Richard Helms, el enemigo público número uno de Chile

PUNTO FINAL
Año VI. Nº 139
Martes 14 de septiembre de 1971

Editorial

CHILE fue, recientemente, escenario de un Encuentro Latino-Norteamericano de Solidaridad con Vietnam, Laos y Camboya, que reunió en nuestro país a numerosos luchadores antimperialistas del mundo.

Además de sumarse a los propósitos revolucionarios de esa jornada, PF quiere destacar la importancia que reviste para Chile servir de punto de contacto a quienes en todo el mundo combaten contra el imperialismo.

Nuestro país, que este mes conmemora un nuevo aniversario de su independencia, se fortalece al brindar solidaridad internacional a quienes en Vietnam, Laos, Camboya, Corea y Cuba luchan activamente, contra el imperialismo y sus acechanzas.

Los delegados de esas naciones, vanguardias del inevitable enfrentamiento con el imperialismo, han recibido el calor fraternal de la solidaridad de nuestro pueblo. Pero, a la vez, nos han brindado la calidad de su propia amistad revolucionaria.

Chile ha iniciado una lucha por su segunda y definitiva independencia. Las amenazas y presiones del imperialismo ya se han dejado sentir, por esa razón, junto con plantear su solidaridad activa a los que combaten contra el enemigo común, nuestro pueblo también requiere fraternal apoyo para librar en mejores condiciones su propia batalla.

El Encuentro Latino-Norteamericano de Solidaridad con Vietnam, Laos y Camboya ha permitido desarrollar aún más esos vínculos internacionalistas. El pueblo de Chile se incorpora a través de jornadas como éstas al enorme ejército revolucionario que hoy en todo el mundo se enfrenta al imperialismo. De allí lo positivo del evento que se efectuó en nuestro país.

PF


Alerta

EL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO UNO DE CHILE:
EL JEFE DE LA CIA

EL enemigo público Nº 1 de Chile se llama Richard McGarrah Helms. Es el jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y preside, asimismo, el United States Intelligence Board (USIB), que agrupa a los nueve servicios de inteligencia, civiles y militares, de los Estados Unidos.

En este mes, cuando el pueblo chileno celebra un nuevo aniversario de su independencia del colonialismo español, es oportuno conocer a los enemigos de hoy. A los que como Helms conspiran en las sombras para impedir que Chile alcance su definitiva y plena independencia del imperialismo norteamericano.

Richard M. Helms está moviendo los hilos que comunican su oficina Nº 75.706, 7º piso, del edificio de la CIA en Langley, Virginia, con su red de agentes y colaboradores en Chile. La CIA tiene 52.359 funcionarios, pero sus colaboradores alcanzan a otros varios miles. La mayoría recibe pagos por sus servicios. La CIA no tiene obligación alguna de informar al gobierno ni al Congreso de Estados Unidos respecto a nombres de agentes, pago de salarios o sobornos. Mucho menos sobre gastos derivados de "operaciones especiales", como el reciente golpe en Bolivia, por ejemplo.

En 1965, el expresidente Johnson designó a Helms como subdirector de la CIA y. al año siguiente reemplazó a Allen Dulles en la jefatura máxima. Tal como su antecesor, Helms ha profesado abiertas simpatías por el fascismo. Debe recordarse que los hermanos Dulles (John Foster, que fue agresivo Secretario de Estado y Allen, jefe de la CIA) manejaron en su estudio de abogados numerosos asuntos alemanes antes y durante la II Guerra Mundial.

Los Dulles, a cuyo equipo pertenecía el actual jefe de la CIA, Richard M. Helms, hicieron cuanto les fue posible por mantener alejado a EE.UU. del conflicto bélico que se libraba en Europa. Una vez derrotada la Alemania nazi, los Dulles intervinieron de manera activa para incorporar a organismos gubernamentales, universidades y empresas privadas norteamericanas a los funcionarios y científicos del régimen hitleriano que estimaban aptos para trabajar en adelante por el imperialismo yanqui.

El actual jefe de la CIA se incorporó a la Marina en 1942 con el grado de subteniente. Fue destinado al año siguiente a la Office of Strategic Services (OSS), encargada de operaciones de inteligencia. En 1945 fue designado adjunto de Alien Dulles en Europa y ambos se dieron a la tarea de reestructurar los servicios especiales nazis bajo la dirección del general Reinhardt Gehlen. Helms, que en 1946 seguía recibiendo sueldo en la Marina, correspondiente al grado de capitán de corbeta, vivió alternativamente en Berlín Occidental, Frankfurt y Munich. Bajo la orientación de John Foster Dulles, la tarea de los servicios de inteligencia norteamericanos se volcaba a preparar la "guerra fría". Aunque desaparecido Hitler, el esquema nazi seguía vigente, ahora en manos de un grupo de belicosos anticomunistas norteamericanos.

En Alemania Occidental, los norteamericanos instalaron un régimen fácil de influir y conducir. La Unión Demócrata Cristiana fue el partido político escogido por el gobierno yanqui, siguiendo los consejos de los Dulles, Helms, etc. La UDC y su jefe, Konrad Adenauer, pasaron a desempeñar las tareas de gobierno en la República Federal Alemana. Su estructura básica fueron los reconstituidos cuerpos de seguridad hitlerianos.

En 1947, tomando la experiencia de la OSS y del Intelligence Service británico, se creó en Estados Unidos la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Al frente del nuevo organismo, al que se otorgó absoluta libertad para que procediera a su antojo a "luchar contra el comunismo" en escala internacional, fue colocado Allen Dulles.

Helms pasó a ocupar en la CIA la jefatura de la Oficina de Operaciones Especiales, o sea el cargo más activo e importante. A esa sección están asignadas las tareas de espionaje y sabotaje, como así también el diseño y puesta en ejecución de planes específicos, como la fracasada invasión a Cuba en 1961, por ejemplo.

La verdad es que Helms, que ahora lleva la batuta en las intenciones agresivas contra Chile, tiene una especial predilección por esas actividades.

Helms es nieto de alemanes (idioma que habla correctamente) ; su padre fue uno de los ejecutivos de ALCOA, el poderoso trust del aluminio que desempeña un importante papel en la industria bélica, especialmente en la aviación. Durante su juventud, vivió en el aristocrático barrio South Orange de Nueva York. Su padre lo envió a Friburgo, en Alemania, a estudiar la secundaria. Los últimos cursos los estudió en una escuela privada de Suiza. A los 22 años egresó definitivamente del William's College e inició una carrera periodística.

Tal como muchos agentes de la CIA, Helms procede de las filas del periodismo. Fue dos años corresponsal de la United Press en Alemania. Sus despachos sobre las Olimpiadas de Berlín, en 1936, dejaban ver sin tapujos su admiración por el régimen nazi. En 1937, en atención a su entusiasmo, Hitler le concedió una larga entrevista personal. En ella, Helms volvió a reiterarse un convencido admirador del sistema implantado por los nazis para aplastar a los comunistas y socialistas alemanes.

Posteriormente, Helms se desempeñó durante cuatro años en la corresponsalía del

"Times" en Indianapolis, y pasó a dirigir luego la sección encargada de los avisos de esa revista, tomando contacto con los monopolios. Su adhesión a las grandes empresas imperialistas le valió que éstas le encomendaran elaborar las líneas políticas del Business Council of Top Corporation Executives, que agrupa a las corporaciones privadas más importantes de EE.UU.

Su paso por el periodismo y sus relaciones con el mundo de los negocios, proporcionaron a Helms conocimientos necesarios para sus tareas en la CIA. Aparte de dirigir la Oficina de Operaciones Especiales, se le confió la Sección de Propaganda Política. Esta oficina de la CIA está encargada de detectar y contrarrestar en todo el mundo la "propaganda comunista", así como también se encarga de elaborar programas de radio y televisión.

La Sección de Propaganda Política tiene una actividad variada. Por ejemplo, en Chile, ha creado y financiado publicaciones, como los semanarios PEC, SEPA o el diario "Tribuna", utilizando indistintamente a mercenarios como Marcos Chamudez o Rafael Otero, o a organizaciones políticas, como el Partido Nacional. Además esa labor de la CIA se canaliza a través del United States Information Service (USIS), que funciona anexo a las embajadas norteamericanas. En Chile el USIS coloca programas en numerosas radios y a veces logra filtrar algunos en canales de televisión; además proporciona artículos y otros materiales que son usados profusamente en la prensa derechista.

El campo del periodismo y la publicidad es uno de los favoritos de la CIA, donde opera con desenvoltura. Desde luego manipula las agencias noticiosas norteamericanas, UPI y AP, que distribuyen sus servicios a casi todos los periódicos, radios y canales de televisión importantes de América latina. Ambas agencias mantienen, desde hace meses, una campaña de "ablandamiento" internacional respecto al tema de Chile y su Gobierno Popular. Informaciones distorsionadas o convenientemente arregladas pretenden ir creando un clima psicológico que, llegado el momento, acepte como natural un movimiento fascista contra el Presidente Allende. Lo mismo hicieron esas agencias respecto a Bolivia. Pero la tarea publicitaria de la CIA no termina ahí. Las agencias UPI y AP recogen a su vez informaciones, comentarios editoriales y campañas que la propia CIA hace publicar en Chile, y los difunden en el extranjero. A esos propósitos sirven la cadena de "El Mercurio", pasquines como "Tribuna" (del Partido Nacional), etc., estrechamente ligados a los norteamericanos.

Pero la CIA financia además casas editoriales que lanzan centenares de títulos de libros anuales al mercado mundial. Lo mismo hace con empresas productoras de cine y de películas para TV que bajo la inocente apariencia de films de aventuras, comedias o dramas, llevan un claro mensaje ideológico "anticomunista".

PLAN DE ATENTADOS EN CHILE

En 1948, el Consejo de Seguridad de los Estados Unidos adoptó la instrucción secreta NSC 10/2, que autorizó a la CIA a, realizar operaciones especiales secretas de todo tipo, siempre que el gobierno de EE.UU. pudiera negar su implicación en ellas. En base a ese acuerdo es que la CIA planifica sus operaciones de modo de no dejar huellas comprometedoras para la Casa Blanca.

Hace poco, el senador demócrata William Fullbright tuvo conocimiento que la CIA preparaba una "operación especial" en Chile. Se trataba de una serie de atentados personales a políticos, funcionarios y dirigentes de izquierda. Así se quería crear una crisis que llevara a un golpe de estado fascista, definición ideológica favorita de Helms. Fullbright, horrorizado por lo que tramaba la CIA contra Chile, se puso en contacto con Helms. Le amenazó con denunciar públicamente ese plan. El jefe de la CIA negó que existiera, pero finalmente, comprendiendo que el senador Fullbright estaba en posesión de antecedentes, le prometió que "averiguaría" y en caso necesario lo suspendería.

Richard M. Helms adquirió estrecha relación con planes de esta especie a partir de 1962, cuando su carrera dentro de la CIA le hizo subir a jefe de "Previsión". Este nombre inocuo oculta a la División de la CIA encargada de las tareas de sabotaje, o sea de la acción directa.

Poco después del fracaso de la "Operación Arcoiris" (la invasión a Cuba), el senador George A. Smathers dio a publicidad un documento firmado por Helms en que autorizaba un proyecto de asesinato de Fidel Castro.

La actuación subversiva de Helms en América latina es antigua. Participó en 1954 en el derrocamiento del Presidente Jacobo Arbenz en Guatemala. Esa vez, como se recordará, la CIA utilizó a mercenarios centroamericanos encabezados por el coronel Carlos Castillo Armas. Como subdirector de la CIA, Helms preparó también, en 1964, el golpe que derrocó a Joao Goulart en Brasil. Desde Guatemala hasta Bolivia la línea de actividad de la CIA sigue algunas normas que parecen delatar el "estilo" de Richard Helms. Por ejemplo, la utilización de valores religiosos. En todos los golpes perpetrados en América latina por la CIA, incluyendo la intervención militar de la República Dominicana en 1965, se ha "preparado el ambiente" movilizando a sectores católicos extremistas.

Organizaciones como Fiducia en Chile, existen en varios países latinoamericanos. Actuando a través de agentes brasileños, la CIA ha logrado formar núcleos de fanáticos que actúan inspirados en la Iglesia del Medioevo, asegurando defender la tradición, la propiedad y la familia. En Bolivia, antes del golpe fascista de agosto, la CIA estimuló el ultraje y robo de joyas de una imagen de la Virgen, atribuyéndolo a "los marxistas", y organizando enseguida procesiones y actos de desagravio. El mismo método se usó en Brasil contra el gobierno reformista de Goulart. Y en Guatemala a la invasión mercenaria de 1954 poco le faltó para disfrazarse de cruzada contra los herejes.

Otra onda favorita de Helms, derivada de la primera, es mover contra un gobierno antimperialista todo lo que se refiere a los niños. Por ejemplo, la educación. En Chile ya se han observado los primeros síntomas de esa actividad. Una federación de padres de niños que reciben enseñanza en colegios católicos, se ha puesto en marcha contra una presunta estatización de los establecimientos. Aunque voceros oficiales han negado en forma categórica esas intenciones, señalando que la Constitución actual ampara a la educación privada elitista, la movilización estimulada por hábiles agentes de la CIA continúa adelante. Se hacen dramáticas asambleas en colegios aristocráticos y luego se publican declaraciones que denuncian el "propósito" del gobierno de formar a los niños en una "educación marxista".

Tanto la comisión política del PDC como la Juventud del Partido Nacional (sin contar, por supuesto, al Movimiento "Patria y Libertad" que es, sin más ni más, un apéndice local de la CIA), han provisto de cobertura política a las protestas por la "estatización" de la enseñanza privada.

Una ingeniosa manera de empalmar ambos temas (religión y educación), utilizándolos como arietes contra el gobierno de la Unidad Popular, lo encontraron en la Fundación "Mi Casa". Se trata de un hogar para niños huérfanos o abandonados. Fue creado y lo dirige un sacerdote, Alfredo Ruiz-Tagle, cuñado del expresidente Frei. Gracias a sus vinculaciones, consiguió una subvención fiscal de medio millón de escudos. Ante la posibilidad que ese apoyo le sea retirado para fortalecer institutos similares del Estado, se ha movilizado en torno a "Mi Casa" todo un enjambre de interesados en disparar contra el gobierno. Desde Jorge Fontaine, jefe de la Confederación de la Producción y el Comercio, hasta publicistas y periodistas de derecha, pasando por familiares del expresidente Frei, han sostenido reuniones con el cura Ruiz-Tagle destinadas a planificar la ofensiva. Incluso se tramó hacer una manifestación con niños frente a la Moneda en la Plaza de la Constitución. Publicistas reaccionarios, que se hacen pagar a buen precio han elaborado una campaña de televisión, radio y prensa que ayude a "Mi Casa" a conseguir dinero y, a la vez, sirva para demostrar la "insensibilidad sectaria" del gobierno.

Este tipo de operaciones son las favoritas de Richard Helms, el Enemigo Público Nº 1 de Chile. Bajo su dirección la CIA ha creado incluso una División de Operaciones Domésticas, cuyo propósito parece ser instalar un régimen fascista en los propios Estados Unidos. Una de las operaciones montadas por esa División fue publicar una crónica en el "Globe-Democrat" del 27 de julio de 1966, difamando al senador Fullbright, uno de los más documentados críticos de la política exterior norteamericana.

En Europa la actividad de la CIA ha sido muy variada y en muchos asuntos ha participado Helms personalmente. Por ejemplo, en 1953, en un putsch contra la República Democrática Alemana; en los sucesos de Hungría en 1956; en los sucesos de Checoslovaquia en 1968; en el atentado contra el Presidente Makarios de Chipre, en 1970; en el golpe de los coroneles fascistas de Grecia, en abril de 1967; etc.

En África, los hombres de la CIA organizaron la sublevación de Tshombe en el Congo y el asesinato de Lumumba; el derrocamiento de Nkrumah en Ghana; la guerra civil en Biafra; la ayuda financiera y militar al régimen racista de Rodesia; los intentos putchistas en Sudán y en la República Popular del Congo; la ayuda a los colonialistas portugueses en Guinea, etc.

En Asia, Richard Helms y sus hombres organizaron la provocación en el Golfo de Tonkín que sirvió de pretexto para desatar la guerra contra Vietnam; en Irán derrocaron al premier nacionalista Mossadegh; en Corea dividieron el país después de una salvaje guerra de agresión; en China crearon un estado fantoche en la Isla de Taiwán; etc.

En 1967, Helms acompañó a Johnson en la conferencia de Guam, en Filipinas, donde Estados Unidos decidió seguir protegiendo a los títeres de Sudvietnam. El mismo año fue nombrado en una comisión de siete funcionarios de alto nivel que se encargó de ayudar a Israel y crear conflictos internos en países árabes progresistas. Diez años antes Helms había adquirido experiencia en el Medio Oriente organizando provocaciones contra Siria y la intervención de los marines en El Líbano.

Richard M. Helms es un enemigo peligroso. Primero, porque es un fascista convencido. Y segundó, porque es partidario de la acción, como lo acaba de probar en Bolivia. En 1968, fue él quien lanzó una provocación contra la República Popular Democrática de Corea, ordenando al barco espía "Pueblo" que se internara en aguas territoriales de ese país. Pretendía crear un incidente que justificara una nueva agresión. A principios del año pasado, fue la CIA el organismo que decidió la invasión norteamericana a Laos y Camboya, ampliando la guerra en el sudeste asiático. A fines de 1970, los agentes de Helms precipitaron el baño de sangre en Jordania contra los guerrilleros palestinos.

El Enemigo Público Nº 1 de Chile no se anda con remilgos. Es tarea de todo nuestro pueblo, pues, permanecer alerta para impedir que la CIA tenga éxito en sus planes contra nuestro proceso revolucionario.

P.F.


Antimperialismo

LOS TELÉFONOS SERÁN PROPIEDAD DE CHILE

“ESTA es una guerra fría, y debe calentarse con el fragor de los trabajadores, con el aliento de los trabajadores. Nosotros exigimos la estatización. Somos los más apremiantes. Porque es deshonroso conocer una realidad tan amarga, saber que la empresa a la que uno le entrega sudor y sacrificio, se lleva todas sus ganancias fuera de Chile, y se dedica a hacer sabotaje. Es una falta de respeto, es una insolencia que más encima vengan a exigir indemnización”.

La afirmación es de Carlos Briones, presidente del Sindicato Industrial de la CTC, Compañía de Teléfonos de Chile, comentando la petición planteada al gobierno por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones: nacionalización del vital servicio público en el menor plazo posible.

La Comisión explicó en esa oportunidad la ruptura de las negociaciones con el socio mayoritario, la poderosa International Telegraph and Telephone Company, uno de los consorcios yanquis claves que, según se afirma, tiene más influencia en el Pentágono que todas las compañías de cobre juntas.

FREI OTRA VEZ

Y nuevamente, la mano de Frei aparece en medio del proceso de negociación. Como argumento último, la ITT esgrime frente a Chile la existencia del seguro contra expropiaciones que ha contratado a través de la OPIC, una agencia que está vinculada al Departamento de Estado norteamericano. Esto convertiría de hecho el asunto en un problema de gobierno a gobierno, ya que se estima que el Departamento de Estado no se dispone a pagarle a la ITT su seguro.

Fue precisamente Eduardo Frei quien autorizó a la CTC para contratar el seguro en 1970, a través de una comunicación oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores.

A lo largo de las conversaciones, la CTC se ha negado a revelar a cuánto asciende el monto del seguro, y tampoco ha mostrado el documento correspondiente. Los diarios norteamericanos informan que asciende a 163 millones de dólares. Y esa es exactamente la suma que pide —al contado y en dólares— la ITT por colgar definitivamente su línea.

Ante esta oferta, los negociadores chilenos propusieron llevar el asunto a un arbitraje con dos países europeos, siempre que se le permitiera a Chile tomar el control de la administración de la empresa, en vista de la caótica situación en que se encuentra. La ITT se negó y mantuvo su actitud intransigente con su hombre duro para Latinoamérica: John Guilfoil, presidente de la ITT para esta área.

La ITT fija en 153 millones de dólares, el valor de libros de sus intereses. La Comisión responde que está abultado.

Los cálculos que han realizado los técnicos revelan que, en justicia, debería ser la CTC quien pague a Chile la suma de 16 millones de dólares, al entregar sus instalaciones. Esto se explica al conocer la situación financiera de la CTC.

La inversión neta se aumenta artificialmente con manejos como el siguiente: anotar una depreciación insuficiente para los equipos. La CTC destina un 7,7% de su capital a reponer el desgaste producido. En Francia, se destina un 41,5% para estos fines. En Italia, un 21,9%, y en Estados Unidos, un 21,2% del capital se dedica a ello. Es más, el gobierno norteamericano no acepta que las compañías dediquen un porcentaje menor de su capital a los gastos por depreciación. Pero desde luego, la CTC no tiene de qué preocuparse: está en territorio chileno. Los cálculos indican que por este concepto, tiene un exceso del orden de 40 millones de dólares en la cifra que figura como su inversión neta.

Otro rubro por el cual abultó su inversión neta es aquel titulado: "adiciones a la inversión", que según los especialísimos términos del contrato, firmado en 1930, incluye el retiro de material usado, y la compra de materiales a otras compañías del consorcio. Por concepto de asesoramiento técnico inexistente, la CTC se echó encima otros 8 millones y medio de dólares, que metió en su inversión neta.

Por otra parte, como no se dio por enterada de que el Congreso chileno había aprobado la cláusula oro y los acuerdos de Bretton Woods, mantuvo la paridad luego de la desvalorización del dólar en 1933. Eso le significó 10 millones 800 mil dólares adicionales.

Por "intereses intercalados" —lo que cobra en el período de construcción, mejoramiento y reemplazo de equipos— y suponiendo lícito cobrar un 7% del gasto, la CTC se ha echado encima 4 millones 100 mil dólares más.

De esta manera ya van 65 millones de dólares, con los que se ha aumentado considerablemente la inversión neta. Eso significa que las utilidades podrán ser mucho mayores, ya que se calculan a partir de ella, y son el 10% de la inversión neta.

Este cálculo arroja un exceso de rentabilidad del orden de los 50 millones de dólares. Por no pago al Fisco de multas, la CTC debe 20 millones más. Todo lo anterior hace un total de 133 millones 400 mil dólares. Si a ello se agregan los cobros excesivos por mano de obra, las multas no cobradas, la supervisión de proyectos y otros factores, se llega a los 300 millones de dólares.

La ITT hizo lo mismo que sus colegas de la Anaconda y la Braden: se endeudó en subidas sumas. Al 31 de diciembre del año pasado, debía noventa millones de dólares la Compañía Chilena de Teléfonos. Desde luego, la deuda era con la ITT y con bancos que dependen de este consorcio. El servicio de la deuda hace que el déficit de caja aumente progresivamente.

Se estima que de no poner fin a la situación, el déficit llegaría a fin de año a los 400 millones de escudos.

La CTC no puso entonces ni un dólar fresco para sus planes de inversión en Chile.

EL CONTRATO

El informe de la Comisión de Telecomunicaciones afirma que la CTC, en virtud del Contrato-Ley de 1930, consiguió ventajas que ninguna otra compañía ha tenido en Chile. A lo único que queda obligada la CTC es a proporcionar al público "un sistema moderno y eficiente, de acuerdo con los adelantos del ramo de la telefonía".

Algunos de los puntos sui generis del contrato permiten encontrar la clave de las desorbitadas ganancias de la CTC (la utilidad líquida, enviada como remesa anual a EE.UU., sin contar los royalties y asesorías, alcanzaba a 15 millones de dólares).

El artículo 33 del contrato —del tiempo de Ibáñez— define el término "gastos". Dice que están incluidos allí los gastos de dirección, administración, asesoría técnica y financiera, mantención y reparaciones. Es decir, los gastos de asesoría técnica pasan a ser gastos de explotación. Y desde luego, la asesoría la entrega la ITT, socia mayoritaria.

El primer contrato de este tipo se firmó en 1931. En 1937, otro: se establece el pago del 41,2% de la entrada bruta de operaciones, por ese concepto.

Una comisión investigadora designada por la Cámara de Diputados se interesó en 1957, por investigar el problema. El informe señala que desde 1931 a 1958, los gastos por asesoría técnica y financiera suben a los 32.046.739 pesos oro. De éstos, algo menos que la mitad se destinaban a inversión neta, y la mayor parte, ingresaba a gastos de explotación.

Este procedimiento fue objetado por la Comisión Investigadora. Pero en 1958, un convenio —nuevamente está el general Ibáñez— le da patente legal al procedimiento. Se incorpora así definitivamente el asesor amiento técnico y financiero a la inversión neta.

La Compañía se obliga por ese convenio a pagar mensualmente a la ITT, en dólares, una suma igual al 3% del valor de las obras que ejecuta, más la suma equivalente al 1,2% de la entrada bruta de la compañía.

Y luego, con Frei, otro convenio: 1967, con Edgardo Cruz Plaza como Director de los Servicios Eléctricos. Allí no se fija esa modalidad, y se da un plazo para hacer un nuevo contrato. Llega el 30 de septiembre del 68, y no hay nuevo contrato. Pero el convenio estipulaba que en esa fecha vencía el convenio anterior, es decir dejaba de estar vigente el del 58.

Desde el 30 de septiembre del 68, la Compañía quedó sin contrato de asesoría técnica.

Pero Frei no podía irse de La Moneda sin tranquilizar a sus amigos de la ITT. Y así fue como el 23 de octubre de 1970 —cuando el pueblo ya había elegido Presidente a Salvador Allende— se aprueba, en sesión de directorio de la CTC y con el voto conforme de los tres delegados fiscales, "que los gastos efectivos de asesoría técnica y financiera que haya incurrido la compañía entre el 1º de enero del 69 y el 31 de octubre del 70, sean cargados a la inversión o gastos, según corresponda, previa autorización del Directorio".

La disposición comenzaría a regir del 1º de noviembre del 70. Establece el pago a la ITT de un 1,5% por asesoría, y un 0,25% de la entrada bruta de la Compañía.

El gerente general comunicó la resolución al Ministerio del Interior, que no respondió. Los juristas estiman que esa disposición no es válida, ya que modifica un contrato que no estaba vigente. El problema de fondo es que se vuelve a establecer aquí un pago periódico que no está vinculado a los servicios que la ITT efectivamente presta a la CTC en un período determinado.

El convenio que Frei firmó en 1967 con la ITT ha probado ser un fracaso. Hay sesenta mil líneas en bodega, sin instalar. El plan de ampliaciones comprendía 144.000 líneas.

El informe de la Comisión de Telecomunicaciones, por otra parte, señala que hay una muy baja extensión del servicio. De cada cien chilenos, 3,5 tienen teléfono.

De 938 pueblos con características urbanas (hasta cinco mil habitantes) sólo 106 tienen plantas telefónicas; 117 tienen de larga distancia, y 215 no tienen teléfono. Las zonas rurales y los asentamientos carecen absolutamente de este servicio.

La falta de un buen servicio ha hecho que prácticamente cada empresa —pública o privada.— que desee un buen servicio, trate de obtenerlo por su cuenta. En este sentido, se han hecho inversiones dos veces superiores a las de la CTC para resolver el problema de las comunicaciones.

El informe citado precisa que la situación de la CTC es "caótica en lo técnico, lo económico y lo laboral, lo que significa un peligro inminente para las telecomunicaciones chilenas".

Los trabajadores son más enfáticos: señalan que hay un abierto sabotaje por parte de los empleados de confianza de la gerencia. Eusebio García, tesorero del Sindicato de Empleados de la CTC, afirma:

"Desde el año pasado venimos luchando por la nacionalización, contemplada en el programa de la Unidad Popular. Consideramos que la situación es conflictiva. Estamos conscientes de que esto puede provocar problemas tanto en Chile como en el extranjero. Pero creemos que aquí hay que mirarlo patrióticamente. Nosotros tenemos aquí como tienen en el cobre, a los supervisores, que se han agrupado en sindicatos amarillos y realizan sus manejos respaldados por la empresa. Pero todo esto terminará con la estatización".

LUCIA SEPÚLVEDA


Documentos

JUVENTUD SOCIALISTA LLAMA A CONQUISTAR EL PODER

EN Concepción se realizó la XX Conferencia Nacional de la Juventud Socialista, que culminó con la elección del nuevo Comité Central de esa organización. Secretario General de la JS fue designado Carlos Lorca Tobar, ex dirigente estudiantil de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH).

Carlos Lorca dio a conocer a PF los principales acuerdos políticos adoptados por la XX Convención de la JS.

1.— El triunfo de la Unidad Popular, en septiembre del pasado año, cristalizó largos y heroicos años de la lucha de los trabajadores de Chile en contra de la explotación imperialista y de la burguesía lacaya. Representa la unión de obreros, campesinos, pequeños y medianos industriales y comerciantes, capas medias e intelectuales progresistas, tras un programa revolucionario y bajo la dirección del proletariado y sus vanguardias, en contra de los enemigos seculares de nuestro pueblo: los imperialistas norteamericanos, los grandes monopolistas, la gran burguesía agraria y la oligarquía terrateniente.

2.— A pesar de sus intentos, imperialistas y reaccionarios no consiguieron tener una expresión única de sus intereses, al dividir sus fuerzas tras la Democracia Cristiana, liderada por Tomic, y la candidatura reaccionaria de Alessandri. Esta división fue muestra objetiva de la polarización de clases que se produjo en la Democracia Cristiana, en donde los sectores progresistas que representaban intereses de pobladores, campesinos y obreros, vencieron a los esfuerzos por unirse con el Partido Nacional desarrollados por el sector freísta, expresión de los intereses oligárquicos de la Democracia Cristiana.

3.— El triunfo popular, revela la magnitud de la crisis de un sistema capitalista dependiente, repudiado por las grandes mayorías. Cada día en Chile se entregaba en mayor grado el control de la economía al imperialismo, aumentaba la humillación, la cesantía, la falta de viviendas, la miseria, el hambre, las enfermedades, etc. Estas crueles realidades eran producto de una distribución profundamente desigual de la riqueza social determinada por la propiedad privada de los medios de producción en manos de un reducido grupo de capitalistas extranjeros y nacionales.

4.— Al cumplirse diez meses del Gobierno Popular encabezado por nuestro cama-rada Salvador Allende, su gestión ha confirmado que es el representante genuino de los anhelos de nuestro pueblo, al desarrollar sin vacilaciones su Programa.

Saludamos con orgullo la nacionalización del cobre, la recuperación de nuestras riquezas básicas, la expropiación de los monopolios textiles, la estatización bancaria, el profundo proceso de Reforma Agraria, nuestra soberanía y autodeterminación en política internacional, la entrega de medio litro de leche a cada niño, como algunas muestras de la decisión irrenunciable de nuestro pueblo por conquistar el socialismo.

5.— Las medidas anteriores han herido profundamente los intereses del imperialismo norteamericano y de la oligarquía criolla.

Desde antes de llegar el compañero Allende al gobierno, la reacción se jugaba por destruir al Gobierno Popular. El asesinato del General Schneider, los atentados terroristas, la fuga de capitales, el boicot a la economía, una orquestada campaña del terror paralela, fueron muestras de los desesperados intentos de mantener sus privilegios y sus posibilidades de explotación.

Lejos de detenerse, los intentos sediciosos proliferan impulsados desde dentro y fuera del país. Los enemigos del pueblo no descansan y utilizan cualquier recurso para obstruir y hacer fracasar al Gobierno Popular.

Pretenden crear un clima de caos y anarquía que facilite el ambiente para la contrarrevolución que extermine al movimiento popular.

Hoy más que nunca, debemos desarrollar la vigilancia revolucionaria del pueblo para impedir y aplastar en cualquier terreno los intentos sediciosos.

6.— Sin embargo, a pesar de lo mucho avanzado, no hemos conquistado el Poder. Persisten fundamentales posiciones de poder en la sociedad, tanto en lo económico, lo jurídico, lo político y lo ideológico en manos de los enemigos del pueblo.

El Parlamento, la justicia clasista, fundamentales medios de comunicación de masas, aparecen en una desesperada política obstruccionista antipopular. A la orden del día está reemplazarlos por organismos genuinos de poder proletario: la Asamblea Popular, justicia al servicio de las grandes mayorías, medios de comunicación para la revolución, que permitan la expresión del poder proletario en el Estado, así como la participación de los obreros en la dirección y administración de las empresas, la ampliación del área de propiedad social en los sectores claves de la economía.

7.— En la conquista del poder debemos afianzar la unidad del pueblo, gran protagonista de la revolución chilena. La revitalización de los Comités de la Unidad Popular debe ser la palanca que permita movilizar e incorporar las masas en la construcción de la sociedad socialista. Dentro de esta unidad destacamos como de vital importancia, la unidad de los partidos obreros: la alianza socialista-comunista. Alianza que es necesario fortalecer, consolidar cada día para asegurar la dirección proletaria del frente.

8.— Hoy más que nunca apelamos al heroísmo y espíritu de sacrificio de los trabajadores. La perspectiva de edificar nuestro futuro nos obliga a aportar al presente: no podemos ilusionarnos con un tránsito cómodo al socialismo, pues lo único que conseguiremos es adormecernos y debilitar nuestras fuerzas facilitando el trabajo de nuestros enemigos de clase.

9.— Es en este contexto que se da la batalla de la producción que demostrará de una vez y para siempre la capacidad de los trabajadores para dirigir la sociedad.

El alza de la producción apunta a cubrir las necesidades de las grandes mayorías, al mismo tiempo que pretende demostrar las ventajas de la propiedad social sobre la propiedad privada. No podemos concebir la batalla de la producción aislada de los esfuerzos por engrandecer el área de propiedad social y aumentar el control de los trabajadores, principalmente la clase obrera, sobre los sectores claves de la economía.

La batalla de la producción es, pues, una fase más de la lucha proletaria por la conquista del poder total.

10.— No se concibe la nueva sociedad sin que se hagan intentos serios de buscar el hombre nuevo, distinto, que encarne la realización de los más altos valores del humanismo proletario.

En este plano la cultura intelectual y física, el arte, la recreación, deben ser patrimonio de los jóvenes chilenos, quienes han vivido en su inmensa mayoría al margen de ellos y que hoy tienen el camino abierto para transitarlos.

11.— Los jóvenes socialistas, identificados plenamente con la política de nuestro partido, respaldamos decididamente a la dirección del mismo que ha vanguardizado las más radicales medidas tomadas durante el actual proceso revolucionario. Entendemos que, expresa la voluntad revolucionaria de grandes sectores de chilenos que nos han brindado muestras de confianza al otorgarnos la calidad del más grande partido de Chile, después de la escisión de la Izquierda Cristiana. Esa responsabilidad nos confiere más deberes que nunca y no por ello más derechos. La clara política patriótica antimperialista, antimonopólica, antilatifundista, que se expresa entre otras formas, en el rechazo a cualquier indemnización a las compañías extranjeras que vorazmente se han apropiado por años de nuestro cobre, merecen el apoyo de todos los chilenos.

12— En la hora presente, donde somos representantes de los intereses de los trabajadores de Chile y el mundo entero, lucharemos por fortalecer nuestra organización y transformarla en ágil y férrea vanguardia que conduzca a nuestra patria irreversiblemente al socialismo. Lucharemos enraizados en las masas, desde los obreros, campesinos, pobladores, por conquistar nuestra independencia definitiva.

13— La Conferencia analizó problemas que existen en el interior del movimiento popular, tales como el burocratismo (tendencia a resol ver en forma aislada de las masas), el sectarismo (tendencia a anteponer los intereses de la organización partidaria a los intereses de la revolución) y el dogmatismo (tendencia a sentirse posee dores de la verdad absoluta), como muy perjudiciales para el fortalecimiento del movimiento popular y el destino de la revolución chilena. Acordamos combatir estas desviaciones en todo lugar y circunstancia con el máximo de nuestras energías.

14.— La XX Conferencia de la Juventud Socialista acordó estrechar sus relaciones y hacer un fraternal llamado a las juventudes de la Unidad Popular, al MIR, a los jóvenes de la Izquierda Cristiana y a todos los jóvenes progresistas a unirse en la lucha diaria por la construcción de la nueva sociedad.

"Una política de concesiones al imperialismo norteamericano en materia de indemnizaciones, de inversiones, de dependencia en abastecimientos y créditos, además de contradecir una justa política de independencia, no evitara la agresión contra Chile, en el plano político, económico, diplomático, y quizás militar, que los monopolios yanquis han impulsado sobre otros pueblos.

El Partido Socialista entiende que, además de su contribución solidaria hacia los movimientos revolucionarios del mundo entero, al impulsar estas medidas en beneficio directo del pueblo de Chile, debilita eficazmente al poder imperialista y hace con ello un efectivo aporte a la causa mundial de la liberación de los pueblos oprimidos".

(De la declaración del PS saludando al Encuentro Latino-Norteamericano de solidaridad con Vietnam, Laos y Camboya).


PUNTILLAZOS

EL "PENSAMIENTO POLÍTICO" DE LA DC

EL enemigo de clase hace gala, en su lucha, de supercherías idiomáticas. Están destinadas a remozar los mismos viejos contenidos: la defensa del capitalismo, favorecedor de los intereses para quienes "teorizan", esos plumarios de pacotilla.

Uno de éstos, Claudio Orrego, ha eructado por cuenta del PDC una serie de apotegmas bajo el título "El humanismo COMUNITARIO frente al totalitarismo" (Instituto de Est. Polit., Stgo. julio 1971). Otro más, el preclaro Jaime Castillo, para contribuir a la confusión, acaba de publicar "Individualismo, colectivismo, COMUNITARISMO". Por su parte, Patricio Aylwin, el cura Percival Cowley y otros, publican "El socialismo visto por los COMUNITARIOS". Toda una "ofensiva teórica" bajo el mínimo común múltiplo del "comunitarismo".

Comenzaremos por analizar el "Proyecto ideológico de la DC" como modestamente le llama su autor, Claudio Orrego.

Comienza con una introducción destacando las fuentes inspiradoras de la DC chilena. "EN PRIMER LUGAR... EL PENSAMIENTO SOCIAL DE LA IGLESIA CATÓLICA EXPUESTO EN LAS ENCÍCLICAS PAPALES". Orrego no discrimina encíclicas; "cronológicamente hablando" todas son inspiración de la praxis DC. Y no podría ser menos si como botón de muestra comparamos sus seis años de gobierno con las palabras de León XIII en la encíclica Quod Apostolici Muneris: "La Iglesia admite y reconoce como más útil y más provechosa la desigualdad entre los hombres, tan diferentes naturalmente de suyo por sus facultades espirituales y físicas, y entiende esta desigualdad aplicándola también a la posesión de los bienes". [1]

Cómo no pensar on la "mano dura" freísta y en las sucesivas masacres de obreros, pobladores y estudiantes que tipificaron al gobierno DC, cuando leemos en esta fuente inspiradora: "Por eso, la iglesia inculca constantemente a los súbditos este precepto del Apóstol: Todo poder proviene de Dios, y cuantos existen, por Dios han sido establecidos; así que, quien resiste a la autoridad, resiste a lo ordenado por Dios; y los que contra ella se rebelan, se atraen a sí mismos su propia condenación". [2]

Ninguna mentira dice Orrego cuando señala a las encíclicas como fuente inspiradora de la DC. Cómo no acordarse del rol desempeñado por los curas DC infiltrados por el paralelismo sindical en el movimiento obrero, repudiados incluso por los de Iglesia Joven, cuando, siguiendo su recomendación leemos a los pontífices romanos: "Convendrá también fomentar las asociaciones de obreros y proletarios que al amparo de la religión se habitúen a contentarse con su suerte, a tolerar meritoriamente sus trabajos, y a llevar siempre una vida apacible y sosegada". [3]

Sigue Orrego: "EN SEGUNDO LUGAR (como fuente inspiradora de la DC chilena) ESTA EL PENSAMIENTO DEL FILOSOFO JACQUES MARITAIN, que sin duda constituye la vertiente principal de toda la ideología democratacristiana".

Sobre este filósofo se ha hecho bastante caudal, promoviéndolo algunos a la categoría de moderno, renovador, izquierdista. Dos motivos nos hacen suponer esta insistencia por parte de la DC. En primer lugar, la necesidad de contar con un soporte teórico, una personalidad-marco en que afirmar la endeble construcción de la "tercera alternativa". Maritain, efectivamente, ensayó oposición a los "excesos del individualismo" (aunque justamente, como veremos, para la perpetuación de éste). En segundo lugar, la orfandad teórica de la DC la obliga a levantar la figura de este pensador, que piden prestado al neotomismo. ¿Por qué Maritain? Porque al igual que Emmanuel Mounier están avalados por la Iglesia. Lo interesante es que en ambos casos se trata de utilizar a Maritain "a posteriori", es decir, lo que hace la DC es RACIONALIZAR teóricamente una praxis política ya efectuada. Y hurgando en estos pensadores, encuentran palabras como "persona" y "comunidad", que de paso no entienden, pero que les sirven como hoja de parra para cubrir su pecaminosa esencia reaccionaria. Algo que oponer a "socialismo" sin pasar por defensores del "capitalismo". Con poca fortuna para la DC, producto de no entender lo que leen, han elegido para aquel propósito a Maritain, conocido filósofo reaccionario. Veamos a esta segunda fuente de inspiración de Castillo, Aylwin, Orrego, etcétera.

¿Qué plantea Maritain? "De suerte que el remedio a los abusos del individualismo en el uso de la propiedad, debe buscarse no por la abolición de la propiedad privada, sino al contrario, por la generalización, la popularización de las protecciones que a la persona procura" (en "Humanismo Integral") [4] . Más aún, los que entendieron que la concepción de "comunidad" en este pensador significaba ese renunciamiento cristiano al provecho individual para ser reemplazado por la emulación ética de la que habló Cristo, encontrarán este mentís en el propio Maritain: "Filosóficamente hablando, diré que el provecho individual aún sigue siendo, como lo será siempre, un estimulante humano indispensable" [5] . Por eso es que Pubill, Torretti y otros "filósofos", se dicen seguidores de Maritain.

En otra de sus obras "Cristianismo y Democracia", plantea Maritain su elogio al AMERICAN WAY OF LIFE, el mismo que deslumbre a los cristianos desnacionalizadores de nuestro país, que entregaron cobre, economía y cultura a la dependencia yanqui: "Hay una cosa que América (USA) sabe bien y que enseña como una grande y preciosa lección a los que toman contacto con su sorprendente aventura: es el valor y la dignidad del hombre, de la dignidad común". [6]

Muchos son los pueblos que en estos momentos "toman contacto con la sorprendente aventura" del Imperialismo. Está Vietnam, para citar sólo un ejemplo, cuya dignidad lejos de ser respetada, ha sido vanamente ultrajada por "una cosa que América (USA) sabe bien": el genocidio.

Los democratecristianos sueñan con el retorno al gobierno para no seguir realizando lo que jamás hicieron. Sin embargo, empapados de una apariencia socialcristiana que no logra ocultar su esencia reaccionaria, pretenden convencer que ellos tienen "teoría", "ideólogos", "tradición" filosófica-política. Por este camino, los Orrego y los Castillo han llegado a levantar a Maritain para posteriormente cobijarse en su imaginaria obra.

Pobres ingenuos.

Si realmente leyeran a ese pensador se encontrarían con la negación de su razón de ser. Así dice Maritain en su "Filosofía de la Historia": "Quiero decir que la posibilidad de una revolución social cristiana ha sido borrada. Ya es demasiado tarde. El acto del drama histórico ha sido representado; ahora estamos en otro peldaño de la historia. Lo que los cristianos deben hacer ahora es no soñar con una revolución social cristiana...". [7]

Así que vayan buscándose otro "filósofo".

MARCELO FERRADA NOLI


Análisis

LOS ENGAÑOS DEL "PODER JOVEN"

RESULTABA jocoso el 6 de enero de 1969 pensar con alguna seriedad en el nombre de SILO. En esa fecha, el mortal que responde a esa sigla (Mario Rodríguez Cobos, argentino, residente en Mendoza) aparecía luego de anunciarse en los muros de varias ciudades latinoamericanas como "el nuevo salvador" y "el nuevo mesías". Hoy sin embargo, la prensa recoge con más preocupación ese nombre, que si bien ya ha desaparecido como cabeza de un movimiento que pareció religioso, surge bajo los desafiantes y anónimos publicistas del "PODER JOVEN".

Un semanario santiaguino informó aproximadamente sobre la trayectoria exterior de estos movimientos. Después de SILO, y ya con un contenido más orgánico, nace el "Movimiento de Liberación Interior" y posteriormente, sobre las bases reclutadas por este MLI que se dedicó a una propaganda abierta y pública, el ahora rigurosamente clandestino "Poder Joven". Sin embargo, pese a las informaciones y conjeturas aparecidas profusamente en la prensa, aún no se transmite al público —intrigado por "estos rayados exóticos"— la trayectoria "interior" de esta corriente.

Hace todavía poco tiempo que los ocultos dirigentes enseñan a sus reclutados los artes del clandestinaje; pero ya esta organización que asegura no serlo, practica una rigurosa compartimentación celular y lleva un singular fichaje de sus miembros, donde registra desde sus datos personales hasta las instituciones y organismos donde mantienen "algún contacto". Igualmente se ha podido detectar que un aparato de seguridad se dedica a vigilar a los sospechosos que rondan en torno a los miembros del grupo.

Estas características contradicen, evidentemente, el carácter apolítico con que pretende mostrarse el PODER JOVEN ante sus posibles adeptos. Aunque su manual sugiere ya ciertas formas de organización "nacional y extranacional", su prédica sin embargo se acentúa sobre el "perfeccionamiento interior" y un sospechoso desprecio "a los esquemas políticos".

"Apoliticismo completo" es precisamente el principal argumento que emplean los "epónimos" o "maestros" visibles de la organización. ¿Y por qué este apoliticismo? Ellos mismos lo responden con este razonamiento:

"Los partidos políticos responden a esquemas viejos y caducos; ellos pretenden cambiar la sociedad y nosotros creemos que deben cambiarse los hombres antes que nada".

La frase puede resultar atrayente y repite casi textual las opiniones de uno de los ideólogos, Bruno Von Ehrenberg, autor bajo el seudónimo de H. Van Doren, del publicitado "Manual del Poder Joven", "Silo y la Liberación" y "La Resurrección del Mesías". Pero bajo tal atracción hay puntos oscuros. Desde un mero punto de vista ideológico —lo que para los silistas constituye siempre un "esquema"— hay ambigüedades muy objetables. Cambiar los hombres mediante prácticas psíquicas —calcadas casi todas de los métodos Gurdjieff (un "místico" ruso que se dedicó en la época de la revolución a crear un movimiento similar luego de la Revolución de Octubre y expulsado por contrarrevolucionario por los bolcheviques)—, equivale a evadirlos del cambio real que sólo se ha conseguido —y Cuba es un ejemplo, el heroico Vietnam otro— mediante los cambios revolucionarios de una sociedad en su conjunto.

Ciertamente que en partidos tradicionales pueden encontrarse verdades dogmáticas y esquematismos que, a menudo, no reflejan la fuerza vital que representa una auténtica revolución social. Sin embargo, el ambiguo "abajo los esquemas" de los seguidores del "maestro SILO" va más allá; interrogado uno de ellos, ya de vieja militancia en los círculos del PODER JOVEN, declara: "Para nosotros la lucha de clases es un esquema caduco y hablar de revolución social no nos interesa".

—¿Y por qué entonces hablan de revolución total?

—Porque queremos una revolución que abarque lo social, lo psicológico, lo cultural; fundamentalmente lo psicológico.

—Y si quieren revolución social, ¿por qué se declaran apolíticos y niegan la lucha de clases?

—Bueno, habrá que crear una sociedad sin injusticia, claro... pero eso queda para los políticos.

La respuesta es de Bruno von Ehrenberg, una de las pocas cabezas visibles del movimiento. El niega pertenecer al mismo, pero se ha detectado su presencia continuamente junto a otros adherentes del "poder joven". Sus respuestas "apolíticas" demuestran, además de la vacuidad ideológica de la pretendida "revolución total" que sólo oculta el rechazo de la revolución, una intención consignística que no se explica en sí misma, sino en las cartas que Ehrenberg y otros miembros guardan en sus mangas.

Hasta ahora, el "Poder Joven" penetró especialmente los medios seudo-hippies de la juventud chilena. Paulatinamente ha tomado gente de esos sectores y Remplazado la antigua evasión de la marihuana por las aparentemente atractivas prédicas de estos nuevos mesías. Con ellos se montaron los primeros centros de retiro en Los Andes y ahora en Coquimbo. Luego, se organizó su disciplinado aparato de propaganda; asimismo un aparato de seguridad que puede haber funcionado desde un principio. Pero ahora sus intenciones, como lo explicitara en la revista "Ercilla" uno de sus líderes, se dirigen "a los sectores no tocados": sindicatos, poblaciones, escuelas industriales.

Y las intenciones no son ya tan oscuras. La prensa ha hecho difusa la verdadera faz de estos jóvenes, la mayor parte de ellos seguidores ingenuos de los que manejan el aparato y que ciertamente no son tan jóvenes como para predicar la lucha generacional que, según ellos, debe reemplazar a la lucha de clases. Mientras algunos periódicos han insistido sólo sobre presuntas prácticas eróticas no muy comprobadas o sobre la marihuana que tampoco es uno de sus usos frecuentes (al contrario, imponen en sus retiros una disciplina germánica, educativa en sí misma, según ellos; de ahí los trabajos inútiles de abrir hoyos sin finalidad práctica alguna); otros como "Tribuna" y "Ultimas Noticias" recogen declaraciones de la Juventud Nacional para acusarlos de "destructores de la familia", y por lo tanto, según el aterido presidente de la JN "extremistas marxistas".

Pero fuera de estas confusiones, puede verse la realidad exacta. Bruno von Ehrenberg, 33 años de edad, egresado de la Escuela de Ciencias Políticas (él, que es tan apolítico) y residente poco antes de la invasión de los marines en República Dominicana, es más que el autor de unos cuantos libros plagados de errores ideológicos. (Uno de los más garrafales es considerar el capitalismo y el socialismo como un mismo "sistema"; para Ehrenberg no existen las relaciones sociales, la explotación: él sólo conoce el "hombre" abstracto y es natural que quiera "romper" con toda realidad que Je recuerde las condiciones concretas de vida en que se desarrollan los hombres).

Bruno von Ehrenberg militó desde su juventud —cuando lo fue, pues sus 33 años superan el límite de 30 que pone él a los "oprimidos por los viejos"— en el MRNS. Para precisar más: Movimiento Revolucionario Nacional Socialista, de postulados abiertamente nazis y admirador ciego del gran Führer, "maestro", "epónimo" o "guía" que fue Adolfo Hitler. (¡HEIL! BRUNO).

Tal militancia no es sin embargo un accidente del pasado. Según comprobaciones con gente que lo conoció en su época de universitario, Bruno continuó vinculado al grupúsculo nazi hasta poco antes de 1967. Y aun más, muchos de sus camaradas de entonces militan o más bien organizan hoy el aparato del "Poder Joven". Entre ellos un sujeto de apellido Contreras, que ocupara cargos altos en el mentado grupúsculo nazi.

Los hilos van sin embargo más allá. Reduciéndonos todavía a las actividades en Chile, está comprobado que los silistas buscaron mediante subterfugios acercarse a grupos revolucionarios para aprender las técnicas del clandestinaje. Pese a no encontrar acogida, lograron sin embargo conectarse con gente que sin mayor cautela ideológica, les dio algunas pautas.

Sin embargo, resulta parcial y secundario tal aspecto. Hace diez años, en circunstancias que no se han podido precisar, que SILO (Mario Rodríguez) y Bruno von Ehrenberg mantienen un estrecho contacto. En ese tiempo, Bruno no ocultaba su militancia nazi; aun más, predicaba los postulados de "Mein Kampff". Igualmente, hace casi diez años —según pudo trascender del circulo de ideólogos del "poder joven"— que ambos trabajaban en tal sentido. En 1967, y quizás antes, SILO consiguió financiamiento para desarrollar durante 1968 y parte del 69 una intensa labor propagandística a nivel continental. Su consigna: "la liberación". En esos años, y también a nivel continental, la consigna de Liberación Nacional se difundía profusamente en América latina. Cientos y luego miles de jóvenes tomaban el camino abierto por el CHE en su lucha revolucionaria y en su muy concreta transformación en un auténtico hombre nuevo.

Cuando la sigla de liberación nacional recorrió las selvas colombianas y bolivianas, los montes de Venezuela, las calles de Montevideo, los "pacíficos silistas" crearon el Movimiento de Liberación Interior. Hoy, que la lucha por el poder se da en distintos frentes y mediante diversos procedimientos, "Poder Joven" irrumpe como "alternativa de salvación" ¿Salvación, para quién? ¿Para los jóvenes que financian su ocio y sus veleidades místicas con el dinero robado por sus padres a los trabajadores que explotan?

¿Y quiénes son los demás salvadores? En este año, argentinos y uruguayos reconocidos como miembros de los grupos fascistas Tacuara y FEL (uruguayo, hoy cambió su sigla) han mantenido estrechos contactos con los propagandistas de este vulgar engaño que es el Poder Joven. En Iquique, a comienzos de este año, misteriosos yanquis se entrometieron en grupos "hippies" de donde brotaron nuevas células del "young power", que nada tiene que ver con ese "young power" que lucha en su país contra la guerra de agresión que mantiene en Vietnam su gobierno. En Mendoza, funciona un grupo coordinado con el de Santiago. En Buenos Aires, una casa de "ejercicios" donde envían a los más avanzados en las prácticas a lo Gurdjieff. (¡Tener conciencia de la mano, del dedo, de la uña, pero no, jamás, de la lucha de clases, porque es caduca!).

La pregunta quiénes son está respondida. PODER JOVEN no es más que un vulgar engaño de grupos fascistas. La mística esotérica con que rodean sus actividades —muy concretas, como propaganda, chequeos, reclutamiento, penetración en poblaciones a través de centros culturales— recuerda mucho al nimbo fantasmagórico que rodeó el satánico régimen de Adolfo Hitler. Las palabras de Von Ehrenberg: "crear hombres superiores, transmutados" evocan las histerias del superhombre, la teoría de las razas, que hoy se transforma en la lucha generacional.

"Socialismo sin Estado" escriben los silistas en los muros de Santiago. Hitler también habló de socialismo y curiosamente surgió cuando el movimiento popular alemán parecía fuerte. No hay duda que durante su militancia en el MRNS, Bruno von Ehrenberg aprendió muy bien los apocalípticos gritos del Führer. ¡HEIL, EPONIMO BRUNO!

I.G.


Tribuna

LOS IMPUESTOS: UNA HERRAMIENTA OLVIDADA

EL contribuyente pequeño o mediano es la víctima de los impuestos indirectos que sostiene un sistema tributario que conviene a los poderosos. Los trabajadores, empleados y obreros, están sujetos a la retención del impuesto de renta al momento de percibir aquélla; son, en la práctica, los únicos que no pueden aprovechar los diversos métodos legales e Ilegales para eludir contribuciones. Esos métodos los usan los grandes contribuyentes que, además, disponen de expertos que los orientan para cancelar un menor impuesto que el que efectivamente les corresponde. La sociedad capitalista permite a la burguesía defenderse, mientras los demás contribuyentes no tienen otra alternativa que someterse al sistema. El capitalista utiliza normas legales para recuperar en parte los efectos de la inflación sobre sus beneficios. Puede revalorizar su activo y formular castigos por el desgaste de maquinarias, mientras que el asalariado consume su fuerza de trabajo sin compensación alguna. En nuestro país el asalariado queda afecto, además, al impuesto global .complementario cuya escala progresiva es la misma que se aplica ai capitalista o rentista.

Durante las administraciones de los presidentes Ibáñez y Alessandri se dio impulso al estudio y reforma de nuestro sistema tributario, en parte debido a la presión interna y a la promoción de la Alianza para el Progreso, que hasta la fecha mantiene en actividad el Programa OEA-BID de Reforma Tributaria para América latina. Dichos gobiernos se preocuparon del estudio, redacción y promulgación de un Código Tributario, de patrocinar una nueva Ley sobre Impuesto a la Renta, de dar una estructura más moderna al Servicio de Impuestos Internos y, en especial, de la preparación de un voluminoso y completo estudio de todo el sistema que fue complementado con diversos informes de especialistas extranjeros. Este interés desapareció con el gobierno de Frei y lamentablemente no hay antecedentes para pensar que la situación sea ahora diferente. La Unidad Popular a nuestro juicio, debió recoger lo positivo de las investigaciones ya realizadas, considerar las opiniones de los gremios afectados, analizar las experiencias de las reformas puestas en marcha con anterioridad y puntualizar su pensamiento sobre esta materia vital para el financiamiento del programa, ofreciendo soluciones orientadas a incorporar el sistema tributario a la vía al socialismo.

En el Programa Básico de la Unidad Popular nada sa comenta ni propone respecto al sistema mismo. Al referirse a las empresas del área de propiedad privada se les ofrece "simplificar" contribuciones e impuestos, asunto que, por cierto, no está enfocado para todos los contribuyentes. La llamada "simplificación tributaria" es uno de los más socorridos mitos. No es posible ofrecerla directamente, pues la Constitución Política exige que cada nuevo gasto tenga su correspondiente financiamiento. En la práctica significa crear cada vez una fuente de recursos especial, modificar alguna existente u obtener un mayor rendimiento cambiando las bases impositivas o los sistemas de cálculo, o simplemente alzando un tributo vigente o transformando en permanente uno aprobado con carácter transitorio. Todo esto impide una simplificación. En esta materia lo técnicamente honrado es decir que se buscará una modificación de las normas constitucionales de modo que se pueda obtener una mayor estabilidad en el sistema tributario y, a la vez, financiar los nuevos gastos.

Si por desgracia el Programa Básico de la Unidad Popular ignora los problemas tributarios, es posible en cambio observar en la nómina de las Primeras 40 Medidas del Gobierno de la Unidad' Popular que se ofrece: "Suprimiremos el impuesto a la compraventa y lo reemplazaremos por otro sistema más justo y expedito". Allí, de hecho, se repitió lo mismo que anunció Frei durante su mandato y que nunca realizó, talvez entusiasmado con el rendimiento del impuesto que, además, por ser indirecto, no afectaba mayormente a la burguesía. Sólo al final de su gestión Frei auspició el impuesto al valor agregado en reemplazo del de compraventas y servicios. La Unidad Popular no ha dicho si aquélla será la misma solución que piensa proponer. Pero la supresión del impuesto a las compraventas y servicios nos parece dudosa si nos atenemos a la declaración emitida por la Dirección Nacional de Impuestos Internos a raíz del último sismo. En ese documento so hace hincapié en que el correcto cumplimiento de dicho tributo asegura el rendimiento tributario necesario para la reconstrucción. Se pide al país: "Desde el más rico hasta el más pobre, el industrial y el obrero, el comerciante y el consumidor, el anciano y el niño, el empleado, la dueña de casa, todos conscientes de nuestra responsabilidad en la reconstrucción, hagamos que se otorguen las boletas de compraventas y servicios". Es decir, se hace descansar el sistema tributario en el impuesto que la Unidad Popular debe suprimir.

El ministro de Hacienda al dar cuenta del estado de las finanzas públicas no mencionó la política tributaria que se seguiría. Respecto al sistema destacó, como lo han hecho anteriores ministros de Hacienda, que el exceso de impuestos indirectos hacia regresivo el sistema, reconociendo que do esa manera se echaba "sobre la gran masa de trabajadores el peso principal de la carga tributaria".

En otro documento importante, el Plan de Desarrollo para 1971, que ODEPLAN presentó al Consejo Nacional de Desarrollo, ("El Siglo", 14-III-71) no aparece la necesaria coordinación de este plan con una política impositiva integrada que requiere, a nuestro entender, como paso previo, una reorganización completa de los aspectos legales y administrativos del sistema tributario, encaminada a mejorar el rendimiento y a salvar injusticias evidentes.

La marginación de la vía al socialismo que se ha hecho del sistema tributario en documentos tan importantes como los señalados, debe preocupar a todo revolucionario sabedor de que sin recursos adecuados peligran las realizaciones programadas que ahora han sufrido los efectos no previstos dé inundaciones, nevazones, erupciones volcánicas y terremotos y ante la comprobación de que se han perdido aos oportunidades para movilizar a las fuerzas de avanzada en una reforma impositiva adaptada y consecuente con la linea política actual. Estas dos oportunidades han sido el proyecto de ley de remuneraciones para 1971 y el proyecto de ley dé reconstrucción, cuyos finan ciamientos propuestos por el gobierno han sido técnicamente deficientes y políticamente débiles, materias que no podemos analizar con la amplitud necesaria en esta oportunidad.

Dos alternativas frente a esta marginación nos parecen posibles: una, haber subestimado como herramienta para la vía al socialismo al sistema tributario y otra, la falta de cuadros preparados para diseñar y llevar a la práctica una nueva política tributarla en lo administrativo y en lo legislativo. La primera alternativa la debemos rechazar, pues todos sabemos la importancia que tiene un buen régimen tributario. La segunda parece más exacta si consideramos las palabras del ministro de Hacienda en ocasión de su exposición sobre el estado financiero del pais. En esa oportunidad dijo: "En el mas largo plazo, para los próximos años, se consulta una reforma tributaria integral que asegure la progresividad del sistema y su adecuación a las necesidades del desarrollo económico nacional". Es decir, estaríamos en la razón, lo cual es sensible para las esperanzas de los contribuyentes afectados por las injusticias del actual sistema y para quienes creemos que. en esta materia, todo ya está estudiado y sólo falta aplicar un criterio de avanzada y actuar con dinamismo en la aplicación práctica de las medidas correspondientes. Las vitales necesidades de nuestro pueblo no pueden postergarse y es urgente que a través de un nuevo sistema tributario se logre el financiamiento de sus legitimas aspiraciones.

OSVALDO TORRES AHUMADA


Cultura

LA CREACIÓN ARTÍSTICA EN LA SOCIEDAD ACTUAL

EL 4 de septiembre de 1970, los intelectuales y artistas chilenos de avanzada se vieron enfrentados a una realidad, prevista en la teoria del cálculo, pero imprevista en sus exactas consecuencias. Las mayorías nacionales ganaban el ascenso al gobierno, sin alcanzar aún el poder. Toda la trayectoria de los creadores, destinada a enfocar con crítica implacable el quehacer de regímenes retardatarios, se vio de pronto dirigida a contribuir al desarrollo de un proceso nuevo, sin que modelos de otras latitudes pudieran prestar formas o caminos, propios de realidades muy diferentes. Surgió entonces la consabida pregunta: "¿Qué hacer?". La duda embargó por igual al cantante de protesta y al novelista, al pintor y al dramaturgo, al ensayista y al compositor.

Por otra parte, los creadores volvieron a plantearse el problema de para qué y para quién se realiza la creación. Sin olvidar que la gran mayoría de ellos provenía de una clase, la burguesía, contra cuyo sector más acomodado se dirigía el triunfo socio-político. Y desde otro ángulo, las crecientes apetencias culturales unidas a las naturales ansias de expresión propias de las mayorías, señalaban tareas, objetivos y caminos distintos en la búsqueda artística. Súmese a ello, la originalidad de un proceso político, núcleo de ensayo y de laboratorio en el intento de caminar hacia la construcción de una nueva sociedad, sin modelos precedentes.

EL PROBLEMA DE UNA NUEVA CULTURA

Debería agregarse a estos enunciados un aserto por demás repetido. Cambian las condiciones económicas, los cimientos materiales de la sociedad, pero en un proceso ulterior se produce como consecuencia la transformación de los valores y de las formas culturales. Cualquiera que siga la historia de los procesos revolucionarios, desde octubre de 1917 en Rusia hasta la victoria cubana en 1959, podría comprobar cómo la afirmación anterior va confirmándose en el quehacer cronológico. No basta ganar el control del gobierno, ni tomar luego el poder, para que surja de la noche a la mañana la cultura que realmente exprese la nueva realidad, con la complejidad que los cambios sociales y la nueva conducta humana determinan. Hay un período, a veces de varias décadas, para que el proceso decantado, estructurada la nueva sociedad, tenga su lógica réplica Intelectual y artística.

Valga el ejemplo del propio ascenso al poder de la burguesía. Cuatro décadas existen, aproximadamente, entre la Revolución Francesa y la irrupción de la primera gran expresión de su arte, el Romanticismo. Y si retrotraemos el proceso histórico al paso del feudalismo al capitalismo, podríamos fácilmente ubicar una larga laguna en el tiempo, en lo que a expresión nueva cultural se refiere. En nuestros días, la construcción de una nueva sociedad entrega otros tantos ejemplos. Los grandes valores de la literatura rusa anterior a la Revolución de 1917, no tienen aún la réplica equivalente, sin desconocer aquellos surgidos en más de medio siglo. Ello, porque el proceso de elaboración de la nueva cultura es lento.

CAMBIO EN LOS OBJETIVOS DE LA LABOR INTELECTUAL

Es interesante además recordar que ya en 1964, en la campaña presidencial anterior, los artistas de avanzada habían echado las bases de un arte multitudinario y callejero. Los murales invadieron calles, plazas, riberas del río Mapocho, frontis de hospitales, etc., tarea que se superó en calidad y cantidad en la campaña de 1970. Aquí y salvando las distancias, establezcamos un símil modesto para nuestra realidad. Beaumarchais testimonió con su denuncia literaria, la crisis prerrevolucionaria en la Francia del siglo XVIII. Los novelistas y dramaturgos rusos hicieron otro tanto a fines del siglo pasado y a comienzos del nuestro. Los escritores chilenos en su crítica constante a las injusticias de un régimen, como esos pintores anónimos o brigadistas, que cubrieron y cubren las paredes, los muros, los cierros, los puentes, etc., se convierten en los testigos del fenómeno nacional. Su labor cambia de un día a otro, porque las urgencias, las necesidades o los objetivos, varían con la dinámica de un proceso vertiginoso. Si observamos en otro lugar, las llamadas "vallas" cubanas en una instancia histórica distinta, han cumplido y cumplen un papel similar. El arte, en estos años o meses iniciales, sale del caballete o de la fría sala de exposiciones para dialogar con la multitud, con el hombre de la calle, no con el iniciado. Surge entonces un arte contingente, como oposición a un arte trascendente. Esto en apariencia, porque el arte no podemos desprenderlo de las necesidades y de las condiciones que corresponden a cada realidad social. Todo arte es comprometido. El que pinta o escribe para satisfacer o entretener a la burguesía está comprometido, aceptando una sociedad determinada. Quien lo hace cuestionando esa misma sociedad, está comprometido con la ideología que orienta el cambio y la construcción de una sociedad distinta.

ETAPAS DE UN PROCESO

La complejidad en el desarrollo de las transformaciones sociales y económicas, se traduce en una difícil definición del quehacer intelectual. Por ello, con todos los riesgos que implica, nos atrevemos a formular la existencia de tres etapas que debe enfrentar el creador o la creación entre la destrucción de una estructura social hasta la consolidación de la nueva. La primera de ellas corresponde al trabajo intelectual que enjuicie la sociedad burguesa destinada a su ulterior liquidación. En ella, el intelectual cumple una tarea de denuncia de las injusticias, criticando, acentuando en su labor, la señalización de las contradicciones de esa sociedad. Surge así, la novela, la poesía o la dramaturgia de crítica social o la canción protesta, por indicar algún ejemplo. Al respecto, cuando las formas y el lenguaje son simples y directos, colocando la obra artística al alcance de todos, la burguesía ha acuñado el término "panfleto" para negar o debilitar políticamente esta creación. Y no satisfecha con ello, la burguesía sostendrá hasta su propia crisis, la postulación del "arte por el arte", como si la creación fuera un fin en sí misma, y no la expresión o testimonio de una realidad social, material, objetiva y comprobable.

Si aplicamos lo expuesto al proceso chileno, podemos indicar que esa etapa se ha cumplido, si no totalmente, en gran medida. Bastaría revisar textos del siglo pasado (Daniel Barros Grez, Vicuña Mackenna, Juan Rafael Allende) o del actual (Luis Emilio Recabarren, Antonio Acevedo Hernández, Carlos Pezoa Veliz, Pablo Neruda, Generación del 38, pinturas de Pedro Lobos, José Venturelli, etc.) para confirmarlo. En la más alta medida, fueron ellos creadores surgidos de la burguesía en conflicto con su clase, tratando de reflejar de alguna manera las inquietudes de las mayorías nacionales. En menor cantidad, los creadores surgieron del proletariado o campesinado, testimoniando la ideología de su clase, sin desconocer que su formación provino de una cultura estructurada en valores burgueses.

En esa etapa, la tarea de los creadores se hace muy difícil, porque la burguesía acepta incluso que se burlen de ella, pero no que se plantee su reemplazo. Y si ella mantiene los vehículos de difusión, audiovisuales, editoriales, culturales, controlará de todas formas, incluso llegando a la censura y la represión, que las expresiones que indiquen la necesidad de cambio en las estructuras no tengan auditores o masa lectora. Las posibilidades de difusión de quienes critican la sociedad burguesa se van intensificando en la medida en que la burguesía se va debilitando en su poder económico y político. Ello explica, por ejemplo, el surgimiento y desarrollo de la llamada Generación del 38, en relación con la crisis que transitoriamente experimentó la burguesía en los años del Frente Popular. Y al mismo tiempo, el aumento de la creación crítica a la sociedad burguesa en los últimos años, coincidente con el crecimiento de las fuerzas populares antecediendo el triunfo electoral de 1970.

LA SEGUNDA ETAPA QUE COMIENZA

La segunda etapa, en la cual recién vamos entrando, es a nuestro juicio, la que plantea mayores dificultades a nuestros intelectuales y artistas. En ella, se trata de crear una nueva imagen, dentro de un proceso de construcción y cambio, mientras se van echando las bases del paso de la toma del gobierno a la toma del poder. De más está señalar las duras circunstancias que rodean este quehacer, por cuanto es la etapa en que la burguesía se juega entera, llegando al crimen político o al golpe de estado para salvar sus posiciones de clase. La labor se vuelve compleja. Desde un ángulo, la crítica y protesta anterior no tienen razón de ser, por cuanto ahora se trata de construir, pero esa construcción en el campo intelectual, sigue determinada por formas de pensar y de crear propias de la sociedad anterior. Las estructuras culturales no han desaparecido. Además, las grandes mayorías nacionales, proletariado y campesinado, recién comienzan a caminar en la senda de la expresión cultural. Otras necesidades más apremiantes han postergado durante décadas su aporte cultural propio, sin negar hitos excepcionales (Recabarren, Acevedo Hernández, Nicomedes Guzmán, etc.)

ORIGEN Y FORMACIÓN DEL INTELECTUAL

Para el intelectual de origen y formación burguesa, la tarea es ardua, por cuanto su identificación con el proletariado, por sincera y profunda que ella sea, se enfrenta con formas, modas, conductas propias de la burguesía, de las cuales puede desprenderse sólo de manera imperfecta. Y por otra parte, la cultura de reemplazo, que ha de provenir de esas mayorías nacionales antes signadas, corresponden a una elaboración y proceso que requiere un tiempo prolongado hasta su madura definición. Por eso el "¿qué hacer?" de hoy acucia a toda la gama de la intelectualidad.

Los contenidos de la obra artística cambian de manera radical. Consecuencialmente con ello, las formas, resultado de ese cambio de contenido. Habría que indicar todavía la circunstancia del predominio de modas intelectuales provenientes de países desarrollados que se adoptan en nuestros países subdesarrollados como otra manera de dominación de clase. Larga sería la enumeración de factores o dificultades que debe afrontar el creador en un momento histórico como el que vive nuestro país. Sobre esos factores debe imponerse para ir transformando su quehacer, convirtiéndose en expresión valedera del gran proceso revolucionario. Incluso, se le plantea ahora la gran tarea: su arte o creación deberá ser entregado a las grandes mayorías en un momento en que estas grandes mayorías comienzan a conocer y a apetecer el producto cultural. La minoría culta, élite privilegiada, deja de ser la meta de muchos creadores. De aquí entonces puede ratificarse aquello de si el contenido básico cambia, su forma igualmente ha de transformarse.

LA HERENCIA CULTURAL QUE RECIBIMOS

Otra cuestión que se plantea el intelectual chileno de hoy es cuál ha de ser la utilización de los valores culturales aportados por la evolución de la humanidad, proceso que abarca toda la historia del hombre. En este caso, una nueva discusión surge en el medio intelectual. Para algunos, los más jóvenes, en ocasiones en una actitud dogmática, se pretende prescindir de lo pasado e iniciar un camino nuevo, como si se partiera de cero. Camino errado. Primero, porque la cultura es el producto de un proceso que arranca desde los orígenes de la humanidad. Y en cada proceso de transformación, la nueva elaboración cultural va tomando aquellas expresiones o valores de la anterior para ponerla al servicio de la nueva. Nadie podría negar los aportes culturales que cada etapa histórica y cada clase han entregado. La burguesía también lo ha hecho y de manera importante. El Romanticismo, el Realismo, el Naturalismo, el Expresionismo, por señalar algunos hitos. ¿Por qué entonces no aprovechar estos aportes, colocándolos al servicio del proceso nuevo? Brecht ha señalado por vía de ejemplo, cómo un director teatral, con clara definición ideológica, sin alterar el texto de "Hamlet" de Shakespeare, puede entregarlo a su público, no como el drama interior de un hombre solamente, sino como el producto de la lucha entre intereses feudales.

El ejemplo de los años iniciales de la Unión Soviética, cuando algunos sostuvieron la creación de una cultura nueva, rechazando todo lo anterior, sirve para ratificar lo señalado. Por supuesto que se trata de tomar aquellos valores, aquellas expresiones trascendentes que puedan colocarse al servicio de los nuevos objetivos. Claro está que es imprescindible una selección rigurosa. No basta que una obra la firme tal o cual autor para que sirva a la nueva construcción. Los contenidos de ella determinarán esta evaluación.

ORLANDO RODRÍGUEZ B.


Entrevista

"SÓLO HAY UN PARTIDO RADICAL: EL NUESTRO"

PUNTO FINAL entrevistó al diputado Carlos Morales Abarzúa, presidente del Partido Radical. En la entrevista se abordó el problema creado al PR por la marglnaclón de un grupo de senadores y diputados que formaron un movimiento independiente. El diálogo de PF con Carlos Morales Abarzúa fue el siguiente:

Los parlamentarios que se fueron del PR alegan que lo han hecho por motivos ideológicos. Concretamente señalan que en su última Convención el PR se declaró "marxista-leninista". Agregan que el movimiento que ellos han formado representa la tradición "democrática" del radicalismo. ¿Qué opina Ud. de estos argumentos?

"Rechazo categóricamente el argumento dado por los parlamentarios disidentes, en orden a que el PR en su XXV Convención Nacional se declaró siquiera "marxista" y mucho menos "marxista-leninista". Lamentable, pero sospechoso, es que este argumento lo haya esgrimido también "El Mercurio" apenas terminó la Convención y lo esté difundiendo tan notoriamente toda la prensa de derecha. Debo señalar otra coincidencia que llama la atención: la carta renuncia al Partido de Gabriel González Videla se basa en la misma falacia.

El radicalismo —y lo sabe el pueblo de Chile— mantiene inalterables los conceptos de humanismo, democracia y socialismo y lo que es más, nuestra declaración político-ideológica reitera hasta la saciedad su irrestricta adhesión a la UP y al programa de gobierno, que se basa esencialmente en el pluripartidismo y en la imperiosa necesidad histórica de construir la sociedad socialista, dentro de la libertad y la institucionalidad, con respeto para todos los sectores, incluyendo a los de la oposición.

Nuestra adhesión irrestricta al programa pactado en 1969 implica el apoyo a la planificación de la economía en tres áreas, y recalcamos en la Convención de julio último que luchamos por la abolición de la propiedad privada de los bienes de producción básicos. El presidente del partido, los parlamentarios, incluyendo a algunos de, los que se fueron, hemos venido luchando incansablemente por la fijación de estas tres áreas, que representan para el radicalismo, uno de los aportes más serios hechos al programa de la UP. Correspondió al suscrito y al entonces vicepresidente del partido, Orlando Cantuarias, imponerlos durante largas discusiones que tuvimos los partidos y movimientos populares para concretar la plataforma de lucha que ofreceríamos al pueblo durante la campaña electoral y que el gobierno popular está cumpliendo inflexiblemente.

EL ACERVO DOCTRINARIO DEL PR

Es falso entonces, que hayamos atentado contra los postulados que en más de 100 años de historia han ido conformando el acervo doctrinario de nuestro partido. Lo que pasa es que ahora nuestra definición es tajante y no acepta soslayar los problemas que afectan a Chile y especialmente a la clase trabajadora, usando argucias que permiten tener posiciones ambiguas, utilizando conceptos ideológicos que el imperialismo y la reacción han usufructuado en beneficio propio y en contra de los altos intereses del pueblo.

Nosotros seguimos representando a la clase media chilena. A esa clase media que nada tiene en común con el monopolio, la banca privada y las grandes empresas. La diferencia está en que los radicales cumplimos con la obligación social de darles una perspectiva a las capas medias en el actual proceso revolucionario chileno.

Por las razones expuestas, rechazamos categóricamente que en nombre de la democracia se sigan cometiendo los más deleznables crímenes políticos y sociales y para ello declaramos que la verdadera democracia no es atributo del capitalismo y sostenemos enfáticamente que el sistema capitalista ha envilecido la democracia a través de la historia, evenenando a los pueblos, arrastrándolos a la creencia de que sólo "su democracia" —la que sirve sus voraces intereses— engrandece a la persona y la dignifica. Esta verborrea democrática ha servido en nuestro país para explotar a los trabajadores durante más de un siglo.

Decimos que somos esencialmente humanistas, porque el radicalismo tiene profunda fe en el hombre y lo convierte en el centro del quehacer social, otorgándole una nueva escala de valores.

Es decir, para nosotros el hombre —la pareja humana, el niño, el anciano—, deben ser y son en el actual gobierno, preocupación permanente por sobre cualquier otro orden de materia.

Agregamos, y esto también ha sido motivo de criticas y de calificativos de "marxistas", que somos una organización política al servicio de intereses de clases y concretamente al servicio de nuestra clase, que es la clase de los trabajadores y que ello nos conduce a ser parte integrante del proceso denominado "lucha de clases", lo que importa para nosotros, ser dinámicos y activos combatientes en la emancipación de los trabajadores de la esclavitud a que el capitalismo, ya en proceso acelerado de descomposición, los ha sometido.

¿Qué los asusta si ya en 1900 el radicalismo reconocía la existencia de clases y de la actitud combatiente que en su lucha debiera tener? Valentín Letelier se pone a principios de siglo al lado de los desposeídos y las Convenciones de 1931 y 1941, reconocen la lucha de clases y reiteran de qué lado está el partido, ubicándolo junto a los asalariados como un deber permanente.

Desde entonces, la lucha de clases está latente en todas las Convenciones de nuestra colectividad y siempre hemos reconocido que hay explotados y explotadores.

Pero fue necesario clarificar de manera que no existiera duda alguna sobre estas formulaciones tan propias de la doctrina radical. Y lo hicieron las Convenciones Nacionales de 1967 y 1969 en las que el Partido Radical declara que es socialista, en cuanto afirma que la sociedad no puede organizarse sobre la base de valores arraigados en el interés individual, sino que su organización social debe mirar el interés de la colectividad sobre las conveniencias particulares, de grupos o de sectores. Afirmamos que los medios de producción que condicionan el desarrollo económico nacional deben ser de propiedad colectiva".

LA REVOLUCIÓN

"Declaramos el fracaso del sistema capitalista y reafirmamos que el perfeccionamiento del sistema democrático no puede lograrse sino sobre la base de una sociedad socialista. Declaramos que los países sojuzgados por el imperialismo y sumergidos en el subdesarrollo habrían emprendido la tarea de realizar la revolución como signo característico de la época, comprometiéndose el radicalismo a orientar su acción para acelerar el proceso revolucionario de manera que los cambios sociales se generen profunda y rápidamente para reemplazar estructuras, que entorpecen e impiden el crecimiento y se elimine la explotación extranjera y nacional.

En esa oportunidad dijimos: ¡No puede existir democracia sin socialismo, ni socialismo sin democracia! Hoy, consecuentes con el devenir histórico-ideológico del partido, reivindicamos la democracia para el socialismo como un atributo esencial de él y dejamos atrás, irrevocablemente, la democracia burguesa, instrumento de dominación del capitalismo.

La Convención de 1969 nos entregó un gran saldo: de viejas lacras y pesados lastres se limpió el radicalismo. Se fueron aquellos que durante años pactaron, convivieron y se identificaron con los intereses de la reacción. Salimos depurados y con un mandato político muy preciso: luchar incansablemente por lograr la unidad de las fuerzas populares y de izquierda porque teníamos la convicción de que nosotros los radicales, no podíamos estar ausentes en el proceso revolucionarlo chileno, y porque era un hecho político electoral que la izquierda sin los radicales había fracasado lamentablemente en tres ocasiones en su afán de encabezar el movimiento emancipador.

Dura tarea que tuvo pleno éxito y al que no fueron ajenos algunos, por no decir muchos, de los parlamentarios que abandonaron el partido.

La Convención de 1971, reiteró, como le he dicho una y otra vez, los postulados permanentes del radicalismo: socialismo, humanismo y democracia. Lamentablemente, en una actitud irreflexiva e incomprensible, un grupo de parlamentarios tomó la determinación de renunciar al partido".

PARTICIPACIÓN DEL M.R.I. EN EL GOBIERNO

El movimiento formado por los parlamentarios que se fueron del Partido, plantea tener representación en el Gobierno, o sea participar en iguales términos que el propio P.R. ¿Cuál es la opinión del Partido Radical?

"Los partidos y movimientos que integran la Unidad Popular firmaron en 1969 un Pacto Político Electoral y se dieron un Programa de Acción Común. A ese Pacto, concurrió con todos sus deberes y derechos el Partido Radical; postuló un precandidato presidencial y participó en la mesa redonda, que una vez elaborado el programa, erigió al candidato presidencial de la UNIDAD POPULAR.

Me tocó participar en todo ese proceso, en compañía de muchos correligionarios que hoy continúan en la directiva máxima del Partido o que sirven altos cargos de responsabilidad en e] Gobierno. Pero, más que la cosa formal; más que los cientos de horas de inagotable trabajo; más que las múltiples dificultades que hubo que vencer, está aún latente la campaña misma y el aporte leal, franco y honesto que el radicalismo ofreció durante 9 meses, a lo largo de todo Chile al triunfo del abanderado popular. Sin medios económicos; sin prensa; sin radio; silenciado por órganos de difusión de la derecha y de la Democracia Cristiana, el Partido Radical entregó al triunfo del pueblo una importante cuota de voluntades que fue decisiva en el éxito alcanzado. La campaña del terror desatada por la reacción y el imperialismo se empeñaba precisamente en tener su caldo de cultivo en las capas medias de la población para restarlas del movimiento popular. El Partido Radical fue minimizado en su accionar político y electoral. Pero allí estaban sus hombres, mujeres y jóvenes, que venciendo todos los escollos, recorrieron Chile —con una lealtad irreprochable— bregando por la elección de nuestro candidato y creando conciencia en los sectores que representamos.

Y... ¿quiénes eran esos hombres? Nosotros; los que seguimos en el partido; los que democráticamente aceptamos el mandato de las bases legítimamente adoptado en una genuina Convención Nacional realizada de acuerdo con nuestros reglamentos y estatutos. Este es el Partido Radical. Este es el único Partido Radical y no otro. Este es el Partido Radical que firmó el Pacto de la Unidad Popular y no otro.

Muchos de los parlamentarios que se alejaron del partido lucharon con nosotros o mejor dicho luchamos juntos en la campaña. Aun más, muchos de ellos participaron personal y activamente en la creación del Programa y nuestras ideas con sus aportes se incorporaron a lo que hoy es la acción dinámica del Gobierno. Pero, no podría decirse lo mismo de todos ellos. Hay algunos que pusieron toda clase de trabas y permanentemente hacían declaraciones y tenían actitudes que creaban serios problemas al movimiento popular. Se restaron, en suma, a los trabajos de la campaña y las propias bases del radicalismo expresaron reiteradamente su repudio por la desidia y la inconsecuencia de su conducta partidaria.

Comprendemos y respetamos el deseo de los partidos y movimientos de la UP en cuanto declaren su anhelo de que el problema interno del radicalismo sea superado. En esa comprensión está implícito nuestro propio interés en lograr la unidad, tarca a la que no nos hemos restado y sobre la cual hemos hecho cuanto hemos estimado necesario y digno.

Sin embargo, no podríamos aceptar bajo ningún concepto que otro movimiento extraño a la Unidad Popular, producto de una escisión parlamentaria, se incorpore con los mismos derechos que los nuestros en la conducción del proceso revolucionario".

CRITICA A BOSSAY

"Por sobre toda consideración debe observarse cuidadosamente la actitud que están asumiendo los parlamentarios disidentes del PR. Tengo a la mano el ejemplar del diario "La Discusión" de Chillán del sábado 4 del presente. A pesar de que no es mi ánimo personificar para no entregar armas al enemigo común, que es la reacción y el imperialismo, no puedo dejar de repudiar los términos empleados por el senador Bossay, que al fijar su posición en esa ciudad dijo:

"Pero el voto que obligó a retirarnos, alcanzó un marxismo intransigente, como quiera que estableció "todos los bienes de producción para el Estado". Vale decir —explicó el senador Bossay— un camión, una máquina de tejer, una carnicería, todo para el Estado y con mayor razón la casa en que se vive, la pequeña parcela, el arado y los bueyes".

Creo que estamos enfrentando una nueva y sostenida campaña del terror. Se desea restar a los sectores medios del proceso revolucionario donde tienen un lugar patrióticamente responsable. Se desea evitar su participación activa en la construcción del socialismo. Se pretende confundir los intereses de la gran empresa, del monopolio y la reacción, con las legitimas seguridades que merecen, los pequeños, medianos agricultores, industriales y comerciantes.

Esta posición coincidente con la campaña orquestada por la Derecha para desfigurar la imagen del Gobierno Popular debe preocupar a los partidos de izquierda y nos obliga a obrar en consecuencia".

LA UNIDAD

¿Cree Ud. que existen posibilidades de que los parlamentarlos que han formado un movimiento aparte vuelvan al PR?

"Estoy en condiciones de demostrar que los organismos que conforman la base del radicalismo, están intactos. Las renuncias representan un escaso número de militancia nuestra. El alejamiento de los senadores y diputados es sólo eso: su alejamiento.

Sin embargo, los organismos medios y las asambleas del partido, vivamente preocupados por la unidad interna del radicalismo, han hecho innumerables esfuerzos por solucionar este problema. Estimo que lo seguirán haciendo y donde nos inviten, donde se realice la más modesta de las reuniones, en el más apartado de los pueblos, Iremos a contar nuestra verdad y a desvirtuar la campaña que nos señala como "marxistas". Nosotros no rehuimos el diálogo y menos el debate, ni recorrimos a hurtadillas las asambleas y los lugares donde habitualmente no funcionan nuestros organismos, para eludir un enfrentamiento ideológico.

Es por ello, que tengo la convicción de que este problema por imperativo de los hechos políticos y por la fuerza combatiente del radicalismo y su participación en el proceso revolucionarlo, tendrá una solución que emanará de los propios acontecimientos políticos y sociales, a los que espero se sumarán, al lado nuestro, los parlamentarios disidentes".

J. C. M.


Análisis

REACCIÓN IMPERIALISTA ANTE GIRA DE ALLENDE

LOS negros nubarrones del golpe fascista de Bolivia no lograron ensombrecer la gira que el Presidente Allende realizó por Ecuador, Colombia y Perú. Hubo sí aprensiones porque fue demasiado evidente la notificación que a través de la CIA hizo el imperialismo norteamericano no sólo al mandatario chileno, sino que también a sus colegas presidentes con quienes se debía entrevistar en el viaje por los tres países y que duró dos semanas. Pero las aprensiones y también los más pesimistas presagios se fueron por tierra cuando Allende recibió no sólo la cortés bienvenida de gobiernos tan derechistas y comprometidos como los de Ecuador y Colombia, sino que la entusiasta y calurosa acogida de las masas populares ecuatorianas y colombianas que desbordaron los aparatos policiales y militares represivos para expresar tanto su adhesión al gobierno socialista chileno como también su repudio al imperialismo norteamericano. La consigna más gritada en los aeropuertos de Quito, Guayaquil y Bogotá, así como en las calles de esas ciudades fue, a igual que en los primeros tiempos de la revolución cubana, una sola y significativa: ¡Allende, seguro, al yanqui dale duro! En el Perú las circunstancias eran distintas.

Allí otro gobierno revolucionario, el del General Juan Velasco Alvarado, está en los mismos objetivos que el de Chile y por , eso también enfrentando los mismos peligros. Pero, tal vez impresionado por la personalidad y el éxito de su gira por Ecuador y Colombia, el Presidente peruano no sólo aprovechó la ocasión para reafirmar sus anhelos revolucionarios, sino que los acentuó en forma tan clara y precisa que los periodistas y políticos peruanos enfatizaron .la actitud para definir ese paso como la perspectiva más coyuntural y definitoria de todo el proceso que inició el Perú hace ya unos tres largos años.

Enfocada así la gira de Allende fue un éxito. Como César, después de cruzar el Rubicón boliviano, el Presidente chileno pudo decir en cada capital que visitó: "vine, vi y vencí". Sin embargo, el regreso a Chile le deparaba sorpresas. Aquí la oposición derechista y oligárquica había robustecido sus filas, se había ensoberbecido por el golpe fascista de Bolivia y le aguardaba con una escalada tal que el mandatario no esperaba. Cuarenta y ocho horas más tarde de su llegada a Chile —justo un año después de su victoria electoral del 4 de septiembre de 1970— se desencadenó una ofensiva triangular contra el gobierno de la Unidad Popular. Desde tres ángulos bombardearon al régimen chileno: desde la prensa derechista que aciduló al extremo sus columnas; desde la ultraderecha que designó a un terrorista para atentar contra la vida del Ministro de Salud, y desde el mismo Washington, donde el Secretario de Defensa, Melvin Laird, rivalizó con el Secretario Adjunto del Tesoro, John Petty, para amenazar a Chile con las penas del infierno y convidar a otros vecinos latinoamericanos a una colaboración "constructiva" para detener el efecto perturbador de la acción presidencial chilena.

LA CAUSA DE LA OFENSIVA IMPERIALISTA

Es justo pensar que todas estas maniobras dan una medida bien precisa y exacta del éxito logrado por Allende en su gira por dos países del Pacífico Sur. Sólo esa circunstancia pudo haber obligado al imperialismo a mover sus peones no sólo en su propia pasa, sino también en la casa de su enemigo, en Chile, rompiendo una tranquilidad engañosa y mostrando su cara más agresiva. Pero veamos cómo transcurrió el viaje presidencial.

Cuando Allende bajó el martes 24 en un avión LAN en la losa del aeropuerto quiteño Mariscal Sucre, había en las terrazas del edificio una muchedumbre más o menos tranquila, que no inquietaba al Presidente José María Velasco Ibarra, quien habla concurrido con su gabinete y altos dignatarios a dar la bienvenida a su huésped. Habían carteles de gran tamaño con el mote de "Bienvenido Presidente Allende" y otros con el de "Viva Chile Socialista", que más parecían una formalidad cortés y cordial. Pero el ánimo de la muchedumbre sólo esperaba la presencia del Presidente chileno para expresarse en otros términos. Y así ocurrió cuando cumplido el protocolo éste avanzó hacia la salida del aeropuerto para dirigirse a su residencia del Hotel Quito. Los gritos de bienvenida cambiaron súbitamente pollos de "Allende, socialista; Velasco, imperialista"... "Asesino, asesino"... "Abajo el que sabemos".... "Allende, seguro, al yanqui dale duro".

En la plazoleta, afuera del aeropuerto, otra manifestación esperaba al mandatario chileno. Aquí estaban los estudiantes, los universitarios y un grupo de militantes del PC, que poco antes se habían enfrentado con la policía cuando ésta les rompió algunos carteles. Todos ellos abatieron las barreras y se abalanzaron al automóvil presidencial, empujándose por estrechar la mano del visitante. Fue el pandemónium donde se confundieron abrazos y pisotones, vítores y maldiciones en medio de una lluvia de panfletos antigobiernistas, que le dieron al Presidente Velasco Ibarra una medida de la oposición que enfrenta. Allí se recordó todo. La libertad chilena y el asesinato de los universitarios hace algunos meses en Guayaquil; la dictadura velasquista y los atropellos de la policía y el Ejército, la esperanza de la experiencia socialista de Chile y la realidad de la explotación capitalista en Ecuador. Un funcionario de gobierno comentó que entonces Velasco Ibarra lamentó haber extendido la invitación a visitar el país a Allende.

Luego habrían de venir las reuniones conjuntas y los actos del programa oficial que culminaron con la firma de la declaración chileno-ecuatoriana. Entre las manifestaciones populares y estas otras de gabinete y de trabajo era difícil pensar que existiera una correlación. Sin embargo, el documento final desmintió el pronóstico y en él se reflejó con perfecta claridad la aceptación, como un hecho real y dinámico, de la doctrina del pluralismo ideológico, que ya a lo largo de la gira, analistas y periodistas iban a bautizar con el nombre de Doctrina Allende, para oponerla a la de las fronteras ideológicas que había campeado desde la Presidencia de Lyndon Johnson por Latinoamérica.

La grieta que resquebrajó ese concepto "johnsoniano" en Salta, cuando en esa ciudad argentina se reunió el Presidente Allende con el de Argentina, general Lanusse, se ahondó ahora en Quito provocando su derrumbe definitivo. Ahora si —y lo probó la declaración conjunta— regímenes distintos y hasta antagónicos podían coincidir en la defensa de sus intereses nacionales y marchar unidos para la consecución de sus supremos objetivos de liberación económica, respetando siempre la autodeterminación de los pueblos y el principio de no intervención.

La declaración de Quito fue más allá todavía cuando hizo coincidir a los dos firmantes en favorecer los propósitos tendientes a que cada estado recobre su derecho a entablar relaciones comerciales o diplomáticas con la República de Cuba, en el momento que lo estime procedente. Y desde el punto de vista económico favoreció la aplicación del Pacto Andino, de los acuerdos de Cartagena y el rechazo de cualquiera tentativa que signifique una ingerencia ilícita en decisiones soberanas destinadas a preservar o reivindicar los recursos naturales básicos indispensables para el desarrollo social y económico de los pueblos y para el ejercicio de su independencia política.

El golpe fue directo al plexo norteamericano. Ese mismo día, 26 de agosto, abandonó los Estados Unidos rumbo a Guayaquil el excomandante de las Fuerzas Aéreas ecuatorianas, general César Rohon Sandoval, el mismo que fuera víctima de un secuestro extraño hace algún tiempo y que se dijo había sido planeado por parte de elementos adversos al gobierno de Velasco Ibarra.

El general Rohon —ahora en retiro—, según la versión oficial le pidió regresar al país al Ministro de Defensa, Luis Robles Plaza. Los círcu los de gobierno insinuaron que el militar volvía "sin destinación fija para encontrarse con sus familiares y sus íntimos amigos".

Rohon llegó a Guayaquil a las 7.30 horas del viernes 27 de agosto. Cuatro horas más tarde lo hizo también al mismo puerto ecuatoriano el Presidente Salvador Allende. Guayaquil no recuerda otra (recepción popular más numerosa y multitudinaria. Prácticamente toda la población. se volcó en las calles y hubo momentos de tal tensión que se pensó en un enfrentamien to de la policía y los militares con los manifestantes cuando éstos hicieron de la acogida a Allende una bien organizada y virulenta pro testa en contra de Velasco Ibarra.

De estos hechos la agencia cablegrárica UPI habría de servirse al día siguiente para hilvanar la noticia de un supuesto ultimátum militar al Presidente ecuatoriano, como una cortina para ocultar el éxito de la presencia de Allende en el Ecuador. Según la UPI Rohon habría intervenido en él.

LA VISITA EN COLOMBIA

La experiencia ecuatoriana, magnificada intencionadamente en sus matices populares y políticos por la misma UPI, que destinó un servicio desusado para cubrir la gira de Allende, provocó reacciones en el gobierno colombiano del Presidente Misael Pastrana Borrero.

Colombia al año de gobierno del doctor Pastrana vive una etapa de desorden, escepticismo y desencanto, que se refleja en lo económico, en lo social y en lo político. La idea del fraude electoral que impidió el triunfo del general Gustavo Rojas Pinilla se ha hecho carne en la opinión pública que ve con ansiedad cómo las universidades han enterado ya un período de seis meses cerradas, cómo la inflación se ha desatado a niveles increíbles, mientras las relaciones obrero-patronales están muy convulsionadas y los partidos de la coalición gobiernista se pulverizan.

El repudio popular al gobierno se manifestó cuando el Presidente Pastrana fue pifiado durante todo el discurso de bienvenida que pronunció a la llegada de Allende al reíopuerto de El Dorado, el sábado 24 de agosto. La reacción oficial se concretó en la noche siguiente, domingo, cuando previsoramente el ejército colombiano se "tomó" Bogotá, adelantándose a la ctación que los siete partidos de la oposición (ANAPO, BELISARISMO, Federación de Trabajadores Unidos de Cundinamarca, Frente Unido, Liberalismo Popular, Movimiento Campesino y Socialismo colombiano) hicieron al pueblo revolucionario para manifestar su presencia activa en la Plaza de Bolívar, frente al Congreso, donde el Presidente Allende debía pronunciar un discurso el lunes a las 17.45 ante los senadores y diputados reunidos en pleno.

El discurso de Allende hizo historia en el Parlamento colombiano. Nunca —y eso lo repitieron los alborozados congresales a quien quería oírlos— las paredes del hemiciclo habían escuchado términos tan revolucionarios como los de esa tarde del lunes 31 de agosto. Allende anunció que haría uso de la tribuna como un combatiente de América latina. Y cumplió su palabra, cuando al analizar el desarrollo del proceso chileno y explicar cuál es la vía que sigue la Unidad Popular para llegar al socialismo atacó al imperialismo, definió la revolución y anunció la decisión de llegar a la meta final en democracia de inspiración revolucionaria, en pluralismo y libertad.

Como en Ecuador ninguno de estos actos impidió que la declaración conjunta final chileno colombiana reclamara como un hecho concreto el pluralismo ideológico, como una decisión irrevocable la lucha por la segunda independencia, la económica; el rechazo a todas las presiones de los grandes gobiernos y el derecho a establecer a su modo y en su tiempo relaciones con Cuba. El documento también reafirmó el pacto Andino y los acuerdos de Cartagena.

EN PERÚ

Ausente la oposición contra el gobierno peruano en las calles de Lima la visita de Allende al Perú se caracterizó por otros hechos positivos. El más importante de ellos fue la acentuación de la posición revolucionaria del gobierno militar del Presidente Juan Velasco Alvarado.

El general Velasco al recibir a Allende en el Palacio de Gobierno fue elocuente en ese sentido. Un párrafo del discurso pronunciado en esa ocasión es significativo en este aspecto. Dijo: "Como países secularmente atados al dominio económico extranjero, el nuestro no puede dejar de ser un camino de lucha antimperialista. Pero tal comprensión no puede oscurecer la realidad de un problema evidente: la dependencia de nuestros países es un fenómeno multidimensional aunque su punto de origen sea claramente el dominio de nuestra economía por centros foráneos de poder. El antimperialismo de una genuina posición revolucionaria en los países subdesarrollados del Tercer Mundo tiene por tanto que admitir una fundamental dimensión supra-económica. La lucha por una auténtica autonomía nacional involucra también, a nuestro juicio, los planos de conceptualización de un nuevo pensamiento revolucionario y de una nueva manera de concebir los problemas de nuestra sociedad y nuestra cultura... No queremos modernizar el sistema tradicional porque no intentamos conservarlo. Estamos sentando las bases de una nueva sociedad en el Perú".

Naturalmente que aquí la discusión sobre ia declaración conjunta fue más rápida. Había casi identidad absoluta de puntos de vista comunes. La misma reafirmación de lo acordado en Quito y Bogotá se logró en Lima. En esos momentos el régimen fascista de Bolivia, si bien no denunciaba específicamente el Pacto Andino, manifestaba su rechazo al acuerdo de Lima sobre el trato común a la inversión extranjera. Era la primera definición proimperialista tajante de los gorilas de La Paz. Diametralmente opuesta a los objetivos del Grupo. Las otras reacciones vendrían dos días después, estando ya Allende en Santiago. Melvin Laird, Secretario de Defensa norteamericano estuvo a cargo de parte de ellas cuando dijo en Washington que la decisión de Chile de establecer relaciones diplomáticas con Cuba tenía un "efecto perturbador" y constituía un reto al sistema interamericano. La amenaza vino después cuando añadió: "colaboraremos constructivamente con otros miembros de la comunidad interamericana para disminuir el efecto perturbador de tales acciones".

La historia de América latina muestra bien cómo Estados Unidos actúa para disminuir lo que estima efectos perturbadores. La invasión de República Dominicana y el bloqueo a Cuba son recientes y buenos ejemplos al respecto.

En todo caso y para que no hubiera dudas, John Petty, secretario adjunto del Tesoro norteamericano anunció que en materia económica los Estados unidos han decidido, suspender el apoyo a empréstitos del Banco Interamericano y del Eximbank a Chile.

Y aquí en casa los yanaconas de turno siguen su labor de zapa. Ya no se trata de opacar el resultado brillante de la gira de Allende. Ahora hay que derribarlo.

MARIO DÍAZ BARRIENTOS


Notas:

1. León XIII, Papa. "Encíclicas políticos y sociales de los romanos pontífices" Ed. CIA. Gral. Fabril. Bs. Aires, 1961, Pág. 203.

2. Id. Pág. 199.

3. Id. Pág. 206.

4. Maritain, Jacques. "Humanismo Integral". Ed. Ercilla, Stgo. 1955. Pág. 182.

5. Maritain, Jacques. "Reflexiones sobre América", en "La política según Maritain". Antología. Ed. Nova Terra, Barcelona 1963, Pág. 126.

6. Maritain, Jacques. "Cristianismo y Democracia". Ed. Dédalo, Bs. As.1961, Pág. 104.

7. Maritain, Jacques. "Filosofía de la Historia". Ed. Troquel, Bs. As. 2ª Ed. 1962. Pág. 69.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02