Mr Frei: nuestro hombre en Chile

PUNTO FINAL
Año VII. Nº 182
Martes 24 de abril de 1973

Editorial

EL EJEMPLO DEL INTERNACIONALISMO

EL proceso chileno —que pugna por convertirse en una revolución que inicie la construcción del socialismo— está recibiendo el poderoso estímulo del Internacionalismo proletario. Varios países socialistas, entre ellos Cuba, la Unión Soviética, China Popular, Corea, Alemania Democrática, entre otros, han materializado en hechos concretos su apoyo y solidaridad con los trabajadores chilenos.

Destaca por sus características el aporte que ha hecho la Revolución Cubana al enviarnos 40 mil toneladas de azúcar que el pueblo cubano ha disminuido de su propio consumo para entregarlas gratuitamente a Chile. Esta es una de las más hermosas muestras del carácter y contenido del internacionalismo proletario. Los chilenos sabemos que Cuba no es una nación grande y poderosa. Su valeroso desafío al imperialismo, al construir el socialismo en las propias narices de los Estados Unidos, le ha significado un bloqueo criminal que ha causado enormes dificultades a su pueblo. Esas circunstancias hacen todavía más elocuente el valor moral que tiene la generosa ayuda cubana.

La puesta en práctica del internacionalismo proletario en relación a nuestro país, tiene una explicación que hacernos meditar a los trabajadores chilenos: la clase obrera que ejerce el poder en los países socialistas tiene confianza en nuestra capacidad, decisión, unidad y voluntad de luchar para instaurar el socialismo en nuestra patria. La ayuda del campo socialista es un estímulo que nos brindan camaradas que a costa de enormes sacrificios, y a veces de fatigosas penurias, lograron vencer las mismas dificultades que hoy se oponen a los obreros, campesinos y demás trabajadores chilenos. Al entregarnos su amplia solidaridad, haciéndonos ver que no estamos solos en la lucha contra la burguesía y el imperialismo, las naciones socialistas están expresándonos su confianza de que sabremos seguir adelante sin echar pie atrás en la lucha que los trabajadores chilenos han entablado con sus enemigos de siempre.

PF


Planteamiento

DEFENDAMOS NUESTRO DERECHO AL SOCIALISMO

EN la pasada edición de PF llamábamos la atención sobre los síntomas de crisis que se advertían a partir de un pronunciamiento de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), que incitaba abiertamente a la sedición contra el gobierno de la Unidad Popular. La SOFOFA —repetimos— es quizás el organismo más representativo de la burguesía productora. De allí la importancia de sus opiniones que, en los hechos, se convierten en orientaciones y directivas para sus partidos políticos, el Demócrata Cristiano y el Nacional.

La línea marcada por la burguesía a través de su portavoz, la SOFOFA, se tradujo en hechos inmediatos.

LA LEGITIMIDAD DEL GOBIERNO

Ya observábamos que la batuta enarbolada por la SOFOFA hizo "cantar" en primer término al ex presidente Frei, que en declaraciones a un periódico italiano afirmó:" "Estamos en el camino al totalitarismo de tipo marxista".

Luego entraron a la arena los demás gladiadores reaccionarios para tomar parte en el juego estratégico diseñado por la burguesía.

El partido Nacional lanzó una declaración: "Ante el desenfreno político del gobierno no caben ya sino decisiones excepcionales y recursos extremos. Sólo así se evitará que la cubanización de Chile se torne irreversible". Agregó —con la altanería propia de la clase que representa— que el PN "estudia y revisa en estos momentos la legitimidad del gobierno que nos rige", además de anunciar sin ambages que "procedería que (el Congreso) declare que el actual gobierno ha incurrido en ilegitimidad de ejercicio", lo cual "eximiría a los chilenos de la dependencia tiránica a que pretende someterlos". [1]

El presidente del partido Demócrata Cristiano, Renán Fuentealba, y otros dirigentes, por su parte, dieron a conocer el documento político aprobado por el consejo plenario nacional de ese partido. Luego de declarar que el PDC es un "movimiento revolucionario" que lucha por una "sociedad fundada en el humanismo comunitario: socialista, democrática y pluralista", el documento admite que "el gobierno Allende conserva todavía cierta capacidad operativa", pero que sus errores permiten que "una oposición fuerte sea capaz de vencerlo por medios democráticos". Pero agrega que el PDC "llama a los chilenos a tomar plena conciencia de lo que significa la amenaza antidemocrática representada por el gobierno". En aplicación de su ya conocida ambigüedad y desapego a los principios, el PDC anunció que no tendría inconvenientes en "concertar acciones comunes" con fuerzas políticas "del gobierno o de la oposición".

ANTICOMUNISMO DEL PDC

Voceros de izquierda —particularmente del partido Comunista— elogiaron varios días esa posición "socialista, democrática y pluralista" del PDC, su ánimo de diálogo, y su decisión de dejar extinguirse la CODE. Sin embargo, esa actitud siempre alerta a destacar cualquier gesto de buena voluntad del PDC, por más ambiguo que sea, tuvo otra vez un brusco y amargo despertar. [2]

Todavía no se secaba la tinta del diario "El Siglo" que divisaba en el PDC un posible aliado táctico, cuando el consejo nacional de ese partido entregó una declaración que "La Prensa" tituló en primera página: "El PC es partido de vende patrias". Fuentealba, por su parte, atacó personalmente al presidente Allende, diciéndole lo que nunca nadie se había atrevido: "Creo que la actitud del presidente Allende frente a estos ataques es actitud innoble e impropia de un hombre que se dice hombre". [3]

Dos cuestiones hicieron perder el paso "socialista" y dialogante al PDC: la revelación de los 20 millones de dólares que Estados Unidos aportó a la campaña presidencial de Frei en 1964 (campaña que dirigió Fuentealba), y los decretos de insistencia que el gobierno envió a la Contraloría, obligando a ese organismo a aceptar la requisición de 41 industrias.

Esto último, sin duda, fue lo que llevó a la indignación del PDC y PN a su grado más alto. Acatando servilmente la orientación de la SOFOFA, ambos partidos anunciaron que podrían acusar constitucionalmente y destituir a todo el gabinete del presidente Allende. Eso engendraría una crisis política de envergadura. Fuentealba hizo además un comentario vitriólico: que no pudieron dictarse los decretos de insistencia mientras las Fuerzas Armadas estuvieron en el gabinete. Según Fuentealba ellas se oponían y, en cambio, compartían la exigencia democristiana de que el traspaso de industrias al área social se hiciera mediante leyes despachadas por el Congreso, institución dominada por el PDC y el PN.

EL REPLIEGUE DE LA ENU

El proyecto de la Escuela Nacional Unificada (ENU) produjo una reactivación de sectores como las Fuerzas Armadas y la jerarquía de la Iglesia Católica que habían permanecido relativamente neutrales. Ambos en la crisis de octubre, por ejemplo, actuaron más bien como árbitros.

En el salón de conferencias del ministerio de Defensa Nacional, ante los comandantes en jefe del Ejército, Marina y Aviación y 60 altos oficiales por cada rama de las FF.AA., el ministro de Educación, Jorge Tapia, explicó el 11 de abril el proyecto de la ENU. El clima fue adverso al proyecto y la oposición castrense estuvo encabezada por el Director General de los Servicios de la Armada, contralmirante Ismael Huerta Díaz. Se trata del mismo oficial naval que fue ministro de Obras Públicas en la primera fase del pasado gabinete UP-generales y que renunció a ese cargo en "discreto" desacuerdo con el gobierno, lo cual trascendió convenientemente a la prensa derechista. Esta vez también los periódicos reaccionarios tuvieron oportuna y amplia versión de lo tratado sobre la ENU, a puertas cerradas, en el ministerio de Defensa, además de una copia de la extensa intervención del contralmirante Huerta.

En esencia su perorata —aplaudida, según se dice, por los oficiales asistentes— constituyó un venenoso ataque al área de propiedad social y una cerrada oposición a la reforma de la enseñanza. Según el contralmirante Huerta: "El proyecto ENU desde el comienzo y en todo su texto, habla del proceso de transición al socialismo y, obviamente, tiende a preparar a la ciudadanía para vivir en un estado socialista. Ahora bien, en todos los países socialistas del mundo y de la historia, las FF.AA. se han transformado en un elemento político". Después de ¡una cita de Lenin! agregó: "... Fue el ejército el que se opuso al triunfo del comunismo en Alemania (1919) y en España (1936)", preguntándose: "¿Cuál será el futuro de las FF.AA. chilenas cuando se nutran de un pueblo educado en una doctrina socialista para la construcción de una sociedad socialista, moldeada su personalidad en los valores del humanismo socialista?". [4]

Los obispos católicos, por su parte, que también estuvieron relativamente desactivados en la crisis de octubre, se pronunciaron condenando el proyecto de la ENU. Estos hechos llevaron al gobierno a postergar la aplicación de ese proyecto que, aún con limitaciones, era un real desafío al predominio de la ideología burguesa en la educación. Presionado por las FF.AA. y por la Iglesia Católica, el gobierno anunció que la ENU quedará para mejor oportunidad y que será el Congreso, dominado por la oposición, el que finalmente decidirá mediante un proyecto de ley "los principios normativos y directrices del nuevo sistema educacional".

NUEVAS TAREAS REVOLUCIONARIAS

Hasta aquí nos hemos limitado a una relación de hechos. Pretendemos probar que el curso del proceso está corroborando que también para el caso chileno son válidas las previsiones que sobre la conducta de la burguesía —que jamás ha entregado pacíficamente el poder— han hecho los maestros de la teoría revolucionaria.

Aun en un país como Chile, donde la democracia burguesa ha echado firmes raíces, resulta imposible la transición enteramente pacífica del capitalismo al socialismo. El proletariado está obligado —como en su momento lo estuvo la burguesía—, a aplicar un cierto grado de violencia organizada y metódica para asaltar las posiciones fortificadas del sistema que se pretende reemplazar.

En abstracto, esto no lo refuta ninguno de los partidos chilenos que se rigen por el marxismo-leninismo. Pero en la práctica, algunos suelen relegar esa premisa a un segundo plano.

Anteponen a la preparación revolucionaria de la conciencia y la organización de las masas, los métodos y las palabras de la socialdemocracia parlamentaria.

Aunque tales métodos persiguen la "transformación por dentro" del Estado y, en rigor, deberían teóricamente traspasar progresivamente a manos proletarias el control del poder, lo cierto es que en la realidad —como está ocurriendo en Chile— su fracaso demuestra la validez del camino que enseñó Lenin. Las tesis de Kautsky no sólo fueron sepultadas teóricamente hace medio siglo —aunque pugnan por reaparecer bajo nuevos ropajes—, sino que yacen bajo la lapida de la experiencia victoriosa del proletariado de todos los países socialistas.

No obstante, la coyuntura no está como para una indigestión política provocada por un atracón de discusión ideológica. Y no es tampoco nuestro propósito contribuir a ello, sin perjuicio de defender que la práctica de los revolucionarios se ajuste severamente a una política de principios.

En PP creemos que se están cohesionando los factores de una crisis más grave que la de octubre del 72. Basta observar el prolijo trabajo que despliegan las fuerzas reaccionarias en su intento de demostrar la "ilegitimidad" del gobierno. Esta ha sido la cantera política que los partidos burgueses y las instituciones bajo su control (Parlamento, Tribunales, Contraloría y medios publicitarios) han venido trabajando con lógica persistencia. Su objetivo es provocar la "caída" o el "desplome" del gobierno. Eso tiene un significado distinto —aunque logra el mismo propósito— que "derrocar" al gobierno mediante un zarpazo gorila.

De allí que el PDC, a través de sus publicistas, se permita refutar —y hasta tirar las orejas— a la táctica abiertamente fascista de "Patria y Libertad". En el marco de una política de "oposición desde la base", intentando movilizar masas, y apoyándose en resortes institucionales, el PDC quiere provocar la muerte "natural" del gobierno y que en el acta de defunción conste que murió de una "ofensiva democrática".

RECLAMAMOS LA UNIDAD REVOLUCIONARIA

El cuadro de la crisis de octubre se ve agravado por la activación de sectores de las FF.AA. y de la Iglesia Católica que aparecían presuntamente neutrales en la lucha de clases. A esto hay que sumar el deterioro de la situación económica. Es evidente que encararemos un invierno crítico. Estos factores combinados llevan a una necesaria conclusión: al margen y a pesar de diferencias ideológicas por ahora insuperables, que trazan una línea divisoria en el seno de la propia clase trabajadora, existe la necesidad objetiva de encontrar un punto de acuerdo que permita hacer frente al enemigo común. Lo que reclamamos es un grado elemental de homogeneidad en la izquierda. La contrarrevolución no sólo puede ahogar en su cuna una experiencia liberadora que sufre enormes debilidades y que ha cometido numerosos errores. Puede, además, y eso es lo que pretende, arrasar con toda la organización de masas que es el fruto ganado por los trabajadores en largos años de difíciles luchas. Puede, ciertamente, retrasar quizás por cuanto tiempo la conquista del poder por el proletariado.

Esto es lo que hay que medir a la hora de intentar (o dejar de hacerlo) un nuevo esfuerzo por la unidad de los revolucionarios. En el seno del gobierno "confluyen tendencias obreras, pequeño-burguesas y burguesas" [5] . Ello hace difícil —si no imposible — trazar una estrategia coherente, desde un punto de vista de clase, para avanzar hacia el poder. Pero es posible, en cambio, coordinar en forma independiente y a la vez paralela al gobierno una alianza de clase que permita a los partidos que dentro y fuera de la Unidad Popular luchan por el socialismo, enfrentar en conjunto algunos momentos tácticos de la lucha de masas.

No queremos escribir en clave. Concretamente nos estamos refiriendo a los partidos Socialista, Comunista, MAPU y MIR. Existen diferencias entre ellos y, en su conjunto, con el MIR. Más allá de las frases de buena crianza sobre la "unidad", está la conciencia de que esas diferencias —que a veces llegan a grados de hostilidad abierta— existen y son reales. Pero todos, en conjunto, representan a la mayoría de la clase obrera, de los campesinos, los pobladores y los estudiantes. A ellos hay que sumar la Izquierda Cristiana que, si bien no es un partido marxista-leninista, apoya el objetivo histórico de la clase obrera, y sectores del partido Radical que también aportan su contribución.

En absoluto pensamos en acuerdos superestructurales, aún cuando opinamos que las relaciones entre esos partidos y el MIR deben llevarse en un plano que excluya el "clandestinaje" que permite condenar públicamente a quienes en privado se consulta y reconoce cómo revolucionarios honestos.

Nuestra proposición (que por lo demás ya es una realidad en algunos planos específicos), está dirigida a la base. Tanto en octubre como en otras situaciones, la clase trabajadora impuso a la superestructura política la unidad revolucionaria de facto. Se trata de convertirla en una política permanente y de reforzar los pasos que conduzcan a ese propósito. Levantamos esta proposición dirigida a la conciencia de los revolucionarios que están en las filas de diversos partidos, para enfrentar con éxito a la contrarrevolución y para asegurar la posibilidad de avanzar en la construcción del socialismo. Hay que bloquear la erosión que produce el sectarismo en el movimiento de masas. Hay que enfrentar y desarmar ahora, unidos, al enemigo. Hay que imponer una política de clase apoyada por el conjunto de los revolucionarios. Los "sacrificios" ideológicos que hoy se hagan se podrán recuperar centuplicados cuando la lucha de los trabajadores tome el impulso irresistible que podría darle la conducción coordinada de quienes de verdad se proponen hacer la revolución. Un grado mínimo de unidad, por último, no excluye la lucha contra el reformismo ni contra presuntas o reales desviaciones de izquierda, aunque las encuadra en el marco de un adecuado realismo político, frente a la amenaza del enemigo de clase.

MANUEL CABIESES DONOSO


Educación

LA BURGUESÍA SE REFUGIA EN LA IGLESIA

LA burguesía siempre buscará desfigurar la lucha de los pobres y explotados. La lucha contra el sistema capitalista es siempre presentada por la burguesía como una lucha contra la libertad, el orden o la democracia. La burguesía presenta la lucha de clases como la lucha del totalitarismo contra la democracia, del desorden contra el orden, de la barbarle contra la civilización. La raíz de esta visión burguesa está en la identificación que hace la burguesía entre la actual estructura social capitalista y los valores de la conciencia social, valores como libertad, orden, democracia, etc.

El interés de la burguesía es mantener el sistema actual o desarrollar el sistema actual para mantenerlo mejor. Este interés determina la conciencia social de la burguesía. El sistema social se refleja en esta conciencia social burguesa como un sistema democrático y libre. En este sentido, cualquier acto de masas, cualquier avance del proletariado, cualquier victoria de los explotados, significa para la burguesía un atentado contra la libertad y la democracia.

Este comportamiento de la burguesía es bastante irracional. Es irracional en el sentido que la realidad social del capitalismo tiene muy poco de democracia, orden o libertad. La conciencia social burguesa siente y piensa la no-libertad como libertad, la no-democracia como democracia, el desorden como orden, la barbarie como civilización. El mundo de la conciencia social burguesa es la dicha ilusoria de una miseria real. Este fenómeno, Marx lo estudió a fondo y lo llamó la inversión de la conciencia social burguesa. Lo que en la realidad social está cabeza abajo aparece de pie en la conciencia social burguesa.

Este fenómeno no se da en la conciencia de clase del pueblo. La realidad social del capitalismo se refleja en la conciencia de clase del proletariado tal cual ella es y no en forma invertida. El proletariado, como clase social y no en forma individual, siente y piensa la estructura social del capitalismo no en forma invertida, como una estructura democrática y libre, sino que la siente y la piensa tal como es, es decir, como una estructura no-democrática, violenta y esclavista. El proletariado siente y piensa la estructura social tal cual es y no en forma invertida porque el proletariado no goza la realidad sino que la sufre. Para el proletariado la realidad social es una realidad sufrida, enajenante. La burguesía se siente como parte integrante de la realidad. Siente como algo propio la infraestructura económica y toda la superestructura política y jurídica. La burguesía se siente en el sistema capitalista como en su casa. La burguesía siente como algo que es propio y familiar todas las instituciones del sistema capitalista: el parlamento, las leyes, los bancos, los tribunales de justicia, el ejército, la política, las escuelas, y las universidades. Un ejemplo demostrativo de esto es un afiche que apareció a comienzos de año en la Universidad Católica firmado por FEUC. Ahí se decía: "Tienes la Patria, tienes a Dios..., ahora tienes esta Universidad". La burguesía se siente dueña de la Patria, de Dios y de la Universidad.

Para el proletariado, por el contrario, estas instituciones le son ajenas. No las siente como suyas. Las siente y las piensa en su experiencia como instituciones adversas y contrarias. Su interés de clase no es por lo tanto conservar o mejorar estas instituciones, sino, por el contrario, destruirlas y construir otras que le sean favorables. Cuando se agudiza la lucha de clases y el enfrentamiento entre burguesía y proletariado se hace ya inevitable, la reacción de ambas clases será diametralmente opuesta. La burguesía se llena de angustia, de miedo, ve que su casa se viene abajo. Habla entonces de "reconstruir" Chile. Como la burguesía siente ilusoriamente la realidad como una realidad democrática, libre, ordenada y fraternal, ve el movimiento de masas como una amenaza, amenaza contra el orden, la democracia y la libertad. Ve la lucha de la clase obrera como una tormenta, un caos, una desgracia. Para la burguesía el poder creciente de la clase trabajadora es la fuerza del mal, es el demonio, es el odio, es el totalitarismo, es la tiniebla y la mentira. Cuando mayor es el levantamiento de los pobres y explotados, el temor y la angustia de la clase dominante se hace más irracional y agresivo. Del temor y la angustia surge la violencia y la angustia y la violencia se hacen cada vez más irracionales. Es entonces que surge el fascismo. El fascismo es la forma superior que asume la conciencia social burguesa frente al avance incontenible de los pobres y explotados. El fascismo, que surge como una fuerza irracional del temor y la angustia de la burguesía, empieza a clamar por una autoridad fuerte. Empieza a clamar por una integración social. Busca refugiarse en el mundo ilusorio del "apoliticismo" y del "gremialismo".

La actitud del proletariado es radicalmente opuesta. La angustia de la burguesía contrasta con la esperanza del proletariado, Si uno compara una manifestación de masas de la burguesía con otra del proletariado, podrá comprobar lo que estamos diciendo. En las concentraciones de la burguesía se respira agresividad y angustia. En las concentraciones de la clase obrera se respira esperanza, alegría, certeza de una victoria final, por difícil que sea el camino para alcanzarla.

El proyecto de Frei, por ejemplo, estaba todo entero construido sobre la angustia. El proyecto de clase del proletariado está construido sobre la esperanza.

Si uno hace un análisis de algunas declaraciones oficiales de la jerarquía católica o de ciertos grupos cristianos, debería constatar lo siguiente: aparece muchas veces el temor. Temor que sea atropellada la libertad, la dignidad de la persona humana, la unidad del pueblo de Chile. Se hacen llamados angustiosos —especialmente en momentos de agudización de la lucha de clases, como en octubre del 72— al respeto a la persona, la verdad, la dignidad, la patria, la autoridad, etc. El eje central es el temor, la angustia.

La conciencia socialcristiana aparece demasiado identificada con la conciencia social-burguesa. Es un hecho fácil de constatar.

Un caso clarísimo de todo lo dicho son las declaraciones del Sr. Hasbún. Sus discursos en TV son la expresión más clara y lúcida de" la conciencia social-burguesa. El Sr. Hasbún presenta la lucha de clases como un enfrentamiento entre la luz y las tinieblas, la verdad y la mentira, la Iglesia y el totalitarismo. En las declaraciones del Sr. Hasbún y en toda la campaña de la derecha frente a la ENU y los sucesos de Concepción, se verifica punto por punto lo que veníamos diciendo.

Si la burguesía, guiada por su interés de clase, identifica en una primera etapa el sistema social-capitalista con los valores de la democracia, libertad, orden, etc., en una segunda etapa —guiada por el mismo interés de clase— busca identificar el sistema capitalista con la religión, el cristianismo y la Iglesia. Así como presentaba, en una primera etapa, la lucha del proletariado contra el sistema capitalista como una lucha contra la libertad, la democracia y el orden, ahora, en una segunda etapa, presenta la lucha de la clase obrera contra el sistema capitalista, como una lucha contra la religión, contra el cristianismo, contra la Iglesia. Desfigura así completamente el carácter social del enfrentamiento de clase. Desgraciadamente la prensa de izquierda frente a esta nueva estrategia de la burguesía se dejó llevar inconscientemente por las aguas de la ideología burguesa.

La burguesía, en un momento de agudización de la lucha de clases, siempre presentará las luchas de la clase obrera como una "persecución religiosa".

La izquierda da muchas veces argumentos a la burguesía para que ésta reduzca el enfrentamiento social a un enfrentamiento religioso. Se atacó demasiado, por ejemplo, al cura Hasbún. Se atacó su carácter de sacerdote, cuando Hasbún no estaba actuando como sacerdote, sino lisa y llanamente como un representante fiel de la burguesía chilena.

Al proletariado no le interesa atacar al cristianismo o a la Iglesia. Al proletariado le interesa atacar la estructura social capitalista, le interesa atacar el poder burgués. Si en un momento debe atacar a cristianos o curas reaccionarios, no los ataca en cuanto son cristianos o curas, sino en cuanto son reaccionarios. Estos curas o cristianos ciertamente buscarán por todos los medios sentirse víctimas o mártires de una persecución religiosa.

No pretendemos con estas observaciones hacer una defensa oportunista del cristianismo. Se trata únicamente de ser fieles a la realidad y dejar en claro el carácter social y no religioso, del enfrentamiento de clases que vive Chile. Si la burguesía busca ocultar hipócritamente y falsamente el enfrentamiento social, recurriendo al enfrentamiento religioso, nuestra lucha ideológica debe orientarse fuertemente a hacer resaltar el carácter social del enfrentamiento. Vivimos una agudización de lucha de clases y no una discusión teológica o disputa religiosa. Sectores de la Iglesia Católica deben tener muy claro que si se identifican con la burguesía, serán reprimidos por el pueblo no por ser cristianos, sino por ser burgueses.

Debemos dejar muy en claro que se trata de una revolución socialista y no de una persecución religiosa. Depende de los cristianos y de la Iglesia si está identificada con la burguesía o está identificada con los pobres y explotados. La presencia pública de grupos de cristianos auténticamente revolucionarios será un hecho positivo que ayudará en esta lucha ideológica para esclarecer el carácter social del enfrentamiento de clases. La furia que tiene la burguesía contra estos cristianos revolucionarios está justamente en esto que impide a la burguesía reducir completamente la lucha de clases a una persecución religiosa. La presencia de cristianos que asumen el marxismo impide a la burguesía reducir el enfrentamiento entre proletariado y burguesía al absurdo de un enfrentamiento entre marxismo y cristianismo. El enfrentamiento inevitable no es entre cristianismo auténtico y marxismo. El enfrentamiento inevitable es entre burguesía y proletariado. El cristianismo choca con el marxismo en la medida que se traiciona a sí mismo y termina identificándose con la ideología dominante. No se trata de confundir marxismo y cristianismo, sino de denunciar un cierto tipo de cristianismo, que no es cristianismo, sino conciencia social burguesa, que se expresa en términos y lenguaje cristianos.

Una institucionalidad capitalista, que cuando se siente amenazada se presenta cómo "civilización occidental cristiana". Debemos desenmascarar a la burguesía tal cual es, es decir, como burguesía. Si el cristianismo es fiel a su origen evangélico y revolucionario, chocará inevitablemente con los explotadores y no con los explotados. No fueron los pobres, los explotados o los esclavos los que mataron a Cristo. A Cristo lo mataron los fariseos, los poderosos y los representantes del Imperio Romano.

J. PABLO RICHARD G.


Imperialismo

MR. FREI: NUESTRO HOMBRE EN CHILE

EDUARDO Frei Montalva, el ex Presidente de la República y ahora senador presuntivamente electo por Santiago, está de vuelta por los senderos combativos de la política militante. Pero no ha llegado de regreso calando lanza y armadura de caballero, como lo hiciera una vez aquel hidalgo de la Mancha cuya honra y prez tan bien describiera como ejemplo de pundonor, nobleza y señorío don Miguel de Cervantes y Saavedra. No. Esas virtudes, que pudo haberlas tenido en un período ya lejano de su vida, se le fueron quedando aplastadas por una ambición de poder y pretensiones que muestran un proceso de degradación inquietante en un hombre a quien la tozudez de una oposición antipatriota bien podría ubicar en el curul presidencial del Senado.

No es esta una afirmación aventurada. Allí están para probarla las andanzas comprometidas que Frei recorrió para ganar la elección presidencial de 1964, en que convino, transó y arregló con los intereses foráneos serios compromisos a cambio de pródigas ayudas pecuniarias que contribuyeron a financiar su fabulosa propaganda electoral. De allí también surgen como argumentos infamantes su colusión con los sediciosos que conspiraron en octubre de 1970 para asesinar al Comandante en Jefe del Ejército, General Rene Schneider, y luego su afinidad con los personeros de las grandes compañías transnacionales y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), para tratar por todos los medios de impedir el ascenso a la presidencia de Salvador Allende.

De todo ese tránsito han quedado, desgraciadamente para él, huellas considerables que hoy se manejan, con mejor memoria que la de los chilenos, en la prensa y el Senado norteamericano, donde la función fiscalizadora de esos poderes camina más suelta y honrada que en sus homónimos criollos. Si Frei hubiera sido un político norteamericano la investigación que dirige en estos momentos Frank Church, un senador demócrata, o las publicaciones del "Washington Post", habrían servido para sepultarlo políticamente en Estados Unidos. En cambio aquí, en Chile, el posible cadáver político vive y respira, opina desenfadadamente sobre la "patria", la "libertad', y la "democracia", y, lo que es peor, sigue conspirando contra el gobierno y animando la contrarrevolución con los dineros que sus sostenedores extranjeros le continúan enviando en grandes cantidades.

Es ese contrasentido el que asombra. Es esa inconsecuencia la que desconcierta, porque quién hipotecó primero al país en un ignominioso trueque de poder por riquezas nacionales y luego vendió el alma para allegar de nuevo a su lado el poder perdido, no tiene merecimiento alguno para opción cualquiera de mando, llámese senaturía, liderato partidario o primera magistratura. En el mercado persa político de la oposición, los vicios descubiertos en Frei por las investigaciones norteamericanas siguen negociables, porque la CIA, la ITT y las compañías del cobre aún requieren de ellos. Pero en Chile —ahora conocidos y con bastante elemento a mano para enjuiciarlos— deben ser analizados con criterio jurídico más crítico y aprovechados en forma de que sirvan para la descalificación permanente de este seudo Quijote, que ensaya otra vuelta de su propia Mancha.

Esta crónica aporta antecedentes en ese sentido y recopila otros que, dispersos, andaban por allí desde hace tiempo. Ahora juntos pueden servir para una requisitoria más profunda, que aclare los oscuros laberintos de la personalidad actual de Eduardo Frei.

EL "TRIUNFO" DEL 64

La victoria electoral de 1964 de la que se llamó "revolución en libertad" y que llevó a la presidencia de la República a Eduardo Frei, no fue el triunfo, como se ha dicho y se magnificó entonces, de la Democracia Cristiana. Ni tan siquiera lo fue de la derecha chilena. Tanto el partido mayoritario como la burguesía capitalista y la oligarquía agraria resultaron ser simples arrenquines del imperialismo norteamericano que puso la táctica para ganar y que, además, aportó lo más importante: el dinero y los agentes indicados para manejar el aparato electoral.

Aquí se implementaron con éxito no sólo la ayuda monetaria para mantener una situación económica aparentemente floreciente y el desarrollo de programas en las zonas, industrial y agraria, sino que también se montó un plan de propaganda fabuloso tendiente a la difusión de valores e ideas, a la penetración ideológica en los más diversos niveles y a un cohecho previo de los ciudadanos mas pobres, de tipo diferente, a través de la distribución de máquinas de coser, aparatos de televisión y paquetes de alimentos.

El "Washington Post" en la crónica que ha hecho escándalo en los Estados unidos y bajo la firma de Lawrence Stern, afirma que "la intervención en gran escala de la CIA y del Departamento de Estado ayudaron a derrotar al socialista Salvador Allende en la elección presidencial de Chile de 1964, según fuentes oficiales informadas". Estas fuentes son nada menos que ex diplomáticos destacados en Chile en esa época y ex agentes de la CIA. Son ellos los que definen la intervención de "estrepitosa, casi obscena".

Stern menciona en su crónica la investigación que realiza en estos momentos una subcomisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano y en la cual ha quedado claro que la ITT ofreció un millón de dólares al gobierno de Nixon, para que los usara en impedir que Allende asumiera el poder, después que ganó la elección de 1970. La mención es citada como elemento comparativo en relación con la denuncia. "La escala —hasta ahora no revelada—, afirma Stern, del apoyo norteamericano al demócrata cristiano Eduardo Frei, contra Allende seis años antes, hace que los sucesos de 1970 parezcan "una invitación a tomar té", según uno de los ex funcionarios de Inteligencia que participaron en el esfuerzo de 1964. Se informa que entonces se usaron hasta 20 millones de dólares en fondos de EE. UU. y que participaron alrededor de cien funcionarios norteamericanos".

HAY OTRAS PLATAS

PUNTO FINAL publicó en su Nº 88, de septiembre de 1969, un bien documentado trabajo de Miles Wolpin, cuyos antecedentes, a su vez, dejan pálida la denuncia aparecida en el "Washington Post", el 6 del presente. Los 20 millones de dólares especificados por el diario norteamericano se multiplican varias veces y minimizan considerablemente esa cifra.

Wolpin recuerda que, a principios de la década del 60, Chile recibía la ayuda per cápita más alta del mundo y que a pesar del fracaso en la administración de esos fondos, la Agencia internacional de Desarrollo, por sobre criterios restrictivos destinados a racionalizar esa ayuda, continuó suministrando la ayuda presupuestaria y la destinada a la balanza de pagos durante 1964. La decisión tenía una explicación clara. Ese año había elecciones y era necesario evitar un deterioro económico que hubiese aumentado el desempleo y el descontento y que probablemente hubiese motivado un viraje político hacia la izquierda. Por otra parte, la ayuda estaba encaminada a lograr que el nuevo gobierno encontrase al tomar posesión, una economía relativamente sana.

A través de los excedentes de alimentos y el reembolso por gastos de transporte marítimo se concedió otro tipo de ayuda económica a más de veinte organizaciones no gubernamentales "aprobadas", que desarrollaban programas en Chile.

Wolpin cita un análisis de Ernest Gruening ("La ayuda de EE.UU. en acción: estudio de un caso"), rendido ante una subcomisión del Senado norteamericano en 1966 y en que se afirma: "Por medio de este programa, Chile recibió en un año más de 661 millones de libras de alimentos, un valor de mercado estimado en 47.6 millones de dólares, así como unos 11 millones correspondientes a gastos de flete". Si a esta suma se le agrega el reembolso de gastos de flete debido al transporte de otros equipos y abastecimientos de socorro, la suma total se ve elevada en más de 12 millones de dólares.

Todo este tipo de ayuda ahora está suspendida, con lo cual se ven los ingentes esfuerzos que debe desarrollar el gobierno popular en materia de abastecimientos. "Con ella en 1964 no sólo se alivió el descontento inmediato —afirma Wolpin— sino que se incrementaron los recursos materiales de muchos grupos religiosos y antimarxistas".

LOS CANALES DE INTERVENCIÓN

La crónica del "Washington Post" agrega por su parte que una de las figuras claves de la intervención de 1964 fue Cord Meyer, quien dirigía los planes secretos de la CIA tendientes a "neutralizar la influencia comunista en importantes sectores formadores de opinión como los sindicatos, las organizaciones de agricultores y campesinos, los activistas estudiantiles y los medios de comunicación".

"Por lo menos un conducto para dinero de la CIA, la Fundación Internacional para el Desarrollo, fue utilizado en la campaña de 1964 para subsidiar a organizaciones campesinas chilenas, de acuerdo con lo que declara un ex funcionario que tuvo la responsabilidad de controlar la ayuda a Chile de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID)".

Las organizaciones campesinas chilenas a que se hace mención y que recibieron subsidios de la AID fueron la Asociación Nacional de organizaciones Campesinas (ANOC), la Unión de Campesinos Cristianos y el Movimiento de Campesinos Independientes. El dinero sirvió para fusionarlas, aquietando monetariamente algunas conciencias de dirigentes, en la Confederación Nacional de Campesinos.

Otro organismo favorito en la recepción de ayuda fue el Instituto de Educación Rural, que todavía hoy recibe subvenciones, pero que en el período electoral de 1964 las recibió de Caritas, del Gobierno chileno, del CARE, de la Braden Copper Company, de MISEREOR, de la Organización Internacional del Trabajo, de la UNESCO y de otras organizaciones internacionales. Entre estas cabe anotar la AID que le proporcionó 1.300.000 dólares.

¿Porqué esta generosidad tan frondoso del imperialismo norteamericano? La respuesta está condensada en un artículo de Barnard Collier, aparecido en febrero de 1967 en el "New York Times" y que revela la medida de los compromisos asumidos por Frei, ante los verdaderos financistas de su triunfo electoral. En una parte, Collier escribe:

"Frei jugó su partida con la experiencia y la astucia de un jugador profesional latino. Se jugó su mejor carta —la que lo hacía aparecer como la "única alternativa"— tanto dentro como fuera del país. Y con igual éxito en uno y otro caso.

En Washington, convenció a la Casa Blanca y al Departamento de Estado de que los Estados Unidos debían respaldarlo; en Wall Street convenció a los hombres de negocios. "No —alegaba una y otra vez— no nacionalizaremos las minas de cobre (casi todas de propiedad norteamericana), pero lo que sí queremos es ser socios en la explotación de las minas. No, no expropiaremos toda la tierra, pero vamos a tomar y distribuir la que está abandonada y, téngalo por seguro, nos encargaremos de que la que no tenemos produzca alimento. Sí, vamos a aumentar los impuestos, pero, por supuesto, ustedes se dan cuenta que en la actualidad los impuestos son ridículamente bajos, así que nadie piense con la cabeza puede oponerse a esto".

Finalmente consiguió que lo apoyaran. A través de misteriosos canales de los cuales no se hablaba y cuya existencia siempre negaron las fuentes oficiales, la campaña de Frei fue impulsada con dólares yanquis y montones de escudos chilenos. Puede calcularse con bastante acierto que los demócrata cristianos recibieron cerca de un millón de dólares mensuales durante muchos meses, procedentes de fuentes norteamericanas, y aproximadamente de 18 a 20 millones de dólares más de los demócrata cristianos de Alemania Occidental, Italia y Bélgica".

Resulta claro entonces que la victoria de 1964 de Frei, no fue un triunfo de él. Fue un triunfo del imperialismo, de la intervención norteamericana. Más tarde, durante su gobierno, las compañías del cobre, la ITT y otros inversionistas yanquis habrían de cobrar con exceso este apoyo. El hipotecador trata ahora de insistir en la maniobra. La prenda es la misma: Chile. El medio es diferente: las elecciones no le sirven, porque el pueblo no es garantía para él. Se quedó definitivamente con la sedición y la conspiración. Con esas armas el caballero de antes vuelve ahora convertido en Quijote de opereta para recuperar la Dulcinea del Poder.

EL AFLUENTE DE LA CIA

Las revelaciones del "Washington Post", que comprometen gravemente a Frei, señalan que uno de los conductos financieros usados por la CIA en la campaña de 1964 fue la Fundación internacional para el Desarrollo.

Sobre esa institución, una de las tantas "pantallas" de la CIA. PF dio amplía información en la separata del Nº 114 del 29 de septiembre de 1970.

La Fundación Internacional para el Desarrollo tenía oficinas en la calle San Antonio 378, departamento 310 de Santiago. A cargo de la filial en Santiago se encontraba Steven H. Smith que trabajaba con Peter Kun y Theodore W. Cook, además de una secretaria: Mónica O. de Belmonte.

La penetración de la FID en organizaciones campesinas chilenas comenzó alrededor de 1963 y se intensificó en la campaña presidencial del 64.

La Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) le entregó en junio de 1967 la suma de 355 mil dólares que fueron destinados a la Confederación Nacional Campesina. Un documento publicado por PF señala que esos 355 mil dólares sólo eran "parte" de los fondos que la FID (o sea la CIA), venía inyectando en Chile desde fines de 1963.

Uno de los informes de la Fundación Internacional para el Desarrollo que publicó PF señalaba que el 7 de junio de 1966 se legalizó un aporte financiero a la Confederación Nacional Campesina (CNC) para establecer "un expansivo programa destinado a entrenar líderes y miembros campesinos". Añadía el informe que se prevenían "otros fondos para cubrir los salarios, viajes y otros costos" de los dirigentes nacionales y provinciales de la CNC, la Asociación Nacional de Organizaciones Campesinas (ANOC) y la Unión de Campesinos Cristianos (UCC). Todas esas organizaciones pertenecen al instrumental de masas del freísmo. Un tal George W. Wheelright, que más tarde pasó a desempeñarse como vicepresidente de relaciones públicas de la FTD en Nueva York, era el responsable de "aceitar" a las organizaciones campesinas controladas por Frei.

Entre los documentos de la FID que utilizó PF aparecían nóminas de profesores contratados por ese organismo de la CIA, entre ellos el diputado electo de la Democracia Cristiana, Claudio Orrego Vicuña (uno de los hombres de confianza de Frei), Patricio Cabrera (Abogado de la CNC), Ernesto Yávar (ex subsecretario del Trabajo de Frei), José Goldsack, Héctor Alarcón, Hernán Troncoso José Luis Pistono, José Martins, etc.

PF


Reportaje

EL TERRORISMO SE PONE CAPUCHA

EL presidente de la poderosa Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO, Mario Momberg Soriano, se encuentra detenido en la cárcel de Valdivia, junto a otros cuatro agricultores, al comprobárseles su participación en el "asalto de Chan Chan", donde 200 latifundistas encapuchados desalojaron a balazos a los trabajadores que se habían tomado el fundo "Campo Lindo" e hicieron salir con los brazos en alto a cuatro carabineros.

El hecho, que se ubica en la misma línea de acción del baleo de trabajadores en Nochaco y la masacre de Frutillar, perpetrado por comandos armados y con instrucción paramilitar de los agricultores, fue repudiado públicamente por todas las federaciones campesinas de esta provincia, con excepción de la Federación Osorno, controlada por la Democracia Cristiana. A dicha Federación estaban afiliados los trabajadores del fundo "Campo Lindo", los cuales después de los sucesos, decidieron marginarse de esa organización e integrarse a la Federación "Lucha y Poder Campesino".

Los trabajadores del fundo, ubicado a 30 kilómetros de Osorno y de propiedad de Enrique Diethelm, decidieron tomarse el predio el 28 de marzo pasado, en repudio al arbitrario despido de su compañero de labores, Nolberto Villarroel. En las conversaciones ante un Inspector del Trabajo, Diethlem se negó groseramente a buscar un arreglo, procediendo a insultar a los trabajadores y a sus mujeres, al mismo tiempo que los amenazó con sus perros y una pistola.

Se originó en ese instante un incidente, en el cual los obreros le arrebataron el arma al patrón, quedando desde entonces el fundo con vigilancia policial.

AL ESTILO DEL KU KLUX KLAN

En la madrugada del viernes 30 de marzo, mientras 10 campesinos hacían guardia en la entrada del fundo, por los dos extremos del camino aparecieron sorpresivamente vehículos que encendieron luces altas y avanzaron hacia la entrada. Simultáneamente aparecieron cuatro grupos más de patrones armarios que se acercaron a pie. Se juntaron así seis grupos que desde diferentes direcciones rodearon y encerraron a los 10 campesinos. El total de los agricultores que participaba en la operación eran aproximadamente 200, los cuales llegaron en unos 40 ó 50 vehículos. Entre las armas que portaban había carabinas Garand, fusiles Sig, metralletas, una ametralladora, pistolas, revólveres diversos, bombas lacrimógenas, puñales y garrotes.

Durante la operación, fueron sacados con las manos en alto los cuatro carabineros que tenían a su cargo la vigilancia del fundo en prevención de incidentes.

Los diez campesinos que hacían guardia más los que dormían en sus casas, fueron sacados violentamente por los agricultores, llevados en fila hasta la casa patronal y allí registrados y golpeados salvajemente. Algunos fueron amarrados con alambres y golpeados de nuevo. Un obrero, que había participado en el incidente cuando se le quitó el arma a Diethlem, y por el cual llegaron preguntando los encapuchados, logró huir en la noche, tras una lluvia de balas.

Entre los cabecillas fascistas del "asalto de Chan Chan", se encontraron entre otros: el conocido patrón, militante del Partido Nacional, Kurt Winckler, quien participó también en el asesinato de Frutillar; Rudy Gebauer y Alfredo Segundo Gebauer, participantes en 1972 en el baleo a campesinos del fundo "Nochaco", (hoy día CERA "Rodrigo Ambrosio"); los conocidos e influyentes latifundistas Teodoro Rosemberg, Rodolfo Peters, Adolfo Ide, Eduardo Meyer, Mario Meyer, Alberto Prüsing, Francisco Lütticke, Francisco 2º Lütticke, Lolo Willer, Alfredo 2º Willer, Jaime Benavides, Jaime Martí, Rubén Solís, Juan Mandrú y muchos otros, todos reconocidos perfectamente por los campesinos.

ACCIÓN JUDICIAL

En conocimiento de los hechos, la Intendencia de Osorno presentó ante la Corte de Apelaciones de Valdivia una querella por infracción de la Ley de Seguridad Interior del Estado, y Ley de Control de Armas en contra de los autores del asalto. La Corte designó ministro en visita al magistrado Samuel Rodríguez para la instrucción del proceso.

Fuerzas de Carabineros e Investigaciones, con el apoyo de cuatro detectives de Santiago, detuvieron a los pocos días a Mario Meyer, Alberto Prüssing, Julio Correa, Francisco Lütticke y a los hijos de éste, Jaime y Ricardo. Todos ellos fueron puestos en libertad por falta de méritos por el magistrado sumariante.

El diario "La Prensa" (SOPESUR) tituló al día siguiente en primera página: ««Fracasó Nuevo Show de la UP". El mismo día, la Federación de Agricultores de Osorno emitió una declaración pública en la que llama a la tranquilidad a los latifundistas, afirmándoles que la situación está bajo control. Les asegura que las armas, si están inscritas, no tienen problemas, y en el último acápite de la declaración expresa: "El Cuerpo de Carabineros, e Investigaciones están conscientes que no están tratando con delincuentes, criminales o guerrilleros, sino con hombres de trabajo que sólo han aportado provecho al país".

DETENIDO PRESIDENTE DE LA SAGO

El viernes 6 de abril, luego de ser llamados a prestar declaraciones ante el Ministro en Visita, fueron detenidos el presidente de la SAGO, Mario Momberg Soriano y los agricultores Pablo Momberg Soriano, Eduardo Mayer Heggers, Kurt Winckler Schmidt y Cristian Ritchter von Bischoffausen. Todos ellos fueron reconocidos por los campesinos, en un careo realizado ante el ministro. Hasta el momento de cerrar esta crónica, los cinco agricultores permanecían detenidos en libre plática en la cárcel de Valdivia, mientras se anunciaba que en los próximos días, serían declarados reos.

CAMPESINOS DE "CAMPO LINDO" ERAN DC

Los campesinos baleados y desalojados por los patrones en "Campo Lindo", se declaraban como demócratacristianos hasta el día del asalto. Estaban afiliados al Sindicato Comunal Campesino "Río Negro", integrante a su vez de la Federación Osorno, que obedece las instrucciones del PDC.

Frente a este hecho, los campesinos declararon: "No es posible que se siga engañando con la dirección que el PDC da a la Federación Osorno a través de un puñado de dirigentes vendidos a los patrones. Cuando en diciembre de 1971, los patrones se tomaron las carreteras, allí hubo algunos dirigentes DC de la Federación Osorno con algunos pocos compañeros engañados. Cuando en octubre de 1972 los patrones hicieron el gran paro fascista, de nuevo, por desgracia, hubo algunos pocos dirigentes campesinos DC junto a los patrones. En las dos oportunidades, esos dirigentes campesinos obedecían la dirección política superior del PDC, que ya no se diferenciaba del Partido Nacional".

Los trabajadores tampoco esta vez encontraron apoyo en sus organizaciones sindicales. Por ello, se desafiliaron de la Federación Osorno para integrarse a la Federación "Lucha y Poder Campesino", a través del sindicato comunal "Unión Remehue".

Frente al "asalto de Chan Chan" los campesinos de la provincia han levantado una plataforma de lucha que incluye la pelea por la expropiación de todos los fundos de los patrones que participaron en el operativo, el castigo de los autores y la intensificación de la lucha por la tierra a través de la aplicación más drástica de la Reforma Agraria.

FRANCISCO CURILEM F.


Personajes

FAIVOVICH, UN EJEMPLO

JAIME Faivovich Waissbluth, militante del Partido Socialista, tomó parte en la fundación de PUNTO FINAL y desde entonces participó activamente en su Consejo de Redacción hasta que el gobierno de la Unidad Popular lo designó fiscal de la Corporación del Cobre, primero, y luego Intendente de Santiago. Mientras tomó parte activa en el Consejo de Redacción de PF, Faivovich publicó numerosos artículos bajo su firma. En ellos exponía su pensamiento político y —muchas veces— las posiciones que colectivamente deseaban expresar los redactores de PF. Asimismo, en su calidad de abogado, el compañero Faivovich asumió la defensa de nuestra revista en numerosos procesos que el gobierno de Frei planteó contra PF.

Toda esa actividad, incuestionablemente, identificó de modo estrecho a Jaime Faivovich con las posiciones revolucionarias que tienen su expresión en PUNTO FINAL y que son atacadas con encono por la maquinaria publicitaria de la derecha. Los redactores de PF han sido sometidos a toda clase de persecuciones. A Faivovich, por ejemplo, se le destituyó del trabajo que durante muchos años desempeñó cómo redactor y taquígrafo de la Cámara de Diputados. Lo echaron e su empleo a raíz de una denuncia de PF sobre los inmorales manejos que se hacían a través de la tesorería del PDC. Para financiar a ese partido, agencia política del imperialismo y de la burguesía, los administradores de la tesorería coaccionaban industriales, chantajeaban comerciantes y utilizaban como arma de presión los préstamos del Banco del Estado. En el escándalo estaban directamente mezclados parlamentarios democristianos que, a la vez, eran dirigentes del partido.

Pasó el tiempo y Jaime Faivovich fue designado Intendente de Santiago, un difícil cargo que tiene relación directa con el Orden público en la capital. Apenas asumió esas funciones, Faivovich fue objeto de una agresiva campaña publicitaria de la derecha que, vinculándolo con PUNTO FINAL, relación que él jamás ha negado, intentó mostrarlo como un "ultraizquierdista" que ponía su cargo al servicio de determinada corriente política. Durante su desempeño como Intendente, Jaime Faivovich observó una conducta consecuente, clara y honesta que para PF es un orgullo poner de relieve. Impidió desbordes antipopulares en que suele incurrir el aparato policial por el peso específico de su formación y orientación. Faivovich trabajó duramente y acudió a todos los lugares donde se requería su presencia. Aplicando instrucciones del gobierno, que otros funcionarios no suelen cumplir tan estrictamente, Faivovich se empleó a fondo para que la persuasión y la búsqueda de soluciones reemplazaran la rutinaria y brutal represión policial. Miles de pobladores y obreros fueron testigos, durante los pocos meses que Jaime Faivovich actuó como Intendente, de la importante diferencia que hay entre un funcionario con firme conciencia revolucionaria y un burócrata que tiene miedo a las masas y que prefiere eludir el diálogo directo con quienes ponen de relieve sus problemas a través de la movilización directa.

Lógicamente era previsible que el PDC y el PN harían lo posible para destituir a un Intendente que actuaba en forma coherente con sus principios y leal con los intereses de la clase trabajadora. De modo que esos partidos lo acusaron constitucionalmente para destituirlo como han hecho con otros ministros, intendentes y gobernadores de la Unidad Popular. La acusación contra Faivovich tenía que incluir —e incluyó— su participación en esta tribuna revolucionaria que es PF. Diversos párrafos de artículos publicados por Faivovich en PF fueron considerados "piezas de acusación" por la Cámara de Diputados, cuya mayoría reaccionaria terminó condenándolo y negándose a concederle el derecho a defenderse personalmente que otorga la Constitución. Como si la destitución fuera poco, el PDC decidió pedir, además, que los tribunales procesen a Faivovich por presuntas infracciones a la Ley de Seguridad Interior del Estado.

PUNTO FINAL está orgulloso de la conducta que ha tenido Jaime Faivovich como funcionario del actual gobierno. Como fiscal de CODELCO defendió sin transacciones la tesis de la nacionalización sin pago de indemnización a las compañías imperialistas. Como Intendente de Santiago se jugó en todas partes para buscar solución pronta y eficaz a los problemas que sectores de pobladores y obreros le plantearon. PF siente legítimo orgullo de que un compañero nuestro, militante socialista, haya atraído sobre sí el odio y la venganza de la burguesía. Eso significa que Jaime Faivovich —que sigue figurando en el Consejo de Redacción de PF— es un digno militante revolucionario.

Más que una expresión de solidaridad —que Faivovich no necesita de sus compañeros de lucha—, estas líneas son un testimonio de confianza en él. Sabemos que seguirá en la batalla, sin flaquear, junto a todos los que en Chile combaten por liquidar el sistema de explotación e instaurar el socialismo.

PF


PUNTILLAZOS

LOS JUECES

LA clase capitalista, al crear el Estado burgués, tuvo el buen cuidado de estructurarlo sobre la base de un conjunto de instituciones y organismos destinados, todos ellos, a la protección de sus intereses. Entre tales instituciones asignó un papel preponderante a la Justicia, a la que en forma específica le encomendó la función de reprimir y castigar cualquier atentado a la propiedad privada y la de conservar en todas sus formas el dominio de los bienes y los medios de producción en manos de los capitalistas.

Para hacerla cumplir eficazmente sus funciones, levantó todo el andamiaje de la Justicia en torno a una legislación de neto contenido capitalista y creó, al mismo tiempo, un verdadero ejército de celosos y disciplinados guardianes del sistema: LOS JUECES.

A estos guardianes, siervos amaestrados de la burguesía, los rodeó a su vez de un complicado y disimulado sistema de protección.

Para comenzar, los instaló en edificios que, como santuarios, están envueltos en un velo de divinidad y aparente pureza, extraños al pueblo, alejados de éste.

A los jueces les llamó "apóstoles" y los cubrió de palabras misteriosas para su tratamiento: "usía", "su señoría", "ilustrísimo", "excelentísimo". A los tribunales los tituló de "templos" o de "palacios" y dentro de ellos colocó una DIOSA vendada, supuestamente ciega.

Para mantenerlos aislados del pensamiento popular, ajenos al lenguaje común y para salvarlos de su perniciosa influencia, creó un idioma especial: "la jerga judicial", idioma que necesita de traductores para establecer la relación humana (los abogados), sin cuya mediación no puede haber entendimiento entre lo que el obrero, el campesino, el pueblo pide y lo que la justicia puede dar. Se habla, en este idioma, de "otrosí", "compulsas", "fojas", "auto", "apelación", "reposición", "casación", "código", "comodato", "fideicomiso", etc.; y para ahondar más el misterio, se usan vocablos o frases latinas, que sólo los sacerdotes pueden entender: sub-lite, motu proprio, indubio pro reo, nullum crimen sine lege, modus operandi, capitio dominutio, res nullius, etc.

Pero, aparte de lo anterior, para estimular el servilismo hacia la clase dominante, rodeó a los jueces de una mística de autoridad omnipotente y de sabiduría indiscutible, titulándoles de representantes de un falso PODER y únicos intérpretes de la ley. Les otorgó "jerarquía social" y les impidió cualquier contacto que no fuere con las otras "autoridades" del Estado burgués. No debe bajar a los sindicatos, a los campesinos, a las fábricas, a las poblaciones ni a otro lugar popular, ya que para la burguesía, es en ellos en donde se recluta el ejército de los delincuentes que amenazan y atentan en contra de sus riquezas, de sus privilegios, ejército que la Justicia debe castigar y aplastar severamente.

Por otro lado, se instruye a estos guardianes acerca de la forma de cómo deben leer y aplicar la ley que la burguesía dicta en amparo de sus intereses: deben estarse al pie de la letra de ella, ya que su intención oculta no puede descubrirse, pues los desenmascararía. Para resguardarse del fiel cumplimiento de este mandato, la burguesía cuidó de establecer otros órganos encargados de revisar lo que el juez de abajo hizo, ya que éste puede equivocarse y, entonces, creó las Cortes de Apelaciones y la Corte Suprema, agencias ambas de los capitalistas.

Para remachar, aún más, el sistema, e impedir que el pueblo alegue ignorancia de las órdenes legales de la burguesía, se establece como "dogma", principio indiscutible, que la ley "se entiende conocida de todos" por el solo hecho de publicarse en un diario que se publica en Santiago y que nadie lee: el Diario Oficial. Así se asegura que nadie se escape, ni los analfabetos, ni los campesinos, ni los mineros, ni los obreros, ni los niños, ni los ancianos, ni los enfermos, ni los locos, etc., todos, absolutamente todos, caen bajo la amenaza del látigo que ella oculta.

Así se estructura por la burguesía este centro de poder de los capitalistas: el poder Judicial. Así se explican las abiertas maniobras antirevolucionarias de la Corte Suprema y los jueces; así se justifica el uso que de la Justicia chilena hace la derecha para atajar cualquier intento de ataque a la burguesía, para impedir la revolución proletaria; así se amparan las matanzas de obreros y de campesinos cometidas por los latifundistas.

La Justicia no es una gracia, una dádiva de los patrones; ella nace en el poder popular y debe estar al servicio del interés de la mayoría oprimida, del proletariado, y no para castigar, para hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, sino para custodiar la paz social, para educar al pueblo en una conducta social; ser reflejo de sus inquietudes y garantía de sus derechos. SOLO LA JUSTICIA POPULAR ES JUSTICIA.

F. J. R.


Campesinos

SABOTAJE PATRONAL AL ESTANCO DEL TRIGO

LOS 500 trabajadores agrícolas afiliados al sindicato "Galvarino" y a otras organizaciones de masa de la comuna de Entre Lagos, se impusieron la tarea de constituir, dentro de los cuatro próximos meses, el Comando Coordinador Comunal de Trabajadores, el cual aspira a ser el primero de toda la provincia de Osorno.

Entre Lagos es considerada la zona mas conflictiva de la provincia debido al alto número de ricos latifundistas que la habitan y que se muestran inspirados en una ideología claramente fascista. La posición de los dueños de fundo, que poseen las tierras más fértiles de la provincia, se expresa en:

—Frecuentes despidos masivos y arbitrarios de trabajadores, especialmente en períodos donde las contradicciones se agudizan.

—Extremada explotación de los obreros agrícolas e inquilinos, a quienes les niegan sus feriados legales, les escamotean las imposiciones o les pagan precios ridículos por determinados trabajos (ejemplo: 35 pesos por la limpia de un metro lineal de remolacha. En promedio, un obrero limpia 500 metros diarios).

—Contrabando con Argentina, especialmente de armas y vehículos. Este tráfico se realiza a través de diferentes pasos cordilleranos que existen en la región, el camino internacional de Puyehue y/o por vía aérea. La mayoría de los fundos cuentan con canchas de aterrizaje. (Recientemente salió de la cárcel uno de los tantos implicados en estos delitos: el latifundista Gustavo Scherer, dueño del fundo "Rupanquito", militante de "Patria y Libertad").

—Actividades casi públicas de entrenamiento paramilitar y tráfico y almacenamiento de armas. Estas actividades han sido denunciadas reiteradamente por las organizaciones sindicales de la comuna a distintas autoridades de gobierno, sin resultados hasta la fecha. Sólo después de largo tiempo, estas organizaciones obtuvieron el traslado del anterior jefe del retén de Entre Lagos, sargento Armando González, quien prestaba asesoría y el propio armamento de esa unidad policial a los comandos de guardias blancas que operan en la región.

—Tráfico y comercio en el mercado negro, principalmente con la carne. En Valdivia fue interceptado por Carabineros un camión del latifundista y empresario de barracas, Lautaro Sáez, donde transportaba a Santiago casi 10 toneladas de carne para el mercado negro. Sin embargo, a Sáez no le salió más que una multa de escaso monto. Los trabajadores le han sorprendido a este latifundista una serie de mataderos móviles en los cuales benefician los animales destinados al mercado negro.

—Boicot a la producción, que se materializa desde el ascenso al gobierno de la Unidad Popular. Este boicot quedó nuevamente en evidencia cuando los encuestadores de ECA comprobaron que en toda la comuna de Entre Lagos no había ni 15 hectáreas de trigo sembradas y, muchas de ellas, en pésimas condiciones. De esta forma, el estanco del trigo no tendrá efectos en Entre Lagos. El boicot se patentizó criminalmente durante el paro de octubre, oportunidad en que los momios botaron toda la producción de leche de la zona, una de las más altas de la provincia. La leche la botaron en un estero que cruza por el corazón de la villa de Entre Lagos. Todos sus habitantes presenciaron estupefactos cómo el vital alimento se deslizaba irremediablemente hasta desaparecer en las aguas del lago Puyehue. Las siembras de trigo de mayor importancia de la zona existen sólo en los CERA y Asentamientos controlados por trabajadores de izquierda, pues en los asentamientos controlados por la Democracia Cristiana no existirá trigo ni siquiera para absorber las necesidades propias de los asentados.

UNA RESPUESTA DE CLASE

Frente a esta posición fascista de los dueños de fundos de la comuna, se ha levantado una clase obrera cohesionada, con conciencia de clase y dispuesta a enfrentar a los momios en todos los terrenos.

Entre Lagos es una villa de no más de tres mil habitantes, en su gran mayoría trabajadores de la tierra. Los patrones no viven en esa localidad, sino que en Osorno o en sus propios fundos. La primera gran movilización de Entre Lagos se efectuó en los meses de julio y agosto de 1971, cuando los trabajadores y pobladores se tomaron el pueblo y cerraron el camino internacional de Puyehue, destruyeron la medialuna, símbolo de la aristocracia latifundista y el casino del Club de Huasos lo convirtieron en vivienda para numerosas familias sin casa.

Sin embargo, el auge asumido por la lucha de clases en el sector se vio temporalmente interrumpido, debido fundamentalmente a una concepción entreguista y conciliatoria desarrollada por sectores reformistas. Entre las soluciones desarrollistas propuestas por éstos, está la creación de un municipio en Entre Lagos, el cual junto con ser el más joven de Chile, es también el más pobre. Obtuvo un aporte para 1972 de sólo 500 millones de pesos, con el cual no se alcanza a pagar dos funcionarios.

De tal forma, los problemas de falta de trabajo, explotación, carencia de viviendas, de una posta de salud medianamente habilitada, falta de escuelas, etc., persisten sin ninguna variación.

Es frente a esta situación que los 500 trabajadores agrícolas de la comuna, afiliados al sindicato "Galvarino" han querido rebelarse. Para ello comenzaron con sanear su propia organización sindical, separarla de una federación burocrática y paternalista, elaborar un programa que contenga las aspiraciones más esenciales del pueblo y llamar a colaborar con este programa a todas las organizaciones de masa de Entre Lagos. La meta: constituir de aquí a 4 meses el Comando Coordinador Comunal, como primer paso del Consejo Comunal de Trabajadores.

UN PROGRAMA PARA EL PUEBLO

El programa elaborado por el sindicato de trabajadores agrícolas "Galvarino" de Entre Lagos, luego de exponer las raíces históricas de la explotación, plantea la siguiente plataforma de lucha para el pueblo de esa comuna:

—SALUD: construcción de un hospital con servicio completo. Mientras ello se cumple, la visita quincenal de un médico y enfermera para atender la posta de la localidad. Exigir también la visita quincenal de un dentista, ya que en Entre Lagos existe un equipo dental completo, actualmente en desuso.

—EDUCACIÓN: creación y construcción de un liceo hasta con cuarto año medio y con internado. Este plantel tendría que ser subvencionado en forma total por el Estado, a través de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas. Además, deberá ser mixto y con cursos nocturnos. El programa plantea también la necesidad de reparar el local de la escuela de Rupanquito, el traspaso al Fisco de la escuela particular de Puerto Chalupa.

—VIVIENDA: agilizar la terminación definitiva de la población ex-estación. Obtener que el plano regulador sea conocido por la comuna para iniciar los trabajos de pavimentación, instalación de alumbrado público y domiciliario, alcantarillado, agua potable, etc.

—HIGIENE AMBIENTAL: habilitar botaderos de basura para evitar que esta inunde muchos sectores de la Villa, con los consiguientes peligros de infecciones y enfermedades. Igualmente, se exigirá que el matadero del pueblo, de propiedad de Horacio Aravena, sea fiscalizado por Sanidad.

—PRODUCCIÓN DE LECHE Y DERIVADOS: exigir a las autoridades de gobierno que echen a andar la planta CALO, actualmente paralizada. Esta sería una fuente adicional de trabajo para los pobladores.

—EXPROPIACIÓN masiva de los fundos que superan las 40 hectáreas de riego básico y de todo terreno que esté abandonado e improductivo, cualquiera sea su extensión. Los trabajadores de Entre Lagos tienen una lista completa de los fundos con sus características principales y las actividades antiobreras de sus propietarios, muchos de ellos extranjeros con una efectiva participación en actividades sediciosas.

CONSEJO COMUNAL DE TRABAJADORES

Con este programa, los trabajadores del sindicato "Galvarino" buscan la solidaridad de todo el pueblo de Entre Lagos a fin de constituir en la meta fijada el Comando Coordinador Comunal. Ya han recibido el apoyo de distintas organizaciones de masa (centros de madres, comités de pobladores, etc.) todas con una igual tradición de lucha en contra del poderoso latifundio del sector.

Además, como medio de contar con un instrumento efectivo de lucha de los trabajadores y que, al mismo tiempo, agrupe al más vasto sector de trabajadores agrícolas, los sindicatos "Galvarino" de Entre Lagos, "Pichi-Damas" de Osorno y "Unidad Campesina" de Chacareros, constituyeron la Federación Provincial Campesina "Venceremos".

Estas tres organizaciones se marginaron de la Federación "Aucán", por haber traicionado las luchas más importantes de los trabajadores agrícolas de la región, además de otros problemas relacionados con una excesiva burocracia, mal manejo de fondos y exagerado oficialismo.

F.C.


Tribunales

¿QUÉ VALE MÁS: UN CAMPESINO O UN MERCENARIO?

LA Corte de Apelaciones de Temuco negó la libertad bajo fianza concedida por el Juzgado de Villarrica al campesino Juan Segundo Curipe, acusado de haber dado muerte al agricultor del partido Nacional, Rolando Matus.

De esta manera, la justicia chilena muestra una vez más su carácter fundamentalmente clasista y reaccionario. Así es como lo ha podido comprobar el pueblo en cada decisión que los altos tribunales legislativos han tomado últimamente en Cautín y que benefician exclusivamente a los sectores patronales de la provincia.

Así ocurrió en el caso de "Chesque", donde los patrones, entre ellos Martín Doyarzábal, asesinaron al campesino del MCR, Moisés Huentelaf. La justicia dejó en libertad a los patrones de inmediato y mantuvo durante más de 7 meses en la cárcel a los campesinos. Lo mismo sucedió en el caso de "Huilío", en Imperial, donde fueron asesinados dos trabajadores, los hermanos Cheuquelén, en manos de los patrones, encabezados por el latifundista Antonio Navarrete. Igual cosa en "Brasil Sur", en Lautaro, donde fue asesinado el campesino Juan Huilipán.

En todos estos casos, la justicia encarceló a los campesinos, dejando en libertad inmediata a los latifundistas.

CAREN: UNA NUEVA PRUEBA

La Corte de Apelaciones de Temuco negó la libertad provisional a Juan Segundo Curipe, detenido en la cárcel de Loncoche desde hace un año y once meses y único reo preso en esta causa.

La Corte acogió los argumentos de Alfonso Podlech, hermano de uno de los latifundistas expropiados por la CORA en Lautaro y abogado del Sindicato de Empleadores Agrícolas de Cautín, organismo este último que aparece como querellante en el proceso que se sigue contra Curipe.

Podlech alegó ante la Corte de Apelaciones señalando que la libertad provisional para el campesino no debería concederse "si pretendemos —expresó— que el ordenamiento jurídico que existe en un país no sea quebrantado. Cuando se desconocen y traspasan ciertos valores, la nación tiembla en sus cimientos". Más adelante agregó: "Las consecuencias que pueden desprenderse de una excarcelación pueden ser funestas el día de mañana".

COMO OCURRIERON LOS HECHOS

El 9 de abril de 1971, un grupo de indígenas de la reducción "Juan Curipe Pichún", ocupó el predio "Carén", de propiedad de Otto Grunner Priedly, ubicado en el lugar denominado Curarrehue, con el objeto de recuperar tierras que habían sido usurpadas a la comunidad.

La toma había sido pacífica. Los mapuches levantaron un ruco a la entrada del fundo y desde allí vigilaban la posible entrada de personas extrañas. Al fondo se encontraba la casa patronal donde permanecía Grunner, sin estar, sin embargo, detenido o apresado.

Esa noche, más de diez amigos del patrón llegaron hasta la casa —según ellos "porque allí se celebraba una fiesta". Allí estaban: Rolando Matus, Hernán Quezada, Erwin y Rolando Krausse, Manuel Ulloa, Peter Compton, Pradino Soto, Armando Reyes y otros agricultores.

A las cinco de la madrugada y cuando los mapuches dormían, los agricultores encabezados por Grunner procedieron a retomar el fundo. Para ello hicieron uso de escopetas, revólveres, pistolas y palos, que posteriormente escondieron, pero que fueron encontrados por Investigaciones días después de ocurridos los hechos.

A fojas 9 del expediente de la causa, Otto Grunner declaró que en la acción de la retoma participaron también los siguientes vehículos: una camioneta Chevrolet ploma, de Hernán Quezada; un automóvil rojo, de Erwin Krausse; una camioneta Chevrolet, café con leche, de Hernán Quezada; y un automóvil marrón, de Peter Compton.

CAE ROLANDO MATUS

En una apreciación del tribunal de Villarrica, durante la reconstitución de escena de los hechos, se describe el movimiento de los retomadores de la siguiente manera: "avanzaron en un movimiento envolvente hacia donde se encontraban los campesinos, cerrándose sobre el ruco con actitudes y desplazamientos propios de una patrulla militar de infantería de asalto en posición enemiga". Así se lanzaron los agricultores, sobre los mapuches. La muerte de Rolando Matus se produjo cuando Juan Segundo Curipe disparó su revólver contra el grupo de retomadores que agredía a su padre, José Curipe, con golpes de pies, garrotes y la culata de una escopeta.

Posteriormente;, el médico legista pudo constatar —y así aparece en un certificado de lesiones entregado por él al tribunal— las siguientes heridas ocasionadas a José Curipe:

Traumatismo encéfalocraneano; herida contusa parietal derecho; herida contusa parietal izquierdo; herida contusa pabellón auricular, herida contusa temporal izquierdo; herida contusa supramaxilar derecho; herida contusa maxilar derecho; herida contusa lumbar derecho: herida contusa antebrazo Izquierdo; herida contusa mano derecha.

Varios mapuches más quedaron heridos, algunos a bala, como consecuencia del enfrentamiento que allí se produjo..

La retoma fue realizada con organización y preparación constatada por el Tribunal.

LOS CULPABLES SE LIBRAN

Según consta en el proceso, hay dieciocho reos acusados: diez de ellos son mapuches, ocupantes "ilegales", y ocho "retomadores" que defendían a Otto Grunner. Además hay tres "usurpadores prófugos declarados en rebeldía" y tres retomadores sobreseídos temporalmente por no existir "indicios suficientes".

Los dieciocho acusados, con la única excepción de Juan Segundo Curipe, salieron en libertad provisional bajo fianza.

Los mapuches acusados son los siguientes:

Juan Segundo Curipe Catripán, como autor del delito de homicidio de Rolando Matus y de usurpación de la propiedad de Otto Grunner Priedly.

José Segundo Curipe Catripán, como autor del delito de daños, usurpación y lesiones a Otto Grunner y cómplice en el delito de homicidio de Rolando Matus.

José Curipe, Domingo Alberto Lefiñanco Chiguay, Erminda Catripán Curipe, Florinda Curipe Cariqueo, José Salvador Villa Pinto, Juan Rafael Loncopán Malluranca, Segundo Roberto Loncopán Caniuqueo, como autores del delito de usurpación de propiedad a Otto Grunner.

Por su parte, los "retomadores" acusados son:

Otto Grunner Priedly, como autor del delito de lesiones a Ernestina Curipe Catripán y José Segundo.Curipe Catripán, y autor de lesiones en riña a Erminda Catripán Curipe y Florinda Curipe.

Pradino Soto Vásquez, como autor del delito de lesiones a Salvador Villa Pinto y autor de lesiones en riña a Herminda Catripán y Florinda Curipe.

Hernán Quezada Asorone, Edwin Krausse, Raimundo Krausse Saleswky y Víctor Raúl Amar Langquemann, como autores del delito de lesiones en riña a Herminda Catripán y Florinda Curipe.

Manuel Ulloa Salazar y Peter Compton Peddar, como autores de los delitos de lesiones en riña a Florinda Curipe y José Segundo Curipe.

Finalmente y "hasta que se presenten nuevos o mejores datos de investigación", apareciendo justificado el delito de lesiones en riña o pelea a Florinda Curipe y José Segundo Curipe y en razón de que' "no hay indicios suficientes para acusar a Tito Federico Lowenbergerg Walter, a Oscar Poblete Núñez y Armando Reyes Traganon, como autores, cómplices o encubridores de tales hechos delictuosos", con fecha 3 de marzo, el juez Rene García sobreseyó temporalmente a tos mencionados protagonistas de la retoma de "Carén".

LA JUSTICIA CON LOS PATRONES

Según el abogado defensor del campesino Juan Segundo Curipe, Juan Saavedra, se han cometido durante el proceso serias irregularidades en relación con las excarcelaciones otorgadas a la mayoría de los retomadores. Otro Grunner, por ejemplo, reo como autor del delito de lesiones graves al padre de José Segundo Curipe, fue puesto en libertad provisional existiendo diligencias pendientes de suma importancia (habían dos agricultores participantes en la retoma que estaban prófugos), sin acompañar prontuario de autos, y sin que transcurriera un plazo que se pudiera llamar procesal.

Otro ejemplo: se concedió la libertad bajo fianza al reo Roberto Ulloa el 11 de mayo, en circunstancias que el 6 de ese mes solamente se había presentado al tribunal, luego de estar más de veinte días prófugo.

Entretanto, se negaba la libertad provisional a los mapuches "por existir diligencias pendientes".

Juan Saavedra, abogado de Juan Curipe, alego ante la Corte de Apelaciones de Temuco señalando que su defendido reúne los requisitos para la libertad bajo fianza por tener buenos antecedentes e irreprochable conducta anterior; por no haber premeditación en el delito, ya que el homicidio cometido por Curipe fue en legítima defensa de su padre que era salvajemente apaleado y herido por los patrones. Hizo notar también la tendencia generalizada del derecho en el sentido que no hayan delitos inexcarcelables.

Sin embargo, la decisión de la Corte de rechazar la decisión del juez de primera instancia de Villarrica que había concedido la libertad al reo, dependió de su exclusivo criterio y mostró una vez más el carácter clasista y reaccionario que tiene la justicia en nuestro país.

EL ESCÁNDALO DE CONCEPCIÓN

Mientras esto ocurría en Temuco, y la víctima de la "justicia" era un humilde campesino mapuche, en Concepción la Corte de Apelaciones dejaba en libertad incondicional a Carlos de la Sotta Ibacache y a María Inés Fuller, los principales inculpados en el homicidio del obrero pintor Jorge Tomás Henríquez González y en el robo de equipos de Servicios Eléctricos.

Carlos de la Sotta, locutor y publicista de empresas monopólicas, es director del ilegal Canal 5 de TV de Talcahuano, filial de Canal 13 de la Universidad Católica de Santiago. En el proceso quedó demostrado que De la Sotta consiguió duplicado de las llaves de la casa de la calle Freire 382, donde moraba el obrero Henríquez González. Un comando derechista penetró en ese inmueble utilizando esas llaves; asesinó al obrero e ingresó a la casa de Lincoyán 591, desde donde robó equipos con los cuales Servicios Eléctricos interfería las emisiones ilegales del Canal 5 de TV. Una impresionante campaña de publicidad derechista, encabezada por Canal 13 de TV de Santiago, y apoyada por los partidos Demócrata Cristiano y Nacional, enmarcó el denigrante dictamen de la Corte de Apelaciones de Concepción que dejó en libertad incondicional a Carlos de la Sotta, el principal inculpado, y a María Inés Fuller, dueña de la casa de Freire 382 que le proporcionó las llaves. Una vez más, en este caso, los Tribunales demostración sin ningún pudor de qué lado se ubican en la lucha de clases, permitiendo salir de la cárcel libre de toda culpa al poderoso publicista reaccionario. Con otra vara, sin embargo, esa misma "justicia" mide a los obreros y campesinos, como Juan Segundo Curipe, que sigue entre rejas porque no es un mercenario de los poderosos, como De la Sotta.

L. L. Y.


Tribuna

ABUSOS EN LA CÁRCEL

EN la galería 2 de la Cárcel Pública de Santiago permanecen recluidos catorce presos políticos. Las condiciones de vida allí y algunas irregularidades en el trato de que son objeto por parte de las autoridades carcelarias, originó en diciembre pasado una huelga de hambre que logró corregir transitoriamente la situación. A partir de marzo, sin embargo, volvió a retornarse —según los afectados— al punto inicial.

Los presos políticos contrastan su situación con la que viven algunos elementos derechistas, para quienes además la posibilidad de obtener la libertad parece bastante más cierta, al tenor del gran número de ellos, que, pese a estar implicados en delitos probados, han abandonado rápidamente la cárcel.

GALERÍA 2: CASTIGOS Y ALLANAMIENTOS

El 22 de junio de 1972, cuando ingresaron a la Cárcel Pública de Santiago los militantes del ELN (Ejército de Liberación Nacional) se elevó a cuarenta el número de presos políticos recluidos en la Galería 2 de ese establecimiento. Los militantes del ELN se agregaban a ocho de las FAR, trece de la Vanguardia Obrera del Pueblo (VOP), tres del MR-2 y tres militantes del Partido Socialista.

La galería, formada por once celdas de tres metros por cuatro de ancho, y un patio del tamaño de una cancha de basquetbol, era prácticamente un circuito cerrado. Los detenidos, considerados "peligrosos", no podían abandonarla hacia ningún otro punto de la cárcel. A las 17 horas se procedía al encierro de los presos en las celdas hasta las nueve de la mañana del día siguiente.

—Vivíamos —acotan a PF los afectados— dieciséis horas enclaustrados en habitáculos, teniendo que realizar allí todas nuestras necesidades físicas y aspirando el humo de las cocinillas a parafina que utilizamos para calentar café en invierno.

La situación se agravó a raíz de la fuga de la cárcel de un grupo de delincuentes, los "Chaquetas Negras". El personal de custodia fue cambiado, asumiendo como alcaide Rene Fuentes Davagnino.

Los encargados de la custodia aumentaron la presión sicológica y de hecho contra los reos. Los permisos para ir a retirar herramientas necesarias para el trabajo, fueron suspendidos; los encierros se practicaban dando golpes de puertas que parecían "desmoronar las celdas" y la autoridad impidió todo intento de diálogo con los presos. Empezaron a sucederse los castigos. Según expresan los afectados, los motivos eran tan triviales como el haber cerrado mal una puerta, no obedecer una supuesta orden de un guardia o "haberlo mirado mal". Los castigados eran enviados a la galería 16, denominada "galería de castigo".

La galería 16 tiene un sistema distinto de funcionamiento. Diez o doce carceleros hacen rondas periódicas a paso marcial y con las lamas desenfundadas, a veces abren las celdas y sacan al reo castigado al que suelen golpear. Los presos políticos no son castigados físicamente, pero presencian la aplicación de esos castigos a delincuentes comunes: "Un compañero —denuncian— pasó tres días allí escuchando los quejidos de un reo que tenía las costillas rotas..."

En la galería dos, los allanamientos eran frecuentes Los encargados de realizarlos rasgaban colchones, rompían libros, pisoteaban la ropa, y nunca encontraban algún elemento prohibido. Durante un año y tres meses, un preso político que trabaja como zapatero tuvo sobre su mesa de trabajo un pedazo de cañón de revólver encontrado un día por los recluidos de la VOP, en la galería de los dementes, donde pasaron un tiempo. Con el pedazo de cañón habían jugado "desde los carceleros hasta los dos gastos de la galería". Un día, sin embargo, fue recogido y utilizado como prueba por una campaña de prensa realizada por la derecha en el sentido de que se habrían hallado en la peligrosa galería de la VOP tremendas armas.

Las visitas de los familiares no ofrecían tampoco a los detenidos ningún estímulo. Veinte o veinticinco carceleros vigilaban los encuentros de 45 minutos tres veces por semana de los presos políticos y sus familiares. Estos últimos eran muchas veces registrados antes de ingresar al lugar. Los diálogos privados entre presos y parientes eran prácticamente imposibles.

La anterior situación, a la que se agregaba la falta total de asistencia médica, precipitó en diciembre pasado una huelga de hambre. Los presos exigían la solución de todos esos problemas o la salida del alcaide.

MARZO: OTRA FECHA CLAVE

La situación varió sólo entre diciembre y marzo. En ese período, la huelga de hambre pareció haber rendido frutos. En marzo, sin embargo, los abusos de autoridad volvieron a repetirse

—Después de las elecciones —señala uno de los reos— la represión volvió a caernos encima...

Los presos políticos acusan directamente al alcaide Fuentes Davagnino como ejecutor de la política represiva.

A la galería 2 fueron introducidos reos comunes y se retornó a los allanamientos. Después de la huelga de hambre de diciembre se había acordado que a esos allanamientos asistiera un comité de los mismos presos políticas para evitar "extravíos" y otros destrozos. El acuerdo fue vulnerado por el alcaide, quien dirigió personalmente una revisión en la que dijo haber encontrado un mazo de cartas y una daga, elementos que nunca pertenecieron a los detenidos políticos. El supuesto hallazgo motivó el envío a la galería de castigo de cuatro presos, los que verificaron allí que el alcaide dirige personalmente y ejecuta en algunas oportunidades, las palizas que propinan a los reos comunes.

Actualmente, tras la liberación de algunos y el traslado de los militantes de la FAR a la Penitenciaría, quedan catorce presos políticos en la galería 2. «Hasta hace poco figuró entre ellos, el campesino Pérez Otárola, detenido bajo la acusación de haber dado muerte a un industrial en la toma del Frigorífico San Fernando; el acusado desde el momento mismo de su detención expresa que actuó en defensa propia. Mientras Pérez Otárola permanece en la cárcel, los derechistas implicados realmente en casos muchos más graves y debidamente probados, hace rato que salieron. Pérez Otárola fue trasladado recientemente a la galería 8.


Entrevista

CONSTRUIR EL SOCIALISMO AHORA

CON motivo del 40 aniversario de la fundación del partido Socialista. PP entrevistó al subsecretario general de esa colectividad, senador Adonis Sepúlveda. Junto con saludar al PS en su reciente aniversario, PP ofreció tribuna a uno de sus dirigentes más destacados, para referirse al pensamiento socialista, de Influencia fundamental en el desarrollo del movimiento popular chileno. El siguiente es el cuestionario de PP y las respuestas de Adonis Sepúlveda:

PF— ¿Qué significado político tiene el 40º Aniversario del P.S.? Nos interesa que Ud. resuma los puntos que constituyen el aporte teórico del socialismo chileno al actual proceso político del país.

AS:.— "Hace 40 años, un puñado de luchadores se fijó la meta larga de instaurar en Chile una república socialista. Era una perspectiva histórica. Lo que para los fundadores era un objetivo final, para las actuales generaciones socialistas es una tarea del presente inmediato.

Por otra parte, su 40º Aniversario encuentra al Partido Socialista en el punto casi más alto a que aspira una organización política: el poder político. Decimos "casi" porque en nuestro país se ha producido una situación peculiar: se ha conquistado sólo una parte del poder, el Gobierno y el resto de los poderes del Estado permanece ajeno y en una lucha enconada contra este Gobierno Popular.

La importancia política de este aniversario surge del hecho de que le cabe responsabilidad primordial al Partido en la consumación del proceso revolucionario, por. ser la primera fuerza de gobierno y por ser el Presidente militante socialista desde la fundación del partido. La nueva etapa que configura el triunfo de marzo coloca sobre las espaldas del P.S. la tarea de entregar una salida revolucionaria a ese nuevo cuadro surgido después de las elecciones".

TAREAS SOCIALISTAS DE HOY

"El aporte nuestro está, justamente, en el hecho de que hemos sido los socialistas los que hemos planteado como cuestión sine qua non la realización de tareas socialistas en la actual etapa del proceso. Y esta exigencia no obedece a un izquierdismo crónico del Partido Socialista o a impaciencia pequeño burguesa, sino a una concepción teórica sustentada largos años por el Partido y cuya vigencia se comprueba día a día en el agudo enfrentamiento de clase que vivimos, en el cual todos los sectores de la burguesía compiten en atacar al Gobierno Popular.

Es nuestra política de "Frente de Trabajadores" que formuláramos en los comienzos de la década del 50 y que se precisa en el congreso de Unidad del socialismo en 1957 y se desarrolla en los años posteriores. Esencialmente consiste en la definición del papel que se le asigna a las burguesías nacionales en los países atrasados y dependientes. Nosotros llegamos a la conclusión, tanto por la experiencia del movimiento obrero internacional, como por las enseñanzas de la lucha de clases en el país, que estas burguesías nacen castradas, impotentes para cumplir sus tareas democrático burguesas; que son burguesías subsidiarias de la economía capitalista mundial; que no pueden desprenderse de las ataduras con las viejas castas oligarcas agrarias y a la vez tampoco pueden desprenderse de sus ligazones con los monopolios imperialistas. En estas condiciones nosotros asignamos a la clase obrera en estos países, por así decir, una doble tarea histórica y política: culminar la revolución democrático burguesa inacabada por una burguesía estéril y comprometida y realizar a la vez los objetivos propios del proletariado, el socialismo.

En Chile aparece con mayor vigencia esta concepción para la clase obrera y sus partidos, porque ambos han debido sufrir las consecuencias de una política burguesa dependiente y obsecuente del imperialismo y de las viejas oligarquías criollas. El sector más avanzado de la burguesía, la Democracia Cristiana, a pesar de su reformismo y de su "revolucionarismo en libertad", demostró su impotencia congénita para enfrentarse al imperialismo y oligarquía agraria".

FRENTE DE TRABAJADORES

"El Partido Socialista, desde 1957 adelante, ha estado siempre atento y vigilante a la necesidad de desarrollar un movimiento político de la clase obrera con una amplia conciencia de su fuerza de clase y de su potencialidad revolucionaria. Era indispensable desnudar ante las masas la demagogia, el reformismo estéril y la naturaleza de clase de las diferentes formalidades políticas de la burguesía. Separar a las masas de los distintos sectores de ésta, no crearles ilusiones en fuerzas de clase ajenas a ellas mismas y afianzar sus propias posibilidades, fue y es la base de nuestra línea, con esta perspectiva, llevada directamente al seno del pueblo, educándolo en la lucha de clases, hemos contribuido a conformar este potente movimiento obrero que logró vencer en 1970 y que es motor y vida del Gobierno Popular.

La línea de Frente de Trabajadores tuvo su primera formulación en la constitución del FRAP (Frente de Acción Popular) en 1957, que culminó en 1958 con la lucha presidencial de ese año. Es justamente en la estructuración de esta alianza donde juega un rol fundamental nuestra concepción política. Mientras fuerzas del movimiento obrero abogan porque vengan a constituir esta alianza tanto el Partido Radical como la Democracia Cristiana, los socialistas se oponen con decisión a la desfiguración del carácter de clase de ese movimiento. No se trata de que los socialistas nieguen la necesidad de atraer a sectores medios; se trata que para el Partido Socialista esas organizaciones (D.C. y Partido Radical, como entonces estaba conformado), no representaban a los sectores medios sino a distintos estamentos de la burguesía nacional.

Podrá argumentarse que no obstante la justa formulación doctrinaria, perdimos la elección y que con una política diferente de acumulación de fuerzas, el resultado podría haber sido distinto. En el terreno de las hipótesis podríamos responder que una configuración distinta del FRAP en 1957, con el P.R. y la D.C., tal cual eran en esa etapa, con los Duran, los Morales Adriasola y los Frei de apóstoles en el seno de la clase obrera, no habría alcanzado el movimiento popular el desarrollo y la madurez política de clase que ha logrado, y muy probablemente el compañero Allende no habría sido el abanderado en esa batalla".

PROGRAMA DE LA UP

"Nuestro partido también ha entregado un aporte valioso en la determinación de los objetivos del movimiento popular. En las discusiones sobre el Programa de la Unidad Popular habidas en la "mesa redonda" que dio forma a esta nueva alianza, el Partido Socialista fue intransigente en exigir la incorporación de tareas socialistas en ese documento básico. Dejó de ser el programa una formulación de aspiraciones solamente democráticas, progresistas y desarrollistas dentro del sistema capitalista, para plantearse la sustitución del orden burgués. No otro significado tienen estos aspectos del programa de la UP.

"La única alternativa verdaderamente popular y, por lo tanto, la tarea fundamental que el Gobierno del Pueblo tiene ante sí, es terminar con el dominio de los Imperialistas, de los monopolios, de la oligarquía terrateniente e iniciar la construcción del socialismo".

"Las transformaciones revolucionarias que el país necesita sólo podrán realizarse si el pueblo toma en sus manos el poder y lo ejerce real y efectivamente".

"Las fuerzas populares y revolucionarias no se han unido para luchar por la simple sustitución de un Presidente de la República por otro, ni para reemplazar a un partido por otro en el Gobierno, sino para llevar a cabo los cambios de fondo que la situación nacional exige sobre la base del traspaso del poder, de los antiguos grupos dominantes a los trabajadores, al campesinado y sectores progresistas de las capas medias de la ciudad y del campo".

Dar un sentido socialista al quehacer del gobierno popular, iniciar la construcción del socialismo durante el ejercicio de este gobierno fue exigencia intransable del partido Socialista en las discusiones de ese programa. Creemos que este aporte ha sido decisivo para el curso del proceso revolucionario nacional".

LAS CLASES DENTRO DE LA UP

PF: Mucho se habla sobre la naturaleza de la alianza de la Unidad Popular. ¿Para Ud. constituye una alianza de clases? ¿Cómo la define?

AS: "Es una alianza de clases, pero hay que clarificar de qué clases. Podríamos decir que es una alianza de la clase obrera que por su peso específico es la fuerza hegemónica, con sectores de las clases medias. Esto no significa que algunos de estos sectores no hayan traído a la Unidad popular una ideología burguesa que se ha ido debilitando con el desarrollo del proceso.

Podríamos decir que el Partido Radical era el exponente más claro de este hecho. Sin embargo, este partido, al llegar a la Unidad Popular, ya se había desprendido del sector recalcitrantemente burgués y reaccionario de sus filas y en el curso del proceso se ha desprendido del lastre que le quedaba, redefiniéndose a la vez como partido socialista democrático. Por otra parte, el MAPU, que venía de la D.C. se define como partido de la clase obrera y de carácter marxista. La Izquierda Cristiana, se ubica en una clara y precisa política revolucionaria clasista y anticapitalista.

En la Unidad Popular no está incorporada la burguesía como clase, ni ninguno de sus componentes la representa políticamente. Todos los partidos y grupos que expresan los intereses de la burguesía están fuera de la Unidad Popular, en la oposición. Patria y Libertad, Partido Nacional, Partido Demócrata Cristiano, Partido Izquierda Radical (PIR), Democracia Radical reflejan las distintas gamas de la burguesía, pero defienden un objetivo común: los intereses de las clases dominantes de Chile.

Ahora bien, para nadie es un misterio el peso cualitativo y cuantitativo de los partidos obreros en la Unidad Popular. Lo acaban de demostrar las elecciones parlamentarias; lo demostraron también en la elección de la CUT. Esto define por sí mismo el carácter de la alianza de la Unidad Popular: es cada vez más un frente dé trabajadores por el peso específico de la clase obrera en su seno y por los objetivos que se ha trazado: cambiar el sistema y construir el socialismo. Por eso no le encontramos justificación a quienes, desde la extrema izquierda, quieren convertirse en "alternativa" frente a la Unidad Popular. El problema de la unidad popular para avanzar irreversiblemente al socialismo no está en el hecho de que pueda estar mediatizada por las fuerzas no obreras que hay en su seno, sino por las características peculiares del proceso chileno y/o por las debilidades que puedan existir en sus propios partidos de clase".

EL SOCIALISMO AHORA

PF: Algunos representantes del gobierno han declarado que la Unidad Popular tiene como misión solamente abrir las perspectivas para hacer el socialismo en el futuro. ¿Como interpreta Ud. el papel que debe jugar el gobierno de la UP elegido en 1970?

AS: "Ya hemos hablado de esto antes, cuando nos hemos referido a nuestro papel en la formulación del programa de la Unidad Popular. No creo que nadie quiera dejar el socialismo para una etapa posterior. Puede ser que algunos estimen que las condiciones concretas en que se da la lucha contra las clases dominantes del país no permiten un ritmo más acelerado de cumplimiento del programa, pero me' parece que ningún partido se ha pronunciado por congelar el proceso, por consolidarlo para avanzar después.

Nosotros creemos que debemos buscar un cambio de la institucionalidad actual que no responde a las necesidades de las fuerzas sociales incorporadas a este proceso revolucionario, de manera que se permita una participación efectiva de los trabajadores en el poder. Es necesario crear los órganos para el ejercicio del poder por el pueblo y oficializar aquellos órganos que han surgido naturalmente de las masas.

Este gobierno es del pueblo y como tal, tiene que darle paso a la incorporación de las masas a la dirección y conducción del proceso. Debe sustentarse cada vez más profundamente en la organización y en la fuerza de las masas, en los órganos del poder popular que nacen de la iniciativa de los trabajadores. Hay JAP, hay Juntas de Vecinos, hay comités de producción, hay comités de gestión, hay Comandos Comunales, comités de vigilancia, sindicatos, centros de producción en campo, etc. Por último, el gobierno tiene el arma del plebiscito que podría usar para definir ante el país el problema del poder.

El país vive, en el fondo, una lucha por el poder. El griterío de la oposición por las medidas del gobierno no es porque se atropelle la legalidad, o se le falte el respeto a la Democracia. Bastante han pisoteado ellos estos valores en su dominio más que centenario sobre las clases explotadas de Chile. De lo que se trata, concretamente, es que bajo sus posturas farisaicas, buscan recuperar la cuota de poder que perdieron y luchan por impedir que los trabajadores aumenten su poderío. En esta aguda lucha de clases, donde se juega la cuestión definitiva del poder, el gobierno de la Unidad Popular no es ni puede ser un arbitro entre las clases. Como gobierno representativo básicamente del pueblo trabajador, debe fundirse cada vez más en su acción a las masas que le dan su base de sustentación.

El gobierno de la Unidad Popular es la mejor herramienta conquistada por los trabajadores en su larga trayectoria de luchas. Por la precaria correlación de fuerzas que permitió a la Unidad Popular llegar al manejo del Poder Ejecutivo es indudable que el gobierno no pueda cumplir fácilmente los objetivos de la Unidad Popular y del pueblo. No obstante, es sólo un mutuo apoyo lo que permitirá salvar los obstáculos de todo orden que pone el enemigo de clase. Este apoyo del pueblo a su gobierno y de éste a las masas no puede entenderse tampoco como una incondicionalidad también mutua. Tanto el Gobierno tiene derecho a exigirles a las masas organización y disciplina como el pueblo tiene derecho a plantear sus críticas frente a las debilidades que pueda observar. Y más derecho tiene el pueblo que vive aún en la miseria que heredara del capitalismo, que sufre en carne propia dificultades que crea el enemigo y que tiene que soportar las formas burocráticas inherentes a la institucionalidad capitalista que no se ha podido modificar.

Esta herramienta conquistada por el pueblo tiene que jugar su rol de agente transformador del orden actual. Sólo lo puede lograr haciendo partícipe al pueblo de los éxitos y de las dificultades que produce la profundización de los cambios consultados en el programa de la Unidad Popular.

Por esto también es erróneo tratar de enfrentar al gobierno con las masas porque no hay solución a algunos problemas inmediatos que tienen su origen en el subdesarrollo de nuestra economía heredada de los regímenes anteriores. Esto no significa silenciar las desviaciones conservadoras que puedan desarrollarse cuando se maneja un aparato institucional capitalista que trae aparejados privilegios y burocratismo. Las masas deben estar atentas y vigilantes para evitar esas desviaciones, pero sin caer en el enfrentamiento con su gobierno ni dejarse arrastrar a actitudes aventureras".

PF: ¿El Programa de la Unidad Popular y el carácter mismo de esta alianza refleja la estrategia central del P.S. del Frente de Trabajadores?

AS: "Creo haberme referido ya a esta materia. No obstante responderemos en forma más precisa. Creemos que está incorporado al programa lo esencial de nuestro pensamiento, por las siguientes razones: a) porque el programa tiene un carácter revolucionario y a la vez dinámico. No es una simple enumeración de medidas a cumplir sino un instrumento vivo que se desarrolla dentro de un proceso social que persigue el cambio del sistema capitalista; b) porque unió las tareas democráticas y socialistas para realizarlas conjuntamente; c) porque la UP es una alianza en la que objetiva y políticamente se da la hegemonía de la clase obrera; d) porque se impuso un abanderado de las propias filas de los partidos obreros para conducir este proceso.

Es indudable que hay algunos factores limitantes para una concepción cabal de la línea de Frente de Trabajadores. Pero para aquellos que quieren ver en la gestación y concreción de la Unidad Popular un round entre Frente de Trabajadores versus Liberación Nacional, en la cual esta última línea se habría impuesto, podemos decirles que estimamos que hay una conjugación dialéctica de ambas líneas. Es una convergencia que se da en un plano que supera las diferencias elevando los objetivos de las masas de acuerdo al desarrollo que había alcanzado el movimiento obrero en el país. Por nuestra parte, nos sentimos interpretados por el programa de la UP, por la Plataforma que sirvió de base para la campaña electoral y que desarrolla el programa y por la potencialidad revolucionaria que ha desatado el cumplimiento de estos objetivos".

METAS DEL PERIODO

PF: A juicio del PS, ¿Cuál es la tarea central del período después de las elecciones del 4 de marzo?

AS: "Las elecciones de marzo demostraron la decisión inquebrantable de las masas de apoyar su gobierno y avanzar a la consumación de la revolución. Está dicho, nunca un gobierno —y menos con las dificultades que ha tenido el actual— había logrado un apoyo como el recibido por el Gobierno Popular. Nunca tampoco se habían dado elecciones con una definición política tan tajante y con un significado social tan profundo. Fue una aguda lucha de clases expresada en el sufragio. Se votó por continuar avanzando con la revolución o contra este avance y esta revolución. Dentro de los mecanismos de la democracia burguesa y con medios económicos y publicitarios fabulosos aún en sus manos, la burguesía pudo aún engañar a grandes sectores de trabajadores. No obstante la fuerza electoral expresada por la clase obrera y los campesinos en ese 44%, social mente su fuerza es aún mayor que ese 44%.

De aquí que el resultado electoral debe llevar al gobierno a no perder la iniciativa y no dejarse amilanar por el llanterío de cocodrilos que sentirá a su alrededor. Es el momento de retomar la ofensiva, profundizando las medidas de formación del área de propiedad social en la economía, culminando la reforma agraria, haciendo efectiva y real la participación de los trabajadores, especialmente de la clase obrera sobre toda la economía nacional, desarrollando todas las formas de poder popular, haciendo irreversible el proceso al socialismo. No debemos permitir que el enemigo se rearme. Uno de los problemas vitales que debe afrontarse es el de la distribución. Aquí cabe definir a la brevedad una línea clara que, cualquiera que ella sea, pasa por el control popular de la distribución.

Hoy más que nunca se necesita elevar la conciencia de las masas, pero esto no se logra con palabras de buena crianza sino entregándoles responsabilidades, convirtiéndolas no sólo en objeto de la revolución sino en el sujeto de ella. Habrá más conciencia, más disciplina y más organización en las masas en la misma medida que les entreguemos más poder, más fuerza, más confianza, más posibilidad de emplear sus iniciativas creadoras".

EL "PROYECTO MILLAS"

PF.— ¿Cuál es la política económica que de línea el PS para los próximos meses, especialmente en relación al área social, donde existe un llamado "proyecto Millas"? ¿Qué posición tiene el P.S. frente a la batalla de la producción?

AS:— "La solución de los difíciles problemas económicos depende de la resolución que se tome para enfrentar a las clases dominantes. En el fondo las soluciones son políticas, obedecen a la mecánica de la lucha de clases. No obstante que algunos problemas devienen de nuestra propia ineficiencia. las causas profundas son nuestro retraso y dependencia económica.

Dentro de este contexto general lo primero es reconocer que la burguesía tiene aún un inmenso poder económico y que, por lo tanto, nuestro esfuerzo debe concentrarse en disminuir ese poder. Ello sólo es posible ampliando el área de propiedad social y convirtiéndola en el factor dominante de la economía.

Es difícil, por no decir imposible centralizar y planificar una conducción económica si hay fuerzas actuando voluntariosamente en sentido opuesto o que por su carácter escapan a todo control. Se necesita una mano firme que golpee sin vacilación a quienes no tienen consideración alguna con el pueblo ni con el gobierno ni con el país.

Junto al problema de la profundización del APS está como problema inmediato y candente la cuestión de la distribución. Aquí es indispensable usar y ampliar los mecanismos de control que han surgido de las masas, perfeccionándolos, evitando deficiencias y duplicidad de aparatos.

Esto no significa dejar de lado los conductos reculares, en la medida que actúen concertadamente con el gobierno y de acuerdo a las necesidades de las masas.

Pero en la medida que consideramos que en el fondo de la cuestión económica está el problema del poder, toda medida pasa por la necesidad de establecer el control de la economía nacional por la clase obrera, de manera que de hecho vamos estableciendo el poder popular, no enfrentado al gobierno sino profundamente ligado a él.

Por otro lado se hace cada vez más necesario aumentar la tasa de acumulación en el país y ello obliga a disminuir la proporción de ingresos de la burguesía que, con el levantamiento de la economía logrado por el Gobierno Popular, ha aumentado sus beneficios. Nunca la burguesía mediana y el comercio han ganado tanto como con nuestro régimen. Por eso pueden ahora orientar sus inversiones a actividades especulativas.

En resumen, profundización, centralización, planificación y control efectivo de los trabajadores en todos los niveles de la economía y de los mecanismos de poder. El destino de la revolución se juega en la capacidad del gobierno y de la clase obrera para vencer la resistencia feroz de una clase que se siente desplazada del poder y quiere recuperarlo por cualquier medio. Estamos seguros que ningún medio les dará resultados favorables. La clase obrera y sus aliados culminarán su revolución.

Con respecto al proyecto llamado de Millas, que entendemos que no es tal, el partido ya se ha pronunciado. Rechazamos toda regresión en nuestro proceso. Lo dicho anteriormente hace obvia otra respuesta.

Sobre la batalla de la producción, la entendemos también dentro del cuadro de una profundización de poder popular. Los trabajadores para dinamizar su acción necesitan ver en los hechos, con sus propios actos, que están en un gobierno de ellos y que están construyendo su destino. Se sentirán más estimulados en la medida que sepan que producen riquezas para el país y no plusvalía para los capitalistas".

DESTINO DEL PROCESO

PF— ¿Tiene Ud. alguna preocupación o inquietud por él destino del proceso revolucionario chileno?

A.S:.— "Quienquiera que tenga conciencia revolucionaria tiene que tener preocupación. Nosotras hemos llegado a obtener un dispositivo importante del poder: el gobierno. No hemos podido o no hemos sabido cambiar la superestructura capitalista. El cumplimiento del programa camina cada vez por senderos más estrechos de la institucionalidad burguesa, cuestionada nuestra acción por todos los órganos e instrumentos de poder que están en manos de los enemigos de clase. El dilema de nuestra revolución es el cambio de la institucionalidad actual, para establecer un Estado de derecho socialista. Para pasar de una situación a otra es fundamental el papel que jueguen las vanguardias de la clase, su capacidad para aprehender la realidad y orientar a las masas en sus luchas históricas, hoy concretas.

La preocupación es que seamos capaces de cumplir estos objetivos, para que nadie nos reproche mañana que tuvimos el poder en las manos y se nos escapó de entre los dedos".

AUGUSTO CARMONA A.


Notas:

1. "El Mercurio", 14 de abril.

2. "El Siglo" del 15 de abril bajo el título: "Frei impuso una vez más su política dentro del PDC", se vio obligado a reconocer "que la faz progresista del PDC no es más que una careta, nada mas que palabras y buenas intenciones de algunos en determinados momentos".

3. "La Prensa". 12 de abril.

4. "La segunda". 12 de abril.

5. Voto político del XXIII Congreso del PS, La Serena, enero de 1971.


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