"Ahorro y Préstamo":El fraude del siglo

Ediciones Punto Final. Nº 25
Santiago de Chile, Marzo de 1967.

LOS REVOLUCIONARIOS

PARA nosotros el movimiento comunista internacional es, en primer lugar, eso: el movimiento de comunistas, movimiento de combatientes revolucionarios. ¡Y quienes no sean combatientes revolucionarios no se podrán llamar comunistas!

Nosotros concebimos el marxismo como un pensamiento y una acción revolucionaria. Quienes no posean espíritu verdaderamente revolucionario, no se pueden llamar comunistas.

Cualquiera puede apellidarse "Águila" y no tener una sola pluma sobre las espaldas. De la misma manera, hay quienes se apellidan "comunistas" y no tienen un pelo de comunistas. El movimiento comunista internacional, tal como lo concebimos nosotros, no es una iglesia, no es una secta religiosa o masónica que nos obligue a satisfacer cualquier debilidad, que nos obligue a santificar cualquier desviación, que nos obligue a seguir una política de compadreo con todo tipo de reformistas y seudorrevolucionarios.

Nuestra posición con respecto a los partidos comunistas, se basará en principios estrictamente revolucionarios. A los partidos que tengan una línea sin vacilación y sin claudicaciones, los partidos que, a nuestro juicio, tengan una línea consecuentemente revolucionaria, los apoyaremos por encima de todo; mas los partidos que, atrincherados en el apellido de comunistas o de marxistas, se creen monopolizadores del sentimiento revolucionario —y lo que son realmente es monopolizadores del reformismo— no los trataremos como partidos revolucionarios. Y si en cualquier país los que se llaman comunistas no saben cumplir con el marxismo, apoyaremos a aquellos que, aun sin apellidarse comunistas, actúan como verdaderos comunistas en la acción y en la lucha.

¡Porque todo revolucionario verdadero, quien lleva dentro de sí espíritu de revolucionario, vocación de revolucionario, terminará siempre en el marxismo! Es imposible que un hombre con vocación, con calidad y con condiciones revolucionarias, en el camino de la revolución no desemboque en el marxismo. Y todo revolucionario consecuente de este continente arribará a la concepción marxista de la sociedad. Y lo que importa son los revolucionarios, los que son capaces de hacer las revoluciones y desarrollarse en la lucha revolucionaria.

Muchas veces viene primero la práctica y después la teoría. Y nuestro pueblo también es un ejemplo de ello, porque muchos, la inmensa mayoría de los que hoy con orgullo se proclaman marxistas-leninistas, llegaron al marxismo por los caminos de la lucha revolucionaria.

Exigir, negar, rechazar a priori a todo aquel que desde el principio no se apellida comunista, es un acto de dogmatismo y de sectarismo incalificable. Quien niegue que es precisamente el camino de la revolución lo que llevará a los pueblos al marxismo, no es marxista, aunque se apellide comunista.

Y ésta será la línea de conducta y es la línea que ha guiado nuestra conducta en las relaciones con los movimientos revolucionarios.

Lo que define a los comunistas es su actitud ante las oligarquías, su actitud ante la explotación, su actitud ante el imperialismo; y en este continente, su actitud ante el movimiento revolucionario armado. Lo que definirá a los comunistas de este continente es su actitud frente al movimiento guerrillero, frente al movimiento guerrillero en Guatemala, en Colombia y en Venezuela. Ninguno que pretende con derecho llamarse comunista, apoyará a la dirección oficial derechista. Frente a Douglas Bravo, los partidos comunistas tendrán que definirse entre los guerrilleros que combaten en Venezuela y los derrotistas que quieren renunciar, que quieren prácticamente entregar el movimiento guerrillero. Y ése será un punto de definición, porque estamos llegando a tiempos de definiciones, no por capricho de nadie, sino por voluntad del propio proceso, de los propios acontecimientos históricos.

Quienes por simples razones de secta, de dogma; quienes con espíritu de francmasones condenan a los combatientes, ésos no se podrán considerar revolucionarios".

Fidel Castro, discurso del 13-3-67


Planteamientos

Meditación Electoral

EL 2 de abril debe efectuarse una elección de regidores en el país. Y en un plazo de aproximadamente dos meses habrá otra elección no menos importante: la de un senador por O'Higgins y Colchagua. Es decir nuevamente se vive la fiebre de los procesos electorales. Cuando esto ocurre, resulta ingrato, especialmente en el campo de la izquierda, formular críticas, porque generalmente ellas se interpretan como maniobras divisionistas que pretenden frustrar las posibilidades de un eventual éxito de los partidos en la contienda cívica. Es costumbre considerar como un delito de alta traición expresar dudas y enjuiciar el proceso cuando la actividad política va dirigida a la tarea de captar votos. Sin embargo, si se está en una posición que se defiende con honestidad y lealtad, no es consecuente detenerse en tales consideraciones porque Chile vive un permanente proceso electoral. Las elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales están escalonadas en tal forma que no permiten a los partidos ser otra cosa que organismos electorales y eso que aquí no incluimos las elecciones complementarias que comprometen esa misma actividad en una u otra forma en diferentes períodos. Todo análisis frío o enjuiciamiento crítico leal, y todo planteamiento que signifique alentar condiciones revolucionarias, se estrella con el permanente miedo al golpe de Estado que en un país donde existe conciencia de vivir en una "isla democrática" resulta a la postre un impedimento para poder estructurar una correcta y consecuente estrategia ideológica. De modo que, entre el proceso electoral y el temor al golpe, el militante y el independiente de izquierda, se ven anulados para realizar un planteamiento crítico o para crear condiciones revolucionarias.

No queremos ser categóricos en nuestras palabras, porque no somos dogmáticos, pero nos parece incuestionable que esta elección de regidores no va a resolver nada fundamental en la vida del país. El municipio está cada vez más disminuido y el poder del gobierno central se torna cada vez más fuerte.

La fortaleza de las clases dominantes está en el propio Ejecutivo. Podrá sostenerse que ganando posiciones marginales, como son los municipios, se puede organizar el asalto a ese poder central, pero la realidad ha venido probando la debilidad de este planteamiento.

Lo importante, claro está, es el contenido que se le da a una campaña electoral. Al término de ésta es lamentable comprobar que la izquierda ha utilizado casi los mismos procedimientos y ha formulado los mismos planteamientos que hasta ahora le impiden ganar el respaldo de la mayoría ciudadana. Es cierto que los sectores más conscientes de la izquierda iremos el 2 de abril —como lo hemos hecho antes— a votar por los candidatos del FRAP. Aquellos cuyas colectividades han tenido una posición más consecuente, recibirán los votos de los sectores más avanzados del pueblo. También hay sectores izquierdistas que se abstendrán de votar o lo harán en blanco, cansados de secundar posiciones inconsecuentes. Los partidos de izquierda, posiblemente incrementarán su votación al recoger sectores desilusionados de la demagogia gobiernista. Ese aumento no debiera llevar a las directivas de los partidos a creer que él resulta un respaldo a posiciones conciliadoras y vacilantes; significa solamente que, mientras la protesta y la impaciencia se canalicen a través de las urnas electorales, los sectores revolucionarios del país tendrán que apoyar invariablemente a los Partidos marxistas.

Es por esto que aparece equivocado el planteamiento de un diputado que para justificar el electoralismo (El Siglo, 17-3-67) dice que "los verdaderos revolucionarios parten del principio de que hay que participar en todo lo que interesa a las masas. Donde éstas acuden, allí hay que acudir". Esta opinión refleja lo que ha sido el pensamiento dominante hasta ahora. Ella niega el papel que debe asumir un partido de vanguardia. El mismo significado de la palabra lo refuta. La vanguardia no puede acudir allá donde van las masas. Es tarea de la vanguardia conducir a las masas o, como se ha dicho, caminar delante de ellas o codo a codo con ellas, pero jamás detrás de ellas. Si la vanguardia no rompe el círculo vicioso del formalismo, del exagerado respeto a la institucionalidad, puede ocurrir que las masas creen su propia vanguardia, como ha sucedido en otros países.

Para el Gobierno democristiano es importante ganar esta elección y por eso el Presidente de la República se ha empleado a fondo en este intento. Por ello también los norteamericanos, socios del Gobierno, según el "New York Times", han vuelto a aportar dinero junto con Alemania Occidental para esta empresa política. Si el Gobierno mantiene o sube el porcentaje que logró en 1965 (42,3%), no hay duda que fortalecerá su irrefrenable tendencia fascista, comprometida con el imperialismo y la oligarquía financiera criolla.

Esta pendiente quedó retratada en los últimos días con el desalojo violento de humildes pobladores en Barrancas. Ese hecho brutal, protagonizado por 300 carabineros al mando de un coronel, contra gente inerme, tiene mayor trascendencia que un simple aprovechamiento de lo ocurrido con fines electorales. Debería inducir a la izquierda a estudiar muy seriamente las ominosas características que ha llegado a asumir el Cuerpo de Carabineros. Se trata de una policía militarizada de fines claramente represivos. Hoy cuenta con alrededor de 20.000 hombres y el año pasado el Congreso Nacional, incluso con votos de los partidos de izquierda, autorizó que esa dotación fuera aumentada en dos mil plazas. Hace muy poco tiempo, para el mismo cuerpo, se concretó la internación de 5.500 fusiles ametralladoras, de fabricación sueca, que están en uso en los ejércitos de la OTAN. Esas armas tienen una capacidad de fuego de 600 tiros por minuto y, según expertos, "pueden atravesar tres y cuatro cuerpos humanos". Tal como ocurre con nuestras Fuerzas Armadas (y a PUNTO FINAL le ha costado un proceso su revelación), el Cuerpo de Carabineros está siendo mantenido y asesorado por expertos norteamericanos en la represión de motines, guerrillas y sublevaciones. Cualquiera persona sensata y equilibrada convendrá en que la policía represiva chilena cuenta con recursos humanos y materiales muy superiores a la realidad de una presunta amenaza de conmoción interna. De ello fluye que el aparato represivo de las clases dominantes chilenas camina mucho más adelante que la organización revolucionaria del pueblo.

También, en el campo gobiernista, hay que apreciar la consolidación de la alianza del actual Gobierno con la oligarquía. Ciertamente algunas medidas reformistas gubernativas han vulnerado el casco de la oligarquía feudal que, en especial en el agro, es una rémora para el desarrollo capitalista. En cambio ha fortalecido el poder económico de la oligarquía financiera estructurada en industrias, bancos, compañías de seguros, empresas constructoras, etcétera.

Dentro del partido de Gobierno surgen tendencias rectificadoras que, desgraciadamente, carecen de todo vigor. De una parte están los "rebeldes", que propugnan medidas de gobierno que se acercan mucho al programa del FRAP; de otro lado está la llamada corriente "tercerista", que este mes produjo un documento del que es autor Bosco Parra y que se pregunta qué hacer con la victoria que el PDC confía obtener el 2 de abril. Para este jefe ideológico de una de las fracciones demo-cristianas, hay que "construir una situación que obligue al FRAP a apoyamos" para lo cual recomienda "llevar adelante la ofensiva anti-derechista". Lo utópico del raciocinio es obvio y lo único que queda en pie en el documento de Parra es la obsesión de mando, evidentemente peligrosa, que emerge de la raíz fascista de la Democracia Cristiana. El Gobierno ha probado ser esencialmente capitalista y burgués y la sinceridad de la exposición de Parra se ve contrarrestada por el sentido electorero con que fue lanzada. La ofensiva antiderechista que propone se detiene al borde de una cuestión capital para nuestro desarrollo: el papel de los grandes monopolios capitalistas internacionales que succionan nuestra economía. Además, ¿cómo olvidar que el sector "tercerista" ha apoyado sistemáticamente y sin vacilaciones la gestión presidencial? Lo interesante es que en el seno de la Democracia Cristiana existe una lucha ideológica que tiene acentuado carácter generacional. Mientras la vieja generación partidaria se tornó pragmática con Frei, Tomic y Aylwin, a la cabeza, políticos jóvenes, como Parra, Alberto Jerez, Julio Silva Solar, Vicente Sota, etc., constatan que mucho del espíritu original del falangismo se ha desdibujado y que en los hechos la DC va perdiendo su identidad como movimiento popular, al paso que la oligarquía amplía ostensiblemente su base de sustentación.

Mientras tanto, la trágica muerte del senador Salomón Corbalán conduce a una elección en O'Higgins y Colchagua. El Partido Socialista que deberá designar el candidato del FRAP, lo hará después del 2 de abril y cabe formular votos porque su designación refleje la voluntad de ese partido por seguir marchando en un camino que abra perspectivas revolucionarias. Resulta difícil reemplazar a un parlamentario como Corbalán que tenía tan clara la misión que desempeñará el campesinado en el proceso revolucionario chileno. Las provincias donde se realizará esa elección extraordinaria, especialmente Colchagua, siguen siendo expresión del latifundismo feudal. El Gobierno no vacilará en hacer apuradamente algunos ensayos reformistas en la zona, pero no hay duda que no intentará tocar siquiera los territorios que controlan esos terratenientes a los que ahora se define como "empresarios agrícolas progresistas". La demagogia democristiana sólo alcanza para herir los intereses de las ramas viejas y apolilladas del árbol capitalista. La lucha electoral en O'Higgins y Colchagua mostrará características muy especiales porque el FRAP tendrá que sopesar el riesgo de concurrir a la elección como abanderado de fuerzas sociales heterogéneas unidas por el inestable rótulo de "oposición", o asumir los peligros de una actitud de principios.

Creemos que esta última —por ser la más digna— tendría mejores resultados.

MARIO DÍAZ B.


Millonarios en libertad

El fraude más brutal del siglo

CIENTO dos mil millones de pesos controlaron en 1966 las asociaciones de ahorro y préstamo: 30.000 millones más que el año anterior. El negocio —que especula con el "sueño de la casa propia" de los chilenos angustiados por la falta de viviendas— ha desplazado en rentabilidad a los bancos y compañías de seguros. La oligarquía financiera —siempre ágil y atenta a los cambios ha sentado sus reales en este fabuloso sistema que sólo tiene siete años, la misma edad que el DFL 205 que creó la Caja Central de Ahorro y Préstamo.

Al frente de ese organismo se encuentra la flor y nata del freísmo. El presidente es Guillermo Le Fort Campos, un ex abogado de la Cámara Chilena de la Construcción, que es prácticamente el "padre" del Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo, ideado para esquilmar a la gente modesta. Los directores de la Caja (que al igual que Le Fort fueron designados por el actual Presidente de la República) son Enrique Straub Ricou y el ex senador social-cristiano Carlos Vial Espantoso.

La Caja Central controla 24 asociaciones de ahorro y préstamo (ocho en Santiago) que, a su vez, manejan una suma enorme de dinero. Según balance al 30 de junio del año pasado, las asociaciones tenían depositados en los bancos 8.736 millones de pesos. Solamente los directores obtuvieron en ese ejercicio una remuneración de 891 millones por su "sacrificado" trabajo.

El sistema nació con un aporte de cinco millones de dólares de la AID norteamericana. Su apariencia era la de una iniciativa altruista, afincada en tradiciones cooperativistas. El mensaje a los miles de chilenos que carecen de vivienda propia era: "ayúdate que yo te ayudaré". Sin embargo, era pura apariencia. Porque algunos, como Guillermo Le Fort —que participó directamente en la génesis del sistema— descubrieron que éste podía servir para elevar en forma geométrica las ganancias de la oligarquía. Ya en 1965, el entonces diputado Carlos Altamirano denunciaba: "El sistema de ahorro y préstamo es otro de los escandalosos negociados que inventa la plutocracia" ("Clarín", 13-2-65). Altamirano citaba el caso de ENACO (Empresa Nacional de Construcciones, S. A.) que en un año ganó lo mismo que tenía de capital: 600 millones.

EL MAGNATE SOZA COUSIÑO

ENACO, en realidad, es excelente ejemplo de la cuantía de este negocio en que descollan connotados freístas. Fue creada por Francisco Soza Cousiño, que era presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, a la que prestaba servicios como asesor jurídico, y Guillermo Le Fort. Ambos son entusiastas partidarios del actual Mandatario.

Soza Cousiño —cuyo asesor jurídico trabajó en la elaboración del DFL 205— se dio cuenta del calibre del negocio, y, asociado con el Banco Edwards, creó ENACO. Al frente de la empresa quedó Carlos Urenda Zegers (director del Banco Edwards). Soza Cousiño tomó ubicación en el directorio junto al senador Francisco Bulnes Sanfuentes, a Jorge Ross Ossa (vicepresidente del Banco Edwards), etcétera. ENACO se inició con un capital de 100 millones, y hoy bordea los 5.000 millones.

La incorporación del Banco Edwards permitió a Soza Cousiño atraer a ENACO todas las empresas que giran en la órbita del clan Edwards (Cervecerías Unidas, El Mercurio, La Chilena Consolidada, etc.). Según el DFL 205, todas las empresas están obligadas a pagar un impuesto especial a las utilidades, destinado a fomentar la construcción de viviendas. Si el impuesto se deposita en la CORVI —que en realidad debería controlar el negocio— asciende al 7%. Si en cambio es depositado en una sociedad privada, es sólo del 5%. Naturalmente, todas las empresas prefieren depositar en una sociedad constructora de "viviendas económicas". Es la martingala que inventaron Le Fort y otros negociantes. Es el único impuesto que se paga directamente a empresas particulares. ENACO se lleva gran parte de estos depósitos (más de la mitad) para construir casas. La firma constructora que emplea ENACO es Neut Latour y Cía. Ltda., cuyo dueño es ... Francisco Soza Cousiño.

Sin embargo, como aun así falta poder comprador para las viviendas, fue necesario crear una asociación de ahorro y préstamo. Soza Cousiño empuñó su varita mágica y surgió "Casa Propia", de la que es presidente. En la vicepresidencia colocó a Carlos Urenda Zegers (director del Banco Edwards y presidente de ENACO), y en el directorio al experimentado abogado Guillermo Le Fort, inventor del asunto.

El angustiado chileno que deposita en "Casa Propia" consigue finalmente que ENACO financie la operación y que Neut Latour le construya la casa. Pero tiene que asegurarla, y Soza Cousiño pensó también en eso. Creó "La Chacabuco, S. A.", que preside... Francisco Soza. En el directorio está el ex senador Carlos Vial Espantoso que, a la vez, es director de la Caja Central de Ahorro y Préstamo, designado por el Presidente de la República. Una gran parte de la propaganda de ENACO y "Casa Propia" está orientada hacia la Radio Cooperativa Vitalicia, que es de Carlos Vial. Debe recordarse que en un foro el actual senador socialista Carlos Altamirano, criticó duramente el sistema de ahorro y préstamo. Desde entonces se prohibió su acceso a los micrófonos de esa radioemisora.

OTRO AFORTUNADO

Aunque Francisco Soza Cousiño es el principal magnate de las "viviendas económicas", no es el único freísta que descubrió las posibilidades del negocio. El actual Ministro de Obras Públicas, Edmundo Pérez Zujovic, creó VIVIEC, a la cual llevó como vicepresidente a Alejandro Hales (actual Ministro de Minería), y como directores a él mismo, a Pedro J. Rodríguez (actual Ministro de Justicia) y al afortunado hombre de negocios del régimen, Pablo Gumucio Vives.

VIVIEC ofrece casas a través de una sociedad anónima llamada P. V. (Promoción de Viviendas) ... que es de Gumucio. P. V. financia las operaciones de compra mediante la Asociación de Ahorro y Préstamo "Libertad", cuyo presidente es Pablo Gumucio. Hasta enero seguía figurando en el directorio el abogado Enrique Krauss Rusque, que es Subsecretario del Interior. El cliente al que falte dinero para completar el ahorro previo, no tendrá problemas. De inmediato se le consigue un préstamo popular en el Banco industrial y Comercial del que es director... Pablo Gumucio. Y la flamante casa será asegurada en la Compañía Tajamar, S. A., cuyo presidente es ... Gumucio.

La caudalosa publicidad que requiere este negocio la maneja Publicitas ... que pertenece a Gumucio.

Cuando Frei llegó a La Moneda, se acordó de sus buenos amigos de la construcción. Nombró presidente de la Caja Central de Ahorro y Préstamo a Guillermo Le Fort, y presidente de la Fundación de Viviendas de Emergencia y director de la Caja, a Daniel Sotta Barros. Este último, ahora presidente del Banco Osorno y La Unión y super jefe de la Empresa Editora Zig-Zag, estuvo muy ligado a ENACO como asesor.

No sólo freístas antiguos están al frente del fabuloso negocio de las "viviendas económicas". Algunos de nuevo cuño, como Germán Picó Cañas, que no vieron claro al principio el asunto, se plegaron ahora, picó Cañas es presidente de Ahorromet y a la vez director del Banco Español-Chile.

La mayoría de los directores de las asociaciones son a la vez directores de bancos. Estos últimos se pelean, como es lógico, los depósitos de las asociaciones y sociedades constructoras. La confluencia de capitales permite, enseguida, seguir la espiral de los negocios hacia nuevos y productivos derroteros. Algunos bancos, como el Sudamericano y el Israelita, por ejemplo, han constituido sus propias asociaciones de ahorro y préstamo, pero con éxito relativo ante la competencia de los grandes tiburones que encabezan Soza Cousiño y Gumucio.

LOS YARUR EN EL NEGOCIO

Los Yarur, dueños del Banco de Crédito e Inversiones., tienen la Asociación "Renovación". El banco lo preside Amador Yarur Banna y la asociación la encabeza su hermano Jorge. El ex senador conservador Bernardo Larraín Vial —que es abogado y hombre de confianza de los Yarur—, sin embargo es vicepresidente en ambas partes. También son directores de esas dos instituciones, Sergio Larraín Prieto y Alfredo Yarur Kasakía. En la Asociación "Renovación" aparece como director Salvador Pubill Cireda, que a la vez es director del Banco del Estado, incluso la Iglesia Católica, que no se pierde una, también está en el negocio de la casa propia.

La Asociación "Casas Chile", que preside el padre Jorge Sánchez Ugarte, ex rector del Instituto de Humanidades donde estudió Frei, pertenece a la esfera de influencia de Caritas, y su fértil campo de operaciones son las cooperativas de viviendas, es decir, trabaja al menudeo... y sólo por amor al prójimo.

La colosal estafa que significa el Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo —amenaza convertir en dueños del país a un selecto grupo de empresarios democristianos—, se puede apreciar gráficamente en lo que ocurrió a un cliente de ENACO: Jorge de la Fuente. Compró una "vivienda económica" en la Villa Santa Elena (calle A número 1881). Le prestaron 10 millones 246 mil pesos con un ahorro previo de 2.979.000 pesos. Los intereses alcanzaron a Eº 409,84, más Eº 185,52 en gastos diversos. El 25 de agosto de 1965, un año y ocho meses más tarde, pidió una liquidación: adeudaba 14.869,84 escudos. Desesperado por la cuantía de la deuda se consiguió dinero e hizo un abono de Eº 5.000: ¡ahora está debiendo más de Eº 13.000! A costillas de éste y de miles de clientes hacen su agosto" ENACO, el Banco Edwards, Neut Latour, Casa Propia y la Radio Cooperativa Vitalicia. Lo mismo ocurre en el circuito Pérez Zujovic-Gumucio, y en los demás.

La cantidad de intereses en juego hacía que una vivienda de 70 m2. costara (el año pasado) 42 millones de pesos, y que hoy sea imposible adquirirla por menos de 46 millones. Y esa es la "vivienda-tipo" para una familia obrera.

El Banco del Estado —dónde debieran estar depositados los fondos de las asociaciones— y el instituto de Seguros del Estado, donde debieran asegurarse las casas construidas, son los otros grandes perdedores.

Patrocinadoras de espacios periodísticos en las radios y grandes avisadoras de la prensa, las asociaciones de ahorro y préstamo se han puesto a cubierto de la crítica pública. Han levantado un muro de silencio, porque saben perfectamente que encabezan el negocio más brutal del siglo: miles de chilenos modestos son las víctimas.

C.


Salomón Corbalán

Modelo de revolucionario

Luego de ver los restos del que había sido su generalísimo electoral en dos campañas presidenciales, el doctor Salvador Allende se derrumbó sobre un sillón del Instituto Médico Legal de Santiago, y exclamó: "Era el mejor de todos nosotros". Con esa frase el líder de la Izquierda sintetizó el auténtico significado de la pérdida que representa para el Partido Socialista, la prematura muerte del senador Salomón Corbalán.

A los 42 años, Salomón Corbalán era una realidad y al mismo tiempo una esperanza. A fuerza de su extraordinaria capacidad de trabajo había logrado transformarse en el más connotado organizador del socialismo chileno. Hasta el instante de producirse el trágico accidente automovilístico, era el forjador insustituible de la Comisión Nacional Agraria Socialista (CONAS), la que consiguió impulsar la mayor huelga campesina de la historia de Chile, en la provincia de Colchagua, justamente una de las que representaba en el Senado.

Corbalán era además una esperanza, porque sobre él se acentuaban día a día las mejores expectativas de sus compañeros dirigentes, que le veían convertirse en uno de los "cuadros políticos" más completos, lo que le proyectaba como una figura para el porvenir.

Si los socialistas hubiesen buscado un modelo para sus jóvenes, no habrían encontrado otro más adecuado que Salomón Corbalán. El Partido Socialista cuenta con varios personajes de talla nacional, pero ninguno de ellos ha conseguido sintetizar en su figura tantas condiciones como Corbalán.

Militante disciplinado, desafecto a toda posición fraccionalista, observante de una vida privada acorde con su posición política, era un decidido realizador y poseedor de elevada capacidad organizativa.

Corbalán puede ser sindicado como un ejemplo típico del militante que eleva su calidad política mediante el estudio. Poseía un singular grado de conciencia política.

Mantuvo una atención preferente por la teoría, la que cultivaba a través del estudio, pero jamás descuidó la práctica. Eso fue lo que más contribuyó a singularizarle en medio de los "cuadros políticos" del socialismo y, en general, del movimiento marxista-leninista.

Corbalán nació en la Frontera, en los años en que las masas ya habían ganado la calle. Su incorporación a la vida universitaria se produjo cuando la humanidad recién se reponía de su lucha contra el fascismo, de modo que su adolescencia de muchacho estudioso de provincia, transcurrió en el período vibrante de la Guerra Civil de España y del Frente Popular en Chile.

El rebelde, de origen burgués, se convirtió en un adherente de la causa socialista. Escogió una disciplina moderna en la Universidad: ingeniería química, y en la vida política se inclinó por el rigor científico del marxismo.

Jugó un activo papel en un período de transición del socialismo, uno de los más duros de su historia, aquel donde se registró el choque de los primeros tercios del socialismo, empapados en su mayoría del romanticismo de comienzos de siglo, y de los nuevos socialistas, más realistas, más objetivos, más duros. Corbalán estuvo con estos últimos, como era lógico, por su juventud, y posiblemente de ese proceso sacó el sello que lo caracterizó hasta su muerte. Fue un político polémico, acerado, incansable en la batalla diaria.

Puede decirse, sin temor a caer en exageración, que Corbalán fue un permanente e infatigable luchador. Su vida la hizo en torno al Partido Socialista y a la causa revolucionaria.

El 8 de septiembre de 1965, en un debate del Senado dijo: "Es difícil ser revolucionario. No es cosa fácil. Cuando uno se decide a ser revolucionario, es porque está dispuesto a romper con el pasado, es porque está dispuesto a cambiarlo todo, a tomar las infraestructuras para darlas vueltas. Ser revolucionario es estar dispuesto a sacrificarlo todo en aras de un objetivo; de un objetivo esencialmente humano, que busca la liberación integral del hombre; de un objetivo que lucha por terminar con la explotación del hombre por el hombre; de un objetivo que lucha por traer progreso social y bienestar para todos y un avance sin discriminación de clases, razas o religiones."

Todo el que tuvo oportunidad de seguir de cerca la trayectoria de Corbalán, puede señalar que efectivamente él luchaba por convertirse en un verdadero revolucionario. De ahí su interés auténtico por la masa, a la que buscaba permanentemente. "No estamos resignados a esperar pacientemente y a enseñar a las masas la espera por una contingencia electoral para producir el cambio que el país reclama. Creemos que si este cambio ha de producirse, será cuando las condiciones objetivas se presenten propicias y sobre la base de la insurgencia popular, de la rebelión de las masas trabajadoras, y no por entendimiento de pasillos con los eternos conspiradores que trabajan al servicio de la reacción y del imperialismo." Así con esas frases también condenaba las manifestaciones golpistas que a veces estallan en la Izquierda.

Corbalán asentaba su calidad de militante sobre condiciones naturales excepcionales: vitalidad, coraje, generosidad humana. No rehuía el combate en cualquier terreno y de cualquier tipo, por eso podía hablar con sinceridad sobre el papel de la violencia en la historia: "Esta vía pacífica tan anhelada por algunos partidos de Izquierda, es, aunque no se desee, un camino de conciliación."

La decisión de Corbalán de sumarse a los auténticos, revolucionarios, no perturbó jamás su capacidad de analista objetivo; por eso trabajaba cada día en las tareas que él buscaba o las que le asignaban, por rutinarias que parecieran. Todos sabían que cuando el momento de la violencia llegara, Corbalán estaría, como gran dirigente, en la vanguardia.


Polémica

Frei es vanidoso, dice su maestro

UN folleto polémico está a punto de salir a la venta: "La ANEC y la Democracia Cristiana" (Ediciones Ráfaga, Imprenta Neupert). Su finalidad es recordar el papel que jugó Monseñor Oscar Larson en la creación del hoy poderoso Partido Demócrata Cristiano, y señalar la ingratitud de Frei y otros personajes del actual Gobierno con este sacerdote que fue su maestro.

El folleto —del que es autor el propio Larson— sostiene que la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos (ANEC), fundada en 1915 por el presbítero Julio Restat, fue tomada a su cargo por Oscar Larson a su regreso de Lovaina. A la ANEC pertenecieron casi todos los hombres del actual Gobierno. Frei fue su presidente en 1933, y allí también participaron Bernardo Leighton, Radomiro Tomic, Domingo Santa María, William Thayer, Tomás Reyes, Eduardo Hamilton, Ricardo Boizard, Edmundo Pérez Zujovic, Clemente Pérez Zañartu, Ignacio Palma, Ricardo Ferrando, Roque Esteban Scarpa, Jorge Rogers, etc. El folleto sostiene que la DC tuvo su origen ideológico e histórico en la ANEC.

La publicación sacará roncha en La Moneda, porque no sólo habla de ingratitud con Monseñor Larson, sino también corrige una serie de inexactitudes históricas.

Indica que la ANEC estableció círculos de estudios que seguían el modelo establecido en 1917 por el jesuíta Fernando Vives Solar. También los socios realizaban obras de apostolado. Abrieron un "Almacén de Caridad" y en 1931, Bernardo Leighton, vicepresidente de la ANEC, formó el comité pro-albergados que repartía ulpo todas las mañanas. (Son los antecedentes evangélicos de la caridad a gran escala, al estilo Caritas, de hoy). La ANEC organizó la Juventud Católica cuyo secretariado fue encomendado al joven Frei, y el asesor eclesiástico nacional fue Larson. Ambos recorrieron las provincias con la misión del Episcopado Nacional de formar la Acción Católica. Como organismo paralelo a la ANEC se constituyó el grupo "Renovación" que participó en las elecciones de la FECH. Uno de sus candidatos fue el hoy senador Ignacio Palma Vicuña.

Además de los ya nombrados, en la ANEC se formaron el ex Canciller Julio Philippi, Jaime Eyzaguirre, Javier Lagarrigue, Alejandro Silva Bascuñán, etc. En 1931, dice el folleto, los anecistas tomaron parte en la ocupación de la Casa Central de la Universidad "e impidieron que los comunistas se acapararan la dirección del movimiento".

Se recuerda que era norma impartida por Larson a sus jóvenes discípulos: "No contraer compromisos amorosos ni políticos antes del quinto año universitario".

En 1933, en Roma, se efectuó una reunión de los dirigentes de asociaciones de universitarios católicos. Viajaron Frei y Manuel Garretón. Allí conocieron a "un jovencito llamado Rafael Caldera, jefe de una asociación piadosa de estudiantes católicos (venezolanos). Había ido a Roma escogido por el dictador General Vicente Gómez". Caldera se hizo íntimo de los chilenos y a su regreso a Caracas fundó la Unión de Estudiantes Católicos y más tarde el COPEI (partido demócrata cristiano). A fines de 1934, Larson tuvo problemas con el Arzobispo Campillo que le pidió incitara a los jóvenes universitarios a ingresar al Partido Conservador. Larson se marchó a Lima.

El folleto descarta la importancia de Manuel Larraín Errázuriz, el recientemente fallecido Obispo de Talca, en la conducción de la naciente corriente renovadora entre los jóvenes católicos. Señala, en cambio, que Monseñor Larson entre 1928 y 1935, tuvo más influencia que ningún otro sacerdote en la juventud. Afirma también que Horacio Walker y Rafael Luis Gumucio —jefes del Partido Conservador— no ocultaban su adhesión a la escuela económica liberal. La candidatura presidencial de Gustavo Ross, sin embargo, no fue aceptada por Gumucio que se acercó entonces a la Falange Nacional. El folleto refuta declaraciones de Frei a la revista "Ercilla" (27-7-66), en que se refirió al origen de la DC. El desmentido más polémico se refiere a la presunta participación de Frei y su grupo en el levantamiento contra Ibáñez. Desecha el presunto papel de Leighton en el levantamiento y reivindica el papel de la FECH. El folleto dice que hay "tanta falsedad, tanta ingratitud y tanta vanidad en estas palabras" (las de Frei), "que es bien difícil conservar la serenidad". Larson, según el folleto, con venció a Frei para que ingresara en la ANEC. Deja en ridículo a Frei que declaró que en 1931 tuvo un altercado en España con el dictador Primo de Rivera. Refuta diciendo que Primo de Rivera falleció en 1931, y que el primer viaje de Frei a Europa fue en 1933, a Roma.

Monseñor Larson relata que en octubre del 64 llevó a "Ercilla" un artículo contando la formación de Frei en la ANEC. No se publicó y el director le confidenció: "Eduardo no quiere aparecer muy teñido de religiosidad". Termina quejándose con amargura de la ingratitud presidencial. Inserta una carta que envió a Frei el 9 de diciembre de 1966, recordándole el primer centenario de la Congregación Hermanas Hospitalarias de San José. Explica que en el verano de 1932, Frei tuvo una hemoptisis y que las religiosas —por mediación de Larson— lo acogieron gratuitamente en su sanatorio de Peña Blanca para enfermos del pulmón. Larson y otros jóvenes lo visitaron varias veces durante los tres meses que estuvo allí recluido. Larson señala que Frei les mandó una afectuosa carta de felicitación a las monjitas. "Pero a Monseñor Larson no le contestó una palabra", concluye.


Experiencias

Universitarios en la lucha campesina

VIRGINIA Pacull Latorre, estudiante de 22 años de la Escuela de Psicología de la Universidad de Chile, pensaba a fines de enero que jamás conseguiría entablar un diálogo natural con los campesinos, y por ese motivo auguraba poco éxito a la tarea que se había propuesto realizar junto a otros diecisiete compañeros de la Brigada Universitaria del Partido Socialista.

Todos ellos se habían comprometido a destinar parte de sus vacaciones de verano en un plan de activismo partidario en la provincia de Talca, pero la mayoría pensaba como Virginia que el proyecto se estrellaría con la barrera del lenguaje campesino que les impediría desarrollar su acción.

Los temores se desvanecieron justamente en la acción, y en la primera quincena de enero los dieciocho universitarios retornaron satisfechos a Santiago, con la conciencia alentada por el deber cumplido. En quince días no sólo quebraron la barrera del lenguaje, sino que lograron dejar sentadas las bases de por lo menos quince agrupaciones sindicales campesinas, lo que les valió ganarse el aprecio de los trabajadores agrícolas y sus familiares.

Una sola frustración sacaron de su experiencia. No lograron dar cuenta oficial a su líder, el senador socialista Salomón Corbalán, de la tarea desarrollada. El sábado 12 de marzo, en la madrugada, el dinámico líder murió trágicamente en un accidente automovilístico. El domingo 13 de marzo, en la mañana, los jóvenes pioneros marcharon a la cabeza del impresionante cortejo que acompañó los restos de Corbalán hasta el Cementerio General.

En los últimos días de enero precisamente, Salomón Corbalán habló con los universitarios socialistas que partirían a cumplir su plan de agitación campesina. Les trasmitió experiencias e instrucciones, y les deseó buena suerte en el trabajo.

Los muchachos se instalaron en las inmediaciones de Pelarco, en Talca, e improvisaron un campamento formado con dos carpas donde se acantonaron los varones y las mujeres. Estas últimas tuvieron oportunidad de estrenarse no sólo como líderes campesinas sino que, además, debieron operar como cocineras mientras los varones alternaban las tareas de agitación con el lavado de camisas.

El campamento quedó instalado un día al atardecer, y a la mañana siguiente salieron los piquetes a la tarea delineada en conversaciones con otro joven de 23 años, Juan Avila, hijo de campesinos que actúa como dirigente agrario en la zona. El trasmitió sus experiencias, lo que alentó a los bizoños universitarios a iniciar la tarea con mayor confianza.

Una de las jovencitas que participó en la empresa contó, terminada ésta, en Santiago:

—No fue difícil alternar con los campesinos. Nos aproximábamos a las casas de los trabajadores y de inmediato abríamos el fuego en conversaciones directas con las mujeres, que por lo general nos recibían.

—¿De qué hablaban?

—A veces pedíamos un vaso de agua, luego hablábamos de los niños para finalmente caer en el tema social.

Nos contaban sus problemas domésticos, las dificultades de los maridos con los patrones, el drama de los niños sin escuela. Poco a poco la conversación se hacía fácil.

Juan Avila, el personaje de experiencia en el grupo, cuenta que a los campesinos les llamaba la atención ese grupo juvenil, que terminaron por identificarlo como a un equipo de estudiantes en plan de veraneo.

Una de las primeras dificultades que enfrentaron los estudiantes fueron las distancias. Formados todos en ambiente urbano, no les resultaba fácil habituarse a las distancias campesinas marcadas por cuadras y cuadras. A ocho cuadras de su campamento encontraron las tres primeras casas habitadas por campesinos, pero para desarrollar su plan debieron extender su radio de acción a muchos kilómetros a la redonda.

A la semana de encontrarse en el lugar de operaciones, los jóvenes ya estaban familiarizados con los nombres de los fundos Santa Lucrecia, Santa María, Huencuecho Norte, Los Llanos, Artillero, Auquil, etc.

A esa altura ya retenían en su mente por lo menos los nombres de unos diez verdaderos amigos campesinos que se sumaron a su tarea.

Esos contactos facilitaron su labor, así como el recuerdo de un conflicto que se había producido tiempo atrás en el fundo Auquil, en el cual se habían fogueado algunos trabajadores en la lucha social.

En tres fundos existían comités campesinos sobre los cuales se daban las condiciones adecuadas para la formación de otros tantos sindicatos legales.

La tarea principal de los jóvenes consistía en convencer a los trabajadores agrícolas de la necesidad de crear organizaciones sindicales para encabezar su lucha reivindicativa.

Los estudiantes poseían algunos conocimientos para asesorarlos en las tareas previas a la formación de los sindicatos. Además contaban con la "Cartilla Campesina", que fue justamente planificada por Salomón Corbalán para ilustrar a los hombres del campo sobre sus derechos y deberes.

A medida que el tiempo transcurría, los estudiantes ganaban confianza en su labor y conseguían nuevos aliados. Los campesinos actuaban como enlaces para ponerlos en contacto con otros grupos de trabajadores que, ya enterados de su presencia, la reclamaban para orientarse sobre el papel que debían desempeñar en los comienzos de la lucha social.

Los muchachos pronto olvidaron la impresión que se llevaron el primer día en Pelarco. una chica recuerda:

—Teníamos una visión idílica del campo, por eso la experiencia nos atraía. Antes de instalar el campamento nos habíamos formado la imagen de un campo bello, plagado de árboles, con una vertiente fresca, con frutas. El sitio donde nos instalamos no tenía más de tres árboles y las carpas las levantamos bajo un litre. La vertiente no existía y en su lugar corría un pequeño canal de agua sucia.

El intenso trabajo les hizo olvidar esa primera impresión. La fascinación de la empresa les llevó a desterrar el cansancio y pronto todos no concedieron importancia a las distancias.

El trabajo les empezó a deparar nuevas atracciones. El contacto personal, casa por casa, y con los trabajadores recomendados por los vecinos, produjo sus efectos. Así llegó el instante en que tenían que celebrar su primera reunión importante, la que por supuesto debió realizarse por la noche, ante el peligro que impone la acción de los patrones.

Una noche, en un potrero, se produjo el primer encuentro masivo. De 42 trabajadores de un fundo, a la cita llegaron 40. Se trabajó hasta muy avanzada la noche.

En lugar de la conversación colectiva se escogió primero el intercambio de opiniones por grupos, hasta que se desembocó en la concentración total.

Al retornar a sus carpas los muchachos llevaban en sus libretas las bases de un nuevo sindicato campesino, del cual se daría cuenta oportunamente a la Inspección del Trabajo, para que lo protocolizara antes que el patrón tomara represalias.

No pudieron evitar los estudiantes que sus secretos trajines se filtraran. El dueño del fundo, Eugenio Correa Montt, se enteró, y de inmediato inició la acción para contrarrestar la de los muchachos.

Con habilidad el administrador del fundo, un joven ingeniero agrónomo que se confesó democristiano, hizo circular entre los trabajadores la especie de que los estudiantes habían amenazado a un campesino inválido que se había negado a enrolarse en la empresa sindical.

Convencidos el dueño del fundo y el administrador que no podían contener el sindicato, se empeñaron en impedir su afiliación a la Federación Campesina e Indígena.

Con un golpe de audacia el administrador se hizo llevar por cinco campesinos hasta el campamento de los estudiantes para disuadirlos de su tarea.

Con anterioridad a su llegada un campesino que se enteró de la maniobra avisó a los muchachos de la acción que se iniciaba, de modo que cuando el administrador llegó a las carpas, sus habitantes ya estaban advertidos.

El administrador dejó que los campesinos tomaran la iniciativa, y él guardó silencio. Uno de los trabajadores dijo que se les había pedido que no prosiguieran en su empeño por sindicalizarse, porque ello podría producirle la muerte a su patrón, el que según el administrador estaba muy afectado por esos movimientos.

Los estudiantes reaccionaron, y en lugar de abrir la discusión con los trabajadores, encararon al administrador, produciéndose un diálogo tenso, en el cual chocó la mística de los primeros con la actitud compungida del representante del patrón.

Los muchachos recuerdan esa larga escena en su campamento como una experiencia extraordinaria. Cuentan que al final los campesinos, convencidos que tanto el administrador como el patrón no eran los superhombres que ellos habían valorado durante años, se volvieron contra el primero. El debate finalizó con su retirada humillante.

Los propietarios de otros fundos amagados por la acción de los estudiantes recurrieron a variados sistemas para intimidarlos. Dos muchachas fueron amenazadas físicamente por un patrón y otro los denunció a la Intendencia de Talca, que envió fuerzas de carabineros para investigar.

—Todos esos problemas los olvidábamos fácilmente. Era mucho más fuerte la impresión que nos producía él recibir a nuestro paso el saludo ya familiar de los campesinos.

En una oportunidad en que un grupo de estudiantes intentaba abrir comunicación con una mujer campesina, ésta advirtió a la distancia la presencia del patrón, y enmudeció de inmediato, y así se mantuvo hasta que él llegó a las inmediaciones de la casa.

—¿Usted invitó a esta gente —preguntó el patrón—, que es peligrosa?

Volviéndose hacia los muchachos, el propietario del fundo les dijo con tono desafiante :

—¿Por qué se reúnen en la noche? Yo los invito a una reunión cara al sol, delante de los campesinos.

Los muchachos poco después analizaron el desafío y resolvieron aceptarlo, pero el patrón se arrepintió.

Después de quince días de incansable labor los estudiantes retornaron a Santiago, tostados por el sol, satisfechos de haber llevado adelante una empresa que todavía estiman maravillosa.

Ahora están volcados, al iniciarse las clases en la Universidad, en la tarea de preparar un informe para el Partido Socialista y en la labor de hacer trascender la experiencia para entusiasmar a otros compañeros.

Uno de los estudiantes ha dicho:

—Repetiremos el trabajo no sólo en el campo, sino que lo haremos en las ciudades. Les demostraremos a los jóvenes universitarios que hay motivos por los cuales deben luchar, más importantes que los que proponen los estudiantes democristianos en sus campañas de conquista de votos para ganar la Federación de Estudiantes.

Para todos ellos el premio a su labor, que el líder campesino de Pelarco, Juan Avila, calificó de excelente, fue el desfile final de campesinos en el pueblo. Todos confiesan que se emocionaron cuando se despidieron de sus amigos, los campesinos, cuyos nombres tendrán que mantener en secreto para evitar venganzas de los reaccionarios latifundistas de la zona, muchos de los cuales ya han descargado represalias sobre sus trabajadores.

Los muchachos dicen: —Ahora tienen las herramientas para defenderse. Lo único que nos duele es no haber podido ampliar más nuestra tarea.


Opiniones

Los cambios según el MIR

PUNTO FINAL prosigue en esta edición la serie de entrevistas proyectadas para esclarecer qué entienden por cambios las distintas fuerzas políticas. Corrientemente se habla de "cambios". Chile necesita cambios, se dice, cambios profundos subrayan algunos. Pero el concepto —de tanto barajarse— ha devenido confuso y sin significación real. En anteriores ediciones (números 22 y 23) presentamos la posición del Partido Socialista y del Partido Demócrata Cristiano a través de entrevistas al senador Aniceto Rodríguez Arenas, Secretario General del PS, y al diputado Bosco Parra, del PDC. En esta oportunidad ofrecemos las respuestas del doctor Enrique Sepúlveda U., Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), un partido de extrema izquierda sin representación en el Congreso Nacional, pero de conocida actuación en los medios universitarios. He aquí las respuestas de este dirigente político:

“EL Movimiento de Izquierda Revolucionaria entiende por "cambios" aquellos que significan, en primer lugar, una radical modificación de las relaciones de Chile con los Estados Unidos.

Es algo indiscutible. El movimiento marxista revolucionario chileno no puede ni debe desentenderse de la enorme significación y trascendencia que tiene el cambio operado en la estrategia norteamericana en escala mundial y continental. En Santo Domingo, en Playa Girón y en Brasil (para no citar Vietnam), se ha dado contenido concreto a una concepción global de la política del imperialismo norteamericano, que continentaliza su estrategia militar y política frente a las repúblicas del Caribe y a las situadas al sur del río Bravo.

El presidente Johnson ha notificado a nuestros pueblos que los Estados Unidos intervendrán militarmente en el caso que, en cualquier país del continente, se instaure un gobierno que no cuente con su simpatía, que lleve adelante una acción antimperialista consecuente o que sostenga una conducta revolucionaria socialista. La Fuerza Interamericana de Paz, o cualquiera forma de intervencionismo militar que se acuerde en la Conferencia de Presidentes a realizarse en Punta del Este, vendrá a dar perfil político a una estrategia que el Pentágono está decidido a llevar adelante contra viento y marea.

El MIR parte de esta premisa básica para sostener dos tesis indesglosables de su política antimperialista y liberadora. La primera es que la revolución chilena no puede ser mirada y abordada con criterio puramente localista, con una estrechez "nacional" limitada. Debe ser concebida como parte de un proceso continental, que obliga a la vanguardia revolucionaria a darse una estrategia que no aborde la tarea de la conquista del poder en forma aislada, sino capaz de sortear el peligro de su frustración por un aislamiento que la debilite y que no le proporcione a tiempo un apoyo continental. En segundo lugar, sostenemos que es utópico pensar que la conquista y la subsecuente consolidación del poder revolucionario y antimperialista constituya un sendero alfombrado por las rosas de la "vía pacífica" con sus pugnas democráticas o por la "coexistencia pacífica" con los mismos Estados Unidos que nos han notificado con arrogancia insultante de sus designios intervencionistas.

El imperialismo ha planteado este "cambio" en sus relaciones con los pueblos del hemisferio en forma de una alternativa tajante: sumisión y entreguismo incondicional o lucha a muerte. O dictadura gorila apoyada por ellos, económica y militarmente (en caso de convulsiones sociales) o gobierno revolucionario de los trabajadores dispuesto a vencer o morir en la demanda. Por eso, nuestra consigna de combate por la dignidad y la independencia de la nación, por el triunfo del socialismo en el país, es "Revolución o Muerte".

UN CAMINO

"¿Es política seria el sostener ante el movimiento popular la posibilidad de vencer tamaños obstáculos, de enfrentar tales condiciones objetivas, mediante una estrategia destinada a llegar a la meta socialista, en forma seráfica y pacífica? ¿Está de acuerdo con esta realidad impiadosa, el preparar a los revolucionarios y al pueblo en el silabario de la democracia formal, de la concurrencia a las urnas, del parlamentarismo legalista, en vez de educarlos sistemáticamente en la teoría y en la práctica de la estrategia insurreccional clasista?

Indudablemente, Fidel Castro tiene razón cuando recuerda a los revolucionarios del continente que no hay ejemplo en la historia de que las clases dominantes hayan entregado sus privilegios y su poder en forma voluntaria y pacífica, abandonando el escenario porque la clase obrera y el pueblo obtuvieron mil o diez mil votos de ventaja en un proceso electoral.

Las clases dominantes chilenas están dejando atrás sus viejos esquemas y formas políticas. Se adaptan a estos "cambios" de la situación histórica y política en forma acelerada y concienzuda. Bajo el alero protector de la Democracia Cristiana están aceitando su engranaje económico, solidifican sus monopolios, se unen por encima de sus diferencias políticas en sus poderosas sociedades patronales, fortalecen, día a día, con la ayuda del Pentágono, su aparato represivo, dotándolo de armamento moderno, instruyéndolo en las tácticas de la guerra "antisubversiva", politizándolo para enseñarle que el "enemigo" principal está dentro de las propias fronteras y no fuera. Es visible, por otra parte, que los sectores más recalcitrantes de la burguesía terrateniente y de los clanes se reagrupan y adoptan como bandera la concepción portaliana del "gobierno fuerte", o admiten en sus filas a ex estanqueristas y a nazis redomados. Es la advertencia anticipada de que recurrirán al golpe gorila en caso necesario y que arrojarán la hojarasca parlamentaria y legal en el momento adecuado. No en balde aprendieron el arte de la guerra civil y del asalto al poder cuando se levantaron contra Balmaceda, cubriéndose con la toga romana de la Constitución y el parlamentarismo".

LA IZQUIERDA

"Nosotros pensamos que la "izquierda tradicional" ha sido remisa al replanteo de sus objetivos, de la estrategia de lucha, del carácter de la revolución y no ha sabido enfrentar los cambios urgentes que demanda la nueva situación.

Durante treinta años o más, se ha librado en el país una pública controversia entre el reformismo burgués democristiano y el reformismo obrero. La verdad es que el primero constituye hoy día Gobierno y ha ganado una batalla, pero no ha ganado la guerra, ya que es claro que el movimiento democristiano, encaramado en la cresta de la ola de una coyuntura económica favorable ha sido incapaz de llevar hasta sus últimas consecuencias la revolución democrático-burguesa, para no citar su impotencia de clase para realizar una revolución anticapitalista.

El Movimiento de Izquierda Revolucionaria considera que el movimiento popular chileno tiene la urgente necesidad de enfrentar los "cambios" inevitables que plantea la lucha en las actuales circunstancias, sobre la base de definir ante las masas el carácter de la revolución chilena y latinoamericana, sus fuerzas motrices, el carácter mismo del proceso, la estrategia de combate y la concepción del partido revolucionario de vanguardia.

Nosotros creemos que los jerarcas de Wall Street y los dirigentes más lúcidos de la burguesía criolla no aceptarán jamás que la revolución chilena venga por "etapas", que surja primero un "gobierno popular democrático" que mantenga como base la república parlamentaria burguesa y que abra el camino a una segunda "etapa" socialista.

Nosotros creemos que uno de los "cambios" fundamentales en la estrategia revolucionaria chilena es aceptar lo fundamental, que el imperialismo ha demostrado que quemará todas las etapas en vistas de aplastar a sangre y fuego la revolución.

Hay "cambios" apreciables en la realidad y en el acontecer histórico. Nosotros creemos que la actual crisis de la "izquierda tradicional" no podrá ser solucionada si no se discuten amplia y democráticamente estos problemas y sus posibles soluciones".


Tarifas eléctricas

Nuevo escándalo con el índice de precios

AL terminar el mes de febrero, el inefable director de Estadísticas, el radical Sergio Chaparro, aseguró que el costo de la vida, en los dos primeros meses del año, sólo había subido un 5,5 por ciento.

La cifra no pasó desapercibida ya que las dueñas de casa aseguran que las verdaderas alzas son más grandes que el porcentaje calculado por esa Dirección.

Esa impresión se basa en hechos concretos. En los dos primeros meses del año subieron más de treinta artículos de primera necesidad. En ese período aumentó de precio el pan, harina, locomoción colectiva, fideos, aceite, azúcar, cigarrillos, fósforos, carne de cerdo, pollos, las matrículas de colegio, alimentos para niños y una infinidad de productos, todos ellos de gran importancia.

Pero esas alzas abrumadoras nuevamente se reflejaron en forma poco consistente en los cálculos oficiales de la inflación de la Dirección de Estadística.

Este no es un hecho nuevo. Al comenzar 1967, también los ocho millones de chilenos —tal vez con la única excepción de los democristianos más recalcitrantes— casi murieron de risa al anunciarse que el cálculo oficial de la inflación era de sólo un 17%, en 1966.

Se comprobó que las computadoras de la Dirección de Estadística son "infalibles"... pero sólo cuando se trata de acercarse a los límites de inflación que previamente determinan los Ministros de Hacienda, de Economía y la legión de asesores que acompañan a esos dos Secretarios de Estado. Para este año, el límite máximo de inflación es de 12 por ciento y, por lo tanto, los malabarismos estadísticos tendrán que ser superiores con objeto de concretar un engaño en gran escala.

PUNTO FINAL (Nº 22) hizo un análisis de hechos bastante notorios que provocan fuerte desconfianza en el índice de precios. Ahora se analizarán otros aspectos que van haciendo luz a un proceso, de engaño, que ha permitido al Gobierno asegurar que está controlando y derrotando la inflación.

ALGUNOS HECHOS

Con gran desparpajo el Ministerio de Economía ha estado influyendo en el índice de precios con maniobras que no han sido divulgadas.

Por ejemplo, cuando hace un año subió el precio del arroz, trató por todos los medios de que ese aumento no se reflejara en el índice. Para ello aumentó en una proporción exigua el precio del arroz popular, que tenía alto porcentaje de granos partidos. Ese fue el precio del arroz detectado por el índice de precios, aunque el grueso de los consumidores, simplemente no pudo utilizar ese alimento "popular" debido a la pésima calidad del producto.

Con la cazuela de vaca pasó algo parecido. Para impedir que el alza de este artículo se reflejara en el índice, el Gobierno lo ha mantenido prácticamente congelado. Como resultado, la cazuela ha desaparecido del mercado, reemplazada por el hueso, que antes sólo consumían los animales domésticos. De esa manera, sin embargo, el Gobierno asegura que la inflación está siendo derrotada.

Pero hay hechos más claros, y tal es el caso de la reciente alza de la energía eléctrica.

Por Resolución Nº 13 de la Dirección de Servicios Eléctricos, publicada en el Diario Oficial del 15 de febrero de 1966, se autorizó a la Compañía "Chilena" de Electricidad para aplicar un nuevo pliego de tarifas "provisorias" durante ese año. En diciembre de 1966, esas tarifas se transformaron en "definitivas". Hace poco, el 7 de marzo, el Diario Oficial publicó una nueva Resolución de la Dirección de Servicios Eléctricos, que autorizaba a la Compañía para aplicar en Santiago, Valparaíso y Aconcagua, un nuevo pliego de tarifas "provisorias", durante el año 1967.

Tanto el Ministerio del Interior como el de Economía, aseguraron que el alza promedio de las tarifas eléctricas era de un 12,9%, con lo cual —al menos en teoría— el Gobierno estaba cumpliendo su promesa de no alzar los precios más allá del 12%.

Sin embargo, un análisis a fondo de las nuevas tarifas eléctricas en la zona central, demuestra que nuevamente se está realizando una sutil maniobra para engañar a la opinión pública y provocar una alteración irreal en el índice que mide la inflación.

EL ENGAÑO

En esta oportunidad trataremos de demostrar los siguientes hechos:

1. Efectivamente, el alza promedio otorgada a la Compañía "Chilena" de Electricidad es de un 12,9%.

2. Este aumento, sin embargo, es muy inferior para las tarifas que se reflejarán en el índice de precios, donde el alza sólo será de 6,4%, a pesar de que este porcentaje inferior no beneficiará a nadie.

3. Muy por el contrario, el alza real que afectará a los sectores más pobres será, en verdad, de un 14%.

Para medir la influencia de un alza eléctrica en el índice de precios, los técnicos han tenido que considerar alguna de las muchas tarifas eléctricas que existen.

Por ejemplo, no tiene el mismo valor comercial la tarifa eléctrica que pagan los industriales, los comerciantes o los simples dueños de casa. Asimismo, son diferentes los precios por kilowatts de las residencias que consumen 120 kwh. mensuales o las que consumen sólo 60 kwh. al mes.

Para resolver estas dificultades, el índice de precios ha estimado que la tarifa media que se considerará para medir las alzas, es la que afecta a las residencias con un consumo mensual de 60 kwh.

Esclarecido este punto, veamos cómo el Gobierno dividió las alzas de tarifas en el nuevo pliego concedido a Chilectra.

Durante el año 1966, Chilectra tenía vigentes las siguientes tarifas:

—Los consumos inferiores a 20 kwh. al mes, pagaban 123,2 pesos por cada kilowatt de consumo.

—Los siguientes 30 kw. de consumo pagaban 201,1 pesos por unidad.

—Finalmente, el exceso hasta 120 kwh. pagaba 275,4 pesos por kilowatt.

El nuevo pliego de tarifas aprobado para 1967, tiene modificaciones importantes, en especial porque introducen un cambio sutil en los cálculos de la inflación:

—Los consumos inferiores a 20 kwh. al mes, pagarán ahora 140,5 pesos por cada kilo-watt de consumo.

—Los siguientes 40 kw. pagan 229,3 pesos por kilowatt.

—Finalmente, el exceso sobre 60 kw. debe pagar ahora 314 pesos por cada kilowatt de consumo.

Utilizando estas tarifas oficiales se deduce que un consumo de 60 kw. al mes pagaba el año pasado una tarifa de 11.251 pesos. En el año 1967, ese mismo consumo debe pagar sólo 11.982. Es decir, el alza se reduce a un 6,4%.

Lo notable en este caso es que el índice de precios toma en cuenta nada más que este aumento reducido para medir la influencia que tiene el alza eléctrica en el costo general de la vida. El Gobierno, con habilidad, ha logrado reducir ese impacto en los cálculos inflacionarios, aunque en nada ha aliviado la real situación de los consumidores.

DISCULPAS

Seguramente, el Gobierno tiene reservada una candorosa explicación para hecho tan insólito.

Asegurará, por ejemplo, que el alza inferior, de sólo un 6,4%, beneficiará a las personas modestas que consumen poca energía eléctrica.

Pero ese argumento se derrumba ante otro hecho. Las mismas tarifas aprobadas para el presente año influyen la tradicional tarifa BI, que beneficia a las viviendas que no consumen más de 12 kwh. al mes, justamente los grupos habitacionales más modestos del país.

Esta tarifa, en 1966, tenía un costo de 788 pesos por kilowatt-hora.

Para 1967, el Gobierno alzó esa tarifa a 898 pesos mensuales. El alza en este caso llega a un 14%. Al Gobierno le importó poco castigar en forma mucho más dura a estos grupos más modestos, porque esa alza no afectará en absoluto los planes propagandísticos para "controlar" la inflación.

En síntesis, el Gobierno repartió salomónicamente el alza de las tarifas eléctricas este año: 12,9% para Chilectra; 14% para los marginales, y un modesto 6,4% para el índice del costo de la vida.

Más de algún lector acudirá presuroso a revisar su cuenta de luz y se sorprenderá, ya que a la mayoría no se le aplican ninguna de las tarifas señaladas y, además, sus consumos superan holgadamente los 60 kwh. mensuales que coloca como mínimo el índice de precios.

Una casa de dos dormitorio, que tiene un refrigerador, una juguera, radio, plancha y una modesta lavadora, nunca podrá consumir menos de 150 kwh. A esa casa no le será aplicada la tarifa privilegiada del índice. A ella le corresponde la tarifa B III, que afecta a los consumos que excedan los 120 kwh. al mes. El alza que le corresponde a este modesto propietario es de 14%.

Si esta misma persona vive en un barrio apartado, donde no hay gas o no reparten gas licuado, tendrá entonces una cocina y un termo eléctrico. En ese caso viene el recargo por demanda máxima, cuya alza esta vez es de un 16,6%.

Como última disculpa, el Ministro de Economía podrá advertir que las tarifas eléctricas son fijadas por la Dirección de Servicios Eléctricos y Gas, organismo que depende del Ministerio del Interior. Pero tampoco en este caso esa disculpa será valedera, ya que el propio Ministerio de Economía insertó en la Ley de Reajustes del año 1966, una disposición que obligó a todos los organismos del Estado que fijan precios o tarifas, a someter sus Resoluciones al visto bueno del Ministerio de Economía, y así se está haciendo desde el año pasado.

En el total de artículos que forman el índice de precios, el alumbrado doméstico tiene apenas una ponderación del 1,20%. Si con este artículo que representa tan poco se hacen tales arreglines y enjuagues, ¡qué no se hará con aquellos artículos que representan el tres o el cuatro por ciento del índice!

LUCIFER


El "otro yo" de las elecciones

EN un país tan "politiquerizado" como Chile, existe siempre el grave peligro de que la proximidad de elecciones nacionales sirva como biombo que cubra, momentáneamente, la verdadera tragedia económica y social en que vive la mayoría. Los candidatos —ya se sabe— son hombres que, desde el instante en que aceptan la postulación, comienzan a vivir un clima artificial, y de hombres sensatos devienen en enfermos mentales. Como entre todos ellos consiguen acaparar la atención de casi la totalidad de la población, sucede que el país entero entra a vivir un clima artificial, en el que muchas veces la imaginación suple al estómago. Un verdadero carnaval de propaganda cubre el país de sur a norte; las radios se desgañitan lanzando propaganda electorera. Y los partidos políticos, cuando ven que la fecha de la elección se les viene encima, comienzan a ceder en sus posiciones ideológicas o programáticas, y se entregan de lleno a la tarea más prosaica y concreta de conseguir votos, sea como fuere.

Los movimientos huelguísticos, por ejemplo, decaen notoriamente cuando se acerca una elección. En la oportunidad actual, sólo algunas huelgas han quebrado un tanto la monotonía. Los partidos políticos encargados de soplar la llama de la agitación social, decretan que la elección es la tarea fundamental del momento y que todas las otras deben postergarse en aras de la obtención de un buen porcentaje de sufragios.

Sin embargo, la triste experiencia señala que jamás las elecciones han conseguido curar los males nacionales; a lo más, consiguen adormecerlos brevemente.

¿Sobre qué condiciones nacionales va a plantearse esta elección de regidores? Veamos algunos aspectos. El año pasado, según el Instituto de Economía de la U. de Chile, la cesantía de la fuerza de trabajo alcanzó a un 4,33% (los obreros, a un 6,66%). En síntesis, puede afirmarse que hubo más de 125.000 cesantes en todo Chile.

Tampoco hay razones para esperar que haya aumentado el consumo promedio de calorías diarias de los chilenos, a partir del escalofriante dato que aportó el SNS, en 1960, cuando señaló que este promedio alcanzaba a 2.200. (En la india es de 1.880.)

Es evidente que una situación nacional como la que configuran los datos anteriores, no puede enfrentarse sin la decisión de aplicar medidas que afecten realmente al fondo de la estructura socioeconómica chilena. El actual Gobierno, en este sentido, sólo ha propiciado una medida que pudiera tener tal carácter: la reforma agraria. Sin embargo, poco a poco los efectos de esta reforma han ido deslavándose, debido principalmente a las enormes contradicciones internas de que adolece el movimiento poli-clasista llamado democracia cristiana. Ya no serán 100.000 los nuevos propietarios agrícolas. El propio Gobierno rebajó esta cifra a 60.000. Tampoco se construirán las 360.000 nuevas viviendas; ahora se habla tímidamente de 250.000. De otras reformas, que parecen obvias e imprescindibles, como la bancaria y la de la empresa (incorporadas al evangelio democristiano) sólo hablan algunos conductores del sector "rebelde" de la DC, sin conseguir que sus exhortaciones conmuevan a las altas esferas.

Algo similar ocurre con la reforma tributaria. Según los cálculos para este año, de cada 100 pesos de impuestos fiscales, 70 los pagarán los trabajadores a través de los impuestos indirectos. Esto es peor que en 1966. El año que pasó, este porcentaje alcanzó al 68,4%.

Paralelamente, el alza del costo de la vida sigue su carrera ascendente. De acuerdo con los cálculos de la Dirección de Estadísticas y Censo, el aumento de los precios alcanza a un 5,5% en los dos primeros meses de este año. De continuar este ritmo, 1967 cerraría con un alza "oficial" del 33%, lo que colocaría a este Gobierno en el nivel de las Administraciones más retrógradas de los últimos tiempos, por supuesto que los sueldos y salarios no han subido en un porcentaje igual. Esta es una verdad que no requiere de explicación matemática, porque todos los trabajadores la conocen mejor que nadie. Sin embargo, el dólar sigue subiendo de precio (y consecuencialmente, desvalorizándose nuestro anémico escudo). A comienzos de la segunda semana de marzo, subió 100 pesos. La explicación fue: el alza del costo de la vida.

Mientras tanto, el imperialismo norteamericano continúa gozando de las delicias de esta situación. Para este año se calcula que Chile exportará 290 millones de dólares, cifra que equivale a más del 60% de la inversión fiscal programada para este mismo año de 1967.

Mientras Chile exporta tantos millones de dólares, a miles de muchachos que quieren entrar a la Universidad se les han cerrado las puertas, debido a la incapacidad material para absorber a tantos estudiantes egresados de secundaria y con deseos y posibilidades de continuar estudiando una carrera. De esta manera, las calles céntricas de Santiago han visto por primera vez grupos de jóvenes pidiendo a gritos que les permitan estudiar.

Esto es lo que se refiere a quienes salieron de los liceos. Los que quieren entrar a los colegios también padecen de una situación semejante. Además de la lucha agotadora por obtener una matrícula "donde sea", viene el problema del equipamiento del muchacho. Hasta "El Mercurio" decidió preocuparse de este problema y publicó una encuesta periodística destinada a precisar cuánto necesitan los padres para enviar a sus hijos a las escuelas, "con una sola pinta". Según dichos cálculos mercuriales, los jóvenes de talla 36 requieren un gasto de Eº 279,62 sólo en uniforme, blusa, delantal y abrigo. El resto de los útiles no se ha considerado. A esto debe agregarse que ya han llegado reclamos de provincias porque han desaparecido los cuadernos. La razón es que los comerciantes los tienen acaparados esperando una nueva fijación de precios.


Entrevista

El sueño de Manns

NOS citamos con Patricio Manns. Reportaje, pero algo más. Su casa. Equipo fonográfico, discos, libros y papeles por todos lados. Vamos bien, pensamos, no canta por casualidad. Y además canta opinando.

Algunos creen que vive como un maharajá. Todo lo contrario. Quizá porque ven a otros artistas _ de "izquierda" banqueteándose sin fin. A veces comen los Manns, y a veces no. No se exhibe en los cafés intelectualoides. Emplea su tiempo en crear, trabajar. Canciones, novelas, cuentos, guiones, porque también abordó el cine. Lástima, porque no puede asistir al "cocktail" social de los buenos bienpensantes. Nació un 3 de agosto de 1937, y aún no tuvo tiempo de aburguesarse y es muy posible que la historia no se lo permita nunca. Temíamos, con franqueza, la pose, la solemnidad progresista. Sonríe, P. M., el introvertido: "Todos creen que lo paso rebién... Ya ves..." Entonces vemos las canciones de ese largo coral que es "El sueño americano". Toma la guitarra y lo canta entero. El coral se las trae. Quedamos en poder del texto:

"Adiós, amor: a la lucha/ me está llamando el tambor:/ voy a teñir con mi sangre/ mis manos de labrador." Y en la misma canción (Alta Lanza): "Adiós, amor: guerrillero/ desde esta mañana soy:/ cuelga mi beso en tu boca/ y así sabrás donde estoy." Vuelve a hablar con su amada el protagonista, el inmenso pueblo, en "Vidala del montonero": "...quién sabe si los fusiles/ me dejarán que te tenga..." ¿Por qué? Porque "nos tumbaron el pingo/ ya llegó el gringo". ¿Y de dónde llega el míster? El pueblo y su intérprete, su amauta, su cantor, lo saben: "Qué caray / apenas gritan/ que hay metal en el potrero/ viene el gringo desde el norte/ lo saca y deja el auje'ro". Vale la pena seguir con esta chacarera (Ya no somos nosotros): "Qué caray: apenas grito/ que me siento libertario/ me cambian la vestimenta/ por una de presidiario". Y después: "Ya no somos de este valle,/ ya no somos de este monte/ y too lo que uno labra/ se va, usté sabe pa'dónde."

Patricio Manns no necesita del panfleto, pues con la poesía le es suficiente. En una carta que enviara a Mina Kautsky, decía Engels: "... creo que la tendencia debe resaltar de la acción y la situación, sin que sea explícitamente formulada." Tomando estas palabras en su espíritu y no dogmatizando su letra, que puede ser utilizada por algunos para no decir nada de nada, "El sueño americano" va a lo hondo, al menos mucho más hondo que tanto folklorista y artistas en general que ocultan tanto su ideología con alusiones y alegorías de una cautela , tan exagerada que se parece» a la cobardía, que en definitiva entregan obras con el techo a dos aguas como para que el diablo no se ofenda y como para embaucar a Dios. Manns no crea falsas ilusiones, palomas confitadas, babeos coexistentes. Quizá no desarrolla todo su poder de copla, de imagen sintética, hiriente, y muchas de sus metáforas rozan la retórica, pero no se permite la confusión temerosa. Hablando de confusiones: "¿cómo ves todo esto, Patricio, esta vida moribunda en el subdesarrollo?" "Mira, lo veo con tristeza... Con toda la injusticia que hay, yo noto que lo que se está haciendo ya no da más, ya es muy blando... Y eso no da muchas esperanzas... No creo que cambie nada con elecciones ... ¿Ves tú? Ya se ha hablado demasiado..."

Patricio Manns es el típico artista sano y avanzado en su ideología, mordido por los engranajes de los medios de comunicación del sistema, con sus imposiciones, su comercio vil, sus censuras. Y que se siente aislado, sin un sólido respaldo ideológico detrás suyo y que a pesar de todo sigue cavando en su veta, como un solitario pirquinero. Sus discos no son pasados por radio y por algo será. El capitalismo no le paga a nadie para que hable mal de él y si le paga es para utilizarlo, para coexistir porque en realidad no le molesta. Hay artistas como quería un señor muy antiguo llamado Sócrates: "Dios me puso sobre el mundo como a un tábano sobre un caballo para picarlo y mantenerlo despierto." No nos debe asombrar que a veces el riñón izquierdo del sistema provea al mismo de "vedettes" y hasta "cocottes" que tañen la lira para la densa digestión de los príncipes. Es porque el riñón se ha fosilizado, ladra pero no muerde. Pero Manns no es un bufón exitista, es un cantor beligerante, que siente a su generación. "El sueño americano" concluye con "América, novia mía" sabe bien que "es duro el camino del libertador".

JULIO HUASI


Reeditan a Lipschutz

Para el próximo mes de abril la Editorial Andrés Bello tiene fijada la reedición del libro del científico e indigenista Alejandro Lipschutz, "El Problema Racial en la Conquista de América, y el Mestizaje". La edición anterior fue de Editorial Austral, en 1963. El profesor Lipschutz termina en estos días las últimas correcciones a esta nueva edición de su obra mayor. Además, prepara una serie de recuerdos para una revista de la capital


Crítica

Quiroga, hace 30 años

HACE treinta años, Horacio Silvestre Quiroga, por propia decisión, puso fin a su vida. Tenía 58 años cuando en la madrugada del 19 de febrero de 1937 le fue encontrado un "vaso con cianuro que evidenciaba la causa del fallecimiento". Quiroga padecía de un cáncer gástrico que los médicos consideraron inútil operar.

Aunque uruguayo de nacimiento, toda su formación literaria transcurre en Argentina, en donde vive hasta su muerte (no es casual su amistad con Lugones, a pesar de la diferencia de años, y con Ezequiel Martínez Estrada); pero Quiroga es un ser que lleva la desdicha sobre sus hombros. Cuando sólo contaba un año de edad, en 1879, muere su padre en forma trágica: se le engancha su escopeta de caza y se le escapa un tiro mortal. Pocos años después, su padrastro Ascenios Barcos, se suicida a causa de una parálisis. En 1901 mueren dos de sus hermanos mayores: Pastora y prudencio: un año después, en 1902, Quiroga mata, casualmente, a su íntimo amigo Federico Ferrando, mientras examina una escopeta en la casa de este último. En 1915 se suicida su primera mujer, Ana María, que ingiere una fuerte dosis de sublimado. Su agonía dura nada menos que ocho días. Ya por ese tiempo Quiroga vivía en Misiones.

Toda esta sucesión de hechos trágicos, y que no hemos enumerado por simple complacencia, juegan una enorme influencia en la mayor parte de su narrativa. El horror y la muerte son constantes más o menos ostensibles en sus cuentos y novelas. Quiroga, hijo de padre argentino, se mueve sin dificultad en Buenos Aires y en su casa de San Ignacio, en Misiones, en donde vive en dos etapas muy diferentes de su vida.

Hombre con vocación de solitario, su carácter firme no encuentra obstáculos en la selva misionera. Sin embargo, si se examina su obra, a partir de Los arrecifes de coral, poemas del más puro y encendido modernismo, que son vituperados por la crítica de su tiempo (1901), pasando por El crimen del otro, Los perseguidos (una de las primeras novelas de carácter siquiátrico que se escribieron en América Latina), hasta llegar a sus famosos cuentos de amor, locura y muerte, se podrá apreciar que hay ciertas incidencias autobiográficas dignas de ser consideradas. Toda la sucesión de hechos trágicos, en más de alguna medida, configuraron, destruyeron o reafirmaron su personalidad de escritor. "Esta fatalidad de la experiencia se convierte luego en un amor por ella y se llega a apreciarla como el único valor, la única arma que se posee para acercarse a las cosas con alguna coherencia", señala al respecto Noé Jitrik en su libro Horacio Quiroga, una obra de experiencia y riesgo.

Todo lo anterior parece empozarse en algunas decisiones-límites que adopta Quiroga. En los últimos años de su vida determina no seguir escribiendo; vuelve al paraje misionero, a pesar de que su nueva esposa, María Elena, le reprocha cotidianamente la elección, hasta que se aleja de él en 1936. A lo anterior hay que agregar su predilección, casi fanática, por los inventos y por las colecciones de herramientas; se dice que Quiroga visitaba casi a diario una de las mayores ferreterías de Buenos Aires en busca de herramientas raras y otros artículos similares. Otro

rasgo que tipifica su carácter se encuentra en la educación que da a sus hijos, a quienes obliga, desde muy pequeños, a enfrentar peligros reales para que venzan el miedo.

Todas estas situaciones, por lo demás, quedaron registradas, de una u otra forma, en sus relatos. De lo único que nunca habló fue del suicidio de su primera esposa, de quien no parecía guardar buenos recuerdos.

No es nada nuevo afirmar que toda la obra de Quiroga es el trasunto de su azarosa vida; sin embargo, hay algunos relatos que se escapan a ese marco casi obsesivo. En Los mensú, por ejemplo, Quiroga relata la historia de la ejecución de una venganza; el ambiente en que se desarrolla la narración —los yerbatales de Misiones— está descrito con una intensidad casi cinematográfica y es uno de los pocos cuentos de recreación social que escribió Quiroga en su vida.

Quiroga pese a que descubrió por sí mismo la explotación a que era sometido el campesino argentino —la peonada, como dicen allá—, no tuvo nunca una posición política más o menos lúcida. Creía, eso sí, en cierto paternalismo patronal, a pesar de que en 1901, en la misma fecha en que publicó Los arrecifes de coral, se declaró "un materialista convencido". Oscar Masotta y Jorge Lafforgue escribieron, en una cronología sobre Quiroga, que "todo esto tal vez no sea totalmente imputable a la voluntad de Quiroga, sino más bien a cierta oscuridad de su espíritu de la que él no habría sabido liberarse y que consistía en no poder distinguir entre el oportunismo dogmático de ciertas afirmaciones de izquierda y el contenido valedero de esas afirmaciones".

Con todos los claroscuros de su vida y de su obra, con toda su predilección por el horror (no olvidemos que Quiroga fue uno de los lectores más apasionados de Poe) y con todo el peso de sus equivocaciones y de sus ternuras, la obra de Horacio Quiroga ha permanecido como una de las narrativas más importantes que se han producido en el continente.

CARLOS OSSA


Arte

Cine y revolución

PARA nadie es un misterio que, a fin de cuentas, el personaje central del Primer Encuentro de Cineastas Latinoamericanos, realizado en Viña del Mar, fue el cubano Alfredo Guevara, director del ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica), quien viajó a Chile junto a Saúl Yelín, encabezando la delegación cubana al 5º Festival Latinoamericano de Cine y al Primer Encuentro de Cineastas del continente. La muestra del nuevo cine cubano se compuso de tres films: Manuela, del joven director de 22 años, Humberto Solas, que obtuvo el premio Paola; Now, del joven Santiago Alvarez, que ganó el premio del Jurado, y Cerro Pelado, también de Santiago Alvarez. El éxito de la muestra cubana fue muy claro, a mucha distancia, y por unanimidad. Antes de regresar a La Habana, Alfredo Guevara sostuvo el siguiente diálogo con PUNTO FINAL, justamente sobre el nuevo cine cubano:

P: ¿Habría alguna filiación entre el nuevo cine de Cuba y lo que antes se hacía cinematográficamente en su país?

R: No hay relación de continuidad entre lo que fue la utilización de los medios técnicos cinematográficos al servicio de objetivos típicamente propagandísticos o vulgarmente comerciales, y el proceso cultural que ha dado lugar al nuevo cine cubano, en algunos aspectos aún embrionario, y que sin embargo por una serie de características y perspectivas, es digno ya de ser considerado como una de las más interesantes manifestaciones artísticas de nuestro país. Esto no es solamente el directo resultado de diferencias ideológicas de principio, o de una elaboración política precisa, de un plan y de la tabla de valores que lo sustenta. Las diferencias existen y no pueden ser más agudas. Pero sus raíces se remontan en la historia a la formación de nuestra nación, y tratan de encontrar asideros en las más logradas, elaboradas y válidas expresiones de la cultura artística.

CON LA REVOLUCIÓN

P: ¿En qué momento aparece el nuevo cine cubano?

R: La cinematografía cubana surge con el triunfo revolucionario, y la ley que crea sus instrumentos de trabajo, promulgada el 24 de marzo de 1959, o sea, tres meses después de la entrada de Fidel en La Habana. Se ofreció al poder revolucionario la oportunidad de afirmar una apertura que no ha sido nunca restringida. Baste recordar que esa ley señala, operando como un verdadero manifiesto, que "el cine es un arte". Reconocer este carácter, claro está, no supone ninguna novedad o forma de heroísmo, pero fijar esa premisa como línea de trabajo y respetarla y profundizarla, permite, y permitió, abrir puertas, cerrar falsos caminos y buscar antecedentes no en la historia cinematográfica como relación cronológica de la producción fílmica, sino en la de las tradiciones, experiencias inmediatas y espíritu de búsqueda, y experimentación de la cultura cubana y de sus manifestaciones artísticas.

La vida del nuevo cine y el disfrute de un clima de libertad, abierto y propicio a la creación, resulta de este modo culminación natural de la inquietud y actividad cinematográfica y combatiente que se desarrolló en los años de la lucha clandestina y guerrillera. Los cine-clubes y otros grupos de artistas fueron centros de difusión de los ideales revolucionarios, y de resistencia a las presiones culturales y políticas dirigidas a deformar y empobrecer el carácter nacional.

"APENAS COMENZAMOS"

No sería justo dejar la impresión de que la cinematografía cubana ha sido capaz de crear valiosas obras de arte, dignas de universal o permanente estima. O de que pretendemos sugerir esta conclusión. Lejos de ello habrá que decir con toda franqueza que apenas comenzamos. Y que si el movimiento documental ha alcanzado auténticos triunfos internacionales, y sobre todo un nivel medio aceptable, y la capacidad de acompañar como protagonista —y no sólo como "reseñador", subrayo— la vida y los combates de nuestro pueblo, no es corto el camino que nos queda por recorrer en ese y otros géneros.

P: Es sabido que lo mejor del cine cubano nuevo son sus documentales. ¿Podría usted citar algunos nombres, algunos títulos de películas documentales? ¿Cuál será la misión que desempeñen en el futuro inmediato, cinematográfica y revolucionariamente estos jóvenes cineastas?

R: Documentalistas como Santiago Alvarez (Now, Ciclón, Año 7, Cerro Pelado, y ahora, vietnam, martes 13 de diciembre) y Osear Valdés (Vaqueros del Cauto y El Ring), o Rogelio Paris (Hombres de Renté, y Nosotros, la Música), José Massip (Historia de un Ballet y Los tiempos del joven Martí) y Faustino Canel (Hemingway y Congo 1960), o Alberto Roldan (Colina Lenin y Primer Carnaval Socialista), Manuel Octavio Gómez (Historia de una batalla), Guillen Landriáni En un barrio viejo y Ociel del Toa) y pineda Barnet (David, reconstrucción de la vida de Frank País); realizadores de films de ficción como Tomás Gutiérrez Alea (Historias de la Revolución, Las 12 sillas, Cumbite, La Muerte de un Burócrata y Memoria del Subdesarrollo), Julio García Espinosa (El joven rebelde y Las Aventuras de Juan Quinquín), Jorge Fraga (Año Nuevo), o Humberto Solas (Manuela), han dejado ya una huella.

Su obra, que busca las raíces no como fuente de confort intelectual sino para superarlas enriqueciéndolas, es acaso hasta ahora, en el orden artístico, el testimonio más completo de que dispone la revolución.

El cine cubano se desarrolla entre las limitaciones de la inexperiencia, la frescura del descubrimiento y la gran "chance" de vivir una revolución, nuestra revolución.

PUBLICO CRITICO

P: ¿Ha creado el proceso revolucionario de Cuba, además de un nuevo cine, un nuevo público? ¿Cómo ve el cineasta a este nuevo público? ¿En qué medida condiciona este nuevo público al nuevo cine, y viceversa? ¿En qué medida el nuevo público se transforma dentro de una Revolución en una EXIGENCIA permanente para el creador, o no lo es?

R: La revolución Incide en la cultura cinematográfica de diversas maneras y en un marco que no se ciñe a los creadores. Millones de adultos han descubierto el arte cinematográfico, y adquirido la posibilidad, y el derecho a ver y apreciar las más significativas obras de todos los tiempos y países, y lo mejor de la producción actual. Y esta incorporación de un nuevo público no sólo debe medirse en términos de millones. En el campo y la ciudad la riqueza de la programación, su diversidad, corresponden exactamente a un proceso social que desencadena y alcanza la alfabetización total, incorpora a la mayor parte de la población al esfuerzo por alcanzar el sexto grado de escolaridad, y da todo su aliento a los cursos de superación técnica y científica para los trabajadores. Si a este impetuoso desarrollo de la instrucción popular unimos la presencia de más de doscientos mil jóvenes becados, y entre becados y otros estudiantes, de treinta y cinco mil universitarios, podremos calcular que la práctica revolucionaria está creando condiciones que provocarán inequívocamente un complejo de saltos cualitativos hasta hacer de un público de millones, cantera de exigencias, críticas y garantía de diversidad.

Este público históricamente nuevo y cualitativamente distinto condiciona, con su sola existencia y sin que la sociedad haga o deba hacer otro esfuerzo, un clima a la creación artística. No como una presión, sino ofreciendo un interlocutor, por mucho tiempo ausente.

HERNÁN LAVIN CERDA


HECHOS Y PERSONAJES

CONTRADICCIONES

JAIME CELEDÓN, actor y director del ICTUS, escribe sobre el ghetto cultural chileno (Ercilla, 15 de marzo) ; Celedón, desde luego, sabe quiénes son los responsables y los nombra; los que mantienen el statu actual. Sin embargo, hacia el final de su artículo muestra un empecinado optimismo y dice que "los eternos postergados en el actual statu social tienen derecho a esperar de este Gobierno una respuesta activa y generosa".

Darse cuenta del problema, denunciar a sus causantes (la sociedad burguesa) y esperar de ellos mismos "una respuesta activa y generosa" es —qué duda cabe— nada más y nada menos que una paradoja al estilo de Ionesco.

ISAAC BABEL

FUE FUSILADO en 1941 y reivindicado en 1956, luego de que Jruschov denunció la política que, eufemísticamente, se ha dado en llamar CULTO A LA PERSONALIDAD. Babel, escritor ruso de origen judío, empieza a conocerse ahora, en la práctica. No hace mucho el diario EL SIGLO. (12-3-67) publicó uno de sus relatos: UNA CARTA; también la revista UNION, de los escritores cubanos, incluyó en su edición de diciembre de 1966 una hermosa narración de Babel: MIS PRIMEROS HONORARIOS. Lástima que con o sin reivindicación, Babel no pueda resucitar.

LABORATORIO SOCIALISTA

LEOPOLDO MARECHAL, uno de los grandes de la literatura argentina, estuvo recientemente en Cuba (integró el jurado de novela del Concurso de la Casa de las Américas). interrogado sobre sus impresiones cubanas, respondió: "A primera vista, y mirada con ojos imparciales, Cuba me parece un gran laboratorio donde se plasma la primera experiencia socialista integral de Hispanoamérica, por encima de cualquier "parnaso teórico" de ideas, me parece que Cuba está realizando una revolución nacional y popular típicamente cubana e hispanoamericana, que puede servir de ejemplo a otras que, sin duda, se darán en nuestro continente, cada una con su estilo propio, es decir, original".

Hay que señalar que el escritor argentino es un hombre de 67 años, conocido por sus novelas Adán Buenosayres y El banquete de Severo Arcángel. Se ha caracterizado siempre por sus ideas cautelosas y por un peronismo más o menos militante. En todo caso, sus declaraciones no son un arranque de lirismo o un impulso de juventud.

IRINEO FUNES


Un cura va al infierno

El compañero Jaime

EL cura Jaime Berenguer llegó a Chile hace cuatro años, procedente de Cataluña (España). Bajó al corazón del infierno: la Población Santa Adriana, en Santiago, donde se hacinan 836 familias que viven prácticamente como animales.

El Arzobispado le construyó una casa con las comodidades que exige la dignidad humana. Pero Berenguer no quiere habitarla. Vive en la misma población, en una casa de madera, casi tan humilde como las de los pobladores. Ellos le llaman "el compañero Jaime". En realidad, Berenguer parece uno más. Tiene 32 años, viste camisa abierta y pantalón deportivo, y sus ideas corresponden a las de una generación de sacerdotes que comprueban que la medicina del confesionario no mejora la suerte de los explotados.

Berenguer piensa que no hay incompatibilidad entre el ministerio religioso y el matrimonio. A su juicio, un cura puede casarse y continuar trabajando honradamente en lo que constituye su vocación. Subraya que el celibato debe ser voluntario para los sacerdotes.

Pero su mayor preocupación es la lucha de los pobladores de Santa Adriana. La población, en realidad, es un infierno para atormentar a los parias del sistema social chileno. Hace un año y medio ellos esperan se les ubique en terrenos urbanizados. El 16 de enero de 1965 se les prometió que serían llevados a la chacra Santa Elena. Pero sólo fue una promesa de las autoridades forzadas por la toma de terrenos que los sin casa hicieron en el paradero 6 de la Gran Avenida. La chacra Santa Elena tiene 52 hectáreas, y fue adquirida por el Gobierno en 621 millones de pesos a la familia Larraín. Es la "tierra prometida" de los habitantes de la lóbrega Población Santa Adriana.

El tiempo, sin embargo, ha pasado en vano. Entretanto, han muerto cuarenta niños y diez adultos, unos de diarreas y los otros de bronconeumonías. En cada "vivienda" habitan seis personas como término medio. Los "servicios higiénicos" son comunes y la promiscuidad llega a extremos dantescos. Sin embargo, los pobladores de Santa Adriana luchan y se organizan sin desmayo. Leen y discuten acerca de la revolución. Alientan una esperanza.

Y alentar una esperanza en Santa Adriana ya es pelearle a la realidad deprimente que es denominador común de tantas poblaciones y frustradora de tantas buenas intenciones. Allí otro espíritu es el que prima, y la conducta de la mayoría, trabajar por todos y para todos, deja avizorar un porvenir diferente para cuando las cosas tengan que cambiar verdaderamente.

El padre Berenguer, el "compañero Jaime", no ha querido escapar a ese ambiente. Al contrario, se ha integrado a la realidad en que le toca desempeñar sus tareas espirituales. Sabe que la oración no basta. Por eso toma parte en la lucha de los pobladores y desconfía, como ellos, de los que llegan en vísperas de elecciones ofreciendo soluciones rosadas. "Cuando hay elecciones —dice— todos se acuerdan de los pobladores, pero después nadie viene a cumplir lo prometido".

Su actitud decidida ha provocado problemas al "compañero Jaime". Estuvo detenido con otros pobladores que lucharon por un pedazo de tierra en el paradero 22 de Gran Avenida. El gobernador del departamento Pedro Aguirre Cerda, Francisco Rivera, amenazó aplicarle la Ley de Seguridad interior del Estado y se quejó al Arzobispado. El vicario general, monseñor Pedro Castex, lo ha protegido hasta ahora de esas amenazas. El "compañero Jaime" es un admirador del cura-guerrillero colombiano Camilo Torres, que perdió la vida combatiendo por su pueblo. Sin embargo, piensa que también es difícil mantener la paz en ciertas circunstancias, por ejemplo, cuando los carabineros desalojan brutalmente a los pobladores, como ocurrió el 16 de marzo en Barrancas.

Cuando se le pregunta, contesta con ojos entristecidos: "Si la gente sin casa tomara las armas, no sé lo que haría; pero de una cosa estoy cierto, y es que me encontraría al lado de los oprimidos, y en ese caso si sintiera pasar balas sobre mi cabeza, también tomaría la metralleta". No cree que sea el método, está contra sus convicciones, pero en la oscuridad atenazada de miseria de la Población Santa Adriana, piensa que a lo mejor...

XIMENA CANNOBIO


Punto de vista

Los "amateurs" de las elecciones

RESULTA extraño que hasta el momento Germán Becker no haya aprovechado la oportunidad que le están brindando los candidatos a regidores para elaborar una campaña propagandística destinada a convencer a todo el mundo que en Chile la vida no está tan cara como lo asegura la oposición al Gobierno de Frei. Porque si hubiera alcanzado a los niveles que los opositores señalan, resultaría punto menos que increíble encontrar a alguien dispuesto a trabajar intensamente, con sacrificio y dedicación, y gratis más encima. Los más románticos (entre los cuales no puede encontrarse a Becker, naturalmente) suspirarán y sentenciarán, complacidos: "Aún quedan chilenos altruistas". Ya eso es raro. Más raro, aún, es que esos altruistas alcancen a la suma de 6.332 en todo Chile.

Pero las cifras no engañan. Esos 6.332 candidatos a regidores existen realmente. Pertenecen a todos los partidos, de modo que ninguna corriente política tiene derecho a atribuirse para sí el honor de contar con el monopolio del altruismo. Esos "apóstoles" del servicio a sus semejantes luchan denodadamente para que se les permita sacrificarse gratuitamente durante cuatro años en un municipio. La ley dice expresamente que no podrán cobrar un centavo por tales servicios. Formarán una especie de liga "amateur" de la política criolla. No todos cumplirán sus deseos, lo que indica una vez más la estrechez de este país tan subdesarrollado que no cuenta con las plazas suficientes para albergar a tan sacrificados ciudadanos. De ellos, sólo 1.620 serán los elegidos.

Esta es otra dimensión escondida de las elecciones a regidores que están convulsionando al país. La inmensa mayoría del electorado no alcanza a divisar bien para qué cosa concreta sirve la Municipalidad, como no sea para entrabar más aún el ya intrincado discurrir por este valle de lágrimas. Los que bien saben para qué sirve, prefieren callarse o están obligados a ello. De pronto surgen voces tratando de descorrer el velo, pero son voces aisladas que no consiguen penetrar la cortina de intereses políticos que rodean a los municipios de todo Chile.

La realidad es que, en estos instantes, las elecciones municipales sirven como barómetro político. El Gobierno quiere que sean plebiscito; la oposición dice que no ... Pero, sea como fuere, el hecho indesmentible es que, por lo menos, tendrán el carácter de un cotejo político. La incógnita mayor, en este momento, no consiste en saber si la actual generación de santiaguinos podrá ver alguna vez eliminados los hoyos de la Alameda, sino que radica en comprobar si la democracia cristiana aumentó o disminuyó el porcentaje de votos que obtuvo en la elección parlamentaria de 1965.

Es por eso que el Presidente Frei recorre el país haciendo propaganda electoral.

El jefe del Ejecutivo sabe bien que desde La Moneda cuenta con las riendas suficientes para jinetear como le convenga a todas las municipalidades del país. Cualquiera sea el número de regidores que alcance la democracia cristiana, o cualquier otro partido, ello no conseguirá cambiar tal situación. Porque el poder central ha ido barrenando las atribuciones naturales de los municipios, al punto de dejarlos convertidos en organismos más decorativos que operantes.

Por lo demás, así ha ocurrido desde que en Chile se instalaron los primeros órganos municipales.

Durante la Colonia, los cabildos fueron instrumentos obsecuentes con el mandatario de turno. Jugaron un papel interesante durante la Independencia, pero ello fue posible porque los políticos liberales los dirigieron en ese sentido. En la República ocurrió lo mismo, y ahora, en plena era freísta, la situación no ha cambiado y aún esta dependencia puede hacerse más férrea si el Gobierno convierte en realidad su proyecto sobre Juntas de vecinos.

Durante los gobiernos conservadores se creó la comuna autónoma. De autónoma sólo tuvo el nombre; en los hechos, se trataba de permitir el control más efectivo sobre los candidatos a electores, es decir, sobre quienes deberían designar al futuro Presidente de la República. Cuando los electores pasaron de moda, la comuna autónoma cayó en desuso, y una anemia progresiva comenzó a corroer a los municipios.

Ahora, los cargos de regidores atraen a militantes políticos de segundo orden o a pichones de políticos que quieren recibir su bautismo de fuego en contiendas electorales, para estos últimos, los municipios equivalen a un trampolín que les permitirá saltar sobre escalones más altos, generalmente, una diputación. Sin embargo, son muchísimos los regidores que han envejecido tratando de cumplir este anhelo. Como durante tantos años han tenido que dedicarse a afianzar sus plataformas electorales, generalmente culminan sus carreras sin conseguir salir de la Municipalidad, pero convertidos en "buenas personas", en hombres "muy serviciales". De estos ejemplos hay muchos, y algunos de ellos han dado sus nombres a modestas calles de la ciudad.

Otros han alcanzado el nivel de "plaza", pero éstos constituyen una minoría muy pequeña.

SANTIAGO

Echemos un vistazo a la Municipalidad más importante del país. Soporta a quince regidores: 5 democratacristianos (uno de ellos, Manuel Fernández, es el alcalde), 4 radicales, 3 nacionales y 3 trapistas (2 comunistas y 1 socialista), como puede observarse, existe una mayoría opositora; no obstante, el alcalde sigue fielmente la línea del Gobierno, y para desarrollar su acción generalmente cuenta con los votos de la derecha, y muy a menudo con los de los radicales Ugarte y Alarcón.

La autonomía de vuelo de este municipio queda demostrada en un examen simple de sus verdaderas atribuciones. Por ejemplo: en cuanto a Abastecimientos, la verdad es que sólo supervigila tres ferias: Matadero, Vega Central y Vega Poniente; no tiene influencias en la fijación de precios, ni tampoco interviene en el aparato distributivo. A lo más que llega, es a prestar locales en las ferias y a cobrar derechos por los remates de los productos.

Respecto a Movilización, puede fijar la orientación del tránsito; interviene también en la fijación de tarifas a los taxis. Además, cobra un porcentaje por las patentes de los vehículos.

Acerca de las Viviendas, sólo ejerce tuición sobre su Departamento de Obras Municipales; pero la verdad es que esta intervención es muy débil, pues el grueso de la influencia en este rubro tan importante está radicado en el Ministerio de la Vivienda.

En lo que se refiere a Pavimentación, la Municipalidad de Santiago cuenta con su propia Dirección de Pavimentación; pero el jefe de este organismo, si bien es técnicamente un funcionario municipal, está sometido al Poder Ejecutivo, desde el momento mismo en que es designado por el Presidente de la República. (El primero de ellos fue Jorge Alessandri, nombrado por su padre.)

Teóricamente, el Municipio de Santiago tiene una participación importante en el Impuesto a la Renta y Bienes Raíces, pero como estos fondos los recauda el Fisco, siempre ocurre que la Municipalidad los viene a recibir con bastante atraso. (Actualmente el Fisco está atrasado en dos años.)

Debería tener el Municipio de Santiago una influencia importante en el desarrollo de las expresiones artísticas y culturales de la comuna, a través de los organismos subvencionados por ella, pero, ahora, esta función será desvirtuada peligrosamente debido a una iniciativa democratacristiana, inspirada en una práctica norteamericana, y prohijada a principios de este año: la Corporación Cultural. Según el partido de Gobierno, algunos "vecinos económicamente influyentes" ayudarán a la Municipalidad a planificar y expandir el arte hacia todos los rincones de la comuna. Algunos de estos "mecenas" son: Amador Yarur, José Said, Raúl Devés, Emérico Latailla (gerente de la Cía. Minera Santa Bárbara). Por supuesto que esta Corporación cuenta con un directorio y un gerente general (E̊ 4.000 mensuales de sueldos). Este último cargo es desempeñado por Agustín Pinto Duran (ex timonel del Banco del Estado). De acuerdo con su fe de bautismo, esta Corporación Cultural podrá recibir ayudas económicas de otras instituciones nacionales y extranjeras. Por esta puerta, se colarán precisamente los organismos de penetración norteamericana y, entre ellos, el más repudiado de todos: la CIA. Así, dentro de poco se verá que para esta Corporación importará más la docilidad del artista que su calidad y capacidad creadora. Y este asunto es bastante grave, toda vez que del Municipio de Santiago dependen organismos tan importantes como el Ballet, la Filarmónica, el Teatro Municipal, los coros, etcétera. Hay que agregar que esta Corporación costará al Municipio la suma de dos millones de escudos al año.

El municipio santiaguino gira con un presupuesto anual de alrededor de 80 millones de escudos. La gran mayoría de esta suma debe dedicarla al pago de sueldos y salarios. En la Municipalidad también puede cumplirse una carrera funcionaría.

El regidor, ya está dicho, no percibe sueldo por su trabajo. En compensación, halaga su vanidad al ver su nombre en afiches electorales, y de vez en cuando en algunos diarios, en caso de resultar electo. Hace muy pocos años, el dueño de la cafetería La Lora, de Recoleta, fue elegido regidor. Muchos lo conocían como "El Cachiporra Chico". Cumplió su función edilicia, pero ello no fue suficiente para que alcanzara a ser confundido con otro vecino más conspicuo conocido como "El Cachiporra Grande".

Pero no todo es sacrificio en la vida del regidor santiaguino. Por lo pronto, cada uno tiene derecho a un automóvil: un Simca 1.000 flamante. Además, algunas entradas liberadas a ciertos teatros, entre ellos, el Municipal. Y también, pueden sentirse codueños del Palacio Cousiño, lo que no deja de ser impresionante si se tiene en cuenta que este hecho, en cierto modo, equivale a haber tenido como huéspedes a personajes como la Reina de Bélgica, el general De Gaulle, el mariscal Tito, el Presidente de Israel.

Como se ve, es bastante importante ser regidor por Santiago, y ello justifica plenamente el despliegue propagandístico que debe soportar la población cada cuatro años.

CAMILO MONCADA


Controversia sobre las vías hacia el socialismo

EL Primer Ministro cubano, Fidel Castro, en su discurso del 13 de marzo, analizó los problemas del movimiento revolucionario venezolano y defendió el camino de la lucha armada para llegar al socialismo en este continente.

Las palabras de Fidel Castro reactualizan la controversia sobre las formas de transición al socialismo en los distintos países capitalistas y especialmente en América Latina.

En su informe al 20º Congreso del Partido Comunista de la URSS, Nikitá Jruschov estrenó la llamada vía pacífica.

Esta tesis fue suscrita por los partidos comunistas en sus declaraciones de 1957 y 1960.

Todo parece demostrar que esa línea está descartada y obsoleta en las naciones en que imperan dictaduras oligárquicas o militares, sometidas al imperialismo norteamericano y apoyadas por éste.

Así sucede en la mayoría de los países latinoamericanos. En ellos la lucha armada es el único derrotero que tiene el pueblo para vencer a la clase dominante, liberarse del tutelaje del imperio y llegar al Poder.

¿Cuál es la situación en Venezuela?

Primero Betancourt y actualmente Leoni han reprimido en forma sangrienta a los estudiantes y a los partidos de Izquierda,, han encarcelado y despojado de sus cargos a los parlamentarios populares, han suprimido las garantías individuales y las libertades públicas y han gobernado con leyes de excepción.

Los propios acuerdos del 20º congreso sostienen que en tales condiciones es inevitable la insurrección.

El Partido comunista venezolano y otras fuerzas progresistas de ese país habían entendido que no les cabía otra alternativa. Por eso iniciaron la acción guerrillera.

Pero, en medio del combate, el Partido Comunista decidió abandonar la lucha armada y darle prioridad a las iniciativas políticas.

Este viraje resulta desconcertante, sobre todo cuando las guerrillas se están fortaleciendo. ¿Cuáles son las perspectivas? ¿Acaso ha variado el panorama que motivó la lucha? Ciertamente, no. Leoni desconoció la autonomía universitaria y ordenó a las fuerzas militares que invadieran la ciudad universitaria. Continúan las detenciones, las torturas y los asesinatos de estudiantes, dirigentes políticos, trabajadores y campesinos, por los agentes policiales. Se mantiene el Estado de Sitio y persiste la ilegalidad de los partidos de Izquierda.

¿Qué puede esperar el movimiento popular de la vía pacífica? ¿Qué dejen en libertad a algunos dirigentes y que las autoridades se muestren más tolerantes con el partido? Pero

aun cuando esto se consiga y aunque se vuelva a reconocer al PCV, sus posibilidades de desplazamiento y de luchar pacíficamente por la conquista del Poder son insignificantes. El propio Leoni, en reciente declaración pública, señaló que para hacerse acreedor al indulto y a la benevolencia, el PCV debía probar en la práctica que había mejorado su comportamiento.

Lo más que puede obtener el PCV, es que se le permita adornar el marco de la institucionalidad burguesa para que las fuerzas proimperialistas sigan turnándose en el Poder y para darle patente de legitimidad a la entrega de su patria a Estados Unidos.

¿Qué ocurre cuando el pueblo depone las armas?

El enemigo se torna más poderoso y comete más tropelías.

Después es difícil reanudar la lucha y restablecer las guerrillas. Es muy elocuente lo ocurrido en Colombia, hace algún tiempo, cuando los partidos Liberal y Conservador inventaron la tregua política. Consiguieron desarmar a grandes sectores de campesinos rebeldes en momentos en que la guerra civil adquiría peligrosos contornos para la reacción. ¿Qué ventajas derivaron de esos acuerdos? para el pueblo, ninguna. La oligarquía siguió gobernando y los revolucionarios tuvieron nuevamente que empuñar las armas en condiciones más difíciles.

Todavía existe un ejemplo más reciente: el de Santo Domingo.

El pueblo derribó a la Junta Militar y luego mantuvo en jaque al poderoso ejército imperial. Después hubo una tregua política. Se retornó al camino electoral. ¿Y quién triunfó? Fue elegido Presidente el señor Balaguer, personero de la oligarquía y candidato de Estados unidos.

En declaraciones formuladas en París, al diario "L'Humanité", el 19 de marzo, Jesús Faria, secretario general del PCV, actualmente en el exilio, negó que esa colectividad hubiera resuelto abandonar la lucha armada, y dijo que seguiría manteniéndola en el campo y en las ciudades más importantes. Ojalá que sea efectivo, pero Jesús Faría está ausente y, aparentemente, se ha desconectado de la realidad venezolana.

Los documentos citados por Fidel Castro desvirtúan las aseveraciones de ese dirigente. La actitud del PCV, desgraciadamente, no es un hecho aislado, los partidos comunistas de otros países latinoamericanos sojuzgados por tiranías militares, también se resisten a emprender la lucha armada. Así ocurre, concretamente, en Brasil.

Es evidente que la vía pacífica está excluida en los regímenes dictatoriales. Pero, ¿tiene vigencia o es practicable en las naciones capitalistas en que se respetan las formalidades democráticas y se permite la actuación de los partidos populares?

Esta es una cuestión decisiva para orientar la acción de los movimientos populares en países como el nuestro.

Frecuentemente, para justificar esta línea política se recurre a citas aisladas de los fundadores del socialismo científico y de sus más grandes ideólogos.

La verdad es que el marxismo es esencialmente revolucionario, no porque tenga predilección morbosa por la violencia, sino por el análisis objetivo del desarrollo de los procesos históricos y económicos.

El 14 de marzo se conmemoró el 84º aniversario del fallecimiento del fundador del socialismo científico.

Carlos Marx difícilmente habría suscrito las tesis del 20º Congreso. El no fue admirador del parlamentarismo, sino de la Comuna de París. Todas sus obras están impregnadas de fervor revolucionario.

En el "Manifiesto Comunista" dice: "Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente."

El propio informe de Jruschov contiene esta frase: "El leninismo enseña que las clases dominantes no ceden el poder voluntariamente."

Pero, en definitiva, no se puede ser partidario de una u otra forma de transición al socialismo, sólo por los enunciados de los pensadores marxistas. Ellos se pueden haber equivocado o la época puede ser distinta.

Lo importante es seguir la senda que pueda llevarnos a la meta. Y creemos que la vía pacífica no es un camino al socialismo, sino un callejón sin salida.

Un artículo de Georges Giraud aparecido en el semanario "France Nouvelle", dice: "¿Acaso en 1919 la clase obrera en Hungría no llegó al poder por la vía pacífica? ¿En Checoslovaquia la revolución no se desarrolló de una forma relativamente pacífica?"

Son los dos únicos ejemplos que puede invocar, pero ninguno de ellos es muy elocuente, primero, el poder popular húngaro tuvo una existencia tan efímera como la república socialista en Chile. Segundo, todos conocemos la forma y las condiciones en que nacieron las democracias populares y los factores exógenos que fueron decisivos en su gestación.

Es cierto que la vía pacífica no excluye otras formas de lucha; pero, sin el propósito de mortificar a nadie, nos limitamos a constatar que, por lo general, aquélla tiene la prioridad.

La vía pacífica, tal como se está aplicando en Chile, nos merece reparos. Debemos esforzarnos por elaborar una línea auténticamente nuestra, acorde con la realidad chilena, y conscientes de que a las clases dominantes sólo las desalojaremos del Poder por la fuerza revolucionaria.

JAIME FAIVOVICH


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02