La Izquierda Unida

PUNTO FINAL
Año VII. Nº 183.
Martes 3 de mayo de 1973

Editorial

SANGRE OBRERA

LA sangre de la clase obrera ha sido nuevamente derramada por los mismos que en él período 1964-70. vertieron la de casi cuarenta obreros, pobladores, campesinos y estudiantes. José Ricardo Ahumada Vásquez, de 22 años, obrero de la construcción, militante del partido Comunista, fue alcanzado por balazos que dispararon pandilleros del partido Demócrata Cristiano. El compañero Ahumada Vásquez marchaba en una columna de trabajadores de la construcción que el viernes 27 de abril se dirigía al mitin convocado por la CUT en la Plaza de la Constitución. Se trataba de manifestar el apoyo de la clase trabajadora al gobierno, que desde el día anterior afrontaba graves incidentes callejeros protagonizados por estudiantes y pandilleros fascistas, manejados por los partidos de oposición. Cuando los obreros de la construcción pasaban frente al local del PDC, fueron atacados con cascotes y piedras que les lanzaron desde diferentes pisos. Los obreros reaccionaron en legítima defensa, cubriéndose y respondiendo con piedras. Fue entonces cuando los provocadores hicieron uso de armas de fuego, disparando pistolas y, al parecer, una metralleta. Así cayó el compañero Ahumada Vásquez: luchando contra los agentes políticos de la burguesía, asesinado por quienes ayer en el gobierno y hoy en la oposición han estado siempre al servicio del capitalismo y del imperialismo.

El compañero Ahumada Vásquez no es un mártir sino un combatiente de la clase obrera, caído en una lucha que hoy convoca al conjunto de los trabajadores para aplastar implacablemente a los eternos explotadores y asesinos del pueblo. Este combate en el cual cayó el compañero Ahumada Vásquez, requiere la más firme y amplia unidad de los trabajadores. Necesita crear la más sólida y flexible organización, capaz de responder con prontitud a los distintos niveles y métodos ofensivos y defensivos que exige la lucha de clases. Hace indispensable, por último, el concierto y coordinación de los revolucionarios para guiar a la clase trabajadora a la conquista del poder. La sangre de la clase obrera no puede seguirse derramando en vano. Debe motivar la más enérgica, unitaria y decidida acción de quienes no están dispuestos a permitir que el imperialismo y los capitalistas cieguen la perspectiva revolucionaria en Chile.

PF


Análisis

"LA IZQUIERDA UNIDA JAMÁS SERÁ VENCIDA"

LOS hechos políticos ocurridos en el último período confirman la tendencia —ya analizada en PF— que sitúan en el centro de la preocupación un nuevo intento derechista de bloquear el camino hacia el socialismo.

A falta de un real pretexto unificador, la burguesía se aferró a lo que en un comienzo parecía ser un serio intento del gobierno para cuestionar la hegemonía ideológica capitalista, pero que, a la postre, sólo resultó ser un paso en falso, rápidamente rectificado.

Nos referimos al proyecto para reformar la educación, conocido como Escuela Nacional Unificada (ENU).

Aunque la ENU quedó para las calendas griegas, su fantasma ha servido para aglutinar y poner en actividad a sectores de la burguesía que hasta ahora aparecían fragmentados. Los partidos opositores, la Iglesia Católica, las fuerzas armadas, los gremios patronales, entraron en erupción a un nivel de actividad que amenaza superar el record de octubre de 1972.

Lógicamente, para la burguesía y su aliado exterior, la ENU es apenas un pretexto. Pero consigue un efecto movilizado'' que no logra la oposición a esta o aquella nacionalización, o a tal o cuál requisición o intervención de una fábrica.

La todavía postergada nacionalización de la ITT, por ejemplo, no tendrá a estas alturas defensores que se atrevan a levantar la vista del piso. La misma formación del área social de propiedad —primero anunciada en 243 empresas, luego reducida a 91 y ahora oscilando en 50-no consigue como la ENU poner en tensión todas las capas sociales que la burguesía necesita movilizar para interrumpir el proceso chileno.

El paro de octubre exigió toda una preparación artificial que, aún así, no mostró compactas las filas políticas de la oposición. La Democracia Cristiana, por ejemplo, se incorporó al movimiento cuando éste ya estaba andando y, dentro de él, maniobró para llevarlo a la abrigada caleta del gabinete con participación militar, donde logró arrancar algunas concesiones.

No obstante, esas concesiones no constituyeron la capitulación incondicional que buscaba la burguesía. Las masas trabajadoras siguieron presionando desde la base por avanzar sin transar. El 4 de marzo ese notable esfuerzo popular y la entereza de la clase obrera, se reflejaron en el 44 por ciento que obtuvo la Unidad Popular. La oposición volvió a quedar con mayoría en el Parlamento pero sin los preciosos dos tercios que le permitirían consumar un "golpe de Estado" tan impecable en lo constitucional como en lo inmoral.

ACTIVACIÓN OPOSITORA

Una vez que las fuerzas armadas se despidieron del gabinete, el gobierno dio un paso en la dirección que le indicaba la voluntad de las masas. El presidente de la República y sus ministros firmaron un decreto de insistencia para obligar a la Contraloría a aceptar la intervención y requisición de 41 empresas. Esta decisión, como vimos en la edición anterior de PF, le destempló el ritmo "socialista, democrático y humanista" que traía el PDC y puso frenético al partido Nacional. Fue en ese momento en que se anunciaron medidas para acorralar aun más al gobierno, como la destitución colectiva de los ministros y el bloqueo en el Congreso a todo proyecto de ley de iniciativa gubernamental.

La Democracia Cristiana, mostrando una vez más que en materia de servir al sistema capitalista no hay quién la iguale, dio vía libre en el Parlamento a la reforma constitucional que inventaron los senadores Renán Fuentealba y Juan Hamilton para meter en un zapato chino la formación del área social.

Esa reforma reaccionaria lleva meses en el Congreso porque puede ser el detonante de un plebiscito.

Asimismo, la DC dio impulso a otra reforma de la Constitución (su autor es el senador Rafael Moreno), que protege los intereses de la burguesía agraria y cierra a piedra y lodo toda posibilidad "legal" de cambiar en vasta escala las relaciones de producción en el campo.

Pero todas esas maniobras no eran suficientes. La burguesía necesitaba caldear el ambiente y convocar a la acción a las capas y sectores de clases que le sirven de plataforma social.

Los dueños de fábricas y de fundos, los abogados y gestores políticos del imperialismo, son relativamente pocos. No constituyen por sí mismos una masa combativa y decidida. Prefieren pagar mercenarios para que luchen por ellos y para que protejan sus intereses. El Estado ha sido para ellos su mejor parapeto y tronera. Todas las instituciones del Estado burgués están concebidas y diseñadas para defender a esa clase minoritaria. Pero los burgueses, más sus agentes directos, más los parlamentarios, más sus jueces y contralores, no hacen una clase que iguale a la cantidad, homogeneidad y coraje de la clase obrera.

Por eso, al verificar el 4 de marzo que no podría escamotear con mano parlamentaria el gobierno que se ha dado el pueblo, la burguesía apeló a la misma técnica de octubre. Si aquella vez bastó como pretexto la presunta estatización del transporte carretero en Aysén, esta vez se usó la ENU —que asomaba vacilante y tímida— como argamasa para compactar y electrizar al conjunto de los aliados de la burguesía.

Adoctrinados por generaciones en el temor a la ideología proletaria, los sectores influenciados por la burguesía, identificados con sus valores religiosos, culturales y hábitos de vida, sienten tanto terror como un niño a la oscuridad cuando sus mitos tiemblan en sus pedestales de barro.

Pero octubre dejó una enseñanza a la burguesía. Un movimiento como el del año pasado puede causar enormes daños a la economía del país y agudizar a extremos insoportables algunos problemas como el de la distribución. Pero, en definitiva, la clase trabajadora, educada en largas huelgas, si se mantiene cohesionada y firme, puede derrotar el paro patronal y transferir a su dominio nueva fabricas, empresas y fundos.

La burguesía necesita entonces disgregar las fuerzas de la clase trabajadora. Es lo que el PDC define como oposición desde la base. Constituye el más tenebroso y criminal de los planes urdidos por la reacción. Usa para ello a su único partido con fuerza de masas: la DC. Amplios sectores de profesionales y estudiantes constituyen la tupida red movilizadora de esta oposición por la base. que se vincula a la pequeña burguesía a través de múltiples organizaciones de medianos y pequeños productores y empresarios.

Sin embargo, este aparato que es aceitado en sus engranajes por el manejo de una eficaz y vasta propaganda, tampoco es suficiente para quebrar la fortaleza de la clase obrera. Si bien consigue usar como palanca en su favor la formación economicista que la propia izquierda impartió a sectores de trabajadores, creando serios conflictos en sectores estratégicos de la economía, como el cobre, acero, petróleo y transporte, la burguesía no logra así tampoco romper el dinamismo revolucionario que empuja a la clase obrera hacia su objetivo estratégico.

RONDANDO IGLESIAS Y CUARTELES

Por eso tiene que ir todavía más allá. Debe atraer hacia su campo a instituciones influyentes, como la Iglesia Católica, o determinantes, como las fuerzas armadas, que hasta ahora han mantenido una actitud formalmente arbitral, al margen de la lucha de clases.

Los indicios disponibles muestran algún grado de éxito en esa fase del programa de restauración burguesa.

Los obispos han exorcizado el fantasma de la ENU en términos que no dejan lugar a dudas de sus verdaderas opiniones políticas [1] . En cuanto a las fuerzas armadas, las maniobras son ostensibles para debilitar el mando de jefes militares de los que la burguesía desconfía y para inflar las velas de aquellos en quienes advierte las características de un Kornilov.

En definitiva (sus voceros políticos y publicitarios lo dicen con todas sus letras), la burguesía y el imperialismo no tienen ningún escrúpulo en preparar abiertamente una guerra civil en Chile.

En el mitin del 1º de mayo, el presidente Allende reiteró con toda razón que el pueblo no desea la guerra civil y que está dispuesto a enfrentar con serenidad provocaciones tan monstruosas como el asesinato del obrero comunista José Ricardo Ahumada Vásquez a manos de pistoleros de la DC.

Pero no cabe dudas que la mejor manera de evitar la guerra civil es drenando rápidamente el poder económico, ideológico, político y represivo de la burguesía. Si ella se mantiene fuerte y con visos de acrecentar sus fuerzas, llegará al enfrentamiento en condiciones que favorecerán sus pretensiones revanchistas. Si se la debilita en forma constante y acelerada. habrá mayores posibilidades de reducirla a la inactividad y de someterla a las reglas de un nuevo esquema social. Lo mismo puede decirse de la táctica dual que sigue la burguesía, o sea de aquella línea de acción que tiende a desangrar económica y políticamente al régimen de la UP para cegar electoralmente la perspectiva liberadora abierta hace ya casi tres años.

¿COMPETENCIA DE CAPACIDAD CON EL CAPITALISMO?

En este sentido es correcto señalar, como lo hizo Jorge Godoy. presidente de la CUT, que el papel dirigente en nuestro país debe asumirlo la clase trabajadora. Pero el dirigente incurre, a nuestro juicio, en un error cuando hace culminar su línea de pensamiento sobre el papel actual del obrero en la producción, exhortando a demostrar que los trabajadores "son mejores administradores que el capitalismo". Este no tiene sentido en una situación como la actual.

No cabe duda que la clase obrera tiene una capacidad dirigente y administrativa muy superior a los capitalistas. Así lo ha demostrado en aquellos Estados donde ejerce el poder.

No obstante, es una deformada y peligrosa ilusión fiar la suerte del proceso chileno a una especie de competencia de capacidad entre un área social minoritaria, donde la participación obrera sufre notorias deficiencias, y un sector dominante de economía capitalista que mantiene bajo su dependencia virtual al primero.

Solamente por vía de ejemplo miremos un caso: el textil. Los obreros de ex Yarur han aumentado la producción en un 12 por ciento, gracias a su organización y conciencia. ¿Pero son mejores administradores que' el capitalismo? Lo serían, sin duda, si la clase obrera controlara también la distribución. Pero como no es así, el género para sábanas que se entrega al distribuidor privado a un precio que cubre el costo de producción, se vende al consumidor en mercado negro a tres y cuatro veces su valor oficial. En las tiendas, prácticamente no existe. Pero se pudre en bodegas del COCEMA y del Servicio Nacional de Salud, según denuncias responsables de los dirigentes sindicales de ex Yarur.

En numerosas industrias los obreros carecen de mezclilla, el género que se usa en la confección de overoles. Como resultado existe la impresión en poblaciones y en sectores de obreros y campesinos de que los trabajadores textiles no producen en la cantidad necesaria y de que son malos administradores. Lo injusto de esa impresión —que alimentan la prensa burguesa y el capitalismo volcado a las actividades de mercado negro—, es desalentador para los trabajadores del sector textil que es el más importante del área social.

Los obreros textiles comprenden cada vez con mayor claridad que deben controlar —como hacen los capitalistas— toda la línea de producción y comercialización para demostrar su capacidad administrativa.

En otras industrias intervenidas o requisadas, cuyos interventores y consejos de administración viven con la cabeza en la guillotina de la Contraloría y de los Tribunales, se presentan situaciones peores. Los abastecedores privados de materias primas se niegan a proporcionárselas para provocar, justamente, su fracaso. Si a esto se añade que los dirigentes obreros encuentran estólida resistencia en la burocracia cuando luchan por incorporar industrias al área social o por someterlas a intervención para impedir el sabotaje patronal, se puede comprender la decepción que lleva a vastos sectores obreros a dudar que el comportamiento del gobierno sea el más acertado para inclinar en su favor la lucha de clases.

Muchos funcionarios sienten la malsana tentación de actuar con "imparcialidad" y apego a las leyes que la burguesía jamás respetó cuando ejerció el gobierno.

EL PODER POPULAR

Nos ahorraremos mayores disquisiciones sobre estos aspectos ya que en esta misma edición PF incluye testimonios de dirigentes obreros. Ellos hablan con elocuencia acerca de la necesidad de crear un poder popular alternativo al Estado burgués, aunque no antagónico al gobierno.

Para triunfar, la clase obrera requiere levantar su propio poder. Así es como gana fuerzas y arrastra bajo su dirección a otras clases y capas sociales. Ese hecho queda de manifiesto en industrias donde los obreros han impuesto su dirección, ganando la confianza de los técnicos y expertos.

Crear poder popular no debería ser contradictorio con los fines y métodos del gobierno. Para evitar que ello ocurra, no es conveniente desmovilizar a las masas y perder la preciosa capacidad combativa que muestra la clase obrera. Si esa capacidad se derramara tanto en los afluentes y riachuelos del paternalismo, como en las acciones espontáneas y sin sentido, la burguesía obtendría de manera insólita sus propósitos. En nuestra opinión debe usarse a fondo la herramienta de la unidad de clase, que siempre ha dado la victoria a los trabajadores. Pero es esencial una unidad práctica y no sólo formal; se requiere una coordinación de movimientos tácticos que sólo puede lograrse mediante la concertación de todos los sectores revolucionarios. Esto traerá inevitable merma en las ventajas partidarias. Pero abriría el cauce a una actividad de masas capaz de doblegar la resistencia de la burguesía y de su poderoso asistente, el imperialismo yanqui.

Es evidente que la clase obrera chilena está demostrando un alto nivel de conciencia que le permite reclamar el papel dirigente que le corresponde. Les toca a los partidos revolucionarios jugar su propio rol para guiarla hacia el poder con el conjunto de los trabajadores.

Las amenazas que se ciernen sobre el proceso abierto en Chile en 1970 son demasiado grandes como para sacrificar las posibilidades concretas a rígidas exigencias de una teoría que, a veces, pugna por reducir a frías fórmulas la rica y dinámica realidad.

Pero una táctica flexible y variada para el conjunto de las fuerzas revolucionarias no puede sino partir del hecho también real de que debe entregarse la dirección a la clase obrera, que debe debilitarse sin cesar el poder de la burguesía y que debe prepararse al pueblo para responder en todo terreno al desafío burgués.

Son las debilidades frente al enemigo las que han abierto un flanco que es preciso cerrar rápidamente.

Ellas han provocado tensiones y disputas en la izquierda que hay que superar por una obligación histórica. El enemigo al que hay que derrotar es demasiado poderoso pero es vulnerable con el arma de la unidad y la fuerza de la clase trabajadora. El enemigo común debe ser acosado por todas partes, golpeado y reducido a la defensiva. No es el momento de echar pie atrás, sino de avanzar y golpear en los puntos más débiles del enemigo de clase. Eso sólo puede conseguirlo el puño duro y unido de los trabajadores.

MANUEL CABIESES DONOSO


Fuerzas Armadas

EL VIAJE DE PRATS ABRE PERSPECTIVAS

EL anuncio mismo del viaje del Comandante en Jefe del Ejército, general Carlos Prats González, a Estados Unidos, España, Francia, Unión Soviética y Yugoslavia, motivó en la última semana de abril positivos comentarlos de los observadores políticos. El itinerario escogido mereció, cuando menos, el calificativo de "equilibrado" .

Por primera vez, un Comandante en Jefe del Ejército chileno se dirigía a la Unión Soviética y aunque el hecho tenía precedentes claros, viajes de delegaciones militares a países socialistas, la visita del Comandante en Jefe de la FACH a la misma Unión Soviética, un significativo cambio en la bitácora de viaje del buque escuela "Esmeralda'" (tocó en la URSS, Cuba y China en su último crucero), el nuevo factor no fue desdeñado en ningún análisis. Aún más, el viaje se produjo en momentos en que, por razones connaturales al fluido momento chileno, la atención de todo el espectro político sobre las fuerzas armadas y cualquier hecho que les ataña se tornaba evidente.

Si bien el general Prats González no especificó mayormente los motivos de su gira —aún cuando trascendiera que no habría cambios, en cuanto a las fuentes proveedoras habituales de armamentos, salvo en equipos adicionales—, es lícito suponer que los aspectos relativos a esta visita necesariamente implican, en mayor o menor medida, un "desbloqueo" de la situación conocida de las fuerzas aunadas chilenas, que, como todas las latinoamericanas (a excepción absoluta de las cubanas y en alguna instancia de las peruanas) está conformada por una serie de rasgos de dependencia del Imperialismo norteamericano, derivados de compromisos asumidos en el pasado mediato e inmediato.

ORIGEN DE LA DEPENDENCIA

En la separata inserta en el Nº 181 de PUNTO FINAL —"Los militares y el poder civil"— su autor, el ex senador Raúl Ampuero, analizaba someramente en un capítulo la medida en que "la inserción de Chile en el dispositivo estratégico de defensa del hemisferio importa una adhesión implícita al sistema capitalista, en su versión yanqui". Paralelamente PF solicitaba al general Prats González respuesta a interrogantes específicas sobre el mismo tema, respuestas que declinó no sin explicar las razones de esa determinación (PUNTO FINAL Nº 182). Al cierre de esta revista, las mismas interrogantes estaban planteadas por escrito al ministro de Defensa Nacional, José Tohá.

Entretanto, el discreto silencio con que los trabajos oficiales sobre historia de las fuerzas armadas o compendios cívicos-militares guardan en torno a la gestación de los instrumentos en que Ampuero y otros han querido significar esa dependencia, sólo enfrentan la indiscreción de la prensa de la época, indiscreción que verifica, cuando menos, dos hechos: que el nacimiento de los mismos fue tanto amparado por la reacción nacional como rechazado por los partidos de izquierda y tentativamente, que el envolvimiento iniciado bajo la excusa de la "seguridad hemisférica", se ampliaría a los aspectos vitales de la economía chilena y sus factores sociales.

Si bien el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), suscrito en 1947. fue en el contexto de otros factores de dependencia política y económica, cuna del reforzamiento o creación de variadas formas de dependencia de las fuerzas armadas latinoamericanas hacia el imperialismo, sólo fue cinco años más tarde cuando el gobierno de Washington tendió una nueva y tupida red a los gobiernos de la región. Eso consistió en la proposición de la firma del denominado Pacto de Ayuda Militar (PAM).

Desde Washington, la iniciativa fue lanzada deliberadamente para ser suscrita en forma bilateral. Este camino permitía explotar las visibles rivalidades entre los países de la región y actuar presionando simultáneamente sobre los gobiernos, agitando entre unos y otros el fenómeno del fortalecimiento militar, especialmente entre vecinos. Además de retorno, se destacaba la "compatibilidad" del nuevo Pacto con tratados multilaterales ya suscritos. Entre estos últimos se citaba el firmado en Chapultepec (México), el propio Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca "de Rio de Janeiro y la denominada "Resolución de Cooperación Militar Interamericana", adoptada en 1951. Esta última se había originado en una reunión de ministros de Relaciones Exteriores del continente y aludía, como el mismo TIAR a las "amenazas extracontinentales" y la seguridad' de la región. En síntesis, el Pacto —que iba a ser de inmediato desenmascarado como la herramienta más perfeccionada de amarre de los ejércitos latinoamericanos al Pentágono—, se presentaba como el "acabado" de todo un conjunto de formas de enlace.

EL PACTO MILITAR CON ESTADOS UNIDOS

El 9 de abril de 1952 el Convenio fue concertado entre el gobierno de Chile y el de Estados Unidos de Norteamérica, dando paso al trámite legal de su discusión por el Congreso para su ratificación. En Chile, el gobierno de Gabriel González Videla, se jugó de inmediato por la iniciativa, con el beneplácito y apoyo de las fuerzas más reaccionarias. La discusión del pacto se iba a dar, empero, en medio de un significativo contexto político.

Las fuerzas de izquierda y algunas progresistas, abrieron de inmediato el fuego contra la iniciativa. Este se concentró especialmente contra el famoso artículo séptimo del Tratado que hacía referencia al destino de los minerales estratégicos chilenos. El artículo señalaba expresamente que "de conformidad con los principios que fundamentan la ayuda mutua y en virtud de los cuales los dos gobiernos han acordado, según lo dispone el artículo primero, en prestarse ayuda recíproca, el gobierno de la República de Chile conviene en dar facilidades hasta donde sea posible para la producción y la transferencia al gobierno de Estados Unidos, por el tiempo, en la cantidad y los términos y condiciones que se acordaron de las materias estratégicas en bruto, semielaboradas, que necesiten los Estados Unidos, por insuficiencias de sus propios recursos naturales y que pueden haber en la República de Chile". La disposición intentaba transitar disimuladamente en medio de toda la "ayuda" que implicaría en materia de armamentos y asesoría militar.

"El Mercurio" y "El Diario Ilustrado" emergieron de inmediato en una posición franca de apoyo. El 7 de mayo, "El Mercurio" aseveraba en página editorial que "quienes estudien este nuevo instrumento con patriotismo y altura de miras, llegarán a la conclusión que, lejos de ofrecer peligros para nuestra economía, posee indiscutibles ventajas tanto en el orden material como en el comercial y financiero". Un día después y siempre en página editorial (artículo firmado por N.), se señalaba que ese pacto estaba de acuerdo con la Ley de Seguridad Mutua aprobada en octubre del año anterior (1951) por el Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, la cual autorizaba "la ayuda técnica, económica y militar a las naciones amigas con el fin de que vigoricen su seguridad mutua y la defensa individual y colectiva del mundo libre, y desarrollen sus recursos en beneficio de su propia seguridad e independencia, así también como la de Estados Unidos, facilitando la participación efectiva de estos países en el sistema de seguridad colectiva de Naciones Unidas".

"EL MERCURIO": TRAIDOR DE SIEMPRE

En párrafos aún más decidores "El Mercurio" definía como propósito del Pacto "ayudar a Chile en su deseo de mejorar sus capacidades para su propia defensa en caso de cualquier amenaza directa a su seguridad y a la vez constituye parte de la seguridad de Estados Unidos PORQUE DEJA EN LIBERTAD A LAS FUERZAS DE AQUEL PAÍS PARA SER ENVIADAS A PRESTAR SUS SERVICIOS A OTROS PUNTOS VITALES DEL GLOBO".

El debate se prolongó en reñidas sesiones en las Cámaras, en tanto, en el aspecto económico, Chile se encontraba también negociando con Estados Unidos un aumento del precio del cobre. El mismo 8 de mayo, coincidiendo con las discusiones en torno a la conveniencia o inconveniencia del PAM, había caducado el acuerdo sobre precios de venta y cantidades de exportación de cobre a los Estados Unidos. Una ley aprobada el 8 de febrero anterior, había otorgado al presidente de la República el derecho a decidir el porcentaje de la producción de cobre para exportación. En ese momento Chile vendía a Estados Unidos su cobre en 27 centavos y medio la libra, en tanto en el mercado mundial se cotizaba a 55 centavos de dólar. Había, por lo demás, una notoria escasez de metal rojo en el mundo. En Washington, el embajador chileno, Félix Nieto del Río. recibió el encargo de "negociar" con los asesores inmediatos del entonces presidente Harry S. Truman, "por lo menos un precio de 33 centavos y medio de dólar la libra". Todas las negociaciones se realizaban "seguidas por la preocupación de las empresas norteamericanas", algunas de las cuales habían debido reducir jornadas en sus plantas elaboradoras a raíz de la escasez de materia prima. Los funcionarios norteamericanos declaraban, premonitoriamente, que era difícil negociar por cuanto "Chile no había dicho aún si seguiría vendiendo su cobre a Estados Unidos o lo haría a otra potencia".

Este hecho, revelado en relación a los acontecimientos de 1952, se repite insistentemente en los más variados momentos de la política chilena. Parece significativo que en la década del sesenta se volviera a vivir una relación similar entre los dos problemas como aflorara públicamente.

PALABRAS QUE NO SE LLEVÓ EL VIENTO

En 1964, en vísperas de la culminación de la campaña electoral presidencial, el tema del Pacto de Ayuda Militar y del propio Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca, cobró de nuevo vigencia. De los tres candidatos presidenciales, el único en oposición irreductible a este tipo de tratados era el candidato de la izquierda, Salvador Allende. Durante su carrera parlamentaria, Salvador Allende había sido junto al senador Raúl Ampuero y los representantes del partido Comunista, un acérrimo enemigo de estos ententes. En la posición favorable al Pacto, con ligeros y desvaídos matices, se situaban el abanderado de la Democracia Cristiana. Eduardo Frei, y el del PR, Julio Durán.

En los últimos meses de la campaña electoral, estando Salvador Allende en el sur, los periodistas de la radio Balmaceda interrogaron específicamente sobre esa materia a Frei y Duran. La versión de la entrevista radiofónica fue recogida por "El Diario Ilustrado", en su edición del día 28 de julio de 1964. La pregunta textual era: "—chile mantiene un Pacto Militar con Estados Unidos. ¿Si Ud. triunfara el 4 de septiembre, desahuciaría dicho Pacto Militar?"

En su parte medular, la respuesta de Eduardo Frei fue: "Especialmente en este momento, Chile no podría debilitar su situación ni mucho menos debilitar el grado de eficiencia de sus fuerzas armadas; por eso no derogaré este Pacto, mientras no ocurra lo mismo en las naciones vecinas y en otros países de América latina, porque no podríamos dar en este caso un paso unilateral, sumamente peligroso para la seguridad del país".

El candidato radical Julio Durán hizo referencia en su respuesta a las opiniones contrarias vertidas al momento de discutirse la ratificación del Pacto por dos de sus colegas: Salvador Allende y Carlos Ibáñez del Campo, recordando que este último fue contrario al Pacto como senador, pero no lo derogó en sus seis años de gobierno. "Por suerte —declaraba el candidato radical— yo tengo la satisfacción ciudadana y democrática de sentir cierto agrado cuando mis opiniones son tan distintas de las que les escucho a mis adversarios. Yo fui partidario del Pacto" —recordó y agregaba: "Chile ha mantenido una política que no nos tiene en condiciones de enfrentar con posibilidades serias de éxito ningún tipo de agresión". Añadía que a pesar de las dificultades de ese entonces algo se había obtenido a través del Pacto Militar.

En esos días, la región latinoamericana estaba conmovida por la actitud de los gobiernos hacia Cuba. Dos días antes que Eduardo Frei y Julio Durán entregaran estas respuestas, representantes de veinte gobiernos latinoamericanos habían acordado en la 9ª Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en Punta del Este, imponer sanciones diplomáticas y económicas a Cuba. Se había instrumentado "legalmente" el sistema que permitiría el bloqueo a Cuba. Quince países habían votado favorablemente y cuatro en contra. Estos últimos eran Chile, México, Uruguay y Bolivia. Esta coincidencia de hechos demostró que si bien fue el gobierno de Jorge Alessandri el que asumió, en sus postrimerías, la decisión de materializar la ruptura con Cuba —evidentemente, no con disgusto— la situación no habría sido distinta en el siguiente gobierno que se anunciaba ya "respetuoso" de los compromisos suscritos con el imperialismo.

EL TRATADO DE ASISTENCIA RECIPROCA

Tres años más tarde, sin embargo, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, volvía a saltar a la palestra. En agosto de 1967, el Departamento de Estado entregaba un documento interpretativo del TIAR, a requerimiento público del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del propio Senado norteamericano. William Fulbright. En ese documento, el gobierno de Estados Unidos señalaba que se podía intervenir unilateralmente en cualquier país del hemisferio occidental en caso de un ataque armado, sin una decisión colectiva de los signatarios del Tratado de Río de Janeiro.

"Bajo cada uno de nuestros tratados multilaterales —señalaba textualmente el citado documento— el compromiso de prestar asistencia en el caso de un ataque armado es individual y no requiere decisión por una organización multilateral". En relación expresa al TIAR. el Departamento de Estado clarificaba a Fulbright, que cada una de las partes contratadas podía determinar las medidas inmediatas que individualmente puede adoptar. Reconocía que se limitaba cualquier intervención al caso de ataques armados, pero señalaba también como derivado del mismo que "en los casos donde la amenaza toma la forma de subversión", cada uno de los tratados multinacionales llama a consulta "sin imponer obligaciones de acción unilateral".

Finalmente, siempre atendiendo consultas de Fulbright sobre el alcance de los compromisos norteamericanos con los países con que Estados Unidos tenía tratados bilaterales o multinacionales (aquellos países ascendían a 42 ese año), el Departamento de Estado recordaba el artículo sexto del mismo TIAR según el cual se contempla la reunión del órgano de consulta "si la inviolabilidad o la integridad del territorio, o la soberanía o independencia política de cualquier estado americano fuese afectada por una agresión que no sea un ataque armado... y por cualquier hecho o situación que pueda poner en peligro la paz de América". El órgano de consulta puede —siempre en acuerdo al mismo texto— "determinar las medidas que deban adoptarse para asistir a la víctima de la agresión, en cualquier caso las medidas que deben tomarse para la defensa común y el mantenimiento de la paz y la seguridad del continente".

AYUDA MILITAR Y... VENTA DE ARMAS

La sigla "PAM" generalmente se hace bastante visible en carros y equipos bélicos. Puede corresponder a simples donaciones o materialización de convenios de excedentes. En uno y otro aspecto, Chile fue hasta 1965 el segundo país más "favorecido" de la región, siempre a la zaga de Brasil, país que reivindica las lógicas garantías de haber asumido directamente la representación del imperialismo en la región. Las últimas cifras generalmente citadas señalan que entre 1950 y 1965, Chile recibió ayuda militar estimada en 66.100.000 dólares por concepto de donaciones, y por concepto del programa de excedentes, material estimado en 22.900.000 dólares.

A las cifras anteriores se agrega generalmente el concepto por "entrenamiento" a oficiales chilenos. Desde 1950 hasta 1965 recibieron instrucción en bases estadounidenses situadas dentro del territorio norteamericano o fuera de éste, unos dos mil seiscientos militares chilenos.

Parece interesante, sin embargo, observar —siguiendo la línea de razonamiento anterior— cómo mientras en Chile la mayoría "democrática" de las cámaras legislativas y los regímenes de cada período aceptaban la asistencia militar norteamericana como "sistema de perfeccionamiento de nuestra defensa", en Estados Unidos el Pentágono la convertía en una herramienta comercial. Esto surge al tenor de los claros reconocimientos —formulados especialmente a raíz de las revelaciones surgidas en el transcurso de la investigación de la subcomisión senatorial norteamericana sobre las actuaciones de la ITT en Chile—, en el sentido de que el "gobierno norteamericano es un gobierno destinado a proteger el mundo de los negocios".

En este punto, un estudio practicado por la NACLA parece bastante expresivo. De acuerdo a esa investigación, el Pentágono desarrolló lateralmente o como accesorio de los Pactos de Asistencia militar su "empresa vendedora" bajo la sigla de FMS, o Programa de Ventas de Armas al Exterior.

Desde el término de la Segunda Guerra Mundial hasta 1961, y por necesidades obvias de defensa de las posiciones logradas al cerrarse ese conflicto y de la fragilidad de la economía de quienes fueron sus aliados, las donaciones siguieron superando con creces a las ventas, que alcanzaron apenas un 10 por ciento de las anteriores.

En 1961, empero, Robert Mac Namara, Secretario de Defensa del gobierno kennediano, enfrenta la necesidad de compensar los mayores gastos derivados de la presencia norteamericana en el sudeste asiático y su permanencia en regiones de Europa y otras. Mac Namara crea entonces la Oficina de Negociaciones Logísticas Internacionales (ILN), que supervisa todo lo relativo a la venta de armas al exterior. El eficiente Secretario de Defensa y hombre dé negocios, dio una extraordinaria dinámica a ese sistema. Entre 1961 y 1967, Estados Unidos vendió en armamentos tanto a sus aliados más poderosos de Europa Occidental y Asia, como a los países subdesarrollados de su esfera —a estos últimos mediante créditos y préstamos— 1.8 billones anuales de dólares.

A fines de la década del sesenta, las demandas habituales de los países de Europa Occidental y principalmente de Australia, Canadá y Japón decrecieron paralelamente al fortalecimiento de sus propias industrias de materiales de guerra. Para paliar esta situación, Estados Unidos dinamiza su campaña de ventas de armas a los países subdesarrollados, elevándola espectacularmente. Ellas aumentaron entre 1961 y 1971, de 96 millones de dólares a un billón de dólares.

CIFRAS RÉCORDS

Precisamente en 1971, el presidente Richard Nixon pidió la aprobación congresal para el programa más extenso de ventas al exterior conocido hasta entonces. La solicitud abarcaba un total de 510 millones de dólares para ayudar a financiar compras de armas estimadas en US$ 2.150.000.000. Esto —señala el estudio citado— constituye un aumento del 700 por ciento sobre el término medio anual anterior a 1961, que era de 300 millones de dólares al año, y el doble del término medio anual durante la década del sesenta. Ese mismo año, Nixon creaba una superagencia de ventas, la agencia de Asistencia para la Seguridad de la Defensa (DSAA).

Entre las formas habituales utilizadas por los Estados Unidos para asegurarse cada vez mayores exportaciones de equipo militar al Tercer Mundo, el mismo estudio cita seis caminos.

El primero de ellos se refiere a los préstamos garantizados del FMS. En ellos, el Pentágono garantiza los préstamos concedidos por bancos privados e instituciones de préstamo a gobiernos extranjeros. La suma total anual de estos préstamos en el pasado llega aproximadamente a los 100 millones de dólares anuales.

Paralelamente existen dos sistemas de ventas del FMS, a crédito y al contado. El acta de ventas de armas al exterior autoriza al Pentágono a conceder créditos a los países subdesarrollados destinados a la compra de armas norteamericanas. La tasa de interés generalmente es inferior al seis por ciento anual y los plazos llegan hasta los diez años. Entre 1950 y 1970, se concedió en estas condiciones un total de 1.86 billones de dólares en créditos. En materia de ventas al contado, el Departamento de Defensa está autorizado para concertar ventas de equipo militar de gobierno a gobierno. Entre 1950 y 1970, éstas totalizaron 11,1 billones de dólares. Europa Occidental y Japón son las regiones que utilizan preferentemente este sistema.

Otra vía recorrida es la de los préstamos del Export-Import Bank (EXIMBANK), autorizado desde 1963 para proveer fondos para la compra de armas norteamericanas, en calidad de una especie de agente de ventas del Departamento de Defensa. Hasta 1968, mediante el denominado programa "país-X", se recurrió a este medio, incluso para vender a países subdesarrollados. El operativo se limitó a los desarrollados a partir de 1968.

Existen también las ventas directas comerciales realizadas por firmas privadas norteamericanas que han obtenido la debida licencia en la Oficina de Control de Municiones del Departamento de Estado. El monto total de ellas en el período 1962-1969 fue de 3,5 billones de dólares, mientras en el de 1970-71, las mismas alcanzaron a 983 millones. Finalmente, y en forma ocasional, los Estados Unidos permiten a un gobierno extranjero que venda sus armas adquiridas por primera vez a Estados Unidos o que una firma privada norteamericana arregle la producción licenciada de armas norteamericanas en un país extranjero para vendérselas a otro.

LAS MISIONES MILITARES

En relación a la Agencia de Asistencia para la Seguridad de la Defensa, NACLA señala que en la práctica su director es al mismo tiempo vicepresidente y administrador general de ventas del Pentágono, mientras los vendedores en el terreno serian los consejeros militares asignados a los Grupos de Asistencia y Consejos Militares (MAAG) en 45 países. Estos informan sobre la cantidad y tipo de material que necesita cada país y, a su vez, asesoran a ese país en materia de compras. Los consejeros militares también están obligados a promover la venta de armas de las empresas norteamericanas. El mismo personal de MAAG administra un programa que manda miles de militares del Tercer Mundo a escuelas de las fuerzas armadas en Estados Unidos y la Zona del Canal de Panamá. Allí se dan especialmente cursos de contrainsurgencia. "Los oficiales del Pentágono —señala NACLA— al apoyar este programa, calculan que cuando dichos oficiales regresan a sus países van a recomendar y pedir la compra de equipo militar norteamericano a cuyo uso se habituaron en los cursos de entrenamiento".

Al tenor de estas informaciones, resulta lógico preguntarse si fue el mundo político, o el mundo de los negocios de las décadas del 40, del 50, y del sesenta en Chile, el que dio su batalla para insertar por razones de "seguridad" al país en el "dispositivo estratégico de defensa del hemisferio".

El viaje del general Carlos Prats abre posibilidades que Chile rompa la dependencia que también en el plano militar tiene respecto a Estados Unidos.

MARÍA EUGENIA SAÚL


Reportaje

EL REAJUSTE Y LA LUCHA DE CLASES

HACEN tres meses que el proyecto de anticipo de reajuste de sueldos y salarios cayó al Parlamento. Como es natural, en las condiciones que se dan hoy en Chile, el proyecto se montó en los diversos "pases" de la política nacional desde el 16 de febrero hasta ahora.

Tuvo su fase más pública en las dos últimas semanas de la campaña, en que anduvo en hombros de los trabajadores y fue un elemento de la lucha electoral. Después del 4, y una vez despejados los primeros elementos del resultado electoral, pudo haberse encaramado con firmeza en el 43,7%. Pero la decisión de los "escritorios conciliadores" fue hacer entrar el proyecto en una fase "submarina": las conversaciones con la DC. Y así pasó el proyecto a ser un elemento en el cuadro más amplio de la búsqueda de un nivel de acuerdos con un sector burgués.

Mientras tanto, el otro sector burgués, más identificable en las posiciones mercuriales, hacía esfuerzos por sacar del escenario central el problema reajuste —demasiado incómodo y "cancha resbaladiza" para su juego— e incorporaba otros elementos de conflicto en el cuadro: la ENU, bandera unificadora para el conjunto de la reacción; las sistemáticas provocaciones del Contralor hacia el gobierno y los insistentes recados a las FF.AA. para que se preocupen de la "Seguridad Nacional" supuestamente amagada por el estado de la economía.

La larga tramitación y "vaivén" del proyecto de anticipo de reajustes no ha preocupado vitalmente a los sectores más organizados de la clase obrera. Las distintas movilizaciones programadas y convocadas por la CUT fueron, en general, poco exitosas. La misma concentración central realizada en la Avenida Bulnes fue débil y de un mediano nivel de combatividad. En muchas industrias del área social la clase obrera discutía la participación y ponía en el tapete el problema de la dirección en esas empresas, atisbando la dirección obrera.

En los obreros de la mediana y pequeña industria se reforzaba un fenómeno que viene dándose después del 4 de marzo: no esperar la salida del proyecto de reajuste y saltar directamente sobre el bolsillo del patrón exigiendo la cancelación inmediata de éste, pasando en muchos casos más allá del 100% del alza del costo de la vida para reparar las pésimas condiciones salariales en que estaban. Este fenómeno se daba acompañado de dos características resaltantes: la primera, la combatividad de los métodos de lucha empleados por los trabajadores y, segundo, la rápida derivación, en varios casos, de un conflicto económico a un conflicto político, por las largas tramitaciones o la resistencia del patrón a cancelar lo exigido. El paso a un contenido político se expresaba en peticiones de intervención o en el levantamiento de medidas cercanas al control obrero.

Un elemento más en torno a la movilización de los trabajadores por sus reivindicaciones era el carácter un tanto anárquico que adquirían algunos conflictos, producto de la falta de una conducción revolucionaria sobre algunos sectores de trabajadores.

La perspectiva movilizadora del pueblo en torno a los graves problemas que le afectan permanecía y su tendencia iba en aumento.

¿CUÁNTO GANAN LOS TRABAJADORES?

Pero para tocar algunos problemas de fondo del proyecto de anticipo de reajuste es imprescindible saber cuánto ganan los trabajadores y manejar un mínimo de datos sobre las "capas" que se dibujan de acuerdo a los niveles de ingresos.

Entre 1 y 5 vitales está el 88,6% de los empleados y el 98,5% de los obreros. Y sumando obreros y empleados en este tramo alcanzan al 95% de los trabajadores de Chile. El porcentaje es bastante elocuente. ¡2.202.400 trabajadores perciben de 0 a 5 vitales y sólo el 4,9% suben de cinco vitales!

De aquí surgían los primeros problemas que planteaba el proyecto del gobierno. En él se proponía originalmente un 100% del alza del costo de la vida sólo hasta los 3 vitales. ¿Pero qué ocurre? Si observamos el cuadro, entre 3 y 5 vitales están 158.700 obreros, en su mayoría pertenecientes a la gran industria, y en especial al área social de la economía. Estos sectores de la clase obrera poseen alto nivel de organización y constituyen una de las más sólidas bases de sustentación del proceso hacia el socialismo. ¿Por qué entonces golpearlos en sus ingresos con un anticipo de reajuste que no alcanzaba a cubrir el 100%? Por lo demás, nadie podría hoy argumentar que esa remuneración es exagerada para este sector de la clase obrera. Tampoco sería posible sostener que la clase obrera aumenta su conciencia política al ser castigada en sus ingresos.

El gobierno enmendó la plana enviando una indicación al proyecto original, mediante la cual extiende el tramo en que se aplica el 100% hasta los 5 vitales. Con esta rectificación, un tanto tardía, el gobierno recoge, en parte, las justas posiciones planteadas al interior de la CUT por los sectores que se expresan en la corriente del Frente de Trabajadores Revolucionarios (FTR).

Con esta medida del gobierno, que además implica ampliar el anticipo de 4 a 6 meses, el eje del proyecto queda aún más centrado en torno a la forma de financiamiento.

En general el proyecto del Ejecutivo golpea en el financiamiento a los capitalistas, a sus operaciones especulativas, una de las plazas fuertes de los negocios de la burguesía hoy, a la tenencia de acciones, a las grandes propiedades y a las tierras. Pero conserva como una de las fuentes de financiamiento la modificación del impuesto a la compraventa. Sabemos que en último término el mecanismo se vuelve contra los trabajadores. Aunque una parte de estos impuestos está dirigida a artículos de tipo suntuario, hay otra parte que afecta a artículos esenciales de consumo. Por este concepto, en el proyecto se recogería el 10,5% del total del financiamiento. No resulta, por lo tanto, un porcentaje despreciable, que vendría a rebotar en gran medida en el apaleado bolsillo de los trabajadores.

En otro rubro del financiamiento, el que se refiere al impuesto a la tenencia de acciones y ganancias del capital, sólo golpea a los capitalistas de las empresas que al 31 de diciembre del 69 tenían 14 millones de escudos de capital, y que primitivamente iban a ser traspasadas al área social de la economía. Esto significa dejar a una porción de los grandes capitalistas fuera del alcance del impuesto ¿Puede alguien dudar de que ese sector de grandes capitalistas pertenezca a lo más caracterizado de la burguesía chilena? Es el conjunto de la burguesía quien debe financiar el reajuste de los trabajadores.

Con todo, hay que señalar claramente que el proyecto del gobierno, en su sentido original (no el que pudiera eventualmente adquirir en el curso de una de las tantas conversaciones con parlamentarios burgueses), es un dardo dirigido contra la burguesía, que se ha manifestado herida en lo más profundo (el bolsillo).

Estos dardos anticapitalistas, por tímidos que sean, dan oportunidad para un interesante e ilustrativo "juego pedagógico". Este juego no es otro que el pirueteo de los parlamentarios defensores o representantes de los intereses patronales. Ingentes son los esfuerzos y maromas de los parlamentarios DC y PN por "sacarse buena nota" ante sus mandantes capitalistas. Pero los más brillantes "números" quedan reservados en esta pista para los demócratacristianos, quienes para ser "consecuentes" con la línea "revolucionaria, progresista, socialista y comunitaria" se ven obligados a presentar su "alternativa" al proyecto del gobierno.

Fiel a sus verdaderos principios de clase, la DC propone eliminar el impuesto a la tenencia de acciones, así como el impuesto a las ganancias del capital. ¡Qué paradoja, así se traducen las contorsionistas declaraciones de principios de Fuentealba! Además de argumentar contra el impuesto a las ganancias del capital, la DC elude mencionar que ese impuesto sólo está dirigido a las operaciones especulativas y no a las utilidades de los capitalistas, que por lo demás sería enteramente correcto, desde el punto de vista de los intereses de los trabajadores.

¡Qué coincidencia! Justo en aquellas dos fuentes de financiamiento que atacan directamente a la burguesía la DC se revuelca herida y se lanza en picada contra el proyecto. Acerca del porcentaje "parejo" propuesto por el contraproyecto DC, queda absolutamente claro si observamos el cuadro incluido anteriormente. Sólo constituye una medida demagógica, para mantener su influencia en las capas altas de técnicos y burócratas (el 4,9% de los trabajadores) y al mismo tiempo dejar más desfinanciado el reajuste.

Una correcta política de reajuste está definida por un problema de clase. Se trata de lograr una efectiva redistribución del ingreso, lo que significa sencillamente golpear a fondo el bolsillo de los capitalistas, pero al mismo tiempo garantizar el acceso de bienes de consumo elementales y a un precio estable para los trabajadores, para evitar que esta redistribución se disuelva rápidamente y se escape de las manos de los trabajadores hacia las faltriqueras de los comerciantes.

MÁXIMO GEDDA O.


Salud

LOS OBREROS EXIGEN ATENCIÓN MÉDICA

LA clase obrera y el pueblo del "área norte" de Santiago están movilizados para extender los beneficios de la atención médica a toda la población del sector. El movimiento, impulsado por el Comando de Defensa de la Salud del Pueblo, tiene como objetivo conseguir que los médicos que laboran en el Hospital José Joaquín Aguirre, perteneciente a la Universidad de Chile, se incorporen a la tarea de velar por la salud del pueblo.

El "área norte" se extiende desde el río Mapocho, por el sur; hasta Tiltil, por el norte. En el sector viven 600 mil personas que padecen los problemas de cualquier área urbana del país: poblaciones y campamentos sin agua ni alcantarillado, dificultades en el abastecimiento diario, pésima locomoción y... mala atención de salud.

PARADOJAS

La atención médica es pésima en el área "a pesar que aquí tenemos concentrados la mayor cantidad de médicos y de recursos hospitalarios que región alguna del país", señaló José Cea, consejero de la Facultad de Medicina por el estamento estudiantil y dirigente del Comando de Defensa de la Salud del Pueblo.

El área cuenta con los siguientes recursos:

Hospital--- Número de Médicos
José J. Aguirre (U. de Chile) = 500
Roberto del Río (SNS) = 200
San José y Consultorios (SNS) = 100
Consultorio Nº 2 (SNS) = 60
Radium (SNS) = 20
TOTAL = 880

"A ese total —dijo José Cea— tenemos que agregar los médicos becados, chilenos y extranjeros, que laboran en el J. J. Aguirre y en el Roberto del Río, y los internos, y llegamos fácilmente a la cifra de 1.000 médicos, es decir, casi el 16% de todos los médicas del país, que según datos del SNS son 5.500".

CONSULTORIOS DEL ÁREA

En los 19 consultorios periféricos del área los trabajadores, profesionales y técnicos del SNS se esfuerzan por dar atención a la madre y al niño, pero no están en condiciones de atender a los adultos. "Los propios trabajadores de la Salud no tienen médicos de personal en la mayoría de estos establecimientos porque "no hay interesados", señaló el Comando. Pueden conseguir ocasionalmente "como favor" o "gauchada" la atención de un médico. Y los trabajadores, dueñas de casa, obreros y campesinos deben concurrir al J. J. Aguirre para formar una cola, obtener ficha para semanas o meses y luego pagar, si no son asegurados.

¿QUE PASA EN EL J . J. AGUIRRE?

"Lo que pasa en el J. J. Aguirre —señaló el estudiante Cea— es que trabajan ahí más de 500 médicos, que cumplen sobre 2.000 horas diarias de trabajo médico, contratado y pagado con presupuesto universitario, es decir, financiado por el Estado y por toda la clase obrera y el pueblo".

Un panfleto distribuido por el Comando de Defensa de la Salud del Pueblo a los trabajadores, obreros, dueñas de casa, pobladores y campesinos del área, señala que "estos inmensos recursos están pésimamente utilizados, puesto que, por una minoría de profesionales que laboran seriamente, hay una mayoría que derrocha su tiempo en conversaciones de pasillo, en cafecitos, en atender a la clientela privada o en hacer una enseñanza a los alumnos, en que los enfermos más parecen "objetos" que se utilizan, que personas con dignidad humana".

"Esta situación —prosigue el documento—, que es suficientemente conocida por las autoridades universitarias de ese hospital, no tiene asomos de solución por ese lado, a pesar de los diferentes planteamientos y emplazamientos que les han hecho llegar las organizaciones populares de salud".

OBJETIVOS DE LA LUCHA

La lucha del Comando tiene como objetivo conseguir que esos médicos salgan a atender al pueblo a través de los 19 consultorios que mantiene el SNS, pero chocan con la cerrada resistencia del Decano de la Facultad de Medicina, Jorge Litvak.

En el Comando están integradas casi todas las organizaciones del pueblo del área norte: APEUCH del J. J. Aguirre; Consejo Local dé Salud del Área Norte; FENATS del Area Norte; APEUCH de Salud Pública; Frente Patriótico de Profesionales y Técnicos del Área Norte; APEUCH de la Escuela de Medicina; FENATS del Hospital San José; FENATS del Hospital Roberto del Río; el Centro de Medicina Área Norte; el Comando Comunal Quinta Comuna, el Coordinador Area Norte y el Consejo Campesino de Colina.

Las organizaciones de la clase obrera y el pueblo de las comunas de Conchalí, Renca, Quilicura, Colina, Lampa y Tiltil, critican las decisiones de salud que se toman en la Universidad por estar desvinculadas de la realidad y señalan "que la clase trabajadora sea la que entre también a decidir sobre qué y cómo se debe enseñar en la Universidad".

PLATAFORMA

El Comando levanta una plataforma de 4 puntos:

1.— Discutir y analizar en sus organizaciones de base, (Juntas de Vecinos. Centros de Madres, Centros de Alumnos, Sindicatos, Consejos Campesinos, etc.) estas realidades para crear real conciencia del DERECHO DE LA SALUD para todo el pueblo.

2.— Exigir la salida de los médicos de adultos desde el J. J. Aguirre A TODOS LOS CONSULTORIOS PERIFÉRICOS DEL ÁREA porque hay recursos de sobra para hacerlo, sin perjudicar la enseñanza ni la investigación.

3.— Luchar por la real participación de los trabajadores de dentro y de fuera de la universidad, en las decisiones que ahí se adopten con el VOTO IGUALITARIO y no discriminatorio que existe ahora.

4.— Integrarse al Comando.

POSICIÓN DEL DECANO

El Decano Jorge Litvak y el Frente Universitario rehúsan el planteamiento de los trabajadores y el pueblo organizado de extender los beneficios de la atención médica en el área obligando a los profesionales a concurrir a los consultorios. En respuesta, levantaron un engañoso "plan piloto", debido a que no pudieron sustraerse a la presión de las masas. Pero allí levantan la idea de atender solamente un consultorio, el "Lucas Sierra".

"Este es un proyecto paternalista para tratar de quedar bien ante los pobladores y tratar de neutralizar las exigencias de los trabajadores", dijo José Cea.

"Pero en réplica los pobladores hicieron ver que aceptaban la salida de la Facultad a los consultorios, por etapas diferentes a las que propuso Litvak. No un solo consultorio, sino nueve: "La Pincoya". "Lo Aránguiz". "Quinta Bella". "Renca", "El Cortijo", "Quilicura". "Arquitecto O'Herens". "Independencia" y "Lucas Sierra".

"La idea es extender por etapas, pero seriamente, la atención a toda el área urbana y luego al área rural. Además, el consultorio "Lucas Sierra", propuesto por el Decano no tiene "planta física", es decir, infraestructura para atender adultos, debido a que aún no se habilita un recinto. El consultorio fue diseñado y construido para atención materno-infantil.

PARTICIPACIÓN DE POBLADORES

El proyecto de Litvak tampoco considera la participación de los pobladores en forma orgánica. "Los pobladores plantearon que se formara una comisión tripartita pobladores, SNS y Facultad, para definir una política de salud, formación de nuevo médico, etc. Litvak se comprometió a presentar esta moción en el Consejo de la Facultad, pero faltó a su palabra y planteó un organismo con otra composición que subestima el derecho de participación de la comunidad organizada".

Los consejeros de izquierda rechazaron esta proposición y reivindicaron el derecho de la comunidad y los trabajadores a tomar decisiones sobre política de salud en un mismo nivel con la Facultad y el SNS.

PERSPECTIVAS DE LA LUCHA

"Pensamos que la Facultad de Medicina, en tanto tiene recursos y capital humano, se plantee la incorporación a un plan definido de salud para el área. No es posible que la Facultad sienta interés sólo por la docencia, mientras en esa área hay casi mil médicos y la población recibe una atención pésima", señaló el consejero estudiantil José Cea.

"La lucha que estamos dando posibilita que los trabajadores, pobladores y estudiantes tomen conciencia de que la Universidad no es un ente aislado, abstracto, y que el pueblo organizado también tiene derecho a intervenir en la definición de qué tipo de atención médica necesita, en la definición y formación del médico que realmente sirve, y terminar con los miles de cuestiones inútiles para el país que en esa Facultad se investigan y que no le sirven al pueblo chileno".

El Comando de Defensa de la Salud del Pueblo, que dio atención médica a la población del área norte cuando los médicos adhirieron al paro patronal de octubre, está preparando una gran movilización de toda la clase obrera y organizaciones del pueblo para debatir públicamente y -hacer conciencia sobre los problemas de salud en la zona.

ERNESTO CARMONA


Salud

UN DERECHO DE TODOS QUE EXPLOTAS UNOS POCOS

UN nuevo paro médico se cierne sobre la cabeza de los chilenos. El Colegio profesional que agrupa a estos especialistas, juega con el espectro de la paralización, con el objeto de sacar una mejor tajada (¿mayor aún?). Pero no es una actitud aislada. Esa entidad ha servido, desde que el Presidente Allende asumió el mando. de vanguardia en las actividades destinadas a detener el avance por el camino que se han trazado las masas. Esta posición quedo clara en el paro de octubre. Un sector mayoritario de los médicos obedeció a su directiva y realizó una huelga en apoyo a los camioneros Fue una actitud abiertamente política, ya que el gremio no tenía problemas pendientes y, aún más, en estos dos últimos anos han visto aumentados considerablemente sus ingresos mensuales. Y eso que consideramos sólo las entradas por concepto de trabajo funcionario. En materia de ejercicio particular, la anarquía es absoluta y los médicos, cuales brujos, se hacen pagar en oro sus pócimas y consejos que, en la mayoría de los casos, podría haberlos entregado cualquiera persona con sentido común y que tuviera acceso el abastecimiento gratuito que les entrega el Servicio Nacional de Salud.

La acción de punta de lanza de la burguesía ha sido cumplida a la perfección por el Colegio Médico. Y a pesar del trato suave y condescendiente que ha tenido con él Allende, los golpes duros y bajos han menudeado. Tal vez si el Primer Mandatario siente especial debilidad por la Institución, en recuerdo de que en épocas pasadas fue Presidente de la Orden. Hoy las cosas han cambiado y la Izquierda apenas si tiene dos representantes en el Consejo General. La cifra sólo sirve, obviamente, para saludar a la bandera.

El Colegio Médico de Chile no esperó mucho para mostrar en qué bando se alineaba. Una vez que Allende llegó a La Moneda, los convenios que existían con otros países para revalidar títulos de médicos, dejaron de ser respetados. Es así como hoy ningún profesional extranjero puede empezar a ejercer sus funciones en Chile. Hay que tomar en consideración de que nuestro país sufre un agudo déficit de estos profesionales, que alcanza a alrededor de 4 mil 500.

Como si esto fuera poco, el Colegio, hace algunos meses, hizo circular una encuesta en la que se consultaba a las nuevas promociones acerca de la posibilidad de partir al extranjero a ejercer su profesión. La encuesta, obviamente, fue precedida por toda una campaña, realizada al interior del gremio, tendiente a demostrar las ventajas que existen en otros países para los médicos.

NUEVOS VIENTOS

Hasta ahora ha quedado completamente explícita la ubicación que ha tomado el Colegio Médico en el contexto de la lucha de clases. Pero no basta con decir eso. No es suficiente con detectar determinada posición. Para comprender mejor qué es lo que ocurre en este grupo de profesionales, es necesario conocer detalles de sus actividades. Como exponentes de una profesión liberal, siempre han tenido un trato privilegiado. No sólo en lo económico, que ya es bastante, sino también en la consideración de un status determinado. El ejercicio particular de la profesión médica en Chile es, tal vez, uno de los mejores negocios.

Es evidente que, junto con la explotación de sus estudios, los médicos sólo los entregan a grupos privilegiados. Sean éstos de los sectores económicamente poderosos, o de empleados organizados que pueden ejercer presión. En ambos casos, el negocio es redondo.

El actual gobierno se planteó inicialmente terminar con esta medicina clasista y claramente desventajosa para los trabajadores. Estos últimos eran atendidos, y aún siguen siéndolo, en consultorios insuficientes, salas comunes en condiciones que dejan mucho que desear, y con un mínimo de horas médicas. Para paliar esta situación, se impulsó el Servicio Único de Salud. El Colegio mostró de inmediato su disconformidad. Sin embargo, esta no fue la única iniciativa. Vinieron otras, que también causaron el enojo y el rechazo enconado de los médicos.

Como contra la opinión del colegio no se podía ir (y allí estaba la opinión de Allende para ubicar a los descarriados), las autoridades pusieron manos a la obra en cuestiones elementales. Se trató de hacer andar lo que se tenía: un SNS con 65 mil funcionarios a lo largo del país. Y estos funcionarios tienen algunas particularidades. Desde luego, son ...... más mal pagados; división clasista del trabajo, donde el médico sigue siendo hasta hoy el amo, etc.

Las aspiraciones de las autoridades fueron chocando violentamente con estas realidades. Las ideas de desburocratizar y democratizar el SNS, han llegado, gran medida, sólo hasta allí: al plano de las ideas. Y ello, fundamentalmente por dos razones: el claro rechazo de un importante sector de médicos que ven amenazados sus ingresos y el sabotaje emprendido por funcionarios de diversas tendencias políticas que justifican tal actitud por sus bajos salarios. Los médicos se niega a trabajar en los consultorios de las poblaciones aduciendo que los hospitales pueden hacer investigaciones y otros trabajos.

Pero si bien las autoridades no han logrado poner en práctica las medidas radicales que la medicina chilena necesita, se han dado pasos importantes. Ya la idea de la medicina sólo curativa, ha sido desplazada. Hoy se maneja el concepto de medicina integral, lo que significa que no sólo se trata al enfermo cuando ya su historia está avanzada. También se impulsan los conceptos de medicina igualitaria; medicina oportuna, medicina humana; medicina en equipo, que significa que ya es posible dejar el tratamiento de un enfermo sólo al cuidado del médico de cabecera. Los nuevos adelantos técnicos no están al alcance de un médico particular, sino que el gran desembolso que ello significan sólo pueden ser hechos por instituciones que cuentan con el respaldo del Estado.

Junto a estas aspiraciones ..., con dificultades y con el boicot abierto de gran parte de los médicos, van saliendo adelante, las autoridades también han impulsado otras medidas. Desde el ascenso de Allende al gobierno, Chile ha vivido una nueva etapa en el tratamiento de males que antes hacían estragos, especialmente en la población infantil. Hoy, enfermedades como la poliomielitis, se encuentran prácticamente erradicadas del territorio nacional. Sólo 13 casos fueron detectados el año pasado. Esto se ha logrado gracias a campañas masivas de vacunación. De tal manera, Chile va camino a convertirse en el segundo país de América que estará libre de la polio. Cuba fue el primero.

Al igual que en lo que a vacunas se refiere, la desnutrición ha acaparado la atención de las autoridades. El medio litro de leche para cada niño chileno es un avance importante.

MÉDICOS: ¿EL PROBLEMA ES LA PLATA?

Si bien el Colegio Médico ha mantenido una actitud muy clara en su oposición política al gobierno, su actividad ha subido o se ha mantenido estacionaria, de acuerdo a las contingencias del proceso. Todo pareciera indicar que el problema es plata más o plata menos. Sin embargo, con los médicos ocurre algo similar que con los comerciantes: a pesar de que ganan más dinero que antes, su oposición al gobierno es más firme.

Los médicos, nuevamente, han levantado sus banderas. Luego del paro de octubre y mientras se mantuvieron los militares en el gobierno, el Colegio ocupó el tiempo en reorganizar sus lineas y lanzar una que otra andanada con fines publicitarios más que con la meta seria de crear problemas insalvables. Así apareció la negativa de pagar las patentes de sus vehículos. Hubo amenaza de paro. Posteriormente, la actitud se suavizó, al pesar los dirigentes las consecuencias de tal acción. Estas no eran del todo favorables, en términos de imagen, para los médicos.

Además, la lucha venía más dura y el futuro presentaba posibilidades que las patentes no podían dar. Los médicos recibían 1 sueldo vital por hora funcionaria. El actual gobierno lo llevó a 1.2 vital y ahora se plantea pagarles 1.4 vital por hora funcionaria.

NO AL CONVENIO SERMENA - SNS

Para comprender la negativa del Colegio Médico ante este convenio, es necesario saber algunas cifras. En 1971, sólo 303 médicos, por concepto de cheques-bonos, recibieron la no despreciable suma de 111 millones de escudos. Al hacer la repartición, uno se encuentra con sorpresas. Dos de estos profesionales redondearon una ganancia de 4 millones 160 mil 823 escudos en el año. Cuatro, lograron 4 millones 512 mil 880 escudos y 45 centésimos. Los más "perjudicados" fueron 157 médicos que sólo alcanzaron a percibir 38 millones 422 mil 256 escudos.

También es fácil explicarse la negativa del Colegio a integrarse al convenio, si se toma en consideración que en 1971 se hizo un estudio sobre diagnóstico en obstetricia en los momentos del parto. Es un estudio cuya rigurosidad no puede ser puesta en duda. ¿Y qué demostró? Nada menos que el número de cesáreas hecho por el sistema del cheque-bono era alarmantemente superior al que se hacía por medio de la medicina funcionarizada. La conclusión es fácil si se conoce que el SERMENA pagaba considerablemente más por la cesárea que por el parto normal.

Todo esto sin considerar, obviamente, que los médicos no se conformaban con cobrar un cheque-bono por consulta. Era lo que les correspondía por ley, pero normalmente, el empleado que iba a la consulta debía pagar dos y más cheques.

Con esto queda en claro el porqué de la oposición al nuevo convenio. Este termina, o pretende terminar, con la utilización de los equipos del SNS en beneficio particular y ocuparlos integralmente. Terminar, además, con la diferenciación entre el tratamiento de obreros y empleados.

El Colegio Medico publicó una declaración, en varios diarios derechistas de la capital y provincias, en la que estipula su posición al respecto. En él se hace hincapié en varias cuestiones dignas de destacar: "El nuevo convenio, afirma el Colegio Médico, esta destinado a cambiar la atención médica de libro elección (atención por su médico) que se podía hacer en el pensionado o en la sala de los hospitales, por una atención igual a la que reciben los beneficiarios del SNS (obreros e indigentes), sólo en la sala común de los hospitales, ya que en muchos de éstos (Salvador, San Borja, Tórax) e incluso provincias enteras (Concepción, Antofagasta) los pensionados fueron suprimidos".

El aviso termina señalando que los médicos recibirán órdenes de atención y que no se hacen responsables de la situación creada. Como se puede apreciar, aparte de "asustar" a los empleados con la imagen de que serán tratados igual que "obreros e indigentes", dejan de manifiesto que ellos mismos han establecido una diferenciación de clase en cuanto a la salud de sus pacientes.

Por último es bueno dejar claro que este convenio fue discutido con el Colegio Médico. Hubo dos años para que los dirigentes dieran a conocer su posición. En el momento de la discusión final, que se efectuó en enero del presente año, los médicos Rubén Acuña y Patricio Silva estuvieron presentes, en representación del Colegio Médico. El Consejo de Salud votó el convenio y sólo se constataron dos abstenciones, correspondientes a Silva y Acuña. Nadie se opuso.

Pero si bien es comprensible la actitud de los médicos derechistas, comprensible también la utilización del Colegio como punta de lanza de la oposición, no es justificable la posición de algunos personeros de izquierda.

Para cualquier lego, es evidente que en salud no está clara cuál es la posición que se debe adoptar frente a los médicos. Hasta ahora, la derecha ha logrado paralizar las actividades de un sector importante de estos profesionales. Invariablemente, la respuesta de las autoridades ha sido débil. Aun más, se ha pretendido que con más dinero, los médicos cambiarán de posición.

Hoy, por ejemplo, ya se encuentra en el Congreso un proyecto de ley que mejorará substancialmente las rentas de los médicos.

Tal vez si por esta situación de crisis en el tratamiento de los problemas, personajes inescrupulosos están haciendo su agosto. Hace poco se conoció de la existencia de un sumario en la V Zona de Salud, que corresponde a Santiago. El sumario recayó sobre Willybaldo Robles Meza, médico veterinario, jefe de control de alimentos.

Este personaje, militante de un partido de izquierda, vendió más de 100 toneladas de leche en polvo (destinada a ser repartida entre los niños) para el consumo de cerdos. También a heladerías y a otros comerciantes.

Hasta hoy. el sumario sigue en su etapa de “super secreto". Pero ha existido el ánimo de no hacer un escarmiento. Tal vez si el caso de Robles Meza es el más espectacular, pero no es el único. En el SNS se ventilan pocas cosas, pero la procesión interna es interesante y hay hechos vergonzosos.

Mientras la comunidad trata en forma reiterada de hacer uso de las facultades legales que le entregó el Decreto 602, de democratización, algunas autoridades ponen palitos. El sistema no ha dado resultados y la comunidad empieza a ver que las propias autoridades del gobierno dan más apoyo a la derecha que a los organismos de base.

En esta situación es bastante difícil que organizaciones como la que funciona en el área norte de Santiago, puedan lograr algunos resultados positivos. Los pobladores piden que los módicos del hospital más grande de Chile, el José Joaquín Aguirre, que cuenta con 500 médicos, salgan a trabajar a la comunidad. El hospital pertenece a la U. de Chile y los médicos se niegan a cumplir la solicitud de la comunidad.

Así están las cosas en salud. Grandes logros en materia de prevención y en general en todo aquello en lo que se puede contar con el apoyo del pueblo. Grandes derrotas en el terreno de políticas concretas.

La pregunta que hoy cabe es: ¿le pondrán el cascabel al gato? Y la pregunta, por lo demás, vale para todo el proceso chileno.

EUSEBIO MARIATEGUI


Tribuna ideológica

LA EDUCACIÓN Y EL LENINISMO

A propósito del debate abierto en Chile por el proyecto de crear un sistema educacional único, conocido como Escuela Nacional Unificada (ENU), resulta instructivo para los revolucionarlos reflexionar sobre el pensamiento leninista en esta materia. Hemos escocido el discurso de Lenin en el Tercer Congreso de la Unión de Juventudes Comunistas de Rusia (2 de octubre de 1920), para tomar algunos aspectos que se refieren al tema [2] . Vale la pena subrayar, eso sí, que las palabras de Lenin fueron pronunciadas en el contexto de una situación histórica muy distinta a la nuestra. En 1920 el proletariado ruso ya controlaba firmemente el poder conquistado tres años antes. En nuestra patria, en cambio, la lucha por el poder todavía no está resuelta, condición necesaria para modelar una cultura proletaria. No obstante, lo substantivo del pensamiento leninista es válido para nosotros e ilumina las tesis que los revolucionarios chilenos deben agitar para destruir el dominio ideológico de la burguesía.

Los siguientes son algunos aspectos del mencionado discurso de Lenin:

Con la transformación de la vieja sociedad capitalista, la enseñanza, la educación y la instrucción de las nuevas generaciones, destinadas a crear la sociedad comunista, no pueden seguir siendo lo que eran. Ahora bien, la enseñanza, la educación y la instrucción de la juventud deben partir de los materiales que nos ha legado la antigua sociedad.

No podemos edificar el comunismo si no es a partir de la suma de conocimientos, organizaciones e instituciones, con el acervo de medios y fuerzas humanas que hemos heredado de la vieja sociedad. Sólo transformando radicalmente la enseñanza, la organización y la educación de la juventud, Conseguiremos que el resultado de los esfuerzos de la joven generación sean la creación de una sociedad que no se parezca a la antigua, es decir, de la sociedad comunista".

LOS LIBROS Y LA VIDA PRACTICA

"Si el estudio del comunismo consistiera únicamente en saber lo que dicen los trabajos, libros y folletos comunistas, esto nos daría fácilmente exegetas o fanfarrones comunistas, lo que muchas veces nos causarla daño y perjuicio, porque estos hombres, después de haber leído mucho y aprendido lo que se expone en los libros y folletos comunistas, serían incapaces de coordinar todos estos conocimientos y de obrar como realmente exige el comunismo.

Uno de los mayores males, una de las peores calamidades que nos ha dejado en herencia la antigua sociedad capitalista, es un Completo divorcio entre el libro y la vida práctica, pues teníamos libros en los que todo estaba expuesto en forma perfecta, pero en la mayoría de los casos no eran sino una repugnante e hipócrita mentira, que nos pintaba un cuadro falso de la sociedad comunista. Por eso, sería una gran equivocación limitarse a aprender el comunismo simplemente de lo que dicen los libros.

Nuestros discursos y artículos de ahora no son simple repetición de lo que antes se ha dicho sobre el comunismo, porque están ligados a nuestro trabajo cotidiano en todos los terrenos. Sin trabajo, sin lucha, el conocimiento libresco del comunismo, adquirido en folletos y obras comunistas, no tiene absolutamente ningún valor, porque no haría más que continuar el antiguo divorcio entre la teoría y la práctica, que era el más repugnante rasgo de la vieja sociedad burguesa".

LA VIEJA ESCUELA

"La vieja escuela declaraba que quería crear hombres instruidos en todos los dominios y que enseñaba las ciencias en general. Ya sabemos que esto era pura mentira, puesto que toda sociedad se basaba y cimentaba en la división de los hombres en clases, en explotadores y explotados. Como es natural, toda vieja escuela, saturada de espíritu de clase, no daba conocimientos más que a los hijos de la burguesía. Cada una de sus palabras estaba adaptada a los intereses de la burguesía.

En estas escuelas, más que educar a los jóvenes obreros y campesinos, los preparaban para mayor provecho de esa misma burguesía. Se los educaba con el fin de formar servidores útiles, capaces de aumentar los beneficios de la burguesía, sin turbar su ociosidad y sosiego. Por esto, al condenar la antigua escuela, nos hemos propuesto tomar de ella únicamente lo que nos es necesario para lograr una verdadera educación comunista".

"Se dice que la vieja escuela era una escuela libresca, una escuela de adiestramiento autoritario, una escuela de enseñanza memorista. Esto es cierto, pero hay que saber distinguir, en la vieja escuela, lo malo de lo útil, hay que saber escoger lo indispensable para el comunismo.

La vieja escuela era libresca, obligaba a almacenar una masa de conocimientos inútiles, superfluos, muertos, que atiborraban la cabeza y transformaban a la generación joven en un ejército de funcionarios cortados todos por el mismo patrón. Pero concluir de ello que se puede ser comunista sin haber asimilado el tesoro de conocimientos acumulados por la humanidad, serla cometer un enorme error. Nos equivocaríamos si pensáramos que basta con saber las consignas comunistas, las conclusiones de la ciencia comunista, sin haber asimilado la suma de conocimientos de los que es consecuencia el comunismo.

El marxismo es un ejemplo de cómo el comunismo ha resultado de la suma de conocimientos adquiridos por la humanidad".

LA CULTURA PROLETARIA

"La cultura proletaria no surge de fuente desconocida, no brota del cerebro de los que se llaman especialistas en la materia. Sería absurdo creerlo así. La cultura proletaria tiene que ser el desarrollo lógico del acervo de conocimientos conquistados por la humanidad bajo el yugo de la sociedad capitalista, de la sociedad de los terratenientes y los burócratas.

Estos son los caminos y senderos que han conducido y continúan conduciendo hacia la cultura proletaria, del mismo modo que la economía política, transformada por Marx, nos ha mostrado a dónde tiene que llegar la sociedad humana, nos ha indicado el paso a la lucha de clases, al comienzo de la revolución proletaria".

"Para llegar a ser comunistas, hay que enriquecer indefectiblemente la memoria con los conocimientos de todas las riquezas creadas por la humanidad.

No queremos una enseñanza mecánica, pero necesitamos desarrollar y perfeccionar la memoria de cada estudiante dándole hechos esenciales, porque el comunismo serla una vaciedad, quedaría reducido a una fachada vacía, el comunista no sería más que un fanfarrón, si no comprendiese y asimilase todos los conocimientos adquiridos. No sólo deben ustedes asimilarlos, sino asimilarlos en forma crítica, con el fin de no amontonar en el cerebro un fárrago inútil, sino de enriquecerlo con el conocimiento de todos los hechos, sin los cuales no es posible ser hombre culto en la época en que vivimos.

El comunista que se vanagloriase de serlo, simplemente por haber recibido conclusiones ya establecidas, sin haber realizado un trabajo muy serio, difícil y grande, sin analizar los hechos frente a los que está obligado a adoptar una actitud crítica, sería un comunista lamentable. Nada podría ser tan funesto como una actitud tan superficial. Si sé que sé poco, me esforzaré por saber más, pero si un hombre dice que es comunista y que no tiene necesidad de conocimientos sólidos, jamás saldrá de él nada que se parezca a un comunista".

"Así, a pesar de condenar la vieja escuela, a pesar de alimentar contra ella un odio absolutamente legítimo y necesario, a pesar de apreciar el deseo de destruirla, debemos comprender que hay que sustituir la antigua escuela libresca, la enseñanza memorista y el anterior adiestramiento autoritario, por el arte de asimilar toda la suma de conocimientos humanos, y de asimilarlos de modo que el comunismo sea para ustedes, no algo aprendido de memoria, sino algo pensado por ustedes mismos, y cuyas conclusiones se impongan desde el punto de vista de la educación moderna".

LAS TAREAS DE LOS JÓVENES

"El papel de la generación precedente consistía tan sólo en derribar a la burguesía. Criticar a la burguesía, desarrollar en las masas el sentimiento de odio contra ella, desarrollar la conciencia de clase, saber agrupar sus fuerzas, eran entonces las tareas esenciales". [3]

La nueva generación tiene ante si una tarea más compleja. El deber de ustedes no es sólo el de reunir sus fuerzas para apoyar el poder de los obreros y campesinos contra la invasión de los capitalistas. Esto lo tienen que hacer. Lo han comprendido admirablemente, lo ve con claridad todo comunista. Pero no basta con esto.

Ustedes tienen que edificar la sociedad comunista. La primera parte del trabajo ha sido realizada en muchos terrenos. El antiguo régimen fue destruido como era preciso hacerlo; ya no es más que un montón de ruinas, que es a lo que debía quedar reducido. El terreno se encuentra ya desbrozado y, sobre este terreno, la nueva generación comunista debe ahora edificar la sociedad comunista.

La tarea de ustedes es la edificación, y sólo podrán resolverla cuando hayan dominado toda la ciencia moderna, cuando sepan transformar el comunismo, de fórmulas hechas y aprendidas de memoria, consejos, refutas, directivas y programas, en esa realidad viva que otorga toda su unidad al trabajo inmediato; cuando sepan hacer del comunismo la guía de todo el trabajo práctico.

Esta es la tarea que no deben perder de vista cuando quieran instruir, educar y arrastrar a toda la joven generación. Tienen que ser los primeros constructores de la sociedad comunista, entre los millones de constructores que deben ser los jóvenes de ambos sexos.

Si no incorporan a esta edificación del comunismo a toda la masa de la juventud obrera y campesina, no construirán la sociedad comunista".

LA MORAL COMUNISTA

"Se pretende muchas veces que nosotros no tenemos nuestra moral propia, y la burguesía nos acusa con frecuencia, a nosotros, comunistas, diciendo que negamos toda moral. Es una forma como cualquier otra de embrollar las ideas y de arrojar tierra a los ojos de los obreros y de los campesinos.

¿En qué sentido negamos la moral y la ética?

La negamos en el sentido en que la ha predicado la burguesía, deduciéndola de los mandamientos de Dios. Claro está que nosotros decimos que no creemos en Dios, y sabemos muy bien que el clero, los terratenientes y la burguesía hablaban en nombre de Dios para defender sus intereses de explotadores. O bien, en lugar de tomar como punto de partida de la moral los dictados de la ética, los mandamientos de Dios, partían de frases idealistas o semidealistas que, en definitiva, se parecían extraordinariamente a los mandamientos de Dios.

Nosotros negamos toda esta moralidad tomada de concepciones al margen de la naturaleza humana, al margen de las clases. Decimos que eso es engañar, embaucar a los obreros y campesinos y nublar sus cerebros, en provecho de los terratenientes y capitalistas.

UNA MORAL PARA LUCHAR

Decimos que nuestra moralidad está enteramente subordinada a los intereses de la lucha de clases del proletariado. Nuestra ética tiene por punto de partida los intereses de la lucha de clases del proletariado.

La antigua sociedad estaba fundada en la opresión de todos los obreros y de todos los campesinos por los terratenientes y capitalistas. Necesitábamos destruirla, necesitábamos derribar a estos opresores, pero para ello habla que hacer reinar la unión. No era Dios quien podía crear esta unión.

Esta unión no podía venir más que de las fábricas, de un proletariado instruido, arrancado de su viejo letargo. Solamente cuando se constituyó esta clase, comenzó el movimiento de las masas que condujo a lo que vemos hoy: el triunfo de la revolución proletaria en uno de los países más débiles, que se está defendiendo desde hace tres años contra el embate de la burguesía de todo el mundo.

Vemos crecer en todo el mundo la revolución proletaria. Ahora decimos, fundándonos en la experiencia, que únicamente el proletariado ha podido crear una fuerza tan coherente, a la que sigue la clase campesina dispersa y fragmentada y que ha sido capaz de resistir todas las acometidas de los explotadores. Sólo esta clase puede ayudar a las masas trabajadoras a unirse, a agruparse, a hacer triunfar y consolidar definitivamente, a coronar, en definitiva, la construcción de la sociedad comunista.

Por eso, decimos que, para nosotros, la moralidad considerada fuera de la sociedad humana no existe, es un engaño. Para nosotros la moral está subordinada a los intereses de la lucha de clases del proletariado".

"Decimos: es moral lo que sirve para destruir la antigua sociedad explotadora al para agrupar a todos los trabajadores alrededor del proletariado, creador de la nueva sociedad comunista.

La moral comunista es la que sirve para esta lucha, la que une a los trabajadores contra toda explotación y contra toda pequeña propiedad, porque la pequeña propiedad entrega a un individuo lo que ha sido creado por el trabajo de toda la sociedad. La tierra es considerada entre nosotros como propiedad común. ¿Qué ocurre si de esta propiedad común tomo una parte, si cultivo en ella dos veces más trigo del que necesito, si especulo con el sobrante de la cosecha, si calculo que cuanto más hambre padezcan otros, más caro me pagarán? ¿Obro entonces como un comunista? No, obro como un explotador, como propietario. Contra esto necesitamos luchar. Si las cosas continuasen así, volveríamos al pasado, a caer bajo el poder de los capitalistas y de la burguesía, como ha ocurrido más de una vez en las revoluciones anteriores. Para evitar que se instaure el poder de los capitalistas y de la burguesía, debemos prohibir el mercantilismo, debemos impedir que unos individuos se enriquezcan a costa de los demás. Para esto es necesario que todos los trabajadores se sumen al proletariado e instauren la sociedad comunista".

UNIR LA EDUCACIÓN A LA LUCHA DE CLASES

"Sólo ligando cada paso de su instrucción, de su educación y de su formación a la lucha incesante de los proletarios y de los trabajadores contra la antigua sociedad de los explotadores, puede esta generación aprender el comunismo. Cuando se nos habla de moral, decimos: para un comunista, toda la moral reside en esta disciplina solidaria y unida y en esta lucha consciente de las masas contra los explotadores. No creemos en la moral eterna, denunciamos la mentira de todas las leyendas forjadas en torno de la moral. La moral sirve para que la sociedad humana se eleve a mayor altura, para que se desembarace de la explotación del trabajo".

"No creeríamos en la enseñanza, en la educación ni en la formación, si éstas fuesen relegadas al fondo de las escuelas y separadas de las tormentas de la vida. Mientras los obreros y los campesinos están oprimidos por terratenientes y capitalistas, mientras las escuelas sigan en manos de los terratenientes y de los capitalistas, la joven generación seguirá ciega e ignorante. Nuestras escuelas deben dar a los jóvenes los fundamentos de la ciencia, deben ponerlos en condiciones de forjarse ellos mismos una mentalidad comunista, deben hacer de ellos hombres cultos. En el tiempo que pasan en la escuela, éstas tienen que hacer de ellos participantes en la lucha por la liberación del yugo de los explotadores".


Polémica

LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA: ¿FUE UNA "CASUALIDAD"?

ESTÁ claro que el artículo "El comunismo al cabo de 125 años", publicado en algunos periódicos occidentales ("New York Times" e "International Herald Tribune"), no está ideado para analizar objetivamente la historia y las perspectivas del mundo socialista. Sus auténticos fines se revelan en las tesis de sus autores, según las cuales, al parecer, la revolución socialista en Rusia fue una "casualidad", que se produjo en contradicción con las "leyes históricas" y sin las "debidas" premisas en el desarrollo económico y social de Rusia, lo que le imprime un carácter meramente "ruso" y, por tanto, "inadmisible para los Estados capitalistas desarrollados".

"Precisamente una coincidencia de circunstancias imprevistas —afirmaba R. Daniels, historiador norteamericano y profesor de la Universidad de Vermont— determinó que Rusia se haya desviado del rumbo habitual de las revoluciones contemporáneas, abriendo el camino a ese fenómeno único llamado comunismo del siglo XX".

Al pretender argumentar su criterio, algunos teóricos burgueses aseguran que el reconocer la regularidad objetiva de la Revolución de Octubre "dificulta" el análisis de su originalidad histórica e impide hacer una apreciación de todos sus aspectos. Ocultándose tras falsa objetividad y a veces hasta casi "benevolencia", pretenden hacer pasar la versión de que Rusia aún no estaba lo suficientemente "madura" para la revolución socialista, que, al parecer, se realizó "no a lo Marx".

LAS AFIRMACIONES DE DJILAS

M. Djilas (expulsado de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia), presenta una de las variantes de esa versión en una serie de artículos publicados en "New York Times" e "International Herald

Tribune". Si damos crédito a ese teórico, resulta que Marx se equivocó al presagiar que se intensificaría el empeoramiento absoluto y relativo de las condiciones en los países capitalistas para la clase obrera y la inevitabilidad de la revolución proletaria que de esto se desprende. "Las revoluciones, dice M. Djilas, no se produjeron en países industriales, sino en aquellos que no podían iniciar su industrialización sin destruir previamente el viejo régimen. En esos países la clase obrera era demasiado débil; la revolución la hacían fundamentalmente los revolucionarios profesionales y el campesinado (los soldados) en depauperación y bajo el yugo nacional. Esas revoluciones eran proletarias ideológicamente, pero no desde el punto de vista social".

El sucesivo curso de las deliberaciones de M. Djilas viene a revelar que trata de la revolución socialista en Rusia y que el objetivo del autor consiste en contraponer Lenin a Marx. ¿Para qué se habrá tomado Djilas este trabajo? He aquí: en vista de que la revolución fue "casual" y además tuvo lugar en un "país atrasado", esto deberá excluir la aplicación de su experiencia en los países capitalistas desarrollados.

Ahora bien, ¿qué sucedió en realidad? ¿Se hallaba Rusia al margen de la vía magna del desarrollo humano o seguía el curso de la civilización mundial?

En la época que trata en su artículo M. Djilas, Rusia era un vivo modelo del mundo contemporáneo. Siendo un país relativamente atrasado desde el punto de vista técnico-económico en comparación con los países industrialmente desarrollados del Occidente más avanzados, disponía, sin embargo, de una desarrollada industria. Por el grado en que se hallaba concentrada la producción y, por consiguiente, el proletariado, Rusia ocupaba el primer lugar en el mundo. En vísperas de la primera guerra mundial en las grandes empresas de Rusia estaba concentrado el 53,4 por ciento de los obreros, mientras que en Alemania en fábricas similares laboraba el 10% y en los EE.UU. el 32,1%.

Al mismo tiempo, los elementos de capitalismo monopolista desarrollado coexistían en la Rusia zarista con supervivencias feudales y hasta tribales. A esas contradicciones les concedía particular agudeza el sistema del yugo político, espiritual y nacional de la autocracia zarista. El auge del movimiento obrero se combinaba en Rusia con disturbios campesinos y con la creciente lucha nacional-liberadora de los pueblos oprimidos.

La Rusia prerrevolucionaria resultó ser un nudo de agudas contradicciones del sistema imperialista, su eslabón más vulnerable. Y no es extraño que el frente imperialista mundial haya sido roto precisamente aquí.

BOLCHEVIQUES INTERPRETAN A LA MAYORÍA

El hecho de que la Revolución Socialista de Octubre se haya producido en un país con el capitalismo menos desarrollado que en otros, V. I. Lenin estimaba que era una enmienda insignificante desde el punto de vista del desarrollo general de la historia universal, enmienda que, sin violar en lo más mínimo las leyes del desarrollo histórico, presupone algunas fases que presentan originalidad ya sea en la forma o el orden en que se opera ese desarrollo.

Rusia no se hallaba al margen de la vía magna. Al igual que otros países capitalistas tenía todas las premisas indispensables para la revolución socialista: la estructura clasista de la sociedad, que determinaba la similitud en el contenido y en el volumen de los vínculos sociales y la distribución de las fuerzas en confrontación; un régimen económico y político similar en cuya base yacía el principio de la propiedad privada sobre los medios de producción; el carácter idéntico de las contradicciones fundamentales, a resolver exclusivamente por la revolución socialista (la principal de las cuales es la contradicción entre el carácter social de producción y la forma capitalista de apropiación), que determinan en general una igual distribución de las fuerzas clasistas y la orientación de su lucha.

No, Rusia no marchó por "fortuitos caminos de la historia", sino por el que avanzaron todos los países industriales del mundo.

El tendencioso credo político no permite a los historiadores recién aparecidos llegar a la esencia del asunto. Por eso repiten gustosos la tesis sobre la "ausencia" de premisas para la revolución socialista en Rusia. De esto se hace la "conclusión" de que las condiciones "específicas" en que se desarrolló la revolución rusa obligaron a los bolcheviques a pasar a "imponer por la fuerza" lo que ellos llamaban socialismo. Así. dice, surgió la idea de la violencia como vía hacia el socialismo, el portador de la cual fue el partido de Lenin.

Como siempre, los adversarios del socialismo dirigen su golpe principal contra el papel rector del partido Comunista, acusándolo de ingerencia "voluntarista" en la marcha de los sucesos durante la Revolución de Octubre y de "violencia" contra la voluntad de la mayoría.

Pero si existiese un "evidente aislamiento y enajenamiento recíprocos entre el comunismo y la clase obrera", como dice Djilas, ¿Cómo habrían podido los comunistas establecer el poder soviético? Pues del total de la población, los comunistas constituían una parte insignificante: de 2 a 3 miembros del partido aproximadamente, poicada mil habitantes.

Precisamente ha sido la vida la que vino a mostrar que el partido Comunista fue la fuerza cementadora de la Revolución de Octubre. No necesitaba imponer su voluntad a la clase obrera y al campesinado, puesto que expresaba sus intereses.

EL PARTIDO Y LA REVOLUCIÓN

Indudablemente que ha tenido también una importancia extraordinaria el factor subjetivo: el papel del partido en la revolución. Entre todos los partidos políticos de Rusia sólo el partido de Lenin expresaba los intereses primordiales de las clases trabajadoras, fue capaz de unir a las masas, ver la situación revolucionaria, elegir el momento para iniciar la revolución, manifestar el máximo de flexibilidad en la táctica y habilidad para combinar en ia revolución tareas democráticas y socialistas. A consecuencia de esto los cimientos del régimen capitalista fueron derrumbados por el torrente revolucionario.

Los comunistas triunfaban y triunfaron en Octubre porque no repetían palabras memorizadas, sino que estudiaban atentamente las nuevas condiciones históricas, reflexionaban sobre las causas de los virajes que daba la vida. Triunfaron porque supieron hacerse responsables sin temor de la suerte de la revolución. Y lo que es sumamente importante, tenían un programa de acción.

Por mucho que intenten tendenciosos autores de nuevas "investigaciones" "rehacer" la Revolución de Octubre de 1917, aunque no sea más que sobre el papel, las verdades históricas no dejan de ser verdades históricas.

Y quien quiera ser objetivo verá cuan orgánicamente están fundidas en ellas la teoría y la práctica del socialismo. (APN).

STEPAN MOKSKIN


Cultura

LOS ANUNCIOS DE JOSÉ MARTÍ

LA ideología dominante en América latina a lo largo del siglo —ideología de la burguesía y el imperialismo dominantes— ha dibujado una romántica figura “liberal” de José Martí para enterrar precisamente la anticipación revolucionaria y antimperialista del Maestro de la liberación cubana.

Será la vanguardia organizada por Fidel Castro la que cinco décadas después pondrá las cosas de la historia en su debido lugar, en su relación nacional y continental.

Al concretar el proyecto martiano y asumir, por causa y obra del desarrollo histórico, la ideología del proletariado moderno y la herencia del pensamiento latinoamericano libe-racionista, la Revolución Cubana inicia la guerra decisiva del continente contra el imperialismo norteamericano en su propio coto de caza de utilidades.

Esta es una de las premisas esenciales que rescata lúcidamente Pedro Pablo Rodríguez en "La idea de liberación nacional en José Martí", (Quimantú, 1973). El autor parte del enfrentamiento ideológico con la historiografía liberal, servidora del fatalismo geográfico que visualizaba —con pupila sometida— a Cuba como "un protectorado al borde de la anexión" y después como una "semicolonia transformada en neocolonia". Señala P. P. Rodríguez que en las primeras décadas posteriores al combate de Martí "el combate ideológico entre izquierdas y derechas no aniquila a ninguna, porque las primeras se entusiasman con la modernización del país que las segundas van aceptando cada vez de mejor grado". Faltaba la visión auténticamente dialéctica, revolucionaria, para la reivindicación ideológica y política de Martí, y ella irrumpirá con el asalto del Cuartel Moneada en 1953, hasta transformarse, como prolongación histórica, en revolución socialista.

No en vano el núcleo inicial del Moneada se autobautizará "juventud del Centenario" y la inspiración martiana será legitimada por el nuevo creador del "partido revolucionario cubano" ante el propio rostro de los jueces procoloniales ("La historia me absolverá", Fidel Castro).

MARTÍ FUNDADOR DEL ANTIMPERIALISMO LATINOAMERICANO

El propio curso del proceso revolucionario en Cuba demostrará —con ese criterio válido de verdad que es la práctica y la realidad social— que existían elementos revolucionarios avanzados y perdurables en la ideología martiana. Así como la postergada independencia cubana funde, por mandato de la época, la lucha contra el imperio español putrefacto con el enfrentamiento al capitalismo norteamericano en su pasaje a la fase imperialista, Martí se ubica expresamente en la fundación de la segunda independencia latinoamericana. No es resultado del azar que Martí trace un relevamiento cabal de la sociedad norteamericana explorando "al monstruo en sus entrañas". Transitará, como lazo del mundo colonial, entre los avances teóricos y organizativos de Marx y Lenin, quien rendirá en definitiva al partido y al proletariado revolucionario el informe sobre el nuevo carácter del capitalismo monopólico y proyectado hacia la dominación mundial. La revolución iniciada por Martí deberá consumarse en la boca misma del imperio y su aliento bélico y será él quien desnudará su carácter.

Martí entenderá, como lo entendiera Bolívar, aunque no todos acaben de entenderlo, que la garantía superior de la independencia nacional se encuentra en la independencia continental contra la estrategia global del imperialismo. En carta a Manuel Mercado fechada en el Campamento de Dos Ríos, el 18 de mayo de 1895, poco antes de morir en combate, Martí define claramente su programa: "....Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos para realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, por esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América".

Martí demostró —por ver muy claramente cierta realidad y organizar el partido revolucionario y el Ejército popular para modificarla radicalmente— ser en los hechos más científico y realista que algunos seudo "marxistas-leninistas actuales, capaces en apariencia de analizar las contradicciones, pero que pasan caminando de espaldas ante el reclamo transformador.

Si aquel liberalismo historiográfico que vació a Martí de su contenido revolucionario se llegaba a confundir con la enajenación europeísta de las izquierdas —antes de Julio Antonio Mella— hoy el reformismo burgués y el reformismo de izquierda suelen cruzar fintas equívocas y amables en ocasiones en el cuadrilátero del diversionismo ideológico sabiamente tendido por Washington en el periodo posterior a la revolución cubana: para el imperialismo, la alternativa reformista, lo más penetrada posible, será siempre preferible a la revolución.

También Martí —aunque el adverbio invierta los tiempos— llevó "el remo de proa bajo el temporal a una pedrera desconocida de nuestras playas; cargué, catorce días, a pie por espinas y alturas, mi morral y mi rifle; alzamos gente a nuestro paso (...) Y en cuanto tengamos forma, obraremos, cúmplame esto a mí o a otros", según escribe en la carta citada.

Martí sabe que además de la logística y otras necesidades del partido revolucionario armado, la guerra de liberación precisará del instrumento propagandístico y funda el periódico "Patria", para "contribuir —explica en su primer número— a que sus fuerzas sean invencibles por la unión y para evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden" y no dejar de "promover la guerra inevitable". Para Martí, el partido dirigirá el fusil. En su discurso ante el Club de los Independientes en 1890 ("Anuario Martiano", tomo I, Consejo Nacional de Cultura, La Habana, 1969) "convida a los cubanos a poner en una organización visible la organización secreta de las almas" y ataca a quienes proponían —no otros que los burgueses— "la anexión de Cuba a los Estados Unidos" por esa "costumbre del yugo que no les deja vivir sin él, y necesitan ponerse uno cuando salen de otro". Pero anuncia: "A los más arrellanados en la silla colonial, les llegan ya al hueso las espinas. La guerra, como el incendio, salta, incontrastable y purificadora, de un chispazo".

LA LUCHA EN TODOS LOS NIVELES

El Martí periodista ejerce la lucha ideológica aprovechando cualquier coyuntura y oportunidad profesional, y ello se reflejará —y repercutirá internacionalmente— en sus crónicas para "La Nación" de Buenos Aires entre noviembre de 1889 y agosto de 1890, sobre el Congreso Panamericano de Washington. En esa corresponsalía agudamente política trazará una radiografía implacable de la estructura y superestructura del imperio, sin dejar finanza, balanza comercial, producción, moneda, aduana, proteccionismo, documento, ley, y político con cabeza.

Exhorta a la "vigilancia... el examen más claro y minucioso" del "convite que los Estados Unidos potentes, repletos de productos invendibles, y determinados a extender sus dominios en América, hacen a las naciones americanas de menos poder (...) De la tiranía de España supo salvarse la América española, y ahora, después de ver con ojos indicíales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia".

Esta se remontará setenta años después en su propia Cuba y otros labios proyectarán continentalmente su acta de fundación el 4 de febrero de 1962 al proclamar ante la masa revolucionaria isleña y los oídos insurrectos de América la Segunda Declaración de La Habana, que desde su primer párrafo retoma la bandera alzada por Martí en "vísperas de su muerte".

En esas crónicas desde el "monstruo", Martí incita a Latinoamérica a no ser "coro" de un imperio "de intereses distintos, composición híbrida y problemas pavorosos, resuelto a entrar, antes de tener arreglada su casa, en desafío arrogante, y acaso pueril, con el mundo". En esa lucha ideológica cruza bala a bala con la propaganda y los operativos psicológicos del imperialismo, y cuando un periódico de Nueva York amenaza con aplastar a quien no "se suba en su carro", Martí responderá que "mejor será cerrarle al carro el camino".

Qué si no larga visión histórica es la de Martí cuando descubre que el proyecto estratégico del imperialismo, a partir de su bandidaje anexionista en el Caribe, es "el protectorado sobre la América" para "cuando estén las cosas bien fortificadas, y sea tanta la marina que vuelva vencedora de una guerra europea, y entonces, con el triunfo, será la ocasión de intentar". Martí, con el esquema del partido revolucionario en la mente, sabía que la guerra revolucionaria debía ser desarrollada a todos los niveles, y además de organizar el político-militar, desplegó el diplomático: con esas crónicas también buscaba aliados y neutralizar ciertos sectores, activando contradicciones entre Estados Unidos y metrópolis europeas.

Conocía perfectamente la esencia colonial de unos y otros: "Eramos una máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaquetón de Norteamérica y la montera de España. El indio mudo nos daba vueltas alrededor y se iba al monte (...) El negro, oteado, cantaba en la noche la música de su corazón, solo y desconocido", dice en "Nuestra América", artículo publicado en México en 1891. Advierte a "las capitales de corbatín" que "dejaban en el zaguán al campo" y clarifica después: "Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores. El tigre, espantado del fogonazo, vuelve de noche al lugar de la presa... No se le oye venir sino que viene con zarpas de terciopelo. Cuando la presa despierta, tiene el tigre encima. La colonia continuó viviendo en la República".

La alarma —armada, aunque parezca redundante— lanzada por Martí a la patria grande americana tuvo oídos receptivos en Zapata, Sandino y los revolucionarios hasta nuestros días, y tanto su análisis como su respuesta al desafío imperial son el primer cimiento, la aurora política, de la lucha revolucionaria actual en el continente.

JULIO HUASI


Hechos

EL PDC CON LAS MANOS TINTAS

CON la más firme convicción le digo que ( nuestras manos no están manchadas con la sangre de su esposo, aunque así lo afirman mentirosamente personeros del gobierno y de su prensa". La frase cerraba la carta que el presidente del Partido Demócrata Cristiano, Renán Fuentealba, dirigiera a Inés Bascuñán de Ahumada, viuda de José Ricardo Ahumada, poco más de 48 horas después que el trabajador cayera asesinado por un proyectil calibre 22, de arma automática accionada desde la sede de la misma Democracia Cristiana.

Fuentealba había cambiado notoriamente su lenguaje y su estilo, entre la tarde del viernes —en los minutos inmediatos al asesinato— y el lunes. El viernes, nervioso, alterado, y próximo a la histeria, Fuentealba dejó —grave error para un político tan antiguo— en poder de los periodistas el testimonio grabado de su voz, justificando el mismo crimen.

El recuerdo, simple y dramático, de las masacres sangrientas de El Salvador y Pampa Irigoin, es suficiente antecedente —y de sangre— para la clase trabajadora, como para descalificar de antemano cualquier palabra de los personeros demócratacristianos. Pero, el viernes 27, en el momento del crimen —sibilinamente "El Mercurio" prefiere hablar de "incidentes"— esa misma clase trabajadora, que desfilaba y entre la que caminó por última vez José Ricardo Ahumada Vásquez, se erigió como un testigo gigantesco e irrefutable.

La mañana siguiente —sábado— llegó hasta los estudios de radio Corporación un testigo presencial de los hechos. El obrero Lautaro Villarroel Silva, quien había ayudado a José Ricardo Ahumada apenas cayó victimado por la metralla. Villarroel iba a entregar dos objetos que la víctima llevaba consigo: una hoja de salario que certificaba que José Ahumada había ganado el mes pasado alrededor de 3 mil 200 escudos y el libro "Pisagua", de Volodia Teitelboim.

Mientras la gestión de Villarroel permitía acelerar la identificación de la víctima, otros trabajadores aportaban más antecedentes. Tal vez uno de los más importantes fue entregado, en la misma emisora en el programa de los pobladores "Corporación está con Ud." por el dirigente del Comando Provincial de Abastecimiento Directo. Humberto Díaz. El dirigente se encaminaba a la Estación Central, a dejar un grupo de compañeros campesinos que habían asistido días antes a una concentración del mismo Comando, cuando se convirtió en testigo presencial de los hechos. Díaz denunció haber visto salir de la sede del partido Demócrata Cristiano, inmediatamente después de los disparos, a por lo menos seis personas, a las que Carabineros permitió abandonar el recinto.

Una dura determinación asomó en las palabras del hermanastro del obrero mártir. Roberto Rivas —hijo de Rosalba Arriagada, la mujer que crió al trabajador Ahumada—, interrogado sobre las tareas que corresponderían al pueblo en ese momento, señaló: —Ya está bueno que ellos se cabreen de matar trabajadores ... Los trabajadores debemos responder de la misma forma. Si ellos sacan metralletas, nosotros también debemos usar metralletas ... Si no entienden por la buena, que entiendan por la mala... Con piedras, palos, a combo ... la cuestión es que tienen que entender que ellos no mandan ahora... ahora mandamos nosotros".

En ese sentido apuntó terminantemente en sus dos primeaos párrafos la declaración entregada —24 horas después— en torno a los hechos, por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). La misma se iniciaba señalando que "el PDC se ha desenmascarado una vez más ante la clase obrera y el pueblo". Siempre el primer párrafo añadía que "los politicastros del PDC, que ayer no más ponían el grito en el cielo ante los "grupos armados" y la "violencia marxista", han demostrado públicamente que son tan diestros en las técnicas del degüello y el uso de la metralleta como el más desalmado y sanguinario de los hampones de Chicago".

La frase inicial del segundo párrafo del documento del MIR, insistía: "la farsa "democrática" y "popular" del PDC ha terminado" y continuaba "la disposición represiva y anti-obrera del PDC se ha demostrado una vez más. Ayer en el gobierno, Frei y el PDC masacraban a los trabajadores dando instrucciones a sus escuadrones de la muerte. Hoy el PDC aposta francotiradores y metralletas en sus locales y les ordena abrir fuego sobre la clase obrera". Ahondando en esa clarificación, el MIR señalaba: "Aquellos que en la izquierda todavía alimentan ilusiones "democráticas" respecto del PDC, deben comprender de una vez por todas que los hechos de ayer han demostrado una vez más que las cacareadas "diferencias" entre Fuentealba y Frei, en definitiva, no son sino el preludio verbal de la metralleta reaccionaria y el derramamiento de sangre obrera".

E.S.


Polémica

LA ENU Y LOS OBISPOS

EN el documento oficial de los obispos de Chile sobre la ENU hay una frase insólita: "Declaramos claramente que nos oponemos al fondo del proyecto (de la ENU) por su contenido que no respeta valores humanos y cristianos fundamentales". En este punto la declaración del Comité Permanente del Episcopado sobre la ENU fue más moderada: "Por muy pluralista que se declare el informe (de la ENU), no vemos destacados en parte alguna los valores humanos y cristianos que forman parte del patrimonio espiritual de Chile".

La declaración de los obispos sobre "el fondo del proyecto ENU" debe ser considerada en el contexto del proceso histórico que vive Chile. En este contexto la frase de los obispos es definitoria y se inscribe como un hecho objetivo inamovible en la historia de Chile. Declaraciones como éstas, en el actual proceso que vivimos, tienen fuerza y determinan la realidad en forma irreversible. Suponemos que los obispos han hecho su declaración en forma responsable y asumen todas las consecuencias de su declaración. Si en Chile se está decidiendo en estos momentos el futuro de diez millones de ciudadanos y en cierto sentido el futuro próximo de América latina, la declaración de los obispos debe asumir seriamente su propia responsabilidad en la definición de este futuro.

Los obispos de Chile declaran con claridad que se oponen al fondo de la ENU porque su contenido no respeta valores humanos y cristianos fundamentales. ¿Cuál es este "fondo" del proyecto ENU? Una afirmación tan tajante y de tanta gravedad como la de ros obispos, exigía que en algo por lo menos se clarificara este fondo de la ENU al cual se alude.

Si el "fondo de la ENU" es obvio, este fondo no puede ser otro que lo expresado en el primer párrafo del proyecto: "La perspectiva estratégica que ilumina la nueva política educacional presupone la construcción de una sociedad socialista humanista, basada en el desenvolvimiento de las fuerzas productivas, en la superación de la dependencia económica, tecnológica y cultural, en el establecimiento de nuevas relaciones de propiedad y en una auténtica democracia y justicia social garantizadas por el ejercicio efectivo del poder por el pueblo".

El fondo de este primer párrafo del proyecto ENU, el presupuesto de la perspectiva estratégica que ilumina la nueva política educacional, es "la construcción de una sociedad socialista". El adjetivo "humanista" está intrínsecamente implícito en el sustantivo "socialista". Un socialismo que no es humanista no es socialismo. El fundamento de la construcción del socialismo que se describe en el proyecto es también suficientemente conocido por los auténticos socialistas. La palabra socialismo se toma en su sentido histórico científico, no en su sentido demagógico vulgar. Por lo tanto podemos decir que el fondo del fondo del proyecto ENU es la construcción del socialismo en Chile. Este es el fondo, el presupuesto de la perspectiva estratégica que ilumina la política educacional que el gobierno ha entregado a la discusión del pueblo.

Si el "fondo del proyecto ENU" es la "construcción del socialismo en Chile" podemos explicitar la declaración de los obispos de la siguiente forma: "Declaramos claramente que nos oponemos a la construcción del socialismo en Chile porque no respeta valores humanos y cristianos fundamentales". Puede ser que nuestra explicitación no corresponda a lo que los obispos querían decir, pero "lo escrito, escrito está" y objetivamente no se ve cuál sería la otra interpretación, diferente a la que hemos dado.

Si nuestra interpretación de la declaración de los obispos es correcta, los obispos, con esta declaración, se habrían situado ya definitivamente en la situación política actual de Chile. Este hecho tendría tal trascendencia, que quisiéramos que nuestra interpretación no fuera acertada. Tratándose de algo de tanta gravedad no entendemos que los Obispos dejaran en la ambigüedad una declaración tan tajante y trascendental. Si . nuestra interpretación es correcta, habría que sacar múltiples Conclusiones definitivas respecto a los obispos chilenos. El ministro de Educación pidió una aclaración y ésta aún no se ha dado. Ningún obispo en forma personal ha contradicho la declaración del conjunto de los obispos. El silencio se hace ya demasiado denso y la crisis que vivimos no tolera situaciones ambiguas. ¿Qué actitud deberán asumir los cristianos y los sacerdotes que han optado sin ambigüedades por la construcción del socialismo en Chile?

Cuando Cristo predicó su mensaje de liberación unos lo escucharon y fueron sus discípulos. Otros lo rechazaron y fueron sus asesinos. Cristo dividió a su pueblo y es por esto que su mensaje fue iluminador y tuvo fuerza liberadora. No fueron los pobres, los humildes, los enfermos, los hambrientos, los sedientos, los esclavos y explotados los que crucificaron a Cristo. Si Cristo habla hoy, su voz es esperanza para los pobres y terror para los ricos. El Evangelio no admite ambigüedades.

J. PABLO RICHARD G.


Notas:

1. Resulta sugestiva también la negativa, este año, del Cardenal Raúl Silva Henríquez de concurrir al mitin del Primero de Mayo de la CUT. Hombre de conocida mente calculadora, el Cardenal dijo: "Contemplo con angustia... la división que se ha creado en el corazón del obrero,llena de injusticias y de odios, donde son lanzados obreros contra obreros. Esto no lo puedo aceptar. Como Obispo y como pastor, debo ser más que nadie el centro de unidad de mi pueblo". ("La Segunda". 30-IV-73).

2. Tomado de "Lenin. Las normas de vida del partido y sus principios de dirección", tomo II, págs. 153 a 172, Editora Política, La Habana, 1965.

3. Resulta evidente que estas "tareas esenciales" son las que tiene planteadas, en forma prioritaria, la actual generación en Chile. N. de PF.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02