La DC con las manos en el cajón

PUNTO FINAL
Año VI. Nº 152
Martes 29 de febrero de 1972

Editorial

GRAVE AMENAZA

LA mayoría reaccionaria que controla el Parlamento aprobó una reforma de la Constitución que, en los hechos, impide iniciar la construcción del socialismo. Dicha reforma —cuyos autores son los senadores democristianos Renán Fuentealba y Juan Hamilton—, deja sin efecto casi todo lo avanzado en materia de traspaso de empresas industriales y bancos al área social de la economía. Además, dispone que el gobierno inicie ante el Congreso un proyecto de ley especial para cada expropiación.

Esta reforma constitucional es el intento más serio que ha hecho hasta ahora la burguesía para frustrar el proceso hacia el socialismo. Si lo ha podido llevar adelante, utilizando a sus agentes políticos en el Parlamento, se debe a la creciente debilidad que afecta al gobierno. Aparte de dársele tiempo y facilidades para su reagrupamiento, la burguesía ha comenzado a operar sobre la base de un clima de conciliaciones favorable a sus intereses. En gran medida son responsables de este clima los sectores que han venido drenando el potencial revolucionario de la Unidad Popular.

Aunque todavía no han finalizado los trámites para que la citada reforma entre a regir, parece conveniente dejar de lado los aspectos meramente jurídicos del asunto. Se va a producir, como está anunciado, un pleito de carácter constitucionalista entre el gobierno y el Congreso. Pero lo verdaderamente importante y necesario es la movilización de los trabajadores. En ese sentido, los obreros de las industrias requisadas o en vías de estatización, están asumiendo una actitud de lucha que Se debe estimular. Pero, asimismo, el conjunto de la clase trabajadora debe pasar a la ofensiva. Debe avanzar ahora y crear las condiciones que hagan irreversible el proceso. La dualidad de poderes que plantea el Parlamento —dominado por la reacción— no puede continuar impunemente. Los trabajadores deben tomar conciencia que es necesaria su conducción vigorosa y revolucionaria en el proceso. Lo contrario, dejarlo librado al juego de negociaciones parlamentarias, amenaza concretamente entregar a la burguesía el dominio completo de la situación.

La burguesía, enemiga implacable del socialismo, ha logrado clavar su pica en el interior de la propia Unidad Popular. Portadores de la ideología y de los intereses burgueses, como el PIR, ocupan estratégicas posiciones que limitan seriamente las perspectivas de desarrollo del proceso. Bajo la aparente defensa de las "capas medias", en realidad se busca proteger los intereses de sectores minoritarios de altos ingresos. Frente al imperialismo, cuyas agresiones económicas se han dejado sentir con brutalidad, esos sectores se unen a los enemigos exteriores, influyendo para acceder a presiones que consolidan la dependencia de Chile.

PF


Reportaje

EL PDC CON LAS MANOS EN EL CAJÓN

LA decisión de los ministros integrantes de la Primera Sala de Verano de la Corte de Apelaciones de Santiago de acoger los recursos de amparo y otorgar libertad incondicional, por falta de méritos, al ex presidente del Banco del Estado (durante la administración demócratacristiana) Alvaro García Alamos y a Miguel Calvo Aguirre, socio de la firma fantasma "Distribuidora y Financiera Oriente, Ltda.", acusados de malversación de fondos fiscales, sentó uno de los más peligrosos precedentes que recuerde la historia judicial chilena: la malversación de fondos fiscales no constituye delito, o, si se prefiere, no es malversar destinar fondos a objetivos distintos de aquellos que por ley deben corresponderle o para lo cual son recabados.

El Banco del Estado, que entabló la querella, recurrirá ahora en última instancia a la Corte Suprema. Si el más alto tribunal del país avala la decisión del tribunal inferior estará sentando jurisprudencia en el mismo sentido, con toda la increíble gravedad que puede implicar lo que no es sino una "legitimación" de las malversaciones de fondos públicos.

¿Qué ocurre con la justicia chilena?

El caso anterior se inserta en todo un contexto: en Cautín, los agricultores que balean a campesinos son exonerados y sus víctimas encarceladas; empresarios chocolateros y textiles, inculpados de millonarias evasiones tributarias, obtienen rápida libertad bajo fianza y sus procesos están paralizados en juzgados menores; la negligencia administrativa y la burocracia paralizante sólo opera en un sentido: cuando los procesados pertenecen a las castas privilegiadas y se necesita tiempo. El tercer poder del Estado no parece en absoluto independiente y revela una de las tantas contradicciones del proceso chileno. En plena etapa de "transición al socialismo" la justicia se desnuda impúdicamente como un poder comprometido con la gran burguesía, con la derecha política, contrarrevolucionario y clasista.

CUANDO MALVERSAR YA "NO" ES MALVERSAR

El caso de "Distribuidora y Financiera Oriente Ltda." configura un cuadro delictivo evidente.

En primer término se trata de una empresa fantasma. No hizo manifestación de giro ante Impuestos Internos, no tiene libros de contabilidad ni documentación, y nunca cumplió los fines para los cuales habría sido creada. Como lo reconoció el propio Radomiro Tomic, la sociedad utilizó los dineros —obtenidos por créditos del Banco del Estado— en financiar su campaña presidencial. Dentro de los objetivos del Banco del Estado no está estipulado, naturalmente, financiar campañas políticas.

Esos créditos fueron otorgados por el ex presidente del Banco del Estado, García Alamos, y cinco consejeros más del Comité Ejecutivo del Banco, amén de otros implicados. La empresa tiene un capital de cien mil escudos y la responsabilidad de sus socios es limitada hasta el monto de sus respectivos aportes (20 mil escudos). Con sólo esos antecedentes, sin constituir garantía alguna, sin presentar estado de situación, sin constituir fianza solidaria de sus socios, la citada empresa obtiene, en decisiones tomadas por el Comité Ejecutivo del Banco "fuera de tabla", créditos por casi veinte millones de escudos. La ausencia de todos esos requisitos violaba ya la reglamentación bancaria y la propia Ley Orgánica del Banco del Estado, que en su artículo 22 dispone que los créditos directos o indirectos que puede otorgar a una persona natural o jurídica no deben exceder del l½ por ciento del capital, más reservas del banco, más el último promedio de los saldos de los depósitos y en todo caso, hasta el límite fijado por el Directorio cuando excedan de ese porcentaje". Obviamente, el directorio del Banco no fue consultado sobre esas operaciones crediticias.

La Distribuidora y Financiera Oriente Ltda. no se dedicaba a fines agrícolas, comerciales ni industriales, hecho, establecido por el Comité Ejecutivo y reconocido por el Partido Demócrata Cristiano. Empleaba por tanto, y claramente con fines políticos, dinero obtenido fraudulentamente y puesto a su disposición en forma irregular y, lo que es más grave, dinero que es parte del patrimonio de todos los chilenos.

Al exonerar a los inculpados, los Tribunales de Justicia están, directamente, dando patente legal al fraude y a la malversación. Frente a esos procedimientos dolosos ¿no parece más legítima y franca la acción de un grupo revolucionario que "expropia" un banco con el objetivo reconocido de utilizar el dinero con fines revolucionarios?

La inexistencia de garantías hace irrecuperables los dineros concedidos en créditos. En dos oportunidades el Presidente Salvador Allende pidió al Banco del Estado que se concedieran facilidades "enmarcadas dentro de la reglamentación bancaria" a las personas que adeudaban cantidades en relación a la candidatura presidencial de quien fuera uno de sus oponentes. Esas facilidades, dentro de la reglamentación, se concedieron, veintiún días después de entablada la querella criminal, se abonaron 3 millones de escudos y se entregaron letras, avaladas por Renán Fuentealba y otros personeros demócratacristianos con vencimiento al 31 de marzo próximo, no para reemplazar el saldo por la deuda primitiva, sino para asegurar su pago en esa fecha.

El otorgamiento de facilidades de pago no implica, ni puede implicar, el desistimiento de una acción judicial, por cuanto subsiste el delito de fraude y malversación. Se da por descontado que la Corte Suprema ratificará la decisión de la Sala de Verano de la Corte de Apelaciones y hay quienes tacharían hasta de "ingenuo" al Banco del Estado por apelar al tribunal mayor, pero será ya, ciertamente, responsabilidad de la Corte Suprema sentar jurisprudencia y dar patente legal al fraude.

Hay por lo menos otros quince casos de créditos impagos de sociedades periodísticas, publicitarias y otras vinculadas a personeros demócratacristianos, como Editorial del Pacífico, Sociedad PROCINE, Corporación de Radio y Prensa, s. A., Sociedad Periodística Chile, Sociedad Periodística Andes, Sociedad Talleres Gráficos Corporación Ltda. y Amancay S. A., de la cual el 99 por ciento de las acciones pertenecen al Partido Demócrata Cristiano.

Tras el grito de "venganza política" la reacción democratacristiana ha sido sorprendente. Sólo en publicidad —inserciones en los diarios y radios— aparece gastando una suma fácilmente aproximada a la que adeuda al Banco del Estado y en definitiva, a todos los chilenos. ¿No sería más honesto pagar antes y gritar después? La campaña de recolección de fondos debería estar destinada, al menos, a salvar, si es que aún puede salvarse, la solvencia partidaria, o si se prefieren términos más elípticos, la dignidad del partido.

El ex candidato presidencial Radomiro Tomic reconoció públicamente la "generosidad de quienes otorgaron su crédito personal" para actividades políticas respetables. Convertía así el ex candidato presidencial, posiblemente por desinformación, a los defraudadores en víctimas de sus ideales políticos. La estimación es falsa. Los implicados nunca otorgaron fianza solidaria por las obligaciones asumidas, ni ninguno de ellos respaldó personalmente los créditos que el Banco les concedió. No estaban por tanto arriesgando "generosamente" sus créditos personales. De contrapartida, el uso hecho de beneficio otorgado indiscriminadamente en diversas operaciones por el Banco del Estado —como es el caso de Calvo Aguirre y otros— fue en beneficio personal y directo, y ni siquiera partidario.

EVASIÓN TRIBUTARIA: PEQUEÑO DELITO

Entretanto ¿qué pasa con la serie de procesos por evasiones tributarias iniciados a fines de 1971 y principios de este año?

Después de 13 días de detención, los dueños de la Fábrica de Chocolates Calaf de Talca, quedaron en libertad bajo fianza. La evasión tributaria en que incurrió esa empresa alcanzó a los 4 millones de escudos delito que se comprobó al verificarse que facturaban menos cantidades de las realmente vendidas. Los Ministros de la Corte de Apelaciones de Talca se declararon inhabilitados para conocer el proceso, y el caso pasó al Tribunal de Rancagua.

La querella contra la empresa textil Sumar está más o menos detenida en el 2º Juzgado de La Granja. Los delitos en que incurrió la empresa textil fueron numerosos; facturó menos de las cantidades realmente vendidas, chantajearon a los pequeños comerciantes, vendían como géneros de mejor calidad y con precios consecuentes, telas que habían sido declaradas de "consumo popular" y cuyos precios habían sido fijados y se acogió fraudulentamente a la ley que otorga una rebaja del impuesto a la renta a las empresas que aumentaran su producción en más de un diez por ciento. En 1968, la Industria Sumar estuvo paralizada dos meses debido a una huelga. Sin embargo, esos dos meses aparecen con cifras de producción inventadas. La firma alegó error y pagó, en este último caso, la diferencia tributaria.

En la línea textil la industria Yarur aportó el segundo gran escándalo, declarando menos utilidades de las percibidas, creando un ficticio personaje —Hans W. Mustteiner, supuesto importador y exportador de productos textiles, con domicilio y casilla de correos falsos— a quien giraban cheques que posteriormente se endosaban a los mismos altos ejecutivos de Yarur, en tanto Yarur pedía a sus acreedores facilidades para pagar con letras. Objetivo: trabajar el dinero al contado; o inventando gastos de publicidad en los que nunca realmente incurrió.

Textil Deik, de los socios Roberto Deik Comandan —actualmente detenido y encargado reo—, y Santiago Deik Comandan, está demandada por una evasión tributaria cercana a los 4 millones 800 mil escudos.

Por último, en el 6º Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía se ventila la querella contra los ejecutivos de la empresa "Guías y Publicidad", por delitos tributarios del orden de los 240 mil escudos. Los dos ejecutivos, Gonzalo Van Weshch Herrera y León Bernstein Román, están prófugos.

Libertad bajo fianza, huidas, clandestinidad, exilios dorados, ¿esto es lo que la justicia chilena está reservando para los delincuentes de la gran casta?

IMPERIO PUBLICITARIO A COSTA DE LOS CHILENOS

Un aspecto clave del período político de la Democracia Cristiana reside en su inmenso periodístico-publicitario. Fue construido con fondos fiscales, a través de créditos del Banco del Estado. Existen fundadas sospechas de que numerosas evasiones tributarias y "affaires" aduaneros recientemente descubiertos, disfrutaron de generosa impunidad bajo el pasado gobierno. Esa impunidad no fue gratuita. Los beneficiados enteraron gruesas cuotas para la tesorería democristiana. Cabe recordar el "affaire Banvarte", de la empresa textilera de ese nombre, que demostró que esa firma Ariqueña aceptaba letras de cambio en favor del PDC, lo que venía a ser una comisión por préstamos que ese partido, a su vez, conseguía para Banvarte en el Banco del Estado. Naturalmente, Banvarte no fue la única empresa industrial o comercial sometida a este "gravamen" durante la pasada administración.

El imperio textil Sumar (denunciado al 2º Juzgado del Crimen de La Granja, donde el proceso tiene plácido desarrollo), fue denunciado por las mismas infracciones hace unos años, pero el asunto no llegó ni siquiera a los tribunales. En las instancias de Impuestos internos, la denuncia contra Sumar perdió toda eficacia. Claro que como asesor de César Sumar Pacha actuaba un influyente contador: Arturo Frei Montalva. Pero es interesante señalar que, además, los industriales, exportadores y comerciantes que "cooperaron" para la tesorería del PDC disfrutaron de una vista gorda generalizada en servicios dependientes del Ministerio de Hacienda. Y a cargo de esa Secretaría de Estado figuraba Andrés Zaldívar Larraín que, de abogado de asuntos municipales, se convirtió en "zar de las finanzas" del gobierno de Frei —que aspira a heredar el liderazgo de la DC—, se ligó a la gran burguesía mediante favores y concesiones de características escandalosas. Algunas han sido llevadas a estrados judiciales por el actual gobierno. Si bien Zaldívar casi arruinó al país, fue el artífice de la riqueza de su partido.

Por ahora terminaremos esta crónica con lo que puede parecer una pesada lista de nombres. Pero vale la pena leerla. Se trata de las empresas que conforma el imperio publicitario del PDC, creado mediante los procedimientos descritos. Se verá que numerosos nombres se repiten en diversas empresas. Se trata de personas de confianza o "palos blancos". Casi todas esas empresas mantienen subidas deudas bancarias, en su mayoría con el Banco del Estado. Es difícil que sean pagadas aunque los chilenos esperan que la colecta que está haciendo el PDC se destine verdaderamente a saldar deudas y no a crear nuevos negocios, esta vez con dinero de modestos militantes engañados por la camarilla derechista que maneja a ese partido político.

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REBECA GARCÍA


Teléfonos

SABOTAJE POR DENTRO, PRESIONES DESDE AFUERA

MUY cara le está costando a la Unidad Popular cada llamada telefónica que se hace en el país. A uno y otro lado de la línea, se desgasta la imagen de un gobierno que hasta el momento no ha logrado mostrar un cambio fundamental en las comunicaciones telefónicas, y no ha sabido tampoco decirle al pueblo por qué no puede hacerlo. Los trabajado res de la Compañía, principalmente las operadoras y quienes están en contacto directo con el público, reciben los insultos y reclamos por el mal funcionamiento del ser vicio, y deben absorber los efectos de una indignación que escapa a su responsabilidad. La moral baja hace el terreno caldo propicio para las incursiones de los sectores "gremialistas", que muchas veces se amparan en ejecutivos confirmados en sus car gos por la actual administración de la Compañía de Teléfonos de Chile"

LA VIEJA CASTA

Es bueno saber —para entender el problema— que la intervención de la filial norteamericana de la ITT, que tuvo lugar en octubre del año pasado, no cambió prácticamente a ninguno de los mandos medios de la Compañía. Los gerentes zonales son los mismos. Las consecuencias de esta política están hoy a la vista. Son los propios gerentes quienes promueven conflictos gremiales en sus zonas, obstaculizan la solución de problemas laborales y hacen todo lo posible para que la Compañía siga funcionando mal.

En estos momentos se investiga un caso que ilustra esta afirmación. La gerencia de la zona de Coquimbo corresponde a Ramón Destefani. El 15 de diciembre pasado, Destefani decidió por propia iniciativa quitarle el teléfono rural al fundo "Lagunillas", de Tongoy, que había sido expropiado y era ya un asentamiento. El teléfono —el l R2, de Tongoy— fue llevado desde el asentamiento a la reserva con que se quedó el dueño del fundo. Ese terreno es el camping de lujo de Morrillo, y sólo se ocupa tres meses al año. Para hacerle ese favor al ex dueño del fundo, el gerente hizo el traslado con una orden de servicio, y no con orden de trabajo, como correspondería por la distancia entre los dos lugares. De esta manera, sólo él tenía ingerencia en el asunto. La Compañía recibió después una solicitud de los campesinos, que pedían un teléfono...

Por otra parte, el jefe de tráfico de la zona, Rodolfo Cardemil, ha abandonado su cargo para asistir al curso diurno de la escuela de administración de empresas de la Universidad de Chile. El horario de clases es incompatible con el de trabajo, y él asiste como alumno regular. Todos estos hechos se notaron más a raíz del terremoto del 8 de julio del año pasado. Cardemil no llegó a la planta hasta las 10 de la mañana del día siguiente, y tampoco acudió el gerente de zona, Ramón Destefani.

El sindicato pide a la intervención el cambio del gerente de zona, y del jefe de tráfico, que están obstaculizando el buen funcionamiento de la compañía en esa región.

Abundan los ejemplos en la compañía. En la sección tráfico Santiago, el personal tiene muy clara cuál fue la responsabilidad de los jefes en el movimiento huelguístico que se originó a raíz del pago de una bonificación. En carta dirigida a Jaime Schatz, interventor de la CTC, y Director de Servicios Eléctricos, las delegadas Juana Guerra y Aida Figueroa exponen que el jefe de tráfico sabía que se realizaría un paro en la sección, y no tomó medidas para asegurar el funcionamiento normal de la central. La jefa de la Central, Mercedes Arancibia, se paró el 25 de noviembre, y no entregó su puesto a la segunda jefa. Los ejecutivos dei departamento de tráfico, Riveros, Pérez Edwards. Quezada, Luer, Madsen, Verdugo y Sabarot, se mantuvieron en una actitud alejada de las responsabilidades de sus cargos. Las anomalías se mantuvieron hasta el jueves 2 de diciembre. La carta de las delegadas del personal de esa sección expresa:

"Consideramos que es imprescindible el cambio de todos los mandos medios del departamento de tráfico, y que se designe una operadora de confianza de la intervención y del personal para asesorar a la señora Mercedes Arancibia. Las medidas propuestas tienden a mantener en todo momento el normal funcionamiento de la Central Tráfico Santiago. En relación a la actitud de la intervención de la empresa en esos días, consideramos que se procedió en general con falta de energía y consideración para dar órdenes que no llegaban a la sección tráfico, debiendo las delegadas del sindicato profesional de empleados particulares tomar las responsabilidades y decisiones del caso. Este hecho logró desmoralizar a las operadoras que estábamos trabajando y nos hizo sentirnos sin respaldo de parte de la empresa". La carta tiene fecha 7 de diciembre. Hasta el momento, la petición no ha sido acogida.

En la CTC, los mandos medios son los gerentes de zona, los supervisores y los jefes de departamentos. Antes de la intervención ocurrió en la compañía algo similar a lo sucedido en el cobre. Los supervisores y jefes comenzaron a formar sus propios sindicatos, se crearon los sindicatos de supervisores, técnicos de plantas automáticas, operadoras o conexos, etc.

Esta organización empezó a dar sus frutos cuando el Comandante Fidel Castro visitó Chile. La intervención debía entregar una respuesta sobre un bono compensatorio el 25 de noviembre a las 24 horas. El paro, sin embargo, comenzó a las 16 horas del 24. El 29 se toman algunas plantas automáticas en Santiago. En Los Angeles, el gerente se toma la central con su personal. Las delegadas del sindicato Santiago optan por formar brigadas de emergencia, en vista de que nadie tomaba medidas. El punto más álgido del conflicto coincide con la "marcha de las ollas "vacías".

El conflicto fue agitado por la Federación Telefónica, que tiene fuerza principalmente en provincias. La Federación es dirigida por elementos que fueron denunciados en su oportunidad como elementos sindicales vendidos al imperialismo. El grupo de los "Copihues" reúne a dirigentes eme han seguido cursos en Estados Unidos y están por un "sindicalismo libre".

Los trabajadores afiliados al Sindicato Santiago de la CTC ven en estos hechos una táctica coordinada con quienes intentan crear un clima de caos en el país, conociendo la trayectoria de estos dirigentes —apoyados anteriormente por los ejecutivos de la empresa, que impulsaban el paralelismo sindical— el Sindicato Santiago afirma que están en connivencia directa con la CIA. José Fernando Poblete es uno de los dirigentes más vinculados a los yanquis.

Esto se ha concretado también en la formación de un "Frente de Trabajadores Independientes", en la más pura línea de "Patria y Libertad".

LA RESPUESTA DE LOS TRABAJADORES

Frente al sabotaje interno y a la política hasta ahora aplicada por la intervención, surgen hechos alentadores. Por ejemplo, lo ocurrido en la sección prueba local de la planta Pedro de Valdivia. Allí hubo un paro que no tuvo razones económicas. Fue exclusivamente para pedir la solución de problemas técnicos que impiden entregar el servicio que se desearía.

Luis Dasori —diez años en la Compañía, Eº 2.500 de sueldo, operador— delegado del personal de la sección afirma: "Desde que asumió la intervención, nosotros dijimos que estábamos dispuestos a trabajar, a superarnos. Antes, nunca nos tomaron en cuenta para nada, y nunca venían a ver los problemas de nuestra sección. Nosotros esperábamos que eso cambiara, incluso no mirábamos el aspecto económico, queríamos que se nos diera equipo para trabajar bien..."

La petición se hizo, pero no hubo respuesta. Hay mesas de prueba que están allí desde antes de 1938. Tienen las clavijas gastadas, las llaves desajustadas. Los operadores trabajan sin protección para los tímpanos, recibiendo los golpes de corriente en los oídos. El supervisor general de mantención, Roberto Pertuiset, debió hacerse presente en la sección cuando los empleados se pararon. Todo comenzó cuando hubo una falla técnica que dejó sin poder trabajar a la . sección, y el jefe, Eduardo Riquelme, pidió que se la arreglaran. Lo tramitaron. Entonces se hizo más fuerte la inquietud que existía ya desde hacía tiempo, y los trabajadores decidieron exigir que de una vez por todas se les solucionara el problema. Deben hacer 800 pruebas diarias, pero con ese material, los resultados no son muy seguros, y un suscriptor puede recibir como respuesta que su teléfono está bueno, cuando lo que sucede es que los discos marcan equivocado, por estar demasiado gastados ...

Los trabajadores plantearon que existe un contacto muy insuficiente entre la intervención y ellos, que pese a las promesas, no logran ser atendidos en sus peticiones, tendientes a mejorar el servicio de la compañía para esas 77 mil líneas, del sector oriente de Santiago.

La división instalaciones, por su parte, ha entregado un aporte valioso a través del comité de producción de esa sección, que elaboró un informe destinado a racionalizar el sistema de trabajo y aumentar la productividad. Se sugiere allí crear sectores de trabajo.

Desde luego, los problemas de la compañía no comenzaron ayer. Y la raíz sustantiva de sus males está en la administración que de ella hizo la ITT. El monopolio norteamericano era el principal accionista de la CTC. En el orden técnico, las fallas eran múltiples. De allí partió la intervención, cuando una comisión especialmente creada elaboró un informe en el que se señala que la situación de la CTC es "caótica en lo técnico, lo económico y lo laboral, lo que significa un peligro inminente para las telecomunicaciones chilenas".

La deuda local llegaba en esa fecha a Eº 220 millones, y la extranjera (a bancos norteamericanos y a la propia ITT) a 774 millones, lo que da un total de 994,7 millones de escudos.

La política laboral de la empresa se caracterizó por su protección al paralelismo sindical. Los seis mil trabajadores de la CTC están organizados en 21 sindicatos.

Recién ahora se empieza a concretar la formación de un sindicato único, y aún no se ha llegado a constituir el consejo de administración.

La ITT no se preocupaba por conseguir un efectivo aprovechamiento de sus recursos humanos, materiales y financieros, puesto que se le garantizaba por ley una utilidad líquida fija de un 10% sobre la inversión neta. La intervención está ahora proponiendo soluciones para llegar a un menor costo técnico y operacional, con una nueva organización interna.

COLAPSO TÉCNICO A LA VISTA

Los actuales requerimientos de tráfico en la CTC no pueden tener respuesta, ya que el sistema no está diseñado para este volumen. La capacidad instalada no rinde para ello. En una central, el número de llamadas por mil líneas debe ser de cinco mil quinientas, según el diseño que tiene esta central. Hoy se están recibiendo casi diez mil llamadas. A ello hay que agregar que la demanda estimada para 1972 es de 341.694 líneas, lo que desde luego no puede cumplirse sin ampliar la capacidad de conmutación de las centrales en funcionamiento.

Al 31 de diciembre del año pasado existían 263.183 líneas en servicio. Dentro del programa 72, se contemplan 437 proyectos en escala nacional, dando prioridad a sectores populares (poblaciones, juntas de vecinos, pueblos rurales). Sin embargo, no se ha completado la instalación de líneas programadas para el 71; de un total de 32.370, restan por colocar 24 mil líneas.

EL PRESUPUESTO

De no haber alza de tarifas, la CTC tendría que buscar financiamiento para 802 millones de escudos en su presupuesto para el año 72. Este déficit se reduciría a 482 millones de aprobarse el reajuste tarifario propuesto por la CTC, que tiende en sus rasgos generales a favorecer a los sectores populares haciendo recaer los aumentos en la clase alta.

Esto se cumple manteniendo el precio de la llamada local en 50 centésimos de escudo, como también el nivel de tarifas de larga distancia desde teléfonos públicos.

Habría alzas escalonadas de un 25% para los teléfonos principales residenciales y un 40% de alza para llamados de larga distancia nocturnos desde privados. Las estadísticas de la compañía indican que de 150 mil suscriptores residenciales, menos del 5% correspondería a sectores populares.

La intervención se fija como una de las metas principales para el año 72, lograr la participación de los trabajadores en la administración de la empresa, y se propone revisar la labor realizada con sentido crítico y autocrítico.

LA ITT AL ACECHO

Entretanto, la ITT no descansa. Cuando el gobierno decidió enviar una misión a Estados Unidos a renegociar la deuda externa con la banca privada norteamericana, en ello iba incluido la intención de lograr igual cosa con la ITT. La deuda con la ITT —con aval del Banco Central— llega a más de 678 millones de escudos. La suma pareció exagerada incluso a Frei. La administración anterior había dejado de cumplir el servicio de deudas con la ITT, que alcanzaba a más de 84 millones de escudos, incluyendo los dividendos. Con Frei, el gobierno norteamericano podía permitirse alguna demora en el cobro ...

Como respuesta a la misión chilena, vino al país el contralor de la ITT para Sud América, John Guilfoil, para comunicar que el criterio de la ITT era considerar que su deuda no estaba incluida en las negociaciones. Por ello, reclama el pago de 7 millones de dólares por amortizaciones e intereses atrasados.

Las investigaciones realizadas hasta la fecha, por otra parte, confirman la tesis del gobierno de que el valor libros de la CTC —que la ITT fija en 153 millones de dólares— está muy abultado, ya que en la inversión neta que se anotaba la ITT no se registra suficientemente la depreciación de los equipos; se incluye el retiro de material usado y los "intereses intercalados" (que son los reemplazos y mejoramientos de equipos) y otros rubros irregulares, como la supervisión de proyectos.

Los hechos, sin embargo, están caminando más rápido que todas las investigaciones posibles, y todo indica que para la ITT —que tiene gran influencia en el Departamento de Estado norteamericano—, no se trata realmente del problema de un valor de libros más o menos ajustado a la realidad. De lo que se trata es de negar a Chile el derecho a nacionalizar los bienes y servicios básicos para el país. La actitud que debe tomar el gobierno ante estas presiones —cierre de créditos, boicot en París— está clara para los trabajadores de la Compañía de Teléfonos de Chile. Lo decía Carlos Briones, presidente del sindicato industrial de la CTC, en septiembre, cuando recién se anunció la intervención:

"Esta es una guerra fría y debe calentarse con el fragor de los trabajadores, con el aliento de los trabajadores. Nosotros exigimos la estatización. Somos los más apremiantes. Porque es deshonroso saber que la empresa a la que uno le entrega sudor y sacrificio, se lleva todas sus ganancias fuera de Chile y se dedica a hacer sabotaje. Es una falta de respeto, es una insolencia que más encima vengan a exigir indemnización".

LUCÍA SEPÚLVEDA


Campesinos

PIDEN REBAJAR LAS HECTÁREAS BÁSICAS

DEMOSTRANDO al igual que todos los campesinos de Chile que están por los cambios revolucionarios y por la construcción del socialismo, finalizó en Arica después de cinco días de deliberaciones el PRIMER CONGRESO CAMPESINO DE LA ZONA NORTE.

Al evento, que se realizó en la sede Ariqueña de la Universidad del Norte y que fue organizado por la Federación Campesina "NUEVO HORIZONTE", asistieron 150 delegados en representación de los obreros agrícolas de Atacama, Antofagasta y Tarapacá.

La directiva de este primer encuentro campesino de la zona norte estuvo presidida por juvenal Rodríguez Rojas, presidente de la Federación "Nuevo Horizonte", de Tarapacá y por los siguientes vicepresidentes: Humberto Azola, de la Federación "Los Olvidados"; Misael Páez, de la Federación "Waldo Parra", y por Oscar Vega, del Consejo Provincial Campesino de Atacama. Secretario fue Eleodoro Ayavire de la Federación Cooperativas de Asentamientos Reforma Agraria "CONCORDIA".

A continuación entregamos las principales conclusiones del Congreso:

"1.—Profundizar y acelerar el proceso de Reforma Agraria. Para esto proponemos la inmediata modificación de la ley Nº 16.640 (TABLA DE CONVERSIÓN), que las expropiaciones desde Atacama a Tarapacá sean de 5 hectáreas de riego hacia arriba. Los Consejos Campesinos determinarán qué predios, según las características geográficas o de suelos, no serán expropiados. Para esto los propietarios deberán trabajar directa y personalmente la tierra.

2.—Los propietarios que no cumplan con las leyes sociales o tengan las tierras mal trabajadas o abandonadas y que, además, perciban otras rentas que no provengan de la agricultura, se les expropiará a puertas cerradas y no tendrán derecho a reserva. Se expropiará aunque las tierras no tengan agua.

3.—Exigimos del Gobierno una investigación a todos los funcionarios del Estado que tengan tierras susceptibles de uso agrícola. Estos deberán entregar sus tierras a CORA o en su defecto renunciar a sus cargos. Esto será fiscalizado por los Consejos Campesinos.

4.—Proponemos que se haga un estudio de captación de agua subterránea, la que se almacenaría en estanques, para dicho estudio los técnicos deberán hacerlo junto con los campesinos.

5.—Los créditos del sector agrario deben ser controlados por los consejos campesinos, y serán entregados a todos los campesinos sin ninguna distinción y, en especial, a los pequeños propietarios que trabajan personalmente la tierra, y que su producción vaya en beneficio social y no especule con sus productos.

6.—Se deja constancia que ningún Director Zonal (CORA, SAG, INDAP) estuvo presente en el acto inaugural. Además, SAG e INDAP no colaboraron oportunamente en el encuentro. Se exige una amplia investigación de todos los funcionarios del agro, ya que muchos no cumplen con las tareas que el Gobierno Popular les ha entregado.

7.—Los campesinos del Norte apoyan la política agraria del gobierno y dan su total respaldo a las nuevas unidades de producción, los Centros de Reforma Agraria, por ser estos CERA una forma justa y social de la distribución de los ingresos y participación campesina".

FORTALECIMIENTO DE ORGANIZACIONES CAMPESINAS

El Congreso Campesino de la Zona Norte también acordó:

"1.—Para fortalecer nuestras organizaciones es necesario desarrollar un plan de capacitación social que eleve el grado de cultura del campesino y que en este plan se incluya una campaña contra el alcoholismo.

2.—Que el financiamiento de las organizaciones estables, no implique dependencia directa de las instituciones del agro. Por otra parte ver la posibilidad de crear un fondo de financiamiento de las organizaciones campesinas o ampliar el fondo de educación y extensión sindical.

3.—Se acuerda la unificación EN UN SOLO BLOQUE DE TODAS LAS ORGANIZACIONES CAMPESINAS. Rechazamos la Central Única Campesina que se opone a los programas de gobierno. Invitamos a las organizaciones campesinas a AFILIARSE A LA CUT, que es el ORGANISMO QUE REPRESENTA GENUINAMENTE A LOS TRABAJADORES por tener más fuerza para realizar el proceso de cambios.

4.—Que las directivas de cada organismo tengan una labor de difusión en radio, prensa o valiéndose de los programas de casas comerciales para difundir bien las obligaciones de los campesinos organizados y salir del subdesarrollo en que nos encontramos".

MANUEL ORTIZ VEAS
Arica


Análisis.

REFORMA AGRARIA SIN CONDUCCIÓN

LA herramienta fundamental de todo proceso de reforma agraria es la expropiación. Es así porque la esencia de ella es lograr un cambio de las relaciones de producción a través de un cambio del régimen de propiedad de la tierra, lo que no significa otra cosa que la clase latifundista debe ser destruida, y su poder sustituido por el poder de la clase trabajadora del campo.

La forma como se expropia es determinante para todo el proceso. En la forma de expropiación se reflejan todas las características que tiene la lucha de la clase trabajadora del campo contra la oligarquía terrateniente.

El gobierno de la DC expropió de acuerdo a una lógica entendible: expropiación de predios aislados, expropiación a espaldas de los campesinos, indemnización a los terratenientes de acuerdo a las exigencias de ellos y también, expropiación sólo de tipo parcial, por el hecho de que reconoció sistemáticamente el derecho a reserva.

Consecuente con esta forma de expropiación, todo el desarrollo posterior quedó determinado por la total ausencia de un poder de la clase trabajadora que estuviera en condiciones de oponerse al de la burguesía. Concretamente el asentamiento producto de aquella forma de expropiación, reprodujo y reproduce la misma estructura del latifundio, y tiene características muy similares. No se puede compartir por eso la opinión de Jacques Chonchol que, como creador de ellos, todavía hoy afirma que la "organización transitoria" del asentamiento es superior al latifundio. La forma de expropiar necesariamente llevó a dejar intactas las leyes de la producción capitalista en Chile, sometiendo a la estructura que la seguía, el asentamiento, justamente a estas leyes. Y de ellas no se puede escapar.

Podría pensarse que el gobierno de la UP no tenía alternativa a esta forma de expropiación, que necesariamente debía seguir el ritmo anterior, pero desde el primer momento se planteó que sería posible imprimir un carácter "revolucionario" a las expropiaciones.

¿ En qué podría haber consistido ese carácter revolucionario? Podría haber contenido, tal como lo hace el programa de la UP, la expropiación por áreas y más que nada una orientación política de los campesinos que les permitiera comprender que la expropiación no es un trámite burocrático, sino una parte de todo un proceso de lucha de clase.

Para que ello sucediera, habría sido necesario crear Consejos Campesinos que tuvieran un poder real de decisión, es decir, la reforma agraria debería haber creado junto con la nueva organización que correspondiera al cambio de las relaciones de producción iniciada, su correspondiente órgano de poder campesino, como embrión de la nueva superestructura social.

Pero nada de ello sucedió en el primer año de reforma agraria de la UP. No hubo una planificación de las expropiaciones, porque el órgano campesino que debió haber ligado las expropiaciones con el proceso de lucha de los campesinos, el Consejo Campesino, no existió. Lo que existió fue un "consejo" de burócratas campesinos, manejado en su mayoría por activistas demócratacristianos: Estos Consejos, manejados por los enemigos del gobierno y por los enemigos de clase de los campesinos, pasaron a ser plataformas de lucha para lograr expropiaciones individuales, después de las cuales los campesinos abandonaban nuevamente el Consejo porque ya no les interesaba. Más de la mitad de las expropiaciones fueron realizadas a proposición de campesinos controlados por las organizaciones enemigas del gobierno. Sin ser vicepresidente de CORA, Rafael Moreno siguió manejando la reforma agraria.

Pero no sucedió sólo eso. La entrega voluntaria de predios por parte de sus propietarios a la CORA significó aumentar la desvinculación de los campesinos con la expropiación. Muchos dueños de fundos entregaron tierras que los campesinos no deseaban manejar bajo su propia responsabilidad, simplemente por su bajo nivel de desarrollo político.

Así nadie sabía con un plazo prudente de anterioridad qué predios serían expropiados. La frustración entre los campesinos cundió, y se abrieron las puertas para toda clase de manejos reaccionarios. Grandes sectores de campesinos pasaron a integrarse a las filas de los "amarillos".

Y mientras se expropiaban predios en los que no existía conflictos sociales y mientras el gobierno trataba de ganarse a ciertos sectores de la Sociedad Nacional de Agricultura —intento que mostró un ruidoso fracaso—, la desesperación de los campesinos de los predios donde la explotación y las condiciones de vida se tornaban cada vez más insoportables, los llevó a tomarse muchos fundos.

Pero en vez de reconocer que las tomas se producían por la desesperación de los campesinos ante un proceso de reforma agraria que no traspasaba los moldes tradicionales, en vez de erigirse como verdadera vanguardia de los campesinos, utilizando los medios que la llegada al gobierno puso en sus manos, la UP se atrincheró cada vez más en posiciones burocráticas.

Pero también la burocracia aumentó. Y en vez de combatirla junto a las masas, en vez de utilizar la inmensa fuerza creadora de las masas para afrontar todos los vicios, se le dio cada vez más un poder al desorden establecido, al desorden del cual necesariamente debían salir fortalecidas las posiciones más reaccionarias.

LA "NUEVA" ORGANIZACIÓN

Dentro de todo este panorama que de "revolucionario" tenía muy poco, la UP se demoró diez meses en definir su posición en cuanto a la organización que se le daría a los predios expropiados. Pero esta definición, la de constituir Centros de Reforma Agraria, necesariamente implicaba corregir los errores anteriores. Significaba que ahora sí debía iniciarse todo un proceso de formación y constitución de los Consejos Campesinos. Y de su orientación para cumplir una función verdaderamente revolucionaria. También esto no sucedió.

Y tampoco se aclaró la posición de la UP frente a los asentamientos. No hubo un enfrentamiento real con esa organización, que ha demostrado significar el más rotundo fracaso.

Y no habiendo decisión de combatir al asentamiento como organización de la producción, como forma concreta de la propiedad de los medios de producción, no hubo tampoco capacidad para enfrentar a las organizaciones políticas de los asentamientos: las federaciones y la Confederación. No se ha utilizado por parte de la UP hasta ahora el inmenso torrente de crítica y de rebelión existente dentro de los propios asentados en contra de la corrupción y la degeneración productiva y social de los asentamientos, ni la rebelión en contra de los dirigentes corrompidos y entregados a la reacción derechista.

Lo que dentro de todo este contexto fue también muy grave, fue que las "capas medias" del campo quedaron totalmente marginadas de la reforma agraria. Económicamente las capas medias no pudieron ver —por las deficiencias de cómo se está realizando el proceso— qué ventajas sacarían ellas de la reforma agraria. El gobierno no les presentó a ellas ninguna alternativa viable para ia solución de muchos de sus problemas. Y en cuanto a su conducción ideológica, las entregó a los sectores reaccionarios.

LA ASIGNACIÓN DE LA TIERRA Y LAS CAPAS MEDIAS

¿Significa lo anterior que debemos entonces ganarnos a las capas medias corrigiendo los errores del gobierno, creando nuevamente las condiciones de una acumulación capitalista en el campo? Esta parece ser la conclusión que saca el PC al volver a insistir en el dogmatismo de la asignación de la tierra. Porque en la Unión Soviética, porque en Polonia, porque en otros países de Europa oriental existe propiedad privada en el campo, por eso debemos convertir la gran propiedad capitalista en pequeña propiedad capitalista, dice dogmáticamente el PC.

En todo ese planteamiento hay un contrabando ideológico, que refleja el más profundo dogmatismo teórico, estructurado para defender una posición que no es la de las masas. Fácil es entonces culpar a los sectores de "ultraizquierda", que según el PC tienen "fuertemente penetrado" el aparato estatal.

Las posiciones "ultraizquierdistas" son las culpables de que los campesinos no apoyen los centros de Reforma Agraria, porque los "ultraizquierdistas" dicen que para avanzar hacia el socialismo debemos crear una forma de propiedad superior. Solución de los dogmáticos: asignar la tierra, evitar que se creen formas superiores. Los "ultraizquierdistas" tienen la culpa de la falta de apoyo de los campesinos amarillos, los DC y los abiertamente momios hacia los Consejos Campesinos porque insisten en transformarlos en un órgano de poder de la clase trabajadora, solución revisionista: resistirse a constituir los Consejos Comunales por la base y entregarlos al manejo de los dirigentes sindicales, mayoritariamente DC.

Y la "ultraizquierda" también es culpable del fracaso de la campaña de la producción, porque insiste en desviar la atención de los trabajadores de su trabajo concreto, para plantearles problemas teóricos como los de la conquista del Poder, del cambio de las relaciones de producción, de la superación de la producción mercantil para llegar a una conciencia desfetichizada. Los "idealistas ultraizquierdistas" constantemente están planteando problemas teóricos, que las masas no comprenden y por los que la masa no se interesa, pero que sí confunden a la masa. ¿Cómo no va a confundir a un trabajador si para explicarle la necesidad de llevar adelante la lucha de clase se le explica qué es lo que significa la liberación del hombre, la liberación de su energía creadora, la recuperación de su condición humana, que ha perdido porque el capital lo ha obligado a perderla?

Es responsabilidad de la "ultraizquierda" entonces que el promedio de producción de leche sea de poco más de tres litros por vaca, o sea tan bajo como en pocos lugares del mundo. Y naturalmente también es de su responsabilidad que de las siembras programadas apenas se haya logrado el 70%.

La vacilación y la indefinición, unida a la incapacidad para superarlas a través de la acción de las masas, y unida también a una ineficiencia para realizar las tareas que normalmente requiere cualquier proceso productivo social, entregaron a las masas vacilantes, a las capas medias de la población a las posiciones reaccionarias. Las capas medias no han sido ganadas hacia nuestras posiciones, porque no se han creado las condiciones objetivas para ello.

Ganarse las capas medias del campo significa ganarse a todos los trabajadores asalariados, a los campesinos pobres, a la gran masa de cesantes y afuerinos. Significa, en resumen, hacer una reforma agraria verdaderamente revolucionaria.

CONACHO


Universidad

LA IZQUIERDA DE TUMBO EN TUMBO

I.— ¿QUÉ FUE DE LA REFORMA?

LA burocrática y vacilante dirección impuesta al movimiento universitario por los partidos de la Izquierda tradicional, ha culminado con una cuasi total frustración de la "reforma de la Universidad de Chile.

A pocos días de iniciarse el proceso de reforma —mayo 1968— se produjo la primera caída; el pacto PC-PDC (denunciado por el PS) y que se concretó en el Acta FECH-Rector que entre otras nefastas consecuencias —aparte de afirmar al reaccionario Ruy Barbosa como Rector— transformó la reforma, de un vital proceso de bases que era, en una creciente y oculta componenda de dirigentes. De las asambleas y claustros en Escuelas y Facultades, la "discusión" se llevó a los pasillos y salones de la Casa Central de la Universidad, perdiendo así interés y vitalidad para las bases, que habían sido conscientemente desmovilizadas.

La Derecha, apabullada por el vendaval reformista de mayo de 1968, no osó al principio sacar la cara, en espera de momentos más propicios. Las vacilaciones de la izquierda, le dieron pronto excelente oportunidad para ir recuperando y aun mejorando anteriores posiciones, al precio de hacer suyo —formalmente— el lenguaje de la Reforma. Es así como la Derecha fue ganando la mayoría de las elecciones de autoridades "reformadas" o neutralizando a las pocas elegidas por la Izquierda, como lo hizo con la mayoría del Consejo Superior. El nuevo Estatuto de la Universidad de Chile, promulgado en 1970, es otro ejemplo de ambigüedad y transacción.

La desmovilización de la izquierda universitaria, reflejo y consecuencia de la desmovilización nacional, se hizo patente en la reciente pugna de poder entre el Frente Universitario (PN, PDC, PyL) y la Izquierda tradicional.

II.— LA VIOLENCIA REACCIONARIA ANULA LA LEGALIDAD REFORMISTA

Pese a que la izquierda tradicional tenía mayoría en el Consejo Normativo Superior de la Universidad, eso no fue obstáculo para que la Derecha encabezada por Boeninger, D'Etigny, Pacheco y Velasco (PIR), se opusiera a la fuerza a aceptar la nueva estructura en sedes y facultades. La violencia reaccionaria no encontró mayores tropiezos a sus "tomas" de las Escuelas de Derecho, Odontología y Veterinaria.

Incapaz la izquierda tradicional de hacer respetar los acuerdos de mayoría del Consejo Superior y de movilizar a las bases universitarias, se vio obligada a recurrir a Allende.

El "Acuerdo" logrado en Tomás Moro entre la UP y la DC respecto de la Universidad de Chile, reitera el viejo vicio de las componendas a espaldas de la comunidad universitaria, fenómeno también común en la vida política nacional. No es de extrañar que la Derecha —a través de la DC— haya logrado imponer en dicho acuerdo, gran parte de sus exigencias, dado el obsesivo interés de la UP de ganarse a las "capas medias", a través de pactar con la DC.

Hay un punto en que aparentemente la izquierda tradicional, la UP universitaria se estima ganadora: en haber logrado la realización en abril de nuevas elecciones generales de autoridades, abriéndose la posibilidad de derrocar a Boeninger-Bitrán que de seguro irán a la reelección.

Es interesante analizar el contexto en que se dará esta nueva "batalla electoral" en abril próximo. Como la izquierda tradicional ha sido incapaz de levantar —y menos implementar— una política universitaria verdaderamente progresista, con objetivos de corto y largo plazo, gran parte de la discusión se realiza en el terreno elegido y abonado por la Derecha, en que se venera la "excelencia académica", la "investigación pura", el "currículum flexible" y otros caza-bobos del género que causan gran impacto y respeto en la pequeña burguesía arribista que ha hecho de la Universidad un cómodo trampolín de ascenso económico y status social.

III.— EL SOBORNO DE BOENINGER

Las prácticas corruptoras de Boeninger y su utilización electorera del presupuesto universitario le aseguraron la reelección en 1971. Destinó cuantiosos recursos para neutralizar o intentar sobornar a sectores vacilantes o proclives a estas tentaciones materiales. El carácter clasista de la "justicia" del Rector Boeninger también merece destacarse. Mientras a un funcionario menor se le somete a sumario por cualquier irregularidad, no ocurre lo mismo con los protegidos del Rector. Se desconoce por ejemplo la sanción aplicada a un académico de sus filas, que para mejor "cautelar" recursos en dólares del Instituto que dirigía, los depositó en su cuenta bancaria personal en USA, infringiendo incluso la legislación sobre cambios internacionales del Banco Central, que establece severas penas para estos delitos.

El manejo de los "grants" norteamericanos, los fondos del plan Chile-California, y de la Fundación Ford, los convenios en, dólares y los sueldos brujos de algunos "académicos", los manejos de algunos institutos y hasta la repartija de vehículos de la Universidad a una amplia gama de burócratas, son otros tantos aspectos materiales que deberían denunciarse por la Izquierda.

IV.— EL SECTARISMO DE LA IZQUIERDA TRADICIONAL

Si realmente se desea un cambio en la Universidad, la Izquierda tradicional debe superar su obsesivo sectarismo contra los sectores de la Izquierda revolucionaria. A menudo, la Izquierda tradicional ha preferido transar o perder ante la DC con tal de impedir el triunfo del FER o de algún miembro de la Izquierda revolucionaria. Aún está fresca la derrota en la FESES (Federación de Estudiantes Secundarios) y de la actitud oportunista en la Universidad de Concepción. Mientras la izquierda revolucionaria prestaba un leal y significativo apoyo al movimiento campesino y a la UP en Linares para derrotar a la Derecha, la UP concentró sus mejores cuadros universitarios en Concepción para arrebatarle a la Izquierda revolucionaria el control de la FEC.

V.— EL "PLURALISMO" DE LA DERECHA Y DE LA SOCIAL DEMOCRACIA

La tradicional bandera masónica de la "tolerancia", así como el "diálogo" de la DC y la "objetividad" o el "pluralismo ideológico" de la Derecha no pasan de ser argucias que utilizan en favor de sus posturas pero jamás para dar tribuna o cabida al pensamiento revolucionario ni siquiera en la Universidad. Veamos algunos ejemplos:

1.— Caso Nazar:

El profesor Alfredo Nazar fue privado de su Cátedra en la Escuela de Leyes en 1968, por su "delito" de creer que la Universidad estaba abierta a todas las ideas y plantear con franqueza ante sus numerosos alumnos la teoría marxista que concibe al Derecho y al Estado como instrumentos de represión de la burguesía sobre los explotados, en el régimen capitalista.

Este desmistificador análisis era más de lo que la burguesía podía tolerar, sobre todo de sectores que han fundado en el comercio jurídico enormes fortunas.

Do que no se ha dicho es que la cátedra arrebatada "legalmente" a Nazar, con la complicidad del Consejo Universitario, le fue cedida por Eugenio Velasco (PIR) a su colega de oficina Pablo Rodríguez, quien se desempeñaba como ayudante del entonces Embajador en Moscú, Máximo Pacheco (PDC). A juzgar por su conducta como líder de la "toma" de la Escuela de Derecho, se ve que Pacheco es ahora digno discípulo de su ex ayudante.

2.— Caso de los profesores argentinos:

Otro excelente ejemplo colectivo del "pluralismo ideológico" de la Derecha fue la expulsión en 1969 de los 14 científicos argentinos que trabajaban en la Facultad de Ciencias y en Ingeniería, y que se habían exilado en Chile, (¡oh! ironía), para escapar del gorilismo de Onganía que había clausurado la Universidad de Buenos Aires y para gozar de la "libertad académica" y el "pluralismo" que creían existía en este país.

La razón que dio Frei para justificar la expulsión fue "espionaje", argumento absurdo ya que a los espías no se les debe poner gentilmente en la frontera sino juzgarlos, y si son culpables, condenarlos a severas penas.

3.— Sumario a profesores de la Sede Osorno:

Luego de la masacre demócratacristiana de pobladores en Pampa Irigoin de Puerto Montt, un grupo de profesores de la Sede Osorno condenaron el hecho y responsabilizaron al sistema capitalista de ello.

Esto, en plena reforma, molestó a los "boers" de Osorno y al Vicerrector de entonces, Hernán Contreras, masón y hombre de confianza del rector Eugenio González.

Se inició, con la complicidad de la masonería y de la socialdemocracia, una encarnizada persecución al sector progresista de estudiantes, profesores y funcionarios de esa sede, que culminó con tres sumarios sucesivos, ordenados por el Rector Barbosa (PN) y por Boeninger (DC) después.

Tan burdos eran los "cargos" que ni siquiera la Contrataría pudo aceptarlos.

Otro ejemplo más de tolerancia, diálogo y pluralismo ideológico.

En suma, no pueden los revolucionarios creer en estas argucias, sobre todo ahora que la derecha chilena ha demostrado que a la legalidad reformista está dispuesta a oponer la violencia reaccionaria como en el desfile de "ollas vacías", o en las tomas de escuelas universitarias.

La Derecha se ha sacado la careta, porque comenzaba a molestarle en esta coyuntura histórica, comienza a reemplazar sus armas "democráticas".

Durante la "ceremonia de entrega" de la Escuela de Veterinaria por los fascistas, "El Mercurio" publicó una foto en que Boeninger aparece recibiendo un trozo de alambre de púas, que según el Frente Universitario "simboliza la necesidad de preservar en Chile y en la principal Universidad estatal el pluralismo, la libertad y el espíritu crítico y el deber de luchar contra cualquier intento de avasallar estos principios". ("El Mercurio", 25-1-72). El alambre de púas, símbolo de los campos de concentración nazis, recupera su siniestro prestigio.

VI.— ¿Qué hacer?

Es hora de arrebatarle a la Derecha el control de las universidades chilenas y de ponerlas al servicio de los trabajadores y la revolución.

La izquierda revolucionaria debe redoblar sus esfuerzos para levantar una política alternativa al reformismo socialdemócrata en la Universidad.

Al comenzar en 1968 el proceso de reformaría izquierda tradicional controlaba el gran poder que entonces tenían las autoridades unipersonales, el Rector y el Secretario General. Sin embargo, Eugenio González y Alvaro Bunster nunca se jugaron por ejercer ese poder en beneficio de posturas de izquierda, limitándose a administrar en forma tradicional la Universidad, en el más puro estilo conciliatorio.

Al cabo de 4 años de "reforma" y aunque parezca increíble, la izquierda tradicional perdió esos cargos. No se requiere gran intuición para asegurar que la izquierda tradicional intentará "ganar" la Rectoría de la Universidad de Chile, en abril, levantando la candidatura de un socialdemócrata, modernizante, "al estilo" Felipe Herrera.

En ese caso no está claro si la Derecha llevará candidato propio, aunque para mantener las reglas del juego electoral es probable que insista en Boeninger, aunque sólo sea para salvar las apariencias.

Ya Felipe Herrera ha "aceptado" la candidatura a Rector que le "ofrecieron" 31 académicos de la izquierda tradicional.

1972 será un año decisivo; o se consolida en Chile el reformismo socialdemócrata o caminamos hacia la revolución y el socialismo. lo mismo vale para la Universidad.

J. B. T.




QUEJA DE ESTUDIANTES ARGENTINOS

Los abajo firmantes, miembros del Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda (FAUDI) de la Argentina, agrupamiento integrante de la dirección de la Federación Universitaria Argentina (FUÁ), nos encontramos en la necesidad de hacer pública esta declaración en virtud de lo acontecido el día 3 de febrero en el Campamento de Trabajos Voluntarios para la construcción de la represa de Cabildo.

En virtud de lo acordado con el compañero socialista Mario Sepúlveda, dirigente de la FECH, viajamos a Cabildo el día 3 de febrero para incorporarnos al trabajo voluntario y poder cumplir, así, con el objetivo de nuestro viaje a Chile: manifestar nuestra solidaridad militante y revolucionaria con la clase obrera y los estudiantes chilenos, interiorizarnos de la actual situación del país hermano, aprender del actual proceso y volcar esta experiencia entre los estudiantes argentinos. De esta manera cumplimos con las postulaciones internacionalistas de nuestra agrupación, que se inspira en el ejemplo del Che Guevara.

Al llegar nos vimos sorprendidos por los planteamientos de los directivos del Campamento. Comenzaron por señalarnos que no podíamos identificarnos como miembros del FAUDI; naturalmente, nos opusimos a este requerimiento. Si mantenemos y defendemos nuestra individualidad y nuestras convicciones en nuestro país, donde ello implica persecuciones, expulsiones de la Universidad y, en muchas ocasiones, cárcel, en manera alguna podíamos declinar nuestra individualidad en Chile, entre nuestros hermanos, los estudiantes chilenos.

A renglón seguido nos señalaron que la reglamentación del campamento impedía la participación de extranjeros. Señalamos que el viaje lo habíamos acordado en Santiago con un dirigente de la FECH, que conocía perfectamente nuestra identidad, al mismo tiempo que esa actitud era contraria al espíritu y la práctica internacionalistas, elementos sustantivos de los revolucionarios latinoamericanos.

La verdadera causa de la oposición a nuestro ingreso al Campamento, en nuestra opinión, se aclaró posteriormente. Se nos señaló que nuestra intención era romper el Campamento.

AFIRMAMOS CATEGÓRICAMENTE QUE ES UNA AFIRMACIÓN CALUMNIOSA, QUE REITERAMOS QUE HEMOS VENIDO A TRABAJAR SOLIDARIAMENTE CON LOS ESTUDIANTES CHILENOS Y VOLCAR NUESTRAS PROPIAS EXPERIENCIAS DE LUCHA. Nos preguntamos cuan débiles pueden sentirse en sus razones quienes piensan que 9 personas pueden, por pensar diferente, romper un campamento de miles, en presencia de los propios dirigentes de los estudiantes chilenos.

El panorama terminó de aclararse cuando se nos dijo que podíamos conversar de política con los dirigentes del Campamento, pero no con la base. A ello un dirigente comunista terminó de descorrer el telón al decir: "tenemos diferentes posiciones ideológicas, por lo tanto no pueden participar". Los comentarios sobran; la afirmación es contundente en su elocuencia.

Sin más, sin ofrecernos comida ni comodidades para dormir, nos obligaron a tomar el primer micro de regreso a Santiago. A pesar de la actitud solidaria de grupos de acampantes, con los queconversamos sobre nuestra situacin, evitamos promover una discusin con el conjunto paraevitar cualquier provocacin, que pudiera desvirtuar nuestra posicin. No falt la veladaamenaza: "como no están respaldados por ninguna organizacin, no podemos responder porcualquier accidente que les pueda ocurrir".

Las conversaciones mantenidas a nuestro regreso a Santiago con dirigentes de la Juventud Socialista, a quienes por elemental cortesía explicamos lo ocurrido y mostramos estadeclaracin antes de publicarla, no repararon lo acontecido en el Campamento. Hacemos públicala presente, ratificando los objetivos fraternales y solidarios de nuestro viaje, que se mantienenmás allá del episodio relatado. Señalamos, igualmente, que no entregaremos esta declaracin a laprensa de derecha, a fin de evitar que sirva en alguna manera a los enemigos del pueblo chileno,que son nuestros enemigos.

Carlos A. Mosquera, ngel Cedrn, Rafael Hernández, Juan Bassi, Jorge E. Fortuny, OscarMiguel, Benito Barletta, Cecilia Fuentes y Manuel Puig.

Santiago, febrero 8 de 1972.


Teoría y Práctica

EL ESTADO Y LA REVOLUCIÓN

CON la doctrina de Marx ocurre hoy lo que ha ocurrido en la historia repetidas veces con las doctrinas de los pensadores revolucionarios y de los jefes de las clases oprimidas en su lucha por la liberación. En vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para "consolar" y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando el filo revolucionario de ésta, envileciéndola. En semejante "arreglo" del marxismo se dan la mano actualmente la burguesía y los oportunistas dentro del movimiento obrero. Olvidan, relegan a un segundo plano, tergiversan el aspecto revolucionario de esta doctrina, su espíritu revolucionario. Hacen pasar a primer plano, ensalzan lo que es o parece ser aceptable para la burguesía".

***

"Se suplanta la dialéctica por el eclecticismo: es la actitud más usual y más generalizada ante el marxismo en la literatura socialdemócrata oficial de nuestros días. Estas suplantaciones no tienen, ciertamente, nada de nuevo; han podido observarse incluso en la historia de la filosofía clásica griega. Con ]a suplantación del marxismo por el oportunismo, el eclecticismo, presentado como dialéctica, engaña más fácilmente a las masas, les da una aparente satisfacción, parece tener en cuenta todos los aspectos del proceso, todas las tendencias del desarrollo, todas las influencias contradictorias, etcétera, cuando en realidad no da ninguna interpretación completa y revolucionaria del proceso del desarrollo social".

"Ya hemos dicho más arriba, y demostraremos con mayor detalle en nuestra ulterior exposición, que la doctrina de Marx y Engels sobre el carácter inevitable de la revolución violenta se refiere al Estado burgués. Este no puede sustituirse por el Estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la "extinción", sino sólo, como regla general, mediante la revolución violenta. El panegírico que dedica Engels a ésta, y que coincide plenamente con reiteradas manifestaciones de Marx (recordemos el final de Miseria de la Filosofía y del Manifiesto Comunista con la declaración orgullosa y franca sobre el carácter inevitable de la revolución violenta; recordemos la crítica del Programa de Gotha de 1875, cuando ya habían pasado casi treinta años, en la que Marx fustiga implacablemente el oportunismo de este programa), dicho panegírico no tiene nada" de "apasionamiento", ni de declamación, ni de salida polémica. La necesidad de educar sistemáticamente a las masas en ésta, precisamente en esta idea de la revolución violenta, es algo básico en toda la doctrina de Marx y Engels. La traición cometida contra su doctrina por las corrientes socialchovinista y kautskiana imperantes hoy se manifiesta con singular relieve en el olvido por unos y otros de esta propaganda, de esta agitación".  

***

"Lo fundamental en la doctrina de Marx es la lucha de clases. Así se dice y se escribe muy frecuentemente, pero no es exacto. De esta inexactitud se deriva con gran frecuencia la tergiversación oportunista del marxismo, su falseamiento en un sentido aceptable para la burguesía. En efecto, la teoría de la lucha de clases no fue creada por Marx, sino por la burguesía, antes de Marx, y es, en términos generales aceptable para la burguesía. Quien reconoce solamente la lucha de clases no es aún marxista, puede mantenerse todavía dentro del marco del pensamiento burgués y de la política burguesa. Circunscribir el marxismo a la teoría de la lucha de clases es limitar el marxismo, tergiversarlo, reducirlo a algo que la burguesía puede aceptar. Marxista sólo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado. En ello estriba la más profunda diferencia entre un marxista y un pequeño (o un gran) burgués adocenado. En esta piedra de toque es en la que hay que contrastar la comprensión y el reconocimiento real del marxismo. Y nada tiene de extraño que cuando la historia de Europa ha colocado prácticamente a la clase obrera ante tal cuestión, no sólo todos los oportunistas y reformistas, sino también todos los "kautskianos" (gentes que vacilan entre el reformismo y el marxismo) hayan resultado ser miserables filisteos y demócratas pequeño-burgueses, que niegan la dictadura del proletariado".

"El oportunismo de nuestros días, personificado por su principal representante, el ex marxista C. Kautsky, cae de lleno dentro de la característica de la posición burguesa que traza Marx y que hemos citado, pues este oportunismo circunscribe el terreno del reconocimiento de la lucha de clases al terreno de las relaciones burguesas. (¡Y dentro de este terreno, dentro de este marco, ningún liberal culto se negaría a reconocer, "en principio", la lucha de clases!) El oportunismo no extiende el reconocimiento de la lucha de clases precisamente a lo más fundamental, al período de transición del capitalismo al comunismo, al período de derrocamiento de la burguesía y de completa destrucción de ésta".

V. I. LENIN
Escrito en agosto-septiembre de 1917) Obras Completas, Tomo 25, p. 379, 393 y 405.


Análisis

LA POLÍTICA ECONÓMICA DEL GOBIERNO EN 1971

LA política económica del Gobierno Popular demuestra, hacia fines de su primer año calendario, un extraordinario éxito en algunos aspectos de la política de reactivación a corto plazo. Este éxito se debe fundamentalmente a una mejor utilización de la capacidad instalada de maquinaria y mano de obra, estimulada por la redistribución del ingreso real, que a su vez depende de ella. Se trata pues de condiciones no repetitivas, lo que hace necesaria una redefinición de esta política para el año en curso.

Estos logros se traducirán en un crecimiento del PIB cercano al 8 por ciento (más del 10% de aumento en la industria, pero un crecimiento muy inferior en el sector agropecuario), combinado con un aumento de la participación de los sueldos y salarios (incluidos los aportes patronales) en el ingreso geográfico bruto. Según cálculos preliminares de ODEPLAN, éste será de un 51 a casi un 60%. Ello se debe, grosso modo, a un aumento nominal del salario medio de algo así como 40 o 50%, más un aumento del empleo superior al 6% (200 mil nuevas plazas, según se estima), más un aumento de unos puntos en la jornada media de trabajo. Si se considera, además, que la inflación registrada en 1971 no sobrepasa el 22% (en 1970 fue de 34,9%), se entiende que ha aumentado fuertemente el poder de compra de los asalariados, en alguna medida de los pensionados y montepiadas, pero en medida sin duda mucho menor el del ejército de reserva que forman los desocupados. Sólo en el Gran Santiago habían en septiembre pasado 52.000 cesantes, en Lota y Coronel 4 mil, y en Concepción 10 mil, la gran mayoría sin ningún tipo de subsidio oficial de cesantía. Es importante destacar, sin embargo, que la primera cifra bajó en forma bastante significativa (hasta 41 mil) en diciembre, según la última encuesta de la Institución de Economía de la Universidad de Chile. Esa tasa de desocupación (3,8 por ciento) es la más baja en 15 años.

El mayor poder de compra se refleja a su vez en los aumentos de bienes de consumo popular en el primer semestre del año: papas, 32,7%; cebollas, 53,8%; manzanas, 48,3%; carne de ave, 16,3%; de porcino, 17,7%, y de vacuno, 9%. Estos últimos rubros, incluyendo importaciones por 40 millones de dólares en carnes refrigeradas, significan un aumento de 32,9% respecto a 1970.

Si a las importaciones de alimentos, que doblaron en valor al año 1970, agregamos una producción de cobre menor que la programada (fue inferior a 800 mil toneladas, de las cuales 600 mil de la Gran Minería con un precio promedio de unos 48 centavos de dólar la libra); un aumento en los costos de producción debido a una variedad de factores, y, principalmente, una virtual cesación de las inversiones y créditos externos de los países capitalistas y el servicio de la Deuda Externa (que asciende a 3.800 millones de dólares), se entiende: 19) que se haya tenido que producir una devaluación del escudo con respecto al dólar, escalonada para no; afectar en forma exagerada los bienes de consumo popular, lo que' explica el nuevo sistema de cambio múltiple; 29) que el déficit de la balanza de pagos de 1971 ha sido impresionante (cercano a 400 millones de dólares, según se estima); y 39) que las reservas de moneda dura estén prácticamente agotadas.

Como dijimos, este éxito relativo de la política económica a corto plazo —de corte Cepalista de avanzada— no podrá repetirse en 1972, salvo a costa de un endeudamiento acelerado con los países socialistas, o con una inflación más pronunciada en base al financiamiento deficitario, alternativa ésta que la oposición ha tratado de bloquear en el Parlamento, con emisiones inorgánicas aún mayores que en el año que termina. Ninguna de estas alternativas parece viable en el marco del presente modelo político económico, y la de una inflación acelerada está políticamente excluida, aunque sea tal vez difícil de evitar. Entonces, ¿qué hacer?

Un primer aspecto en que la mayoría de los partidos que forman el gobierno parecen estar de acuerdo en mayor (PS) o menor (PC) grado es en avanzar en forma acelerada en la constitución de lo que será el nuevo modo de producción socialista dominante, que se basará en el área di propiedad social. En el año que va desde noviembre de 1970 a noviembre de 1971, setenta y nueve grandes empresas pasaron al sector estatal. Como sé sabe, existían ya, desde antes, más de cien empresas públicas, incluyendo empresas mixtas, pero excluyendo las empresas intervenidas, que conformaban el eje de un capitalismo de Estado creado para servir a la gran burguesía local.

De estas 79 nuevas empresas públicas, fueron estatizadas en forma total o mayoritaria: 5 de la Gran Minería del cobre, 14 de la industria, 5 de infraestructura y 10 bancos. De las 41 restantes, 38 son industrias intervenidas o requisadas, de las cuales 8 son textiles y un número similar alimenticias. Como se sabe, las requisiciones e intervenciones se producen de acuerdo con leyes antiguas, entre ellas el Decreto Ley Nº 520 de 1932, para la requisición, y diversos artículos del Código del Trabajo en el caso de las intervenciones. No representan, pues, según la legalidad burguesa, una estatización definitiva.

Según un estudio del actual Subsecretario de Economía, Oscar Garretón, en 1966 el 17% de las empresas controlaba el 75% de todos los activos de las sociedades anónimas. 284 sociedades anónimas controlaban prácticamente cada sector y rama de la economía. Además, de las 160 empresas más grandes, 81 tenían participación (y un tercio control) extranjero, con todos los efectos de tal concentración bajo tutela imperialista. De ahí que el proyecto de ley de las tres áreas enviado al Congreso contempla la estatización posible de todas las empresas cuyo capital y reservas, más utilidades, excediera en 1969 los 14 millones de escudos (US$ 1 millón a curso oficial de entonces). De los antecedentes que acompañan el proyecto, se desprende que son 254 las sociedades anónimas susceptibles de ser estatizadas (no se habla de otras formas de empresa ni de los bancos, de las cuales había 190 con un capital mayor de 20 millones de escudos en 1969).

Es con este número que se deben comparar las 79 empresas estatizadas (total o parcialmente, en forma definitiva o provisoria). Son pues menos de un cuarto de los grandes monopolios los que están desde ya, en una u otra forma, "dentro" der área social (sería una fracción todavía menor si consideramos que de estas 79 tal vez dos docenas son empresas medianas intervenidas o requisadas). Sin embargo, si se consideran las 23 sociedades anónimas más grandes (con un capital superior a 200 millones de escudos), veinte de ellas han pasado al área de propiedad social, generalmente en forma definitiva y total. De las tres restantes, dos son muy importantes: la Cía. Manufacturera de Papeles y Cartones (para mayores detalles ver PF del 21/12/71), y la Sudamericana de Vapores, respecto a cuyas acciones la CORFO ha abierto poderes compradores. La empresa naviera está dominada por el grupo capitalista más dinámico de los últimos 8 años, conocido como los "pirañas", quienes han llegado a ocupar una posición oligopólica en base a todas las formas modernas de integración empresarial. Este grupo es comparable al Edwards o al Matte-Alessandri. Curiosamente, de las veinte sociedades que siguen en tamaño a las 23 recién citadas, doce continúan en manos privadas y de éstas por lo menos tres pertenecen a los "pirañas": COPEC, CRAV y MADEMSA, sin contar otras en la llamada "línea blanca" de bienes de consumo duradero, tales como FENSA, SINDELEN, etc., cuya requisición se ha anunciado en repetidas ocasiones sin materializarse.

Con estos antecedentes no pretendemos minimizar la importancia de lo ya realizado por el gobierno en materia de nacionalizaciones de las riquezas básicas (cobre, salitre, yodo, hierro y carbón); de la banca (el Estado controla a través de la compra de acciones unos 4/5 del capital bancario, exceptuándose el importante Banco de Chile, entre cuyos accionistas figuran de nuevo los "pirañas"); de los latifundios (1.400, más de 1/3 del total expropiable según la ley de reforma agraria democristiana), etc. Solamente hemos señalado con algunas cifras lo que todo el mundo sabe: que lo realizado hasta ahora no es de ningún modo suficiente para controlar las "palancas de mando" de la economía. Para sentar la base de la construcción de un nuevo modo de producción dominante, en particular en lo que se refiere al sector industrial, comercial y financiero (salvo el bancario), el criterio del monto del capital no es el más adecuado ni para controlar todos los monopolios, que por lo menos teóricamente pueden establecerse en una determinada rama con un capital menor de 14 millones de escudos, ni es el más efectivo para quebrar el control multifacético de grupos oligárquicos nacionales o el control imperialista. Incluso entre los 40 más grandes figuran la Cía. W Tabacos (75% extranjeros) Indus Lever (40%), Philips Chilena (99,9%), Esso y Shell.

Es necesario insistir en que el problema de la constitución acelerada del área de propiedad social no es sólo ni principalmente un problema cuantitativo. En la gran mayoría de los casos se paga, a veces con sobreprecio, por los activos estatizados, por "cierto, con una parte menor al contado, salvo si se trata de la simple compra de acciones a particulares. Sólo en contados casos de empresas en falencia, se ha "expropiado a los expropiadores". Otro aspecto vital aunque poco discutido, es el del uso que hacen los grandes capitalistas de los excedentes financieros que resultan de la estatización. En tal sentido es indispensable limitar la reinversión a sectores no estratégicos, como turismo, servicios personales, etc.

Vale la pena señalar que la mayor parte de las empresas privadas citadas están incluidas en una lista de 91 empresas que pasarían al área de propiedad social o de propiedad mixta y cuyo envío al Congreso fue anunciado en conferencia de prensa por el Presidente Allende, el 14 de enero. Sin embargo, el destino de este proyecto parecerá bastante incierto dada la actual correlación de fuerzas, tanto en el Parlamento como en la sociedad global.

Entretanto el número reducido de empresas (53) destinadas, según el anuncio del Presidente, al área de propiedad social, figuran además de la mayor parte de las empresas ya requisadas o intervenidas, como los monopolios textiles, de gas, distribución, teléfonos, etc., todas las empresas citadas más arriba (Papelera, Sudamericana, "línea blanca", etc.). Además se incluyen varias industrias alimenticias consideradas, sin duda, de primera necesidad y que incluyen las de productos de leche, (Chiprodal, Soprole), fideos (Carozzi), de aceites, dos pesqueras, Cervecerías Unidas (ya intervenidas), Alcoholes Patria y Licores Mitjans.

En la lista de empresas que pasarían al "área de propiedad social o (?) mixta", figuran tres de las cinco empresas extranjeras recién mencionadas (Tabaco, Philips, Indus Lever), mientras Esso ni Shell están incluidas. Llama la atención, además, el hecho de que algunos monopolios, hasta la fecha bajo control extranjero, podrían quedar en el área mixta: sería el caso de la Cía. de Tabacos, Cía. de Fósforos, Laja Crown (monopolio de cartulinas LBM) y (Crown Cork (monopolio de tapas corona).

En esta segunda lista se incluyen algunas industrias básicas importantes, tales como MADECO, Inchalam (acero), Pizarreño, Standard Electric, AGA, y algunas textiles y alimenticias.

Se considera sin duda que, a pesar de su carácter monopólico y altamente dependiente del extranjero, estas empresas no son realmente estratégicas y/o que la incorporación efectiva de tecnología que han significado en el pasado no es compatible con una estatización del 100 por ciento de los activos.

Está claro que un capitalismo de estado en las condiciones actuales chilenas no es de ningún modo una forma segura de transición al socialismo, etapa a la cual el proceso chileno a nuestro entender no ha llegado, ya que presupone, según toda experiencia histórica, la conquista previa del poder político. Sin embargo, la actual forma de operación transitoria de las empresas estatizadas y requisadas y —en grado menor— la de las intervenidas, implica sin duda un grado de socialización mayor de las relaciones de producción al interior de las mismas. Los obreros se sienten comprometidos con el proceso productivo y distributivo y pueden influir en su curso.

Indudablemente, sus reclamos por aumentos de salarios muchas veces pueden parecer exorbitantes, como fue el caso del pliego de peticiones de Chuquicamata a fines del año pasado. Sin embargo, en algunos casos estos pliegos son difíciles de rebatir en forma clara, dado que la plusvalía no se "socializa" sino en parte, ya que una cuota mayor o menor de la misma se usa para pagar —con bonos y en efectivo— a los accionistas de la empresa comprada o para depositar en la cuenta bancaria de la empresa privada intervenida. En otras palabras, el carácter social de] área de propiedad social" [de hecho se trata en muchos casos de posesión (más o menos precaria) y no de propiedad estatal de los medios de producción] está lejos de estar asegurado, aunque el grado y tipo de compromiso de los obreros con la administración y con el gobierno varía mucho de empresa a empresa. Así por ejemplo, la presencia combativa de algunos sectores obreros del área social industrial en actos de masas hacia fines del año pasado, demuestra, tal vez, que ellos forman efectivamente una vanguardia proletaria en la lucha social. En otros casos tienden a ver el Estado como un nuevo patrón (y muchas veces con razón por el comportamiento paternalista y hasta patronal de algunos interventores) contra el cual se lucha por captar una cuota mayor del excedente de la empresa como si no hubiera cambiado nada.

Al mismo tiempo parece evidente que estas formas incipientes de socialización de las relaciones de producción en las empresas estatales no son suficientes para superar la contradicción básica del capitalismo, para permitir una verdadera "liberación" de las fuerzas productivas. Al contrario, se podría hablar de una "contradicción en la contradicción" en el sentido que el cambio de las reglas del juego del capitalismo dependiente significa una pérdida de fuerzas productivas, que va desde la emigración de capacidades empresariales, técnicas y recursos humanos calificados, en general, hasta la destrucción o liquidación de medios de producción previamente existentes. Esto parece inevitable a corto plazo (además el problema fue muy bien descrito —en otro contexto— por Oscar Lange, hace 35 años en su Teoría Económica del Socialismo). Las posibilidades de reemplazar a corto plazo a estas fuerzas son desde luego limitadas, y uno de los problemas que según algunos sectores impiden avanzar en la constitución del área social es justamente la falta de interventores que combinan la conciencia revolucionaria con la capacidad técnica y de gestión.

El aumento de la producción y aún de la productividad del trabajo que ha ocurrido en 1971 en muchas empresas del área social no se debe, por lo tanto, en general, a un desarrollo acelerado de las fuerzas productivas en base a una acumulación de capital fijo o humano, sino a una mejor utilización del acervo de medios de producción existentes, lo que ha requerido por cierto en muchos casos una mayor ocupación de la mano de obra por aumento de turnos, etc. Esto aparentemente ha podido compensar, hasta ahora, la pérdida de fuerzas productivas, para evitar que tal pérdida se note en forma dramática en 1972, es indispensable tanto la movilización de la creatividad de los trabajadores chilenos como la cooperación técnica de los países socialistas o aún de los países "no alineados" como Suecia o Yugoslavia y un esfuerzo enorme por parte de las Universidades. (Sobre todo de producción de egresados de carreras técnicas y económicas cortas).

Sin embargo, el problema central del momento no es económico. Es político, existe unanimidad entre amplios sectores de izquierda para pensar que la naturaleza de los problemas económicos en 1972 hace imposible mantener una relación equilibrada entre lo económico y lo político. La redefinición de esta relación, así como de las nuevas líneas de política económica en el año en curso, son tareas centrales del momento, pero que exceden los límites de este artículo.

C. CASTRO


Polémica

POLÍTICA Y ECONOMÍA EN EL PERÍODO DE TRANSICIÓN

EN Punto Final Nº 147, JVH comenta en "Capitalismo de Estado, una etapa del proceso", una entrevista concedida por Gonzalo Martner al periodista alemán H. R. Sontag. Martner contestó en el Nº 149 de Punto Final ("Las etapas del proceso revolucionario chileno"). El cargo central de JVH en contra de Martner es su tecnocratismo que le impide ver el proceso de lucha de clases en el período de transición.

La defensa de Martner se basa en señalar todos los elementos que, a su juicio, tipifican el proceso de transición. Dichos elementos están centrados en un proceso político en "el cual las masas organizadas, a través de las herramientas básicas del poder político ponen fin al sistema capitalista tradicional e inician la construcción de una nueva economía, de rasgos dominantemente socialistas ..." En este proceso "es indispensable que el Estado deje de ser el representante de la clase burguesa y represente los intereses de los trabajadores. Cuando el poder de los trabajadores se consolida, el Estado puede modificar las relaciones de producción y de propiedad y aumenta el dinamismo del proceso revolucionario en la dirección del socialismo".

De esta manera el proceso de transición se describe como un período en que "las masas organizadas construyen una nueva economía de rasgos dominantemente socialistas ..." hacia fines del período de transición los rasgos básicos que definen el perfil del sistema social serán de carácter socialista..." "... la apropiación capitalista de la plusvalía es reemplazada en términos globales por otros procesos en los que el trabajo dejaría de ser una mercancía, se termina con la diferenciación entre el productor y los medios de producción, y se termina con las relaciones de explotación en la parte central de la economía".

Hasta aquí la interpretación que Martner hace de los procesos políticos implicados en la transición al socialismo.

Los caracteres esenciales de tal período son: masas organizadas para la conquista del poder político, un Estado modificador de relaciones de producción y de propiedad, y reemplazo durante la transición de los procesos de apropiación-realización capitalista.

A partir de estos elementos el autor construye la política económica del período que, según su trabajo, puede sintetizarse como una política de pleno empleo en condiciones de estabilidad e incremento del poder adquisitivo de los trabajadores. Creo que el lector se mostrará desilusionado al recibir esta conclusión, luego de la teoría enunciada en los párrafos introductorios. En el hecho, la falla no está en las conclusiones sino en el aparataje analítico que no permite llegar más allá.

De esta manera, cuando propone la conquista del poder político por las masas, no nos dice nada acerca de la generación de dicha política de masas. ¿Qué propone el autor? ¿Alianza con los sectores medios? Y si es así, entre las capas medias ¿cuáles propone integrar en la política de masas?, ¿las desfilantes con cacerolas?, ¿los titulares de crédito en las automotrices de moda?... Y en términos políticos partidistas ¿significa buscar el apoyo demócratacristiano? Y si se busca dicho apoyo, ¿significa buscar el apoyo, antes, durante o después de los períodos electorales? En síntesis, cómo nace la política de masas, o la conquista del poder, ¿como una acción masiva de compromiso y conciliación de clases?, o, ¿a partir de un reconocimiento de intereses irreconciliables?

Seguidamente y partiendo de los compromisos que se enumeran, el proceso iniciado ¿permitirá llegar al segundo punto central de la interpretación del Sr. Martner?, esto es, ¿a un Estado representante de los intereses de los trabajadores y modificador de las relaciones de producción? Las dudas emanadas del razonamiento anterior no se disipan cuando el autor habla del Estado representante de los trabajadores. En el hecho, parece no ver que no es lo mismo hablar de representación de los trabajadores que de poder popular. El poder popular reivindica para la masa trabajadora el poder de decisión en los órganos de poder del Estado a través de la participación real de la base trabajadora en las decisiones económicas y sociales. Ahora bien, dicho grado de decisión no es independiente del contenido de clase del Estado, como tampoco lo será el contenido de las políticas que tratarán de implementarse desde el mismo Estado. Y aquí se plantea la consistencia del tercer postulado teórico del Sr. Martner, de qué o de quiénes espera valerse cuando se trata de reemplazar los procesos de apropiación-realización capitalista en el período de transición (?).

En síntesis, no es posible obtener conclusión alguna relativa a la conquista del poder político, las posibilidades reales del Estado modificador de las relaciones de producción y propiedad y el proceso de eliminación de la apropiación-realización capitalista sin un análisis de las clases sociales en pugna en la sociedad chilena.

El esquema de clases muestra la existencia de un grupo plutocrático minoritario de apenas un 2 por ciento de la población receptora de ingresos, controlando casi un 14 por ciento del ingreso total. Dicho 2 por ciento está representado por altos ejecutivos de empresas y poseedores del capital financiero. A dicho 2 por ciento debe agregarse un 3 por ciento de profesiones liberales, empresarios agrícolas, intermediarios de los productos del agro, comerciantes e industriales. Ambos grupos controlarían en su conjunto poco más de un 25 por ciento. En el otro extremo se encuentran los obreros rurales y urbanos no calificados, más pequeños comerciantes, jubilados, artesanos, etc., que en su conjunto representan el 50 por ciento de la población y que controlan un poco más del 15 por ciento del ingreso. A las clases sociales extremas ya definidas, se pliegan las capas intermedias. Estas capas intermedias están representadas por pequeños comerciantes, empleados públicos medios y empleados particulares, pequeños propietarios, rentistas y jubilados, todos ellos asimilados al extremo inferior proletarizado y pueden clasificarse como capas medias-media y media-baja. Esta población puede ser estimada en un 35 por ciento dei total, controlando un 34 por ciento del ingreso. Sumando estas proporciones a los estratos inferiores se obtiene una población de un 85 por ciento, controlando casi un 50 por ciento del ingreso. Existe todavía una clase media alta, integrada por profesiones liberales, comerciantes, industriales, propietarios medianos, ejecutivos de alta jerarquía de los sectores públicos y privados, representando un 10 por ciento de la población total y distribuyéndose un 25 por ciento del ingreso. Esta capa queda asimilada al grupo plutocrático minoritario y la suma de los efectivos da un total de una población del 15 por ciento, distribuyéndose poco más del 50 por ciento del ingreso.

Por lo tanto, no existen capas medias independientes, se asimilan, ya sea a los intereses de las clases explotadoras (15% del total), ya sea, a los intereses de la clase explotada (85% del total).

La explotación se perfecciona según el modelo tradicional de desarrollo de la economía chilena, esto es, centrada en los intereses de consumo de la plutocracia y sus adláteres. El esquema de explotación incluye también el consumo del 85 por ciento de los explotados, sacrificándolo en la parte del desarrollo adicional o reproducción anual de la economía, que se encuentra dirigido por los planes de consumo y producción de la oligarquía. Así, se perfecciona, necesariamente, una alianza de clases, comprendiendo la plutocracia y las capas medias-altas de la población, todos ellos comprometidos en una forma de desarrollo y de consumo. En este tipo de desarrollo se definen las ganancias de los clanes económicos nacionales y de sus patrocinadores foráneos. De esta manera, se plantean en la economía alternativas fundamentales, ganancia y consumo; inversión y producción, en torno a las cuales nace la solidaridad de clase entre los capitalistas y las capas medias. Si bien estas últimas no son dueñas de los medios de producción, son parte del proceso de desarrollo orientado por los capitalistas. En el hecho, las necesidades de reproducción anual de la economía determinarán que una parte importante del ingreso se canalice anualmente hacia el trabajo asalariado. Dicha parte es negociada por la clase capitalista y sus adláteres y tiende a fijarse al nivel de un valor de reproducción del trabajo asalariado. El monto adicional negociado termina por agregarse al fondo de ganancia de los capitalistas, debido a las imperfecciones del mercado capitalista. Es en ese mercado del consumo, en donde acceden grandes proporciones de capas medias, en donde se juega la suerte definitiva de la asignación que reciben los trabajadores. Es allí, en donde se determinan las alianzas de clases y la suerte que correrán las políticas de conciliación.

La solidaridad de clase de las capas medias y la oligarquía, se expresa en la categoría económica del valor que Hamo el Fondo Social Compensatorio y que se expresa en el valor precio determinado por el valor de reproducción del trabajo asalariado más el fondo de ganancias de los capitalistas aumentado por la proporción compensatoria que posibilita la transacción de los productos en el mercado y su consumo por las capas medias.

Hasta aquí la explicación que propongo y que difiere de la del señor Martner en cuanto ella razona sobre los procesos de la economía según la función que allí corresponde a las clases sociales. Esto me permite concluir que la política económica del período de transición al socialismo estará centrada en los procesos de conversión del Fondo Social Compensatorio. La conversión-realización en el período de transición significa la eliminación del ciclo de explotación y consecuencialmente la eliminación de las diferenciales del ingreso y del desempleo. Significa al mismo tiempo, la eliminación del proceso de negociación del statu quo social a que se encaminan las capas intermedias y la burguesía, a través de sus decisiones de poder expresadas en las relaciones de producción y de distribución, por esta razón, cuando en este trabajo se habla de redistribución del ingreso y de empleo se entiende mucho más que la coexistencia de cambios revolucionarios y desarrollo, a saber, se entiende que sin cambios revolucionarios no hay desarrollo. Si se reconoce que sólo el Estado de los trabajadores podrá eliminar las causas de la explotación basada en la negociación del statu quo social, entonces la generación de dicho Estado corresponde a una afirmación de las bases de los trabajadores y no a un proceso de conciliación de clases u oportunismo pequeño burgués.

Es sobre la base de los cambios desarrollados por los trabajadores mismos en las empresas y su dirección, en el campo, y en los niveles de dirección del Estado que cabe afirmar la influencia de las masas organizadas (incluyendo las capas medias) en la dirección del Estado y la economía.

Es la dirección de los trabajadores en el proceso revolucionario y la alineación a dicha dirección de las capas medias, la categoría objetiva central que inicia el proceso dialéctico de la revolución. Este es el contexto en el cual se desarrollan las categorías económicas propias al proceso de planificación para la conversión del Fondo Social Compensatorio en el período de transición al socialismo.

HÉCTOR VEGA


A PROPÓSITO DE UNA POLÉMICA

Compañero Director:

Debido a su actual polémica con el Partido Comunista —pues no otra cosa es, puesto que primero fue R. Rojas, Montero, Cademártori y en cierto modo también "entró al baile" el compañero Pino—, he querido enviarle estas lineas que son para expresarle mi coincidencia con Ud. en esta polémica. Hace tal vez dos años le envié unas lineas que Ud. tuvo la gentileza de publicar en Punto Final. Ahora quiero expresar que la revista continúa fielmente la línea que se trazó cuando salió a la luz pública y creo que es bastante decir en su elogio el hecho que se mantenga por tanto tiempo en una misma posición.

Personalmente observo que es muy difícil mantener una discusión con los compañeros del Partido Comunista, pues ellos continúan creyendo que solamente a través del PC se puede obtener el "carnet" de revolucionario. En los artículos publicados en "El Siglo" así lo dejan dicho en forma clara . . . Tampoco han sabido responder a su pregunta fundamental: ¿por qué existe la "ultraizquierda,"? Porque es claro que los compañeros del MIR es un movimiento masivo, con fuerte influencia en los sectores de pobladores, campesinos, obreros y estudiantes, es decir, que hace tiempo que dejaron de ser un grupo de universitarios, para ser ahora una real fuerza de izquierda revolucionaria. Por lo tanto, les guste o no a los compañeros del PC, ellos se han ganado un puesto de combate dentro de las fuerzas de izquierda de Chile. Por eso llama la atención que el PC, a través de la polémica con Ud., continúe mirando con verdadera obsesión hacia la Democracia Cristiana, que indudablemente tiene entre su militancia sectores populares, pero la línea de ese partido la da su sector más retrógrado. Por lo tanto, creemos que están equivocados los compañeros comunistas en esa actitud y al negar en forma sectaria la real influencia popular que en estos momentos tiene el MIR. otro detalle que me llama la atención: en los artículos de los compañeros del PC, en forma reiterada, han deformado su pensamiento en torno al problema en debate, con lo cual una vez más no informan en forma correcta a sus militantes, quienes continúan, en su inmensa mayoría, leyendo solamente "El Siglo", y por lo tanto, no tienen información completa de lo que Ud. ha planteado a través de Ultima Hora; y así creo que es muy difícil una buena discusión y que pueda lograrse una mejor comprensión entre las fuerzas de la UP para hacer avanzar este proceso revolucionario que estamos viviendo en Chile. Con un cordial saludo a Punto Final: que tenga larga vida para que continúe su lucha para lograr en forma definitiva la instauración del socialismo en nuestra patria, le saluda.

GUILLERMO VENEGAS JONES
Viña del Mar


Obras Públicas

LOS MISTERIOS DE UN MINISTERIO

SE ha hecho común hablar acerca del enorme poder que ejerce el sector privado de la construcción en nuestra, actividad productora. La socióloga Rosemond Cheetham en su Memoria, lo analiza y detecta en toda su dimensión, señalándolo como "patrón de dominación" y de fuerte influencia en la banca, compañías de seguros, sociedades anónimas, empresas mineras y comerciales, etcétera.

Pero su influencia, se ha centralizado principalmente en los Ministerios de Obras Públicas y Vivienda, el primero feudo radical-masón y el segundo feudo radical-demócrata-cristiano, ambos con concepciones claras de privilegios y donde siempre se han pagado los "favores políticos" de los gobiernos.

Son los Ministerios donde acuden parlamentarios, intendentes, gobernadores, alcaldes, políticos, etc., ya que a través de ellos se ejecutan las obras de adelanto: caminos, puentes, poblaciones, etc.

Ambos son Ministerios donde el contratista particular ha ejecutado los trabajos y que pese a contar con innumerables departamentos y personal idóneo para este objeto, no ha logrado poner en práctica una política según la cual sean ellos los ejecutores y no meros revisores del trabajo que realizan los particulares. Este personal se ha convertido en una maquinaria burocrática anquilosada y sus cuadros medios de profesionales y técnicos, se sienten frustrados ya que deben seguir adelante con una política de total entrega a la empresa privada, en virtud de que las personas encargadas de dirigir desde arriba esta política no la han cambiado.

En muchas ocasiones se ha comentado que sería preferible suprimir ambos Ministerios y ampliar el personal de la Contraloría General de la República, ya qué es ésta quien en definitiva revisa, autoriza o rechaza los estados de pago de los contratistas, tareas que podría realizar no sólo con criterio contable y de fiscalización, sino con equipo técnico apto para llevar a cabo un control de calidad.

Las políticas seguidas durante 30 años en Obras Públicas y sólo pocos años en Vivienda, han sido las mismas y aunque se pensó que con la Unidad Popular las cosas podrían cambiar, vemos con estupor que, muy por el contrario, la política tiende a consolidarse en función de este "patrón de dominación" como lo llama la socióloga antes mencionada.

En este artículo vamos a analizar el caso de Obras Públicas y su relación con este "patrón" que es el contratista, a quien siempre se le ha sindicado como el "tiburón". Habría que preguntarse como en el viejo refrán, quién es más culpable: "el chancho o quien le da el afrecho".

Hace poco tiempo leíamos unas declaraciones hechas por compañeros pobladores, en las cuales se criticaba duramente a personeros de la Cámara Chilena de la Construcción, a quienes culpaban por la postergación de que eran objeto, en su problema habitacional o por falta de pavimentación de unos caminos.

No se vaya a pensar que vamos a entrar a defender a los "pobres y modestos" contratistas. Muy por el contrario, lo que queremos hacer es poner el acento donde corresponde y dar a conocer a la opinión pública hechos y antecedentes, a fin de que pueda formarse una opinión, si es o no valedera la metáfora del "chancho" indicada más arriba.

Resulta que en 1970 el Ministro de Obras Públicas se encontró con un fardo bastante pesado de obligaciones contractuales dejadas por su antecesor y que tenían en difícil situación económica a los contratistas, quienes sumaban a esto su parcialidad política, ya que todos eran contrarios a la Unidad Popular, lo que les significaba fundados temores frente a la nueva estructura político-social que se avecinaba.

Los contratistas se movilizaron rápidamente y como la política de "convivencia" de la UP así lo exigía, las cosas se les solucionaron en menos que canta un gallo. Con el compromiso de que el "status" se mantenía y tendrían ellos las mismas garantías y privilegios de antes, empezó un nuevo año promisorio, aunque para los escépticos, incierto.

En 1971 asumía la Dirección General un ex funcionario de Obras Públicas y luego contratista, miembro del Partido Socialista, que contaba como era lógico con el beneplácito de la Cámara Chilena de la Construcción. De todas maneras se pensó que la collera obrero-empresarial podía dar resultados, ya que la inexperiencia del compañero Ministro sería suplida por la experiencia del empresario.

Desgraciadamente ha pasado un año y debemos hacer notar algunos hechos alarmantes. Ellos reflejan que ha primado la política empresarial en perjuicio de una política que se pensó construiría nuevos cuadros que podrían suplir no sólo la técnica, sino la audacia y empuje empresarial.

Sigue primando la concepción cuantitativa sobre la cualitativa en la selección del contratista y son por lo tanto los mismos de ayer, los que hoy tienen los más grandes contratos y obtienen los favores que significan ampliaciones de obras y tratos directos.

Los pequeños contratistas son siempre postergados, salvo que tengan el "favor" que se le otorga a unos pocos en desmedro de los más.

Las obras se dan por la vía de la propuesta, la que generalmente viene "cocinada" ya que con antelación, los contratantes se ponen de acuerdo en los precios y condiciones y también se otorga por medio del "trato directo", facultad que tiene la Dirección General.

Como se puede apreciar, en ambos casos este "negocito" no es muy claro y puede prestarse a toda clase de interpretaciones, que como es lógico, se las dejamos al lector.

Hace 20 años nació a la vida pública la Cámara Chilena de la Construcción y siempre ha ayudado a orientar la política a seguir por las autoridades del Ministerio de Obras Públicas, en beneficio por supuesto, de sus asociados.

En esta administración que hemos llamado obrero-empresarial ha sucedido lo mismo y ha sido la Cámara a través de uno de sus directores, la que ha asesorado a la Dirección General, sobre todo en lo que dice relación con la Ley de Presupuesto.

Indudablemente que las "indicaciones" presentadas a consideración del Parlamento perseguían siempre el beneficio del contratista en desmedro de los empleados y obreros de OO.PP. y han tratado de acrecentar los poderes de la Dirección General, en desmedro de una política más adecuada al "pluralismo" de la Unidad Popular.

Durante 1971 se hizo una odiosa discriminación con respecto a los fondos y su distribución, siguiéndose siempre una política que iba en beneficio de los grandes y marginando a los chicos, viéndose este fenómeno aún más claro, en la distribución de los pagarés, produciéndose además situaciones que por favorecer a los contratistas, se hacía uso de la cuenta de jornales como sucediera en el mes de octubre pasado.

Situaciones no contempladas en gobiernos anteriores, se han visto venir en este año recién pasado y que es necesario corregir a fin de que no vuelvan a suceder.

Como ilustración hemos extraído de ese Ministerio los datos concernientes a los valores que durante 1971 le fueron cancelados a sólo 6 empresas, por trabajos ejecutados en Vialidad durante esta administración obrero-empresarial:

Abalos y González

Eº 13.801.629,32

Ingosa

25.458.132,50

Ingas

17.954.422,66

Obras y Construcciones

40.016.115,38

Oscar Spichiger

33.865.860,31

Tagle y Tocornal

15.242.712,69

Eº 146.338.518,86

Existen otras como la firma Devés del Río, cuyos datos no tenemos, pero es fácil formarse una opinión de los valores que están en juego, la calidad de las firmas antes citadas y por supuesto su ningún parentesco con la Unidad Popular, muy por el contrario, todos conspicuos miembros de los partidos ultra opositores a la UP.

Sería interesante hacer un análisis más a fondo sobre las firmas antes referidas y otras que podremos presentar más adelante, ya que ofrecen características dignas de observar, por cuanto han obtenido no sólo el favor y la gracia de las autoridades de Obras Públicas, sino también más de alguna ha obtenido cierta "herencia" que pareciera le ha dado promisorios resultados.

Los diversos Comités de la Unidad popular del Ministerio, aunque desarticulados y desorientados, se encuentran conscientes de estos hechos y han captado a plenitud esta anomalía en lo que a contratos y pagos se refiere, mas, como aún prima ese "patrón" de dominación, ellos se ven imposibilitados de expresar su opinión.

Esperamos que sean estos Comités los que induzcan a las autoridades pertinentes a enmendar rumbos, y se siga una política más de acuerdo con los postulados de la Unidad Popular en la vía de construcción del socialismo, y no a perpetuar la empresa privada enquistada en la administración pública.

Conjuntamente con detectar la gran influencia de ciertas empresas contratistas, hemos visto otro asunto que nos resulta paradojal, ya que no sólo significa el que se contraten obras, estudios, etc., sino que se contrate equipo para obras camineras, a precios y condiciones muy superiores a la competencia.

Por Resolución de fecha 9 de junio de 1971 DGOP 951, se firma un convenio ad-referéndum, por arriendo de maquinarias entre la firma constructora Faenas Mecanizadas Ltda. "Corfam" y el Ministerio de OO.PP. representado por su Director Suplente, Pedro Varela, militante radical.

El valor total de esta operación es de Eº 15 millones, estableciéndose que OO.PP., pagaría a Corfam durante 1971 hasta un valor de Eº 1,5 millones y el saldo en 1972.

Lo interesante en este asunto es en primer lugar que los precios contratados por el Ministerio fueron aproximadamente un 30% más altos que los de SEAM, subsidiaria de CORFO, y un 20% más altos que los de la competencia, cuyos precios obraban en poder del propio Varela.

También hay que hacer notar que los valores cancelados a "Corfam" en 1971 fueron de Eº 5,5 millones y no los Eº 1,5 millones acordados, y estamos ciertos que el Ministerio podrá reconocer que la situación de caja durante el 29 semestre de 1971 fue bastante apremiante, lo que significó postergar incluso pago de jornales, por lo que no podría aducirse que existía disponibilidad de fondos.

En enero de este año la citada firma fue "tomada" por los obreros y el gobierno nombró un interventor. No sabemos si esta "toma" está relacionada con problemas laborales o a estos oscuros asuntos que arrojan sombras sobre personas que pertenecen a partidos de la Unidad Popular. Confiamos en que se haga luz sobre esta materia, puesta en conocimiento de altos dirigentes políticos hace ya un año, donde se preveía firmaríanse los contratos aludidos y donde las malas lenguas indicaban que habían cuantiosos valores "non sanctos" a repartir.

Por lo que el compañero Allende ha dicho: "podremos meter los pies pero no las manos", es que convendría descorrer el velo de estos misterios que rodean al Ministerio.

JULIO DONOSO L.


Entrevista

LA CRISIS RADICAL

El 12 de febrero pasado renunció a la primera vocalía del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Radical, como asimismo, a la militancia partidaria, Patricio Valdés Bastías. La decisión de Valdés causó sorpresa en los medios políticos, ya que casi veinte años de permanencia en el PR, lo habían caracterizado como un disciplinado militante, si bien lleno de una ardiente convicción revolucionaria y socialista. Precisamente en esa circunstancia se ubicó la causa de la renuncia de Valdés, quien ahora, en una entrevista concedida a PF, explica personalmente su decisión, a la vez que, de paso, analiza la crisis que afecta al radicalismo y sus proyecciones.

1.—¿Cuáles son las razones que lo impulsaron a renunciar, indeclinablemente, al PR después de casi 20 años de militante?

Durante casi 20 años de militancia, ingresé en abril de 1952, siempre albergábamos la idea que el radicalismo podía superar una serie de dificultades internas, producto de su composición social y permanente indefinición política trascendente. A tal tarea entregamos esfuerzos cotidianos, conscientes de la necesidad de su aporte en un proceso unitario que, tomando vitales transformaciones revolucionarias, lo entroncara en la tarea estratégica de construir la sociedad justa, humana y digna redimisiva de los expoliados de nuestra tierra: el socialismo.

Numerosas convenciones internas fueron sucediéndose, a parejas con los apetitos voraces de sus estructuras de poder estratificadas desde el cuerpo parlamentario, con apoyo directo de elementos latifundiarios de la zona central y sur, de beneficiarios de la mediana minería o vinculados a la explotación saqueadora de sectores empresariales con enorme caudal financiero e influjo en la prestación del crédito bancario.

No obstante la gravitación que tales elementos tenían en la vida interna, en los eventos máximos de 1967, 1969 y 1971 se dieron grandes pasos definitorios, produciéndose una profunda pero no total decantación humana e ideológica. Fundamental en 1971. Allí, por sobre las presiones de los sectores tipificados los radicales que habían trabajado por el triunfo electoral del programa popular contribuyendo al triunfo de Allende, se dieron una línea clara de manera soberana, ausente de balbuceos transaccionales, con científica concepción del rol, funciones y devenir del radicalismo.

Por desgracia, tan auspiciosos acuerdos, necesarios para la vigencia y proyección del radicalismo, quedaron reducidos a su expresión escrita.

La actual directiva, encabezada por el diputado Carlos Morales, ha sido incapaz de proyectar creadoramente dicho cuerpo conceptual, dejándolo sin la adecuada instrumentalización, incomunicándose con las bases, ayuna de concepciones tácticas y estratégicas necesarias para su accionar partidario—referido al Gobierno Popular. Ello, sumado a un coqueteo inefable pero sin contrapartida con los elementos escindidos del radicalismo, nos llevó a la determinación indeclinable de alejarnos de una colectividad única, cuya vigencia es importante, siempre y cuando logre recuperarse del marasmo en que se debate, levantando dignamente sus banderas de redención social, impregnadas en la causa de la revolución y el socialismo.

2.—¿A su juicio, cuáles son las causas de la actual crisis interna en que se debate el PR?

Ya hemos indicado algunas en el esbozo anterior. Creemos posible destacar otras.

La gestación de la directiva actual del Partido surgió luego de presiones ingentes, denunciadas en la propia Convención. Triunfó por escasos 68 votos. Era el triunfo del aparato funcionario, de los que defendían su participación administrativa en el Gobierno, de los "Unidad Popular 5 de Septiembre" que, frondosos, determinaban en el Partido más permeable de la combinación triunfante.

Así se consolidaba una crisis profunda, enmarcada en falta de dirección política, sin presencia real en la UP, el propio Gobierno y en los grandes centros de masas, con ausencia total de tácticas y estrategias que permitieran adelantar los objetivos centrales establecidos unánimemente en dicho torneo máximo. La desorientación ha cundido en las bases fomentando la indisciplina y el surgimiento de centros locales de poder que en nada contribuyen al fortalecimiento de una colectividad que como nunca cuenta con los elementos doctrinarios para entregar un aporte efectivo a la revolución chilena.

Por otro lado, so pretexto de ampliar la base social de sustentación del Gobierno, se incorporan elementos retardatarios, que ninguna entrega aportaron en la campaña presidencial salvo su negación; que difieren sustancialmente de los aspectos medulares del programa; que ambicionan mediatizarlo convirtiéndose en freno de las transformaciones revolucionarias del mismo, entronizándose en el movimiento popular por arriba. Sus consecuencias surgirán a la brevedad.

En esta situación, el radicalismo debió tener una presencia vigilante, ya que los conoce.

Sabe lo que significaron cuando eran sus miembros. Por el contrario, intentan una unidad que, teniendo en vista expectativas electorales, puede significar un rudo golpe a la causa de los trabajadores chilenos que han cifrado su esperanza en los profundos cambios que anhelan y por los cuales muchos de los suyos han caído.

Para nosotros, la alternativa es clara: socialismo o capitalismo, revolución o reformismo. El pretender crear una federación socialdemócrata es hacerle el juego a la derecha en su afán de aislar a la izquierda efectivamente revolucionaria; es volver al juego legislativo, negando la capacidad combativa de las masas; es perder la ofensiva entregando la iniciativa al electoralismo sin contenido.

Cuando el radicalismo entienda lo anterior, se desprenda del chaqueteo congénito, comprenda que sus militantes exigen más que la mera gestación de directivas para colocarlas al servicio de intereses personales, cuando se vincule a las masas en lugar de jugar roles burocráticos o administrativos, sólo entonces podrá recabar un lugar digno en la causa popular.

3.—La ausencia de esfuerzos por resolver esta crisis ¿tiene, según su opinión, algún origen concreto que permita definir a sus responsables?

En realidad, los esfuerzos han sido mínimos y se han limitado a lo meramente contingente. El PR no instrumentaliza sus acuerdos, no los baja a sus bases, no se masifica, no tiene criterios definidos para enfrentar o aportar en las diferentes áreas de acción actuales.

Su carácter pluriclasista lo hace adoptar posiciones ambiguas, contemporizadoras con los sectores internos constitutivos, incluso con aquellos que se han fortalecido luego del triunfo electoral presidencial. Sus responsables integran una mayoría amorfa, sin cohesión ideológica, populista, que coloca al Partido en beneficio personal y de los suyos, olvidándose que se trata de una colectividad, colectiva, que debiera estar al servicio popular, de sus luchas y esperanzas.

4—¿Cuál sería la solución a estos problemas que afectan al PR y qué papel le corresponde en ella a la JRR?

De acuerdo a lo que estableciéramos, "el radicalismo representa en la sociedad chilena un amplio sector de trabajadores, manuales e intelectuales. Pequeños y medianos empresarios progresistas de toda la gama de la actividad económica nacional, artesanos, profesionales, investigadores, estudiantes, artistas, empleados y obreros calificados, comerciantes, dueñas de casa que han ido poco a poco y cada día en mayor cantidad, arrancando la venda de sus ojos y comprendiendo que su puesto de combate está junto a sus hermanos de clase, el proletariado y el campesinado, para enfrentar todos al enemigo interno: la reacción y al enemigo externo: el imperialismo". (Convención XXV del PR).

Por su composición social, en la base, por lo que representa, por su lucha de estos últimos años, el radicalismo tendría un puesto real de vanguardia en el proceso de la revolución chilena.

La razón de su existencia futura, vigencia y proyección, están íntimamente vinculadas al papel que tendrá que jugar su vanguardia interna, que no sólo la conforman los militantes de la Juventud Radical Revolucionaria, sino un número bastante crecido de hombres y mujeres honestos que, como militantes, confían en la efectiva identificación popular de su colectividad.

Fuera voluntariamente, del radicalismo, se hace difícil entregar soluciones a los problemas. Podemos decir, no obstante, que la aplicación de los acuerdos, de su voto político y declaración ideológica; la estructuración orgánica diferente, dinámica y enraizada de los frentes de masas superando el jacobinismo de sus tradicionales asambleas; la designación de una directiva nacional y comisión política, ausentes de la representación funcionaria, nacidas y puestas al servicio de sus bases, con criterios definidos y comunes a todos sus militantes, desprendida de toda consideración oportunista y mediatizadora, que vaya más allá del caudillismo anárquico; son tareas vitalizadoras para cualquiera colectividad política. Sobre todo en el caso que nos preocupa.

Además, consideramos que la mentada unidad con los sectores escindidos, sería un retroceso fatal. Está minando al radicalismo aunque no encuentre réplica del grupo transaccional. Le ha hecho perder mística y confianza en sus propias fuerzas. En lugar de hacer un Partido nuevo, afincado en la validez científica de sus acuerdos recientes, mira como única manera de supervivencia, dicha unidad, que, surgiendo como salida electoral para algunos, puede significar, perspectivamente, la muerte del radicalismo, que se justifica del punto de vista histórico sólo por la puesta en aplicación de sus formulaciones revolucionarias.

Sin inmiscuirme, estimo que, como nunca, la JRR tiene un papel de vigilancia mucho más trascendental que en el pasado.

Su presencia debe fortalecerse en los cuadros medios y de base, críticamente, llevando el pensamiento sano y definido de un núcleo de jóvenes honestos que ven la única alternativa de militancia que puede resultar frustrante de mantenerse los marcos característicos de la actual crisis interna.

La próxima convención, organizada con todo el peso funcionario y oportunista, hace difícil una salida compatible con los intereses, anhelos y aspiraciones de un sector entusiasta que se vincula a las masas, trabaja en el campo, las fábricas, poblaciones y establecimientos educacionales tratando de forjar, artesanalmente, un partido comprometido con la causa popular.

Ya existen candidatos a presidentes, vices, vocales. Todo se distribuye a priori. Se habla de cambiar el voto político, de morigerar sus conceptos, de agradar a quienes ambicionan destruir el radicalismo revolucionario, hoy esencia misma del partido. Sigue el viejo estilo; los métodos caducos; las ambiciones y el personalismo se enseñorean. Nadie se preocupa de tener presencia efectiva en los centros de masas, donde nace y surge el Chile Nuevo. Nadie se inquieta por adelantarse a defender el Gobierno Popular. Nadie se motiva por transformar a éste en poder popular. ¡Qué importa el Partido y el cumplimiento irrestricto del programa, si me salvo personalmente .,.!


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02