Una victoria que se hace humo

PUNTO FINAL
Año VII. Nº180
Martes 27 de marzo de 1973

Editorial

RECTIFICACIÓN NECESARIA

PARADÓJICAMENTE, la excelente votación alcanzada el 4 de marzo por la Unidad Popular ha sido "congelada" en su significado esencial. En efecto, los votos que respaldan a la izquierda —y que tienen un enorme significado por su composición social, mayoritariamente obrera y campesina—, no han motivado hasta el momento a los partidos políticos y al gobierno para avanzar.

A casi un mes de esa elección, unánimemente interpretada como vigorosa respuesta popular al camino del socialismo, los conciliábulos y negociaciones políticas continúan frenando el avance de las masas. Aun más, podría afirmarse que ha sido el enemigo de clase quien ha recobrado la iniciativa, llevando su ofensiva, incluso, al terreno de las provocaciones físicas. Modestos pobladores han sido atacados por organizaciones fascistas que, a la vez, han colocado bombas en organismos públicos; fuerzas policiales han agredido manifestaciones obreras pacíficas que protestaban contra la inercia burocrática; matones a sueldo de la burguesía han agredido a militantes de izquierda e incendiado sedes de partidos populares; latifundistas y comerciantes han redoblado sus maniobras para provocar hambre y mercado negro; y, desde su plaza fuerte del Parlamento, la Contraloría y los Tribunales, la burguesía obstruye los proyectos de leyes, anula las decisiones administrativas, ampara a los grandes empresarios y hasta se permite destituir a ministros, intendentes y gobernadores que le causan desagrado.

La clase trabajadora está siendo desafiada abiertamente por los patrones y sus agentes políticos, mientras continúan creciendo una serie de problemas que comienzan a afectar seriamente al pueblo. La falta de materias primas para las fábricas (resultado directo de la agresión imperialista que, además, se ha traducido en estos días en una infame maniobra para reducir artificialmente el precio del cobre), las dificultades del abastecimiento por falta de una política clara que se apoye en el control de las masas y la distribución igualitaria, el impulso inflacionista estimulado por descaradas actividades de los capitalistas, etc., causan zozobra y malestar en miles de hogares de trabajadores. Si a esto se agregan las suicidas y contrarrevolucionarias actividades del reformismo enquistado en el seno de la izquierda, destinadas a dividir a los propios partidos populares, se obtiene un cuadro desalentador que no corresponde, en absoluto, al mandato que entregaron las masas a la UP el 4 de marzo. El 43 por ciento que obtuvo la izquierda representa un apoyo de masas que, objetivamente, va mucho más allá de ese porcentaje electoral. Se puede afirmar que la enorme mayoría de los trabajadores está con la izquierda. Pero con una política clara, rotunda, que no eluda el contenido de clase propio de toda política revolucionaria.

Se está perdiendo lamentablemente el tiempo de golpear con decisión al enemigo al permitir que los órganos del Estado burgués recobren su deteriorada influencia, mientras el instrumento gobierno, que debería estar plenamente al servicio de los trabajadores, se escapa a veces, fuera del control popular, golpeando a los propios sectores que le sirven de más seguro y leal sustento. Esta situación debe clarificarse y someterse al enjuiciamiento de las masas para cortar de raíz un paternalismo populista que, como es lógico, se ha demostrado ineficaz.

PF


Análisis

UNA VICTORIA QUE SE HACE HUMO

EL 4 de marzo el gobierno de la Unidad Popular recibió un espaldarazo histórico, que ha sido reconocido por la "gran" prensa capitalista de occidente. Esta calificó los resultados como un "triunfo sicológico" del gobierno, y en el país se hizo evidente el desconcierto derechista por la fuerza popular expresada en las urnas (43,4%). Esta votación tiene un valor cualitativo superior a su total, que pone a los trabajadores en condiciones objetivas de dar nuevos y seguros pasos hacia la conquista de todo el poder político.

Sin embargo, a más de tres semanas de las elecciones, no hay en la izquierda una respuesta adecuada a este potencial revolucionario. No hay una medida de gobierno que indique un avance audaz sobre los pasos que ya se han recorrido. Los grandes problemas que estaban pendientes para una definición después de las elecciones, continúan esperando. No se toman decisiones en el gobierno y en la Unidad Popular se observa el mismo compás de espera. El Comité Ejecutivo de la UP no ha sido capaz de resolver el problema del MAPU, como tampoco tuvo mayor entusiasmo para responder la proposición de Allende sobre el congreso de la UP por la base. Sobre este terreno de indecisiones, se desplaza la línea política que ha predominado hasta ahora en el interior del gobierno.

LA ARREMETIDA FASCISTA

La derecha, en cambio, salió rápido de su desconcierto y tomó la ofensiva. Por una parte, modificó en la Cámara de Diputados el proyecto de anticipo de reajuste de sueldos propuesto por el Gobierno, rechazando el financiamiento que gravaba a los sectores pudientes y monopólicos. Y por otra, se encargó de ejecutar criminales asonadas contra pobladores de La Reina y La Florida, donde resultaron muertos dos de sus propios hombres. Como consecuencia, el PDC acordó presentar una acusación constitucional contra el Intendente de Santiago, Jaime Faivovich. Si el rechazo del reajuste representa un ataque directo a los trabajadores, la acusación contra Faivovich implica un golpe directo a los sectores revolucionarios de la UP, en los momentos en que éstos sufren una gran embestida interna. Otra banda fascista asesinó a un obrero que cuidaba una instalación de Servicios Eléctricos en Concepción.

El propio Faivovich da antecedentes de la contraofensiva derechista, que contrasta con la pasividad de la UP. "El PDC —dijo— se ha lanzado contra los "campamentos en tránsito". A ese partido no le agrada que en terrenos reservados para la burguesía o las capas medias de mayores ingresos, puedan permanecer en forma provisoria modestas familias a las que el Ministerio de la Vivienda y Urbanismo les está resolviendo su problema habitacional". Y agrega Faivovich que "el problema que se gestaba en La Reina no consistía en la ocupación de terrenos por los pobladores, sino en la presencia de grupos mercenarios armados de la Democracia Cristiana que se ubicaron en la parcela 64 con el objetivo de expulsar al campamento en tránsito de la parcela contigua (63), donde se produjeron los sangrientos hechos, y de evitar que la CORMU tomara posesión de los terrenos para entregarlos a los pobladores". Estas bandas son manejadas directamente por el alcalde Eduardo San Martín (PDC), y son las mismas que más tarde pusieron una bomba en instalaciones del edificio de la CORMU y que incendiaron un local del PS en La Florida, dejando varios heridos.

VACILACIONES EN EL GOBIERNO

El gobierno vacila antes de tomar una posición de fuerza frente a la derecha y sus desmanes que corresponda al enorme peso que presenta el pueblo después de su votación del 4 de marzo. Más bien, todo parece indicar que se pronuncia por una línea de readecuaciones políticas cuyos límites se desconocen por el momento. Con el fin de asegurar el despacho del reajuste en el Congreso, el gobierno tomó contacto con personeros democratacristianos, según lo revela —sin desmentido— la revista "Ercilla", en su edición del miércoles 21 de marzo. La revista señala que "se han realizado conversaciones oficiosas —no autorizadas por la directiva del PDC— entre personeros de La Moneda y voceros democratacristianos, en busca de un acercamiento". Todo parece indicar que estas conversaciones fracasaron —a lo menos en su primera etapa— a juzgar por la actitud asumida posteriormente por la DC frente al proyecto de reajuste.

Pero es el conflicto desatado artificialmente en el interior del MAPU lo que mejor muestra hasta dónde se desea llegar en el reordenamiento político de la izquierda. Un grupo objetivamente minoritario de ese partido —tal como se demostró en su último congreso nacional—, intentó tomar la dirección central a viva fuerza, ocupando locales y "expulsando" a las dos primeras autoridades, el secretario general, Oscar Guillermo Garretón, y al subsecretario general, Eduardo Aquevedo, además de otros miembros de la comisión política y del comité central. Todo ello, con el apoyo coordinado de la prensa de izquierda, especialmente la que controla el PC. Al MAPU se le dio un mandoble que quiso partirlo por la mitad, con lo cual se dejaría fuera de la UP al sector izquierdista que ganó el congreso interno con una clara línea proletaria. Es notable la coincidencia de las conclusiones de ese congreso con las posiciones del Partido Socialista. La dirección del MAPU y del PS, objetaron públicamente el proyecto que delimita el área de propiedad social. Lo que ocurrió en el MAPU es un experimento en medio de la lucha por la conquista de la hegemonía política dentro de la UP. Pero es un paso abiertamente contradictorio con lo que esperaban los trabajadores del 4 de marzo. Ese error se comprendió finalmente, y en los últimos días era posible notar que la misma prensa que condenó a Garretón dejó de llamarle "ultraizquierdista", y ha preferido ignorar el problema.

Lo mismo intenta hacer el comité ejecutivo de la UP presionado por Garretón para que se le reconozca como la autoridad legítima del MAPU. El PS y la IC así lo han hecho, en cambio los demás partidos postergan un pronunciamiento definitivo. La audaz operación del grupo de Jaime Gazmuri no tuvo la acogida esperada en las bases del MAPU. Pero, principalmente, provocó malestar y preocupación en las bases del resto de los partidos de la UP. Sin ir más lejos, el pleno del Comité Central del PS, fijado para el martes 20 de marzo, se postergó con el objeto de no realizarlo en medio de un ambiente generalizado de desconfianza.

Si algún partido de la UP avaló a la fracción de Gazmuri, con el correr de los días vio claro que no podía legitimar aquella acción sin asumir el riesgo de abrir un conflicto político interno en la Unidad Popular de resultados divisionistas imprevisibles.

LA VOZ DE LOS TRABAJADORES

El conflicto interno del MAPU mantuvo ocupada a la izquierda durante todo el período inmediatamente posterior a las elecciones, y es una demostración de que las fuerzas no se emplearán en acelerar el proceso por el momento.

El pueblo le entregó al gobierno el 4 de marzo un gran respaldo con "apellido", dándole a entender que si en las actuales condiciones del país está dispuesto a apoyarlo es porque está dispuesto también a encarar los esfuerzos y sacrificios de una lucha decidida por la conquista de nuevas posiciones de poder. El gobierno, por su parte, está demostrando que hasta ahora parece no confiar en ese apoyo y se resiste a aplicar la fuerza de su alta votación sobre los puntos débiles de los enemigos de los trabajadores. Con esta actitud provoca decepción en obreros y campesinos y defrauda a la masa laboral en sus aspiraciones revolucionarias.

Los trabajadores tienen una clara interpretación de los resultados del 4 de marzo. Uno de ellos, presidente del Comando Coordinador de Trabajadores de Quinta Normal, Jaime Fuentealba, dirigente sindical de la industria CHITECO, dice: "Es evidente que el gobierno está vacilando, no hace las cosas que debería hacer. No sería raro que ahora se buscara un entendimiento con la Democracia Cristiana. Nosotros lo vemos como un peligro para el movimiento popular, porque significaría que el gobierno se iría acercando a la burguesía. A nosotros nos toca no sólo observar sino actuar. Lo fundamental será lo que hagamos los trabajadores para que no se transen las conquistas del pueblo, que nosotros hagamos pesar la fuerza de los resultados electorales y hagamos que cambie el carácter del gobierno".

LUCHA IDEOLÓGICA

La fracasada división del MAPU no podría haberla ideado mejor la propia burguesía para frustrar el avance proletario del 4 de marzo.

Los resultados electorales elevaron ia lucha ideológica a grados que no había alcanzado jamás. Prueba de ello es la crisis interna del MAPU. Fundamentalmente, en esta pugna el reformismo se orienta a tomar la conducción política del proceso chileno. El desarrollo alcanzado por esta lucha ideológica en la izquierda es uno de los fenómenos importantes y más decisivos del momento. A medida que se ha agudizado la lucha de clases y que el país se polariza, la discrepancia ideológica dejó de ser una polémica entre el MIR y el PC, para convertirse, en el presente, en la cuestión central de la Unidad Popular.

En este sentido, se reconoce que la pugna declarada entre los dos sectores fundamentales, reformistas y revolucionarios, se trasladó al interior de los partidos. ¿Quién va más adelante? Es una cuestión que está ligada directamente al rumbo definitivo que tomará la lucha de las masas, pero no como suele creerse, a la dirección política del gobierno. Porque, además de esa lucha ideológica en el interior de la UP, existe un combate ideológico que se libra día a día en las fábricas y fundos donde las diversas posiciones tienen que enfrentar las exigencias de los trabajadores, y probar su vigencia en la lucha revolucionaria.

Hay que distinguir dos escenarios en este aspecto: las definiciones que se tomen dentro del marco orgánico de los partidos de la UP, por una parte, y que pueden muy bien no coincidir en un momento determinado con el contenido que le están imprimiendo los trabajadores y los sectores desposeídos a sus luchas, por otra parte.

La dirección política del gobierno es producto de esta lucha ideológica, pero está resuelta en favor del reformismo. Con el agregado de que el centro de decisiones pasa por un acuerdo entre Allende, los ministros militares y el PC. El PS, desde sus discrepancias en materia económica, se ha marginado de las decisiones mayores, o éstas se toman en abierta contradicción con sus posiciones. En otros casos, se llevan adelante iniciativas de trascendencia sin siquiera consultarlo, como ocurrió con el "proyecto Millas" sobre área social. Esta realidad ha puesto en crisis a la Unidad Popular como organización de conducción política en este período.

MINISTROS MILITARES

El grupo de ministros militares ha tomado, en cambio, cada vez mayor relevancia política. Después de las elecciones, esta tendencia se acentúa. Se sabe que tras un largo tiempo de dudas, decidieron firmar los decretos de insistencia que doblarán la mano a la Contraloría para intervenir diversas industrias monopólicas. Pero a condición de que cada interventor tenga a su lado un funcionario militar a la cabeza de la fábrica. Cuando la derecha quiso objetar los resultados del 4 de marzo, acusando al gobierno de fraude electoral, fue el general Carlos Prats, como ministro del Interior, quien acalló esas voces, y propuso modernizar el sistema electoral. Se nombró una comisión ad hoc, pero integrada por un auditor de la Marina. Las Fuerzas Armadas probablemente aumenten la influencia de sus ministros, cuando el Presidente Allende reorganice su ministerio. Existiría una pugna de los militares para ocupar la cartera de Economía. El próximo paso del Alto Mando es copar el aparato productivo desde el gobierno.

Que los ministros militares permanecerán como una fórmula estable de gobierno, es un camino que está sujeto a la salida que tenga la lucha ideológica en la UP. Pero tal vez, la contradicción más importante sea con la clase trabajadora, si el gobierno sigue esa fórmula. El dirigente sindical Jaime Fuentealba, dijo a PF: "Creemos que la fecha en que subieron los generales, nos dice mucho. La burguesía estaba a la ofensiva tratando de aplastar al pueblo. Sirven de garantía a los democratacristianos, a la burguesía en general. Dan fe de que el gobierno no se va a salir de la ley. Lo que pensamos los trabajadores es que nunca debieron estar".

Como respuesta al triunfo político obtenido por el pueblo el 4 de marzo, esa fórmula tampoco satisface a los trabajadores. "Los resultados tienen un significado de clase. La clase trabajadora ha obtenido un alto nivel de conciencia como consecuencia de la lucha de clases y de la crisis del capitalismo. Es conciencia para avanzar. Y por ello el gobierno debe apoyarse en la clase trabajadora para conquistar el poder". Así opina el presidente del comité coordinador comunal de trabajadores de Estación Central, Juan Olivares, dirigente sindical de ENAFRI.

Muy por el contrario a una salida centrista UP-generales, a un acuerdo con la Democracia Cristiana, los trabajadores tienen claro cómo emplear la fuerza política acumulada: "Lo fundamental que habría que hacer es solucionar el problema del abastecimiento, imponer la canasta popular y controlar directamente con los pobladores la distribución; controlar y expropiar las grandes distribuidoras, la ex CODINA, y pasar al área social todas las empresas que han estado en el proyecto y se han echado para atrás", (Jaime Fuentealba, dirigente de Chiteco).

Es un hecho que el gobierno está frente al mismo dilema anterior a las elecciones, sin que lo resuelva en definitiva por el momento: o se apoya en las masas para revertir la situación política nacional y avanzar hacia posiciones definitivas de poder, o se mantiene encerrado en las garantías que dan las FF.AA. a la burguesía, para que ésta no llegue a romper el statu. Por el contrario, lo que pesa es la ausencia de un elemento que permita asegurar que se avanza hacia una definición de esa naturaleza. Los antecedentes proporcionados por las últimas tres semanas, indican que el gobierno asumirá una línea intermedia y tratará de lograr el apoyo del conjunto de la UP, especialmente a través del congreso propuesto por Allende, y de la organización definitiva de un partido UP capaz de actuar como dirección política centralizada.

Mientras se espera la respuesta de los plenos Socialista y Comunista, la izquierda en general está farreándose los recursos revolucionarios revelados por el pueblo en la votación del 4 de marzo. La oposición aprecia que la UP no sabe qué hacer con su 43,4%, y también demora una definición concreta. Aunque sus indecisiones no la inhiben para sostener una ofensiva fascistoide contra los trabajadores y el gobierno. Todo lo decide el PDC, y los resultados fueron un triunfo para el sector derechista de Freí. Pero también provocaron el enardecimiento del fascismo insertado en ese partido y en el PN, que lleva a cabo atentados criminales contra la clase trabajadora. Es evidente cómo coinciden aquí el sector fascista ajeno a la DC con el freísmo para evitar un acuerdo con el gobierno.

El cuadro general de indecisiones de la izquierda, despierta también aprehensiones sobre la renegociación de la deuda externa, que se discute actualmente en Estados Unidos. Allí está una delegación chilena haciendo frente a la presión de Washington que desea obtener en este arreglo una indemnización indirecta por la nacionalización del cobre.

Falta la palabra decisiva de los trabajadores, en parte inmovilizados por indecisiones de la izquierda. Ellos imprimirán finalmente su sello al proceso con el poder popular que se está desarrollando más allá de las metas oficialistas.

AUGUSTO CARMONA A.


OTRA VOZ SOBRE LA CANASTA

AQUI en DINAC tenemos algo muy claro: Sólo el paso al área social de todas las industrias de consumo corriente permitirá que el abastecimiento se haga realmente con justicia. En las condiciones actuales, no hay una solución global al problema del abastecimiento. Tenemos, por ejemplo, el caso de los productos de CHIPRODAL. Un 30% de la producción la entrega Chiprodal afuera. Ello crea un doble mercado, y es lo que incluso permitió que se hiciera el "paquete Frei" durante la campaña". Habla Mauro Maturana, gerente general de DINAC, que se defiende del cargo de "burócrata" que se le hizo desde estas páginas con anterioridad. Maturana informa que ocupó el cargo sólo en febrero, y desde entonces ha estado preocupado de programar con eficiencia y racionalidad las tareas de esa empresa.

PF recogió de pobladores críticas contra Maturana, lo mismo que antecedentes que injustificadamente se ha intentado atribuir a Agencias Graham como fuente de origen.

Preguntamos a Maturana si a través de su gestión se puede afirmar que está en contra o a favor de la canasta. Responde: "Nosotros estamos entregando mercadería donde no existe comercio establecido, o éste es insuficiente. Hicimos una medición para entregar sólo lo necesario por familia, a fin de evitar la reventa. La cuota se entrega a las organizaciones de pobladores, cuyos dirigentes se van renovando cada seis meses. Nosotros entregamos también los productos que luego distribuye "Montserrat". A esto que hacemos, yo no le pongo nombre. Que se lo pongan los pobladores".

Agrega Maturana que gracias a la planificación y estudios realizados a partir de su nombramiento en esa gerencia, se pudo aumentar en un 400 por ciento el número de familias beneficiadas con la distribución directa. Entre "Montserrat" y DINAC se entregaba, hasta febrero, abastecimiento para 25 mil familias. En marzo, la cifra llega a las cien mil familias, sin incluir el abastecimiento rural ni la entrega al comercio establecido.

Interrogado acerca del papel que asumieron los militares en la distribución, Maturana afirma escuetamente:

"Esa es una resolución que tomó el Presidente, y de acuerdo con ello se funciona hoy. Nosotros tenemos que trabajar con aquellos funcionarios y personas que el Presidente nombre".

Maturana afirma que al llegar a DINAC se encontró con que el país le asignaba una responsabilidad a esta empresa que DINAC no está capacitada para cumplir. Se espera de DINAC que abastezca a todo el país. Sin embargo, de 16 productos básicos (aceite, azúcar, arroz y otros) DINAC distribuye sólo el 28,2 por ciento de la producción nacional. El resto se va a empresas del área privada como CENADI (ex Codina), Echave S. A., Lobato Hermanos, Central de Compras de Quinta Normal, etc.

Desde la Subdirección de Abastecimientos, el actual gerente de DINAC veía ya algunos de estos problemas. Señaló Maturana que como Subdirector de esa repartición, levantó un criterio según el cual el problema del abastecimiento podía ser utilizado cómo una herramienta política. Desde allí estimó también que las JAP se habían convertido en organismos inoperantes. "Creo que su principal defecto es que las directivas no son renovables, son inamovibles, entonces se convierten en organismos burocráticos y alejados de la masa".

Buscando nuevas formas de hacer participar a los trabajadores en el control del abastecimiento, Maturana propició la formación de inspectores obreros. Estos son hoy una realidad. Los ciento cincuenta inspectores fueron elegidos en asambleas de sus sindicatos; se renuevan cada seis meses y deben dar cuenta mensualmente de su gestión a sus bases.

Por otra parte, Maturana rechaza cargos que se han hecho a DINAC en el sentido de hacer la distribución en forma paternalista. "Eso está en manos del Comando Provincial de Abastecimiento, formado por los propios pobladores".


Distribución

TRABAJADORES TOMAN EL TORO POR LAS ASTAS

LOS asistentes al Primer Encuentro Provincial de Comandos de Abastecimiento —realizado en Padre Hurtado los días 16, 17 y 18 de marzo—, se llevaron una agradable sorpresa en la primera plenaria efectuada después de las reuniones iniciales de diez comisiones.

Ciento cincuenta pobladores, trabajadores y campesinos pertenecientes a Comandos de Abastecimiento, Almacenes Populares, Consejos Campesinos y Cordones Industriales se habían reunido para intercambiar experiencias y buscar nuevas formas de organización y lucha. Estaban allí pobladores que iniciaron la experiencia de la canasta popular y de los Almacenes del Pueblo a través de Agencias Graham, y pobladores que en más de 300 campamentos de Santiago reciben abastecimiento a través de los móviles de DINAC. Ambos sectores tienen en común la organización por la base y una experiencia de lucha similar.

La presentación de conclusiones sorprendió a los asistentes. Nada de grandes declaraciones leídas por un relator. Los pobladores iban presentando sus conclusiones mediante afiches, volantes, panfletos y breves sketchs. La tercera comisión, por ejemplo, logró aplausos calurosos. A través de los personajes de D. Paello, Rafael Cumsille, el Dirigente, el Político Reformista, Agencias Graham, DINAC, el Burgués Momio y el Poder Popular se representó el oportunismo y el arribismo del comerciante, la pelea de las distribuidoras estatales por formarse clientela y la claridad del pueblo que busca sobre todo unificación para crear poder popular.

LA CARTA DE BACHELET SOBRE DISTRIBUCIÓN

Señor Gerente General de
Agencias Graham,
Presente-

En atención a que esta Secretaría debe atenerse a las políticas fijadas por el Supremo Gobierno en materias de distribución y ante las repetidas denuncias de transgresiones a ellas formuladas por las autoridades civiles, JAP, Juntas de Vecinos, comerciantes, etc., el Secretario Nacional de Distribución reitera: 1) La distribución de bienes de consumo básico deberá hacerse exclusivamente a través del comercio establecido con la única excepción de los sectores donde no los haya. 2) La distribución que se efectúe directamente en aquellos lugares carentes de comercio establecido, deberá ajustarse a las cantidades y frecuencias conforme a la densidad poblacional, evitando con ello incentivar lar especulación. 3) Esta Secretaría tomará las medidas conducentes a lograr la mayor coordinación entre los comerciantes detallistas y las organizaciones de base, de tal forma de incrementar el control sobre los productos comerciados por los primeros. 4) Los señores gerentes generales deberán tomar las medidas conducentes al estricto cumplimiento de esta política, denunciando a esta Secretaria cualquier transgresión a ella, lo que será severamente sancionado.

(Firmado) ALBERTO BACHELET

La coincidencia en los planteamientos de las diez comisiones demostró que trabajadores y pobladores tienen muy claros sus objetivos y cómo debe ser encarado el problema del abastecimiento. Los pobladores no estaban allí para discutir si era mejor la fórmula canasta popular de Agencias Graham o el abastecimiento directo de DINAC y respaldar la política de una u otra distribuidora. Para ellos no se trataba de apoyar distribuidoras, sino de crear una sola central de distribución que maneje la producción nacional y las importaciones bajo control popular. Para ello es necesario, primero, expropiar todas las grandes distribuidoras privadas y el gran comercio que todavía controlan el 70 por ciento de la distribución. Como requisito previo, los pobladores indicaron la expropiación de las grandes industrias privadas de alimentos para que pasen al área de propiedad social, bajo dirección de sus trabajadores. Conseguido este objetivo, los pobladores discutirán formas concretas de distribución, de acuerdo a situaciones y necesidades de cada campamento y población.

La distribución a partir de la Central Única, se dijo, debe ser controlada y dirigida por los pobladores. Hasta ahora existen dos organizaciones paralelas que agrupan a los campamentos abastecidos por los móviles de DINAC y a los que formaron los Almacenes del Pueblo. Si algo resaltó a lo largo del Encuentro, fue la urgencia de terminar con esta situación y formar Comandos de Abastecimiento Provinciales y uno Nacional, por elección universal y directa de los pobladores. Para ello los asistentes al Encuentro se plantearon como tarea urgente convocar a congresos comunales. Se discutirán los planteamientos surgidos en el Encuentro ,para convocar posteriormente a un congreso nacional que elaboraría el programa y la plataforma definitiva del Comando Nacional de Abastecimiento.

DE LOS COMANDOS DE ABASTECIMIENTO A LOS COMANDOS DE TRABAJADORES

En el Encuentro no sólo había pobladores. Los representantes de Consejos Campesinos y Cordones Industriales también estaban. Cuando se organizaron los primeros comités locales y comandos comunales de abastecimiento, los pobladores nunca pensaron que éstas iban a ser sólo organizaciones reivindicativas para conseguir alimento. La época en que surgieron —octubre— demostró el verdadero carácter del problema del abastecimiento. Más tarde, el incremento del mercado negro, la especulación descarada y el acaparamiento situaron el problema en el centro de la lucha de clases. Los pobladores palparon en octubre y meses siguientes que la lucha por el abastecimiento era una lucha política. Octubre también demostró las posibilidades de la clase organizada. Desde entonces, los trabajadores saben que toda forma de organización sólo tiene sentido si está destinada a formar una organización superior de la clase. Así comenzó a surgir esa forma superior: el Comando Comunal de Trabajadores.

Los pobladores saben que si el abastecimiento está, en estos momentos, en el centro de la lucha de clases, no son ellos quienes deben jugar el principal papel en la constitución de los Comandos de Trabajadores. El intento del "proyecto Millas" puso de pie en forma inmediata a la parte más combativa de la clase trabajadora organizada en los Cordones Industriales. Por su papel en la producción y su combatividad, es claro que deben ser ellos el núcleo central de los Comandos de los Trabajadores. Pero en la medida que los Comandos Comunales atienden el conjunto de problemas que afectan a la clase trabajadora —salud, vivienda, vigilancia, educación, abastecimiento—, los comandos organizados para solucionar este último problema, adquieren una importancia fundamental en el momento presente.

En la medida que el problema de la distribución no se puede desligar del problema de la producción, el rol de los obreros y campesinos no se puede separar del de los pobladores. Una coincidencia básica de todos los asistentes al Encuentro fue exigir la expropiación de los fundos superiores a cuarenta hectáreas de riego básico, a puertas cerradas y sin derecho a reserva; control obrero de la producción en los predios inferiores a cuarenta y todo ello bajo dirección de los Consejos Comunales Campesinos. El representante del Consejo Campesino de Quilicura destacó la unidad revolucionaria obrero-campesina que se da en la práctica.

La unión de pobladores, obreros y campesinos se planteó de esta forma en el Encuentro: "Hoy día a nivel de cada comuna, incluso de cada población y campamento, existen una gran diversidad de organizaciones (Juntas de Vecinos, JAP, sindicatos, etc.). Esto significa, en los hechos, que nuestras luchas se enfrentan en forma parcial, sin la fuerza suficiente. Necesitamos unir los esfuerzos de todos los compañeros en una organización única: los Comandos de Trabajadores que representen los intereses de éstos y que nos permita levantarnos como un solo brazo en la lucha contra nuestros enemigos de clase, contra la burocracia y contra la conciliación, en la defensa de nuestros intereses. Esta organización, los COMANDOS COMUNALES DE TRABAJADORES, deberán unir a todas las organizaciones vivas de la comuna, planteándose la autonomía que la clase debe ir adquiriendo, arrebatando a través de las luchas el poder que hoy tienen la burguesía y el aparato burocrático del Estado. Es en esta forma como la clase va constituyéndose en poder, en un poder paralelo al que hoy sustentan la burguesía y el imperialismo yanqui".

DOS EXPERIENCIAS: RENCA Y LAS CONDES

En Renca, la Unión Comunal de Campamentos se formó hace dos años para atender problemas de vivienda y salud, pero sin contacto con otros organismos de la comuna.

En octubre las organizaciones se robustecieron. El abastecimiento desplazó momentáneamente los problemas de vivienda. Se formaron los comandos locales, cuyos delegados tienen representación en el Comando Provincial. Los campesinos de la comuna iniciaron el contacto con pobladores al organizarse para repartir la leche que los patrones querían botar. Ese contacto continúa y los campesinos participan en el Comando Comunal formado recientemente.

Para los dirigentes de Renca la crítica a la política de las distribuidoras estatales es un BOOMERANG que se vuelve contra los propios pobladores. "Si hubiéramos tenido una buena organización y real participación, hubiéramos sido nosotros los que tendríamos que haber dictado las políticas de distribución a seguir. Para suplir esta carencia es indispensable la Central Unica de Abastecimiento y la organización única de los pobladores. Las formas concretas de distribución, canasta popular o móviles, tienen defectos que debemos superar; la canasta fija de productos tiene el inconveniente de que algunos compañeros de bajos ingresos (hay compañeros que ganan 650 escudos semanales) no la pueden adquirir, y los móviles nos obligan a estar detrás de un camión o una mediagua todo el tiempo; la nueva forma de distribución que implantemos tiene que ser equitativa y según las necesidades de cada familia".

En Renca el Cordón Industrial todavía tiene poca importancia, pero los pobladores esperan que poco a poco se afiance la dirección proletaria en este sector.

Los pobladores de la zona Arrayán-Lo Barnechea se movilizaron en septiembre en torno al problema de la locomoción. En octubre, una vez constituido el consejo local de pobladores, 700 trabajadores se tomaron las calles llegando a formar más de 40 barricadas. Al finalizar el paro de octubre se realizó una asamblea del Consejo para explicar los problemas del abastecimiento que los pobladores recibían a través de los móviles de DINAC. Las peticiones espontáneas de colaboración van llegando de diversos campamentos y en febrero se realiza la elección del Consejo local por la base, participando más de dos mil pobladores. El Consejo aborda ahora problemas de abastecimiento, vivienda, salud, locomoción y comunicación popular. La labor del Consejo fue fundamental para la creación del Comando Comunal de Abastecimiento de Las Condes, el primero que surgió en Santiago. Aunque en la comuna no existen industrias, el Consejo engloba a los campamentos, poblaciones, cooperativas de vivienda, centros de madres y clubes deportivos. Este contacto se extiende a todas las organizaciones de la comuna y se quiere que las JAP pasen a formar parte también del Consejo. Los pobladores de Las Condes proyectan realizar un congreso comunal para extender su experiencia y dar forma al Comando Comunal de Trabajadores.

LA CARTA DE BACHELET

Al finalizar el Encuentro se dio a conocer la reciente carta del general Alberto Bachelet al gerente de Graham. Los asistentes fueron unánimes en mostrar su repudio. "Esta carta pretende presentar en un documento público la defensa de los comerciantes, que en la mayor parte de los casos son ladrones con patente", manifestó un dirigente.

Otro dirigente campesino de Quilicura, que sufrió relegación en Pisagua, declaró que "estamos viendo en forma práctica las consecuencias de la forma de actuar del reformismo". Los pobladores dedicaron uno dé sus afiches al general Bachelet: en él se veía al general detrás de un mostrador partiendo un salchichón; la mayor parte quedaba para los comerciantes y sólo un pequeño trozo para el abastecimiento directo.

LOS COMITÉS DE DIFUSIÓN

En 18 afiches, 20 panfletos, tres sketchs, dos poemas y dos canciones, los pobladores vertieron su creatividad en las dos plenarias del Encuentro. Un equipo de Desarrollo Social capacitó a los pobladores en estas técnicas y en el manejo del mimeógrafo. Tan contundente fue la experiencia de expresión directa, que los pobladores adoptaron el acuerdo de llevar los afiches y panfletos a las poblaciones y crear en los Comandos locales los comités de difusión. "No queríamos charlas ni tesis. Queríamos que cuando presentáramos las conclusiones, fuera un fenómeno colectivo, no de un relator diciendo lo que piensa la comisión, sino que una comisión diciéndolo a través de un proyecto suyo. Las masas se pueden expresar en conjunto". De esta forma sintetizó el fenómeno uno de los componentes del grupo de desarrollo social que ha estado llevando estas mismas experiencias a trabajadores y campesinos en el país.

Para los pobladores fue el sketch cómico de la tercera comisión, titulado "Poder Popular", el que mejor exponía el problema del abastecimiento. "Si se representara en mi población, yo sé que todos los pobladores iban a comprender al tiro en qué consiste el problema y lo sentirían como suyo", declaró un dirigente de Renca.

Los dirigentes poblacionales expresaron su deseo de que las conclusiones del Encuentro fueran expuestas en un gran afiche y en una obra de teatro, para llevarlos a las poblaciones. Los trabajadores de Desarrollo Social se comprometieron a prestar su asesoría para la ejecución, lo mismo para la formación de los comités de difusión. Los miembros del equipo recordaron que Desarrollo Social era una institución estatal y que, por tanto, era necesario el control de los trabajadores sobre ella. "Sólo de esta forma podrá cumplir cabalmente sus objetivos", dijeron.

FRANCISCO TERUEL


Entrevista

"NINGÚN PARTIDO TIENE DERECHO A IMPONER SU TÁCTICA A LA IZQUIERDA"

EL vicepresidente del partido Radical y segundo de a bordo del Partido Federado de la Unidad Popular, Benjamín Teplizky, no cree que ningún partido o movimiento tenga derecho a "imponerle la estrategia y la táctica al conjunto de la izquierda".

Teplizky destaca que en la discusión "está el momento correcto para exponer las diferencias, para luego de haber alcanzado el consenso golpear todos en un mismo sentido al enemigo interno y al externo".

El vicepresidente del PR es partidario de la unidad de todos los revolucionarios que, dentro y fuera de la Unidad Popular, luchan por la construcción de una sociedad socialista.

PUNTO FINAL conversó con Benjamín Teplizky. Este fue el diálogo:

PF: ¿Podría hacer una breve referencia en torno al PR, antes y después de la elección del 4 de marzo?

BT: "El partido Radical, desde 1971, define su posición que ya se había planteado en 1969, de compromiso absoluto con el proceso revolucionario. Esto introduce en su interior problemas concretos con algunos sectores que pensaron que una cosa eran las declaraciones de principios y las líneas políticas acordadas por convenciones y algo muy distinto lo que se hacía en la práctica".

"En medio de estas contradicciones hubo que definirse. El grupo encabezado por Bossay y Baltra demostró un real compromiso con el sistema, lo que vino a producir una crisis del PR. Antes que se fueran de la Unidad Popular, ellos no estaban dispuestos a desarrollar acciones concretas al servicio de la revolución chilena ni siquiera por las vías y con el estilo pactado en la UP".

"La división del PR trajo confusión y la derecha y el imperialismo, con sus medios de comunicación y financieros, trabajaron en favor del otro sector, obligando al PR a una lucha de desgaste para impedir que la confusión hiciera presa de las bases del PR y, al mismo tiempo, tratar de hacer entender a los trabajadores que representamos que su lugar estaba junto a sus hermanos de clase, los obreros y campesinos".

"Por lo tanto, si hubo un partido dentro de la Unidad Popular que enfrentó en las peores condiciones la reciente campaña electoral, ese fue el Radical. El resultado fue que, por el PR votaron todos aquellos militantes o simpatizantes que, al igual que el resto del 43,7% de la UP, votó definido y dispuesto a jugarse el todo por la revolución".

El análisis que hace el PR está centralizado, entre otros puntos, en la cuestión del poder popular "que siendo un antiguo tema de la teoría de la revolución es nuevo para nosotros, sin olvidar que ha sido creado en Chile por la propia dinámica del proceso", señala Teplizky.

PF: ¿Cuál es su opinión en torno al poder popular?

BT: "El pueblo está generando en cada una de las crisis parciales que forman parte de la llamada lucha de clases, organismos e instrumentos que permitan ir creando un poder alternativo del poder burgués, en el sentido de que debe irse reemplazando la institucionalidad montada por la burguesía para la defensa de sus intereses y del imperialismo, por otra que vaya poniendo los cimientos —en esta etapa de transición— de la futura institucionalidad socialista".

"Frente a este fenómeno el PR, si es consecuente con sus planteamientos ideológicos de la Convención de 1971, ratificados en 1972, debe favorecer, alentar y participar en todas estas nuevas formas de poder popular, entendiendo con absoluta claridad que en esta etapa, y dadas las características objetivas del proceso chileno, no puede ser contradictorio con el gobierno popular; porque no se trata de repetir mecánicamente experiencias de otras revoluciones —especialmente la soviética de octubre de 1917—. El gobierno de Salvador Allende no es el gobierno de Kerensky y objetivamente, Chile en 1973 no es Rusia en 1917, ni la correlación de fuerzas internacionales, ni la situación de Chile en el concierto mundial, son hoy las que existían en 1917 para la revolución soviética, ni en la China de Mao, en 1949, ni siquiera iguales a las de 1959, cuando el Comandante Fidel Castro expulsó del poder al sátrapa Batista".

"Si bien la teoría revolucionaria tiene leyes de carácter general permanentes para todos los procesos, debemos recordar que una de ellas es que las realidades nacionales son intrasplantables en términos totales y absolutos".

PF: ¿Por qué se producen las expulsiones de militantes de la Juventud Radical Revolucionaria?

BT: "El nuestro es un partido que ha sufrido intensamente, como otros partidos, inclusive en los definidos como proletarios y marxista-leninistas, los efectos del proceso que estamos viviendo, máxime si se toma en cuenta nuestra trayectoria de más de cien años en la vida política".

"Uno de esos problemas es que subsisten los viejos métodos de lucha por el control de las directivas. En el caso de la Juventud Radical Revolucionaria —intensamente comprometidas sus bases y militantes con el proceso—, la lucha interior es agresiva, fuerte y, lógicamente, se expresa en decisiones que no guardan relación con el estilo tradicional del partido. Se da un hecho estadístico: hay expulsados de la JRR que aún hoy son militantes del partido, inclusive dirigentes o candidatos a parlamentarios".

"Espero, porque he trabajado en estos tres años con ese sector del partido, que estos fenómenos no reduzcan su capacidad combativa y la misión tan bien cumplida en estos últimos años de fuerte motor del avance ideológico del PR".

PF: Circula el rumor que hay interés en aplacar la corriente revolucionaria dentro de la UP, con el objeto de abonar el camino para un eventual entendimiento con el PDC ...

BT: "Este es un rumor en torno al cual no me pronuncio, pero sí puedo pronunciarme sobre la gravedad que está alcanzando, erróneamente, la lucha ideológica en el seno de la izquierda. Mientras la burguesía, con absoluta claridad y sentido de clase, tiene un mando central, una dirección central impuesta desde afuera, que logra imponer la unidad de acción por sobre aparentes contradicciones que entre sus partidarios hayan, en el conjunto de la izquierda se introducen elementos que sólo provocan el enfrentamiento interno y una gran confusión en la clase trabajadora que le da lección tras lección a la superestructura directiva".

"Es del seno de la clase trabajadora, del pueblo, en su conjunto, de donde han surgido las grandes batallas unitarias y sus instrumentos, como por ejemplo la creación del Partido Federado de la Unidad Popular".

"En el paro patronal de octubre, fueron los obreros y los campesinos quienes concibieron correctamente la teoría de los frentes patrióticos, expresando, en la práctica, la alianza de clase que con su conducción puede derrotar y derrotó en el hecho el paro patronal, como también en el 4 de marzo los planes de la burguesía".

"No creo tampoco en que cada partido o movimiento tenga derecho a imponerle la estrategia y la táctica al conjunto de la izquierda. En la discusión está el momento correcto para exponer las diferencias, para luego de haber alcanzado el consenso golpear en un mismo sentido al enemigo interno y externo".

"Más grave aún es el método de buscar aliados circunstanciales para tratar de imponer ideas, provocando el divisionismo en las filas del pueblo. Me defino y trato que mi partido asuma la misma actitud como campeón de la unidad, porque en esta materia no hago sino recoger las experiencias que todas las revoluciones socialistas han entregado hasta el presente".

"No se trata de un esquema ideal ni que esté por cualquier clase de unidad; se trata de la unidad con mayúscula de todos los revolucionarios y partidarios de construir en Chile una patria socialista".

PF: ¿Cuál es su juicio en torno al PIR y a la DR?

BT: "La opinión pública, a despecho de una gigantesca campaña publicitaria, sancionó con claridad e implacablemente a esos dos grupos de la política chilena. Un dirigente no puede agregar nada más, sino interpretar el veredicto de las urnas que literalmente barrió a esos dos grupos políticos del cuadro del Parlamento en castigo a los zigzagueos, al oportunismo, a la ambigüedad y a las traiciones".

PF: ¿Cuáles son las tareas que debe emprender la UP después del 4 de marzo?

BT: "Del casi 44% obtenido por el pueblo en las urnas nace una nueva gran etapa del proceso revolucionario chileno. No hay nada que excuse, a partir de este respaldo, el cumplimiento integral del Programa pactado con el pueblo. Inclusive, si tomamos el hecho que los votos obtenidos por la oposición no pueden ser interpretados, respecto del Programa, como una totalidad en contra, grandes sectores engañados por la reacción y sus medios de comunicación y por algunos de nuestros errores y golpeados por los graves problemas objetivos que los aquejan, deben volcarse hacia el cumplimiento del Programa popular si los sacamos del engaño, si superamos nuestros errores y llevamos adelante, sin transar, el cumplimiento de las grandes metas fijadas".

"Los observadores internacionales de todos los sectores de la opinión pública así lo han comprendido y, en el exterior, nuestros amigos y nuestros enemigos han reconocido la gran victoria y respaldo obtenido por el presidente Allende y por el pueblo. No sería la primera vez que los protagonistas de un proceso no se dieran cuenta —como se dan cuenta los observadores— de la propia grandeza de su lucha".

PF: ¿Qué juicio le merecen los sectores revolucionarios que están por el socialismo, pero que se encuentran fuera de la Unidad Popular?

BT: "He sostenido permanentemente y de las anteriores observaciones a sus preguntas se desprende con absoluta claridad, la necesidad de la unidad de todas las expresiones y organizaciones del pueblo, sus partidos, sus centrales obreras, sus agrupaciones laborales, etc., en pos de la gran meta que no es otra, y lo repito, que la construcción de una sociedad socialista en Chile. Nadie puede quedar al margen de esta gran tarea ni nadie tiene el derecho de marginar a quienes estén dispuestos a cumplirla por sobre las discrepancias tácticas o las exégesis ideológicas que generen grupos diferentes".

BENIGNO RAMOS A.


Reportaje

LOS RESQUICIOS DEL CONTRALOR

DESPUÉS del 4 de marzo, ante la perplejidad o la confusión inicial de su clase, producto del significativo 43% popular, el Contralor Héctor Humeres Magnan decide, al parecer, devolver un grado de confianza en sí mismas y en su legalidad a las decaídas huestes burguesas. Para ello nada mejor que intensificar el bloqueo de los resquicios legales, concentrar las baterías que defienden "el Moscú de Orrego" (la legalidad burguesa), llevar a la práctica desde la Contraloría la línea freísta de "rectificación" que busca imponerse al Gobierno de Allende.

De la última andanada del Contralor tomaremos uno de sus "proyectiles": la resolución sobre la legitimidad de los actos practicados por el ex interventor de la industria Mademsa, uno de los feudos del clan de empresarios freístas conocidos como "Los Pirañas".

Para ello es necesario, previamente, reseñar algunos antecedentes del proceso de intervención, de la defensa de los empresarios y de las investigaciones practicadas por la Contraloría.

CIRCUNSTANCIAS DE LA INTERVENCIÓN

Entre las materias laborales uno de los aspectos más ilustrativos consiste en la forma en que los trabajadores percibían la remuneración. Entre el 60 y 80% de ella se basaba en incentivos individuales. No es necesario recalcar la serie de vicios, discriminaciones y la odiosa explotación que deriva de este sistema salarial.

Sumado a lo anterior, durante los primeros meses del año 72 se produce una baja importante de la producción. Por el sistema descrito en el párrafo anterior esta baja repercutió directamente en el bolsillo de los trabajadores. Al mismo tiempo que los antiguos problemas de seguridad industrial e higiene ambiental se agudizaban gravemente. Tras la creación de los Comités Paritarios de Seguridad Industrial los trabajadores toman conciencia de que sus acuerdos destinados a mejorar las condiciones de trabajo no se cumplen. Es de sobra conocido que muchos trabajadores enfermaban de silicosis, producto de la inhalación de gases y sedimentos tóxicos provenientes de una chimenea que desembocaba al interior de la fábrica.

La confluencia de estos hechos colma la paciencia de los trabajadores que discuten y votan un paro de fábrica definido por ellos mismos como un paro sin vuelta al trabajo hasta la intervención de la empresa. Es uno de los pocos casos en que los trabajadores fueron al paro marcando como su objetivo inmediato, llevar la empresa al área social de la economía. En el fondo se votaron en esa oportunidad dos tesis: área social o una especie de empresa de trabajadores, al estilo de las propuestas por la Democracia Cristiana. Puede recordarse incluso la presencia inusitada en la fábrica Mademsa de algunos diputados democratacristianos que fueron a agitar su engañosa "pomada" ante los obreros. Primó la posición de clase, se fue al paro y el 19 de mayo se envió el decreto de intervención. El 25 de mayo, la Contraloría toma razón del decreto. En esa instancia el decreto determina una intervención laboral solamente; este tipo de intervención no significa el desempeño de funciones administrativas por parte del interventor, sino una fiscalización de los actos administrativos de los empresarios.

El día 7 de junio, ante el manifiesto incumplimiento por parte de la administración de la empresa de las normas que rigen durante una intervención laboral, se decide tomar la administración de la empresa.

LA DEFENSA DE LOS PIRAÑAS

Desde los inicios de la intervención Los Pirañas desataron la más grande campaña publicitaria conocida contra la intervención de una empresa. Los recursos y las técnicas utilizadas, el contenido de ella, dan cuenta de una planificación al detalle. Días antes de la intervención los empresarios sacaron 6.800.000 escudos para traspasarlos a IPACOR (empresa fantasma). Luego IPACOR hizo un préstamo al directorio de MADEMSA por un monto de 5.800.000 escudos. Esos fueron los recursos utilizados para financiar la costosa campaña contra la intervención de la empresa y particularmente contra el interventor Raimundo Beca. Según el directorio de la fantasmal IPACOR la friolera de escudos estaba destinada a "la defensa de la industria".

Aparte de esta campaña publicitaria se montó otra campaña, menos elegante que la anterior, y no tan moderna, de atentados y presiones contra el interventor y su familia: llamados telefónicos, apedreo de la casa del hermano, robo y choque del auto, robo de documentos (por "curiosa" coincidencia días después el diario "Tribuna" reveló su contenido) y amenaza de agresión física a un familiar pequeño en la calle.

Otro aspecto de la "defensa de la industria" consistió en la presentación de 7 querellas y dos solicitudes de sumario en contra de Beca, en la Contraloría. Además, el Colegio de Ingenieros declaró, en inserción pública, que Beca no era ingeniero (por el hecho de no estar inscrito en el Colegio), pensaron que era causal de anulación del Decreto que lo nombraba interventor. Fue una caída rotunda y vergonzosa del Colegio, puesto que Beca contaba entre sus antecedentes el haber sido profesor en 5 escuelas de ingeniería del país y poseía obviamente su título de ingeniero.

En resumen, lo logrado en el aspecto jurídico de la campaña de los empresarios de Mademsa fue: 1) Suspensión del cargo de interventor (cuando ya había dejado de serlo), basada en que supuestamente no era funcionario público. Por tardanza en la renovación de los papeles que lo acreditaban como funcionario en la Universidad de Chile, retardo en que puede incurrir cualquier funcionario habitualmente; y 2) Un dictamen de Contraloría que señala que Raimundo Beca asumió ilegítimamente la administración de la empresa da resolución que mencionábamos al comienzo de esta crónica). En este dictamen centraremos la atención.

LOS "RESQUICIOS" DEL CONTRALOR

El llamar resquicios a los pormenores y fundamentos del dictamen no es nada más que una inocente comparación introductoria. Quizás, al final de los "detalles" podamos darle otro nombre más exacto.

Lo primero que salta a la vista:

1) El dictamen fue firmado por el Contralor el día 1º de marzo, tres días antes de la elección y sólo fue publicitado el 13 de marzo, ¿por qué?

2) Pese a declarar la ilegitimidad de la toma de la administración por parte del interventor, la resolución no concluye que la industria debe ser devuelta. ¿Algo no encaja en los cálculos previos?

La investigación de la Contraloría comienza el 7 de junio del año pasado, vale decir, el mismo día en que Raimundo Beca de interventor laboral pasaba a asumir la administración de la empresa, por incumplimiento reiterado de las disposiciones por parte de los empresarios, como quedó demostrado anteriormente. A cargo de la investigación se nombró al inspector Gorroño. Este emite un informe un mes después, señalando que la administración ha sido legalmente asumida. El Contralor no cursa el informe, que permanece durante más de seis meses en los escritorios del Contralor en ese estado. Finalmente, y al cabo de ese largo tiempo, se "obtiene" que Gorroño redacte un nuevo informe, el que es cursado por el Contralor.

Gorroño estaba constituido en Mademsa cuando Beca asumió la administración y en ese momento no se pronunció ni manifestó de ninguna forma que el procedimiento sería ilegal. El tiempo lo hizo cambiar de opinión.

Pero para modificar la opinión hay que cumplir con algunas formalidades. Por ejemplo, argumentar sobre hechos falsos. Certifiquemos los hechos.

1.— Una de las causales: la contratación de personal sin aviso al interventor. El informe de Contraloría sostiene que las 34 personas contratadas ingresaron a la empresa antes de haberse recibido la instrucción que prohíbe contratar. La instrucción la recibe la gerencia a las 10 AM. del 29 de mayo. Se sostiene en el informe que se ha podido comprobar con las tarjetas de control horario que dichas personas ingresaron a las 7 de ese mismo día. Falso: 10 personas al menos, ingresaron al día siguiente o varios días después, según verificamos mediante las tarjetas de control. Es más, una persona de esas 34 no ingresó nunca y su número de ficha fue suplantado a los cinco días por otra persona que la gerencia ingresó a la fábrica; por lo tanto, existieron incluso dos contratos con el mismo número. Queda destruido inobjetablemente el primer fundamento de la resolución del Contralor.

2.— Se sostiene que un egreso por 682.000 escudos para pagar debentures en poder del Banco Chile no constituye egreso. La razón: porque habría sido convenido con anterioridad a la intervención. Existía una instrucción expresa de que todo egreso debía- contar con la aprobación de la intervención. El criterio de la Contraloría es absurdo y aberrante, porque cualquier compromiso se contrae con anterioridad, lo cual no significa que la suma sacada deje de constituir un egreso y por lo tanto una trasgresión a las instrucciones de la intervención. Pero no es solo un problema de aberrante criterio del Contralor. Además, se señala que la prueba concluyente de que existía este compromiso entre Banco y Empresa es una carta de Arturo Quiroz, ex gerente del Banco Chile (expulsado durante el paro patronal) en que este habría manifestado que Mademsa se comprometía a cancelar con un crédito de un millón de escudos debentures por ese monto. Esta aseveración también es falsa porque: 1) La carta de Arturo Quiroz no dice lo anterior, sino señala, textualmente, que la empresa en una conversación "ofreció hacerlo"; por lo tanto, no existió compromiso y, 2) además —y aquí está más evidente la colusión— el crédito de que se habla no fue otorgado el 24 de mayo (o sea antes de la intervención) sino el 1º de junio (después de la intervención). Hay más todavía: el acta por la cual se concede el crédito no dice para "cancelar debentures", sino "para sueldos y salarios".

La colusión Pirañas-Quiroz-Humeres para sostener que la operación es anterior a la intervención de Mademsa resulta evidente y queda abundantemente demostrada.

¿Qué nombre podemos darle ahora a los "errores" del Contralor General de la República?

MÁXIMO GEDDA O.


Lucha ideológica

SE PROHÍBE DISCREPAR DEL REFORMISMO

LOS trabajadores han criticado en más de una oportunidad a la prensa de izquierda. Lo han hecho porque no se sienten interpretados por ella ni ven que sus luchas se reflejen en sus informaciones.

Otro tanto hacen los pobladores que se ven obligados a concurrir a las salas de redacción para desmentir noticias de alguna prensa izquierdista, donde han sido tratados, incluso, al nivel de malhechores. En síntesis, es reconocido en medios de la izquierda y especialmente de los trabajadores de la comunicación que no se ha resuelto satisfactoriamente una política de comunicaciones para las masas. Caracterizando este problema, se puede afirmar que las, comunicaciones de izquierda van, en términos generales, rezagadas en relación a las luchas de los trabajadores. En el mismo sentido, es posible añadir que, particularmente la prensa, la radio y la TV de la Unidad Popular, son voceros de la superestructura del movimiento popular. Pero están lejos de asumir el verdadero papel de comunicadores directos de las masas, de representar sus inquietudes, sus luchas y sus posiciones críticas.

El problema se agudizó a términos alarmantes con el caso del MAPU. Todo el país es testigo de la manipulación descarada que se ha venido haciendo con las informaciones sobre este conflicto político.

Desde el mismo día que estalló el problema del MAPU, la prensa de la Unidad Popular resolvió por su cuenta quién tenía la razón, al margen de la voluntad de las bases de ese partido. Esto no es grave sólo porque altere la verdad de lo ocurrido a un partido de gobierno. Lo es también, en cuanto dentro de un proceso que protagonizan los trabajadores, éstos se ven marginados de las decisiones que se toman sobre la información de sus propios actos.

Hasta el momento se había ejercido la discriminación informativa sobre los actos de la lucha de masas que no fueran sancionados por la UP y sobre las actividades de la izquierda revolucionaria. Pero en este caso se esperaba que, tratándose de un partido de la Unidad Popular, se tuviera un mínimo de respeto por los hechos reales.

Desde luego, con respecto a movilizaciones de organismos de masas como los Cordones Industriales y otros, así como sobre las actividades de la izquierda revolucionaria, se ha mentido y tergiversado a destajo. Al pueblo no le ha quedado otro camino que utilizar comunicaciones directas —de sindicato a sindicato— para enterarse de sus luchas, para conocerse entre si y tomar conciencia de la fuerza que emana de sus combates diarios.

La prensa de izquierda entra a una crisis abierta de profunda contradicción con la honestidad revolucionaria, cuando tiende una cortina de silencio sobre el verdadero pensamiento y las acciones de la directiva del MAPU, encabezada por Oscar Guillermo Garretón. La prensa de la Unidad Popular ha demostrado que no está capacitada para enfrentar un dilema de contradicción ideológica dentro de sus filas. Surge con urgencia la necesidad de crear un sistema de comunicación alternativo entre las masas que satisfaga los requerimientos de agitación y propaganda de sus movilizaciones.

En un intento de superar el absurdo de la censura ejercida sobre un partido de la propia Unidad Popular, la prensa oficialista —con la relativa excepción de "La Nación"— motejó de "ultraizquierdista" a la directiva legítima de Oscar Garretón y Eduardo Aquevedo. Con este calificativo se pensó que bastaba para que el pueblo y la clase trabajadora entendieran que una dirección elegida por los organismos regulares del MAPU, en un congreso al que asistieron representantes de todos los partidos de la Unidad Popular y delegaciones de países socialistas, podía ser "expulsada" por una fracción minoritaria que se tomó a viva fuerza algunas oficinas y una radioemisora de ese partido.

DECLARACIÓN DE LOS TRABAJADORES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

La Asamblea de los Trabajadores de los Medios de Comunicación acordó en su última reunión efectuada en el auditorio de radio Corporación, por 83 votos contra tres, luego de escuchar al compañero Oscar Guillermo Garretón, Secretario General del MAPU, dar a la publicidad la siguiente declaración :

1º— Que la asamblea estuvo de acuerdo en aceptar la petición del compañero Garretón para Intervenir en el problema que afecta al MAPU en los medios de comunicación.

2º— Se acordó asimismo, repudiar la actitud de algunos medios de comunicación de Izquierda, de silenciar las Informaciones emanadas de la colectividad política que encabeza el compañero Garretón. Los trabajadores de la comunicación se pronunciaron una vez más por una prensa realmente al servicio del pueblo y que no silencie sus luchas.

3º— Denunciar la persecución política de que han sido víctimas cuatro trabajadores del MAPU, por parte de la dirección de radio Sargento Candelaria, como represalia por su lealtad al partido que dirige el compañero Garretón.

4º— Que la asamblea está de acuerdo en escuchar a cualquier dirigente de Izquierda que lo solicite.

5º— Hacer un llamado a todos los órganos de comunicación de masas para que publiquen los planteamientos del partido MAPU, en el mismo plano que los del sector que encabeza el compañero Gazmuri.

6º— Lamentar los hechos ocurridos en el MAPU, porque toda acción divisionista, agravada por los métodos que se usaron en esta oportunidad, debilita a La Unidad popular, atenta contra la unidad de los trabajadores y favorece a la reacción y al Imperialismo.

7º— La asamblea se pronunció por reconocer al compañero Garretón como Secretario General del MAPU, elegido democráticamente por las bases de su partido en un congreso. Reconocimiento que se fundamenta en la defensa del principio que las autoridades de un partido popular se generan en un congreso.

8º— Reconocer a la periodista María Elena Hermosilla como la única representante del MAPU ante el coordinador de Trabajadores de los Medios de Comunicación, mientras su partido no determine otra cosa.

9º— Llamar la atención sobre el peligro que significa para la causa popular, la existencia de estos hechos que conforman una escalada contra los sectores de Izquierda de dentro y fuera de la Unidad Popular.

10º— Reiterar que esta escalada será detenida por los trabajadores de los medios de comunicación, por la clase obrera y el pueblo en su conjunto.

¡A VENCER LAS MANIOBRAS DIVISIONISTAS QUE DEBILITAN A LA IZQUIERDA!
¡CONTRA EL SECTARISMO EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN!

Hasta este momento la masa desconoce los verdaderos alcances del conflicto interno del MAPU. Por consiguiente está impedida de sacar las conclusiones que se derivan de una lucha ideológica que no se presenta solamente en el MAPU, sino también en otras colectividades de la Unidad Popular. Hablando en el Comité Ejecutivo de la Unidad Popular, Benjamín Teplisky, representante del partido Radical, dijo que dentro y fuera de la UP se veía con alarma lo ocurrido en el MAPU. Agregó que se había dado pábulo para que se pensara que todo correspondía a una maniobra preparada con el fin de "minimizar" el contenido revolucionario de la votación obtenida por las fuerzas populares el 4 de marzo.

De hecho, una información incorrecta sobre un acontecimiento político como lo ocurrido en el MAPU, está demostrando el voluntarismo de algunos sectores para conducir desde los órganos informativos el proceso chileno, al margen de las decisiones y del impulso que el pueblo imprime a sus luchas.

Oscar Garretón fue invitado por la asamblea de trabajadores de la comunicación, realizada en el auditorium de radio Corporación, para exponer el estrangulamiento informativo del MAPU. Garretón dijo que "no podía hablar en los medios que controla la izquierda". Señaló que la prensa de gobierno presentó los hechos en forma parcial, a pesar que sus periodistas —entre ellos el diario "El Siglo" y radio Portales— estuvieron presentes en el pleno del Comité Central del MAPU, donde pudieron ver que de sus 65 miembros había 40 que estaban junto a la directiva legítima que él encabeza. Con amargura, dijo Garretón que al día siguiente buscó inútilmente en "El Siglo" la información correspondiente. Igualmente informó que había pedido una cadena en la radio Portales, y que ésta le fue negada con el pretexto que todos los espacios estaban copados. Sin embargo, la misma radio transmitió un discurso de Jaime Gazmuri, quien se presentó como "nuevo secretario general del MAPU", e informó que Garretón "debió ser expulsado". Un miembro de la comisión política del MAPU hizo larga antesala en el diario "Clarín". Finalmente tuvo que retirarse porque el director "estaba muy ocupado". Garretón hizo ver que Luis Corvalán, jefe del partido Comunista, decía por una parte que ese partido no se inmiscuía en los asuntos internos de otras colectividades de la UP, y por otra, el diario "El Siglo" lo desmentía definiéndose abiertamente por la fracción de Gazmuri. "El Siglo", cuando informó sobre la concentración del MAPU en el teatro Caupolicán, tituló: "Grupo expulsado del MAPU se reunió en el Caupolicán". "Puro Chile", otro diario del PC, dijo: "EL MAPU se operó de 15 bomberos locos", y "Ultima Hora", del PS, ignoró la concentración del Caupolicán y sólo informó de la reunión de funcionarios públicos del MAPU en el estadio Chile.

En la asamblea de los trabajadores de la comunicación, uno de los delegados de "Clarín" denunció que había órdenes "superiores" de "no dar una letra" sobre el MAPU, e "inflar" las declaraciones de Gazmuri. En la misma asamblea, se denunció el despido de cuatro trabajadores de la radio Sargento Candelaria, propiedad del MAPU, por sus simpatías con la directiva de Garretón. Uno de ellos es un periodista-sacerdote, Enrique Moreno.

En "El Siglo" del jueves 15 de marzo, aparece una categórica declaración de Vicente Sota, que pertenece a la fracción de Gazmuri, "desmintiendo" que el PS y la Izquierda Cristiana hubieran reconocido a la directiva de Garretón. El diario acusó al MAPU de "mentir al pueblo". Sin embargo, en la reunión sostenida el día anterior por el comité ejecutivo de la UP. los delegados de esos dos partidos dieron a conocer los acuerdos de sus comisiones políticas que reconocieron como única directiva del MAPU a la que encabeza Oscar Garretón. Julio Benítez, secretario general subrogante del Partido Socialista, dijo a este periodista que su partido sólo podía reconocer la directiva elegida por los organismos regulares del MAPU, en un congreso del cual se había sido testigo. "Mientras no existan antecedentes objetivos de que el MAPU ha elegido otra directiva, no podemos hacer otra cosa", dijo Benítez. Esto indica hasta qué punto se arriesgó la prensa de izquierda para tergiversar los hechos. Faltó por completo a su compromiso de veracidad con el pueblo y al papel orientador que le corresponde en el actual proceso. Con razón, Garretón señaló que están en peligro las prácticas de funcionamiento interno de los partidos de la UP si se sanciona el "golpe" que con tanta audacia y elocuente respaldo llevó a efecto en las sombras de la noche la fracción de Gazmuri.

El peso de la maquinaria que controla las comunicaciones de izquierda, empleada con saña para aplastar posiciones políticas internas en la UP, a través del engaño y la tergiversación de los hechos, está demostrando que se han puesto en práctica —no por primera vez— medidas condenadas por los partidos proletarios. Es hora que los trabajadores tomen cartas en el asunto y pongan como primera prioridad para las comunicaciones, la participación en los organismos directivos de la prensa de izquierda.

AUGUSTO CARMONA A.


Prensa

¿QUIÉN GARANTIZO AL PDC LA COMPRA DEL DIARIO "EL SUR"?

UN perdido parrafito del diario "La Prensa" (página 4, 13 de marzo) dio a conocer que el partido Demócrata Cristiano, a pocos días de las elecciones parlamentarias, se había convertido en el nuevo propietario de los diarios "El Sur" y "Crónica" de Concepción. "El Mercurio", en cambio, fue mucho más explícito y no sin cierta satisfacción, reseñó en forma más destacada la flamante adquisición del PDC.

Como es lógico, el anuncio del crecimiento de la cadena periodística democristiana lo hizo el abogado Felipe Amunátegui, vicepresidente del PDC. Es el mismo personero que actuó en el traspaso de la radio Balmaceda de manos del consorcio textil Yarur a la Democracia Cristiana. Esa emisora —de poderosos equipos transmisores— tenia caducada su concesión legal. Diversos organismos sindicales expresaron su deseo que la concesión le fuera otorgada a la CUT. Pero el gobierno cortó salomónicamente el problema, reconociendo el "derecho" del PDC a la Radio Balmaceda y entregándole a la CUT un nuevo canal que pasó a ser la actual radio Luis Emilio Recabarren. El PDC agitó en esa ocasión una intensa campaña publicitaria para demostrar que las "garantías constitucionales" amparaban la sospechosa operación montada entre Yarur y Felipe Amunátegui. Este último, que actuó como representante de la DC en el negocio, fue abogado del consorcio Yarur. El gobierno tuvo aquella vez la oportunidad concreta de restar a la oposición un importante medio de propaganda. Pero cedió a la presión que el PDC desarrolló a través de la cadena de diarios que posee y que desde Santiago encabeza el matutino "La Prensa".

Esa cadena publicitaria la formó la DC en las postrimerías del gobierno de Frei al comprar la Sociedad Periodística del Sur (SOPESUR). Los fondos que usó el PDC en esa adquisición pertenecían a una filial del Banco del Estado: la sociedad agrícola Rucamanqui. El actual gobierno encontró que la DC adeudaba miles de millones de pesos al Banco del Estado. Habría bastado aplicar mano justa y la sociedad periodística montada en reemplazo de SOPESUR se habría cortado en su eslabón más débil: su enorme volumen de deudas. Un sector de la Unidad Popular pensó que cobrar lo que el PDC debía al Banco del Estado no sólo era legal sino que también permitía instaurar una nueva moral política. Pero otro sector de la UP —que finalmente se impuso— consideró que era preferible desentenderse de esa situación inmoral antes que correr el riesgo de poner en tela de juicio el "pluralismo ideológico" del gobierno popular.

La nueva adquisición publicitaria del PDC se ajusta a los anteriores precedentes. La DC compró el 52 por ciento de las acciones de la Sociedad Periodística El Sur Ltda., que afrontaba difícil situación financiera. Tal como informó PF, esa empresa adeudaba una enorme suma a la Caja Nacional de Empleados Públicos y Periodistas, por imposiciones atrasadas de su personal. Además fue sorprendida en una grave infracción a las leyes aduaneras y tributarias. El gobierno tenía en sus manos la oportunidad de apretarle los tornillos y sacar la empresa periodística a remate. Para ello bastaba, simplemente, usar la legislación que está en vigencia. En algún sentido el torniquete empezó a aplicarse a raíz del paro patronal de octubre, cuando el diario "El Sur" pretendió dirigir la agitación burguesa en Concepción y demás provincias sureñas. Esto provocó una valiente reacción de los trabajadores que paralizaron "El Sur" y, en su reemplazo, durante 15 días, sacaron a la calle un diario popular: "Surazo". Al normalizarse la situación, la empresa despidió a 17 trabajadores, entre ellos tres dirigentes sindicales, todos ellos de izquierda. Finalmente el número de despedidos quedó en 8, incluyendo siempre a los dirigentes del sindicato que junto a sus compañeros se jugaron para impedir que la derecha estimulara en las provincias del sur el paro de octubre.

Esta empresa periodística es la que ha comprado el PDC con fondos cuya procedencia se ignora, ya que actualmente ese partido no controla las arcas fiscales del Banco del Estado. La adquisición de los diarios "El Sur" y "Crónica" pone al gobierno ante la disyuntiva de continuar aplicando las herramientas legales que se venían haciendo sentir sobre la Sociedad Periodística El Sur Ltda., desafiando con ello al PDC, o permitir que ese partido opositor aumente con toda tranquilidad el número de sus medios de expresión. Resulta difícil creer, en todo caso, que la Democracia Cristiana se embarcara en una operación comercial de envergadura, como ésta, sin contar con un mínimo de garantías previas en el sentido de poder disfrutar sin zozobras de sus dos nuevos periódicos. Si a esto se suman otros hechos ocurridos en el último período, como son la devolución del diario "La Mañana" de Talca y de la radio Agricultura de Los Angeles, ocurridos después de la instalación del gabinete que integran las Fuerzas Armadas, hay base suficiente como para suponer que el PDC tuvo razones de peso para comprar "El Sur" y "Crónica" sin parar mientes en la difícil situación que afrontaba esa empresa con el Fisco.

Los más defraudados con la adquisición de la Sociedad Periodística El Sur Ltda., por el PDC, en todo caso, son los trabajadores de "El Sur" que en octubre se jugaron enteros en apoyo del gobierno. Un egresado de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Concepción. Rody Oñate Zúñiga, publicó un breve análisis sobre la experiencia de "Surazo". Ese análisis de Rody Oñate contiene una entrevista a Gabriel Sanhueza, ahora cesante, que fue el director de "Surazo". De ella hemos tomado algunos aspectos que reflejan la enorme importancia que tuvo esa experiencia de los trabajadores y que ahora, mediante una hábil maniobra político-financiera, el PDC amenaza frustrar por completo.

Los siguientes son párrafos de esa entrevista a Gabriel Sanhueza:

Se ha dicho con insistencia que "SURAZO" tenía una clara orientación del MIR. ¿Podría decirnos quién dio la línea, la orientación del diario, qué participación tuvieron en ella los trabajadores?

"La línea del diario la dieron los trabajadores de izquierda del diario "El Sur", en una asamblea especialmente convocada para ello. Más que una línea, fue la reafirmación de la más amplia libertad para expresarse en "SURAZO", tomando como limitante una sola: contribución a la unidad de izquierda sobre la base de políticas realmente revolucionarias. "SURAZO", se dijo, no sería un diario de la UP ni de ningún partido político, ni movimiento. Era de la izquierda, y tenía sus páginas abiertas a cualquier expresión revolucionaria que contribuyera a la unidad. Otro acuerdo fue atacar implacablemente a los momios, donde más les duele, o sea ridiculizándolos".

A raíz de esto, ¿tuvieron problemas con la Central Unica de Trabajadores, con la Unidad Popular o con partidos integrantes de la UP?

"Nosotros le clarificamos tanto a la CUT, como a la UP, que "SURAZO" no era un órgano de partido, y que estaba abierto a todas las corrientes revolucionarias. Indudablemente que a algunos de ellos esa posición no les gustó. Concretamente al PC por algunas informaciones de la Izquierda Revolucionaria que solían aparecer. Pero al mismo tiempo entendieron, o dijeron entender, que no podía ser de otra manera.

En esos días "SURAZO" era fuerte y partidos de la UP que no estaban conformes con él, en la medida en que no lo controlaban, no se atrevían a desautorizarlo ante los trabajadores. Es el poder del medio de comunicación que cala entre los trabajadores, al margen de las directivas".

¿Qué porcentaje dedicaban en "El Sur" y "Crónica" a las noticias laborales? ¿Cuál es el criterio de la empresa frente a esas noticias?

"El Sur" le dedica un cuarto de página. "Crónica", en estos momentos nada. El criterio de la empresa es ignorarla, o utilizarlas políticamente".

¿Y en el "SURAZO"?

"La idea que se manejó durante la aparición de "SURAZO", era que en sus páginas escribieran los trabajadores. Esto se logró muchas veces, ya que me atrevería a decir que el 40% de los contenidos del diario eran elaborados ya sea por sindicatos o por colaboraciones de trabajadores.

El hecho de que "SURAZO" apareciera durante un período de anormalidad, la que se ha denominado la "crisis de octubre" impidió que la participación de los trabajadores se diera en forma más orgánica y racional. Si hubiéramos ganado la lucha, y "SURAZO" siguiera saliendo habríamos planificado junto a los trabajadores un sistema que asegurara la aparición de sus posiciones, tal cual ellos la plantean, ya sea como corresponsales obreros, espacios amplios para los sindicatos, etc".

¿Las noticias de denuncia las reporteaban los periodistas o eran enviadas por los trabajadores?

"Las dos cosas. Muchas fueron obtenidas por el equipo de periodistas; la mayor parte, por denuncia de los trabajadores, incluso de sectores que jamás se pensó que lo hicieran. (Ejemplo: trabajadores de Impuestos Internos, denunciaron con documentos, fraudes de los momios). También los pobladores denunciaban actividades de los grupos armados de derecha. "SURAZO" llegó a recolectar un gran material, que se pensaba lanzar en los números siguientes".

¿Se podría decir que un diario con estas características podría subsistir en la zona? ¿y por qué?

"Sí que se financia. En esta zona hay un mercado potencial de más de 700.000 personas (mayores de 15 años, alfabetos). Si se observase los tirajes de "El Sur", 17 mil ejemplares; y de "Crónica", 7 mil, se ve que son insignificantes. Esto se debe a que tienen una desvinculación en sus contenidos, respecto a la realidad de la zona, la que se puede definir como proletaria.

Además estos diarios se basan económicamente en hechos falsos: el avisaje del comercio y de la industria privada. En esta región, el comercio en la actualidad casi no avisa, y la industria privada ya no existe. Un diario proletario, con un gran tiraje, que represente a ese inmenso público, con un financiamiento del área social y de las propias organizaciones de trabajadores, es indiscutible que tiene estabilidad económica segura".


Denuncia

EL ESCANDALOSO NEGOCIO DEL PAPEL

LA "revolución en libertad" realmente empezó durante el régimen de Jorge Alessandri. Su sucesor, Eduardo Frei, sólo la amplió, además de utilizarla como consigna y arma propagandística. Sin embargo, muchos sectores aún no comprenden que esa "revolución" de Frei y los sectores centristas de la Democracia Cristiana, estuvo comprometida en primer término con el capitalismo imperialista, e interesada, accesoriamente en un "socialismo comunitario".

Los problemas que experimentan hoy las empresas transnacionales con el gobierno de Allende, les lleva a asumir una posición unificada frente a la crisis.

Por ejemplo, la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones S. A. se vincula a importantes intereses norteamericanos a través de la firma Laja Crown S. A. Papeles Especiales ("LACROSA"), dedicada a la expansión de capital de la primera. En LACROSA participan o tienen ingerencia no sólo Crown Zeuerbach Inc., sino también IBM, Bankers Trust Co., Girard Trust y Fidelity Bank of Philadelphia, además del Export Import Bank (EXIMBANK), la International Finance Corporation —del Banco Mundial— y la Canadian Export Insurance. Todo este espectacular conjunto necesitó preservar un símbolo de vigencia capitalista en Chile. Durante los últimos años, ese rol lo cumple, precisamente, la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones S. A.

De allí surge el plan para "salvar" a la Papelera. En Chile, los diarios de derecha más importantes —"El Mercurio" y "La Prensa"— y en Estados Unidos, la red ABC Televisión (julio de 1972) coinciden en destacar la necesidad de mantener en manos de la oposición la fuente proveedora de papel de diario, como forma de asegurar la "prensa libre".

Sin embargo, el bien trazado "plan", que sólo buscaba mantener a la empresa en manos de "Los Pirañas", los Alessandri. los Matte, los Larraín, etc., y asegurar la "prensa libre" de los Edwards, queda al desnudo "al investigarse el escándalo que envuelve toda la gestión de la Democracia Cristiana y la Democracia Radical de Julio Duran en otra compañía de pulpa y papel: Industrias Forestales S. A. (INFORSA).

EL "CASO" INFORSA

Durante la administración de Frei, el ministerio de Economía y la Corporación de Fomento pusieron fin a la libre competencia en materia de producción de papel de diario al nacionalizar la única empresa capaz de abastecer el mercado nacional en condiciones similares a la Papelera. INFORSA fue adquirida por CORFO entre 1968 y 1969. Esta "intervención" del gobierno de Frei vendría a demostrar la incompatibilidad entre una filosofía capitalista de libre competencia y la realidad chilena que mantenía un capitalismo monopólico en materia de industria forestal. Ella llevó a INFORSA a transformarse de una empresa desarrollada bajo una concepción de "capitalismo popular", a otra bajo la ideología de un "capitalismo de Estado".

Demostró también que la única manera de desarrollar la expansión de la industria papelera en Chile sería bajo inversiones de capital estatal para producir a precios no monopólicos. De hecho, la Democracia Cristiana creó una situación de dos monopolios contradictorios entre sí. Un monopolio es privado y tiende a vender sus productos en el mercado nacional a precios monopólicos que, selectivamente, restringen el consumo popular de varios productos esenciales.

El otro "monopolio" es estatal y, contrariamente, tiende a vender productos a precios populares para ampliar el consumo del pueblo. La competencia entre esos dos monopolios sólo tiene como efecto restringir el consumo del pueblo de los productos de papel, porque las inversiones para desarrollar la industria papelera sólo pueden realizarse cuando toda la ganancia de la industria puede ser reinvertida en forma racionalizada y planificada. Eso significa la intervención total del Estado en la industria papelera.

PRENSA "LIBRE" PARA BURGUESES

La existencia de los dos monopolios redundantes busca también restringir las posibilidades de desarrollar una verdadera prensa del pueblo. La prensa hoy es "libre" sólo para los burgueses que pueden pagar el alto presupuesto que exige la impresión de un diario. El pueblo, en cambio, demanda la posibilidad de hacer escuchar su voz y, a esa demanda, sólo puede responderse con una política estatal que desarrolle el consumo popular del papel de diario.

Actualmente, las pocas personas que controlan el monopolio privado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones S. A., tienen derecho a subir el precio del papel en el mercado nacional, por razones de competencia con los precios que ellos mismos pueden ganar en el exterior, bajo el imperialismo.

¿Cómo puede ser entonces una necesidad del pueblo tener en estos momentos medios opositores al gobierno, si esa oposición no es verdaderamente chilena? Su existencia depende de empresas —como Papeles y Cartones— supeditadas al ritmo del dólar yanqui. Es el imperialismo quien decide si la Papelera puede obtener financiamiento para crecer y expandirse, factor necesario para su sobrevivencia dentro del sistema capitalista. En cambio, un monopolio del Estado no necesita inversiones extranjeras porque su control sobre la ganancia total, en términos de reinversión, y su capacidad de trasladar grandes capitales de un sector a otro de la economía, permiten el desarrollo de la tecnología a través de la inversión nacional.

UNA HISTORIA REVELADORA

Industrias Forestales fue creada en 1956 como una empresa destinada a organizar y consolidar los intereses de algunos latifundistas forestales de la provincia de Bío-Bío. Principal socio fundador —según señalan los estatutos— fue Fernando Valenzuela Melo, abogado, latifundista de Malleco y Curicó, quien se desempeñó como presidente del Banco Industrial y Comercial. Valenzuela Melo era también gerente general de los fundos forestales Sociedad Agrícola Llico y Denco Ltda., de los que se abastecía INFORSA. El grupo de socios encabezado por Valenzuela. buscaba simultáneamente el destino para sus productos forestales y la integración de su producción al sistema capitalista industrial. para aumentar sus ganancias en el sector agrícola.

En 1959, INFORSA celebra un contrato con la compañía canadiense Sabwell Inc., por el cual esta última proveería a INFORSA de la asistencia técnica necesaria para planificar la construcción de la segunda industria de pulpa y papel más importante de Latinoamérica.

La empresa se desarrolló con lentitud, hasta que ocupó su presidencia Julio Durán Neuman. Su primera medida fue negociar con la administración de Jorge Alessandri la importación de maquinaria necesaria para una planta de celulosa y papel de diario de capacidad igual a 3/4 de la producción de la nueva planta en planificación por la Papelera, Celulosa Laja.

¿Cómo pudo el presidente Alessandri permitir a un miembro de la Internacional Socialdemócrata (Durán y el partido Radical de 1963), entrar en competencia con una empresa monopólica como Papeles y Cartones, tan vinculada a sus intereses personales? Obviamente no pudo, porque Alessandri permitió la importación de la maquinaria de INFORSA bajo la condición establecida para adquisición en el extranjero de máquinas cuya producción sea totalmente exportada.

Otras innovaciones de Julio Durán incluyeron una campaña de propaganda para consolidar el excedente de las clases medias bajo el control de los grandes capitalistas. Muchas acciones de INFORSA fueron vendidas a la pequeña burguesía entre 1963 y 1965, bajo pretexto de que la empresa sería el modelo futuro del desarrollo industrial de Chile. Los anuncios dijeron que la empresa era un experimento de "capitalismo del pueblo". Durán negoció también un contrato con la compañía norteamericano-canadiense Ontario Paper Co., para ser intermediario en la distribución de papel de diario para los dos periódicos más grandes, en ese tiempo, de la red de propaganda de Estados unidos, el "Chicago Tribune" y el "New York Herald".

Otros "capitalistas del pueblo" que entraron al negocio fueron: Víctor Moller Bordeu, latifundista de Coigüe, miembro de la Junta Central Radical y de la SNA, ex director de CORFO; Carlos Ernesto Piderit Gárate, latifundista de Bío-Bío y ex vendedor de seguros del Lloyd de Chile; Ingo Junge Rodewald, ingeniero químico graduado en Estados Unidos; Eduardo Matte Ossa, ex funcionario de los bancos Edwards y Sud Americano; y Luis Marty Dufeu, vicepresidente de SOFOFA, ex funcionario de Grace, subsecretario de Economía de jorge Alessandri y ex consejero de CORFO.

Los pequeños accionistas, la mayoría freístas, abandonaron, sin embargo, su fervor por el experimento del "capitalismo del pueblo" cuando comprobaron que no les redundaba en beneficio alguno pese a los cuatro o cinco años de antigüedad de sus inversiones. En mayo de 1967, se inicia una investigación de la empresa y se descubre que Valenzuela, Duran, Moller y otros adherentes de la "democracia" han sacado millones de escudos para invertirlos en actividades total o bastante ajenas a la compañía.

Con los fondos de INFORSA. Valenzuela Meló compró literalmente todas las acciones en su Banco Industrial y Comercial, y argumentó más tarde que INFORSA necesitaba su propia fuente de crédito nacional. En verdad, el banco estaba en bancarrota y Valenzuela sólo quería salvar su control sobre el mismo.

En junio de 1966, INFORSA compró varios camiones para transportar los productos de la compañía. Los vehículos fueron entregados sin contrato, al antiguo transportista de la empresa, de apellido Canales, quien obtuvo autorización verbal para utilizarlos en el transporte de otros productos. Ese mismo año. Duran y Moller salieron del directorio de la empresa, bajo pretexto de que los dirigentes del partido Radical no podían ocupar posiciones políticas y de negocios simultáneamente, pero también bajo la presidencia de Duran, se había registrado otro hecho. Numerosos acreedores que no pudieron pagar deudas a INFORSA recibieron autorización para pagar con tierras, algunas de las cuales quedaban a más de 160 kilómetros de la fábrica. La tierra no podía ser, por tanto, utilizada por la empresa, sino por sus directores como especulación.

Frente a esta investigación, el gobierno de Frei tuvo que actuar para salvar la confianza de los pequeños accionistas. La solución de la "revolución en libertad" fue pagar las deudas de INFORSA con el excedente de los trabajadores, obreros y campesinos, que se encontró en la CORFO. El escándalo empieza a aparecer en la prensa, pero Frei debe atajarlo pues está vinculado al mismo. En 1968, CORFO aprobó algunos préstamos a INFORSA para ayudarla a salir de su crisis financiera. También le permitió vender papel de diario en el mercado nacional.

La CORFO bajo el gobierno de Frei compró, aproximadamente, el 30 por ciento de las acciones de la empresa, mediante la conversión de los préstamos en acciones, entre 1968 y 1969. Entre 1969 y 1970 aumentó su participación en la compañía a un 45 por ciento, otorgando además préstamos por varios millones de escudos para cubrir el déficit en la cuenta para reinversiones.

Es importante señalar la política del gobierno de Frei en el cambio del directorio de INFORSA, entre febrero de 1967 y diciembre de 1968, antes que CORFO controlara la empresa por sus acciones. Todos los directores fueron cambiados durante ese tiempo, incluyendo los nuevos: Hugo León Puelma, presidente de INFORSA en 1967, ex gerente general de IANSA, coordinador ejecutivo para la atención del sismo de mayo de 1965 y los temporales de agosto de ese mismo año, vicepresidente de CORMU en el gobierno de Frei y ex ingeniero de CORFO; Jorge Catepillan Urbina, un ingeniero químico de CORFO que fue becado por tres años de la industria de celulosa en Estados Unidos a través de Naciones Unidas y de International Corporation Administration del gobierno de Estados Unidos; Humberto Díaz Contreras, ex gerente general de CORFO, presidente de la Hotelera Nacional durante Alessandri, delegado en la histórica Reunión de Punta del Este y ex funcionario en CEPAL; Marcelo Sepúlveda Donoso, con estudios económicos en Estados Unidos, seis años inspector de la Superintendencia de Sociedades Anónimas, [1] tres años en CORFO, ex director del Consorcio Hotelero de Chile, y director durante Frei del Consorcio Nacional de Productores de Aves; Sergio Fajardo M., ingeniero comercial en CORFO durante Frei, con estudios en el Departamento de Comercio de Estados Unidos sobre la renta nacional, miembro de la International Association for Research in Income and Wealth y secretario de la Asociación de Ingenieros Comerciales de la Universidad de Chile durante Frei; Eugenio Velasco Letelier, embajador en Argelia, Marruecos, y Túnez durante el gobierno de Alessandri, director de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile entre 1956 y 1965, y presidente del consejo técnico del partido Radical durante el gobierno de Frei (es actualmente dirigente del PIR); y, finalmente, Pablo Rodríguez Grez, abogado titulado en la Universidad de Chile en 1962 con su memoria: "Estudio crítico de la porción conyugal y de los bienes reservados de la mujer casada", profesor durante Frei de derecho internacional privado en la Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad de Chile y actual jefe de "Patria y Libertad".

Pero la "revolución en libertad" burguesa no terminó con la elección de Allende en 1970. Pablo Rodríguez Grez y Eugenio Velasco Letelier, hijo y padre del derecho burgués, permanecían en el directorio de INFORSA a principios de 1971, aunque todos los otros directores de Frei habían desaparecido. La lección fundamental de lo realizado en la industria papelera por los Alessandri-Matte y los Frei-Durán-Velasco-Rodríguez, es que la cooperación en cualquier nivel económico básico con el capitalismo imperialista crea vinculaciones como una telaraña, cada vez más difícil de destruir por la fuerza del pueblo.

Basta buscar en las páginas de "El Mercurio" de los Edwards.

En la página 32, edición del 21 de febrero de 1973, se encuentra un artículo titulado: "Pérdida millonaria en INFORSA", en el que la directora de INFORSA, Angélica Silva Salazar, señala "que la CORFO en vez de fomentar la producción de papel y celulosa y otros subproductos no financia las operaciones fundamentales de INFORSA, cuya suerte interesa a todo el país y particularmente a los sectores democráticos que no desean el control estatal del papel con el sistema engañoso de aumentar cada vez sus aportes en forma ficticia". En otras palabras —agregó— son simples órdenes de pago que van a Impuestos internos, Aduanas, Banco Central y a la misma CORFO. Además se lee: "expresó por último que la suerte de los accionistas particulares es realmente triste en INFORSA porque la CORFO que tiene el sesenta por ciento de su capital disponible, maneja, representa y dirige la industria prácticamente en un cien por ciento. No hay, pues, interés en los accionistas por mantener sus acciones. Informó que en el balance de 1970, INFORSA arrojó utilidades, pero ya en 1971 hubo Eº 29 millones de pérdida, por los resultados de una política financiera ineficaz y agregó que para 1972 la pérdida será superior a Eº 85 millones". ¿Quién es el responsable de esa pérdida y quién abusó de la "libertad democrática" para sacar utilidades entre septiembre y noviembre de 1970 de una empresa en bancarrota y mantenida por el Estado?

También Angélica Silva añadió "que el Banco Central retorna por las importaciones de INFORSA treinta escudos por dólar. En cambio, cuando esa industria debe importar materias primas indispensables para su producción, tiene que pagar más de cuarenta escudos por dólar. A su vez, el draw back no es el treinta por ciento, como parecería razonable, sino que alcanza apenas al veinte por ciento, lo que envuelve una abierta discriminación con otras industrias en las que también participa la CORFO". ¿Quién empezó la historia de una mala tasa de cambio internacional como una justificación por las pérdidas en su empresa: Julio Durán o Angélica Silva?

¿Y —lo más importante— quién fue responsable de otorgar un alza de 65 por ciento en la tasa de cambio para INFORSA en la última semana de febrero de 1973, como respuesta a una petición de la misma INFORSA?

¿Solamente el Banco Central?

A. C. M.


Notas:

1. Todas las listas de accionistas de INFORSA antes de 1970, están actualmente perdidas del archivo de la Superintendencia de Sociedades Anónimas.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02