El reformismo pone en jaque a la UP

PUNTO FINAL
Año VI. Nº 164
Martes 15 de agosto de 1972

Editorial

¿AL SERVICIO DE QUIÉN ESTÁ LA POLICÍA?

EL programa de la Unidad Popular planteaba, entre otras cosas, la reorganización de la policía para que no pudiera "volver a emplearse como organismo de represión contra el pueblo". En ese aspecto, como en el de la disolución del Grupo Móvil de Carabineros, consultada entre las primeras 40 medidas, la UP recogió un profundo anhelo de los trabajadores. Los sucesos del Campamento "Asalto al Moncada", que han conmovido a la clase obrera, señalan en forma dramática el contrasentido que para un gobierno que se propone iniciar la construcción del socialismo, significa la mantención del aparato represivo del Estado de la burguesía. Ese aparato represor funciona por su propio peso. Fue creado para embestir contra las clases desposeídas. Basta un leve empujoncito, que puede ser una orden judicial o administrativa, para que la ferocidad se desate contra la población trabajadora. De hecho, esa tendencia inherente al aparato policial, funciona más allá de los propios deseos de algunas autoridades de gobierno. En este caso se suma la peligrosa desviación que viene sufriendo el propio proceso. Nos referimos al factor contrarrevolucionario que significa el reformismo. Los que desean ponerle riendas y montura a la clase trabajadora para impedirle avanzar, han convertido en dogma la represión de lo que peyorativamente califican de "ultraizquierda". Ajenos al desarrollo de la lucha de clases, los reformistas que ocupan cargos claves de gobierno embisten contra todo lo que constituya un desafío a su política hegemónica y conciliadora. En el mes de mayo, por ejemplo, desataron la represión en Concepción, dando muerte a un estudiante, cuando organizaciones de masas de casi toda la izquierda se movilizaban contra la reacción. El pretexto fue aplastar a la "ultraizquierda". Ahora en Santiago, al calor de la principal preocupación de los reformistas, que es combatir físicamente a los sectores revolucionarios de dentro y fuera de la UP, han asesinado a un obrero durante un allanamiento policial de características fascistoides. El pretexto, esta vez, fue cumplir una orden judicial, o sea, de los mismos Tribunales cuyo carácter de clase ni el reformismo se atreve a esconder. Es un pobre pretexto para una acción que merece el más enérgico repudio. El culpable directo de este grave hecho —repetimos— es el reformismo, cuyo papel negativo llega al extremo de utilizar para sus propios fines un aparato represivo que durante largos años se ha cebado en la carne del pueblo. Lo que ha ocurrido debe servir de lección para unir a los revolucionarios e imponer un golpe de timón que permita corregir la ruta equivocada que se intenta imponer al proceso.

PF


Planteamientos

EL REFORMISMO PONE EN JAQUE A LA UP

AUN a riesgo de ser calificados de ingenuos, queremos iniciar este comentario diciendo que, en nuestra opinión, una de las personas más afectadas por los trágicos sucesos del Campamento "Asalto al Moncada" ha sido el Presidente Salvador Allende.

Conocemos a Allende y si bien discrepamos de muchos de sus puntos de vista, por no decir de casi todos, hay cuestiones fundamentales que le reconocemos. En primer lugar, consecuencia entre lo que piensa, dice y hace. Luego, coraje personal. Además, una trayectoria política incompatible con la represión al pueblo. Por lo tanto creemos que Allende seguramente fue el primer sorprendido y quizás el más fuertemente golpeado por la salvaje represión descargada sobre ese campamento de pobladores. La prensa derechista ha tratado de endosarle la responsabilidad por lo sucedido, en un intento de asimilar su gobierno a anteriores regímenes represivos antipopulares. Esa maniobra debe ser rechazada de plano.

Pero Allende tiene una cuota de responsabilidad política de otro orden que no puede soslayar. Consiste básicamente en que ha dejado hacer al reformismo y, empeñado como está en llevar adelante lo que concibe como una "vía chilena" al socialismo, ha permitido que los factores represivos se desboquen. Esos factores están representados por tendencias que el mismo Allende apoya y que cobraron relevancia decisiva en el último "cónclave" de la Unidad Popular.

En Lo Curro triunfó una corriente cuyos postulados políticos conducen inevitablemente a la represión. En forma esquemática —porque PF ya ha hecho el análisis en su oportunidad—, la línea reformista predominante en la UP preconiza un entendimiento con la burguesía y con el imperialismo, sobre el supuesto de que se debe consolidar lo ya ganado para acumular fuerzas y seguir más tarde adelante.

El expositor más coherente de la tesis ha sido Orlando Millas, miembro de la Comisión Política del Partido Comunista, a través de un artículo que reprodujo PF. La tesis de Millas, que es uno de los responsables de la desviación de derecha que sufre el PC chileno, se impuso en Lo Curro. El propio Millas se convirtió en Ministro de Hacienda para llevar adelante lo medular de ese planteamiento. Esto significó que sobre la marcha se abrieron conversaciones con uno de los agentes políticos de la burguesía y del imperialismo. Las conversaciones fracasaron porque las desahució la propia DC. Su socio comanditario, la burguesía, se negó a dar el visto bueno al modesto nivel de concesiones que la directiva DC se proponía hacer al gobierno.

Algunos partidos de la UP señalan que ellos supieron desde un comienzo que tales conversaciones terminarían en el fracaso. La verdad es que no se necesitaba ser pitoniso. Es de la naturaleza misma del proceso que vive Chile, prever que la burguesía y el imperialismo no aceptarán otra cosa que no sea la rendición incondicional del gobierno, cuyo compromiso programático es iniciar la construcción del socialismo.

La tesis reformista es una senda que conduce al fracaso porque la burguesía no monopólica, con la cual se pretende pactar, no tiene existencia independiente en nuestros países. Está ligada estrechamente —lo cual no quiere decir que no tenga contradicciones con ellos— con la burguesía monopólica y el imperialismo. Seguramente es cierto que la burguesía a secas quisiera desembarazarse de los monopolios y del latifundio para vigorizar su propio desarrollo. Pero para eso no necesita al gobierno de la UP. Le basta con el reformismo burgués al estilo de la DC, el cual le garantiza una vida sin sobresaltos, o con un gobierno nacionalista burgués medianamente fascistizado.

A su vez, la clase trabajadora chilena está demostrando que no se conforma con el papel de jardinero de la burguesía que pretende asignarle el reformismo. Los obreros y campesinos no luchan en nuestro país para podar el árbol del capitalismo de monopolios y latifundios. Luchan, eso sí, por el socialismo, para que en Chile se establezca un Estado de obreros y campesinos.

De esta manera, hay objetivos antagónicos entre proletariado y burguesía. El reformismo quiere hacer una amalgama de ambos y democratizar el Estado por la vía de la conciliación de clases. Como esto es imposible, no le queda más remedio que imponer su política. Y es en este punto donde surge la represión.

El reformismo de izquierda no es sino un pasadizo hacia la claudicación total. Su política económica debe garantizar necesariamente un alto nivel de ganancia y consumo a la burguesía. Debe intentar comprársela para atacar a los monopolios y al latifundio. Al mismo tiempo necesita desnaturalizar el sentido antimperialista de la nacionalización de las riquezas básicas. Las empresas imperialistas afectadas poseen recursos variados para presionar sobre la burguesía. De allí surgen, en nuestro caso, fórmulas claudicantes en la negociación de la Deuda Externa y amenazas reales a la soberanía chilena en materia de indemnización por nacionalizaciones. Esa fórmula ambigua y asexuada que es el reformismo, se distingue porque un paso atrás sigue al otro en forma indefinida, hasta llegar al colapso.

El reformismo no sólo necesita asegurar una cuota aceptable de ganancias a la burguesía y mantener a raya mediante concesiones al imperialismo. Requiere, además, meter en cintura a las clases que luchan históricamente por el socialismo, es decir a los explotados. Por eso los reformistas han creado el calificativo de "ultraizquierdistas" para englobar en forma peyorativa a los sectores que pugnan por avanzar. Han asimilado a esa categoría a obreros, campesinos y pobladores que luchan, convirtiéndolos en el enemigo principal.

A los efectos concretos, los "ultraizquierdistas" están en muchos de los partidos de la UP y también fuera de ella. La persecución ideológica y física es contra todos esos sectores, dondequiera se encuentren. No se vacila en usar el aparato policial y mucho menos la propaganda. Una pacífica manifestación frente al hospital de Lautaro, reclamando deficiencias en el reparto de leche, es atacada a balazos por la policía y el Subsecretario del Interior, un funcionario comunista, proclama a todos los vientos que fue una "provocación ultraizquierdista". De la misma manera un desfile de distintos partidos de izquierda en Concepción, en el mes de mayo, es atacado por el Grupo Móvil y muere un estudiante. El Intendente de la provincia, comunista, asegura que la culpa es de la "ultraizquierda". Y la pendiente reformista conduce, por si sola, al apaleo de los obreros de la fábrica Deico, al apaleo de mujeres y niños de pobladores en la Gobernación de San Bernardo, al asesinato de un obrero en el Campamento de Lo Hermida, a las torturas policiales de los detenidos en movilizaciones de masas o en actividades de grupos de "ultraizquierda".

Este es el precio que el reformismo paga a la burguesía por una paz que ella no le va a conceder de ninguna manera. Muy por el contrario, la represión a que la burguesía incita al gobierno —para que "demuestre" su apego a las normas "institucionales"—, es usada por su propaganda para intentar aislar más al gobierno de las masas. Todos los partidos de oposición se unen para firmar un documento acusando al gobierno de marchar hacia el establecimiento de una "dictadura totalitaria". La derecha finge reclamar por los derechos de los trabajadores y los mismos que en el pasado masacraron sin piedad hoy alzan voces de protesta, en hipócrita actitud, pretendiendo asimilar al gobierno del Presidente Allende a los regímenes responsables por las muertes de Pampa Irigoin, El Salvador, la Población "José María Caro", etc.

Creemos que aún es tiempo de rectificar el rumbo. La tarea de desalojar al reformismo es una tarea que en el caso del PC corresponde a sus militantes. Nadie podrá hacerlo por ellos. En cambio, sí es posible unir a los sectores revolucionarios, incluyendo a bases comunistas que seguramente no están por que su partido aparezca avalando la represión. Unir para poder avanzar, golpeando a los verdaderos enemigos si éstos se cruzan en el camino. Un paso positivo en ese sentido se dio en Concepción en la Asamblea del Pueblo, que continúa respaldada por la mayoría de los partidos y organizaciones de masas que la convocaron. Ha quedado suficientemente en claro, después del trágico suceso del Campamento "Asalto al Moncada", que el reformismo engendra represión, que es capaz, por lo tanto, de arrastrar al gobierno al más completo aislamiento y dejarlo a merced de sus enemigos. Pero han sido los propios pobladores, como ayer los campesinos de Lautaro o los obreros de Concepción, los que superando el dolor y la rabia que produce una represión ejecutada bajo un gobierno popular, han señalado claramente un camino: el de la unidad de los revolucionarios. El gobierno del Presidente Allende tiene títulos legítimos para permanecer a la cabeza de las masas. Pero debe saber recoger a tiempo la enseñanza de sus errores. Admitir que la conciliación con los enemigos de los trabajadores lleva inevitablemente a romper con ellos, no sería una debilidad sino una prueba de fortaleza moral. Castigar ejemplarmente a los responsables de la represión y cancelar los consejos derrotistas del reformismo, ganarían para el gobierno un verdadero respaldo que no le brindan aquellos que, bajo el espejismo de la conciliación de clases, están en los hechos conduciendo el proceso a un abismo. Muchos al leer estas líneas opinarán que ya es muy tarde y que el reformismo, convertido en un verdadero cáncer, se apoderó sin remedio de la conducción del proceso. Por desgracia, hay demasiados síntomas en ese sentido. Pero aun si así fuera, nuestra proposición para unir a todos los que están por "avanzar sin transar", bajo una conducción revolucionaria, seguiría siendo válida. Porque la meta estratégica de los trabajadores no termina con este gobierno que, eso sí, puede alcanzar el mérito honroso, si se lo propone, de abreviar la lucha histórica de la clase trabajadora chilena.

MANUEL CABIESES DONOSO


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LOS RESPONSABLES MERECEN UN CASTIGO EJEMPLAR

Alrededor de 15 mil personas, en su mayoría pobladores, encabezadas por miembros de las comisiones políticas del MIR y del Partido Socialista, marcharon el lunes 7 de agosto en los funerales del obrero Rene Saravia, asesinado durante el allanamiento policial del Campamento "Asalto al Moncada". En el Cementerio hizo uso de la palabra, entre otros oradores, el dirigente del Movimiento de Pobladores Revolucionarlos (MPR), Alejandro Villalobos. Los siguientes son aspectos de su discurso:

TENEMOS que despedir los restos de un nuevo mártir de la lucha de los pobladores y de los trabajadores de Chile, el compañero Rene Saravia, obrero de la construcción.

Fue en Lo Hermida, un barrio obrero, un barrio que surgió de la lucha y hoy también de la sangre. Diez mil familias viven allí, diez mil familias que todavía viven una existencia de miseria, diez mil familias sin escuela, sin locomoción, sin lo más necesario para vivir humanamente.

A unos cuantos metros del centro de Santiago, al sur de Ñuñoa, viven amontonados miles y miles de niños, mujeres y hombres que lograron escapar a través de la lucha de una existencia todavía más miserable, la de los conventillos, la humillante existencia de los allegados, la de vivir a la intemperie.

Lo Hermida surgió de la lucha, por la fuerza que impulsa a esas seiscientas mil familias que todavía no tienen casa en Chile a buscarse un techo para cobijar su familia, sus vidas. Surgió de la lucha de los pobladores que en nuestra patria ha sido larga y trágica. Por eso, los más pobres de la ciudad, los que luchamos por el sitio y la vivienda, por el derecho al trabajo y a la vida, nos organizamos primero en un Comité Sin Casa en distintas partes, poblaciones y barrios de Santiago, fuimos agrupándonos, ganando cada vez más en organización e hicimos valer nuestros derechos de seres humanos a través de la toma, de la ocupación de terrenos.

En Lo Hermida, las tomas levantaron los campamentos "Lulo Pinochet", "Vietnam Heroico", "Asalto al Cuartel Moncada", "Trabajadores al Poder" y muchos otros. Las diez mil familias de los campamentos de Lo Hermida, las miles y miles de familias que en Chile han conquistado el derecho a la vivienda a través de la toma, son parte de ese inmenso ejército de obreros, de explotados y pobres de la ciudad y el campo que avanzan a través de su propia iniciativa, a través de la lucha directa, arrebatando los fundos a los explotadores del campo, conquistando las grandes fábricas en las ciudades Algunos han llamado, siguen llamando "ultraizquierdistas" a los que luchan y combaten a través de las formas de lucha que los pobladores, los campesinos, los obreros, han ido creando para combatir a sus enemigos de clase, es decir, la huelga, la marcha, la toma, la ocupación de locales. El problema es que algunos no quieren entender que los pobladores, los trabajadores, elegimos un Gobierno para que ese gobierno, elegido por nosotros, fuera como un brazo nuestro, que nos ayudara a pegar más fuerte a nuestro enemigo de clase, que permitiera la más amplia movilización y organización del pueblo para ir ganando terreno en la lucha por la conquista del poder.

Entonces, algunos, los reformistas del gobierno y de la izquierda, creyeron que después del triunfo electoral se había terminado la lucha dé clases en Chile, que en adelante los pobladores y trabajadores tenían que delegar todo en el gobierno, en los funcionarios y burócratas para que éstos hicieran y decidieran por nosotros. Teníamos que sentarnos a esperar con los brazos cruzados que en los dorados y blandos salones del Parlamento, los Jarpa, los Zaldívar, los Fuentealba, se decidieran a tirarnos unas migajas, teníamos que sentarnos a esperar que en las oficinas de los ministerios hubiera tiempo para preocuparse de nuestros problemas, teníamos que sentarnos y esperar que a los explotadores, los verdaderos ladrones de Chile, los dueños de fundos y fábricas, se les ablandara el corazón y quisieran sacrificar sus bolsillos sin conflicto, sin resistencia, para que los más pobres de Chile pudieran tener trabajo, escuelas, sitios urbanizados, hospitales, salarios dignos, una vida humana. Pero nosotros aprendimos hace mucho tiempo que los explotados no ganamos las peleas sin lucha, los explotados no ganamos las peleas confiando en otros, los explotados nunca ganamos las peleas confiando en el Parlamento y en las leyes.

Nosotros no esperábamos que ocurriera lo que ocurrió en la madrugada del sábado pasado, cuando camionetas de Investigaciones llegaron hasta el campamento "Asalto al Moncada" en busca de un dirigente de los pobladores, dirigente del ELN. Nosotros no esperábamos que llegaran las fuerzas policiales, con su prepotencia, con matonaje, con humillación. Fueron entonces repelidos por los pobladores.

Pero volvieron el sábado en la madrugada y asaltaron la población a sangre y fuego. Llegaron varios centenares de Investigaciones, del Grupo Móvil, rodearon los campamentos, los cercaron; grupos tomaron posiciones estratégicas en el interior de los campamentos, luego un vehículo con altavoz despertó a los pobladores bajo el anuncio de que el gobierno de Allende estaba derrocado; había que salir a defenderlo.

Los pobladores salieron de sus casas y se encontraron afuera con la fuerza del Grupo Móvil, de Investigaciones, que golpeaban e insultaban a algunos mientras disparaban a otros a mansalva. En un acto totalmente premeditado, planeado sistemáticamente hasta sus últimos detalles, se asaltó el campamento, se golpeó y humilló a los pobladores, mediante el uso brutal de las fuerzas policiales que dependen del gobierno. Nosotros no esperábamos todo eso. Así llegó una vez más la muerte, el asesinato, la represión a uno de los campamentos donde los pobres de Chile tenemos que cobijar nuestra miseria.

Después de esta masacre los responsables trataron de ocultar su responsabilidad política y moral, levantando un siniestro montaje publicitario que cambiaba, tergiversaba, falseaba absolutamente la realidad de los hechos.

Comenzó la larga lucha entre la verdad, por un lado, y la mentira por otro. La mentira de algunos burócratas de gobierno, la mentira de los jefes de un partido de la UP, el Partido Comunista, la mentira de los burócratas, funcionarios antipueblo, como Daniel Vergara, el nuevo Ministro del Interior, la mentira de los que utilizan el aparato policial contra el pueblo, como Paredes, Carlos Toro, la mentira de los órganos de prensa de la UP y del PC, como "El Siglo", "Puro Chile", la mentira de algunos burócratas que tomándose la representación de los trabajadores y de las bases de la UP tratan de ocultar su complicidad en los hechos.

Los sectores reformistas del gobierno y de la Unidad Popular levantaron la mentira como arma para tratar de sacarle el cuerpo al juicio del pueblo que los señala como responsables de la represión y el asesinato de Lo Hermida.

Pero la verdad estaba por otro lado, la realidad y la verdad es muy distinta y esa verdad se ha ido abriendo camino poco a poco a pesar de la cobardía moral y política de algunos que todavía no quieren reconocerlo. El propio gobierno y la UP, por la fuerza de los hechos, por la fuerza moral que tiene la realidad de los hechos, presentan una opinión dividida frente al asesinato de Lo Hermida. Así, Salvador Allende ha tenido que reconocer la verdad, la verdad de los pobladores, y públicamente señalar lo contrario de lo que habían dicho el Ministro del Interior, el Subsecretario Vergara, los funcionarios policiales Paredes y Toro, lo contrario del pequeño grupo de la Unidad Popular que entregó declaraciones ayer por la noche, lo contrario del grupo de los Teitelboim, de los Millas, y de "El Siglo".

Así, Salvador Allende ha dialogado con los que "El Siglo" llamó "provocadores", ha discutido y ha llamado compañeros revolucionarios a los pobladores de San Bernardo y Lo Hermida, cuando los pobladores han ido a exigir que se establezca la verdad y se condene a los culpables de los asesinatos.

Ha tenido que reconocer la justicia de la lucha de los pobladores, no ha pretendido inculpar a los que el PC y sus dóciles seguidores llaman "ultraizquierdistas", no les ha echado la culpa del asesinato de Lo Hermida, de la represión policial; ha tenido que reconocer implícitamente que personeros de su propio gobierno son los responsables de la represión, son los que han actuado contra el pueblo.

Mientras algunos mienten, injurian, calumnian, otros han preferido hasta abrir la vía del diálogo, de la discusión de los hechos. Pero no basta, compañero Allende, con diferenciarse del lenguaje injurioso de los que pretenden inculpar al pueblo, a los revolucionarios, de sus crímenes. No basta con sentir y condenar lo ocurrido, no basta con decir palabras, con hacer discursos, no basta con prometer que se hará justicia, no basta con pretender arreglarlo todo con buenas palabras echándole tierra al asunto. Sería oportunismo si el gobierno se quedara en eso, como sería oportunismo de nuestra parte quedarnos aquí sin llegar al fondo de las cosas.

No basta con destituir a Paredes y Carlos Toro para que mañana sean burócratas en otros cargos y reparticiones públicas permaneciendo impunes de sus crímenes.

Sería deshonrar la memoria de los muertos y empañar las luchas del pueblo si no exigimos que se haga justicia, que se extirpen los vicios, las enfermedades que corroen a sectores del gobierno y que fueron los causantes del asesinato de Lo Hermida.

No podemos ni debemos callar, tenemos que tener la valentía moral y tiene que tenerla toda la izquierda, todos los funcionarios honestos del gobierno, para exigir que se llegue hasta el fondo. Los asesinos están en el gobierno y no pueden seguir ocultos allí bajo ninguna justificación. Por eso que hay que exigir ante la tumba del compañero caído y frente a los trabajadores de todo Chile que el señor Presidente responda a las exigencias de los pobladores y el pueblo:

INDIVIDUALIZACIÓN. DESTITUCIÓN Y CÁRCEL INMEDIATA PARA LOS RESPONSABLES DEL ASESINATO DE LO HERMIDA PARA LO CUAL DEBE NOMBRARSE UNA COMISIÓN INVESTIGADORA EN QUE ESTÉN EN FORMA PARITARIA REPRESENTADOS LOS POBLADORES.

LLAMADO DE ATENCIÓN ADMINISTRATIVA DEL SEÑOR PRESIDENTE EN FORMA PÚBLICA AL SUBSECRETARIO DEL INTERIOR POR SUS DECLARACIONES MENTIROSAS, INJURIOSAS Y CALUMNIOSAS CONTRA LOS POBLADORES. LO MISMO CON RESPECTO AL DIARIO "EL SIGLO" Y OTROS DIARIOS DE GOBIERNO.

EL PUEBLO TIENE DERECHO A SABER LA VERDAD, POR ESO EXIGIMOS CADENA NACIONAL DE EMISORAS PARA QUE LOS POBLADORES PUEDAN ESTABLECER ANTE EL PAÍS LA VERDAD DE LOS HECHOS.

EXIGIMOS LA LIBERTAD DE TODOS LOS COMPAÑEROS DETENIDOS EN SAN BERNARDO Y EN LO HERMIDA.

EXIGIMOS INVESTIGACIÓN Y SUMARIO Y CONDENACIÓN A LOS TORTURADORES DE ZAÑARTU, QUE SE ENSAÑARON CON LOS 46 POBLADORES DETENIDOS.

El señor Presidente no puede eludir la responsabilidad política y moral de hacer justicia a los pobladores y al pueblo, no puede eludir el aceptar el cumplimiento de estos puntos y exigencias, llevando las cosas hasta sus últimas consecuencias, sin temer a la verdad.

Nosotros seguimos luchando por esclarecer las responsabilidades políticas contenidas en la materialización de este tipo de hechos, de la represión y el asesinato.

La cobardía moral de los que mienten sólo puede corresponder a la política de los sectores reformistas, sectores que dialogan con la DC y con los enemigos de los trabajadores, y tratan de paralizar y reprimir las luchas del pueblo.

Es hora de iniciar el combate a fondo a las corrientes reformistas que, amparadas en un ropaje de izquierda, no hacen más que dividir y debilitar al pueblo, no hacen más que retrasar la revolución, la hora de nuestra liberación definitiva, no hacen más que fortalecer a los explotadores.

Compañero Saravia:

¡Hasta la victoria siempre!


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NOTAS SOBRE LA REVOLUCIÓN CUBANA

Hace un año perdió la vida —en forma accidental— Luciano Cruz, miembro de la Comisión Política del Movimiento de Izquierda Revolucionarla (MIR). En PF Nº 133 el lector encontrará los aspectos más destacados de la vida de ese joven y valeroso revolucionario.

Luciano Cruz estuvo muy ligado a PF y en varias oportunidades ocupó sus páginas. En esta oportunidad, presentamos un articulo suyo sobre la Revolución Cubana, publicado originalmente en la revista "Polémica" (Nº 3, enero de 1969), órgano de la Federación de Estudiantes de Concepción de la cual Luciano Cruz fue presidente. El desaparecido dirigente revolucionario visitó Cuba en 1968. Profundamente ligado a la Revolución Cubana, estudió de cerca ese proceso que le impactó con fuerza, como se refleja en este artículo.

I

INTRODUCCIÓN

EN verdad es difícil comenzar un artículo sobre Cuba, o al menos intentar una reseña de un fenómeno que tiene múltiples ángulos de interés, en el poco espacio del que disponemos.

La impresión que uno se va formando cuando hace lo elemental en un país extraño —recorrer las calles de sus ciudades y los caminos de sus campos— es que se encuentra en medio de un pueblo activo, de una gran capacidad expresiva, que a nuestro carácter de pueblo austral y melancólico, a veces (y con frecuencia) se nos ocurre agresividad.

El cubano es rudo, alegre, con frecuencia ingenuo, mucho más directo que nosotros al tratar un tema, al tratarnos a nosotros mismos. Tal vez de relativamente poca vocación especulativa o de análisis (cuestión que veremos más adelante) pero si de una gran capacidad práctica, de una gran capacidad de acción. Es un pueblo muy desinhibido y dueño de si mismo, sin ese asfixiante sentido del ridículo que nos caracteriza. El cubano le habla al extraño como si lo conociera de toda la vida, lo tutea de inmediato, lo palmotea bien palmoteado, le responde la consulta que se le ha hecho, al pasar, en la calle, siempre que se haya puesto de acuerdo con otro transeúnte en la discusión en que seguramente se han "fajado" a raíz de nuestra consulta y se despide con una sonrisa de oreja a oreja. Es frecuente, en la "guagua", en la calle o en cualquier parte, al reconocer en uno a un extranjero, que el cubano que está más próximo, sin más trámite le dispare a uno la pregunta: "¿De dónde tú eres, chico?", y allí mismo se traba una estrecha y cordial amistad que durará algunos minutos. Este manifiesto espíritu de colaboración, éste espíritu gregario muy común de encontrar en Cuba y que evidentemente forma parte del acervo cultural del pueblo, a nuestro juicio ha servido de mucho en la comprensión por parte de la masa de muchas medidas y tareas emprendidas en la construcción del socialismo en Cuba. Casi la totalidad de las manifestaciones del carácter del cubano son colectivas y al parecer lo han sido desde siempre. Lo que ocurre es que hoy día esta característica está poniéndose al servicio no ya de una manifestación del carácter del cubano sino de una necesidad: la revolución socialista.

REVOLUCIÓN Y PEQUEÑA BURGUESÍA

Es conveniente que recordemos lo que era Cuba antes del comienzo de la Revolución, o mejor dicho, los valores imperantes en aquella sociedad. Una Cuba prácticamente sin industrias y específicamente sin una industria de consumo desarrollado; existía un apetito de consumo similar al que se podía encontrar en la metrópoli, noventa millas al norte, en los Estados Unidos. De la metrópoli se traía prácticamente todo. En Cuba circulaba el dólar ejerciendo soberanía sobre aquella prolongación del "american way of life" que era la Cuba anterior a 1959. De Miami venían galletitas, chiclets, televisores, automóviles, Coca-Cola, cepillo de dientes, quesos, jamones, ropas, verduras, etc. A Miami se podía pedir alguien para destapar el inodoro, arreglar una cañería o poner una vidriera. Es decir la burguesía y pequeña burguesía cubana disfrutaban de una sociedad de consumo con un buen desarrollo de los sectores de servicios y eran los primeros beneficiarios de la dependencia económica de los Estados Unidos. Lo que si causaba profunda irritación en los sectores de la pequeña burguesía era que el fruto de esta situación se viera empañado por el escasísimo desarrollo de la democracia liberal, pisoteada por Batista.

La pequeña burguesía veía obstaculizado su acceso al poder precisamente por la no existencia de una institucionalidad democrático-burguesa cuyo funcionamiento le permitiera el poder político. De ahí su apoyo y la gran colaboración prestada por este sector a las fuerzas consecuentemente antibatistianas, embebidas efectivamente y en un primer momento de la justicia de las reivindicaciones democrático-liberales. Este apoyo se concretó en la participación activa, militante, en la lucha clandestina y en un apoyo moral y político que los rebeldes tenían en las ciudades. Tampoco se opusieron a las medidas tomadas contra la gran burguesía, contra la oligarquía latifundista y los monopolios extranjeros. Pero cuando el desarrollo de los acontecimientos resultantes de estas medidas llevaron a la vanguardia a enfrentar el imperialismo, la pequeña burguesía comenzó a sufrir las consecuencias de la ruptura del cordón umbilical con la metrópoli. Los artículos de consumo disminuyeron y algunos desaparecieron; el sector de los servicios sufrió un impacto muy grande y sus principales beneficiarios la pequeña burguesía consumidora se sintió directamente afectada. Su hambre de consumo no se ve mitigada en absoluto por el desarrollo abrumador de los beneficios sociales y de la economía de base. Cuando descubre que no son los beneficiarios directos del desarrollo agrícola e industrial básico cubano, comienzan a preguntarse si esa revolución era efectivamente la revolución que ellos habían contribuido a establecer y en gran parte hablan prohijado. Cuando descubren que los mayores beneficios del desarrollo de la revolución van a dar a los miles de negros, de desocupados y subempleados, a los cientos de miles de campesinos, de guajiros, a los miles de obreros, en resumen, cuando descubren que los beneficios de la revolución pasan por las manos de millones de desheredados de la fortuna, de aquellos a quienes no llegaba el "american way of life", de aquéllos a donde no iba a llegar la televisión en colores que se instalaría en 1959, de aquéllos para quienes Miami y su mundo de fantasía estaba bastante mas lejos que noventa millas, de aquellos marginados de la sociedad de consumo (artificial por lo demás) es entonces cuando caen en cuenta de lo que ocurre y gritan (no sin cierta razón, desde luego) que Fidel ha traicionado sus esperanzas. Más aun cuando van descubriendo una serie de otras cosas, a cual de todas más "monstruosas". La gritería levantada por la pequeña burguesía cuando la revolución ha impactado en sus instituciones y valores establecidos es realmente grande. Cuando cayeron en cuenta que la revolución se introducía en sus hogares y afectaba su ritmo vital diario, el delirio ya era mayúsculo. La familia cubana, institución social muy fuerte (anudados en ella valores hispánicos y valores africanos, que le otorgan una extraordinaria fuerza centrípeta) se ha visto estremecida en sus cimientos con la irrupción de los valores revolucionarios, ocasionando realmente un corte generacional y volviendo en muchas ocasiones, literalmente, a hijos contra padres. En este instante podemos señalar que el eje de la dinámica general pequeñoburguesa en Cuba pasa por los hijos. Los padres observan azorados cómo se esfuman sus valores, cómo las instituciones en que creyeron se derrumban y dejan paso a valores e instituciones nuevas levantadas por los brazos de sus hijos y de sus hijas (otro desafío a un valor cubano que hoy se manifiesta aún con gran fuerza: el machismo). En un rincón de su casa los padres pequeñoburgueses observan cómo sus hijos hablan del trabajo productivo, del poder local, del Partido, de las necesidades de la revolución, de los deberes del revolucionario, etc., observan a sus hijos y a sus hijas ir al trabajo en la agricultura por cuarenta y cinco días (no será raro verlos llegar, casi furtivamente, el día domingo, muy temprano a preparar el desayuno de sus hijos, en último intento de mantener el nexo real, que está roto irremisiblemente, a través de un nexo formal). Efectivamente la Revolución Cubana ha hecho suya a la juventud que la ha aceptado conscientemente. La pequeña burguesía esto no lo perdonará jamás y no pierde ocasión de demostrarlo, haciendo entrar en conflicto al joven con los nuevos valores revolucionarios, inyectándole en ocasiones muy aisladas su amargura, derrotismo y frustración. De ahí la necesidad de llevar por ejemplo, a los jóvenes, hombres y mujeres, cuarenta y cinco días al campo; no es una razón económica; es una necesidad política, ideológica y práctica. Es sacarlos de la pequeña burguesía e introducirlos en la revolución. Y el trabajo productivo es sólo una de las formas. Debemos recordar que si hay una lucha encarnizada en Cuba, en este instante, es la lucha de clases y todo esto es manifestación de ello.

REVOLUCIÓN Y VALORES NUEVOS

Cuba es hoy día inexpugnable. Tanto desde el punto de vista militar como del punto de vista político y económico. La fuerza de la Revolución Cubana —y en caso alguno es un lugar común— reside en su propio pueblo. Cuba es hoy un campamento de trabajo y también un campamento militar, erizado de cañones y de hombres para manejarlos. Estudiantes y trabajadores reciben la preparación combativa; en forma organizada, en la Universidad y en los frentes de trabajo, to dos dedican dos o tres semanas al aprendizaje de las técnicas militares más avanzadas. Es realmente el pueblo en armas, el pueblo preparándose a defender sus conquistas revolucionarias. De la misma manera y paralelamente con lo anterior observamos en Cuba el desarrollo de la democracia socialista, entendiendo por ello el desarrollo de la inteligencia colectiva, es decir la capacidad colectiva de enfrentar, comprender y resolver situaciones. Esta capacidad colectiva de superar obstáculos (comprender es superar) es la clave fundamental a nuestro juicio del éxito y la vigencia de la experiencia cubana. Es también el desarrollo de esta capacidad la que ha permitido la rápida aprehensión e integración por parte de la masa de las concepciones revolucionarias enunciadas por el gobierno revolucionario, fundamentalmente a través de Fidel y el Che. La construcción del Hombre Nuevo en Cuba no es, como inquieta a muchos, la zanahoria delante del caballo para que le tire la carreta. No es un enunciado metafísico, mero acicate, falacia consciente para movilizar las potencialidades de un pueblo. Es algo real, es un propósito, un medio y una meta que se manifiesta en cada una de las expresiones colectivas del pueblo y en forma arrolladoramente creciente en las manifestaciones individuales; es un producto de la concepción socialista del hombre, del humanismo socialista. La masa ha comprendido que no es estrictamente necesario ( y sospechan que quizás no es conveniente...) el desarrollo pleno de las fuerzas productivas para establecer, automáticamente los valores nuevos, la coronación superestructural de la empresa básica que es el desarrollo de una infraestructura económica. En Cuba la subversión de los valores y de los patrones culturales, es decir la revolución cultural, no es un fenómeno yuxtapuesto a la subversión de los valores económicos y políticos, sino que son dos fenómenos que marchan indisolublemente unidos. No es la infraestructura económica misma la que genera los valores de superestructura. Es el proceso de construcción, es la elaboración, como fenómeno integral de la infraestructura la que genera los nuevos valores, las nuevas jerarquías. No la infraestructura en sí.

TEORÍA Y PRACTICA REVOLUCIONARIA

Para comprender a cabalidad el fenómeno o el conjunto de fenómenos que encierra la Revolución Cubana, se necesita realizar un trabajo extensísimo que, hasta la fecha, sólo ha sido emprendido con seriedad por un grupo de autores europeos y norteamericanos donde encontramos a Debray, A. G. Frank, Huberman, Sweezy, Sartre, entre los más conocidos por nosotros, sin menoscabo de otros autores de menor relieve, pero que contribuyen al análisis en forma extraordinariamente aguda, como es el caso de Saverio Tuttino, autor italiano cuya obra, aún no traducida al castellano, "L'Ottobre Cubano", encierra un gran interés polémico. Como vemos en esta empresa permanecemos al margen los latinoamericanos y entre ellos los actores principales, los propios cubanos. Desde luego hay que hacer la salvedad que corresponde a la obra iniciada por el Comandante Ernesto Guevara, que representa el primero y hasta el momento el único, en el intento latinoamericano, de reunir en un haz coherente la teoría, la abstracción del fenómeno revolucionario cubano y latinoamericano en general, extrayéndolo de la experiencia práctica. Hasta este instante podemos decir que la Revolución Cubana se justifica a si misma. Es decir (al igual de los aspectos particulares que ella encierra) la Revolución Cubana se explica porque existe, porque actúa, porque se manifiesta en el plano de los hechos, en el plano de lo concreto. Cuando decía en la nota introductoria que el cubano en general no se caracteriza por su excesiva condición especulativa, por la utilización del análisis exhaustivo y sí por su gran capacidad de acción, de concreción, quería apuntar exactamente hacia este fenómeno. En este instante, si bien existe en Cuba la conciencia de la necesidad de hacerlo, no existe (o no se ve claramente) un intento serio de entregar una elaboración teórica integral de la revolución y de sus fenómenos colaterales. En esto nos cabe una gran responsabilidad a los revolucionarios latinoamericanos, cubanos y no cubanos.

Es indudable que en esta falencia de análisis y de teoría pesa en forma muy especial el carácter de la relación que hasta este instante ha existido entre los revolucionarios latinoamericanos. Es indudable que nuestra actitud ha sido más bien contemplativa, un poco aplastados bajo el peso enorme de la experiencia revolucionaria cubana; hemos planteado las interrogantes frente a los fenómenos, los cubanos responden y nosotros vamos llenando nuestro esquema, pero el análisis de las respuestas y de los hechos en que se basan no se han realizado. El análisis del fenómeno en su conjunto no se ha emprendido. Es necesario, creemos, alterar el carácter de nuestra relación. Hacerla activa, hacerla creadora, elaborando las concepciones generales que hoy día faltan. Si el término nos fuera permitido, es necesaria la existencia de un "diálogo creador" entre los revolucionarios latinoamericanos en su conjunto. Este cambio de actitud en las relaciones nuestras con los revolucionarios cubanos es un primer paso imprescindible para comenzar la elaboración de las abstracciones de la experiencia cubana continental.

El "empirismo cubano", el "pragmatismo cubano" (términos que estamos dispuesto a alterar si se nos demuestra su total inexactitud), como método, cumplió un rol importantísimo en el desarrollo de la insurrección, sin el "pragmatismo cubano" no habría habido un Moncada, un asalto al Palacio Presidencial, la formación del Movimiento "26 de Julio", la formación del cuerpeo expedicionario del "26 de Julio" en México, ni su instalación en la Sierra Maestra. Sobre una teoría muy somera se edifica una acción, una praxis revolucionaria que no reconoce un instante de tregua, que no presenta en ningún momento síntomas de retracción. Al decir de Gramsci "la teoría é il capittano e la prattica sonno il soldati". Como decíamos, el "empirismo cubano" jugó un rol (y a nuestro juicio seguirá, por fortuna manifestándose en muchos aspectos de la revolución); pero tola verdad cuando se la lleva al límite de su aplicabilidad, a la frontera de su vigencia objetiva, corre el riesgo de transformarse en un absurdo que muchas veces se transforma a su vez en un freno o al menos en un obstáculo al desarrollo del fenómeno al cual se aplica. Tal ocurre en buena parte con lo que denominamos "pragmatismo cubano". Hoy ya es peligroso. Hoy es necesario elaborar la abstracción general, la teoría de quince años ininterrumpidos de práctica revolucionaria. Existe un rico caudal de información, con todos los hechos y actores a la mano para proceder a tal empresa. Alguien podrá decir —y ya algunos nos lo han dicho— que esta tarea la ejecuta en gran parte el Comandante Fidel Castro a través de sus discursos. Tal afirmación en parte es cierta; sin embargo dista alieno de responder a lo que nosotros planteamos. Fidel, fiel a su ubicuidad mental, indudablemente es quizás el que mayores aportes ha hecho para esclarecer y establecer algunos conceptos sobre la Revolución Cubana y algunos de sus aspectos específicos. Pero es precisamente esta especificidad de las intervenciones de Fidel la que nos obliga a insistir en la necesidad de una visión de conjunto. Y esta visión de conjunto, este análisis de conjunto no es simplemente la suma de las intervenciones del Comandante Fidel Castro. No olvidemos tampoco que el propio Fidel y su circunstancia son un objetivo vital de análisis e investigación. Fidel es en sí un fenómeno. De modo que el encuentro de la Revolución Cubana y por extensión la revolución latinoamericana con su teoría general, es aún un desafío abierto para cubanos y demás revolucionarios de América latina. No aceptarlo implica el continuar reconociendo aquella especie de tutelaje que en el dominio de la teoría revolucionaria vienen ejerciendo sobre nosotros norteamericanos y europeos. No estamos planteando tampoco un chauvinismo de continente sino que insistimos con apasionamiento en nuestra responsabilidad como revolucionarios frente a este problema. Es una tarea que no hemos asumido. Por lo demás esto no corresponde tampoco simplemente a una necesidad moral de "aportar", sino a una necesidad bien concreta que están viviendo los pueblos de América latina y en particular sus vanguardias revolucionarias. Las necesidades de nuestro aporte en el análisis, en la abstracción, surge de nuestras necesidades como combatientes, como militantes revolucionarios. A riesgo de parecer majaderos, la necesidad de una teoría o un estudio teórico de la experiencia cubana y de la implicancia latinoamericana surge de nuestra experiencia actual. Ese puente de unión, ese nexo que une la experiencia latinoamericana de hoy día, en Bolivia, Colombia, Brasil, Venezuela, Chile, etc., con la experiencia de quince años de vanguardia revolucionaria en Cuba, es la teoría, el análisis teórico por el cual estamos clamando. Demás está destacar que este análisis de la revolución latinoamericana en su conjunto que comprenda la experiencia triunfante de Cuba y la experiencia expectable de Venezuela, Colombia, Guatemala, Bolivia. etc., encierra el secreto de una correcta política insurreccional revolucionaria. La estrategia general militar está enunciada: "Crear dos, tres..., muchos Vietnam". Lo que falta determinar es una correcta táctica político-militar y sus variaciones particulares o estrategias nacionales. Ese análisis teórico nos permitirá salir al paso del hasta hoy día insoluble problema de una organicidad continental de la lucha insurreccional revolucionaria; nos permitirá salir al paso de la estructura continental de la vanguardia revolucionaria. En resumen, significará el comienzo de solución para muchos problemas que hoy día afectan en la acción a las organizaciones revolucionarias y sus militantes. Hoy en América latina vivimos de escasas reservas teóricas. Creemos que es el momento de comenzar a elaborarlas a partir de nuestra rica experiencia.

LUCIANO CRUZ


Denuncia

CORTE SUPREMA INTENTA TAPAR ESCÁNDALO DEL NORTE

AL estallar el escándalo del contrabando de alimentos, tráfico de cocaína, fuga de divisas, coimas y negociados con dólares, en ese superestado de corrupción en el norte, aparecían implicados 3 Ministros de la Corte de Apelaciones de Iquique, el Fiscal Militar y el Fiscal de la Corte, tres jueces, un actuario, varios abogados y otros miembros menores del aparato judicial. (Ver PF Nº 161).

La gravedad del asunto determinó que la Corte Suprema, en pleno, enviara a Arica e Iquique al Ministro Enrique Correa Labra. El magistrado llegó a Arica el 24 de mayo. Luego viajó a Iquique y permaneció 22 días en actividad investigadora.

A su regreso a Santiago el Ministro Correa Labra, durante dos horas y media, informó verbalmente al Pleno de la Corte Suprema. Posteriormente se abocó a la redacción de un informe que, en 122 carillas tamaño oficio, condensa los antecedentes que, a juicio del Ministro en Visita, juegan en el escandaloso asunto. Este documento, a su vez, ha sido traspasado al Fiscal Urbano Marín para que emita dictamen con conclusiones y sanciones para los numerosos implicados del Poder Judicial. Esto es lo ocurrido hasta ahora.

Sin embargo, hay hechos indicadores que la Corte Suprema no será drástica en su resolución final. Están juramentados para "no dar luz al gas". Sólo ha trascendido que el juez Mario Acuña Riquelme, del Primer Juzgado del Crimen de Iquique, que, hasta presentó certificados falsos al Ministro en Visita, recibiría una sanción seria. Pero, esta situación al parecer inexplicable, obedece al supuesto propósito del más alto Tribunal de Justicia de impedir que el país conozca las verdaderas proyecciones e implicancias de los "Administradores de Justicia" en el norte. Se trata de no agudizar el desprestigio que ya recae sobre ese Poder del Estado.

Los ministros, jueces y funcionarios comprometidos en el "affaire" requirieron el apoyo de la Junta Regional de Iquique de la Asociación Nacional de Jueces y Magistrados de Chile para que los defendiera ante el Ministro en Visita, Enrique Correa Labra. La Junta Regional se negó a financiar los gastos que demandaría el viaje a esa zona del presidente de la Asociación, el Ministro de Talca, Sergio Dunlop. Sin embargo, este dirigente viajó a Iquique con financiamiento otorgado por los propios implicados en el asunto. Pero, no actuó directamente en su defensa aduciendo que la directiva gremial "se encontraba en receso".

En esta situación, sólo ha trascendido que el informe en estudio por el Fiscal Urbano Marín será "suave" y a largo plazo.

INCONGRUENCIAS

El problema planteado por la actuación de magistrados venales, que se añade al que cotidianamente presenta la aplicación clasista de la administración de justicia a través de todo el país y cuya acción se ensaña con los pobres y regularmente favorece a los poderosos, reafirma la necesidad de la reestructuración total del aparato judicial.

El país está en los inicios de un proceso revolucionario. Se trata de transformar las añejas estructuras levantadas por el sistema capitalista y el estado burgués. El cambio del estado socio-económico requiere —evidentemente— el reemplazo del sistema representativo de una clase, que siempre buscó beneficiarse a costa de la explotación del sector desposeído que es el mayoritario. De aquí surge el deber revolucionario de reemplazo de esa Justicia por una más justa y más honesta al servicio del proceso.

El cambio de estructuras exige el cambio de esa justicia de clase. Es sabido que ella proviene de la arcaica legislación de clase impuesta desde comienzos de siglo en este país. Esa legislación la fabricó la clase dominante y la fue modificando siempre en forma adecuada a sus intereses. Nunca soltó en la ley más de lo que pudiera contrarrestar a través de la conveniente interpretación de ella. De tal modo, al correr de los años, el aparato judicial fue reafirmando su carácter clasista, como herramienta de la burguesía. Fue creado para defender los intereses de la clase dominante, porque esa misma clase fue la que durante más de medio siglo controló el Parlamento, desde el cual surgieron leyes a su amaño. Estas leyes son las que interpreta la justicia hasta ahora.

Bajo ese sistema proliferaron los vicios inherentes al estado burgués. La venalidad, el acomodo para interpretar leyes y favorecer a la burguesía, la dependencia de los magistrados del gobierno de turno —siempre reaccionario— para alcanzar éxito en su carrera, hicieron perder independencia, seriedad, honestidad y justicia a la propia justicia. El Poder Judicial quedó hasta nuestros días reciamente constituido en un poder político, que al surgir un gobierno popular para la construcción de un estado socialista, enfrenta toda posibilidad de cambios. Así fortalece la oposición al Gobierno del Pueblo.

El pueblo no está representado ni expresado en el derecho vigente. La actual administración de justicia se ampara bajo el mandato de interpretar la ley. Es decir, de aplicar la voluntad del legislador cuando esa ley fue dictada, en circunstancias que ese legislador era producto del estado burgués y su defensor.

En esta situación, si se persigue el cambio social, resulta obvio que también debe producirse la transformación para que el aparato judicial se acerque y se integre a la realidad actual. Para que en la nueva sociedad en construcción no pueda seguir operando un sistema judicial conforme a una realidad pretérita y reaccionaria. Por eso, si se busca cambiar una sociedad injusta ésta no podrá consolidarse si va a descansar sobre un sistema judicial injusto. El sistema judicial nació y se consolidó al servicio de la clase dominante minoritaria que ha vivido explotando a las grandes mayorías. Es por eso que en la Justicia actual se alza uno de los grandes escollos contra el proceso revolucionario. (Para un análisis completo del sistema judicial chileno, ver PF Nº 163).

ENTREVISTA AL MINISTRO DE JUSTICIA

PF conversó con el Ministro de Justicia, el radical Jorge Tapia. Se confesó "no marxista", pero deseoso de cambiar las cosas.

Referente a la situación en la zona norte, el Ministro indicó que un oficio del Consejo de Defensa Fiscal a esa Secretaría de Estado, determinó el envió de un informe a la Corte Suprema dando a conocer la concepción existente, donde aparecerían implicados miembros del Poder Judicial. La Corte designó en enero al Ministro Enrique Correa Labra, para hacerse cargo de la investigación. El magistrado sólo viajó al norte a comienzos del mes de mayo.

El Ministerio de Justicia, hasta ahora, no tiene conocimiento oficial sobre el resultado de la investigación realizada por el magistrado Correa Labra. Ha solicitado al Tribunal dicho informe, pero no lo ha recibido.

—Existe la evidencia —dijo el Ministro Tapia— que hay una grave corruptela en la cual juegan el contrabando de alimentos, tráfico de dólares, de estupefacientes y dolos que merecen drásticas sanciones. El Ejecutivo está dispuesto a aplicarlas donde a éste le competa. Pero, aún no se recibe el informe oficial de la Corte Suprema sobre la investigación practicada. Sólo sabemos que el Ministro en Visita trajo un voluminoso legajo de antecedentes.—

PF: Ministro, hay conciencia que el proceso revolucionario exige una reestructuración total del sistema judicial para situarlo en la realidad de los cambios en curso. ¿Qué hará el Ejecutivo?

Ministro Tapia: Se persigue liberalizar los criterios de la Corte Suprema. Hacerlos, precisamente, más acordes con esta realidad actual, y más libre en la interpretación de la legalidad. Es decir, que se quiebre la rigidez vigente. Si la política del Legislativo y del Poder Judicial es continuar aplicando la ley "a la antigua" y no en concordancia con el proceso actual, aparecen combatiendo el Programa y las realizaciones que en este proceso de cambios impulsa el gobierno de la Unidad Popular. Vamos a instaurar una justicia del pueblo y para el pueblo. Eso va por etapas. Pero, lo haremos.

PF: ¿Cabe en estos proyectos la creación de jueces "ambulantes", vale decir de magistrados que vayan a los centros campesinos, a los centros obreros o a los lugares de trabajo a administrar justicia?

Ministro Tapia: Cabe eso y mucho más. Pero el problema está actualmente en la confrontación de poderes o llamémoslo de clases en lucha. Entonces hay que ir adecuando el sistema a lo que se busca. Si se proyecta la creación de nuevas Cortes, ellas serán constituidas a través de un número de ternas y quinas que permitan no "encerrarse" en determinados nombramientos. Se trata de constituir nuevas Cortes "no alineadas", podríamos decir ... Nuestro propósito es llegar a una justicia más justa.

Hasta aquí las palabras del Ministro Tapia.

EL APARATO JUDICIAL

El actual aparato judicial muestra vicios e irregularidades que se han hecho institución. El Poder Judicial está integrado por 13 Ministros de la Corte Suprema y el Fiscal; 81 Ministros y Fiscales de las Cortes de Apelaciones, más los relatores y el Secretario de la Corte Suprema; 94 jueces letrados de Mayor Cuantía con asiento en sedes de Cortes de Apelaciones; 28 jueces letrados de Mayor Cuantía en capitales de provincias; 166 jueces letrados de Mayor Cuantía en capitales de Departamentos; 28 jueces de Menor Cuantía en asientos de Cortes y 113 jueces y Secretarios de Menor Cuantía en cabeceras de Departamentos. Ellos son los administradores de justicia.

Dentro de esta estructura permanecen vigentes numerosas y determinantes anomalías. La Corte Suprema y las Cortes de Apelaciones forman ternas para proveer cargos de Ministros y jueces. Estas "ternas" son "cerradas". Es decir, se constituyen con nombres de personas adictas, incondicionales o parientes de quienes las forman.

De este modo, el Poder Judicial se ha ido convirtiendo en "una gran familia" o en cerrado "círculo de amigos o conocidos". En estas condiciones, dentro del actual proceso del país, el gobierno está impedido para reestructurar parcialmente el aparato judicial con gente comprometida con el proceso revolucionario.

LA PERSECUCIÓN

Los jueces progresistas se han visto obligados a abandonar la carrera judicial frente a la política discriminatoria y persecutoria de la Corte Suprema. He aquí algunos casos:

Carmen Ansaldi Domínguez.— Relatora de la Corte de Apelaciones de La Serena. A comienzos de año fue eliminada como Relatora interina de la Corte de Apelaciones de Santiago, sin razón justificada. La arbitrariedad la impulsó a retirarse de la carrera judicial. En su reemplazo fue nombrada una Relatora de tendencia derechista.

César Toledo Fuentes.— Relator de la Corte de Apelaciones de Santiago. Postuló a Juez Civil de Santiago. La Corte arbitrariamente no lo colocó en terna, para lo cual tenía derecho. Se retiró en julio de la carrera judicial.

Fernando Iturra Astudillo.— Relator de la Corte Suprema, de sólo 40 años de edad. Tiene rango de Ministro de Corte de Santiago. La Corte Suprema lo persiguió porque visitaba el Ministerio de Justicia. El ex presidente de la Suprema, Ramiro Méndez Brañas, lo llamó para recriminarle eso. Igual actitud tuvo el actual presidente, Enrique Urrutia Manzano. Debió renunciar el 15 de julio.

Lo más decidor es que todas las víctimas de estas maniobras son de izquierda. César Toledo y Fernando Iturra fueron dos de los miembros de la Corte que integraron la delegación que visitó al Presidente Allende en su domicilio, antes y después de la elección del 4 de septiembre de 1970. Fueron acusados por un abogado reaccionario, Rafael Sanhueza Rivera. Si bien la Suprema no aplicó sanciones inmediatas, los persiguió hasta lograr su alejamiento del servicio.

En el caso de creación de nuevas Cortes, cuyo proyecto de ley está en el Congreso, se plantea un fortalecimiento del clasismo judicial, en caso de no garantizarse debidamente la constitución de dichos organismos. Por ejemplo, si se crea una Corte en Copiapó, bajo el sistema vigente, resulta obvio que en ese tribunal los mineros tendrán otro poderoso enemigo en la Justicia. Igual ocurrirá a los campesinos en Los Angeles y Puerto Montt, donde también se consultan tribunales de esas jerarquía, ya están las experiencias de Chesque, "Las Palmas" de Ocoa, Melipilla, Lautaro, etc.

Como antecedente ilustrativo, respecto a mentalidad y acción del Poder Judicial, basta señalar el caso del Fiscal de la Corte Suprema, Urbano Marín Rojas. Este venerable anciano ingresó a la carrera judicial el Io de enero de 1917. Pero interrumpió sus labores entre el 1º de agosto de 1920 y el 9 de noviembre de 1922. Descontándole el tiempo de su retiro temporal, ya tiene 52 años y tres meses de servicios judiciales. A este caballero se le entregaron los antecedentes sobre el escándalo de Ministros y jueces en el norte, para que emita su informe. Como está delicado de salud, dicho informe tardará bastante. Lo suficiente como para que el asunto se olvide.

Entretanto, el principal implicado, el Ministro de la Corte de Apelaciones de Iquique, Ignacio Apolonio, presentó su expediente de jubilación a la Caja de Empleados Públicos y podrá irse libre de polvo y paja el Io de septiembre, fecha en la que se acogerá al "merecido descanso".

LAS TAREAS QUE DEJO PLANTEADA LA PRIMERA ASAMBLEA DEL PUEBLO

Compañero Director:

El 27 de julio se llevó a cabo en el Teatro de la Universidad de Concepción la primera Asamblea del Pueblo.

Fue consecuencia de un manifiesto de diversas organizaciones de trabajadores, pobladores, campe, sinos y estudiantes, que convocaron al pueblo a fin de repudiar la acción negativa del Parlamento burgués y rendir homenaje al 19º aniversario del Asalto al Cuartel Moncada.

Algunos periodistas "libres" pusieron el grito en el cielo y en artículos que los representan muy bien quisieron ver en este evento el inicio de un Parlamento Popular, cosa que no estaba planteada en el citado documento.

Por otra parte, personeros de un partido de izquierda descalificaron la idea peyorativamente y con una actitud propia de su línea reformista.

Seis mil personas llenaron el teatro y se congregaron en la calle y en la Plaza de Armas.

30 oradores de todos los partidos de izquierda y de diversas organizaciones de obreros, campesinos, pobladores y estudiantes entregaron su palabra.

Testimonio vivo y auténtico del pueblo para decir "¡NO!" a un Parlamento que no está con los intereses de los trabajadores, pero que protege el lucro de las minorías nacionales que se oponen al desarrollo que haga posible la construcción en Chile de la revolución y del socialismo.

El carácter mismo de la Asamblea del Pueblo no pretendía ser una alternativa de poder. Quería ser un elemento incitador para que el pueblo, cuya voz se ha escuchado desde hace mucho tiempo indirectamente, se sintiera motivado y buscara en sus organismos de bases las formas que canalicen las luchas de los trabajadores.

De las tareas que en la Asamblea del Pueblo se plantearon, depende que el pueblo y sus organizaciones de masas y sus expresiones políticas, elaboren un esquema de trabajo válido que sea acogido por los trabajadores, pobladores y estudiantes a fin de detener la escalada conspirativa y golpista de los grupos minoritarios, y que derrote por otra parte las prácticas sectarias y burocráticas de partidos de izquierda con una tradición de lucha que han olvidado.

La desmovilización orgánica de los trabajadores no puede continuar, al menos que se piense buscar alianzas con sectores de la burguesía.

Estas tareas dejó esta Asamblea del Pueblo que en cierto sentido al igual que en Barrancas, Melipilla y en el cordón Cerrillos-Maipú, están diciendo que si los partidos de izquierda no desarrollan el proceso revolucionario, los proletarios buscarán los caminos para derrotar el reformismo, la negociación y la conciliación, dejando fuera de combate a la derecha y al golpismo conspirador.

RAMÓN RIQUELME
Concepción



LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA CRISTIANA DECLARA:

1.— Que por nuestro compromiso en el proceso que está viviendo Chile, la Asamblea Popular realizada el día 27 de julio en Concepción es- un acto de alta significación en nuestro sentir revolucionario.

2.— Es una nueva e importante forma política que permite canalizar las inquietudes del pueblo ya que fue el pueblo quien habló y expresó su pensamiento y decisión de lucha en esta Asamblea.

3.— El contenido revolucionario de esta Asamblea quedó demostrado por el profundo deseo de unidad para seguir avanzando, combatiendo a los explotadores.

4.— La Asamblea demostró que el pueblo es capaz de expresarse y denunciar las injusticias a través de estos mecanismos eficaces y no a través de la burocracia y el parlamento burgués.

5.— La Asamblea ha comenzado a demostrar que los obreros, campesinos y estudiantes seguirán avanzando independientemente de que algunos dirigentes o partidos se marginen de sus movilizaciones.

6.— Como estudiantes tomamos conciencia que las luchas que damos en la universidad adquieren real significación histórica tan solo en la medida que son expresión de los intereses del pueblo.

7.— Creemos que en la medida que el pueblo se una y derrumbe a los opresores seguirá construyendo la fraternidad humana que Cristo vino a predicar.

8.— Llamamos a la consecuencia con el mensaje de amor que Cristo predicó como pobre y entre los pobres. Esto significa luchar constantemente por la fraternidad humana y hoy, en concreto, por una sociedad socialista.

9.— Seguiremos luchando junto a los pobres para hacer posible lo que en reiteradas ocasiones el pueblo pidió en esta Asamblea, como son los Consejos Comunales de Trabajadores. Consejos Comunales Campesinos, las expropiaciones, la transformación de la educación, etc., cada cual luchando en su frente por la liberación de los oprimidos.

Parroquia Universitaria
Los Olmos 1255
Concepción

LA PARENTELA

No puede eludirse el juego de influencias desplegado por altos miembros del Poder Judicial para "administrar" el porvenir de sus parientes. Con clara violación a lo dispuesto en el Código Orgánico de Tribunales, entre muchos otros, se registran los siguientes casos de proliferación familiar en la administración de justicia chilena:

Ministro de la Corte Suprema, Rafael Retamal López.— Su hijo, Rafael Retamal Rojas, es Receptor de Mayor Cuantía de Santiago. (Como funcionario ha cometido atropellos y la Corte de Apelaciones de Santiago ha ordenado archivar las denuncias de los abogados); Edmundo Rojas García, es yerno del Ministro Retamal y Notario de San Miguel. (El gobierno del PDC creó ese cargo para él, retribuyendo servicios prestados por su suegro). Humberto Retamal Arellano, sobrino del Ministro, es Juez del Segundo Juzgado de Arica. Moisés Retamal Tolosa, sobrino, es Procurador del Número de Santiago; Humberto Retamal Meza, sobrino, Procurador del Número en Constitución; Hernán Retamal Valdés, sobrino, es Oficial Segundo del Cuarto Juzgado de Menores de Santiago; Juan Retamal Mendoza, sobrino, Oficial del Sexto Juzgado Civil de Mayor Cuantía de Santiago. —Luis Maldonado Boggiano, Ministro de la Corte Suprema.— Ha situado los siguientes parientes: Mónica Maldonado Croquevielle, hija, Secretaria del Séptimo Juzgado Civil de Mayor Cuantía de Santiago; Luis Maldonado Croquevielle, hijo, Notario Suplente de Santiago; Teodoro Croquevielle Brahm, sobrino, Ministro de la Corte de Valdivia; Jorge Maldonado Boggiano, hermano, Receptor de Río Negro, Osorno; Jaime Freire Croquevielle, sobrino, Oficial 2º en el Quinto Juzgado Civil de Menor Cuantía de Santiago.

Gustavo Chamorro Garrido, Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago.— Parientes: Gustavo Chamorro Garcés, hijo, Receptor de Mayor Cuantía de Santiago; Jaime Chamorro Navia, sobrino, Ministro de la Corte de Apelaciones de Iquique; María Angélica Chamorro Garcés, hija, Secretaria del Fiscal Hugo Marcial García Pica, de Santiago; María Chamorro Rodríguez, sobrina, Oficial 2º en el Cuarto Juzgado de Menores de Santiago.

Wenceslao Olate, Ministro de la Corte de Valparaíso.— Parientes: Mario Olate y Hernán Olate, hijos, jueces en Punta Arenas y Concepción, respectivamente.

Eduardo Varas Videla, Ministro de la Corte Suprema.— Ingresó el 23 de diciembre de 1927 al servicio judicial y algunos leves descuidos bancarios que lo hicieron figurar en el Boletín Comercial, impidieron que fuera designado Presidente de la Suprema.

Hay otros Ministros y magistrados que también tienen su cuota de parientes "colocados". Así, dentro del Poder Judicial, por razones obvias, se quita derecho a funcionarios antiguos y de carrera frente a cualquier ascenso. Las clases mandan.

La Justicia, entonces, no sólo debe reestructurarse para hacerla más justa, sino también más honesta. Es el clamor de los pobres en un Gobierno Popular.

HÉCTOR SUÁREZ BASTIDAS


Polémica

CRÍTICA Y AUTOCRÍTICA DE LA ELECCIÓN CUT

“LAS elecciones directas universales y secretas no son ni han sido nunca una pieza fundamental de la democracia proletaria, todo lo contrario, representan la cristalización de la forma de dominio político capitalista en la democracia burguesa”.

De esta forma analiza las recientes elecciones en la CUT un informe en discusión del FTR. La frase evidencia que lo que se cuestiona es el carácter mismo de las elecciones con que se designó el nuevo Consejo Directivo Nacional y demás organismos dirigentes de la CUT, a pesar de que ella fue considerada por todas las corrientes políticas —incluido el FTR—, como un avance en la democratización de la Central. El informe proviene de una base provincial del FTR y refleja el alto y amplio nivel de discusión entre los militantes de ese organismo.

Cuando cuestiona la votación secreta e individual señala que ésta es ajena a los intereses de una línea proletaria de decisiones:

"En primer lugar, la votación directa universal y secreta, profundiza la ATOMIZACIÓN social de los electores, enfrenta a cada elector en forma individual frente a la manipulación ideológica y cultura] de la sociedad y la campaña electoral, disgregando sus vínculos sociales concretos, su práctica social real. Un hombre, un voto, sí, pero un hombre abstraído de su práctica social y llamado, en forma atomizada, a elegir entre alternativas abstractas e ideológicas".

Tal vez esta sea la razón más fuerte para caracterizar una elección de acuerdo a qué clase sirve objetivamente. Los trabajadores son disgregados, aislados de su clase, impedidos de razonar como grupo social explotado.

La elección, en tal forma, se agrega a otros factores de disgregación, que conspiran eficazmente contra su antítesis: los sentimientos de solidaridad revolucionaria, en buenas cuentas, contra la conciencia de clase entre proletarios, pobladores y campesinos.

Evidentemente que este carácter de la votación secreta y personal tiene influencia en los resultados, favorables a la burguesía, sea cual sea el ámbito social donde se aplique. El documento califica de "ingenuo" y anticientífico el criterio que define una elección como proletaria sólo por la composición social del electorado.

Su cuestionamiento es, pues, a la esencia misma de la mecánica electoral aplicada en la CUT, señalada unánimemente como un avance en la representatividad de la Central obrera. Y es autocrítico con respecto al FTR y al MIR cuando expresa:

"En el VI Congreso de la CUT se resuelve definitivamente pasar a la votación directa, universal y secreta, y toda la izquierda, reformista y revolucionaria, lo considera como un gran paso adelante. Excepto críticas a la forma (condiciones de inscripción de sindicatos, listas, etc.), nadie cuestiona el contenido. Hasta algunos oradores públicos del FTR reivindican la votación directa, universal y secreta, como una conquista de la izquierda revolucionaria, cuando en realidad tanto el PC como el PS estaban dispuestos a imponerla. Pero, ¿cuál es el contenido de la elección directa, universal y secreta? Y más precisamente, ¿cuál era el contenido de clase que asumía en estas elecciones? La izquierda revolucionaria no se detuvo a analizar esta cuestión. Dio por seguro que salvo vicios de forma, era dos pasos adelante. Sin embargo, se podría haber comprendido claramente SI HUBIERA REALIZADO UN ANÁLISIS DE CLASE que era dos pasos adelante y uno atrás, y, más aún, el paso adelante, en las condiciones concretas que se daba, era un paso adelante, pero no en una dirección proletaria".

Un dirigente nacional del FTR reconoció la crítica, aunque dijo que no era exacta en toda su dimensión. "En El Salvador, señaló hicimos un foro con los obreros, una discusión ideológica, pero en relación a sus problemas concretos, y ellos nos pedían definiciones sobre esos problemas. Ahí estaban también obreros socialistas. Entendemos que así la masa podía elegir sobre alternativas concretas y no solamente slogans generales. No tuvimos capacidad para actuar así en todo el país. Si bien no cuestionamos públicamente el carácter de clase de la elección, tratamos de romper dentro de nuestras fuerzas, con sus normas burguesas, y eso no parecen reconocerlo las críticas que se hacen ahora".

Un dirigente del MIR opinó que la elección era un avance político y que si ese partido no la cuestionó en cuanto a su carácter burgués fue porque posibilitaba llegar a todos los sectores y conocer el estado político de la clase trabajadora.

Recordemos que el antiguo mecanismo electoral de la CUT, tenía un alto grado de burocratización que favorecía a quienes controlaban el aparato y a los partidos afines. Generalmente la elección de delegados a la CUT aparecía como un problema menor, "dada la estructura sindical por empresas y la escasa actividad que en los últimos años desarrollara la CUT al interior de la clase obrera".

DEMOCRACIA OBRERA

El análisis de la votación universal directa y secreta señaló, primero, que este sufragio "atomiza" la clase trabajadora, o sea, hace actuar al obrero en forma individual, no como clase y en función de su clase.

Un segundo punto expresa que esta "disgregación" del trabajador "permite acentuar el contenido ideológico y abstracto de las posiciones que se ofrecen al elector. Como' esas posiciones aparecen separadas de una práctica concreta del votante (de los problemas concretos de su frente de trabajo), que permita criticarlas, las plataformas de los partidos burgueses se convierten en mera manipulación ideológica, en venta de slogans, en venta de candidatos, impidiendo cada vez más las posibilidades de crítica y control por parte del elector". Los mejores ejemplos al respecto son las elecciones parlamentarias y presidenciales.

Y un tercer punto de este análisis expresa: "La esencia de esta mecánica de elección es la delegación. El votante delega su iniciativa política, entrega su iniciativa política por años a otros. El pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes. Las elecciones universales directas y secretas se convierten en el único acto político del pueblo, que la burguesía le permite. La participación política del pueblo es: un día cada algunos años optar entre varias alternativas ideológicas sobre las cuales no tiene ninguna posibilidad de crítica, para después quedarse sin ninguna posibilidad de control".

Esta mecánica electoral es una puerta que permite a la burguesía entronizarse en las organizaciones obreras. Fundamentalmente, porque evita el proceso típico de la democracia proletaria, donde los sectores más avanzados influyen sobre los más vacilantes durante el debate de sus conflictos específicos, que ellos llevan a cabo en asambleas, mítines o cualquier tipo de reuniones.

Esta práctica electoral en la CUT es una causa de peso, entonces, para explicar el éxito electoral de la Democracia .Cristiana en la CUT, y también los vicios y fraudes que se cometieron. (Ver PF Nº163).

Igualmente no está ajena como causa a que las posiciones reformistas obreras tengan preeminencia, a consecuencia, principalmente, de la falta de discusión sobre los problemas de cada fábrica en relación con los postulados generales de los candidatos.

La democracia proletaria, sin embargo, no rechaza el sufragio universal de por sí. Al respecto, el documento dice: "La democracia proletaria considera el sufragio exclusivamente COMO PARTE de la acción política de los trabajadores. Para la democracia proletaria una elección debe ser una acción política del pueblo y por lo tanto una acción social y de clase".

"Discusión intensiva en las bases de los problemas de su práctica social. Enfrentamiento de posiciones que discutan qué es lo que tiene que hacer el pueblo. Qué medidas debe realizar con su movilización en las bases y no meramente qué cosas espera que hagan otros. Discusión pública en asambleas para que los sectores más adelantados puedan presionar sobre los más atrasados, para que el proceso de elección no sea atomizado e INDIVIDUALISTA, sino clasista y SOCIALIZADO".

"Elección con representantes con mandato, revocables en cualquier momento. Esa es la práctica electoral de la democracia proletaria. El elegido no es el que acumula personalmente la iniciativa política delegada por los votantes, sino solamente el encargado de coordinar y organizar un programa de acción cuya ejecución queda en manos de los electores, y en manos del pueblo. No se delega la iniciativa política, solamente la coordinación de dicha iniciativa".

"De esta manera una elección en la perspectiva de la democracia proletaria se convierte en una herramienta de crecimiento político del pueblo. Se discuten sus tareas, se impone un programa de acción, se arrastra a los sectores vacilantes y atrasados y se elige a la plana mayor encargada de comandar la acción del pueblo trabajador. La base de este proceso es que la elección NO disocia al elector de su práctica social concreta, de su vida de trabajo, sino que a partir de esa práctica social concreta abre una instancia superior de debate para decidir como enfrentarla en una perspectiva proletaria".

Es lo que ocurre con las elecciones del sindicato, en la práctica de la asamblea sindical. El sufragio directo y secreto no tiene entonces el mismo efecto, porque cambia su carácter, ya que la elección va precedida de una discusión a todos los niveles, ligada a la práctica de los trabajadores en la empresa. Discusión que se hace en todo momento y en todas partes, que siempre está presente en la práctica social del obrero. Allí se resuelve sobre alternativas concretas de acción y "dentro de la clase", y el elegido está permanentemente bajo el control de la base, que lo puede revocar en cualquier momento. Por este principio de control, contrario a la "delegación", podemos reconocer la democracia obrera, a la vez que verificar cómo no se aplica para los dirigentes de la CUT.

Tal vez el carácter distinto de las elecciones en los sindicatos, explique por qué en algunos se han impuesto tendencias más revolucionarias, que fueron derrotadas en las elecciones de la CUT. Por ejemplo, en el diario "Clarín", donde el FTR obtuvo la primera y segunda mayorías, con 111 y 107 votos en la elección sindical, en contraste con los 60 que recibió para la elección CUT. Otros casos son Comandari, Industrias Sumar Polyester, sindicatos de Concepción, etc.

Queda por analizar qué contenido de clase asumió el sufragio universal directo y secreto en las pasadas elecciones de la CUT.

AUGUSTO CARMONA A.


Exclusivo

LA MITAD DE LA TIERRA EXPROPIADA ESTÁ IMPRODUCTIVA

UN documento agrario aprobado por el Congreso Regional Santiago Centro del Partido Socialista, efectuado en junio, denuncia "la contrarrevolucionaria actitud de la conducción de CORA (Corporación de la Reforma Agraria), que permite que funcionarios corrompidos, coludidos con la reacción, califiquen con elevados índices de explotación latifundios negligentemente explotados, logrando de esta forma retirarlos de la lista de expropiaciones o integrarlos en forma ventajosa (pago al contado o a menor plazo, derecho a reserva, etc.)". Más adelante formula graves críticas al Ministro de Agricultura, Jacques Chonchol.

El informe agrario aprobado en el Congreso Regional del PS, coincide en gran parte con las críticas que vienen formulando los Consejos Comunales Campesinos. Hasta el momento, la voz de los Consejos Comunales, especialmente de aquellos elegidos por la base y que representan con mayor exactitud el sentir de los campesinos, no es escuchada con atención en las esferas de gobierno.

El documento socialista coincide con los campesinos, por ejemplo, cuando éstos señalan la fuerza que mantiene la burguesía agraria. "Una de las formas fundamentales que le ha permitido tomar la ofensiva, es reinvirtiendo sus capitales y transformándolos en capitales especulativos, manteniendo con esto gran parte del control de la comercialización", dice el documento socialista. "Otra de sus políticas —añade— ha sido la de fortalecer el sector del mediano latifundio, traspasándole gran parte de la maquinaria de los grandes latifundios o manteniéndola en las reservas".

Como ejemplo de la fuerza de la burguesía agraria señala la campaña contra los Centros de Reforma Agraria (CERAS). La política audaz de la burguesía en el campo, observa el documento, se debe a "la indefinición y a la falta de iniciativa de la Unidad Popular". El único freno decisivo frente a la ofensiva de la burguesía agraria —reconoce el documento— ha sido la actividad de los Consejos Comunales Campesinos. Estos le ofrecen combate en todos los terrenos y en algunas provincias han atraído a los asentados (campesinos de los "asentamientos" creados por la Democracia Cristiana) mediante el servicio de contabilidad manejado por los Consejos o la entrega de créditos a los pequeños propietarios a través de asambleas sectoriales, atrayendo así a esos sectores hacia el Consejo Comunal, arrebatándoselos a la burguesía. No obstante, ella mantiene gran parte del control sobre los peque-nos propietarios agrícolas.

Un caso comprobado por PF es el de los Consejos Comunales Campesinos de Gorbea y Pitrufquén, en Cautín, dominados por la derecha a través del manejo de los pequeños y "medianos" propietarios, facilitado esto por la debilidad de la política agraria oficial.

El documento socialista hace un análisis de las clases en el campo. Reitera la concepción de que el trabajo de ese partido debe desarrollarse en las capas de más bajos ingresos de los trabajadores del agro. Se trata de los inquilinos, voluntarios, medieros y afuerinos, los minifundistas, comuneros, mapuches y asentados que hacen un total de 377.900 personas, o sea el 52.3% de los activos en la agricultura.

Señala que aun cuando prácticamente ha desaparecido la burguesía internacional que poseía las estancias magallánicas, no ocurre lo mismo con la burguesía nacional. Esta controla todo latifundio superior a 80 hectáreas de riego básicas. Propone que el PS denuncie como un verdadero "latifundio mediano" aquél comprendido entre las 40 y las 80 hectáreas de riego básicas de la actual ley de Reforma Agraria.

El informe destaca la superioridad del método de la reanudación de faenas para impedir que los fundos paralicen mientras se produce la expropiación. Critica la "debilidad" con que se ha impulsado la creación de los CERAS a través de la Comisión Nacional Agraria de la UP. "Parece de importancia —añade— alertar al partido que algunos sectores de la UP están tomando control partidista en algunos rubros de la producción y comercialización. Así por ejemplo, el PC ha asumido de hecho y en forma sectaria el manejo del sector avícola, sin permitir allí el acceso de funcionarios de otros partidos. El MAPU, a su vez, se ha apoderado de organismos de comercialización como SACOOP, donde se han cometido una serie de irregularidades de todo tipo que, a pesar de haber sido denunciadas oportunamente al Ministerio, no han encontrado ninguna acogida, haciéndose cómplice esta Secretaría de Estado de los incorrectos procedimientos y numerosos vicios denunciados".

Al analizar la actual coyuntura, el documento socialista señala cómo la burguesía comienza a instrumentalizar las masas, "lanzándolas contra el gobierno en protesta por fallas en el abastecimiento, creando imágenes subjetivas de falta de libertad, de falta de autoridad y de caos". Agrega: "la conducción política reformista genera presiones espontáneas de la masa, en la búsqueda incesante del cumplimiento de compromisos adquiridos y no cumplidos oportunamente. Así pues, dentro del proceso expropiatorio comprobamos con profunda preocupación que los fundos expropiados por CORA, ha tomado posesión sólo de alrededor de un 20%, lo cual no significa que este 20% esté produciendo regularmente".

"La ineficiencia operativa y la conducción política reformista, han convertido el problema agrario en el punto neurálgico de toda la política económica del gobierno. El modelo de desarrollo nacional, mediante un análisis poco objetivo de las condiciones reales, dimensionó el problema agrario centrándolo en los cambios de tenencia de la tierra, olvidando además que Chile es un país en el cual predominan las relaciones de producción agrarias. En efecto, la condicionante básica y crónica de nuestro desarrollo ha sido el atraso de la agricultura, lo que ha obligado al país a destinar, en forma creciente, gran parte de sus divisas a la importación de alimentos que se pueden perfectamente producir internamente. Este error vital nos lleva a invertir en importaciones para el año 1972, la suma de 500 millones de dólares entre alimentos e insumos para la agricultura. Como se comprenderá, la capacidad de abastecimiento de otras materias importadas, se ve seriamente afectada por la incidencia de las necesidades del sector agrario. El cuadro descrito revela que las posibilidades de despegue económico del país quedan atrapadas entre la incapacidad interna para superar las limitaciones productivas del agro y las capacidades instaladas para la producción minera e industrial".

Luego de hacer proposiciones concretas para aumentar la producción de alimentos a través de planes comunales, planificación dirigida por los Consejos Comunales Campesinos y control de la actividad productora en el latifundio superior a 40 hectáreas básicas, el documento del PS analiza el proceso agrario posterior al 4 de septiembre de 1970. Admite que "la pérdida de audacia y agresividad del partido determinaron que en la puesta en marcha del programa de gobierno fuera deformándose su línea central y desvirtuándose la política programada". Luego de un subtítulo: "La infiltración reaccionaria da origen a una conducción reformista", señala textualmente: "Ante la debilidad del Partido Socialista, en esa época, y el beneplácito de la Unidad Popular, la conducción se vuelve reformista en manos del Ministro y su camarilla de infiltrados en puestos claves de la Administración Pública. La primera medida que revela una actitud reformista y traidora hacia el gobierno, es la dictación por el Ministro de Agricultura del Decreto Nº 481 creando los Consejos Campesinos a partir de las organizaciones existentes y por la superestructura. Mediante este Decreto se entregaba conscientemente el control a la oposición, puesto que la mayor parte de las organizaciones estaban en manos de la reacción. Además se marginaba al sector mayoritario del campesinado, 70% aproximadamente, por no estar afiliado a ninguna organización".

En cuanto a la Reforma Agraria, señala que se siguió "con la metodología empleada por la Democracia Cristiana: se expropia floreando predios, se restringe el uso de la reanudación de faenas y se transa con la burguesía". "Todo este período se caracteriza por la improvisación e ineficiencia para operar con el sector expropiado. Retraso en la toma de posesión de fundos con el desmantelamiento consiguiente; paralización de la producción; descontento de los campesinos en relación a CORA. Todo esto se traduce en una dramática realidad: más del 50% de las tierras expropiadas están improductivas".

Además de otros aspectos, el documento socialista añade que la mayor parte (66%) del presupuesto agrario se ha destinado al área expropiada (55 mil activos), en desmedro de los pobres que forman la capa mayoritaria en el campo: 709 mil. "Se ha ido tendiendo —dice— un cerco en torno al PS, único partido que con una política clara se opone al continuismo de la Democracia Cristiana".

Agrega el documento de 62 carillas: "Hay una conciliación con la burguesía agraria, lo que se refleja en la exclusión y retiro de latifundios de las listas de expropiación (Consejos de CORA en Los Angeles, Chillan, Talca, San Felipe, etc.), y en la calificación de "buena explotación" a latifundios negligentemente explotados, lo que permite a la burguesía derecho a reserva y menor plazo en el pago, y mayores pagos al contado".

"Hay paternalismo y desprecio por la participación campesina en las decisiones, caso de los Consejos de CORA, empresas mixtas vitivinícolas, etc.".

"Boicot al mecanismo de reanudación de faenas, única y combativa respuesta al problema de paralización de la producción, desabastecimiento y del bajo nivel de algunos campesinos, mediante una activa participación en el proceso productivo. Desde el Ministerio se desconoce la participación campesina en la designación de interventores, se nombran para ello funcionarlos de oposición y tecnócratas, se dilata largamente la dictación de decretos y se presiona a los campesinos para disuadirlos en su lucha. Además, se propicia la devolución de los predios intervenidos a sus propietarios en el momento en que se avecina el término del año agrícola; los campesinos se oponen a esta medida atentatoria contra el esfuerzo de los campesinos y el interés de la nación".

"Todo esto genera tensiones innecesarias que evidencian al Ministerio de Agricultura como un centro de provocaciones más que como conductor del proceso".

El documento del PS califica de "absoluta ineficiencia e irresponsabilidad en la conducción política" la tarea del Comité de Ejecutivos del Agro y de la Comisión Nacional Agraria de la UP. Respecto a esta última dice que ha llegado a "la ridícula situación" de que en un año sólo ha llegado a acuerdo sobre dos temas importantes: los Consejos Comunales Campesinos y los Centros de Reforma Agraria. "Como si fuera poco, este último acuerdo pretende ser revisado para eliminar definitivamente todo vestigio de conducción UP en el agro y poder, desenfadadamente, llevar a feliz término la conducción democratacristiana sin contrapeso".

EL DESABASTECIMIENTO

El documento trata a continuación el problema del desabastecimiento. Admite el documento: "Hemos sido incapaces de provocar un alza de la producción agropecuaria; muy por el contrario, ha sufrido una caída que difícilmente superaremos, especialmente en el sector expropiado, con el agravante de que es este sector donde se ha volcado el máximo de recursos, que superan el 60% de la inversión para el sector agrario. A esto se suma el costo político-social que significa beneficiar con la acción expropiatoria solamente a un sector de 55 mil campesinos, dejando al margen a 709 mil activos de un total de 764 mil".

"Pese a los esfuerzos del PS —dice más adelante— en los centros de decisión política de la UP, al plantear un aumento de la producción basado en la organización y participación de las masas en la conducción del proceso, a través de los Consejos Comunales Campesinos, esto no se logró. Se abortó así una participación popular responsable, que hubiese sido realmente capaz de lograr la creatividad y la dedicación que el proceso exige y que la burocracia estatal es incapaz de otorgar". "Se creó el contrasentido que habiendo la UP planteado la participación como elemento fundamental en la incorporación de las masas a las tareas de gobierno, los campesinos han sido menospreciados y están ausentes de las verdaderas tareas de importancia".

Para 1972, añade, Chile tendrá que importar 400 millones de dólares en alimentos, más 100 millones en insumos agrarios. Pero 311 millones de dólares se podrían perfectamente producir en el país.

El documento socialista sostiene que entre el 50 y el 60% de los chilenos se desenvuelven en relaciones de producción agropecuarias. "Es por eso que la conducción política en el seno de la masa campesina es un factor importante en este momento, en que se hace necesario romper el círculo vicioso del subdesarrollo capitalista. A menos que se tenga como alternativa hacer entrar al país en un grado de dependencia de otras potencias mundiales".

Propone finalmente que a través de los Consejos Comunales Campesinos, elegidos por la base, se inicie la planificación campesina a través de un programa operativo por rubros para reemplazar las importaciones de trigo, maíz, azúcar, aves, porcino, arroz y aceite.

Respecto a los Consejos Comunales Campesinos, el documento socialista señala que aparecen "como el primer elemento que incorpora a esta lucha objetivos políticos, a diferencia de la orientación economicista tradicional".

Como se sabe, la constitución de Consejos Comunales comenzó en Cautín en enero de 1971. "La iniciativa se lanzó como una manera de conducir el conflictivo cuadro generado por una agudización de la lucha de clases dinamizada por los mapuches, que iniciaron la reconquista de sus tierras usurpadas por los latifundistas de la zona.

La UP cuestionó en principio el hecho y después de una serie de discusiones se llegó a un acuerdo en que participaron los partidos políticos, las organizaciones campesinas y el Ministro. Una vez formados los 16 Consejos Comunales Campesinos de Cautín, la UP volvió el tema a la discusión en la Comisión Nacional Agraria. La discusión se empantanó durante muchos meses, llegándose a acuerdos sólo a fines del año 1971. El PS siguió impulsando el proceso en la base y fue así como comenzaron a crearse Consejos Comunales Campesinos en Valdivia, Bio-Bío y Malleco, convirtiéndose en una realidad indiscutible que a la postre produjo la definición política necesaria".

En este momento se encuentran constituidos los Consejos Provinciales Campesinos en Magallanes, Valdivia, Cautín, Bío-Bío y Ñuble, faltando sólo la creación del Comunal de Angol para que se constituya el de Malleco.

En este panorama destacan los Consejos Campesinos de Cautín por su combatividad y empuje. Gran parte de las observaciones que hace el documento agrario socialista, que hemos reseñado en estas columnas, han sido formuladas aún con mayor énfasis por los campesinos de la provincia de Cautín. En el número anterior de PF, el lector puede encontrar material informativo del II Congreso Provincial Campesino efectuado a fines de julio en Temuco. Las críticas a la burocracia en los organismos agrarios, como CORA, por ejemplo, fueron señaladas con vigor por los dirigentes comunales. Especialmente en lo que se refiere a la demora en tomar posesión de los fundos expropiados, en el desmantelamiento a que son sometidos mientras dura el trámite, etc. En ese congreso se acordó luchar por la expropiación de todos los fundos superiores a 40 hectáreas de riego básicas, a puertas cerradas y sin pago. Pero, además, en lo que se refiere a Cautín hubo acuerdo en el Congreso Provincial de que la superficie máxima debe ser de 20 hectáreas de riego básicas, que en la provincia equivalen a 160 hectáreas físicas. Eso constituye un predio de regular tamaño en cualquier parte del mundo para un solo propietario.

PRIMERA RESPUESTA A LOS CAMPESINOS: DESTITUCIÓN DEL VICE DE INDAP

El menosprecio por la opinión de los Consejos Comunales Campesinos quedó nuevamente de manifiesto con la remoción del Vicepresidente del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), Adrián Vásquez Cerda, militante socialista. Los Consejos Campesinos de Cautín, por ejemplo, habían solicitado al gobierno que se mantuviera en su cargo a Vásquez. En el congreso provincial ya mencionado, el único organismo del agro que no recibió críticas serias fue INDAP y el único funcionario invitado fue Adrián Vásquez. Quizás fue ese mismo apoyo de los campesinos el que le costó el cargo al ejecutivo de INDAP. Anteriormente había ocurrido lo mismo con el Director Zonal de CORA en Linares, Gabriel Coll. Ambos fueron apoyados por los trabajadores y ambos fueron destituidos. Algo parecido, en otro plano, ocurrió con el ex Ministro de Economía, Pedro Vuskovic, que fue entusiastamente apoyado por los trabajadores industriales. Vuskovic, fue transferido a la Vicepresidencia de CORFO en el curso del diálogo con el PDC.

Criticando a la burocracia, en el congreso provincial de Cautín se señaló: "La burocracia estatal está infiltrada por elementos reaccionarios, contrarios al gobierno de la Unidad Popular y al avance de los campesinos. Así, los Consejos Campesinos no han ejercido la dirección y el control sobre el proceso de Reforma Agraria. La burocracia impide que sean los Consejos los que decidan los fundos a expropiar y que decidan sobre todas las materias de la Reforma Agraria".

F.C.M.


Análisis

EL ARTE Y LAS CLASES SOCIALES

"El arte pertenece al pueblo. Por medio de sus raíces debe penetrar en lo más profundo de las clases trabajadoras". Lenin, en "Lenin tal como fue. Recuerdo de sus contemporáneos". T. II, p. 598.

EN el último capítulo del interesante estudio sobre filosofía marxista de A. Afanassiev [1] encontramos algunas Consideraciones importantes sobre el arte como realidad material. Por ejemplo:

"El arte nació en los albores de la sociedad humana como una actitud ligada al trabajo del hombre". [2]

El arte es, entonces, una actividad material unida al quehacer del hombre. Y más adelante:

"El arte verdadero ha sido siempre una ayuda fiel para los hombres en su trabajo y en su vida". [3]

A través de la historia de la humanidad, el arte ha estado siempre ligado a la vida del hombre y ha sido una ayuda para el hombre, tanto en su trabajo como en el desarrollo de todas las actividades que ha ido realizando en el transcurso de los tiempos y que le permitieron la expansión de su vida y la construcción del mundo. Según esto, el arte no puede ser separado de la vida humana. Quienes atentan contra este principio, atentan contra uno de los derechos humanos inherente a la condición misma del ser humano.

"El arte es el reflejo de la realidad en la conciencia de los hombres expuesto en forma de Imagen. Como reflejo del mundo circundante, el arte ayuda a los hombres a conocerlo; es un medio poderoso de educación política, moral y artística". [4]

Según este concepto, el arte es, consecuentemente, el reflejo de la vida misma de los pueblos y de las épocas que ha vivido la humanidad. Por lo tanto, el arte verdadero es, por una parte, la afirmación, la acentuación y el desenvolvimiento de valores autóctonos y, por otra parte, es la expresión de la realidad que se está viviendo en una época y en un lugar determinados.

Estas breves consideraciones sobre el arte adquieren mayor relieve desde el momento de la aparición y desarrollo del socialismo en el mundo. Sólo con la aparición del socialismo empiezan a ser cuestionados los principios que servían de basamento a las teorías sobre el arte. Surgen, entonces, infinidad de interrogantes: ¿es el arte privilegio de minorías selectas? ¿Debe haber un arte para la gente que se dice culta y otro arte para el pueblo? ¿Es el arte único e inmutable, o por el contrario, múltiple y cambiante? Y en cuanto a la actividad misma del quehacer artístico, ¿debe el artista dedicarse únicamente a lo que se ha dado en llamar "arte puro", es decir al arte por el arte?

De acuerdo con las ideas del autor mencionado, no desconocemos que una de las peculiaridades del arte es la de "continuidad en su desarrollo". Cada época —dice este autor— ha creado su arte, dando como resultado la conservación y mantenimiento de obras que consideramos clásicas como las de la antigua Grecia o las del Renacimiento. Es indiscutible que el arte posterior a esas épocas ha conservado todo lo mejor que se ha producido en las épocas históricas que nos han precedido. Sin embargo, esta verdad no debe llevarnos a conclusiones erradas como aquellas a que han llegado algunas élites cultas cuando Re pronuncian sobre la existencia de un arte académico y un arte popular. La verdad de fondo es que hasta hace muy pocos años, antes del advenimiento del socialismo en el mundo, jamás se pensó en capacitar a las masas para la comprensión de las artes ni menos en darles las posibilidades para que desarrollen sus propias iniciativas creativas. Esto es válido para todos los países del planeta que han debido soportar el yugo de los imperialismos.

En América latina el problema es grave y reviste la más profunda seriedad. Desde la formación de nuestros pueblos como naciones, nacimos y hemos crecido con los vicios heredados de la época colonial durante la cual el sistema social se organizó en base a la más profunda desigualdad. En esta forma, nuestros (pueblos quedaron marginados, no sólo de la vida política y económica, sino que además, y principalmente, de la cultura. No debemos olvidar que el 60% de la población adulta de América latina es analfabeta.

Mucho se ha investigado sobre el problema de la cultura en nuestro continente y no son pocos los pensadores que han llegado a la conclusión de que en América latina no hay una cultura propiamente tal puesto que, culturalmente, siempre hemos vivido de prestado. No deja de haber gran contenido de verdad en esta aseveración porque, analizado a fondo el problema, tenemos que concluir que cultura auténtica en nuestros pueblos, aquella que es el resultado de experiencias colectivas, experiencias que se repiten perfeccionándose cada vez más en el transcurso de la evolución de un pueblo, la cultura como proceso jamás la hemos tenido. La cultura que hemos conocido ha sido implantada desde fuera y se ha manifestado a saltos: no ha habido continuidad. La única cultura auténtica nuestra fue la cultura precolombina, decapitada por los conquistadores españoles. Al referirnos a la cultura en América latina, para ser exactos, debemos hablar más bien de una superposición de culturas: la cultura precolombina, la cultura cristiana de la época colonial, que fue más bien una seudocultura, la cultura europea desarrollada durante la segunda mitad del siglo pasado y, en nuestro siglo XX, ¡la cultura norteamericana! que no podemos llamar cultura sino anticultura.

Si bien es cierto que en nuestro continente ha habido sólo culturas importadas, no debemos desconocer que subsisten valores autóctonos que es absolutamente indispensable rescatar. En los últimos 50 años se han producido manifestaciones de arte auténtico en nuestro continente, artistas que se han preocupado por rescatar los valores americanos. Por ejemplo, los pintores muralistas de México, la tendencia mundonovista en literatura que culminó en la importante promoción literaria de la década del 50. Todas éstas son manifestaciones auténticas de nuestros valores artísticos y culturales. Pero, desgraciadamente nos vemos frente al hecho trágico de que el arte y la cultura no llegan a las masas, pese a que gran parte de ese arte y esa cultura han sido el resultado de la toma de conciencia por nuestros artistas de la realidad social del continente y de sus valores autóctonos.

En América latina el arte no podrá llegar a las masas mientras subsista el régimen capitalista y la cultura siga siendo dirigida por la burguesía. Esta clase social, desde que nacimos a la vida ciudadana, se ha dado a la tarea de mantener a las masas en el más desastroso oscurantismo para su propio beneficio.

En los últimos años ha sido muy difundida la teoría del arte comprometido y la posición del artista en la hora actual. Según esta teoría, el artista debe tomar conciencia de su época y la obra de arte debe ser la expresión de la realidad en que se vive. Esta teoría que se relaciona con la autenticidad de la obra de arte es de gran trascendencia para nuestra cultura de países del tercer mundo, donde, en el plano cultural, todo está por hacerse. Sin embargo, las clases burguesas reaccionarias han comprendido el peligro que lleva consigo la toma de conciencia por nuestros artistas de la realidad social y argumentan que el arte comprometido limita la creatividad artística. Nosotros respondemos que el arte, como reflejo de la realidad, en cualquier punto de la tierra donde naya opresión es un arte de suyo comprometido. Si esta posición de los reaccionarios frente al arte puede tener alguna validez en países que han alcanzado una completa madurez a través de siglos de evolución, lo que incluso es discutible, en América latina ese argumento no puede ser de ninguna validez. La realidad de América latina es trágica como lo será toda la realidad social donde haya explotados y explotadores. El artista nacido en estas tierras que no tome conciencia de esa realidad no podrá hacer una obra de arte auténtica, con validez universal. Si culturalmente seguimos por ese camino, seguiremos viviendo de prestado. El arte burgués se aleja de la realidad y ha sido muy bien utilizado como fuerza reaccionaria.

En Chile, ahora que empezamos a caminar hacia el socialismo, debemos luchar por promover a las masas y capacitarlas para la comprensión de todas las artes. No somos partidarios de un arte popular y un arte para élites, sino que debemos educar a las masas a fin de capacitarlas para el goce estético y, junto con eso, estimularlas en el desarrollo de sus capacidades creativas. Sólo en esta forma terminaremos con el vicio importado de los Estados Unidos de comprimir el arte, de empequeñecerlo con el fin de hacerlo de fácil comprensión para las clases trabajadoras. Este procedimiento lo consideramos un insulto y un atropello a la dignidad de nuestros pueblos; es rebajarlos y reducirlos, en el mejor de los casos, a la condición de niños, o de retardados mentales. El método norteamericano de reducir la cultura a fin de que sea accesible para todos, lo que está produciendo en el mundo es la muerte de los valores humanos. El camino debe ser a la inversa: capacitar a las masas para la comprensión y el desarrollo de las artes.

Es una realidad que nuestra auténtica cultura está por hacerse. Entonces, en ese plano, ¿qué tipo de arte es el que debemos empezar a construir y desarrollar? El primer paso debe ser el rescate de nuestros valores autóctonos, no sólo en el arte, sino en la cultura y la educación en general. Esta tarea no es difícil. Basta con aprovechar los valores ya existentes en nuestro continente, desarrollarlos y difundirlos.

Para llegar a buenos resultados por ese camino, lo primero que debemos hacer es despertar en las masas la conciencia latinoamericana. Sólo en esta forma podremos orientar nuestros primeros pasos hacia una auténtica cultura cuya base de sustentación debe ser el conocimiento de nuestro continente.

En conclusión: nuestra cultura está por hacerse. El arte, considerado como algo inherente a la condición humana, debe ser parte importante de la cultura. Para que ésta sea una cultura auténtica y no importada, el primer paso para nosotros los latinoamericanos, debe ser el conocimiento de nuestro continente. En cuanto al papel de los artistas en la hora actual es el de rescatar y desarrollar los valores autóctonos.

Nuestra posición actual en América latina no puede ser otra que una posición de lucha y, a nuestro juicio, el arte y la cultura son instrumentos de lucha poderosos.

SYLVIA FERRADA GRANDON


Documentos

EL PRESIDENTE ALLENDE RECHAZA LA "ASAMBLEA DEL PUEBLO"

Santiago, 31 de julio de 1972.
A los Compañeros
Jefes de los Partidos de la Unidad Popular
Presente

ESTIMADOS compañeros y amigos:

En los últimos días han acaecido algunos acontecimientos sobre los que estimo conveniente llamar la atención de los dirigentes máximos de la Unidad Popular. Aunque de relevancia delimitada en estos momentos, estos hechos encierran en si mismos una potencialidad perturbadora de la más extrema gravedad. Por eso quiero aprovechar la oportunidad para concretar más el sentido real del camino revolucionario que está siguiendo el movimiento popular y que orienta la acción del Gobierno. Considero, igualmente, útil que estas reflexiones sean sometidas a la consideración del pueblo. Y para eso las haré publicar.

Cada uno de los militantes de la Unidad Popular además de ser protagonista del proceso revolucionario que está en marcha, es responsable de su presente y de su futuro. La tarea más dura y más activa está reservada a los dirigentes, por eso es a ellos a quienes dirijo esta carta, nacida de la más íntima convicción de que estamos frente a un instante en el cual debe imponerse la claridad y la definición.

No deseo que se piense que estoy instando a los dirigentes superiores, mandos medios y militantes a disfrazar su comportamiento para evitar hechos que den armas al enemigo. Al pedirles claridad y definición estoy colocándolos frente a la verdadera responsabilidad histórica, que es la meta que impulsó a los jefes del movimiento popular a ponerlo en marcha, y que ha sido y debe ser la razón de nuestra lucha. Ya que el afán de convertirnos en protagonistas de ella para obtener una satisfacción puramente individual es una grave deformación que conduce a algunos a impulsar fórmulas aventureras, que ponen en riesgo el éxito de la gran batalla que libramos contra los verdaderos enemigos de la Patria: el imperialismo y los clanes económicos monopolistas y oligárquicos.

En la semana comprendida entre el 24 y el 30 de julio cumplí con dos misiones que fueron resueltas por la Unidad Popular y por el Gobierno: fijar la segunda fase del proceso económico que descansa en tres bases: definir, producir, avanzar. Di cuenta de la situación política del país, revelé los planes de los adversarios y diseñé las tareas para los próximos meses, dentro de la auténtica estrategia del movimiento de liberación de Chile. En el curso de esa semana el pueblo respaldó a su Gobierno en un multitudinario acto de masas que se celebró en Santiago.

He mencionado específicamente la expresión tareas porque tal carácter tienen las diversas acciones que deben cumplir los militantes de la Unidad Popular. Recalco que en ningún caso cabe que surjan contradicciones entre las tareas específicas que se establecen y la estrategia de la Unidad Popular. Es por eso que rechazo cualquier intento de diseñar tácticas paralelas, espontaneistas, so pretexto de que personas o grupos se sientan depositarios de la verdad y persistan en su afán de desviar la marcha del pueblo para colocarlo frente a riesgos en los cuales la vida de hombres, mujeres y jóvenes está innecesariamente expuesta.

La Unidad Popular tiene que ser un movimiento homogéneo, y las decisiones que dentro de ella se tomen deben ser acatadas por que reflejan conclusiones tomadas con responsabilidad por sus dirigentes, de acuerdo con un pensamiento común.

He dicho que los enemigos del movimiento popular están empeñados en destruir la imagen que el pueblo tiene de su Gobierno con el propósito de restarle autoridad y crear las condiciones para un intento de subversión.

Nada mejor para esa táctica del enemigo que las manifestaciones divisionistas que alientan personas o grupos dentro de la Unidad Popular. Los adversarios estimulan a través de su poderoso aparato publicitario interno y extranjero, cada gesto de indisciplina, porque saben que está llamado a transformarse en parte de un fenómeno que deforme la visión del verdadero movimiento popular, al que les complacería ver aparecer como una montonera incapaz de realizar la tarea de conducir el país a una meta histórica como es la transición hacia el socialismo.

El pueblo de Chile tiene frente a sí un enemigo poderoso que usa las técnicas modernas para combatirlo. Y eso debe saberlo cada militante de la Unidad Popular, así como cada simpatizante de la causa nacional que no milite en los partidos de la UP. El enemigo estudia nuestras debilidades y las explota. Está en condiciones, por ejemplo, de dar apoyo financiero indirecto a cualquier aventura, como también opera sicológicamente sobre toda persona que, impulsada por una impaciencia producto de un bajo nivel ideológico, se desprende de la lucha colectiva para emprender acciones individualistas.

Todo luchador nacional debe estar consciente que jamás recibirá de su enemigo un consejo útil para la causa patriótica y que, por el contrario, cada adversario está resuelto a destruir los avances que ha hecho el movimiento popular.

Cada partido debe ocuparse de elevar el nivel ideológico de sus militantes, de su disciplina, e impulsar la estrategia común de la Unidad Popular, base del Gobierno de los trabajadores.

Las deformaciones individuales repercuten en el comportamiento de los partidos. Si ellas no son corregidas con energía por los dirigentes y las propias bases, ellas conspiran contra la unidad de la clase trabajadora, ponen en peligro al movimiento popular organizado y sirven a los planes del enemigo que insiste en imponer el caos político y provocar una crisis económica.

Algunas deformaciones transformadas en práctica corriente trascienden hasta niveles superiores y exigen una corrección ejemplar de parte del Gobierno. La que se ejerce no para satisfacer las presiones de los adversarios sino porque le está reservada la misión de gobernar al país, la que cumplirá implacablemente.

Si los partidos impulsan con decisión las tareas que se entregan al pueblo, para que él construya su propio destino, se producirá una movilización gigantesca y el enemigo tendrá que retroceder ante la fuerza de los trabajadores. Los valerosos vietnamitas dan una lección diaria a los revolucionarios del mundo, porque demuestran que la resolución de cada patriota de cumplir la misión que se le ha encomendado es un aporte vital para la lucha común. Así, la mujer que se .ocupa de producir la cuota de alimentos para un combatiente, es también una combatiente, y no necesita de la espectacularidad de una acción para sentir que está cumpliendo con su deber.

La mujer que en nuestro país lucha en su barrio contra los acaparadores y especuladores, así como el trabajador que vigila el funcionamiento de su centro de producción y cumple con la labor que le corresponde, están movilizados en la defensa de su Gobierno e impulsando las grandes tareas que nos hemos fijado como metas.

He sido muy claro cuando he hablado que Chile enfrenta un tipo de bloqueo silencioso que causa tanto daño como cualquier otro. Para vencerlo hay exigencias para todos los patriotas, y la realización de ellas representa la movilización del pueblo.

En la provincia de Concepción se ha producido por segunda vez en tres meses un fenómeno de tendencia divisionista que atenta contra la homogeneidad del movimiento de la Unidad Popular. No vacilo en calificarlo como un proceso deformado que sirve a los enemigos de la causa revolucionaria.

Los hechos me obligan a subrayar el contraste entre ese proceso divisionista con los éxitos obtenidos en las elecciones registradas en la Universidad Técnica del Estado, en la Central Unica de Trabajadores, en la Federación de Estudiantes y en la provincia de Coquimbo. Los éxitos han resentido al adversario y en los momentos en que se repliega para reponerse surge dentro de nuestro movimiento un proceso que los alienta, porque desorienta a nuestros compañeros y, lo que es más serio, los puede llevar a un enfrenta-miento interno lamentable.

El enemigo ha buscado e insiste en crear un enfrentamiento artificial que divida al país en una lucha cuyas proyecciones ellos mismos no pueden prever. Nada mejor para ésto que profitar de un enfrentamiento artificial dentro de la Unidad Popular.

He dicho que en Chile no hay enfrentamiento de Poderes y que el Poder Ejecutivo encara un conflicto político creado por los que desde otros Poderes del Estado sobrepasan sus competencias, desconociendo la Constitución, para imposibilitar nuestra misión histórica.

El conflicto político quedó una vez más de manifiesto la semana pasada, cuando la mayoría opositora al Gobierno constitucional destituyó en el Senado al Ministro del Interior, compañero Hernán del Canto.

Para superar en su raíz las bases de ese conflicto político, señalé como objetivo prioritario ganar las elecciones generales de parlamentarios de 1973. Una mayoría popular en el Congreso permitirá impulsar los cambios institucionales y legales indispensables para sacar al país del subdesarrollo, y acabará con el poder de obstaculizar de una oposición revanchista que ampara los intereses de la reacción y llega a favorecer los planes del imperialismo.

El poder popular no surgirá de la maniobra divisionista de los que quieren levantar un espejismo lírico surgido del romanticismo político al que llaman, al margen de toda realidad, "Asamblea Popular".

¿Qué dialéctica aplican los que han propuesto la formación de tal Asamblea? ¿Qué elementos teóricos respaldan su existencia?

Una Asamblea Popular auténticamente revolucionaria concentra en ella plenitud de la representación del pueblo. Por consiguiente, asume todos los poderes. No sólo el deliberante sino también el de gobernar. En otras experiencias históricas, ha surgido como un "doble poder", contra el poder institucional reaccionario sin base social y sumido en la impotencia. Pensar en algo semejante en Chile en estos momentos es absurdo, sino crasa ignorancia o irresponsabilidad. Porque aquí hay un solo Gobierno, el que presido, y que no sólo es el legítimamente constituido, sino que, por su definición y contenido de clase, es un Gobierno al servicio de los intereses generales de los trabajadores. Y, con la más profunda conciencia revolucionaria, no toleraré que nada ni nadie atente contra la plenitud del legítimo Gobierno del país.

El Gobierno de la Unidad Popular es resultado del esfuerzo de los trabajadores, de su unidad y organización. Pero también de la fortaleza del régimen institucional vigente, que resistió los embates de la burguesía y del imperialismo para destruirlo. Por eso, para continuar gobernando al servicio de los trabajadores es mi deber defender sin fatiga el régimen institucional democrático. Y no concibo que ningún auténtico revolucionario responsable pueda, sensatamente, pretender desconocer en los hechos el sistema institucional que nos rige y del que forma parte el Gobierno de la Unidad Popular. Si alguien así lo hiciera, no podemos sino considerarlo un contrarrevolucionario.

El régimen institucional actual debe ser profundamente cambiado, porque ya no se corresponde con la realidad socio-económica que hemos creado. Pero será cambiado de acuerdo con la voluntad de la mayoría del pueblo, a través de los mecanismos democráticos de expresión pertinentes.

Está claro que no se ha hecho un examen correcto de la correlación de fuerzas en el país para imponer por un simple acto de voluntad de algunos apasionados un instrumento que, en lugar de servir a las masas, las colocará en una situación difícil si los dirigentes de los partidos de la Unidad Popular no rectifican su conducta.

No es una arbitrariedad proclamar a la llamada Asamblea Popular como fenómeno artificial. Si fuese un proceso social auténtico, estaríamos ante un fenómeno capaz de impulsar la lucha del pueblo y tal calidad sería apreciada por los revolucionarios, y también por los enemigos que descubrirían en ella un elemento peligroso para sus intereses. Sin embargo, son los adversarios los que se han encargado de publicitar su existencia porque saben que es útil alentar todo proceso que distraiga al pueblo de sus verdaderas tareas y que lo saque de la estrategia trazada a través de un programa.

Presentada como una tribuna verbalista, podría permanecer como un fenómeno que no interesa mayormente al Gobierno. Pero es mi deber señalar que ella entraña un peligroso antecedente, ya que puede convertirse en una fuente de provocaciones y sobre éstas últimas es conveniente recordar las amargas experiencias que tenemos.

No me imagino que ustedes puedan aceptar, y desde luego rechazo que se deforme la vida chilena creando la imagen de un localismo político, porque es mi deber imponer los compromisos que a nivel nacional contrajimos con la ciudadanía, con el pueblo, y que están debidamente definidos en el Programa de Gobierno.

Las tareas económicas están absorbiendo hoy la mayor parte de las preocupaciones del pueblo y los partidos políticos tienen al respecto que dar el ejemplo. Si no exportamos más, si no aumentamos la producción, especialmente aquella que sustituye a la importada, se agudizarán nuestros problemas, lo que permitirá a la oposición que acentúe su función obstructora. Necesitamos disciplina laboral, responsabilidad, hondo sentido nacional que impulse al renunciamiento y al sacrificio si fuere menester. Es tarea revolucionaria desarrollar la economía. No hacerlo favorecerá a los que han conspirado y siguen haciéndolo para precipitar la subversión contra el Gobierno Popular.

No es válido decir que el pueblo no tiene además tareas políticas por las cuales movilizarse. Las hay. Han sido diseñadas.

Nuestro gran objetivo es conquistar el Congreso en 1973, como ya lo señalamos. Pero no se trata de movilizarlo sólo desde el punto de vista electoral, hay que hacerlo social y políticamente para elevar la conciencia de los trabajadores, con objetivos tan trascendentes que aún cuando nuestro esfuerzo no alcanzara a sumar la mayoría absoluta del electorado, las metas buscadas queden en pie como auténticamente revolucionarias. Debemos hacer aprobar por el pueblo, para obtener que lo haga el nuevo Congreso del 73, la Constitución, la Nueva Reforma Agraria, la Reforma Educacional, haremos el nuevo Código del Trabajo, normaremos la seguridad social, pondremos en práctica el Servicio Unico de Salud, ampliaremos la descentralización y tenemos que establecer un nuevo régimen comunal. En otras palabras se trata de crear el régimen institucional que culmine la asunción directa por el pueblo trabajador del poder económico y del poder político. Son tareas importantes, revolucionarias, capaces de movilizar a todos los trabajadores. Ellas deben preocupar a los militantes de los partidos. Porque, además, son inmediatas. Estarán de acuerdo conmigo los dirigentes políticos que todo esto sí tiene contenido. No se trata de consolidar sólo lo mucho que hemos hecho, y que el mundo está consciente en apreciarlo como un proceso importante en la hora actual, sino de avanzar con decisión conforme a las definiciones que hemos dado al país.

Saben ustedes que el Gobierno está trabajando resueltamente en el diseño de una nueva Constitución Política del Estado que reemplace la burguesa actual por otra de transición al socialismo. Sobre esto, les anuncio que el próximo cuatro de septiembre, fecha que recordará el segundo aniversario de nuestro triunfo, entregaremos a los partidos y a la Central Única de Trabajadores sus grandes lineamientos, para que inicien su análisis y estudio, en todos los niveles. Nadie debe restarse a la tarea de contribuir con iniciativas al documento que consolidará constitucionalmente lo que hemos venido realizando revolucionariamente en la infraestructura económica. Tras dos años de transformaciones socioeconómicas profundas, es posible —porque se impone como necesidad— emprender el cambio supraestructural. A este respecto, me atrevo a anticiparles que jamás Chile habrá conocido un diálogo más democrático para definir la ordenación jurídico-revolucionaria de su porvenir.

Tenemos grandes metas por cumplir. Como Presidente de la República les señalo que ejerceré cada día mis legitimas y claras funciones para asegurar las generosas ventajas que entrega la convivencia chilena a los que respetan la decisión del pueblo de darse un Gobierno, y hacerlo respetar cabalmente.

Cuando tan magna empresa absorbe toda la capacidad de acción de los trabajadores y de los movimientos populares, los partidos de la Unidad Popular deben rechazar con resolución y energía los sucesivos ensayos divisionistas que intentan desviar la atención hacia hechos secundarios o quiméricos que, aunque incapaces de aportar nada positivo, consumen inútilmente esfuerzo y preocupación. Por eso, es igualmente imperiosa la vigilancia permanente sobre la militancia disciplinada y organizada de cada partido, para descubrir y denunciar —pública y oportunamente— a quienes de modo deliberado, buscan alterar nuestra línea política programática.

Estoy persuadido de encontrar entre ustedes la más amplia identidad de criterio,- y espero que hallarán los medios más eficaces para que nuestros planteamientos básicos comunes orienten claramente la actuación de cada partido o movimiento en todos sus niveles.

Los saluda fraternalmente,

SALVADOR ALLENDE GOSSENS


Planteamiento

DIÁLOGO QUE OBLIGA A ALLENDE A ELEGIR

CUANDO Allende decidió dialogar con los pobladores allanados y masacrados, estaba demostrando la seriedad que revestía tan dramático suceso.

—"Dormía cuando sentí la alarma del campamento— nos dice HILDA REYES, 29 años y 2 hijos, mientras conversamos sentados junto a una hilera de miserables carpas del campamento "TRABAJADORES AL PODER". —Me levanté inmediatamente mientras sentía un ruido infernal de balas, que eran tan seguidas que tuve que echarme a tierra varias veces".

"Creía que era como una guerra, —cuenta la endurecida compañera—. Había cientos de carabineros, detectives con metralleta y brazaletes y un olor asfixiante a gases lacrimógenos y pólvora. Una compañera estaba en el suelo ahogada con dos hijos pequeños a su lado. Me acerqué a ayudarla y ella me dijo: —"Déjeme morir aquí mismo con mis niños, no puedo correr más".

Triste ejemplo que, sumado a muchas otras vejaciones, pudo comprobar Allende cuando visitó a los pobladores de Lo Hermida. Vio los agujeros de balas, decenas de orificios en la única casa de piedra que sirve de policlínico a los campamentos. Todas a la altura de los hombros, destinadas a matar o herir mortalmente.

PROBLEMA POLÍTICO

Se equivocaba Allende, sin embargo, cuando les dijo que lo que allí se trataba "no era un problema político y que la política debía tratarse en otra parte".

Es un problema político, y así lo hicieron saber los discursos de los pobladores, cuyo origen podemos encontrar en el más somero análisis, pero cuyas consecuencias, a no mediar una redefinición de actitudes, es imposible de prever.

"Esto lo veíamos venir como parte de una política represiva a los sectores revolucionarios de trabajadores", dijo en presencia de Allende, uno de los dirigentes de los pobladores que hablaron durante la visita.

Cuando la dirección del Partido Comunista, cuya estrategia se impuso en lo económico y político, abrió el fuego contra fuerzas de izquierda, utilizando la imagen de Allende y sintiéndose el fiel de la balanza de todo lo revolucionario, sabia perfectamente dónde se dirigía.

Cuando Carlos Toro torturaba revolucionarios en los calabozos de Investigaciones, seguía esa línea trazada por dirigentes reformistas del PC.

¿QUIÉNES ESTÁN TRAS TODO ESTO?

Las masas, ya cansadas de "errores funcionarios", hoy se plantean una sola pregunta, ante la cual las distintas fuerzas políticas deben tener respuesta:

¿Quiénes son los responsables de esto? ¿Quiénes esconden la mano?

La actitud asumida por Allende, al dialogar con los sectores afectados, suspender de sus cargos a los Jefes policiales, y al aceptar otras peticiones de importancia, demuestra aparentemente su sorpresa ante estos luctuosos acontecimientos.

El Partido Comunista, por el contrario, aparece actuando sobre seguro. "El Siglo" así lo demuestra al ocultar deliberadamente, en su edición del lunes 7, las medidas tomadas por Allende.

No contento, en su editorial dice que "los dirigentes de la ultra-izquierda, lanzados de lleno en el terreno de la provocación y dispuestos a transformarse en el escudo de hampones" (¿pobladores?); para terminar: "entre delincuentes, derechistas y miristas está este baile".

No fueron iguales las palabras que pronunciaba ese mismo día Allende frente a los pobladores. Tampoco decía eso la Unidad Popular en su conjunto.

¿A quién sirven estas actitudes provocadoras y divisionistas de "El Siglo", a la derecha o al pueblo?

ESTO ES OBRA DEL REFORMISMO

Cuando Millas y Teitelboim, a nombre de la dirección del PC, delinearon una política económica que consignaba: "consolidar lo avanzado", sabían que estaban dejando a un lado inmensos sectores de trabajadores plenos de esperanzas de solución a su dramática existencia: entre ellos, los pobladores.

Esta línea reformista se impuso al interior de la UP, arrastrando con ello a sectores revolucionarios de ese bloque que no tuvieron fuerza para oponérsele.

En ese marco se dieron las conversaciones con la DC. Buscando el equilibrio centrista, otorgando garantías a la burguesía, comenzando a delinear una política que necesariamente tendría que ser represiva para las fuerzas revolucionarias. Eso dijo también el dirigente de pobladores en presencia de Allende.

Si hay que buscar un responsable, ése es el reformismo. Si hay que nombrarlo, es la dirección derechista del PC, pues sus bases obreras, campesinas y pobladoras, deben ver con pavor las consecuencias de la funesta política de sus dirigentes: muertos, heridos, mujeres golpeadas, niños asfixiados y carpas destruidas por el vandalismo de una fuerza policial incontrolable.

¿Son éstas las sugerencias hechas en un reciente editorial del "The New York Times", en que señalaba "que era preferible reprimir al MIR y las masas, antes de enfrentar al país a un riesgo de guerra civil"?

Para Allende, se abre una etapa de difícil disyuntiva, en que obligadamente tendrá que elegir entre seguir los consejos del PC o cambiar los rumbos del proceso, apoyándose en las masas, para avanzar hacia una real perspectiva socialista.

Finalmente, en el masivo desfile y entierro del poblador asesinado se demostró la mayor firmeza y perspectiva de los sectores revolucionarios.

Allí participaron miembros de la Comisión Política del PS junto a diversos regionales. También hubo presencia de la IC y el MAPU. En estos sectores, como en importantes contingentes comunistas, deberá germinar el camino que conduzca en definitiva a derrotar a los verdaderos y principales enemigos del pueblo: la burguesía y el imperialismo.

JORGE SILVA LUVECCE


Documentos

PS E IZQUIERDA CRISTIANA APOYAN LA ASAMBLEA DEL PUEBLO

LAS direcciones nacionales de los partidos Socialista e Izquierda Cristiana, cuyos Regionales participaron el 27 de julio en la Asamblea del Pueblo de Concepción, dieron respuesta a la carta pública que el Presidente Allende dirigió a la Unidad Popular (ver texto en páginas 22, 23 y 24 de esta edición).

El PS respondió, si se quiere en forma indirecta, a través de un artículo publicado el 4 de agosto en el vespertino socialista "Ultima Hora" bajo la firma de Guaraní Pereda Da Rosa, miembro del Comité Central de ese partido y ex director del semanario "Posición", vocero oficial del PS. Por su parte, la Izquierda Cristiana entregó una carta en "La Nación" del 6 de agosto.

Entretanto, se produjeron nuevas manifestaciones de condena a la Asamblea del Pueblo del Partido Comunista, que ha reiterado su conocida oposición. Lo mismo ocurrió con el MAPU: entregó una breve "autocrítica", prometiendo que sus militantes no reincidirán. Como se sabe, el Regional del MAPU de Concepción no sólo participó en la Asamblea, sino que promovió esa movilización de masas de la que se autoexcluyó el PC.

Asimismo, se conoció una declaración de la Juventud Radical Revolucionaria (JRR), apoyando la Asamblea como una eficaz forma de enfrentar la ofensiva reaccionaria.

LA POSICIÓN DEL PS

El artículo de Guaraní Pereda Da Rosa, en nombre del Partido Socialista, señala en primer lugar que no hay peor forma de enfrentar los hechos que partiendo de datos falsos. "Se suele dar crédito —dice— a la imagen espuria de los hechos, según son presentados por la prensa reaccionaria". En Concepción, agrega, "no nació ningún poder paralelo al Gobierno ni al Congreso ni a la Corte Suprema. Ni nadie se propuso tal cosa".

"La idea inicial de realizar esta Asamblea del Pueblo en Concepción —agrega—, surgió del MAPU, de sus dirigentes regionales, los que la propusieron a los demás partidos de la UP. La aprobaron el PS, el PR y la IC, y la rechazó el PC. Luego la aprobó el MIR. Se realizaron múltiples reuniones bilaterales entre partidos de la UP que estaban por su realización, con los dirigentes comunistas, con el fin de intercambiar ideas y para tratar de lograr la unanimidad de las fuerzas que están en el Gobierno, a fin de lograr que en la Asamblea participaran todas las fuerzas de Izquierda".

Añade el artículo del dirigente socialista: "Ya sobre el día de su realización, el Partido Comunista calificó públicamente a la Asamblea del Pueblo como una "mascarada" inventada por la "ultraizquierda", "que de manera artificial... se plantea desconocer la presencia del pueblo en el Gobierno".

"La prensa derechista de la provincia y de Santiago, resaltaba día a día la misma imagen de la Asamblea del Pueblo, como un poder paralelo al legalmente constituido". Da a conocer enseguida las declaraciones formuladas el 25 de julio por el secretario regional del PS, Rafael Merino, en las que se repudia "la actitud contrarrevolucionaria del Parlamento" que "obstruye sistemáticamente el cumplimiento del Programa Popular" y señala que la Asamblea discutiría medidas "para que las organizaciones de masas coordinaran sus luchas para apoyar al Gobierno Popular en sus objetivos de destruir el poder de los monopolios pasando las 91 grandes empresas al área social". También Merino dijo que la Asamblea debía discutir la formación de los Consejos Comunales Urbanos, integrados por las organizaciones de masas, y "que se dedicarán, entre otras cosas, a ver problemas de abastecimiento, producción, salud, educación".

Se pregunta el autor del artículo: "¿Dónde se encuentran los objetivos de crear un doble poder, un poder paralelo o alternativo al del Congreso o al del propio Poder Ejecutivo? Sus tareas son las de dar solución, MEDIANTE LA ORGANIZACIÓN DE LAS MASAS, a los problemas más candentes que éstas enfrentan a diario, y que el Gobierno Popular, mediante los mecanismos institucionales existentes, se ve imposibilitado de cumplir eficientemente. Y más aún cuando muchas de esas instituciones (como el Parlamento y el aparato judicial) entorpecen y boicotean las iniciativas del Gobierno".

Enseguida, el dirigente del Comité Central socialista se refiere al respaldo de masas que tuvo la Asamblea celebrada en Concepción, aspecto que califica de "decisivo" y "definitorio". Señala: "La Asamblea del Pueblo contó con el respaldo, además de los cuatro partidos de la UP ya mencionados (PS, PR, MAPU e IC) y del MIR, de 60 sindicatos de la provincia, entre los cuales figuraba el Sindicato Unico de CAP (Compañía de Acero del Pacífico), los 4 textiles, varios sindicatos del carbón, CCU (cervecerías), varios madereros, metalúrgicos, de la construcción, FENATS (Salud Pública), ASMAR (astilleros), y otros. También adhirieron 5 organizaciones campesinas, 31 campamentos de pobladores, 16 organizaciones estudiantiles y 27 centros de madres. En total, 5 organizaciones políticas y 139 organizaciones de masas representantes de obreros, campesinos, pobladores y estudiantes".

"¿Fue éste un acto "artificial" como manifestó el dirigente estudiantil comunista?, ¿o una "ficción" como con abundancia de calificativos y epítetos lo califica un editorial del diario "Clarín"?, ¿o fue una "lesera", según las palabras del senador Montes? Estos juicios van lanzados a las decenas de miles de trabajadores, estudiantes y dueñas de casa que estaban representados por alrededor de las cinco mil personas que atestaron y rebasaron la capacidad del Teatro Concepción el jueves 27 pasado".

"Ahora bien. No puede desconocerse —agrega el dirigente socialista.— que la Asamblea del Pueblo realizada en Concepción no fue todo lo que pudo haber sido. Allí un partido popular, el Comunista, expresión de un gran sector de la clase obrera de la zona y del país, de indudable peso y responsabilidad en el proceso revolucionario que vive Chile, se restó, se marginó de participar en el evento. Para ningún revolucionario chileno, para ninguna organización popular, este hecho puede conformarlo ni mucho menos mostrar satisfacción. De ahí el llamado público, realizado repetidamente por la Dirección Regional del PS y por los restantes partidos de la UP, a los comunistas, para que estuvieran presentes".

"Pero tampoco puede aceptarse el calificativo de "divisionistas" que se ha atribuido a la mayoría de la UP, porque éstos no acataron la opinión contraria del PC acerca de la Asamblea Popular. El Secretario Regional del PS sostuvo que "mientras un partido se crea el conductor del proceso es muy difícil mantener la unidad". Este es uno de los problemas que han aflorado en torno a la Asamblea del Pueblo. Es abiertamente antiunitario razonar pensando que "donde está el PC está la UP". Vistos los hechos, si en Concepción se produjo un quiebre en la UP, que sabemos no perdurará, la responsabilidad ¿es de cuatro partidos de la UP o es de uno de ellos que se restó a participar en una asamblea representativa de los más diversos sectores populares?"

El artículo de Guaraní Pereda concluye señalando que "la Asamblea Popular surgida en Concepción es tan sólo el inicio de una gran tarea que ahora se deberá desarrollar en todas aquéllas comunas que ofrezcan las mejores condiciones".

LA POSICIÓN DE LA IZQUIERDA CRISTIANA

Por su parte, el Secretariado Nacional de la Organización de Izquierda Cristiana, respondió al Presidente Allende observando, en primer término, que ante la ofensiva reaccionaria se registra "una ausencia de movilización adecuada de los sectores populares". Añade que sin esa movilización "no será posible derrotar a los enemigos del proceso de cambios y hacer irreversible la marcha al socialismo". Recuerda a continuación que cuando la IC se incorporó a la UP "detecta una serie de errores y los hace públicos: cuoteo, sectarismo, interferencia partidista en los asuntos administrativos, fallas en la moral revolucionaria, poca participación. Estos planteamientos son recogidos por la UP y se expresan en el documento conjunto suscrito en los momentos de nuestra incorporación a ella. A pesar de las buenas intenciones, sólo se han realizado algunos esfuerzos correctivos aislados, los que no han logrado eliminar los vicios anotados. Lo mismo pasa con los acuerdos de El Arrayán, donde se anuncian algunas importantes medidas correctivas que aún no se ponen en práctica. Ud. mismo anunció en el mes de noviembre del año pasado una reestructuración de los mandos medios y, sin embargo, hasta ahora poco se ha hecho". La Izquierda Cristiana recuerda a continuación el último cónclave de la UP (en Lo Curro). Señala que se manifestaron diferencias de criterio importantes y cuando aún no terminaban las deliberaciones "se inician las fracasadas conversaciones con la DC. Y no sólo eso, sino que hace pocos días atrás Ud. anuncia al país las bases de una nueva política económica. Los compañeros Ministros de Hacienda y Economía anuncian medidas concretas como expresión de esta nueva política, en circunstancia que los jefes de la UP son informados de tal política y de tales nuevas medidas varios días después. Cabe señalar, asimismo, que la UP ha analizado muy escasamente políticas sectoriales como la de Vivienda, Salud, Previsión, Educación, etc., por no decir que algunas de ellas no lo ha hecho nunca".

Después de señalar que "la segunda etapa de las ofensivas revolucionarias debe contemplar como punto básico una lucha contra las desigualdades sociales y el modo de vida de la burguesía", la IC señala otras fallas en la conducción política de la UP. "Consecuencia inevitable de esta situación, agrega, es que un pueblo consciente políticamente trate por su cuenta de superar estas deficiencias. El gobierno y los partidos deben reconocer la dinámica propia de la masa para defender sus intereses y presionar por el cambio de la institucionalidad burguesa... Acontecimientos como los de Concepción, los entendemos como una manifestación concreta de este fenómeno. Su parte positiva reside en que se trata de una forma de movilización de masas para seguir avanzando ... La UP no puede condenar a fardo cerrado y de manera lapidaria estos hechos, sino canalizarlos, conducirlos y orientarlos. Con franqueza revolucionaria creemos^ que debe corregirse, y haremos cuanto esté de nuestra parte, el insuficiente esfuerzo que se ha hecho para impulsar estas movilizaciones con el acuerdo de todas las fuerzas de la UP, porque ello se traduce en una desvalorización objetiva de la UP, lo que debilita el mejor instrumento político de que dispone el proletariado y dificulta el éxito del proceso de transformaciones".


Tribuna

DENUNCIAN TORTURAS

Compañeros:

NOSOTROS somos militantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que hemos sido tomados presos entre los días 18 y 20 de julio de este año. Al contrario de lo que dice la prensa reaccionaria y la misma prensa de gobierno, no somos delincuentes ni mucho menos una banda sediciosa que busca derrocar al gobierno.

Nosotros tenemos muy claro cuáles son nuestros objetivos y nuestros métodos. Conocemos muy bien quiénes son nuestros amigos y quiénes nuestros enemigos. Nuestros enemigos son los enemigos del pueblo. En el momento actual, en Chile el principal enemigo del pueblo es la burguesía y su poder político. La mantención del poder político burgués significa, a la larga —y a pesar de los cambios a nivel económico y social que se puedan hacer—, la supervivencia del capitalismo, de la explotación de los obreros, campesinos y de la dependencia del imperialismo.

¿Por qué hay desabastecimiento en Chile? ¿Por qué hay sabotaje? ¿Por qué la planificación económica no resulta? ¿Por qué no se acaba con la burocracia y el ausentismo?

Porque el pueblo no tiene el poder político. Porque la dictadura de la gran mayoría de los chilenos no se ejerce sobre la minoría de explotadores.

Nuestros amigos son esta mayoría de obreros, campesinos, pobladores, estudiantes.

Nuestro principal objetivo es la construcción del poder popular en Chile así como en toda América latina, porque pensamos que la revolución socialista es continental.

Nuestra fuerza no se expresa solamente en nuestra organización, en el número de militantes que seamos. Está en la necesidad del mismo objetivo, sentida por millares de chilenos y latinoamericanos, sentida por los militantes de las bases mismas de la UP, sin hablar de las organizaciones hermanas, y que también son reprimidas.

POR LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA, LIBERACIÓN O MUERTE.

E. L. N.

Cárcel Pública de Santiago.

Firman: Fernando Washington González Calquín, Arturo Hoffman Latorre, Jorge Valenzuela Solari, María Angélica Fauné, Jorge Ojeda Jara, Héctor Valdés Guerra, Douglas Olivares Pérez, Carlos Martín del Campo Ponce de León, Luis Ángel Fernández Hermana.

DENUNCIA

"Nosotros, presos políticos detenidos entre el 18 y el 20 de julio de este año, actualmente en la galería 2 de la Cárcel Pública de Santiago, consideramos un deber ineluctable denunciar las flagelaciones sufridas por todos los detenidos en esta ocasión. Este deber no es solamente un deber revolucionario, o un deber de revolucionarios. Es un deber de toda persona humana que tenga conciencia de su condición de humanidad, cualquiera sea su posición política o ideológica.

Creemos que la tortura siempre ha sido un instrumento de los regímenes represivos y antipopulares, un método utilizado por el aparato de dominación de los explotadores para reprimir la lucha de liberación de los pueblos.

Sin embargo, en el gobierno de la Unidad Popular la tortura existe. Y a cada día que pasa deja de ser una herencia del pasado para transformarse en una forma sistemática. Para el interrogatorio de presos políticos en general y de revolucionarios en particular.

La participación personal de Eduardo Paredes y Carlos Toro durante los interrogatorios es la prueba innegable del compromiso directo del gobierno con las flagelaciones.

Todos los detenidos han sido interrogados en Zañartu. Los métodos de tortura utilizados por Investigaciones en este cuartel no dejan huellas físicas visibles. Investigaciones utiliza principalmente la electricidad (que los detectives llaman familiarmente "la corriente"), los golpes bien aplicados en los riñones, el estómago y el hígado y el ahogamiento parcial. Los detenidos son llevados a una sala al fondo del segundo piso del cuartel de Zañartu. Ahí inmediatamente le ponen un capuchón negro que se les amarra a la cabeza. Enseguida son desnudados y amarrados de espaldas a una mesa metálica. Los detenidos no ven qué instrumento utilizan para la aplicación de la "corriente", ni cuál de los investigadores la aplica. Los electrodos del aparato no son nunca dejados en un mismo lugar del cuerpo del torturado por mucho tiempo, porque la electricidad quemaría la piel y dejaría huellas. Los shocks son aplicados en todas las partes del cuerpo, en los miembros, los órganos genitales, la boca, nariz, orejas, etc. La persona no alcanza a controlar sus esfínteres cuando la electricidad es aplicada en el año o en el pene. Entonces orina y obra durante la tortura. El torturado tiene una sensación de profunda desesperación cuando la oscuridad de sus ojos vendados se transforma en relámpagos vivísimos y los músculos se descontrolan en contracciones producidas por la descarga eléctrica.

Casi todos los detenidos han sido torturados. Citaremos solamente algunos casos.

Fernando Washington González Calquín.— Torturado el martes (18 de julio), el miércoles y el jueves. A la tortura de este detenido asistió personalmente Eduardo Paredes.

Arturo Hoffman Latorre.— Torturado durante dos días. A raíz de las torturas que sufrió este detenido tuvo crisis de hernia que lo acompañaron durante una semana.

Angelo Silva Pezutti.— Torturado el jueves. Sus gritos han sido escuchados.

José Alberto Castillo González.— Torturado durante dos días.

Jorge Valenzuela Solari.— Torturado durante dos días. Con este detenido los investigadores se "pasaron", en la aplicación de "la corriente" en la boca, y le quedaron quemaduras por varios días. Los golpes que sufrió le agravaron el problema de columna que tenía".

Cárcel Pública de Santiago.


Reportaje

CUANTO SE ASESINA A UN POBLADOR

TODAVÍA no son las seis de la mañana cuando René Saravia sale de su casa en el campamento "Lulo Pinochet", para ir al trabajo. Se lavó con agua del pilón. Llevaba Eº 2.500 en el bolsillo. "Pensaba pedir permiso para salir antes y comprar algunas cosas, porque estaba recién pagado y se iba a casar para el Dieciocho", cuenta su prima.

Camina por las calles ripiadas que de pronto se quedan a oscuras.

"Eran como las seis de la mañana cuando oímos un llamado por altoparlantes. Decían que como campamento organizado de los pobladores, teníamos que responder al llamado a salir en defensa del gobierno, que estaba peligrando y había que salir a concentrarse. Y así empezaron a salir de sus casas los compañeros y como iban saliendo los iban baleando", explica Carlos Sánchez, delegado de la Manzana Nº 9 del campamento.

A las ráfagas de metralleta se unió el estallido de bombas lacrimógenas. Con luces de bengala, los policías se alumbraban el camino para irrumpir en las viviendas de los pobladores mientras en las calles detenían a todos los que habían salido fuera. Los campamentos de los sin casa de Lo Hermida ("Lulo Pinochet", "Asalto al Moncada", "Los Lagos", "Trabajadores al Poder". "Vietnam Heroico", "Rene Schneider", "Carlos Cortés" y "Por la Razón o la Fuerza") estaban cercados por Carabineros e Investigaciones. Tanquetas de carabineros, micros del Grupo Móvil, patrulleras, camionetas, se unieron para hacer del allanamiento una operación "expedita". Lo más sugestivo es que también la policía llevó ambulancias.

UN RECUERDO PERTURBADOR

Para Ricardo Montero, obrero de Sanidad del Departamento de Ejecución Directa de CORVI, lo sucedido parecía una pesadilla. Mientras huía de la policía, las imágenes se sucedían con velocidad cinematográfica. "Me habían acorralado, amenazándome con una metralleta, y en vista de eso salté una pandereta y me metí a la obra que hay en Américo Vespucio". Allí, escuchando el ruido de los balazos, pensó en Pampa Irigoin, en Puerto Montt. El vivía allí para la masacre "y hay muchas cosas que son similares con esto". Tiene menos de 20 años y en esa mañana de marzo murió asesinado su cuñado, y carbonizada su sobrina. "Claro, allá tiraron bombas incendiarias, y además participaron las fuerzas armadas. Pero el terror era idéntico, el dolor es el mismo. Aquí nadie dijo a lo que venían; llegaron y enfrentaron a la gente con las balas".

Mientras Montero se refugia tras la pandereta, la policía detiene a un amigo. Algunas cuadras más allá, se desangra René Saravia. Los detectives se llevan al jefe del campamento "Manuel Rodríguez", Juan Espinoza, y al secretario político de la Seccional Ñuñoa Oriente del PS, quienes salieron a la calle. Montero es socialista. El sábado en la tarde, a horas de la sangrienta incursión policial, escucha las versiones oficiales con el ceño hundido. "Sólo pienso que hay que castigar a los responsables, al Director de Investigaciones y al Ministro del Interior, por lo menos", dice.

El día anterior al allanamiento, patrulleras de Investigaciones llegaron al campamento "Asalto al Moncada", deteniendo a Héctor Prieto Cayupil, acusado de ser miembro del ELN. Osvaldo Romo, dirigente del "Lulo Pinochet", explica: "Los pobladores repudiamos la actitud de la policía, que ya entonces lanzó ráfagas de metralleta contra nosotros. Todo ese procedimiento nos pareció incorrecto y protestamos ante el Ministro de la Vivienda. Paredes nos dio audiencia para el día siguiente. En esas condiciones la asamblea de pobladores decidió no concurrir. Se acordó realizar un mitin en la Plaza Egaña para que la opinión pública supiera lo que había pasado. En la movilización no hubo incidentes con la policía, y luego volvimos al campamento. "Pero esa madrugada, la policía decidió regresar a Lo Hermida".

"A mí me pegaron dos combos los detectives porque dijeron que el gobierno estaba en apuros, y ahí fue donde nos pescaron. Y eran los mismos detectives. A patadas con todo, la cama, el velador... Todo me lo dieron vuelta, buscando armas. Aquí no hay armamento, digo yo ...", afirma una pobladora. Por la calle "14 de Octubre" del "Lulo Pinochet", se forman grupos de mujeres y niños. Es sábado en la tarde, y se espera que comiencen a soltar detenidos.

"Entraron y se llevaron a mi hijo. Está detenido, de la cama lo sacaron, no he sabido nada de él". Se trata de Julio Meneses, que estudia y trabaja.

Una mamá se resiste a hablar, y luego se cubre el rostro con el cuerpo de su guagua. "Yo lo único que puedo decir es que fueron los detectives, entraron a mi casa y me tiraron una bomba adentro y tengo una guaguita bien mal. Menos mal que vinieron del policlínico "Gabriela Mistral".

Del interior de las casas de madera y fonola salen los niños, trayendo cascos de bombas lacrimógenas y vainillas de balas de nueve milímetros, de pistolas y metralletas.

Habla el delegado de Manzana, Sánchez:

"En la casa me tiraron una bomba, rompió el techo y cayó el líquido dentro. No se fijaron que hay casas con guaguas de pocos meses. Si hoy día el pueblo es gobierno y los privilegiados son los niños, parece que ellos no lo saben. Ellos no venían a buscar un delincuente, venían a masacrar. Y venían preparados, con ambulancias y tanquetas".

Lo interrumpe una mujer muy joven, con un niño en brazos:

"A mi me tiraron la chica, la niña que estaba durmiendo, la destaparon y me la tiraron a la otra cama, como un perro, y más encima me hicieron tira la bandera; no tenían por qué hacerlo. Yo encuentro que es un asesinato que vienen a hacer aquí al campamento. Somos pobladores, necesitamos tener un terreno y por eso estamos luchando".

Crece el grupo en la calle de tierra, y Sánchez vuelve a hablar. "En el año 70 llegamos a estos terrenos, no por ser ambiciosos, sino vinimos por una necesidad. Por 160 años se ha negado la vivienda digna a nuestros pobladores, a nuestros obreros y campesinos. Llegamos a tomar posesión de estos terrenos, pero jamás íbamos a pensar que lo que no tuvimos con Frei y Alessandri lo íbamos a tener con el compañero Allende. Hoy día en el campamento no se ha mirado el gobierno, ni los niños, ni las madres. Tenemos un gran dolor en el corazón y esto nunca lo hemos de olvidar".

Se atropellan para decir lo mismo: "Aquí no se ha dado explicación. Aquí no se preguntó. Los señores detectives y carabineros no preguntaron nada. Pero dijeron que venían a llamar a una concentración, a llamar al campamento como revolucionario, organizado, que nos hemos jugado en todo el territorio, en todo Santiago para ir a las concentraciones a las que el compañero Allende nos ha llamado".

¡Y POR QUE CRESTA!

La voz de Sánchez se enronquece y los ojos brillan en el rostro moreno donde un gorro de lana tupida cubre toda la frente, cuando dice con gesto amargo:

"¡Y por qué cresta, y por qué mierda, decimos nosotros, vinieron entonces a masacrar a los pobladores! Aquí nunca se ha negado la entrada a Carabineros o Investigaciones a buscar un delincuente o con una orden judicial. ¿Y por qué ahora no hablaron?"

CAMPAMENTO DE "DELINCUENTES"

La presidenta del Centro de Madres del Campamento "El Duraznal", protesta a nombre de sus asociadas:

"Entraron al policlínico y sacaron toda la plata que había, que era para pagar la luz, se llevaron la cajita de fondos. Quiere decir que ellos son los ladrones, aunque dicen ellos que los ladrones viven en los campamentos. Y se llevaron radios y una tele. Dijeron que la tele era robada. Así que ¿creen que porque somos de campamento, no podemos tener tele? Para eso luchamos también, para tener... Andan buscando ladrones, aquí no hay ladrones. Aquí hay trabajadores, hombres y mujeres. Incluso vamos a tener un jardín infantil, ¿por qué?, porque luchamos por ello. Nos falta no más que llegue el equipamiento. Así es que yo no hallo justo lo que vinieron ellos a hacer. Y yo protesto. Porque las mamitas lo sacamos al compañero Allende y las mamitas vamos a tener que ir a hablar con él".

Otra socia cuenta que también querían llevarse la tele: "A un cuñado mío le llevaron la moto porque dijeron que era robada. Y yo cuando me dijeron lo del televisor, les pedí que me dejaran mostrar la papeleta. No, concha de tu madre, para qué, me dijeron".

En los cinco campamentos allanados viven cerca de 45 mil personas. En el "Lulo Pinochet", 580 familias. En "Asalto al Moncada", 450, y en el "Rene Schneider", 700 familias. En el "Vietnam Heroico", 400; en "Los Lagos" 200, en "Carlos Cortés", 150 y en "Trabajadores al Poder", 600 familias. El más antiguo es "Lulo Pinochet" (del 70). Los pobladores tienen ya documentos donde se anuncia el comienzo de construcción de viviendas, pero ello ocurrió hace más de 4 meses, y aún no se ve nada.

Expresa un poblador:

"Lo que me ha parecido indigno como ciudadano, es el atropello a la bandera. La trataron como cualquier cosa, dijeron los insultos más grandes".

Pero a las mujeres, les preocupa más otro aspecto:

"No nos tomaron en cuenta como pobladores, como gente que hemos luchado para tener un terreno donde vivir. Nosotros antes arrendábamos o íbamos de allegados de aquí para allá, cuidando un sitio, en fin. Y un día dijimos por qué, si hay tanto terreno desocupado. Y si nosotros lo hemos tomado es porque necesitamos estar un poco tranquilos. Pero que de la noche a la mañana, vengan y nos aporreen como si fuéramos cerdos o peor que animales, y nos traten de la manera más baja..."

Algunas familias, atemorizadas, abandonaron la población horas después de la incursión policial.

Un dirigente del Campamento "Asalto al Moncada", explica:

"Dentro de nuestros campamentos nosotros tenemos una organización tal que no permite el clandestinaje, que no permite ningún tipo de delincuencia ni desórdenes. Incluso, los compañeros que golpean a sus mujeres son expulsados del campamento y no se les permite vivir acá. Mucho menos podríamos dejar entrar a delincuentes comunes, delincuentes habituales que roban a compañeros de nuestra clase dentro del campamento".

Centenares de pobladores fueron detenidos luego del asalto policial. El Subsecretario Daniel Vergara se refería a ellos como "elementos", y el parte policial los llamaba "individuos". PF vio llegar a cerca de treinta de los detenidos en la tarde del sábado. Uno de ellos, obrero en la ferretería Montero, del Campamento "Asalto al Moncada", 20 años, cuenta su historia:

"Yo iba por un pasaje y sorpresivamente me salió al encuentro un detective. Me hundió la cacha de la metralleta en las costillas. En seguida, en el suelo, sin que opusiera ninguna resistencia, me patearon. Adentro, en la micro, pegaban por parejo a mujeres y hombres. Iba un señor que es argentino, creo, con su señora. Ellos fueron duramente castigados. Nos amenazaban que si no decíamos la verdad y el nombre de los dirigentes, nos iban a poner la electricidad. Y en varias oportunidades quisieron hacerlo. Nos golpearon a varios con un tonto de goma, en Zañartu. Un ancianito, canoso, era de los que mandaban. Recuerdo a otro que le decían el Chico".

Explica más adelante: "Un compañero llegó allá con la pura camiseta y en slip. Lo sacaron de la casa así. A las seis de la mañana. Lo tuvieron hasta las cuatro y media de la tarde así, tal como estaba. Y al último le prestaron un buzo de mecánico y unos zapatos para que se presentara para el interrogatorio. El resto del día estuvo prácticamente desnudo".

BUSCANDO LOS RESPONSABLES

Osvaldo Romo, dirigente del Campamento "Lulo Pinochet", expresó:

"Nosotros hoy con dolor, con pena, con rabia, decimos que este gobierno se ha manchado las manos con sangre, pero con sangre de los mismos que fueron y marcaron la cruz en el voto para darle el triunfo al gobierno de la UP. Ahora no vamos a salir más a apoyar al reformismo. Vamos a salir a jugarnos, a mostrar que los pobladores sacrificados, vejados, muertos, acribillados, tenemos otro temperamento y otra determinación".

Insistiendo en la falta de diálogo que caracterizó el operativo policial, Romo dice:

"Si de acá salieron las agresiones, por qué se entró con tres tanquetas, ambulancias y con un ejército de Investigaciones. Por qué si acá nosotros le prestamos un franco, honesto y honrado apoyo al señor Paredes, por qué no vino Paredes a plantear el problema que tenía. No. Tenían que venir como fueron a Puerto Montt, a la José María Caro los de la reacción, y resulta que ahora es el gobierno de los trabajadores el que también llega a los campamentos y mata pobladores".

Una declaración firmada por el Comando Conjunto de Campamentos apreciaba así los hechos al atardecer del sábado:

"Lo que aquí ha ocurrido es una masacre. Los muertos son compañeros pobladores. Los heridos y ultrajados son hombres, mujeres y niños de nuestros campamentos. Lo que la fuerza policial ha cometido en Lo Hermida es un asesinato contra el pueblo".

Entretanto, el caso Lo Hermida ilustraba nuevas discrepancias en el seno de la UP, las que se hacían notar más en m medida que los partidos analizaban los hechos acontecidos. Al comienzo, los pobladores conocieron una reacción de bloque de los partidos de la UP que se expresó en versiones de los hechos donde los agredidos aparecían como agresores, al punto que el "Enano Maldito", personaje de "Puro Chile", diario del PC, se permitía seriamente llamarles la atención. Sin embargo, el intercambio de visitas entre La Moneda y Lo Hermida abrió una nueva perspectiva al problema. La suspensión en sus cargos del Director y Subdirector de Investigaciones, contribuyó también a mostrar una apertura del Presidente Allende al diálogo con los pobladores, que exigían sanciones para los responsables.

Santiago los vio pasar, con sus niños, sus banderas enlutadas y con las voces roncas, rudas de ira.

Al doblar hacia la Avenida La Paz, se integran al cortejo —donde se alzan las banderas del MIR, el MPR y el MCR— los militantes del Regional Cordillera del PS, como también marchan junto al Comité Central del MIR miembros de la Comisión Política del Partido Socialista, como Nicolás García Moreno, Belarmino Elgueta, Alejandro Jiliberto y Jorge McGinty.

Y por Ahumada va subiendo el canto: "Este gobierno, tiene dos caminos: estar con el pueblo, o ser su asesino".

LUCIA SEPÚLVEDA


Obreros

SALVAJE APALEO DEL GRUPO MÓVIL EN FÁBRICA DEICO

EL 26 de julio, a las 16.30 horas, un destacamento del Grupo Móvil de Carabineros desalojó violentamente a los obreros de la fábrica de conservas Deico. Los trabajadores ocupaban ésa y otras cuatro industrias conserveras: Watt, Juan Bas, Orlandini y Bozzolo, esta última en Quillota. Las cinco empresas que pertenecen a capitalistas italianos y españoles, se habían negado a contestar los pliegos de peticiones presentados por los sindicatos. La Asociación de Fabricantes de Conservas (ASFACO), que agrupa a esos industriales, recibió imprevisto respaldo del gobierno al negarse a negociar con la Federación Nacional de Trabajadores del Envase, Conservas y Actividades Conexas (FETECO), aduciendo que esa organización carece de personalidad jurídica. No obstante, FETECO había solucionado anteriormente cuatro pliegos de peticiones, en otras fábricas, sin recurrir a la huelga ni a la ocupación. Esta vez, sin embargo, la Federación fue desconocida y en el Ministerio del Trabajo, que desempeña la ex diputada comunista Mireya Baltra, los dirigentes fueron acusados de "ultraizquierdistas".

—Esa acusación fue una enorme sorpresa— dice Luis González, presidente de FETECO y trabajador de Crown Corn, fábrica de tapas corona y envases. Hasta ahora hemos procurado no mezclar actividades políticas en nuestra Federación. FETECO es muy nueva, nació el 30 de marzo de este año y nuestra tarea principal se ha orientado a organizar a los trabajadores de la conserva y el envase, que estaban muy dispersos. Así es como FETECO tiene ahora 23 sindicatos afiliados que corresponden a tres mil trabajadores de 18 fábricas. Aún no terminamos de organizamos, nos faltan algunos sindicatos. Pero hemos intervenido en diversos conflictos. Los dirigentes de FETECO se han puesto a la cabeza de esas movilizaciones. Queremos afiliarnos a la CUT, en cuanto terminemos nuestro proceso de organización interna. Vamos a ir, eso si, a trabajar desde dentro para que la CUT encabece la movilización de los trabajadores. En estos días nosotros hemos visto que, desgraciadamente, la CUT, es una oficina pública tanto o más burocrática que ciertas instituciones que tramitan a los trabajadores. En cuanto a las acusaciones de "ultraizquierdistas" que hemos recibido, las tomamos con filosofía porque nuestros compañeros nos conocen bien y ellos son los únicos que pueden juzgarnos. Si luchar honestamente por terminar con la miseria y explotación es ser "ultraizquierdista", bueno, somos "ultraizquierdistas". Pero no es justo, me parece, calificar así a trabajadores que luchan contra los patrones y la explotación capitalista.

—En las industrias conserveras en conflicto —añade Esteban Antil, secretario general de FETECO— el promedio de salarios es de 37 escudos diarios. Los pliegos de peticiones se presentaron simultáneamente en Watt, Juan Bas, Deico, Orlandini y Bozzolo. En la fábrica Orlandini, donde el pliego no se ajustaba a la fecha legal, el conflicto se arregló rápidamente. El mínimo quedó en 50 escudos y se crearon tres escalas con 75, 80 y 90 escudos. En cambio, en Bozzolo el Subsecretario del Trabajo, Augusto Jiménez, impuso a los obreros la firma de un acta de avenimiento que consulta un mínimo de 45 escudos y un máximo de 70. Los amenazó que si no firmaban, el Grupo Móvil los desalojaría de la fábrica, igual que en Deico, donde el apaleo policial fue brutal.

Al cierre de esta edición, el conflicto seguía en las fábricas Watt, Juan Bas (ocupadas por los obreros) y Deico, donde los trabajadores instalaron una carpa luego que fueron desalojados por el Grupo Móvil. Los trabajadores señalan que la acción represiva "no tiene justificación. Fuimos apaleados en forma salvaje, como en los tiempos en que en Chile mandaban los patrones", dicen.

Los dirigentes de FETECO añadieron que la organización patronal ASFACO desconoció a la Federación respaldada por el Ministerio del Trabajo. Por ese motivo las directivas sindicales de las fábricas Watt, Deico y Juan Bas, autorizadas por FETECO, entraron a negociar directamente con las empresas en conflicto. La CUT nombró una comisión especial. Pero aquí a las fábricas en huelga, dijeron González y Antil, no han venido los dirigentes de la CUT, a pesar de que los invitamos a dialogar directamente con los obreros". Al cierre de la edición de PF, la huelga cumplía casi 30 días sin solución. "Pediremos —dijeron los dirigentes de FETECO— que el Ministerio de Economía intervenga las fábricas Watt, Deico y Juan Bas. No queda otro camino que la requisición e intervención si las empresas no acceden a solucionar el conflicto. Este planteamiento es justo porque los obreros conserveros que están luchando para mejorar sus salarios miserables, no desean de ninguna manera perjudicar a la población consumidora".


Notas:

1. 1 "Les principes de la Philosophie"

2. Op. cit. p.p. 480-81.

3. Op. cit. p. 482.

4. Op. cit. p. 480.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02