Espías Voluntarios

DOCUMENTOS
Suplemento a la edición Nº 32 de PUNTO FINAL
Primera quincena de julio de 1967.
Santiago, Chile.

382 ESPÍAS "VOLUNTARIOS"
Historia de los Cuerpos de Paz en Chile
por AUGUSTO CARMONA A.

El trabajo que PF presenta en este apartado fue preparado con la colaboración de dirigentes estudiantiles, profesores universitarios, profesionales y dirigentes de pobladores. A ellos expresamos nuestra gratitud por los antecedentes y documentos que nos dieron a conocer y que permitieron elaborar este reportaje.

CUANDO los dirigentes socialistas de la Universidad Técnica del Estado se incorporaron a la reunión, el grupo ya estaba sentado alrededor de la mesa. Leonardo Yáñez, delegado al Consejo de Profesores, hacía ver en tono cortés a Bertrand Milhouse, un norteamericano de color, que la conversación era improcedente y que no permitiría que se grabara. Uno de los recién llegados, Danilo Aravena, interrumpió a su compañero y en tono más duro dijo a los norteamericanos que era tal su desconfianza, que no estaba seguro que no hubiesen grabadoras escondidas en la pieza. "Nuestras propias explicaciones sobre por qué no estamos de acuerdo con esta reunión, pueden servirles de antecedentes políticos a ustedes".

Las réplicas de los siete u ocho voluntarios de los Cuerpos de Paz se confundieron con las consignas y gritos de "¡fuera!, ¡yankis go home!", voceadas por una docena de universitarios que irrumpieron bruscamente. Hubo un encuentro cuerpo a cuerpo, y los triunfadores tomaron documentos y archivos de estanterías destrozadas en la pelea.

La dirección nacional de los voluntarios de los Cuerpos de Paz mantuvo total reserva sobre estos hechos. Su discreción le ha valido muchos éxitos al Cuerpo de Paz, una institución norteamericana fundamental para la política exterior del Departamento de Estado.

El incidente ocurrió en febrero de este año, y fue el primer encuentro violento que se conoce entre un contingente del Cuerpo de Paz y estudiantes chilenos.

Pero en otro lugar y a fecha muy distante, sólo el 11 de junio pasado, un grupo de madres chilenas y dirigentes vecinales despedían a Dennis Dalrymple, en el aeropuerto de Pudahuel. Una de ellas, Hilda Araya, le entregó al joven norteamericano, en señal de agradecimiento, una cajita de madera cubierta de cobre, llena de cigarrillos chilenos, con el escudo nacional y las gracias de la agrupación de madres grabados en la tapa. El "voluntario" Dalrymple volvía a Nueva York, de donde fue reportado a Chile, dos años atrás, por el Cuerpo de Paz.

El día anterior, Dennis Dalrymple fue objeto de una manifestación de aprecio por los vecinos de la Población Colo Colo, en la que participó el intendente de Santiago, Sergio Saavedra, y un enviado personal del embajador Ralph Dungan. El intendente Saavedra recordó el día que mandó llamar al Cuerpo de Paz para que se hiciera cargo de algunos planes de desarrollo comunal en la Población Colo Colo y ayudara a la Intendencia en el traslado de 350 familias a las mediaguas construidas en nuevos terrenos.

Antes de irse de Chile, Dalrymple entregó a su director un completo informe de su labor y experiencias. El informe fue enviado posteriormente a Washington.

Son dos ejemplos concretos de las actividades del Cuerpo de Paz en Chile. Aunque diferentes, tienen en común factores básicos que sirven para esclarecer la verdadera identidad de sus cuadros:

1) Despiertan resistencia en los sectores más conscientes, como el estudiantado; 2) trabajan directamente con las autoridades chilenas y terminan por ganar el apoyo de los grupos donde actúan, especialmente los pobladores; 3) acopian información sobre nuestro país, que va a parar a Washington, y 4) despliegan métodos nuevos y muy sutiles, inspirando confianza con su actitud "espontánea y desinteresada".

(Las dos terceras partes de los "voluntarios" viven en las comunidades rurales o urbanas, donde trabajan. Las entrevistas que sostuve con voluntarios y chilenos relacionados con el Cuerpo de Paz, me dejaron clara impresión que al hombre común le es difícil ver un "espía" o cosa semejante en ese "gringo buena gente" que viene a ayudarlo. De naturaleza franca, abierta, ingenua, el "voluntario" representa el tipo ideal, fácil de encontrar entre los norteamericanos, para inspirar confianza y simpatía, y trasmitirlas en cada uno de sus actos).

"EL AMERICANO FEO"

Los antecedentes históricos del Cuerpo de Paz aparecen ligados a los primeros capítulos de la historia expansionista norteamericana (Tejas, California, Alaska). El desarrollo mismo del capitalismo exigió abrir las fronteras de EE.UU. más allá de sus límites naturales para nuevos mercados. La diplomacia norteamericana se puso al servicio de la expansión económica, innovando cada cierto tiempo la política de relaciones con los "países amigos".

El "panamericanismo", promovido en 1881 por el secretario de Estado, Blaine, fue el primer programa a escala continental que desarrollaron los norteamericanos para imponer su hegemonía. Su objetivo inmediato era desplazar a Europa en el comercio y lazos culturales con América Latina. Paralelamente, se sucedieron una serie de intervenciones de la infantería de marina, que fueron conocidas como la "política del garrote", y que terminaron por desprestigiar al panamericanismo. Explicando las contradicciones evidentes entre ambos estilos, C. Beals dice en "The Coming Struggle for Latin America": "Nuestras inversiones de capital en el extranjero demandaban a menudo de la buena voluntad. Sin embargo, por otro lado, se oponían a la libertad social y a la independencia internacional del país, pues traerían consigo aumentos de salarios y reglamentaciones de las actividades de los inversionistas extranjeros. Por otro lado, nuestras necesidades de seguridad nacional introducen otro ingrediente generalmente contrario a la buena voluntad, pues nos llevan a apoderarnos de bases navales y .puestos militares, a pesar de que nuestra necesidad de tener aliados en el sur nos obliga, por el momento, a ser amistosos. En esta forma hubo, y en la actualidad hay (1939) un intrincado tira y afloja que aumenta las complejidades y contradicciones de nuestra política."

Vino después la política del "Buen Vecino", del presidente Roosevelt, que trató de limar las asperezas e intensificar el carácter "bondadoso" del trato político. Pasada la segunda guerra, apareció el programa del Punto IV. pero en uno y otro caso, continuaron las intervenciones militares.

Finalmente, Eisenhower pareció acercarse a la solución. Lanzó el programa "De Pueblo a pueblo", que sirvió durante los primeros años de la guerra fría. Eisenhower lo definió en una conferencia de hombres de negocio, diciendo que "la manera de explotar este deseo de paz de las gentes, es que se reúnan los pueblos para que dirijan ellos a sus gobiernos, y si es necesario, que los pueblos se entiendan a pesar de los gobiernos" ("The Fourth Dimensión of Foreing Policy").

Surgió así la táctica del entendimiento "desde abajo", como el mejor método para ganar las simpatías de los pueblos y cambiar la tenebrosa imagen de Estados Unidos.

La aplicación práctica de esta filosofía es la gigantesca red de programas de "desarrollo de recursos humanos" (programas de desarrollo comunal, de enseñanza industrial, de asistencia técnica y profesional, etcétera) que mantiene actualmente EE. UU. en el mundo.

Pero el gran impulso de la nueva fórmula la dio John F. Kennedy, con su Alianza para el Progreso y la creación del Cuerpo de Paz, apurado por las proyecciones de la revolución cubana.

El enunciado que hizo Kennedy de la Alianza, en marzo de 1961, consistió en que era necesario estimular "los programas de desarrollo de recursos humanos, como prerrequisito al desarrollo social y económico de las naciones en vías de desarrollo. Se puso en evidencia la futilidad de las grandes inversiones básicas sin antes proveer a la población de nuevos oficios y conocimientos para hacer uso de siderurgias, caminos modernos, fábricas de fertilizantes, etcétera. En la misma forma, las reformas sociales y políticas urgentes de América Latina no irían muy lejos sin una gran inversión en educación".

Este enfoque kennediano de la ayuda externa había sido planteado años atrás en las páginas del bestseller literario, "El Americano Feo", de Lederer y Burdick, editado en 1958. En su epílogo puede leerse: "La mayor parte de los norteamericanos en el exterior se dedican a la planificación de proyectos grandes: represas, sistemas de regadío. El resultado es que desarrollamos enormes complejos técnicos que algún día pagarán dividendos, pero que en esta etapa del desarrollo no son necesarios. Ya nadie, salvo unos escasos políticos locales, los promueven como medio de lograr poder y riqueza. Los técnicos que desean trabajar en proyectos pequeños, pero más manejables, no reciben apoyo."

"Los autores de este libro han obtenido declaraciones de los economistas "nativos" en relación a la naturaleza de los proyectos "de necesidad" más urgentes en los países asiáticos; ellos incluyen: mejoramiento de la crianza de cerdos y pollos, pequeñas bombas de mantención barata, conocimiento de pesca comercial, preparación de conservas, mejora de semillas, plantas papeleras tamaño-aldea, desarrollo de pequeñas industrias. (El analfabetismo de muchos países se debe a que nadie tiene medios para adquirir papel.) Estos son los proyectos que nos ganarían amigos a bajo costo y que son el prerrequisito de la industrialización e independencia económica del Asia".

"The Ugly American" fue publicado en 1958, y posteriormente llevado al cine, cuando ya la CIA operaba en el sudeste de Asia, lugar donde se desarrolla el libro. Para muchos es una sátira de la antigua diplomacia norteamericana, racista y prepotente, que propuso cambiar su rostro por otro más amable y efectivo.

Por su parte, la enumeración de los tres propósitos básicos del Cuerpo de Paz, declarados por el subdirector de la organización en Chile, Buster Lewis, expresa: 1) "Asistir a los otros pueblos para que estén en condiciones de satisfacer sus necesidades de mano de obra capacitada"; 2) "Promover una mayor y mejor comprensión de los Estados Unidos por parte de dichos pueblos"; y 3) "Promover una mayor y mejor comprensión de los pueblos de otros países por parte de los ciudadanos norteamericanos".

En el punto primero aparece clara la coincidencia con el enunciado de la Alianza y las recomendaciones del "Americano Feo", y en los dos siguientes, con uno de los principales objetivos de la nueva diplomacia norteamericana. Por lo último, el Cuerpo de Paz ha sido acusado en diversos países de "penetración ideológica y activismo político" embozado. Fueron expulsados de Irak e Indonesia, y en muchos lugares son objeto de manifestaciones hostiles, en momentos de ebullición política y social. Pero hasta el momento, sus métodos pueden más y el Cuerpo logra exhibir resultados halagadores.

El aporte que trae para combatir el subdesarrollo, con fórmulas para mejorar la mano de obra, ayuda a pequeñas industrias y artesanías, desarrollo comunitario a través de cooperativas, y otras soluciones intermedias, en abierta oposición a los programas de grandes inversiones básicas (desarrollados por los países socialistas), tiende más bien a perpetuar el subdesarrollo, en la medida en que sólo enseña a los hombres a soportarlo mejor, pero no intenta, como no podría hacerlo, nada que pueda alterar las actuales estructuras que mantienen el atraso de los pueblos. En este sentido, el Cuerpo de Paz cumple tal vez la función más importante en favor del imperialismo norteamericano.

UNA HERMANA PARA LA PROMOCIÓN POPULAR

Hay en la actualidad más de diez mil "voluntarios" de la Paz operando en 50 países. Según el cuarto informe anual del Cuerpo, el 30 de junio de 1965 había 8.624 voluntarios en 46 países (3.214 en América Latina, 1.285 en el Cercano Oriente y Asia meridional, 847 en el Lejano Oriente y 3.278 en África), mientras otros 4.624 recibían adiestramiento a la misma fecha.

El costo por voluntario, en 1966, fue de 7.832 dólares. Multiplicado por el total de agentes, su personal humano le significa a la organización una inversión de alrededor de cien millones de dólares anuales.

El financiamiento proviene de la Ley de Seguridad Mutua (para fines militares) aprobada dentro del Presupuesto de la Nación, y de disponibilidades directas del secretario de Estado. La "Smith-Mundt Act" dio poderes casi absolutos al secretario de Estado norteamericano en lo propagandístico y cultural, cuando se trata de dar ayuda "en forma de becas, dinero, servicios y materiales para colegios, bibliotecas y centros comunitarios en el extranjero, fundadas o promovidas por ciudadanos norteamericanos en el extranjero, ayuda de todo tipo a individuos y organizaciones no comerciales en los EE. UU. y en el extranjero. El secretario de Estado tiene poder para pedir dinero al Congreso para esos propósitos" (The Fourth Dimensión of Economic Policy, p. 32).

Creado en marzo de 1961, por el presidente Kennedy, el primer jefe mundial del Cuerpo de Paz fue Robert Sargent Shriver, cuñado del mandatario asesinado en Dallas. Definió así el credo de la organización: "El concepto fundamental es que los pobres se pueden ayudar efectivamente a sí mismos solamente movilizando su fuerza política." (Shriver fue denunciado por numerosas publicaciones como agente del Servicio Secreto de la Armada norteamericana durante la segunda guerra mundial y posteriormente de la CIA.)

Fue reemplazado, hasta ahora, por Jack Vaughn, ex secretario adjunto para Asuntos Latinoamericanos, con sede en Washington, y ex boxeador de relativo éxito deportivo.

Como ejemplo de la nueva versión del trato de EE.UU. a los países subdesarrollados, el Cuerpo de Paz está concebido a escala mundial, para desarrollar los recursos humanos y como ingrediente de la Alianza para el Progreso. El Cuerpo está ligado con "La Guerra a la Pobreza", como se llama a todo el cuadro de beneficencia social que se ha montado en Estados Unidos para asistir a los norteamericanos pobres. Es una especie de Promoción Popular norteamericana. La inspiración política, los objetivos, las métodos y las críticas que han recibido ambas, son muy similares. "The New York Times" recoge las siguientes criticas a la Guerra a la Pobreza: "Podría convertirse no sólo en una desgracia nacional, sino en catástrofe nacional". "Nepotismo, desaguisado, disparate administrativo, viles pendencias entre agencias". "Fiesta gigante de cacicazgos políticos". "Pienso para el establo político".

Según el mismo "Time", hay ocho agencias en EE. UU., entre ellas, Job Corps (reducción de jóvenes desamparados de 16 a 21 años), Cuerpos de Paz locales y Acción Comunitaria.

El mismo Shriver definió a esta última como la "más agresiva de las invenciones de la Oficina de Oportunidad Económica, que constituye una verdadera corporación comercial de la nueva revolución social".

La Promoción Popular es la réplica chilena de la "Guerra a la Pobreza", y la interferencia norteamericana se lleva a efecto por canales gubernamentales. El 25 de junio de 1965, el vicepresidente de la CORFO, Raúl Sáez Sáez, escribió a Margaret I. Anderson, de Bethesda, Maryland, USA, agente del programa "Empresas Populares", contestando una proposición: "He puesto estas valiosas ideas en manos de don Sergio Ossa, encargado de lo que en Chile se llama Promoción Popular y que justamente ha elaborado proyectos concretos sobre estas materias que son del mayor interés. Oportunamente le informaré sobre el progreso que hagamos en estas materias, pero desde luego le adelanto que las ideas del documento son muy coincidentes con algunas de nuestras probables realizaciones futuras".

Margaret Anderson envió a Raúl Sáez el programa de Mackenzie Lewis para "la formación de pequeñas empresas entre los pobladores marginales de toda Sudamérica". En la carta que acompaña el documento hay un párrafo particularmente elogioso para Sáez: "Hemos seguido con gran interés sus esfuerzos constructivos tendientes a rehacer los esquemas de cooperación entre Chile y los Estados Unidos dentro del contexto de la expansión y asociación productiva. Es usted ciertamente el prototipo del innovador en el hemisferio occidental de hoy."

El proyecto de Mackenzie Lewis es otro eslabón de la serie "desarrollo comunitario", que tiene por objeto "bajar la tensión de los ghettos urbanos". Esta vez se trata de aplicar la fórmula en las poblaciones "marginales" de Santiago, apuntando directamente al desasosiego político con la creación de una "voluntad para desarrollarse". "Esta es una condición psíquica —dice—. Es materia individual de cada ciudadano. Dicha condición, evidentemente, tiene aspectos sociológicos, políticos y económicos. Además está relacionado con el problema de la desesperación, como los pobres conocen la desesperación, y con el problema de inquietud política basada en la desesperación, como ella puede venir. Integrando a los marginados a la vida del país, se crea la subestructura necesaria para soportar la creación de una "voluntad para desarrollarse". (Párrafo textual del memorándum enviado por Margaret Anderson a Raúl Sáez sobre el proyecto de Mackenzie Lewis.)

La serie incluye proyectos de servicio de comunidad, para mejorar clubes e instituciones.

En Chile, casi los dos tercios de los voluntarios del Cuerpo de Paz operan como activistas directos de la promoción Popular (la agencia nacional de desarrollo comunitario) en trabajos con juntas de vecinos, centros de madres e intendencias, en las ciudades, y con la Corporación de Reforma Agraria (CORA), en el campo.

Pero no es la única institución gubernamental chilena vinculada al Cuerpo de Paz. Toda su labor está coordinada por la Oficina de planificación Nacional, en la actualidad. El subdirector para Chile, Buster Lewis, me declaró: "Toda nuestra actividad está combinada por la Oficina de Planificación Nacional, como el resto de la ayuda extranjera. Desde la fundación de ODEPLAN tenemos contacto con ella, y el enlace es Iván Lavados, de la Oficina de Asistencia Técnica. Esa oficina coordina y distribuye la ayuda y el envío de voluntarios, para evitar que se produzca repetición de pedidos y otros problemas, así como supervisa y califica los programas específicos que desarrolla el Cuerpo."

En este caso, la presencia de agencias estatales es fundamental a la organización de voluntarios norteamericanos para acallar las críticas sobre su contenido político y presentarse como un programa técnico, al servicio de cada país y a las órdenes de sus organismos responsables. ("El Cuerpo de Paz se destaca singularmente entre otros programas de los Estados Unidos porque los voluntarios trabajan bajo la dirección de los países anfitriones —organismos tanto particulares como gubernamentales— y viven y trabajan en las mismas condiciones que los funcionarios y ciudadanos nacionales. Es una organización independiente, no afiliada al cuerpo diplomático ni a la Misión Económica de Estados Unidos. El Cuerpo de Paz va solamente a donde soliciten sus servicios." (Párrafo del folleto "El Cuerpo de Paz de los Estados Unidos al Servicio de Chile".)

Próximamente se incorporará a 35 voluntarios al Plan Nacional de Forestación, por un convenio aprobado por ODEPLAN, y se aplicará un plan piloto de autoconstrucción con quince voluntarios dirigidos por la Corporación de Servicios Habitacionales (cada voluntario forma parte de la cuadrilla de trabajo de un ingeniero de la Corporación).

"Creo —me dijo Buster Lewis— que diariamente estamos llegando más a la plena participación del desarrollo social-económico de Chile".

La penetración del Cuerpo de Paz en las esferas oficiales es tan profunda, que se ha programado la formación de un cuerpo de "voluntarios" propios, que vaya más allá del trabajo de los universitarios en verano. La agencia de voluntarios chilenos dependería de la Promoción Popular y de la Asesoría para Asuntos Juveniles de la Presidencia, que dirige Marco Antonio Rocca, de gran influencia en los círculos universitarios democristianos. La revista PLAN anota que en julio de 1966 estuvo en el país el dirigente internacional del Cuerpo de Paz, William Délano, quien fue recibido, entre otros personeros de gobierno, por el ministro de Agricultura, Hugo Trivelli; Alvaro Droguett, de la Cancillería; Leonel Calcagni, consejero de la promoción Popular, y el propio Marco Antonio Rocca.

Las siguientes son las instituciones chilenas que trabajan con "voluntarios" del Cuerpo de Paz: Dirección de Asuntos Indígenas, Ministerio de Agricultura, Junta de Adelanto de Arica, varias intendencias de provincia, Promoción popular, corporación de Reforma Agraria, corporación de Servicios Habitacionales, Ministerio del interior, universidad de Concepción, universidad Técnica del Estado, Universidad del Norte, Universidad Austral, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad Católica de Santiago, Centros Regionales de la universidad de Chile, Instituto Nacional de Capacitación Profesional, Servicio de Cooperación Técnica, instituto de Educación Cooperativa, Federación de Cooperativas de Ahorro y Créditos Ltda., instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), varias cooperativas campesinas a lo largo del país, instituto Forestal, Ministerio de la Vivienda y Urbanismo, Servicio Nacional de Salud y varios hospitales de la capital y provincias.

El número oficial de "voluntarios" operando actualmente en el país, declarado por Buster Lewis, es de 382. La primera quincena de junio recién pasado regresaron a sus casas 53 enviados norteamericanos, que actuaban en desarrollo urbano y enseñanza industrial. Entre agosto y octubre próximo llegarán nuevos refuerzos: 35 a 40 para educación universitaria (Austral, Concepción, Santa María, Católica y UTE del Norte); 15 para el plan piloto de autoconstrucción, y 35 para el Plan Nacional de Reforestación.

El programa desarrollado por el Cuerpo de Paz en el país se divide en cuatro secciones generales:

1. Desarrollo de la Comunidad: Rural: extensión agrícola, sanidad, construcción de escuelas y caminos, reforestación, economía doméstica, industrias caseras, cooperativas. Urbana: autoconstrucción, actividades deportivas, salud y nutrición, industrias caseras, asistencia social, trabajos con centros de madres y juntas de vecinos (los voluntarios de esta sección viven dentro de la comunidad donde trabajan).

2. Educación: escuelas técnicas, instrucción de profesores, universidades, enseñanza y promoción de artesanía. Dictan cursos de: ciencias naturales, matemáticas, ingeniería, música, agricultura, inglés y varios ramos técnicos e industriales.

3. Cooperativas: ayudan a las cooperativas de ciudades de provincias en sus programas de educación, estudios socio-económicos y cursos de contabilidad y administración; coordinan cursos, programas y servicios especiales que ofrece el Instituto de Educación Cooperativa a otras organizaciones del movimiento cooperativo, y se desempeñan como técnicos pesqueros, profesores de cursos educacionales y consejeros administrativos, en las cooperativas pesqueras asesoradas por INDAP.

4. Asistencia Profesional: estudios especializados, recolección de semillas, trabajos conjuntos con ingenieros chilenos que llevan a cabo el Programa Nacional de Reforestación, planificación urbana, administración municipal, asesoría directa a varias municipalidades y en la preparación de planes y programas de inversión local del Ministerio do la Vivienda, investigaciones en laboratorios universitarios, centros de computación, preparación y enseñanza de nuevas enfermeras profesionales y extensión de servicios y aumento del personal del SNS.

INGRESO A CHILE

Más de un año el Cuerpo de Paz estuvo funcionando sin una reglamentación definitiva sobre su permanencia en Chile. Cuenta Buster Lewis que en marzo de 1961 se establecieron las primeras consultas diplomáticas, como paso previo a un convenio formal entre gobiernos. Los 45 voluntarios que llegaron primero al país, en septiembre del mismo año, destinados al instituto de Educación Rural, con su equipo de trabajo, entraron al país con visas especiales solicitadas por la Embajada de Estados Unidos. Sondeos ante la Cancillería establecieron que el ingreso y permanencia de los "voluntarios" norteamericanos fue regulado definitivamente por el Intercambio de Notas Nº 160, del 3 de octubre de 1962, que constituyó un acuerdo en virtud del Convenio Básico de Cooperación Técnica firmado con USA en 1951. Desde entonces se les otorga visa de "Residente Temporario", gratuita. Están sujetos a la legislatura ordinaria, ya que carecen de fuero diplomático.

Su organización cuenta con una jefatura máxima, desempeñada por el director del Cuerpo de Paz en Chile, Paul Bell, con oficinas en avenida Suecia 286 y una residencia en Biarritz 1929. (Bell es un ex pastor bautista, de alrededor de 30 años, que llegó a Chile desde América Central.) Le sigue el subdirector, Buster Lewis, 28 años, ingeniero comercial, fue "voluntario" en Colombia, lleva dos años en Chile. El cuerpo de "voluntarios" está distribuido en cinco oficinas regionales (la de santiago está en Alameda 448, a cargo de Richard Mishler).

"SIMPÁTICOS JÓVENES NORTEAMERICANOS"

Los tres norteamericanos no dejaban de estar inquietos. El gimnasio de la población se iba llenando de público. Estaban presentes dirigentes de las Juntas de Vecinos y Centros de Madres, y la presentación la haría el presidente del club deportivo. Con mucho ruido se había anunciado un acto especial en el gimnasio de la Población "Las Rejas" (o Villa O'Higgins, 25 mil habitantes) para esa tarde de noviembre de 1966. De pronto, estallaron voces amenazantes. Desde la calle, una tumultuosa manifestación repudiaba la presencia de los yanquis y pedía su expulsión. Se llamó a carabineros y bajo su protección pudieron hacer su estreno en público los tres primeros "voluntarios" del Cuerpo de Paz que llegaban a la Villa O'Higgins. Se exhibieron películas deportivas del Servicio de Informaciones de EE. UU. y se brindó un nutrido aplauso a las "visitas" para pasar el bochorno.

Quien hizo la presentación fue un sobrino de Hilda Araya, presidenta de un Centro de Madres y gestora personal de la llegada de los "voluntarios". En agosto del 66, conoció a un grupo de ellos en casa de su hermano, Luis Araya Castillo, presidente del club Deportivo "Hijos de Combarbalá", de la Población Malaquías Concha (el club recibe películas, cursos de ballet, folklore; además de ayuda material, del Cuerpo de Paz). Mientras conversaban les preguntó: "¿por qué, si ayudan a los clubes no ayudan también a los centros de madres?" Los norteamericanos mostraron de inmediato su interés: "Sólo falta que ustedes pidan esa ayuda", contestaron. Así se hizo. Hilda Araya habló con la presidenta de la Agrupación de Centros de Madres, Victoria Ibáñez, del Partido Nacional, quien formalizó la petición. Un mes después la agrupación recibía dos máquinas de coser y 10 cajas con herramientas donadas por CARE, una institución privada norteamericana de beneficencia. Quien hizo las gestiones ante Otto Backer, representante de CARE, fue el voluntario Dennis Dalrymple.

El Cuerpo de Paz había logrado abrir otra brecha. Fue donde lo solicitaron y llegó "haciendo el bien". Una consigna que parece cumplirse en todos los lugares. En la Población "Las Rejas" tenían la doble ventaja de haber sido invitados por los propios dirigentes vecinales. Este es el caso ideal, cuando el acercamiento "espontáneo" entre pobladores y voluntarios permite a la Promoción Popular o a otra agencia estatal, quedarse en un discreto segundo plano.

Los "voluntarios" para "Las Rejas" harán clases de cerámica y construirán un horno para cocer cacharros de greda. La Municipalidad de Maipú regalará el material de trabajo. Los norteamericanos son tres: una profesora, un ingeniero y un ayudante que llegará en agosto. Mientras esperaban la iniciación formal de las clases, visitaron innumerables veces la población, en un plan de primeros contactos, conociendo a vecinos e interesándose por todos los problemas. A la vista de todo el mundo, grabaron la mayoría de las proclamaciones políticas que hubo en la población para las elecciones municipales de abril. ("Debo decir con toda franqueza que nada de lo logrado hasta ahora ha sido tan espectacular como para merecer mención especial... pero... los "voluntarios" han hecho muchas cosas pequeñas que están contribuyendo al éxito del proyecto; cosas tan sencillas como asistir a las elecciones del barrio, demostrar interés en las reuniones del consejo del barrio, jugar pelota con los niños en la plaza del pueblo").

Este enfoque de Leo Pastore, sobre su actividad en Filipinas, fue calificado de "candoroso" por el cuarto informe anual del Cuerpo de Paz.

Le pregunté a Hilda Araya si no le preocupaban los rumores sobre las intenciones políticas del Cuerpo de Paz. Me respondió: "La gente dice que son espías, pero no lo creo, yo jamás los he escuchado hablar de política" Pero lo que más le impresiona en los "voluntarios" es lo que llama su "abnegación". Dice que está segura que los "voluntarios hacen un juramento antes de salir de su país para ayudar a los necesitados, son gente demasiado abnegada, que renuncia a todas las comodidades y va donde sólo hay pobreza". (El cuarto informe también constata esta idea en otros países: "se ha creado una llamativa imagen de simpáticos jóvenes norteamericanos guiando a las descarriadas masas del mundo subdesarrollado hacia los senderos del progreso y la civilización", p. 2).

La imagen de Hilda Araya, de "Las Rejas", está inspirada básicamente por Dennis Dalrymple, quien se hizo amigo personal de su familia, donde hay numerosos dirigentes vecinales y deportivos.

Dalrymple llegó a Santiago el 12 de junio de 1965. Fue destinado, a petición del Ministerio de Educación, a la Escuela Electrónica Industrial Nº 4, en el Paradero 19 de la Gran Avenida, donde hizo clases de electrónica básica a muchachos de 3.er año de humanidades. Trabajó ahí hasta septiembre de 1966, cuando fue trasladado a la Población Colo Colo, y comenzó la etapa más intensa de su experiencia como voluntario en Chile. La Colo Colo era un lodazal inmundo, donde se hacinaban 350 familias, la mayoría cesantes. La misión concreta de Dennis Dalrymple era preparar a los pobladores para afrontar tranquilamente el traslado a nuevos terrenos, programado por la Intendencia de Santiago, mientras daba clases de electricidad elemental a algunos muchachos y adultos.

Nadie podré; decir que el "voluntario" se comportó como un extranjero. Se integró a la vida de la comunidad; comenzó por vivir en casa de José Morales, uno de los dirigentes de la Junta de Vecinos; asistió a reuniones de la Junta, se hizo conocido de los pobladores, usó sus medios de movilización, comió su comida, hizo amigos, tomó regalones entre los niños, ayudó a más de un enfermo, prestó dinero; le robaron las camisas, les consiguió libros, juguetes para dos "salas-cunas"; se deprimió, fue a fiestas, se emborrachó, tuvo penas; consiguió una proyectora, pasó películas de la embajada de USA, Canadá, Inglaterra, Francia y Japón; trajo una máquina para aplastar cemento (de su embajada); organizó una cooperativa, hizo foros sobre problemas de la población y de la pobreza en general; discutió de todo y expuso sus ideas ("traté con comunistas y socialistas y nunca tuve problemas") y, lo más grande: consiguió luz para 100 casas, con equipos instalados por él y sus ex alumnos de la Escuela Nº 4. (Chilectra dio el pase, con cuota inicial de 34 escudos). Esto último le valió el aplauso del diario "Clarín".

"Estamos aquí (me dijo Dalrymple, la tarde anterior a su partida) para ayudar al desarrollo. Yo personalmente me enrolé en el Cuerpo de Paz, porque pienso que la gente tiene derecho a una vida mejor". ("El Cuerpo de Paz es una organización constituida por los Estados Unidos para prestar ayuda humana a los países en desarrollo. Por medio de ella, voluntarios norteamericanos expresan su interés en el progreso del hombre en todo el mundo" — Párrafo del folleto "El Cuerpo de Paz al Servicio de Chile").

Antes de regresar a Estados Unidos (el 11 de junio último) Dalrymple entregó un amplio informe escrito de su labor en Alameda 448. tercer piso. El documento contiene todas sus observaciones ("los chilenos no tienen capacidad organizativa") e informaciones acerca de los problemas de los estudiantes y pobladores chilenos que le tocó tratar, sus reacciones, las soluciones que prefieren, las influencias que reciben, su nivel social, cultural y político. Este informe siguió su tramitación ordinaria y llegó finalmente a las oficinas en Washington.

WASHINGTON INSTRUYE

Dennis Dalrymple, como cualquier otro "voluntario" será llamado un día a las clases de entrenamiento que da a sus "voluntarios" el Cuerpo de Paz en Washington. Ahí contará experiencias personales y dará consejos prácticos a los que vayan destinados a lugares similares al que conoció en Chile. "Estos estudios darán mayor realismo a los programas de entrenamiento, hasta el punto que en los cursos se pueden simular circunstancias que se presenten en los países de destino, con el objeto de que los voluntarios no se vean sorprendidos". — (Párrafo de uno de los Cursos de Entrenamiento, reproducido por "Cuadernos Universitarios").

Buster Lewis explica que la preparación dura tres meses, en que lo principal es el idioma (300 a 400 horas) y después la especialización. Ademes reciben clases de historia, cultura, costumbres, sociología y otros ramos académicos, en las Universidades de California, Washington, Columbia, Nueva México, Nueva York, entre otras. También se consultan clases prácticas en barrios portorriqueños y en Puerto Rico mismo, para ambientarse con la mentalidad de los países atrasados. En esto también ayudan profesores de los países donde actúa el Cuerpo y que viajan a Washington a tomar parte en seminarios sobre programas de voluntarios, mesas redondas y otras reuniones. Es en algunos de estos seminarios donde los voluntarios reciben adoctrinamiento sobre los principios que inspiran a la organización. A veces se transforman en "Conferencias de Voluntarios Retornantes", como la efectuada en el Departamento de Estado, en marzo de 1965.

Según el "New York Herald Tribune", los voluntarios reciben instrucción para cifrar y descifrar mensajes, enseñanza de radiotransmisión, técnicas de interrogatorio y encuestas y entrenamiento físico muy rígido. (Revista PLAN, diciembre, 1966).

("No necesitamos una legión de 1.500.000 norteamericanos en su mayoría amateurs que trabajan ahora en el extranjero. Necesitamos un pequeño número de profesionales bien preparados, cuidadosamente seleccionados, laboriosos y entregados a su obra. Deben estar dispuestos a renunciar a cierto confort y, en algunos países a arriesgar su salud. Deben estar preparados para aplicar una política positiva y promulgada por un gobierno sagaz. Deben hablar el idioma del país donde se encuentran y orientarse mejor en sus problemas que los propios nativos. Si el único precio que queremos pagar es el precio de los dólares, desde ahora podemos retirarnos sin esperar que nos echen" — (del "Americano Feo", 1958).

Cada voluntario en Chile recibe medio millón de pesos al mes ("para que vivan en las mismas condiciones que sus compañeros chilenos") con lo cual deben costearse el vestuario, alimento y gastos personales. La medicina y el alojamiento corren por cuenta de la organización. (Un ejemplo: Dennis Dalrymple ganaba 150 dólares semanales en su país como profesor de electrónica de aviación).

¡YANKEES GO HOME!

La resistencia interna que despierta el Cuerpo de Paz, parece estar limitada principalmente por la oleada dulzona que levantan los voluntarios con sus actividades. Dirigentes universitarios han declarado que el mayor escollo en su lucha contra la influencia norteamericana, es la "simpatía que despierta la labor del Cuerpo de Paz entre estudiantes desinformados políticamente". Pero la principal cuestión radica en la concientización que se produzca en torno a la verdadera naturaleza del trabajo "voluntario".

Los métodos del acercamiento con el universitario son similares a los empleados con el poblador, en su sutileza. Terminadas sus tareas docentes, el voluntario traba conocimiento más directo con uno o dos muchachos en conversaciones de pasillo fuera de toda sospecha. Ganada la confianza (a lo que contribuyen en gran medida sus actividades deportivas y artísticas) se "adentra un poco más en el espíritu del universitario, y muchas veces es invitado a reuniones de curso o del Centro de Alumnos".

Danilo Aravena, vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica (FEUT), ha constatado cómo a través de comentarios de hechos noticiosos, los voluntarios logran formar una discusión sobre Cuba o Vietnam, por ejemplo, recogiendo información y tratando a la vez de influir en favor de EE.UU. Todo ello, de manera indirecta. El ejemplo más desembozado que tienen los dirigentes de FEUT sobre estos sondeos de opinión entre los estudiantes chilenos, es la mesa redonda a que fue invitado un grupo de ellos, en febrero de este año, para responder preguntas sobre bloqueo a Cuba, Vietnam, convenios del cobre, problemas del negro, posición frente a USA y otros temas políticos nacionales e internacionales. Las respuestas serían grabadas, según la invitación escrita que recibió el delegado ante el Consejo Universitario, Leonardo Yáñez, y el dirigente de la Asociación de Empleados y Profesores, Eulogio Suárez, para que sirvieran en los cursos de entrenamiento en Washington. (Uno de los requisitos que debe llenar un "voluntario" es saber "defender las actitudes de los Estados Unidos, con respecto a la cultura, las relaciones raciales o la ayuda al extranjero, de ataques de un estudiante o político antiamericano". (Tomado de la presentación hecha al Congreso por el Cuerpo de Paz en 1966. reproducida por "Cuadernos Universitarios").

La conversación se haría en la Oficina Regional del Cuerpo en Santiago, pero fue frustrada por los estudiantes chilenos que provocaron violentos incidentes de protesta en el interior del local.

La FEUT puso en antecedentes al Consejo Universitario y éste acordó solicitar un informe del ingreso y las actividades del Cuerpo de Paz en la Universidad Técnica, al secretario general de la corporación, Jorge Soto Sandoval. (Militante radical y masón, sindicado por los estudiantes como profesor de los cursos de entrenamiento de "voluntarios" en Washington, que habría declarado a dirigentes de la FEUT que el financiamiento del Cuerpo de Paz provenía de la CIA).

Ante la demora del informe, no presentado hasta ahora, la FEUT nombró su propia comisión investigadora, integrada por dos de sus dirigentes. Ha logrado reunir un material bastante importante: archivos y documentos tomados de oficinas del Cuerpo de Paz; denuncia de los empleados contra Dick Dionne (un "voluntario" sorprendido revisando archivos internos en la Biblioteca); memorándum sobre actividades de Bertrand Milhouse (organizó un conjunto teatral de corte norteamericano en la Escuela de Técnicos, ofició como ayudante de inglés en el Pedagógico Técnico, debiendo suspender esta actividad a petición de FEUT, y actualmente ha movilizado a muchos estudiantes en favor del Cuerpo de Paz); información de un campamento de verano en Maullín, que se encontró en casa de unos "voluntarios"; varios levantamientos topográficos de la región; denuncias de universitarios de Valdivia de que la sede del Cuerpo de Paz en la provincia funciona en el interior de la Universidad Austral, y otros datos que llevarán a sus congresos y al Parlamento mismo.

Al parecer, a los informantes norteamericanos les interesa principalmente el trabajo universitario y el estado del movimiento estudiantil como fuerza social y política. Estas investigaciones se han dirigido en forma especial a las huelgas universitarias y la influencia del alumnado en la dirección universitaria. Una encuesta interceptada por "Cuadernos Universitarios" revela que tienen un conocimiento detallado del desarrollo del movimiento estudiantil en los últimos años, con un recuento de todas las huelgas realizadas en 1965.

"Son un Plan Camelot en permanente acción, que les permite conocer a fondo nuestras instituciones y los diferentes estados de ánimo de los grupos sociales, en este caso de los estudiantes universitarios", señalan los dirigentes chilenos. Esta es una de las facetas más graves que denuncian los dirigentes de FEUT. Muchos piensan que si los voluntarios vinieran en plan cultural no necesitarían entrenamiento para responder las críticas políticas de estudiantes de izquierda.

El ánimo entre los más convencidos de los dobles propósitos del Cuerpo de Paz, es que "cuando se conozca la verdad, no cabrá otra medida más que echarlos del país sin ninguna contemplación".

A fines de la tercera semana del mes pasado, se realizó en La Serena, una reunión nacional ordinaria del directorio de la FEUT. donde se puso en alerta a los universitarios de provincia y se tiraron líneas para llevar adelante una campaña nacional de repudio al Cuerpo de Paz, en conjunto con otras federaciones estudiantiles, hasta llegar con la protesta al Parlamento y terminar con su expulsión del país.

Este sería el primer, paso importante de la resistencia estudiantil a la organización norteamericana, con alguna trascendencia. Anteriormente, los estudiantes de la Universidad de Concepción pidieron la salida del Cuerpo de Paz de las aulas, pero finalmente la campaña se diluyó y continúan llegando "voluntarios".

Del único lugar de donde tuvieron que irse los enviados de Estados Unidos, y donde debieron dejar su trabajo en las fases preliminares (había 9), fue del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.

Hay otro factor que confunde en torno al movimiento de los voluntarios en la Universidad, dice Danilo Aravena, y es la actitud de muchos profesores de izquierda que trabajan con miembros del Cuerpo de Paz en sus clases o ayudantías.

Una de las experiencias más importantes del programa de "voluntarios", es el éxito logrado por las comisiones bi-nacionales encargadas de distribuir las bases Fulbright, desde 1946: "este arreglo creó la impresión que se trataba de una acción más académica que de Gobierno". (The Fourth Dimensión of Economic Policy, p. 30).

A estos factores de confusión, se agrega la información del cable sobre la declaración de 92 voluntarios en Chile protestando por la guerra en Vietnam. Conversé telefónicamente con el Director del programa en el país, Paul Bell, y me dijo que desconocía la declaración y los nombres de los voluntarios que la habían formado. "Aunque he conversado con Vaughn, no he adoptado ninguna medida al respecto, ni he recibido instrucciones de. hacerlo", me dijo.

Cierta o no, la situación recuerda los lazos mantenidos por la CIA y la Unión de Estudiantes de USA, ignorados totalmente por las bases.

Igualmente confusa es la posición de las autoridades máximas de la Universidad Técnica. Tanto el Rector, Horacio Aravena, como el secretario general, Jorge Soto, dijeron que ignoraban cómo entró el Cuerpo de Paz a la Universidad y quién autorizó sus actividades dentro del plantel.

Esto se contrapone abiertamente con lo que me dijera Buster Lewis, quien descartó esa posibilidad por imposible. "Las autoridades universitarias no pueden ignorar el trabajo de nuestros "voluntarios". Es imposible, porque son las propias universidades las que lo piden y se formaliza a través de cartas y otros documentos, aunque no existe convenio directo".

En las oficinas de la Avenida Suecia no existe preocupación por la investigación que se realiza en la Universidad Técnica. "La Universidad tiene derecho a hacerlo, dice Lewis, si alguien se lo pide. Pero pienso que los "voluntarios" son capacitados para su trabajo. La Universidad los ha empleado con buenos resultados en sus trabajos técnicos. Es posible que la queja venga de una mala interpretación. Si un voluntario ha estado hablando de sus ideas personales en política, se le puede interpretar mal, pues son situaciones delicadas, pero se hace sin mala intención".

Es la misma seguridad que se advierte en Shriver cuando escribe en la revista "Look", del 27 de julio 1965: "Recuerdo los estallidos antinorteamericanos en Panamá, en enero de 1964. Se nos recomendó retirar los Cuerpos de Paz del país, pero no lo hicimos y esperamos los acontecimientos.

"No se tocó a ningún voluntario; los panameños los escondieron en sus casas para protegerlos".

"Sabemos que los Cuerpos de Paz estuvieron a salvo, pues contaban con la confianza de la gente a quienes estaban ayudando. Eran socios de los pobres. Compartían la impaciencia y la ansiedad de aquellos a quienes servían. Utilizaron sus conocimientos para agrupar a la comunidad, para ayudar a decidir cuáles eran los problemas y cómo organizarse para resolverlos".

¡Cuánta ganancia para Estados Unidos de esas actitudes samaritanas!

El error de la diplomacia estadounidense sigue siendo el mismo: no distingue entre el bien de Norteamérica y el de Sudamérica.

Que el cambio de métodos no va aparejado con el cambio de mentalidad del norteamericano, lo demuestran, además, las evocaciones de su experiencia como voluntario en Nigeria de David Schickele, en el boletín de su Universidad: "La vida en Nsukka no siempre fue la cosa más fácil del mundo, y las amistades de las que hablo tan caballerosamente, no fueron obra de un día. Siempre fuimos tratados con un sentido de amistad y hospitalidad naturales; pero también hubo, y ello es comprensible, un poco de desconfianza. Nigeria se estableció como nación tan sólo en 1960, y la actual generación universitaria se crió en el ambiente de la lucha por la independencia con las correspondientes frases de reclamo y actitudes. Tendía a sentirme culpable más que inclinado a asumir una actitud defensiva, excepto cuando lar acusaciones eran patentemente ridículas como, por ejemplo, la idea de que todos éramos espías eminentes —centenares de espías de 23 años— o cuando intencionalmente se hacía caso omiso de los hechos, como en el caso de la afirmación de que el Cuerpo de Paz era administrado por la CIA. Estados Unidos es una nación grande, rica, poderosa, temida y envidiada; Nigeria es un país nuevo, naturalmente celoso de su independencia y autonomía. Entre unas cosas y otras me sorprendió un tanto la sinceridad y franqueza con que nos recibieron".

La dirección del Cuerpo de Paz en Chile divide la resistencia que despierta en local (donde trabaja el voluntario), y nacional. La primera no existe, dice Buster Lewis, y la segunda es de carácter político.

Sin embargo, pienso que ni siquiera esta última logra amenazar los programas del Cuerpo de Paz. Su llave de seguridad está en la protección oficial que le brinda el Gobierno, y mientras más se agudice la oposición de izquierda, más se fortalecerá esa alianza.

Esta circunstancia exige una singular energía a la resistencia organizada que se levante contra la penetración de los agentes norteamericanos, hasta el punto en que toda acción popular y estudiantil de repudio llegue a las vías de hecho y haga insostenible la situación del contingente del Cuerpo de Paz en Chile.

AUGUSTO CARMONA A.


"Empresas populares": Otro invento yanqui para Chile

El vicepresidente de la CORFO, Raúl Sáez, es uno de los personeros del gobierno chileno más ligado a EE. UU. En esa calidad participó junto con Radomiro Tomic (actual embajador en Washington) y Javier Lagarrigue (vicepresidente de la Corporación del Cobre) en la negociación con Kennecott, Anaconda y Cerro Corporation que llevaron a los nefastos convenios con las compañías del cobre. Pero, además, Sáez es considerado en EE.UU. como "prototipo" del dirigente latinoamericano partidario de la más estrecha colaboración con Washington. Lo reflejan estas cartas intercambiadas por Margaret L. Anderson y Sáez sobre un programa de "Empresas Populares" a instalarse en nuestro país, siguiendo un modelo diseñado en EE. UU.

En memorándum que acompaña a su carta, la señora Anderson señala que el programa está en desarrollo y que hay dos unidades experimentales en Chile (desde hace tres años) y se han establecido en otros países. Agrega que "DESAL, el organismo de distribución de fondos de los Obispos alemanes, ha trabajado intensamente len Chile principalmente a lo largo de esa línea. En la conferencia de Lima de la IA-ECOSOC, en octubre pasado, el representante del gobierno (chileno) puso especial énfasis en esta línea de trabajo".

Las cartas de Mrs. Anderson y de Sáez, son las siguientes:

Mrs. Margaret I. Anderson
4833 Broad Brook Drive Bethesda, Maryland (20014)
Telephone 656.3619

23 de mayo de 1965.

Sr. Ing. Raúl Sáez CORFO
Ramón Nieto 920
Santiago de Chile

Estimado Sr. Sáez:

Acompaño una versión resumida de la proposición de Mr. C. Mackenzie Lewis (USAID) apurando a los hombres de negocios latinoamericanos con el objeto de que promuevan y activen la formación de pequeñas empresas entre los pobladores marginales de todo Sud América. El resumen condensado en español fue preparado por Emilio Castañón Pasquel para las asociaciones de hombres de negocios del Perú.

También se incluye un memorándum de las conversaciones entre el Sr. Lewis y miembros interesados del UNIAPAC. El esquema AID es aparentemente inadecuado para ser promovido por el Sr. Lewis, ya que dicha proposición debe ser propiamente llevada a cabo por los hombres de negocios latinoamericanos que por gobiernos.

Las vívidas memorias que guardo de su adhesión al enfoque drástico del desarrollo comunitario, sus esfuerzos vigorosos tendientes a identificar la carta de Punta del Este en gran parte como fruto de una iniciativa Latinoamericana, y su gran interés en el trabajo de UNIAPAC, todo esto me lleva a molestar su atención con la proposición del Sr. Lewis antes de la reunión del UNIAPAC en Caracas.

Hemos seguido con gran interés sus esfuerzos constructivos tendientes a rehacer los esquemas de cooperación entre Chile y los, EE. UU., dentro del contexto de la expansión y asociación productiva. Es Ud., ciertamente el prototipo del innovador en el hemisferio occidental de hoy.

Espero que la Sra. Sáez se haya recuperado de su afección a los riñones. Charles me acompaña en enviarle mis más cariñosos saludos.

Att.
(Mrs.) MARGARET I. ANDERSON

CORPORACIÓN DE FOMENTO DE LA PRODUCCIÓN CHILE

Santiago, 25 de junio de 1965.

Sra.
Margaret I. Anderson
4833 Broad Brook Drive
Bethesda, Maryland (20014)
U. S . A.

Estimada señora Anderson:

Muchas gracias por su muy atenta carta de fecha 23 del mes pasado, en la cual Ud., me adjunta una proposición para crear "Empresas Populares" en las barriadas de las ciudades latinoamericanas.

He puesto estas valiosas ideas en manos de don Sergio Ossa, a cargo de lo que en Chile se llama Promoción Popular y que justamente ha elaborado proyectos concretos sobre estas materias que son del mayor interés. Oportunamente le informaré sobre los progresos que hagamos en estas materias, pero desde luego le adelanto que las ideas del documento son muy coincidentes con algunas de nuestras probables realizaciones futuras.

Yo viajo próximamente a Europa con el Presidente Frei y estaré ausente de Chile aproximadamente un mes. A mi regreso veré qué hechos definidos puedo contarle respecto a estos y otros aspectos de nuestro país.

Mi señora agradece sus saludos y la preocupación por su salud. Ha tenido algunas pequeñas nuevas molestias a los riñones, pero en todo caso mucho menos graves que aquellas que la aquejaron durante su permanencia en Estados Unidos.

Con la expresión de nuestros mejores recuerdos, queda de Ud. muy atentamente.

RAÚL SAEZ S.


Arismendi:

En el continente soplan los vientos de la Segunda Independencia

EL primer secretario del Partido Comunista del Uruguay, Rodney Arismendi, una de las figuras más destacadas del pensamiento revolucionario latinoamericano, pronunció recientemente un discurso en Montevideo en un homenaje a Lenin. En su discurso, Arismendi destacó los aportes teóricos de Lenin y la trascendencia actual de su pensamiento en los procesos revolucionarios que se están desencadenando en América Latina.

El discurso de Rodney Arismendi ha causado vivo interés en los círculos revolucionarios del continente, y PF lo presenta a sus lectores por primera vez en Chile. Arismendi estuvo recientemente en nuestro país y mantuvo conversaciones con los dirigentes del PC chileno. Como consecuencia de esas entrevistas, se divulgó una declaración conjunta de los PC chileno y uruguayo en los que se comprometen a apoyar con todo vigor la lucha revolucionaria ya entablada en varios países del continente.

La versión textual —aunque resumida— del discurso de Rodney Arismendi, es la siguiente:

"En el cuadro de la lucha mundial de los pueblos, en esa eran confluencia de las corrientes revolucionarias de la historia contemporánea que pusiera en torrentosa marcha la revolución socialista de octubre, que encabezara Lenin, avanza hoy con firmeza Ja América Latina, sólo los miopes pueden dejar de sentir que el topo de la historia —como decía Marx— ha trabajado honda y profundamente en el continente latinoamericano. "En el continente soplan los vientos desatados de la segunda guerra de independencia, que la maravillosa victoria cubana evidenciara como la clarinada de 1810 anunció al mundo el ingreso a la escena histórica de las masas irredentas de Iberoamérica en el ya lejano amanecer de nuestras patrias.

"Y ESA GRAN gesta liberadora está en marcha. Ya nada ni nadie la podrá detener; ni la mano sangrienta del imperialismo, ni la cárcel, ni la regresión de sus gorilas, ni los ejércitos coligados intercontinentales que manda el Pentágono, ni los servicios secretos que acechan en cada país latinoamericano por cuenta del opresor extranjero, ni los mártires que ya riegan con su sangre la tierra do América: Lovera y Camilo Torres; Fabricio Ojeda o Turcios: los combatientes de las cárceles brasileñas, venezolanas, colombianas, argentinas, paraguayas, los hombres que trabajan en la clandestinidad o luchan en la sierra.

"Y esto no obedece a la mano de Moscú ni a la mano de La Habana. Esto no es el fruto de una Tricontinental ni de una revolución de la organización de solidaridad latinoamericana. Esto obedece a la profundidad de la crisis de estructura que exige cambios profundos y revolucionarios para que nuestros pueblos sigan adelante. Esto obedece a la quiebra de la política yanqui del engaño y con ella de los fraudes seudorreformistas que la acompañaron —la Alianza para el Progreso, el desarrollismo importado, las alternativas de uno u otro carácter— para sustituir con espejismo la gran perspectiva histórica de la liberación latinoamericana.

"El gorilismo... el intervencionismo descarado que pisotea todo lo que aman nuestros pueblos y que arroja inclusive por la borda a los hombres de las clases dominantes que ayer quisieron cimentar el dominio de nuestra América con las experiencias norteamericanas de la Alianza para el Progreso y otras, se acompaña de un ascenso revolucionario permanente, una acumulación explosiva de contradicciones del desarrollo de la lucha armada en varios países, de las acciones obreras y populares, preludio de superiores combates".

CARÁCTER UNITARIO DEL PROCESO REVOLUCIONARIO CONTINENTAL

"Todo parece confirmar —apuntó Arismendi— las previsiones que formulara nuestro Partido en sus distintos análisis y que luego desarrollábamos desde 1959 a raíz de la histórica victoria cubana. Señalábamos con razón el carácter unitario del proceso revolucionario continental determinado no sólo por las causas de la unidad histórica de nuestros pueblos, de las parecidas tareas estratégicas de liberación nacional agraria y antimperialista, sino también, por la presencia del imperialismo yanqui esclavizador común de nuestras patrias, dispuesto a subyugarnos por arriba de fronteras y transformar en batalla común como lo fue con el colonizador español, todas las batallas liberadoras en el suelo indoamericano".

Luego de destacar la necesidad de la lucha en conjunto, por el interés de la independencia y el progreso social, el dirigente comunista uruguayo recalcó que "separados, cada uno seríamos presa inerme del imperialismo y de las regresiones que no respetan fronteras, que no respetan tratados, que no reparan ni en las fronteras geográficas ni en la conformación de nuestra nacionalidad, que se adjudican el derecho de definir las tierras de América por las fronteras ideológicas que traza Washington".

ENLAZAR NUESTROS DESTINOS A UN CONTINENTE QUE COMBATE

Dijo Arismendi más adelante que el proceso histórico "nos señala que la propia maduración de muchos países puede ser influida por las situaciones críticas que puedan venir de los procesos internos de otros. Esa correlación entre todos los países de América Latina, que conmovió con la Revolución Cubana al continente, que ha estremecido a América, que pudo tener una proyección inmensa y una puerta hacia el futuro si el pueblo brasileño se hubiera defendido y hubiera enfrentado a sus opresores, esa situación continental nos permite medir aisladamente como compartimiento estanco cada situación política. Aunque nos obliga a saber lo que pasa en cada país, so pena de transformarnos en fraseólogos irresponsables y no ayudar al proceso continental, si no estrangularlo en las bases de apoyo de cada parte".

"La propia presencia del imperialismo yanqui ha sido catalizadora para todas las fuerzas de América Latina. Y en el fondo, la actitud intervencionista del imperialismo yanqui que vuelve la tarea solidaria en la primera tarea estratégica para nuestros pueblos, coloca ante nosotros, como lo hizo el nazismo ante los pueblos de Europa, un dilema de proyección histórica universal: o ser base de agresión —incluimos en lo mismo estar pasivos, contempladores de platea mientras degüellan a nuestros pueblos que combaten—, o ser centro de solidaridad y de lucha enlazando nuestros destinos nacionales al proceso de un continente que combate. Inclusive en la colaboración con la sangre de los voluntarios y de los pueblos en cualquier lugar que combaten, como lo hicimos en España".

CUBA: CAMBIO CUALITATIVO QUE CONMUEVE AL CONTINENTE

"Acerca de la oportunidad y las etapas en la revolución latinoamericana, Arismendi dijo "que madura plenamente para marcar un nuevo período, la iniciación de una etapa revolucionaria continental, con la histórica revolución cubana, cambio cualitativo que conmueve a todo el continente.

"Este período de la revolución cubana, yo diría distinguir dos etapas: hasta la crisis del Caribe, cuando el imperialismo yanqui debe abandonar la batalla inmediata por la agresión a Cuba, inicia frente a su derrota y su retroceso, su ofensiva general en el continente contra la liberación de nuestros pueblos, contra la independencia nacional, contra el movimiento liberador, contra la revolución latinoamericana".

"El punto de auge de esta política del imperialismo yanqui que va jalonando país tras país de América Latina de golpes gorilas, de dictaduras, de crímenes, es el golpe brasileño, que es una victoria estratégica del imperialismo sobre nuestros pueblos, un punto de amenaza sobre todos los movimientos continentales".

"Pero ya entonces dijimos nosotros, saliéndoles al paso a los rápidos pesimistas, a los dispuestos a plantearse la claudicación, que no había por cierto que entrar en un lustro sombrío, que no habría que subestimar la agresión imperialista, su ferocidad, su carácter sangriento, su decisión de ajustar cuentas por el crimen y el atentado, por el pisoteo de todas las libertades con los pueblos del continente. Pero que los hechos, las bases materiales del proceso latinoamericano seguían actuando contra el imperialismo y las clases dominantes, es decir contra sus dictaduras, y que había que prepararse para una nueva etapa, un nuevo avance del proceso revolucionario continental inevitable".

"Hoy es posible ver bien claramente cómo fue verdad esa previsión, cuando decíamos que la revolución cubana abría el carácter general de una situación revolucionaria continental".

"Hoy podemos ver que ni el imperialismo ni las clases dominantes, pero tampoco los pueblos pueden vivir como antes. Los combates de los pueblos continúan y adquieren un carácter más dramático. Múltiples formas de lucha recorren el continente. Pero el problema de la lucha armada, esa escuela tremenda de la guerra civil, en la cual los pueblos no entran en vano —al decir de Lenin—, ha sido puesta en el orden del día y se extiende en numerosos países. Es que ha sido puesta en el orden del día por los gorilas y por el imperialismo. Y el guante ha sido recogido por los pueblos en lucha invencible en Guatemala, en Colombia, en Venezuela, derrotada en una victoria de Pirro para el imperialismo en la República Dominicana, pero que renace ahora en el sur del continente, en los disparos augúrales en el altiplano de Bolivia, que señalan una etapa nueva".

BRASIL HUBIERA ARDIDO COMO UNA ANTORCHA GIGANTESCA

"¿Pero quien no ve —pregunta enseguida Arismendi— que el mismo Brasil, gigante de América del Sur, ese gigante que hoy libra sus primeras armas en la clandestinidad y en la sierra, estuvo dos veces al borde de la guerra civil?"

"Primero, cuando el pueblo y parte patriótica del ejército impusieron la toma del poder por Goulart; segundo, cuando la correlación de fuerzas fue tal que si las organizaciones populares y patrióticas y democráticas hubieran levantado la bandera del combate, Brasil hubiera ardido como una antorcha gigantesca ñamando a la lucha a todo el continente, con o sin intervención norteamericana".

CHILE: SUMARSE AL CONJUNTO CONTINENTAL

"Pero eso así, cuando se habla de que la coalición del FRAP, del Partido Socialista, del Partido Comunista y otras pequeñas fuerzas alcanzan con la candidatura de Allende un millón de votos o suman coligadas en victoria reciente electoral un resultado formidable, hay gente que baraja: es una ilusión la posibilidad de ganar las elecciones en Chile; otros que barajan: ahí es la prueba de la vía pacífica. No nos toca a nosotros, uruguayos, determinar cuál es la vía del pueblo chileno. Pero lo que sí podemos sumarlo al índice continental, es que si un millón de hombres votan por el Partido Comunista y el Partido Socialista, es decir, por el FRAP, y enfrentan al gobierno de Frei, que masas considerables de este continente se lanzan a la lucha, despiertan y maduran la conciencia para registrar este índice conjunto continental".

"Los yanquis intervienen en Vietnam como consecuencia de la política planeada estratégicamente en el plano internacional. Así lo hicieron en el Congo en el 64, en la República Dominicana en el 65; así decretaron la escalada de Vietnam; las agresiones se insertan en la teoría elaborada como línea política militar por los medios dirigentes de los Estados Unidos a fines de los años del 50 de probar los caminos de las llamadas guerras locales, de las agresiones, del ataque al movimiento de liberación nacional y el campo socialista, sin arriesgar la confrontación de una guerra mundial".

"A partir de 1964 pasa a ser visiblemente la línea oficial del Pentágono, y tras ella la aplican en nuestro continente. Esa estrategia es producto de la incapacidad yanqui para definir por la guerra mundial hoy la situación internacional. Y es su incapacidad por volver atrás el campo socialista, es su incapacidad para detener actualmente el movimiento de liberación nacional".

"Es esa política que la expresan inclusive a través de representantes de sus organizaciones de espionaje y de la CIA, donde llegan a explicar cómo debe llevarse la guerra contra nuestros pueblos, en el plano político, en el plano sicológico, en el plano de exterminio.

"Por eso mismo quiebran el reformismo de las clases dominantes, que un día se juega a la Alianza para el Progreso, otro sueña con el desarrollismo, o ahora levanta la bandera de la integración latinoamericana, esgrimiendo divisas que suenan alegremente en los oídos de nuestros pueblos, pero que encubren una triste realidad que es fácil ver. ¡Cómo puede haber una integración latinoamericana manteniendo los monopolios yanquis en nuestras economías, manteniendo el dominio de las mismas clases dominantes, penetrando las industrias de nuestros países el capital extranjero!"

LA VERDADERA INTEGRACIÓN ES LA UNIDAD DE LOS PUEBLOS

"Tras la ilusión de una integración latinoamericana tendríamos el control económico real de los monopolios norteamericanos y de los sectores monopolistas económicos más fuertes y más poderosos de cada país latinoamericano, asociado para recoger el mendrugo que deje el imperialismo a costa de los más atrasados de estos pueblos".

"El problema de fondo no está aquí, el problema de fondo de una verdadera integración camina por la unidad de los pueblos de América Latina tomando el poder, nacionalizando los monopolios imperialistas, realizando la reforma agraria, desarrollando su economía, tomando medidas sociales y culturales profundas; pero eso no lo van a hacer ni los Costa e Silva, ni los Onganía, ni los Somoza, ni los Lleras, ni siquiera los Frei o los Gestido. Y eso lo pueden hacer los pueblos, los trabajadores".

LAS VANGUARDIAS DEBEN ESTAR A LA ALTURA DE LA SITUACIÓN

"Y esto es lo que hace prever que la etapa que nosotros señalábamos que se indicaba ya cuando el golpe brasileño, de transición hacia más grandes combates liberadores de nuestros pueblos, hacia la maduración de situaciones más combativas, hacia la extensión de la situación revolucionaria de nuestros países, esta es la causa de que ello se produzca, de que ello esté en marcha. Y los disparos augúrales en Bolivia y en Brasil, de distinta dimensión, anuncian nuevos pasos en el proceso liberador continental, frente a dos gorilas de la ola de los golpes gorilas que cubrieron el continente".

"Y es por eso que el deber de las vanguardias revolucionarias de los pueblos es estar a la altura de esta situación".

"Es nuestro deber la unidad y la solidaridad de nuestros pueblos; es nuestro deber, compañeros, la estrategia común frente al imperialismo norteamericano, tender la mano a los que combaten y unir sus causas a las propias causas de nuestros pueblos, por la justicia social, por la democracia, por la reforma agraria, por la liberación nacional".

LAS VÍAS

"Este es un tema apasionante promovido por la vida. La gente se pregunta y con razón, cuál es la vía fundamental de la revolución latinoamericana. ¿La lucha armada? ¿Hay en nuestros países la posibilidad de un desarrollo pacífico? ¿En qué condiciones podría en América Latina avanzar la revolución sin tener que pagar la cuota del sacrificio y de la sangre de las peores condiciones?

"El mismo Che Guevara en el reciente y brillante artículo que publicara, habla de excepcionales posibilidades en tal o cual país de América Latina. Nuestra respuesta ha sido dada en forma terminante en el congreso de nuestro partido en uno de sus aspectos. Nosotros deseamos el desarrollo menos doloroso, pero nunca imaginamos que nuestro país y América Latina, cuyos destinos en buena parte son inseparables, pudieran esperar un recorrido idílico de sus revoluciones".

"Que preferimos para nuestro país el camino menos doloroso para la revolución. Pero hemos dicho siempre que no se debe olvidar y menos oscurecer que pertenecemos a una América Latina ferozmente dominada por el imperialismo yanqui, empresario del intervencionismo y gendarme mundial". "Y que una larga huella de sangre señala su paso monstruoso por nuestro continente, en alianza con las oligarquías antinacionales y tiranías feroces. Preveíamos que el curso revolucionario continental, que en cierto modo nos engloba a todos, sería duro, difícil y en general sangriento. La clase obrera y los movimientos liberadores deben estar preparados para dar grandes pruebas en el cumplimiento de su destino histórico, para redimir nuestras patrias de la dominación imperialista y a nuestros pueblos de la opresión social".

Arismendi dijo que "las conclusiones las saca Lenin teniendo en cuenta la época en que vive. La hipótesis excepcional prevista por Marx en el período del capitalismo ascensional no podía admitirse en la época del imperialismo, en las condiciones de la dominación imperialista".

"Por último, aconsejaba no ver un sólo país aislado, sino situándolo en un cuadro de un conjunto de países, en la correlación de un continente".

"Y la propia historia lo probó.. La revolución húngara, realizada prácticamente en forma pacífica por el derrumbe del viejo aparato del estado, es sin embargo yugulada por la intervención de los ejércitos franco-ingleses, italianos, rumanos, austríacos, alemanes, etc.".

"Y Lenin prevé en la época del imperialismo que la vía principal es la violenta. Pero inclusive, es interesante el recorrido de estos planteamientos, en la experiencia de 1917. Lenin prevé para la lucha del 17 la línea de la insurrección armada. Lucha por esa línea. Recoge las experiencias de 1905. Plantea para la Rusia de entonces y méfs particularmente para el zarismo, que sólo la revolución violenta puede derribar el poder zarista y puede realizar luego el socialismo".

A continuación Arismendi recordó que en el período que va de abril a septiembre, la "dualidad de poderes, el debilitamiento del poder de las clases dominantes, la existencia de gran parte del pueblo armado, la posibilidad de ganar la mayoría de los soviets, consejos obreros, campesinos y soldados" crea lo que Lenin llamó "una situación excepcional, tan rara, pero tan valiosa, que hay que aprovecharla". Y señala que ya en septiembre la correlación de las fuerzas determina que haya que "volver a la línea de la insurrección armada".

El dirigente comunista uruguayo señaló que como plantea la propia "Declaración de Lo Habana", no puede excluirse "dogmáticamente" la posibilidad pacífica. Pero subraya a continuación; "lo que no se puede plantear concretamente es en un terreno pragmático, empirista, que una revolución será pacifica o no pacífica; los revolucionarios deben prepararse para una revolución que sea pacífica o no pacífica.

Salvo cuando el problema del* poder se remite a lo lejos, cuando no se vive un cuadro de conmociones revolucionarias, cuando no se está en condiciones de prever la correlación de las fuerzas y las situaciones en un continente o en un país, se puede llegar a la determinación de las vías, de la hipótesis más probable del desarrollo histórico y revolucionario, en tal o cual lugar, a un sentido simplemente opcional y dubitativo."

AMERICA LATINA HA ENTRADO EN LA ESCUELA DE LA GUERRA CIVIL

Luego destacó la situación de dependencia de los países de América Latina del imperialismo yanqui "gendarme mundial que interviene y mata, y monta sus fuerzas represivas" y "la organización de la contrarrevolución, que procura estructurar fuerzas intervencionistas y coligadas contra nuestras patrias y que pone el problema de la existencia nacional no sólo en el cuadro de la lucha cívica, sino en el cuadro de nuestra preparación para defender nuestras patrias".

"Porque no sólo avanza la revolución en las entrañas de nuestro continente, sino que la reacción más entreguista y abyecta, junto al imperialismo, se organiza para atacar a nuestros pueblos, pasar las fronteras y tratar de yugular, ya no sólo las revoluciones, sino las propias libertades democráticas y la soberanía nacional, el derecho a la independencia, a la autodeterminación de nuestras patrias".

"En fin, compañeros —dijo Arismendi—, pof haber penetrado ya tantos pueblos de América Latina en la escuela de la guerra civil, esa escuela que Lenin dice no debe asustar a nadie; que cuesta sacrificios, dolores y sufrimientos, pero que no pasa en vano para los pueblos, todo señala que el imperialismo yanqui y las fuerzas más regresivas le están imponiendo a América Latina la hipótesis más probable de nuestro desarrollo: la vía de la lucha armada en nuestro continente. Que no cierra las posibilidades de que en tal o cual país pueda producirse una situación circunstancial o excepcional de acuerdo a la correlación de fuerzas continentales".

"Pero nadie que no sea miope —dijo más adelante— puede dejar de ver que el imperialismo yanqui ha puesto las armas intervencionistas, la guerra civil y la sangre contra los pueblos de América Latina. Y los pueblos de América Latina, so pena de correr la suerte del esclavo, deben enfrentarlo, congregando las grandes masas del pueblo contra él".

Después de señalar que los revolucionarios desean que sea posible el desarrollo pacífico de la revolución, Arismendi subrayó: "pero no podemos dejar de ver el gorila que duerme con un ojo cerrado y otro abierto en nuestras fronteras, y el yanqui que en una moción Selden le dice que tiene las manos libres para cercenar los anhelos de independencia y de libertad de nuestro pueblo uruguayo, seríamos ciegos o suicidas si pensáramos o durmiéramos tranquilamente confiando en disposiciones democrático-representativas de nuestra constitución".

APURAR EL PASO

Citando las conclusiones del 28º Congreso del. partido comunista Uruguayo, Arismendi señaló que es preciso tener una perspectiva revolucionaria clara: "ni aventureristas, que creen que la historia se puede hacer independientemente de las condiciones determinadas de cada pueblo, que desprecian los métodos de lucha legal, sin sustituirlos, por cierto, por métodos de lucha; que niegan que la clase obrera utilice el parlamento, las formas legales, la acción reivindicativa, la organización sindical; que renuncie por sí mismo y no por la acción del enemigo a la propaganda y a la agitación; que abandone la posibilidad de conducir a las masas a forjar su propia experiencia; que renuncie a las mejores condiciones de formar el frente de liberación nacional, de preparar a las masas para la conquista del poder, de crear la fuerza fundamental social capaz de realizar las transformaciones revolucionarias. O las posiciones oportunistas, que no sienten el proceso que conmueve el continente o pretenden que su país viva aislado de un continente que se mueve y se sacude, que nosotros decíamos, en el cual ya retumba el trueno subterráneo de la revolución.

En esta América nuestra, el problema del poder está en el orden del día en el continente. La lucha de los pueblos se plantea concretamente. La perspectiva revolucionaria no es sólo un planteamiento teórico histórico, sino que surge de la realidad continental, para nuestros pueblos, y que nuestro esfuerzo y nuestra acción y la acción del pueblo uruguayo, de su clase obrera, de sus masas trabajadoras, de los intelectuales, es apurar el paso para estar al ritmo de una historia que no espera, de una historia que más tarde o más temprano llevará inevitablemente a las confrontaciones a que llevaron a nuestros pueblos en la época de Artigas la presencia del colonialismo y el imperativo de la historia."

NO NOS ASUSTARÍA COMBATIR BAJO CUALQUIER BANDERA

Arismendi señaló a continuación que el Partido Comunista uruguayo trabaja para la revolución —"que no es una revolución para cien años"—, "uniendo al pueblo, extendiendo nuestra mano solidaria a los revolucionarios de América; elaborando una estrategia y una táctica concreta a la altura de la comprensión y la realidad de nuestra patria; organizando el movimiento obrero y popular; unificando a las fuerzas de izquierda en el “Fidel”, y, desde nuestro punto de vista, formando un fuerte y poderoso partido de la clase obrera que no fallará en la revolución".

"Luchamos .para hacer avanzar la revolución uruguaya y no para frenarla. Aunque, claro está, que tampoco nos asustarla combatir, como dice el Che Guevara, bajo cualquier bandera revolucionaria en América Latina; no nos asustaría, porque ya de las filas de nuestro pueblo y de nuestro partido salieron militantes que regaron con su sangre los campos de España y que podían haber regado los campos en cualquier lugar bajo cualquier bandera revolucionaria".

GESTIÓN POR LA UNIDAD

Se refirió después Arismendi a las excelentes relaciones que el partido uruguayo mantiene con otros partidos hermanos, reforzadas siempre por el diálogo y la preocupación Por los problemas comunes, señalando enseguida la preocupación por la unidad del campo socialista y del movimiento comunista mundial, como factor fundamental para acelerar la liberación de los pueblos y hacer retroceder al imperialismo".

"La división sólo favorece al enemigo —dije—. Y cuanto más dure el combate, más necesaria la unidad, y cuanto más altos los combates en el continente y en el mundo y más dura la lucha, la unidad se plantea aún más imperiosa, porque la división es también una de las formas de perder la revolución".

Arismendi expresó luego que enfrascado en la gestión por la unidad del movimiento comunista internacional, el Partido Comunista uruguayo le había encomendado la tarea de conversar con los dirigentes de los partidos comunistas de países socialistas, entre ellos, la unión Soviética y Cuba, y explicó a continuación el por qué de las conversaciones con los partidos de estos dos países.

Con el partido Comunista de la URSS, "por su papel histórico, por gobernar la mayor potencia del campo socialista, por ser el poseedor del mayor poderío que respalda el conjunto del campo socialista en el plano estratégico, por la tradicional amistad que nos une, por su internacionalismo, estaba sin duda a ser llamado a conversar con nosotros en busca de los caminos de la unidad".

En cuanto a Cuba, preguntó Arismendi: "¿Quién puede desconocer su papel en la revolución latinoamericana? ¿Quién puede desconocer, por otra parte, la amistad de nuestros partidos, la amistad del Partido Comunista del Uruguay y del partido cubano y nuestra particular amistad y admiración por el compañero Fidel Castro y otros compañeros cubanos?"

Expresó Arismendi que a eso aludía recientemente Ernesto Guevara en su artículo, llamando a atemperar las diferencias en aras de la victoria común sobre el enemigo, agregando que, aparte del aprovechamiento del enemigo, hay otra gente que se siente satisfecha por esas contradicciones y desearía la división plena y total.

"No estamos, por cierto, en la hora de la crisis —dijo Arismendi—, sino en las definiciones en materia de crecimiento de un movimiento inmenso que avanza hacia el porvenir y dirimirá la batalla fundamental contra el imperialismo".

Luego explica que el Partido comunista uruguayo está por que se prepare la Conferencia Mundial de Partidos Comunistas, por los métodos adecuados y tratando de no dejar a nadie fuera, y girando en torno a una tarea fundamental; enterrar el imperialismo en Vietnam y también en América Latina.

"Y en esta línea —concluyó Arismendi—, firme y consecuentemente, por mandato de su 28"? congreso, está y seguirá nuestro partido".


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02