Expediente negro de Lo Hermida

DOCUMENTOS
Suplemento de la edición Nº 165 de PUNTO FINAL
Martes 29 de agosto de 1972.
Santiago - Chile

EXPEDIENTE NEGRO DE LO HERMIDA

"Hoy aquí con nosotros, por fin, vencen las víctimas de la población José María Caro, caídas por pedir condiciones de vida dignas. Hoy aquí con nosotros vencen los muertos de El Salvador y Puerto Montt, cuya tragedia atestigua por qué y para qué hemos llegado al Poder".

Discurso pronunciado por Salvador Allende, 5 de noviembre de 1970, en el Estadio Nacional.

RENÉ Fernando Saravia Arévalo, la victima de las balas policiales en Lo Hermida, era el mayor de doce hijos. Su padre, Bonifacio Saravia Castro, es mediero agrícola en el fundo "Butalón", de Carahue.

René Saravia se trasladó a Santiago en busca de mejor "porvenir". Tenia 22 años. Se desempeñaba como obrero en la firma constructora "Fernando Jara". El día que cayó asesinado por las balas de los efectivos policiales se dirigía a las faenas ubicadas entre La Florida y Macul, a una hora y media de camino desde la "vivienda" que habitaba en el campamento "Asalto al Cuartel Moncada". El obrero Saravia se aprestaba a casarse en septiembre de este año. En su bolsillo llevaba la paga del mes para hacer algunas compras esa tarde.

El día 9 de agosto quedó presentada la querella por homicidio ante el Octavo Juzgado del Crimen de Santiago, contra los jefes máximos —hoy suspendidos— del Servicio de Investigaciones, Eduardo Paredes, Director, y Carlos Toro, Subdirector. El querellante es el padre del poblador asesinada, Bonifacio Saravia Castro, y la demanda está patrocinada por el abogado Pedro Henríquez Barra, quien conjuntamente con el abogado Samuel Fernández asumen por la parte acusadora. Sustancia el sumario el Juez Rivas, titular del Octavo Juzgado.

PF conversó con el abogado Samuel Fernández, con el fin de obtener mayores detalles acerca de la diligencia judicial. Fernández, además, es uno de los abogados defensores de los detenidos en el proceso que se sigue contra el llamado E.L.N.

La querella busca configurar el delito de homicidio simple y sindica como responsables de autoría intelectual de los hechos a los jefes policiales mencionados anteriormente. Pretende, ya en el curso de la investigación que proceda, dilucidar algunos detalles de importancia para demostrar culpabilidades. Una de estas diligencias deberá aclarar si hubo o no orden judicial para el operativo de las fuerzas policiales combinadas y determinar el exacto contenido de ella. Las primeras versiones oficiales, provenientes de Investigaciones, pretendían justificar la represión con la supuesta existencia de un procedimiento policial para detener a una persona requerida por el Ministro sumariante, José Iturrieta, encargado de un proceso por infracción a la Ley de Seguridad Interior del Estado. Dicha orden habría estado destinada a detener a Héctor Prieto Cayupil, domicilia do en el mismo campamento. La investigación deberá entonces establecer, también, en qué lugar, fecha y hora fue aprehendido Prieto Cayupil. Según los demandantes, éste fue detenido por tres detectives de Investigaciones el día jueves 3 (dos días antes) y a mucha distancia del sitio de los hechos. Con respecto a la pretendida orden judicial existen dos posibilidades: una, la muy conocida orden amplia y en blanco que otorga "licencia para todo", procedimiento usado a discreción en las acciones represivas bajo los gobiernos anteriores; la otra, una orden corriente, con especificación de la acción policial, nombre, domicilio o lugar, etc.

De establecerse, además, la presencia física de dichos funcionarios en el lugar de los hechos, la responsabilidad adquiere otras características y la penalidad es distinta. Por otra parte, según declaraciones atribuidas al Ministro Iturrieta, aparecidas en algunos medios de prensa, la orden aducida por Investigaciones no existiría.

De los antecedentes expuestos fluye la importancia de la querella planteada por el padre de Rene Saravia, independientemente de estar sometida a los vericuetos y acápites de la ley vigente. Entre estos obstáculos hay que resaltar un hecho que resulta parado jal: las diligencias que se desprenden del proceso están encargadas, hasta ahora, a Carabineros, fuerza policial que aparece directamente comprometida en la represión que derivó en la muerte del obrero Rene Saravia.

Habrá que estar atentos al curso que siga esta querella y a las investigaciones que de ella se deducen.


UNA DECLARACIÓN REVELADORA

Eduardo Paredes confiesa ("Chile Hoy" Nº 10): "Esa tarde me fui con Carlos Toro donde Hernán del Canto para proponerle que durante la semana se elaborara un documento de gobierno acerca de la política a seguir frente a estas poblaciones declaradas "territorios libres". Luego nos reunimos con Alfredo Joignant, Daniel Vergara y Jaime Suárez. Les explicamos por qué considerábamos que debíamos ir a la población: 1) para detener a un personaje del ELN, que se encontraba refugiado allí, según informaciones; 2) para practicar un allanamiento en casa de Prieto Cayupil y encontrar los medicamentos y cualquier huella, y 3) para hacer una redada de rutina, como se hace cada semana, en los distintos sectores de Santiago. Hablamos con todos ellos y decidimos en conjunto que debe hacerse un allanamiento con un fuerte contingente policial para evitar un enfrentamiento".

... "Quiero insistir en que fue un error técnico haber ido ese día y no haber esperado una semana más".


LA ENTREVISTA CON ALLENDE

El domingo 6 de agosto, el Presidente Allende invitó a La Moneda a los dirigentes de los pobladores de Lo Hermida. Se reunieron en una sala que habitualmente se ocupa en las sesiones del Gabinete. El Presidente Allende estaba acompañado por el Ministro de la Vivienda, Luis Matte Valdés, el Intendente de Santiago, Alfredo Joignant, y el abogado Arsenio Poupin. Este último, que se desempeñaba como interventor del diario "Clarín", había sido ya designado Director de Investigaciones en reemplazo de Eduardo Paredes, lo que el propio Allende comunicó más tarde a los dirigentes de pobladores.

El primero en hablar fue Osvaldo Romo, jefe del campamento que esa madrugada había sido asaltado por la policía. Romo hizo un relato de lo ocurrido. Posteriormente, habló Allende que hizo una prolongada exposición sobre los problemas que confronta el proceso chileno. Señaló que en Chile se ha dado una situación muy distinta a la de Cuba y otros países, que llegaron al socialismo por otras vías. Reseñó los obstáculos que está oponiendo el imperialismo y aludió también al suceso ocurrido ese mismo día en la planta Las Ventanas de ENAMI (donde varias personas resultaron gravemente lesionadas al explotar dinamita que almacenaban en una casa). Al tocar el Presidente el tema de la policía, se produjo un diálogo con los pobladores respecto al papel que ella debe jugar en un gobierno popular. Hubo alusiones a Stalin e incluso al episodio de Cronstadt en la época de Lenin. Pero también hubo acuerdo entre el Mandatario y los dirigentes en el sentido de que en el caso chileno no se trata de repetir los errores de experiencias socialistas donde, en ocasiones, la policía reprimió al pueblo y a auténticos revolucionarios.

Enseguida los pobladores quisieron leer al Presidente el petitorio elaborado por el comité coordinador de los campamentos de Lo Hermida. Allende repuso que leería él mismo y fue haciéndolo en voz alta, mientras daba a conocer simultáneamente algunas medidas que ya había adoptado. Por ejemplo, la suspensión de los jefes policiales Eduardo Paredes y Carlos Toro, la designación de una comisión investigadora, etc.

Más adelante se produjo un diálogo tenso entre los dirigentes y el Intendente Joignant, cuando éste negó haber encabezado la represión policial contra pobladores que ocuparon la Gobernación de San Bernardo. Joignant dijo que ese día él estaba ocupado con varios problemas, entre ellos la requisición de GASCO, un conflicto en Cristalerías Chile, etc. Pero los dirigentes insistieron, puntualizando horas y situaciones, en que el Intendente había ordenado el desalojo de la Gobernación sin previo diálogo con los pobladores, lo cual habría permitido resolver pacíficamente el problema. El abogado Arsenio Poupin intervino para defender a Joignant, diciendo que tomarse la Gobernación de San Bernardo era un acto muy grave, equivalente a tomarse él palacio de La Moneda. Los dirigentes refutaron irónicamente a Poupin, haciéndole ver lo desproporcionado de su comparación y destacando que hay algunos gobernadores, y otros funcionarios, que distan mucho de representar adecuadamente al Presidente de la República.

El Ministro de la Vivienda, Luis Matte Valdés, intervino más adelante para testimoniar que, en su opinión, en los campamentos existe una buena organización que impide la acción de los delincuentes. Citó la opinión de un jefe de Carabineros quien le informó que en el Campamento "Nueva La Habana" los propios pobladores han extirpado la delincuencia y la venta clandestina de vino.

Volviendo al petitorio de los pobladores de Lo Hermida, el Presidente Allende dijo que estudiaría la cadena nacional de radio que se le pedia para dar a conocer lo ocurrido en el Campamento "Asalto al Cuartel Moncada". También dijo que hablaría con Daniel Vergara. Subsecretario del Interior, para quien los pobladores pedían un "llamado de atención" por sus declaraciones injuriosas. Finalmente la entrevista giró en torno al deseo de los dirigentes de visitar a los detenidos en el cuartel de Investigaciones de Avda. Zañartu, a lo cual Allende accedió. También quedó en claro que no se ocultarían nombres de posibles victimas, heridos o presos. Los dirigentes salieron con la sensación de que la entrevista con Allende había sido fructífera, aún cuando el Presidente no se había comprometido formalmente casi en ningún aspecto del petitorio. Ese documento —que fue entregado a los periodistas a la salida de La Moneda pasada la medianoche del 6 de agosto— es el siguiente:

"PETITORIO PRESENTADO POR EL COMITÉ COORDINADOR DE TODOS LOS CAMPAMENTOS DE "LO HERMIDA", VICTIMAS DEL ASALTO POLICIAL, ENTREGADO AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA HOY, 6 DE AGOSTO DE 1972, POR LOS DIRIGENTES DE LOS POBLADORES EN ENTREVISTA PEDIDA POR EL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, SALVADOR ALLENDE, A LOS POBLADORES PARA CONOCER SU VERSIÓN DE LOS HECHOS COMO CUESTIÓN PREVIA A CUALQUIER DIÁLOGO.

ROGAMOS A TODOS LOS PERIODISTAS QUE, INDEPENDIENTEMENTE DE SU POSICIÓN POLÍTICA, REPUDIAN EL FUSILAMIENTO DE LOS POBLADORES POR LOS GOBIERNOS COMO MÉTODO, DIFUNDIR "IN EXTENSO" ESTE COMUNICADO.

1.—Libertad inmediata de los detenidos incluyendo los de San Bernardo.

2.—Termino de la incomunicación de los heridos.

3.—Conocer la verdad: el número de muertos, heridos, detenidos.

4.—Término de la persecución a dirigentes y pobladores.

5.—Destitución y cárcel de los asesinos, estén donde estén, sean el Ministro del Interior, el Subsecretario del Interior, Ministro en Visita que dio la orden, Director y Subdirector de Investigaciones y Carabineros.

6.—Llamado de atención del Presidente de la República al Subsecretario del Interior por las declaraciones mentirosas, injuriosas y provocadoras. Desmentido público de todas las falsedades y calumnias propaladas por personeros de Gobierno.

7.—Red nacional de la OÍR que difunda una declaración conjunta de los campamentos, en que se establecerá la verdad de los hechos y el desmentido a los diarios "El Mercurio", "La Segunda", "La Prensa", "El Siglo", "Puro Chile" y otros. Esta declaración debe ser leída por un dirigente de los pobladores y el espacio sólo debe referirse a esta lectura.

8.—La Asamblea estima que sus dirigentes deben ir a informar al Gobierno y deben exigir que todo acuerdo y explicación del Gobierno debe ser dada en una gran asamblea de pobladores de "Lo Hermida", a donde el Gobierno debe concurrir a dar las explicaciones.

9.—Pensión de gracia para las viudas o familiares de los muertos, o heridos que queden imposibilitados para ganarse la vida.

10.—Que se forme una comisión investigadora que identifique a los culpables, con participación de los pobladores en la comisión.

11.—Investigación en el SNS para determinar las responsabilidades administrativas por la presencia do ambulancias del SNS, en el allanamiento.

12.—Devolución de todas las especies robadas por Investigaciones y Carabineros. Indemnización por las especies destruidas en el curso de la masacre.

PETITORIO APROBADO, A LAS 21 HORAS DEL 6 DE AGOSTO DE 1972, POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LOS CAMPAMENTOS DE "LO HERMIDA".


DRAMÁTICA ESCENA EN INVESTIGACIONES

Desde La Moneda, los dirigentes fueron al cuartel de Investigaciones en Avda. Zañartu. Los acompañaban el Ministro Luis Matte y el abogado Poupin que esa misma noche asumió la Dirección de Investigaciones. En el cuartel ya se encontraba la diputada Laura Allende, hermana del Presidente de la República, que quería bajar a los calabozos para ver a los detenidos, pero no la dejaban. Tampoco la policía permitía que un médico y un abogado verificaran la situación de los presos. El comisario Miguel Aguirre sostuvo que los detenidos (aproximadamente 170) no se podían ver sin autorización del Ministro de la Corte de Apelaciones, José Iturrieta.

La visita al cuartel de Zañartu duró desde la 1 hasta las 4.30 de la madrugada del lunes 7.

Mientras Laura Allende trataba de ubicar por teléfono al Ministro de la Corte —para lo cual incluso pidió la ayuda de Carabineros—, se entablaba áspero diálogo entre los dirigentes, el nuevo Director de Investigaciones, Arsenio Poupin, y el prefecto Francisco León Preller; estos últimos plantearon condiciones para ver a los detenidos. Finalmente se llegó a un acuerdo. Los 5 dirigentes podrían asistir pero sin hacer preguntas a los detenidos. Así se hizo y los pobladores presos fueron pasando en grupos a una sala donde, además do los dirigentes, estaban Poupin, el Ministro Luis Malte, Laura Allende, el Intendente Alfredo Joignant. Pedro Gastón Pascal Allende y el médico personal del Presidente de la República. A todo esto el Ministro Iturrieta, consultado telefónicamente, autorizó que los detenidos pudieran ser vistos. La diputada Laura Allende hizo numerosas preguntas, muchas de las cuales molestaron visiblemente a Poupin que trataba de hacerla callar. En esas circunstancias, el Presidente Allende llamó por teléfono a Poupin, lo cual aprovecharon los dirigentes para pedirle a Allende que les permitiera dialogar con los detenidos. Plasta ese momento los pobladores presos, rodeados de detectives, se mostraban herméticos. Señalaban que no habían comido en los últimos dos días pero guardaban silencio, mirando elocuentemente a los policías, cuando Laura Allende les preguntaba si habían sufrido maltratos. Finalmente, uno de ellos, Ramón Serrano, rompió el hielo. Mostró en la espalda un feroz hematoma y luego se bajó los pantalones para mostrar los testículos sangrantes por la tortura. Esto hizo que el dirigente Alejandro Villalobos lanzara una exclamación de furor. El policía Francisco León Preller reaccionó diciendo que no aceptaba insultos y que el acuerdo era suspender la entrevista si se producía cualquier hecho de esta naturaleza. Poupin apoyó a León Preller, quien bajo el gobierno de Frei tuvo destacada actuación en la represión y tortura de la izquierda revolucionaria.

Posteriormente los dirigentes pudieron ver a cuatro pobladores heridos a bala que se encontraban presos en el cuartel de Zañartu, uno de ellos con una bala alojada en el hueso de una pierna y los otros con heridas en un hombro, un brazo y una pierna, respectivamente. Se habló con el Ministro de Salud y fueron trasladados a una posta asistencial.

La única nota discordante en la visita a Zañartu fue la presentación de un detenido, jefe del campamento "Manuel Rodríguez", de apellido Espinoza, que dijo haber sido bien tratado por la policía, que había comido y acusó al dirigente Osvaldo Romo de haber incitado a los pobladores del campamento "Asalto al Cuartel Moncada" para resistir a la policía. Posteriormente, se supo que este Espinoza tenía órdenes pendientes de detención por cuatrero.


ALLENDE EN LO HERMIDA

El lunes 7 de agosto, el Presidente Allende acompañado por el Ministro de la Vivienda, Luis Matte, visitó los campamentos de "Lo Hermida". Antes de reunirse con los pobladores, dialogó con los dirigentes. El Presidente llevaba el segundó petitorio que esa mañana habían dejado los pobladores en La Moneda, insistiendo en sus planteamientos originales, entre ellos la cadena de radio. Los pobladores estaban indignados por las versiones tergiversadas de lo sucedido, que seguían entregando algunos diarios, particularmente "El Siglo" y "Puro Chile". Asimismo, los dirigentes se habían enterado con sorpresa que la noche anterior, mientras conversaban con el Presidente Allende en La Moneda, el Ministro del Interior, Jaime Suárez, había utilizado la cadena nacional de radio y TV para entregar la versión policial parcializada de los hechos de "Lo Hermida". Respecto a la prensa de izquierda que estaba atacando a los pobladores, Allende dijo que le resultaba imposible intervenir y puso como ejemplo que el diario del PC "Puro Chile" le había asignado a él "El Huevo de Oro" en dos oportunidades. (Se trata de una sección de este diario en que se ataca a determinadas personas). Tampoco esta vez se comprometió a conceder a los pobladores la cadena radial pero dijo que una decisión se adoptaría a través del Ministro Luis Matte con quien en los días siguientes los pobladores estuvieron negociando el asunto. En esta conversación se quedó, en todo caso, en discutir los problemas de cara a las masas. Luego se dirigieron al lugar donde estaba reunida la asamblea. Hablaron Allende y algunos dirigentes. Estos últimos, de una u otra forma, habían puesto al Presidente Allende en situación de definirse ante los pobladores sobre las peticiones concretas, entre ellas la cadena radial. Sin embargo, y cuando todavía faltaba que hablara el dirigente Alejandro Villalobos, surgió una situación imprevista. El rector de la sede Osorno de la Universidad de Chile, Daniel Moore, miembro del llamado "Partido Comunista Bandera Roja", interrumpió a Allende, lo que motivó que éste agarrara ese pretexto para suspender el diálogo con los pobladores. Posteriormente, sin embargo, recorrió los campamentos impresionándose vivamente por la miseria que allí vio. Estuvo en el lugar donde cayó asesinado el obrero Rene Saravia y visitó la modesta capilla ardiente que se levantó en la población.

La versión completa del diálogo de Allende con los pobladores de Lo Hermida fue publicada en el diario "La Nación" del 9 de agosto. He aquí un trozo:

"Compañeros, les insisto, que quede bien en claro, yo no puedo meter a la cárcel a nadie, ni puedo decretar la libertad de nadie en este país.

Estas son las dificultades de las que les hablaba y por eso lo hacia observar a un compañero, que por la forma que está vestido, me pareció que tenía que comprender con claridad lo que estaba diciendo yo. A un compañero modesto, a un poblador, yo puedo estar horas explicándole, pero a un hombre que tiene la apariencia de tener un nivel educacional más alto, yo tengo la obligación de hacerle escuchar las cosas y que me las conteste, pero con razón, no a gritos.

Compañeros, yo no puedo poner —repito— en libertad a nadie. ¿Qué más quisiera yo, enmaradas, que devolverle la vida al compañero caído?

Yo soy compañero de Uds. Por último soy un hombre que tiene sentimientos. Tengo mujer, tengo hijas, tengo nietos, camaradas. Yo también hable en los funerales de mi padre, me dieron media hora para salir porque estaba preso, compañeros. Eso merece respeto.

Compañeros, ¿qué quisiera yo? Que no hubiera ocurrido lo que ocurrió, camaradas. ¿Qué tengo que hacer? Nombrar una Comisión, además de la justicia a la cual Uds. van a recurrir, además del sumario administrativo, una Comisión en que van a tener representación los pobladores por primera vez en la h:storia y por primera vez en la historia, mientras dure la investigación, han hecho dejación de su cargo por petición mía el Director y el Subdirector de Investigaciones. Por petición mía, camaradas. ¿Cuándo ocurrió esto? Y cuando los pobladores exigieron, algo muy distinto que lo que hicieron con los de José María Caro, con las calles de Santiago, con El Salvador, con Pampa Irigoin. Yo estuve en José María Caro, yo estuve en El Salvador, yo estuve en Pampa Irigoin. Yo llevé al Senado, camaradas, las bombas lacrimógenas lanzadas en El Salvador. Pero también tengo que decirles, no se puede juzgar ni a una institución cualquiera por la actitud de un hombre ni dos, y nadie puede ser juzgado sin ser oído, absolutamente nadie. Ni en la justicia burguesa, ni en la justicia proletaria. Si no procediéramos así, compañeros, se acabarían los derechos que cada uno de Uds. reclama.

Por eso, yo he dictado —voy a dictar para ser más claro apenas termine esta reunión— el decreto a que he hecho referencia. En seguida he aceptado puntos esenciales de Uds.: Investigar si vinieron ambulancias. Sí compañeros tengo que investigar, y lo voy a hacer, me parece muy extraño que hubieran llegado ambulancias del Servicio Nacional de Salud, apenas llegaron aquí las fuerzas policiales y lo voy a investigar. Sí. compañeros, lo voy a investigar. Me lo han sostenido los compañeros dirigentes de Uds.; lo voy a investigar; ¿qué más que han pedido los compañeros que no haya represión? Si compañeros, se los he dicho, pueden estar tranquilos. Por esto estoy aquí yo también con el mismo dolor de Uds., pero como Presidente de Chile dándoles mi palabra que pueden volver al campamento los que se han ido con su familia y que no les va a pasar nada. ¿Qué más me pidieron los compañeros? Que diera pensión para la viuda y también compañeros en el caso que algún compañero quedara inválido. No necesité ser Presidente para comprender eso, porque los proyectos de ley que le dan pensiones a las viudas del carbón llevan la firma del Senador Allende. Lo mismo lo de El Salvador. Con mayor razón ahora que soy Presidente. Me han pedido los compañeros que se indemnice a aquellas familias cuyas pertenencias han sido destruidas o han desaparecido. Serán los propios compañeros de esos campamentos, yo confío en su honradez y en su sentido de dirigentes, los que tendrán que decir efectivamente esta familia tenía tales bienes que se han desaparecido o se han destruido y se les va a indemnizar compañeros. ¿Qué más me han pedido los compañeros? Que use una cadena nacional para exponer los puntos dé vista de los pobladores ¿Qué les dije yo a los compañeros? Voy a estudiar esta petición. Pero también les dije, compañeros si la acepto tenemos que ponernos de acuerdo —no es censura previa— sobre cómo se van a plantear los problemas, porque tampoco es posible que se use una cadena nacional para aseverar cosas que no sean exactas o en las que haya un error de interpretación. No se puede culpar a una institución porque ha habido errores. Nadie podría culpar al Partido Socialista si yo mañana cometo un error. Me podrán culpar a mí compañeros, pero no se puede generalizar. Este es un error camarada. Tengo entendido, que estos son los puntos esenciales sobre los cuales yo ayer me pronuncié favorablemente.

Me han planteado compañeros, —se me olvida un punto— que se investigue si ha habido torturas; ¿qué dije yo? que bueno, pero le expliqué a uno de los compañeros, que tiene que informar —para que tenga validez ante la justicia— el médico legista, y yo me empeñaré que así sea. Yo no tengo, camaradas, sino que decirles cómo y qué Instrumentos puedo usar y esos instrumentos los voy a usar, pero los compañeros tienen que entender que no es fácil cambiar la mentalidad. Si muchos compañeros no quieren entender que este Gobierno es de Uds.. y que es distinto lo que pasa hoy día. basta mirar mi ejemplo. Aquí estoy camaradas, aquí estoy con tres compañeros o cuatro, ¿por qué estoy aquí? Porque soy compañero de Uds. Pero hay mucha gente que no entiende que está en el Gobierno".


LA CADENA RADIAL DE LOS POBLADORES

Hasta el cierre de esta edición de PF el gobierno no había accedido a otorgar una cadena de radios a los pobladores de Lo Hermida para dar a conocer su versión de los hechos. Los dirigentes prepararon un texto —que reproducimos a continuación—, pero cuyos conceptos no habían sido aceptados por el gobierno. Las conversaciones en torno a este asunto se llevaban con el Ministro de la Vivienda, Luis Matte Valdés. El documento que los pobladores querían dar a conocer al país, es el siguiente:


MENSAJE DE LOS POBLADORES DE LO HERMIDA A LOS POBRES DE TODO CHILE

"Nosotros, los pobladores de los Campamentos "Vietnam Heroico", "Lulo Pinochet", "Asalto al Cuartel Moncada" y "Trabajadores al Poder", queremos informar al país de los salvajes hechos desatados por la policía en el sector Lo Hermida, que culminaron con el asesinato de nuestro compañero René Saravia Arévalo, y más de seis heridos a bala. Queremos relatarles a nuestros hermanos trabajadores la verdad sencilla y honesta sin tapujos ni chivas, de esta horrible tragedia que sufrió nuestra población.

Los pobladores de Lo Hermida hemos sido difamados y calumniados por la prensa de derecha y por diarios irresponsables de la izquierda. Nos han acusado a los pobladores de provocadores, de delincuentes comunes, de ser los culpables de la masacre. Pero nosotros no estamos dispuestos a aceptar el guardar silencio frente a los mentirosos, a ser humillados en forma tan injusta. Tenemos el derecho a defendernos, a decirle a todos los chilenos la verdad.

El día jueves 3 de agosto, los pobladores observamos con extrañeza cómo un helicóptero sobrevolaba nuestros campamentos. No imaginábamos a qué obedecía ni lo que vendría después. A las doce de la noche, seis patrulleras de Investigaciones entraron al Campamento "Asalto al Cuartel Moncada", se dirigieron a la casa de un dirigente y procedieron a allanarla sin mostrar orden judicial alguna. Al no encontrarlo, pusieron dos metralletas en el pecho, de su compañera y groseramente la presionaron para que dijera dónde estaba. Al no lograr intimidarla, quisieron hacerlo maltratando a su guagua de tres meses. Compañeros que vieron la violenta acción de los policías avisaron a los vecinos. Los que intentamos acercarnos fuimos amenazados de muerte con las metralletas, provocando la respuesta airada de parte nuestra, produciéndose un incidente en el cual la policía utilizó el máximo de violencia, tras lo cual procedió a retirarse disparando ráfagas de metralletas que nos obligaron a tirarnos al suelo para no sufrir las consecuencias. Queremos decirle a nuestros hermanos de clase, que no hubo ningún detenido en el campamento esa noche y que dentro de una camioneta de Investigaciones estaba el detenido el día anterior, Héctor Prieto Cayupil. Queremos dejar en claro, también, que esa misma noche recibimos la solidaridad de los otros campamentos ante la violencia policial.

El día viernes 4 a las 10 de la mañana nuestros dirigentes tenían una reunión con el Ministro de la Vivienda, acordada una semana antes, para plantear una vez más el problema de nuestros campamentos.

3 DE AGOSTO DE 1972

"TODAVÍA NO SON LAS 6 DE LA MAÑANA"
¿Sabe usted si a esa hora de la miseria en Lo Hermida cantaban los pájaros?

"SE LAVÓ CON AGUA DEL PILÓN"
René Saravia, el "mayorcito" de los doce. 22 años, no más, hijo de medieros pobres de Carahue.

"Y SE IBA A CASAR PARA EL DIECIOCHO"
¿Usted sabe si a esa hora no se despiertan también, con el frío de la madrugada,
todos los sueños y las ganas de un obrero de hacer saltar el mundo de un martillazo?
¿Usted no sabe si, a lo mejor,
René Fernando Saravia tenía en el estómago un vacío de hambre y pensaba en una taza de café?

"ESTABA RECIÉN PAGADO"
¿Usted sabe si a esa hora de mierda en Lo Hermida no se habían volado todos los pájaros?
¿Usted sabe si a esa hora Rene Saravia no iba silbando y le cortaron la canción de un balazo?

Y René Fernando Saravia, hijo de Bonifacio Saravia,
ex campesino de Carahue, obrero de la construcción en Santiago,
el mayor de doce hijos,
no se casó ni nada.
No tuvo ningún hijo
No agarró el martillo o la espátula esa mañana.
No conoció el socialismo.

"TENEMOS UN GRAN DOLOR EN EL CORAZÓN
Y ESTO NUNCA LO HEMOS DE OLVIDAR"

'Los pobladores'
MÁXIMO GEDDA

Allí, nuestros dirigentes le plantearon al Ministro de la Vivienda, como encargado de los problemas de los pobladores nuestra fuerte protesta y extrañeza por lo ocurrido el día anterior, ya que nosotros no comprendíamos porqué había sucedido todo eso. ¿Por qué se allanaban nuestras casas, humillándonos y golpeándonos en la forma que lo hicieron? ¿Por qué para entrar a la mansión de un rico se avisa al jefe de casa, se muestran autorizaciones, se hace con una serie de cuidados y por qué a nosotros los pobres, no sólo no se nos avisa, sino que se nos golpea, tanto a nosotros como a nuestras compañeras y a nuestros hijos y, además, se nos rompe lo poco que tenemos? ¿Qué razón habría para todo esto?

El Ministro habló por teléfono con el señor Paredes, Jefe de Investigaciones, y le preguntó todo ésto. El señor Paredes respondió que lo que había pasado en Lo Hermida se había hecho cumpliendo instrucciones de la Justicia por el caso de unos remedios y de una camioneta que había sido asaltada. Ahí fue donde por primera vez, se nos dijo la razón de porqué habían sido allanadas en forma humillante nuestras casas. Luego el señor Paredes citó a los dirigentes nuestros que estaban allí para ir a hablar con él a las once y media. Los dirigentes haciendo caso de los presentimientos y las razones de los pobladores, no fueron pues no tenían garantías, ni les ofrecía confianza el señor Paredes. Un día más tarde los presentimientos de desconfianza se los iban a confirmar en forma brutal.

En la tarde del mismo viernes, reunidas las jefaturas de los campamentos "Vietnam Heroico", "Asalto al Cuartel Moncada", "Lulo Pinochet", "Trabajadores al Poder", "Villa Los Lagos", "Rene Schneider" y dos dirigentes del campamento "Guerrillero Manuel Rodríguez", resolvimos que esta situación no se podía permitir. Que era nuestro deber protestar y denunciarle a nuestros hermanos de clase, el atropello de que habíamos sido victimas y la represión que se comenzaba a dejar caer sobre nosotros, pobladores y militantes revolucionarios. Queríamos también exigir la libertad del compañero Víctor Toro, junto a la de los demás detenidos por la represión en San Bernardo.

Para ello decidimos bajar a la Plaza Egaña, desde donde informamos a la prensa, televisión y radio de estos hechos y exigimos que las autoridades dieran una explicación. Durante el mitin, que fue por espacio de una hora, bloqueamos las calles para impedir provocaciones y no hubo vandalismos ni enfrentamientos con la policía. Durante el mitin fueron identificados tres agentes de Investigaciones dispuestos a provocarnos y con eso justificar una represión. Sin embargo, no nos dejamos provocar, pusimos guardia donde los detectives huyeron (un bar), donde permanecieron hasta nuestra ida. Es falso que los hayamos agredido.

Cuando cumplimos los objetivos de la movilización y nos retirábamos, una camioneta de Investigaciones se encontró de frente a la marcha. A pesar de que nuestra indignación era enorme, nos contuvimos para no provocar una masacre, ya que nos apuntaban metralletas y un detective amenazaba con tirar a matar. Es falso que hayamos enfrentado con armas de fuego a los detectives, como lo señalan los diarios de derecha y de izquierda.

Al llegar a nuestras casas, no imaginábamos que al otro día estaríamos viviendo los resultados de una masacre.

Horas después de lo ocurrido en la Plaza Egaña, aproximadamente a las cuatro y treinta de esa madrugada, que no se nos olvidará jamás, se empezó a tender un amplio cerco con una cantidad inconcebible de personal policial, civil y uniformado a todo el sector de Lo Hermida que rodea nuestros campamentos. Compañeros que a ese hora tienen que salir a sus trabajos fueron los que después nos contarían de este hecho que nosotros no podíamos ni siquiera imaginar porqué se producía.

A las seis de la madrugada, aproximadamente, las barricadas que habíamos puesto como defensa por el allanamiento anterior, fueron barridas por una tanqueta de la policía y el cerco mortal se dejó caer con una furia increíble hacia nuestros campamentos "Asalto al Cuartel Moncada", "Lulo Pinochet", "Vietnam Heroico" y "Trabajadores al Poder" y los sectores alrededor de ellos donde dos mil quinientas familias trabajadoras todavía dormíamos sin pensar que íbamos a ser despertados de una manera tan inhumana.

Treinta y siete camionetas de Investigaciones, cuatro micros de carabineros, dos camiones de transporte de caballos (donde se llevaron posteriormente a los detenidos), una tanqueta y ambulancias, o sea de trescientos a trescientos cincuenta hombres armados de metralletas, fueron los que después de haber rodeado silenciosamente el sector, cayeron sobre nosotros, cortaron la luz y lanzaron luces de bengala; prendiendo reflectores se abalanzaron sobre nosotros y nuestras familias.

Los detectives, quienes resultaron ser nuestros verdugos, nos empezaron a gritar a través de megáfonos cosas que resultaban sólo ser gran desengaño y crueles mentiras para que nosotros saliéramos de nuestras mediaguas y quedáramos aún más indefensos a sus insultos, golpes y balas.

Los pobladores salimos de nuestras casas, si a lo que tenemos le podemos llamar casas, con la ropa con que dormíamos, tratando de proteger a compañeras y a nuestros niños y tanto nosotros como nuestras mujeres fuimos golpeados brutalmente e insultados en forma humillante una y otra vez. A los pobladores que no alcanzaron a salir, los detectives se metieron a sus casas, y los expulsaron de ellas a puntapiés y a cachazos de metralleta, tratando a nuestras compañeras en la forma más baja imaginable y también golpeándolas, mientras afuera todo era ruido de balas y bombas lacrimógenas.

Tratamos de defendernos con lo único que podíamos defendernos, con nuestras manos, con las mismas que mediante nuestro trabajo creamos riqueza para el país y de la cual sacan su sueldo los señores policías que, sin que nosotros nos explicáramos porqué, ahora se convertían en nuestros sanguinarios castigadores.

Pero ellos estaban armados hasta los dientes y empezamos a ver caer a nuestros compañeros e incluso a una compañera. Una bala en el muslo hacia caer en la calle Tres de Octubre del "Lulo Pinochet", a nuestra compañera Ana Núñez Núñez, de 42 años de edad, que en este momento se encuentra grave en el Hospital El Salvador. También caía con una bala en el abdomen y otra en la mandíbula, nuestro compañero Luis Molina, quien se encuentra más grave aún en la Posta 4, luchando contra la muerte y para quien hemos estado pidiendo desesperadamente sangre, pues, se ha desangrado demasiado. Luego Luis Herrera, después Bernardino Cofre, Manuel Gómez, ambos en la Posta Central, etc.

Y mientras corría a protegerse detrás de un viejo camión, herramienta de subsistencia de un compañero poblador, caía cobardemente asesinado de un balazo en la frente el compañero Rene Saravia Arévalo, de 22 años de edad, obrero de la construcción, hijo de campesinos, inquilinos del fundo "Butalón" de Carahue, donde Elías Manríquez, su dueño, los explota de tal manera que una familia de doce hijos ya no podía subsistir. Es por eso que Rene Saravia, en la flor de su vida, se viene a Santiago a buscar trabajo para ayudar a su familia. Había encontrado trabajo y estaba ahorrando para traer a su gente a Santiago. Para darles un casita pobre, pero digna, había participado tres días antes en la toma de los terrenos del campamento "Trabajadores al Poder". Pero los señores detectives dispusieron otra cosa. Fue muerto a mansalva por el delito de luchar por sus compañeros, por su familia a quienes les mandaba el dinero que podía juntar. Así como el compañero Saravia, los heridos y ultrajados pobladores en su generalidad, tenemos motivos similares para luchar por un sitio y una casa. De alguna manera todos nos llamamos, y ahora con dolor, pero con orgullo, lo decimos, todos nos llamamos Rene Saravia. Y estos Rene Saravia, nosotros, que tenemos que luchar por la vida día a día, somos los provocadores, bandidos y "ultras" que los detectives debían reprimir por ser delincuentes según sus jefes que ordenaron esa acción maldita con gran despliegue policial. Y estos éramos la horda de malhechores que había que combatir hasta las últimas consecuencias, según los funcionarios que se hicieron cómplices de los asesinos, al apoyarles y falsear y deformar los hechos.

Así fuimos separados de nuestras mujeres, puestos de boca al suelo, tragando tierra y amenazados de muerte si nos levantábamos, para luego ser empujados sin importar los heridos y golpeados que estábamos, en los camiones para transportar caballos y a las micros, para ser llevados detenidos al cuartel de Investigaciones de Zañartu. Allí estuvimos, sin mediar explicación alguna, siendo golpeados cuando los señores detectives querían hacerlo.

Allí los señores detectives se ensañaron con el compañero Ramón Serrano, obrero de la construcción, quien fue vejado, flagelado, golpeado incluso en los testículos, llegando al colmo de la crueldad al arrancarle uno por uno los pelos de esa zona. Laura Allende, Arsenio Poupin y el Ministro de la Vivienda con nuestros diligentes, al permitirlo el Presidente, pudieron ser testigos al visitar Zañartu, de cómo quedó el compañero Serrano. Todo esto fue hecho para intimidar a los compañeros pobladores, para llevarlos a traicionar a sus compañeros y denunciar a los dirigentes. Pero de nuestros campamentos, todos los pobladores mantuvieron una actitud digna de miembros de la clase obrera. Quizás los que dirigían la inhumana operación, trataron de convertirnos en lo que ellos son, traidores al pueblo, pero en eso fracasaron y fracasarán. La dignidad de un trabajador consciente sobrepasa en mucho a la bajeza de los que los golpean.

Luego, al no tener resultados, los fueron soltando sin tener excusas, sin tener nada. Si piensan que a nosotros los trabajadores se nos puede golpear y seguir impunes, se equivocan medio a medio.

Compañeros trabajadores: ésta, y nada más que ésta, es la verdad de la masacre de Lo Hermida. Sin embargo, la derecha de los ricos y privilegiados, interesada en atacar a los revolucionarios y al pueblo, ha aplaudido a los culpables directos de esta masacre, con el proposito de seguir empujándolos en este camino contra los trabajadores. Los culpables en su cobardía han coincidido con los señores de la derecha, desatando una ola de calumnias contra los pobladores; han tratado de esconder la verdad y así evitar la responsabilidad criminal que tienen por la muerte de nuestro compañero Rene Saravia y el asalto brutal a nuestra población.

El señor Paredes, Director de Investigaciones, y el señor Toro, Subdirector de Investigaciones, los responsables de estos hechos, secundados por los diarios "El Mercurio", "La Segunda", "La Tribuna", "El Siglo" y "Puro Chile" nos han acusado con toda desvergüenza de que somos nosotros los pobladores de Lo Hermida, los que provocamos esta masacre. Los pobladores preguntamos: ¿Cómo pudimos provocar esta masacre si cuando la policía invadió nuestra población disparando y lanzando bombas contra nosotros, estábamos durmiendo en nuestros hogares? ¿Acaso hemos asaltado alguna vez a la policía en sus cuarteles? ¿Acaso las metralletas que asesinaron c hirieron a nuestros compañeros, las tanquetas y las bombas que dañaron nuestras casas las teníamos los pobladores? ¿Para qué, con qué fin, vamos los pobladores a provocar y a enfrentar un verdadero ejército de policías civiles y uniformados? ¿Qué podíamos ganar con ello?

Los jefes de Investigaciones, nuevamente aplaudidos por la derecha explotadora que toda la vida inventa la existencia de grupos armados en las poblaciones para justificar su política de reprimir al pueblo, dijeron que nosotros resistimos la acción de la policía, emboscados en los techos, con armas de fuego. Los pobladores preguntamos: ¿Cómo podíamos emboscarnos sobre los techos, cuando nuestras casas son mediaguas con fonolas que se desarman y se caen si uno se sube a ellas? ¿Dónde están las metralletas, las bombas, los arsenales que la policía dijo que teníamos? Nosotros queremos que los chilenos de corazón bien puesto, conozcan la verdad, que la policía muestre las armas que dijo haber encontrado, que se den a conocer públicamente los partes de Carabineros e Investigaciones donde aparecen los resultados de la vandálica acción policial.

El asalto de la policía contra nuestra población fue brutal y cayó en forma indiscriminada sobre nosotros. Es verdad que hubimos algunos que nos defendimos contra la brutalidad policial que golpeaba nuestras mujeres, que amenazaba nuestros hijos, destruía nuestras casas. Pero nos defendimos contra las ráfagas de ametralladoras y las bombas, con piedras, con palos y con nuestros puños. ¿Acaso lo que quiere el señor Paredes, el señor Toro, es que nos dejemos matar sin defendernos? ¿Que nos dejáramos matar como perros? ¿Es justo que se nos pida eso?.

Se nos acusa de haber disparado contra la policía, de haber herido a bala a varios policías. Pero la verdad es que lo único que hemos encontrado en la población son las vainillas de las balas de metralleta, los restos de las granadas lanzadas por la policía. Los únicos heridos que conocemos por los periódicos, son compañeros pobladores. Pues aún no hemos visto las fotos de los policías heridos.

El señor Vergara, Subsecretario del Interior, que se ha destacado por su afán de mentir, calumniar e injuriar a los pobladores, mientras no trata con el mismo odio a los patrones que matan campesinos, retoman armados fundos y fábricas del pueblo, ha dicho que nuestros campamentos son la guarida de la mal llamada "ultraizquierda". Más aún, "El Siglo" nos acusa a los pobladores de ser utilizados por el MIR para provocar enfrentamientos. Esta es otra falsedad más, otra coartada tonta con que tratan de ocultar la responsabilidad que Paredes, Toro y otros funcionarios tienen en los hechos de Lo Hermida. En nuestros campamentos hay pobladores militantes del MIR, pero también los hay socialistas, de la USP, de la Izquierda Cristiana, del MAPU independientes y aún militantes comunistas, y siempre ha existido entre nosotros el respeto. Los pobladores nos sentimos dolidos e insultados cuando se nos acusa de ser manejados como monigotes, como niños, para provocaciones de la izquierda revolucionaria que no existen más que en la imaginación de los calumniadores. Nosotros no somos ovejas irresponsables. Sabemos que nuestros enemigos están en la derecha, entre los patrones. Y no los buscamos como estos calumniadores en la izquierda y en el pueblo.

Estos mismos funcionarios responsables del asalto a nuestros campamentos han intentado también justificar su injustificable acción diciendo que tenían orden de la justicia de allanar la casa de Prieto Cayupil en el campamento "Asalto al Cuartel Moncada" para detenerlo y recuperar especies robadas.

Pero resulta que Héctor Prieto Cayupil ya había sido detenido con anterioridad. Los pobladores preguntamos: ¿Se justifica, para recobrar especies robadas, que no se encontraron, esta salvaje operación de tipo militar, con tanqueta y cientos de policías? ¿Por qué no se ha dado a la publicidad la orden del juez? ¿Por qué Rene Saravia y la mayoría de los detenidos cayeron bajo las ráfagas de metralletas en los Campamentos "Lulo Pinochet" y "Trabajadores al Poder", cuando la orden de allanamiento sería para el "Asalto al Cuartel Moncada"?

Por último, aquella prensa de izquierda que siempre ha deformado nuestras luchas y ha atacado nuestras movilizaciones, ni siquiera ahora, por respeto a nuestro compañero asesinado, ha querido decir la verdad. Para justificar los hechos de Lo Hermida, ha recurrido a la injuria de que nuestros campamentos son nidos de delincuentes. Esto también es falso y no explica de ningún modo la necesidad de tener que asaltar con balazos, bombas y tanquetas nuestra población. Nosotros nunca hemos defendido la delincuencia; por el contrario, siempre la hemos combatido. Más aún, nunca nos negamos a colaborar con la policía para terminar con los delincuentes comunes en las poblaciones. Al propio señor Paredes le hicimos llegar la lista de lugares donde se expende el licor clandestinamente.

Estas son las falsedades que los culpables y los interesados de la derecha han inventado con tanta maldad y cobardía para culparnos a nosotros de la masacre de Lo Hermida. Nosotros les hemos relatado la verdad. Los pobladores estamos convencidos que el asalto a nuestra población que culminó tan trágicamente no tiene otra explicación que ser una represalia policial. Los señores Paredes y Toro quisieron hacer un escarmiento en nuestra población al igual que en el pasado lo hicieron los jefes de la policía de los gobiernos de los patrones, de los ricos.

Los señores Paredes y Toro son unos malos funcionarios, que debiéndose a un gobierno elegido por el pueblo escucharon las presiones de los ricos y traicionaron a los trabajadores. Señores como éstos, le hacen un daño enorme al Gobierno de la Unidad Popular. Sólo favorecen a los enemigos del pueblo.

Nuestros campamentos, son campamentos de trabajadores. Nosotros hemos luchado siempre por el trabajo digno para conquistar un techo dónde vivir, para ofrecerles a nuestros hijos un lugar que, aunque humilde, les permita crecer en la limpieza, en la solidaridad obrera.

Nosotros tuvimos que tomarnos los terrenos donde vivimos, porque durante los gobiernos anteriores, los gobiernos de los patrones, fuimos explotados implacablemente y perseguidos por la miseria. Nos unimos los sin casa y luchamos por nuestro derecho a tener un techo que cobijara a nuestras familias. Así hemos seguido luchando, organizados y con el esfuerzo colectivo para tener también salud, educación, bienestar, para los nuestros. Nuestra lucha es la lucha de los pobres, de los miles de trabajadores de Chile.

Es por eso, también, que en este momento de dolor e indignación justa, hemos recibido la solidaridad y apoyo de miles de pobladores y de trabajadores y de todos los revolucionarios de la izquierda que con honestidad y conciencia han apoyado valientemente nuestras luchas.

Los pobladores de Lo Hermida hemos sido siempre de izquierda. Nosotros votamos por la Unidad Popular, asistimos a cada uno de los llamados que se hizo al pueblo a movilizarse; por eso mismo es que nos duele tanto que haya personeros y funcionarios de este mismo gobierno que, olvidándose de la causa del pueblo, nos haya golpeado y reprimido.

Es amargo para nosotros que diarios irresponsables de la izquierda nos traten así, como perros. Que a nosotros, los pobladores, nos llamen delincuentes, mientras que a los señores de la derecha, que siempre nos han explotado, no los tratan así.

Sin embargo, los pobladores de Lo Hermida queremos advertirles a los derechistas de la Democracia Cristiana y al Partido Nacional, que se equivocan al creer que los dolorosos hechos que hemos sufrido pueden quebrar nuestra fe en la revolución. Nosotros no dejaremos nunca de luchar por la unidad de todos los revolucionarios de la izquierda, no dejaremos nunca de luchar por la causa sagrada de los pobres, de los trabajadores de todo Chile. Nuestro dolor por los compañeros caídos bajo la inhumana represión policial ha sido y es grande. Pero mayor ha sido la indignación de ser tratado con tanta calumnia e injuria. Por eso los pobladores de Lo Hermida nos levantaremos unidos como un solo hombre para limpiar nuestros nombres y honrar al compañero asesinado. Por eso hemos denunciado implacablemente esta masacre y exigimos al gobierno la justicia que nos corresponde.

La asamblea de los campamentos reprimidos de Lo Hermida acordó presentar públicamente al Presidente de la República un petitorio. Este petitorio, que entregamos al Presidente durante la entrevista que sostuvo con nuestros dirigentes en La Moneda, más que reivindicaciones materiales levanta reivindicaciones morales. Pues, nosotros jamás olvidaremos las balas y las bombas que nos cayeron aquella noche, el salvajismo de la policía, ni la memoria de nuestro mártir, el compañero Saravia. Y como queremos que estos hechos no se repitan jamás contra los pobres de Chile, estamos resueltos a luchar por obtener el castigo y encarcelamiento ejemplarizado!" de los culpables, y el esclarecimiento público definitivo de nuestra condición de victimas de una agresión policial injustificada, cobarde y premeditada.

El respeto a la memoria de nuestro mártir y sus familiares nos exige reivindicar públicamente su nombre, y las circunstancias en que cayó muerto, de todas las mentiras que han dicho en la prensa, radio y televisión, tanto de izquierda como de derecha.

Por eso, porque nuestra indignación era auténtica, porque nuestras peticiones de justicia eran legítimas y justas nos decidimos desde un primer momento a combatir la tergiversación y la mentira con una actitud muy firme y decidida. Si nosotros teníamos la razón y decíamos la verdad, era nuestra obligación comportarnos con firmeza para llevar esta verdad al resto de nuestros hermanos de clase. Sabíamos que el pueblo tenía que hallarnos la razón.

Y no nos equivocamos. El Presidente de la República fue el primero en atender nuestros deseos de justicia, fue él el primero en guardar una actitud de respeto hacia nuestro dolor e indignación, hacia nuestros dirigentes y en mostrar una disposición a investigar los hechos y ubicar a los responsables, en lugar de culparnos a nosotros o a la nial llamada "ultraizquicrda".

Así el Presidente dio un tapabocas a aquellos burócratas y diarios irresponsables de la izquierda que nos han acusado a los pobladores y a nuestros dirigentes, de culpables de la masacre.

Abierto el diálogo con el Presidente, le llevamos un petitorio que resumía nuestras legítimas aspiraciones de justicia y reparación moral. El Presidente de la República lo ha aceptado y cumplido ya casi en su totalidad. Aquellos puntos aún pendientes se conversan actualmente con el Ministro de la Vivienda.

Los mismos diarios irresponsables de la izquierda que nos han atacado, han coincidido, curiosamente, con los diarios de derecha al decir que los pobladores hemos querido "humillar" al Presidente de la República con nuestro petitorio.

¡A que extremos puede llegar la intriga, el sectarismo, el rencor y el odio al que no piensa igual que ellos!

Nosotros queremos contestarle a estos mentirosos.

En primer lugar, en nuestras conversaciones con el Presidente, mantuvimos una actitud firme, pero siempre respetuosa hacia su persona. El hizo lo mismo con nosotros.

En segundo lugar, nuestro petitorio era justo. Su aceptación por el Presidente significa para nosotros, entonces, que nuestro petitorio tiene que haber estado de acuerdo con la conciencia del Presidente y con su ánimo de hacernos justicia.

Suponernos intenciones de "humillarlo" sólo puede caber en mentes enfermas de rencor y sectarismo en contra nuestra.

Nosotros, en todo momento, hemos actuado con serenidad y responsabilidad.

Sabemos que el carácter ejemplarizador de las sanciones que se tomen sobre los culpables de la masacre es la garantía más segura para que estos hechos no se repitan nunca más.

Por eso, nos hemos querellado por homicidio contra los funcionarios Paredes y Toro, Director y Subdirector de Investigaciones, respectivamente.

Lo decimos claramente: queremos que vayan a la cárcel por su responsabilidad en estos hechos de Lo Hermida.

También, nos querellaremos contra Daniel Vergara, Subsecretario del Interior, por las injurias y calumnias expresadas en contra nuestra, a raíz de los hechos de Lo Hermida.

Además, hemos pedido que la comisión investigadora de estos hechos se constituya de acuerdo a una fórmula paritaria gobierno-pobladores reprimidos de Lo Hermida o sus representantes. Estamos esperando su respuesta.

La masacre de Lo Hermida no se puede olvidar.

La vida de ese compañero no se puede recuperar.

Su recuerdo nos impulsa a continuar en forma más intensa y decidida la lucha por la causa de los pobladores de Chile, que es nuestra causa, por la lucha, por los derechos de los pobres de Chile, que son nuestros derechos.

Derecho de los pobres a organizarse y exigir respeto a sus organizaciones y dirigentes.

Derecho de los pobres a rebelarse contra las injusticias.

Derecho de los pobres a combatir la burocracia insensible y tramitadora.

Derecho de los pobres a culpar a quienes nos provocan daños y exigir castigo para ellos.

Derecho de los pobres a restituir la verdad de los hechos, cada vez que ellos sean falseados, calumniados o atacados injustamente.

Derecho de los pobres a defenderse, cuando son agredidas sus mujeres y sus hijos, destruidas sus viviendas y golpeados ellos.

Derecho de los pobres a combatir por sí mismos la delincuencia y a organizarse para ello.

Derecho de los pobres a movilizarse en defensa de los intereses del pueblo en contra de los reaccionarios y enemigos del pueblo.

Derecho de los pobres a ser revolucionarios, sin ser postergados, perseguidos, reprimidos ni torturados.

El derecho de los pobres a la vivienda y a organizarse para conseguirla y construirla.

El derecho de los pobres a luchar por una sociedad justa en que aquellos que hemos construido la patria, seamos quienes decidamos los destinos de ella.

El derecho de los pobres a la vida, derecho que no tuvo el compañero Saravia".

¡PATRIA O MUERTE!
¡VENCEREMOS!


REACCIONES DE LOS PARTIDOS

Frente a los sucesos de Lo Hermida la Unidad Popular hizo el domingo 6 de agosto una declaración que, en lo sustancial, concordaba con la versión policial. El acuerdo lo tomó el comité nacional de la UP después de una sesión de varias horas, a petición del representante del PC, diputado Jorge Inzunza. Posteriormente, sin embargo, luego que el Presidente Allende suspendió a los jefes policiales Paredes y Toro, nombró una comisión investigadora, recibió a los dirigentes de Lo Hermida en La Moneda y fue personalmente al campamento "Asalto al Cuartel Moncada", se quebró el frente único que presentaba la UP en su declaración. El PS y la Izquierda Cristiana, por ejemplo, separadamente, reprobaron la acción policial. El PC, en cambio, persistió en su posición, manifestada en forma virulenta a través de su prensa y radio. A una semana de los hechos, el domingo 13 de agosto, el Secretario General del PC, senador Luis Corvalán, al inaugurar un pleno del Comité Central de su partido expresó la solidaridad del Partido Comunista con el Subsecretario del Interior, Daniel Vergara, y con los jefes policiales suspendidos por orden del Presidente Allende. En el estrado de honor en la inauguración del pleno fueron ubicados Vergara y el ex Subdirector de Investigaciones, Carlos Toro.

El Partido Socialista, por su parte, declaró lo siguiente el martes 8 de agosto:

"La Comisión Política del Comité Central del Partido Socialista, entregó la siguiente declaración relacionada con los hechos producidos en la Población Lo Hermida:

"En un penoso episodio producido en la madrugada del sábado recién pasado se ha derramado sangre obrera. En efecto, con ocasión de un allanamiento policial practicado en la Población Lo Hermida perdió la vida un trabajador, otros resultaron heridos y muchos mas fueron objeto de violencia innecesaria. Decir la verdad ante los trabajadores ayuda a la revolución. Por eso, el Partido Socialista considera que constituye un deber revolucionario exponer su juicio sobre tan lamentable suceso.

"El Gobierno Popular es el resultado de la lucha abnegada de las clases trabajadoras. El proceso revolucionario iniciado por el sólo será coronado por él éxito si continua nutriéndose de la energía proletaria, debiendo tener la sensibilidad requerida para percibir las más profundas aspiraciones de las masas —a veces difusas— y disciplinar esta fuerza poderosa a través de una clara orientación política.

"Los socialistas sabemos que los pobladores son los que, casi con mayor intensidad, sufren los efectos brutales de la miseria y explotación del sistema capitalista que heredamos, por lo que nos guía una especial preocupación por impulsar sus reivindicaciones y desde el Gobierno Popular asegurar sus derechos. Por eso, reprobamos la acción policial ejecutada en la Población Lo Hermida el sábado recién pasado, por la falta de justificación y la forma en que fue ejercida, atentando contra la vida de trabajadores y vejando a centenares de familias obreras.

"Por el carácter condenable de estos hechos, los socialistas creemos conveniente reiterar que nada ni nadie hará variar nuestra posición contraria a toda política atentatoria contra los trabajadores. Ninguna consideración, de cualquier carácter que sea, nos hará transigir en esta cuestión de principios.

"La afirmación anterior impulsa al Partido Socialista a destacar la superior decisión del Presidente de la República de no aceptar el comportamiento policial en este caso, y disponer una investigación para determinar las causas de este acto represivo y las responsabilidades personales. Destacamos también el profundo sentido revolucionario que tiene el gesto del Presidente de la República de invitar a su despacho, primero, a los pobladores de Lo Hermida para examinar la situación producida y concurrir, después, al propio Campamento a dialogar con ellos.

Esta conducta del compañero Presidente no tiene precedentes en la historia de Chile y nos llena de satisfacción, por cuanto expresa su identificación con los trabajadores y su voluntad de darles una reparación moral. Ella es comparable sólo a la consideración que los pobladores tuvieron hacia él, con lo que ofrecieron también un ejemplo de la calidad humana que tienen al sobreponerse a su dignidad lastimada.

"Del mismo modo, señalamos ante el país, que el Ministro del Interior, compañero Jaime Suárez, no ha tenido responsabilidad alguna en estos hechos, por su desconocimiento de la naturaleza y alcance del allanamiento que se realizó en la Población Lo Hermida. Al enterarse de lo sucedido se ocupo personalmente de hacer la investigación preliminar y de reparar algunas de sus consecuencias inmediatas como fue, por ejemplo, ordenar la libertad de los detenidos injustificadamente.

"Por la gravedad que reviste la situación expuesta el Partido Socialista dispuso, por su parte, una investigación política para obtener sus propias conclusiones. En un proceso revolucionario sustentado en las masas trabajadoras, y dirigido por sus genuinos representantes los actos extremos producidos sólo tienen explicación por la subsistencia de hábitos y formas de acción policiales, que constituyen una herencia de los regímenes burgueses y que, por no aceptarlos, el país ha visto acusados injustamente a dos Ministros populares. De esos hábitos son culpables esencialmente aquéllos que en el pasado manipularon las fuerzas policiales para la defensa mezquina e hipócrita de sus intereses reaccionarios.

"Los socialistas condenamos de la manera más enérgica la hipócrita y canallesca explotación publicitaria que está haciendo la Derecha de estos sucesos. Los reaccionarios no tienen autoridad moral para emitir juicios al respecto, toda vez que los gobiernos anteriores dirigidos por ellos se sustentaron por la represión, convirtiéndola en método permanente de dominio.

"Del mismo modo, condenamos el oportunismo de algunos sectores infantilistas en su desmesurado afán de constituirse en una alternativa de poder en el proceso revolucionario, buscan sacar provecho político juzgando al Gobierno, a la Unidad Popular y a sus mandatarios, cuya rectitud moral y vocación revolucionaria están fuera de toda duda".

LA COMISIÓN POLÍTICA DEL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO SOCIALISTA

Santiago, Agosto 8 de 1972.


Por su parte, los sacerdotes que Integran el Movimiento "Cristianos por el Socialismo" entregó la siguiente declaración:

"He visto el sufrimiento de mi pueblo y he oído los gritos de angustia por su opresión...".

(ÉXODO 3)

1.— Ante los hechos ocurridos en "Lo Hermida" (y en industria conservera DEVCO, en desalojos campesinos, y otros), donde el pueblo, aún mujeres embarazadas y niños, han sido reprimidos violentamente y, en algunos casos, torturados por fuerzas policiales, levantamos nuestra voz de solidaridad y protesta. Estos hechos se suman a la opresión constante, y la violencia permanente que sufren los pobres (vivienda, salud, locomoción, explotación en el trabajo, etc.), como cristianos y sacerdotes sabemos que Dios no quiere este sufrimiento. En los oprimidos de hoy, Cristo sigue sufriendo.

2.— El sufrimiento, la opresión y la violencia que sufren los pobres no son pura casualidad. No son errores independientes a la voluntad de los hombres. Tienen causas concretas que la clase trabajadora va conociendo cada día mejor. La gran causa es el sistema capitalista (donde manda el dinero y el poder para reprimir), que todavía existe en Chile. Pero ¿no habrá en los hechos citados otras causas inmediatas? ¿No será la represión contra el pueblo el precio de debilidades y búsqueda de alianzas? ¿No habrá ceguera y falta de confianza en el avance revolucionario del pueblo? ¿No se estará cediendo a la presión de los poderosos y sus representantes políticos? Como cristianos nos hacemos estas preguntas. Nuestro compromiso evangélico con los oprimidos debe ser eficaz. Esto nos exige ir al fondo de los problemas.

3.— Frente a la violencia permanente contra los pobres y frente a las represiones recientes, el silencio o la pasividad es cobardía y complicidad. Rechazamos también la versión mentirosa de los hechos con la cual se ha buscado engañar al pueblo. Tampoco aceptamos la defensa hipócrita que los poderosos hacen del pueblo al que siempre han explotado. Por el contrario, los trabajadores llaman las cosas por su nombre. Tienen derecho a conocer toda la verdad. Sólo la verdad es revolucionaria. Los poderosos no dicen la verdad. No les imitemos mintiendo al pueblo o deformando los hechos. Como cristianos descubrimos la verdad en la lucha de los pobres por la Justicia. Como creyentes en Cristo, que es el camino, la verdad y la vida, no aceptamos el atropello a la verdad de los oprimidos que luchan por su liberación.

4.— El único camino de liberación está en la unidad combativa de los pobres. Esta unidad se construye a partir de los intereses, luchas y organizaciones de la clase trabajadora. Es el momento de unir fuerzas para avanzar. Es el momento de ser consecuentes con la construcción del socialismo, lo que exige sacrificio y austeridad, sobre todo en los que tienen la responsabilidad de conducir el proceso. Las fuerzas contrarias a los intereses de Chile están unidas. En la defensa de sus intereses egoístas, usan el Parlamento, las leyes y los tribunales de justicia. Usan la burocracia y las fuerzas represivas. Engañan al pueblo deformando valores como "libertad", "patria", "paz", "orden", "nacionalismo", "participación",, "democracia", etc. Hasta llegan a usar el sentimiento religioso del pueblo.

La situación es compleja, pero el evangelio nos exige una acción definida y sin ambigüedades. No se puede servir a dos señores. O estamos con los pobres y su historia de liberación, o estamos contra ellos.

SECRETARIADO NACIONAL DE
CRISTIANOS POR EL SOCIALISMO


En cuanto al MIR, partido sobre el cual el PC descargó la responsabilidad de la represión policial en Lo Hermida, entregó una declaración además de una conferencia de prensa que ofrecieron sus dirigentes nacionales. La declaración del MIR es la siguiente:

EL MIR A LOS OBREROS, CAMPESINOS, POBLADORES, ESTUDIANTES,
SOLDADOS Y AL PUEBLO DE CHILE:

1.— El pueblo y los trabajadores tienen derecho a exigir que se conozca toda la verdad de los hechos de Lo Hermida y que se le haga justicia.

Hoy día las causas y los responsables de la represión y el asesinato de un poblador en Lo Hermida, están suficientemente claros; el conocimiento de los hechos permite establecer lo siguiente:

a) Los hechos protagonizados en el Campamento "Asalto al Cuartel Moncada", son el producto de un plan elaborado y puesto en práctica por los jefes máximos de Investigaciones, Eduardo Paredes y Carlos Toro (hoy suspendidos) y otros funcionarios de gobierno. Así lo han reconocido los propios implicados y personeros de la actual Administración.

b) El uso de la fuerza policial contra los pobladores de Lo Hermida, como lo han reconocido Paredes y Toro, obedeció a una táctica de intimidación y amedrentamiento sobre los pobladores y la izquierda revolucionaria, y no a una simple diligencia de carácter policial.

c) Para llevar a cabo sus propósitos los autores intelectuales y materiales decidieron concentrar un enorme contingente de fuerza policial civil y de Carabineros, con el objeto de contar con una enorme superioridad de fuerzas que, por su sola presencia, disuadiera y paralizara la respuesta de los pobladores. Se trata, en realidad, del uso de una táctica que viene siendo empleada desde hace tiempo por sectores del gobierno para enfrentar y reprimir a sectores movilizados del movimiento de masas; el uso de este método ya ha sido empleado en la lucha campesina —en el desalojo de fundos, como "Estados Unidos" en Malleco, "Monte Blanco" en Santiago—, la acción contra pobladores en la Gobernación de San Bernardo, los sucesos de Concepción del 12 de mayo, etc.

d) La intimidación y la represión no terminó con los acontecimientos desgraciados del sábado 5 de agosto, sino que continuó, más tarde, con la tortura física en el cuartel de Investigaciones de Zañartu a los pobladores detenidos y con la violencia verbal, ejercida por funcionarios de Investigaciones y de gobierno y la prensa adicta.

2.— Los resultados de la acción de la policía fueron el asesinato de un poblador, decenas de heridos, apaleo, humillación y vejamen de mujeres y niños, destrucción de viviendas, detención de casi 200 pobladores, el robo de especies, etc.

Los propósitos de la operación policial sobre Lo Hermida no son los de una acción normal del cuerpo policial, sino que constituye un nuevo tipo de acción, de carácter político-policial sobre sectores de trabajadores y las masas.

3.— Concretada su acción represiva, Eduardo Paredes, Carlos Toro y otros funcionarios comprometidos elaboraron una versión deformada y mentirosa de los hechos, destinada a encubrir su responsabilidad política, administrativa y moral.

Pretendieron hacer creer a la opinión pública que la acción policial sobre Lo Hermida obedecía a una orden judicial pendiente sobre personas determinadas de la población, y que en la ejecución de la orden judicial sobre una o dos personas del sector, para lo cual se hizo un despliegue policial enorme, la policía habría encontrado la resistencia organizada y armada de los pobladores. Pretendieron, al mismo tiempo, responsabilizar políticamente de los resultados de esta acción represiva a la izquierda revolucionaria, al MIR, al MPR, a los pobladores, en general.

Esta versión fue sospechosamente adoptada de inmediato por el Partido Comunista, por sus máximos personeros, quienes la transmitieron, defendieron e impusieron en el Comité Político de la Unidad Popular. Al mismo tiempo, presionaron a ese Comité para que emitiera una declaración que deformaba absolutamente los hechos y lograba el propósito de encubrir a los responsables de la represión y asesinato, al mismo tiempo, que imputaba los hechos a la Izquierda revolucionaria.

4.— Mientras sectores del gobierno y de la izquierda, mientras la derecha inculpaba al MIR de los sucesos de Lo Hermida, el MIR continuó junto a los pobladores, decidido a correr su misma suerte en la lucha por establecer definitivamente la verdad de lo ocurrido. El MIR ha estado siempre a la cabeza de las luchas de los más pobres de la ciudad y el campo y nunca ha eludido su responsabilidad, como conducción política de los trabajadores que luchan y se movilizan.

5.— Sin embargo, la fuerza misma de los hechos, la actitud intransigente de los pobladores, su movilización constante contra el engaño y la mentira, permitieron que la verdad se fuera imponiendo progresivamente. Así fue, como por la fuerza de los hechos, las opiniones se dividieron al interior de la Unidad Popular y el PS y la IC emitieron una declaración que difería radicalmente de la declaración oficial del Comité Político de la Unidad Popular y especialmente de la versión difundida por el Partido Comunista y ciertos funcionarios de gobierno. El propio Salvador Allende tuvo que reconocer la real dimensión de los hechos y la responsabilidad de sectores funcionarios de su gobierno en lo ocurrido.

6.— Sin embargo, aclarados los hechos en lo sustancial, establecidas las responsabilidades respectivas, reconocido su error inicial por diversos sectores, partidos y funcionarios, el Partido Comunista, sus funcionarios de gobierno, parlamentarios, dirigentes, órganos de prensa continuaron deformando los hechos, tratando de radicar la causa en la lucha de los pobladores y en la acción política del Movimiento de Izquierda Revolucionaria.

El Partido Comunista ha construido una imagen absolutamente falsa, mentirosa e hipócrita de los hechos de Lo Hermida y, a través de un inmenso montaje publicitario, de la intimidación ideológica y de la presión, trata de meter en la conciencia de las personas y la opinión pública su versión oficial y oficiosa. El PC pretende transferir al MIR sus propias responsabilidades en hechos desgraciados como los de Lo Hermida. El MIR señala que jamás ha asesinado a un militante comunista, pero Arnaldo Ríos murió, en Concepción, víctima del sectarismo. También, en Concepción fue asesinado Eladio Caamaño y el MIR no controla ni al Intendente ni a las fuerzas policiales de esa provincia; por otra parte, el MIR no es parte del gobierno ni dirige a los funcionarios de Investigaciones. El PC jamás ha aclarado su responsabilidad ante estos hechos. Por último, es altamente sospechoso que el Partido Comunista coincida con Fuentealba y la DC en imputar al MIR el origen de la violencia en Chile y la responsabilidad de sucesos como los de Lo Hermida.

7.— Los hechos de Lo Hermida no son casuales y productos del azar; muy por el contrario, son la expresión de tendencias profundas existente en el seno del gobierno y la UP. obedecen a la política de ciertos sectores muy definidos, son el resultado natural de la acción del reformismo.

Precisamente, estos hechos se producen porque existen ciertos sectores en el gobierno y la Unidad Popular que difieren de aquella conducción que señala que el gobierno debe ser un instrumento que apoye plenamente la lucha de las masas y del pueblo, creando una serie de condiciones políticas, entre ellas, el cese temporal de la rutina represiva del aparato policial que permitan la más amplia movilización de los trabajadores de la ciudad y del campo, la elevación de sus niveles de conciencia, de organización y de su capacidad de combate. Pues, el avance del pueblo y la estabilidad del propio gobierno no se logran buscando acuerdo con los enemigos de clase y paralizando la actividad y la lucha de las masas. Los hechos de Lo Hermida son la consecuencia de la política práctica de aquellos sectores que conciben al gobierno y al Estado como instrumentos que deben regular por decreto o por la fuerza de la policía el desarrollo de la lucha de clases. En Lo Hermida, como ayer en Concepción, Lautaro, San Bernardo, etc., sectores del gobierno empezaron a optar por un modelo político que requiere utilizar la fuerza policial para controlar el movimiento de masas. El gobierno, el aparato del Estado, el aparato represivo ya no se utiliza para apoyar, favorecer, ampliar las luchas del pueblo, sino por el contrario, para someterlas a la camisa de fuerza de los campeones del reformismo. dei parlamentarismo, de la legalidad, de las concesiones y de la conciliación de clase. Es un hecho la existencia de sectores que pretenden controlar por la fuerza la actividad de las masas, la acción de la izquierda revolucionaria, primero por la intimidación represiva y, luego, con la represión abierta es la forma en que aparece el "stalinismo", como práctica política en las condiciones particulares del proceso político chileno.

8.— La causa de fondo de los problemas señalados se encuentra en la existencia de una política reformista en el seno del gobierno y de la UP. La lucha entre las posiciones reformistas y revolucionarias, de dentro y fuera de la UP. se ha venido expresando en la política que las propias masas han desarrollado en las movilizaciones de Cerrillos, Maipú, Melipilla, Barrancas, Macul, Concepción, Cautín, Lo Hermida etc. Como las masas se radicalizan cada vez más y adoptan el camino revolucionario, el PC y los reformistas. en general, se han ido aislando de ciertas Indias de las masas, ha ido perdiendo su control hegemónico sobre la conducción de la lucha de clases y. ante ello, reacciona violentamente, recurriendo a cualquier procedimiento. Por eso, el PC y los sectores reformistas, incapaces de librar el combate en el seno del pueblo, en el terreno de la lucha ideológica, recurren .a la deformación y falsificación de las posiciones revolucionarias, pretendiendo presentarlas como actitudes aventureras, contrarrevolucionarias, contrarias a los intereses del pueblo, contrarias a la estrategia y la táctica que las propias masas tienen en su camino hacia la conquista del poder. Conforme a esta situación, su actitud frente a los hechos de Lo Hermida no puede haber sido más falaz c irracional, porque en el fondo lo que sucede es que el PC no se atreve a discutir abiertamente sus reales concepciones, su real pensamiento y esto lo encubre bajo una política sistemática de descalificación de todos los que en la izquierda no sustentan sus erradas posiciones. En el caso de Lo Hermida, la actitud del PC se ha transfloreado en encubrimiento de los responsables de la represión y del asesinato, en eludir la discusión de las concepciones políticas que llevan a esas actuaciones al aparato policial.

9.— Pero esta situación no puede continuar más. El PC, los reformistas y todos sus seguidores, deben tener, una vez por todas, la valentía política y moral para enfrentar de cara al pueblo, la discusión ideológica acerca de la conducción, de la lucha política de las masas en Chile, sin esconderse en la cómoda práctica de la mentira, la deformación, el engaño, la descalificación. Si el PC cree que el camino para defender la estabilidad del gobierno, para asegurar el avance permanente de las masas, son las concesiones a los enemigos del pueblo, son el estancamiento y el retroceso en la lucha, son la represión y el asesinato de pobladores, que lo señale claramente y sin miedo a los ojos de todo el pueblo; si el PC y los reformistas piensan que las masas no tienen derecho a luchar por sus intereses y que tiene que subordinarlo todo a lo que disponga el Parlamento. la legalidad burguesa, la burocracia funcionaría, debe señalarlo claramente. Si el PC y los reformistas están decididos a utilizar la fuerza policial para controlar el movimiento de masas y a los revolucionarios, que no lo enmascaren más y lo asuman públicamente como política. Si el PC piensa que la izquierda y el gobierno deben mentir al pueblo, ocultando las causas reales y los responsables de la represión —masacre sobre Lo Hermida, que lo asuma, también, públicamente.

Está bueno ya que el PC deje de escudarse en la fórmula de que toda crítica, toda discrepancia con el gobierno y sus políticas, de que toda critica a las políticas del Partido Comunista, de que la divergencia y la lucha contra el reformismo, que el señalamiento de la verdad, son armas que sirven a la Derecha.

10.— El MIR llama a no dejarse arrastrar por el engaño del reformismo y a no permitir que la Derecha se aproveche de los errores del reformismo en el seno del pueblo.

El MIR llama a repudiar la represión, como tentación y como método, a exigir el castigo de los responsables políticos y administrativos de la masacre de Lo Hermida.

El MIR llama a unir al pueblo a través de la lucha, a unir a las corrientes revolucionarias de dentro y fuera de la Unidad Popular, a levantar un nuevo programa que permita unir a todo el pueblo y a los revolucionarios, que permita golpear al conjunto de la gran burguesía industrial, comercial, financiera y agraria, y al imperialismo, a través dé la movilización directa de las masas, combinando las formas de lucha que sean necesarias.

El MIR LLAMA a combatir frontalmente al reformismo, a impedir que éste siga ganando fuerzas en el seno del pueblo, a impedir las concesiones a los explotadores, porque el reformismo sólo conduce a la derrota del pueblo y al triunfo de la contrarrevolución.

El MIR llama a avanzar con las masas, combatiendo al conjunto de los explotadores, movilizando al conjunto del pueblo, cuestionando al Parlamento y la legalidad burguesa y afirmando en la lucha el surgimiento de un poder popular que se afirme en los Consejos Comunales de Trabajadores y vaya abriendo una alternativa real de poder para las masas.

COMITÉ CENTRAL
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

Santiago, 11 de agosto de 1972.


LO HERMIDA Y LA "PRENSA POPULAR"

“BALEO TRÁGICO EN LO HERMIDA".. . "UN MUERTO, 11 HERIDOS Y 160 DETENIDOS"... "LA POLICÍA: NOS ATACÓ UNA POBLADA" . .. "PROVOCACIÓN DEL MIR CAUSO GRAVES INCIDENTES" . .. "SANGRIENTA REFRIEGA" ... "TENSIÓN EN LO HERMIDA" ... "EL MIR HABLA POR LA DERECHA"... "DUNNY EDWARDS CUADRADO CON LA ULTRAIZQUIERDA" ...

"Delincuentes comunes", "provocadores", "ultraizquierdistas", "pijes trasnochados", "anarquistas", "anticomunistas enfermizos" ...

Los primeros son algunos de los titulares de los diversos diarios de Santiago al día siguiente de los luctuosos sucesos que costaron la vida del poblador Rene Saravia en la madrugada del sábado 5 de agosto en el Campamento "Asalto al Cuartel Moncada".

Los segundos, son algunos de los muchos epítetos que la prensa de la derecha y del reformismo lanzaron en contra de los pobladores de Lo Hermida durante la semana que va desde el 5 al 13 de agosto.

Intentaremos un análisis de lo que fue esta sistemática campaña en contra del movimiento popular, porque es interesante que la izquierda en su conjunto sepa dónde están las coincidencias, quiénes mienten, quiénes injurian, quién le hace objetivamente el juego a la reacción.

TELEVISIÓN: "Noticiero", Televisión Nacional, Canal 7. Jefe de Prensa, José Miguel Varas (PC); Jefe de Informaciones, Guillermo Ravest (PC). Sábado 5: "El intercambio de disparos entre elementos de ultraizquierda y de la policía civil, dejó un muerto y 11 heridos, de los cuales cinco son funcionarios de Investigaciones". Luego se da detallada la declaración de Daniel Vergara, Subsecretario del Interior. Se intercala película y texto de la movilización de los pobladores de Lo Hermida en Plaza Egaña la noche anterior y se pasa de inmediato a la declaración oficial del prefecto Eliecer Constella: "Fuimos atacados con armas de fuego, piedras y bombas molotov. Los dirigentes pusieron en primera fila a mujeres y niños". Luego, el locutor en cámara lee un texto en que se sostiene que las declaraciones de los pobladores coinciden con las de los momios y "corresponden rigurosamente a la táctica trazada por la oposición de derecha para la lucha contra el gobierno popular". Esto último se hace en base a lo que publicó "La Segunda" ese día. Domingo 6 de agosto: Se da cuenta de la explosión en Ventanas. La película muestra escenas de la casa semidestruida. Un policía desenrrolla y muestra a la cámara un afiche editado por el Partido Socialista, el año pasado, como homenaje a los chilenos muertos en la guerrilla boliviana del ELN. El afiche corresponde a Tirso Montiel, quien fuera oficial de Carabineros antes de enrolarse en el ELN. El afiche lo muestra con uniforme. El locutor lee: "En el interior de la casa se encontró esta foto de Luciano Cruz, vestido de militar". En seguida se sobreimprimen titulares de "La Segunda", con un film de Lo Hermida, donde se ve profusión de banderas del MPR, mientras se lee la declaración completa del Comité Político de la UP. Ese día el Noticiero omite dar dos noticias que fueron las centrales para todo el resto de la prensa: la reunión de los pobladores con Allende en La Moneda y la suspensión, por parte del propio Presidente, de Toro y Paredes.

Lunes 7 de agosto: "Allende obtuvo el respeto y el aplauso de los auténticos pobladores de los campamentos". Es una notita corta y perdida entre otras. En el libreto que informa de la reunión de Allende con la Unidad Popular, es censurada (tarjada) una frase que menciona la suspensión de Paredes y Toro. Se reproducen luego opiniones de los diputados Arnello y Ruiz Esquide, diciendo que coinciden con los ultras en echarle la culpa al gobierno. En la nota sobre los funerales del poblador Saravia, se censura la siguiente frase: "En las exequias se hicieron presentes numerosas seccionales del PS y militantes del MIR".

Miércoles 9 de agosto: Se registra en detalle la visita del Ministro Suárez a los detectives heridos. Se informa sobre el interrogatorio de los detenidos en Lo Hermida, mezclando el hecho con los detenidos del ELN. Se afirma que sobre el argentino Osses, detenido en Lo Hermida, había orden de extradición por homicidio.

CANAL 9 TV, Universidad de Chile. Sábado 12 de agosto. Programa "CONTRAPUNTO". Como su nombre lo indica, este programa pretende enfrentar a dos personajes antagónicos que son entrevistados en estudios separados y sin oír las respuestas de su contendor, con idénticas preguntas. Ese día el "Contrapunto" es entre dos personajes muy "antagónicos": Carlos Toro y Eduardo Paredes, los dos jefes de Investigaciones suspendidos. Ambos se despachan a su gusto en contra de los pobladores y la izquierda revolucionaria en su conjunto. Lo grotesco del programa produce gran malestar en la mayoría del personal de la estación, especialmente entre los socialistas (que controlan la dirección y la jefatura de prensa), quienes fueron sobrepasados por el PC.

CANAL 13 TV, Universidad Católica: Domingo 13 de agostó. Programa "A Esta Hora se Improvisa". Aquí también aparece como invitado Carlos Toro, lo que demuestra que la "eficiencia" de las relaciones públicas llega hasta los feudos de la reacción. El programa se convierte en una amena charla entre buenos burgueses que no discrepan en nada. No hay ni una sola polémica. Carlos Cerda, regidor PC, sostiene que los responsables son los agitadores de ultraizquierda. Todos se muestran de acuerdo con tal teoría; es más, Jaime Guzmán y Alejandro Magnet la corroboran y la mejoran, expresando que ésa es la verdad y que así se han dado todas las matanzas en "este país, desde la Escuela Santa María de Iquique hasta Lo Hermida.

RADIO: Con las miles de mentiras propaladas por las radioemisoras en esa semana habría para escribir tres o cuatro volúmenes. Tenemos un voluminoso archivó de libretos de radios momias y de la UP. Noticiarios, entrevistas, comentarios, veneno, mentira, calumnia, insidia, acumulada, sincronizada. Majaderamente repetidas. Radio "Luis Emilio Recabarren", propiedad de la Central Única de Trabajadores. Ex jefe de prensa: Darío Rojas Morales (MAPU, despedido de "El Mercurio", por pertenecer al CUP). Ex reportero Sergio Gutiérrez (PC, despedido de "El Mercurio" por ser el presidente del CUP). Sábado 5 de agosto. Reportaje de Gutiérrez desde Lo Hermida, que comenzaba con esta frase: "Nuevamente el suelo de Chile se tiñó de sangre obrera". Luego se entrevistaba a los pobladores que entre llantos de mujeres y niños, aun bajo el efecto de los gases lacrimógenos, contaban la verdadera versión de lo ocurrido, extensamente. Ese mismo día TODO el Departamento de Prensa de Radio "Luis Emilio Recabarren" era "suspendido" de sus funciones por no contar con la confianza de la gerencia de la emisora (PC). ¿Qué diría Luis Emilio Recabarren, fundador del movimiento obrero chileno, del uso que ¿e le da hoy a su nombre?

LA PRENSA ESCRITA: Aquí debemos distinguir dos planos concretos sobre los cuales se mueve la información. El primero es el de las portadas, grandes titulares, tergiversación de hechos en artículos de "información", dibujos y fotos. El segundo, y más importante, es la OPINIÓN de cada diario que representa determinados intereses políticos y económicos, y que se expresa en las páginas editoriales. Es este segundo plano el que imprime explícitamente la línea a seguir en el "plano informativo". Por razones tácticas, muchas veces aparecen aparentes contradicciones entre ambos planos en un mismo diario, pero un análisis más profundo hace ver que la realidad es otra. Veamos algunas muestras:

Sábado 5 de agosto. La Segunda (Edwards): "Sangrienta refriega, entre policías y extremistas ... Una sangrienta confrontación a balazos hubo esta mañana en las poblaciones Lo Hermida cuando policías civiles y uniformados allanaron en busca de armas y dirigentes comprometidos con el movimiento 16 de julio. La operación era una derivación de los sucesos de anoche, cuando extremistas se tomaron la Plaza Egaña y fueron disueltos violentamente, con heridos y detenidos. En los hechos de hoy la refriega ocurrió cuando los policías fueron recibidos a balazos..."

Domingo 6 de agosto. El Siglo (PC): "Un muerto y heridos en sector Lo Hermida ... PROVOCACIÓN DEL MIR CAUSO GRAVES INCIDENTES... Recibieron a balazos a la policía cuando llegó hasta allí a buscar especies robadas por delicuente que asaltó camioneta pagadora en El Belloto Se escudaron tras las mujeres y los niños para disparar..."

El Mercurio (Edwards): "Enfrentamiento entre pobladores y la policía: UN MUERTO, 11 HERIDOS Y 160 DETENIDOS... En un masivo y violento allanamiento a poblaciones populares de Ñuñoa, en el que participaron más de 200 efectivos de Carabineros e Investigaciones fuertemente armados, cayó mu uto un obrero y otros seis quedaron gravemente heridos a bala, mientras se registraban 180 detenciones. Cinco detectives quedaron heridos, dos de ellos a bala". "LA POLICÍA: NOS ATACO UNA POBLADA... (Se da la versión completa de los hechos relatada por el Prefecto Jefe de Investigaciones, Eliecer Constella)".

Clarín (allendista) ... "Cada cierto trecho, pobladores, con sus rostros endurecidos y airados, mostraban a los periodistas charcos de sangre, que señalaban los lugares en que cayeron heridos sus compañeros. Grupos de hombres, mujeres y niños se arremolinaban alrededor de los reporteros para contar cada cual su experiencia, y entregar una versión de lo ocurrido... El acre sabor de los gases disuasivos que empleó la policía, se mantenía en el interior de los modestos hogares..."

Lunes 7 de agosto: El Siglo (PC), pág. 4. "El Mercurio da amplia tribuna a miristas que provocaron incidentes..." En el párrafo se sostiene que el diario de los Edwards es el que más "infla los hechos, dándoles tribuna a tos "provocadores" dirigentes de los campamentos para atacar al gobierno popular, llegando a decir que "El Mercurio" es el "portavoz del MIR". En su editorial del día se afirma enfáticamente: "Los irresponsables dirigentes del "mirismo" en la Población Lo Hermida actuaron con premeditación y dolo. Planificaron el enfrentamiento fríamente, y luego engañaron a los pobladores, arrastrándolos a las vías de hecho contra la policía civil y uniformada... La colusión de la Derecha y el MIR provocó una desgracia lamentable... Entre delincuentes derechistas y miristas está este baile, esta danza macabra a que nos quieren arrastrar" ...

Puro Chile (PC): "A PARARLE EL CARRO A LA SEDICIÓN DE ULTRA-IZQUIERDA". En recuadro de portada, el "enano maldito" acotaba, mientras lanzaba puñetazos al aire: "Vengan, vamos a discutir ideológicamente miristas hombriii..." El día anterior, el siniestro enano había dicho: "Hasta aquí no más llegamos... Se les pasó la mano pobladores hombriii..." En la página 2: "Allende ordena investigar los sucesos de Lo Hermida"... "Bomberos locos al servicio de los enemigos del país"... Página 3: "Le pegan aclarada pública a los ultra-izquierdistas" y la columna de Eugenio Lira Massi injuria soezmente a los pobladores, culminando con la afirmación de que ellos ahora, por la masacre, "irán a las marchas de Patria y Libertad". Pág. 4: El Huevo de Oro al "Provocador Ultraizquierdista". Pág. 5: Editorial... "Aquí hay algo que nadie puede ya discutir: la Derecha y la ultraizquierda están de acuerdo en derrocar al Gobierno de la UP... Pero si el enfrentamiento no es necesario y, a pesar de ello, la ultraizquierda se obstina en provocarlo, la revolución no puede permanecer con las manos atadas. Ya es hora de que la revolución haga prevalecer su orden ... Página 23. "Reportaje a Lo Hermida": "LOS POBLADORES ESTABAN AYER SOLOS SIN NI UN DIRIGENTE..." Aquí, la contradicción. El reportero entrevista pobladores, quienes cuentan la versión real de los sucesos y desmienten todo el resto del contenido del diario, así, con su lenguaje sencillo y directo... "Fue como a las 6 de la mañana. Se sintió una de balazos... Los policías golpeaban las puertas y gritaban que salieran a la calle para defender al gobierno. Y así la gente empezó a salir. Pero allí los agarraban y los metían presos. No es cierto eso que dicen que se colocó a las mujeres y los niños adelante. ¿Cómo iba a ser así, cuando estaban en paños menores? Las mujeres arrancaron como pudieron con sus chiquillos. Muchos no han vuelto, porque tienen miedo... Y el que se diga que ésto es un foco de guerrilleros, de delincuentes, nos perjudica... No me explico esto. Cuando las mujeres les preguntaban a los policías la razón de tanto balazo, contestaron: ¡Pregúntenle al Presidente..." (PURO CHILE, LUNES 7 DE AGOSTO DE 1972. PAG. 23).

¿QUIÉN COINCIDE CON QUIÉN?

Una de las tesis centrales sostenidas y machacadas majaderamente por el PC ha sido la coincidencia entre la "ultraizquierda" y la derecha. De verdad que la demagogia de la prensa derechista podría engañar a los incautos que se quedaran sólo en los grandes titulares de sus portadas. Sin embargo, de la lectura comparativa de editoriales de "El Siglo", "El Mercurio" y "La Prensa", se concluye algo distinto. Sigamos día por día.

MARTES 8 DE AGOSTO: EL SIGLO: "INSOLENCIA DEL MIR SE PASO DE LA RAYA... Pretende poner exigencias perentorias al Presidente e insulta al Gobierno Popular..." En su artículo de primera página se machaca sobre lo ya dicho: "EL MIR provocó el enfrentamiento y ahora ataca a Allende... la policía cumplía órdenes judiciales... el MIR organizó previamente la resistencia, en conocimiento indudablemente de la diligencia que se iba a cumplir... defendía a delincuentes comunes...". El editorial se titula "Las provocaciones ultraizquierdistas" y en ella se afirma que la policía estaba cumpliendo "tareas de rutina que nada tienen que ver con hechos políticos, pues su misión estaba generada por una orden judicial" y luego arremete en contra del Partido Socialista... "Junto a estas acciones e, integrándose "intelectualmente" a ellas, aparecen también de pronto, en el seno de las fuerzas populares, las voces de quienes propician medidas disparatadas, ajenas a la inspiración y al Programa Básico de la Unidad Popular, con lo cual también se le está haciendo un favor al enemigo". (Se refiere a la Asamblea Popular de Concepción).

MARTES 8 DE AGOSTO: EL MERCURIO: EDITORIAL: "CRISIS DEL ORDEN PUBLICO"... "Es deplorable" que la suspensión de los jefes máximos del Servicio de Investigaciones se produzca ahora, a raíz de órdenes que impartieron en el ejercicio de su autoridad y para cumplir funciones policiales... Más de lamentar es esta decisión si se considera que entre los heridos hay varios agentes de Investigaciones, los cuales podrían ver en esta medida una falta de apoyo del gobierno hacia funcionarios que realizan actos propios de sus cargos con grave riesgo personal..." "El MIR está aprovechando este difícil momento para formular exigencias humillantes al gobierno, con la mira de hacerlo retroceder y replegarse hacia una conducta francamente pasiva ante actividades a todas luces sediciosas, como son las continuas ocupaciones de calles y caminos, que constituyen maniobras de entrenamiento para sitiar la ciudad de Santiago...".

MARTES 8 DE AGOSTO: "LA PRENSA" (PDC): EDITORIAL: "DE PUERTO MONTT A LO HERMIDA"... "El gobierno ha tolerado la formación de grupos armados de ultraizquierda...

Estos grupos han desarrollado acciones paralelas a las requisiciones, intervenciones y expropiaciones del gobierno... Estos núcleos, organizados y movilizados generalmente por el MIR, han tendido a convertirse en focos de perturbación y en numerosas oportunidades se han adueñado de calles y caminos, barrios y hasta pequeños pueblos para presionar por sus demandas o demostrar públicamente su presencia revolucionaria"'. Más adelante el editorial Deísta llama al gobierno a "defender al resto de los ciudadanos de acciones arbitrarias desatadas por estos grupos" y ataca duramente al MIR acusándolo de usar a los pobladores de "carne de cañón para sus odiosidades morbosas y sus experimentos librescos desvinculados de la realidad..."

EL SIGLO: "Dunny Edwards cuadrado con la ultraizquierda... ¡Perfecto! Amello toma las banderas del MIR... Aquí se está con el gobierno o contra él"..."Los acontecimientos de Concepción, otro espejismo lítico inventado por los ultras al margen de toda realidad ... La derecha comprende perfectamente el papel que juegan los aventureros en centra del proceso revolucionario y los usa a su antojo".. ."Por estos rufianes armó el MIR la balacera ... Moreno, Bulnes, Pareto, Arnello y Hamilton en receso, EL MIR HABLA POR LA DERECHA... García Garcena alaba tácticas antigobiernistas de "El Mickey" ... Cuando el MIR habla, la derecha calla...". El día 11, en su editorial "Un momento para definiciones muy concretas", refiriéndose a la declaración oficial de las JJ. CC., se lanza en picada contra el petitorio de los pobladores y plantea que es "una grosera insolencia".

EL MERCURIO: Los días 9, 10, 11 y 13 de agosto editorializa sobre Lo Hermida. Intenta ligar la represión con la intervención de Gaseo, diciendo que tantos los pobladores de Lo Hermida como los funcionarios que intervienen Gaseo son "extremistas". Se lanza en picada contra los extranjeros, cosa que veremos en párrafo aparte y sibilinamente mete el dedo en la grieta abierta entre el reformismo y los sectores revolucionarios al interior de la UP.

LA PRENSA: Del 9 en adelante, una avalancha de palabras en la página editorial sacan provecho reaccionario a las debilidades del reformismo. El día 9 llama abiertamente a reprimir el pueblo en un articulo llamado "La comodidad presidencial", bajo el pretexto de "proteger a la ciudadanía". El 11, coincide con "El Siglo" en que el petitorio de lbs pobladores es "una grosera insolencia" y critica a Allende por haber dialogado con ellos en sus campamentos aduciendo que con ello, más la suspensión de los jefes policiales, disminuye su autoridad. El 12, va más lejos y su editorial se titula "El Presidente y el ultimátum extremista".

Los días 13 y 14, "La Prensa", al igual que "El Mercurio", mete al Partido Socialista en el saco de la "ultraizquierda", habla del "doble rostro del PS", indica que solo el PC apoya a Allende y ridiculiza la carta del Presidente a la Unidad Popular. El día 15, resume claramente su posición en "Una grave opción presidencial": Acusa a Allende de haber jugado durante todo su gobierno a una doble política y sostiene que Lo Hermida lo coloca entre la espada y la pared... "Por primera vez tiene que optar... y su opción es sorprendente: lo hace a favor del extremismo. El Presidente de la República capitula ante la fuerza insurreccional del mirismo. Incluso lo hace más allá de todo decoro y transgrediendo, gravemente, los limites de la dignidad de su cargo... Por eso cuantío el señor Allende suspende a los jefes de la policía civil, en la práctica, está reconociendo la legalidad del aparato armado del MIR...".

ARTERO ATAQUE CONTRA LOS EXTRANJEROS

Tiene importancia, especialmente frente a la actuación del gobierno en el caso de los revolucionarios argentinos que llegaron pidiendo asilo político, luego de fugarse de las mazmorras gorilas, la coincidencia para atacar a los revolucionarios extranjeros desde todos los ángulos, luego de la masacre de Lo Hermida y del caso de Ventanas. Rompió el fuego el pasquín del PC, "Puro Chile", con un "Huevo de Oro" concedido a los asilados políticos en general.

Posteriormente el mismo "Puro Chile" haría bromas sangrientas con su "enano maldito" sobre la suerte de los guerrilleros argentinos. Ese es el sugestivo "internacionalismo proletario" de la prensa comunista. Y no es cosa nueva. No pocas veces se pueden leer en "El Siglo" los peores epítetos contra los Tupamaros, u otros movimientos revolucionarios latinoamericanos. Para nadie es un misterio la posición de esa misma prensa ante el Che Guevara y su gesta heroica, lo acusaba de aventurero pequeñoburgués, ultraizquierdista, y hoy diría que era provocador y delincuente común, extranjero en Bolivia, etc. El jueves 10 de agosto, "El Siglo" en página editorial, fija su posición sobre los revolucionarios extranjeros que dan su aporte al proceso chileno en articulo titulado "QUINTA COLUMNA". "Un revolucionario aquí tiene amplias posibilidades de servir, basta con que trabaje con responsabilidad y entusiasmo; que entregue sus conocimientos a la batalla de la producción; que ayude en el terreno mismo al cumplimiento del Programa de la Unidad Popular..." Es decir, si discrepa, es delincuente de ultraizquierda, anticomunista enfermizo y rabioso: "La acción de estos elementos se está haciendo intolerable. Son pocos, pero hacen daño... por eso apoyamos cualquiera acción que el gobierno soberano de Chile adopte para defenderse de estos guerrilleros de pacotilla que lo dan mordiscos a la mano que se les ha tendido".

Por su parte, "El Mercurio" decía en su editorial del día 8: "Esos extranjeros no han respetado vidas ni normas en sus propios países y sin duela no se someterán entre nosotros ni siquiera a consideraciones de gratitud o de humanidad". El día 10, su editorial se tituló "Actitudes ilegales de extranjeros" y allí se insta al gobierno a "un cambio en la conducta oficial respecto a quienes soliciten asilo", luego de analizar las actuaciones de extranjeros.

"La Prensa", el día 11, editorializa: "¡Fuera los indeseables! ...El país está infestado de elementos extranjeros, principalmente brasileños y uruguayos, que han hecho una burla de su condición de asilados y que, coludidos con activistas cubanos, faltan el respeto cotidianamente al país que les da el pan... Estos miserables deben ser expulsados. El gobierno está en la obligación de enmendar su gigantesco error; debe detectar esta red de muerte y ponerla drásticamente en la frontera. Chile no necesita de estos uruguayos, de estos brasileños ni de estos cubanos que carecen de decencia ni entienden de civilización...".


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02