OLAS y la lealtad a Chile

PUNTO FINAL
Año II. Nº 36
Agosto de 1967

PRIMER ANIVERSARIO

PUNTO FINAL ha cumplido un año. Es el momento de hacer un breve resumen de nuestra actividad. Creemos que no hay demasiado tiempo que perder en cuestiones de este orden, ahora que la escalada yanqui se desata en implacables bombardeos en el centro de Hanoi, y apenas a quince kilómetros de China, con la clara intención de incorporar a ese país al conflicto asiático y, luego, tal vez a la propia Unión Soviética; ahora que el imperialismo norteamericano ha reiterado que intervendrá donde estime conveniente en América Latina. Por eso esta edición, mucho mayor que las habituales, no tiene más espacio que éste dedicado a nosotros mismos, y en vez de un resumen amplio de lo que ha hecho PUNTO FINAL, hemos preferido el análisis de los asuntos candentes e importantes. La separata de 32 páginas de este número, dedicada al Vietnam y a los documentos de la Conferencia de La Habana, así lo prueba.

Creemos que en este año de actividad periodística hemos cumplido con lo que nos propusimos al comenzar. Hemos divulgado el pensamiento revolucionario con toda la amplitud que exige nuestra compleja realidad nacional. En la tarea, naturalmente, hemos cometido errores, pero ello ha sido consecuencia inevitable de este mismo esfuerzo. La experiencia obtenida nos ha permitido superarlos y creemos haber conseguido el éxito que anhela toda publicación revolucionaria. Si éste se puede medir por la circulación, el aserto aparece probado. Nos iniciamos con una venta de 2.500 ejemplares y actualmente hemos logrado una media que supera los diez mil y que en algunos números llegó hasta los 15.000. Vale decir, que en un año hemos quintuplicado la cifra inicial.

Para los que conocen el complicado mecanismo del diarismo nacional, este ascenso, no registrado hasta ahora en Chile, en publicaciones de este carácter, encierra un proceso lleno de obstáculos y dificultades. Afortunadamente hemos encontrado el eco generoso de la opinión pública; la materialización de iniciativas que, como la de los "Amigos de Punto Final", encauzada y realizada por el doctor Héctor Valladares y los profesores Jorge Lillo y Francisco Reyes, ya está expresada en donaciones, suscripciones y colaboraciones; y, lo que nos es más satisfactorio, el apoyo y la ayuda de la juventud universitaria, de los jóvenes de partidos de izquierda y de un sector anónimo que trabaja activamente en la difusión de PUNTO FINAL en las poblaciones y en provincias.

También debemos destacar un hecho excepcional. El personal de la revista trabaja gratuitamente, cumpliendo una norma que se impuso al incorporarse a ella, y si hay algún desembolso material, ese es el pago casi simbólico que reciben algunos colaboradores.

El prestigio de PUNTO FINAL no se ha quedado solamente en Chile. Ha salido de nuestras fronteras, y tenemos una gran cuota de suscriptores en la Unión Soviética, Inglaterra, Francia, EE.UU. y en casi todos los países de Latinoamérica. Mantenemos canje con las principales publicaciones mundiales y con los institutos académicos especializados en estudios latinoamericanos, entre ellos, los de las universidades de Harvard, Berkeley, Oxford y la Academia de Ciencias de la URSS.

Sin embargo, estas credenciales que exhibimos con orgullo, no nos han evitado las presiones, los ataques y hasta las querellas. Pero si ellas nos han traído amarguras, también han servido para conocer cuánta comprensión y solidaridad hemos encontrado. Porque hasta PUNTO FINAL ha llegado la adhesión popular y hasta la de aquellos que están impedidos para exteriorizarla públicamente. Tal vez será porque estas páginas han servido de tribuna a todos los matices del pensamiento de izquierda, aunque lamentamos que un sector conocido de ella se siga negando a aprovecharla, a pesar de que seguimos y seguiremos dispuestos a recoger su pensamiento como lo hemos hecho espontáneamente en muchas ocasiones.

Todo este balance nos afirma más en nuestros propósitos originales: mostrar el pensamiento de la izquierda revolucionaria, sin dogmatismos ni sectarismos, mientras nos guía el convencimiento de que las organizaciones políticas que el pueblo se ha dado, son instrumentos cuyo perfeccionamiento debe buscarse con lealtad, y nunca su destrucción o división. Para nosotros hay un solo enemigo, el imperialismo; un ejemplo, la renovación ideológica que emana de la experiencia de Cuba; un deber, hacer la revolución. Allí estamos y allí seguiremos.


Planteamientos

OLAS Y LA LEALTAD A CHILE

A mi regreso de La Habana, donde concurrí con otros compañeros representando al Comité Nacional Chileno de OLAS a la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, me impuse que durante nuestra ausencia el Presidente de la República había calificado en discurso público a nuestra conducta en ese torneo como "insolente y traidora".

Sin intención de especular políticamente con esas expresiones, y con el solo propósito de recoger ese temerario juicio en lo que tiene de lesivo a mi condición de chileno y de patriota quiero, en breves líneas, precisar lo que yo entiendo por lealtad a Chile, en esta hora, y lo que debe entenderse por traición a sus intereses y a su destino. No quiero, pues, colocarme en el plano de la guerrilla política contingente, sino en el nivel que se merece la gravedad del juicio con que el Primer Mandatario ha pretendido, irresponsablemente, lesionarnos ante nuestros conciudadanos.

Traición significa ruptura de la lealtad debida a una persona o entidad a través de actos que las perjudiquen, realizados en forma oculta y por móviles subalternos o menguados.

No creo que el Presidente de la República haya estimado traicionera nuestra conducta en OLAS, en relación a su persona, su gobierno o al régimen social que él representa o administra. No hay entre él y nosotros, su gobierno y nosotros, ni el sistema social chileno vigente y nosotros, ningún compromiso que haya podido ser violado, por el contrario, nuestro compromiso derivado de nuestra condición de militantes de fuerzas políticas que tienen precisamente por objetivo la destrucción del actual sistema de convivencia social vigente, compromiso que es público y reiterado, nos obliga a trabajar políticamente en ese sentido.

Sí creo, que lo que el Presidente de la República ha querido decir es que nuestra conducta implica una traición a Chile. Ahora bien, luchar en contra del sistema social o político vigente, no puede significar tampoco traición a la comunidad nacional. De no ser así, los revolucionarios franceses de 1789, serían traidores a Francia; los libertadores de América y de Chile, que el propio presidente venera como Padres de la Patria, habrían sido también traidores a Chile, y todos cuantos han luchado y luchan de una u otra manera por liberar a su país de opresiones externas o internas, serian también traidores. Difícil es creer que el señor Frei, que es un político con formación universitaria, que ha incursionado incluso en el terreno del ensayo sociológico y político, no haya reparado en que es grotesco querer identificar a su persona, su gobierno o el sistema social vigente con Chile, su pueblo y su destino.

Y no sólo no hay en la presencia nuestra en la Conferencia de OLAS y en nuestra activa participación en ella traición alguna a nuestra patria, sino por el contrario, lo que allí dijimos e hicimos y los compromisos que allí contrajimos, constituyen la máxima expresión de lealtad a Chile, representan la más patriótica de las actitudes, y remachan y refuerzan la plena entrega del movimiento popular y revolucionario a la tarea de liberar a Chile y a su pueblo de los obstáculos que impiden su integral desarrollo y engrandecimiento, en el marco de la lucha continental de los latinoamericanos contra el imperialismo que los oprime, y en íntima consonancia y correspondencia con los esfuerzos similares que en todas las latitudes del planeta realizan otros pueblos hacia idénticos y congruentes objetivos y contra el mismo enemigo común.

La lucha antimperialista que se quiere intensificar, racionalizar y profundizar a través de OLAS, no nos coloca a los patriotas chilenos en antagonismo alguno con ningún pueblo de la tierra, sino se confunde en el proceso general por la emancipación del Hombre, que es precisamente lo que le da sentido y valor a la existencia humana, entendida como tránsito combatiente en la tierra por la realización de las infinitas virtualidades que encierra la condición humana.

Y esta emancipación del hombre, no es hoy una quimera. El propio Presidente de la República no puede ignorar que el nivel alcanzado por el desarrollo de la técnica moderna y por las fuerzas productivas en general, hacen posible —si se las aplicara integral y racionalmente a levantar a la humanidad sufriente de la postración en que se encuentra— que en breve tiempo se lograran las metas más ambiciosas que ha podido concebir el hombre. Si ello no es así, si la riqueza se convierte en armamentos, se malgasta en objetivos superfluos y se despilfarra en toda suerte de irracionalidades, ello ocurre porque la naturaleza de las relaciones sociales que regulan la con vivencia humana impide su más adecuada y racional utilización en beneficio de todos. El hombre ha creado ya, a escala mundial —incluyendo por tanto a Chile—, las condiciones de su liberación de la miseria, del atraso y de su deformación espiritual. Lo que procede ahora es barrer con esas relaciones sociales predominantes en occidente, donde precisamente mayor desarrollo ha alcanzado el poderío técnico y económico del hombre, para promover la instauración de un sistema social que permita destinar a la liberación humana lo que hoy se dedica a mantener por la fuerza un modo de vida inhumano y regresivo.

La fuerza que mantiene, sin embargo, vigente a ese sistema inhumano e irracional, por ende regresivo e indeseable, es la fuerza armada del imperialismo yanqui. La mantiene vigente aquí en América Latina, en África, en Asia, e incluso en la propia Europa, de tal manera y en tal medida que, si por arte de birlibirloque pudiera desaparecer del mundo dicho imperialismo, se derrumbaría como un castillo de naipes todo el llamado "mundo libre" y otra forma de convivencia humana emergería espontáneamente al calor de las luchas de los pueblos y en armonía con el grado de poderío técnico y económico que la humanidad ya ha alcanzado como totalidad y como conjunto.

La lucha antimperialista y antiyanqui, la lucha contra sus aliados y sus agentes en todas partes del mundo, es la máxima tarea del hombre contemporáneo, en todas partes, aquí y en el Vietnam, en Europa y dentro de los propios Estados Unidos. No serán los planes de desarrollo económico que prohíja el señor Frei, ni el Mercado Común Latinoamericano, ni la Alianza para el progreso, ni ningún programa que eluda o ignore el hecho social más brutal y macizo que enfrenta el hombre de hoy —la violencia imperialista sosteniendo un orden social caduco en escala continental y mundial—, los que lleven o conduzcan a Chile o a pueblo alguno del mundo a su liberación definitiva de lo que hoy limita su existencia. Ello sólo se logrará de resultas de la lucha y destrucción total del imperialismo a nivel mundial. Esa es la única perspectiva correcta, científica y real en que hay que colocarse para ubicarse políticamente en el mundo. Todo lo demás, repetimos, incluso los planes tecnocráticos de desarrollo de los países atrasados, aunque se realicen por "vía no capitalista", pero que no se inserten y conciban y realicen en función de la lucha irreductible contra el mayor enemigo de la humanidad, no tienen sentido ni alcance alguno, y devienen por tanto en el mejor de los casos en procesos diversionistas, periféricos, superficiales y frívolos frente a la gran batalla real que ya se está librando en el mundo, por la conquista del futuro, y que en su forma más aguda y real, la forma armada, sostienen ya los heroicos vietnamitas por la libertad de su patria, los negros norteamericanos por su emancipación social y los guerrilleros latinoamericanos en contra de los agentes que el imperialismo tiene en sus respectivos países a cargo de sus gobiernos.

Para los socialistas chilenos, patriotas e internacionalistas, esa es nuestra lucha. Es la forma como entendemos nuestra lealtad a Chile, a su pueblo y a su destino auténtico.

Nos rebelamos como chilenos, cuando advertimos que el imperialismo en la medida que constata el peligro que lo amenaza, quiere uncirnos cada vez más a su carro, por toda clase de medios, sutiles unos, y groseros otros. Nos rebelamos cuando vemos cómo, poco a poco, aquí en América Latina, el imperialismo penetra en nuestras economías, se asocia con el capital nacional para vincularnos a su destino que no es el nuestro, nos "ayuda" en la medida que con ello cree retardar el descontento que nos empeñamos en hacer volver en su contra, se liga con nuestras fuerzas armadas para hacerlas servir sus intereses que no son los nuestros, nos deforma ideológica y espiritualmente para que no alcancemos la conciencia del irreconciliable y trascendente antagonismo que nos opone, y nos va progresivamente comprometiendo con su política a través de un insidioso proceso de deterioro de nuestra independencia y soberanía, que comienza en el momento en que para no perder sus favores dejamos de decir y hacer lo que pensamos y lo que debemos.

Por esta pendiente desciende Chile. Hacia su "portorriqueñización" paulatina, y eso nos duele y nos subleva. Se quiere que dejemos de ser lo que somos, que vendamos el alma, a cambio de un futuro de próspera colonia, que aprovechará en esencia a quien es nuestro enemigo. Los que comparten, promueven o se callan frente a este destino son, a nuestro juicio, traidores. Ellos sí que rompen la lealtad a la patria, de manera oculta, vergonzante e inconfesada, estando dispuestos a sacrificar lo valioso por recibir mendrugos y contar con la complacencia del amo.

Contra esa traición, nos rebelamos quienes estamos representados en OLAS, quienes concurrimos a su Primera Conferencia. Y fuimos allá precisamente para buscar en conjunto como latinoamericanos y bajo el ejemplar liderato de Cuba, la manera de impedir que esa traición contra Chile se siga consumando, para hallar la manera de hacerle frente con éxito y para levantar ahora, como lo hicieran nuestros antepasados en la Guerra de la Independencia, las banderas de la lucha continental y revolucionaria contra nuestro actual opresor y quienes se colocan a su servicio.

No nos imaginábamos que a nuestra vuelta a la patria, alguien pudiera habernos calificado grotescamente de traidores, por ser leales a Chile. Sin embargo, así ha ocurrido. El ladrón detrás del juez.

CLODOMIRO ALMEYDA MEDINA


¿Y qué dice el Gobierno?

LA DERECHA ESTÁ COMPLOTANDO

LA Derecha está empeñada en una sospechosa campaña tendiente a demostrar que Chile ha caído en el caos y la anarquía.

En el país se ha instalado una asociación ilícita, la OLAS, que persigue destruir el régimen democrático, alterar el orden social, financiar y ayudar a los movimientos guerrilleros en el continente. Es una entidad subversiva, que pretende intervenir en los asuntos de otros países del continente y perturbar nuestras relaciones con ellos. El gobierno sostiene que carece de herramientas legales para impedir su constitución y funcionamiento, lo que no es efectivo. Hay que aplicarle todo el rigor de la ley y proscribirla.

El doctor Salvador Allende, destacado dirigente de esa organización revolucionaria es, al mismo tiempo, presidente del Senado, una de las más altas dignidades en nuestra jerarquía democrática. ¡Qué desprestigio para el sistema institucional!

Otro senador, Carlos Altamirano, en Chile y desde La Habana declara fracasada la vía electoral y proclama como único camino para llegar al poder, la insurrección armada. ¡Hay que desaforarlo todos los días!

Los estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso y de Santiago se alzan contra las autoridades eclesiásticas, les exigen su renuncia, piden la democratización y el remozamiento de esos planteles. ¡Qué atrevimiento! Más aún; Tienen la osadía de apoderarse de los locales universitarios para que los escuchen y acojan sus demandas. No pueden ser estudiantes católicos, porque éstos fueron siempre obedientes y respetuosos. Hay una sola explicación. Los movimientos están instigados, dirigidos y orientados por el comunismo. Agitadores de Espartaco y MIR se han infiltrado en las universidades monacales. La ocupación violenta y usurpación de las dependencias de la Universidad no sólo es un delito común. Además, como lo afirma "El Mercurio", en forma muy seria y ponderada, "los hechos que presenciamos son... la característica de la guerra de guerrillas". Esto es muy grave, porque otros grupos pueden contagiarse y "sentirse tentados de seguir su ejemplo, propagando las guerrillas urbanas". Esas influencias nocivas han contaminado hasta al propio Cardenal.

Miremos al campo, antes siempre plácido. Ahora hay miles de campesinos en huelga y centenares de fundos paralizados. Los trabajadores del agro se niegan a seguir percibiendo salarios miserables y piden reajustes exagerados. Además, estos campesinos insubordinados marchan centenares de kilómetros desde sus centros de trabajo hasta la capital, para que las autoridades se conmuevan y les resuelvan sus problemas. ¡Peligro: las guerrillas campesinas "ad portas"!

Hay que organizar a todos nuestros terratenientes, tan golpeados por el destino y la demagogia, y constituir el Consejo de Agricultores de Chile, que ya está en funcionamiento para resistir y sabotear la reforma agraria y dominar la agitación de los siervos de la tierra.

El desquiciamiento afecta, incluso, al Poder Judicial, hasta ahora no contaminado. Los jueces adoptan una actitud insólita: amenazan con la renuncia colectiva a sus cargos, si no se atienden sus reivindicaciones. ¿Quién velará por nuestro honor y la propiedad privada?

Los empresarios capitalistas y los propietarios de edificios DFL 2 no tienen con qué pagar sus impuestos, por lo cual sus escasos bienes son sacados a remate por el Fisco; pero nadie tiene dinero para comprarlos y hay que darles facilidades a los deudores morosos.

Disminuyen las ventas, bajan las acciones, no nos dan todo el crédito que necesitamos. Es un desastre. En estas condiciones no podremos seguir sacando más dólares del país.

Y para coronar este cuadro pavoroso y sombrío, una Comisión Técnica del PDC propone una vía no capitalista de desarrollo, que significa liquidar la empresa privada y establecer el totalitarismo colectivista.

Los funcionarios encargados por la Constitución y la ley de contener estos desmanes, este desorden que se extiende a todas las actividades, no se deciden o no se atreven a ejercer sus atribuciones.

Existe la crisis de autoridad más aguda de este siglo.

COMPLACENCIA DEL GOBIERNO

Con esta campaña la Derecha pretende atemorizar a Frei, incitarlo a la represión y hacerlo capitular definitivamente.

También intenta desacreditarlo ante el gobierno norteamericano, para que éste le retire su apoyo. Algo han logrado en este sentido con el alejamiento del ex embajador Dungan, abogado de Frei en USA.

En último término, la Derecha trata de crear el clima idóneo que justifique el golpe de Estado y el establecimiento de una dictadura militar. Esta es su aspiración suprema.

Así lo revela el voto político recientemente aprobado por el Partido Nacional, cuyos considerandos más significativos son los siguientes:

"Varias naciones latinoamericanas, por último, han debido encauzar la vitalidad de sus pueblos a través de regímenes de férrea autoridad y con ello han abierto el camino de un progreso sorprendente." (Panegírico del "gorilismo".)

"El gobierno del presidente Frei... enfrenta e inicia un periodo de desorden de tal magnitud, que pasará a la historia como aquel de la Tercera Anarquía puesta en parangón con esa que conjuró Portales en 1830 y aquella otra que desembocó, luego de una sucesión de asonadas, en el primer gobierno del general Ibáñez en 1927."

"Como en las anarquías anteriores, tal estado de cosas sólo puede ser detenido por un régimen de autoridad encauzado por un gobierno fuerte, impersonal y nacionalista."

Este planteamiento no está restringido al PN, sino que refleja el criterio de toda la derecha económica de este país, que no sólo reconoce cuartel en esa colectividad, sino que está también enquistada en el propio partido de gobierno.

Las amenazas de la Derecha no causan extrañeza, porque es habitual que cuando no está en el poder se entretenga complotando. Ella ha participado en todas las asonadas que ha habido en Chile.

Pero sí sorprende el silencio y la indiferencia del gobierno ante el desafío prepotente de los sectores reaccionarios. Esta actitud contrasta notablemente con la rapidez y vehemencia con que Frei y otras autoridades replican a las críticas de la Izquierda o a la exposición de sus puntos de vista doctrinarios. ¿Es que el gobierno sólo teme a la revolución popular y no a la sublevación oligárquica? Frente a ésta parece que hubiera complacencia o tolerancia en las esferas oficiales. Mientras observan con lupa todo lo que hace y dice la izquierda, se ponen anteojeras para no ver la conjura de los sectores reaccionarios.

No se trata de perseguir, sancionar o reprimir a la Derecha por sus ideas, sino de vigilarla. El gobierno, en vez de repetir el lenguaje de aquélla, en lugar de sumarse a sus diatribas contra el movimiento popular y las ideas revolucionarias, debería comprender que esa histeria escandalosa de la Derecha no es otra cosa que una cortina de humo para ocultar sus designios sediciosos.

EL APRENDIZ DE BRUJO

La Democracia Cristiana es una fuerza heterogénea en la cual conviven importantes sectores populares, de clase media y de la pequeña burguesía, junto con terratenientes y representantes del gran capital industrial y financiero. Estos grupos han chocado permanentemente desde que Frei asumió el poder, porque entre ellos existen intereses inconciliables. Esta contradicción se irá acentuando y agudizando, y podría eventualmente terminar en una ruptura. Pero hasta el momento, en esta confrontación siempre ha salido victorioso el sector de derecha, que es el que tiene influencia decisiva en el gobierno, como lo demuestra su orientación política.

Sin embargo, para atraer a los grupos populares y de clase media, la Democracia Cristiana tuvo que poner énfasis en las reformas, en las transformaciones y en el sentido revolucionario y anticapitalista que inspiraba este movimiento.

Por eso, en un balance de lo que ha representado la Democracia Cristiana, quizás lo más positivo consiste en lo que ha sembrado y no en lo que ha hecho.

Sembró la disconformidad, la rebeldía contra el sistema; sembró la ilusión de grandes cambios y a corto plazo en la vida de la gente. Muchos creyeron de buena fe que se iba a estructurar una nueva sociedad sin injusticias, sin privilegios, sin miseria, y algunos todavía lo esperan.

En este sentido, la Democracia Cristiana, actuando como el aprendiz de brujo, desató un proceso social de grandes proyecciones y quizás irreversible, que está en pleno desarrollo y cuya culminación no es fácil prever.

Pero es evidente que este movimiento renovador ha escapado al control de sus ideólogos o alquimistas. Si pensaron que lo podrían regular, manejar, encauzar o frenar a su arbitrio, se equivocaron. Los nuevos sectores que despertaron y se incorporaron a la lucha social adquirieron autonomía y aceleración propia y, sobre todo, una tremenda impaciencia al ver que no se les cumple lo prometido. Los pobladores quieren casas: los campesinos desean tierras y aspiran a ascender rápidamente a niveles superiores de vida. Además, le han perdido el respeto al patrón y adquieren velozmente conciencia de sus derechos y de su fuerza. Todo el pueblo está reclamando mayor participación en la riqueza del país y mayores oportunidades para cultivarse. En la juventud es donde ha prendido con más vigor la rebeldía contra el orden establecido y contra la escala de valores vigente, lo que en un país joven como el nuestro puede tener importancia decisiva para impulsar el proceso revolucionario auténtico.

Todo esto tiene aterrada a la Derecha, al gobierno y a los antiguos y nuevos ricos democratacristianos, que ahora, incapaces de saciar al monstruo social, que cada día los apremia y les exige más, tratan de aplastarlo.

El gobierno está sometido a las presiones de los grandes grupos o clases que están en disputa. La Derecha le exige que no avance más y que retroceda, pero que también castigue a los empecinados, porque ya está en peligro el sistema imperante. El pueblo, en cambio, le exige que acelere el tranco, que realice las reformas anunciadas y que trate con dureza y energía a la Derecha.

En este atolladero puede morir aplastado. Si desobedece a la Derecha y al imperialismo, puede obtener el apoyo de las masas, para enfrentar la insurrección reaccionaria. Si se doblega y somete, quedará aislado, y la Derecha, implacable, lo destruirá de todos modos. En todo caso, las vacilaciones son funestas, porque el pueblo pierde rápidamente la fe en los que lo defraudan.

JAIME FAIVOVICH


Universidades

RÉQUIEM PARA EL ARZOBISPO

AL noveno día de ocupación de la Universidad Católica de Santiago, se hizo la luz. El Encargado de Negocios de la Santa Sede, Angelo Sodano, dio a conocer un comunicado del Vaticano que otorgó plenos poderes al Cardenal-Arzobispo, Raúl Silva Henríquez, para solucionar el conflicto que adquirió tensión cuando los dirigentes de la FEUC ordenaron la ocupación de la casa central bajo la consigna: "Sólo la nueva autoridad y un Claustro Pleno pueden abrir esta Universidad". La decisión del Vaticano significó una cruda desautorización para el Rector de la UC, Monseñor Alfredo Silva Santiago, figura significativa del ala más conservadora de la Iglesia chilena.

Nacido en 1894 (Arzobispo titular de Petra de Palestina), Silva Santiago, viajó recientemente a la Unión Soviética y a otros países socialistas con un grupo de rectores de Universidades chilenas.

Una revista que edita la agencia de noticias Novosty en Santiago, lo mostró en primera página departiendo cordialmente con sacerdotes ortodoxos de la URSS.

A su regreso de Moscú, Silva Santiago encontró que el problema en la UC, que venía gestándose desde hace cuatro años, había hecho crisis.

La Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, que preside Miguel Ángel Solar, decidió pasar a la ofensiva cansada de una lenta tramitación ¡que postergaba las soluciones de fondo (ver PF Nº 33).

UNIVERSIDAD MONÁRQUICA

La Universidad Católica, fundada el 21 de junio de 1888, tiene carácter pontificio, o sea, depende directamente del Vaticano. Su estructura ha sido calificada de "monárquica" por los estudiantes e incluso por profesores. Con esto se ha querido significar su carácter feudal y oligárquico.

La generación de las autoridades de la UC, en efecto, se basa en una concepción medioeval. Los estudiantes agrupados en la FEUC plantearon la democratización de la UC a través de la designación de un Pro-Rector, con poderes para reformar la arcaica estructura de la corporación universitaria, y la de un Claustro Pleno, con una participación del 20 por ciento de los alumnos, 5 por ciento del Episcopado y del 75 por ciento de los profesores, que elegiría un nuevo Rector.

La madurez de los universitarios jamás había alcanzado a los estudiantes de las universidades católicas. Ella se había expresado más que nada en los planteles dependientes del Estado, cuyos alumnos escribieron páginas brillantes en los años 20 durante las luchas políticas contra la dictadura de Ibáñez, en que la FECH participó con sentido político en apoyo de los trabajadores.

Posteriormente esta actividad ha ido en decadencia y desde hace varios años la actitud de los estudiantes tiene un carácter exclusivamente gremial, especialmente en el último decenio en que la Democracia Cristiana ha logrado mayoría en las directivas estudiantiles.

Mientras los universitarios de todo el continente levantan la bandera del antimperialismo, planteando sus problemas en el contexto general de las luchas del pueblo por su liberación; los estudiantes chilenos revelan un sugestivo conformismo y se limitan a pedir más presupuestos y mejores locales.

En las Universidades Católicas hasta esta situación era diferente.

Los universitarios de esas corporaciones provienen de las clases dominantes, comprometidas con el status, deseosas de que las cosas sigan como están. Por eso el reformismo estudiantil católico no tiene precedentes en Chile. No fue extraño entonces que a la primera expresión de la inquietud estudiantil católica, y de su deseo evidente de romper con los intereses de su propia clase, lo que ciertamente era un signo positivo, fuera interpretado torcidamente por "El Mercurio", el vocero tradicional de la ultra Derecha y de los intereses yanquis.

OCUPACIÓN DE LA UC

En una noche, seiscientos alumnos de la FEUC se apoderaron de la casa central y de las escuelas universitarias católicas. La razón era convincente. Habían sido engañados por el Rector Silva Santiago, quien no designó nuevo Pro-Rector a la renuncia del antiguo, Adamiro Ramírez González y, en cambio, envió apresuradamente a Roma para su aprobación un nuevo estatuto universitario que en nada cambiaba el estado anterior de cosas.

La acción estudiantil movió a "El Mercurio" a calificar el hecho de "característica de la guerra de guerrillas" y que por tratarse de "una cuestión de orden publico y de delitos comunes" sólo cabía una solución: "la intervención de la fuerza pública en la Universidad".

La respuesta universitaria fue inmediata. Ese mismo día apareció en el frontis de la casa central un enorme letrero que decía: "Chileno: "El Mercurio" miente", a lo que retrucó el diario afirmando que la FEUC estaba "infiltrada por comunistas y pekinistas", mientras daba cabida en sus páginas a bien pagados avisos de un sector reaccionario de estudiantes católicos, agrupados en las Facultades de Derecho y Economía, que incluso trató de invadir por la fuerza los locales universitarios ocupados.

En su sección "Top Secret", el vespertino "La Segunda", del monopolio de los Edwards, confidenció el lunes 21 de agosto que el grupo contrario a la FEUC reunió cerca de 250 muchachos en un fundo de Quilicura. "Allí —dijo el diario— los jovencitos se pusieron muy entusiasmados a jugar a la guerra. Se distribuyeron en escuadrones, divisiones y batallones que entrarían por etapas a la pelea. Con cascos dados de baja, los comandos subieron en camiones "blindados" y se encaminaron al punto de ataque". Afortunadamente el ataque fue frustrado por Carabineros que no se dieron el trabajo de investigar la procedencia de los cascos ni la inspiración de los comandos.

La confidencia fue publicada el mismo día en que los universitarios ganaron su conflicto.

Antes, los diarios de la empresa "El Mercurio" lo habían ensayado todo.

La afirmación más socorrida fue que los comunistas inspiraron la ocupación, como se había "revelado" con detalles, en una edición de "Cuadernos Universitarios" donde una entrevista a Miguel Ángel Solar, Presidente de la FEUC, "probaba" la identidad de objetivos entre estudiantes católicos y los marxistas. Pero la campaña periodística mercurial entroncó también sugestivamente con los llamados de "PEC" a los sin casa para que se tomaran los edificios de estacionamiento de automóviles y convirtieran Santiago en Detroit; con la afirmación de diarios norteamericanos que pintaron al PDC como "instrumento" del comunismo internacional; con la advertencia del Departamento de Estado de su disposición a hacer uso de su "derecho" a intervenir en cualquier país de América Latina donde exista el peligro de una "agresión comunista", y, naturalmente, con la constitución del comité de OLAS en Chile.

"FUSILARAN" A FREI

Un ex editor de "El Mercurio" —el cubano exilado Guillermo Martínez Márquez— llegó a afirmar en un artículo que recorrió Miami y Latinoamérica que al "rosado" Presidente Frei sólo le quedaban dos alternativas: o exilarse en Miami o ser fusilado por los comunistas en Chile.

La orquestación de Washington fue interpretada por sus inefables músicos en el mismo estilo en Bogotá, Caracas, Lima, La Paz, Buenos Aires y Río de Janeiro.

Hasta el invitado de Frei para el "18", el General paraguayo Stroessner, le dedicó versos al gobierno de su próximo anfitrión.

La imagen del peligro subversivo fue magnificada a tal extremo que "El Mercurio" no vaciló hasta en distorsionar el carácter reformista gremialista del movimiento universitario católico.

Por esta actitud el diario, además del letrero que lo calificaba de mentiroso, sintió materialmente el repudio estudiantil. En dos ocasiones estudiantes secundarios llegaron hasta su edificio de calle Compañía y rompieron los vidrios de algunas de sus oficinas.

La última escaramuza fue pintoresca y tuvo concurrencia millonaria cuando en el Canal 13 de TV se enfrentaron Miguel Ángel Solar, Presidente de la FEUC, y el director de "El Mercurio", Rene Silva Espejo. El joven estudiante emplazó al viejo periodista a probar sus cargos de "infiltración comunista", a la vez que pulseó su bagaje informativo acerca de lo que él creía que pedían los universitarios.

La confrontación —a juicio de los 300 mil telespectadores de Santiago— no favoreció a Silva Espejo y como la solución al conflicto llegó al día siguiente, será difícil quitar de la opinión pública el convencimiento de que esa desafortunada actuación contribuyó a ella.

Pero el periodista Silva Espejo no será la única víctima de este despertar universitario. También el Rector de la UC verá este año terminar su mandato, ya que se resignó a firmar el fin de su monarquía cuando aceptó el acta de avenimiento que le llevó el Cardenal Silva Henríquez que designó nuevo Pro-Rector a Fernando Castillo Velasco, profesor de arquitectura y hermano del ideólogo de la DC, Jaime Castillo Velasco, y fijó la elección de un nuevo rector para el 30 de noviembre próximo en un Claustro Pleno integrado por un 75 por ciento de profesores y un 25 por ciento de alumnos. Otro que quedó a maltraer fue el ministro de Educación, Juan Gómez Millas, quien en carta pública se opuso a la "democratización" ya acordada por profesores y alumnos de la Universidad Técnica del Estado.

La carta de Gómez Millas fue aprovechada por "El Mercurio", que lo ungió por ella "personaje de la semana", utilizándola como una desautorización a la FEUC.

El Ministro creó conflictos en el Gobierno por este exabrupto que primero fue cargado a su cuenta personal, pero que luego, por solidaridad, fue matizado con una fría adhesión.

El término del conflicto, a plena satisfacción de los estudiantes, muestra otro victorioso: el Cardenal Silva Henríquez. El purpurado no puede estar más que satisfecho con la desaparición de la influencia en la jerarquía de lo que muchos llamaban su sombra negra: el Arzobispo Silva Santiago. El campo queda libre para el Cardenal y la popularidad que ha ganado en los estudiantes le abre un futuro promisor. Pero la intranquilidad universitaria no ha terminado. Sigue agitada en la Universidad Técnica del Estado y en la U de Concepción, y latente en las corporaciones del Estado que también buscan reformas.

E. C.


PUNTILLAZOS

GUILLEN CENSURADO

MUDA, objetivamente muda, se quedó la Empresa Editora Zig-Zag frente a la acusadora renuncia del crítico literario de la revista "Ercilla", Ariel Dorfman.

Dorfman renunció después que un ejecutivo de la empresa —hoy controlada por empresarios democristianos— ordenó sacar la entrevista que el crítico literario hiciera al poeta cubano Nicolás Guillen.

La empresa Zig-Zag pertenece a un grupo de financistas del régimen, que encabeza el magnate Sergio Torretti.

Como asesor general de las publicaciones periodísticas de Zig-Zag, actúa nada menos que el presidente del Colegio de Periodistas, Emilio Philippi, que de periodista independiente tiene tanto como el Dalai Lama de cantante a go-go. Sin embargo, Philippi tiene domicilio político conocido: se dice que es demo-cristiano.

Ariel Dorfman (25 años, catedrático de redacción castellana en la Universidad de Chile y reemplazante del profesor Rodolfo Rojo en literatura), es un hombre bien conocido en los círculos intelectuales del país. Estudió filosofía y se tituló en literatura general con la nota de 6,93, el mejor promedio registrado en la "U" en los últimos diez años. En su bagaje carga dos diplomas de la Universidad británica de Cambridge y la Editorial Universitaria prepara la publicación —para este año— de su libro "El absurdo entre cuatro paredes", un ensayo sobre el teatro de Harold Pinter. Para el año próximo se anuncia la publicación de otro libro suyo: "Ensayos en busca de América", título que trae reminiscencias de Pedro Henríquez Ureña.

El objeto de la censura fue Nicolás Guillen, uno de los más grandes poetas vivos en lengua castellana. ¿Su pecado? Es cubano. Y revolucionario, naturalmente. Eso basta para colocarlo en tela de juicio ante personas tan progresistas y democráticas como Torretti, el empresario, y Philippi, el asesor. Ambos toleran a los poetas. Incluso aguantan que sean de izquierda, porque —la verdad sea dicha— son muy contados los artistas que no profesan un ideario progresista. Anteriormente, "Ercilla" ha publicado entrevistas de poetas, izquierdistas por añadidura. Eso está dentro del "fair play". Si incluso el Departamento de Estado norteamericano invita intelectuales de izquierda, ¿por qué "Ercilla" no va atreverse a entrevistar, los aunque digan unas cuantas cosas formales contra el statu quo?

¡Pero cubano —y revolucionario— jamás! ¡Eso no! No lo haría el Departamento de Estado y mucho menos "Ercilla". Hasta ahí —a esa frontera clara y tajante— llega la buena voluntad coexistente de Torretti, Philippi y demás caporales de Zig-Zag.

La dirección de "Ercilla" le encargó a Dorfman que entrevistara a Guillen. Así se hizo el 28 de julio a las once de la mañana, cuando el poeta cubano se encontraba en Chile. Dorfman debía entregarlo el sábado 29 por la mañana. Así lo hizo: una página con tres fotos de Heliodoro Torrente. En la noche del lunes 31 (la revista salía a la calle el miércoles 2 de agosto), Dorfman recibió un llamado telefónico de Alejandro Cabrera Ferrada, el director de la revista. Le avisó que "alguien" del directorio de la empresa Zig-Zag había "levantado" la página en el taller.

El sábado 5 de agosto, Ariel Dorfman presentó su renuncia a la revista "Ercilla". El responsable de artes y espectáculos, Hans Erhmann, también renunció aunque después desistió de su resolución. O sea, hubo una reacción legítima, limpia, de los periodistas de esa publicación. Para ellos se trata de una revista, de un órgano de expresión, de una tribuna de pensamiento que hasta ahora posaba de "objetiva". Aunque, claro está, de objetiva la revista "Ercilla" tiene tanto como cualquier otra publicación controlada por la burguesía de este país.

El lunes 7 de agosto se le dijo a Ariel Dorfman que existían posibilidades de arreglar el problema y que la entrevista a Guillen, en definitiva, se publicara. El escritor Guillermo Blanco, que también trabaja en Zig-Zag, iba a plantear en reunión de ejecutivos esta situación. Sin embargo, parece que Blanco no tuvo oportunidad de decir nada. Ni chus ni mus. Porque donde manda empresario no manda escritor. Así es el mundo capitalista, libre, democrático y representativo. El viernes 11 de este mes, Dorfman hizo pública su renuncia a "Ercilla" en una carta que publicó el vespertino "Ultima Hora", agotadas todas las esperanzas de un arreglo. El Centro de Alumnos de la Escuela de Periodismo tomó un acuerdo. La Sociedad de Escritores examinó el caso, pero —¡qué hacer!— no es la primera vez que ocurre en "Ercilla". A Carlos Alberto Cornejo no le publicaron una crónica sobre el "underground", el cine que se hace fuera de Hollywood, porque contenía párrafos sexuales. A José Pablo López le censuraron las diez opiniones de políticos sobre el conflicto Senado-Ejecutivo. Fueron al canasto Volodia Teitelboim, Alberto Jerez y Humberto Enríquez porque decían cosas "fuertes" del gobierno. A Torretti no le convienen esas cosas. Les affaires sont les affaires.


Entrevista

JULIO SILVA: “QUEREMOS AVANZAR MÁS”

EL diputado Julio Silva Solar, secretario general del Partido Demócrata Cristiano, sostuvo una entrevista con PUNTO FINAL. Explicó en esta oportunidad lo que representa la directiva democristiana elegida en la última Junta Nacional de ese partido, y que preside el senador Rafael Agustín Gumucio.

Como se sabe, en esa Junta Nacional triunfó la corriente llamada "rebelde" dentro del PDC, en alianza con el sector definido como "tercerista". Ambas corrientes se unificaron para derrotar al sector más oficialista y adicto al gobierno. Entre los "rebeldes" fueron elegidos Gumucio, Alberto Jerez y Silva Solar. De los "terceristas": Bosco Parra y Sergio Fernández Aguayo.

La nueva directiva —como estaba previsto— ha tenido problemas en sus relaciones con La Moneda. Adquirieron alguna tensión cuando trascendió que los nuevos dirigentes habían solicitado al presidente Frei la salida del Gabinete de los ministros del Trabajo, William Thayer, y de Salud Pública, doctor Ramón Valdivieso, a lo que se negó el Jefe del Estado.

Sin embargo, lo fundamental que se propone la nueva directiva democristiana es impulsar en los tres años que restan al gobierno, la llamada "vía de desarrollo no capitalista", conjunto de iniciativas que elaboró una comisión político-técnica presidida por Jacques Chonchol, vicepresidente del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).

Las siguientes son las preguntas y respuestas intercambiadas por PF con Julio Silva Solar:

¿Qué representa —en lo político— la nueva directiva nacional del PDC?

—Representa la voluntad mayoritaria del partido de avanzar por una vía no capitalista. Esto, a su vez, es reflejo de la voluntad del país. La masa nacional en Chile y en Latinoamérica está viviendo un proceso de "radicalización" política y social.

Ello es muy visible, por ejemplo, en la juventud.

Observe usted lo que está ocurriendo en las universidades católicas. Es un hecho nuevo y significativo. Habría que observar la propia juventud de nuestro partido. Nunca antes desarrolló una conciencia política tan sólida y avanzada. Las fuerzas de centro se izquierdizan. El caso del P. Radical debe ser analizado atentamente. El voto aprobado por su última convención deja la impresión de que no se trata sólo de un cambio en los equipos dirigentes, sin mayor significación.

Todo esto en Chile se está manifestando democráticamente, y a ello ha contribuido, sin duda, el cambio en las ideas políticas dominantes, en la correlación de fuerzas partidistas, en la representación de ellas en el Parlamento, en el concepto de la propiedad, en el régimen agrario, en las relaciones internacionales del país, etcétera, que ha provocado la acción del actual gobierno.

El PDC y la gran mayoría de los partidos y del pueblo quieren avanzar más y más profundamente, en este proceso y no detenerse. La nueva directiva representa esa posición. Detenerse es volver atrás, reanimar el poder reaccionario, o ser sobrepasado por el dinamismo social que en gran parte se contribuyó a desencadenar.

Si representa un espíritu de cambio, ¿a qué atribuye usted la reacción del presidente Frei frente a estos planteamientos? La entrevista que el presidente concedió a "El Mercurio" del 30 de julio, ¿la estima usted una respuesta a la orientación que sigue la nueva directiva?

—Sin duda que hay diferencias entre el gobierno y la nueva directiva. Este no es un misterio para nadie, y en la entrevista que usted alude se expresan, en parte, estas diferencias. Lo importante es que ellas puedan en la práctica irse resolviendo y no conduzcan a un impasse. Naturalmente, la nueva directiva se empeñará a fondo por solucionar positivamente estas diferencias.

¿Qué coincidencias existen entre el PDC y otras fuerzas populares como el FRAP? ¿Cuáles son las discrepancias? ¿Cree usted que podrían conciliar arabas posiciones para un programa mínimo común PDC-FRAP?

—Creo que con excepción del Partido Nacional, las restantes fuerzas políticas del país están en un proceso de convergencia progresiva. Pienso que todas estas fuerzas debieran interesarse por crear un clima favorable a esta convergencia. Es la única forma de reunir la fuerza necesaria para asegurar la democracia y vencer las resistencias a los cambios. Los hechos han venido evolucionando de un modo favorable a esta perspectiva. Para avanzar dentro de la democracia es necesario reunir fuerzas, no dispersarlas. La dispersión favorece el empate social, el statu quo.

¿En qué consiste la vía "no capitalista de desarrollo" que plantea el PDC? ¿Puede concretarse en alguna medida bajo el actual gobierno?

—Esa vía se configura, para nosotros, en el conjunto de proposiciones que se hacen en el informe de la comisión político-técnica del PDC. Sería largo reseñarlas. En el fondo, se trata de construir una economía basada en el Estado y los trabajadores, donde las formas capitalistas ya no son las dominantes. Dichas proposiciones son para los próximos tres años, de modo que se han concebido para el período de este gobierno. La reforma agraria es una forma de concretar esta vía.

La declaración emitida el 12 de julio por el PDC sobre OLAS, levantó críticas en Washington, Caracas, Lima, etcétera. ¿A qué atribuye usted que el PDC chileno tenga sobre OLAS una opinión diametralmente opuesta a la de otros partidos democratacristianos, como el de Venezuela?

—A que la realidad en que se desenvuelve el PDC chileno es distinta a la del PDC de Venezuela u otros PDC, y por eso no todos piensan y actúan de igual modo. Lo mismo ocurre, por lo demás, con los partidos y grupos marxistas.

Nosotros no juzgamos las posiciones de otros PDC. Los pueblos y los partidos deben resolver sus problemas con autonomía. Es la única forma de respetarse. No hemos opinado sobre las guerrillas de ningún país en particular. Seriamos ridículos si pretendiéramos juzgar dónde deben haber guerrillas y dónde no. Eso es algo que sólo le corresponde resolver a cada pueblo, y a cada PDC le corresponderá fijar su posición al respecto.

Nosotros sólo hemos señalado un principio general y además muy antiguo, frente a la situación insurreccional que vive América Latina, como continente: que la rebelión es un derecho del pueblo, en determinadas condiciones. Pero no somos nosotros los llamados a decidir si se dan o no esas condiciones en tal o cual país. Ese es un problema de cada pueblo.

Mientras la filial chilena de OLAS sea un organismo de solidaridad, mientras no incurra en actos de intervención, la democracia chilena no tiene por qué objetar su existencia.

LOS PROGRAMAS Y LOS HECHOS

LA nueva directiva del PDC quiere impulsar una acción política en el período 1967-70, o sea hasta el término del período presidencial de Frei, que constituya una "vía no capitalista de desarrollo".

El término fue acuñado en el II Congreso Nacional del PDC. Luego, en la Junta Nacional efectuada en abril de este año, se designó una comisión que redactara un informe a fin de "reacondicionar su estrategia política a las nuevas circunstancias".

Esa comisión la integraron el senador Tomás Reyes Vicuña, los diputados Luis Maira, Vicente Sota, y Julio Silva Solar, y los técnicos Carlos Massad, Pedro Felipe Ramírez y Jacques Chonchol, que fue elegido presidente. Ellos elaboraron el programa de tres anos —que aún no ha sido acogido por el Gobierno—.

Los redactores del informe señalaron que en las elecciones presidenciales de 1964 hubo una definición de los chilenos en favor de los cambios, bajo el convencimiento que los problemas nacionales eran "el resultado de la ineficiencia e injusticia del sistema capitalista, ideología oficial o práctica de los gobernantes que nos habían conducido en los últimos 50 años".

A juicio de los redactores del informe, el actual Gobierno es, incluso, más progresista que el del Frente Popular de 1938. Al respecto, señalan que ha hecho más en materia educacional y que ha impulsado una ley de reforma agraria que hace 25 años ni siquiera se intentó. Pero admiten que lo hecho representa sólo "el inicio de un trabajo aún más ambicioso" y a ese efecto proponen "seleccionar las medidas a ejecutar en los próximos tres años de Gobierno" para "avanzar por una vía no capitalista de desarrollo". Niegan, eso sí, que tal camino constituya "un intento velado de agresión a los planes del Gobierno" o "un afán de rebasar el contenido del programa de septiembre".

Sin embargo, el conjunto de medidas propuestas que tienen por fin "la construcción de un sistema económico social comunitario, que sustituya al régimen capitalista", no parece acomodarse a las intenciones reales del Gobierno. En efecto, el Presidente Frei, en entrevista que concedió a "El Mercurio" (30-7-67), se pronunció de manera muy distinta. Desde luego repitió que "mi compromiso es no sólo con el partido, sino con el país", con lo cual tiende a diferenciar su acción gobernante de las proposiciones y planteamientos del PDC. Para el Presidente Frei los problemas sólo tienen una salida: "un más acelerado desarrollo económico acompañado de un auténtico desarrollo social. Todo lo demás es palabrería".

Para lograr ese desarrollo el Jefe del Estado plantea que se "requiere y necesita la iniciativa y la inversión del sector privado". Y señalando a los inversionistas que se atemorizan por ciertas declaraciones (referencia obvia a las del PDC), dijo que deben tener confianza en el Gobierno "que ha sido claro y sostenido en su criterio de darle razonables y justas garantías". Añadió que los que "perturban la inversión extranjera, nacen un gran daño al país". Prometió también a los agricultores "una rentabilidad" adecuada.

Es bien difícil, por lo tanto, que el Gobierno acoja las proposiciones de su partido para avanzar en estos tres años por una "vía no capitalista de desarrollo".

Problemas

ORGANIZACIÓN DE LA CLASE TRABAJADORA

DE acuerdo con antecedentes proporcionados por la Dirección General del Trabajo y organismos especializados, el cuadro de la organización gremial y sindical del país al 30 de junio del presente año, es el siguiente: [ed.dig. se omiten 2 tablas]

En conformidad con antecedentes proporcionados en el Suplemento del Nº 23 de PUNTO FINAL, los trabajadores organizados en sindicatos del sector privado alcanzan al 14,55%, en relación con la población-fuerza de trabajo de su respectivo sector. El total de trabajadores organizados en sindicatos del sector privado y gremios del sector público, alcanza al 21,7% sobre el total de la población-fuerza de trabajo en el país.

De estos antecedentes se pueden deducir las siguientes conclusiones:

1º) Escaso número de trabajadores organizados.

2º) Las causas de esta debilidad organizativa de la clase trabajadora del sector privado se debe, fundamentalmente, a las restricciones y cortapisas establecidas en el Código del Trabajo para reglamentar la vida de estas asociaciones a las que desnaturaliza dándoles un carácter de "cooperación" de clases, siendo que, por esencia, el sindicato debe ser un organismo de "lucha de clases". Es ab surdo hablar de "cooperación" entre "explotados" y "explotadores".

3º) No podemos desconocer que en esta carencia de iniciativas para organizar a la clase explotada, juega un papel importante la ausencia del sentido de clase, creyéndose aún en el mito de una convivencia pacífica con los explotadores que solucionaría en parte siquiera, los trágicos problemas económicos y sociales de los trabajadores.

4º) Ausencia en las directivas sindicales de un plan concreto para llevar a cabo la organización clasista.

5º) Sometimiento incondicional al "legalismo" vigente que no tiene otra finalidad que mantener el régimen actual plutocrático. El sindicato y el gremio deben constituir para la clase explotada el instrumento más eficaz en la destrucción de este régimen y en la implantación de la era de la clase trabajadora en que la "dirección" y "administración" del país sean ejecutadas directamente por los propios trabajadores.

6º) Los sindicatos y gremios se han transformado en organismos "economistas", sin perspectivas de orden nacional e internacional, dejando en manos de la alta burguesía económica e intelectual el estudio y solución de los problemas básicos y fundamentales.

7º) Una demostración de la absoluta ineficacia de las disposiciones legales en la organización sindical,. lo dan las cifras y porcentajes de los cuadros anteriores. Es así como los trabajadores del sector público, no sujetos a esas restricciones legales se encuentran organizados en más de un 88%, mientras el sector privado no alcanza al 15%.

8º) El sindicato industrial que por su naturaleza es, ante el sector empresarial, el más débil, es en cambio por el número de sus asociados el más numeroso: 53,5% del total de la población sindicalizada. De aquí se deriva otra causal de debilidad de la organización sindical. Este siniestro propósito de atar las manos de la clase trabajadora para una lucha masiva, se evidencia en la disposición del Código del Trabajo, al prohibir las Federaciones y Confederaciones de sindicatos y autorizando sólo esta unidad para fines mutualistas.

9º) Es interesante constatar las variaciones porcentuales quinquenales de la organización sindical a contar de 1940, y que podemos resumir en el siguiente cuadro:

Del año 1940 a 1945, el número de socios de los sindicatos aumentó en un 43,4%; del año 1946 a 1950, aumentó en un 3,7%; del año 1951 a 1955, aumentó en un 15,5%; del año 1956 a 1960, disminuyó en un 35,6%; del año 1961 a 1967, aumentó en un 25%. El aumento de la organización sindical campesina, del año 1964 a 1967, significó un salto gigantesco. De 1.706 socios de estos sindicatos en el año 1964, saltó a 11.845 en el primer semestre de 1967, o sea 580% de aumento.

10º) La relación porcentual entre el número de socios de los sindicatos y la población económicamente activa, o fuerza de trabajo, en las diferentes regiones del país, es la que sigue:

Norte Grande (Tarapacá y Antofagasta) 7,5%
Norte Chico (Atacama y Coquimbo) 9,0%
Núcleo Central Norte i (Aconcagua y Valparaíso) 11,5%
Núcleo central Norte n (Santiago) 12,6%
Núcleo Central Norte III (O'Higgins, Colchagua, Curicó, Talca) 12,0%
Núcleo Central Sur (Maule, Linares, Ñuble) 3,0%
La Frontera (Concepción, Arauco, Biobío, Malleco, Cautín) 10,5%
Región de Los Lagos (Valdivia, Osorno, Llanquihue) 5,5%
Región de Los Canales (Chiloé, Aisén, Magallanes) 6,0%

Por último, debemos enfrentar un tema controvertido en el seno de la clase trabajadora, el que se refiere a la política-partidista y su influencia en el movimiento sindical y gremial del país.

Desde luego, y con objeto de evitar equívocos, es necesario aclarar que nos referimos a la "política-partidista", o sea, aquella que divide a la ciudadanía en diversas sectores de acuerdo a ciertos principios esquemáticos, dialécticos o metafísicos, que pueden o no derivar hacia la realidad objetiva. Evidentemente que esta política-partidista, como lo determina su propia definición, divide a la clase trabajadora en su acción reivindicativa, aunque se trate de colectividades políticas afines: esta aseveración está confirmada por la historia de las luchas de la clase trabajadora y estos hechos son más porfiados que todas las argumentaciones de tipo teórico que puedan esgrimirse para sostener lo contrario.

En cambio, afirmamos que la política de "clase trabajadora" fundamentada en la lucha por alcanzar reivindicaciones concretas, es la que unifica y fortalece esta Acción. Nuestra tesis no es de carácter apolítico, sino muy por el contrario, es de carácter eminentemente "político", pero, de aquella acción política que unifica a la clase y no la divide. La lucha de clases nos obliga a mantener un frente unido y homogéneo y la única manera de alcanzarlo, es borrar las fronteras partidistas dentro de nuestra clase para actuar como ariete que no pueda quebrarse ni mellarse. Una actitud revolucionaria como exige el pueblo trabajador, rechaza categóricamente toda otra vía de conciliación, entendimiento o aplazamiento con el enemigo común de clase.

Así lo entendió la clase trabajadora cuando en el congreso constituyente de febrero 1953, fundó la Central Unica de Trabajadores, CUT, y estableció en su Declaración de Principios: “Que frente al régimen capitalista, la Central Unica de Trabajadores realizará una acción reivindicacionista encuadrada dentro de los principios y métodos de lucha, conservando su plena independencia de todos los gobiernos y sectarismos políticos partidistas. Sin embargo, la CUT no es una organización apolítica; por el contrario, representando la conjunción de todos los sectores de la masa trabajadora, su acción emancipadora, la desarrollará por sobre los partidos políticos, a fin de mantener su cohesión orgánica.

Esta tesis que compartimos plenamente, este Congreso Constituyente de la CUT la sintetizó en la siguiente consigna que colocó como lema en su bandera de lucha: "LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES DEBE SER OBRA DE LOS TRABAJADORES MISMOS".

Estos principios tienen plena vigencia y mientras no se vuelva a ellos con honradez, lealtad y sinceridad, los trabajadores y el pueblo tendrán que seguir sufriendo, mansa y resignadamente, la tragedia inenarrable de su miseria y dolor,

CLOTARIO BLEST


Tribuna

LOS MOTIVOS DE P. E. C.

SIEMPRE una publicación periodística que se supone a sí misma portadora de una ideología, aparece como reacción frente a un determinado medio ideológico, sale a la luz o es enviada a la luz como portavoz de nuevas perspectivas y tiene que constituirse a su vez, en su desarrollo, como un órgano creador, capaz de responder consecuentemente a lo que se propuso ser.

Entre las variantes posibles hay dos polos característicos: la publicación motivada por una honesta toma de conciencia de situaciones conflictivas que supone una acción frente a esa situación. Y al otro lado la publicación especialmente configurada y financiada para representar una ideología que pugna por evitar el creciente desastre que implica su decadencia. Ideas respondiendo a las ideas y sigue dando vueltas el mundo. Nos proponemos examinar, en forma general, el caso de una de entre estas últimas.

He aquí que, en un momento de confusión ideológica general, que paradojalmente aparece a la gran mayoría como un momento de compactas y definitivas enfrentaciones alrededor de la última elección presidencial, aparece circulando en el país el semanario PEC, y en la redacción, un grupo de "paladines de la democracia" reunidos cuidadosamente, a fin de establecer una tribuna para provocar el lucimiento de todos los sutiles matices libertarios en defensa ardiente y desinteresada de las categorías mas preciadas del gran Mito Cultural de Occidente. Investida de una independencia política muy bien mirada por muchos de esos que gozan con cualquier frasecita, aparece en nuestras calles nada menos que La Verdad Civilizada. Política, Economía y Cultura (como quien dice, la Santísima Trinidad). La publicación tiene características que la hacen muy atractiva: laica, librepensadora, democrática y otras cosas por el estilo; posa de intelectual y opositora al naciente régimen democristiano. Y además entre sus páginas, algo serio, aparecen citas y comentarios de los más connotados filósofos de nuestro tiempo. Martin Heidegger por ejemplo. (Ex filósofo oficial de Hitler, elevado hoy a la categoría de genio incomprensible).

Pero el ropaje oficial de PEC, aquello por lo cual fue fundada, es el antimarxismo, una de las profesiones más lucrativas de la actualidad.

Y para hacer antimarxismo se puede hacer cualquier cosa; se pueden valer incluso de una ignorancia realmente sorprendente y de una falta de ojo político que llega a ser increíble.

PEC, europeizante, no logró un asidero teórico real aquí en Latinoamérica; su crítica, bueno, llamémosla, crítica, pretende ser "universal" y resulta tan abstracta como casi todas las explicaciones burguesas del marxismo. Da palos de ciego, practica un antimarxismo tan ortodoxo que más de la mitad de cada una de sus ediciones las dedica a atacar a la Unión Soviética, ni siquiera los pianistas rusos que vienen a tocar al Municipal se salvan. Poca pauta da a la polémica entonces.

Pero, ¿qué cosa importante representa entonces PEC, si nos damos cuenta de que sus especulaciones políticas no se las traga nadie? En realidad esta revista aparece como un bastión antirrevolucionario importante, porque representa y transmite tendencias desgraciadamente demasiado extendidas entre nuestros "hombres de letras". PEC es un intento importante de evitar, en nombre de algunas autenticidades enfermizas, la toma de conciencia revolucionaria de mentes capacitadas eventualmente para ser vanguardias dentro del movimiento liberador americano. En todas sus páginas se advierte este mal aliento existencial, este llamado de sirena, esta constante tentación de sucumbir triste, pe ro muy auténticamente, en los mares del quietismo y la desesperación; enfermedades concomitantes al ocio y a la irresolución.

Más cuidado hay que tener aún, si sabemos quiénes, desde las páginas de PEC, nos hablan de moral, de amor, de racionalismo perdido en la nada. Entonces nos damos cuenta de que el Mito alimenta vastas y lejanas heredades; llega a tierras increíbles y maneja las frases con un cinismo hasta risible. Los conocidos de siempre y sus sagradas investiduras, los guardianes del orden y del "humanismo", se sabe muy bien quienes son los que aparecen con máscaras trascendentales escondiendo fondos anquilosados e inútiles.

Hoy PEC, hasta ayer enconado rival del señor Frei, descubre sus poco escondidos ancestros ultrareaccionarios obedeciendo fiel mente los mandatos de los amos del Norte. En el camino realmente se juntan todos los que tienen que juntarse y PEC puede seguir tranquilamente especulando sobre el sentido del tercer acto en el teatro contemporáneo. En la hora de la lucha cobrarán.

JAIME RIERA


Planteamientos

SUBDESARROLLO Y CULTURA

"... todo lo que se conserva tiene que adulterarse..." T. S. Eliot

TUPAC Amarú ya había sido descuartizado por la cultura hispánica. Bolívar y San Martín, comandando ejércitos compuestos en su mayoría por esclavos negros y peones criollos, se lanzaron a liberar América, a crear su desarrollo, su cultura. Artigas repartía tierras. Mariano Moreno decretaba que el "Contrato Social" de Rousseau fuera libro obligatorio en la enseñanza primaria. Luego de las victorias sobre la metrópoli, las capas comerciantes y feudales se echaron en brazos de todos los capitalismos —luego imperialismos— del mundo. Tupac Amarú fue nuevamente descuartizado, esta vez con mayor esmero. Es lo que se llama subdesarrollo.

EL CAMINO A LA DOMINACIÓN CULTURAL

La dominación económica de nuestro continente está consumada. Ahora asistimos a la etapa en que los monopolios yanquis tratan de atornillar la dominación cultural, llegando a métodos refinados de penetración, como el de intentar cautivar a la intelectualidad de izquierda. En algunos casos lo han logrado. Refiriéndose a quienes coadyuvan a dicha penetración, dijo Sartre: "El indigenato es una neurosis introducida y mantenida por el colono entre los colonizados, con su consentimiento." Creemos que es algo peor que una neurosis. "Aquel que presencia un crimen en silencio, lo comete", advertía Martí. La extracción de clase de la "inteligencia" criolla no explica todo, pero explica algo. Hay que bucear más en su modo de vida, en sus relaciones con las clases potencialmente revolucionarias —casi nulas—, en sus alienaciones, en las situaciones concretas de su trabajo. Lenin había descubierto la existencia simultánea de dos culturas en la sociedad dividida en clases: la que se adecúa a las clases dominantes —y la sirven— y la que expresa, aun en forma balbuceante, a las clases que luchan por derrocar a sus explotadores y crear un sistema sin clases. Fue Gramsci quien más ahondó en las responsabilidades de los agentes de esta cultura liberadora al hablar del "intelectual orgánico". Pero no siempre son escuchados Lenin y Gramsci. No siempre en la izquierda se habla crítica y autocríticamente. ¿Entre nosotros cuántas veces se han alzado para denunciar la revista "Mundo Nuevo" y a su financiadora, la CIA? ¿Y cuántos colaboran con ella?

LA VERDAD ES SIEMPRE REVOLUCIONARIA

Un somero repaso daría escalofríos. Pero "la verdad es siempre revolucionaria", dijo Mariátegui, y es mejor saberla. Hay subdesarrollo cultural cuando se esconde minuciosamente la ideología en las obras, cuando no se lucha activamente contra la penetración imperialista en las universidades, la radio, la TV, la literatura. El nuevo método yanqui no exige que se le canten loas: se conforma con que no se apoye las luchas armadas de nuestros pueblos, que se hable de coexistencia (caso Carlos Fuentes). Prefiere que se discuta, pero no que se luche. En términos políticos —y militares— esto se llama neutralización. Maiakovsky, un poeta que cantó la revolución antes del 7 de noviembre de 1917, en su poema "A plena voz" tomó otra actitud. Decía que la dialéctica no la aprendían "en los libros de Hegel", sino que "Con el fragor de las batallas/ irrumpía en el verso/ cuando/ bajo los proyectiles/ ante nosotros huían los burgueses,/ como en otro tiempo/ nosotros/ ante ellos". Y cantó algo más: "Lo sé: capitalismo no es una palabra elegante,/ suena más dulcemente la palabra ruiseñor,/ pero yo no me rindo por tan poca cosa." Raúl González Tuñón instó a "blindar la rosa". Pero el izquierdista Miguel Ángel Asturias termina como embajador del reaccionario gobierno guatemalteco en Francia. En su país el nuevo comité central del Partido Comunista, está en la sierra, con el ejército guerrillero.

¿POR QUE VINISTE EVTUCHENKO?

Nuestros dos mejores novelistas, Cortázar y Vargas Llosa, viven y escriben en Europa, uno en París y el otro en Londres. Las relaciones culturales con los países neocolonialistas, son las del lobo con las ovejas. Nos exportan en materia de canción popular sobre todo la basura. Tenemos grandes exponentes en este sentido, pero desconocidos en las metrópolis. ¿Quién es más profundo, más artista, Atahualpa Yupanqui o Charles Aznavour, Violeta Parra o Elvis Presley? En resumen: nos extraen millones de dólares por venta de discos y derechos de autor, y aquí no llega un peso. Para colmo, los trust yanquis hurtan algunas de nuestras canciones, cambian el título, las firman... y luego cobrémosle a Dean Rusk. Aquí reside el alma máter —y páter— del juego. En un reciente reportaje, Neruda anticipa que Evtuchenko vendrá a Chile a fin de año.. Seguramente será paseado en carroza por arriba y por abajo, sobre todo por arriba. No toquemos su poética, mediocre a nuestro juicio. La revista norteamericana "The Minority of One", en un artículo titulado "¿Por qué viniste, Evgueni Evtuchenko?", luego de criticar su diálogo con McNamara, su carta beatífica a Steinbeck, etc., dice: "En contraste con Evtuchenko, cuando Jean-Paul Sartre estaba a punto de visitar este país el año pasado para una serie de conferencias en la Universidad de Cornell, canceló la visita en protesta por los crímenes de EE.UU. en Vietnam. A las numerosas instancias para que cambiara de parecer, Sartre respondió: "No nos engañemos. Estamos en peligro de ser atrapados en una de las más bellas trampas que hayan sido inventadas por los propagandistas." El artículo califica la decisión de Evtuchenko de "políticamente necia, intelectualmente insana y moralmente inferior". No es casual la carta de los escritores cubanos a Neruda (PF Nº 10) firmada, entre otros, por algunos viejos comunistas como Marinello, Guillén y Pita Rodríguez.

¿QUE ES UN INTELECTUAL?

Pero en la misma época también el filósofo comunista francés Roger Garaudy daba conferencias en USA. En su ensayo "¿Qué es un intelectual?", decía Paul Baran: "Una abdicación tal equivale en la práctica a aceptar el statu quo, a tenderle la mano a aquellos que tratan de impedir todo cambio del orden existente...", y llamaba a emprender, citando a Marx, "una crítica implacable contra todo lo que existe, implacable en el sentido que la crítica no retrocederá ni ante sus propias conclusiones ni ante el conflicto con el poder, cualquiera sea éste." A Evtuchenko, en Italia, los artistas comunistas le aclararon que con ellos no posara, no hiciera "teatro", y se divertían leyéndole jóvenes poetas italianos, superiores a E. E. Autónomos, estos italianos, con su testamento de Togliatti. Subdesarrollados nos creen algunos nuevos jesuítas que se disputan nuestras pobres almas. Nos querrían ciegamente prosoviéticos o prochinos.

LA VERDAD, SOLO LA VERDAD

Nadie nos pregunta —salvo nuestros pueblos— por qué somos en primer lugar patriotas (marxistas), nuestra mejor forma de ser internacionalistas. Un ejemplo de dignidad crítica lo dio César Vallejo. En su libro "Rusia en 1931, reflexiones al pie del Kremlin" (Ediciones Perú Nuevo, Lima, 1962) presagia: "Este burocratismo y sus abusos expresan la existencia de gérmenes de estancamiento... en el Soviet. Estos gérmenes, de no ser saneados y renovados los cuadros, pueden ir fortificándose y polarizándose en núcleos capaces de adquirir luego tendencias clasistas, con intereses y mentalidad particulares, diversos y hasta contrarios a la colectividad de base." Como se sabe, Vallejo murió de hambre en París, 1938. Autenticidad, entrega verdadera a nuestros pueblos, es hoy lo imprescindible. Sin realidad no hay fantasía, y así como el ser crea la conciencia, es sólo la verdad la que da origen a la belleza. En América sobra el talento. Pero generalmente —y este es su drama— estos talentos temen el salto hacia la grandeza. Es que trae riesgos, pero no se puede pasar por la vida sin un rasguño. Hay "carreras" de derecha, pero también de izquierda. Subdesarrollo puro. Cuando no se profundiza el espectro creador, se cae en el conformismo: crear para élites, satisfacer el "mercado". Las clases dominantes cortan la comunicación con el pueblo: dificultades de publicación, analfabetismo, etcétera. Entonces cunden celos, intrigas feminoides. Pero no siempre se busca romper el cerco. Vimos rostros de mineros, obreros, mirando a sus artistas, los mismos rostros con que miran a algunos políticos: una sonrisa casi trágica, una esperanza angustiosa y un hondo recelo, un viejo miedo a la traición. Salvo excepciones, los avances creativos son laterales, no en profundidad, se cae en la retórica, la descomposición, el fácil truco del subdesarrollo. La obra sin comunicar engrilla los pies, retrasa la superación de sí mismo. Arriesgando interpretaciones mezquinas —también subdesarrolladas— citaremos al poeta-soldado Mao Tse-tung: "Luchar, fracasar, volver a luchar, volver a fracasar, volver a luchar, hasta la victoria." La revista "Casa de las Américas" denuncia la penetración cultural yanqui y exhorta: "...a nosotros nos toca combatir ese arte degradado..." Malcolm X decía a James Baldwin: "En esta revolución soy el jefe, pero tú eres el poeta." Los cables sobre la violenta rebelión del pueblo negro de EE.UU. confirman la existencia de verdaderos jefes y poetas. Cuando en la propia Europa se acusa al cineasta Godard de "técnico brillante y artista pobre", algunos aquí se hincan de rodillas ante el más mediocre de sus films sin la más mínima asimilación crítica. También se trata de subdesarrollo cuando algunos posan de malditos, pero son inofensivos para la burguesía, que se ríe con sus piruetas. O cuando otros dicen hermosas declaraciones, pero viven al revés.

HAY QUE TOMAR UN PARTIDO

El pueblo tiene mil ojos, y siempre acaba por saber. Fidel Castro "nacionaliza" la ciencia y cultura del mundo: es que heredó una "inteligencia" —en su mayoría— despegada de su nación. Raúl Roa escribe sobre las dificultades "morales" que dejó el antiguo subdesarrollo, llama a poner la actitud cultural sobre otras bases, "porque de ello depende que el hombre de mañana sea de veras un hombre, moral e intelectualmente, distinto: un comunista." La cultura no es solamente libros, cuadros, etc.: es también zapatos, alimentos, maquinarias, desalienación, liberación del individuo y la sociedad. Una vez le preguntaron a Borges qué había que hacer con los poetas jóvenes. "Disuadirlos", respondió.

La historia no le hace caso a Borges: el cadáver del poeta peruano Javier Heraud, caído en combate, lo demuestra. Borges mismo es un producto típico del subdesarrollo, con sus grandezas literarias y sus miserias éticas. No es el caso de pertenecer a un partido, pero ya no se puede dejar de tomar partido. Concreto, no verbal. Es lo mínimo, cuando ya estamos rodeados de sangre.

JULIO HUASI


Cine

LARGO VIAJE HACIA EL CINE CHILENO

CON el estreno de la película de Patricio Kaulen, "LARGO VIAJE", (producción Chile Films, distribución Continental), se afirma el discreto pero efectivo "boom" del cine chileno. Con sus aportes y defecciones, sus avances ideológicos y sus silencios de ideología.

El cine chileno está insertado en la misma época y lugar del proceso general del arte y la cultura latinoamericanas (y de su historia política), y no puede ser desprendido del contexto. Los premios obtenidos en los más rigurosos (y exclusivistas) festivales europeos por "EL PAGADOR DE PROMESAS" (Anselmo Duarte, Brasil), "ALIAS GARDELITO" (Lautaro Murúa, Argentina), "DAR LA CARA" (José Martínez Suárez, Arg.), etc., demuestran el surgimiento de un potente y "jugado" cine latinoamericano, audaz y combativo en su temática, a pesar de censuras y gobiernos fascistas. "LARGO VIAJE", en su primer día de exhibición en once salas de Santiago, produjo Eº 65.000 de recaudación bruta. Promediando la entrada de 2 y 3 escudos (con el estreno de este film también se estrenó un alza en el precio de las localidades), podemos calcular la concurrencia en unos 25.000 espectadores en ese primer día, lo cual es un suceso, aun considerando que fue distribuida comercialmente a toda orquesta.

LOS TÉCNICOS

La realización técnica del film de Kaulen es de primer orden: fotografía impecable bajo la responsabilidad de Andrés Martorell y la cámara de Enrique Filipelli, un montaje dúctil, el tiempo de relato compacto, una continuidad difícil y bien solucionada a pesar de ciertas precariedades del guión. Pero la música de Tomás Lefever se bifurca de la imagen como en un diálogo de sordos. Es una regla de oro tácita e inviolable en el cine, que el director es responsable absoluto de las fallas, dado que es él quien discierne y decide. Kaulen erró en la elección de algunos actores profesionales. Debió ahondar en la audacia y en los hallazgos que tuvo con los "amateurs". Con engolamiento radioteatral y del viejo mal cine, desfilan Emilio Gaete, Fabio Zerpa (inmóvil como una caja fuerte), Andrés Rojas Murphy, etc. Quizá es Eliana Vidal la que rescata a su gremio. Porque Kaulen demuestra que sabe dirigir actores al arriesgarse con los no-profesionales: Rubén Ubeira (el padre, una máscara extraña y rica, una fotogenia destinada a un buen cine chileno) Julio Tapia (el abuelo, rondín de Chile Films, completamente sordo), Boris Alvarado (El Cojo) y el niño Enrique Kaulen, entre muchos. Que con un niño de señuelo se puede hacer un hermoso film lo probó Lamorisse en "El Globo Rojo". Aquí no sucede porque el tema, si bien roza el candor, no siempre conquista honduras, poesía verdadera.

FALSA VISION

Definido en términos teatrales, circula entre la comedia de costumbres y el sainete, pero sin la grandeza que se puede alcanzar en estos géneros. Los personajes surgen enunciativos, lineales. Con cada ambiente que va viendo el niño se pueden hacer otros tantos films, más indagativos y densos. Hay secuencias muy bien tratadas, como el velorio del "angelito" y su degeneración en una burda francachela, pero hay otras tocadas fugazmente, como crónica rápida, sin interioridad. En general reina un deseo de mostrar algunos personajes y lugares de Santiago; por segundos aparecen algunos conflictos (el montaje en La Vega donde el rico carga los pollos en el baúl de su coche). Hay una falsa visión cristiana de ciertas cosas: la miseria no crea como norma seres buenos, sino que deforma, envilece.

VISION VERDADERA

Las prostitutas no son tan generosas, la vida no las educó para serlo. Generalmente caen en la abyección, la confidencia policial. Los "caffiches" no tienen tantos miramientos, los adolescentes misérrimos y ladrones bordean la homosexualidad, en fin, la vida no es tan dulce y simpática. Decía Brecht que "aunque sólo sea para que exista el amor hace falta una revolución". La simpatía en arte suele deformar la visión auténtica, se convierte en caridad, y la caridad es sórdida, tanto como la realidad que se niega ver.

J. H.


Bertrand Russell

MENSAJE A CUBA

LA tarea inmediata de la Fundación Bertrand Russell será la de profundizar la conciencia despertada por el enorme éxito de la primera sesión del Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra. Debemos esperar, que la prensa norteamericana y de Europa occidental, en un violento ataque enconado, arremeta contra nosotros. Se considera al gobierno de Estados Unidos culpable de una política global de agresión, de la cual Vietnam constituye el primero y más terrible ejemplo. Esta agresión no incluye solamente una invasión armada. La realizan en un sistema mundial de explotación y opresión en que gobiernos títeres protegen las inversiones y el control que ejerce Estados Unidos sobre la riqueza nacional de los pueblos de tres continentes. Incluye el mercado mundial que mantiene en la indigencia a los pueblos de Asia, América Latina y África.

Debido a la evidencia que presentamos en nuestra primera sesión, el Pentágono tuvo que reconocer que usan bombas con perdigones de acero. Tenemos que persistir en aislar y exponer la barbarie de la política de Estados Unidos.

AMERICA LATINA: LUCHA CONTINENTAL

Los movimientos de liberación nacional de América Latina preparan convenientemente el núcleo de resistencia contra el imperialismo norteamericano. La lucha en América Latina será continental puesto que las condiciones de opresión son básicamente las mismas en los estados de América Latina. Se ha permitido que Estados Unidos concentre su terrible poder de destrucción en los heroicos pueblos vietnamitas, porque éstos han estado solos. La más efectiva respuesta a la embestida furiosa desplegada contra Vietnam, la constituye la revolución latinoamericana. El capitalismo norteamericano tiene grandes inversiones en América Latina. Estas inversiones constituyen la base del poder agresivo de Estados Unidos. Constituyen el método de esclavizar a los pueblos de América Latina. Emanciparse de la brutalidad norteamericana no es únicamente un movimiento histórico para que la humanidad se libre de viejos males, sino un medio concreto de asegurar la rápida y decisiva victoria del pueblo de Vietnam después de 25 años de resistencia sin igual.

CUBA: FARO DE ESPERANZA
CUBA: EJEMPLO PARA LA URSS, PARA CHINA Y EL MUNDO

El ejemplo de Cuba es único. A lo largo del mundo socialista, los intereses y las desavenencias de los Estados impiden que se dé una respuesta conjunta al imperialismo. Los principios que imponen el respaldo a la lucha antimperialista son subordinados a los objetivos nacionales en detrimento de los pueblos del mundo. Cuba sola se mantiene firme como la voz revolucionaria de la humanidad. Cuba sola sitúa la revolución por encima de consideraciones menores. Cuba sola, demanda mediante su revolución la participación de la masa de la humanidad para decidir el futuro. Es el contacto entre el pueblo cubano y los fines de la revolución y la determinación de los dirigentes de Cuba, el dedicar la Revolución Cubana a la liberación de todos los oprimidos, lo que proyecta el camino hacia adelante. La Unión Soviética sitúa sus relaciones estatales con Estados Unidos por encima de su obligación hacia la lucha por la liberación. China coloca también sus necesidades estatales por encima de las luchas revolucionarias, subordinándolas al interés inmediato. China comete el error de dar prioridad al combate contra distintos elementos antimperialistas en lugar de demandar acción común y un pro grama sobre la cuestión fundamental de apo yo a la lucha de liberación y de oposición a la agresión norteamericana. Cuba ha mantenido vibrante la perspectiva revolucionaria, que sitúa como la primera prioridad la necesidad de liberación dondequiera que sea.

Este es el faro de esperanza que debe atraer a todo aquel que sea un serio defensor de la humanidad. El desarrollo de la guerra en Vietnam está inevitablemente vinculado a la política promovida por Cuba. Esperamos que Vietnam ganará su larga lucha pero la pregunta que nos hacemos es: a qué precio humano. Del mismo modo que otros pueblos se oponen al terror y a la opresión, ellos resisten. Estados Unidos no podrá dirigir toda su fuerza contra Vietnam y probablemente se produzca una rápida victoria vietnamita. Es real el peligro de. los desenfrenados bombardeos norteamericanos a los diques y represas, acciones que causan la muerte a millones de seres humanos. Esto da más fuerza a la necesidad de debilitar con nuevos frentes de resistencia las agresiones norteamericanas.

EL CHE ES UN PROGRAMA

La última carta del Che Guevara a la Tri continental, es un programa que expresa la muy urgente necesidad que existe para que todos se opongan al imperialismo norteamericano. La necesaria determinación de crear dos o tres nuevos Vietnams es el único medio de derrotar a los Estados Unidos. Toda la gente joven debe guiarse por esta memorable de duración. Deben encontrar métodos concretos de lucha, que incluyan la participación directa y el respaldo para la revolución latino americana. La ayuda debe incluir la organización de médicos y técnicos que sirvan a la lucha popular, los que participarán en las ta reas constructivas en las áreas liberadas, siguiendo el ejemplo de Régis Debray, y mediante la realización de campañas de solidaridad en todos los países occidentales. Es una lucha y una forma de dar fin al sistema de opresión, que no podrá ser concluida hasta que ese sistema sea eliminado de todo el mundo.

Con todos los mejores deseos.

(Fdo.) BERTRAND RUSSELL


Economía

UN PUÑADO DE DÓLARES

ENTRE tantas películas de pistoleros nadie se dio cuenta de que en agosto se cumplían 6 años de la Alianza para el Progreso. Esta fecha memorable no merece tan injusto olvido. Los resultados de la Alianza deben ser conocidos por todos, para que todos sepan a lo que conduce la generosa ayuda norteamericana cuando va acompaña, da de una buena dosis de auto-ayuda.

Veamos cómo se ha progresado en Chile en los seis años de la Alianza.

Olvidemos por un momento que en ese período ha habido dos gobiernos distintos: el de Alessandri y el de Frei.

(Será fácil olvidarlo, ya que sus diferencias son tan pequeñas como las que existen entre fiducios y copelios).

La Alianza recomendaba reformas agrarias y nosotros la hemos tenido. El Instituto de Investigaciones de Recursos Naturales dio a conocer hace pocos días algunas cifras que ilustran sobre el avance en este campo: "Entre las provincias de Tarapacá y Llanquihue existen 200.000 minifundios, 25.000 predios de mediana extensión y 5.500 de mayor tamaño. Los minifundios representan 4 millones de hectáreas, los predios medianos 7 millones y los latifundios 17 millones de hectáreas". Según esto, el 61 por ciento de la tierra la posee el 2 por ciento de los propietarios, cada uno de los cuales tiene, en promedio, 3.000 hectáreas de tierra.

RECETA Y RESULTADO

La Alianza recomendaba mejorar las condiciones de salud, para lo cual es indispensable producir más alimentos.

Bueno, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, entre 1957.59 y 1966 la producción de alimentos por habitan, te en Chile disminuyó en un 13 por ciento.

La mortalidad infantil sigue siendo de 100 por cada 1.000 niños que nacen vivos.

La Alianza recomendaba llevar adelante amplios programas de vivienda. En Chile, desde 1960 hasta 1966 el déficit de viviendas ha aumentado en unas 100.000 unidades, ya que se construye mucho menos de lo necesario, pese a los DFL.2 y a las Asociaciones de Ahorro y Préstamos.

La Alianza recomendaba controlar la inflación. A pesar de las pruebas de circo que ha tenido que hacer el sufrido índice de precios al consumidor, este último año no ha soportado más y se eleva velozmente. En siete meses llega a 17,3 por ciento.

La Alianza no decía nada sobre ocupación ni sobre remuneraciones (es lógico: no era una alianza con los trabajadores), pero a nosotros nos interesa. La desocupación en 1966 llegó al 6,2 por ciento de la fuerza de trabajo, lo que significa cerca de 200.000 desocupados.

Las remuneraciones, con reajustes apenas compensatorios en algunos casos, con reajustes menores en otros y sin reajustes para la gran mayoría de los trabajadores, siguen perdiendo su valor real.

Este penoso panorama es general para toda América Latina (con excepción de Cuba), Las mismas falsas reformas agrarias. Las mismas tendencias en las condiciones de vida (faltan ahora 19 millones de viviendas y 400.000 escuelas; siguen muriendo 100 de cada 1.000 niños que nacen, etc.).

El mismo lento crecimiento (según CEPAL. entre 1960 y 1966 el producto total de América Latina creció en un 29 por ciento, lo que significa apenas un 1,3 por ciento anual por habitante, muy inferior al 2,5 por ciento propuesto en la Alianza).

GANANCIAS DE CORPORACIONES

Sin embargo, a algunos no les ha ido tan mal en estos años. Las corporaciones norteamericanas que operan en América Latina se llevaron en 1960 utilidades por 920 millones de dólares y en 1966 se llevaron 1.570 millones (un aumento de 71 por ciento).

Además, los intereses que nuestros países pagaron a los prestamistas del exterior aumentaron de 277 millones en 1960 a 573 millones en 1966, (o sea, crecieron en 107 por ciento).

Es fácil comprender que en esto pensaba el caradura de Johnson cuando declaró, el 17 de agosto, en el patio tropical de la OEA: "lo que hasta ahora hemos hecho es bueno, estamos progresando".

Mucho menos claro resulta saber por qué el Presidente de Chile, en un articulito que preparó especialmente para "Foreign Affairs" (número de abril 1967), se lamenta de que "la Alianza perdió su camino", señala que cualquier cosa es llamada ahora alianza: "préstamos de emergencia sin coordinación se convierten en préstamos de la Alianza; ayuda técnica y financiera entregada libremente a dictadores es también ayuda de la Alianza" y se queja porque "los objetivos iniciales están hoy día tan distantes como hace seis años".

¿A qué vienen estas doloridas lamentaciones? ¿Es que el señor Frei creía en el Viejo Pascuero?

Ya debería saber que cuando se juega con pistoleros de verdad y con tramposos profesionales, lo más probable es que se pierda hasta la camisa.

Tal vez pensó que haciendo algunas concesiones especiales podía conseguir un puñado de dólares de la Alianza. Tal vez por eso declaró en su mensaje del 21 de mayo que una de sus vigas maestras es "la inversión privada extranjera... que nosotros estamos estimulando con todo entusiasmo y dando las garantías necesarias..."

Los convenios del cobre, las sociedades con Parsons & Whittemore apoyadas con créditos de AID y ADELA para las fábricas de celulosa de Arauco y Constitución, la asociación con The Dow Chemical (que tendrá el 70 por ciento del capital) para todas las plantas petroquímicas; la participación de General Cables en Madeco, la sociedad de Ralston Purina con el clan Edwards, las autorizaciones a Crown Cork, The Sydney Ross, Ford Motor, Kaiser, etc., son buenos ejemplos de colaboracionismo aliancista.

LA GRAN ENTREGA

También lo son en Brasil la entrega de la industria petroquímica a Union Carbide, a Philips Petroleum y a Shell; del aluminio a Alcoa y Hanna Mining, el traspaso de Tintas Ipiranga a la Esso Chemical; la venta a em. presas extranjeras de la Fábrica Nacional de Motores y de Acesita.

Ejemplos similares podemos encontrar en cada uno de los países de América Latina (menos en uno). La pretendida ayuda ha facilitado la entrega. La industria automotriz de todos estos países pertenece ahora a la Ford Motor, la General Motors y la Chrysler; la industria petroquímica cayó en manos de la Union Carbide, de la Dow Chemical y de la Allied Chemical; los nuevos yacimientos de cobre son acaparados por la Anaconda, la Kennecott y la Cerro de Pasco; los de hierro por Hanna y Bethlehem; los de aluminio por Alcoa y Reynolds; los de petróleo por la Esso Standard, la Gulf Oil y la Shell, etc.

Es así como, apoyándose en promesas (y a menudo en la fuerza persuasiva de los golpes militares), los grandes consorcios norteamericanos han hincado con más violencia sus repulsivos colmillos en nuestras debilitadas economías.

Pero hay gente muy ingrata. Comida hecha y amistad deshecha, dicen. Instalan sus empresas y después, cuando se trata de votar la ayuda, empiezan a encontrar dificultades. Los congresales norteamericanos, muchos de los cuales son importantes accionistas de las empresas que operan en América Latina, deciden reducir en 172 millones de dólares el aporte de este año a la Alianza para el Progreso.

REFORMISTAS DESENGAÑADOS

Ellos ya consiguieron sus objetivos. Lo demás no les importa. Los informes de la Alianza seguirán retratando la desilusión de los reformistas desengañados. Seguirán diciendo, como el informe presentado por el CIES en la reunión de Viña del Mar de junio de este año: "el crecimiento de la economía de América Latina en 1966 fue menor que el alcanzado en 1964 y 1965...", "la ejecución de los programas de reforma de las estructuras agrarias marcha con gran retraso...", "en cuanto al sector manufacturero, su producción viene creciendo muy lentamente...", "el desempleo y el sub empleo urbanos constituyen el problema más apremiante...", "su persistencia y su incremento en algunos países representa, sin duda, una causa potencial de serios conflictos sociales".

También es probable que sigan señalando que "la mayor disponibilidad de divisas... ha tenido que dedicarse a amortizar las elevadas deudas a corto y mediano plazo... y a los crecientes pagos al exterior por intereses y dividendos".

Es todo lo que podía esperarse de una alianza de esta especie. Al final, tal como en las películas de pistoleros, el gringo rubio le pega al moreno latinoamericano y se queda con el puñado de dólares.

RICARDO


Trabajadores

LA AMARGA "GALLETA" DE LOS CAMPESINOS

A pesar de la negativa terminante del gobierno de recibir a los 700 campesinos de Molina que cubrieron a pie los 248 kilómetros que hay entre esa localidad y Santiago, éstos aún confían que sus peticiones serán solucionadas.

Entre los campesinos que se encuentran en huelga indefinida desde el 18 de julio, se cuentan de todas las edades. Desde niños de 15 años hasta ancianos de 64.

PUNTO FINAL conversó en el Sindicato de Madeco, donde alojaron desde que llegaron a Santiago, con Ramón Villagra, 64 años, casado, un hijo de 6 años, inquilino del fundo Maravilla, de Molina, propiedad de Juan Bautista Rossetti, ex ministro de Hacienda.

"Yo aún no pierdo la esperanza de vivir en una forma decente. Alguien nos tendrá que escuchar", dijo.

DE SOL A SOL

Ramón Villagra se levanta a las seis de la mañana. Antes de irse a trabajar a las viñas toma un mate con un pedazo de pan solo.

Al mediodía vuelve a su casa donde su mujer ha preparado un plato de porotos o de papas con tallarines. Esta alimentación no varía, todos los días de la semana es la misma; la carne, los campesinos no la prueban ni tampoco la leche.

Villagra vuelve al campo a las 13.30 horas para trabajar hasta las 17.30 horas. La colación de la tarde consiste en otro mate con otro pedazo de pan.

La hora de comida rara vez llega, ya que son escasos los días que alcanza la ración para la noche. La alimentación que da el fundo consiste en tres galletas diarias (cada galleta es un pedazo de pan de aproximadamente 300 gramos), la que no varía por el número de personas que integren una familia.

El salario diario de Ramón Villagra alcanza a Eº 4,80. "¿Qué se puede hacer con esto para comer y no salir desnudo al campo a trabajar? Si para comprarnos un par de zapatos o alguna prenda para abrigarnos tenemos que dejar de comer. ¿Puede el hombre tener energía para trabajar y darle nuestra vida a estos patrones con lo poco que comemos?

La vida de nosotros es sacrificada y dura, los caballeros sólo saben ahorcarnos. Si vamos a pedirles un poco más de salario nos contestan que no quieren revoltosos en el fundo, ni comunistas tampoco, y nosotros sólo pedimos algo con que llenar las tripas."

El pedazo de tierra, la mejora, que se entrega en todos los fundos a los inquilinos, en éste, Maravilla, alcanza a medio octavo de cuadra por familia. En este pedazo ínfimo de tierra no se alcanza a sembrar porotos ni papas que es el alimento básico del campesinado. Sólo se puede usar el medio octavo de cuadra para cosechar algunas verduras que apenas alcanzan hasta los meses de marzo o abril. En medio de este pedazo de tierra se encuentra la casa, que Ramón Villagra llama "ratonera". No tiene luz, consta de una sola pieza que cumple las funciones de comedor y dormitorio, y otra más chica que ha sido habilitada como cocina. Servicios higiénicos no hay. Para lavarse "se usa el agua de la acequia, y para ir al baño se usa el campo libre".

"VIVIMOS COMO ANIMALES"

"Por todo esto —dice Ramón Villagra— es que queremos que se nos arregle un poco la situación; al menos que nos acomoden las casas, para dejar de vivir como animales." Agrega Villagra que no es que no haya luz en el fundo. Las casas patronales tienen instalada luz eléctrica, la que se saca del alumbrado público, pero ahí nadie vive. Juan Bautista Rossetti, el dueño, visita el fundo aproximadamente una vez al mes; lo mismo hace su administrador, Carlos Garcés, que también vive en Santiago. Viaja al fundo a dar instrucciones al mayordomo y vuelve a Santiago. No quieren darse cuenta de la situación subhumana en que viven sus inquilinos. Al momento de despachar esta crónica se encontraba en camino una gestión de la senadora socialista María Elena Carrera, para reiniciar las conversaciones y solucionar el conflicto. Con anterioridad, la CUT solicitó al ministro del interior la formación de una comisión tripartita que estudiara un posible arreglo, pero no se recibió respuesta.

PETICIONES

El pliego de peticiones del campesinado de Molina se presentó a mediados de mayo. El gobierno y los patrones se negaron a las conversaciones directas en espera de la constitución de la Junta de Conciliación. Como no se dictaba el reglamento correspondiente, la espera se hizo larga.

La segunda tentativa para buscar una solución se efectuó a comienzos de julio en la Gobernación de Molina; de común acuerdo con el gobernador, la parte patronal y los trabajadores, se formó una junta de conciliación, pero se necesitaba el reconocimiento del Ministerio del Trabajo. En este lapso se hizo un paro de advertencia. Como resultado se llegó a un compromiso entre el gobernador de Molina, la parte patronal y la parte obrera para discutir y considerar legal lo que se acordara. Durante una semana se conversó. Se llegó a un 17% de aumento, mientras los campesinos pedían un 50%. En vista de este fracaso, el 18 de julio se declaró la huelga indefinida. El intendente de Talca, al día siguiente de la iniciación de la huelga, solicitó a los campesinos que rebajaran el 50% de aumento y que se reincorporaran al trabajo, comprometiéndose a obtener del Ejecutivo el reconocimiento de la Junta de Conciliación de Molina en 48 horas, o que esperaran ocho días más porque saldría de la Contraloría el reglamento de la ley de sindicalización campesina.

Nuevas gestiones se iniciaron esta vez ante el gobernador de Molina, Marcos Maturana Yávar. Hubo acuerdo para solicitar la intervención de un funcionario del Ministerio del interior. Fue nombrado Eduardo Alvarez Tarico. El gobierno se comprometió pero no lo mandó. En vista que no llegaba el funcionario, el gobernador hizo una proposición de reajuste de 23% en forma provisoria. Una vez reintegrados los campesinos a sus labores, se vería el resto del pliego de peticiones que se sometería a arbitraje. Quedó de contestarse al día siguiente. Pero los patrones aceptaban el 23% como definitivo.

DESTITUCIÓN

El lunes 7 de agosto, nuevamente intervino el gobernador de Molina en gestión de arreglo. Se reunirían en la Gobernación los dueños de fundos con los inquilinos, pero el sindicato de patrones se adelantó y el gobernador hubo de ir donde los patrones. Estos ofrecieron 20% de aumento. Este planteamiento lo apoyaron en la declaración del gobierno respecto a política de salarios. El 20% fue ofrecido sobre salarios y regalías, y el resto del pliego se sometería a arbitraje con dos condiciones: 1) que el arbitro fuera el ministro William Thayer, y 2) que de inmediato se fijaran las tarifas de la cosecha próxima de marzo y abril. Ambos puntos fueron rechazados por los campesinos. El mismo martes 8 de agosto se resolvió la marcha a Santiago, y se partió de Molina el jueves 10.

El gobierno del presidente Frei condenó la actuación del gobernador de Molina, Marcos Maturana Yávar, por tratar de buscar una solución en el conflicto de los campesinos. Le pidieron su renuncia. Fue inmediatamente reemplazado por Walter Vidal Vásquez, funcionario del Ministerio del Interior.

Según declaraciones del ministro del interior, Bernardo Leighton, la renuncia de Maturana, que permaneció junto a los campesinos (es reconocida su actitud por los integrantes de la marcha), se debió a "desacuerdos con el gobierno en materia de aumento de salarios para los campesinos".

Nuevamente, el gobierno del presidente Frei demostró que está junto a los patrones y contra el pueblo. Los campesinos de Molina permanecieron en Santiago hasta el 23 de agosto. La noche antes de regresar, una nutrida delegación visitó al presidente del Senado, doctor Salvador Allende, en un último esfuerzo para conseguir por su intermedio una entrevista con el ministro del Trabajo, William Thayer. Por primera vez, quizás, un grupo tan representativo del auténtico pueblo trabajador de Chile entraba en el alfombrado recinto del Congreso Nacional. Más de cincuenta campesinos —la mayoría de ellos con ojotas, vestidos pobremente y sus rostros curtidos por el sol— esperaron anhelantes mientras Allende se comunicaba por teléfono con el ministro del Trabajo. Pero este último se negó enfáticamente a recibir al presidente del Senado acompañado por campesinos.

Ese mismo día el gobierno había dictado el decreto de reanudación de faenas y de arbitraje obligatorio. La Unión de Campesinos Cristianos anunció de inmediato que aceptaba el decreto. La Moneda aseguró que lo mismo habían hecho dirigentes de la CUT y de la Federación Campesina e Indígena. Al día siguiente, los 700 campesinos que marcharon hasta Santiago regresaban en tren a Molina.

El gobierno quiso demostrar hasta el último instante que la marcha de 248 kilómetros, a pie, había sido inútil, un sacrificio estéril. La esperanza campesina se estrelló contra la estulticia gubernativa.

XIMENA CANNOBBIO


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02