Las Compañías Multinacionales y el Gobierno de Allende

Suplemento de la edición Nº 171 de PUNTO FINAL
Martes 21 de noviembre de 1972.
Santiago - Chile

LAS COMPAÑÍAS MULTINACIONALES Y EL GOBIERNO DE ALLENDE

por James D. Cockcroft, Henry Frundt, Dale L. Johnson
y el "Chile Research Group" de la Universidad de Rutgers.

UN examen de los documentos confidenciales de la International Telephone and Telegraph Corporation (ITT), publicados en marzo de 1972 por el periodista Jack Anderson, revelan que la ITT desarrolló una considerable presión sobre el gobierno norteamericano y dentro de diferentes grupos de poder en Chile, con el fin de impedir la elección popular de Salvador Allende. La ITT, de acuerdo por un lado con grupos de la clase dominante chilena (hombres de negocios, políticos y elementos militares) y por otro con el embajador norteamericano en Chile, el Departamento de Estado, Henry Kissinger y otros consejeros del presidente Nixon y la CIA llevó a cabo una serie de tácticas, destinadas a bloquear el ascenso de Allende a la Presidencia de su país. Dicha estrategia incluía procedimientos que iban desde la supresión de ayuda económica norteamericana, campañas de propaganda pagadas por la ITT en contra de Allende, creación de un caos económico dentro de Chile, hasta llegar a la opción de un golpe de Estado militar. Casi todos los procedimientos recomendados por la ITT (y que más tarde fueron publicados por el periodista Anderson), han sido —en una forma o en otra— ejecutados en contra de la alternativa chilena.

Por ejemplo, en un mensaje —fechado el 17 de septiembre de 1970—, escrito por dos representantes de la ITT en Chile, Hale Hendrix (ex corresponsal de Scripps-Howard) y Robert Berrelez (periodista de la Associated Press en América Latina), se le comunicaba al vicepresidente de la ITT, Edward J. Gerrity, Jr., lo siguiente: "la noche del martes (septiembre 15) el embajador Edwards Korry, recibió un mensaje del Departamento de Estado, en el cual se da "luz verde" para moverse en nombre del presidente Nixon. Por lo consiguiente, el mensaje le confería al embajador Korry el máximo de autoridad para emplear todos los medios posibles hasta llegar a soluciones límite, como sucedió con la República Dominicana, con el fin de impedir que Allende tomase el poder". El 9 de octubre de 1970, William R. Merriam, vicepresidente a cargo de la oficina de la ITT en Washington, escribió a John A. McCone, antiguo director de la CIA (1962-1965) y actual director de la ITT, lo siguiente: '"hoy he almorzado con nuestro contacto de la agencia McLean (la agencia McLean era la clave establecida para identificar a la CIA) y en forma sintetizada le hago saber los resultados de nuestra conversación. Nuestro contacto de la agencia McLean sigue estando muy pesimista en relación a la posibilidad de derrotar a Allende el próximo 24 de octubre, fecha de la reunión de votación del Congreso. Mientras tanto, se siguen estableciendo diferentes contactos, para seleccionar miembros dentro de las filas de las fuerzas armadas chilenas, con el fin de intentar que ellos se encarguen de dirigir algún tipo de acción armada —sin embargo, a la fecha no se ha tenido éxito". Entre las tácticas referentes a represalias económicas, recomendadas por la ITT a Henry Kissinger y al Departamento de Estado —tácticas ejecutadas posteriormente por el gobierno norteamericano en su mayor parte— se encuentran las sugeridas en un memorándum escrito por Gerrity y dirigido a Harold Geneen, presidente de la ITT (20 de octubre de 1970): "como miembros de la Junta Directiva, proponemos que el programa arriba señalado sea ejecutado de común acuerdo con: el doctor Kissinger, Mr. Meyer y Mr. Irwin del Departamento de Estado, y con otras personas a seleccionar, y, finalmente con el secretario William Rogers y el presidente Nixon. Cuando estos contactos sean llevados a cabo, nosotros exigiremos que los representantes norteamericanos de los bancos internacionales, tomen una acción decidida en contra de cualquier petición de préstamo de los países que expropien compañías norteamericanas o ejerzan acciones negativas contra el capital privado extranjero. Y, como parte de nuestra acción total, deberemos pedir a nuestros amigos del Congreso que alerten a la administración gubernamental norteamericana, avisándoles que de continuar un tratamiento "inadecuado del capital privado norteamericano, esto traerá como consecuencia una reducción de los fondos de los contribuyentes (tax payers) norteamericanos en los bancos internacionales". En una carta — de fecha del 9 de noviembre de 1970—, Kissinger hace saber a Merriam, que: "es muy importante contar con sus ideas y recomendaciones, y nosotros las tomaremos muy en cuenta". Esto produjo como consecuencia una nota de Merriam a Gerrity, la cual, debido al desarrollo de los acontecimientos ha resultado profética: "créame que esto representa más que un hecho superficial. La situación chilena es difícil, le escribiré más tarde sobre el tratamiento de este asunto".

Estos constituyen solamente unos cuantos ejemplos del tipo de colaboración directa de la ITT con altos funcionarios del gobierno norteamericano; lo que ha hecho pensar a mucha gente que la ITT y la CIA estuvieron involucradas directa o indirectamente en el asesinato del comandante del ejército chileno, hecho consumado dos días antes de la aprobación de Allende por el Congreso chileno. Revelaciones posteriores del N. Y. Times (3 de julio de 1972), basadas en documentos redactados por ayudantes del Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano, nos informan que la ITT había formulado el llamado "Plan de Seis Meses", con el objetivo de estrangular económicamente al gobierno de Allende y provocar un golpe de Estado militar en su contra, golpe planeado para fines de marzo de 1972.

El 25 de marzo se abortó un intento de golpe de Estado militar, dirigido por la derecha chilena contra Allende.

Todos estos documentos proporcionan la ocasión adecuada de una pregunta pertinente: ¿qué intereses tienen la ITT y otras corporaciones multinacionales norteamericanas en Chile o en otras partes del Tercer mundo; intereses que hacen realizable la intervención de más corporaciones en los asuntos internos de otros países, y cuál es la línea política exterior de las corporaciones norteamericanas?

La ITT está clasificada como el octavo complejo industrial más grande de los Estados Unidos. En 10 años ha aumentado su capital de 800 millones de dólares, a un total avaluado en 6.4 billones de dólares; este crecimiento es resultado de la rápida expansión de la ITT en el extranjero, y de la absorción de 100 corporaciones estadounidenses incluidas dentro de éstas: la Compañía de Seguros Hart Ford Fire (la cual proporciona la cuarta parte de las ganancias de la ITT, y el acceso de capital destinado a absorber más compañías), Sheraton, Continental Banking, Avis, etc.

Datos recientes muestran la íntima ligazón de la ITT con la CIA, con la oficina del Procurador General de Justicia del gobierno de los Estados Unidos, y el Partido Republicano; esto representa tan sólo una parte individual de las relaciones entre la corporación y el gobierno norteamericano. Con 233 millones de dólares, cedidos a la compañía en forma de contratos para proyectos de defensa militar (realizados en 1971), la ITT ocupaba el vigésimotercer lugar en la lista de contratistas que dependían del Departamento de Defensa. Entre los proyectos de contrato del Departamento de Defensa se incluyen la construcción de misiles balísticos y sistemas de alerta, una variada gama de sistemas de comunicación vía satélite, la participación conjunta de la ITT en contratos del Departamento de Estado sobre proyectos secretos para la defensa espacial, un conjunto de armas electrónicas de uso en la guerra aérea, armas que han sido empleadas en Indochina, y además un sistema de comunicaciones, usado por las fuerzas militares en Vietnam del Sur.

La ITT es una de las corporaciones norteamericanas más importantes. Como todas las multinacionales, la ITT se ve en el nacionalismo económico (especialmente los esfuerzos de la construcción del socialismo en Chile) una amenaza fundamental a sus intereses. En 1970, el 47 por ciento del activo y las ventas de la ITT. se localizaban fuera de las fronteras de Estados Unidos, y el 59 por ciento de sus ganancias provenían también de operaciones realizadas en el extranjero. El crecimiento externo procede a un ritmo mas acelerado que la sensacional expansión y crecimiento de la ITT en los Estados Unidos.

Con un activo superior a los 3 billones de dólares en el exterior, la ITT opera en más de 60 países, incluyéndose dentro de éstos a 12 de la América latina.

Después de la corporación Anaconda Copper, la ITT posee la inversión más cuantiosa norteamericana en Chile. El conglomerado es propietario del 70 por ciento del activo de la Compañía Telefónica chilena, lo cual representa un capital de 153 millones de dólares, obteniéndose ganancias superiores a los 10 millones de dólares anuales. Las propiedades de la ITT en Chile incluyen entre otras, la Standard Electric, la cual opera en 24 naciones, la Compañía Americana de Cables y Radios, la Compañía Hotelera Sheraton, la World Directories Inc., y la ITT World Communications.

No es difícil imaginar a funcionarios de la ITT manteniendo conversaciones del más alto nivel con agentes de la CIA. y con el equivalente chileno del Comité Nacional Republicano, en una lujosa suite del Hotel Carrera, que forma parte de la cadena hotelera Sheraton, propiedad ésta de la ITT en Santiago de Chile. El ex director de la CIA. John A. McCone. es uno de los directores de la ITT. A McCone se le ubica en los documentos publicados por Anderson, como a uno de los actores principales del problema chileno, producto éste de la intervención de la ITT en este país sudamericano.

Utilizando a diversos ex funcionarios gubernamentales y a periodistas extranjeros, y además a un ganador del premio Pulitzer, la ITT tiene su propia política extranjera, así como sus propias unidades de espionaje para el extranjero, una línea aérea propia y una complicada red de contraespionaje a su servicio.

Allende fue electo debido a un programa que prometía la socialización de monopolios económicos, tales como la ITT. Se establecieron negociaciones para la compra gubernamental de la compañía telefónica, negociaciones iniciadas a principios del año 1971, después de varios años de un deficiente servicio telefónico e intentos infructuosos del régimen de Frei (1964-1970), encaminados a persuadir a la compañía para que ésta proporcionase un mejor servicio. Las quejas sobre el servicio telefónico en Chile son legendarias. Llamadas incompletas y números equivocados son la norma de esta actividad fundamental. Y además la tecnología usada por la ITT es completamente obsoleta.. La gente espera en vano durante años sus instalaciones telefónicas, y prácticamente este servicio era inexistente en el área rural. En 1967, el gobierno de Frei llegó a un acuerdo con la compañía telefónica para la construcción de 147 mil lineas, las cuales deberían empezar a prestar servicios hacia fines de 1971. Pero solamente 70.000 líneas habían sido puestas en servicio a mediados de ese mismo año. Por otra parte, grandes cantidades de cables telefónicos adquiridos por el gobierno chileno permanecían guardados en depósitos. En 1971 durante el período de negociaciones, el gobierno de la Unidad Popular prohibió a la ITT la conversión de su activo en dólares. Tales negociaciones se rompieron en agosto, y el 2 de septiembre fue bloqueada la cuenta bancaria de la compañía telefónica. El 23 de septiembre, el estado chileno "intervino de manera oficial la compañía telefónica, sustituyendo la gerencia privada de la ITT por una administración estatal dirigida por un comité obrero. Después del examen de los archivos de la compañía, el ex director general de la misma y otros tres funcionarios, fueron arrestados bajo los cargos de fraude.

Mucho antes de que el gobierno chileno pudiese determinar el monto de la compensación a la ITT, ésta presentó una demanda por medio de la Overseas Private Investment Corporation (OPIO. Esta agencia semioficial del gobierno de los Estados Unidos, se encuentra bajo el control de facto de la élite corporativa, y promueve a través de su Consejo de Administración, la inversión de capitales en el extranjero. También reduce los riesgos a que están expuestos estos mismos capitales, al asegurar a los inversionistas en caso de expropiaciones, y de las limitaciones a la inconvertibilidad de su activo. Las demandas de la ITT y de las corporaciones cupríferas, en contra de la política seguida por la OPIC respecto a sus asegurados (demandas hechas antes de que Chile tomara una decisión final en relación al problema de la compensación), sirvió para ejercer mayor presión sobre el gobierno norteamericano, con el fin de que éste endureciera su política respecto al gobierno chileno. La OPIC no posee las suficientes reservas económicas como para responder a todas las demandas potenciales. Diferentes congresistas norteamericanos argumentaron que Chile está "robándose las propiedades estadounidenses, y que consecuentemente el Congreso tendría que apropiarse del dinero de los contribuyentes, para cubrir las demandas de las compañías". La solución argumentada por la ITT y los elementos del Congreso, fue que el gobierno norteamericano se enfrentara de manera tajante y definitiva al programa de nacionalización iniciado por el gobierno chileno. La Compañía Ford, intervenida por el gobierno de la Unidad Popular a finales del año 1970, ha sido ya cubierta económicamente por la OPIC. Luego de la publicación completa de los documentos de Anderson en Chile, Allende respondió de manera moderada ante la indignación popular.

El Banco Mundial, de común acuerdo con los acreedores norteamericanos, presionó fuertemente a Chile en la renegociación de la deuda externa (tres billones de dólares), herencia de los anteriores regímenes al gobierno de Allende.

A nivel de las ligas formales que, como regla, se establecen en la política de intercambio de funcionarios importantes, entre diferentes empresas multinacionales, la ITT guarda este mismo tipo de relación con altos ejecutivos de importantes conglomerados multinacionales.

El asombroso crecimiento internacional en capital y en poder económico de la ITT tiene que ser examinado en el contexto global de la expansión de todas las grandes corporaciones multinacionales norteamericanas.

Estas corporaciones son atraídas fuertemente por los países extranjeros, debido a la existencia dentro de ellos de mano de obra barata, mercados fácilmente penetrables y otros factores. Al mismo tiempo, las dirigidas a un fuerte incentivo de expansión hacia el exterior, debido a las limitaciones del mercado interno de su propio país: alto costo de la mano de obra, restricciones extranjeras en la importación de productos manufacturados en los Estados Unidos, el crecimiento y las ganancias que imperan en las operaciones de dichas corporaciones. Ha sido tan intensa la expansión de estas corporaciones, que, basadas en el valor de la producción, las compañías norteamericanas que operan en el extranjero, constituyen actualmente lo que ahora se conoce como la tercera "nación" más rica después de Estados Unidos y Rusia.

LA ERA DE LAS MULTINACIONALES

En América latina, países como Brasil, México, Argentina y Puerto Rico, poseen la mayor importancia para los intereses de las multinacionales norteamericanas, en comparación a Chile; sin embargo, este último país constituye el reflejo fiel del reciente modelo de expansión económica de las grandes corporaciones de los Estados Unidos.

Luego de la elección presidencial de Eduardo Freí en 1964, estas corporaciones aceleraron su proceso de penetración dentro de la economía chilena, contando para ello con el total apoyo del Estado chileno. Después de 1967, se establecieron en Chile cuatro compañías petroquímicas, dos de las tres compañías de caucho actuales, y tres de las cuatro industrias de equipo eléctrico. La mayoría de las 18 plantas ensambladuras de autos, se estableció durante la década de los 60. Durante esta misma década se duplicaron las inversiones extranjeras en el renglón de las manufacturas y del comercio.

Un claro ejemplo de cómo los gobiernos chileno y estadounidenses facilitaron este tipo de penetración económica, lo constituyó el reciente financiamiento del complejo petroquímico de la Dow. La Dow, de rápido ascenso en el ámbito de las corporaciones multinacionales, se estableció en Chile durante 1967, con el fin de elaborar productos químicos para el uso de industrias eléctricas y textiles. Con una inversión inicial de 6.5 millones de dólares, la Dow proporcionó tan sólo una mínima porción de los fondos requeridos para el financiamiento de la subsidiaria chilena propiedad de esta misma compañía. El Export Import Bank —cuya función principal es asegurar tanto las exportaciones norteamericanas, como el proceso expansivo de las corporaciones multinacionales en el extranjero—. junto con el Bank of America, proporcionaron la mayor parte del capital; o sea 17 millones de dólares en créditos. Chile proporcionó 4.3 millones de dólares, para una inversión total de 31.5 millones de dólares, incluidos 2 millones de dólares en valores, exigidos por la Dow para el uso de su técnica del "Know How", además de 1.4 millones de dólares en créditos, para la compañía matriz.

La compañía chilena Petrodow debe pagar a la Dow de 3.5 a 4.5 por ciento de derechos sobre las ventas de determinados productos. Aunque las ventas se efectúan en escudos, los derechos deben ser remitidos a la Dow en dólares; por otra parte, la Dow hace suyo el derecho de amortizar la inversión total, incluyendo los préstamos y el precio —arbitrariamente impuesto— por el uso de la técnica del Know How, realizándose a razón del 10 por ciento anual. La Petrodow está exenta de impuestos aduaneros sobre importación. Y la estabilidad de los impuestos está garantizada por un plazo de 15 años. La Dow es propietaria del 70 por ciento de las acciones. y, por consiguiente, tiene el control de las decisiones.

Los efectos a largo plazo de este tipo de negocios, con respecto a la salida de capitales de Chile, son demasiado obvios. La inversión llega a Chile principalmente por medio de maquinaria y equipo (probablemente a precios demasiado elevados, los cuales establece la compañía matriz). La inversión se amortiza y las ganancias salen de Chile. Por lo tanto, Chile debe buscar entre sus escasas reservas en dólares, pagar por segunda vez los préstamos y derechos de la Petrodow, y proporcionar además el envío de las utilidades hacia el exterior. Con el agudo descenso del precio del cobre, desde que Allende asumió la Presidencia, dichas reservas han desaparecido totalmente.

La Dow muestra sólo uno de los modelos de expansión en el extranjero de las corporaciones norteamericanas. La mayoría de las nuevas inversiones extranjeras, tanto en Chile como en otros países, se han desarrollado fundamentalmente a través de capital generado internamente, en lugar de nuevas inversiones directas, o de préstamos provenientes del exterior. Estas "inversiones", están destinadas con frecuencia a la adquisición de industrias dentro del mismo país. Al grado que The Rockefeller Report on The Americas cándidamente hace saber que: "los Estados Unidos son solamente socios en el esfuerzo de desarrollo, el cual es financiado en un 90 por ciento por otras repúblicas americanas". Este es el modelo, establecido ya por las grandes corporaciones norteamericanas que operan en Europa.

Este modo de penetración se encuentra perfectamente ilustrado en el caso de la International Basic Economy Corporation (IBEC), propiedad de los Rockefeller. Al igual que la ITT, la IBEC forma un conglomerado. Opera en 33 países y en el año 1970 obtuvo el 60 por ciento de sus utilidades de países latinoamericanos. (Debe hacerse notar que sólo el 33 por ciento de su activo se encontraba en dichos países). Por ejemplo, en Chile la IBEC posee una planta de cemento, una empresa constructora, una industria minera, y cuatro inversiones considerables en la dirección de cuatro compañías. A través de estas compañías inversionistas, los intereses de los Rockefeller han penetrado en un sinnúmero de compañías chilenas. La IBEC actualmente participa en trece de las veinticinco corporaciones chilenas más importantes, y controla más del 50 por ciento de las acciones en tres de ellas. En resumen, la IBEC opera en Chile al igual que la ITT lo hace en todas partes —expansión— mediante la obtención del control financiero de mayor número posible de compañías independientes.

En general, al ocupar Allende la Presidencia, las áreas de mayor importancia en la industria y en las finanzas en Chile, habían pasado a manos extranjeras. Por ejemplo, de las 18 más importantes corporaciones no bancarias, solamente dos no estaban totalmente dominadas por capital extranjero. Dos quintas partes de las cien corporaciones más importantes chilenas, se hallaban bajo control extranjero, mientras que muchas otras constituían una especie de negocios mixtos, que permitían la influencia exterior o su control efectivo.

Tal como lo sugieren los casos analizados de la ITT, la Dow y la IBEC, algunas de las más grandes corporaciones mundiales poseen intereses en Chile. Cuando el gobierno de la Unidad Popular llegó al poder, existían más de cien corporaciones norteamericanas operando en el país, con inversiones que sobrepasaban el billón de dólares. Las grandes corporaciones norteamericanas (hay también corporaciones europeas y japonesas) dominan las áreas más modernas y dinámicas de la estructura económica chilena.

Aparte del cobre, la minería y los nitratos, estas áreas incluyen:

—Maquinaria y equipo, 50 por ciento (incluyendo Xerox, National Cash Register, ITT y G. E.).

—Hierro, acero y productos metálicos, 60 por ciento (incluyendo Bethlehem y Armco Aceros, Koppers, Kaisers. Singer, Hoover).

—Productos del petróleo y su distribución, más del 50 por ciento (Standard Oil of N. J., Gulf y Mobil).

—Industria y productos químicos, 60 por ciento (Dow, Monsanto, W. R. Grace). Productos de caucho, 100 por ciento (General Fire, Firestone).

—Ensamblaje de autos 100 por ciento extranjero (incluyendo Ford, General Motors, Chrysler).

—Radio y televisión, cerca del 100 por ciento (RCA, ITT, Philips, General Telephone and Electronics).

—Productos farmacéuticos, cerca del 100 por ciento (American Cynamid, Pfizer, Parke Davis).

—Productos del cobre, 100 por ciento (Phelps Dodge, Northern Indiana Brass Co., General Cable).

—Equipo de oficina, cerca del 100 por ciento (Sperry Rand, Remington, Xerox).

—Tabaco, 100 por ciento (British-American Tobacco Co.).

—Publicidad, 90 por ciento (J. Walter Thompson, McCann-Erickson, etc.).

Algunos sectores de la economía que se desarrollaron a partir de la segunda mitad del presente siglo, dirigidos por industriales chilenos (como alimentos procesados y textiles), se encuentran hoy fuertemente penetrados por el capital extranjero. En el renglón de productos alimenticios, por ejemplo, la W. R. Grace tiene una influencia decisiva, junto con la CPC International, Ralston Purina (actualmente nacionalizada), General Mills y la inevitable Coca-Cola.

De las 30 principales compañías controladas por corporaciones norteamericanas, 24 operan en Chile (véase cuadro en pág. 8). Estas mismas 24 corporaciones gigantescas dependen de manera cada vez más completamente, de negocios extranjeros, y la mayoría obtiene más del 40 por ciento de sus ventas y utilidades de corporaciones extranjeras. Con pocas excepciones, en su mayoría están clasificadas en las listas de los principales contratistas del Departamento de Defensa norteamericano, obteniendo de esta manera algunas de las ganancias de las corporaciones de Defensa Militar norteamericanas, utilizadas en el extranjero contra fuerzas nacionalistas y socialistas.

La mayoría de las 24 multinacionales que operan en Chile, se encuentran representadas dentro del Consejo de Relaciones Exteriores (CRE), una de las más importantes agencias destinadas a determinar los parámetros de la política exterior norteamericana.

David Rockefeller. presidente del Chase Manhattan Bank, es también Director de la CRE. En otro aspecto, las 24 corporaciones multinacionales que operan en Chile, están representadas en el Consejo de Desarrollo Económico y en el Consejo Nacional de Comercio Exterior; ambas instituciones ejercen una decisiva influencia sobre la política norteamericana con respecto a la economía mundial. Los directores de estas multinacionales, participan frecuentemente en misiones presidenciales, como también en otras organizaciones que influyen en la política exterior y económica de los Estados Unidos (por ejemplo, la Task Force on International Development, la misión Rockefeller a América Latina, el Consejo para América Latina, la OPIC, etc.).

Como resultado de nuestro estudio, surge un cuadro del cual se desprenden una serie de intereses corporativos de grupos como los Rockefeller, el First National City Bank, los Morgan, Mellons, y otros que forman el centro del poder corporativo, unidos bajo intereses comunes, actividades complementarias en la esfera internacional y entrelazamiento de consejos directivos. Corporaciones "independientes" como la ITT y la DOW, no controladas por estos grupos, mantienen sin embargo, por medio de sus funcionarios del más alto rango, una amplia relación con otros grupos de corporaciones multinacionales "independientes".

Diez de las veinticuatro corporaciones de carácter multinacional que funcionan en Chile, tienen directores comunes con el First National City Bank, el cual aparece como un grupo definido dentro de la esfera de las corporaciones norteamericanas. Las ocho sucursales con que cuenta el First National City Bank en Chile, junto con el Bank of America. desempeñaron un papel principal en las operaciones financieras de penetración, llevadas a cabo por las corporaciones durante toda la década de los años 60. Sin embargo hay más aun: ocho de las veinticuatro corporaciones que operan en Chile, entrelazan también a sus más altos funcionarios con el Morgan Guarantee Trust, dos con los banqueros del Complejo Morgan, tres con la Mellon National Bank Trust, y diez con al menas una de las cuatro compañías más importantes en el ramo de seguros, dedicadas al financiamiento a largo plazo de los diferentes grupos de intereses corporativos. La Anaconda Copper guarda una estrecha vinculación con el grupo Stillman-Rockefeller del First National City Bank y la Kennecott Copper, y con el grupo Morgan. Las corporaciones w. R. Grace y Guggenheims (esta última, explota el nitrato chileno) están a su vez asociadas con los Morgan. Sin embargo, la mitad de estas 24 gigantescas corporaciones tiene tres o más altos funcionarios comunes entre ellas, y cada uno de estos funcionarios guarda estrecho vínculo con al menos una de las 24 corporaciones, a través de uno de los directores de corporaciones de rango secundario.

Citamos la existencia aparente de los distintos "intereses de grupo" que emergen de nuestro material de investigación, ya que parece ser, existen diferencias importantes entre ellos, en relación a las formas de expansión en el extranjero, mediante las cuales estos grupos tratan de utilizar el poder del gobierno norteamericano para dar mayor fuerza y solidez a los objetivos de sus corporaciones en el extranjero, por ejemplo, los visibles planes de conspiración de la ITT en complicidad con la CIA, son cualitativamente distintos de la influencia institucionalizada que los intereses de los Rockefeller tienen sobre la política de relaciones internacionales de los Estados Unidos. Varios de los casos ya analizados de relación entre altos funcionarios, los principales complejos multinacionales y la banca, sirven primordialmente para dar comodidades a las transacciones comerciales y a la política de fácil competencia monopolística a escala mundial. Hacemos referencia a la naturaleza de intereses comunes en el caso de las multinacionales (consideradas como un todo) con el fin de enfatizar la extensa red de comunicaciones existentes entre ellas, a nivel político, y la esencia de la comunidad de intereses que las une, como centro mundial de poder político y económico.

LA DEPENDENCIA CHILENA

El impacto esencial en el incremento de la penetración de las corporaciones multinacionales en la economía de cualquier país del llamado Tercer Mundo, es un mecanismo para reforzar todos los aspectos de su dependencia; esto puede verse claramente en el caso chileno; tanto a nivel macroeconómico, como en términos de lo que llamamos la "desnacionalización de la burguesía nacional".

En lo que va del siglo XX, la economía chilena se ha desarrollado en dos direcciones. En un primer sentido, la economía ha venido a depender ampliamente de la exportación del cobre. En un segundo sentido, el colapso de la economía internacional, en el periodo de la depresión y las dos guerras mundiales, ha atenuado los previos lazos de dependencia internacional, lo suficiente como para hacer posible un proceso de desarrollo industrial, bajo el dominio de los capitalistas chilenos.

Los beneficios que Chile recibe de las grandes cantidades de cobre exportado, principalmente se traducen en formas de intercambio extranjero e impuestos públicos. Las minas proporcionan también empleo a más o menos 18.000 obreros, y comprenden una serie de compras en el mercado interno chileno, y operaciones de aprovisionamiento. Sin embargo, estos beneficios resultan mínimos, comparándolos con los derivados de las corporaciones norteamericanas cupríferas. Desde su establecimiento en la nación chilena, a partir de la primera década del presente siglo, Kennecott y Anaconda han operado de acuerdo a las tradiciones más negativas del imperialismo corporativo. Nos referimos a las conclusiones de un trabajo de publicación próxima, donde realizamos un estudio sobre la industria del cobre en Chile:

—Las corporaciones cupríferas han obtenido billones de dólares en utilidades, sin el mínimo de reinversión de los productos de estas utilidades en beneficio de la economía chilena.

—Ellas han exportado cobre parcialmente refinado, hacia los mercados de Estados Unidos y Europa; resistiéndose a realizar un proceso de refinamiento total del cobre en Chile, y evitando cualquier intento de iniciar la fabricación de productos cupríferos dentro de este país.

—Las corporaciones han controlado y manipulado los precios del cobre, en detrimento de la vida económica chilena.

—Han frustrado todos los esfuerzos de los gobiernos chilenos, encaminados a obtener ventajas razonables de la explotación extranjera de sus recursos nacionales.

—Cuando las minas se nacionalizaron, quedaron en condiciones de desastre, creándose graves problemas en la producción, y la necesidad de mayor inversión para las minas.

En sectores diferentes a la minería, el control ejercido por los capitalistas chilenos y su desarrollo económico terminó de hecho a finales del año 1965. A partir de esta fecha, la economía chilena ha padecido una inflación permanente, con un índice que rebasa el 25 por ciento anual. Este primer fenómeno se ve combinado con un virtual estancamiento de su estructura económica. La intervención del capital extranjero en la década de los 60, no fue solución a los problemas esenciales que, con carácter de gravedad, presentaba la estructura chilena en la economía.

De hecho, de 1967 a 1970, período considerado como el de mayor influjo de capital extranjero, el grado de crecimiento económico per cápita, resultó negativo. Pero la exitosa política económica desarrollada por Allende durante 1971, logró cambiar el curso de dicha corriente. Por ejemplo, el índice de desempleo de más del 10 por ciento (reducido de manera significativa con Allende), combinado con un tipo de desempleo disfrazado en el sector de servicios (los cuales contenían un alto grado de inflación), hacia que el desempleo real llegase a casi un 30 por ciento. La intensa naturaleza capitalista de las industrias extranjeras no puede definitivamente lograr un incremento significativo de los empleos. Sin embargo, la producción efectuada por las corporaciones extranjeras en mercancías de tipo suntuario, destinadas al consumo de tan sólo las tres cuartas partes de la población (autos, y demás mercancías de lujo), de ninguna manera constituye una contribución real al desarrollo económico chileno, y esto lo podemos comprobar especialmente, si tomamos en consideración la deficiente producción do alimentos en Chile, el alto índice de desnutrición, viviendas inadecuadas, y la escasez de servicios médicos y sociales.

Las corporaciones extranjeras han creado una fuerte tendencia hacia la descapitalización. Por ejemplo, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, durante el período de 1953 a 1968, las operaciones mineras y metalúrgicas norteamericanas realizadas en Chile (alrededor de un 90 por ciento en el renglón del cobre), obtuvieron utilidades por 1,036 millones de dólares, mientras que respecto a nuevas inversiones y reinversiones de dichas utilidades fueron solamente de 71 millones de dólares. Durante la década de los años 60, las inversiones norteamericanas en Chile se incrementaron en un 32 por ciento, mientras que las utilidades se duplicaron. Por otra parte, el pueblo chileno paga también cada vez más por servicios extranjeros y el uso de patentes tal como hemos ilustrado en el caso de la DOW. El envió hacia el exterior de las utilidades obtenidas en Chile por las corporaciones extranjeras, los pagos por concepto de servicios extranjeros, y la deuda exterior, son hechos que ejercen "una enorme presión sobre el intercambio comercial extranjero disponible.

Con respecto a otras naciones latinoamericanas, más del 60 por ciento de su intercambio comercial extranjero se realiza en el envío hacia el exterior, de las utilidades de los inversionistas extranjeros en el pago de deudas, y el pago de servicios a acreedores externos, además de otros cargos por servicios realizados sobre transacciones internacionales. Los efectos producidos a largo plazo por la inversión extranjera en los campos de la manufactura, el comercio y los servicios, son los mismos en el renglón de la minería; o sea la transferencia de riqueza y poder de decisión, de los países subdesarrollados a las oficinas matrices de las corporaciones multinacionales. Durante las dos últimas décadas, las corporaciones norteamericanas concentraron cada vez más en sus manos la vida económica de otros países, mientras que obtenían de las naciones subdesarrolladas, casi tres veces más del capital invertido. Al mismo tiempo, incrementaban en estos países ocho veces más el valor de su activo.

La dependencia se acentúa, aún más, por medio de la integración de los estratos más altos de la burguesía nativa con el capital extranjero. En el caso específico de Chile, la llamada comunidad de empresarios, por ejemplo, contribuyó de manera decisiva durante los sesenta, a una virtual deschilenización de la economía. En parte esto se debió a que los capitalistas chilenos aprovecharon algunas transacciones financieras con extranjeros; pero en otros casos, los capitalistas chilenos no podían competir con los enormes capitales extranjeros, con su crédito y con su tecnología. Como resultado de esto, la burguesía chilena vino a convertirse en una especie de socio local del capital extranjero, sirviendo por lo tanto más a los intereses extranjeros que a los del desarrollo nacional. En este sentido, la burguesía chilena fue totalmente "desnacionalizada".

Un ejemplo de esto, lo constituyó la asociación de los intereses textiles Yarur de Chile, con la corporación W. R. Grace. El capital obtenido en esta asociación fue —en la década de los 60— empleado por la Grace. para la adquisición de la Hucke Candy and Biscuit Company, la Eperva Fishmeal Company, la COIA (que es la compañía chilena más grande de pinturas, y la más importante refinería de azúcar), además de varias empresas vitivinícolas, azucareras y de distribución. Otro ejemplo del mismo proceso, lo constituye la corporación IBEC, propiedad de los Rockefeller. La táctica seguida por la corporación IBEC. ha sido reclutar a altos funcionarios de empresas pertenecientes a la élite capitalista chilena, para la compra de empresas nacionales (usando para esto, fondos generados dentro de Chile por compañías de seguros, fondos mutualistas, y otros tipos de negocios), y de esta manera colocar a sus hombres de confianza en los puestos directivos. Este procedimiento incrementa de manera notable la concentración de las decisiones de poner en manos de los oligarcas nativos, que a su vez sirven a los intereses extranjeros. Por ejemplo, Agustín Edwards —miembro de la oligárquica familia Edwards— es propietario del principal órgano periodístico de Santiago, además de una amplia variedad de empresas, y es también uno de los accionistas más importantes de la subsidiaria chilena de la IBEC, de la cual fue presidente. La familia Edwards, controló también un 20 por ciento de la participación en la subsidiaria chilena de Ralston Purina, subsidiaria que fue intervenida por el gobierno de la Unidad Popular en 1970. Poco tiempo después de la elección de Allende, Agustín Edwards partió en exilio voluntario hacia Nueva York, en donde actualmente es vicepresidente de la corporación Pepsi-Cola, empresa con la cual estuvo también asociado en Chile.

Los ejemplos antes mencionados, son pocos de entre muchos que se podrían enumerar aún más. La naturaleza de comprador dependiente, rasgo característico de la burguesía chilena, se encuentra claramente revelado en los hechos puestos al descubierto por Maurice Zeitlin, Lynda Ann Ewen y Richard Ratcliff en su libro Land Lords and Capitalist (de próxima publicación por la casa editorial Harper and Row). El tema de su estudio, es un análisis riguroso de las afiliaciones que existen entre doscientos ochenta y cinco funcionarios chilenos, y los directores de las cincuenta corporaciones llamadas no financieras, de las más importantes, durante la segunda mitad de la década de los años 60. En la investigación antes citada, quedan claramente identificados cuatro grupos importantes de familias chilenas que controlan 25 de las 50 corporaciones de mayor importancia que operan en Chile. Dos tercios de los funcionarios y directores más importantes de las 50 corporaciones de mayor relevancia, guardan estrechas relaciones, ya sea de tipo personal o familiar, con intereses extranjeros.

LAS 30 CORPORACIONES NORTEAMERICANAS MAS IMPORTANTES QUE OPERAN EN CHILE
(Datos basados en estimaciones sobre las ventas al exterior)

1970
Corporaciones
Multinacionales
clasificación

1970
Clasificación
de las
corporaciones
en los EE.UU.

1970
Utilidad
Neta
(Mill. Dls)

1970
Envíos a las empresas matrices
(Mill. Dls)

1971
clasificación
Depto. de Defensa

1.Standard Oil N. J.

2

1310

52

27

2.Ford Motor

3

516

24

24

3. General Motors

1

609

19

17

4. Mobil Oil

6

483

51

55

5. IBM

5

1018

50

19

6. ITT

8

353

47

23

7. Texaco

9

822

ND

44

8. Gulf Oil

11

550

21

-

9. Standard Oil Cal.

14

455

46

38

10. Chrysler

7

7,6 d

ND

33

11. General Electric

4

329

20

5

12. Caterpillar Tractor

42

144

ND

84

13. F. W. Woolworth

ND

77

61

-

14. «Eastman Kodak

27

404

19

69

15. Union Carbide

24

157

ND

-

16. Procter & Gamble

25

238

25

-

17. Singer

43

75

ND

41

18. Dow Chemical

51

103

45

-

19. CPC International

74

61

51

-

20. International Harvester

32

52

ND

90

21. Firestone Tire and Rubber

38

93

39

-

22. Colgate-Palmolive

81

40

ND

-

23. Honeywell

49

58

ND

22

24. National Cash Register

89

30

51

-

25. E. I. DuPont

18

329

ND

46

26. W. R. Grace

50

30

39

-

27. Minnesota Mining and Manufacturing

65

188

ND

-

28. First National City

ND

139

40

-

29. Sperry Rand

59

72

ND

16

30. Xerox

60

188

38

-

* Multinacionales que operan en Chile.
N.D. Dato no disponible - d: déficit
Fuente: Fortune, Las 500 corporaciones industriales más importantes, 1970; Forbes, Nov. 15, 1971; Economic Priorities Report. Enero-Febrero 1972.

Además el fenómeno de la dependencia, se extiende más allá de la burguesía desnacionalizada a otros segmentos de la sociedad de las naciones del tercer mundo.

Administradores y técnicos, pertenecen a estratos de la clase dominante y de la clase media y son reclutados con el fin de erigirse en representantes de los intereses del capital extranjero. Empleados chilenos y algunas firmas extranjeras recibían el pago de sus salarios en dólares en vez de escudos, hasta que el régimen de Allende votó una ley en contra de dicho procedimiento. Entonces se produjo un enorme envío de dólares al extranjero, o fueron empleados para venderlos en el mercado negro. Este amplio sector de la sociedad chilena, además de estar totalmente aculturizado por los valores de vida norteamericanos, constituyen la principal base social de la oposición de la. derecha, en contra de la coalición del gobierno de la Unidad Popular. Las mujeres de ese estrato social, y algunos de sus sirvientes domésticos, participaron activamente en manifestaciones efectuadas en diciembre de 1971, que son conocidas como "la marcha de las cacerolas vacías", protestando por la escasez de alimentos. Mucha gente de las clases alta y media, ven programas de televisión como "I Spy" y "I Love Lucy", y leen Selecciones de Reader's Digest, e imitan por lo general los modelos de vida norteamericanos.

Prominentes personajes chilenos alternan sus actividades entre la vida política y el trabajo que desempeñan en compañías extranjeras. Por ejemplo, Dragomir Tomic, hermano del candidato presidencial de los demócratas cristianos en las elecciones de 1970, fue uno de los abogados de la Anaconda, que defendieron los intereses de la compañía en la enorme mina cuprífera de Chuquicamata.

Rodolfo Michells, ex senador del Partido Radical, llegó a ser vicepresidente de la misma compañía. Arturo Matte, miembro de una prominente familia de la oligarquía chilena, estrechamente ligado a la familia de los Alessandri (Alessandri fue presidente de Chile y oponente de Allende en las elecciones de 1970), fue identificado en los documentos publicados por Anderson como personaje importante en la conspiración montada por la ITT y la CIA, en contra de Allende.

La mayoría de las decisiones importantes que han determinado el subdesarrollo chileno, han sido tomadas en oficinas de los consejos administrativos de las corporaciones norteamericanas y han sido aprobadas a través de los vínculos informales que unen a las compañías extranjeras de la clase dominante chilena, y sus ligazones con los gobiernos anteriores a Allende. El uso que hicieron del Estado chileno la burguesía dependiente y los capitalistas extranjeros, para la obtención de sus fines, fue mucho más profundo durante el régimen demócrata cristiano de Eduardo Frei (1964-1970), que bajo cualquier otro gobierno desde las primeras fases de penetración de los intereses cupríferos y del nitrato (1891 hasta finales de la década de los anos 20). En 1969 la administración de Frei estuvo de acuerdo con que a la compañía telefónica se le repusiera un 10 por ciento anual del pago de sus impuestos. Los privilegios concedidos a la ITT aumentaron considerablemente por medio de arreglos especiales de intercambio internacional, que proporcionaron un enorme poder al monopolio de las comunicaciones en Chile. Las concesiones extremadamente favorables otorgadas a la Dow Chemical, por sus inversiones hechas en 1967, han sido ya analizadas en este artículo.

Pero el ejemplo más notable de la generosidad del gobierno chileno, con respecto a los inversionistas extranjeros, lo constituyó el programa desarrollado por la administración Frei, conocido con el nombre de la "chilenización" de las minas de cobre. La "chilenización" pretendía el aumento de los beneficios económicos para Chile, a través del incremento de la producción. Las compañías cupríferas duplicaron su producción hacia 1972 a cambio de una reducción en los impuestos, y la obtención de otros privilegios, incluyendo nuevas inversiones de capital, efectuados por medio de compras de acciones en la bolsa de valores chilena, compras que iban desde el 25 hasta el 51 por ciento de las acciones de diferentes compañías mineras, préstamos gubernamentales garantizados por el gobierno y negociados por medio del Export Import Bank, y otras instituciones financieras norteamericanas. Realmente parece increíble que 579 millones de dólares de nueva inversión en préstamo de capital, entre 1966 y 1970, constituyeron rotundo fracaso respecto al incremento de la producción. Las corporaciones cupríferas acumularon 632 millones de dólares en deudas, sin invertir un solo centavo de su propio capital. Por otra parte, esto de manera sustancial, debido al programa de "chilenización" y al aumento en el precio del cobre.

EL RETO DE CHILE AL INTERNACIONALISMO CORPORATIVISTA

La búsqueda en Chile por encontrar una mayor independencia económica bajo la presidencia de Allende y la coalición de la Unidad Popular, representa una seria amenaza contra el poder internacional de las empresas multinacionales norteamericanas, expresado claramente a través del internacionalismo corporativo. Desde el punto de vista de las corporaciones multinacionales resultaba eminentemente lógico que la ITT se acercase a Henry Kissinger, al Departamento de Estado y a la CIA.

Allende fue electo sobre un programa que se plantea el desarrollo de tres áreas de la economía: un área socializada (o estatal), un área "mixta", y un área para el capital privado no monopolista. El programa básico de la Unidad Popular también incluye una reforma agraria que liquide a los latifundios chilenos; sin embargo, hasta hoy, Allende ha utilizado la más modesta de las leyes que sobre reforma agraria aprobó la administración de Frei.

El gobierno chileno ha procedido a implementar por lo menos los primeros objetivos de su programa básico. En un año ha entregado la mayor cantidad de tierras a los campesinos, en comparación con todas las anteriores que fueron repartidas durante los seis años del régimen de Frei. A través de varios medios (compra de acciones, nacionalizaciones, control de fábricas realizado por obreros, a través de medios legales), las siguientes empresas han pasado del control privado a nacional, desde que Allende asumió la Presidencia:

- Minería: Anaconda, Kennecott y las minas cupríferas Cerro, la compañía de nitrato de los Guggenheims; y el 51 por ciento de las acciones de la mina carbonera más grande de América latina, o sea Lota Schwager.

- Bancos: First National City Bank, Banco de Londres y Sudamérica; Bank of America; y bancos privados chilenos.

- Industrias: importantes firmas textiles, empresas de cemento, la compañía publicitaria más importante de Chile, el monopolio de llantas y baterías, la ITT, la paridad en acciones con la RCA; el restante de las acciones privadas de la compañía Acero del Pacífico; 36 por ciento de las acciones de la compañía de aceros ARMCO; Northern Indiana Brass Co.; paridad de acciones en industria de autos (con la Ford, y la General Motors), al igual que con productos del petróleo y del gas (con la Standard Oil y la Mobil); el monopolio cervecero, y la subsidiaria chilena de la Ralston Purina.

La nacionalización de las propiedades de corporaciones norteamericanas que operan en Chile, además de las firmas de sus asociados chilenos, afecta de manera directa los intereses de alguno de los hombres más poderosos de los Estados Unidos y del mundo entero. Por lo consiguiente, es solamente en este contexto como puede entenderse la política de línea dura desarrollada por la administración Nixon contra Chile. Toda la ayuda financiera y en créditos, por parte de los Estados Unidos, ha sido suspendida (con excepción de la ayuda militar). Las Cortes norteamericanas han bloqueado las cuentas bancarias chilenas en los Estados Unidos (argumentando que Chile debe a la Kennecott 84,6 millones de dólares de "deudas" anteriores). Los Estados Unidos han forzado a Chile, para que éste permita que el Fondo Monetario Internacional, revise su sistema monetario, los créditos y los archivos de comercio, "como parte del trato para obtener el refinanciamiento de su deuda" (New York Times, febrero 26, 1972). El descenso del precio del cobre en el mercado mundial, ha costado a Chile más de 200 millones de dólares, desde que Allende llegó a la Presidencia. En enero de 1972, el presidente Nixon declaró que la expropiación de las corporaciones norteamericanas realizadas en el extranjero, correspondían a una política "sin sentido".

De un estudio que hemos realizado sobre los reportes de la prensa norteamericana en relación al caso de Chile, claramente se deriva que dicha prensa ha creado toda una imagen política deformada, donde aparece una actitud irracional por parte de Chile en contra de los Estados Unidos, que propicia un desastre económico y un creciente caos político [1] . Pero de hecho, los procedimientos del gobierno de la Unidad Popular no son en lo más mínimo equivocados en su intento por obtener cierto grado de independencia económica nacional. La espiral económica descendente de los años de Frei ha sido transformada. Además, la popularidad de Allende ha crecido considerablemente, su régimen ha traído aparejado un exitoso cambio social con el mínimo de violencia y el máximo de uso de los canales democráticos.

Además de las sanciones económicas, presiones políticas, y la conspiración conjunta de la ITT y la CIA, los intereses norteamericanos hacen uso de otras opciones, al enfrentar el reto que les presenta el gobierno de la Unidad Popular. Estas opciones incluyen una relación sostenida con militares chilenos. El año pasado, los Estados Unidos proporcionaron a Chile un crédito por 5 millones de dólares, para la adquisición de equipo militar; mientras que el gobierno norteamericano cortaba el suministro de envío de leche enlatada, casi al mismo tiempo que Allende prometía medio litro de leche para el consumo de cada niño chileno.

LAS FUERZAS ARMADAS DE CHILE

Tanto la fuerza aérea como la marina norteamericana, continúan participando en forma conjunta en maniobras militares con sus colegas chilenos, y los Estados Unidos mantienen sus equipos de consejeros militares dentro de Chile. Quizás la declaración hecha en diciembre de 1971 por Herbert Klein, director de Comunicaciones del presidente Nixon, en el sentido de que el gobierno de Allende "no duraría mucho", signifique que el gobierno norteamericano, espera que sus sanciones y presiones estimulen en forma suficiente un clima de tensión política interna, provocando un golpe de estado militar, manteniendo a la vez el postulado de ley y orden, y crear de nuevo el statu quo anterior.

Por otra parte, los representantes más liberales de la familia Rockefeller como Rodman C. Rockefeller. miembro de la IBEC, dijo en reciente reunión del CRE (resoluciones que fueron extraídas y publicadas por el Nacla's Latin America and Empire Report, noviembre de 1971), que: "no es insatisfactorio realizar negocios con los marxistas, una vez que las condiciones básicas para la importación y exportación han quedado establecidas". Debe señalarse que otro miembro del grupo Rockefeller, William Butler del Chase Manhattan Bank, en una discusión acerca del boicot económico dirigido contra Chile, dijo enfáticamente que: "Chile vendrá muy pronto a ser un proveedor secundario de cobre". Nosotros interpretamos lo anterior de la manera siguiente: ellos tienen planeado suprimir a Chile de los principales mercados internacionales del cobre. Las estrategias relativamente contrastantes seguidas por Rodman Rockefeller. por un lado, y por el otro las elegidas por la ITT, representan tan sólo diferencias en las formas de intervenir en los asuntos internos de Chile. No es difícil, por ejemplo, concebir una estrategia de sobrevivencia planeada a largo plazo en las mentes de gañanes como Rodman Rockefeller, y los más importantes portavoces del "multinacionalismo". Ellos reconocen que el gobierno de la Unidad Popular, sólo parcialmente ha alterado las relaciones de propiedad capitalista, pero dejando intacto su correspondiente sistema de mercado. Nuevas relaciones pueden ser obtenidas con fuerzas políticas que vayan apareciendo en el mundo. A menos de que Allende vaya más allá de la nacionalización del cobre, los bancos, las industrias selectas, el "área privada", y el "área mixta", puede continuar la acumulación de capital, y atraer a largo plazo nuevas inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras. En este caso, las multinacionales continuarían consolidando su poder, en concierto con la burguesía chilena, en las áreas más modernas de la economía. Esto no significa que los dos extremos de las alternativas políticas, una representada por la "línea suave" elegida por la IBEC y algunas otras multinacionales, no sean mutuamente complementarias. Los ejecutivos de corporaciones, pertenecen todos al mismo grupo; por lo consiguiente, dirimen sus diferencias "como caballeros".

En qué medida las multinacionales logren sus propósitos y los Estados Unidos preserven su hegemonía sobre Chile, dependerá del grado de las presiones que con fines de intervención los Estados Unidos vayan utilizando alrededor de las condiciones que se vayan presentando, así como de las acciones y movilizaciones que el pueblo chileno sea capaz de realizar conjuntamente con sus partidos políticos, y por último de la resistencia organizada que los elementos antimperialistas sean capaces de emprender en todo el mundo.

Traducción: Salvador Hernández y Francisco González Ayerdi.


NIXON, SOCIO DEL SINDICATO DEL CRIMEN

RICHARD Nixon fue reelegido presidente de los Estados Unidos con un resultado que señala un record en la historia electoral de su país. La elección realizada en una fecha en que los compromisos suscritos por los norteamericanos en París aseguraban para ocho días antes el cese del fuego en Vietnam, marcó —por el contrario— una intensificación de la guerra en el sudeste asiático y mostró claramente hasta qué punto es impermeable la gran masa de electores de Estados Unidos al sangriento conflicto, en el que ya han muerto más de cincuenta mil jóvenes norteamericanos y una cantidad muy superior ha quedado imposibilitada físicamente.

Pero no solamente frente al atropello a las declaraciones de paz y a las expresiones de pretendida fe democrática ha habido esta extraña reacción norteamericana. Tampoco los electores fueron impresionados por los escándalos y corrupción que rodean a la Administración Nixon y en la influencia que juegan y seguirán jugando en los próximos cuatro años grandes corporaciones multinacionales como Boeing, ITT, Anaconda y Kennecott, y ese otro conglomerado norteamericano, decisivo en las altas esferas de gobierno, conocido como Sindicato del Crimen y cuyos ingresos anuales se estiman en veinte billones de dólares.

Los antecedentes sobre las conexiones de la Administración Nixon con el Sindicato del Crimen que PF entrega a continuación, fueron recogidos y divulgados por la prestigiosa revista NACLA'S LATIN AMERICAN & EMPIRE REPORT, en su edición de octubre último.

El crimen organizado es una forma peculiar del sistema capitalista, el cual es utilizado frecuentemente por Wall Street. Los grandes financistas norteamericanos necesitan de discretos conductos para obtener ventajas en los círculos de gobierno. Para esto utilizan un complicado sistema de relaciones a través de una serie de intermediarios que operan en la esfera gris que va entre la legitimidad y la clandestinidad.

El crimen es una verdadera industria en Estados Unidos y tiene sus propias formas de desarrollo. Cada año cientos de millones de dólares se acumulan como beneficio de operaciones ilegales, tráfico de narcóticos, valores y bienes robados, etc. Pero así también cada año, obedeciendo a una inexorable ley capitalista, estos fondos deben ser invertidos para asegurar su expansión. Ocurre así que una de las necesidades más urgentes de hoy del crimen organizado en Estados Unidos es el buen funcionamiento del alambicado sistema de empresas, sociedades y personas, a través del cual pueden circular enormes sumas de dinero ilegal hacia procesos legales de explotación. Por ejemplo, el continuo crecimiento del crimen organizado cuenta con una estructura bancaria en la cual se "limpia" el dinero ilegal, creando —a la vez— sociedades en las cuales estos dólares pueden ser invertidos provechosamente.

El origen del actual poderío financiero del crimen organizado, se remonta a los días de la prohibición de los años 30. Mientras la clase trabajadora norteamericana era duramente golpeada por la depresión, la clase alta disfrutaba alegremente la excitación del consumo clandestino de alcohol, cansándose de bailar el charleston. A este período se le ha llamado la etapa de gestación del crimen organizado. Los gangsters que tenían dinero en efectivo y que no lo habían puesto en bancos ni invertido en artículos de mercado, se encontraron de pronto con una gran cantidad de capital líquido en sus manos. Así lograron formar una "caja" de 27 millones de dólares, la cual sirvió de base para nuevas actividades delictivas, cuando la prohibición llegó a su término.

El Sindicato del Crimen comenzó a expandirse rápidamente a partir de entonces y conquistó nuevas regiones del país, como California, Florida y Texas, acaparando compañías pequeñas, bienes raíces, etc. Esta expansión se orientó hacia esferas altamente productivas como el juego, la prostitución y el tráfico de drogas y en el área "limpia" buscó sectores no monopolizados de la economía. Esta es precisamente la época en que se produce la fusión entre los gangsters, comerciantes y políticos deseosos de dinero en efectivo. Durante los últimos 30 o 40 años, el crimen organizado fue capaz de formar un entrelazamiento orgánico con grupos de capitalistas regionales. La mayor parte de estos grupos en que el crimen se confunde con las finanzas, están basados en la explotación de industrias y servicios, tales como restaurantes y turismo. Las principales bases económicas del crimen organizado, radicaron originalmente en los centros de juego del Medio Oeste y del Sur. incrementándose más tarde en California. Florida y la zona Suroeste de Estados Unidos. En esta área se producen los contactos entre el Sindicato del Crimen y políticos ambiciosos que requerían fondos adicionales para sus campañas.

NIXON HACE SU CONEXIÓN CON EL CRIMEN

El hombre que orquestó la transformación del crimen organizado en un verdadero conglomerado nacional, es Meyer Lansky, presidente del Sindicato del Crimen. La extensión del poder de Lansky ha sido relativamente bien estudiada en Estados Unidos. Pero lo que no se ha divulgado suficientemente es la relación de Lansky y de sus socios con quienes sostienen la carrera política de Richard M. Nixon.

Nixon y el crimen organizado convergieron públicamente por primera vez durante la campaña anticomunista de Nixon en 1946. El presidente de esta campaña de la juventud de Nixon en California, fue Murry Chotiner. Este es un abogado que se especializó en la defensa de clientes que le proporciona el Sindicato del Crimen. En efecto, en su actividad profesional registra no menos de 267 casos de defensa de este tipo. Uno de los mayores éxitos de Chotiner se produjo en 1956, en el caso de Marco Reginelli, identificado por la policía de Filadelfia como el jefe del Sindicato del Crimen en el área sur de Jersey-Filadelfia.

En 1955 se dictó una orden de deportación en contra de Reginelli, pero de algún modo éste ubicó a Chotiner en Los Angeles y le nidio que lo defendiera. Murray Chotiner, íntimo de Nixon. consultó entonces con el Ministro de Justicia subrogante (ahora Secretario de Estado) William P. Rogers, e hizo las gestiones para obtener la anulación de la orden que expulsaba a Reginelli de los Estados Unidos. Resultó obvio que Reginelli había actuado correctamente al buscar la ayuda del abogado Chotiner a pesar de que el gangsters tenía otros tres abogados trabajando para él al mismo tiempo. A partir de entonces, el Sindicato del Crimen envió clientes desde diversos lugares al hábil abogado Chotiner. Veintiséis años más tarde, Murray Chotiner aún desempeña un importante papel en el aparato político de Nixon, aun cuando lo hace en forma muy discreta, lejos de la visión pública.

En la expansión de sus operaciones hacia nuevas regiones de los Estados Unidos, el Sindicato del Crimen encontró abundancia de políticos con grandes aspiraciones, pero desfinanciados para llevarlas a cabo. Muchos de ellos pasaron a engrosar las nóminas de egresos del crimen organizado, a cambio de protección para las actividades ilegales del Sindicato. El propio Nixon en 1940 era fiscal en Whittier. California, y formuló cargos de homicidios en contra de un dirigente local del Sindicato del Crimen, Bugssy Siegal. Pero bruscamente los antecedentes desaparecieron y los cargos del fiscal se anularon. Más tarde, se reveló que Nixon había recibido de Siegal una contribución para su campaña de 30 mil dólares. Años más tarde otro "capo" del Sindicato del Crimen en California. Mickey Cohen, se jactó que él había contribuido a las campañas políticas de Nixon con varios miles de dólares.

LAS VEGAS Y EL LICOR

La misma relación del crimen organizado con los políticos y el alcohol en California se dio en Nevada con la construcción de hoteles, casinos y empresas de bienes raíces. Uno de los contratistas favoritos de la organización criminal —que levantó los casinos de Las Vegas— fue Del Webb, uno de los amigos más íntimos de J. Edgard Hoover, el recientemente fallecido jefe del FBI. Otro amigo de Hoover fue Lewis Rosenstiel, en un tiempo embotellador, quien, después de la prohibición, se convirtió en un industrial del ramo licorero, con su incorporación a las Destilerías Shenley. Manteniendo estrecho contacto con numerosos cerveceros, Rosenstiel convirtió a la Shenley en una de las mayores compañías licoreras norteamericanas. En los años posteriores, Thomas Dewey, que fue una vez gobernador de Nueva York y candidato presidencial republicano, y Louis Nichols, asistente de Hoover y asesor de Nixon en problemas jurídicos, estuvieron incluidos en la nómina de pagos de la Shenley. En 1965, Rosenstiel mostró su gratitud contribuyendo con un millón de dólares para el financiamiento de la Fundación J. Edgar Hoover. Todos estos contactos con figuras de la política nacional le eran necesarios al Sindicato del Crimen para realizar su "Operación Limpieza". Pero también la organización cultivó contactos estatales y locales. Esto fue particularmente notable en Las Vegas, donde los oficiales de la policía local debían extender certificados de conducta al personal que operaba en hoteles y los casinos. Aquí el Sindicato tuvo especial éxito: Cliff Jones, asistente del gobernador de Nevada, se convirtió en socio y en una figura dentro del Sindicato del Crimen.

La construcción de un imperio en Las Vegas fue uno de los mayores éxitos del crimen organizado. En los últimos años de la década del 40, y en los comienzos de la del 50, un hotel tras otro fueron construidos y las utilidades de los casinos se multiplicaron día a día. Las crecientes utilidades de los hoteles y el juego aceleraron la necesidad de crear una corporación que tuviera una fachada legal para facilitar la circulación del dinero. Las Vegas también fue el punto de reunión para concretar una relación más íntima entre los dirigentes d-e la Unión de Camioneros y el Sindicato del Crimen. En 1960, más de cincuenta millones de dólares de los fondos sociales de los camioneros fueron invertidos en hoteles y casinos controlados por el Sindicato del Crimen.

EL "BOOM" DE FLORIDA

Pero lo más importante de todo fue que Las Vegas proveyó el dinero en efectivo para la expansión internacional del crimen organizado, durante las décadas de 1950 y 1960. Este poder económico adicional favoreció también la penetración extranjera del gobierno y del aparato político de los Estados Unidos. Se trató del mayor desarrollo dentro del "boom" de postguerra del crimen organizado; los beneficios de los días de la prohibición no son nada comparados con lo que se hizo en las décadas mencionadas.

El sur de Florida se convirtió virtualmente en el cuartel general del crimen organizado y fue la sede de todas sus operaciones internacionales. Meyer Lansky, uno de los primeros en partir hacia el mercado de Florida, inició sus operaciones a comienzos de la década del 40, fundando la empresa Colonial Inn. De allí controló todo el juego ilegal a través del Condado de Dade.

Florida. Al mismo tiempo comenzó a comprar tierras alrededor de la bella carretera costera A-l-A. Toda el área fue conocida luego como Lanskyville y aún tiene ese nombre. Los hoteles y las residenciales que hasta hoy se alinean en los caminos que conducen a Miami, fueron casi todos construidos con fondos generados por las utilidades de los días de la prohibición.

Florida sigue siendo un punto crucial. Convertida en un real estado de propiedad del Sindicato del Crimen, probablemente es en Florida donde se encuentran montadas sus más importantes industrias y es un refugio perfecto para el dinero del Sindicato y para los sórdidos intereses que desde allí controlan corporaciones y trusts.

La proximidad de Florida al mar Caribe resulta ideal para transferir las utilidades de las operaciones de ultramar al complejo bancario del sindicato que opera en el área de Miami. Por otra parte, el turismo en Florida es otro campo que reporta enormes beneficios. De acuerdo a un informe de la oficina del Sheriff del Condado de Dade, el Sindicato tiene 87 corporaciones en operación y controla 45 hoteles y cabarets. Los beneficios derivados de las apuestas, loterías, prostitución y abortos clandestinos, fueron de más de 50 millones de dólares en un año. Esta estructura ha sido protegida en los últimos cuarenta años por una de las policías locales más corrompidas de todos los Estados Unidos. El Sindicato ha comprado sucesivamente a todos los gobernadores de Florida a través de generosas contribuciones.

EL CRIMEN ORGANIZADO VIAJA A CUBA

La primera más grande operación internacional realizada por el Sindicato del Crimen tuvo como base a Cuba. Este caso muestra mejor que ningún otro la gran influencia que ese grupo de intereses económicos adquirió' en la política exterior de los Estados Unidos. Aquí se puede ver muy claramente la convergencia de los intereses del crimen organizado, la CIA y los negocios para hacer de Cuba prácticamente una colonia norteamericana. Richard Nixon también mostró especial interés en Cuba. Como Vicepresidente en 1959, fue uno de los ideólogos de la invasión de Bahía Cochinos, que más tarde se concretó bajo la Administración Kennedy.

Ya antes, en 1937, Lansky abrió operaciones en Cuba: un casino en el Hotel Nacional. Ese mismo año, obtuvo un crédito del National City Bank de Nueva York para el hipódromo de La Habana. Pero ninguna otra inversión mayor fue hecha posteriormente; Cuba se mantuvo como una promisoria reserva en el futuro del crimen organizado. Lansky tuvo la visión de comprender que Cuba podría convertirse en una base perfecta para las operaciones del Sindicato del Crimen. Era un país pobre y subdesarrollado, sus políticos necesitaban dinero extra, Batista en particular resultaba el hombre ideal para entrar en alianza con el Sindicato. Cuba tenía también una infraestructura económica favorable a la penetración del capital norteamericano, lo que había empezado a principios del siglo. E! control del principal producto del país, el azúcar, estaba en manos en su mayor parte de compañías norteamericanas. Las corporaciones de Estados Unidos controlaban los teléfonos y la electricidad. Por otra parte, se estaba convirtiendo en un sitio ideal para el turismo norteamericano y todo aquello convertía a Cuba en un eventual "santuario" legal, fuera de la jurisdicción norteamericana.

LA CARRERA DIPLOMÁTICA DE LANSKY

La relación de Lansky con Batista se fundió cuando el Presidente Roosevelt lo eligió como intermediario norteamericano para convencer al dictador cubano que no debía participar en la elección de 1944. los métodos dictatoriales de Batista eran bien conocidos en los Estados Unidos y el país no podía arriesgar que se produjera una rebelión en la isla a esta altura de la II Guerra Mundial. Lansky cumplió con éxito su misión y Grau San Martín fue elegido presidente de Cuba. Batista se retiró temporalmente a Daytona Beach, en Florida.

En 1947, los tiempos habían cambiado y Cuba volvió a asumir un importante rol en el esquema internacional del crimen organizado. Lucky Luciano, que quería volver a los Estados Unidos, había dejado Italia (donde había sido deportado años antes) y se instaló en una lujosa suite en La Habana. El "boom" de la postguerra y el dinero que surgía a borbotones de Las Vegas mostraba claro que había llegado el tiempo de construir otro imperio en Cuba.

El primer paso importante fue asegurar el retorno de Batista. Había habido elecciones otra vez en 1948 y Carlos Prío Socarrás había ganado. Lansky voló a Cuba para hablar con el nuevo Presidente de la República y discutir las posibilidades del regreso de Batista. Prío, finalmente, aceptó el retorno del ex dictador con la condición de que no se inmiscuyera en política hasta el término de su mandato. Los dos hombres estrecharon sus manos y Lansky voló a depositar 250 mil dólares en un banco suizo en una cuenta para el presidente cubano.

Pero Batista estaba impaciente. El 19 de marzo de 1952 dio un golpe de Estado y derribó al gobierno. Lansky y Batista no habían perdido el tiempo entretanto, ya que habían organizado numerosos negocios. Hacia mediados de 1950, en La Habana comenzaron a construirse numerosos hoteles para el Sindicato del Crimen. Muchos de los lugartenientes de Lansky ya estaban trabajando en la capital cubana, incluyendo a Cliff Jones, el ex asistente del gobernador de Nevada. De su propio peculio Lansky construyó el Hotel Riviera, a un costo de 14 millones de dólares. De acuerdo con sus documentos oficiales, Lansky era allí "jefe de cocina".

BATISTA-LANSKY Y CIA., FINANCISTAS DE LA INVASIÓN

En el Año Nuevo de 1958, la partida terminó. En el Campo Militar de Columbia, en La Habana, donde en un mapa electrónico se marcaban las posiciones de las tropas del Ejército Rebelde y las que aún mantenía Batista, todas las luces se apagaron. A las 2.30 de la madrugada, Batista llegó al aeropuerto y rápidamente abordó un avión que lo llevó a su refugio provisional en la República Dominicana. Lansky, también en Cuba esa memorable noche, voló en otro avión a través del Caribe hacia su base familiar en Florida. Sin embargo, aun el gángster no había capitulado.

Un número considerable de gente de Lansky participó en la contrarrevolucionaria invasión de Bahía Cochinos. John Roselli, una figura notoria del Sindicato del Crimen, fue contratado por la CIA para encontrar a alguien que asesinara al Primer Ministro cubano. Comandante Fidel Castro, la noche antes de la invasión. El plan falló pero Roselli renovó sus esfuerzos varias veces en los años siguientes. Joe Rivers. otro hombre de confianza de Lansky, estuvo esperando en Las Bahamas en la víspera de la invasión para volver a la isla y restablecer las operaciones de su patrón. La orden no llegó nunca y Rivers retornó a Florida.

Otra persona asociada con el movimiento contrarrevolucionario cubano es Bebe Rebozo, un ciudadano norteamericano con mucha parentela cubana, probablemente el amigo más íntimo de Nixon. Bebe es descrito como "la única persona en quien Nixon realmente confía". Algunos meses antes de la invasión, Bebe y su amigo Burke Hedges, que fue embajador cubano en Brasil durante el gobierno de Batista, compraron una pequeña compañía en Miami llamada Washrite Inc. El detalle de las operaciones de esta compañía no se conoce. Pero fue disuelta inmediatamente después de la invasión y Hedges se fue a Puerto Rico. Es posible que la corporación fuese usada como conducto de los fondos para la invasión entregados por la CIA.

Este no es el único ejemplo del contacto de Rebozo con los miembros de la comunidad "gusana". En 1969 abrió una gran tienda, el "Centro Comercial Cubano" para atender a la población cubana en Miami. El financiamiento del Centro vino de la U.S. Small Business Administration y del Rockefeller Equitable Trust Company.

Se garantizó a los comerciantes un contrato de negocios por 25 años y ellos fueron seleccionados por Eduardo Buttari, que en 1968 encabezó un movimiento cubano de apoyo a Nixon. Buttari eligió a muchos veteranos de la invasión de Bahía Cochinos, para construir el Centro Comercial, Rebozo contrató a la Polizzi Construction Company, de propiedad de Al Polizzi, un socio de Lansky que se instaló en Florida cuando aquel abrió en ese estado las operaciones del Sindicato del Crimen. El influjo de los "gusanos" en Miami siguió a la derrota de los contrarrevolucionarios, cuando éstos últimos vinieron a reforzar el crimen organizado. Muchos de los exilados cubanos fueron integrados a las bandas y a los negocios de prostitución, pero su mayor eficacia la demostraron en el tráfico de narcóticos. Santo Trafficante Jr,, el zar de los narcóticos, reclutó a muchos "gusanos" para su organización. Con su ayuda, la droga que llega a Estados Unidos viene desde Marsella, Francia, vía Paraguay hasta Miami. Esa es la llamada "conexión latinoamericana" que fue desbaratada hace poco por la policía francesa.

OTROS AMIGOS DE NIXON

La pérdida de Cuba, si bien fue un golee muy importante para el crimen organizado, le sirvió para orientar su expansión hacia nuevas empresas, en nuevos territorios. La base fundamental fue otra vez el Caribe, con una meta bien determinada: la isla Gran Bahama. En 1955, Wallace Groves —un "hombre de negocios" canadiense que había cumplido prisión en EE.UU. por fraude—, llegó con 378 mil dólares para comprar la mitad de la isla de Gran Bahama. Uno de los socios de Groves fue Frank Mackle, también amigo de Nixon. Mackle acompañó posteriormente a Groves en 1960 en la formación de otra compañía, la General Development Corporation. Tal vez el más importante factor fue la presencia en la compañía de Max Orovitz y Trigger Mike Coppola, dos íntimos de Lansky. Orovitz resultó culpable, en octubre de 1968, de repetidas violaciones a las leyes tributarias en una investigación realizada por Robert Morghentau, fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York. Inmediatamente después de su elección en ese año, el Presidente Nixon removió a Morghentau de su cargo.

En 1966, Groves convino una venturosa alianza con la Mary Carter Paint Co., para operar un casino cerca de la Isla del Paraíso. En esta compañía figuraba como gran accionista Tom Dewey, quien acompañó a Nixon como candidato a vicepresidente en la cocción de 1952: Richard Pistell, otro de los mayores accionistas, quien contribuyó con 17.500 dólares para la campaña de 1968; y el presidente de la compañía, James Crosby. Este último y Donald Nixon, hermano del presidente norteamericano, fueron puestos de testigos por Bebe Rebozo cuando el FBI, investigando el banco de Key Biscayne. descubrió un fraudulento traspaso de 300 mil dólares correspondientes a un paquete de acciones IBM que había sido robado y que no figuraba en el activo. Bebe no dijo por qué estos dos hombres sabían tanto del paquete de acciones IBM.

El hombre que tuvo a su cargo la seguridad de Nixon en el curso de la campaña de 1968, James Golden, fue también un empleado de la Mary Carter Co. Golden es amigo personal de Nixon desde hace mucho tiempo.

Ha sido el jefe de su seguridad en los viajes que hizo el Presidente Nixon a Asia, América latina y la URSS.

En 1967, Richard Nixon fue invitado de honor a la apertura del hotel y casino de la Isla del paraíso. Inmediatamente después, la Mary Carter Co. cambió su nombre al de Resorts International, consiguiendo de inmediato un crédito de 5.5 millones de dólares del Chase Manhattan Bank.

Hemos mencionado el banco de Key Biscayne. para comprender lo que él significa, hay que recordar que es de propiedad de Bobo Rebozo y también que su cliente favorito, un hombre que tuvo por mucho tiempo la Cuenta de Ahorro Nº 1, se llama Richard M. Nixon. Uno de sus directores es Robert Abplanalp millonario amigo del Presidente Nixon, propietario de una de las islas Bahamas, la cual Nixon usa a menudo como refugio. Otro director es Frank B. Rackley, quien fue el presidente de la Jessep Steel Company, uno de los mayores subcontratistas que proveen el acero que se usa en los proyectos espaciales, y amigo personal del Presidente de EE.UU.

Cuando Rebozo buscó créditos dando en prenda algunas de sus acciones del banco, no acudió a los bancos de Florida con los que había negociado por mucho tiempo, sino que a tres de los mayores bancos del norte: Irvirg Trust. Continental Illinois National y Manufacturers Hanover. Los ejecutivos de dichos bancos mantienen todavía estrechas relaciones con Nixon. Irving Trust fue cliente del estudio de abogados de Nixon y el presidente del directorio, George A. Murphy, es un amigo intimo de Nixon. El presidente de Manufacturers Hanover es Gabriel Hauge, otro amigo íntimo de Nixon. Una de las figuras claves del Continental Illinois era David Kennedy, quien fue después Secretario del Tesoro de la Administración Nixon.

Un antiguo ejecutivo del banco de Key Biscayne recuerda que Nixon mantenía allí varias cuentas y que también pidió varios préstamos a corto plazo antes de su elección. Los préstamos fueron tramitados personalmente por Rebozo y el ejecutivo dijo que todo ello era de cuatro números, si bien uno de ellos una vez alcanzó a los cinco números, incluyendo préstamos a corto plazo del banco.

ASOMBROSA ALZA DE LOS VALORES DE TIERRAS

Las actividades de Nixon vuelven a tomar auge en una fructífera compañía de propiedades, la Major Realty Co., de Florida, en la que tenían inversiones el senador George Smathers, Max Orovitz y Ben Siegelbaum. Este último, al igual que los otros, tiene ligazones bastante intimas con Lansky. En 1962. Nixon, que operaba con la Major Realty, empezó a comprar acciones de otra compañía de desarrollo de bienes inmuebles de Florida, la Fisher's Island Inc. En los siguientes sois años, Nixon compró 185.891 acciones de la compañía a un dólar cada una, precio que nunca ha vanado, con la sola excepción que ahora anotamos: Después de su elección en 1968. Nixon decidió vender sus acciones; el precio que pidió fue de tres dólares por acción.

Después del acostumbrado regateo, la sociedad anónima convino un precio de dos dólares por acción, pero el problema era dónde encontrar el dinero en efectivo para realizar el pago. En ese preciso momento, la Major Realty anunció una operación conjunta con un grupo denominado Condev para adquirir tierras en la región de Orando, al mismo tiempo que Condev adquiría la Fisher's Island Inc., como parte de un plan de desarrollo. La persona que presentó la propuesta de Condev a Fisher's Island fue William Rebozo, sobrino de Bebe. Condev procedió a depositar 350 mil dólares para Fisher's Island a cambio de una opción para adquirir sus tierras.

Desafortunadamente para Condev el trato fracasó y el depósito fue decomisado.

Afortunadamente para Richard Nixon, sin embargo, el depósito decomisado casi igualó los 371 mil 782 dólares que Fisher's Island Inc. necesitaba para pagar a Nixon por sus acciones.

La revista "Newsday" comentó esta negociación con extraordinaria discreción: "Puesto que Fisher's Island Inc. nunca tuvo mucho dinero en su cuenta bancaria, la repentina decisión de Condev de depositar o adelantar 350 mil dólares y la intervención oportuna de Major Realty en el asunto, en el preciso momento en que la sociedad decidía pagar al presidente dos dólares por acción, fue muy decisiva".

¿compraría ud. cualquier cosa a este hombre?

Lo significativo en estos hechos que hemos relatado no son los detalles específicos de cada negociación, sino mas bien las formas y el tipo de asociación, pago de dinero y protección política que sugieren o implican. Estos son en realidad unos pocos ejemplos de las conexiones que existen entre íntimos amigos de Richard Nixon y el Sindicato del Crimen, para no mencionar la red que une al crimen organizado con los negocios "lícitos". El hecho que surge evidente es que el actual Presidente de los Estados unidos, recién reelegido para un nuevo período, está virtualmente rodeado por personas que, a su vez, se encuentran estrechamente vinculadas con el Sindicato del Crimen.

Mientras la gente pobre en los Estados Unidos puede sufrir detención preventiva durante meses, y aun durante años, a los amigos de Richard Nixon sorprendidos en negociaciones por cientos de miles de dólares en valores robados, ni siquiera se les arresta. Mientras el Presidente Nixon establece comisiones para investigar el problema del tráfico de narcóticos, él mismo depende financiera y políticamente de la gente que hace negocios comerciando con drogas por valores multimillonarios, trágico negocio que tiene un alto costo para la juventud norteamericana.

Mientras Julie y Pat Nixon —la hija y la mujer de Nixon—, dicen que están dispuestas a morir por "la libertad de los sudvietnamitas", la más grande fábrica de heroína de toda el Asia Suroriental funciona en una fábrica de Pepsicola. Esta fábrica fue establecida hace algunos años gracias a las gestiones del abogado Richard Nixon, representante de la Pepsicola. A pesar del hecho notorio que esa planta nunca ha embotellado una sola Pepsicola, ha recibido cuantiosos fondos de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID). Y el hombre que controla o maneja la mayor red del tráfico de heroína, el Mariscal Cao Ky. cuenta con el total apoyo de la asistencia militar y económica de los Estados Unidos. Vale la pena anotar que entre los actuales ejecutivos de la Pepsicola International, figura un chileno. Agustín Edwards Eastman, dueño de la poderosa cadena de periódicos "El Mercurio", que en Chile sostiene activa campaña contra el gobierno popular del Presidente Allende.


Notas:

1. John Pollock y David Elsenhower, "The New Cold War in Latin America: The U.S. Press and Chile" en Dale L. Johnson (Ed.). Chile: Towards The Socialist Transformation (New York: Doubleday Anchor, 1972)


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02