Fracaso del Reformismo

PUNTO FINAL
Año VI. Nº 162
Martes 18 de julio de 1972

Editorial

FRACASO DEL REFORMISMO

EL desarrollo y culminación de las negociaciones entre la Unidad Popular y la Democracia Cristiana, demostró en forma elocuente que los trabajadores nada bueno pueden esperar de las tácticas del reformismo. Bajo el pretexto de un diálogo se desenvolvió, en verdad, una amplia negociación política que puede comprometer seriamente el Programa de la UP. Algunos documentos conocidos, como son una exposición pública del Ministro de Justicia, Jorge Tapia, y una carta del senador Fuentealba, presidente del PDC, dejan una impresión desoladora acerca de la debilidad con que los representantes del gobierno (el propio Tapia, el ministro de Hacienda, Orlando Millas, y el senador Gumucio) afrontaron las negociaciones con la Democracia Cristiana. Se recoge la impresión de que se estuvo a punto de transar diversos asuntos cuya aceptación por parte del gobierno habría significado poner en grave riesgo el compromiso fundamental del Programa, o sea iniciar la construcción del socialismo en Chile. Las negociaciones fracasaron, sin embargo, porque poco antes de pronunciarse el Senado sobre los vetos del Ejecutivo, el sector freísta de la Democracia Cristiana volvió a empuñar el timón, exigiendo la rendición total e incondicional del gobierno.

Todo indica que los sectores reformistas que actúan en el interior de la Unidad Popular dominaban sin contrapeso en las negociaciones y que si no impusieron sus opiniones conciliadoras y entreguistas, se debió a la actitud despiadada del freísmo, punta de lanza de la extrema derecha. Algunos sectores de la UP, como el Partido Socialista, expresaron sus dudas de que la negociación con el PDC sirviera a los intereses del Programa del gobierno. Sus aprensiones se vieron confirmadas. Lo mismo puede decirse de la Izquierda Cristiana y de la Juventud Radical Revolucionaria, según se desprende de entrevistas a dirigentes de esos sectores, que publicamos en esta edición. La enseñanza de este episodio, cuyo análisis de fondo haremos más adelante, es que el reformismo amenaza cancelar las posibilidades del proceso iniciado en Chile. Los trabajadores lo están entendiendo así, como lo demuestran sus combativas movilizaciones recientes. Son justamente los trabajadores los que deben hacer sentir el peso de su influencia. Ellos pueden impedir que la oportunidad histórica de avanzar hacia la conquista del Poder, se vea frustrada por el reformismo. La actitud reformista de permanente conciliación con la burguesía y el imperialismo, ha ido erosionando la fuerza del proceso a un extremo que impone una enérgica reacción de la clase obrera para volver a poner rumbo hacia la meta esencial.

PF


Entrevista

JUVENTUD RADICAL REVOLUCIONARIA
CRITICA LAS NEGOCIACIONES UP-DC

EL presidente de la Juventud Radical Revolucionaria, Alejandro Montesinos, respondió a una serie de preguntas formuladas por PF, en relación al actual momento político. El texto de esa entrevista es el siguiente:

¿Qué opina sobre las conversaciones UP-DC?

"Aunque pudiera parecer un acto de oportunismo decir ahora cuáles fueron nuestras actitudes al plantearse el inicio de tales conversaciones, vamos a señalar lo que fue nuestra posición en aquella oportunidad. Ademas, fue un interesante tema de debate en el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Radical, pues el Ministro encargado por el Ejecutivo es militante del Partido Radical, en la cartera de Justicia.

Esquematizar con meros slogans las conversaciones como "conciliación" o "traición" no es lo que debe marcar las posiciones que queremos detallar. Tras estas actitudes del gobierno de la Unidad Popular, está presente toda una concepción acerca de lo que debe y puede ser el proceso de lucha de clases, así como su dirección y desarrollo en nuestro país.

En esa oportunidad señalamos que: 1º, los representantes del imperialismo y la derecha nacional, jamás conversan si tales actos no tienen al menos la perspectiva de resultar convenientes para sus posiciones; 2º, en situaciones de definición política no es posible anteponer concepciones armonizantes a lo que la propia teoría nos entrega como una realidad del proceso de clases, vale decir, su carácter antagónico y conflictivo; esto último alcanza y afecta al conjunto de la sociedad, por cierto incluida la base trabajadora que compone una buena parte de la DC.

A partir de estas dos consideraciones centrales, afirmamos nuestra oposición a tales conversaciones.

¿Qué elementos socio-políticos estaban presentes en este fenómeno? De una parte, el grueso de las fuerzas políticas que representan el interés de la clase de los trabajadores (UP) y de otra, los sectores reformistas que tras un período de gobierno dieron claro testimonio de su compromiso con las fuerzas económicas más reaccionarias y con el imperialismo norteamericano. ¿Que perspectivas tenían entonces estas conversaciones? Para los primeros se trataba de evitar un enfrentamiento entre el Congreso y el Ejecutivo y para los segundos se trataba de seguir una táctica "gatopardesca" que les permitiera fijar un marco estático a un proceso que, por su dinamismo, terminará por aplastarlos como clases dominantes. Para ellos está claro que las fuerzas que luchan en nuestro país por el socialismo, en una perspectiva estratégica, luchan por una socialización progresiva y creciente de los medios de producción; no sólo para terminar con los monopolios y las contradicciones más flagrantes del sistema sino para terminar con "la explotación del hombre por el hombre". La habilidad política de la DC tenía como limitación, su propio compromiso con los sectores oligárquicos y monopólicos que han sido afectados por la aplicación del Programa popular y fue este último lo que hizo estériles estos contactos que ingenuamente la izquierda chilena había emprendido.

Pensamos que de ello pueden obtenerse importantes conclusiones y enseñanzas: habremos de entender con mayor claridad que las fuerzas revolucionarias caen en el subjetivismo y la ingenuidad cuando remiten a factores externos a ellas mismas, las posibilidades de éxito o fracaso de tal o cual misión. Es un poco como hipotecar nuestras propias responsabilidades en el proceso. De otra parte, vinculado a lo anterior, hay que recuperar la confianza de y en las masas trabajadoras, comprendiendo y aceptando que habrán de ser ellas el motor del proceso revolucionario".

¿Cuál será la tarea fundamental de la J.R.R.?

"Nuestra organización ha llamado a un Congreso Nacional extraordinario a celebrarse en Valparaíso del 12 al 15 de agosto próximo.

En líneas generales el propósito de tal Congreso es el de revisar, revitalizar el conjunto de lo que podríamos llamar las tácticas de hoy.

Como es sabido la J.R.R. nació en el seno partidario teniendo como meta principal depurar humana e ideológicamente al radicalismo de todo el lastre derechista que arrastraba tras años de vacilante conducta política. Nuestra meta era recuperar una actitud popular, vinculando estas fuerzas al resto de las fuerzas revolucionarias y progresistas de nuestro país.

Recordamos 1969, incluso 1971, en que hubo que vencer incluso sentimientos espontáneos de militantes engañados por largos años de maquiavélicas direcciones políticas que habían mellado la combatividad de fuertes contingentes del PR.

La formación de los auténticos golpistas representados por la Democracia Radical, así como del oportunismo más descarado agrupados hoy en el PIR, representan en nuestro concepto claros indicios de que el radicalismo de hoy es una versión no sólo renovada, sino que también profundamente diferenciada de lo que fue la expresión radical de hace algunos años.

No todo está completado pues subsisten aún elementos que por mera conveniencia política han adoptado una perspectiva "izquierdeante", que se expresa incluso en niveles que calificamos de "social oportunistas". Desgraciadamente no están solos, en un esquema más amplio, pues también este fenómeno es detectable en sectores de la izquierda, lo que nos lleva a pensar que nuestra tarea de vigilancia revolucionaria no habrá de estar circunscrita a lo interno, sino al conjunto de aquellos sectores que tienen incidencia en la marcha general del proceso.

Sin embargo esto, que yo llamaría la táctica de 1968, año de nuestro nacimiento como organización, requiere algunas revisiones que la complementen y la enriquezcan, pues las propias condiciones internas y externas han cambiado lo suficiente como para exigir que en 1972 se apliquen tácticas acordes con nuestra realidad. De lo contrario se estarían confundiendo los deseos con la realidad en un acto de subjetivismo voluntarioso.

En líneas generales podríamos resumir señalando que se trata de pasar de la época del decir a la época del hacer.

En nuestro concepto no se puede seguir pensando en "propugnar" o "luchar" por tales o cuales "ideas", sino fundamentalmente aplicarlas en la realidad, en contra del enemigo de clase interno y externo, mediante una real vinculación con los frentes de masas. En cada presencia revolucionaria se hace necesaria esa vinculación entendiendo que nuestra aportación del proceso se trunca si la entendemos sólo en la perspectiva del trabajo interno, partidario.

Aún más, pensamos con Lenin que el verdadero revolucionario se forma y forja al calor del trabajo en las masas. Entonces es necesario que cada uno de nosotros pruebe en la realidad su propósito sincero de ser, en cada lugar y a cada momento, un revolucionario de verdad.

Por ello, nuestro Congreso de agosto, tendrá una importancia y proyección extraordinariamente amplia para el futuro de la J. R. R.".

¿Cómo vieron ustedes el enfrentamiento electoral de Coquimbo?

"Desde el punto de vista formal no fue ni mucho menos un acto revolucionario, pues constituyó una repetición de los ya conocidos actos electorales; claro que tras esta cuestión formal hay elementos que deben ser analizados ya que juegan importante rol en la marcha general del proceso que se vive en Chile.

Nos parece de suma importancia destacar que el enfrentamiento de clase que se viene produciendo en Chile tuvo una nueva expresión en este evento electoral. Por una parte se mantuvo la unidad revolucionaria, expresada por los partidos que integran la Unidad Popular, y por otra los reaccionarios de siempre, cuyo único propósito es evitar el avance torrentoso del pueblo para lograr transformaciones que permitan consolidar una nueva sociedad. En esto debemos reiterar lo que señalamos cuando se produjo la escisión de siete diputados y cinco senadores para crear el llamado PIR. La misma dinámica de los acontecimientos sociales y económicos demostró que este grupúsculo no es otra cosa que un factor más de la reacción, de ahí que no extraña a la opinión pública que las fuerzas reaccionarias hayan expresado sus lineamientos políticos en la elección de Coquimbo por intermedio de un candidato del PIR.

Ayer sostuvimos que la conducta de Bossay y su camarilla tendría que irse plasmando en acciones comunes de éstos con la derecha. Hoy sostenemos que los hechos, como por ejemplo la elección de Coquimbo, demuestran la identidad que el PIR tiene con los intereses económicos de los que pretenden una salida golpista en contra del pueblo".

Recientemente el Departamento Nacional Campesino Radical celebró un Congreso. ¿Qué participación le ha cabido en él a la J. R. R.?

"Hace poco más de un año un grupo de militantes y dirigentes adultos y juveniles con la participación de elementos campesinos se propusieron dar vida a la Comisión Agraria Radical. Este organismo incipiente tuvo en sus comienzos una orientación más bien funcionaria-campesina que lo llevó a distorsionar su acción. Sin embargo hoy al cerrarse el Congreso Campesino Radical entendemos el papel extraordinario que muchos militantes adultos y juveniles cumplieron en el frente del agro.

La composición de clase de este último Congreso nos indica que era necesario generar desde el propio seno de los campesinos radicales una dirección nacional auténtica y revolucionaria que la oriente, duplicando nuestro esfuerzo en el sector campesino chileno.

Nuestro papel fundamental es apoyar las iniciativas campesinas, pues ellas tuvieron un sentido claramente revolucionario, rechazando las orientaciones reformistas y "modernizantes" que a veces se han querido imprimir al proceso de reforma agraria.

Por vía del ejemplo, para evitar toda tramitación que se da entre el momento de la expropiación de un predio y su toma de posesión, los campesinos radicales acordaron impulsar tomas organizadas y responsables para poner en marcha la producción del predio de que se trate.

Esta iniciativa permite una contribución efectivamente revolucionaria por parte de los propios campesinos en la aplicación del programa de la UP.

Impulsar en todos los niveles el crecimiento y desarrollo de los CERA (Centros de Reforma Agraria), será una tarea que emprendamos para erradicar todos los brotes de individualismo y oportunismo o capitalismo que pudieran surgir del lastimoso ejercicio de la Democracia Cristiana en el gobierno pasado.

XIMENA SOLIS V.


Izquierda Cristiana

“INDEFINICIÓN DE LA UP CONFUNDE A LAS MASAS”

LOS obstáculos que enfrenta el proceso chileno, producto de sus especiales condiciones, aumentados por la Derecha, han obligado a los sectores de la izquierda a un detenido análisis. Dentro de la Unidad Popular, el debate aún prosigue. Apoyo y juicios críticos a las tácticas sustentadas hasta hoy nutren las discusiones internas.

La Izquierda Cristiana, por boca de su Secretario General Subrogante, diputado Pedro Felipe Ramírez, entregó a PF su juicio acerca del momento político que vive el país.

LA DC: PARTIDO CONTRA-REVOLUCIONARIO

PF: ¿Cuál es la experiencia que ha dejado a su partido, como integrante de la UP, el fracaso de las conversaciones con la Democracia Cristiana?

"Nosotros conocemos bien a la DC. Venimos muchos desde allá. Conocemos a sus dirigentes, a sus bases. Sabemos lo que piensan, lo que quieren, como actúan. El hecho de habernos salido no ha generado en nosotros ningún rencor que pudiera hacernos perder objetividad al pronunciarnos acerca de la DC. Vivimos fraternalmente allí y nos fuimos tranquilos de ella, convencidos de que ese partido había perdido toda chance de ser un partido revolucionario, un partido de izquierda, un partido que luche por el socialismo. La última oportunidad que tuvo la vivió con la candidatura Tomic. Su triunfo habría provocado dinamismos poderosos para hacer de ese partido un instrumento revolucionario. Otros son los que se habrían ido. Por esa razón es que trabajamos a fondo en favor de esa candidatura. Pero la ocasión se perdió y no volverá a repetirse. Lo que hay ahora en la DC es gente de centro y gente de derecha. Gente que se debate en las contradicciones del reformismo y gente coherente y firmemente pro capitalista. Todos, sin embargo, unidos en la pasión por el poder, por la hegemonía del poder. Pasión de dirigentes y, sobre todo, pasión de bases. Lo que buscan hoy es el fracaso de la UP. Algunos por la vía rápida, otros esperando el 76. Pero el denominador común es la búsqueda del fracaso de la UP. Todo esto hace que la DC sea un partido que trabajará en contra del proceso revolucionario, cualquiera sea su presidente. Lo hará tratando de mantener a los sectores del pueblo que votan por ella, para lo cual resulta indispensable sostener una imagen populista, hablar de socialismo, hablar de participación, hablar de empresas de trabajadores. Pero en nada de eso creen realmente. El fracaso de las conversaciones no hace otra cosa que confirmarnos lo que ya sabíamos y que oportunamente dijimos a nuestros aliados de la UP.

COMO SE CONFUNDE A LAS MASAS

PF. ¿Podría interpretarse este fracaso como un error táctico (o estratégico) de la línea seguida por la UP hasta el momento?

"La UP se ha debatido hasta ahora entre las masas y la superestructura para buscar la fuerza política que se requiere para llevar adelante el proceso de cambios. Gran parte de las empresas que hoy están en manos de los trabajadores han sido obtenidas apelando, en lo fundamental, al apoyo de las masas. Los conflictos institucionales con el Parlamento, el Poder Judicial y la Contraloría, se han tendido, sin embargo, a enfrentarlos sin sustentarse en las masas, buscando en cambio la salida superestructural. En general, esto confunde a las masas. Les hace perder de vista el PIR aparece como amigo y al día siguiente como enemigo. Un día hay que atacar a la DC y al día siguiente hay que alabarla. Un día se dice que la justicia chilena es una justicia que defiende los intereses de la clase dominante y al otro día se condena a campesinos que se rebelan contra un juez derechista y provocador ¿Qué puede entender entonces el pueblo sobre cuáles son sus amigos y cuáles sus enemigos? Y si se confunde a las masas más conscientes ¿qué queda para los campesinos, pobladores y obreros que, víctimas de su alienación, apoyan a la DC e incluso al Partido Nacional?

Lo que nos preocupaba de las conversaciones con la DC era que la UP no tuviera claro si se trataba de un paso táctico o de una estrategia permanente para la obtención de la fuerza política necesaria. Y si los partidos no lo tenían claro, tampoco lo tendría claro la mesa. En todo caso, queda en pie algo fundamental: el hecho del fracaso de las conversaciones demuestra que el Gobierno y la UP no aceptaron transar aspectos básicos del programa".

UN PROCESO REVOLUCIONARIO O AVANZA O ES DERROTADO

PF. La posición sustentada por partidos de la UP en el sentido de que es necesario consolidar lo logrado, la considera ajustada al actual momento político?

"El actual momento político no es el mismo que al inicio del Cónclave y es previsible una readecuación de las posiciones de cada partido. Nosotros, en todo caso, antes y ahora hemos dicho que un proceso revolucionario o avanza o es derrotado. Y avanzar significa recoger, de manera adecuada, los factores de radicalización presentes en la sociedad chilena. Y el factor fundamental de radicalización es la existencia de contradicciones sociales que el pueblo vive y siente día a día. En general, entre los pobres y los ricos. Entre el campesino y la burguesía agraria. Entre los asalariados de la mediana y pequeña industria y sus patrones. Entre los sin casa y los dueños de los sitios y de las empresas constructoras. Entre los que pueden comprar auto y los que tienen que resignarse a esperar micro. Entre los médicos que se dedican a la atención particular y del Sermena y las familias de los imponentes del SNS o de aquellos que ni siquiera tienen previsión. Otro factor de radicalización es el conflicto que existe entre la masa y la burocracia. Sólo recogiendo estas contradicciones, levantando en relación a ellas las banderas de los oprimidos, con un sentido de clase, será posible encontrar la fuerza necesaria para derrotar a los enemigos. De allí también nacerá la cohesión de las fuerzas populares, su sentido solidario y su disciplina. De otra forma nos quedaremos sin nada. Sin capacidad para derrotar a los enemigos y con una masa que no verá en el éxito del proceso la solución de sus problemas. Y esta tratará de encontrarla en el reivindicacionismo individual o grupal.

DIFERENCIAS EN LA UP

PF. A su juicio, ¿cuáles serían las diferencias fundamentales que habría entre este planteamiento y el que sostienen otras fuerzas de la UP?

"Nosotros hemos sostenido que es correcto decir que los enemigos son el imperialismo, los monopolios y el latifundio, pero lo incorrecto es tomarlos como los enemigos únicos. Primero, porque afectan las relaciones de producción de una minoría del proletariado y no afectan para nada las condiciones de vida del subproletariado. Segundo, porque existen contradicciones sociales como las señaladas anteriormente que no son recogidas en la lucha contra estos enemigos principales. Tercero, porque la burguesía chilena tiene capacidad suficiente para desplazar sus centros de poder económicos en la medida que sigue teniendo a su favor la estructura social, política y cultural creada por ella. Una demostración clara de esto lo constituye lo sucedido en el agro. Ya casi liquidado el latifundio, la burguesía agraria sigue roncando en el campo chileno. La lucha contra el imperialismo, los monopolios y el latifundio debe darse en un marco general de lucha contra la burguesía".

ES INDISPENSABLE DESATAR UNA POLÍTICA DE CLASE

PF. ¿Cuál es, a juicio de la IC, el contenido que tiene el llamado que hacen ciertos sectores de la UP a la Democracia Cristiana? ¿Es correcto hacer una diferencia entre las bases del PDC y sus dirigentes?

"Las bases militantes del PDC no son distintas de sus dirigentes. Incluso es posible percibir que ciertos dirigentes son más "razonables" que las bases. Por ejemplo, las bases en su mayoría estaban en contra de las conversaciones UP-DC. Y esto ha hecho que muchos sectores de izquierda crean posible debilitar a la DC sobre la base de agudizar las contradicciones entre sus dirigentes. Un buen ejemplo de esto es que cuando nosotros nos fuimos diciendo que las "bases estaban derechizadas", tales sectores de izquierda, con sus declaraciones y su prensa, inflaron desmesuradamente la significación numérica de la gente que se venía con nosotros. Siempre les dijimos que estaban equivocados. Que los que partíamos éramos pocos. Que lo hacíamos no para "dividir" al PDC sino para crear afuera un instrumento revolucionario para los cristianos. Y que la única manera de debilitar al PDC es sustrayéndole los sectores populares adherentes. Pero esos sectores no los conquistaremos apelando a su condición de democratacristianos, sino a su condición de oprimidos. Para lo primero se requiere pasar por el tamiz de un partido derechizado. Para lo segundo, se requiere desatar una política de clase".

UN VUELCO REVOLUCIONARIO

PF. La escalada obstaculizadora de la oposición (rechazo de los vetos, acusación contra Del Canto) deben significar, a juicio de la IC, un cambio en la actitud del Gobierno?

"Lo dijimos antes y con mayor razón ahora. Lo que corresponde es lanzar una segunda etapa de ofensivas revolucionarias. Constituir el área social de la economía como sea. Ir a una segunda ley de reforma agraria que nazca de los propios Consejos Campesinos. Levantar banderas para los trabajadores de la mediana y pequeña industria. Ir a una drástica limitación de los ingresos (no sólo sueldos) a no más de 20 sueldos vitales, como lo hemos propuesto en una reforma constitucional. Trabajar la línea del igualitarismo como forma de satisfacer las necesidades básicas de los desposeídos en materia de vivienda, salud, trabajo, transporte, previsión. Crear nuevas formas de redistribución de la riqueza que complementen el muy insuficiente mecanismo de los reajustes de sueldos y salarios: entre ellos, creando mecanismos de distribución directa e igualitaria de bienes esenciales. Este es el sentido de nuestro proyecto del Fondo de Igualdad de los Niños. Ir a fondo en la creación de instrumentos de participación del pueblo y los trabajadores. Y todo esto sustentado en el apoyo de las masas y en la unidad de todos los revolucionarios. Elevando nuestra cohesión, nuestro espíritu de responsabilidad y nuestro nivel de renunciamiento a ventajas personales".

WILSON TAPIA


Reportaje Maipú:

RECADO CON BARRICADAS

Era una semana de políticos, de conversaciones, de rumores de pasillos, de misivas semipúblicas. Más bien días de declaraciones y réplicas. Hasta que algo cambió, remeciendo la mesa de los negociadores. En Maipú, hablaban las barricadas.

LA movilización que impulsamos en Maipú —con el bloqueo de caminos y las barricadas— fue una forma de mostrarle al Presidente Allende que los trabajadores somos quienes debemos tomar los acuerdos... fue una forma de decir que estábamos descontentos con lo que estaba haciendo la UP por arriba. Y creemos que resultó muy impactante, tanto para los trabajadores como para el gobierno. Logramos uno de los objetivos: estaban suspendidas las intervenciones, y sin embargo salieron los decretos para Perlak, Fantuzzi y Polycron. Al mismo tiempo le dimos apoyo al gobierno, como trabajadores; y apoyo es lo que le está faltando en el último tiempo"...

Esto afirmó Santos Romeo González, socialista, secretario del Sindicato Profesional de la Industria Perlak, requisada por resolución del Ministerio de Economía al calor de la movilización obrera. ("¿Qué mejor argumento podíamos dar para convencer a los sectores reacios a las intervenciones?", comentaba más tarde un ministro socialista. "Los obreros en las calles, paralizando el tránsito y dispuestos a todo ... Había que actuar rápidamente").

LAS BARRICADAS

Aquel viernes 24 de junio, fue la culminación de la lucha que habían comenzado a dar solos los trabajadores de Perlak por la intervención de la industria. En el sector, el Cordón Cerrillos, otras fábricas habían entrado en conflicto, y todas se veían enfrentadas al tácito compás de espera que acompañaba las conversaciones UP-PDC. Al mismo tiempo arreciaba la ofensiva del poder judicial y sobre Perlak pesaba una orden de desalojo que debía cumplirse ese día. El encarcelamiento de interventores y dirigentes sindicales alertó a los trabajadores del sector, que formaron un Comando para iniciar una acción conjunta. Dieciocho industrias participaban en el Comando que acordó la movilización y lanzó la proclama:

"Es para decirle al compañero Presidente que aquí estamos los trabajadores firmes al lado suyo, que no pare el programa popular. Aquí estamos los trabajadores en la pelea contra la justicia burguesa". Luego detallaron los objetivos del movimiento: Apoyar al gobierno y al Presidente Allende; repudiar al Poder Judicial y a la Contraloría, y exigir la libertad de los interventores y dirigentes presos y la suspensión de querellas. Pedían que no se pararan las intervenciones y que se decretara la intervención de las industrias en conflicto, y exigieron la participación real para lograr el control obrero de la producción.

Las barricadas que dieron fe de este programa se levantaron en Pajaritos, frente a Perlak. Franklin, Mapesa, Cic. También las hubo en Insa y en Pedro Aguirre Cerda con Buzeta.

Santos Romeo recuerda el momento:

"Era día de pago, un viernes. Y sin embargo, se empezó a plegar más gente desde la mañana. Ya no sólo estaban en las barricadas los del Comando, industrias como Fantuzzi, Fensa, Sindelen, Mapesa, Polycrón... Se nos fue agregando mucha gente. Las compañeras de Chicles Adam's estaban firmes con el movimiento. En Franklin, atravesaron tres buses. Los carabineros llegaron, vieron la cantidad de gente que había en la calle y se mandaron a cambiar. Después empezaron a llegar pobladores, campesinos de Barrancas, compañeros de Trevira y de otras partes adonde se corría la voz. No hacíamos declaraciones, sólo entregábamos la proclama y estábamos dispuestos a resistir para lograr nuestros objetivos".

Hasta el lugar fueron esa tarde dirigentes y funcionarios socialistas de gobierno. El intendente Joignant, Rolando Calderón, Julio Benítez y Eric Schnake estuvieron en Maipú. Más tarde, el Ministro de Economía, Carlos Matus, y el Director de Dirinco, Patricio Palma, anunciaron a los trabajadores la requisición de Perlak y la pronta intervención de Aluminios El Mono y Polycrón. Los dos últimos decretos fueron rechazados por la Contraloría, y al cierre de esta edición se esperaba un decreto de insistencia. Entretanto, los trabajadores de Polycrón debieron desalojar "voluntariamente" la industria, ante la persuasiva presencia de dos micros del grupo móvil y más de 150 carabineros con metralletas. La fuerza policial cumplía una resolución judicial ante la querella presentada por la parte patronal.

LAS EVALUACIONES

Para el Partido Socialista, la movilización de Maipú fue "triunfo proletario, triunfo de una línea, triunfo del programa" (Semanario "Posición", número 12). Señala expresamente la revista que esa movilización, en los términos en que se produjo, es el mejor respaldo al Presidente y al Gobierno Popular.

El diario "El Siglo", en cambio, calificó de provocadores a quienes estuvieron en las barricadas de Maipú y reprodujo duras declaraciones de Allende contra los manifestantes. Sin embargo, el 25 de junio, el matutino comunista publicaba conceptos emitidos por Víctor Díaz, subsecretario del PC en el Pleno de esa colectividad. Dijo entonces "El Siglo":

"Los obreros, los campesinos, los pobladores, los trabajadores en general, van a pasar derechamente a presionar con las masas para que los funcionarios se den cuenta que los problemas tienen que resolverse de modo revolucionario. Vamos a pasar del dicho al hecho. Que cada organización, cada sector de masas sepa y sienta que es poder, que participando, exigiendo, los problemas se van a solucionar".

Cuando el Comando de Trabajadores de Maipú acordó la movilización del 24, sólo se opusieron los dirigentes comunistas del sector. "Sin embargo —explica Santos Romeo— muchos comunistas de base estuvieron con nosotros. Yo vi algunos compañeros que quemaban sus carnets frente a la industria Mapesa".

Señala que ahora el Comando entró a una nueva etapa. Otras industrias se han unido a ellos en torno al programa levantado en esa oportunidad. "Queremos aumentar la combatividad del movimiento de masas en el sector, y queremos demostrar el poder de los trabajadores", explica el dirigente sindical. Agrega que el Comando se propone lograr el control de la CUT de Maipú, y llamar a un congreso comunal.

El FTR tuvo —y sigue teniendo— activa participación en la movilización de los obreros y empleados de Maipú.

"Hemos cambiado, la gente ha cambiado mucho estos días de lucha", —medita Santos Romeo— Empezamos con la huelga, luego fue la toma del Ministerio, después vino el lío con la Ministro Baltra, y luego el corte de camino.

Porque Santos Romeo González, dirigente socialista, es según Mireya Baltra, Ministro del Trabajo, un revolucionario trasnochado, un ultra y un provocador que mereció ser abofeteado. Junto a una festiva caricatura, el diario DC "La Prensa" tituló ese día "Mireya Baltra dejó KO a gallo que se insolentó", mientras "El Siglo" destacaba: "Mireya les paró el carro a provocadores de Perlak".

El Presidente del Sindicato Industrial de Perlak, Jaime Ramos Pino, 32 años, socialista, aclara: "Estamos defendiendo nuestros intereses, ¡cómo íbamos a andar con reverencias!", dice.

El dirigente sindical explica que por acuerdo de los dos sindicatos, se había decidido que no entrara a la industria Octavio González, dirigente provincial de la CUT, porque sus actuaciones anteriores le habían merecido el calificativo de "persona no grata" para los obreros. Como la Ministro condicionara su entrada a la del dirigente de la CUT, se produjo el diálogo que terminó con el manotazo en cuestión.

"Ningún dirigente sindical dio explicaciones, como se dijo entonces", afirma Ramos. "Nosotros teníamos ya la experiencia de la tramitación en el Ministerio del Trabajo. Para que nos atendieran, tuvimos que presionar con toda nuestra gente allí. Nos decían que no se podían hacer intervenciones sin antecedentes, y nosotros ya habíamos entregado una carpeta con todos los datos", sostiene el dirigente.

EL SABOTAJE

"Aquí en Perlak no se aguantaba más la explotación y el sabotaje. Nos organizamos para luchar contra eso. El salario de la mayor parte de la gente es treinta escudos diarios. Un compañero con 30 años de trabajo, gana 54 escudos ... Nos dan dos escudos para movilización y 50 para arriendo", cuenta Ramos.

En la Industria Perlak, cuatro familias, emparentadas entre sí —los Carlemari, Cantiquera, Queirolo y Lagomarsino— se repartían la torta.

"En varias oportunidades se llevaban la mercadería por la libre, y la vendían sin que quedara constancia. Así iba todo derecho a sus bolsillos", acusa Ramos. Recuerda que la última vez que eso sucedió fue mientras los trabajadores iban al funeral de un compañero. "Se llevaron mil cajas de conservas. Así no pagan impuestos ni nada, porque las venden por debajo", explica.

Lo que más preocupaba a los obreros era el sabotaje a la producción.

"Es muy fácil de comprobar, y la gente de DIRINCO ya lo chequeó. En febrero, se compran 7 millones de kilos de tomate. Este año, compraron solo la mitad. Y desde luego escasea el concentrado para hacer la salsa, y no va a haber materia prima suficiente para seguir entregándola todo el año", denuncian los dirigentes.

PERLAK produce salsa de tomates, caldos y concentrados WITT. Su capital está sobre los 18 millones de escudos, y la empresa proviene de la fusión de dos industrias conserveras. "Aquí no se cumplían las leyes laborales, ni las actas de avenimiento, nada", asegura Ramos. Ello llevó a los trabajadores a plantear un petitorio en el que pedían formar un Consejo de Administración con mayoría de trabajadores, y posteriormente, a pedir la intervención de la industria. Habían comprobado también otras irregularidades, como la negación de venta de los productos. "Tenían 26 mil cajones de conserva, pero no entregaban", afirman los dirigentes.

A partir de la intervención, los trabajadores volvieron a las labores y se comenzaron a tomar las medidas para asegurar la materia prima. Recalca Ramos, el presidente del sindicato industrial:

"Lo de nosotros, fue un símbolo aquí en Maipú. Pero sabíamos que lo que estaba en juego, era mucho más. Las conversaciones con la DC, todas esas cosas, las teníamos delante".

LUCIA SEPÚLVEDA


Polémica

PS RESPONDE AL PC

UNIDAD COMBATIVA PARA AVANZAR

EN PF Nº 160 reprodujimos el artículo de Orlando Millas, aparecido en "El Siglo" del 5 de junio, donde adelanta la posición comunista sobre el rumbo que debe seguir el gobierno. Ahora resumimos la respuesta a Millas escrita por Arnoldo Camú, de la Comisión Política del PS, publicada en la revista "Posición", Nº 12, del 4 de julio.

Ambos documentos tienen la virtud de fijar públicamente las posiciones de esos partidos, después de un debate interno que no alcanzó un acuerdo o conclusión final. Inclusive, las conversaciones con la Democracia Cristiana propiciadas por el PC, se llevaron adelante en medio de estas discrepancias.

El artículo de Arnoldo Camú coloca las cosas en su lugar, cuando los tres ministros comunistas se esfuerzan de hecho y palabra por presentar sus criterios partidistas como "política de TODA la UP" (caso Perlack, conversaciones con la DC, etc.). Esta actitud de una de las partes en un debate todavía no resuelto, lleva confusión y desaliento a la clase obrera y a los trabajadores en general. El artículo de Camú servirá para que se vea con claridad que algunas de las posiciones calificadas por el PC como "ultraizquierdistas" y "provocativas" también forman parte del pensamiento actual del Partido Socialista.

MARCHA ATRÁS

El artículo de Camú comienza destacando las coincidencias con el PC. Señala así "el vigor con que Millas desarrolla el principio de que ninguna revolución es tal si no se propone y no consigue alterar las condiciones en que la, clase obrera participa en la actividad económica". Y en tal sentido coincide en advertir los peligros de limitarse al "capitalismo de estado" si no cambia la actitud cualitativa en la administración de las empresas expropiadas. Camú expresa que las "gigantescas transferencias de propiedad sobre los bienes de producción" deben implicar "cambios en las relaciones de producción".

Igualmente, Camú coincide con Millas en plantear la necesidad de una conducción obrera real de la economía, a través de la participación, y destaca los aspectos desarrollados por Millas sobre esta materia, tanto en lo que se refiere a "la utilización de métodos científicos y renovados en la dirección del área social" (planes científicos de producción), como la formación de un sistema de administración nuevo "que funcione sobre la base de la participación democrática". Ambos elementos, junto a otros factores, son señalados por Camú al igual que Millas como fundamentales para "dar realidad a un cambio de relaciones de producción (término de la relación explotador-explotado de la empresa capitalista)".

Pero Camú agrega que el tratamiento de estas materias no son "lo medular" en el documento de Millas. "Lo más importante en este documento y en todos los documentos e intervenciones del Partido Comunista de las últimas semanas (conferencia de prensa de Luis Corvalán, informe de Víctor Díaz al Pleno del Comité Central de 23 de junio, etc.), es el planteamiento de una reorientación táctica en la política económica del gobierno y en la línea de conducción de las masas, que por los efectos prácticos que implica debe preocupar interesar a todo el movimiento popular".

Según Millas, "lo característico de la coyuntura de hoy en nuestra experiencia es que LA CORRELACIÓN DE FUERZAS ha sido afectada en contra de la clase obrera y del Gobierno Popular" (...) "por errores políticos y económicos que podemos resumir diciendo que constituyen transgresiones al programa de la UP". (Subrayado de Camú).

Por transgresiones, Millas entiende las tomas de tierras e industrias, los incidentes en Concepción e incluso la acción radical de algunos miembros del gobierno en el plano de las expropiaciones fabriles y de la Reforma Agraria, acciones en la mayoría de las cuales ha estado comprometida la militancia y dirigencia socialista. En su criterio, estas "transgresiones" significaron la pérdida de los sectores medias como aliados y así el fracaso de la posibilidad de aislar a los sediciosos.

Se hace necesario, entonces, por sobre cualquier otro objetivo, defender la estabilidad del gobierno, y agrega Millas en el párrafo citado por Camú: "Sería funesto seguir ampliando el número de los enemigos, y, por el contrario, deberán hacerse algunas concesiones ... En estas condiciones, EN NADA AYUDA AL PROCESO REVOLUCIONARIO poner el acento en el anuncio de lo que haremos en el futuro cuando haya condiciones más desarrolladas" (subrayado de Camú), puesto que "pueden contribuir A QUE DESPIERTEN SUSPICACIAS, INCOMPRENSIONES Y RESISTENCIAS INNECESARIAS" (subrayado de Camú). Así, esta reorientación "requiere aislar a los sediciosos, afianzar el gobierno, consolidar su obra y modificar en su favor la correlación de fuerzas".

"DONDE EMPIEZAN LAS DIFERENCIAS"

Entrando de lleno a su respuesta a Millas, Camú señala: "Enfocar el problema de la correlación de fuerzas exclusivamente desde la perspectiva de la eficacia o debilidad para dividir al enemigo y neutralizar a los sectores influenciables y desde allí auspiciar una nueva táctica para el movimiento popular, es una posición equivocada que, unida a otros planteamientos ya publicitados por el PC va configurando un claro cambio en la estrategia de la UP para la conquista del poder político".

Camú señala que este error comunista proviene de su "unilateralidad" en el análisis, pues no aborda el problema de la correlación de fuerzas "en todas sus partes", y en cambio considera sólo un aspecto de él. Se apoya en Lenin, quien refiriéndose a la unilateralidad, dijo: "La lógica dialéctica requiere que sigamos más allá. Para conocer verdaderamente el objeto hay que abarcar todos sus aspectos, todas sus vinculaciones e intermediaciones. Jamás lo conseguiremos por completo, pero la exigencia de la multilateralidad nos prevendrá contra los errores y el anquilosamiento".

Contrariamente a Millas, que mide la correlación de fuerzas sólo por el grado de división del enemigo, Camú estima que en el caso chileno ésta debe apreciarse según "la capacidad de combate nuestra y del enemigo en relación a un objetivo determinado: la conquista del poder". Y en este punto, definitorio para el análisis, hay "muchos aspectos más preeminentes que el grado de cohesión o división del enemigo o la actitud de los neutrales para apreciar lo desfavorable o no de la correlación de fuerzas en una situación dada para el proletariado". Entre esos aspectos —que Camú define como "grado, calidad y cantidad" de las fuerzas proletarias— menciona, además del número de los combatientes, su organización, su experiencia y tradición de lucha, su moral y mística, la decisión y audacia de los líderes, la justeza estratégica, la adecuada utilización de los elementos de combate (medios de comunicación), el terreno del enfrentamiento, los aliados, etc.

Camú refuerza su argumentación citando al primer secretario del Partido de los Trabadores de Vietnam, Le Duan ("la Revolución Vietnamita"): "Lejos de quedarnos cruzados de brazos y cifrar nuestras esperanzas en las contradicciones de las filas enemigas, sabemos muy bien que el desarrollo de esas contradicciones, así como hasta donde es posible aprovecharlas, LO DECIDE LA FORTALEZA REAL DE LA REVOLUCIÓN. Las experiencias de todas las revoluciones verdaderamente populares han enseñado que mientras más grande es la fuerza de la revolución, es más impetuoso el movimiento revolucionarlo, más se desarrollan las contradicciones internas del enemigo y mayor posibilidad hay de profundizar la diferenciación en sus filas".

GANAR LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS

A la política comunista de alianza con la burguesía media y pequeña, Camú responde que en esta correlación lo decisivo es "la propia fuerza de la revolución", la que se logra "esencialmente por la firmeza y resolución de las vanguardias proletarias de conquistar, én primer lugar, a la mayoría del proletariado, de unir tras sí a las grandes masas de trabajadores, a los mejores hombres de la clase obrera". Y agrega: "Difícilmente se podría afirmar qué esta tarea está cumplida en Chile, como para poner por encima de esta tarea y contradictoriamente a ella otras tácticas conducentes a la captación o neutralización de la pequeña, mediana burguesía y otros sectores medios y pequeño burgueses".

Camú especifica que la tesis del PC de hacer concesiones para ganar determinadas capas sociales es antagónica al camino de acrecentar las fuerzas proletarias, semiproletarias del campo y la ciudad, y otras capas populares. "Ciertamente no se ganan estas fuerzas (sobre todo en medio de las dificultades económicas, financieras y de cerco imperialista en que nos encontramos) aceptando la premisa de Orlando Millas de que "EN NADA AYUDA al proceso revolucionario poner el acento en el anuncio de lo que haremos en el futuro, cuando haya condiciones más desarrolladas". (Subrayado de Camú).

Por el contrario, Camú estima, junto con Rosa Luxemburgo, que la ley vital de toda revolución "es la de avanzar con extrema celeridad y decisión (...) y PLANTEÁNDOSE SIEMPRE METAS ULTERIORES", de lo contrario será empujada más atrás "de las débiles posiciones de partida", hasta ser aplastada. (Subrayado de Camú).

Más adelante, Camú se refiere a los peligros de perder fuerzas entre los propios trabajadores "al optar por políticas de quietismo, atrayentes a la pequeña burguesía". Da como ejemplo el planteamiento de Millas sobre la cuestión agraria, quien dice "en cuanto A LOS SECTORES NO AFECTADOS por la actual etapa de la Reforma Agraria, debe llegarse con ellos a acuerdos concretos de producción, ASEGURANDO SU ESTABILIDAD Y ASCENSO ECONÓMICO". Consejo con el cual pretende evitar el efecto de la lucha campesina que, a juicio de Millas, ha enajenado el apoyo de grandes masas de agricultores medios.

Camú señala que un acuerdo con los sectores no afectados por la Reforma Agraria significa concretamente "que no habrá para ellos Reforma Agraria". Y agrega "esta seguridad brindada a estas clases sociales 'permitiría' ganar o neutralizar aproximadamente a treinta y dos mil propietarios de predios entre 20 y 80 hectáreas de riego básico y a setenta y dos mil propietarios de predios entre cinco y veinte has. de riego básico. Esta política, que es correcta sin discusión de nadie con respecto por lo menos a la pequeña propiedad (hasta veinte hectáreas de riego básico y quizás hasta cuarenta) conduce derechamente a la conclusión de que 120 mil obreros agrícolas ...que laboran en propiedades de entre 40 y ochenta hectáreas QUEDAN MARGINADOS DE SU DERECHO HISTÓRICO A LA TIERRA, AL NO IMPULSARSE UNA NUEVA Reforma Agraria". (Subrayado de Camú).

Camú pregunta si al ofrecerse en cambio a esos 120 mil obreros agrícolas solamente salarios mínimos, beneficios contractuales y otros "¿será posible incorporarlos vitalmente al carro de la revolución para aumentar las fuerzas del proletariado?" Por otra parte, señala Camú que el criterio comunista representa una falta al programa de la UP, el cual asegura que "la Reforma Agraria implicará la expropiación de todos los latifundios y la entrega de la tierra a los campesinos".

A la vez, el dirigente socialista recuerda que el 7 de marzo de 1971, un informe agrario del PC planteaba como tarea fundamental "la liquidación de la tenencia de la tierra, en la cual el dominio de la propiedad es desigual", y agregaba que en lo referente "a la lucha por una verdadera Reforma Agraria, necesitamos que el sector más consciente del campesinado, en alianza con la clase obrera, se fortalezca ganando nuevas fuerzas sociales del campo".

En consecuencia, Camú afirma que debe ponerse el acento ante los campesinos explotados en que una verdadera Reforma Agraria dependerá de su organización y capacidad de lucha "para apoyar al gobierno y la Unidad Popular a arrancar a las fuerzas reaccionarias los mecanismos de aplicación de una nueva ley".

Detenerse aun temporalmente la formación del área social, a juicio de Camú, por otra parte, significa paralizar el "más potente caudal de acumulación de fuerzas en favor del gobierno", pues "el efecto dominante de la incorporación al área social o mixta de una cantidad importante de empresas monopólicas o estratégicas ha sido el acrecentamiento neto de las fuerzas del proletariado, con que antes no se contaba, y con las cuales quizás ahora se cuenta para todo. ¿Cuál es la naturaleza y la magnitud de los obstáculos que aconsejarían debilitar una política económica que arroja estos incuestionables resultados y en su lugar, consolidar solamente lo alcanzado o avanzar a menos ritmo?".

Millas ha criticado como desenvolvimiento negativo de la economía la acción indisciplinada, el voluntarismo y la ineficiencía en las nuevas áreas económicas, para justificar una revisión del programa de expropiaciones. Tras revisar las ventajas de colocar las empresas monopólicas y estratégicas en las áreas social y mixta, al tiempo de reconocer determinados errores de administración Camú se muestra de acuerdo con el economista Julio López, quien en un extenso análisis sobre la economía política de la UP señala que "la condición política para la consolidación del gobierno popular, el fortalecimiento y ampliación de su base de apoyo y el debilitamiento de sus enemigos estratégicos, también imponen como requerimiento ineludible LA ACELERACIÓN Y EL AVANCE COORDINADO DE SU PROGRAMA ECONÓMICO" (Subrayado de Camú).

Finalmente, sería un riesgo ineludible, según el juego natural de la burguesía, que ésta arrastre consigo a sectores medios —dice Camú— tras la defensa general de la propiedad privada.

Se hace necesario "neutralizar y atajar a esos mecanismos de dominación ideológica ... para desgajar la alianza de todos los sectores de la burguesía", pero en el bien entendido que esa táctica "en caso alguno debe obstaculizar la gran táctica para abatir el poder de los enemigos principales de dentro y fuera, y no puede conducir al abandono del camino de preparación de las condiciones óptimas de conciencia y organización de las masas de los sectores industriales monopólicos, para su lucha por su ingreso a las nuevas áreas de la economía. Creemos que esas masas deben saber que el paso firme hacia el socialismo cruzará más temprano que tarde los umbrales de sus fábricas y empresas y abatirá para siempre, irreversiblemente, la explotación capitalista. Y para que lo sepan, hay que poner los acentos del caso".

AUGUSTO CARMONA A.


Entrevista

LUCHA DE MASAS NO TERRORISMO ANARQUISTA

HEMOS venido insistiendo en la necesidad de librar un combate implacable contra las posiciones reformistas que entorpecen el camino revolucionario y flotan como un gran amortiguador sobre la energía del movimiento obrero. El debate ideológico está en la orden del día para los revolucionarios.

Sin embargo, esta no es la única desviación que hoy deben combatir los revolucionarios. Persiste aún, como un peligro real, la posibilidad de que reaparezcan brotes de terrorismo, de sectores desvinculados de las masas, o atentados de ultraderecha, hechos en nombre de la "violencia extremista". Acciones de esta naturaleza pondrían "a punto" la temperatura necesaria para una salida de extrema derecha o, en el mejor de los casos, vendrían a reforzar las posiciones más duras de la DC, rellenando las grietas que se le han abierto en las últimas semanas.

Con el fin de contribuir a este esclarecimiento, PF entrevistó a once militantes y ex-militantes de grupos de izquierda actualmente recluidos en la Cárcel Pública. Ellos pertenecieron a la VOP, FAR, o al MR 2. Junto con ellos se encontraba el campesino José Pérez Otárola, acusado de la muerte del industrial Enrique Núñez cuando éste intentaba, en compañía de elementos fascistas, la retoma del frigorífico "San Fernando" (ver PF 160).

Los entrevistados van turnándose en las respuestas, pero ellas fueron discutidas y elaboradas en conjunto, salvo los casos en que se menciona respuesta agregada individualmente.

HABLAN LOS DE LA VOP

PF: ¿A juicio de ustedes cuáles son las principales tareas que hoy deben enfrentar los revolucionarios?

Responde José Aguilera Pavez, ex-militante de la VOP, 22 años, casado, un hijo. Carpintero mueblista. La acusación pide para él cadena perpetua:

—Plantearé cuáles son las tareas que, a nuestro juicio, deben enfrentar los revolucionarios que militan en pequeños grupos. Creemos que la fundamental es hacer un análisis autocrítico del papel que hasta ahora han jugado, un examen interno profundo. Otras tareas son el combate al sectarismo en vistas a la unificación; esto permitirá crear una gran fuerza revolucionaria capaz de incorporarse de manera efectiva al proceso. Sólo en esa medida sus posiciones tendrán peso político; el combate al reformismo y a la reacción que pueden dar, lo sentirán las masas. Lograda una amplia unificación, la organización interna y el trabajo en el seno del pueblo serán las tareas centrales. Por otra parte sólo estando con los trabajadores, en las masas, es posible cumplir estas tareas.

PF: Mirando en perspectiva, ¿qué posibilidades creen Uds. se abrían a partir de la llegada de Allende al Gobierno?

a) ¿Cómo lo enfocaron ustedes en ese momento?

Responde Luis Oscar Pérez Azocar, ex-militante de la VOP, 26 años, casado, 2 hijos, obrero de la construcción. Se solicita para él cadena perpetua:

—Tengo que dejar en claro que respondemos considerando la situación general de los grupos y organizaciones de izquierda. Por supuesto, en todos estos grupos y organizaciones existían compañeros que enfocaron correctamente el momento político. Pero la situación general es que se dio una gran desorientación en torno a lo que ocurría. Algunos grupos, como la VOP, consideraron que nada había ocurrido, que todo seguía igual; otros se ubicaron a la expectativa y poco a poco fueron clarificándose. De ahí surgieron dos tendencias. Una que estaba por la incorporación al trabajo en las masas, ya que entendió que sectores importantes del pueblo estaban presentes de una u otra forma en el triunfo electoral de Allende y que esto tenía un gran significado futuro y que se abrían puertas grandes en la lucha por el poder. Y otra tendencia que, como decíamos, no entendió esto y que en la práctica se desligó totalmente de las masas. Esta desligazón los hizo caer en la desesperación, el militarismo, etc. Antesalas del anarco-terrorismo. Tal es el caso de la VOP, las F.A.I. y, en alguna medida, de las FAR.

b) ¿Cómo lo ven ahora, con la experiencia vivida?

Responde Julio Carreño Hernández, ex-militante de la VOP, 22 años, casado, tres hijos, gasfiter. Pena pedida en su contra: cadena perpetua.

—Este grupo de presos el enfoque que tenemos ahora no es únicamente producto de la experiencia que ha vivido el país, no es un enfoque nuevo, por lo menos en la mayoría; así es en la situación del compañero Pérez Otárola, de los compañeros del MR-2 y de algunos ex-vopistas. Indudablemente las perspectivas que se abrieron son inmensamente favorables al pueblo. El cambio paulatino en la correlación de fuerzas, producto de la política del gobierno, de la UP y de las organizaciones de fuera de la UP, que están por la lucha de masas, es indiscutible. El pueblo está más organizado, más consciente y se prepara para el enfrentamiento que decidirá quién se queda definitivamente con todo el Poder. La prueba de esto son las increíbles maniobras que en todos los terrenos realizan la derecha y el imperialismo por recuperar la parte del poder que han perdido.

OPINIÓN DE UN EX MILITANTE DE LAS FAR

Respuesta de Laureano González, ex-militante de las FAR, a la misma pregunta:

—Para mis compañeros y para mí, el triunfo electoral de la UP fue algo que considerábamos poco probable, suponiendo que sería ganada la elección, por la derecha. El triunfo de la UP significó para nosotros variar nuestras tácticas frente al poder político.

Nosotros llegamos a valorizar en muchos aspectos el advenimiento del gobierno de la UP. Pero teníamos serias dudas de que el gobierno pudiera hacer realidad los puntos del programa, ya que pensábamos que tarde o temprano iba a ser derrocado por un golpe de estado. Consecuentes con este pensamiento y decepcionados de las tareas realizadas por los partidos obreros de la UP, en el sentido de elevar la conciencia política de la masa trabajadora y de prepararla para enfrentar las arremetidas de la reacción, nos preparábamos en lo militar para aportar nuestra parte en la lucha. Respecto a los métodos usados puedo decir que ellos adolecieron de una visión poco realista de la situación política, así por ejemplo la errada posición que nos llevaba a aislarnos de las masas se debió a inmadurez política, falta de experiencia y de formación teórica.

LOS MÉTODOS INCORRECTOS

PF: Ustedes utilizaron métodos de lucha que hoy día estiman incorrectos para el proceso desatado a partir del ascenso de la UP al gobierno ¿podrían ustedes fundamentar esta corrección de sus posiciones? ¿Qué apreciaciones los llevaron a pensar que el método utilizado entonces era válido?

Responde Juan Zalá Farías, ex-militante de la VOP, estudiante y empleado, 21 años, casado, un hijo. Pena solicitada por la Fiscalía Militar: 15 años de presidio.

—Los métodos utilizados por la VOP fueron muchos, algunos correctos, otros incorrectos. Las últimas acciones, a partir del asalto a la confitería "Don Raúl", de Raúl Méndez, son de marcado carácter anarquista y fueron ejecutados en una política de hechos consumados, por el pequeño grupo anarco, en contra incluso de la opinión de las bases o en el desconocimiento de sus alcances. En las expropiaciones no se pensaba matar a nadie.

El fundamento de que esos métodos son incorrectos está en la práctica misma. Estas acciones de corte terrorista favorecieron claramente a la reacción. Unificaron a la oposición haciendo caer a la DC en brazos de la ultraderecha; los sectores revolucionarios de dentro y fuera de la UP se vieron desconcertados y acorralados; los reformistas ganaron posiciones, estuvo a punto de concretarse el golpe militar fascista.

Hay otra demostración indiscutible. Los fascistas acostumbran a utilizar la autoprovocación como justificación para actuar. Después del 4 de septiembre del 70 apareció la "Brigada Obrera Campesina" (B.O.C.), pretendida organización izquierdista que apoyaba a Allende; puso algunas bombas y al ser capturada se descubrió que eran fascistas encubiertos. Posteriormente otro grupo que estaba enlazado con el anterior, dirigido por Roberto Viaux y al servicio del imperialismo y los intereses monopólicos, ejecutó al general Rene Schneider; la pretensión de este grupo fascista era secuestrar al Comandante del Ejército y culpar al MIR.

No hay que olvidar las experiencias históricas, señala Juan Zalá: el incendio del Reichstag por los nazis para culpar al Partido Comunista y justificar una violentísima represión; el golpe fascista de Banzer en Bolivia, justificado en un principio con un falso ataque guerrillero a un hospital. Por último, agrega, quienes han orquestado estas acciones de la VOP son los órganos de prensa reaccionarios: "La Segunda", "El Mercurio", "Tribuna", "Sepa", "La Prensa", Canal 13 de TV, etc.

¿Qué enfoques impulsaron a ese sector de la VOP a adoptar métodos terroristas? Los antecedentes (...) indican que fue una visión absolutamente mecanicista que les indicaba "que había que provocar la definición del gobierno por cualquier medio". Después vendría la lucha guerrillera...

PF: ¿Qué formas de lucha pueden o deben utilizar hoy en Chile los revolucionarios?

Responde Luis Moreno Flores, ex-VOP, empleado particular, 24 años. La Fiscalía pide para él 20 años:

—En este proceso social las contradicciones que lo forman se han exacerbado hasta hacerse casi insostenibles. De cualquier modo, continúan siendo las contradicciones en el seno mismo del pueblo y las contradicciones entre el pueblo y la reacción.

Es claro que para superar las primeras, el combate ideológico y el ejemplo son las principales formas de lucha. Contra los enemigos del pueblo cualquier forma de lucha, legal e ilegal, es correcta en la medida en que efectivamente favorezca los intereses de los trabajadores, en que contribuya a acrecentar las fuerzas del pueblo y a disminuir las del enemigo.

—Lo que sí ha clarificado hasta la saciedad este proceso social es que no se pueden emplear métodos de lucha en que no estén presentes las masas. Los métodos terroristas y anárquicos sólo favorecen al enemigo. Los métodos en que están presentes las masas favorecen a las masas, impulsan el proceso haciéndolo irreversible.

Luis Moreno precisa la importancia de que las diversas organizaciones y grupos se definan a este respecto. Hace notar que el MIR ya ha delimitado públicamente sus métodos de lucha y los que están vigentes hoy para los revolucionarios. Después de esta definición es necesario "que aquellos que han comprendido que en las masas está el camino correcto se unifiquen, la división actual sólo debilita y permite avanzar a los conciliadores y a la burguesía".

LOS DEL MR-2

PF: ¿Qué ha significado para ustedes la experiencia de estar encarcelados y sometidos a los procedimientos de la justicia burguesa?

Responde Celsio López Carrasco, ex-MR-2, obrero textil, soltero, 25 años. Condenado en primera instancia a 5 años y un día en su grado mínimo:

—Desde mucho antes conocíamos el carácter burgués y clasista de la justicia y éste se puede comprobar con el encarcelamiento injusto de campesinos en todo el país, mientras que los dueños de fundos, a pesar de ser muchas veces homicidas, salen en libertad a los pocos días.

A Celsio López y sus compañeros, anteriormente vinculados al MR-2, se les acusa de delitos que ellos consideran inexistentes. La situación de ellos, manifiestan, se agrava al no disponer de dinero para abogados: "El dinero es parte fundamental de la estructura jurídica capitalista, aunque no lo especifiquen los códigos...", dicen.

PF: ¿Cuáles son, en opinión de ustedes, las salidas posibles para el proceso de la situación planteada por el acercamiento entre la Unidad Popular y la DC?

Responde Sonia Rivera Calderón, ex-militante de la VOP, estudiante nocturna, 27 años; presa en la Casa Correccional de Mujeres:

—En un proceso social tan intrincado y complejo como el actual, nada se puede prever ni siquiera a mediano plazo. Casi todo depende de la actitud de las masas y de sus dirigentes.

Vemos que las masas toman cada día más impulso y los sectores revolucionarios que las dirigen son fuertes. Por el momento se pueden apreciar resultados positivos y resultados negativos; en lo positivo el distanciamiento entre la DC y el PN. En lo negativo puede poner serios diques a la iniciativa de las masas. Sólo el tiempo dirá cual de los dos aspectos de la situación es de más peso.

La responsabilidad de los revolucionarios, agrega Sonia Rivera, es seguir organizándose y organizando a las masas. Combatiendo a los conciliadores y a los que, producto del posible entendimiento, se desesperen y se alejen de las masas cayendo en la acción anárquica y terrorista. "Si hay conciliación, termina diciendo, sólo las masas serán capaces de hacerla saltar en pedazos. La acción terrorista favorecerá a los conciliadores y a la reacción".

Pero hay otros antecedentes que avalan la necesidad de clarificar posiciones. Gerardo Ortega Valenzuela, maestro albañil, 27 años, casado, tres hijos, señala: "la bien orquestada y perfectamente centralizada campaña de la prensa ultraderechista destinada a inflar a la VOP, a reflotarla con la misma imagen anterior, permite suponer que es casi seguro que emplearán su nombre en algún atentado o autoatentado de importancia. El pasquín "SEPA" ocupó cuatro números seguidos en crear la impresión de una presunta ligazón entre la VOP y la izquierda en general. Las presuntas amenazas a políticos, las llamadas telefónicas a Investigaciones, a Carmona, etc., son parte de esta campaña".

Ante esta campaña ha habido un silencio absoluto de los posibles grupos de esa naturaleza (tipo VOP). Esto llevaría a pensar, sostiene Ortega, en dos posibilidades: o no existen o no entienden la situación, favoreciendo así al enemigo. Termina haciendo un llamado a la definición: "es necesario que todos se definan, quién es quién; quién está por la lucha de masas, en cualquier línea, y quién por la acción anarco-terrorista; esta definición es de mínima honradez política".

LA VOZ DE UN CAMPESINO

Como señalamos anteriormente, en la discusión y elaboración de las respuestas participó también el campesino José Pérez Otárola, procesado por la muerte del industrial Enrique Núñez, uno de los propietarios del frigorífico "San Fernando". Pérez Otárola es casado, tiene dos hijos y hace más de catorce años que milita en la izquierda. Los periódicos de derecha y la mayoría de los de izquierda lo tacharon de "asesino". Los primeros, para destacar "el asesinato" de un "hombre de empresa"; para alertar al país que los "hombres libres" están amenazados; para trasladar la violencia, originada en los defensores de la propiedad privada, a la imagen del pueblo. Los segundos —los diarios de izquierda— para disfrazar el conflicto de clases planteado; para no asustar a la "opinión pública" (léase: pequeños y medianos comerciantes e industriales) ; en último término, temor a ponerse de parte del pueblo cuando había un muerto del otro lado. Temor, ambigüedad, debilidad. ¿Qué responde el campesino José Pérez Otárola a estas versiones?:

—El fundo lo tomamos porque los patrones lo estaban desmantelando y estaban saboteando la producción. Esa vez los ricos apoyados por "Patria y Libertad" quisieron retomarlo, les falló, pero quedó herido de bala un compañero nuestro y otro se salvó por milagro. También pisotearon la bandera que nosotros teníamos. Después nos tomamos el frigorífico, que es producto de nuestro trabajo y que lo necesitábamos para almacenar la cosecha. Además nos debían Eº 3.500 a cada uno y no querían pagar. Los ricos también intentaron retomar el frigorífico, esta vez con mayor apoyo y más armamento. Ellos dispararon y yo respondí.

Nosotros éramos 9 en la toma, ellos eran más de cien y si no respondo... seguro nos habrían matado a varios. Ya muchas veces han matado a compañeros en las retomas. Los latifundistas son los asesinos.

Los organismos policiales tampoco se caracterizan, aunque dependan administrativamente de un gobierno de izquierda, por respetar los derechos del pueblo cuando éste entra en conflicto con sus enemigos de clase: "(El trato) fue malo, me golpearon, lo más probable es que fueron detectives de derecha los que lo hicieron".

Termina la entrevista. El campesino Pérez Otárola se despide con un mensaje a los que, fuera de la cárcel, continúan luchando: "La lucha hay que continuarla, es dura pero venceremos ... Es necesario liquidar el latifundio este año y que hay que organizarse y prepararse para tomar el poder. Sólo después de eso viviremos tranquilos".

Los entrevistados reiteran su llamado a los pequeños grupos que existen, o puedan existir, para esclarecer la validez de sus métodos de lucha. Para aclarar el papel que cumple el terrorismo en determinadas circunstancias históricas. Para precisar, en torno al carácter que ha adquirido el proceso, cuál es la principal tarea de los revolucionarios para deslindar responsabilidades, en previsión de la utilización que pueda hacer la derecha del terrorismo con el fin de imputárselo a la izquierda. Se trata, por sobre todo, de no entorpecer, por la errada utilización del método terrorista, el camino de las masas hacia la conquista del poder; se trata de comprender que en un momento de culminación o de avance decisivo hacia ese objetivo, una acción voluntariosa, ajena a las masas, puede retrasar por años la derrota de la burguesía y servir de pretexto a la más despiadada represión sobre los revolucionarios y el pueblo.

Para precisar los métodos y herramientas de lucha. Para neutralizar los peligros señalados Punto Final es una tribuna siempre abierta.

MÁXIMO GEDDA O.


PUNTILLAZOS

LOS LATIDOS DE UN PERIODISTA

TAMBIÉN le tocó a Fidel. Antes, había sido el editor italiano Feltrinelli, y luego Régis Debray los que recibieron el honor de que el columnista de "Ercilla", el periodista boliviano Eduardo Córdova Claure, se ocupara de ellos. (Y no deja de llamar la atención la finísima línea que traza el común denominador de estos artículos).

¿Pero quién es Eduardo Córdova Claure? El rememorar algunas de sus "hazañas" nos permitirá recordarlo. Actualmente Teddy, o más bien TED Córdova-Claure, así, con guión, como ha dado en llamarse, es tenido como un hombre de "izquierda" en algunas partes, por "independiente" en las más y por "uno de los nuestros" en otras. Para quienes lo conocen, "Ted Córdova-Claure" es todo, menos un periodista de izquierda. Su reputación de "izquierdista" tal vez sea producto de lo que él mismo —"Ted"— define al sostener: "... este es el continente de los riesgos, donde por ahora se dan las condiciones, muy circunstanciales por cierto, para hacerse reputaciones, malas o improbablemente buenas..."

"Ted", para no remontarnos muy atrás, cayó del "poder" cuando derrocaron a Víctor Paz Estenssoro, en 1964. Posteriormente, se acomodó en Caracas. Allí escribía para la edición gusana de "Bohemia Libre", para citar una de las tantas fuentes de ingreso que tenía, no todas muy "independientes" que digamos.

Reapareció en Bolivia durante el gobierno del general Alfredo Ovando, donde rápidamente progresó como para poder jactarse de ser el único civil que tenía la confianza absoluta de los militares. El general Luis Reque Terán, ubicuo y cínico personaje y fusilador de revolucionarios, lo tenía entre sus íntimos. Esa intimidad, que también alcanzó a otros jefes militares, inclusive progresistas, le valió para acumular algunos cargos públicos durante el régimen del general Juan José Torres. Nuevamente cae del "poder" con el derrocamiento del general Torres, en agosto del año pasado.

Así lo tenemos ahora en "Ercilla", y paradójicamente, y gracias a su reputación de "izquierdista", trabajando como corresponsal o colaborador de "Marcha" de Montevideo.

Esta trayectoria —no muy consecuente, tal como se observará— explica una curiosa afición de "Ted" para denigrar y desprestigiar a personajes de la izquierda internacional. No vamos a recordar algunos artículos que podrían pertenecer al pasado, sino algunos publicados en los últimos meses. Por ejemplo, en el caso de Feltrinelli, el editor italiano asesinado en Milán, "Ted" escribió en "Marcha" que se sabía (lo sabrá Córdova por esos misteriosos canales de información "confidencial" que parece poseer) que el fallecido editor habría ido a Bolivia a proponer un precio para que se permitiera la salida de Bolivia nada menos que a Ernesto Che Guevara. El precio parece irrisorio si se tiene en cuenta que por Régis Debray se habría pagado un precio bastante mayor, según afirma —esta vez no "Ted"— sino el nazi Altman-Barbie.

Lo curioso es que esta sensacional revelación —la de los 80 mil dólares que "ofreciera" Feltrinelli a Barrientos—, recién la haga ahora, cuando el único que podría refutarlo está muerto, y cuando a nivel mundial parece haberse desatado una campaña de desprestigio para justificar la muerte del editor.

A vuelta de correo, como quien dice, aparece un nuevo artículo. Esta vez en "Ercilla", Nº 1924, en el que gratuitamente se ataca a Régis Debray, parangonándolo con mucha soltura de cuerpo con el nazi Barbie-Altman (esta vez el guión es nuestro).

Resulta que para "Ted" Córdova-Claure, Debray y Altman "tienen características paralelas". Tanto da uno como el otro. Ambos hicieron mucho daño. Incluso deja flotando en el ambiente que el intelectual revolucionario francés resulte a la larga probablemente peor, con la desventaja de ser, además, intelectual. La "obra inmadura" del marxista Debray habría conducido a la muerte a "decenas de jóvenes que, encandilados", se habrían dejado llevar por esa "idealizada versión del 'foco' guerrillero". Así, Debray sería el verdadero asesino, para poner un ejemplo, de los guerrilleros de Teoponte (guerrilla comandada por Chato Peredo en 1970), y no los militares gorilas bolivianos que favorecían con su "confianza" al periodista Córdova-Claure.

El nuevo y gratuito ataque a Debray, que coincide con las declaraciones que Barbie hiciera para el reputado, según "Ted", "O Estado" de Sao Paulo, encuadra perfectamente en la campaña con la que la CIA trató por todos los medios de sepultar a Debray, tratándolo de cobarde y delator en los artículos que le consagran agentes como Andrew Saint George.

Pero los ataques sutiles a personalidades de la revolución internacional no se detienen ahí. De una confusa manera, se lanza al mundo la noticia del "infarto" de Fidel Castro. Todo el mundo, incluso el amoratado autor norteamericano, reconoce que era un cuento. Pero, el objetivo está logrado. Sagaces periodistas empiezan a especular sobre el tema: ¿quién sucederá a Fidel? Ni pensar que la sucesión sea algo decidida por el pueblo cubano. Serán los rusos o sus representantes de la "vieja" o "nueva guardia", sino las Fuerzas Armadas, los que decidirán o escogerán la figura "patriarcal" que lo reemplace ...

Y las especulaciones siguen.

Los lectores comprenderán que con el mismo derecho —y es de esperar que el columnista de "Ercilla" lo comprenda también—, nosotros podemos especular acerca del lado en el que definitiva y verdaderamente tiene ubicado su corazón. Parafraseando un poco a "Ted", ahora hay en América latina una actitud de alerta, pendiente de los latidos de ciertos periodistas "objetivos", pues, si se nos permite la especulación, es de suponer que sus fatigas cardíacas no obedezcan tanto a la presión de los dolores como más bien a la de los dólares.

INSPECTOR


Música

“COMO UNA OLA DE FUERZA Y LUZ”

EN medio de ovaciones y rechiflas, reflejo del impacto causado en el heterogéneo público que llegó hasta el teatro la Scala de Milán, terminó el pasado 28 de junio el estreno de la ópera "Como una ola de fuerza y luz", homenaje rendido por el músico comunista veneciano, Luigi Nono, al desaparecido dirigente revolucionario chileno, Luciano Cruz.

El estreno de la ópera al cumplirse poco más de diez meses de la muerte de Luciano Cruz, es el resultado del impacto que produjo en el compositor y dirigente político italiano su encuentro con Luciano Cruz durante un viaje realizado por Luigi Nono a Chile a comienzos de 1971. Nono, dirigente del Partido Comunista italiano, vino a Chile por segunda vez en un grupo de personalidades invitadas por el gobierno del Presidente Allende a la "Operación Verdad". En esa oportunidad el músico solicitó conversar con dirigentes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR. A la reunión con Nono concurrió Luciano Cruz, miembro de la Comisión Política del MIR. La conversación fue larga y de ella surgió la imagen que Luigi Nono convirtió en su última obra musical.

El texto de la ópera está basado en un poema del escritor argentino, residente en Chile, Julio Huasi, publicado en PF. La composición de Huasi y la música de Luigi Nono, logran confluir en una expresión de inmenso dolor ante la muerte del joven revolucionario, que se funde en una expresión musical y poética potente sobre la certeza de la liberación futura.

"El lamento y la batalla ininterrumpida", resume Erasmo Valente, comentarista de "L'Unitá", órgano oficial del Partido Comunista de Italia, que tituló una de sus informaciones sobre el suceso artístico en La Scala de Milán: "Nono canta la muerte de un revolucionario".

El periódico italiano en uno de sus artículos sobre la ópera recién estrenada en Milán, textualmente señala:

"El tema es la muerte de un joven revolucionario chileno, Luciano Cruz, muerte que golpea a los hombres libres "como una ola de fuerza y luz". Este es el título de la composición, como también el sentido de la música y de la poesía del poeta argentino Julio Huasi".

"En consecuencia, dos temas aparecen en la cantata: el dolor por la muerte del amigo y la certeza de la liberación futura, el lamento y la batalla ininterrumpida".

Los efectos musicales logran crear un instante trágico y heroico, que el articulista de "L'Unitá" reseña como una "marcha fúnebre por un Sigfrido revolucionario de nuestros días, sobre un fondo tempestuoso. La composición dispuesta como una serie de grandes paneles musicales y dramáticos, se dirige de esta manera a su parte culminante, cuyo resultado es de una potencia incontestable llena de transparencia, color y fuerza expresiva".

Luigi Nono, es uno de los compositores modernos más conocidos en Italia y en general en Europa. Está considerado como un revolucionario de la música por el desarrollo de su lenguaje expresivo. Para Luigi Nono, una nueva idea, una idea revolucionaria, debe encontrar una forma propia e inédita de expresión.

P. C. T


Personajes

RODRIGO AMBROSIO:
ANTE TODO UN REVOLUCIONARIO

SOY la más privilegiada militante del partido; la compañera de Rodrigo Ambrosio. Me di cuenta de esto mientras montábamos guardia en la capilla ardiente", me dice Michèlle, la viuda del desaparecido Secretario General del MAPU.

A cada instante desfilaban, interminables, los obreros, estudiantes, pobladores y campesinos con el brazalete verde y la estrella roja frente a la urna del compañero Secretario General desaparecido. Parecía que se adelantase el homenaje rendido por el MAPU a su más grande constructor: tercer partido de la izquierda en la CUT, legítima organización de los trabajadores.

Sólo a tres años de la formación del MAPU, su crecimiento y desarrollo, observado con sorpresa por algunos sectores, viene a confirmar la correcta estrategia diseñada por el partido y sus aplicaciones tácticas adecuadas. No hace mucho tiempo que Ambrosio había analizado las particularidades y características que lo permitieron, señalando que: "El Movimiento de Acción Popular Unitaria surge en 1969, en un período de estrepitoso fracaso para el reformismo burgués y de ascenso de las luchas del pueblo ..., por la rápida organización de clases del proletariado agrícola, por la radicalización de importantes sectores de trabajadores y del movimiento estudiantil. Es la década también en que la revolución cubana ha hecho un profundo impacto en las izquierdas tradicionales y en que el "guerrillero" ha mostrado cabalmente sus limitaciones políticas de clase. En esas condiciones se hace posible, al mismo tiempo, el MAPU como la vía de proletarización de nuevos sectores de la clase obrera, y la UP, como la más avanzada alianza de nuestro pueblo".

Frente a la pregunta del porqué un nuevo partido en la izquierda posibilitando, tal vez, desorientaciones en el pueblo, Ambrosio respondió: "En su desarrollo como clase el proletariado ha ido creando y expresándose a través de diversos partidos...

El PC aparece en 1922 como resultado de las grandes luchas obreras de principios de siglo ... surge muy ligado al movimiento sindical naciente en esa época en los enclaves mineros del Norte Grande.

El Partido Socialista percibido por sus fundadores en 1933, como un partido que responde a la realidad nacional y latinoamericana con absoluta independencia del movimiento obrero internacional, es en buena medida producto de la crisis mundial del capitalismo, que se refleja en las convulsiones sociales y agitada vida política de esos años, y que golpea duramente a extensos sectores de nuestro pueblo.

La existencia de varios partidos obreros no resulta, pues, de ningún capricho y preciosismo, sino de la complejidad real de nuestra estructura de clase y del desarrollo histórico concreto del proletariado".

EL MAPU: NUEVO DESTACAMENTO PROLETARIO

¿Qué sectores y capas sociales adhieren a este nuevo movimiento político para transformarlo en tres años en un Partido adulto, proletario y revolucionario?

"El MAPU encuentra acogida entre los sectores obreros recientemente incorporados a la clase, señala Ambrosio:

- los obreros de la gran industria moderna y con sindicatos relativamente nuevos;

- los obreros de las medianas y pequeñas industrias, que han llevado una línea sindical precaria y aislada;

- los obreros agrícolas absolutamente subordinados ideológicamente durante generaciones;

- los profesionales y técnicos asalariados y obreros altamente calificados, vulnerables hasta hace poco al tratamiento privilegiado de los patrones. Lo que caracteriza a todos estos sectores y capas del proletariado es el incorporarse a la lucha y a las organizaciones de clase en los últimos años como producto de una agudización objetiva de las contradicciones del capitalismo en el marco de los gobiernos reformistas de la burguesía.

Por otra parte, estas capas y sectores del proletariado han sido débilmente orientados y representados por los partidos obreros tradicionales. El MAPU está en condiciones de ser para una buena parte de ellos la vía de proletarización más eficaz.

EL MAPU aporta a las filas del proletariado, también numeroso contingente de cuadros de extracción no proletaria: estudiantes, empleados del Estado, trabajadores de la cultura, artesanos, etc.".

Así se consolida el Partido, respondiendo a las necesidades y urgencias del proceso, con una cabeza fría y un corazón caliente como primer militante. El Secretario General no era sólo un constructor teórico, estaba en todas las tareas: con un par de tijeras y papeles de color, combinando, hasta obtener el verde y el rojo que lo acompañarían hasta sus últimos momentos; buscando locales de funcionamiento de la Comisión Política; estructurando en la práctica el partido revolucionario que concebía.

AMBROSIO: ANTE TODO UN REVOLUCIONARIO

Mientras converso con Michèlle, su compañera, aparece la figura desconocida de Rodrigo. El hombre, el compañero, el padre, el amigo. El militante, íntegro y humano, que conjugaba su intensa actividad de Secretario General del Partido con una vida familiar inquebrantada. Vida familiar en la cual se reflejaban sus posiciones revolucionarias. Trató siempre y por todos los medios de no subordinar a su compañera a sus propias actividades, a lograr su pleno desarrollo como mujer, trabajadora y militante. Rodrigo sabía que pasadas las nueve de la noche, su comida corría por cuenta de él. Camilo, su hijo de tres años, a quien también llamaba Cienfuegos, quedaba bajo su responsabilidad un día a la semana. Entonces, es por esta razón que no era extraño encontrar a Camilo en los proscenios de las manifestaciones.

El hogar de Rodrigo es un reflejo de su persona, completa y compleja, de sus concepciones del hombre de hoy y del futuro, del revolucionario.

LA LUCHA ERA SU ELEMENTO

En 1966, a su regreso de Francia, donde realiza estudios en la Universidad de la Sorbonne, Ambrosio activa su militancia en la Juventud Demócrata Cristiana, visualizando una nueva perspectiva política en los sectores de trabajadores de la DC que cansados del reformismo buscan una definición dentro o fuera del partido.

La estadía de Ambrosio en la universidad parisina marca una etapa fundamental en su vida. Adquiere allí la metodología marxista de análisis de la realidad.

En 1967 es ya presidente de la JDC y su importancia es decisiva en las definiciones internas del PDC. Su aporte para el triunfo de la mesa directiva de Rafael Agustín Gumucio y para la aprobación de la "Vía no capitalista de Desarrollo" propuesta por el Informe Político-Técnico preparado por Jacques Chonchol, tiene primordial importancia. Es este el último intento de izquierdizar la experiencia reformista de Frei.

En 1969, se produce el quiebre de la DC. Renuncia el Departamento Sindical, grandes masas de campesinos y sus dirigentes y se desmorona la JDC.

Desde ese momento comienza la construcción del MAPU, partido que es hoy un nuevo destacamento proletario.

Sobre ese tiempo escribiría más tarde Rodrigo: "Apenas nacido, el MAPU debió convertirse en un factor activo y responsable de la Unidad Popular. Muchos se plantearon alguna vez hasta qué punto no eran excluyentes las tareas de un partido y las de construcción simultánea de una alianza. La práctica demostró que fue un privilegio que el MAPU creciera y se desarrollara al calor de una gran batalla de masas. Ello le permitió asimilar experiencias de muchos años, madurar intensamente. No fue, en todo caso, un proceso fácil, sin contradicciones y sin lucha.

Pero, al cabo de algo más de un año, en los mismos días en que Allende y la Unidad Popular se aprestaban para asumir el gobierno, el MAPU estuvo en condiciones de mostrar en su primer congreso la madurez alcanzada por el Partido y la riqueza de la práctica vivida por todos sus militantes".

Hoy, cuando otro gran militante ha recogido su bandera, cuando la UP forma el Partido Federado por el cual luchó el Secretario General, hoy decimos: "Aquí está concretado y firme, sabiendo muy adentro su enseñanza, sintiendo muy profundo su dolor, pero marchando con la fuerza necesaria, su Partido, consolidado y adulto, como él lo soñó".

¡COMPAÑERO RODRIGO AMBROSIO: PRESENTE!

CARMEN GLORIA DUNNAGE


Documentos

EL REFORMISMO Y EL MIR

DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN POLÍTICA DEL
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA (MIR) A TODO EL PUEBLO:

1. Dos hechos de gran importancia han ocurrido durante las últimas semanas: el llamado cónclave UP y las conversaciones DC-UP. Ambos hechos están íntimamente vinculados; se complementan recíprocamente.

Concretadas las principales consecuencias a que, necesariamente, debían conducir las acciones de los que conjuguen la realidad con sus propias ilusiones, los trabajadores están en óptimas condiciones para sacar las conclusiones debidas.

Ha llegado el momento de que los dirigentes reformistas del PC y de algunos sectores de la UP, le den las correspondientes explicaciones al pueblo. Aquellos que hicieron todo lo posible por delegar en los sirvientes políticos de los patrones y del imperialismo, la determinación respecto de cuánto deben hoy avanzar los trabajadores, le deben una explicación a los trabajadores.

Los que con su gestión han fortalecido la institucionalidad de los patrones, delegando la decisión fundamental del momento en el Parlamento que constituye el principal freno del avance, deben dar las explicaciones de esto y de su fracaso.

Soñaron estos reformistas con obtener de los patrones, de su parlamento, el consentimiento para que los trabajadores continuaran avanzando sobre las fábricas y los bancos de los propios patrones.

En aras de esa ilusión, los "maduros" dirigentes reformistas del PC y de sectores de la UP desmovilizaron, una vez más, a las masas, manteniéndolas desinformadas del contenido real de las negociaciones y sumidas en la pasividad.

En su grave confusión respecto de la naturaleza de clase del Parlamento, de la DC y del PIR desarmaron ideológicamente una vez más a los trabajadores, presentando publicitariamente a la DC, al PIR y al Parlamento como demócratas partidarios del cambio.

Los vendedores de ilusiones, los que sueñan con el entendimiento con los dueños de las fábricas y de los fundos han cosechado, una vez más, sólo reveses: ha sido desaforado el Intendente de Santiago, acusado constitucionalmente el segundo ministro del Interior y han sido rechazados los vetos... Se han cubierto de oprobio los reformistas, corriendo por los pasillos del Congreso en busca de inexistentes partidarios de los cambios, mientras en la sala de sesiones de la Cámara los diputados de la DC, del PN, de la DR y del PIR desaforaban a Joignant y acusaban constitucionalmente a Del Canto, mientras en el Senado los parlamentarios de esos mismos partidos rechazaban alegremente, entre risas y pantomimas vergonzosas cada uno de los vetos del Presidente de la República a la Reforma Constitucional fraguada por Fuentealba y por Hamilton.

2.— ¿Pueden sorprender estos resultados a los trabajadores? Nosotros pensamos que no.

La UP no llegó a estas conversaciones —por haber renunciado a ello—, en la cima de un incontenible avance de las masas, a la cabeza de un movimiento trabajador fuerte, organizado, unido nacionalmente y con un gran desarrollo de su conciencia política. Este renunciamiento ha sido su más grave error, más aún si se considera que todavía subsisten intactas las condiciones para lograrlo.

No llegó la UP a imponer sus condiciones a un adversario a la defensiva, debilitado y desmoralizado, que sólo tuviera como alternativa aceptar las condiciones que el proletariado, a la vanguardia de las fuerzas de todo el pueblo, le imponía o, bien, a resignarse a ser derrotado sin contemplaciones.

Por el contrario. Producto de una conducción que se ha caracterizado por su renuencia a golpear al conjunto de la gran burguesía, limitándose a herir ciertos intereses, que se ha caracterizado por su persistencia en tratar de proteger a inmensos sectores de los dueños de las fábricas y de los fundos, la UP y el Gobierno se han puesto en contradicción con importantes sectores de las masas y han provocado la dispersión del movimiento obrero y campesino.

Por otra parte, la insistencia en permanecer en el camino único del acuerdo parlamentario con la DC, ha llevado a la desmoralización de las masas, a la pérdida de la visión y la confianza de éstas en sus propias y enormes fuerzas.

Esta misma estrategia de avance, a través de acuerdos parlamentarios, le ha impedido a la conducción reformista desenmascarar ante los ojos del pueblo a los irreconciliables enemigos de éste: la DC y el PIR, y no sólo el PN, la institucionalidad de los patrones, el Parlamento y la legalidad que les sirven.

Frutos de estos errores han sido todos los anteriores reveses, en el terreno electoral y político. Frutos de estas concepciones profundamente equivocadas son los actuales fracasos.

En estos errores, los dueños de fábricas y fundos, y el imperialismo que les apoya, han encontrado el terreno abonado que les ha permitido, como cuestión más importante, conservar intacto su dominio sobre la Justicia, el aparato estatal-burocrático y el Parlamento, a pesar de haber sido golpeados, principalmente en el terreno económico.

Desde allí, han ido acumulando importante fuerza de masas, con la que hoy son capaces de amenazar seriamente la estabilidad del Gobierno y, aun, la continuidad del proceso.

Este es el marco político general, el estado de la correlación de fuerzas entre la UP y la Derecha, que condicionaría el inicio, el desarrollo y las conclusiones del entendimiento UP-DC.

3.— Por lo demás y como lo saben los trabajadores, no fue la clase dominante la que buscara anhelante estas conversaciones.

Fue necesario para que se produjeran, que la dirección del PC y algunos otros dirigentes de la UP buscaran imponer dentro de esta última un viraje hacia la derecha, un golpe de timón en la conducción económica y política que permitiera, a los "negociadores" de la DC poder venir a cumplir dignamente su papel de amarre y de freno.

Volodia Teitelboim y luego Orlando Millas, fueron los encargados de crear el marco adecuado. El primero, en el terreno político, creó la ficción, profundamente mentirosa, de dos extremos buscando la guerra civil y el baño de sangre y, por otra parte, un amplio frente de centro y de izquierda, partidario del mantenimiento de la democracia y de los cambios socales y económicos. Había entonces, según esta descripción burda y falsa de la realidad política, condiciones más que suficientes para un entendimiento entre la DC y la UP.

El antagonismo real, que atraviesa este país de arriba a abajo, es el que existe entre el conjunto del proletariado y todo el pueblo, que lucha por conquistar sus reivindicaciones de décadas, y la resistencia implacable de una minoría explotadora, que se resiste por todos los medios a su alcance a abandonar sus mezquinos privilegios. Esta, que es la verdadera y única línea demarcatoria fue mañosamente ocultada.

Orlando Millas se encargó de la parte material, concreta, ofreciendo en su artículo del 5 de junio garantías a la burguesía agraria e industrial, no solo de permanencia sino, además, de progreso económico, de enriquecimiento, para que acumulara sus ganancias en paz y tranquilidad. El combate al "mirismo" fuera y en el interior de la Unidad Popular, la lucha por impedir que continuaran produciéndose "trasgresiones al programa de la Unidad Popular" era el complemento, en lo político, de las garantías económicas ofrecidas.

El empuje de los sectores de las masas abandonados progresivamente por las concesiones anteriores, cuyo aprovechamiento para fortalecer las propias fuerzas es imprescindible, es así deslegitimado y recibe el tratamiento de "ultra", "termocéfalo", acompañante de la derecha.

Millas además establecía que la reforma agraria debía finalizar ahora mismo y, pasadas algunas empresas al área social y devueltas a sus "legítimos dueños", las que habían sido requisadas o intervenidas indebidamente, el grueso de la burguesía agraria y la inmensa mayoría de la gran burguesía industrial podrían dedicarse a cumplir sin sobresaltos, su rol histórico de explotadores de la clase obrera.

Ambos planteamientos pavimentaron el camino del inicio de las conversaciones, a pesar que dentro de la propia UP no estaba resuelta, y aun no lo está, la controversia entre esta linea reformista y otra que, apoyándose en las corrientes revolucionarias de dentro y fuera de la UP, busca desatar la energía de las masas para profundizar y empujar hacía adelante el proceso.

La favorable acogida que este modelo de concesión y freno encontrará inicialmente en el ala reformista burguesa de la DC, zanjó transitoriamente la controversia dentro de la UP en favor de los reformistas. Estos encontraron en el sector burgués reformista de la DC la fuerza de que habían carecido hasta ese momento, para lograr imponer temporalmente la conciliación y el freno al conjunto de la UP.

La debilidad permanente e insuperable del ala reformista burguesa de la DC impidió, igual que en innumerables ocasiones anteriores, que el entendimiento UP-DC se concretizara. El sector mayoritario de la DC hizo valer, una vez más y con la oportunidad de siempre, los intereses de la gran burguesía y del imperialismo que representa y sirve, provocando el fracaso del entendimiento UP-DC.

Los grandes derrotados de esta jornada son el reformismo pequeñoburgués de la UP (Teitelboim, Millas, etc.) y el ala reformista burguesa de la DC (Fuentealba, Leighton, etc.).

Su éxito habría significado, en todo caso, peores retrocesos pues se habría impuesto el freno a la reforma agraria, las garantías e impunidad a la mayoría de los dueños de las industrias, la concreción de una política de salarios y precios contraria al interés de las grandes masas, a la vez que se habrían hecho irresistibles las tentaciones de renunciar a la estatizacion completa de los Bancos, de la Papelera y un número no conocido aún de grandes monopolios, al mismo tiempo que se habría impuesto el financiamiento, con el dinero de los trabajadores, a la prensa y radio desde los que se les calumnia y ataca diariamente. En suma: el co-gobierno desde el Parlamento de los patrones nacionales y extranjeros.

Se habría legitimado, ademas, una forma y estilo de conducción que se funda en las negociaciones a espaldas de la masa, en el combate a sus movilizaciones, en la represión política y puntualmente física a los sectores de las masas que no se resignan al inmovilismo y la pasividad.

Se habría legitimado una política de CONCESIONES a la burguesía y al imperialismo, de FRENO al avance de los trabajadores sobre las fabricas y fundos y sobre la institucionalidad de los patrones, de REPRESIÓN al movimiento de masas y a los revolucionarios; política que se habría disfrazado de avance, de consolidación, de revolución.

Sin embargo, pese a este fracaso, el capítulo de la conciliación, el freno y la represión no se ha cerrado definitivamente. Aún los Millas y los Fuentealba, cada uno desde su propia posición, insisten y reiteran que el entendimiento UP-DC no ha fracasado.

Detrás de la insistencia de Fuentealba está el intento del amarre definitivo, del debilitamiento máximo del gobierno de la Unidad Popular. El intento de perseverar en la táctica doble que la DC ha empleado con pleno éxito hasta hoy; mientras unos amarran, los otros golpean, acumulando fuerzas la Derecha en su conjunto.

Detrás de la insistencia de Millas, está el propósito de conseguir a cualquier precio, aunque sea claudicando, el triunfo de la política que se disfraza de avance, de consolidación y de revolución.

4.— Por todo lo anterior, el MIR reitera que la alternativa reformismo o revolución en el seno de la izquierda persiste como la disyuntiva fundamental del periodo.

El combate en el seno de la izquierda por aislar y derrotar el reformismo encuentra, en este momento, su mejor terreno, su mejor oportunidad y su mayor urgencia.

Los enormes sectores de la UP —cuadros medios, militantes y dirigentes—, que rechazaron el entendimiento con la DC, que se marginaron de las conversaciones y que descartan hoy todo intento de proseguirlas, junto a los que han denunciado permanentemente el entendimiento con los sirvientes DC de los patrones nacionales y extranjeros, encontrarán en esta lucha las mejores condiciones sociales y políticas para alcanzar sus objetivos.

Es que no sólo las corrientes revolucionarias, de dentro y fuera de la UP, han combatido en esta jornada los intentos del reformismo de los dirigentes del PC y de algunos dirigentes de la UP.

Los trabajadores de Santiago y Concepción, los mineros, los campesinos y los obreros del campo y la ciudad continuaron sus luchas y movilizaciones en defensa de su salario, de la salud, contra la burocracia y la justicia de los patrones.

En el transcurso de estos combates, formas superiores de organización de masas y nuevas alianzas políticas que cuentan con el apoyo mayoritario de los trabajadores, han aparecido. Elementos componentes primarios de los Consejos Comunales de Trabajadores, como fórmula alternativa al Parlamento, a la Justicia y a todas las restantes instituciones de los patrones comienzan a aparecer.

Sin duda, las vanguardias de la clase obrera rural y urbana, de los pobladores, de los campesinos y de los estudiantes han hecho caso omiso de la política de la conciliación, del freno y la represión que, a espaldas del conjunto del pueblo, algunos pretenden imponer.

5.— Las enseñanzas que de todo esto debemos recoger son claras. Sólo la fortaleza de un movimiento de masas vertebrado orgánicamente, que golpee nacionalmente a los grandes patrones del campo y la ciudad, que sea conducido por un programa revolucionario, puede garantizar el curso del proceso hacia el socialismo.

Sólo una nueva alianza política que una a todos los revolucionarios, de dentro y fuera de la UP, puede formular un programa que, por reflejar nítida y precisamente los intereses de los pobres del campo y la ciudad y los de la pequeña burguesía propietaria y asalariada, sea capaz de proporcionar la fuerza suficiente para continuar el avance en el terreno económico y comenzar a golpear la institucionalidad de los patrones, principal freno del momento actual.

Una nueva institucionalidad debe comenzar a crearse, simultáneamente. Las masas deben comenzar a dotarse, ellas mismas, de formas orgánicas propias que les posibiliten el ejercicio directo y creciente del poder político, en todos sus aspectos. Ellas son los Consejos Comunales de Trabajadores, en la ciudad y el campo.

Si la energía de las masas, movilizada tras sus intereses inmediatos, debe encauzarse y adquirir la perspectiva de transformación revolucionaria de la sociedad, al mismo tiempo, en el combate contra el actual orden de los patrones, las masas deben poder resolver, ahora mismo, sus problemas de salario, salud, justicia y defensa general de sus intereses.

La única alternativa posible y concreta capaz de realizar esa síntesis son los Consejos Comunales de Trabajadores.

Toda expresión de lucha de las masas contra el Parlamento, la Justicia de los patrones o la burocracia, debe darse unida a la perspectiva de crear y fortalecer éstos, sus propios órganos de poder.

Toda lucha de masas de carácter reivindicativo debe vincularse a la creación y fortalecimiento de éstos, sus propios órganos de poder económico.

6. — El programa revolucionario que se levante debe contener, a lo menos, los siguientes puntos:

— Expropiación de todas las empresas de la gran burguesía industrial, comercial y financiera. Inmediato traspaso al área social de todas las empresas con un capital igual o mayor de 14 millones de escudos. Defensa irrestricta de las industrias requisadas, intervenidas o pasadas al área social.

— Expropiación sin indemnización, al más corto plazo, del capital norteamericano en la industria, las finanzas y el comercio.

— Expropiación sin indemnización da la tierra, sin reserva y a puertas cerradas de todos los fundos da ia gran burguesía agraria.

— Establecimiento del control obrero en la gran industria privada, en la mediana y pequeña industria y en los fundos de la mediana y pequeña burguesía agraria.

— Dirección y control obrero en las empresas estatales, servicios públicos y en el conjunto de la economía.

— Apoyo de todo tipo, bajo condiciones de control obrero, a la pequeña y mediana burguesía del campo y la ciudad, y del comercio.

— Creación de los Consejos Comunales de Trabajadores en el campo y en la ciudad.

— Disolución del Parlamento y creación, en su lugar, de una Asamblea del Pueblo.

— Reajuste automático de los sueldos y salarios, semestralmente o cada vez que el costo de la vida sube más de un 5%, a través de un bono compensatorio. Pago inmediato del reajuste hasta hoy acumulado.

— Adopción de las medidas que permitan eliminar de inmediato la cesantía y la desocupación disfrazada en el campo y la ciudad.

7.— El rechazo de los vetos a la Reforma Constitucional de Fuentealba y Hamilton y el ataque iniciado en contra de los más altos funcionarios del Gobierno UP son indicativos de la escalada con que la gran burguesía inicia y prepara sus futuras agresiones al movimiento de masas y al Gobierno.

Sus sirvientes políticos, la DC, el PN, el PIR y la DR persisten en la utilización de su estrategia combinada que busca la devolución de las fábricas y fundos a los antiguos explotadores y del cobre y otras riquezas básicas al imperialismo norteamericano, la represión brutal del movimiento de masas, la aniquilación de sus organizaciones gremiales y políticas y el derrocamiento del Gobierno.

La defensa de la estabilidad del Gobierno constituye una tarea fundamental en la medida en que su mantenimiento posibilita el más amplio desarrollo de las luchas de las masas, su organización y su conciencia política.

Al mismo tiempo, en función de asegurar la victoria definitiva de los trabajadores, la lucha por aislar y derrotar al reformismo no puede sufrir, bajo ningún concepto ni condiciones, menoscabos que signifiquen la menor confusión entre las masas respecto de los objetivos de la revolución, del carácter de las alianzas de clase y de los métodos de lucha que permiten lograrlos.

COMISIÓN POLÍTICA
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

SANTIAGO 11 de julio de 1972


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02