Fidel Castro en Chile

PUNTO FINAL
Año VI. Nº 144
Martes 23 de noviembre de 1971

Editorial

LA visita de Fidel Castro a Chile ha sido un gran acontecimiento revolucionario. Después de largos años de segregación diplomática y comercial, impuesta por el imperialismo norteamericano, la Revolución Cubana se ha reencontrado con América latina, a través de las manifestaciones de masas que han rodeado la visita de Fidel a Chile. La existencia en nuestro país de un Gobierno Popular, como el que preside Salvador Allende, ha hecho esto posible.

Durante más de 10 años, la Revolución Cubana ha sido víctima de toda clase de agresiones y el imperialismo ha tendido en torno suyo una espesa cortina de mentiras, calumnias y viles falsificaciones de su realidad. Pero, no obstante, la visita de Fidel a Chile ha demostrado cuan vigorosa es la imagen que la Revolución Cubana proyecta en las masas de trabajadores y jóvenes del continente. Estamos seguros que si Fidel pudiera, como sin duda ocurrirá con el tiempo, recorrer otros países de América latina, recibiría el mismo caluroso apoyo popular que le ha brindado el pueblo chileno. ¡Qué lejos están los representantes del imperialismo de poder decir igual cosa! Para ellos sólo hay desprecio y odio de los trabajadores y la formal cortesía diplomática de los gobiernos, cuando no el empalagoso servilismo de regímenes títeres.

Chile ha tenido el honor de iniciar un camino de fraternales relaciones con Cuba que pronto seguirán otros países, cansados de acatar las órdenes absurdas de Washington. La presencia de Fidel en Chile —que en esta edición reseñamos en la medida de nuestras limitaciones de cierre—, .es una victoria de los pueblos del continente. Y para los chilenos es un incentivo a redoblar los esfuerzos por alcanzar la liberación definitiva.

PF


Planteamientos

REFLEXIONES SOBRE LA VISITA DE FIDEL

LIMITACIONES imperiosas de cierre de esta edición nos impiden hacer un análisis global de la visita a Chile del compañero Fidel Castro, Primer Ministro del Gobierno Revolucionario de Cuba. Pero no obstante utilizaremos algunos de sus discursos en el Norte, así como sus conversaciones con los periodistas, entre los que se contaba un enviado especial de PF, para adelantar algunas opiniones.

No está de más señalar la importancia que tiene la visita de Fidel Castro a Chile, después del largo aislamiento de la Revolución Cubana en el plano de las relaciones con los Estados de América latina. Ha correspondido al gobierno chileno del Presidente Salvador Allende, romper esa situación. En efecto, una de las primeras medidas que tomó el gobierno de la Unidad Popular fue restablecer relaciones diplomáticas con Cuba e intensificar las relaciones comerciales que se habían reiniciado parcialmente bajo la anterior administración.

La situación de relativa debilidad por que atraviesa el imperialismo norteamericano —como resultado de su fracaso en Vietnam— ha sido aprovechada hábilmente por la Cancillería chilena, creando o restableciendo vinculaciones a nivel internacional que Washington se ha limitado a observar en hosco silencio. Es así como, ejerciendo un derecho soberano que hasta hace poco se hallaba francamente disminuido, Chile rompió las resoluciones ilegales de la OEA, y reanudó relaciones diplomáticas con Cuba. Además, estableció ese tipo de relaciones con la República Popular China, bastante antes que en la ONU triunfara la tesis correcta de admitir en su seno a esa gran potencia socialista; abrió relaciones diplomáticas con la República Democrática Alemana y relaciones comerciales con la República Democrática de Vietnam y la República Popular Democrática de Corea, que en el futuro próximo deben subir al nivel diplomático.

Estos hechos, ocurridos en el transcurso de un año, deben anotarse con legítimo orgullo al haber del gobierno del Presidente Allende. Conviene agregar que, en el plano internacional, la política de la Unidad Popular se ha complementado con una cuidadosa relación con los países latinoamericanos, en especial con los vecinos. El Presidente Allende visitó la ciudad de Salta en Argentina para entrevistarse con el general Lanusse, y posteriormente lo recibió en Antofagasta. Asimismo realizó una gira por Ecuador, Colombia y Perú. En cuanto a la Argentina, otra coyuntura inesperada ha resultado muy favorable para el gobierno chileno. En efecto, ese país vecino, gobernado por una camarilla militar, tiene serios problemas con su rival, Brasil, derivados del hecho que el Pentágono y el Departamento de Estado, además de los inversionistas yanquis, han hecho del régimen de terror de Garrastazú Médici su enclave más importante en el continente. El único litigio fronterizo con Argentina, referido a la soberanía en el Canal Beagle, ha sido colocado de mutuo acuerdo bajo la decisión de un tribunal arbitral.

Hay que agregar en este sucinto examen que la Cancillería chilena se ha preocupado, a la vez, de realizar respecto a Estados Unidos una política despojada de actitudes que pudieran ser calificadas en Washington como "provocaciones". El sutil equilibrio de esta política ha permitido, como queda reseñado, perfeccionar diversos actos concretos en el plano externo, que se ajustan a los requerimientos del Programa de la Unidad Popular. De este modo, la presencia de Chile, una nación pequeña que trata de iniciar la construcción del socialismo, ha ganado prestigio en el ámbito internacional.

La visita a Chile de Fidel Castro, invitado por el gobierno y recibido en todas partes con el ceremonial correspondiente a su rango de Primer Ministro de una nación amiga, corresponde a ese contexto. Si se hace excepción del Poder Judicial y del Poder Legislativo, que no tienen pudor en esconder su control por la derecha, y que por lo tanto se automarginaron de la recepción a Fidel Castro, el resto de las autoridades civiles, militares y eclesiásticas del país, participaron en los actos protocolares que han rodeado la visita del Primer Ministro cubano.

En el ángulo oficial, pues, la extensa gira de Fidel Castro por territorio chileno ha sido un éxito rotundo para esa cuidadosa política a que viene ciñéndose el gobierno de la Unidad Popular.

Pero esta misma circunstancia ha hecho que el compañero Fidel Castro deba autolimitar sus palabras, aun cuando la clamorosa acogida que le han brindado en todas partes los trabajadores y los jóvenes chilenos, ha hecho que su gira se parezca muy poco a otras de visitantes extranjeros. Desde luego, su arribo a Santiago estuvo rodeado de una impresionante manifestación de masas. Un periódico calculó en cerca de un millón las personas que salieron a las calles a darle la bienvenida. Creemos que la cifra no es exagerada. En las provincias de Antofagasta, Tarapacá y Concepción, que había visitado hasta el cierre de esta edición de PF, el entusiasmo popular fue desbordante. Excedió con mucho la fuerza organizada de los partidos de izquierda que, como es natural, efectuaron una activa movilización. Los partidos Socialista, Comunista, MIR, etc., vieron cómo su militancia se plegaba con entusiasmo espontáneo a las manifestaciones que rodearon la visita de Fidel Castro. Pero también miles y miles de personas, sin organización partidista, acudieron en todas partes a ver y a oír a Fidel, exigiéndole muchas veces que hablara, o esperando durante horas su arribo a los puntos previstos en el itinerario.

El compañero Fidel Castro se mostró en Chile tal cual es, sencillo, cordial, ajeno al "mareo de poder", distinto por completo no sólo a la dura falsificación que de él y de la Revolución Cubana hace la propaganda imperialista, sino que, además, muy lejos de la estereotipada figura del dirigente político que es corriente en nuestro país. Su estilo directo y sincero, buscando en todo momento el contacto personal con la masa, rehuyendo el paternalismo que suplanta la orientación que emana de los propios trabajadores, creemos que va a dejar una huella saludable en Chile.

Las características peculiares del proceso chileno, que mas arriba hemos procurado describir en uno de sus aspectos, el internacional, produjeron, sin embargo, limitaciones que recortan los alcances más vastos que pudo tener la visita de Fidel. Esto se tradujo en la permanente "vigilancia" de la derecha sobre las palabras del líder cubano. Parlamentarios reaccionarios y voceros de la prensa derechista, estuvieron prestos a denunciar la "intervención" de Fidel Castro en la política interna chilena, cada vez que él habló. Asimismo, algunos órganos de prensa extranjeros cumplieron su labor de amedrentamiento, tomando la visita de Fidel a Chile como "prueba" de una absoluta identidad entre procesos revolucionarios.

Este tipo de actividades obligó a Fidel Castro a mantener cauteloso enfoque en sus intervenciones públicas, de modo de no dar pretextos al enemigo para disparar contra el Gobierno de la Unidad Popular.

Sin embargo, el solo hecho de su presencia en Chile significa un estímulo a las fuerzas sociales y políticas que luchan por el socialismo. El poder de su personalidad, encarnando la vigorosa fuerza antimperialista de la Revolución Cubana, consiguió sobradamente ese resultado. Vastos sectores chilenos fueron, sin duda, ganados a un cambio de actitud respecto a la Revolución Cubana, y por ende, al proceso revolucionario en general, al entrar en contacto con un Fidel Castro que sacudió de modo efectivo la imagen trazada por la contrapropaganda imperialista. Añádase a esto que muchas de sus palabras mueven a la izquierda chilena a una provechosa reflexión.

Por ejemplo, sus consideraciones sobre sectarismo, en la reunión con los universitarios de Antofagasta, o sus Juicios en Pedro de Valdivia sobre las relaciones de los obreros de las industrias nacionalizadas con el resto de la clase trabajadora, o sus opiniones sobre el proceso chileno en la conferencia de prensa en Iquique. (Los textos respectivos están incluidos en esta edición de PF).

Por ahora, quisiéramos hacer especial referencia a lo que dijo Fidel Castro sobre el sectarismo, fenómeno al que atribuye la calidad de uno de los principales enemigos de una revolución.

Si escogemos el tema del sectarismo es porque se está dando en el proceso chileno y la voz de alerta que lanzó el compañero Fidel Castro merece ser escuchada.

Partamos por reconocer que las manifestaciones de sectarismo se producen en todos los niveles de la izquierda chilena. En algunas ocasiones es el equivocado método de sectores que así pretenden afincar su hegemonía política. En otras, es la errónea respuesta de sectores que se ven atacados o marginados por sus legítimas discrepancias con aquellos que pretenden imponer sus puntos de vista.

Los brotes de sectarismo, en todo caso, provienen de distintos ángulos y su resultado concreto es el de afectar las posibilidades de desarrollo de un proceso chileno hacia el socialismo. Es bien posible, y con acopio abundante de ejemplos, cargar la mayor cuota de responsabilidad a este u otro sector. Depende de la ubicación ideológica que asuma el análisis del sectarismo, pero el resultado seguirá siendo el mismo: un grave daño a las posibilidades de iniciar la construcción del socialismo en Chile en términos irreversibles.

Desde luego, una determinada dosis de sectarismo creemos que es inevitable en este tipo de procesos. Sería, como anota el compañero Fidel Castro, puro idealismo pretender que no existiera en absoluto. Hay un "sectarismo legítimo", si así pudiera decirse, cuando está referido a las discrepancias entre revolucionarios y sectores reformistas o simplemente enemigos del socialismo, pero el sectarismo es una mala hierba cuando crece en medio de fuerzas de izquierda que profesan la misma ideología proletaria. Las discrepancias legítimas, cuyo debate en un nivel fraternal debe ser provechoso, se convierten en encuentros fratricidas cuando se contaminan de sectarismo. Y eso ha estado ocurriendo, desgraciadamente, en el proceso chileno. La animosidad con que se muestran los dientes, bajo cuerda, partidos obreros de la unidad Popular, o la descomposición de las relaciones entre esos partidos y fuerzas revolucionarias ajenas a la coalición de la UP, se traducen en agresiones puras y simples.

En Chile no es aún demasiado tarde como para emprender una labor sincera, destinada a extirpar el sectarismo en las relaciones de los partidos que se orientan por la ideología revolucionaria.

La lucha de cada uno de esos partidos por ganar el derecho a conducir a las masas hacia el socialismo, puede manejarse con métodos legítimos, sin temor a confrontar públicamente distintos puntos de vista.

PF reitera, una vez más, su propósito de siempre de servir de tribuna a todas las tendencias revolucionarias que tienen una probada trayectoria de lucha y de apoyo en el seno de las masas. Nuestras páginas siguen invariablemente abiertas al diálogo y hoy existen, aun más, otras tribunas donde puede reflejarse la controversia legítima de revolucionarios que buscan honradamente abrirles paso a los trabajadores hacia el socialismo. En la fase actual del proceso no es artificial que existan partidos distintos, como el Socialista, el Comunista o el MIR, y aun otros, que luchan por el mismo objetivo, aun cuando conciban su realización y su puesta en práctica de modo distinto. Esa realidad corresponde a tendencias que son muy valederas en las masas y, en definitiva, esa circunstancia puede enriquecer el proceso de Chile hacia el socialismo, encontrando más adelante una vertiente en que volcar todo el caudal revolucionario acumulado en los años de lucha común que esperan a los trabajadores chilenos.

Hay un imperativo de unidad revolucionaria que ningún sector de la izquierda chilena puede pasar por alto. El enemigo de clase está ahí, ni siquiera agazapado, sino que, aun más, maniobrando con desenfado para recuperar el terreno perdido. Instalado en la plaza fuerte del Estado burgués, manteniendo en un puño el control de instituciones que no han sido siquiera rozadas, el enemigo de clase se ha reagrupado y está empeñado en una ofensiva creciente. Desde los tribunales, el Parlamento, la prensa, ciertos niveles de los cuerpos armados, etc., levanta cada día nuevas vallas al avance popular. No podrán ser sobrepasadas si no existe un grado de unidad revolucionaria mínimo. Infiltrado en las propias filas de la Unidad Popular y en la Administración Pública, el enemigo de clase hace cuanto puede por ahogar en la institucionalidad burguesa un proceso de masas que necesita un campo holgado para crecer y desarrollarse sin riesgos de un brusco retroceso. Es muy cierto, como ha señalado el Partido Socialista, que cualquier conciliación con el enemigo, ya sea éste la burguesía o el imperialismo, es un retroceso que pone en peligro el proceso, pero, además, mucho más amenazante es el sectarismo que corroe el cuerpo político de la clase trabajadora. En los hechos, esa enfermedad de la izquierda constituye el mejor favor que se le puede hacer a la reacción. Así se ha visto, por ejemplo, con las derrotas sufridas por el conjunto de la izquierda en numerosas elecciones gremiales. El triunfo derechista, celebrado con alborozo, ha rubricado la nefasta tarea cumplida por el sectarismo en la izquierda.

Creemos que para vencer al sectarismo hay que alzar la mira de la izquierda. Hay que colocar como centro el objetivo que se persigue: el socialismo, y dejar a un lado, para los efectos de un diálogo fructífero, las incidencias que entraban la posibilidad de llegar a acuerdos. No desconocemos que esto es difícil. Pero si no se intenta ahora, cuando los agravios producidos por el sectarismo todavía no alcanzan un punto intolerable, no será posible jamás.

Nuestras proposiciones pueden adolecer de cierto grado de idealismo. Lo reconocemos. Pero más que el prurito de pasar sin tacha un riguroso examen ideológico o político, pretendemos reiterar planteamientos unitarios para la izquierda, en cuyo seno actuamos y de la que somos parte.

No acabamos de entender porqué cada fuerza no pueda desarrollar sus tareas de crecimiento militante y de preparación revolucionaria sin entrar en choque entre sí. Si una fuerza política crece y gana prestigio conductor ante las masas, en el actual período, será porque está combatiendo en mejor forma al enemigo de clase, no porque luche con ahínco para aplastar partidos revolucionarios.

Pocas dudas caben que el derecho a dirigir o a compartir la dirección del proceso se ganará en el seno de las masas combatiendo a los enemigos fundamentales, a la burguesía y al imperialismo. Ese derecho es la recompensa de los revolucionarios. Los sectarios, que introducen ese veneno, cualquiera sea su emblema político, no pueden obtener sino fragmentación y en consecuencia debilitar a las masas para el enfrentamiento con sus enemigos.

En la fase actual del proceso, además, conviene distinguir muy claramente un fenómeno que no por conocido deja de producir desconcierto muchas veces. Hablamos del reformismo que aqueja a sectores del movimiento obrero. Es una pesada herencia que no se puede remover de la noche a la mañana. Pero la enfermedad del reformismo es ajena al organismo de la clase obrera y los sectores que la sufren no se convierten por ello en enemigos del proceso revolucionario. Son aliados transitorios de los sectores reformistas de la pequeña burguesía, que ejercen hoy visible dominio en el aparato institucional. Pueden ser perfectamente ganados a las posiciones revolucionarias y, aun, esos sectores de pequeña burguesía reformista, perder su hegemonía ideológica e incorporarse también en gran número a las tareas liberadoras del proletariado obrero y campesino.

Es por eso que en esta etapa reviste tan grande importancia la lucha ideológica. Para rescatar del reformismo a sectores obreros, para ganar a la ideología proletaria a la pequeña burguesía que apoya el socialismo, para unificar en una palabra a la gran masa en términos revolucionarios y darle una conducción correcta.

Está lejos de nuestro ánimo ideologizar en exceso estas reflexiones sobre la unidad de las fuerzas revolucionarias, provocadas por las palabras de Fidel Castro, que simplemente se limitó a esbozar el problema.

Pero creemos que una rápida fundamentaron de estos pensamientos era imprescindible. Estamos conscientes que teniendo clara la razón ideológica de la unidad entre revolucionarios, lo importante es verificarla en los hechos. Repetimos que PF —y sabemos que no es mucho— está dispuesto a dar su contribución en ese sentido. No podemos admitir, como ningún sector que honestamente luche por la liberación definitiva de Chile, que se pierda esta oportunidad histórica de atacar y vencer al verdadero enemigo.

Es un hecho evidente que para muchos ha comenzado a parecer que esa coyuntura está escurriéndose entre los dedos. En ese trance es legítimo que quienes luchan por el socialismo por sobre todas las cosas, dejen oír con fraternal claridad sus críticas, y las confronten directamente con la experiencia de las masas, buscando mantener viable una alternativa revolucionaria. Que eso ocurra no justifica ni hace permisible que el intento de diálogo se vea frustrado por los dicterios, ni que el análisis se sustituya por el desprecio.

La experiencia de la Revolución Cubana, el primer Estado socialista de América latina, debe oírse con atención. Su ardua lucha antimperialista es una contribución a todos los pueblos del mundo. Para Chile significa un acervo de enseñanzas muy valioso en lo que ellas tienen de general. Por ejemplo, este aspecto del sectarismo y de la necesidad de superarlo para unir al conjunto de las capas revolucionarias del pueblo.

El proceso chileno está llegando al punto preciso donde las primeras dificultades serias con el imperialismo y con la burguesía interna se hacen sentir. Es también el punto exacto donde la unidad de los revolucionarios puede aportar al gobierno del Presidente Allende la fuerza necesaria para definir el curso del proceso en un sentido irrevocable.

La visita de Fidel Castro y sus palabras, aún dentro del forzado marco de las limitaciones que impone el cuadro político chileno, hacen surgir estas consideraciones. Pero aun cuando no contáramos con su experiencia, apuntando la necesidad de combatir el sectarismo, ese vicio es ya demasiado notorio como para que rehuyamos abordar la tarea de combatirlo. El enemigo, esperando una debilidad extrema, una dispersión favorable, una claudicación importante, está ahí para recordárnoslo.

PF


Universidad

BOENINGER CON LA ULTRADERECHA

COMENTANDO el significado de un posible triunfo de la derecha en las elecciones de autoridades de la Universidad de Chile, esta revista escribió en junio pasado: (ver P.F. número 131):

—El triunfo de Boeninger significaría la guerrilla permanente dentro de la Universidad.

El martes 9 de noviembre, este vaticinio quedó tristemente cumplido. Luego de incontables sesiones, a ratos tediosas y a ratos grotescas, el Consejo Normativo Superior (CNS, máxima autoridad universitaria, según el estatuto de la reforma, lo integran 104 miembros: 65 académicos; 25 estudiantes; 10 no académicos; 2 representantes del Presidente de la República, que son Jorge Arrate y Arsenio Poupin; el Secretario General y el Rector) vio desconocida su autoridad por la actitud de la derecha, la DC y algunos independientes reaccionarios, todos ellos dirigidos por el Rector Edgardo Boeninger.

Antes de la elección de junio, ya los órganos de prensa de la izquierda señalaron que el ingeniero-economista que insiste en vender su imagen de independiente político, pese a haber ocupado cargos de gran responsabilidad en el gobierno de Frei, había empleado su período de interinato en dos labores: 1.— captación de votos, fundamentalmente a través de la generosa distribución de dineros y prebendas, especialmente entre el estamento académico, y 2.— constante afán de desprestigiar a la izquierda y sembrar la división en el organismo sindical universitario: la APEUCH, Asociación de Profesores y Empleados de la U. El que fuera apodado con justicia, Rector-candidato, no pudo exhibir ni una sola realización o plan que mostrase un mínimo de visión o ambición académica creadora. PF ya analizó también las debilidades de la izquierda universitaria que finalmente la condujeron a la derrota en la elección de las autoridades unipersonales (ver PF Nº 132).

La crisis universitaria actual se ha producido por el enfrentamiento en el CNS entre una izquierda que parece estar corrigiendo sus errores y modificando la actitud conciliadora que antes la puso siempre a la defensiva y un Rector que sólo acepta el gobierno colegiado cuando pueda controlar los organismos creados por la reforma. La clave está en el sistema de la lucha electoral implantado por el estatuto reformista, basado en el mecanismo básicamente antidemocrático de la ponderación del voto. Una de las banderas esenciales de la lucha reformista de hace ya cuatro años fue la participación de los estudiantes, los empleados y los obreros de la U. en su gobierno. La izquierda impuso la participación estudiantil y no académica, que era negada en la FECH por la juventud de la DC, dueña y señora entonces de la directiva universitaria. Pero, después debió lucharse por la implantación del sufragio universal, rechazando un sistema de voto ponderado que fatalmente debía favorecer a la derecha. La APEUCH presionó duramente (recuérdese la huelga con "toma" de la Casa Central, en 1969) hasta lograr una ponderación de un 10 por ciento, en lugar del 8 que pretendía imponer la derecha. En las elecciones de fines de 1969, fue precisamente gracias al sistema de la ponderación que Edgardo Boeninger fue elegido rector, pese a perder frente al candidato de la izquierda, el médico Alfredo Jadresic, por una diferencia de casi cuatro mil votos unipersonales y no ponderados. Ocurría que la ventaja en el sector más conservador, el académico, resultaba imposible de superar por su elevada ponderación, pese a la amplia ventaja izquierdista en estudiantes, obreros y empleados. Lo mismo ocurrió este año: el peso del voto académico confirmó como rector a un hombre que se vio repudiado por la mayoría física de los universitarios.

El mismo sistema electoral universitario hizo posible, sin embargo, que, mientras las autoridades unipersonales (rector y secretario general) reflejaban el sentir de una minoría conservadora, en el organismo directivo máximo, el Consejo Normativo Superior, tuviese amplia mayoría la izquierda. Esta situación es en el fondo la que ha ido acuñando todos los conflictos que para la opinión pública, interesada en el desarrollo del proceso político y económico de cambios que vive el país, resultan irritantemente pequeños, majaderos. Boeninger, un hombre que habría estado mucho más realizado en el papel del menudo diputado democratacristiano, afanoso por sobre todas las cosas de entorpecer cualquier iniciativa progresista, no ha hecho más que confirmar lo mostrado durante su rectoría interina: en lugar de ocuparse en la definición de una política universitaria moderna y dinámica, capaz de llevar a una buena utilización de los recursos cuantiosos que el Estado deberá destinar desde 1972 a la U (3,5% del Presupuesto Nacional), ha insistido en sus métodos electoralistas y de bloqueo sistemático de todas las decisiones adoptadas por la mayoría izquierdista del CNS. Apenas constituido éste en agosto, se empeñó en impedir que el Comité Directivo de la U (el organismo ejecutivo que de hecho gobierna y que está compuesto por 27 miembros) quedase integrado por un número tal de consejeros que reflejase también la posición de la mayoría de los universitarios. Allí comenzó, apoyado naturalmente por la derecha y la DC, a amenazar con el quiebre de las autoridades colegiadas y a exigir la realización de un plebiscito. Luego, pretendió que se otorgara un aguinaldo de Eº 500 a todo el personal de la U. La izquierda hizo primar la sobriedad y la justicia: se concedió el beneficio a todos los funcionarios, excepto los encasillados y aquellos que ganasen más de 8 sueldos vitales al mes. Es decir, obtuvieron el aguinaldo quienes realmente lo necesitaban y se logró un sustancial ahorro para la tesorería de la U. Ahora, Boeninger pretende lograr aumentos desorbitados para el personal académico de dedicación exclusiva. La finalidad es la misma que persigue la DC en los gremios: incitar a peticiones desmesuradas, para crear conflictos a la izquierda.

En la última etapa del conflicto, Boeninger rebasó ya todos los límites y se sacó la careta, actuando en total acuerdo con la derecha, la DC y los grupúsculos de Patria y Libertad de la Escuela de Derecho. Todo comenzó con la definición de la estructura que habrá de tener la U. a partir de la aplicación del nuevo estatuto: el CNS aprobó las tesis de la izquierda; tesis que configuran un esquema académico mucho más racional y moderno que el de la fórmula A, sustentada por Boeninger y la derecha. El mismo día de la resolución del CNS, los sectores estudiantiles y académicos reaccionarios se tomaron varias escuelas. La "toma" más agresiva fue la de la Escuela de Derecho, capitaneada por los cuadros fascistas que responden a las directivas de Pablo (H.) Rodríguez y secundada con entusiasmo por personajes de la DC como los exministros de Frei, Máximo Pacheco y Gustavo Lagos y algunos radicales, como el decano Eugenio Velasco. Velasco, que fue embajador del gobierno de Jorge Alessandri en Argelia y que durante todo el proceso inicial de la reforma se mostró como el más resuelto antirreformista, presenta a su Facultad como la víctima de los afanes marxistas por destruir el derecho burgués. Sin negar que esa es una legítima aspiración revolucionaria, lo cierto es que la fórmula de estructuración de la U. impuesta por la izquierda significa simplemente reducir a los estudios de derecho a sus justos términos, en una época en que disciplinas como la economía y la ciencia política han adquirido enorme importancia académica y práctica.

Perdida la batalla en el CNS, Boeninger recurrió a un truco insólito: envió el decreto con la nueva estructura de la U. a la Contraloría, acompañado de un oficio en que alegaba que era ilegal, porque se había aprobado "sin consultar a las bases". Con ello pretendía: 1.— crear un nuevo conflicto entre la Contraloría y la izquierda, similar a los surgidos a raíz de la expropiación de las industrias textiles (como en aquellos casos, la Contraloría actuó siguiendo los dictados del jefe del Departamento Jurídico, Rolando Pantoja, un radical íntimo de Velasco y al que ya PF denunció a raíz de sus maniobras contra los obreros textiles. Recibió el decreto por la tarde y lo devolvió al día siguiente, rechazándolo por "ilegal"); 2.— provocar un conflicto en el CNS que condujera a un plebiscito donde se cuestionara a la mayoría de los consejeros de izquierda. Boeninger supone que dicho plebiscito, gracias al voto ponderado, le favorecería, y 3.— convertir a la Universidad en un problema permanente para el gobierno de la U.P.

En este último punto, Boeninger y sus huestes han contado con el apoyo diario y eficaz de "El Mercurio". Allí, el conflicto universitario ha tenido la misma importancia, por ejemplo, que la campaña en torno a la estatización del monopolio del papel. Sin ese apoyo, se comprobaría que una Universidad de alrededor de sesenta mil personas, entre estudiantes, académicos y no académicos y que funciona con toda normalidad, aparece con una imagen de caos dada por los conflictos de tres escuelas (derecho, odontología y ciencias pecuarias y de medicina veterinaria) que agrupan en total a poco más de cuatro mil personas. Por lo demás, de ellas, en veterinaria se impuso la nueva estructura y se reiniciaron las clases, en otro local; lo mismo podría ocurrir en derecho. Es decir, Boeninger consigue, gracias a una eficaz campaña de la prensa reaccionaria, convertir a la minoría en aparente mayoría. Para la izquierda de a Universidad, endurecida por el resultado de sus anteriores debilidades, sólo cabe una consigna: imponer la nueva estructura y desenmascarar a Edgardo Boeninger como el rector más mediocre y negativo de la historia de la U. que según es ya público en la Casa Central, sólo buscó la rectoría como un peldaño para escalar a su ambición máxima: verse nombrado en un alto puesto en una organización internacional con sede en Washington.

UNIVERSITARIO


FASCISMO EN LA UNIVERSIDAD

En la primera página de la edición del miércoles pasado de "El Mercurio", aparece una fotografía a cuatro columnas del Rector Boeninger, presidiendo una reunión que celebró el martes 16 con un grupo de alumnos de la Escuela de Ingeniería y haciendo, junto con sus acompañantes, el típico saludo nazi.

Horas más tarde, en la noche del martes, los fascistas —todos ellos pertenecientes al grupo "Patria y Libertad"—, ocuparon el edificio central de la Escuela de Ingeniería y los departamentos de Química y Física. Pretendían con la maniobra reforzar los planteamientos de Boeninger y de la minoría del Consejo Normativo Superior en relación a la consulta plebiscitaria que han propuesto se realice en la Universidad'. Durante la ocupación los fascistas convertidos en energúmenos causaron cuantiosos daños en las instalaciones del sector ocupado.

Frente a los hechos el Secretario General Subrogante de la Universidad de Chile, Dr. Enrique París, responsabilizó directamente a ellos, al Rector Boeninger y al Decano de Ingeniería Enrique D'Etigny. "Nuestra posición —agregó París— es plantear a la comunidad universitaria la salida de Boeninger.


Tribunales

LA "JUSTICIA" ESTÁ JUNTO A LOS MOMIOS

LA "JUSTICIA", durante la última quincena, ratificó de manera elocuente de qué lado está en la lucha de clases que se está librando en nuestro país. La Corte de Apelaciones de Temuco dejó en libertad incondicional al grupo de latifundistas que el 22 de octubre asesinó al campesino Moisés Huentelaf en el fundo "Chesque". El mismo dictamen dispuso, en cambio, que cerca de 20 campesinos detenidos sean procesados por la muerte de su compañero. En Santiago, entretanto, el Ministro de la Corte de Apelaciones, Rubén Galecio, absolvió de toda responsabilidad a la empresa "El Mercurio" en una denuncia presentada por el gobierno a raíz de la existencia en ese diario de un grupo armado bajo el mando de un ex coronel de Carabineros, Guillermo Arancibia Arratia, según el Ministro Galecio, que es colaborador de la página editorial de "El Mercurio", la contratación del grupo armado no infringe ninguna disposición legal.

En ambas decisiones de los Tribunales, el caso más escandaloso es el de Temuco. El dueño del fundo "Chesque", Martín Doyharzábal y otros diez agricultores que participaron en el baleo contra los campesinos, fueron puestos en libertad incondicional. O sea, se les declaró libres de polvo y paja en el asesinato de Moisés Huentelaf. Como a alguien había que cargarle la muerte del campesino, la Corte responsabilizó a los compañeros de Huentelaf, que están presos. Ahora son los propios compañeros de la víctima los que sufren el rigor de la "justicia". Los latifundistas, ensoberbecidos con el respaldo de los Tribunales y el apoyo publicitario de "El Mercurio", efectuaron una reunión en Cuneo, en que aclamaron al grupo que abrió fuego contra los campesinos en el fundo "Chesque". Resolvieron, además, exigir a través de parlamentarios del PN y del PDC, que Cautín sea declarada Zona de Emergencia, colocando la provincia bajo control militar. Anunciaron públicamente, también, que están organizados con armamento y medios de comunicación para repeler las tomas de fundos.

Los terratenientes de Cautín confían ganar toda batalla que se libre dentro del marco legal. A comienzos del actual gobierno lograron desaforar al gobernador de Lautaro, Fernando Teillier, gracias a su poder en el Parlamento. Ahora, mediante su influencia en los Tribunales, han conseguido se procese a los campesinos por la muerte de un trabajador asesinado por los latifundistas.

Uno de los campesinos del MCR, que participaron en la toma del fundo "Chesque", contó en la cárcel a PF la forma en que sucedieron los hechos: "Nosotros nos tomamos el fundo en forma pacífica. No teníamos armas ni pensamos jamás que tendríamos que usarlas. Lo único que buscábamos era poner fin al boicot a la producción que se hacía en el fundo "Chesque", ya que de 830 hectáreas, sólo se cultivaban 15. El resto estaba abandonado y servía únicamente para pastar a 38 animales en todo el predio".

"Los compañeros del "Chesque", agregó, ya estaban cansados de tanto trámite. Habían escrito a todas las autoridades, pidiéndoles una solución a su problema. Ellos querían la expropiación del fundo y nosotros estábamos firmes con ellos, porque veíamos la injusticia y la prepotencia con que los trataba el momio Doyharzábal. A Zacarías Huentelaf, primo del difunto, le debía las imposiciones desde hace 15 años; Zacarías jamás conoció lo que es una libreta del Seguro Social y eso que empezó a trabajar en el fundo desde chico. A los otros compañeros los tenía igual. Por eso nosotros, que ya habíamos conseguido la expropiación del fundo donde antes trabajábamos, no nos echamos p'atrás y les fuimos a echar una mano a nuestros vecinos. Creemos que así debe ser la lucha de los campesinos, porque todos unidos seremos más fuertes que los momios y de esa manera solamente lograremos conquistar la tierra".

Refiriéndose al enfrentamiento armado que provocaron los latifundistas, el campesino, que no quiere dar su nombre, "no por miedo, sino porque sé que la justicia está siempre en contra de nosotros, los pobres", dijo a PF:

El viernes 22 de octubre, a las 16 horas, 45 campesinos del Movimiento Campesino Revolucionario (MCR) se tomaron el fundo "Chesque", a 14 Kms. de Loncoche, en forma pacífica. En el predio sólo se hallaba la esposa del propietario, Martín Doyharzábal, con un hijo de 17 años.

A las 16.45 horas llegó Martín Doyharzábal y con su camión rompió las barricadas que se encontraban a la entrada del predio. Luego quemó una bandera chilena y los carteles del MCR y del Che que habían colocado allí los ocupantes. Avanzó entonces hacia el interior del predio y a 200 metros de las trancas, comenzó a disparar contra los campesinos. Minutos después subió nuevamente a su camión, dirigiéndose a Loncoche.

A las 17.30 horas regresó acompañado de doce latifundistas, entre los que se encontraban: Enrique Andrews; los hermanos Jiménez, encargados de las acciones operativas de los dueños de fundos de la zona; su sobrino Hernán Millán, conocido por su participación —junto a Víctor Carmine— en el baleo contra funcionarios de ICIRA, el verano pasado; Sergio Contreras; los hermanos Barrientes; Rodolfo Benner, propietario del fundo colindante, y muy conocido por su prepotencia con los campesinos; el Alcalde Krumbach, de Loncoche, y otros 6 terratenientes.

Una vez allí, los latifundistas se ubicaron en posiciones estratégicas, iniciando el baleo contra los campesinos.

A las 17.35 llegaron 3 carabineros de Loncoche para constatar la toma y hablar con los campesinos. Al verlos llegar los latifundistas detuvieron el tiroteo, acercándose Doyharzábal y otros 2 terratenientes a conversar con los policías, solicitándoles que los acompañaran hasta las casas patronales para ver los daños que habrían producido los ocupantes. Los campesinos aceptaron dejarlos pasar, siempre que fueran y regresaran acompañados por los carabineros. Momentos más tarde, sin embargo, éstos últimos volvieron solos. Doyharzábal y los otros 2 momios se habían atrincherado en el interior de las casas y desde allí reanudaron el fuego contra los campesinos, a vista y paciencia de la fuerza policial.

Posteriormente, los carabineros regresaron a Loncoche para informar de los hechos al gobernador, Eduardo Brito. Según se supo después, a Brito se le comunicó en tres oportunidades lo que estaba ocurriendo en el fundo "Chesque", pero él se negó a abandonar una reunión en la que se encontraba.

A las 20.30 horas, cayó muerto de un balazo en la cabeza, el campesino Moisés Huentelaf. Más tarde, cuando se le practicó la autopsia, se pudo comprobar que el tiro lo recibió cuando se encontraba de espaldas a su asesino.

A las 21 horas regresaron al predio los 3 carabineros, sumándose a los disparos de los latifundistas en contra de los campesinos.

Frente a esta situación, los campesinos comenzaron a abandonar el fundo, dispersándose para evitar ser alcanzados por las balas de los patrones que los persiguieron durante algunas horas.

En el predio sólo quedaron el cuerpo sin vida de Moisés Huentelaf y dos campesinos con heridas a bala en las piernas.

El baleo duró más de 4 horas y en él los latifundistas emplearon fusiles Máuser, rifles automáticos y metralletas. Se cuidaron* de recoger las vainillas de las balas que dispararon en contra de los campesinos, para borrar las pruebas del delito.

Las autoridades de Loncoche se hicieron presentes cuando los hechos ya estaban consumados.

La "justicia" se encargó de favorecerlos. De las 30 detenciones que se efectuaron en los días siguientes al enfrentamiento, sólo 3 correspondieron a latifundistas y el resto a campesinos. Por otra parte, los allanamientos practicados en las casas de los trabajadores se realizaron de inmediato. En cambio, las casas de los 12 agricultores autores del baleo fueron revisadas sólo 24 horas después. Ahora, la Corte de Temuco los eximió de toda responsabilidad.

MOISÉS HUENTELAF

Tenía 24 años, era casado y padre de dos niños. Vivía en el asentamiento "Michimalonco", donde tenía algunas hectáreas de tierra que había conquistado de la misma forma en que pretendían hacerlo los campesinos del fundo "Chesque": mediante la toma.

Desde hacía tres años era militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y miembro del Movimiento Campesino Revolucionario.

No es una casualidad que en el enfrentamiento del fundo "Chesque" los agresores hayan empleado fusiles Máuser, rifles automáticos y metralletas. Y tampoco lo es que lo hayan hecho tiempo atrás los propietarios de los predios: "Rucalán", en la comuna de Carahue; "Brasil Sur", en Lautaro, donde fue asesinado el campesino Juan Huilipán; "pangal", de Villarrica; "Los Boldos", en Toltén, y "Carén", en la comuna de Curarrehue.

Por ello, resultan poco serias las acusaciones y cargos que éstos mismos terratenientes le formulan al gobierno:

"Es innecesario —dice una declaración de la Federación de Sindicatos Agrícolas de Cautín— destacar ante la opinión pública las múltiples oportunidades en que personeros de gobierno y el propio Presidente de la República han anunciado "drásticas medidas" en contra de los grupos armados ilegales".

Las drásticas medidas tendrían que empezar por ser aplicadas a los Doyharzábal, los Benner, los Podlech, los Carmine, etc., que se están armando cada día más "no para crear un clima de sedición como majaderamente se tacha a quienes sólo defienden lo suyo —afirma Miguel Fuchslocher, presidente de esa Federación— sino para defender el fruto de su trabajo, el bienestar de su familia y naturalmente el derecho a vivir y trabajar en lo propio, de acuerdo con las leyes que rigen actualmente nuestro país".

HORTENSIA BLANCO


Periodismo

EL DEBATE VA AL COLEGIO

EN la segunda semana de diciembre se realizarán elecciones en el Colegio de Periodistas. Se renueva la mitad del Consejo Nacional, o sea se eligen cinco consejeros y la totalidad de los Consejos Regionales.

El sector independiente de izquierda propicia la reelección en el Consejo Nacional de Augusto Olivares Becerra, miembro del Consejo de Redacción de PUNTO FINAL y actual director de la Televisión Nacional. Para el Con se jo Regional Santiago, asimismo, postulan la reelección de Manuel Cabieses Donoso, director de PF y vicepresidente de la Comisión Nacional Relacionadora de Periodistas de Izquierda.

Desde abril de este año, cuando se efectuó la Primera Asamblea Nacional de Periodistas de Izquierda, se ha venido librando una intensa lucha ideológica en el periodismo chileno. Los periodistas de izquierda, organizados en una Comisión Nacional Relacionadora, en que tienen representación los partidos Comunista, Socialista, MIR, Radical, MAPU, los independientes de izquierda y, ahora, la recién formada Izquierda Cristiana, han estado impulsando las tareas que señaló esa Primera Asamblea. La más importante, desde luego, es luchar por liberar los medios de comunicación del control que sobre ellos ejercen los grupos oligárquicos y el imperialismo.

Este planteamiento que ha ido penetrando en vastos sectores de trabajadores de la prensa, radio, televisión y cine, es resistido duramente por la derecha. Los sectores reaccionarios no sólo se han movilizado dentro de Chile para conservar su situación de privilegio en materia de posesión de medios informativos. Han acudido, incluso, a la desacreditada Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que en su última reunión en Chicago prácticamente se negó a oír a un representante de la prensa popular de Chile, Francisco Galdames, director del vespertino "Ultima Hora". La SIP aprobó, en cambio, un informe sobre la situación de la prensa en Chile elaborado por Agustín Edwards Eastman, propietario de la cadena de periódicos de la empresa "El Mercurio". Edwards, que fue ejecutivo de la SIP en el pasado reciente, vive ahora en Estados Unidos, donde ha trasladado el cuartel general de sus negocios para evitar presentarse a los tribunales chilenos. El jefe del poderoso consorcio financiero-publicitario causó grave daño al país con operaciones ilícitas del banco que lleva su apellido.

Por otra parte, la apertura por el Estado de un poder comprador de acciones de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, ha desatado una campaña de la derecha, tanto democristiana como nacional, contra el gobierno de la Unidad Popular. Tanto el PDC como el PN se han puesto en pie de guerra para proteger el carácter privado del monopolio que fabrica papel en Chile. Esa empresa la dirige Jorge Alessandri, Expresidente de la República (1958-64). Hay otra fábrica de papel (INFORSA) que pertenece al Estado. Pero el mayor volumen de producción de celulosa y papel está en manos de la Compañía Manufacturera que preside Alessandri.

Hay sectores de trabajadores, como el FTR, que plantean la expropiación de todas las empresas periodísticas privadas y agencias de publicidad para que sean administradas por sus propios trabajadores al servicio del conjunto de la clase trabajadora.

En el plano gremial los periodistas han logrado un sensible avance al coordinar unitariamente sus luchas. El Colegio de Periodistas, no obstante, tal como ocurre con otros organismos de profesionales, sufre una mayoría derechista. En su Consejo Nacional hay cuatro dirigentes de izquierda (dos comunistas, un independiente de izquierda y un simpatizante socialista), contra seis democristianos y nacionales. En otros colegios profesionales, como los que agrupan a los abogados, los médicos, etc., la situación es aún más desfavorable para la izquierda. Las victorias derechistas en esas instituciones muchas veces emboscadas detrás de la caparazón política democristiana, señalan con claridad el fenómeno que ocurre en procesos como el chileno.

El Colegio de Periodistas, por su parte, ha estado por muchos años bajo el dominio derechista y manejado por representantes de las empresas, en especial de "El Mercurio". No obstante, los periodistas de izquierda han venido aumentando sus fuerzas y la Primera Asamblea Nacional efectuada en abril, ha rendido frutos unitarios. En la próxima elección del mes de diciembre, esa unidad permitiría no desperdiciar votos, de manera de hacer triunfar a los tres candidatos al Consejo Nacional: Augusto Olivares (independiente de izquierda), Simón Eterovic (prosocialista) y Gustavo Pueller (comunista). Para el Consejo Regional de Santiago, la izquierda ha presentado siete candidatos: tres comunistas, un socialista, un radical, uno de la Izquierda Cristiana y uno independiente de izquierda. La lucha con los sectores reaccionarios será reñida. Se librará al calor de un intenso debate ideológico entre los que luchan por la implantación del socialismo y los que se oponen al avance de los trabajadores.

J.C.M.


PUNTILLAZOS

FREI AGITA LA ALCANCÍA

MIENTRAS Chile hace frente a las amenazas del imperialismo por la nacionalización del cobre, el Expresidente Eduardo Frei recorre Estados Unidos en una gira patrocinada por el Consejo de Relaciones Exteriores, un organismo subsidiado por los grandes monopolios y estrechamente ligado al Departamento de Estado, la CIA y al Pentágono.

Desde el 2 al 15 de noviembre, se realizó un seminario en la Universidad de Dayton, Ohio, en que el invitado principal fue Eduardo Frei. Otros oradores fueron Joseph J. Jova, embajador norteamericano en la OEA; Sol M. Linowitz, exembajador ante esa Organización; el senador Howard Cook, Lester Ziffren, Exdirector General de Relaciones Públicas de la Anaconda Copper Company; Carlos Mantilla, embajador ecuatoriano en Washington; Reynaldo Galindo, embajador salvadoreño; E. R. Richardson, embajador de Jamaica; el representante por Ohio, Charles W. Whalen; Jan Phaff Steen, jefe de la División Internacional del Winter's National Bank; y George L. P. Weaver.

El nombre de Joseph John Jova, compañero de Frei en el seminario de la Universidad de Dayton, es bien conocido en Chile. Como se recordará, fue ministro consejero de la Embajada de Estados Unidos. A su cargo corrían los asuntos políticos de la misión diplomática norteamericana. Acusado varias veces de intervenir en la política interna de Chile, Jova fue más tarde trasladado como embajador en Centroamérica y ahora tiene la representación de EE.UU. en la OEA. Durante su desempeño en Chile, Jova participó activamente en la campaña presidencial de 1964, que significó la victoria de Frei apoyado por los partidos de la derecha.

Efectivamente, Joseph J. Jova jugó la influencia política norteamericana para que liberales y conservadores apoyaran incondicionalmente a Frei y, asimismo, mantuvo a flote la candidatura de Julio Durán para impedir que el Partido Radical se volcara entero en favor de Allende. La táctica electoral diseñada por Jova rindió frutos y Frei pudo así pasar del tercer lugar que había ocupado en 1958, al primero que logró en 1964 bajo la demagógica promesa de una "revolución en libertad".

El folleto de la Universidad Dayton en que se anunciaba el seminario en que participó Frei, pregunta: ¿Y ahora Chile?, después de lo cual plantea: "Un autoproclamado marxista, con el respaldo de un fuerte Partido Comunista, fue llevado a la Presidencia en esa cuprífera nación sudamericana. ¿Es este el comienzo de una ola de gobiernos marxistas en Latinoamérica? ¿Cuál será la respuesta de Estados Unidos? ¿Qué implica esto para los inversionistas norteamericanos? ¿Qué alternativas están abiertas hoy para los reformistas latinoamericanos?".

Estas eran las cuestiones básicas que la Universidad de Dayton invitó a contestar a Frei, Jova, Ziffren, etc.

La inscripción en el seminario, descrito como apto para economistas, políticos, industriales, educadores y estudiantes, costaba solamente 150 dólares ... para cubrir los gastos de los participantes en el debate.

El folleto reseña los objetivos del seminario con mucha franqueza: "El seminario, dice, considerará las posibles direcciones que tome el cambio en América latina y sus implicancias en la toma de decisiones del gobierno y délos inversionistas norteamericanos. Como resultados se pretende ayudar a los participantes a: a) Evaluar las alternativas de inversión en América latina; etc. Lograr un alto grado de capacitación en lo que se refiere a las materias tocadas por el Expresidente Frei. A) Patrones alternativos de ideologías y liderazgos. B) La cuestión social: clases, razas, movilidad social y la cuestión de la justicia social en América latina. C) Patrones económicos con énfasis en el capital público y privado. D) Política de Estados Unidos y el problema del poder".

La extensa gira de Frei por Estados Unidos tiene todo el carácter de la búsqueda de apoyo para intentar un retorno al gobierno. El patrocinio del Consejo de Relaciones Exteriores, que sólo apadrina a probados amigos del imperialismo, parece demostrar que desde ya Frei cuenta con simpatías en sus proyectos. Entretanto él viaja por EE.UU. invitado por organismos que tratan de elaborar una política que permita a la Casa Blanca deshacerse de un "régimen marxista" en Chile, su partido Demócrata Cristiano lleva adelante los pasos tácticos que permitan repetir el esquema de 1964. La táctica de Joseph J. Jova para cerrar el paso a la izquierda está repitiéndose calcada de lo que ocurrió hace siete años. El PDC actúa en los hechos en alianza con el Partido Nacional, sucesor de los partidos Liberal y Conservador, y con la Democracia Radical, que comanda Julio Duran. No obstante, para tener posibilidades de éxito el PDC necesita como en 1964 fingir independencia de la derecha y presentarse con un programa avanzado para engañar a los sectores más despolitizados.

BEDEL


Imperialismo

ALIMENTOS PARA LA PAZ... DE EE.UU.

CUENTA el periodista Israel Yost que un comité investigador del Senado de Estados Unidos, encabezado por el senador William Proxmire, que hacía recientemente averiguaciones acerca de la ayuda militar norteamericana al exterior, quedó asombrado al descubrir que durante los últimos cinco años el programa "Alimentos para la Paz" (Food for Peace) ha proporcionado los fondos con que otros países han comprado a los fabricantes de armas norteamericanos 693 millones de dólares en equipo militar.

La verdad es que el asombro del senador Proxmire y el escándalo general que se produjo a raíz de la revelación sólo se deben al poco conocimiento que se tiene de la Ley 480, aprobada en 1954, y bajo cuyas disposiciones se rige el programa de los "Alimentos para la Paz". En Chile los "Alimentos para la Paz" tienen otro nombre menos atractivo: se les conoce como excedentes agrícolas.

La historia de la ley y la de la venta de esos excedentes forma parte importante del rubro "ayuda" con que los Estados Unidos han venido ejerciendo una caritativa "acción social" entre los países subdesarrollados, naturalmente con la intención mucho menos santa de cumplirla en ese sentido y en cambio, sí, de dirigirla a satisfacer los insaciables anhelos imperiales de los grandes consorcios agrícolas e industriales norteamericanos.

Desmenuzada la Ley se ve que ella tiene disposiciones para todos los gustos imperialistas. Hay unos 18 usos posibles para los fondos que en moneda nacional de cada país acumula Estados Unidos por la venta de los excedentes agrícolas. El de los gastos en equipo militar no es el menor de ellos.

LOS BUENOS MOTIVOS

La Ley de Defensa Mutua de 1949 es la precursora de la de excedentes agrícolas. En ella se estipuló el uso de la ayuda alimenticia como un sustituto (o suplemento) de la asistencia militar. De este modo los países considerados "estratégicos" y que como tal podían ser inducidos por Estados Unidos a invertir cantidades desmedidas de sus recursos en el sector militar, podían ser compensados con asistencia económica, incluyendo alimentos. La Ley 480 aprovecho esta argucia, canalizando racionalmente los fondos acumulados en moneda nacional por Estados Unidos en los países que pagaban a un supuesto bajo precio los excedentes agrícolas norteamericanos para hacer menos onerosa su asistencia militar directa.

Hay que convenir que ni estas preocupaciones político-militares ni tampoco las humanitarias fueron las que directamente originaron la Ley 480. No, ella nació como una consecuencia de la crisis en la agricultura norteamericana después de la Segunda Guerra Mundial. Durante ese conflicto los Estados Unidos, volcando un esfuerzo masivo en el campo, aumentaron el nivel de la producción agrícola a un nivel muy superior a las necesidades nacionales y a las de exportación. Esta situación no se reflejó de inmediato en la realidad ya que las necesidades de los países europeos después de la guerra y posteriormente el conflicto de Corea, demoraron la explosión de la crisis. Pero ya en 1953 los productos agrícolas almacenados en enormes cantidades comenzaron a influenciar en la agricultura norteamericana. La solución típica del capitalismo, la del "laissez-faire", o sea la de dejar caer los precios libremente, fue descartada por inaceptable tanto por demócratas como por republicanos. Se recurrió entonces a las subvenciones para apoyar los precios, al control de la producción y la liquidación de los excedentes.

Esto último significaba volcar al mercado mundial excedentes que nadie quería en el mercado doméstico norteamericano. Pero como las disposiciones de dólares en el extranjero estaban muy por debajo de la absorción de los excedentes y como Estados Unidos tenía interés en mantener la estabilidad mundial, no quedaban en definitiva más que dos caminos: o regalar los excedentes, o venderlos de alguna manera fuera del mercado del dólar.

Pronto el gobierno avizoró las posibilidades que daba la Ley en la política exterior y Hubert Humphrey, cuando fue candidato presidencial, presionó para incorporarla dentro del programa global de asistencia extranjera. El proyecto encontró fuerte resistencia entre los agricultores que querían deshacerse de los excedentes en forma comercial y no como "regalo". Kennedy, al llegar a la presidencia, hizo oídos sordos a las peticiones de los agricultores y lo primero que instaló en la Casa Blanca fue una oficina de "Alimentos para la Paz".

DE DULCE Y DE GRASA

La Ley 480 tiene cuatro títulos generales para operar. El primero autoriza la venta de excedentes agrícolas a países "amigos" que los necesitan. Estos los pagan con su propia moneda. Los fondos de propiedad de los Estados Unidos son depositados en una cuenta bancaria del Banco Central del país adquirente. Aquí es donde la ley fija unos 18 usos posibles para esos fondos, manejo que es el arma política más importante que crea el programa.

El título segundo estipula la ayuda en casos de emergencia y también permite la venta de alimentos para necesidades a más largo plazo. Así, los víveres norteamericanos pueden llegar a convertirse en parte importante del régimen del país receptor, con la consecuente ventaja para los exportadores de Estados Unidos cuando se reduce o se elimina el programa. En este título segundo también se incluyen las disposiciones para la donación de alimentos por parte de agencias "voluntarias" como CARE, Catholic Relief Services y Church World Services. Estas agencias reciben más del 90% de sus alimentos por imperio de esta ley y en el caso de las dos agencias religiosas el gobierno financia más de la mitad de sus gastos.

El título tercero determina el canje de los excedentes por materias primas de uso estratégico, tales como zinc, plomo, bauxita, berilio, etc.

Finalmente el título cuarto autoriza los contratos a largo plazo para los alimentos. Aquí el pago debe ser en dólares o en divisas convertibles en dólares. En el hecho son las mismas transacciones contempladas en el título primero, con la diferencia que los países receptores tienen que pagar con sus escasos dólares.

EL USO DE LOS FONDOS

El uso más importante que hacen los Estados Unidos de los fondos acumulados en los países receptores es el de cubrir los gastos de las agencias gubernamentales que operan en el exterior (AID, CIA, etc.) La mayoría. de estos gastos se habrían hecho aun si no existiera el programa, con lo cual los países se habrían beneficiado con los dólares, pero hay algunos que fueron creados especialmente a raíz de la Ley 480.

Entre otros está el programa del desarrollo del mercado para exportaciones agrícolas, que ha costado desde 1954 unos 116 millones de dólares. Su éxito se refleja en el hecho de que las exportaciones norteamericanas de productos agrícolas subió de 2 mil cien millones de dólares en 1955, a 5 mil millones en 1968. Pero la ley no se limita al simple desarrollo de mercados. También a veces ha creado mercados nuevos, como es el caso de la soya, cuya producción de 1968 fue vendida en un 90% a través de esta ley.

Al fomento de las exportaciones y a la creación de nuevos mercados hay que agregar la ayuda que la ley representa para los grandes consorcios agrícolas norteamericanos, especialmente en sus sucursales en el exterior. Una conocida muestra, la Ralston Purina, que tiene una filial en Colombia, cooperó con la AID y el gobierno colombiano para mejorar las facilidades de transporte y almacenamiento de los excedentes agrícolas. Con ello benefició directamente su propio negocio, ya que pudo usar fondos públicos (tanto norteamericanos como colombianos) para aumentar las ganancias de su inversión privada, profitando de las mismas facilidades de almacenamiento y transporte que ayudó a crear.

Hay otra forma, aunque más compleja, de beneficio de las industrias multinacionales de la agricultura. Ella tiene que ver con la presión política y económica que se hace para alterar la estructura agrícola local, de tal forma que ella favorezca a las actividades agrícolas del negocio norteamericano. Presionando para conseguir la "modernización" de la agricultura, a través del uso de equipo mecanizado, las semillas híbridas, los abonos químicos, etc., los Estados Unidos han creado una dependencia en los países receptores de las corporaciones norteamericanas que tienen un monopolio tecnológico en estos rubros. La misma presión se hace presente sobre los gobiernos receptores cuando Estados Unidos los invita a desarrollar su agricultura a través del sector privado en vez del sector público. Combinando con otros aparatos de control, la ley está asegurando la transformación de la agricultura capitalista mundial en función de la agricultura norteamericana.

En 1957 fueron introducidas algunas enmiendas a la ley (las enmiendas Cooley), por las cuales se otorgaban préstamos a las corporaciones multinacionales para pagar sus gastos dentro del país donde estaban operando: otra manera de invertir en los países subdesarrollados sin gastar dólares.

LA ASISTENCIA ECONÓMICA

La asistencia económica bajo las disposiciones de esta ley, tiene dos formas distintas: donaciones para el desarrollo económico y préstamos para reforzar el presupuesto del país "asistido".

En Vietnam del Sur las dos terceras partes de los ingresos tienen su origen en la compra de excedentes o productos, según el sistema de la Ley 480. Por otro lado el mantenimiento general del presupuesto es una manera conveniente de hacer llegar los fondos generados por los excedentes a las áreas "sensibles", como son los gastos militares. También a este sector se ha llegado a través de las agencias voluntarias. Se supo que la Catholic Relief Services pagó al ejército survietnamita con alimentos. Donó 7 mil toneladas de alimentos y ropa mensuales a unos 155 mil hombres, más otro millón de personas dependiente, por un valor del 25% del pago mensual de salarios de las tropas.

Convertida la Ley 480 en un arma política, ha logrado detener la reforma agraria en numerosos de los países receptores, a la vez que ha sido usada como amenaza a través del control de grandes cantidades de moneda nacional, sobre la propia economía de los "ayudados". Afortunadamente el Senado norteamericano resolvió estos problemas con su decisión de suspender la "ayuda", aun cuando esto no sea más que una parte de la sutil penetración del imperialismo norteamericano.

P. D. G.


Lucha obrera

FTR A LA CONQUISTA DE LA CLASE TRABAJADORA

A fines de este mes se realizará el Primer Encuentro Nacional del Frente de Trabajadores Revolucionarios (FTR), que ya fue organizado a nivel de la provincia de Santiago (ver PF Nº 143). La reunión nacional del FTR se hará en vísperas del VI Congreso Nacional de la Central Única de Trabajadores (CUT), convocado para el 8 de diciembre. El FTR, que ha ido organizándose en diversas provincias del país, quiere llevar al Congreso de la CUT el mayor número posible de delegados, aun cuando el reglamento que dio a conocer esa Central deja al margen de representación directa a los sindicatos con menos de cien socios. El FTR se plantea la unidad de la clase trabajadora y de allí que patrocina la participación en la CUT para tratar de ganar la dirección del movimiento obrero. Aun cuando el FTR no es una organización sindical en si misma, ya que se define como una "corriente de opinión política que agrupa a los sectores revolucionarios de los trabajadores chilenos" (ver Declaración de Principios en página 18), los dirigentes sindicales que han adherido al FTR y los delegados directos que pudieran asistir al Congreso de la CUT en representación de esa corriente, se proponen plantear los puntos de vista del FTR en el torneo convocado por la CUT.

Un vistazo al programa del FTR permite formarse un panorama de esta organización que a fines de mes adquirirá fisonomía nacional. Desde luego plantea que "en las actuales circunstancias en Chile, la única forma de continuar la marcha ascendente del proletariado hacia la conquista de sus objetivos históricos, la única posibilidad de liberación de los trabajadores de las cadenas de la explotación y la servidumbre, la única posibilidad de destruir el régimen capitalista, la única posibilidad de construir el socialismo, es luchando decididamente por la conquista del Poder por los trabajadores".

A este respecto el FTR se propone impulsar esa lucha "a partir de la organización y la movilización directa de los trabajadores por sus reivindicaciones de clase".

"La construcción del socialismo, agrega el FTR, requiere como paso fundamental que las fábricas, fundos y riquezas del país les sean expropiadas a los explotadores, para que éstas, en manos del Estado obrero y campesino, y administradas por los propios trabajadores, sirvan a los intereses de todo el pueblo. Por lo tanto, el FTR, junto a la lucha por la conquista del poder, impulsará la lucha por:

1.— La expropiación sin pago de las minas del cobre, hierro, y de todas las empresas en manos del imperialismo yanqui;

2.— La expropiación sin pago de todas las grandes industrias y monopolios industriales, así como también de todas las empresas en manos de los grandes capitalistas nacionales;

3.— La expropiación de todas las industrias que realicen sabotaje, boicot, desabastecimiento o despidos arbitrarios de trabajadores;

4.— La expropiación de todas aquellas empresas importantes para la planificación y el control de la economía por parte del Estado;

5.— El FTR llama a impulsar la lucha por la expropiación de todos los bancos, compañías de seguros, así como también de todo el comercio exterior y de los monopolios comerciales y de distribución en el mercado interno".

Respecto a la Reforma Agraria, el FTR suscribe el programa del Movimiento Campesino Revolucionario (MCR) que plantea:

1.— Expropiación de todas las tierras de la burguesía agraria chilena (7.000 fundos).

2.— Expropiación rápida del casco, maquinaria y animales, sin indemnización.

3.— No derecho a reserva.

4.— Toma de posesión inmediata de las tierras expropiadas.

5 Fortalecimiento y desarrollo de los Consejos Comunales Campesinos, como órganos de poder obrero-campesino, que tomen a su cargo las tareas de los organismos del agro. Todo esto implica el establecimiento de una nueva ley de reforma agraria".

En cuanto a la "batalla de la producción", el FTR dice que no es hoy en día la tarea fundamental de los trabajadores chilenos. La tarea fundamental de los trabajadores chilenos es la batalla por la conquista del poder".

"La escasez y el desabastecimiento de productos agrícolas o industriales, no la provoca la lucha de obreros y campesinos, sino que, por el contrario, es consecuencia de la lucha reaccionaria que los dueños de las fábricas, de fundos, de minas, monopolios, etc., libran contra el gobierno y los trabajadores".

"Por ello, en la lucha por aumentar la producción, es primero la lucha por más fábricas y fundos para el pueblo. La batalla de la producción sólo puede ganarse si los trabajadores toman el control sobre las fábricas, los fundos y los medios de producción en general".

"Para los trabajadores revolucionarios la batalla por la producción significa fundamentalmente:

1.— Control y fiscalización organizada de los trabajadores sobre el proceso productivo como forma de preparar a los trabajadores para el ejercicio del poder, tanto en las industrias estatizadas como privadas.

2.— Mayor contratación de personal para aumentar la producción y para absorber en parte la mano de obra cesante.

3.— Plena utilización de la capacidad instalada de la industria.

El aumento de la producción no debe significar nunca aumentar el grado de explotación de los obreros, no puede significar un aumento de las ganancias del patrón capitalista, no puede servir tampoco para pagar indemnización a los antiguos patrones".

El programa del FTR plantea que los trabajadores no deben detener sus luchas por mejorar sus condiciones de vida, pero que deben enfocarlas dentro del marco de las tareas por la conquista del Poder. Así, en cuanto a la cesantía propone declararla una calamidad pública, exigir que las industrias trabajen con toda su capacidad instalada, contratando mayor personal, poner el agro en plena producción, desarrollar un plan rápido de industrialización en base al fortalecimiento del área social de la economía, desarrollar un plan de obras públicas y viviendas, crear brigadas de trabajadores para una empresa estatal de construcción, crear un subsidio de cesantía automático con cargo a las empresas privadas, luchar por la organización de los cesantes para que participen en la CUT con plenos derechos.

El FTR considera que el derecho a la vivienda confortable, higiénica y sólida es un derecho esencial de todo el pueblo. Las clases dominantes, añade, los empresarios privados de la construcción, han hecho de esta necesidad de los trabajadores un negocio suculento. Por lo tanto, el FTR plantea:

1.— La expropiación de todas las grandes empresas privadas de la construcción y la creación de la empresa estatal de la construcción, la que sobre la base de las brigadas de trabajadores deberá resolver a corto plazo el problema de la vivienda, eliminando así la mediación de los empresarios y contratistas particulares.

2.— La expropiación de los grandes rentistas propietarios de viviendas y grandes mansiones de lujo, destinando a estas últimas a fines culturales,.educacionales o de utilidad pública.

3.— La congelación de los arriendos.

4.— El monto de los arriendos no debe exceder del 10 por ciento del presupuesto familiar. La obligación de pago debe terminar una vez cumplido un plazo de cinco años, después del cual, el Estado garantizará el uso de la vivienda sin necesidad de pago, a todos los trabajadores".

El FTR apoya la lucha de los trabajadores para conquistar mejores salarios, por lo tanto plantea:

1.— Debe existir una remuneración mínima vital única, que permita satisfacer todas las necesidades del grupo familiar, es decir, alimentación, salud, cultura, educación, recreación, vivienda, vestuario, movilización, etc.

2.— Esta remuneración debe ser reajustada de acuerdo al alza real del costo de la vida.

3.— El reajuste debe ser escalonado.

4.— Debe fijarse una escala única de remuneraciones para el sector público que sea válida para los distintos grupos de ese sector.

5.— Debe fijarse una remuneración tope para el sector público que termine con los sueldos millonarios y con la desnivelación que existe actualmente.

6.— Se debe luchar por la nivelación de salarios, exigiendo pollo pronto igualdad de salarios para quienes desempeñen un mismo oficio o profesión. A igual trabajo, igual salario".

7.— El FTR considera justo que los trabajadores luchen por que una parte de las utilidades obtenidas por el Estado a través del control sobre las industrias estatizadas, la nacionalización del cobre u otros, se destine al mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y especialmente aumentos salariales.

8.— Con respecto a los distintos sistemas de incentivos económicos que se utilizan para aumentar la productividad del trabajo, el FTR considera que el carácter individual de éstos introduce divisiones entre los trabajadores, fomenta el individualismo y la competencia y conduce al agotamiento físico. En el fondo, estos sistemas constituyen una forma de superexplotación, ya que por una parte los obreros tienden a superar o a compensar, por sus propios esfuerzos, las malas condiciones técnicas y/o la falta de programación en la producción y, por otra parte, generan una plusvalía adicional que entrega al patrón una utilidad mucho mayor.

El FTR considera que a largo plazo el objetivo de los trabajadores debe ser luchar por la desaparición de estos sistemas y la incorporación de los incentivos al concepto de salario. Mientras tanto, y con el objeto de terminar con los divisionismos, la competencia individualista, el trato injusto y la discriminación que existe actualmente, plantea:

a) La nivelación de los salarios bases.

b) Garantizar los salarios bases de acuerdo a los ritmos normales de producción.

c) La aplicación colectiva de los incentivos, distribuyéndose entre todos los trabajadores".

ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES

Respecto a la organización de los trabajadores, el FTR plantea un tipo de organización que incorpore a las amplias masas que hoy carecen de ella. Los puntos concretos son estos:

"1.— Establecer el principio de funcionamiento de acuerdo al ejercicio de la democracia directa de las bases, a través de las asambleas de bases, o de asambleas de delegados de organismos de base. Elección universal y directa de los dirigentes nacionales, regionales y locales de la CUT.

2.— El establecimiento de los consejos de delegados por comuna o provincia, integrados por los delegados de los organismos de base, ante los cuales rendirán sus cuentas permanentemente los dirigentes de la CUT.

3.— La creación de los sindicatos únicos nacionales por rama industrial, que agrupen a todos los trabajadores de un mismo rubro (por ejemplo, el Sindicato Único de los Mineros del Carbón).

4— La formación de Federaciones Nacionales por grupos de actividad económica, por ejemplo la Federación Nacional Minera, que agrupe a todos los mineros del cobre, del carbón, hierro, etc. Estas Federaciones nacionales deben representarse directamente en el Consejo Nacional de la CUT.

5.— Las bases de esta nueva organización sindical deben ser los comités sindicales (hoy sindicatos industriales) que deban constituirse en todos los sitios de trabajo donde laboren 5 o más personas.

El FTR impulsa la puesta en marcha de estas modificaciones, tomando en cuenta que en lo fundamental, estos son acuerdos del último Congreso Nacional de la CUT que aún no se han llevado a la práctica.

El FTR reconoce a la CUT como la máxima organización sindical de los trabajadores chilenos, lucha por su fortalecimiento y desarrollo y combate todo intento de paralelismo sindical ante ella.

El FTR luchará, sin embargo, por conquistar la dirección de la CUT para imprimirles una orientación revolucionaria a las luchas de la clase trabajadora y combatirá resueltamente en el seno de las organizaciones laborales las prácticas burocráticas y reformistas que entraban y dificultan las luchas revolucionarias de los trabajadores.

EL CONTROL OBRERO

Las características del período actual en que los trabajadores tratan de ganar cada vez más fábricas y fundos para el pueblo, hacen fundamental la necesidad de instaurar el control de los trabajadores sobre toda la actividad económica, sobre la producción, los bancos, la distribución y los distintos niveles de administración del Estado, la movilización en torno a la defensa activa de sus intereses de clase, combatiendo la especulación, el sabotaje, el desabastecimiento, la burocracia, etc.

La participación, como instrumento de control obrero, permite adquirir conciencia de la contradicción fundamental que se da actualmente entre las legítimas aspiraciones de los trabajadores por una parte y por otra, el obstáculo que significa todo el aparato burocrático y legalista del Estado burgués.

La participación permite a los trabajadores adquirir mayor confianza en su poder de organización, ir fortaleciendo sus posiciones, ir formando cuadros dirigentes a través de la practica diaria de este control y agudizando las condiciones entre los trabajadores y el Estado burgués. El objetivo fundamental de la participación debe ser poner la actividad económica del país, el Estado y los organismos de gobierno, bajo el control democrático y revolucionario de obreros y campesinos.

El F.T.R señala, sin embargo, las limitaciones de esta participación. La participación de los trabajadores sólo será efectiva con el Estado socialista, donde los obreros ejercerán totalmente el poder. No hay participación verdadera sin revolución socialista.

Por lo tanto, el FTR plantea:

a) En las empresas fiscales y en la administración pública:

Impulsar el control obrero de la administración, en todas las empresas fiscales o sociales, incluso autónomas y en todas las organizaciones de la administración pública haciendo aplicar en lo fundamental las normas básicas de participación de los trabajadores en la dirección de las empresas del área social y mixta, del convenio CUT-Gobierno.

b) Combatir las prácticas burocráticas, tecnocráticas y reformistas en la dirección de las empresas y en la relación de los dirigentes con los trabajadores.

c) Exigir que los ejecutivos, organismos directivos, etc., den cuenta periódica de su funcionamiento. Los trabajadores deberán tener derecho a destituir a aquellos funcionarios o dirigentes que no cumplan con su misión de defender los derechos de los trabajadores en su conjunto.

d) Exigir una real participación de los trabajadores en las decisiones sobre inversiones, de remuneraciones, de distribución de excedentes, de planificación, etc.

EN LAS EMPRESAS MIXTAS EL FTR PLANTEA:

a) Destacar el carácter capitalista de la empresa mixta, donde el capital estatal esta asociado con el capital privado, cuyos intereses son antagónicos a la clase trabajadora.

b) Afirmar la actuación de los trabajadores en el ejercicio del más riguroso control sobre la administración.

EN LAS EMPRESAS PRIVADAS EL FTR PLANTEA:

a) Establecer, mediante los Comités de Vigilancia, un sistema de vigilancia y fiscalización para contrarrestar los intentos saboteadores de los patrones.

b) Ejercer el control obrero de la producción y de la distribución, luchando por la plena utilización de la capacidad instalada interviniendo en la planificación de la producción y fiscalizando la contabilidad, las utilidades y las inversiones de las empresas".

C. C. M.




DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL
FRENTE DE TRABAJADORES REVOLUCIONARIOS (F.T.R.)

1) El F.T.R. corriente de opinión política que agrupa a los sectores revolucionarlos de los trabajadores chilenos, se organiza para Impulsar desde el seno mismo del movimiento obrero, la lucha por la consecución de los objetivos históricos del proletariado: LA CONQUISTA DEL PODER, para instaurar un gobierno obrero y campesino, que destruya el régimen capitalista y haga posible el inicio de la construcción del socialismo en Chile.

2) El F.T.R. considera que la clase obrera es la clase motriz de la revolución chilena y que, bajo su dirección, agrupará el conjunto de los trabajadores, campesinos, soldados, pobladores y estudiantes, para el cumplimiento de su misión histórica: conquistar el poder, instaurando un gobierno revolucionarlo obrero y campesino, para destruir el régimen capitalista y construir, a través del socialismo, la sociedad sin clases del comunismo.

3) El F.T.R. considera que los enemigos fundamentales de los trabajadores y de la revolución chilena, por ser los que han mantenido y defienden este régimen de opresión, explotación y miseria, son:

—el imperialismo, representante de los intereses de la burguesía internacional, que ejerce una sanguinaria dominación económica, política, ideológica y militar sobre los pueblos explotados del mundo;

—la burguesía, propietaria de la tierra, de los bancos, de las minas, del comercio, de las fábricas, dependiente y estrechamente ligada a los intereses del imperialismo.

—el Estado burgués, que bajo las condiciones del régimen capitalista, es el principal instrumento de dominación del imperialismo y las clases explotadoras.

4) El F.T.R. considera que la destrucción del régimen capitalista y la construcción de la nueva sociedad, sólo será posible a través de la movilización combativa de las clases explotadas en contra de sus explotadores; este enfrentamiento directo adquirirá caracteres de violencia que exigen de los trabajadores la organización armada para la defensa de sus intereses. En este sentido, nada ni nadie podrá reemplazar el papel fundamental que les corresponde a las clases trabajadoras en la lucha por la conquista de sus objetivos históricos.

5) El F.T.R. considera que las luchas reivindicativas son un arma valiosa contra la explotación, pero que deben orientarse en un sentido revolucionarlo, que permita transformar esa lucha reivindicativa en una lucha política por la destrucción del régimen capitalista.

6) El F.T.R. reconoce a la CUT como el organismo máximo de los trabajadores chilenos, pero combatirá en el seno de ella contra las tendencias burocráticas, sectarias y reformistas, considerando que su deber es luchar por conquistarla e imprimir una orientación revolucionaria a las luchas de la clase obrera y sus aliados.

7) El F.T.R. declara como uno de sus principios básicos, el internacionalismo proletario, entendido como la solidaridad combativa del proletariado de un país con las luchas del proletariado de todo el mundo por su liberación.

8) El F.T.R. considera que el triunfo pleno del socialismo en Chile slo será posible con laderrota total del imperialismo y sus aliados y con el triunfo del socialismo en TODO ELMUNDO.

F.T.R.


Análisis

AGONÍA DEL DÓLAR Y RESURRECCIÓN DEL ORO

LA crisis del dólar no es otra cosa que un reflejo de la crisis del sistema capitalista en el plano del intercambio que se realiza en el marco de ese mercado mundial. Dicho intercambio, como sabemos, materializa las relaciones de poder y primacía entre los países imperialistas y entre éstos y los países explotados.

La racionalización y ordenamiento general del sistema se intenta lograr en el nivel superestructural apoyándose en dos organizaciones internacionales: el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles e Intercambio) y el Fondo Monetario Internacional. El primero regula los flujos y direcciones del intercambio, y el segundo se ocupa de dar fluidez y estabilidad al sistema de los pagos entre los países capitalistas.

En realidad, ambas instituciones no son más que inútiles parlamentos destinados a enmascarar las relaciones de fuerza y la desigualdad que existe entre los países. Sin embargo, la aparente multilateralidad y consulta mutua de las decisiones, cada cierto tiempo, al calor de los ciclos críticos de los países imperialistas, desaparece del todo mostrándose la situación descarnadamente. Eso ocurre hoy en el GATT y en el FMI, después de que el imperialismo norteamericano por sí y ante si, puso cortapisas a las exportaciones de los otros países al elevar los aranceles aduaneros en un 10% y por tiempo indefinido, y al suspender la convertibilidad del dólar en oro.

Frente a la típica arbitrariedad y agresividad imperialista (esto realmente es una agresión económica a los países menos poderosos y a los países explotados) se han levantado una serie de planteamientos, análisis, declaraciones y propuestas de solución, que van desde la reacción plañidera hasta la racionalización más absurda y "traída de las mechas" de los economistas burgueses.

No hace mucho, por la Televisión Nacional, se presenció y constató el lamentable estado intelectual de nuestros expertos y economistas académicos que abordaron la cuestión con una cortedad de alcances y una superficialidad peligrosa. A partir de todo tipo de concepciones falsas, sólo por casualidad se tocó uno de los fenómenos determinantes dentro del crítico cuadro de los pagos internacionales capitalistas: la cuestión del oro y de su periódica resurrección como expresión definitiva de la riqueza mundial en épocas de crisis.

La resurrección del "invitado de piedra" ficticiamente olvidado, hoy "terremotea" el andamiaje capitalista en el orden del comercio exterior. Empero, incluso esa recuperación de su importancia se ve con clásica miopía, como una causa y no como una consecuencia.

Por eso vale plantear a la luz de las enseñanzas de Carlos Marx, algunas cosas elementales respecto al "oro-dinero universal".

DINERO Y ORO

Históricamente en el acto del cambio directo (en el trueque) cada mercancía era un medio de cambio para su propietario.

Al multiplicarse el número y la variedad de las mercancías (productos para la venta), se desarrolló la necesidad de introducir una forma intermedia; una tercera mercancía que fuera convertida en equivalente de diversas otras.

Posteriormente al proseguir desarrollándose el intercambio, ese carácter de intermediario que fugazmente encarnaban distintas mercancías se incorpora con CARÁCTER EXCLUSIVO a alguna bien determinada; o sea, aparece el "dinero". Dinamizada por el mismo proceso que hace que el intercambio de mercancías rompa sus moldes locales, la "forma dinero" va a materializarse en mercancías dotadas por la naturaleza de cualidades especiales para desempeñar las funciones sociales de equivalente general; es decir, en los METALES PRECIOSOS.

Pero al ser dinero, el oro y la plata COMO MERCANCÍAS tienen un valor doble: un VALOR DE USO peculiar como tales mercancías (usos industriales, odontológicos, joyas, etc.) y otro VALOR DE USO FORMAL derivado de sus funciones sociales específicas de dinero.

De esta dualidad han emergido muchas falacias y errores. Uno de ellos es que el dinero es un simple signo (puesto que él puede sustituirse por un signo en algunas funciones; por ejemplo, como medio de pago). Es decir, algunos creen que el dinero es algo arbitrario o convencional. No hay tal y cuando se desconsideran las razones o se confunden las funciones del dinero (sobre todo en la esfera externa, como en el caso presente), aparecen numerosos problemas.

Ahora bien, la primera función del dinero es LA DE MEDIDA GENERAL DE VALORES. Y ello es así porque cada mercancía tiene un valor, el que se expresa en términos de la mercancía-dinero (en este caso para simplificar en término de MEDIDAS DE ORO).

Estas distintas cantidades de oro se comparan y se miden entre sí creándose a la larga la necesidad de reducirlos a una unidad básica fija, la que luego, al subdividirse, origina un PATRÓN DE MEDIDAS. Este sistema de medidas, si bien es físicamente estable no lo es totalmente, puesto que el VALOR DEL ORO (el trabajo que requiere producir oro) es potencialmente y de hecho VARIABLE.

Con el tiempo, el metal precioso, que es la base del sistema, va esfumándose y queda sólo el nombre específico del "dinero-medida" legalmente establecido (peso, dólar, libra, franco, etc.). Al mismo tiempo se va borrando la huella del primitivo concepto del valor, de tal forma que el precio adquiere el carácter llano de ser el nombre en dinero del trabajo materializado en la mercancía.

De otra parte, el tiempo de trabajo necesario varía al cambiar la capacidad productiva del trabajo como consecuencia del nivel de progreso de la eficiencia; del grado de destreza de los trabajadores; de la organización del proceso de producción, del volumen y eficacia de los medios de producción y de las condiciones naturales.

Todo esto es muy importante, puesto que en último término permite comprender por qué un intercambio internacional entre países de desarrollo desigual no tiene sino desventajas para el atrasado y ventajas para el adelantado, dado que el último puede vender todas o casi todas las mercancías más baratas por haber "partido con ventaja" respecto al país que al iniciar el intercambio está en una FASE INFERIOR DE DESARROLLO de sus fuerzas productivas.

LA CIRCULACIÓN

El dinero en sus funciones de mediador de la circulación de las mercancías (compras y ventas, ventas y compras, etc.) asume el papel de MEDIO DE CIRCULACIÓN. Y aunque el movimiento del dinero no hace más que reflejar la circulación de mercancías, parece como si ocurriera lo contrario: como si el movimiento de éstas fuese el resultado del movimiento del dinero.

Siendo así, es un DISPARATE DESCOMUNAL atribuir las dificultades en la circulación de mercancías a la ESCASEZ DE DINERO, pues, sobre todo en el intercambio internacional, el dinero-divisa ni siquiera se mueve físicamente, sólo se mueve contablemente (dinero-crédito, producto de la función de medio de pago de dinero) y además porque dicho intercambio puede ser realizado sobre la base de intercambio directo: por vía de trueque (por supuesto eso sí en el marco de convenios adecuados).

De la función del dinero como medio de circulación brota su forma de MONEDA y DE PAPEL MONEDA; este último es un signo de dinero-oro, lo que le permite a su vez ser un signo de valor.

Desde otro ángulo, tan pronto comienza a desarrollarse la circulación comienza a desarrollarse también la necesidad de HACER RESERVAS o atesorar dinero; sea como resguardo, como exponente social de riqueza, etc.

FACILITANDO LOS PAGOS

Al mismo tiempo, al desarrollarse la circulación se interponen más y más una serie de factores que separan en el tiempo la venta de una mercancía de su pago (factores geográficos, de tiempo y período de producción, etc. En virtud de ese desarrollo, el dinero asume una función distinta: la de MEDIO DE PAGO.

La función del dinero como medio de pago lleva consigo una aguda contradicción.

En efecto, en la medida en que los pagos se COMPENSEN, el dinero sólo funciona como dinero CONTABLE, como medida de valor (esto es lo que ocurre en los Convenios Bilaterales de Intercambio, en que las mercancías se balancean recíprocamente entre los dos países). En cambio, cuando hay saldos persistentes NO COMPENSADOS y hay que hacer pagos efectivos, el DINERO REAPARECE concretamente materializado en su forma real de MERCANCIA-ORO. Esta contradicción emerge bruscamente en el momento de crisis comerciales y de producción. Y como un aspecto de ellos sobrevienen las crisis de dinero, fenómeno que tiene lugar cuando existe una cadena de pagos bien desarrollada y cuando correlativamente se ha desarrollado un sistema compensatorio artificial. Tan pronto como este mecanismo

sufre ALGUNA PERTURBACIÓN GENERAL, se desencadena la avidez, en último término, por el dinero-moneda (oro, plata, etc.).

Por otro lado, el DINERO-CRÉDITO brota directamente de la función de medio de pago del dinero, al ponerse en circulación los documentos pertinentes a los pagos diferidos. Y al extenderse el sistema de crédito se extiende la función del dinero como medio de pago. El desarrollo del dinero como medio de pago exige una acumulación del mismo como FONDO DE RESERVA para enfrentar los términos de vencimiento de las deudas.

Por último, al salir de la órbita interna de la circulación, el dinero se desprende de su forma local (pesos, libras, dólares) y retorna a la forma originaria de los metales preciosos, o sea, a la FORMA DE BARRAS.

En el comercio mundial, las mercancías muestran su VALOR UNIVERSAL expresado en el DINERO MUNDIAL. Aquí éste funciona a plenitud como la mercancía básica en la que se expresa el valor.

El dinero mundial funciona como MEDIO GENERAL DE PAGO, de COMPRA y de MATERIALIZACIÓN SOCIAL ABSOLUTA DE LA RIQUEZA. Funciona como medio general de pago para nivelar los saldos internacionales (dinero contable); funciona como medio internacional de compra cuando se rompe el equilibrio en el intercambio; y funciona como materialización absoluta de la riqueza cuando no se trata de compras o de pagos sino de TRASLADAR RIQUEZAS DE UN PAÍS A OTRO sin que ello pueda hacerse bajo la forma de productos, como consecuencia de cualquier coyuntura o factor.

Es por eso que todo país necesita disponer de un fondo de reserva para la circulación exterior. En esta función se requiere siempre, en último término, dinero mundial efectivo: oro y plata.

LOS BANCOS Y EL CAMBIO EXTERIOR

Particularmente el hecho de que el dinero funcione como medio de pago, supone operaciones de contabilidad, actos de compensación (clearing). Además, el hecho de que una parte del dinero (oro) exista bajo la forma de RESERVA de compra, de RESERVA de pago, de capital-dinero inactivo, desarrolla la formación de una nueva categoría en la división social del trabajo. Estas operaciones técnicas son monopolizadas de hecho (y luego de derecho) y se convierten en funciones exclusivas de un sector especial de agentes, en un negocio especial que se va concentrando y ejerciendo en gran escala. A su vez, esto hace que dentro de este negocio especial se establezca una subdivisión del trabajo que llega a ser muy desarrollada.

De otra parte, también se desenvuelve el comercio del dinero internacional, el negocio cambiario.

El comercio de dinero (el comercio que se efectúa con la mercancía-dinero) se desarrolla a partir del tráfico internacional de productos, pues dado que existen diversas monedas nacionales se nace necesario el cambio entre ellas, y entre ellas y el oro o la plata pura en barras (como dinero universal en este último caso). Sobre esta base crecen los bancos cambiarlos y un sistema de compensación de los pagos internacionales, crece el rol preponderante del Banco Central; surge la necesidad de un sistema capitalista internacional para atenuar las crisis monetarias (el Fondo Monetario Internacional), etc. Y en la medida que todo esto evoluciona, respecto al oro desaparece prácticamente su importancia COMO DINERO INTERNO (es reemplazado por su signo: el papel moneda) y la acrecienta como DINERO UNIVERSAL.

El comercio de dinero prosigue desarrollándose y pronto a sus funciones se agregan las de prestar y tomar dinero a préstamo y el comerciar con crédito. El comercio de oro en lingotes y el traspaso de oro y plata entre países (que llega a ser función exclusiva del Banco Central) no es más que el resultado del comercio de mercancía entre países, del intercambio internacional de las mismas, a las que se agregan los derivados del dinero-crédito, cuyo comercio reviste ciertas peculiaridades interesantes.

EL CRÉDITO

Un elemento trascendente es el sistema de crédito.

¿Qué objetivos e importancia tiene el desarrollo del sistema de crédito?

Primero, es un sistema para compensar las cuotas de ganancia dentro del capitalismo; segundo, hace disminuir los gastos de circulación "economizando" dinero y aumentando el proceso de reproducción; tercero, facilita la creación de sociedades anónimas, con lo cual brinda la posibilidad de manejar capital ajeno (o sea trabajo ajeno).

Dentro de lo anterior importa para los efectos del comercio exterior la segunda característica, pues hace disminuir los gastos de circulación: (1) haciendo desaparecer el dinero de las transacciones; (2) acelerando la circulación del dinero y (3) sustituyendo el dinero-oro por el papel moneda.

También contrae el fondo de reserva para pagos. Lo hace indirectamente al economizar dinero; y directamente, al restringir la parte del capital que ha de existir en forma de dinero-moneda.

Bajo las condiciones del desarrollo capitalista mundial (fase imperialista), los movimientos y las tensiones en el oro-reserva son indicios de períodos críticos. Desde luego, la exportación de capital (pese al desarrollo de un sistema internacional de crédito) revierte la tendencia a reducir las reservas y contrariamente las elevan, pues en el país deudor es preciso disponer de divisas (papel moneda, signo de oro de países extranjeros) para hacer frente a la transferencia al exterior de intereses y amortizaciones. Y más adelante es preciso enviar oro, pues pese al equilibrio (e incluso superávit), de la Balanza en términos de mercancías (Balanza Comercial), la Balanza de Pagos está en persistente déficit. Si se une a esto la incertidumbre y la crisis política, se tiene un acicate más para el acrecentamiento de la tendencia a la "fuga de reservas".

Hasta aquí hemos manejado una serie de elementos básicos para comprender el fenómeno del dinero-divisa, DINERO UNIVERSAL y sus derivados: el sistema de crédito y el desarrollo de fondos de reservas, de la reserva-oro y de la reserva papel-moneda.

Ahora estamos en mejores condiciones para ver la cuestión de la crisis del sistema de Pagos Capitalistas.

EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL

La Segunda Guerra Mundial produjo efectos demoledores sobre el mercado mundial capitalista. Así, en primer lugar, recordemos que ya en 1917, el MERCADO MUNDIAL, que era únicamente capitalista, se había segmentado de hecho en dos con la marginación de la Unión Soviética y su transformación en el primer eslabón de un MERCADO SOCIALISTA. Después de la Segunda Guerra Mundial, comienzan a adicionarse una serie de países a este último mercado, restándose, naturalmente, al mercado capitalista. Y el movimiento de desgaja-miento desde este último continúa.

Por otro lado, en el seno del propio mercado capitalista la Segunda Guerra produjo innumerables colisiones, desorganizaciones y desacuerdos. Entre ellas una muy Importante está dada por la emergencia y predominio de un gran país imperialista acreedor y un sinnúmero de países "imperialistas menores" y de países satélites deudores. Desde luego, el cambio o desplazamiento de Gran Bretaña fue dramático, puesto que había sido el más grande mercado internacional y uno de los dos centros principales de la economía capitalista mundial.

Después de la Segunda Guerra Mundial la destrucción física era un agudo aspecto crítico. La lucha imperialista era otro.

Las necesidades imperialistas inmanentes del capitalismo y especialmente los intereses imperialistas de Estados Unidos agudizaron las contradicciones con el campo socialista ("guerra fría").

Y como telón de fondo estaba y está la lucha de los países explotados por abandonar la coyunda colonialista o imperialista.

En el mercado capitalista era necesario reparar la destrucción física, restablecer el comercio exterior sobre nuevas bases y encontrar algún MECANISMO MONETARIO que permitiera resolver de la manera más favorable posible para los países imperialistas triunfantes (especialmente Estados Unidos y Gran Bretaña) el problema de las transferencias de oro y reservas para asegurar el pago al acreedor principal (Estados Unidos) pero que, al mismo tiempo, ese mecanismo no fuera excesivamente peligroso o doloroso para Gran Bretaña, nación deudora.

Evidentemente, en todo caso si había que elegir entre una de estas dos variantes, se escogería a la luz de los intereses nacionales el juego del país más poderoso: Estados Unidos.

Se trataba en síntesis de establecer las nuevas bases para el funcionamiento del sistema monetario-financiero capitalista a escala internacional.

Además, de la Segunda Guerra emergieron:

— los arreglos entre Estados Unidos y Gran Bretaña para saldar los préstamos y arrendamientos que este último país había recibido.
— el Banco Mundial.
— el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.
— la FAO, UNICEF, CEPAL, etc.
— el GATT.
— el Plan Marshall para Europa, con sus componentes: la Administración Norteamericana de Cooperación Económica y la Organización Europea de Cooperación Económica, pareja que engendró al "hijo" actual: el Mercado Común Europeo. Ahora bien, volviendo al FMI y su origen, los primeros pasos habían sido dados ya DESDE LOS INICIOS de la Guerra.

Por un lado, Estados Unidos que había sido el país protegido por excelencia, comenzó a propugnar (puesto que su fenomenal desarrollo lo permitía y lo precisaba) una mayor liberación del comercio exterior. Sus acuerdos bilaterales de los años treinta responden a ese objetivo.

Durante la Guerra y después de ella, esos acuerdos facilitaron y dieron la pauta para las negociaciones con sus deudores.

Así, el acuerdo de Ayuda Mutua entre los Estados Unidos e Inglaterra, en 1942, contenía una cláusula que comprometía a ambos gobiernos a eliminar las prácticas discriminatorias y a la reducción de los aranceles y otras trabas al comercio. Las discusiones encaminadas a liberalizar la política comercial tuvieron lugar, durante la guerra, pero no condujeron a resultados positivos. Sin embargo, la cláusula se tomó en cuenta en el acuerdo de Ayuda Mutua, cuando se realizaron discusiones para el arreglo final de los préstamos y arrendamientos.

Por otro lado, entretanto, se completaba el cuadro al proyectarse la nueva organización financiera internacional, la cual estaba en discusión desde 1942. El acuerdo se alcanzó en la conferencia de las Naciones Unidas celebrada en Bretton Woods, en 1944. Allí se crearon dos nuevas instituciones: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.

Los principales propósitos del Fondo eran mantener la estabilidad cambiaría y ayudar a establecer un sistema multilateral de pagos, libre de restricciones cambiarías. Para realizar estas finalidades el Fondo creó un mecanismo de cooperación y consulta internacional; además, administraría una reserva monetaria internacional a la que sus miembros podrían recurrir en préstamos para corregir deficiencias temporales en sus balanzas de pagos. Así, se esperaba evitar la necesidad de imponer restricciones cambiarías o buscar remedio en una devaluación repentina.

En lo principal el Fondo debería tener un capital de 8.800 millones de dólares, pero como aún no estaban asociados todos los países, el capital suscrito fue mucho menor. La cuota a pagar fue prescrita INDIVIDUALMENTE para cada miembro; la mayor parte de la suscripción era pagadera en la PROPIA MONEDA DEL PAÍS, pero cada suscriptor debía pagar en oro no menos del 25 por ciento de su cuota, o el 10% de sus tenencias oficiales en oro y dólares, si esta cantidad era menor.

Pero en lo sustantivo, el Fondo estaba destinado a establecer un sistema de compensación y liquidaciones internacionales en los términos que reflejaran la preeminencia del país imperialista cabecilla.

LA CRISIS DEL DOLAR

Por esa razón, en el presente sistema monetario capitalista, el dinero que facilita la circulación externa de las mercancías y del capital se basa en una combinación de oro (lingotes principalmente) y de obligaciones de corto plazo en las divisas claves: dólares y libras esterlinas. Lógicamente, el volumen de dicha masa de dinero internacional depende directamente de los intereses políticos de los países proveedores de las divisas básicas e indirectamente (pues las determinaciones de Estados Unidos y "de Gran Bretaña, a su vez las determinan) de las decisiones reflejas del Fondo Monetario Internacional.

Producto de una serie de deficiencias congénitas inherentes al capitalismo, que presenta crisis mas o menos periódicas y más o menos agudas, ha emergido de nuevo el problema de las tensiones en las liquidaciones en el intercambio externo entre países capitalistas monopolistas, entre éstos y los países subordinados y también entre estos últimos.

En su forma más simple el problema es el que sigue:

— El sistema se basa en la convertibilidad en oro de las divisas claves y el oro tiene un precio fijo.

— La producción de oro es insuficiente para proporcionar un nivel de reservas internacionales de respaldo acorde con el ritmo de expansión de la producción y el comercio mundiales, lo cual ha desembocado en la acumulación de reservas en dólares y libras esterlinas para suplir la deficiencia de oro monetario.

— Sin embargo, un aumento en las reservas de dólares y libras esterlinas, requiere que Estados Unidos y Gran Bretaña incurran en déficit de balanza de pagos; déficit que se ve agravado por la política de intervenciones y agresiones de Estados Unidos, en particular por la guerra desatada contra el pueblo de Vietnam, por el funcionamiento de los aparatos militares como OTAN, SEATO. etc.

— Pero aún cuando los países con superávit de balanza de pagos han aceptado hasta hoy la acumulación de reservas en esas "monedas claves" no continuarán haciéndolo si las obligaciones externas de corto plazo de Estados Unidos y Gran Bretaña llegan a exceder muy apreciablemente las reservas de oro de estos dos países como ahora está sucediendo. Y mucho menos cuando hoy hay ventajas económicas en utilizar el poder de compra acumulado en importar mercancías, pues la inflación interna y el desarrollo de otros países que han alcanzado la fase imperialista de crecimiento (Alemania, Japón) han desplazado a EE.UU. como la fuente de importaciones más ventajosa. Algo similar ha ocurrido con el Mercado Común Europeo, poderoso competidor.

— En realidad no todo el déficit de Estados Unidos ha sido cubierto con la acumulación de reservas de dólares, ya que la pérdida de oro monetario de este país ha alcanzado niveles elevados en años recientes.

Todo esto se ha acentuado como resultado de los temores a que han dado lugar la nueva política financiera y comercial externa del imperialismo yanqui.

En la raíz del problema está el desarrollo desigual del capitalismo en distintos países, la pugna antimperialista, la explotación comercial y financiera de los países subdesarrollados y la lucha por dominarlos o incorporarlos a sus esferas de influencia. Esto se expresa en los persistentes superávit de los países capitalistas desarrollados con relación a EE.UU. y en los persistentes déficit de los subdesarrollados con relación a dicho país.

RESURGIMIENTO DEL ORO

En cuanto al sistema de pagos capitalistas, la ilusión de que el oro tiene un precio fijo, ha agudizado la crisis. Ahora los países con superávit respecto a EE.UU. están exigiendo oro a cambio de sus dólares acumulados. EE.UU. defendiendo sus intereses imperialistas decretó la no convertibilidad del dólar en oro, y todo el sistema quedó tambaleando.

El problema planteado por la inconvertibilidad en oro de las monedas claves no es un fenómeno aislado, con efectos puramente mecánicos en la relación entre el volumen de liquidez y la expansión del comercio y los pagos mundiales. Antes bien conlleva un proceso de deflación de inversiones, créditos y transferencias que influye indirectamente en la demanda de las exportaciones del resto del mundo. Y también ocasiona una redistribución mundial del oro de acuerdo a la nueva correlación de fuerzas.

Los países explotados por el imperialismo, cuya capacidad de crecimiento es tan vulnerable a las fluctuaciones en los precios de sus exportaciones, recibirán más duramente el efecto de cualquier perturbación en el comercio internacional capitalista.

Las reservas de estos países, ya de por sí debilitadas, se verán afectadas en proporciones que podrían hacer insostenible el financiamiento de los programas de desarrollo con un alto componente de costos en moneda extranjera. Las consecuencias que todo ello tendrá en los niveles de producción, ingreso y empleo serán considerables.

Aparte de los elementos objetivos que hemos visto, subsiste el hecho de que el presente sistema de patrón de cambio oro depende también de un elemento subjetivo, es decir DE LA CONFIANZA que a los países con altas reservas en monedas extranjeras inspire la estabilidad futura de la moneda clave: el dólar.

Y en lo que respecta al mismo, su elevado empozamiento tanto en las reservas oficiales del resto del mundo (que eran y deberían ser convertibles en oro) como en poder de particulares, ha puesto en duda la capacidad de EE.UU. PARA MANTENER INVARIABLE EL PRECIO DEL ORO A LA PARIDAD ACTUAL.

EE.UU. ha financiado parte de su déficit externo mediante ventas de oro al precio artificialmente establecido casi veinte años atrás. Esto ha causado en los círculos monopolistas la preocupación por contener la pérdida de las reservas oficiales, acrecentando las presiones internas para adoptar una política restrictiva.

Además, los temores de una posible devaluación del dólar desencadenan factores especulativos que agudizan el peligro que se cierne sobre la posición de las reservas oro del imperialismo yanqui.

Frente a este cuadro, los economistas burgueses han imaginado innumerables variantes de solución. Todos ellos procuran escabullir la ineludible devaluación del dólar (o en otras palabras la revalorización del precio del oro expresado en dólares). Sin embargo la DEVALUACIÓN SOBREVENDRÁ como el único camino variable para resolver transitoriamente las contradicciones secundarias que se generan en el marco del mercado internacional capitalista. La lucha interimperialista, la política de agresión y de fuerza, el intercambio desigual, el empeoramiento de los términos de dicho intercambio, la explotación financiera y comercial de los países subordinados, la ley de la ganancia, la existencia de utilidades monopolistas, etc., que colorean todo el intercambio internacional capitalista y que son las causas de fondo, no desaparecerán hasta que el imperialismo no sea destruido. Por eso, todas las demás panaceas son paliativos transitorios.

AVELINO


Fidel en Chile

ALGUNAS IMPRESIONES E IDEAS DE FIDEL CASTRO

IQUIQUE— (Por el enviado especial de PF).— Acompañé al Primer Ministro Fidel Castro, en su gira por el norte de Chile, y estuve presente en las ocasiones —que fueron muchas— en que dialogó con los obreros del cobre y los pampinos del salitre, en su permanente contacto directo con las masas. De esas conversaciones y de la larga conferencia de prensa que dio a los periodistas en Iquique (duró dos horas), he seleccionado algunos de sus conceptos centrales formulados en base a sus observaciones, en el terreno y a su larga experiencia revolucionaria.

UNA IMPRESIÓN GENERAL
(De la conferencia de prensa en Iquique).

Pregunta: Usted ha tenido oportunidad de conocer ya una parte del Norte. ¿Qué impresión le ha causado?

Fidel Castro: He recorrido muchos caminos, caminos que van desde Antofagasta hasta la Oficina Pedro de Valdivia y otros puntos. He visto las condiciones de trabajo de los obreros. La opinión que tengo es de que estoy frente a personas de una gran calidad humana... un movimiento de masas fuerte.

En todas partes se está construyendo, en todas partes la gente ha sido muy amable; en todas partes ha sido muy entusiasta y en todas partes resalta un hecho: desde el punto de vista de la calidad humana de las poblaciones que he conocido, creo que hay una materia prima formidable, se trata de un país social del cual se habla por la riqueza del cobre o de sus riquezas del salitre, pero detrás de eso lo extraordinario es la riqueza humana del pueblo, de la nación chilena.

EL BRINDIS DE FIDEL

Anteriormente, en uno de los salones del Club Obrero de Chuquicamata, Castro había testimoniado el fuerte impacto que le produjeran los obreros del cobre, cuando alzó una copa para brindar por ellos:

"Cuando se brinda por los hombres que son hombres de verdad, hay que brindar también por las mujeres, porque fueron las madres, o las mujeres o las hijas de esos hombres".

"Hoy he pasado un día extraordinario, porque me encontré con ustedes y los vi y hablé con ustedes. Y creo que este país, que tiene hombres como ustedes, puede llegar muy lejos. Y creo que esta mina, que tiene hombres como ustedes, va a triunfar. Cuando una colectividad tiene hombres que dan el ejemplo que dan ustedes, esta colectividad saldrá victoriosa. Y les voy a decir algo más. Lo que dije hoy lo ratifico. No sólo vi a los hombres que estaban en los trabajos voluntarios; vi a los hombres que estaban en los turnos normales. Nosotros hemos tratado a los hombres a lo largo de nuestra vida. Y conocemos a los hombres y les decimos que esos hombres que vimos por todas partes, tienen una gran calidad".

"Hay que ser optimistas. No debemos olvidarnos que durante 30, 40 ó 50 años, nuestra lucha era una; luchar contra los capitalistas, los burgueses, los explotadores. Les voy a dar un ejemplo. Si a ustedes les enseñan música siguen siendo un músico y empiezan a bailar apenas escuchan música. Los obreros estuvieron luchando contra los capitalistas, los explotadores, durante mucho tiempo. Se formaron, se educaron en eso. Ha habido un cambio muy brusco, muy repentino; pasaron de repente a ser todas esas minas, propiedad del pueblo chileno, de todos los trabajadores chilenos. ¿Qué corresponde ahora? Avanzar en la conciencia, pero eso requiere paciencia, requiere confianza en el hombre, requiere trabajo. Pero ustedes confían en los obreros; están haciendo un trabajo duro, abriendo y cerrando hornos, trabajando con lava, trabajando con escoria ardiente o con cobre fundido, en el calor de las máquinas, en una tensión tremenda, y esos son hombres. Esos no son señoritos. Esos no son burgueses. Esos son hombres. Ustedes son pioneros, son ejemplo; trabajen con esos hombres y verán que un día van a tener en esos hombres un colectivo que será de los primeros, que será vanguardia de los trabajadores de todo Chile. Confíen en ellos; en esos hombres hay calidad. Confíen en ellos y verán que van a llegar muy lejos".

"Voy a decir algo más. En cualquier momento yo escribo un folleto: "Consejos de un comunista extremista". Yo digo. Fui un comunista extremista, soy un comunista extremista y seré un comunista extremista. Como comunista extremista les puedo decir: traten a los hombres como hombres. Traten de ganárselos a su causa. Nunca ofendan a nadie gratuitamente. Nunca desprecien a nadie. Nunca menosprecien a nadie. Traten de ganar para la causa revolucionaria a los hombres. He visto a muchos hombres inteligentes, muchos técnicos inteligentes. Vi hombres a los que yo observaba y me decía: ojalá tuviéramos nosotros algunos responsables de talleres como los que vi hoy. Se lo digo. Vi gente inteligente con amor a la causa; hay que ganarse a esa gente.

"Nosotros estamos a 90 millas de Estados Unidos. Ustedes tienen la suerte de no estar a 90 millas de Estados Unidos. Los Estados Unidos hicieron un gran esfuerzo por llevarse los técnicos. Pero, además, como estaban cerquita y era un solo país, decía vengan todos y les daban una visa. Antes, para dar una visa les pedían saber inglés, ésto y lo otro, millones de cosas.

Cuando al triunfo de la revolución, alguien decía: yo no estoy de acuerdo con el comunismo, quiero ir para allá; se lo llevaban de inmediato. Se llevaron a todos los delincuentes; la peor gente se la llevaron, pero también se llevaron técnicos. Entonces se trataba de Cuba, pero le podían hacer igual a toda América Latina. Ellos tratarán de llevarse técnicos, pero ustedes deben luchar, dar un tratamiento correcto a los técnicos. Consejo de un comunista extremista, ¿comprenden? Ganen para la causa de la clase obrera a esos técnicos y si hay algunos que de ninguna forma pueden ser ganados, que nunca se diga que a esos técnicos los perdió la clase obrera y la nación chilena, porque se les trató mal, porque se desconfió, porque no se hizo un esfuerzo, se los digo, por nuestra propia experiencia. Y se los digo, porque el país necesita esas inteligencias. No se olviden; llegará el día en que todos los niños sepan leer y escribir y tengan primaria, secundaria y técnicos. Llegará el día que a ustedes les sobren los técnicos. Pero hoy, en esas fábricas, complejas y difíciles, los técnicos juegan un papel importante. Yo les digo que hay técnicos ahí, hombres de calidad humana. Gánenselos para la causa del proletariado. Gánenselos para la causa del país. No dejen que esa batalla se las gane la reacción. Ese es el consejo que les da un comunista extremista. Le doy este consejo a la vanguardia, a los trabajadores voluntarios, a los que hoy estaban en esas minas, a ustedes, los que están reunidos aquí. Ustedes son el ejemplo, y saben con qué hay que predicar: con el ejemplo. Ustedes van ahí el domingo, en la mañana, a levantar escoria y a recuperar para la patria y para la clase obrera, desinteresadamente, la riqueza del país y a eliminar el daño que le hicieron. Ustedes están dando el más grande ejemplo revolucionario que en este momento se puede dar a la clase trabajadora chilena".

PREOCUPACIÓN PERMANENTE

Es conocido el interés de Fidel Castro por los problemas relativos a la nacionalización del cobre. Ello forma parte de la inquietud que lo domina acerca de los detalles peculiares que inciden en la liberación de cada país. La revolución cubana tiene una larga tradición de internacionalismo revolucionario, demostrada con la sangre de sus propios hombres, y su ejemplo mayor es el heroico guerrillero Ernesto "Che" Guevara.

En La Habana, Fidel Castro reveló a un grupo de periodistas su anhelo de conocer personalmente a los mineros del cobre, seguro de su creencia de que en los trabajadores del cobre se encuentra gran parte del secreto de la suerte del tránsito chileno al socialismo. Castro ha seguido, día a día a través del cable, las noticias sobre el proceso de nacionalización, y es un admirador de la fórmula allendista que le permitió a La Moneda no pagar indemnización y, a la vez, escapar al bloqueo económico —que daña notoriamente las posibilidades de desarrollo de la construcción del socialismo— por el sello legalista que la respalda a los ojos de todo el mundo capitalista.

El espíritu cubano ve en la fórmula allendista de nacionalización una inteligente medida que pilló en su propia trampa jurídica al capitalismo internacional.

EL CONTACTO DIRECTO

Fidel Castro tomó contacto directo con las masas. Esta conducta le permite en Cuba tener conocimiento de los problemas y necesidades de la gente. En Chile, la repitió ante obreros poco acostumbrados a esta relación tan próxima y franca, los que debieron acomodarse a este tipo de trato, capaz de incorporarlos de lleno a las discusiones sobre sus propias necesidades. Los trabajadores dijeron a los periodistas: "Fidel no es como los políticos que hablan de pura política y no le preguntan nada a los obreros". Y relataron un diálogo como ejemplo de este contacto:

FIDEL: ¿El caliche natural cuánto potasio tiene? ¿Cuánto tiene de potasio el cloruro?

OBRERO: Tiene un 48 por ciento.

FIDEL: ¿No llega a 60?

OBRERO: No.

FIDEL: ¿seguro? ... 48... ¿El sulfato, cuánto tiene?

Y así. Mientras seguía con su mirada cualquier detalle que lo rodea, atento a los nuevos datos que le proporciona el momento, que vive con intensidad particular, para adentrarse en el conocimiento de la masa y sus problemas. En Cuba sus palabras están presentes como una guía cotidiana: "el cuadro revolucionario tiene como una de sus tareas más importantes la de educar a las masas".

TRES IDEAS CENTRALES

De esta primera parte de su recorrido por el territorio chileno, se pueden observar tres grandes ideas en las declaraciones del Comandante Fidel Castro: la necesidad de la unidad de todas las fuerzas de izquierda frente a los enemigos del pueblo; el cuidado que deben tener los trabajadores ante la propaganda reaccionaria que trata de abrir apetitos individuales llamándolos a reclamar para su usufructo particular la propiedad de las fábricas, desconociendo el principio socialista de que éstas pertenecen a todo el pueblo; y la reiterada decisión de Cuba de entregar su solidaridad con Chile en la forma y cuántas veces nuestro país la necesite.

CONCIENCIA REVOLUCIONARIA

(De la conferencia de prensa en Iquique).

PREGUNTA: ¿Cuál fue la conciencia revolucionaria que encontró en los obreros del Cobre?

FIDEL: "Hay en el cobre una predisposición a la cooperación, que yo la vi. Por ejemplo, el primer día de trabajos voluntarios aparecieron 70 obreros, el segundo día fueron 102 mineros; la tercera vez fueron 200, la última vez había 400 ó más obreros en trabajos voluntarios. Va creciendo rápidamente la participación de los trabajadores del cobre en la cuestión relacionada con los intereses de la nación chilena, la cuestión relacionada con el trabajo voluntario mejora visiblemente el asunto".

FIDEL Y LA POLÍTICA

PREGUNTA: Comandante, conversando con algunas personas por lo que usted les decía, muchos de ellos dijeron que no hablaba como un político, hablaba de otra forma. Yo pienso que esencialmente usted es un político. Lo que yo le pregunto es ¿qué piensa usted?

FIDEL: "Yo soy al parecer un político según el concepto que se tenga de la política. Yo creo que la política es una de las ciencias más difíciles, es uno de los trabajos más difíciles, más arduos, más complejos y se requiere un tratamiento. Ahora, claro que para ser político también hay que saber política.

"Además, hay otra cosa, la política siempre ha servido a la clase explotadora, así es que ha habido políticas al servicio de clases explotadoras y políticas al servicio de los explotados.

"Ningún obrero con conciencia obrero-explotado, en el sentido que no lo han defendido los políticos puesto que lo ha defendido el representante obrero, o sea son la misma cosa, prefiere hablar como revolucionario, y la actividad revolucionaria es una actividad política".

SECTARISMO

Un periodista planteó a Fidel Castro el tema del sectarismo, al que ya se había referido en Antofagasta en su diálogo con los estudiantes, y si éste había "dañado" la revolución cubana.

FIDEL: "Yo no creo que ocurriera ningún sectarismo que dañara el proceso revolucionario cubano. Ocurrieron actos de sectarismo que hicieron daño táctico y práctico, digamos, pero el proceso revolucionario cubano como proceso estratégico no sufrió ningún daño con el sectarismo. Lo que nosotros hicimos desde el mismo triunfo de la revolución y desde antes del triunfo de la revolución fue una política de unidad.

"En la Sierra Maestra, incluso cuando la guerra ya estaba marchando a su fase final y la unidad había ido ampliándose, había muchas organizaciones que estaban de acuerdo con la unidad, pero casi todas ellas preferían excluir al Partido Comunista de la Unidad y lo pretendían excluir por razones meramente reaccionarias, por temor a Estados Unidos, por concesión al imperialismo.

"El Ejército Rebelde se opuso a semejantes concesiones. Ese sectarismo era estratégicamente burgués, excluyente de un partido marxista-leninista.

"Hubo otros sectarismos, de unas organizaciones contra otras. La existencia misma de las organizaciones determina las actitudes que están muy asociadas a los intereses de la propia organización. Entonces, nosotros llamamos a la unidad de todas las fuerzas, a la búsqueda de los mismos objetivos, de los mismos propósitos y siempre fuimos predicadores de la unión de todas las fuerzas. Dentro de estas situaciones se producían casos aislados de sectarismo, pero a la larga ¿qué fue lo que prevaleció en nuestro país? ¿El sectarismo? No, prevaleció la unión ¿y quieren saber por qué la revolución cubana logró sobrevivir?; porque uno de los factores esenciales de la supervivencia fue la unión de todas las fuerzas revolucionarias. En eso creo ciegamente, como creo ciegamente que en la división está la derrota. Sobre eso no tengo la menor duda.

"Pero nosotros casi no vinimos a hablar de sectarismo porque es un problema muy viejo ya para nosotros, igual que la prostitución que desapareció de Cuba hace algunos años".

LA RESPUESTA IMPERIALISTA

En parte de su respuesta a la pregunta sobre cómo respondió Estados Unidos a la revolución cubana, Fidel dijo:

"Los norteamericanos eran dueños de las minas de níquel, de la compañía de teléfonos, de las compañías, eléctricas, eran dueños de muchos centros azucareros. Pero en el momento que se produce la revolución cubana NADIE EN ESTE CONTINENTE HABLABA DE REFORMA AGRARIA, por eso que quizás pasó tanto tiempo antes de hablar de reforma agraria. Nadie. Hablar de reforma agraria era ser acusado de comunista, de subversivo, de provocador, de todas esas cosas. Al triunfar la Revolución Cubana lo primero que hace es la reforma agraria. Digamos en cuanto a lo que choca con los intereses imperialistas (...)

Apenas en Cuba se dicta la ley de Reforma Agraria, que suponía un máximo de 400 hectáreas, eso ya creó el conflicto con el imperialismo.

"Y sabemos que desde ese momento en Estados Unidos tomaron la decisión de derrocar al gobierno. Empezaron a aplicar una serie de medidas fuera de la agresión militar: redujeron la cuota azucarera, nos quitaron el petróleo y establecieron el bloqueo económico. Contra cada una de las medidas de ellos había una respuesta de Cuba y entonces intervinimos las refinerías de petróleo, y siguieron las nacionalizaciones hasta que no quedó un solo interés de Estados Unidos en Cuba, lo que terminó de enriquecer el ritmo de las realizaciones revolucionarias, por la reacción de los propios imperialistas.

"Ahora, no tenemos experiencia acerca de cómo debe hacerse un ritmo revolucionario, porque el que vivimos nos fue impuesto".

LA LIBERTAD
"De la conferencia de prensa en Iquique).

PREGUNTA: Dicen que en Cuba no existe la libertad. ¿Qué es para usted la libertad?

FIDEL CASTRO: "¿Qué es para mí la libertad? ¿Por qué no le pregunta a los que me atacan qué es para ellos la libertad? Por ejemplo, yo les voy a decir una cosa, les di libertad de atacarme a mí y yo no tengo prácticamente libertad de atacar a nadie. Porque si yo respondo bien respondidos unos cuantos ataques... reales... hipotéticos e imaginarios, entonces ya todo eso podía parecer una intromisión o un problema, o falta de cortesía, etc. Entonces, mira yo te voy a decir bien claro, te voy a dar la respuesta. Hay un concepto, los conceptos de libertad varían a través de la historia. ¿En qué edad oyeron hablar de libertad? ¿Ustedes no recuerdan que Grecia era el modelo de libertad y democracia? ¿Nadie oyó hablar nunca de Démostenos el gran orador, de Perícles el gran gobernante, de los grandes creadores de leyes? ¿Se recuerdan cuando ustedes empezaban a tener todas esas nociones?

"Teníamos la idea que Grecia es cuna de las democracias. Sin embargo, cuando después las ciencias históricas profundizaron un poco, descubrieron todas las mentiras que había en medio de todo aquello. Que era una sociedad de clases y que en aquella ejemplar democracia habían los esclavos, amarrados o sueltos, que no tenían absolutamente ningún derecho, no iban a la plaza pública, no pronunciaban discursos, no votaban, los compraban y los vendían. Y después teníamos la otra gente que no era propiamente esclava, pero que estaba privada de derechos, entonces venía una insignificante minoría. Una verdadera aristocracia, o una oligarquía, era la que iba a la plaza pública, discutía, nombraba gobernantes, dictaba leyes, ¿qué era el resultado de aquello?: una sociedad de clases. Era la libertad. El concepto de libertad que correspondía a una sociedad esclavista. Lo mismo pasaba en Roma, lo mismo pasó después en la Edad Media.

"Después vinieron las revoluciones burguesas. ¿Qué plantearon las revoluciones burguesas? Una filosofía de los enciclopedistas, tres principios esenciales: libertad, igualdad y fraternidad. En nombre de esos principios hicieron la revolución a los reyes absolutistas; en nombre de esos principios la naciente burguesía, los comerciantes, artesanos, todavía no existía una clase obrera, y los campesinos, los campesinos eran semiesclavos, víctimas de la explotación feudal, realizaron la revolución francesa, y entonces surgió este moderno concepto de la nueva sociedad libre, cuyos postulados eran esos tres principios: la igualdad, la libertad y la fraternidad. ¿Salió realmente la libertad, la igualdad y la fraternidad en aquella revolución? No, lo que surge allí es una nueva sociedad de clases y un nuevo concepto clasista. No la libertad. Porque la libertad era, no la de los pobres, era la libertad de los burgueses. Los burgueses que hicieron el sistema social con todas sus leyes, en las cuales estaban establecidos los conceptos que correspondían a sus propios intereses de clase. Pero esta es la base social de los sistemas políticos contemporáneos en los cuales se inspiraron, se inspiró el liberalismo, se han inspirado estos otros conceptos de lo que se llama la libertad.

"Ahora, las revoluciones burguesas no le trajeron a la humanidad ni libertad, ni igualdad ni fraternidad. No podían traer fraternidad porque constituyeron una sociedad en que el hombre tenía que ser un feroz enemigo del hombre. Constituyeron una sociedad cuya ley es la lucha despiadada, es la ley de la selva. La lucha despiadada de unos hombres contra otros para que prevalezca el más audaz, el más fuerte, el más pillo, el más inescrupuloso. Esa fue la base moral por la cual se ha desarrollado. Además, la libre competencia después ya ni fue libre competencia debido a los monopolios, ya no existía ni siquiera, ni la primitiva, ni la primaria, libertad e igualdad. Porque únicamente los que ya eran poderosos podían seguir siendo ricos. Entonces, ¿qué clase de igualdad es la que puede haber entre un millonario y un pordiosero? Díganme, ¿cuál es la libertad de un pordiosero en una sociedad burguesa? Díganme, ¿cuál es la libertad de una mujer que tiene que venderse para poder vivir en una sociedad burguesa? Díganme, ¿cuál es la libertad de un analfabeto en una sociedad burguesa?, ¿cuál es la libertad de un desempleado en una sociedad burguesa?, ¿cuál es la libertad de un hombre que tiene un vital, digamos en una sociedad burguesa, que no alcanza, prácticamente ni para vivir, que no ha tenido oportunidad de ir a una universidad para adquirir una cultura, que no es dueño de un medio de información o divulgación? En Cuba, efectivamente, las libertades burguesas no existen, en absoluto. Porque en nuestro país, no hay ni pordioseros, ni prostitutas. En ese sentido, cuando yo digo prostitutas, no quiero ofender a una prostituta, las defiendo. En la sociedad burguesa, las defiendo, porque digo que son los resultados de la más inicua explotación, y que no se puede concebir una sociedad más inhumana ni más enemiga de la libertad que aquella que obliga a las mujeres a tener que venderse como una mercancía más en el mercado burgués, para poder vivir. Entonces, la libertad de explotar a los demás no existe en nuestro país. La libertad de morirse de hambre, no existe en nuestro país. La libertad de robarle a los demás, no existe en nuestro país. La libertad de monopolizar la cultura, no existe en nuestro país. La libertad de usufructuar los medios de divulgación masiva, no existe en nuestro país. De manera que en nuestro país, y realmente tienen toda la razón los que nos critican de la derecha, no existe ninguna de las libertades burguesas. Coincidimos ciento por ciento con ellos. No existen ni existirán. Ahora, habría que ver en un país donde han desaparecido todas esas cosas. Donde ha desaparecido la explotación. Donde han desaparecido todos esos vicios y todos esos crímenes y preguntarle allí a un joven o a un estudiante, ir a una universidad, ir a un centro de becados, y hablar con aquellos jóvenes, en un país donde las contradicciones de clases desaparecieron totalmente. Totalmente desaparecidas. Yo no digo que puedan desaparecer de un día para otro. Pero en nuestro país en el curso de estos años han ido desapareciendo. Y entonces usted allí ve a un joven. ¿Tiene complejos? ¿Tiene prejuicios? ¿Cómo ha crecido ese joven? ¿Cómo creció en las condiciones pasadas en nuestro país, qué posibilidades tenía? Ah, si el padre era rico, tenía las posibilidades de ir a la escuela, a las mejores escuelas, a las mejores enseñanzas. Si el padre era rico, tenía derecho a ir a una secundaria; si el padre era rico tenía derecho a una Universidad. Todas esas posibilidades tenía. Si el padre era rico tenía derecho a tener un automóvil. Si el padre era rico tenía derecho a viajar al exterior. Si el padre era rico tenía derecho a irse a los mejores lugares de recreación. Y los que no lo eran, que eran la inmensa mayoría, no podían ir muchas veces a una escuela, o no tenían zapatos para ir a una escuela, y no tenían un hospital óptimo donde ir, porque el hijo del rico iba al mejor hospital, el hijo del rico iba al mejor médico, el hijo del rico recibía las mejores medicinas, y si tenían que llevarlo al extranjero, al hijo del rico para salvarle la vida, lo llevaban al extranjero. Pero el hijo del pobre no tenía esas posibilidades. ¡Qué maravillosa libertad burguesa! En nuestra patria libre hoy, no hay un niño que no tenga zapatos, no hay un niño que no tenga oportunidad de ir a la escuela, que no tenga oportunidad de recibir la mejor educación con los mejores libros de texto, con los mejores maestros, que no tenga oportunidad de ir a una secundaria. No hay un solo niño que no tenga oportunidad de ir a una Universidad, no hay un solo niño que no tenga oportunidad de ir a estudiar al extranjero, incluso, si es un talento que descuelle para alguna de las necesidades del país. No hay un solo niño que cuando se enferma, no tenga a su disposición la mejor medicina que haya. Que no tenga a su disposición el mejor médico que el país tenga disponible, que no tenga a su disposición la mejor clínica que el país tenga disponible. Incluso no hay un solo niño en Cuba, ni persona en Cuba, si para salvarle la vida o la vista, haya que mandarlo a Europa o haya que mandarlo a la URSS, haya que mandarlo a Canadá o haya que mandarlo a cualquier parte, que no se le mande, de manera que ahora la libertad de estudiar, la libertad de desarrollarse como seres humanos, la libertad de ir a recibir una cultura a las instituciones más adelantadas, todos la tienen, no una minoría insignificante de hijos de ricos, sino que la tienen todos y cada uno de los hijos del país. Entonces nosotros sí entendemos, que este sí es un régimen social justo y no el otro. El otro es la libertad de una exigua minoría, pero lo que defiende es eso, el derecho de los privilegios, y de la explotación. Todo esto que estoy diciendo lo saben los que me atacan. No estoy inventando aquí absolutamente nada. En nuestro país hay 300 mil personas trabajando. Sólo entre educación hay 200 mil y en salud pública hay 100 mil. En nuestro país, hay casi medio millón de becados. De becados, que están recibiendo los estudios, todo satisfecho por el Estado. No hay nadie en absoluto que no tenga ese acceso que antes lo tenían única y exclusivamente los hijos de los ricos, y todos los medios de divulgación del país, están al servicio de la defensa del país; y están al servicio de la defensa de estas libertades que son las libertades de los pueblos, la que nosotros defendemos, y no la libertad de los privilegiados. Yo no estoy predicando, sino simplemente estoy respondiendo. No aconsejo a nadie que sigan nuestros métodos, porque nuestras condiciones fueron condiciones muy especiales y muy diferentes, pero simplemente si quieren que nosotros respondamos qué concepto tenemos de la libertad, decimos cuál es y qué entendemos por libertad".

LOS CRISTIANOS Y LA REVOLUCIÓN
(De la conferencia de prensa en Iquique).

Interrogado sobre el papel de los cristianos en la revolución, Fidel Castro respondió:

En los tiempos en que se produce la revolución cubana no existía el movimiento que existe hoy en la Iglesia ni en el cristianismo. En nuestro país, incluso, se dio la circunstancia de que la religión no era una religión popular. Era en realidad, la religión de las clases más ricas en nuestro país. La religión era de una sola clase, para una sola clase... Era una situación diferente por completo al cuadro de muchos lugares en América latina, donde la religión es religión del pueblo. Ahora en los últimos años se ha producido un profundo cambio dentro del movimiento católico. Todo el mundo sabe los orígenes, las encíclicas, los concilios, empezaron a constituir, digamos, la base, los fundamentos en los cuales se apoyaron muchos sacerdotes que tomaron conciencia del fenómeno social. Entonces ¿qué es lo que ha ocurrido? Lo que tiene que ocurrir inexorablemente: la miseria, esa miseria que han conocido muchos sacerdotes que han estado en contacto con las clases populares, que han estado en contacto con los campos, y esas realidades, transformaron su propia conciencia y así surgió un movimiento que se puede calificar de revolucionario en el seno de la Iglesia. Y ese movimiento prosigue y se sigue desarrollando.

En el caso de Cuba, donde hubo sacerdotes presos por motivos contrarrevolucionarios —y no nos arrepentimos de haber hecho eso, no fueron muchos, fueron unos casos— no se vio la aplicación de medidas drásticas con ningún sacerdote. Esta fue una actitud de parte nuestra. Pero hubo actitudes positivas con relación a la revolución por parte de elementos de la Iglesia, y dirigentes eclesiásticos que fueron ayudando a crear un clima de relaciones. De manera que, a pesar de las circunstancias que mencioné inicialmente, hay un clima de buenas relaciones. De buenas relaciones, de respeto, de coexistencia entre la religión y la revolución; y hoy no constituye en nuestro país ningún problema a pesar de las circunstancias, porque bien diferente habría sido si junto al movimiento revolucionario, como se está desarrollando en otros países de América latina, de apoyo al movimiento revolucionario en el seno de la Iglesia, habría creado las bases no para una coexistencia, sino para óptimas relaciones. Yo creo que es la gran victoria de los pueblos en la medida en que los religiosos, los cristianos, los católicos, tomen conciencia social. Un cristiano que se atenga a las prédicas cristianas en su más pura esencia, no estará con los explotadores, no estará con los burgueses, no estará con los que promueven la injusticia, el hambre, la miseria.

LUCHA ARMADA

Al finalizar la conferencia de Iquique, se le preguntó a Fidel si él volvería a tomar las armas.

FIDEL:— ¿Tú qué quieres que yo te responda? ¿Me haces una pregunta personal a mí? ¿Si yo estoy dispuesto a luchar por otro país? Yo soy voluntario cuando las circunstancias determinan que sea necesario. Es decir, si me preguntas tú si yo volvería a ser el soldado combatiente, es una vocación, yo no he renunciado a esa vocación. Otra cosa es que si mis obligaciones, mis responsabilidades y si las conveniencias de aquellos a quienes fuera a ayudar aconsejaran ir otra vez ¿comprendes? Mi disposición, teóricamente, es absoluta, ciento por ciento. Ahora no soy yo quien determina si puede o no hacerlo. Tú comprenderás que es mucho más fácil ser guerrillero que estar en el gobierno. Tiene mucho menos trabajo un guerrillero combatiente que alguien que tenga responsabilidades de gobierno. Es la más dura prueba que se puede imponer todo revolucionario en el gobierno porque le afecta como un deber, como una obligación, no como un placer. Y nosotros hemos aprendido por lo menos a ser combatientes, no sabíamos nada de gobierno, después tuvimos que aprender un oficio, tuvimos que aprender eso. Es mucho más difícil hacer Gobierno".


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02