La corrupción del periodismo

PUNTO FINAL
Año VII. Nº 148
Martes 4 de enero de 1972

Editorial

LAS elecciones complementarias del 16 de enero próximo en O'Higgins, Colchagua y Linares (las dos primeras eligen un senador y la segunda un diputado), se dan en condiciones tales que exigen la más férrea unidad de la izquierda. Desde luego, la oposición conservadora está agrupada para no perder un solo votó. En amigable reparto, el Partido Demócrata Cristiano se reservó la calidad de abanderado de la reacción en O'Higgins y Colchagua, mientras el Partido Nacional desempeña igual papel en Linares. Ambos partidos, más otros grupos menores derechistas, forman desde hace algún tiempo un solo bloque político. Su objetivo es recuperar el gobierno —por cualquier medio— para anular todo lo que el gobierno de la Unidad Popular logre avanzar en dirección al socialismo. PDC y PN se han unido en estas y otras elecciones y, asimismo, presentan unidos una acusación constitucional contra el Ministro del Interior, José Tohá. Persiguen destituir a un Ministro para llevar más adelante su escalada "legalista" contra el propio Presidente Allende. Es una táctica que los voceros más recalcitrantes de la derecha se han encargado de delinear públicamente.

Se necesita, pues, atajar a la derecha en todos los terrenos, incluyendo el electoral. Pero no bastan técnicas y fórmulas puramente electorales. Ellas no son capaces por sí mismas de suplantar la lucha de clases y asegurar la victoria de los explotados. Por eso es muy positiva la "Declaración de Linares" en que la izquierda unida de esa provincia recogió los planteamientos actuales de los trabajadores agrícolas. Ese llamado a la ofensiva contra los reaccionarios, enarbolando banderas del campesinado, constituye un ejemplo de cómo dar contenido revolucionario a una coyuntura electoral. Es a los trabajadores de esas tres provincias a quienes toca atajar al enemigo de clase que se empeña en ganar esta victoria táctica. Son los trabajadores de O'Higgins, Colchagua y Linares los que bajo una correcta conducción revolucionaria pueden hacer de esas elecciones complementarias un eslabón importante de la lucha política por el poder. En ese sentido, conviene darle a esa confrontación con la derecha el carácter que verdaderamente tiene, y no reducirla al tradicional marco que fortalece la imagen de una institución como el Parlamento, que se opone al avance del pueblo trabajador.

PF.


Campesinos

¡ESTA GRAN HUMANIDAD HA ECHADO A ANDAR!

UN documento firmado en Linares por el Comité Político de la Unidad Popular, el Consejo Provincial Campesino y el Comité Regional del MIR, ha suscitado un curioso problema en el seno de la izquierda.

El documento, que ya es conocido como "Declaración de Linares", y cuyo texto puede leerse en las páginas siguientes, llama al pueblo a la ofensiva. Al mismo tiempo señala las metas por las que hoy luchan los campesinos. Fundamentalmente propugna la modificación de la actual Ley de Reforma Agraria, dictada bajo el gobierno de la Democracia Cristiana. Esa ley, que no representa los intereses de los campesinos, es el principal obstáculo para hacer realidad las auténticas aspiraciones de los pobres del campo.

La "Declaración de Linares" se gestó en conversaciones que se prolongaron durante una semana, entre el comité político regional de la Unidad Popular, el MIR, el Consejo Provincial Campesino y el Movimiento Campesino Revolucionario (MCR). Su divulgación marcó un paso adelante en la unificación de los sectores que luchan por el socialismo. Concretó también las aspiraciones y anhelos unitarios de la masa campesina, cuya movilización y luchas han elevado rápidamente la conciencia y combatividad de ese sector social.

El desarrollo de la conciencia campesina es especialmente notable en Linares. En esa provincia la lucha de clases alcanza un alto nivel. Los terratenientes, tal como ha informado PUNTO FINAL, han respondido con agresiones directas. La impunidad con que actúan sus bandas armadas, golpeando campesinos o haciendo encarcelar y procesar dirigentes, es reflejo de la influencia política a nivel regional de los latifundistas.

La "Declaración de Linares", por lo tanto, fue saludada por el campesinado como un paso trascendental que, en términos de unidad revolucionaria, indicaba el propósito de la izquierda de hacer suyas las banderas de los campesinos.

Pero mientras en Linares se producía este alentador acuerdo entre la Unidad Popular y el MIR, en la capital ocurrió lo imprevisto. Tanto el Partido Radical como el Partido Comunista rechazaron la "Declaración de Linares", afirmando que iba más allá del programa de la Unidad Popular.

En realidad, el primer sector político que reaccionó contra el documento firmado en Linares, fue el grupo parlamentario escindido del Partido Radical, que dirige el senador Luis Bossay. El PIR, que aceptó condicionalmente apoyar a los candidatos de la Unidad Popular en las elecciones complementarias del 16 de enero, hizo pública su protesta por la "Declaración de Linares".

Señaló que el documento producía alarma a los pequeños y medianos propietarios agrícolas y dejó entrever que podría retirar su apoyo a la candidata a diputado por Linares, María Eliana Mery. Pocas horas después, el Partido Radical, cuyo representante en Linares no concurrió a la aprobación del documento, hizo una declaración en parecidos términos. El PR, fundamentalmente, se pronunció contra las expropiaciones sin pago de indemnización. Al mismo tiempo ordenó al senador Anselmo Sule, que en este momento preside el comité político nacional de la Unidad Popular, que convocara a una reunión de ese organismo para lograr la desautorización formal de la "Declaración de Linares".

Por último, la comisión política del Partido Comunista, cuyo representante en Linares si aprobó el documento, también hizo una declaración señalando que no reconocía esos compromisos. La argumentación del PC reside en que la "Declaración de Linares" excede el marco del Programa Básico de la Unidad Popular.

El dirigente comunista Orlando Millas, en el comentario político de "El Siglo" (26-XII-71), atacó duramente la "Declaración de Linares", señalando que era producto de la actividad de la "ultraizquierda". El comentario de Millas reeditó los violentos epítetos contra la izquierda revolucionaria que ya parecían superados en la lucha ideológica. En la noche de ese día, Orlando Millas afirmó en el programa de televisión "A tres bandas" que el documento de Linares no había sido suscrito por la Unidad Popular. Se vio en la obligación de desmentirlo el senador Alberto Jerez, dirigente de la Organización de Izquierda Cristiana, quien representó a su partido en las conversaciones de Linares. Dijo el senador Jerez que la "Declaración" fue suscrita por representantes de todos los partidos de la Unidad Popular, salvo el Radical, y que ella representa las aspiraciones actuales del movimiento campesino. Agregó que hasta el Partido Demócrata Cristiano se ha mostrado conforme en la idea de rebajar de 80 a 40 hectáreas de riego básico la reserva para los latifundistas expropiados. En cuanto a la expropiación "a puertas cerradas", señaló que era justo, ya que así se evitaba el desmantelamiento de los fundos y la liquidación del ganado, tal como ha venido sucediendo.

Al día siguiente, 27 de diciembre, la Izquierda Cristiana reafirmó las palabras de Alberto Jerez. Entregó una declaración sosteniendo esos puntos de vista. Añadió la OIC que tomaba el compromiso de plantear en el seno del comité político de la Unidad Popular la necesidad de acoger las aspiraciones de los campesinos, cuya conciencia y movilización ya ha superado el marco del Programa Básico de gobierno.

El espíritu combativo de los trabajadores agrícolas de Linares no es una novedad, como así tampoco las discrepancias que el mayor nivel de la lucha de clases en esa provincia acarrea entre las directivas regionales y nacionales de partidos de la Unidad Popular.

Hace pocos meses, como informó PF, tanto la CUT como el Consejo Provincial Campesino de Linares solidarizaron activamente con un funcionario que cumplía su papel de representante de un gobierno popular y que fue removido por la influencia y provocaciones de los terratenientes. Se trata de Gabriel Coll Prado, socialista, que era Jefe Zonal de la Corporación de Reforma Agraria. Los latifundistas, que a comienzos de 1970 habían asesinado impunemente a Hernán Mery Fuenzalida, democristiano, anterior jefe regional de CORA, actuaron inteligentemente contra Gabriel Coll; consiguieron a punta de ardides y aprovechando la debilidad de algunos niveles de gobierno, que lo removieran de su cargo. La destitución de Coll, aprobada en Santiago por los dirigentes de la Unidad Popular, fue rechazada en Linares por los dirigentes locales de esos mismos partidos. Se realizó un paro provincial ordenado por la CUT y los campesinos ocuparon las oficinas públicas, incluyendo la Intendencia de la provincia.

Los campesinos de Linares han aprendido a luchar contra los explotadores. Pero su alto nivel de conciencia y su movilización excede la capacidad de dirección de las instancias más elevadas de la Unidad Popular. Por eso es que en varias oportunidades las masas trabajadoras de Linares han entrado en contradicción con los dirigentes nacionales de partidos de izquierda.

La próxima elección complementaria del 16 de enero ha hecho recrudecer la lucha de clases en Linares, y su fruto es la "Declaración" impugnada en la capital por algunos partidos de la UP. La izquierda unida (incluyendo al MIR que tiene pronunciada influencia regional a través del Movimiento Campesino Revolucionario), apoya a María Eliana Mery, hermana del ingeniero agrónomo asesinado por los terratenientes en Longaví. Ella es simpatizante de la Izquierda Cristiana. El candidato de los terratenientes es Sergio Diez Urzúa, ex diputado conservador, dirigente del Partido Nacional.

El Partido Demócrata Cristiano que, a su vez, postula en O'Higgins y Colchagua la candidatura a senador de Rafael Moreno, ex vicepresidente de CORA en la época en que Hernán Mery fue asesinado, apoya discretamente a Sergio Diez.

Ambas elecciones complementarias se realizarán el 16 de enero. La izquierda unida lleva como candidato a senador en O'Higgins y Colchagua al actual diputado socialista Héctor Olivares, ex presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre.

El bloque derechista (Partido Nacional, Democracia Radical y "Patria y Libertad"), apoya a Rafael Moreno en la elección complementaria de un senador. A cambio de eso, el PDC decretó "libertad de acción" a sus militantes en Linares. Pero en los hechos sus dirigentes trabajan en favor del candidato de los latifundistas, Sergio Diez. El propio Rafael Moreno hizo una declaración concreta de apoyo a Diez para no dejar dudas acerca de los términos del pacto que une al PDC con el Partido Nacional.

Es en este marco político en que se produjo la "Declaración de Linares". La reacción adversa del PR y del PC fue explicada bajo esa circunstancia, señalándose que elevar las banderas por las que luchan los campesinos de Linares, produciría el efecto de atemorizar a las capas de pequeños y medianos propietarios agrícolas, volcándolos en favor del candidato de la derecha. Los dirigentes de izquierda en Linares, por el contrario, sostienen que la "Declaración" acumula fuerzas de la masa campesina, proporciona a la elección del 16 de enero un carácter clasista que supera la tradicional tónica electorera y, que corresponde, asimismo, al nivel de conciencia alcanzado por los trabajadores agrícolas de Linares.


LA "DECLARACIÓN DE LINARES"

El siguiente es el texto del documento firmado en Linares por el Comité Político de la UP, el Consejo Provincial Campesino y el MIR:

EL MOVIMIENTO CAMPESINO, LA UNIDAD POPULAR Y EL MOVIMIENTO DE
IZQUIERDA REVOLUCIONARIA, LLAMAN AL PUEBLO A LA OFENSIVA

"Hoy en Chile la lucha de clases ha alcanzado altos niveles de enfrentamiento; por un lado los dueños del poder y la riqueza, actuando en defensa de sus intereses, menoscabados por la acción del Gobierno y los trabajadores, y por el otro, los obreros y campesinos, la inmensa mayoría del pueblo chileno, en firme resolución de cambiar este país y terminar con la injusticia, el abuso y la explotación.

La Derecha, encabezada por el ala reaccionaria de la Democracia Cristiana, el Partido Nacional, "Patria y Libertad", y otros grupos, se lanza contra los trabajadores, utilizando los mas criminales métodos fascistas. Con el afán de alcanzar eco en sus pretensiones sediciosas, no vacilan en montar toda una máquina de engaños y mentiras para distorsionar los cambios que se realizan, y al mismo tiempo proponen medidas demagógicas, que según ellos defienden al pueblo, al mismo pueblo que ayer masacraron y explotaron y que piensan continuar explotando.

Esta actitud agresiva de la Derecha y los éxitos que ha logrado, en gran medida se deben a una serie de debilidades que se han evidenciado en el terreno ideológico y político, frente a nuestros enemigos de clase. Las debilidades no tienen el efecto de calmar o neutralizar a los reaccionarios, sino que, al contrario, los enardecen aún más para nuevas y más grandes provocaciones y ataques, tanto a los trabajadores como al Gobierno.

La decidida intención de los fascistas y reaccionarios de crear las condiciones para una salida golpista en Chile se expresa en el campo en:

a) Distorsión de la política agraria del Gobierno de la Unidad Popular destinada a confundir a la opinión pública.

b) Sabotaje a la producción y, al mismo tiempo incumplimiento al Gobierno por los problemas de producción que afectan a la agricultura.

c) Pretensión de dividir a los trabajadores y campesinos creando organizaciones paralelas a la CUT, etc.

d) Pretendiendo frenar el proceso de Reforma Agraria.

e) Pretendiendo ocultar la explotación que realizan en sus latifundios.

f) Organizando "guardias blancas" destinadas a agredir a los campesinos.

g) Atacando al Gobierno, a las instituciones del agro y a las organizaciones campesinas, a partir de sus organizaciones patronales, tales como la SNA, el Sindicato de Empleadores Agrícolas, etc.

h) Pretendiendo que se haga en un año de Gobierno Popular lo que no fueron capaces de hacer ellos en 150 años de dominio político, de explotación del pueblo y de manejo del país.

Los que buscan derrocar al Gobierno, los que quieren hundir a Chile en el fascismo, los que quieren reprimir a los trabajadores, son los mismos que asesinaron a Manuel Rodríguez, autor del primer Decreto de Reforma Agraria en Chile; son los mismos que derrocaron a O'Higgins, el que abolió el sistema de mayorazgos, o sea, el gran latifundio de la época, y entregó a soldados y campesinos las tierras y los bienes de los extranjeros que habían estado en contra de la revolución libertadora; son los mismos que atacaron a Freire porque devolvió las tierras usurpadas a los mapuches; son los mismos que asesinaron a Hernán Mery; son los mismos que asesinaron al general Rene Schneider. Queda en claro, entonces, que los enemigos de la independencia de Chile fueron la oligarquía, los reaccionarios y los poderosos, o sea, los mismos que se oponen a la independencia económica de nuestra Patria y a la liberación de nuestro pueblo.

Estos son los que se autodenominan defensores de la Patria, la democracia y el respeto a las personas. En estricta verdad, son los peores enemigos de Chile y de su pueblo. La historia de estos antipatria es la larga historia de las traiciones y ataques en contra de Chile y sus trabajadores.

SOCIALISMO O FASCISMO ES LA ALTERNATIVA

Por estas razones, el Consejo Provincial Campesino de Linares, el Comité Político Provincial de la Unidad Popular y el Comité Regional del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, levantan ahora banderas de lucha que reflejan las auténticas aspiraciones e inquietudes de los pobres del campo, inquietudes que en estos momentos no pueden concretarse porque la actual ley de Reforma Agraria no interpreta los verdaderos intereses de los campesinos.

Estas banderas de lucha son:

1. Eliminación inmediata del latifundio.

Entendiéndose por tal la expropiación de todos los predios superiores a 80 hectáreas de riego básico, antes del término del año agrícola.

2. Expropiación de los fundos a puertas cerradas.

Esto es, no sólo expropiar a los latifundistas la tierra, sino también los animales, la maquinaria, las instalaciones, para que los campesinos puedan trabajarla de inmediato.

3. Rebajar de 80 a 40 hectáreas el límite de expropiabilidad de los predios.

Puesto que es allí donde existen más trabajadores y porque, en realidad, se trata de grandes fundos, en su mayoría también mal trabajados, abandonados y con graves conflictos sociales.

4. La tierra expropiada no debe pagarse.

Los años de explotación a que han sido sometidos los campesinos, han pagado de más el valor de la tierra.

5. No a la reserva.

Porque ella constituye un foco de provocaciones y agresión a los campesinos, además de concentrarse allí todos los capitales e inversiones del fundo expropiado, quedando los campesinos sin nada prácticamente para hacer producir la tierra.

6. Término de las condiciones miserables de vida en que se encuentran los compañeros afuerinos, incorporándoles de lleno al proceso de Reforma Agraria.

7. Impulsar los Centros de Reforma Agraria, porque ellos significan:

a) Incorporación de todos los campesinos al proceso de Reforma Agraria, sin dejar a ningún campesino excluido o sometido a explotación por sus propios compañeros, como sucede en la mayoría de los antiguos asentamientos.

b) Asegurar el compañerismo y solidaridad de clase entre los campesinos.

c) Asegurar una producción agrícola eficiente y racional.

d) Lograr una real participación de los trabajadores en las Unidades Reformadas.

8. Inexpropiabilidad de todas las propiedades menores de 40 hectáreas de riego básicas.

Subentendiéndose la incorporación activa de estos predios al esfuerzo productivo nacional.

9. Impulsar formas de organización cooperativa, entre los pequeños agricultores con la participación de éstos en las decisiones que se tomen.

10. Real y permanente apoyo técnico y crediticio a los medianos y pequeños agricultores.

11. Impulsar los Consejos Campesinos.

Ellos son organismos de poder obrero-campesino, elegidos democráticamente por la base, previa discusión y movilización de los trabajadores.

Estos Consejos Campesinos deben tener reales atribuciones tales como:

a) Que puedan determinar qué fundos se expropian y cuándo.

b) Que participen en el otorgamiento y control del crédito.

c) Que tengan ingerencia en los problemas generales de la comunidad, tales como salud y educación y que incluso sean determinantes en la designación o remoción de funcionarios públicos.

d) Que participen activamente en los planes de desarrollo regional.

e) Que tengan mayor ingerencia en el aparato estatal.

Llamamos a luchar decididamente por estas banderas, a impulsarlas a través de cada una de las batallas que en estos momentos libra el campesino contra el momiaje, a evitar que este programa se burocratice en las oficinas, a luchar en el campo y en la ciudad para que se apruebe una nueva ley de Reforma Agraria.

Los verdaderos patriotas, los auténticos demócratas y todo el pueblo,

¡AL ATAQUE...!"

CONSEJO PROVINCIAL CAMPESINO DE LINARES
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA
COMITÉ POLÍTICO DE LA UNIDAD POPULAR DE LUNARES.

En Linares, a 19 de diciembre de 1971.


Periodismo

LA CORRUPCIÓN SE CUELA EN LA PRENSA

EL Consejo Regional santiago del Colegio de Periodistas decidió iniciar un sumario que, llevado con honestidad y rectitud, puede convertirse en un verdadero proceso a la corrupción en el periodismo. El principal inculpado .es un viejo periodista, Carlos Aracena Aguayo, que entre 1959 y 1970 se desempeñó como jefe del departamento de relaciones públicas de la Braden Copper Company. La publicación en la revista "Mayoría" de documentos secretos de la Braden que era la filial en Chile del consorcio norteamericano Kennecott Copper, dejó al descubierto, en parte, la magnitud de la corrupción que introdujo el imperialismo en las filas del periodismo chileno.

En efecto, esos documentos —que también implican a numerosos políticos, entre los que figura el ex Presidente Frei, que actuaban como abogados de los intereses norteamericanos—, señalan que periodistas muy conocidos en el medio chileno servían de portavoces a las compañías del cobre o recogían información confidencial para ellos.

Tanto Carlos Aracena, el ex relacionador público de la Braden Copper, como los periodistas que aparecen mencionados en los documentos de la compañía norteamericana, pertenecen al Partido Demócrata Cristiano o a colectividades derechistas. Forman —como es lógico— en la primera línea de fuego contra el gobierno de la Unidad Popular y disfrazan sus actuaciones en el plano gremial con la careta de "periodistas libres". Bajo esa autodenominación, que pretende significar que los periodistas de izquierda no son libres mantienen una activa campaña en defensa de la propiedad privada de los medios de comunicación, del monopolio del papel, etc. Por cierto, el núcleo de su actividad publicitaria se orienta a pregonar la necesidad del retorno de las compañías mineras nacionalizadas al plano de la influencia política y económica.

Los documentos secretos de la Braden demuestran cómo Carlos Aracena y otros funcionarios de esa empresa tomaban contacto con ciertos periodistas para difundir informaciones favorables a los intereses imperialistas, antagónicos con los de Chile.

Uno de los aludidos es René Silva Espejo, director de "El Mercurio", conspicuo sobreviviente de las escuadras que el nacionalsocialismo alemán y el fascismo italiano alcanzaron a controlar en Chile. Silva Espejo, que fue presidente del Colegio de Periodistas, aparece en aquellos documentos comprometiéndose a publicar los aspectos sobresalientes de un discurso de un senador norteamericano que criticaba los mayores tributos que el gobierno chileno de la época pensaba aplicar a la Gran Minería del Cobre, otro periodista, Francisco Quintana, de la agencia Reuter, a su vez, figura en otra sórdida maniobra tramada por la Braden Copper. Quintana prometía divulgar en Chile, fechándolo en el exterior, un cable elaborado en su oficina con material entregado por Carlos Aracena. Lógicamente el cable sería publicado por la prensa derechista para presionar al gobierno chileno en favor de los planteamientos de las compañías del cobre.

Un tercer aventurero del periodismo, Ernesto Meliwosky, figura requiriendo el pago de un subsidio de la Braden Copper para un vespertino que editaba el entonces diputado y hoy senador Raúl Morales Adriasola.

Un dirigente de los periodistas democristianos, Carlos Sepúlveda Vergara, que ha desempeñado funciones directivas en el Colegio de Periodistas y que. además, fue relacionador público del Banco Central bajo el gobierno de Frei, aparece entregando un completo cuadro político de carácter confidencial a la Braden. En esos días la empresa yanqui sondeaba el ambiente parlamentario para evitar el aumento de los impuestos que la afectaban. Carlos Sepúlveda figura entregando una minuciosa información a un representante de la Braden identificado con las iniciales "J. C." La revista "Mayoría" lo sindica como Juan Campbell, también dirigente de los periodistas democristianos, que trabajó en la Braden Copper y que actualmente reside en Caracas, donde funciona un activo grupo de "gusanos" chilenos.

Otro periodista democristiano, Emilio Benavides, que durante el gobierno de Frei se desempeñó en la embajada chilena en Buenos Aires, aparece en los documentos sondeando las opiniones del entonces senador radical Roberto Wachholtz Araya. Ese parlamentario —que fue Ministro de Hacienda— se mostraba reacio a los planteamientos de las compañías del cobre en orden de reducir y estabilizar los tributos que las afectaban.

Carlos Aracena Aguayo, que destaca como el periodista chileno que hacía los contactos necesarios a la Braden para conseguir publicidad favorable a sus intereses, ingresó a esa compañía norteamericana a fines de 1959 con un sueldo mensual de 750 dólares.

En abril de 1970 recibió su último aumento de salario, quedando en 1.588 dólares, pagaderos en cheque de una cuenta especial del Marine Midland Grace Trust Company, de Nueva York. El 3 de noviembre de 1970, el mismo día en que el Presidente Allende asumía el mando de la nación tanto Aracena como otros ejecutivos de la Braden Copper recibieron jugosas indemnizaciones preparando sus maletas ante la inevitable nacionalización del cobre. Aracena recibió el cheque Nº MMS-24697 por US$ 17.042,45, correspondiente al siguiente detalle:

Indemnización:

US$ 17.468,00

Vacaciones

1.832,31

19.300,31

Seis cuotas pendientes del Impuesto Global Complementario

2.357,86

17.042,45

Sin embargo, como la nacionalización del cobre no se concretó de inmediato, Carlos Aracena Aguayo siguió cobrando un cheque de 4.632 escudos que las autoridades norteamericanas de la Braden le giraban contra la cuenta Nº 8222 del Banco de Chile, Sucursal Rancagua.

Es muy posible que Aracena, como ocurría con otros empleados del llamado "Rol Oro" (los que se pagaban en dólares), cambiara su sueldo en la bolsa negra, obteniendo así un ingreso mensual que justificara sus arduas tareas en beneficio de la Braden Copper

Sin embargo, la filial en Chile de Kennecott era sólo una de las compañías norteamericanas que explotaban nuestras riquezas. Había otras, como la más poderosa Anaconda, que también necesitaban publicidad favorable, influencia política, abogados diligentes, parlamentarios y funcionarios dispuestos a colaborar con ellas.

Muchas pruebas de esta vasta conspiración —que duró tan largos años— quizás han desaparecido para siempre. Otras irán saliendo a luz poco a poco. Entretanto, las revelaciones que hizo la revista "Mayoría" han conmovido a los periodistas chilenos.

La corrupción en el periodismo nacional no es una novedad para los que conocen los entretelones del oficio. Pero los documentos de la Braden han mostrado una corrupción de mucho mayor calado, de un carácter que afecta al propio interés de Chile. Por eso el sumario (o investigación) solicitada al Colegio de Periodistas por el consejero regional Manuel Cabieses Donoso, está llamado a constituirse en una verdadera campaña por el saneamiento moral de una profesión que centenares de personas ejercen en Chile con honestidad y verdadera devoción por los intereses del país.

Un ejemplo estridente de esa corrupción que se niega a desaparecer, se tiene en el diario "Tribuna", que edita el Partido Nacional. Cuando el PN decidió publicar ese pasquín para sacar a flote sórdidos complejos que no encuentran cabida en las hipócritas páginas de "El Mercurio", reclutó en los bajos fondos del periodismo a la hez que se encarga por cuenta de ese partido de redactar "Tribuna". Al frente del equipo se encuentra Raúl González Alfaro, que justamente pertenece a un grupo que ha venido deshonrando al periodismo chileno durante años. Ese grupo ha estado ligado a sectores que en el pasado reciente, y todavía hoy en menor medida, organizan campañas para proteger sus intereses, obtener alzas de precios o tarifas, promover espectáculos artísticos o deportivos, tergiversar el sentido de huelgas obreras, etc. Tales "periodistas" han vivido sacándoles dinero a los empresarios de la movilización colectiva, a los industriales del Matadero, a los dueños de carnicerías y farmacias, a los promotores de partidos de fútbol o peleas de boxeo y lucha libre, a los comerciantes en general, a los dueños de boîtes o restaurantes, a los fabricantes de productos farmacéuticos y a muchos políticos que pagan publicidad.

Para el público lector, que bajo el imperio de una ideología reaccionaria es víctima del espejismo que la prensa derechista le pinta sobre "libertad de expresión" y otras lindezas, debe resultar tan desagradable como para la mayoría de los periodistas, que son honestos, saber que muchas de las campañas o informaciones que lee en los diarios o escucha en las radios, corresponden a planes cuidadosamente estructurados (y tarifados) para crear determinadas imágenes. Es lo que hacía la Braden Copper, a nivel de compañías del cobre, o lo que hacen "Tribuna" y las revistas "Sepa", "Pee" y otras publicaciones, usando el chantaje, la extorsión y la mentira. En ambos casos, el periodismo ha sido utilizado, al amparo de un equívoco concepto sobre "libertad de expresión" para perjudicar los intereses de un país, en el primero de los casos, o de los consumidores, en la segunda y más rufianesca forma de corrupción que afecta a nuestro periodismo.

FRAY CAMILO


Periodismo

UN CASO DE CHANTAJE: "TRIBUNA" COBRA "PROTECCIÓN" AL COMERCIO

UN novedoso aporte al periodismo chileno han introducido los "periodistas libres" y los órganos de derecha (Tribuna, PEC y Radio Agricultura) : se trata del chantaje y la extorsión.

La primera víctima fue el establecimiento comercial "Nico's Pizza Ltda.", de Apoquindo 5701, una pizzería de moda.

La tenebrosa máquina de chantaje, orquestada por la embajada del Brasil, el Partido Nacional y la organización fascista "Patria y Libertad", utilizó el tabloide matutino "Tribuna" —vocero oficial del Partido Nacional—; el semanario PEC, portavoz de la embajada de Estados Unidos, y la Radio Agricultura, propiedad del Partido Nacional, que orquestaron una campaña de difamación señalando que "Nico's Pizza" era un "antro marxista".

La campaña aterrorizó a los propietarios del negocio, situado en el corazón del barrio alto de Santiago, que se vieron obligados a despedir al administrador del establecimiento, hacer donaciones en efectivo al Partido Nacional y publicar avisos en "Tribuna".

El caso recuerda las siniestras actividades de "protección" que realizaban en Chicago el gángster Al Capone y su organización.

La tranquilidad de los propietarios de "Nico's Pizza", Nicolás Ferrando e Iván Radic, dos comerciantes que no desarrollan actividades políticas, terminó en julio, cuando llegó al negocio el adicto militar de la embajada del Brasil, coronel Motta, en compañía de varios amigos.

Motta se percató que el administrador de "Nico's Pizza" también era brasileño. Se trata de Carlos Ganeo Camacho, que reside en Chile desde 1966. "¿Es Ud. uno de esos vagos inmundos que están invadiendo este país?", le espetó groseramente Motta a Camacho.

La provocación subió de tono y el coronel dio con su humanidad en el piso del establecimiento, ante la viril reacción de Camacho. "¡Hijo de puta!, vamos a invadir este país para derribar el gobierno y poner orden de una vez", vociferó el coronel desde el suelo, mientras se arreglaba las charreteras. El incidente pareció terminar ahí, pero a partir del día siguiente el coronel Motta comenzó a mover sus hilos.

La revista PEC, en su edición del 30 de julio, Nº 412, publicó una insidia en la sección "Derecho al Grano", afirmando que "Nico's Pizza" era un antro marxista, sin referirse a la desafortunada aventura del coronel Motta en forma directa, pero dejando en claro que existe una estrecha ligazón entre esa revista y la embajada de Brasil.

Las publicaciones se hicieron constantes en PEC y coincidieron con incursiones de elementos de "Patria y Libertad" que se introducían en "Nico's Pizza" a distribuir propaganda fascista y rayar las murallas. Camacho los expulsó del negocio y obligó a dos fascistas a borrar las groserías que habían rayado en un baño.

En agosto, las publicaciones contra el "antro marxista" comenzaron a aparecer también en "Tribuna".

CAMPAÑA DE AMEDRENTAMIENTO

La campaña recrudeció a "partir del 4 de noviembre en PEC y "Tribuna", señalando que "Nico's Pizza" es un "antro marxista" y pidiendo al público que se abstuviera de concurrir al negocio. En esa fecha, se incorporó Radio Agricultura, que también comienza a machacar con la cantinela de intimidación.

Nicolás Ferrando e Iván Radic deciden publicar avisos en "El Mercurio" y "La Segunda" invitando a su clientela a concurrir sin temor al negocio, cuyas pizzas comenzaban a disfrutar de enorme éxito entre el público.

Los avisos afirman que "ante las innumerables consultas formuladas a nuestra firma (derivadas de las publicaciones de PEC, Tribuna y Radio Agricultura), tenemos el agrado de aclarar: 1) Que Nico's Pizza es una sociedad enteramente particular, ajena a toda contingencia política, cuya única finalidad es atender y agradar a su clientela y público en general", etc.

"Tribuna" continúa con la campaña contra "Nico's Pizza". Se publican comentarios, amenazas y advertencias para que el público no concurra al negocio, el 5 de noviembre en la página 2; el 22 de noviembre en la página 2 (siempre en la columna de "Mariluz Cisneros"); el 25 de noviembre en página 2, oportunidad en que los ataques se extienden al restaurant MERMOZ, que hasta esa fecha era del mismo dueño que "Nico's"; y el 2 de diciembre en la columna "Ayudando al enemigo".

COMIENZA EL CHANTAJE

Los comerciantes ya estaban asustados cuando el 8 de diciembre recibieron con agrado la visita del alcalde de Las Condes, Ramón Luco, militante del Partido Nacional y dirigente de esa colectividad. La autoridad edilicia explica a los aterrorizados empresarios que resulta muy fácil ganarse las simpatías de gente como "Mariluz Cisneros" (¿seudónimo del "Maraco" 'González?) y otros "periodistas libres". De esa amable conversación, sale el cheque 251 girado por los comerciantes contra el Banco de Concepción (ex Francés e Italiano) por una fuerte cantidad, cruzado y borrado al portador, a la orden del Partido Nacional.

El 10 de diciembre, alentados por Ramón Luco y la donación, los comerciantes deciden tomar el toro por las astas y se dirigen a "Tribuna", donde hablan con su director, Raúl González Alfaro, conocido en el gremio por el apodo de "El Maraco" (un periodista "libre" que fue radical con Alessandri, democratacristiano con Frei y de jefe de prensa de la campaña de Tomic pasó a arrendar sus servicios al PN). "Los vamos a cagar", les dijo secamente el periodista "libre" a los asustados comerciantes, que presas del pánico se enteraron de que saldría una nueva publicación en PEC.

González Alfaro pone dos condiciones para poner término a la campaña: que se publiquen avisos en "Tribuna", similares a los pagados en "El Mercurio" y "La Segunda", y que sea despedido el administrador, Camacho.

INNOVACIÓN EN EL PERIODISMO

"Tribuna" publica unos cuantos ataques más contra el negocio, hasta que comienzan a aparecer los avisos de dos columnas por veinte centímetros pedidos por el director, González Alfaro.

Falta la segunda condición: el despido del trabajador que defendió su honor ultrajado por el coronel Motta de la embajada del Brasil.

El día 16 de diciembre, Camacho es citado al despacho del abogado Roberto Mayorga Lorca, que tiene su oficina en Moneda 856. Un reportero de PEC-Tribuna concurre para constatar que el despido se finiquite.

Nicolás Ferrando e Iván Radic, consternados, abandonan a su colaborador, un profesor de hotelería que ha prestado servicios a INACAP, creador de la idea del negocio "Nico's Pizza", presionados por el chantaje.

Para el Partido Nacional se ha abierto una nueva fuente permanente de ingresos. La protección del PN es ratificada en una visita que realizan dirigentes locales de Las Condes el viernes 17 de diciembre al negocio de Radic y Ferrando.

Y "La Tribuna", con su director, Raúl González Alfaro, y su equipo de periodistas "libres" han hecho un nuevo aporte al periodismo chileno: el chantaje y la extorsión. Una "contribución" que pasará a la historia del periodismo criollo.

Ernesto Carmona


A OTRA PARTE CON ESE PREMIO

EN otras páginas de PF ponemos sobre la mesa de la discusión el alarmante grado de corrupción que muestra el periodismo al servicio de la reacción.

Aquí, en cambio, destacamos el gesto de una periodista de izquierda, Gladys Díaz Armijo, que acaba de rechazar el premio anual de la Fundación "Helena Rubinstein" (diploma y 500 dólares en efectivo).

Gladys Díaz, colaboradora de PF, es presidenta del Sindicato de Periodistas Radiales de Santiago y concurrió al VI Congreso de la CUT como delegada del Frente de Trabajadores Revolucionarios (FTR). Asimismo, representa al MIR en la Comisión Nacional Relacionadora de Periodistas de Izquierda.

Rechazó el Premio "Helena Rubinstein", que todos los años se otorga a una mujer periodista, denunciando lo que ese galardón significa en la actual coyuntura de nuestro país. Señaló Gladys Díaz que la Fundación "Helena Rubinstein" es apéndice de un monopolio que explota a centenares de trabajadores. Su negocio es hacer de la mujer un objeto, separándola ideológicamente de las luchas de liberación que hoy sostienen los trabajadores en todo el mundo. Junto con otras fundaciones norteamericanas, que patrocinan premios de literatura, artes, ciencias, periodismo, etc., la Fundación "Helena Rubinstein" trabaja en la línea de pavimentar con dólares y publicidad la penetración cultural en nuestros países. El procedimiento de crear fundaciones, que les permiten evadir impuestos y aparecer en funciones "filantrópicas", es la norma usual de los monopolios norteamericanos: Ford, Rockefeller, Kellog, Mellon, etc. Algunas de esas fundaciones, como ha sido probado, facilitan sus canales a la CIA para el trabajo de penetración de esa agencia norteamericana.

Gladys Díaz, en gesto que honra a los periodistas de izquierda chilenos, rechazó públicamente el premio y denunció su carácter reaccionario.

En general las fundaciones norteamericanas, que operan en los países subdesarrollados, actúan muy misteriosamente, sin mayor publicidad y sin dar cuenta de lo que realmente mueven y hacen. La Fundación Ford, por ejemplo, tiene declarado un capital de tres mil millones de dólares y uno de sus hombres más destacados, Mc George Bundy, apareció mezclado en los documentos del Pentágono que revelaron la provocación yanqui que desató la guerra en Vietnam. Otro hombre de esa misma Fundación se desempeñó en nuestro país: John Phillip Netherton. Antes de 1966, en que vino a ocupar el cargo de director de la Fundación Ford en Chile, estuvo vinculado al Departamento de Estado. En 1962 era Decano de la Universidad de Chicago. Posteriormente, ingresó al Departamento de Estado para trabajar en el Programa Fullbright. En 1964 pasó como asesor de la AID para asuntos de la educación a la embajada norteamericana en Buenos Aires. Cuando en 1966, un periodista le preguntó qué era lo que más le llenaba de satisfacción, contestó sin titubear: "El convenio firmado entre la Universidad de Chile y la Universidad de California. Esa es la niña de mis ojos". Estos agentes realizan eficazmente la penetración cultural yanqui, llevando profesores y alumnos a los Estados Unidos, tratando de ganarlos ideológicamente.

La periodista Gladys Díaz dio como otra de las razones para rechazar el premio "Fundación Helena Rubinstein", su disconformidad con la utilización que de la mujer hace la propaganda de estos cosméticos. A través de una publicidad millonaria con símbolos eróticos, se presenta a la mujer como un objeto de agrado y placer. "Use tal cosa y sea más bella para que conquiste más. Sea más seductora, más misteriosa", etc., etc., son las frases usuales de propaganda.

La mujer adorno, la mujer objeto que fabrica la propaganda como máxima aspiración femenina, es rechazada por las mujeres trabajadoras chilenas, conscientes de que su verdadero rol está en participar y en organizarse para la defensa de lo que en nuestro país se ha conquistado y en luchar por alcanzar el socialismo.

Es esa imagen de la mujer objeto, que la neutraliza en el quehacer político, lo que la hace vulnerable a las falsas consignas y a la utilización del fascismo. Fueron mujeres impregnadas de esta propaganda, que las mantiene al margen de la lucha de clases, las que salieron con cacerolas a protestar contra el gobierno de la Unidad Popular.

El problema no está en usar o no cosméticos, que como se sabe están al alcance de las mujeres en los países socialistas. Pero las mujeres revolucionarias se niegan a servir de telón de fondo a una propaganda que denigra y rebaja su dignidad.

Hoy sólo cabe a las mujeres trabajadoras la incorporación al proceso revolucionario que se vive en el país, con los mismos derechos y deberes de todo el proletariado, y no como flores inertes de una sociedad en descomposición.

F. C. M.


Cobre

LAS PARADOJAS DE CHUQUICAMATA

OCHO mil seiscientos setenta trabajadores de la mina de cobre más grande del mundo —Chuquicamata— se preparaban para iniciar el año con una huelga. Agotadas todas las conversaciones para llegar a un entendimiento con las autoridades chilenas de la compañía nacionalizada y con los ejecutivos de la Corporación del Cobre (CODELCO) pensaban dar curso al conflicto legal, a partir del 3 de enero.

Igual actitud reinaba entre los obreros y empleados del yacimiento La Exótica, situado junto a Chuquicamata, en el desierto nortino, doscientos kilómetros al interior de Antofagasta.

Y todo indicaba que, salvo un esfuerzo de último momento, la fórmula de arreglo no surgiría en la fecha señalada como plazo fatal: el día final del año.

EL CONFLICTO

El conflicto se remonta sin embargo al 15 de noviembre. El pliego de peticiones llega a la Comisión Administradora que tiene en sus manos los asuntos de la empresa que antes fue norteamericana. En términos generales, el voluminoso documento pide un 50% de reajustes sobre las remuneraciones vigentes al 31 de diciembre del año 1971, más otros aumentos adicionales.

Esos aumentos elevan el costo del pliego —o sea la inversión que sería necesario realizar para financiar sueldos y salarios— al triple de su costo actual.

En cifras específicas eso significa lo siguiente:

Durante los quince meses del convenio anterior para los trabajadores de Chuquicamata —y que se modificaría con el pliego— el costo laboral llegó a 1.340 millones de escudos. Aplicando los aumentos solicitados por los dirigentes, ese volumen se elevaría a 4.098 millones de escudos.

Más de cuatro mil millones de escudos para pagar sueldos, salarios, asignaciones, bonos y otros beneficios antiguos y nuevos a ocho mil seiscientos setenta mineros.

En conjunto esos mineros con sus familias representan sólo el 0,5% de la población del país. Sin embargo, la suma, necesaria para financiar sus planteamientos económicos equivale al 12% del Presupuesto General de la Nación que por estos días despachará el Parlamento.

De allí que el fiscal de la Corporación del Cobre, Jaime Faivovich, asegure;

—En la práctica, los trabajadores de Chuquicamata están pidiendo en sueldos, bonos y otros beneficios, un reajuste de un 205 por ciento por sobre sus rentas actuales ... Si tomamos en cuenta que el promedio de sueldo de un obrero de Chuqui es de Eº 6.923, ese mismo obrero quedaría ganando más de veinte mil escudos mensuales. Entre los empleados, el promedio actual es de Eº 10.680. Con el aumento pedido quedarían percibiendo más de treinta mil escudos al mes.

Siempre en el plano de las comparaciones surge aquí como un contraste el salario promedio de un obrero del carbón, que no supera los Eº 2.650.

Con todos estos cálculos y algunos otros antecedentes en la mano, los directivos de Chuquicamata entregan su respuesta al pliego el 26 de noviembre, y esa contestación está concebida en los mismos términos que dieron forma al acuerdo CUT-Gobierno sobre política de remuneraciones.

En otras palabras, se ofrece a los mineros nortinos un aumento equivalente al alza del costo de la vida durante los últimos quince meses. Se plantea también una reorganización de todo el sistema de bonos que ha dado origen a situaciones anecdóticas en el pasado.

Se cuenta, por ejemplo, que hace algunos meses llegó a Chuquicamata un equipo que deseaba realizar una película. Para ello los visitantes solicitaron la colaboración de algunos obreros que debían aparecer en escena cumpliendo sus labores en el tajo abierto. Los trabajadores aceptaron "posar" como "extras", pero después se presentaron a cobrar su correspondiente bono.

En una reciente reunión, un ejecutivo de la compañía decía refiriéndose al problema global que plantea este sistema de pagos.

—Estos compañeros quieren bonos hasta por levantarse de la cama...

Sea como fuere, la oferta de la compañía fue rechazada por los dirigentes sindicales de Chuquicamata. Se inició entonces el proceso legal en la junta de conciliación de la Gran Minería.

El martes 21 de diciembre terminó ese proceso y no hubo acuerdo. La compañía insistió en un 22% de aumento —igual al alza del costo de la vida para los quince meses del convenio anterior— y los dirigentes reiteraron sus posiciones primitivas: 50% de incremento para los sueldos y salarios, más otros beneficios.

La huelga apareció así como inminente.

LOS TRABAJADORES

De un cuadro tan frío y hasta frívolo como el que acabamos de examinar surgen preguntas que no son nuevas dentro de la "vía chilena".

¿Es que los trabajadores del cobre no despertaron con ese remezón que fue la recuperación de esta riqueza para Chile? ¿Existe acaso entre ellos una actitud economicista que les impide ver lo que pasa más allá de las fronteras de la mina y que sólo les impulsa a ganar más dinero para cambiar el viejo refrigerador?

Los dirigentes sindicales responden:

—Estamos dispuestos a seguir conversando en un plano de equidad. CODELCO ha reconocido que estamos animados del mejor propósito para buscar una solución justa a nuestras aspiraciones, teniendo presente que no nos guían ánimos egoístas y recordando que somos los que generamos, con nuestro esfuerzo, la mayor riqueza nacional en un medio naturalmente hostil.

Tras esta última frase, tomada de la declaración que emitieron los dirigentes sindicales de la zonal de Chuquicamata el 11 de diciembre, hay una advertencia y una aclaración. La advertencia es que ellos generan la mayor riqueza nacional, cuya paralización productiva sería un golpe más que duro a la economía de un país cuyas divisas dependen en un setenta por ciento del cobre.

Y más de la mitad de ese cobre, tomando como referencia toda la Gran Minería, viene de Chuquicamata.

La aclaración que los trabajadores hacen es en torno a las condiciones de su labor. Chuquicamata no es un paraíso bucólico ni mucho menos. Situada a tres mil metros de altura junto al oasis de Calama, es un sitio inhóspito, aislado, duro:

Pablo Neruda. en su "Canto General", pone estas confidencias en labios de un trabajador de Chuqui: Eufrosino Ramírez:

Teníamos que tomar las planchas calientes
del cobre con las manos, y entregárselas
a la pala mecánica, salían casi ardiendo,
pesaban como el mundo, íbamos extenuados
transportando las láminas del mineral, a veces
una de ellas caía sobre un pie, quebrándolo,
sobre una mano, dejándola convertida en muñón ...

Pero al margen de la poesía y de las duras realidades que les rodean, los dirigentes sindicales tienen más aclaraciones que hacer.

—Estamos conscientes —dicen— que el cobre es de todos los chilenos y que constituye la industria básica para el desarrollo económico y social del país, pero los trabajadores del cobre no concebimos al sindicato como un instrumento dócil, bueno sólo para obedecer. Lo concebimos como una organización responsable y seria que, aun en condiciones socialistas, tiene el deber de actuar contra decisiones burocráticas y errores de la administración y del Estado.

—La defensa de los intereses de los trabajadores —agregan— es nuestra preocupación permanente por sobre cualquiera otra consideración.

Esta actitud es sintetizada, de un modo más preciso y directo, por el ex presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Héctor Olivares, que en reciente conferencia de prensa declaró:

—Nosotros merecemos lo que tenemos. Y merecemos mucho más...

Cuando se habla de los trabajadores cupreros y de su posición privilegiada con respecto a otros sectores de la clase obrera, hay numerosos elementos desconocidos y hasta sorprendentes. Uno de ellos es el trabajo voluntario.

Desde los tiempos de las sociedades mixtas con el señor Frei. los inversionistas norteamericanos supieron que la nacionalización de verdad tenía que venir. Con Tomic o con Allende era para ellos algo inminente. En Chuquicamata, como en los otros cuatro' yacimientos, se apresuraron en sacar el cobre de mejor ley y en la mayor cantidad posible antes del desastre. Allí, sobre el tajo abierto se fue quedando el "lastre". Toneladas y toneladas de material estéril se acumuló sobre el anfiteatro, constituyendo un peligro a futuro. Extraer ese material significaba una inversión en tiempo y dinero.

Tiempo y dinero que el trabajo voluntario de más de ochocientos hombres economizó al país. Fue una labor silenciosa y sin titulares en la prensa ni entrevistas de televisión. Fue una tarea que se cumplió rigurosamente los sábados, los domingos, los festivos y durante los ratos libres.

Y a ella se unió la misión también voluntaria de recuperar concentrados de cobre, la limpieza y arreglo de maquinarias y equipos, la construcción y hermoseamiento de comedores. A diferencia de lo que sucedió en Santiago, donde la llama de estas acciones voluntarias se extinguió con la primera lluvia del invierno, en Chuquicamata prosperó y se cumplieron las metas trazadas.

David Silberman, gerente general de CODELCO, estuvo en la mina realizando trabajo voluntario.

—Lo que han hecho allá los compañeros es notable —asegura—. Algo está cambiando en Chuquicamata. Ver desfilar a los choferes de los camiones de cien toneladas, los paleros, los mecánicos, obreros, empleados y supervisores expresando su decisión de lucha, nos muestra que vamos por buen camino.

Pero en ese camino he aquí que de pronto surge el fantasma de la huelga. Son las paradojas de ese desconocido mundo de donde surge el sueldo de Chile.

SABOTAJE

La posibilidad de la huelga surge, en consecuencia, a escasas dos semanas de las elecciones complementarias de un diputado por Linares y un senador por O'Higgins y Colchagua. Aunque aparentemente no exista relación directa entre una y otra cosa, los acontecimientos van indicando lo contrario.

Los organismos sindicales de los trabajadores de Chuquicamata están integrados en su mayoría por hombres de izquierda: la Unión Socialista Popular, el Partido Comunista y el Partido Socialista son fuertes en ese medio, pero también está allí la presencia de movimientos de derecha y de ultraderecha. Especiales simpatías y activas militancias se advierten dentro de esos grupos entre los supervisores. Aníbal Rodríguez, ex presidente de la Asociación Nacional de Supervisores del Cobre, ya lanzó en Chuquicamata su candidatura a diputado por el Partido Nacional.

Un secreto a voces son las reuniones que con estos grupos ha sostenido el ex General de Carabineros, Vicente Huerta, implicado en los críticos sucesos que culminaron con el asesinato del General Schneider.

Dieciséis supervisores de Chuquicamata son procesados en estos momentos por el intento de sabotaje ocurrido en agosto, cuando invadieron la subestación "A", para tratar de paralizar el mineral mediante el corte de la energía eléctrica. Hace algunos días, sobre una grúa que transportaba material hacia el reverbero, un obrero vio brillar algo bajo los rayos del sol. Se detuvo la máquina. Se examinó la carga. Y ante los gestos de sorpresa de esos mineros acostumbrados a enfrentar problemas serios, aparecieron allí tres balones de oxígeno. Si hubiesen llegado al reverbero, la explosión habría sido más cara y desastrosa que la peor de las huelgas de que se tenga memoria en el yacimiento.

Y fueron manos chilenas las que pusieron esos tres balones ahí.

Pero un abogado llamado Carlos Correa Iglesias, publicó en "El Mercurio" una serial de suspenso a la inversa. En ella asegura que los comunistas se apoderaron de Chuquicamata, que tienen un régimen de terror, que se terminó el espíritu de amistad y confraternidad que existía cuando estaban los patrones extranjeros y que el sueldo de Chile es hoy "el salario del miedo".

Correa Iglesias no dice en su artículo, sin embargo, que prestó y presta sus servicios profesionales a los norteamericanos de la Anaconda, incluso se asegura que recibió como desahucio cuando fue despedido de Chuquicamata una suma millonaria que bien vale la publicación de cualquier cosa, aunque sea una novela del oeste.

Carlos Sepúlveda Vergara, que además de ser experto en economía es un periodista democratacristiano y "libre", aseguró en la revista Ercilla (15 de diciembre) que el gobierno ofrecía a los trabajadores de Chuquicamata un cuarenta y cinco por ciento de reajustes. La cifra y la oferta las sacó de su imaginación. Tal vez su fuente de inspiración fue la misma del abogado Correa Iglesias.

Pero si las afirmaciones del defensor de la ley no causaron más que algunos gestos fruncidos y sonrisas, la aseveración de Sepúlveda consiguió desconcertar a los dirigentes gremiales en medio de las negociaciones que se desarrollaban dentro de la junta de conciliación.

Y eso bien podría llamarse también sabotaje.

En O'Higgins y Colchagua, el representante de la izquierda durante la elección de este mes es un minero del cobre: Héctor Olivares. Su contendor es un personaje cambiante y movedizo, como los principios ideológicos que lo respaldan: Rafael Moreno.

Y Rafael Moreno, a quien se conoció como funcionario agrícola, ahora opina sobre asuntos cupreros. Y dice que la producción bajará este año. Olvida, sin embargo, que su gobierno y el ex presidente Frei prometieron al país convertirlo en el primer productor mundial de metal rojo. En 1970, según los famosos planes de expansión, Chile debió producir un millón de toneladas. En lugar de eso, el señor Frei entregó la industria del cobre con sólo 536 mil toneladas en los últimos doce meses de su administración.

Y el precio de ese error fue endeudar al país en 736 millones de dólares.

Eso ¿se puede o no llamar sabotaje?

PERSPECTIVAS

Por estos días, con o sin huelga, se están poniendo en práctica en Chuquicamata y los otros cuatro minerales nacionalizados, los mecanismos de la participación. Mediante los reglamentos ya aprobados sobre estas materias, los obreros y empleados podrán intervenir en las decisiones que antes tomaban los gerentes, pero esta realidad nueva se está concretando cuando ya transcurren seis meses desde que Chile tomó posesión de sus yacimientos.

Jorge Arrate, vicepresidente Ejecutivo de la Corporación del Cobre, no tiene reservas en señalar:

—Reconocemos que hay problemas. En las pulperías es necesario corregir su funcionamiento para otorgar un mejor servicio a los trabajadores con la participación responsable de los sindicatos y las dueñas de casa. Existen problemas higiénicos y sanitarios tanto en las faenas como en algunos grupos habitacionales de los trabajadores. La solución de estos problemas está ahora en nuestras manos.

Y en su respuesta al pliego de peticiones, los ejecutivos de Chuquicamata agregan:

"En estos momentos, la revolución chilena está conquistando para los trabajadores organizados la dirección de la economía del país, a través de las empresas del área social. Hoy, los trabajadores y la empresa nacionalizada no son cosas distintas, sino integradas, fundidas. Y como tales deben resolver sus problemas. El futuro de los trabajadores de Chuquicamata y de sus hijos está ligado al conjunto de todos los trabajadores y a la continuidad del proceso revolucionario iniciado en Chile".

Si esta situación concreta no es suficientemente clara para los obreros y empleados de Chuquicamata que, pese a todo, plantearon la amenaza de una huelga, no es lícito cargar sobre sus dirigentes o sus asambleas los dados de las culpas. Tras su actitud hay toda una trayectoria en la que aparecieron como conductores desde los primeros años los dirigentes de los partidos de izquierda. Y si la tarea cumplida tuvo tanta fuerza como para recuperar el cobre para Chile, el camino que falta todavía es largo.

ENRIQUE J. FERNÁNDEZ


Periodismo

LAS RADIOS DEBEN PASAR A MANOS DE LOS TRABAJADORES

NADIE podrá desconocer que la radiotelefonía atraviesa por una crisis (que será la última y definitoria según sean irreversibles los cambios del gobierno en el sector económico). Existe el deseo, realizado ya en varios casos, de los partidos políticos, de controlar medios de comunicación. Hay, además, un afán no escondido de los empresarios radiales de transformar a sus trabajadores en aliados para mantener la radiodifusión como una empresa capitalista más. Este fenómeno se advierte, también claramente, en las empresas periodísticas.

Quienes dicen representar los derechos de los chilenos son los mismos que sostienen con cinismo que "no creen en la lucha de clases" (palabras de Sergio Diez en el programa "A Tres Bandas" de Canal 7), como quien dice: "No creo que existan patrones y empleados, industriales y obreros, latifundistas y campesinos". Quienes ahora temen que haya cambios en la estructura de los medios de comunicación son los mismos que enviaban al Grupo Móvil a destrozar las fumadoras cuando los camarógrafos de TV captaban escenas de apaleos a pobladores y obreros en huelga. Los que osan decir que en Chile hubo siempre libertad de expresión, se amparan en que NO TODO CHILE SABE que cuando los trabajadores de una empresa estaban en huelga, estaba prohibido informar porque precisamente esas empresas auspiciaban las noticias. Quienes ahora elevan plegarias al cielo "porque está en peligro la libertad de expresión en Chile" y para que no se hagan cambios en los medios de comunicación, NO SON LOS TRABAJADORES de estos medios, SON LOS PATRONES, LOS QUE CONTROLAN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, LOS QUE TIENEN INTERESES CREADOS, LOS DUEÑOS DEL DINERO, LA CLASE EXPLOTADORA.

A lo largo de la historia de los medios de comunicación se ha hecho creer a los chilenos que cuando alguien dice "blanco" y otro exclama "negro", la verdad es una mezcla de ambos colores. (Si Ud. preguntara la hora y le respondieran que son las 7 y el otro que son las 8, ¿sacaría por conclusión que son las 7½). A tal punto esta idea se ha hecho carne que algunos compran "PURO CHILE" y "TRIBUNA" para comparar y sacar un término medio de verdad. Muchos chilenos piensan que hay que buscar la verdad a mitad de camino entre la "verdad" y la "mentira". Se coloca a quien miente a la misma altura de quien dice la verdad y luego se escoge un "común denominador". ¡Y ésta es la libertad de expresión que se pretende mantener!

ANÁLISIS DE LA RADIODIFUSIÓN

La radiotelefonía nació en nuestro país en 1922, en forma experimental, cuando fueron lanzadas las primeras emisiones radiofónicas por un transmisor elaborado por Enrique Sazié y el ingeniero Arturo Salazar, en el Laboratorio de Electrónica de la Universidad de Chile. Un 19 de agosto estos pioneros salieron al aire usando, a modo de parlante, una vieja bocina de un fonógrafo Pathé. Esto ocurría tan sólo un año después que los franceses —precursores en el mundo— efectuaran las primeras emisiones radiales desde la torre de Eiffel. En América latina nos acompañó, en este primer esfuerzo, Argentina. Junto con incrementarse la actividad radial privada, surgida como expresión de una inquietud científica, se evidenció la importancia de las emisiones radiofónicas cuando creció el interés general por adquirir receptores, gestándose el afán comercial.

Vista su importancia como medio de divulgación, se interesaron por financiarla algunas empresas con el fin de usarla como MEDIO DE PROMOCIÓN PARA SUS PRODUCTOS. Así, en una primera etapa de la radiotelefonía en Chile, las emisoras tomaban el nombre de la empresa que las había creado o financiado. (HUCKE - SIAM- "EL MERCURIO" - CHILENA CONSOLIDADA, etc.).

Poco a poco, este "apéndice" de algunos audaces comerciantes e industriales, se fue auto-financiando y transformando en magnífico negocio. Se llegó a constituir, lisa y llanamente, en EMPRESA COMERCIAL, manejada por los mismos clanes económicos tradicionales, que distrajeron su atención y sus capitales hacia este importante medio de comunicación.

Las empresas radiales lograron florecer en corto tiempo debido a sus bajos costos de explotación. Los primeros trabajadores radiales realizaban la mayor parte de las funciones operativas simultáneamente por necesidad y como complemento de otras actividades, debido a las bajas rentas que percibían. Esta multiplicidad dio lugar a una generación de brillantes hombres de radio que dieron prestigio a la radiotelefonía y que originaron el nacimiento de una profesión.

Debido a que en Chile no existe otro tipo de financiamiento que la publicidad las radioemisoras al aumentar su nivel de costos (personal-elementos técnicos-gastos administrativos, etc. fueron dependiendo cada vez más de la CARTERA DE AVISOS.

De este modo, los principios éticos de la radiotelefonía, INFORMAR, EDUCAR y ENTRETENER, impulsados por los primeros trabajadores radiales, quedaron supeditados, y bajo una eficaz máscara surgió el BRILLANTE NEGOCIADO DE LA RADIOTELEFONÍA.

Dos factores nacidos al amparo del "negocio de la comunicación de masas" son las empresas de publicidad y (al calor de la radio) los espacios arrendados. Como la radiotelefonía es un magnífico negocio, es incluso capaz de mantener intermediarios. Las radios que "arriendan" espacios demuestran a las claras que el interés que guía a sus dueños o contralores es el dinero, no importándoles por qué conducto llega.

Los arrendadores de espacios, al multiplicar sus actividades en diferentes radios y con diversos avisadores, crearon nuevas agencias de publicidad.

LAS EMPRESAS DE PUBLICIDAD

Las empresas de publicidad, creadas y dirigidas por elementos salidos de la misma radiotelefonía, conociendo desde adentro su TALÓN DE AQUILES (depender de los avisos) levantaron tienda aparte, llevándose al auspiciador y un porcentaje del financiamiento radial. Tan conscientes están las empresas de publicidad de tener el mango de la herramienta, que no vacilaron en declarar públicamente su boicot a la radiotelefonía si ésta no obedecía a sus reglas de juego.

De lo anterior se desprende que la radiotelefonía es un MENDIGO DEL SISTEMA CAPITALISTA. Se alimenta de lo que saca a empresas privadas y públicas. Vive a expensas del sistema y cualquiera alteración de éste repercute en ella.

Las empresas de publicidad son intermediarias entre el medio de comunicación y el cliente avisador. Crean, diseñan, orientan la publicidad según su propio criterio, buscando convencer a la SOCIEDAD DE QUE CONSUMA. En el cumplimiento de este propósito cualquier argumento es válido. Aplican cabalmente eso de que "el fin justifica los medios".

Las empresas de publicidad son rivales y por lo tanto cada una se hace cada vez más audaz en la búsqueda y empleo de técnicas y métodos para estimular el CONSUMO. Se recurre al sexo, a la nivelación por abajo de la cultura, al sensacionalismo, al abuso indiscriminado de la reiteración. La vorágine de nuevos métodos de publicidad lleva a los "creadores" a una elaboración cada vez más imprudente. Una mujer desnuda puede "vender" cualquier cosa, y lo primero que vende es a ELLA MISMA.

La "razón de ser" de la publicidad capitalista es incentivar el consumo de todo aquello que, por sí solo, no ocuparía lugar preponderante en la demanda natural de los consumidores.

La publicidad establece categorías artificiales de calidad de los productos. Los industriales están convencidos que todo estriba en una buena campaña de publicidad. Un producto de dudosa calidad, con una buena campaña publicitaria, venderá bastante más que uno de real calidad.

Las empresas de publicidad deben compartir, sin atenuantes, la culpa de haber atentado gravemente contra los intereses de Chile. Durante los últimos 20 años, acentuándose en grado superlativo en los más recientes, han convencido al público que todo lo extranjero es mejor que lo chileno. Han convertido la palabra "importado" en sinónimo de "confianza" para él consumidor.

Completando el cuadro de enajenación progresiva, estimularon el uso de nombres extranjeros para todo tipo de productos. Habría que detenerse aquí a constatar el origen de las más importantes empresas de publicidad: GRANT ADVERTISING, WALTER THOMPSON, Mc CANN ERICKSONN, las tres son subsidiarias norteamericanas.

Las empresas de publicidad, en su calidad de intermediarias entre los medios de comunicación de masas y el cliente avisador, pueden controlar a esos medios. Como se encargan de distribuir la publicidad (fuente de financiamiento de los medios de comunicación) y esta distribución o colocación es de su exclusivo criterio, está en sus manos favorecer al medio que ellas estimen conveniente. A veces, el criterio de distribución es fruto de los intereses de los empresarios avisadores, pero, en estas decisiones, en ningún caso tienen voz ni voto los medios de comunicación. Queda en claro, entonces, que el control de esos medios está fuera del alcance de ellos mismos.

La competencia comercial por la conquista de sintonía y, a fin de cuentas, de financiamiento entre las radioemisoras (y ya está sucediendo entre las televisoras), ha provocado nefastas consecuencias en la actividad artística.

Últimamente, la competencia por sintonía entre las radios, se ha reducido, en buena parte, a su expresión musical. Logra más rápida y mejor sintonía la radio que, convertida en tocadiscos, irradia música más "vendedora". Es interesante anotar que la programación basada en la idea del tocadiscos baja los costos de explotación y disminuye la fuente de trabajo. De esto último pueden dar fe libretistas, actores, periodistas, etc.

Al desaparecer la competencia comercial entre radioemisoras, desaparecería la necesidad de programar canciones "vendedoras". Comenzara, entonces, una nueva etapa donde los artistas deberán imponerse por calidad.

Al contar con publicidad orientada de distinta manera, se encontrarán auspicios para financiar certámenes de la canción, artísticos, literarios (realmente masivos), etc., que llenen el vacío cultural que nos deja la colonización mental del capitalismo.

La nueva radiotelefonía, SIN COMERCIANTES A LA CABEZA, podrá dar tribuna a la inmensa masa de gente con inquietudes artísticas que es explotada por los comerciantes del arte. Los organizadores de festivales de la canción, verdaderos mercaderes de ilusiones, sólo están aprovechando una dramática situación creada por la posesión capitalista de los medios de comunicación.

La radiotelefonía y demás medios de comunicación deben perseguir objetivos comunes: servir de MEDIO DE CANALIZACIÓN de inquietudes artísticas, científicas, culturales y de esparcimiento de la masa trabajadora. Para cumplir estos objetivos NO SIRVE una radiotelefonía DIVIDIDA en muchas empresas, rivales entre sí.

SINDICATO PROFESIONAL Y CUP DE LOCUTORES

La lucha de los trabajadores radiales ha ido dándose a través de sindicatos, ofreciendo un frente común a la parte patronal. Los trabajadores radiales han comprendido que sus problemas son comunes. Un sueldo mínimo para los locutores y garantías idénticas para cada uno de ellos, cualquiera que sea la radio donde se desempeñen (dentro de la provincia de Santiago). El último pliego de peticiones que lograron imponer los radioperadores, emparejó su situación económica mínima a la de los locutores.

El sistema capitalista se basa en la lucha de TODOS CONTRA TODOS. Esto es lo que se denomina LIBRE EMPRESA. En las radioemisoras, cada empresario mide su éxito por el fracaso de los otros. La captación de sintonía tiene como meta el triunfo de una radio sobre otras y la concentración de las fuentes de financiamiento en desmedro de las demás. En esta lucha de unas empresas contra otras, las armas de los radiodifusores son los trabajadores radiales.

La actual directiva del sindicato de locutores esgrime como bandera de lucha elementos cada día más contradictorios. Este peligroso y ambiguo juego puede desembocar en una coincidencia con la parte patronal, al peligrar seriamente la fuente de trabajo como resultado de una política de gobierno que no contemple un cambio en la estructura de los medios de comunicación.

El CUP de locutores piensa que la actual directiva sindical precipitará el proceso de desintegración de la actual radiotelefonía. Para ese momento se necesitará ya no sólo de un CUP o de un sindicato, sino de una organización que agrupe por lo menos a locutores y radio operadores en una entidad única. Su tarea: señalar líneas directrices de la nueva radiotelefonía, en un sistema socialista.

En el caso de las radios no basta con defender la fuente de trabajo. Es necesario cambiarla para que sirva a los intereses de los trabajadores. Defender la actual radiotelefonía es hacer el juego a los radiodifusores, a los comerciantes que tratan de prolongar su agonía a fin de tener tiempo de trasladar sus capitales a otras actividades más seguras.

CONCIENTIZADORES

Sobrecoge pensar que un hipnotizador podría utilizar sus condiciones para fines inescrupulosos. Sin embargo, a algunos trabajadores de medios de comunicación les divierte emplear sus facultades, les agrada usar sus recursos para convencer masivamente al público de valores, de circunstancias, de argumentos que su "profesionalismo" les impide analizar.

La profesión de los trabajadores de los medios de comunicación los hace ELEMENTOS CONCIENTIZADORES. Siempre lo han sido. Y esto nunca chocó con su moral porque esa misma moral no había sido enjuiciada antes con el detenimiento y elementos de ahora. Nunca se escandalizó porque nunca antes se había enjuiciado públicamente a toda la sociedad con la relativa facilidad de ahora. Los trabajadores de los medios de comunicación fueron siempre un elemento concientizador al servicio de la clase dominante y contra sus propios intereses.

Los medios de comunicación deben dejar de ser, de una vez y para siempre, medios de enriquecimiento para comerciantes del arte, de la cultura, de la noticia. Deben dejar de ser un negocio que multiplica inversiones.

Hasta ahora la distribución de canales y/o la acumulación de estaciones de radio en determinados puntos del país, sólo ha obedecido a la concentración de las fuentes de financiamiento y/o al mayor dividendo obtenido por la concentración de auditores potenciales en los centros de actividad laboral y comercial del país. En todo caso, se ha descuidado el interés nacional por parte de los radiodifusores. Es así como los lugares apartados, con accidentes geográficos y con grandes deficiencias de comunicación, están prácticamente huérfanos de la comunicación masiva. Esas zonas, ya sea por el resguardo de nuestra soberanía, o por la divulgación de los intereses nacionales, y por la necesidad de integración al patrimonio cultural del país, deben ser atendidas por una radiodifusión REORGANIZADA.

Cualquiera solución o plan encaminado a solucionar la "crisis de la radiotelefonía", con la pretensión de mantener el actual estado de cosas, no debiera contar con la simpatía de los trabajadores comprometidos con el camino chileno hacia el socialismo.

HUGO "RINGO" MARCHANT


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02