¿Qué le pasa al Partido Comunista?

PUNTO FINAL
Año VI. Nº 156
Martes 25 de abril de 1972

Editorial

LA humanidad presencia en estos días con asombro y repugnancia, la felonía del gobierno de los Estados Unidos. Mientras en París existe —al menos formalmente— una conferencia de paz con Vietnam, y Nixon acaba de regresar de una visita a la República Popular China y anuncia otra a la URSS, en las cuales también habla de "paz", los aviones yanquis bombardean Hanoi y el puerto de Haipong en la República Democrática de Vietnam.

La impudicia y desvergüenza del imperialismo norteamericano no tienen paralelo. Para detener el arrollador avance de las fuerzas patriotas, que han ido liberando cada pulgada del suelo vietnamita, Nixon ordenó reanudar los bombardeos contra las ciudades de la RDV, causando numerosas víctimas en la población civil y cuantiosos daños a la economía de ese heroico país.

El pueblo chileno, que también sufre en carne propia las agresiones imperialistas, expresadas en nuestro caso en saboteo económico y en financiamiento y asesoría de la conspiración derechista, solidariza enérgicamente con el pueblo vietnamita. El repudio de los trabajadores chilenos a la criminal agresión yanqui contra la RDV, se hizo sentir en la marcha popular que se efectuó en Santiago el martes 18. Al mismo tiempo, el gobierno del Presidente Allende recogió ese sentimiento nacional y la Cancillería chilena emitió una declaración condenando los bombardeos norteamericanos. Por su parte, el Partido Socialista hizo una declaración patrocinando la inmediata apertura de relaciones diplomáticas con Vietnam, que hasta el momento se mantienen a simple nivel de misiones comerciales. No cabe duda que las relaciones con la RDV son respaldadas por la mayoría de los chilenos, que ven en ellas una forma concreta y efectiva de mostrar solidaridad con la nación hermana agredida por el imperialismo.

Mostrando a las claras el carácter internacional de su política represiva y criminal, el imperialismo y sus títeres locales han lanzado también una ola de asesinatos en Uruguay, intentando liquidar a la organización revolucionaria Tupamaros y al movimiento de izquierda en general de ese país. Aunque en la izquierda chilena hay quienes sustentan posiciones erróneas, acusando a los que luchan de "provocar" la represión, tampoco en este caso nuestro pueblo se -equivoca. Sabe que los asesinatos que cometen la policía, las FF.AA. y las bandas fascistas protegidas por el régimen de Bordaberry, corresponden a una estrategia global imperialista. Son armas y municiones "made in USA" las que asesinan patriotas vietnamitas y uruguayos; y son dólares norteamericanos los que alimentan la contrarrevolución en Chile. De allí que la condena al imperialismo tenga hoy un hondo y claro sentido para los trabajadores chilenos.

PF


Planteamientos

¿QUÉ LE PASA AL PARTIDO COMUNISTA?

UNA cuestión fundamental en el proceso chileno es la necesidad de unir a las fuerzas revolucionarias. Esta necesidad la han percibido claramente algunos sectores responsables. Todavía más, algunos fraternales amigos de Chile y revolucionarios probados, como el Primer Ministro cubano, Fidel Castro, la han puesto de relieve con toda franqueza. Por nuestra parte, y allí están las páginas de PUNTO FINAL para corroborarlo, hemos insistido en un tema que consideramos vital para la supervivencia del proceso.

Está claro para todos que existen divergencias ideológicas profundas en el seno de la izquierda. Es evidente también que ellas resultan insuperables en la etapa actual. Pero —al menos nosotros— confiamos en que la práctica revolucionaria y una adecuada orientación y manejo de la lucha ideológica, permitirán resolver cuestiones que hoy, en "frío", parecen montañas inaccesibles.

Creemos que Chile está entrando a una etapa prerrevolucionaria como resultado de la lucha de las masas. El gobierno de la Unidad Popular, en efecto, abrió compuertas que la burguesía mantenía cerradas a piedra y lodo. El proletariado, con justa razón, quiere exprimir hasta sus últimas posibilidades la oportunidad histórica que él mismo forjó. Esto se traduce en una creciente movilización que reviste aspectos más o menos violentos, según el caso. Mantiene todavía características de forcejeo —entre burguesía y proletariado— en un marco institucional cada vez más deteriorado. Huelgas, tomas de fábricas y fundos, pugnas entre trabajadores y burócratas sobre el ritmo y formas del proceso, etc., salpican el mapa social, tiñéndolo rápidamente de un subido color revolucionario.

En esta situación, las tendencias revolucionarias no pueden sino pedir a las propias masas que participen en la lucha ideológica. Que sean ellas las que resuelvan. Pero tratando el asunto como una discrepancia en el seno del pueblo, y no como la contradicción antagónica entre proletariado y burguesía.

El acentuamiento incesante de la lucha de clases, plantea otra exigencia a los partidos revolucionarios. Se trata de agrupar en torno a esos partidos a la clase obrera para que su fortaleza y reciedumbre impidan a la burguesía capitalizar las vacilaciones y temores de las capas no proletarias.

A la pequeña burguesía hay que darle la seguridad de que el proletariado es capaz de conducirla por una nueva vía. Todos en Chile perciben la inestabilidad de la sociedad burguesa. Las dificultades y privaciones internas y las amenazas externas, forman parte inseparable del proceso hacia el socialismo. Tampoco Chile es una excepción en esta materia. Pero ese cuadro, de casi inevitable agudiza ción, puede ser enfrentado con éxito si la clase obrera es capaz de arrastrar consigo a las capas pequeñoburguesas, infundiéndoles la convicción de que el proletariado puede darles una conducción eficaz.

Para ello es indispensable la unidad de los partidos revolucionarios, al menos por ahora en puntos centrales. Debería partirse por legitimar la lucha de clases, defender al gobierno de la conspiración reaccionaria y preparar se en conjunto para la conquista del Poder por la clase trabajadora.

La debilidad revolucionaria del proletariado en otras coyunturas históricas, como en Alemania, por ejemplo, permitió que la contrarrevolución ganara la disputa por el Poder. Todavía en 1930, después de las elecciones parlamentarias de ese año el PC alemán sostenía que el fascismo había llegado al limite de su desarrollo y que su próxima descomposición permitiría la revolución proletaria. La realidad, como todos saben, resultó distinta y los revolucionarios alemanes fueron los primeros en pagar su trágico error.

"El movimiento político de la clase obrera tiene, naturalmente, por objetivo final, la conquista del poder político para ella misma", señalaba Lenin, cuyas enseñanzas parecen hoy tan dejadas de mano, tras una reverencia formal a su memoria.

En nuestras propias circunstancias nos parece que, sin perjuicio de una lucha ideológica que en definitiva se libra entre revolucionarios y reformistas, o sea, entre la ideología del proletariado y la de la burguesía, hay la necesidad objetiva, vital repetimos, de unir a quienes pueden conducir a la clase obrera ha cia su meta histórica.

La propia lucha por avanzar, la destreza para dirigir la conquista del Poder, la capacidad para unir en torno al proletariado a vastas masas, etc., perfilarán claramente al partido revolucionario. El polo de agrupación de los trabajadores, el partido de vanguardia, el partido de la construcción socialista, emergerá como siempre del propio proceso revolucionario.

Seguramente no serán aquellos que hoy tratan de ponerle montura y riendas reformistas al proceso, mediatizándolo en beneficio de la burguesía y —lo que es peor— abriendo paso a la amenaza fascista.

Por todas estas consideraciones, para los revolucionarios chilenos constituyó una alentadora noticia la apertura de un diálogo oficial entre la Unidad Popular y el MIR. No obstante, en momentos en que ellas estaban desarrollándose, incluso con participación del Presidente Allende, sobrevino un injustificado y rabioso ataque del PC contra el MIR. A través de avisos desplegados en las páginas de numerosos periódicos, en una campaña publicitaria que aún no cesaba a dos semanas de iniciada, la Dirección del Partido Comunista atacó en forma hiriente al MIR. Más insólito todavía fue este hecho si se toma en cuenta que no sólo se desarrollaban conversaciones entre la UP y el MIR, sino que también —en vísperas del sorprendente ataque— existían contactos bilaterales entre el propio PC y el MIR.

A tal punto fue inusitada y violenta la campaña publicitaria del PC contra los "ultrarrevolucionarios", que en algunos sectores de la Unidad Popular se produjo justificado rechazo. Esto ocurrió no sólo a nivel de direcciones nacionales de partidos de izquierda, sino, ademes, en el plano de las propias bases populares. Por ejemplo, en una ciudad cercana a Santiago (Buin) la UP local se reunió para condenar esos ataques al MIR y solicitar al PC que les pusiera fin.

No vale quizás la pena señalar por obvio que la propaganda utilizada por la Dirección del PC desacredita —por la vía del ataque a la "ultraizquierda"— a la propia revolución.

En efecto, el carácter de esa propaganda denigra a los que luchan y por lo tanto constituye un elogio implícito a los que se someten a la dictadura de la burguesía.

Si a esto se suma que a raíz de los acontecimientos de Uruguay la Comisión Política del PC atacó también por "ultraizquierdistas" a los Tupamaros, una de las organizaciones revolucionarias más prestigiosas y respetadas de América latina, se puede inferir que su propaganda causa severo daño a la revolución y a la unidad de los revolucionarios, en un plano que trasciende nuestras fronteras.

Es bien sabido, por cierto, que la lucha ideológica en el seno de la izquierda no se da sólo en Chile. Se extiende a todas las naciones en que los trabajadores se plantean conquistar el Poder. De hecho se trata de la prolongación de la pugna que protagonizaron Lenin y los bolcheviques contra los socialdemócratas, en los albores del movimiento revolucionario.

En América latina el socialismo también tuvo un parto doloroso que en términos generales confirmó, una vez más, en Cuba, algunas reglas inmutables de la lucha de clases revolucionaria. Aparte de sus peculiaridades, imposibles de copiar, la Revolución Cubana ratificó lo sustantivo de toda auténtica revolución, o sea, la necesaria destrucción del Estado burgués para alcanzar el Poder y la implantación de la dictadura proletaria para defenderlo.

Hasta ahora, por lo tanto, la ideología revolucionaria no se ha visto confrontada con una realidad específica que demuestre que las tesis reformistas o evolutivas tengan la razón. En cambio, si está perfectamente claro que la riqueza de tácticas para escoger el momento adecuado de la conquista del Poder es prácticamente inagotable.

Quienes propugnan el reemplazo de la sociedad burguesa por la sociedad socialista —pollo tanto— no tienen motivo alguno para des confiar de la ideología revolucionaria. Pueden discrepar de métodos tácticos y caracterizar de manera distinta las diferentes fases en la lucha del proletariado por el Poder. Pero sin duda coinciden en combatir juntos contra los reaccionarios, el imperialismo y las ideas reformistas que son portadoras de la ideología burguesa.

En las filas del Partido Comunista chileno militan muchos obreros, que junto con los revolucionarios que están en otros partidos, como el Socialista, la Izquierda Cristiana, el MAPU y el MIR, por ejemplo, desean avanzar hacia el socialismo. Hay una cantidad de cuestiones que pueden ser resueltas entre ellos fraternalmente. Es posible, aun más, concertar acuerdos concretos sobre puntos específicos de acción común. La voluntad revolucionaria de los trabajadores es perfectamente capaz de soportar discrepancias ideológicas. Pero ademáis la clase obrera tiene potencia suficiente como para avanzar hacia el socialismo cargando con el peso de esa lucha ideológica. Lo que sin duda no podrá resistir, lo que disgregará sus fuerzas, lo que le impedirá obtener el apoyo de las capas pequeño-burguesas, será una lucha intestina que se plantee en términos de la liquidación del adversario ideológico.

El tratamiento incorrecto de la lucha ideológica en que incurre la Dirección del Partido Comunista, hace que el pueblo confunda a sus enemigos. Caracterizar —como hace su propaganda— al adversario ideológico como el enemigo de clase, es un profundo error que puede tener consecuencias funestas. Hace dos años una campaña similar contra la "ultraizquierda", que exacerbó el sectarismo, costó la vida al estudiante de Concepción, Arnoldo Ríos. En esa oportunidad, el difícil momento sólo se salvó por la madurez política que demostró la izquierda revolucionaria. Los documentos secretos de la ITT han demostrado una vez más, contrariamente a la idea que intenta fijar la propaganda comunista, que la izquierda revolucionaria no cayó en ninguna de las provocaciones que en 1970 le tendió el imperialismo para crear en Chile una situación que facilitara el golpe que gestaban la Administración Frei y algunos altos mandos de las Fuerzas Armadas y Carabineros.

Creemos que fomentar en el seno de la clase trabajadora una lucha fratricida, es justamente hacer lo que el enemigo de clase quiere que el proletariado haga. No se debe caer en esa trampa por ningún motivo. Todos los recursos, toda la fuerza de la clase trabajadora, deben emplearse en avanzar hacia el socialismo. La lucha de clases que reclaman las grandes fábricas y los fundos, la confiscación de los intereses imperialistas, la democracia proletaria en los aparatos del Estado, etc., no debe ser liquidada mediante el expediente sutil de lanzar a obreros contra obreros. Al contrario, debe ser orientada hacia su enemigo: la burguesía. Esta última, todavía fuerte y agresiva, aplaude y estimula una eventual represión contra la izquierda revolucionaria, que no sólo afectaría al MIR sino también a im portantes sectores de otros partidos. Los motivos del lobo reaccionario son claros. Pero hacerle el juego, so pretexto de poner término al crecimiento de masas que experimenta la izquierda revolucionaria y que amenaza algunas hegemonías mal consolidadas en el movimiento obrero, es una traición de clase que los propios militantes de los partidos de izquierda no deben permitir.

MANUEL CABIESES DONOSO


Conferencia

CHILE Y CUBA SACAN LA CARA EN UNCTAD

A dos semanas de haberse iniciado las deliberaciones de la Tercera Conferencia Mundial para el Comercio y Desarrollo en Chile, las posiciones presentadas por Chile y Cuba parecen ser las que con mayor fidelidad expresan el interés de los países subdesarrollados de Latinoamérica.

La Conferencia, destinada principalmente a corregir en favor de los países en desarrollo los principios y normas que rigen el comercio internacional, no ha entrado aún a su etapa de mayor efervescencia. Las diferentes comisiones —manufacturas, productos básicos, financiamiento, comercio invisible, transporte marítimo— recién se aprestan a discutir a fondo cada uno de estos puntos. Es por eso que en los discursos, aunque ellos por sí solos no signifiquen soluciones concretas, está ahora la parte sustancial de la Conferencia.

El "diálogo" o "enfrentamiento", según la posición de cada cual, se está dando no sólo entre los países desarrollados de alta industrialización y los países en desarrollo. Las discusiones se dan en el seno del Grupo de los 77 (que agrupa a 96 países en desarrollo de África, Asia y América latina), dentro del bloque latinoamericano, en las reuniones de los afro-asiáticos, todo esto con el fin de llegar a acuerdos que beneficien a la mayoría.

Desde las primeras sesiones, sin embargo, aparece clara la tremenda distancia de situación e intereses, que separa a los dos grandes bloques: el "Grupo de los 10" y el resto en desarrollo.

Es en relación a este panorama que los discursos pronunciados el día de la inauguración por el Presidente chileno, Salvador Allende, y por el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Raúl Roa, reflejan mejor el sentir de los países en desarrollo.

Ambos estuvieron de acuerdo en una serie de aspectos referentes a la UNCTAD, sus propósitos y sus posibilidades de cumplirlos.

Para el Presidente Allende la UNCTAD debería constituir el principal y más efectivo de los instrumentos para negociar con las naciones desarrolladas, pero aún falla en universalidad. Para el Canciller Roa, también la UNCTAD es representativa sólo en parte. Siguen ausentes la República Democrática Alemana, la República Democrática de Vietnam, el Gobierno Provisional de Vietnam del Sur, la República Popular Democrática de Corea y el Reino de Cambodia.

Tanto el representante chileno como el cubano reiteraron su propósito de cumplir con el "esfuerzo interno de países en desarrollo" por la vía socialista.

"La experiencia —señaló Allende— nos ha demostrado que para satisfacer las necesidades de nuestro pueblo y para proporcionar a cada uno los medios que le garanticen una vida plena, era indispensable superar el régimen capitalista dependiente y avanzar por un nuevo camino. Ese nuevo camino es el socialismo que empezamos a construir".

Roa, por su parte, reiteró que Cuba ha. elegido la vía socialista como la única forma efectiva y rápida de "vencer el gravoso subdesarrollo que heredó de su doble excondición de colonia española y neocolonia norteamericana".

Cuando el mandatario chileno dio cuenta de los logros en materia de recuperación de riquezas básicas, habló también de las consecuencias que esta política ha desatado por parte de las empresas expropiadas. Refiriéndose a las amenazas directas e indirectas recibidas desde Estados Unidos, Allende llamó a la UNCTAD a estudiar muy seriamente el caso:

"Esta flagrante intervención en los asuntos internos de los Estados —dijo— es más grave, más sutil y peligrosa, que de los gobiernos mismos condenada por la Carta de las Naciones Unidas. Han llegado a pretender alterar la normalidad institucional de otras naciones, desatar campañas de dimensiones globales para desprestigiar a un gobierno, provocar contra él un boicot internacional y sabotear sus relaciones económicas en el exterior".

El discurso del Canciller Roa no sólo apoyó tales términos sino, además, atacó duramente esta política de represalias del Gobierno de los Estados Unidos. Condenó la exigencia norteamericana de "una compensación pronta, adecuada y efectiva" por la nacionalización de sus empresas en América latina. Y agregó:

"Cuba proclama el derecho de los países subdesarrollados a efectuar expropiaciones de empresas y bienes extranjeros, acorde con sus propias preceptivas constitucionales y legislaciones internas".

CRISIS MONETARIA INTERNACIONAL

Frente a la necesidad de cambiar el sistema monetario internacional, que constituye uno de los puntos más álgidos del temario de UNCTAD III, Allende advirtió del peligro que se reestructure dicho sistema sin la plena y efectiva participación de los países del Tercer Mundo. Para el Gobierno chileno, esa reforma debe, además, fundarse en un concepto más dinámico del comercio mundial, debe reconocer las nuevas necesidades de los países en desarrollo y establecer un reglamento tal que de ninguna manera el sistema vuelva a ser manejado exclusivamente por unos pocos países privilegiados.

Idéntico temor expresó Roa:

"Es notorio —manifestó— que el gobierno norteamericano intenta llevar a cabo un reajuste del sistema monetario internacional con exclusión de los países subdesarrollados y socialistas, que sufren ya seriamente las consecuencias de una bancarrota en que no tienen arte ni parte".

En tanto Allende expresó su preocupación por la renegociación de la deuda externa que alcanza a setenta mil millones de dólares en contra de los países en desarrollo, el Canciller cubano opinó que este gravísimo problema debe resolverse en términos que no obturen o atrasen su proceso de liberación y desarrollo. Mientras se mantenga la dolorosa necesidad del financiamiento externo, Roa dijo que éste debe ser con intereses mínimos, a largo plazo y con adecuada cláusula de gracia "proveniente de organismos distantes de los criterios de la banca comercial y de las exacciones del capital privado".

EL ATRASO TECNOLÓGICO

En su discurso, Allende estimó que los obstáculos que el mundo industrializado opone al Tercer Mundo para que tenga acceso a la ciencia y la tecnología, constituyen factores determinantes del atraso. Planteó entonces la necesidad de romper estas barreras y luego, de un acceso a la tecnología en función de nuestras necesidades y nuestros planes de desarrollo.

Cuba, lo mismo que Chile, ha padecido por años la misma situación. Por eso, Roa se manifestó partidario de salvar "el impresionante foso existente entre los países sub-desarrollados y desarrollados" a toda costa y con ritmo presuroso, so pena de que sea demasiado tarde.

El Canciller de Cuba, no obstante su participación, se mostró francamente escéptico frente a los resultados que pueden obtenerse de la UNCTAD. "No hay que forjarse ilusiones", dijo. "Ni los imperialistas han tomado ni tomarán en serio los propósitos y objetivos de la UNCTAD, ni los problemas del desarrollo encontrarán soluciones sustanciales en los organismos institucionalizados. Sería ingenuo —subrayó— confiar en la cooperación internacional del imperialismo para romper el círculo vicioso de las relaciones entre países capitalistas desarrollados y países sub-desarrollados, ya que las estructuras actuales han sido gestadas precisamente, por los centros externos de poder que se engullen los más jugosos créditos del comercio internacional".

De todos modos, anticipó que la delegación cubana asumirá posiciones constructivas respecto a las medidas justas y adecuadas que se formulen en la Conferencia.

El Presidente Allende, en cambio, se mostró más esperanzado. Concluyó que, pese a todo, la UNCTAD sigue siendo el foro más representativo de la comunidad internacional y ofrece oportunidades excepcionales para negociar las grandes cuestiones económicas y comerciales en un pie de igualdad jurídica. Consideró que para el Tercer Mundo, que hoy queda fuera de las decisiones del Grupo de los 10 sobre la estrategia financiera, que no tiene voz en los debates sobre la reestructuración del sistema monetario mundial, es absolutamente necesario un instrumento eficaz que defienda sus intereses amenazados.

"Por ahora —finalizó— este instrumento sólo puede ser la propia UNCTAD, convertida en una organización permanente".

El Canciller Raúl Roa dijo a la UNCTAD:

"La amenaza, el chantaje, la obstrucción, el bloqueo económico, el boycot comercial, la subversión, la agresión y la intervención son las prácticas usuales del Gobierno de los Estados Unidos contra los países que pugnan por liberarse del subdesarrollo y de la dependencia. Cuba puede testificar esta política con un abundante repertorio de vilezas. Pero toda la América latina la ha sufrido y la está sufriendo, en variada medida, desde hace muchos años. Basta con registrar las descarnadas amenazas y presiones a los Gobiernos de Chile, Perú y Ecuador por establecer medidas en defensa de su patrimonio económico nacional o de sus riquezas pesqueras.

La circunstancia de celebrarse simultáneamente en Washington la Asamblea General de Cancilleres de la OEA no es pura coincidencia: su ostensible designio es opacar la significación y disminuir la resonancia de la Conferencia de la UNCTAD en este continente. Significativamente, el Secretario de Estado norteamericano, William P. Rogers, abordó cuestiones que afectan a los países subdesarrollados de América latina y, particularmente, las referentes a la extensión de la zona exclusiva de pesca, a la inversión privada extranjera como elementos coadyuvantes del desarrollo, a la incapacidad del Gobierno norteamericano para obtener del Congreso una legislación que establezca el Sistema de Preferencias Generalizadas, a las negociaciones encaminadas a reorganizar el sistema monetario internacional sobre la base de las medidas impuestas por el Presidente Nixon en 1971 y con la representación nominal de los países subdesarrollados y la reiteración de la amenaza de que no se extenderán nuevos beneficios públicos en casos de expropiación sin la adopción de medidas razonables para la compensación. Una advertencia, en fin, a los países subdesarrollados de que el imperialismo sigue siendo el imperialismo y, por ende, continúa en vigor su política de antidesarrollo, explotación y hegemonía.

El discurso del Secretario Rogers es un eco, en ciertos aspectos, del informe rendido el pasado mes de febrero por el Presidente Nixon al Congreso, en que recuerda, en tono intimidatorio, a los gobernantes de América latina, que la nacionalización de propiedades norteamericanas requiere "una compensación pronta, adecuada y efectiva" y los amenaza, de consuno con el Congreso, no sólo con cancelar los compromisos bilaterales de ayuda, sino ademéis con desplegar su coactiva influencia en los organismos multilaterales con idéntico fin".

MARCOS GARCÍA


Entrevista

LA UNIVERSIDAD EN EL OJO DE LA TORMENTA

DANIEL MOORE, vicerrector de la Sede Osorno de la Universidad de Chile, es el candidato a Secretario General de la Izquierda Revolucionaria, junto a Andrés Pascal, para las elecciones del 27 de abril en la Casa de Bello.

Daniel Moore es abogado y profesor universitario con estudios económicos en Europa, sobre todo en Francia y Polonia. Fue uno de los principales impulsores del proceso de reforma en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, donde profesaba la cátedra de Introducción a la Economía, tanto en la Escuela de Derecho como en la Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas. Varios profesores de dicha Facultad, entre ellos Alfredo Nazar y Daniel Moore, fueron víctimas de la encarnizada persecución de la Derecha y el fascismo encabezados allí por el Decano Eugenio Velasco (PIR), Jorge Iván Hübner (Fiducia), Pablo Rodríguez Grez (Patria y Libertad) y otros.

En 1970, mientras se desempeñaba como profesor investigador en el Instituto de Estudios Internacionales en Santiago, aceptó postular a la Dirección (Vicerrectoría) de la Sede Osorno de la Universidad de Chile, cuyos sectores progresistas habían dado una dura batalla para arrebatarle el control de la Sede a la Derecha.

PF entrevistó a Daniel Moore para conocer mayores pormenores de la alternativa revolucionaria que encabeza con Andrés Pascal, y del programa que han levantado el FER-MUI, el FTR y el FPR de la Universidad de Chile para las elecciones del 27 de abril.

PF ¿Qué le hizo aceptar, en su calidad de profesor independiente de Izquierda, esta postulación, propiciada por el Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER), el Movimiento Universitario de Izquierda (MUI), el Frente de Profesores Revolucionarios (FPR) y el Frente de Trabajadores Revolucionarios, (FTR) de la Universidad de Chile?

—Por razones obvias no fueron consideraciones de victoria electoral. Acepté esta postulación en el convencimiento, cada vez más generalizado en las bases universitarias, de la necesidad de intensificar y revitalizar el proceso de transformación de la Universidad, iniciado en 1968, aprovechando esta coyuntura para aglutinar a la izquierda de dentro y fuera de la Unidad Popular, tras un programa que permita superar la aguda crisis y profundas contradicciones de la Universidad lo que pasa por resolver el problema del PODER a nivel nacional.

Estimo que la fórmula Pascal-Moore logrará unir a amplios sectores universitarios tras el Programa levantado, unidad que ya se está dando en otros frentes: en elecciones CUT (FTR-IC). en movilizaciones campesinas en Ñuble (PS-MCR), Buin, Linares, etc.

PF ¿Qué opinan ustedes sobre la política educacional del gobierno?

—Desde un comienzo el gobierno de la Unidad Popular renunció a disputarle el frente educacional a la burguesía, negándose a implementar desde el Ministerio de Educación una política educacional consecuente con su ofrecida "transición al socialismo". Al nivel universitario la UP tampoco ha levantado una política alternativa de cambios reales limitándose a un tímido reformismo bajo la consigna de la "Universidad para el desarrollo" o la "Universidad al servicio de la batalla de la producción". Esto queda demostrado no sólo por el acuerdo de Tomás Moro y la candidatura de Felipe Herrera, sino también por la generosa actitud del gobierno al aumentar los aportes fiscales a las Universidades particulares, que en algunos casos alcanza cerca de un 90% de su presupuesto total como en el caso de la Universidad Austral de Valdivia.

La estrategia de desarrollo universitario, dada a conocer por ODEPLAN, confirma el rol desarrollista y tecnocrático asignado por el gobierno a la Universidad. Huelga destacar la trascendencia política que tiene en la formación del "hombre nuevo" la educación, de ahí la inconsecuencia del Gobierno al negarse a implantar una nueva política educacional. Algo similar ocurre con los medios de comunicación que, como el Canal Nacional de Televisión, no están sirviendo como vehículos de elevación del nivel político de las masas, sino, más bien, como portadores de un mensaje cultural burgués y alienante.

PF ¿Por qué se estagnó, a su juicio, el proceso de la reforma en la Universidad de Chile?

—Los mayores avances de la reforma se consiguieron de hecho en los meses iniciales del proceso, en 1968, cuando aún se discutía y se decidía en claustros y asambleas, con una gran vitalidad y participación de las bases. Luego vino la prematura institucionalización del conflicto, el acta FECH- Rector, el parto PC-PDC (denunciado por el PS), la progresiva desmovilización de las bases y la creciente burocratización del proceso hasta culminar en el Nuevo Estatuto Orgánico de la Universidad y verdadero "zapato chino" de la reforma, no por casualidad aprobado unánimemente por el Parlamento.

Lo posterior, el acuerdo de Tomás Moro de enero de este año y la candidatura de Felipe Herrera son consecuencia lógica y única salida para una política similar de concesiones a la Derecha.

Hay gran similitud entre esos meses iniciales de la reforma en la Universidad y los meses iniciales del Gobierno de la Unidad Popular, en que se caminó de prisa y con optimismo hasta que ambos procesos comenzaron a empantanarse, reacia la izquierda tradicional a recurrir a la movilización (participación) creciente de las masas.

1972 es decisivo no sólo para la Universidad, sino para el país. Aún es tiempo de rectificar rumbos, de rescatar el proceso, de hacerlo irreversible, intensificando la batalla por el PODER a través de la movilización popular.

PF: La UP sostiene que Felipe Herrera, por sus vinculaciones, es el único candidato capaz de ganar las elecciones en la Universidad y esta victoria significa la derrota de Boeninger y, por ende, un duro golpe a la Derecha.

—Sostenemos que este es el falaz argumento del "mal menor". Parte de la suposición de que la candidatura de Herrera representa los intereses de la izquierda, lo que es absolutamente falso. Herrera, además de ser "el hombre del imperialismo", representa y defiende un programa de corte tecnocrático-desarrollista para la Universidad, condenado por la historia reciente de nuestro continente, que nada tiene que ver con las aspiraciones de las masas universitarias, que comenzaran a expresarse en el proceso de reforma de 1968. Mal puede significar el triunfo del imperialista Herrera un "duro golpe a la reacción" cuando en los hechos representa:

a) la continuación del dominio material e ideológico de la reacción dentro de la Universidad. No sólo su pasado y su presente al servicio del imperialismo y las clases dominantes chilenas garantizan su papel de peón de la burguesía dentro de la Universidad. Los atisbos de programa que presenta pretenden consolidar la armonía y la paz social, garantizar la coexistencia de "las más distintas y encontradas doctrinas religiosas y filosóficas" existentes en el seno de la Universidad. Entre su Programa y el Programa de Boeninger no existe otra diferencia que las promesas en dólares que el candidato de la UP hace recurriendo a sus amigos del Pentágono y la Casa Blanca. La victoria de Herrera en la Universidad no será james la victoria de los trabajadores chilenos, sino de la misma Derecha que se pretende combatir.

b) la destrucción del movimiento estudiantil a partir de la confusión que trae su candidatura en el seno de las bases universitarias de izquierda. ¿Cómo podrán explicar los estrategas derrotistas de la UP el haber elegido como candidato a quien contribuyó, con los préstamos del BID, a asesinar guerrilleros venezolanos, panameños y colombianos? ¿Cómo legitimar frente a las bases revolucionarias de la UP a quien imponía la aceptación de Cuerpos de Paz como condición para préstamos a las Universidades latinoamericanas? Y no sólo el hombre Herrera, también el programa que lleva y la estrategia derrotista que representa tenían que producir el desconcierto y el malestar en el seno de la UP, debilitando posiciones revolucionarias y abriendo una gran brecha a la penetración material e ideológica burguesa.

c) impedir la solución de la crisis universitaria. Ni dólares más ni dólares menos resolverán la crisis de la Universidad. Por el contrario, el rector Herrera agudizará la crisis al pretender postergar su resolución y disfrazarla tras una fachada tecnocrática y "moderna". Resolver la crisis universitaria no es una tarea semejante a la construcción de un edificio de la UNCTAD, o el reparto interesado de dólares a gobiernos sometidos al imperialismo. La crisis sólo puede ser resuelta por las bases universitarias revolucionarias, a través de la destrucción del dominio burgués y la construcción de un poder de bases. La candidatura de Herrera es una gran concesión a la clase dominante chilena. Su triunfo es el triunfo de la derecha.

PF: Según la UP hay que votar por Herrera, porque se trata sólo de neutralizar la Universidad impidiendo el triunfo de Boeninger. Ser revolucionario en la "U" no es presentar una alternativa revolucionaria sino sumar fuerzas para derrotar a la Derecha.

—La política de la neutralización de la Universidad no es nueva, fue practicada por la Unidad Popular ya durante todo el conflicto pasado. Estamos viviendo hoy sus consecuencias:

—desmovilización del movimiento estudiantil;

—fortalecimiento de la Derecha dentro de la Universidad;

—triunfo de las posiciones reaccionarias, legitimadas con la transacción de Tomás Moro y la aceptación de estas elecciones y un plebiscito rechazado por la misma UP;

—regresión de las luchas universitarias a posiciones pre-reformistas.

Mientras la reacción quiera poner la Universidad al servicio de su política fascista, plantearse la "neutralización" de la Universidad es aceptar transarla como campo de enfrentamiento político. Querer aislarla de la lucha de clases es no sólo utópico, sino imposible, al mismo tiempo que significa querer ocultar la cabeza frente a la profunda crisis que vive y que expresa las contradicciones del capitalismo.

Por eso mismo se plantea como una necesidad levantar una alternativa revolucionaria para la Universidad, no en términos meramente electorales sino a través de la creación de un amplio movimiento de masas con un programa revolucionario y tras una vanguardia que asuma las posiciones de los trabajadores del campo y la ciudad. La alternativa que plantea el reformismo es falsa: no se suma fuerzas a través de la formación de alianzas heterogéneas, que fomentan al pirismo (sic) arriando las banderas de lucha y asumiendo posiciones del enemigo. Estos contubernios no suman fuerzas, sino que debilitan y desconciertan las propias fuerzas impidiendo su avance.

PF: También dice la UP: "Que para derrotar al fascismo (Boeninger) no elegimos aliados".

—Se trata de un realismo a la Churchill, quien decía que "si Hitler invadiera el infierno se aliaría con el diablo". La ofensiva fascista sólo puede ser detenida a través de la más amplia unidad de todas las fuerzas de izquierda, pero sólo bajo una hegemonía proletaria y tras un programa revolucionario pueden las fuerzas de la izquierda avanzar y derrotar al fascismo. Las acciones de Ingeniería, donde una unidad combativa derrotó a la DC y a PyL, constituye una lección que no olvidaremos. En donde el fascismo logró triunfar, especialmente en Alemania y en España, se debió a la incapacidad mostrada por la izquierda de unificarse tras un programa revolucionario y su prontitud a aliarse con sectores burgueses siguiendo una política legalista, sectaria y conciliadora. Abona el camino para el fascismo cualquier política que confunda y desconcierte al proletariado, arriando sus más legítimas aspiraciones. Sólo su hegemonía garantiza una política correcta para detener el fascismo: la lucha contra la burguesía y sus aparatos de Estado.

PF: Qué responden Uds., al argumento de la UP, que La alternativa de la Izquierda Revolucionaria trae oxígeno a la Derecha. Pascal-Moore no pasan da ser un Catapilco.

—Una vez más se pretende difamar la política revolucionaria con el argumento de que "le haría el juego a la derecha". Nosotros consideramos que sólo se hace el juego a la derecha cuando se cede ante sus presiones, cuando se concilia con ella y se entran a transar las aspiraciones más sentidas de los trabajadores. Esta política conciliadora, que no hace más que confundir a las bases de izquierda y debilitarla consecuentemente, fortalece directamente a la derecha. La candidatura Herrera es un caso ejemplar a este respecto. Su nominación constituyó, de hecho, una provocación a la izquierda y un canto de sirena a la derecha. Su persona y el programa que representa hacen imposible una unidad de toda la izquierda.

Jamás nos hemos negado a la unidad, por el contrario. Pero hemos sostenido responsablemente que sólo nos unimos para avanzar, tras objetivos revolucionarios y bajo la hegemonía del proletariado. Una unidad tras Herrera no es más que un maridaje que favorecería al enemigo y confundiría al conjunto de las fuerzas revolucionarias de dentro y fuera de la Unidad Popular. Siempre que la unidad era el camino para detener al fascismo lo exigimos: así sucedió con la elección Feses, la FECH, la elección de Novoa, etc. La UP, en cambio, tiende a una política de alianzas oportunistas y electoreras. Al nominar a Herrera provocaba a los revolucionarios e impedía una unión revolucionaria. A la Derecha le trae oxígeno quien le tiende la mano, como lo hace en estos momentos la UP con su candidatura.

Pero el problema de la Universidad no se resuelve con una elección. No hemos levantado la alternativa revolucionaria para la Universidad en la candidatura de Pascal-Moore en función de la coyuntura electoral, sino como parte de un proceso de acumulación de fuerzas que cree un amplio movimiento estudiantil revolucionario e impida la utilización de la Universidad por la reacción, poniéndola al servicio de los trabajadores. Y esta tarea no podrá ser asumida por un Herrera electo, tras el cual se levanta un programa derrotista, conciliador y transaccionista. Esto sólo podrán hacerlo las bases estudiantiles y universitarias en general, luchando por destruir el monopolio del saber y del poder que detenta la burguesía, siendo ellas los protagonistas de la transformación de la Universidad, en una Universidad de combate junto a los trabajadores.

PF: ¿Por qué no advirtieron Uds. a la UP de los problemas que la nominación de Herrera acarrearía?

—Hace tiempo que se le advirtió a la UP que la Izquierda Revolucionaria no apoyaría a un candidato como Felipe Herrera, que lejos de unir a la Izquierda, provocaría confusión, desconcierto y división en las propias filas de la UP, como efectivamente ha sucedido hasta en las bases del PC.

Es sabido que el PS aprobó su apoyo a Herrera por una escasa mayoría y que el PC resistió, en un comienzo, la imposición de Allende de levantar a Herrera como candidato.

En nuestras giras por Sedes y Facultades, hemos podido captar este descontento de las bases de la UP que crecientemente se sienten más interpretadas con nuestra postura.

Hemos reiterado nuestra proposición a la UP y a Vitale de retirar todas las candidaturas, levantar una fórmula unitaria, tras un Programa Revolucionario que logre solucionar la crisis de la Universidad arrebatando su control y orientación a la Derecha.

Desgraciadamente no hemos sido oídos, por lo que no nos hacemos responsables de las consecuencias.

Reiteramos que no fuimos nosotros los que inventamos la trayectoria proimperialista del señor Herrera, ni tampoco los primeros en criticarlo. Ahí están las fundadas condenas a su actuación como Ministro de Hacienda de Ibáñez, o como Presidente del BID, de Orlando Millas, Volodia Teitelboim, José Cademártori, Carlos Altamirano, "El Siglo", "Ultima Hora", etc. La revista "Aurora", del PC, cuyo redactor jefe era en 1967 V. Teitelboim, denunciaba: "Todos los préstamos del BID, además de representar una ofensiva tendiente a hacer que la educación siga las aguas del desarrollo pronorteamericano en el espíritu de la Alianza para el Progreso, tienen bastante que ver con un plan destinado a conseguir la dirección absoluta de las Universidades de nuestro país. Según este plan, Felipe Herrera buscaría la Rectoría de la Universidad de Chile".

PF: ¿Por qué la Izquierda Revolucionaria exige como condición de unidad no sólo el retiro de Felipe Herrera, sino un Programa Revolucionario para la Universidad?

—No creemos en la unidad por la unidad. En la unidad sin principios. Las próximas elecciones en la Universidad no resolverán nada del fondo de la crisis actual, sino rectificamos la conducción del movimiento universitario impuesta por los dirigentes de la UP. De ahí la necesidad de un programa distinto al de Herrera que, en lo sustancial, es similar al de Boeninger.

El Programa que propiciamos, de 15 puntos, tiene como base central el problema de una nueva estructura de poder y de la lucha para la Universidad. Eso pasa por rechazar la legalidad reformista del Estatuto, por acabar con el voto ponderado, reemplazándolo por una nueva legalidad de bases, que establezca el voto universal e igualitario y el gobierno paritario de los tres estamentos, revocable por las bases. Pasa también por acabar con el "cretinismo parlamentario", vertical, separado de las bases y por la democratización de los organismos gremiales como la FECH, APEUCH, etc.

También discrepamos de la UP, que arriando otra de sus banderas, aceptó la exigencia del plebiscito de la Derecha. Al plebiscito con voto ponderado, forma chantajista y demagógica de "consulta", en cuya elaboración las bases no han participado, oponemos la realización de un congreso universitario, con delegados de los tres estamentos, representados paritariamente y revocables en todo momento, para discutir directamente los problemas fundamentales que atañen a la Universidad de Chile: su poder y organización.

JOSÉ CARRASCO TAPIA


Medicina

EL ESTÓMAGO Y LA POLÍTICA

NO termina aún —ni tiene para cuándo— la trascendental discusión que se sucede en los círculos médicos acerca de cuál de los órganos del hombre ha tenido mayor influencia en la evolución de la especie humana.

No he querido evadir mi responsabilidad en la polémica y aprovecho la oportunidad que se me brinda en PF para aportar algunos antecedentes en pro del estómago, el órgano digestivo por excelencia y que, a mi juicio, fue, es y seguirá siendo el motor que ha guiado al hombre en su accidentado tránsito desde las oscuras sombras del paleolítico hasta este siglo de las luces.

Naturalmente que no todos los estómagos han jugado una labor positiva en la historia, dado que la primordial influencia que mantienen sobre los centros nerviosos de cada cual está profundamente ligada a la conducta humana. Hay algunos con mejor receptividad a los alimentos y si una buena comida y una mejor digestión dejan a muchos proclives a observar la vida con optimismo y ánimo esperanzado, provocan a otros consecuencias funestas para el prójimo, en la escala doméstica, o para los pueblos cuando los zarándeos digestivos en los estadistas no caminan por la recta senda de la normalidad.

Las consecuencias de la degustación, tanto entre los primitivos como en los contemporáneos, no tienen una constante definida, y si un megaterio "'asado al palo" bien pudo provocar en alguna ocasión de la prehistoria un conflicto tribal, que terminó con la aniquilación de todo un sector de cavernícolas, no es menos cierto que en esta época moderna un filete mignon o un volátil "faisandé" ha causado o una guerra mundial o el fracaso de más de una conferencia en la cima.

Ya en la Antigüedad esta disparidad profunda de reacciones había movido el interés de los estudiosos y la patología especulativa de los griegos, con su teoría de los diferentes humores, nos legó una serie de prescripciones dietéticas detalladas en las que abundan por excelencia los laxantes, los enemas y los vomitivos.

Es justa esta actitud si se tiene en consideración cuántas veces la historia de la humanidad cambió su curso como consecuencia de un eructo ácido y amargo o por una accidentada evacuación intestinal. Es larga la lista para recordar, pero bien se pueden mencionar aquí algunos nombres, sacrificando otros muchos en honor a la tiranía del espacio. Por ejemplo, ¿cómo no recordar la muerte de Alejandro Magno, el conquistador por excelencia, muerto en plena juventud allá por el 323 A. C. después de un pantagruélico banquete y la posterior orgía que siguió durante dos días, en la pecadora Babilonia? El inmortal guerrero se preparaba para la conquista de Arabia cuando la ingestión de un cordero a la oriental ("cous cous" como le llaman los gastrónomos de ahora), le provocó una oclusión intestinal, mientras estaba en los brazos de una babilónica. El patatús fue tan violento que sus relacionadores públicos debieron hacer ímprobos esfuerzos para convencer a los capitanes de Alejandro que el líder no había sido envenenado. Con Tutankhamón la cosa fue más fácil. El faraón niño, que siempre sufrió de hemorroides, no resistió a la extirpación que recomendaba Hipócrates, y que también se menciona en el Antiguo Testamento, y murió del prolapso consiguiente en manos del Sumo Sacerdote de Amon Rá. Las huellas de la enfermedad fueron descubiertas en el sarcófago en que estaba su cadáver momificado, cuando fue hallado en 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter. Según los exámenes de la época, ciertas fresas del Nilo, que se dan muy bien a la altura de Tebas, provocáronle al faraón una estitiquez que derivó en las hemorroides y posteriormente en el colapso.

Habría que mencionar aquí también la trágica suerte de la bella Aspasia (de Mileto) la cortesana griega que fascinó al inmortal Pericles y a quien éste, enamorado, salvó de las acusaciones de impiedad que sobre ellas pesaban. A la muerte de su concubino, Aspasia casó con Líside, un rico comerciante en ganado en cuyo palacio murió víctima de la ingestión de unos chunchules de novillo de Tracia. Con Atila las cosas ocurrieron en forma muy parecida a lo de Alejandro, y, afortunadamente, esta vez para bien de la humanidad. El huno, muy dado a comer de esto y lo otro, dedicóse a la bebida después de su derrota en los Campos Cataláunicos. Con el píloro muy afectado, enfrentó el bárbaro una cena de despedida, allá por el 454 (tres años después de su fracaso), cuando se preparaba para invadir nuevamente el Imperio de Oriente. El infiel no resistió a la orgía y murió en medio de tremendos dolores.

Napoleón, otra gran víctima de la gastritis, vivió entre campaña y campaña viendo derivar sus regurgitaciones juveniles hacia una hiperclorhidria que culminó en un cáncer estomacal. Víctima de estas complicaciones digestivas del gran corso, fueron las vidas y las esperanzas de Lucrecia y José (Pepe Botella) sus hermanos, las de más de tres millones de soldados franceses, las de unos miles de mamelucos a un costado de las Pirámides y el urbanismo medioeval carbonizado en Moscú, la capital de los zares. Sus médicos cuentan que el genio militar nunca estuvo tan brillante como cuando lo asaeteaba la hiperclorhidria y que en la única ocasión en que la normalidad lo hizo entrar en Waterloo se concretó la deposición de que se aprovechó Wellington. [1]

Recordemos también a Hitler, este bárbaro contemporáneo que nos llevó a la Segunda Guerra Mundial y a quien un atentado el 20 de julio de 1944, le produjo una gastritis tal que, según la Enciclopedia Británica, "lo llevó a un estado de extrema postración nerviosa convirtiéndolo en un ser prematuramente senil, si es que no loco . . .".

EN CHILE

Queda, pues, bien demostrado cuan fácilmente accesible a la influencia del sistema nervioso es el estómago y cómo las experiencias emocionales tienden particularmente a trastornarlo, especialmente cuando se es "débil" o "nervioso". Según Nathaniel Kleitman "el tipo más propenso a las anormalidades digestivas es el hombre de negocios, el profesional o político ambicioso que se ha sometido y sigue sometiéndose a grandes esfuerzos y embates emocionales para lograr y mantener el triunfo". [2]

Por estas razones no podía Chile ser la excepción en este tipo de enfermos y enfermedades con dos diferencias bien marcadas: a) la vieja cirrosis, para los que viven en la eterna degustación de nuestros capitosos caldos; y b) aquellos que caen en la categoría que definía más arriba el profesor Kleitman, sin ser naturalmente ni " gourmets" ni "gourmants". Para éstos, tal vez como castigo a su desenfrenada ambición política y de poder, están reservadas las penas del estreñimiento, el colon irritable o la molesta dispepsia.

Ejemplos vivos y presentes de este tipo de enfermos en nuestra vasta jungla política, se me antoja que son el senador Renán Fuentealba, presidente del partido Demócrata Cristiano; el actual jefe de la oposición, Eduardo Frei, y el conocido columnista y comentarista Claudio Orrego.

Dícese del senador Fuentealba que sufre de doloroso estreñimiento y es segura consecuencia de él su irregular estado de ánimo. Ocasiones hay en que nuestro político se presenta en el hemiciclo intratable, agresivo, virulento; mientras en otras aparece agradable, componedor, risueño y cooperante. Quizás si para comprenderlo sirva esta cita que en mi biblioteca encontré al hojear las páginas 91 y 92 de "El Monitor de la Salud" (15-V-1858, número VIII. año I). Reza así: "El estreñimiento, que también se dice constipación o estepticidad de vientre, no siempre es en sí una enfermedad, pero es una molestia frecuentemente habitual que trasciende más o menos a la buena salud y que puede dar lugar a verdaderos estados morbosos, sin contar aun en estos las hemorroides I almorranas), ocasionadas tal vez, y de todos modos sostenidas y exacerbadas, por la presencia de los excrementos endurecidos y de los esfuerzos por arrojarlos".

"El estreñimiento habitual de vientre alcanza a ambos sexos y a todas las edades; es incomodidad frecuentísima, aneja a ciertos estados morbosos, hereditaria algunas veces. El orden regular es de una defecación sólida y expedita cada 24 horas, pero nada más común que encontrar personas que sólo defecan cada 18, cada 72, cada cuatro, seis, ocho o más días y siempre con esfuerzo, esfuerzo tanto mayor cuanto más largo es el tiempo transcurrido desde la última defecación. De cierto hipocondríaco de la antigüedad se cuenta que en un año no defecó más que diez veces: ¡nonnisi decies cacavit in annom! Los esfuerzos de la defecación han ocasionado a menudo (en los sujetos predispuestos) congestiones cerebrales, hernias, etc.".

Más adelante "El Monitor de la Salud" entrega 24 recetas para estos casos de las cuales he seleccionado algunas. Por ejemplo: "1) poner los pies desnudos en el suelo; 2) comer una tostadita de pan frita en aceite: 5) tomar un vaso de agua fresca al acostarse y otro al levantarse; 10) contraer la costumbre de ir todos los días a una misma hora al retrete, sentarse en el sillico y hacer esfuerzos; si estos no dan resultados tomar enseguida una corta lavativa de agua fresca; 11) uso diario de la lavativa, mangueta o clisopompo, y 21) oler una purga u otra sustancia que repugne particularmente al sujeto (para el caso de referencia bien podría ser el Programa de la UP). Personas hay a quienes el olor de un infuso caliente de sen, no sólo les suelta el estreñimiento, sino que les revuelve las tripas y les da diarrea. El aceite de ricino cuenta también con bastantes antipatías".

Cuánta molestia se ahorraría el senador Fuentealba si se remitiera a estos consejos y cómo cambiaría su visión del mundo si llegara al orden regular que define nuestro citado "Monitor de la Salud", o sea al de una "defecación sólida y expedita cada 24 horas".

No quisiéramos terminar nuestros consejos sin acudir al popular folleto criollo "El Médico del Hogar" (en venta en mercados y microbuses) para entregarle la receta que aquella pequeña recopilación de medicina casera recomienda para el estreñimiento: "Conviene en estos casos alimentarse con alimentos livianos y digeribles, de preferencia verduras, frutas, carne blanca fresca, no cargando el estómago por la noche. Muy halagador resultado da servirse en ayunas, frutas cocidas y dos o tres limonadas al día". [3]

EL COLON IRRITABLE

Pero si molesta y odiosa es esta enfermedad del estreñimiento, tío menos abrumadora es aquella llamada hoy "colon irritable", pero que no es más que la vulgar e importunadora diarrea, a la cual habría que agregar para adecuarse al modismo moderno el adjetivo de nerviosa. El profesor Knud Faber en su famosa obra "Enfermedades del Estómago y los intestinos" (pág. 204) da como ejemplo de diarrea nerviosa "las frecuentes evacuaciones que no rara vez acompañan a las fuertes impresiones morales". Y agrega: "Las mujeres experimentan este género de trastornos con relativa facilidad, pero también en los hombres suelen aparecer, por ejemplo, en la guerra, al comienzo de un combate. La persistencia de este género de diarreas puede afectar grandemente a los enfermos; el temor a que sobrevenga el trastorno en un momento inadecuado influye en su género de vida y las conduce al uso de antidiarreicos, especialmente del opio. Otras veces por temor a encontrarse en un apuro prefieren sentarse en sitios cercanos a la salida cuando asisten al teatro ... La diarrea aparece bruscamente y sin ningún malestar precursor; frecuentemente sobrevienen varias evacuaciones que se siguen rápidamente una tras otra. No suelen afectar al estado general de modo que los enfermos no se demacran ni palidecen..." [4]

Colon irritable célebre es el del actual jefe de la oposición conservadora, Eduardo Frei, y su enfermedad pareció agravarse en los últimos años en que ejerció funciones en La Moneda.

Las preocupaciones de gobierno, las "fuertes impresiones morales" que sqfrió en ese período, los embates emocionales a que se vio sometido, hicieron crónica una dolencia que cuando fue senador sólo se manifestaba en determinadas ocasiones. Típico fue el caso, en esos tiempos, cuando debió abandonar el hemiciclo en plena votación, por una rebelión imprevista de su colon, si bien el hecho fue interpretado maliciosamente en otra forma por la oposición de aquel tiempo.

Nuestro político se agravó de tal modo en su dolencia, en los días finales de su gobierno, que las frecuentes evacuaciones a que se vio obligado entonces motivaron observaciones diversas, la más gráfica de las cuales fue hecha por el embajador norteamericano en Chile, Edward Korry, quien confidenció a uno de los informantes de la ITT que había dicho al mandatario que ya estaba bueno que "se ponga los pantalones"

Como al parecer el colon irritable de Eduardo Frei sigue haciendo de las suyas, hasta el punto de no permitirle aun dejar el papel y tomar la pluma para contestar la declaración del Presidente Allende, sobre lo ocurrido en los días previos a su ascenso al poder, he revisado mis libros y no se me ocurre nada mejor que recomendarle la receta del Maestro Bernardo Provenzale, que éste incluye en sus famosos Comentarios a las Tablas de Salerno —Sección XII. La excelencia de esta receta está respaldada por el prestigio del Maestro Provenzale, uno de los más reputados profesores de la Escuela de Medicina de Salerno, famosa en la Edad Media. Insiste el catedrático en las bondades de la yerba llamada pentadáctilo y dice que su uso "es eficaz contra los flujos de vientre por causa cálida o de preocupaciones". Y allí mismo agrega: "Cuantas hojas recojas, así tantos padrenuestros rezarás, y a la mañana administrarás al paciente el jugo mezclado con agua fría". Y luego insiste: "Recogerás pentadáctilos diciendo Pater Noster, de los cuales uno deberán decirlo los enfermos. Cueces la hierba así recogida en una olla nueva, en agua que el enfermo deberá beber. Si el agua saliere roja de dicha cocción el enfermo vivirá; de lo contrario morirá".

Espero con toda unción que sí el ilustre enfermo —a pesar de su fobia al rojo— sigue esta receta, vea con alivio que el agua sale de ese color. Pero si a su cromo fobia le repugna este procedimiento, podría ensayar con este otro que cita "El Monitor de la Salud" del 15 de febrero de 1859 Nº IV - Año II, página 45, textualmente: "CONTRA LA DIARREA: carne cruda, o medio cruda. Leemos en la Franee Medicóle que un paciente afectado con diarrea se agravó considerablemente, con fiebre y sed inextinguible. En pocos días la diarrea se convirtió en disentería, con evacuaciones sanguinolentas muy frecuentes y dolorosas. Ibase agravando el estado del paciente cuando se le ocurrió al doctor Pensa hacerle tomar bolos o pelotillas de carne cruda y triturada, rebozadas con azúcar en polvo. Las pelotillas eran del tamaño de una nuez y se daban en número de cuatro o cinco cada cuatro o cinco horas. Por toda bebida un poco de agua aromatizada. Al día siguiente, notable mejoría. Al segundo día de uso de carne cruda dos evacuaciones albinas diarreicas, no sanguinolentas. La mejoría cada vez más pronunciada, a los ocho días el paciente entraba en plena convalecencia".

Creemos que nuestro político en referencia bien podría objetar esta última receta (es un hombre difícil a quien su colon irritable lo hace enjuiciar todo) argumentando que la actual escasez de carne puede reducir las expectativas reales de esta recomendación.

Y aquí caemos justo en el problema de nuestro tercer paciente, el publicista Claudio Orrego, a quien su dispepsia crónica hizo popular entre los telespectadores que lo siguieron durante un año. en sus presentaciones del programa "A esta, hora se improvisa". Don Claudio Orrego es un "bon vivant" a quien sus debilidades gastronómicas y etílicas atormentan a menudo con sacudidas estomacales que disimula bajo el disfraz del hipo o del borborigmo. Afortunadamente, esta molestia en él no se ha agravado y ha pasado aun al eructo franco o al meteorismo.

Para él hallé en el Nš XVI del Monitor de la Salud (15-VIII-1860) esta cita muy interesante: "El doctor Wolf asegura que ha hecho cesar el hipo persistente que sobreviene a algunas personas empleando el procedimiento que sigue: 1) se encarga al paciente que haga una fuerte inspiración y que contraiga el abdomen con fuerza, cual si quisiera expeler por el ano materias fecales endurecidas. En su consecuencia retendrá el aliento lo más que pueda, respirando de tarde en tarde, y siempre por medio de una rápida inspiración. 2) esta pequeña maniobra debe durar de 20 a 25 minutos, por lo menos, si se quiere lograr el resultado apetecido. 3) Igual procedimiento sirve para hacer cesar los borborigmos (zurridos de tripas) que tanto suelen molestar a algunas personas".

Don Claudio, hombre observador, de seguro seguirá este consejo. Si aplica textualmente la recomendación 2) se nos antoja que no sólo verá desaparecer sus borborigmos crónicos sino que hasta es posible que nos prive ad eternum de otros de sus zurridos: los literarios.

Dr. ENRICO LITIS


Denuncia

CHONCHOL TIENE LA PALABRA

ESTIMADO compañero:

La presente tiene por objeto efectuar una seria denuncia de las irregularidades cometidas en el fundo "Colunquén", Estación Palomar, provincia de Aconcagua.

Este predio es de propiedad de los "democráticos" Ibáñez, entre ellos el "honorable" Pedro Ibáñez; su producción es básicamente frutal. Algunas de estas irregularidades son: 1) Haber dividido el predio en varias parcelas o minifundios a cargo de familiares; 2) Pérdida inmensa de frutas por negligencia voluntaria de sus dueños que no quieren contratar personal para la recolección y así no tener que darle trabajo a los hijos de los campesinos que están sindicalizados.

Huertos frutales enteros secándose e invadidos por plagas de insectos, pérdida de siembra para no explotar la capacidad productiva y sabotear al gobierno, negar trabajo a los hijos de los sindicados en la conservera que queda en la misma localidad, de propiedad de los Ibáñez, por supuesto.

Uno de estos minifundios es dirigido por dos tipos, Bunster y Cheper, y un administrador fascista, según el mismo declara; hacen abierta persecución en contra de la gente que reclama sus derechos, se les somete a los más duros y humillantes trabajos, se les amenaza de despido y se les quita la leche y el pan.

Hacen circular rumores falsos de tomas, como ocurrió hace poco, donde las casas de cinco campesinos dé la supuesta toma del predio fueron rodeadas por latifundistas armados de pistolas y escopetas, con la colabora ción de carabineros del retén Panquehue.

Existen campesinos que viven con doce personas en una casa de dos piezas.

Hace bastante tiempo fue nombrado un interventor; una semana lo vieron los campesinos, después nunca se supo de él. El fundo apareció también en lista de expropiación y no hay indicio que sea expropiado. Los campesinos que en forma mayoritaria están al lado del gobierno exigen: expropiación, hacienda estatal o un interventor derecho.

Esta denuncia me fue hecha por los campesinos afectados que no saben cómo hacerse escuchar. Soy un trabajador de una industria de la zona y confío en Uds. que son un auténtico portador de este informativo revolucionario.

El Ministro Chonchol tiene la palabra.

R. O. F.

P.D.—Ruego a Ud. no colocar mi nombre porque significaría la pérdida de mi trabajo. Confio en Ud.


Análisis

PRESENCIA YANQUI EN LA ECONOMÍA CHILENA

HAN salido a la luz sensacionales documentos revelados por Jack Anderson, conocido columnista norteamericano, implicando a la Corporación Internacional de Teléfonos y Telégrafos (ITT), la CIA y la administración del Presidente Nixon en un complot para impedir la llegada a la Presidencia de Salvador Allende. Estas acusaciones nos invitan a preguntarnos: ¿qué intereses guían y respaldan a la ITT y otras corporaciones multinacionales como para hacer plausible su complicidad con la CIA y el gobierno de Nixon y su intervención en asuntos que sólo competen a Chile? Veamos.

La ITT es la octava corporación industrial más grande de los Estados Unidos. En el término de diez años la corporación pasó a ser, de una compañía con 800 millones de dólares, un gigante valorizado en $ 6,4 billones de dólares. Su crecimiento se debió a dos factores: primero, la ITT apropió una serie de compañías incluyendo entre ellas los Hoteles Sheraton; Avis, Agencia de alquiler de autos; Continental Baking; y Hartford Fire, una de las compañías de seguros más grandes; y segundo, ITT expandió sus inversiones y adquisiciones en el extranjero.

Las recientes revelaciones sobre las relaciones fraternales que unen la ITT con la CIA y el Partido Republicano de Nixon (que recibió de ITT un "regalo" de $ 400.00 dólares para su convención), muestran sólo un aspecto de la trama de relaciones que la atan al gobierno norteamericano. En 1970, la ITT tenia $ 257 millones en negocios con el Departamento de Defensa. La ITT es número 29 en la lista de clientes del Departamento de Defensa. Actividades de la ITT relacionadas con la guerra fría y el militarismo contrarrevolucionario de los Estados Unidos, incluyen DEW Line (Ballistic Missile Early Warning System), varios satélites de comunicaciones (espías espaciales) y una red de comunicaciones para el ejército norteamericano en Vietnam del Sur. Charles Ireland, Vicepresidente de la ITT, es un Teniente Coronel, retirado, de la Marina de los Estados Unidos.

La ITT es una de las mayores corporaciones "multinacionales" de los Estados Unidos. En 1970, 47% de sus inversiones y ventas se hallaban en el exterior y en el mismo año, 59% de sus ganancias netas fueron obtenidas en operaciones en el extranjero. Su crecimiento en el exterior va todavía a un paso m¿s acelerado que su sensacional expansión en los Estados Unidos debido a fusiones con otras empresas. Entre 1960 y 1970, la ITT se engolfó numerosas empresas en el extranjero y nada menos que 100 corporaciones dentro de los Estados Unidos. Mientras, en 1965, la ITT era número 28 en la escala de las corporaciones multinacionales, en 1971 era ya la sexta en la escala, antecedida sólo por algunas corporaciones de petróleo y automóviles. La ITT opera en 60 países con más de $ 3 billones de dólares en inversiones en el exterior. Opera en 12 países latinoamericanos, entre ellos, Chile.

Después de Anaconda, la ITT es la corporación que más inversiones tiene en Chile. Este conglomerado es dueño de la Compañía de Teléfonos de Chile con un valor de $ 153 millones, así como también la Compañía Standard Electric. La Standard Electric opera a su vez en 24 países. La ITT es dueña en Chile del Hotel Carrera y el Hotel San Cristóbal (Sheraton) y junto con la General Electric son dueñas de Electromat S. A. La ITT tiene, además, ITT Comunicaciones Mundiales, All American Cables and Radio, y World Directories, Inc.

No es difícil, pues, imaginar a los representantes de la ITT sentados en una lujosa suite del Hotel Carrera en franca conversación sobre la política chilena en compañía de los agentes de la CIA y conspiradores de la derecha chilena. Hay que recordar aquí, que el ex Director de la CIA, John McCone, es presidente del directorio de la ITT. Según el periodista Jack Anderson, McCone estaba personalmente envuelto en la conspiración contra Chile. Las intrigas de la CIA con la ITT y las conspiraciones de los derechistas chilenos que incluyeron el asesinato del Comandante de las Fuerzas Armadas de Chile no impidieron felizmente el ascenso de Allende al poder el 3 de noviembre de 1970.

El 23 ds septiembre de 1971, el Estado chileno intervino oficialmente a la Compañía de Teléfonos. Aún cuando todavía el gobierno chileno no había determinado el monto de la compensación por la propiedad, la ITT ya había hecho reclamos contra sus seguros retenidos por la Overseas Private Investment Corporation (OPIC, una agencia del gobierno norteamericano que promueve inversiones en el exterior y reduce el riesgo de sus clientes asegurando a sus inversores contra la expropiación y la. inconvertibilidad de las inversiones en otros países. Este reclamo constituye un medio más para presionar al gobierno de Nixon a que practique una política aún más agresiva, si es posible, contra Chile. Un Vicepresidente Ejecutivo de la ITT, Hart Perry, es un miembro del directorio de la OPIC.

La ITT no es la única corporación multinacional de proporciones gigantescas cuyos intereses en Chile están amenazados por el nacionalismo económico del gobierno de Allende. La Anaconda Copper es una de ellas y está dentro de la esfera de los Rockefeller.

Los Rockefeller están ligados a un gran número de corporaciones norteamericanas en Chile enfrentadas a la perspectiva de ser nacionalizadas. La Standard Oil de Nueva Jersey de Rockefeller, produce y vende productos del petróleo en Chile. El gobierno de Allende planea crear un monopolio del Estado para la distribución de productos petroleros. La más importante de las propiedades de Rockefeller en Chile es la IBEC, International Basic Economy Corporation.

Como la ITT, la IBEC es un conglomerado. Opera en 33 países con centenares de empresas y en 1970 derivó el 60% de sus ganancias de Latinoamérica aún cuando sólo 33% de sus inversiones se hallan en esa región. En Chile, la IBEC tiene una planta de cemento, una firma de construcción, una empresa minera y 4 compañías de inversiones y de "management". Es a través de estas compañías inversoras que los Rockefeller se han infiltrado en numerosas firmas chilenas. Su táctica consiste en reclutar asociados para sus negocios entre la alta burguesía chilena, comprar (de fondos generados dentro del país) acciones suficientes como para tener entrada y poder luego poner sus hombres de confianza en los directorios, aumentando así y concentrando decisiones vitales a la economía en las manos de la burguesía, quien está atada a intereses extranjeros.

Cuando Allende asumió el mando, la IBEC participaba en 13 de las 25 corporaciones más grandes en Chile y controlaba más del 50% de las acciones en tres de ellas. En suma, la IBEC opera en Chile de la misma manera que la ITT opera en el resto del mundo, se expande adquiriendo control financiero sobre más y más firmas independientes.

La ITT mantiene lazos estrechos con el imperio corporativo de los Rockefeller a través de directorios entrecruzados en la Standard Oil de Nueva Jersey y el Chemical Bank, que son dos corporaciones controladas por Rockefeller. Russell Erickson, Gerente del Directorio de la Hartford Fire Insurance de ITT está en el Advisory Committee del Chase Man hattan Bank, base de operaciones de los Rockefeller. Los Rockefeller influencian aún más que el CIA la política exterior a seguir por los Estados Unidos. Ellos mantienen su influencia a través del Council on Foreign Relations. David Rockefeller es nada menos que el Presidente de esta organización que influencia seriamente la política exterior de los Estados Unidos. Varios de sus familiares y asociados son miembros del Directorio del CFR. Los Rockefeller participan activamente en Misiones y Task Forces como la Task Forces on International Development que recomendó la multilateralización de la "ayuda exterior" de los Estados Unidos. Nelson Rockefeller, en nombre del Presidente Nixon, hizo una gira por Latinoamérica en 1969 que dio por resultado el Rockefeller Report on the Americas. No por coincidencia, John McCone, ex Director de la CIA y presidente del directorio de la ITT es también miembro del Directorio de la Standard Oil de Nueva Jersey de los Rockefeller.

La ITT mantiene lazos con los principales centros internacionales de poder financiero. Por ejemplo, Eugene Black llegó al Directorio de la ITT después de 15 años de ser Presidente del Banco Mundial. El Banco Mundial, junto a otros acreedores de Chile, especialmente los norteamericanos, está actualmente presionando para que Chile acepte sus términos en la renegociación de la deuda externa de $ 3 billones de dólares que el gobierno de la Unidad Popular heredó de regímenes anteriores.

La Kennecott está controlada por otro poderoso grupo de intereses del capitalismo norteamericano, los Morgan. La Kennecott está también asociada a la familia Guggenheim que explotaba el salitre de Chile y a la W. R. GRACE Co., otra firma norteamericana con substanciales negocios en Latinoamérica. Chile ha sido por años una de las principales bases de operaciones de la Grace.

Como la ITT y la IBEC de los Rockefeller, la Grace es un conglomerado de varias empresas de impacto en la economía de Chile y Latinoamérica. Durante los años 60, la Grace se asoció con la familia Yarur, magnate de los textiles. En Chile, la Grace también posee una media docena de plantas en la industria alimenticia, dos líneas de navegación, la International Machinery Co. y una planta petroquímica.

Desde la ascensión al poder del Presidente Allende y en apoyo a los grandes intereses de las corporaciones mencionadas, el gobierno de los Estados Unidos ha usado contra Chile una política sistemé/tica de agresión económica. Ahora se están develando pruebas de que aún antes de que Allende asumiera la presidencia, ya las corporaciones complotaban con sus aliados, la CIA y el gobierno de Nixon, y puede verse claramente qué intereses los guían y los respaldan.

Los complots entre bambalinas, tal como los de la ITT y la CIA, así como las abiertas sanciones económicas son resultado directo de una agresiva estructura de poder capitalista e imperialista. Mientras los intereses privados de los Morgan, los Rockefeller y corporaciones como ITT, IBEC, GRACE, KENNECOTT, y otras, sigan definiéndose como los intereses nacionales de los Estados Unidos, no pueden esperarse cambios en su política exterior.

Confiamos en que los chilenos sabrán enfrentar ese poder capitalista e imperialista que también oprime al pueblo norteamericano y erradicarlo del territorio chileno, mientras nosotros, como ciudadanos norteamericanos, luchamos por lo mismo en nuestro país. Sólo así obtendremos nuestra mutua liberación.

DALE JOHNSON, JOHN POLLOK y JANE SWEENY,
Equipo de Investigación sobre Chile de Rutgers University, New Jersey.


Campesinos

CONSEJOS COMUNALES PASAN A LA ACCIÓN

EL 16 de enero de 1971 se constituyó en la provincia de Cautín el primer Consejo Comunal Campesino del país, elegido por las bases. En Lautaro, hace un año y tres meses, un enorme retrato del Comandante Ernesto Che Guevara presidió la asamblea que repletó la Plaza de Armas con "huincas" y mapuches.

Puede señalarse que así surgió un despertar latente y combativo del campesinado para alcanzar su organización, movilización y participación en el curso del proceso revolucionario, por la vía de los Consejos Campesinos. Han transcurrido catorce meses y en la provincia de Cautín ya están formados los dieciséis Consejos Comunales que integran el Provincial, todos por democrática elección desde las bases.

Estos organismos han fogueado al campesino con su derecho a. participar en el proceso de cambios. Cada concentración para constituir Consejos Comunales en esa provincia contó con la numerosa y combativa concurrencia de los campesinos.

Ellos participaron —y lo siguen haciendo activamente— en las reuniones, concentraciones y acuerdos surgidos desde las asambleas sectoriales hasta los mismos Consejos. Esta movilización se extendió luego a Bío-Bío, Valdivia y otras provincias, con una incorporación de alrededor de 200 mil campesinos.

Como un caso puede señalarse la concentración del 28 de marzo de 1971 en Temuco para recibir al Presidente Salvador Allende. Cuarenta mil trabajadores del campo y la ciudad, mapuches y "huincas", se congregaron en esa ocasión. Tuvieron activa intervención los Consejos Comunales de Cautín.

Así se tuvo una importante expresión de la alianza obrero-campesina, para estructurar el auténtico poder trabajador de Chile.

Sin embargo, no es el aspecto cuantitativo el que adquiere mayor importancia. En lo cualitativo, la movilización del campesinado se ha visto impulsada en gran medida por su toma de conciencia para plantearse como realidad contingente que en la organización está su camino efectivo para enfrentar a la burguesía y hacer irreversible el proceso en curso. Y esta organización proviene, en gran medida, del trabajo de los Consejos Comunales, generados desde la base misma. En la actualidad, los Consejos Comunales por la base están en minoría. Pero, dentro del contexto nacional, constituyen la vanguardia para el logro de los objetivos hacia los cuales fueron creados.

Hay 237 Consejos Comunales constituidos en el país. Las comunas agrícolas suman 275. Sólo faltarían, entonces, 38 Consejos por formarse. Es decir, el 86,1 por ciento del total ya está en funciones. Dentro de los 237 C.C.C. se formaron 163 por decreto, "desde arriba", que no representan efectivamente la realidad agraria comunal. Pero hay elegidos democráticamente, por la base, 74 Consejos que constituyen vanguardia. Además, también se formaron por la base los Consejos Provinciales de Bio-Bío, Cautín, Valdivia y Magallanes, éste último el domingo 9 del actual.

Los Consejos Campesinos fueron creados como instrumento de participación y decisión del campesinado en el proceso de producción. Fue una acción revolucionaria en un país como Chile, donde el sistema que rigió la agricultura durante siglos la llevó a un retraso que, a través del tiempo, ha sido el mes fuerte freno para impedir los cauces de desarrollo económico.

HISTORIA TENEBROSA

No está, de más recordar que el problema de la tenencia de tierra —piedra angular del sistema a cambiar— data desde la misma fundación de Santiago. Nació y continuó a través de diversas etapas con la explotación del campesino como base de sustentación. Primero, fue la encomienda. Más tarde, consecuencialmente, se estructuró el latifundio. Después, el ansia de posesión provocó el minifundio vigente hasta nuestros días con un promedio de hectárea y media por familia. Así se fue arrinconando al campesino en cuanto a tierra y acorralándolo en cuanto a posibilidades.

El sistema se inició con la explotación del campesino a cargo del encomendero y llegó hasta nuestros días con la misma explotación a cargo del latifundista. Como herencia quedó el analfabetismo, la insalubridad, la cesantía, desnutrición, mortalidad infantil y todas las taras que la burguesía agraria estimuló para su mayor provecho. Así mantuvo al campesino aplastado, humillado, inerte. Pero el latifundista estaba tranquilo.

En el caso de los mapuches la situación adquiere caracteres más dramáticos. Pese a 300 años de lucha ellos, los mapuches, dueños de la tierra, fueron despojados o asesinados. Este método sigue en práctica según lo demuestran casos no lejanos y en los cuales la justicia, como siempre, se ha levantado un lado de la venda simbólica para mirar sólo hacia el interés de los latifundistas. Pero, son 600 a 700 mil mapuches los castigados, despojados de sus tierras.

El poder latifundista se acrecentó en 1838. Fundaron la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) para agruparse "gremialmente". Desde ese reducto de la reacción y de la oligarquía se intensificó la explotación en cuanto al hombre y en cuanto a la tierra, Que el hombre y la tierra produjeran más para el exclusivo mayor provecho del patrón. Para esto era fundamental impedir todo intento de organización campesina. El poderío político, económico y de casta privilegiada pudieron ejercerlo con más amplitud.

Sin embargo, entre 1851 y 1859, hubo un despertar de lucha campesina, traducido en las primeras huelgas y ocupaciones. Más tarde, entre 1920 y 1925, los abusos de presidentes y ministros de Agricultura latifundistas fortalecieron los intentos de lucha. Sólo en 1934 surgieron acciones más decisivas. Pero, aquí se mostró una vez más la mano implacable de la clase dominante que provocó las masacres de Ranquil, Alto Bio-Bío y Lonquimay.

Recién en 1947 apareció en Chile la primera Ley de Sindicalización Campesina. Pero, como toda ley burguesa, ésta sólo entregaba aquello que le permitía neutralizar. Esa disposición fue inoperante y mediatizada. Así quedó demostrado 18 años más tarde —1965— cuando solamente existían a esa fecha 22 sindicatos con 1.800 campesinos afiliados. Eso era todo.

El gobierno democratacristiano de Frei promulgó su llamada "Ley de Sindicalización" para los campesinos. Trató de "corregir" la situación existente. Pero esa disposición, aunque permitió aspectos de organización, a la vez fomentó la división del campesinado. Creó sindicatos comunales para la división geográfica. Gestó y estimuló el paralelismo sindical, para plantear la división ideológica.

LOS CONSEJOS

El 18 de diciembre de 1970, cuarenta y cinco días después de asumir el gobierno de la Unidad Popular, el Presidente Salvador Allende convocó a una reunión en La Moneda para dar cuenta de la creación del Consejo Nacional Campesino. Explicó que se daría vida a ese organismo para instrumentar el proceso de reforma agraria y también el proceso productivo del campo chileno. Era la primera vez que se hablaba así a los campesinos y en su discurso Allende, puntualizó:

"Queremos dictar este decreto porque, compañeros, indiscutiblemente, así podremos entendernos con representantes de ustedes. Habrá diálogo permanente y lo habrá en escala nacional, provincial, departamental y comunal. No será desde arriba de donde venga la orientación. Va a nacer de la opinión de ustedes, desde la base, desde abajo, desde la tierra...".

Tres días más tarde, el 21 de diciembre de 1970, se dictó el decreto. En el texto se considera que "el gobierno inició un proceso de profunda reforma agraria en el cual deben participar los campesinos que son los actores y sujetos del proceso". Se señala que "la participación campesina en el proceso de reforma agraria debe tener una expresión orgánica que canalice en todos los niveles las aspiraciones, intereses e inquietudes de los campesinos". También se indica que el programa de la UP propuso la creación de Consejos Campesinos que "permitan una efectiva participación del campesinado en la adopción de todas las medidas para la acción de la reforma agraria y del desarrollo agropecuario".

También precisa que: "estos Consejos deben ser elegidos democráticamente por los organismos de base y constituyen en sí mismos un instrumento de unidad de acción de todos los campesinos y de participación de éstos en las tareas de gobierno".

Bajo tales consideraciones el decreto establece resolutivamente que el Consejo Nacional Campesino transmitirá al Gobierno la opinión de los campesinos sobre políticas generales en materia de precios, créditos, comercialización, tributación, programas y presupuestos de los organismos del sector agrícola. También plantea la consulta de la opinión campesina respecto a "las políticas generales en materia social y económica del sector laboral campesino" y para tales efectos "todos los planes, programas, presupuestos y políticas serán examinadas e informadas por el Consejo Nacional Campesino antes de la aprobación del Ministro de Agricultura y/o el Presidente de la República según corresponda".

Con ese instrumento organizativo los campesinos pasaban a contar, por primera vez en la historia del país, con la herramienta para alcanzar plena participación y ejercer su poder de decisión en el curso del proceso productivo, realizado a través de la reforma agraria y del desarrollo agropecuario. Todos los campesinos, sin excepción (inquilinos, medieros, arrendatarios, comuneros, afuerinos y asentados) quedaban afectos a este proceso en el agro, cuya irreversibilidad sería asegurada en la medida que el campesinado se organizara, se movilizara y participara activamente.

Casos concretos confirmaron esta perspectiva. El campesinado ahora está consciente que una manera de enfrentar a la burguesía agraria es su movilización. En Ercilla —por ejemplo—. provincia de Malleco, se efectuó la concentración constitutiva del Consejo Comunal. Los sectores reaccionarios decidieron provocar un enfrentamiento a través de una concentración simultánea, donde reunieron 200 campesinos adictos. En cambio, la movilización para constituir el Consejo Comunal congregó a dos mil animosos y combatientes campesinos que plantearon su firme posición contra la burguesía, el latifundio, la sedición y el fascismo.

OBJETIVOS

Los Consejos Comunales Campesinos, creados por la base, pusieron el primer peldaño hacia el Poder, conscientes de que cada paso irá acercando al trabajador hacia ese objetivo. Para ello se plantean la alianza obrero-campesina como un factor determinante a ese logro.

No puede olvidarse que entre minifundistas, pequeños propietarios, asalariados del campo y medianos propietarios hay 700 mil trabajadores del sector agrario. Con sus familias representan alrededor de tres millones de personas. Hay conciencia que de su organización y movilización depende en gran medida la aceleración del proceso y su irreversibilidad.

Un esquema trazado por economistas y expertos agropecuarios, con alcances técnicos, políticos, sociales, económicos y de producción, sintetiza en seis puntos fundamentales los caminos y metas para afianzar la participación del campesinado. Se trata que esta participación se proyecte en una positiva gestión para el proceso productivo.

Dicho esquema, que PF tuvo a la vista, plantea los siguientes aspectos básicos:

— MOVILIZACIÓN: Resulta fundamental en todo proceso de transformaciones y ella debe fluir desde los Consejos Comunales Campesinos, principal instrumento de poder y acción para integrar la participación . del trabajador al desarrollo del proceso.

— CONCIENCIA REVOLUCIONARIA: Se estima derivada de la movilización. Con la toma de conciencia se irá adquiriendo el real compromiso social con los cambios. La vanguardia estará representada por los Consejos.

— REFORMA AGRARIA: Con ella se consolidará la forma socialista de producción. No se trata de crear nuevos asentados. Se busca la creación de la propiedad social en el campo, tras el fortalecimiento de los CERA y de los Centros de Producción.

— ORGANIZACIÓN: La masa bien organizada hará irreversibles los cambios. En los Consejos Comunales se fortalece la alianza de clase del campesinado y la unidad campesina que enfrenta y elimina el paralelismo sindical orgánico creado por la Democracia Cristiana.

— ABASTECIMIENTO: La población debe contar con un programa de producción que surja del compromiso social del campesino con respecto al sector urbano de los trabajadores. No bastan campañas de aumento de producción, si junto a ellas no se cumple un mejoramiento de la comercialización, distribución y una política presupuestaria "ad-hoc".

— PLANIFICACIÓN: El campesinado debe participar en la elaboración de planes comunales, ejecución y control de ellos.

Los Consejos Comunales están llamados a esta función, como también a la elaboración de planes de explotación en las unidades de producción.

OPINIONES

Isaías Bravo, Consejero del Consejo Comunal de Lautaro, sintetizó aspectos de la acción cumplida por ese organismo:

—Asumimos esta responsabilidad —dijo— hace un año y empezamos a ver el inmenso problema de los campesinos y las grandes soluciones que había que encarar. Nos reuníamos tres veces por semana para poner en marcha el Consejo, pero topábamos con el financiamiento. Muchos compañeros de Consejos, entre ellos yo, no teníamos recursos. Ningún bolsillo de campesino resiste una tarea de esa manera. Además debíamos entregar la mitad de nuestro tiempo a la organización. Pero, se caminó adelante. Cuando se creó el Consejo solamente existían en Lautaro seis asentamientos. Empezamos a trabajar y ahora tenemos más de 40 sociedades reformadas del área de Lautaro. Ahora, se estudian fórmulas de financiamiento y estamos en permanente contacto inter-consejos. Es decir, los de Lautaro vamos a otra parte, informamos, intercambiamos experiencias y así se van clarificando las cosas.

A fines de marzo, en las cercanías de Rancagua, se efectuó un Seminario de Planificación con funcionarios y representantes de Consejos Campesinos. Hubo análisis de alto interés crítico y autocrítico y afán de activa participación en las tareas de planificar para el proceso agrario.

Algunas opiniones de asistentes son las que siguen:

TRANSITO LIFAN: (C.C.C. Puerto Saavedra) "Vine para aprender e imponerme de todos los puntos principales. Así yo podré proceder. Es necesario hacer reuniones sectoriales con explicaciones y dibujos...".

ALEJANDRO ANCAO: (C.C.C. Cuneo) "A nosotros los campesinos, jamás nos habían tomado en cuenta en la planificación de funcionarios. Como dirigente del C.C.C. de Cuneo he podido exponer nuestra experiencia, que hemos logrado en este gobierno, luchando con la masa. ..".

MANUEL LIZAMA: (C.C.C. Lautaro) "Por primera vez en Chile hemos tenido esta oportunidad. Vine especialmente a entregar mi opinión de lo que realmente siente la masa campesina y mi comuna...".

MANUEL AYALA LEIVA: (C.C.C. Cuneo) "Vine en representación de los campesinos para aportar ideas y recoger las experiencias de otros campesinos y también las de los funcionarios...".

MANUEL MILLAVI CAYUPAN: (Lautaro) "Como Consejero Comunal de Lautaro, estimo que esta reunión ha sido muy útil. Ha dado ocasión de recoger rica experiencia y también de interesantes ideas intercambiadas".

PRESENCIA DE LOS C.C.C.

La presencia de los Consejos Comunales a nivel nacional ya es visible y gravitante. Su organización dejó de ser una "iniciativa" más y se transformó en realidad operante. Por eso fue reconocida en la reunión de los partidos de la UP con Allende, en El Arrayán, como la más legítima del campesinado. Ahí se precisó que todo el trabajo de los organismos estatales del agro hacia los campesinos, sería canalizado a través de los Consejos Comunales.

Los C.C.C. también quebraron las diferencias clasistas existentes dentro del mismo campesinado explotado. Su acción refleja un estilo nuevo de participación de las masas que rompe el esquema tradicional de la proyección política hacia el campo. Es decir, el trabajo de masas se había llevado siempre orientado desde niveles superestructurales. En cambio, ahora la proyección política se invierte y llega desde el campesino mismo hacia los niveles de superestructura.

Además, el C.C.C. por la base, representa la auténtica realidad agraria comunal. Es en estos organismos donde se agrupan los campesinos organizados y no organizados, es decir la masa toda, sin discriminaciones ni paralelismos. En cambio, los Consejos formados por decreto son representativos solamente de las organizaciones de campesinos. Vale decir, de organismos sindicales, cooperativas, sociedades reformadas, y dejan de lado a los campesinos sin organizarse que representan un 70 por ciento de los trabajadores del sector agrario.

El camino de un año y meses recorrido por los Consejos Comunales Campesinos, por la base, indica que han superado todo tipo de organización registrada en el país hasta 1970.

HÉCTOR SUÁREZ BASTIDAS


Reportaje

CRISTIANOS LUCHAN POR EL SOCIALISMO

EL Primer Encuentro Latinoamericano de Cristianos por el Socialismo —ni vinculado ni vinculable a organismos oficiales eclesiásticos ni de gobierno— partió en marco austero y bajo signos muy precisos hace cuarenta y ocho horas, en un local sindical —Textil Hirmas— de Santiago. Objetivo Central: "intercambiar, analizar y profundizar las experiencias de compromiso efectivo de cristianos con la revolución liberadora de América latina". Objetivo externo: expresar públicamente "la efectividad, amplitud y representatividad de la opción revolucionaria de cristianos en nuestro continente". Objetivo interno: hacer un "esfuerzo fecundo de intercambio, análisis y profundización de las experiencias peculiares de los distintos países y ahondar en los puntos comunes".

EL "ENCUENTRO" EN EL CONTEXTO LATINOAMERICANO

La adhesión de los cristianos al proceso revolucionario latinoamericano desde casi una década, es un hecho insoslayable. Se le sitúa dentro del "Nuevo Ecumenismo" que emerge de las bases, empieza a ser practicado por los cristianos sinceramente comprometidos con la lucha liberadora y que no se inscribe en el otro ecumenismo, "a niveles oficiales" que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, divorciado de la realidad del Tercer Mundo.

Ese ecumenismo parece presidir este Primer Encuentro de Cristianos por el Socialismo, en que católicos y protestantes, laicos y sacerdotes, y en su mayoría, hombres que trabajan su apostolado entre campesinos, estudiantes y trabajadores, discuten partiendo de su efectiva opción por comprometerse con la liberación del hombre latinoamericano, y estudian y reflexionan en relación directa con las experiencias de praxis revolucionaria.

La liberación se busca en la concreción de "un camino realista hacia el socialismo". El primer Documento de Trabajo —o especie de documento de base— es muy claro, al mismo tiempo, en enfatizar que la Revolución es una sola. "Es —dice— el carácter global y unitario de la única revolución, —y no, como es obvio, el paralelismo de un presunto 'camino cristiano' totalizador— que debe servir de constante referencia de fondo para plantear la importancia del aporte significativo de los cristianos revolucionarios".

La identificación de los participantes puede dar una dimensión del Encuentro. Los invitados fueron seleccionados con el único criterio de la "efectividad de su opción revolucionaria". Están entre ellos, delegados del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (Argentina), el Grupo Golconda, Comité Nacional de Clérigos y Laicos Pro liberación de Puerto Rico, Iglesia y Cambio, Iglesia Solidaria y otros. Significativa parece por otra parte, la ausencia del Obispo de Olinda y Recife Helder Cámara (el obispo de la no violencia quién no respondió a la invitación y de contrapartida, el mensaje de adhesión de DOM Fragoso, el combativo pastor de Ceará, también Brasil.

Dos "voces denuncia" crean verdadera expectativa: son las de los Obispos Sergio Méndez Arceo, (México) y Antulio Parrilla-Bonilla, (Puerto Rico).

El Obispo de la Diócesis de Cuernavaca, (México), Sergio Méndez Arceo, se sitúa desde años a la cabeza de la corriente más progresista de la Iglesia Mexicana, cuya mayoría jerárquica se ubica contrariamente entre las más retrógradas del continente. Por mucho tiempo, Méndez Arceo fue una aislada voz de denuncia de la miseria, el hambre y el abandono que corroe a las masas mexicanas. También, fue el formulador de las protestas más enérgicas y valientes de la represión contra el estudiantado que significó la Tragedia de Tlatelolco, (1968) y el Jueves de Corpus del año último, la matanza de sesenta estudiantes, en la capital azteca.

El puertorriqueño Monseñor Antulio Parrilla-Bonilla, alineado frontal y públicamente con los grupos que luchan por la independencia portorriqueña, o sea, su sustracción al dominio estadounidense, ha sido un denunciador implacable de todas las formas de intervención militar, política y social del enrolamiento obligatorio que termina enviando a los jóvenes portorriqueños a morir a Vietnam, de los planes de control natal aplicados sin consultar la voluntad de las capas más humildes de la isla, del uso de territorio nacional como "campo de prueba" por las fuerzas armadas de USA, y también del entreguismo y corrupción de las autoridades nativas.

También están presentes representantes de Movimientos de especial combatividad en estos momentos. Entre ellos, el Movimiento Sacerdotal para el Tercer mundo, de Argentina. Surgido en 1967, por iniciativa de un pequeño grupo de sacerdotes, sus integrantes fueron parte y carne de las acciones populares de Córdoba, Rosario, Tucumán y otras, marcando, lo que ellos mismos llaman "nuevas etapas en el proceso de liberación nacional". En la Declaración de Santa Fe (1970), el Movimiento se definió "por el socialismo por considerarlo más acorde con el Evangelio y como uno de los principales elementos que en ese orden constituyen el signo de los tiempos".

Entre el 14 y el 16 de abril de 1971, precisamente durante las llamadas "Jornadas sobre la Colaboración de los cristianos en la construcción del socialismo", fueron fijadas posiciones bastante significativas. Entre ellas la que se tornaría más importante, en la proyección del tiempo, y que además de la "solidaridad con el proyecto histórico" que el pueblo se había trazado en septiembre anterior, se refería a la NECESIDAD de "DESTRUIR LOS PREJUICIOS Y LAS DESCONFIANZAS ENTRE CRISTIANOS Y MARXISTAS".

Es evidente que ahora la discusión sobre el compromiso "cristianismo-revolución" agita, en cierta forma, a la Iglesia Católica Chilena, a su jerarquía y a las bases de sus fieles. Especialmente, en la fase de alianza con los marxistas en el proceso de liberación del hombre.

En esa discusión se insertó en Marzo último el llamado Mensaje desde La Habana, suscrito por trece sacerdotes que viajaron a Cuba invitados por el Primer Ministro Fidel Castro. En la parte medular del mensaje enviado a los cristianos de América latina, los firmantes señalaban que "junto a todos los que en nuestro continente están realmente comprometidos en la lucha de los oprimidos del campo y de la ciudad, para conquistar el poder, junto a todos los verdaderos revolucionarios latinoamericanos cualesquiera que sean sus creencias filosóficas o religiosas, convencidos con el Comandante Fidel Castro que, para ser victoriosa, la alianza entre cristianos y marxistas no puede ser solamente táctica sino estratégica, nos comprometemos como cristianos a entregarnos a este inmenso esfuerzo de liberación". El compromiso se subrayaba además expresando con nuestro hermano en el sacerdocio Camilo Torres repetimos: "El deber de todo cristiano es ser revolucionario; el deber de todo revolucionario es hacer la revolución".

La declaración causó escozor en la Jerarquía y determinó una primera reacción defensiva indirecta del Cardenal Silva Henríquez. En una alocución dirigida el Jueves Santo desde la Catedral a los sacerdotes chilenos, el cardenal se autopreguntó si sería verdad "como lo han dicho algunos de nosotros, que nuestro deber de cristianos y sacerdotes nos lleva a hacer la revolución, a tomar las armas como Camilo Torres". Admitió entonces que dilucidar esto a la "luz de la Escritura Santa" sería muy largo y prefirió de momento resolverlo compartiendo las conclusiones de un estudio realizado por un exegeta protestante, Oscar Cullman. Las conclusiones admitidas eran esencialmente: 1) Jesús vivió en un tiempo agitadísimo por luchas políticas; zelotes y sicarios, los revolucionarios de la época, luchaban ardorosamente contra el orden establecido; 2) Jesús no abanderizó ni con unos ni con otros, pero conservó su libertad de crítica; 3) Jesús denuncia la injusticia; 4) No acepta la división irreconciliable entre oprimidos y opresores; en su colegio apostólico hay revolucionarios y publicanos; y 5) No acepta ser un Mesías político, no quiere emplear la espada, la metralleta de la época.

En esos términos, el Cardenal mantenía la posición adoptada por la Conferencia Episcopal en su documento "Evangelio, política y socialismo", de mayo de 1971, que si bien se le reconoció aspectos positivos fue también cuestionado por el Secretariado por el Socialismo porque contenía un análisis inadecuado del proceso histórico de Chile, un análisis también deficiente del socialismo y el marxismo y especialmente porque no "se situaba en la opción de la Iglesia real en la historia del país". La contra respuesta del Secretariado por el Socialismo señaló sobre el documento que era "un error histórico plantear la independencia o neutralidad de la Iglesia", y que la política era una forma importante de responder al llamado hecho por Dios al pueblo chileno para formar un pueblo en marcha hacia el reino de justicia y fraternidad".

El Encuentro Latinoamericano se ha iniciado ahora, dos semanas después que el Cardenal fue designado Presidente de la Conferencia Episcopal Chilena. Ocupa el cargo por elección y tras la renuncia —"por razones estrictamente pastorales", lo confirmó a PF— del Obispo de Valdivia, José Manuel Santos Ascarza, estimado como "centrista". La elección implica de hecho un giro a la derecha de la Conferencia.

Frente al encuentro, el Cardenal sostuvo inicialmente una posición extremadamente dura, y hubo un áspero intercambio de cartas con el sacerdote Gonzalo Arroyo, que dirige el Secretariado por el Socialismo, intercambio del que la prensa derechista no dudó en sacar partido. Lo que la prensa derechista no ha dicho, empero, es que hubo un segundo intercambio de cartas. La última del cardenal al sacerdote Gonzalo Arroyo, terminaba señalando en relación al Encuentro "creo en la buena fe de muchos de Uds. pido a Dios que los temores que fundadamente me asaltan sobre el resultado de su Encuentro no se verifiquen y que él lleve a un verdadero avance de la acción liberadora cristiana en América latina".

Gonzalo Arroyo, interrogado por PF sobre la naturaleza del compromiso de los Ochenta señaló: "tenemos un compromiso con el pueblo que construye el socialismo. Como Grupo no tenemos línea partidista".

La Jerarquía, con conservadora cautela, declinó" enviar un observador al "Encuentro" para impedir según dijo "crear confusión entre los fieles" que podrían verla abanderizada con lo que allí se acuerde". Parece, obviamente, indiscutible, que "lo que allí se acuerde" dará precisamente un ángulo general desde donde medir la dimensión y naturaleza del compromiso revolucionario de estos grupos de cristianos y su capacidad para hacerlo realidad, en el ejemplo de Camilo Torres, Néstor Paz, y tantos que ya lo sellaron.

M. EUGENIA SAÚL


Notas:

1. Gran Enciclopedia del Mundo, bajo los auspicios de Don Ramón Menéndez Pidal (Director de la Real Academia Española) y la colaboración especial de 19 premios Nobel.

2. Ibid... "Estómago, enfermedades de el..."

3. "El Médico del Hogar", edición popular. Imprenta Várela, Conferencia 966, Santiago.

4. "Enfermedades del Estómago y de los Intestinos". K. Faber. Editorial Labor S. A. (Pág. 204. Diarreas nerviosas)


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