Resistencia Chilena

Resistencia Chilena

Num. 17 Julio - Agosto 1978

MAPU OBRERO Y CAMPESINO

Resistencia chilena
comisión exterior nš17.
Julio-Agosto 1978

SUMARIO

EDITORIAL
- La unidad es hoy más necesaria que nunca
- El descabezamiento de la FACH y el avance de las fuerzas democráticas

ANÁLISIS
- Fuerzas Armadas y Democracia. Carlos Bau
- Carácter y proyecciones del disenso militar. José Antonio Viera-Gallo
- El desarrollo político del movimiento sindical chileno bajo el fascismo. Raúl González Flores

CRÓNICA
- La difícil extradición de los asesinos de Letelier. Horacio Silva

INTERNACIONAL
- La revolución democrática y nacional en América Latina. José Miguel Insulza

SOLIDARIDAD
- Un abrazo con los jóvenes del mundo. Eugenio Córdova
- Por la vida y la libertad de Sergio Maureira Lillo y Sergio Maureira Muñoz

ACTIVIDAD PARTIDARIA

DOCUMENTOS
- Por la conquista de los derechos democráticos. Declaración del Partido Mapu Obrero y Campesino. (Agosto 1978)
- Llamamiento conclusivo del XI Festival de la Juventud y los Estudiantes


EDITORIAL

LA UNIDAD ES HOY MAS NECESARIA QUE NUNCA

Sin pena ni gloria pasó este quinto aniversario de su acceso al poder para Pinochet. En realidad muchas deben ser las angustias que asaltan al tirano en estos días en que de todo se ha visto menos la fanfarria y la grandilocuencia con que acostumbran a celebrarse los regímenes fascistas. Un país circundado por conflictos limítrofes de una gravedad que nadie podría haber imaginado siquiera hace cinco años, un régimen sometido a un juicio publico en Estados Unidos por la directa participación de sus más altos personeros en un feroz crimen en territorio norteamericano, una ola de protestas sindicales en la que han participado muy amplios sectores de trabajadores especialmente en los minerales de cobre y en las fundiciones de Huachipato, una rama de las Fuerzas Armadas descabezada enteramente por la explosión violenta de las discrepancias al interior de aquellas, un país en el que la inquietud, el temor, la tensión, la rabia tanto tiempo reprimida, se expresan cada día más abiertamente y son el rasgo más característico de la situación.

Es que Pinochet está sentado sobre un polvorín. A pesar de que ha logrado mantener sólidamente en sus manos las riendas del poder, los conflictos, los atropellos y los delitos cometidos y la política que ha impuesto en todos los campos de la vida económica y social lo han condenado y de manera irreversible al aislamiento más extremo.

Lo nuevo de las últimas semanas, sin embargo, es que este aislamiento ya no sólo es el producto de un movimiento democrático que acorrala a la dictadura y que suma descontentos, la mayoría de los cuales pasivos o por ultimo, impotentes frente al poder del régimen. Este año el enfrentamiento que se libra en Chile entre demócratas y fascistas, entre la tiranía representada por Pinochet, la oligarquía monopólica y financiera y el alto mando del Ejercito por un lado, y la gran mayoría de la Nación por el otro, ha dejado de ser crecientemente un conflicto de posiciones (en el que el dictador ocupaba todas las más sólidas) para transformarse en un conflicto de movimientos en el que cada día las fuerzas democráticas ocupan nuevos y más amplios espacios de libertad.

En este sentido. son cada vez más abiertas las expresiones de los distintos sectores en pugna, ya no hay casi terreno en el que la oposición no le salga al paso al régimen y a sus iniciativas con otras paralelas o contrarias. Y contribuyen a hacer más restringido el espacio de maniobra de Pinochet los conflictos crecientes que se crean en lo que hasta hace poco era su propio campo. Es cierto que el Ejercito sigue siendo aparentemente incondicional a Pinocha y son pocas las señales de disenso en su interior. Este es sin duda el factor crucial con que cuenta Pinochet para resolver aun a su favor situaciones tan criticas como la ocurrida en la Fach. Pero tampoco puede probarse que el Ejercito sea un compartimento estanco (y a probar lo contrario dedicamos una parte de esta revista) y que por su interior no pasen también las lineas que separan a los que apoyan al tirano de los que repudian su gobierno y sus crímenes.

En este marco, dos factores adquieren una trascendencia particular.

El primero de ellos es el incremento de la iniciativa del movimiento democrático, que se ha vigorizado demostrando una vitalidad y una expresión multifacética. Este crecimiento, sin embargo, no se ha desarrollado exento de dificultades que no es posible ocultar y que nuestro Partido ha señalado abiertamente. tanto cuando se trataba de denunciar las acciones que han puesto en peligro la unidad del movimiento sindical como cuando, desde algunos sectores, se ha enfrentado la justa tarea de salir al paso a la constitución fascista sin poner en el centro los problemas decisivos del país. Para ejemplificar la acción del movimiento democrático basta pensar en las huelgas obreras, en la llamada "presión de las viandas" a que ya nos referíamos, en el pliego nacional sindical que comienza a ser discutido en el país y es una solida base para la lucha unitaria de los trabajadores, en las luchas estudiantiles acompañadas incluso de salidas callejeras y manifestaciones públicas en la Universidad de Chile y en la Católica, en las exigencias inamovibles de los familiares de los desaparecidos, para nombrar solo los aspectos más salientes.

Es justamente la amplitud de este movimiento, las raíces sólidas que tiene en la realidad y el carácter unitario de las iniciativas, lo que obliga a pensar que hoy más que nunca es posible superar la división y el divisionismo entre las fuerzas democráticas y encontrar en la práctica v en los objetivos comunes los puntos de encuentro que objetivamente existen entre ellas. Una comprobación de lo que afirmamos se advierte en los intentos del régimen por dar un carácter permanente ante tos ojos de los sectores militares más moderados - a la imagen de dispersión que a pesar de los avances obtenido, proyectan todavía en el país las fuerzas democráticas. El objetivo es claro: hacer creer que ellas jamas podrán transformarse en una alternativa sólida de gobierno y confirmar así la tesis de que la caída de Pinochet significa necesariamente el caos y el desorden.

El segundo factor decisivo es la necesidad de mantener y profundizar la solidaridad internacional con nuestro pueblo y el verdadero cerco a que la opinión publica democrática ha sometido a Pinochet A este respecto, las múltiples expresiones solidarias a que dio lugar en todo el mundo este quinto aniversario dan la oportunidad para reflexionar sobre un movimiento tan peculiar como el que en mundo se ha constituido en torno a la causa de Chile Es un hecho extraordinario que, en un momento particularmente complejo de la situación mundial en la que no faltan problemas que dividan a las fuerzas progresistas, la causa de Chile sigue siendo factor permanente de unidad y de entendimiento de sectores que muchas veces van aún más allá del campo de los que adoptan posiciones permanentes de avanzada. Mas aún, este mismo año se han agregado nuevas fuerzas al movimiento y el repudio es hoy aún más universal que hace tres o cuatro años

Es esta una enorme responsabilidad que cae sobre los hombres del movimiento popular y de las fuerzas democráticas en general. Por una parte, porque más allá de nuestra voluntad, el tema de Chile sigue siendo un factor presente, un factor positivo en la arena internacional. Por otra, porque la mantención de la unidad y de la amplitud del apoyo a nuestro país sigue teniendo una importancia enorme en el desarrollo de los acontecimientos en Chile y la tendrá en el futuro cuando el apoyo de quienes han estado a nuestro lado en estos años sera necesario para sacar al país del atolladero en que se encuentra

Son estos hechos los que dan una relevancia particular a la próxima Conferencia Mundial de Solidaridad con Chile que se realizara en Madrid en noviembre próximo La gran meta para ese encuentro debe ser unir de la manera más estrecha los objetivos y las iniciativas que -incluso desde puntos de vista distintos- llevan adelante las fuerzas de oposición en Chile, con los del movimiento de solidaridad con nuestro país en todo el mundo. Mas que en ninguna otra oportunidad debe estar presente en esta Conferencia la consideración de los lazos indisolubles que unen la solidaridad internacional con el vasto movimiento de oposición democrática existente en el país.


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03