Chile: el enfrentamiento inevitable

DOCUMENTOS
Suplemento de la edición Nº 120 de PUNTO FINAL
Martes 22 de diciembre de 1970
Santiago – Chile

CHILE:
EL ENFRENTAMIENTO INEVITABLE

Por JOAQUÍN ANDRADE
(Servicio Especial de Prensa Latina)

ALTO, delgado y de movimientos nerviosos, Carlos Altamirano fue uno de los opositores más intransigentes del gobierno democratacristiano de Eduardo Frei. Senador socialista, en 1967 fue arrestado durante 60 días, bajo acusación de infringir el Código de Justicia Militar y la Ley de Seguridad Interior del Estado.

Había viajado a Cuba, a comienzos de 1967, acompañado de Aniceto Rodríguez, secretario General del Partido Socialista, y de Adonis Sepúlveda, miembro de la Comisión Política de la misma entidad partidaria. De regreso a su patria expuso en una conferencia pública las perspectivas revolucionarias en América latina, en momentos en que la presencia del Che Guevara en Bolivia ya era conocida por el enemigo y la izquierda en el continente comenzaba a intuirla. La reacción respondió de inmediato: le quitaron el fuero parlamentario y Carlos Altamirano quedó a disposición de la Justicia.

Desde la cárcel, el senador socialista contraatacó: "Lo cierto es que estoy encarcelado porque Frei ha fracasado y yo, en nombre del Partido Socialista, he denunciado con violencia su fracaso".

Tres años después, Carlos Altamirano está nuevamente en Cuba. Ha venido por una semana a conversar con los dirigentes revolucionarios de la isla. Dispone de muy poco tiempo, mantiene conversaciones hasta altas horas de la noche y desde las primeras horas de la mañana está en pie. Encuentra, sin embargo, momento para el reportaje.

Con guayabera cubana y un acento chileno inconfundible, nos habla de la unidad popular, de la nacionalización del cobre, de la profundización de la reforma agraria. He aquí nuestras preguntas y sus respuestas.

LA REFORMA CONSTITUCIONAL

PL.: Conozco un trabajo suyo, muy interesante, sobre el papel del Parlamento en una sociedad como Chile. En este momento el Parlamento adquiere una gran importancia, pues el programa de la Unidad Popular tendrá que desarrollarse, en gran medida, a través del Congreso chileno. Quisiera saber cuál será, a su juicio, la actitud de las cámaras legislativas ante el gobierno de Salvador Allende.

C.A.: Como es sabido, en este momento la Unidad Popular es minoría en ambas ramas del Congreso. Tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, la Democracia Cristiana y el Partido Nacional forman mayoría. La situación nuestra, evidentemente, será difícil: siendo minoría deberemos dictar nuevas leyes para expropiar el poder financiero que se encuentra en los Bancos y en los monopolios principales del país.

PL.: Salvador Allende ha planteado la necesidad de reformar la Constitución...

C.A.: Sí, para expropiar las grandes minas de cobre, es necesario una reforma Constitucional que permita presentar proyectos de ley donde se contemplen estas expropiaciones. En cuanto al latifundio, aun cuando la Ley de Reforma Agraria durante el gobierno de Eduardo Frei no es tan amplia como lo desea la Unidad Popular, contiene algunas disposiciones que permiten radicalizar el proceso.

PL.: ¿De tal manera que hasta que no se reforme la Constitución es difícil que el programa de la UP pueda concretarse...?

CA.: Sí, es bastante difícil. Como se sabe, el gobierno de Eduardo Frei impulsó su política llamada de "chilenización" del cobre a través de un proyecto de ley. Posteriormente negoció con la Anaconda los convenios. Sin embargo, estos convenios y estas negociaciones (que permitieron a Chile adquirir el 51 por ciento de las acciones de la Kennecott en el mineral de "El Teniente" y tomar la opción para adquirir la totalidad del yacimiento de Chuquicamata, que pertenece a la Anaconda, en un plazo de doce años) amarran de tal manera al gobierno chileno que son una seria traba para una política que defiende el interés nacional. Esos convenios constituyen lo que en Chile se llama "Contratos-Leyes", vale decir que ni aun por ley pueden ser modificados. Esta teoría de los "Contratos-Leyes" no la hemos aceptado jamás los parlamentarios de. izquierda...

PL.: ¿No la ha aceptado la Unidad Popular?

C.A.: Efectivamente, no la ha aceptado la Unidad Popular. Sin embargo, la Corte Suprema, que tiene mayoría reaccionaria, les ha dado vigencia a tales "Contratos-Leyes". En otras palabras, la Corte Suprema considera que los convenios sobre el cobre y otras disposiciones legales no pueden ser modificados por la voluntad soberana expresada en el Congreso, sino que es preciso la concurrencia de ambas partes. En este caso, de las empresas y del estado chileno. Como es de imaginar, las grandes empresas productoras de cobre no van a estar de acuerdo con la expropiación, pues la Unidad Popular no está dispuesta a conceder a los norteamericanos las condiciones extraordinariamente favorables que les otorgó el señor Frei, cuando la llamada chilenización.

La negociación entre la Democracia Cristiana y la Anaconda le significa a nuestro país asumir obligaciones por una suma superior a los mil millones de dólares. Mil millones de dólares. Si se toma en cuenta el capital invertido por la Anaconda —y se descuentan las sumas ya amortizadas— éste difícilmente supere los 150 millones de dólares. De manera que el gobierno de Frei convino pagar mil millones por algo que no vale 150 millones de dólares.

PL.: Usted dice que la Corte Suprema le ha otorgado validez de "Contrato-Ley" a los convenios sobre el cobre. ¿La Unidad Popular acepta el criterio de la Corte Suprema?

C.A.: En realidad este es un tema jurídicamente discutible. La UP podría imponer su voluntad sancionando una ley expropiatoria en el Congreso. Pero las empresas del cobre pueden recurrir ante la Corte y la ley sería declarada inaplicable. Habría margen para una discusión que permitiría a los norteamericanos alegar que se está atropellando la Constitución.

Es decir, daría pie para posibles divergencias que elevadas al plano internacional podrían crear mayores inconvenientes de los necesarios a la acción del movimiento popular. Por ese motivo, nosotros hemos pensado en una Reforma Constitucional más que en una ley, que permita expropiar en condiciones justas a los intereses norteamericanos que dominan la minería del cobre y del hierro. En la Reforma Constitucional quedaría muy claramente establecido el derecho a expropiar dichos intereses extranjeros sin que pueda alegarse la pretendida condición de "Contratos-Leyes" que la Corte Suprema y los imperialistas han pretendido darle a los convenios de Frei.

EL DESPILFARRO

PL.: Usted ha mencionado el acuerdo perjudicial para Chile, entre el gobierno de Frei y las empresas norteamericanas. ¿Podría hacer un resumen de la gestión de la Democracia Cristiana, para tener idea de la situación que hereda el gobierno de la Unidad Popular?

C.A.: Ese balance se hizo, mientras yo me encontraba aquí, en Cuba, por el Ministro de Hacienda chileno, compañero Américo Zorrilla, militante del Partido Comunista. El, en conformidad con una disposición constitucional, ha dado cuenta al país del estado de la Hacienda Pública. En términos generales yo puedo decir que la UP hereda él gobierno cuando el país enfrenta serias dificultades.

Es sabido que jamás en la historia de nuestro país el precio del cobre alcanzó valores tan altos como en los seis años del gobierno del señor Frei. El cobre llegó a 70 centavos la libra.

Además, el señor Frei continuó la política de seguir endeudando a Chile en los Estados Unidos. Nuestra deuda pública supera los 2.300 millones de dólares. Si medimos la deuda pública per cápita, resulta que es la más alta del mundo, con la única excepción del Estado de Israel. Bien, a pesar de que durante los seis años de gobierno de Frei se dispuso de los mayores ingresos de nuestra historia, pues el cobre alcanzó precios altísimos, a pesar de que la deuda pública se incrementó notable mente, a pesar de que la DC aumentó los tributos, en 1970, Chile enfrenta esta situación: 35 por ciento de inflación en un año, 300 mil cesantes o desocupados y nuestra tasa de desarrollo es una de las más bajas del continente.

Como es sabido, Uruguay, Haití y Chile fue ron los países que tuvieron en los tres últimos años, la tasa de desarrollo más baja del continente y, como también es sabido, América latina fue la región que en el quinquenio pasado menos se desarrolló en el conjunto de los cinco continentes. En síntesis, alto precio del cobre y gran endeudamiento con los EE.UU. para obtener como resultado una de las tasas de crecimiento más bajas del mundo.

PL.: ¿De sus palabras se desprende que en los últimos años Chile tuvo un alto ingreso de divisas. ¿En qué se han aplicado esos recursos?

C.A.: En el pasado, la vieja oligarquía chilena se farreó las inmensas riquezas del llamado "oro blanco", el salitre. Durante años nuestro país fue el único productor de salitre en el mundo. Y esos ingresos fueron malgastados en Europa por la vieja oligarquía.

Durante el sexenio de Frei se han farreado, se han despilfarrado las colosales riquezas que produjo el alto precio del cobre. En dos oportunidades históricas en este siglo, nuestro país ha desperdiciado la oportunidad para crear la infraestructura económica y para tener un alto ritmo de crecimiento que le hubiera permitido convertirse en uno de los países más desarrollados de nuestro continente.

PL.: Supongo que en este despilfarro de divisas se computan los millones de dólares que remitieron al extranjero las empresas norteamericanas...

C.A.: Chile tiene un presupuesto, en moneda extranjera, del orden de los 1.000 millones de dólares, al año. De estos mil millones de dólares, se paga al extranjero —por concepto de utilidades de las inversiones, de intereses de los créditos obtenidos, de amortización de esas inversiones y esos créditos— sobre 450 millones de dólares, es decir, más del 40 por ciento del presupuesto de divisas chileno se destina a pagar intereses de capitales extranjeros, amortizaciones, utilidades, royalties y demás. Pagamos al exterior más de un millón y medio de dólares diarios.

PL.: El gobierno democratacristiano de Eduardo Frei intentó una reforma agraria. ¿Qué habría que hacer para que la reforma de Frei fuera una verdadera reforma agraria?

C.A.: La reforma de Frei fue, como alguna vez se ha dicho, una reforma en un macetero. Comprendió cerca de 3 millones de hectáreas, pero de tierras bastante pobres, de tierras bastante malas. Alcanzó a unas 28 mil familias (a pesar de que Eduardo Frei había prometido que en sus seis años de gobierno se entregarían tierras a 100 mil campesinos). Todavía habría que agregar que se expropiaron los fundos de aquellos latifundistas que querían vender sus tierras al Estado, de manera que se contemplaron los deseos de los grandes propietarios. En esas condiciones, sólo un porcentaje muy bajo del campesinado, que representa el 30 por ciento de la población nacional, se vio beneficiado por la reforma agraria de la Democracia Cristiana.

PL.: ¿Cuáles serán las principales características de la reforma agraria de la unidad Popular?

C.A.: El gobierno del señor Frei prometió hacer una reforma agraria drástica, rápida y masiva. En los hechos, la reforma agraria democratacristiana no ha sido drástica, ni rápida, ni mucho menos masiva. Pienso que la reforma del gobierno popular debe tener las tres características que prometió el señor Frei al tomar el Poder, y que después incumplió.

PL.: ¿Tendrán que contar con el Parlamento para ello?

C.A.: En medida importante, sí. Pero las disposiciones que existen en la actualidad permiten radicalizar el proceso de la reforma agraria chilena. Sucede que las leyes vigentes, si bien permiten pagar él precio de la tierra en un plazo que va de los 10 a los 25 años (plazo elástico, en beneficio del Estado) exigen al contado y en sus valores comerciales los bienes de explotación de la tierra (maquinaria, implementos de trabajo, animales).

Ningún país en el mundo, y mucho menos un país subdesarrollado, podría hacer una reforma agraria de estar obligado a pagar al contado y en su valor comercial todo el capital de trabajo de los fundos. Nuestro propósito es, entonces, modificar la ley en este último aspecto.

PL.: ¿Colectivización de la tierra o propiedad privada en manos de campesinos?

C.A.: Se ha pensado que parte de la tierra debe destinarse a la explotación estatal. Pero atendiendo a las condiciones de las tierras, a los sistemas y tipos de cultivos, se crearán cooperativas o se mantendrá la pequeña y mediana propiedad.

PL.: ¿Se ha hecho una planificación de la tierra a expropiar?

C.A.: Cuando salí de Chile, hace unos días, se estaban planificando las expropiaciones. Se piensan hacer por zonas, fundamentalmente. Hasta el momento, el gobierno del señor Frei expropiaba en una provincia tres o cuatro fundos y el tipo de explotación se volvía antieconómico .Ahora, se expropiarán grandes zonas, que permitirán una administración económica y comercial. Hasta hace unos días, ese estudio de las zonas todavía no había concluido. En todo caso, con ser rápida, drástica y masiva la reforma, requiere un análisis responsable.

ANACONDA: EL VALOR JUSTO

PL.: La Unidad Popular indemnizará a los dueños de los fundos que serán expropiados. Me interesa este punto trasladado al problema del cobre. ¿El gobierno de Salvador Allende indemnizará a las empresas norteamericanas que explotan el cobre, cuando éstas sean nacionalizadas?

C.A.: Así es, hemos pensado que deben ser indemnizadas. Pero este es un aspecto importante, pues durante el gobierno de Frei se estableció un mecanismo discriminatorio para los chilenos, que beneficia a los extranjeros, concretamente a los norteamericanos. Como ya he dicho, la empresa extranjera y el latifundio minero (también éste último en manos norteamericanas) se guarecieron en los convenios firmados con el gobierno de Frei. A diferencia de lo que ocurre con los fundos que están en manos de chilenos que, como también expliqué, el valor de la tierra puede indemnizarse en un plazo elástico (de 10 a 25 años) el plazo de pago a los latifundios mineros es menor (10 a 12 años) según lo convenido con Frei. Nosotros creemos que no hay ningún motivo para excluir a los propietarios extranjeros del sistema de pago que rige para los nacionales. Estamos dispuestos a pagarles a los norteamericanos, pero en el mismo plazo que rige para los chilenos, tomando en consideración los valores que ellos mismos han declarado para el pago de contribuciones e impuestos, y deducidas naturalmente las cantidades que se han llevado a título de amortización. Si la expropiación se hace en esas condiciones —que son las que se aplican a los latifundistas chilenos— el valor que recibirían los norteamericanos por las grandes minas que explotan —El Teniente, El Salvador, Chuquicamata y otras de menos significación como es Río Blanco— sería prácticamente ínfimo. Esa es nuestra posición. Pagarlos a los norteamericanos, no se ha hablado de confiscarles, pero pagarles el valor justo y éste es la décima parte de lo que ha convenido con ellos el gobierno de la Democracia Cristiana.

PL.: Como usted sabe, la International Petroleum, en Perú, tenía acumuladas deudas millonarias por evasión al Fisco. ¿Las empresas que explotan el cobre chileno, no han hecho lo mismo?

C.A.: En realidad ocurre esto. La verdad es que en Chile siempre se ha hecho un estudio muy superficial sobre las verdaderas obligaciones tributarias de los norteamericanos. Durante el gobierno del señor Alessandri, por ejemplo, las empresas debieron haber pagado al Fisco, a título de diferencia de cambio, entre 25 y 30 millones de dólares, suma que nunca llegaron a entregar. Además, el día que se fiscalice verdaderamente el pago de los derechos aduaneros por las importaciones que han hecho, resultará, sin ninguna duda, que han burlado durante años y años los impuestos y los derechos aduaneros por cuantías muy altas. Cabe agregar que en la exportación de cobre van otros minerales (molibdeno, tungsteno, oro) y hasta el día de hoy no se ha sabido en forma fehaciente cuál es el valor de esos minerales que salen de nuestro país contenidos en el cobre. Habrá que hacer un estudio y una evaluación aproximada.

Pero la respuesta es clara: les pagaremos a los norteamericanos lo que realmente han invertido, deducidas las amortizaciones (es decir, las cantidades ya retiradas de sus inversiones), deducido lo que hubieren defraudado al Fisco, deducidas las cuantiosas sumas que se han llevado en minerales adheridos al cobre.

MOVILIZAR LAS MASAS

PL.: Me interesan las relaciones entre la Unidad Popular y la Democracia Cristiana. Dentro de la DC hay un sector de izquierda que tiene discrepancias con el grueso del partido acaudillado por Frei. ¿Existen contactos con ese sector más progresista de la DC?

C.A.: Efectivamente, en la DC hay dos sectores; uno, que tiene posiciones francamente reaccionarias, dirigido por el expresidente Eduardo Frei. Todo indica que este sector estará al servicio de los intereses extranjeros y de la vieja oligarquía chilena. Pero existen, también, sectores más avanzados. Precisamente, los que representaban durante la campaña electoral al candidato de la DC Radomiro Tomic. Hay también un grupo de la Juventud Demócrata Cristiana que es progresista. No podría decir en este momento cuál será la conducta de este sector de avanzada, progresista, izquierdista. Pero no me cabe duda que la Democracia Cristiana, como partido político, estará bajo la tutela del señor Frei y, en consecuencia, sus intereses se van a confundir —como ya se han confundido— con la derecha tradicional chilena.

P.L.: En la reciente elección universitaria, la Derecha tradicional acompañó al candidato de la DC. ¿Cree usted que esto vaticina una actitud similar en otros campos?

C.A.: Pienso que tal como ocurrió en la Federación de Estudiantes, lo más posible es que la DC y la Derecha tradicional, unidas, hagan la oposición a la Unidad Popular.

En la Universidad triunfó la UP (con más de 10.000 votos) contra la oposición DC-Derecha tradicional (con 8.000 y tantos votos). Lógico es suponer que esta alianza se repetirá en el Congreso.

PL.: En estos días, las agencias cablegráficas informaban que un sector de la juventud de la DC iba a proponer en la Junta Nacional del Partido, que se reúne a mediados de diciembre, la integración en la Unidad Popular. ¿Cree usted que ese planteo tiene alguna posibilidad de concretarse?

C.A.: Pienso que no tiene ninguna posibilidad, lamentablemente para la DC y también para el proceso que está viviendo nuestro país.

Todo indica que en la Junta Nacional se va a imponer el grupo más derechista. Debe tenerse en cuenta que la Derecha tradicional dio la última batalla y quemó el último cartucho con Jorge Alessandri. Esa fuerza ya no tiene vigencia en el país y nada significa. Incluso está comprometida en el asesinato del General Schneider. De manera que, en la actualidad, la Derecha tradicional se va a agrupar en torno a la figura de Eduardo Frei. Si el sector de Izquierda dentro de la DC es capaz de romper, de morigerar las posiciones de ultraderecha de Frei, eso no lo puedo predecir. Pero me parece claro que ese sector progresista no va a triunfar dentro del Partido. La mayoría del Partido, a mi juicio, la controla el señor Frei.

P.L.: Entonces, ¿las posibilidades de un acuerdo parlamentario con la Democracia Cristiana son muy remotas?

C.A.: Las posibilidades de acuerdo parlamentario con el partido Demócrata Cristiano son remotas. A lo sumo, se producirá en torno a acuerdos muy concretos para la DC y aun para Frei sería muy difícil votar en contra de una ley expropiatoria de los yacimientos de cobre. Pero, en general, me parece que la posición del PDC va a estar encaminada a obstruir los proyectos de ley que tiendan a crear una nueva sociedad en Chile.

Todo dependerá de la fuerza del movimiento popular, de la capacidad de movilizar a las masas, de la posibilidad de ensanchar la base de apoyo" al compañero Allende. Soy optimista, creo que ya hemos aumentado considerablemente nuestra base de sustentación y que en algún tiempo más seremos mayoría en el país. Porque en nuestra patria existe conciencia acerca de la necesidad de nacionalizar el cobre, de expropiar el capital financiero de la burguesía chilena, de extender en forma rápida una verdadera reforma agraria, de distribuir equitativamente la riqueza y de planificar íos recursos de manera que no se despilfarren millones y millones de dólares, como ocurrió durante el gobierno anterior.

ESTAR PREPARADOS

PL.: La Derecha chilena, a poco de conocerse el triunfo electoral de Salvador Allende, intentó el boicot económico. Después, pocas horas antes del ascenso de Allende a la Presidencia, asesinó al jefe del Ejército, general Schneider. ¿Cuál será, a su juicio, la estrategia de la Derecha tradicional durante el gobierno de la Unidad Popular?

CA.: Pienso que la Derecha chilena va a jugar todas las cartas.

El hostigamiento por la vía parlamentaria, el descrédito internacional de nuestro país, esto ya se está haciendo; especialmente en los EE.UU., el temor y la intranquilidad respecto a las medidas que se tomen, la profundización de la crisis económica y, por último, intentarán crear caos. No creo que utilice ana sola estrategia o una sola táctica. Recurrirá a la paralización económica y también al golpe de Estado: intentará todos los recursos. Afortunadamente, el golpe de Estado que se pretendió con el asesinato del. general Schneider fracasó y la crisis económica, que se buscó con la evasión de divisas, también ha sido contenida por las medidas oportunas y acertadas del gobierno de la Unidad Popular.

PL.: Entonces, ¿la posibilidad de que la Derecha chilena intente un golpe de Estado no está descartada?

C.A.: Vuelvo a repetir, creo que no dejará da lado ninguna de las alternativas a que pueda recurrir. Entre ellas, la del golpe de Estado. No me cabe duda de que a medida que se radicalice el proceso por la construcción de una nueva sociedad en nuestro país, tendrá que venir un serio enfrentamiento entre las fuerzas conservadoras, tradicionales, que defienden el statu quo y la que está pugnando por crear una nueva sociedad, liquidar el capitalismo dependiente e independizar a nuestro país del imperialismo.

PL.: ¿La Unidad Popular se prepara para ese enfrentamiento?

C.A.: Sí, nos preparamos y pensamos que el desarrollo y la radicalización del proceso debe llevar a ese enfrentamiento. Si me equivocara, en buena hora. Pero pienso que lamentablemente Chile no va a ser una excepción al conjunto de los procesos que se han desarrollado en la historia universal. Es difícil que una clase social entregue en forma gratuita sus riquezas y el poder del cual ha gozado en forma más que centenaria, por eso creo que, sin desearlo nosotros, tendrá que venir el enfrentamiento.

PL.: Me interesa la actitud del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) con respecto al gobierno de la Unidad Popular. Durante la campaña electoral, el MIR no apoyó la candidatura de Salvador Allende. Después del triunfo, parecería que ha adoptado una posición de expectativa, ¿podría usted informar acerca de la actitud del MIR ante el Gobierno de la UP?

CA.: La verdad es que el MIR, antes del triunfo del 4 de septiembre, tomó posición de colaboración y de cooperación, aun cuando en ningún momento llamó a votar por el compañero Salvador Allende. Esa conducta de colaboración aumentó después del 4 de septiembre. En consecuencia, lo único que podría manifestar sobre el MIR es que tanto duran t la campaña electoral como con posterioridad al 4 de septiembre, su posición fue bastante correcta y conveniente para la UP y para el candidato Salvador Allende.

PL.: Si la posibilidad de que la Derecha intente un golpe de Estado o alguna aventura similar no está descartada, ¿no es razonable pensar que el MIR pueda ser el germen de un grupo más importante que se convierta en defensor militante del gobierno de la UP?

C.A.: No, creo que todos los partidos que componen la UP van a ser los defensores del gobierno popular. Sea cual sea la pretensión de la reacción chilena y del imperialismo, se encontrarán con la decisión del pueblo chileno y de sus principales partidos de vanguardia, el Partido Socialista y el Partido Comunista. No me cabe duda que el MIR tiene esa tarea de honor —defender la revolución chilena— y también colaborar, pero no diría que pondrá mayor empeño, más fe y entusiasmo que cualesquiera de los otros partidos que componen la UP y especialmente los partidos Socialista y Comunista; aun más, creo que cualquier intento de la Derecha se encontrará con la voluntad firme y resuelta del pueblo chileno, que lo hará fracasar.

SIN ARGUMENTO PARA INTERVENIR

PL.: Pasemos a otro tema. A las relaciones internacionales de Chile. EE.UU. ha decidido de momento, suspender los créditos al nuevo gobierno chileno. ¿Cuáles son las relaciones entre EE.UU. y Chile en la actualidad y cómo piensa usted que se desarrollarán en los próximos años?

C.A.: Es difícil contestar esa pregunta. La verdad es que no creo que EE.UU. repita los errores brutales que cometió frente al caso de Cuba. Sin embargo, veo que para EE.UU. es difícil aceptar que en Chile se afiance un gobierno que marche hacia el socialismo y que construya una nueva sociedad.

Ya no sólo será Cuba el territorio libre en América latina, sino que Chile también independizará sus riquezas fundamentales y entrará por el camino del desarrollo y el progreso. Pienso que será bastante difícil aceptarlo para EE.UU. pero en este momento no estoy en condiciones de predecir cuál ha de ser su conducta. Creo que pretender intervenir económicamente, estrangular a Chile; sería demasiado grave. Chile, a diferencia de la mayoría de los países latinoamericanos sometidos a los regímenes gorilas, ha ganado una victoria electoral. EE.UU. no tiene ningún argumento para intervenir económica, financiera y mucho menos militarmente en nuestro país.

No me extrañaría que pretenda avivar algunas viejas rencillas limítrofes con Argentina. Pero también hay que considerar que el movimiento popular y las fuerzas revolucionarias en Argentina, han aumentado notablemente. De manera que para cualquier gobernante argentino no le es fácil crear artificialmente —instigado por EE.UU.— problemas limítrofes con Chile.

Además la conducta del gobierno peruano dista mucho de ser la que habría tenido en otras condiciones históricas. Aun más, pienso que el gobierno peruano es y será un aliado de Chile en cualquier provocación del imperialismo norteamericano, hecha directa o indirectamente. De manera que la correlación de fuerzas en América latina ya no es la misma que existía antes del triunfo de la Revolución Cubana. Las cosas han cambiado.

PL.: ¿Usted no menciona al gobierno de Torres en Bolivia?

C.A.: No menciono al gobierno de Torres. Creo que en definitiva no es un gobierno con posición claramente de izquierda, en todo caso no puede compararse la posición del gobierno de Torres, con la posición de Velasco Alvarado, en Perú.

PL.: La posición de EE.UU. se presume que tiene que estar muy vinculada al problema del cobre. Chile es uno de los más grandes exportadores de este mineral estratégico. La posibilidad que la producción chilena de cobre se venda en los países socialistas y abandone los mercados capitalistas, ¿no inquieta a la industria norteamericana?

C.A.: Creo que esta posibilidad no es un problema serio para EE.UU. Chile exporta sólo una pequeña cantidad de su cobre a EE.UU. El resto se vende en Europa Occidental.

Entonces no es un problema serio para la industria norteamericana. Repito, no es un problema. Chile es el gran abastecedor de las sociedades capitalistas occidentales. El problema fundamental es que la subversión en América latina (para utilizar la terminología de Washington) ya se está produciendo. No sólo se trata de Cuba, también Chile se escapa de la influencia norteamericana y el gobierno de Perú asume una actitud independentista y reivindica en derecho soberano a administrar su país. Creo que este es el principal problema para EE.UU., la rebelión en el patio trasero.

PL.: Uno de los fuertes compradores de cobre chileno es la República .Federal Alemana. Con respecto a la RFA hay versiones contradictorias. Al comienzo, un crédito por 50 millones de dólares, concedido a Frei, se suspendió al conocerse el triunfo de Allende. Se dijo además que las empresas germano occidentales en Chile también boicotearon económicamente el ascenso de Allende al poder; sin embargo, una publicación chilena de izquierda ha dicho recientemente que la RFA se propone sustituir a EE.UU. en Chile. ¿Cuál será, a su juicio, la reacción de la RFA frente al gobierno de Allende?

C.A.: Pienso que la REA no se va a embarcar en una acción de hostilidad contra nuestro país. Chile comercia en primer lugar con EE.UU., en segundo lugar con la RFA. En Chile existe una poderosa colonia alemana. Siempre ha existido, además, una gran vinculación con Alemania Federal. Oreo que esto lo entendemos los chilenos y también los germano occidentales. Nosotros vamos a establecer relaciones con la República Democrática Alemana. Pero las condiciones en que hoy día se desarrollan los problemas internacionales son muy distintas a las de tres o cuatro años atrás. Hemos visto cómo la República Federal ha comenzado a resolver los problemas básicos con la URSS. De manera que si Alemania Federal se entendió con la URSS, con Polonia, ha reconocido la frontera Oder-Neisse, ha iniciado conversaciones con la RDA, no veo cómo podría tomar represalias contra nuestro país porque el gobierno reivindique su derecho soberano a adoptar las medidas que sean más convenientes para el desarrollo de nuestro pueblo.

En Chile no existe ningún ánimo ni sentimiento en contra del pueblo alemán, incluyendo el de la RFA; por eso creo que la información inicial acerca de la suspensión del préstamo, puede responder simplemente a una actitud precipitada de algún organismo o de alguna entidad privada de la República Federal alemana. Willy Brandt no es un socialista, es un social demócrata. Pero aun así pienso que Willy Brandt, que ha abierto la política de la RFA, no adoptará posiciones contrarias a nuestro país. En todo caso, si así lo hiciera, nuestra conducta no se va a gobernar por represalias de otros países. Como ha dicho nuestro gobierno, nosotros no queremos romper relaciones con ningún país del mundo. Ni siquiera con el imperialismo norteamericano; no nos vamos a retirar de ninguna organización financiera (llámese BID, FMI). No vamos a romper ningún convenio. Pero tampoco vamos a aceptar la imposición de ningún país ni de ningún organismo internacional que atente contra el desarrollo de nuestra patria y contra el proceso revolucionario iniciado por el compañero Salvador Allende.

¿PERÓN EN CHILE?

PL.: ¿Y la reacción del gobierno argentino ante el triunfo de Allende?

C.A.: No podría precisarla. En realidad ha mantenido un discreto silencio. Hasta el momento de mi partida de Chile, ninguna actitud del gobierno argentino estaba dirigida contra la UP y contra el gobierno de mi país. Creo que el gobierno argentino tiene demasiados problemas internos para pretender resolver, a su manera, los problemas en otros países. Aún más, si en algún instante el gobierno argentino pretendiera intervenir arbitrariamente en nuestro país, pienso que no sólo contaría con la oposición del pueblo argentino y de los movimientos progresistas y revolucionarios que existen en Argentina, incluso el movimiento peronista, sino que serviría para unificar a todas las fuerzas políticas de nuestro país y al pueblo chileno.

PL.: Paladino, el representante de Perón en la Argentina, ha dicho que Juan Domingo Perón iría a Santiago si el gobierno y el pueblo chileno lo aceptan. ¿Usted cree que el gobierno de Allende podría acoger a Perón en Chile?

C.A.: Por el momento no se ha planteado el problema. En realidad no estoy en condiciones de opinar. Pero pienso que Chile no negará el asilo a ningún político latinoamericano, y en consecuencia no podría oponerse a que Perón fuera a Chile, si él así lo desea. Hasta el momento no se ha planteado el problema de manera que no somos nosotros los que tenemos que solicitarle al señor Juan Domingo Perón que se traslade de Madrid a Santiago. Ese es un problema de él.

PL.: Ultima pregunta. ¿El objetivo de su viaje a Cuba?

C.A.: Estoy en Cuba pues he sido invitado por el Gobierno Revolucionario para conversar de múltiples problemas. He venido más de una vez a Cuba. Soy un gran amigo de esta Revolución y más que nada, un gran admirador. Pienso que gran parte del proceso de radicalización de la política latinoamericana se debe a la Revolución Cubana. La misma victoria de la UP en Chile, en medida importante, se debe al proceso que se desarrolló aquí hace diez años. Sin el triunfo de la Revolución Cubana, sin los movimientos revolucionarios latinoamericanos no habría sido posible la victoria de la UP y menos el reconocimiento del imperialismo y de la reacción chilena al gobierno de Allende. También ha influido el poderoso movimiento que existe en Argentina y la actitud del gobierno de Perú. La correlación de fuerzas en América latina ha permitido no sólo la victoria electoral, sino también el reconocimiento del gobierno de nuestro país. La lucha en América latina ha tomado carácter continental, el avance en cualesquiera de nuestros países sirve a la lucha del conjunto y la victoria de uno de ellos contribuirá a la victoria del conjunto.

JOAQUÍN ANDRADE
La Habana


Hechos

HOMENAJE AL COMPAÑERO CAÍDO

EL siguiente es el discurso que Miguel Enríquez, secretario general del MIR, pronunció el 4 de diciembre, en los funerales del estudiante Arnoldo Ríos Maldonado, en Concepción:

Seremos breves por razones ajenas a nuestra voluntad.

Hemos venido a despedir a nuestro militante y compañero, Óscar Arnoldo Ríos Maldonado. Lo haremos en la única forma que él, un revolucionario, hubiera aceptado.

El dolor de los revolucionarios ante la muerte de un compañero, es un sentimiento difícilmente expresable y más aun si se hace en palabras. Para nosotros la vida de un hombre y la vida de un revolucionario son valores de la más alta significación, no medibles o compensables de manera alguna.

Lo son mucho más si se trata de un revolucionario como Arnoldo Ríos, quien a los 23 años era ya un militante de años, un combatiente del pueblo y un profesional de la revolución.

Nuestro compañero, mientras estuvo en vida se entregó por entero y con todo el sacrificio necesario a la lucha por los intereses de los trabajadores del campo y la ciudad. Su vida sólo tuvo el sentido de luchar por terminar con el usufructo del poder y la riqueza por unos pocos y por construir el socialismo en Chile. Estamos ciertos que jamás habría permitido y no lo permitiremos nosotros tampoco, que su muerte pudiera ser tomada como bandera por los enemigos del pueblo, que él siempre juró combatir.

A los dueños de fundos, fábricas y minas, Bancos y empresas extranjeras, a la prensa reaccionaria y a los conspiradores sediciosos que hoy se solazan explotando los enfrentamientos entre las fuerzas de la Izquierda, creyendo que a partir de todo esto podrán ellos ganar fortaleza para defender sus mezquinos intereses, les decimos claramente: la vida, para Arnoldo Ríos, no fue sino el camino por el que marchamos combatiendo implacablemente a quienes se han enriquecido con el trabajo de todos los chilenos.

Nuestro compañero se preparó por años para ofrendar su vida si era necesario en el combate contra los que han mantenido por décadas a nuestro pueblo en la miseria y el oprobio. No fue así su muerte, ni tampoco fue sólo un accidente. El compañero "Rodrigo Silva", ese era su nombre entre nosotros, perdió la vida en una lucha fratricida entre fuerzas de la Izquierda, a manos de militantes de una organización de la Izquierda. Ese fue el resultado de años y meses de una política sustentada por un grupo de la Izquierda plagado de sectarismos y que predicó como virtud la división de la Izquierda, política que todos y Ríos también, combatimos.

Si entre todo el dolor que nos embarga podemos afirmar que la muerte de nuestro compañero tiene un significado, ese es que a partir de ella toda la Izquierda ha comenzado a comprender que deben desterrarse las prácticas sectarias desde la Izquierda, debe unirse toda ella y así enfrentar fortalecidos la conspiración derechista y reaccionaria en desarrollo.

A partir del sacrificio de nuestro compañero no debemos dejar emerger sólo lamentos y odiosidades. A partir de su muerte, y de su vida, debemos obtener la fortaleza, la unidad y la serenidad para seguir el camino que él comenzó, y continuar nuestra lucha hasta terminar con la explotación del hombre por el hombre, en América, en Chile y en la humanidad.

Su mujer y su pequeño hijo, serán desde hoy y por siempre, también nuestra familia.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02