Los Trabajadores y el Poder Popular

DOCUMENTOS
Suplemento de la edición Nº 183 de PUNTO FINAL
Martes 8 de mayo de 1973.
Santiago - Chile

LOS TRABAJADORES Y EL PODER POPULAR

EL 27 de abril fue asesinado un obrero de la construcción, José Ricardo Ahumada Vásquez, de 22 años, casado, 1 hijo, militante del partido Comunista. Junto con sus compañeros del Sindicato Único Provincial de la Construcción, Ahumada Vásquez desfilaba por la Avda. Bernardo O'Higgins de Santiago, rumbo a la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de Gobierno. Los obreros habían sido convocados por la Central Unica de Trabajadores (CUT). Se trataba de un mitin para respaldar al gobierno.

El día anterior, miles de jovencitos de colegios particulares y de liceos fiscales dominados políticamente por la derecha, habían sido lanzados a las calles por los partidos Demócrata Cristiano y Nacional. Bajo el Pretexto de protestar por el abandonado proyecto del gobierno de instaurar la Escuela Nacional Unificada (ENU), esos muchachos —apoyados por pandillas fascistas de "Patria y Libertad" y del Comando "Rolando Matus"— provocaron graves incidentes y desórdenes en el centro de la ciudad, durante el día, y en el Barrio Alto, durante la noche, dos periódicos de izquierda, "Ultima Hora" y "Puro Chile", fueron virtualmente asaltados. Rompieron los vidrios y golpearon a algunos de sus empleados. Un grupo se logró filtrar hasta La Moneda y lanzó piedras a la ventana del despacho del Presidente Allende. En el sector residencial conocido como Barrio Alto fue incendiado un trolebús de la Empresa de Transportes Colectivos del Estado. En otra zona —comuna de Ñuñoa— fue asaltada la casa de la ex Ministro del Trabajo, Mireya Baltra. El local del Partido Socialista en la comuna de Providencia fue asaltado y semidestruido. Numerosos incidentes similares se registraron en otras provincias del país. Las fuerzas policiales, en todos los casos, fueron claramente sobrepasadas, repitiéndose las escenas que en agosto y septiembre del año pasado abrieron camino al paro patronal de octubre, incluso, en muchos casos, la represión policial golpeó con mayor vigor a militantes de izquierda que, esta vez, salieron a las calles a enfrentar la prepotencia del fascismo, un grupo partidario del gobierno, que intentó pasar desfilando frente a una comisaría de Carabineros en Santiago, rumbo a la zona donde los elementos fascistas cometían desmanes, fue atacado a balazos por los policías que causaron cuatro heridos, entre ellos una mujer.

Numerosos testigos de los incidentes ocurridos el día 26 de abril, señalan que obreros de la construcción y otros trabajadores que improvisaron brigadas para dispersar a los elementos fascistas que causaban desordenes, consiguieron plenamente su objetivo. En numerosos sectores de Santiago, fueron esos obreros y estudiantes de izquierda quienes consiguieron dispersar a las pandillas fascistas armadas de laques, cadenas, piedras y armas de fuego.

Esa misma noche el Presidente de la CUT, Jorge Godoy, señaló que esa organización estaba lista para movilizar diez mil trabajadores para impedir que el fascismo se adueñara de las calles, como ocurrió en la crisis del año pasado. Sin embargo, el Ministro del interior, Gerardo Espinoza, entregó una declaración aseverando que al gobierno le bastaban los cuerpos policiales para mantener el orden público y que no necesitaba que elementos ajenos a Carabineros e investigaciones participaran en esa tarea.

Al día siguiente, el plenario de federaciones de la CUT decidió convocar para esa misma tarde a un mitin frente al Palacio de La Moneda. Cuando marchaba con sus compañeros hacia ese mitin, al pasar frente a la sede del PDC, fue asesinado a balazos el obrero de la construcción José Ricardo Ahumada Vásquez. Los testigos aseguran que desde el local del PDC se lanzaron, primero, cascotes y piedras contra la columna que pasaba. Cuando los obreros respondieron, lanzando piedras hacia el local de ese partido, se abrió fuego contra ellos con revólveres o pistolas y, al parecer, con una metralleta. Ahí cayó herido de muerte el obrero comunista José Ricardo Ahumada Vásquez, casado con una muchachita de 17 años y padre de un niño de 5 meses. Es otro héroe de la clase obrera chilena, abatido por el odio de la burguesía, que utiliza como instrumentos a partidos como el Demócrata Cristiano y el Nacional.

La reseña de estos hechos sirve para orientar el trabajo que incluimos a continuación y que fue elaborado por el equipo de redacción de PUNTO FINAL. Rendimos homenaje al obrero comunista José Ricardo Ahumada Vásquez dando a conocer distintos aspectos de la lucha de masas que se está librando en nuestro país.

Nuestros compañeros muestran en las páginas siguientes, a través de relatos directos, algunos de los métodos de lucha que hoy utiliza la clase obrera chilena. No se trata de episodios independientes, sino de un conjunto de acciones que revelan con toda claridad, por una parte, el ánimo de combate y la voluntad de avanzar hacia el socialismo que anima a los trabajadores, y por otra, las críticas que se levantan desdé el propio seno de la clase obrera contra algunos aspectos de la política del gobierno cuya corrección se hace indispensable para forjar con mayor firmeza la unidad entre el movimiento de masas y la acción del instrumento conquistado en 1970, para despejar el camino hacia la conquista del poder.

Resulta indudable que la clase trabajadora está empujando, desde la base, para que el conjunto masas-gobierno avance en una correcta dirección revolucionaria. Ese empuje que emerge desde la base social del pueblo trabajador, entra muchas veces en contradicción con el aparato estatal y crea la imagen falsa de un antagonismo entre el movimiento de masas y el gobierno.

Determinados sectores, proclives a prácticas políticas reformistas, se confunden cuando condenan en abstracto toda movilización de masas que transgreda las formas legalistas. La condena de esos sectores, que ocupan prominentes posiciones de gobierno, pone en entredicho la lucha de clases y cuestiona la legitimidad de acciones de masas que correctamente canalizadas e interpretadas fortalecerían en grado sumo al gobierno, afectado por una despiadada ofensiva de la burguesía y del imperialismo. Asimismo, la condena de aquellos sectores antagoniza de hecho al gobierno con las masas, cuya movilización en las ciudades y en el campo ha ido creciendo a niveles que fortalecen la perspectiva revolucionaria en Chile.

Reportaje

LUCHA DE MASAS DEMUESTRA PLENA VIGENCIA
DE LOS COMANDOS COMUNALES DE TRABAJADORES

Detrás de las movilizaciones de los trabajadores para ampliar el área social, se encuentran las nuevas organizaciones creadas por la masa, tales como los Cordones Industriales y los Comandos Comunales o Coordinadores de Trabajadores.

Estos organismos ya superaron la etapa crítica de su nacimiento. Ahora están afianzados entre obreros y pobladores, y la mayoría de ellos tiene una vida orgánica regular. Sin embargo, todavía no son aceptados de lleno por toda la izquierda, y se mantienen las discrepancias de interpretación que surgieron en su origen. Recientemente, y por primera vez, dirigentes sindicales comunistas se hicieron presentes en una reunión del Cordón Cerrillos. Esto es un adelanto en la vida de esos organismos, porque indica que, a pesar de las diferencias, los obreros comunistas reconocen en los Cordones Industriales una organización de la clase trabajadora, que tiene vigencia para esta etapa de la lucha de masas.

El Partido Comunista planteó en el Cordón Cerrillos que la existencia de estas nuevas organizaciones demostraba un vacío de las seccionales comunales de la CUT. Pero que el camino para superar esa falla era fortalecer y reactivar la vida de la CUT Comunal, democratizándola, haciendo elecciones por la base para legitimar y ampliar su representación. Esto no significa que el PC no reconozca a los Cordones, sólo que espera que ellos estén dirigidos por la CUT. Fundamentalmente, porque de esta forma se asegura una mayor proyección y control de la política oficial del gobierno sobre la acción de las masas.

"Esta concepción del PC corresponde a su estrategia general de democratización del Estado burgués", según Hernán Aguiló, dirigente del FTR, que participó en la reunión del Cordón Cerrillos. "Sin embargo, agregó, el FTR saluda la iniciativa del PC de participar en las reuniones del Cordón, y los invitamos a discutir las diferencias en cada Cordón y Comando Comunal".

Entrevistado por PF, Aguiló reconoció que en muchos casos los Cordones Industriales están limitados a peticiones reivindicativas, que los asemejan más al papel que debía desempeñar la CUT Comunal que a "los gérmenes de poder popular que buscamos en ellos". Otra característica del actual desarrollo de los Cordones, es que los sindicatos de la gran industria se afilian a ellos en una proporción menor que la de los trabajadores de la pequeña y mediana industria. "El reformismo deja sin programa a estos trabajadores. Por eso que prenden ahí con más fuerza los Cordones Industriales", dice Aguiló. Y agrega: "Pero esto implica un problema para el desarrollo de los Cordones y Comandos porque no están conducidos por los trabajadores de la gran industria. De ahí que el primer objetivo de esta etapa de los Cordones Industriales sea unir a la clase obrera bajo la conducción de los trabajadores de la gran industria".

LOS CORDONES Y EL GOBIERNO UP

Para profundizar en la realidad de los Cordones Industriales y Comandos Comunales de Trabajadores, PF entrevistó también a Hernán Ortega, militante socialista, presidente del Cordón Cerrillos.

¿Cuál es la vigencia que tienen en estos momentos los Comandos Comunales?

"Los Comandos Comunales y Cordones Industriales, tal como nosotros lo hemos manifestado, son gérmenes del poder popular, alternativo al poder burgués, que están surgiendo como producto del desarrollo de la conciencia de la clase trabajadora en el curso del proceso revolucionario. En este momento están, precisamente, en esa calidad de gérmenes; pero si han encontrado un gran arraigo dentro de la clase trabajadora, dentro de los pobladores y campesinos. Por lo tanto, nosotros consideramos que tienen plena vigencia en este momento, poique son las organizaciones que se deben ir creando en la medida en que va desarrollándose un proceso revolucionario".

¿Cuál es la relación que existe entre los Comandos y los Cordones?

"Los Comandos Comunales son los organismos que agrupan a las fuerzas vivas de una comuna. En este caso, los Cordones Industriales juegan el papel de coordinadores del sector industrial que hay en esa comuna y, por lo tanto, los Cordones industriales deben estar integrados al Comando Comunal, al igual que el Consejo Comunal Campesino, en representación de los campesinos, y la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, en representación de los pobladores. Todos en conjunto formamos el Comando Comunal".

¿Cuál es su posición frente a otras concepciones de los Cordones Industriales, que no los consideran como órganos de poder popular?

"Son concepciones equivocadas. Nosotros creemos que si en los Cordones Industriales se han presentado diferentes tácticas para enfrentar determinadas coyunturas o problemas, producto de una vacilación o de la necesidad de avanzar más rápidamente hacia la conquista del poder, debería ser discutida en el seno de los Cordones Industriales. Allí se va a borrar la mala imagen que puede haber sido creada por parte de la oposición y la mala interpretación que le han dado algunos partidos, incluso de la UP".

¿Qué relación existe entre los Cordones y el gobierno?

"Creemos nosotros que el gobierno ha aceptado la existencia de los Cordones Industriales; nos parece bastante importante que se entienda la necesidad de que estos gérmenes nazcan, crezcan y se desarrollen. En este sentido es que ha existido un contacto directo, es decir, hemos planteado posibilidades de soluciones para problemas, ya sea de carácter laboral o el mismo problema de la distribución directamente a los personeros de gobierno que corresponde. Y en esta misma medida, el gobierno ha reconocido a los Cordones Industriales".

¿Qué relación se ha dado entre los Cordones y la CUT?

"Con la CUT, desgraciadamente, no hemos mantenido un estrecho lazo de comunicación, puesto que dentro de la CUT se presenta el problema de las diferencias políticas. Es decir, allí se plantean algunos sectores, incluso de la UP, que no están de acuerdo con la existencia o las plataformas de lucha actuales de los Cordones Industriales. Entonces, dentro de la CUT se presenta el problema de reconocer a los Cordones Industriales como organizaciones de trabajadores o no, mantener relaciones o no con los trabajadores a través de los Cordones; pero en todo caso nosotros hemos reiterado que respetamos y reconocemos a la CUT como nuestra organización máxima. Trataremos, ya sea en su interior o en el exterior, pero en ningún caso en forma paralela, de que la CUT adquiera la agilidad necesaria, de acuerdo al desarrollo del proceso".

FORTALECEN EL PROCESO

¿Cuál es el aporte de los Cordones a la lucha de masas?

"Nosotros creemos que el aporte que los Cordones han entregado a la inquietud de la clase trabajadora en torno al problema del área social, al problema de la distribución, o de los campesinos que plantean una expropiación más enérgica, ha sido importante. En ese sentido, hemos representado fielmente la inquietud de la clase trabajadora, cuestión que la CUT no lo ha hecho en forma oportuna. Como ejemplo: cuando se presentó el proyecto que delimitaba el área social, que creó bastante confusión en la clase trabajadora; mientras los Cordones Industriales manifestaban en ese momento la opinión de la clase trabajadora, la CUT no manifestaba ninguna opinión. Entonces, nosotros creemos que, por el hecho de tener quizás un trato más directo y estar en el seno de la clase trabajadora, hemos podido plantear soluciones a los problemas en forma oportuna y con la combatividad característica de la clase".

"Las formas de lucha que hemos utilizado, como tomarse los caminos y las barricadas, no fueron elegidas porque lo hayamos querido, sino porque necesariamente se ha debido llegar a ese tipo de situaciones, cuando los problemas no han sido solucionados oportunamente. La barricada se ha hecho siempre después de esperar 20 ó 30 días la solución al conflicto".

¿Qué papel deben jugar los Cordones en el momento que actualmente vive el proceso?

“Los Cordones deben velar en este momento por el máximo de capacidad de organización de la clase trabajadora, preparar a la clase para enfrentar cualquier tipo de situaciones, ir asumiendo tareas necesarias para el desarrollo del proceso. Los Cordones pueden ser útiles en el sentido que el gobierno interprete la inquietud de los trabajadores de que las tareas de gobierno sean convertidas en tareas de masas. Y juegan un papel importante porque trasmiten esta inquietud en torno a los problemas que en estos momentos aquejan al país por ejemplo el problema de la economía en lo que respecta al área social. Nosotros creemos que la solución al problema de la economía está en ir captando y controlando el máximo de los centros de producción”.

¿Qué capacidad de movilización tiene el Cordón Cerrillos?

"En forma regular se movilizan alrededor de 45 industrias, que representan más o menos treinta mil trabajadores. Pero en una situación como la actual creemos que, ante la falta de una organización a nivel comunal, el Cordón está en condiciones de movilizar a la totalidad de los trabajadores de Maipú. Por el lado de los Comandos Comunales hay algunos bastante adelantados como el CC de Renca, donde están integradas todas las fuerzas de la comuna; el CC de La Granja, etc.".

CORDONES: SOLO UNA ETAPA

Los Cordones Industriales son sólo una eta pa en el desarrollo del poder popular. Su verdadera perspectiva revolucionaria, como bases del poder popular, se realizará cuando todos integren en conjunto con pobladores, campesinos, y otras fuerzas de masas, (JAP, Juntas de vecinos, etc.), nuevos Comandos Comunales de Trabajadores.

Uno de los dirigentes del Cordón Vicuña Mackenna, Carlos Aguilar, estima que dar este paso significa "descentralizar la actividad sindical ampliándola hacia los problemas de toda la comuna". En otras palabras, que los Cordones industriales se vayan transformando en Comandos Comunales de Trabajadores, representativos de todos los sectores de masas de un sector.

Oscar Orellana, dirigente del Comando Coordinador Comunal de Trabajadores de Renca, también entrevistado por PF, señala que el desarrollo de los Comandos presenta varios problemas de organización. "Cuando son organismos nuevos, sobre todo embrionarios de poder, la organización no está escrita en ninguna parte. Esa la tenemos que sacar de las experiencias concretas de los trabajadores. Lo que significa que para nosotros es una tarea doble. Por un lado fortalecer estos Comandos Comunales, y por otro tenemos que ir creando e investigando nosotros mismos las formas más adecuadas de organización", expresa Orellana.

¿Qué factores demuestran que los Cordones Industriales significan poder popular?

El que responde es Carlos Aguilar, dirigente del Cordón Vicuña Mackenna: "El Cordón es un germen de poder popular en la medida que la clase no tiene otras organismos en este momento, donde sean los trabajadores los que estén determinando el qué hacer para avanzar en la construcción del socialismo en Chile. Cuando los trabajadores se plantean y logran el paso al área social de algunas empresas, o impulsan o implantan soluciones directas para resolver el desabastecimiento, tales como la canasta popular y los Almacenes del Pueblo, ello significa que con sus movilizaciones y con la organización de Cordones rompen con toda la burocracia, rompen contra la organización patronal, se están transformando en un organismo de poder dual, en un organismo que tiene la fuerza suficiente para ejercer el poder popular en ese sector y frente a ese problema determinado".

¿Pero hay conciencia general entre los trabajadores de que los Cordones representan políticamente un poder popular?

"Es una cuestión que se va desarrollando. La organización que se va dando la masa en cada sector, demuestra la capacidad y la conciencia que tiene de su propia fuerza, de lo que es capaz la clase organizada. En la medida que los Cordones y los Comandos son organismos nuevos todavía, no puede pretenderse que todos los obreros y trabajadores tengan conciencia de que esos organismos son poder popular. Eso se está demostrando a los ojos de los trabajadores, día a día, y depende de la actividad misma que desarrolle el Cordón Industrial".

El dirigente agrega que el acercamiento de los obreros al Cordón Industrial no se realiza siempre por móviles políticos. Por ejemplo, es común que los trabajadores de una fábrica lleguen por problemas reivindicativos a plantearse el paso de la industria al área social. Entonces se ligan a la lucha del Cordón Industrial de su zona, porque ven en esa fuerza la posibilidad de integrarse al control y dirección de la empresa.

En síntesis, de esta breve encuesta entre dirigentes de Cordones y Comandos, se puede concluir que estas organizaciones están activadas y tienen plena vigencia entre la masa laboral y los pobladores. Entre estos últimos alcanzan pleno auge nuevas organizaciones comunales surgidas como respuesta al mercado negro, tales como el Comando Provincial de Abastecimiento Directo.

Su influencia crece día a día entre la clase obrera. Se legitiman como instrumentos permanentes de agitación y lucha, especialmente en las coyunturas críticas frente a la burguesía. Afianzados los Cordones, los sectores obreros entran a desarrollar ahora con más fuerza la organización de los Comandos Comunales, que cobra especial interés para ellos como respuesta a la segunda escalada sediciosa desatada por la burguesía en abril, similar a la de octubre pasado.

LA RELACIÓN DEL DIRIGENTE CON LA BASE

"Un Cordón Industrial viene a ser el organismo que activa y coordina la lucha de los trabajadores industriales en la base misma", explica a PF el presidente del sindicato obrero de la Maestranza JEMO, Manuel Alvarez Rojas, que es uno de los dirigentes sindicales que impulsan el Cordón Industrial O'Higgins.

El caso de la Maestranza JEMO (Gorbea 2555, 76 trabajadores) es un caso típico de industrias intervenidas por el Estado gracias a la presión de los propios trabajadores. Su intervención se decretó el 7 de noviembre del año pasado después de 42 días de paralización y toma. El propietario de la industria, Juan Martínez Oyarzún, ex candidato a regidor del partido Nacional, había despedido 4 obreros. La asamblea de trabajadores consideró que la cesantía era una maniobra para boicotear la producción de la maestranza cuya producción está destinada en un 80 por ciento al mineral de cobre de El Teniente. JEMO —cuyo capital real es de unos 35 millones de escudos, declara una cifra mucho menor —, produce estructuras metálicas, betoneras, winches, tolvas de volteo y maquinaria para la construcción.

El interventor —con el cual los obreros mantienen buenas relaciones— es el socialista Carlos Morales Cubillos, que fue director de una escuela en Conchalí. Funciona un consejo de administración ("con fallas pero funciona") en el cual el 60 por ciento son obreros. El presidente del sindicato, Manuel Alvarez, advierte: "Tenemos necesidad de recibir educación para administrar las empresas. Las debilidades de los obreros en ese sentido se justifican porque nunca habíamos tenido participación. Pero así y todo, no se ha hecho sentir para nada la ausencia del patrón".

LA CONCIENCIA QUE AVANZA

Manuel Alvarez Rojas, que es simpatizante del PS, señala que el nivel de conciencia revolucionaria va en aumento en la masa. "Desde luego, dice, los dirigentes sindicales tenemos ahora mayor libertad para exponerles a los compañeros la necesidad de ir en apoyo de los obreros que estén en conflicto o con problemas. Se desarrolla la solidaridad de clase. Si los trabajadores tienen participación en el manejo de las empresas, además, pueden determinar tal o cual decisión que vaya en ayuda de sus compañeros de clase. Hemos visto también cómo los compañeros van interesándose en los problemas políticos. Y eso, lógicamente, es muy bueno, está muy bien. Me acuerdo cuando llegué a la Maestranza JEMO, hace dos años. Los compañeros nunca habían ido a una huelga. Cuando recibían cartas de otros sindicatos pidiéndoles solidaridad, decían: ¿por qué vamos a ayudar a estos gallos si ellos no nos han ayudado nunca a nosotros? El tema principal de las conversaciones era el fútbol o se hablaba de otras cosas así, de los temas que a los patrones les interesa que conversen los obreros para que se distraigan de sus objetivos de clase. Pero cuando tuvimos nuestra primera huelga, en 1971, los compañeros empezaron a ver con claridad que el patrón era su enemigo. Luego vino una segunda huelga con toma de la industria, en 1972, y finalmente el paro que llevó a la intervención de la maestranza. Para entonces los compañeros tenían ya un buen nivel de conciencia que no ha cesado de aumentar. Los trabajadores vieron que las cosas se obtenían luchando, que era solamente la lucha la que podía darles un mejor nivel de vida para ellos y sus hijos. Ahora la mayoría de los compañeros están conscientes que es bueno que otros obreros de otras industrias también luchen y están dispuestos a entregar su solidaridad activa. Nosotros entendemos que en esto consiste el avanzar hacia la conquista del poder. Por eso, estimamos que la única forma que el proceso avance es luchando, tomando real conciencia de lo importante que es para la clase obrera un proceso revolucionario".

¿No cree Ud. que es razonable la crítica que algunos sectores de izquierda formulan en el sentido de que determinadas movilizaciones de la clase trabajadora dañan al gobierno de la UP y al proceso mismo?

"No lo creo. Creemos, por el contrario, que el gobierno se fortalece en la medida que los trabajadores vayan tomando poder y tomar poder significa ir rescatando de manos de la burguesía el poder económico y el poder político. Con una base social movilizada, consciente que con firmeza vamos avanzando en este proceso, la fuerza del gobierno aumenta considerablemente, lo vuelve invencible. Hay que recalcar otra cosa, cuando los trabajadores nos movilizamos es para combatir reales injusticias provocadas por la burguesía. Desde ese punto de vista, consideramos que no es crearle problemas al gobierno intentar solucionar nuestros problemas en la base misma. Lo que a veces ocurre es que compañeros dirigentes de la CUT, por su falta de contacto con la base, llegan a acuerdos a muy alto nivel con los cuales la masa no se siente interpretada. Entonces se producen esas criticas que Uds. señalan. Muchas veces hay disconformidad en la base con decisiones que no han sido consultadas con la masa. En los Cordones Industriales, por ejemplo, tratamos de suplir esa falta de contacto que, objetivamente se produce entre los dirigentes de la CUT y la base. En los Cordones participamos dirigentes sindicales de base. Nuestros sindicatos están, a la vez, afiliados a las respectivas federaciones y a la CUT. Pero los Cordones Industriales están demostrando en la práctica que son instrumentos que recogen con mayor agilidad las iniciativas que surgen en la base y que sirven para crear conciencia y mantener movilizada a la clase obrera. Es muy importante, por ejemplo, la tarea que cumplen los Cordones en la solidaridad activa entre distintos sectores de trabajadores".

¿Y cuál es en su opinión el papel que están llamados a cumplir los Comandos Comunales de Trabajadores?

"Bueno, allí participa no sólo la clase obrera. También los pobladores, los estudiantes, las dueñas de casa, etc. Son organizaciones que surgieron por iniciativa de las masas durante el paro de octubre del año pasado. También permiten ir consolidando y avanzando en el proceso que llevamos hacia el socialismo. Es fundamental que en esa lucha exista una comunicación directa entre los obreros, pobladores, estudiantes, empleados, etc. Es gente que tiene las mismas necesidades y los mismos problemas. La unidad es la que fortalecerá estas organizaciones, como los Comandos Comunales y los Cordones, para abrir camino al proceso".

MÉTODO CORRECTO DE GANARSE A LAS CAPAS MEDIAS

¿Cuál cree Ud. es la manera correcta de ganarse o de neutralizar a las llamadas capas medias de la población?

"Bueno, le puedo contestar en base a la experiencia que hemos tenido en la Maestranza JEMO respecto al trato con los técnicos que, justamente, pertenecen a las capas medias. Cuando se produjo la intervención de la empresa, algunos compañeros planteaban que había que despedir a los técnicos, veían en ellos a los verdugos que los habían perseguido y hostilizado cuando el patrón dominaba la empresa. Hubo que explicarles pacientemente a esos compañeros que era necesario que esos técnicos continuaran trabajando porque nosotros no estábamos capacitados para sacar el asunto adelante. Pues bien, todos ellos han seguido en la industria, salvo un ingeniero que se retiró para tomar otro trabajo. En base a nuestra experiencia directa, pensamos que la manera de ganarse a las capas medias es conquistando mayor poder para la clase obrera. No es a través del halago o de las concesiones como se obtiene el apoyo de esos sectores. Cuando los técnicos ven que los obreros van adquiriendo poder, tomando la dirección del proceso, ellos van dando su apoyo a la clase obrera que es la que dirige. No creo, repito, que el método correcto de ganarse las capas medias sea mediante halagos o dándoles interminables garantías. En nuestro caso, los técnicos comprobaron que sus intereses eran los mismos de los obreros y éstos comprendieron que habla que respetar profesionalmente a los expertos que deciden apoyar el proceso. Pero —hay que ser exactos— respetarlos no significa entregarles la dirección de las industrias. La dirección la tiene la clase obrera".

LAS FALLAS QUE EL OBRERO ADVIERTE EN EL GOBIERNO

Sectores de trabajadores formulan críticas al gobierno al margen del apoyo que le brindan. ¿Cuáles son las críticas que Ud. haría?

"Creo que falta más firmeza con el enemigo de clase. Hay también incomprensión de parte de algunos funcionarios respecto a las luchas que libran sectores de la clase obrera. A nosotros nos costó más de 40 días obtener la intervención de la industria. Hasta ahora la situación de la Maestranza JEMO, que produce elementos vitales para la minería del cobre, es inestable. Después de cinco meses de intervención, la Contraloría dictó una resolución disponiendo que la empresa debía ser devuelta al patrón. Los trabajadores acordamos por unanimidad no acatar el dictamen de la Contraloría. Ya habíamos comprobado que la industria caminaba lo más bien sin el patrón. En ningún caso podíamos volver atrás. Nuestra posición se la hicimos saber a las autoridades de gobierno; les dijimos que no acatábamos la orden de la Contraloría y que seguiríamos trabajando ya que estábamos, en esos momentos, produciendo elementos para el horno de reverbero de El Teniente. Era importante para el país que nosotros no paralizáramos. Pero nos sorprendió la posición de algunos compañeros de la burocracia al tratar nuestro problema. Tenían temor de la Contraloría, de las leyes, de los reglamentos. Así lo comprobamos en el Ministerio del Trabajo y en el Servicio de Cooperación Técnica, por ejemplo. A nosotros nos parece que eso está mal. Los funcionarios del gobierno no deberían tener ningún temor de echarle para adelante cuando los trabajadores los respaldan y están decididos a luchar. Mal hacen esos funcionarios en no tomar en cuenta la opinión de los obreros que son la base del gobierno. Cuando se dice que los trabajadores tienen participación en este gobierno y, aun más, que este es el gobierno de los trabajadores, que no se diga por puro decirlo sino que se actúe en forma consecuente. Participación significa ser tomados en cuenta y si los obreros respaldan el paso al área social de empresas que no sólo por su tamaño sino también por su producción son estratégicas, el gobierno debe escuchar ese planteamiento y apoyar la lucha de los trabajadores. En el caso nuestro, sabemos que el Sindicato de Empleadores Metalúrgicos va a seguir presionando a través de su comadre, la Contraloría, para que la maestranza sea devuelta al patrón. Pero los obreros, desde ya, le contestamos que jamás esa industria volverá a control del capitalista".

"Otro problema que inquieta a la clase obrera, es la distribución. La distribución, en especial de alimentos, debe ser directa, tal como había empezado a hacerse en el paro de octubre. Usando los sindicatos y otros organismos de masas, controlados por el pueblo, debe llevarse adelante la distribución equitativa y justa. Fue realmente torpe la medida del ministerio de Economía de dejar sin efecto la política de trueque entre industrias que se estableció en octubre. Si los trabajadores somos los que producimos, lo justo es que seamos beneficiados directos en la distribución a precios oficiales de los productos que van al mercado. No puede ser un privilegio de ricos, por ejemplo, el comprar un refrigerador u otro artefacto de la línea blanca. Esos artículos deben estar al alcance de la clase trabajadora a costos que estén de acuerdo con los ingresos de los obreros y no de los magnates. En la distribución de alimentos, creemos que hay fallas que se producen a nivel de comerciantes integrados a las JAP. Al escapar un poco al control de la masa, roban en dos aspectos: en el peso y en el precio. Nada más justo que la distribución de alimentos se haga en forma directa, controlada por los organismos de trabajadores; que personas honradas se hagan cargo de esto, que sus procedimientos estén a la luz pública, que se coloquen listas de precios oficiales y que se hagan respetar. Hay que decir claramente que existe gran inquietud en la base por este problema de la distribución".

LA EXIGENCIA DEL ABASTECIMIENTO DIRECTO

"No podemos más. Somos más de medio millón de familias en Chile reclamando abastecimiento directo". La advertencia se insertó en la convocatoria suscrita por el Comando Provincial de Abastecimiento Directo, para la concentración de pobladores del pasado 25 de abril en Plaza Bulnes.

La plataforma de lucha de la organización apunta a cinco exigencias básicas: la creación de la Central de Compras y Distribución de toda la producción alimenticia; el paso al área social de todas las grandes industrias de alimentos; la expropiación de todas las distribuidoras privadas; la expropiación de los predios de cuarenta hectáreas —a puertas cerradas y sin reserva—; el control por las organizaciones de pobladores de la distribución; el fortalecimiento y el reconocimiento del Comando Provincial de Abastecimiento Directo, y, finalmente, la formación de Almacenes Populares en cada sector, campamento o población.

EN LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

El germen del actual Comando Provincial de Abastecimiento Directo fue un modesto comando nacido en el sector "Áreas Verdes" de Las Condes, en octubre del año pasado y como reacción popular frente al paro patronal.

Los campamentos vecinos fueron convergiendo hasta que se unieron los primeros siete, formándose primero tres comandos locales y finalmente un comando comunal. Los panfletos de propaganda para la formación de este último registraban esta primera y significativa frase: "En el seno de la burguesía se crea el primer soviet de abastecimientos".

La idea saltó de lugar en lugar y la organización de los pobladores se tornó cada vez más férrea. Una primera concentración en Lo Barnechea y un primer acto público en el Estadio Chile dieron una medida del nivel y amplitud que adquiría la organización. Al Comando Comunal se integraban pobladores de todos los colores políticos. Superada la crisis de octubre, el problema osciló hacia una solución mediatizada, pero el 9 de enero hizo nuevamente crisis. Ese día, delegados de doce comunas representando unas veinte mil familias, se tomaron la Distribuidora Nacional, exigiendo participación directa en la distribución de alimentos. El mismo 9 de enero se realizó al calor de esa toma una elección provincial, por voto secreto, de 24 dirigentes (titulares y suplentes). De doce comunas integradas nacía el Comando Provincial, con un ejecutivo de cinco miembros encabezado por Luis Cáceres, el primer poblador que había llamado a la organización. La primera batalla que se propuso el Comando Provincial fue el abastecimiento quincenal.

Hoy, a casi ocho meses de su fundación, el mismo Comando abastece a 136 mil familias, en tanto otras sesenta mil esperan incorporarse. La acción se extendió a los Cordones Industriales y la iniciativa viajó a sectores campesinos.

En Santiago empiezan a nacer organizaciones que agrupan varios sectores, incluida la Cuarta Comuna, donde se opera por grupos de diez manzanas. Los encargados adquieren las mercaderías en DINAC, cargan y descargan, distribuyen y controlan. Muchos de ellos han debido incluso abandonar sus trabajos para cumplir estas faenas. Sin embargo, existe conciencia que el abastecimiento de su grupo es fundamental y prioritario. El Comando Provincial entrelaza su acción, en muchos sectores, con las Juntas de Abastecimientos y Precios (JAP). Unos y otros están de acuerdo en la necesidad de una Distribución única. Un primer cálculo indica que dentro de poco se integrarán un total de cinco mil dirigentes. Los próximos pasos serán una reunión plenaria de dirigentes y un congreso provincial

DIALOGO CON PF

PUNTO FINAL dialogó con el presidente del Comando Provincial, Luis Cáceres, y los dirigentes Lenin Cruz, Humberto Eduardo Díaz Díaz y José Zambrano. Durante casi una hora y media ellos expusieron en una conversación que transitó desde los problemas y escollos a su labor, hasta sus objetivos fundamentales y sus puntos de vista.

En el sustrato de la conversación estuvo siempre presente la necesidad de que el gobierno se apoye en las masas en la búsqueda de soluciones al problema de abastecimiento. y que éstas actúen con conocimiento de las razones — nacionales y externas— que lo dificultan.

Punto prioritario para ellos es la creación de la Central de Compras y Distribución de toda la producción alimenticia. Dijeron:

"Mientras no se forme esta Central de Compras de todo lo nacional y de todo lo que se importa, y ella abastezca a los Almacenes Populares y a los comerciantes que quieren trabajar con las organizaciones poblacionales, no habrá solución para el problema. Al mismo tiempo, ¡la tarjeta va! Debe ser una tarjeta de control de abastecimiento, no de racionamiento. Nosotros no le tememos a lo que la derecha llama la "tarjeta negra" o la "tarjeta maldita". No le tenemos miedo al racionamiento porque siempre hemos vivido racionados de dinero. Si podemos aprovechar la estructura capitalista, la aprovechamos y si no, la cambiamos".

El control surge como una medida urgente para eliminar el mercado negro, el principal enemigo del abastecimiento popular. El mercado negro juega un doble papel para la burguesía; la fortalece políticamente y la enriquece. Nuestros entrevistados dicen:

"Ellos se hacen millonarios y al mismo tiempo se fortalecen políticamente utilizando el mercado negro. Hay familias cuyos miembros mantienen negocio en distintas poblaciones y se intercambian los productos".

El mercado negro es, a juicio de estos dirigentes, de tal magnitud que en dos de cada tres poblaciones existe, revendiéndose desde productos en gran cantidad hasta una caja de fósforos, pasando por artefactos eléctricos y otros.

QUE EL GOBIERNO SE APOYE EN LAS MASAS

—El pueblo —acotan— sufre una verdadera psicosis de compra. Nosotros damos una solución, surgida en el pueblo y en apoyo del gobierno. Nuestro temor es que la derecha vaya a aprovecharse de esto. Nosotros no estamos contra el gobierno. Es nuestro gobierno. Nosotros queremos, eso sí, que el gobierno se saque de la cabeza los consejos interesados y escuche al pueblo. A este gobierno le falta apoyarse en las masas. Insistiendo en el tema, acota Luis Cáceres: —Algunos ministros ya no son trabajadores. Lo fueron, sí, hace muchos años. Además en todo esto se parte de un error. Se programa para diez y medio millones de habitantes. Todos sabemos que son más porque el censo dejó miles y miles sin encuestan

En torno a la "canasta popular" los planteamientos contienen algunos aspectos críticos.

—Debe tratarse —anota un dirigente— de una canasta más flexible. No puede imponerse una canasta con determinados productos que el poblador no utiliza ni puede pagar. Cito un ejemplo: la canasta que incluye cera y virutilla en campamentos donde el piso es de tierra ...

Los dirigentes del Comando Provincial destacan algunas dificultades surgidas frente a las autoridades y frente a las directivas de partidos políticos de la Unidad Popular.

La queja más generalizada es contra la acción de Carabineros y Dirinco. Señalan que ni los funcionarios de la Dirección de Industria y Comercio ni los efectivos policiales cooperan, ni atendiendo las denuncias, ni exigiendo el cumplimiento de la ley. En el plano de la distribución no han obtenido una entrevista con el general Alberto Bachelet y experimentan problemas en DINAC, especialmente derivados de un rechazo de la gerencia comercial de entregar determinadas cuotas de abastecimiento. En este mes, DINAC informó que el día 9 el Comando había copado sus listas de mercaderías de todo el mes, y ofreció una cuota complementaria que no satisfacía ni en un cincuenta por ciento las exigencias de las poblaciones representadas en el Comando. El abastecimiento está paralizado desde hace quince días y será reanudado cuando se normalice totalmente, es decir, cuando DINAC entregue mercaderías en la cantidad solicitada.

En el plano político, también surgen dificultades". Especialmente —acota un dirigente— por la posición de partidos que son contrarios al abastecimiento directo. El partido Comunista, por ejemplo, está sólo con las JAP y nos presenta como una organización "callampa". Esto es resultado de la política seguida por el ministro Orlando Millas".

A juicio de los dirigentes, las JAP como toda organización nacida de la superestructura tiene fallas y origina, en algunas partes, determinados vicios. El control de la distribución no es tan efectivo y ello favorece también acciones de mercado negro.

Los problemas anteriores, empero, aparecen para los dirigentes como manifestaciones de un trasfondo bastante más grave y que es el problema de desinformación y, por ende, de negar posibilidades a los grupos poblacionales de conocer las razones del desabastecimiento y la necesidad de combatir el mercado negro. En el fondo la necesidad de tomar conciencia y organizarse para llegar a la toma del poder. Tal como surge para ellos la necesidad de que el gobierno se apoye en las masas y no en las superestructuras, emerge la necesidad de que dé conciencia política para actuar.

Las críticas más ásperas se reservan a la necesidad de una política adecuada de los medios de información. —Esa herramienta —acotó Cáceres— está siendo utilizada con habilidad, con mucha habilidad, por la derecha. Ella crea confusión, una confusión increíble en las, masas populares. Confusión frente a determinados problemas, que son extremadamente graves".

EL BOICOT A LAS EMPRESAS REQUISADAS

Los trabajadores de la Sociedad Anónima, Comercial e Industrial Salinas y Fabres (SALFA), empresa que fue requisada durante el paro patronal de octubre, están comprobando la necesidad objetiva que existe de avanzar en el área social de propiedad.

Algunas empresas privadas que proveen a SALFA de materias primas, están boicoteando para cerrar los canales de abastecimiento y dificultar el trabajo normal en esa firma. Es el caso, por ejemplo, de la Compañía de Petróleos de Chile (COPEC), que proporciona lubricantes indispensables en los trabajos de mantenimiento y montajes que se hacen en la planta de SALFA.

Los empresarios Salinas y Fabres constituían uno de los clanes financieros más poderosos del país, vinculados al negocio de las importaciones, la construcción y los servicios automotrices, esto último en la empresa S.A.C.I. Salinas y Fabres (SALFA).

Esta firma fue requisada a raíz del paro patronal de octubre y a petición de los propios trabajadores. Además, los empresarios poseen diversas compañías subsidiarias, dentro y fuera del país, a través de cuyas operaciones hacen enormes ganancias en el área del dólar y de la especulación.

Durante el paro patronal de octubre se inició en el interior de SALFA una batalla entre empresarios y trabajadores, que están ganando estos últimos a pesar de las vallas judiciales que se apresuraron a levantar magistrados obsecuentes con la burguesía. En noviembre de 1972, los tribunales dictaron sus famosas "medidas precautorias" contra los interventores de SALFA, tal como han hecho en otras empresas requisadas. Esas medidas judiciales impiden prácticamente operar a los interventores y persiguen asfixiar financieramente a las empresas sometidas a requisición. En el caso de SALFA los patrones, además, se querellaron criminalmente y los tribunales dieron la orden de aprehensión del interventor Rodrigo Quijada (abogado y escritor socialista), y de desalojo de los obreros. Considerando que SALFA no es una empresa productora de bienes, era bien poco lo que les quedaba por hacer a los nuevos administradores, teniendo en cuenta la magnitud de las medidas judiciales precautorias decretadas que impedían todo tipo de actividad comercial.

Sin embargo, los trabajadores no estaban dispuestos a tolerar el regreso del clan Salinas y Fabres. Además, el equipo de interventores formado por Quijada, Bernardo Clerc (ingeniero comercial) y Fernando Álzate (abogado), estaba capacitado para dar la pelea. Quijada y Álzate se habían especializado en problemas del área social y de medidas precautorias, y Clerc es un técnico en materias económicas y financieras.

La batalla judicial en torno a SALFA se ha dado con bastante violencia, pero al cabo de seis meses los empresarios se están cocinando en su propia salsa. Sin jueces cómplices, los trabajadores de SALFA han obtenido ahora la concesión de duras medidas judiciales precautorias contra la empresa SALFA-Vergara y tienen a sus gerentes al borde de la cárcel, acusados de graves delitos y fraudes.

El manejo administrativo-financiero, entretanto, ha sido eficaz. En el mismo período se ha cumplido un contrato con la CORFO, en tiempo récord, de armaduría, mantención y distribución de cosechadoras agrícolas. Se ha ido superando un pasivo muy alto que tenía la empresa a la fecha de la requisición. Al ser intervenida, SALFA contaba con 15 millones de escudos en deudas y sólo 4 millones de escudos en caja. Hoy su pasivo alcanza a menos de Eº 10.000.000 y tiene contratos para el período 1973-74 del orden de los 50 millones de escudos.

En SALFA los trabajadores han ido estructurando mecanismos de participación. Cuenta con un consejo de administración, comités de producción y demás mecanismos para hacer efectiva la participación de los doscientos trabajadores. Incluso las relaciones internas en la empresa han cambiado en tal forma que recientemente el sindicato de empleados y obreros les entregó dos millones de escudos a los interventores para que pudieran afrontar los obstáculos puestos por los patrones a la marcha de la empresa.

Claudio Arce, presidente del sindicato de SALFA, dijo a PF: "Este hecho es novedoso y posiblemente no tiene parangón en la historia sindical chilena. Está probando que más allá de los transadores de siempre, se ha ido gestando en la clase trabajadora una verdadera convicción acerca del contenido del proceso. Los trabajadores de SALFA tienen alta conciencia política, coraje revolucionario y espíritu de sacrificio".

Los interventores de la empresa, asimismo, procuran ponerse a la altura de la conciencia de los trabajadores. No cobran sueldos aun cuando dedican más de diez horas diarias a los problemas que presenta la empresa. El dirigente Claudio Arce añadió: "La actitud, entonces, de los trabajadores de SALFA, de enfrentar a los empresarios sin vacilación, es el resultado, en parte, de esta abnegada posición de los interventores. En una época en que el cuoteo determina la aparición de interventores voraces, que han desvirtuado muchas veces el sentido político que tiene la intervención, el ejemplo que dan los interventores de SALFA, radical uno y socialista el otro, permite mirar con optimismo esta experiencia y confiar en que las excepciones finalmente se conviertan en regla general".

Los trabajadores de SALFA están porque se avance sin ninguna vacilación en la constitución del área social y porque el gobierno muestre mano dura con los empresarios que obstaculizan y boicotean la intervención o requisición de empresas.

OTRA FABRICA PARA EL PUEBLO

"Hemos sido catalogados de ultraizquierdistas y de estar aliados con la ultraderecha. Eso es una ofensa a la clase obrera y a las organizaciones que nosotros nos estamos dando. Si se nos trata de ultraizquierdistas es porque hay gente que no quiere ir adelante, hacia la conquista del poder".

Esto piensa José Riquelme, secretario del sindicato de la Industria Nacional de Pistones (INAPIS), requisada según decreto aparecido en el Diario Oficial de 25 de abril.

Durante 17 días, los 60 obreros y empleados de la fábrica mantuvieron la industria en su poder exigiendo el paso al área social. INAPIS proveía de pistones al mercado negro. La vinculación de su dueño, Carlos Sanhueza Corvalán, con el mercado negro era muy directa: Sanhueza posee una distribuidora de repuestos: COPROA. Allí se vendían parte de los pistones producidos por los trabajadores, sin boleta, a un precio aproximado de diez mil escudos.

La presión de los trabajadores fue decisiva en la solución del conflicto. La CORFO había planteado el área mixta para la empresa. Esta alternativa fue rechazada por los trabajadores. INAPIS es la única industria que fabrica pistones en el país. Las condiciones propuestas por CORFO para el área mixta, según los trabajadores, entregaban garantías y ventajas al propietario actual, y sin embargo no daban ninguna confianza a los trabajadores. CORFO invertía un millón de dólares en ampliación de la planta y compraba el 60% de las acciones.

"A nosotros eso no nos dio ninguna confianza, porque no hay para que premiar a los que han estado dedicados al boicot y al mercado negro, ampliándoles la empresa y comprándoles sus acciones", dice el presidente del sindicato único de empleados y obreros, Luis Navarro. La requisición fue anunciada por el Subsecretario de Economía y el Intendente de Santiago, a los trabajadores, una hora después que, con el apoyo del Cordón Cerrillos cortaron el camino a la altura de la industria y levantaron barricadas en el sector. "Nosotros recurrimos a eso porque sabemos que es la única forma que se actúe con rapidez. En general, las decisiones se demoran mucho en salir del gobierno. Las autoridades le dan mucha cancha a la reacción para que haga su juego. Por eso nosotros creemos en el poder de los Cordones, de las organizaciones que se dan los trabajadores para enfrentar a la reacción y hacer realidad sus aspiraciones. Aquí nosotros ya lo hemos visto: no hay fuerza si uno no se apoya en sus hermanos de clase. Todas las requisiciones que se han hecho aquí han sido con el apoyo y la movilización del Cordón Cerrillos", agrega Navarro.

BOICOT PATRONAL

INAPIS produce quince mil pistones mensuales (repuestos para los motores nacionales e importados). Sin embargo, en manos de su dueño la producción iba sin duda a descender considerablemente, pues en el último mes se habían paralizado varias líneas de producción. Se eliminaron también de la producción trabajos que se efectuaban para otras industrias de repuestos automotrices y también para la línea blanca.

Los obreros de INAPIS estaban en la "batalla de la producción" y, según las cifras entregadas en 1972, la producción de pistones había aumentado en un 60%. Sin embargo, este año los trabajadores comenzaron a sentir que ese esfuerzo no tenía ningún sentido, ya que estaban convertidos en simples proveedores del mercado negro. La empresa, entretanto, declaraba pérdidas y solicitaba créditos que no se utilizaban en inversiones para la industria ni en la misma empresa.

Por eso, la lucha de los trabajadores, no termina con la requisición: "Nosotros ahora entramos a preocuparnos de otro problema: de la distribución de nuestro producto", expresa Navarro. Y agrega: "No permitiremos que nuestra producción vaya a dar al mercado negro. Cualquier sistema que nos propongan en CORFO, lo vamos a estudiar primero, y sólo lo vamos a aceptar si nos da garantías de que efectivamente se está llegando al consumidor". Los obreros plantean que la distribución se haga a través de DISTRA (requisada el mismo 25 de abril) y de ENARA (Empresa Nacional de Distribución de Repuestos Automotrices), para eliminar el monopolio que tenían las firmas particulares. DISTRA fue requisada gracias a la presión de sus trabajadores que mantuvieron un conflicto de 45 días.

Desde el primer día de la intervención de INAPIS, los trabajadores se reunieron con el interventor, Sergio Ruiz Labra, para planificar la futura marcha de la industria y exigir el cumplimiento de sus condiciones respecto a las personas que deberían ocupar los cargos de contador y administrador. Con las ganancias (que nunca se invirtieron en la misma industria), los trabajadores quieren ampliarla con el propósito de abastecer todo el mercada nacional con líneas originales, y producir también para la exportación, considerando que en el área subregional andina no existe otra fábrica de pistones.

MÉTODOS DE LUCHA

Los trabajadores paralizaron sus faenas el 9 de abril, por acuerdo unánime. Hacen hincapié que entre ellos no hay ningún partido organizado que los dirija, pero tienen una permanente militancia revolucionaria en organizaciones de masa, como el Cordón Cerrillos, al que pertenecen desde que comenzó a funcionar. Exigían la requisición de la industria y su paso al área social por las siguientes razones:

1) El dueño estaba paralizando la industria (varias secciones sin funcionar) y sólo producía las líneas de pistones que resultaban más comerciales.

2) Al mismo tiempo, mantenía una distribuidora privada que le permitía encubrir un mercado negro de pistones. Juegos de estas piezas que tenían un valor de 1.200 a 1.500 escudos eran vendidos a 8 y 10 mil escudos. En consecuencia no había pistones en el comercio, a pesar que los trabajadores elevaron la producción de este año en aproximadamente un 60%, en relación a 1971.

3) Incumplimiento del acta de avenimiento acordada con el sindicato: —el patrón nunca depositó los fondos de indemnización en Ahorromet (2% sobre los sueldos).

—Atraso en los pagos de sueldos y salarios porque la "industria estaba quebrada". Los trabajadores sabían que esto era falso, por el aumento de la producción y el alza de precios.

—No se entregó ropa de trabajo a los obreros (zapatos y overoles).

Esta situación se prolongó casi seis meses. El sindicato hizo las denuncias respectivas al ministerio de Economía y a la CORFO. Pero como no hubo reacción decidieron ir a la huelga, y posteriormente a la toma de caminos que precipitó la intervención de la empresa.


PODER POPULAR EN LA TOMA DE CONSTITUCIÓN

La clase obrera, plenamente convencida de su misión histórica y con la heroica resolución de llevarla a cabo, puede reírse de las rudas invectivas de los caballeros de la pluma y del tintero, y de la hipócrita protección de los doctrinarios burgueses, que hacen gala de sus necias vulgaridades con el tono sibilino de la inefabilidad científica.

Carlos Marx
(Manifiesto del Consejo General acerca del movimiento de la Comuna) .

Por HÉCTOR SUÁREZ BASTIDAS,
enviado especial

El martes 10 de abril se dio en el balneario de Constitución una expresión de alto nivel de conciencia en la lucha de los trabajadores, cuando, a través de la toma de la ciudad bajo conducción del Comando Comunal de Trabajadores, la población obtuvo el cumplimiento de sus justas aspiraciones. La ciudad permaneció dos días controlada totalmente por el poder popular, en una experiencia planificada y dirigida por la clase obrera que triunfó sobre la inoperancia burocrática y el reformismo.

La toma de Constitución no tuvo orígenes "espontaneístas" ni constituyó una acción de las que la burguesía ha dado en llamar de "ultraizquierdismo". Obedeció a la acumulación de problemas, situaciones aflictivas y franca indiferencia de las autoridades, incapaces de alcanzar soluciones. Esto colmó la tolerancia de los pobres del campo y de la ciudad y los llevó al cuestiónamiento del aparato estatal de la burguesía.

En la toma de Constitución quedó evidenciado que el sentido de clase y el nivel de conciencia política alcanzados por las masas —más allá de anhelos economicistas o reivindicacionistas—, les otorga plena capacidad para sobreponerse a "los caballeros de la pluma y del tintero", el burocratismo.

Los graves problemas de vivienda, abastecimientos y corrupción administrativa motivaron al pueblo a tomarse la Gobernación y la ciudad.

El movimiento venía gestándose desde hace tiempo. En el invierno de 1972 alrededor de 150 familias debieron ocupar unos sitios abandonados. Así lo exigió la carencia de viviendas para los sectores populares en una ciudad balneario, donde el 60 por ciento de las casas pertenecen a la burguesía, que las mantiene abiertas sólo en verano.

Otro 30 por ciento de las viviendas es ocupado por residentes permanentes, dedicados al comercio o actividades que permiten buen vivir. El 10 por ciento restante margina de toda posibilidad habitacional al grueso de la población", constituida por trabajadoras. Las 150 familias que se tomaron los sitios, para instalar sus precarias viviendas, generaron el campamento "Vietnam Heroico".

La gobernadora María Tejos San Martín, militante del API, en más de dos años no prestó oídos a los requerimientos de los sin casa. Una vez producida esa primera toma de sitios, la Gobernadora dejó a su suerte a los pobladores. Incluso dio su anuencia para que los veinte dirigentes del movimiento fueran demandados por "usurpación" y más tarde encargados reos. Paralelamente, la escasez de abastecimientos y el imperio del mercado negro golpearon más rudamente a los consumidores proletarios y en particular a los sin casa. Esta situación tampoco alteró la placida e indiferente vida en la Gobernación.

Constitución tiene 25 mil habitantes. Hay 2.500 trabajadores permanentes de CELCO ("Celulosa-Constitución") que construyen la planta principal de ese gran complejo, otros centenares de obreros laboran en las faenas del puerto, construcción del muelle Maguellín, caminos para la planta y alrededor de 500 obreros se desempeñan en aserraderos y astilleros. Para gran parte de esta población proletaria permanente en la ciudad-balneario de la burguesía no había viviendas. Por otra parte, el comercio —con descarado amparo de la autoridad— impuso la especulación y el acaparamiento como rutina, mientras los "compadrazgos" entre funcionarios fiscalizadores y comerciantes anulaban toda posible acción en favor de los pobres.

Dentro de ese marco de "realidades locales, el 21 de febrero de este año se realizó una Asamblea del pueblo donde se estructuró, por mandato de las bases, el Comando Comunal de Trabajadores. En ese organismo se agruparon los siete sindicatos de CELCO, los pobladores del campamento "Vietnam Heroico" y los muchos más sin casa, los Centros de Madres y otras organizaciones de masas. Ahí surgió la plataforma de lucha que consultaba: a) solución del problema habitacional; b) ataque frontal al mercado negro; c) organización de la "canasta popular" y de los Almacenes del Pueblo; d) pago de "reajustes escamoteados por algunos patrones a los trabajadores; e) solución al problema de los veinte dirigentes de "Vietnam Heroico", procesados por "usurpación".

Ese martes 10 de abril, casi dos meses después del petitorio, la situación se presentaba insostenible.

Nuevamente se reunió la Asamblea del Pueblo, con más de tres mil trabajadores en la Plaza de Armas, entre obreros, pobladores, campesinos, Centros de Madres, militantes del FTR, PS, IC. MAPU. y PR. La masa analizó, discutió y resolvió:

1º. Exigir la renuncia de la Gobernadora y del Inspector de DIRINCO. En caso de negativa, proceder a la toma simbólica de la ciudad.

2º. Reconocer al Comando Comunal de Trabajadores como conductor del movimiento.

3º. Creación inmediata de Brigadas de vigilancia, Abastecimiento, Salud.,Aseo y Organización de Tareas.

4º. Petición al Ministerio del interior para el nombramiento como Gobernador del Secretario del Comando Comunal de Trabajadores, Arturo Riveros, dibujante técnico de CELCO.

5º. Rechazar toda gestión o componenda para mantener en su cargo a la Gobernadora o para la designación de otra autoridad no prepuesta por el Comando Comunal.

La Gobernadora. María Tejos San Martín de Pinochet —militante del API, profesora primaria, casada con otro profesor al cual nombró "Secretario de la Gobernación", cuando asumió el cargo en 1970— rechazó la exigencia de renuncia planteada por el pueblo. Con esta actitud provocó los siguientes hechos inmediatos:

a) Toma de la Gobernación, donde funcionan todos los servicios públicos, y control total de la ciudad;

b) Barricadas en todas las vías de acceso y salida de Constitución. Se bloqueó la linea férrea del ramal Talca-Constitución, a tres kilómetros de la Estación de FF.CC., y los micros inter-comunales fueron detenidos en el puente Maquehua. Se impuso control sobre toda la movilización colectiva;

c) Las Brigadas de Organización y Vigilancia notificaron a los comerciantes de expendios de bebidas alcohólicas, bares y cantinas, el cierre de sus locales y la prohibición de venta de licores, mientras la ciudad estuviera bajo control popular;

d) El comercio de abastecimientos, gaseosas, panaderías y tiendas fue notificado que debía permanecer abierto con atención normal a la población;

e) Las Brigadas de Aseo asumieron sus funciones y las de Vigilancia ejercieron su acción en resguardo del orden;

f) La Asamblea del Pueblo permaneció en la Plaza de Armas y mantuvo el análisis, discusión e información a la masa, junto al Comando Comunal de Trabajadores;

g) La burguesía se encastilló en sus residencias y acató calladamente las resoluciones populares, especialmente cuando observó la organización y responsabilidad de los trabajadores.

En estas circunstancias, el miércoles 11 de abril se recibió desde el Ministerio del Interior la designación de Arturo Riveros, como gobernador subrogante, conforme a la proposición formulada por el Comando Comunal de Trabajadores. La gobernadora titular, María Tejos, se negó a entregar llaves y vehículo de la Gobernación a su reemplazante y se ausentó de Constitución.

El pueblo, consciente de su victoria y del germen de poder ejercido a través de su Comando Comunal de Trabajadores, volvió a sus actividades habituales.

La ciudad fue entregada sin una basura en las calles, ni un vidrio roto o un incidente producido durante los dos días. El gobernador subrogante, Arturo Riveros, en estrecha vinculación con el Comando Comunal de Trabajadores, emprendió las tareas tras las soluciones demandadas por el pueblo.

El jueves 12 de abril Constitución reinició su ritmo de vida habitual. Pero, ahora, con una rica experiencia surgida del movimiento de los trabajadores y que abre en esa zona nuevas perspectivas para las masas.

ANTECEDENTES

En el cuadro precedentemente sintetizado jugaron, además, otros factores para la determinación popular de tomarse por dos días la ciudad de Constitución.

En los últimos días de agosto de 1970 fue marginada del Comando de la campaña presidencial de la UP en Constitución, la máxima dirigente local del API, María Tejos San Martín, que después sería designada gobernadora. Sus actuaciones poco claras confluyeron para que se le alejara de dicho Comando Político, poco antes del 4 de septiembre. Fue por eso que, cuando entró a tallar el "cuoteo" para los cargos públicos, dirigentes locales de algunos partidos de la UP viajaron a Santiago para plantear la inconveniencia del eventual nombramiento de María Tejos como gobernadora de Constitución. Algunas bases políticas de Constitución estaban conscientes que la provincia de Maule había sido habitualmente utilizada para satisfacer apetitos o intereses de tipo caudillista. En esa provincia era algo usual la retribución de favores electorales con prebendas en la burocracia estatal.

Con el triunfo popular se buscó romper esa viciada tradición. Así surgió el acuerdo inicial para que la Gobernación de Constitución fuera asignada al Partido Radical y la de Chanco al API. Sin embargo, el entonces diputado radical (dentro de la UP). Alberto Naudón (después se trasladó a la derecha y logró "permutar" las gobernaciones con el API. La Gobernación de Chanco quedó para un amigo de Naudón y en Constitución fue nombrada gobernadora María Tejos San Martín, del API.

Desde que asumió la Gobernación de Constitución se hizo acreedora a la crítica. No reunía condiciones ni se vinculaba o movilizaba a las bases. Favoreció, desde el comienzo, a pequeños grupos adictos y el grueso de la población quedó marginado de la gestión gubernativa local. Su inoperancia agudizó problemas y abrió grietas en las esperanzas que los sectores populares habían volcado en el gobierno de la UP.

En el invierno del año pasado se gestó el primer movimiento de pobladores que culminó con la toma de sitios, donde 150 familias generaron el Campamento "Vietnam Heroico". El PS, FTR y la IC se plantearon en favor de esos pobladores y de su acción. La gobernadora amenazó con la fuerza pública para desalojar a los pobladores.

Ese invierno fue muy crudo en Constitución. El gobierno debió destinar fondos del 2% constitucional para socorrer a centenares de damnificados por los temporales. La gobernadora entregó "mediaguas" y auxilio solo a su gente incondicional. El grueso de los damnificados careció de toda ayuda oficial.

Las condiciones para los sin casa no variaron al correr de los meses. En septiembre se realizó la ocupación de otros 30 sitios abandonados, por parte de alrededor de 500 familias. Esta nueva toma también fue apoyada por el PS, IC y FTR.

La gobernadora, en vez de procurar soluciones, emprendió una campaña de represalias contra dirigentes y pobladores. Su rencor derivó de que ya era "vox populi" que auspiciaba el mercado negro. Había creado una "central de compras", a través de la cual un grupo minoritario de comerciantes se estaba enriqueciendo sin tasa ni medida. Dirigentes locales socialistas plantearon marginarla del Comité Político de la Unidad Popular y denunciar públicamente sus actividades.

El lunes 9 de abril los dirigentes de los pobladores fueron a la Gobernación. María Tejos los esperaba en su oficina rodeada de carabineros armados con metralletas y bombas lacrimógenas. Pese a la provocación, los dirigentes formularon sus planteamientos. La funcionarla rechazó todo diálogo o entendimiento. Los pobladores sitiaron el edificio, donde, además, funcionan el Juzgado, Tesorerías. Impuestos Internos. Correos y Telégrafos. D1RINCO y otros servicios.

La situación movilizó inmediatamente a los trabajadores de CELCO, del puerto y de los aserraderos. La clase obrera fue en apoyo de sus hermanos pobladores. Alrededor de 3.500 trabajadores paralizaron sus labores y marcharon hacia la Plaza de Armas.

Se reunió otra vez la Asamblea del Pueblo integrada por los trabajadores de CELCO, agrupados en sus siete sindicatos, pobladores, campesinos, trabajadores de forestación militantes del FTR, PS, IC, MAPU y PR y se decidió tomar la ciudad. El Comando Comunal de Trabajadores, por acuerdo de las masas, quedó en la conducción del movimiento. A nivel de Unidad Popular, el PC y el API se plantearon en contra de esta movilización.

El resto de los partidos apoyó la salida de la gobernadora, la toma de la ciudad y la conducción del Comando Comunal para el movimiento.

La Asamblea del Pueblo representó el 95 por ciento de los trabajadores en expresión de repudio y cuestionamiento a la autoridad departamental.

Desde el Ministerio del Interior se confirmó la nominación de Arturo Riveros, Secretario del Comando Comunal, (IC). como Gobernador subrogante, mientras se resolvía el destino de María Tejos.

Arturo Riveros había sido nominado por acuerdo del PS, IC, MAPU y PR, en el Comité de la UP, pero con consulta al Comando Comunal de Trabajadores, que dio el pase requerido. El PC y el API nominaban al mayor comisario de Carabineros, Abdón Gómez Santana.

Cuando el Ministerio del interior comunicó la designación de Arturo Riveros. dirigentes del PS, IC, MAPU, PR y FTR, conjuntamente con el Comando Comunal de Trabajadores, puntualizaron que Constitución "ya no es una ciudad para colocar a cualquier hijo de vecino como Gobernador, sino que se requiere la aceptación popular". Bajo ese predicamento se envió al Ministro del interior una terna encabezada por el subrogante, Arturo Riveros, un independiente de izquierda y un socialista, para el nombramiento de Gobernador en pro piedad.

Si el nuevo Gobernador no surge de dicha terna, existe acuerdo y resolución de ir a otra toma de la Gobernación.

Esta decisión de los trabajadores no podría subentenderse —lo tienen claro— como adversa al gobierno. Ella es sólo resultante de la toma de conciencia de las masas que estuvieron agobiadas por la inoperancia e indiferencia de la autoridad departamental frente a sus necesidades.

En Radio "Constitución" hay una declaración grabada del Intendente, donde reconoce que "todo el movimiento se ha desarrollado en absoluta calma, orden y normalidad". Así desmintió a diarios de la burguesía que hablaron de "terrorismo", "extremistas" y "atentados".

La toma del poder en Constitución —llámese Gobernación— por parte de los trabajadores, demostró que el movimiento fue positivo. El nuevo gobernador, Arturo Riveros, en estrecha coordinación con el Comando Comunal, impulsó trabajos voluntarios (nunca se hicieron anteriormente) y que se iniciaron con la descarga de un carro de harina para las panaderías. Se están organizando las JAP, la "canasta popular" y los Almacenes del Pueblo. En resumen, comenzó a ordenarse una ciudad donde a los trabajadores se les mantuvo marginados y que ahora participan directamente junto a sus organismos de poder, los pobladores ahora visualizan perspectivas de solución. A través de CORMU se activó la expropiación de los sitios ocupados. Los campesinos trazaron un plan de expropiaciones que, en una primera etapa, consulta tres fundos a breve plazo y otros 27, después. Los antecedentes e informes de los pro blemas del agro ya fueron despachados por los organismos respectivos a los niveles superiores de Santiago para resolución.

POBLADORES

Nelson Luna Vera —ex minero, retirado por silicosis— preside el Comité de pobladores "Vietnam Heroico" y el Comando Comunal de Trabajadores. Explicó a PF:

—Los maulinos de Constitución estábamos pagando 1.500 y 2.000 escudos de arriendo por casuchas, con gran sacrificio. Pero los dueños de las casas vieron la oportunidad de especular cuando llegaron los compañeros de CELCO a trabajar en la construcción de la planta. Había sobrepoblación y se carecía de viviendas. Nos echaron de las casas y las volvieron a arrendar en cuatro o cinco mil escudos mensuales. Ciento cincuenta familias quedamos en la calle. El 15 de junio de 1972 los sin casa nos reunimos en el teatro "Los Capuchinos" y acordamos gestionar con sus propietarios la compra de sitios desocupados. Hablamos con los dueños, todos ellos ricos y con casas de veraneo que ocupan o dan en arriendo durante la temporada. Esos propietarios de sitios pelados nos exigieron el pago a razón de Eº 200 por metro cuadrado. Así, era imposible concretar algo. El 19 de junio nos volvimos a reunir a la una de la madrugada. Ya habíamos agotado todas las gestiones y se nos presentó un sólo camino: tomarnos los sitios. Hicimos la primera toma y el Campamento se llamó "Vietnam Heroico". Fue en pleno invierno, bajo lluvia torrencial, con las mujeres, niños y viejos guareciéndose debajo de una fonola o un pedazo de sábana. Dos pobladores murieron ahí mismo de pulmonía fulminante.

PF: ¿Cuáles son los planes o perspectivas inmediatas que se presentan en Constitución después del movimiento popular?

LUNA: En primer lugar, no aceptaremos por motivo alguno la reincorporación de la gobernadora o el envío acá de otro "hijo de vecino", como se rumorea. No aceptaremos que venga nombrado alguien porque sí. Aquí, el pueblo, las masas obreras, campesinos, pobladores, Centros de Madres, militantes de izquierda, ya eligieron SU gobernador, al que vamos a respetar y a apoyar. Es la autoridad que la clase se dio. El Comando Comunal está dispuesto a trabajar con todas las bases de Constitución y también a pedirle al Ministro, compañero Espinoza, el pronto nombramiento en propiedad del compañero Arturo Riveros. Estamos conscientes que él representa realmente a la clase trabajadora y no a grupitos de la burguesía o del "teje-maneje" que se da a veces. Nosotros estamos también conscientes que no vamos a pedirle a nuestro gobierno, por ejemplo, que nos regale las casas o nos trate con paternalismo. Se trata que nosotros podamos ir a la solución de nuestros propios problemas, organizadamente.

—Finalmente, podría decir —concluye el dirigente— que la experiencia de Constitución es histórica dentro y fuera del actual proceso. Demostramos que, organizados a través del Comando Comunal de Trabajadores, se puede activar la solución de problemas. Las masas en trabajos voluntarios, en guerra al mercado negro, en denuncia de la especulación, en distribución directa de abastecimientos, en diálogos críticos y autocríticos con SU autoridad, logran el peso necesario para hacer avanzar este proceso y arrinconar a la burguesía. Aquí lo vimos. La burguesía se atemorizó, se sintió golpeada y acató todas nuestras decisiones sin chistar. También le dimos una lección importante. La burguesía pudo ver que las masas organizadas en torno a su Comando Comunal de Trabajadores son responsables, serias y con alto nivel de conciencia de clase. Por eso, no hubo una pedrada contra nadie, ni un atropello, ni un solo incidente. Se demostró también que el Comando Comunal es una solución y un poder importante.

ANÁLISIS

Alejandro Alarcón, Consejero Nacional de la CUT en representación del FTR, consultado por PF sobre el significado que alcanzó la toma de Constitución, señaló que "para las posiciones revolucionarias la experiencia que ahí se vivió obedece al nivel de conciencia que alcanzó la masa en todo el país con el paro de octubre. El nuevo esquema de organización que se dio en esos momentos tan difíciles en que, incluso, las expresiones políticas no estuvieron a la altura de los acontecimientos para poder responder a aquella ofensiva de los patrones, fortaleció el desarrollo del poder popular".

Para esto se recurrió a la organización que se dieron los trabajadores a partir de octubre y que cobra vigencia una vez más, cuando vemos que los trabajadores se agruparon en torno a su Consejo Comunal, donde no solo participó la clase obrera sino otros sectores, como los pobladores, Centros de Madres, campesinos. Durante esos dos días de Constitución, que nosotros debemos analizar con bastante atención, se vio como la clase obrera y trabajadores en general demostraran un poder real con bastante fuerza. Se vio como ese germen de poder, nacido por la base, se hizo realidad y cuestionó durante dos días a los organismos de poder tradicional y a la burguesía. Así fue como vimos —nosotros también estuvimos allá— implementarse ese poder cuando se ordenó cerrar las cantinas y se señaló cuáles eran los negocios que podían abrir para abastecer al pueblo; al controlar toda la locomoción y al obtener la salida de la gobernadora.

—También significa —indicó Alarcón— que se cuestionó el aparato del Estado y el gobierno debió ceder a esa presión de las masas, ejercida prácticamente a través de su Comando Comunal. Nosotros, el FTR, participamos en las reuniones del Comando y en la gran Asamblea del Pueblo, al finalizar el conflicto. Ahí también pudimos ver a los trabajadores, a las madres, a los niños, a todos, en la gran reunión con voz y voluntad. Veía mos en ellos una expresión de satisfacción por la fuerza lograda a través de la unidad y por el triunfo alcanzado. Creemos que fue una experiencia muy positiva porque los trabajadores se dieron cuenta de su fuerza y la burguesía sintió el peso de ese Comando Comunal de Trabajadores. La burguesía no tuvo capacidad de respuesta y debió acatar las órdenes emanadas del Comando Comunal.

—Para nosotros queda claro, como lo dijimos en la Asamblea —explica Alarcón— que en la mente de todos los trabajadores de Constitución se grabó el significado del Comando Comunal. Los trabajadores se dieron cuenta de la fuerza que tienen. Por eso, pensamos aue frente a cualquier ofensiva que trate de realizar la burguesía en Constitución, los trabajadores van a recurrir rápidamente a esa estructura, a ese organismo que les permite avanzar y consolidar ciertas aspiraciones. Esta experiencia de Constitución significa también una advertencia para los secto res reformistas, para los vacilantes, que no quieren entender que los trabajadores a través de esa organización independiente, autónoma, gestada por la base, son capaces de golpear fuertemente a la burguesía, de elevar el nivel de conciencia de las masas y de unirlas en torno a un organismo que realmente expresa un germen de poder. Nosotros tenemos que apuntar en esa dirección. A fortalecer cada vez más ese poder que se gestó en octubre y que ahora está tomando expresión práctica, en todas las ciudades de Chile.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02