Convenio Teléfonico, otro atentado contra Chile

Ediciones Punto Final. Nº 28
Santiago de Chile, Mayo de 1967.

Ayudemos a las guerrillas bolivianas

LA guerra revolucionaria ha dejado de ser un asunto lejano para los chilenos. Está en nuestras propias fronteras, en Bolivia. Las guerrillas bolivianas comprometen ;n su acción a países vecinos como Argentina, Brasil, Paraguay y Perú. Así lo han comprendido los "gorilas" de esas naciones que están no sólo fortaleciendo sus efectivos militares en la zona, sino que, además, en el caso brasileño y argentino, proporcionando armas y pertrechos al régimen militar de La Paz. Por su parte, Washington está de nuevo comprometido en una guerra local. Sus oficiales antiguerrilleros operan públicamente en Bolivia y grandes aviones, procedentes de la Zona del Canal de Panamá, han transportado equipos, armas y helicópteros para el ejército boliviano. La internacional del crimen —la misma que actúa en el sudeste asiático— extiende hoy su acción a países de América Latina, como Venezuela, Colombia, Guatemala y Bolivia.

Los revolucionarios chilenos no pueden permanecer al margen de esta realidad. Ninguna excusa cabe para no organizar de inmediato la más activa, eficaz y real solidaridad con los combatientes guerrilleros de Bolivia. Todo hace preveer que la intensificación de la guerra revolucionaria en Bolivia acarreará el incremento de la intervención norteamericana. Algunos puertos del litoral chileno, como Arica y Antofagasta, comunicados por líneas férreas con Bolivia, serán seguramente utilizados por Estados Unidos para su transporte de equipo en gran escala. Esto plantea una tarea concreta de solidaridad revolucionaria. Hacer todo lo posible por hostilizar e interrumpir ¡el tráfico de armamentos, hombres y equipos por territorio chileno hacia Bolivia. Asimismo surge otro deber solidario: apoyar en todo lo posible el abastecimiento de armas, municiones, medicinas y alimentos para los guerrilleros bolivianos. Todo esto, naturalmente, acompañado por otras tareas de solidaridad que demuestren la adhesión de nuestro pueblo a la causa revolucionaria. La propaganda y la movilización de masas en favor de los combatientes bolivianos está a la orden del día y adquirirán prestigio según sean acompañadas de hechos concretos, como los señalados.

Es la hora de la unidad antimperialista. Las grandes potencias socialistas están ofreciendo un ejemplo, respecto a Vietnam. "France Soir" (13 de abril) dio a conocer una noticia no divulgada en Chile: el acuerdo Moscú-Pekín para acelerar la entrega de material pesado a Vietnam, la martirizada nación asiática. Según ese acuerdo, firmado a comienzos de marzo, las autoridades de Hanoi tomarán posesión del equipo fabricado en la URSS en la frontera chino-soviética. Los cargamentos serán considerados vietnamitas por Pekín al instante de empezar su recorrido por territorio chino. Guardias norvietnamitas estarán a cargo de los equipos. Y todo esto, además de la negociación de un nuevo convenio comercial soviético-chino, se produce en instantes en que los imperialistas intensifican su campaña para atizar las discrepancias ideológicas de ambas naciones socialistas. En Checoslovaquia, por otra parte, se han reunido los dirigentes de los partidos comunistas europeos. Entre otros acuerdos han resuelto incrementar la ayuda a Vietnam y aprestar fuerzas voluntarias para sostener esa dramática lucha contra el imperialismo.

Son ejemplos que deben seguir los revolucionarios chilenos. Las querellas internas que afectan a la izquierda chilena radican principalmente en odios personales fomentados por la desconfianza, el dogmatismo y la autoestimación. Ha llegado el momento de la unidad antimperialista que será la más firme y leal porque se logrará en base a la acción propiamente revolucionarla, en este caso abandonando las actitudes solidarias pasivas para tomar como propia —porque así lo es— la lucha revolucionaria que se ha iniciado en Bolivia. Cualquier actitud mezquina o sectaria sólo puede ayudar objetivamente al imperialismo para aplastar a los heroicos combatientes bolivianos.


Planteamiento

Aprovechar la campaña electoral con propósitos revolucionarios

LOS partidos políticos y toda la ciudadanía están enfrentados a un nuevo proceso electoral que culminará el domingo 11 de junio, con la elección de un senador por las provincias de O'Higgins y Colchagua.

El proceso electoral no puede evitarse legalmente, por lo que todos los partidos están obligados a encararlo. Es una consecuencia del trágico fallecimiento del senador socialista don Salomón Corbalán, quien pereció en un accidente caminero el sábado 11 de marzo.

La nueva elección se precipitará sesenta y ocho días después de haberse registra, do otra de carácter nacional, la de regidores, que entregó sorpresivos resultados que introdujeron notables modificaciones en la correlación de las fuerzas políticas organizadas.

El proceso electoral en la práctica compromete a los ciudadanos de sólo dos provincias del país, típicamente agrarias y mineras, pero su repercusión se extenderá a todo el territorio ante la importancia que se han anticipado a concederle personeros de las diversas fuerzas en pugna, por lo que no podrá evitarse que se convierta en un acontecimiento nacional.

De no producirse algún hecho imprevisto, en la lucha electoral participarán tres candidatos: la doctora María Elena Carrera, militante socialista, que es apoyada por los Partidos Comunista, Socialista, Social Demócrata y Radical; el abogado Víctor García representante de su Partido Nacional, del cual es Presidente, y el abogado Jaime Castillo, ex Ministro de Tierras del Gabinete del Presidente Frei y representante de su Partido Democratacristiano.

El apoyo incondicional del Partido Radical, resuelto por su organismo dirigente máximo, el Consejo Ejecutivo Nacional ICEN), a la candidata socialista, alteró anticipadamente el cuadro electoral de la zona en disputa, porque se relegó, de acuerdo con los da. tos de la elección general de regidores del 2 de abril, al candidato democratacristiano al segundo lugar, conservando el tercero el candidato del Partido Nacional. Este orden está exclusivamente relacionado con los resultados electorales obtenidos por los partidos en la última elección. Los tres candidatos son representativos de las co. mentes que los postulan. La doctora Carrera, es una distinguida pediatra especializada desde algún tiempo en psiquiatría infantil, que ha observado una intensa actividad militante dentro del Partido Socialista y de la izquierda en general. El abogado Jaime Castillo, es un intelectual, que es reconocido por sus compañeros del Partido Democratacristiano como su ideólogo más caracterizado. Representa al oficialismo freísta, ya que para asumir su candidatura debió renunciar a un cargo en el Gabinete del actual Gobierno. El abogado Víctor García Garzena, es un personero típico del movimiento renovador de la Derecha criolla, en pugna con el otro sector derechista que prefirió buscar una alternativa de poder dentro del Partido Democratacristiano. como abogado se ha ligado a los grandes negocios criollos y es el presidente del Partido Nacional.

Además de la alteración creada por el apoyo del Partido Radical a la Izquierda, que modificó la correlación electoral en las provincias de O'Higgins y Colchagua, existe otro fenómeno en la zona, creado por el increíble repunte electoral de la Derecha tradicional en la elección general de regidores.

En la elección de parlamentarios de 1961, las provincias de O'Higgins y Colchagua arrojaron un resultado novedoso, al rebajarse la cuota senatorial de la Derecha tradicional de tres a dos por el aumento de la representación de la Izquierda, que anotó en esa fecha dos senadores, un socialista y otro con apoyo comunista. El candidato del partido Democratacristiano no logró éxito. El quinto lugar fue para el radical Hermes Ahumada.

Desde 1961, la Derecha tradicional perdió fuerzas progresivamente en las dos provincias ante el traspaso de los latifundistas a la nueva fuerza política en ascenso, el Partido Democratacristiano. Por ejemplo, el agricultor Fernando Cancino, un médico de la zona, resultó entre otros, elegido diputado en 1965, dentro de la lista del PDC.

En la pasada elección general de regidores (abril de 1967) el PDC tuvo un notorio descenso en las comunas urbanas y rurales de las dos provincias, con lo que se acentuó su decadencia prematura.

La repercusión que alcanzara la elección extraordinaria del 11 de junio contribuirá a acrecentar el prestigio que Chile tiene en el continente, como un país que vive "preocupado de las elecciones".

Podría decirse que los chilenos han terminado por jugar sus cartas más decisivas en los diversos procesos electorales, distinguiéndose entre éstos los que se producen cada seis años para buscar al nuevo Presidente de la República.

No escapan a esta característica los partidos de extracción revolucionaria, que han formado como los partidos de extracción burguesa sus departamentos electorales para encarar los repetidos procesos de ese tipo que se producen en el país.

Dentro del Partido Socialista se ha desarrollado una tendencia contraria a la participación en los procesos electorales, la cual adquirió especial influencia en vísperas de desatarse la campaña previa a la elección general de regidores. La polémica interna socialista preocupó especialmente al equipo gobernante DC, que temió que se estuviera abriendo un proceso nuevo en la política criolla, al margen de los esquemas impuestos por la burguesía, los cuales descansan especialmente sobre las bases de una democracia formal, afirmada en tradiciones, que son intencionadamente alimentadas por los usufructuarios del actual status en todas las fases formadoras de la conciencia del pueblo, empezando por la educación primaria.

La participación de los partidos revolucionarios en los procesos electorales, es uno de los elementos más controvertidos en la aguda polémica que se viene planteando desde hace un tiempo en la Izquierda chilena. Las opiniones contrarias a la participación de los partidos que se autodefinen como revolucionarios en los procesos electorales, son rebatidas con ardor especialmente por el Partido Comunista, como quedó de manifiesto en el informe político leído ante el último Pleno de su Comité Central por el senador Volodia Teitelboim. En ese documento el citado parlamentario expresó: "Constituiría un error funesto vincular obligatoriamente la salida popular y revolucionaria a los procesos electorales venideros, como también sería absurdo subestimar las posibilidades que en este terreno puede abrir la lucha de hoy al pueblo. A nuestro entender, significaría una desgracia esterilizante comenzar ahora mismo la campaña presidencial. El pueblo tiene muchas cosas que hacer y definir antes de embarcarse en ella. Lo importante es la pelea de ahora".

Las admoniciones del líder comunista fueron planteadas porque evidentemente él como todos los que siguen de cerca los acontecimientos políticos saben que existe la tendencia de enlazar la elección de un senador por las provincias de O'Higgins y Colchagua a perspectivas presidenciales. Por lo demás él critica el "embarque" prematuro, pero no la tendencia electoralista. Esa tendencia es una actitud casi refleja de la ciudadanía chilena que inevitablemente empieza a pensar en el futuro Gobierno en cuanto el que está en el poder se acerca a la mitad de su mandato. La administración de Frei cumplirá tres años el próximo mes de noviembre y a esa altura se cruzarán el desencanto creado por la frustración provocada por este Gobierno con la esperanza que se está alimentando para 1970, fecha de la próxima elección presidencial. Esta tendencia de los personeros políticos y de gran parte de la ciudadanía, se engarza en un país sin dinamismo social, que prefiere el escapismo de las "tradiciones seudodemocráticas" a los riesgos de un proceso auténticamente renovador.

Aparentemente es el pueblo el que busca con anticipación una nueva alternativa de poder, que pueda cambiar su suerte social, pero en la práctica la tendencia es impuesta por los sectores que tienen en sus manos el poder.

La burguesía se inquieta periódicamente ante el desencanto popular y se apresura a proporcionarle una nueva evasión política que calmará por un tiempo a los impacientes, con lo que logrará distanciar la urgencia revolucionaria. Para destruir el escapismo electoral será necesario crear previamente una alternativa nueva para el pueblo, la que sólo podrá tener caracteres revolucionarios si realmente persigue modificar substancialmente las condiciones de vida.

Mientras subsista la tendencia electoralista del país habrá que conformarse con descubrir los aspectos positivos que de ella pueda sacar el pueblo. Con objetividad y dentro del cuadro congelado actual debe admitirse como un paso positivo el fracaso electoral del Partido Democratacristiano en la pasada elección general de regidores, ya que no sólo comprometió a sus personeros chilenos, sino que representó un traspiés para el imperialismo norteamericano, que había creído encontrar una fórmula conveniente para asegurar su dominio en Chile, y para todos los sectores conservadores de América Latina, que alentaban esperanzas respecto a la experiencia democratacristiana basados en aquel pensamiento que sostiene que la burguesía "busca cambios para cortar los verdaderos cambios".

Si el candidato demócrata cristiano sufre una derrota considerable en la elección de O'Higgins y Colchagua, el imperialismo y los grupos conservadores chilenos tendrán que buscar precipitadamente otra fórmula política de reemplazo. Posiblemente ella podría surgir del Partido Nacional.

El triunfo de la doctora María Elena Carrera permitiría al Partido Socialista seguir contando con un sillón más en el Senado y alentaría las posiciones que ha venido sustentando esa colectividad.

El triunfo tendría mayor importancia si los partidos de Izquierda movilizaran efectivamente a las masas de las dos provincias, especialmente a los campesinos, y desataran una intensa campaña contra los convenios del cobre, justamente en la zona donde ellos pueden aplicarse, con serios perjuicios para los intereses nacionales.

Lo más positivo que podría dejar esta nueva campaña electoral sería la formulación de un plan amplio de agitación destinado a crear conciencia antimperialista y antifeudal, en aquellos sectores que aun no la tienen y elevarla en otros sectores que ya la poseen.

Lo importante es usar la campaña electoral con decisión para imponer una sincera inquietud revolucionaria en las masas, convenciéndolas que las elecciones no son un fin del movimiento popular, sino, simplemente, un medio para prepararlas hacia la conquista del poder con sus propias armas.

AUGUSTO OLIVARES


Finanzas

La mendicidad internacional

EL Ministro de Hacienda viajó a Washington con el propósito aparente de asistir a la octava reunión anual de la Junta de Gobernadores del Banco interamericano de Desarrollo (BID).

El verdadero motivo del precipitado viaje ministerial sólo se conoció cuando Sergio Molina ya estaba en la capital federal: fue a pedir que le prestaran más dólares.

El Banco Central lo confirmó al declarar que si la baja del precio del cobre fuera mayor de lo previsto, el país podría utilizar, por ejemplo, créditos de bancos norteamericanos al Banco Central por un monto superior a 30 millones de dólares. Además, podría girar del Fondo Monetario Internacional hasta 25 millones de dólares, aplicando el sistema de créditos compensatorios automáticos, que opera cuando caen las exportaciones de un país. Esta suma podría elevarse hasta 32,5 millones de dólares de aprobarse el incremento de la cuota de Chile en el Fondo Monetario.

Ya de regreso en Santiago, el Ministro Molina ratificó que habla conversado en la capital del imperio sobre "el futuro financiero del país".

EL BID, AGENCIA PUBLICITARIA DE USA

El Banco interamericano de Desarrollo fue fundado en 1958, y comenzó a operar en 1961. Desde entonces ha prestado a diferentes países latinoamericanos —excepto Cuba— US$1.913.409.835, y a Chile en particular, US$ 117.773.000, incluyendo préstamos por US$ 45.550.000 durante 1966.

La creación de este organismo fue una burla más de Estados Unidos a los requerimientos de América Latina. Antes de esa otra farsa que ha sido la Alianza para el Progreso, los países latinoamericanos demandaron la creación de un Banco que dispusiera de recursos para fomentar el desarrollo del continente; que fuera independiente y que no condicionara la ayuda a exigencias políticas ni económicas. Durante años, Estados Unidos saboteó esa iniciativa, pero cuando la presión de sus "colonias" se hizo irresistible, accedió a constituir el Banco, desvirtuando sus proyecciones.

Se le asignó un capital ínfimo y Estados Unidos retuvo su control financiero y político. Se convirtió en otra agencia de publicidad del imperio con una burocracia bien rentada. El actual Presidente del BID, Felipe Herrera, para ser designado tuvo que renunciar al Partido Socialista y proclamarse anticomunista.

En esta última asamblea del BID se incrementó su capital en 2.200 millones de dólares, de los cuales Estados Unidos se comprometió a aportar 1.490. Es la misma dádiva con que Johnson quiso llegar a la Conferencia de punta del Este, y que no pudo ofrecer entonces por oposición del Congreso norteamericano. En consecuencia, tampoco es muy seguro que ahora pueda ponerlo a disposición del BID.

La situación financiera de Estados Unidos empeora cada día. La agresión a Vietnam le representa una hemorragia de gastos. En 1966 el presupuesto militar superó los 60.000 millones de dólares y llegó casi al nivel del período álgido de la segunda guerra mundial. Además, por diversas razones, su balanza de pagos arroja un déficit superior a 24 mil millones de dólares.

En estas circunstancias, América Latina no debe seguir esperanzada en la asistencia económica yanqui. Así lo expresó, con la rudeza con que el señor habla a sus vasallos, el Ministro de Hacienda norteamericano, Henry Fowler: "Lo que se requiere es un esfuerza continuo de cooperación que no deje de tomar en cuenta el papel y la responsabilidad de los Estados Unidos en todo el mundo y que procure evitar la adopción de acciones que, al amenazar la balanza de pagos de los Estados Unidos, podrían también poner en peligro la continuidad de la asistencia al desarrollo del mundo libre y la búsqueda de un incremento) económico estable".

Después de estas palabras desaparecieron. las sonrisas de los espectadores y la concurrencia guardó sus pliegos de peticiones.

Ahora es América Latina la que tiene que preocuparse del equilibrio de la balanza de pagos de Estados Unidos. ¿Cómo? Pidiendo menos, dando más facilidades y reclamando la cooperación de otras naciones.

DECISIÓN HISTRIÓNICA

La nerviosidad del Ministro de Hacienda de Chile por conseguir nuevos préstamos contrasta con la arrogante alocución del Presidente Frei el 21 de diciembre pasado. En esa oportunidad, estimulado por el alza del precio del cobre, manifestó: "El Gobierno ha , resuelto renunciar a los préstamos de la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) de los Estados Unidos, para el financiamiento general de las inversiones del presupuesto fiscal del próximo año, y ha renunciado asimismo a solicitar el préstamo anual llamado "stand by" del Fondo Monetario Internacional".

Frei calificó esta decisión de histórica. Los hechos están demostrando que más bien fue histriónica.

Además, si bien renunciaba a los préstamos ya aludidos, insistió en que continuaría gestionando empréstitos para proyectos específicos de industrialización, y alentando el aporte de capitales privados.

En verdad, el actual Gobierno no se diferencia de los anteriores en su política de endeudamiento externo. Es insaciable, como los "drogadictos". Sabe que está arruinando al país, hipotecándolo, sometiéndolo cada vez más al usurero imperialista, pero no puede prescindir del "toque" crediticio.

En 1958, al término del Gobierno de Ibáñez, Chile debía 524 millones de dólares. Seis años más tarde, en 1984, al finalizar la administración de Alessandri, la deuda externa se había elevado a 1.800 millones de dólares. La mayor parte de esta suma se adeudaba a USA.

La amortización de esa deuda y el pago de los intereses significaba el desembolso de 512 millones de dólares durante el bienio 1965-66, o sea, casi el equivalente a nuestro presupuesto de divisas de un año entero. Es cierto que Frei consiguió rebajar en 122 millones de dólares el monto de las amortizaciones correspondientes a esos dos primeros años de su Gobierno, pero esta cantidad deberá pagarse de todos modos, en cinco cuotas anuales, a partir del presente año.

Luego, si este Gobierno sigue endeudándose puede ocurrir que la totalidad de los ingresos de divisas del país, todos los dólares que recibe por sus exportaciones, tengan eme destinarse a cancelar compromisos financieros internacionales y no quede nada para importar bienes esenciales.

Sin embargo, el volumen de la deuda externa ha continuado creciendo a ritmo acelerado, a pesar de las promesas presidenciales y de las condiciones excepcionalmente favorables en que se había estado vendiendo el cobre.

Según cifras oficiales, que siempre ocultan la realidad, la deuda externa del sector público ha experimentado un aumento neto de 306 millones de dólares durante los años 1965 y 1966.

CONDICIONES IMPUESTAS POR LOS PRESTAMISTAS

Los créditos externos son repudiables cuan, do subordinan la política económica y social a las conveniencias y a los dictados del imperialismo norteamericano, que es el que concede los recursos.

Un ejemplo elocuente son las "cartas de intenciones" que el Fondo Monetario ínter, nacional, agencia financiera yanqui, exige para conceder préstamos.

El Gobierno de Frei ha solicitado dos empréstitos a esa institución. Uno, por 36 millones de dólares, en enero de 1965, y otro por 40 millones, en marzo de 1966.

Para obtener esos recursos el Gobierno tuvo que contraer las siguientes obligaciones:

Reajustar periódicamente el tipo de cambio, para que los inversionistas y empresas norteamericanas puedan obtener más escudos por dólar o por lo menos una proporción constante; facilitar las Importaciones, no establecer restricciones discriminatorias y eliminar los impuestos adicionales de importación. (De este modo, Estados Unidos se asegura mercado para sus productos). Examinar constantemente la situación de la balanza de pagos con el Fondo Monetario, para asegurar a los inversionistas yanquis que podrán seguir remesando sus utilidades al exterior. Financiar el presupuesto sin acudir a recursos inflacionarios: reducir los déficits de las empresas estatales mediante alza de tarifas: regular el crédito bancario; estabilizar los precios sin aplicar controles muy severos; restringir los reajustes de remuneraciones en los sectores público y privado.

Al imperialismo le preocupa contener la inflación sólo para mantener la solvencia económica de los respectivos países, a fin de que puedan cumplir sus compromisos y resulten campos atractivos para los inversionistas privados. Pero la política antinflacionaria debe respetar siempre a las empresas extranjeras, ser tolerante frente a los precios y muy drástica para evitar que se disparen los salarios, con lo cual se cautelan debidamente los intereses de los capitalistas y de los monopolios extranjeros y nacionales.

¿CUAL ES LA SOLUCIÓN?

Los Sectores proimperialistas tratan de convencernos que no hay otra salida que someterse a Estados Unidos para conseguir créditos, pues de lo contrario sobrevendría la bancarrota o el país no podría desarrollar, se. Falso dilema.

Si Chile hubiera aprovechado oportunamente, sin miedo y sin contemplaciones los períodos de alza del precio del cobre, no sólo ahora, sino desde la Segunda Guerra Mundial, no habría necesitado recurrir a préstamos ni estaría endeudado.

Si se prohibiera a todas las empresas, especialmente a las norteamericanas, que son las más poderosas, remesar sus utilidades a la metrópoli imperial, el país podría prescindir de los empréstitos.

Todo esto sin aplicar medidas tan decisivas y eficaces como la suspensión del pago de la deuda externa y la nacionalización de las empresas yanquis.

Por eso es fundamental la lucha contra el imperialismo para recuperar nuestra independencia económica y conquistar la liberación de Chile.

JAIME FAIVOVICH


Cobre

Chile cosecha tempestades

EL 1º de junio comenzará en Lusaka, capital de Zambia, la primera reunión de los países exportadores de cobre, a la que asistirán representantes del Congo, Zambia, Chile y Perú, los cuatro grandes países exportadores del metal, que en estos momentos controlan cerca del 80% del cobre que se comercia en el mundo occidental.

La reunión tiene importancia especialmente por la inestabilidad que ofrece actualmente el mercado cuprero prácticamente desde el mes de agosto de 1966, las cotizaciones del cobre han comenzado a descender en forma alarmante en el mercado internacional de Londres, y la baja ha provocado trastornos bastante serios en las finanzas del gobierno chileno, a igual que en las de Zambia, El Congo y, en menor medida, el Perú.

La reunión de Lusaka puede servir para lograr un acuerdo que detenga esa baja vertiginosa, sin embargo, es conveniente no hacerse muchas ilusiones. La historia reciente indica que los gobiernos de los cuatro países exportadores no han tenido jamás la audacia suficiente como para entrar a controlar el mercado.

PANORAMA

La conferencia de Lusaka se realizará, de esta manera, bajo tensiones considerables. Al respecto es conveniente señalar la importancia que en cada uno de los países participantes tiene el capital extranjero:

—Zambia: El país anfitrión es el principal exportador de cobre del mundo. Anualmente envía al mercado mundial cerca de 750.000 toneladas cortas de mineral. Toda su producción está controlada por la Roan Selection Trust y por la Anglo American Corp. Los intereses ingleses y norteamericanos son los verdaderos amos de los minerales de cobre. Zambia, por lo demás, mantiene una posición muy vulnerable: todo su cobre debe ser enviado a los mercados externos por vía marítima, para lo cual necesita atravesar el territorio de Rodesia. La situación se ha complicado por la existencia del régimen racista de Ian Smith, que controla Rodesia y que ha boicoteado insistentemente el paso del cobre zambiés a través de su territorio.

—El Congo: Produce anualmente cerca de 300.000 toneladas cortas de mineral, que exporta en su casi totalidad. Los minerales de este convulsionado país están en poder de la Societe General de Belgique, donde también figuran capitales norteamericanos. La incierta situación del Congo, donde aún se mantiene en vigencia todo el poder colonial, hace muy difícil esperar suficiente independencia entre los funcionarios congoleños encargados de regular y asegurar la producción cuprífera de ese país.

—El tercer país será Chile, que estará representado por el Ministro de Minería, Alejandro Hales. Chile exporta cerca de 650.000 toneladas cortas de mineral al año. Su producción está controlada casi por completo por dos grandes consorcios norteamericanos: Kennecott y Anaconda. Ambos controlan la comercialización del cobre chileno, y en los últimos meses se han opuesto sistemáticamente a todos los reajustes de precios del cobre acordados por el gobierno. (Este hecho se puede confirmar en las actas de sesiones de la Corporación del Cobre.)

—Finalmente, Perú es el cuarto y menos importante productor que asistirá a la reunión de Zambia. La producción peruana representa cerca de 200.000 toneladas cortas de mineral, las que están controladas, en gran parte, por la Cerro Corporation, otro gran consorcio norteamericano. La Cerro Corporation también está invirtiendo en Chile, en el mineral de Cerro Blanco, cerca de Los Andes.

DIFICULTADES

En los últimos años, los gobiernos chilenos (y en mayor grado los otros participantes en la conferencia de Lusaka) han dado muestras de una debilidad considerable.

Chile y todos los países productores, al comenzar el año 1964, estaban sujetos a un compromiso que los obligaba a vender su cobre al llamado "precio de productores". Esta cotización era fijada por los consorcios productivos, donde el capital norteamericano domina sin contrapeso.

Al comenzar el año 1964, el precio de productores que regía la producción nacional era de 29 centavos de dólar la libra.

Sin embargo, paralelamente a esa cotización existía el precio de Londres, que se fijaba diariamente de acuerdo a la oferta y la demanda. A partir del mes de enero de 1964, la Bolsa de Londres comenzó a reflejar en forma clara y notoria un repunte en las cotizaciones del metal rojo, provocada por varias causas; 1) los problemas de producción en el Congo, debido a las luchas por la liberación; 2) las huelgas en Chile y Estados Unidos; 3) el auge económico europeo y norteamericano; 4) el aumento de las tensiones en el sudeste asiático, que más tarde harían crisis con la intervención militar norteamericana en gran escala en Vietnam.

Estos hechos empujaron las cotizaciones del cobre hacia arriba. En febrero, el precio en Londres alcanzaba a 31 centavos y medio en promedio. Es decir, era dos centavos de dólar por libra superior al precio de productores que regía al cobre chileno.

En marzo, el precio promedio en Londres fue de 33,8 centavos, y en abril esa cotización había subido a 39 centavos.

En la primera quincena de mayo, cuando el precio de Londres alcanzaba ya a casi 40 centavos de dólar, el Gobierno chileno dio un tímido paso y logró un aumento de un centavo de dólar en el precio de productores. La cotización del cobre chileno subió de esa manera de 29 a 30 centavos de dólar la libra.

Para desprestigiar ese aumento y oponerse a futuras alteraciones en la cotización del metal, los voceros tradicionales del capital extranjero (en especial "El Mercurio") aseguraron que las cotizaciones de Londres eran "especulativas" y que cualquier aumento del cobre podría desplazarlo en gran escala del mercado mundial.

A pesar de esas premoniciones, el cobre en Londres siguió subiendo, hasta llegar al precio record de 45 centavos de dólar la libra en promedio, durante el mes de agosto. Este auge considerable, que dejaba en el ridículo la cotización chilena, obligó al Gobierno del entonces Presidente Alessandri, a reajustar en dos centavos de dólar la libra, la cotización del metal, el que quedó entonces en 34 centavos de dólar.

El alza provocó nuevamente toda clase de anatemas de la prensa internacional, de "El Mercurio" y de las compañías del cobre. La situación, sin embargo, continuó sin variaciones. El cobre en Londres subió a 52 centavos de dólar la libra en septiembre; a 61, en octubre, y a 63, en noviembre.

Entretanto, el Gobierno de Alessandri, que ya jugaba sus descuentos, decretó a mediados de octubre de 1964, el último aumento en el precio del cobre chileno, entregándoselo a su sucesor, el presidente Frei, al precio de 35 centavos la libra. Esta cotización era todavía notoriamente inferior a los precios reales del mercado londinense, pero así y todo, provocó mucha desazón en el ultra cuidadoso Javier Lagarrigue, que acababa de ser confirmado como vicepresidente del entonces llamado Departamento del cobre.

Lagarrigue actuó durante el año 1965 con una cautela sospechosa, sólo se atrevió a subir de precio el cobre chileno en dos oportunidades; en mayo lo reajustó un centavo de dólar, dejándolo en 36 centavos, y en octubre lo reajustó otros dos centavos, quedando el precio del metal en 38 centavos. En el intertanto, sin embargo, el precio del cobre en el mercado de Londres había subido a 56 centavos en marzo; a 61 centavos en abril; a 62 en mayo; a 66 en noviembre; a 68 en diciembre, con un promedio general para el período superior a los 58 centavos.

Es decir, y diciendo las cosas por su nombre, el país le regaló millones de dólares a los grandes consorcios norteamericanos al mantener el precio del cobre ridículamente bajo durante 1965.

Pero aún no se había visto todo. La parte más escandalosa de todo este proceso tuvo por escenario el año 1966.

REGALO A USA

Al comenzar ese año, la situación del mercado mundial del cobre era la siguiente: Chile vendía el grueso de su producción (la que provenía de los consorcios yanquis) a un precio de 42 centavos de dólar la libra. El precio en el mercado londinense alcanzaba, en enero, a 72,8 centavos de dólar. Esa cotización extraordinaria solamente fue aprovechada por los medianos y pequeños productores nacionales, los que no entraban en el convenio del llamado "precio de productores".

El precio en Londres continuó su alza. En febrero alcanzó a un promedio de 87 centavos (duplicando la cotización nacional). En marzo, fue 81 centavos. La situación era tan espectacular en el mercado internacional, que por fin el Gobierno decidió abandonar el precio de productores y seguir en adelante las cotizaciones londinenses. Pero antes de dar ese paso, el Gobierno chileno tuvo que firmar un convenio vergonzoso. Se comprometió a vender 90.000 toneladas a EE.UU. al ridículo precio de 36 centavos de dólar. De esa manera, la economía norteamericana se aseguró una cuota considerable de cobre a un precio bajísimo y, al mismo tiempo, el Presidente Johnson logró reducir en parte las presiones inflacionarias, con una materia prima a bajo costo. La "brillante operación" chilena fue un aporte de gran valor para la escalada norteamericana en Vietnam.

El resto del año 66 transcurrió sin grandes novedades. En mayo, la cotización del metal fue de 74 centavos de dólar. En abril, de 71 centavos, y desde ahí en adelante comenzaron los precios a descender lentamente.

Este descenso en los precios fue provocado: 1) por la baja económica de Europa, en especial en Inglaterra y Alemania; 2) por la entrega, por parte de Estados unidos, de grandes stocks cupríferos de reserva, los que aun no han sido repuestos; 3) por la normalización en las faenas de El Congo y Zambia; 4) por la tranquilidad laboral en todos los minerales cupríferos del mundo.

El período de las "vacas gordas" en el cobre, parece estar pasando, aunque de todos modos nada justifica una baja fuerte en las cotizaciones del metal. El precio actual del cobre bordea los 42 centavos, lo que ha dejado "en el aire" el financiamiento del Presupuesto Nacional chileno.

Ahora el Gobierno del Presidente Frei está preocupado y quiere formar un bloque de productores para defender las cotizaciones del metal. Por desgracia, en los últimos años desperdició una oportunidad extraordinaria para incrementar en forma espectacular los recursos nacionales.

ALFONSO BRAVO R.


PUNTILLAZOS

Un "ideólogo" anticomunista

HACE algunos años —década del 50 al 60— brotó en Chile una remunerativa actividad que rindió pingües beneficios a quienes la ejercieron. La industrialización del anticomunismo aglutinó a "socios" que constituyeron la filial chilena del ostentoso Congreso por la Libertad de la Cultura. Largo tiempo disfrutaron de jugosas subvenciones de Estados Unidos, las que, lógicamente, estimularon el interés "doctrinario" de quienes estaban empeñados en tal labor.

La fuente de ingresos se afianzó a través del tiempo, con la generosidad de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que inició su distribución de dádivas por intermedio de algunas Fundaciones norteamericanas, para financiar la acción anticomunista.

Actualmente, el Congreso por la Libertad de la Cultura está de capa caída en Chile. Aparentemente, no existe. En su reemplazo figura un llamado Instituto de Relaciones Internacionales, cuyas oficinas están en calle Mac Iver 142, oficina 105. El Congreso por la Libertad de la Cultura, que sigue actuando en países de Europa y África como Fondo Internacional de Desarrollo Cooperativista y otras organizaciones semejantes, tiene su financiamiento a través de la Hoblitzelle Foundation, de Estados Unidos, con sede en Dallas. Naturalmente esa filantrópica fundación es una pantalla de la CIA, y está exenta del pago de impuestos, según resolución del gobierno norteamericano.

Antes de caer en el olvido, el Congreso por la Libertad de la Cultura tuvo bastante movilidad en Chile. Instaló su cuartel general en Agustinas 1022, 4º piso. En confortables oficinas los principales ejecutivos planeaban su acción y producían trabajos publicitarios. Posteriormente, con mejores vientos económicos a su favor, el organismo enrumbó hacia calle MacIver, entre Moneda y Agustinas, donde dispuso de un espléndido edificio, con amplia Sala de conferencias. Más tarde, cuando la corriente de dólares disminuyó —se ignoran las razones— se produjo una nueva mudanza. Esta vez, los socios del anticomunismo se instalaron en una vieja casona de Catedral, entre Morandé y Teatinos. Así fue decayendo hasta desaparecer —por lo menos en el nombre— y transformarse en lo que hoy se llama Instituto de Relaciones internacionales. Aunque se proclama independiente del Congreso por la Libertad de la Cultura, sigue su misma inspiración.

Hubo personajes claves en el Congreso por la libertad de la Cultura, que se especializaron en el anticomunismo practicado como "industria".

Carlos de Baráibar, español de inigualable aptitud para teclear máquinas de escribir y registradoras; Sergio Fernández Larraín, reaccionario típico y frustrado Mac Carthy criollo; Jaime Castillo Velasco, antimarxista por convicción, doctrina y abolengo reaccionario, más tarde "ideólogo" de la Democracia Cristiana; un periodista boliviano cuyo nombre se perdió en sus andanzas por el mundo a caza de dólares; y otros personajes semejantes de la fauna oportunista que abundan en este país.

EL "MAESTRO"

De aquel grupo, uno alcanzó relieves en el plano nacional: Jaime Castillo Velasco.

Primero en la Falange Nacional, luego en el Partido Demócrata Cristiano y después en el Ministerio de Tierras y Colonización, Castillo adquirió espíritu - "revolucionario" —aunque, "en libertad"— y se constituyó en candidato a senador por O'Higgins y Colchagua. Con 53 años cumplidos hace un mes, inquieto expedicionario por los campos literario, periodístico, oratorio, editorial y político, nunca esquivó la prestación de su talento, como lo hizo para el Congreso por la Libertad de la Cultura. Soltero y poseedor de la más valiosa biblioteca hípica que existe en el país, es un hombre que sólo sonríe al éxito.

El "Curriculum vitae" de Castillo Velasco es breve y sobrio. Estudió en el Colegio Alemán de Santiago y se tituló de abogado en la Universidad de Chile. Ingresó a la Falange Nacional en 1939, donde llegó a dirigente provincial y nacional. Más tarde, convertido en demócrata cristiano, ocupó la Presidencia de su partido en dos oportunidades.

La versión oficial añade que "sus mejores esfuerzos los ha dedicado a la formación doctrinaria de la juventud, que lo denomina "El Maestro". Sus condiciones como "Maestro" de la juventud, las reveló el 27 de abril de 1965, cuando los estudiantes secundarios salieron a las calles para protestar por el alza de tarifas de la movilización. El "Maestro", entonces, declaró solemne: "Este es el primer intento golpista de las fuerzas totalitarias"...

EL CONCILIADOR

Su obsesionante temor a cualquier trizadura del "status" tradicional, transformó al "Maestro" en un "revolucionario en libertad". Constituido en "ideólogo" de la Democracia Cristiana volcó lo mejor de su intelecto en ubicar la fórmula adecuada al ejercicio de un reformismo que, bajo la atracción del concepto revolución, nada haga cambiar y permita que todas las cosas sigan igual. Fue la ecuación mágica y acomodaticia de la "revolución en libertad". Adversa a la izquierda e inofensiva para la derecha.

Personalmente, puso en práctica su receta. Cuando el Presidente Frei necesitó alguien que lograse suavizar el proyecto primitivo de Reforma Agraria enviado al Congreso, que asustó a sus propios progenitores, recurrió a Jaime Castillo. Frei tenia urgencia de tranquilizar al latifundismo encastillado en la Sociedad Nacional de Agricultura, bajo el comando en jefe de Pedro Enrique Alfonso. Este sector reaccionario ejercía fuertes presiones contra la reforma agraria propuesta primitivamente por el Gobierno. Frei, entonces decidió nombrar Ministro de Tierras y Colonización a Jaime Castillo. Tal resolución sorprendió a la directiva democratacristiana. Frei argumentó: "Jaime es el único que puede hacer la defensa política de la reforma agraria, como la queremos nosotros y no como la busca la izquierda. Jaime fue, es y será antimarxista y amigo de polemizar atacando a los personeros del FRAP. Eso es de conveniencia para el Gobierno y el Partido". No hubo apelación. Castillo Velasco juró como Ministro de Tierras y Colonización en enero de 1966. El proyecto de reforma agraria del Gobierno encendió entonces sus cohetes de retroceso...

La fórmula mágica del "ideólogo" funcionó a la perfección.

HOMBRE DE EMPRESA

Castillo Velasco también incursionó por esferas directivas del ámbito editorial, actividad importante para quien piensa que las ideas deben tener amplia difusión. Fue director de la Editorial del Pacífico. Esta organización formó parte de la maraña de instituciones confesionales que, orientadas, financiadas y activadas por la Iglesia Católica y conocidos organismos norteamericanos, cumplen afanes proselitistas en países de América Latina. En tan persistente faena se destacan Caritas International, Opus Dei, FERES, Columbianum, IEPAL, DESAL y otras entidades semejantes. Todas beben recursos económicos en el surtidor formado por la Homeland Foundation, la General Motor y el Departamento de Estado de USA.

La Editorial del Pacífico, bajo la hábil dirección de Jaime Castillo Velasco, quien había ganado rica experiencia con su labor en el Congreso por la Libertad de la Cultura, mantuvo estrecha colaboración y permanente vinculación con Editorial del Atlántico, cuya sede está en Buenos Aires, y con la Editorial del Golfo de Méjico, de Ciudad de Méjico. Esta cadena de empresas editoriales tuvo apoyo económico y dependencia ideológica de Estados Unidos. Así fue como el Departamento de Estado concertó con Editorial del Atlántico el más vasto y ambicioso plan de publicaciones que se haya realizado en América Latina. Llegó a editar 32 libros por mes con un tiraje de dos millones de ejemplares, y cuyo contenido venía inspirado desde USA, sobre materias políticas, económicas y sociológicas referentes a pueblos latinoamericanos.

En Chile, la distribución de esas obras estuvo a cargo de Editorial del Pacífico, dirigida por Jaime Castillo Velasco, hoy candidato a senador del PDC. Editorial del Pacífico llego a controlar a la Introductora Chilena de Publicaciones y a la Editorial Antártida Chilena, para servir mejor las amplias proyecciones del plan publicitario trazado por USA, a través de la Editorial del Atlántico.

LO QUE SURGE...

El 14 de febrero de 1965. por cadena nacional de emisoras, Jaime Castillo Velasco, bajo el peso de su obsesión, anunció que si el PDC perdía la elección parlamentaria, eso "crearía un vacío político que sólo la fuerza violenta podría resolver". Fue la reedición de la virulenta campaña del terror desplegada por la Democracia Cristiana y la Derecha contra el FRAP, antes de la elección presidencial. La coincidencia de apreciaciones y temores entre Castillo Velasco y las fuerzas reaccionarias, siempre ha satisfecho a estas últimas.

Por eso resulta evidente que Castillo Velasco, el "ideólogo", reformista y "revolucionario en libertad", pero, inofensivo para la Derecha, es la mejor carta de la DC para la elección senatorial del 11 de junio. Ha hecho méritos de sobra para no incomodar a la reacción. Temeroso de todo cambio estructural profundo, vacilante, reformista y sutil, es el PDC en persona.

HÉCTOR SUAREZ BASTIDAS.


PRESO COLABORADOR DE "PUNTO FINAL"

REGIS DEBRAY, profesor de filosofía y periodista francés, colaborador de PUNTO FINAL, fue detenido por el ejército boliviano e internado en un campo de concentración en Camiri. El joven intelectual de 26 años, es autor de "¿Revolución en la Revolución?" (publicado en PF, Ns 25, 26 y 27) y se encontraba en la zona en que operan las guerrillas bolivianas cuando fue apresado junto con un periodista argentino, Alberto Fructuoso y otro inglés, George Roth. Sobre la suerte de los tres se han tejido una serie de versiones que van desde su fusilamiento sumario en el momento de su detención hasta su encarcelamiento en Camiri. Debray es autor de varios ensayos, entre ellos "América Latina: estrategia revolucionaria" y "El castrismo: la larga marcha de América Latina", que PUNTO FINAL publicará próximamente. No es la primera vez que el periodista vive una experiencia guerrillera. En efecto, ha estado en Venezuela, Colombia y Bolivia, país donde hoy se encuentra por segunda vez. PF sabe que Debray está vivo y que la representación diplomática francesa en Bolivia gestiona su liberación.

Personajes

VLADIMIR KOMAROV, cosmonauta soviético, muerto el lunes 24 de abril cuando regresaba a la Tierra, después de haber estado en órbita, piloteando la nave espacial "Soyuz-I", durante casi 24 horas. Komarov, trigésimo-séptimo hombre que haya volado al espacio, fue uno da los primeros exploradores del cosmos y vivió su primera experiencia a bordo del "Voskhod-I", en el famoso vuelo del 12 al 13 de octubre de 1964, junto con el médico Boris Egorov y el científico Constantin Feoktistov.

Si bien los resultados de la investigación del accidente no han sido aún revelados, se presume que se habría debido a un mal funcionamiento del sistema de estabilización de la cabina espacial." Los primeros efectos se habrían constatado en el curso de la 15 y 16 vueltas alrededor de la Tierra. El cosmonauta dio otras tres más antes de iniciar el regreso. Según "Pravda", la primera fase del retorno se habría desarrollado normalmente, e incluso el primer paracaídas de estabilización se habría abierto sin problemas a los 17.000 metros de altura. Estos comenzaron a partir de los 7.000 metros, cuando el paracaídas principal se abrió defectuosamente, enredándose en las correas sin que lograra desplegarse. El "Soyuz-I" descendió en caída libre, y el coronel Komarov decidió, deliberadamente, no utilizar el dispositivo de eyección a su disposición, que pudiera haberle salvado la vida, en un intento por hacer aterrizar su nave. El cosmonauta incluso mantuvo a las estaciones de escucha del cosmódromo de Baikonour al corriente de lo que pasaba antes de chocar con la superficie de la Tierra. Su última palabra fue: "paracaídas".

El "Soyuz-I" era un tipo nuevo de vehículos espaciales ensayado por la URSS, y su éxito marcaría la entrada en acción de una generación absolutamente diferente de naves cósmicas. Komarov tenía todas las cualidades para dirigirlo: su formación de ingeniero, su experiencia de piloto de pruebas y su primer vuelo contó jefe de un equipo de cosmonautas en 1964. Su muerte es el tributo a la marcha del progreso y a la vez resulta un ejemplo de heroísmo y de valentía para todos los hombres.

SANTOS LEONCIO MEDEL, fallecido el lunes l1 de mayo. Diputado, alcalde de Lota, fue miembro del Partido Comunista durante cuarenta años, casi treinta de los cuales como integrante del Comité Central. Luchador infatigable, su escuela superior fue la Federación Obrera, y su maestro, Luis Emilio Recabarren. Con él desaparece un dirigente que, como dijo Luis Corvalán, secretario general del PC, en sus funerales, "recorrió los campos de Arauco y las provincias de Malleco, Cautín, Osorno y Llanquihue, como un verdadero guerrillero en largas caminatas, de a pie o a caballo, de noche o de día, en invierno o verano, con sol o con lluvia".

CASSIUS CLAY, boxeador, 25 años, campeón del mundo de los pesos pesados, miembro de la organización Musulmanes Negros, de la cual es activista decidido. Clay enfrenta, en estos momentos, una condena por cinco años de cárcel por haberse negado a ingresar al ejército norteamericano y combatir en Vietnam. Hay encarnizamiento en los Estados Unidos contra este "objetor de conciencia" si se toma en cuenta que los principales campeones deportivos, en este terreno particular, son "olvidados" por el Gobierno. Este olvido también ha tocado a algunos actores, entre ellos George Hamilton, 27 años, príncipe consorte de Lynda Bird Johnson, hija mayor del Presidente de USA. Invocando sus creencias religiosas, al no jurar el prestar servicio en las fuerzas armadas, Clay dijo: "Actúo de acuerdo con mi conciencia y sé concretamente las consecuencias que afronto por este rechazo."

La primera represalia ya se desató sobre Clay. Desde el sábado 29 de abril, la Asociación Mundial de Box lo despojó de su título mundial.


Análisis

Allende sulfura a La Moneda

VIVA molestia causó al Gobierno el eco que encontró en la prensa internacional la conferencia sobre "El Desarrollo de América Latina", pronunciada por el presidente del Senado, doctor Salvador Allende, en la universidad de Montevideo.

Marcel Niedergang, de "Le Monde", y James Reston, de "The New York Times", redactaron comentarios de la conferencia de Allende, y el texto completo será editado en Polonia, Brasil, Uruguay y Chile, un diario argentino señaló que "Allende es tan peligroso como el Che Guevara ... Y él, como presidente del Senado chileno, puede viajar por toda América diciendo públicamente las mismas cosas que plantearía el segundo."

Para La Moneda resulta especialmente molesta la acogida que tuvo la conferencia de Allende, porque ésta se efectuó en los instantes en que Frei, en Punta del Este, se veía obligado a sortear el protocolo con un discurso que no tuvo resonancia en los pueblos de América Latina, mucho menos después del espectacular gesto de Otto Arosemena.

PANORAMA

Allende trazó un panorama bastante completo de la realidad que afronta América Latina y de la falsa solución que significaría una integración económica acomodada a los intereses norteamericanos. Sus planteamientos destruyen la sustentación sobre la que se alza la panacea de la integración esgrimida por Johnson, Frei, Lleras Restrepo y otros mandatarios.

Al hacer el balance de la Alianza para el Progreso, Allende dio a conocer cifras elocuentes. Ese programa planteó una tasa mínima de crecimiento del 2,5% anual. Las cifras de CEPAL indican que el promedio bajo la Alianza se redujo de 1,8% a 1,3% en el período 1960-66. La cesantía en el continente que era de dos millones de personas en 1960, subió a 3,2 millones en 1965 y no disminuyó en 1966. La entrada neta de capitales extranjeros en el período 1961-65, fue de 6.800 millones de dólares, mientras las salidas por intereses y utilidades alcanzaron a 8.000 millones. En cuanto al comercio internacional, la situación fue peor. En 1961 los productos latinoamericanos representaban el 27,7% de las importaciones totales de EE.UU.; en 1966 no llegaron al 16%.

DESPOJO IMPERIAL

Luego de describir la trágica situación de un continente donde once países tienen una tasa de mortalidad infantil del 125 por mil y con más de 70 millones de analfabetos, Allende entregó otros antecedentes: América Latina perdió más de 12.000 millones de dólares entre 1961-66 por el deterioro de los términos del intercambio. (Johnson prometió ¡1.500 millones en cinco años! en Punta del Este.) Solamente en Chile las tres grandes empresas del cobre se han llevado del país 3.950 millones de dólares, las salitreras 3.940 millones, la Bethlehem (fierro) se ha llevado 970 millones, y si a esto se agregan las compañías de teléfonos, electricidad, etc., se llega a más de 9.000 millones.

LAS HUELLAS

Esta integración, dijo, no la aceptamos porque tiene las huellas digitales del Gobierno de EE.UU. Al respecto, Allende se refirió al documento confidencial que Sol M. Linowitz, embajador yanqui en la OEA, envió el 31 de enero de este "año a las cancillerías latinoamericanas y que anticipó la intención de EE.UU. de hacer de la década 1970-1980, un período de integración económica, estableciendo el mercado común. La fórmula yanqui para controlar esa integración, agregó Allende, son las "asociaciones" del capital imperialista con los intereses latinoamericanos (v. gr. en Chile: El Teniente, teléfonos, electricidad, etc.). Así el capital yanqui consigue protección para sus intereses, descarta las nacionalizaciones y obtiene utilidades sin ofrecer blanco a las criticas de los sectores nacionalistas y socialistas, etcétera. Tanto en Chile como en otros países han llegado variadas industrias norteamericanas en renglones básicos para "asociarse" con capitales particulares o del Estado. Esas empresas aprovecharán el mercado común. La conferencia de Allende terminó con una dura crítica al reformismo, callejón sin salida para la burguesía latinoamericana. Su fracaso radica, dijo, en que todo lo erige a partir del imperialismo y del culto consecuente de la libre empresa.

F. O.


Semblanza

“Che” Guevara, capitán del pueblo

De su libro "En Cuba y al servicio de la revolución cubana" (1963), extractamos este trozo escrito por Ezequiel Martínez Estrada, el notable escritor argentino, fallecido el año pasado. Martínez Estrada ganó el premio de ensayo del Concurso Literario de la Casa de las Américas.

FUI a escuchar al Comandante Guevara en la plaza Cadenas de la Universidad de La Habana. Hablaría sobre "El papel de la Universidad en el desarrollo económico de Cuba", tópico que coincidía con el principal objeto de mi viaje a ese país.

Habló con elocución tranquila, sin ademanes ni patetismos en la inflexión de la voz sin énfasis ni recursos oratorios. Habló con dominio del tema y con seguridad de sí. No se dirigió a un auditorio sino a una familia numerosa: llano, con dignidad. Dijo primeramente cuál era la situación de las industrias nacionales, mantenidas en estado de dependencia con respecto a la producción primaria de azúcar, tal como conviene que sea a los países capitalistas que así estancaron a Cuba en condición de país subdesarrollado. Se refirió asimismo a la falta de técnicos para desarrollar otras actividades que esas del monocultivo, sobre cuyas bases iniciar la liberación del mercado fabril extranjero, y entró en el tema de la función que tuvo la Universidad con respecto a las necesidades de la nación y el pueblo, y de cuál ha sido el provecho que ambos obtuvieron de la enseñanza que a los egresados costeó el erario publico. Declaró la necesidad urgente de coordinar esa enseñanza universitaria de los tres institutos nacionales con la acción del gobierno revolucionario, empeñado en colocarla al nivel de otras actividades sociales que se les van adelantando.

He leído después su discurso y he advertido que la fría letra impresa conservaba el influjo suasorio de su voz, y que, efectivamente, como él lo dijo con simple convicción, los dirigentes del movimiento revolucionario "son, sin discusión de ninguna clase, los líderes del pueblo", y que "representan para los amos poderosos todo lo que hay de absurdo, de negativo, de irreverente y de convulso en esta América que ellos desprecian, pero que representan, por otro lado, para la gran masa del pueblo americano (del americano nuestro, del que empieza al sur del río Bravo) todo lo que hay de noble, todo lo que hay de sincero y combativo en estos pueblos llamados despectivamente "mestizos". Verdad fundamental, inciso de un credo efectivamente revolucionario expresado en pocas palabras, pues desprecio tanto como codicia es lo que hay en los dominadores de los indefensos. En la voz de este hombre resuena otra voz más fuerte que habla por su boca, y esto es lo que indigna a los que usan de la palabra para embaucar y difamar. La voz del pueblo —vox Dei— pocas veces se oye sino por altoparlantes estridentes, y entonces no es la voz de Dios sino de los megáfonos. ¿Cómo no comprender que la Revolución Cubana es la de los macabeos, y que renueva el lema de su caudillo, de que "quien combate a los tiranos sirve a Dios"? Si han llevado consigo, no tras de sí como los jefes de regimiento, a poblaciones enteras que abandonaron sus hogares por un albur dudoso en que la muerte era lo cierto; si hombres, mujeres y hasta niños han combatido, afrontando los más crueles sacrificios y penalidades, es porque ese pueblo enfervorizado posee la fe que puede trasladar montañas, meter la montaña en la ciudad, como lo han demostrado los hombres y los hechos increíbles.

Guevara es testimonio de que estamos en presencia de hechos y de seres nuevos, que se apartan de los caminos de recua (pavimentados, por supuesto) y abren una brecha en el monte por donde iban los esclavos fugitivos y los animales acosados. Hechos y seres que revelan a los ojos más escépticos la existencia de un carisma histórico, cualquiera sea el nombre que se le dé, cualquiera sea la fórmula con que se le exprese.

Este argentino que es ya americano más que cubano, ha encontrado lejos de su patria, como Jonás, la patria en que cumplir con un gran deber de humanidad. Aquella noche nos dio la explicación, al referirse a la vocación como impulso de liberación en busca de sí en quien está cautivo. (El se refirió a la vocación, sin darle el sentido que para mí tiene de destino). Su profesión es la de devolver la salud y defender la vida de los demás; y esto es lo que no constituyó en él una profesión sino un destino, al proyectarse en dimensiones continentales. Un saber terapéutico personal se convirtió en una potestad salutífera mundial. Así Albert Schweitzer.

Me preguntaba yo, oyéndolo: "¿Por qué este cubano tan auténtico, este peregrino no habla mi lenguaje de hombre que todavía está retenido por cadenas impalpables; por qué todos los cubanos saben que, positivamente, nació en Cuba? Comprendo que se le obedezca y se le ame como a quien dejó patria y familia para unirse a los suyos, a quien de lejanas tierras vino para cumplir un deber humano tan grande como era el de redimir a una de las naciones más castigadas de la familia hispánica. Aquí estaba su patria porque aquí estaba su deber. Nuestra patria está donde es necesario que estemos. nuestros hermanos están donde los encontramos esperándonos.

Guevara es un símbolo en su persona y en su vida; representa al hombre liberado tanto como al libertador. Nos enseña que antes que nada debemos liberarnos de nosotros mismos y servir a un ideal y no a un dogma. Hombres así (me dicen que nacieron y se multiplicaron en la guerra) retrotraen la historia industrial a la historia humana; de la nación de la guerra entre naciones venales que defienden intereses mercenarios saltamos a la mitología, a la guerra de los ángeles contra los demonios, de la luz contra las tinieblas, a la concepción de "la historia como hazaña de la libertad" (Croce). ¿No fueron derrotados tácticos de escuela y ejércitos motorizados por la fe y la voluntad de vencer al mal? El lema de la bandera victoriosa, ¿no era "vergüenza contra dinero"? In hoc signo vinces. ¿Qué intereses defendían los labradores, los nietos de los esclavos de las plantaciones de caña, sino alcanzar para ellos y sus hijos, y para nosotros, una vida honrada de paz y de bienestar? ¿Es que están venciéndolos hoy, cuando se les incendian implacablemente los cañaverales, o es que están matándose entre sí de rabia, como alacranes con picadura? ¿No se ha realizado el prodigio de un pueblo entero que se levanta de su abatimiento y mira a sus enemigos con altivez y dignidad? ¿Con quiénes estamos nosotros?

Nunca, hasta los días trágicos que viví en Cuba, entendí sino como blasfemia que se llamara santo "al Señor Dios de los ejércitos"; pero lo comprendí al contemplar la humildad llena de fuerza de un capitán del pueblo, y al pueblo que es su tropa. Asediado por atentados y sabotajes comprendí que se está librando en el mundo la batalla contra los falsos ídolos; la de los pueblos irredentos contra los déspotas satánicos que mienten y asesinan. Así debieron ser los patriarcas, los jueces y los caudillos, así los profetas, así los héroes de la independencia americana.

Este hombre pálido, de semblante doliente, que abandonó las filas de la marina de guerra para alistarse en las falanges del pueblo, con los campesinos y obreros contra los militares corrompidos, dejó el uniforme de los mercaderes de la patria para combatir por los débiles y los vencidos, transformándolos en poderosos y triunfantes. Ha sido para mí, cansado y lejos de la patria, un bien reconstituyente platicar más tarde con quien puedo también yo nombrar Che Guevara. ¿De qué conversamos? De Argentina, de personas, lugares y cosas que ambos conocimos y que están donde estaban. Los dos conservamos de allá una bandera no mancillada que podemos desplegar en cualquier parte. Che Guevara me transmite la sensación de que también yo puedo hacer algo por mis hermanos y mis hijos desconocidos dondequiera que me lleve el destino.

El escritorio está atestado de papeles; sobre una mesita hay un mate con bombilla, especie de amuleto que únicamente conmueve a los iniciados. Rubén Darío le llamó "calumet de la paz", porque se bebe en común. Es símbolo de la amistad. El mate, que indefectiblemente nos acompaña cuando hemos partido, es lo último que conserva para el paladar el sabor de la tierra nativa. Nos reconocemos sin habernos conocido. Dialogamos como si bebiéramos mate.

Che Guevara de llama el pueblo que ignora que en guaraní quiere decir "mi" Guevara. Es del pueblo, efectivamente, y se ha recuperado entregándose a él. Huyendo, como Jonás, ha cumplido un deber imperativo. La mano que lo conduce es visible en el camino que anda.

Me ayuda a incorporarme y paternalmente, él que puede ser mi hijo, me conduce del brazo como si cumpliera conmigo su misión de amparar y guiar. Así nos despedimos, y no nos separamos. Lo miro fijo para no olvidarlo; abarco toda su faz de Judas Macabeo, y siento en mi brazo una energía que me hace sentirme más libre y más resuelto. Comprendo que debo contar, lo mejor que pueda y en la forma más fiel, lo que me ha sido revelado. Cumpliré ese deber hasta el fin. Le digo: "En sus manos hay muchas vidas, y también usted está en otras manos". Las manos del buen Dios, a quienes sirven, sépanlo o no, cuantos combaten a los tiranos.


Tribuna

La lacra del servilismo

ALEJO VIDELA" se ha sumado al coro de ataques desleales contra "Punto Final". En "El Siglo", del 16 de abril, entre otras calumnias, imputa a la revista el cargo de ser antisoviética. Para formular tal acusación tergiversa el artículo "Colombia vacila entre dos amores: el FMI y la URSS", publicado en el Nº 26 de PF.

Como se recordará, el artículo señala que los revolucionarios colombianos —que combaten con las armas en la mano, contra el imperialismo y la oligarquía— critican las relaciones comerciales de la URSS con el gobierno represivo de Lleras Restrepo.

He aquí el delito "antisoviético".

Contra tal herejía se alza "Alejo Videla", quien canta loas al comercio de la URSS con los gorilas, oligarcas y reformistas latinoamericanos. Aplaude dicho intercambio y la concesión de créditos, pues según su criterio: "ayudan objetivamente a derrotar las concepciones de fatalismo geopolítico que la burguesía trata de inculcar en las masas" y son "una contribución concreta al desarrollo de la conciencia revolucionaria, ya que incrementan la valoración positiva del socialismo".

Por principio no podemos imitar el tono de pontífice infalible del señor "Videla", que establece dogmas y excomulga a respetables periodistas revolucionarios. Creemos que hay que estudiar seriamente el problema de las relaciones comerciales entre la URSS y los gobiernos de los países dependientes y semi-coloniales.

Pensamos que dicho comercio —tan ligado al principio de la autodeterminación de las naciones— constituye un elemental objetivo democrático-burgués; el cual, no obstante ser progresista, no pasa de ser un minúsculo paliativo a los pavorosos problemas que afectan a Asia, África y América Latina.

No es de revolucionarios marxistas, en consecuencia, magnificar la importancia de las relaciones comerciales entre la URSS y los gobiernos sometidos al imperialismo. Porque en último análisis, quienes se llenan los bolsillos con este comercio son los oligarcas y gorilas de turno; los cuales, además, aprovechan sus coqueteos con la URSS para perpetuarse en el poder y sacar más migajas a sus amos yanquis.

Por desgracia, las antiguas y relativamente importantes relaciones comerciales de la URSS, con los gobiernos de Argentina y Brasil, no han "desarrollado la conciencia revolucionaria de las masas", salvo en la imaginación del señor "Videla". Ni ha variado un ápice la miseria en que se debaten los campesinos y obreros de nuestra América, porque sus patrones exporten el fruto de la labor de aquéllos hacia países socialistas.

En cambio, para los pueblos liberados por la revolución, las relaciones con el campo socialista tienen una enorme importancia. Les facilita el desarrollo de una economía independiente y les provee de recursos militares para enfrentar al imperialismo.

Sin embargo, en la actualidad, las relaciones económicas entre la URSS y los gobiernos que se enfrentan a la insurrección de sus pueblos son muy negativas, y han sido severamente criticadas por el Comandante Fidel Castro, enjuiciamiento que el señor "Videla" escamotea sin rubor alguno.

El señor "Videla" ataca con mucha osadía "al tal Mordejón" y "la canallada antisoviética de "Punto Final". Pero cosa curiosa, en su fervor por defender a la URSS no fue consecuente, no llevó su cacería de brujas hasta el fin: ¡no se atrevió a emprender un franco ataque contra Fidel Castro!

En efecto, el artículo de Mordejón concluye con varias citas del discurso pronunciado por el Primer Secretario del P. Comunista de Cuba, Comandante Fidel Castro, el 13 de marzo en la Universidad de La Habana. El señor "Videla" "olvidó" publicar en "El Siglo" ese discurso que aparece íntegro en el número de "Punto Final" tan groseramente calumniado por él.

Para los incondicionales no existen relaciones de igualdad entre revolucionarios. Ellos desconocen los principios del internacionalismo proletario, en virtud del cual el líder de un pequeño país socialista puede dirigir una critica esclarecedora frente a una grave desviación en que incurren los gobernantes de una gran potencia socialista.

Tal servilismo constituye una lacra antisoviética, pues sus portavoces han contribuido poderosamente a mantener los aspectos negativos que han surgido en la primera experiencia socialista mundial.

Una serie de dramáticas experiencias históricas han enseñado, a muchos marxistas a repudiar, como fenómeno nocivo, el servilismo de todos los matices. Así, por ejemplo, los comunistas italianos, inspirados en el memorándum póstumo de Togliatti, ratifican su solidaridad Con el P. C. de la URSS, sin perjuicio de subrayar su independencia y de formular ciertas críticas a aquél. La actitud de los comunistas chinos, coreanos, japoneses, rumanos y cubanos, para citar sólo algunos casos, es tan conocida en sus diversos matices de condenación al incondicionalismo, que los señores "Videla" en 'vano tratan de ocultarla o motejarla de "antisoviética".

En la lucha contra esas taras, "Punto Final" se ha destacado conquistando gran acogida en las filas del movimiento popular. Sin temor a la "excomunión" de los señores "Videla", ha estimulado el debate democrático, ha difundido valiosos documentos que se pretendía sepultar bajo la conspiración del silencio y ha elevado la conciencia revolucionaria de sus lectores.

Nos corresponde a los lectores de "Punto Final" solidarizar con la revista frente a los ataques sectarios y serviles, difundirla y apoyarla con todo entusiasmo.

JAIME PINTO.


Tribuna

Jóvenes con 'Punto Final'

COMPAÑEROS redactores de PUNTO FINAL:

Hemos podido constatar cómo el diario "El Siglo" del 16 de abril de 1967, se ha lanzado en un grosero y desesperado ataque contra vuestra publicación.

Nosotros somos un grupo de jóvenes ex militantes que, quincena a quincena, leemos y comentamos los artículos que ustedes publican, y siempre hemos encontrado en ellos material de gran valor político e ideológico que tiende a elevar y a hacer conciencia de clase en las masas trabajadoras de nuestro país.

Compañeros: nosotros queremos decirles que PF no está sola en su lucha por canalizar las ansias de lucha revolucionaria y de saber de los trabajadores y estudiantes. Actualmente existe una gran tendencia que está en contradicción con ia estrategia reformista. Los compañeros desean que se aplique la estrategia insurreccional, la única, la verdadera y la justa.

¿Pero qué sucede? Sucede que las ansias de cambio que sientan los compañeros, se hacen limitadas debido a dos tristes realidades.

La primera realidad es la enorme actividad práctica que mantiene a militantes ajetreados en tareas puramente domésticas, como son las campañas de finanzas y, por ende, los malones, rifas, ventas de toda especie, etc.; las cíclicas campañas electorales, que son un fin y no un medio para tomarse el poder; campañas de reclutamiento que hacen de los partidos un gran pasadizo, gente que entra, gente que se va. También tenemos las luchas gremiales, las movilizaciones de masas de que tanto se habla; pero es triste decirlo, éstas son limitadas a fines puramente económicos, y aún en ese terreno son muy poco combativas.

La otra realidad es el bajísimo nivel ideológico que no permite a los compañeros poseer los instrumentos teóricos para analizar correctamente los problemas.

Teníamos el puro ímpetu revolucionario, pero gracias a las lecturas de publicaciones como la vuestra y otras similares, hemos podido llegar a racionalizar nuestros impulsos y a adquirir cierta educación política que no es otra cosa que tener una gran conciencia de clase.

Sólo diremos que el mencionado artículo trasluce desesperación al ver cómo la Nueva Izquierda crece y se desarrolla con una estrategia claramente insurreccional, antirreformista y antielectorera. Esta Nueva Izquierda ve en PUNTO FINAL un redentor ideológico y político que ha venido a levantar en alto las banderas revolucionarias que flamearan en los tiempos de Recabarren.

En espera de que esta carta contribuya modestamente a hacer claridad en la izquierda saludan fraternalmente a ustedes,

L. V.; R. S.; J. M.; P. L.; y M. L. — Concepción

Nota: amentamos por razones obvias no publicar nuestros nombres.


UNA ADHESIÓN SINDICAL

ESTIMADO Compañero: Ante los reiterados ataques, mal intencionados e infundados, que distintos órganos han dirigido a la valiente revista que Ud. dirige, creo de interés puntualizar:

1.— Que PUNTO FINAL es la única revista que permanentemente está divulgando las realizaciones y línea de la Revolución Cubana;

2.— Que PUNTO FINAL ha mantenido una intransigente línea antimperialista, denunciando la intromisión yanqui en nuestra economía, nuestra cultura y todos los órdenes de la vida nacional;

3.— Que PUNTO FINAL contribuye real y efectivamente al esclarecimiento del camino de la Revolución Chilena, siguiendo una línea auténticamente marxista-leninista y denunciando a los reformistas y seudorrevolucionarios, que en nombre precisamente del marxismo-leninismo, pretenden mantener a la clase obrera y al pueblo en la ilusión de poder alcanzar el poder político a través del camino electoral, negando la lucha de clases;

4.— Que los trabajadores pensamos que estos ataques no hacen más que retrasar la toma de conciencia de los proletarios en el sentido de que ".. .sus objetivos sólo podrán ser alcanzados derribando por la violencia el orden social existente";

5.— Que por lo tanto corresponde a los elementos conscientes de la clase obrera, difundir y apoyar ampliamente la revista, desenmascarando como enemigos de la revolución chilena a quienes le dirigen tan calumniosos ataques.

Saluda Atte. a Ud.

VICENTE GARCÍA PINCHEIRA.

Delegado Sindicato Industrial CAP, Talcahuano.


Otro atentado contra Chile:

Convenio telefónico negocia el Gobierno

[Nota Ed. Dig: este artículo no pudo ser digitalizado adecuadamente.]


Uruguay

Gestido: un fracaso a corto plazo

MONTEVIDEO.—Un personero del equipo financiero del Presidente uruguayo Oscar Gestido, expresó que "si no se logra contener el ritmo de la inflación fracasarán todos nuestros intentos para sanear la economía del país". En el primer trimestre, el costo de la vida aumentó en un 23%, una cifra alarmante. Si la tendencia se mantiene, Uruguay conocerá nuevas devaluaciones en el resto del año.

En febrero de 1967, el dólar norteamericano parecía estabilizado en 76,5 pesos, pero en abril del mismo año el dólar cuesta sobre 85 pesos.

Observadores fríos creen que no será la inflación la que derrote los intentos regularizadores del Presidente Oscar Gestido, un general de buena voluntad pero de pocas luces como estadista, sino la imposibilidad de formar un equipo homogéneo de gobierno.

En su discurso-programa del 4 de abril, el general Gestido se salió del esquema conservador en que ha vivido toda su existencia, para anunciar nuevos impuestos "sobre el gran capital y los grandes propietarios", olvidando que en su propio equipo económico hay representantes caracterizados de esos sectores que no aceptan esos castigos tributarios.

Los primeros pasos del Gobierno uruguayo, surgido de la reforma constitucional que acabó con el original sistema de gobierno colegiado, están marcados por estas fuertes contradicciones. En un sector se sitúan los libres empresistas y en el otro los que creen que es posible imponer la planificación en países que carecen de economías centralizadas.

La preparación de la llamada "Ley de Emergencia" le ha permitido advertir al general Gestido que no es posible gobernar sólo con buena voluntad.

Personaje austero, de hábitos similares a los del ex Presidente de Chile, Jorge Alessandri, el general Gestido no vaciló en anunciar una política de sobriedad administrativa, con acento firme proclamó que "el servicio exterior uruguayo dejará de ser una gran agencia turística para transformarse en un instrumento de desarrollo".

Ha prometido reducir el número de burócratas. En su país hay 250.000 funcionarios públicos y 350.000 jubilados. (Uruguay tiene una población de tres millones de habitantes.) El presupuesto de la nación, que se dedica sustancialmente al pago de sueldos y salarios, alcanza a 40.000 millones de pesos (alrededor de 500 millones de dólares).

Uruguay vive de la ganadería y la agricultura. En su último informe económico, CEPAL expresa: "Durante 1966 el producto bruto interno creció a una tasa de alrededor de 2,6%, mejorando así levemente la situación de estancamiento que afecta a la economía uruguaya desde 1957. En el quinquenio 1961-65, la tasa de crecimiento del producto global había sido sólo de 0,4%, por lo cual fue acentuado el deterioro del producto por habitante. El aumento registrado en 1966 es imputable a un incremento en el sector agropecuario, pues en la industria manufacturera y en servicios los incrementos fueron muy débiles".

El mismo informe de CEPAL expresa: "El sector agropecuario, que permaneció estancado en 1964 y 1965, registró en 1966 un importante aumento de alrededor del 10,8 por ciento".

para conseguir un saldo favorable en la balanza de pagos, los uruguayos han reducido sus importaciones; no obstante en 1966 ellas crecieron en un 12,7%. Según el informe de CEPAL: "Las restricciones a las importaciones, cuyo aumento en el último año compensa apenas parte del descenso de años anteriores, afectaron con mayor intensidad a los bienes de consumo duradero y de capital que a las materias primas".

Uruguay se debate en sus problemas económicos desde el instante en que empezaron a caer los precios de la lana y de la carne en los mercados mundiales. La presencia del Fondo Monetario internacional, cuya línea ortodoxa fue respetada por los anteriores gobiernos, constituyó otra plaga para el país.

El Fondo es repudiado por la opinión pública, y ello obliga a esa organización a mantener en el país a dos funcionarios chilenos como personeros clandestinos para evitar que se alce la protesta de los opositores. Gestido es renuente a aceptar la dictadura del Fondo.

El gobierno de Gestido alentó muchas esperanzas porque su ascenso coincidió con la liquidación del sistema colegiado al cual se atribuían los problemas del país, pero a poco de estar en el poder ya ha sido rodeado por el desaliento. Esto prueba que Uruguay no encontrará su salida por la vía económica liberal. El fracaso de Gestido puede acercar una antigua amenaza, la del fascismo, contra la cual lucha desde hace tiempo un país formado en viejas tradiciones libertarias.

AUGUSTO OLIVARES


Brasil

Guerrilleros ablandan a Costa e Silva

CONSUMADA la entrega de sectores claves de la economía de su patria a los intereses económicos de Estados Unidos, los militares de Brasil han resuelto moderar la dictadura que han impuesto en el país desde abril de 1964, encomendándole a uno de sus hombres más caracterizados, el actual Presidente, mariscal Arthur Costa e Silva, que inicie un proceso de ablandamiento de las medidas políticas que afectan a la ciudadanía.

Costa e Silva, recién montado en el poder, ha anunciado la "humanización del proceso revolucionario", que se desató luego del derrocamiento del Presidente constitucional, Joao Goulart. Conforme a dictados publicitarios de estrategos norteamericanos que prepararon el golpe de Estado en Brasil, a ese suceso se le llamó "revolución", iniciativa que fue repetida en otros países del continente, incluso en Chile donde los propagandistas de la campaña electoral del Presidente Frei se presentaron como personeros de la "revolución en libertad".

Los militares brasileños hablan hasta ahora de su "revolución", y publicaciones norteamericanas, tales como la revista "Time", acogen ese lenguaje con beneplácito, atribuyéndole cualidades revolucionarias a los sectores que derrocaron a Goulart ante el temor que los acontecimientos que él estaba desencadenando derivaran en un proceso auténticamente revolucionarlo.

El proceso de moderación de la dictadura brasileña no agrada a todos los militares que componen una poderosa casta gobernante en su país. El propio Humberto Castello Branco, mariscal también, que dejó recientemente la presidencia de la República en manos de Costa, se muestra disgustado con esa línea política.

Según el líder político Leonel Brizzola, hoy exilado en Montevideo, castello fue "el hombre ideal para los grupos económicos internacionales que patrocinaron el derrocamiento del poder civil", sonriendo, Brizzola expresa: "Castello es un "gorila" homogéneo, compacto, decidido a imponer una política ultra-conservadora en todos los frentes."

Costa e Silva es distinto. Mientras Castello era austero como un monje trapense, Costa e Silva es un epicúreo al que encanta apostar en las carreras de caballos y beber buen cognac francés.

Eso explica que algunos periodistas brasileños digan, en conversaciones privadas, ya que en sus medios de información no pueden hacerlo, que Brasil sale de la Edad Media para entrar en el Renacimiento.

Castello subió al poder con la misión de destruir los asomos de burguesía nacional para permitir que el capital extranjero penetrara con fuerza en el país.

Las principales conquistas de los sectores económicos privados nacionales fueron porradas, y en su lugar el capital norteamericano entró recargado por los privilegios que le otorgó el Gobierno de Castello.

Los grupos económicos internacionales estuvieron contentos mientras Castello se mantuvo en el poder, y no dejaron de inquietarse ante el anuncio del ascenso de Costa e Silva.

Costa e Silva está distante de las posiciones progresistas, pero cree que la "revolución" debe "ser humanizada con algunas medidas como el mejoramiento de los salarios de los trabajadores, que han resistido el peso de las medidas antinflacionistas adoptadas por el pasado equipo económico".

Otro síntoma del ablandamiento de Costa es la eliminación de Roberto campos en el equipo económico dirigente, caracterizado como un peón de la estrategia norteamericana en América Latina, como lo son en otros países el chileno Felipe Herrera, el argentino Alvaro Alsogaray y el venezolano Eugenio Mendoza.

Costa mostró su nueva línea en la reunión presidencial de Punta del Este, al dejar en segundo término la seguridad, tema vital para los militares latinoamericanos, para situar en primer lugar los asuntos económicos. La posición de Costa debilitó los embates del Pentágono en la reunión presidencial, impulsados por el equipo argentino encabezado por el general Juan Carlos Onganía.

Algunos "idealistas burgueses" piensan que Costa es "un hombre de buena voluntad", que desea ablandar la dictadura porque ella choca con su "buen corazón". La verdad es otra: el mariscal advierte que en Brasil se ha cerrado la alternativa civil, lo que precipita a los sectores progresistas más esclarecidos hacia la insurrección armada.

La detención de algunos guerrilleros en Brasil, uno de los cuales confesó que "existen 70 puestos guerrilleros" en su país, ha contribuido a demostrarles a los políticos miopes de la burguesía que la "revolución" de los militares ha radicalizado el proceso político, social y económico.

Costa e Silva espera sacarle un poco de aire al balón para evitar que explote.

PLINIO GUIMARAES

Río de Janeiro


Salvar la vida de Hugo Blanco

LOS temores de que Hugo Blanco, el guerrillero peruano que cumplirá a fines de este mes cuatro años detenido en las cárceles de su país, sea ejecutado, han vuelto a intensificarse a raíz de algunas noticias relacionadas con las actividades apresuradas del Consejo Supremo de Justicia Militar de Lima dadas a conocer por las agencias internacionales. Un cable de Ansa llegó a anunciar hace dos semanas que el joven insurgente, pionero de la lucha insurreccional en el Perú, sería ejecutado 48 horas más tarde en la cárcel de El Frontón por "crímenes de premeditación, perfidia y crueldad".

Si bien, afortunadamente, la realidad no ha confirmado las informaciones, las aprensiones por la suerte de Hugo Blanco no dejan de tener un asidero razonable. Las guerrillas en Bolivia y el hecho de que dos focos guerrilleros nuevos hayan sido localizados en el Perú han movido a la justicia militar peruana, presionada lógicamente por el Ejército, a acelerar el proceso marcial contra el guerrillero, provisoriamente paralizado a raíz de la sentencia de primera instancia que lo había condenado a 25 años de presidio. De esta decisión apeló el fiscal Vargas Ruiz de Somocurcio, insistiendo en la petición de pena de muerte contra Hugo Blanco y ahondando ahora en sus requerimientos, al invocar que el renaciente peligro guerrillero "obliga a la Patria a una represión ejemplar".

Blanco fue estudiante de Agronomía y esta condición le permitió conocer de cerca el drama de la miseria que viven los campesinos de los valles de los Andes peruanos. Los terratenientes los han despojado de tierras a las que tenían derechos acreditados por títulos que datan desde las comunidades indígenas, anteriores a la conquista española. Mientras los señores viven en la ciudad, el sistema de verdadera esclavitud queda en manos del gamonal, que es el capataz, el odiado agente ejecutivo y represivo. En la Sierra, el 3% de los propietarios posee el 93% del área. En grandes zonas existe el trabajo servil gratuito por el usufructo de una parcela. Hay salarios de un sol al día y muchas familias deben regalar o vender a sus hijos para que no mueran de hambre.

Blanco Junto con otros Compañeros se dedicó a organizar y a educar a los campesinos. Instalados en Quillabamba, en la provincia del Cuzco, en 1961 estructuraron la Federación de Campesinos del Valle de la Convención, de la que el joven revolucionario fue el Secretario General. Pronto la Federación hizo valer los derechos de los campesinos. Impulsó huelgas, ocupó tierras abandonadas o mal cultivadas y realizó en ellas una efectiva reforma agraria.

La oligarquía peruana respondió rápidamente. Se dictó orden de arresto contra

Hugo Blanco y los dirigentes de la Federación. Los primeros choques surgieron entonces entre los campesinos sindicalizados, que defendían sus conquistas y a sus dirigentes, y la policía. La violencia de los cuerpos represivos no hizo más que agudizar la lucha.

A comienzos de 1963, la esposa y la hija de un dirigente campesino fueron violadas por un terrateniente. Blanco y 25 de sus compañeros formaron una comisión del Sindicato para investigar el hecho. Al llegar al pueblo fueron atacados por la policía, que en la lucha perdió a tres de sus hombres. La persecución contra Blanco y sus compañeros se intensificó y el 30 de mayo el líder cayó en manos de los esbirros.

Durante tres años Hugo Blanco fue mantenido, sin juicio, en la cárcel de Arequipa. Luego la policía, temerosa de la protesta popular que se manifestaba continuamente, lo trasladó a Sureña de Tacna, junto con otros 28 campesinos. Allí se instaló el Tribunal Militar que inició el juicio el 30 de agosto de 1966. La movilización de los trabajadores peruanos para salvar a Blanco de una condena que se consideraba inminente, encontró la solidaridad mundial y el 8 de septiembre no se le condenó a muerte, como pedía el juez militar de consulta, sino que a 25 años de cárcel en la fortaleza-prisión de la Isla del Frontón.

Pero el ejército no estuvo de acuerdo con esta sentencia y apeló de ella al Consejo de Oficiales Generales, que es el que hoy está siendo presionado para dictar un fallo final "más expeditivo".

De nuevo han surgido las protestas en todo el mundo. Así como antes se realizaron manifestaciones en Glasgow, en Suecia, en París, en Nápoles, en Sicilia, ante la misión peruana en las Naciones Unidas, etc., otra ve? la movilización ha alcanzado a los círculos obreros, estudiantiles, intelectuales, científicos y políticos internacionales.

En nuestro país el eco ha sido inmediato. Desde hace quince días está funcionando un comité que recoge firmas y adhesiones para enviarlas al Presidente Belaúnde y al Consejo de Oficiales Generales, abogando por la vida de Hugo Blanco. Los partidos políticos que integran el FRAP y un comité de la Democracia Cristiana también se han movido en el asunto y ya la opinión pública nacional reclama contra un eventual ajusticiamiento del líder revolucionario que no sólo sería un crimen más de la reacción peruana, sino una derrota del movimiento obrero internacional.

Esta acción generosa y solidaria debe mantenerse. Ella es la única que puede doblegar a los que ya asesinaron a Heraud, De la Puente, Lobatón y otros mártires de la lucha de liberación popular peruana.

MANLIO DEZER.


Prensa extranjera

Con los aviadores yanquis en Vietnam

CON un ronquido de pesadilla el Phantom es proyectado por una catapulta en la noche: lanza una cortina de llamas que no hacen daño, pero que dan miedo.

Veinte segundos más tarde otro latigazo estalla en la oscuridad sobre el puente del portaviones: es otro Phantom lanzado hacia el cielo. Con una cadencia regular y alucinante, estas explosiones continúan durante varios minutos. Una hora y media más tarde, un nuevo ciclo de lanzamientos; después los aterrizajes en serie de los aparatos que vuelven, luego otro ciclo de lanzamientos, y así sucesivamente durante diez horas, hasta el momento en que uno de los tres portaviones que surcan el golfo de Tonkin realiza el relevo. Así, tanto de día como de noche, en una ronda perpetua e ineluctable, centenares de toneladas de bombas son llevadas cada día para ser lanzadas en "alguna parte" del Vietnam del Norte.

Es mi primera noche de repórter gráfico a bordo del "USS-Enterprise", el portaviones nuclear de la VII Flota, a algunos kilómetros frente a la costa de Vietnam del Norte. Si allí la calma y el reposo no están garantizados, las distracciones no faltan: distracciones fuertes, violentas.

El comandante es el capitán James Holloway. Un cuarto de hora después de mi llegada me ha recibido en una pequeña sala desnuda, al lado de la pasarela de comando donde él parece pasar sus días y sus noches. Tiene cuarenta y cuatro años; sin insignia ni condecoraciones, parece un hombre de empresa, enérgico, eficaz, apasionado por su "trabajo" y dirigiendo su barco, el portaviones más grande del mundo, como si fuera un negocio. Fue jefe de escuadrilla en la guerra de Corea. Me confesará más tarde que ha sido ascendido a almirante.

El capitán evoca rápidamente el problema: "Se habla mucho de los efectos de nuestros bombardeos en la población civil. Nuestras órdenes formales son las de no apuntar a las poblaciones. Los objetivos son esencialmente de orden militar. ¿Para qué lanzar bombas sobre las escuelas, los hospitales o las casas? Serían bombas perdidas, ineficaces; en esta guerra que cuesta muy caro sería dinero desperdiciado". Más adelante en otras conversaciones su sentido práctico del precio de costo se revelaría con esta misma frialdad.

CONCIENCIA TRANQUILA

El capitán llega al meollo de su razonamiento:

"Nuestros aviones están provistos ahora de un equipo electrónico de tal sofisticación y de tal precisión que no pueden equivocarse".

Después he escuchado, durante mi permanencia en el portaviones, repetir numerosas voces este mismo argumento, como para persuadirse él mismo y persuadir a los pilotos, de que hay que tener la conciencia tranquila:

"Vuestros instrumentos —yo le he oído decirles a los pilotos— no pueden equivocarse y si ustedes mantienen la velocidad y la altura correcta, no pueden errar el blanco".

Esta tranquilidad de conciencia llevada al nivel de la obsesión parece ser por lo demás el carácter común que une al capitán, los oficiales, los pilotos y los marineros (cinco mil quinientos hombres en total) del "Enterprise". "Nuestra causa es justa". "No atacamos a las poblaciones". "Nuestros aparatos no pueden equivocarse", etc. Esas son verdades indiscutidas e indiscutibles.

Y sin embargo... Yo he asistido a la cuenta que ha dado de su misión piloteando un avión Intruder, el comandante Arthur Barie, que informaba cómo acababa de bombardear la estación de Nam-Dinh, durante la noche, con visibilidad nula. Ataque sorpresivo, a baja altura, bajo un fuerte fuego antiaéreo enemigo...

"¡Estamos seguros de haber dado medio a medio en el objetivo, señor!", decía orgullosamente el piloto. "Ni el más mínimo error: nuestro radar nos lo ha confirmado". El Intruder, en efecto, está equipado con un radar extraordinario. Y allí mismo el capitán Holloway, no me cabe duda porque yo estaba allí, preguntó: "¿Hubo víctimas?". Respuesta inmediata: "¡No, señor, ninguna victima!".

Por desgracia —lo supe y lo verifiqué exactamente más tarde— esa noche un cineasta francés, Roger Pie, estaba en Nam-Dinh. Vio el ataque aéreo y fotografió los daños. No había duda posible y además la hora coincidía exactamente con el ataque del comandante Arthur Barie. Pues bien, la estación no fue ni tocada y, en cambio, las bombas cayeron sobre un dique y hubo muchos muertos, todos civiles...

ORACIONES Y BOMBAS

A medida que mi permanencia se prolongaba, el "Enterprise" se me ha ido figurando más y más como un pueblecito norteamericano con todas las características del Medio Oeste. Tres capellanes, dos protestantes y uno católico, representan la caución moral. El campanario ha sido reemplazado por la torre de radar. Desde esta torre, poderosos altoparlantes, (que deben cubrir el ruido de los jets) difunden órdenes y consignas. Cada tres o cuatro horas difunden también oraciones y máximas edificantes. Al comienzo de cada comida, en la misa, los oficiales y pilotos, de pie, bajan la cabeza y escuchan una oración. Pregunté si podía fotografiar al capellán que decía la oración. Se me respondió: "Es el altoparlante el que difunde una cinta grabada".

Por la tarde un circuito cerrado de televisión da las noticias y comentarios de los capellanes. Cine: se puede escoger entre catorce films diferentes cada tarde. En los salones, de un confort intimo y suave, entre un decorado de motel de lujo, los pilotos, la raya de su pantalón siempre impecable, mantienen una conversación y una actitud llenas de una gentileza extrema, pero de cierta timidez y, sobre todo, ausente de virilidad. El barco tiene una limpieza clínica. El aire climatizado y purificado en todas partes; el alimento esterilizado. De vuelta de una misión cinco toneladas de bombas lanzadas sobre Vietnam del Norte) un piloto se da una ducha, se "hace" las uñas, toma una pequeña colación a base de leche, jugo de frutas y cereales; luego ve la televisión en un sillón confortable. Como en toda la Marina yanqui, el barco es "zona seca". Oficialmente no se bebe más que Coca-Cola, té helado, jugo de naranja; pero en sus piezas, rodeados de "conejitas" del Playboy y de fotos de la familia clavadas en las paredes, los pilotos "beben", como colegiales, escondidos, y todo el mundo lo sabe. En una de las salas de descanso he visto en medio de otros anuncios un afiche con una gran cruz y la inscripción en caracteres góticos "La paz sea contigo", justamente sobre un montón de bombas de 1.000 kilos. Me dijeron: "Hay tantas que ya no sabemos donde ponerlas".

EL COMPUTADOR LO SABE TODO

Como un favor especial se me permitió visitar las grandes salas de los servicios de informaciones. No vi más que enormes máquinas electrónicas, computadoras, máquinas IBM, etc. El responsable, un joven oficial especialista en electrónica, me dijo que el número de informaciones, de fotos sobre el Vietnam del Norte, era tan grande que solamente cerebros electrónicos podían manipularlas, clasificarlas y analizarlas. "Y —se me explicó— el computador puede responder a nuestras preguntas inmediatamente. Por ejemplo ¿cuántos puentes hay en el camino de Hanoi a Haifong? O: ¿cuál es el horario de los trenes a Bam-Dinh?. O todavía más: ¿ha aumentado el tráfico de juncos en tal o cual río?".

Los pilotos, ellos también, parecen conocer el Vietnam del Norte tan perfectamente como los computadores. El piloto B. D., veintitrés años, de Milwaukee, me dijo que conocía el Vietnam del Norte mejor que su provincia natal. Podía reconocer cada pequeño río, las ciudades, las iglesias, los caminos, etc. Ha sobrevolado la región casi todos los días durante siete meses, y en algunas ocasiones dos veces por día.

Al regreso de una misión en un Phantom, me contó: "Esta mañana hacía muy mal tiempo en el interior, por lo que sobrevolé la costa varias veces. He visto juncos y botes por centenas. Disparamos sobre ellos y destruimos muchas embarcaciones". El comunicado para la prensa del día siguiente anunció: "Doscientas treinta y tres embarcaciones fueron destruidas en la costa de Vietnam del Norte".

Poco después me dijo con su típico acento del Medio Oeste y en un tono casi infantil: "Vea, mi amigo, a veces me planteo algunas preguntas. Esos hombres, sobre esos juncos, son, sin duda, pescadores pobres, analfabetos y supersticiosos, que no han visto muchas cosas en su vida. Y bien, cuando nos ven llegar a más de 2.000 por hora, a ras de sus cabezas, yo me pregunto ¿qué pensarán verdaderamente de nosotros?...

Los pilotos me parece que no tienen ningún fanatismo político o guerrero. Aman sus máquinas y le tienen miedo a los cohetes antiaéreos vietnameses. El peligro y el riesgo ejercen sobre ellos, como sobre todo hombre normalmente constituido, una cierta atracción. Tienen salarios relativamente modestos: 700 dólares mensuales, incluidas las primas. Pero la verdad es que no saben lo que hacen.

DEFENSA DE LA LIBRE EMPRESA

He escuchado repetir en el portaviones, especialmente a los capellanes: "Nuestra causa es justa, sabemos por qué nos batimos". Yo le pregunté a B. D. y a otros pilotos cuál era esta "causa" y porqué ellos se batían. Debo confesar que sus respuestas no han sido tan 'fulgurantes como la partida de sus aviones.

Después de algunas vacilaciones B. D. me respondió: "Bien, para mí, yo pienso que me bato porque ese es mi deber... Me contraté por cuatro años en la Marina y debo hacer lo que se me ordena... Creo también que mi país trata de detener el comunismo en Asia". Otro piloto me habló de la "causa justa de la libertad y de la libertad de empresa".

Entonces no pude evitar el pensar en el espectáculo que vi en Saigón cuando pasé por allí. En efecto, esta "libertad de empresa" ha dado libre curso a una ola de prostitución, de corrupción, de mercado negro, difícilmente descriptible, y que parece intensificarse en este momento. En el centro de la ciudad, cerca del hotel Caravelle, en la gran calle de Tu-Do, he visto numerosas casas que están siendo demolidas o refaccionadas. Le pregunté a un transeúnte y me contestó: "Todas las tiendas están desapareciendo, unas tras otras, para ser transformadas en bares, boites y burdeles; muy pronto no habrá más que eso de un extremo a otro de la calle". Si la frase del senador norteamericano Fullbright: "Saigón es un inmenso burdel" parecía hace un año un poco exagerada, resultó una profecía: hoy la imagen está a punto de convertirse en una realidad.

MARC RIBOUD

"Le Monde"


Teatro

MACBIRD o asesinarse para asesinar mejor

HEMOS recibido la edición de "MacBird", la sátira en tres actos de Barbara Garson, gran éxito en el Off Broadway, actualmente en Londres, y de seguro triunfo en todas las capitales. Fue publicado por Grassy Knoll Press, New York, aunque la tipografía proviene de San Francisco. Ilustrado por Lisa Lyons, entre el "comic" y la caricatura política.

A pesar que nuestro "ingle" es casi como el de José Ramón Cantaliso de Guillen, el chapurreado de los puertos, no nos faltó —como pronosticara el gran Darío— quien nos introdujera brillantemente en la lengua de Whitman. Toda la obra es una paráfrasis del "Macbeth" de Shakespeare, sin su genio, por supuesto, y su asunto es el asesinato de John Fitzgerald Kennedy adjudicado a Macbird (Johnson), escrito en el metro libre del blank-verse, con y sin rimas, asonantes y consonantes.

El lenguaje es una mezcla —en pos del ridículo— del purismo inglés del siglo XVI con el "slang", como si se hibridara a Góngora con el lunfardo. Ya desde el prólogo Barbara Garson echa vitriolo sobre el juego político yanqui, el eterno pimpón entre republicanos y demócratas.

Las Tres Brujas en "MacBird" son, —inteligentemente, dado que auguran el futuro— un estudiante beatnik, un negro y un obrero izquierdista de la vieja ola, es decir, el pueblo. En cambio en "Macbeth" (traducción de Menéndez y Pelayo, Barcelona, 1881) tienen un rol fatalista y ayudan al autor a anticipar y definir sus personajes. Luchan por el poder dos casas reales: MacBird (Johnson) y Ken O’Dunc (Kennedy). (En "Macbeth" el rey es Duncan).

Los Ken O'Dunc se reparten el futuro. Ted (Edward Kennedy) dice: "Jack será Presidente del 60 al 64, Bobby (Robert) del 68 al 72, y yo en el 66 y el 80". Otro acicate hilarante es que en medio de una escenografía moderna el vestuario es de la Edad Media, lo Cual coincide con nuestras sospechas. MacBird, se lanza a la ávida búsqueda de masa. Acuden Las Tres Brujas. MacBird murmura: "Se trata de un negro asqueroso, un beatnik de mierda y allí hay un mendigo vestido de obrero". Cierto, Johnson.

Bobby, para aplacarlo, le ofrece la Vicepresidencia. MacBird, no sin emoción: "Me pregunto si ustedes entienden lo que significa esto para un hombre que casi echan por imbécil de la escuela primaria". Y agrega genialmente: "Todos nuestros muchachos se sentirán representados". ¿Quién lo duda? Se siente celoso de Jack porque no lo consulta a él sino a una IBM. Su esposa, Lady MacBird, lo impulsa al crimen, y a él ganas no le faltan. Invita a Jack a Texas para una procesión de homenaje. "La gente lo recibirá muy bien, Jack, después de la coronación". Claro, con fuegos de artificio dum-dum. MacBird no puede ocultar su Idioma de cow-boy petrolero.

En "Macbeth" rey y traidor son primos sanguíneos. En "MacBird" no, pero están emparentados en la gran familia monopolista En esta sátira, Barbara Garson se burla de ambos. No hace kennedismo. Cuando JacqueIine K. junto a su esposo visitó Méjico y Venezuela, muchos secaron sus lágrimas con crédulos pañuelos coexistentes al oírle en no mal castellano hablar de casitas con ventanas y escuelitas para todos.

Earl of Warren (Earl quiere decir duque) corona a Jack con el "Aleluya" de Heandel. Una vez Presidente, Jack opina que hay que ir con cuidado. En realidad, tuvo demasiado. Ante los temores de MacBird para ultimarlo, Lady Bird le espeta: "El peligro no está en ' hacer las cosas en escala mayor, el peligro es no mentir en escala mayor. Acuérdate que él atacó la Isla Rebelde (Cuba), después lo negó, después anunció "¿Fui yo?" y el mundo cree que él nunca mentía. Por hipócrita hay que matarlo. Esta nación necesita a un hombre moral, a un hombre de profunda sinceridad".

Voces anuncian la muerte de JK. MacBird mata a un cualquiera, como Macbeth a los guardias, para despistar. Aunque en la realidad ya van 18 testigos. Ted, amargamente, parafrasea a Hamlet: "Algo huele a podrido en el Estado de Texas". Bravo, Ted, diríamos que en todo USA y no por ese crimen exclusivamente. Pero la risa de las risas brota cuando MacBird habla de Dios.

Egg of Head (Cabeza de Huevo al revés, el "liberal" Adlai Stevenson), escurre el bulto así: "Ver o no ver, ese es el dilema. La seguridad y el confort nos hacen cobardes a todos. Tengo miedo de romper el sistema si hablo, además de perder influencia. Yo prefiero trabajar dentro de la estructura social para el cambio". Oh, Cabeza de Huevo, no eres el único. Hay muchos fieles de tu ovoide religión.

MacBird encarga la "investigación" a Earl of Warren: "Pero no causes confusión, Earl" En una conferencia de prensa, MacBird habla de la Pax americana, pero pronuncia Pox, que significa viruela. "Majestad, ¿cómo piensa usted terminar con los rebeldes de Vietland? "MacBird: ¿Y quién les dio permiso para que se rebelaran? ¡Lord McNamara, valiente Jefe de Guerra, extermínelos!" Lady MacBird se vuelve loca, lo que parecía imposible, Bobby prepara una rebelión. Entra un mensajero aterrorizado:

"Mensajero: ¡Marchas para la paz!

MacBird: ¡ Párenlas!

Mensajero: ¡Los beatniks queman sus tarjetas de enrolamiento!

MacBird: ¡A la cárcel con ellos!

Mensajero: ¡Negros exigen iguales derechos!

MacBird: ¡Gasifíquenlos!

Mensajero: ¡ Rebeldes latinoamericanos se levantan en armas!

MacBird: ¡Fusílenlos!

Mensajero: ¡Campesinos asiáticos toman las armas!

MacBird: ¡ Bombardéenlos!

Mensajero: ¡Diputados protestan!

MacBird: ¡ Forniquenlos!" ("Fuck'em", la traducción es más brutal y glútea).

Las Tres Brujas tocan y bailan un jazz espeluznante vaticinando el caos yanqui. Que nos avisen, así bailamos también. Bobby discute con ellos. El conspira para derrocar a MacBird mediante un voto en el Senado. Las Tres Brujas exigen métodos violentos pues quieren otros objetivos más liberadores. Pero la democracia es democrática y no se sale de sus idílicos cauces, pues la divina providencia acude en su auxilio: MacBird muere, pero por el corazón destrozado de pena. Como decía Wilde, la naturaleza imita al arte, tantos MacBirds mueren de viejos y tantos pueblos de tortura y hambre. ¿Fenecerá Johnson por la pena que le infligirá la carta del Che Guevara, es decir, por sus vaticinios?

Salvada lai democracia por los designios de Dios y a rey muerto rey puesto, Bobby asume la Presidencia haciendo un alto y almibarado elogio de MacBird: "Nuestro brillante líder ya no vive"..., etc.; es decir, lo mismo que dijo MacBird ante los restos de su hermano John. Dios salve a Norteamérica, aunque es improbable, pues como dicen Las Tres Brujas en el original del cisne de Stratford On Avon: "El mal es bien y el bien es mal: cortemos los aires y la niebla". Macbeth se confiesa: "La ambición me impele a escalar la cima, ¿pero no rodaré por la pendiente opuesta?". Surely, Macbeth, MacBird, Johnson; ya lo dijo un profeta llamado Lenin que hoy tiene millones de discípulos, que para mayor seguridad están armados.

También recitaba Macbeth: "...oculte con traidora máscara nuestro semblante lo que maquina el alma...".

Menéndez y Pelayo seguramente respetó la sintaxis retórica, pero no importa, todas las mascaritas ya están identificadas en este carnaval. Macbeth se reprocha: "Tú no puedes dormir porque has asesinado el sueño. Sólo el crimen puede consumar lo que ha empezado el crimen". Lo cierto es que, crimen va, crimen viene, hemos arribado en este minuto del siglo XX a una escena jamás vista en todos los milenios de la humanidad. Las palabras paz, pax, paix, mir, peace, no aciertan a detener los históricos balazos que se cruzan esclavos y verdugos en América, Asia y África. Palomititas, como decía un personaje de "Viridiana" de Buñuel. Un teatro que quisiera hablar de toda la libertad tiene con "MacBird" una bella oportunidad. Para ver cómo la libertad no es libre, al menos, ¿alguno de ustedes la ha visto? Se habla de ella por motivos bizantinos, pues sin publicity no hay prosperity. Crimen y castigo es la tragedia de nuestro tiempo, cuyo desenlace veremos cuando pase la banda cantando cosas de amor.

JULIO HUASI.


Crítica

"España, el reino de las contradicciones", por Eduardo Galeano, 57 páginas, Editorial Prensa Latinoamericana, Santiago de Chile, 1967.

Eduardo Galeano es un periodista uruguayo, ex secretario de redacción de los semanarios "El Sol" y "Marcha", y ex director del diario independiente de izquierda "Época", que estuvo recientemente en España. Su nombre es bastante conocido en Chile. Prensa Latinoamericana tomó la iniciativa de publicar en forma de librito un reportaje de Galeano, sobre su viaje, que en cierto modo es un modelo en su género. Vivo, concreto, atractivo en la forma y en el fondo. Galeano Informa sobre la realidad española con la amenidad de un periodista comprometido, es decir, la soltura de su estilo no sacrifica el análisis que retrata al desnudo la dictadura odiosa que sufre España. Pero Galeano traza con maestría de reportero bien informado las pinceladas exactas de un cuadro que es tan elocuente por sí mismo que no necesita recargar las tintas. Datos sueltos, aquí y allá, van conformando una visión que arranca del "referéndum" votado recientemente por el pueblo español. Siete millones de pobres enmarcan el aparente "boom" económico del franquismo. Quince millones de turistas anuales pasean sobre el alma "excitante" de un pueblo aherrojado. Dos millones de españoles expulsados por la miseria a Alemania Occidental, Francia, Suiza, Bélgica, Venezuela. Es el reino de las contradicciones, como dice Galeano. La mitad de las tierras del país en manos de un 1% de propietarios. La Falange que deviene "democrática", la Monarquía agazapada esperando el último estertor de Franco, el pueblo atemorizado por la posibilidad de una nueva guerra civil que arda sobre el millón de cadáveres que dejó al alzamiento militar contra la República, el poeta Dionisio Ridruejo, co-autor del himno "Cara al Sol", convertido en tenaz opositor, la Duquesa de Medina-Sidonia (la "Duquesa Roja") protestando contra las bases militares yanquis, y el pueblo sufriendo y luchando. Todos desfilan rápido pero activos en el reportaje de Galeano y entregan su información al público ávido de saber qué pasa en España.


Acusado de Diletantismo

EL señor Carlos Ossa se ha sentido afectado por mi artículo sobre "Alternativa revolucionaria y anticomunismo". El es crítico de cine y suele incursionar también por el campo de la literatura con no pocos aciertos. Su aporte en estas materias me ha parecido siempre positivo. Ahora el señor Ossa se ha ocupado, inmerecidamente, del contenido de un trabajo político de mi procedencia.

La verdad, camarada, no valía la pena su molestia. Quizás, si hubiese tenido usted la voluntad de informarse, habría constatado que este trabajo es sólo un fragmento de un artículo más extenso, el que fue cortado por razones de espacio de la revista.

La gelatina, señor Ossa, es una sustancia sólida y transparente, pero también movediza, que puede adquirir diversas formas. Una masa gelatinosa es, por lo tanto, deformable. Convengo que mi comparación de los partidos populares con esta materia, sea una imagen desafortunada, podía haberse dicho de otra manera. No obstante, traduce igualmente un hecho, para no pocos evidente como cualidad negativa de nuestra Izquierda. Cuando hemos sido militantes de estos partidos, es doloroso palpar una realidad reiteradamente demostrativa de sus errores por más de treinta años, pero si tenemos una seria actitud responsable frente y dentro del movimiento popular, no podemos acallar nuestra crítica. Nos asiste, por el contrario, la obligación de decir lo que pensamos. Este, creo yo, es el motivo de la existencia de PUNTO FINAL.

El artículo aludido no da una salida al problema planteado. Tiene usted toda la razón. Quizás la segunda parte del trabajo sea más concreta y objetiva en tal sentido. En todo caso, usted, como buen marxista, debe saber que no pueden haber soluciones teóricas a los problemas concretos de los trabajadores. Se pueden señalar los errores cometidos por su vanguardia, la desorientación generalizada en la conciencia de los sectores populares, e incluso se pueden dar apreciaciones muy generales para la formulación de una estrategia y una táctica, pero no pueden formularse anticipadamente las soluciones. Estas sólo tendrían un valor esquemático irreal.

Los partidos populares han contribuido a realizar el desenvolvimiento político de nuestro país en los últimos cuarenta años. No pretendo desconocer su existencia ni sus aportes. Sólo malintencionadamente podría interpretarse así mi pensamiento. Ahora que, bien mirada la situación, dicho aporte acusa un saldo más bien negativo para los trabajadores. El reformismo de los partidos populares no es de ahora. Se remonta muchos años atrás. Podría decirse que a partir del Frente popular, y con dicha estrategia se confirmó toda una acción posterior debilitadora del impulso revolucionario de los trabajadores.

No es cosa de discutir "caminos" a seguir o a aprovechar. Dentro de una estrategia y una táctica revolucionarias, todas las acciones son permitidas. Pero una cosa es aprovechar las elecciones como medio de denuncia, de protesta, de conformación de una conciencia de clase y de acción hacia la toma del poder, y otra es hacer de dichas elecciones una finalidad de aspiraciones partidarias y personales.

Usted, como hombre de una seria formación marxista, sabe bien como se gestaron los frentes populares en 1936. Sabe usted que en aquella oportunidad coincidieron los intereses de la Unión Soviética con las aspiraciones de la burguesía francesa, tendientes a restituir la estabilización del capitalismo mundial. Se buscaba una etapa de equilibrio político que permitiera a la URSS un mejoramiento económico tras la deficiencia en los resultados del primer plan quinquenal. El Frente popular venía a representar una alianza de fuerzas obreras y democrático-burguesas, con un programa que contemplara los intereses de clases antagónicas, tendientes a eliminar el agudizamiento de sus posiciones opuestas. Se le presentaba como una necesidad de mantener la democracia y evitar el triunfo del fascismo, contradictoriamente, esta estrategia ayudó a consolidar el régimen fascista en Alemania e Italia. Luego como consecuencia del Tratado de No intervención ideado por el Frente Popular francés, se permitió el triunfo del fascismo en España.

El Frente popular en Chile fue un gran error táctico de los partidos populares, y sus consecuencias se han proyectado hasta ahora en un permanente proceso de aniquilamiento de la conciencia de clase de grandes sectores de trabajadores. Fundamentalmente, la clase media funcionaría y profesional ha sufrido el rigor de esta desconciencia, confirmada reiteradamente por la acción electo-parlamentaria de los partidos Comunista y Socialista. El problema no está en que participemos o no en las elecciones. El quid del asunto está en la finalidad que le asignemos a este vehículo de expresión.

Toda modificación del status social de las clases trabajadoras obtenido por la vía legislativa dentro de la democracia burguesa, genera un asentamiento del régimen capitalista, y una mayor integración de los sectores populares favorecidos, dentro de los marcos de la constitucionalidad del orden burgués. Por lo demás, es bien poco lo que se obtiene para las clases populares por la vía parlamentaria, en proporción al menoscabo evidente de su conciencia de clase. El capitalismo siempre se las arregla para quitar con una mano lo que da con la otra.

Hay una tarea concreta que los partidos populares debieran realizar seriamente para dar efectividad a la lucha de masas; poner en función la estrategia del Frente de Trabajadores. En relación con ella ir a una reorganización de los cuadros de la CUT, dinamizando su acción. Eliminar a todos los dirigentes sindicales aburguesados y sin conciencia de clase. Desgraciadamente son los más. Elaborar una táctica de acción conjunta del campesinado y los trabajadores urbanos. Hacer de la huelga un vehículo revolucionario de confrontación con la burguesía. No frenar el movimiento gremial de los trabajadores como se hace actualmente, evitando el agudizamiento de la lucha de masas. Formar dirigentes políticos con una clara conciencia revolucionaria. Hacer de la violencia una actitud de combate permanente. La violencia de la burguesía es cuotidiana. En fin, señor Ossa, usted reclama principios de solución, y sabe tan bien o mejor que yo, en qué consisten las rectificaciones que los partidos deben introducir en sus tácticas para constituirse en verdaderas vanguardias. Creo, señor Carlos Ossa, que su alusión a "una arrogancia ilimitada y estúpida" representa un menoscabo de su propio lenguaje, impropio de tan selecto crítico de cine.

MANUEL ESPINOZA ORELLANA


Un asesino obsceno

NORMAN Mailer fue un ídolo antes de convertirse en la conciencia mala de los Estados Unidos. El malentendido comenzó con su best-seller "Los desnudos y los muertos". Se vendieron dos millones de ejemplares antes de que los norteamericanos se dieran cuenta que Norman no cantaba la derrota del Japón, sino del modo de vida norteamericano. La novela de la guerra tanto como su más reciente novela policial —"Un sueño norteamericano"— no son más que una sola sátira social, en que la guerra continúa por otros medios a través de la violencia de la sociedad burguesa.

Intelectual de izquierda por excelencia, Norman Mailer apoyó en 1949 la candidatura del socialista Henry Wallace a la Presidencia de los Estados Unidos. Más tarde luchó contra McCarthy y felicitó a Fidel Castro por haber liberado a Cuba. Su espíritu revolucionario lo hizo escribir: "Hay que divorciarse de la sociedad; existir sin raíces, explorar sin brújula las exigencias rebeldes del Yo. Se es rebelde o conformista".

"Un sueño norteamericano" es una respuesta que se vuelca en el escándalo. "Me encontré con Kennedy —comienza, en noviembre de 1946— ambos éramos héroes de guerra y ambos habíamos sido elegidos al Congreso y por eso salimos juntos una tarde, cada uno con una chica. La noche terminó en belleza..." Es la partida. Este "playboy" de choque, este intelectual paracaidista, —el protagonista— es el mismo Norman Mailer, lleno de voluptuosidad y empuje en cada página. La novela policial está escrita en primera persona por el asesino. Norman Mailer conoce el asunto bastante bien: apuñaló a su mujer, Adela, en 1960.

El asesinato en la obra es a la vez un "ultraje" en el sentido faulkneriano, y una liberación. Sólo este acto extremo, este crimen sangriento puede romper las barreras y dejar al héroe en una situación "sin vuelta". No basta denunciar la impostura de la democracia norteamericana, la impostura del conformismo, que sirve de excusa a un crimen legal. Para escapar, hay que matar el símbolo mismo de la sociedad burguesa: la mujer norteamericana.


Un “lamentable” olvido

QUIENES carecemos del honor de pertenecer a las filas del Partido Comunista, no tenemos otro recurso que guiarnos por sus documentos oficiales para conocer la posición que el partido sustenta frente a hechos trascendentales. Aunque se conozcan las grandes fuentes ideológicas en las que se nutre toda vanguardia del proletariado, es preciso esperar a conocer su opinión respecto de situaciones concretas de la lucha revolucionaria; sobre todo, en momentos como los actuales en que se escucha más de una opinión surgida del seno del campo socialista.

De todas maneras, nadie tiene derecho a suponer que el PC oculta maliciosamente su juicio y elude precisar cuál es su verdadero convencimiento y determinación. Entre otras razones, porque resultaría una tarea inútil; sería como tratar de cubrir el sol con un dedo. Y más temprano que tarde, la realidad terminaría por imponerse.

Por eso, tiene razón Volodia Teitelboim cuando dice, en su informe al Pleno recientemente celebrado por el Comité Central; "La realidad somete a prueba a los partidos y a los individuos."

Teniendo presente esta sentencia, es que resulta extraño que en ninguno de los informes centrales del mencionado Pleno —el de Volodia Teitelboim, a nombre de la Comisión política, y el de resumen, a cargo de Luis corvalán— se haya mencionado la lucha en contra del imperialismo norteamericano que están encabezando destacamentos guerrilleros en cuatro países del continente; Guatemala, Venezuela, Colombia y Bolivia.

Faltan los nombres de estos cuatro países en esos informes. Pero, como no puede pensarse que la dirección del PC pretenda que sus militantes ignoren esta quemante realidad latinoamericana, sólo puede concluirse en que tales omisiones se deben a un olvido que seguramente será reparado en fecha próxima, por lo pronto, Luis corvalán no descarta la posibilidad de que ello suceda, cuando dice: "Puede surgir la necesidad de dar la palabra de nuestro partido sobre algunos asuntos de la problemática del proceso revolucionario"... Valdría la pena que esta palabra no demorara demasiado, porque ya el combate frontal contra el imperialismo brotó en varios pueblos latinoamericanos, y no resulta conveniente que un partido que debe marchar a la cabeza de la lucha por la liberación de Chile, deje pasar el tiempo manteniendo su posición en penumbra.

En la actualidad, todos los pueblas de América tratan de liberarse del imperialismo. Algunos con mayor velocidad que otros. Es evidente que el pueblo chileno también está dando su contribución a esta histórica empresa, por lo menos, eso es lo que se desprende del informe de Luis Corvalán cuando, al reseñar los resultados de la elección del 2 de abril, sostiene: "El pueblo chileno le ha asestado un serio golpe a la variante reformista, a la fórmula democratacristiana, en tanto experimento piloto propiciado por el imperialismo norteamericano para" muchos países del continente. Eso no es poco. Es una importante contribución de nuestro pueblo a la lucha antiimperialista."

Todo parece indicar que las acciones que están llevando a cabo las fuerzas guerrilleras también representan una "importante contribución a la lucha antimperialista". Por lo tanto, resultaría absurdo negarles solidaridad revolucionaria sólo porque no están participando en procesos electorales.

Si bien es cierto que el PC de Venezuela ha repudiado la lucha armada, no es menos cierto que una actitud distinta han asumido los partidos comunistas de Guatemala, Colombia y Bolivia. Y recientemente, el de Uruguay ha solidarizado con la lucha armada en Bolivia. De manera que, cuando el PC de Chile exprese su solidaridad activa B los revolucionarios que combaten frontalmente al imperialismo, no estará solo en esa línea.

Es claro que cuando en un país estalla la lucha armada, la solidaridad "retórica" que pueda expresar un partido de una nación hermana no significa un aporte definitivo al buen éxito de la contienda. De manera que la posición oficial del PC no tendrá tanto valor para los guerrilleros de otros países como para los propios comunistas chilenos, por muy desfiguradas que se presenten las circunstancias que determinan la lucha guerrillera, no habrá nadie capaz de impedirle a un comunista chileno que se sienta hermano y cantarada de un revolucionario boliviano, guatemalteco, colombiano o venezolano.

En el caso de Bolivia, la omisión es más sensible todavía por cuanto la vecindad con ese país obliga a los revolucionarios chilenos a manifestar una solidaridad concreta, por ejemplo, pudiera moverlos a tratar de impedir que territorio chileno sea utilizado para el tránsito de armas y equipos para combatir a los cantaradas de Bolivia. Y así como ésta surgirían otras iniciativas de lucha solidaria, que no significan abandonar la "vía pacífica".

Volodia Teitelboim en su extenso informe, publicado por "El Siglo", tuvo tiempo para nombrar tres veces a localidades como Nogales y La Granja, acentuando que en ellas el PC consiguió aumentar su votación. Es de esperar que en un próximo documento se mencionen cuatro países hermanos: Bolivia, Venezuela, Colombia y Guatemala, hoy a la vanguardia de la lucha antimperialista.

CAMILO MONCADA


Literatura

Polémico encuentro de poesía joven

DURANTE tres días diez jóvenes poetas rindieron cuenta de sus trabajos en el Segundo Encuentro de la Poesía Joven de Chile, organizado por el grupo Trilce, en la Universidad Austral de Valdivia. La invitación fue a doce poetas, pero dos no pudieron concurrir: Oscar Hahn, autor de Esta rosa negra, y Jaime Quesada, Poemas de las cosas olvidadas. Sólo llegaron a Valdivia los poetas de Santiago, Ronald Kay, Waldo Rojas, y Hernán Lavín Cerda; de Concepción viajaron Gonzalo Millán y Luis Antonio Faúndez; de Los Angeles, Floridor Pérez; y los anfitriones de Valdivia y del Grupo Trilce: Omar Lara, Enrique Valdés, Federico Schopf y Carlos Cortínez. Como moderador de las sesiones-foro estuvo el profesor del Departamento de Castellano de la Universidad de Concepción, Luis Bocaz. Asistieron dos observadores: Carlos Morand, de Pec, y Antonio Avaria, del suplemento literario de La Nación.

Este encuentro de escritores no fue un encuentro de incondicionales. Fue norma general del encuentro la adhesión crítica... pero a la poesía. Las sesiones públicas fueron violentas, sin pelos en la lengua, y hasta algunos poetas amigos entre sí, ante el público, se dijeron —en cuanto a su trabajo de creación— cosas nada amistosas. Más o menos, el tono fue: "a mí no me gusta nada esta poesía", "pura literatura", "lenguaje cotidiano que no se escapa de lo puramente periodístico o conversacional", "intento fallido", "frustración", "poesía de objetos colgando".

Luis Bocas señaló dentro de una aproximación general, que Floridor Pérez atravesaba por un período en el cual recibía fuerte influjo de la poesía del Cantar de los Cantares y del Libro de Job. Incluso en la estructura o cuerpo de sus últimos poemas, Pérez incorpora imágenes textuales de estos libros.

De la poesía de Hernán Lavín Cerda, entre otras cosas, se dijo: "una poesía que llega al que la oye y la lee, escrita por un monje ateo, con un lenguaje de eficacia y sentido cotidiano que a veces no se distancia del lenguaje cotidiano que vemos en la prensa. Una poesía irónica, que se proyecta, de índole social, insólita, veloz, amor y denuncia política, extraña. Una poesía isla, nueva dentro de la poesía joven chilena.

De Gonzalo Millán: "Poesía del yo minimizado, de gran tensión, incomunicabilidad de un lenguaje amoroso, poesía contenida, de gran rigor lingüístico. Y un yo achicado a la fuerza, caricaturesco, ridiculizado". De Enrique Valdés: "Persigue, dentro de una poesía amatoria, una solución poética nueva para reflejar una relación de amor-pareja que no sea la que se concibe tradicionalmente, o se rige por los cánones del amor burgués".

De Omar Lara se dijo: "Su actual poesía ha derivado hacia una mayor abstracción y conceptualización. Lara cubre su poesía de hoy con un velo. Una poesía con huellas de impresionismo y estatismo".

De Luis Antonio Faúndez: "Poesía del mar, pero de un mar romántico, convencional, un marmuerto, un marcementerio".

De Federico Schopf: "Una poesía que recién empieza a romper el cascarón, más bien demasiado formal, una poesía de joven poeta extraño ante las cosas".

De Ronald Kay: "Abierta influencia de Neruda en su largo poema Corral 1966. Lenguaje de aliteración. Vivo una crisis, dijo Kay. No sé cómo escribir, en este mundo subdesarrollado, enajenante".

De Waldo Rojas: "Poeta derrotista, poesía contenida, un excelente trabajo de comienzo a final. Soledad del hombre dentro de las cosas".

De Carlos Cortínez: "Pura literatura. Lenguaje convencional. Una realidad no aprehendida. Un lenguaje que no logra transformarse en instrumento eficaz de aprehensión, de realidad".

FUERA DE VIETNAM

Entre las conclusiones del torneo se acordaron algunas significativas. Una tiene que ver con la guerra de Vietnam. Por unanimidad los poetas acordaron "protestar públicamente por el atentado a la cultura que significa la agresión permanente al pueblo vietnamita, de parte de las fuerzas militares de los Estados Unidos. Exigimos la libre determinación de todos los pueblos y abogamos por una paz real donde únicamente es posible la creación artística".

ROUND.


SARTRE Y LA COEXISTENCIA

SE puede coexistir pacíficamente con países cuya ideología difiera de la nuestra, pero no se puede coexistir pacíficamente con criminales de guerra", ha declarado en El Cairo, Jean Paul Sartre, ante más de dos mil personas, entre las cuales se contaba el Ministro de Cultura de la RAU y numerosos estudiantes e intelectuales.

Hablando de las actividades del Tribunal Bertrand Russell, que juzgará los crímenes de guerra del Presidente Johnson, y del cual Sartre es miembro, dijo: "Si nosotros probamos que los Estados Unidos son criminales de guerra, eso hará más difícil la coexistencia pacífica, pues probaría que algo tiene que cambiarse en la política de coexistencia pacífica."

Agregó Sartre: "Nosotros somos intelectuales sin poder y sin partido. No recibimos dinero de Vietnam. Sin embargo, a pesar de nuestra debilidad y de nuestra pobreza, deseamos que el juicio de unos pocos llegue a ser un juicio universal, pues todos los hombres tienen derecho a juzgar la acción de un gobierno."


Polémica

La "muerte de Dios" conmueve a Estados Unidos

DIOS, creador del universo, deidad principal de los judíos del mundo, realidad definitiva de los cristianos y la más eminente de todas las divinidades, murió ayer tarde...

Así comenzaba la noticia que, fechada en Atlanta (Georgia), fue publicada a fines de 1965 en el periódico estudiantil "Motive", adicto a la Iglesia Metodista. El despacho periodístico señalaba, como causa de la muerte, "una desastrosa cirugía practicada en Dios" aparentemente con la intención de corregir la pérdida de influencia en las masas.

Más admirable que el texto mismo de la sátira, es el hecho de que ocurrió entre fieles (¿o infieles?) de la fe protestante, residentes del prejuicioso Cinturón Bíblico, una región que amalgama las tendencias más ortodoxas con los cultos más ignorantes, desde el alto nivel intelectual de los teólogos en universidades de Nueva Inglaterra hasta el oscuro tradicionalismo segregacionista del llamado "profundo Sur".

"RELIGIÓN ATEA"

¿Ha muerto Dios? No es ateísmo. Al contrario, es una nueva forma de discusión religiosa que no reconoce fronteras. En el debate —ahora ya muy extendido hacia Europa— están envueltos rabinos judíos lo mismo que pastores protestantes o sacerdotes jesuítas. Los ateos, los materialistas, los filósofos marxistas, están excluidos de este gran foro mundial cuyo eco se hizo sentir en el Concilio Mundial de Iglesias celebrado en Suiza en 1966, y también en el Vaticano.

Según una encuesta, el 97 por ciento de los norteamericanos afirman que creen en Dios. Pero el encuestador Louis Harris señala: sólo el 27 por ciento se declara profundamente religioso. Y Gallup indicó que sólo el 44% visita la iglesia una vez por semana. Detrás de las apariencias oficiales y de la propaganda, que quieren hacer aparecer al país como receloso guardián de los conceptos religiosos de Occidente, surge una verdad: el norteamericano, en general, sencillamente no cree.

La pregunta sobre si Dios aún vive es tema favorito de los sermones. Sólo así los párrocos se pueden asegurar un lleno completo en los servicios dominicales.

La incredulidad del norteamericano aumenta con las complejidades de un mundo automatizado y cada día más complejo, en el cual casi ya no cuajan las explicaciones subjetivas de los misterios de la vida.

Aquél que tiene suficiente dinero como para instalar un refugio anti-atómico en el sótano de su casa quizás pueda mirar al futuro con más fe y optimismo. Pero más allá, siempre habrá algo que lo asuste (algo tangible, creado por el hombre): ¿Y después de la guerra atómica?

La duda asalta a medida que los dogmas y los conceptos tradicionales se van quedando atrás, sin respuestas, en estos tiempos de rápida evolución técnica y científica. Si Dios aún estuviera vivo —es un argumento católico— no permitiría que uno de sus príncipes, el Cardenal Spellman apruebe la guerra y pida aún más guerra, hasta el "triunfo total", en el Vietnam. Los católicos que protestaron contra el Cardenal Spellman en la Catedral de San Patricio, eran gente madura.

En 1961, el Cardenal Richard Cushing (quien después vivió su época de oro junto a John Kennedy y familia, en calidad de favorito consejero religioso) aconsejó a un creyente que se inscribiera en la ultra-reaccionaria y archi-racista John Birch Society. "No conozco un anticomunista más dedicado en el país que Robert Welch", había escrito Cushing refiriéndose al fundador de la Saciedad Birch. Esta afirmación influyó de tal modo, y dio origen a tal corriente de incredulidad entre los católicos, que en 1964, según parece, por consejo de un miembro del Clan Kennedy, Cushing se retractó públicamente de haber apoyado alguna vez a la sociedad extremista y a su fundador.

Pero, son errores públicos como éstos los que sin duda se acumulan en la montaña de argumentos que facilitan la incredulidad.

BIBLIA Y MESIANISMO

Sin embargo, es en el vasto movimiento protestante donde germina con fuerza el nuevo dogma de la duda.

Entre los factores de incredulidad está la absoluta comercialización de la religión, el automatismo, consumiendo al individuo (el filósofo William Ernest Hocking —uno de loa pocos que tiene EE. UU. actualmente, señalaba que "si no fuese por el elemento religioso, el individualismo se desintegraría en el caos"), y también el hecho de que la Biblia, víctima de tantas y tan variadas interpretaciones, ya no encuentra punto de renovación.

La Biblia, el libro decisivo en las virtudes y defectos de la sociedad norteamericana, ha prestado sus valores profundos a una sociedad trivial y popularmente comercializada. Los personajes bíblicos han sido vistos por las últimas generaciones de norteamericanos como héroes a lo Charlton Heston o hembras sensuales en el increíble papel de chicas virtuosas. Existe, además, una saturación del libro sagrado: está la Biblia en resumen, para fácil comprensión; la Biblia en tiras cómicas; la Biblia en super-producción de John Huston. El libro sagrado, que uno encuentra en todos los hoteles y moteles de Estados Unidos, aun en los más pecaminosos, es un libro que ya no se abre. Al contrario, cansa, molesta, como una propaganda de bebida gaseosa. Ya no tiene más misterio.

Este hecho tiene dimensiones de cataclismo religioso al considerar la influencia histórica de la Biblia en el proceso norteamericano.

Un latinoamericano, Enrique Sánchez de Losada (ex-Embajador de Bolivia en Washington y Caracas, por mucho tiempo amigo y consejero de la familia Rockefeller, afirma que el viejo John D. Rockefeller explicaba su fabulosa fortuna asegurando que se trataba de la riqueza de Dios, y que él estaba en la tierra para administrarla. Es decir, como señalaba a principios del siglo en el Capitolio el Senador Beveridge: "Ciudadanos, somos la nación elegida por Dios".

El curioso fervor financiero de John D., sin duda fue heredado por Nelson Rockefeller, quien no pierde la fe porque vive preparado para lo peor: en caso de un conflicto termonuclear (doomsday) Nelson tiene en el subsuelo de Rockefeller Center un refugio bien provisto para salvarse de la condenación. Allí guarda tesoros artísticos, algunas de las obras importantes de su pinacoteca y aun dinero en efectivo (para el caso de que todavía tenga validez entre las cenizas atómicas). Además, nos explica en "La Guerra Final" el autor Mariano Baptista Gumucio, Rockefeller tendrá para alimentarse, unas costosas galletitas, comprimido de vitaminas y calorías que le permitirán sobrevivir por algún tiempo, cumpliendo su función de guardián de la fortuna de Dios.

De los Rockefeller a un modesto agricultor de Iowa o a uno de los primitivos habitante,? de las regiones de donde salió el Sargento York, existe una considerable distancia en nivel cultural, social, económico. Pero los une el mismo cordón umbilical del mesianismo religioso, del cual también están bien impregnados los negros norteamericanos.

Y, sin embargo, toda esta gigantesca estructura religiosa de los Estados Unidos, que abarca desde la más pura y racional fe hasta los mismos linderos del fetichismo y la brujería, está temblando ante la simple pregunta lanzada posiblemente por un ser extremadamente religioso: ¿Dios, ha muerto?

EL PRIMER INTENTO

Dietrich Bonhoeffer era un joven pastor luterano unido a la reducida pero selecta resistencia contra Hitler en plena era nazi. En la mañana del 7 de febrero de 1945, Bonhoeffer fue ahorcado por guardias de la SS en el campo de exterminación de Flossenburg. El joven pastor había pasado un largo período de tortura y sufrimiento, pero antes de morir escribió: "Estamos dirigiéndonos a una época en la cual no habrá ni huellas de religión".

Bonhoeffer no vivió para ver el derrumbe del nazismo, pero murió en un momento en el cual ya no había duda de la victoria aliada. No era entonces el martirologio a manos de los nazis el único hecho que le hizo pensar de ese modo. El, como millones de otros en la Segunda Guerra Mundial, en Auschwitz o Dachau, en Hiroshima o en los campos de Babyi Yar, aprendieron a entender (considerando lógicamente a los que eran honestamente religiosos), que Dios había muerto o fue vencido. O algo por el estilo.

De cualquier modo, es difícil determinar en qué momento comenzó a germinar la nueva doctrina religiosa. Pero la II Guerra Mundial fue sin duda el momento ideal. Era el infierno en la tierra.

Hoy día, este "revisionismo de Dios" es un motivo de estudio tan serio que una verdadera autoridad, Paul Ramsey, teólogo de la Universidad de Princeton, incluso deja filtrar un contenido orgullo y dice refiriéndose al tema: "Este es el primer intento que se hace en la historia para edificar una cultura sobre la premisa de que Dios está muerto".

Otros, como Langdon Gilkey, del Colegio de Divinidad de la Universidad de Chicago, van más lejos: "El problema básico es la realidad de un Dios". Es decir, si acaso el hombre no ha estado viviendo por más de 55 siglos dependiendo de una realidad que no existe. Y hoy, así como durante esos más de 5.500 años, o quizá más de diez mil, ha estado tratando de probar teológicamente la existencia de Dios, así mismo tendrá que demostrar su inexistencia, por un procedimiento religioso".

Otra tendencia es la que expresa el filósofo Michael Novak, de la Universidad de Stanford, en este escalofriante pensamiento: "No entiendo a Dios ni a la forma en que obra. Si ocasionalmente yo oro, no es ante un Dios que yo pueda ver... o escuchar... o sentir. Es ante un Dios que está en una noche polar tan oscura y fría que ni siquiera los no creyentes pudieron haber conocido jamás.

En este caso, los no creyentes casi no pueden aportar con argumentos, pues las tendencias no son orientadas a negar a Dios sino a probar que estamos en una nueva era del proceso religioso.

En realidad, existen dos corrientes claramente definidas, según lo observado en las argumentaciones en foros y en artículos y libros en los Estados Unidos.

Una tendencia extremista afirma que Dios está definitivamente muerto, pero que el hombre puede seguir adelante con una religión sin Dios. Hombres extremadamente racionales participan de estas ideas.

Otra tendencia afirma que la imagen tradicional que tenía el hombre sobre Dios, la de una figura patriarcal flotando en el cielo, ya no existe más, pero en cambio ha llegado el momento de imaginarse una nueva presencia divina, adaptada a las mentes y a las exigencias de nuestro tiempo. O como decía un científico: si hay Dios, es de hidrógeno y carbono y, en último caso, está contenido en la fisión termonuclear.

TED CORDOVA-CLAURE,
Caracas.


Opiniones

Los radicales y los "cambios"

NUESTROS redactores han buscado opiniones de distintos sectores políticos para averiguar cuál es el concepto de los partidos sobre los "cambios" que el país reclama. PUNTO FINAL dio a conocer las respuestas del secretario general del partido Socialista, senador Aniceto Rodríguez; del diputado democristiano Bosco Parra, y del secretario general del Mir, doctor Enrique Sepúlveda. Ahora presentamos la opinión del Partido Radical, colectividad que obtuvo el 16,49% de los votos en la elección de regidores del 2 de abril. Fueron entrevistados por PF, el secretario general del PR, Anselmo Sule Candia, y el consejero nacional y secretario de relaciones internacionales, Alcides Leal Ossorio. Ambos contestaron separadamente la primera de las preguntas (¿cuál es la opinión del PR sobre los "cambios"? ¿Cuáles y cómo deben ser?), y en conjunto, las otras dos preguntas.

La siguiente es la respuesta de Anselmo Sule a la primera cuestión:

"Es indudable que los países no pueden realizar su industrialización sin que se renueven a la vez sus estructuras e instituciones, de modo que favorezcan y no entorpezcan el progreso. En 1938, Chile se transformó de país semifeudal en país industrial, y ello fue posible gracias a los profundos cambios que se introdujeron en nuestros marcos institucionales. Basta pensar en el alcance innovador que tuvo la CORFO, organismo al que se confió la planificación de nuestro desarrollo y que asumió a la vez funciones que hasta entonces eran de la competencia del empresario privado. Así fue como el Estado pudo echar las bases de todo lo que es el Chile de hoy: acero, electricidad y petróleo. Ahora la obligación es otra; Chile no puede seguir avanzando si no emprende y lleva a cabo una nueva etapa de industrialización produciendo los bienes capitales que necesita urgentemente para superar las limitaciones que impone su comercio externo. Esta nueva etapa no podrá cumplirse sin que las estructuras e instituciones del país se adecúen a las nuevas exigencias. Hay que acelerar el proceso de capitalización nacional e incorporar a los beneficios de la vida civilizada a todos aquellos sectores que, por sus ingresos insuficientes se encuentran al margen. Estos cambios, que deben ser profundos y abordarse con realismo se refieren, por ejemplo, a la modificación de los factores de poder que la oligarquía mantiene en sus manos a través de la organización bancaria y financiera; a la lucha frontal contra los monopolios; la eliminación de los vínculos que nos atan con el imperialismo; la creación de un amplio sector público que incluya centros de decisión; reivindicación para el Estado de la siderúrgica que, creada mediante el esfuerzo colectivo, se entregó posteriormente a consorcios nacionales y extranjeros, etcétera.

En mi concepto, el Partido Radical debe apoyar y prestar su concurso y promover todas las iniciativas legales que realmente tienden a llevar a cabo en Chile los cambios que demanda nuestro desarrollo, de la misma manera como debe oponerse a las que bajo el pretexto de cambio no constituyen en el fondo otra cosa que instrumentos de penetración política sin contenido ni fines nacionales."

Alcides Leal contestó:

"La economía de Chile no se desarrolla con un ritmo lo suficientemente rápido para satisfacer las aspiraciones de bienestar de las grandes masas y de una población que avanza con rapidez vertiginosa. La solución no está, como piensan en forma simple algunos y, sobre todo, los fabricantes de "píldoras", en reducir el ritmo de crecimiento demográfico, sino en introducir, con audacia y rapidez, todos aquellos cambios estructurales que se muestren necesarios para que el proceso de desarrollo económico marche a paso ligero. Hay que apresurar el desarrollo de la economía chilena y, para este efecto, tienen que crearse las condiciones estructurales e institucionales propicias para que el país pueda realizar la segunda etapa de su industrialización. En 1938, los gobiernos de mi partido lanzaron las bases del Chile industrial y moderno. Ahora hay que realizar otra etapa. Chile debe convertirse en país productor de máquinas y de bienes de consumo durable, como vehículos por ejemplo. Para este objeto, Chile tiene que acumular y movilizar grandes recursos. La tarea sería absolutamente imposible de enfrentar si no se ponen en vigencia cambios que se relacionen directamente con el desmantelamiento del mecanismo de explotación imperialista, que en Chile opera a través del cobre, del hierro y el salitre; sin extirpar de raíz la acción de los monopolios nacionales y extranjeros; sin nacionalizar las actividades básicas; sin una reforma agraria masiva y efectiva; sin reivindicar para Chile y los chilenos la siderurgia de Huachipato; sin democratizar de veras la educación; sin romper las telarañas del oscurantismo; sin operar una genuina redistribución del ingreso y sin privar a la oligarquía criolla de sus instrumentos financieros y políticos de poder.

Sólo así podrá imprimirse al desarrollo de nuestra economía un ritmo lo suficientemente rápido como para proporcionar un nivel de vida civilizado a todos quienes en Chile ganan su subsistencia mediante el esfuerzo de su trabajo.

Chile no puede progresar sin cambios.

El chileno no puede vivir mejor sin que nuestra sociedad sea llevada, por los sectores progresistas, a cambios verdaderos y permanentemente acelerados, conforme a los anhelos y necesidades de las. grandes masas de trabajadores de Chile."

Enseguida, Sule y Leal contestaron en conjunto:

P.: ¿Qué piensan de una posible alianza PR-FRAP para llegar al Poder? Ustedes que son voceros de la "línea de izquierda" dentro del PR, ¿qué piensan sobre un gobierno de la clase obrera?

R.: "Creemos que el mundo marcha a pasos firmes hacia el socialismo. De allí que el Partido Radical, en su última convención, haya definido su pensamiento económico sobre la base de la economía socialista y se haya planteado un pensamiento socialista, laico y democrático. Es por ello que creemos que para lograr la concreción de este pensamiento, hoy más que nunca se hace necesaria la acción común, frente a problemas determinados, de todos los partidos de la Izquierda chilena. El actual Gobierno de la DC, expresión del neo-capitalismo y de la clerecía, con una demagogia que no convence a nadie, pretende seguir desorientando y engañando a Chile con su política "revolucionaria". Sin embargo, para nadie es un misterio que los grandes consorcios financieros, nacionales y extranjeros no han sido tocados por el Gobierno de la DC. Es más, se apoya en ellos para su acción política.

Quienes estamos convencidos que Chile no es un país de reaccionarios ni de retrógrados, debemos hacer cualquier esfuerzo por dar cumplimiento a los anhelos de las grandes masas.

De aquí que creamos personalmente que, o la izquierda de Chile se une, o los intereses imperialistas internacionales y la oligarquía criolla detienen el progreso de Chile.

Estimamos que, si bien es cierto, las condiciones para un pacto permanente entre las fuerzas de izquierda no están dadas aún, sobre puntos concretos, y en democracia representativa, las fuerzas del FRAP y del Partido Radical pueden iniciar una acción común para realizar la transformación de Chile.

Si deseamos destruir a la "nueva derecha" chilena que está representada por la DC, las fuerzas de izquierda deben ponerse de acuerdo en los puntos sobre los cuales haya unidad de criterio y pensamiento, y postergar la discusión de los puntos que creen disparidad de opiniones.

De esta comunidad de propósitos, el futuro dejará ver claramente si todos estamos honestamente posibilitando el camino al poder de los trabajadores y de las fuerzas progresistas de la nación.

En cuanto a la posibilidad de un gobierno de la clase obrera, creemos que sería más interesante cambiar el término. El objetivo del socialismo es dar a los trabajadores en general, manuales e intelectuales, la oportunidad de dirigir, desde el Gobierno, la actividad de la nación, sólo el trabajo da respetabilidad a las clases sociales. Agrupando en una sola fuerza a todos los trabajadores, obreros, empleados, estudiantes, profesionales, etc., se logra la unidad del pueblo y de las más amplias mayorías que son, precisamente las que viven de un sueldo o de un salario. Si se unen los trabajadores, es indudable que el país tendrá un gobierno dirigido por ellos y, a través de la democracia representativa, pueden crear las condiciones necesarias para dar la pelea de este siglo: la lucha de los países subdesarrollados con los países imperialistas y económicamente poderosos.

Un gobierno formado por trabajadores manuales e intelectuales, y dirigido por los partidos que los representan, puede lograr la liberación de Chile de los enemigos internos: la oligarquía y la explotación, y lograr, además, la meta final: desprenderse del imperialismo extranjero, opresor y déspota.

Si la izquierda chilena está consciente de esta responsabilidad, el futuro de Chile sólo pertenece a los sectores progresistas y de avanzada. Esta es, pues, nuestra tarea inmediata: conseguir, ahora, para gobernar mañana, la unidad de todos los trabajadores de Chile."


LOS SOCIALISTAS Y CUBA

PROBLEMAS de cierre de la revista nos impiden — como habría sido nuestro deseo— presentar a los lectores de PF una reseña de las actividades que cumplió en Cuba la delegación oficial del Partido Socialista chileno. Como se sabe, una delegación encabezada por el secretario general del PS, senador Aniceto Rodríguez, viajó a La Habana y sostuvo entrevistas oficiales con el Partido Comunista cubano v con el Primer Ministro, comandante Fidel Castro. El intercambio de opiniones de los dirigentes chilenos y cubanos es de gran significación política. El senador Rodríguez ha avanzado, en entrevistas de prensa, algunas informaciones sobre el particular.

PUNTO FINAL espera ofrecer a sus lectores un amplio reportaje que recoja las observaciones de la delegación socialista. Al efecto ya se puso en contacto con los senadores Aniceto Rodríguez y Carlos Altamirano, ambos miembros de la delegación que estuvo en La Habana, quienes aceptaron conversar con PF sobre este tema.

Nunca como en este momento ha sido de mayor importancia el contacto que los dirigentes de la Izquierda chilena puedan desarrollar con la Revolución Cubana, permanentemente acosada por el imperialismo, la Revolución de Cuba se alza como ejemplar orientadora del movimiento revolucionario latinoamericano. Acusada falsamente de tratar de imponer su propia fórmula revolucionaria, Cuba actúa sin necesidad de "instrucciones" ni "ingerencias". Su actitud franca y declarada de apoyar aun a riesgo de su propia seguridad a los movimientos revolucionarios que combaten en América Latina, es utilizada hoy por el imperialismo como pretexto para mantener el acoso y la agresión económica a la isla. Incluso algunos seudorrevolucionarios repiten la monserga y hacen gala frente a Cuba de una independencia que jamás tuvieron en el pasado —ni tienen hoy— frente a otros centros de orientación ideológica. Es por estas razones que el viaje a Cuba de la delegación oficial del PS y los lazos fraternales que ese partido chileno haya estrechado con los revolucionarios cubanos, tiene tanta importancia para los revolucionarios chilenos, y de ahí también el interés de PUNTO FINAL en abrir sus páginas para que los dirigentes socialistas examinen la experiencia.


Informe especial

Vietnam: ¿habrá negociaciones?

El profesor John Gittings, del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, ha escrito especialmente para PUNTO FINAL este análisis de las presuntas ofertas de paz de IX. UU, en Vietnam, Ellas se producen Junto con el incremento de la "escalada" que anuncia al Congreso norteamericano el general William Westmoreland. El profesor Gittings fue miembro del Real Instituto de Asuntos Internacionales de Londres y es autor de un libro sobre el Ejército popular chino. Actualmente trabaja en nuestro

VIETNAM sigue preparado para negociar la paz si EE.UU. cesa incondicionalmente sus bombardeos. Esto fue confirmado el 16 de abril en el diario del partido, Nhan Dan. Hanoi podría muy bien ser perdonado si retirara la oferta hecha por primera vez a fines de enero, en vista de las reiteradas negativas de Estados Unidos a tomarla en serio. Pero la oferta sigue en pie y alimenta escasas esperanzas de paz en Vietnam.

Es imposible exagerar el significado de las proposiciones de Hanoi. Antes de hacerlas, sus exigencias para negociar eran considerablemente más duras. Contra lo que erróneamente se cree en Occidente, Hanoi nunca pidió (salvo en textos de propaganda) que los Estados Unidos se retiraran físicamente del Vietnam antes de que las negociaciones tuvieran lugar. Pero se pedía a los norteamericanos que aceptaran los "cuatro puntos" como las bases de un arreglo político. También se les pedia que probaran su aceptación "con hechos concretos", aunque nunca se aclaró qué hechos serían considerados como pruebas aceptables. Leyendo entre líneas, Hanoi que. ría un compromiso previo de los norteamericanos, en el sentido de que las negociaciones llevarían al establecimiento de un gobierno de coalición, provisto de una amplia base en el Vietnam del Sur y al retiro de los Estados Unidos. Esta era una posición razonable desde el punto de vista de Hanoi. Sin ese compromiso, las negociaciones podrían resultar una pérdida de tiempo y dañar positivamente la moral de la resistencia vietnamita. Pero era también una posición que los norteamericanos difícilmente aceptarían.

La nueva proposición no liga las negociaciones ni con los "cuatro puntos" ni con los cinco puntos del Frente Nacional de Libera, ción de Vietnam del Sur. Representa probablemente la máxima concesión que puede hacer el Vietnam del Norte sin llegar a la rendición incondicional. Tal como fue formulada, ha sido ya criticada por China (Diario del Pueblo, Feb. 20), y hay signos de que el Frente Nacional de Liberación tampoco está demasiado satisfecho con sus términos (entrevista del 31 de enero con el vicepresidente del FNL, Huynh Tan Phat). El gesto que Hanoi está pidiendo a Estados Unidos es pura. mente simbólico —un cese "incondicional" de los bombardeos— ya que nada podría impedir que EE.UU. los recomenzara en caso de desearlo. Los Estados Unidos no tendrán que hacer ningún "reconocimiento" ni "aceptación" previos. Es indiscutible que las pro. posiciones de Hanoi han sido calurosamente apoyadas por la Unión Soviética, que al fin se siente "autorizada" a buscar negociaciones en nombre de Vietnam.

Las nuevas ofertas de Hanoi satisfacen la exigencia norteamericana de que el cese de los bombardeos encuentre una respuesta recíproca apreciable. ¿Qué podría ser más apreciable que las negociaciones, especialmente para el Presidente Johnson, que cree que nadie quiere tanto la paz "como la quiero yo"? La oferta debiera satisfacer al Ministro de Relaciones Exteriores británico, George Brown, que apoya la posición norteamericana (Cámara de los Comunes. 18 de enero), en el sentido de que un fin de los bombardeos debe ser "seguido por alguna respuesta de la otra parte". Satisface también los insistentes llamados de U. Thant y de otros dirigentes mundiales. ¿Por qué continúan entonces los bombardeos?

Superficialmente las objeciones norteamericanas parecen razonables. Ellos detendrán el bombardeo, explican, sólo si Hanoi asume un acto recíproco de desescalación. Como lo dijo el Presidente Johnson en su carta a Ho Chi Minh "estoy preparado para ordenar el cese de los bombardeos sobre su país y el fin de todo crecimiento futuro de las fuerzas norteamericanas en Vietnam del Sur, tan pronto como reciba la seguridad de que la infiltración al Vietnam del Sur por mar y tierra ha terminado". Pero hay dos serias objeciones a este ofrecimiento.

Primero, la desescalación mutua que se propone no sería cuantitativamente recíproca. Estados Unidos seguirían siendo libres de usar —y aprovisionar— sus numerosas fuerzas en Vietnam del Sur. Podrían seguir usando su abrumador poderío aéreo y naval, operando desde la Séptima Flota y desde bases en Guam y Tailandia. Lo único que sacrificarían sería el crecimiento numérico de las fuerzas norteamericanas en Vietnam del Sur. Esto no sería una pérdida grave, ya que embotellamientos logísticos y técnicos, hacen indeseable para los norteamericanos por algún tiempo todo crecimiento de sus fuerzas. Por su parte Hanoi tendría que renunciar a toda ayuda, tanto para sus propias tropas en el sur como para el Frente Nacional de Liberación. Si tratara de mantener estas fuerzas en su nivel actual, Hanoi sería acusado por Estados Unidos de practicar una "infiltración continuada", y para escapar a esta acusación tendría que abandonar públicamente a sus amigos y aliados del Sur.

Segundo, y mas importante, la oferta de Johnson ignora la diferencia cualitativa entre la intervención norteamericana en Vietnam y la ayuda de Hanoi al sur. Los EE.UU. Apoyan, a una escala masiva, un régimen impopular que, de otra manera, perdería la guerra civil en el sur. Hanoi apoya en una escala mucho menor (y al comienzo con cierta reluctancia), lo que sin la intervención extranjera sería el triunfo popular en esa guerra civil. Para ilustrar concretamente este punto, sólo se necesita contestar esta pregunta: si EE.UU. retira todo su apoyo al régimen de Saigón, y Hanoi retira todo su apoyo al FNL, ¿quién ganaría? Todavía no encuentro un norteamericano dispuesto a arriesgar su dinero apostándolo al triunfo de Saigón. Por esta razón, Estados Unidos están interviniendo contra el principio de autodeterminación, mientras Hanoi lo hace en defensa de ese principio.

Se podría seguir desarrollando el análisis sobre la desigualdad política y moral de la participación de Estados Unidos y Vietnam del Norte en el conflicto, pero no es necesario hacerlo en lo que se refiere al problema de las negociaciones. Si las negociaciones son el objetivo principal, ¿por qué insistir en una desescalación previa? ¿Y por qué ir más lejos e insistir en un cese del fuego previo, como lo sugieren algunas recientes declaraciones norteamericanas? Ningún acto de desescalación, ni mucho menos un cese del fuego, precedió la Conferencia de Ginebra de 1954. Fue precisamente todo lo contrario. Las negociaciones pueden llevar a la desescalación y al cese del fuego, siempre que haya acuerdo para conversar en primer lugar. Incluso si Hanoi estuviera equivocado al pedir un cese unilateral de los bombardeos, ¿por qué Estados Unidos no concede ese punto, para llegar a la mesa de conferencias que tanto dice anhelar?

La respuesta a estas preguntas es muy simple. EE.UU. no ha estado nunca interesado en negociaciones que reflejen seriamente la realidad política del Vietnam. Su negativa a discutir posibles negociaciones en 1963-64, propuestas por U Thant, De Gaulle, y con respaldo aparente de Hanoi, está bien documentada. En 1965-66, cuando la posición de Hanoi se endureció, los norteamericanos ganaron una sucesión de fáciles victorias d propaganda, profesando el deseo de entrar er "negociaciones incondicionales". Pero las condiciones reales, siempre implícitas, se hicieron explícitas tan pronto como Hanoi hizo este año su mayor concesión: el FNL no era admitido en la conferencia como una entidad independiente, y no podría participar en el arreglo político de la situación sudvietnamita. Además, Hanoi debía terminar con su apoyo al sur antes de que las conversaciones se iniciaran.

La verdadera posición norteamericana fue admirablemente expresada por el Embajador Cabot Lodge, en un teachin que tuvo lugar en Oxford en junio de 1965 (dos meses después de que el Presidente Johnson ofreció negociar).

"Les digo sinceramente, no creo que éste sea el momento de negociar. No creo que Winston Churchill hubiera estado dispuesto a negociar en la época de Dunquerque, y no creo que Harry S. Truman hubiera negociado cuando en Corea estábamos con la espalda en la pared... No creo que nadie lo hubiera he. cho, pero nuestra posición es de conversaciones incondicionales". Esta misma visión fue repetida por el Vicepresidente Humphrey en Londres, el 4 de abril de este año. Le dijo a los miembros del Parlamento británico que "nadie habría pensado sugerirles a los ingleses en 1940 que debían ir a la mesa de conferencias y negociar con Hitler frente a la agresión, y las condiciones en la lucha contra el Vietcong son similares" (The Times, 5 de abril).

Por lo menos Mr. Lodge y Mr. Humphrey son sinceros, y sus declaraciones tienen una suerte de sentido político. Negociaciones auténticas que lleven a un gobierno de coalición en el sur y al retiro norteamericano, serían un suicidio para el gobierno de Saigón. Esto es ampliamente reconocido en Saigón, aunque no lo sea en otras partes. La única alternativa es continuar la guerra en el sur, con la esperanza de que algún día cambie la marea, e intensificar los bombardeos contra el norte, con la esperanza de que Hanoi termine por rendirse. Esta puede ser una política inmoral y poco realista, pero es difícil encontrar otro camino desde el punto de vista norteamericano. Como dijo recientemente el corresponsal de las FAR Eastern Economic Review de Hong Kong (23 de marzo), "ahora es visible que el Alto Mando norteamericano está buscando una solución militar, a la que espera llegar golpeando pesadamente tanto al norte como al sur del paralelo 17".

Podría sostenerse que la importancia de las negociaciones ha sido altamente exagerada. Cierta forma de negociaciones ya está en curso, tanto públicamente a través de los intercambios de propaganda, como privada, mente a través de contactos directos e indirectos. El problema consiste en saber si las negociaciones formales son deseables en la actual situación. ¿Existe suficiente acuerdo sobre los asuntos principales entre las distintas partes, como para que las negociaciones formales tengan alguna utilidad?

Hay que admitir que la diferencia entre las posiciones de los norteamericanos y los norvietnamitas es de vastas proporciones. Más aún, el régimen de Saigón es más "halcón" que los norteamericanos, mientras hay también importantes diferencias de opinión entre el Frente Nacional de Liberación y Hanoi. Incluso si por algún milagro las negociaciones llegan a producirse, sus posibilidades de éxito son claramente pobres. A pesar de esto, puestas en la balanza, las negociaciones son deseables. Crearían los mecanismos de una solución, aunque se tarde años en alcanzarla. El sólo hecho de que se iniciaran serviría para estimular la presión mundial para el logro de una solución justa. Pero por el momento las negociaciones parecen condenadas por mucho tiempo a no realizarse, a menos que los bombardeos terminen. La corriente va en otra dirección: hacia un masivo y más peligroso escalamiento de la guerra.

JOHN GITTINGS


Paréntesis

La reforma se deforma

SE dice que se están realizando "reformas agrarias" en Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Guatemala, Perú y República Dominicana. Sus lineamientos generales se supone que serian los señalados en la Alianza para el Progreso en 1961. En ella se hablaba de "impulsar programas de re. forma agraria integral orientada a la efectiva transformación de las estructuras e injustos sistemas de tenencia y explotación de la tierra..." Esta declaración, que parece de una audacia inesperada de quienes la firmaron, fue parte de la barrera desesperada que intentaban colocar ante nuestros países para evitar el .contagio posible de la Revolución Cubana. En Chile el actual equipo gobernante también ofreció una reforma agraria que logró entusiasmar a algunos. Pero ya han pasado unos años y se pueden observar cambios importantes en la orientación original. Los hombres sensatos han dejado oír su voz y han hecho sentir su peso (y sus pesos)

El Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), que dirigen George S. Moore, (presidente del First National City Bank), David Rockefeller (presidente del Chase Manhattan Bank), Agustín Edwards y otros muchachos de la banca, entregó en septiembre pasado una declaración dando lineamientos para la reforma agraria. Es. ta, según ellos, "debe ser ordenada, respetando los derechos de propiedad consagrados por la Constitución... debe ser progresiva, sin pretender llevarla a cabo en un plazo muy breve, para no exponerse a un fracaso... debe ser selectiva, porque no hay tierras para todos los agricultores y no todos los agricultores tienen condiciones para ser productores independientes... y debe ser justa, compensando adecuadamente a los dueños de las tierras que se expropien".

Además, los participantes en la V Conferencia de Asociaciones Agropecuarias Americanas (AAA) realizada en abril de este año, "denuncian como contraria a los intereses de la colectividad la realización de reformas agrarias que no respeten el derecho de propiedad privada" y señalan que "hay un amplio campo de acción hacia el progreso que puede orientarse a través del avance técnico".

Por su parte, Orville Freeman (ex marine, socio de H. Humphrey y actual Ministro de Agricultura de los Estados Unidos), nos explica que su país está decidido a "ayudar a las naciones en desarrollo a estimular sus producciones agrícolas", para lo cual se requieren tres esfuerzos básicos: "emplear avanzadas tecnologías, mejorar los precios de los productos agrícolas!, brindando de esa manera un incentivo a los productores y asignar a la agricultura una mayor prioridad y un mayor prestigio". Para alcanzar esos objetivos "se tendrá que cambiar la política de precios de los alimentos, con el fin de que los agricultores consideren lucrativamente razona, ble hacer cualquier inversión en pro de mayores rendimientos".

En la reciente reunión de Presidentes, el problema agrario mereció una considera, ción muy secundaria. Apenas se le notó detrás de la abrillantada integración. Casi al final del programa de acción, en el brevísimo capítulo IV, puede leerse el título: "modernización de la 'vida rural y aumento de la productiva dad agropecuaria, principal, mente de alimentos" y muy perdido en el texto entre "incentivos adecuados, inclusive de precios", "adecuación de los sistemas impositivos" y otros consejos similares, se alcanza a divisar: "...y programas de reforma agraria, cuando los países lo requieran". Como puede verse, el tono audaz y decidido de hace algunos años ya no se ve por ninguna parte. Todo vuelve a la normalidad. Bien está producir más alimentos, pero sin exagerar en cuanto a la forma de conseguirlo. Tecnificar, aumentar la productividad... y con eso basta.

En Chile la reciente aprobación de la ley de sindicalización campesina no alcanza a disimular el hecho de que la reforma agraria se ha venido desinflando.

El Ministro Molina confiesa que la meta inicial del Gobierno de establecer como nuevos propietarios a 100.000 familias en el plazo de 6 años ha tenido que ser revisada. "Es probable ahora que la meta del año 1970 no exceda de 40.000 unidades". Apenas el 40 por ciento de lo prometido. Un pobre rendimiento, sin duda.

En cuanto a estímulos para los productores, la cosa anda mejor. "En los dos últimos años fiemos elevado los precios agropecuarios en un 25.7 por ciento en términos reales y los niveles actuales son los más altos que el país registra desde 1930". "De ser posible, mejoraremos todavía algo más los precios en los próximos años".

Es así como tanto en Chile como en el resto de América Latina la receta para el sec. tor agrícola ha cambiado. La sustanciosa reforma agraria que se ofrecía hace algunos años, ha sido reemplazada por un desabrido pollo broiler, condimentado con un poco de "aumento de la productividad agropecuaria". Sin embargo, la cuenta (propinas incluidas) indica abundantes alzas de los precios.

RICARDO.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02