Unir Fuerzas

PUNTO FINAL Nº 188
Año VII. Martes 17 de julio de 1973

Editorial

UNIR FUERZAS

LA revolución —ha dicho Fidel Castro— es el arte de unir fuerzas. La historia de la propia Revolución Cubana es la mejor ratificación de esa tesis. Desde el Asalto al Cuartel Moneada, cuyo vigésimo aniversario se conmemora en estos días —y al cual PF dedica en esta edición su sincero homenaje—, el curso de la Revolución Cubana es la historia de una constante acumulación de fuerzas que permitió alcanzar la victoria.

Lo que permite unir y ganar fuerzas en un sentido revolucionario es la lucha por el poder. Esta es condición inseparable en la tarea de acumular fuerzas. Si no se plantea la lucha revolucionaria por el poder, no se conquistan nuevas fuerzas. Y no se alcanza la victoria si en el transcurso de la lucha no se actúa de manera de convocar cada vez más sectores a la batalla.

Esta experiencia universal que brindan revoluciones como la cubana, debe inspirar a los partidos del proletariado chileno. En realidad ha sido la propia clase obrera, como suele ocurrir, la que ha venido a plantearlo con crudo realismo. El asedio reaccionario, que se está valiendo de todos los instrumentos creados por el Estado burgués; incluyendo el aparato armado, ha llevado a la clase obrera chilena a un alto nivel de organización y movilización. El abortado golpe militar del 29 de junio, ha encontrado una respuesta ejemplar de parte de los trabajadores. El poder revolucionario de las masas, que se expresa en sus organizaciones sindicales, en los Comandos Comunales y Cordones Industriales, etc., ha experimentado considerable impulso. El poder popular tan temido por la burguesía comienza a ponerse de pie y a dar sus primeros pasos. La clase obrera toma en ese terreno un visible papel conductor. Se pone en primer plano al ocupar industrias, organizar su defensa y planificar la producción y distribución. La actividad pujante de la clase obrera se vuelve contagiosa y estimulante. Nuevos sectores de la población, hasta ahora relativamente neutros, se incorporan a este tipo de organización y toman su puesto en la lucha que dirigen los obreros. Es muy claro que en todo esto emerge la voluntad de alcanzar el poder, rechazando las amenazas y el chantaje con los cuales la burguesía matiza su propio juego. Mientras se mantenga evidente _el rumbo hacia el poder —y esto hace a una correcta dirección revolucionaria—, los trabajadores estarán uniendo más fuerzas y garantizando con ello su victoria.

PF


Comentario

UN PASO ATRÁS PUEDE SER SIN VUELTA

"Audacia, audacia y más audacia".
Dantón

LA FRASE puede tener repugnante sabor a "aventurerismo" para el paladar de dirigentes políticos que se niegan a abandonar la rutina parlamentaria. Pero un maestro de revolucionarios, Lenin, describió a Dantón como "el más grande maestro de táctica-revolucionaria que conoce la historia". Marx y Engels en "Revolución y contrarrevolución en Alemania", resumieron en la frase del epígrafe una enseñanza fundamental de todas las revoluciones. En el caso chileno, sin duda, hace falta una dosis de lo que recomendaba Dantón.

LA CLASE TRABAJADORA, volvió a demostrar por "enésima vez", como dicen los jueces de la Corte Suprema, que tiene fuerzas, deseo y capacidad suficientes como para luchar por el poder. Sin embargo, una nueva oportunidad amenaza escurrirse como el agua entre los dedos. Algunos dirigentes de la izquierda cultivan todavía el espejismo del diálogo con los "sectores democráticos" de oposición. Viven, además, bajo el peso del chantaje de la guerra civil. Es imposible que ellos ignoren que no hay oposición democrática, al menos en el sentido de fuerzas políticas que admitirán de buen grado su derrota y el traspaso del estado de manos de una a otra clase.

LAS DIFERENCIAS entre la oposición "democrática" y la que no lo es, son tan sutiles que resulta casi imposible advertirlas. Mientras el partido Nacional —que solemnemente ha declarado "ilegítimo" al gobierno— apoyó sin disimulo el abortado golpe militar del 29 de junio, el partido Demócrata Cristiano esperó el desenlace de la sublevación del Regimiento Blindado Nº 2 para pronunciarse. Naturalmente, derrotados los golpistas, se declaró en favor del respeto al orden institucional, con lo cual tampoco dijo nada.

¿QUIÉN LLEVA LA BANDERA GOLPISTA?

POR OTRA PARTE, esa "oposición democrática" tomó de hecho en sus manos la bandera golpista. En efecto, no ha dado un instante de tregua al gobierno de la Unidad Popular. Le negó rotundamente las facultades que pedía para superar la difícil situación planteada por el intento gorila. Siguió, fresca y campante, destituyendo ministros e intendentes, a través de acusaciones constitucionales. Alineó a la Corte Suprema y a la Contraloría en nuevos fallos, declaraciones y dictámenes que tienden a caracterizar al gobierno como un régimen al margen de la ley. Produjo ultimátum y chantajes revestidos con la toga del par de bribones que presiden el Senado y la Cámara de Diputados. Finalmente empujó a las Fuerzas Armadas a lanzar peligrosos operativos contra el pueblo, bajo la excusa de la aplicación de la Ley sobre Control de Armas, que también fue elaborada por esa "oposición democrática". Ahora se ve cuánta razón tuvo en su oportunidad el MIR al calificarla de una "nueva Ley Maldita".

QUIZÁS NUNCA los golpistas de cualquier latitud tuvieron que agradecer tanto a una "oposición democrática" como en el caso de Chile. Esa oposición ha llevado al plano político —y especialmente parlamentario— una línea de acción que en justicia pertenece a los gorilas. Lo que no pudieron hacer los cañones y ametralladoras pesadas de los tanques del teniente coronel Roberto Souper Onfray, lo están haciendo cumplidamente los agentes políticos de la burguesía en el Congreso, los Tribunales y la Contraloría. La presión, el chantaje, la amenaza, combinados a veces con oportunos halagos —como ha ocurrido con algunos de los nuevos ministros—, pueden más que los cañonazos de siete tanques rebeldes. Eso está demostrado.

LA DISTINCIÓN que algunos hacen respecto a la naturaleza de la oposición, tiene su origen en una concepción deformada de la realidad y, por lo tanto, no proletaria. Considera a los partidos al margen de las clases que objetivamente representan. Es cierto que en el PDC militan trabajadores. Pero ese partido es un agente político de la burguesía y del imperialismo que mantiene a su lado, bajo engaño, a sectores populares. La concepción política y filosófica que lleva a ocultar o a ignorar esa realidad actúa bajo un supuesto común a toda revolución burguesa. En ellas la máquina del estado pasa de manos de uno a otro partido. En cambio en una revolución proletaria pasa de una a otra clase. En nuestro caso, aún con las limitaciones y obstáculos que opone el socialismo reformista, la tendencia natural del proceso conduce a una revolución proletaria que va a "demoler", en el sentido marxista de la palabra, el estado burgués. Instituciones filosófico-políticas burguesas ejercen gran influencia en el gobierno, obstaculizando la razón proletaria.

LAS REPERCUSIONES del abortado golpe del 29 de junio, están demostrando, sin embargo, la tendencia central del proceso. Los partidos de la burguesía, entre ellos el Demócrata Cristiano, que esperó a brazos cruzados el curso del operativo militar contra el palacio de gobierno, y que luego tomó en sus manos las banderas golpistas, lo han advertido hace tiempo. Y actúan en forma consecuente. Diferenciados por cuestiones tácticas, PDC y PN, uno más apegado que el otro al resguardo de la "imagen democrática" que interesa cuidar a la burguesía, buscan cerrar el paso al proletariado. Pero ambos partidos son tan distintos, pero igualmente peligrosos como un gángster de Chicago en la década del 20, tosco y brutal, y un miembro del refinado Sindicato del Crimen en la época de la maffia como empresa. Uno busca liquidar rápidamente al gobierno y el otro matarlo con lentitud, debilitándolo, sumiéndolo en el desprestigio y quitándole el apoyo de las masas.

LA GUERRA CIVIL

EL OTRO ASPECTO que se baraja en estos días, es la amenaza de una guerra civil. No está demás recordar la definición leninista: "...la guerra civil es la forma más aguda de la lucha de clases que, después de una serie de colisiones y luchas económicas y políticas repetidas, acumuladas, acrecentadas, agudizadas, llega a transformarse en lucha armada de una clase contra otra". En esta perspectiva la posibilidad de una guerra civil en Chile, es real. Pero una propaganda defectuosa en contra de ella, donde el tono defensista asume principal connotación, puede llevar directamente a la desmovilización de las propias fuerzas, sin disuadir el enemigo. Y algo de eso ha estado sucediendo, aún cuando recientes pronunciamientos del partido Comunista, principal impulsor de la campaña contra la guerra civil, introducen importantes elementos de rectificación. (El discurso de Luis Corvalán del 8 de julio aborda ese tema desde una nueva perspectiva, más realista).

LA VERDAD ES que la clase obrera ha dado una nueva lección que está ayudando a enrrumbar de manera diferente el problema de la guerra civil. Su reacción frente a la amenaza golpista del 29 de junio fue ocupar un centenar de fábricas de variado tamaño e importancia y una multitud de empresas y servicios. Se establecieron en ellas formas de organización que alcanzan en muchas partes niveles revolucionarios. Simultáneamente se fortalecieron los Comandos Comunales de Trabajadores y los Cordones Industriales, creándose en donde no existían. Los "brotes" del poder popular surgieron por todos lados gracias a la nueva embestida reaccionaria. La conciencia revolucionaria dio un nuevo salto adelante. La clase obrera apareció en primer plano, dirigiendo y orientando. Recuperó la iniciativa y cierto grado de autonomía. La propia CUT, cuya dirección se veía de algún modo resentida por el rechazo obrero a las políticas del socialismo reformista, también ganó posiciones al llamar resueltamente a la movilización de las masas y a la ocupación de las fábricas y empresas.

UNA VEZ MAS se demostró que en la lucha extra-parlamentaria la fuerza del proletariado y su capacidad para convocar a las masas y dirigirlas a la lucha, es mucho mayor. Siguiendo el razonamiento leninista, este aspecto tiene enorme importancia en el problema de la guerra civil. En efecto, veamos, ¿cuál fue la capacidad de movilizar un movimiento de masas en su apoyo que tuvo el comandante Souper con sus tanques y el auxilio de francotiradores de "Patria y Libertad"? ¡Ninguna! Por el contrario, atemorizado por su orfandad absoluta, llevado por su odio al pueblo, Souper hizo ametrallar civiles inermes, provocando 22 muertos (entre ellos 7 soldados, según medidas cifras oficiales). Después de tan poco gloriosa acción, no le quedó más remedio que huir en su tanque Sherman, mientras sus socios de "Patria y Libertad" corrían a asilarse en diversas embajadas.

SOUPER indudablemente pudo encender la mecha de la guerra civil. Contaba con el apoyo indisimulado del partido Nacional y el respaldo hipócrita y oportunista del Demócrata Cristiano. ¿Pero dónde estaban las masas, el pueblo, esa heterogénea muchedumbre de burgueses, pequeño burgueses, trabajadores engañados y lumpen que iba a tomar las armas para "barrer al marxismo"? La verdad simple y escueta es que no hubo ningún movimiento de masas que secundara la sublevación militar y con ello manifestara su determinación de arriesgarlo todo en una guerra civil. El único movimiento de masas lo levantó el proletariado revolucionario, echando a andar sus Comandos Comunales y Cordones Industriales, ocupando fábricas, empresas y servicios, y multiplicando toda suerte de iniciativas que apuntaban a un sólo objetivo: hacer frente a un golpe o a una guerra civil. Sin aspavientos ni gestos teatrales, la clase obrera estructuró en pocas horas un poder revolucionario capaz de afrontar las primeras contingencias de un enfrentamiento. Esa misma noche, en la Plaza de la Constitución, miles de gargantas reclamaron la clausura del Congreso, identificando correctamente las fuentes del poder burgués.

NECESIDAD DE UNA DICTADURA POPULAR

PORQUE la fuerza real de la burguesía —lo sostuvimos en PF anterior y no repetiremos aquí nuestros argumentos— es más bien precaria. Reside, por una parte, en la significativa cuota de riquezas económicas que retiene en sus manos. Pero fundamentalmente en las instituciones del Estado que mantiene bajo su control. Su fuerza es más ficticia que real y tiene un punto de apoyo en el mismo respeto que el reformismo cultiva por los símbolos del poder burgués. Otra fuente de fuerza histórica de la burguesía, en todas partes, ha sido la propiedad de la prensa. Eso le permite mantener en la ignorancia y el engaño, mediante la desinformación, a vastos sectores que integran su "movimiento de masas" en el caso de una guerra civil. Con toda razón los Comandos Comunales y Cordones Industriales están reclamando la clausura de la prensa, radio y televisión de la burguesía.

LO MISMO puede decirse de la necesidad de fortalecer los Comandos Comunales de Trabajadores y otros organismos de poder popular. Ellos son la mejor garantía de evitar a Chile el costo de una guerra civil. Algunos partidos de izquierda, que inicialmente no comprendieron la necesidad de estructurar un poder revolucionario antagónico al poder burgués, han recapacitado y eso abre excelentes perspectivas de desarrollo para los Comandos y Cordones. En los Comandos la clase obrera tiene la oportunidad de conquistar la dirección del conjunto de las capas y sectores sociales, estableciendo en la práctica las alianzas que le son necesarias. Es allí donde el proletariado revolucionario puede arrastrar a su campo de influencia a las más amplias masas.

NADA MAS orientador, a este respecto, que estudiar las reacciones de la burguesía. Terminada la sublevación de los tanques del Blindado Nº 2, que en los hechos fue estrictamente un problema que se dilucidó entre militares (lo que no impidió a Souper hacer matar y herir a muchos civiles desarmados), la prensa burguesa se mofó del poder popular. Pero cuando advirtió los alcances reales de ese poder revolucionario, viró en 180 grados. Pasó bruscamente al otro extremo: atemorizando a sus lectores con un poder popular armado y listo para la insurrección. Hasta los propios sectores golpistas de las FF. AA. se sintieron alarmados. Los agentes políticos de la burguesía, tanto PN como PDC, facilitaron el argumento "legal" y se montaron espectaculares operativos militares buscando armas en Santiago, Valparaíso, Puente Alto y otras ciudades, en el curso de tos cuales se cometieron numerosos abusos y arbitrariedades. El objetivo de esos allanamientos es claro: arrebatar al proletariado los escasos recursos de que disponga, en estos momentos, para debilitarlo y aislar todavía más al gobierno.

LA BURGUESÍA ha mantenido al ejército y a la policía separados del pueblo y listos para actuar en contra de él. Ahora que ve surgir desde las propias entrañas de la clase obrera un auténtico poder revolucionario, quiere volver a instrumentalizar al ejército y policía contra el pueblo. Pero los tiempos han cambiado. Está lejos la época del masacrador Silva Renard, que el 21 de diciembre de 1907 ametralló y dio muerte a más de dos mil hombres, mujeres y niños en la Escuela Santa María de Iquique. Ese general "lamentó" su horrenda acción contra los huelguistas del salitre, echándole la culpa a los "agitadores" que "arrastran al pueblo a situaciones violentas, contrarias al orden social y que la majestad de la ley y la fuerza pública debe amparar, por severa que sea su misión". No caemos en la ilusión de creer que no exista un Silva Renard en potencia en las FF. AA. Allí está Souper para demostrar que ese espíritu sigue vivo. Por lo demás, hasta el pasado gobierno, el ejército y la policía fueron usados para defender el "orden social" burgués. Sin embargo, la lucha de clases estimulada por el actual proceso, sin duda también alcanza a las FF.AA. Frente a un Souper y otros oficiales golpistas, hay numerosos mandos progresistas, suboficiales y soldados que entienden que su deber fundamental está junto al pueblo.

DE ALLÍ QUE sea de todo punto de vista correcto propugnar la democratización de los institutos armados y la incorporación de los militares a los organismos de poder popular en igualdad de condiciones que cualquier trabajador o especialista. Estructurando su poder desde las bases sociales, bajo la conducción de la clase obrera apoyada en campesinos y soldados, será posible articular una dictadura popular que derribe el cascarón institucional burgués para construir un nuevo esquema estatal a partir de una asamblea popular, democrática, representativa y amplia de todas las fuerzas que participan en la revolución.

Manuel Cabieses Donoso


PUNTILLAZOS

LA MAFIA" LEGAL DE LA BURGUESÍA

"Nuestra consigna debe ser: armar al proletariado para vencer, expropiar y dominar a la burguesía. Esta es la única táctica posible para la clase revolucionaria".
Lenin

EL MAYOR escándalo político - Judicial - administrativo - "constitucional", revelador de la corrupción que impuso la burguesía tal "teje-maneje" de "su" Estado burgués remeció al país al quedar en descubierto el cobro de cerca de diez mil millones de pesos en un año, por parte de loa severos e "ilustrísimos" Ministros de la Corte Suprema, burlando las leyes que ellos dicen cautelar y nacer cumplir.

La crisis moral del Poder Judicial, uno de los pilares de la clase dominante, para sustentar el Estado burgués, reafirma el imperativo de radicalización del proceso revolucionario chileno para extirpar uno de los tumores que más corroe el desarrollo del pala. En PF Nº 188 fue planteada la interrelación entre el Poder Legislativo y el poder Judicial, como activistas de la sedición contra el gobierno popular y se entregaron antecedentes suficientes para poner un candado al Congreso. Los hechos surgidos en las últimas semanas llaman a reflexionar sobre la carencia de toda autoridad moral del llamado Poder Judicial para impartir o administrar Justicia, situación que plantea su crisis y frente a lo cual deberá surgir el proceso de creación de una administración de Justicia que emane de la base misma del pueblo. ¿Si los Ministros de la Corte Suprema, a la luz de pruebas indesmentibles, son reos de prevaricación (faltar voluntariamente a la obligación de su cargo) y de "falta de observancia de las leyes que reglan el proceso" (Art. 84, Constitución Política), ¿cómo podrán seguir ejerciendo esas funciones bajo un supuesto manto de honestidad y respeto?...

Los Ministros de la Corte Suprema de Justicia estuvieron cobrando hasta cien millones de pesos mensuales, incluyendo Junio de 1973. Esto representa un exceso, en algunos casos, hasta de 30 vitales sobre el tope máximo de sueldos fijados en veinte vitales por la Ley Nº 17.614, lo que limitaba sus rentas a no más de 40 mil escudos por mes. El exceso rapiñado por los más altos magistrados del país fue extraído del fondo de pensiones del Servicio de Seguro Social, creado por Ley Nº 17.615 de 1971. Esta disposición tuvo por objeto juntar fondos para pagar Jubilaciones a obreros explotados durante toda su vida. En esa arca metieron sus poruñas los severos magistrados superiores de la Justicia chilena y entre marzo de 1972 y marzo de 1973 (1 año), a pretexto de "Jubilaciones" como abogados, cobraron las siguientes sumas:

—Enrique Urrutia Manzano. Presidente de la Corte Suprema. 698 mil 823.70 escudos.

—Luis Maldonado Boggiano. Ministro. Eº 635.392.40.

—Eduardo Varas Videla. Ministro. Eº 681.334.75.

—José María Eyzaguirre Echeverría. Ministro. Eº 674.439.

—Juan Pomes García. Ministro. Eº 641.822.48.

—Eduardo Ortiz Sandoval. Ministro. Eº 682.580.40.

—Manuel Rivas del Canto. Ministro. Eº 690.507.80.

—Armando Silva Henríquez. Ministro. Eº 242.626.17.

Estos altos magistrados, en total, cobraron Eº 4.945.326.82. La cifra está tomada sin considerar el efecto del proceso inflacionario, por Jo cual en la realidad de Junio de 1973 con porcentajes de inflación y reajustes representa Eº 995.326.082. casi diez mil millones de pesos en un año distribuidos entre ocho ministros de la Corte Suprema.

Este fraude —doloso "supremazo"— motivó una petición de los senadores de izquierda a la Contraloría para que investigue y sancione la infracción a las leyes, en provecho propio, de los "venerables" Jueces de la Corte Suprema. Hasta ahora no hay noticias.

Estos hechos, como la participación de Ministros de Cortes en el contrabando de artículos de primera necesidad, tráfico de dólares y cocaína, cohecho y otras hierbas —pasando por encima de las aberraciones en los fallos contra los trabajadores y la persecución contra los campesinos—, no constituyen novedad para esta revista. PUNTO FINAL venía desde hace tiempo formulando graves y documentadas denuncias sobre la corrupción en la Justicia burguesa de Chile. En las ediciones Nº. 161 ("Momios y Jueces coimeros"), 163 ("La Justicia Momia"), 164 ("Corte Suprema intenta tapar escándalo del norte"); 169 ("Regalos para la Corte Suprema"); 178 ("Justicia sin venda ni balanza"); 181 ("Estafa Suprema") y 182 ("Los Jueces") se habían entregado denuncia» y antecedentes.

EL PARLAMENTO

Por otra parte, se ha visto que el Congreso, bajo la batuta de Eduardo Frei —inhabilitado moral y políticamente para ser senador y presidente de esa Corporación, por su condición de "hombre de Washington"— no ha dejado de ser "co-equipo" con la Corte Suprema en la orquestación de los clanes financieros que manejaban las grandes empresas pasadas al área social.

La mayoría parlamentaria de oposición en las dos cámaras "legislativas", aparte de las acusaciones a Ministros e intendentes, ha cumplido desde el 4 de septiembre de 1970, el siguiente itinerario de actividades para "legislar":

El 2 de febrero de 1971 en la Cámara de Diputados se dio cuenta del proyecto de ley del gobierno para crear los Tribunales Vecinales. La iniciativa fue enviada a la Comisión de Constitución, Legislación y justicia, por acuerdo de la mayoría reaccionarla, el 18 de febrero de 1971. Desde esa fecha, dos años y cuatro meses, el proyecto no ha sido tocado.

El 16 de noviembre de 1971 la Cámara de Diputados tomó conocimiento del proyecto de ley del Ejecutivo que propone la creación de la "Cámara Única". El 21 de diciembre de ese mismo año la iniciativa fue informada en la sala. Desde entonces, hace dos años y seis meses, el proyecto está pendiente y actualmente en tabla, sin que sea llevado a la sala para su discusión.

El 2 de marzo de 1971 la Cámara tomó conocimiento del proyecto del gobierno para crear el Ministerio del Mar. Fue informado a la sala en sesión del 17 de mayo de 1972, un año dos meses después de su llegada. Quedó despachado al Senado el 23 de mayo de 1972. Volvió a la Cámara el 30 de mayo de 1973, tras un año de tramitación. La Cámara rechazó la Iniciativa y el gobierno sólo puede enviar otro proyecto semejante hasta dentro de un año.

El 20 de Julio de 1972 llegó al Senado el proyecto sobre Delito Económico, que castiga con cárcel a los acaparadores y especuladores, para terminar el mercado negro. Fue enviado a la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia. El gobierno solicitó trámite de urgencia. El 9 de enero de 1973 —seis meses de espera— fue discutido en general. El 16 de enero se efectuó la discusión en particular. El 21 de marzo de 1973 fue RECHAZADO por la mayoría PN - PDC.

El 4 de agosto de 1971 el gobierno envió otro proyecto que establece normas para casos de paralización de industrias que se declaren en quiebra. Desde el 24 de agosto de 1971 —hace un año y diez meses—, la Iniciativa está paralizada en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia.

El 28 de diciembre de 1971 el Ejecutivo envió un proyecto de ley que modifica disposiciones sobre desahucio, para beneficiar a los trabajadores frente a los abusos patronales. El 4 de Julio de 1972 —seis meses y 24 días después— recién la Cámara debatió la Iniciativa. Por supuesto, el proyecto fue RECHAZADO. Constituyó, quizás, una Inocencia suponer que los parlamentarlos derechistas cumplirían honestamente su función frente a esa Iniciativa enviada el 28 de diciembre de 1971. El gobierno sólo podrá enviar otro proyecto semejante hasta dentro de un año, conforme al reglamento de la Cámara.

H. S. B.


Denuncia

MONOPOLIOS FARMACÉUTICOS EN EL BANQUILLO

SEGUIRÁN los enfermos de Chile enriqueciendo a los grandes trust extranjeros? ¿Seguirán alimentando de contrapartida a los empresarios chilenos, coaligados a los anteriores, o a los representantes de ellos? ¿Seguirán los trabajadores chilenos viendo como mediante prácticas gangsteriles se extraen de Chile millones de dólares bajo la fórmula del sobreprecio de las materias primas? Y finalmente, ¿se consentirá en dejar en manos enemigas el abastecimiento de la materia prima para medicamentos, sujeto a todas las fluctuaciones de la voluntad capitalista?

LA NEGRA HISTORIA DE LOS TRUST FARMACÉUTICOS

Los trust farmacéuticos hacen su negocio en toda América latina y en general en la totalidad del Tercer Mundo donde no se ha podido desarrollar la industria nacional, precisamente por la dependencia de materia Prima de los países generadores de la misma, en los cuales, a su vez, se coaligan la investigación y la técnica para no dejar escapar las fórmulas de las drogas a su posibilidad de producirlas.

Estos países se ligan a los profesionales de la medicina del mundo capitalista que amparan directamente o avalan desde sus profesiones, este negociado, que como en el caso de Chile, para recordar solo una de las aristas citadas del escándalo, costó al erario nacional en 1972. tres millones 476 mil dólares según un estudio practicado a] sobreprecio aplicado a 20 drogas esenciales.

La generalidad del caso la puede caracterizar la siguiente estadística presentada durante la reunión de la III UNCTAD y que hace referencia al impacto de los precios de transferencia en ese rubro, en Colombia y Chile. La investigación señala textualmente: "En la industria farmacéutica colombiana una encuesta indicó que el volumen promedio de sobreprecio de los productos importados por las subsidiarias de compañías extranjeras fue de un 155 por ciento, mientras que en las firmas nacionales era de un 19 por ciento. La cantidad total de los sobreprecios en el caso de las compañías extranjeras estudiadas resultó equivalente a seis veces las regalías y veinticuatro veces las ganancias declaradas, pequeñas muestras en la industria farmacéutica de Chile indican un aumento de precios de un 500 por ciento en los productos importados".

GRAN TRUST EN CASA PEQUEÑA

En la calle Huelen, en Santiago, un pequeño cartel azul delante de una modesta casa ostenta el siguiente título: "Roche". Se trata de un laboratorio de productos farmacéuticos mundialmente conocido. Roche, efectivamente, es un gran especialista en vitaminas y calmantes.

El nombre es más amplio. Es "Hoffman-La Roche" y corresponde al más importante fabricante del mundo de productos farmacéuticos y. al mismo tiempo, el tercer trust de Suiza, después de Nestlé (Chiprodal en Chile) y Ciba-Geigy, conocido por sus especialidades químicas y farmacéuticas.

Roche se inscribe así en el juego de las grandes sociedades de productos farmacéuticos de los países capitalistas y lo encabeza. Estas sociedades distribuyen generalmente grandes dividendos a sus accionistas; quedan, a menudo, al margen del mercado de capital, pues, sus ganancias les aseguran una tasa de auto-financiación del cien por ciento o una cifra muy cercana; suelen darse el lujo de crear sobre sus presupuestos de publicidad, "fondos de beneficencia"; practican tasas de amortización que hacen palidecer de envidia a otros trust internacionales y acumulan ganancias a una velocidad que desafía toda competencia.

En los principales centros de producción y administración, estos trust aseguran a sus trabajadores sueldos sensiblemente más altos que los sueldos promedios, pero no ocurre lo mismo en sus filiales en el extranjero. Las huelgas de los trabajadores de "Roche-Turquía" y de "Pfizer-Turquía" que culminaron en mayo permitieron a los trabajadores de estas sociedades filiales del trust suizo arrancarles a ambas casas matrices, importantes aumentos salariales.

Aún en los países más "desarrollados", donde la especialización médica es mayor, los profesionales honestos del ramo aseguran que en su práctica cotidiana podrían limitarse a recetar cien medicamentos cubriendo la totalidad de las enfermedades detectadas. Esta lista podría ampliarse ya con un exceso de rigurosidad, a 400 medicamentos. Sin embargo, los medicamentos que ofrecen al consumo las empresas productoras sobrepasan las varias decenas de miles.

Sobre el mercado suizo —Suiza es la cuna de la producción farmacéutica— se mantienen en oferta, de acuerdo a una reciente investigación, trece mil medicamentos. Esto significa que varios miles de ellos corresponden a "doblaje", o sea, son totalmente inútiles aún cuando son presentados como novedades revolucionarias en el campo de la medicina, fruto de largas y costosas investigaciones.

Esos miles de medicamentos superfluos y competitivos se expenden a precios exorbitantes, que los laboratorios intentan justificar aduciendo los "cuantiosos costos e inversiones hechas en la investigación científica".

ROCHE EN EL BANQUILLO

Desde hace aproximadamente dos meses. Roche está en el banquillo de los acusados en varios países europeos por el precio exagerado de sus productos.

El escándalo se inició en la misma Suiza, cuyo mercado representa, sin embargo, una parte floja en la fuente de ganancias de Roche. Un diputado de Bale, segundo centro urbano de Suiza y sede

central de Roche, pidió al gobierno que exigiera una disminución en el precio de dos grandes productos de ese Laboratorio "Valium y Librium" y sus derivados. En la capital belga, Bruselas —que es a la vez la sede de los principales órganos del Mercado Común Europeo— la comisión europea de medicamentos del Mercado Común abrió durante el mes de mayo posado, una investigación sobre Roche, estimando que "los precios usuales de esta sociedad parecían ser dañinos cara las condiciones competitivas del Mercado Común Europeo". La investigación se abrió luego de conocerse las protestas elevadas por las comisiones alemana y británica de control de los monopolios, basadas igualmente '"n los exagerados precios de Valium y Librium.

El problema alcanzaba especial gravedad en Gran Bretaña. El gobierno inglés exige al trust farmacéutico suizo una rebaja del 40 por ciento del precio del Valium y un 25 por ciento de rebaja del precio del Librium, así como el reembolso de una suma importante al servicio Nacional de Salud, a título de compensaciones por beneficios exagerados. No se trata evidentemente de que el gobierno británico esté empeñado en lanzar una ofensiva contra las superganancias de los monopolios en el país, sino simplemente articular esta espectacular medida en un intento por demostrar a los asalariados. —perjudicados por las medidas de congelación de sueldos y salarios adoptadas en el gobierno conservador del primer Ministro Edwards Heath— que en estos momentos no eran sus bolsillos los únicos dañados por la política económica general.

LA DEFENSA DE ROCHE

Los abogados de Roche estiman que las "presiones" del gobierno británico no pueden acogerse por cuanto se iniciaría una cadena de demandas similares en el resto del mundo.

La rebaja de un cuarenta por ciento en los precias de Valium, y de un 25 por ciento en el precio del Librium significaría, si se aplica a escala mundial y siempre según la defensa de Roche, una reducción del orden de las tres cuartas partes en los ingresos totales del complejo farmacéutico.

—"¿Es acaso —preguntó la defensa de Roche— la intención del gobierno británico cuestionar la existencia misma del más grande productor farmacéutico mundial?"

Se estima que 500 millones de personas consumen diariamente en el mundo estos calmantes o sus derivados, todos los cuales tienen su raíz en el gran descubrimiento —la droga calmante— de Roche.

El caso del Valium y el Librium sólo contribuye a ilustrar una realidad. No es precisamente en esos medicamentos, que no son habitualmente recurridos por la masa proletaria, donde el daño es mayor. Pero en un plano de igualdad se sitúan las decenas de miles de productos farmacéuticos lanzados al mercado por similares trust que tiene su sede en Alemania Federal. España, Francia o los Estados Unidos.

UTILIDADES REALES Y UTILIDADES RECONOCIDAS

En 1971, la revista norteamericana "Fortune" —de carácter financiero— dedicó un estudio a la "vida secreta de Hoffman-La Roche". Esta revista, experta en estas materias, calificó así al trust suizo: "Una compañía que está entre las más rentables de la tierra, merced a los calmantes Valium y Librium, el más grande éxito comercial en la historia de los medicamentos prescritos".

Roche justifica sus precios, como se señalaba anteriormente, con las supuestamente cuantiosas sumas que invierte en investigación. Aduce un argumento ya clásico: que debe analizar por lo menos diez mil sustancias por cada medicamento que sale finalmente al mercado.

Los expertos médicos, sin embargo, están en condiciones de asegurar que gran parte de esa investigación consiste en buscar nuevos derivados de sustancias conocidas, en inventar productos competitivos de los productos ya existentes en el mercado. Es así como gran parte de los preparados puestos en venta en el mercado por Roche en los últimos años no son otra cosa que derivados de Valium y Librium. o nuevas preparaciones de vitaminas.

En esa instancia no se trata va de investigación científica para aumentar la eficacia de los medicamentos sino de investigación comercial, encaminada solo a multiplicar el número de productos para, a la vez. multiplicar las ventas.

Pierre Rieben


Tribuna ideológica

BUROCRACIA Y SOCIALISMO EN EL PROCESO CHILENO

EN Chile, desde un punto de vista económico, presenciamos la lucha dentro de los marcos del capitalismo dependiente, entre el capital privado y la gestión de Estado.

Esa contradicción no determina la lucha entre la izquierda y la derecha, pues inclusive, sectores de esta ultima son proclives al predominio de la gestión estatal sobre la privada, en tanto quede garantizado el capitalismo.

En términos generales, la tendencia histórica favorece a la gestión estatal en contra del capital privado que no sería en ningún caso el triunfo del capital sobre el trabajo, aunque el proletariado la apoye, sino que el triunfo o predominio de un modo de funcionamiento de la economía capitalista dependiente, sobre otro modo.

No obstante hoy, aún dentro de los marcos capitalistas dependientes, el predominio del modo estatizado de funcionamiento es progresivo en relación al modo privado pues, al eliminar las mediaciones patronales para el trabajador, hace que cada reivindicación por éste planteada, contenga una fuerte carga política, en el sentido que debe ser dirigida en contra del mismo aparato del Estado. Ello pone sobre el primer plano la lucha por el poder obrero en sus formas de gestión o control, en cada unidad de producción.

Es más, el verdadero aniquilamiento del capital privado sólo es posible si se lleva a cabo por parte de los trabajadores, una lucha en contra del Estado que es en esencia, una lucha antiburocrática. Lo contrario, sería dejar en manos de la burocracia estatal el proceso de estatización con lo cual, la misma estatización se haría a medias, o con grandes concesiones al poder privado y al imperialismo. Queda, pues, la lucha anticapitalista del proletariado chileno, signada por la lucha antipatronal y la lucha antiburocrática. Si sólo libra la lucha antipatronal, fortalecerá a la burocracia y en consecuencias, permitirá su pacto o alianza con el capital privado en contra del propio proletariado. Si por el contrario, librara sólo la lucha antiburocrática, quedaría aislado del conflicto real del momento. Lo que sí queda evidente, es el carácter simultáneo de estas dos luchas.

LA BUROCRATIZACIÓN DEL ESTADO

La burocracia en Chile no es un factor secundario. Por lo menos, en estos momentos, es un factor de primerísima importancia, pues Chile es un país, esencialmente burocrático.

La burocracia en Chile equivale a un tipo de formación social caracterizada por una burguesía de rasgos eminentemente parasitarios, que corresponden más bien a una clase poseedora que a una clase productora, es decir, por las mismas condiciones de la dependencia y el atraso económico, la burguesía no alcanza la plenitud del comportamiento capitalista y se queda retacada en la práctica mercantil-especulativa, subsidiaria del capital extranjero, y adosada al Estado, buscando rapiñar cuotas de la renta nacional. En consecuencia, el estado ha debido hacerse cargo de la incapacidad desarrollista de la clase económicamente dominante, pero sólo para convertirse en una máquina dispensadora de poder económico y político y por lo tanto, en objetivo de permanente saqueo por parte de los diversos grupos que han accedido a los gobiernos.

El rol económicamente dispensador del Estado chileno ha generado su monstruoso hipertrofiamiento. Mientras más ha crecido este monstruoso aparato, menos condicionado se ha encontrado para satisfacer a su numeroso personal y clientela. Ello explica en parte los puntuales enfrentamientos que se han producido entre el personal y la clientela estatal y el mismo Estado y la relevancia que han adquirido históricamente en Chile los movimientos de "clase media", tiñendo con colores populistas a todo el espectro político chileno.

Ahora bien, en estos últimos años, lejos de descender la magnitud de la burocracia, se ha incrementado notablemente. El proceso de estatización no sólo se ha extendido al campo del capital privado sino que a todas las esferas de la vida pública e incluso, peligrosamente, a los sindicatos y a su organismo central, amenazando con extenderse a los "brotes" de poder autónomos e independientes de la clase como los Cordones Industriales, las Juntas de Abastecimiento y Precios y los Comandos Comunales.

Cada vez es más necesario de que sean levantadas las legítimas banderas proletarias en contra de la burocracia y el Estado. Si la revolución chilena ha de ser anticapitalista, ha de ser necesariamente antiburocrática. Si la estatización progresiva es realizada por y para la burocracia chilena, no será verdadera estatización, ni tampoco será progresiva.

EL PROGRESISMO DE LA ESTATIZACIÓN

Es necesario decir algo más acerca del carácter progresivo del actual proceso.

El progresismo de la gestión Allende ha estribado —tantas veces se ha dicho— en reformas económicas que han golpeado fuertemente el capital privado y a determinados enclaves extranjeros, y en la democratización del aparato del Estado que ha permitido incluso que comiencen a observarse notorios "brotes" de poder popular, estando en disputa su dependencia o independencia del gobierno.

La puesta en marcha del proceso ha estirado, hasta límites lindantes en la ruptura, los compartimentos tradicionales del gobierno y el Estado, Parlamento, Ejecutivo, Justicia, Contraloría. El conflicto institucional surge como expresión de la misma democratización del Estado, de su coparticipación primaria con organizaciones populares, etc.

No obstante, siendo la estatización de la economía y de la política un paso evidentemente progresivo dentro de los marcos de la economía y la democracia burguesa, ello no constituye un fin histórico del proletariado. La progresividad del proceso sólo puede estar asegurada en la medida en que se inscriba como parte constitutiva de otro proceso que trasciende al primero, que va mucho más allá de la mera estatización, en dirección histórica del socialismo. Tal afirmación contradice de lleno la reiterada concepción etapista de la revolución en sus más diversas versiones. La estatización "en sí" no crea las condiciones para la construcción del socialismo. La lucha por el socialismo —y esto ya es de perogrullo— es fundamentalmente la lucha por el control del Estado.

El problema que queda entonces planteado es el siguiente: ¿puede el actual proceso estatizador crear condiciones para la construcción del socialismo, o por lo menos para la conquista del poder por parte del proletariado?

BUROCRACIA Y ALIANZA DE CLASES

La respuesta a esta interrogante pasa necesariamente por el examen de la condición clasista de las actuales conducciones del proceso de estatización que rebasa el mero análisis de su base de apoyo evidentemente popular. Condición que hay que medirla en relación a los proyectos históricos más coherentes — independientemente de las buenas intenciones revolucionarias, asistemáticas, inorgánicas, y por lo mismo, frecuentemente subordinadas a los proyectos coherentes— y a las alianzas de clase que para su eficacia práctica se plantean.

No intentando un examen en estas breves líneas que requiere de una rigurosidad mucho más acuciosa, es evidente que la estrategia política más coherente y sistematizada del bloque UP, implica, para su práctica, de la subordinación "transitoria", por una etapa, del proletariado, a presuntos sectores de la burguesía local, alianza que intenta sellarse con representaciones políticas de la oposición o fracciones de ella. Esta alianza social, tácita o implícita, tiene su expresión institucional en la preservación del aparato del Estado. De tal manera, esta alianza social requiere de la delegación de funciones a la burocracia, civil o militar.

La prioridad de la burocracia se explica por la necesidad de la preservación del Estado capitalista y esta preservación a su vez se explica por una necesidad "estratégica" de consolidar una etapa signada por la subordinación "transitoria" del proletariado.

Todo esto encuentra aceptación en el personal gubernativo, que en alguna medida también es parte de esta alianza, ya sea por una condición institucional —burocracia administrativa—, ya sea por una condición de clase —burguesía o pequeñoburguesía.

Tal estrategia tiende a acrecentar la contradicción entre la extensión o la disminución de la influencia del Estado, pero nunca pone en duda la propia legitimidad del Estado.

La progresividad de la gestión actual no sólo puede estar asegurada en virtud de la mayor velocidad o la mayor cantidad de las estatizaciones sino por una estrategia política revolucionaria. Y una estrategia no sólo se convierte en dominante mediante el convencimiento o presión sobre la estrategia actualmente dominante, sino que siendo alternativa y rupturista respecto a ella. La progresividad de la gestión actual sólo es tal si alternativamente a ella, hay otro proyecto histórico que la supere, no como continuidad sino que desde el principio hasta el final.

Hoy es evidente que algunos sectores del movimiento de masas tienden a asumir una actitud independiente y autónoma, pero ello no significa su adhesión inmediata a una estrategia revolucionaria. Si esta estrategia no se encuentra presente, en todos sus rasgos distintivos, las masas pueden caer en el espontaneísmo, en la desconfianza, en el paso de algunos sectores a las fuerzas enemigas, o en su reintegración a las conducciones tradicionales.

Una discontinuidad estratégica descarta necesariamente hoy en día cualquiera ilusión evolucionista, que puede darse en el levantamiento de otra "etapa" como continuación de la anterior. Reiterando: sólo en la perspectiva de una estrategia diferente a la predominante en el proceso de estatización, puede haber progresividad. Sin estrategia alternativa la estatización no sería más que ampliación de los órganos de dominación económicos y políticos de la burguesía. Ello, por cierto, no excluye la posibilidad de confluencias tácticas entre una estrategia del proletariado y otra, que se presenta en nombre de él, pero subordinada al Estado por lo mismo, a sus ramas burocráticas, civiles o militares.

Fernando Mires


Hechos

LA CENSURA NO ES CIEGA

LA SUBLEVACIÓN del Regimiento Blindado Nº 2, el pasado 29 de junio, trajo como consecuencia inmediata la dictación de la Zona de Emergencia en todo el país. El gobierno trató, infructuosamente, de lograr que el Parlamento autorizara la dictación del Estado de Sitió, que habría permitido investigar a fondo las implicaciones del abortado golpe de Estado. La negativa de la mayoría opositora del Congreso —cuya clausura reclamaran las masas en el mitin de la Plaza de la Constitución la noche del 29 de junio—, dejó reducido el alzamiento a una "aventura" del teniente coronel Roberto Souper Onfray. Los instigadores y cómplices civiles, a su vez, quedaron reducidos al grupo dirigente de la organización fascista "Patria y Libertad", que en rotunda prueba de su entereza y valentía se asiló el mismo día en la embajada del Ecuador, obteniendo más tarde salvoconducto para viajar a Quito.

Los efectos más notorios de la Zona de Emergencia fueron el Hoque de queda (desde las 23 horas hasta las 6 de la mañana) y la censura previa, aplicada a la prensa, radio y TV por las autoridades militares. En Santiago, donde tienen su sede los más importantes medios de comunicación de masas, la censura estuvo a cargo del general de brigada Gustavo G. Alvarez Águila, en quién delegó esas facultades el Jefe de la Zona de Emergencia, general Mario Sepúlveda Squella. Oficiales del ejército se instalaron en periódicos, radioemisoras y canales de televisión, procediendo a ejercer una censura que tuvo controvertidas aristas. En efecto, el general Alvarez Águila dio instrucciones a sus subordinados y dictó diversas resoluciones que prácticamente significaron maniatar a los órganos de expresión de izquierda, o sea a los defensores del gobierno, mientras los medios de difusión derechistas "sufrían" una intencionada censura que favorecía sus propósitos conspirativos. La orientación que siguió la censura militar se manifestó a partir de la misma noche de la fracasada sublevación del Regimiento Blindado N̊ 2. Mientras a la Televisión Nacional, por ejemplo, se le impedía exhibir películas de los sucesos de la mañana, el Canal 13 de la Universidad Católica, plaza fuerte de los reaccionarios en TV, difundía películas con sonido y materiales que destilaban simpatía por el fracasado golpe de Estado. Los días siguientes —hasta el 4 de julio, fecha en que el gobierno derogó la Zona de Emergencia—, mostraron idéntica orientación de la censura. El 2 de julio, por ejemplo, el vespertino socialista Ultima Hora no salió a la calle debido a la excesiva censura que mutiló páginas enteras de ese diario. Los materiales censurados, que incluían hasta declaraciones de Ministros de Estado, constituían análisis y orientaciones sobre la situación política, lógicamente en defensa del gobierno amagado por la sedición reaccionaria.

CRITICAS A LA CENSURA

El matutino Puro Chile, vocero oficioso del PC, publicó el 3 de julio un editorial donde puntualizaba con razón que la censura debía ejercerse en forma discriminada, de manera de reprimir a quienes alentaban el golpe y permitir un margen de legitima acción de defensa a los órganos periodísticos partidarios del gobierno que se vela amenazado. Puro Chile sostuvo correctamente que la censura debía ejercerse por orden de la "autoridad gubernativa". Añadió ese periódico: "la censura previa es A FAVOR del pueblo y no EN CONTRA del pueblo. Es una censura discriminada. Debe ser discriminada".

En los hechos, estaba ocurriendo que la censura "indiscriminada" que aplicaban los subordinados del general Alvarez Águila afectaba en realidad a la prensa de izquierda, mientras permitía a la derecha difundir toda clase de declaraciones, análisis y pronunciamientos de sus líderes políticos que debilitaban aún más al gobierno. En el terreno de la censura previa, pues, la Zona de Emergencia se aplicó en perjuicio de los intereses del pueblo y favoreciendo los objetivos de la burguesía. La responsabilidad de la forma torcida en que se aplicó la censura fue del general Alvarez Águila.

LA REQUISICIÓN Y CLAUSURA DE "PUNTO FINAL"

La forma en que procedió ese jefe militar se manifestó con toda claridad en lo ocurrido con la última edición de PUNTO FINAL, aparecida el 3 de julio. Como es habitual, ese número de PF habla quedado impreso el mismo viernes 29 de junio, día de la sublevación del Regimiento Blindado Nº 2. Gracias a un fraternal esfuerzo de los trabajadores de Prensa Latinoamericana S.A., donde se imprime PF, fue pasible agregar esa misma noche una separata extra de 4 páginas, analizando el abortado golpe militar. El lunes 2 de julio, como es normal, se distribuyó la revista a las agencias, que, a su vez, se encargan de entregarla a los vendedores de periódicos. El martes 3 de julio, desde las primeras horas de la mañana, PF estaba a la venta en las calles. A partir de ese momento comenzaron a sucederse insólitos hechos que a continuación relataremos con la transcripción textual de documentos que demuestran la forma significativa en que el general Alvarez Águila ejerció la censura.

A las 11.30 horas del martes 3 de julio, llegó a la redacción de PF el siguiente oficio que recibió nuestro compañero Mario Díaz Barrientos:

EJERCITO DE CHILE
Jefat. Zona Estado Emergen.

OFICIO Nº 3550/4.—
SANTIAGO, 02 de Julio de 1973.
DEL DELEGADO DEL JEFE DE LA ZONA EN ESTADO DE EMERGENCIA AL SR. DIRECTOR RESPONSABLE DE LA REVISTA "PUNTO FINAL"

1. Con el fin de dar cumplimiento al Art. 34 de la Ley de Seguridad Interior del Estado en los aspectos delegados por el Jefe de la Zona en Estado de Emergencia en su bando Nº 4 de 30. JUN. 1973, se comunica al Sr. Director responsable de esa Revista, que deberá enviar a la Jefatura de la Zona en Estado de Emergencia (Ministerio de Defensa Nacional, 6º Piso) dos ejemplares de su edición terminada, antes de proceder a su distribución, las que deberá ser armada de acuerdo a las restricciones sobre publicaciones de noticias, establecidas en los bandos emitidos por esta Jefatura.

2. Esta Jefatura de Zona en Estado de Emergencia, una vez revisada la edición, procederá a autorizar su distribución siempre que cumpla las disposiciones establecidas en los bandos o a disponer la suspensión de su distribución y venta, si se ha salido de éstas.

Saluda a Ud.

GUSTAVO ALVAREZ ÁGUILA
General de Brigada
Delegado Jefe de Zona en Estado
de Emergencia para el Control de la Prensa - Radio y Televisión

A las 15 horas de ese mismo día, un grupo de detectives de la Primera Comisaría Judicial llegó a las oficinas de PF con una orden para requisar los ejemplares de la revista que se encontraran en nuestro local. Entretanto, otros funcionarios de la policía recorrían las calles requisando la revista desde los quioscos de venta. Mientras se encontraba la policía en nuestra redacción, nos llegó un segundo oficio del general Alvarez Águila:

EJERCITO DE CHILE
Jefatura de Zona en Estado de Emergencia

Depto. V. Nº 3550/5
SANTIAGO, 03 Julio 1973.

VISTOS:

Lo dispuesto en el Bando Nº 1, de fecha 27 del presente mes, las facultades que me confiere la Ley Nº 12927 de Seguridad Interior del Estado y teniendo presente que, en la edición de la Revista "Punto Final" aparecida en el día de hoy, se contienen expresiones que transgreden abiertamente las prohibiciones impartidas por esta Jefatura en el mencionado Bando y referidas a divulgación de noticias en órganos de difusión.

ORDENO:

Recójase la edición del día de hoy, 3 de Julio de 1973, de la Revista "Punto Final" desde la imprenta editora y lugares de distribución y venta y prohíbese igualmente a contar de esta fecha, su distribución y venta, ya sea que aparezca bajo este nombre o bajo cualquier otro que tenga registrado la Empresa Editora Punto Final, con domicilio en Unión Central Nº 1010, oficina 1108.

Cúmplase la presente resolución por intermedio del Cuerpo de Carabineros y Dirección General de Investigaciones.

GUSTAVO G. ALVAREZ ÁGUILA
General de Brigada
Delegado Jefe de Zona en Estado
de Emergencia para Prensa, Radio y Televisión.

DISTRIBUCIÓN:

1. Prefectura Gral. de Carabineros de Stgo.
2. Dirección General de Investigaciones.
3. Empresa Editora Punto Final.
4. Oficina de Información y Radio Difusión de la Presidencia de la República.
5. Archivo de la Jefatura de Zona en Estado de Emergencia.

Los funcionarios policiales, por su parte, levantaron la siguiente acta:

En Santiago a tres días del mes de Julio de mil novecientos setenta y tres, se procede, por parte del Inspector de dotación de la Primera Comisaría Judicial Guillermo Pérez Bertuol y Detectives de esa misma Unidad: Víctor González Pérez y Sergio Nicloux Montoya, a requisar los siguientes ejemplares de la revista "PUNTO FINAL" de fecha de hoy, Nº 187, a cumplimiento a dispuesto en la Resolución Nº 3550-5 de fecha 3 de Julio de 1973 de la, Jefatura de la Zona en Estado de Emergencia, firmada por GUSTAVO G. ALVAREZ ÁGUILA, General de Brigada, Delegado Jefe de Zona en Estado de Emergencia, para Prensa, Radio y Televisión.

En ausencia del Director Responsable MANUEL CABIESES DONOSO y del Gerente Alejandro Pérez Arancibia. hace entrega de diez y ocho ejemplares LUIS JAVIER GONZÁLEZ DÍAZ, carnet de identidad Nº 5.204.831, el que se desempeña como empleado ad-honorem. Se efectúa la presente Acta siendo las 15.00 horas.

Guillermo Pérez Bertuol. inspector. Víctor González Pérez, Detective 2º. Sergio Nicloux Montoya, Detective 3º. Luis González Díaz, civil - 5204831.

RESPONDE PF

Cerca de las 17 horas, PF envió la siguiente carta al general Alvarez Águila:

Señor General:

Alrededor de las 15 horas de hoy se recibió en las oficinas de nuestra redacción su oficio Nº 3550/5, por el cual Ud. nos notifica su orden de recoger la edición de Punto Final, aparecida este 3 de julio de 1973. Nos ha sorprendido su decisión, desde el momento que por una mecánica de impresión y despacho que se prolonga ya seis años y once meses (desde la aparición de Punto Final), nuestra revista se cierra los días viernes, inmediatamente anteriores a su aparición y se distribuye totalmente desde la mañana del día lunes, víspera de su venta al público, en este caso el día 2 de julio.

Esto explica el porqué, a la recepción de su oficio Nº 3550/4 del día 2 de julio de 1973, entregado por un ordenanza del Ejército sólo hoy en la mañana (3 de julio, a las 11.30 A.M.) resultaba ya inútil cumplir con la disposición contenida en él, en el sentido de poner a su disposición dos ejemplares de la edición referida "antes de proceder a su distribución". PF estaba en los quioscos de diarios desde las 6 A.M. de hoy, o sea cinco horas antes que recibiéramos su notificación.

Pero si por estos motivos parece sorprendente su decisión de recoger la revista, francamente nos abisma su orden de "prohibir igualmente a contar de esta fecha la distribución y venta" de ella, por cuanto interpretamos esta resolución como una clausura que resulta abiertamente arbitraria y discriminatoria. En efecto, no creemos que pueda con justicia adoptarse una decisión de esta naturaleza a menos que la anime una intención abusiva. Punto Final es un órgano democrático representativo de una vasta corriente de opinión de nuestro pueblo y cuya información e interpretación de la política nacional y extranjera, sirve de fuente valiosa para muchos medios de expresión y centros de estudios internacionales, de las más variadas tendencias, que se cuentan entre nuestros suscriptores.

No nos queda más que aceptar, debido a las circunstancias, la recogida de nuestra edición de hoy, aún cuando no tenemos ninguna responsabilidad por el atraso en la recepción de su oficio número 3550/4. Pero protestamos formalmente por la clausura que aparece implícita en su oficio Nº 3550/5, ya que constituye una sanción desproporcionada por una falta que ni siquiera hemos cometido. En consecuencia le rogamos sirva reconsiderar esta última orden en atención a los antecedentes que respetuosamente le hemos expuesto. Naturalmente estamos dispuestos a cumplir en lo futuro con las disposiciones contenidas en su oficio Nº 3550/4, dada la situación que vive el país. Saluda atte. a Ud.

MANUEL CABIESES DONOSO
Director responsable

OTRO ALLANAMIENTO POLICIAL

La carta de PF al general Alvarez Águila no tuvo respuesta, pero, en cambio, alrededor de las 20 horas llegó hasta nuestra redacción un pelotón de 19 carabineros, al mando de tres oficiales, en busca de más ejemplares de la revista.

El mayor Luis I. Lira Mieres, jefe de la Ia Comisaria, y otros dos oficiales, suscriben la siguiente:

ACTA DE NOTIFICACIÓN:

En Santiago, a tres días del mes de julio de mil novecientos setenta y tres, y siendo las veinte horas, se procede a notificar a don LUIS JAVIER GONZÁLEZ DÍAZ, C/id. Nº 5.204.831, del Gabinete de Santiago, con domicilio en KalBronner Nº 3358, San Miguel, empleado ad-Honorem y representante en esta oportunidad del señor Director de la Revista "Punto Final", don MANUEL CABIESES DONOSO, con domicilio en las Oficinas de la Revista, Unión Central Nº 1010. Oficina 1108; lo dispuesto por la Resolución Nº̊ 3550-5, de fecha de hoy, de la Jefatura de Zona en Estado de Emergencia firmada, por el señor General de Brigada. Delegado del Jefe de Zona en Estado de Emergencia para Prensa, Radio y Televisión don GUSTAVO G. ALVAREZ ÁGUILA, en el sentido que debe recogerse la edición de hoy de la mencionada Revista sin perjuicio de prohibir a contar de esta fecha su distribución y venta, ya sea que aparezca bajo este nombre o bajo cualquier otro que tenga registrado la Empresa Editora Punto Final con domicilio en unión Central 1010, Of. 1108.

No fueron encontrados ejemplares de la Revista y de acuerdo de las informaciones proporcionadas por el notificado señor González fueron retirados por el Servicio de Investigaciones los últimos 18 ejemplares a las 15.00 horas de hoy, en notificación formulada por el Inspector don GUILLERMO PÉREZ BERTUOL.

NOTIFICADO:

LUIS J. GONZÁLEZ DÍAZ, C/id. 5.204.831, Stgo.

TESTIGOS:

FERNANDO VALENZUELA ROMERO. Capitán de Carabineros.
CARLOS RODRÍGUEZ VALLE, Teniente de Carabineros.

NOTIFICADO POR MI:

LUIS I. LIRA MIERES, Mayor de Carabineros, COMISARIO.

Al día siguiente, 4 de julio, derogada la Zona de Emergencia, PF pudo venderse libremente en todo el país, si ello no hubiese ocurrido, estaríamos clausurados y quizás todavía esperando una respuesta del General Alvarez Águila, cuya censura previa lamentablemente mostró una abierta inclinación por amordazar a los órganos de difusión del pueblo.

PF.


Construcción

UNIDAD REVOLUCIONARIA CONTRA LOS EMPRESARIOS

EN los próximos días se efectuarán las elecciones para renovar la directiva del Sindicato Único de la Construcción de Santiago. En esta votación participan todos los obreros de la construcción de la provincia, los cuales son más de 30 mil.

Los trabajadores de la construcción constituyen uno de los sectores más combativos de la clase trabajadora de nuestro país. Cada vez que se ha desatado una ofensiva de los sectores reaccionarios, los obreros de la construcción han estado siempre en la primera fila para combatir los intentos de la burguesía.

Por ello es que estas elecciones cobran una gran importancia. A estas elecciones se han presentado dos listas. Una de ellas es integrada por el Partido Comunista, el Partido Radical y el grupo de Gazmuri y, la otra, llamada de Unidad Revolucionaria está conformada por el Frente de Trabajadores Revolucionarios (FTR), el Partido Socialista, el MAPU y la Izquierda Cristiana.

La existencia de tan sólo dos listas de izquierda es de por sí significativa. El alto nivel de conciencia de los obreros de la construcción impide que los sectores reaccionarios tan siquiera puedan presentar una lista a las elecciones del sindicato.

CONTRA LOS EMPRESARIOS DE LA CONSTRUCCIÓN

La construcción es uno de los sectores vitales de la economía de nuestro país. La crónica falta de viviendas constituye un terreno propicio para que los capitalistas hagan muy buenos negocios.

Como lo plantea Miguel Orellana, candidato del FTR en la lista de Unidad Revolucionaria: "los gobiernos reaccionarios se preocuparon de garantizar a las empresas capitalistas. Para eso, sacaron una ley que limita las posibilidades del Estado para construir. Hoy el 85% de las obras de la construcción está en manos de empresarios privados".

De esta forma las instituciones estatales están obligadas por ley a entregar a las empresas constructoras privadas las distintas obras.

Las empresas constructoras trabajan a través de dos sistemas: "suma alzada" y "ejecución delegada". En el primer caso, los organismos fiscales que deben llamar a propuestas públicas, les fijan a las empresas constructoras sólo un presupuesto al cual se deben atener y los empresarios se encargan del resto del trabajo.

Sobre esto, Orellana, obrero del Departamento de Ejecución Directa de CORMU, quien, junto con Esteban Alarcón, del Departamento de Ejecución Directa de CORVI, representan al FTR en la lista de Unidad Revolucionaria, aclara:

"Para esto, los empresarios contratan por su cuenta a ingenieros y técnicos; a otras empresas constructoras más pequeñas y a contratistas. Por lo tanto, ellos sin hacer casi nada, ganan grandes cantidades de dinero".

En el caso de la "ejecución delegada", el gobierno a través de sus organismos vinculados a la construcción, contrata a técnicos y profesionales y, como dice Miguel Orellana, "los patrones sólo se encargan de "administrar" la obra; es decir, vigilar la explotación de los obreros y, nuevamente, sin hacer nada se llevan cuantiosas ganancias".

De esta forma, se va configurando el "negocio de la construcción", que ha permitido la existencia de un grupo empresarial voraz que, en este momento, conforma uno de los pilares de sustentación de los planes políticos anti-populares de la burguesía.

Todo este grupo de empresarios, dueños de materiales, de contratistas y "palos blancos" conforman lo que se conoce como Cámara Chilena de la Construcción. Este es uno de los publicitados "gremios" de la burguesía. En ella se agrupan empresas como Neut Latour; Abalos y González; Raúl Maffey; Empresa Constructora Bío-Bío; BELFI, etc.

Como lo señala Orellana: "allí se reparten las pegas y junto a sus socios de las industrias que producen materiales para la construcción. Acaparan los materiales, especulan con los precios de las obras y crean el mercado negro en el terreno de la construcción de viviendas".

EMPRESA ESTATAL DE LA CONSTRUCCIÓN

Ante esta realidad, nos dice Orellana: "nosotros planteamos eliminar a los grandes empresarios, terminando con los sistemas de suma alzada y administración delegada y ampliando la ejecución directa, o sea, que el Estado sea el único que construya".

"De esta forma —agrega— se trata de unir todos los Departamentos de Ejecución Directa que hoy existen, con todas las empresas expropiadas y echar los cimientos para crear la Empresa Estatal de la Construcción".

"Lo que buscamos —señala luego— es que sean los trabajadores en forma directa los que construyamos en el país".

Por otra parte, es necesario que también se expropien todas las grandes empresas productoras de materiales y elementos para la construcción, de manera de asegurar un normal abastecimiento de las materias primas que se requieren.

Se trata de que la solución del problema habitacional pasa necesariamente por arrancar la construcción de viviendas de las manos de empresarios privados y convertirla en un deber social, asumido directamente por el Estado.

UN OBSTÁCULO LLAMADO BUROCRACIA

Sin embargo, si bien el problema fundamental radica en la existencia de las empresas constructoras privadas, los problemas derivados de la acción entorpecedora del aparato burocrático del Estado burgués constituyen un obstáculo importante que enfrentan los trabajadores de la construcción.

Sobre esto Miguel Orellana nos señala: "los Departamentos de Ejecución Directa están organizados de manera burocrática. Todo se hace en base al cuoteo político, con cargos y más cargos que alejan a los obreros de la dirección y del gobierno".

"Nosotros decimos que los obreros no sólo queremos asistir a reuniones y opinar, sino que tengamos derecho a decidir. Esa es la verdadera participación".

"Frente a esto, Miguel Orellana enfatiza: "tenemos que eliminar la burocracia estatal, para que sean los trabajadores los que controlen el presupuesto público y asegurar de que se gaste bien".

"Tenemos que denunciar los negociados entre los burócratas "apitutados" y los empresarios, formando los Comités de Control en cada obra de las instituciones del Estado".

EL SINDICATO: UN ARMA PODEROSA

El Sindicato Único de la Construcción de Santiago recién ha cumplido un año. La posibilidad de lograr la existencia de una sola organización gremial para los miles de obreros de la construcción que laboran en la provincia, constituye una de las más importantes conquistas que han conseguido estos trabajadores.

Sin embargo, la acción del Sindicato en este corto lapso de vida no ha estado exenta de errores. Tal vez el principal de ellos ha sido estar un tanto alejado de los intereses y aspiraciones de las bases, lo cual incluso provocó que se perdieran conflictos. Esta deficiencia derivó en una ausencia de tareas con contenido político claras y concretas para los trabajadores.

En este terreno, Miguel Orellana es muy claro y explícito: "El Sindicato ha impulsado luchas económicas, pero no se ha tirado definitivamente contra los patrones. Por otro lado, ha hecho convenios, sin consultar a los trabajadores, como el Convenio Nacional de la Construcción, que congela nuestros sueldos por un año e impide el derecho a huelga. Este convenio permite, por ejemplo, que muchos enfierradores, carpinteros, estucadores, electricistas y obreros especializados ganen a trato".

"Con este sistema nadie quiere pasar sus conocimientos al jornalero o al ayudante, porque les significaría perder plata; esto crea una división entre los trabajadores".

Luego, señala: "No es justo que a un jornalero se le pague el 10% de lo que gana el maestro. Si hay que levantar un muro es el ayudante el que está tirando ladrillos a plomo, preparando niveles, acarreando materiales, limpiando la cancha, preparando y revolviendo la mezcla, etc. De esa explotación nace el contratista y quien pierde es el obrero, que tiene que trabajar desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche por ese sueldo miserable. De allí nace la explotación de compañero a compañero y el Sindicato nunca se ha preocupado de esto".

"Por eso nosotros decimos que hay que terminar con la explotación, que hay que terminar con el "trato" y hay que conseguir para todos los trabajadores un contrato permanente".

La necesidad de estas luchas reivindicativas no aleja a Miguel Orellana de los objetivos fundamentales: "nosotros luchamos por algo más que un salario; nosotros queremos terminar con los capitalistas para siempre. Porque con el patrón al frente, nunca vamos a ser poder, nunca vamos a ser los trabajadores los que dirijamos y planifiquemos la construcción en Chile".

Por esto Orellana finaliza diciendo: "para esto necesitamos un sindicato combativo que impulse nuestras luchas y defienda los intereses de los obreros, cueste lo que cueste. Asimismo, debemos participar en los Cordones Industriales, en los Comandos Comunales de Trabajadores, para combatir a los reaccionarios y organizar nuestro propio poder, que, naciendo de las bases, asegure la unidad y la lucha de todos los explotados. Un poder independiente del gobierno y de los burócratas, que nos permita decidir y mandar; un poder de los trabajadores".

Tras estas ideas se configuró un programa que permitió unir a un grueso sector de la izquierda en la lista de Unidad Revolucionaria.

Eduardo Santa Cruz


Lucha obrera

SECUELA DEL GOLPE: UN CLARO AVANCE POPULAR

A los patrones les salió el tiro por la culata, porque ellos querían dar un golpe para hundir al pueblo y botar de una vez al gobierno... pero lo único que consiguieron fue que los trabajadores ganáramos en fuerza, en conciencia, y nos organizáramos mejor porque ya sabemos hasta dónde pueden llegar nuestros enemigos ...". Tal como lo expresa Emilio Rojas, obrero de Fensa, el pueblo obtuvo importantes avances en su lucha para defender las conquistas amenazadas por el intento golpista del 29 de junio. La activación inmediata de la clase obrera y el pueblo, junto a la decidida acción de las Fuerzas Armadas y Carabineros, desbarató el golpe de estado propiciado por la ultrarreacción. Pero la experiencia del pueblo es mucho más amplia que esta victoria. Las primeras medidas de defensa popular se tradujeron más tarde en niveles superiores de Organización y en nuevas tareas que forman parte de su contraofensiva. Esto permitió el fortalecimiento de los .Comandos Comunales y Cordones Industriales, forzando a sectores rezagados a definirse frente a este poder popular en desarrollo.

EL PRIMER "ALERTA"

"Lo primero que hicimos fue organizar un Comando Central que llamó a una asamblea para informarnos del carácter que tenía este golpe y cómo debíamos enfrentarlo —explica Santos Romeo, dirigente del Cordón Cerrillos. Allí vimos que a toda costa teníamos que estar atentos para defendernos y repudiar este intento de golpe, no sólo para defender a Allende o al gobierno, sino lo que estaba en peligro: nuestro proceso revolucionario. De inmediato se coordinaron en este Comando los sindicatos, pobladores y campesinos. Y de ahí nos fuimos a nuestras fábricas para formar las brigadas de vigilancia, las brigadas de defensa y estar alertas a los llamados del gobierno y de la CUT".

También en Vicuña Mackenna, en el sector Estación Central, en las comunas de Renca, Barrancas, Conchalí, Quinta Normal y en el resto del país los trabajadores acataron el llamado a ocupar las fábricas, fundos y servicios impartido por la CUT. Se realizaron asambleas en cada centro de trabajo y se organizaron brigadas de autodefensa. Allí se nombraron delegados para las organizaciones comunales. En todas las comunas surgieron las comisiones de defensa para planificar la protección y vigilancia del sector, estudiando la ubicación de barricadas. Tanto el Cordón Cerrillos como el de Vicuña Mackenna impartieron instrucciones para centralizar todos los recursos necesarios para hacer más expedita la comunicación y movilización entre los obreros.

Esa misma mañana, todas las fábricas y fundos del sector Cerrillos-Maipú pasaron a poder de sus trabajadores. Situaciones similares se repitieron en todo el país: las comunas quedaron bajo el control de obreros, campesinos, pobladores y estudiantes, organizados en sus respectivos órganos locales. Todos los centros laborales funcionaron regularmente con turnos de producción y vigilancia. Algunos trabajadores permanecieron hasta cincuenta horas sin dormir.

Desde un comienzo, los trabajadores exigieron que las empresas privadas que se encontraban tomadas fueran incorporadas al área social.

En los días siguientes, el Cordón Cerrillos emitió un comunicado que en sus partes fundamentales señaló:

"El viernes último, las FF. AA. cumplieron en actuar reprimiendo a aquéllos que violaron los marcos constitucionales intentando un golpe de estado. La clase obrera y el pueblo respondieron en forma masiva y combativa en defensa de sus intereses y del proceso revolucionario.

"Pero en la actual situación de aparente tranquilidad, los trabajadores tenemos claro que los patrones no han parado en sus intentos de recuperar sus privilegios, utilizando todo el poder que aún conservan, incluso a los sectores reaccionarios de las FF.AA., para aplastar a los trabajadores. Por ello los trabajadores seguiremos desarrollando:

1.— Los más altos niveles de organización y preparación para responder a las intentonas fascistas.

2.— Creando, fortaleciendo y ampliando los Comandos Comunales como organismos de conducción y dirección de las luchas de la clase Obrera y el pueblo.

3.— Los trabajadores responderemos a los intentos patronales, desarrollando nuestra propia contraofensiva que la expresaremos:

— Avanzando y golpeando a los patrones y sus representantes en sus intereses y privilegios, incorporando más fábricas y fundos al pueblo, expropiando las grandes distribuidoras.

— Mostrando la más férrea unidad de la clase obrera y el pueblo en la defensa de sus intereses contra los patrones, uniendo al conjunto del pueblo que incluye a los obreros, campesinos, pobladores, estudiantes, soldados y carabineros ...".

CREANDO PODER POPULAR

"En Barrancas, nosotros ya teníamos el Comando Comunal —cuenta Patricio Romo, uno de sus dirigentes—, o sea que se había formado una directiva y las comisiones que correspondían, pero era una organización un poco en el aire, casi con puros pobladores. Pero cuando comenzaron a salir los fascistas el viernes 15 y después, el 29 con el golpe, se desarrolló una actividad tremenda aquí en la comuna y se empezó a ver la importancia del Comando Comunal...

Compañeros de todos los partidos de izquierda vinieron al Comando, hasta demócrata cristianos. Se incorporaron los campamentos, las direcciones de los Almacenes Populares, los Comités de Abastecimiento, algunas JAP y llegaron los obreros de la construcción, sobre todo de Sigdo Kopers, donde son más de 800 trabajadores. Ahí formamos la comisión de defensa y las brigadas para cuidar, en primer lugar, los Almacenes del Pueblo y los policlínicos".

En diversas comunas de Santiago surgieron organizaciones provisorias, destinadas a transformarse en el futuro Comando Comunal de Trabajadores. Pero la comunicación y coordinación también superó las comunas.

El Comando Comunal de Barrancas tomó contacto con la Comisión de Organización de Quinta Normal para participar en la toma de Chiteco y otras industrias que exigían su paso al área social. También están luchando en conjunto con la expropiación del UNICOOP de Barrancas para instalar allí un Almacén del Pueblo.

Otro organismo que resultó fortalecido fue el Comando Comunal de Estación Central. El dirigente Juan Olivares, expresó: "Más o menos el 80 por ciento de todos los trabajadores del sector respondió al llamado del Comando y se integraron definitivamente los pobladores y estudiantes, porque antes funcionaba más con obreros".

Además de las tareas de protección y defensa, están tratando de implementar el poder popular al interior de las industrias privadas con el control obrero.

POSICIÓN DE LA CUT

La decisiva movilización de los Comandos y Cordones, tanto en las concentraciones como en los centros laborales, está obligando a los dirigentes de la CUT a trasladar su actividad a las mismas industrias.

En la orden del día 30 de junio, el Consejo Directivo Nacional reiteró su llamado a mantener ocupadas las empresas hasta nuevo aviso y dio a conocer los siguientes acuerdos:

—"Reafirmar en sus cargos a los consejeros designados para trabajar en cada uno de los siete Cordones Industriales de Santiago.

—"El único organismo dirigente del movimiento sindical es la Central Única de Trabajadores de Chile".

El crecimiento y la influencia de los Cordones Industriales hacen que la CUT vea peligrar su conducción sindical. Pero su acercamiento a estas nuevas formas de organización permite resolver en la práctica la forma de relación entre ambos organismos. Este problema ya ha sido resuelto por el Cordón Cerrillos, donde se estructuró en forma definitiva el Comando Central que quedó integrado por dirigentes del Cordón, elegidos por las bases y representantes de los partidos políticos, además del representante de la Central Única, como un miembro más de la dirección.

En el Cordón Vicuña Mackenna existen problemas con la CUT Departamental, que ha llamado a formar un nuevo cordón encabezado por Textil Progreso. Sin embargo, las cien industrias que integran el Cordón no reconocen esa dirección. La situación podrá solucionarse ahora con el contacto directo con la CUT nacional. El dirigente del Cordón, Juan Fernández, declaró: "Este problema fue creado por algunos compañeros comunistas que no han querido entender nunca lo que significa un Cordón Industrial. Ellos siempre han planteado lo que la CUT decía al principio: que esto era paralelismo y otras cosas verdaderamente absurdas, porque las dos organizaciones tienen actividades diferentes. La CUT siempre ha tenido que ver con problemas reivindicativos, en cambio nosotros no estamos en eso, sino que en la organización de los trabajadores en cada sector. Y recién lo está entendiendo la CUT porque ha visto la capacidad orgánica y de movilización de los Cordones.

Los Comandos Comunales de Trabajadores también han sido reconocidos por la CUT y por el propio presidente Allende. La presencia activa de estos organismos ha demostrado que allí se está gestando realmente el poder popular. "Hemos visto que para implementar tareas de poder popular es necesario que el pueblo esté organizado y unido —declara Juan Olivares—; no solamente los obreros a través de la CUT, sino que todo el pueblo en general, porque los obreros deben ser vanguardia de los pobladores, de los campesinos y estudiantes, y para eso debe haber una alianza social revolucionaria en los Comandos Comunales. Esto se está demostrando a cada minuto porque, por ejemplo, el problema del abastecimiento nosotros no podemos solucionarlo solamente con los pobladores, en los Almacenes del Pueblo. Porque para llevar alimentos allí hay que producirlos y para eso se necesita que haya un control obrero en las industrias privadas y que también en los CERA y en las industrias del área social, sean los campesinos y los obreros los que estén dirigiendo la producción. Entonces sí que se logrará algo con la distribución en manos del pueblo. Y todas estas tareas sólo pueden hacerla los Comandos Comunales".

MAS INDUSTRIAS PARA EL PUEBLO

A la gran cantidad de industrias tomadas el viernes 29, se agregaron, posteriormente otras que van conformando una larga lista: Artela, Isesa, Phillips, Pizarreño, Cobre Cerrillos, Indugas, Virutex, Trevira, Somela, Luchetti, Loncoleche, Aga Chile, Chiteco, Copetona, Modetal, Sorena, etc.

Teniendo presente la experiencia de octubre, los obreros afirmaron desde un comienzo que estas fábricas no podrían ser devueltas a los patrones. La acción directa de las masas impuso una rápida respuesta del gobierno. A los seis días de toma, los 600 trabajadores de la fábrica de toallas y ropa interior Chiteco, recibían al interventor designado por el gobierno. En los días siguientes se dictaron nuevas órdenes de requisición que afectaban a las siguientes industrias: Cobre Cerrillos, que fabrica cables eléctricos; la cadena de supermercados Loncoleche, Luchetti, Mangueras Schiaffino, Fábrica de Papel Aluminio Alusa, y la Refinadora Nacional Sorena.

Por acuerdo de asamblea, el Cordón Cerrillos decidió llevar adelante su plataforma de lucha bajo cualquier Gabinete. Apenas asumiera el nuevo equipo ministerial, el Comando Central exigirla una rápida expropiación de las empresas tomadas.

Al día siguiente, el presidente Allende anunció el nuevo gabinete. Entre los ministros no figuran militares ni demócratacristianos, pero algunos de ellos cuentan con simpatías de la clase patronal. Rafael Moreno, el representante de la ultrarreacción demócratacristiana manifestó sus aspiraciones de que "ahora se restablezca la normalidad constitucional y que las empresas tomadas el viernes 29 sean devueltas a sus verdaderos dueños". La respuesta de la clase obrera y el pueblo llegó expresada por los trabajadores de Luchetti que desafiaron al capataz de los patrones para que planteara este tipo de inquietudes en una asamblea de fábrica.

Pero también el máximo organismo de los trabajadores se adelantó a definir su posición ante el nuevo equipo de ministros. Mientras la CUT llamaba a continuar en estado de alerta contra los patrones, su Consejo Directivo Nacional expresó "su más cordial saludo y solidaridad a los integrantes del nuevo Gabinete" y enseguida le ofreció el "apoyo combativo y organizado" del pueblo y "demás sectores progresistas del país".

Este hecho provocó malestar en la clase trabajadora. Juan Olivares declaró a nombre del Comando Comunal de Trabajadores de Estación Central: "Por lo menos en ninguna industria se nos preguntó a nosotros qué pensábamos del gabinete, así que ese planteamiento de la CUT no puede representar al pueblo ... Nosotros no podemos estar con un gabinete que no representa nuestros intereses y que no ha sido nombrado ni discutido por nosotros. Lo que realmente queremos y por lo que estamos luchando es por un gobierno de trabajadores que esté al servicio del pueblo, que se apoye en las masas, en sus organizaciones de poder popular, en el control obrero, en la dirección obrera y en el control popular del abastecimiento. Y algunos de los nuevos ministros no nos dan esa garantía".

Posteriormente se anunció que la estatización de industrias sería decidida entre el gobierno y la CUT, de acuerdo a la importancia estratégica de cada una de ellas.

Pero los Comandos Comunales y Cordones Industriales han tomado ya una determinación y están dispuestos a mantenerla: ninguna conciliación a alto nivel les hará devolver empresas que el pueblo ha conquistado.

El avance de estas nuevas organizaciones del pueblo y su fortalecimiento en el desarrollo de la contraofensiva contra los patrones, ha motivado una fuerte reacción en la burguesía. A los atentados terroristas contra las fábricas, se suman ahora los ataques de la prensa reaccionaria. La clase patronal ve con claridad que la mayor amenaza a sus posiciones y la mayor garantía de su futura derrota se encuentra en los organismos que agrupan a todos los sectores del pueblo: allí donde se gesta un poder popular que cuestiona el Parlamento, la Justicia, la Contraloría y que irremediablemente terminará por echar abajo el agrietado Estado burgués.

EL HORROR DE LOS PATRONES

El Comando Comunal de Barrancas está exigiendo la expropiación de los grandes órganos de difusión en poder de la reacción, que son utilizados diariamente para tratar de desvirtuar el poder organizado de los trabajadores. En esta condición están "El Mercurio", "Tribuna", "La Segunda", Canal 13, Radio Nacional de Agricultura, Balmaceda, etc.

Pero el embate patronal no se detiene ahí. Desde el "Congreso, Eduardo Frei y Luis Pareto emplazan al presidente Allende para que apruebe la reforma constitucional Hamilton-Fuentealba, que devuelve a los empresarios gran parte de las industrias del área social. Es otra forma de lanzarse contra el pueblo. "Los reaccionarios, los golpistas, no se van a quedar tranquilos mientras crean que ellos pueden volver a dominar en este país. Ahora están pidiendo el desalojo de las industrias. Pero el pueblo ha demostrado que no se les va a permitir así no más —dice Patricio Romo—. Nosotros continuamos vigilantes y en tensión, luchando para que los Comandos Comunales se extiendan por todo Chile y no descansaremos hasta que se expropien todas las fábricas y hasta que este país esté dirigido por los trabajadores. Y para eso, sabemos que también contamos con soldados y carabineros que se dan cuenta que también son pueblo y que tienen que estar junto a nosotros".

Patricia Bravo


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02