Y la izquierda, ¿hacia dónde va?

PUNTO FINAL
Año I. Nº 31
Junio de 1967

HUELGA DEL CALZADO

LA situación nacional puede examinarse en forma ilustrativa a través del largo conflicto de los obreros del cuero y calzado. La huelga cumplía alrededor de tres meses al momento de cerrar esta edición de PF, y sus alternativas inciden en un cuadro general elocuente sobre la orientación del régimen que gobierna el país.

Inicialmente el conflicto se planteó en escala nacional; pero más tarde se lograron arreglos satisfactorios para los obreros del cuero y calzado de Talca y Valparaíso. Siguieron en huelga unos siete mil quinientos trabajadores —muchas mujeres entre ellos— de las industrias de Santiago.

La Federación Nacional que agrupa a los 9.400 obreros del cuero y calzado ha estado dirigiendo el conflicto en medio de grandes dificultades. El año pasado una maniobra divisionista democristiana separó del gremio a los obreros d e 1 consorcio internacional Bata S. A. La huelga legal de ahora fue aprovechada por el Ministerio del Trabajo (ver PF Nº 29) para iniciar una ofensiva que tiene como objetivo la captura del Fondo de indemnización que otorga una serle de beneficios a los obreros de la industria. Por otra parte, el Ministerio del Trabajo se combinó con los patrones, como ya es usual en el actual gobierno, para intentar destruir la Federación del Cuero y Calzado, una de las más grandes del país y en cuyo historial figuran grandes y victoriosas luchas reivindicativas.

El consorcio Bata fue protegido por fuerzas policiales para que retirara materia prima de una industria cuyos obreros estaban en huelga legal. En Valparaíso y Santiago, en cierto momento, se produjeron violentas acciones de protesta contra los empresarios que fueron rápidamente controladas por los dirigentes. En cierto modo si algo hubiera que reprochar a éstos, ha sido su excesiva paciencia para tolerar la abierta colusión gobierno-empresarios, que arrastraba el conflicto indefinidamente.

En un estilo que no estamos ciertos contribuya a fortalecer una conciencia de clase combativa, los obreros fueron llevados a mendigar —doloroso, pero es el término— en las calles de la ciudad. En efecto, no nos parece que sea un procedimiento adecuado para hacer sentir el peso del conflicto o para estimular solidaridad, el triste espectáculo de obreros con cajas de cartón pidiendo la caridad pública en calles, cafés y bares. Al contrario, nos parece que resulta ofensivo para la altivez y combatividad de la clase obrera.

De más está decir que algunas manifestaciones públicas de los trabajadores del cuero y calzado fueron disueltas violentamente —con la saña acostumbrada— por carabineros, cada vez que se acercaron al Palacio de Gobierno o que violaron la "zona de seguridad" que la policía mantiene en forma permanente en torno a los edificios públicos.

La justicia de la huelga del cuero y calzado es evidente, más aún si se constata el índice de inflación registrado por los propios organismos oficiales: 12,1% para los cinco primeros meses del año. Debe recordarse que la tasa máxima de inflación proyectada por el gobierno para todo el año, era del 12%. No puede dejar de reseñarse la sarcástica declaración de un alto funcionario que planteó la necesidad de que los asalariados ahorren, ¡porque están ganando en exceso y la demanda presiona sobre los precios! Este es el pensamiento regresivo del Ejecutivo, ante el cual de muy poco valen sesiones especiales y comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados, como en el caso de la huelga del cuero y calzado, sino la voluntad recia de justicia. Esto sólo puede lograrlo él cómbate, legal o no, pacífico o no, pero orientado con espíritu de clase explotada que lucha por liberarse.

Las luchas sindicales reivindicativas que se orientan sólo por una concepción economicista, están condenadas al fracaso y erosionan la conciencia revolucionaria. La clase trabajadora emerge escéptica y cansada de estas acciones. Ya es hora de hablar otro lenguaje y de poner en vigencia otra actitud que conduzca a los trabajadores a su liberación.


Política Nacional

PR SE UBICA Y PDC ELUDE LA DESINTEGRACIÓN

EL automóvil marchaba hacia la provincia de Colchagua, pero se detuvo momentáneamente en las inmediaciones de Rancagua. El senador radical Hermes Ahumada, uno de los viajeros, se bajó a orinar. Su correligionario el diputado Carlos Morales Abarzúa intentó hacer otro tanto, pero la mano presta del senador Luis Bossay le retuvo. —Quédate, Alberto y yo tenemos que decirte algo. Tú debes ser nuestro candidato a Presidente del Partido Radical en la próxima Convención Nacional.

Alberto era el profesor universitario Alberto Baltra, figura destacada del sector avanzado del radicalismo.

Así partió la candidatura de Izquierda del diputado Carlos Morales, la que no alcanzó a cumplir un mes de vida. El parlamentario debió transarla para ceder el paso a Hugo Miranda que tiene "más derecho" para ser Presidente, porque es senador, aunque no pertenece al ala izquierdista del Partido.

Los senadores radicales tienen un trato especial entre sus correligionarios y merced a ello, Hugo Miranda, abogado, 48 años, amigo personal del ex Presidente de la República, Gabriel González Videla, el mismo que persiguió al Partido Comunista que contribuyó a llevarle al poder, se convirtió en candidato del mayoritario sector izquierdista del radicalismo.

Hasta el instante en que fue elegido por esa corriente, nadie sabía en Chile que el senador Miranda estaba vinculado al sector izquierdista. Un dirigente del CEN del ala avanzada aclaró el asunto, con claridad radical:

—En 1965 estuvimos a punto de conseguir el poder en el Partido, pero nos faltó un poco de fuerza y debimos admitir la Presidencia de Humberto Enríquez, quien se demoró escasas horas en escamotearnos la orientación para llevar al radicalismo hacia la línea de independencia. Ahora somos más fuertes, pero tampoco tenemos la capacidad para elegir un Presidente nuestro.

Desde 1965, el Partido Radical se debatió entre su sentimiento izquierdista y anti-democristiano y las posiciones individualistas de su Presidente. Entre barquinazo y barquinazo, el radicalismo permitió al Gobierno obtener los convenios del cobre, conforme a los deseos de las empresas norteamericanas que explotan el metal chileno; pero también le impidió al Presidente Frei viajar a Estados Unidos. Con la oposición del presidente Enríquez, el radicalismo formó Mesa en el Senado colocando al frente de ella al senador socialista Salvador Allende, y al senador social-demócrata Luis Fernando Luengo. Con esa misma oposición el radicalismo decidió apoyar a la candidata senatorial del Partido Socialista, doctora María Elena Carrera, en la lucha de las provincias de O'Higgins y Colchagua, que culminó el domingo 11 de junio con su elección.

A las 20 horas de ese domingo, el senador Hugo Miranda sabía que no sólo estaba asegurada la elección de la doctora Carrera, sino que su propia candidatura presidencial en el radicalismo. Si ella hubiese triunfado con una votación inferior a la obtenida por los Partidos Comunista, Socialista, Radical y Social Demócrata en la elección municipal del 2 de abril, se habría impuesto la tesis de Humberto Enríquez que se anticipó a anunciar que posiblemente los radicales respetarían la orden de Partido, la que no alcanzaría a los amigos que votan por el radicalismo.

La votación de la doctora María Elena Carrera no produjo euforia en el Partido Socialista. Por momentos parecía que la victoria sólo pertenecía a los radicales que se mostraban satisfechos.

Algunos atribuyeron la alegría radical a su vinculación con un triunfo después de tantos años de amargas derrotas. Otros se atrevieron a señalar que los radicales se regocijaban por su ascenso como fuerza política, fenómeno que los vuelve a tornar disputados.

LA UBICACIÓN RADICAL

La última interpretación tiene base relativamente objetiva. El lunes 12 de junio fue fácil advertir entre los dirigentes radicales, de las diversas tendencias, que el triunfo colectivo no les había conmovido tanto como su participación directa en el triunfo socialista. Desde ese día la dirigencia radical se ha mostrado fría frente a sus temporales aliados de la Izquierda.

Se han registrado algunas declaraciones aisladas de personeros, como las del diputado Carlos Morales Abarzúa, que han expresado buena disposición hacia una potencial alianza radical-FRAP, pero la mayoría de los dirigentes sostiene que "no será fácil imponerle al Partido un contacto más estrecho con la Izquierda".

Aun cuando falta algo para el comienzo de la Convención Nacional del radicalismo, se puede anticipar que de ella surgirá una posición de independencia que dejará conformes a todos los convencionales. Ella no indicará un propósito aislacionista de los radicales, sino que por el contrario demostrará el ferviente deseo de buscar una combinación, que mejor compense el aporte del Partido.

El Partido Radical, una vez más, ha logrado colocarse en una situación expectable dentro de la política chilena. Eso explica el interés de diversos personeros que se alejaron de su colectividad, después del fracaso de la postulación del senador Julio Durán, por reincorporarse a ella, con ambiciones dirigentes. Un ex diputado radical definió la situación así: "Ahora da gusto volver al Partido".

Los dirigentes saben que cada vez que el Partido es orientado hacia la Derecha se produce un descenso de su clientela electoral. Una encuesta realizada en 1966 permitió apreciar la composición básica del radicalismo, caracterizada por su acento pequeño-burgués, que se orienta hacia posiciones de Izquierda. No obstante esa realidad no les impide llevar al Partido hacia la Derecha, como ocurrió bajo el Gobierno conservador de Jorge Alessandri.

El embajador de Estados Unidos en Chile sabe el papel importante que desempeña el radicalismo dentro del cuadro electoral criollo. Eso explica su afán por aproximarse a personeros radicales, a los cuales momentáneamente abandonó, convencido que el Partido Democristiano gobernaría Chile por 30 años cuando menos.

UN ATAQUE INSPIRADO

Para el Departamento de Estado sería importante que el radicalismo colaborara con el actual Gobierno para ampliar su plataforma, reducida por las actitudes sectarias de la Democracia Cristiana y por sus arrestos fascistizantes, pero, consciente que esa aproximación es de difícil maduración, se conforma con impedir la consolidación de un desplazamiento hacia la Izquierda.

El Presidente Frei coincide con el enfoque norteamericano. Ello explica que los órganos de la empresa "El Mercurio" que apoyan a su Gobierno, insistan en derribar la actual Mesa del Senado, para cortar el contacto que allí se plantea entre FRAP y radicales. En general todos los medios de prensa pro-gobiernistas atacan al Presidente del Senado, Salvador Allende, socialista, con el mismo propósito.

En repetidas ocasiones, Frei ha dicho en conversaciones políticas, que le agradaría contar con el aparato administrativo de los radicales y en los últimos días ha tentado a algunos personeros de ese color político, como Raúl Rettig, ex Presidente del Partido; el Decano de la Facultad de Derecho, Eugenio Velasco, etc.

Si cualquier radical o ex radical aceptara integrar una combinación ministerial, el Presidente Frei habría conseguido dos objetivos: sonreírle al Partido Radical y desplazar un poco al Partido Democristiano, al que responsabiliza de los errores de su Administración.

Una aproximación al radicalismo daría a La Moneda un barniz izquierdizante al mismo tiempo que le proporcionaría una llave de contacto con ciertos sectores de Derecha, a los cuales desea atraer. En ningún momento llamaría al Partido Nacional, porque sabe que hay un problema pasional entre sus miembros y los democristianos, y ademáis porque eso teñiría de inmediato a su Gobierno. En cambio un barniz radical, tenue, le daría un buen tono a los virajes que desea realizar.

El Presidente Frei, como todos los políticos criollos, burgueses, que llegan a La Moneda, anhela independizarse de los que le llevaron al poder. Para él es más cómodo el trato directo con los políticos o los hombres de la empresa privada, que tanto estima, pero está consciente que su Partido le impone ciertas exigencias que le coartan la libertad de movimientos.

En vísperas de la redacción de su Mensaje al Congreso, Frei consultó a los hombres de la empresa privada y olvidó hacerlo con personeros de su Partido.

En el momento actual el Presidente Frei considera indispensable mejorar el trato con los primeros y alejarse lo más posible de los segundos.

Los democristianos insisten en que intente hacer algún cambio, en los momentos en que el Primer Mandatario esta convencido que lo único que puede salvar a Chile es el aumento de la producción y la entrada masiva de capitales extranjeros, especialmente norteamericanos.

Los antecedentes que posee La Moneda le permiten apreciar el comienzo de un proceso de recesión económica, que se caracteriza por el descenso de la producción industrial, la baja de las ventas y el aumento de la cesantía.

Los círculos económicos privados comentan las estadísticas y las deploran y de ellos surgen periódicamente rumores alarmistas en los que no se olvida el anuncio de un peregrino "golpe de Estado".

La Moneda sabe que el descenso del Partido Nacional, vuelve a desesperar a sus dirigentes, los cuales pueden incubar toda suerte de febriles pensamientos.

En el seno del Partido Democristiano también hay conciencia del comienzo de la crisis. La Comisión Político-Técnica del PDC, que preside Jacques Chonchol, puede llegar a conclusiones contrarias a la orientación que Frei impone a la política económica.

Informaciones de buena fuente dicen que Frei no considerará el recetario de sus correligionarios, porque ya tiene preestablecida su estrategia para el resto de su mandato.

El rechazo dejará en inconfortable posición a los llamados "rebeldes" de la Democracia Cristiana, pero es aventurado decir que ese traspiés obligará a éstos a precipitar la división de la colectividad.

DESINTEGRACIÓN DE LA DC

El Partido Democristiano ha sido tomado ya por el amor al poder, y sus parlamentarios no pueden descuidar la reelección en 1969. La división por motivos doctrinarios debe descartarse. Es más probable la desintegración de la colectividad.

Al frente de este cuadro está la Izquierda chilena, y el futuro del país.

La coexistencia pacífica con el Partido Democristiano en el poder no ofreció ninguna de las ventajas que se esperaron. La oposición puede deparar dividendos electorales en 1969. Lo que parece esquivo es la conquista del poder para la Izquierda.

El diputado democristiano José Isla, ya ha anticipado las características de la lucha presidencial de 1970, con su llamado a todas las fuerzas que deseen derrotar al marxismo. El llamado también está dirigido al Partido Radical.


Política Nacional

¿A DÓNDE VA LA IZQUIERDA?

LA situación política nacional deja una interrogante: ¿a dónde va la Izquierda?

Todavía el Presidente de la República no llega a la mitad de su período constitucional y ya se habla de la elección que tendrá que reemplazarlo en 1970.

El vértigo electoral en que vuelve a sumergirse el país obliga a ocuparse del futuro de la Izquierda. Es lo que a nosotros nos interesa.

La Derecha y el Centro tienen un objetivo común perfectamente claro: impedir a las fuerzas populares el acceso al poder. Para ello disponen de un arsenal de triquiñuelas políticas y electorales y del recurso fascista supremo: el golpe de Estado. El que en Chile ese argumento final no se utilice desde hace años, no significa que sea un arma vedada. Sencillamente la reacción no ha tenido por que usarlo; sus posiciones no han estado seriamente amagadas, el peligro izquierdista no ha sido suficientemente grave.

Sin embargo, cada vez que la situación lo ha requerido, el estado burgués no ha vacilado en apretar el gatillo de sus fusiles. Cada uno de los gobiernos de nuestro país se ha manchado con sangre de obreros, campesinos o estudiantes. No se libra de esa trayectoria deshonesta el régimen actual. Su conciencia esta manchada por la masacre de 1966 en el mineral de El Salvador.

Como si no bastaran esos sangrientos correctivos, la burguesía esgrime cada cierto tiempo el chantaje golpista. Lo hace con la misma eficacia con que su amo, el imperialismo, utiliza la amenaza termonuclear, ambos consiguen amedrentar y neutralizar a las fuerzas revolucionarias. Muchos principios se han sacrificado aquí y en el escenario mundial por temor a la prepotencia reaccionaria.

Por lo regular, el simple rumor de un golpe basta en Chile para disciplinar la lucha popular cuando tiende a desbordar el cauce que ha trazado la propia burguesía.

La neblina ideológica reformista que parece cubrir a un movimiento popular rico en potencialidad revolucionaria, se hace más espesa en períodos electoreros. Sin embargo, a estas alturas del combate antimperialista en América Latina no hay derecho a equivocar el rumbo. La lucha política tendrá que empinarse sobre las ambiciones, las miserias humanas y limitaciones de la élite dirigente. Y lo primero que parece necesario es apagar los ditirambos que se prodigan a instituciones que de hecho sólo son escudo de la clase detentadora del poder.

Cuando salgamos del ensimismamiento que confunde peculiaridades nacionales con las virtudes de una "ejemplar democracia" —edificada sobre irritantes injusticias y brutales paradojas—, estaremos poniendo los pies en la tierra.

Chile es parte de un continente explotado como feudo por el imperialismo norteamericano. En América Latina las burguesías engordan mientras ejércitos que ya disponen de 750.000 hombres que gastan 600 millones de dólares anuales, protegen su digestión. Son guardias pretorianas listas a ser utilizadas contra los pueblos. Sus oficiales se entrenan en Fort Knagg o en Fort McNair o en cualquiera de las cinco escuelas de "guerra especial" de la Zona del Canal de Panamá. Las policías del continente, cargadas de prestigio criminal, se unifican al igual que los ejércitos, bajo batuta norteamericana. Las economías también se uniforman controladas por el FMI, el BIRF, el BID, y los gobernantes viven atentos al mendrugo de la ley de ayuda exterior que el Presidente de Estados Unidos envía todos los años al Congreso. La miseria y opresión, entretanto, siguen aumentando y pagan tributo en vidas humanas, especialmente de niños, al anhelo profundo de liberación.

Chile no escapa a esta realidad.

A falta de una convicción revolucionaria clara en sus dirigentes naturales, el pueblo juega su suerte a la lotería electoral. Por supuesto, a veces revienta de ira, y entonces se le reprime con la misma saña que emplearían los esbirros de cualquier satrapía "tropical".

La represión suele poner a Chile a nivel de su realidad como parte geográfica y humana del continente. En esos momentos sangrientos y luminosos de fugaz rebeldía, los chilenos perciben que a fin de cuentas no hay tal "isla democrática", y que la violencia reaccionaria es una fiera agazapada que siempre espera a los que se deciden a luchar.

En 1964, el centro reformista encarnado por la Democracia Cristiana, secundado por la Derecha, consiguió el poder. Las causas de la derrota popular están muy analizadas como para volver sobre ellas. Pero en lo fundamental se admitió que la Izquierda desdibujó su verdadera personalidad. Digámoslo francamente: abjuró de su origen y razón de existir, y negó mucho más de tres veces la revolución que antes (y después de la derrota) había llamado "faro luminoso" de América Latina.

A juicio de los propios partidos, la falla principal estuvo en que para no asustar a nadie se llegó al extremo de esconder todo, todo por lo cual merecía la pena luchar. El pueblo se confundió y creyó que eran lo mismo catas que loros. La "campaña del terror" por sí sola, según esos análisis, no habría conseguido sus objetivos si no hubiera sido por el repliegue de las directivas izquierdistas. El resultado fue la victoria de Frei y su "revolución en libertad", un gobernante encuadrado al ortodoxo marco de la Alianza para el Progreso. El imperialismo y la burguesía consiguieron su objetivo con la simple utilización —aparte de recursos financieros— de amenazas y rumores. Para el "New York Times" (19-1-67), Frei es un Presidente "muy importante" porque es de esos estadistas que "están en términos especialmente amistosos con Washington". ¿Y cómo no, si ese mismo periódico reconoce que el programa de Frei "incluye una modesta reforma agraria"? Al imperialismo no lo rasguña y por el contrario fomenta sus ganancias, y a la oligarquía financiera asegura su consolidación.

Sin embargo, chantajeados o no, hay sectores izquierdistas que han visto en algún grado de colaboración con La Moneda una manera sutil pero efectiva de favorecer al pueblo. Se ha dicho, más o menos, que impulsando desde sus propios centros de poder una conducta "popular" para el Gobierno, se transmitirá a éste y su partido algo del pensamiento revolucionario. Sin embargo, esa táctica generalmente produce el efecto contrario. El pensamiento revolucionario se contagia de corrosiva orientación reformista.

Observadores que simpatizan con el Gobierno de Frei, como el socialcristiano belga Raymond Scheyven, han escrito: "Yo no puedo considerar revolucionarias las reformas que Frei pretende promover. Para mí una revolución marca una ruptura casi siempre violenta, una ruptura que supone una acción pronta y rápida, desarrollada al margen de la ley. Por consiguiente, la "revolución dentro de la ley", de que Eduardo Frei se hace inspirador, no es, a juicio mío, una revolución. Ciertamente Chile evoluciona, pero no hace una revolución" ("Le Monde", 23-11-66).

Habría que añadir la estricta ubicación (con una tolerancia de movimientos hoy permitida en el juego internacional), que mantiene Frei dentro de las "fronteras ideológicas" diseñadas por el Departamento de Estado y el Pentágono.

La Izquierda chilena se encuentra frente a un Gobierno cuyo fracaso es visible. A la vez actúa en un país que de manera cierta es parte del gran dilema latinoamericano. Sería ingenuidad creer que el imperialismo va a tolerar aquí un cambio drástico de la situación, sin intervenir del modo que requieran las circunstancias. Primero las triquiñuelas, después las bayonetas.

Si se comprende esto, resultan risibles los esfuerzos por armar calladamente una coalición electoral con posibilidades de éxito para el 70. Algunos estrategos parten de la teoría de la "isla democrática" para indicar que Chile no es un país donde pueda hacerse una revolución tal cual la entiende hasta un socialcristiano como Scheyven. Agregan que, entonces, la receta es un brebaje socialdemócrata que se prepara utilizando como ingredientes básicos al FRAP y al Partido Radical. No deja de ser una teoría digna de estudiarse.

El PR, en vísperas de su Convención Nacional, ha hecho saber por algunos de sus voceros que está preparado para acoger algunos planteamientos programáticos del FRAP. Ciertas medidas nacionalizadoras, por ejemplo, y determinadas directivas económicas progresistas, serían apoyadas por el PR cuya presencia en un futuro gobierno con el FRAP —agregan— garantizaría estabilidad a un régimen pluripartidista, parlamentario e institucional.

Este es más o menos el planteamiento esencial de una atractiva proposición para la Izquierda. Desde luego desdeña por completo la experiencia de un Goulart o un Bosch. Hace el quite a la "Doctrina Johnson" y a la historia íntima de los últimos golpes de Estado en América Latina. Menosprecia los poderes de información e infiltración de la CIA. Ignora la experiencia acumulada por los movimientos revolucionarios del continente. En síntesis vuelve a plantear el dilema del 64.

Si escucha los cantos de sirena, la Izquierda tendrá que cancelar su compromiso histórico con la revolución chilena y rechazar cualquier vínculo serio con la lucha continental liberadora. Podrá ser socialdemócrata pero no revolucionaria y aun, como lo primero es difícil que el imperialismo lo acepte, tendría que desembocar en la traición lisa y llana.

En cambio la Izquierda está en situación de ampliar su base social mediante una política revolucionaria definida. Puede atraerse sectores medios maduros para la lucha junto a la clase obrera. Puede crear buenas condiciones mediante su incorporación solidaria activa a la lucha continental antimperialista. Puede, en resumen, no alcanzar la Presidencia de la República pero sí conquistar el Poder. Es un camino más áspero pero más seguro porque llega a la meta.

MANUEL CABIESES DONOSO


Entrevista

WERNER: "PDC FORTALECE EL CAPITALISMO"

EL 10 de marzo de 1966 el partido Demócrata Cristiano expulsó al diputado Patricio Hurtado Pereira, al solidarizar públicamente con sus colegas Alberto Jaramillo y Pedro Videla, que permanecieron en Cuba rechazando una burda maniobra proimperialista. El 10 de junio de 1967, el PDC expulsó al diputado Rodolfo Werner Inostroza al renunciar a esa colectividad por señalar que sus dirigentes han traicionado el compromiso de hacer en Chile una "revolución en libertad". En ambos casos, después de las expulsiones, se iniciaron sordas campañas de descrédito contra los sancionados. Para Hurtado esto significó la suspensión del fuero parlamentario, un proceso ante los tribunales y un día en prisión. ¿Qué pasará con Werner?

El doctor Rodolfo Werner Inostroza, de 37 años, casado, cinco hijos, especialista en enfermedades broncopulmonares, fue elegido diputado en Talca por la Democracia cristiana en 1965. Dos años antes había llegado a Talca y trabajaba como médico del hospital local; a la vez era dirigente de los trabajadores democristianos de la Salud. Anteriormente estuvo tres años en el Hospital del Tórax de Santiago. Estudió medicina en la Universidad de Concepción y fue presidente dos años del grupo universitario falangista. Al momento de abandonar el PDC cumplía 21 años de militancia en ese partido y se encontraba a disposición del Tribunal de Disciplina junto con su colega Emilio Lorenzini.

Algo curioso: la DC eligió tres diputados en Talca, en 1965: Werner, Lorenzini y Gustavo Ramírez. Este último fue agrariolaborista durante el régimen de Ibáñez, militante del PADENA más tarde, y enseguida ingresó al PDC. Sin embargo, es el único "disciplinado" de los parlamentarios talquinos, el que mejor acata a la actual directiva del partido y el que con mayor entusiasmo apoya la orientación del gobierno.

La renuncia del doctor Werner al PDC tiene razones profundas. Es el convencimiento de que la "revolución en libertad" ha sido una traición, una estafa a las esperanzas del pueblo. Explica: "El partido dice que la culpa de su fracaso la tiene la reacción y muestra a los responsables en la derecha y en la izquierda. Parece no darse cuenta que la reacción habita dentro del propio partido y del gobierno. Es un parásito que engorda mientras las esperanzas de una verdadera revolución se agotan."

ANTECEDENTES

El diputado Werner estaba bajo "observación" de la directiva democristiana desde hace tiempo, tal como otros parlamentarios calificados de "rebeldes". Al término del segundo año de gobierno del PDC, cuando comenzaron a rumorearse nuevas medidas económicas, entre ellas, la política de reajustes dé sueldos y salarios, Werner insistió en Talca que se sometiera a franca discusión la ruta que lleva el Ejecutivo. El gobierno había solicitado al PDC una férrea unidad para afrontar las críticas que lloverían desde el campo de la izquierda por la política económica que reduciría todavía más el nivel de vida de las masas. En la Junta Provincial de Talca, celebrada con ese motivo, el doctor Werner habló para decir que la unidad del partido era deseable, "pero no a cualquier precio, no incondicionalmente".

"En esa oportunidad —señala— planteé que nuestra mejor colaboración con el PDC era trabajar por que se avanzara hacía medidas revolucionarias. Añadí que puesto en el dilema partido o revolución, prefería quedarme con esta última."

El planteamiento causó escozor y Werner pidió se celebrara una nueva Junta Provincial para discutir la marcha del gobierno. "Se estaba negando la revolución prometida en 1964 —dice—. No se puede hacer una revolución sin revolucionarios, con un partido perfectamente burgués, que pone la viga maestra de la pretendida revolución en el cobre, cuando durante la campaña presidencial se dijo que la fuerza fundamental sería la movilización del pueblo. Nuestros dirigentes están usando un estilo político de profitadores, que sólo conduce a la creación de una "nueva clase" dirigente en Chile. Son detentadores de un poder sin autoridad, porque éste no descansa en el apoyo fervoroso del pueblo. Lo que legitima la autoridad, es su ordenación efectiva hacia la revolución."

La petición de Werner para celebrar una nueva Junta Provincial fue olímpicamente ignorada por los dirigentes talquinos.

"BRILLA EL SOL..."

Talca, en realidad, es un buen retrato de lo ocurrido con el reformismo democristiano. El intendente de la provincia, por ejemplo, es Bernardo Mandiola, un hombre maduro que fue conservador y se hizo democristiano. Ha sido alcalde de la ciudad y se dedica al comercio, especialmente en el productivo ramo de la distribución de gas licuado. Dispuso la intervención de la fuerza pública en las estaciones de servicio y bombas gasolineras, cuyos personales estaban en huelga legal, a las dos horas de iniciarse el conflicto, protegiendo así los intereses de los empresarios. El presidente comunal del PDC, Enrique Michaud, tiene una estación de servicios y su socio es el marido de la regidora democristíana, Lina Águila, para la que están abiertas las puertas en La Moneda por su adhesión al oficialismo.

En el último tiempo han ingresado al PDC en Talca, decenas de propietarios, empresarios y profesionales ... pero un solo poblador: Gerardo Alcántara, dirigente de la Junta de Vecinos de la Población "Brilla el Sol". Este militante fue pasado al Tribunal de Disciplina Provincial acusado de .transgredir la disciplina partidaria. Lo que ocurrió es revelador. Alcántara, junto con dirigentes de los obreros bencineros en huelga, algunos empleados y estudiantes, asistió a una reunión en que se consideraba la huelga. Tomó la palabra y pidió que abandonara el recinto alguien que no era obrero, empleado, estudiante ni poblador: Renato Guerra, vicepresidente provincial del PDC, ingeniero civil, agente zonal de CORFO, ex candidato a diputado y afortunado diseñador de todo plano, proyecto o cálculo de cuanta obra pública de importancia se presenta en la provincia. La proposición del dirigente de Brilla el Sol, fue aprobada. Guerra tuvo que marcharse de la reunión. Pero Alcántara, en cambio, fue llevado al Tribunal de Disciplina.

REGALOS ELECTORALES

La situación de Werner en el PDC empezó a ponerse crítica cuando el presidente provincial, Homero Gutiérrez, en su cuenta a la junta provincial última, recogió rumores que afectaban moralmente al diputado; asimismo lo acusó de "ineficaz", lo cual también cayó encima de Lorenzini, viejo organizador de sindicatos campesinos en la provincia. Sólo se salvó el diputado Gustavo Ramírez, político fogueado en el PAL y PADENA.

Ramírez pertenece al equipo personal del senador José Foncea (que también tiene la misma trayectoria política,). El senador Foncea es un verdadero cacique electoral de la zona. Cuando se trataba de designar los candidatos a regidores del PDC, en la provincia de Talca, Foncea concurrió y colocó a sus adictos. En la comuna de Maule, por ejemplo, dijo que tenía 400 ó 500 votos seguros. "Pero son míos —elijo—, no son del partido, me siguen a mí. Los coloco a disposición del partido siempre que en la lista me pongan a Juan Albornoz." Albornoz fue elegido y hoy es alcalde. En 1969, seguramente, los 400 ó 500 votos se habrán multiplicado por diez, y entonces el "hombre de Foncea" pasará a ser diputado y a garantizar a su jefe la reelección como senador.

Durante las elecciones municipales, en Talca como en el resto del país, el gobierno se jugó entero por sus candidatos. La Junta de Auxilio Escolar y Becas, por ejemplo, se puso a disposición de la campaña. Zapatos, ropa, alimentos, se entregaron con una simple orden escrita de los candidatos. Además, la Intendencia puso en circulación sus fondos de libre disposición (60.000 escudos semestrales). Sin embargo, los candidatos democristianos que no estaban en la línea gobiernista quedaron al margen del sistema de cohecho oficial. El diputado Werner apoyó en la comuna de Pencarme a una candidata que estaba en esa situación y que se perdió por estrecho margen de votos.

¿CUÁL REVOLUCIÓN?

Este es, a gruesos trazos, el paisaje de una decisión que fue madurando en el interior del doctor Werner, hasta llevarle a renunciar al PDC.

A PUNTO FINAL dijo: "Se puede decir que una revolución ha comenzado en el momento en que se quiebra la estructura de poder y éste se transfiere de la oligarquía a las grandes mayorías nacionales. En nuestro país no ha ocurrido tal cosa. Freí en uno de sus discursos dijo una verdad a medias: que en ninguna parte se ha hecho una revolución distributiva. Si se entiende distribuir bienes y servicios, es así; porque las revoluciones parten de una situación de subdesarrollo en el país. Pero una revolución no puede merecer tal nombre si no comienza redistribuyendo una cosa fundamental: el poder. En nuestros países la estructura de poder está conformada según la estructura de la propiedad de los medios de producción. Al oficialismo del PDC, que nos tachaba de "marxistoides" por sostener que la propiedad en la sociedad comunitaria a que aspira la DC debe ser colectiva, y no individual, le decimos que ciertamente así pensamos. Se ha hablado mucho en el último tiempo en el PDC de una "vía de desarrollo no capitalista". Creo que es una utopía pensar que la revolución se hará por esa senda. Para una auténtica revolución es necesaria una etapa previa de anticapitalismo, de ruptura con el sistema capitalista, y esto no puede ser a medias. La "vía de desarrollo no capitalista" que se está planteando —como otra promesa—, es simple reformismo, que sólo tiende a aliviar tensiones entre capital y trabajo, a limar las asperezas de la lucha de clases. Es un camino archiconocido que lleva al neocapitalismo, a fortalecer las posiciones capitalistas. Su ideal es el "american way of life". Los que dicen que el actual gobierno está creando condiciones para echar a andar la revolución, no se dan cuenta que están criando cuervos que nos sacarán los ojos cuando realmente intentemos hacer la revolución. El último mensaje de Frei al Congreso es, sencillamente, una capitulación. Si no somos capaces de hacer una revolución ahora, con un capitalismo subdesarrollado, menos podremos más adelante cuando éste se haya robustecido gracias a las medidas que se toman en su beneficio."


Testimonios

EL RELATO DE LA VERDAD

VEINTITRÉS dirigentes sindicales de 10 países latinoamericanos fueron los "aplicados" alumnos de un curso intensivo en la CUT. La materia sobre la que versó fue sugerente y de actualidad: "América Latina: un mundo que ganar". El texto: un documentado estudio que, bajo el título mencionado, hizo el diagnóstico descarnado de la realidad latinoamericana, en 126 páginas y 120 cuadros estadísticos. Próximamente será editado como libro y seguramente alcanzará gran difusión en medios sindicales y políticos.

Este curso fue el segundo de los programados por el Convenio U-CUT, en su tercer año de vigencia. La Central Única de Trabajadores designa el tema que será estudiado y fija su contenido y orientación. La Universidad de Chile presta asesoría necesaria para la organización del programa, por intermedio de su Centro de Estudios Sindicales y Cooperativos que dirige el abogado y economista Pedro Guglielmetti, y en el cual trabajan sólo cuatro funcionarios.

En su introducción, el documento deja establecido que las informaciones en las cuales se basó su análisis corresponden a organismos técnicos de prestigio internacional: Naciones Unidas. FAO. CEPAL, UNESCO, Oficina de Estadísticas de numerosos países, etc.

"Con esas informaciones —dice la Introducción— y con nuestro conocimiento directo de la realidad, hemos elaborado lo que presentamos a continuación en la forma de un relato. Pero es más que eso, porque es el relato de la verdad".

"Es un relato de injusticias y esperanzas"

"Los trabajadores de América Latina lo exponemos ante todo el mundo para que sea conocido y estudiado por todos los pueblos".

El primer capítulo trata de "Cuántos somos y cómo vivimos los latinoamericanos" (..."Con nuestro esfuerzo creamos la riqueza de nuestros países, pero son otros los que disfrutan de ella... ¿Qué debemos hacer para mejorar las condiciones de vida? Podría pensarse que para mejorar éstas bastaría con aumentar las remuneraciones de los trabajadores. O que tal vez la solución consistiría en mejorar los servicios educacionales o la seguridad social. Pero esta es una visión ingenua y simplista del problema... Debemos mirar de frente a la realidad actual para conocerla a fondo y transformarla. Es nuestro deber y nuestro derecho hacerlo. Nada podrá impedirlo"). En el segundo capítulo se analizan los factores de los que dependen las condiciones de vida en América Latina (..."Las verdaderas causas del hambre y la miseria en América Latina son: la existencia en nuestros países de un sistema capitalista con características feudales en el campo, y la dependencia de nuestros países de una gran potencia imperialista. Solamente cuando cambiemos ese sistema y rompamos esa dependencia podremos recuperar, junto con nuestra dignidad de naciones libres, la posibilidad del pan, la vivienda, la salud, la educación y el trabajo justos, tanto para nosotros como para nuestros hijos. Los trabajadores de América Latina tenemos la firme intención de salir del atraso y la miseria. Haremos cuanto sea necesario para conseguirlo").

El tercer capítulo trata del futuro de América Latina y comienza analizando las tres posibilidades que se abren: 1) que no se haga ningún cambio; 2) que se realicen algunas reformas parciales; 3) que se vaya a una profunda transformación del actual sistema.

Analizando la primera alternativa, se concluye en un cuadro que pareciera de ciencia-ficción; pero que, sin embargo, es dramáticamente real: "Llegaría un momento en que se agotarían nuestros recursos naturales. No habría más petróleo, ni estaño, ni cobre, ni oro, ni hierro, ni bauxita, ni uranio. Los precios del café, del banano, de las carnes y granos serían insuficientes para pagar los altos precios de los productos importados. Se detendría totalmente el lento crecimiento de nuestros países. Las condiciones de vida de los trabajadores serían más y más difíciles. Se extendería la desocupación. Serían cada vez más eses sos los alimentos. Como sucedió en la India bajo la dominación inglesa, se vería a la gente muriendo de hambre en las calles".

Al explicar las razones que determinan al sistema socialista como la solución para los pueblos latinoamericanos, el documento señala que cada uno de éstos debe sujetarse a su propia realidad para la aplicación de las medidas concretas que conduzcan a la transformación social, sin tratar de aplicar en forma mecánica las experiencias de otros países. Analiza, también, las dificultades que surgirán en este tránsito hacia el socialismo (bloqueo comercial, escasez de capitales, falta de técnicos, etc.) y explica las formas de vencerlas.

Ofrece un ejemplo concreto: Cuba. Y resume las realizaciones logradas por la Revolución Cubana, en pocos años, enfrentada a un bloqueo, a una amenaza de invasión armada y sin más ayuda que la de los países socialistas.

Como conclusión de este capítulo, el documento exhorta a los trabajadores a adoptar la única y necesaria decisión: o someterse o transformar el mundo.

—"De nuestros actos de ahora dependerá que nuestros hijos sufran las consecuencias de una situación profundamente injusta, o que las actuales condiciones" sean cambiadas por otras en que ellos puedan desarrollar una vida armoniosa y justa".

"Tenemos que elegir. Estamos frente a una gran responsabilidad: someternos o transformar el mundo".

"Tenemos que elegir entre seguir siendo explotados como ovejas o luchar como hombres responsables".


Crónica

SACERDOTES CHILENOS EN EL CAMINO DE CAMILO TORRES

"Todo revolucionario sincero tiene que reconocer la vía armada como la única que queda" (Camilo Torres).

LA renuncia de tres dirigentes a la Juventud Democristiana y su ingreso al Movimiento "Camilo Torres", es la primera demostración de fuerza de este grupo de universitarios que se define por la revolución y el socialismo. Dentro de unas semanas puede producirse el segundo golpe, que esta vez inquietará a la Iglesia Católica y al PDC. Se trata de la incorporación al "Camilo Torres" de un grupo de sacerdotes dispuestos a cambiar los hábitos por la prédica revolucionaria. La renuncia de dos o más sacerdotes chilenos no dejará de preocupar a las autoridades eclesiásticas porque el motivo es estrictamente político.

Por razones obvias, estos sacerdotes aún no dan la cara. Su acción está inspirada en el pensamiento del cura guerrillero colombiano Camilo Torres. PUNTO FINAL quiso conocer más a fondo los planteamientos políticos del movimiento que lleva su nombre en Chile, y conversó con dos de sus dirigentes: Hugo Cancino, profesor de historia y geografía (ayudante de la Cátedra de Historia de la Cultura en el instituto Pedagógico de la U. de Chile), y Guido Olavarría, estudiante de cuarto año de inglés, también del Pedagógico.

Cancino renunció a la Juventud Democristiana, junto con Marcela Plubins y Juan Arancibia (PF Nº 29), y Olavarría fue expulsado del PDC en noviembre de 1965, junto con otros dos dirigentes (PF Nº 17) después de llamar a la abstención en las elecciones de la FECH.

DEFINICIÓN

"Nuestro movimiento toma el nombre de Camilo Torres no para lucir un buen rótulo, sino porque significa adoptar el pensamiento del cura guerrillero, un pensamiento que trasciende a la democracia cristiana como teoría y práctica", es lo primero que dice Hugo Cancino.

El origen de su separación del PDC está en las contradicciones mismas del pensamiento democristiano que se hacen evidentes una vez en el poder: "Cuando la declaración de Millahue diferenció entre revolución cristiana y revolución marxista, el PDC abrió sus puertas al imperialismo y la derecha, y comenzaron sus problemas", dice Olavarría. Agrega: "No había concordancia entre la teoría que se nos daba y lo que hacía el gobierno en la práctica." Aunque algunas de estas críticas las haga el sector "rebelde" del PDC, la diferencia de cancino y sus compañeros está en que "vimos la imposibilidad de transformar al PDC desde dentro." El sector de Jerez, señala Cancino, "cree en la posibilidad de transformar al partido a través de la prédica ideológica, de la concientización doctrinaria de los militantes con publicaciones como "Documentación". Pero la realidad es que los cuadros del PDC están amarrados al gobierno, la mayoría de ellos son funcionarios, lo que permite al oficialismo controlar políticamente a las bases. Pero, además, nuestra actitud fue condicionada por la propia realidad chilena, que radicaliza cada vez más a la juventud, fuera de los marcos tradicionales. No queremos que este movimiento sea receptáculo de simples desilusionados de la DC, de los insatisfechos por resentimiento personal, o de los snobs. Está abierto a los no alineados, a los que siendo o no marxistas puedan trabajar fraternalmente con nosotros y estén dispuestos a arriesgarse. Creemos que la revolución es un fenómeno generacional, que desborda a los partidos."

Como ex militantes del PDC reconocen que tienen que "recorrer todo un proceso de transformaciones personales" para zafarse de la formación política burguesa que tuvieron. Su concepto de la solidaridad partidaria, tal vez el mayor problema de conciencia del militante en discrepancia, lo expresan claramente: "Cuando uno ingresa a un partido y tiene convicción ideológica, y ese partido llega a ser gobierno y en el poder se falsifica ante el pueblo, la solidaridad con el partido se rompe. Se es fiel a una organización, o a la revolución y al pueblo que se juró defender."

La Revolución Cubana gravita con fuerza en el Movimiento "Camilo Torres", por su "independencia frente a las estrategias tradicionales de los movimientos revolucionarios". "Ello —dice Cancino— ha servido para que la reconozcamos como la vanguardia de la revolución americana, así como pensamos que nadie mejor que el "Che" Guevara encarna al hombre de esta revolución."

"En el verano fuimos a Cuba —dice Guido Olavarría—, y volvimos con una visión distinta. El discurso de Fidel Castro del 13 de marzo ha golpeado a fondo a los jóvenes, y sus conceptos no pueden ser negados ni desconocidos por un revolucionario."

LAS VÍAS

El papel que han de jugar en la revolución también es analizado por Cancino y Olavarría. "No pretendemos ser la vanguardia de la revolución chilena —dicen—. Estamos pidiendo humildemente que se nos dé un lugar en ella."

"Creo que los cristianos tienen el deber de aceptar que los marxistas dirijan la revolución", agrega Guido Olavarría. Para Cancino la discusión ideológica viene después: lo primero es hacer la revolución. "Estamos todos de acuerdo —agrega— en que el camino innegable que seguirá esta revolución es el socialismo, sin apellidos."

Así llegamos al punto donde mueren los buenos propósitos y es necesario demostrar el movimiento: ¿cómo se hará esta revolución? "Las formas no podemos plantearlas ahora, específicamente —explica Cancino— pero tenemos claridad de una cosa, y es que a través de las formas tradicionales no es posible hacer la revolución. Descartamos la vía electoral, pensamos que la insurgencia armada será la concepción de lucha aceptada en el mañana. Por el momento creemos que hay que prepararse para ese nuevo estilo. Pero no esperar a que las condiciones estén maduras, sino precipitarlas con nuestra acción, convertir la lucha economicista en lucha revolucionaria."

Concretando su pensamiento, los dirigentes expresan: "Los movimientos revolucionarios chilenos no pueden conformarse sólo con la solidaridad con las guerrillas y esperar el éxito de éstas en otros países para hacer la revolución en Chile. La revolución debe ser total, debe estallar en toda América Latina. Hay que buscar la forma adecuada a nuestra realidad y circunstancias, evitando calcar mecánicamente fórmulas empleadas en otros países. La guerrilla es sólo una modalidad, hay otras formas dentro de la vía insurgente. Se trata de que los partidos estén alertas a estas otras formas y que organicen cuadros revolucionarios entre obreros y campesinos."

SACERDOTES

Con sólo meses de vida, el Movimiento "Camilo Torres" llega hasta las parroquias chilenas. Cuentan los dirigentes que han recibido y reciben continuamente la adhesión moral y el apoyo declarado de numerosos curas de parroquias en las comunas populares más abandonadas. Sus nombres serán revelados oportunamente, cuando 1 o s mismos sacerdotes hagan pública, dentro de un breve tiempo, una proclama al pueblo chileno, donde junto con revelar que abandonan sus ministerios para incorporarse a la lucha por la revolución y el socialismo, a través del Movimiento "Camilo Torres", harán un llamado, especialmente a los católicos que viven en condiciones económicas miserables, para que se zafen de la influencia demo-cristiana y se sumen a la lucha por transformaciones drásticas que permitan un real bienestar económico y espiritual.

"Esto va más allá de lo que esperábamos —dice Cancino—, pues siempre creímos que el sacerdocio chileno estaba cerrado a nuestras ideas."

La proclama del cura guerrillero Camilo Torres al pueblo colombiano, llamando a constituir el Frente Unido de todos los revolucionarios para derrocar al imperialismo y a la oligarquía, puede repetirse con sacerdotes chilenos, provocando un terremoto político de consecuencias inesperadas, que afectaría principalmente al PDC como partido de influencia en la masa católica. "El deterioro de esta influencia va creciendo —dice Cancino—, y los movimientos "Camilo Torres" surgen en toda Latinoamérica."

La proclama del Frente Unido figura junto a la Segunda Declaración de La Habana como la base de los postulados del Movimiento "Camilo Torres" chileno. "Creemos que el paso que hay que dar debe ser categóricamente socialista —dicen sus dirigentes—, liberarnos de la opresión yanqui y construir una patria soberana, ligada a la gran patria continental latinoamericana. Sólo a través de la revolución se forjará el nuevo hombre de América Latina. Nuestra problemática, en Chile, no es quizás la falta de condiciones objetivas, sino la falta de revolucionarios."

Cancino y Olavarría, junto a Juan Arancibia, forman la dirección colectiva (Comisión Política) del Movimiento "Camilo Torres". En la Universidad actúan conjuntamente con el MIR, y en el plano sindical con el MORENA (Movimiento de Rebeldía Nacional).

AUGUSTO CARMONA A.


Polémica

INSÓLITAS AFIRMACIONES DE JOHN GITTINGS

EL señor John Gittings, miembro actual del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, suscribe un artículo titulado "Vietnam, ¿habrá negociaciones?", que se publicó en el Nº 28 de PUNTO FINAL. El artículo no sólo no aporta nada positivo a la heroica causa de Vietnam, sino que la distorsiona, ofende y calumnia.

Veamos algunos de los párrafos más característicos de este "estudio" de Gittings:

1.— "Contra lo que erróneamente se cree en Occidente, Hanoi nunca pidió (salvo en textos de propaganda) que los Estados Unidos se retiraran físicamente del Vietnam antes de que las negociaciones tuvieran lugar".

—De esto se desprende que mal puede el gobierno de Estados Unidos considerar el retiro de sus tropas de Vietnam —cosa que sabe hasta el más palurdo de los genéralo tes del Pentágono— si la República Democrática de Vietnam (R.D.V.) y el Frente Nacional de Liberación (F.N.L.) de Vietnam del Sur no lo han pedido "oficialmente". Otro asunto es que los yanquis no encuentren la fórmula para retirarse "con dignidad" del atolladero en que se metieron. De acuerdo a esto, numerosas declaraciones de la RDV y de FNL —"textos de propaganda" para Gittings— no tienen validez alguna.

2.— "También se les pedía (a los norteamericanos) que probaran su aceptación (a los "cuatro puntos" de la RDV como base para las negociaciones de paz) "con hechos concretos", aunque nunca se aclaró qué hechos serían considerados como pruebas aceptables".

—Una de esas "pruebas aceptables" sería obviamente la cesación de los bombardeos yanquis y, en general, de las hostilidades bélicas en Vietnam por parte de Estados Unidos, planteamiento que figura en los "cuatro puntos" de la RDV. Gittings critica tácitamente esta "falta de claridad" de la RDV. Veamos si esos "cuatro puntos" de la RDV son tan "confusionistas" como da a entender Gittings. Ellos son:

"Nº 1.— Reconocimiento de los derechos nacionales básicos del pueblo vietnamita; la independencia, la soberanía, la unificación y la integridad territorial. Según los Acuerdos de Ginebra, el Gobierno de Estados Unidos debe retirar del sur de Vietnam sus tropas, personal militar y armas y municiones y material de guerra de toda clase; desmantelar todas las bases militares yanquis en el Sur, cancelar su "alianza militar" con la administración del sur y poner fin a su política de intervención y agresión en el sur de Vietnam. De conformidad con los Acuerdos de Ginebra, el gobierno norteamericano tiene que cesar sus actividades bélicas contra el Norte de Vietnam y suspender por completo todas las violaciones del territorio y la soberanía de la RDV; Nº 2.— Hasta la reunificación pacífica del Vietnam, mientras Vietnam se encuentre aún temporalmente dividido en dos zonas, las estipulaciones militares de los Acuerdos de Ginebra de 1954 sobre el problema de Vietnam tienen que ser respetados totalmente; así ambas zonas deben de abstenerse de firmar cualquier alianza militar con países extranjeros y de tener bases militares, tropas o personal militar extranjeros en sus respectivos territorios; Nº 3.— De acuerdo con el programa del FNL de Vietnam del Sur, los asuntos internos del sur de Vietnam deben ser resueltos por el pueblo sudvietnamita mismo, sin ninguna ingerencia extranjera; y Nº 4.— El problema de realizar la reunificación pacífica de Vietnam debe ser solucionado por el propio pueblo vietnamita de las dos zonas sin intervención extranjera".

Por si esto no fuera suficiente para que el gobierno de Estados Unidos eligiera alguna "prueba aceptable", ahí están los "cinco puntos" del FNL de Vietnam del Sur, formulados en 1965:

"Nº 1— Los imperialistas de los Estados Unidos, saboteadores de los acuerdos de Ginebra, son los más desatorados agresores y traficantes de guerra y los enemigos jurados del pueblo vietnamita; Nº 2.— El heroico pueblo vietnamita está resuelto a expulsar a los imperialistas yanquis, a fin de liberar al Sur de Vietnam y lograr un Vietnam del Sur independiente, democrático, pacifico y neutral, con miras a la reunificación nacional. El pueblo sudvietnamita y sus Fuerzas Armadas están resueltos a no deponer jamás las armas hasta que hayan logrado sus metas: independencia, democracia, paz y neutralidad. En estos momentos, toda negociación con los imperialistas de los Estados Lindos es absolutamente inútil si se niegan a retirar del sur de Vietnam todas las tropas, y toda clase de materiales y medios de guerra de EE.UU., así como de sus países satélites, si se niegan a desmantelar todas sus bases militares en el sur de Vietnam; si los traidores vendepatria entregan a los imperialistas yanquis los sagrados derechos del pueblo sudvietnamita a la independencia y la democracia y si el FNL de Vietnam del Sur, el único representante auténtico de los 14 millones de sudvietnamitas, no puede hacer valer su voz decisiva; Nº 3.— El valeroso pueblo sudvietnamita y el ejército de liberación del sur de Vietnam están resueltos a cumplir totalmente con su deber sagrado de expulsar a los imperialistas yanquis, a fin de liberar al Sur de Vietnam y defender al Norte; Nº 4.— El pueblo sudvietnamita expresa su profunda gratitud por el apoyo de corazón de todos los pueblos del mundo que aman la paz y la justicia y declara estar dispuesto a recibir toda asistencia, incluso en armas y otros materiales de guerra de toda clase, de sus amigos de los cinco continentes; y 5.— Unir a todo el pueblo, armar a todo el pueblo, continuar avanzando heroicamente y estar decididos a luchar y a derrotar a los agresores norteamericanos y a los traidores vietnamitas. ¡Vietnam vencerá!"

4.— "La nueva proposición no liga las negociaciones ni con los "cuatro puntos" ni con los "cinco puntos" del FNL. Representa probablemente la máxima concesión que puede hacer el Vietnam del Norte sin llegar a la rendición incondicional".

—En primer lugar, no existe tal "nueva proposición" salvo en la mente de Gittings, quien en ninguna parte de su "informe" menciona alguna fuente responsable. La única proposición vietnamita —oficial y directamente enviada a Washington, como lo prefiere Gittings— está contenida en la carta de Ho Chi Minh a Johnson, entregada por el representante de la RDV al embajador yanqui en Moscú, el 15 de febrero del presente año. Esta fue la respuesta a una anterior carta de Johnson a Ho Chi Minh, entregada por la misma vía el 10 del mismo mes.

En esta nota, el presidente de la RDV es rotundamente claro: "El Gobierno de Estados Unidos ha desencadenado la guerra de agresión en Vietnam y debe cesar esta agresión. Esta es la única vía para el restablecimiento de la paz. El gobierno de EE.UU. debe definitiva e incondicionalmente cesar sus bombardeos aéreos y otros actos de guerra contra la RDV; retirar sus tropas y sus satélites de Vietnam del Sur. reconocer al FNL de Vietnam del Sur y dejar al pueblo vietnamita resolver sus asuntos por sí mismo".

En segundo lugar, mal puede existir esa "nueva proposición", si ésta, a juicio de Gittings. fue criticada por el vicepresidente de la FNL. Huyenh Tan Phat. el 31 de enero de este año, y por los chinos el 20 de febrero. Entendámonos: ¿cómo es posible criticar algo no conocido aún? Luego, es imposible suponer que en los cinco días que median entre la respuesta de Ho Chi Minh (el 15 de febrero) y las críticas chinas (20 de febrero) hubo la tal "nueva proposición" que menciona Gittings.

En tercer lugar, suponemos que Gittings toma conscientemente como "nueva proposición" una de las partes de la mencionada respuesta de Ho Chi Minh a Johnson, donde expresa: "En su mensaje, usted sugiere conversaciones directas entre la RDV y EE.UU. Si el gobierno de Estados Unidos desea de veras esas conversaciones, debe ante todo suspender incondicionalmente sus bombardeos aéreos y todos los otros actos de guerra contra la RDV. Sólo después del cese incondicional de los bombardeos aéreos norteamericanos y todos los otros actos de guerra contra la RDV, podrán la RDV y Estados Unidos iniciar conversaciones y discutir asuntos que conciernen a ambas partes".

Presentar este párrafo como "nueva proposición" vietnamita, separándolo del contexto general de la carta, así como divorciado del espíritu total de la misma y de los planteamientos ya conocidos de la RDV y del FNL, es inaceptable. Sus objetivos son claros: probar que la RDV y el FNL marchan en desacuerdo; que la RDV deja en la estacada al FNL y pretende "arreglarse" unilateralmente con Estados Unidos.

En cuarto lugar, la alusión a que esa "nueva proposición" es "la máxima concesión que puede hacer Vietnam del Norte sin llegar a la rendición incondicional", es simplemente otra infamia. Es suponer que la RDV ha llegado al límite máximo de su heroica resistencia; que esté al borde de la derrota y que está dispuesta a concederlo todo, todo menos la rendición incondicional.

5.— "Es indiscutible que las proposiciones de Hanoi han sido calurosamente apoyadas por la Unión Soviética, que al fin se siente "autorizada" a buscar negociaciones en nombre de Vietnam".

—Para el lector no advertido, parecerá obvio que la URSS apoye a la RDV. Pero como Gittings sugiere que este apoyo soviético afecta esa supuesta "nueva proposición", malévolamente configurada, el asunto cae en la odiosidad.

6.— "Los Estados Unidos apoyan, a una escala masiva, un régimen impopular que, de otra manera, perdería la guerra civil en el sur. Hanoi apoya en una escala mucho menor (y al comienzo con cierta reluctancia), lo que sin la intervención extranjera sería el triunfo popular en esa guerra civil".

—Sólo el gobierno de Estados Unidos y sus panegiristas de Occidente han presentado la lucha de liberación nacional del pueblo vietnamita, claramente antimperialista, como una "guerra civil". Luego, una nueva infamia: mostrar a la RDV resistiéndose y regateando le ayuda a sus hermanos del sur.

7.— "Estados Unidos están interviniendo contra el principio de autodeterminación mientras Hanoi lo hace en defensa de ese principio".

Curiosa manera de presentar la relación entre un pueblo agredido y masacrado, y un gobierno agresor y masacrador. Para la inmensa mayoría del mundo de Oriente y Occidente. Estados Unidos no sólo esté violando este principio, sino todos los principios más elementales de la humanidad.

8.— "Esta puede ser una política inmoral y poco realista (la continuación de los bombardeos sobre la RDV). pero es difícil encontrar otro camino desde el punto de vista norteamericano".

—Y, al parecer, desde el punto de vista de Gittings. quien no hace ningún esfuerzo dialéctico en este sentido. "Puede ser", anota como si alguien con el juicio sano pudiera tener alguna duda de que ES "una política inmoral y poco realista", y mucho más que eso.

9.— "El sólo hecho de que se iniciarán (las negociaciones entre la RDV y Estados Unidos) serviría para estimular la presión mundial para el logro de una solución justa".

—¿Acaso sería posible, por algún capricho de la dialéctica, encontrar una solución "justa" en el conflicto de una víctima y su verdugo, de un agredido y su agresor? Evidentemente, no. Los intereses entre el pueblo del Vietnam y el gobierno de Estados Unidos, son antagónicos e irreconciliables. Cuando en el futuro tapete de las discusiones se negocie alguna vez la paz en Vietnam, —en torno a los "cuatro" y a los "cinco" puntos, naturalmente— esa "solución justa" de que habla idealmente Gittings, sólo podrá serlo, evidentemente, para el pueblo de Vietnam. Y no para los agresores yanquis.

MARIO CERDA GUTIÉRREZ


PROBLEMAS DE LA UNIDAD LATINOAMERICANA

DURANTE un largo período de la historia de América Latina, la competencia entre los imperialistas de Europa y Estados unidos nos mantuvo divididos, provocando una serie de guerras intestinas por el reparto de nuestras materias primas y del mercado interno.

Después de la segunda guerra mundial, virtualmente descartada la influencia europea, los golpes de Estado se han sucedido en nuestros países, dirigidos descaradamente por los imperialistas yanquis con el objeto de imponer gobiernos incondicionales para sus planes de predominio. Sin competidores serios en este continente, debido a la crisis económica que afecta a sus aliados de la última guerra, los EE.UU. pasan de lleno a la absorción total de nuestras economías por medio de los préstamos condicionados y la inversión de capitales. En resumen, han cosechado para ellos el fruto de la victoria conseguida con el sacrificio de tantos pueblos.

Con el objeto de obtener garantías para sus intereses, se empeñan ahora en la unidad política del continente. Así, la OEA, los organismos interamericanos y el proyectado Mercado Común, cumplen ese objetivo, a la vez que facilitan la invasión de capitales y otorgan franquicias aduaneras para los productos elaborados por los monopolios imperialistas en nuestros propios países.

Las formas de penetración de los Estados Unidos se han basado siempre en el chantaje, la presión y el soborno; es natural, entonces, que encuentren viva resistencia de parte de los pueblos explotados. Por eso sus inversiones siempre han sido acompañadas de alguna forma de presión militar, pactos que violan la soberanía de los pueblos, bases navales o militares, escuelas para instrucción de oficiales extranjeros, hasta llegar en último término a la invasión y los bombardeos indiscriminados.

La revolución cubana encontró el camino de su liberación, dando un magnifico ejemplo a otros pueblos latinoamericanos que, gobernados por tiranos y gorilas coludidos con el imperialismo, no han encontrado otra salida que emprender la lucha armada.

Ante el impulso cobrado por las luchas de liberación, se comprende la urgencia que dan los EE.UU. a la formación de la Fuerza interamericana de Paz y sus planes agresivos contra Cuba. ¿Cómo podríamos resistir esa confabulación si no coordinamos nuestras acciones para formar un frente único? ¿Cómo podemos hablar de defender la revolución cubana, sin una estrategia única con una dirección coherente?

Los pueblos latinoamericanos estamos ante una alternativa ineludible: o nos unimos para luchar por nuestra emancipación, o el imperialismo nos une en la esclavitud del coloniaje moderno. En esta carrera por la unidad orgánica de las fuerzas, entre los imperialistas y los capitalistas criollos de una parte, y los pueblos que luchan por su liberación, debemos posponer las divergencias que no afecten al objetivo principal. Nos une el deseo de una vida digna, sin presiones ni temores; a ellos, sólo el afán de lucro; las contradicciones de intereses entre los imperialistas y capitalistas nacionales, son un factor favorable a los pueblos.

Si los países latinoamericanos tienen problemas comunes y un enemigo común, ¿podría afirmarse que cada país debe determinar su estrategia separadamente? ¿El propiciar esta última idea no lleva al debilitamiento de nuestras fuerzas y, como consecuencia, al fortalecimiento del enemigo?

Para justificar una estrategia diferente, se ha argumentado que la situación política en Chile es distinta a la de otros países gobernados por gorilas, pues aquí existe democracia.

La verdad es que la democracia sólo puede apreciarse dentro del recinto del Congreso; pero afuera, hasta los propios diputados reciben golpes de parte de las fuerzas represivas. Existe paz interna en Chile, a condición de que no se amague el poder de la burguesía, a condición de que no nos apartemos de la vía pacífica. En verdad, gozamos de la paz que merecen los sometidos.

En Uruguay, donde impera una legalidad semejante a la nuestra, los trabajadores, con su vanguardia a la cabeza, se han decidido por la unidad y solidaridad americana. Nosotros, en cambio, todavía tenemos vacilaciones. Después que los partidos Socialista y Comunista asumieron la responsabilidad de organizar la OLAS, pasaron meses sin que se constituyera este organismo.

Al regreso de la delegación del Partido Socialista de su visita a Cuba, se abren perspectivas reales de que los revolucionarios chilenos asuman las responsabilidades que les corresponden.

Los socialistas deben buscar colaboración para estas tareas en los partidos que realmente desean una estrategia común para América Latina. Los partidos revolucionarios que fueron dejados al margen de esta organización, deben unirse para exigir su participación en las tareas de solidaridad y darle una tónica que corresponda a la grave intromisión militar de EE.UU. en nuestros países.

Esperamos que en la próxima conferencia de la OLAS, Chile esté representado en forma digna, amplia y efectiva.

R. AMIGO


Reportaje

OPUS DEI: FASCISMO EN PUNTILLAS

UN movimiento típicamente fascista se abre camino en Chile. Es el Opus Dei, institución semi secreta que llegó a nuestro país en 1950, desde España, bajo la dirección del sacerdote Adolfo Rodríguez. La doctrina de la institución está contenida en 999 aforismos que su fundador, José María Escrivá de Balaguer, condensó en el libro "Camino", en 1939. Algunos de sus aforismos dicen: "OBEDECER... CAMINO SEGURO. OBEDECER CIEGAMENTE AL SUPERIOR .... CAMINO DE SANTIDAD. OBEDECER ES TU APOSTOLADO..., EL ÚNICO CAMINO. . . EL ESPÍRITU HA DE SER OBEDECER. TIENES OBLIGACIÓN DE PEDIR Y SACRIFICARTE POR LA PERSONA E INTENCIONES DE QUIEN HACE CABEZA EN TU EMPRESA DE APOSTOLADO. NUNCA LE CONTRADIGAS (AL SUPERIOR) DELANTE DE QUIENES LE ESTÉN SUJETOS, AUNQUE NO LLEVE RAZÓN".

El Opus Dei sólo logró ser reconocido por el Vaticano en 1950 después de veintidós años de su fundación. Se define como una asociación de fieles católicos de extensión y régimen universal, cuyos miembros se dedican, por vocación específica, a buscar la perfección cristiana y a ejercer el apostolado dentro de su estado, y cada uno en el ejercicio de su propia profesión u oficio en el mundo.

Sus estatutos dividen a los acólitos en tres grados: los cooperadores (seglares cotizantes, sin votos públicos ni privados), los numerarios (seglares con votos de obediencia y castidad, que viven en comunidad) y los supernumerarios (sacerdotes con todos los votos).

En Chile, "La Santa Mafia", nombre que los jesuitas dieron al Opus Dei, está dividida en dos ramas: masculina y femenina. Las actividades de la masculina se desarrollan en la Escuela Agrícola "Las Garzas", a 10 kilómetros al sur de San Fernando, cerca de Chimbarongo. Funciona desde 1963, formando prácticos agrícolas en forma gratuita, junto a ella actúa un centro de estudios agrícolas y sociales creado en 1966, donde se desarrollan cursos y conferencias para agricultores de la zona. Han dictado conferencias, entre otros, el director general de Agricultura, expertos de la Universidad de Minnesota, técnicos del Ministerio de Agricultura, etcétera. A la vez organiza seminarios de estudio de varios días, estableciendo contactos con organismos oficiales preocupados de esta tarea, como la Estación Experimental de La Platina, el Ministerio de Agricultura, Indap, corporación de la Reforma Agraria y otros. Dirige esta escuela, Eduardo Christensen. Además, los "opusistas" atienden el Centro de Cultura Universitaria "Alameda". Este es una residencia para estudiantes de provincias, pero amplía su labor a universitarios de santiago. Su finalidad es "proporcionar a la juventud universitaria un complemento humano, espiritual y social que perfeccione la formación profesional", según el sacerdote Vicente Fuentemayor. Dirige este centro el ingeniero comercial José Enrique Diez.

"Tajamares" es otro centro cultural del opus Dei, pero dedicado a alumnos de enseñanza secundaria. Tiene la misma "finalidad" que el anterior. Se organizan ahí cursos de orientación profesional, métodos de estudio, charlas sobre temas de actualidad, etc. Lo dirige el doctor Juan Cox. Anexo a este centro funciona como sección juvenil, el Club "Aillarahue" para alumnos de los primeros años de humanidades, con cursos de guitarra, taller de aeromodelismo, laboratorio fotográfico y otros. La rama femenina del Opus Dei, a cargo de Teresa Zumaldo, realiza labores semejantes:

Residencia Universitaria "Costanera". Recibe a universitarias de provincia, se efectúan cursos de formación, seminarios, charlas y conferencias.

Centro de Orientación universitaria "Itahue". Dirigido a los estudiantes de enseñanza media.

Academia de Estudios "Fontanar", dirigida por Carmen Undurraga Mackenna. Tiene dos secciones, una dirigida a la formación humana y espiritual de la mujer y otra especialmente dedicada a la promoción de la mujer que trabaja como empleada doméstica, para capacitarla en su trabajo y que progresen como auxiliares de hogar o de hoteles, clínicas u hospitales.

Centro de Asistencia Social de El Salto, dirigido por la visitadora social Sandra del Canto. En esta población se mantiene una policlínica y funciona un centro de madres.

Biblioteca "Lar". Facilita libros de lectura a sus asociados, se dan conferencias sobre libros de actualidad, cursos de psico-pedagogía para la educación de los hijos, cursos sobre doctrina de la Iglesia para facilitar un conocimiento científico de la fe cristiana.

Todas estas obras, según el presbítero Vicente Fuertemayor, son aconfesionales: "son consecuencia de la toma de conciencia de los deberes que en la sociedad moderna les corresponden a los ciudadanos corrientes, a los cristianos corrientes."

Esta es la parte visible del Opus Dei, la que se puede mostrar al que inquiera detalles sobre la institución, creada con el fin de sustraer a la Iglesia de la corriente de renovación, agrupando a los tradicionalistas para conservar el orden antiguo. La tendencia militante y la ambición de poder político de la nueva orden religiosa, provocaron una aguda oposición dentro y fuera de la Iglesia.

Yvon Le Vaillant, en un artículo publicado en "Le Nouvel Observateur", bajo el título de "La Santa Mafia", dice que el Opus Dei trafica con divisas en el mercado negro y se vale de sus poderosos intereses en empresas financieras, periodísticas y radiodifusoras, de la delación y del chantaje para dominar a los gobiernos. Acusa al Opus de haber entregado a la policía española, en 1956, a treinta estudiantes de izquierda; de haber revelado, para obligarlo a renunciar, las relaciones homosexuales de un ministro de Franco, de controlar el contrabando de moneda con Andorra; de caracterizarse por su extremismo de derecha, tecnocratismo antidemocrático y maquiavelismo político.

El Opus Dei no sólo se ha impuesto en España, sino que también lo ha hecho en Argentina, donde altos representantes del actual gobierno de Juan Carlos Onganía pertenecen a esta asociación. Entre otros, Guillermo Borda, ministro del Interior, redactor de la revista "Cuadernos del Sur", órgano del Opus Dei en Argentina, Chile y Uruguay; Nicanor Costa Méndez, ministro de Relaciones Exteriores, miembro del directorio de la editorial chilena "Pomaire", que sólo publica libros de autores "opusistas"; Mario Díaz Colodrero, secretario de Gobierno, jefe de redacción de "Cuadernos del Sur"; Samuel Medrano, subsecretario de Asistencia Social, y Jorge Mazzinghi, subsecretario de Relaciones Exteriores.

El Opus Dei ha ampliado su red de acción, además, a Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania, Holanda, según consta en la prensa europea. La revista "Ruedo Ibérico" señala que esta acción ha llegado también a Polonia y a la antigua Cuba, donde tuvo amplia libertad de movimiento bajo el gobierno de Batista.

En Chile las actividades de los "opusistas" se desarrollan dentro del más cuidadoso secreto, y pocas veces logran hacerse públicas. En ello consiste gran parte de la eficacia del Opus Dei, y el actuar en secreto es parte de los estatutos de la secta. El aforismo 840 dice textualmente: "Que pase inadvertida vuestra condición como pasó la de Jesús durante treinta años." Es fácil advertir en este mandato para los "opusistas", una semejanza con la masonería y la Compañía de Jesús, ambas conocidas ampliamente en la historia nacional. El aforismo 840 es fielmente observado por el Opus Dei chileno, y las reservas llevan a sus jerarcas a negarse a cualquier publicidad. Sin embargo, se ha podido establecer que en Chile hay ocho sacerdotes ubicados en la jerarquía de los supernumerarios, de los cuales tres son españoles.

Entre los nombres más prominentes que se vinculan al Opus Dei, están los del ex ministro de Justicia, Enrique Ortúzar, artífice de la repudiada Ley sobre Abusos de Publicidad o Ley Mordaza; el ex canciller Julio Philippi, de oscura participación en las negociaciones fronterizas durante el régimen de Alessandri.

OTROS NOTABLES

Un boletín del Centro de Cultura universitaria "Alameda", entrega diversos nombres de personalidades del campo político y cultural como relacionados con el Opus. Dei, específicamente dictando conferencias en la residencia universitaria, que en 1965 se transformó en el "Alameda Centro de Cultura Universitaria". En la nómina de conferencistas, entre otros aparecen: Leonel Calcagni, alto dirigente democristiano y conocido estratego de una tienda política, ex director de la Escuela Rural de Talca; Enrique d'Etigny, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile; Jaime Eyzaguirre, historiador, asesor de la Cancillería, conocido por sus tesis franquistas y aristocratizantes de la historia chilena; Eduardo Hamilton Depassier, hermano del actual ministro de la vivienda, Juan Hamilton; Ramón Ortúzar Escobar, doctor, hermano del ex ministro; doctor Jorge Torretti, hermano de Sergio Torretti, acaudalado nombre de negocios que actualmente tiene en sus manos el control de la Empresa Zig-Zag; Fernando Zegers, ex director de "El Diario Ilustrado", y cierra la lista Roque Esteban Scarpa, director general de Bibliotecas, Archivos y Museos, nombrado por el presidente Frei para reemplazar a Guillermo Feliú Cruz. La actual sede del "Alameda Centro de Cultura Universitaria" está ubicada en calle Galvarino Gallardo 1858. La anterior sede de la residencia universitaria, fundada en marzo de 1950, funcionaba en avenida Bernardo O'Higgins 2132, y posteriormente en la misma calle, en el número 1955.

POSTULADOS

La doctrina del Opus Dei está expuesta en las obras de Rafael Calvo Serer y de otros autores, así como en "Las bases del Opus Dei" ("Cuadernos", julio-agosto de 1958). Esta última citada por la revista mexicana "Sucesos", la que resumió los postulados de la orden, en los siguientes términos; l) adhesión a las corrientes reaccionarias de extrema derecha, con cierta influencia d e i monarquismo francés; 2) "democracia orgánica", sin acceso al poder de los trabajadores; 3) "un sistema liberal de la organización económica, un régimen competitivo capitalista sin trabas, la estructuración de las relaciones socio-económicas a través del libre juego del mercado"; 4) conquista de posiciones claves en el aparato político y financiero del Estado, y 5) tecnocracia y desarrollismo dentro de las viejas estructuras sociales.

El Opus Dei mantiene estrechas relaciones con Caritas Chile y el Hogar de Cristo, a través de uno de sus miembros de mayor jerarquía, Fernando Dávila Izquierdo, ex director de Caritas y actual presidente del Hogar de Cristo. Dávila Izquierdo tomó por primera vez contacto con el fundador del Opus Dei en Chile, Adolfo Rodríguez, cuando éste era estudiante de la Universidad Católica, y participó en sus primeras inquietudes "opusistas" hasta llegar a ser hoy uno de los principales colaboradores de la Orden, como encargado principal de la labor social del Opus Dei.

Lo dicho configura un cuadro que, estamos seguros, no es completo, de los fuertes lazos que ha logrado tender el Opus Dei en los círculos mas influyentes de la vida cultural, política, educativa y financiera del país, lo que justifica los temores e inquietudes manifestados por diversas personalidades sobre la penetración ideológica de la secta que, de acuerdo a sus antecedentes, sería otro muro de contención para las ideas progresistas en Chile.

Los intelectuales exilados españoles que conocen de cerca el verdadero rostro del Opus Dei, han hecho un descarnado análisis de la Orden y en los "Cuadernos de Ruedo Ibérico", tomo I del suplemento 1966, definen la actitud política del Opus Dei, con las siguientes palabras: "El Opus no tiene ideología, ni teología, ni mística, ni ideología social, ni política propias. Además, su característica conservadora y su estructura autoritarista no le permiten dar a sus miembros una formación multipluralista." De esta manera, la organización elimina toda autocrítica interna o la posibilidad de formulaciones ideológicas personales de sus miembros. "La única ideología consiste en la pretensión de conquistar los puestos elevados en la sociedad, para influir sobre la misma y asegurar de este modo su "carácter cristiano". Siendo, pues, su ideal tan abstracto, teniendo horror a las ideologías, en la práctica su acción consiste en mantener el estado actual de las cosas y, por lo tanto, prestar su apoyo al régimen constituido y recibir, asimismo, de él su apoyo."

XIMENA CANNOBBIO


Literatura

ALEGRÍA:

"ADMIRO LOS MOVIMIENTOS DE LIBERACIÓN"

CON "Caballo de Copas", una novela editada cor primera vez en 1958, Fernando Alegría dio en el centro del clavo. De ahí en adelante, cuentos, nuevas novelas, antologías, historias de la literatura chilena e hispanoamericana, poemas. Lo último: "10 Pastoral Psalms", editado este año en una fina edición manual bilingüe, por George Hitchcock y distribuido por City Lights, en San Francisco, California. Actualmente, Alegría es profesor de literatura chilena e hispanoamericana en el Instituto Pedagógico de la universidad de Chile. También ha sido profesor de literatura en las universidades de Berkeley y Stanford, en Estados Unidos. A continuación el diálogo escrito que sostuvo PUNTO FINAL con el novelista.

P: ¿Qué piensa usted, como novelista, de la actual polémica que existe en el país sobre la novela nacional? Señale aspectos positivos y negativos de esa polémica.

R: "El lector mira —por costumbre o por obligación—, pero no ve la novela chilena, confunde valores, no discierne con claridad, se deja llevar por la crítica normativa —Alone— y, a través de los años, se ha formado una idea errónea de lo que dice nuestra novela y de cómo lo dice. La crítica ha establecido un lenguaje literario blando, que no soporta el golpe bajo de las nuevas generaciones. Algunas personas han descubierto recientemente un estilo de novelar hispanoamericano y se sienten deslumbradas. Ese estilo está vigente hace más de treinta años. Aceptan el lenguaje fuerte, brutal, directo de escritores argentinos, mexicanos o peruanos, pero se escandalizan y se esconden cuando un escritor nuestro les sacude y les revela sus prejuicios, su arribismo, su hipocresía. No creo que haya una polémica sobre la novela chilena. Hay un transitorio deslumbramiento ante valores exóticos, ¿a qué novelística se refiere la crítica ocasionalmente negativa? ¿A la de Prado, Barrios, Rojas? ¿A la del 38? ¿O se refiere únicamente a la novelística de época reciente? Esto debe aclararse, definirse. Para que se produzca una polémica sobre la novela chilena, es necesario que los puntos de discordia se planteen con seriedad, hondura y conocimiento de causa. Así se ayudará a los escritores jóvenes y será útil para la historia de la literatura chilena contemporánea."

NOVELA COMPROMETIDA

P: Sus juicios sobre la narrativa y la poesía actual norteamericana. ¿Cuáles son las preocupaciones del escritor actual de USA? ¿Existe allí —así como el fenómeno de la canción protesta— una actitud rebelde y de protesta?

R: "La literatura norteamericana más genuinamente representativa de la época actual, es esencialmente comprometida y encierra una fuerte carga de protesta. Su temática se relaciona con el descubrimiento de un compromiso esencial entre el individuo y la sociedad, es decir, la constatación de una contradicción dramática entre las premisas de la sociedad burguesa y puritana, y la falsificación que de ellas hace el establecimiento oficial para sostenerse en un plano social y político. Los poetas protestan; Ginsberg, Corso, Ferlinghetti, Merton. Los prosistas protestan; Baldwin, Jones, Albee, Podhoretz, Mailer. No se trata de una literatura militante, sino de una expresión humanista, amplia, honda, que capta la angustia colectiva del pueblo norteamericano y le da forma artística."

P: Como profesor en Berkeley, ¿vio allí y en otros sectores universitarios de ese país, una actitud consciente respecto a la guerra de Vietnam, Cuba y otros pueblos que combaten por su independencia?

R: "Existe en los EE.UU. un poderoso movimiento pacifista, no sólo entre la población estudiantil, sino también entre los profesionales, artistas, políticos, obreros, empleados. Me ha tocado conocer —y lo considero un privilegio— el núcleo intelectual de este movimiento en Berkeley: se trata de una poderosa corriente de protesta que pregunta y pone en el tapete los predicados pseudo-liberales de varias generaciones; se levanta contra la simulación, la mentira y el oportunismo de generaciones que sacrificaron sus principios en aras de la comodidad.

Combaten heroicamente en el plano de la lucha por los derechos civiles y por la paz, defienden la libertad de pensamiento y de expresión en el mundo académico, tienen plena conciencia del compromiso que les une al resto de la humanidad. Esta generación rebelde tendrá el poder en sus manos en unos quince o diez años más. Se empezará, entonces, a producir la verdadera integración de que habla ociosamente ahora el mundo oficialista americano. Cuba, lógicamente, es en los EE.UU., así como en Chile y en cualquier parte, un tema polémico. La juventud sigue el curso de la revolución cubana con asombro, interés, angustia e inquietud. Se discuten sus pronunciamientos, se ponen en tela de juicio las circunstancias en que se desarrolla."

ACCIÓN REVOLUCIONARIA

P: Su juicio sobre Cuba, Vietnam, la revista "Mundo Nuevo", los movimientos de liberación nacional.

R: "Soy partidario de la paz en Vietnam, en el Medio Oriente, dondequiera que se plantee la violencia ocasionada por móviles mezquinos, reñidos con los principios de respeto a la libertad de los pueblos. Los movimientos de liberación en Latinoamérica responden a circunstancias particulares, características de cada pueblo, y sobre esa base debe juzgárseles. No comprendo una estrategia revolucionaria que imponga moldes forzados y defienda su verdad como toda la verdad. Hay diferencias profundas entre las naciones hoy llamadas subdesarrolladas. Nos igualan ciertas necesidades y problemas económicos, nos diferencian tradiciones culturales que no es posible negar ni esconder. Admiro la autenticidad, el valor, la voluntad de sacrificio de quien emprende la lucha por la liberación de nuestros pueblos, tanto en el plano económico, social, político, como en el mundo de los valores intelectuales. Rechazo el dogmatismo, la miopía de quienes juzgan a los países como si fueran bloques de cemento. Me repugna especialmente la ceguera de quienes se empeñan en negar los esfuerzos de la heroica juventud norteamericana en defensa de las razas oprimidas —negros, mexicanos, portorriqueños, indios—, en medio de condiciones realmente épicas. Es muy fácil vociferar desde la morosa comodidad de la provincia de Hispanoamérica: muy difícil sostener las ideas con acción revolucionaria ante las balas, las cadenas, las manoplas, la prisión de los racistas internacionales en su propio campo de lucha. Creo que el ejemplo de los jóvenes norteamericanos que han dado su vida en las luchas civiles de estos años, debiera servir como una épica lección a los especialistas en tirar piedras y firmar manifiestos como parte del rito primaveral de nuestros hermosos países."

P: ¿Cómo encontró el panorama literario chileno a su regreso al país, con vista al futuro?

R: "Veo una carga subterránea tanto en la poesía como en la prosa chilena de estos días. Viene un remezón decisivo. La nueva generación de escritores tiene en sus manos una pólvora que está a punto de encenderse. Reventará en los ojos de quienes niegan nuestra literatura y están sentados sobre el polvorín. Espero mucho de poetas como Waldo Rojas, Hernán Lavín, Oscar Hahn, Federico Schopf, Roland Kay, Omar Lara, Floridor Pérez, Raúl Bruna, Manuel Silva, Gonzalo Millán, y de prosistas como Valdés, Skarmeta, Rivano, Germán Marín. La crítica actual me parece adocenada. Posee erudición, método, le falta ñeque para decir las cosas de modo que se iluminen y vivan."

FALTA DE DECISIÓN

P: ¿Cree usted que hay una conciencia ACTUANTE entre los intelectuales chilenos frente a la revolución latinoamericana? ¿Está o no el escritor chileno INTEGRADO —no sólo en la palabra— a este proceso, a una altura de conciencia —guardando las proporciones—, por ejemplo, de un Sartre, un Russell, un Debray?

R: "No en el sentido de un compromiso individual que envuelva la obra y la actitud social del escritor. Veo una separación trágica entre lo que se escribe y lo que se es: la literatura como una especie de "segundo frente", al que se le dedican los impulsos de euforia y de jolgorio, pero no la médula vital, el acto de entrega en que el escritor, como todo artista, se juega la vida. ¿Producto de la espeeialísima condición del escritor en nuestro medio? Tal vez, pero también de una falta de decisión, de transformar el peso de la rutina en vocación heroica."

ROUND


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02