Elmo Catalán, el compañero caído

PUNTO FINAL
Año IV. Nº 107
Martes 23 de junio de 1970

Editorial

EL COMPAÑERO CAÍDO

OTRO revolucionario chileno, el periodista Elmo Catalán Avilés, ha caído en la lucha por la liberación de Bolivia. Anteriormente fue Rigoberto Zamora Sasso, un obrero. Ambos estuvieron incorporados al Ejército de Liberación Nacional (ELN) que fundara en Bolivia el Comandante Ernesto Che Guevara.

La muerte de Elmo Catalán toca muy de cerca a PF que lo contó entre sus colaboradores hasta que él decidió marcharse a cumplir su deber revolucionario. Para nosotros es un gran orgullo haber sido sus compañeros. Su acto de consecuencia revolucionaria, al sumarse al glorioso ELN de Bolivia, le sitúa junto a otros periodistas de América latina, como Fabricio Ojeda, Jorge Ricardo Massetti. Juan García Elorrio y Emilio Jáuregui, que han entregado sus vidas en esa guerra antimperialista que comienza a librarse en el continente.

El ejemplo de ellos es un estímulo para luchar. Sus nombres sin duda, son un legado honroso para las nuevas promociones de periodistas revolucionarios que se incorporan a la lucha liberadora.

En esta lucha, no obstante, nadie puede dejarse sobrecoger por el dolor que provoca la caída de un compañero.

El asesinato de Elmo Catalán y de la dirigente universitaria Jenny Koeller, luego de sufrir horrendas torturas, es un crimen más de la CIA norteamericana. La CIA maneja el aparato represivo de la dictadura boliviana. Sus agentes, los asesinos del Che y de Inti Peredo, son los mismos que han cometido este nuevo crimen. Al historial de sangre de la CIA y de sus secuaces en Bolivia, debe cargarse el nuevo asesinato.

La sangre de tantos combatientes revolucionarios, como Elmo Catalán y Jenny Koeller, convierte en deber insoslayable luchar, sin regatear sacrificios, por que América latina alcance su liberación. Ese será el día en que los asesinos de la CIA y sus esbirros locales, serán barridos del continente. Ese día podremos pensar con calma en nuestros compañeros caídos y rendirles el homenaje que merecen.

Los pueblos de Bolivia y Chile han comprendido que el asesinato de Elmo Catalán y Jenny Koeller es un acto más del sadismo criminal de la CIA norteamericana. Por eso las manifestaciones públicas y las expresiones de repudio al horrendo crimen, en ambos países, responsabilizan directamente a ese organismo del gobierno yanqui. La CIA controla los aparatos policiales, se inmiscuye en los ejércitos, penetra en los medios de comunicación de masas, fragua y ejecuta crímenes políticos, y realiza, en fin, toda clase de sucias maniobras para detener la lucha liberadora que se expande en el continente.

Para los periodistas revolucionarios, Elmo Catalán es un ejemplo a seguir. Su caída deja un lugar que es preciso llenar con nuevos combatientes. Esa es la tarea y el deber de este momento.

PF


Crimen de la CIA

CARTA DE ELMO CATALÁN

Bolivia, 19 de abril de 1970.

A MI MADRE, HIJOS, HERMANOS, TÍOS Y DEMÁS FAMILIARES

ESTOY en Bolivia. La noticia no será para ustedes una sorpresa. Esta carta, sí. Siempre hubo entre nosotros una tremenda incomunicación, especialmente política. Hoy, después de casi dos años de silencio, vale la pena escribir unas cuantas líneas para que conozcan nuestras motivaciones y sepan el porqué de mi decisión.

Sufrí en carne propia —como ustedes la siguen sufriendo— la pobreza y la explotación. El trabajo como peón en la pampa salitrera, en el cobre o en la construcción cuando recién egresé de secundaria, me impactó y sensibilizó profundamente. Aprendí a conocer y querer a la clase obrera, la cual es, sin duda, lo mejor que tiene cada pueblo. Obtuve un título profesional (¡qué ironía, el único profesional de la familia!) y ustedes cifraron —equivocadamente— sus esperanzas en mí porque el profesional tiene, en este sistema, un vasto horizonte económico, especialmente si su corrupción es más acelerada. Pero esto ustedes no lo comprendían y será difícil que lo entiendan.

Creo firmemente que el profesional ha llegado a ser tal sobre la base de la explotación, el dolor y el sacrificio de muchos otros seres. El profesional es un parásito que comercia con la pobreza de sus semejantes o es un aliado de los ricos explotadores. Por mucho que hable de revolución, de liberación o de amor por el pueblo no pasará de ser esclavo consciente del sistema, cómplice de la opresión o, en muchos casos, gendarme de sus propios hermanos si no toma el único camino honesto que existe para independizar nuestros países: el de la lucha armada hasta las últimas consecuencias.

Por eso rompí definitivamente con el pasado. Nunca tuve aspiración de ninguna clase dentro del sistema contra el cual luchamos. No lo lamento. En cambio, aspiro a todo dentro de la revolución. Y me siento orgulloso.

Soy soldado del Ejército de Liberación Nacional, el Ejército que el Che y un puñado de valientes fundaran en Ñancahuazú. Muchos sueñan con tan grande honor sin alcanzarlo. Por eso, me considero un privilegiado.

Ustedes saben que mi decisión no es reciente. Busqué la oportunidad a veces hasta con desesperación —durante varios años. Me dolió profundamente no combatir al lado del Che en Bolivia. Seguramente no merecía este honor. También me llagó la cobardía de los que lo abandonaron, la desvergüenza de tantos seres repugnantes que hasta hoy juegan a la revolución, comerciando con el ejemplo y la memoria de uno de los héroes más esclarecidos de nuestro continente.

Pero es necesario explicarles algo más para que nos conozcan mejor. No somos buscadores de gloria. Simplemente combatimos para destruir esta sociedad corrompida y opresora y para construir un mundo nuevo, sin explotadores ni explotados. Un mundo donde no existan injusticias ni humillaciones, donde todos tengan iguales oportunidades, donde el hombre, como dice Che, "no sea lobo del hombre".

Estamos peleando para que nuestros hijos, o los hijos de nuestros hijos sean Hombres Nuevos, es decir, seres humanos puros, con profundo amor por la sociedad, generosos, dispuestos a dar la vida por sus semejantes, hombres con inmenso coraje, decididos a combatir la injusticia en cualquier parte del mundo. Estos Hombres Nuevos —con los que soñó Che— sólo pueden formarse dentro de nuestros principios, en el fragor, del combate, o sea en el socialismo distinto que construiremos nosotros.

Para alcanzar tan hermoso objetivo tenemos que pasar por una etapa dolorosa y larga porque nuestro enemigo es el más poderoso y el más cruel de todos los que existen en la tierra: el imperialismo norteamericano.

Ustedes se preguntarán por qué no peleo en Chile por estos ideales. Muy simple. La revolución es una sola. No se pueden liberar todos los países al mismo tiempo. Hay que concentrar todos los esfuerzos en el que reúna mejores condiciones. Bolivia está en pleno corazón del cono sur, es el que más ha sentido la explotación y el hambre y su pueblo tiene una tradición de lucha que lo convierte en uno de los más aguerridos del continente. Es también, por derecho propio y por la semilla que sembró Che, el escenario histórico natural e indiscutido.

Creo honestamente que no habrá revolución chilena sin que triunfe la revolución boliviana. La libertad de todos los países del cono sur depende de la libertad de Bolivia. Doloroso sería que los chilenos no comprendieran esta realidad y permanecieran estáticos, esperando que su libertad le llegue "de gratis" aunque todo el mundo estaría consciente de que tal libertad estaría cimentada en el sacrificio exclusivo del pueblo boliviano.

Pensarán que estoy equivocado al combatir en un lugar que —como alguna vez me dijeron en Chile— no es mi Patria. Discrepo profundamente con los que hacen tal planteamiento.

Patria tiene para mí un sentido real y profundo. Es ciertamente el territorio geográfico donde el individuo nace. Pero Patria es también en toda su dimensión el suelo oprimido donde un revolucionario combate por la libertad de su pueblo o muere en defensa de sus ideales.

Patria es el cobre, el estaño, el fierro, el zinc, el petróleo, el oro, la plata, las materias primas que en poder de toda la comunidad crean la riqueza y la prosperidad de la nación que las posee.

Patria es el minero silicoso.

Patria es el campesino explotado.

Patria es la mujer humillada.

Patria es el niño desnutrido y analfabeto.

Patria es la revolución libertaria.

Patria es la Nueva Sociedad y el Hombre Nuevo que nosotros crearemos.

Para nosotros "la Patria es América", como lo proclamara Bolívar en los campos de batalla.

No soy extranjero en Bolivia ni seré extranjero en ningún lugar de América latina. Extranjeros son los imperialistas y sus sirvientes nativos. Me siento tan patriota como el más patriota de los patriotas bolivianos. He aceptado todas las obligaciones y exigido un solo derecho: el de combatir.

Estoy orgulloso de pelear en esta tierra —que ya es mía— por este pueblo que amo.

Mis compañeros son los mejores entre los mejores y estamos hermanados hasta la victoria o la muerte, por los mismos ideales.

Hago grandes esfuerzos para realizarme como ser humano y convertirme en hombre libre.

La libertad brota cuando rompemos definitivamente con el pasado, destruimos implacablemente sus mitos, despreciamos sus normas inmorales elevadas a la categoría de supremos códigos rectores de la humanidad para mantener una esclavitud oprobiosa.

La libertad es el derecho de los pueblos a levantarse en armas, a matar a los que han asesinado a nuestros antecesores, a los que han destruido nuestra cultura, robado nuestras riquezas, castrado a muchas generaciones para convertirlas en sirvientes resignados de sus captores.

Libertad es la obligación sagrada de combatir hasta lograr la victoria definitiva, contra el opresor extranjero que pisotea nuestra Patria.

Libertad es el derecho a gobernarnos nosotros mismos.

Y el hombre libre surge cuando su acción lo ha comprometido a tal extremo que se convierte en enemigo mortal de la vieja sociedad; cuando ya no le queda más perspectiva que destruir esa criatura corrompida nacida de las entrañas de los colonizadores o morir en la tentativa de colocar los cimientos de un nuevo orden.

Entonces, aun muerto, el hombre libre vive.

He sintetizado nuestros principios. Espero que los comprendan. Mi mayor esperanza es que un día algunos de mis hermanos o de mis hijos se conviertan en combatientes del Ejército del Che.

Sólo me resta decirles que he sentido por todos ustedes, especialmente por mi madre y mis hijos, un amor infinito. Por problemas de carácter, nunca pude expresarlo suficientemente. Es una desgracia.

Tengo fe absoluta en nuestro triunfo. Creo que sobreviviré y entonces, en el breve lapso que estaremos aquí antes de seguir nuestra aventura liberadora por otros países, trataré de darles toda la ternura que no supe expresar. Pero si alguna bala —es el riesgo de la profesión— termina con mi existencia en Bolivia, sepan que hasta el último momento traté de cumplir honradamente con nuestros principios que son los del Che.

Me despido con mi nombre de guerra porque el antiguo también quedó sepultado en el pasado.

Besos a todos.

¡Volveremos a las montañas!

¡Victoria o Muerte!

RICARDO

P. D. Hay algo más —y bastante grande— que me une profundamente a esta tierra. Amo a una combatiente del ELN y tendré un hijo boliviano. Soy feliz.


¡HOMENAJE A UN REVOLUCIONARIO!

BOLIVIA simboliza el carácter continental de la revolución latinoamericana. La lucha que iniciara el comandante Ernesto Che Guevara para liberar al pueblo boliviano, se ha convertido en una tarea de honor para todos los revolucionarios de América. Tal vez llegue a forjarse allí el Ejército de Liberación de todo el Continente, en que participen soldados de todas las nacionalidades.

En agosto del año pasado, la policía asesinó a Rigoberto Zamora Sasso, joven chileno, obrero y revolucionario, que se había incorporado al Ejército de Liberación Nacional de Bolivia (ELN). Lo sorprendieron en una casa de la ciudad de Cochabamba. Resistió hasta el final a los esbirros, que sólo pudieron detenerlo cuando cayó gravemente herido. La policía lo retuvo en su poder un mes, sometiéndolo a horrorosas torturas, y finalmente lo liquidó disparándole un tiro en la cabeza.

El episodio se ha repetido con aspectos más escalofriantes y abominables. Ahora ha sido inmolado otro combatiente revolucionario chileno, el periodista Elmo Catalán Avilés.

El cadáver fue encontrado también en la ciudad de Cochabamba, en un túnel, en las proximidades de la laguna de Alalay. Cerca de él yacía su compañera Jenny Koeller, estudiante boliviana, alumna de cuarto año de arquitectura, dirigente universitaria.

Ambos estaban desnudos y maniatados y presentaban signos inequívocos de haber sido brutalmente flagelados antes de su muerte.

Había abundantes indicios de quemaduras en sus extremidades, muñecas, sienes y órganos genitales. El diario "Jornada", de La Paz, asevera que fueron electrocutados después de las flagelaciones; Elmo Catalán mostraba, además, lesiones en el cráneo y heridas a bala.

Los elementos de la CIA manejan todo el aparato represivo, antisubversivo y antiguerrillero en Bolivia. Ellos tienen una frondosa y bien montada organización, incrustada en la policía, el ejército y el Ministerio del Interior.

Nadie ha podido desmentir las acusaciones lapidarias y documentadas que en tal sentido formulara Antonio Arguedas, Exministro de Gobierno de Bolivia, y que fueron refrendadas con innumerables testimonios durante el proceso que se le instruyó.

Elmo Catalán, en el ejercicio de su profesión, demostró seriedad, honradez, capacidad y responsabilidad. Fue siempre un periodista comprometido con la causa de los trabajadores. La prensa reaccionaria, mercenaria y monopolista nunca lo contó entre sus colaboradores, a pesar de lo difícil que resulta para un periodista prescindir de esos órganos de prensa para poder subsistir, por la escasez de publicaciones populares.

Fundamentalmente, trabajó en el diario "El Siglo" y en la revista "Vistazo", periódicos comunistas, y en la agencia informativa "Prensa Latina". Durante la campaña presidencial de 1958, se desempeñó con extraordinario acierto como jefe de prensa de la candidatura de Salvador Allende. También es considerado un precursor del periodismo radial y mientras ejerció sus funciones en radios Minería y Balmaceda, introdujo innovaciones que les dieron a sus programas un estilo ágil y novedoso.

Me correspondió convivir con él durante la huelga de los trabajadores del cobre, el año 1966, que tuvo un desenlace trágico en la masacre del mineral "El Salvador". El era relacionador público de la Confederación de Trabajadores del Cobre y yo había sido encargado de la defensa de los obreros, empleados y dirigentes perseguidos y procesados por el gobierno de Frei.

Elmo Catalán se consagró por entero, día y noche, a trabajar por la Confederación. Mantenía una fluida información, redactaba documentos, visitaba los minerales, participaba activamente en las múltiples reuniones y debates de los dirigentes, buscaba solidaridad y apoyo, organizaba, apuntalaba, estimulaba. Se preocupaba de la atención de los obreros heridos, de sus familiares, de los reclamos que en cantidad impresionante llegaban desde los distintos minerales por los abusos cometidos por las Compañías del cobre, alentadas y amparadas por el gobierno.

Fue un grande, leal y servicial amigo de los trabajadores del cobre y de sus dirigentes. Con perdón de ellos y sin desmerecer sus extraordinarias condiciones, se puede decir que Elmo Catalán fue alma, motor, nervio impulsor de la Confederación de Trabajadores del Cobre. No es extraño que el primer y más emotivo homenaje a su memoria se lo hayan rendido justamente los dirigentes de esa organización gremial.

Por la orientación agresiva y valiente que le imprimió al periódico "Cobre", especialmente durante los días posteriores a la masacre de "El Salvador", fue procesado por Infracción a la Ley de Seguridad del Estado. Antes, en la Administración del Presidente Ibáñez y a raíz del asalto y destrucción de la imprenta Horizonte, fue relegado junto con otros trabajadores.

Y con el mismo fervor asesoró y ayudó a otros gremios, como los trabajadores del fierro, los del Cuero y Calzado, los empleados bancarios, etc., participando activamente en sus movimientos.

No sólo era un magnifico activista y organizador. sino un estudioso, profundo y consciente de los problemas económicos y sociales del país y de los que afectaban a los gremios con los cuales colaboraba.

Frutos de estas inquietudes son, entre otros, dos libros que escribió conjuntamente con el economista Mario Vera. Uno de ellos se titula "La Encrucijada del Cobre". La dedicatoria de la obra sintetiza su espíritu y alcance: "A los que aman a Chile y tienen fe y confianza en nuestro pueblo".

En una estocada a fondo a la voracidad de las empresas imperialistas, dice: "En 1964 se cumplieron 50 años desde que los consorcios norteamericanos Kennecott y Anaconda empezaron a explotar el cobre chileno. En ese período se han llevado de Chile, país empobrecido, cuatro mil ciento seis millones de dólares a Estados Unidos, país enriquecido... El Gobierno pactó ahora Convenios de Asociación entre el Estado chileno y los consorcios norteamericanos Kennecott, Anaconda y Cerro Corporation. Su duración será veinte años. En ese período se llevarán cuatro mil cuatrocientos millones de dólares. Si sumamos..., llegamos a la fabulosa suma de 8.512 millones de dólares. Ocho mil quinientos doce millones de dólares es el valor del patrimonio nacional..., todo lo que Chile tiene..., todo lo que... ha sido creado por el hombre y que ha demorado cuatrocientos años en formarse, tiene un valor igual a lo que estos consorcios de Estados Unidos... se han llevado de Chile... Y no nos han dejado nada... Sólo obreros explotados y silicosos. Lo mismo sucedió con el salitre... Lo mismo sucede con el hierro".

Otro ensayo de Catalán, que lleva por nombre "El Fierro: despreciada viga maestra de Chile", está dedicado "a los mineros chilenos, por su esfuerzo heroico y sin recompensa para engrandecer al país". El libro constituye uno de los estudios más serios y completos de la realidad de la industria del fierro, una de las más importantes y menospreciadas por los sucesivos gobiernos, de la cual se han apoderado íntegramente los monopolios norteamericanos y algunos nacionales que actúan como testaferros de aquéllos, incluyendo la Compañía de Acero del Pacifico.

También embistió contra el monopolio de la prensa y de los medios de publicidad por los sectores capitalistas en otra obra que presentó como Memoria de Prueba para obtener su diploma en la Escuela de Periodismo, y que PUNTO FINAL tratará de reproducir en los próximos números: "La propaganda, instrumento de presión política".

Elmo Catalán tuvo la valentía, el coraje y la honestidad de seguir su vocación revolucionaria, de cumplir con su deber revolucionario de hacer la revolución.

Fue militante socialista. A él le corresponde el honor, la distinción y el reconocimiento de haber sido el primer socialista chileno que se incorporó activamente al proceso revolucionario latinoamericano.

Creía que la lucha revolucionaria irrumpiría en Chile más tarde que en otros países de América. No se sentía inclinado a esperar indefinidamente que prendiera aquí la llama revolucionaria, mientras en otros territorios ya se estaba peleando. En su concepto, un revolucionario debía intervenir donde su presencia fuera más útil. Y, dentro de la realidad latinoamericana, lo más conveniente era fortalecer el movimiento guerrillero boliviano.

En su inmensa modestia, Elmo Catalán se sentiría sorprendido, pero profundamente satisfecho, si pudiera presenciar los acontecimientos que su muerte ha provocado en Bolivia y que pueden causar serios quebrantos al régimen y acelerar la marcha de la revolución.

En Chile será fuente de inspiración para la juventud, para los movimientos revolucionarios y para la acción revolucionaria. Seguramente muchos más tratarán de imitarlo.

JAIME FAIVOVICH


Entrevista

"LOS REVOLUCIONARIOS DEBEN PREPARARSE"

EN la cárcel de Valdivia un reportero de PF logró conversar con los seis detenidos a los que se acusa de practicar instrucción guerrillera en un campamento de la zona de Corral.

Rigo Quezada Videla, expresidente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago, el estudiante universitario Renato Moreau Carrasco, y los obreros Víctor Muñoz Espinoza, Luis López Osuna, Jaime Briones Farías y Sergio Torres Abelaida. han recibido un trato humano en la cárcel. Los estudiantes de Valdivia, por su parte, han organizado un comité de solidaridad que se ve robustecido con la participación de sectores obreros, campesinos y profesionales.

"Después de nueve días de incomunicación —dijeron los detenidos a PF— pudimos apreciar la altiva solidaridad proveniente de grandes sectores revolucionarios del partido Socialista, de pobladores, campesinos, estudiantes y organizaciones revolucionarias. Para ellos nuestros agradecimientos y saludos revolucionarios".

¿A qué atribuyen ustedes que el campamento de Chaihuín haya sido descubierto?

—"Bueno, cualquier acción revolucionaria que se acometa entraña el riesgo de que sea descubierta. A esto debemos agregar, aunque carecemos de elementos de juicio suficientes, que en nuestro caso se debió a una falla dentro de las medidas de seguridad que se habían tomado. De esto se desprende que los organismos policiales descubren a los revolucionarios no por la efectividad propia de esos cuerpos represivos, sino por errores en las medidas de seguridad de los propios revolucionarios".

Casi enseguida agregan:

—"Nosotros somos marxistas-leninistas que se plantean la vía armada como único camino real para la toma del poder y la construcción del socialismo por los trabajadores. Atendiendo a esto, consideramos un deber prepararnos política y militarmente para lograr ese objetivo. Esto explica nuestra presencia en el campamento de Chaihuín".

Los seis detenidos hicieron al enviado de PF un minucioso relato de la forma en que se produjo la captura.

—"El día 20 de mayo, alrededor de las diez de la mañana, estábamos en nuestro polígono de tiro cuando hizo explosión un dispositivo de alarma que habíamos situado en el sendero de acceso, a unos 80 metros del campamento. De inmediato nos dirigimos a nuestros puestos de defensa. El compañero designado para verificar la explosión del dispositivo de alarma avanzó cubierto a distancia por otros dos compañeros. Cuando se encontraba a unos seis metros del punto hacia el que caminaba, luego de cruzar una quebrada que servía como defensa natural del campamento, le dieron dos altos nerviosos seguidos de ráfagas cortas de armas automáticas. La instintiva y oportuna reacción del compañero, le evitó caer acribillado por las ráfagas que disparaban los "boinas negras" del ejército".

—"Mientras esto ocurría, los demás compañeros reunidos en el campamento preparaban la retirada. El grupo entró en la quebrada elegida como vía de escape y se internó en la selva. Esta zona de Chaihuín es selvática y está plagada de sanguijuelas que se pegan a las piernas chupando la sangre y debilitando a los que caminan por la espesura. A los 30 minutos de caminata hicimos un alto para determinar nuestro rumbo. Habíamos salido del campamento sin brújula ni mapa detallado de la región, con ropa y calzado inadecuado y con muy poco alimento. Recurrimos a métodos naturales de orientación y analizamos la situación en que nos encontrábamos. Decidimos finalmente cruzar la cordillera de Chaihuín. Aunque estábamos nerviosos, la moral del grupo era alta y el análisis frío y objetivo. Poco después de reiniciar la marcha sentimos numerosos disparos, lo que nos hizo suponer que los "boinas negras" estaban entrando al campamento ya abandonado. Cerca de la una de la tarde se descargó una fuerte lluvia que nos acompañó casi ininterrumpidamente durante los días que duró la marcha. Como no teníamos la orientación del sol, nos vimos obligados a detenernos otra vez para rectificar el rumbo. En esa oportunidad efectuamos un balance de las disponibilidades do alimento. Contábamos con una lata y cuarto de "Milo", dos cabezas de ajo, 300 gramos de pescado seco, tres papas crudas, un tarro y medio de Nescafé, tres cajas de fósforos, algunas hojas de papel y una mochila, armas y escasas municiones. Lo peor era que no teníamos ropa ni zapatos adecuados para marchar por la selva".

—"Decidimos bajar al valle y ubicar una vía de aproximación a la costa, donde queríamos llegar, rompiendo el cerco y evitando todo enfrentamiento con los "boinas negras". A una hora de camino encontramos un estero que nos sirvió de guía y para borrar nuestras huellas. Pero a medida que avanzábamos, la marcha se hacía más difícil porque el cauce de las aguas iba en aumento. Al anochecer acampamos bajo un árbol, construyendo un pequeño refugio con quilas. A las pocas horas, la intensa lluvia había destrozado ese refugio improvisado. Durante toda la noche oímos disparos aislados que nos permitían conocer el rumbo que llevaban nuestros perseguidores. Al amanecer del 21 de mayo, nos dimos cuenta de que el estero se había convertido en un río torrentoso. Antes de reiniciar la marcha probamos nuestro primer bocado que consistió en dos cucharadas de "Milo" y un diente de ajo para cada uno. Nos fue imposible hacer fuego. Seguimos avanzando por el estero con el agua a la altura del pecho. Al completar ocho horas de marcha, tuvimos que salir porque ya el agua nos cubría. La tupida espesura de la selva y la lluvia nos hicieron perder el rumbo en dos oportunidades. El caminar en redondo produce una sicosis de inseguridad que puede ser grave. Afortunadamente no hizo crisis en nuestro grupo que marchaba cantando canciones revolucionarias y contando chistes. También fuimos alimentándonos con nalcas verdes, helechos y raíces, y algunas flores, como copihues. Decidimos detener la marcha y acampar para lo que construimos un segundo refugio, esta vez mejor hecho. El campamento se hizo en el firme de un monte. La noche fue peor que la anterior: a la lluvia y el frío se sumaron el cansancio y el hambre. Decidimos comer: tres cucharadas de "Milo", una de café y un trocito de pescado seco. Otra vez no pudimos hacer fuego. Teníamos las manos corrugadas y llagadas por el efecto del agua y el frío. Al rayar el alba intentamos nuevamente hacer fuego disparando sobre un poco de pólvora depositada en un papel. La inútil tentativa nos obligó a desayunar otra vez con alimento seco. Las condiciones del tiempo tendían, entretanto, a mejorar. Un compañero subió a la copa de un árbol para orientarnos y creímos escuchar el ruido del mar. Caminamos en esa dirección hasta las dos de la tarde en que nos metimos en una maraña de quilas, casi impenetrable, lo que nos hizo perder el rumbo. Logramos salir hasta el firme de una colina cercana que nos sirvió de punto de observación. Avistamos un camino y llegamos hasta la orilla de éste, ocultos en la espesura, donde comimos nuestra cuota de alimento. Dos compañeros fueron designados para hacer una patrulla de reconocimiento de dos horas por ese camino y al caer la tarde reiniciamos la marcha. Nuestra meta seguía siendo la costa. Nos encontrábamos próximos a ella cuando tomamos contacto con el centro de operaciones de los carabineros. Estos últimos, que conocían mejor la zona que los "boinas negras", habían tendido un cerco. Nos vimos rodeados sorpresivamente por los policías. Ya era de noche y los focos de las linternas nos dejaron al descubierto. La situación era difícil porque las órdenes de alto eran acompañadas con disparos. Sólo uno de nosotros, que estaba a la retaguardia, logró escapar. Pero estaba en muy malas condiciones físicas. A él le ocurrió algo gracioso. El día 22 encontró en su marcha a dos carabineros: uno tendido en posición de disparar y el otro apoyado en un tronco. Era de noche. Nuestro compañero gritó: ¿Quién vive? Un carabinero contestó: ¡Cabo fulano de tal, mi teniente! El compañero volvió a gritar: ¿Qué anda haciendo, cabo? ¡Busco al guerrillero que escapó, mi teniente! ¡Ese soy yo!, contestó nuestro compañero, saliendo de su escondite".

Después de la captura por carabineros, los muchachos fueron allanados y se les ató de pies y manos. "Nos llevaron en un jeep a un rancho —dicen— donde permanecimos 48 horas. No nos quitaron las ataduras ni para comer y una guardia permanente de cuatro hombres nos vigilaba. Fuimos interrogados por un coronel. En algún momento iniciamos un diálogo con nuestros aprehensores, explicándoles claramente nuestras posiciones y objetivos. Quizás a eso se debió que nos trataran un poco mejor. El día 24 nos trasladaron en dos grupos a Corral, unos en helicóptero y otros en jeep.

¿Están arrepentidos ahora que corren peligro de ser condenados a largas penas por la Ley de Seguridad Interior del Estado?

—"En absoluto. Cuando se lucha en contra de un sistema que deja morir de hambre y de enfermedades curables a los niños, que explota y humilla al pueblo, no se puede estar arrepentido de tomar la decisión de enfrentar a ese sistema. Estamos conscientes de que vivimos en un régimen en que impera la justicia de clase que encarcela y condena a los revolucionarios. Esto no debilita nuestra moral sino que, por el contrario, nos fortalece aún más. Podrán encarcelar o matar a los revolucionarios, pero jamás a la revolución".

¿Es que ustedes no creen en la lucha de las masas?

—"No estamos en contra de la lucha de masas. Ella es vital, pero para llegar a la toma del poder y a la instauración de una república socialista hay que tomar conciencia de que será un proceso armado. Las masas deben prepararse".

¿Qué piensan ustedes de las elecciones?

—"Como marxistas-leninistas creemos que la toma real del poder por los trabajadores será el resultado de la lucha de clases, o sea de la revolución. Consideramos las elecciones como un medio muy limitado y no como una meta en si misma. Estamos conscientes de que la violencia, reaccionaria, apoyada por el imperialismo norteamericano, no terminará con un posible gobierno de Unidad Popular, sino que se acrecentará aún más debido a que los capitalistas no entregarán pacíficamente los medios de producción al pueblo. Es por esto que el deber de todo revolucionario es prepararse política y militarmente para emprender, la larga lucha revolucionaria".

J. C. M.


Periodismo

PUBLICIDAD YANQUI EN LAS ELECCIONES CHILENAS

LA empresa J. Walter Thompson Chilena S. A. C. publicó su último balance en el Diario Oficial del 19 de mayo. La firma de su director gerente, Mario Azocar Pereira de Castro, atestigua que las utilidades de 1969 ascendieron a 2 millones 77 mil 611 escudos (sin deducir el impuesto de la ley de renta).

J. Walter Thompson —que tiene 45 oficinas distribuidas en el mundo— opera desde hace 25 años en Chile. Es la empresa publicitaria más importante que actúa en el país, norteamericana por cierto al igual qué su rival McCann-Erickson, la segunda en importancia en Chile.

De acuerdo a una publicación oficial, "Advertising Age" (31-3-69), J. W. Thompson realizó en 1968 operaciones publicitarias por 2 millones 800 mil dólares en Chile, mientras McCann - Erickson alcanzó a los 2 millones 500 mil dólares. Otras empresas publicitarias norteamericanas que también actúan en Chile, como Grant Advertising y Kenyon & Eckhardt, hicieron operaciones por 300 mil y 600 mil dólares, respectivamente. Las agencias publicitarias norteamericanas —p o r la cuantía de los negocios que manejan— controlan en grado apreciable a la prensa, radio y televisión de Chile.

Por lo regular los intereses de las empresas publicitarias y de los medios de comunicación de masas no son excluyentes. Por ejemplo, J. W. Thompson maneja la publicidad de IBEC (International Basic Economy Corporation), la corporación hemisférica de negocios de Rockefeller que en Buenos Aires controla la cadena de supermercados "Minimax" y en Chile el Pondo de Inversiones Crecinco. En IBEC-Chile participan Agustín Edwards Eastman, dueño de "El Mercurio", y Agustín Picó Cañas, dueño de "La Tercera". Gran parte de la publicidad bajo control de J. W. Thompson, por lo tanto, se publica en esos medios de comunicación.

En un suplemento de "El Mercurio" (27-12-69), dedicado a conmemorar sus 25 años en Chile, la firma J. W. Thompson señaló que su actual presidente, Dan Seymour, que hace poco visitó Chile, había logrado importantes avances. En 1968. indica el suplemento, la facturación total en todas las agencias de J. W. Thompson repartidas por el mundo, alcanzó a 642 millones de dólares.

El "Advertising Age" —por su parte— informa que McCann - Erickson facturó en 1968 por un total de 478 millones 500 mil dólares, a través de sus distintas agencias, incluida la de Chile.

La enorme cuantía de sus negocios, como puede apreciarse, convierte a las empresas publicitarias norteamericanas en virtuales codueñas de los medios de comunicación de masas en América latina.

Por una parte sus funciones son de índole económica. La publicidad según la define J. W. Thompson en el suplemento mercurial ya indicado, tiene por objeto despertar "el poder de consumo y a la vez se constituye en acicate de la producción destinada a satisfacer ese consumo".

Entre los clientes de J. W. Thompson en Chile figuran: Ford Motor Company, Goodyear Tire and Rubber Co., Mobil Oil, Pan American World Airways, Pepsi Cola, Reader's Digest, First National City Bank, General Mills, Squibb. Singer Sewing Machine Co., The Mentholatum Co., Kodak, Chicles Adams, Cía. Cervecerías Unidas, Chiprodal (Nestlé), Fanaloza, Indus Lever, Carozzi, Philips Químicas Unidas, S. C. Johnson & Son, Western Gear, Mc Donnell Douglas Int., Copec, Alimentos Purina, Bata Champion Spark Plug, Laboratorios Davis, Empresa Editora Zig-Zag, Fábrica de Paños Continental S. A., Rolex, etcétera.

McCann-Erickson, por su parte, según el "Advertising Age" administra la publicidad de General Motors, Coca Cola, Gillette, standard Oil y veinte compañías más. La Grant Advertising hace la publicidad de Dow Chemical (que ahora controla la petroquímica en Chile), Cyanamid, Du Pont, General Electric y otras 28 compañías. Kenyon & Eckhardt, a su vez, administra la publicidad de Colgate-Palmolive y otras nueve compañías.

Sin embargo, este enorme caudal de propaganda no sólo tiene fines puramente comerciales. Estimular el consumo de la manufactura norteamericana o de los servicios bancarios, aéreos y de otra índole que ofrece Estados Unidos, exige además un claro rol político. Las empresas publicitarias como J. W. Thompson y McCann-Erickson lo cumplen a cabalidad. El suculento subsidio que en la práctica constituyen los avisos para los diarios, radios y televisiones, se administra con criterio selectivo y político.

No es casualidad —por lo tanto— que el grueso de los anuncios publicitarios se dirijan a órganos de prensa como "El Mercurio" que editorialmente respaldan la política de los monopolios norteamericanos.

Numerosos órganos de comunicación de masas, como las radios Agricultura, Chilena, Santiago, Minería, Corporación, Cooperativa y Por tales, además del Canal 9 de TV, Emelco Chilena S.A.C., "La Tercera" y el bloque de revistas de la empresa "El Mercurio" ("Paula", "Vanidades", "Ritmo", "Corín Tellado", "Mampato", "El Musiquero", "La Revista del Domingo", etc.) se sintieron obligados a felicitar públicamente a J. W. Thompson por su 25º aniversario en Chile.

La explicación reside en que esa y demás agencias publicitarias norteamericanas empuñan el cuerno de la fortuna que puede convertir un medio de comunicación de masas en un excelente negocio o arruinarlo bruscamente, según su mayor o menor generosidad en el flujo de anuncios publicitarios.

En países de mayor mercado consumidor para Estados Unidos, como Brasil, Argentina y México, por ejemplo, las empresas publicitarias han secundado eficazmente a los consorcios editoriales norteamericanos en una tarea que se describe como "desnacionalizadora de la opinión".

J. W. Thompson, por ejemplo, facturó 16 millones de dólares en Brasil y 7 millones en Argentina en 1968. Mc-Cann-Erickson, a su vez, facturó 12 millones 700 mil dólares en Brasil y 6 millones 600 mil dólares en Argentina, en el mismo año ("Advertising Age").

El consorcio periodístico "Time-Life" —otra punta de lanza de los monopolios yanquis— junto con Visión Inc. y Mac Grow Hill, han entrado a saco en la actividad editorial de Brasil y Argentina. Operando en estrecha alianza con J. W. Thompson McCann-Erickson, Grant Advertising, etc., han logrado liquidar numerosas publicaciones nacionales, suplantándolas y editando revistas de gran lujo y amplia circulación, ya que cuentan con poderoso respaldo financiero. Un agente del consorcio "Time-Life", Víctor Civitr., está al frente de la editorial Abril, establecida en Sao Paulo, y que opera también en Argentina y México. Entre sus publicaciones argentinas figuran "Panorama", "Siete días ilustrados", dos revistas deportivas, "Claudia", "Idiliofilm", "Contigo", "Nocturno" y otras de tipo pornográfico o de aventuras ilustradas, que circulan profusamente en Chile. En Brasil, esa empresa pantalla de "Time - Life" edita la revista "Realidade", una de las más importantes del país; "Claudia" en portugués, y otras publicaciones con un total de 20 revistas.

"Reader's Digest" y "Visión" también se publican con gran tiraje en Brasil, acumulando anuncios publicitarios de las empresas norteamericanas que operan en el país, el mayor de América latina.

La penetración ideológica del imperialismo toma así el disfraz de avisos de publicidad. Los medios de comunicación de masas que reciben los anuncios se convierten en vehículos que transmiten a las masas la ideología de la dependencia.

Altos funcionarios de las agencias de publicidad norteamericanas han pasado por organismos del ejército o del gobierno de EE. UU. William Bennet Lewis, presidente de Kenyon & Eckhardt, por ejemplo, fue jefe de radiodifusión de la Oficina de Información de Guerra (OWI), durante el segundo conflicto bélico mundial. Paul Poley, presidente de McCann - Erickson, también estuvo en la OWI y la representó en Estambul (Turquía). Will C. Grant, presidente de Grant Advertising, fue miembro del Consejo Asesor para mejorar la Moral de la infantería de Estados Unidos. Sigurd S. Larmon, presidente de Young & Rubicana, fue miembro de la Junta de Estrategia Sicológica que por instrucciones de Eisenhower operó durante la guerra de Corea.

Algunas universidades norteamericanas, como las de Michigan y Harvard, reciben subsidios de estas empresas publicitarias para realizar estudios sicológicos sobre las masas consumidoras de América latina. La de Harvard ha instalado centros de esa clase en Argentina y Chile. Dado su valor estratégico, tales investigaciones reciben también fondos de la Fuerza Aérea y del Departamento de Estado, de la Fundación Rockefeller, etc.

En base a su experiencia en "vender" toda clase de productos, incluso los más superfluos, las agencias publicitarias yanquis reciben también encargos de índole política.

La agencia Compton Advertising tuvo a su cargo la campaña electoral del actual presidente de Venezuela, Rafael caldera. La Young & Rubicana dirigió la campaña a gobernador de Puerto Rico del financista Luis A. Ferré.

McCann-Erickson dirigió en Chile, en 1964, lo que se ha definido como la "campaña del terror", basada en estímulos atemorizadores contra el comunismo. Un trabajo de Jon Frappier para la NACLA señala que posiblemente McCann-Erickson fue el "canal" para los fondos que Estados Unidos suministró a la candidatura democristiana en 1964.

En este momento han reaparecido anuncios en la prensa chilena que emplean hasta fotomontajes de tanques soviéticos rodando frente a La Moneda, para vigorizar las prácticas publicitarias de hace seis años. Ningún organismo político chileno se responsabiliza de tales anuncios. Pero son elaborados y pagados por las agencias de publicidad norteamericanas.

F. C. M.


Obreros

DÓLARES DE LA CIA EN EL SINDICALISMO

UN grupo de "dirigentes" sindicales democristianos han retomado contactos con el Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL), un organismo dependiente de la CIA. Para ello cuentan con el beneplácito de altos personeros políticos, como Jaime Castillo Velasco, vicepresidente del PDC. Este último fue activo colaborador de otra dependencia de la CIA: el desaparecido Congreso por la Libertad de la Cultura.

En los contactos con el IADSL y con funcionarios de la embajada yanqui destacan el director nacional del Departamento Sindical. Héctor Galaz Núñez, y el consejero "gremial" del Banco del Estado, Manuel Fernández. Oliva.

Galaz y Fernández han prestado señalados servicios al divisionismo que patrocina la embajada norteamericana. En efecto, en agosto de 1968 se celebró el último congreso ordinario de! Departamento Nacional Sindical del PDC. Ahí se acordó participar en la CUT —que los democristianos abandonaron cuando estaban en boga las aspiraciones de establecer el paralelismo sindical—. Los dirigentes sindicales democristianos más conscientes del compromiso con la clase trabajadora, obtuvieron que se acordara el retorno a la CUT. Pero "dirigentes" como Galaz y Fernández procedieron a boicotear la resolución y hasta ahora mantienen a los sindicatos controlados por el PDC al margen de la CUT. Para frustrar la resolución mayoritaria, el grupo dirigido por Galaz y Fernández recorrió el país subvencionado por el entonces ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, y otros personeros de gobierno.

Después de cumplir esa gira, enviaron una carta al presidente del PDC, entonces el senador Renán Fuentealba, vetando el reingreso a la CUT. El documento —publicado en la revista PEC, boletín semanal de la embajada yanqui—, lo firmaron, entre otros, Héctor Galaz, Manuel Fernández, Waldo Grez, Eduardo Ramírez, Eduardo Chamorro Gastón Gilbert, todos ellos actuales dirigentes del Departamento Sindical del PDC.

En el plano político interno democristiano, este grupo ha sido manejado por el exministro y poderoso empresario, Edmundo Pérez Zujovic, que contribuye a su financiamiento. Entre otras cosas les proporcionó un local en la calle Dieciocho Nº 38. El grupo "sindicalista" apoyó a Pérez Zujovic —para pagar sus favores— en la Junta Nacional que rechazó la tesis de unidad popular planteada en mayo del año pasado por Tomic, el sector "rebelde" (que luego constituyó el MAPU) y el tercerismo. Al retirarse de la Junta los que propiciaban aquella tesis, el resto de los delegados procedió a elegir por aclamación la nueva directiva que, como se recordará, quedó integrada por Jaime Castillo Velasco, como presidente, Juan Hamilton y Manuel Fernández Oliva, como vicepresidentes. En re presentación del Departamento Sindical pasaron a integrar el consejo Eduardo Ramírez y Gastón Gilbert.

Con antigua experiencia divisionista (fueron los impulsores, primero, del MUTCH, asesorados por la Promoción Popular, y luego de la UTRACH, también fracasada), estos "dirigentes" sindicales han seguido funcionando activamente para retomar contactos con el IADSL y la embajada de Estados Unidos. Esto ocurre aun cuando está vigente al acuerdo de un congreso nacional del PDC que prohíbe las relaciones con las agencias "sindicales" de la CIA.

Galaz y Fernández —estimulados por Jaime Castillo Velasco, ahora vicepresidente del PDC—, han creado una corporación privada que, financiada con ayuda yanqui, intentará desarrollar una nueva aventura sindical divisionista. Algunos parlamentarios del PDC, como el senador Ricardo Valenzuela y los diputados Bernardo Leighton y Carlos Garcés, este último tesorero del PDC, han dado su respaldo a la operación que los audaces autores llaman "liberación del movimiento sindical".

Sin embargo, el verdadero gestor de esta maniobra es un antiguo experto democristiano en ayuda norteamericana. Se trata de Sergio Vergara Balbontín, presidente del CIEP (Corporación Instituto Educación Popular). Al menos algunas de sus peticiones de ayuda financiera extranjera han alcanzado notoriedad pública. [1]

Sergio Vergara —constante viajero a Europa y Estados Unidos— ha conseguido buenos contactos para la aventura ideada por Galaz y Fernández, ambos exobreros de la industria Mademsa, y ahora prósperos magnates sindicales.

Simultáneamente, el gobierno echó a andar un organismo oficial que respalde lo que se está tramando entre el grupo aventurero democristiano y el IADSL. Se trata del Instituto Laboral y de Desarrollo Social. Fue creado por el DFL 4, de febrero de 1968, pero solamente en el segundo semestre de 1969 se le dotó de fondos para que actúe en vísperas de las elecciones. Ofrece cursos de capacitación para obreros en la sede que mantiene en Triana 853, de Santiago. Sus ejecutivos, Luis Alberto Costa, director, y Osvaldo Núñez, ejecutor de programas, hacen costosa propaganda en diarios y radios anunciando cursos sobre contratos de trabajo, negociación colectiva, oratoria básica, conducción de grupos, legislación laboral, etc.

Aparte de solucionarle sus problemas económicos a un grupo de jóvenes burócratas, que se desempeñan como profesores, el Instituto Laboral se dedica a fortalecer la nefasta política puesta en práctica por el actual gobierno en relación con los trabajadores.

EL IADSL Y LA CIA

El IADSL, que apenas subió Frei al poder envió a Chile a uno de sus más activos agentes, Serafino Romualdi, hace ahora un nuevo esfuerzo de penetración en el sindicalismo chileno a través de los dirigentes del Departamento Sindical del PDC.

El año pasado el IADSL tenía un presupuesto de 29 millones 921 mil dólares aportados por el Departamento de Estado y la AID (27 millones), algunas corporaciones privadas (1 millón) y al AFL-CIO (1 millón).

Entre las corporaciones privadas norteamericanas que aparecen contribuyendo al financiamiento del IADSL, figuran nuestras conocidas Kennecott Copper Corporation, The Anaconda Company, w. E. Grace & Company, International Telephone and Telegraph, Koppers Company, Standard Oil Co. of New Jersey, Gillette, Reader's Digest, Pfizer International, Otis Elevator Company, First National City Bank, Mobil Oil Company, Anglo-Lautaro Nitrate Corporation, Sinclair Oil, Coca-Cola Export Corporation, United Shoe Machinery, Chasse Manhattan Bank, Motion Picture Association of America, Shell Petroleum, General Foods Corporation, etc.

En Uruguay se ha denunciado recientemente la actividad del Instituto Uruguayo de Educación Sindical —que este año trabaja con 400 mil dólares de presupuesto—, agencia subsidiaria del IADSL.

Becas para estudiar sindicalismo en Estados Unidos o en algún país europeo son generosamente distribuidas entre dirigentes obreros por los agentes del IADSL. En Chile esa labor se ve complementada con la actividad del INACAP que también otorga becas —menos apetecidas—. Unas y otras son distribuidas por personas como el consejero del Banco del Estado, Manuel Fernández Oliva, que también es consejero de INACAP, Servicio Nacional de Salud, etc.

Documentos del Senado norteamericano, publicados recientemente, han arrojado más luz sobre el IADSL, denunciado como otra pantalla de la CIA para sus operaciones en América latina. Esos documentos se refieren al interrogatorio a que fue sometido George Meany, presidente del AFL-CIO, en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano.

El AFL-CIO, la poderosa coalición sindical yanqui, de conocida tendencia imperialista, controla tres organismos para la penetración en sindicatos extranjeros: el IADSL (América latina), el AALC (África) y el AAFLI (Asia). El primero fue constituido en 1961, y los otros en 1965 y 1968, respectivamente. George Meany aparece como presidente de los tres institutos que reciben unos 30 millones de dólares de la Agencia Internacional para al Desarrollo (AID), una repartición gubernamental norteamericana.

La filosofía de Meany respecto al papel de los sindicatos reside en la siguiente frase: "El sindicato sirve nada más que para negociar contratos colectivos". La frase constituye la médula ideológica que el IADSL trata de introducir en América latina, apartando a los sindicatos bajo su influencia de la lucha de clases revolucionaria.

En la sesión del comité senatorial norteamericano al que concurrió Meany, se registró el siguiente diálogo entre éste y el senador Fulbright:

"Senador Fulbright: La AFL-CIO, al fundar si IADSL, lo hizo con el propósito de dirigir el comercio y el sindicalismo democrático y libre de América latina. El nuevo presupuesto de ayuda prevé un millón de dólares de aumento para el instituto en 1970, administrado por la AFL-CIO. Yo me pregunto si éste es el precio que nosotros pagamos a) presidente George Meany por apoyar la política de Estados Unidos en Vietnam. Meany fue un hombre de la administración anterior y de su política, pero no me atrevería a afirmar que la nueva administración de Nixon tenga que sentirse comprometida para con él".

"George Meany: Es un insulto gratuito decir que nosotros recibimos un pago por apoyar la política exterior de cualquier administración. Nosotros estamos verdaderamente orgullosos de haber apoyado al gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial, o en la guerra de Corea, y de apoyarlo ahora, en la guerra que se está llevando a cabo en Vietnam".

"Senador Fulbright: En una ocasión el secretario de estado Rogers fue interrogado acerca de los fondos utilizados por el IADSL bajo contrato con la ALD, y dijo: "Este es el precio que nosotros le pagamos por apoyar la guerra de Vietnam".

"George Meany: Eso no tiene ningún sentido, senador. Eso no es así y usted no puede documentarlo en ninguna forma".

"Senador Fulbright: Bien. Yo puedo documentarlo solamente con esto (se refiere a algunos comentarios de la prensa).".

"George Meany: ¿A esos artículos periodísticos se refiere? Entonces le voy a traer artículos periodísticos que lo van a contradecir. ..".

Como se recordará, las denuncias de la revista "Ramparts" en enero de 1967, demostraron que el IADSL figuraba entre las instituciones que recibían subsidios de la CIA a través de organismos oficiales, como la AID, o de corporaciones privadas, como las fundaciones Rockefeller, Ford, Kellog, etc.

Este es el mismo IADSL que vuelve a las andadas en Chile, buscando dividir al movimiento obrero y "aceitar" con dólares los diversos engranajes que se mueven en períodos electorales como el actual.

MACAUREL


Tribuna ideológica

LA REPRESIÓN MONOPÓLICA

LA represión social manifiesta constituye un patrimonio que en el capitalismo las clases dirigentes delegan al Estado. Pero hay ocasiones, o mejor dicho, determinadas situaciones históricas, en que el Estado no ejerce directamente la represión que llamamos manifiesta. Así, en los períodos de ascenso y consolidación de la burguesía, el Estado capitalista aparece cumpliendo funciones aparentemente reguladoras desde el punto de vista económico y desde el punto de vista político, aparece como centro de poder general donde predominando los intereses de la burguesía, deja cabida para su participación en el juego republicano a otros sectores sociales no capitalistas. (Ver nuestro artículo "El Mito del Estado Liberal").

Pero en cuanto el margen de participación que les ha sido asignado a los sectores dominados económicamente es violado, la fuerza represiva es despojada de toda cobertura de imparcialidad y se desnuda la esencia represiva del Estado burgués.

De tal manera que teniendo en cuenta las funciones represivas del Estado burgués, podemos delimitar claramente cuándo la superestructura jurídica e institucional entra a incidir en los diversos niveles de la base económica. Porque la represión policial, militar e incluso institucional, refleja —desde el momento en que es ejercida— la ruptura en la esfera de la "política pura". Por eso, no tener siempre en cuenta la acción represiva del Estado burgués trae consigo el peligro (desde el punto de vista de la consecuencia marxista) de entrar a considerar las relaciones sobreestructurales en el nivel exclusivo de su especifidad, la que en verdad sólo existe cuando los sectores económicamente explotados no manifiestan síntomas de efervescencia.

Pero debemos tener presente que las acciones represivas del Estado burgués no siempre son llevadas a cabo por intervención directa de los cuerpos armados. Como ya expusimos en una ocasión, el modo de producción capitalista conlleva una represión implícita que se expresa a través de la explotación de la fuerza de trabajo. Ahora bien, hay momentos en que el Estado —ejecutor de la represión manifiesta o de hecho— también interviene en la represión implícita al sistema. Tal fenómeno es notoriamente observable con el desarrollo del monopolismo, especialmente en las fases superiores del mismo.

En esta ocasión no entraremos a analizar las características del capitalismo de Estado. Diremos solamente que el desorbitado crecimiento de los monopolistas ha conducido a su asociación, que ha tomado el carácter de corporación multinacional y que llegado el momento en que la economía nacional e internacional alcanzan su máximo de centralización, comienzan a borrarse los límites difusos que separaban al mundo de la producción material respecto al mundo de la política. En tanto que el hombre de empresa se hace "político", el intermediario institucional (llámese estadista, o representante popular) desaparece, y las mediaciones entre los grandes negocios y las "altas esferas" de la política son por consiguiente eliminadas. "Lo que es bueno para la General Motors es bueno para los Estados Unidos" dijo en una ocasión un alto ejecutivo norteamericano. Lo que es lo mismo: la política de los negocios deviene en los negocios de la política. Si en el mundo de la política los partidos que no representan los intereses inmediatos de los personeros más prominentes de la economía tienen alguna cabida, su significado puede compararse a aquel que posee el pequeño accionista de una gran empresa, pues tanto en uno como en otro caso la participación es de tan poca importancia que, en buenas cuentas, sólo sirve para conservar las apariencias de democracia y equidad que el conjunto de los sectores dominantes pretende otorgarle al sistema.

Cuando el monopolio ve franqueados los límites de la especifidad política, el Estado empieza a cumplir funciones netamente económicas. En verdad, siempre las ha cumplido; mas, en la economía monopólica el Estado no sólo interviene en la economía, se confunde en ella.

El problema más grave del capitalismo avanzado consiste, en términos generales, en cómo invertir adecuadamente los continuos excedentes de producción para, de este modo, evitar las crisis periódicas de sobreproducción. Así, el Estado pasa a transformarse en un verdadero absorbedor de esos excedentes de capital que de otra manera no podrían encontrar posibilidades seguras de inversión. Esta absorción de carácter estatal es llevada a cabo por diferentes conductos. Uno de ellos, el más viable, son los gastos estatales.

Otro rol económico del Estado consiste en la percepción de los impuestos. Como también demuestran Baran y Sweezy, en estos momentos los impuestos, lejos de perjudicar el interés de las grandes corporaciones, no hacen más que reafirmar sus posiciones. Veamos de qué manera:

"Los gastos de gobierno y los impuestos que fundamentalmente solían ser un mecanismo de transferencia de ingreso se han convertido, en gran medida, en un mecanismo para crear Ingreso introduciendo en la producción el capital y la mano de obra ociosa. Esto no quiere decir que alguien salga lastimado en el proceso. Quienes reciben ingresos relativamente fijos rentistas, pensionados, algunos grupos de trabajadores no organizados) sufren seguramente cuando los impuestos suben y son trasladados por el sector empresarial. Pero las pérdidas de estos grupos son de magnitud e importancia secundaria comparadas con las ganancias de la gran proporción de los trabajadores que deben su empleo directa e indirectamente a los gastos gubernamentales".

(Paul A. Baran y Paul M. Sweezy, op. cit., pág. 122).

Finalmente, otra de las funciones económicas, quizás la más importante de las que le corresponde al Estado de los monopolios, consiste en la inversión constante en gastos derivados de la guerra, problema que analizaremos en próximo artículo. Por ahora diremos que los montos cada vez más altos que las corporaciones multinacionales destinan, utilizando al Estado, para gastos militares, demuestran con hechos nuestra proposición relativa a que el Estado, en el capitalismo monopolista, ha traspasado de tal manera su papel superestructural que la función represiva, inherente a su contextura "política", se transforma en función netamente económica o, lo que es igual, que las represiones, tanto en el ámbito interno, pero sobre todo en el ámbito internacional, constituyen verdaderas empresas y al mismo tiempo verdaderos centros de inversión y de reproducción de capitales.

La fusión de la economía y de la política, o la plena incidencia directa de los factores superestructurales sobre la base, o lo que es también, la absorción del Estado político por el inmenso monopolio, son las condicionantes que establecen la "estatalización" de la economía capitalista. Llamamos estatalización de la economía, a la dirección centralizada y pública de los asuntos privados. Y es esta estatalización uno de los factores que coloca de nuevo a la orden del día, el análisis del Estado capitalista. [2]

De tal modo, la economía capitalista estatalizada trae consigo el que las funciones represivas estatales se identifiquen a la larga con la regulación del sistema en su conjunto. Esto no quiere decir que la represión "de facto", que denominamos manifiesta, desaparezca. Por el contrario: siendo la economía monopólica de neto carácter imperialista, la represión manifiesta se extiende "hacia afuera", aunque ya esta represión manifiesta del Estado de los monopolios contiene "en sí misma" los elementos que configuran una "empresa económica". Pero no sólo hacia afuera irrumpe la represión pues, en los países donde los monopolios hacen sus nidos (como en Estados Unidos), la fuerza represiva es de tal magnitud, y hasta tal punto aparece confundida con la misma sistematización de la economía, que la sanción compulsiva se encuentra omnipresente en todas las manifestaciones.

Ello significa que de la misma manera como la maquinaria corporativa integra funcionalmente a los grupos explotados, haciéndolos partícipes directos e indirectos de las empresas de "la nación", también, cada miembro de la "sociedad" está integrado en sus funciones represivas; cada participante del capitalismo es un agente económico y político del Estado, un empresario y un policía de sí mismo y para (o contra) los demás. La represión manifiesta se encuentra implícita.

Esta represión, a la vez implícita y manifiesta, prototípica del capitalismo monopólico, tiene diversos modos de expresión. Anotaremos aquí los que nos parecen más visibles:

1.— La obligación de consumir o la conversión del individuo en una máquina reproductora y gastadora de dinero. Obligación que, desde luego, no aparece consignada en los tomos de derecho público. Ella se encuentra simplemente en la estructura del medio, como forma de supervivencia. El Estado que —repetimos— se transforma en un excelente absorbedor de excedentes de capital, favorece e impulsa el consumo masivo de mercancía a través, por ejemplo, de las fijaciones de salarios a los trabajadores, cuidando que ellos no sean tan elevados en promedio como para que se produzca un exceso de demanda por sobre la oferta monopólica, ni tan bajos que impidan el acceso de las masas al consumo ininterrumpido que requiere la "sanidad" de las finanzas.

2.— A través de la ideología oficializada que emite una serie de sanciones "morales" para los que se niegan a aceptar las reglas del juego y que tiende a la conformación ideal del hombre adaptado (a los intereses de la convivencia impuesta por los monopolios). El modelo humano se encuentra representado en el empresario, en el funcionario y en el agente represivo [3] . El Estado canaliza las necesidades ideológicas de los monopolios a través de los sistemas educacionales que, desde los niveles más inferiores hasta los de carácter académico, buscan formar la imagen del adaptado. También en este sentido, el Estado protege a los medios difusores de los monopolios, propaganda alienante disfrazada bajo la consigna de "libertad de opinión".

3.— A través de la extensión de los aparatos burocrático-administrativos. El cada vez más fuerte y numeroso contingente de servidores del Estado tiende un cerco poco menos que impenetrable hacia los centros vitales de control monopólico de la economía y de la política, ya fusionadas. Entramos a ese instante en que la misma administración se vuelve represiva

FERNANDO MIRES


Inversiones

FREI SE COMPRÓ EL RÍO MAPOCHO

UN ciudadano con el título de Presidente de la República administra el Estado, y es el Jefe Supremo de la Nación", dice la Constitución política de Chile. Y este ciudadano, cuya autoridad (artículo 71) se extiende "a todo cuanto tenga por objeto la conservación del orden público en el interior y la seguridad externa de la República, de acuerdo con la Constitución y las leyes", acaba de consumar una operación ilegal.

Eduardo Frei Montalva se apropió de un bien público. Compró una propiedad en Vitacura e incluyó en esta adquisición "el barranco y la caja del río Mapocho que queda frente al lote". La constancia está en la escritura del 14 de mayo de este año, hecha ante el notario Hermán Chadwick. Ciento cuarenta mil escudos al contado pagó el señor Presidente por el terreno, el lote 10 B de la propiedad de Avenida Costanera Norte esquina 5 Oriente de Vitacura. Tiene 61,50 m. de frente por 67 de fondo, y pertenecía a la rentista francesa Yolanda Constantini de Chevalier. Ella actuó representada por el abogado Enrique Morandé Tocornal, abogado de la mina La Disputada de Las Condes.

En el Código Civil se define un Bien Nacional como aquel cuyo dominio pertenece a toda la nación. "Los ríos y todas las aguas que corren por cauces naturales son bienes nacionales de uso público", expresa la ley.

Por otra parte, en el Código de Aguas se establece el mismo principio al hablar de los álveos y de los cauces de aguas: "Este suelo es de dominio público y no accede mientras tanto a la heredad contigua". Y al definirlo, dice: "Es el suelo que el agua ocupa y desocupa alternativamente en sus crecidas y bajas periódicas".

La idea que tuvo Frei la han tenido otros antes, pero les han parado el carro. Así ocurrió por ejemplo cuando la Sucesión Lo Contador, de Pedro de Valdivia Norte, empezó a vender terrenos con el río Mapocho incluido en los lotes.

En el Código de Aguas hay un artículo que permite a los propietarios "aprovechar y cultivar" el cauce en épocas en que no está ocupado por las aguas, mas en ningún caso significa esto que el terreno pase a ser de él.

Pero Frei quiere tener un trozo del Mapocho. La operación la financió —Según consta en la escritura— vendiendo el sitio 15 del loteo Casas Viejas de Pedro de Valdivia Norte. ¿El comprador? El Instituto de Diagnóstico S. A., en noventa millones de pesos. Un instituto que hasta hace poco estaba quebrado.

En el Mensaje del 21 de Mayo, Frei decía: "Cada grupo, de acuerdo con su capacidad de presión, pretende exigir del país más de lo que éste puede dar, sin importarle el bien común de toda la nación". Por supuesto, se refería a los trabajadores, no al grupo en que él está.

Más adelante agregaba: "Nuestro país, como todas las naciones de la tierra, tiene que escoger entre una disciplina social establecida por el consenso y por ley, o la compulsión de un estado de fuerza". ¿Y de qué disciplina social habla?

Razón tenía al afirmar en seguida que "hemos recibido compensaciones superiores mil veces a lo que hemos realizado". Pero también hay que reconocer que el Presidente es realista: "Persiste en el país una tendencia desproporcionada a favorecer las aspiraciones ilimitadas, acompañada de una carrera sin freno en el ofrecimiento de ventajas...".

Cuando un Presidente se sale de la ley "se nota". Y la Constitución también tiene prevista esa alternativa. En el Artículo 39 enumera las causales de acusación: "Del Presidente de la República por actos de su administración en que haya... infringido abiertamente la Constitución o las Leyes".


Estudiantes.

LA PRIMERA PIEDRA CONTRA LA FUNDACIÓN FORD

LOS setecientos estudiantes de la Escuela Normal "José Abelardo Núñez", mantienen ocupado ese instituto educacional —el más importante del país en su disciplina y el más antiguo de Latinoamérica— en una acción de repudio al convenio suscrito entre la Fundación Ford y el Ministerio de Educación.

El convenio con las firmas de los titulares de las entidades pactantes, John Phillip Netherton (por la FF) y Máximo Pacheco Gómez, ministro de Educación, otorgó a la institución norteamericana facultad decisiva en la formación de los profesores chilenos (ver PF Nº 103).

Antes de la ocupación de la Normal, la Federación de Educadores de Chile (FEDECH) y la Unión de Profesores de Chile (UPCH), que congregan a unos 50 mil profesores primarios y secundarios, habían denunciado el convenio, pero la actitud de los estudiantes normalistas encauzó la repulsa en la zona donde se debe canalizar la marejada dispersa de los sentimientos antimperialistas: el enfrentamiento concreto.

"NO HAGAN BARRICADAS"

PF reporteó en el terreno este problema. Un dirigente estudiantil declaró:

"El año pasado se declaró a esta escuela normal, por una ley, instituto de enseñanza superior. Automáticamente, entonces, exigimos la reforma, es decir el cogobierno, la democracia académica, la inviolabilidad de territorio, la orientación antimperialista".

"Seguimos teniendo aún estructuras de tipo liceano y la ley, como muchas que se dictan en este país y de las que gustan enorgullecerse los parlamentarios que las firman, quedó en nada. El Centro de Alumnos, que dirige el comunista Carlos Núñez, no atinó a dar batalla. Fuimos nosotros, los miembros del MAR (Movimiento de Acción Reformista), que integramos la mayoría, los que pasamos por encima de esa actitud pasiva y concretamos la ocupación. Para los normalistas el convenio Ford-Ministerio de Educación es un instrumento de penetración y dominación imperialista. Un instrumento que puede cambiar el pensamiento del futuro (y hasta del actual) profesor chileno, adecuando nuestra pedagogía a los intereses que defiende la Ford y que son nada menos que la contrainsurgencia, la colaboración de clases, el evolucionismo social, el suavizamiento del antimperialismo en plena época de agresión en Vietnam, Camboya, Cuba, etc.".

"Que este plan cuente con la complacencia y el fervoroso aval del gobierno de Frei, es natural. Pero que cuente, además, con el' conformismo que implica la ausencia de una lucha frontal y sin cuartel de la izquierda, es un hecho que mueve a la polémica".

"¿Qué ha ocurrido ahora que existe el hecho consuma do de la ocupación? Pues que algunos dirigentes del Centro de Alumnos han querido convertirla en algo así como jornadas de estudio, despreocupándose de la solidaridad política y material".

"Luego vinieron los dirigentes de la FENCH (Federación de Estudiantes Normalistas de Chile) a decirnos que no pusiéramos barricadas y a tratar de imponernos una "convención" en la escuela. Llamativa la oportunidad, ¿no es cierto? No les hicimos caso. Más que las elecciones nos interesa la liberación de Chile y América latina. La directiva del Centro de Alumnos fue destituida y todas las acciones .hora las dirige el Comité de Huelga. No necesitamos "estudiar" el convenio con la Ford; lo conocemos de sobra. Queremos luchar contra él".

"Hasta ahora nadie ha dicho una sola palabra: aun cuando la FECH, por ejemplo, tendría bastante trabajo si se propusiera luchar contra el convenio que su propia universidad tiene suscrito con la de California, con la bendición administrativa y financiera de la Fundación Ford".

SILENCIOS QUE AYUDAN

Estos extraños silencios frente a esa lucha estudiantil, permitieron que en julio de 1969 se reuniera Claude Boy "profesor de educación pedagógica" (sic) de la Universidad de Pensilvania, sin dificultades con Omar García, secretario ejecutivo del convenio y con Hilda Carrasco Seguel, directora de enseñanza normal del ministerio de Educación. De allí salió la densa telaraña que terminaron de tejer Netherton y Pacheco, para que entrara en todo su vigor el convenio en el período lectivo de 1970.

Una convención de profesores normalistas repudió en Valdivia el contrato de dependencia, pero en Curicó, del 23 de marzo al 10 de abril, se inauguró de acuerdo con él el primer seminario para profesores fiscales.

Para cualquier observador que repase los sucesos de esos días, no habría escapado el hecho de que la izquierda tradicional parecía ignorante de que el imperialismo estaba asando el pato de la educación nacional, sacrificado para la boda Ford-Ministerio de Educación. Claude Boyd, Netherton, McGeorge Bundy, Robert McNamara, el Departamento de Estado, el IIE (International Institute of Education), la CIA y el Pentágono estaban felices de éxito tan fácil.

No hay que olvidar que McGeorge Bundy, actual presidente mundial de la Fundación Ford —con tentáculos en 83 países y una dote de tres mil millones de dólares—, fue asesor íntimo del presidente Kennedy, y Robert McNamara, ahora directivo de la misma fundación y presidente del Banco Mundial, fue secretario de Defensa del presidente Johnson y también presidente de la Ford Motor Co.

LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES

Los normalistas no se han quedado sólo en la ocupación de su escuela. Usando una tubería de agua potable de unas cuarenta pulgadas de diámetro y unas cuantas camas oxidadas de su internado, interrumpieron el tránsito en la Alameda, justo frente a la puerta principal de la escuela. Pintado en la tubería se leía: "No al Convenio Ford", mientras un lienzo blanco sobre la entrada tiroteaba en dos ráfagas: "Yanquis, fuera de nuestra educación" — "Señor Pacheco no venda a Chile".

Los estudiantes aclararon a PF que seguirán su lucha. "La mayoría de nuestros profesores, insistieron, nos apoyan. Necesitamos víveres y solidaridad política de todo el estudiantado y las organizaciones obreras. Y si no la hallamos, estamos dispuestos a seguir adelante solos...".

El gesto de los estudiantes normalistas, sin embargo, ha encontrado cierto eco. Hay efervescencia estudiantil en torno a ellos en Antofagasta, Viña del Mar y Talca y se trata de transformar esta lucha inicial en una gran movilización combativa que libere el secreto que cubre a los convenios culturales con las grandes entidades de Estados Unidos.

ALBATROS


Notas:

1. Copias fotostáticas de cartas suyas a la embajada norteamericana y a entidades gubernamentales germano-occidentales, pidiendo dinero, están reproducidas en "Chile Invadido", Eduardo Labarca, 1969.

2. Decimos y subrayamos de nuevo, puesto que el análisis del Estado pasó al primer plano de la teoría revolucionarla anticapitalista desde el momento en que se planteó —en el terreno de la práctica concreta— la Instauración de un modo de producción socialista y por ende, la instauración preliminar de una dictadura del proletariado. Nótese como en las tres obras históricas que Marx escribió sobre Francia, como también en los estudios que realizó Lenin sobre el Estado, se encuentra patente este objetivo inmediato.

3. Según Carlos P. Mastrorilli la sanción moral es llevada a cabo por lo que denomina moral situacional. "Entendemos por moral situacional el conjunto de normas acuñado por las clases dominantes con la finalidad de conservar su predominio mediante la técnica de abortar la rebelión de las masas sometidas antes de que éstas intenten la acción política". (Carlos P. Mastrorilli. "El Poder Político, Buenos Aires. 1969, pág. 86).


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02