El reflotamiento de Alessandri


Ediciones Punto Final. Nº 22
Santiago de Chile, Febrero de 1967.

SUCESOS LAMENTABLES

LOS sucesos de China y el agravamiento de las relaciones chino-soviéticas constituyen motivo de inquietud y preocupación para las fuerzas que en Asia, África y América Latina luchan contra el imperialismo.

Los revolucionarios de los tres continentes no se sienten ajenos al curso peligroso de esa disputa entre las dos grandes naciones socialistas. Las contradicciones en el campo socialista constituyen una realidad objetiva que nadie puede soslayar, particularmente porque hay una tarea apremiante para los revolucionarios y fuerzas progresistas de todo el mundo. Es la tarea de tomar medidas concretas para una acción conjunta más vigorosa y resuelta en contra de los imperialistas yanquis y en apoyo de la lucha de los pueblos, especialmente del pueblo vietnamita que sufre una bárbara agresión.

La República Popular China está agitada en estos momentos por un proceso que es eminentemente chino; sin embargo, ¿cómo negar que lo que ocurre en China repercute en la urgencia de la unidad de acción?

La República Popular China, con 700 millones de habitantes, es un eslabón poderoso de las fuerzas antimperialistas. Tan cierto es esto, que el imperialismo se prepara para agredirla en cuanto las condiciones aparezcan propicias. El títere formosiano C'hiang Kai-shek se empeña en levantar el odio contra China, y ofrece sus ejércitos para la invasión. ¿Es justo, en estas circunstancias, plantear el aislamiento de China y olvidar la contribución que ha hecho a la lucha antimperalista y a la defensa de Vietnam?

Está a la vista que en las complejas condiciones de la vida internacional, cobran nueva dimensión los problemas nacionales y otras peculiaridades de los movimientos revolucionarios. Por otra parte, las informaciones que existen de la situación en China son insuficientes, incompletas y muchas veces tendenciosas. ¿No es acaso imprudente actuar subjetivamente ante hechos tan importantes?

Es evidente que la "Revolución Cultural China" ha ido acompañada de excesos y acciones vituperables; pero al criticar los métodos erróneos no es posible eludir el examen sereno de los problemas de fondo que los han motivado.

Punto Final comparte la tesis de que ningún país o partido tiene derecho para descalificar a otro país u a otro partido, del campo socialista.

Del mismo modo, es inaceptable que algunos países y partidos azucen y estimulen el ahondamiento de la querella entre partidos y lancen a unos partidos contra otros. Sería más importante que esas y mayores energías se emplearan en elevar la unidad de acción antimperialista para poner término a la impunidad con que los norteamericanos llevan adelante su política agresiva. De seguro que, tomando este camino, podrían surgir bases reales para eliminar, poco a poco.....[falta en el original]


Informe especial

El reflotamiento de Alessandri

Alas pocas horas de conocerse el desafío lanzado por el Presidente Frei al Congreso para que éste lo autorice a disolverlo, tal iniciativa había ya producido algunos efectos políticos de interés. Uno de ellos, tal vez de los más singulares, ha sido el reflotamiento de la figura del ex Presidente Jorge Alessandri. Cualesquiera sean los resultados finales de la reforma constitucional, prospere o fracase, el Gobierno deberá anotar en su "Debe" la responsabilidad del resurgimiento de este personaje, al que muchos consideraban como definitivamente desterrado del escenario político.

Lo más curioso es que don Jorge Alessandri no ha dicho esta boca es mía, por lo menos de manera pública y oficial. Apelando a un dicho popular, "se ha dejado querer". Pero, la verdad es que si los alessandristas más acérrimos se hubieran propuesto encontrar el expediente ideal para resucitar la personalidad de "Don Jorge" con seguridad no habrían podido encontrar ninguno que superara a la eficaz colaboración que han recibido de parte del Gobierno demo-cristiano. Este hecho debe consignarse en la lista de los éxitos obtenidos por los "estrategos" del Gobierno. . .

SEGUNDONA

Hasta hace un corto tiempo atrás, la Derecha política padecía de orfandad. Apenas conservaba una débil representación parlamentaria y la fusión de sus dos colectividades fundamentales en el Partido Nacional no había conseguido inyectar la suficiente energía para representar con eficacia los intereses de clase de la oligarquía y el latifundio. Detrás de ella sólo había un vacío político. La fórmula que sustentó la "campaña del miedo", en la última elección presidencial, también estaba corroyendo a la ultra-derecha, impidiéndole presentarse como el portaestandarte de la cruzada contra el marxismo. En este sentido, había aceptado entregarle la antorcha a la Democracia Cristiana, conformándose con un oscuro papel segundón. Por delante, le esperaban cuatro largos años antes de que alguien se acordara de ella y nuevamente la llamaran a dar su contribución para derrotar a la izquierda. Este panorama tendría que desgastar rápidamente a la otrora orgulloso Derecha, que se autoconsidera formadora de la República y la única autorizada por derecho divino para gobernar el país.

En esos cuatro años, algunas cosas desagradables le esperaban, como la Reforma Agraria. Con un partido anémico, las posibilidades de amparo político eran precarias. Había que pensar en recurrir a hechos concretos para defender los latifundios. Muchos terratenientes entonces, se concertaron para abandonar la "vía pacífica" y pasar al terreno de la violencia. En los superficiales análisis que a menudo se hacen sobre el momento que está viviendo Chile, muy pocos se detienen a observar la posibilidad de que el hilo de la llamada "convivencia social" se corte no por el lado de los trabajadores, como sería lo lógico y "ortodoxo", sino precisamente por el otro extremo, el de los latifundistas. Pero, si la Derecha se revitaliza como expresión política, las posibilidades de proteger sus intereses serán notablemente mayores, tanto que podrán barrenar los escasos arrestos "reformistas" que le van quedando al Gobierno de Frei. Y entre ellos, la aplicación de la Reforma Agraria.

ALTERNATIVA

Es por eso que, además del Partido Comunista, fueron los nacionales los que más rápidamente recogieron el guante lanzado por el Presidente de la República. En esto, seguramente, el Partido Nacional fue bastante sincero. No obstante, toda su estrategia se basa fundamentalmente en un hecho preciso: la postulación de Jorge Alessandri como candidato a senador por Santiago.

Si Alessandri acepta, entonces la Derecha tendrá al alcance de la mano la alternativa política que tanto añoraba. Ya no se verá obligada a aceptar el papel de partiquina de la Democracia Cristiana, porque estará en condiciones de ofrecer al electorado la posibilidad del retorno al poder del "austero y sobrio " Alessandri.

Para que ello ocurra, es condición esencial que Jorge Alessandri obtenga alta votación en Santiago. Los derechistas están muy optimista al respecto. Además, saben que si las cartas se siguen dando como hasta ahora, obligarán a la Democracia Cristiana a emplearse a fondo en la provincia cuyas senaturías se estiman un trampolín para saltar a la Presidencia de la República. Probablemente no les quedaría más remedio que postular a Radomiro Tomic. A su vez, ello obligaría al FRAP a convencer al doctor Salvador Allende para que también se presente por Santiago y así, en menos que canta un gallo, tendríamos nuevamente unos comicios con los caracteres propios de una confrontación presidencial, con lo cual la Democracia Cristiana no habría conseguido otro objetivo que retrotraer la situación al nivel de 1964. Ciertamente no es esa una de las metas que se propone alcanzar, ya que, si este cuadro se presenta al electorado, muy poco va a importar el hecho de si el Presidente puede o no disolver el Congreso. En este caso, el problema adquiriría obviamente dimensiones distintas.

ENCUESTA

Antes de que surgiera la posibilidad de este enfrentamiento electoral, ya el alessandrismo había realizado esfuerzos tendientes a impedir que el nombre del ex Presidente se borrara del recuerdo de los electores. A mediados del año pasado, una lista de firmas de adherentes al ex mandatario fue publicada en "El Mercurio", sin existir motivos conocidos para tan costoso despliegue propagandístico; posteriormente, el 4 de noviembre, los alessandristas sin remedio realizaron una manifestación pública bajo los balcones del departamento de Jorge Alessandri. Una encuesta llevada a cabo por a firma "Salas Reyes" (la misma que sondeó al electorado durante la campaña presidencial, por cuenta del Freísmo) arrojó resultados que indicaron que en una futura contienda electoral, Alessandri se impondría fácilmente a un contendor como Tomic. La imagen, pues, del ex Presidente está recobrándose ante la opinión pública; esta iniciativa demócrata cristiana dirigida a promover nuevas elecciones parlamentarias, terminó por consolidarla.

Ha sido la clásica indefinición de la Democracia Cristiana la que mantuvo latente el recuerdo del Presidente anterior. No se ha atrevido a tocar los más altos intereses financieros, que es, precisamente, el lugar donde está ubicada la fortaleza alessandrista. Los golpes que ha propinado han sido en niveles sociales más bajos, enajenándose las adhesiones de los comerciantes modestos, de los pequeños propietarios, de los empleados de bajo nivel político, de muchas dueñas de casa que se angustian diariamente con sus visitas a los mercados. A ellos (y son muchos) el bombo propagandístico del Gobierno no ha conseguido convencerlos de que no están padeciendo lo que realmente sienten en carne propia. Esos conglomerados humanos todavía no han podido ser rescatados por los partidos populares; flotan a la deriva de los acontecimientos políticos; se dejan impresionar por factores primarios, adjetivos, del acontecer nacional. En el fondo, necesitan de un líder que los conduzca a puerto seguro. La Derecha aspira a que Alessandri sea ese líder. Podrá serlo en la medida en que la Democracia Cristiana lo deje; hasta este momento, no ha hecho otra cosa que alfombrarle el camino de regreso a La Moneda.

CARISMA

Para las elecciones de 1958, la Derecha inventó un personaje. Y lo bautizó como "Paleta", "Firmeza", el "Hombre", etc. Después trató de ensamblar esa imagen publicitaria con la verdadera personalidad del candidato. Fue una especie de "retrato hablado" al revés. Si no hubo coincidencia entre la propaganda y la realidad, ello no alcanzó a ser advertido por los electores. El resultado fue que a Alessandri se le creó un "carisma". Y ahora, el trabajo consiste en quitarle el moho a fin de que vuelva a producir buenos dividendos electorales.

Por otra parte, este afán de la Democracia Cristiana de realizar una "razzia" en el sector de empleados, persiguiendo a quienes no aplaudan al Gobierno, ha contribuido también al reflotamiento de Alessandri. Con el triunfo de Frei se desencadenó sobre la Administración Pública una verdadera oleada de "colerismo revolucionario" que, tras un lenguaje estereotipado, escondía el mismo apetito politiquero de anteriores Administraciones. Y ahora, frente a esta frivolidad demócrata cristiana, se podrá erguir la "austeridad" de Alessandri, que está muy lejos de ser real, pero que ha sido tan inflada por la propaganda y por los desatinos demócrata-cristianos que ya puede valorarse como un hecho político.

ARTIMAÑAS

Mientras tanto, Jorge Alessandri, con su soltería defendida a lo largo de más de 70 años, deja que las aguas corran, sin mojarse públicamente ni las puntas de los dedos. Esta especie de apatía y desinterés ha sido, desde antaño, una de sus artimañas más socorridas. Espera que, de continuar las cosas como están, será visitado por una comisión de "notables" que le entregarán graciosamente una senaturía por Santiago. Y, naturalmente, la posibilidad de dirigir las huestes derechistas en una brega por la reconquista de la Moneda.

Uno de sus capitales políticos consiste, precisamente, en aparecer "apolítico", lo que es otro de sus tradicionales ardides. Por ello no milita en las filas de ningún partido. Formalmente, es un hombre independiente; pero, realmente, es un hombre de derecha, de la ultra derecha. Es un conspicuo representante d e poderosos clanes económicos y el hecho de que lleve una vida austera no impide que aplique un criterio mercantilista en todas sus actuaciones. En los mismos días en que su nombre protagonizaba los cálculos electorales, los trabajadores de una de las industrias que capitanea. Pizarreño, enteraban 100 días de huelga legal. El Ministro del Trabajo, William Thayer, se ha negado a acoger las demandas de los asalariados. Es por eso que Alessandri puede irse todos los fines de semana a su parcela en Malloco, a descansar plácidamente. Mientras reposa y medita acerca de su regreso a la política, el Gobierno de Frei cuida sus intereses.

BITOQUES

Es en caso como este de Pizarreño donde aparecen con mayor nitidez las coincidencias entre la ultraderecha y un poderoso sector de la Democracia Cristiana. Si surgen disputas entre ellos, no es por la aplicación de una política distinta, sino por el acceso a un botín financiero. Los nuevos ricos del freísmo no han adquirido poderosas empresas para hacer una revolución, sino para multiplicar rápidamente sus ganancias. Exactamente igual que los derechistas públicos y confesos. De manera que las querellas que se suscitan en las altas esferas empresariales y financieras en nada pueden beneficiar al trabajador. Tanto Sergio Torretti como Eugenio Heiremans representan intereses semejantes, no importa que aquél sea freísta y éste alessandrista. Desde el punto de vista popular, son distintos bitoques de una misma jeringa.

Esta misma identidad de conducta se ha demostrado en el plano internacional. Lo único que pudiera distinguir a Alessandri de Frei es que a aquél no le gustan los gringos"; pero nadie podría afirmar que practicó una política antimperialista. Como un botón de muestra, valga el rompimiento con Cuba.

Desde el punto de vista de lo s intereses imperialistas, tanto la Derecha como la Democracia Cristiana dan garantías a EE.UU. Sólo que esta última es una fuerza en ascenso que tiene aspiraciones de proyectarse como ideología continental, como valla para tratar de contener el desborde revolucionario que asoma por todos los rincones. Y para un rol como éste, la Derecha está muy vieja y gastada.

Sin embargo, los derechistas más recalcitrantes también sostienen que ellos pueden cumplir la misión histórica de salvar al capitalismo. Si consiguen un triunfo en las próximas elecciones —especialmente con Alessandri, en Santiago— estarán en mejores condiciones para ser escuchados por el imperialismo.


Planteamiento

No existe anticomunismo de izquierda

El diario "El Siglo", vocero del Partido Comunista, en su edición del domingo 29 de enero de 1967 publicó un artículo titulado "Punto Final" y el anticomunismo de izquierda", que fue firmado por el diputado comunista Luis Guastavino.

En ese artículo, en síntesis, se sostiene lo siguiente:

1.—PUNTO FINAL es una trinchera del anticomunismo de izquierda. 2.— PUNTO FINAL viene realizando una acción abiertamente contraria al Partido Comunista y el movimiento popular chileno, pretendiendo constituirse en un centro orientador ideológico y político desde posiciones izquierdizantes. 3— PUNTO FINAL estimula a "los grupillos ultraizquierdistas que actúan en la Universidad". 4.—PUNTO FINAL ataca al poeta Pablo Neruda. 5.—La Revolución Cultural China encuentra calurosa acogida en las páginas de PUNTO FINAL. 6.—En cambio ataca a la URSS. 7.—PUNTO FINAL pretende barrer con los Comités Centrales Comunista y Socialista.

En varias oportunidades el diario "El Siglo" ha atacado apasionadamente a PUNTO FINAL y especialmente a su director Manuel Cabieses, sin que se registrara nuestra reacción, pero ante la reiteración de los ataques que culminaron con el citado artículo se nos hace un deber entregar una respuesta, lo que hacemos en esta edición no sin antes declarar que no rehuimos la polémica fraternal entre compañeros de la misma barricada, pero consideramos pernicioso para el movimiento popular la intención de transformarla en querella negativa.

LA "campaña del terror", desatada en Chile durante la pasada elección presidencial, por el imperialismo y los grupos conservadores chilenos, traducida en, una gigantesca ofensiva antimarxista, pudo desarrollarse extensiva e intensivamente, como ocurrió, porque no encontró en su marcha una resistencia decidida del movimiento popular.

Los encargados de dirigir la campaña presidencial de la izquierda, sobrecogidos ante el impacto de la propaganda y la acción de sus poderosos enemigos sonrosaron sus banderas y rebajaron el tono de las consignas.

El imperialismo y los sectores conservadores advirtieron el repliegue del movimiento popular y redoblaron la importancia de su ofensiva. Aprovechándose de esas condiciones, el imperialismo norteamericano presionó al Gobierno conservador de Jorge Alessandri y le arrastró a la ruptura de relaciones con la República de Cuba.

El día en que se anunció la ruptura, el movimiento popular organizado no movilizó un solo hombre en la calle para protestar contra la nueva agresión al primer país revolucionario del continente americano.

Otro factor que permitió el amplio desplazamiento de la campaña del terror, fue el bajo nivel de la educación política que ha alcanzado el pueblo chileno. Frente a ese hecho objetivo el imperialismo norteamericano y los sectores conservadores del país opusieron otro contundente, que decidió la victoria de su candidato presidencial: el inconmensurable poder de su aparato de propaganda, con el cual pudo conformarse una imagen negativa del socialismo y presentar como "izquierdista" a la heterogénea postulación del candidato democristiano, Eduardo Frei.

Las fuerzas populares en Chile no disponen de un aparato adecuado para divulgar su pensamiento, aun cuando hacen esfuerzos permanentes por mantener medios de difusión.

El imperialismo norteamericano y los sectores del país no sólo disponen del aparato propagandístico propiamente político, sino que cuentan con la colaboración que les brindan los más diversos canales por donde irrumpen variadas formas de presión publicitaria.

El radioteatro, la arenga del oficial en el regimiento, el sermón del sacerdote, el aviso de la agencia de publicidad norteamericana, el programa de televisión, el tema de composición del colegio, el despacho cablegráfico de la agencia noticiosa norteamericana, etc., contienen elementos que contribuyen a deformar el pensamiento del pueblo, desde su infancia, al mismo tiempo que les inculcan el germen del antimarxismo, popularizado en el lenguaje político como anticomunismo.

Un grupo de periodistas de definida posición antiimperialista, que venía observando y estudiando este fenómeno desde hace mucho tiempo, se propuso hacer un aporte a la lucha por la educación política del pueblo chileno. Ese grupo de periodistas para tal objetivo creó esta revista PUNTO FINAL.

La empresa de editar una nueva publicación en Chile fue difícil. Los periodistas decidieron entregar su trabajo voluntario en forma gratuita, para sacar adelante su propósito. Así se sigue haciendo PUNTO FINAL.

La revista PUNTO FINAL se propuso sumarse a los esfuerzos de los partidos políticos y grupos que conforman el movimiento popular para impulsar, junto a ellos, la lucha contra la dominación económica, política y cultural que ejercen el imperialismo norteamericano y los sectores conservadores chilenos, aliados los últimos con el primero y con otros muchos intereses extranjeros.

Sin vacilación, PUNTO FINAL se colocó en la línea antimperialista, antioligárqnica y antifeudal, orientada por el pensamiento marxista.

Cada edición de PUNTO FINAL ha confirmado y robustecido el propósito que determinó su nacimiento, lo cual es reconocido por cuantos toman en sus manos la publicación. Sólo con mezquindad puede recurrirse al testimonio de enemigos, tales como los editores de la reaccionaria revista PEC, para distorsionar nuestra verdadera imagen.

Un examen objetivo de los números de PUNTO FINAL, editados hasta la fecha, demuestra su adhesión decidida a los postulados revolucionarios.

No es imposible que algunos matices de la posición revolucionaria de PUNTO FINAL discrepen con los planteamientos que sustentan personas o grupos de las organizaciones del movimiento popular. Lenin señalaba: "La teoría marxista-leninista no es un dogma, sino una guía para la acción. De lo que se trata es de aprender a aplicarla con un acertado criterio".

La amplia acogida que ha encontrado la revista PUNTO FINAL, determinada por el constante aumento de su tiraje, indica que existe un creciente sector que acoge su posición. A medida que el tiempo transcurre, PUNTO FINAL se siente cada vez más comprometida con los lectores y con su propósito original.

Para juzgar a esta publicación como cualquiera otra, con objetividad, es indispensable observarla en su conjunto. Un examen responsable, sin ofuscación, de PUNTO FINAL, la define categóricamente como publicación de avanzada. Es un hecho innegable.

Pese a nuestra acentuada identidad, en el diario "El Siglo" se nos moteja de "anticomunistas de izquierda".

PUNTO FINAL no es una publicación anticomunista, jamás ha pretendido serlo, ni lo será jamás, por lo que resultarán defraudados los que de una barricada u otra intenten arrastrarnos a esa abominable deformación.

En nombre del anticomunismo se han cometido, históricamente abyecciones contra el pueblo, lo que niega validez a la consigna que se ha acuñado para motejarnos "anticomunistas de izquierda". Se está con el pueblo o contra él. PUNTO FINAL está junto al pueblo y, por lo tanto, repudia el anticomunismo.

La línea de esta revista es tan clara, que sólo con una consigna carente de respaldo ideológico, inventada al pasar, se puede intentar distorsionarla.

Para justificar esa expresión improvisada con fines publicitarios, se han reunido, con minuciosidad filatélica, líneas sueltas de diversos artículos de PUNTO FINAL. Por la vía de las citas truncas se puede llegar muy lejos: convertir en derechista a Lenin (como frecuentemente lo intenta Jaime Castillo, el ideólogo democristiano en nuestro país) o hacer del Papa un partidario de la revolución socialista.

El procedimiento es antiguo y poco serio, y con él se puede distorsionar la verdadera imagen de un pensamiento o de un texto, lo que forzosamente conduce a engaño a los que se limitan a leer las citas. Con ese procedimiento se podría llegar a la monstruosidad de calificar de racista al diario "El Siglo", porque en su edición del 28 de diciembre pasado, por descuido de uno de sus redactores, se tituló de este modo una información policial: "Allanada sede del Audax. Turcos y judíos jugaban plata por el campeonato".

Los editores de "El Siglo" tendrían sobradas razones para protestar si otra publicación, aunque no fuese de su barricada, recurriera a un procedimiento similar para descalificarlos.

Para PUNTO FINAL resulta penoso que sea una publicación situada en la barricada popular la que le lance un ataque, y no una crítica. La constatación de este hecho bastaría para desalentarnos si no tuviésemos conciencia de la tarea propuesta y de la necesidad de artillar el sector popular para atacar a sus verdaderos enemigos, en lugar de desmantelarlo con propósitos excluyentes.

PUNTO FINAL se situó en un puesto de lucha, porque así lo determinó la conciencia de sus redactores y de acuerdo con las prácticas democráticas que deben imperar entre revolucionarios está dispuesto a superar las discusiones con sus compañeros, sin temor a formular críticas y a someterse con modestia a la autocrítica.

No intentamos asumir la dirección del movimiento popular; reclamamos nuestro lugar en la trinchera como periodistas de barricada, y respecto a las falsas pretensiones que se nos atribuyen, las entregamos al examen de los psicoanalistas burgueses.

Los galones se ganan en la batalla. Lenin dijo: "No basta con llamarse "vanguardia" y destacamento avanzado; hay que obrar de tal manera que todos los demás destacamentos vean y no puedan por menos de reconocer que marchamos adelante".

Desde un comienzo PUNTO FINAL abrió sus páginas a todas las organizaciones y adherentes del movimiento popular. Los dirigentes del partido Socialista, militantes de ese partido y otros personeros caracterizados de la Izquierda, han estampado sus opiniones en nuestras páginas. Cada vez que se pidió alguna a compañeros comunistas, estos respondieron negativamente.

En más de una oportunidad los redactores de PUNTO FINAL han mantenido un diálogo franco y fraternal con compañeros dirigentes del Partido Socialista y jamás, hasta ahora, ellos han sentido menoscabada su alta función dirigente.

Con los compañeros del Partido Comunista se buscó incluso el contacto directo, como lo demuestra el contenido de las cartas, remitidas a los más altos personeros de esa colectividad.

Fueron enviadas con el firme propósito de abrir el diálogo fraternal con un partido, cuyo rol histórico es justipreciado en su auténtico valer por PUNTO FINAL. No nos conformaba el hecho que los compañeros comunistas estuviesen impedidos, no por imposición nuestra, de usar uno de los escasos medios publicitarios de que dispone el movimiento popular para expresar su pensamiento. Nuestra desazón es mayor desde el momento que advertimos que mientras rechazan nuestras páginas, recurren a las de los enemigos declarados del movimiento revolucionario: "El Mercurio", representante de los intereses norteamericanos; "El Diario Ilustrado", vocero de los sectores conservadores; las publicaciones de la empresa Zig-Zag, propiedad de capitales de grupos monopolistas nacionales, extranjeros y los del sector más reaccionario de la Iglesia Católica.

El articulo publicado por el diario "El Siglo", que ha motivado esta respuesta, contiene una notificación: el Partido Comunista no usará la tribuna de PUNTO FINAL "para no participar en afán confusionista alguno de la Izquierda chilena", pero continuará usando la "prensa o radio de la burguesía".

El especioso fundamento del artículo de "El Siglo", basado en el irreal "anticomunismo de izquierda", no sólo se utiliza para justificar los ataques contra PUNTO FINAL, sino que exime a los periodistas de esa publicación de solidarizar con sus colegas perseguidos por la Justicia Militar, justamente por denunciar maniobras del imperialismo.

La pasión y el personalismo puede arrastrar a los que son empujados por esos elementos hacia una "caza de brujas" al revés, en la cual se desea dar el papel de liebre a PUNTO FINAL.

PUNTO FINAL podría referirse a cada uno de los aspectos reseñados por el artículo de "El Siglo", desentendiéndose de los muchos ataques anteriores, pero estima que varios de ellos no pasan del carácter de la simple anécdota.

PUNTO FINAL admira la poesía revolucionaria del poeta Pablo Neruda y está consciente de su valor estético. Critica una actitud del artista.

PUNTO FINAL carece hasta el momento de un acopio de antecedentes que le permita comprender y analizar mejor el proceso que se desarrolla en la República Popular China, y respecto a las diferencias planteadas entre ella y la Unión Soviética, no puede menos que expresar que las deplora, porque no son señaladas en el plano fraternal que debería regular las relaciones entre naciones socialistas hermanas, sino con el lenguaje más duro, que debe reservarse para los enemigos.

Variadas contradicciones han surgido en los últimos años en el campo socialista, y muchas de ellas han impuesto un replanteo de posiciones tácticas, lo que no implica una revisión del marxismo, pero sí una reacción abierta, dinámica y dialéctica de los revolucionarios para no asumir posturas dogmáticas.

PUNTO FINAL destaca el papel decisivo cumplido por el pueblo soviético y coloca como el acontecimiento más importante de la primera mitad del siglo actual la Revolución Rusa y el proceso de desarrollo de esa nación, lo que no le impide singularizar como un proceso peligroso para el socialismo el desarrollado en la llamada era de Stalin; pero tampoco pretende, desconocer los factores que lo permitieron y los aspectos positivos que se registraron durante su desarrollo.

PUNTO FINAL, como publicación revolucionaria, destaca la gigantesca y decidida ayuda del Gobierno y pueblo soviéticos a la Revolución Cubana.

Si el articulista del diario "El Siglo" se hubiese propuesto encontrar nuestra verdadera posición, tendría que haber incluido muchas otras citas de PUNTO FINAL.

Al referirse a los convenios suscritos entre el Gobierno democristiano y de la URSS, el articulista asocia nuestra reacción a la del vocero del imperialismo PEC y deliberadamente olvida la crítica que formulara el Primer Ministro cubano Fidel Castro, el que protestó por la ayuda que prestan naciones socialistas a gobiernos enemigos suyos, como los de Chile y Brasil, en América Latina.

No creemos que los problemas personales sean lo suficientemente fuertes, entre auténticos revolucionarios, como para impedir el reencuentro entre los que luchan por la causa popular.

La tarea reservada a estos últimos, es demasiado trascendente como para ser postergada o diluida con cuestiones surgidas de la pasión.

PUNTO FINAL no ha pretendido reemplazar a ninguna organización revolucionaria. Sus redactores están conscientes de que hay diversos grados en el proceso previo a la definición revolucionaria, y que no todos están en un mismo nivel, ello explica la existencia de contradicciones vitales. Lo justo es enfrentarlas en la discusión democrática. Rechazamos el dogmatismo y la infalibilidad, venga de donde venga, por oso estamos dispuestos a aceptar las observaciones que nos planteen fraternalmente y a rectificar errores si los hubiéramos cometido respecto al movimiento popular.

El proceso actual será un detalle más tarde, dentro del conjunto de la historia, sobre todo cuando despunte la revolución. Entonces se verá cuan pequeños son los esfuerzos por asumir posiciones excluyentes, en un momento en que lo más importante es la suma revolucionaria. No asumimos el papel de cristianos ante el ataque del enemigo, pero sí conservamos la calma ante el error del compañero.

En la discusión leal, destinada a buscar los elementos más positivos para impulsarla lucha común, no es aconsejable recurrir al lenguaje de los peores enemigos del movimiento popular, como lo hiciera la revista "Principios", que empleó el del vocero del imperialismo. Marcos Chamudez, para zaherir al director de esta publicación.

Un ataque a él, recae inevitablemente sobre todos los redactores de PUNTO FINAL, que replica con sus propios argumentos, con su lenguaje o con las sentencias y testimonios de los hombres que han hecho grandes aportes a la causa del socialismo.

PUNTO FINAL


Análisis

¿Cuánta sangre cuesta la "revolución en libertad"?

CADA hora mueren en Chile 3,3 niños menores de un año, víctimas del hambre o de enfermedades curables: 81 lactantes en un día: 2.430 en un mes: 29.518 en un año. Estas pavorosas cifras corresponden a la estadística oficial sobre mortalidad infantil del Servicio Nacional de Salud para 1966.

De los 30.000 niños que no alcanzaron a cumplir un año, cerca de la mitad fallecieron debido a "diarreas infantiles" y sus secuelas. El propio director del SNS, Francisco Mardones Restat, reconoció que no menos de un 50% de las pequeñas victimas pudo ser salvado con un tratamiento oportuno y un mejor empleo de los actuales medios sanitarios y clínicos. Si esto es efectivo —y lo es. sin duda—, estamos en presencia del crimen más horrendo que puede cometerse. Sin embargo, las proporciones del genocidio en contra de nuestro pueblo son aun mucho mas escalofriantes por cuanto en las estadísticas oficiales señaladas no se incluye a los menores que fallecieron en el país sin atención médica, ni los nacidos muertos, ni tampoco los abortos. Según las autoridades del SNS, por lo menos 70.000 madres chilenas dan a luz cada año "como en tiempo de los bárbaros", sin que reciban atención médica ellas o sus hijos.

¿Y es que estamos en tiempo de bárbaros? Los apologistas del régimen aseguran que no; que estamos en plena "revolución en libertad".

Es sobre los autores de esa consigna demagógica, entonces, sobre quienes recae la principal responsabilidad por la muerte de 81 niños del pueblo chileno cada día. Prometieron una "revolución sin sangre", y a pesar de que no han hecho ninguna revolución, la experiencia demo-cristiana le costará al pueblo chileno cerca de 200.000 vidas tronchadas en flor al cabo de los seis años de este Gobierno. Nos están dando ¡sangre sin revolución!

Los verdaderos procesos revolucionarios les han costado a los pueblos un alto precio en vidas, pero los que murieron lo hicieron para construir una sociedad más justa. En cambio, los niños chilenos mueren cada día ¡por nada!, víctimas inocentes de un sistema inhumano que. incluso, los condena antes de nacer.

Para impedir que el ejemplo de la Revolución Cubana sea seguido por los pueblos, el imperialismo norteamericano y la Democracia Cristiana aseguran que el camino seguido por Fidel Castro cuesta un precio muy alto en vidas. No dicen que en Cuba ese tributo se pagó justamente para evitar que siguieran muriendo, como ocurre en Chile, miles de niños al año por hambre y enfermedades curables.

Hay cifras que son más reveladoras que cualquier argumento para indicar lo que un Gobierno hace por su pueblo: son los índices de mortalidad infantil y el número de personas que fallecen anualmente por cada mil habitantes. En Cuba, antes del triunfo de la Revolución, morían trece personas por cada mil en un año. Actualmente el índice de mortalidad general ha descendido a 6,8 muertes por cada millar de cubanos. "Esto significa —dijo Fidel Castro en su discurso del 2 de enero pasado— que, como consecuencia del fenómeno revolucionario y del cambio de condiciones del pueblo, cada año que pasa se salvan ya más vidas que todas las vidas que se perdieron durante el largo período de la lucha revolucionaria".

Ese índice es el más bajo de América Latina e inferior al de países desarrollados como Canadá. Chile, según datos de las Naciones Unidas, tiene una mortalidad general de 12 por cada mil habitantes, es decir, casi el doble que Cuba Revolucionaria. O sea, que con parecida población, en Cuba "bañada en sangre" mueren al año 50.000 personas, mientras en Chile, con una "revolución sin sangre " fallecen cerca de 100.000, en el mismo período.

Más decidora aún es la comparación entre la mortalidad infantil en Chile y en Cuba. Antes de la Revolución en Cuba perecían más de 60 niños de cada mil antes de cumplir un año. En la actualidad fallecen 37 por cada millar, que es la tasa de mortalidad infantil más baja de América Latina. En cambio, en Chile mueren 111 de cada mil niños nacidos vivos, es decir, una cifra tres veces mayor a la cubana.

Esta tremenda realidad deja al descubierto la "violencia disimulada" que sufre el pueblo chileno. En esta guerra no declarada entre los que detentan el poder, por un lado, y el pueblo engañado o no, por el otro, todas las bajas corren por cuenta del segundo. Es el tributo que se rinde a la democracia occidental y cristiana.

Los niños que mueren diariamente en Chile por falta de atención médica, abren también un dramático interrogante respecto a la definición corriente que se hace de la "vía pacífica". Si nos atenemos a los hechos, resulta evidente que por ella también estamos pagando un elevado precio en vidas, que se hace más alto en la misma medida en que se retarda la conquista del poder por la clase trabajadora.

Esto plantearía a la Izquierda chilena el imperativo de acelerar el paso, de incrementar las acciones de masas y profundizar la conciencia para impulsar la verdadera revolución, acicateada por la firme determinación de aproximar el día en que los niños chilenos nazcan para ser felices.

VÍCTOR VACCARO


Entrevistas
Aniceto Rodríguez

Cambios sí, ¿pero cuáles?

DE tanto pronunciarlos, algunos conceptos van desgastando sus verdaderos significados. Un ejemplo: el concepto de "cambios". Hoy sucede que todos son partidarios de los "cambios". No hay nadie que en Chile se atreva a sostener que todo está perfecto. Es preciso, entonces, impulsar los "cambios". Está bien; pero, ¿cuáles cambios? Ahí comienza el problema.

En estos días el país vive procesos de confusión política, y muchos sacan cuentas en términos electorales. Y para allegar .votos, ubican a un lado a los partidarios de loa "cambios" y al otro a loa que no lo son. A fin de contribuir al esclarecimiento de esta cuestión tan importante, es que PUNTO FINAL inicia ahora una serie de entrevistas breves a dirigentes políticos acerca de este punto medular: ¿cuál es el concepto que usted tiene acerca de lo que debe entenderse por "cambios"?

El primero de los entrevistados de PF es el secretario general del Partido Socialista, senador Aniceto Rodríguez Arenas, quien comenzó su conversación diciendo:

—Todos hablan de los cambios; es verdad. Pero no todos miden este concepto en su verdadera dimensión. Para hacerlo, es preciso considerar que Chile es un país prisionero de las viejas estructuras y dependiente de un coloso imperialista. Por lo tanto, propiciar cambios revolucionarios, significa propiciar el rompimiento abrupto del actual esquema social y promover una serie de iniciativas creadoras en la base popular misma, siendo absolutamente necesario dejar de lado todo tipo de compromisos. ..

¿Qué significa esto de "compromisos"?

—Significa un desalojo real de la burguesía de los grandes centros de poder y también un desalojo efectivo de toda forma de penetración imperialista. En el caso actual, es evidente que no se puede estar viviendo un proceso revolucionario —como afirma la Democracia Cristiana— manteniendo vigentes las estructuras capitalistas, cuyas cumbres más destacadas son; la organización bancada, el sistema de compañías de seguros y sociedades anónimas, las formas monopólicas en la producción, distribución y comercio, etc. Estos mismos sectores nativos viven en simbiosis permanente con los grupos de penetración extranjera. Si miramos lo que ocurre con el acero, con el hierro, con el cobre, con el salitre, con las sociedades mercantiles, con las compañías navieras, en fin, con toda la vida económica y en nuestras relaciones de comercio exterior, veremos el mismo entrelazamiento de intereses, que les permite, a espaldas de la gran mayoría nacional, hacer pingües negocios y establecer una forma de decisión en la política contingente de los poderes públicos y, especialmente, del Gobierno.

—Una respuesta categórica a favor de los verdaderos cambios implica, necesariamente, una conducta nacionalizadora que permita rescatar, para los chilenos y su patrimonio colectivo, el total de las riquezas nacionales. Esa ha sido y es la actitud asumida por el Partido Socialista en el caso del cobre (convenios), hierro y acero (proyecto siderúrgico), salitre (referéndum salitrero), etc.

¿Y respecto de la Reforma Agraria?

—Una voluntad de cambios puede manifestarse en las ideas que se barajan sobre reforma agraria. Del contexto general, político y programático en que se mueve el Gobierno democratacristiano, unido a su rol de fuerza de compromiso, todo hace pensar que la Reforma Agraria que va a aplicar tendrá, en definitiva, un corte típicamente capitalista. Podrá, incluso, terminar parcialmente con ciertas formas de latifundio; pero, sólo para dar paso a una nueva clase de medianos o pequeños propietarios, con ausencia real de formas colectivas de explotación del agro. Aún, asalariados de ayer podrán convertirse mañana en patrones que explotarán a viejos o nuevos campesinos que integrarán la mano de obra en esta nueva receta capitalista de la Democracia Cristiana. Los socialistas hemos afirmado que la experiencia histórica indica que no hay ninguna revolución efectiva que se pueda hacer apoyada en las muletas del imperialismo y de las fuerzas internas partidarias del empate social.

—Ningún cambio real se logra trocando un Parlamento burgués por otro, realizando elecciones más o elecciones menos, en las que la correlación de fuerzas sociales, por las inhibiciones propias del sistema, permanece estática, en una especie de punto de equilibrio, en el que el proletariado no asume, en esencia, ningún rol protagonice Por eso es que los socialistas hablamos de una República Democrática de Trabajadores, en cuyo centro vital se ubiquen, como actores decisivos: el obrero, el campesino, el hombre de clase media, el intelectual honesto, etc. Todos ellos limpios de compromisos, sin ataduras con el pasado y todos conscientes de que el accionar común está destinado a grandes e históricos logros colectivos.


Problemas

¿Qué pasa con la OLAS?

HACE más de un año que tienen vida orgánica, a nivel internacional, la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAL) y la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). Las dos nacieron de la Conferencia Tricontinental de La Habana, en "respuesta a la agresión e intervención imperialista" en los tres continentes. Chile participó en la creación de estos organismos.

Pero a un año de la Tricontinental, aún no es posible dar vida al Comité Nacional de OLAS.

El primer aniversario de la celebración de la Tricontinental tuvo como único eco en Chile, un artículo de redacción publicado el 6 de enero en el diario "El Siglo", que lleva la firma del dirigente comunista Jorge Montes. En ese articulo. Montes reconoce que "la composición social y política, de la Conferencia no fue homogénea". No fue una "conferencia comunista".

Participaron en ella representantes del movimiento obrero de sus respectivos países (82 en total), personeros de la burguesía nacional antimperialista de otros y también delegados de sectores nacionalistas".

Es conveniente citar lo que escribió el 27 de abril de 1966, en "Ultima Hora", el miembro de la Comisión Internacional del Partido Socialista, Clodomiro Almeyda. Destacando que Cuba convirtió el año 1966 en el "Año de la Solidaridad", se refirió a la Tricontinental afirmando que "su objetivo básico fue anudar e institucionalizar la espontánea solidaridad de los pueblos que luchan contra el imperialismo en Asia, África y América Latina". Más adelante agregó que en ese espíritu se constituyó también, en La Habana, la OLAS, "destinada a ligar progresivamente a los pueblos del continente en la acción antimperialista. Así como en la OEA y en sus diversas agencias internacionales los representantes de la mayoría de nuestros gobiernos diseñan, en conjunto, su estrategia —al compás de la batuta del Departamento de Estado y del Pentágono—, en la OLAS las fuerzas antimperialistas de nuestra América deben concertar sus iniciativas y ayudarse mutuamente".

Al terminar la Tricontinental, los partidos Socialista y Comunista se pusieron de acuerdo para dar nueva vida al ya existente Comité Nacional de Solidaridad con el Vietnam, para crear la OLAS y fundar en Santiago una Casa de la Solidaridad. Fueron decisiones que se recibieron en forma auspiciosa. Sin embargo, a las pocas semanas de anunciarse estos propósitos, empezaron a emerger mayores dificultades y contradicciones evidentes. Mientras los socialistas pugnaban por una organización que rebasara los marcos del FRAP, donde tuvieran cabida todas las personas y organismos empeñados en la acción antimperialista, el Partido Comunista sostuvo la inconveniencia de ese método, y propugnó mantener el futuro Comité Nacional de la OLAS como entidad dirigida por el FRAP. Debido a esta discrepancia, no pudo ser realidad la Casa de la Solidaridad. Se objetó la participación en esa Casa de diversas organizaciones de solidaridad. El inmueble se transformó en la sede del Consejo Provincial CUT de Santiago.

posteriormente, con motivo de la integración del secretariado ejecutivo de la OSPAAL, el PC envió a La Habana al ex diputado Bernardo Araya Zuleta, quien integró el Secretariado Ejecutivo. Esto provocó nuevo diferendo entre el PS y el PC, que se zanjó con un acuerdo para solicitar que Chile tuviera en La Habana dos representantes: uno socialista y otro comunista. Como no pudiera resolverse en La Habana el problema, se encontró una fórmula para que actuaran alternadamente Bernardo Araya y Walterio Fierro, quien se desempeñaba, entonces, como secretarlo de relaciones internacionales del PS. Ambos están en Cuba. Fue necesario, luego, elevar el asunto a nivel de las comisiones políticas de ambos partidos, las cuales terminaron por llegar a un acuerdo: decidieron constituir el Comité Nacional de OLAS sobre la base de un Secretariado Ejecutivo, en el cual se repartirían las responsabilidades los socialistas y comunistas, ocupando la presidencia un socialista, quien tendría la delegación de OLAS en Chile. Esto se completaría con un Consejo Nacional más amplio, en el cual se daría cabida a otras organizaciones de masas y personalidades. Pero aun para tener acceso a ese Consejo, se requeriría él parecer unánime de los dos partidos.

Al tratarse en detalle la integración de este Consejo, se acordó admitir sólo a organismos de solidaridad con los pueblos de América Latina. El PC vetó la incorporación de la Comisión Nacional de Solidaridad con los Pueblos Afro-Asiáticos, y propuso no incorporar organismos de solidaridad extracontinentales. abriéndose, en cambio, la incorporación de otro tipo de organizaciones, como la CUT. entidades estudiantiles y juveniles, etc.

El 17 de enero, sin embargo, "El Siglo" dio la noticia de que el viernes 20 se procedería a la constitución del Comité Nacional de OLAS. En ese anuncio se dijo que la formación de la OLAS en Chile "es el resultado de un acuerdo entre los partidos Socialista y Comunista". El 20 apareció en el mismo diario una breve nota con el título de "Importante": se anunciaba que la OLAS se constituiría el viernes 25. Esto fue ratificado el 24 de enero con una nueva publicación, en la cual se reiteraba la fecha.

El 25 de enero, en cambio, apareció en "El Siglo" upa información a dos columnas, en la cual se anunciaba, en nombre del comité organizador, la decisión de "postergar hasta una fecha próxima que se avisará oportunamente" la citada constitución. El diputado y miembro del comité organizador, Jorge Montes, declaró: "El acuerdo se tomó en razón de los últimos acontecimientos políticos, que mantienen preocupados a numerosos dirigentes y parlamentarios, ocupándoles prácticamente todo su tiempo".


Polémica

A propósito del diálogo marxistas - católicos

COMO niños con calzado nuevo están los democristianos con el Concilio Vaticano II. Y cuentan, para darle lustre, con "marxistas" obsequiosos y dialogantes.

Tengo a la vista el número 153 de la revista "Mensaje".

"El Vaticano II da una visión tan positiva y realista de la actividad humana y una visión tan encarnada de la escatología, que hará zozobrar la mística marxista del futuro histórico gracias al compromiso mundano y espiritual de los cristianos".

Esto nos lo asegura el Padre Viganó que no es un Padre chuchumeco, sino un Padre esclarecido, perito conciliar, y profesor de Teología. Oficios éstos sumamente urgentes.

Para el Concilio ha sido cosa de juego refutar las acusaciones de "opio del pueblo" y de "enajenación" que pesan sobre la religión. Pues hasta ahora nadie había visto, ¡es cosa de volverse loco!, que la refutación yacía en un argumento muy escolar. Helo aquí:

"Si se lograra hacer ver que el "antiprogresismo" no es esencial a la religión, más aún, que la religión es un nuevo (sic) y muy fuerte estímulo para el progreso. . . entonces no se ve por que la laicicidad y el antropocentrismo tengan que desposarse con una ideología atea".

Lo único que se nos ocurre decirle al Padre es que haga ver.

"Si se lograra hacer ver". Ahí está el punto, No demore, Padre, en hacer ver. Piense que Dios pedirá cuenta estricta de sus talentos a los peritos conciliares y profesores de Teología sobre todo.

Haga ver. Mientras no lo haga todo es trazas no más.

El P. Gaete —doctorado en Filosofía por la Sorbona— da la impresión de ir con autoridad al asunto. No niega que la religión tenga su partícula de opio, pero reconozcamos nosotros que no es puro opio.

En seguida, como es usanza, el P. Gaete se vuelve hacia los textos santos buscando los elementos para su respuesta. Y los elementos para la respuesta estaban en los textos santos como las notas en el arpa de Becquer, esperando al P. Gaete.

Después de haber leído los textos efectivamente, el P. Gaete se yergue como lógico y concluye: El hombre domina la tierra, porque es imagen de Dios.

Conclusión que fluye de la siguiente secuencia: A Dios se lo llama "el Señor"; ser señor es tener poderío; el hombre es imagen de un Señor; dando como obvio que en la copia debe haber algo del original, infiérese que el hombre debe dominar la tierra.

"Estamos bastante lejos, remacha el Padre, de una religión opio del pueblo".

Nosotros pensamos que estamos más cerca. Porque si a Dios los hombres lo han llamado "Señor", ha sido por una analogía con una práctica penosa que ocurre en este valle de lágrimas.

Desde luengos tiempos —y los primeros libros del Pentateuco consignan esto— hay unos hombres que dominan en la tierra, y otros hombres que sufren la dominación. Y siendo Dios definido en función de lo que le acontece al hombre (se le ha asignado hasta una mamá) es manifiesto que cuando se quisiera apuntar a lo macanudo que es él, se lo nombrara "Señor".

Además el P. Gaete "argumenta" a partir del HOMBRE, del hombre sin más, de un universal abstracto que dominaría y usufructuaría de la tierra. Lo que es una payasada, porque tal hombre no existe. Son unos cuantos hombres, los menos, una ínfima minoría, los que hasta aquí dominan la tierra, o sea que comen ostras y perdices; que pueden cumplir con el lema de "mens sana in corpore sano"; que pueden, si es que pueden, cultivar amorosamente su espíritu en los veneros mismos de la cultura; que, habiendo crecido tanto espiritualmente, les es forzoso ir desde el ombligo del mundo a darse una vueltecita por la Sorbona, y luego volver a reclamar su cuota de papel para escribir leseras.

Estos son los señores. Gentes dignas y espirituales a costa de las posibilidades de una inmensa mayoría de hombres llamados ahora obreros; antes, siervos, y antes, esclavos.

Y porque para éstos "lo que es humano se hace animal, y lo que es animal se hace humano", es que existe la excelencia de los señores, la sabiduría del escriba.

Seguro de si, el P. Gaete se pregunta, ¿por qué la humanidad tardó tanto en leer correctamente los textos?

Aquí el Padre es sencillamente magnífico. Fuera de que el cristianismo "llega con cierto retraso a la tarea de construir la tierra" (¿es necesario avergonzar a Dios, digo yo?), fuera de eso, los mismísimos discípulos de Nuestro Señor habrían "jibarizado" la Palabra. Nótese la terminología jesuítica en boga. Nótela mi distinguido contradictor, Don Julio Silva S. Note como botan lastre los cristianos de vanguardia.

"Una segunda "jibarización" empezó cuando el Evangelio cruzó el Helesponto y termina junto con este Concilio".

Moraleja: Los Apóstoles eran unos grandísimos aturdidos. Y al otro lado del Helesponto aguardaba al Evangelio el jíbaro aquél autor de unas Confesiones y de Contra Académicos, que murió sin haber entendido la sustancia del Evangelio. Del pobrecito de Asís, mejor no hablar, es jíbaro también. Y jíbaro es el ensimismado Pascal.

Y ahora, sentarse. Platón es maestro de jíbaros. El énfasis que puso sobre el alma en detrimento del cuerpo lo hace culpable de esas jibarizaciones. En el espíritu de renunciación de los Padres del Desierto estaría patente el influjo platónico.

Prueba de cuan enraizado estaba el ascetismo "platónico", es que un pensador aristotélico como Tomás de Aquino "no va al comedor sino al "refectorio", es decir a un lugar donde simplemente se reparan las fuerzas".

Suponemos que después del triunfo del aristotelismo los religiosos no caen ya en las seducciones platónicas en que cayeron Pacomio, Benito, Basilio y Antonio. Deberán ir al comedor y no al refectorio.

Y aunque hay otras ocurrencias que comentar, basta. Porque por estos lados no sobra el papel.

RAMÓN MENANTEAU B.


Minería e imperialismo

Cinco mil escudos paga la Anaconda por Chuquicamata

LA legislación minera en Chile reconoce el dominio del Estado sobre todas las minas, pero concede a los particulares la libre adquisición de ellas mediante la constitución de pertenencias mineras, siempre que aquéllos se sujeten a las disposiciones contenidas en el Código de Minería, que data desde el año 1932. Lo característico del sistema lo constituye el AMPARO de este tipo de propiedad privada, que se hace por medio del pago de una patente anual que genera dos grandes perturbaciones productoras, a saber:

1ª.—Acaparamiento de grandes extensiones de terrenos por parte de empresarios nacionales y extranjeros, estimulado por lo exiguo del valor de, la patente y la liberalidad en la concesión.

2ª.—Esterilidad de grandes zonas que bien pudieran encerrar en su subsuelo yacimientos minerales de rendimiento económico, si el régimen de propiedad imperante no obstruyera la prospección y el reconocimiento en terrenos ya mensurados, pero que no son objeto de explotación.

Estos aspectos que estamos considerando son los que más destacan en un régimen de propiedad intrincado y confuso, pues si nos atenemos al procedimiento en aplicación que regla la constitución de la propiedad minera, encontraremos una discontinuidad alarmante entre los mecanismos procesales y los conceptos técnicos. De aquí también los frecuentes litigios mineros que generalmente terminan con el despojo de los derechos del más débil, y que han dado lugar a una frondosa jurisprudencia brotada de la aplicación discutida de unos cuantos preceptos.

Todo lo anterior se ha evidenciado en una inquietud legislativa cada vez más acentuada y que se hace presente en cada ocasión que el Congreso Nacional debate alguna iniciativa de ley relacionada con la explotación o tributación de nuestra minería, como la Comisión de Reforma del Código de Minería que el Parlamento impusiera durante la discusión de la última ley tributaria para la Gran Minería del Cobre y que el actual gobierno patrocinará con extrema pertinacia para poder consumar su política de asociación con el capitalismo norteamericano.

En todo caso, el hecho real es que nuestra legislación no considera para nada la conveniencia nacional que existe de aprovechar lo: yacimientos en su integridad geológica, ni en la necesidad de imponer un mínimo productor én función de la extensión de la propiedad constituida o del monto de la inversión que su explotación requiera.

BOTONES DEL MUESTRARIO

Para fundamentar nuestras observaciones nos remitiremos a dos consideraciones especificas, una estadística y otra experimental.

Para la consideración estadística, consignaremos las superficies comprendidas por los principales consorcios cupreros norteamericanos en Chile, que se agrupan en la siguiente forma:

Bastan, pues, Eº 11 por kilómetro cuadrado para conservar el dominio sobre terrenos mensurados; esto es lo mismo que pagar una contribución territorial de DIEZ CENTAVOS DE NUESTRO MISERO PESO POR METRO CUADRADO DE TERRENO, o sea, que con el precio de una caja de fósforos se amparan 600 metros cuadrados. Aún más, es detentar el dominio sobre un territorio de 1.821 kilómetros cuadrados por la irrisoria suma de Eº 20.000 anuales. Tentáculos envolventes del monstruo imperialista!

Lo antedicho basta para sostener que ha habido poco celo patriótico y ningún empeño social para resguardar nuestras riquezas potenciales y favorecer, en consecuencia, los altos intereses de la colectividad.

Además, cabe lamentar que la estadística oficial no consigne en sus informaciones la extensiones que abarca cada uno de los grandes consorcios extranjeros que explotan nuestras minas de hierro y cobre, pues resaltarían a más no poder, estas dos consideraciones fundamentales:

—Que se ha distorsionado un vacío de la ley en cuanto no limitó el número de pertenencias a manifestar, renunciando, por consiguiente, a imponer obligaciones de trabajo y volumen físico de producción sobre terrenos de significativa extensión;

—Que nuestra fisiografía minera no requiere de los trabajos previos que imponen las concesiones para explorar que consulta el Código de Minería en vigencia.

Respecto de la consideración experimental, bastará señalar que dos consorcios extranjeros, uno norteamericano y otro francés, se han trabado en intensa lucha por clavar sus banderas respectivas en la columna andina de las provincias de Santiago y Aconcagua, fraccionando el cuerpo geológico que aflora en las nacientes de Río Blanco. Este valioso yacimiento de cobre, reconocido en mínima extensión, aparece hoy entregado a Cerro Pasco y Disputada de Las Condes, cada uno de los cuales sólo pretende obtener las mayores gananciales sin consideración alguna al superior interés de la nación.

Si el gobierno democristiano, en lugar de gastar sus energías en la curiosa asociación Andina —a la cual se le conceden exenciones aduaneras, privilegios tributarios, avales crediticios estatales, energía eléctrica de Endesa muy barata, tarifas de fundición adecuadas a la óptima técnica internacional, etc., etc.—, hubiere orientado su acción hacia la necesidad de reconocer y explotar racionalmente ese inmenso yacimiento, el país tendría en ejecución una empresa de primera magnitud y no dos de mediana minería.

Tales son, a grandes rasgos, las características del sistema de propiedad minera en el ámbito capitalista que hoy oprime a la nación chilena. Su recapitulación podemos intentarla así:

1º.—Distorsión de las disposiciones relativas a las concesiones para explorar.

2º.—Extrema liberalidad para manifestar y mensurar pertenencias mineras.

3º.—Ridícula e irrisoria patente anual para conservar el dominio.

4º.—Renuncia a la obligación patriótica de imponer obligaciones productoras en función de la extensión.

5º.—Omisión culpable para eximir al empresario del deber de garantizar una mínima inversión, como uno de los requisitos para resguardar la superficie mensurada.

6º.—Imposibilidad de intentar redescubrimientos sobre terrenos mensurados que no han agotado ni la prospección ni el reconocimiento.

7º.—Ausencia de un precepto imperativo que faculte a terceros para explotar yacimientos inactivos en terrenos mensurados.

8º.—Garantías plenas para el lucro empresarial con evidente perjuicio para la nación.

¡Imponente cuadro para un marco insensible de explotación y miseria!

LA ENERGÍA RADIANTE DEL SOCIALISMO

En oposición a tan triste expresión del egoísmo, veamos qué ocurre en la Sociedad Socialista, tomando nuestra experiencia de la Cuba Revolucionaria de Fidel Castro.

Desde luego, es preciso comprender que no hay términos de comparación entre la limitada posibilidad minera de Cuba y la proyección infinita de la orogénesis chilena.

Sin embargo, eliminada la ansiedad galopante del interés privado, el Gobierno Revolucionario de Cuba estableció dos organismos básicos para el aprovechamiento de sus posibilidades mineras:

—El Instituto de Recursos Naturales, y
 —La Empresa Consolidada de la Minería.

Apoyada en el principio irrenunciable de que todas las minas son del pueblo trabajador y pertenecen sólo a él. se emprende, a través del Instituto, una sistemática determinación de la infraestructura territorial. La geofísica y la geotécnica fraternizan bajo la tuición bienhechora del gobierno revolucionario. Hasta donde alcance la perspectiva intuitiva del minero, llega la acción organizada del trabajo y de la técnica para alumbrar escondidos derroteros Es la ilusión personal cambiada en ilusión social; es la ambición que envanece suplantada por la ambición que enaltece; es el esfuerzo egoísta reemplazado por la voluntad colectiva, donde el punto de apoyo es la patria, el brazo de palanca, la solidaridad, y la fuerza el bienestar común!

Todos son uno en la búsqueda del bienestar colectivo, que es el parámetro elocuente del Socialismo.

Pues bien, determinada la valorización de un yacimiento, sus antecedentes son remitidos a la Empresa Consolidada, la que procede a explotarlo con la voluntad del pueblo trabajador apoyado por toda la potencialidad técnica y financiera del Estado, mediante Unidades de Producción dirigidas por la respectiva Asamblea Laboral. Esta fija el fondo de Salarios y las Normas de producción, y es admirable observar cómo se reducen los costos materiales por la delicada labor de los mineros.

Qué bien se ven las lateritas niquelíferas de Moa, los mantos manganesíferos, de Charco Redondo, las segregaciones magmáticas de Yamaniguey y Cayoguán, los realces a 1.300 metros de hondura en los yacimientos cupríferos hidrotermales de Matahambre, el complejo de sulfo-metales de Santa Lucía, la planta de concentración del Cobre cuya mina los conquistadores españoles explotaran hace ya 400 años.

Los enemigos de la Revolución y del Socialismo argumentarán que gran parte de estos trabajos pertenecieron a la Cuba capitalista pro-norteamericana y pre-revolucionaria. Ello es indudable. Pero también es indudable que el pueblo que sufría explotado en aquella etapa nefasta de su historia, es el mismo pueblo que mantiene la altiva liberación de su país, y que sabe convertirse en Milicias para adelantarse, como en Playa Girón, a buscar la muerte que pretendían llevar a su Patria los mercenarios del imperialismo yanqui. Y que camina a pesar del criminal bloqueo y del gesto renegado de los gobiernos de los países hermanos de la América Latina, diabólicamente administrados por la OEA.

Tal es la diferencia de propiedad minera en uno y otro sistema económico.

Y pensamos, no sin envidia, en la tardanza del Socialismo en Chile, pues tenemos la convicción de que toda reforma capitalista es un engaño y que solamente la verdadera justicia social es capaz de imponer la auténtica libertad del pueblo.

ORLANDO MENESES ROJAS


El economicismo en la Universidad

LA idea parece obvia: el estudiante universitario, mientras estudia, renuncia a lo que ganaría si no estudiara. Esta renuncia es más fácil en proporción a los medios. Por tanto, la mayoría, escasa en medios, dejará de lado la Universidad. Así la gratitud de los estudios universitarios es un nombre elegante que admite la forma indirecta de su pago. Como se ve, el "autor" de esta idea descubrió la Cordillera de los Andes.

Pero hay más. La idea se prolonga y humaniza: Podríamos becar al estudiante pobre; o mejor (¡no lo ofendamos!) haríamos prestándole el costo de su educación. Cuando comience a trabajar, comienza a pagarnos. Y he aquí caídos varios pájaros con sólo un guatapique: Primero, nuestro humanitarismo queda a la vista; segundo, defendemos la "igualdad de oportunidades"; tercero —muy importante, importantísimo— "cada cual paga el costo de su educación superior"; cuarto —implícito, muy implícito— echamos a todos los rotos de la Universidad.

Hay un gracioso supuesto en el enfoque economicista que viene haciéndose sobre la formación universitaria: el título universitario implica mayor renta que la obtenida sin título; por tanto, de esta mayor renta debe tomar el beneficiado y pagar el costo de su formación. Más claro, echarle agua. Pero, ay dolor, una proporción enorme — profesores, enfermeras, músicos, visitadoras, parvularias, periodistas, psicólogos, sociólogos, orientadores, bibliotecómanos, contadores," geólogos, pintores, antropólogos, geógrafos y auxiliares de todos colones— tienen, cuando encuentran trabajo, mucho que decir si su renta es mejor que la obtenida si en lugar de estudiar tanto se hubieran dedicado a vender zanahorias. Por donde resulta que el supuesto se viene al suelo. Por donde resulta, también, que a los estudiantes que siguen aquellas carreras tendríamos nosotros que pagarles por los beneficios a que renuncian siguiéndolas.

Siempre es importante analizar un sofisma y detectar el punto falso en que se apoya. En este caso, la formación superior se identifica, en un clima de ignorancia y prejuicio, con medicina, ingeniería, economía, arquitectura. Se sugiere también que estas carreras, y las restantes, son liberales. Pero, veamos: Son 18.000 los que ingresarán este año a la Universidad. ¿Cuantos serán admitidos en las carreras mencionadas? Y de éstos ¿cuántos tendrán una renta como para estar conformes y pagar por sus estudios? Obsérvese que Incluso los médicos se van transformando en funcionarios y que su sueldo no es nada especial. Así, pues, el principio "cada cual paga el costo de su educación superior" parece concebido en el mero aire y con vistas a espantar a determinada especie de candidatos universitarios.

Si se quiere aplicar el criterio económico deben aguardarse las condiciones de su aplicación; en particular, que haya demanda de trabajo y una renta por él que justifique el desembolso por los estudios. Además, puesto que se trata de calificar una capacidad, ésta debe preexistir. Quiero decir que el servicio universitario debe otorgarse en función de la aptitud mayor del alumno para recibirlo. Y como este alumno viene del liceo, el criterio de la aptitud se traslada también allí; y de allí, a la escuela. Por lo cual se concluye que la igualdad de oportunidades debe darse desde el comienzo. Y esto, claro está, es un sueño: implicaría —para decir la verdad con chistes— que los pequeños bien dotados de las poblaciones callampas tuvieran, para desarrollar sus dotes, la alimentación, el trato y las posibilidades que corresponden a los .colegios extranjerizantes del barrio alto.

Una cosa es clara: Si no cobramos por la formación universitaria, estamos facilitando el ascenso a las personas pobres que se sacrifican para que sus hijos salgan de la miseria. Si cobramos, estamos dificultándolas en esta posibilidad. El proyecto, entonces, tendría que buscar esta salida: Universidad pagada para quienes tienen dinero; gratuita para quienes no tienen. Pero nuestros economistas planificadores no quieren "ofender" a los pobres. ¿No será, por el contrario, que se proponen impedirles la entrada a la Universidad y aplastar así ese "nido nefasto de izquierdismo"?

Los señores que se llenan la boca con los altos valores no tienen empacho en agarrar la Universidad y transformarla en una empresa, con cálculo de costos y rendimientos, con todo su aparato de tasas y demanda futura, dejando en el tarro de la basura los dulces discursos que otrora emplearan con tanto provecho. Tanto ha crecido el lobo, que el pellejo de cordero, por estrecho, ya no le sirve. Se dirá de estos tiempos: corridos por el marxismo, los jesuítas se vieron forzados a sustituir la terminología teológica por la menos arcaica, aunque riesgosa, de la planificación y el desarrollo.

JUAN RIVANO


Opiniones

CRÍTICOS DE CINE

SI Lenin resucitara, algunas personas lo pasarían muy mal. Entre ellas, algunos cineastas, industriales y "críticos" de cine. El más grande genio conductor que haya tenido la humanidad, sabía perfectamente la importancia monstruosa del cine como vehículo de comunicación de masas. En medio de la apatía y el conformismo de la prensa —sin que se salve ninguna— y la desesperación de un sector del público, vemos cómo se difunde el cine del más pésimo gusto, llegando a veces a la podredumbre, desde las pantallas de Santiago.

Cual una carrera de caballos "arreglada" previamente, los presuntuosos favoritos son bodrios como "La Biblia", "Doctor Zhivago" y "Khartoum".

Para qué hablar de los burros del montón: "El tercer día", "Pistolero de buena ley", "Te veré en mis brazos", "Tirgaka", "Un fulano en Estambul", "Muñecas en bikini", una película sana como "Mundo joven" (De Sica) pasa desapercibida.

Y entre tanta confusión, a la crítica y al público se les escapó "Crepúsculo de las águilas", una acida vivisección del militarismo burgués. Que las páginas de espectáculos de los diarios encadenados al imperialismo sean ciegas, sordas y mudas, salvo para alabar este cine estupidizante, es comprensible y hasta lógico. Es una prensa que glosa siempre a sus avisadores. Pero que la prensa no encadenada parezca no ver nada, es ya otra cosa, que un Lenin, por ejemplo, llamaría criminal. A veces, en el risible afán de agradar y parecerse más a los burgueses, nos recuerdan a la mona vestida de seda. Se le ven los pelos y la ausencia de dignidad debajo del encaje. Y por momentos, algunas crónicas parecen haber sido escritas con los codos. Oh, si despertara Lenin y nos repitiera lo que debe ser la prensa popular, al ver ciertas páginas llenas de vedettes del picaresco —como si fuera una sección permanente— y de bellas y siutiquísimas admiradoras en medio de banqueros y poetas, en una América expoliada donde los creadores no tienen dónde caerse muertos, salvo en la sierra como Javier Heraud, diría: "¿Y para esto corrió tanta sangre?"

¿QUE HACER?

Que existe y debe existir una batalla ideológica como parte de la gran lucha de clases, es más antiguo que la humedad. Para algunos parece que no. No hemos visto "La Condesa de Hong kong", de Chaplin. Pero un redactor parece que sí, no sabemos cómo. Defendiéndolo de la desfavorable crítica londinense, dice: "En la Condesa de Hong kong el genial Chaplin sólo ha pretendido hacer una comedia divertida, sin mensajes, con un libreto optimista, con diálogos y escenas para que los espectadores rían sin descanso". ¡Bravo! No dejen de reír, vietnamitas, juventudes y pueblos de América; hagamos como los burgueses, ellos nos dan permiso. Hay decadencias también. En Italia, donde floreció la mejor y más nutrida intelectualidad marxista y el mejor cine actual de conjunto, un gran poeta del cine como Fellini, comete "Giulietta degli spiriti", una retórica de nuevo rico, vaciada de verdadero espíritu. El mismo autor de "La Strada", por la cual George. Sadoul dijera: "La fe en el hombre es el hilo de oro que une al comunista con el católico". Visconti comete "Sandra". Quedan los nuevos: Francesco y Franco Rossi, Zurlini, Vancini, Petri, etc. A nuestro entender un verdadero crítico es el filósofo, sistematizador, negador y afirmador de la creación de su época Si ha descubierto sus verdaderas leyes y necesidades, puede hacer un gran bien al proceso cultural Pero debe tener alas de cóndor y no de gallina. No nos imaginamos a Mariátegui en los camarines del Bim Bam Bum sino al frente de la lucha y la cultura de su pueblo. Ni a los empresarios ni a la prensa, pues, parecen importarles la sistemática degradación y atrofiamiento de las masas por el mal cine. Hay que ver salir de los rotativos a hombres, mujeres, jóvenes y niños con los ojos llenos de estupidez y falsedad, cuando no de anticomunismo, y pensar luego en el panorama de los conflictos de América y descubrir cómo nos atacan sin respuesta en este frente ideológico. Hay que abrir como en otros países de América cines de arte (no de snobismo), que den la otra alter nativa cultural de masas.

Las pocas y restringidas cinetecas no bastan. Con cuarenta butacas no se llega a las masas alienadas. Y con la abulia, la rutina y el conformismo antileninista tampoco

JULIO HUASI


Arte

La pasividad es prostitución

"El arte nunca debe ser un reflejo pasivo de la sociedad.
La sociedad debe ser un reflejo activo del arte".
LAWRENCE FERLINGHETTI

TODA obra de arte no está ni por encima ni por debajo de la política, de la religión, del bien y el mal, de lo moral o lo amoral o lo inmoral. El arte va por dentro, pero siempre como arte, revolucionariamente libre. El arte se nutre de la realidad y crea un campo intermedio: algo así como una tercera realidad.

El mundo objetivo-subjetivo de que habla Luckas.

El artista vive en un tiempo y un espacio, y su obra —además de ser un reflejo de la conciencia individual— es también un reflejo de la conciencia colectiva. El arte surge entonces como un fenómeno histórico-social. "La idea de la creación artística —escribe Francisco Fernández Santos en la revista "Casa de las Américas"— como torre de marfil y el artista como dandy desarraigado, como oficiante de un rito sagrado, el arte puro e inútil, que nada tiene que ver con el rebaño, esa idea, digo, es pura mitología".

Entregamos a ustedes algunas opiniones y juicios de escritores latinoamericanos y norteamericanos, sobre cuestiones relacionadas con la creación artística.

Las preguntas tienen que ver con: ¿Acepta usted la pasividad en el arte? La esfera del arte y la esfera de la ética ¿son absolutamente distintas y separadas? ¿Se considera o no integrado a la sociedad en que vive? Finalmente: ¿Merece la sociedad los esfuerzos del artista?

El poeta norteamericano y monje trapense Thomas Merton, uno de los principales críticos de la política belicista yanqui en Vietnam, es el primero en responder:

"El artista no puede permitirse ser pasivo, reflejar o celebrar lo que gusta a la sociedad, o glorificar las aspiraciones de ésta. Pasividad es prostitución. El artista que suscribe el slogan comercial el cliente tiene siempre la razón, está prostituyendo su libertad, su arte y su conciencia. Pero ahora, el cliente ha sido entrenado para pensar que el artista tiene siempre razón. Así tenemos una situación nueva, en la que el artista se siente obligado a funcionar como un profeta o un mago, y desde su sombrero produce milagrosas experiencias. No se da cuenta que accionando así se convierte rápidamente en un fraude, pues sigue produciendo lo que el cliente quiere. Este quiere lo que supone es querido por el artista, y de este modo compele al artista a querer mucho más de lo que desea. El resultado es la mentira."

"El artista, por otra parte, vive en un mundo donde la política es decisiva y donde el poder político puede destruir tanto su arte como su vida. Así, está indirectamente comprometido a buscar alguna solución política para los problemas que ponen en peligro la libertad. El artista debe estar en completa solidaridad con aquellos que luchan por sus derechos y su libertad contra la inercia, la hipocresía y la coerción. Ejemplo: los negros en los Estados Unidos. Los negros de Estados Unidos son los que simultáneamente luchan por su libertad, y los que manifiestan la más genuina y viviente creatividad (en el jazz, etc.). ¿La sociedad? No me considero integrado a esta belicosa sociedad en que vivo, pero el problema es que esta sociedad me considera integrado a ella. Mi única conclusión es que he escrito demasiados libros en los que he dicho cosas que no necesitaban ser dichas por mí, pues ya habían sido dichas por otros, y que de tal modo se han hecho útiles para aquellos con los que no puedo estar de acuerdo. La sociedad merece absolutamente que el artista se libere de sus coerciones y seductivas presiones. Sólo entonces podrá tener el artista algo de valor para decir a su prójimo. El está obligado con su prójimo en concreto, más que con la sociedad en abstracto. Este no es un principio universal. Se aplica más a nuestro tiempo, cuando la sociedad está en completa decadencia. Es teóricamente concebible que el artista pueda integrarse alguna vez completamente a una sociedad sana y civilizada".

Pablo Antonio Cuadra, director de la revista literaria El Pez y la Serpiente, otro de los poetas importantes de la nueva poesía nicaragüense, opina: "El arte puede reflejar (pero dinámicamente) la sociedad en la cual surge. Cuando esto sucede, pronto el arte se academiza y decae. El arte-espejo rápidamente se empaña. Creo que la cosa va mejor cuando sucede todo lo contrario. Cuando por su calidad creadora, poetas y artistas impulsan a sus pueblos y orientan la vida popular por senderos de novedosa y osada autenticidad".

Ulises Estrella, joven poeta ecuatoriano del grupo Tzántzico, al preguntársele si se considera integrado a la sociedad actual de su país, dice: "No, no. Escupo encima de todos los presidentes, héroes militares, rectores de cultura, beatas, "picassos" criollos, músicos, pontífices o futbolistas habidos hasta hoy en Ecuador. Espero la auténtica revolución y vivo por ella. El artista no hace ningún esfuerzo por la sociedad. Son su circunstancia histórica, el medio en que vive y los requerimientos histórico-sociales de sus habitantes, junto a su innato poder de rebelión (en todos los órdenes), los que determinan la aparición y expresión voluntaria del poeta. Es legitimo (no estigmatizar) reducir todas las cabezas de los millones de cretinos formalistas que aún existen en el mundo desmadejando sonetarios sobre Dios, la manzana, Dulcinea, Santa Teresa, Goethe, Bécquer, la Patria, el querubín o la sotana, que son fetiches privativos de esta era cristiana y liberal que desaparece".

EL SOCIO


Poesía chilena

O CAMBIA 0 MUERE

ALGO saludable tendrá que sucederle a la poesía chilena cuando alguno o algunos (porque hay que terminar con el cultismo del monopoeta) de los más jóvenes, biológica y mentalmente, decidan liberarse del pasado, libertarse, soltarse. Los viejos, a su medida, algunos de ellos se jugaron, en su tiempo, se desenfadaron, se soltaron; no todos. Después, muchos de ellos mismos se sentaron en el sillón a ver pasar las nubes, se conservaron, se institucionalizaron, y ahí están, a la diestra de Dios Padre y del Diablo todopoderoso también.

Preocupan los que vienen. Hay uno que no es tan "cabro", biológicamente: Nicanor Parra, pero es más joven que los jóvenes. Lo bueno es que le pegó en los cachos a la retórica. Metió al poeta en medio de la gente; uno más, pero con los ojos abiertos. Se acabó aquello de que los pobres vienen a mí y me cuentan lo que sufren, lo que lloran. ¿Por qué van a venir donde el poeta —especialmente— a contarle sus penas? Al revés, el poeta tiene que hacer el trabajo de reportero, entrar al mundo, preguntar, indagar, hablar con la gente, buscar al mundo. Se acabó eso de que "loa pobres vienen a mí". Aquí nadie viene donde nadie.

Y hablar claro alguna vez, No tomar actitudes para escribir poesía. No escribir poesía en poesía. Que cada cual tenga su idioma, que cada poeta hable su lengua. No que tengamos todos que hablar en español tiránicamente. Ese de la Academia, que recomienda recetas iguales para distintos males. Le falta mucho camino a nuestra poesía —el terrible desafío para los llamados poetas jóvenes— para terminar con el quietismo, con la asfixiante placidez, incluso con la entretención (faltarían faroles, míster Alone, y el más entretenidamente fino para la cuerda y su cuello).

Pero Parra tampoco está libre del neorromanticismo, de lo dulce. Nadie está libre, incluso nadie está libre de la retórica. Un poco como el cáncer, la retórica, que cuando uno menos lo piensa lleva la semilla por dentro.

La poesía tradicional es quieta, llega hasta la inmovilidad (una poesía no es viva porque un verso dice, por ejemplo: "una gaviota vuela hacia el horizonte"; más bien es contemplativa). Tenemos una poesía de la naturaleza inmóvil, bucólicamente fotográfica. La poesía tradicional chilena (que cumplió en su momento), de la Mistral a Neruda, ya no tiene nada más que decir; terminó, aunque se repite.

Santiago del Campo, Manuel Silva, en la medida de su irreverencia y actitud de cambio, y no sólo de su "pulimento" (eso está bueno, caballeros críticos, para las composiciones de colegio, pero no para la poesía viva), pueden pegar su coletazo. Cada uno debe hoy pegar su coletazo desde su sitio, y a la ofensiva. No se trata de perder la cabeza. Pero sí se trata de usar la cabeza, y la propia, nunca la ajena, que esto también vale para la poesía.

Lihn es otro nombre, importante; abre un poco más la puerta, pero no se atreve del todo a pasar adentro —por lo menos en su poesía—. Lihn es un joven poeta neorromántico, preciosista, todavía algo académico, bastante atado a sí mismo, que del todo no se atreve por hoy a cortar con el pasado. Lihn va atajando cada verso, castigándolo antes incluso de escribirlo, y una serie de tácticas poéticas que él conoce sin duda y maneja bastante bien.

Si explota, si el asunto explota —porque sin explosión se corre el riesgo de echar raíces en un punto muerto—, no explotará por Enrique Lihn. El asunto va por otro lado, infinitos materiales absolutamente vivos de nuestra realidad o de nuestras realidades no son tocados, no son trabajados o aprovechados por los poetas, incluso por los más jóvenes. O se quedan en el campo y la postal, o se quedan también en esa tercera realidad que algunos han denominado mágica, entre objetiva y subjetiva.

Evidentemente que la realidad externa chilena no es del todo, aún, violenta, o. por otro lado, exuberante. No es una realidad de la violencia: no es la violencia un personaje como lo es por ejemplo en Colombia. Hay aquí una realidad externa a los ojos más quieta y coexistente aunque esta observación es discutible. Tal vez exista aquí también una violencia, pero se manifiesta en otra forma

Frente a esta tragicomedia nuestra joven poesía es más bien lenta, somnolienta, una poesía un poco de reojo, enredada en lugar de fresca, pulidamente inmóvil como la piedra, respetuosa de la "belleza", que no ha podido provincianamente zafarse de buen gusto establecido en forma vitalicia por los señores del jurado. Una poesía de la infancia, por la infancia y para la infancia. Una poesía con minúscula, que en el fondo le tiene miedo a la Poesía No está el humor en los jóvenes, nadie se preocupa de la realidad, de lo que está pasando tragicómicamente frente a sus ojos, porque el poco tiempo disponible se lo lleva esa tercera realidad mágica... Y no importaría tanto eso. Que cada cual busque libremente lo que quiera, pero que por lo menos sepa dónde vive y ponga un poco los pies en la tierra. Se dará cuenta que le hace bien, que es reconfortante, y no de vez en cuando. ¿Dónde está el poeta joven del humor, de la tragicomedia, el joven satírico, el que trabaja la ironía Nada, o muy poco. O los poetas jóvenes se deciden a cortar las amarras, las sombras, los espejos, a ser de una vez por todas jóvenes jóvenes, o seguirán dando la hora, seguirán jóvenes viejos, muy coexistentes, respetuosos, la tradición, y, naturalmente, muy premiados.

De este tipo, sobran nombres. Y los viejos administradores de la cultura darán siempre manga ancha a estos muchachos, porque no son peligrosos, y repiten la lección con voz algo más fresca

HERNÁN LAVIN CERDA


¿Contra quién?

Carabineros se arman hasta los dientes

CON la internación de cinco mil quinientos fusiles-ametralladoras "Zig' tipo "asalto", para Carabineros, se hizo pública la transformación interna que ha sufrido la policía uniformada. De un cuerpo policial preventivo, Carabineros ha pasado a ser un instrumento eminentemente represivo. Así lo indican las características del nuevo armamento con que se está equipando a esa fuerza.

Carabineros adquirió, últimamente, varios carros blindados, de asalto, con ariete en la parte delantera, especiales para romper barricadas o cualquier clase de defensa callejera.

También solicitó la internación de tanques, pero esto no se concretó debido a la enérgica oposición del Ejército.

Los fusiles suecos recién comprados por Carabineros, son del tipo de armamento de asalto que usan los ejércitos de la OTAN y que se encuentran entre las armas recomendadas por los norteamericanos para operaciones "antiguerrilla", u otro tipo de sublevación popular.

Es un arma de alcance mediano y de gran potencia. En una declaración pública, el Comité Patria y Pueblo denunció sus características: "El fusil-ametralladora marca "Zig", tipo "asalto", que usan los ejércitos de la NATO, tiene una capacidad de 600 tiros por minuto y un alcance levemente superior a los mil metros. Cada una de sus balas es capaz —según las circunstancias— de atravesar 3 a 4 cuerpos humanos. Este tipo de armamento deben usarlo únicamente las Fuerzas Armadas en combate con el enemigo en campos de batalla".

Este poderoso equipo militar no tiene relación con la labor policial para que fue fundado el Cuerpo de Carabineros.

LOS "GM" EN ACCIÓN

La nueva fisonomía de Carabineros queda perfectamente retratada en el Grupo Móvil (GM), o Comisaría Nº 19, cuyo cuartel está en San Isidro con Santa Victoria. La unidad dispone de unos 600 hombres bien entrenados, pero por disposición interna puede movilizar, cuando lo requiera, a otras unidades, como la Escuela de Carabineros. Material rodante del Grupo Móvil: 10 microbuses de transporte, con capacidad de 50 hombres cada uno, carros lanza-agua (LA, sigla policial), perros de presa, carros blindados de asalto capaces de mantener una gran potencia de fuego. Armamento liviano: pistoletas y carabinas lanzabombas, toda clase de gases, lacrimógenos y "digestivos" (dolorosas alteraciones intestinales) en envases que parecen tarros de arvejas, metralletas y el fusil NATO, que está reemplazando a la vieja carabina Máuser. Además, Carabineros cuenta con varios tipos de ametralladoras potentes, capaces de atravesar un blindaje de 4 a 5 cms. La militarización de los "GM" se aprecia en la bota de caña corta que usan, estilo Regimiento Buin. Asimismo, siempre llevan dos cascos: uno plástico, interno, y otro de acero, externo. Su técnica más conocida de actuar es la "cuña"; se envían varios piquetes "GM" a dividir una manifestación a golpe de bastones, aislando a unos pocos que son detenidos y llevados a los microbuses, donde se les castiga brutalmente. En los ejercicios prácticos de la Escuela de Carabineros, sobre tratamiento a personas, ha participado el Regimiento Buin, cuyos hombres hacen las veces del pueblo en un acto de protesta. Estas técnicas llegan a su especialización más acabada en el Grupo Móvil. Los oficiales de la unidad viajan periódicamente a Estados Unidos a perfeccionarse en las escuelas yanquis de policía que imparten instrucciones para la lucha contra "motines" populares.

Es evidente que Carabineros recibe un trato preferencial del Gobierno. Tiene un presupuesto que aumenta anualmente, con el ítem más abultado de "gastos de libre disponibilidad", y espera renovar totalmente su armamento liviano y semipesado. Esto provoca gran malestar en el Ejército, que ve convertirse a Carabineros (20.000 hombres) en el cuerpo armado mejor equipado del país, fuera de su control. A fines del año pasado, la dotación del Cuerpo aumentó en 2.000 plazas, y su plana mayor espera el momento oportuno para pedir la tuición sobre Investigaciones. Desde ya tiene un departamento poco conocido, bajo la sigla OS-3. dedicado a "Estudios de Opinión Pública". Es un verdadero servicio de inteligencia política, que pronosticó con dos meses, en una encuesta, los resultados de la pasada elección presidencial, lo que señala un virtual empadronamiento del país en manos de la policía uniformada.

AUGUSTO CARMONA A.


Homenaje a lo divino

LA VIOLA

LA vida que lindó es el pavo real, huifa ay, ay, ay. La vida que lindó son los poemas". Lo último que conocí de ella fue Cachupín, un perro cachorro que le regaló a Nicanor. "La vida que lindó son los poemas": un verso que sorpresivamente le escuché un día por radio, de su Cueca de los poetas. La había visto en la peña en septiembre del 65. y aquella noche el humo le molestaba. Después se esfumó para la Carpa. Tres días antes, el jueves, conversamos con Nicanor, en su casa de madera y piedra en La Reina. Estaba Pedro de la Barra. Rosita ños preparó un asado a la parrilla, y el Capitán dormía en el suelo, y Cachupín le mordía la cola.

Lo que se salvará de Darío: Metempsicosis, y ese verso final de cada estrofa: "eso fue todo", "eso fue todo", que rompió justamente con el modernismo dariísta. Se salvarán también otros poemas; los propios poemas que Darío escribió contra Darío. Poemas antidarío, tal vez inconscientemente. Aquel jueves descubrimos al Darío que quedará. Hablamos de que subirse a un avión era jugarse las últimas cartas; nunca se sabía. De la Barra estuvo de acuerdo: "ni a misa con los aviones". Huidobro: "un gran poeta pero con los pies en el aire, más que en tierra. Frío, poco humano, aéreo". De la Edad Media y los trovadores. Nicanor dijo que había vuelto incluso más atrás, hacia Aristófanes. "La poesía debe ser dura, clara y delgada, sin gorduras, elástica, esbelta". "Los críticos literarios actuales no saben nada de poesía. Todavía están pegados en el postmodernismo: la poesía estática, retórica, dulzona".

Nicanor leyó un extenso poema de José Asunción Silva; un texto casi ignorado del poeta colombiano. Era para quedarse asombrado. Antecedía a Darío; más aún, era como estar escuchando a Neruda de Anillos o del Habitante y su esperanza. Asunción Silva antecedía con ese poema a mucho de lo que después harían los postmodernistas, partiendo de Neruda.

De Violeta, "la Viola" no hablamos mucho, pero escuchamos su voz detrás de un disco. Nicanor dijo: "ayer estuvo aquí y nos trajo a Cachupín de regalo. La Viola viene llegando de Bolivia". Había unos choapinos tejidos por sus manos, y unos cuadros: colores fuertes, unas figuras doblemente fuertes, aves, unos pájaros, cielos terribles, una luna.

Defensa de Violeta Parra, un largo poema, escribió Nicanor una vez. Y ahí la bautizó: Viola Chilensis. Una especie de Chile, una raíz. Ella tenía largas trenzas, y se metió en el folklore con toda el alma. A sus hijos los llevó de la mano, por ahí mismo, el Ángel y la Isabel. Fue una época de parabienes, de tonadas, de cuecas, de periconas. París estuvo de por medio, y entró bien. Entonces hay que pescarse de un par de frases, aunque el hilo real vaya muy lejos, sea distinto. Se dice que ella dijo: "estoy enferma de tristeza", "se me nubla todo cuando trato de explicarme todo". Le escribió a un amigo: "tu pobre hermana comunista". Se dice que está muerta; y es quizás lo que más cuesta creer. Quién se va a convencer de esto. Tenía que partir a la Argentina, y a lo mejor Europa. Había terminado de escribir una Autobiografía en décimas. Trabajaba su Gran Sinfonía. Para ella sería tal vez lo que fue el Oratorio para el pueblo, para su hijo el Ángel.

Pasado mañana de aquel jueves en que estuvimos en casa de su hermano, el antipoeta Nicanor, con Pedro de la Barra, Rosita, el Capitán y el Cachupín, "la Viola había pasado toda la tarde, en esa casa de madera y de piedra, cantando canciones de su último long play, Las últimas canciones de Violeta Parra. Ahí debían estar también la paloma y el palomo blanco.

Al otro día era domingo. Todos dicen que se sentía sola. Supongamos que fue cierto. Quién sabe qué soledad. La guitarra en la mano podía ser un arma que se volviese contra ella. "Este último tiempo las cosas me salen demasiado tristes". La guitarra era como tener en la mano la última carta. De ella dependía mucho.

Hasta la vida en un hilo: en una cuerda de guitarra. Las canciones fueron más tristes; probablemente sin remedio. "No ves que las noches las paso en vela, si como al mar violento las carabelas, tú me desvelas. Qué te estás creyendo no soy de fierro, si me tratas lo mismo como a los perros, en mi destierro. Corazón maldito sin miramientos, sí. Ciego, sordo y mudo de nacimiento, si, me das tormento".

De aquí para adelante será prácticamente imposible (por lo menos para mí), escuchar establemente canciones como Volver a los 17 o La vida me ha dado todo: largos lamentos, y una voz dulce, clarísima, de desconcertante expresividad. Así como estaré feliz de oír una y otra vez sus versos en jerigonza contra los "políticos de siempre": "Caballeríticos almidonádicos / mini ni ni ni ni... / le echan carbónico al inocentico / y arrellenadicos en los silloncicos / cuentan los muerticos en los encuentricos / como frivolicos y bataclánicos / Varias matansicas tiene la histórica / en sus pagínicas bien imprentadicas / para montarlicas no hicieron fáltica / las refalosicas revolucionicas / el juramentico, jamás cumplidico / es el causantico del descontentico / ni los obrerícos ni los paquíticos / tienen la cúlpica, señor fiscalico".

Sin duda le dolió Chile. Una vez dijo: "hace falta un guerrillero".

HERNÁN LAVIN CERDA


Así se calcula la inflación

Las bromas del Gobierno: 48 escudos cuesta arrendar casa en Santiago

LOS cálculos de inflación del Gobierno se han convertido en uno de los temas de discusión más socorridos en los últimos dos años. Es muy posible que una encuesta sobre esta materia, en especial entre los habitantes de Santiago, demuestre que la gran mayoría no comulga, o más bien rechaza, los cálculos oficiales de inflación a pesar de los esfuerzos del Gobierno.

Este hecho se puede deber a dos factores: 1) que el índice de precios que se utiliza para calcular la inflación, tenga fallas de proporciones, o bien 2) que los cálculos estén siendo realizados en forma anormal, con afán premeditado de torcer la realidad.

Es muy posible que ambas conclusiones sean efectivas.

El índice de precies es muy particular. Fue confeccionado el año 1957 por una comisión de expertos, que hizo una muestra del consumo de los grupos familiares medios. Es, en tal sentido, un índice de clase media, donde el grupo familiar ocupa sólo el 47,59% de su ingreso en alimentación, cosa que no ocurre por ejemplo en las clases más pobres, que deben ocupar el 70, 80 o más por ciento de su ingreso para alimentarse, simplemente.

Esto es importante tenerlo en cuenta, por las razones que veremos posteriormente. El índice que se confeccionó abarcó 125 artículos de primera necesidad, los más utilizados en esa época. Este es otro factor que hay que tener presente. En el curso de estos años la utilización de ciertos artículos ha variado fundamentalmente, lo que ha dejado un poco fuera de juego a ciertos productos que en el índice tienen una gran significación. Algunos ejemplos son importantes: por ejemplo, cuando se confeccionó el índice de precios, el consumo del gas licuado era desconocido en Chile. Ahora este combustible ha desplazado a la parafina, e incluso en muchas partes al gas de cañería. Es, por lo tanto, un artículo de gran importancia, pero el índice no lo ha incorporado y sus precios no influyen en las alteraciones del costo de la vida.

Otro ejemplo se encuentra en la carne. Cuando se confeccionó el índice, la carne de vacuno constituía un alimento de gran importancia: tanto es así, que su consumo representaba una alta proporción de la alimentación diaria.

En la actualidad, la situación ha variado. El actual Gobierno, para impedir que el precio de la carne continuara subiendo y también para ahorrar divisas, racionó el consumo de carne, prohibiendo su venta durante cinco de los siete días de la semana. Es evidente que la carne no tiene ahora la misma representatividad que antes y. por lo tanto, su influencia en los cálculos de la inflación tendría que haberse modificado. El índice, sin embargo, se mantiene rígido, sin adaptarse a la cambiante realidad nacional.

Otro factor importante reside en su localización. El cálculo de la inflación se realiza encuestando establecimientos comerciales de Santiago, perfectamente identificados. Es decir, el Gobierno puede ejercer una mayor fiscalización en estos establecimientos que son encuestados. con el objeto de que allí se reflejen los precios más baratos. Lo grave del caso es que este cálculo forzado de inflación es general para todo Chile. Es decir, se aplica para todos los efectos económicos, no sólo en Santiago, sino también en Concepción, Arica, Antofagasta y otras regiones donde los precios, en especial los alimenticios, son mucho más altos que los que existen en la capital.

Pero sin duda que el actual Gobierno puede disculparse de esta anormalidad, señalando que ellas han existido siempre, aunque en un menor grado y, por lo tanto, no parece justo que ahora se haga tanto caudal con esta situación.

El actual Gobierno, como ningún otro, basó su programa económico en una lucha contra la inflación, llegando incluso a fijar metas concretas para el control de precios.

El año 1965 se aseguró que el costo de la vida no subiría más de un 25%. Se llegó al cabo de doce meses, a un 25,9 por ciento de alza.

La meta para el 66 era de un 15% máximo de aumento en el costo de la vida. Se logró a fin de año un 17%. luego de hacer bajar durante los últimos tres meses el nivel de precios en más de un 4%.

La meta para el año 1967 es controlar la inflación por debajo del 12%. Esa tarea sin duda, es la más difícil que el Gobierno se ha autoasignado hasta ahora.

Para lograr cumplir estas metas, que propagandísticamente son de gran importancia, el Gobierno ha utilizado como nunca antes, mecanismos para controlar el índice de precios.

Al principio —al comenzar el año 1965— se trató de controlar la inflación con medidas indirectas de fijación de precios, pero dejando a la Dirección de Estadística un cierto grado de independencia.

Sin embargo, en julio de 1965 el Gobierno comprendió que ese programa no tendría éxito ante el avance inexorable de la inflación. Por esa razón cambió de táctica y decidió controlar férreamente a la Dirección de Estadística y a sus encuestadores. Designó como un virtual interventor en ese servicio al ingeniero comercial Jorge Cauas, quien se encargó de verificar que las encuestas sobre precios se realizaran "a gusto del Gobierno".

Desde ese momento la situación cambió fundamentalmente. Hasta julio de 1965, el costo de la vida había subido casi un 20%. Con la intervención de Cauas, los aumentos del índice se achicaron de inmediato, llegando a un 25,9 por ciento al finalizar los doce meses.

La experiencia volvió a emplearse el año 1966, también con buen éxito para el Gobierno, aunque en medio de la desconfianza generalizada del país.

El Gobierno, al mantener un virtual contralor en la Dirección de Estadística, estaba informado al minuto de cualquier variación en los precios que afectara a un artículo de alta ponderación. De esa manera, es fácil fijar un precio rebajado al artículo que se "salía de madre", lo que permitía a su vez a la Dirección de Estadística anotar un valor que en el mercado no existía.

En general, la nueva .política para medir la inflación se alteró profundamente, ya que se basó en la contabilización de los precios oficiales (muchos de ellos irreales) y no en el análisis real del mercado nacional.

También el Gobierno empleó un recurso muy caro.

Cuando las alzas eran imposibles de ocultar —como ocurrió con las papas y las cebollas, el año pasado—, el Gobierno simplemente importó el producto desde el extranjero, gastando fuertes cantidades de dólares. Una vez que esos productos se encontraban en Chile, eran distribuidos con pérdidas cuantiosas por la Empresa de Comercio Agrícola, distorsionando en forma dramática el mercado nacional, pero lográndose el objetivo final de bajar algunos precios claves.

Sin embargo, a pesar de utilizar mecanismos bastante dudosos, fue necesario realizar un burdo engaño con ciertos precios claves para impedir que el costo de la vida reflejara el verdadero aumento que afecta a los precios en la economía nacional. Y en este caso, PUNTO FINAL está en condiciones de dar a conocer nuevos datos: se trata de los precios que la Dirección de Estadística —o más bien el Gobierno— detectó en el pasado mes de enero, v que indicaron un aumento general de la inflación del 2,8%.

PUNTO FINAL ha seleccionado alguno de los valores más significativos, donde es notoria la falta de seriedad con que se están realizando estas encuestas sobre la inflación. Los datos que se entregarán a continuación, son confidenciales, es decir, no se reparten públicamente. En caso que así se hiciera, el engaño del Gobierno se haría mucho más palpable.

Sin duda que una de las cotizaciones que más llaman la atención en estos cálculos oficiales de la inflación, lo representa el alquiler. De acuerdo a esos datos oficiales, el arriendo de una casa en Santiago "cuesta" en estos momentos 48.156 pesos, precio sencillamente absurdo, pues no hay que olvidar que el índice que mide la inflación ha sido calculado en base a un nivel ingreso medio. Para la Dirección de Estadística las continuas alzas de los alquileres prácticamente no han tenido significación.

—Otros precios que también llaman la atención son los alimenticios. Según el Gobierno, en el mes de enero bajaron de precio el congrio colorado, las chuletas y la merluza, y en general todas las carnes se mantuvieron en una candorosa estabilidad. He aquí algunos de esos precios oficiales:

—Congrio colorado, el kilo bajó a 5.361 pesos;

—Chuletas, el kilo 5.171; —Merluza, 2.379 el kilo (11 por ciento de baja con respecto a diciembre de 1966);

—Cazuela de vaca: 2.941 pesos el kilo;

—Asiento: 5.590 pesos el kilo.

—Para contrarrestar una serie de alzas ocurridas en enero (cerca de 30 artículos vitales), la Dirección de Estadística descubrió que una serie de artículos habían bajado de precio ese mes. Entre esos artículos figuran los ajos, que según el Ejecutivo, cuestan 225 pesos la cabeza.

También "disminuyó" en un 13,3 por ciento el precio de las cebollas, costando el kilo 339 pesos. Otro artículo que "bajó", fueron las lechugas que disminuyeron a 85 pesos la unidad. También "bajaron" las manzanas de 2.011 a 1.880 pesos el kilo, a pesar de que no es época para el producto. También "disminuyeron" los plátanos, de 915 a 895 pesos el kilo.

—A pesar del aumento decretado por el Gobierno, las bebidas gaseosas cuestan, según la Dirección de Estadística, 282 pesos (aunque difícilmente se encuentra en el comercio una bebida por menos de 300).

La lista de estos precios de "liquidación" es bastante fuerte. Por ejemplo, en el grupo vestuario, los abrigos están cotizados a 196.000 pesos; los zapatos de mujer, a 31.000; el género de algodón, a 3.000 pesos.

No hay duda que muchos de esos precios, en especial el de los alquileres y algunos artículos alimenticios, no resisten un análisis serio, y es en esos rubros donde el Gobierno ha distorsionado la realidad, para lograr su "estabilización".

ALFONSO BRAVO R.


ACTUALIDAD NACIONAL

Agonía de la reforma

LA Democracia Cristiana exige que la renovación del Congreso se efectúe en el momento y en las condiciones que estima más favorables para sus posibilidades electorales y no acepta ninguna modalidad que signifique equipar la situación de sus adversarios en la contienda cívica.

Tampoco admite realizar simultáneamente elecciones presidenciales y parlamentarias, y supeditaba la postergación de las de regidores a la aprobación por el Senado, de la reforma antes del 15 de febrero, lo que era imposible. Finalmente, la Moneda guarda sugestivo silencio frente al desafío de que el Presidente renuncie si el resultado de los comicios le es adverso.

Inmediatamente después de aprobado el proyecto en la Cámara, Frei citó al Senado, que estaba en receso, para que diera a la reforma el trámite de urgencia y se abocara a su estudio. Los Comités del Senado habían acordado suspender el receso sólo para considerar determinados proyectos, fundamentalmente el de Reforma Agraria. Para tratar cualquiera otra materia, como la reforma constitucional, se requería el asentimiento unánime. El más tenaz opositor fue, precisamente, el senador Juan Luis Mauras, cuya amistad ha cultivado la Democracia Cristiana.

En consecuencia, el Senado comenzará a ocuparse de la reforma después del 4 de abril, fecha en que reanudará sus sesiones. Ya se habrán realizado las elecciones de regidores, que pueden cambiar el panorama político.

Mientras tanto, camina sigilosamente otro proyecto de reforma constitucional para autorizar al Presidente de la República a ausentarse del territorio nacional por menos de 30 días sin permiso del Parlamento. Su autor es el senador independiente Sergio Sepúlveda, que se marginó del Partido Nacional y se ha alineado junto a la Democracia Cristiana. El objetivo de la moción es aplacar la irritación presidencial por su frustrado viaje a Estados Unidos y conseguir que se desista de disolver el Congreso.

La impresión que se recoge en los círculos oficiales y parlamentarios, ahora que se han aquietado los ánimos y se analizan los hechos con mayor objetividad y frialdad, es que nadie desea la confrontación electoral, ni el Gobierno ni la Oposición.

Aquél se da cuenta de que el arranque temperamental que indujo a proponer la disolución del Congreso ofrece riesgos e inconvenientes peligrosos que preferiría obviar. Desde luego, se expone a perder la mayoría en la Cámara de Diputados, para lo cual bastaría que disminuyera en 10 su actual representación. Pese a la influencia del Poder, a sus inconmensurables recursos económicos y a su gigantesca y bien sincronizada maquinaria propagandística, la Democracia Cristiana sabe que las circunstancias han cambiado. Si la popularidad del Presidente Frei ha disminuido, en mayor proporción aún se h a resentido la del partido único. Muchos diputa, dos democristianos que triunfaron ocasionalmente, comprenden que no podrán repetir su hazaña.

La Derecha puede aumentar su cuota de diputados, pero seguramente disminuirá drásticamente su representación senatorial. Cifra sus esperanzas en la resurrección de Alessandri, bajo cuyo alero confía crecer. Sus expectativas son dudosas especialmente para los actuales senadores que son los que tienen que decidir. Similar es la situación del Partido Radical.

El FRAP no ha encarado la reforma con un criterio monolítico. El Partido Comunista se anticipó, incluso, a la decisión presidencial y, por intermedio del diputado Jorge Montes, propuso la renovación del Congreso como un medio de zanjar la dificultad surgida entre el Senado y el Gobierno con motivo de la denegación del permiso a Frei. Posteriormente ha reiterado su propósito de apoyar y facilitar la tramitación de la reforma, seguramente para precaver una alteración institucional. Ha rechazado, sí,

la facultad permanente de disolver el Congreso y ha abogado por garantías electorales; pero, en el caso de prosperar la reforma no impondría ninguno de estos criterios, lo que lo puede hacer recapacitar. El Partido Socialista se ha mostrado reticente a someterse a las veleidades gubernativas. Su posición la precisó el senador Aniceto Rodríguez, Secretario General de esa colectividad.

Sólo acepta la reforma, si la disolución del Congreso va aparejada con la elección de nuevo Presidente de la República. Como el Ejecutivo y el Partido Democristiano ya han desestimado esta proposición, es probable que en definitiva rechace el proyecto.

Si bien el FRAP no repudia las elecciones ni teme enfrentar a las masas, es discutible si debe aceptar la celebración de comicios extraordinarios que tienen el carácter de una imposición del Gobierno y de un castigo a las fuerzas poli, ticas que se opusieron al viaje del Presidente por razones de principio.

Más aún. En el debate promovido en la Cámara de Diputados sobre el proyecto de reforma, el Ministro de Tierras y Colonización, Jaime Castillo, hizo el planteamiento político del Gobierno. En esa oportunidad, reconoció que era justo el argumento del FRAP en el sentido de que más que una crisis institucional, estábamos en presencia de una crisis del régimen.

Por consiguiente, si la falla radica en el sistema, la solución no se logra con nuevas elecciones, sino con un nuevo régimen. El propio Gobierno ha reconocido, pues, que la renovación del Congreso no remedia nada y es un acto de evasión en el que no debe ser secundado por las fuerzas populares.

¿Y qué opina el pueblo, a quien se pretende consultar?

Permanece escéptico, agobiado con sus problemas que nadie resuelve. Pero en su soledad intuye también que este no es el camino para la conquista del Poder y para hacer su propia y auténtica revolución.

Todos estos antecedentes permiten vaticinar la agonía de la reforma constitucional.

JAIME FAIVOVICH


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02