izquierda. Estados Unidos ya no ve con buenos ojos el proceso; teme derivaciones imprevistas. El cerco internacional, como consecuencia, se estrecha.

—Si el gobierno no quiere sepultar para siempre la experiencia democratacristiana (y su proyección latinoamericana), tendrá que aceptar la alternativa que le ofrece el partido. ¿En qué consiste?: 1. Acelerar la reforma agraria y meter mano en los Bancos; 2. Tomar el control de ciertas empresas estratégicas y condicionar las inversiones privadas; 3. Tratar con las organizaciones sindicales, crear instancias para discutir con ellas las remuneraciones, poner en marcha mecanismos de ampliación de su poder, comenzar experiencias de participación de los trabajadores en las empresas.

—Todo eso crearía una imagen distinta de luchas contra la oligarquía tradicional, de puesta en cintura de los nuevos capitalistas. La zona de fricciones se trasladaría de las remuneraciones a las expropiaciones y a las inversiones. Los trabajadores podrían "resituar" sus peticiones en un contexto dinámico que "vale la pena". La izquierda adoptaría una actitud por lo menos neutral, si no de franco apoyo en ciertos puntos. El partido se movilizaría como tabla. Los empresarios sabrían a qué atenerse y no les quedaría más remedio que ajustarse a las reglas del juego.

Estados Unidos y los "gorilas" quizás no viesen con buenos ojos un proceso así; pero, ¿no tendríamos que pagar un precio demasiado caro o demasiado alto para recuperar su confianza?

—Puede que el gobierno no quiera nada de esto y reafirme tozudamente su política, aún a riesgo de un empantanamiento cada vez peor. Pero en ese caso, ¿no estará el gobierno divorciándose para siempre del partido?


Análisis

LA POLÉMICA DEL PS-PC

"Cuando el Imperialismo intensifica su intervención descarada contra el avance de los pueblos, cuando presiona y alienta la sedición para detener las posibilidades de cambio en Chile, y cuando el gobierno cede ante esas presiones encarcelando al camarada Carlos Altamirano, permitiendo en una actitud vergonzosa el desembarco de marines yanquis en Arica, mientras niega el ingreso al país a los jóvenes vietnamitas, la respuesta digna y combativa es desplazar a la democracia cristiana de la FECH".

De la carta enviada por las JJ. CC. a la Federación Juvenil Socialista

EN la última quincena de septiembre afloró públicamente una crítica situación en las relaciones que desde hace diez años mantienen en Chile el Partido Comunista y el Partido Socialista. Aparentemente el fenómeno fue provocado por las diferencias surgidas de las tácticas de la Federación Juvenil Socialista (FJS) y de las Juventudes Comunistas (JJCC), respecto a la participación que a ambas les corresponderá en las próximas elecciones de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), pero un examen más detenido permite señalar que el conflicto juvenil fue, exclusivamente, el detonador que se usó para hacer estallar las contradicciones que se han venido acumulando en los últimos meses en las relaciones de ambos Partidos.

El día 25 de septiembre, el diario comunista "El Siglo" anunció que la FJS rechazó la "posibilidad de entendimiento" con la Juventud Radical propuesta por esta última en un documento oficial.

El Secretario General de la FJS, Raúl Rodríguez Belmar, respondió a nombre de su organización a la Juventud Radical con otro documento en el cual categóricamente se expresó: "Concluimos, entonces, en que no existe otra base para llevar a la práctica acciones conjuntas con vuestra organización, que no sea el mero oportunismo político, del cual no somos partidarios".

La respuesta no sólo molestó a los jóvenes radicales, sino que irritó extraordinariamente a la Comisión Política del Partido Comunista, la que había estado alentando un posible acercamiento de los jóvenes comunistas, socialistas y radicales, con el propósito de formar con todos ellos una lista común que participaría en la futura elección de la FECH.

El 21 de septiembre las JJCC expresaron en una declaración: "La Juventud Comunista estima de la mayor importancia buscar un entendimiento entre las fuerzas de Izquierda, concretamente entre las Juventudes del FRAP y la Juventud Radical, para enfrentar en forma conjunta las próximas elecciones de la FECH de Santiago y Valparaíso, más aún cuando las experiencias que el entendimiento que entre estas fuerzas ha producido en varias oportunidades en el plano nacional, han sido claramente favorables para las posiciones progresistas".

La última frase del párrafo extractado de la declaración de las JJCC, sugiere la importancia que ellas le atribuyen a un entendimiento entre las Juventudes de los tres Partidos citados. De la expresión "experiencias en el plano nacional" se desprende que el posible entendimiento juvenil está destinado a cimentar otro más importante entre los Partidos Comunista, Socialista y Radical, con proyecciones para eventos electorales más decisivos para el país.

Las JJCC no se sumaron a la posición de la FJS, por el contrario, en una carta firmada por su Secretaria General, la parlamentaria Gladys Marín, hicieron saber que "la Juventud Comunista acoge con sincero interés esta invitación que nos hace la Juventud Radical, a dialogar con vistas a lograr un entendimiento sobre cuestiones políticas en las que concordamos".

En otra parte las JJCC expresaron: "La necesidad de unir fuerzas para la elección de la FECH no es una simple fórmula electoral, corresponde a un pensamiento y a una necesidad imperiosa del movimiento estudiantil que tras un Programa único de estas fuerzas le arrebate la dirección de la FECH a la Juventud Democristiana, siendo lo principal la lucha por la solución de los problemas de la educación superior".

El día 29 de septiembre el diario comunista "El Siglo" reprodujo la respuesta de la Juventud Radical a la Juventud Socialista. En su carta, firmada por su Presidente Arturo Venegas, la JR expresó: "Ustedes, que las propician de palabra, tienen que caer indefectiblemente en la incongruencia de proclamar las guerrillas y continuar profitando del sistema democrático, sin tener actitudes concretas e intención siquiera de caminar por la vía que señalan. Aún más; se desviven por un regidor, por un diputado o un senador. Plantean sus candidaturas a los más altos cargos del régimen representativo y defienden denodadamente los cargos parlamentarios. Mientras ustedes se refugian en el Salón de Honor del Congreso Nacional, los "momios" ofrecen la sangre de los trabajadores del campo para defender sus privilegios latifundistas".

La polémica juvenil se ha alimentado con un lenguaje agresivo que difícilmente puede crear las condiciones para abrir el entendimiento, lo que no ha desanimado a las JJCC, las que en su carta del 26 de septiembre expresaron: "Las Juventudes Comunistas están plenamente conscientes de las dificultades que existen en la actualidad para posibilitar un entendimiento como el señalado; sin embargo, conscientes también de la importancia que adquiere esta concordancia para que en Chile se abra paso la voluntad de cambios revolucionarios compartida por vastos sectores, estamos dispuestos a realizar todos los esfuerzos que estén a nuestro alcance para que ello se produzca".

Con anterioridad a esa declaración se había producido un roce áspero entre el encargado comunista de los universitarios, Carlos Cerda, y la Brigada Universitaria Socialista (BUS) a raíz de las acusaciones que el primero formuló a esta última sobre su comportamiento durante la votación del plebiscito desarrollado en la primera quincena de septiembre en la Universidad de Chile.

La Brigada Universitaria Socialista respondió: "Respecto a nuestra participación en el plebiscito realizado en la Universidad de Chile es absolutamente falso que los militantes socialistas y menos aún la dirección de la BUS se hayan restado al trabajo por el triunfo del voto estudiantil. Esto se demuestra por los grandes triunfos alcanzados por la tesis 2 (N. de la R.: la de los comunistas) en las escuelas en las cuales los socialistas tenemos notoria influencia".

La Brigada Universitaria Socialista agregó: "Llamamos a los jóvenes comunistas a que en el futuro recapaciten sobre las perniciosas consecuencias que declaraciones como la que hemos analizado provocan en el seno de la masa estudiantil, y que sólo contribuyen a obstaculizar la unidad de todos los grupos que buscan los cambios en la Universidad y la REVOLUCIÓN en nuestra patria".

No es la primera vez que los militantes de las Juventudes de los Partidos Comunista, Socialista y Radical polemizan en tono agrio en el frente estudiantil.

Bajo el Gobierno del radical Gabriel González, que ejerció una acción represiva contra el Partido Comunista, los estudiantes comunistas gritaban en las Universidades del país: "¡El Partido Radical, es vergüenza nacional!". Sus gritos se unían a los de los estudiantes socialistas, que han conservado un espíritu marcadamente antiradical.

La conducta política de los jóvenes, especialmente la de los que participan en la vida estudiantil, difiere en muchos aspectos de la que observan en sus respectivos partidos los mayores, lo que no puede sorprender si se atienden las fundamentales diferencias biológicas, psicológicas y hasta socio-económicas que existen entre las generaciones más distantes.

Por lo general las directivas políticas de los Partidos han procurado no enajenar su conducta a las decisiones que adoptan sus organizaciones juveniles. En algunos casos se observan distanciamientos entre la conducta de los jóvenes y la de los dirigentes adultos de sus Partidos.

Uno de estos, y muy pronunciado, determinó la separación de la Juventud Conservadora del Partido Conservador y el nacimiento de la Falange Nacional y en la actualidad puede advertirse que el fenómeno se repite entre los jóvenes democristianos y el Gobierno demo-cristiano del Presidente Frei.

Ha sido corriente que la Juventud Radical no marche de acuerdo en el frente universitario con la línea del Partido Radical y en varios pasajes de su existencia los jóvenes socialistas han estado en posiciones diversas a las asumidas por el Partido Socialista.

La Juventud Comunista fue durante muchos años una organización casi autónoma hasta que se le vertebró en la década del 60 al Partido Comunista. Podría decirse de ella que es la única que posee una militancia que sigue inflexible la línea que fija el Comité Central del Partido Comunista.

En medio de este cuadro juvenil se estaba desarrollando la polémica política entre los estudiantes y de acuerdo con la tradición podría haber continuado dentro del mismo si la Comisión Política del Partido Comunista no hubiese decidido trasladarla hasta el más alto nivel para convertirla en un debate entre ella y la Comisión Política del Partido Socialista.

En un comienzo los dirigentes máximos del Partido Comunista hicieron trascender sus opiniones en conversaciones informales con los dirigentes socialistas, pero luego las formalizaron en una entrevista oficial y en un documento remitido al Secretario General del Partido Socialista.

Las divergencias tácticas juveniles le ofrecieron a la Comisión Política del PC la oportunidad de preparar una confrontación con la Comisión Política de su aliado.

No es aventurado señalar que el enfrentamiento entre ambas Comisiones Políticas sorprendió a la del Partido Socialista en un estado que no podría ser calificado como óptimo. Por lo demás sobre ella se hacía recaer la responsabilidad de la decisión política que la FJS había adoptado, justamente, sin su consentimiento.

De un modo superficial podría decirse que habría bastado que la Comisión Política del Partido Socialista hubiese señalado que la decisión de los jóvenes de rechazar cualquier tipo de entendimiento con los jóvenes radicales no compromete a la línea del Partido, pero está claro que los experimentados dirigentes socialistas advirtieron que el debate abierto por la Comisión Política del Partido Comunista buscaba definiciones más profundas.

La Comisión Política del PC deploró oficialmente el pronunciamiento de la FJS, adverso a sus planes, y criticó "la decisión unilateral" del Secretario General del Partido Socialista, Aniceto Rodríguez, de permitir que un dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) ocupara la tribuna en el Salón de Honor del Parlamento en el acto que se realizó en desagravio al senador socialista Carlos Altamirano. El Partido Comunista califica al MIR de "organización anticomunista".

Si las relaciones entre los Partidos aliados hubiesen continuado dentro de los términos rutinarios, los dos hechos consignados en el párrafo anterior, habrían sido considerados como anécdotas desagradables, que difícilmente comprometerían la unidad; pero resulta obvio que existe el propósito de adjudicarles a ambos una importancia mayor.

Es desproporcionado señalar que la confrontación de ambas Comisiones Políticas lleve a la ruptura de la unidad entre los dos Partidos que constituyen el Frente de Acción Popular (FRAP).

Por el contrario, todo indica que la Comisión Política del Partido Comunista busca el afianzamiento de la unidad con el Partido Socialista, tarea difícil si se observa que este último ha asumido desde hace algún tiempo posiciones divergentes a la línea táctica de los comunistas.

Sin embargo, no podría decirse que el Partido Socialista ha buscado la ruptura de la unidad con su aliado, la cual es bien considerada por los miembros de su Comisión Política. Diríase mejor que los socialistas han cuidado conservar los elementos indispensables que aseguren la unidad, reservándose la libertad para desarrollar una acción política más audaz, con la que anhelan recoger las inquietudes que convulsionan en la actualidad a los movimientos rebeldes de América Latina.

La preservación de la unidad ha pasado a ser la meta más preciada por las dirigencias de ambos Partidos. Ella no ha alcanzado una consolidación óptima, pero es evidente que tanto los dirigentes como los militantes de base han sabido superar con un elevado grado de conciencia política, prejuicios que en épocas pretéritas sirvieron para alentar rencillas violentas, lo que ha sido celebrado por los izquierdistas.

La unidad socialista-comunista ha sobrevivido a debates de todo orden y el que ahora comienza es de extraordinaria envergadura, por los complejos elementos que lo motivan, por la oportunidad en que se desarrollará, y por las materias que se discutirán.

En esta oportunidad los periodistas contarán con una mayor cantidad de elementos de juicio para interpretar la marcha del debate, porque muchos de ellos han ido presentándose públicamente en los últimos meses.

Durante la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) se produjo una confrontación de las líneas de ambos Partidos y de ella surgieron las diferencias, que justamente ahora serán debatidas en la polémica de las Comisiones Políticas.

En ese torneo el Partido Comunista mantuvo su línea, y aun cuando el Partido Socialista no exhibió una abiertamente contraria a la de su aliado, de hecho se produjo una divergencia entre ambas.

Con anterioridad a ese acontecimiento se marcaron diferencias tácticas en la apreciación del fenómeno democristiano. El Partido Socialista, el mismo día de la elección, por intermedio de su entonces Secretario General Raúl Ampuero, se pronunció definitivamente en contra del Gobierno que realizaría Eduardo Frei. El Partido Comunista, por el contrario, ha sostenido la tesis de aunar fuerzas que se muestren partidarias de los cambios sociales y económicos, sin excluir a las de la Democracia Cristiana que muestren esa inclinación. El Partido Comunista estuvo dispuesto a otorgar en el senado el permiso constitucional pedido por Frei, para viajar a USA, pero debió modificar su posición para coordinarla con la de su aliado.

No obstante las diferencias surgidas últimamente los dos Partidos han preservado la unidad. El Partido Comunista ha solidarizado con el Socialista, frente a la persecución que ha afectado a uno de sus senadores, pero en el plano privado su Comisión Política se ha reservado algunas críticas respecto a la actitud de algunos personeros del Socialismo.

Mientras el Partido Socialista ha observado con simpatía acciones como la emprendida por los estudiantes de la Universidad de Concepción, que incluso secuestraron por algunas horas a un carabinero, el Partido Comunista las ha repudiado, calificándolas de aventureras y peligrosas para la supervivencia de las libertades democráticas.

Es difícil determinar cuáles son exactamente las diferencias tácticas entre ambos Partidos, pero es obvio que existen y que por primera vez ellas tienen mayor envergadura.

No es aventurado señalar que ellas serán superadas y que uno de los Partidos tendrá que deslizar su línea hasta hacerla coincidir con la de su aliado. Así se salvará la unidad.

Si la solución está ya a la vista, ¿por qué este debate promete ser más trascendente que los anteriores?

La unidad socialista-comunista fue consolidada en 1957, luego de la reunificación del Partido Socialista. Dos años más tarde despuntó en América Latina la Revolución Cubana, un acontecimiento que ha alterado el paso cansino de los hombres de este continente.

El proceso cubano ha desatado nuevas fuerzas sociales, para las cuales se han creado otras estrategias, rebatidas por la ortodoxia, revolucionaria.

Un sector de la dirigencia socialista no ha permanecido impávido ante esos cambios y sin comprometerse con los nuevos métodos revolucionarios reconoce su existencia e importancia, al mismo tiempo que estallan más allá de las fuerzas tradicionales de la izquierda otras manifestaciones que escapan a los esquemas clásicos.

La unidad popular como contraposición pura al caos en el frente revolucionario reivindica su importancia, pero lo que está en debate es cómo ella se asegura su supervivencia sin desconocer el nuevo espectro vital que emerge en América Latina.


Inconsecuencia

LOS INGENUOS Y LA "NO INTERVENCIÓN"

POCO antes de asumir oficialmente su cargo de presidente de la República, el democristiano Eduardo Frei anunció, entre otras cosas, que trataría de buscar una reconsideración del "caso cubano" dentro de la Organización de los Estados Americanos.

Cuarenta y ocho horas después de asumir el nuevo Presidente de Chile, el enviado especial del Presidente de los Estados Unidos, Adlai Stevenson, se hizo entrevistar en Santiago por el diario "El Mercurio" para rebatir los anuncios de Frei. Ni este último ni su ministro de Relaciones Exteriores, Gabriel Valdés, protestaron por el comportamiento del diplomático norteamericano, ni intentaron denunciarlo ante la OEA por el deliberado acto de "intervención" en los asuntos internos de su país.

Casi tres años después de ese penoso incidente, que no alcanzó a adquirir la categoría de tal por la obsecuencia de los noveles gobernantes democristianos, éstos apoyaron decididamente durante el desarrollo de la 12ª Conferencia de consulta de Cancilleres de la OEA, un plan de acción contra la República de Cuba, acusada por el gobierno de Venezuela de intervenir en su vida interna. En su frondoso discurso ante el resto de los cancilleres de los países miembros de la OEA, Gabriel Valdés reiteró el apego de la política del Ministerio de Relaciones al llamado "principio de no intervención".

Dentro del caduco Sistema Interamericano, el principio jurídico de "la no intervención" es considerado como la garantía para las naciones pequeñas frente a los desbordes de su poderoso vecino de América del Norte. Si se acepta esa ficción jurídica, parece obvio que las naciones latinoamericanas deben hacer todos sus esfuerzos por mantener en pie el "principio de la no intervención".

En la 12ª Conferencia de Consulta de Cancilleres se acudió al citado principio para castigar, una vez más, en menos de diez años, a la República de Cuba.

La Cancillería del gobierno democristiano de Chile se sumó a las posiciones de las otras cancillerías que fueron alentadas por la frase que el presidente de los Estados unidos les lanzó durante un almuerzo en la Casa Blanca: "Empleen, resueltamente, la fuerza contra Cuba." Es posible que el hábito de los gobernantes latinoamericanos ante tal tipo de instrucciones no les haya llevado a pensar que la frase es justamente un impulso a la intervención.

El comportamiento de la Cancillería del gobierno democristiano, durante el curso de esa reunión de la OEA, merece un examen especial, porque marca un repudio notorio a los propósitos que ella alentó en los albores de la gestión del presidente Frei.

Es indudable que la Cancillería del gobierno democristiano hizo esfuerzos por sofisticar una política exterior dentro del margen de posibilidades que le deja a cada gobierno latinoamericano la posición dominante de los Estados Unidos, lo cual no pasó inadvertido en la diplomacia mundial. Eso explica el trato especial que le confirió en un momento el gobierno del general De Gaulle, incansable buscador de "gobernantes independentistas" para su estrategia internacional.

La reunión de la OEA, que se realizó en septiembre en Washington, en "la casa del patrón", barrió con los últimos vestigios de la sofisticada política exterior del gobierno del presidente Frei. Para justificar el abandono definitivo de las posiciones que esbozó en los primeros meses de su gestión, el canciller Gabriel Valdés se sumó a los que han venido proclamando "los atropellos de Cuba al sagrado principio de la no intervención".

Los mismos gobernantes, que mantienen contra Cuba y su pueblo un bloqueo económico sólo comparable al que se le impone a una nación en tiempos de guerra, la acusan de "intervencionista". Los gobernantes que callaron en abril de 1961 cuando Estados Unidos lanzó una fracasada invasión armada contra Cuba y que comprobaron el éxito de otra invasión armada norteamericana contra la República Dominicana, acusan ahora a la revolución cubana de "intervencionista".

El gobierno democristiano de Chile, que se vio obligado a vender 90.000 toneladas de su producción de cobre a Estados Unidos a un precio netamente inferior al establecido en esos mismos momentos en el mercado mundial, se sumó al coro acusador contra Cuba.

Estados Unidos ha impuesto en el continente americano la "Ley de la Selva", y en ella no cabe el principio jurídico de la "no intervención".

Si Estados unidos no ataca militarmente a Cuba en estos mismos momentos, no es por respeto al "principio de la no intervención", sino porque teme a las consecuencias de una nueva acción bélica; pero, en cambio, cada día interviene con variados sistemas contra esa pequeña nación, en venganza por la decisión de sus gobernantes de no seguir tolerando la explotación económica norteamericana.

Es esta realidad la que hizo fracasar la última Conferencia de la OEA. Es la misma la que llevó al primer ministro Fidel Castro a desafiar a los militares argentinos, que asumieron el papel más extremista en esa reunión interamericana. No obstante, el gobierno democristiano del presidente Frei pretende ignorar la realidad, en los mismos momentos en que una nueva "intervención" norteamericana, expresada en una campaña de prensa desfavorable para su administración, le ha obligado a extremar la POSICIÓN conservadora.

AUGUSTO OLIVARES


Polémica

EL IDEALISTA GERASSI

EN la edición Nº 36 de PUNTO FINAL, se ha publicado un artículo del periodista norteamericano, John Gerassi ("La URSS y la revolución") sobre política internacional. El pensamiento medular de esa nota es que la política de coexistencia pacifica ha llevado a la URSS a una situación de compromisos y que ello inhibe su apoyo a los movimientos revolucionarios. En el Nº 38 de PUNTO FINAL, el colega Augusto Olivares se refiere, asimismo, a la política de coexistencia pacífica, y concluye que ella no es practicable en América Latina. El tema merece una amplia discusión.

¿Cuáles son las afirmaciones básicas de Gerassi?

1. La "élite" gobernante de Estados Unidos provista de "delirio de poder" y de "sed de dominio" está dispuesta a llegar incluso a la guerra con China, a fin de cumplir su objetivo de dominar el "tercer mundo", y cuya fase actual es ganar la guerra en Vietnam.

2. ¿Quién puede detener a Estados Unidos?

a) No podrán hacerlo los revolucionarios del tercer mundo, porque Washington es más poderoso que ellos y puede afrontar varios Vietnam simultáneamente; b) tampoco las naciones occidentales que disienten de la política yanqui, como Francia; c) menos éxito aún en su oposición a los belicistas tendrán los propios norteamericanos, sean éstos los pacifistas puros, los estudiantes o el movimiento de negros. Con su lucha, todo este conjunto sólo hace el juego a Johnson, quien puede así alardear de que en su país existe la democracia.

3. Sólo la Unión Soviética puede detener a Estados Unidos. (Es su afirmación más enfática.) Sin embargo, no lo hace, porque teme que la guerra se extienda más allá de Vietnam (del sudeste asiático) se convierta en conflagración mundial y, por lo tanto, comprometa al pueblo soviético.

4. Consecuencia de lo anterior: la URSS no ayuda realmente a Vietnam. ¿Conclusión? No es revolucionaria, y antes que eso es, "egoísta, racista y castista". Si fuera revolucionaria, debería intervenir en Berlín, en Irán, en Turquía y "revolver" las cosas en Grecia.

5. Alusión al comercio de la URSS con América Latina. Fidel Castro ha atacado a la URSS por sus intentos de intercambio con Colombia.

Hasta aquí las conclusiones de Gerassi. Recuerdo que en una conferencia de prensa, de carácter internacional, a la que asistíamos ambos, Gerassi se proclamó públicamente como un "periodista marxista". Sin embargo, el análisis que él hace de la política internacional, demuestra algo muy distinto. Más bien, a juzgar por la nota que comentamos, Gerassi aparece como un idealista sin remedio. Para él, el desarrollo histórico mundial, se reduce a una lucha de potencias, y de éstas a sólo dos: "A USA sólo Rusia lo puede detener en sus pretensiones de dominación del tercer mundo." Lucha de potencias: una "mala", Estados Unidos, y otra que podría ser "buena", pero no se decide a serlo, aunque si se decidiera, podría cambiar el cuadro de una plumada. Demasiada simpleza que nos recuerda a aquellos "historiadores" que en los textos escolares atribuyen el devenir histórico a las acciones de reyes, gobernantes y a los designios divinos.

Entre los marxistas no hay opiniones disímiles en el sentido de que el contenido principal de nuestra época, es el tránsito del capitalismo al socialismo, y de que las fuerzas motrices que impelen el desarrollo de la humanidad, están formadas por el sistema socialista y las fuerzas que en todo el mundo luchan contra el imperialismo, cuya lucha, estratégicamente, converge hacia la transformación socialista. La contradicción profunda entre dichas fuerzas y las fuerzas regresivas del imperialismo, con altos y bajos, se resolverá indefectiblemente en favor del socialismo.

Si se carece de una apreciación correcta de la correlación de fuerzas en el campo mundial y de las fuerzas de clases en el plano interno de cada nación, naturalmente, las conclusiones serán erróneas. Así, Gerassi, llevado por su tesis "de las potencias", predica la intervención de la URSS y una especie de guerra santa al estilo islámico, para imponer el socialismo ya sea en Turquía, Irán o Grecia. Esta ignorancia de las leyes del desarrollo social, lo impulsa, asimismo, a medir con la misma vara a todos los países, pasando por encima de un hecho insoslayable: el régimen imperante en esas naciones.

En la lucha antimperialista, a cada uno le corresponde su parte, y es natural que los poderosos tengan, en ese sentido, mayor responsabilidad. Pero, por ejemplo, la ayuda de la URSS a la República Democrática del Vietnam (RDV), es un hecho que los propios gobernantes vietnamitas ponen hoy de relieve. Precisamente en el mes de setiembre se ha firmado un convenio por el cual esta ayuda gratuita en armamentos y asistencia, se aumenta para 1968.

El apoyo y la colaboración de la URSS a la revolución cubana y a las naciones en desarrollo, es un hecho público y notorio.

El buen deseo de Gerassi de que la URSS solucione, con su poderío, todos los problemas mundiales, comprueba, por otra parte, su carencia de fe en las luchas de los pueblos (aunque precisamente los vietnamitas le estén demostrando lo contrario), y esto es válido tanto para sus afirmaciones sobre el "tercer mundo", como para los propios Estados Unidos. La batalla que se desarrolla en el interior de la patria de Gerassi en contra de la política guerrerista, es uno de los fenómenos más interesantes del momento, y que de hecho tiene allí —y en el exterior— una profunda repercusión. Esa lucha alcanza tal magnitud, que se manifiesta incluso en los norteamericanos enviados a Vietnam del Sur.

Finalmente, en relación con Gerassi. No es correcto atribuirle a Fidel Castro, pensamientos que no ha expresado. El Partido Comunista de Cuba ha planteado un problema de principios al criticar la "ayuda financiera y técnica" que los países socialistas presten a los gobiernos oligárquicos latinoamericanos. El propio Fidel Castro, en su discurso de clausura de la Conferencia de OLAS, aclaró que la revolución jamás se ha opuesto al comercio. Este, como es lógico, favorece a los pueblos. La ayuda financiera y técnica favorece al gobierno respectivo.

El artículo de Gerassi envuelve una crítica, con malos argumentos, a la política de la coexistencia pacífica. Augusto Olivares, en un plano muy distinto por cierto, sostiene en PUNTO FINAL número 38, que dicha política no es aplicable a América Latina, y la relaciona con la situación nacional chilena.

Este es un tema controvertido en el movimiento revolucionario mundial y sobre el cual se cae, en forma corriente, en apreciaciones erróneas. De hecho, todos los países socialistas practican la política de coexistencia pacífica, pues parten de la realidad de que en el mundo existen regímenes sociales diferentes. La paz es inherente al socialismo, como la guerra lo es al capitalismo. La tesis de la coexistencia pacífica, pues, no es ninguna novedad, como que fue formulada y aplicada por Lenin a la cabeza del primer estado socialista.

Lo que es nuevo, es cierto, es la tergiversación de dicha política, la transformación de la tesis de resolver los conflictos internacionales, con exclusión de la guerra, en una colaboración entre naciones oprimidas y opresoras, y, como corolario, en el plano interno de cada país, entre explotados y explotadores.

Tal como ha sido formulada teóricamente, "la coexistencia pacífica entre estados de regímenes sociales diferentes, no significa abandonar la política de clase, no se refiere a las relaciones entre las clases antagónicas, entre explotadores y explotados, entre los pueblos oprimidos y sus opresores, no significa el cese de la lucha entre la ideología burguesa y la ideología socialista." ¿Se ha aplicado y se aplica dicha política con la formulación señalada por parte de algunos partidos? Cualquiera puede comprobar que no.

Desde el término de la segunda guerra mundial, el imperialismo ha intentado en muchas ocasiones violentar la política de la coexistencia pacífica. En América Latina tenemos los ejemplos claros de Cuba y de la República Dominicana, y hoy permanece esa violación en forma dramática en Vietnam. El imperialismo se ha aprovechado, además, de la coexistencia pacífica para aplicar su política del "equilibrio del terror". Ni la guerra fría, ni la guerra ardiente han cesado, de hecho, no sólo en América Latina, sino que en ningún lugar del mundo. No cesará del todo mientras no desaparezca el capitalismo como régimen social.

Simultáneamente, el hecho de que hasta hoy se logre reunir fuerzas para impedir un estallido bélico mundial, no significa que ello disminuya la lucha de los pueblos. Aquí está el punto clave, porque algunos que se dicen revolucionarios meten en el mismo saco a todas las guerras, y no bien sale una bala de un fusil, se alarman, claman e intentan detener la lucha en aras de la paz.

Esta gente quiere paz, paz a toda costa, y, naturalmente, por ese camino son víctimas del "equilibrio del terror" y no harán jamás la revolución. Esta situación es, sobre todo, válida para América Latina, adonde los pueblos decidieron su liberación por la vía armada como línea fundamental, y con lo cual no solamente no contradicen un ápice la política de la coexistencia pacífica entre estados, sino que están contribuyendo a afianzarla, están cooperando a conquistar la auténtica paz.

HERNÁN URIBE O.


Tribuna

“REVOLUCIÓN” Y TEATRO

EN su último Mensaje, el Presidente de la República nada dijo, ni siquiera de paso, acerca de medidas en pro de un movimiento cultural que provoque y despierte inquietudes en el ámbito nacional.

Sólo revisando los anexos del Mensaje encontramos algunas cosas, en ese sentido, realizadas por la discutida y confusa Promoción Popular y por Indap.

Desgraciadamente, lo que se hace en esas instituciones o en la Municipalidad de Santiago, es esfuerzo perdido, malgastado, inútil, porque está dirigido y realizado por gente improvisada y sin preparación, que entiende tanto de procesos culturales como de física atómica. El gobierno sabe que los enfermos deben ser tratados por los médicos, que los puentes deben ser calculados por ingenieros; pero no se le pasa por la mente que este tipo de actividades deben ser atendidas por técnicos con formación universitaria y no por cualquier señor, por muy democratacristiano que sea. No comprende que lo cultural y lo artístico son insumos en un proceso de cambio, y que de la calidad de los insumos depende la calidad del producto. No entiende que es urgente una redistribución del ingreso cultural, porque hay que luchar contra el mal cine, la mala televisión, las audiciones de radio que cobran sus víctimas especialmente entre los analfabetos.

Entretanto, la gente que egresa de las escuelas artísticas está desocupada, más que eso desorientada: aquéllos que estructuran el país se han olvidado que existen.

Pero el gobierno cree firmemente que está bien encaminado: que lo hecho es suficiente, profundizar el problema lo aburre.

Hubo en el comienzo un intento de formar una Comisión Nacional de Cultura, o algo parecido, a cuya cabeza estaba Jorge Millas; sin embargo, a pesar de los reiterados esfuerzos de Millas por concretar financiera y administrativamente este proyecto, se estrelló con la indiferencia del Jefe del Estado, que nunca pudo disimular sus bostezos: Jorge Millas renunció y asunto olvidado.

En cualquier texto elemental de economía se reconoce la importancia de la vida "del espíritu" y se la coloca junto a las necesidades biológicas y sociales básicas; no obstante, para Chile ni siquiera se pide eso. Se pide sólo que el gobierno, algún día y en un rapto de genialidad, destine la mitad del dinero gastado en traer autos nuevos a los altos funcionarios, o el invertido en la iluminación de La Moneda, a iniciar una reforma de tipo cultural.

¿Será el milagro posible? ¿O quizás no se atrevan a enfrentar la toma de conciencia que implica, indefectiblemente, un movimiento artístico y cultural que eduque al electorado chileno?

Hace poco un noticiario mostró algo de lo que ha realizado el gobierno de Frei en este campo, y que sirve como botón de muestra. Un grupo de teatro formado por campesinos, patrocinado y asesorado por Indap, representaba "La excepción y la regla", de Bertold Brecht. El espectáculo no podía ser más triste: jóvenes actores campesinos con ninguna experiencia, enfrentando un autor complejo y difícil, que requiere preparación técnica acabada, y en una obra tan alejada de nuestra realidad como esa. Dejando en claro que Brecht es un autor cuyos méritos no se están discutiendo, hay que insistir que lo que producía pudor, vergüenza ajena, era el criterio chato y elemental de los asesores del grupo: Brecht plantea problemas sociales; luego su obra es adecuada para campesinos y se hace con ella... labor social.

Pretender que gente que nunca ha visto teatro, como es el caso del 99% de nuestros campesinos, se entretenga y luego saque conclusiones de esta obra, mal elegida y pésimamente montada, es definitivamente idiota. Con ese criterio nada sorprendería que la "revolución en libertad" iniciara una campaña de alfabetización usando una mala traducción de Maritain como texto. Sin comparar con esto Maritain con Brecht.

Hoy en día la actividad cultural chilena está sostenida principalmente por las instituciones creadas en 1938, época del Frente Popular, cuando la generación de jóvenes intelectuales encontraron respuesta en los dirigentes políticos y obtuvieron real y desinteresado apoyo estatal, naciendo junto a la Corfo el Ituch, el Teatro de Ensayo, la Orquesta Sinfónica, el Ballet Nacional, hoy instituciones sólidas y ampliamente conocidas.

Estas mismas instituciones han creado escuelas artísticas que están catalogadas entre las mejores del continente, a las que llegan estudiantes becados de toda Latinoamérica. Estos centros de estudio forman, al cabo de cinco o más años de perfeccionamiento, artistas profesionales que no tienen dónde aplicar sus conocimientos, en un país donde se pretende estar luchando por una reforma educacional.

El gobierno tiene frente a este problema pie] de paquidermo; no sabe, no siente, no sospecha siquiera sus inmensas posibilidades. Se entiende que no cualquiera persona tenga conciencia de la importancia que reviste el fomentar y dirigir un proceso cultural, tan fácilmente, como se entiende la importancia de una política habitacional ágil, de un plan de fomento industrial o de una reforma agraria. Pero no se entiende que todo un equipo de gobierno, de capitán a paje, con asesores de todo tipo, traten el problema con una superficialidad digna de Ripley, sobre todo cuando se pretende estar haciendo una "revolución".

Pareciera que toda la manifestación espiritual de la "inteligentzia" democristiana, fuera la ida a misa los domingos.

TESPIS


Reportaje

EN CAMIRI LAS TOGAS SON DISFRACES

CAMIRI.— (De nuestro enviado especial).— Es posible que mañana se reanude el proceso contra Régis Debray, Ciro Bustos y cuatro bolivianos, acusados de participar en las guerrillas que operan en el sudeste de Bolivia desde marzo pasado, y que fuera suspendido abruptamente treinta horas después de su apertura oficial, el 26 de septiembre. Para los que asistimos a las sesiones del Consejo de Guerra que preside el Coronel Efraín Guachalla, la suspensión es lógica.

El tribunal debe esperar la decisión del Consejo Supremo Militar ante la apelación presentada por el abogado del pintor argentino Ciro Bustos, Jaime Mendizábal Moya, a quien el Consejo de Guerra rechazó su petición de que los antecedentes del Juicio pasaran a la justicia ordinaria porque él mismo se declaró "con plena competencia para juzgar estos delitos". Esta "autocompetencia" muestra la parte irregular de un juicio que ha despertado el interés mundial y en el que resalta la falta de tipificación jurídica de los cargos que se hacen a los acusados.

Cuando el último martes de septiembre asistí, a las ocho de la mañana, a la apertura del proceso tantas veces aplazado, tenía la convicción de que por fin el gobierno boliviano había configurado su acusación en términos irrecusables y conjugaba la partida del juicio con los "documentos probatorios" que el Ministro de Relaciones, Walter Guevara, presentó en la OEA el día anterior. Había en la sala a esa hora, en que nos atormentaba una agobiante temperatura de 40 grados a la sombra, un ambiente de respetabilidad que acentuaba la tropical etiqueta militar que vestían todos los hombres del tribunal.

Ya nos había golpeado el ánimo una declaración previa del Consejo de Guerra en la que se declaró “rebelde y contumaz a la ley” a Jorge Vásquez Viana, un guerrillero que fue capturado herido por los militares bolivianos y que se "fugó" del hospital donde se le curaba, según sus captores, aunque en Camiri se asegura que fue realmente asesinado. La desaparición de Vásquez tiene que ver directamente con su testimonio inicial, que se afirma es favorable a Régis Debray, pero que no constará como documento en el proceso, por esa razón.

Correspondió entonces al Fiscal Militar, coronel Remberto Iriarte, iniciar la requisitoria que apuntó directamente al periodista e intelectual francés.

Violento y apasionado, Iriarte acusó a éste y al argentino Ciro Bustos de los delitos de "asesinato, robo y heridas graves perpetrados en las emboscadas de Ñancahuazú, el 23 de marzo, y de Iripití, el 19 de abril, donde victimaron a jóvenes oficiales de nuestro ejército nacional". Iriarte definió a estos acusados de "bandoleros internacionales", y de "cómplices y encubridores" a los tres guerrilleros desertores, Salustio Choque Choque, Vicente Rocabado y Pastor Barrera. Fue muy benevolente con Ciro Algaranaz "por su complicidad, que lo hace responsable acaso en menor grado, en la comisión de estos hechos de una manera indirecta e ingenua".

Algaranaz fue capturado recientemente en uno de los encuentros con los guerrilleros, pero acerca de su pensamiento y personalidad los militares han levantado una cerrada cortina de misterio, que lo ha convertido en un inalcanzable testigo por parte de los periodistas.

Los cargos fijan la importancia que cada uno de los detenidos tiene para la justicia militar boliviana y es indudable que en un incómodo primer plano ubican a Debray y Bustos, que son el blanco favorito de los acusadores y jueces. Esta característica se hace particularmente notoria en torno a Debray. cuyo ensayo "¿Revolución en la Revolución?" (PF Nºs 25-26 y 27) aparece entre las "pruebas" procesales, con la evidente intención de identificar a su autor con prácticas que caerían dentro de la tipificación de "asesinato, robo y heridas graves" y en la llamada "incitación a la violencia". En este sentido el carácter político del juicio es obvio y al condenar a Debray se pretende condenar lo que el acusado postula, es decir ciertas concepciones político-militares que producen especial urticaria no sólo a los "gorilas" bolivianos, sino también a muchos gobiernos militares del continente.

LA SESIÓN DEL TRIBUNAL

El Fiscal Iriarte planteó no sólo los cargos mencionados" y esta ligazón política, sino que fue tan rápido que pidió para Debray y Bustos la pena máxima (30 años de reclusión) presentando sus pruebas condenatorias: dos fotografías de Debray, una en que aparece con equipo de montaña y otra en que se le ve junto con el Che Guevara, Bustos y una cuarta persona que no ha sido identificada. El Fiscal insistió en que el intelectual francés llevaba en su equipo armas, específicamente una metralleta M-l, aunque a mi juicio y en el de los periodistas que vimos las fotos, éstas son borrosas y no permiten identificar arma alguna en las pertenencias del periodista francés.

El contraataque vino de parte del abogado civil Jaime Mendizábal, defensor de Ciro Bustos, quien calificó el proceso de "un escándalo nacional e internacional" y advirtió a los miembros del Tribunal que debían "despojarse de sus uniformes militares para cambiarlos por togas judiciales", para enseguida plantear que un tribunal militar no era competente en este caso. Abonó como prueba el hecho de que el decreto que declara "zona militar" el sudeste boliviano, del 12 de abril, es inconstitucional y no comprende el caso de Bustos, ya que éste ingresó por el este de Bolivia y su contacto con el foco guerrillero se produjo con anterioridad al decreto presidencial.

El capitán Raúl Novillo, abogado de oficio de Debray, también alegó dicho argumento, pero mientras a Mendizábal el presidente del tribunal le advirtió "por primera y única vez de que no siga dudando de la pureza de la justicia boliviana", a Novillo sencillamente le espetó un "¡cállate!" tan intempestivo, que cuando fuimos informados nos pareció increíble. A quién le iba a extrañar, entonces, que el argumento jurídico de la defensa fuera rechazado por el Consejo que decidió declararse a sí mismo "con plena competencia para juzgar los delitos de autos".

Ante esta decisión, Mendizábal apeló al Consejo Supremo Militar con asiento en La Paz, pero ninguno de los aquí presentes duda de que ella será rechazada también. Fue esta apelación la que obligó al Consejo de Guerra a suspender sus sesiones hasta que el tribunal superior resuelva aquel recurso.

De estos sucesos judiciales resultó una nueva víctima: el periodista Irineo Guimaraes, enviado de la agencia France Press y del diario "Le Monde". Guimaraes cometió dos pecados, mortales a juicio de los militares bolivianos. El primero dar fe a la información de aquel "¡cállate!" que silenció al abogado de Régis Debray; y el segundo, haber informado que los seis enjuiciados eran trasladados desde su prisión hasta este salón-biblioteca del sindicato petrolero de Camiri, donde se celebra el juicio, en un camión blindado que identificó como material norteamericano entregado en función del Pacto de Ayuda Militar.

Al día siguiente el Fiscal Remberto Iriarte nos citó para hacernos escuchar una cinta magnetofónica sobre las incidencias del juicio a que se había referido Guimaraes y nos emplazó a todos a escribir "fríamente". Apuntó, solemne, en aquella ocasión: "El que quiera hacer comentarios que haga su novela, pero que al menos le ponga tal título".

Iriarte se justificó más adelante acotando que "tengo la certeza de haber defendido a mi patria", lo que aprovechó de inmediato otra de las autoridades asistentes a la reunión con los periodistas, —el coronel Roque Terán, comandante de la Cuarta División del Ejército— para cargar contra todos los corresponsales extranjeros: "Existe una cadena de periodistas que hace esta clase de informaciones para desprestigiar a Bolivia", dijo. Luego las emprendió contra el corresponsal de "Le Fígaro", por estar en lo que llamó la "línea Guimaraes", y por último nos amenazó a todos cuando afirmó que estaba dispuesto a "expulsar a cualquier periodista que cometa el desliz de decir mentiras".

Para mí, que llevo cerca de dos meses en Camiri y en La Paz cubriendo este proceso, esta es la segunda vez que una tensión de tal especie separa a periodistas de las autoridades militares. En agosto fui testigo de la expulsión del enviado especial del diario católico boliviano "Presencia" y de un periodista de la agencia norteamericana Associated Press.

LA SUERTE DE LA GUERRILLA

Mientras se suceden estos incidentes judiciales, los militares se siguen ufanando de que la suerte de la guerrilla boliviana está sellada. Para ellos es auto de fe la declaración del general Ovando, quien analizó el proceso de la lucha en los siguientes términos: "La guerrilla tuvo una etapa inicial de agresividad entre marzo y agosto pasados, luego entró en una fase de retracción, en coincidencia con la contraofensiva del ejército, y ahora está por iniciarse la fase final: el aniquilamiento de las formaciones sobrevivientes".

Fue en esta euforia de futuras victorias, refrendadas por la emboscada de Masicurí, donde murieron ocho guerrilleros, que se tuvo conocimiento aquí de otro encuentro en la zona de Higuera, al sur de Vallegrande y a unos ciento cincuenta kilómetros al noroeste de Camiri. La noticia se esparció rápidamente y nos llegó al grupo de corresponsales con tono de desafío:

"Ayer, (martes 26 de septiembre) nuestros muchachos se encontraron con los bandoleros y mataron a tres de ellos. Uno de los muertos es el Che Guevara".

Estoy seguro que nunca hubo más incrédulos juntos que esa noche en "Marietta", ésta pequeña fonda de Camiri, donde los periodistas nos reunimos a menudo para fortuna de su propietario, hoy próspero comerciante que cuenta a cada corresponsal que llega una historia diferente del encuentro que él presenció entre Debray, el guía "Andrés" que lo trajo desde La Paz, y "Tania", la infortunada guerrillera argentina que fue fusilada en Masicurí. No hacía veinticuatro horas que por la radio oficial boliviana habíamos escuchado unas declaraciones del general Ovando dando detalles sobre las guerrillas y sus integrantes, especialmente algunos cubanos que lucharon junto al Che en el Escambray o que integraron su columna "Ciro Redondo". Elíseo Reyes, "técnico en emboscadas, perfeccionado en Vietnam y el Congo", al decir de Ovando; Orlando Pantoja Tamayo, que actuó en las guerrillas peruanas y sobrevivió a su aniquilación; Jesús Suárez y Alberto Sánchez, de la "Ciro Redondo", y otros que acompañaban al Che, tenían pergaminos más que suficientes para defender a su jefe y hacer dudar de la versión de su muerte. El jueves se nos entregó otra historia: el muerto que se creía el Che, era Roberto "Coco" Peredo, el jefe de la guerrilla boliviana. No hemos tenido más noticias de aquel misterioso e importante cadáver de Higueras. Hasta los más recalcitrantes antiguerrilleros de Camiri han preferido callar sobre el particular y nadie menciona si hubo identificación o no y si el cadáver fue traído a Camiri o llevado a La Paz. Ahora hay sólo una monserga que los militares bolivianos repiten en los momentos en que la fe les parece flaquear: "La victoria está cerca y la captura del Che es inminente".


Finanzas

LA EXÓTICA

COMPAÑÍA de Cobre Exótica, S. A.", capital quince millones de dólares. Yacimiento entregado por "Chile Exploration Company" en arrendamiento a la empresa "Exótica" por 99 años. Chile posee el 25% del negocio.

Ubicada en las vecindades de Chuquicamata, a 240 kilómetros de Antofagasta, a 2.700 metros sobre el nivel del mar. Las reservas son de 153.000 millones de toneladas de mineral, con una ley de fino de 1,35%.

Comenzará a producir en 1970 una cifra cercana a los 225.000.000 de libras (100.000 toneladas métricas) por año.

Dará trabajo a unos 400 trabajadores.

Las inversiones a realizarse se concretarán así:

US$ 14 millones para modernizar la planta antigua, Chuquicamata. Chile Exploration Company.
US$ 12 millones para ampliar la capacidad de refinación en Chuquicamata. Chilex.
US$ 12 millones para remover los ripios o sobrecarga estéril depositados sobre "Exótica".
US$ 9 millones para comprar equipo minero.
US$ 48 millones en total.

Según los convenios, la Chile Exploration Co. aporta en forma directa 11.250.000 dólares (75% del capital); el resto para completar los 48 millones los aporta Chile y se consiguen préstamos en el exterior con el aval de Chile. Bonito negocio, la Chile Exploration aporta 11 millones, ve aumentar sus activos en Chuqui en 27 millones y controla el 75% del negocio.

Aparece también muy extraño que la Chile Exploration, empresa extranjera, arrendara un yacimiento ubicado en Chile, al Estado chileno.

Estos son los fríos antecedentes que legalizó el presidente Frei en la inauguración de la Exótica cuando señaló: "¡Cuánto se dijo! ¡Cuánto se mintió! ¡Cuántas tergiversaciones! ¡Cuántos recursos para detener esta empresa! ... No debemos jamás dejarnos detener por la crítica negativa.''

Tendremos que aceptar para no ser "negativos" que los trabajadores del cobre y su Confederación —que son quienes producen el flujo de riqueza— son tremendamente negativos, puesto que aún se oponen a los convenios del cobre.

Es preciso en el momento en que se inicia otra etapa de la explotación de Chile, y que se solemniza bajo el signo de la asociación del Estado con los monopolios extranjeros, recordar a quienes mienten y tergiversan; en 1964, junio, Frei dijo a la Confederación de Trabajadores del Cobre; "Mi gobierno expresará esa confianza y se apoyara en sus organizaciones de mineros como en el principal instrumento de cualquiera decisión política que deba adoptar en su acción.

La organización de los trabajadores del cobre y, fundamentalmente, la Confederación será la principal colaboradora de mi gobierno en su política nacional y popular para esta industria."

A esta organización gremial se le negó toda participación durante la discusión de la política de la "viga maestra", se le niega acceso a la Conferencia de Lusaka, se le desprecia en la inauguración de la "Exótica".

Es evidente que en este nuevo show —al estilo de la "revolución en libertad"— no se podían recordar la persecución de los trabajadores cupreros, los despidos, los apresamientos, las huelgas, las muertes de El Salvador, las recientes muertes de Chuquicamata.

El presidente Frei dijo el 21 de diciembre de 1964, al anunciar su "sensacional" e "histórica" política del cobre: "Con los consorcios del grupo Anaconda se acordó organizar una nueva sociedad minera, encargada de explotar el yacimiento llamado Exótica. En esta compañía, al igual que en la Compañía Minera Andina, el Estado chileno poseerá un 25% del capital y la correspondiente intervención."

La verdad es otra. Afirmo esto porque también Frei señaló en una oportunidad, respecto de El Teniente: "En otras palabras, el Estado chileno adquiere el control de una de las más grandes minas del mundo y una de las dos más importantes en el territorio nacional."

Esto es falso. En El Teniente, el Estado de Chile dio 80 millones de dólares para adquirir el 51% de las acciones, pero la administración de la empresa está entregada por once años al consorcio Kennecott Copper Corporation, y eso es el control de la Sociedad El Teniente. Milliken, presidente de Kennecott, afirmó que la tasa tributaria de la Kennecott en Chile bajaba de 83% a 44%; que por la venta del 51% de las acciones tuvo una utilidad —pérdida de Chile— de 22.600.000 dólares; que la Kennecott, como consecuencia de ello alcanzó durante el segundo trimestre de 1967, las utilidades más grandes de su historia: 61.232.122 dólares. El denunciar esto y demostrar que la asociación con los norteamericanos perjudica a Chile, es ser "negativo", según Frei.

En la inauguración de la Exótica, también participó Charles Brinckerhoff, presidente de Anaconda. El dijo en un pasaje de su discurso: "El pueblo de Calama recibirá así un aporte sustancial a su progreso comunitario y económico."

Parecido título tiene una difusa publicación aniversaria de los cincuenta años de explotación de Chuqui, "Chuquicamata y su contribución al progreso de Chile". En ella se habla de los impuestos pagados y de los dólares que quedan en Chile. Seguramente un descuido de los relacionadores públicos permitió saber cuánto cobre se han llevado: hasta hoy ocho millones de toneladas de cobre fino. Junto a la Andes Copper Mining Co. y a la Braden, esta suma se eleva a 17 millones de toneladas métricas, vale decir, el equivalente a 8,2 veces todo el cobre de la Exótica. No olvidemos que también la Anaconda se llevó un Potrerillos entero.

RAFAEL VALENZUELA


NICARAGUA
Nuevo frente guerrillero

DESDE el 13 de agosto los periódicos de Nicaragua han venido informando sobre encuentros armados entre guerrilleros y efectivos del ejército.. El 28 de agosto la Guardia Nacional, por medio de un comunicado oficial, reconoció la existencia de las guerrillas al mencionar la muerte de trece guerrilleros. En la lista que proporcionaron esas fuentes aparecen los nombres del doctor Silvio Mayorga, del estudiante Francisco Moreno Aviles, de Carlos Alberto Reina (que fuera delegado a la 1ª Conferencia Tricontinental) y otros.

Esas informaciones oficiales se prestan. a confusión, ya que las autoridades militares se han negado a presentar los cadáveres, y ni siquiera han informado dónde se encuentran, lo que alimenta la sospecha de que se trata de una maniobra de Somoza destinada a sembrar desasosiego en las filas revolucionarias.

Basándose en el comunicado militar, los centros estudiantiles de la Universidad Nacional Autónoma y de la Universidad Centroamericana implantaron el luto en sus estandartes y declararon, al mismo tiempo, "mártires de la libertad" a los caídos. Tal hecho revela claramente la simpatía del estudiantado hacia el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

EL ESCENARIO DE LA LUCHA

Nicaragua es un país con un historial combativo, con páginas gloriosas escritas por Augusto César Sandino, quien derrotó al ejército imperialista yanqui en 1934, después de siete años de lucha.

El 72% de la población está en el campo y, a pesar de ello, las tierras en condiciones cultivables se encuentran en manes de unas trescientas familias. El gobierno (la familia Somoza en su mayor parte) posee el 33,3% del total de esas tierras.

La política del país, especialmente desde el advenimiento al poder de los Somoza, en 1936, está estrechamente ligada a la embajada norteamericana.

Las consecuencias de tal política se traducen en un analfabetismo que asciende al 70%; falta de viviendas, condiciones insalubres para la población pobre, alto nivel de mortalidad infantil debido fundamentalmente a la deficiente alimentación, etc.

El FSLN nació en 1961, bajo la dirección de combatientes como Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorca Delgado, Jorge Navarro, Marvin Guerrero y otros; algunos caídos ya en los campos de la libertad.

En 1963 el FSLN sufrió su más duro golpe de parte de las fuerzas represivas, y perecieron sus mejores combatientes; Jorge Navarro, Francisco Buitrago, Iván Sánchez, Faustino Ruiz, Modesto Duarte y otros que forman la lista gloriosa de mártires combatientes de Nicaragua.

La lucha resurge ahora en Las Segovias (antiguo baluarte de Sandino), en el cerro de Musun, en las cordilleras Isabelia y Dáñense (campo de acción de las actuales guerrillas).

Las noticias de Nicaragua revelan que en los primeros combates con guerrilleros, murieron 28 efectivos de la Guardia Nacional de Somoza. También se informó que se ha ordenado el bombardeo indiscriminado de zonas de la región norte. Grandes concentraciones de tropas se han llevado a cabo en los lugares donde operan las guerrillas, en un vano intento por localizar y destruir el movimiento de liberación.

El actual jefe del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Carlos Fonseca Amador, abandonó la universidad para enfrentarse al régimen somocista.

Hace algunos años, en 1957, viajó a la Unión Soviética y recogió experiencias que le sirvieron para un libro: "Un nicaragüense en Moscú".

Desde otro país centroamericano entró a Nicaragua, en 1959, con un grupo insurrecto que, debido a su inexperiencia, fue masacrado y destruido en El Chaparral, lugar cercano a la frontera con Honduras. En esa acción, Fonseca Amador sufrió heridas que lo tuvieron al borde de la muerte, y fue encarcelado posteriormente en Honduras.

En 1963, como dirigente del FSLN dirigió el frente clandestino que operaba en Managua.

En 1964 fue capturado en compañía del joven mejicano Víctor Tirado López. Una campaña intensa, llevada a cabo por el estudiantado y el pueblo nicaragüenses, sirvió para garantizar su vida, amenazada por los asesinos de Somoza.

Durante esa detención escribió su libro: "Desde la cárcel yo acuso a la dictadura", en el cual hizo un análisis de la situación política de Nicaragua y denunció los atropellos del régimen de Somoza contra el pueblo y "la entrega de la soberanía nacional a los intereses norteamericanos.

Al cumplir la condena impuesta por tribunales parciales, fue deportado a Guatemala donde lo encarcelaron en la región del Peten. Fue liberado poco después, y se dirigió a Méjico.

Actualmente, Carlos Fonseca Amador se encuentra en las montañas de Nicaragua dirigiendo el movimiento guerrillero y alentando a sus combatientes.

RAMÓN ALBA
Managua


AMERICA LATINA

LOS MITOS DE LA AYUDA EXTERNA

LENTAMENTE se derrumba el mito de la ayuda externa como solución para el subdesarrollo. Los índices económicos mundiales demuestran que esa pretendida ayuda es una verdadera celada a las economías pobres, que ahora están en crisis por el peso fabuloso de deudas y amortizaciones. Sin embargo, el espejismo de los créditos externos sigue embrujando a muchos gobernantes, como Frei, los que centran en el capital extranjero la estrategia básica del desarrollo.

El aporte externo a las economías pobres continúa siendo un tema de gran discusión. Estadísticamente parece estar confirmado que tanto los préstamos, como las inversiones foráneas sólo sirven para enriquecer más al país que aporta el capital, que al que lo recibe.

Algunos ejemplos ya clásicos, son aleccionadores. De acuerdo al Balance of Payments Yearbook, de los Estados Unidos correspondiente al año 1960, ese país prestó a América Latina un total de 1.131 millones de dólares. Sin embargo, 850 millones de ese total fueron devueltos el mismo año por las economías del continente, debido a las deudas anteriores impagas y que vencían en el mismo período. En consecuencia, más del 70 por ciento de esos préstamos, que en teoría debían ayudar al desarrollo de la región, tuvieron que ser utilizados para pagar los intereses y amortizaciones de los créditos anteriores otorgados por Estados Unidos. La situación ha seguido haciendo crisis en el continente y en la actualidad se calcula que el 80 por ciento de los créditos que recibe la región, deben ser utilizados exclusivamente en el pago de las abrumadoras deudas existentes.

En los últimos cinco años, se ha popularizado la idea de pedir preferencias económicas y trato justo en los precios de los productos primarios en lugar de la ayuda externa tradicional.

Los primeros pasos en esta dirección fueron dados por la CEPAL, bajo la batuta de Raúl Prebisch. posteriormente, durante la Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo, estas ideas fueron defendidas en forma abrumadora por los países subdesarrollados. Sin embargo, Estados Unidos, encabezando a los países ricos del mundo occidental, boicoteó cualquier reivindicación en esta materia.

La idea de un trato comercial justo, en lugar de una falsa ayuda financiera, sin duda que es una buena idea. Pero ella no pasa más allá de una especulación teórica. La esencia de la explotación mercantil reside en la existencia del imperialismo económico y por ello es ingenuo pretender que el imperialismo lime una de sus principales garras de explotación, en beneficio de los países de la periferia. Por esa razón, los países subdesarrollados no han logrado avanzar un paso en sus esfuerzos por obtener preferencias económicas de parte de los países ricos.

Durante la última reunión del Comité Económico y Social realizada este año en Viña del Mar, la delegación norteamericana no aceptó ni siquiera la idea teórica de conceder preferencias comerciales a los latinoamericanos. La intransigencia yanqui fue incluso más lejos, negándose a "desatar" los créditos externos, otro de los grandes problemas que afectan a la "ayuda" externa que "beneficia" a los países pobres.

En general, la ayuda que recibe el mundo periférico está basada en créditos "atados", que sólo pueden ser gastados en la economía interna del país que otorga esa ayuda. De esta manera, si Estados Unidos concede un préstamo por cien millones de dólares a Chile, nuestro país sólo puede gastar ese dinero en maquinarias, equipos y bienes de origen norteamericano. En tal caso, el gobierno de Estados Unidos, actúa simplemente como agente financiero entre un gobierno extranjero y una empresa privada de Estados Unidos. El país que ha recibido el crédito, en este caso Chile, está obligado a pagar por lo general, precios más caros y abusivos por mercaderías que en la generalidad de los casos no se avienen con la realidad económica.

Por último, el mito de la generosidad norteamericana en su ayuda ál extranjero se ha venido derrumbando cada vez más, a medida que se perfeccionan las estadísticas financieras. En el período de su máxima "generosidad" externa, los Estados Unidos nunca prestaron más del 2,3 por ciento de su producto nacional, al extranjero. Esa cifra se alcanzó el año 1951. Desde ese período el descenso ha sido vertiginoso. En la actualidad la economía norteamericana apenas entrega el 0.3 por ciento de su producto para financiar préstamos foráneos y de ese total, el 30 por ciento está concentrado en Vietnam, no para financiar la guerra de agresión, sino simplemente para sostener al régimen saigonés. Con las migajas que restan, Estados Unidos pretende detener la insurrección que fermenta en los países pobres.

Tarea esta última, en verdad, realmente imposible.

ALFONSO BRAVO


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02