Una bofetada al pueblo

PUNTO FINAL
Año VII. Nº 173.
Martes 19 de diciembre de 1972

Editorial

UNA BOFETADA AL PUEBLO

LA Corte Marcial —que integran dos ministros de la Corte de Apelaciones y tres auditores del Ejército. Aviación y Carabineros—, ha prestado un señalado servicio a la reacción. En un dictamen que era de esperar - pero que no por ello resulta menos escandaloso—, ese tribunal rebajó de 20 a 2 años de presidio la condena aplicada en primera instancia al ex general Roberto Viaux Marambio. También absolvió y rebajó las condenas de otros implicados en el secuestro y asesinato del Comandante en Jefe del Ejército, general Rene Schneider.

Todo el grupo beneficiado por el fallo de la Corte Marcial organizó ese asesinato y participó en el fracasado golpe de estado en 1970.

Que los ministros Enrique Paillás y Eduardo Bravo, representantes de los tribunales en la Corte Marcial, favorecieran a Viaux y su grupo, no tiene nada de extraño. Ellos vienen actuando descaradamente en beneficio

de la derecha. Pero llama la atención que el auditor del Ejército, Camilo Vial, diera el voto de mayoría para imponer la rebaja de las condenas. Esto hace meditar sobre el origen de un fallo esencialmente político como el pronunciado por la Corte Marcial. Los auditores de la Aviación y Carabineros, Carlos Dinator y Héctor Videla, votaron en contra del escandaloso dictamen. ¿Quién protege a Viaux? ¿Por qué?

Por organizar el secuestro que terminó en el asesinato del general Schneider y por tomar parte en el complot gol pista de 1970, Viaux es sancionado sólo con 2 años de presidio y 5 de extrañamiento del país. Para José Jaime Melgoza. uno de los que dispararon contra Schneider, se rebaja la pena de presidio perpetuo a 10 años. (Los otros asesinos se fugaron del país en 1970).

Al ex coronel Raúl Igualt se le disminuye la sanción de 10 años de presidio a 3 de relegación en Iquique. En cuanto al ex jefe de la Armada, Hugo Tirado Barros, y al ex jefe de la Guarnición Militar de Santiago, Camilo Valenzuela, se les remite las penas de relegación, o sea, no las cumplirán. El fallo permite que la mayor parte del grupo procesado abandone de inmediato el presidio, al dar por cumplidas las sentencias que en primera instancia dictó el Juez Militar, general Orlando Urbina.

Aunque todavía falta la última palabra de la inefable Corte Suprema, la situación creada por la Corte Marcial resulta elocuente, más todavía si se toma en cuenta que el defensor de Viaux es el abogado Pablo Rodríguez, jefe del grupo fascista "Patria y Libertad". Este fallo es una bofetada en el rostro del pueblo. Es una agresión más de la institucionalidad burguesa, cuya jactancia resulta intolerable.

PF


Política

¡ ALERTA!
LA BURGUESÍA CANTA VICTORIA

EL diario "El Mercurio" no se siente satisfecho con la labor del Gabinete en que participan las Fuerzas Armadas. Reclama un "desarme mucho más profundo" para instaurar la tan anhelada "paz social". Pero registra como "datos favorables" la reapertura de la radio Agricultura de Los Angeles, el reajuste de precios otorgados a la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, el 9 de diciembre, las presiones para que los obreros devuelvan las industrias electrónicas de Arica y el reingreso de muchos profesionales funcionarios a sus puestos ("El Mercurio", 10-12 72).

La Sociedad de Fomento Fabril, que agrupa a los sectores empresariales, por su parte, comentó el 11 de diciembre ("El Mercurio") la declaración que formuló el Gabinete en vísperas del viaje de Allende. La SOFOFA señala que "se nota, por primera vez en esta Administración, un real propósito de definiciones precisas en el campo de la propiedad industrial". "Se evidencia, igualmente, el real propósito de llevar tranquilidad, estabilidad y protección a todas las empresas no afectadas" (en la lista de las 91 que integrarían el área social de propiedad). La SOFOFA, incluso, se permite ridiculizar a la Unidad Popular. Repite una frase de la declaración del Gabinete ("velaremos porque estos sectores no sean víctimas de arbitrariedades por los funcionarios del "Estado"), y agrega mordaz: "Esta frase, evidentemente dolorosa para un Gobierno, importa en realidad una rectificación absoluta en el campo económico, ya que en verdad durante dos años se ha estado haciendo exactamente lo contrario".

El gremio de la burguesía industrial añade: "... Los aspectos delinean perspectivas relativamente alentadoras para el futuro de la industria. Son principios muy generales aún, pero que trabajándolos con buena fe, patriotismo, amplio criterio y preparación, pueden redundar en un estatuto industrial indispensable para iniciar la construcción nacional. El gobierno, estamos seguros, no tendrá motivos de queja de los sectores industriales cuando ese momento llegue".

LA INSACIABLE BURGUESÍA

Sin embargo, también la SOFOFA quiere más concesiones. Junto con defender al imperialismo, su declaración destaca que el asunto de las 91 empresas del área social no es "un asunto ya zanjado". "Las 91 empresas —dice la SOFOFA— pueden ser las aspiraciones programáticas del gobierno para el área social, pero eso no les convierte en entidades jurídicamente distintas ni mucho menos justifica tropelías contra ellas. Cuando en Chile se promulgue una ley que defina el área social, entonces habrá una diferencia jurídica entre las afectadas y no afectadas. Entretanto, la lista constituye un propósito programático que, no por declarado, otorga derechos al Gobierno".

Es interesante anotar, de paso, que los diarios "El Mercurio" y "La Prensa", este último del PDC, han desarrollado en la última quincena una verdadera competencia en defensa del imperialismo norteamericano.

A propósito del discurso de Allende en Naciones Unidas, donde el presidente chileno fustigó a la ITT, Kennecott y a las agencias de créditos, ambos diarios derechistas orquestaron una campaña poco sutil de elogio al imperialismo. Esa campaña se convirtió en un concierto antisoviético luego de la visita de Allende a Moscú. La actitud de esos dos periódicos pudiera estar revelando una competencia por ganarse el apoyo Imperialista entre el sector más tradicionalista de la burguesía chilena y el sector que dirige la Democracia Cristiana.

En vísperas de elecciones, en las cuales Estados Unidos suele bonificar las candidaturas que le son gratas, los artículos y comentarios de "La Prensa" y "El Mercurio'", insultan sugestivos.

Pero volviendo a lo sustancial. "El Mercurio", portavoz de la burguesía y la SOFOFA, especie de sindicato de los grandes industriales, ha expresado el criterio de que existen "señales promisorias de rectificación" en el gobierno. Tales señales se traducen en hechos concretos: garantías a las industrias, reapertura de la radio Agricultura que fue clausurada porque era el portavoz de la sedición derechista en la provincia de Bio-Bio, reajuste de precios a los productos de la Papelera, reincorporación de funcionarios sancionados por la huelga de octubre y "solución" del conflicto de las industrias electrónicas.

PRECIOS PARA LA PAPELERA

Los nuevos precios para la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones permitirán a ese monopolio seguir esquivando el área social. El ministro de Economía, Fernando Flores (MAPU), dictó el decreto respectivo y entregó una declaración señalando que el reajuste permitiría atender las peticiones económicas de los obreros gráficos y las necesidades de vivienda de los trabajadores de la Papelera. Añadió que el papel en bobinas para periódicos no subiría de precio. Sin embargo, los diarios y revistas que usan ese tipo de papel acaban de subir nuevamente sus precios, señalando que a su vez han sufrido un alza del producto que les suministra la Papelera.

El secretario general del Partido Socialista, Carlos Altamirano, formuló en "Clarín" una declaración, criticando el reajuste autorizado a la Papelera por el ministerio de Economía.

Debe recordarse que el llamado "Pliego de Chile", o sea el conjunto de exigencias que formuló la burguesía durante el movimiento subversivo del mes de octubre, colocaba en primer plano la devolución de la radio de Los Angeles a la Sociedad Nacional de Agricultura, organismo gremial de los latifundistas, y el reajuste de precios para la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones.

CORAJE OBRERO

Respecto a las industrias electrónicas de Arica —cuyos obreros impidieron que los dueños las paralizaran en octubre—, ha ocurrido algo singular. Los obreros —como era lógico— elevaron la calidad de sus objetivos. Al demostrar que podían hacer funcionar las industrias electrónicas sin los patrones, tomaron conciencia que la mejor solución para garantizar al pueblo una producción adecuada de aparatos electrónicos, era pasar esas industrias al área social. Así lo pidieron entonces al gobierno. Algunas de las industrias de Arica —por su tamaño y valor— entran perfectamente en el concepto de área social. Como se recordará, inicialmente esa área se iba a constituir con 245 empresas cuyo capital era superior a 14 millones de escudos (de 1969). Posteriormente, la oposición democristiana, fundamentalmente, logró que el gobierno rebajara el número de 91 empresas.

El actual Gabinete, dirigido durante trece días por el general Carlos Prats González, que a la vez es Comandante en Jefe del Ejercito, desplazó hacia Arica a dos ministros, separadamente, para convencer a los obreros que devolvieran las industrias. Primero viajó Luis Figueroa, ministro del Trabajo y presidente de la Central Unica de Trabajadores. Luego lo hizo el subrogante de Interior, José Tohá, quien declaró que el gobierno no tiene contemplado cambiar el régimen de propiedad de las trece industrias electrónicas; así y todo, las cuatro más importantes continuaron en poder de los trabajadores que persistían en exigir su traspaso al área social. No obstante, ese movimiento obrero en el extremo norte carecía de solidaridad activa en el resto del país. En las grandes concentraciones urbanas e industriales de Chile, la lucha de los obreros de Arica parecía —hasta el cierre de esta edición— no causar mayor inquietud. Esto, desde luego, no es responsabilidad de la clase obrera, sino de los partidos que la conducen y que en su mayoría han echado tierra sobre el conflicto de Arica.

UNIDAD PARA AVANZAR

En un plano político más general, esta quincena ocurrió un hecho muy positivo en Concepción, al elegirse nueva directiva de la Federación de Estudiantes. Se formó una lista única de izquierda que obtuvo el triunfo. Los partidos de la Unidad Popular y el MIR pudieron —esta vez— llegar a un acuerdo, demostrando que las alianzas lácticas son perfectamente posibles entre sectores no antagónicos. La experiencia reciente en la elección de rector de la Universidad de Concepción, que ganó la extrema derecha, favoreció el entendimiento estudiantil. Esta vez el MIR no fue excluido de la alianza ni de la elaboración del programa, ni se le exigió —como en la elección de rector— que retirara incondicionalmente sus candidatos.

También en el Colegio de Periodistas, la izquierda aumentó de tres a cuatro sus consejeros nacionales (en un total de diez ). En esa elección, asimismo, participaron todos los partidos de izquierda. El candidato comunista, Alfredo Olivares, contó con el apoyo del Partido Radical, y el candidato socialista. Hernán Uribe, con los votos del MIR, Izquierda Cristiana y MAPU.

Estos hechos pudieran estar mostrando un derrotero para la izquierda. La posibilidad de avanzar en unidad.

J. C. M.


Reportaje

EL MAPU SE INCLINA MÁS A LA IZQUIERDA

CON el triunfo de la corriente más avanzada — que encabezó el Comité Regional de Concepción— terminó el segundo congreso nacional del MAPU. Como nuevo secretario general del partido fue elegido Oscar Garretón, ex Subsecretario de Economía. Garretón fue propuesto por la corriente de mayoría que, a la vez, designó como primer subsecretario general a Eduardo Aquevedo, de 27 años, que encabezó el sector que ganó el congreso. Segundo subsecretario fue designado Juan Enrique Vega, ex embajador en Cuba, en representación de la corriente de minoría que se identificó con la antigua comisión política del MAPU. Tanto en la nueva comisión política (15 miembros) como en el nuevo comité central (65), el sector que ganó el congreso tiene amplia mayoría. Se trata de la misma corriente interna que en noviembre se opuso a la formación del actual Gabinete y que fue derrotada por escaso margen en el comité central mapucista que terminó sus funciones en el reciente congreso.

El congreso del MAPU fue un éxito para sus organizadores. En cuanto a número, se registró la participación de 1.800 delegados representando otras tantas células. Predominó la participación obrera y campesina, cuyos delegados discutieron activamente los asuntos políticos y organizativos sometidos al congreso. También el MAPU recibió diversas delegaciones extranjeras, entre ellas de Cuba y Vietnam, que saludaron al congreso de ese partido miembro de la coalición de la Unidad Popular.

La discusión en el congreso fue la culminación de un proceso interno que giró en torno a dos proposiciones de programa para el MAPU. El proyecto número uno fue presentado por la comisión política y su redacción estuvo fundamentalmente a cargo de Enrique Correa. La comisión especial que preparaba ese documento para el congreso, integrada por representantes de los comités regionales, no llegó a un acuerdo sobre la materia. Se optó, entonces, porque un sector de los regionales (fundamentalmente Concepción, Valparaíso y Santiago), elaboraran un segundo proyecto de programa para el MAPU. Este proyecto Nº 2 fue, finalmente, el que resultó aprobado en el congreso por una mayoría de más de doscientos votos. Fue redactado por un grupo de dirigentes entre los que figuraron Eduardo Aquevedo, Kalki Glauser, Rodrigo González, Gonzalo Ojeda y René Rodríguez.

EL NUEVO PROGRAMA DEL MAPU

El nuevo programa aprobado por el congreso del MAPU —cuya discusión fue muy amplia y rica— contiene definiciones que, a juicio de los observadores políticos, significan una mayor radicalización de ese partido, como fruto de la experiencia acumulada en dos años de gobierno de la Unidad Popular.

El actual programa del MAPU constata "un período de avance incontenible del proletariado y los pueblos del mundo capitalista". No obstante observa: “Simultáneamente con sus sucesivas victorias, se ha venido produciendo una frustración de sus perspectivas socialistas. El empantanamiento de las llamadas "revoluciones democráticas" en nuevas formas de capitalismo de Estado; su regresión incluso hacia regímenes francamente reaccionarios —como en Indonesia —; el fracaso de la guerrilla latinoamericana de la década pasada, en particular del foquismo que se inspiraba mecánicamente en el ejemplo de la Revolución Cubana; la impotencia del estallido revolucionario francés de 1968; ello muestra que, a pesar de las condiciones favorables que se han venido gestando últimamente, la revolución socialista mundial ha visto entrabado su progreso. Papel importantísimo en esta debilidad subjetiva del proletariado y de los pueblos del mundo, lo juega la ausencia de una dirección política internacional consecuentemente marxista. socialista y revolucionaria. El MAPU estima un deber internacionalista el contribuir en la medida de lo posible a llenar ese vacío al menos en nuestro continente. La unidad de conducción de las fuerzas proletarias y revolucionarias de todo el planeta, sean éstas o no del campo capitalista, es hoy día un imperativo urgente. Pero el MAPU rechaza toda subordinación de la revolución chilena a los intereses de cualquier centro político internacional existente".

Destaca esta parte del nuevo programa del MAPU que "el triunfo de la revolución socialista en los países subdesarrollados constituye hoy día la línea estratégica general de avance de la revolución mundial". Y agrega. "Un sólo Vietnam ha puesto en serios aprietos al imperialismo más poderoso del planeta. Dos, tres, muchos Vietnam terminarán definitivamente con el sistema mundial capitalista".

"Por su propio carácter —añade-—, el avance de la revolución mundial socialista no podrá jamás subordinarse a los intereses de la seguridad nacional, de la estabilidad interna o de la razón de Estado de ningún país, aunque fuese un país socialista. De allí que, valorando la importancia táctica de la política de coexistencia pacífica entre Estados de distinto régimen social, el MAPU no confiere a esa política el valor de principio estratégico internacional, y rechaza, por tanto, la subordinación de la forma de avance de la revolución mundial a los requerimientos de esa política".

EL CASO CHILENO

El aspecto internacional del nuevo programa causó una profunda discusión en el congreso del MAPU. Pero mucho mayor fue esta en lo que se refiere al caso chileno. La mayoría de los delegados ratificaron las consideraciones del programa, en cuanto define como socialista el carácter de la revolución chilena. "El pueblo de Chile -dice- no acepta otro camino que el socialismo. Por allí pasa la verdadera revolución".

Tal revolución, considera el MAPU. "solo puede realizarla un pueblo que, conducido y dirigido hegemónicamente por el proletariado, se decide a derribar el poder del Estado burgués y a construir desde si mismo un poder nuevo. Sin la destrucción del carácter burgués del Estado y sin la edificación desde las masas de un Estado proletario, es imposible comenzar siquiera a marchar por una senda socialista". El documento del MAPU subraya: "La destrucción del carácter burgués del Estado —y no las simples reformas antimonopólicas o antimperialistas— es lo único que puede herir de muerte al capitalismo en nuestra patria".

"La revolución socialista no puede congelarse, no puede detenerse, no puede consolidarse, no puede interrumpirse sino cuando haya llegado a su término, es decir, cuando haya liquidado al capitalismo para siempre. Por eso el MAPU entiende que la revolución chilena es una sola, un solo proceso permanente, una sola revolución ininterrumpida y no varias revoluciones o varias "etapas" separadas".

Agrega que el MAPU entiende el proceso chileno como parte inseparable de la revolución latinoamericana, "por eso concebimos dice— a la revolución chilena como parte inseparable de la revolución latinoamericana y reivindicamos el legado boliviano expresado en el heroico sacrificio del Comandante Che Guevara. Al mismo tiempo creemos que el mejor aporte que Chile puede hacer a la causa de la revolución latinoamericana y mundial, es avanzar con decisión en Chile por la senda de nuestra propia revolución socialista".

Advierte el programa del MAPU que "el reemplazo del carácter de clases del Estado, implica una agudización tal de la lucha de clases" que envuelve siempre "la posibilidad concreta de un enfrentamiento armado". El MAPU está por aprovechar al máximo las posibilidades de transformaciones pacíficas que se dan en Chile, pero "entiende que la linea estratégica global es siempre la lucha armada, llegue o no ésta a realizarse finalmente". "No hacemos —señala— del deseo de evitar la lucha armada o la guerra, ningún requisito estratégico de nuestra política".

EL PROBLEMA DEL PODER

El MAPU afirma que hay una sola clase capaz de conducir a una revolución socialista y esa es el proletariado. Luego de analizar los estratos sociales en nuestro país, en los cuajes el proletariado significa el 40 por ciento, el programa aprobado por el congreso mapucista afirma que la alianza con los pequeños y medianos capitalistas y otros "sectores medios" tiene que ser "una alianza para el socialismo, no sólo para las reformas antimonopólicas y antimperialistas". Para el MAPU las fuerzas motrices de la revolución chilena son "la clase obrera, los llamados "pobres no proletarios" de la ciudad y del campo, los estratos pobres de la pequeña burguesía y los sectores avanzados del estudiantado, de los servidores públicos y de otras capas del pueblo".

Añade el documento mapucista —destinado a provocar amplia discusión en el seno de la UP—. que la linea predominante en el movimiento obrero “es la gradualista o centrista”, o sea aquella "que concibe a la revolución chilena como una revolución por etapas" y que en esta etapa pone el acento en los "sectores medios". Las concepciones verdaderamente proletarias —agrega — y revolucionarias, son hasta cierto punto incipientes y mucho más débiles".

El MAPU sostiene que "no es posible hoy día impulsar un movimiento auténticamente revolucionario en nuestro país, al margen del entendimiento y acción conjunta entre todos los partidos y fuerzas que de una u otra manera expresan las posiciones proletarias y en particular, al margen del entendimiento entre el PC, el PS y el MAPU".

EL GOBIERNO DE LA UP

Respecto al gobierno de la Unidad Popular, el nuevo programa del MAPU reitera que la conquista del gobierno no resolvió el problema del poder. Agrega que "las debilidades estratégicas de la UP, los errores tácticos, las vacilaciones en golpear a los enemigos cuando estaban desarticulados, permitieron la recuperación y reagrupamiento de la oposición, que armó su propio frente de masas, especialmente entre los "sectores medios". La indecisión de la UP para avanzar en el terreno político y la limitación exclusiva al avance en lo económico, significaron desde fines de 1971 la imposibilidad por parte del gobierno de controlar los efectos de la reestructuración de la economía, en particular frente a la crítica situación de las reservas de moneda extranjera, la suspensión de los créditos externos, y el "bloqueo invisible" por parte del imperialismo yanqui".

Añade que en 1972, el gobierno tenía dos caminos: avanzar o repetir viejas prácticas tecnocráticas de reordenación financiera ... o confiar en la fortaleza de las masas y del pueblo o amarrarse a los mohosos resortes de la manipulación de los instrumentos y medidas de gobierno''. Deja constancia que el MAPU estuvo por el primer camino pero que “otros sectores de la UP no lo estuvieron”.

LA "CRISIS DE OCTUBRE"

Analiza enseguida la "crisis de octubre" de este año. "La crisis —señala— adquirió las características de una situación revolucionaria, es decir, de uno de esos puntos críticos de la lucha de clases en que la destrucción del viejo Estado y la construcción de un Poder Popular de reemplazo pueden avanzar con pasos gigantescos. Pero no ocurrió tal cosa. Falta el partido revolucionario en condiciones de conducir al proletariado hacia una salida socialista. Las debilidades estratégicas de la UP se revelaron una vez más en forma evidente. Se eligió el camino de dar garantías capitalistas a los "sectores medios", a cambio de la derrota de los grupos reaccionarios y de la seguridad de que continuaría el avance antimonopólico (área social ) y antiimperialista. Sólo las Fuerzas Armadas participando en el gobierno podían dar esa especie de garantías. La solución a la "crisis de octubre" fue así un gabinete cívico-militar".

Sostiene el MAPU que "existe el peligro serio de que el gobierno de la UP se empantane por caminos que consolidan o paralizan el proceso. Por caminos que conducen a un capitalismo de Estado de características nuevas, en que los monopolios están ausentes. Toda la institucionalidad vigente y la ideología legalista fortalecen tal perspectiva". Añade que "las condiciones objetivas, la correlación general de fuerzas, tienden hoy a favorecer dentro de la UP a las posiciones centristas, que buscan consolidar una democracia avanzada sobre la base del entendimiento con la DC, con las Fuerzas Armadas, y en general, con las fuerzas sociales, políticas e institucionales de centro".

CONSEJOS COMUNALES

El MAPU, que apoya los consejos coordinadores comunales, sostiene que hay que impulsar una auténtica línea de masas, transfiriendo poder real a los trabajadores.

"El Estado Popular surgirá —sostiene—, en primer lugar, de la creación, multiplicación, fortalecimiento y desarrollo de organismos de masas que a nivel local expresen un poder real de decisión de la clase obrera y del pueblo: los comandos o consejos comunales, o de otro alcance territorial. El Estado Popular surgirá, en segundo lugar, de la coordinación de los comandos comunales y de su centralización hasta un nivel nacional, de manera de constituir la Asamblea del Pueblo".

"Es desde las masas y no desde las leyes —afirma el MAPU—, donde se impulsan las transformaciones verdaderas. Lo cual no impide que usemos las armas institucionales y jurídicas que la propia burguesía creó, para volverlas en contra suya".

La construcción de un partido proletario de la revolución chilena, señala el MAPU, es una exigencia urgente de nuestro pueblo. "Pero un partido revolucionario no se forja sino en la acción y la lucha. Una lucha que, en el seno del proletariado y del pueblo, adopta fundamentalmente la forma de una lucha ideológica".

BENIGNO RAMOS A.


Osorno

SE ESTÁ FRENANDO LA LUCHA CAMPESINA

TRESCIENTOS carabineros y personal del ejército desalojaron el fundo "Las Rocas", de Osorno, que se encontraba en parte ocupado por campesinos miembros de la antigua comunidad Omero-Antiñir, propietarios indígenas hasta 1937 del antiguo predio que tenía una superficie de 2.600 hectáreas. En ese año, el usurpador Lupercio Martínez, hoy fallecido, usando todas las argucias propias de los aventureros del fin del siglo pasado y comienzos de éste despojó a los indígenas de su propiedad original, el antiguo fundo "Cancahua" y lo dividió en cuatro partes, una de las cuales fue el fundo "Las Rocas".

La lucha campesina caracterizada por una movilización activa del proletariado agrícola de la provincia de Osorno y del semiproletariado, constituido por los mapuches, se intensificó en la zona a partir de 1967, donde desde entonces comienzan a agudizarse los conflictos y cada vez suman más los campesinos que toman el camino de la acción directa para resolver sus problemas. Hitos en este período de lucha fueron las tomas de la hacienda "Golgol". en el sector de Puyehue, en 1967; la de "Puaucho", en 1969, y la de "Quema de Buey", en 1970.

Con la ascensión al poder de la Unidad Popular los sindicatos campesinos que habían mantenido un compás de espera, mientras se desarrollaba la campaña y la elección presidencial de 1970. reanudaron su lucha bajo la consigna general de "la tierra para el que la trabaja". Las movilizaciones comenzaron en el sector de Chapuco, con un marcado carácter de clase, con niveles de conciencia bastante elevados y con participación activa del conjunto de la masa. En general, Osorno no escapó a la tónica que se manifiesta dentro de una cierta constante en el país: movilización con participación especial del proletariado agrícola, los pequeños propietarios de subsistencia y el semi-proletariado, que en esta provincia, por la elevada concentración indígena, es una fuerza respetable.

En el caso del fundo "Las Rocas" las circunstancias vividas parecía que iban a superar la constante que anotamos. En efecto, organizada la comunidad por el Movimiento Campesino Revolucionario (MCR) procedió a ocupar el fundo y comenzó a exigir su restitución a los legítimos propietarios indígenas. La acción de los latifundistas, ayudada por una concepción reformista de parte de la izquierda local, culminó con el desalojo por las fuerzas de carabineros y del ejército con un balance de 41 campesinos y tres estudiantes detenidos, que se encontraban en el fundo solidarizando con los ocupantes.

La acción detuvo temporalmente la lucha de masas que llevaba visos de extenderse en forma mucho más activa por el resto de la zona costera de Osorno.

LA SITUACIÓN EN OSORNO

Osorno, al igual que el resto de las provincias agrarias de Chile, presenta contradicciones de clase agudizadas en el último tiempo, debido, fundamentalmente, al carácter de la estructura agraria y a la experiencia acumulada por la masa campesina organizada, en los últimos dos años.

La provincia tiene una superficie territorial de 923.600 hectáreas físicas, de las cuales, según un estudio sociológico realizado en 1965, el 62.3% correspondían a latifundios, de propiedad de 1.500 latifundistas con un promedio aproximado de 552 hectáreas por fundo. Las tierras restantes, en cambio, estaban repartidas entre unos seis mil propietarios pequeños. Si se tiene en cuenta que entre un 60 y un 70% de la superficie total es apta para la agricultura, se calcula que cada persona de los latifundios tenía a su disposición 52 hectáreas físicas para trabajarlas. En el otro caso, a cada persona le correspondía menos de una hectárea.

La estructura agraria de Osorno se origina con la intensificación de la explotación de la tierra a mediados del siglo pasado y con la colonización de vastos sectores de lo que se llamó la "frontera". Los colonos entraron en conflicto inmediato con los mapuches, se posesionaron de sus tierras desarrollando rápidamente la infraestructura que dio origen a la burguesía agraria, que ya a mediados de este siglo había logrado un alto grado de tecnificación, que permitió la expansión de la agro-industria.

Por su parte los indígenas despojados, perseguidos, acorralados y diezmados a balazos, fueron retirándose del valle de Osorno hacia las dos cordilleras en una verdadera emigración masiva. Decenas de miles de ellos todavía se aferran a los faldeos de la cordillera de la costa, subsistiendo apenas del monocultivo de la arveja y sin esperanzas próximas de mejorar su aflictiva situación.

La burguesía agraria, además, creó en la zona de la costa todo un cordón intermedio de pequeños propietarios acomodados para evitar el choque minifundio-latifundio. Allí unos 27 mil campesinos sufren una explotación despiadada. En el llano, la burguesía mecanizó sus fundos con lo que se creó un proletariado agrícola cuyos niveles de conciencia y organización aumentan cada día, con la consiguiente radicalización de la lucha de clases. La organización sindical tomó consistencia y la izquierda experimentó un crecimiento cualitativo considerable. De allí que ejerza un control relativamente amplio de la masa, aunque por razones de la política actual sus dirigentes están actuando como colchón amortiguador de la lucha de clases y no contribuyen a crear condiciones para el desarrollo de un movimiento de masas vigoroso, que golpee a la burguesía desplazándola de su centro de poder económico y político. La organización de Consejos Comunales Campesinos ha surgido como respuesta adecuada para continuar la lucha revolucionaria.

LA RESPUESTA DE LOS MOMIOS

Los latifundistas no se han quedado quietos frente a este despertar campesino y ante el ascenso combativo de las movilizaciones y el "daño a la propiedad que ellas realizan" (así al menos lo define el periódico reaccionario "La Prensa", de Osorno) han respondido violentamente. Baleos y agresiones a campesinos se han sucedido con coordinada insistencia en Chapuco, Purranque, Nochaco, Riachuelo, etc. La organización de "guardias blancas", especialmente en sectores reaccionarios como la comuna de Puerto Octay, han juntado bajo una misma bandera a democratacristianos y nacionales, que actúan bajo la tutela del Partido Nacional.

Los comandos comunales contra-tomas, organizados en toda la provincia, muestran su agresiva figura paramilitar, a la hechura fascista, para atacar y asesinar campesinos, resguardados tras una "legalidad" que los protege en nombre de la democracia. La represión va desde el desalojo y apaleo hasta el asesinato, cuidando mantener la Imagen de los patrones como la de una "permanente víctima del terrorismo rojo" que muy bien animan los órganos de prensa y radio con que dominan a la opinión pública de Osorno.

Los jueces y ministros por su parte contribuyen con su parte, aplicando el máximo rigor contra los campesinos, que han perdido ese apelativo para transformarse ahora en "usurpadores", "guerrilleros", "bandas armadas de antisociales". Así se explica que mientras los asesinos de Frutillar y Chesque continúan libres por "falta de méritos", aún sigan detenidos los campesinos que libraron con vida de esos sangrientos encuentros protagonizados por los patrones.

Contribuye a la violencia fascista la actitud contemplativa que en la mayoría de los casos han asumido sectores de izquierda, que con su tendencia paternalista, no han sido capaces de presentar una alternativa distinta al juego legalista a que ha sido llevada por la reacción. En los organismos del agro la tramitación a los campesinos es un hecho cotidiano que se expresa en el hecho de que aún queda un alto porcentaje de fundos de más de 80 HRB sin expropiar, mientras que los de 40 a 80 HRB suman una gran cantidad por las reservas otorgadas.

ALGUNOS EJEMPLOS

Si se sigue la historia reciente de la lucha campesina en Osorno se destacan algunos ejemplos que prueban claramente las afirmaciones anteriores:

CONFLICTO DE RIACHUELO.— El origen de este conflicto nace con la usurpación de que fueron objeto las comunidades La Capilla y Hualinto. Tramitados por la oficina de Asuntos Indígenas de la CORA, los campesinos proceden a tomarse el fundo "Porvenir" que pasa las dos mil hectáreas. Los patrones de la zona actúan organizadamente para desalojar a los mapuches y su ofensiva da resultados en el sector de Riachuelo, donde se logra que no haya acuerdo entre las comunidades y el comité sindical, controlado por la Democracia Cristiana. El sindicato comunal, también DC, toma la defensa de Hubach, propietario del fundo. La CORA mientras tanto actúa con lentitud ante la expropiación y la toma material del predio lo que anima a los reaccionarios, que patrullan armados los caminos y el fundo. Allí no se hizo utilización de la fuerza pública para tomar posesión material del fundo. Este incidente se produjo en los momentos en que la UP buscaba colaboración, conversando con sectores de la DC.

FUNDOS MIRAFLORES, BULNES Y ARAUCARIA.— Después de larga tramitación se gana la intervención en el primero de ellos. Hay desalojo en el segundo y en el tercero se procede a desmantelarlo con la fuerza pública. En todos estos sectores la consigna es "Tierra y Trabajo", que en la práctica resultó inadecuada por la reciente organización del proletariado y por el hecho que aún éste no agotó la etapa de la lucha reivindicativa y legal. La intervención se estima negativa por el hecho de que como consecuencia de ella pueden desaparecer las causales de toma y ser restituido el fundo a sus propietarios. Lo que allí se precisa es la expropiación sin mayor tramitación.

FUNDO YERBAS BUENAS.— Este predio de 1.500 hectáreas de la comuna de Puerto Octay fue tomado el 26 de enero de este año debido a su total abandono y porque a uno de los trabajadores se le adeudaban nada menos que doce años de salario. El afectado no ha hallado en la Inspección Provincial del Trabajo ninguna acogida, porque el jefe de la oficina es un militante activo del PDC.

FUNDO POELLA.— La CORA aún no toma posesión de este fundo, a pesar de los requerimientos de las 30 familias que lo ocuparon. Cumple todos los requisitos para ese procedimiento.

En este mismo sentido la CORA sigue desoyendo las exigencias planteadas por la Federación AUCAN (rebelión en lengua huilliche) que pidió la expropiación de treinta fundos en la zona de Puyehue. De ellos CORA sólo ha expropiado siete, de los cuales tres fueron ofrecidos voluntariamente por sus dueños.

Hay consenso entre los campesinos de esta zona, que se está aplicando en ella una estrategia equivocada, producto de una política vacilante y conciliadora.


Análisis

El Verdadero Enemigo
DETRÁS DE LA KENNECOTT ESTÁ EL GOBIERNO YANQUI

"El mercantilismo sin freno, sin honor, sin humanidad, sobre la sangre, la virtud y Dios mismo,
domina como un tirano absoluto este país (Estados Unidos), tan libre por todo lo demás"
.
(Benjamín Vicuña Mackenna, 1856).

LOS políticos de derecha en sus declaraciones o bien en "sesudas" intervenciones parlamentarias, no pierden oportunidad de puntualizar que el actual conflicto que tiene nuestro país respecto al cobre no es con el gobierno de Estados Unidos, sino que con una Compañía determinada, Kennecott Copper, o, mejor aún, con una subsidiaria de ésta, Braden Copper Co.

De acuerdo con estas afirmaciones, el hecho de que Chile haya nacionalizado el cobre que pertenecía a las compañías norteamericanas y la circunstancia que se acentúe el bloqueo "invisible" en Contra de nuestro país es una mera coincidencia. También se trata de "simples coincidencias" la actitud obstaculizadora de los representantes norteamericanos en la renegociación de la deuda externa chilena en las reuniones del Club de París, la negativa de créditos por parte del BID, del Eximbank y la AID, las dificultades en nuestras vías regulares de suministros y repuestos en el mercado norteamericano e, incluso, las declaraciones de altas personeros del gobierno de Washington.

¿QUIENES GOBIERNAN EN ESTADOS UNIDOS?

Los antecedentes que vamos a dar sólo servirán para confirmar que quienes gobiernan en Estados Unidos son los "mil norteamericanos'' (banqueros, industriales, comerciantes y publicistas) de que hablaba el periodista George Seldes ("Mil norteamericanos. Los dictadores de los Estados Unidos". Editorial Luz. Buenos Aires, 1948) y que constituyen una poderosa plutocracia que domina ese país y pretende dirigir el mundo.

En efecto, el verdadero gobierno de la "gran democracia del Norte" reside en esa pequeña calle de Nueva York llamada Wall Street, donde se entrelazan los intereses políticos, económicos y financieros de Morgan, Rockefeller, Mellon, Kuhn and Loeb, Dupont de Nemours con los grupos financieros, industriales y comerciales de Washington, California y Chicago.

De estos grupos los dos más poderosos son, quizás, Morgan y Rockefeller, financistas, respectivamente, de los dos tradicionales partidos políticos norteamericanos: el Republicano y Demócrata.

Estos grandes consorcios capitalistas son dueños de las más importantes agencias de información internacional: United Press International y Asociated Press, las que, naturalmente, defienden ideológicamente los intereses de estos grupos plutocráticos, deformando las noticias o distorsionándolas de tal modo que el lector corriente debe hacer un gran esfuerzo para no dejarse engañar por las noticias del cable.

La Casa Morgan tiene en Estados Unidos un poder que alcanza más allá de lo que se puede imaginar. El imperio de Morgan Comprende cerca de 500 empresas, bancos, compañías, sociedades, consorcios y firmas comerciales, que controlan más de 150 mil millones de dólares, es decir, más de diez veces el valor del patrimonio de Chile. Su cuartel financiero es el Morgan Guaranty Trust y su principal industria es la del acero. Entre las principales entidades que pertenecen al "circuito" de los Morgan podemos citar al First National Bank, Kennecott Copper Corp., Anaconda Copper Mining Co.; Phelps Dodge Corp.; Newment Mining Corp.. American Sugar Refining, New York Central Rail Road, United States Steel Corporation, American Tobacco Co., Chrysler Corporation, Cerro Corporation, General Electric, Coca Cola Company, Dow Chemical, International Telephone and Telegraph (ITT), Corporación Norteamericana de Luz y Fuerza, Pan American Airways, National City Bank of New York. Eastman Kodak, Great Atlantic and Pacific Co. (grandes almacenes en todos los Estados Unidos), United Corporation, W. R. Grace y un sinnúmero de diarios, magazines, radios y televisión.

He ahí la plutocracia que dirige los destinos de los Estados Unidos y que hace sentir su influencia a través de todo el mundo "libre". El gobierno de Washington, el Departamento de Estado y la misma Agencia Central de Inteligencia (CIA) son sus órganos de expresión. Es por ello que todo gobierno que pretenda llevar a cabo una política nacionalista e independiente tendrá que chocar no sólo contra la compañía norteamericana que ve amenazados sus intereses sino también contra el gobierno norteamericano.

EL GOBIERNO YANQUI

Algunos ejemplos servirán para ilustrar mejor nuestras afirmaciones: Peter M. Flanigan, asesor presidencial de Nixon para asuntos económicos internacionales era, an tes de asumir el cargo, vicepresidente de la influyente firma Dillon, Reed and Co. y una vez en la Casa Blanca ha colocado en altos cargos administrativos a cerca de 300 personas ligadas al mundo de las grandes finanzas; el candidato demócrata George Mc Govern denunció en un programa de televisión en el mes de abril que la International Telephone and Telegraph (ITT) había declarado como gasto no imponible para los fines fiscales una donación de 400 mil dólares al Partido Republicano.

La Casa Rockefeller, aunque tradicionalmente afecta a los demócratas, también ejerce cierto tipo de influencia en el actual gobierno de Estados Unidos (no debe olvidarse que el gobernador republicano de Nueva York y varias veces precandidato a la presidencia, Nelson Rockefeller, pertenece al Partido Republicano). Este grupo financiero controla capitales por aproximadamente unos 120 mil millones de dólares. Su cuartel financiero es el Chase Manhattan Bank y su principal recurso el petróleo (la Standard Oil of New Jersey). Entre sus principales empresas se cuentan la Union Carbide and Carbon, Allis Chalmers, R. J. Reynolds Tobacco Co., Ralston Purina, DEEC, Atlantic Refining Co., Metropolitan Life Insurance, Equitable Life, etc. Pero en algunas de estas empresas también hay capitales de Morgan, como por ejemplo en las compañías de seguros Metropolitan Life y Equitable Life; igual sucede con Radio Corporation of America, American Smelting and Refining y en la Island Creek Coal Co. Como puede observarse el enlace de inversionistas tiene como consecuencia que los intereses de los dos partidos: Republicano y Demócrata, tras los cuales actúan dichos grupos, se han ido haciendo cada vez más similares. La única diferencia entre Nixon y Mc Govern era la relativa al desenlace de la guerra de Vietnam; en lo demás sus planteamientos eran idénticos.

CHILE Y LA PLUTOCRACIA YANQUI

La simple lectura de las empresas controladas por Morgan o Rockefeller —sin contar a las casas Mellon, Kuhn and Loeb, Dupont de Nemours y los grupos de Chicago y California— nos lleva a comprobar que varias operan u operaban hasta un pasado inmediato en nuestro país: a los Morgan están vinculadas la ITT; Kennecott (El Teniente); Anaconda (Chuquicamata y El Salvador) ; Cerro Corporation (Minera Andina); Phelps. Dodge Company (Metalúrgica Cobre Cerrillos); Coca Cola (Embotelladora Andina); Compañía Chilena de Electricidad (era de la Electric Bond and Share, EBASCO, verdadero pulpo internacional, dependiente de la Casa Morgan); W. R. Grace (Refinería de Azúcar de Viña del Mar, a medias con el clan Edwards). Rockefeller opera u operaba en nuestro país a través de la ESSO STANDARD OIL; Ralston Purina (a medias con los Edwards, hoy nacionalizada); Compañía Financiera I.B.E.C. Chilena (con el Banco de Chile y otros clanes económicos) y COPEC (distribución de petróleo, bencina y aceites).

El grupo Mellon explotaba nuestros minerales de hierro a través de la Bethelem y era uno de los principales accionistas, a través de Koppers, de la Compañía de Acero del Pacífico. Dupont poseía intereses en la Anglo-Lautaro, Sudamericana de Explosivos e INSA, y los grupos Ford y Boston controlaban diversas empresas que operaban dentro del país. De este modo, de cada dos dólares que ingresaban a Chile, uno se devolvía para incrementar las arcas de los monopolios y bancos extranjeros.

No debe olvidarse que los grupos financieros norteamericanos se han aliado con los círculos oligárquicos de los países latinoamericanos en diversas empresas. Así la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (Clan Matte Alessandri) se asoció en 1965 con la poderosa Crown-Zellerbach para constituir Laja Crown S. A., productora de cartulina. La Hearst celebró un contrato para distribuir sus publicaciones en Chile a través de la Editorial Lord Cochrane (Edwards).

Durante el gobierno popular han sido tocados poderosos intereses de esta plutocracia imperial. Una reforma constitucional nacionalizó el cobre, con lo cual se le dio el más fuerte golpe que hayan recibido en el presente siglo las Casas Morgan y Rockefeller, ya que no sólo perdían la explotación del metal rojo sino que, además, se les descontaba lo que habían obtenido en las últimos 15 años por concepto de ganancias excesivas; la ITT veía con pavor cómo le era intervenida la Cía. Chilena de Teléfonos y se anuncia su nacionalización: la Corporación de Fomento de la Producción tiene ya la mayoría de las acciones de Cobre Cerrillos; el salitre ha sido nacionalizado, Purina ha dejado de ser explotado por Ralston; entre las empresas bancarias que han pasado al área social tenemos al Bank of America y el First National City Bank.

En el Programa Básico de Gobierno se daban datos elocuentes sobre la explotación imperialista: "Desde 1952 hasta hoy, los norteamericanos invirtieron en América Latina 7 mil 473 millones de dólares y se llevaron 16 mil millones de dólares".

"De Chile el imperialismo ha arrancado cuantiosos recursos equivalentes al doble del capital instalado en nuestro país, formado a lo largo de toda su historia".

¿A cuanto asciende el capital extranjero invertido en nuestro país? Según José Cademártori ("La Economía Chilena", Ed. Universitaria, Santiago, 1972) en 1963 llegaban a 745 millones de dólares, de los cuales 700 millones correspondían a la industria extractiva. De estas inversiones, cerca del 73% corresponden al capital norteamericano. Si tenemos en cuenta que a esa fecha

el total del capital invertido en la industria ascendía a 1.465 millones de dólares, cabe concluir que más de la mitad pertenece a capitalistas foráneos. Si, a su vez, examináramos la estructura del capital de las 20 principales sociedades anónimas en la industria manufacturera, podríamos constatar que el capital extranjero controlaba más del 36% del total. Más adelante, en 1968, de las 160 principales sociedades anónimas industriales, más de la mitad resultaba tener participación extranjera.

Ya en 1958 Chile ocupaba el séptimo lugar entre todos los países del mundo y el quinto en América latina por el valor de las inversiones norteamericanas directas. Además, merced a los contratos de licencias ("royalties") se acentuaba el control extranjero; es así como actualmente se hallan registrados en Chile más de mil contratos de licencias, produciendo una permanente sangría de divisas por este concepto, sin contar las obligaciones anexas que generalmente se establecen en estos contratos (uso de equipos especiales, prohibición de exportar, obligación de comprar ciertos productos en determinados países, etc.).

CHILE VS. EL IMPERIO

No puede extrañarnos que se extreme el cerco contra Chile: no se trata sólo de que la Kennectott haya iniciado una acción judicial respecto al cobre que se exporta a Francia, sino que de la ofensiva económica y política de todo el imperio en contra de un país que ha osado herir los intereses de sus grupos plutocráticos más importantes.

Estos poderosos consorcios capitalistas también están en condiciones de oponer obstáculos a nuestras ventas de cobre a Europa: Alemania Occidental nos compra cerca de 150 mil toneladas métricas de cobre al año y entre los principales clientes alemanes tenemos a la ALLEEMAINE ELEKTRICITAS GESFEUSCHAFT TELEFUNKEN (AEG) cuyo capital está controlado en un 11,69% por la empresa norteamericana General Electric Overseas, una subsidiaria de la General Electric (de la Casa Morgan, la misma que es propietaria de la Kennecott), la que a su vez está asociada a la Siemens, el segundo cliente de CODELCO en Alemania. Otro cliente es la Standard Electric Lorenz, subsidiaria de la ITT (de la Casa Morgan).

En Inglaterra, país que nos compra 103 mil toneladas anuales de cobre, los principales clientes son la YORK SHIRE IMPERIAL METAL, asociada a la Phelps Dodge Corp. (de la Casa Morgan), a través de su socia sueca Graenges Essem Metallwerken; la Enfield Rolling & Millr, directamente asociada a la Phelps Dodge; la London Electric Wire, que es subsidiaria de la General Electric (también de la Casa Morgan).

En Italia, cuyas compras de cobre superan las 60 mil toneladas, la empresa norteamericana General Cables controlada por Morgan y Rockefeller) está asociada a la CEAT INTERNATIONAL en una serie de países latinoamericanos (ejemplo: en Chile donde cada uno posee el 25 por ciento de las acciones de MADECO).

Los antecedentes expuestos nos hacen comprender que las amenazas de Frank R. Milliken, presidente de la Kennecott Copper Corporation, y de Charles Michaelson, ejecutivo de la misma empresa, no se limitaran a las palabras, sino que se materializaran en una petición ante el Tribunal de la Gran Instancia de París para que se dispusiera la "retención" de 1.250 toneladas de cobre chileno, que llevaba el barco alemán "Birthe Oldendarf" al puerto francés de Le Havre, cuyo precio es de unos US$ 1.330.000. La gravedad de esta medida es tanto mayor si se tiene en consideración que ella se produjo cuando Chile discutía con sus principales clientes la renovación de sus contratos de venta para 1973.

Si se recuerda que cuando el Contralor dio a conocer su decisión sobre la indemnización no pasaron más de 24 horas y ya el Secretario de Estado, William Rogers, anunciaba que su país adoptaría serias medidas contra Chile; que Mr. Kendall, principal personero de Pepsi Cola, es asesor personal de Richard Nixon y que recientemente el Departamento de Justicia norteamericano notificó a las oficinas de organismos estatales chilenos con sede en Estados Unidos, que debían inscribirse como agentes de potencia extranjera, trato discriminatorio y hostil que deja sujeta su documentación y funcionamiento a la revisión, control y fiscalizacion del FBI; no puede sostenerse que exista solamente un conflicto entre la Corporación del Cobre y una compañía norteamericana, sino que por el contrario es un problema entre los gobiernos de Santiago y de Washington, entre la nación chilena y el imperio plutocrático norteamericano

ACTIVIDAD DE LA CIA

Pero si los grandes consorcios norteamericanos podían tomar todas estas medidas "externas" contra Chile también contaban con un organismo especializado en producir Conflictos "internos" en aquellos países que pretenden sacudirse de su dependencia: la CIA. El reciente paro patronal reveló las huellas digitales de este tenebroso organismo norteamericano. No debe olvidarse, además, que el político francés François Mitterand denunció hace algún tiempo que 1.500 agentes de la CIA estaban operando en Chile, cifra que confirmara el diario brasileño "Tribuna de Impresa".

El hecho es que no han faltado quienes han calculado en 50 millones de dólares los invertidos en financiar la sedición y que de haber triunfado habría significado volver las cosas al estado en que estaban antes del gobierno popular: Anaconda y Kennecott habrían recuperado sus minas de cobre: Betlehem sus minas de hierro; Nibco volvería a Controlar la empresa Nibsa; y Ralston a Purina; Ford Motors volvería a Casablanca; el grupo Guggenheim seguiría interviniendo en el salitre; ITT seguiría dirigiendo a la Compañía de Teléfonos; y el Bank of America y el First National City Bank continuarían operando en nuestro país.

RENE BALART CONTRERAS


Polémica

FARISEOS Y DOCTORES HIPÓCRITAS

LA burguesía chilena, especialmente la DC, ha llegado, en su campaña ideológica, a un fariseísmo y a una hipocresía repudiables. Hay un antiguo recurso que se llama "denuncia". Hoy, con un fundamento más amplio y científico, se llama "lucha ideológica". Los cristianos nos hemos quedado al nivel artesanal-individual de la denuncia. Es necesario que pasemos al nivel orgánico-científico de la lucha ideológica. Así podremos desenmascarar el fariseísmo de la DC.

La denuncia del fariseismo y de la hipocresía fue una de las denuncias más duras en la prédica de Cristo. A los fariseos los llama hipócritas, riegos guías de ciegos, insensatos, sepulcros blanqueados, serpientes, raza de víboras, etc. Cristo ataca duramente a los fariseos que se preocupaban únicamente del "cumplimiento de la ley" y no de la liberación del hombre: "la ley fue hecha para el hombre y no el hombre para la ley". Atacó las costumbres religiosas y las tradiciones hipócritas de su época. Por esto lo mataron, por "alborotador del pueblo". ¿Por qué los cristianos hemos dejado esta denuncia radical y hasta las últimas consecuencias? ¿Cómo pasar de la denuncia a la lucha ideológica?

LOS CRISTIANOS Y LA LUCHA IDEOLÓGICA

La lucha ideológica no surge espontáneamente. Exige esfuerzo, planificación, acción.

La lucha ideológica no es sólo una actividad cultural, intelectual. No es sólo producción artística. No se reduce tampoco al control de los aparatos burocráticos de la cultura y la educación. No es sólo buen manejo de los medios de comunicación de masas. No se trata tampoco de cambiar una mercancía cultural capitalista, por otra mercancía cultural socialista. No se trata de tranzar a mejor precio "valores socialistas" en ese mercado negro que se llama "opinión pública". La burguesía ha hecho de valores como libertad, democracia, dignidad, patria, etc., "valores de cambio", comercializados en la conciencia social para comprar votos. El que tiene más plata compra más. La DC. por su parte, comercializa valores a partir de esquemas doctrinarios. Sus ideólogos y técnicos son verdaderos capitalistas o traficantes de "valores culturales".

La lucha ideológica se inserta en las relaciones mismas de producción. En el cambio de estas relaciones surge una "nueva manera de valorar". No se produce "valores de cambio", sino que se produce en función del hombre.

La lucha ideológica se inserta también en la lucha política. En la lucha por la toma del poder. La lucha ideológica se inscribe así en la lucha partidaria, donde las vanguardias juegan un papel decisivo.

En la lucha ideológica no sólo se procesan, en la conciencia, los logros alcanzados en el nivel económico y político, sino que además se va creando una conciencia social que asegura y hace posible futuros logros en el plano económico y político.

En este contexto amplio se sitúan todas las acciones ideológicas como producción artística, producción cultural, cambios del aparato burocrático de la cultura, medios de comunicación de masas, etc.

Los cristianos debemos recuperar nuestra antigua "denuncia" en este trasfondo de la lucha ideológica. Debemos asegurar eficacia y organicidad. No podemos separar nuestra lucha ideológica de la lucha económica y política. No podemos prescindir de los partidos políticos.

En el último encuentro de cristianos por el Socialismo se tomó conciencia de esta necesidad. Se formó, para estudiar el problema, una comisión de difusión y propaganda.

Cristianos por el Socialismo no es un partido político y por eso sus miembros se "dispersan" en las organizaciones y partidos proletarios. Pero como grupo —supuesto el compromiso de cada uno de sus miembros— nos incumbe una responsabilidad en el campo ideológico. Las acciones son múltiples: presencia activa, como "fuerza de apoyo", en los organismos de base: JAP, juntas de vecinos, comité de salud, comandos comunales, etc. Esta presencia, como grupo, en estas organizaciones, no sustituye el compromiso político personal. Se busca solamente, en cuanto grupo "Cristianos por el Socialismo", poner acciones que tengan repercusión ideológica. Otra actividad será la coordinación científica de nuestros medios de comunicación y todos los otros medios de comunicación de masas. Además la publicación de libros, folletos, afiches, etc. Cursos, foros, charlas, etc.

URGENCIA DE LA LUCHA IDEOLÓGICA PARA LOS CRISTIANOS

Vuestra lucha ideológica es fundamental contra la burguesía, especialmente los sectores democristianos.

Cristianos por el Socialismo tienen más autoridad que nadie para esta labor. Lo que no hagan ellos, no lo hará posiblemente nadie. Nuestra responsabilidad histórica debe ser que la religión y el cristianismo, inculcados durante cuatro siglos en América latina, no juegue contra la revolución, contra la liberación de todos los explotados y los pobres.

No se trata sin embargo de un funcionalismo barato: la religión que jugó por el capitalismo, que juegue ahora por el socialismo. Nada de eso. Se trata simplemente de devolver al evangelio de Cristo su dimensión revolucionaria y liberadora original.

Tampoco se trata de un "clericalismo de izquierda", de un "mesianismo religioso-político", de un "neo-integrismo". De todo esto nos acusa la DC. Nada más falso. Las luchas del proletariado, a diferencia de las luchas de la burguesía, no necesitan recurrir a la religión para legitimarse. Las luchas del proletariado se justifican por si mismas. La revolución se justifica por si misma. No necesita —como necesita la burguesía— de "teólogos" o "capellanes". Necesita simplemente de revolucionarios. Si son cristianos, que sean revolucionarlos de verdad, que vivan el evangelio de la liberación, sin más derechos y más deberes, que cualquier otro revolucionario.

ESTEBAN TORRES


Planteamiento

¿QUÉ ES LA CLASE MEDIA?

EL AUTOR de este artículo, Julio Antonio Mella, fundó el Partido Comunista de Cuba y —exilado por la dictadura de Gerardo Machado— fue miembro del Comité Central del PC mexicano. En 1928, escribió este trabajo sobre la clase media. Al año siguiente. Mella fue asesinado en México por sicarios de Machado. Aunque el articulo que reproducimos se apoya en la realidad mexicana de su época, el análisis y los planteamientos de Mella siguen teniendo validez. PF considera de interés reproducir este trabajo del revolucionario cubano que aporta a un debate de plena actualidad en Chile.

NO puede negarse la gran importancia de este tema. La denominación común de "clase media" no es muy concreta. Pero es imposible negar la existencia de esa clase y hasta la existencia de una "conciencia de clase" de los elementos de la clase media: saben sus intereses y luchan en todos los terrenos por defenderlos. Hay centenares de partidos que no tienen escrúpulos en llamarse "de la clase media". Ningún partido burgués ha tenido igual valor; por el contrario, muchos partidos y elementos burgueses se disfrazan con el amplio y benévolo traje de la clase media. Hasta en los sectores revolucionarios se llega a confundir lo que realmente es clase media. Por esto puede ser útil fijar unas cuantas ideas sobre lo que es clase media, sobre sus problemas y su porvenir.

Los que se afilian bajo el pabellón incoloro de la clase media son aquellos que no teniendo la posibilidad de ser grandes burgueses —poseedores de una gran fábrica, de un gran comercio, etc.—, tampoco se consideran, o no lo son de veras, asalariados, obreros en la industria moderna. Para que el estudio sea fructífero debemos hacerlo desde el punto de vista de sus relaciones con la producción.

Con la mirada puesta en el terreno de la producción del medio mexicano haremos este análisis. Fijarse en otra cosa que no sea el régimen de producción para dividir la sociedad en clases, es pura literatura y no sociología materialista.

Lo primero que salta a la vista son dos grandes corrientes, procedentes de sectores y épocas distintas, que van a desembocar en la gran corriente de la clase media actual.

Una corriente viene del pasado, de los sectores de la economía pre-capitalista, del régimen feudal. La otra corriente viene del presente mismo, de los sectores de la nueva economía mexicana, de esa complicada economía moderna que ha estado constituyéndose desde el inicio de la Revolución de 1910 por las fuerzas nacionales en acción y por la penetración de los factores imperialistas.

A la primera pertenecen los artesanos, los productores de toda aquella industria típica nacional que aún surte a una gran parte de la población: alfarería, sarapes, talabartería, trabajo de ixtle. También podría considerarse como artesanos a muchos productores independientes, abastecedores de las necesidades comunes de las ciudades grandes, tales como sastres, zapateros, carpinteros y otros. Pero éstos, en una buena proporción, van dejando de pertenecer a la categoría expuesta y, por la adquisición de métodos modernos de producción, entran a la fase de miembros de la nueva economía con el carácter de pequeñoburgués. Solamente se han citado en esta categoría, al hablar de una clase de transición, para afirmar el hecho de que no han desaparecido completamente con su tipicidad pura de artesanos medievales en muchos lugares del país.

La segunda y moderna corriente de que hablamos está constituida por los últimos citados —la pequeña burguesía industrializante—, por el numeroso pequeño comercio de México en las poblaciones grandes y en los poblados. Y ahora hay también un nuevo sector de la clase media bastante importante. Nos referimos a los tipos que tienen algo de común con dos clases. Un ejemplo claro son los obreros de cierta región de Veracruz, los cuales a la vez que son obreros durante ocho horas cada día, verdaderos proletarios en la industria textil, son propietarios y explotadores de pequeños predios rústicos que la misma compañía les concedió con el sabio criterio previsor de abolir la lucha de clases en su ruda naturaleza, con el ojo de un gran capitalismo "racional" (?). En muchos lugares del país se pueden encontrar obreros que tienen otra fuente de entradas para su economía familiar, además del salario, si no por sí mismos, por alguno de los miembros de su familia. A este sector de los elementos mixtos, de las clases duales, intermedias, pertenecen aquellos que poseen una casa o son obreros, los que cuentan con las rentas de pequeños, insignificantes capitales que han colocado en cualquier empresa pretendiendo aliviar la situación miserable de su vida de asalariados. Pero no son numerosos.

Son estos elementos híbridos —medio obreros, medio capitalistas— los que le dan cierta tipicidad al movimiento sindical mexicano. No todo puede atribuirse al factor individual de la corrupción de tal o cual líder. Los votos de los sindicatos de pequeños comerciantes, de dueños de automóviles, de supuestas "cooperativas" que son simples compañías capitalistas, son los que hacen que no todas las resoluciones y toda la vida de los sindicatos tengan un marcado carácter socialista revolucionario.

Aunque el censo y las estadísticas de asociaciones científicas no nos dan el número exacto de esta clase media y de sus diferentes sectores, no se puede negar que constituyen una parte importante y viva de la población.

Todavía nos queda el elemento de la clase media más numeroso en México, y que es una resultante de los intentos para liquidar el feudalismo y establecer un capitalismo nacional con base agraria. Los campesinos que han logrado constituir un pequeño patrimonio con la tierra recibida o comprada y los pocos que han logrado mitigar su sed de refacción con alguna de las gotas que han salido de ese gotero que es el Banco Nacional de Crédito Agrícola, son los pilares más fuertes de la clase media nacional.

Y nos quedan los profesionales, los empleadores, los trabajadores intelectuales. Casi todos ellos gustan de afiliarse a la clase media. Algunos se llegan a llamar "trabajadores". Sin embargo, ¿qué diferencia a un obrero o trabajador verdadero de la mayoría de los elementos anteriormente citados? El obrero o trabajador manual, hablando desde el punto de vista de la economía moderna, es el único que da "valor" a la materia con su fuerza de trabajo. Y la mayoría de los elementos citados viven de la repartición que de la plusvalía adquirida hacen los patrones. Esta es la verdad económica que no podrá cambiarse dentro del régimen actual, donde existen tantos elementos superfluos o parasitarios. Pero es menester distinguir entre el elemento totalmente parasitario, chupador del trabajo proletario que el capitalista acumuló, y aquellos que realizan funciones útiles a la sociedad distribuyendo el "valor" creado por el obrero. Los empleados son necesarios bajo una economía socialista. También los maestros. Pero el régimen socialista con la disminución de horas de trabajo y con el perfeccionamiento de la técnica, hará desaparecer la actual división de hombres que sólo trabajan con el cerebro y necesitan hacer deportes para gastar sus energías y hombres que fundamentalmente trabajan con su cuerpo y sufren por las dificultades para adquirir una cultura intelectual elevada.

Podemos ya, después de tantos casos particulares observados, definir lo que es la clase media en México.

He aquí el ensayo. No aspiramos más que a dar una contribución a la solución del gran problema nacional de clasificar las fuerzas sociales y definir sus verdaderos intereses.

Un conjunto de agregados sociales que presentan la característica general de vivir fundamentalmente con el producto de su propio trabajo: que emplean su propia fuerza de trabajo solamente, o la de algunos cooperadores, familiares o no, pero en reducido número, de uno a cuatro, que no permite la acumulación de trabajo ajeno suficiente para crear un gran capital. El complemento de sus entradas, después del fundamental trabajo propio, puede ser por la posesión de medios de producción o por la renta de algún capital inmueble o dado en préstamo. Todos ocupan, a pesar de las distintas subdivisiones que existan, una posición común en la producción frente a la clase capitalista que les hace competencia o los explota y frente a la clase proletaria que es la que compra sus productos o la que crea la parte de capital necesaria para pagar los sueldos o entradas de los que no producen objetos con valor de cambio.

Se caracterizan por su inestabilidad. Económicamente fluctúa su situación según las variables condiciones de la economía nacional controlada por el gran capital extranjero. Políticamente se refleja esta inestabilidad en el cambio constante de las tendencias de los distintos sectores de esta clase. Unas veces alianza con el proletariado y lucha contra el capitalismo y el imperialismo; otras, sumisión a ambos y amagos contra el proletariado a quien consideran competidor o el causante de su inestabilidad por las luchas que realiza.

La clase media es generalmente individualista, nacionalista y en una buena parte anticlerical. Un criterio ecléctico y liberal hace que su ideología pueda modularse con los variados tonos del instrumento de cobre de una jazz-band.

Llegan a aceptar del socialismo ciertas reformas mínimas y la fraseología de propaganda; pero no la lucha de clases ni la socialización revolucionaria de los medios de producción.

Angustiosa es la situación de la clase media en la presente sociedad capitalista. Atraída por dos imanes poderosos —el proletariado y el capitalismo— no tiene un porvenir seguro. La competencia con el gran capital (las grandes industrias, los grandes comercios) la empuja a la ruina y a convertirse en proletariado. Pero su ambición no es ser pobre, sino avanzar y llegar a ser gran capitalista. La clase media recuerda a esos actores de las comedias que al final del acto son ridiculamente disputados, de cada brazo, por otros actores.

Lo primero que a la clase media se le presenta es que no puede vivir sin la gran masa de trabajadores. Si son pequeños productores de cualquier género, o pequeños comerciantes, dependen principalmente, para su vida, del poder de consumo de las masas trabajadoras. A la clase media le conviene que los obreros ganen altos salarios, porque de esta manera obtendrá una parte mayor del capital de los grandes capitalistas que irá principalmente a manos de las clases medias, ya que los obreros no sueñan con ahorrar haciéndose una fortuna con lo que quiten a sus exiguos salarios.

Pero no solamente los sectores, de pequeños industriales y de pequeños comerciantes y de artesanos dependen de la masa trabajadora, sino que los oficinistas, los trabajadores intelectuales de todas las vocaciones, dependen primera y fundamentalmente, de los trabajadores. Si esto parece un absurdo es porque no se ve hondamente en la sociedad capitalista y en el secreto de la producción.

Las ganancias que el capitalista obtiene, y que permiten pagar directa o indirectamente, por medio de impuestos del Estado, a toda ese gran masa citada de clase media, son originadas por el trabajador. Si el trabajador no produjera mercancías, si no pusiera en movimiento el dinero y todo el capital de los burgueses, éstos estarían como el Rey Midas, muriéndose de hambre en medio de su oro.

¿Puede toda la clase media actual convertirse en una gran clase capitalista? En otra época esto parecía posible. Así surgieron muchos grandes capitalistas en el Viejo Mundo. Hoy esto no parece probable. Existe el imperialismo.

El capitalismo en esta fase imperialista se caracteriza por la gran concentración de los medios de producción y por el monopolio. Esta concentración y este monopolio hacen que los grandes capitalistas produzcan mejor y más barato que los pequeños.

La lucha es desigual y han de perecer los más débiles. Y si la clase media mexicana quiere sobrevivir, tiene que apoderarse de las grandes fuentes de producción, de la gran riqueza nacional que hoy no posee: los ferrocarriles, las minas, el petróleo, la industria textil. Sin controlar estas industrias básicas, nunca podrá controlar la economía nacional. Como todo está en manos del imperialismo extranjero, no parece probable que se pueda hacer "por la buena" en una lucha pacífica comercial e industrial.

Algunos creen que es posible ir poco a poco, ahorrando todos los días un centavo, hasta tener un gran capital. Esto es una utopía. Los grandes capitalistas, las clases capitalistas, no se han formado por el célebre "ahorro". Se han formado con lo que Marx llamaba la "acumulación primitiva".

(El capital viene al mundo manando sangre y todo por todos sus poros —decía Carlos Marx. Es la rapiña de los países coloniales, la expropiación de la propiedad agraria feudal, las guerras internacionales, el saqueo y el robo legalizado, lo que ha constituido la base —según el mismo Marx— de la acumulación capitalista actual). Esto es lo que se ha intentado hacer en México apoderándose de los bienes del clero y de algunos latifundistas. Pero estos bienes no bastan para hacer un capital que compita con el de los grandes industriales y banqueros extranjeros. No es posible "ahorrar" en México para hacer un gran capital, puesto que diariamente se está sufriendo la competencia de los productos extranjeros. Las célebres barreras aduanales y la política proteccionista no pueden lograr el milagro de desarrollar lo que no existe.

En otros países la política proteccionista protegió lo que estaba en embrión o lo que tenía posibilidades de desarrollarse. Pero en México las condiciones naturales y sociales no permiten crear ese embrión de gran capital nacional industrial. El país es pobre, las pocas riquezas existentes están acaparadas por el imperialismo, y la gran masa de la población vive en un nivel de vida tan bajo, es tan pobre, que de nada vale la protección a la industria, pues por muy barato que ésta venda, la gran masa de la población no tiene grandes necesidades, no porque sea incapaz por "inferioridad racial", como dicen los europeos o los yanquis imperialistas. Pongan en manos de un indio o mestizo una fortuna y verán cómo sabe gastarla. Pero el problema está en esto precisamente: ¿Quién le da esa fortuna al indio o al mestizo? ¿Cómo puede ganarla rápidamente? Vemos que la industria imperialista no crea un capital nacional independiente sino, simplemente, la famosa industria colonial extractiva moderna.

No es industria nacional lo que México necesita sino compradores. Habiendo éstos surge aquélla. ¿Crearlos? He aquí el gran problema conectado con la lucha social.

Sin embargo, se han intentado varios remedios para resolver la situación de la clase media. El fascismo fue un último experimento. El socialismo tiene una solución ofrecida desde hace mucho, y hace ya once años que la están experimentando en Rusia. También en México se habla de cooperativismo como de una posible solución. ¿Quién tiene la razón? He aquí el tema final de esta serie de tres trabajos. Basta por hoy deducir lo siguiente:

Las clases medias son elementos de transición. No están conformes con su situación. Aspiran, en el lenguaje común, a "mejorar", contrariamente a lo que sucede al capitalista (que no desea salir de su clase) y al obrero industrial consciente (que tampoco lo desea, ni ve la posibilidad de que todos se hagan capitalistas), las clases medias no están conformes con su situación y no desean permanecer en ella, ni ser arrastradas al empobrecimiento a que las lleva la competencia con el gran capital.

Por estas razones no puede haber un régimen social basado únicamente sobre las clases medias, como no se levanta un edificio sobre arenas movedizas.

Ya hemos visto la importancia numérica de la clase media, los problemas que tiene planteados, su imposibilidad de lograr un desarrollo capitalista sin el proletariado, la inconformidad de este para ser carne de cañón y trabajar en la revolución para la pequeña burguesía, y la inestabilidad del régimen basado sobre la clase media. ¿Qué destino aguarda a la clase media? Una buena parte formará en los ejércitos de la reacción y será enemiga del proletariado y del socialismo. Pero toda la clase media no puede ser exterminada por fusilamientos. Ningún revolucionario ha propuesto esta solución al atraso económico de los países que tienen una gran cantidad de elementos de esta clase.

El fascismo pretendió en un principio ser la solución de los problemas de la clase media. Ya hemos visto que hoy el fascismo no es el régimen de la clase media, sino del capitalismo. ¡Curioso sería que la gran burguesía italiana y su aliada la burguesía imperialista internacional, fueran a permitir una dictadura de sus caricaturas! En México, si la clase media sigue por el camino actual de intentar su estabilización en el poder contra y destruyendo al proletariado, sólo tiene un camino que seguir: organizar los fascios, llamar al dólar y a los soldados yanquis. Ya hay organizaciones que han predicado la necesidad del fascismo en México. Ahí está el periódico de la Unión Integral Mexicana. Otra característica de la clase media consiste en el nuevo nacionalismo patriotero que se ha desatado; en el recrudecimiento de la fraseología radical para esconder la finalidad reaccionaria; en la nueva política frente al imperialismo y en la creación de los sindicatos de Estado. Pero el triunfo definitivo del fascismo en México es una utopía. Hay millones de campesinos pobres y de obreros para mantener la revolución en el país y extenderla al continente, por todo el tiempo que sea necesario, contra la pequeña burguesía reaccionaria mexicana y contra la misma intervención yanqui, hasta provocar e iniciar la revolución proletaria en una gran sección del continente. El fascismo es el suicidio de la clase media, que anhela mejorar. La revolución permanente es un deporte —según algunos— en nuestros países. La verdad es que hay siempre una situación revolucionaria y mucha gente que "no tiene que perder más que sus cadenas".

El socialismo es la única solución a los problemas de la clase media. Por socialismo debe entenderse la socialización de los medios de producción. Esto solamente se puede hacer tomando el obrero y el campesino el poder. La socialización en México, probablemente, tendrá dos fases: una rápida, inmediata, por la insurrección y el asalto al poder por las masas trabajadoras, que tomarán posesión de las minas, de los transportes, del petróleo y de toda la tierra; y otra, más larga y dificultosa, pero necesaria: la atracción hacia el socialismo de toda la clase media que hemos enunciado en el artículo primero. (Es infantil creer que esto se hará aisladamente en México, frente a la pasividad del imperialismo y de las demás repúblicas latinoamericanas. Por el contrario, la primera parte de la lucha por el socialismo estriba en una acción militar, fundamentalmente, contra el gobierno de los Estados Unidos y contra sus aliados en el continente: la burguesía y los gobiernos que hoy rigen estas repúblicas, acción que será triunfante con el apoyo del proletariado americano, del de la URSS y del resto del mundo). Como se constató en el último congreso de la Internacional, no es necesario señalar como ruta necesaria e inevitable la del "comunismo de guerra" para todos los países. Posible es la implantación, desde los comienzos, de la NEP (Nueva Política Económica). Pero, cualquiera que sea el medio, en el socialismo está el porvenir de la clase media.

¿Qué hará el régimen socialista por la clase media y por la resolución de sus problemas? Tiene varias soluciones que ya no pertenecen al terreno de la utopía ni de la afirmación teórica: se están experimentando satisfactoriamente en la Unión de los Soviets, en la atigua Rusia zarista.

Los artesanos, esos confeccionadores de muchos objetos de uso, no podrán desaparecer en 24 horas, absorbidos por la industria socialista. Formarán cooperativas para aplicar, mediante el esfuerzo conjunto, la nueva técnica a su producción, la que mejorara grandemente. Otras ramas se convertirán en la gran industria moderna que la pequeña burguesía no ha sabido crear.

La pequeña burguesía comercial e industrial, si se aferra a seguir en la noria del individualismo, vegetará hasta que la industria y el comercio socialista la arruinen. Si tiene una clara visión, sabrá entrar en las cooperativas o trabajar y ayudar en la nueva industria del Estado.

Los campesinos medios y pequeños propietarios aprenderán de los peones agrícolas que tomen las haciendas para trabajarlas con base socialista e industrializada, con la ayuda del Estado proletario, que deben seguir el camino de la colectivización. Si persisten, verán venir su ruina, como los pequeños comerciantes e industriales urbanos. Los mineros, al trabajar colectivamente las minas, serán un gran estímulo para que los campesinos entren a la nueva vida.

Los elementos intelectuales de la clase media (maestros, profesionales, artistas, escritores etcétera) gozarán de todas las ventajas del régimen donde no se producirá para explotar a los hombres, sino para satisfacer sus necesidades.

"Esto se puede hacer desde hoy", dirán algunos. ¿No hay todo un plan cooperativo nacional? Pero quien crea que esta transformación puede ser posible sin la toma del poder por las obreros y campesinos, sin una revolución socialista que entregue los bancos y las grandes industrias al Estado proletario e imponga la repartición total de la tierra —la primera condición para crear una situación económica favorable a la casi totalidad de la población— estará creyendo con la misma ingenuidad del niño que supone que se pueden alcanzar las nubes sin el avión que nos lleve hasta ellas.

Una buena parte de la clase media encontrará irrealizable el socialismo y se mantendrá al lado de la reacción. Pero los obreros y campesinos no van a esperar a que esa parte se convenza, ni tampoco van a detener la marcha hacia su régimen para discutir con los ciegos y sordos de la clase media. No la necesitan, en última instancia, para la insurrección. Y después de hecha ésta, a la clase media mexicana y a la de los demás países donde exista el principio de la construcción socialista, podrán arrojarse los favores enunciados, como se les ha arrojado la NEP a la clase media en Rusia para que sacie el hambre que tenía y sirva, aun a su pesar, de medio para la organización del comunismo.

JULIO ANTONIO MELLA


Denuncia

EL LATIFUNDIO ILESO EN COPIAPÓ

EL 14 de junio un grupo de campesinos agobiado por los salarios de hambre y por la explotación patronal se tomó el fundo "San Juan", situado en el valle de Atacama, a pocos kilómetros hacia el poniente de Copiapó. El predio había pertenecido al senador democrátarristiano Alejandro Noemí. quien, poco antes de la toma, lo vendió sin mayor preocupación por el destino de los trabajadores.

El predio fue intervenido después que el 12 de agosto se dictó el decreto dé reanudación de faenas por el Ministerio del Trabajo. Los campesinos pusieron el fundo en explotación y de común acuerdo con el interventor fueron alzados los salarios de veinticinco escudos diarios a Eº 50, se constituyeron en la vanguardia del despertar campesino en el norte chico, zona de tradicional esquilinación y abusos contra los trabajadores. No resulta extraño encontrar que en todos los fundos de ese valle de Atacama. extendido entre Los Andes y el mar, a 800 kilómetros al norte de Santiago, los trabajadores ganaban hasta antes de la ley de reajuste salarios de 20, 23 y un máximo de 25 escudos por día de trabajo, de sol a sol.

Los trabajadores del rundo "San Juan" iniciaron sus labores sin patrón y con las utilidades que se perfilan han trazado un plan de inversiones que consulta adquisición de muebles elementales para sus viviendas, ropas de cama, Instalación de luz eléctrica y otros elementos de los que siempre carecieron, mientras el predio estuvo en manos del latifundista y ellos acosados por la miseria. Así los trabajadores, conscientes de su lucha y con clara responsabilidad de su actitud revolucionaria, iniciaron en esa región el camino que los arranque del vasallaje en que estuvieron sometidos.

ANTECEDENTES

En el norte chico se puede graficar la inefectividad del "exterminio del latifundio". Como en el caso del "San Juan", hay más de cien predios con superficies superiores a 80 hectáreas dé riego básicos que están sin expropiar. Esa es una zona abandonada, donde los campesinos están olvidados. Sin embargo, ella ofrece perspectivas de alta proyección social, económica y política en el marco del proceso de transición al socialismo. Allá no se registran inversiones del Estado y los patrones mantienen sus predios paralizados o en producción mínima. Con eso ahondan las miserables condiciones de vida de los trabajadores del campo.

La burguesía terrateniente y comercial encastillada en Copiapó no tiene problemas para mantener su "status" y a la vez profundizar su organización y actividades contra el gobierno popular y los trabajadores. Entretanto, ahí están sin tocar los fundos "Bodega", "San Francisco", "María Isabel", hacia la costa entre Copiapó y Caldera; la gran Hacienda Chamonate, “Puerto Viejo” y muchos otros predios que revelan la plena vigencia del latifundio en el valle.

El fundo "Puerto Viejo", propiedad" de Antonio Versalovich, es un caso gráfico de la situación agraria zonal. Esto situado a 50 kilómetros al oeste de Copiapó, junto al camino a Caldera, y sus tierras improductivas. En la gran extensión sólo hay 20 cerdos, un tractor y un cerco de alambres. Dos campesinos están al cuidado de los cerdos y de una pequeña siembra de alfalfa dará que se alimenten los porcinos. Sin embargo los fines de semana el predio adquiere animación. En sus hondonadas salta el eco de los disparos con que algunos "aficionados a la caza, amigos del patrón", practican. El hecho es que en esos terrenos se ha situado uno de los campos de tiro de la burguesía, especialmente de "Patria y Libertad", que está indisimuladamente activo en la provincia.

LOS "CAPOS". . .

Como en otras provincias chilenas (ver PF Nºs 161, 170, etc.) en la de Atacama también se da la maraña de "personajes" en cuyas manos está concentrado el poder económico zonal y el control político que emana de la organización que sabe darse la burguesía. Así, en Copiapó se mueven los personajes claves que manejan el aparato reaccionario. He aquí algunos:

— ELÍAS NICOLÁS.— Comerciante de ascendencia libanesa, dueño de una flota de camiones, distribuidor de todos los tipos de bebidas y participante en actividades especulativas. MIEMBRO DE PATRIA Y LIBERTAD.

— THEO LINGUA.— Presidente de la Asociación de Ahorro y Préstamos "Juan Godoy", comerciante y distribuidor de vehículos (camiones, automóviles, tractores, repuestos) dueño de minas. En una de ellas, la mina "El Tigre", en el sector cordillerano de La Guardia, funciona otro campo de tiro y entrenamiento paramilitar de la burguesía copiapina. ES MIEMBRO DE PATRIA Y LIBERTAD. Una hija suya está casada con un hijo de Elías Nicolás.

— RAÚL BARRIONUEVO.— Ex diputado y latifundista, entusiasta activista de la sedición para derrocar este gobierno que "no deja trabajar a los hombres de empresa".

— CARLOS, MARIO, RENATO PORCILE.— Con otros hermanos son dueños de la gran hacienda "Chamonate". Carlos, el mayor, es ingeniero agrónomo y funcionario del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). situación de la cual se vale para ayudar a sus compañeros y manipular en el freno de posibles expropiaciones. MILITANTES DE PATRIA Y LIBERTAD.

— PEDRO SANTANDER.— Dueño de heladerías y mezclado en actividades especulativas. Emparentado con el demócratacristiano Alejandro Noemí, quien era propietario del fundo "San Juan", tomado por los campesinos. MILITANTE DEL PN.

— ALEJANDRO MORENO— Ex dueño del fundo "San Pedro", que fue expropiado. Activa una demanda contra CORA en procura de la devolución del predio, que mantenía paralizado. MILITANTE DEL PN.

— RENDIC, COHN, TERAWAKI— Son tres comerciantes, que con Elías Nicolás, mantienen una cuota en dólares conseguida para la importación de alimentos. Ellos controlan todo el comercio regional, su poder económico no es calculable y tampoco está precisada la inversión de las divisas en alimentos para lo cual el Banco Central les mantiene cuota. El Banco Central. Impuestos Internos y otros servicios pueden dar en el clavo de evasiones tributarias, fuga de dólares y otros deslices. TODOS MILITAN EN "PATRIA Y LIBERTAD".

Son sólo algunos ejemplares de muestra. Así como ellos son muchos otros los que junto con seguir enriqueciéndose fortalecen día a día el bastión de la burguesía para activar otra "rebelión de los zánganos", como la de octubre, contra el Gobierno Popular y los trabajadores.

H. S. B.


Prensa

CANAL 9: UNA PELEA DE LA CLASE TRABAJADORA

LA derecha emprendió la mas fuerte embestida que se conozca contra un medio de comunicación de izquierda, a través del llamado a concurso de todos los cargos del Departamento de Prensa del Canal 9 de TV. La medida promueve un despido masivo que afectaría a 25 personas, pues declara vacantes todos los cargos. Se asila en el último referéndum universitario, que ganó la derecha, y que autoriza al directorio de la Corporación de Canal 9 para hacer esos concursos, como una norma de ingreso de nuevo personal. Sin embargo, no es el directorio el que llama a concurso, sino el Consejo Directivo Superior Universitario, que no tiene facultades legales para hacerlo. Incluso, las consultas del referéndum sobre el Canal 9 no se convirtieron en disposiciones del estatuto universitario, por lo tanto no tienen mandato reglamentario.

La polémica sobre el conflicto del Canal 9 de TV se ha generalizado, fundamentalmente por la cercanía de la campaña electoral de marzo. El diputado Claudio Huepe, democristiano, dijo a un grupo de periodistas que "nosotros ya contamos con el Canal 9 para nuestra propaganda". Según esos planes, a partir del 19 de enero, el Canal 9 debería transmitir programas confeccionados especialmente por el departamento electoral de la CODE, coalición de partidos de oposición. El fallo del concurso está anunciado para esa misma fecha.

Se trata de un plan coordinado que el Frente Universitario derechista impulsa desde el seno del Consejo Superior.

RESPUESTA DE LOS TRABAJADORES

Le falta respaldo interno en el Canal 9 y trata de aplicar desesperadamente el poder político superestructural que tiene en la Universidad.

La respuesta de los trabajadores fue categórica: rechazaron por 118 votos contra 2, el acuerdo del concurso. Este gremio tiene una tradición de lucha reconocida en favor de las posiciones populares, y en la actualidad el Canal 9 es identificado como un medio informativo de la clase trabajadora. "La derecha nos odia porque damos preferencia a las noticias y posiciones de los diversos sectores del pueblo, porque atacamos sin clemencia al imperialismo y no titubeamos en usar un lenguaje duro contra la reacción, porque preferimos darle tribuna a una señora de las Juntas de Vecinos antes que reproducir una declaración de un personero de la plutocracia", dicen los trabajadores del Canal 9, y agregan: "este odio lo comparte personalmente el rector Boeninger que ha luchado incesantemente por destruir esta tribuna del pueblo". Particularmente se recuerda la dura batalla que libró el sindicato del Canal 9 para mantenerlo como una de las pocas voces del movimiento popular, en vísperas del 4 de septiembre de 1970.

Ahora, a las puertas de la elección de marzo, la derecha quiere repetir la acción que le fracasara en el 70. Y una vez más el rector Boeninger se ha puesto a la cabeza de la maniobra. Los trabajadores del Canal 9 estiman que hoy las dimensiones de su conflicto son superiores. Señalan que si son vencidos es la clase trabajadora la que perderá un medio de comunicación. Este criterio ha sido acogido por las diversas organizaciones de masas que se han lanzado en defensa del Canal 9.

PROBLEMA DEL PUEBLO

Es la primera vez que se hace extensivo a todo el pueblo un problema de las comunicaciones en cuanto a su defensa política consciente y organizada.

Hasta el momento, el control de las comunicaciones estaba en manos de los especialistas —políticos, periodistas, funcionarios de gobierno—, que discutían el problema en reuniones reservadas. La movilización en torno al conflicto del Canal 9 está marcando una nueva tónica dentro de la izquierda, en la batalla por los medios de comunicación. Se está abriendo paso a las masas, para que intervengan en la discusión y señalen las formas de lucha. En la última asamblea de los trabajadores del Canal 9 se les pidió a las bases que eligieran las consignas de los rayados murales. Numerosos antecedentes señalan que la defensa del Canal 9 se enfoca con un criterio distinto que permite insertarla de manera real en la lucha de clases. La CUT, sindicatos, pobladores, los estudiantes, participan en un Comité de Defensa del Canal 9 con igualdad de derecho para decidir la conducción de la lucha. Esto permitirá, mejor que otras medidas, que los trabajadores identifiquen como propio el problema de los medios informativos que los defienden.

Durante dos años la izquierda ha estado jaqueada por las restricciones del estatuto de garantías constitucionales, que puso las comunicaciones a resguardo de expropiaciones. El gobierno optó por el camino de las adquisiciones comerciales. Pero se avanzó muy poco, e incluso, la falta de participación de los trabajadores en la dirección de los medios de izquierda, ha mantenido a éstos con estructuras internas capitalistas y ha impedido que se forme la verdadera "comunicación popular".

PODER DERECHISTA

Los medios de izquierda, en general, no se apartaron de las técnicas informativas ca pitalistas. El problema más serio es que, en conjunto, no tienen capacidad para salirse de la competencia de mercado que diseñó la burguesía, según el modelo norteamericano. En cambio, la derecha muestra un poderío total. Controla 115 de las 155 radios de onda larga, 41 de los 61 diarios de provincias, y los que maneja en Santiago llegan a 540 mil personas. Un cálculo señala que nueve de cada diez chilenos se informan con los datos que les entrega la burguesía. Estos antecedentes son más que suficientes para demostrar que la clase trabajadora y sus aliados del pueblo deben to mar en sus manos el problema de la propiedad de las comunicaciones para cambiar definitivamente este esquema.

Con estos antecedentes se comprende que la pérdida del Canal 9 gravitaría fuerte mente en contra de la izquierda. Sondeos de especialistas indican que un 44,4% de obreros ve televisión, y que también lo hace alrededor de un 15% de población marginal (casi todos en un bar o en casa de amigos).

La izquierda del Canal 9 enfrenta unida los acuerdos del Consejo Universitario, gracias a la práctica de tomar decisiones por la base. Resultado de esta modalidad —y que representa un ejemplo para el resto de los órganos de izquierda— es el comité periodístico que se formó al calor del conflicto, en el Departamento de Prensa, con delegados de sus tres secciones, para dirigir y administrar el aparato informativo del Canal. Es evidente que la derecha tratará de utilizar las discrepancias de enfoque entre el FTR del Canal 9, que tiene 6 periodistas y la UP universitaria. En una reunión del directorio de la APEUCH, los delegados demócratacristianos Balbontín y Toutin lanzaron insistentes "avisos" para que se llegara a un arreglo al margen del FTR. Desesperados porque no encontraron acogida en la reunión, invocaron el acuerdo político de mediados de año, entre la UP y el Frente Universitario, que dio origen a la actual composición de la Corporación del Canal 9. Esto es, cuatro delegados por bando, y doble voto para Eugenio Retamales, democristiano presidente del organismo, lo que le permite dirimir los empates.

EL CASO DE "EL SUR"

En el Canal 9 no se puede repetir la experiencia frustrada de los trabajadores del diario "El Sur" de Concepción. Un nuevo periódico, "Surazo", reemplazó a los diarios de la empresa durante " el conflicto de octubre. Se volcó por entero en defensa del gobierno y recibió apoyo de todas las organizaciones de masas que lo convirtieron en su vocero. Para editar "Surazo", los trabajadores debieron tomarse las oficinas y la imprenta del diario "El Sur", después que sus dueños se negaron a publicar avisos en favor del gobierno. Pero los trabajadores fueron convencidos para no editar más "Surazo" y permitir el desalojo del edificio, que era uno de los puntos de arreglo del paro empresarial. En cambio, se les prometió aplicar sanciones legales a la empresa, que ha cometido diversas irregularidades. Debe 63 mil dólares a la CORFO, cuyo cobro no se hace efectivo; cuatro millones de escudos a la Caja de Empleados Públicos y también tiene pendiente una querella por fraude aduanero. Máquinas que fueron internadas para el uso del diario, aparecieron traspasadas a la imprenta Andalién, propiedad de los mismos ejecutivos del diario "El Sur". El edificio de "El Sur" está hipotecado y fue dado en garantía a la CORFO.

Existen bases suficientes para aniquilar esta empresa de la reacción. Los trabajadores exigen que el diario pague sus deudas, responda del fraude tributario y reintegre a los 17 despedidos. A consecuencias del conflicto hay dos dirigentes encarcelados y otros tres deben permanecer en la clandestinidad.

Uno de los despedidos, el periodista Ricardo Torres, consejero del FTR en la CUT provincial de Concepción, dice: "Surazo" era un periódico diferente. No se trataba de un grupo de periodistas que interpretaba la realidad, sino que los propios trabajadores enviaban sus crónicas" Y agrega: "Nosotros prácticamente nos jugamos enteros por el gobierno, sin cuidar nos las espaldas ni para sentirnos arrepentidos por las consecuencias. Y en ese sentido, pensábamos que el gobierno se iba a jugar entero por nosotros".

Desgraciadamente los funcionarios que deben tramitar las sanciones contra la empresa, no adelantan mayor cosa, y "esta negligencia nos está costando demasiado caro", dicen los trabajadores de Concepción. Otras empresas (maestranza Bío-Bío, supermercado "Las Brisas") anuncian despidos masivos, alentadas por las facilidades que recibe "El Sur". La empresa maneja ahora a sus empleados bajo un régimen de terror y fabricó un autoatentado para justificar guardias especiales.

El caso de este diario hay que sumarlo a "La Mañana" de Talca, que también fue devuelto a sus dueños, cumpliendo con el arreglo del paro. Si agregamos el reajuste de precios del 45% para la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, y la nueva concesión para radio Agricultura de Los Angeles, se concluye que el balance del paro es favorable a la derecha en el campo de las comunicaciones. La defensa del Canal 9 y la reincorporación de los despedidos del diario "El Sur", impulsada ahora directamente por los trabajadores como una lucha con junta de clase, puede producir un vuelco a favor del pueblo en esta situación.

AUGUSTO CARMONA A.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02