Frei no cree en la vía legal

PUNTO FINAL
Año IV. Nº 108
Martes 7 de julio de 1970

¿EL PUEBLO A LAS URNAS?

Editorial

LA muerte de dos estudiantes en la localidad de Puente Alto, durante una manifestación pacífica en apoyo a una huelga en el Ministerio de Educación, ha traído nuevamente a primer plano la actividad represiva del Grupo Móvil.

En esta edición procuramos fijar la verdadera naturaleza del Grupo Móvil y del Escuadrón de la Muerte, como aparatos al servicio del terror, mediante el cual la burguesía y el imperialismo norteamericano tratan de sostener su orden social.

Adiestrados y equipados por los Estados Unidos, estos aparatos de represión —de los que existen similares en todo el continente—, participan en la primera línea de enfrentamiento, sosteniendo el sistema capitalista. La superestructura jurídica y los medios de comunicación de masas, en las mismas manos que oprimen a las grandes mayorías, tratan de hacer creer que se trata de la defensa de "las formas republicanas y democráticas" de gobierno. Sin embargo, es pura y simplemente una ficción que asume categoría de principio ideológico.

La defensa del sistema capitalista y de su principal beneficiario, el imperialismo norteamericano, es la tarea asignada a esos cuerpos represivos. Sus amos los dejarán abandonados a su suerte cuando ya no sirvan de nada frente al inagotable valor de los trabajadores y estudiantes.

PF.


Análisis

EL GRUPO MÓVIL Y SUS INSPIRADORES

"Para sacar la violencia del pensamiento de los hombres, con los medios menos violentos".
Propaganda de productos químicos antimotines de Smith & Wesson en la revista norteamericana "Police Chief"

LA policía chilena depende ideológicamente y por la vía del entrenamiento, asesoramiento y dotación de equipos, de los aparatos de "seguridad pública" de Estados Unidos.

Lo mismo ocurre con los aparatos policiales de los demás países latinoamericanos, salvo Cuba, que son engranajes del circuito policial que EE.UU. tendió en el continente para "salvarlo" del socialismo.

Las fuerzas armadas regulares forman un renglón aparte que funciona mediante mecanismos como el Pacto de Río de Janeiro de 1947, la Junta Interamericana de Defensa, la Escuela de las Américas en Panamá, centros de adiestramiento en territorio norteamericano y pactos bilaterales de ayuda militar (PAM) que permiten la adquisición de costosos equipos, mortíferos para la represión de masas inermes, pero casi inútiles en la guerra moderna.

En algunos países, Uruguay por ejemplo, los EE.UU. han otorgado prioridad a los servicios policiales en la dotación de equipos. Esos servicios superan en armamento a los propios ejércitos. Uruguay, en una época comparado con Suiza, figura hoy en los programas más urgentes del dispositivo de seguridad cuya cabina de control está en Washington. Chile, al que se gustaba comparar con Inglaterra, sigue el mismo camino.

El Grupo Móvil, un apéndice del Cuerpo de Carabineros, es la fuerza de choque ad hoc equipada por EE.UU. para aplastar los atisbos de insurgencia popular en nuestro país.

El gobierno democristiano cuenta también entre sus "realizaciones", la creación del Escuadrón de la Muerte, un equipo de choque de la policía civil.

Ambos destacamentos, Grupo Móvil y Escuadrón de la Muerte, se reproducen con rasgos similares en otros países latinoamericanos. Sus métodos —entre los que figura el empleo del terror para disuadir la actividad revolucionaria—, son ideados por asesores norteamericanos.

La coordinación de las policías a nivel continental, permite a EE.UU. no sólo disponer del cúmulo de información que ellos recogen separadamente, sino que, además, utilizar ese cerco de hierro y fuego como una avanzada estratégica de su política imperialista.

Agentes policiales norteamericanos se mueven de uno a otro país sin que para ellos tengan valor alguno las leyes locales. Un agente de la CIA, por ejemplo, como ha ocurrido, puede venir a Chile e interrogar a su antojo a un detenido político, aunque esté preso por orden de un juez chileno que aplica leyes chilenas.

Esto se debe a que la superestructura jurídica creada en cada uno de nuestros países, es sólo una mascarada nacional. Su finalidad primordial es sostener el estado burgués, defender los valores físicos y morales de las poderosas minorías que gobiernan, y garantizar el dominio norteamericano sobre el conjunto de nuestras naciones.

En Uruguay se discute en estos momentos un proyecto de ley sobre "delitos contra el orden político interno", propuesto por el fascista presidente Pacheco Areco. Castiga con penas de 3 a 15 años de presidio a quienes promuevan, organicen, dirijan o integren asociaciones —o les hagan propaganda a ideas— tendientes "a provocar el odio de clases o a subvertir, de cualquier manera, el orden político y social del estado".

En Chile —con una burguesía más previsora—, ese instrumento legal existe desde hace tiempo. Se llama Ley de Seguridad Interior del Estado y su objetivo preciso, aunque vago en sus desorbitados alcances, es defender a sangre y fuego "el orden social y las formas republicanas y democráticas de gobierno". Esa ley castiga severamente a los que "hagan la apología o propaganda de doctrinas, sistemas o métodos que propugnen el crimen o la violencia en cualquiera de sus formas, como medios para lograr cambios o reformas políticas, económicas o sociales". En Chile está abolida por ley la lucha de clases, necesariamente violenta.

"Suizos" y "británicos" de América latina, estamos pues condenados a soportar pacientemente el "orden social" capitalista y el yugo del imperialismo. Porque en definitiva, leyes y policías están para mantener incólume el actual sistema. Para conseguir que se mantenga en pie, el que ejerce el poder puede matar y torturar impunemente. El que está sometido debe callar so riesgo de ser tratado como "subversivo" y, en consecuencia, liquidado.

El 26 de este mes, los estudiantes de Puente Alto, una localidad vecina a Santiago, salieron a la calle a protestar. No pretendían derribar el "orden social" ni cambiar las "formas republicanas y democráticas de gobierno". Simplemente desfilaban solidarizando con la huelga del personal auxiliar del ministerio de Educación, cuyo titular es un inepto que ha provocado varios conflictos con maestros, funcionarios y estudiantes.

Según testigos oculares, un suboficial del Grupo Móvil gatillo su revólver sobre un grupo de muchachos. Así cayó herido de muerte Claudio Pavez Hidalgo, de 17 años.

Otro estudiante, Patricio Núñez Palma, de 16 años, fue golpeado brutalmente. Menos de 24 horas más tarde falleció víctima de un traumatismo encéfalocraneano.

La muerte de esos dos estudiantes provocó protestas en casi todo el país. La represión estuvo al nivel requerido: alrededor de 400 detenidos, la mayoría golpeados; se implantó la zona de emergencia en varias provincias, incluyendo Santiago; todo el poder se colocó en manos de los jefes de las guarniciones militares, que han dictado disposiciones restringiendo la libertad de informar.

Por cierto, detrás de esta desorbitada aplicación de medidas represivas se desarrolla como es habitual un sucio juego político electoral, que analizamos en otras páginas.

Resulta lastimoso que algunos sectores de izquierda tradicional hagan el juego a los encargados de perpetuar el sistema que oprime a los trabajadores y estudiantes chilenos. El subsecretario del Interior, Juan Achurra Larraín, de aún no aclarada responsabilidad en las órdenes que generaron la masacre de Puerto Montt, se valió de una publicación del diario "El Siglo" para asegurar que los incidentes de Puente Alto los habían provocado "elementos extraños". La fuente de información utilizada por ese funcionario había denunciado la presencia de "provocadores", a los que identificó como miembros del MIR y del Campamento "26 de Enero".

A estas alturas del proceso chileno, en que el MIR y otros grupos de la izquierda revolucionaria vienen sufriendo permanente castigo policial por una lucha que se ha iniciado consecuente, resulta al menos majadero asimilarlos a la categoría de "provocadores policiales" como lo hacen algunos personeros reformistas.

Poco después de los incidentes de Puente Alto, fueron detenidos en Santiago —en una impresionante operación conjunta del Grupo Móvil y del Escuadrón de la Muerte—, cuatro militantes del MIR. Se les acusó de dinamitar una garita policial. Uno de ellos, José Bordaz Paz, ingeniero civil de 27 años, apareció fotografiado en los diarios matutinos caminando por sus propios pies, cuando el Grupo Móvil se lo entregó al Escuadrón de la Muerte. Algunas horas más tarde, la policía civil llevó a Bordaz Paz en estado inconsciente a la Posta Central de la Asistencia Pública. Fue internado con diagnóstico de traumatismo encéfalocraneano y a pesar de su estado se le esposó a los barrotes de la cama, mientras dos detectives no le despegaban los ojos de encima, y otros dos carabineros con metralletas cubrían el sector donde estaba el enfermo.

Los testimonios sobre torturas —idénticas a las que vienen aplicando regímenes declaradamente fascistas, como el de Brasil—, son numerosos. PF ha publicado varios relatos estremecedores de detenidos políticos. En esta misma edición va otro (pág. 32) que muestra el grado de perversión de algunas mentes "policiales".

Esto ocurre en Chile. No estamos escribiendo acerca de una satrapía oriental o centroamericana. Hablamos de la "Inglaterra" de América latina, gobernada por un presidente demócrata y cristiano.

Todo esto se calla, de buen grado a regañadientes. La prensa y radio en manos de la burguesía, casi toda, lo oculta porque afea la imagen del sistema. La "violencia" que esa prensa entrega a sus lectores es la que proviene de la lucha de los revolucionarios. Los aparatos armados que defienden al sistema aparecen recubiertos de un angelical apego a las leyes y a reglas humanitarias. Y eso es falso.

Escasas vías de información en manos reformistas, atemperan la verdad o confunden a su público para impedir que crezca un peligroso odio de clases.

Sin embargo, la verdad de una u otra manera va difundiéndose. La ampliación de los atropellos policiales, expande en la población el relato y testimonio de lo que está sucediendo.

El gobierno trata en vano de ocultar o disfrazar su responsabilidad. En su hoja de servicios a "las formas republicanas y democráticas", se anotan 30 muertos, incluyendo los dos niños asesinados en Puente Alto por el Grupo Móvil. La inició con 8 mineros y mujeres baleados en El Salvador en 1966; al año siguiente otros cinco en las calles de Santiago; luego diez pobladores muertos en Puerto Montt; y así hasta los sucesos de Puente Alto.

En defensa del sistema capitalista —que es la traducción española correcta de aquello de "las formas republicanas y democráticas"—, este gobierno ha consolidado la masacre y la tortura como método de opresión, perfeccionando lo que en ese terreno hicieron sus predecesores.

Ha permitido la intromisión descarada de expertos norteamericanos en "seguridad pública". El Grupo Móvil se ha convertido en un siniestro cuerpo represivo que en ocasiones no se sabe exactamente a qué autoridad precisa obedece. Ha creado el Escuadrón de la Muerte que lleva las de convertirse en un digno homólogo de sus similares de Brasil, Uruguay o Guatemala.

La Misión Económica de EE.UU. en Chile distribuye a Carabineros folletos ilustrativos sobre métodos para combatir "disturbios civiles" y respecto al uso de "agentes químicos" y armas de fuego (ver PF Nº 81). La Agencia para el Desarrollo Internacional (AID), un organismo oficial norteamericano, ofrece créditos a las policías latinoamericanas para importar granadas químicas y explosivas, municiones, armas cortas y largas, ametralladoras, cascos, botas, vehículos, radios, etc.

Granadas caloríferas "Jumbo", como las que provee EE.UU., causaron el incendio de la fábrica SABA por el que un grupo de obreros chilenos están condenados a penas que suben de los 17 años de presidio.

Fábricas especializadas norteamericanas, como Smith & Wesson, son favorecidas con grandes adquisiciones por las policías latinoamericanas, respaldadas por AID.

Proyectiles lacrimógenos de gran velocidad y peso causan la muerte de chilenos, tal como en Estados Unidos las provocan en manifestaciones de negros y estudiantes. En el armamento del Grupo Móvil —destinado a combatir manifestaciones— figuran el fusil automático SIG 7,62 que dispara 450 a 620 tiros por minuto y cuyos proyectiles son mortales hasta una distancia de seis cuadras; la pistola ametralladora Parabellum 9 mm. que dispara 650 balas por minuto con un alcance mortal de dos cuadras; la escopeta Winchester calibre 12 cuyos perdigones de acero la convierten en un arma "masacradora y deformadora de facciones".

Todo esto, sin contar ametralladoras pesadas, tanquetas, granadas de mano, gases de todo tipo, perros amaestrados, etc., es el arsenal del Grupo Móvil que proviene en gran parte de EE.UU. o que ha sido adquirido con créditos de AID. El entrenamiento de sus jefes, los manuales de instrucción, todo, es manufactura norteamericana, hasta la propia ideología de este cuerpo represivo.

Esto plantea las cosas como en verdad son. El Grupo Móvil y el Escuadrón de la Muerte, aunque muchos de sus hombres lo ignoren o aquieten su conciencia con un mejor salario como el que pagan en esos cuerpos represivos, son apéndices de la represión que patrocina EE.UU. A ellos se les ha asignado la misión de servir de instrumentos de una política que, en términos individuales, puede serles indiferente y que, en conjunto, como ciudadanos chilenos, les es antagónica. El papel que les han reservado la burguesía y el imperialismo es el de servir de cancerberos de su propio pueblo. Por eso mismo son odiados y su destino es ser aplastados defendiendo un "orden social" de cuyas migajas participan. Es un triste destino, pero ineluctable, aunque hoy ese orden parezca muy fuerte.

Con razón el Prefecto de Carabineros de Concepción, coronel Pedro Rusque Adrián, un oficial que ha recibido entrenamiento en Estados Unidos, puede declarar amenazador: "Tengo medios para destrozar a estudiantes" ("Noticias de la Tarde", Talcahuano, 13-5-70). Ese alto oficial de la policía, sabe lo que dice. El Grupo Móvil —que cuenta con destacamentos en varias ciudades— posee medios para destrozar estudiantes y obreros. En realidad está creado para eso, Su asesoramiento técnico y sus pertrechos provienen de una potencia imperialista, como EE.UU. que practica el genocidio dentro y fuera de sus fronteras.

El Director de Carabineros, general Vicente Huerta Celis, ha recibido también cursos especiales en Estados Unidos. Un aspecto destacado de su "currículum" es que posee el título de traductor de inglés, o sea que catálogos de armas y libros y folletos norteamericanos sobre "seguridad pública" no le ofrecen dificultad para su lectura. Hace poco, además, visitó Israel, donde existe una vasta experiencia policial.

Tales condiciones resultan deslucidas, cuando un funcionario de su categoría organiza una exhibición de armas en una comisaria con asistencia del presidente de la República, ministros, generales de ejército, etc. Unas cuantas pistolas, granadas y un puñado de municiones que no llegaban a la veintena, colocadas sobre una mesa de billar, se mostraron al país como un "arsenal" extremista. Pero sirvió de pretexto al primer mandatario para una declaración política en que la violencia aparece en la cuenta de los revolucionarios, apenas 24 horas después de la muerte de los dos estudiantes en Puente Alto, víctimas del Grupo Móvil.

Es comprensible que el presidente Frei actúe de ese modo. A pesar de sus flirteos con sectores de izquierda tradicional, a los que elogia públicamente, su papel histórico es mantener a raya a las fuerzas socialistas. Lo incomprensible es que dirigentes que se dicen marxista-leninistas, sean tan ingenuos como para actuar políticamente como si creyeran sinceros esos elogios. Piropos tales como amantes del "orden", partidarios de la evolución pacifica de la sociedad, patriotas, realistas y sensatos, se han convertido en alcaloides que nublan los sentidos de algunos dirigentes. Les impiden ver que detrás de la "campaña del terror" y de la amenaza golpista que se perfila, está el enfrentamiento de las clases antagónicas. La izquierda tradicional pretende hacer su propia campaña del terror contra la "ultraizquierda". Le permite distraer la atención de sus militantes sobre el problema de fondo y buscar anticipadamente un pretexto para justificar una posible derrota. La verdadera "campaña del terror" y la amenaza golpista, no la provocan los revolucionarios. Por lo menos todavía no adquieren esa corpulencia política. La propaganda manejada por la CIA y los diálogos secretos que preludian un golpe, tienen claro contenido anticomunista.. Se enfilan a evitar que el PC participe en un futuro gobierno. Si ese "peligro" se hace real, vendrá el golpe. Eso es evidente. El único modo de evitarlo sería no ganar las elecciones, robusteciendo internamente el bloque reformista dentro de la unidad Popular, lo que equivale a boicotear los avances reales de la candidatura Allende, en cuanto ella signifique un enfrentamiento de clases, amenazador para la burguesía y el imperialismo.

MANUEL CABIESES DONOSO


Política

FREI NO CREE EN LA VÍA LEGAL

MIENTRAS la izquierda, tradicional sigue defendiendo la ficción de la legalidad, con lo que sólo consigue darle opio al pueblo, el gobierno demócratacristiano, como fiel representante de la burguesía y del imperialismo, no vacila en desenmascararse sacando a Chile del estado de derecho.

El martes 30 de junio, el ministro de Justicia se presentó ante la Corte Suprema, reunida en Pleno, para darle instrucciones respecto al comportamiento que deben asumir los Tribunales frente a los procesos que se instruyan a los revolucionarios.

La situación fue grotesca. Los severos ministros recibieron las órdenes de La Moneda sin que se alzara una voz que recordara al representante del gobierno que se encontraba frente a las más altas autoridades de un poder independiente del Estado (la Constitución establece que hay tres Poderes independientes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial).

Más grotesca fue la situación si se analiza ia personalidad del ministro de Justicia: un obscuro abogado, que sólo alcanzó notoriedad al ser incorporado al gabinete del gobierno demócratacristiano.

Gustavo Lagos Matus, ministro de Justicia, estaba consciente que en el mismo instante en que se presentaba ante la Corte Suprema para darle órdenes, estaba realizando un acto inconstitucional. Por eso se apresuró a declarar en su discurso ante los ministros encabezados por Ramiro Méndez Brañas: "quizás puede parecer desusado que un ministro de Justicia concurra al Pleno del más alto Tribunal de la República para hacer las consideraciones y proponer las medidas señaladas. En realidad, no ha sido ésta la práctica de las relaciones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial".

En el discurso del Ministro, no hubo rogativas ni modestia. Fue la voz del amo, que se apagó luego de lanzar esta frase: "Estoy seguro que el Poder Judicial sabrá responder —dentro de su misión específica— al desafío que representa la ola de violencia y el terrorismo para la plena vigencia de la ley y el derecho".

El ministro no sólo se permitió emitir consignas políticas ante los magistrados, sino que les dio normas sobre procedimientos judiciales, lo que constituye una clara intervención en los Tribunales: "El gobierno estima que es necesaria la mayor celeridad en la substanciación de los procesos correspondientes. Para ello debiera darse absoluta preferencia a dichos procesos, a fin de que ellos sean tramitados con prioridad a cuales, quiera otros en forma tal que la sanción pueda aplicarse en el menor plazo posible desde que los hechos han ocurrido, única manera de que ella tenga real efecto ejemplarizador que desaliente la comisión de hechos similares".

Inusitado lenguaje para la Izquierda tradicional que cree en la legalidad chilena. El ministro le exige a los Tribunales que se ocupen preferentemente de los procesos políticos en los momentos en que el país es azotado por una ola delictual que determinó incluso multitudinarias manifestaciones de estudiantes que protestaban en las calles contra las violaciones y asaltos a estudiantes.

Es el propio ministro de Justicia quien revela el origen de la persecución contra los revolucionarios: "...el MIR y sus organizaciones conexas han preparado una estrategia precisa y acabada para acentuar los conflictos sociales por medio de la propagación de la violencia y el terrorismo para provocar, en último término, el colapso del sistema institucional del país".

El ministro lo reconoce: hay "conflictos sociales" y los revolucionarios se encargan de "acentuarlos". Es el cargo contra los revolucionarios a los que incluso se acusa con aparente ingenuidad de "provocar, en último término, el colapso del sistema institucional del país".

A esta altura se produce una curiosa coincidencia entre el diario "El Siglo", vocero del Partido Comunista, y el ministro del gobierno burgués. En un editorial del martes 30 de junio, el mencionado diario escribió: "Con su verbalismo hueco y sus actitudes espectaculares, los provocadores de la ultraizquierda pretenden arrastrar a los jóvenes trabajadores y estudiantes y, en general, a los grupos con menor conciencia de clase entre los grupos laborales, a una cadena de provocaciones que ningún resultado positivo puede tener para el movimiento popular chileno".

Puede observarse que "El Siglo" condena como el ministro de Justicia el propósito de acentuar los conflictos sociales.

El motivo que provoca la coincidencia podría estar en la declaración del presidente Eduardo Freí, quien dijo, horas después que el Grupo Móvil había asesinado a dos estudiantes en Puente Alto: "Se pretende alterar el orden, entre otras cosas para que no haya elecciones".

El diario "El Siglo" sobre la materia escribió en el editorial ya identificado: "La reacción y el imperialismo están haciendo su juego. Y éste es el del terror, encaminado a oponer todas las barreras que les sea posible ante el avance arrobador de la candidatura de la Unidad Popular".

Lo curioso es que los dirigentes del Partido Comunista mantienen un constante y cordial diálogo con los personeros del gobierno demócratacristiano, no obstante que, de acuerdo con las propias opiniones comunistas: "La derecha tradicional no actúa sola. Sus representantes enquistados en los puestos claves de la democracia cristiana y del gobierno de Frei, desatan con frecuencia cada vez más reiterada una ola de violencia policial contra los trabajadores y los estudiantes". Sin embargo, el diputado Jorge Inzunza es un intimo amigo del ministro del Interior y jefe de la policía, y el senador Volodia Teitelboim lo es del ministro de Relaciones Exteriores.

En los mismos momentos en que el Grupo Móvil asesina a dos estudiantes en Puente Alto, el ministro del Interior, que de acuerdo con el propio diario "El Siglo" debe ser uno de los representantes derechistas "enquistados en el gobierno de Frei", llama a los dirigentes comunistas y les comunica a modo de secreto que él sabe "que "entre los provocadores están los dirigentes socialistas María Elena Carrera y Adonis Sepúlveda".

Al comentar con posterioridad la conversación del ministro, uno de los dirigentes comunistas dirá:

—"¡Qué curioso, no nos nombró a Carlos Altamirano!".

Para los dirigentes comunistas el gobierno demócratacristiano no es parte de la reacción y del imperialismo, sino un árbitro neutral, objetivo, que si bien "desata con frecuencia cada vez más reiterada una ola de violencia policial contra los trabajadores y estudiantes", es amplio frente al diálogo constructivo.

El Partido Comunista ha llegado a una encrucijada y para determinarla basta citar los discursos de sus líderes o leer los artículos de su prensa.

El Partido Comunista elogia como una hazaña de la voluntad chilena el fracaso del viaje a Chile del enviado del presidente de Estados Unidos, Nelson Rockefeller. Pero paralelamente repudia las manifestaciones de los estudiantes, que son los que con su firme decisión en las calles impidieron la visita.

Al referirse a los últimos acontecimientos de Puente Alto (dos estudiantes asesinados por el Grupo Móvil), el editorial del diario "El Siglo" señala a los revolucionarios como responsables de la sangrienta reacción policial: "La ultraizquierda está demostrando que su principal papel es el de provocadores de' la violencia policial, que intenta descabezar el movimiento popular".

Es decir, que si los estudiantes no salen a las calles de Puente Alto y a las de otras ciudades, se evitan los incidentes y el gobierno no consigue "descabezar el movimiento popular".

Sin embargo, en el mismo editorial, "El Siglo" escribe: "Grupos de criminales, alquilados en los bajos fondos por los dirigentes de la candidatura de Jorge Alessandri, comandados por el exboxeador, exdiputado y exembajador en Paraguay, Jaime Egaña Barahona. atacan cobardemente, con armas contundentes, cortantes y de fuego a los militantes del movimiento popular y amenazan de muerte a periodistas que se mantienen leales al pueblo y luchan junto a él".

El diario "El Siglo" olvida mencionar que la reacción bestial de los matones alquilados por Jorge Alessandri, se produjo ante el desafío de los jóvenes que momentos antes habían atacado el Consulado de Estados Unidos en Santiago.

Si los jóvenes se atienen a las instrucciones del Partido Comunista y "no provocan", el diario "El Siglo" no tiene ocasión de hablar de los "criminales alquilados en los bajos fondos". Porque éstos habrían continuado en el Interior de la madriguera de la esquina de Purísima y Bellavista en Santiago, tranquilos jugando a los naipes, para actuar sólo en la impunidad de la noche.

Respecto a la reacción de algunos militantes del MIR que son detenidos y golpeados por la policía, luego de lanzar un petardo en el interior de una garita de Carabineros vacía, ¿no puede entenderse cómo la reacción lógica, sanguínea, de jóvenes que persiguen vengar de algún modo los crímenes cometidos contra jóvenes como ellos? ¿O se aviene más a la manera de ser de los chilenos esta petición planteada en el acuerdo entregado por el Consejo Ejecutivo de la Central Única de Trabajadores el martes 30 de junio: "pronta solución para los conflictos del personal de aeronáutica y municipales y que se cumpla con el clamor popular para que se disuelva el Grupo Móvil de Carabineros"?

¿Creen sinceramente los dirigentes de la clase trabajadora organizada que el gobierno, que representa a la reacción y al imperialismo, va a disolver el Grupo Móvil atendiendo exclusivamente el "clamor popular"?

El lenguaje empleado por los dirigentes comunistas para fustigar a los revolucionarios constituye una provocación que, de ser respondida, desata de inmediato el anatema ¡anticomunista!

Para eludir la irracionalidad del enfrentamiento verbal, vale la pena señalar que lo que está ocu. rriendo es la consecuencia de un fenómeno natural dentro del campo izquierdista y revolucionario.

El Partido Comunista persiste en arrastrar a la izquierda más radical y a los revolucionarios hacia un movimiento que consolide en Chile la expresión de la coexistencia pacifica y no vacila en entregar la custodia de los valores de la llamada Unidad Popular a los socialdemócratas, los que con habilidad se convierten con su chantaje permanente en los encargados de desarmar al pueblo.

Un senador del Partido Radical, Américo Acuña, de obscuro pasado político, que durante años jugó a la izquierda para preparar su candidatura senatorial que tendría que disputar con la reconocida exparlamentaria de la línea más conservadora del radicalismo, Inés Enríquez, se ha atrevido a hacer de milicias en la prensa derechista que afectan a la unidad de la izquierda tradicional.

Para el "compañero" radical Américo Acuña, no hay fuertes críticas comunistas. No hay anatemas ni acusaciones de "provocador". Tampoco para el diputado del mismo partido, Abel Jarpa, quien se atreve a formular cargos en la prensa derechista de Ñuble contra el vicerrector de la sede universitaria, el socialista Julio Stuardo, al que acusa "de robarse fondos de la Universidad de Chile para traspasarlos al MIR". El senador Acuña puede sostener largas entrevistas privadas con Frei sin que "El Siglo" vea en ello una provocación. Los socialdemócratas tienen autorización dentro de la UP para injuriar a sus compañeros, especialmente a los socialistas.

Su labor está clara, la tarea es desarmar al Partido Socialista del sector revolucionario, cuya tarea principal es preparar a los cuadros para la lucha armada que devendrá en Chile como un fenómeno natural.

Los socialdemócratas tienen muchos representantes en el comando de la UP, tales como el senador Rafael Tarud, encargados de desarmar a la izquierda.

Con naturalidad señalan que si los socialistas tienen el candidato, deben dejar que los demás impongan las reglas del juego para evitar (este es su propio lenguaje) que "se les arranque con los tarros".

Dentro del movimiento revolucionario chileno hay dos grandes corrientes. La que se identifica con la línea del Partido Comunista y que sostiene que incluso sin conquistar el poder se puede hacer crecer al movimiento revolucionario, en una tarea tenaz, en la cual se usen además los medios que la burguesía pone a su alcance, La otra corriente es la que considera que incluso los revolucionarios pueden habituarse en el sistema vigente a tal punto que pierdan todo interés por destruirlo para reemplazarlo por el socialismo.

La urgencia del proceso político da al enfrentamiento de las dos grandes líneas un carácter pasional.

El sector revolucionario que no estuvo de acuerdo con la participación en una nueva farsa electoral terminó por moderar el tono de sus criticas a esa línea por respeto al pueblo que se ha comprometido con ella, merced a la orientación dada por sus preconizadores.

El sector revolucionario, no obstante, estima que no puede aceptar el desarme pedido por los socialdemócratas en nombre de una "unidad" que puede desmoronarse en cuanto lo determinen la burguesía y el imperialismo.

Eduardo Frei, dentro del proceso político actual, no es como lo cree el Partido Comunista, pese a las buenas relaciones que con él mantiene, un arbitro neutral y objetivo. El hecho de que elogie al PC en declaraciones a periodistas extranjeros, destacándolo como un partido de orden, no significa que Frei sea procomunista.

Aun cuando Frei y su ministro del Interior, Patricio Rojas, e incluso el candidato democratacristiano, Radomiro Tomic, repitan una y otra vez que "da gusto entenderse con los comunistas, porque son los únicos inteligentes y organizados de la izquierda, y, además, saben hacia dónde van", el odio natural que ellos sienten por el socialismo les llevará a jugarle una trastada al pueblo, dentro del terreno legal o fuera de él.

No debe olvidarse que el pronunciamiento militar del 21 de octubre de 1969, estaba oportunamente en conocimiento de La Moneda, la que no hizo nada por detenerlo y que posteriormente hombres de gobierno comentaron que "el más asustado era el Partido Comunista, que sería principal víctima bajo una asonada militar".

La Moneda junto a la reacción y al imperialismo desata la campaña del terror, porque sabe que ella impresiona a los socialdemócratas y no a los verdaderos revolucionarios.

La maniobra de crear fricciones en la izquierda tradicional es ahora el juego preferido de La Moneda y es lógico que recurra a eso. Lo que no resulta normal es que el Partido Comunista preste oídos a las provocaciones antizquierdistas de la derecha, porque con ello sólo consigue deteriorar sus relaciones con sus aliados, los socialistas, con los cuales ha caminado, pese a las contradicciones presentadas, desde 1957; mientras que el flirt con los radicales y otros grupos socialdemócratas es reciente y corresponde a parte de la táctica fijada por la reacción y el imperialismo para destruir o controlar por dentro al movimiento de la izquierda tradicional.

La tradición personal de Salvador Allende, contra el cual descargó en los últimos meses de 1969 todo su peso la socialdemocracia ubicada dentro de la izquierda tradicional, ha impedido que prosperen las maniobras de personajes sórdidos como Américo Acuña y Abel Jarpa. Pero no puede pensarse que la campaña para minar por dentro a los izquierdistas por parte de los socialdemócratas esté terminada.

La historia será la única que determinará quiénes han escogido el camino correcto dentro del campo revolucionario. Por eso que todas las maniobras destinadas a emporcar las diferencias entre las tácticas revolucionarias, sólo servirán al enemigo y llenarán de transitoria satisfacción a aquellos dirigentes del Partido Comunista que se consideran "embotelladores exclusivos" de la revolución.

Los revolucionarios saben que dentro del Partido Comunista hay una materia prima importante y que muchos cuadros que ahora están orientados en la dopada línea del legalismo, se, jugarán mañana en la verdadera causa de la revolución.

En Bolivia murió torturado y asesinado Elmo Catalán, quien se inició políticamente en el Partido Comunista, donde comenzó la evolución que le llevó a transformarse en un combatiente activo del Ejército de Liberación Nacional que fundara el Comandante Ernesto Guevara.

Contra esa evolución resuelta operan los socialdemócratas en comisión de servicio dentro de la Izquierda, para lo cual emplean falsos elogios que confunden a algunos comunistas: "Ustedes son los más fuertes, los más inteligentes. Son los únicos revolucionarios sensatos y realistas".

Esos elogios en el lenguaje de los enemigos de la revolución deben hacer meditar a los revolucionarios.

Otros revolucionarios, en cuya barricada se ubica PUNTO FINAL, prefieren los ataques que lanza entre hipo e hipo etílico el representante de la ultraderecha en un programa de televisión, Enrique Campos Menéndez, porque tienen el valor de la sinceridad.

A esta altura de un proceso en el cual el país está embarcado por la fuerza de las cosas y por la orientación de los que creen en la conquista del poder para la revolución por vía legal, hay un sector de revolucionarios que no aceptarán el desarme propuesto hipócritamente por los socialdemócratas, aun cuando se ofrezcan suculentos premios de consuelo. El desarme ideológico y práctico facilita la tarea a los golpistas que esperan su turno para entrar en escena.

PF


Crimen de la CIA

REPUDIAN ASESINATO DE ELMO CATALÁN

EL asesinato en Bolivia del periodista chileno Elmo Catalán Avilés, y de su compañera Jenny Koeller, suscitó un profundo repudio en nuestro país contra los sádicos procedimientos de la CIA. Estas son algunas declaraciones:

La opinión pública chilena y boliviana, ha sido conmovida por la noticia del salvaje asesinato perpetrado por la CIA y la dictadura militar del General Alfredo Ovando Candía, en la persona del prestigioso periodista chileno Elmo Catalán Avilés y su compañera Jenny Koeller.

Las circunstancias de este doble asesinato no han sido aún esclarecidas, pero las huellas de las más atroces torturas encontradas en sus cuerpos abandonados, tienen el sello característico de los métodos aplicados por la CIA y los agentes del aparato represivo del Gobierno.

Elmo Catalán Avilés, de profesión periodista y de fe revolucionaria, militante del Partido Comunista en su juventud y del Partido Socialista después, comprendió que la lucha contra el imperialismo y las oligarquías criollas para lograr la liberación de los pueblos sojuzgados de Latinoamérica, sólo puede ser efectiva a través de la continentalización de la lucha armada.

Impulsado por sus más profundas convicciones revolucionarias, fue un oído receptivo y tendió su mano para empuñar las armas y asimilar el legado del heroico Comandante Ernesto Che Guevara.

Su ejemplo, martirio y sangre generosa, ofrendada en aras de la libertad de los pueblos sometidos y explotados por la burguesía y el imperialismo, enluta una vez más las gallardas banderas del ELN de Bolivia y encuentra el reconocimiento y admiración de todos los revolucionarios de Chile y Latinoamérica.

El Comité de Apoyo a la Lucha del Pueblo Boliviano, conjuntamente con rendir un sentido y sincero homenaje al compañero asesinado, hace un llamado a todos los revolucionarios chilenos a apoyar la lucha del heroico pueblo boliviano y denunciar la impostura del supuesto "Gobierno Revolucionario" y los crímenes cometidos por la CIA y los nuevos testaferros del imperialismo.

La lucha recién comienza y sólo concluirá cuando el pueblo boliviano haya ajusticiado a sus verdugos y expulsado de su suelo al imperialismo expoliador para dar paso a la construcción del socialismo y la formación del hombre nuevo".

COMITÉ DE APOYO A LA LUCHA DEL PUEBLO BOLIVIANO.
Carlos Altamirano, presidente; Jorge Wong, secretario.


PERIODISTAS

La Mesa Directiva del Consejo Regional Santiago, del Colegio de Periodistas, ha tomado conocimiento, en sesión extraordinaria, que el periodista chileno ELMO CATALÁN AVILES fue torturado y luego asesinado en Cochabamba, Bolivia.

Esta información ha causado profunda consternación a los periodistas chilenos, y en particular a los que se encuentran bajo la jurisdicción de este Consejo Regional.

Conociendo los antecedentes, la Directiva acordó:

1º— Protestar enérgicamente por el bar baro asesinato en Bolivia del colega ELMO CATALÁN AVILES.

2º— Pedir al Consejo Nacional que en representación de los periodistas chilenos plantee a nuestra Cancillería la necesidad de elevar una protesta ante el Gobierno Boliviano, exigiendo a la vez que se esclarezcan las circunstancias en que ocurrió ese horrendo crimen.

3º— Colaborar en todos los trámites necesarios para repatriar los restos del infortunado colega.

4º— Expresar sus condolencias a la familia y participar en los funerales cuando se obtenga del gobierno boliviano la entrega de sus restos.

5º— Solicitar a los periodistas bolivianos que a través de sus organismos gremiales exijan al gobierno de La Paz el castigo de los funcionarios policiales bolivianos o agentes extranjeros que aparezcan comprometidos en el asesinato de Elmo Catalán.


El Consejo Nacional del Colegio de Periodistas de Chile, reunido extraordinariamente a raíz del asesinato del periodista de la Orden, Elmo Catalán Avilés, en Cochabamba, Bolivia, acordó:

1º— Condenar en la forma más enérgica este cruel asesinato, cuyas características atropellan hasta las más elementales normas de los Derechos Humanos, consagrados universalmente.

2º— Dirigirse al Jefe del Estado boliviano, a fin de que ordene una amplia investigación que conduzca al total esclarecimiento de los hechos y a la ejemplar sanción de los culpables.

3º— Denunciar este crimen a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

4º— Solicitar a la Cancillería chilena su concurso para obtener la pronta repatriación de los restos del infortunado colega Catalán.

5º— Recomendar al Presidente Nacional dé la Orden, don Alfredo Olivares, que se traslade a Bolivia, tome contacto con los perio distas de ese país y sus organizaciones, para recoger información fidedigna y colaborar en la repatriación de los restos.

6º— Encargar al Círculo de Periodistas de Arica haga llegar a sus familiares el pesar del Consejo Nacional y de los periodistas de Chile por esta dolorosa pérdida, y

7º— Levantar la sesión especial en señal de duelo.


LOS BANCARIOS

El Plenario de Dirigentes de Federación Bancaria, en su reunión extraordinaria, ha tomado la siguiente resolución:

CONSIDERANDO:

La confirmación oficial de que el combatiente revolucionario caído en Bolivia, víctima del gorilaje de turno y de la CIA norteamericana, es nuestro compañero exasesor periodístico del gremio, Elmo Catalán Avilés;

Que el compañero Catalán fue un activo luchador qua durante cuatro años se confundió con las inquietudes de los bancarios, ganándose merecidamente el reconocimiento, admiración y respeto de nuestras bases;

Que su decisión de ir a combatir a otras tierras, a liberar el pueblo boliviano, es una actitud que los bancarios estimamos noble y consecuente con su pensamiento y de un alto valor ejemplarizador.

RESUELVE:

Rendir homenaje a la memoria del compañero ELMO CATALÁN y denunciar enérgicamente como responsables del alevoso crimen a la CIA, instrumento del imperialismo norteamericano, y al gobierno gorila da turno en Bolivia.

Adherir al homenaje público organizado por el Comité de Apoyo a la Lucha del Pueblo Boliviano.

Expresar nuestra más sincera condolencia a los familiaras del compañero Catalán.

FEDERACIÓN BANCARIA DE CHILE DEL BANK OF AMERICA
Gabriel Parada P., Presidente; Víctor Saavedra G., Secretario.

Ante el alevoso y cobarde crimen cometido en la persona del compañero Elmo Catalán en tierra boliviana, la directiva da este sindicato ha acordado lo siguiente:

1º— Hacer pública nuestra más encendida protesta por este salvaje atentado a la dignidad y a la persona humana, perpetrado en este esclarecido periodista chileno, a quien tuvimos la oportunidad de conocer y admirar durante su gestión asesora a nuestro sindicato. En momentos difíciles contamos con sus conocimientos, su experiencia, su rectitud y hombría de bien para que fueran respetados nuestros derechos gremiales y nuestra dignidad de trabajadores bancarios, y gracias a sus atinados consejos logramos pleno éxito.

2º— Unir nuestras voces de justificada indignación a las voces de las agrupaciones periodísticas, gremios, confederaciones, Parlamento, partidos políticos y a las de todos los grupos humanos que tuvieron el privilegio de conocerlo y estimarlo por su limpia línea profesional y gremial, siempre al lado de las clases más débiles.

3º— Exigir de nuestras autoridades pertinentes que se investigue a fondo este crimen que enluta a todas las organizaciones gremiales de nuestro país, para que un día no lejano sean castigados los culpables de este odioso y cruel atropello, en que están mezclados el gorilaje y la Central de Inteligencia Americana (CIA) en un esfuerzo estéril por sofocar los anhelos de transformaciones sociales que exigen los pueblos de este hemisferio.

4º— Presentar a la familia del compañero desaparecido, nuestro hondo sentimiento en esta hora de dura prueba.

Sindicato Profesional de Empleados del Bank of America
Walter Arévalo Rackwitz, Presidente; Tomás Palma Navea, Secretario.


LABORATORIO CHILE

Compañero presidente:

Nos es grato dirigirnos a ustedes, para adherirnos al sentido homenaje de vuestro colega ELMO CATALÁN AVILÉS, recientemente asesinado en Bolivia.

El hecho de adherirnos a este acto, nos guía más que nada el inmenso orgullo nuestro de haberlo conocido tan de cerca, no sólo en su labor profesional, ya que era nuestro asesor de prensa, sino en su calidad humana, porqua fue nuestro mejor amigo y consejero para enfrentar día a día los problemas y vicisitudes con que a diario debemos enfrentarnos los trabajadores y en especial sus dirigentes.

Fraternalmente,

Rene Elorza León, Presidente; Guido Roach Grove, Secretario
SINDICATO DE EMPLEADOS LABORATORIO CHILE


Encuestas

POPULARIDAD CRECIENTE DE LOS REVOLUCIONARIOS

EL 50,32 por ciento de la población del Gran Santiago no está contra el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria). El resultado corresponde a la encuesta realizada en marzo por el CEDOP (Centro de Estudios de Opinión Pública) a petición del gobierno. El trabajo fue dirigido por el sociólogo Eduardo Hamuy, de la Universidad de Chile.

Parte de este informe fue publicado por "El Mercurio" del 22 de abril de 1970. Sin embargo, el desglose completo de la información no fue dado a conocer por encargo expreso del gobierno, por lo que el siguiente análisis fuera de servir de poderoso elemento de autocrítica y juicio para la izquierda revolucionaria, constituye asimismo una exclusividad informativa.

SIMPATÍA POR LA REVOLUCIÓN

La pregunta acerca del MIR y los miristas está insertada en el formulario presidencial de CEDOP, título 6 —Política General—, letra "B" y fue realizada con 1.252 personas de diferentes clases sociales. Textualmente dice: ..."¿PODRÍA decirme cual es la OPINIÓN QUE TIENE DEL MIR Y LOS MIRISTAS?". La respuesta permite bajo estas condiciones un amplio margen de conceptos en cada respuesta, y corresponden a un criterio espontáneo del entrevistado.

La preocupación gubernamental por las actividades revolucionarias, se enmarca dentro de la estrategia antisubversiva elaborada en FORT KNOX (USA) y ESCUELA DE LAS AMERICAS en Panamá, ambas dirigidas por los norteamericanos. El método de encuesta fue ampliamente conocido en Chile cuando se descubrió la aplicación del PLAN CAMELOT.

Según los mejores estrategas y técnicos militares yanquis, los porcentajes de simpatía por los movimientos revolucionarios en cada etapa de estos mismos, van determinando la característica represiva del sistema.

Entre las principales teorías de lucha antipopular, se destaca el estudio realizado por un capitán francés, DAVID GALULA, quien luego de combatir en Indochina durante la ocupación francesa, estuvo preso en China Popular para posteriormente participar en la insurrección de Argelia, que culminó con la victoria para el pueblo argelino.

PORCENTAJE PELIGROSO

En su libro "LA LUCHA CONTRA LA INSURRECCIÓN", señala que "tras cumplir ciertas etapas, la opción revolucionaria armada y el proceso desencadenado se hacen incontenibles para las fuerzas represivas cuando estas organizaciones alcanzan un 20 por ciento del apoyo de la población".

Con estos y otros antecedentes, la burguesía nacional y el imperialismo norteamericano han exteriorizado, en más de una ocasión, su intranquilidad política. De ahí que se prevea, según importantes observadores, un viraje total en la conducta represiva del actual gobierno que no descarta un posible golpe de Estado. El mismo sociólogo encuestador, contestando la pregunta de un periodista, manifestó: "el porcentaje les es favorable a los miristas, ya que cualquier partido político se quisiera un 10 por ciento de simpatía en el país".

APOYO POPULAR

El desglose de los porcentajes a favor de la imagen revolucionaria que presenta el MIR puede dividirse entre los que conocen el Movimiento y aquellos que por su misma condición social se encuentran muchas veces al margen del beneficio de la comunicación masiva, y por supuesto de los acontecimientos políticos. Muchos sectores populares desconocen también la existencia de nuevas alternativas en la lucha de clases que vive nuestra sociedad capitalista y dependiente.

1.— Conocen las actividades del movimiento revolucionario:

a) Si roban para ayudar a los pobres los apoya 0,32%
b) Son revolucionarios idealistas .. 2,07%
c) Tienen pensamiento libre y expresan lo que sienten 0,16%
d) Es un movimiento para ayudar a los pobres y necesitados 0,96%
e) Actúan directamente de acuerdo a sus ideales 4,47%
f) Son buenos y sus ideas son buenas 3,51%
g) Otras opiniones directamente favorables 1,59%
Total 13,08%

2.— Desconocen principios y objetivos del movimiento:

a) No saben lo que es el MIR, no lo conocen 15,63%
b) No opina todavía porque no lo conoce bien 8,93%
c) No lo comprende todavía .. 1,28%
Total 25,84%

3.— No opinan 12,4%

Resumen (Los que no están contra el MIR):

1) Los que lo conocen y apoyan .. 13,08%
2) Los que no quieren opinar .. .. 12,4 %
3) Los que no lo conocen aún .. .. 25,84%
Total general 50,32%

La distribución de las cifras es voluntariamente arbitraria, de acuerdo a sus objetivos: medir el grado de receptividad de una estrategia política que permita enriquecer la acción revolucionaria.

A diferencia de la encuesta electoral, factor de innumerables polémicas acerca de finalidades, financiamiento, etc., el valor de este muestreo de opinión pública para los revolucionarios reside únicamente en su carácter analítico, ya que es evidente que, después de ser hábilmente silenciado por las autoridades, el informe no busca crear una imagen de determinada organización política.

UN EXCELENTE PORCENTAJE

No nos interesa pronunciarnos tampoco acerca de las circunstancias éticas que rodean este tipo de trabajos, la intencionalidad implícita o el uso reaccionario que constantemente se hace de ellos. Lo claro aparece al saber que fue encargado por el gobierno y que para aplicar una política represiva correcta, el enemigo necesita datos objetivos y reales.

Aunque un porcentaje de apoyo activo de un 13,08 por ciento (subió a 15 por ciento en el mes de mayo según informaciones confidenciales), es de por sí bastante alto, a pesar de la campaña sistemática de desprestigio lanzada en contra de las organizaciones populares, se debe considerar en el 12 por ciento de personas que no quiere opinar el temor de hacerlo favorablemente por tratarse de un movimiento clandestino, cuyos miembros y simpatizantes son encarnizadamente perseguidos por el gobierno y la clase dominante.

También aparece la falta de difusión adecuada sobre sectores amplios de la población, que enseñen y muestren los objetivos sociales y políticos del movimiento.

De ahí la importancia en conocer estos porcentajes, a fin de acentuar el trabajo en estos sectores. Incorporar, mediante la propaganda armada a aquellos que no comprenden aún el movimiento revolucionario; participación en conflictos de clases en defensa de intereses inmediatos; promover acciones que muestren una imagen nítida a la población acerca de los fines revolucionarios que se persiguen; etc.

El alto porcentaje de personas que desconocen la existencia de nuevas alternativas de lucha popular, es también motivo de reflexión para los revolucionarios y se deben procurar los medios para compensar esta situación. Visto está que la acción directa realizada hasta ahora no llega a la totalidad de las personas. Constituyen entonces razón de análisis y búsqueda de métodos mejores los resultados de esta encuesta.

OPINIÓN DESFAVORABLE

Las expresiones de repudio van desde aquellas originadas en una concepción jurídico-institucional, política, emocional o peyorativa, hasta los deseos de vivir sin problemas. De tal manera podemos establecer las siguientes categorías de opinión:

1) Por actitud civil y política:

a) No le gustan los revolucionarios ni la violencia, pues su acción trae problemas 11,96%
b) No le gustan los rebeldes; no hacen nada positivo 7,97%
Subtotal 19,93%

2) Razones jurídico-institucionales:

a) No respetan las leyes, cometen barbaridades 5,10%
b) Muy mala opinión: desprestigian a Chile 3,51%
Subtotal 8,61%,

3) Calificativos emocionales:

a) Locos, irresponsables, inmaduros 6,54%,
b) Delincuentes, infames, no le gustan los asaltos 6,06%
c) Fanáticos, idiotas 0,64%
Subtotal 13,24%

4) Otras opiniones desfavorables . 6,38%

Total desfavorable 48,16%,

La revolución, es cierto, no marcha sobre frías cifras. Sin embargo, los antecedentes entregados puedan contribuir a mejorar los análisis y alcances de la táctica armada de lucha por el poder. En los inicios de ella es lógico encontrar sectores amplios que muestren un fuerte repudio a los métodos y a la concepción política que los anima.

También es útil señalar que, aunque la lucha de clases busca sus cauces propios para triunfar, la contienda electoral que hoy vive el país influya poderosamente en ésta, creando a veces imágenes de conformismo y pasividad cuando, en la práctica, se vive un gran proceso subterráneo de radicalización y los mejoras cuadros de la clase obrera y campesina preparan la incorporación a formas nuevas de combate, junto a los grupos armados clandestinos y al firme criterio de que la victoria será "por la razón y la fuerza".

JORGE SILVA LUVECCE
Penitenciaría, Santiago


LOS TRABAJADORES: SU ORGANIZACIÓN SINDICAL

LA concentración de la clase trabajadora en organismos propios, como son los sindicatos, no avanza en el país. Así lo comprueban los cuadros estadísticos actualizados al 31 de diciembre de 1969.

El pequeño aumento de socios de estas organizaciones entre el 31 de diciembre de 1968 y el 31 de diciembre de 1969, se debe fundamentalmente al crecimiento vegetativo de la población "fuerza de trabajo". Pero no a la voluntad de la clase trabajadora de formar filas en estos organismos de clase, ni menos a un estudio responsable y bien planificado de los organismos centrales sindicales, cuya primera tarea debería ser ésta.

Esa indiferencia que los trabajadores manifiestan por formar parte de sindicatos, sean éstos industriales, profesionales o agrícolas, se debe antes que nada a la distorsión que el Código del Trabajo hace de aquellas asociaciones. Las transforma de organizaciones para la lucha de clases, en organizaciones de colaboración y hasta de fraternal convivencia con los patrones. Así lo establece en su artículo Nº 367, que dice: "Los sindicatos constituidos en conformidad a las disposiciones de este título, serán instituciones de colaboración mutua entre los factores que contribuyen a la producción y, por consiguiente, se considerarán contrarias al espíritu y normas de la ley las organizaciones cuyos procedimientos entraban la disciplina y el orden en el trabajo".

Sobre esta contradictoria base filosófica y social descansan el Código del Trabajo y sus reglamentos. Fácil es suponer que el sindicato concebido en esta forma no sirve para otra cosa que no sea la sustentación y, más que eso, el fortalecimiento del régimen de explotación que sufren los trabajadores.

No necesitamos de muchos razonamientos para comprender que jamás podrá existir mutua colaboración entre explotado y explotador, entre verdugo y víctima, entre "cogotero" y "cogoteado". De aquí que todo lo que se refiera a reivindicaciones del proletariado, no sólo se encuentre estagnado, sino que en franca regresión. Mientras no destruyamos la estructura capitalista de nuestro país, toda labor será inútil y nos daremos vuelta en el mismo círculo vicioso.

Las centrales sindicales, principalmente la CUT, no deben olvidar que los trabajadores las crearon para destruir el régimen e instaurar una nueva sociedad, basada en una auténtica justicia social, orientada, dirigida y administrada por los propios trabajadores. Así lo establece en forma categórica la Declaración de Principios de la CUT, aprobada en su Congreso Constituyente. Si esto se olvida o su realización se deja exclusivamente a los partidos políticos, jamás podrá llegar el pueblo trabajador a su verdadera justicia.

Las cifras al 31-12-69, nos demuestran:

1º— Que el 23,0 por ciento de la fuerza de trabajo del sector privado se encuentra sindicalizado, contra el 20,5 al 31 de diciembre de 1968, lo que significa un aumento del 2,5 por ciento, equivalente, casi en su totalidad, al aumento vegetativo de población;

2º— Incluyendo en estos cálculos a los trabajadores del sector público organizados en gremios, como los empleados fiscales, profesores, Servicio Nacional de Salud, municipales, ferroviarios, etc., nos da un porcentaje del 30,25 por ciento. El sector público aporta un porcentaje bastante alto, pues del total de trabajadores del Estado, se encuentra organizado gremialmente más del 90 por ciento.

3º— Las provincias de mayor concentración de trabajadores sindicalizados son: Santiago, Concepción, Valparaíso y Antofagasta.

Los obreros constituyen la primera fuerza organizada en el país, con un 60,5 por ciento sobre el total, siguiéndole los campesinos con un 16,6 por ciento, y por último los empleados, con un 15,5 por ciento.

Los sindicatos industriales y los sindicatos profesionales tienen al 31 de diciembre de 1969, casi igual número de socios; los primeros con 200.640 y los segundos con 199.461. En cambio, el número de sindicatos profesionales es muy superior al de los industriales, los primeros con 2.211 sindicatos y los segundos con 1.362.

Los sindicatos llamados mixtos por el Código del Trabajo, que son aquellos integrados por trabajadores y patrones, no han tenido ningún éxito como era de esperarlo. Actualmente existen 22 sindicatos con 1.136 socios, la mayor parte formados por trabajadores de taxis, buses y también de peluquerías.

4º— En relación al año 1964, las cifras y porcentajes son los siguientes:

5º— El mayor número de trabajadores sindicalizados, de acuerdo a las actividades económicas del país, son:
- Industrias manufactureras, con 36,0% sobre el total.
- Agricultura, 17,5%.
- Explotación de minas y canteras, 12,3%.
- Comercio mayorista y minorista, 9,9%.
- Transporte y comunicaciones, 9,7%.

CLOTARIO BLEST


Experiencias

ACCIÓN DIRECTA DE OBREROS Y ESTUDIANTES

LOS estudiantes de Concepción salieron de sus aulas para comprometerse de lleno en una nueva acción directa de vanguardia, esta vez con los obreros de una fábrica, que en su primera experiencia dio resulta dos inmediatos y concretos.

Ya en la práctica de parcializarse con las masas en la lucha social revolucionaria, habían participado con pobladores en tomas de terrenos, que culminaron con la instalación del Campamento "Lenin", y con los campesinos en la reivindicación de sus derechos en los fundos de Chillán, en 1969.

Ahora los estudiantes acompañaron a un grupo de trabajadores de una fábrica de muebles, en conflicto con su dueño, en la ocupación de la industria, acondicionando así de tal modo la presión contra el explotador que hicieron surgir en horas una fórmula de avenimiento, favorable a los intereses obreros.

El hecho se produjo el lunes 22 de junio, cuando unos 19 estudiantes acompañaron a 17 obreros a ocupar la fábrica de muebles "Roma", de propiedad de Sergio Erazo Rossi. Un largo conflicto, sin repercusión legal, tenía lugar desde hace tiempo entre los trabajadores y el patrón. Erazo mantenía al personal en condiciones de trabajo insalubres, les negaba los salarios mínimos que la ley establece, desconocía los términos de un acta de avenimiento firmada a comienzos de año, amén de poner en práctica una serie de triquiñuelas para mantenerlos desorganizados y explotados.

En este sentido, Erazo Rossi había dividido su industria en pequeños talleres ilegales, que funcionaban con menos de 25 obreros para evitar la sindicalización legal, y semanalmente despedía a dos o tres de ellos renovándolos con otros, para así hacer imposible en la práctica toda posibilidad de organización. Desde comienzos de año alcanzó a despedir a 34 obreros ilegalmente; por supuesto que no recibieron ningún tipo de indemnización.

La Federación de Estudiantes de Concepción en conocimiento de estos hechos, ofreció su ayuda a los obreros y fue así como se concertó la acción cumplida en la madrugada del 22 de junio. Ocho horas alcanzó a durar la ocupación de la fábrica.

Fueron reincorporados los despedidos y además Erazo Rossi se comprometió a pagarles una indemnización por los días que estuvieron fuera de la industria, amén de reabrir el casino de los obreros que había suprimido como represalia. También se comprometió a cancelar salarios de acuerdo al mínimo legal y a cumplir con las diferentes regalías que dispone la ley.

El caso —primero en la historia de las luchas sociales chilenas— reveló que la combatividad de obreros y estudiantes, convenientemente canalizada y dirigida, endurece la decisión de luchar y logra rápidamente los objetivos que se persiguen. La prepotencia patronal se doblega más rápidamente ante este tipo de acción directa, que frente a la burocratizada y lenta aplicación de las disposiciones del Código del Trabajo, un cuerpo legal concebido por la clase dominante que lo aplica a su amaño y en su beneficio.

Así lo entendió la FEC cuando con posterioridad a su participación en la ocupación de la fábrica entregó un comunicado analizando el hecho, destacando la importancia de estos combates parciales que van preparando a las masas y desarrollando sus vanguardias para el enfrentamiento final contra el enemigo del pueblo: la burguesía.

La declaración estudiantil reafirmó, finalmente, que los estudiantes y los obreros están ya conscientes de que "la explotación sólo desaparecerá con el derrumbe de la actual sociedad de clases y con la construcción del socialismo". Una afirmación y una actitud de los universitarios penquistas consecuente con su lema de batalla: "ESTUDIAR Y LUCHAR".

JOSÉ MONSALVE
Concepción


Homenaje

ELMO CATALÁN SIGUIÓ EL EJEMPLO DEL CHE GUEVARA

"En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ese, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas".

ESA voz que un día resonara con toda la fuerza evocadora de un conjuro, escribiendo una de las páginas más vibrantes de la lucha revolucionaria continental, golpeó —en ecos lejanos— un oído receptivo y ese oído fue el de Elmo Catalán.

En ese instante —quizás fugaz— Elmo Catalán descubrió su propia, definitiva e irrevocable vocación de revolucionario. Y desde aquel momento su espíritu quedó invadido por un solo y único anhelo —el cual jamás habría de abandonarlo— y el que de algún modo habría de presidir todo lo que haría y diría en su vida futura de combatiente revolucionario.

Pero no se deduzcan de mis palabras conclusiones equivocadas. La decisión adoptada por Elmo no llegó como súbita conversión causada por una especie de inspiración divina, sino fue raíz y fruto de un largo y amargo proceso de maduración ideológica y de múltiples experiencias vividas a través de su rica existencia.

Elmo Catalán no despertó —simplemente— un día, revolucionario.

Conquistó la difícil condición de revolucionario en la ardua tarea del vivir cotidiano. En la imperiosa necesidad de darle un sentido trascendente a su existencia. En el estudio acucioso de nuestra brutal realidad de pueblos sumergidos en la miseria física, en la degradación moral y en la angustiosa opresión. Jamás buscó refugio en la soledad propia del intelectual o del artista ensimismado en un saber puro o suspendido en el vacío de su única e intransferible verdad. Todo lo contrario. Se sumergió anhelante en el inagotable manantial de la vida. Nada le fue extraño. No estuvo libre de errores, miserias, locuras, odios y amores. Como tampoco estuvo ausente en las grandes batallas sociales de nuestro tiempo. Participó en ellas hasta la entraña de su ser. Sin propósito subalterno. Sin cálculo mezquino. Esta fue —tal vez— su característica más valiosa. El compromiso contraído, sin barcos de regreso, con su propia conciencia y con lo que él estimaba su superior deber de revolucionario.

Como estudiante, en la inmensa ciudad —extraña y hostil— cercada por la sórdida miseria de pobladores innúmeros; como periodista, en un medio alienado por valores inherentes a una sociedad cada día más escindida por agudas y dramáticas tensiones de clase, raciales, sicológicas y generacionales; como dirigente de gremios, la mayor de las veces dominados por urgencias inmediatistas, y ajenos en consecuencia al verdadero carácter de la lucha violenta y revolucionaria, signo insoslayable en la guerra liberadora de los pueblos, en esta hora estelar de la humanidad; como combatiente guerrillero en las ciudades de Bolivia; en todos los lugares y en todas las variadas fases de su multifacética existencia, Elmo Catalán fue siempre fiel a sí mismo. Guardó inexorable consecuencia con su pensamiento político. Mantuvo terca e irreductiblemente sus posiciones ideológicas. Hizo de la palabra y del verbo acción y realidad.

Fue más que un idealista. Fue un realista. Un auténtico realista armado de una concepción muy clara acerca de la estrategia y tácticas de lucha a seguir para liquidar las seculares estructuras de dominio y lograr así construir una nueva sociedad y un Hombre Nuevo.

Los reaccionarios contumaces y aquellos que aún continúan asidos a compromisos tradicionales, han descubierto dos formas para descalificar las acciones de los revolucionarios,

Una de ellas: burda - cínica - y descarada - SON DELINCUENTES COMUNES, DICEN, Y BASTA. Hay que aplicarles la ley penal de clase. Y para ello tienen también su personal justicia de clase. La silla curul y la guardia pretoriana constituyen símbolos inseparables de la violencia capitalista institucionalizada —aun más, ennoblecida— dada su condición de tutores del régimen de vida opresor. Es necesario defender el orden individualista y la paz burguesa —exclaman— aunque ese orden y esa paz se fundamenten en la compulsión brutal ejercida al amparo de un poder temporal y minoritario, usurpado a la soberanía de los pueblos.

La violencia que asesinó y torturó salvajemente a Che Guevara, Camilo Torres, Luis de la Puente, Yon Sosa, Inti Peredo, Carlos Marighela, Elmo Catalán y tantos otros, plenamente justificada por reaccionarios, serla legítima por la exclusiva razón que ella se ejerce desde el "Poder" y para mantener un "orden establecido", aun cuando ese "poder" también emane de un acto de violencia y ese "orden" subsista en la violencia.

En cambio, la violencia que lucha por imponer un orden social superior, sería "sediciosa" y "subversiva" por la única razón de ejercerse en contra de quien ya conquistó el "poder" y por colocar —en consecuencia— en peligro el orden vigente.

Rechazamos tajantemente tan arbitrario criterio y reivindicamos el derecho milenario de los pueblos a responder con violencia a la violencia.

Veamos —una vez más— el testimonio que nos entrega Bolivia. Del asesinato de Elmo y de su compañera y de sus increíbles y salvajes torturas son responsables: el régimen militar de Ovando y la CIA. Todas las maniobras destinadas a deslindar responsabilidades no son sino expresiones grotescas del cinismo y desvergüenza característicos de este régimen despótico. El negro pasado de Ovando bastaría para explicarlo todo. Usurpa por la violencia el mando del país en 1964, instaurando junto a Barrientos una oprobiosa dictadura militar. A duras penas y después de largos ocho meses de lucha logran derrotar a los pequeños comandos guerrilleros del Che, compuestos por apenas 40 hombres. La crueldad con los vencidos no tiene límites y en un acto cobarde e inhumano —olvidado por muchos— asesinan fieramente al Che. Encarcelan sin miramientos a Debray y otros guerrilleros, a pesar del clamor mundial que exige justicia. Y después de ello, tienen el increíble atrevimiento de autoproclamarse "revolucionarios"; y aun más, bajo esa enseña asesinan a valerosos luchadores, reprimen a estudiantes, matan a decenas de mineros y finalmente entregan a la contemplación angustiada del continente los cadáveres brutalmente mutilados de dos revolucionarios, convictos del "horrendo crimen" de empuñar de nuevo las banderas de Ernesto Guevara.

La otra forma, adoptada por reformistas y reaccionarios para desacreditar las heroicas luchas de hombres y mujeres dispuestos a ofrendar sus vidas por lograr superiores formas de convivencia humana, es mucho más sutil sibilina e hipócrita que la primera.

Se califica a tales personas, de utopistas irreales, de aventureros románticos, de idealistas enajenados o de locos, a secas.

Ninguno de estos calificativos debe sorprendernos. Siempre ha ocurrido igual en la historia. Espartaco o Cristo, los Macabeos o Bolívar, Mahatma Gandhi, Lenin o Fidel —en tiempos, circunstancias y geografías muy diversas—, recibieron iguales apelativos desdeñosos. Quien desafía revolucionariamente los valores establecidos sean estos sociales, políticos, éticos, científicos o artísticos está —en el mejor de los casos— expuesto a sufrir la mofa y el desdén de quienes precisamente la histeria no ha de acordarse.

No olvidemos. Los llamados "realistas" por los reaccionarios "crucificaron" a Cristo por "disolvente social" y su Evangelio de "disolución social" ha prevalecido dos mil años normando la vida de la sociedad cristiano-occidental.

Los llamados "realistas" condenaron a Galileo por afirmar según ellos "disparates" y sus "disparates" han constituido los pilares básicos de la ciencia contemporánea.

Los llamados "realistas" condenaron por traidores y sediciosos a Bolívar, Martí, O'Higgins, al cura Hidalgo y San Martín y hoy su "sedición" la veneran 20 naciones y más de 350 millones de seres humanos.

Los llamados "realistas" hicieron mofa de los cuadros de Van Gogh, Cézanne, Utrillo y Picasso, y estos mismos "realistas" pagan hoy millones de millones de dólares por estos mismos cuadros.

Los idealistas de hoy serán los realistas del mañana.

Elmo Catalán se ha labrado un lugar de honor entre los más esclarecidos nombres de la lucha revolucionaria americana y no pasará a la historia ni como delincuente común ni como un romántico aventurero asido a quimeras imposibles.

No ha muerto en vano. Igual que ayer, la palabra y el ejemplo del gran revolucionario, Comandante Guevara, encontró un oído receptivo, así también —hoy— lo encontrará el ejemplo y la palabra de Elmo Catalán. Muchos se incorporarán a la larga fila de los que están combatiendo por un mundo mejor. La procesión no ha terminado. Recién comienza a caminar.

Ya lo afirmó la Primera Declaración de La Habana: "Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar. Y su marcha de gigante ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única verdadera e irrenunciable independencia".

A esta marcha se incorporó y en ella continúa Elmo Catalán. La rueda de la historia la empujarán el recuerdo y la enseñanza de tantos muertos, así como el ejemplo y la acción de tantos vivos. Vivos y muertos constituyen este inmenso ejército —vanguardia de la humanidad— sin el cual el progreso del hombre sería imposible.

¿Por qué Elmo Catalán fue a morir a Bolivia? Se preguntan muchos. ¿Acaso existe un lugar donde debe obligadamente morir un hombre? Contestamos. ¿Importa más el lugar donde se muere o importan más las razones por qué se muere?

Elmo Catalán murió torturado y asesinado por la siniestra dictadura militar de Ovando, porque para él la "PATRIA" era América. Para él —igual que para el Che— cualquier lugar era bueno para morir si la "bandera bajo la que se lucha es la causa sagrada de la redención de la humanidad, de tal modo que morir bajo la enseña de Vietnam, de Venezuela, de Guatemala, de Laos, de Guinea, de Colombia, de Bolivia o de Brasil es igualmente glorioso".

En Ricardo —el combatiente revolucionario— esta verdad se había hecho carne y sangre de su propio cuerpo.

Así se explica que su profunda admiración por Che Guevara sobrepasara con mucho lo exclusivamente epopéyico y glorioso de su existencia heroica.

Elmo Catalán no seguía el ejemplo del guerrillero mártir por una simple compulsión emocional, sino que su conducta obedecía a un largo y razonado proceso donde la experiencia vivida en el seno de la lucha popular y el estudio sereno de nuestros problemas se daban la mano en una perfecta síntesis de teoría y acción revolucionaria.

En consecuencia, creía en la estrategia diseñada por Che Guevara para liberar a nuestros pueblos y aniquilar definitivamente al imperialismo. Pensaba igual que él: "Cómo podríamos mirar el futuro luminoso y cercano, si dos, tres, muchos Vietnam florecieran en la superficie del globo, con su cuota de muerte y sus tragedias inmensas, con su heroísmo cotidiano".

Y para que florecieran uno y muchos Vietnam también estaba íntimamente convencido de la imperiosa necesidad de "centralizar" la lucha de los pueblos latinoamericanos. Y por eso —como el Che— creía que: "No hay fronteras en esta lucha a muerte, no podemos permanecer indiferentes frente a lo que ocurra en cualquier parte del mundo, una victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria nuestra, así como la derrota de una acción cualquiera es una derrota para todos. Cada pueblo que se libere, constituye sólo una base de la batalla por la liberación de todos".

Estos grandes combatientes de la libertad americana han consolidado una nueva visión de la lucha independentista de nuestros pueblos. Una vez más, con fuerza arrolladora, se hace presente el concepto del internacionalismo proletario, como un arma de lucha invencible. Si la Patria es América, todo el vasto territorio continental es el campo de batalla natural y obligado de los revolucionarios de cualquier país. En Bolivia, un chileno —Elmo Catalán— integra el Estado Mayor del Ejército de Liberación Nacional.

Se hace querer y respetar por sus extraordinarias condiciones de dirigente político y de combatiente guerrillero. A su muerte, la explosión de dolor y el repudio del pueblo en contra de sus asesinos, nacen espontáneos. A nadie le importa su nacionalidad. Su condición de patriota la ganó en el combate y en el martirologio.

Pero hay más. Toda esta grandiosa lucha en la cual estaba empeñado Elmo no obedecía a un mezquino resentimiento personal ni menos a una oculta amargura. Ella hundía sus raíces en la noble y honda convicción de que es factible transformar revolucionariamente una sociedad, de que es posible crear un ser humano mejor, el "Hombre Nuevo" de que nos hablara Guevara, —por eso— y como él repetía:

"Nosotros, socialistas, somos más libres porque somos más plenos; somos más plenos por ser más libres".

El esqueleto de nuestra libertad completa está formado, falta la sustancia proteica y el ropaje; lo crearemos.

Nuestra libertad y su sostén cotidiano tiene color de sangre y está henchida de sacrificios.

El camino es largo y desconocido en parte. Haremos el hombre del Siglo 21: nosotros mismos.

Nos forjaremos en la acción cotidiana, creando un "Hombre Nuevo".

Este era el pensamiento y esta fue la convicción íntima que alimentaron la voluntad de este gran revolucionario chileno que fue Elmo Catalán.

Su muerte, horriblemente cruel y sangrienta, estuvo a la altura de su vida pura y diáfana. En Elmo Catalán, vida y muerte, constituyen una unidad indestructible. Toda la saña y crueldad empleadas por el siniestro régimen militar de Ovando y su "ángel de la guarda", la CIA, no pudieron doblegar su humanidad, su coraje y su voluntad. "

Este testimonio ejemplar de revolucionario —sin mácula— lo entregamos a todos los revolucionarios —especialmente a la juventud chilena—, quien unida a todas las juventudes de América vengará algún día tanta muerte y tanta crueldad inútil, y creará una nueva sociedad libre de alienaciones enajenantes.

No constituye una simple casualidad el que hayamos venido a rendir un postrer homenaje de admiración y respeto al amigo entrañable, al heroico combatiente y al revolucionario consecuente, al más alto cenáculo de la cultura chilena.

Hemos concebido la Universidad esencialmente como una "Universidad crítica y comprometida" y no podría estarlo si ella —al facilitarnos su Salón de Honor— no se hubiera agregado a este emocionado homenaje de recuerdo y admiración a la vida, la tortura y muerte de un revolucionario.

Revolución y Cultura son términos indisolublemente ligados a esta hora de crisis y de esperanzas por que transita América latina. No habrá Cultura propia. No habrá una Nueva Sociedad. No nacerá el Hombre Nuevo sin transformaciones revolucionarias de los valores y estructuras sociales y culturales vigentes.

ELMO CATALÁN ha muerto asesinado, luchando por la Revolución Boliviana, para hacer posible también la Revolución Chilena. Vive ELMO CATALÁN.

CARLOS ALTAMIRANO


PUNTILLAZOS

MAXIMITO Y EL DOBLE CRIMEN DE PUENTE ALTO

ES usual que los amigos recalquen que a Maximito "no le salen arrugas" y que "apenas tiene unas canas", lo que llena de alegría al ministro de Educación. Máximo pacheco Gómez tiene el aspecto del niño aplicado del curso, que incluso está en un grado más avanzado respecto a su edad. Puede llegar a ser una reedición del retrato de Dorian Gray, hasta que alguien destruya el cuadro y entonces el ministro aparezca —ante los asombrados ojos de los que lo conocieron siempre joven— convertido en un viejo cargado de achaques, canas y arrugas.

Debajo de la imagen siempre jovial de Maximito deben estar los achaques acumulados en una vida de renunciaciones en pro de una carrera personal brillante.

No tiene arrugas porque Maximito no se echa a morir por nada y porque, además, no obstante su bien compenetrado catolicismo, sabe estar bien con Dios y el diablo. En la actualidad no tiene problemas para continuar su brillante carrera política.

Maximito es ministro del gobierno democristiano, que ya antes le premió con el título de embajador en la URSS, lo que no le impide mantener buenas relaciones con el clan Alessandri, ya que es casado con una de las sobrinas del expresidente de la República e hija del hombre de negocios Arturo Matte Larraín.

Con los comunistas mantiene las mejores sonrisas. Sabe galantear al Gobierno de la Unión Soviética, el cual incluso le perdona que se desdiga de las declaraciones que hizo en honor de Lenin con motivo del primer centenario de su nacimiento.

Sin abandonar su recuerdo infantil plagado de imágenes de sacerdotes que repartían medallitas, se dedicó a distribuirlas en la URSS, donde el muy pícaro sabe que existe una tradición de amor por las condecoraciones.

Con todos los frentes cubiertos, Maximito retornó a Chile donde Frei le nombró ministro de Educación. A los pocos días estalló la mayor huelga que haya afectado al magisterio.

Los profesores incluso declararon una huelga de hambre, mientras en las calles el Grupo Móvil le destrozaba las cabezas a los que se atrevían a enfrentarse con ellos.

El conflicto lo solucionó el profesor universitario y ahora consejero de la Universidad de Chile, Enrique Silva Cimma. Pero Maximito se encargó de realizar una obscura maniobra que le hizo aparecer como el hombre que arregló el problema. Para eso contó con el apoyo de su amigo Frei y con la buena fe de Silva Cimma. que descubrió más tarde el engaño.

Maximito dicta "clases magistrales" y considerando, como su presidente, que "Chile le queda chico" parte al extranjero a emitirlas en otras tribunas.

Listas tenía sus maletas a fines de junio para partir a Venezuela, donde daría un nuevo paseo, cuando estalló la protesta de los estudiantes secundarios.

Ya en el propio ministerio las dificultades con el personal habían alcanzado clima de fronda. Los empleados menores de los servicios educacionales estaban en huelga total, para reclamar el cumplimiento de promesas que Maximito desenfadadamente les había hecho hacía bastante tiempo y que desenfadadamente también había olvidado. Y a ellos se habían agregado los empleados administrativos, postergados en ia reestructuración ofrecida por el desarrugado ministrito.

En esos momentos Maximito se descolgaba la condecoración que le había puesto el embajador de Colombia, por algún triunfo en un torneo deportivo o algo así. El viaje quedó suspendido. El sábado 27 de junio, el Grupo Móvil ya tenía una cuota de dos estudiantes muertos en Puente Alto y mientras el partido Comunista decía que los asesinatos eran consecuencia de la provocación de los ultraizquierdistas. Maximito se aprestaba a ir a Puente Alto a dar el pésame a los padres de los dos muchachos muertos.

Un prodigio de piedad.

Improvisado como pedagogo aceptó como conveniente para la formación de los adolescentes que junto a su plan de estudios se les incorporara el entrenamiento militar. Los muchachos salieron a las calles a protestar y una vez más el Grupo Móvil partió a romper cabezas.

Maximito en medio de los incidentes estaba intacto, con la sonrisa incapaz de provocarle arrugas y con sus manitas tomadas a la altura de los testículos en un gesto característico.

Maximito puede ser decano, rector, nuevamente embajador de cualquier gobierno, porque para eso tiene santos en todas las cortes e impulso para todo.

Frente al doble crimen cometido por el Grupo Móvil en Puente Alto, dejó por momentos de ser ministro de Educación, porque de reconocer públicamente esa calidad tenía que emitir declaraciones y él elude compromisos que pueden cortar la carrera brillante, meta de su existencia.

Padre ejemplar de diez niños no tuvo una lágrima para los muchachos asesinados en Puente Alto. Pero en cambio sí las tuvo para un estudiante muerto por un error en una modesta escuela de Santiago, hecho que fue calificado por "El Mercurio" como crimen de "violentistas". Ahí Maximito lloró, porque el cocodrilo bien sabía que estaba en juego su carrera política.

ESTUDIANTE


Negocios

EL CUERNO DE ORO DE "CASAPROPIA"

LA Caja Central de Ahorro y Préstamos reajustó en un treinta por ciento las deudas que por concepto de adquisición de viviendas contrajeron los ahorrantes que tienen cuentas en las diversas asociaciones de ahorro y préstamos del país. La decisión que por reglamento legal adopta todos los años el organismo central, aumentó el 19 de julio el drama que viven los flamantes propietarios que con ese sistema de reajuste ven cómo, año a año, en vez de reducirse su deuda, a pesar de los abonos, ésta sube a niveles increíbles.

La "trampita" en todo este juego que a nivel nacional se hace con el anzuelo atrayente de la casa propia, parte de un contrasentido injusto. El ahorrante que logró un préstamo y adquirió una casa, paga al comienzo una cuota mensual durante el primer año, que alcanza al 25 por ciento de su sueldo. Esta no es fija; se atiene a los reajustes legales que siempre son mayores a los reajustes que tienen los empleados que no ganan el vital, con lo que al cabo de dos o tres años por el hecho que aquellos reajustes se hagan sobre el sueldo vital, terminan pagando cuotas que ascienden hasta los dos tercios de un sueldo.

Paralelamente, también crece en proporción desmesurada la deuda. Su odisea no deja de ser dramática y se inicia en el momento mismo de la "compra" de la casa. Allí, de partida, quien logra esa "conquista" debe desembolsar entre un ocho y un diez por ciento del préstamo obtenido, al contado, para solventar gastos de estudio de títulos, inspección, amén de los gastos de comisión. No es que estos pagos no sean legales, pero constituyen algunas de las granjerías de que gozan las AA.PP. Por ejemplo, en otras instituciones de crédito, para el caso de las hipotecas, esos son gastos a cargo del mutuante.

Esa es la primera inversión que, repetimos, se paga al contado. Luego viene el interés del préstamo que en un plazo de 30 años — para suponer un período determinado— prácticamente duplica la deuda. En cifras esto se podría explicar en un préstamo imaginario de cien millones de pesos a treinta años, así: pago al contado por comisión a la Asociación y gastos que van a manos de arquitectos e ingenieros de la misma, diez millones de pesos; interés de la deuda al cabo de treinta años: cien millones. Lo que da un total de algo más que el doble del préstamo inicial.

A ello hay que agregar los reajustes anuales que se hacen sobre la deuda, lo que convierte el monto inicial al cabo de cuatro años en una cifra que es el doble de aquél. En resumen, nunca nadie sabe cuándo acabará de pagar lo que partió debiendo, mucho menos en qué forma. Víctimas del sistema son unos cinco mil deudores que ya en este año de 1970 debían un total de 21 mil dividendos atrasados, con un total aproximado de diez mil millones de pesos.

UN NEGOCIO BRILLANTE

Pero este desastre financiero para los ahorrantes es un negocio que ha resultado brillante para otras personas.

Veamos cuáles son esos privilegiados. La idea primitiva que animó la creación de las asociaciones de ahorro y préstamos fue la de que funcionaran como cooperativas de préstamos de construcción o para comprar casas. La gente que quería gozar de esos beneficios depositaba su dinero en una cuenta de ahorro y luego solicitaba un préstamo a cuenta del total acumulado por los cooperados. Era una solución, por otra parte, muy convincente para resolver el problema habitacional chileno.

Entendiéndolo así —o tal vez animado por algún maligno cerebro criollo—, el gobierno decidió tonificar el sistema y estableció que el impuesto del 5 por ciento sobre las utilidades de las empresas para construcción de viviendas, podía ser depositado, recargado en un 40 por ciento, en las AA.PP. Quién así lo hiciera pasaba a ser un "depositante obligado" que podía retirar intereses o aplicarlos como cuotas de ahorro, pero que estaba facultado para retirar el depósito total al cabo de 20 años con los reajustes correspondientes. Por ese concepto, hasta marzo de 1970, se habían acumulado 33 mil millones de pesos depositados.

Las ventajas que servían para atraer a los soñadores de la casa propia, atrajeron también a los grandes inversionistas que comenzaron a colocar en las AA.PP. sus dineros al encontrar allí beneficios superiores al resto del mercado, uno de los cuales, por ejemplo, era que esos depósitos y sus reajustes estaban exentos de impuestos.

Lo que ocurrió entonces fue digno de las más suculentas operaciones de que tiene memoria la historia del capitalismo chileno.

La ley había establecido que sólo los ahorrantes podían elegir los directorios de las AA.PP. Se dio el caso entonces que los pequeños inversionistas no pudieron ejercer jamás esa función, ya que siendo los que habitualmente retiraban su dinero para construir o comprar casas, nunca alcanzaron la capacidad suficiente para elegir. Eso quedó a cargo de los ahorrantes obligados (las empresas) y de los grandes inversionistas.

En menos de cinco años los directorios de las asociaciones de ahorro y préstamos se llenaron de nombres que representan a las mayores fortunas de Chile o a los más selectos grupos del poder económico. Sin pretender que sea la lista completa, los siguientes nombres (algunos entre unas cuantas docenas) son: en AHORROMET, Germán Picó Cañas, Miguel Llodrá Bauza, Sergio Markmann; en CASAPROPIA, Francisco Soza Cousiño, Carlos Urenda Zegers; en LIBERTAD, Pablo Gumucio, Sergio Alamos; en RENOVACIÓN, Jorge Yarur Banna, Bernardo Larraín Vial, Alfredo Yarur K., etc.

Todos estos "filántropos", que aparecen preocupados en darle casas al pueblo, tienen una singular forma de operar. Las asociaciones de ahorro y préstamos, por insinuación de sus directores, depositan su plata en los bancos (en los primeros días de 1970 tenían cuentas por 40 mil millones de pesos), en los que justamente éstos también ocupan cargos directivos; aseguran las casas construidas o compradas en compañías de seguros donde también —¡qué coincidencia!— son directores los mismos de las AA.PP.; invierten fabulosas sumas en publicidad en empresas de las que son socios (la suma gastada por ese concepto en el año calendario de 1969 fue de ocho mil millones de pesos); y por último, construyen a través de empresas constructoras que también son de propiedad de los mismos directores.

Para que nada quede al azar, finalmente estas mismas personas gozan de remuneraciones que ascendieron en el ejercicio que terminó el 30 de junio de 1969, a tres mil cien millones de pesos. Para que la desvergüenza no sea tan extrema, han disimulado sus "salarios", inventando cargos como "director a cargo de las AA.PP.", "director empleado", "director profesional", etc.

Un ejemplo clásico de este tipo de "filantropía" es el de CASAPROPIA, que en la práctica pertenece a Francisco Soza Cousiño; construye sus casas a través de la empresa Neut-Latour que también es de Francisco Soza Cousiño; las viviendas son aseguradas en la Cía. de Seguros "La Chacabuco", que casualmente es de Francisco Soza Cousiño; y deposita sus dineros en los Bancos de Chile y Edwards, en los que Francisco Soza Cousiño es director. Para que nadie en Chile desconozca los beneficios de CASAPROPIA, esta empresa ha gastado en publicidad en el último año mil ciento cinco millones de pesos, dinero de los ahorrantes que comprarán las casas que construye Neut-Latour, que...

Un estudioso del sistema de ahorro y préstamos confidenció a PUNTO FINAL soluciones para poner por buen camino este fabuloso negocio. "Primero, debería darse a los deudores derecho a voto para proteger sus intereses, hoy en manos de pulpos ávidos de dinero; segundo, los depósitos de las AA.PP. deberían hacerse en el Banco del Estado y los seguros con tratarse en el Instituto de Seguros del Estado, para terminar con la maffia que ampara el propio presidente de la Caja Central, que pertenece a ella; tercero, lo que se gasta en propaganda no tiene ob jeto, ya que en este país hay un déficit tremendo de viviendas; los ocho mil millones que se gastan en avisos podrían servir para construir por lo menos unas cien casas; y cuarto, las remuneraciones de los directores podrían invertirse en lo mismo: habría para otras 30 casas más".

P.D.G.


Actualidad Nacional

EL VERDADERO ENEMIGO ES EL GOLPE MILITAR

"Todos queremos vivir en paz...; todos deseamos trabajar en la tranquilidad para construir nuestro destino. Pero no nos hagamos ilusiones: la paz sólo es posible si existe la justicia social".

Cardenal Raúl Silva Henríquez. 18-V-70.

"Con motivo del paro nacional indefinido decretado por el personal auxiliar de los establecimientos educacionales, en demanda de reivindicaciones económicas, decidimos solidarizar con este movimiento manifestando nuestro apoyo con una salida callejera hacia el centro de Puente alto...".

Declaración del Centro de Alumnos, Escuela Industrial Superior de Puente Alto. 27 de Junio de 1970.

"...Responsabilizamos de estos hechos al Movimiento de Izquierda Revolucionaria y a militantes del Partido Socialista....".

Ministro del Interior. Patricio Rojas, cadena nacional del 26-VI.70.

"...Declaramos que no nos dejaremos intimidar por la violencia represiva del sistema y seguiremos en lucha constante y combativa bajo el ejemplo del compañero Claudio Pavez Hidalgo.

Claudio Pavez Hidalgo, seguiremos tu noble ejemplo".

Declaración Centro Alumnos. Escuela Industrial. Puente Alto. 26.VI.70.

DOS estudiantes se suman a la larga lista de asesinatos perpetrados por el Grupo Móvil y las fuerzas represivas. La causa: el "delito" de protestar junto a trabajadores por reivindicaciones económicas y justicia social. El gobierno y la derecha alessandrista hablan de "agitadores" y "elementos extraños" a los estudiantes. La izquierda tradicional habla de "provocadores" que "hacen el juego a la derecha". Ambos, no vacilaron en buscar como chivo expiatorio a las organizaciones revolucionarias.

Conocido es el ánimo conciliador de la Iglesia Católica. Vastos sectores de ella conjugan la palabra realidad con la violencia. En una entrega de terrenos en San Dionisio, el Cardenal Silva Henríquez, con visión profética señalaba:

"La desigualdad injusta y opresora engendra violencia, el odio y el rencor que ya presenciamos en nuestra patria. La libertad sólo es auténtica y duradera cuando es para todos, y no cuando es patrimonio de los que poseen dinero y cultura. El verdadero orden que tanto anhelamos es el orden de la justa distribución de las riquezas, porque no puede haber orden donde existe la explotación, donde existen unos pocos privilegiados y una multitud de explotados. Lo demás será un orden aparente, que durará mientras dure la represión de las justas aspiraciones, pero tarde o temprano este "orden" caerá víctima de su propia injusticia y error".

¿Se puede ser más papista que el Papa? Parece que sí. Por lo menos casi todos los políticos tradicionales así lo demuestran. Las declaraciones comunistas, del gobierno y la derecha coinciden en calificar los enfrentamientos de clases como producto de la participación de elementos "infiltrados". Eluden las características represivas de un sistema que, día a día, entrega elementos concretos de. análisis que obligan a actuar en consecuencia.

Los estudiantes NO SON INSTRUMENTOS, NI SON UTILIZADOS. Son la expresión más clara de la búsqueda de la verdad. Son la respuesta a una sociedad enajenada a intereses extranjeros; son hijos de padres explota dos que se quejan en sus casas; son víctimas de la inflación que irrita a sus madres neurotizándolas en la impotencia. ESA ES LA ESCUELA DONDE LOS ESTUDIANTES APRENDEN LA LUCHA DE CLASES.

La izquierda tradicional sostiene desde hace casi 50 años que la clase trabajadora puede alcanzar el poder mediante elecciones y bajo preceptos legales establecidos por la burguesía. El movimiento popular canalizó sus esperanzas bajo esta premisa.

Los enfrentamientos electorales, la enorme capacidad operativa de la derecha económica y el imperialismo, produjeron reiteradas y naturales derrotas. La "verdad absoluta" comenzó a ser cuestionada y las prácticas conciliadoras desechadas por grandes sectores de los partidos de izquierda tradicional a experiencia cubana empezó a ejercer atracción estratégica entre obreros, estudiantes y campesinos.

Nació la izquierda revolucionaria. Su único objetive era ofrecer, bajo la inspira ción marxista-leninista, un; nueva táctica de lucha y ur nuevo camino para alcanza el poder y destruir a la burguesía explotadora. Abrirse paso no fue fácil. Lo que me nos se les dijo fue "provocadores" y "agentes de la CIA".

La existencia de opciones de lucha resultaba insoportable al Partido Comunista. Sólo por discrepar, éramos "anticomunistas".

La Unidad Popular ofrece una alternativa electoral para llevar al gobierno a la cíase trabajadora. Es su camino, y justo es valorarlo en su exacta magnitud. El MIR en una declaración pública señala: "Creemos que ese es un camino equivocado, por lo menos no es el nuestro. Pero el hecho de diferir en el método no los convierte en nuestros enemigos".

Sin embargo, sectores importantes por su control gremial y estudiantil, se empeñan en desprestigiar a la izquierda revolucionaria, negándose a reconocer la realidad política: en Chile HAY DOS CAMINOS DEFINIDOS PARA LA LUCHA POPULAR.

La dirección comunista pone el grito en el cielo cuando ocurren hechos como los de SABA. "26 de Enero", "La Bandera", Campamento "Lenin", expropiaciones, etc. ¿Es que acaso no demuestran que la lucha de clases rebasa la "línea del partido"?

La sola existencia de organizaciones revolucionarias armadas, que día a día penetran mayores sectores populares, abren nuevos frentes de trabajo político y encauzan la lucha de masas por otros caminos, debiera bastarles para revisar sus análisis y aplicar una política correcta, de unidad revolucionaria.

De nada sirven los calificativos peyorativos contra los revolucionarios. Eso no calma la ansiedad de una clase social, no modifica su angustia económica, sino que crea brechas difíciles de cerrar en el futuro. Si la Unidad Popular triunfa en septiembre, resiste el golpe de estado y sobrevive a la presión del imperialismo para contener una eventual victoria, no seremos nosotros los enemigos. Por el contrario, estaremos al servicio de ese triunfo y apoyaremos los cambios sociales que transformen el sistema y destruyan a la burguesía.

Pero mientras tanto no pueden pedirnos creer y actuar de acuerdo a una estrategia de la que desconfiamos. Dudamos de la benevolencia histórica para con Chile. Menos creemos en los suicidios políticos del imperialismo. Por lo tanto debe prepararse la izquierda revolucionaria para seguir luchando por que "cualquiera que sea el desenlace electoral estamos ciertos de que no se detendrá el avance de la revolución ni se hipotecará la necesidad de una estrategia revolucionaria, sino que al contrario, se abrirá un nuevo período que con renovado vigor nos llevará hacia la revolución socialista en Chile".

Extraña sobremanera que partidos de izquierda coincidan con el gobierno en culpar a los revolucionarios de la violencia, cuyos orígenes cualquiera puede encontrar en el sistema, y cuyas consecuencias son producto de las características de crueldad y represión de las fuerzas policiales.

Cada paro nacional, cada movimiento de masas, cada enfrentamiento entre manifestantes desarmados y represores armados y preparados para la masacre, produce derramamiento de sangre. Produce impotencia y odio entre aquellos que exteriorizan su protesta y reciben balas y palos. Por eso las tácticas de enfrentamiento adoptadas por la izquierda revolucionaria son la guerrilla urbana y rural, capaces de producir pequeñas victorias, y capaces de formar un ejército revolucionario que logre la victoria para la clase trabajadora. Tal fue la esencia del camino de liberación en todos los países socialistas.

La campaña del terror de 1964 se hizo sin que existiera la izquierda revolucionaria. Con o sin ella, el imperialismo luchará para aplastar las aspiraciones populares:

a) A una estrategia electoral opondrá una estrategia publicitaria, sicológica, de soborno.

b) A una estrategia armada opondrá asesores militares, tropas yanquis, material de guerra, etc.

La posibilidad de un golpe de estado no está subordinada a la acción de organizaciones revolucionarias, sino que es proporcional a la peligrosidad que ofrezca una clase social para otra dominante y también para los intereses imperialistas. Las organizaciones armadas son sólo una manifestación más del fenómeno de la lucha de clases. La carta del golpe de estado es iniciativa de la burguesía y la juega ofensivamente cuando le conviene. Aceptar el chantaje de esa amenaza para detener el proceso de lucha de clases es hacerse cómplice del sistema y quitarle armas al pueblo para defenderse.

Si la Unidad Popular cree tener asegurado el triunfo electoral, debe tener asimismo la seguridad que la derecha y la CIA promoverán el golpe de estado, antes o después de las elecciones.

Este golpe afectará a toda la izquierda, sin excepción alguna, y el deber de las fuerzas políticas y sociales es prever este enfrentamiento para responder en forma responsable:

a) Creando un movimiento de masas fuerte ... pero con conciencia de clase, que sepa reconocer a su enemigo y actuar organizada y disciplinadamente.

b) Entregando una linea consecuente que no esconda los propósitos de conseguir el poder para construir el socialismo.

c) Sin hipotecar el movimiento popular en una alternativa electoral que ante una nueva derrota puede frustrar las inquietudes de obreros y campesinos, provocando un nuevo retroceso en la lucha de clases.

d) Sin atacar y desprestigiar a los revolucionarios que se preparan para nuevas etapas de lucha popular.

e) Cimentando una verdadera unidad popular en el seno de la clase explotada, junto a estudiantes y otros sectores revolucionarios.

JORGE SILVA LUVECCE
Penitenciaría, Santiago


LAS TORTURAS EN CHILE

SE nos ha tachado de delincuentes comunes. Esta afirmación ya nadie la cree.

El gobierno pretende cerrar los ojos ante una fría realidad. Esa realidad indica que el obrero, el trabajador y el estudiante, ya se cansaron de escuchar patrañas, mentiras, promesas que no se cumplen. Han dicho: ¡basta!, y se han incorporado de lleno a la lucha clandestina.

La intachable conducta de los actuales militantes de la VOP procesados por el Código Penal, demuestra la estupidez y ceguera de quienes hacen ese tipo de afirmaciones.

La VOP está orgullosa de contar entre sus filas a los mejores hombres de la clase proletaria; porque su presencia en nuestra organización es reflejo del despertar de la clase obrera, que por primera vez en Chile se incorpora de hecho a la lucha armada por el socialismo. Por lo cual, exigimos el trato de reos políticos que merecemos.

La policía chilena pretende suplir su falta de inteligencia con las brutalidades. Hemos de decirle que las redes clandestinas no se rompen con torturas; tampoco puede con torturas apagar la llama revolucionaria que está encendiéndose en el corazón de los oprimidos.

Con nuestra detención, en febrero, la policía afirmó que la VOP había dejado de existir, pero nuevos camaradas a los cuales personalmente no conocemos, han sido detenidos y la policía, luego de "cargarle" los mismos delitos que a nosotros —aun sabiendo que no han participado en ninguno de ellos— vuelve a decir que la VOP "ha dejado de existir", escudándose tras el sumario secreto. La falta de conocimiento respecto a la VOP los lleva a inventar delitos con el solo objeto de tapar con publicidad su incapacidad, corrupción y cobardía, haciéndose "cartel" de héroes que se matan trabajando "científicamente" contra los "extremistas".

El cinismo de los jefes policiales llega a extremos cuando desmienten el que se aplique torturas a toda clase de detenidos (entre ellos nosotros).

Los revolucionarios hemos sentido en carne propia estas torturas:

— Ser tendidos en un camastro de fierro, luego de ser amarrados de pies y manos;

— Introducción de un palo envuelto en trapos sucios y malolientes en la boca para evitar gritos.

— Bajada de pantalones y aplicación de descargas eléctricas en los testículos, pene, boca, sienes, oídos, estómago, piernas, manos, etc.

— Se pisan las manos, haciendo girar el taco de la bota sobre ellas.

— Se echa agua caliente por nariz y boca.

— Patadas en riñones y pulmones hasta provocar hemorragias.

Y así innumerables torturas que dejan por los suelos nuestra falsa democracia.

Una tortura muy usada por Carabineros, es la de hacer comer excrementos al detenido.

A los mercenarios del "Escuadrón de la Muerte", grupo represivo formado por el gobierno de turno, les decimos que seguirán encontrándose con la VOP; continuarán las expropiaciones a entidades creadas para el robo y la explotación; seguirán las expropiaciones de elementos para la revolución, mal que les pese.

Es muy posible que por esta declaración, mis familiares sufran las consecuencias (por ser mujeres solas). Pero yo les digo que nosotros no hemos buscado el enfrentamiento y cuando lo busquemos será en las condiciones y en el lugar que nosotros fijemos. Y ahí verán los "héroes", "valientes", etc., que su "Escuadrón" sólo sirve para patear mujeres y niños, violar domicilios, etc., pero no para combatir mano a mano con revolucionarios que dan su vida por un ideal.

La VOP está formada por camaradas de diferente extracción social.

Al ver a un obrero luchando por sus ideales, sienten desprecio por él, desprecio que no es más que producto de "complejos de clase", sienten vergüenza de sentirse explotados y aún así convertirse en verdugos y asesinos de su propia clase.

La VOP es algo más que una organización armada, es un grito de libertad del pueblo, porque la VOP la forma puro pueblo.

ARTURO RIVERA CALDERÓN
Vanguardia Organizada del Pueblo, "VOP".
Cárcel Pública


N. de PF.— Nuestra revista formuló hace algún tiempo un llamado para constituir un comité de defensa de los derechos humanos y de solidaridad con los presos políticos. Debemos admitir que, por desgracia, nuestra iniciativa no encontró entonces el ambiente necesario para cuajar en la realidad. Destacadas personas que fueron consultadas, señalaron que los compromisos y deberes de la campaña electoral les impedían, así como otras funciones profesionales o políticas, participar en las actividades de tal comité. No obstante, otras personas, menos agobiadas de quehaceres, acogieron la idea con entusiasmo. Estimamos que el conjunto de nuevos sucesos ocurridos en el país, plantea que se haga un nuevo esfuerzo. La denuncia del crimen, las torturas y atropellos, la solidaridad activa con presos que en muchos casos no disponen siquiera de ropa, comida o medicinas, y menos de abogado, muestran la necesidad urgente de coordinar tareas que pueden canalizarse a través de un comité como el que hemos sugerido, al cual PF está dispuesto a entregar activa colaboración.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02