El gobierno invisible de Frei


Ediciones Punto Final. Nº 20
Santiago de Chile, Enero de 1967.

Marines y Prostitución en Pascua

TAL como denunciara PUNTO FINAL Nº 11, Isla de Pascua cuenta en estos momentos con una base yanqui. Es de modestas proporciones, pero pudiera convertirse en una segunda Guantánamo si la maniobra yanqui no es paralizada a tiempo. Ya se sabe cómo operan los norteamericanos en estos casos. Guantánamo sólo era una estación carbonera para la Marina yanqui cuando apareció ese estigma en la geografía cubana. Isla de Pascua es, por ahora, un "centro de investigaciones ionosféricas y astronómicas".

El comandante de la FACH, Benjamín Opazo Brull, reconoció que 60 norteamericanos a cargo del teniente coronel Frank Barker, se encuentran en la isla trabajando en la instalación del "centro de investigaciones" científicas. (El gobernador Enrique Rogers Sotomayor había asegurado que los yanquis no eran más de 7.)

Los norteamericanos también construyen el aeródromo de Mataveri —que podrá recibir aviones a reacción— y una planta de energía eléctrica de 2.000 kwh. (La actual sólo produce 60 kwh.) Barcos yanquis llegan periódicamente a la isla con materiales de construcción, equipos técnicos y vehículos. La llegada de los "marines" ha transformado la fisonomía de la isla. Las dulces mujeres pascuenses visten ahora ajustados pantalones stretch y bailan al compás del "cheik" y del "go-go". La prostitución se ha pegado como un chicle corruptor a la isla. Las mujeres que son ganadas al comercio sexual reciben entre 10 y 40 dólares. Surgen los traficantes de blancas, el comercio de drogas y whisky, dos casas más allá de la iglesia está el "cabaret" para los yanquis.

Hasta los vehículos que usa la FACH son de la Armada de EE. UU. cuyas marcas todavía se ven debajo de la rápida mano de pintura roja que cubre las puertas.

La población pascuense atesora dólares, barras de chocolate, piezas de ropa nylon, insignias militares. Los funcionarios chilenos se corrompen al compás de los mismos estímulos en esta "cruzada civilizadora" con que el Gobierno democristiano azota la posesión chilena en el Pacífico, para colmo el gobernador Enrique Rogers patrocina una brutal división entre los isleños. PUNTO FINAL conoció una carta que las mujeres Mónica Pakarati, María Teao Fati, Flora Tucki y Ester Haoa, dirigentes de la isla, enviaron a Rogers. Refiriéndose al incidente en el muelle de Hanga Piko, a la llegada del "Navarino", le dicen que es consecuencia del incumplimiento de las promesas.


Planteamiento

¿INQUISICIÓN EN LA IZQUIERDA?

DURANTE siglos la Iglesia persiguió y condenó a la hoguera a los hombres que en. esa época se rebelaban contra la intolerancia, el fanatismo, la ignorancia, los dogmas, el orden social vigente. El pretexto era la defensa de la fe cristiana. El verdadero objetivo: impedir el avance de las ciencias, del arte, de la cultura y la divulgación de las nuevas ideas que ponían en peligro la dominación religiosa, los bienes del clero y su influencia política.

El marxismo no tiene ni acepta, ni impone dogmas y repudia los métodos inquisitoriales. Preconiza el pleno desarrollo de las aptitudes humanas y de su capacidad creadora. Su afán de ampliar el campo del conocimiento no tiene limites. Estudia y analiza sin prejuicios los fenómenos sociales, naturales y económicos, para deducir las leyes que los rigen. Busca un diagnóstico certero de la realidad para orientar su acción. Admite la crítica y la autocrítica, para no perseverar en el error.

Sin embargo, estas premisas se contradicen con ciertos hechos que se observan en el ámbito internacional y nacional.

Se propicia la convocatoria a una conferencia o congreso de partidos comunistas para excomulgar a la República Popular China del campo socialista por tener una posición discrepante con la Unión Soviética, aunque este propósito se encubra con eufemismos.

No estamos adscritos a la postura china; pero reconocemos el derecho de cada país socialista a interpretar el marxismo a su manera, sin tutores, a edificar la nueva sociedad conforme a su realidad e idiosincrasia, a asimilar o desaprovechar las experiencias de otros Estados, a tener su propio enfoque sobre la manera de enfrentar, desafiar y vencer al imperialismo.

Ningún partido marxista ni país socialista tiene prerrogativas para juzgar a otro y decidir quién es el hereje y quién el ortodoxo.

China tiene derecho a cometer sus propias equivocaciones. Ni la Unión Soviética, ni ningún otro país socialista han escapado a ellas.

Los partidos marxistas no deberían abanderizarse frente a los conflictos ideológicos entre Estados socialistas, como la contribución más efectiva a la unidad. Así lo han entendido ya varios países y partidos marxistas.

La pugna chino-soviética ha trascendido y repercutido más intensamente en los partidos marxistas que han tomado posición categórica en favor de uno y otro bando.

Mientras más aguda y abrupta se torna esa polémica, más intransigentes e intolerantes se vuelven esas colectividades, y más se resiente la democracia interna, y más intensa es la "caza de brujas" dentro y fuera de ellas. Menos posibilidades existen también para la discusión y el entendimiento con otros partidos y grupos afines, pero no comprometidos.

Cada Partido Comunista elabora con absoluta independencia su programa, su táctica y su estrategia.

Pero inevitablemente en sus formulaciones, planteamientos y actuaciones se hace presente y se refleja la confrontación internacional. Y gradualmente se va produciendo una identificación entre la línea soviética y la de los partidos comunistas que la respaldan. Nadie duda de la vocación revolucionaria de estas entidades, pero su comportamiento se distorsiona, porque prescinden de todo aquello que pueda agraviar al amigo y evitan todo lo que pueda considerarse como una concesión al adversario.

Por eso ponen exagerado énfasis en la vía pacífica para alcanzar el poder y amortiguan el impulso y la conducta revolucionaria.

Execran, califican de réprobos, herejes, infantilistas, provocadores, "pequineses", a los que demuestran su impaciencia y proclaman la necesidad de impulsar las luchas sociales, agudizar las contradicciones y acelerar el proceso revolucionario.

Contemporizan con los gobiernos reformistas.

Se aíslan o desertan de los movimientos nacionalistas revolucionarios o se resisten a engrosar sus huestes.

Boicotean las organizaciones ostensiblemente revolucionarias o procuran mellar su combatividad y desviarlas hacia objetivos inocuos.

Recelan de los partidos, de los gobiernos o de los hombres que incitan con demasiada vehemencia a la revolución.

Ignoran, restan su apoyo o fustigan en forma velada o abierta a quienes disienten de su posición, aunque sean sus aliados de ayer y de hoy.

Concentran sus ataques más violentos contra los admiradores de China y los pregoneros de sus enunciados doctrinarios.

Consideran una agresión o una herejía simpatizar con China, y hasta patrocinar, preparar, asistir o divulgar algún acto de homenaje a ese país socialista.

Agobian a sus militantes con tareas pedestres y rutinarias, para alejarlos de la discusión.

Devienen excesivamente susceptibles a la crítica y restringen la autocrítica.

Abominan de la polémica doctrinaria pública, porque puede desencadenar el debate interno, que prefieren evitar.

Se puede discrepar de la táctica, de la estrategia y de ciertas acciones de un partido marxista, sin merecer el epíteto de anticomunista. Ningún marxista, individual o colectivamente, puede sentirse depositario exclusivo de la verdad y la razón.

Los partidos marxistas deben sobreponerse a la tendencia a ver un enemigo en todo aquel que disiente de su línea oficial, y especialmente en los que no disimulan su mentalidad revolucionaria.

Un verdadero marxista tiene que ser revolucionario. Hay que terminar con la referencia despectiva y peyorativa a los revolucionarios. Hay que reivindicar a los revolucionarios, en lugar de denigrarlos, expulsarlos y escarmenar los pormenores de su vida y de sus actuaciones para desacreditarlos, interpretar torcidamente su conducta y mostrarlos en antojadizas contradicciones.

Los herejes no son los revolucionarios, sino los que frenan la revolución.

Los apóstatas del marxismo no son los que quieren hacer la revolución, sino los que se niegan a realizarla.

Los partidos marxistas son la vanguardia revolucionaria del proletariado, los más consecuentes defensores de sus intereses y los más decididores participantes en sus luchas.

Pero no basta que exhiban el título, sino que deben hacer méritos para conservarlo. Si la vanguardia vacila, se retrasa o demuestra incapacidad para dirigir, su puesto de mando será ocupado por otros, quizás por soldados anónimos, más resueltos y decididos. Hay experiencias históricas que lo confirman.

En nuestro país es indispensable revisar con serenidad, sin exclusivismos ni prepotencias, la táctica y la estrategia del movimiento popular para acondicionarla a la realidad actual. Esta labor no compete exclusivamente a las jerarquías políticas, sino que a esta tarea debe volcarse la masa militante e independiente de Izquierda, los trabajadores, los marxistas con o sin partido.

Es preciso que los partidos marxistas centren con mayor celo su preocupación en la realidad latinoamericana y nacional en que les corresponde actuar y prescindan todo lo posible del criterio, de la mentalidad o de las apreciaciones de cualquier otro país socialista. La amistad o enemistad con un Estado socialista no debe interferir en la elaboración de la táctica y la estrategia del movimiento popular y de la Izquierda.

Se ha cometido un grave error al no profundizar exhaustivamente en el análisis de las causas de la derrota de 1964, de la trayectoria que han seguido los partidos populares, de los defectos e insuficiencias que presenta la acción de masas, su adoctrinamiento y politización.

Se incurre en una irresponsabilidad al escamotear la discusión de las divergencias que existen entre los partidos del FRAP, porque se corre el riesgo de que ellas se acentúen, que esos conglomerados se distancien cada vez más y que, a pesar de sus objetivos comunes y de los lazos ideológicos que los unen, actúen de un modo absolutamente divergente.

Pero el dogmatismo, el sectarismo y la intolerancia no crean las condiciones para el diálogo ni contribuyen a hacerlo fecundo.

"Punto Final" no es anticomunista.

Tiene una actitud independiente y crítica frente a los partidos marxistas. Ños interesa que ellos expongan sus juicios, aunque no los suscribamos, pero que también escuchen los nuestros a pesar de que sean adversos en algunas ocasiones. Queremos que la Izquierda reanude el diálogo, sin anteojeras ni tapones, sin epítetos ofensivos, sin descalificaciones previas.

No consideramos justificable que un partido marxista se niegue a utilizar esta tribuna. Ello es una prueba de sectarismo que no debe persistir.

JAIME FAIVOVICH.


“Escuela de las Américas”

Militares aprenden a combatir el Comunismo

A fines de marzo de 1966 regresaba al país el capitán del Ejército chileno, Raúl Iturriaga, luego de permanecer un año en Panamá, en la llamada "Escuela de las Américas", del Ejército de los Estados Unidos. Tres meses después fue asignado como instructor jefe de 60 hombres de la Escuela de Infantería que se convirtieron en los primeros paracaidistas del Ejército, y en la avanzada de la que más tarde sería bautizada oficialmente como Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales. El cuartel de la nueva unidad fue inaugurado por el Presidente Frei el 23 de noviembre de 1966.

La revista Flash, de la cadena periodística "El Mercurio", se encargó de hacer públicas las hazañas cumplidas por el capitán en Panamá: "... el capitán Raúl Iturriaga, de 28 años, viene llegando de Panamá donde se especializó en saltos militares y deportivos en el octavo grupo de las Fuerzas Especiales que el Ejército de EE.UU. tiene en ese país. Después de permanecer un año en Panamá, recibió el primer puesto en todos los cursos que hizo, lo que significa que ocupó el más alto nivel de rendimiento al lado de colegas argentinos, nicaragüenses, panameños, uruguayos y de otros países latinoamericanos".

¿Qué aprendió en Panamá el capitán Iturriaga y qué vino a enseñar al Ejército chileno?

Un texto de clases de la "Escuela de las Américas", de circulación confidencial, da la respuesta. En Panamá, Fort Gulick, los norteamericanos están enseñando a los militares del continente las técnicas, permanentemente renovadas, para hacer frente a "las operaciones comunistas de guerrilla terrorista". Es decir, se les prepara para enfrentar una ideología, haciéndolos discurrir políticamente; se les prepara para enfrentar un "peligro" interno, no externo; se les entrena para que los soldados hagan la guerra a los pueblos.

AUTORIZADOS PARA MATAR

La "Escuela de las Américas" pertenece al Departamento de Seguridad Interna del Ejército de USA, y está ubicada en el fuerte Gulick, en la Zona del Canal de Panamá. El contenido de sus cursos fue dado a conocer por el comandante James D. Alger, del Comando Meridional de las Fuerzas Armadas de USA, en la reciente reunión de jefes de ejércitos americanos, celebrada en Buenos Aires. Alger informó del "adelanto" que significaba contar ya con instructores que dominan el idioma español.

El Manual (traducido al castellano) del cual Punto Final obtuvo la información, corresponde al curso 0-6 (ver fotocopia), y dice en su introducción: "Lo inadecuado de usar tácticas, técnicas y formaciones militares convencionales para combatir la "Guerra Revolucionaria" ha sido demostrado por los alemanes, italianos y japoneses en la Segunda Guerra Mundial" — Surge la necesidad de nuevas formas que resulten eficientes "ante la acción del pueblo levantado en armas y organizado en guerrillas". Ello requiere, según el Manual, de un vasto plan nacional que debe ser controlado y dirigido por "Comandos Unidos" o "Comités de Pacificación", con representación del Gobierno, del Ejército y de la Policía. El "Plan" echa mano de toda clase de elementos humanos, catalogados por el Manual como "perseguidores", "cazadores", "adiestradores de perros", "contrabandistas", "guerrilleros arrepentidos", "operadores de mercado negro", "desertores", etc. Dentro de los "comandos" se formarán los llamados "equipos de Cazadores de Guerrillas", integrados principalmente por personal de unidades especiales del Ejército y la Policía y "voluntarios" recogidos entre la población (12 a 15 hombres en total por grupo), a los que se agregan dos parejas de "perros rastreadores". En la acción participarán, además, aviones de reconocimiento y helicópteros, utilizables para las tropas aerotransportadas. El Manual señala como las unidades de ejército más apropiadas a la infantería, paracaidistas, caballería blindada e ingenieros.

Describiendo a un "Equipo de Cazadores de Guerrilla", el Manual dice: "El personal usa ropa típica de la región o vestimenta militar de estilo indescriptible y portan en sus uniformes artículos en que aparece la insignia roja para ser usada cuando la ocasión lo exige". Refiriéndose a la "misión del equipo", el texto dice: "Cazar y destruir elementos de las bandas armadas de guerrillas-terroristas locales. Establecer y mantener contacto con las formaciones más grandes hasta que lleguen refuerzos. Emboscar a las guerrillas, capturar mensajeros, exploradores y pequeños grupos; minar senderos y destruir escondrijos de abastecimientos; ubicar posibles puntos de congregación de guerrilleros", etc.

Todo esto se enseña a los oficiales latinoamericanos en la Escuela de las Américas del Fuerte Gulick. A continuación transcribimos algunos puntos relevantes del capítulo "Tácticas y Técnicas":

—"iniciar intensa campaña psicológica para lograr que la población dé su apoyo al Gobierno";

—"destruir hortalizas, cultivos y ganados en poder o utilizados por los guerrilleros";

—"hacer oferta de amnistía a los guerrilleros, calculando que coincidan con planeados ruegos públicos de sus familiares y amigos para que abandonen la causa roja";

—"alistar al público en el movimiento general para que cesen las hostilidades haciéndoles ver que una manera de lograrlo es proporcionando informaciones sobre el paradero de guerrilleros. Se castiga severamente a las personas que alojen fugitivos".

ADOCTRINAMIENTO POLÍTICO

En el capítulo III, "El Enemigo, su organización y manera de operar", el Manual devela el contenido político de los cursos. Comienza diciéndoles a los oficiales latinoamericanos: "La comprensión de algunos de los elementos esenciales del comunismo y una evaluación de sus verdaderos propósitos y efecto en la población, son básicos al problema". Esta comprensión, por supuesto, corre por cuenta de los instructores yanquis. El Manual trata de definir al comunismo en cinco puntos, caracterizándolo como "una manera de vivir que abarca todos los aspectos de la sociedad humana"; "una fuerza dinámica, capaz de obtener la lealtad fanática de individuos inteligentes"; "una fuerza internacional con partidarios disciplinados que operan clandestinamente o al descubierto en favor de la revolución mundial comunista"; "los comunistas mejoran sus filas por medio de purgas, de reorganización, eliminando de sus filas a los incapaces, los que no merecen confianza, los vacilantes"; "su mandamiento básico es "el fin justifica los medios". El Manual incluye un catálogo de la composición de los "Comandos y controles rojos" y un esquema, con detalladísima explicación en cada punto, de la organización del Comité Central de un Partido Comunista convertido en "Fuerza Guerrillera". De igual modo, la Escuela enseña todas las "fases de operaciones" del comunismo y el Manual detalla cómo "conspiran" los comunistas, cuál es la "fase inicial", la "fase revolucionaria" y la "fase de consolidación". Termina el capitulo hablando de los "Escenarios Tácticos" que es un "sumario de actividades comunistas y sus condiciones resaltantes, que cubre todos los acontecimientos que pueden suceder en las áreas indicadas dentro del país seleccionado".

PSICOANÁLISIS A LA GUERRILLA

El Manual llega a analizar las condiciones psicológicas en que operan el guerrillero y las fuerzas del Gobierno. Del primero dice: "Soporta una vida de peligros físicos, privaciones y está expuesto a ser objeto de emboscadas, ataques o traiciones en cualquier momento. Separado de su familia, amigos y ambiente, vive, con unos pocos de sus camaradas, una existencia de relativo aislamiento bajo condiciones primitivas y rodeado solamente por medidas de seguridad tomadas para proteger su vida".

"En esta clase de existencia, esencialmente secreta y aislada, interrumpida por períodos de violencia y combates físicos, el individuo está expuesto a extrema tensión física y mental".

¿Y qué le pasa, a su vez, al soldado de las fuerzas contraguerrilleras?: "El desengaño producido por lo inútil de sus esfuerzos para capturar o destruir las guerrillas terroristas, unido a la creencia de que toda la población ampara y apoya a los terroristas, tiende a conducir a incidentes y represalias con la población civil que agrandan más la grieta entre sus relaciones".

"A veces los militares y los policías se convierten en casos de "bunker bound" ("reclusos") o "compound fixtures" ("objetos inanimados") que sufren los síntomas de "block house fever" ("fiebre de encierro") y sus enfermedades psicológicas asociadas".

El curso también abarca la enseñanza de medidas "preventivas" para la "insurrección", lo que explica la presencia de militares cuyos países no tienen conflictos armados con el pueblo. Recomienda la puesta en marcha de un plan que "satisfaga" las necesidades económicas y sociales que motivaron la rebelión, de modo de lograr una "tranquilidad social". Paralelamente, señala que "debe efectuarse un completo y continuo programa de orientación para familiarizar al personal militar y de policía con las operaciones, tácticas y técnicas de las guerrillas terroristas". Es precisamente lo que hacen en Fuerte Gulick y lo que repiten posteriormente sus alumnos en las "Unidades Especiales" de sus respectivos Ejércitos.

En el "asesoramiento" tanto de este programa de orientación como de las operaciones contraguerrilleras, es fundamental lo que el Manual llama "el sensato y oportuno uso de pequeños grupos de especialistas militares y civiles extranjeros". Estos "asesores" actúan abiertamente en Vietnam y en América Latina. Lo hacen a través de las misiones de los Pactos Militares. En Chile, la Misión Militar yanqui tiene sus oficinas en cada una de las dependencias de las tres ramas de las Fuerzas Armadas en el Ministerio de Defensa.

AUGUSTO CARMONA A.


Senado

Pro y Contra de la nueva Mesa

SI los hechos y actitudes políticas se valoraran simplemente por las reacciones que provocan en el adversario, entonces habría que convenir en que ha sido un acierto la elección de la nueva Mesa del Senado, integrada por Salvador Allende y Luis Fernando Luengo.

Pero el país es algo más que una academia y las luchas sociales no pueden perseguir exclusivamente causar un mal rato al enemigo. La elección de Allende ha provocado reiteradas ataques de la Derecha y un curioso desconcierto en el Gobierno. Pero eso es sólo un aspecto del suceso; en síntesis, se trata de un hecho político que está en pleno proceso y que exige que se le observe a medida que vaya madurando en los hechos concretos.

"REMEZÓN"

La Izquierda necesitaba un "remezón". La política nacional estaba demasiado quieta, como si padeciera de un letargo. Las huelgas —algunas importantes— se diluyen en discusiones transaccicnales y no exceden los límites de la mera satisfacción de necesidades económicas apremiantes.

Y si este "remezón" se ha producido, ha sido, en gran medida, porque el hombre elegido fue Salvador Allende quien, en la esfera de los políticos opositores a Frei, ha sido el que más se ha destacado.

Pero esta misma circunstancia de que sea precisamente Allende, envuelve otra consideración de interés, y es que para algunos, pudiera significar que el hombre que presidió la delegación chilena a la Conferencia Tricontinental se "institucionalizó" como revolucionario, al estilo de los conocidos políticos mexicanos. Y ya "institucionalizado", estaría contribuyendo a acentuar la tesis de que en Chile las masas populares no tienen otro camino, para alcanzar el poder político, que el que ha sido tradicionalmente recorrido. Si bien es cierto que la Tricontinental —y la OLAS— no significó un "polvorín colocado debajo de cada gobernante", no es menos cierto que el espíritu que presidió dicho torneo no tuvo nada que ver con los ajetreos para ganar posiciones políticas en el juego clásico de partidos y en las apresuradas combinaciones de grupos que tienen distintas miras estratégicas.

RADICALES

Examinado el asunto desde un punto de vista exclusivamente interno, es evidente que ha resurgido la vieja creencia —para algunos parece superstición— de que el Partido Radical puede ser un aliado consecuente de los partidos revolucionarios. Y, consecuencialmente, renace el manoseado anhelo de conseguir el apoyo radical para una próxima fórmula presidencial. "Con la combinación política que ganó el Senado hubiéramos ganado la elección del 64", afirman ciertos estrategos de izquierda. Seguramente no les falta razón, si el problema se limita a la simple operación de sumar votos; pero, adquiere su verdadera dimensión cuando se piensa a qué precio se hubiera conseguido esa ayuda, qué tipo de concesiones en el orden doctrinario (especialmente en lo que se refiere a la lucha antimperialista) habría sido necesario hacer para que los radicales hubieran prestado su apoyo.

Esto la Derecha lo sabe bien. Es por eso que su primera maniobra para barrenar la Mesa del Senado se ha dirigido a recordar a los radicales cuál es el lugar que les corresponde ocupar en la política nacional. "El Mercurio" ha llevado una sostenida campaña tendiente a desgajar a los radicales del acuerdo del Senado, con el fin de derribar a la actual Mesa. Pero, es poco probable que, por ahora, los radicales modifiquen su criterio, por cuanto, ubicados en la actual posición, esperan afrontar en buenas condiciones las elecciones de regidores de abril.

NOVEDADES

La elección en el Senado ofreció novedades en relación con los intentos que se habían realizado en censuras anteriores de que había sido objeto la Mesa que integraban los demo-cristianos. Hace algunos meses estuvo a punto de gestarse una fórmula muy parecida a la actual, y entonces los senadores comunistas aparecieron complacidos por este cuasi-acuerdo; es evidente que, ahora, estimaron que las condiciones eran distintas, por cuanto la reacción del PC no puede calificarse como ampliamente satisfecha.

Particularizando más algunos detalles, aparece también una novedad en la actitud asumida por el senador Raúl Ampuero. cuya posición crítica respecto a la directiva de su partido es pública y notoria: de una postura aceradamente antirradical pasa bruscamente a propiciar un entendimiento con el PR. La elección de la nueva Mesa debe haberlo conformado, por cuanto se realizó de acuerdo con sus puntos de vista.

Hay todavía un aspecto interesante que no ha sido examinado: la posibilidad de que el Ejecutivo, movilizando su tremendo aparato propagandístico, trate de desviar la inquietud de algunos sectores asalariados en contra del Senado, tratando de convencer a esos trabajadores que no pueden satisfacer sus reivindicaciones porque el Senado se lo impide. Pudiera, entonces, darse el caso absurdo de que el Gobierno impulsara a algunos grupos de trabajadores a realizar manifestaciones públicas contra el Senado. Si eso ocurriera, los partidos de izquierda se verían en aprietos para demostrar que no están "atrincherados" tras un montón de artículos que esperan interpretación, sino que desarrollan una labor efectiva en beneficio de la mayoría del país.

Sin embargo, pareciera que esta posibilidad no la ha considerado el Gobierno y, si la consideró, fue desechada, porque a las pocas horas de asumir salvador Allende, el Presidente Frei le envió dos emisarios: el Canciller Valdes y el Ministro Molina. También el Ministro Leighton se preparó para caminar las cuadras que lo separan del Congreso.

EN EL EXTERIOR

Donde más ha repercutido la elección de Allende, ha sido en el exterior. No en vano es el primer político marxista latinoamericano que es designado para presidir un Senado. Hasta ahora, Chile aparecía copado por la Democracia Cristiana: Presidente. Ministros, diputados, senadores. En lo que se refiere al Senado, esta imagen no correspondía a su correlación de fuerzas, por cuanto los senadores democristianos constituyen una minoría. Ahora en el exterior ya se sabrá que a la Democracia Cristiana le ha salido gente al camino y que no puede operar en el campo externo con absoluta impunidad.

Esto es mucho más importante si se considera que se encuentran próximos a celebrarse eventos internacionales en los cuales Chile deberá plantear su opinión: Conferencia de Cancilleres, reunión de Presidentes y el viaje de Frei a Estados Unidos.

En este sentido, Allende encontrará, un magnífico campo de acción. Su voz resonará en el ámbito internacional con el respaldo de la Presidencia del Senado, para exponer al mundo —y especialmente a los pueblos latinoamericanos— la posición del movimiento popular chileno que, en puntos tan sustantivos como la lucha antimperialista, se encuentra en abierta disconformidad con el Gobierno.

CONSECUENCIA

Dos hechos ha protagonizado Salvador Allende en este sentido, y ambos reafirman la seguridad de que no se dejará atrapar por las ligaduras convencionales y que observará la misma conducta política que lo hicieron acreedor al cariño y al respeto de la Izquierda chilena: su cable de saludo a Fidel Castro y el otorgamiento del Salón de Honor del Congreso para la celebración de un acto público en homenaje a la Revolución Cubana.

Estos hechos indican a las claras que no hay razón objetiva para estimar que el presidente del Senado actuará de manera distinta a la que ha demostrado como senador socialista. Sin embargo, algunos diarios afectos al oficialismo han pretendido descubrir alguna falla en esta línea de conducta a raíz de la declaración que hiciera Allende en el sentido de que piensa obtener la aprobación de su partido para que lo reemplace por otro militante socialista en el seno de la OLAS. Este punto lo ha aclarado Allende en conversaciones con los periodistas, y lo enfatizó en una reciente comparecencia por televisión. Insistió en que no es su intención abandonar la OLAS, es decir, que no ha trocado nada de su posición política por la Presidencia del Senado. Tuvo palabras de elogio para ese organismo internacional. "Lo que ocurre —dijo— es lo siguiente: no tendré tiempo para dedicarme "full-time" a las tareas de orden administrativo que exige el trabajo en la OLAS, máxime si se considera que en julio se celebrará una reunión de sus integrantes; lo que pretendo es que se me reemplace solamente en esta labor, pero yo seguiré trabajando en la OLAS con el mismo entusiasmo de antes". En la misma comparecencia por televisión, Allende reiteró su adhesión a la Revolución Cubana, e insistió en que era un "ferviente partidario del esfuerzo heroico que realizan ese pueblo y su Gobierno para darle un destino más digno al hombre y a la mujer de Cuba".

El Partido Socialista, seguramente, no podrá desatender la petición de Allende en este sentido, y tendrá que buscarle reemplazante. En ese caso, no estaría en juego la capacidad ideológica de los militantes socialistas, todos los cuales deben considerarse con méritos suficientes para desempeñar cargo tan importante. Pero Allende es el hombre más vinculado a los movimientos revolucionarios de América Latina, su voz encuentra una resonancia grande en el Continente, y es quien ha demostrado tener un sentido más dinámico de la forma cómo debe conducirse la solidaridad entre las fuerzas que luchan por liberar sus respectivos pueblos. No sería buena noticia que este dinamismo de Allende quedara excluido de los trabajos que debe encarar la OLAS en Chile, y es por eso que sería deseable que el presidente del Senado reconsiderara su anunciada petición de reemplazo de la OLAS en la que deben ser incluidos todos los que piensan que los problemas de Chile sólo pueden encontrar una solución revolucionaria.

Estas actitudes y declaraciones de Allende hay que apreciarlas en función de su trayectoria política que, por lo demás, todo el país conoce. Siempre ha militado en un solo partido y ha demostrado más consecuencia en sus actuaciones que muchos políticos que nacieron a la vida pública en su misma época. Los conocidos patrocinadores de la Legión del Caribe pudieran servir como un buen ejemplo: ¿qué tiene que ver Allende con los Betancourt, Lleras, Bosch, Figueres, Haya de la Torre, etc.? Estos no esperaron a que el gallo cantara tres veces para plegarse, con todas sus banderas nacionalistas, a la esfera del imperialismo norteamericano. Y eso, antes de que triunfara la Revolución Cubana, que vino a radicalizar las diferencias ideológicas en todo el Continente. Allende avanzó y comprendió el proceso cubano; se ubicó en la trinchera revolucionaria. Ahora es evidente que las luchas de liberación latinoamericana están incubando un nuevo tipo de dirigentes revolucionarios: muy jóvenes, con capacidad física para resistir inclemencias geográficas, con pleno dominio de la lucha armada, etc. Estos cuadros corresponden a una etapa distinta que es la que está viviendo América Latina. En Chile no han surgido públicamente cuadros combatientes que puedan parangonarse con César Montes, Douglas Bravo, Marulanda, por ejemplo. Sin embargo, Salvador Allende, con todos sus defectos y virtudes, creemos que nunca sería un obstáculo para el desarrollo político de estos cuadros, cuando ellos aparezcan en el escenario chileno.

Nadie tiene derecho a pensar que el nuevo presidente del Senado sería un lastre para la revolución chilena. Todo lo contrario.

CAMILO MONCADA


Finanzas

Los bancos están en la gloria

UN año próspero para los traficantes de capital financiero resultó 1966. La "revolución" estimuló las actividades del sector bancario privado. Las utilidades del Banco del Estado, que tiene respaldo fiscal, mantuvieron un discreto nivel.

El caso del Banco de Agustín Edwards es el más característico. Sus utilidades aumentaron de 1.119 millones de pesos en 1965, a 1.353 millones en 1966.

El Banco Osorno y La Unión, timoneado ahora por Daniel Sotta Barros, recupera lentamente el nivel de sus utilidades. El Banco de Chile, que es el más poderoso y cuyas utilidades superan el presupuesto de cualquier Ministerio, sintió los efectos de la huelga de sus trabajadores. Las utilidades bajaron ligeramente de 9.349 millones de pesos en 1965, a 8.950 millones en 1966.

El siguiente cuadro revela el ritmo de crecimiento de los principales bancos de Santiago durante los dos primeros años del Gobierno democristiano:

Banco

Utilidades 1965

Utilidades 1966

% Aumento

Edwards

Eº 1.119.000

Eº 1.353.000

29 %

Español

2.701.000

3.169.000

13 %

Industrial

142.000

275.000

90 %

Panamericano

805.000

1.016.000

26 %

O’Higgins

304.000

358.000

17 %

Del Trabajo

1.161.000

1.385.000

19 %

Pacífico

397.000

426.700

7 %

Las huelgas del personal afectaron también al Banco de Crédito e Inversiones. Sus utilidades descendieron ligeramente de 1.199 millones de pesos en 1965, a 800 millones en 1966.

Un banco "chico" —el Banco Industrial y Comercial— crece espectacularmente. El secreto es sencillo: en su directorio está Pablo Gumucio Vives, uno de los "cresos" del régimen.

Las utilidades totales de los siete bancos comentados, aumentaron en 20%. En 1965 obtuvieron utilidades líquidas confesadas en 6.629 millones de pesos, y en 1966 aumentaron a 7.982 millones.

El crecimiento de las utilidades de este mismo grupo de bancos en el primer año del Gobierno de Frei, fue realmente espectacular: 63%. Las utilidades registradas en 1964 —4.049 millones de pesos— dieron un brusco salto para llegar a 6.629, en 1965.

El 20% de aumento de las utilidades supera los manejables indicadores del alza del costo de la vida y el porcentaje de los reajustes. También revela que la tendencia de los traficantes de capital financiero se mantiene: las utilidades aumentan regularmente, salvo en los bancos donde los trabajadores han realizado movimientos para obtener mejores condiciones de trabajo y mejores remuneraciones. Y esta situación, por sí sola, confirma a qué clase social beneficia el Gobierno. La oligarquía financiera, que facilita en el país la penetración del capital imperialista a través de los bancos, goza de todas las prerrogativas. El Gobierno, como representante político del capital financiero, desarrolla una fuerte lucha de clase contra los trabajadores. Y en los bancos donde han mermado las utilidades, han sido los trabajadores quienes se han enfrentado al capital financiero. Hasta donde no llega la escoba, no sale el polvo.

ERNESTO CARMONA


CAFE CON GEMA

HAY signos más seguros que otros. Por ejemplo, si uno ve una trompa es casi seguro que detrás hay un elefante; pero una cola no significa necesariamente que delante haya un literato chileno. Hay, asimismo, signos antecesores de lo significado y signos sucesores. Ejemplo: Un gorila manoteando el sable significa: "algo" ocurrirá; si en cambio, el gorila lee poesía, entiéndase que la cosa ya ocurrió. Mucho podría agregar sobre los signos; incluso, en mis horas de insomnio, me ha ocurrido pensar que el país entero pudiera dedicarse a este urgente asunto y ganar así un lugar en la historia universal de la cultura.

Sobre los signos y su significado quisiera plantear un problema al lector para que ensaye el ojo y goce de la investigación pura. En un periódico de la capital dice un señor: "En los últimos años... excelentes prosistas, de forma alquitarada y pulcra, con léxico rico y flexible, tratan de congregar en sus cláusulas lo mejor de la sabiduría y el gusto, y a menudo rebuscan en la amplísima arca del idioma a ver si quedan nuevas gemas de tenues irisaciones, para engastarlas en sus escritos." Antes de plantear mi problema, voy a poner en relación lo que dice este "excelente prosista" con las gemas engastadas por otro que, además, se muestra excelente viajero.

El señor Luis Oyarzún regresa de China y escribe sus impresiones sobre la revolución cultural. Surge aquí la cuestión de las gemas. Y la de los jemes. Gema más jeme menos, hay que decir algo. Jeme menos gema más no hay que decir nada. Porque, claro, usted no puede aparecer como pekinista; y además, claro, si usted ataca no lo invitan nunca más a la "China inmemorial". De modo que hay que decir no diciendo, todo embrollo trascendiendo. ¿Y no sería posible engastar algunas gemas, engatusar con algunos lemas y engalanar una estratagema? Manos a la obra y ojo con las tenues irisaciones:

"Las galas ultramodernas de Hong-Kong acucian aun más nuestra curiosidad ante el nuevo contacto con China y su régimen. En 1960 salí de China por Hong-Kong y sufrí —o gocé— el contraste, en mal y en bien".

¿Qué tal? En 1960, el señor Oyarzún salió reculando (¡oh, qué gema!) parece que en 1966 reculó entrando. Pero, por favor ¡pongan atención en la gema! ¿Podría usted, lector alquitarado y pulcro, decirme dónde gozó el señor Oyarzún? ¿Acaso en China? ¿Acaso en Hong-Kong? ¿Y podría indicarme, usted, lector pulcro y alquitarado, cómo gozó el señor Oyarzún? ¿Acaso gozó en bien? ¿Acaso en mal? ¿Acaso en bien y en mal? Problemas análogos, excelente lector, se plantean para los sufrimientos del señor Oyarzún, porque el señor Oyarzún gozó y sufrió. Y no se piense que estas urgentes cuestiones sean gratuitas. Una prueba: El señor Oyarzún mete el gusto y la sabiduría en todo y puede así decir no diciendo. Esta vez la gema es sabrosísima: "Almorzamos comida china, la misma exquisitamente desesperante de siempre." De manera que se puede decir, a este lado, que el señor Oyarzún no podía comer en China sin desesperarse; y, al otro: ¡Exquisito, exquisito! ¡Más, más!

¿Otra gema? El señor Oyarzún, hablando de la frontera china, dice que es una "dramática frontera". Así, nuestro viajero se nos muestra alquitarado, sabio y esdrújulo. Además, como al pasar, argumenta sobre el adjetivo "dramático" poniéndonos de punta todos los pelos occidentales y cristianos: ".. .en la dramática frontera —donde días atrás murió una monja católica expulsada de China..." ¿Qué pensar? ¿Acaso murió asesinada por los guardias rojos? ¿Acaso estrangulada por un asesino shakespeariano enviado desde Pekín? Las tenues irisaciones de la gema no fueron creadas para una conclusión. Con los pelos de punta basta.

El resto del artículo parece dedicado a la revolución cultural. El señor Oyarzún nos brinda una sinopsis visual de sus impresiones. Ante la superficialidad y mañosa insipidez de sus palabras se pregunta uno: ¿Cuánto vale el pasaje a China?

Nuestro viajero se expresa elogiosamente de la China de 1960. "Las comparaciones me sobran. No era así en 1960". No dice nada más. Suponemos que si lo invitan en 1970 dirá: "No era así en 1966", es decir, la misma inocua tautología para llenar una línea, dejar el bulto tranquilo y aguardar la invitación para 1976.

Ahora, paciente lector, planteo mi problema: ¿Qué significan para nuestro pueblo —un pueblo hundido en el hambre, en la enfermedad, en la subalimentación, el desamparo, la ignorancia, un pueblo llovido, terremoteado, ahogado en poblaciones miserables, un pueblo explotado hasta reventar en la desesperación, un pueblo sujeto por los gangsters internacionales y que decae cada vez por debajo de los limites de la animalidad— qué significan, pregunto, las tenues irisaciones de nuestros "prosistas", los aplausos que se publican porque un fulano engastó una gema, las comidas y viajes que se ganan por cada gema engastada, el descaro con que trabajan nuestros "literatos", la indiferencia de los mejores ante tan siniestra calamidad? ¿Qué significan? Este es mi problema, querido lector. Peladlo mientras traigo otro: ¿Qué significa la impunidad con que tales maravillas salen a la luz pública?.

JUAN RIVANO


Polémica

BALTRA:
un reformista con coraje

EL profesor Alberto Baltra considera que aún cabe dentro del proceso histórico chileno una alternativa "reformista de izquierda" a la que impone la tarea de "modificar el sistema capitalista y aumentar la independencia económica".

Baltra, profesor universitario y ex-Ministro de Estado, expuso su pensamiento en una conferencia que ofreció en la Corporación de Estudios Políticos, creada por el sector más conservador del Partido Radical, aparentemente con fines académicos, los que no logran disipar el verdadero objetivo que alentó a sus organizadores: agrupar a los que aspiran a reconquistar la dirección de su colectividad política.

El profesor Alberto Baltra es militante radical, e incluso, dentro del partido alcanzó la jerarquía de presidente. Pero su pensamiento y su acción le han caracterizado como un personero marcadamente progresista, los que conservó durante su conferencia, en la que mantuvo su independencia intelectual, por lo que pudo criticar en sus barbas a los correligionarios organizadores de la Corporación por la activa participación que tuvieron en las maniobras que desembocaren en el apoyo del radicalismo al Gobierno de Jorge Alessandri, que definió como "oligárquico".

Tanto al referirse a los problemas conjuntos latinoamericanos como al mencionar el caso chileno, el profesor Baltra mostró su acentuada esperanza en los efectos de un proceso de integración económica en el continente: "Si América Latina no se integra, permanecerá sin resolver el estrangulamiento que su sector externo impone al desarrollo económico v social de la región". Especificó que no entiende el proceso integrador como la panacea qué pueda eliminar "todas las graves dificultades que impiden o entorpecen el crecimiento satisfactorio de las economías de América Latina", y recalcó que ese proceso "no supone que pueda rehuirse el reajuste institucional".

Baltra en su conferencia no se limitó a exponer la situación alcanzada por el país en los órdenes económico, social y político. Con audacia esbozó "una alternativa que, enraizada en las realidades chilenas, constituya un sistema lo suficientemente socializado como para permitir una planificación que haga posible acumular y movilizar discriminadamente los recursos que se necesitan para fortalecer la capitalización y el desarrollo, a la vez que contemple un sector privado o capitalista, al que se aseguren las reglas del juego, y que, de su lado, contribuya al desarrollo con lo que es característico: el rápido aprovechamiento de las oportunidades del mercado. Esta alternativa debe contemplar la aspiración nacionalista, justificada y necesaria, de aumentar nuestra independencia económica estableciendo industrias que nos liberen de importaciones fundamentales y diversificando la composición geográfica de nuestro comercio exterior". A esta fórmula Baltra la llama optativamente "reformismo de izquierda", y aclara que usa el calificativo para no confundirlo con el "reformismo de derecha". Sin decirlo expresamente, sugiere que este último es el que pretende imponer el Gobierno democristiano.

Lo medular de la conferencia de Baltra surge de una afirmación básica que formuló en la mitad de su conferencia: "No me parece que, dadas las actuales circunstancias, pueda implantarse, desde luego, entre nosotros una sociedad socialista".

El profesor Baltra llega a esa conclusión luego de descartar la existencia de fermentos revolucionarios en el país. En lugar de éstos, Baltra dice que "en Chile existe un sentimiento generalizado de disconformidad y deseo de cambio", pero más adelante recalca "que no se advierten síntomas de grave deterioro en el cuadro institucional básico ni en el aparato de Estado".

Descartada la revolución como alternativa, Baltra relega al proletariado a un rol pasivo y sitúa en el plano principal del país a la clase media a la que él cita como "sectores medios", recalcando que los dos partidos formados con ellos, el Radical y el Democristiano, "representan más del 50 por ciento del electorado". La cifra la utiliza para sostener que, "en nuestro país predominan los que piensan en que deben buscarse soluciones de equilibrio que eludan los extremos".

La alternativa propuesta por Baltra v sus afirmaciones constituyen un auténtico desafío a los verdaderos revolucionarios chilenos. El primero se basa en conformistas afirmaciones asentadas sobre "las condiciones dadas", los segundos han venido sosteniendo que, a través de un proceso de politización intensivo, debe modificarse el pensamiento conservador de la mayoría, determinado por la alienación que crea una seudotradición impuesta por los grupos que tienen en sus manos todo el poder, incluso el publicitario. Baltra ha tenido el valor de confesarse "reformista", lo que queda en tela de juicio es la alternativa que propone para Chile. Carlos Altamirano le negó validez al "reformismo", pero dentro del FRAP hay quienes creen en él, sin confesarlo.


Perfiles

PICASSO no se rinde

A fines del último noviembre, en París, policía y cameramens confluyeron sobre el Grand-Palais, el Petit-Palais y la Biblioteca Nacional. La retrospectiva de Picasso estaba asegurada en 60 millones de dólares. Trescientas telas ardían sobre 500 metros de pared y 500 esculturas, cerámicas y dibujos más la estatua viviente de André Malraux aguardaban nerviosos la llegada del genio. Pero éste festejaba sus 85 traslaciones comiendo pescado y tomando vino rodeado de los más íntimos en su casa de Mougins, sur de Francia.

"Para qué ir a París si no necesito ver al dentista", respondió a un periodista argentino que lo fue a buscar para contarle que en Buenos Aires se estaban exponiendo 150 grabados suyos, propiedad de Kahnweiler, capo mundial de los marchands. Malraux se quedó sin publicidad gratuita, la burguesía sin incienso ni jalea real, el malagueño era muy feliz y todos los rigoletos del mundo se sintieron desenmascarados. Picasso les puso al desnudo su condición de pajes y no de artistas. Seguía inviolablemente fiel a su antigua y luminosa declaración de principios: "Hay que crear con esto y con esto", y empuñó rotundamente su sexo y su corazón. Con un cuarto de siglo más que muchos sesentones abjurados, demostró que los tiene bien en su lugar. Pero estas actitudes de El Español (así se lo llama en Francia) no son nuevas. En 1939, Nueva York celebra los "Cuarenta Años de su Arte". Picasso no aparece. Espera en París, junto a los patriotas, la llegada de los nazis. Fuego contra el fuego. El, que habla firmado con sangre los 210 metros cuadrados de "Guernica", que empezó a pintar el mismo 26 de abril de 1937. cuando la alemana escuadrilla Cóndor triturara la aldea vasca. Comunista famoso, jamás pintó a Stalin. El Español no lo quería, con las dos manos donde ya hemos dicho. Sus obras eran tabú en la URSS hasta hace poco. "Pintura degenerada, burguesa, etc.". La sangre latina de Pablo Ruiz Picasso, jamás olvidó el insulto. Cuando le confirieran el codiciado Premio Lenin, el embajador Vinogradov, luego de las negativas del artista a viajar para recibirlo, fue a llevárselo personalmente a su casona, con su chofer y una miríada de reporteros. Luego de prolongados llamados apareció, sin abrir la puerta, un portero-jardinero que dijo: "Monsieur Picasso dice que no está". Escándalo, sólo lo aceptó tiempo después, en privado y sin prensa, de manos de un amigo personal, Ilia Erenburg. Jacqueline, su esposa, tomó la foto y fue Erenburg quien la divulgó. Quizá alguno de los cuadernos, de los centenares que borronea El Español, nos dé la clave algún día. En una sociedad dividida en clases donde sólo los más ricos pueden comprar sus cuadros. Picasso supo usar a los burgueses sin dejarse usar por ellos. Picasso quiere a quienes lo quieren, no transa, no adula a nadie, no envía carlitas agradecidas a los críticos, se friega en los homenajes, es un comunista, un artista revolucionario, es joven. En pleno éxito de su "época rosa", pinta a la gran escritora norteamericana Gertrude Stein. "Me pregunto si se parece a mí", le dice Gertrude. "Algún día usted se parecerá a él", responde. Actualmente, Jacqueline debe ir varias veces por día de Mougins a Cannes a comprarle pomos. Pinta como un toro, noche y día, en su casa que él bautizó Nuestra Señora de la Vida. "La pintura es más fuerte que yo. Hago lo que ella quiere". Y agrega: "Antes un cuadro era una suma de adiciones. Para mí es una suma de destrucciones". Es decir, construir un arle nuevo. El adolescente admirador de Van Gogh y Toulouse Lautrec nunca integró escuelas, capillas, ni en la miseria ni en la riqueza. En 1906. ante Les Demoiselles d'Avignon, George Braque le dijo: "Es como si quisieras obligarnos a beber petróleo". En 1908, Braque daba al público por vez primera una obra con los nuevos códigos de Picasso. Ambos crearon una nueva pintura. Por Braque y la pintura Picasso dijo por única vez en su vida "nosotros". Cuando Louis Aragón le pidió, en 1949, un afiche para el Congreso Mundial de la Paz, Picasso le dio una paloma que tenía dibujada desde su infancia y que dio la vuelta al mundo. Sin embargo, Carlos Alonso nos confiaba que las últimas palomas de El Español vienen sin el olivo y con un pico agresivo, combatiente, cantando la necesidad de la lucha de los pueblos por su liberación. Es extraño que no se difundan. Haciendo el amor con alegría, bebiendo, fumando, sin traicionar ni traicionarse jamás, uno de los pocos genios verdaderos del siglo, ha pintado y sigue pintando el mundo. A los 85 años sigue siendo la juventud contra la vejentud. Hijo del pueblo, no se deja rodear por banqueros ni burgueses ociosos. Sus amigos son poetas, obreros, campesinos, toreros, carteros, músicos, es decir, los pueblos. Sabe como un zorro desbaratar las trampas que le tiende el mundo capitalista en agonía. Vive y crea con lealtad, con amor.

J. H.


Análisis

La URSS y la Democracia Cristiana de América Latina

EN los aledaños del antiguo barrio moscovita de Arbatsk, tras la mole del Ministerio de Relaciones Exteriores de la URSS, .se encuentra la calle Vesnina. Allí está instalada la residencia de Máximo Pacheco, embajador de Chile ante el Kremlin.

El embajador Pacheco es la cara atrayente de la Democracia Cristiana en el mundo socialista. Está hecho a la medida de Frei; pero, es fascinante para los soviéticos. La promoción política y humana que realiza está lejos de estar confinada a la señorial mansión montada con el mejor buen gusto de un burgués chileno; es de una amplitud impresionante. Pacheco se mueve en un ancho mundo de hombres de Gobierno, de periodistas, de figuras artísticas, dignatarios de la Iglesia rusa y profesores universitarios y de la Academia de Ciencias. Sin embargo, por muy grande que sea su capacidad y sinceridad para defender una imagen de la "Revolución en Libertad", que nada tiene que ver con la realidad chilena y por grande que sea su poder de convicción, es imposible que a los soviéticos se les pueda meter el dedo en la boca, mucho "menos en materia de política exterior. La URSS tiene su propia imagen del mundo y una postura bastante conocida para enfrentar los complejos problemas de la diplomacia.

No obstante, fue en la Embajada de Chile donde conocimos el 19 de septiembre del año pasado, al señor Serguei I. Semenov. Se trata de un joven profesor, de gruesos lentes y con facha de cura. La Embajada lo distingue como uno de los investigadores del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de la URSS. Esta distinción corresponde a que el señor Semenov es un especialista en actividades de la Democracia Cristiana en América Latina.

Según el señor Semenov, la Democracia Cristiana de América Latina, aparte de ser interesante como fenómeno político "nuevo" en estas latitudes, es la fuerza más dinámica de la vida contemporánea latinoamericana y representa posibilidades de reformas que él no vacila en calificar de revolucionarias.

Tan insólito juicio nos movió a intentar sacarlo de su error. Le dijimos que si tales afirmaciones se difundían en nuestro país y en nuestro continente con el sello de la Academia de Ciencias de la URSS, no sólo se inferiría una ofensa a los movimientos liberadores de América Latina, sino que se contribuiría a agravar la confusión y a ahondar las serias divergencias que hoy confrontan las fuerzas revolucionarias en nuestros países. Le señalamos, luego, que tales afirmaciones resultarían profundamente inconfortables pa. ra los Partidos Comunistas de la región y finalmente, casi exasperados ante un señor que pretendía convencernos en nombre del marxismo leninismo, le espetamos que tan peregrinos argumentos sólo servirían para reforzar a los que acusan a los soviéticos de revisionistas modernos.

El señor Semenov no se inmutó, mantuvo en el curso del diálogo una imperturbable y beatífica sonrisa de superioridad ideológica; pero, admitió una sola cosa importante: que tal ensayo, por cierto sólo representa sus puntos de vista y no sería justo decir que es una posición que compromete oficialmente a la Unión Soviética.

Para quienes ya conocemos bastante la URSS y los soviéticos, las revelaciones del profesor reafirman dos aprensivas conclusiones: primera, los soviéticos están muy lejos de comprender a la América Latina y las complejidades de nuestra realidad sociopolítica; segunda, para explicarse un poco el estado mental de los soviéticos, es preciso remitirse a la resolución del XII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética sobre el informe del Comité Central, la cual puntualiza: "La construcción del comunismo en la URSS y el perfeccionamiento de la sociedad socialista soviética en todos los terrenos es el aporte fundamental del PCUS y de todo el pueblo soviético al proceso revolucionario mundial, a la lucha de todos los pueblos contra el imperialismo, por la paz, la independencia nacional, la democracia y el socialismo. La trascendencia internacional de la edificación del comunismo en la URSS estriba en que fortalece el poderío económico, político y defensivo de todo el sistema socialista y contribuye a difundir y entronizar las ideas del socialismo en el mundo entero". El informe rendido por Leonid Brezhnev, el 29 de marzo de 1966, constituye un llamado a todos los pueblos para que comprendan que "la tarea principal de nuestros días" es, para los soviéticos, consolidar con un carácter "poderoso y próspero", el Estado socialista soviético, por cuanto es la piedra angular de la transfor. mación del resto de la Humanidad. Para realzar esta teoría, Brezhnev, se apoyó en las ad. vertencias hechas por Lenin en marzo de 1918, cuando la URSS era apenas un país revolucionado.

El informe y la resolución citados contienen, por otra parte, reiterados llamados a los soviéticos al cumplimiento de los deberes del internacionalismo proletario y de la solidaridad internacional; pero, el hilo de la idea central que los anima se descubre en infinitos documentos o declaraciones posteriores.

Durante su visita a París, Kosiguin, dijo a más de 450 periodistas: "Es característica para todas estas entrevistas, la preocupación del pueblo francés y de los estadistas de su país por el mantenimiento de la paz, la preocupación por evitar toda clase de conflictos que puedan complicar la situación internacional. La preocupación por encontrar la senda hacia el relajamiento de la tensión existente. Estas tendencias corresponden a la política de nuestro país, a la política que practica el PCUS y el gobierno soviético y responde a los intereses del pueblo soviético" (Versión de la agencia TASS).

Un despacho reciente de la Agencia Novosty dice: "Spartak Beglov expresa que "a los re. presentantes de Occidente que tratan de des. cubrir en Moscú cierto balanceo "entre" el curso rígido en la política exterior, de una parte, y las "maniobras" pacifistas norteamericanas, de otra parte, quisiera aconsejarles una vez más reflexionar sobre el real sentido de las declaraciones que parten de la capital soviética".

El cuadro de la vida contemporánea, revé, la que si bien la URSS despliega esfuerzos considerables para cumplir con sus deberes de internacionalismo proletario y de solidaridad internacional, no pocas veces se obnubiliza .en el enfoque de determinadas realidades.

En esta línea de grandes equívocos, si las conclusiones del señor Semenov se han hecho públicas, hecho que no hemos verificado, la URSS se habría equivocado gravemente respecto de la Democracia Cristiana de América Latina.

Sabemos que emitir juicios de este tipo es temerario, no tanto por los soviéticos mismos, que al fin y al cabo se interesan bastante por las reacciones que provoca su política. Los que siempre malentienden esta clase de análisis son aquellos que por su seguidismo ciego, seguidismo que los coreanos, japoneses y vietnamitas definen como "servilismo" político, saltan como si se les hubiera pinchado la piel, porque siempre son más papistas que el Papa.

Dejando de lado las peregrinas conclusiones del señor Semenov, que hemos aludido como un ejemplo de incomprensión de una realidad, está a la vista que la política de coexistencia pacífica ofrece otros peligros aparte de los ya conocidos; uno de ellos es el peligro del esquematismo. No sería aventura, do pensar, que los soviéticos estuvieran juzgando los problemas de América Latina con el mismo rasero que han utilizado para apreciar los problemas de África. Sin embargo, resulta que entre América Latina y África hay diferencias profundas en cuanto al curso de los acontecimientos nacionales e internacionales. Si bien el reformismo árabe de la RAU y de otros países que acaban de librarse del dominio colonial da para pensar que al socia. lismo se podría llegar por el camino de las reformas, no puede dejar de tomarse en cuen. ta que en América Latina no hay gobiernos reformistas, ni doctrinas dinámicas ni revolucionarias que emanen de ningún Gobierno constituido o instalado. Por esa razón, cuando Cuba necesitó encarar reformas radicales, no tuvo otro camino que el de la Revolución, lo cual, por cierto, no quiere decir que en toda América Latina deban producirse revoluciones a la cubana. Pero, es evidente, que la salida política en América Latina no la darán los que están aferrados a un status, ni los pseudogobiernos democráticos civiles ni mucho menos los gobiernos "gorilas". Tampoco esta salida podrá producirse por la vía parlamentaria. Si la salida no la imponen los pueblos revolucionariamente, estamos condenados a un prolongado adormecer con la consiguiente secuela de agravamiento del atraso y del subdesarrollo.

Dentro de su complejidad y características, los Gobiernos y partidos burgueses de América Latina siguen pegados al concepto de la fatalidad geográfica, y sobre "nuestros pueblos no sólo se descarga la defensa del capitalismo y del imperialismo en los términos demagógicos en que la plantea la Democracia Cristiana, sino que frecuentemente surgen creencias tan equivocadas como las que ha sostenido el profesor Alberto Baltra, cuya honestidad nadie pone en duda; pero, que tienen el carácter de una falsa apreciación de la realidad sociológica y política, porque se produce una gran perturbación por la aparente irre. movilidad del poder político y de la actitud social de las clases medias que tienen tanta importancia en muchos de nuestros países.

El enfoque equivocado de los soviéticos res. pecto de los gobiernos o movimientos democratacristianos, se agrava mucho más cuando por cuidar un quietismo político que con. viene a las buenas relaciones diplomáticas con algunos países, se pasa al juego de la ayuda concreta a gobiernos tales como los de Frei, Castello Branco u Ongania. A la inconveniencia de esta actitud que podría definirse como diplomática, se suma por la misma dinámica de la mal digerida comprensión de la unidad del movimiento comunista internacional, la aparición de perturbaciones y apreciaciones erróneas en que incurren no pocos destacamentos comunistas de este Hemisferio. Ese es talvez el peligro mayor, por cuanto por apoyar la contemporización diplomática fruto de la coexistencia pacífica, hay muchos que se deslizan a la conciliación con posiciones que ni siquiera son reformistas. La experiencia la hemos vivido en Chile y la seguimos viviendo. Es por eso, que la actitud soviética frente a la Democracia Cristiana de América Latina es un problema político de considerable importancia.

FERNANDO MURILLO VIANA


El Poder económico

EL GOBIERNO INVISIBLE DE FREI

SI el Presidente Frei pensó, sinceramente, antes de ser elegido, que estaba llamado a destruir el capitalismo en Chile para reemplazarlo por el indeterminado "régimen comunitario", bastaría recordarle aquel castizo refrán que dice "dime con quien andas y te diré quien eres", para volverlo a la realidad.

El Jefe del Estado está rodeado por un equipo poderosamente ligado a los más fuertes grupos económicos chilenos y extranjeros, mientras que al Partido Democristiano lo ve de lejos, como el pueblo, en las apariciones que hace en público.

Si los democristianos forjaron sinceramente la ilusión de "cristianizar" el capitalismo, hasta modificarlo de tal modo que perdiera su fisonomía clásica, deben abandonarla porque el Presidente Frei, en 1967, afianzará el poder del capitalismo en Chile, convencido que sólo él puede desarrollarlo económicamente.

Los personajes más próximos a Eduardo Frei, en su juventud y en su madurez provenían, y vienen, de los grupos acomodados, incluso aristocratizantes. Siempre estuvo más cerca de la oligarquía, que él decía repudiar, que de los miembros de base de la ex Falange o del Partido Democristiano.

El "grupo de los miércoles", en el cual participaba Frei todas las semanas, estaba formado casi totalmente por "gente bien": Gabriel valdés, el "Checo" Ossa, Willy Thayer, Japy Lagarrigue, etc.

Frei tiene extraordinaria admiración por los hombres de empresa que han sabido labrar fortunas. Ello explica su estrecha amistad con Edmundo Pérez Zujovic o con los Pubill. Enterado de las dificultades que debieron enfrentar para amasar sus capitales, jamás se le ocurriría pedirles que renunciaran a sus fortunas para adoptar un tipo de "vida comunitaria".

De esos grupos el Presidente ha extraído a sus más directos colaboradores. Entre ellos no hay "revolucionarios", ni siquiera "reformistas"; son hombres de negocios, de empresa, que tienen además otro punto en común: la mayoría ha estado o está aún ligado a intereses económicos norteamericanos.

En Estados Unidos se emplea la expresión "inner circle" para definir al grupo exclusivo, privadísimo, que rodea a un personaje. PUNTO FINAL hace una radiografía del "inner circle" del Presidente Frei, en el cual no cabe ningún fermento anticapitalista, menos revolucionario, incluso este grupo desplaza al Partido Democristiano, que no alcanza a ser ni el invitado de piedra en el banquete que empezó el 3 de noviembre de 1964.

Dime con quien andas y te diré quien eres

GRUPO DEL ACERO.—Posiblemente sea el "clan del acero" el que ha alcanzado mayor influencia en el Gobierno. Se le ha denominado así para incluir no sólo a la Compañía de Acero del Pacífico, con sus vinculaciones con intereses financieros norteamericanos, sino a otras empresas ligadas, como la Compañía de Seguros La Chilena Consolidada, que tiene un voluminoso paquete de acciones, COMPAC, la Koppers norteamericana, la Anglo Lautaro (empresa salitrera yanqui), el First National City Bank, la Sinclair Company. Las ramificaciones de este clan llegan a Estados Unidos, y en Chile alcanzan al Instituto Chileno del Acero (ICHA), y en el plano latinoamericano a ILAPA. He aquí los hombres del "clan del acero" que tienen puestos importantes en el equipo más próximo al Presidente Frei:

GABRIEL VALDES SUBERCASEAUX: Hasta asumir el Ministerio de Relaciones Exteriores fue alto ejecutivo de CAP. Tiene un hermano obispo. Fue presidente de la Fundación "Cardenal Caro". Memoria de prueba en la Escuela de Derecho: "Concepción cristiana del origen del poder". Amigo íntimo del Presidente Frei.

DOMINGO SANTA MARÍA SANTA CRUZ.— Empresario de la construcción y ejecutivo de Sigdo-Koppers. filial de la Koppers norteamericana, que construyó los altos hornos de Huachipato y administra la CAP. Un hermano sacerdote. Actualmente Ministro de Economía, Fomento y Reconstrucción. Amigo personal del presidente Frei.

SERGIO OSSA PRETOT.—Ingeniero civil. Presidente de la Fundación "Mi Casa", de la iglesia Católica. Fue director de la Cámara de la Construcción. Ejecutivo d e Sigdo-Koppers hasta que el sacerdote jesuíta belga Roger Veckemans lo llevó a trabajar como gerente de su organización DESAL, que jugó un importante papel en la pasada campaña presidencial. Asesor del Gobierno para la Promoción Popular. Amigo íntimo del Presidente Frei.

ALVARO GARCÍA ALAMOS.—Egresado de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile. Desde 1950, funcionario de CAP donde se convirtió en un ejecutivo. Su suegro es latifundista: Alfredo Hurtado Olea. Presidente del Banco del Estado de Chile. Amigo personal de Gabriel Val des.

ARTURO MONTES RODRÍGUEZ.—Abogado de CAP. Fue Subsecretario del Ministerio de Economía y desde diciembre de 1966 es vicepresidente de la Empresa de Comercio Agrícola (ECA).

SALVADOR LLUCH SOLER.— ingeniero civil. Alto ejecutivo del instituto Chileno del Acero. Amigo personal del Presidente Frei. Es su hombre de confianza para el comercio exterior y el encargado de negociar en la Zona de Libre Comercio (ALALC).

JOAQUÍN UNDURRAGA CORREA.—Su hermano es liberal. Fue jefe de la Oficina de Planificación de la Presidencia de la República, nombrado por el Presidente Frei. Hombre de confianza del jesuíta belga Roger Veckemans. Actualmente consejero de varias instituciones, nombrado por el Primer Mandatario, entre otras, del Banco Central.

JORGE BANDE WEIZ.—Ingeniero. Húngaro nacionalizado chileno. Gerente general de la compañía de Seguros "La Chilena Consolidada", que tiene un fuerte paquete de acciones de CAP. El Presidente Frei fue abogado de otra de las más fuertes compañías de seguros: "Organización Kappés". Presidente de la Caja Reaseguradora de Chile.

GERMÁN PICÓ CAÑA S.— Abogado, militante del Partido Radical. Ex-Ministro de Gabriel González Videla. Propietario de COMPAC, fuerte accionista de MADECO. Dueño del diario "La Tercera". Su firma COMPAC acaba de obtener un crédito avalado por el Estado, de ocho millones y medio de dólares. Ligado a IBEC-Chilena, filial de la organización que en toda América posee, con ese nombre, el clan Rockefeller, norteamericano. Director de CAP.

AGUSTÍN EDWARDS EASTMAN.—Propietario del diario "El Mercurio" y de la empresa periodística del mismo nombre y de la Editorial Lord Cochrane. Director de por lo menos veinticinco empresas y sociedades anónimas. Uno de los hombres más ricos de Chile y de América Latina. Amigo personal del Presidente Frei. Director de CAP. Ligado al "clan Rockefeller".

CARLOS URENDA ZEGERS.—Abogado, ejecutivo de la empresa "El Mercurio". Director y abogado de un número considerable de sociedades anónimas. Director de CAP.

GRUPO DE LA CONSTRUCCIÓN.—La alta rentabilidad alcanzada por la industria de la construcción, a partir de la década del 50, le permitió a un grupo de empresarios acumular fortunas cuantiosas. Para defender sus intereses crearon la Cámara de la Construcción, a la cual estuvo muy ligado el actual presidente Frei, desde cuando fue Ministro de Obras Públicas de los gobiernos radicales. En este "clan", que ejerce decidida influencia en el actual Gobierno, se mezclan curiosos intereses como los del Arzobispado de Santiago, a través de las vinculaciones del grupo Devés, Del Río y Torretti.

EDMUNDO PÉREZ ZUJOVIC.— Empresario, miembro de la Cámara de la Construcción. Propietario de una empresa pesquera. Especialmente ha operado en el norte, y durante años ha construido varias obras por cuenta de la empresa norteamericana Anaconda, que explota el cobre chileno. Tuvo una sociedad constructora con Domingo Matte y Fernando Aguirre, actual presidente de CAP. Su fortuna creció cuando se formaron las sociedades constructoras EMPART, cuando era vicepresidente de la Caja de Empleados Particulares su actual socio, Enrique Méndez Carrasco. Tradicionalmente uno de los principales financistas de las campañas electorales de Eduardo Frei. Ministro de Obras Públicas.

RAÚL DEVES JULLIEN.—Empresario de la construcción. Fue nombrado por el Presidente Frei. presidente del Banco del Estado de Chile, pero su personalidad avasalladora no pudo entenderse con el Ministro de Hacienda. Sergio Molina. Miembro de la empresa Devés, Del Río y Torretti. En la actualidad, por su amistad íntima con el Presidente Frei opera como su asesor para las relaciones con el sector privado.

DEVES, DEL RIO Y TORRETTI—Una de las más poderosas empresas constructoras del país. José Luis del Río es director de CAP. Sergio Torretti está fuertemente vinculado al Arzobispado de Santiago. Es el principal ejecutivo de DILAPSA, distribuidora y editora de libros religiosos y de las historietas en colores que se imprimen en México, para niños y adultos. (Ver "Punto Final" número 16). Los tres personajes, cuya empresa ha obtenido y sigue obteniendo fuertes contratos del Estado, son miembros influyentes de la Cámara de la Construcción. Torretti es su presidente.

MODESTO COLLADOS.—Argentino nacionalizado chileno. Fue Ministro de Obras Públicas y luego Ministro de la Vivienda, hasta que renunció en 1966. Empresario constructor y miembro influyente de la Cámara Chilena de la Construcción.

DANIEL SOTTA BARROS.—(Ver "Punto Final" núm. 17). Presidente del Banco Osorno y La Unión. Presidente de la Empresa Editora Zig-Zag. Durante años fue corredor de la Bolsa de Comercio y manejó los fondos de los jesuítas. Ligado al Arzobispado de Santiago. Le vendió su empresa pesquera EPERVA a la Grace, donde tenían influencia los jesuítas.

GUILLERMO LE FORT CAMPOS.—Presidente de la Caja Central de Ahorro y Préstamos. Fue principal ejecutivo de una Sociedad de Ahorro y Préstamos. Estas sociedades constituyen otro núcleo de contacto de los empresarios que rodean al Presidente Frei. La Caja Central está ligada al Banco Interamericano, organismo controlado por Estados Unidos.

OTROS PERSONAJES— Si se revisa la lista de embajadores del Presidente Frei, podrá apreciarse la vinculación de éstos con los grupos empresarios capitalistas. Tres hermanos del actual embajador en los Estados Unidos, Radomiro Tomic, están relacionados con actividades de la empresa norteamericana Anaconda, pero PUNTO FINAL sólo ha deseado mencionar a los personajes que están más próximos al Presidente y que influyen en su Gobierno.

JUAN HAMILTON DEPASSIER.—Abogado de la empresa minera del fierro "Santa Bárbara", que opera con capitales extranjeros. Ministro de la Vivienda y, hasta 1966, Subsecretario del Ministerio del interior.

SALVADOR PUBILL CIRERA.—Español nacionalizado chileno. Director del Banco del Estado de Chile, en representación del Presidente Frei. Propietario de los establecimientos "Oriente". Uno de los más activos financistas de las campañas electorales del Presidente Frei. Poseedor de una industria pesquera en Arica y otra de perlas artificiales. Uno de los personajes que ha construido una mayor fortuna en Chile. Amigo íntimo de Frei.

LUIS PUBILL CARNE.—Español nacionalizado chileno. Conoció al Presidente Frei, de quien es amigo íntimo, a través de Manuel Sánchez, actual jefe de Relaciones Públicas del Banco del Estado, que era empleado suyo en los establecimientos alimenticios "Oriente". Propietario de la hacienda "La Cartuja", especializada en la crianza de pollos de tipo norteamericano, con los cuales el Gobierno democristiano ha pretendido reemplazar el consumo de carne de vacuno, y en la cual hay hermosas canchas de golf, en las oue suelo jugar el Primer Mandatario.

RAÚL SAEZ SAEZ.—Ingeniero, vicepresidente de CORFO, negoció los convenios del cobre y el convenio CORFO-CAP. Asesor del Presidente Frei. Como hombre de confianza del Gobierno norteamericano, se le eligió como uno de los "Nueve Sabios" de la Alianza para el Progreso.

ALVARO MARFAN JARAMILLO.—Ingeniero comercial. Ex funcionario de CORFO. Asesor de planificación del Presidente Frei. Fue hombre de confianza del sacerdote jesuíta Roger Veckemans, quien le mantuvo hasta el instante en que asumió la dirección del comando de la campaña presidencial última de Frei en su organización DESAL, que es financiada con capitales alemanes y norteamericanos.

FLAVIAN LEVINE.— Gerente general de CAP. Amigo personal de Frei. Eminencia gris en los diversos gobiernos chilenos a partir de 1952, cuando era Ministro de Hacienda Jorge Alessandri. Mueve a una serie de figuras del equipo CAP. Actualmente está en línea opuesta a Raúl Sáez, pero conserva su influencia.


Entrevista

Luis Figueroa:
Clase Obrera y Cultura

PUNTO FINAL entrevista a Luis Figueroa, Presidente de la Central Única de Trabajadores. Consideramos más que importantes sus conceptos acerca de la cultura, de la POLÍTICA DE LA CULTURA. Sus palabras son definidas, acertadas, esclarecen en un momento de tanta confusión ideológica al respecto, de tanto arte apaciguador, de "coexistencia", de concesiones. Además tienen toda la fuerza de la clase obrera organizada.

—¿ . . . PUNTO FINAL? ... Sí, la leo, la leo ... (Aparece por primera vez su sonrisa, aguda, picara, como un agregado de profundidad, de intención, sin sonido, fuera de texto. Nos presentamos. Obrero campesino cuando joven) ... Usted sabe, hubo que ganarse la vida con cualquier cosa. Mi padre era obrero de la construcción... En fin, de todo... (La sonrisa). Pinche de cocina, gráfico... de todo... (La sonhisa). Soy de Valparaíso, del puerto... (Sonrisa plena, a todo diente, a todo orgullo).

—Los que somos de un puerto —interrumpimos— nos sentimos orgullosos. Es como estar más cerca del mundo.

—... Asi dicen ... (Amplias y gozosas sonrisas, con fruición). Bueno, compañero. Usted vio nuestro teatro ... Nos sentimos orgullosos de él, créame... Hacía años que veníamos soñando con la posibilidad de crear un grupo de teatro revolucionario en la CUT... (Lo dice con seca firmeza, sin miedo ni ignorancia de la palabra). Y fíjese, ahora ya lo tenemos ... Aunque esto recién es el comienzo, usted lo vio ... Pregúntele a nuestra secretaria de Educación y Cultura, la compañera Fidelma Allende... (Esta asoma y desaparece regularmente durante el reportaje aprobando con esa sonrisa indescriptible de la mujer chilena). Quisimos estrenar precisamente su actividad un 21 de diciembre, en homenaje a los masacrados en Iquique y a todos los mar-tires de la clase obrera. ¿Se da cuenta? Queremos llenar un inmenso vacío en el teatro chileno y que los más interesados sigan este camino.

(PUNTO FINAL viene sosteniendo esta verdad grande como America: el agotamiento de la pequeña y poco trascendente temática para públicos restringidos, el negocio artístico exclusivo para capas medias).

—imagínese, compañero ... Nosotros necesitamos teatro ... ¿A dónde podemos ir entonces? ... Vamos a lo mejor que hay en estos momentos, al teatro de la Universidad de Chile... No podemos decir que sea revolucionario (retorna la sonrisa), pero es lo más progresista... Y lo que dan no nos satisface plenamente como clase ... Entonces hay ese vacío ... Queremos un teatro revolucionario, un teatro beligerante, un teatro de definiciones ... Los que tengan miedo de decir lo que hay que decir, mejor será que no hablen ... Ya estamos cabreados de escuchar hablar a medias, estamos cansados de ambigüedades... (Aquí la sonrisa se torna enjuiciadora, categórica). Queremos un teatro que ayude a la clase obrera a tomar conciencia de la necesidad del cambio revolucionario. Estamos orgullosos de los compañeros del teatro ... Los ensayos se hicieron en medio de las huelgas de la Salud, la toma de la Universidad, Banco del Pacífico ... Bueno, ustedes saben ... (La sonrisa. Queremos aclarar que todo lo dicho por Figueroa y lo que sigue es sic, tal cual). Queremos que en este temporal social sea la clase obrera el actor principal, el protagonista de la tragedia de nuestro tiempo, nuestro continente, del mundo. Yo le doy muchísima importancia al teatro como instrumento de lucha revolucionaria ... ¿Usted sabe la importancia que le daba Recabarren? (Este nombre nos hiende como un rayo. Como el de Lenin, el de Fidel). ¿Sabe, compañero, cómo me acerqué yo a las ideas revolucionarias? Pues actuando ... era adolescente... en un conjuntito teatral de un pueblito de campo ... Sé bien lo que digo ...

—Compañero Figueroa, hasta ahora lo que se llama evasión se sobrentendía como de derecha, es decir, un salto por sobre los conflictos del presente hacia un pasado mejor para la burguesía. ¿Qué nos dice acerca de la evasión de izquierda, que practica esa fuga pero hacia el "futuro", llegar al socialismo en un alegre trineo que patine sobre una pista de rosas?

—(Sonrisas, sonrisas, sonrisas) ... En la CUT sabemos muy bien que eso no puede ser'...

JULIO HUASI


Poesía

LIHN en poesía de paso

LA Poesía: "La literatura es el reflejo artístico de la realidad objetiva", afirma Luckacs. Demasiado drástico para la poesía, que tiende naturalmente a desrrealizar lo objetivo y a objetivar lo subjetivo, centrándose en un tercer campo, de transición entre lo real y lo fantástico. Aspiración a una síntesis entre ambos términos. Falta una palabra para bautizar el híbrido de la cigarra y de la hormiga, que se identifica con el vuelo de la imaginación científica, capaz de todas las realidades, permaneciendo, no obstante, en tierra, ya sea por impotencia, ya sea para inquietar con su canto a los hormigueantes trabajadores tecnológicos que pueden hacer explotar científicamente el hormiguero con su frenética actividad deshumanizada".

Es lo que piensa Enrique Lihn, y en marzo de 1966. la revista "Trilce", que editan los muchachos de la Universidad Austral de Valdivia, lo publicó. La búsqueda de este tercer campo (entre lo real y lo fantástico) es una posición estética que aparece siempre, de una manera filiada, ya sea en los primeros como en los últimos poemas de Lihn. Algo hay en Nada se escurre, su primer libro, publicado en 1949 —cuando el poeta tiene 20 años—, algo también en Poemas de este tiempo y de otro (1955), y por supuesto mucho más, ocho años después en La pieza oscura (1963) y Poesía de Paso (1966), libro con el cual Enrique Lihn obtuvo el primer premio en el concurso internacional Casa de las Américas, correspondiente a 1965.

Su último libro, el premio Casa de las Américas 65, Poesía de paso, está compuesto de 24 textos; 23 de ellos son de viajes por algunas ciudades europeas, y un poema largo, La Derrota, a través del cual el poeta busca medios de expresión y elementos no convencionales para relatar la elección presidencial y el fracaso popular de 1964. La Derrota pasa a ser un poema político que se aparta del modo convencional como se hace aún la poesía social y política. Es un texto importante, pues un simple análisis permite advertir la adquisición de materiales nuevos: "Nuestros enemigos son demasiado numerosos para/ permitirnos el lujo de pensar en nuestros amigos./ Ayer tarde pasaron por aquí como un río que se/ saliera de madre, los jesuítas volaron la represa;/ en automóviles de lujo; en grandes carros alegóricos,/ y a pie también para alentar con su ejemplo/ al rebaño de carneros de los pobres de espíritu. Para/ éstos el reino celestial/ y, como anticipo, el sagrado horror al infierno/ comunista, el capitalismo popular y las/ obras de caridad: bultos de ropa vieja;/ en suma: una pequeña participación en la existencia/ bajo el auspicio de los viejos sátrapas". Y: "No se puede dudar:/ de los sesenta mil agentes de la FBI y de la CIA,/ sólo uno que otro ha mostrado la hilacha/ en su intento por trepar a los carros alegóricos/ y ocupar un lugar bamboleante/ junto a esas bellezas que lo eclipsan todo en la apoteosis del triunfo, menos el sentido de nuestra derrota./ Todo estaba claro a pesar de tanto resplandor y el/ brillo de las miradas y los fuegos artificiales".

En esta búsqueda desesperada de las dos caras del espejo, la de lo real y la de lo irreal, el espejo objetivo-subjetivo, Lihn hace una poesía verdaderamente de paso: va, viaja de un tiempo a otro, pasa por una ciudad: y de repente el amor, la infancia, la memoria. Es una poesia de peregrinaje que en realidad —o irrealidad— lo era desde mucho antes: en la propia Pieza oscura. No es un efecto de los viajes la actitud de peregrinaje de esta poesía. Algunas veces Lihn sugiere un poeta inglés fortuitamente nacido en Chile. Tiene su lenguaje, el que más parece — hay ejemplos— producto de una traducción. Pero esto es apenas perceptible. Se advierte mayormente en el ritmo, en la cadencia del verso, porque Lihn siempre enriquece su realidad y su irrealidad con frases directas, del habla común, nuestras, en medio de su poesía de tono condicional —recurso de lirismo: aunque bajo "la amenaza, es posible, de efectismo—, con formas verbales compuestas. No es ésta una poesía rápida, directa. Es lenta y casi subterránea. Pero la preocupación de Lihn es otra, y él insiste: "Con Luckacs, el marxismo hace una distinción extraordinariamente eficaz y clara entre el reflejo científico y el artístico de la realidad objetiva. Se puede esperar, con todo, en mi modesta opinión, una noción de objetividad que no excluya, como material de desecho, la subjetividad inmediata, no sólo justificable en ciertas coyunturas históricas como la que vivió el surrealismo, sino fuente permanente de investigación poética de lo real, como quiera que aqui es donde se trata de liberar al hombre de sí mismo antes o después o por encima del problema social".

EL SOCIO


Novela

LA LITERATURA: Una insurrección permanente

"No hay creación artística sin inconformismo y rebelión”
Mario Vargas Llosa

“¿ USTED es un perro o un ser humano? —preguntó la voz.

—Un perro, mi cadete.

—Entonces, ¿qué hace de pie? Los perros andan a cuatro patas.

El se inclinó, al asentar las manos en el suelo, surgió el ardor en los brazos, muy intenso. Sus ojos descubrieron junto a él a otro muchacho, también a gatas.

—Bueno —dijo la voz—. Cuando dos perros se encuentran en la calle, ¿qué hacen? Responda, cadete. A usted le hablo.

El Esclavo recibió un puntapié en el trasero y al instante contestó:

—No sé, mi cadete.

—Pelean —dijo la voz—. Ladran y se lanzan uno encima del otro. Y se muerden.

El Esclavo no recuerda la cara del muchacho que fue bautizado con él. Debía ser de una de las últimas secciones, porque era pequeño. Estaba con el rostro desfigurado por el miedo y, apenas calló la voz, se vino" contra él, ladrando y echando espuma por la boca, y de pronto el Esclavo sintió en el hombro un mordisco de perro rabioso y entonces todo su cuerpo reaccionó, y mientras ladraba y mordía, tenía la certeza de que su piel se había cubierto de una pelambre dura, que su boca era un hocico puntiagudo y que, sobre su lomo, su cola chasqueaba como un látigo.

—Basta —dijo la voz—. Ha ganado usted. En cambio, el enano nos engañó. No es un perro, sino una perra. ¿Saben qué pasa cuando un perro y una perra se encuentran en la calle?

—No, mi cadete —dijo el Esclavo.

—Se lamen. Primero se huelen con cariño, y después se lamen.

Y luego lo sacaron de la cuadra y lo llevaron al estadio y no podía recordar si aún era de día o había caído la noche. Allí lo desnudaron y la voz le ordenó nadar de espaldas, sobre la pista de atletismo, en torno a la cancha de fútbol. Después lo volvieron a una cuadra de cuarto y tendió muchas camas y cantó y bailó sobre un ropero, imitó a artistas de cine, lustró varios pares de botines, barrió una loseta con la lengua, fornicó con una almohada, bebió orines, pero todo eso era un vértigo febril, y de pronto él aparecía en su sección, echado en su litera, pensando: juro que me escaparé. Mañana mismo. La cuadra estaba silenciosa. Los muchachos se miraban unos a otros, y a pesar de haber sido golpeados, escupidos, pintarrajeados y orinados, se mostraban graves y ceremoniosos".

Había terminado el "bautizo". El lugar: Colegio Militar "Leoncio Prado", de Lima, Perú. El autor del relato, el escritor peruano (30 años de edad), Mario Vargas Llosa. El relato: La Ciudad y los Perros. Reacción: el aplauso y apoyo de la juventud peruana y continental, y la hoguera preparada por las manos militares peruanas. Alrededor de mil ejemplares fueron carbonizados en una inquisidora hoguera militar, en Lima, donde desgobierna Fernando Belaúnde Terry, un muy "amigo de los poetas".

LA REBELDÍA

Vargas Llosa entra: podría haber escrito una novela fácil, bien con todo el mundo; podría haber reflejado una ciudad, pero sin los perros. Optó felizmente por la ciudad con los perros. Y surgió un testimonio indestructible de lo que sucede en el interior de los colegios o academias militares, en todo el continente. Porque esa realidad que da Vargas Llosa no es una realidad exclusivamente peruana. Es una novela rebelde, que agita. Todo esto con un gran dominio en la técnica de la novela moderna: planos superpuestos donde se rompen el tiempo y las acciones lineales, entendidas convencional o lógicamente. Una novela entre monólogo y relato presente.

Los monólogos pertenecen, por lo general a Alberto, "el poeta", y son perfectamente poéticos. La conjunción y hace las veces de puente de unión en la cadena de objetos, recuerdos, imágenes: "Y ahora saldremos y nos lavaremos las manos, y después tocarán el silbato y formaremos y marcharemos al comedor, un, dos, un, dos, y comeremos y saldremos del comedor y entraremos a las cuadras y alguien gritará un concurso y alguien dirá ya estuvimos donde el injerto y ganó el Boa, y el Boa dirá también fue el Esclavo, lo llevó el poeta y no dejó que nos lo comiésemos e incluso salió segundo en el concurso, y tocarán silencio y dormiremos y mañana y el lunes y cuántas semanas".

Mario Vargas Llosa sostiene que no hay creación artística posible —que pueda ser llamada tal— sin "inconformismo y rebelión". Para Vargas Llosa la verdadera explicación o razón de ser de la literatura es la protesta. Junto a ella, o como un reflejo de ella, estarán: la disconformidad, la rebeldía, la crítica, la contradicción; "nadie que esté satisfecho es capaz de escribir". "La vocación literaria nace del desacuerdo o desajuste de un hombre con el medio, con el mundo".

INSURRECCIÓN

El autor de La Ciudad y los Perros, La Casa Verde y Los Jefes, señala y defiende que la literatura es una forma de insurrección permanente. Es tan "insurrecta" —según los militares de su país— La Ciudad y los Perros que —dice Vargas Llosa— "en septiembre del año pasado los militares y algunos ex-alumnos del "Leoncio Prado" celebraron un auto de fe y quemaron mil ejemplares en el patio del Colegio. Esto sucedió cuando salió a la venta una edición popular de 30 mil ejemplares". Vargas Llosa recuerda Cuba, y responde a una pregunta sobre su visita a la primera isla socialista de América: "La Revolución me conmueve profundamente y me siento solidario con ella". Vargas Llosa fue jurado en el Concurso Casa de las Américas. a principios de 1966. Añade: "Nada sabía sobre Cuba hasta que la Radio Televisión Francesa me envió en 1962 a México. Entonces se produjo la crisis de octubre y la RTF me pidió ir a Cuba para cubrir la información. Entonces descubrí al pueblo cubano, su valor y su fervor revolucionario. Descubrí a Cuba. Casi sin saberlo me encontré en una cola para donar sangre. Delante de mi había una señora que tuvieron que sacar de la cola porque quería donar sangre por segunda vez".

NO MAS INQUISICIONES

La rebeldía y la "insurrección" permanentes del escritor reaparecen en esta crónica: "Todas las sociedades, todos los regímenes han tratado de un modo u otro de domesticar a la literatura, de integrarla, de cegar sus fuentes subversivas, y de embalsamar sus aguas crespas dentro de muros dóciles. La Inquisición no vaciló en encender hogueras en las plazas públicas para que ardieran en ellas las novelas de caballería, y sus gloriosos autores debieron esconderse detrás de seudónimos y vivir a la sombra. Más tarde, las sociedades se llamaron cultas y se dedicaron a corromper a los autores, pero precisamente cuando las letras y las artes parecían asimiladas, en ese siglo XVIII de grandes imposturas, surgieron esos vándalos, esos agitadores implacables que ahora llamamos los malditos, como ni el fuego ni el soborno erradicaron a la avispa sediciosa (el escritor), las sociedades modernas la combaten con métodos más útiles. No hablo del mundo sub-desarrollado, donde el grueso de las presuntas víctimas está inmunizado contra el mal de la literatura porque no sabe leer. Allí, la literatura se tolera porque carece de lectores; allí basta con matar de hambre a los autores y conferirles un estatuto social humillante, intermedio entre el loco y el payaso. Hablo de las grandes naciones occidentales donde la literatura es aceptada, amparada, estimulada, acariciada, ablandada, habilísimamente desviada de su lecho natural, que es la insumisión y el desacato".

Entonces Mario Vargas Llosa dice del "socialismo del futuro": "Nosotros debemos luchar por que la sociedad socialista del futuro corte todas las vendas que a lo largo de la historia han inventado los hombres para tapar la boca locuaz y majadera del creador. No aceptaremos jamás que la justicia social venga acompañada de una discreta resurrección de las parrillas y las tenazas de la Inquisición, de las dádivas corruptoras de la época del mecenazgo, del menosprecio en que se tiene a la literatura en el mundo subdesarrollado, de las malas artes de frivolización con que se inmunizan contra aquélla las sociedades de consumo".

SOCIALISMO FUTURO

"En el Socialismo que nosotros ambicionamos, no sólo se habrá suprimido la explotación del hombre; también se habrán suprimido los últimos obstáculos para que el escritor pueda escribir libremente lo que le dé la gana, y comenzando, naturalmente, por su hostilidad al propio socialismo. Nosotros queremos, como escritores, que el socialismo acepte la literatura. Ella será siempre, no puede ser de otra manera, de oposición.

Porque "al pan pan y al vino vino". Y Vargas Llosa insiste: "o el socialismo decide suprimir para siempre esa facultad humana que es la creación artística y eliminar de una vez por todas a ese espécimen social que se llama el escritor, o admite la literatura en su seno y, en ese caso, no tiene más remedio que aceptar un perpetuo torrente de ironías, sátiras y críticas que irán de lo adjetivo a lo sustantivo, de lo pasajero a lo permanente, de las superestructuras a la estructura, del vértice a la base de la pirámide social".

Un joven escritor peruano —30 años justos—, latinoamericano, que escribe en París sobre Perú, y de paso sobre su América Latina, por encima o a pesar del imperio. Vargas Llosa desarrolla en sus libros el curso de la revolución latinoamericana. Denuncia, violenta, procesa la revolución. No ha perdido el lenguaje (su visión del mundo le permite estar en la primera fila). París le ha permitido —en lugar de tragárselo— abrir su Perú, y mostrarlo (dramáticamente: aquí se puede emplear, o decir). El Perú que "es cosa seria".HERNÁN LAVIN CERDA


Tribuna

Después de abril... ¿Qué?

EN "El Mercurio" apareció un artículo editorial en que, bajo el título de "Elecciones en abril", el editorialista aprovecha la ocasión para enfocar el panorama político general del pais desde el punto de vista que interesa a la gran burguesía criolla, con una mira que va mucho más allá de las elecciones municipales y apunta a la presidencial de 1970. La referida publicación viene a poner de manifiesto, junto con numerosos otros signos, que los sectores oligárquicos —cuyos intereses han sido apenas ligeramente rozados por la política económica "reformista" del actual Gobierno— ven con suma claridad la importancia de ir abonando desde ya el terreno para que la opinión pública acoja favorablemente, en el momento oportuno, a un candidato a la Presidencia de la República extraído de sus filas.

El Gobierno democristiano, por su parte, procura utilizar el aparato propagandístico que el ejercicio del poder pone en sus manos para llevar a las grandes masas el convencimiento de que la plena realización de las reformas prometidas durante la campaña electoral requiere la prolongación del régimen. De hecho, desde las sombras o desembozadamente, una parte considerable de los afanes y actividades de los personeros del Gobierno están destinados a fomentar en las masas populares una confianza irracional en la capacidad de la Democracia Cristiana para resolver sus problemas más apremiantes, y motivar así en ellas el deseo de favorecer con sus votos la conservación del régimen. En suma, al presente, tanto las fuerzas de Derecha como las del Gobierno —que en el fondo también lo son— ya están lanzadas a la campaña por la conquista del poder o por su conservación en una contienda que habrá de dirimirse a más de tres años plazo.

Mientras tanto, en el campo de la Izquierda reina la más absoluta desorientación. Nadie sabe a ciencia cierta qué actitud asumir. Este clima no sólo prevalece en los partidos del FRAP, sino también en extensos sectores del Partido Radical y aun de las clases bajas y medias no militantes que, habiendo contribuido directa o indirectamente al triunfo del actual Gobierno, se sienten hoy defraudados en sus aspiraciones. Lo único claro es un creciente descontento contra el actual estado de cosas y, aunque el Gobierno trata de ocultarlo, son cada día más numerosas las voces que se alzan en los más diversos campos para criticar con dureza la gestión gubernativa de la Democracia Cristiana.

Los partidos de masas, cuyo deber es orientar la opinión pública, tienen hoy más que nunca esta obligación. El terreno es propicio, precisamente por el descontento anotado. Sin embargo,, esos partidos parecen no preocuparse por el problema de la sucesión presidencial. Están demasiado absorbidos por sus problemas inmediatos, entre los cuales están las elecciones de abril próximo. Pero estas elecciones no son ni serán más que un incidente secundario que no gravitará mayormente en el vasto panorama de la política nacional. Lo verdaderamente importante es lo que venga después de dichas elecciones. Dentro de cuatro años nos veremos abocados a la necesidad de tener que elegir un nuevo gobierno, y deberemos enfrentarnos a la lucha con posibilidades de éxito, porque grandes sectores de la población confían en ello. Ahora bien, esta posibilidad de éxito dependerá de dos condiciones fundamentales: 1º que sepamos aprovechar las experiencias que nos han dejado procesos análogos anteriores, para no caer en los mismos errores que hasta ahora nos llevaron al fracaso, y 2º que evitemos toda improvisación, toda decisión de última hora, porque ello sería fatal.

El hecho de que todavía estemos a más de tres años del evento puede parecer a muchos demasiado prematuro para empezar a preocuparse de la sucesión presidencial. Pero esto es precisamente lo que íos sectores reaccionarios esperan de nosotros. Nuestra desorientación les favorece, y cuanto más se prolongue, mejor para ellos. Mientras tanto ellos ya están trabajando con una meta bien precisa y ostensible.

Las fuerzas contra las que tenemos que luchar son demasiado poderosas, fuerzas de que disponen nuestros adversarios por detentar el poder político y el económico. Tendremos que combatir contra una desenfrenada propaganda, que no reparará en medios (inclusive los más denigrantes moralmente) para influir en la opinión pública y conquistarla.

Por nuestra parte no disponemos de otros recursos para contrarrestar dichas fuerzas que un paciente y prolongado esfuerzo. Y ello nos obliga a tomar una resolución cuanto antes y a canalizar las iniciativas —hoy dispersas— de todos los individuos y de los sectores políticos que desean sinceramente sacar al país, en particular a las clases trabajadoras del marasmo económico en que hoy se debaten, por un cauce común. El éxito o el fracaso que alcancemos con nuestra decisión final, dependerá principalmente del momento en que la adoptemos y nos pongamos a trabajar con firmeza por su realización.

LEÓN GRINBERG S.
Prof. de Filosofía del Derecho (Escuela de Leyes) y de
Filosofía y Sociología de la Universidad Técnica del Estado.


Informe especial

El fierro: otro gran negocio de la CAP

EN el número anterior PUNTO FINAL inició un análisis del desarrollo, historia y actividades de la Compañía de Acero del Pacífico (CAP). En esa oportunidad destacamos que la pretensión del Gobierno de prorrogar por otros diez años los fantásticos privilegios tributarios de esa compañía, no se justificaba. Ahora veremos las actividades de CAP en la minería del fierro, donde queda aún más claro y patente que estas franquicias impositivas sólo están beneficiando a un monopolio y en ningún caso a la economía general del país. Aunque en verdad en el caso del fierro, la situación de privilegio prácticamente favorece a todos los consorcios que participan en la explotación del mineral básico en la producción de acero.

El fierro constituye la segunda riqueza mineral del país, inmediatamente después del cobre. En 1964, Chile exportó 69 millones de dólares en fierro, y el año 1966 logró vender en el extranjero 78 millones. El grueso de esa producción se envió a Estados Unidos y Japón.

Cuando Chile creó las bases de su industria siderúrgica —hace cerca de veinte años— se trató de reservar la riqueza ferrífera del país, para asegurar el desenvolvimiento de la industria siderúrgica.

Esta tendencia, sin embargo, se fue suavizando en la misma medida que las grandes empresas extranjeras se interesaron por la fácil riqueza minera chilena.

El año 1959, la Compañía de Acero del Pacífico (CAP), comenzó a darse cuenta que en la minería del fierro se abría un panorama extraordinariamente favorable y pulseó el ambiente para dedicarse a la explotación minera.

Para actuar en este campo, CAP tenía un argumento muy sólido: era conveniente que la empresa creciera verticalmente, con el objeto de asegurarse abastecimiento normal de materia prima. El planteamiento terminó por imponerse.

La CAP adquirió el mineral de "El Algarrobo", ubicado a cuarenta kilómetros de Vallenar. Compró la mina en 23 millones de dólares, a una firma holandesa, "Mijnen", que tenía los títulos de propiedad, pero que hasta ese momento no había explotado el yacimiento. Esa adquisición provocó una polémica que aún no termina, ya que parece increíble que una empresa como CAP, creada con aportes de todo el país, haya tenido que pagar una suma tan grande a una firma extranjera por un yacimiento al que no se había agregado ningún valor físico hasta ese momento.

Los hechos posteriores son aún más lapidarios para CAP. El mineral se ha explotado en forma intensiva dando grandes utilidades. Pero —y esto es importante— la CAP hasta ahora no ha utilizado un solo gramo de ese fierro en su producción siderúrgica de Huachipato.

La CAP simplemente se ha dedicado a exportar el mineral de fierro de "El Algarrobo", gozando para ello de todas las franquicias que tiene en su explotación siderúrgica. Para cubrir sus necesidades de mineral, entretanto, firmó un convenio con la firma norteamericana Bethlehem, que la abastece de mineral. La Bethlehem, que explota minerales en Chile y en casi toda América Latina, entregó a CAP fierro extraído del mineral "El Tofo" y cuando ese yacimiento se agotó, empleó las vetas de "El Romeral".

En síntesis, la CAP explota en estos momentos el mineral de "El Algarrobo", con un sentido absolutamente exportador y en ningún caso trata de resguardar esa riqueza para asegurar su propio abastecimiento. Esto cambia el panorama, ya que CAP no puede exigir, entonces, una liberalidad tributaria tan fabulosa, como la que actualmente tiene (CAP ni siquiera cancela contribuciones en Vallenar por sus instalaciones mineras, porque también está liberada de esa obligación).

La mina "El Algarrobo", ha sido para CAP un hallazgo fabuloso: un verdadero río de dinero, que otorga utilidades incluso superiores a las aportadas por la usina de Huachipato. La producción de fierro de CAP —que como decimos se exporta en su totalidad— ha crecido en forma meteórica, ya que constituye un negocio redondo. En el período 1965-66, la producción de fierro de "El Algarrobo", fue de cuatro millones 400 mil toneladas y dio un ingreso bruto en divisas a la CAP superior a 25 millones de dólares.

Los grandes consorcios que controlan CAP se han embolsado las utilidades quedando muy poco para el país. En el caso del fierro, el escándalo financiero protagonizado por CAP supera incluso al acero, donde al menos existen instalaciones industriales que benefician al desarrollo general del país. Con el fierro la situación es diferente, pues cuando el mineral de "El Algarrobo" se agote, sólo quedará un gran hoyo, centenares de cesantes, y las lamentaciones de rigor por haberse despilfarrado otra riqueza natural irreemplazable.

FIRMAS EXTRANJERAS

Chile posee una reserva de 198 millones de toneladas de fierro de buena ley. Es una cifra considerable, que permite establecer las bases para una gran minería del fierro con miras al futuro. Sin embargo, la explotación de este mineral no ha merecido gran atención de las autoridades. Actualmente, todas las empresas del fierro, sin excepción, gozan de privilegios increíbles. Sus aportes tributarios son prácticamente nulos y sus retornos en dólares insignificantes. Se da el caso, incluso, de una firma extranjera como la Minera Santa Fe, que asegura tener pérdidas por 22 millones de dólares al terminar el año 1965, sin que Impuestos Internos investigue a fondo para ver qué extraños manejos financieros se están realizando en esa compañía. Pero, en fin, observemos mejor cuál es el panorama empresarial, (no se analiza en este caso el mineral "El Algarrobo", que explota CAP, que ya vimos).

—La principal empresa minera extranjera que actúa en el país, es la Bethlehem, de Pensylvania, Estados Unidos. Esta firma tiene intereses en Brasil, Venezuela, Perú y otras naciones latinoamericanas. Explotó el mineral de "El Tofo", hasta que lo agotó. Actualmente explota "El Romeral". Ha sido la firma abastecedora tradicional de CAP. Posee un puerto de embarque en Guayacán. Ya Bethlehem es la única empresa del fierro, incorporada a las características de la gran minería, lo que le permite el envío en gran escala de dólares al extranjero.

En 1965, la Bethlehem produjo el 20 por ciento del fierro nacional. Su mina "El Romeral" tiene una reserva de cuarenta millones de toneladas.

—MINERA SANTA FE: Fue creada por Andrés Ndai, húngaro nacionalizado, el año 1947. Actualmente pertenece a la Canadian Ore (canadiense) y a la Chemical Phillips, de USA. Posee grandes reservas de fierro entre las que destacan los minerales de El Laco, en Calama; Hermotita, Carmen, Escapada, en Chañaral. En Copiapó posee Cerro Negro y otros de menor importancia. En Vallenar es propietaria del mineral de Cristales. También tiene pertenencias en Coquimbo y otras regiones. La Santa Fe insiste en que sus actividades en Chile le dejan pérdidas millonarias; sin embargo desde hace 15 años está metida en el negocio de minerales. Cálculos bastante cautelosos, estiman que la empresa ha dejado de retornar al país 48 millones de dólares en los últimos diez años. Sin embargo, la firma se ha sabido rodear de buenos abogados. En su directorio figuran Fernando Alessandri Rodríguez; Pedro Enrique Alfonso; Guillermo Correa Fuenzalida; Enrique Puga Concha; Leslie Geiger Rosenberg; Henry Rotschild, y otros.

MINERA SANTA BARBARA: Fue creada en 1949 por otro húngaro nacionalizado: Emérico Letay, quien entró en sociedad con José y Francisco Klein. Posteriormente la firma fue comprada por la World Sommerce, de Nueva York. El principal mineral de esta firma es Huanteme (nueve millones de toneladas de minerales en reserva). Explota también Sositas, Chañar, Cañuelas, Humaredas y otros yacimientos. Posee también el puerto de Las Lozas a tres kilómetros de Huasco. Según cálculos también cautelosos, la firma ha dejado de retornar al país cerca de 14 millones de dólares en poco más de diez años. La Santa Bárbara, a diferencia de la empresa anterior, no ha recurrido a políticos para integrar su directorio. El único personaje de figuración que ha estado conectado con la Santa Bárbara ha sido Juan Hamilton, actual Ministro de la Vivienda, quien en 1964 figuraba como director y abogado de esa compañía.

MINERA ATACAMA: Subsidiaria del grupo japonés Mitsubishi, en el que también existen intereses norteamericanos. Posee minerales con una reserva total de diez millones de toneladas. Es propietaria del puerto de Calderillas a cinco kilómetros de Caldera. Prácticamente toda la producción de esta firma es enviada al Japón. Su aporte tributario al país es casi nulo, a pesar de que produce 140 mil toneladas de mineral al mes.

MINERA SAN ANDRÉS: Inició sus actividades en 1964. Es una empresa pantalla cuyo control se lo reparten la Santa Bárbara que tiene un 60 por ciento de las acciones, y la Santa Fe que posee un 40 por ciento. La empresa trabaja los mismos rubros que la ex-Cerro Imán, del grupo Cosatán, que se extinguió. La Minera San Andrés produce 750 mil toneladas anuales de fierro. A pesar de que es una empresa pequeña, su balance financiero apunta casi dos mil millones de pesos de utilidades en los años 1964-65. Esto demuestra las dimensiones del negocio.

O. R.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02